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El otro día me llaman y me dicen, “Tiene una entrevista el otro día”, incluso era 15

de septiembre, y digo si está bien, y yo había pedido permiso para faltar a la tele
porque teníamos la de fiesta en la Embajada. Fui a mi entrevista y me dice no
pues eso se trata de eso, hacer cooperación académica con Latinoamérica, dar
clases, escribir, y todo así.

Sí perfecto, justo lo que quería, y el preguntó: ¿Usted es responsable?, y dije,


super responsable, y el me dice, “ok, el trabajo es suyo”, y yo, sí gracias, me
escribe un correo, mucho gusto en conocerlo, me voy, y me aclara, “no, el viernes
traigo sus papeles”, a bueno, nos vemos el viernes.

Ya terminé el jueves en el canal y el viernes yo ya estaba tramitando, me quedé


sin trabajo menos de 24 horas, entonces vine a México a hacer otra vez el visado
y todo eso, y empecé a trabajar en la universidad donde estoy trabajando, soy
directora de cooperación Latinoamérica y Rusia, Centro Ruso Iberoamericano, y
empezamos a trabajar desde cero.

Yo pensé que era una facultad, ya cuando fui el lunes al trabajo me dijeron “no es
de toda la universidad”, me engañaron o vine con mucha prisa. No teníamos
ningún contacto con ninguna universidad de Latinoamérica, ¿Por qué se creó el
Centro?, porque como Rusia empezó a sufrir las sanciones por parte de Ucrania y
Europa tenía que buscar nuevos socios y en la universidad entró una nueva
rectora que tenía como una visión más internacional, entonces se planeó que
empezáramos a trabajar con Latinoamérica, pero no teníamos nada.

Vine a México, empecé a hacer contactos, y en marzo, yo empecé a trabajar en


septiembre del 2014, y para febrero ya habíamos hecho la primera gira por
Latinoamérica y cerramos 9 convenios con las mejores universidades de
Latinoamérica, cerramos con la UAM aquí en México, con Buenos Aires, con
Santo Tomás Nacional de Colombia, con la Universidad de la Habana, entonces
empecé a trabajar y después de ese año empecé a hacer los primeros programas
de movilidad de estudiantes de Latinoamérica que iban a Rusia, por programas de
movilidad, no como yo porque, hay programas generales que Rusia te da la beca.
3:11 Empezamos a hacer la movilidad y fueron argentinos, para mí es como una
satisfacción y me llena de energía, porque yo les doy como la posibilidad de que
ellos vivan este Renacer que yo tuve en Rusia, a parte, casi todos los estudiantes
que van se enamoran y quedamos fascinados de Rusia, sea cualquier época del
año que vayan, les encanta.

Yo he tratado que el centro, que la infraestructura sea más cómoda, o sea yo


hablo español, tengo gente que hable español, entonces ellos llegan un poco más
cobijados, no esta experiencia dura que yo tuve, de “arréglatelas como puedes”,
todos se van muy contentos. Empezamos la movilidad con estudiantes argentinos,
después envié 6 estudiantes a México y les fascinó, entonces fue cuando me di
cuenta que realmente esto es lo que yo quería, y así seguimos creciendo.

Empezamos a hacer proyectos ministeriales en diferentes países de


Latinoamérica, los días de la lengua rusa, encuentros de egresados en diferentes
países, y así pasó mi vida otro año, ya con más estudiantes en Rusia, con más
estudiantes aquí en América Latina, y el último año me dedico también a difundir
las becas, Rusia otorga becas, entonces yo explico en los países a los que vamos
cómo puedes a través de internet solicitar una beca, si tienes algunas preguntas
de que Universidad y respondo cosas así.

Últimamente me han dicho que soy la ministra de la educación rusa en


Latinoamérica, eso es algo que no es cierto pero me parece que el trabajo que
hago tiene sentido, O sea a mí me llena, creo que tiene sentido, creo en la
educación como uno de los rubros más nobles, y cada vez hay más proyectos

Y los estudiantes que yo envío a Latinoamérica, yo sé que esta experiencia les


cambia la vida, o sea se van unos y llegan otros, porque independientemente de
que el nivel de idioma es diferente, ellos se retan a la vida, o sea ellos tienen
experiencia que yo tuve, la tienen a la inversa entonces a veces les da miedo estar
tan lejos, que hacer y ellos se prueban el carácter de lo que son capaces, se
desarrollan como humanos, se vuelven más humanistas al entender otra cultura, a
respetar, a tener que asimilar, y al mismo tiempo prueban sus capacidades
profesionales, y hoy en día tengo 2 alumnos de ex movilidad que ya están
trabajando como redactores traductores en la cadena de televisión RT, o sea que
su nivel de español ha sido tan bueno que les permiten en pocos minutos redactar
un texto en español.

Yo veo que si transformamos vidas a través de la educación, a veces la


experiencia en Rusia puede ser severa si vas con esta idea de comparar, no de
ahí es que en México es así. Yo siempre estuve como libre, siempre tuve el deseo
de conocer Rusia, y estar lista como lo básico, lo quiero vivir, lo quiero probar.

El último año cambié de religión porque en la universidad donde yo trabajo es


social y tenemos una facultad de teología, trabajamos con el patriarca, y una vez
me encontré con uno de sus vicarios en el pasillo, y tenemos un vicerrector de
políticas juveniles y me dijo “una vez nos comentaron que tu querías cambiar de
religión”, y le dije “no es que quisiera cambiar sino a mí me gustaría entenderla
más, y en tanto que ya llevo varios años en Rusia, 7 años, pues me gustaría,
pues sí, creo que sería algo importante para conocer más la cultura, comprender
y también, pues yo también me siento parte de la cultura rusa.

Nos conocimos en noviembre y para febrero del año pasado me bautizaron como
ortodoxa, y realmente entiendes más como esta forma severa, a veces los rusos
podrían parecer un poco tercos, pero es porque la cabeza como que la tiene muy
fija, y así tiene que ser, entonces es algo que lo entiende sólo a través de una
religión, no tan estricta pero si como más más solemne, y entonces entender
también la religiosidad te da otra perspectiva de entender las prácticas de
entender el carácter, de entender la misma arquitectura, de entender la propia
Rusia.

Nosotros estamos trabajando en el fútbol, porque nuestra universidad participa,


nuestros alumnos son voluntarios, tenemos un centro de voluntariado que va a
participar en el campeonato de fútbol, entonces estudiantes que hablan por
ejemplo español, inglés, francés, se alinean como voluntarios que van a estar
apoyando, incluso estudiantes de Latinoamérica que han estado en movilidad con
nosotros, van a regresar siendo voluntarios.

Por ejemplo, nosotros trabajamos mucho con gente con capacidades diferentes,
entonces hay un sector de voluntarios que se encargan de auxiliar a las personas
en sillas de ruedas en los estadios, asistirlos, hay quienes van a estar dando
indicaciones en diferentes idiomas, habrá quienes les toque estar con los
futbolistas dando indicaciones

Realmente el trabajo que yo hago con la universidad me permite hacer muchas


cosas, estar en diferentes rubros, también nuestros estudiantes participan por
ejemplo en Mercedes Fashion Week, yo me acuerdo que una vez tuvimos
alumnas de China, y hubo una pasarela de un diseñador chino. Entonces ellas
eran como los más aptos para apoyar, entonces hay muchas esferas en las cuales
nos movemos y participamos.

A mí me han dicho que nadie nota que soy mexicana, incluso en otras embajadas
me dicen qué no tengo ni el acento, otros dicen ¿tú de dónde eres? O ¿Vives
mucho aquí?, tu no pareces mexicana porque pues no, no ando ni con sombrero
ni con bandera, soy como muy neutral en eso del nacionalismo, y entonces cómo
que no me creen, pero los rusos me notan diferente al ser muy expresiva, siempre
estoy sonriendo, estoy de buen humor, siempre buscó la manera de resolver las
cosas, siempre soy muy aventada, y esa cosa de que no le temo a la muerte, los
rusos les espanta.

Yo siempre, cuando hago un viaje, y les digo “el avión se cae a las 8”, y me dicen:
¡no digas eso!, obvio no me voy a morir, pero como que yo siempre les hago, les
digo que los mexicanos nos reímos de la muerte, porque la muerte es como el
inicio de la gran vida, tú estás muy consciente de que cualquier día es tu último
día.

A los rusos les espanta, tienen mucho miedo a la muerte, aunque son muy
religiosos, así como de que no, ojala que Dios te proteja, o sea entonces esas
bromas que yo les hago de qué me voy a morir.
Les espanta pero al mismo tiempo les intriga, quieren saber qué es el Día de
Muertos, a veces por moda se pintan la calavera y esas cosas, pero si es como
interesante, yo podría decir que no soy tanto como una embajadora de la cultura
mexicana en Rusia, sino que trato de ser como una simple persona, sin
nacionalidad, sin frontera, que trato de compartir su experiencia, o sea, no es que
yo quiera imponer que los mexicanos somos lo mejor, porque también trabajo con
lo que es toda Latinoamérica y tengo una visión como de que el ser humano tiene
luz y menos, y hay que aceptarlo sin caer como en decir que los Mexicanos
mejores o peores.

Yo creo que todos tenemos como plus y menos, nuestra tarea es ser coherentes
con lo que somos, lo que pensamos y el límite es cómo, yo siempre les digo “lo
bueno y lo malo que yo haga va a repercutir en mí”, entonces yo como una
persona coherente y responsable de mi vida trato como de que mis acciones sean
positivas, porque a final de cuenta, me va a repercutir a mí y a todos, entonces
como que me mantengo en esa en esa línea, entonces evidentemente trato que
los que estudiantes que lleguen con nosotros, no tengan una experiencia tan
cruda como puede ser ese trato de instruir a los estudiantes que vienen para acá
de irlos como aclimatando de lo que es Latinoamérica.

Trato de acercar a las dos culturas, porque creo que esa es como la llave de que,
actualmente las personas sean más humanas, sin estos complejos, entonces
básicamente es lo que hago cuando me preguntan que es México o estas cosas, a
veces sí me cuesta como un poquito de trabajo porque a veces yo pienso que el
mexicano es fútbol y el 15 de septiembre, es cuando el mexicano tiene sentido de
pertenencia.

Estoy un poquito en contra de esas de esas cosas, no es que yo no me sienta


mexicana, pero no lo sé, o sea, yo nací aquí pero vivo allá, entonces siento que
soy yo, yo no sé si el hecho de que sea yo se define porque nací aquí y después
me fui para allá o qué pasa, pero yo manejo como, mis raíces como muy neutras,
no sé cómo explicarlo.
Ahora, por ejemplo, el verano pasado pasó lo de Concacaf, que había mexicanos
y fútbol en Rusia, y yo la verdad no lo sentí, teníamos la posibilidad de ir al
estadio, y yo seguí mi vida, tenía otros proyectos, estuve incluso de viaje en otros
lados, como que me pasó el futbol de lado, o sea, y yo no estoy como en Rusia
deseosa de que lleguen mexicanos, no.

Vivo mi vida, y de repente si hay alguien y necesita ayuda o algo, busco la manera
de apoyarlos pero, es lo que estamos platicando hace un rato, que ella estaba en
Veracruz y extrañaba su familia, porque necesita a su gente, y yo estoy allá siete
años, y estoy adaptada a estar allá, yo con mis dificultades o sin ellas, por ejemplo
yo me tengo que para hacerlo yo porque no tengo nadie que lo haga por mí.

Es como un estilo de vida, sabes que estás allá sólo, te organizas y lo puedes
hacer, y la verdad es que a 8 años, porque todos me decían, Rusia no es lo mismo
3 años, no es lo mismo un verano, o sea ir a Rusia, te vas a cansar, y hasta el
momento yo pienso que ha sido la decisión más acertada de mi vida, la más
grande, creo que ni el día que me case me voy a sentir tan feliz como cuando dije:
“me voy a Rusia”.

Para mí todavía tiene esa magia, o sea, hay muchas cosas que ver, muchas cosas
que sentir, a partir del mes de mayo empecé a trabajar con otra universidad,
porque ya se empezó a hacer el eco de que, en mi experiencia trabajar con
Latinoamérica es posible, ya llevamos 3 años trabajando exitosamente y
manteniendo el contacto que es lo más difícil, porque las distancias si pegan,
aparte es muy caro, y yo siempre estoy buscando manera de financiar, manera de
que no se pierda la relación, hacer proyectos.

Entonces a partir de mayo estoy trabajando con otra universidad que se encuentra
en los Urales, que es la frontera entre Europa y Asía, y esa universidad también es
como un segundo respirar en mi trabajo que hago, porque son personas que
tienen ganas de hacer, pero como están en una universidad regional, no tienen
como la manera o la idea de cómo hacerlo, entonces para mí trabajar con esa
universidad, profesionalmente ha sido muy grato porque ha sido cómo volver a
echarle ganas, empezar desde cero, es una universidad con un perfil de
ingenierías, entonces también eso me reta a mí a tratar de entender, que
proyectos, cómo hacerlo, que es energía, que necesitan.

Por otra parte, me ha hecho volver a descubrir otra Rusia, este año fue la primera
vez que yo fui a los Urales, en verano, y es una cosa mágica, a mí no me gusta la
naturaleza, yo no soy la niña de la pradera, y ahí tiene unos campos, unas
montañas, unos bosques, es la ciudad que tiene más lagos, montañas, me
encantó, o sea yo cada vez que tengo un viaje a CHELEAVIS? Me encanta.

La gente es como diferente a la gente de Moscú, es más tranquila, es más buena,


yo la siento así, es más honesta, es más sincera, es muy cariñosa, y entonces me
encanta trabajar con ellos y eso también me permitió ir a Ekaterimburgo, qué es
donde mataron a los Romanoff, entonces es como que, a 8 años y Rusia es el
país más grande, o sea me falta media vida para seguir conociéndolo, y creo que
siempre me vas a ir como maravillándolo

Y ahora que estoy en México, la verdad es que ya extraño regresar a Rusia


porque ahora está el invierno, me encanta patinar, me encanta disfrutar de la
nieve, todos decían que la nieve te cansa, pero la verdad es que no, en Rusia se
vive el cambio de estaciones, ves el invierno, ves la primavera, verano, otoño, y
cada uno de estos paisajes tiene nuevas actividades, nuevas cosas.

Yo aquí no me doy cuenta que pasa un año, bueno, aquí yo ya dos semanas las
siento una eternidad, pero es horrible, todavía solo, ya llegó año nuevo, lo único
que tienes es tu arbolito pero el clima sigue igual, entonces es como una dinámica
muy diferente que a mí me tiene atrapada, y a mí me quedó claro desde que me
fui que no quería regresar a México, no porque tenga algún problema con México,
sino porque yo realmente allá he desarrollado mi vida.

A mí me parece que Rusia es un sueño, que muchas personas me dicen que


tanto quiero yo a Rusia, que Rusia me quiere tanto a mí, entonces es como una
magia muy interesante que, yo me siento muy feliz por esa parte, y lo único que
trato de hacer es poner al alcance esa magia de otros.
Yo recuerdo que cuando estudié la universidad había una chica de Eslovaquia,
que su estancia en Rusia fue fatal, el infierno, esta comida es desabrida, el agua
es muy pesada, yo no lo sé, se siente diferente también el agua, pero yo no tengo
ningún problema.

Incluso pienso que tiene un poco que ver que igual soy muy adaptable, entonces
por ejemplo, aquí comía con picante, allá no hay, me adapto, igual cuando viajo,
como lo que hay en cada país, yo creo que es el secreto de estar enamorada con
Rusia, y yo se lo comento a mis alumnos, vívanlo porque a veces llegan seis
meses y digo, no van a estar aquí toda su vida, vívanlo, no traten de entender
porque, sino de asimilarlo, si vas con ese punto de vista, creo que lo pasas bien.

Sino te pueden pasar muchísimas cosas, por qué perder el pasaporte y no saber
cómo explicárselo al oficial, si es horrible que de repente te pare y no lleves el
registro, en Rusia tienes que vivir como con normas, tienes que tener siempre el
registro, entonces si te para el policía y no lo llevas, si te puede llevar a la
comisaria, y pasar ahí unas horas.

La gente se pone nerviosa en otro país, en otra lengua, que hacer, la misma
situación te va retando, pero si tu haces las cosas que se te dicen, puedes tener la
mejor experiencia de tu vida

Rusia es una fiesta, los rusos son amigos que te abren su corazón y son amigos
de toda la vida, así como de repente como el ruso capitalista que se quiere
aprovechar de ti, pero eso pasa en todo el mundo, yo creo que los rusos son muy
buenos amigos, ayudan, al menos en mi experiencia, yo creo que, mi vida es un
poco “quien quiere ser millonario” o “la nube de Atlas”, que te cruzas con una
persona, te marca y te da algo, porque todos mis amigos que he tenido, nos
conocimos en un lugar, seguimos siendo amigos, y hasta la fecha nos seguimos
viendo, y en algún momento hemos desarrollado algún proyecto, o nos han dado
la mano o algo.

Creo que le doy un poco de ternura al mundo de que soy mexicana, que estoy
solita y que soy una buena fiesta, me quieren mucho y tengo como muchas
mamás, las familias de mis amigas me adoptan, de repente me dice mi amiga
“dice mi mamá que te cuide”, hay como ese cuidado divertido,

Son muy cálidos, son solidarios, no son tan futboleros cómo del hockey, o sea
cuando Rusia halla un campeonato de Hockey, la fiesta nacional, no son tan
futboleros porque piensan que su selección es mala, yo digo que no, ellos dicen
que sí, yo digo que no, además están muy guapos, pero no tienen como muchas
esperanzas en el mundial

Pero creo que están contentos de tener como una fiesta Deportiva en Rusia, se ha
trasformado, te contaba, la Rusia de hace 10 años es totalmente diferente a la de
hoy, es una Rusia cosmopolita, con wi fi en todos los lugares, Incluso en el metro,
en el transporte, yo de repente en México ando buscando el infinitum, o en el
aeropuerto, y allá está con muy buena infraestructura, la gente es amable, siempre
trata de ayudarte.

La ciudad ya está climatizada, que todo está en cirílico y en inglés, me parece que
es una ciudad con infraestructura para que, aunque no conozcas el idioma te
puedas mover, evidentemente si lo conoces es más fácil, pero me parece que
Rusia lo tiene todo para estar al nivel general

Hay mucho turista de China, los españoles también les gusta mucho ir, Italia, de
Corea del Sur tenemos muy buena relación, me ha tocado recibir campamentos
de verano, con coreanos, a mí me tocó, como soy historiadora les hice una plática
de la historia del metro de Moscú, y me los llevé a hacer un recorrido en el metro,
porque Rusia tiene un metro maravilloso, decimos que es el palacio subterráneo,
los metros van cada minuto, no hay de que se atascó el metro y a ver a qué hora
llega.

Es funcional, no van hechos lunch como aquí, pero ellos se quejan, y me los llevé
a los Coreanos, y en qué momento me voy a aprender los nombres de los
coreanos, pero entonces yo cuando era chica yo sé contar del 1 al 10 en coreano.
Porque para Rusia puede ser un recuerdo para siempre, en el buen sentido, cómo
puede ser tu propio infierno, a mí afortunadamente me ha sido un buen recuerdo y
cada vez que llego es cómo vivirlo otra vez.

Cada vez que estoy en la plaza roja es diferente, yo tengo el álbum más basto de
la plaza roja, todos ya me odian, pero me encanta, cada vez es diferente, cada vez
hay algo, siempre está decorado, siempre hay algo nuevo que ver, ha abierto un
nuevo parque cerca de la plaza roja, entonces como que Rusia tiene esa
dinámica, incluso una ciudad nunca te puede cansar, siempre hay algo que
descubrir, que hacer, es muy dinámica, a mí me encanta, y las ciudades
cercanas es diferente, entonces también un fin de semana salir a una ciudad
cerda de Moscú, es otra experiencia, tiene mucha historia, muchos museos, el
desarrollo ligado a la religión, entonces es muy interesante, yo no me canso.