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Antecedentes:

El primer personaje en hablar de valores fue el economista Adam Smith (1723-1790), quien
solamente analizó el panorama en el campo monetario, siendo éste un antecedente
económico-político.

Otro pensador que abordó el tema de los valores fue H. Lotze (1817-1881). Sus
investigaciones dieron una perspectiva diferente al deontologismo y fueron la base para la
distinción entre las ciencias naturales y sociales. Este filósofo hace la distinción entre “ser”
y “valer”; la existencia de los valores no se halla en el mundo real, sino en un mundo ideal.
La única forma de existencia de los valores será en su acción, es decir, en el valer, por lo
tanto, si un valor no vale, no existe.

Filósofos como Francisco Brentano, Edmundo Hüsserl, Max Scheler, Nicolai Hartmann,
Federico Nietzsche, Ludwig Wittgenstein, Lord Bertrand Russell, entre otros grandes
pensadores, plantearon la forma de incluir a los valores como una rama fundamental en el
campo de la Ética, con carácter universal, al cual llamaron axiología.

Axiología.

La Axiología es una rama filosófica de la que se desprende la ética, así como la estética y la
filosofía de la religión. Su objeto de estudio son los valores, en especial los valores morales
y el estatus de los juicios de valor; se trata de buscar la esencia de lo valioso, así como dar
solución a los problemas que surge en su estructura como es su origen, subjetividad y
objetividad, hecho-valor, entre otros.

La axiología se divide en dos grandes posturas: el subjetivismo y el objetivismo.


Subjetivismo.

En el subjetivismo, los valores son dependientes de los sentimientos, emociones, intereses y


deseos del ser humano, es decir, el valor es considerado como un producto de las
reacciones psíquicas y orgánicas que experimenta el sujeto al entrar en contacto con un bien
real específico. El sujeto es el creador de los valores, sin él, los valores desaparecerían del
mundo. (Figura 1).

Figura 1. Teoría subjetivista.

Haciendo uso de un juicio de valor se comprende mejor la subjetividad, por ejemplo:

El fumar es un concepto no valioso para el ser humano ya que no es saludable además de


ser una mala inversión económica, pero no indica que para algunas personas puede
considerarse personalmente bueno, por lo tanto, en términos de la axiología, es subjetivo.

Objetivismo.

El objetivismo propone que los hombres descubren los valores, siendo éstas, entidades que
ya están impuestas en el mundo y que no dependen del ojo o la mente humana. (Figura 2).
Figura 2. Teoría objetivista.

Otro punto que se considera en el objetivismo son los bienes, estos objetos no son valiosos
porque los valoramos, sino porque los podemos valorar porque son valiosos.

Para comprender este concepto se hará uso de los juicios de valor:

“La educación es buena” es un juicio de valor objetivamente verdadero, ya que la


educación otorga un beneficio a todo ser humano, aun siendo el mínimo, sin importar el
interés del mismo.