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EDGAR MORIN

TRABAJO SOCIAL Y COMPLEJIDAD

DANGELLY ANDREA ACOSTA NOREÑA

FERNANDA PINEDA GONZALEZ

RELATORIA

MARIA NUBIA ARISTIZABAL

DOCENTE

UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

PROGRAMA PREGRADO TRABAJO SOCIAL 316

2010
INTRODUCCION

La realidad se debe estudiar de forma compleja, ya que al dividirlos en pequeñas


partes para facilitar su estudio, se limita el campo de acción y no se podría
comprender de manera completa. Tanto la realidad como el pensamiento y el
conocimiento son complejos y debido a esto, es preciso usar la complejidad para
entender el mundo.

El conocimiento científico clásico tenía el papel de explicar lo complejo con


planteamientos de la realidad desde un plano simplificador y reduccionista.

Para comprender un sistema complejo hace falta no solo conocer el


funcionamiento de las partes sino descubrir cómo se relacionan entre sí.

Edgar Morín asumió que todas las ciencias deben incluir las dimensiones del mito,
cultura, biología e historia para entender el ser humano en su
multidimencionalidad y comprender que en él se articulan aspectos diversos y
cambiantes, esto nos ubica en la incertidumbre de reconocer que no hay certezas
y nos para en una realidad abierta a todo tipo de posibilidades.

La complejidad es una manera de existir, es un camino por hacer, una estrategia,


una posibilidad abierta para inventar pasos, es descubrir más allá del
conocimiento empírico e intelectual que tenemos los seres humanos, “es
necesario aprender a navegar en un océano de incertidumbres a través de
archipiélagos de certeza” Morín.

Con enfoques desde la Teoría de Sistemas, la Cibernética y la Teoría Informática


Edgar Morín dice que es necesario usar la complejidad para entender el mundo. Al
mismo tiempo el Pensamiento Complejo es marco para el desarrollo conceptual de
tres principios teóricos: Hologramático, Dialógico y Recursivo, estos tuvieron tanto
interés para Morín como la idea de auto organización.

Con todo el Pensamiento Complejo de Morín abre nuevos caminos para la


formación de una ciudadanía capaz de pensar y construir un mundo más justo y
sostenible.
PRECEDENTES DEL PARADIGMA DE LA COMPLEJIDAD
Para comprender un sistema complejo hace falta no solo conocer el
funcionamiento de las partes sino conocer como se relacionan entre sí, descubrir
las partes interconectadas y los vínculos que contienen información oculta al
observador. A partir de la cibernética, la teoría de los sistemas, la teoría de la
información, la auto organización en biología y el orden a partir del ruido (Von
Foerster), Edgar Morín construye un paradigma de la complejidad, un método: el
pensamiento complejo
Teoría General de Sistemas: Se basa en la percepción de la realidad en términos
de totalidades para analizarla y comprenderla, a diferencia del método científico,
que sólo percibe las partes.
La teoría de sistemas permite entender la complejidad de las relaciones de un
sistema social tanto en su interior como con su entorno; establece los principios de
funcionamiento e interacción de sus elementos y de la como se organizan -dichos
elementos- en subsistemas.
Pensamiento Sistémico – Cibernético: Debe comprenderse cada caso en el
contexto en el que aparece y no aisladamente (Gregory Bateson)
Pensamiento Sistémico: Arte de ver, averiguar y reconocer las relaciones entre las
entidades observadas para comprender diversos fenómenos desde una
perspectiva de conjunto. Todo sistema se encuentra inmerso en un entorno.
(Ludwig Von Bertalanffy)
En el principio sistémico u organizacional se relaciona el conocimiento de las
partes con el conocimiento del todo.

La Cibernética: Estudia los principios de la organización en los sistemas


complejos, más que en la constitución de los sistemas se interesa en cómo
funcionan, no busca los enlaces en un sistema, sino que busca como generamos
ese sistema. El enfoque de la cibernética es cómo los sistemas usan la
información y como se desarrollan las acciones.

La cibernética de segundo orden, se ocupa del rol del observador:


Cibernética -Sistemas Observantes- : Reflexividad en el conocimiento, la
experiencia propia y las diversas distinciones que cada uno hace de su realidad

Le da cabida plena al observador en la descripción de lo observado, se pasó del


observador que aplica el propósito del sistema, al observador que aplica su propio
propósito. Es base para la idea de auto organización. (Heinz Von Foerster)

Teoría de la información: La teoría de la información, relacionada con las leyes


matemáticas, rige la transmisión y el procesamiento de la información. Más
concretamente, se ocupa de la medición y representación de la información, así
como de la capacidad de los sistemas de comunicación para transmitirla y
procesarla.

La información tiene una naturaleza aleatoria, tiene mucho que ver con la
incertidumbre que existe en cualquier señal o mensaje. Se trata de las variables
que puede tener la información en el proceso de comunicación, los órganos
sensoriales nos traen información del exterior, esta información es procesada por
las estructuras o formas mentales de cada individuo. Por eso puede haber
diferencias entre el mensaje enviado y el mensaje recibido.

El pensamiento de Morín conduce a un modo de construcción que aborda el


conocimiento como un proceso que es a la vez, biológico, cerebral, espiritual,
lógico, lingüístico, cultural, social e histórico, que abarque todo lo que es el ser
humano.

Morín define principios básicos que guían el pensamiento complejo,


considerándolos complementarios e interdependientes.

Principio Hologramático: Supera el reduccionismo centrado en las partes así,


como el holismo que solo se centra en el todo, incide en que las partes están
dentro del todo y el todo está en cada parte.

Principio Dialógico: Permite la asociación de nociones contradictorias que forman


parte de un mismo fenómeno, la coherencia de un sistema surge de la paradoja de
binomios antagónicos, de la interrelación complementaria: luz - oscuridad, día -
noche, odio - amor. Es decir no podríamos entrar en la complejidad, si no
entramos antes en la simplicidad.

Principio Recursivo: Rompe la relación lineal entre causas y efectos, tiene la idea
de que las causas son efectos de sus efectos y los efectos causas de sus causas,
por ejemplo: el bienestar da pie a una idea de necesidad que a su vez posibilita
reformular un concepto de bienestar. Refleja cómo una causa actúa sobre un
efecto y, a su vez, éste sobre la causa.

Ecología de la Acción: Se refiere a la intencionalidad, pensar y manejar


adecuadamente la Responsabilidad social, Morín plantea lo que denomina
“política de civilización”, orientadora de valores y de la acción, introduciendo la
denominada “estrategia ecológica de la acción”. Reconoce la autonomía de los
seres humanos pero, a la vez, su dependencia del medio. La acción no siempre
obedece a la voluntad del actor sino que por determinadas circunstancias y sus
interacciones puede cambiar de dirección e incluso ir en sentido contrario. Pero
nosotros sabemos que la acción no obedece ciega y únicamente a la intención del
actor, sino que significa apuesta y estrategia. Y la estrategia también debe
reconducir esa acción si ve que toma un camino opuesto a sus intenciones. La
acción humana vive de la corrección.
La Ecología de la Acción ofrece un marco creador de nuevas formas de sentir,
pensar y actuar que orientan el conocimiento de la realidad y la adquisición de
criterios para posicionarse y cambiarla. Mira al ser humano con responsabilidad
ética/social.

Auto organización: Morín traslada conceptos de la biología a las ciencias sociales,


el concepto de autogeneración: la vida es un conjunto de materia inerte que se
auto organiza, a nivel micro celular, la célula está compuesta de aminoácidos y
elementos naturales que se auto realizan y se mueven para obtener sus
alimentos. La auto organización parte del desorden del conjunto a organizar algo
nuevo que tiende a multiplicarse, habla de la tendencia constante y espontanea de
un sistema para generar patrones de comportamiento global, a partir de las
interacciones entre sus componentes y su entorno.

El concepto de auto organización gira a otros campos, así como los ciclones son
una forma de calor que toma una forma de remolino – se organiza- así mismo se
auto organizan las sociedades, los grupos, los fenómenos sociales, el mercado.
Todo esto conduce al concepto del caos organizador del desorden y el orden, la
vida es el orden creador a partir del desorden. El sistema de auto organización es
un sistema que trabaja para construir y reconstruir la autonomía –conduce a la
transformación, evolución-.

El Pensamiento Complejo dice que todo afecta e interactúa con todo, pero el ideal
de verdad es una fuente de error, que se puede evitar si se tiene claro que para
leer un fenómeno complejo es necesario preguntarnos por su función, ¿Qué
hace?, por su medio ambiente, ¿Dónde se desarrolla?, por su intencionalidad ¿A
que le apuesta?, y como cambia y se transforma, ¿En que se convierte?

Según Morín estamos en la prehistoria del espíritu humano y solo el pensamiento


complejo nos permitirá civilizar nuestro conocimiento. Morín otorga suma
importancia al conocimiento, en Los Siete Saberes Necesarios para la Educación
del Futuro identifica falencias y propone métodos para superarlas:

Detectar y subsanar los errores e ilusiones del conocimiento, al error de


percepción se agrega el error intelectual del conocimiento en forma de palabra,
idea o teoría, que está sujeto al riesgo de interpretación por la subjetividad. En el
ser humano el desarrollo de la inteligencia es inseparable del de la afectividad, no
hay un estado superior de la razón, ningún dispositivo cerebral permite distinguir la
alucinación de la percepción, el sueño de la vigilia, lo imaginario de lo real, lo
subjetivo de lo objetivo. Nuestros sistemas de ideas nos da visiones del mundo y
racionalidades, modelos mentales que protegen los errores e ilusiones. Es la
racionalidad la que corrige, la verdadera racionalidad, es abierta por naturaleza,
dialoga con la realidad y es el fruto del debate argumentado de las ideas, la
verdadera racionalidad no es solamente teórica ni crítica, sino también autocrítica,
para aprender a convivir con las ideas si ser destruidos por ellas. No hay nada
separado, todo afecta todo.

Los conceptos maestros de la inteligibilidad son el orden en los deterministas, la


materia en los materialistas, el espíritu en los espiritualistas y la estructura en los
estructuralistas, todos excluyen o subordinan los conceptos que les son
contradictorios como orden-desorden, espíritu-materia, acontecimiento-estructura.
Niegan el principio dialógico, separan lo humano de lo natural y lo natural de lo
humano, sin poder concebir la unidad en la dualidad natural-cultural, cerebral-
síquica, de la realidad humana, el único paradigma que se acomodaría a tal
concepción seria un paradigma complejo de implicación/distinción/conjunción. El
paradigma cartesiano separa al sujeto del objeto, con una esfera propia para cada
uno, disociando la investigación reflexiva de la ciencia y la investigación objetiva,
al determinismo de los paradigmas y modelos explicativos.

Desde siempre la humanidad ha dado una esfera a las cosas del espíritu, por ello
vivimos en medio de una selva de mitos que enriquecen las culturas, los mitos han
tomado forma simbólica a partir de fantasmas formados por nuestros sueños e
imaginaciones, las ideas parten de los símbolos y los pensamientos de la
inteligencia. Las sociedades domestican a los individuos por los mitos y las ideas,
por eso se hace necesario tomar conciencia de las distracciones y falta de
atención que impiden dialogar con nuestras ideas, controlarlas tanto como ellas
nos controlan y aplicarles pruebas de verdad y de error, ya que la ideas existen
por y para el hombre, pero el hombre existe por y para las ideas, igual que las
partes forman el todo y el todo formas las partes, él uno está inscrito e inseparable
de su inicio y su final. Es tan difícil distinguir entre idea e idealismo, entre
racionalidad y razón, como reconocer el mito oculto bajo el nombre de ciencia o
razón.

Debemos comprender que hay condiciones bio-antropológicas, socio-culturales y


de la mente-inteligencia, que interrogan al hombre, al mundo y al conocimiento,
comprender que en la búsqueda de la verdad las actividades auto-observadoras
deben ser inseparables de las actividades observadoras, las auto-criticas
inseparables de las críticas, los procesos reflexivos inseparables de los procesos
de objetivación.
La clave es establecer una convivencia con nuestras ideas y nuestros mitos que
permita detectar el mentirse a sí mismo.

El conocimiento del mundo se vuelve una necesidad intelectual y vital al mismo


tiempo, pero ¿Cómo lograr el acceso a la información sobre el mundo, cómo
articularla y organizarla? ¿Cómo percibir y concebir el contexto, lo global, la
relación todo-partes, lo multidimensional, lo complejo?
El todo tiene cualidades o propiedades que no se encontrarían en las partes, si
estas se separaran las unas de las otras, ciertas cualidades de las partes pueden
escapar debido a que son excluidas del todo. La virtud cognitiva del principio de
Pascal nos dice para inspirar la educación del futuro: si todas las cosas son
causadas y causantes, ayudadas y ayudantes, mediatas e inmediatas, y todas
entretejidas por un lazo natural e imperceptible que liga las más alejadas y las más
diferentes, no es posible conocer las partes sin conocer el todo y tampoco conocer
el todo sin conocer las partes.
El ser humano es a la vez biológico, psíquico, social, afectivo, racional, la sociedad
contiene dimensiones históricas, políticas, económicas, sociológicas, religiosas…
el conocimiento pertinente debe reconocer esta multidimencionalidad, debe poner
en movimiento lo que el ser humano sabe del mundo y activar su inteligencia. En
la misión de promover la inteligencia general de los individuos, la educación del
futuro debe utilizar los conocimientos existentes, superar las contradicciones
provocadas por el progreso en los conocimientos especializados, así como
identificar la falsa racionalidad.

Las disciplinas del saber se han encerrado en sí mismas y se han separado en


ciencias biológicas, ciencias humanas, exactas, estéticas, etc. la división de las
disciplinas imposibilita ver lo que está tejido en conjunto, es decir, la reducción
simplifica lo complejo, oculta el riesgo, la novedad y la invención, la inteligencia
divida por partes rompe lo complejo del mundo en fragmentos separados,
fracciona los problemas, separa lo que está unido, unidimensionaliza lo
multidimensional. El debilitamiento de la percepción de lo global conduce al
debilitamiento de la responsabilidad particular y al debilitamiento de la solidaridad,
pues se pierden los vínculos ciudadanos
La educación del futuro deberá estar universalmente centrada en la condición
humana, conocer lo humano es situarlo en el universo y a la vez separarlo de él.
Es imposible concebir la unidad compleja de lo humano cuando se toma por
separado la materia física y del espíritu con que estamos constituidos. Nuestra
tierra es una esfera minúscula que gira alrededor de un astro en una pequeña
galaxia en un gigantesco cosmos en expansión.
La Tierra se auto-produjo y se auto-organizó dependiendo del sol, se constituyó en
un complejo bio-físico a partir del desarrollo de su biosfera. Somos a la vez seres
cósmicos y terrestres. Como seres vivos de este planeta dependemos vitalmente
de la biosfera terrestre: debemos reconocer nuestra muy física y muy biológica
identidad terrenal. Como el punto de un holograma, llevamos en el seno de
nuestra singularidad toda la humanidad, toda la vida y también todo el cosmos,
incluyendo su misterio, que sin duda está en nuestro interior.

El hombre se completa por y en la cultura. No hay cultura sin cerebro ni espíritu


sin cultura. La racionalidad no dispone de todo el poder, puede ser dominada,
esclavizada y sumergida por la afectividad o el impulso, las interacciones entre los
individuos producen la sociedad y en ésta se manifiesta la cultura.

Construir una ética de la plenitud del sujeto y su libre expresión, constituyen


acuerdos fundamentales en Morín, todo desarrollo verdaderamente humano
significa desarrollo conjunto de las autonomías individuales, de las participaciones
comunitarias y del sentido de pertenencia a la especie humana.

Se debe abandonar las visiones solamente racionales, técnicas o utilitarias, pues


el ser humano se nutre de antagónicos, encontramos al ser humano

- Racional y delirante
- trabajador y lúdico
- práctico e imaginativo
- económico y derrochador
- simple y poético

A pesar de la compleja agitación de la naturaleza humana, se ha producido


desarrollo técnico y científico, se han cimentado civilizaciones que han dado sus
frutos en filosofías y ciencias: la Humanidad ha dominado la Tierra y nos hemos
convertido en ciudadanos del planeta.
La mundialización es uno de los problemas de nuestro tiempo y la educación debe
trabajar con un pensamiento policéntrico para la identidad y la conciencia terrenal,
el mundo se vuelve cada vez más un todo. Morín señala aspectos de la
mundialización que nosotros llamamos globalización, el desarrollo está en un
punto insostenible, es necesaria una noción más rica y compleja del desarrollo,
que sea no sólo material, sino también intelectual, afectivo, moral.

El legado del siglo XX la herencia de muerte, guerra, masacre, deportación y


fanatismo, la evolución humana, es un crecimiento del poder de la muerte.
Las armas nucleares y los nuevos peligros, la dominación desenfrenada de la
naturaleza por la técnica conduce a la humanidad al suicidio.
Si la modernidad se defiende como fe incondicional en el progreso, en la técnica,
en la ciencia y en el desarrollo económico, entonces esta modernidad está muerta.
En la historia corrientes suscitan contracorrientes que pueden desarrollarse y
cambiar el curso de los acontecimientos como son:
La contracorriente ecológica, cualitativa, estética, de la espiritualidad y la
frugalidad, de los principios de la solidaridad y de las éticas de la paz.
Es preciso civilizar la Tierra-Patria como casa y jardín comunes de la humanidad.

La mente humana podría desarrollar aptitudes aún desconocidas en la


inteligencia, la comprensión y la creatividad, la posibilidad antropológica,
sociológica, cultural y mental de progreso restaura el principio de esperanza, pero
sin certeza científica, ni promesa histórica. Por esto la toma de conciencia, el
despertar de la voluntad, del coraje, del azar, se han vuelto urgentes y
primordiales. La reforma del pensamiento se ha vuelto vital. Habermas diría que
es preciso construir una nueva teoría racionalizadora y Senge que se deben
transformar los modelos mentales.
Se puede avanzar en la noción Tierra-Patria. Por esto es necesario aprender a
estar ahí, en el planeta: aprender a vivir, a compartir, a comunicarse y a coincidir
en ideas y sentimientos. Serian los principios de aprender a ser, hacer, saber,
convivir y discernir.

Debemos inscribir en nosotros las conciencias antropológica, ecológica, cívica


terrenal y espiritual, los Estados deben abandonar su soberanía e integrar un
mundo policéntrico y acéntrico, no sólo en el ámbito político y económico, sino
también cultural. Oriente y Occidente, Norte y Sur deben volver a unir sus
diferencias y sus fronteras a favor de la sabiduría de vivir unidos. Se impone salvar
la unidad humana y salvar la diversidad humana, civilizar y solidarizar la Tierra,
aprender una ética de la comprensión planetaria.

El futuro es incierto y el ser humano debe hacerse consciente de eso, la vida es


algo indefinido, suponemos que el futuro va a hacerse de acuerdo a los modelos
que ya están establecidos, pero si miramos a través de la historia vemos como
hemos ido cambiando el entorno, los contextos, cambiamos la cultura.

Así se prueba la existencia de la incertidumbre en el futuro, esta misma repercute


en el conocimiento, estamos siempre buscando la verdad, dudamos,
cuestionamos teorías y encontramos “nuevas verdades” que refutan lo que antes
teníamos por verdad. La incertidumbre también influye en nuestras decisiones,
Morín apunta que cuando tomamos una decisión, comienza a operar la ecología
de la acción, con base en esas decisiones comenzamos a actuar y a reaccionar
de manera que se afecta el sistema global y no podemos predecir.
Tenemos que reconocer que nos es imposible predecir el destino, el futuro es
incierto, no es lineal, tiene variaciones o desviaciones, es necesario aprender a
enfrentar las incertidumbres, puesto que la vida es cambiante y ambivalente donde
todo está ligado a todo.

No hemos sido educados para la incertidumbre y nos encontramos parados en un


paisaje en el que es más grande el océano de incertidumbre que los archipiélagos
de certeza, la incertidumbre se vuelve una constante, lo inesperado llega a ser
posible y se realiza, entonces es necesario que la educación prepare al ser
humano para confiar en lo inesperado y trabajar para lo improbable.

La comunicación no implica comprensión ya que es un acto que relaciona lo


subjetivo, la información dada queda permeada por el pensamiento y la
percepción del mundo de quien la recibe, de acuerdo con esto cuando nos
comunicamos pueden quedar conocimientos o ideas en común como también
claros desacuerdos o baches por diferencias en los conocimientos previos de
quienes se comunican –teoría de la información-.

No puede haber comunicación sino se han comprendido antes, los aspectos


objetivos y subjetivos de esta. La educación debe abordar la comprensión de
manera directa y en dos sentidos:

La comprensión individual que implica lo interpersonal e intergrupal.

La comprensión a escala planetaria.

La comprensión está permanentemente amenazada por la individualidad


(costumbres, ideologías e ideales), implica que la individualidad en sentidos como
el egocentrismo, etnocentrismo y sociocentrismo sea enemiga de la comprensión,
basta con mirar las relaciones humanas en el cotidiano y a través de la historia los
motivos de guerras evidencian esta realidad.

Morín propone la posibilidad de mejorar la comprensión mediante:


La apertura empática hacia los demás.
La tolerancia hacia las ideas y formas diferentes, en la medida en que no atente a
la dignidad humana.

Paradójicamente, siempre mostramos comprensión y hasta afinidad por lo que


tenemos distante, en cambio con lo que tenemos cerca aun cuando tuviéramos
afinidades nos encontramos siempre en posición de jueces o a la defensiva. Morín
afirma que la comprensión motiva el establecimiento de sociedades democráticas
y que fuera de éstas no cabe la tolerancia ni la libertad que nos saque del
etnocentrismo. La educación debe asumir un compromiso con la democracia,
porque sólo en la democracia abierta se puede realizar la comprensión a escala
planetaria entre pueblos y culturas.

La democracia y la política, deben estar encaminadas a la solidaridad y a la


igualdad. El sentido común puede llevarnos más allá de las éticas particulares y
encontrar una ética válida para todo el género humano. Para esto nos ubicamos
en el bucle individuo-sociedad-especie en el que se da origen al deber de enseñar
la democracia.

Una ética válida para todos debe implicar el reconocimiento de las diversidades y
los antagonismos, así como el reconocimiento de que las individualidades son las
que conforman el colectivo, al mismo tiempo que es un desarrollo conjunto de las
autonomías individuales.

Somos un uno diferente que hace parte responsable de un todo común. Las
sociedades funcionan gracias a las libertades individuales y a la responsabilidad
de cada uno.

La especie humana con su idea de progreso ha llegado a la amenaza de la


autodestrucción, el consumo, la dominación, la opresión, persisten en permanecer
en el planeta, pero se pueden buscar soluciones que solo la educación puede
encontrar, como lo propone Morín.

El ingrediente vital que todos necesitamos es la esperanza. La resurrección


de la esperanza no es aquí la resurrección de la Gran Promesa, es la
resurrección de una posibilidad. Ni la incertidumbre, ni la angustia, son
suprimidas, pero, como no podemos soportar la incertidumbre y la angustia
más que en la participación, en el amor, en la fraternidad, en la acción, la
política de civilización lleva en ella el impulso, la participación, la
esperanza. Edgar Morín

“Se debe aprender a amar la condición humana tal como es, aceptar sus
limitaciones y sus peligros, volver a ponerse al mismo nivel de las cosas,
renunciar a nuestros dogmas de partidos, de países, de clases, de
religiones, todos intransigentes y, por lo tanto, todos mortales”.1

1Marguerite Yourcenar, en Revista aleph, cátedra aleph 207:


necesidad de una política de civilización con base en Edgar
Morín versión 16 cátedra aleph.
La complejidad nos lleva directamente al ser humano, a sus pensamientos,
sentimientos y acciones, tan inconcluso, ambiguo y cambiante; cuando
procuramos entender cómo y porque encontramos una retroalimentación entre lo
objetivo y lo subjetivo y la implicación que tiene la cultura en la manera en que se
“construye” el ser humano.

El desarrollo humano ha sido concebido bajo una perspectiva de progreso


enfocado en los desarrollos tecno-científicos y económicos, El hombre es
insaciable, su inteligencia lo ha llevado más allá, no solo se adapta al mundo sino
que quiere adaptar el mundo a sus propósitos, cerrando los ojos ante la realidad
de la destrucción y el descuido de lo que es en esencia el ser humano a nivel
mental, psíquico y moral.

La idea de desarrollo sostenible y porvenir se fue quedando solamente en


intereses económicos que han incentivado el individualismo, la educación ha
tomado un matiz de preparación para la producción, es triste ver por ejemplo como
los avances en medicina que suponen el objetivo de optimizar la salud y el
bienestar no está al alcance de todos, sino de aquellos que cuentan con los
recursos económicos para acceder a su compra. Esta concepción mide el
desarrollo en términos monetarios de cálculo y cuantificación.

Este tipo de desarrollo agrava la pobreza económica y vulnera el bienestar de las


personas no solo a nivel material sino también psíquico o emocional es decir no
solo descuida sino que también cuando limita posibilidades afecta el desarrollo del
ser como humano, desarrollo que involucra la libertad, la democracia, la
autonomía y la moral.

El verdadero desarrollo humano debe contener procesos tecno-económicos, pero


transversalizados por la ética, la solidaridad y la conciencia de ser seres sociales,
habitantes del mundo.

“No hay que subordinar más el desarrollo humano al desarrollo económico;


debemos invertir esto y subordinar el desarrollo económico al desarrollo
humano. Ese me parece es el papel ético fundamental. No debemos ser
simples objetos en este Titanic sin piloto, sino que debemos cambiar y ser
sujetos de la aventura humana”.2

Es de vital importancia hacer un cambio en el enfoque de la educación, una


educación que reconozca que el ser humano es multidimensional que no
involucra solo el tener, sino también y con mayor importancia su ser, estar y hacer,
es esto precisamente lo que lo hace complejo.

2 Edgar Morín en Estamos en un Titanic


“El ser humano, efectivamente, no se encuentra en lo puramente racional,
en lo puramente demente, en el nivel solo biológico, ni solo en o social,
tampoco en lo puramente psicológico-individual. El ser humano emerge a
partir de la dialógica y de la recursividad entre estos diferentes niveles.
Cuando se intenta reducir la complejidad humana a uno solo de estos
niveles no solo disolvemos la complejidad sino también el ser del hombre”. 3

El macroconcepto es el reconocimiento de la complejidad, que no valora solo lo


inmutable y estático sino que también da importancia a lo que fluye, dinámico y
cambiante. Reconoce la relación de todo con todo, el concepto de sociedad está
relacionado con individuo y cultura. No se puede conceptualizar al ser humano sin
involucrar la relación individuo especie sociedad y cultura.

Cuando sabemos que somos autores y promotores de cultura nos preguntamos


¿A dónde vamos? ¿Qué es lo que queremos? Sin lugar a duda lo primero que hay
que rescatar es el respeto a la diferencia y a la diversidad, pero que esto incluya el
respeto al otro y a la ecología como espacio vital. La cuestión está en lo que
aceptamos y lo que rechazamos después de buscar la reflexión y mirarse a sí
mismo con los otros.

La complejidad del mundo actual, en el que la interacción de lo social, lo natural y


lo económica da lugar a una profunda crisis, La naturaleza y la injusticia social
requiere una renovación colectiva de las formas de sentir, pensar, valorar y actuar
que posibilite un verdadero desarrollo humano. Es necesario cambiar la
perspectiva a una visión que nos permita el conocimiento y la valoración de la
realidad.

Transformar el mundo puede sonar utópico y más cuando nos paramos frente a
esta realidad donde no encontramos oportunidades y se nos limitan posibilidades,
pero si el hombre ha sido capaz de llegar hasta aquí, si es tan inteligente para
adaptar la naturaleza a sus intereses, también tiene el potencial que lo llevara
concientizar, valorar, cambiar y enriquecer su humanidad. El punto es cambiar la
mirada, ya no al exterior sino a dentro, desear menos y sentir más, atesorar
menos y disfrutar más.

La educación debe ser la herramienta para la “construcción” del ser humano con
nuevas formas de sentir, pensar y actuar que nos permitan hacer un mundo más
justo. Una educación que nos arme para comprender el mundo y participar en su
transformación.
3 Por Alfredo Gutiérrez Gómez, Raúl Domingo Motta, Emilio
Roger Ciurana, Enrique Luengo en Educación, mundialización y
democracia: un circuito crítico

LA COMPLEJIDAD

Desde la perspectiva ética, frente el antropocentrismo dominante, el paradigma de


la complejidad apuesta por el ambiocentrismo.
La idea de igualdad es substituida por la de equidad, que entiende la diversidad
como un valor.
Frente el concepto de dependencia establecido por las sociedades dominantes
reclama la inclusión del de autonomía, que incluye la responsabilidad y la
solidaridad.
Desde el punto de vista del pensamiento, adopta el concepto de sistema complejo
adaptativo como forma de comprender cómo son y cuál es la dinámica de los
fenómenos naturales y sociales del mundo.
Incluye la necesidad de un diálogo continuo entre las distintas formas de conocer
el mundo dada la existencia de incertidumbres en cada una de ellas, defendiendo
la importancia del diálogo entre una visión específica y una global que incorpore el
azar y la indeterminación.
Sitúa la perspectiva holográmatica, que asume que todos los sistemas están
relacionados entre sí, y descubre en cada uno de ellos la complejidad esto niega
la existencia de sistemas más simples que otros.
Desde la perspectiva de la acción, el paradigma de la complejidad apuesta por
defender un modelo de vida que entiende la libertad como responsabilidad, un
modelo de convivencia política orientado hacia la democracia participativa, y la
comunidad como forma de proyectarse hacia la globalidad.

EL PENSAMIENTO COMPLEJO EN TRABAJO SOCIAL

El trabajo Social es algo que implica pensar,


reflexionar, diagnosticar y a ello mucho
pueden ayudar los paradigmas de la complejidad. (Edgar Morín)

Morín plantea que la mayor riqueza del Trabajo Social son los grupos humanos
con quienes trabaja, en aprovechamiento de esto el trabajador social en su rol
educador y concientizador, deberá adoptar los principios que propone el
Pensamiento Complejo para un conocimiento pertinente: El contexto, lo global, lo
multidimensional y lo complejo.
Dentro del análisis de una sociedad no se puede desconocer lo histórico, lo
cultural, lo religioso, lo político; todo esto hace parte de la identidad cultural. .

El Trabajo Social debe hacer una contribución para humanizar la sociedad, si el


individuo se desarrolla automáticamente se desarrolla la sociedad.
El paradigma de la complejidad, inscrito en el paradigma interpretativo
comprensivo, invita a una reforma del pensamiento, la educación toma el papel
principal en el proceso de transformación de la sociedad, esto implica que hay que
evaluar y modificar lo que se ha enseñado equivocadamente y direccionar una
educación generadora de una cultura capaz de construir un mundo más justo y
sostenible.

El mundo se moverá en una dirección ética, sólo si queremos ir en esa dirección.


Es nuestra responsabilidad y es nuestro futuro el que está en juego.
El pensamiento complejo es una aventura, pero también un desafío.

Fuentes:

Clases De Fundamentos Teóricos Metodológicos Y Disciplinares De Trabajo


Social II.

Revista aleph, cátedra aleph 207: necesidad de una política de civilización con
base en Edgar Morín versión 16 cátedra aleph.

Documento de Edgar Morín en Estamos en un Titanic.

Alfredo Gutiérrez Gómez, Raúl Domingo Motta, Emilio Roger Ciurana, Enrique
Luengo. “Educación, mundialización y democracia: un circuito crítico”. Primera
edición 2001