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Aperiódico Psicoanalítico

directora : edit beatriz tendlarz


año 14 · número 29 · precio del ejemplar $50

HIPERMODERNIDAD

e sc r i b e n
daniel abraham aksman | raquel cors ulloa | manuel fernández blanco
leonardo leibson | gabriela grinbaum | marcelo marotta
ana ruth najles | graciela ortiz zavalla | josé ángel rodríguez ribas
ernesto sinatra | nestor yellati
2 Aperiódico Psicoanalítico

editorial

Distintos tipos de familia


por edit beatriz tendlarz*

E
stimados lectores, un año más para festejar la
salida del Aperiódico Psicoanalítico. En esta opor-
tunidad la hipermodernidad es el tema que nos
convoca. Los autores que escriben en esta entrega sos-
tienen, cada uno a su manera, un tema especial que que
orienta sus escritos. Quiero agradecer a todos los psicoa-
nalistas que se han puesto al trabajo y la alegría para lle-
varlo adelante. Analistas que han enviado sus artículos
desde diferentes países y lugares geográficos y lo han reali-

L
zado con gran entusiasmo. a madre de una niña de 8 años
descubre en la computadora que
El Psicoanálisis frente al contexto de la época fueron visitadas páginas porno-
En cuanto a la familia actual incluye múltiples formas de gráficas. Supone que fue su hijo mayor
unión. Hoy, una familia se constituye a partir del hijo. Se pero éste lo niega. La niña a su vez res-
puede armar a partir de dos personas adultas de “genero” ponde que había jugado a sus juegos de
femenino, masculino, o uno de ellos transexuales, sea siempre pero ante la insistencia de la
femenino o masculino. Lo importante de todo esto, es que madre se muestra muy angustiada
se haya inscripto a ese niño a su nombre y haya responsa- y finalmente cuenta que cuando busca
bilidad de sus cuidados. en internet “juegos de chicas”, clickea
En los tiempos que corren se ha pasado de la familia en “nena jugando con su papá” y
tipo a diferentes tipos de familia, ya reguladas por la que todo es posible. Es cierto que en muchos casos comienza a ver una filmación donde
ciencia y el derecho. Las leyes corren detrás de nuevas la tecnociencia contribuye a que aumente el mercado por primera vez ve un acto sexual plena-
formas de goce otorgando derechos igualitarios impen- y el consumo: con las cirugías, medicamentos, electró- mente explícito.
sados poco tiempo atrás, no por ello menos valederos. nica, genética. No encontró lo que buscaba, fue
Pero, ¿cómo pensar las nuevas familias en la subjeti- Lacan aborda inicialmente la problemática femenina encontrada de manera intrusiva, sor-
vidad de la época? Donde la ciencia y la tecnología ofrecen en torno a la articulación Edipo-castración como proceso presiva, por esas imágenes de cuerpos
a todas ellas mediante los nuevos métodos de reproduc- simbólico que concluye en lo que denomina, Metáfora desnudos en una relación de la que
ción asistida, una nueva posibilidad. La ciencia hoy, inter- Sexual en las mujeres con la equivalencia niño=falo. seguramente estaba advertida por los
viene sobre los cuerpos haciendo de lo imposible biológi- Lo dice así: “De cualquier manera vuelve a encontrarse cuchicheos entre amigas, las señales
camente algo posible, surgiendo de esta manera, nuevas la cuestión de estructura que introdujo el enfoque de que provenían desde la habitación
maternidades y paternidades. Hoy la madre no es tan Freud, a saber que la relación de privación o de carencia de de los padres, o lo que la televisión
cierta ni el padre tan incierto. Durante mucho tiempo la ser que simboliza el falo, se establece de manera derivada le mostraba.
maternidad parecía natural. Freud levanta el velo de lo sobre la carencia de tener que engendra toda frustración La imagen visual en su desnudez sus-
que ser madre significa para un ser hablante. particular o global de la demanda, y que es a partir este cita en ella un goce extraño, nuevo, que
La maternidad es para Freud concebida como uno de substituto, que a fin de cuentas el clítoris pone en su lugar se revela en el ocultamiento que la niña
los destinos de la sexualidad femenina: lo que permite cul- antes de sucumbir en la competencia, como el campo del hace del episodio.
minar la indeterminación del Edipo femenino. Es por esto deseo precipita sus nuevos objetos (en primer lugar La pornografía, de tan mala fama,
que muchos autores señalan que por un lado Freud equi- el niño por venir) con la recuperación de la metáfora ha logrado mostrar aquí que lo sexual
para a la mujer con la madre y por el otro lado mantiene sexual en la que se habían adentrado ya todas las se manifiesta en la contingencia de un
la pregunta ¿qué quiere una mujer? Tal vez esta contradic- otras necesidades”. encuentro siempre traumático, sorpre-
ción se manifiesta en lo que deja de constatar como per- Si introducimos una perspectiva que contempla los sivo, pleno de “inquietante extrañeza”,
turbación femenina en relación con la maternidad. cambios culturales, particularmente de la sociedad capita- en el que el goce irrumpe como ajeno
Lacan sostiene, en Ideas directivas para un congreso lista, es necesario señalar la profunda modificación que ha y enigmático.
sobre la sexualidad femenina en cambio, que la maternidad afectado la familia y los roles que en ella cuentan. Pero ¿que es y que no es esta porno-
está ligada a la castración. Las madres están todas some- Es sabido que Lacan ya señalaba la fantasía de mater- grafía de efectos tan atrapantes?
tidas a la castración. No ocurre lo mismo con las mujeres. nidad en los hombres. ¿Podrá la ciencia hacer pasar esa Partamos de una definición: “una
Siguiendo el camino de Freud, Lacan aborda inicialmente fantasía a la realidad? ¿Qué consecuencia traerá esta obra (literaria, cinematográfica, plástica,
en su enseñanza la maternidad la maternidad como here- impensable transformación?¿Cómo pensar la familia con- etc.), que presenta contenidos sexuales
dera de la castración. La manera en que un ser en falta se siderándola a partir del núcleo irreductible que constituye explícitos con el objeto de provocar
inscribe en el registro del tener como compensación de lo la pareja parental, ya sea homo o hétero, imprescindible la excitación sexual”.
que no se tiene. Ante las novedades que se han abierto en tanto para la sobrevivencia del niño como para la inscrip- En principio conviene hacer algunas
esta nueva época que afectan cada vez más a los grupos ción en un discurso establecido. ¿Cómo abordar el tema distinciones. Si tomamos esta definición
humanos no podemos eludir los interrogantes que surgen de este núcleo irreducible en los casos casa vez más fre- como válida hay que establecer una dis-
para el psicoanálisis desde los efectos subjetivos de cuente de las monoparentalidades? tinción entre lo explícito y lo pornográ-
estos cambios. Como psicoanalistas debemos considerar la impor- fico, porque lo explícito puede no estar
No para todos, pero basta con que sea para algunos. tancia de todo esto, sin buscar reglas generales sino dirigido a provocar excitación sexual.
Nuestra clínica debe responder a ciertas modalidades que abordar cada caso en su singularidad. Δ Es el caso del cuadro de Courbet “El
desafían usos y costumbres, deberes y derechos que antes origen del mundo”, que fue propiedad
parecían regular la función del lazo social. de Lacan durante mucho tiempo. Con-
En la clínica, cada vez más nuestra práctica se ve afec- siderado pornográfico en su época, con-
tada por los efectos subjetivos a partir de los supuestos * Psicoanalista · Miembro EOL · Miembro AMP · Docente UBA · Miembro AASM · Presidenta siste en una pintura realista del sexo
beneficios que la ciencia ha provocado con su ilusión de capítulo AASM “El impacto de la época en los cuerpos“ etendlar@fibertel.com.ar de una mujer cuyo cuerpo se ve frag-
mentariamente, es decir, no se trata
del sexo de una mujer, sino de la mujer.
Aperiódico Psicoanalítico 3

Lo implícito de
la pornografía
por nestor yellati

Indudablemente explícito, su título tam- cabeza de esa mujer hasta llegar al borde parte lo logren pero chocan inevitable- El sujeto pornográfico no sabe que
poco indica ninguna intención de pro- de la asfixia para poder llegar al orgasmo mente con un imposible : ¿Cómo distin- allí donde cree ver, es “mirada”, y ocluye
vocar el deseo sexual. Habría muchos masturbatoriamente. guir si un orgasmo es cierto o “actuado”? lo que no puede verse.
otros ejemplos y probablemente de Eso indica que la pornografía no está
todos diríamos que se trata de arte y no destinada a la singularidad del fantasma LA CAMARA, EL OJO Y LA MIRADA EL OBJETO EN LA PORNOGRAFIA
de pornografía. de cada quien, apunta a lo que supone La actuación está siempre dirigida a un Susan Sontag dividió a la pornografía
Es que lo explícito de la pornografía universal, a las imágenes que despiertan Otro, un Otro que mira, por lo que la en dos vertientes: la pornografía “imagi-
implica además la ausencia de trama el deseo sexual. pornografía reducida a la imagen pone nativa” y la “basura”. Esta última repre-
simbólica, o una lo suficientemente Si la pornografía es un medio para siempre en juego otro participante fun- sentada por la que se ve en Internet,
anodina y repetitiva como para que intentar hacer existir la relación sexual damental e insoslayable: el ojo de mientras que la primera está referida
la imagen prevalezca en toda su preg- lo hace mediante un recurso, si se me la cámara. Es decir que la pornografía a obras literarias.
nancia, en sus efectos en tanto tal. permite, etológico. Porque se trata de por Internet implica fundamentalmente Toma varias referencias para ejem-
Toda vez que la imagen se supedite dar a ver imágenes que desencadenan una experiencia exhibicionista –voyeu- plificar, pero es particularmente inte-
a lo simbólico y haya posibilidad de un el mecanismo sexual, que no son pocas rista. Como es sabido fue Lacan quien resante “Historia del Ojo”, de George
encuentro con lo real, el deseo sexual pero tampoco infinitas, y que así como rompió con la supuesta complementa- Bataille.4 Escrita en 1928, se trata de
será sólo una posibilidad: habrá lugar caracterizan a las distintas especies ani- riedad de ambas diferenciando la posi- una obra tildada de pornográfica inicial-
también para la risa, el desagrado, el males, también permiten clasificar a los ción exhibicionista de la voyeur. mente para luego de mucho tiempo reco-
asco... o la angustia. parlantes según su elección de objeto. Esta perspectiva parece ser desmen- nocerle valores literarios e incluso filosó-
Pero entonces ¿qué es lo que provoca Hay pornografía heterosexual, homo- tida en la medida que en la pornografía ficos. ¿Por qué habrá llamado así Bataille
el deseo sexual? sexual, travesti, etc. En este sentido no quien da a ver sabe que del otro lado hay a ese texto que de principio a fin des-
Freud lo llamó “condición de amor”, hay “la pornografía”, cada sujeto porno- alguien que quiere mirar y viceversa. cribe diversas situaciones sexuales entre
hoy nos referimos al “rasgo de perver- gráfico se incluirá en el conjunto que Para tomar el ejemplo clásico que los protagonistas, en las que predomina
sión”, ese que hace que el objeto cause le corresponda. Lacan extrae de Sartre: como si la joven- el goce anal?
el deseo y sea la condición para poder cita desnuda supiera que está siendo Es que la sucesión de escenas
gozar de él. Freud lo localizó por primera A FALTA DE ACTO, ACTUACIÓN observada por el ojo de la cerradura, y el sexuales descriptas sin eufemismos, esta
vez en el recuerdo del “Hombre de los En la reseña del seminario “Lógica del voyeur que la mira contara con que ella sostenida por ese ojo, que en una escena
Lobos” . Grouscha, la niñera, “de bruces Fantasma”2 Lacan se refiere al acto le ofrece su desnudez. final es extraído de su cuenca para inte-
sobre el piso, ocupada en fregarlo, arro- sexual de la siguiente manera “….no hay Pero esa fenomenología oculta la grarse a un insólito juego sexual. Las
dillada, las nalgas tendidas hacia ade- acto sexual, se sobreentiende: que logre diferencia de posiciones que no son imágenes que la lectura suscita, la “ima-
lante, la espalda horizontal”1 El niño afirmar en el sujeto la certeza de que el complementarias. ginación pornográfica” de Susan Sontag,
habría reencontrado en la imagen fasci- pertenezca a un sexo.” Si seguimos a Lacan en el seminario finalmente son sustituidas por ese ojo
nante de su niñera agachada la posición Es decir que Lacan descarta el enun- xvi 3, el exhibicionista busca dos cosas: que ya no ve, devenido” mirada”. No por
que había adoptado la madre en el coito. ciado corriente “acto sexual”, porque no hacer aparecer en el campo del Otro nada Bataille evoca un film contempo-
Aunque luego Freud duda de que ese hay tal acto en el sentido psicoanalítico la mirada y velar por el goce del Otro ráneo de su escrito, “El perro andaluz”,
coito haya efectivamente sucedido del término y lograr una certeza respecto encarnado en el voyeur. de Salvador Dali y Luis Buñuel, en la
y fuera visto por el Hombre de los Lobos del propio sexo dependerá más bien de Esta afirmación de Lacan se mani- que hay también una escena culminante
en su infancia, mantiene la pregnancia la “asunción” del mismo, y no del uso de fiesta en forma contundente en el exhibi- en la que, luego de otra de sorprendente
de una imagen en la determinación del los cuerpos. cionismo pornográfico que supone que el erotismo, un ojo es extraído de la cara.
rasgo fetichista. Y lo que podríamos llamar la “actua- Otro al que está dirigido goza. No interesa tanto si se trata de
Es lo que permite que luego Lacan ción pornográfica” quiere mostrar es pre- Mientras que lo que le importa al la imagen visual, o la imaginación que
ubique la condición fetichista como lo cisamente lo contrario, que no hay duda voyeur, al que llamamos sujeto pornográ- suscita la lectura, la pornografía es
propio del amor en el hombre en oposi- de que allí hay acto sexual, que cada fico, no es sólo gozar de lo que ve sino siempre “mirada”.
ción a la erotomanía femenina. quien sabe bien de lo que se trata y lo también interrogar en el Otro lo que no Aunque hay que diferenciar la “por-
Y también lo que explica que la que debe hacer. puede verse. nografía” literaria, que cuando es arte,
pornografía, reducida a la imagen, Aunque es evidente que sólo se trata Las imágenes pornográficas, definidas puede revelar lo que Internet oculta. Δ
sea frecuentada mayoritariamente por de la representación de un papel. La cru- como explícitas, que dan a ver “todo”,
hombres. deza explícita de la pornografía no es mantendrían “implícito” lo que no puede
Pero el rasgo perverso es en oca- más que una... ilusión. verse. (definido por Lacan en el semi-
bibliografía
siones tan singular que haría de la por- Por supuesto esto excede el ámbito nario citado como el falo de la jovencita
nografía un imposible. Como podría de la actuación profesional, que como objeto del voyeur).
el director de películas pornográficas se sabe tiene sus “stars” y directores de “En la pulsión escoptofílica, hay 1 · S.Freud. Obras Completas. Amorrortu Editores. Tomo XVII.
saber que su sujeto pornográfico nece- renombre, el porno llamado “amateur” uno que logra lo que se propone, a saber, Pag.35
sita para excitarse la imagen de los cabe- no es menos una actuación. el goce del Otro, y otro que sólo está 2 · J.Lacan. Otros Escritos. Paidós 2012 p. 346
llos de mujer flotando en el agua, verse Las filmaciones pornográficas buscan allí para tapar el agujero con su 3 · J.Lacan. Seminario XVI. De un Otro al otro. Pag.231
a si mismo hundiendo repetidamente la lograr verosimilitud y puede que en propia mirada.” 4 · G.Bataille. Historia del Ojo. Ed.Goyoacan. 1995
4 Aperiódico Psicoanalítico

El amor en la era
de la virtualidad
por daniel abraham aksman

El malestar malestar. Un punto incurable en la especie estilos de vida y los resortes de nuestra produciendo un empuje al goce. Este hedo-
El termino posmodernidad se usa para humana en tanto especie que habla. Lacan existencia sexuada, mortal y parlante. nismo individualista de masa sumerge al
hacer referencia a una manifestación cul- llamó “parletre” (hablanteser) a la condi- El Psicoanálisis mismo surge en una sujeto en una atmosfera de desengaño,
tural contemporánea que trasciende la ción primera y estructural de la especie época donde se produce este viraje, que donde todo parece pura apariencia, donde
llamada modernidad. Pero ¿será un ver- humana. O estamos en el lenguaje y en la Lacan llamó una “declinación de la imago se puede decir todo y mostrar todo.
dadero cambio o será solo un matiz, una posibilidad de la palabra, o somos un orga- paterna” en nuestra civilización. Lo Simbólico no logra articular la expe-
moda pasajera? nismo más en la multiplicidad de orga- Y como una forma de responder a esta riencia sino más bien se presenta en conti-
La palabra “moderno”, se la asocia nismos que habitan el planeta Tierra y declinación, Freud concibe sostener de nuidad con lo Imaginario.
usualmente con “moda” pero en realidad que vive en su adaptación al ciclo vital y al alguna manera la figura del padre inven- En el chateo por ejemplo, el sujeto sus-
fue un adjetivo acunado alrededor del siglo medio que lo rodea. tando el Complejo de Edipo. La muerte trae el cuerpo, evita el encuentro entre los
V que proviene del latín modernus que sig- Estos restos que la pulsión no satisface del padre en el mito de Tótem y Tabú cuerpos, fomentando un discurso puro
nifica “reciente, actual”. En oposición a lo toman una forma imaginaria en el fan- daba cuenta del “Dios ha muerto” que con sus reglas, sus modos sus códigos, una
tradicional, lo clásico o lo antiguo. Y a su tasma inconsciente, y son restos de la cas- Nietzsche anunció, pero también era una especie de sujeto virtual. Un sujeto sin cer-
vez “modernus” viene de modus que signi- tración, sustancias gozantes que producen forma de eternizar al Padre a través de tezas sujetado a prácticas digitales, depen-
fica “modo” y también “medida”. una satisfacción al sujeto, que lo intro- la figura del Padre Simbólico. Es como si diente de la energía eléctrica. El sujeto vir-
El uso del término se empieza extender, ducen en la creencia de que la relación al Freud hubiese querido purificar la figura tual tiene un discurso, puede parecer una
y ya como sustantivo, por ejemplo para objeto es posible. Mientras Freud plan- paterna a través de la ley simbólica. Por identidad, pero carece de ella. Para el que
hablar de una época histórica: la edad teaba el Superyo con su cara de censura su parte Lacan sostiene que en Freud, el está chateando con él, la identidad puede
Moderna, (con mayúsculas) que se la suele sobre el goce del sujeto, de la falta de gozar padre tendría por función regular ese goce, ser otra o efímera o azarosa. Se puede
ubicar aproximadamente a partir del siglo que desemboca en el malestar mencio- viene a funcionar como garante simbó- cambiar de sexo, de edad, de aspecto
XV, en occidente, con el encuentro de nado, Lacan pone el acento en un “más” lico de que el sujeto va a encontrar alguna físico, de nombre. Estas prácticas sociales
Europa y América. de goce, en el plus de satisfacción incons- solución al problema de la falta de gozar. son las que están funcionando en las rela-
Entonces no se trata de hablar de lo ciente que las pulsiones producen, en un Esto correspondía a la época de Freud, ciones entre los individuos que posibilitan
moderno como lo actual o reciente sino “plus de gozar”. El aspecto civilizatorio época del Nombre del Padre que la moral incluso las relaciones sexuales virtuales.
como de un movimiento histórico y cul- del la lengua (lalengua todo junto, como victoriana quería sostener. Es evidente que la subjetividad con-
tural en Occidente, que se ubica entre el primer impacto sobre el cachorro humano) Pero más allá del mito del Edipo, consi- temporánea se sumerge en los semblantes
siglo XV y el Siglo XVIII -algunos autores que “civiliza” el goce y produce esas deramos al padre como una función lógica que la tecnología ofrece haciendo preva-
hablan de la Revolución Francesa como extracciones del cuerpo que van a consti- más generalizada que se articula con el lecer lo Imaginario, sojuzgando a lo Sim-
comienzo de la Edad Contemporánea y tuir las pulsiones con sus zonas erógenas goce del ser que habla y teniendo en cuenta bólico, haciendo de la satisfacción inme-
otros autores hablan de la persistencia de (boca, esfínteres, ojos y oídos), producen la subjetividad de nuestra época, donde diata el modo principal para tramitar la
la modernidad hasta nuestros días y que el un goce localizado, goce que no es placer, la figura del padre ha declinado, se nos experiencia.
movimiento actual no sería más que otra dado que producen una satisfacción en la abre la posibilidad de interrogarnos por un Pero cabe la pregunta. ¿Porque las
forma de la modernidad. cual los sujetos no se reconocen, y no de espacio más allá del Padre y del Edipo. pasiones en la Web, por las redes y por los
Más allá de la periodización histórica todo el cuerpo, sino goce de esos objetos Los analistas partimos de nuestra programas interactivos? Los usuarios no
adscribimos a la idea de que asistimos bien localizados y parciales. propia práctica y nuestra reflexión clí- parecen tratarse de sujetos virtuales ni sin
actualmente a un cambio profundo de las Es sobre el goce, donde la Cultura se nica para tomar de allí los elementos cuerpo, porque en esas prácticas gozan.
costumbres y tradiciones de la experiencia impone intervenir, con sus normas y su que servirán de base a los conceptos que Por eso no hay que confundir los medios
humana. El individuo contemporáneo, en sistemas regulatorios o educativos, gene- ponemos en juego cuando hacemos refe- con los fines.
la era de la tecnología, en la era del espec- rando discursos ordenadores. rencia a temas que van más allá de un En la metonimia infinita de sonidos,
táculo, en la era del consumo masificado, En la modernidad primaba la educa- caso puntual. Cuando nos referimos a imágenes y significantes que la Web ofrece
asiste a un modo de socialización y de tra- ción autoritaria mecánica, la administra- un síntoma social o a la subjetividad de se desliza algo opaco que nos captura,
mitación de su experiencia que es absolu- ción imperativa que procuraba sumergir al la época nunca nos alejamos de lo que en tanto objeto de nuestras pasiones: el
tamente inédito. individuo en reglas uniformes, eliminando nuestra propia práctica nos enseña o lo “objeto a” partenaire esencial del sujeto,
En la modernidad primaba la idea en lo posible las formas de preferencia y que nuestra disciplina nos muestra. De que más allá de los semblantes, que
de “progreso” a partir del imperio de expresiones singulares, ahogando las par- alguna manera el consultorio del psicoana- siempre son necesarios, se le ofrecen al
la “razón”, y de allí se desprendía una ticularidades en una ley homogénea y uni- lista refleja la problemática de la época sujeto para consagrar su plus de goce.
subjetividad que podía aspirar a ese versal, se llame Imperativo moral, reglas y la problemática de la época se refleja en El problema con las redes es que sirven
ideal. Freud mismo fue tributario en los fijas, estándares, o convenciones sociales. el consultorio del psicoanalista. Nos tanto para encontrar un partenaire sexual
comienzos de esta idea de progreso y fiel El ideal moderno de subordinación de lo dejamos enseñar por la práctica y por como para consagrarse al partenaire
al cientificismo de su época construyó un individual a las reglas racionales colec- los analizantes. asexuado del plus de gozar.
aparato conceptual genial y un disposi- tivas ha sido profundamente trastocado, Vivimos una época donde el Otro del Habrá que definir en cada caso de qué
tivo para el tratamiento del padecimiento para dar paso a un régimen donde impera ideal y de la tradición no regula los lazos pasión se trata.
del individuo contemporáneo –el Psicoaná- el hedonismo individualista, la diversifica- entre los sujetos. El Otro en el cual el
lisis- que sin embargo alojaba en su inte- ción, el consenso, la conversación, las pers- sujeto pueda inscribirse como portando un El Amor en las redes: “Her”
rior la idea de fracaso de dicho progreso. pectivas, la deconstrucción, la descentrali- legado no funciona. J.A.Miller definió la Como para ejemplificar lo que escribimos,
El texto “El malestar en la Cultura” es un zación, la diferencia. época como aquella donde el sujeto queda la película Her, nos ofrece una excelente
testimonio de ello: las pulsiones solo se En otras palabras, adscribimos al fijado a la caza del plus de gozar, donde posibilidad para pensar que tipo de sole-
satisfacen parcialmente y siempre queda hecho de que se ha producido una pro- predomina el objeto de goce por sobre el dades encontramos en la web y qué tipo
un resto inasimilable que produce un funda transformación que ha afectado los Ideal, por sobre cualquier identificación, de subjetividades se estructuran a partir
Aperiódico Psicoanalítico 5

partenaire goce, entonces podemos decir


que siempre va a haber algo errático en el
amor. Porque con el goce no hay comple-
mento, hay más bien algo heterogéneo, dis-
cordante. Esto da paso a la contingencia,
a lo arbitrario de la palabra, que narra la
serie de encuentros que el sujeto atraviesa
en su vida.
Hoy se presentan sujetos que muestran
la orientación de la época. Tanto el goce
como el erotismo concuerdan con nuestro
mundo porque la época de la técnica mun-
dializada remueve de arriba a abajo los
resortes eróticos, sobre todo en Occidente,
poniendo en crisis los modelos tradicio-
nales y resaltando todos los impasses del
amor: hombres y mujeres que ya no saben
de la conexión permanente en la que están personas que no conoce, es decir que el partir de hacer la experiencia del “no hay”, muy bien a qué atenerse, que mas allá
los individuos con programas, celulares, también es un operador virtual donde se Theodore puede abrirse a la posibilidad de del Ideal, hoy en franca retirada, quedan
tablets, pantallas, es decir sumergidos en sustrae de la posibilidad de ser protago- encontrarse con un partenaire humano, acompasados por el Superyo de la época
los objetos que la tecnología ofrece empu- nista de algún tipo de lazo amoroso. Se una vecina con la que comienza una rela- orientado por el plus de gozar.
jando a todo tipo de excesos alrededor trata de un solitario que oficia de interme- ción, un nuevo amor. Un sujeto de casi 40 años consulta por
de una realidad virtual cada vez más cre- diario escribiendo para otros. no poder enamorarse, que tiene pareja
ciente, incluso hasta ofrecernos disposi- El nudo del argumento se desata a El amor en los tiempos virtuales. pero no puede evitar tener relaciones con
tivos de ampliación de realidad virtual. Es partir de una oferta que le llega por un Existen muchos discursos acerca del otras mujeres de manera reiterada, rela-
una muestra de lo futurista y solitario de altavoz en un lugar público, donde una voz amor. También se puede gozar hablando ciones que le dejan una sensación de vacío
una época donde se vive en un mundo vir- se dirige a los transeúntes ocasionales con del amor. posterior, pero le proveen de la satisfac-
tual, sin verse ni tocarse y donde las solu- una pregunta que va directo al “corazón” En el texto “la errancia erótica” de ción momentánea de conseguir siempre
ciones a la soledad se buscan por el lado (en definitiva se trata del amor) del ser. Kostas Axelos, aparece el término que “una más”. Dice sentirse sin brújula,
de la tecnología. La voz del altoparlante les pregunta si viene de Heidegger, “errancia”, donde una triste, perdido.
De cualquier manera lo destacable es acaso saben quiénes son, si saben lo que vez más aparece el amor en el discurso Otro que consultaba porque necesitaba
que cada época ofrece novedades para el quieren o lo que buscan, si saben sobre filosófico, siempre desde una perspectiva frecuentar mujeres compulsivamente, y
goce que se constituyen en modas que su ser, haciendo recordar a los lectores de que establece una postura, pero sin dar como el empuje estaba tomado por un plus
luego pasan. El aburrimiento siempre ter- Lacan la pregunta que viene del Otro y la respuesta efectiva a la cuestión del amor. de gozar irrefrenable, pasaba el tiempo
mina por imponerse. No está allí la ver- pregunta por su propio deseo. Es una pre- Por el contrario el Psicoanálisis res- en su trabajo recorriendo con la PC imá-
dadera segregación. Lo novedoso es la gunta que apunta directamente al deseo ponde. genes y personas virtuales para poder
producción acelerada de objetos que el y como el deseo se caracteriza por un no Los sujetos se dirigen al analista para masturbarse.
mercado de la tecnología ofrece y que saber, es todo lo contrario a un saber, es buscar una respuesta acerca del amor, y es Un tercer ejemplo muestra el síntoma
no parece tener límites. El culto por lo más bien una pregunta. La respuesta al allí donde cada vez reinventan ese amor de una mujer donde su goce era comprar y
nuevo se impone para luego decantar en deseo es que se trata de una pregunta y que llamamos “transferencia”. Entonces la cuanto más compraba mas se exigía com-
el descarte. como tal se le presenta al sujeto. primera respuesta del analista es dejarse prar. Al final no tenia donde guardar las
En el film de Spike Jonze e interpre- Para salir de la encrucijada, acepta la tomar por la transferencia, la cual encubre cosas y las regalaba.
tado por Joaquín Phoenix, el personaje propuesta de comprar un programa inte- el hecho de que, como en todo amor, hay Inauténticas soledades contemporá-
principal de nombre Theodore, luego de ligente, interactivo, que se adapta a la sin- un goce en juego. neas que encubren la relación al goce para
una ruptura amorosa por la cual se siente gularidad de quien lo utilice. Es así que Sin embargo nos servimos del término el cual trabajan.
un poco deprimido y solo, se entretiene establece una relación de noviazgo con un “errancia” para pensar un modo parti- Más allá de los semblantes que siempre
y combate su soledad y aburrimiento con programa interactivo que le hace creer que cular del malestar actual y que se pre- son necesarios, captar por parte del ana-
lo único con lo que interactúa y que son la armonía total es posible. El programa senta frecuentemente bajo la forma de la lizante, ese elemento irreductible del plus
las pantallas y los chats. Es decir que los “sabe“ que decirle a Theodore, como estar soledad contemporánea. Son aquellos que de gozar, implica hacer la experiencia de
efectos angustiantes de su reciente sepa- siempre presente, como estar todo el en su modo de buscar borran cualquier la inexistencia del Otro, punto donde se
ración de la única mujer que ha amado en tiempo disponible para él, qué cosas hacer posibilidad de encuentro y eso los lleva a juega una irremediable soledad.
su vida, los intenta apaciguar con el uso para despertarle el amor. Lo Imaginario se la tristeza, al discurso de la mala suerte, Pero a diferencia de la soledad con-
de los chats y de los programas interac- hace presente y eso le permite a Theodore del destino y del desencanto. O a la solu- temporánea, que se consagra o al fracaso
tivos que el entorno futurista le ofrece. entrar en el juego de lo que él llama “senti- ción tecnológica. de las historias de amor o al partenaire
También hace uso del sexo virtual con un mientos reales”, enamorándose. Se trata de sujetos que pueden llevar asexuado del plus de gozar, (y que la tec-
partenaire femenino pero solo se le acre- Pero la vertiente del amor implica, en sí la voluntad de encontrar un parte- nología favorece) el Psicoanálisis propone
cienta una sensación de vacío que padece. en el mundo humano, la posibilidad de naire sexual, pero siempre les surgen obs- al sujeto contemporáneo un saber hacer
Una vez alcanzada la satisfacción, se encontrar en el Otro una respuesta sobre táculos. O sujetos que pueden prescindir que a diferencia de la ciencia y de la tec-
corta automáticamente toda comunica- el ser, es una creencia que implica que el del partenaire sexual y consagrarse al par- nología de nuestro tiempo, de la cual no
ción experimentando que el goce alcan- otro tiene algo que le falta al sujeto, pero tenaire asexuado del plus de gozar. Con- renegamos, le dé la posibilidad de un amor
zado no le permite sostener su mundo. Si encubre una imposibilidad. Theodore le sumos varios, compras compulsivas, zap- que no haga de la soledad una tristeza. Δ
lo que predomina es el goce, cosa que los cree, pero esta ilusión se rompe cuando ping generalizado, tecnología, saltan de
objetos tecnológicos se prestan bastante se da cuenta que para el sistema opera- una cosa a la otra, de una persona a la otra
bien a vehiculizar porque son un buen tivo él no ha sido más que un cliente, un o de objeto en objeto, o viven navegando
vehículo de transmisión de voces y de imá- usuario, un consumidor y que comparte en Internet.
genes, entonces los sujetos pueden hacer ese amor con más de 600 personas, y que Errancia es un término que Heide-
de las estas prácticas sociales una pasión no es el único. gger ubica como una de las formas de la
bibliografía
y satisfacerse sin necesidad de vincularse Finalmente el programa se retira inautenticidad. Es la no-permanencia en
al Otro. Recordemos que la pulsión no porque también va aprendiendo algo de los ningún sitio. Heidegger la asimila a la
tiene partenaire sexuado, solo busca satis- deseos humanos y entre ellos el hecho de avidez de novedades. A eso que nos lleva · Freud S.: “El malestar en la cultura”
facerse de su cuerpo y solo es a través del que algo no cierra totalmente en el plano de una cosa a la otra y nos impide reposar · Lacan J.: “La tercera”
amor y el deseo que se va a producir algún del amor. Y es el hecho que a nivel del en ninguna. · Miller J.A. y Laurent E.: “el Otro que no existe y sus comité
lazo al Otro. sexo, no hay programa, no hay relación que La doctrina del partenaire indica que de ética”
Por supuesto que Theodore trabaja se pueda escribir, y que cada uno encarna el sujeto siempre juega su partida con un · Axelos K.: “Pensamiento planetario”
pero su trabajo también tiene algo de vir- para el Otro sexo su propio exilio sexual. partenaire. Si el partenaire del sujeto se · Lipovetsky G.: “La era del vacío”
tual porque escribe cartas por encargo, a El partenaire informático se retira y a reduce por último al objeto a, como el · Diaz, E.: “Posmodernidad”
6 Aperiódico Psicoanalítico

Carne Debilizada: escorzo para


una ética de la Deferencia
Del cliente tiene la razón, hasta el disculpen las molestias.
por josé ángel rodríguez ribas*

Q
uisiera agradecer a E.B.Tendlarz por una parte a despojar y extraer a los presenten en una posición debilizada (no desplazado por el número, lo analógico
su amable invitación para humanos de sus recursos simbólicos debilitados, Rodríguez Ribas, 2015b), en frente a lo digital, habida cuenta que lo
escribir unas notas acerca de la -tiempo cuerpo y palabra- dejándolo a su estado en-si-mismado. No en vano otra Uno vino a convertirse en la cifra del ser.
subjetividad contemporánea y su relación solas con su goce, “miserable” (J. Alemán, de las caras de la biopolítica actual es el Y si lo analógico está hecho de metá-
con el cuerpo. Plasmaré entonces, una 2009, 2013 y 2014). Se consumó pues, el higienismo, ahora, estético y con preten- foras y metonimias, dado que la tecno-
lectura personal desde interlocuciones “crimen perfecto”, por exceso, por satura- siones de intemporalidad. ciencia y el capital no piensan sino que
freudolacanianas y a modo de conjetura ción, abandonando a los individuos en su Por otra parte, cayó la potencia del acto calculan generar objetos…lo queda es la
muy sintetizada1. debilidad mental donde el “horror” actual transformador entendido este como la pura metonimia reproductiva. Entre el
Es muy interesante el momento que es el acontecimiento del sujeto y el saber, experiencia de encuentro con un goce, con vacío y lo Uno, entre la adicción generali-
está viviendo el psicoanálisis actual. Como de la contingencia y encuentro con el un vacío sin garantía que haga posible la zada y las teorías conspiranoicas, entre el
la epistemología freudiana y la lacaniana Otro. Es decir, lo que de castración supone invención y existencia de una nueva enun- hedonismo y el fundamentalismo, entre
no dejan de ser hijos de los significantes la imposibilidad misma. ciación. Ya nada traumatiza aunque Todo el creacionismo y el evolucionismo, analó-
de su época nos encontramos que nume- La consecuencia es que, homológi- puede ser potencialmente traumático. En gicos vs digitales, analíticos vs continen-
rosas de sus concepciones canónicas ya no camente, habitamos un mundo trans- consecuencia, el mismo horror al saber tales, evidencia contra la certeza, los psy
resultan tan útiles, y desde luego, no son humano. Todo, se volvió trans- (trans- muta en franca ignorancia porque hoy ya contra lo neuro…así, sin apenas puntua-
tomadas tan en serio. Si el discurso que versalidad, transcorporalidades, se conoce “demasiado” como Vivir Bien. ción, bordes, litorales o clinamen, discurre
comanda las economías libidinales (Lyo- transdisciplinas, transexualidades). La Sin embargo, no nos engañemos. La la infelicidad contemporánea.
tard, 1981) es justamente el todo intercam- caída de los grandes relatos (Baudrillard, función del discurso neoliberal es jus-
biable del Capital, es evidente que para 1991), el Otro que no existe (Miller, con tamente esa, la construcción, la fábrica Si el capital lee la letra pequeña,
un discurso del Amo, el Padre apenas ya E. Laurent, 2005), todo se desvanece en de subjetividades nuevas: consumistas, el sujeto lo hace entrelíneas.
tiene algo que decir. Así, se corre el peligro el aire (Marx, cit. Derrida, 1995), el pen- empresarios de sí y acreedores: ”cambiar Lo interesante de dicho estatuto Hiper-
que para los tiempos que moramos el psi- samiento débil (Váttimo, 1985), la no rela- las mentes” proclamó M. Thatcher. En moderno –rápido, intenso, eficaz y sin pro-
coanálisis sea una auténtica estafa, tal y ción sexual (Lacan), el “rizoma” (Deleuze cualquier caso: siempre culpables. En esta blemas, Rodríguez Ribas 2007– es que en
como en algún momento vaticinó Lacan. y Guattari, 2000) la modernidad líquida muerte del sujeto, por éxito, del Capital, la toda operación de intercambio, de susti-
La reacción a esta situación puede ser o (Bauman, 2005) etc, son algunos de los idea de Progreso sigue siendo su baluarte tución o desplazamiento siempre queda
la cínica neoburguesa autocomplacente, nombres de dicho estremecimiento frente ideológico: es progresista todo aquello que un resto. No solo un resto de plus- valía,
encerrada en sus despachos o la nostálgica a la caída del poder del Amo. sería evaluable, medible o cuantificable de más de goce, el de la risa, sino tam-
del orden, de la razón, por la perdida en En este trans-mundo el objeto téc- positivamente. bién un deshecho, un yecto un inservible.
un duelo imposible de colmar, del signifi- nico vino a suplir, con su poder de fasci- Bajo la feroz culpa superyoica del “no El psicoanálisis, además, sabe muy bien
cante vacío que ordene los sentidos. A esto, nación, el agujero de la falta (se prefiere al estar a la altura” e “ir cada uno a los que ese Eso, in-util, intratable, indialecti-
viene a sumarse el ataque cada vez más Pokemon Go que el grito desesperado de suyo”, bajo una política de hechos con- zable es condición misma para que pueda
virulento de la teotecnoneuropolítica, eufe- un náufrago en el Mediterráneo) hasta ser sumados aparece introyectado el “nada darse dicha acción. Por eso no es lo mismo
mismo para denominar los derroteros bio- elevado a la categoría de auténtico gran puede hacerse” con la consiguiente melan- el resto…que la basura. A mayor régimen
políticos de los cuerpos afectados. Máxime objeto pequeño “a”. Saturados, desensibi- colización y desconfianza sociales. Como neoliberal mayor producción de residuos,
cuando el significante de excepción que lo lizados o taponados en esta voracidad ya del goce no se puede ir “más allá” en su a mayor urbanismo mayores tarrain vagué
comanda es el de ciencia: una tautología toda palabra, acto o imagen suenan a “más deber pues la pulsión es el “más allá” (espacios vacíos) …nada que no esté ya
esencialista uniana, con sus Torquemadas, de lo mismo”. Así que no queda lugar para mismo, los sujetos reaccionan retornando dicho…desde Freud. Se puede entender así
que alberga la misma estructura del capital la real alteridad de la diferencia. a un “más acá” removiendo los cimientos que el psicoanálisis mismo en tanto supo-
y donde la concepción misma de “imposibi- Tan es así que en esta “particularidad sociales (economía, historia, arte…) en una sición de saber sobre la subjetividad, le
lidad” queda forcluida. múltiple” (Badiou, 2010), en estos Unos en suerte de virulencia resentida que cues- resulte tan molesto e inefectivo al capital:
¿Qué hay que cambiar entonces?, ¿que todos los lugares (Miller, 2011), el sujeto tiona hasta las más establecidas obvie- dado que porta en su seno un germen sub-
conservar?, ¿qué es y cómo opera el psi- se volvió insoportable para sí mismo y los dades. Intento fútil y alienante que vuelve versivo. ¿Qué conservar? ¿qué es aquello
coanálisis? Seguir pensando los cimientos otros... Como la ciencia, la técnica y el dog- a sumar un plus de sentido a un régimen Común que, sin poder ser un Universal es
epistemológicos que lo sustentan desde los matismo de sentido saturan cualquier res- Semiocapitalista (Luis Sáez, 2014), que compartido por cada uno en su soledad?:
ladrillos simbólicos que comandan el Otro quicio de subjetivación el encuentro con absorbe mercantilmente todo signo y goce, justamente aquello que el Capital, con su
contemporáneo es una respuesta que debe el “otro” no es que sea imposible, siempre en el que estamos instalados. Y que se forclusión no sabe qué hacer. El “otro”
concernirnos para hacer frente al deber de lo fue, sino que resulta no deseable, casi resuelve con la vivencia, como se apuntó, como real.
estar a la altura que la Época requiere. Tal abominable. “La masa busca, la masa, la de un dejá vu, de repetición y tedio (Heide- La pregunta que nos hacemos, entre-
y como sentencia E Morín: ”hemos de con- masa desprecia la masa” sentencia P. Slo- gger, 2007) o, peor, con la destrucción por tanto, es si el Capital, como la pulsión, es
servar la idea de la revolución revolucio- terdijk (2002). La singularidad de su goce sí misma, gratuita y violenta. acéfalo o si efectivamente hay “cabezas”
nando la idea de conservación” (2002: 182). y la particularidad histórica resultan fran- Por su parte, la representación polí- sobre las que se deposita este (anti)dis-
La hipótesis diagnóstica que barajamos camente insufribles dado que, además, si tica, pura servidumbre voluntaria lejana curso. Pues si bien es cierto que el capital
y nos orienta es que vivimos tiempos de hay un objeto técnico adorado es el propio en su representación e interesada, en sus tiene la misma estructura que la pul-
inexorable entropía subjetiva (Rodriguez cuerpo humano tomado como comple- intrigas, queda circunscrita a unos cauces sión, mientras que la libido no es sin un
Ribas, 2015) a niveles éticos, clínicos y polí- mento solitario de aspiración a un goce ajenos pero a su vez apaciguadores, todo cuerpo propio que soporte su circulación
ticos entendida esta como su caída, dilu- absoluto, feliz. De ahí que los cuerpos bio- sea por seguir viviendo el sueño de los el capital es un incorporal que pretendería
ción, expansión o gasificación… políticos por muy fortalecidos, venerados, justos en una burbuja desafectivizada. excluir, dada su condición, toda corpo-
Un tiempo donde el (anti)discurso adiestrados y enriquecidos –podemos Resumiendo: cayó la letra en detri- reidad posible. Y sin embargo…no puede.
hegemónico del Capital, sin corte, vino decir pornográficos y caprichosos– se mento de la cifra, el significante fue No puede haber circulación de mercancías
Aperiódico Psicoanalítico 7

ni fuerza de trabajo sin cuerpos que lo contingente el encuentro con el cuerpo agalma, el que busca puntuar el odio exclu-
lo sostengan. del otro, quienquiera que sea pero alguno, yente que el capital pretende inducir.
Digamos entonces, que los cuerpos nominado, hará del otro propio y su deseo A la differencia derrideana (1989) es
hablantes son el resto imposible del capital. la condición para la institución de lo Otro. decir, diferencia y diferancia viene a con-
Tal y como lo vemos, ya no se trata Si al decir lacaniano el cuerpo es la sede jugarse cual nudo borromeo, la defe-
tanto de lo trans- como el con-, es decir, de del Otro y que uno encuentra su objeto de rencia. Una ética de la Deferencia. Del
aquello que no se puede hibridar, natura- goce en el Otro9, queda puesto de relieve lo rostro (Levinas, 1987), de la amistad y del
lizar, integrar, fundir. Procurar conservar consustancial de estos principios para una tocar (Derrida, 1998, 2911), de la excrip-
lo inútil. Lo que no tiene precio. Con- política de los Afectos, la invención de una tura (Nancy, 2003, 2006, 2008, 2010) del
servar el con- en tanto que real. Si lo real alteridad Otra, cuando son tomados en su estar sin adoctrinar, del deseo sin espe-
es la marca de la diferencia siendo que lo dimensión de dispositivo pulsional (Lyo- ranza12, de la conversación, de la conmise-
más propio de lo humano, mientras lo sea, tard, 1981). ración, de la consonancia o la conforma-
es su imposibilidad, junto con la contin- Sabiendo que de la soledad (:común, J. ción, es decir, de la devoción o el fervor por
gencia y la paradoja, a este “otro” Lacan lo Alemán, 2012) no hay cura posible, ¿cómo un cada quien. Mezclarse, haciendo calle.
denominó lo hetero. Un hetero no hétero. inducir un deseo por y en el otro?. Con- Así, la única hegemonía posible en la par-
En lo real del otro, en su tiempo, cuerpo y sentir al goce del otro, es decir, al goce ticularidad infinita de estilos de vida y
palabra, en lo hetero- de lo trans- encon- Otro se presenta entonces, como una de prácticas de goce no consistiría tanto en
traremos la inconsistencia e incompletud las modalidades de afecto en lo social (Lau- la reclamación de las demandas insatisfe-
inmanentes que muestran la particula- rent) que tiene en cuenta el estilo singular chas (Laclau, 2005), que también, como el
ridad y singularidad de los seres hablantes. de cada quien en su encuentro con lo Otro. consentimiento a lo real de la otredad y sus
Ese otro, del uno por uno, la “alteridad” Si ontológicamente no hay re-presión sin lugares13. Como el propio psicoanálisis, en
a la que queremos remitirnos ya no será presión, ausencia sin presencia, excrip- su acción imposible, junto con el educar y
tanto la del otro especular imaginario, ni ción sin inscripción, suposición sin posi- gobernar, el acto de presencia y encuentro,
tampoco el Otro de la palabra sino el otro ción, extimidad sin intimidad, encarnación el “poner el cuerpo”, el estar-ahí-con es lo
de la carne en su vertiente real2. Entre el sin carnación, representación sin pre- que marca y marcará cualquier diferencia
objeto técnico y sus efectos de segregación sentación, previas y simultáneas pues no futura posible. De hecho, ya se pueden
que tapona la castración de manera autís- pueden serlo, una AntiTeotecnobiopolítica constatar sus efectos.
tica, proponemos lo hetero- del cuerpo pul- que se precie, desde nuestra concepción, Poner el cuerpo fundamentalmente al
sional en tanto causa de deseo encarnado. no pasaría tanto por la tolerancia, cínica, o servicio del desencuentro y el malenten-
Desde esta perspectiva, una aproxima- el respeto como por el consentimiento a la dido, en conclusión, puede ser una buena
ción al cuerpo es desvelada como ese ente: causa y goce que habita en cada otro. manera por la que surja otra enunciación,
que en su vital sustancialidad existente En la medida que no hay relación posible una alteridad Otra, es decir, un nuevo
acoge la materialidad significante para cons- entre la Fenomenología y la Topología, entre amor o, finalmente, un bien decir algo
tituir una consistencia dadora de sentido el fenómeno y el acontecimiento del cuerpo menos tonto. Δ
a partir de sus experiencias. En sus ver- como síntoma de los seres parlantes, habi-
tientes de firma3, forma4 y flujo,5 a la madeja tando como estamos la era de la Escri-
notas
óntica resultante6, a la orografía pr(e) tura generalizada del goce, una ética del
o-visional y contingente trenzada alrededor “importa”10 previo, de la incumbencia, del
del vacío ex–sistenciario de la Cosa la deno- sentirse concernido; una apelación a la 1 · Algunas de estas ideas están desplegadas en un texto de o barbarie de Castoriadis, la “internacional situacionista”
minamos: un cuerpo7. No en vano Lacan constatación, a la notacion o la mostración reciente aparición (Rodríguez Ribas, 2015) (Debord), los “lugares alfa” o los “dispositivos móviles” de
oscila entre el cuerpo que se necesita para de lo común que configura la otredad, pide 2 · Aquel que estaría el origen de una posible Heterología laca- Miller, las propuestas comunitaristas de S. Zizeck o el retorno a
gozar y el cuerpo como algo que se goza. El encontrar su lugar11. Conservar la analogía. niana, una con-somática, vendríamos a decir. un liberalismo espiritual en P. Sloterdijk, los flujos migratórios
cuerpo de la carne herida por el lalangue Una Poética Somática, de un corporar 3 · Derrida, 2003:120. en T. Negri… y tantos otros
en la medida que tiene consistencia (img), (Heidegger, 2007) que tenga en cuenta 4 · Lacan, 1949. 12 · Ni Utopía, Revolución, Progreso o Mesianismo, que siempre
que hay existencia (real) y que estancia y lo más propio del cuerpo, y su nombre, 5 · Rodríguez Ribas, 2005. abocan al retorno de lo peor.
esiste sin esencia alguna (sblc) es el topos, es decir, su síntoma, a la hora de pensar 6 · A sus pliegues, circuncisiones, rizos, escotomas, 13 · En la tertulia, en al acto artístico, político, en la
la morada, el graund (Lacan) de su condi- una política de la condición humana, una prominencias, trazos, litorales, torsiones, deyecciones, enseñanza...en el tocar, en el caminar, en el leer…
ción de sujeto: la del malentendido y el des- antropopolítica (Morín, 2002: 117), no deslizamientos, orificios o bordes…
encuentro. El cuerpo, entonces, es el hiato, puede en conformidad desconocer los ele- 7 · Rodríguez Ribas,2007b. A ese Eso, hemos venido en
la ajenidad, lo hetero, lo ex-8, la in-transcen- mentos que son consustanciales y consti- llamarle una (an)t(r)opología, una somática lacaniana, en cuanto
dencia incurable misma a causa de la irrup- tuyentes a lo real de una subjetividad con- que articula trazos antológicos, tropológicos, lógicos, topológicos
ción traumática (troumatisme) y contin- somática. Elementos que en su momento e incluso, antropológicos. * Médico. Psicoanalista. Psicomotricista. DEA y Doctor
gente de lalange sobre el goce de la vida denominamos condiciones de imposibilidad: 8 · El texto de Jean- Luc Nancy, 2003, Corpus es especialmente en Psiquiatría (USE). Miembro de la Escuela Lacaniana de
(Brousse, 2001), con sus efectos de vacia- el tiempo, el cuerpo y la palabra imbricados pertinente en este sentido. Psicoanálisis (ELP) y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis
miento y suplemento, de alienación y sepa- ónticamente en dispositivos de lo real como 9 · Pues, aunque haya un goce de lo Uno, un goce Otro y otro (AMP. París). Formador en Práctica Psicomotriz ASEFOP
ración, de trenzados entre el cuerpo, el goce puedan ser: la presencia, el encuentro, el del goce, no hay un goce del Otro-, (Bruselas). Profesor Ftad. Ciencias Actividad Física. Univ. Wales/
y lalengua del ser, esto es, de muerte y vida. trauma, el acontecimiento, la transferencia, 10 · No del importar o la importación, posteriores. EADE (Málaga). Formador en la AEC Psicomotriu (Barcelona).
En la medida que lo posible y necesario la transmisión o el testimonio. Es ahí: “hoc 11 · Esa es a nuestro entender, la deuda pendiente que impide Director del Master Universitario en Psicomotricidad (MEDAC/
pasan por hacer causa de lo imposible y est enim corpus meum” donde está nuestro el duelo de la izquierda. Sabemos de la propuesta de “socialismo UI1/AEC/ASEFOP).
8 Aperiódico Psicoanalítico

Malestares actuales
ningún porqué. Recién cuando se encuentran algunos nom-
bres que acompañan la angustia el ataque se vuelve un sín-
toma tratable. Si bien el ataque de pánico al igual que las
depresiones y toxicomanías son designaciones frecuentes
en nuestros días, hay también otras de las viejas épocas:
trances obsesivos frente a elecciones diversas, fobias típicas
por graciela ortiz zavalla* en determinados momentos de la infancia.
Retomemos aquí uno de los interrogantes iniciales.
¿Qué es aquello que ha cambiado? Ninguno de los nombres
explorados recorta un tipo clínico nuevo; Freud habló muy
¿Todos locos? Sujetos de época tempranamente del ataque de pánico; también de melan-
Dos fotos que circularon por internet llamaron mi atención. Es un tema largamente explorado el modo en que las forma- colía y en menor medida de depresión aunque sitúa carac-
La imagen de una niña en su banco de escuela la muestra ciones sociales organizan un régimen para los síntomas. El terísticas depresivas en el caso Dora. Hay cuadros que se
en actitud pensativa ajena al pizarrón. Bajo la imagen una malestar en la cultura freudiano provenía de la culpa por las presentan más sensibles a los efectos sociales y, como -muy
leyenda la describe: una niña soñando. A continuación la satisfacciones conseguidas mientras que el malestar actual acertadamente- afirma Freud, cambian la forma de pre-
misma imagen duplicada lleva al pie otras palabras: se trata puede ser puesto a cuenta de un goce que se revela siempre sentación pero no así la estructura sobre cuyo fondo se
de una niña con déficit de atención. Las imágenes no varían insuficiente. Distintos nombres caracterizan la época: erigen. Las histerias son el más claro ejemplo de ello: de
pero sí las fechas. La primera data de 1980, la segunda per- la liquidez de los modelos sociales que se ofrecen como endemoniadas, pasaron a vestir cierta forma de feminismo
tenece al año 2015. Otros nombres podrían sucederle a marcos de la experiencia, una cultura del yo que se pre- hasta revindicar la elección del sexo como indeterminada
la foto más reciente: depresión, trastorno del desarrollo, tende autónomo, el privilegio de los placeres al instante por -se podría tener un sexo indefinido (ni hombre ni mujer o
autismo. Descripciones como estas no pertenecen exclusiva- sobre la obediencia a las normas; dichas caracterizaciones ambos). Todos estos diferentes ropajes ponen en jaque el
mente a los niños; son frecuentes las consultas de quienes, explican el fracaso de las organizaciones sociales en su orden establecido y no dejan de mostrar cómo las histerias
ya lejos de la infancia, dicen padecer ataques de pánico, tarea de poner freno al goce. Vivimos una época líquida res- buscan un amo para destituirlo.
trastornos maníaco-depresivos o trastornos de ansiedad. pecto de los ideales pero consistente en una ideología con- En todas las épocas hay quienes siguen “delirando”
Mucho se ha escrito sobre los diagnósticos predominantes sumista. Los ideales que marcan un camino al deseo son sobre su existencia al igual que sobre su sexualidad. Los
en nuestra época. ¿Se trata de nuevos síntomas o “de vino cambiantes y plurales. El hedonismo contemporáneo pro- síntomas son productos de ese “delirio” que cada uno va
viejo en odres nuevos”? Freud en “Una neurosis demo- pone un placer que desvinculado del bien (como lo era para tejiendo alrededor de aquellos acontecimientos de lenguaje
níaca del siglo xvii” había vaticinado que las neurosis la moral antigua), se convierte en individual y superficial. El que han dejado su huella; es a través de ese tejido que el
cambiarían sus ropajes demonológicos por otros hipocon- espacio colectivo oferta inestabilidad a la vez que empuja a análisis conduce al encuentro de aquella pieza suelta, des-
dríacos. En los síntomas que vestían demonios es posible horizontes totalizadores. tejida, que bordea lo más genuino de cada sujeto y que al
leer la contrafigura del padre divinizado; en los síntomas Las referencias de Lacan al síntoma social “donde cada modo del grano de arena ha contribuido al armazón de la
hiponcondríacos Freud refiere una partícula no ligada que individuo es realmente un proletario” permiten pensar las perla neurótica singular. Aquellos tratamientos que reducen
se encuentra en toda neurosis como resultado de aquello afirmaciones anteriores; cuando el individuo queda despo- el individuo a mero representante de su género, dejan de
escapa a la articulación en palabras. Se trata de un resto jado de su saber y de su discurso (por ello lo califica de pro- lado ese delirio común, universal, pero de cada uno.
actual, alrededor del cual se erigen las psiconeurosis como letario) se constituye un síntoma social. Se trata de indivi-
las perlas sobre los granos de arena; dicho resto otorga al duos y no de sujetos divididos por la otra escena del saber Un nuevo síntoma
cuerpo una especie de dolor que persiste asociado a las inconsciente; su identidad se sostiene en los consumos Miller añade un nuevo síntoma a la lista, considera que
neurosis. La afirmación freudiana que generaliza la hipo- impuestos por el Otro social. Muchos de ellos resultan uti- la desaparición de la vergüenza constituye otro de los sín-
condría resuena en aquella otra de Lacan quien sostuvo lizados por aquellos mismos productos que les prometen tomas de la época. Si sólo hay Dioses efímeros, si ya hemos
que “todo el mundo es loco”. una relación directa con el goce -sin mediación de la subje- dejado de estar bajo el imperio de su mirada, la irresponsa-
En nuestros días cierta locura se hace presente en la vida tividad-. P. Sloterdijk dice al respecto: …”se pone de mani- bilidad frente al goce es una respuesta posible. Descartes
en comunidad así como en la de los individuos que la inte- fiesto el recogimiento fervoroso del individuo sobre sí en “las pasiones del alma” hacía de la vergüenza una virtud,
gran; violencia, pánico, depresiones, adicciones, son algunos mismo”; “se trata del yo ante el yo… una pantalla sin texto”. a diferencia de los cínicos que postulaban desprenderse de
de los nombres que estamos habituados a escuchar. Ellos Muchos de los síntomas puestos de relieve en la actua- ella. Las regulaciones sociales ofrecidas implican un dis-
aluden a cuerpos que se presentan descontrolados así como lidad hacen lugar a un goce autístico de difícil remisión. curso dominante que induce a no avergonzarse por el goce.
a otros que permanecen encerrados en su tristeza y aban- La depresión es un ejemplo de ello. Lacan prefiere el tér- Sujetos sin vergüenza, descarados, regidos sólo por el costo
dono. ¿La afirmación lacaniana se refiere a los síntomas mino tristeza al de depresión y el de pasión al de estado beneficio, llevan adelante una vida devaluada, sin honor ni
contemporáneos? de ánimo; en la tristeza como pasión se trata de efectos nobleza. Cuando Lacan en Vincennes habla de producir ver-
Miller explora el porqué de un delirio generalizado; de afecto en el cuerpo de sujetos que pueden llegar a un güenza no propone generar culpa ni fijar al sujeto a signi-
encuentra sus razones en el vacío de referencias que porta el rechazo del inconsciente. Para Dante la tristeza es el peor ficantes amo; se trata, por el contrario, de que cada uno se
lenguaje; distintos mundos se vuelven posibles a la par que de los vicios porque consiste en hundirse en ella misma. anoticie del goce que está implicado en el uso que hace de
se habla. Los montajes de lenguaje que cada uno arma vehi- Los tristes del Infierno son irremediables pues al nadar en los significantes que privilegia en su existencia. Es
culizan deseos y fantasías que nos vuelven a todos un tanto aguas nauseabundas pero templadas permanecen hundidos en esos significantes donde el sujeto encontrará su verda-
delirantes pues dichos montajes carecen de correspon- para siempre. Los tristes del Purgatorio tienen, en cambio, dera nobleza. Δ
dencia puntual con la realidad. Es importante atender a que un lamento crónico por haberse dejado estar en su vida a la
ni Lacan ni Miller afirman “todos psicóticos”. Este delirio vez que se quejan por no poder recuperar el tiempo perdido.
común a todos los que hablamos vale, entonces, para todos La tristeza dantesca parece cernir algo irreversible, como
los síntomas, no en especial para aquellos que se hallan si se tratara de un mensaje que no puede ser descifrado.
bibliografía
en la cresta de la ola. Cuando estos últimos son desig- Lacan afirma que la tristeza implica sustraerse al deber de
nados como trastornos parecen no hacer caso de la cuota de bien decir que sintoniza con la estructura del inconsciente;
delirio que no es propia puesto que aluden a referentes fijos podríamos decir que el triste se “maldice”. · S. Freud, “Sobre la justificación de separar de la neurastenia un determinado síndrome en
que borran la subjetividad. Ciertos enfoques psiquiátricos Hay también en las toxicomanías una abolición de calidad de neurosis de angustia” (1895 [1894]), Obras Completas, Tomo III. Buenos Aires,
encuentran en la química dicho referente fijo, hallan en el los efectos subjetivos; la droga parece calmar las incerti- Amorrortu Editores, 1996.
laboratorio el reemplazo del consultorio. Freud, en cambio, dumbres propias del ser hablante. El hecho de situarse al · J. Lacan, “La tercera” en Actas de la Escuela Freudiana de París, Edit. Petrel, Barcelona, 1980.
compara al analista con el cirujano pues ambos operan margen de la función fálica configura un obstáculo para Id, El Seminario, Libro 17, Paidós, Bs. As., 1992.
sobre la causa en el acto terapéutico mismo. explicar qué ha conducido a la elección de la droga como · J. C .Maleval, “Las variaciones del campo de la histeria en psicoanálisis” en Histeria y obsesión,
Sin embargo, aun cuando no acordemos con llamar tras- objeto. No están en cuestión el ser y sus contradicciones Manantial, Bs. As., 1985.
tornos a las patologías actuales hay manifestaciones sin- sino las posibilidades de tener o no drogas; frente al “soy · J. A. Miller, El desencanto del psicoanálisis, Seminario inédito, 2005. Id, “Ironía”, Revista Uno
tomáticas que han variado de acuerdo con las épocas. La toxicómano” el hecho de ser hombre o mujer carece de por Uno N° 34, 1993.
melancolía considerada una fuente de inspiración para los importancia. El ataque de pánico, otro de los nombres que · J. A. Miller (en colaboración con E. Laurent), El Otro que no existe y sus comités de ética,
espíritus creadores ha dejado su lugar a la depresión con- circula con frecuencia en las consultas, comparte con los Paidós, Bs. As., 2005.
vertida en enfermedad. Un trayecto semejante vale para la síntomas anteriores, las dificultades para su interpreta- · P. Sloterdijk, Experimentos con un mismo; Pretextos, Madrid, 2003.
histeria; de ser tratada como poseída pasó a encarnar inte- ción. Quienes lo padecen hablan de la irrupción de una gran
rrogantes a propósito de la sexualidad. ¿Se trata de varia- angustia junto a diversos síntomas corporales asociados a
ciones de las formas en las que los síntomas se presentan o sensaciones de muerte; la variada sintomatología va de la
de modificaciones en la constitución subjetiva? mano de la pobreza de sus razones, el sujeto no acierta en * Miembro AMP EOL. Profesora adjunta Psicoanálisis Freud. UBA
Aperiódico Psicoanalítico 9

fuente de goce. No en vano se dice que “nuevos” lograrán ceñir el goce. Entonces,

Un sueño de actualidad las conexiones de nuestra época, como


el WhatsApp, Skype, Facebook, Twitter,
Tinder, Snapchat, y no se cuantas más,
la apuesta analítica abre, para cada uno, la
eventual posibilidad de reencantarse con
lo subversivo, pues el psicoanálisis ¡es sub-
son medios que nos alejan de quienes versivo! subvierte las identificaciones, los
estamos cerca y nos acercan con quienes ideales, y los significantes amo. Es lo que
por raquel cors ulloa* están lejos. mejor nos enseñala histeria.
Aquello que la cultura nos vehicula Por un hilo de Ariadna, un análisis, pro-
como el mundo, es un amontonamiento, cura desenredar los lazos, epocales sub-
un depósito de mundos que han ido suce- jetivos. El lazo, no se trata sólo de los
diendo. De ahí en más, cada uno con su asuntos que conciernen al trabajo, la coo-
“No hay sino lo que es actual, por eso es tan difícil vivir en el mundo, mundo, cada uno con sus mitos, cada uno peración, o la coordinación entre todos;
digamos, de la reflexión. Es que, en verdad, en él no ocurre gran cosa. con sus puestas en escena. Escenas, que sino a lo que nos muestran las redes
A veces ocurre, de este modo, que me tomo la molestia de ver si por por cierto, responden a la dimensión de sociales, en tanto se trata de redes con un
algún lado asoma algún pequeño signo de interrogación” cada historia, por lo tanto nuestra actua- dominante y un dominado. Para Lacan, el
lidad y en especial nuestra clínica enseña lazo social se trata de un lazo dominante.
sobre el objeto que hoy cada uno lleva en Se trata de las redes del Otro… Y, si hay un
Jacques Lacan, 28 de noviembre de 1962 el bolsillo. Nuestra época, está de alguna discurso que está más vigente que nunca,
manera marcada por la hiperconectividad, es el capitalista. Lo que hoy llamamos dis-
que si bien tiene algo de familiar para- curso, fue fundado así por Lacan en los
Algo de actualidad narcisismo, la agresividad, la locura. Tam- todos, es extraña para sí misma. Conec- años ’70. Ha pasado medio siglo, y se con-
Como es sabido, a Lacan siempre le bién conocemos las pasiones del ser como tados o desconectados, sin duda se trata de firma que los lazos fundan los discursos,
gustó aferrarse a algo de actualidad. Así son el odio y la ignorancia, e incluso las los excesos a descifrar lo que se viene con pero, hay lazos y lazos, hay discursos y dis-
lo expresa al comienzo de su clase 3 del pasiones del a como son la tristeza, el gay los síntomas desconocidos del mañana. cursos - que permiten seguir soñando…
Seminario La angustia,1 del año 1962 - savoir, la felicidad, la beatitud, el tedio, y La decadencia del Nombre-del-Padre soñando en el campo del Otro ¡en sus
época previa a la creación de su Escuela. el mal humor. Este abordaje, es para el psi- y la significación fálica, que atemperaban redes! La suerte está lanzada: Soñar, o
Estamos en 2016 y no hay nada más actual coanálisis un tema de investigación actual. el goce y deseo, dan muestras de su insu- despertar?
para nuestra práctica y la permanente for- Pero, no se trata de que los psicoanalistas ficiencia, hoy. Como señala Jacques-Alain Para concluir, los dejo con el Monólogo
mación del analista, que éstos textos de estemos, o no, contentos con la hipermo- Miller, “… su decadencia se acompaña del de Segismundo:
Lacan, que paradójicamente corresponden dernidad y sus efectos: tranquilizadores, ascenso al cenit social del plus-de-gozar. “Sueña el rey que es rey, y vive / con
a la llamada primera enseñanza lacaniana. o devastadores, en cada sujeto. Sino más Me parece que podríamos ponernos de este engaño mandando, / disponiendo y
Si el psicoanálisis está atento a los bien, se trata de lo que permite la expe- acuerdo en decir que la persecución del gobernando; / y este aplauso, que recibe /
hechos de actualidad -no es sin el esfuerzo riencia analítica, en tanto es una expe- goce, de ahora en adelante, es una idea prestado, en el viento escribe, / y en cenizas
por leer lo contemporáneo a partir del diá- riencia afectiva, en la que el psicoanalista nueva en política”5 le convierte / la muerte, ¡desdicha fuerte! /
logo con el Otro de la civilización- esta vía está confrontado, todos los días a la expe- ¿Qué hay quien intente reinar, / viendo que
de interrogación e interpretación que se riencia de la pasión. El sueño de la hipermodernidad ha de despertar / en el sueño de la muerte?
genera a partir de algunos suscesos hiper- La caja de Pandora ha sido abierta por Sueña el rico en su riqueza, / que más
modernos, traducen el malestar de la cul- Lo que afecta diversas disciplinas que intentan descifrar cuidados le ofrece; / sueña el pobre que
tura actual, como por ejemplo las adic- Si el psicoanálisis ha renunciado a la pre- la imposibilidad entre los sexos. La no pro- padece / su miseria y su pobreza; / sueña
ciones al internet. Uno de los debátes suposiciones universales, es porque se gramación del modo de gozar, es un hecho el que a medrar empieza, / sueña el que
actuales, da cuenta sobre los jóvenes ocupa de ceñir lo que no anda en cada uno, que no cambia, y cuando se cree que será afana y pretende, / sueña el que agravia
chinos y su ilimitado uso de internet, una se trata el uno por uno. Nuestro interés mejor, ¡empeora! En ese afán andan, el y ofende, / y en el mundo, en conclusión,
adicción que no está muy lejos de nues- se funda por lo que Freud llamó la “otra conocimiento, la tecnología, la ciencia. / todos sueñan lo que son, / aunque
tros países occidentales. Recientemente, escena” y que gracias a La interpretación Por su parte, vía un esfuerzo de reduc- ninguno lo entiende.
hizo noticia mundial, el caso de una ado- de los sueños introdujo y dió cuenta de lo ción-lógica, la poesía, el arte, un análisis, Yo sueño que estoy aquí / destas pri-
lescente en China que decidió atar a su que hoy conocemos como el Inconsciente. algo sabe-hacer con la imposibilidad. El siones cargado, / y soñé que en otro estado
madre a una silla y dejarla ahí hasta que El inconsciente de cada uno, de cada caso, psicoanálisis, por medio de su escucha, / más lisonjero me vi.
murió. La jóven había sido enviada a una que nos devuelve eso que no se alcanza a aloja, refugia, da lugar, se ofrece para ana- ¿Qué es la vida? Un frenesí. / ¿Qué es
institución para rehabilitación en Shan- leer por la vía simbólica, y que por lo tanto lizar ese objeto que trae un ser-hablante la vida? Una ilusión, / una sombra, una fic-
dong, donde asisten los llamados “jóvenes incumbe a una “lectura” siempre aggior- cargado de las cosas del mundo, esas cosas ción, / y el mayor bien es pequeño: / que
rebeldes”, quienes son ingresados en cam- nada, de lo que afecta al viviente que habla amontonadas, que por medio de las leyes toda la vida es sueño, / y los sueños,
pamentos con estilo de disciplina militar, y que la lengua traumatiza. significantes entraron en escena, con iden- sueños son”. Pedro Calderón de la Barca
para tratar su adicción a la web. Estos cam- Las historias que afectan a cada uno tificaciones e ideales del Todo para-todos, (1600-1681) Δ
pamentos de reclutamiento tuvieron un provienen de la función de dependencia, totalidad, inclusión, igualdad, en pro de la
gran suceso y mucha publicidad el año que Lacan pone en suestión en su Obser- justicia distributiva, que sueña con el ideal
2014 cuando se incrementó el número de vación sobre el informe de Daniel Lagache3 de la justa relación sexual – que no hay.
jóvenes que padecían insomnio y depre- cuando sitúa el yo ideal y el Ideal del yo, Algunos poetas conocían la subleva-
sión. Este suceso, llama la atención, y señalando “… cómo la relación especular ción, fue el caso de Baudelaire - que forjó
notas
convoca a los psicoanalistas para hacer ocupa su lugar y de qué modo depende del el término de “modernidad”. Pero la hiper-
una lectura, a partir del discurso analí- hecho de que el sujeto se constituye en el modernidad, es severamente distinta de
tico, por el hilo de los afectos que -en sus lugar del Otro y su marca se constituye en algunas locuras de antaño. Si el psicoaná- 1 · Lacan, J., Seminario La angustia, Paidós, Buenos Aires,
diferentes manifestaciones y variaciones- la relación con el significante”4 Sobre ésta lisis promueve un esfuerzo de poesía, éste 2006, p. 39.
suscitan pasiones. Cuando los psicoana- dependencia, cabe señalar que en nuestra nada tiene que ver con el talento, ni con 2 · Laurent, E., Los objetos de la pasión, Tres haches, Buenos
listas nos referimos a las pasiones, implica actualidad, nada es más evidente que la la adquisión de objetos, o conocimientos. Aires, 2002. p. 41-42.
hablar de una transformación del término adicción al hiperjúbilo de los medios y las El imperativo actual ordena al sujeto ir 3 · Lacan, J., Observación sobre el informe de Daniel Lagache,
pasión, que como indica Eric Laurent, es redes sociales. Esta época me hace pensar cada vez, por más, y por más, y por más; Escritos 2, Siglo XXI, Buenos Aires, 1995.
una palabra recogida en la tradición filo- en la imagen ejemplar del Estadío del el sujeto hipermoderno repite deman- 4 · Lacan, J., Seminario La angustia, Paidós, Buenos Aires,
sófica, y una modificación del sentido ope- espejo y el júbilo del niño captándose en la dando una y otra vez los nuevos gadget, 2006, p. 42.
rado en la cultura occidental, que va desde experiencia inaugural del reconocimiento los nuevos objetos de consumo, de goce. 5 · Miller, J.-A., El psicoanálisis: “políticamente es un señuelo”,
eliminar la pasión del hombre, mantenerla –en el espejo. Pues la dependencia al Otro Esa vorágine ilimitada de lo “nuevo” que en: https://redpsicoanalitica.wordpress.com/2016/09/04/
a distancia, hasta experimentarla y con- con mayúscula, ratifica el valor de esa se consume no es el objeto en sí, sino lo el-psicoanalisis-politicamente-es-un-senuelo/
cebirla como lo más sublime.2 En psicoa- imagen, que mientras no se mire lo que nuevo. La repetición, -a diferencia de la
nálisis, las pasiones del alma, implican los hay detrás… por supuesto tranquilzará. rememoración anclada en el pasado- exige
afectos en tanto efectos del significante en Lacan decía que el mundo es omnivoyeur, lo nuevo, es la repetición de lo no simbo-
el cuerpo, a partir de ahí conocemos las y efectivamente se trata de un “espectá- lizado. Por eso, ni los objetos, ni el cono- * Raquel Cors Ulloa es psicoanalista, miembro de la NEL
manifestaciones clínicas del Otro goce, el culo del mundo”, ahora constituido en una cimiento que se adjudican significantes y la AMP, radica en Santiago de Chile.
10 Aperiódico Psicoanalítico

bella”, tomado de Schiller, y que tuvo su que ver con las prácticas de goce: perver-

Crisis del acto, prolongación en la clínica de la histeria.


Ningún psicoanalista puede ser kan-
tiano, desde el momento en que postu-
siones, violencia, toxicomanías, bulimias,
obesidad, alcoholismo o bien patologías
ligadas al narcisismo. No son patologías

clínica de la actividad lamos una intencionalidad inconsciente.


Pero la responsabilidad sobre el acto
llega también ahí. Somos responsables de
del menos de goce que introducía la repre-
sión. Es el triunfo del pasaje al acto, del
tonto y loco acto, que sólo encuentra el
nuestro inconsciente. La fórmula sería la límite en lo real. Esto introduce un estilo
siguiente: “Lo hizo sin querer, entonces maníaco en la civilización. A mayor logo-
por manuel fernández blanco más culpable”. Desde una ética consecuen- rrea, menos peso de la palabra y del dis-
cialista, no de las intenciones, debemos cal- curso. Se trata de un decir vacío. Ese lugar
cular la reacción del Otro. El acto calcula vacío es colonizado por los objetos de con-
al Otro, el pasaje al acto lo anula. Lacan sumo. Por eso nuestra sociedad es, cada
¿Qué es un acto? atravesamiento de un código, de una ley. decía: “De nuestra posición de sujeto vez más, la sociedad de la adicción genera-
En la época actual se constata una crisis Por eso el sujeto del acto es siempre un somos siempre responsables. Llamen a lizada. Por eso vemos como a las adiciones
del acto en todos los órdenes de la vida. infractor.2 El acto es único. No se repite un eso terrorismo donde quieran […], el error clásicas se han sumado las adiciones tec-
Esta crisis va de la mano del incremento acto. Si bien todo acto implica la separa- de buena fe es entre todos el más imper- nológicas y a todo tipo de consumos. Se
de las patologías ligadas a la actividad con- ción del Otro, la soledad y la ausencia de donable. La posición del psicoanalista no trata de una clínica relacionada funda-
tinua, en detrimento de las patologías del garantías, la dependencia del acto de sus deja escapatoria, puesto que excluye la ter- mentalmente con la impulsividad. Son las
pensamiento. Pero, si hablamos de crisis consecuencias, reintroduce al Otro (lo que nura del alma bella”.5 Miller aclara que el patologías del “no pienso”.
del acto, se impone la pregunta ¿qué es lo distingue del pasaje al acto). error de buena fe es el más imperdonable Esto explicaría, desde una perspectiva
un acto? Un acto no es cualquier conducta, El sujeto del acto es el que asume las “[…] Porque es el error de quien toma sus psicoanalítica, el aumento exponencial de
no es una actuación. No es tampoco, por consecuencias, cosa cada vez menos fre- deseos por realidades”.6 El malicioso, por el muchos casos de niños con síntomas de
supuesto, un acting out, ni un pasaje al cuente. El sujeto del acto pone en juego contrario, no es el sujeto inocente, en todos hiperactividad y desatención. Estos niños
acto. Jacques Lacan hizo aportaciones fun- su deseo. ¿Qué garantiza el acto? Nada. El los sentidos de la palabra. Persigue un presentan una dificultad en el orden del
damentales para elucidar estos conceptos. acto no es del orden de la garantía, sino interés, lo que no significa que no deba res- pensamiento que favorece la descarga
El pasaje al acto es un radical intento de del orden del riesgo, pero es un riesgo dife- ponder por ello.La ética de las intenciones motriz. Es lógico que la dificultad con
separarse del Otro. El sujeto actúa la sepa- rente al que está presente en la actuación es narcisista porque excluye al Otro. el pensamiento, con el lenguaje, con la
ración operando con su propia pérdida. descontrolada o impulsiva. O sea que Actualmente vivimos el florecimiento de palabra, favorezca que la motricidad sea
Si la angustia divide al sujeto, el pasaje al cuando el acto no es agitación, descarga las patologías narcisistas, más vinculadas desbordante porque no está sujeta por el
acto supone que esa división no se soporta motriz, movimiento, el acto es transgre- a las dependencias. Las patologías de los lenguaje. El déficit de la palabra condena a
más, y la salida de la escena es la única sión. Es lo que se observa en la historia: síntomas mudos que no llaman al Otro, muchos niños al desorden conductual, a la
medida que el sujeto encuentra para ter- que todo acto es franqueamiento... de un que no hacen demanda. Patologías nar- hiperactividad.
minar con la situación. Por eso el para- código, de una ley, respecto a la cual es cisistas a las que, con frecuencia, se res- Los nuevos síntomas no son síntomas
digma del pasaje al acto es el acto sui- una infracción. Y es esa infracción lo que ponde con terapias narcisistas basadas en de compromiso, no son síntomas que
cida. Es el acto que excluye al Otro de la permite al acto reformar la codificación. la autoestima y la asertividad. implican la relación problemática al Otro,
demanda y del deseo. El único acto, por El acto pasa por un cierto “no pienso”. Por son síntomas de ruptura, por eso son sín-
desgracia, totalmente logrado, ya que eso el acto es tan difícil para el obsesivo, Las patologías de la actuación continua tomas segregativos. Se sitúan del lado de
todos los otros actos tienen siempre algo que duda para demorarlo o hacerlo impo- Existe una diferencia notable en la clínica la separación, pero de la separación que
de actos fallidos. El acting out, por el con- sible, aunque lo desee y sueñe con reali- actual en general, y en la clínica infanto- no paga el precio de la alienación, es una
trario, concierne al deseo y a su causa. En zarlo. Si la esencia del pensamiento es la juvenil en particular, respecto a los casos separación sin alienación, es una separa-
contra del pasaje al acto, es una llamada al duda, la del acto es la certeza. El acto, por que tratábamos hace 20 o 30 años. Antes, ción mediante el pasaje al acto, en corto-
sentido: el Otro es mantenido en su lugar. otra parte, tiene lugar por un decir. O sea, el denominador común a la mayoría de los circuito. La época clásica daba lugar a los
El acting llama al Otro, y el sujeto actúa, que no basta un hacer, es necesario un pacientes era presentarse haciendo sín- síntomas derivados de la represión y el
muestra, pero sin comprender lo que hace. decir que enmarque y fije el acto. Para que toma de lo que les ocurría. Ahora, lo más retorno de lo reprimido. Eso era correla-
Entonces, ¿qué es un acto? Para Lacan, haya acto es necesario que el sujeto mismo frecuente, es que el sujeto no haga síntoma tivo de la fortaleza del ideal. Pero el ideal
“[…] el acto (a secas) ha lugar a un decir, sea cambiado por él. El acto comporta la de aquello que, desde fuera, se juzga como actual se identifica con el modo de goce,
cuyo sujeto cambia”.1 Entonces el acto resolución de la indeterminación. un trastorno. Es decir, no se presentan se adapta al modo de goce. Es la consta-
incluye el decir, no es sin el Otro del len- con un síntoma en el sentido clásico, por tación de que es el ideal mismo el que se
guaje, pero supone una transformación La ética del acto lo tanto egodistónico. Pueden hacer sín- acomoda al goce particular. El ideal pasa
del sujeto. El sujeto no es el mismo antes Un acto, para Lacan, “[…] es lo que toma para el Otro, pero no viven el síntoma a estar al servicio del goce particular del
y después del acto. El acto no se inscribe depende de sus consecuencias, desde las como conflicto. Se comprueba, cada vez sujeto: a cada goce su ideal. Por lo tanto,
en la lógica de la repetición. El acto es del primeras en producirse”.3 Un acto siempre más, que las patologías del pensamiento, las patologías predominantes no derivan
orden del acontecimiento imprevisible, por tiene una vertiente de soledad, al con- antes prevalentes, han cedido su protago- ya de la represión y su retorno, no estamos
eso agujerea la red de semblantes y de fic- trario que las actuaciones que pueden ser nismo a las patologías del acto y de la con- en ese registro del malestar en la cultura,
ciones en las que se sostenía previamente influenciadas por otros. Pero, si bien el ducta. El goce se plantea como un derecho, sino de la necesidad del dar a ver, de que
el mundo simbólico de un sujeto o de una acto implica la soledad, no es solitario, no es un goce liberado de la culpa, por eso no todo ha de mostrarse, y de la actuación
comunidad. Es por esto que tiene sentido es sin el Otro. Por eso todo auténtico acto hace síntoma. Al ser el goce un derecho, la continua, de la descarga sin represión, que
presentar articulados el acto político y el se hace ante testigos. Como ha desarro- transgresión no es necesaria y, lo que viene nos permite entender las psicopatologías
acto clínico. Sabemos, por nuestra expe- llado Jacques-Alain Miller, en una inter- a ese lugar, es la búsqueda del límite. El emergentes en niños y adultos.
riencia, que en el síntoma el sujeto siempre vención publicada con el título de “El límite, con frecuencia, lo pone el cuerpo.
es políticamente incorrecto. Es política- acto entre intención y consecuencia”,4 si Con el final del siglo xx, la problemá- A menos culpa, más angustia
mente incorrecto porque el síntoma ene- un acto depende de sus consecuencias es tica de la represión deja de ser central y las Tenemos la evidencia de que la sociedad
mista al sujeto con su yo. Por eso decimos que está abierto al futuro. Primera conse- patologías que dominan la escena no son actual está dominada por la revolución tec-
que el síntoma es egodistónico. cuencia: el presentismo, tan característico ya las patologías neuróticas producidas por nológica que se hace equivalente al pro-
de nuestra época, se opone al acto. Los la represión de la libido, son patologías de greso, por eso, en el discurso actual, el
El acto el sujeto y el Otro gestos, siempre más vinculados al narci- la impulsividad. Esta lógica hace variar la presente y el futuro cuentan más que la
El acto separa del Otro y supone una tras- sismo, no son actos. relación del sujeto con el objeto. El sujeto memoria. Los sujetos actuales son ahistó-
formación del sujeto. Marca un antes y un Jacques-Alain Miller opone la ética queda subordinado al objeto, seducido por ricos, son sujetos más desconectados del
después, crea una realidad nueva. Julio de las intenciones a la ética de las conse- el objeto de satisfacción siempre posible. inconsciente, entendiendo el inconsciente
César, al atravesar el Rubicón al mando cuencias. El principio de la buena inten- Si el superyó freudiano exigía la como la historia particular e ignorada de
de sus legiones, ya solo podía morir o ser ción, de la intención recta, lo tenemos en renuncia y la contención, el superyó actual cada uno. Reducen su historia al delgado
Emperador. Jacques-Alain Miller aclara Kant. Frente a este principio de la buena sitúa el impulso a gozar como un impe- presente, por eso, lo que les falta de culpa
que en el corazón de cualquier acto hay voluntad encontramos a Hegel, que des- rativo social. La satisfacción ha pasado a –culpa que se liga siempre al pasado, a la
un no proferido al Otro y que no hay preciaba la ética de las buenas intenciones. ser un deber. Por eso las formas sintomá- deuda simbólica-, les sobra de angustia.
un acto verdadero que no suponga el Fue él el que popularizó el término “alma ticas del malestar en la cultura hoy tienen Ésta es una de las razones, el corte con
Aperiódico Psicoanalítico 11

la historia, de la emergencia mayor de

Primera noche preparatoria:


la angustia en la actualidad porque la
deuda queda abolida y el menos de culpa
se transforma en más de angustia. Las
formas actuales de la angustia aparecen
sobre todo bajo la forma del pasaje al acto
para huir de la angustia. Lacan, cuando
Hiperconectividad
habla de los tiempos lógicos de la subjeti-
vidad humana, distingue tres tiempos: el
instante de ver, el tiempo de comprender y por gabriela grinbaum
el momento de concluir. ¿Qué ocurre en la
actualidad? Ocurre que el tiempo de com-
prender se achica, es decir, que una de las


consecuencias del declive de lo simbólico ¿Qué tal Cuba?” “¿Te había dicho?” Algunos me conocen,
es que el tiempo de comprender se reduce en verdad, cada vez son más los que me conocen por
o se elimina, y entonces el sujeto sale del obvias razones. Y bastante. Más de lo que muchas veces
instante de ver, y de la posible angustia el pudor lo soporta. Saben hasta de mis fantasías. Y hace poco
que eso genera, cortocircuitando el tiempo nomás llegué a mencionar el orgasmo. Quiero decir, saben que
de comprender, y pasando al acto, para cuando hablo, hablo y no me voy con vueltas. Intuyen también
liberarse de la angustia. En ocasiones, toda que no soy la más enigmática de las enigmáticas. Y pueden sos-
la vida del sujeto es un pasaje al acto. Por pechar -con justa razón- que no soy la más discreta de las dis-
ejemplo, tenemos la clínica del exceso de cretas respecto a mi vida personal incluso en mi clínica. Sin
actividad casi adictiva, del tipo que sea. embargo, caso por caso.
El exceso de actividad es una adicción Recordaba perfectamente que a ese paciente por cuestiones
de nuestro tiempo, es el actuar continua- transferenciales, calculadamente había decidido no decirle que
mente como modo de evitar la angustia, de me iba de viaje, mucho menos a dónde. Simplemente le dije, “te
no pararse a pensar. veo en quince me voy a tomar la primera semana de las vaca-
ciones de invierno”.
Síntomas de ruptura Así que… “¿qué tal Cuba?” En fin, me descolocó un poco.
Los síntomas propios de la época son, “Te vi en Instagram”, me aclara muy fresco.
entonces, síntomas que cortocircuitan el Como lo dije en Córdoba el otro día, parezco la más más
lenguaje, la represión, y por tanto, son sín- más moderna de la EOL, sin embargo, ni Facebook, ni Tweeter,
tomas de ruptura con el Otro, no son sín- ni snaptach, ni tinder, ni happen, ni greender, ni telegram, ni
tomas de compromiso. Son síntomas que siquiera un blog.
tienen en común que no llaman al Otro, Confieso que me tienta la Second life, sí, por mi gusto por ser
ni a la interpretación. Lo pulsional apa- otra y otro y otra más pero no. Me privaré de ella.
rece cada vez más al desnudo. Si el superyó Mi hija mayor me puso instagram y ahí me dí cuenta qué me
freudiano exigía la renuncia, el superyó detuvo. Digo, qué postergó mi entrada a mi pequeña vida on
actual sitúa el impulso a gozar como line: Soy adicta.“Ud es una adicta” fue una intervención de mi
un imperativo social. La satisfacción ha último analista a propósito de mi preocupación por no poder ¿Qué de la clínica en tiempos de la hiperconectividad?
pasado a ser un deber. Por eso las formas parar de fumar. Y otra vez así me nombró respecto a mi no poder En mi clínica, habitada mayormente por jóvenes, por adoles-
sintomáticas del malestar en la cultura hoy parar de hacer en medio de un activismo loco. “Ud es una adicta centes, el watsap es parte del asunto. Cotidianamente, cualquier
tienen que ver con las prácticas de goce. al trabajo”. día cualquier hora. No hay descanso para el analista de
Sabemos que es necesario creer en el Sólo instagram, una estúpida foto que ni siquiera tengo la la hiperconectividad.
síntoma para que haya síntoma. Por este menor idea qué me empuja a subir una y no otra. Pero no bien A nadie se le iba a ocurrir llamar al analista hace veinte años
motivo en la clínica actual es necesario, una es elevada allí a la web y ¡zas! Me despabilo chequeando porque él no la llamó, ni porque en la previo chapó con otro. Ni
en ocasiones, inyectar sentido en algunos cada minuto quién la likea. Y cuántos like tengo y si aparece porque el padre no la dejó ir a bailar, ni porque aprobó biología,
sujetos que hacen economía del incons- un comentario…ni si quiera, un dibujito de entre una serie ya ni porque lo cagaron en Sociedad y estado…
ciente. Cuando recibimos a un sujeto que existente en el smartphone. Sí, eso, los emoticones. Y me enoja Que me fowardeen una conversación. La queja porque me
no da sentido a nada, tal vez nuestra fun- que tal amiga no la likee y me alegra cada vez que el iphone me clavó visto… es hoy para mi como analista en tiempos de la
ción sea inicialmente la de inyectar sentido anuncia que tal ha comenzado a seguirme aunque ni lo conozca hiperconectividad lo más habitual.
para que pueda iniciarse un tratamiento, y ya tengo 1345 seguidores de los cuales sólo conozco a 214 que Pero también está el watsap que agrega una asociación a la
porque un síntoma antes del lenguaje no son a quienes yo sigo, y el resto son orientales algunos no sé, salida de la sesión o el watsap de la revelación o el watsap que
es un síntoma. Esta es la caridad freudiana creo que árabes o hindúes… en fin. agradece, el watsap que hace saber el desencadenamiento de la
que permite poner un freno a la descarga Y es un delirio, porque esas imágenes que algo de mis goces transferencia negativa, el watsap que confiesa el amor de transfe-
sin represión, que es el modo privilegiado exhiben llegan a los celulares de mis pacientes que me esto- rencia, el watsap que anuncia la interrupción, el watsap que res-
en el que actualmente se realiza la pulsión quean o directamente solicitan comenzar a seguirme. ponde a la interpretación que cortó la sesión.
de muerte. Δ Y así como me escribió mi amiga Celeste Viñal, acompañando Seguramente yo habilito para que eso ocurra… pero así tra-
un like a una foto que subí en Instagram, me convertí en la fun- bajo. Y es parte de las curas que conduzco. Y es parte de la tác-
notas
damentalista del like. Y de paso y en familia te cuento Charly tica y la estrategia. Es así, es un real con el que me las veo y lidio
que es simplemente por esto, por temor a perderme en la virtua- cotidianamente.
1 · Lacan, Jacques: “El acto psicoanalítico 1967-1968”, en lidad adictivamente es que me sigo resistiendo al Facebook, solo Y saben qué, no me preocupa, justamente porque somos ana-
Reseñas de enseñanza. Buenos Aires, Editorial Hacia el Tercer por eso, no es que me hago la cool. listas de la orientación lacaniana y no tenemos prejuicio. Y nada
Encuentro del Campo Freudiano, 1984, p. 47. Y algo más. En el fundamento neurótico de mi deseo de ana- de esto podría poner en riesgo que un análisis pueda funcionar.
2 · Miller, Jacques-Alain: “Jacques Lacan, observaciones sobre lista se encuentra mi temprana y extrema curiosidad por la vida Porque no nos regimos por el estandar, porque no somos de
su concepto de pasaje al acto”, en Infortunios del acto analítico. de los otros. la idea que debemos usar los sacos grises de Meltzer para no
Buenos Aires, Atuel, 1993. De los otros digo de todos los otros, digo del vecino de la calle modificar el encuadre.
3 · Lacan, Jacques: “Discurso en la Escuela Freudiana de París”, 5 en La Plata, “Ma, viste? Están re peleados los de al lado… no La subversión es ya nuestro psicoanálisis, sin estándares, sin
en: Otros escritos, Buenos Aires, Paidós, 2012, p. 279. viste cómo se miran…” Los de la mesa de al lado del restaurante: manuales, sin didactas, sin número fijo de sesiones, sin tiempo
4 · Miller, Jacques-Alain: “El acto entre intención y consecuencia. “ella es la nueva mujer de él y esos son los hijos de ella… el pibe prefijado, sin saber qué es un analista. Y tenemos la libertad de
Seminario de política lacaniana Nº 6”, en: Política lacaniana, no se lo banca, la nena maso… ella está muerta…” responder o no al watsap, porque tenemos la cintura de decidir
Buenos Aires, Colección Diva, 1999, pp. 89-105. En el teatro también los de la fila de atrás y los del palco cap- en cada caso qué conviene.
5 · Lacan, Jacques: “La ciencia y la verdad”, en: Escritos 2, taban mi curiosa atención. Y ya les conté las mujeres de las salas No veo por qué la posmodernidad, la hipermodernidad, la
México, Siglo XXI editores, décima edición, 1984, p. 837. de espera en los análisis. hiperconectividad podría poner en jaque lo que el psicoanálisis
6 · Miller, Jacques-Alain: “El acto entre intención y consecuencia. En fin Charly, entre mi adicción y mi curiosidad… imaginate tiene de subversivo, lo real que se esconde en la formación
Seminario de política lacaniana Nº 6”, p. 96. si tengo Facebook. Una catástrofe! del analista. Δ
12 Aperiódico Psicoanalítico

–universitario- que pretende imponer un

Consumidor consumido*
mismo modo de satisfacción para todos
sostenido por ese saber de amo.
Hay que tener en cuenta, también, que
esta decadencia del amo/Ideal antiguo dio
lugar al imperio de un regimen cuya ley es:
por ana ruth najles “no hay excepción”, o sea, “todos iguales”.
Estamos ante un totalitarismo que no se
totaliza, un totalitarismo serial que no
cuenta con la seguridad que da el conjunto

E
n su “Proposición del 9 de octubre sólo dentro de los consultorios sino en el ejemplo, el avance de los fundamenta- y que empuja a lo ilimitado.
de 1967 sobre el psicoanalista de campo social, en tanto que analistas ciuda- lismos totalitaristas, o el enloquecimiento Es por ello que se impone la sospecha
la escuela”, Lacan volvió a poner danos. Al decir de Miller, el analista tiene de las clasificaciones. generalizada y, también, la evaluación para
el acento en la importancia que tienen las que estar a la altura de ejercer la acción Es evidente, además, que la ficción todo como su consecuencia lógica.
condiciones de la civilización en las que lacaniana en el lazo social. Es decir, que reguladora en el orden social actual es la Jean-Claude Milner, en su libro La polí-
el psicoanalista debe operar. Lacan jamás al analista le corresponde acompañar el de la “libertad del consumidor”. Es dis- tica de las cosas2, afirma que el único obje-
dejó de leer –vale decir, interpretar- a su movimiento de la civilización que va del curso capitalista deja así al sujeto ence- tivo de la evaluación es la domesticación
época, lo que lo condujo a reformular hasta padre a lo peor, como lo afirmó Lacan, rrado en un goce autístico que tapona toda generalizada. “Cuando se trata de evaluar a
el final las condiciones de la práctica analí- para atemperarlo. pregunta que le permitiría dirigirse al Otro los seres hablantes en masa y en detalle, en
tica para dar cuenta de los cambios que el Podemos plantear que esta es la época y a los otros, dejándolo por fuera de todo cuerpo y alma, estamos ante una operación
avance del discurso científico, de la mano de la caída del padre, o sea, de la caída de lazo social. de control que ataca el derecho al secreto,
del capitalismo, introducen en la subjeti- los ideales tradicionales que ordenaron La operación de las administraciones que es lo único que resiste al control”.
vidad en cada momento. otrora el mundo. Se trata de una época en actuales consiste, entonces, en retornar a Es por medio de la evaluación que los
A partir de esa posición, J.-A. Miller la que el “poder es la impotencia”1 y en la un discurso de amo, sin olvidar la alianza amos de la democracia ‘verbal’ han podido
pudo afirmar que “no hay clínica del sujeto que el gobierno prescinde de la política, actual del amo con el saber pseudo-cientí- establecer la igualdad sumergiendo a los
sin clínica de la civilización”. En resu- ya que se trata del gobierno por “peritaje fico. Esto da como resultado la burocracia, seres hablantes en el espacio de lo medible
midas cuentas, los psicoanalistas debemos colectivo” vale decir, anónimo. caracterizada por Lacan por el hecho de y de lo sustituible. Por eso se puede
poder responder al malestar en la cultura Esto desencadena un llamado al padre que el saber ejerce su dominio sobre un afirmar que la evaluación instala la trans-
de la época en que nos toca vivir, tal como que prepara el retorno de la autoridad en elemento de goce, con el fin de ordenar y formación de los hombres en cosas. Y esto,
lo afirmara ya Lacan en el Acto de fun- sus formas más terribles, no sin la apa- regular la sociedad anticipando su por- sostenido en la doctrina de la ‘razón del
dación de su Escuela en 1964. Y eso, no rición de segregaciones renovadas -por venir. Se trata de la “tiranía del saber” más fuerte’.

¿Hay que poner el cuerpo? se trata del amor y el deseo de una madre
(que se opone a la Madre Naturaleza para
sustraerle ese cuerpo ingente, y se trenza
con ella en una de las luchas más crueles
y maravillosas que pueden existir). Desde
por leonardo leibson ya que la función –llamada- del padre es
fundamental en esto. Pero eso no aplaca la
violencia, la desata más aún, aunque le da
forma, estrategia, fines. Las relaciones de
sangre son sangrientas, decía alguien.
“Lo que constituye un discurso es, a saber, lo real que por él pasa”1 J. Lacan Por eso la pregunta: ¿dónde estaba la
mamá de M. que no le enseñó a cambiarse

A
lgunos colegas que trabajan ¿Ambos, en una interacción recíproca pero de ética: de las consecuencias de lo que la toallita? ¿Dónde estaban los padres
en una institución en la que se no simétrica? hacemos o dejamos de hacer, de dónde de F., de J., de todos ellos? ¿Por qué no
atiende a niños “severamente per- En principio, sabemos que trabajar con se soportan estas cosas, de cómo damos pudieron ser educados y domesticados
turbados” –como diría el maestro Jorge “estos” chicos…es así. Cuando no hay posi- cuenta de ellas, de qué forma le damos.) como la mayoría de los niños que podemos
Fukelman- me plantean la inquietud, no bilidad de alguna intervención mediati- A partir de esto, se puede interrogar atender civilizadamente en un consultorio
desprovista de angustia, acerca de sus pro- zada por la palabra, se llega al agarrón, al lo que ocurre con los cuerpos de estos convencional y con quienes se puede poner
blemas cuando esos niños se convierten en golpe, a la violencia. Y no siempre se sabe chicos…y con los de cada uno. Porque se en marcha el dispositivo analítico comme
cuerpos violentos, vociferantes, sucios, que claramente de dónde surge ni hacia dónde trata de una cuestión transferencial (si no, il faut?
se abalanzan sobre los terapeutas y, sobre se dirige. Ni adónde llega. no sería analítica). Pero “estos” niños no son así. No
todo, cuando no responden a las pala- Lo que sí está claro es que la palabra Volvamos a la cuestión. Poner el digamos que es culpa de los padres.
bras que se les dice, cuando “no se puede tiene sus límites, sobre todo cuando algo cuerpo… ¿para poner un cuerpo? -O sea: Sabemos que estos niños, a veces, tienen
mediar con palabras”. La pregunta toma el de lo educativo está en juego (y acá lo está). un cuerpo que sea uno, que se cuente como padres amantísimos y adorables. Claro que
enunciado de una consigna que suele enar- Ahora bien, es importante recordar uno. Un cuerpo de a uno-. De acuerdo, pero no siempre. También los hay siniestros,
bolarse en este tipo de instituciones: “¿hay que estos dispositivos no son específica- eso sólo puede hacerse contra el cuerpo de crueles, desaprensivos, o sencillamente
que poner el cuerpo?”. Felizmente, en este mente el analítico. Lo cual no impide ni otro. Digo: contra, no a partir de, ni apo- inexistentes.
caso, la aludida consigna aparece entre evita que pueden ser intervenido por la yándose en, ni siendo sostenido por. No. No importa realmente si alguien tiene
signos de interrogación. Esto me permitió función del analista (función deseo del La preposición a utilizar allí es contra, la culpa, o si hay una causa “psi” en lo que
elaborar estas notas. Agradezco la oportu- analista). Y eso cambia…algo –a veces, porque se trata de una violencia primigenia les pasa. Por supuesto, suponemos que
nidad que me brindan de hacerlo. mucho. Hace diferencia. y necesaria. La violencia de la vida que se algo de eso hay, de no ser así no podríamos
Lo primero que salta a la vista es Pero el dispositivo, en tanto tal, no es el resiste a tomar forma de cuerpo. sostener nuestro lugar allí. Pero ¿qué sig-
que más que “poner el cuerpo”, se trata analítico. Es psiquiátrico-educativo. O algo Todos lo hemos pasado de una manera nifica eso? ¿Qué es una causa “psi”? Hay
de cuerpos que se im-ponen. Entonces, así. Y es el dispositivo posible, tal vez el u otra. Y eso es a causa de que vivimos en libros, bibliotecas acerca de eso, teorías
podemos variar ligeramente el precepto, único posible (aunque eso nunca se sabe). un mundo de lenguaje. Por eso, somos edu- de todo calibre. ¿Qué hacemos con esos
manteniendo los saludables signos de Es un poco duro decirlo, pero: se puede cados, domesticados, enseñados. Disci- libros cuando F. se abalanza sobre otros y
interrogación: ¿se trata de im-poner el elegir estar en esos dispositivos…o no plinados. Mal que le pese a Foucault, así se convierte en una especie de animal (¿o
cuerpo? Pero, ¿de quién? ¿Del terapeuta estar. Si se elige estar, los dispositivos no es como el cuerpo se construye. No sin tal vez lo era de antes? ¿o es que su ani-
que no puede hacer otra cosa, que no se pueden cambiar, en todo caso se pueden eso, también. El cuerpo no es sólo cues- malidad aparece como un modo de decir?)
puede dejar de hacer lo que hace? ¿O el intervenir . Hay que estar dispuesto a tión de amor –en abstracto- ni de deseo – O cuando J. revienta nuestros oídos con
del niño, que no puede hacer otra cosa, ello (o sea: no es una obligación ni un ídem. Porque tanto el amor como el deseo la repetición insoportable de una misma
que no puede dejar de hacer lo que hace? deber moral. Es una cuestión de posición, son violentos (y locos), sobre todo cuando palabra (aunque no podemos dejar de
Aperiódico Psicoanalítico 13

Lo que explica la expansión de la eva- “niño generalizado”, para dar cuenta de que se reduce al goce autístico, vale decir, de la orientación lacaniana que plantea
luación es que ésta promete que las cosas “lo que rubrica la entrada de un inmenso a un modo de vida singular de un cuerpo el sinthome como ese real totalmente dis-
podrán finalmente gobernar, sustituyendo gentío en el camino de la segregación”3. -lo que pone en evidencia en toda su cru- junto del saber, es decir, un real exterior
a las miserables decisiones humanas, tal Esto sólo puede ser leído como la pér- deza la multiplicación geométrica no sólo a lo simbólico con el que habrá que saber
como fuera soñado en el siglo xix. dida del estatuto de ser hablante para de los denominados cuadros de autismo arreglárselas.
El gobierno de las cosas ofrece grandes caer en el estatuto de objeto de manipula- sino de todo tipo de ‘locuras’. Es decir La política del psicoanálisis regida por
ventajas cuando lo que importa es imponer ción por parte del mercado; objeto homo- que el sinthome en tanto marca singular el síntoma da cuenta de que siempre va
el silencio, ya que dispensa de toda polí- logable a cualquier otro producido por la de lalengua en el cuerpo es ineliminable. a haber un resto que resiste a la evalua-
tica. (Recordemos aquí que ya Freud plan- tecnociencia. Porque las palabras marcan o recortan ción “científica”, resto que es la esperanza
teaba que gobernar es una de las profe- Lo que implica, entonces, dejar al ser los cuerpos, o sea, que dan cuerpo al ser del psicoanálisis dado que es lo que pone
siones imposibles.) Porque a los hombres hablante sin palabra, sin responsabilidad. hablante, constituyéndose esta marca en el límite y hace fracasar a la “política del con-
políticos sólo les queda la misión de tra- De manera que todos, en cuanto consu- trauma para los seres humanos. trol”, es decir, a la “política de las cosas”. Δ
ducir en lenguaje humano las fuerzas no midores, somos niños. Y esto es así porque Para el psicoanálisis se trata de hacer
humanas. Es decir, que se espera de los la mayor identificación que se le propone al uso de ese sinthome que le permite al neu-
políticos que sean pedagogos que con- ser hablante en la actualidad es la identifi- rótico vivir, aunque sea incómodamente.
venzan a todos de que nadie puede cam- cación con el consumidor, el que, a su vez, Se apela al psicoanalista para hacerlo
notas
biar nada jamás. termina siendo objeto de consumo menos incómodo, para llegar a estar feliz
La evaluación es, entonces, un pro- del mercado. de vivir, con otros.
ducto de la democracia moderna solidaria “El niño generalizado” equivale a Pero, si bien el sinthome se reduce, 1 · Según los desarrollos de Jacques-Alain Miller en su curso de
de la economía de mercado –regida por la postular el mismo goce para todos, todos siempre queda un relieve que da cuenta la Sección clínica de París 2004/05, Piezas sueltas, Ed. Paidós,
tecnociencia– democracia que se caracte- iguales. de que cada uno es sin par, y que su dife- Buenos Aires, 2013.
riza por no dar el gobierno a los hombres Pero contra la ilusión filosófica –y no rencia reside en ese resto opaco irreduc- 2 · J.-C. Milner, La politique des choses, Paris, Seuil.
sino a las cosas. Esta “democracia verbal”, sólo la del pragmatismo– la práctica del tible al semblante, a la ficción. Ese resto le 3 · LACAN, J.: “Discurso de Clausura de las Jornadas sobre las
como la denomina Milner –que sólo con- psicoanálisis demuestra que los problemas da a cada uno su valor, su diferencia abso- psicosis en el niño”, en: Analiticón Nro 3, Correo/Paradiso,
serva el nombre de lo que hasta la Revolu- de la vida no se disiparán jamás. Teniendo luta, su nobleza ya que no hay ser hablante Barcelona, 1987.
ción francesa se conocía como democracia– en cuenta que el problema de la vida es sin sinthome.
pretende la “igualdad sustancial”, ya que que no hay relación –ni entre las palabras Es así que en el contexto de la última
ése es el tipo de igualdad que conviene a y las cosas, ni entre hombres y mujeres–, enseñanza de Lacan la ciencia aparece
las cosas. sólo hay modos singulares de vida que en como el doble de la religión, en tanto * Texto publicado en Aperiódico Inconscientes/septiembre de
En un texto del mismo año de la Pro- el psicoanálisis denominamos sinthome. Y ambas suponen un saber en lo real; a dife- 2016. Remite a mi libro Problemas de aprendizaje y psicoanálisis, Ed.
posición, Lacan plantea su hipótesis del éste modo de vida objeta el lazo social ya rencia de la perspectiva del psicoanálisis Grama, 2008.

notar que esto admite matices, porque se sería otorgarle la palabra al síntoma en Formulo una pregunta: intervenir con eso lo que se pueda jugar, jugar
vuelve más fuerte cuando hacemos que no esos casos? con el cuerpo (agarrando, conteniendo, seriamente.
la escuchamos, o no admite razones y se El psicoanálisis, además, descubre y jugando, soportando, gritando)… ¿podría · Poner la palabra bajo sospecha (todo
mantiene por sí misma). pone en escena un cuerpo diferente al de ser una intervención analítica (no digo lo contrario de “confiar” en la palabra) que
Apelemos a la teoría: Se trata del goce la medicina y al de la religión. El cuerpo que lo sea por sí misma)? Bien, ¿por qué es uno de los mejores modos de apostar
del cuerpo, del cuerpo más allá del prin- erógeno, que altera la anatomía y la fisio- no? ¿Por qué creer que la intervención al decir.
cipio del placer. Porque hay forclusión del logía (pero no las desintegra, en todo caso analítica es siempre oral y verbal? La Reglas de método que se sostienen del
objeto a, del agujero (¿forclusión de qué?), podemos decir, nuevamente, que las inter- intervención no es analítica por su con- análisis (la experiencia del análisis) de
del nombre del padre al cubo…Etc., etc., viene). El psicoanálisis, conforme a eso, tenido, ni por su enunciado. Lo es, en cada cual. Si no, son reglas vacías, obvias,
etc. Otra vez: ¿El goce del cuerpo? ¿Un goce descubre un modo de intervenir en lo todo caso, por sus efectos. Y estos, así lo tontas, tautológicas.
sin sujeto? Para decirlo así, preferible decir: que ocurre en esos cuerpos bajo la forma demuestra la experiencia, se sostienen La psicosis, la locura, el análisis, son
pura animalidad, naturaleza violenta, de (ciertos) síntomas. Intervenir con la en una enunciación, en un modo de decir experiencias. Se cuenta de ellas, nos con-
asquerosa, inmunda, torturante. La natu- palabra, lo cual no quiere decir que las (mucho más que en un modo de pensar: tamos en ellas, con ellas, por ellas. Cuando
raleza es –también- eso. No es pasear por cosas se arreglan hablando. (Así como el analista es el no-pienso por excelencia, intentamos hacer de ese relato un regla-
un bosque y oler el perfume de las flores. las cosas no se arreglan cogiendo3, tam- el mayor no-pienso después del Tao…). La mento de cómo actuar (una teoría cerrada
Es pasar la noche en ese mismo bosque y poco se arreglan hablando.) En verdad, no intervención es analítica si tiene cierto y sabihonda, un conjunto de reglas de con-
ver cómo vamos a comer, a no morirnos de se arreglan, se reacomodan. Y eso tiene efecto -poético o musical. Si altera el sen- ducta, una modo civilizado de hacernos
frío, a que no nos coman primero. La natu- que ver con cierta función de la palabra tido (también el de quien formula la inter- creer que dominamos la experiencia), per-
raleza, lo que así llamamos, es violencia que podríamos llamar analítica (y tam- vención, sobre todo de quién la formula), demos de vista lo más vivo que esa expe-
por dónde se la mire. Y muchas cosas más, bién, por qué no, poética, musical): una si a partir de algo de eso toca algo de riencia tiene. Y si algo entra en el cuerpo
desde ya. Pero allí la lucha por la supervi- palabra que equivoca lo unívoco, que pone algún cuerpo (porque el cuerpo, tal vez es lo vivo, aunque entre saliendo. Δ
vencia no es algo mediado por la palabra. en juego la sorpresa, la risa, la angustia. O habría que haber empezado por ahí, es
Pero los humanos estamos cortados de sea: una palabra que, de alguna manera, plural, es en varias dit-mansions).
eso (por eso para sobrevivir una noche en interviene (toca, se acerca, desacomoda) ¿Cómo se hace eso? No hay proto-
un bosque tenemos que apelar a nuestra ese cuerpo. Ese cuerpo que es el de estos colos ni manual para eso, obviamente (así
“inteligencia” o a nuestro ingenio…o sea, a chicos, y es también el de cada uno como el decir y el cuerpo del psicoaná-
nuestro saber hacer con las palabras.) de nosotros. lisis son otros que los de la medicina, su
notas
Porque somos humanos mortales y par- Las palabras dejan de mediar cuando método también lo es). Pero hay reglas
lantes. Civilizados. Educados y domes- algo del cuerpo (animal) se im-pone. Ahí, de método. Que no conducen a la meta ni
ticados. Y se nos ocurre enfrentarnos a parece, es un puro cuerpo. “Nuestra pura la determinan sino que pueden ponernos 1 · Jacques Lacan Seminario 19 pág. 14
niños que parecen no serlo. Y queremos presencia de cuerpo animal”4. La de ellos… en algún camino (sobre todo cuando sen- 2 · Como Banksy interviene las paredes de la ciudad. Como
curarlos… ¿de qué? ¿De su incivilización, y la nuestra (cuando nos duele, nos aturde, timos que no hay ninguno, o ningún otro Duchamp le dibuja los bigotes a (una reproducción de) la Gioconda o
de su ineducación…? Tal vez, y parece –y lo nos irrita, etc.) Ahí no hay nada que decir. que el de la educación civilizadora) y así inventa el ready made (lo más cercano a la interpretación analítica,
digo seriamente- un objetivo muy loable. ¿No hay nada qué decir? permitirnos echarnos a andar, lo que según Lacan). Como cuando Dalí, o Federico Peralta Ramos, hacen
Pero, ¿cómo hacerlo? Y sobre todo: O, en todo caso, habría que ver qué no es poco. cosas con los críticos de arte. Etc., etc., etc.
¿qué tiene que hacer el psicoanálisis allí? alcance puede tener esa mediación. A Algunas de esas reglas de método: 3 · Cf. Freud, S. (1910) “Sobre el psicoanálisis “silvestre””, en
El psicoanálisis no cura ni educa ni da de veces, no nos engañemos, esperamos que · Interrogar al síntoma (del que for- Obras Completas, Amorrortu ed., t. XI, 217-228
comer. El psicoanálisis, en todo caso, es sucedan cosas mágicas con las palabras. mamos parte, no porque lo hayamos cau- 4 · Lacan, J. (1966-67) Seminario 14 “La lógica del fantasma”,
un método de interrogar al síntoma. Pero Y lo peor de todo es que a veces…efectiva- sado, no porque seamos culpables, sino inédito
¿qué pasa cuando el síntoma, en vez de mente suceden. Pero muchas veces no. porque estamos allí, “implicados, lo 5 · Lacan, Jacques, (1967) “Breve discurso a los psiquiatras”, 10 de
hablar, pega, grita, vomita, escupe, muerde La magia, se sabe, es bastante escasa sepamos o no, lo querramos o no”5). noviembre de 1967, traducción y notas de Ricardo E. Rodríguez Ponte
o aúlla? ¿Se puede interrogar eso? ¿Qué en nuestras épocas. · Sostener la pregunta, abrirla, jugar (Escuela Freudiana de Buenos Aires).
14 Aperiódico Psicoanalítico

Monomanías
del siglo xxi
por ernesto sinatra

M
e gusta recordar una frase diagnóstico médico tuvo un lugar desta- Pero es aquí donde el ‘decir que no’ Estados Unidos publicó esta semana un
de mi niñez: “hay que por- cado en el enjuiciamiento de conductas muestra su fundamento super-yoico, borrador del Compendio de prácticas de
tarse bien, porque Dios castiga delictivas, particularmente homicidios, denunciando, a su vez, la raíz del asunto: copyright en el que establece que los tra-
sin palo y sin rebenque”; frase caída en permitiendo alivianar las complejas rela- si bien por un lado toda acción humana bajos “creados por la naturaleza, animales
desuso pues ya no es el buen Dios el que ciones entre médicos y jurisconsultos. es capaz de producir goce3, leemos ahora o plantas” o “supuestamente creados por
nos amedrenta y vigila, Él ha sido reem- Al respecto, en 1832 un abogado y un su envés: toda acción humana es capaz de seres sobrenaturales o divinos” no pueden
plazado por los complejos sistemas ultra- médico españoles acuñaron el concepto ser penalizada por la carga de goce que estar sujetos a copyright. Es decir, son de
tecnológicos que muestran la estructura de monomanía homicida, para dar cuenta transporta: lo que lleva a una suerte de – dominio público. El documento, de 1212
del mundo que no deja de mirarnos a de los crímenes inmotivados, esos que como lo diremos– ¿goce-del juicio? páginas, crea un precedente y zanja -en
través de sus múltiples pantallas. ‘escapan en cuanto a sus causas a la saga- Valga por caso el tole-tole que se armó Estados Unidos- el debate que se había
Vale mencionar, entre tantas nove- cidad de los hombres’ 1. Describieron de en torno de uno de los más curiosos casos abierto sobre la propiedad de la famosa
dades que muestran el imperio de las imá- él dos sub-especies: en la primera el ase- de cleptomanía: la batalla judicial por la autofoto del macaco negro crestado que
genes en la pos-modernidad, el debate sino conserva sus facultades intelec- autoría de unas ‘selfies’ disparada por dio la vuelta al mundo”.4
actual sobre la privacidad en torno del tuales, pero es arrastrado por un impulso un simpático mono (monita, al parecer), Pero, entonces, y desde esta sanción:
Google street view, aplicación de Google interior irresistible; en la segunda el ena- luego de haberle arrebatado la cámara a ¿quién estaría afectado del goce cleptó-
que permite a cualquiera entrar en la vida jenado posee una locura considerable y un experimentado fotógrafo, mientras mano: nuestro macaco o el mismo Slater?
cotidiana de uno mismo y de los otros –en evidente, a pesar de que su acción cri- éste se preparaba para reflejar los hábitos Llegados a este punto, podremos situar
la calle, en el barrio y hasta en la propia minal obedece a una premeditación tan de una comunidad de macacos a la que con mayor precisión los alcances actuales
casa de cada uno…¿Cuál es la frontera reflexiva como planificada. nuestra –ya afamada– cleptómana, per- de las monomanías que se vienen; ya que
entre lo privado y lo público? ¿Qué hace En el estado actual de la civilización tenecía. El real problema comienza en –sea como fuere en este caso–, el goce
de límite, de litoral entre Uno y Otro? Por no sería difícil relacionar el concepto de el 2014 cuando David Slater –el ignoto cleptómano no cesa (tal vez: ni cesará)
lo pronto, la satisfacción insaciable de la monomanía así torsionado (por Peiro y fotógrafo que viajó a Indonesia tres años de convocar al goce del juicio cada vez
mirada del mundo nos mira a unos y a Rodrigo: abogado y médico, respectiva- antes para convivir con macacos negros que se transite el litoral que el padre ha
otros con los cuasi infinitos gadgets que mente) con los –cada vez más frecuentes– crestados– saltó a la fama por el aconteci- dejado vacante.
produce el mercado, colocándose siempre asesinatos múltiples, perpetrados en miento al descubrir que Wikimedia (orga- Por eso, el goce del juicio amenaza lle-
en la falla estructural que marca la impo- lugares públicos causados ya sea por indi- nización sin fines de lucro responsable de varse puesto algo más que los derechos
sibilidad de la relación sexual, la ausencia viduos que asemejan ser perfectamente la enciclopedia Wikipedia, la que cuenta de autor de un simpático macaco: por
en los humanos de un goce complemen- normales (no solo sin motivaciones mani- con una colección de más de 22 millones ejemplo, en la proliferación de juicios de
tario entre hombres y mujeres. fiestas de su accionar, sino asimismo sin de imágenes, sonidos y videos de descarga abuso sexual en nombre de niños contra
Es el goce de la mirada la cara real, la antecedentes penales); o bien por aque- libre y gratuita para sus miembros) había sus propios padres (más acá de su rea-
substancia que encausa la versión actual llos otros, bien trastornados, los que pla- subido a su portal una de las fotos refe- lización y/o fantasmatización), parecen
de la globalización atravesada por el ¡todo nifican su acción pasional hasta el más ridas sin estar él enterado. invertir los lugares de quienes han encar-
a la vista!, impulsando múltiples formas mínimo detalle. Lo que anunciaba ser una travesura nado tradicionalmente las funciones del
de goce, multi-formas de vivir la pulsión Pero no es esa vía la que emprende- pasa por ser, en primer lugar, un mimé- ejercicio culpable del goce –por un lado– y
en el siglo xxi. remos para caracterizar, a partir de un tico acto cleptómano de un mono, para la de su interdicción –por el otro.
Creíamos saber hasta qué punto, la suceso –en apariencia anodino– un rasgo presentarse como una curiosa inversión De todos modos, a partir de ahora
tendencia actual del mercado globali- del estado actual de la civilización: la especular –¿impulso simio-vindicante?– quizás ya no sean necesarios –como lo
zado explota el goce de la mirada; pero prevalencia globalizada del goce de la artista/modelo y –finalmente– un compli- eran antes– los cuentos que narraban los
el imperio de las imágenes que prima mirada ofrece el marco a una pluralidad cadísimo caso judicial que finalizó sen- padres a sus hijos para que durmieran, ya
en el mundo omnivoyeur nos conduce a de goces –monomanías del siglo xxi–, tando jurisprudencia. Ya que ¿a quién que hemos despertado abruptamente del
caminos insospechados. Lo verificaremos entre los que hoy quisiera destacar el considerar el propietario de los derechos sueño del padre. Quizás tampoco serán
a partir de un cuadro clínico ya caído en goce cleptómano y aquél que corresponde de la foto? ¿al fotógrafo, dueño del gadget? necesarias las variaciones del mito del
desuso: las monomanías. al avance incontrolable de la industria ¿al mono, que disparó las selfies –el que padre (del padre omnividente de la horda
El concepto de monomanía fue acu- del juicio. Estos dos rasgos, en apariencia no debe estar, ni siquiera, inscrito en el primitiva hacia el goce cleptómano de
ñado en 1814 por Jean Esquirol, a partir no tendrían nada que ver, sin embargo sistema tributario de su país? Prometeo) para comprender que el padre
de la ‘manie sans delire’ de su maestro intentaremos demostrar que están per- La contabilización del goce, cuando es ha declinado –en lo que era– su función
Philippe Pinel, para denotar una afec- fectamente imbricados. atrapada en el campo del derecho globali- de semblante; y que el goce escópico que
ción cerebral crónica caracterizada por Soltemos ya la hipótesis: el desen- zado, amenazaba no distinguir entre sus ha estallado por doquier –también– vigila,
la afección parcial de una de las capaci- ganche entre el goce y la función del usuarios, más acá de su condición ontoló- a partir de las múltiples pantallas que
dades mentales: el intelecto, el ánimo o decir-que-no –consecuencia mayor de gica: hombres o monos, daría lo mismo. demuestran hasta qué punto, siguiendo
la voluntad; cleptómanos, ninfómanas, la caída pos-moderna del padre– se Finalmente, luego de un arduo debate la profecía de Jacques Lacan en su
ludópatas son algunas de sus catego- remienda con el empalme entre la judicia- judicial, el caso de “monomanía cleptó- Seminario de la excomunión, el mundo
rías clínicas, las que llegan hasta hoy. lización generalizada y el empuje del mer- mana” sentó jurisprudencia y sienta pre- es omnivoyeur. Δ
El concepto fue aplicado luego al modo cado al –imposible– goce del “todo-para- cedentes sobre los derechos de propiedad
de ideación en ciertas paranoias focali- ver”. Allí donde la tradicional función de las imágenes:
zadas en una idea fija o una emoción pre- del padre declina, se incrementan los jui- “Durante dos años, Slater hizo reite-
notas
valente; generalizado después a la pre- cios ‘contra todo’; allí donde el “no debes rados pedidos a Wikimedia para que la
ponderancia de una pasión que conduce gozar” de la civilización ha sido reempla- organización quitara la imagen. ¿Su posi-
a conductas irrefrenables. Al parecer las zado por “¡hay que gozar! –ascenso del ción? Violan sus derechos de autor. Wiki- 1 · Peiro, P.M. de y Rodrigo, J. (1832): Elementos de medicina y
monomanías han sido un concepto clave objeto a al cénit social, es decir, que el media rechazó el pedido y declaró en su cirugía legal arreglados a la legislación española. Madrid
en la reivindicación del reconocimiento ideal ha sido tragado por el goce2– los pro- primer informe de transparencia que la 2 · Siguiendo también aquí las puntuaciones de Jacques-Alain Miller
social y profesional del médico-psiquiatra cesos de judicialización están a la orden imagen no pertenecía a nadie. Ahora, la en su curso de la Orientación Lacaniana
frente a otras especialidades médicas; y – del día, ocupando el lugar que tradicional- Oficina de Copyright de Estados Unidos 3 · Ibíd. 2 (2009)
muy especialmente– la monomanía como mente correspondía al padre. les da la razón. La Oficina de Copyright de 4 · Diario LA NACIÓN, Argentina -22/08/2014
Aperiódico Psicoanalítico 15

La hipermodernidad
y los efectos subjetivos
por marcelo marotta

La hipermodernidad convoca a sus dioses para lo cual se debía considerar, funda- requirieron de un debate previo para poder singulares. Nosotros, correlativamente,
para producir efectos subjetivos mentalmente, la sofocación de la vida ser practicadas. hemos modificado el abordaje de estos
La referencia de Lacan sobre “el ascenso sexual por la moral sexual “cultural”. La Iglesia percibió rápidamente esta casos que, hasta hace poco, se vinculaba
al cenit social del objeto “a”1, que identi- Lacan prolongó y revisó esta línea al intrusión de la Ciencia en la Naturaleza, casi automáticamente con la perversión.
ficamos como el objeto producido por las afirmar que el psicoanálisis, de acuerdo al y siempre luchó para proteger “el orden Podríamos seguir con toda una serie
ciencias, le permitió a J.- A. Miller pro- contexto de su origen, debe admitir al dis- natural de lo real” que por cierto responde, de consultas que pasan por la subjetividad
poner el esquema del “discurso de la civili- curso científico que incluye un “saber en lo para ella, al “orden divino”, a la ley dictada de la época, tales como la de las mujeres
zación hipermoderna”. real”, al mismo tiempo que plantea que ese por Dios. solas y su dificultad para constituir pareja,
En ese esquema se constata cómo saber presenta un agujero producido por Nosotros, atentos a lo que ya plan- el cambio en las prácticas sexuales tanto
los objetos producidos por la ciencia y la sexualidad porque nada ahí puede pre- teamos sobre nuestra posición con res- de los jóvenes como de los maduros en la
ofrecidos al mercado han erosionado las verse, no hay ninguna regularidad. Cuando pecto a la ciencia, no rechazamos, más “era del Viagra”, las modificaciones produ-
autoridades simbólicas al mismo tiempo se trata de los hombres, al revés de lo que bien interpretamos. cidas por la inclusión social de los “trans-
que comandan nuestros modos actuales sucede con los demás animales, falta el La hipermodernidad convoca a sus pro- géneros”, y así la lista puede continuar,
de concebir la vida, nuestro estilo de rela- programa al nivel de la sexualidad que pios dioses: los objetos tecnológicos y, a sólo vamos a enriquecerla subrayando
ción con los otros, el cuidado de nuestra diga cómo se combinan el goce de cada través de la propaganda y el consumismo, otros aspectos.
salud, el rendimiento en nuestro trabajo, uno. Tenemos una falla en el saber sobre orienta al sujeto a un goce individualista
e incluso las características de nuestra el sexo porque no hay ninguna ley que nos con esos objetos, proponiéndole: “No hay El estatuto autista del goce
sexualidad, donde la inexistencia de diga sobre la combinación de esos goces. relación sexual, entonces goza en soledad y los síntomas de moda
la relación sexual se vuelve cada vez Como a ese agujero en el “saber en lo con tu objeto”. Así no resulta nada raro ver Como venimos viendo nuestro modo de
más evidente. real” Lacan lo anuncia bajo el principio: como cada uno disfruta con su objeto de goce se sitúa por el plus de gozar, que es
Desde nuestro punto de vista este “No hay relación sexual”, podemos decir última generación, desconectado del otro. el goce concentrado en el objeto “a”, que
último factor, el de la sexualidad, termina que todos los síntomas son síntomas de la Sin embargo no todo es desconexión, manifiesta un estatuto autista del goce
resultando primordial tanto para la com- “no relación sexual”. los objetos tecnológicos se ofrecen como pues desconoce tanto al Otro como a
prensión de las causas originales de las A partir de aquí podemos inferir que medios para el intercambio sexual, su Ideal.
neurosis como por su participación en el todas estas descripciones sobre los sín- haciendo del sexo virtual una variante Esta modalidad del goce facilita, a su
contenido de los síntomas. tomas o efectos “neurotizantes” que pro- cotidiana. Este fenómeno promueve una vez, la expresión autista del síntoma, por
duce la vida moderna con sus avances alienación virtual con el otro de la imagen, eso el goce toxicómano puede ser emble-
La sexualidad como factor determinante científicos combinados con el discurso al mismo tiempo que se produce una sepa- mático del autismo contemporáneo del
en Freud y Lacan capitalista, podría considerárselos modos ración efectiva, real, con respecto al parte- goce, en la medida que las drogas pro-
En su obra: “La moral sexual “cultural” de goce con los cuales se intenta suturar naire, en la medida que cada cual practica mueven un modo de gozar donde podría
y la nerviosidad moderna”, Freud retoma el agujero de la “no relación sexual”, al un goce masturbatorio frente a la pantalla. prescindirse del Otro, a veces pagando
las consideraciones de distintos autores mismo tiempo que se la hace cada vez Una vez más la “no relación sexual” se el precio de dejar al sujeto identificado a
de su época que, en general, califican a las más evidente. hace evidente un objeto de desecho. También pueden
sobre-estimulaciones del progreso de la Es importante entonces que estas El tipo de relación que se entabla con resultar un auxilio como para que el sujeto
vida moderna como el origen de la enfer- cuestiones ligadas a la sexualidad, tanto una pareja, virtual o efectivamente real, logre mantener un vínculo con los demás
medad psíquica. Luego de recorrer esas por la represión que padece como por el sea del sexo que sea, puede transformarse en tanto el Otro no se ofrece como una
propuestas pronto las deja de lado y ubica agujero que provoca, se mantengan en en un “objeto consumible y desechable”, clara referencia.
como motivo principal de ese padeci- el horizonte del trayecto que nos propo- un vínculo efímero que se lo evalúa por Más allá del goce toxicómano, entre
miento la represión de la sexualidad que nemos recorrer. el placer inmediato que pueda ofrecer y los síntomas de época podemos agregar la
impone la cultura a través de su moral. según el costo/beneficio que se obtenga de depresión, el estrés, anorexia, bulimia, y
Intentando insertar el tema en una La hipermodernidad- Sexo, ciencia esa relación. uno muy ligado al empuje de las políticas
trama más general propone tres estadios y capitalismo Por cierto que los cambios pueden com- de género: la violencia contra las mujeres.
culturales con respecto al desarrollo de la Así como en algún momento se asoció el prometer a otros discursos y, además, no Cabe recordar que para nosotros lo que
pulsión: el primero donde la pulsión no se sexo a la droga y al rock and roll, los tres siempre presentan facetas perturbadoras. biológicamente se llaman hombre o mujer,
ajusta a la meta reproductiva, el segundo términos con los cuales hoy identifica- Podemos citar la “Ley de matrimonio igua- ambos pueden ubicarse del lado femenino
que plantea la restricción del goce al per- ríamos los modos de goce ya no serían esos litario” a través de la cual el Estado se en cuanto a la modalidad de goce.
mitirlo sólo para la reproducción y final- sino “Sexo, ciencia y capitalismo”. compromete en cuestiones que implican Esa modalidad no conoce localización
mente el último estadio “en que sólo se La ciencia siempre tocó y modificó a la importantes consecuencias en temas ni medida y puede provocar en el parte-
admite como meta sexual la reproducción naturaleza, encontrando incluso un con- ligados a la sexualidad, el matrimonio, los naire una angustia que lo lleve a pretender
legítima”2, que se enmarcaría dentro de junto de leyes que le otorgaban un orden derechos y obligaciones en él contraídos, la evitarla ya sea mediante la marca que deja
la monogamia. que, a su vez, era imitado por cualquier gestación, adopción y crianza de los hijos, el golpe en el cuerpo del Otro o con su eli-
De ese modo la inscripción en la cultura experiencia humana que buscaba su la inscripción de nombres y apellidos de minación por no soportar ese goce enigmá-
comporta el esfuerzo por ejercer el vínculo “ley natural”. personas, etc. tico que encarna.
sexual sólo a través de la monogamia, lo De ese modo la unión sexual respondía El discurso jurídico y las modificaciones La violencia también puede expresar un
que se acompaña sacrificando la satisfac- a la “ley natural” del vínculo entre un de la subjetividad se intercambian como goce al ubicar al otro como objeto despre-
ción irrestricta de la pulsión y se termina hombre y una mujer, y era “natural” pensar causas y efectos de lo que se renueva en ciable o manifestarse en una lucha entre
pagando con la neurosis. que un hijo sólo podía ser el producto de cada época. dos que ocupan lugares fálicos.
Freud no juzgaba erróneas las obser- esa unión. En la clínica también se notan esos En todos estos casos no nos encon-
vaciones de quienes veían las causas de Cualquier cambio que contradijera esta efectos, citemos como un ejemplo, la mayor tramos frente a los síntomas típicos de la
las perturbaciones “nerviosas” asociadas “ley natural” era rápidamente resistido, demanda de consultas de sujetos homo- histeria o la obsesión, sino ante un uso del
al vértigo de los progresos tecno-cientí- ya sea la constitución de parejas homo- sexuales. Los “gays”, significante que ellos término más extendido y diversificado.
ficos de la vida moderna, simplemente las sexuales, la utilización de métodos anti- mismos supieron imponer, no se presentan
estimaba insuficientes para esclarecer sus conceptivos o la implementación de téc- al análisis para salir del closet, pues ya lo
continúa en pág. 16
detalles y abordar sus factores etiológicos, nicas de reproducción asistida que siempre han hecho, sino para resolver sus síntomas
16 Aperiódico Psicoanalítico

La hipermodernidad
y los efectos subjetivos HIPERMODERNIDAD
continúa de pág. 15 SUMARIO

Solos y solas hiperconectados Veinte años después, en noviembre Editorial, Distintos tipos de familia
2
a través del gadget, Dios Jano de 1990, hablando del nacimiento de la por edit beatriz tendlarz
Quienes se encuentran solos y solas suelen Escuela Europea del Psicoanálisis, J.- A.
estar hiperconectados a través de distintas Miller se referirá a otro Dios. Lo implícito de la pornografía
3
aplicaciones ofrecidas por Internet, bus- por nestor yellati
cando la posibilidad de entablar una charla El Dios fax
o de concretar un encuentro. Muchas de las observaciones que allí rea-
Constatamos aquí el protagonismo que liza Miller con respecto a este antiguo El amor en la era de la virtualidad
4
adquiere el gadget que, por otro lado, como gadget, se pueden aplicar para las distintas por daniel abraham aksman
el Dios Jano, parece tener dos caras disí- variantes que hoy ofrece Internet.
miles que coexisten. Algunas son la cara Califica al gadget de Dios porque, como Carne Debilizada: escorzo para una ética de la Deferencia
del encuentro y la del desencuentro, la de producto del discurso de la ciencia, queda 6
por josé ángel rodríguez ribas
lo nuevo y la de lo viejo, la de la hiperco- ubicado en la dimensión de lo Real, como
nexión y la de la soledad. Lacan ubica a los dioses de la mitología.
Cuando se trata del humano, hay Lo constatamos cuando percibimos Malestares actuales
8
conexión porque los goces no pueden com- que su presencia modifica la realidad del por graciela ortiz zavalla
partirse, así como “el inconsciente obedece mundo y la vida de cada uno, cambiando
al lazo social justamente porque no hay la noción de espacio y de proximidad, ven-
Un sueño de actualidad
relación sexual”3. ciendo las distancias geográficas, e inci- 9
por raquel cors ulloa
Al final de un poema Girondo dice: “Se diendo en las relaciones temporales, tanto
derriten, se sueldan, se calcinan / se des- cuando impulsa a respuestas rápidas como
garran, se muerden, se asesinan / resu- cuando permite la conservación de los Crisis del acto, clínica de la actividad
citan, se buscan, se refriegan/ se rehuyen, mensajes en forma de documentos, algo 10
por manuel fernández blanco
se evaden y se entregan”. Con una larga que la memoria de la computadora
lista de verbos, el poeta alude a la rela- logró perfeccionar.
ción sexual, y sugiere que ante su imposi- Pero un gadget no sólo es un Dios, tam- Primera noche preparatoria: Hiperconectividad
11
bilidad al sujeto sólo le queda hablar, hacer bién es un síntoma, y “lo es, con toda evi- por gabriela grinbaum
poemas y, agreguemos, generar lazos o dencia. Es muy cierto que tenemos un
estar hiperconectado. automóvil como una falsa mujer. Queremos
Consumidor consumido
La hiperconexión propiciada por el absolutamente que sea un falo” (…) “lo que 12
por ana ruth najles
mundo hipermoderno a través de sus gad- nos impide tener una relación con algo que
gets, vence las distancias hasta alcanzar la sea nuestro correspondiente sexual”4
dimensión espacial. Ese logro no impide la Con esta cita de Lacan confirmamos ¿Hay que poner el cuerpo?
aparición de problemas. que, en efecto, los síntomas son síntomas
12
por leonardo leibson
de la “no relación sexual”.
OK, Houston, we´ve had a problem here! La hiperconexión, que otorga una
“Bien, Houston, hemos tenido un pro- dimensión fálica a los gadgets que la pro- Monomanías del siglo xxi
14
blema aquí”, es la frase proferida por el mueven, no deja de ser un síntoma que por ernesto sinatra
astronauta J. Swigert cuando los aparatos suscita un goce que parece no estar
de su nave indicaron la pérdida de dos en el lugar que debería, el de la relación La hipermodernidad y los efectos subjetivos
fuentes generadoras de energía. imposible. Resulta evidente que ¡aquí 15
por marcelo marotta
Tenemos aquí un objeto producido por tenemos un problema! ¿Cómo liberarse de
la ciencia provocando un peligro de muerte esa fascinación que producen los objetos
inminente, más allá que, finalmente, los tecnológicos? ¿Cómo hacer para no alie-
astronautas salvaron sus vidas.
La frase es de abril de 1970, y conectó
narnos y, al mismo tiempo no quedar
aislados? Incluso ¿Cómo aprovechar Aperiódico Psicoanalítico
a los astronautas desde el espacio con su todos los recursos que nos proveen los staff: número 29
base en la Tierra. progresos científicos?
dirección editorial edit beatriz tendlarz · etendlar@fibertel.com.ar
Un mes después, en mayo de 1970, en Es probable que los testimonios de
diseño gráfico entrecasa comunicación visual · correo@entrecasaestudio.com.ar
su Seminario “El reverso del psicoaná- quienes han llegado al final de sus análisis colaboraron en este número daniel abraham aksman | raquel cors ulloa |
lisis” Lacan se refiere a la experiencia de nos den las pistas, en cada caso, de cómo manuel fernández blanco | leonardo leibson | gabriela grinbaum
los astronautas que desde el espacio per- lo han podido resolver. Δ marcelo marotta | ana ruth najles | graciela ortiz zavalla
manecieron conectados a la Tierra merced josé ángel rodríguez ribas | ernesto sinatra | nestor yellati
a las ondas que manifiestan la presencia
redacción y administración Soldado de la Independencia 1056, 4°, Ciudad Autónoma
de la ciencia y que alimentando sus com-
de Buenos Aires, tel (011) 4773-9855 / distribución en capital Sinfín, Rincón 1407 -
putadoras les permitieron saber dónde se Código Postal 1251, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tel (011) 4308-1813 Números Atrasados:
encontraban y qué podían hacer. sinfin@sinectis.com.ar IMPRESIÓN SGM Servicios Gráficos, tel (011) 4918-1122
Precisamente a través de estas ondas,
notas
los astronautas solos en el espacio,
noviembre 2016 · publicación periodística psicoanalítica aperiódica
lograron mantener su moral al sen- registro de marca y patente en trámite la dirección no se hace responsable de las opiniones
tirse acompañados por la voz humana, 1 · Lacan, Jacques. Radiofonía en Otros Escritos, editorial vertidas por los autores de cada nota. se autoriza la reproducción total o parcial de las
notas siempre que se cite la fuente y bajo autorización de la dirección.
pudiendo permanecer en esa esfera del Paidós. Pág. 436.
lenguaje, con sus efectos de verdad, que 2 · Freud, Sigmund. “La moral sexual “cultural” y la nervio-
Lacan llamó “aletosfera”. sidad moderna” Tomo IX, Amorrortu editores. Pág.169
En el interior de una cápsula sinies- 3 · J.-A. Miller, “El inconsciente es político”, Rev. “Lacaniana” Nº1
www.aperiodicopsi.com.ar @aperiodicopsi Aperiodico.inconscient
trada, el Dios Jano volvió a mostrar sus 4 · Lacan, Jacques. “La Tercera”, Revista lacaniana. Publicación
dos caras: la muerte y la vida. de la EOL, pág. 31