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DESBARRANCÓ GRAN HERMANO Y TELE-FUE

El canal hizo movimientos en el programa y los


“encerraditos VIP” se dieron cuenta. Estaba en el
patio el grupo más “agerrido” y hasta ahora
inmune a todo tipo de eliminación, aunque es el
protagonista de haber echado a todos los que
“molestaban”. Empezaron jugando al “dígalo con
mímicas”, pero se aburrieron. Entonces fueron
por algo más profundo “personajes de la historia
de la humanidad a quienes más admiraban”. Tres
eran los líderes de esa conversación y sabían de
qué hablaban y no dudaron en decir casi a coro:
“el más groso Adolfito”. Tres o cuatro más que
formaban parte del grupo “no solo no sabían de
historia sino que nunca oyeron hablar de un tal
Adolfo”, a lo que el confeso “anti-putos” cordobés
dijo: “Hitler, boluda. El más grande”… “no ves
cómo me lookeo yo, ahora me saqué el bigote,
pero suelo usarlo”. Asintieron un tal Mario (líder
absoluto), “el chaco” y “el semental”. Pero no
terminó ahí. El “cordobés” agregó “si la
producción está metiendo putos, travestis y
mediáticos es porque no estamos rindiendo. Que
pongan un par de ‘JABONES CON ANTEOJOS’ y
mostramos cómo Adolf los trataba y van a ver qué
bien rendimos”…(inmediatamente largaron una
gran carcajada y Mario, “el Cordobés”, “el Chaco”
y “el Semental (Ezequiel, creo. El que ya tuvo
relaciones sexuales con dos participantes)” se
abrazaban ante tan “genial idea”). La escena
‘peligrosa’ duró alrededor de 5 minutos al aire, en
vivo en el ex “canal de la familia” y de las pelotas,
dirigido por los Yankelevich. Ahí la producción se
dio cuenta y cambió bruscamente la escena a una
cama donde dos participantes hablaban
banalidades. Pero como no medían,
aparentemente, volvieron a los pro nazis (aunque
dio la impresión que hubo un tirón de orejas)
porque seguían las risas y los “genios
encerraditos” decían “ahora falta que nos digan
qué podemos hablar y qué no”. En este momento,
la DAIA prepara la denuncia respectiva. Pero ni el
canal, ni AFSCA pidieron disculpas o tomaron
cartas en el asunto. Desde DAIA nos informaron
que ante cualquier acto discriminatorio o actitud
que pudiera considerarse discriminatoria hay que
enviar un mail urgente (con la mayor cantidad de
datos posibles) a dac@daia.org.ar o llamar al 011-
4-378-3.200 interno 7. Si bien hay organismos
(como el INADI, AFSCA –que duermen el sueño de
los justos-) que debieran encargarse de estos
temas o denuncias, ellos lo hacen por la gravedad
de los hechos. Sobre todo en los medios, en
instituciones escolares, etc. No quiero echarle la
culpa a la nueva ley de medios, pero en un
momento de entrada en vigencia había un
cuidado del lenguaje soez y discriminatorio; sin
embargo, ahora, en televisión y en las radios
siguen ofendiendo al ser humano por raza,
religión, condición sexual, peso, altura, por
cuestiones de género, país o provincia de origen y,
ni olvidar, por pensar diferente. Y, ojo, se puede
pensar diferente, pero la historia deja siempre
una enseñanza y los medios “viralizan (infectan,
contagian) o infoxican (intoxican con
información)” con los mensajes que emiten. Claro,
después hay persecuciones, asesinatos, suicidios
y varios etc. que “sociológicamente no se pueden
entender”.