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EN CUE LA DEL CAMPO FREUDIANC II FUNDACION DEL CAMPO FREUDIANO Fin de Analisis SEMINARIO HISPANO PARLANTE Caracos, jullo de 1992 ENTRE SEMBLANTE Y REAL Jacques-Alain Miller Quiero utilizar esta Ultima parte del seminario para promover la perspectiva I6gica con respecto ala cura, a la experiencia analftica, porque me parece —me parece ahora— que no vamos ahacerun buen trabajo, durante estos dos afios, sobre el fin de andlisis, sino adoptamos esa perspectiva logica, Sé¢ que ya la jomada de trabajo ha sido larga, y voy a ntentar entonces no cansarles demasiado y dejar, ademds, un tiempo para la discusin tanto de mi pequefia contribucién, como de las contribuciones que han ofdo hasta ahora. Esta dltima sesiGn del seminario es importante porque la préxima vez. que nos vamos a ver en un conjunto amplio serd dentro de dos aftos en Parfs, en el 94 —a propdsito del fin del andlisis— y es la dltima ocasién para tratar de preparar nuestro trabajo para ese Encuentro. Ese es mi objetivo de esta noche. No me propongo desarrollar resultados sino sentar unos fundamentos que creo indispensables, y espero que la discusién permita aportar nuevas ideas y nuevos temas de trabajo. Seguramente al final de este dfa son ahora ustedes mucho mds sabios, saben muchas cosas mds que yo, porque no he podido seguir el seminario durante el dfa y ustedes sf. De tal manera que voy a presentar una cosa muy elemental, en realidad pero que me produce cierta perplejidad. Pienso que para trabajar sobre el pase, sobre el fin del andlisis, primero hay que poner en tela de juicio si realmente el fin de andlisis existe. No pienso que haya que considerar a priori , para la reflexién tedrica, que el fin de andlisis exista, que sea algo con que nos hayamos: topado varias veces. Aunque sélo sea de manera metédica, como principio de método, creo que es necesario preguntarse si el fin del andlisis existe, y creo que dentro de dos afiosel asunto de las ponencias seri ver si se puede demostrar que existe, si se puede demostrar hablando, porque es asf como opera el psicoandlisis y como transmitimos nosotros el saber. En mi opinién es una buena idea incluirel tema del fin de andlisis dentro de la categorfa mas general de la salida de andlisis, Salidas hay. Sabemos que, en un momento dado, por lo general, se separa el binario analista-analizante. Eso sf lo sabemos. El asunto est en diferenciar la imerrupci6n y el fin, y demostrar, caso ‘por caso, qué permite pensar que se trata de una interrupci6n 0 que se trata de un final, No hay que olvidar que Freud tenfa sus dudas sobre la existencia de un final verdadero, definitivo, del andlisis. Eso ya es para nosotros, que tomamos a Freud en serio, un recordatorio de que es conveniente medir sus pasos antes de afirmar, a propésito de tal o cual salida, que se trata de un final de andlisis. Pienso, en este sentido, que en cada caso y en general a proposito de la categorfa del fin de andlisis es asunto urgente, punzante, preguntarse si ¢l final de andlisis es un hecho o una ficcién. Enla Escuela dela Causa Freudiana, para un coloquio sobre el pase cl afio préximo, elegimos precisamente ‘ese tema; “El Pase: fait oufiction ? ,Hechoo ficcién?” Noes una formula muy precisa porque ‘Supone que un hecho se define por no ser una ficci6n, y por tanto se refiere a una oposicién binaria entre lo real, por un lado, y lo imaginario por otro, Afiadir la dimensién simbélica obliga a recordar que un hecho es siempre dicho, y que no es cierto que exista tal oposicién entre hecho y ficcién. Y obliga en particular a recordar, en cuanto a este punto, el axioma de Lacan de que la verdad tiene estructura de ficcidn, Lo cual permite entender que concebir al pase como un efecto de verdad que tiene estructura de ficcién tal vez no sea desmentir, negar, la verdad del pase, y que esa posicién se podrfa defender, Pero sucede que cuando 49 consideramas el fin de andlisis o el pase nos proponemos ver si se trata de un efecto de verdad que da en lo real, propdsito que ilustra por ejemplo en la tcorfa, la pregunta de si se produce un cambio en la pulsién que marque el final de andlisis o que sea posterior a ¢1, un cambio por tanto en el modo de gozar. Nos proponemos examinar si tal cosa se puede distinguiren el fin de andlisis, Mencioné las dudas de Freud. Ustedes saben que Lacan no tenfa tales dudas; pensaba que efectivamente habfa un fin de andlisis verdadero, real, y que ese fin de andlisis ‘marcaba un cambio definitivo del sujeto (aunque esto no excluya la posibilidad de reandlisis). Su posicién es que hay un fin de andlisis y que éste marca un cambio definitivo del sujeto. Me parece entonces que situar el pase entre semblante y real es mAs exacto que entre hecho y ficcién, Ahora bien, defender la necesidad de la perspectiva l6gica en la investigacién sobre el fin de andlisis es simple: basta con recordar que analizarse ¢s hablar. Es hablar de manera a veces vacfa, aburrida, desordenada, teniendo a veces algo que decir, y a veces no, tocando unas veces un tema, a veces otro, concentrindose unas veces en el presente, y otras recordando cosas 0 haciendo proyectos. Lo que se dice en andlisis, si se pudiera anotar, harfa un muy curioso volumen de prosa—nadie hace su andlisis en poesfa. A eso lo lamamos la asociacion libre para indicar que lo que dice el analizante no est4 prescrito, no esté dominado, no esté ordenado por una ley, por una orden, a no ser la exigencia de decir, de hablar. Y con ello se entiende muy bien que un analista no ldgico ande siempre perdido en la préctica analftica — casi se podrfa decir que un analizante no Idgico también anda siempre perdido en la experiencia suya en andlisis. Lacanhabladel bien decir, que se ha vuelto familiar paranosotros. Laéticadel biendecir se refiere, segiin parece, a una virtud retérica, pero creo que la retérica de ese bien decir es siempre l6gica, que no se puede concebir el bien decir independientemente de la 16gica que lo sostiene. Eso se ve en el estilo de Lacan, sumamente retérico, pero que se apoya, casi en cada frase, en un matema, Y mientras mas avanzaba en su ensefianza, su bien decir se vinculaba cada vez més a un matema, He tratado de demostrarlo en su escrito Televisin, poniendo casi en cada pérrafo una f6rmula de los matemas de Lacan. Esto no se debe a una peculiaridad de Lacan, forma parte del bien decir mismo: el bien decir de la famosa ética del biendecir se debe concebircomo acoplado aunmatema, y Lacan siempre lo pensé asf, ya antes de su “ProposiciGn del 67". Me parece, por cierto, que 1a perspectiva Idgica también es importante para el Encuentro del 96 en que trataremos de la interpretacién, el dltimo elemento del temario de la direccién de la cura, Desde ya pademos tener en la mira el Encuentro sobre Ja interpretacién para hacer que marque también un progreso en el uso y la referencia a la logica en la préctica analftica. ‘Voy a intentar deslindar el asunto de manera sencilla y precisa, En la historia, un modo del decir ha sido fundamental para pensar el decir: el deducir. Nos es preciso examinar la relacién que existe entre el deciry el deducir, cuya forma més simple tal vez seala implicacién, es decir, la forma “Si...entonces...”, que organiza explicitamente una secuencia, una conse- cuci6n, una serie, El paso del decir al deducir es el que hace ver —asf sucedié histéricamen- te—que la légicaes un ordenamiento del decir gracias alo escrito, Ahora bien, la vinculacién con la légica se impone al psicoandlisis en la medida misma en que la asociacién libre constituye una conminacién, un imperativo ardecirlo todo, que pareciera fundarse en la Proposicién, el axioma de que todo se puede decir. En efecto, asf mds 0 menos se lo comunicamos al paciente: que en el consultorio todo se puede decir, se puede decir todo aqucllo que por diversas razones no se puede decir en otras circunstancias. Pues bien, esto le da especial relieve ala deduccién fundamental de que todo no se puede decir. Antes del No hay relacion sexual , antes del La mujer no existe etc., lo imposible mas fundamental, el no hay mas fundamental ¢s que todo no se puede decir. Lacan le dié por cierto la funcién mas eminente en su grafo del deseo, bajo la forma del famoso S(A), el significante del Otro tachado, para que recordemos que en la experiencia de la asociaci6n libre, en la experiencia del “todo se puede decir”, en realidad nuestra sigla, nuestro emblemaees, al contrario, que todo no se puede decir. Y precisamente porque la prictica psicoanalitica se constituy6 sobre ¢] “estd permitido, es legftimo, est4 bien, es efectivo, es pragmatic, decir todo”, precisamente Porque la practica psicoanalftica introdujo en el mundo esa novedad, esa posibilidad que nunca antes se habfa abierto, a la vez, de manera conectada, puso de relieve la formula contraria con suma agudeza, y de manera contempordnea, hay que decirlo, a los progresos ya antiguos ahora de la l6gica matemética del primer tercio del siglo de que hay imposibilidades logicas del significante. Al S(A) lo podemos llamar, para empezar, lo indecible. Entonces, para ser muy sencillos, podemos referimos a la mds elemental légica Proposicional, que es un esfuerzo para captar lo dicho en lo escrito y ordenarlo. Y parano complicar las cosas tomamos una proposicién, como se dice en l6gica, una proposicién A, que ‘no es otra cosa que una frase. Es una frase dicha con lo que transforma esa frase dicha en Proposicién, es decir que la consideramos, esa frase, no con respecto a su valor seméntico, no con respecto a su valor de evocacién, no con respecto al afecto que podemos tener cuando se dice la frase, sino solamente con respecto asu valorde verdad. Cuando se toma una frase dicha yse considera solamente su valor de verdad, se puede decir que se toma como una proposicién segin su valor de verdad. Y ese valor de verdad, como ustedes saben, es binario, es nada mas que 0 verdadero o falso. Una frase a la cual se agrega su valor de verdad —se supone que se puede evaluar— constituye esa frase como una proposicién légica. Asf estoy utilizando Aen estemomento. Tomamos otra proposiciOn B, que tiene también su valor de verdad, y podemos examinar, en tercer lugar, la conexi6n de esas dos proposiciones. Para escribir la conexi6n de esas dos proposiciones, escribimos: A<>B solamente A, el rombo (< >), que significa relacién, vinculo, conexién, y B. Como ustedes saben es suficiente un significante uno y un significante dos para hacer muchos argumentos sobre el lenguaje, sobre lo dicho, sobre lo escrito. Lacan slo utiliz6 dos ‘significantes para desarrollar muchas consecuencias interesantes. Una vez construida esa conexién de las dos proposiciones, puede uno preguntarse sobre cl valor de verdad del Conjunto. Es un tercer valor de verdad, el del conjunto, que puede cambiar segiin el valor de verdad de cada proposicién. El valor del conjunto depende —lo descubrié la l6gica Proposicional— del tipo de conexi6n que establecemos entre A y B. Existen fundamental- ‘Mente tres grandes tipos de conexién, y ya cuando tenemos A <> B, tenemos una secuencia, 8 la secuencia minima, la cadena significante minima. Casi se podria decir: un andlisis se leva porentero a cabo entre $1 y S2, $1 paraempezar y S2 para concluir. Fundamentalmente, todo un discurso se puede resumir a partir de esos dos términos. ‘Ahora bien, con la I6gica proposicional se descubrié que no habfa tantos tipos de conexiones como se podfa creer con respecto al valor de verdad. Se descubrié que con 1a implicacion, la disyuncién, la conjuncién y eventualmente, pero no es tan interesante, 1a equivalencia, que con ese vocabulario minimo de conexidn disponfamos de lo esencial para Ia traduccién l6gica de lo dicho, es decir, para la reduccién del decir al deducir. Para pensar sobre eso —creo que ¢s dicicil ser mas sencillo— podemos tomar las reglas que gobicman el modo de conexidn proposicional que es laimplicacion, que podemos escribir con una simple flecha———>. Nos interrogamos sobre el valor de verdad de la conexién A ——> B, siendo la flecha un equivalente més 0 menos exacto del “Si ... entonces ..", ¥ tenemos tres valores de verdad que considerar: el valor de verdad de A, ¢l valor de verdad de B yl valor de verdad del conjunto que vamos a llamar C, A——>B c v v ¥ F F v F v v v F F Creo que muchos de los presentes conocen el sistema muy simple que gobiema esas Posibilidades. No son muchas: 0 A es verdadera, B es verdadero —tenemos solamente dos letras que poner; o una es falsa, 1a otra es falsa; o una es falsa, la otra es verdadera; 0 10 Contrario, Esto constituye un todo, Son todos los binarios que se pueden escribir con las dos letras V y F. Con esas dos letras solo se pueden escribir cuatro binarios a partir de dos proposiciones, de dos significantes. Esas cuatro palabras casi nos dan loque llamamos el Otro completo, nos dan un vocabulario completo, donde no falta nada. Son todas las permutaciones posibles de esas dos letras, dos por dos. Es un Otro mayiiscula elemental, y es equivalente, siempre es asf, cualquiera sea la conexién entre las dos letras: cuando escribimos en lugar de a implicacién la disyuncién, también nos referimos a ese conjunto total. Pero segxin el tipo de conexién que establecemos entre A y B, el valor de verdad de C cambia, En el caso de 1a implicaci6n, cuando las dos proposiciones son verdaderas, el valor del conjunto es verdadero; cuando las dos proposiciones son falsas, el conjunto es verdadero: ‘cuando la primera proposiciGn es falsa y 1a segunda verdadera, el conjunto es verdadero. La ‘inica posibilidad que queda excluida, la inica en que el valor del conjunto es falso es cuando Ja primera proposicién es verdadera y la segunda falsa; Esto ya-lo habfa formulado la escoléstica, ex falso sequitur quod libet. Sila primera proposicién es falsa la segunda puede ser verdadera alsa, y el conjunto es verdadero, pero si la primera proposicién es verdadera y Ia segunda falsa, el Conjunto no vale, es falso. Lo falso no se deduce de lo verdadero, no puede empalmarse, por medio de 1a implicacién, con lo verdadero, Esto introduce algo especial en el conjunto total de las permutaciones posibles de las dos letras: decir que V — > Fes falso significa que no se puede escribir segtinla ley de la 6gicaproposicional, que quien escribe V —> F se excluye de la sana deduccién, que en el conjunto total de la implicacién V —> F nose puede decir, 42 Esto, como ya lo he mostrado otras veces, lo podemos presentar en un grafo, traducit a un grafo: A Tao Hacemos dos puntos, uno para lo verdadero y el otro para lo falso y vamos a escribir los recorridos permitidos y el recorrido prohibido. De lo verdadero alo verdadero, est4 permitido. De lo falso a lo falso, est permitido. De lo falso a lo verdadero, est4 permitido. Lo que no ‘esté permitido es el recorrido de la Ifnea punteada. Ese recorrido no se puede escribir. Con ello se fractura el conjunto total: Permitidas Prohibidas vw VF FF FV ‘Tenemos de un lado 1a lista de las palabras permitidas: VV, FF, FV, y del otro VF, que no debe aparecer en una deduccién. Asf se descompleta el todo del vocabulario, el todo de Joque Lacan llama la baterfa significante, y con el elemento VF disponemos de un significante mds uno que nos da, de manera muy elemental, el modelo de lo no inscriptible 0, tomando lo escrito como referencia para lo dicho, el modelo de lo indecible. Es enorme decir que lo tomamos como modelo de lo indecible porque ese indecible no tiene nada de mfstico. Salta a la vista que no hay ninguna raz6n para que la sustancia de VF sea distinta de la de VV, FF, 0 FV. No es una sustancia distinta, No es Dios que descendié ala tierra, no es un elemento sagrado, es solamente lo que en ese sistema no se debe escribir para que se sostenga la consistencia Idgica de ese sistema. Creo que es titil recordar esa referencia en el momento de pensar en la consistencia légica de un andlisis, porque a ¢so apuntamos. El término VF, aunque su sustancia no sea distinta ala de los otros términos, no puede aparecer cuando uno dispone solamente de esa maquina del decir. Cuando uno dispone solamente de ese grafo, nunca va a aparecer VF porque falta el recorrido. Cuando se trata de ‘una méquina, aunque le den uno toda la libertad de manejarla como quiera, nunca apareceré VF. Le pueden decir a uno que diga lo que quiera, que escriba lo que quiera, y sin embargo nunca apareceré VF porque es lo indecible, Vemos de inmediato cudles son las secuencias que se pueden escribir y que no son muy ricas, Porque si se empicza por F, se puede escribir FFFF indefinidamente y se puede incluso, en cualquier momento, escribir otra cosa, una novedad, V. Pero a partir del momento en que se escribe V tendré que volverse a escribir V al infinito, nunca se podrd volver a escribir F. Esto nos proporciona un modelo de lo definitivo que en cierta manera es el que andamos buscando en lo tocante ala experiencia analftica, Nos dice lo que se puede decir, FF, FV, VV, y lo que no se puede decir, VF, y también qué puede suceder que sea definitivo: si se dice V nunca més se podrd escribir F. Maneje la maquina a su antojo, puede uno decir, pero una vez que esté del lado V, por mds que trate usted de hacer surgir F y aunque pueda usted haberse pasado el tiempo que quieraen F, yano volverd asurgir, siempre quedaré usted decepcionado. 43 ‘Cada vez que aparece de nuevo V, usted espera que aparezca F, y una fuerza opositora, una fuerza de maldicién impide que surja. A partir del momento en que se escribié V, F queda definitivamente excluido, de manera que cabe incluso preguntarse si sigue siendo un significante y si no se ha transformado en objeto a , un objeto a que se espera entre cada significante sin que jamés pueda aparecer en la cadena de los significantes. Pues bien, esto, tan simple como es, es una consistencia légica, es un sistema que tiene consistencial6gica. Lo importante ¢s percatarse de que con relaci6n ala flecha, al significante de la flecha, hay un término exclufdo, VF. Esto es lo més elemental de un efecto de pura sintaxis. Es como.el micleo deo que Lacan desarrollacon mucho detalle en su “Carta robada”, © més bien en la presentacién de su seminario sobre La Carta robada , que es un texto de referencia paracl fin de andlisis porque muestra un sujeto correlativo tan s6lo de una sintaxis, un sujeto que resulta de la marca significante en lo que tiene de mds simple. Por supuesto, si se cambia la flecha por la disyunci6n, A VB, el término exclufdo es FF, las otras combinaciones estardn permitidas. Y el grafo que corresponde acsa consistencia l6gica es distinto del otro, es el grafo siguiente: SL NO w FF VE FV Elvaivénentre V y F existe, lo que no existe es la relacidn de F consigo misma. Pueden encontrar una secuencia infinita de VVV, y pueden encontrar en algiin momento una F, pero no dos. Cuando aparece una F, inmediatamente se debe volver a V. Pueden encontrar de nuevo una F pero para volver a V, que sf puede continuar indefinidamente en su circularidad. Tenemos asf el modelo més simple de algo que no se puede decir, Cuando en la disyunci6n aparece VV indefinidamente y en un momento dado aparece F, por mds que uno espere que aparezca una segunda F, ¢s decir, la palabra FF, pues no, es como si se evitara esa posibilidad y se tuviera que volvera V, como si hubiera un movimiento para evitarlo que nose puede decir. El sujeto que espera indefinidamente que aparezca la doble F por ms que diga cualquier cosa, porms que diga lo que quiera, por més que diga todo, experimentaunaimpotencia, un impase ‘una secuencia de impases: hay algo que nunca vaa poder decir. Y esa impotencia para decir puede llevarle en determinado momento a percibirla ley del sistema, a pensar que la maquina con la cual habla o escribe es la maquina definida por la disyunci6n, y que por consiguiente no vale la pena buscar la FF, que nunca aparecer4, que no hay que esperarla mds, que el FF neid nunca sera satisfecho. Esta conclusién, que traduce exactamente la formula de Lacan “pasar de la impoiencia a la imposibilidad”, se fundamenta en 1a percepcién de la ley que domina la secuencia. Pues bien, esto que ahora se presenta como imposible de decir, Lacan no pretende que el andlisis dé com lo real de otra manera. La resistencia de ese imposible de decir traduce lo real oes estrictamente idéntica alo real. Llamamos lo real un tal imposible, Pero ¢s un imposible, un real, relativo al significante organizador del sistema, estrictamente relativoal significante de laflecha que elegimos. No esun imposible absoluto, es unimposible relativo a esa consistencia significante, la cual ademés es, en mucho, arbitraria es, a decir verdad, un semblante, Pero la conexién de esos semblantes, la conexién lgica de esos 44 semblantes produce un imposible idéntico a un real. Me parece que las elaboraciones que se hacen con mayor o menor precisién sobre el fin del andlisis, tienen que ver en primer lugar con ejemplos clinicos mas o menos demostrativos de que un sujeto ha percibido —y hay que examinar de que tipo de percepcién se trata— de que un sujeto da fe de haber percibido la conexién de su decir con un semblante amo, con un semblante organizador, que ha percibido la ley que organizaba su decir. Ha percibido que 1o que ke era posible decir y lo que le era imposible decir dependfa de ese significante, ha percibido la dependencia de su decir libre con respecto a ese semblante amo. Y a veces no se produce una séla vez. Es como si hubiera, diré, sistemas parciales del decir, que en el transcurso de un andlisis se recorrieran varios sistemas con un significante organizador asf, y que, en un momento determinado, el sujeto se percatara de la regla de su decir, del axioma de su decir. Por ejemplo, un sujeto se percata de que la frase que lo obsesiona, la frase, pongamos por caso, me engafiastes , es una marca que le viene de su padre, y que esa marca Jo coloca en una posicién de fundamental desconfianza hacia los demas y hacia sf mismo. Y esa posiciOn cede a partir del momento en que le aparece esa formula como un grafo de ese tipo, que le aparece como organizador del mundo de su discurso. Es como sila aparicién de ese axioma, de un axioma como ese, de una regla como esa, implicara la cafda de la regla. ‘Como si descubrir esa regia también le permitiera al sujeto dejar de obedecerie. En primer lugar, entonces, tratamos de deslindar la conexién del decir con la regla, y ahora en segundo lugar buscamos demostrar el cambio del semblante amo para un sujeto, buscamos mostrar que da un paso equivalente al paso, digamos, del grafo de la implicacién al grafo dela disyuncién. Efectivamente, cosas que antes le eran imposibles de decir, ahora le son posibles aunque pagando el precio de un nuevo imposible de decir. Se observa efectivamente que los sujetos dan fe de un cambio de ese orden en que se les abren nuevas posibilidades de decir que antes les estaban cerradas. Esto nos permite de hablar —de manera aproximativa— de momentos de pase, que son, a fin de cuentas, cafdas de S1 en tanto que semblantes organizadores de consistencias légicas parciales. Cada ver.que se produce unade estas cafdas, se traduce por un “ahora se puede decir”, yel simple hecho de que ese significante organizador se pueda decir le hace perder su cardcter oculto. Pero, tercer punto, a medida que en su recorrido analftico el sujeto experimenta esos franqueamientos, también se concentra lo imposible de decir como un imposible de decir absoluto. Y damos por aproximacién, el nombre de objeto a miniscula a un imposible que ya no cambia, como una constante de este imposible en cierto modo absoluto. Cuando el ‘sujeto da con ese imposible se puede entender que en ese momento él mismo pueda caer de la experiencia analftica, que se desanime a continuarla, en tanto en ese momento se da efectivamente algo definitivo. Es cierto que el procedimiento del pase se caracteriza por un cambio de los parametros de la consistencia Iégica del andlisis, de tal manera que en la experiencia del pase aparece a veces la posibilidad de decir m4s que en el andlisis, esto es, de poder avanzar un poco m4s reducir un poco ms, ese imposible absoluto. Como si, a veces, en el procedimiento del pase, o que se habfa aceptado como a, volviera al estatuto de S1, y pudiera caer lo que no habfa podido caer en la experiencia analftica. pero creo que serfa un error pensar que eso es lo esencial del pase —poder decir lo que no se ha podido decir en el andlisis— porque en cierto modo es un puro efecto del cambio de par4metros, de las coordenadas del discurso. El verdadero problema de lo éxtimo en el procedimiento del pase no es que se diga lo que no se 45 puede decir, sino al contrario, aprehender lo que Lacan ama le contour , ¢1 contomo, 0 sea, algo que nunca estard en presencia. Lo dificil de esa evaluacién es que en todo caso se trata dealzo en ausencia, in absentia , a diferencia de lo que Freud dice de la transferencia. Tanto estd in absentia que precisamente el procedimiento del pase est hecho para materializar la ausencia, y en primer lugar la del propio pasante, la del propio sujeto. Ahora bien, en una forma mucho mAs sofisticada, encontramos ésto en “La Carta robada” como ejercicio de determinacién simbélica del sujeto. Lacan desde aquél momento concebfa el andlisis como un determinado recorrido subjetivo estrictamente idéntico a una secuencia légica, y su perspectiva era que a partir de leyes o grafos como éstos tenemos una representacion de las exigencias indefinidamente conservadas de la cadena significante, que nos permitta represen- tamos el deseo freudiano, el lugar del deseo freudiano, en su permanencia, su persistencia indestructible. Obsérvese también, y creo que este constituye la perspectiva central, el eje de su ensefianza, que cuando vuelve a ésto cn 1966, cuando ha elaborado mucho mis el objeto a, Lacan sefialaen “Paréntesis de los Paréntesis” que en ese “ejercicio ...s¢ inscribe el género de contomo”, de ruedo, de rodeo, “en que el caput mortuum del significante cobra su aspecto causal”, toma su aspecto de causa. La frase tal vez no es muy clara: Lacan considera que en estos fenémenos en que un elemento significante queda rodeado, y por tanto evitado, excluido”, el caput mortuum , que es la parte que queda en una operaci6n alquimica, su resto, es decir, el significante exclufdo, cobra aspecto de causa del deseo. Todo esto apunta, por asi decir, a 1a transformaci6n del significante en objeto a , o ms precisamente ala equivalencia entre una determinada consistencia del significante y el objeto a. Ya enesa frase est presente ennticleo la proposicién fundadora del pase, o sea, quc ¢l objeto a es una consistencia légica. Es preciso, entonces, ver por qué y cémo se puede decir que el objeto a es una consistencia légica. Hay una equivalencia estricta entre el sistema, la consistencia l6gica, y el elemento exclufdo. Con el sistema de la implicacién se puede presentar diciendo o que son las formulas pemmitidas o que es la frmula excluida; es equivalente presentar su consistencia l6gica a partir de la consistencia l6gica del todo que se puede escribir o a partir de lo excluido, de lo que no se puede escribir. Me parece que cuando Lacan dice que el objeto a es una consistencia I6gica, lo dice en ese sentido. Ahora bien, esto de por sf entrafia una exigencia de exhaustividad: por ejemplo, en este caso es necesario enumerar todas las férmulas permitidas, estaimpl{cito un todo -es necesario, antes de deducir laimposibilidad, haberhecho todos los recorridos. Es dificil distinguir el todo, como lo muestra muy bien el hecho de que podemos hacer que la méquina siga funcionando de manera indefinida, pero es ya la orientacién que Lacan tomaba a propésito del caso del pequefio Hans, y que me parece fundamental a proposito del final del andlisis (aunque no se pueda decir que el pequenio Hans haya terminado su andlisis). Lacan dice que el pequefio Hans : “desarrolla (..), en una forma mitica, todas las permutaciones posibles de unniimero limitado de significantes™. Y affade, lo cual es casi una definicién del fin de andlisis, que en esa “operacién se demuestra que (...) 1a soluci6n de lo imposible se 1a proporciona al hombre la extenuacién de todas las formas posibles de imposibilidades encontradas en la puesta en ecuacién significante de la solucién'". No puedo comentar, como valdria la pena hacerlo, cada palabra pero, en primerlugar, habla en términos 1. Ecrits, p56, Escritas I, p58. 2. En frances Contourner significa dar un rodeo en tomo a al vit 3. Ecrits. p.519; Escritos I, p:204, eee 46 de solucién. Eso es lo importante y creo que justifica que nosotros hablemos del final del andllsis en términos de conclusién, es decir, en términos l6gicos. Ademds hace ver muy bien que la solucién que se busca depende de una previa “puesta en ecuacién significante”, que para que la solucién sea efectiva, es decir, para que la experiencia analftica pueda encontrar un fin W6gico, es necesaria una puesta en ecuacién previa, digamos a la entrada. Por ende, que haya anilisis interminables, puede deberse a que no se haya realizado la puesta en ecuacién preliminar, previa 0 inicial, que condiciona la continuaci6n de la deducci6n. Quiero decir que no hay que pensar que la solucién de lo imposible esté al alcance de cualquier forma de Ejercicio de la asociacién libre. Sélo es posible cuando el ejercicio de la asociaci6n libre est estructurado a partir de una puesta en ecuacién inicial. Esto por tanto cuestiona el que todas las formas de andlisis, es decir, todas las formas de ejercicio de la asociacién libre, permitan un final. Porque no ¢s asf. Tiene mucha importancia también lo que sefiala de seguidas Lacan, Y que es tan evidente a propésito del caso del pequefio Hans una vez que Lacan lo ha dicho: “la coextensividad entre el desarrollo del sintoma y su resolucién curativa”. La coextensivi- dad significa, precisamente, que cuando el asunto consisie en experimentar todas las imposibilidades, entra en juego un factor temporal; el s{ntoma se debe transformar temporal- mente, tiempo uno, tiempo dos, como lo vemos en el caso de Hans. Lacan dice que este desarrollo temporal es coextensivo, dicho de otra manera, equivalente estrictamente a la Soluci6n del problema. Una vez que se ha hecho e! recorrido total de las formas posibles del sintoma, el recorrido mismo es la soluci6n. Por consiguiente, creo que en la palabra coextensividad encontramos lo mismo que cuando se dice que el objeto a es una consistencia légica, que cuando se llega al final, hay como luna equivalencia o una identidad, en un caso, entre el objeto a y el significante, y en el otro, entre el sintoma y la disolucién del s{ntoma. El sintoma completamente desarrollado en todas ‘Sus formas es estrictamente equivalente a su resolucién. No voy adesarrollar este punto, pero me parece que ¢s el punto central porque resume la cuestién misma de cémo dar en el modo de gozar a partir del significante. Ahora bien, una cosa ¢s segura, primero hay que explicar por qué se concentra el goce, como lo llamamos, en ese elemento excluido, por qué el imén ‘de goce es precisamente el elemento excluido relativo a esa consistencia légica. Segundo, es preciso acotar la expresiGn “resoluciGn curativa”, porque un fin de andlisis que tiene su autenticidad es el fin terapéutico de andlisis. Si bien no es el fin de andlisis, el fin terapéutico tiene coordenadas bastante constantes, aunque solo sea porque cuando se produce, se verifica © la salida del sujeto 0 1a invenci6n por su parte del mds alld de la resolucién curativa y, en cuanto a esto, serfa bueno que dentro de dos aflos pudi¢ramos tener intercambios sobre casos de resolucién curativa que concluyan con una salida 0 con la invencién de ese més alld, invencién bajo sospecha, cabe decir, pues s¢ trata de saber si ¢s un deseo que prosigue o si es el goce mismo de la experiencia analftica el que manifiesta en ella su inercia. Pero creo que serfa bueno fijar una determinada formula de 1a resolucién curativa. El hecho de que el fin de andlisis sea una cuestion de légica, Lacan lo dijo de muchas maneras, Por ejemplo, enel momento en que era muy aguda la cuestién institucional del pase, haciendo un seminario sobre la Idgica del fantasma. Pod{a utilizarla palabra logicaen muchos lugares y la especializ6 a propésito del fantasma, concebido como el axioma fundamental, e] axioma terminal que domina todos los sistemas parciales de imposibilidades. Lo que denomina fantasma fundamental es precisamente la relaci6n del sujeto con ese elemento que Ya no se puede traducir en iérminos significantes, es decir, con ese elemento que ya es realmente a miniscula, un elemento radicalmente imposible de hacer pasar al significante, 47 ‘También quiero sefialar que esa percepcion del tema de la equivalencia es coherente con algo bastante misterioso que dice Lacan en la “Proposicién del 67”, que he comentado varias veces pero sin ver, creo, todo el contexto l6gico de la cosa. Dive en la “Proposicion...” que hay una identidad entre el algoritmo de la transferencia y el agalma de El Banquete , que el Ss S, como formula algorftmica, es idéntico al objeto a como agalma. Esto se inscribe en toda la serie de equivalencias en que se plantea ¢l asunto de la relacién de equivalencia y de identidad entre el significante y el objeto a. Ahora, ,en qué medida el objeto a , que he presentado aquf como hecho de significante, también toma el valor de plus de goce? Esto es ,por qué precisamente en esa parte definitivamente excluida del significante se concentra el goce del sujcto? Este es el otro aspecto de lo que hay que considerar en el asunto. Pero me voy a detener aquf y espero que se abra una pequefia discusién al respecto. Quine, después de desarrollar la implicacién, concluye en algo ast como que el mundo es implicante. Es decir que cuando él quiere justificar la relacién de la implicacién con la estructura de lo real, lo deja como algo que hay que dar por supuesto y ya est, Debo decir que hay otros modos de conexién, laconjuncién o ladisyunci6n, por ejemplo. ‘Tomé la implicacién como ejemplo de la conexiGn, es decir, de la concatenacin significante, de lo que constituye a la cadena significante misma. Lo que hace dificil la perspectiva logica ‘sobre la cura ¢s que todo lo fenoménico de la cura parece desmentirlo, precisamente porque obedece a la regla “todo se puede decir”: se puede no decir nada, se pueden decir tonterfas, se puede hablar de detalles, se puede hablar de todo. En cierto modo la perspectiva Iégica es 1a més antitética a lo que pasa en un andlisis, Sin embargo, cuando uno lo piensa, se percata de que funciona en el decir del sujeto una maquina como ésta, que prescribe no tanto lo que se puede decir sino lo que no se puede decir. Lo que se puede decir es infinito. Lo que no se puede decir, en cambio, no lo es de la misma manera. Por eso Lacan decfa que con la interpretaci6n no se trata de apuntar alo dicho, sino al objeto a, es decir a lo excluido del decir. Y eso es elemental, pero es algo de cada minuto en Ia préctica analftica. Mi punto de vista, y creo que se justifica atin mds en la época en que estamos, ¢s que no referirse a ese tipo de imposible significa perderse en la préctica, No voy a decir que haya que ensefiarles la logica alos analizantes, aunque lo hacemos un poco en los cursos, pero es casi necesario, Es casi necesario que el analizante sepa de légica—Lacan decfa que el analizante tiene acceso al bien decir— pero, en todo caso, en el pase se pide eso: se pide saber si el pasante tiene alguna idea de la l6gica de su cura. Las cosas se complican un poco porque el pasante que vendrfa con: “Bueno, no es complicado, éstos son los matemas, las férmulas, etc.”, no producira mucha confianza. El asunto parece implicar que ¢s necesario conservar la memoria total de su andlisis, pero al contrario, tal vez lo mds importante sea el olvido. Es untema que Alain Merlet ha desarrollado mucho en Parfs, y he comentado el tema diciendo que Funes el memorioso, cuya vida es ya de por sf muy dificil, como se sabe, no podrfa hacer el pase porque recordarfa todo. Se hace el pase con todo lo que uno ha olvidado de su andlisis. De tal manera que hay, sf, siempre un elemento de ficcién en lo que presenta el pasante, Y del lado del jurado también, lo hemos Observado mucho en nuestro cartel. {En qué momento se toma tal 0 cual decisién? Cuando ‘uno de nosotros presenta finalmente una ficcidn del pase que le gusta a los demds o que les parece consistente, De! lado del cartel del pase, del jurado, lo mas importante es la posibilidad de ver un tipo muy especial de recuerdos de andlisis que, a diferencia de los recuerdos encubridores conceptualizados por Freud, son recuerdos descubridores, es decir, recuerdos de momentos de cruce de un encubrimiento, Se recuerda, pongamos por caso, tal palabra del analista que no parece tan inteligente, pero queda como una marca, como si se produjera un cambio del semblante amo, un cambio muy elemental. Y el pasante 0 viene con su propia ficcién del asunto, o a veces lo deja fuera de contexto, y creo que es mas auténtico cuando se queda asf desarrimado, EI debate que se desarrolla un poco de manera alusiva entre nosotros en Parfs, estriba, segdn me parece, en que no siempre se respeta lo imposible de decir, La sed de saber es tal que es como si existiera una exigencia de decirlo todo. Se considera que falta en ¢l testimonio tal o cual cosa, cuando eso no tiene importancia, lo importante son los contomos de lo que no se puede decir. Yo estaba en contra de las exposiciones que decfan que los pasantes 0 los pasadoresno dicen tal cual cosa. Creo que esa perspectiva pasa por alto el meollo del asunto, quees muy delicado y que tiene que ver con la aceptacién, también por parte del c4rtel del pase, de lo que no se puede decir y del hecho de que, de todos modos, el asunto se va a examinar enausencia. Es como una forclusién, algo hacia lo cual tan solo se apunta. No se puedeindicar directamente lo que falta, y todo se inscribe alrededor. He elegido, entonces ¢l tema, que no esl nico, de lo imposible de decir, porque corresponde al fin del andlisis visto desde el punto de vista del pase, donde el asunto estd en decir. Y lo que se debe decir es si el pasante tiene una idea de esa ley, de ese axioma que organiza lo imposible de decir, pero que no lo dice. Aunque a veces, desde luego, se puede reducir lo imposible de decir. Mipregunta es sobre la puesta en ecuacién a la entrada, y su relacién con una cuestin que Marie-Héléne Brousse nos dejé al inal de su trabajo: la separacion del Sujeto Supuesto Saber y la funcién del padre. Si se puede desarrollar. La idea de una ecuacién que debe tener una solucidn se encuentra, por ejemplo, en “Instancia de la letra” a propésito del pequefto Hans, asf como se encuentra en la Proposicién del 67, Lacan habla de esa ecuacién y de que se trata de encontrar su solucién, de saber sila ineégnita es el menos phi o el objeto “a”. Lo mds importante es esa vision en términos de ecuaci6n, en términos l6gicos. La puesta en ecuaci6n inicial es una formalizacién. Hablamos de la formalizacién del sfntoma al comenzar el andlisis, y como se sabe, en la prdctica de Lacan las entrevistas preliminares son muy importantes, También hablamos, por ejemplo, de la formalizacién de lademanda, Hay andlisis que son completamente flojos afios después, porque el pedido inicial no se formaliz6, se dejé que fuera aproximativo, Eso permite ver, por cierto, que los términos del problema estén presentes como referencia, y que la légica funciona igual, funciona de tal ‘manera que sigue siendo flojo tres afios después, y a veces da la impresiGn de que es casi irrecuperable 0 de que es necesario un corte para recuperar una formalizacién del problema. Por consiguiente, no creo que un fin sea posible con cualquier préctica del andlisis. Ya para Freud era muy problematico, le parecfa que habfa una ecuaci6n insoluble, y si Lacan dijo con tanta seguridad que sf habfa fin de andlisis, que era esténdar como Jo era el inicio de andlisis, lo hizo por referencia a un modo légico determinado de la practica analftica. 49 También lo podemos vincular al manejo del tiempo necesario para que el desarrollo del anflisis sea coextensivo a la resoluci6n final, por asi decir, del sintoma. Lo cual supone por ejemplo, manejar cada sesin como un intento de recorrido de la maquina de que hablamos. Y por ejemplo, sefialar que se trata de un recorrido ya hecho o de uno nuevo. Es como un Jaberinto: para poder encontrar las salidas, hay que ir marcando los recorridos, y no tiene mucha utilidad hacer diez veces el mismo recorrido. Eso puede justificar un manejo del andlisis en el que, cuando un recorrido ya se ha hecho, el analista lo reconoce, indica que ya se ha hecho y termina la sesién. Si necesitarfamos una justificacién —que no necesitamos— para las sesiones cortas, la l6gica misma serfa el fundamento del manejo del tiempo. Queria preguntarle si este desarrollo que usted ha hecho a propésito de la consistencia logica seria articulable a las nociones de yche y automaton y, muy en particular, al concepto de repeticién, la repeticién vista con respecto al final del andlisis. Por supuesto se trata de modelos de funcionamiento autométicos. La tyche est presente en forma de malogro: por fin salié una F, ahora puedo esperar que salga una segunda F y no, salen puras V. La tyche ¢s la sorpresa de la primera FV. El puro automaton vuelve con la repeticiGn infinita de las V mientras se espera en vano la aparicién de una segunda F, Estoy haciendo muchos esfuerzos para animarun funcionamiento muy simple, pero que se puede complicar. Lacan lo complicé mucho porque la opacidad tiene también su interés, A Lacan le gustaba mostrar cémo cosas muy simples se opacifican enseguida con sdlo complicar un poco las leyes. El modelo que yo tomé es muy sencillo, y ya en esas pocas cosas hay fenémenos que nos dicen mucho con respecto al andlisis. Por ejemplo, nos da un modelo de lo definitivo. Nos muestra, que es posible un cambio de discurso en el cual, después de haber transitado indefinidamente por la via de la F, se toma definitivamente la via de la V, y se dice siempre la verdad, lo cual puede ser un alivio en el caso de la histeria, por ejemplo, cuando el sujeto se queja de engafiar y ser engafiado, de no saber donde est la verdad, de experimentar su ser como un ser de falsedad, y descubre con esa méquina que hay un camino definitivo de la verdad. Y asf sucede, se da el caso de sujetos que legan al andlisis ‘completamente desubicados, y que el andlisis convierte en sujetos de una certeza absoluta que dicen 1a verdad atoda costa y sin ¢l menor miramiento. Son productos del andlisis que se ven @ menudo en ef émbito analftico, hombres © mujeres que uno conocié desubicados y que después andan porla verdad con la mayor seguridad como por una autopista, concierta rigidez @ veces, en un discurso que va de verdad en verdad, asestando sentencia tras sentencia sin nunca una duda, un no sé qué, un algo asf o unmds 0 menos, Ese poco agradable discurso de autopista, puede sefialar un fin de andlisis. ;Quién ha dicho que con el fin del andlisis se Producfa gente agradable. ‘Me disculpo primero con el Dr. Miller porque comencé a estudiar ldgica hace pocos meses, pero segtin lo que entiendo ... ‘Yo la estudié hace mucho y ahora la olvidé toda. Por lo que fui entendiendo con cada tipo de conexidn el sujeto va girando por los distintos enunciados posibles hasta que se produce una imposibilidad que es relativa a esa conexion. ¢Cudl es la forma de encontrar lo imposible absoluto de acuerdo a esa ldgica? éTendré algo que ver con que Lacan después pasara ala ldgica modal? ;Serla para poder pasar de lo imposible relativo a lo imposible absoluto? La idea de Lacan es que es posible hacer un recorrido exhaustivo de todas las posibilidades, de todos los recorridos, que es posible experimentar todas las formas de imposibilidad, y una vez que se ha hecho el recorrido exhaustivo, entonces se lo puede dejar Plantado, se puede deducir lo imposible absoluto. Ahora bien, cuando se examina el asunto en detalle, puede ser discutible. En Latinoamérica, por ejemplo, la gente considera muchas veces que lo imposible de decires relativo al analista, ycambiande analista paraver sicambian de sistema. Como si pensaran mds que Europa, por ejemplo, donde el reandlisis ¢s menos frecuente y el recorrido més corto, que lo imposible de decirno fuera relativo ala consistencia l6gica sino a la persona del analista. ,Y por qué no?, Lacan decfa que determinado fin de andlisis se hacfa imposible con la eleccién del tal ocual analista. Es una idea interesante, creo, examinar durante estos dos afios la relatividad de lo imposible 0 a lo I6gico 0 casi alo personal, La idea de Lacan es precisamente que lo imposible absoluto se verifica finalmente en el momento en que la persona del analista ya no cuenta mds, es decir, en el momento en que se desprende de eso, Para concluir, me parece que lo bucno serfa poder conservar esta problemdtica comin durante estos dos afios, y que en verdad dentro de dos aftos hayamos investigado esas Ifneas de manera auténtica.