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"Las redes sociales hicieron que las tecnologías no asusten"

Aleks Krotoski, autora del documental "La revolución virtual", dice que los medios sociales limitan
la posibilidad de reinventarnos, porque todo queda en la Web.

31/08/2012 00:01 , por Patricia Cravero0

Aleks Krotoski. Sus disertaciones en Córdoba despertaron gran interés. “En la Web,
es como si
todos viviéramos en un pequeño pueblito”, señaló (José Gabriel Hernández/LaVoz).

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La periodista e investigadora estadounidense Aleks Krotoski dedicó los últimos 12 años de su vida
a estudiar a fondo el modo en que la Web está cambiando la vida de las personas.

Gran parte de ese análisis puede verse en su documental La revolución virtual , producido por la
BBC y distinguido con premios Bafta y Emmy. A lo largo de cuatro capítulos, Krotoski se encarga de
desentrañar la influencia de la Red, yendo de los aspectos positivos a los puntos oscuros de esa
omnipresencia digital (ver primera parte del documental).

En su paso por Córdoba, a donde vino a dar una charla invitada por Osde, Krotoski habló con La
Voz del Interior sobre aspectos de esa revolución.

–¿Cuáles son los aportes que hicieron las redes sociales a nuestras vidas?

–Hay diferentes tipos de contribuciones. El más común tiene que ver con la relación entre
cuestiones políticas y redes sociales, que pudimos ver en Túnez y Egipto, por ejemplo. Pero
también hay otros dos elementos importantes. El primero es que las redes nos ayudan a explorar
nuestras identidades, quiénes somos, cómo queremos presentarnos públicamente. El segundo es
la comunidad. Las redes hicieron que las tecnologías no asusten tanto a la gente, principalmente
porque nos ayudaron a conectarnos fácilmente. Además, hicieron volar la idea de que la
comunidad tiene que ser un concepto muy físico, es decir, que necesitamos vernos cara a cara.

–¿De qué manera se vinculan las redes con nuestra identidad?

–Lo interesante respecto de la identidad es cómo nos hemos concientizado acerca del modo en
que nos presentamos ante el otro. A través de Facebook, donde se necesita autenticar identidad,
o de Google, todas esas identidades que en el pasado podríamos haber expresado en lugares
distintos ahora ya no sólo están en un lugar todas juntas –lo que a veces genera fricción– sino que
también, debido a que estas tecnologías persisten a través del tiempo, la oportunidad de
reinventarnos a nosotros mismos es más difícil, porque todo el mundo tiene acceso a todo. Es
como si de pronto viviéramos en un pueblito.

–Varios sitios reciben críticas por su política de privacidad. ¿Estamos siendo ingenuos al poner
tanta información en la Web?
–Creo que todavía no llegamos a un momento crucial en el que nos demos cuenta de lo que está
pasando. En Reino Unido tuvimos un caso de escuchas telefónicas. Los diarios oyeron
conversaciones en las que había muchísimas pruebas, pero vinculadas a gente del mundo del
espectáculo donde el “chusmerío” es común. Pero luego se supo que una periodista estaba
hackeando el celular de una niña secuestrada. Y ese incidente demoró la búsqueda de la niña
porque muchos de sus mensajes fueron borrados. Eso hizo volar todo por el aire e incluso hubo
participación del Gobierno. Espero que eso mismo suceda con la tecnología. Por ahora nadie ve
cuál es el efecto real, porque todavía no pasó nada que sea tan importante a nivel social. Cuando
eso pase, va a impactar en el modo en que intercambiamos información. Vamos a generar límites,
a decir “esto lo acepto, esto no”. Eso no va provenir de la tecnología, sino de nosotros. A la
tecnología no le interesa generar interacciones éticas.

–Sugerís a los desarrolladores crear sistemas que fallen en lo que supuestamente deben hacer.
¿Las tecnologías más interesantes son las que fallan?

–¡Sí, absolutamente! Si 
Google nos ofreciera tres resultados de búsqueda, uno acorde a nuestra
necesidad, otro totalmente aleatorio y otro que se desvía de lo que buscamos, quizás
encontraríamos algo diferente. Si la tecnología nos ofreciera algo distinto sería un desafío para el
usuario. El sistema no dirigiría nuestra conducta, no sería tan fácil y tendríamos que trabajar.
Deberíamos tener sistemas que fallen para encontrar cosas que son diferentes a las que estamos
buscando.

Recuerdos de una Web menos controlada

En el documental “La revolución virtual”, el científico Tim Berners Lee cuenta lo que pensó cuando
creó la Web.

31/08/2012 00:01 , por Redacción LAVOZ0

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En el documental “La revolución virtual”, el científico Tim Berners Lee cuenta lo que pensó cuando
creó la Web.

Dice que lo hizo pensando que el mundo on line debía ser libre para compartir.

Poco a poco, ese ideario libertario y gratuito de los orígenes comenzó a chocar con realidades,
barreras e intereses de distinto tipo. Un ejemplo reciente es la ley Sopa en Estados Unidos, que
busca terminar con la piratería y frenar el tráfico de contenidos con derechos de autor. ¿El fin de la
inocencia en la Web?

“La Red pasó por su época dorada. Antes era muy abierta, muy libre, hasta que los gobiernos
empezaron a controlar la situación. Ése es el final de una era, pero no creo que sea el final de la
inocencia, porque hay nuevas tecnologías que están surgiendo”, remarcó Krotoski.
Para la investigadora estadounidense, la tecnología está “acostumbrada” a ser controlada, pero lo
importante es que siempre logra desarrollar estrategias para seguir existiendo. “Hay mucha
tecnología que tiene que ver con la piratería que ha sido censurada, pero siempre se está
desarrollando por otro lado”, manifestó.

Recuerdos de una Web menos controlada


En el documental “La revolución virtual”, el científico Tim Berners Lee cuenta lo
que pensó cuando creó la Web.
 31/08/2012 00:01 , por Redacción LAVOZ
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En el documental “La revolución virtual”, el científico Tim Berners Lee cuenta lo que pensó
cuando creó la Web.
Dice que lo hizo pensando que el mundo on line debía ser libre para compartir.
Poco a poco, ese ideario libertario y gratuito de los orígenes comenzó a chocar con
realidades, barreras e intereses de distinto tipo. Un ejemplo reciente es la ley Sopa en Estados
Unidos, que busca terminar con la piratería y frenar el tráfico de contenidos con derechos de
autor. ¿El fin de la inocencia en la Web?
“La Red pasó por su época dorada. Antes era muy abierta, muy libre, hasta que los gobiernos
empezaron a controlar la situación. Ése es el final de una era, pero no creo que sea el final de
la inocencia, porque hay nuevas tecnologías que están surgiendo”, remarcó Krotoski.
Para la investigadora estadounidense, la tecnología está “acostumbrada” a ser controlada,
pero lo importante es que siempre logra desarrollar estrategias para seguir existiendo. “Hay
mucha tecnología que tiene que ver con la piratería que ha sido censurada, pero siempre se
está desarrollando por otro lado”, manifestó.