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Sociedad Mexicana de Análisis Existencial y Logoterapia, S.C.

Narciso Mendoza 45
Col. Lomas Avila Camacho
Naucalpan, 53910
Edo. de México
Tel. 5589-9743 Fax 5589-1362 smael@logoterapia.com. mx
www. logo terapia, com. mx

5a. reimpresión, 2014 D.R. © Ediciones LAG Wisconsin 19,


Col. Nápoles
03810, D.F.

Pedidos: Cecilia García Ascencio Tel. 5682-2744 Fax 5543-6656


cecigarciadeg@hotmail.com lilianacoronado_71
@yahoo.com.mx

ISBN 970-92716-0-1

Traducción del inglés: Gabino Islas González Corrección de


estilo: Elda Santiago

Impreso y hecho en México


Printed and made in México
Joseph B. Fabry

SEÑALES DEL CAMINO


HACIA EL SENTIDO

Descubriendo lo que realmente importa

EDICIONES LAG
México, DF

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%

I
Sociedad Mexicana de Análisis Existencia! y Logoterapia, S.C.
Narciso Mendoza 45
Col. Lomas Avila Camacho
Naucalpan, 53910
Edo. de México
Tel. 5589-9743 Fax 5589-1362
smael@logoterapia.com.mx
www.logoterapia.com.mx

5a. reimpresión, 2014 D.R. © Ediciones LAG Wisconsin 19,


Col. Nápoles 03810,
D.F.

Pedidos: Cecilia García Ascencio Tel. 5682-2744 Fax 5543-6656


cecigarciadeg@hotmail.com lilianacoronado_71@yahoo.com.mx

ISBN 970-92716-0-1

Traducción del inglés: Gatuno Islas González Corrección de


estilo: Elda Santiago

Impreso y hecho en México


Printed and made in México
Joseph B. Fabry

SEÑALES DEL CAMINO


HACIA EL SENTIDO

Descubriendo lo que realmente importa

EDICIONES LAG
México, DF
7
Indice

Reconocimientos 9
i. EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO II
Qué es el Sentido 13
Cómo encontrar el Sentido 14
Dónde encontrar el Sentido 17
Recursos del espíritu humano 18
Cómo ser alguien que dice sí 21

11. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO 25


Relajamiento 25
Primeras preguntas 26
Descubrir las logopistas 30
Estudio de un caso 31
Las técnicas del Diálogo 36
Estudio de un caso 51

iii. DERREFLEXIÓN 57
Síntomas aislados 5 9
Actitudes generales hacia la vida 62
Hipocondría 65
Confección de una lista de alterativas 66
iv. MODIFICACIÓN DE ACTITUDES 71
Información 73
Ayuda práctica 74
Enlistar lo positivo 74
Modificación de actitudes 78
Derreflexión 79

v. INDICADORES HACIA EL AUTODESCUBRIMIENTO 81


Autoactualización 90
El papel del diálogo socrático 92

vi. INDICADORES PARA LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS 9 5


Situaciones modificables 96
Mis posibilidades 97
Situaciones no
modificables

104
El pasado
irreversible

108

vil. INDICADORES HACIA LA


UNICIDAD

II3
El sentido a través de la
unicidad

113
Etapas de la
unicidad

116
La edad
adulta

120

viii. INDICADORES HACLA. LA RESPONSABILIDAD 13 I


Elecciones
responsables

136

ix. INDICADORES HACIA LA


AUTOTRASCENDENCIA
143
Motivación 143

x. VALORES 153
Aclarando sus valores 155
Valores horizontales 163

xi. EL SENTIDO EN EL MATRIMONIO Y EN LA VIDA

9
FAMILIAR
165
El Sentido para los miembros de la familia 165
El sentido en las relaciones familiares 174

xii. GRUPOS COMPARTIDOS 179


Lincamientos generales 180
La sesión de apertura 185
El proceso del grupo 186
Grupos de derreflexión 193
Grupos de meditación 193

Apéndice A. ENCONTRANDO EL SENTIDO CADA


DÍA

I 97
Apéndice B. EL MÉTODO “ACTUAR COMO SI” 220
Apéndice C. FORMATO PARA EL HISTORIAL PERSONAL 224
Apéndice D. SUBASTA DE VALORES 228
Apéndice E. AUTO EVALUACIÓN 231
Apéndice F. PRUEBA SOBRE SENTIDO DE LA VIDA
(PIL)

232
Apéndice G. PRUEBA DE BÚSQUEDA DE METAS NOÉTICAS
(PBMN)

237
Apéndice H. ESCALA DE VALORACIÓN PARA EL REAJUSTE
SOCIAL

241

Lista de lecturas 244


Reconocimientos

eseo manifestar mi gratitud a los numerosos logote-


rapeutas que han descubierto aplicaciones prácticas a las
ideas del doctor Viktor Frankl, sobre las que se basa este
libro. Entre ellos, está Elisabeth Lukas, Ph. D., Directora del
Instituto de Logoterapia del Sur de Alemania, en Munich; Mignon
Eisenberg, Ph. D., Director Regional del Instituto de Logoterapia
en Chicago; James Crumbaugh, Director Regional del Instituto de
Logoterapia en Biloxi; James Yoder, Director del Instituto de
Logoterapia en Kansas City; Robert Leslie, Ph. D., curador de la
Biblioteca Viktor Frankl en Berkeley; Hiroshi Takashima, M. D.,
Director de la Sociedad Japonesa de Antropología Fiumana en
Tokio, y John Quirk, logoterapeuta de Vancouver, Columbia
Británica.
Quiero agradecer también a Carroll Talpers sus
numerosas sugerencias de tipo editorial, y a fiyman
Roudman, por el cuidado que puso en la revisión del
manuscrito.

Joseph Fabry

11
I
EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO

xisten dos clases de personas: aquellas que dicen sí a la


vida, a pesar de los reveses que conlleva y las que dicen
no, pese a las cosas buenas que les pasan. La gente que
dice sí, se siente usualmente satisfecha y feliz; los que siempre
dicen no, por lo general están enajenados, frustrados y vacíos.
Como la mayoría, usted seguramente cae en esos extre-
mos. Ha modelado sus actitudes a partir de experiencias de su
niñez y posteriormente, durante el transcurso de su vida, de
modelos de comportamiento y enseñanzas. El perfil de su
actitud pudo haber cambiado a lo largo de la vida. Y es
importante tener conciencia de que se puede cambiar de una
actitud negativa a una positiva. Si es de los que dicen no, ello
no significa que esté destinado a decir siempre no. Algunos
han logrado cambiar con ayuda de la religión, otros por medio
de la filosofía, y —recientemente— con apoyo en la psi-
cología.
Durante sus más de cien años de existencia, la psicología
se ha ocupado de curar enfermos. El psiquiatra vienés Viktor
Frankl, fue el primero en poner atención también a los que
están sanos, para prever el riesgo de que enfermen o se sientan
frustrados y desesperados. Frankl desarrolló sus ideas en los
años treintas, y las experimentó durante dos años y medio en
los campos alemanes de concentración. Cuando fue liberado
en 1945, escribió su libro Di Sí a la Vida a Pesar de Todo,
i. EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO

con el título de El Hombre en Busca de Sentido. Vendió


tres millones de ejemplares en los Estados Unidos.
Ha sido traducido a más de veinte idiomas y lleva
esperanza y bienestar a mucha gente.
Frankl cree que la clave para adoptar una visión
positiva de la vida, es el convencimiento de que ésta
tiene sentido en cualquier circunstancia, y que todos
tenemos la capacidad de encontrarlo. Uno puede
sobreponerse a las enfermedades y golpes del
destino, si le encuentra sentido a su existencia. Frankl
llamó “logoterapia” a su sistema —salud a través del
sentido—. Fa logoterapia auxilia a la gente para que
diga sí a la vida, no importa si el sufrimiento que
experimenta es causado por relaciones humanas
difíciles, conflictos en su empleo, la muerte de un ser
querido, o deriva de problemas ocasionados por uno
mismo, como hipocondría, o una insaciable hambre
de poder, bienes materiales o placer.
Este libro describe las aplicaciones prácticas de la
logoterapia. No está escrito para los mentalmente
enfermos, sino para los inquisitivos. Fas ideas que
presenta pueden ser utilizadas por profesionales de
la salud —psicólogos, consejeros, trabajadores
sociales, ministros de cultos, enfermeras,
profesores— y también por el lector profano en
estos temas, para ayudar a miembros de su familia,
amigos o ellos mismos. Encontrar el sentido es la
manera más segura de sobreponerse a la alienación,
duda, desesperación, vacuidad, y la sensación de que
no se están aprovechando todas nuestras
potencialidades. Ayuda a avanzar para convertirse en
alguien que dice sí. Quien decide buscar el sentido de
su vida, tendrá que hacer frente a tres interrogantes:
¿Qué es ese sentido que se está buscando?
¿Cómo se puede encontrar?
i. EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO

¿En dónde?

16
JOSEPH FABRY

O QUÉ ES EL SENTIDO

Se presenta en dos niveles: el sentido último y el sentido


del momento.
Cuando busca el sentido último, el individuo está cons-
ciente —aún cuando sea en forma un tanto confusa— de
que hay un orden en el universo, y de que él es parte de ese
orden. Si es una persona religiosa, percibirá ese orden
como algo divino. Si es un humanista, lo ubicará en
términos de las leyes de la naturaleza y de la ética. Si es un
científico, encontrará el orden en las leyes de la física,
química, astronomía y evolución. Un artista podrá
visualizarlo en la armonía. Una mente ecológica, lo
contempla en el balance de un ecosistema.
El sentido último, el sentido de la vida, es inaccesible
para uno. Es como el horizonte; se intenta llegar a él, pero
nunca se alcanza. A pesar de ello, para convertirse en
alguien que dice sí tiene que tratar de alcanzar el sentido
último, aún cuando nunca lo logre. En realidad, si alguien
pudiera hacerlo y decir con plena convicción: “ya conozco
de la vida”, estaría espiritualmente muerto, porque no le
quedaría nada por qué luchar. El sentido último es una
cuestión de fe, de aceptación, de experiencia personal. Se
puede vivir con el sentimiento de ser parte del entramado
de la vida, o como si ésta fuera algo caótico y uno se sintiera
víctima de sus caprichos.
Pudiera producir desaliento leer que la vida tiene
sentido, pero que éste nunca podrá alcanzarse. Por fortuna
hay un segundo nivel de sentido que se puede lograr y en
realidad, deberá ser para orientarse en verdad hacia una
existencia plena. Eso es lo que Frankl llama el “sentido del
momento”.
El mismo establece que cada ser humano es un
individuo extraordinario que transita por la vida en medio
de una serie de situaciones únicas, y que a cada momento

17
i. EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO

ofrece un sentido que satisfacer —una oportunidad de


actuar en forma significativa—. Ello puede alcanzarse a
través de lo que hace

18
JOSEPH FABRY

uno, de lo que experimenta, y también mediante la


actitud que se toma en condiciones de una tragedia
inevitable. Lo singular de la contribución de la
logoterapia a la salud mental, es que capacita a un
individuo para convertirse en alguien que dice sí
cuando afronta una tragedia, para encontrar sentido
en circunstancias vacías de significado.
Existe una relación entre el sentido último y el
sentido del momento. Si se tiene conciencia del
sentido último, ya sea en un contexto religioso o
laico, uno será capaz de dar respuesta significativa a
las oportunidades del momento, porque cuenta con
una brújula interna que lo orienta hacia el sentido. Si
usted no tiene esta conciencia, reaccionará al sentido
del momento del modo que pueda, pero a lo largo
de su vida se irá orientando hacia una plena
comprensión del sentido último.

© CÓMO ENCONTRAR EL SENTIDO

Algunos filósofos como los existencialistas franceses


Sartre y Camus, sostienen que la vida no tiene
sentido, pero que los seres humanos necesitan
preocuparse por dar sentido a sus vidas; por lo tanto,
cada uno imprime a su vida el sentido que seleccione
por sí mismo. Los existencialistas alemanes, inclu-
yendo a Viktor Frankl, afirman que el sentido existe
y que es uno mismo el que tiene que descubrirlo. Si un
individuo pudiera forjarse su propio sentido,
decidiéndolo simplemente por sí mismo —dice
Frankl—, la vida sería como una mancha informe
similar a las pruebas de Rorschach, a partir de la cual
se podría imaginar el sentido que mejor acomode a
cada uno. En cambio, percibe la vida como un

19
i. EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO

rompecabezas dentro del cual se oculta una imagen


—dibujo con figuras de árboles, nubes, flores y
casas—, que lleva una instrucción que dice:
“Descubra la bicicleta oculta en este cuadro”. El
individuo tiene que examinar el dibujo desde
diversas perspectivas

20
JOSEPH FABRY

hasta que identifica la bicicleta entre la maraña de líneas.


Uno tiene que analizar la vida de la misma manera, hasta
que descubra su sentido, ya que no le puede ser dado a
uno por la sociedad o por sus padres. Tampoco puede ser
prescrito por el psicólogo como si fuera una píldora. Lo
que este profesional puede hacer, es describir respuestas
con sentido que puedan acomodarse a la situación de
alguien en particular, y es responsabilidad de ese alguien
descubrir la que tenga sentido para él.
¿Cómo se puede saber cuál de las diversas alternativas
que ofrece un momento en particular es la que tiene
significado para el individuo?
Nunca puede estar seguro. Pero con ayuda, cada uno
puede encontrar la que tiene más sentido para él. Aunque
no se haya estado nunca en la situación específica en que
se encuentra en ese momento, millones de seres a lo largo
de millares de años pasaron por circunstancias similares y
encontraron respuestas significativas. Es a partir del
estudio de esas experiencias que se han venido definiendo
los valores como sentidos de validez universal.
Aunque la mayor parte de los valores cambien
lentamente, algunos considerados como fundamentales,
nunca lo hacen. En situaciones ordinarias el sentido
consiste en acatar los valores de la propia cultura que se
apoyan en mandamientos religiosos, leyes seculares,
costumbres, reglas de sentido común, y en la sabiduría de
algunos pensadores, por ejemplo: el imperativo
categórico de Kant, la resistencia pasiva de Gandhi, o la
reverencia de la vida de Shweitzer.
Actualmente, los valores pasan por una etapa de tran-
sición. Más y más personas ya no encuentran sentido en
obedecer ciegamente los tradicionales. Rechazan
significados universales. Los niños repudian los valores
de sus padres; las mujeres, los de la sociedad machista; los

21
i. EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO

religiosos, los dictados de sus iglesias; los ciudadanos en


general, las leyes gu-

22
JOSEPH FABRY

bernamentales. La gente utiliza ávidamente su libertad


para rechazar los valores tradicionales, pero están
menos interesados en tratar de hallar respuestas
personales a las alternativas de sentido que ofrece
cada momento. No desean o no pueden encontrarlos.
Si se rechazan los valores tradicionales, tienen que ser
sustituidos por sentidos de tipo personal, o se caerá
en el caos. Los valores y el sentido personal no son
reglas morales sino prescripciones para la salud. Las
consecuencias de significados que se van creando sin
responsabilidad, pueden ser neurosis, depresión y
suicidio.
El dilema de esos días es el siguiente: acatar los
valores tradicionales puede vulnerar el sentido
personal de significado. Pero que cada uno busque su
propio camino puede conducir a excesos
irresponsables. ¿Cómo se pueden reconocer y dar
respuestas a los sentidos que ofrece el momento?
La respuesta de Frankl —se debe escuchar la
propia conciencia en la búsqueda del sentido—, no es
nada nuevo en religión o en filosofía. Es nuevo en
medicina, en donde se ignora a la conciencia, y en la
psicoterapia tradicional, en donde se define como
“super ego” el resultado de las influencias de los
progenitores y de la sociedad, es decir, de fuentes
externas al propio individuo.
La logoterapia visualiza a la conciencia como algo
eminentemente personal, una especie de varita mágica
que ayuda a encontrar un sentido específico para cada
situación en particular. La conciencia está
fuertemente influenciada por la sociedad. Uno tiene,
sin embargo, la libertad de escuchar a su voz interna,
aun a costa de rechazar los valores sociales.
Siguiendo una regla práctica se puede decir: “Para
encontrar el sentido del momento, me atengo
23
i. EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO

usualmente a mis valores culturales, pero en


circunstancias especiales, asumo la responsabilidad y
hago caso a mi conciencia”.
La voz de la conciencia es específicamente
humana, y por tanto —como todo lo humano—,
puede estar equivocada,

24
JOSEPH FABRY

la única guía personal con la que contamos. Nunca se


puede estar seguro de que sus consejos sean correctos.
Pero como lo expresó Gordon Allport: “Un individuo
puede estar seguro a medias y aun así, ser sincero”. La
principal tarea de la logo- terapia es afinar el oído interno,
para ponerlo más alerta a la voz de la conciencia. Algunos
ejercicios en este libro sirven a tales propósitos.

O DÓNDE ENCONTRAR EL SENTIDO

El sentido está en todas partes, pero se adquiere conciencia


de ello solamente si se está en sintonía con él. Es como la
música que escucha uno por la radio: el aire está lleno de
ondas sonoras, pero sólo pueden escucharse cuando se
utiliza un radiorreceptor.
Las investigaciones de la logoterapia han establecido
que uno tiene un receptor para sintonizarlo con el sentido.
Frankl considera que el espíritu humano es nuestro
instrumento para encontrar el sentido. Tiene uno que darse
cuenta de que lo posee, de lo que contiene y de la forma
de utilizarlo.
El espíritu es la dimensión específicamente humana del
individuo y tiene habilidades de las que carecen otras
criaturas. Todos los humanos son espirituales; de hecho, el
espíritu es la esencia del ser humano. Tiene usted un cuerpo
susceptible de enfermar; una psique que puede sufrir
perturbaciones. Pero el espíritu es exactamente lo que
usted es. Es su núcleo saludable.
Como la psique, el espíritu es invisible. Hay, sin
embargo, una diferencia entre la psique y el espíritu. En la
psique, usted es manipulado por las emociones, el instinto,
las necesidades. En el espíritu, usted es el conductor; toma
las decisiones sobre lo que debe hacer con sus
motivaciones, los dones y las limitaciones de su cuerpo;

25
i. EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO

con las circunstancias en las que se

26
JOSEPH FABRY

encuentra. El espíritu es el área de la libertad humana.


Pero también de la humana responsabilidad. Para
llevar una vida satisfactoria, uno debe darse cuenta
cabal de que tiene ese tesoro espiritual muy dentro
de sí y que debe utilizar lo que en el contiene.

O RECURSOS DEL ESPÍRITU HUMANO

El espíritu puede ser llamado también el arsenal de


medicinas de la logoterapia. Como con cualesquiera
medicinas, se debe estar consciente de su existencia,
para luego aprender a usarlas. Son gratuitas, y
solamente esperan dentro de uno mismo a que sean
utilizadas. Aquí están algunos de los recursos del
espíritu humano.

La Voluntad de Sentido
Esta es la más poderosa motivación para vivir y para
actuar; los humanos son seres en busca de sentido.
Visualizar el sentido de su vida les permite desarrollar
sus capacidades y soportar los contratiempos. El
fundador de la psicología, Sigmund Freud,
consideraba al deseo por el placer como la máxima
fuerza motivacional. Alfred Adler, un discípulo de
Freud (que fue profesor de Frankl), consideró por su
parte al deseo por el poder, como nuestro más
poderoso incentivo. Ambos son importantes. El
individuo actúa para encontrar placer y alcanzar el
poder. Pero de acuerdo con Frankl, el placer no
constituye una meta primaria. Se deriva más bien del
hecho de haber realizado algo significativo. El poder
no es un fin en sí mismo, sino solamente un medio
para lograr un fin que se alcanza utilizando el poder
de una forma significativa. El sentido no es ni un

27
i. EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO

subproducto ni un medio para lograr un fin: es la


meta última. Si la voluntad hacia el sentido es
ignorada o reprimida, el individuo se sentirá vacío.

28
JOSEPH FABRY

Orientación hacia una actividad Para llevar una


vida plena, la gente necesita que alguna actividad lo esté
aguardando siempre, tanto a corto como a largo plazo,
pero esas tareas deben ser libremente elegidas, no
impuestas (aunque se pueden aceptar libremente algunas
que pudieran serle asignadas a uno). El compromiso de
tener que realizar una actividad ayuda a no caer en neurosis
o depresiones, proporciona apoyo en épocas difíciles y
evita recaídas. El valor curativo de desempeñar una tarea
es mayor cuando se considera uno la única persona que
puede llevarla a cabo, o que se es la más capacitada para
ejecutarla.

Conciencia
Esta es la aguja de la brújula que apunta en dirección al
sentido del momento. La voz de la conciencia es débil, y a
menudo se pierde, pero con habilidad apropiada para
escucharla y hacerle caso, sirve para mitigar la angustia
mental y los conflictos.

Autotrascendencia
Es la facultad de llegar más allá de uno mismo, hacia amar
a otros individuos y causas que pueda uno convertir en
propias. La autotrascendencia es uno de los elementos más
poderosos con que cuenta el arsenal de la medicina
espiritual. Es de un formidable valor terapéutico, capaz de
proporcionar alivio en aquellos momentos en que se siente
uno más abatido.
Los Alcohólicos Anónimos descubrieron hace tiempo
que Aa persona más indicada para ayudarlos es un
alcohólico regenerado. Los logoterapeutas han encontrado
también que la mejor persona para auxiliar a alguien que
pasa por una crisis, es la que está luchando por salir de un
conflicto similar y a pesar de todo, ha descubierto el sentido.

29
i. EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO

Las viudas pueden ayudar a otras, personas en silla de ruedas


pueden apoyar a algunas en situación parecida, enfermos
incurables pueden

30
JOSEPH F.ABRY

auxiliar a quienes están en fase terminal. Al ayudar a


otros, la gente alcanza la autotrascendencia que lo lleva
al sentido.*

Autodistanciamiento
Se refiere a la habilidad de salir de uno y contemplarse
a sí mismo “desde afuera”. Con el
autodistanciamiento, el “yo” espiritual se aleja del “yo”
material y con frecuencia éste constituye el primer
paso para lograr la curación. En la medida en que se
diga uno: “Soy un fracaso”, será más difícil cambiar
porque se está considerando la derrota como parte de
uno mismo. Quien aprende a decir: “Soy un ser
humano con todos sus potenciales, pero he
experimentado fracasos en el pasado”, éstos dejan de
ser parte de él y se convierten en algo que le ha
acontecido y que no tiene por qué suceder otra vez.
Las enfermedades físicas y emocionales como el temor
y la angustia, son parte del cuerpo y de la psique y
puede actuarse en contra de ellas dentro del espíritu.
Se cuenta, en palabra de Frankl, con “el desafiante
poder del espíritu humano”, un recurso vital en arsenal
interno de medicamentos.

Humor
Hace treinta años que Viktor Frankl enfatizó la
importancia del humor en la medicina. Norman
Cousins lo redescubrió recientemente. El humor es
una forma práctica de autodistanciamiento,
observando lo chistoso que resulta a veces nuestro
comportamiento. El facilitador no se ríe de uno, sino
que le ayuda a reírse de sí mismo. La búsqueda del
sentido es un asunto serio, pero puede facilitarse
bastante con la ayuda del buen humor.
i. EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO

Ver capítulo nueve.


JOSEPH F.ABRY

O CÓMO SER ALGUIEN QUE DICE SÍ

La vida es difícil. Tiene más momentos de aburrimiento y


angustia que de alegría. Si se tiene conciencia, sin
embargo, de que la vida tiene sentido y que ofrece para
todo momento un sentido potencial, se convierte uno en
alguien que dice sí, independientemente de lo que pueda
sucederle.
Hay que aprender a distinguir, empero, dos
circunstancias contrastantes: aquellas que determinan el
destino —que no son susceptibles de cambio— y las que
caen en el ámbito de la libertad —que sí puede uno
cambiar—. Obviamente, el sentido en las situaciones que
pueden cambiarse, yace en la libertad que se tiene para
hacerlo.
Es menos obvio para la mayor parte de la gente, que
el sentido, en una situación no modificable, yace también
en la libertad —no en la libertad de cambiarla, sino en la
de modificar la actitud propia hacia lo inevitable—. Se
puede adoptar una actitud significativa hacia algo que no
tiene sentido. No se ignora lo negativo, sino que se le sitúa
dentro de canales positivos1
No es siempre fácil distinguir entre una situación sus-
ceptible de ser cambiada, de otra que no lo es. La muerte,
la pérdida de un miembro, las restricciones que impone la
edad avanzada, un mal incurable, el divorcio —todo ello
debe ser aceptado, o la lucha para cambiar lo inmutable
solamente nos debilitará—. Pero en muchas situaciones
personales, familiares o relativas al empleo, no siempre
resulta claro decidir si el sentido estriba en luchar contra
los problemas o en aceptarlos como son. Un diálogo

1 Ver capítulo cuatro.


i. EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO

socrático2 puede ayudar a tomar una decisión.

2 Capítulo dos.
JOSEPH F.ABRY

La búsqueda de sentido es vital para todos:


• Para el joven que aún no encuentra el sentido.
• Para quienes encontraron el sentido pero lo
perdieron (crisis de la edad adulta).
• Para las personas que afrontan la jubilación, la
edad avanzada, alguna enfermedad o la muerte.
• Para aquellos cuyas posibilidades de sentido
han cambiado por modificaciones drásticas en
la situación de sus vidas, como la pérdida de un
miembro, de la pareja o su carrera profesional.
• Para la gente que sufre una pena debido a la
pérdida ocasionada por muerte, divorcio, un
incendio, un accidente.
• Para los que se están recuperando de alguna adicción.
• Para quienes sufren de depresión y neurosis.
• Para quien se aburre debido a su opulencia (un
grupo relativamente nuevo).
Los métodos de la logoterapia, que se describen
en este libro, pueden ayudarle a utilizar los recursos
de su núcleo saludable, el espíritu humano. A veces
este núcleo se bloquea por una enfermedad física,
perturbaciones psicológicas o adicciones. En estos
casos deben usarse otros métodos —medicación,
psicoterapia tradicional, desintoxicación—, para
permitir el acceso al espíritu como requisito para que
pueda aplicarse la logoterapia. Este libro es para el
individuo cuyo núcleo saludable es accesible; cuya
búsqueda de sentido puede conducirlo a una vida
plena.
No estamos tratando aquí con “enfermos” que
padecen un malestar físico. Tampoco con “clientes”,
es decir, con quienes establecen dependencia de un
profesional. Estamos tratando con dos tipos de seres
humanos: uno en busca de ayuda, el paciente, y un
i. EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO

facilitador que es el encargado de proporcionarla. El


facilitador puede ser un profesional que emplea su
experiencia especializada para restaurar la salud en
los niveles
JOSEPH FABRY

psíquico o físico. En la dimensión del espíritu, tanto


paciente como facilitador son primordialmente seres
humanos en el camino de encontrar el sentido y
convertirse en seres que dicen sí a la vida.
En los próximos tres capítulos se discuten algunos
métodos de la logoterapia; el diálogo socrático, la
derreflexión y la modificación de actitudes. Los capítulos
cinco a nueve, prestan atención a cinco áreas en las que
con mayor probabilidad se puede encontrar el sentido y
hacia las que debe orientarse la búsqueda del mismo:
autodescubrimiento, selección, unicidad,
responsabilidad y autotrascendencia. El capítulo diez
resalta la utilidad y limitaciones de los valores. Los
capítulos once y doce, contienen indicaciones para dos
situaciones específicas: problemas del matrimonio y la
familia y tratamiento de grupos. Los apéndices
contienen varios métodos específicos que han sido
desarrollados por logoterapistas.

37
II

EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

1 diálogo socrático es el instrumento que el facilitador


emplea con más frecuencia para ayudar al paciente en la
búsqueda de sentido. Este diálogo nos pone en
contacto con nuestro núcleo saludable, el espíritu, a fin de que
podamos hacer uso de sus recursos.
Uno de los supuestos básicos de la logoterapia es que, en
lo profundo de nuestra dimensión espiritual, sabemos qué
clase de personas somos, cuáles son nuestros potenciales, y
qué es lo más importante y significativo para uno. Sócrates
creía que la tarea del maestro no era verter información en
los estudiantes, sino extraer de ellos lo que sabían
intuitivamente. Frankl cree que es tarea del logoterapeuta no
decir a los pacientes lo que es significativo en sus vidas, sino
extraer de cada uno de ellos la sabiduría oculta dentro de su
espíritu.

O RELAJAMIENTO

El diálogo socrático ayuda a acceder a los recursos


espirituales propios. Es recomendable inducir un estado de
ánimo apropiado antes de iniciar el diálogo. Si estamos
exaltados, nerviosos, temerosos o desanimados, es
indispensable prepararse mediante un breve ejercicio de
relajamiento. Muchos de estos ejercicios se describen en The
relaxation and Stress Reducction Workbook (Davis, Eshelman

39
&Mc Kay, 1982). Para disponer-
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

se al diálogo socrático, es suficiente, por lo general,


un ejercicio de cinco o diez minutos.
El paciente se sienta en una silla, en posición
cómoda, con los pies colocados sobre el piso, las
manos en el regazo y las palmas abiertas. El terapeuta
habla con voz suave y tranquila; puede poner una
corta pieza de música. Para allanar el camino hacia el
inconsciente, existen tres vías disponibles: la visual, la
auditiva o la kinestésica (las sensaciones del cuerpo).
Algunas personas reaccionan mejor a una de estas
vías, pero suele ser más efectiva la combinación de
las tres.
El facilitador evoca imágenes de ambientes
agradables; para el paciente “visual”, un bosque
tranquilo, un atardecer en la playa, una pradera llena
de flores. Para la persona “auditiva”, cantos de
pájaros, el murmullo de un arroyo, una bella música.
Y para quien se inclina por lo kinestésico, la
sensación de conexión con la tierra, el relajamiento
de los músculos, la percepción agradable de calor, o
pesadez del cuerpo.
El propósito de este breve ejercicio es silenciar
cualquier barullo mental y encontrar el centro de
quietud de uno mismo. Leer un poema que enfatice
aspectos positivos de la vida, puede ser también parte
de este ejercicio de relajamiento.

O PRIMERAS PREGUNTAS

El diálogo socrático utiliza cinco caminos para


explorar las áreas en las que es más probable
encontrar el sentido:
1. Auto descubrimiento. Mientras más averigüemos
sobre nuestro ser real, detrás de todas las máscaras
que usamos para41 protegernos, mayor sentido
descubriremos.
2. Elección. Mientras más alternativas de elección
se contemplen en una situación dada, el sentido se
hará altamente accesible.
ii. EL DLÁLOGO SOCRÁTICO

42
JOSEPH FABRY

3. Unicidad. Hay más posibilidades de encontrar el sentido en


situaciones en las que uno no puede ser reemplazado fácilmente
por alguien.
4. Responsabilidad. Nuestra vida será mayormente significativa
si aprendemos a asumir responsabilidades en situaciones en que
se tiene la libertad de elegir, y si se aprende a no sentirse
responsable cuando se enfrenta uno a un destino inalterable.
$. Autotrascendencia. El sentido viene a nosotros cuando salimos
de nuestro egocentrismo y llegamos a los demás.
Estos caminos, que se discutirán en los capítulos cinco a
nueve, pueden ser explorados mediante el diálogo socrático. Se
empieza con preguntas relacionadas con la situación en que se
encuentra el paciente y se van desplazando gradualmente hacia la
que le gustaría estar. Si el problema tiene que ver con su trabajo,
la primera pregunta podría ser: ¿Cómo te ganas la vida? Y las
subsecuentes:
• ¿En qué le encuentras sentido a tu trabajo? ¿En el trabajo
mismo? ¿En la gente con la que tienes contacto? ¿En el
producto o servicio que ofrece tu compañía? ¿En el prestigio
que te da? ¿En el dinero que ganas?
• ¿Qué haces con el dinero que obtienes? Si fueras econó-
micamente independiente, ¿harías el mismo trabajo que
desempeñas ahora?
• ¿Qué otras actividades desarrollas? ¿Tienes pasatiempos, o
realizas algún trabajo voluntario?
• ¿Cuántas actividades compartes con tu familia?
• ¿Te gustaría dedicarle más tiempo?
• ¿Cuánto tiempo pasas con tu familia, con tus amigos?
Haz una gráfica circular que muestre cómo inviertes tu
tiempo.
• ¿Estás satisfecho con esa distribución?
• ¿De qué forma podrías cambiarla?
• ¿Qué harías primero para modificar la distribución de tu
tiempo, a fin de que se ajuste a tus preferencias?

-7
ii. EL DLÁLOGO SOCRÁTICO

He aquí algunas preguntas que pueden emplearse para iniciar


un diálogo socrático, y otras para profundizar en él:
• ¿En qué circunstancias te sientes bien? Si te es difícil
describir esas circunstancias elabora una lista de lo que te
gusta hacer y señala aquello que has realizado efectivamente
durante las dos semanas pasadas.
• ¿Qué te haría sentir bien?
• ¿Qué podrías hacer para generar una situación en la que te
sintieras bien?
• ¿Qué significa para ti sentirse bien?
• ¿Qué te impide hacer lo que te haría sentir bien?
• ¿Cómo puedes superar esos obstáculos?
Si sientes que estás metido en un problema, háblame de otras
ocasiones en las que hayas estado igual. Recordando lo sucedido:
• ¿Obtuviste algo positivo de esas situaciones?
• ¿Has aprendido algo de ellas?
• ¿Has madurado?
• ¿Has tenido experiencias que de otra forma no hubieras
obtenido?
• ¿Arriesgaste algo para salir del problema?
• ¿Cómo saliste de él?
• ¿Algo de lo aprendido en esa experiencia pasada puede
aplicarse a tu situación actual?
• ¿Cuáles son algunas de las metas que quieres lograr el
próximo año, durante los próximos tres años?
• ¿Qué impide que las realices?
Selecciona la que más deseas alcanzar.
• ¿Cuál sería el primer paso para obtener esa meta?
• ¿Qué precio estarías dispuesto a pagar para lograrla?
Describe las situaciones en las que hayas sentido que el
mundo es bueno y pacífico y que tú eres parte de él.

44
JOSEPH FABRY

• ¿Hay alguna condición común a esas situaciones?


• ¿Cómo podrías alcanzar una situación similar ahora,
quizá por un procedimiento completamente
diferente?
• ¿Quiénes son para ti ejemplo a seguir?
• ¿Qué admiras de ellos?
• ¿Posees alguna de sus cualidades?
• ¿Lograrías alguna?
• ¿Qué podrías hacer para obtenerla, aun a escala menor?
Pensar en esas cualidades, ¿te da algún indicio sobre el
tipo de persona que eres o podrías ser?
• ¿Cuáles son tus puntos fuertes, tus talentos?
• ¿Qué necesitas para conscientizarte de que los posees?
• ¿Cuáles son los obstáculos que te impiden darte cuenta?
8
¿Cómo podrías superarlos?
En logoterapia, el objetivo es ayudar a los enfermos a
sentirse bien encontrando lo que tenga sentido para ellos,
no simplemente algo que les proporcione placer, dinero o
poder. Hay que recordar la afirmación de Frankl de que el
placer es resultado de haber realizado algo significativo, y
que el dinero y el poder son sólo medios para llegar a un
fin, no las metas finales. ¿Qué cosas significativas haría el
paciente si tuviera dinero y poder?
El diálogo socrático no es una discusión intelectual, ni
un debate o manipulación. Es más bien la
enseñanza/aprendi- zaje que utiliza las experiencias tanto
del paciente como del logoterapeuta. Durante el diálogo,
éste último extrae ideas y sentimientos por medio de la
formulación de preguntas basadas en lo que el mismo
paciente dice, las “logopistas” que el facilitador deduce de
las propias palabras de aquél.

45
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

O DESCUBRIR LAS LOGOPISTAS

En el diálogo socrático el facilitador hace más que


escuchar con simpatía y expresar su comprensión
ante los problemas del paciente. Una muestra de
comprensión (efecto espejo) de sus quejas, puede
hundirlo más profundamente en sus problemas.
Si un paciente dice: “Ya no disfruto de la vida”,
un logo- terapeuta que utiliza los principios de la
logoterapia no diría: “Entiendo bien, después de
todo, ya has vivido tu vida” (expresando
comprensión) o, “¿quieres decir que ya no deseas
seguir viviendo?” (efecto espejo). En lugar de eso, la
intervención sería: “¿Qué hay de todas esas tareas que
la vida tiene dispuestas para ti?”.
En la logoterapia, el facilitador juega un papel más
activo que en la mayor parte de las otras terapias:
escucha atentamente y detecta las frases que expresan
aspectos positivos del paciente. Pero debe tener
cuidado de no equivocarse al tomar un papel
demasiado activo tratando de ser persuasivo.
La persuasión será efectiva sólo cuando esté
fundamentada en algo que el paciente haya dicho y
que sugiera una dirección positiva. La intervención
del facilitador requiere detectar la logopista —algo
positivo que el primero haya dicho— y sugerir alguna
actitud o acción positiva.
Una logopista es una frase, incluso una palabra o
indicación no verbal, como un tono brusco o de
excitación que insinúen lo que es significativo para el
paciente; tal vez sea un valor que se aprecia mucho y
que se manifiesta en una creencia religiosa, en una
promesa, en una vocación, o en un pasatiempo. Estas
preferencias de sentido de valores a menudo se

46
JoSEPH FABRY

almacenan en un nivel inconsciente, y el facilitador


debe tener un oído fino para escuchar estas pistas del
subconsciente de las personas, pues le dan la base
para confirmar la dirección del sentido que se ha
detectado.

47
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

O ESTUDIO DE UN CASO

En el siguiente diálogo socrático entre Ann y el logoterapeu- ta,


puede observarse cómo éste detecta las logopistas en lo que ella
dice, y cómo las utiliza para auxiliarla y para que se ayude a sí
misma.
Ann es una mujer de 55 años que padece depresión y dolores
de cabeza. Es divorciada; sus tres hijos han tenido éxito en la vida,
ella vive en un hogar agradable, no tiene apuros económicos y su
salud había sido buena hasta el inicio de la depresión, desde hace
cerca de un año. El logoterapeuta pregunta:

Logoterapeuta: ¿Ha habido momentos en los que te hayas sen-


tido bien contigo misma?
Ann: Yo diría que cuando estaba en preparatoria.
L: ¿Qué pasaba entonces en tu vida que te hacía sentir bien?
A: Quería ser bailarina; me veía bailando en escena.
L: ¿Qué pasó?
A: Me enamoré de Henry, nos casamos y tuve un hijo tras otro.
Pero no me arrepiento de eso. Me mantenía ocupada for-
mando a mis hijos. Vivía tranquila, a Henry le iba muy bien,
nos divertíamos, viajábamos, pero ahora...
L: ¿Qué ha cambiado?
A: Me divorcié, mis hijos se han ido uno a Massachusetts, otro
a Florida y otro a Australia. Tengo cuatro nietos, pero di-
fícilmente los veo. Ahora que tengo 55 años estoy sola y nadie
me necesita.

Durante ese fragmento de diálogo, el facilitador encuentra una


logopista: Ann le indica que la idea de convertirse en bailarina ha
sido significativa para ella.
L: ¿Todavía te gusta la danza?
A: ¡Claro! Voy al ballet a menudo, pero eso me pone triste
porque pienso en lo que sería estar arriba, en el escenario.

48
JoSEPH FABRY

L: Dime qué sientes.


A: Envidia. ¡Esas chicas son jóvenes, talentosas, tienen sus ca-
rreras por delante! Pienso que yo tenía tantas aptitudes o más
que ellas, pero nunca lo sabré.
L: ¿No hay alguna forma en que pudieras usar tu amor por la
danza, incluso ahora?
A: ¿Estás bromeando? ¿A mi edad?. No, no. He dejado pasar
mi momento.
L: Han sucedido muchas cosas. No puedes hacer que tu mari-
do regrese, ni tener nuevamente 18 años y retornar al colegio,
lograr que tus hijos vuelvan a la edad en que les eras necesaria,
pero sí puedes hacer uso de tu amor por la danza de una forma
que tenga sentido para ti, incluso a tus 55 años.

El logoterapeuta explica a Ann la diferencia entre las áreas del


“destino”, que hay que aceptar como son, y las áreas de “libertad”,
en las que ella todavía tiene opciones.

A: No, no puedo. Traté de que mis hijas se interesaran en la


danza cuando eran pequeñas, y luego lo intenté con mis nietas,
pero no conseguí nada.

Así, en este diálogo salieron a la luz dos logopistas: el interés


de Ann en la danza, y su deseo de que sus hijas y nietas fueran
bailarinas. Esto permite al facilitador conducirla hacia nuevas
alternativas con sentido.

Nuevas alternativas
Para buscar las alternativas que han surgido de las logopistas, se
consideran los cinco caminos expuestos al principio de este
capítulo. Generalmente es más práctico iniciar con base en el área
de la elección.

49
JOSEPH FABRY

Se guía al paciente para que convierta las logopistas en


una serie de alternativas y examine las consecuencias
positivas y negativas de cada una de ellas. El método para
llevar esto a cabo se describe con detalle en el capítulo
seis. Se motiva a la persona a incluir el mayor número de
alternativas posibles, incluso las que parezcan poco
prácticas. Esto se hace para mostrarle que no está
atrapada y que existen opciones.
A continuación el paciente decide cuál alternativa es la
mejor. Se entiende por “lo mejor” en términos de sentido,
que no necesariamente se trata de lo más placentero,
remunerativo o prestigioso (aunque el placer, el dinero y
el prestigio pueden ser un resultado), sino lo más
significativo en la situación que se analiza. Se consideran
las cinco áreas sobre el sentido. La alternativa
seleccionada tiene por supuesto la atención principal,
pero las otras son también importantes. Entre las
cuestiones que tienen que ver con la seleccionada, están
las siguientes:
• De las alternativas posibles, ¿la escogida refleja la
personalidad propia, más que algún “debería ser”
proveniente de fuera del propio paciente?
• La elección, ¿expresa la unicidad de la persona?
¿Origina una situación en la que el individuo es, por
lo menos hasta cierto punto, irremplazable?
• La elección, ¿toma en cuenta los intereses de otras
personas (responsabilidad)? ¿Es nociva para otros o
para la relación con los demás?
• La elección, ¿es útil para otros que son importantes
para quien decide o a una causa que quiera apoyar?
(autotras- cendencia). Esto no quiere decir que no se
deba tener motivaciones personales, implica que los
intereses del que está decidiendo se extiendan más
allá de él mismo, para tomar en consideración a otras
personas o fines. Descubrirá así, que el sentido es
50
JoSEPH FABRY

resultado de ayudar a otros.

51
n. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

Después de elegir la mejor alternativa, el paciente


debe pensar en los pasos concretos que hay que dar
para realizarla. La decisión debe traducirse en
acciones.

Aplicación de la alternativa
Durante el diálogo socrático, Ann hace listas
conforme va descubriendo las señales hacia el
sentido. Se le ha alentado para que en sus alternativas
incluya su amor hacia la danza y los niños. En este
punto ella, como le sucede a muchos, encuentra
muchas objeciones del tipo “sí, pero...”: Sí, pero ella
ya no es joven; ya no puede entender las nuevas
tendencias de la danza; no tiene aptitud para organizar
ni vocación para los negocios; no conoce a ninguna
niña con talento.
El logoterapeuta estimula a Ann para que enliste
las alternativas que se le ocurran, así como las
objeciones y consecuencias negativas de aquéllas. En
esta fase del diálogo, el facilitador debe cuidarse de no
“prescribir” soluciones, sino más bien “describir”
varias de las posibles alternativas, y dejar que el
paciente decida cuál incluir en la lista.
Después de una considerable labor de persuasión,
Ann hizo una lista con lo siguiente:
• Trabajar como voluntaria en una escuela de
danza para niños: (“¿Qué podría hacer ahí?
¿Contestar teléfono? ¿Llevar los registros?
Cualquier estudiante de secundaria puede hacer
eso?”.)
• Ayudar a los instructores de danza con ideas
sobre esta enseñanza. (“Mis ideas están fuera de
época, se reirían de mí”.)
• Tomar clases sobre nuevas tendencias de la

52
JoSEPH FABRY

danza. (“Estoy demasiado grande para ir a la


escuela”.)
• Establecer una escuela de danza. (“No soy una
mujer de negocios. Fracasaría”.)
• Comprar una escuela de danza ya establecida.
(“No tengo dinero para eso”.)

53
n. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

•Ayudar a los egresados de las escuelas de danza a conseguir


empleo. (“No tengo talento para eso”)
•Encontrar a una muchacha con aptitudes que no pueda
pagar la escuela de danza y ayudarla en su carrera. (“¿Dónde
encuentro a alguien así?”.)
Cuando Ann echó un vistazo a la lista, mostró interés en la
última alternativa. Eso dio pie para que el facilitador apoyara tal
elección dándole seguimiento mediante un diálogo socrático.
Logoterapeuta: Eso no requiere mucho dinero y te pondría en
contacto con una joven que está empezando en la danza, como
alguna vez te ocurrió a ti.
Ann: (Indecisa) Podría dar a la muchacha la oportunidad a la
que yo renuncié.
L: Puedes lograr que esa niña experimente un cambio crucial
en su vida.
A: (Entusiasmándose con la idea) Puedo ahorrarle las decep-
ciones que yo tuve. Podría ir a algunas clases con ella y darle
algunos consejos. Creo que todavía sé algo de danza que podría
ser valioso. Sí, me gustaría intentarlo.
L: ¿Cuál es el primer paso que tendrías que dar?
En este momento del diálogo, el logoterapeuta y la paciente
están en un punto vital de la transición: pasar de la elección de la
meta, a la acción. Con algunas sugerencias del facilitador, Ann
hace una lista de diferentes formas de encontrar a la chica que
pudiera ayudar: poner un anuncio en el periódico, ir a alguna
institución de beneficencia a preguntar, ir a las escuelas de danza...
De pronto, Ann arruga la lista.
A: Nada de eso, quiero encontrarla yo misma.
F: ¿Cómo lo harás?
A: Tengo buen ojo para los niños que tienen talento. Podría ir
a barrios pobres y mirarlos jugar.
Ann buscó, encontró a una jovencita coreana adoptada y la
ayudó a iniciar su carrera de bailarina.

54
JoSEPH FABRY

Su decisión abarcó los cinco caminos al sentido:


• Descubrió lo que realmente quería en esta etapa particular
de su vida, no lo que sus amigos aprobaban o lo que el
consejero le sugirió.
• Se dio cuenta de que tenía opciones, que no estaba atrapada
en ese momento en que su vida parecía vacía.
• Percibió que podía hacer algo en lo que se sentía irrem-
plazable.
Su selección tomó en cuenta a otras personas, dentro de los
límites de sus posibilidades financieras. Y lo más importante, la
elección era claramente autotrascendente: ayudó a otro ser
humano y se sintió satisfecha.

O LAS TÉCNICAS DEL DIÁLOGO

Como con otras técnicas logoterapéuticas, el diálogo socrático


requiere de mucha improvisación e intuición. Hay diversas
maneras de explorar el inconsciente de una persona y su co-
nocimiento oculto acerca de sus sentidos personales. El diálogo
socrático usa ciertos métodos entre los que se encuentran:
• Recordar experiencias significativas del pasado.
• Interpretar los sueños que apuntan hacia esperanzas y
deseos inconscientes, más que hacia traumas reprimidos.
• Fantasías guiadas y no guiadas para descubrir lo que el
paciente considera significativo.
• Experiencias significativas de personas que el paciente
considera como modelos de conducta, y
• El recuerdo de experiencias sobresalientes que le han
mostrado, a veces sólo como un destello, que la vida tiene
sentido.

55
JOSEPH FABRY

Recordar experiencias
En la búsqueda del sentido intervienen las experiencias
tanto del paciente como del logoterapeuta. Si se le
pregunta a una persona que alberga sentimientos
negativos: ¿''Cuándo tuvo sentido tu vida?”. No es muy
probable que se reciba una respuesta positiva. Una
interrogación más apropiada seria: “;En qué momento del
pasado te sentiste feliz contigo mismo?” La pregunta
estimula al paciente a recordar el pasado buscando
experiencias que fueron positivas, en lugar de significados
positivos abstractos.
He aquí un fragmento del diálogo entre un
logoterapeuta y un paciente, Harry, que vive en un
aislamiento autoimpues- to. Hablando sobre su vida, en
un momento dado Harry dice:

Harry: Después de ver lo que mi madre le hizo a mi


padre, nunca me casé. El se volvió alcohólico; me
golpeaba. Yo era un estudiante mediocre y en la escuela
los niños me molestaban porque no era bueno en los
deportes. Si no hubiera sido por Tom, no sé cómo
habría sobrevivido.
Logoterapeuta: Háblame de Tom
H: Era un vecino dos años mayor que yo. Ambos
coleccionábamos estampillas e íbamos de excursión al
campo. Hicimos muchas cosas juntos. El siempre era
un apoyo cuando las cosas iban mal en casa, con mis
padres.

Gradualmente, Harry se vuelve menos negativo.


Recuerda a otras personas que lo apoyaron. Se aleja de su
negatividad, a pesar de su convicción de que Ha mayoría
de la gente son unas bestias”.
En diálogos posteriores, Harry recuerda situaciones en
las que algunas personas “eran un poco menos bestiales

56
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

que el resto del zoológico humano”, su forma de bromear,


decide unirse a un club de excursionistas y a otro de
coleccionistas de sellos de correos. El logoterapeuta
reconoció como lo-

57
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

gopistas las primeras menciones de Harry de haberse


comprometido con Tom en esas actividades, y
encontró en ello la justificación para apoyar esas
decisiones. El facilitador le sugiere a Harry ordenar
metódicamente en una colección, las estampillas
contenidas en algunas cajas que guardaba en el sótano,
como una tarea que debería realizar, y ayudar a un
muchacho de su barrio a “iniciar su propia colección
de sellos de correos (autotrascendencia). Estas
acciones fueron las primeras pequeñas cosas que
sirvieron para que Harry regresara a la comunidad
humana.
El uso de experiencias del pasado para sentar las
bases de futuras actividades, es especialmente útil para
las personas que se sienten negativas, vacías,
deprimidas y alienadas, y para los que se aburren de su
propia opulencia.

Los sueños
Sigmund Freud consideró a los sueños el “camino
real” hacia el inconsciente. Viktor Frankl comparte la
idea pero no sólo en su dimensión psicológica, sino
también en la espiritual, como un “camino real”
dentro de una tierra más vasta. Ese camino puede
conducir al sentido.
El inconsciente que Freud describe contiene
pensamientos y sentimientos reprimidos que uno no
quiere enfrentar conscientemente. La represión puede
ocasionar neurosis curable por el psicoanálisis. Frankl
tiene un concepto más amplio del inconsciente.
Afirma que contiene también esperanzas, metas y
sentidos reprimidos hacia los cuales los sueños son
caminos reales. Los sentidos reprimidos no
necesariamente ocasionan neurosis, pero sí un vacío

58
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

interior dentro del cual puede entrar una neurosis,


especialmente en conflictos de conciencia o de
frustración existencial. Para estos trastornos, la
logoterapia es lo indicado.
Los sueños pueden hacer que uno se dé cuenta de
impulsos reprimidos y traumas que son demasiado
dolorosos de enfren-

59
JOSEPH FABRY

tar, pero también pueden contener y transmitir consejos de la


conciencia. La interpretación de los sueños desde esta perspectiva,
puede ayudarnos a descubrir lo que es significativo.

Estudio de un caso
Betty, una mujer de 34 años que no se llevaba bien con su padre,
soñó que estaba acostada con él en la cama, que lo abrazaba con
ternura y que él le respondía. Se despertó alarmada, ¿era posible
que hubiera reprimido deseos incestuosos después de todos los
rechazos que había sentido desde niña? Su padre había preferido
siempre a su hermano mayor. Nunca le había dedicado a ella
mucho tiempo, ni estaba satisfecho con sus calificaciones a pesar
de ser buena estudiante; era muy estricto con ella, y así
sucesivamente. Una interpretación logoterapéutica de los sueños,
revelaba una explicación diferente. Quizá el sueño quería decir:
“sé amable con tu padre y él lo será contigo”.
La joven telefoneó a su padre, que vivía a 200 millas, y le
preguntó si podía ir a visitarlo, algo que casi nunca hacía. ¿Qué
quieres?, gruñó él. En condiciones normales, esa pregunta le
habría provocado irritación. Esta vez sólo le dijo que quería cenar
con él. Fue a verlo todavía bajo el impacto del sueño y respondió
con gentileza a su desconfianza. Después de eso, Betty visitó a su
padre cada dos semanas y habló con él sobre sus años de infancia.
Su hermano había nacido con un problema... y necesitaba más
atención. Ella era saludable y dotada, su padre estaba orgulloso y
la había acicateado para que obtuviera mejores notas. Quería que
fuera a la Universidad y llegara a ser médica o abogada. La joven
empezó a ver su infancia con una nueva luz. Un año más tarde, su
padre le dijo: “Estoy contento de haberte conocido de adulto a
adulto”. Pocas semanas después murió. La interpretación
logoterapéutica de los sueños les dio a ambos la oportunidad de
vivir ese momento.
Frankl publicó algunas historias de casos en los que el sueño
fue un “camino real” hacia la conciencia. Tony, un compositor que

60
JoSEPH F.A.BRY

escribía música simple para el cine, soñó que quería hacer una
llamada, pero el disco del teléfono era tan complicado que no
podía marcar el número correcto. Quería hablarle a una mujer para
quien, durante el verano, había compuesto una música religiosa
que le había proporcionado a él una gran satisfacción artística. No
tenía intenciones románticas; su relación era puramente
profesional. El sueño no revelaba deseos sexuales reprimidos, sólo
representaba la voz de su conciencia que parecía decirle: elige entre
componer música simple por mucho dinero, o la que
verdaderamente te satisfaga, aun cuando las ganancias sean
menores. No era nada extraño que marcar (elegir) fuera difícil. En
alemán, la misma palabra, wdhlen, significa elegir y marcar.
La interpretación logoterapéutica de un sueño, puede revelar
la causa más profunda de una depresión o neurosis, las causas
espirituales de la enfermedad física o psicosomática, la dirección
en la que uno realmente quiere ir en una situación de conflicto.
Los sueños también pueden aconsejar desde el inconsciente hacia
el yo consciente. Frankl reporta el caso de una madre que soñó
que colocaba a su gato favorito en una lavadora. Cuando abría la
máquina para colgar la ropa, el gato estaba muerto. En el
transcurso de un diálogo socrático, la mujer descubrió esta
interpretación: su gato favorito representaba a su hija favorita,
Joan. La madre desaprobaba el estilo de vida de Joan y la criticaba
a menudo, incluso ante otras personas. El sueño le advertía: “No
laves la ropa sucia en público porque podrías perder a tu hija”.
Los sueños tienen muchas funciones en logoterapia. Pueden
ser útiles para “iniciar un diálogo socrático o para escapar de las
manos de la muerte”. Una viuda se había retirado de su círculo de
amigos, en un sueño, ella veía a un profesor de la Universidad a
quien había admirado mucho, pero se sin-

61
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

tió decepcionada cuando citó un trillado fragmento de la sabiduría


griega: “la vida sin análisis no es digna de ser vivida”. No fue hasta
el día siguiente que ella se percató de que en su sueño el profesor
había invertido la idea diciéndole a ella “la vida que no es vivida,
no vale la pena de ser analizada”. Podría decirse que fue el mismo
Sócrates el que ayudó a esta viuda en tanto que ella, a partir de
haber adquirido conciencia de ese pensamiento mediante el
diálogo socrático, pudo proseguir por la dirección correcta.

Fantasías no guiadas
Los sueños tienen dos desventajas: la primera es que no podemos
crearlos a voluntad, y la segunda, que hablan en un lenguaje
simbólico difícil de entender. Las fantasías, en cambio, tanto las
guiadas como las no guiadas, pueden ser utilizadas más
directamente.
Para provocar las fantasías, el paciente debe estar en un estado
de ánimo tranquilo en el que se han eliminado los “ruidos
mentales”, de manera que las imágenes puedan surgir libremente
del inconsciente. Pueden emplearse algunas formas de
meditación, escuchando unos minutos un cassette para relajación,
o leyendo un poema en tono tranquilo, para lograr ese estado de
calma.
Para quienes no encuentran un sentido a su vida, que carecen
de metas, propósitos, no tienen alguna tarea en su vida ni nada
que merezca el mínimo esfuerzo, una fantasía guiada puede ser el
punto de partida para un diálogo socrático. Podría ser el caso del
joven que aún no ha descubierto una dirección significativa en su
vida, o alguien que está en la crisis de la edad adulta, o para quien
las alternativas de sentido cambiaron porque se han modificado
las circunstancias de su vida. El logoterapeuta puede provocar
tales fantasías pidiendo al paciente que imagine que ha
transcurrido un año (o tres, o cinco) y sin más indicaciones, decirle
algo como esto:

62
ii. EL DLÁLOGO SOCRÁTICO

“Es lunes por la mañana y tú te levantas. Describe dónde estás y


qué haces”.
A medida que la persona responde, acicateada en cuanto sea
necesario por preguntas apropiadas del facilitador, van
apareciendo las logopistas. Por ejemplo, un hombre joven se veía
casado, con un hijo y trabajando en un hospital como enfermero.
El diálogo socrático pudo entonces apuntar hacia una dirección
en particular. ¿Cómo podría combinar este joven el deseo de tener
una familia, con el entrenamiento que necesitaba para convertirse
en enfermero? Estaba ganando una razonable cantidad de dinero
como vendedor, un trabajo que odiaba y quería dejar, pero gastaba
muchos de sus ingresos en bares y apuestas. ¿Estaba dispuesto a
conservar su repudiado trabajo de vendedor para ahorrar el dinero
que le permitiera volver a la Universidad y eventualmente asumir
la responsabilidad de tener una familia? El joven decidió que sus
metas a largo plazo merecían los sacrificios temporales que
conllevaba.
Ejemplo dramático de un diálogo basado en una fantasía no
guiada, es el de una estudiante que deseaba convertirse en
bibliotecaria, pero había perdido la vista en un accidente con un
rifle. Un logoterapeuta había ayudado a esta joven en el proceso
de superar el dolor causado por la pérdida de la vista, pero todavía
sufría una profunda desesperación por lo que le deparaba el
futuro. En una fantasía no guiada, se veía a sí misma como
bibliotecaria. Un hombre se acercaba y le pedía que leyera para él;
ella le decía que también era ciega.
La joven discutió varias posibilidades con el logoterapeuta, que
trabajó con las logopistas encontradas en la fantasía no guiada.
Ella quería ayudar a otros ciegos pero sin desechar la meta de ser
bibliotecaria. El facilitador le sugirió algunos escenarios en los que
estas dos metas podrían combinarse. La estudiante decidió
volverse bibliotecaria en una escuela para ciegos. Con esta tarea
de autotrascendencia como estímulo,

63
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

la chica superó su depresión, terminó la preparatoria, estudió


braille y se colocó en la biblioteca de la escuela.
Ann, la mujer que decidió ayudar a una joven aspirante a
bailarina, usó una fantasía no guiada para pensar cómo podría
alcanzar esa meta. Se hizo el propósito de buscar por sí misma
paseando por los parques, conversando con las niñas, haciéndose
amiga de sus madres, invitándolas a su casa, probando su talento,
para seleccionar a una chica especial. En seguida se pondría en
contacto con la escuela correcta y apoyaría a la muchacha,
económica y moralmente en su carrera, hasta que se parara en un
escenario por primera vez.

Fantasías guiadas
Cuando el diálogo socrático empieza con titubeos y vacilaciones
hasta llegar a un punto en el que se detiene, se puede emplear la
fantasía guiada. Esto se consigue utilizando símbolos e imágenes,
se induce a la persona a pensar en un cierto tipo de escenario y
luego se procede a definirlo en términos más específicos.
Un bosque puede representar la forma en que vemos la vida:
sombría, amenazadora, confusa, o bien exuberante y perfumada;
con colinas y flores; sin sendero o con un sendero claro; con
muchas bifurcaciones en el camino, o mucha maleza. Pueden
visualizarse raíces con las que uno tropieza o cerezas para
recolectar.
Una montaña puede representar esfuerzo y esperanzas. Puede
evocar lo abrupto, sin camino trazado, lo accidentado, lo
amenazante, con grandes peñascos que invitan a escalar.
La corriente de un riachuelo puede representar el curso de la
vida. Uno puede seguirlo desde su nacimiento —el pasado—
hasta su desembocadura —el futuro—. Se puede nadar en él, o
caminar por sus márgenes, sentarse a contemplarlo pescar. Puede
estar formado por corrientes impetuosas, tener represas naturales
o artificiales. Puede fluir tranquilamente,
correr con suavidad, ser refrescante, invitante o amenazador.

64
JOSEPH FABRY

Puede serpentear a través de una pradera llena de flores o de un


bosque sombrío, sobre terreno pedregoso, en una llanura desierta
o un pantano.
Un edificio puede representar a una persona. Una simple
granja, o un palacio, un gran edificio de departamentos, una
casucha desvencijada, una villa campestre construida por uno
mismo o diseñada por un arquitecto, con plantas, hierba o flores,
bien cuidado o descuidado. Con alberca, patio, áreas de juegos.
En un barrio bajo, en el centro de la ciudad o en una comunidad
rural. Con sótano (el inconsciente), con unas cuantas o muchas
habitaciones (la vida consciente) y con un ático (la mente), con
vista a un bello jardín o a un muro desnudo.
Muchas imágenes pueden aportar un sentido simbólico: un
barco en alta mar, un granero lleno o vacío, animales peligrosos o
amigables, vehículos (autos, aeroplanos, barcos, góndolas). Puede
involucrarse a mucha gente en una fantasía guiada: al padre, la
madre, el compañero, los hijos, un enemigo, el jefe, un extraño.
Si bien las fantasías no guiadas son útiles para las personas con
una sensación general de falta de sentido, se emplean las guiadas
en el caso de un problema más específico.

EJEMPLO I: Falta
de confianza en uno mismo. Se guía al paciente hacia una
situación que fortalezca la imagen de sí mismo. Para motivarlo a
empezar la fantasía, el facilitador hace sugerencias:
“Estás parado en una pradera llena de flores. Es un día soleado.
El cielo es azul, los pájaros cantan. Caminas lentamente por un
senderoo que conduce a una construcción. Cuando llegas ahí,
encuentras que la puerta está cerrada. Tocas el timbre pero nadie
contesta. Quieres entrar, así que caminas alrededor intentando
hallar otras puertas. Finalmente encuentras una que está abierta.
Al entrar, te encuentras en una habita-

65
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

ción llena de personas que platican en pequeños grupos. Hay


conocidas, amigos, amistades ocasionales. Estás consciente de que
no te pueden ver. Te sorprende que estén hablando de ti diciendo
casas positivas. Vas de un grupo a otro, escuchando. ¿Qué es lo
que dicen?”
Las imágenes se escogen para adecuarse a cada necesidad. En
este ejemplo se ubica a la persona que carece de confianza en sí
misma, en un entorno agradable (flores, pájaros, sol), en un
camino definido hacia un lugar en la vida (la construcción). Se
necesita un esfuerzo para acceder a él. (Las puertas están cerradas),
pero vale la pena (una puerta se abre). El resto de las imágenes se
basa en la premisa de que en el interior profundo, conocemos
nuestras fortalezas que han sido reprimidas y necesitan hacerse
conscientes.
La misma meta puede alcanzarse a través de otra fantasía
guiada, que se basa en que el paciente sabe que en los funerales
sólo se mencionan los aspectos positivos del fallecido. “Imagina
que asistes a tu propio funeral. Se escucha tu música favorita; tu
pastor favorito (o un rabí, o un amigo) te elogia, pide a los
presentes hablar en voz alta y decir lo que recuerdan de ti y por
qué les entristece tu muerte.”

EJEMPLO 2: Unadecisión difícil que es necesario tomar. La respuesta está


sepultada en el inconsciente, así que se conduce al paciente a un
escenario agradable y se le pide entrar a un cuarto grande y oscuro
con una figura poco clara que se ve a distancia.
El individuo se acerca preguntándose quién es, pero con la
certeza de que se trata de alguien importante en su vida, una
persona que tiene la respuesta que anda buscando. Mientras se
aproxima, el paciente piensa en la pregunta de la que desea
obtener respuesta. Finalmente ya está lo suficientemente cerca
para reconocer a la figura. La enfrenta, formula su pregunta y
espera ansiosamente la respuesta. Entonces la figura habla....
¿Quién era? ¿Cuál fue la pregunta? ¿Cuál la respuesta?

66
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

En esta u otras fantasías, la guía no debe ser directiva. El


logoterapeuta dice “construcción”, no casa, o villa, o choza. Se
utiliza la palabra “figura”, no hombre o mujer; se evita decir “él”
o “ella”. Lo mismo ocurre con indicaciones acerca de la edad de
la figura, de si es una persona real o un personaje de la literatura
secular o religiosa. La identificación que hace el paciente
proporciona logopistas que pueden usarse para continuar con el
diálogo. Algunos se verán a sí mismos como la figura. Esto indica
que en su interior ellos conocen la respuesta a su pregunta. Otros
verán a un religioso o a una persona importante en sus vidas, quizá
uno de sus padres; a su abuelo, a un amigo, a un maestro. Un
hombre vio a su abuelo, a quien él mismo había ayudado en la
granja cuando era niño. Este paciente estaba tratando de decidir
si dejaba o no a su esposa. El abuelo le decía: “No puedes plantar
árboles de duraznos esperando cosechar cerezas”. La respuesta
condujo a una discusión sobre qué tanto el hombre debería
esperar que su esposa cambiara, y sirvió de base para que la pareja
resolviera sus dificultades.
Otro hombre estaba desesperado por la pérdida de una pierna.
¿Qué iba a hacer en esta nueva situación? Vio a su maestro
favorito, una persona a quien él consideraba que había ejercido
una gran influencia en su vida. El maestro traía puesto un abrigo
largo, que se quitó para revelar que él también tenía una sola
pierna. No dijo nada, pero sonreía. La fantasía desembocó en un
diálogo socrático que condujo a la comprensión de que las
incapacidades son también grandes maestras.
El facilitador y el paciente hablaron sobre lo que él, como
individuo con una sola pierna, era todavía capaz de realizar, que
fuera significativo para él.

EJEMPLO 3: Valores en confieso. El fundador y propietario de una


exitosa compañía sufría dolores de cabeza y depresiones,

67
n. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

así como de algunos problemas maritales. El facilitador sospechó


que había un conflicto entre la dedicación del hombre a su negocio
y la atención que concedía a su esposa e hijos. En una fantasía
guiada, el hombre fue llevado a una bodega obscura (su
inconsciente). Cuando sus ojos se acostumbraron a la falta de luz,
vio que el cuarto estaba lleno de paquetes, chicos y grandes,
algunos meticulosamente empacados, mientras que otros estaban
envueltos simplemente con periódico o cartón. Se le permitió
hurgar y sacudirlos para adivinar su contenido, pero no debería
abrirlos. Después de que exploró un rato, se le pidió escoger el
que quisiera y llevarlo a una habitación iluminada que estaba en el
piso superior. El hombre se decepcionó cuando descubrió que el
contenido era un busto de Richard Wagner. Eso no tenía sentido
para él, ya que no le interesaba la música y menos todavía la de
Richard Wagner.
Se le indicó que fuera nuevamente al sótano, seleccionara otro
paquete y lo llevara arriba. Otra vez se decepcionó, porque
contenía un juego de monopolio, algo que no jugaba desde que su
hijo era pequeño y que siempre había considerado una pérdida de
tiempo. Se le permitió ir por tercera vez al sótano a escoger otro
más, en el entendido de que ésa sería su última oportunidad.
Cuando lo desenvolvió bajo la luz, se decepcionó una vez más. El
paquete contenía un árbol de navidad de plástico, con adornos
baratos pero de gran colorido. La Navidad tenía mucho sentido
para él y siempre había lamentado gastar dinero en los adornos
que se utilizaban solamente una vez al año, o que incluso se
desechaban.
En el diálogo socrático que siguió, este hombre tuvo una
experiencia “Ajá”. Se dio cuenta que el mensaje contenido en los
tres paquetes era: “juega, relájate y disfruta, no seas traba- johólico:
música (Wagner), juegos, (monopolio) y celebraciones (el árbol de
navidad)”. Siguió el consejo de su inconsciente y la depresión
desapareció.
Las experiencias de otros

68
JOSEPH FABRY

En diferentes momentos de nuestra vida hemos tenido modelos a


seguir. La experiencia de tales individuos modelo suele ser útil para
desarrollar un diálogo socrático, especialmente en el caso de
personas que han sufrido una pérdida o están atrapadas en una
especie de trampa, de la que parece no haber escapatoria. Muchas
han encontrado inspiración en las historias de Helen Keller, o
Franklin Roosevelt, que vivieron vidas significativas a pesar de sus
discapacidades.
Leland Stanford, constructor de vías férreas, perdió a su hijo
cuando el chico estaba por entrar a la Universidad y Stanford
decidió establecer una para que otros jóvenes recibieran la
educación que su hijo ya no podría recibir. Recientemente se le
contó esta historia a una mujer que también había perdido a su
hijo, justo cuando éste iba a entrar a la Universidad. Ella, por
supuesto, no estaba en posibilidad de hacer lo mismo, pero
durante un diálogo socrático decidió establecer una beca que
permitiera que, al menos un estudiante cada año, pudiera financiar
su carrera universitaria.
Encontró cierto bienestar y sentido en administrar los recursos
y seleccionar a los beneficiarios.
La vivencia de Viktor Frankl en el campo de concentración, ha
inspirado a muchas personas para encontrar sentido en sus
propias experiencias similares, situaciones que fueron para ellos
trampas de las que no podían escapar. En un diálogo socrático hay
que tener cuidado de no menospreciar los problemas del paciente.
Sin embargo, muchos individuos a medida que discuten su
situación llegan a concluir: "Si Frankl pudo sobrevivir a los
campos de la muerte y llevar una vida significativa, yo puedo
encontrarle sentido a mi vida”.
Una mujer cuyo marido la dejó al tiempo que ella perdía su
trabajo, leyó el libro de Frankl, El Hombre en Busca de Sentido. Más
tarde, dijo: Frankl me ha hecho consciente de que mi luz espiritual
todavía está encendida”. Un diálogo socráti-

69
co puede intensificar esan.luz y hacer
EL DIÁLOGO que la vida entre otra vez en
SOCRÁTICO
efervescencia.

Las experiencias sobresalientes


Alguna experiencia sobresaliente puede ser el detonador de un
diálogo socrático. El logoterapeuta no puede provocar el
surgimiento de una experiencia tal durante el diálogo, pero
ciertamente puede detectar los mensajes que tienen significación,
contenidos en una experiencia de ese tipo, cuando el paciente se
refiere a ella.
El logoterapeuta debe tener el oído cuidadosamente alerta a
estos episodios que el paciente quizá sólo mencione de paso, sin
reconocer su valor. Muchas experiencias sobresalientes
constituyen incidentes poco apreciados cuando ocurren, pero no
obstante, logran mantener encendido el piloto de la luz espiritual.
Estas experiencias ocurren a menudo en situaciones dolo-
rosas. Un hombre contó un incidente que llevaba como un fardo,
del que no había hablado durante tres años: su esposa había
muerto, tras un largo calvario, de cáncer. Un día, después del
funeral, tuvo que hacer un viaje en avión. Durante el vuelo el
aparato atravesó las nubes y alcanzó el brillo de los rayos del sol.
Cuando vio por la ventanilla cómo inundaban el firmamento, el
viudo experimentó una repentina ráfaga de alegría, pero
inmediatamente se sintió culpable de haber albergado tal
sentimiento. Tres años después, cuando estaba pasando por un
periodo de depresión, le platicó esa experiencia a un amigo,
citándola como prueba de que algo estaba mal en él. Su amigo le
replicó que al contrario, la vida podía haberle enviado ese
momento memorable para darle una prueba de que algo estaba
bien en él, al mostrarle que el sol brillaba, aun detrás de las nubes.
Otro individuo contó un incidente que le ocurrió mientras
manejaba por una carretera solitaria, sintiéndose igualmente

70
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

solo. Repentinamente un zorro salió al camino y se


paró en medio. Aplicó el freno y el auto se detuvo a
unos tres metros del animal; el hombre y el zorro se
miraron. Al hablar de esto, recordó que en ese
momento se sintió en armonía con la naturaleza y con
el universo.
Una mujer ciega durante dos años, se sometió a una
operación para recuperar la vista. Recordando ese
momento, describió la alegría que sintió cuando se le
retiraron los vendajes y al fin, por primera vez en dos
años, pudo apreciar nuevamente las vetas en la madera
del piso.
Es extremadamente difícil convencer con
razonamientos teóricos a una persona, de que la vida
tiene sentido bajo cualquier circunstancia; que somos
parte de una totalidad y no estamos solos, o de que hay
aspectos positivos en situaciones de dolor. Sin
embargo, sí es posible que el paciente que recuerde
experiencias sobresalientes, pueda encontrar en ellas
ideas útiles e inesperadas.
Un diálogo socrático puede lograr que el paciente
dirija su atención a tales incidentes, que a menudo
pasan desapercibidos cuando ocurren o se olvidan
inmediatamente. Los mensajes de estas experiencias,
aun cuando permanezcan sepultadas en el espíritu,
necesitan ser escuchados. Pueden evocarse durante un
diálogo socrático y servir para ayudar al paciente a
cambiar hacia actitudes positivas.

Reproducción de lo positivo
El diálogo socrático explora el inconsciente espiritual.
Es en el espíritu donde guardamos nuestra voluntad
contenida o ignorada hacia el sentido; nuestras
esperanzas y sueños, metas y muchos aspectos

71
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

positivos que han sido reprimidos por experiencias


desafortunadas o mal comprendidas en el pasado.
Durante el diálogo socrático, emergen fragmentos de
esos sueños, metas y experiencias. Toca al
logoterapeuta recuperarlos y “reproducírselos” al
paciente.

72.
JOSEPH FABRY

O ESTUDIO DE UN CASO

James Yoder es un logoterapeuta de Kansas City. Yoder


habla sobre Fred, un profesional talentoso que se debatía
entre actitudes autodespreciativas, culpas y problemas de
una persona negativa. He aquí un fragmento del diálogo en
el que Yoder capta las frases que surgieron del inconsciente
de Fred y luego se las reproduce a éste, a fin de hacerlo
consciente de ellas:

Fred: (Después de platicar sobre su vida, que describió


como llena de fracasos y decepciones): A veces temo
dar otro paso. No estoy seguro de que tendrá sentido.
Yoder: Revisemos tu pasado. Si es como una red tejida
por una araña (Fred había usado esa frase), ¿qué tipo de
tela tejes tú? Tu vida parece estar llena de logros,
experiencias y relaciones valiosas.
F: (Lamentándose) Sí, podría yo decir eso.
Y: Nada te los puede quitar. ¿Qué sentiste al revisar tu
pasado pleno de esas joyas valiosas?
F: Lo que puedo decir es que a pesar de todo me siento
abatido y abandonado. Una parte de mí está en reposo
preparándose para lanzarse más adelante a otro intento
de vida.

Fred le dice a Yoder que leyó la narración de Frankl


sobre sus experiencias en los campos de concentración:

F: Después de que leí eso, he estado pensando en Frankl


toda la semana.
Y: ¿Qué pasa por tu mente?
F: Debo decir que pesimismo. Me veo a mí mismo
como alguno de aquellos que no habría sobrevivido
emocional, espiritualmente, y sin embargo eso no es
totalmente cierto; tengo alguna esperanza en mí mismo.

73
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

Me veo como uno de los 99% que no quedaron


espiritualmente intactos... como uno de los

74.
JOSEPH FABRY

que habría vendido a sus hermanos para


sobrevivir... pero el hecho de que, según Frankl lo
demuestra, algunos no se comprometieron y aun
así siguieron viviendo, es la prueba de que uno
puede sobrevivir también.
Y: Háblame de la esperanza. Te escuché decir que
todavía tenías esperanza.
F: Sí. Yo... yo me niego a cancelarme. Y aun así...
Y Fred desliza algunas historias sobre rechazos y
entram- pamientos:

Y: Como dice Frankl, cada persona tiene su propio


campo de concentración. Háblame del tuyo, de tu
resurgimiento, de tu esperanza. El hecho de que
estés sentado aquí y ahora, discutiendo sobre tu
dolor, tu libertad de elección y tu mención a la
esperanza, demuestra que has sobrevivido.
F: (Mira y sonríe) Bueno, creo que es verdad pero,
¿qué debo hacer para salir adelante? Algunas
personas se han preocupado por mí.

Fred contó entonces sobre un maestro de


preparatoria que tenía un interés particular en él y de
un obispo que lo trató con ternura y lo aceptó cuando
su padre lo llevó a la iglesia y se lo presentó como un
mentiroso:

Y: En lugar de críticas y censuras, has


experimentado aceptación.
F: (Lamentándose) Por extraño que parezca,
parece que les agrado a algunos colegas. Eso
reconforta mi corazón.
Y: ¿Qué crees que les gusta de ti?
F: Que soy amable, que tengo una sonrisa
contagiosa, que tengo un toque ligero y sentido del
humor. Que a veces hay en mí simplicidad o
75
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

inocencia. No soy de los que devoran.


Y: Dime lo que no eres, como eso de que “yo no
soy de los que devoran”. Háblame sobre lo
positivo de ti.

76.
JOSEPH FABRY

F: Soy sensible a las necesidades de otras personas.


Y: Ese tipo de personas tiene amigos.
F: Yo no me siento como si tuviera amigos. Temo
recibir apoyo y ayuda de los demás y que alguien me
diga: pides demasiado.
Y: A pesar de los sentimientos negativos, también has
compartido conmigo que hay personas que te
escuchan, que fueron amables contigo y que
compartieron tu dolor.

En otra sesión, Fred platicó sobre un sueño en el que


quería usar una sierra eléctrica:

F: Miré mi propia “reserva de poder” (pone la mano


sobre su pecho). Estaba toda oxidada y corroída por
dentro. Temía poner mi mano en ella por miedo a
quedar electrocutado.
Y: Has hablado sobre gente que se preocupa por ti y
de logros de los que te sientes orgulloso. A pesar de
ese sueño y aunque dices que la maquinaria es vieja,
que tu fuente de poder está oxidada, de algún modo
tienes una energía que fluye de ti hacia los demás y te
elevas sobre tu dolor y abandono pasados. F:
(Llorando) Un hilo de plata pasa desde mi centro hacia
fuera, hacia los bosques verdes. Pero tengo miedo de
volverme destructor. Temo convertirme en un
tiburón.
Y: Quizá el mero hecho de que temas convertirte en
un tiburón devorador, apunta hacia lo mucho que
valoras el tratar a los otros con gentileza y respeto.
Incluso, tu miedo descubre el valor del hilo de plata,
mostrándote cómo quieres vivir tu vida.
F: Sí, sí, no había visto eso antes tan claramente.

Ese fue el momento crucial de la sesión. Fred se volvió

77
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

receptivo para verse a sí mismo con una luz positiva. Yoder


comentó sobre el diálogo: “Los pacientes siempre se
aferran a sus posiciones positivas y valientes cuando
experimentan su-

78.
JoSEPH FABRY

frimiento. De esta sesión solamente, me convencí de


que Fred iba en camino de la recuperación,
trascendiendo su carencia de sentido y su depresión.

La decisión sepultada
En el diálogo socrático el facilitador tiene
verdaderamente que estar atento, de tal forma que cada
logopista, aun si se encuentra inmersa en un torrente de
afirmaciones que parecen irrelevantes, pueda ser
escuchada y aprovechada.

O ESTUDIO DE UN CASO

He aquí el fragmento de un diálogo entre Margaret y su


orientadora. Margaret llegó a la sesión muy agitada,
preocupada porque la mujer con quien compartía un
departamento le había pedido que se mudara:

Margaret: Me mudé tres veces el año pasado. Es


difícil encontrar un lugar donde me sienta bien.
Ahora, que finalmente lo hallé, no le agrado a Ann
y ella tiene el contrato de arrendamiento. Estoy
atrapada.
Logo terapeuta: ¿Qué te hace pensar que no le agradas?
M: Nada de lo que hago le parece bien.
L: Sé específica (debe dudarse de afirmaciones generales).
M: Ella dice que dejo la cocina en desorden, no le
gusta que fume, dice que Blackie (el gato de
Margaret) araña los muebles, que escucho el estéreo
a volumen muy alto, y no quiere que utilice la cocina
cuando su novio está de visita.
T: ¿Esas cosas significan que no le agradas tú?
M: Sé que es así. Limpio la cocina, incluso lo que

79
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

ella deja tirado y fumo afuera. No importa lo que yo


haga, siempre encuentra defectos. Sabe que quiero
esa casa más que nada, pero quiere que me vaya. No
tengo alternativa.

80
JoSEPH FABRY

L: ¿Y ya tomaste tu decisión?
M: (Sorprendida) ¿Cómo?
L: Escucha lo que dijiste: “Es difícil encontrar un lugar
donde me sienta contenta, finalmente hallé el lugar,
amo a la casa más que nada...”
M: Eso es cierto, pero sé que me tengo que ir.
L: No, sólo tienes que pagar el precio por quedarte.
M: No es cuestión de dinero.
L: No hablo de dinero. En tu primera sesión me dijiste
que te habías escapado con un novio para salirte de la
casa de tus padres. Luego lo dejaste porque se ponía
pesado cuando bebía. Posteriormente te estuviste
mudando de un lugar a otro porque no te acomodabas
en ninguno. No hiciste todos esos cambios porque no
tuvieras alternativa. En cada ocasión te mudaste por
decisión propia.
M: Pero ahora estoy atrapada.
T: Estás atrapada en tu propio patrón de
comportamiento, pero tienes alternativas: cambiar
patrón o seguir con él.
M: Por supuesto que no quiero pasarme la vida así,
¿qué puedo hacer?

La logoterapeuta tenía libertad de sugerir una solución


puesto que había escuchado que Margaret decía, sin darse
cuenta de ello, que quería quedarse en esa casa, que estaba
dispuesta a pagar el precio, a cambiar su patrón. Bajo la
supervisión de la logoterapeuta, Margaret realizó una lista
de cosas que podía hacer para persuadir a su compañera de
que le permitiera quedarse. Al final de la sesión, tenía una
lista de alternativas: “Tu lista de precios”, dijo la
logoterapeuta, “¿cuál de ellos escoges?”
Una de las alternativas era un calendario estricto, según
el cual cada dos días quedaba la casa a disposición de una

81
ii. EL DIÁLOGO SOCRÁTICO

de ellas. Cada quien, en su día, tenía que hacer la limpieza


y podía invitar a su novio. El acuerdo para este calendario

82
JoSEPH FABRY

regulaba cuestiones tales como fumar, el volumen del


sonido y otras fuentes de conflicto. “Nunca estará de
acuerdo”, dijo Margaret al final de la sesión.
“Inténtalo”, le aconsejó la terapeuta, “y cuando
muestres eso a tu compañera, dile: propongo estas
sugerencias porque quiero esta casa y porque te
quiero a ti”.
A la siguiente sesión, Margaret reportó que su
compañera, después de introducir algunos cambios,
había aceptado la propuesta. Celebraron su contrato
con una fiesta el domingo, con sus respectivos
novios y al final, limpiaron juntas la cocina.
El diálogo socrático se utiliza a menudo en
vinculación con los dos métodos logoterapéuticos
que se exponen en los siguientes capítulos:
derreflexión y modificación de actitudes.

83
III

DERREFLEXIÓN

i^k.a derreflexión ayuda a descubrir el sentido en si-


tuaciones en las que se siente uno atrapado en sus propias
preocupaciones acerca de algún problema. Este puede ser
de naturaleza física, psicológica o existencial —es decir, que
surge al vivir en el mundo tal y como es—. La derreflexión
no curará algo puramente físico, como la sordera, o la
artritis, sino que libera al individuo de los problemas
adicionales que surgen por pensar demasiado en lo
primero.
Una dificultad para estar en posibilidad de decidir cómo
salir de una situación no deseada, es la propensión a preo-
cuparse. No hay algo que no empeore cuando se preocupa
uno demasiado por ello. Es saludable una cierta dosis de
preocupación; es lo que induce a buscar ayuda médica o de
cualquier otro tipo. Pero si una persona se sumerge
demasiado en su problema, es posible que llegue a sentirse
víctima indefensa de algo que es incapaz de solucionar. En
situaciones como ésta es que la derreflexión puede aplicarse
de manera productiva.
Aunque un estado problemático es difícil de soportar
mientras se piensa en él, resulta más duro todavía decidir lo
contrario. Entre menos lo desea, más se piensa en ello.
¿Recuerda usted la historia del individuo al que le prome-
tieron 100 pesos si no pensaba en absoluto en un
camaleón? Aunque nunca había oído hablar de esa extraña

84
ni. DERREFLEXIÓN

criatura, de momento no pudo dejar de pensar en ella. Sin


embargo, tan

85
ni. DERREFLEXIÓN

pronto como se le pidió pensar en un elefante, dejó de


pensar en el camaleón.
Ese es el principio en el que se apoya la derreflexión.
Si el problema es ocasionado por demasiada reflexión
(lo que los logoterapeutas llaman “hiperreflexión”), la
ayuda se encuentra en la derreflexión.
La gente hiperreflexiva se toma a sí misma muy en
serio. No sólo hiperreflexionan sobre sus problemas,
sino también los “hiperatienden” —prestan demasiada
atención a resolver sus problemas con fuerza de
voluntad—. Con mucha frecuencia, empero, es
precisamente esa hiperatención lo que hace imposible
resolverlos. La derreflexión fortalece la capacidad de
autotrascendencia, que es la habilidad de rebasar la
autocompenetración y dirigirla hacia otras personas o
metas que tienen sentido para uno.
La hiperreflexión enfermiza puede concentrarse en
un síntoma aislado, como por ejemplo, dificultad para
dormir o sufrir una disfunción sexual. O puede consistir
en una actitud general hacia la vida. En cualquiera de esas
situaciones, la hiperreflexión es un esfuerzo para lograr
un cambio. La derreflexión consiste en dos partes: una
señal de alto que aplica los frenos a la hiperreflexión
patológica, y una indicación que dirige la mente hacia
otros pensamientos. Esta nueva dirección va creando
gradualmente una visión positiva del mundo, orientada
hacia el sentido (más que enfocada al ego).
Nota: Si un problema tiene su origen en causas
físicas, es necesario buscar auxilio médico o
farmacéutico; en estos casos puede utilizarse la
derreflexión como una estrategia complementaria. La
mayor parte de las dificultades que se discuten aquí,
tiene un origen psicológico y la derreflexión puede ser
de utilidad. Se recomienda, sin embargo, obtener un

86
ni. DERREFLEXIÓN

diagnóstico médico antes de entrar de lleno a un plan


terapéutico de esta naturaleza.

87
JOSEPH FABRY

O SÍNTOMAS AISLADOS

Dificultad para

dormir
Entre más atención se pone en un sueño intranquilo, más
difícil es curarlo. Si se permanece en la cama, preocupado
por dormir, se bloquea el mecanismo natural que conduce
al sueño. Esta hiperreflexión es seguida por la
superatención: uno quiere dormir; se pone nervioso porque
sigue despierto y se preocupa por los efectos negativos que
una noche en vela le ocasionará para desarrollar sus
actividades del siguiente día. Si se piensa mucho en el
problema es muy probable permanecer despierto y más
difícil conciliar el sueño.
APLICACIÓN: Como si fuera una señal de alto, se nos dice
que el cuerpo humano se las arregla, en cualquier circuns-
tancia, para dormir sólo el mínimo de horas que necesita.
Así, pues, en lugar de preocuparse por no poder dormir, se
le aconseja al paciente que piense (utilizando una especie
de intención paradójica): “Es bueno estar despierto. Es
como ganar más tiempo para vivirlo. De todos modos,
permanezco dormido un tercio de mi tiempo de vida”.
A manera de orientación, con ese consejo se le está esti-
mulando para que piense en otras cosas, revisar los hechos
de ese día, por ejemplo, hacer planes para el próximo fin
de semana, o leer un cuento corto excepto las tres últimas
páginas, y luego imaginar cuál va a ser el final de éste.

Disfunción sexual
El hombre que pasa el tiempo observándose a sí mismo
para ver si logra erección, difícilmente disfrutará de
sensación alguna. Lo mismo sucederá con la mujer que

88
JOSEPH FABRY

permanece vigilándose acerca de sus respuestas físicas. El


placer sexual no puede ser forzado. Si uno lo persigue, lo
ahuyenta. Las consecuencias pueden incluir impotencia
psicogénica, frigidez e inseguridad acerca de las funciones
sexuales, y todo ello con-
ni. DERREFLEXIÓN

duce a crear tensión durante los encuentros sexuales,


fijando así la disfunción.
APLICACIÓN: Frente a este problema puede no haber
una señal de alto más efectiva, que la orden tajante del
doctor de “nada de relaciones sexuales” durante un
cierto tiempo. Esto obvia la demanda por algún
desempeño sexual. Se eliminan las perspectivas de
coito y con eso la exagerada auto-observación carece
de sentido. Se recomienda al interesado explicar a su
pareja que por razones de salud, el doctor ha ordenado
un estado temporal de celibato.
Las condiciones que genera esta situación
conducen al paciente a volverse amoroso, gentil y
atento con su pareja, estimulándola a experimentar
placer en lugar de estar pensando en el propio. Esto
regenera automáticamente la potencia. En el momento
en que la disfunción desaparece, ya no es necesaria ni
hay por qué seguir observando la prescripción de
celibato temporal.
Este cambio de comportamiento y actitud, resulta
igualmente efectivo en la mujer que no responde
sexualmente como en la impotencia masculina.
Cuando el orgasmo no se busca como meta de la
relación sexual, es más probable que ocurra.

Otras disfunciones corporales


Mecanismos similares de hiperreflexión, están
presentes también en las perturbaciones psicogénicas
relacionadas con actividades que requieren funciones
corporales automáticas o no pensadas, como hablar,
moverse o comer. Si se pone demasiada atención a la
forma de construir las palabras, o si es usted muy
consciente del funcionamiento de lengua y labios, está
en riesgo de tartamudear. Similarmente dañina es la ex-
cesiva observación de los movimientos para masticar
6o
JOSEPH FABRY

y deglutir mientras se come, o de los del cuerpo y pies


mientras se baila. Sólo cuando el individuo se olvida
de sus pies y atiende a la música de manera automática,
puede seguir el ritmo.
ni. DERREFLEXIÓN

APLICACIÓN: En estos caos, la señal del alto no se refiere a


la actividad misma, sino más bien a la hiperatención que se
pone en realizarla correctamente. No se le puede decir a la
gente que deje de hablar, comer o caminar, pero sí que deje
de poner atención a sus movimientos corporales y delegue
esa tarea al propio- cuerpo. Conviene atender ciertos
señalamientos: a los tartamudos se les aconseja poner
atención a lo que dicen y no a cómo lo dicen —fijarse en
el significado de sus palabras, en lo que están comunicando
a su audiencia—. A quienes tiene dificultades psicológicas
para comer, se les recomienda dejar que la garganta haga
la tarea de deglutir y que se concentren en la conversación,
o en ver su programa favorito de TV. Similarmente, a los
bailarines nerviosos se les sugiere poner menos atención a
sus pies y más al baile de sus compañeros y a la música.
Elisabeth Lukas, Directora del South Germán Institute
of Logotherapy, relataba el caso de una pequeña que no
podía aprender a nadar porque ponía demasiada atención
al movimiento de sus brazos y pies. La madre llevó una
grabación con los cuentos favoritos de la niña y los
reproducía en la grabadora mientras la pequeña estaba en
el agua. En pocos minutos, la niña fue capaz de nadar
mientras escuchaba la grabación. Desde ese momento
pudo hacerlo, aun sin la ayuda de los cuentos. Una vez que
había roto el ciclo de fracaso e hiperreflexión, dejó de verse
a sí misma como una víctima indefensa de su problema,
más bien se sintió como alguien en dominio.
Ea derreflexión no opera con la misma fluidez en cual-
quier situación. Quienes han sido tartamudos o han
padecido disfunciones en el comer durante mucho tiempo,
tendrán que practicar la derreflexión por una temporada,
antes de estar en posibilidad de superar su problema. En
muchos casos será necesario recurrir a algún auxilio
profesional.

6o
1

ni. DERREFLEXIÓN

© ACTITUDES GENERALES HACIA LA VIDA

A veces la hiperreflexión no se orienta hacia un solo


síntoma, sino hacia una actitud negativa en general. La
preocupación excesiva puede originarse por algún
evento, generalmente un fracaso, que puede o no tener
un motivo en particular. Tanto la hiperreflexión
originada como la espontánea, dan lugar a una
sensación de incomodidad prolongada.

Hiperreflexión originada
El divorcio, pérdida de un hijo, terminación de
relaciones amorosas, imposibilidad de tener un hijo,
dificultad para encontrar un trabajo satisfactorio,
cualquiera de estas circunstancias puede ser detonante
de una hiperreflexión.
Un ejemplo es el individuo que terminó el
adiestramiento requerido para ejercer su profesión,
pero que no puede encontrar un empleo apropiado.
Parece no tener otros intereses. Todo lo que habla es
acerca de cómo sería trabajar en el campo para lo cual
está preparado. Culpa “a Dios y al mundo” por su
situación, pero no hace nada para cambiarla.
El pensamiento de este hombre está obsesionado
con su desaliento, bloqueando su propia adaptabilidad,
habilidad para enfrentar más razonablemente la
situación. Se fija demasiado en ella, en la misma forma
en que el insomne sólo piensa en que no puede dormir.
El origen de tal hiperreflexión no necesita ser un golpe
trascendental de suerte. Aun dificultades sin
importancia pueden provocar consecuencias
patológicas.
APLICACIÓN: Cuando la hiperreflexión es originada, se
debe determinar si pertenece al área del destino o a la

93
III. DERREFLEXIÓN

libre elección. La derreflexión funciona en el área de


libre elección.
El individuo del ejemplo anterior, podría estar en
la imposibilidad de conseguir empleo por la situación
del mercado de trabajo, lo que queda fuera de su
control y, en consecuencia, en el área del destino. En
este caso, la técnica de modifica-

94
JOSEPH FABRY

ción de actitudes (que se discute en el capítulo cuatro) puede ser


de utilidad.
Sin embargo, el desempleado también tiene una área de libre
elección. El facilitador llama la atención del individuo hacia esa
área, hacia cualquier potencial de libre selección que pueda tener.
Se le alienta a dejar de buscar oportunidades de trabajo en campos
que están cerrados para él y a investigar actividades y soluciones
de significación en nuevos lugares. Esto no resuelve su problema
original (la necesidad de encontrar trabajo), pero le evita estarse
sumergiendo en una hiperreflexión extrema pensando en nuevos
fracasos y desarrollar una actitud negativa hacia la vida.

Hiperreflexión espontánea
Algunas personas están hiperreflexionando siempre acerca de su
bienestar. Esa hiperreflexión está realmente interfiriendo con el
propio bienestar. Por la mañana se la pasan pensando en si
durmieron bien o no, si tuvieron sueños negativos, si el desayuno
fue nutritivo, y en si van o no al trabajo. Entre más piensan en esto
último, se sienten con menos ganas de ir.
Tal tipo de gente probablemente reaccione aún al más leve
comentario, especulando sobre si quien se lo dirigió lo hizo con la
intención de insultarlo o ningunearlo. Estas personas siempre se
preguntan si se sienten satisfechos —y un resultado de ello es que
nunca lo están—. Con su actitud estropean la alegría natural de
vivir y reducen su entorno a un simple espejo de su estado de
ánimo.
APLICACIÓN: Si la hiperreflexión espontánea es su problema, debe
proponerse nunca hablar negativamente de usted mismo (la señal
de alto). Tal cambio ayuda a diluir la desafortunada mezcla de
hiperreflexión y egocentrismo, que por lo general constituyen la
base de la actitud negativa hacia la vida.
Lo aconsejable en esta situación, es alentar a la gente a hablar
de aspectos positivos de sí mismos y de su vida. Para
quien está acostumbrado a complicarse la existencia, no será fácil

95
III. DERREFLEXIÓN

aplicar lo anterior. El diálogo socrático y un poco de ingenio,


pueden estimular ideas positivas. Para este propósito pueden
utilizarse los ejercicios que se incluyen en este libro, orientados a
estimular pensamientos positivos, observaciones y
autopercepciones. Por ejemplo:
• Haga una lista de cosas que le agradan de sí mismo.
• Haga una lista de cosas que le gustaría hacer.
Se pueden usar fantasías guiadas para estimular remembranzas
y recuerdos felices de experiencias en las cuales uno se sintió
importante en ciertas actividades y relaciones. Tales exploraciones
de aspectos positivos pueden ser realizadas individualmente o en
el seno de grupos de derreflexión, tal y como se describen en el
capítulo doce.
Elisabeth Lukas ha desarrollado una importante labor para
ampliar la aplicación de la derreflexión. Explica al respecto:

La derreflexión significa ignorar algo que puede ser ignorado,


y que empeora si se reflexiona en ello. Pero es más que sim-
plemente ignorar, más que una maniobra de distracción. Lo
importante no es solamente mirar más allá de uno mismo, sino
observar algo que en última instancia amplía el horizonte,
inspira la autotrascendencia y descubre nuevos significados y
valores. La logoterapia no abriga únicamente la ilusión de que
el mundo está bien, sino que conscientemente busca lo que
todavía está bien, lo que queda de saludable en un mundo en-
fermo y que puede ser transmitido al ser humano infatigable,
inseguro, desesperado, que ansia profundamente todo aquello
que es bueno.1

96
JOSEPH FABRY

O HIPOCONDRÍA

La gente que se preocupa excesivamente por su salud en


general, o por alguna enfermedad en particular, presenta
una clase especial de hiperreflexión. Es normal preocuparse
por la salud, y aun conveniente, porque ello lo alerta cuando
se presenta algún problema, para consultar al doctor, tomar
las medicinas prescritas, modificar la dieta, hacer ejercicio,
y así sucesivamente. Pero cuando su pensamiento está
concentrado únicamente en su estado de salud y se
mantiene observándose temerosamente, entonces la
hiperreflexión se convierte en una enfermedad:
hipocondría.
Para este tipo de gente, el facilitador se concentra en la
segunda parte de la derreflexión, el indicador, una meta
positiva. El diálogo socrático se centra en alguna tarea que
tenga importancia para el paciente, en algo que quiera hacer
por alguien que está bajo su cuidado, o en alguna causa que
tenga significado especial para él.
Cuando se establece un compromiso como ése con
alguna persona o con algo fuera de uno mismo, la
importancia de la enfermedad —real o imaginada—
disminuye. Todos hemos sabido de alguna madre que se
levanta del lecho de enferma para cuidar a su hijo, o aun de
un inválido que se sobrepone a sus limitaciones físicas para
rescatar a un amigo en un incendio. Claro que la tarea que
se seleccione para el hipocondríaco no tiene que ser tan
dramática como los casos anteriores para ser efectiva. Lo
que se necesita es que sea consistente con los valores y
preferencias del individuo.
La eficacia del contacto de los seres humanos con los
animales está recibiendo una atención creciente. Juan se
había venido quejando desde hacía tiempo de un malestar
no identificado. Como era muy afecto a los animales, se
ofreció de voluntario para colaborar con la Sociedad para
97
III. DERREFLEXIÓN

Prevenir la Crueldad con los Animales. Así, él se benefició


y los animales también.

98
JoSEPH FABRY

Otro hombre experimentaba temores provocados


por la idea de que estaba envejeciendo. Hizo un viaje
a Gran Bretaña para conseguir información acerca de
sus antepasados, y eventualmente publicó un no muy
grueso libro sobre su familia.
Una dama cuyos hijos habían abandonado el
hogar, estaba obsesionada por su soledad y
experimentaba toda clase de “síntomas” físicos.
Entonces supo que se había establecido un campo de
refugiados vietnamitas en un lugar cercano. Decidió
emprender una campaña para que sus amigos y
vecinos donaran ropa y juguetes viejos, que ella se
encargaba de reparar para dejarlos en estado de ser
utilizados por los refugiados.
El mundo alrededor de nosotros está lleno de
gente y criaturas con necesidades insatisfechas. El
trabajo voluntario puede ser la mejor medicina para
un hipocondríaco.

Q CONFECCIÓN DE UNA LISTA DE ALTERATIVAS

Actualmente la derreflexión tiene un campo bastante


más amplio de aplicación del que se le reconocía
originalmente. Una explicación podría ser que quien
tiene más tranquilidad dispone de más tiempo para su
auto-observación. La gente busca placer y se molesta
si la vida le trae decepciones. Persiguen “el real yo”
para su auto-actualización y no se dan cuenta de que
si no se busca la auto-actualización con metas de
significación en mente, se puede caer en una excesiva
auto-reflexión. En tales casos la derreflexión no se
utiliza preferentemente para encontrar alguna
actividad específica con significado suficiente, sino

99
III. DERREFLEXIÓN

más bien para alejar al individuo de ese paralizante


sentimiento de vacuidad.
Para estos casos, Elisabeth Lukas desarrolló la
“confección de listas de alternativas”. En su libro
Vivir con sentido, ilustró su método con el caso del
señor S. cuya esposa los había abandonado a él y a su
hijo Tom, de quince años de edad. El

100
JoSEPH FABRY

desempeñaba su trabajo con regularidad, pero cuando llegaba a


casa por las noches no podía dejar de pensar en lo que le había
sucedido y cómo pudo haberlo evitado.
La doctora Lukas llegó a la conclusión de que el señor S. sufría
no tanto por la ausencia de su esposa (su matrimonio había sido
poco feliz), sino a consecuencia de una actitud negativa general
hacia la vida, originada por la pérdida de su consorte. Le explicó la
forma de operar de la derreflexión y le pidió su cooperación para
buscar algunas actividades que tuvieran significado para él, que lo
harían derreflexionar sobre sus preocupaciones.
Aunque el señor S. mostró escepticismo sobre la efectividad de
ello, convino en realizar una prueba por un plazo corto —
elaboraría una lista de las cosas que había deseado hacer desde
hacía tiempo, pero que nunca había intentado—. Ahora, con más
tiempo disponible por las tardes y fines de semana, podría
emprenderlas. Aquí el énfasis se cambió de algo negativo, la
pérdida de su esposa, a algo positivo, el aprovechamiento de su
tiempo libre. La doctora Lukas le dijo que su lista le serviría para
diseñar un programa terapéutico para él, que basado en una
actividad lo ayudaría a derreflexionar con relación a sus
preocupaciones.
Después de mucha insistencia, el señor S. hizo una lista con
quince actividades que incluían reparar la estufa, preparar
ensaladas de alta cocina con mayonesa hecha en casa, componer
un tren eléctrico, ayudar a su hijo con sus tareas y grabar algunos
programas de su música favorita.
La doctora Lukas lo instruyó para que cada día, al volver del
trabajo y al empezar cada fin de semana, escogiera alguna de las
actividades listadas. Sin falta debería trabajar en esas tareas aunque
a veces pensara que no tenían utilidad. Diariamente, antes de irse
a la cama, tenía que hacer una anotación al lado de la actividad de
ese día, indicando cómo se sentía: +2, bien; +1, regular; 0, neutral;
-1 mediocre; -2, mal. Tenía
que hacer esto durante dos semanas. La doctora Lukas le explicó

101
III. DERREFLEXIÓN

que de esa manera tendrían una idea mejor para seleccionar las
actividades que más le acomodaban y podrían por tanto servir de
base para la terapia.
El señor S. se mostró extremadamente escéptico. Consideró
que el único puntaje que lograría sería menos dos, pero aceptó
“jugar ese jueguito” durante dos semanas. Al término estaba
sorprendido de constatar que después de tres días sus anotaciones
empezaron a fluctuar, moviéndose gradualmente hacia lo
positivo. Durante los últimos cinco días anotó un +1 y cuatro +2.
Estaba orgulloso de haber ayudado a su consejera a seleccionar el
programa de la terapia. Resultó obvio que la reparación y
operación del tren eléctrico era su actividad favorita (lo que él
mismo admitió un poco avergonzado).
Pero la doctora Lukas le informó que el programa terapéutico
ya no era necesario —lo que él creía preparación era la propia
terapia, el tren, la estufa, las grabaciones y la diaria anotación de
sus percepciones—, el hecho es que ya no se sentía deprimido
porque sus actividades lo habían derre- flexionado de su obsesión
de estar pensando en la pérdida de su esposa. Los proyectos
tenían significado para él y por tanto constituían una terapia. Ya no
hicieron falta las formas más tradicionales. La desafiante fortaleza
de su potencialidad humana había surgido, para ayudarle a
encontrar un sendero con sentido en su vida como padre soltero.
La derreflexión se apoya en una de nuestras aptitudes es-
pecíficamente humanas: autotrascendencia, nuestra capacidad
para ir mas allá de nosotros mismos, hacia tareas plenas de
sentido. A este respecto, Lukas comenta:

La autotrascendencia es más que una simple derreflexión. Re-


presenta el contraste más directo con una de las más difíciles
enfermedades psicológicas: el egocentrismo. Quien no piensa
más que en su propio bienestar, estará experimentando siem-

102
JOSEPH FABRY

pre perturbaciones y síntomas, y nadie será capaz de


curarlo. La verdadera felicidad humana estriba en la
habilidad del individuo para olvidarse de sí mismo.
Esta verdad es difícil de comunicar a los hombres y
mujeres de hoy que tienden a encerrarse en sí mismos.
Esto hace que la derreflexión sea uno de los más
difíciles, pero más importantes, métodos
terapéuticos."

1
Elisabeth Lukas, Meaningful Living. Grove Press. 1994.
2
Ibid.

103
IV

105
MODIFICACIÓN DE ACTITUDES

odos enfrentamos problemas, pesares y dolores. Sin


embargo, mientras cierta dificultad puede destrozar a una
persona, a otra le puede pasar inadvertida y para una
tercera convertirse en un reto. Lo importante no es tanto lo difícil
de la situación, sino la posición que se asume ante ella. De hecho,
a veces es una actitud enfermiza y no la dificultad lo que causa la
angustia. Una manifestación dramáticamente expresada de cambio
de actitud, es la de un cuadra- pléjico de 17 años que se rompió el
cuello en un accidente de buceo: “me rompí el cuello, no me rompí
yo”. Después de un periodo de desesperación, el chico regresó a la
preparatoria y luego ingresó a la Universidad donde estudió
psicología. Ahora está haciendo el doctorado y piensa dedicar su
vida como psicólogo a ayudar a otros cuadrapléjicos.
La modificación de actitudes nos conduce a no considerarnos
como víctimas desamparadas de los accidentes, los genes, el medio
ambiente, la sociedad o el pasado, y permite que nos veamos
asumiendo el control de la situación en la medida de lo posible,
dentro de los límites de las circunstancias. En la modificación de
actitudes el énfasis está en el potencial para cada situación, tal como
se describe en estos principios rectores:
• Las alternativas son posibles.
• Los patrones de conducta pueden cambiarse.
• Podemos encontrar sentido en cualquier situación.
• La vida tiene sentido bajo cualquier circunstancia.
iv. MODIFICACIÓN DE ACTITUDES

• En cualquier situación puede encontrarse algo positivo.


• Las oportunidades pueden encontrarse incluso en los errores,
en los fracasos, en las enfermedades y en las pérdidas
irrecuperables.

La atención está dirigida hacia las metas, los propósitos, las


tareas, los valores, la libertad de elección y la responsabilidad, no
hacia la satisfacción de los instintos (como en psicoanálisis) o hacia
los procesos mecánicos (como en la terapia de la conducta). El foco
de atención está lejos de las puertas que permanecen cerradas. Se
dirige más bien hacia las que están abiertas o pueden abrirse.
E JERCICIO : Dibuje una imagen de usted en un cuarto con muchas
puertas. ¿Cuáles están cerradas para siempre? Etiquételas con
palabras o símbolos. Ahora rotule también las que aún no están
cerradas. ¿Qué se necesita para abrirlas? ¿Cuál sería el primer paso
para abrir cada una de esas puertas que no están cerradas?
A PLICACIONES : La modificación de actitudes es aplicable
principalmente en dos áreas importantes:
1. Para cambiar una actitud enfermiza hacia la vida.
2. Para descubrir una actitud nueva y significativa en situaciones
adversas que no pueden cambiarse.

Actitudes enfermizas
Este tipo de actitudes está ligado siempre con el negativis- mo, la
resignación, la desesperación, el estancamiento, la indiferencia y los
vaticinios desfavorables sobre el logro de las ambiciones propias.
Las actitudes enfermizas pueden ser provocadas por comentarios
casuales. Una madre, por ejemplo, puede decir: “Con este hijo sólo
tengo problemas. Es de mi primer matrimonio, su padre no era
bueno y el muchacho se parece cada vez más a él”. Esta actitud
negativa hacia su exmarido es suficiente para convertir a su hijo en
un problema.
La desafortunada postura de la madre paraliza al muchacho
dejándolo en una situación sin salida, y poniendo en movimiento un

107
rv. MODIFICACIÓN DE ACTITUDES

círculo vicioso: genera una retroalimentación en el chico, que


desarrollará problemas reales de conducta, mismos que confirmarán
la creencia de la madre de que es problemático.
Otro ejemplo de actitud no saludable, puede verse en un
hombre joven que después de ser despedido de dos trabajos
consecutivamente, dice desesperado: “No soy competente. Mis
hermanos y hermanas han tenido éxito, pero yo soy un fracaso”. Su
sentimiento de derrota bloquea cualquier esfuerzo de su voluntad y
sólo un vigoroso ejercicio de aquélla puede liberarlo del dilema.
Un tercer ejemplo es el de una esposa que se queja: “Es inútil
que hable con mi esposo, él no me entiende”. Esta actitud impide
recomenzar una comunicación entre la mujer y su marido.
La modificación de actitudes reorienta la atención hacia nuevos
pensamientos e ideas, hacia posturas positivas y psicológicamente
saludables. Esto casi siempre se logra a través del diálogo socrático.
Cuando un individuo tiene una actitud enfermiza hacia la vida, el
diálogo puede proporcionarle información, ayuda práctica o una
perspectiva positiva.

O INFORMACIÓN

A la madre que culpaba a su exesposo de los problemas de su hijo,


se le dijo que tal conducta estaba influenciada por los padres, pero
no en la forma que ella imaginaba. Las características, los talentos y
tendencias pueden heredarse, pero no como buenas o malas
cualidades. Les toca a los padres moldear las dotes naturales del niño
en una conducta aceptable. Se le aclaró que el proceder indeseable
del muchacho no estaba predeterminado por su padre, y que era
responsabilidad de ella guiar el desarrollo de su hijo. Su atención se
trasladó de una área sobre la que no tenía control (las características
heredadas del chico) a una sobre la que sí lo tenía (la conducta de su
hijo). Esto cambió su percepción negativa de que “el muchacho
fracasaría”, a la expectativa de que el “chico saldría adelante”.

108
JOSEPH F.4.BRY

O AYUDA PRÁCTICA

Al joven que se consideraba a sí mismo un fracaso después de dos


derrotas, se le dio información mediante ayuda práctica. Se le dijo:
“Cada persona tiene talentos en algunas áreas, no en todas; vamos
a averiguar mediante unas pruebas en cuáles residen tus talentos, en
alguna encontrarás tu lugar. Cuando sepas esto, podrás concentrar
tu energía en encontrar trabajo en el campo en que consideres que
no puedes fallar”. Esta perspectiva reavivó su ánimo y confianza.
Otra vez, la atención se trasladó hacia áreas positivas y promisorias.

O ENLISTAR LO POSITIVO

A la esposa que afirmó que su esposo no la entendía, se le animó a


hacer una lista de las cualidades de él y se sorprendió por todo lo
que se le ocurrió: “No es jugador, no toma, juega con los niños, no
es despilfarrador...” Echando una ojeada a la lista, dijo: “En cierta
forma puedo estar contenta de tener un marido así. Por supuesto
que es imposible vivir con él, pero cuando veo cómo son otros
esposos me puedo sentir agradecida”. Esta nueva posición
proporcionó los fundamentos para el asesoramiento a la pareja.

109
JoSEPH FABRY

Una actitud es sana si nos dirige hacia metas que son sig-
nificativas para nosotros, o si al menos deja abierto el camino hacia
ellas; nos ayudará a salir de las crisis y lo que es igualmente
importante, a prevenirlas. Una actitud sana conduce a una visión
afirmativa de la vida y de la naturaleza humana, cosa que la convierte
en una buena medicina preventiva.

Los golpes del destino


Cuando los golpes del destino producen situaciones irremediables que
carecen de sentido, la modificación de actitudes es el medio principal de
ayuda. Estos lances de la suerte son percibidos siempre como
carentes de sentido y con toda razón: el fallecimiento de un ser
amado, la pérdida permanente de la salud o los efectos de una
catástrofe, no pueden repararse, ni tienen sentido en sí mismos, pero
las puertas están aún abiertas y la modificación de actitudes nos
ayudará a encontrar el sentido de ellas.
Las personas que sufren por esta causa no pueden ser curadas
en un sentido médico, pero sí pueden ser reconfortadas. Muchos de
estos golpes no son originados por una enfermedad, sino por la
pérdida de un valor. Esto se experimenta cuando una amistad se
rompe, un matrimonio fracasa, una persona cercana muere, una
carrera profesional se trunca; cuando se sufre una gran decepción,
se tiene una culpa imperdonable, o una pérdida material cuantiosa.
Cuando alguien se encuentra en una situación carente de sentido
que debe ser aceptada, se requiere de ingenio para poder ayudarlo a
encontrar una actitud significativa. Frankl cita el ejemplo de un
anciano médico que, tres años después de la muerte de su esposa,
no podía superar la depresión. En un diálogo socrático Frankl le
preguntó qué habría pasado si él hubiera muerto antes que su
esposa. El anciano respondió que hubiera sido insoportable para
ella. Frankl sugirió que el sufrimiento quizá era el precio que el
médico tenía que pagar para evitárselo a su esposa. Por primera vez
este paciente vio un posible sentido a su dolor. Y su cambio de
actitud le abrió el camino para que empezara a encontrarlo en su

110
JOSEPH FABRY

condición de viudo.
Una mujer, cuyo marido se divorció de ella, estaba desolada. Su
vida entera estaba centrada en él. Durante una de sus noches de
insomnio se levantó, se vistió y salió a caminar al parque cercano.
Repentinamente sintió como si le quitaran un peso de encima.
Respiró profundamente el frío de la noche, percibió el silencio y se
dio cuenta de que esa era una experiencia que nunca había vivido
durante sus quince años de matrimonio. Tomó conciencia de que
muchas se le presentarían en adelante. Su atención se trasladó de lo
que había perdido a lo que podía ganar.
Un cambio de actitud muy común se expresa en una pro-
posición que se ha convertido en un cliché. Many, una madre cuya
hija estaba por casarse, se sentía triste y se consolaba a sí misma con
valentía: “No estoy perdiendo una hija, estoy ganando un yerno.”
Susan Schaub, una estudiante del Instituto de Logoterapia, llama a
este cambio de actitud “reorganizar el mobiliario de la mente”.
Alguien que sufre una pérdida, puede inspirarse en la ex-
periencia de otras personas. Las vidas de Franklin, Roosevelt y
Hellen Keller, por ejemplo, infunden entusiasmo a quien padece
una discapacidad similar y esta persona, a su vez, puede encontrar
sentido al proporcionar su propia experiencia a otros.
Cuando se le dijo a un paciente del pabellón de cancerosos que
le quedaba un tiempo limitado de vida, éste le comentó a su médico:
“Si usted piensa que voy a desperdiciar los últimos meses de mi vida,
está equivocado”. Entonces fue de cama en cama y habló a otros
que, como él, eran enfermos incurables, los apoyó y se ayudó a sí
mismo comprometiéndose en una actividad que consideraba
significativa.
Un adolescente expresaba: “Acabamos de enterrar al abuelo.
Padeció por meses una enfermedad muy dolorosa pero cuando lo
visitábamos él nos animaba a nosotros. Nos dio a los jóvenes un gran
regalo: nos enseñó cómo morir con dignidad.” Este muchacho
confirmó la aseveración de Frankl, de que los valores de actitud
proporcionan un importante camino hacia el sentido. Que se pueda

111
iv. MODIFICACIÓN DE ACTITUDES

encontrar el sentido mediante experiencias propias es fácil de


apreciar. Lo menos obvio, incluso ignorado en psicología, es la
tercera área enlistada por Frankl: Se puede encontrar el sentido
según la forma en que se afronte un sufrimiento inevitable, pues hay
la posibilidad de hacer una elección importante: cuestionarnos por
qué tal tragedia nos sucedió —una pregunta que no tiene respuesta
y que por lo tanto conduce a la desesperación— o después de un
período de aflicción, aceptar lo inevitable y preguntamos qué
podemos hacer ahora en la dolorosa situación en que nos
encontramos, para la que sí pueden encontrarse respuestas que
conducen a la esperanza.
Fie aquí algunas preguntas que cada uno puede formularse para
lograr el cambio de la desesperación a la esperanza:
• ¿Quién en esta situación necesita mi ayuda?
• ¿Hay alguien cuyo dolor yo pueda mitigar?
• ¿Cuál es el asunto más importante en el que puedo emplear
mi tiempo?
• ¿Qué puedo hacer aún, que beneficie a alguien?
• ¿A quién amo y deseo proteger en esta situación?
• ¿A quién puedo dar mi apoyo?
• ¿Hay asuntos inconclusos con alguna persona que debo
resolver?
• ¿Qué tipo de saber o conocimiento poseo que pueda be-
neficiar a otros?
• ¿Hay algo de mi dolor o experiencia que pueda compartir en
beneficio de otros?
• ¿Qué me queda todavía que pueda yo amar más profun-
damente?
• ¿Cuál es el primer paso que debo dar para asumir mi nueva
actitud?
La atención se traslada de lo que se ha perdido a lo que todavía
se tiene, de lo que está enfermo a lo que aún está sano, del área del
destino al de la libertad.
Un químicamente dependiente del alcohol no tiene la libertad

112
JOSEPH FABRY

sobre su dependencia, pero después de una desintoxicación, es libre


de decidir tomar o no esa primera y decisiva copa.
Una persona que sufre de depresión endógena (de origen
biológico que viene y va sin razón aparente), no tiene la libertad de
luchar contra un ataque que llega inevitablemente (excepto tomando
un medicamento que disminuya la intensidad de la depresión), pero
sí es libre de llevar una vida significativa durante los períodos de
normalidad entre las depresiones.
Las personas mayores no tienen libertad sobre las inevitables
consecuencias de la vejez: disminución del oído, deterioro de la
visión, pérdida de amigos que mueren, jubilación forzosa y
debilidad, pero sí la tienen de usar lo que han acumulado en sus
vidas, incluyendo experiencia y sabiduría. Un diálogo socrático
puede ayudarlas a considerar actividades significativas y experiencias
para las que nunca tuvieron tiempo. Puede parecer que en algunos
aspectos la modificación de actitudes se traslapa con la derreflexión,
pero las aplicaciones de los dos métodos tienen claras diferencias,
mismas que establece la doctora Lukas y que se resumen como
sigue:

O MODIFICACIÓN DE ACTITUDES

• La meta es corregir una actitud enfermiza ante un problema sobre


el que no se tiene control (mal incurable, muerte de alguien cercano).
• El resultado esperado es el crecimiento interno mediante la
transformación de uno mismo.
• El enfoque es ayudar a las personas a tener una perspectiva que
las haga capaces de considerar algo conocido con una nueva luz, a
aceptar el destino con una nueva actitud, a buscar el sentido de la
situación presente, a transformar el sufrimiento inevitable en un
triunfo humano, a motivar al individuo hacia el ánimo y la dignidad.

Q DERREFLEXIÓN

113
iv. MODIFICACIÓN DE ACTITUDES

• La meta es reducir la hiperreflexión no saludable sobre un problema


que está autoinducido por hiperreflexión o hiperin- tención (como
el insomnio y la disfunción sexual).
• El resultado esperado es un crecimiento interno que se consigue
olvidándose de uno mismo.
• El enfoque es ayudar a las personas a encontrar algo nuevo que
reduzca el significado de lo conocido, a vencer el egocentrismo para
alcanzar a los demás y las causas significativas, a buscar sentido más
allá de la situación presente, a eliminar el sufrimiento evitable a
través de la autotrascendencia, a motivar a la gente hacia el
compromiso y las tareas.

114
v. INDICADORES HACIA EL AUTODESCUBRIMIENTO

116
V

INDICADORES HACIA
EL AUTO DESCUBRIMIENTO

n el primer capítulo se hizo referencia a las dos clases de


significado que nos ayudan a dirigimos hacia una vida
plena: “el sentido último”, ser consciente de que existe
un orden del cual todos somos parte y el “sentido del momento”, la
conciencia de que cada momento ofrece un sentido potencial ante
el cual uno mismo puede reaccionar. Ambos están
interrelacionados. Como quedó establecido, se puede tener una
filosofía saludable de la vida (religiosa o secular) que ayude a
reaccionar a los significados de diferentes momentos, o se puede
aprender a reaccionar frente a los sentidos del momento, de manera
tal, que uno mismo pueda desarrollar una filosofía saludable.
Los logoterapeutas piensan que en lo más profundo de nuestra
dimensión espiritual, hay una voz que nos indica cuáles pueden ser
las respuestas con sentido a las diferentes situaciones, pero que
muchas barreras (físicas, psicológicas, educacionales, sociales,
culturales) hacen que tendamos a ignorar esa voz interna. La
logoterapia proporciona elementos que guían a los individuos hacia
las diferentes áreas del significado. Este libro se centra en la
discusión de cinco áreas en las que más probablemente se pueden
encontrar las fuentes del sentido.
La primera es el área del autodescubrimiento. Es de máxima
importancia para uno saber quién es. No quién parece ser con todas
las máscaras que ha aprendido a ponerse con
v. INDICADORES HACIA EL AUTODESCUBRIMIENTO

el fin de ser amado, aceptado y exitoso, sino quién es uno realmente


en lo más íntimo de su ser. Desde la niñez hemos atendido a otras
voces —de padres, maestros, parientes y personas admiradas y
queridas—. Lo hacemos para poder vivir, y aun para sobrevivir.
Pero también es necesario conocer quién es el yo que existe detrás
de las máscaras que nos ponemos. Aceptamos algunas y rechazamos
otras, a veces de manera inconsciente. Pero es necesario saber,
cuando se responde al sentido que nos ofrece un momento en
particular, si esa es una respuesta propia o si es, sin darse cuenta de
ello, la aprendida del padre, la madre, algún allegado, u otro perso-
naje importante.

Alternativas para enfocar el autodescubrimiento No es fácil saber


quién es usted realmente. Tiene un cuerpo, con sus fortalezas y
debilidades; tiene una psique, con sus impulsos, vaivenes e instintos;
nació con determinado carácter que tiende a ser optimista o
pesimista, extrovertido o introvertido, a guiarse por el pensamiento
o la emoción; tiene también una personalidad conformada por sus
experiencias y un espíritu que contiene su esencia, que es la que lo
capacita para sobreponerse a las limitaciones del cuerpo, la psique,
el carácter y la personalidad. Puede decidir quién es, y quién quiere
llegar a ser, dentro de sus potencialidades.
Usted es el total de todos esos componentes. El más importante
es su espíritu. Necesita escuchar la voz que emana de él y lo guía
hacia el sentido.
Cada vez que un individuo mira a su verdadero yo, da también
una mirada al sentido. El yo que de esa forma descubre, no es
meramente el que se desarrolló en el pasado, sino el que lo proyecta
hacia sus metas.
Muchas de esas miradas hacia uno mismo, son inesperadas,
pueden presentarse en una conversación, cuando escucha una
conferencia o lee un libro; en el transcurso de una

118
JOSEPH FABRY

meditación, o durante una experiencia con la naturaleza o con


el arte.
Un diálogo socrático puede ser una forma planeada de obtener
una idea del verdadero yo del individuo; un acercamiento directo o
indirecto al autodescubrimiento.

Acercamientos directos
Algunas veces el acercamiento directo produce resultados. La
pregunta: “¿Quién es usted?”, se repite una y otra vez hasta que las
respuestas, después de intentos de tipo superficial, (“Joe Bloke”, “un
abogado”, “el esposo de María”), empiezan a fluir desde un nivel
más profundo: (“una persona muy vulnerable”, “un fracaso, a pesar
de aparentar éxito”, “un escéptico permanente”). A veces se puede
retornar a las respuestas “superficiales” del principio, y explorar qué
hay detrás de ellas: “Un abogado”, ¿qué significa eso para usted?:
¿dinero?, ¿posición?, ¿justicia?, ¿ayuda a los desprotegidos?
Aquí está otra forma de acercarse al autodescubrimiento: Haga
una lista de adjetivos que describan la forma como se ve a sí mismo.
Mejor aún: haga dos, una con las cosas que más le gustan de usted y
otra con las que no le gustan. Examínelas. ¿Encuentra en ellas algo
que le cause sorpresa? ¿Cuál fue la que le costó menos trabajo
escribir? ¿La que muestra el ángulo positivo o la que presenta el
negativo? ¿Se sorprende de todas las cosas que le gustan de usted?
A mucha gente sí le asombra, debido a que nuestra sociedad nos
hace más conscientes de las cosas equivocadas que hay en nosotros,
que de las que nos favorecen. ¿Cuáles de sus características negativas
le gustaría más cambiar? A menudo los aspectos indeseables
aparecen mencionados tanto en el lado positivo como en el
negativo. Algunas veces lo negativo es el precio que se tiene que
pagar, a cambio de un sentimiento positivo al que se resiste uno a
renunciar. No le gusta a usted ser hipersensible ni vulnerable, pero
le agrada su habilidad artística; se da cuenta de que para ser artista se
requiere sensibilidad. Lamenta permitir que la gente se aproveche de
usted, pero le gusta ser una persona amigable. Sin embargo, hay

119
v. INDICADORES HACIA EL AUTODESCUBRIMIENTO

gente abusiva con los individuos amistosos. Y una cosa va con la


otra.

Acercamientos indirectos
Usualmente es más útil el acercamiento indirecto al autodes-
cubrimiento.

R ECUERDOS DE LA INFANCIA .¿Cuáles son los primeros recuerdos de su


infancia? Pueden ser penosos, felices, incomprensibles. ¿Cuáles eran
sus narraciones, cuentos, películas o programas de televisión
favoritos? ¿Cuáles las expresiones favoritas de su madre, su padre o
algunas personas importantes?
¿Por qué recuerda algunos acontecimientos triviales? ¿En qué
estribaba su importancia? ¿Lo siguen siendo? ¿Cuál es su
importancia actual? Esos recuerdos, ¿constituyen un indicio vital
que pudiera explicar lo que es usted ahora, o lo que son sus valores?
¿Tiene deseos o aspiraciones que considera haber satisfecho?
¿Qué deseos alberga ahora? Lo que alguna vez fue doloroso o
atemorizante, ¿lo sigue siendo ahora? ¿Ha resultado algo positivo de
las experiencias negativas? ¿Puede usted encontrar sentido en esas
añejas y dolorosas experiencias?
Ejemplo: La vez que le preguntaron sobre experiencias penosas
en su niñez, Erica relató que cuando tenía cuatro años, supo que su
mamá estaba esperando ansiosamente una carta de su abuelo. Un
día Erica vio al cartero, que estaba al otro lado de la calle. Corrió
para alcanzarlo y éste le entregó la esperada misiva, pero cuando
llegó a casa con la carta, su madre la castigó por haber atravesado la
calle. Cuarenta años después, Erica todavía sentía la decepción y
pena que había experimentado al sentirse castigada en lugar de
elogiada. Se volvió una mujer reservada y desconfiada. El diálogo
socrático reveló que atribuía al incidente con la carta su modo de ser
negativo. “Todas las personas son unos animales” y “esa es la
gratitud para ti”, eran sus dichos favoritos, como lo habían sido para
sus padres. La “lección” de ese incidente cayó en suelo fértil.

120
JOSEPH FABRY

Erica y su facilitador examinaron el incidente desde el punto de


vista del adulto en que se había convertido. Encontró una
explicación diferente y bastante obvia, a lo que había sucedido aquel
lejano día. Su mamá la había castigado como una expresión de amor
a ella. Haber atravesado la calle corriendo había sido peligroso, y la
madre había valorado más la seguridad de su hija que la recepción
de la esperada carta.
Un incidente de tal naturaleza puede ser causa de un cambio
hacia una dirección desafortunada. Las emociones infantiles pueden
desviar la vida de una persona hacia un camino diferente, y la
racionalidad del adulto muchas veces es incapaz de regresar la vida
al sendero feliz en el que se encontraba. El episodio con el cartero
no fue probablemente la única razón de que Erica se volviera
desconfiada, pero sí fue parcialmente responsable de las máscaras
que se puso para protegerse. Detrás vivía una mujer que clamaba
por relaciones humanas más estrechas. Y no era muy tarde, nunca
es demasiado tarde para darse uno mismo la oportunidad de resurgir
de los escombros del desaliento.
Los cuentos y leyendas favoritos pueden ser la clave de nuestro
propio yo y podrían revelar nuestros tempranos deseos. No tiene
importancia cuál cuento en particular era el predilecto. Lo que
importa es la forma como lo interpreta el individuo. La Cenicienta,
por ejemplo, ¿qué le dice esa narración? ¿Que algunas personas
sufren explotación? ¿Que aun la más humilde tiene una
oportunidad? ¿Que el trabajo duro y la virtud tienen su recompensa?
¿Que las transformaciones maravillosas son posibles? ¿Que existen
los milagros? ¿Que uno no debe creer en ellos? ¿Que quien se pasa
de la raya recibirá un castigo? ¿Que una persona resulta frustrada
cuando se da cuenta de que “el baile de la vida” no dura para
siempre? ¿Que las madrastras son crueles? ¿Que al final de cuentas
siempre pierden? ¿Que su verdadero príncipe la reconocerá a pesar
de sus máscaras y disfraces? La interpretación seleccionada dará
luces acerca del yo oculto.
Un refugiado de la Europa de Hitler llegó a Estados Unidos sin

121
v. INDICADORES HACIA EL AUTODESCUBRIMIENTO

un solo centavo. Este hombre adquirió confianza en sí mismo


gracias al recuerdo de algunas novelas que habían sido sus favoritas
en su juventud: Robinson Crusoe, de Daniel Defoe, y La Isla Misteriosa,
de Julio Verne. Aprendió de esos libros que aun si se pierde todo, la
gente puede reconstruir su vida. Aquí también, el mensaje no está
en las narraciones mismas, sino en las interpretaciones que se les
dan. A medida que el paciente y el facilitador exploran esos
recuerdos mediante el diálogo socrático, se irán orientando hacia lo
positivo, o hacia el lado positivo de una experiencia negativa.

“Si FUERA UN ANIMAL ...” Otra forma de explorar el autoconcepto


inconsciente, es identificarse con un animal o un objeto inanimado.
Si fuera un animal, ¿qué le gustaría ser? ¿Un ratón? ¿Una ardilla? ¿Un
tigre? ¿Una águila? Si fuera una flor, ¿le gustaría ser rosa?, ¿violeta?,
¿un cactus? Si fuera una masa de agua, ¿le gustaría ser océano?, ¿un
arroyo?, ¿una corriente impetuosa? Se puede dejar volar la
imaginación y divertirse identificándose con un color, un aroma, el
sabor de un helado, una tela, un edificio, una obra de arte.
Tal reconocimiento es solamente un paso hacia el auto-
descubrimiento. El diálogo socrático explorará también las razones
más profundas del porqué de esas identificaciones. Suponga que se
ve a sí mismo como un ratón. ¿Qué significa eso para usted?
¿Pequeñez? ¿Astucia? ¿Timidez? ¿Repulsión? Un búho puede
representar sabiduría o exploración nocturna y la ardilla frugalidad,
almacenamiento, viveza, actitud alerta.
Se puede también promover un juego de identificación en grupo.
Usted puede decir cómo ve a los demás (qué animal o qué flor) y
luego cómo se ve a sí mismo. El juego ofrece una oportunidad para
el autodescubrimiento, y para saber cómo aparece ante los ojos de
los demás.
Arturo era reservado. Los participantes en el grupo lo
identificaban con un topo, un ratón o un puerco espín. Pero cuando
le tocaba el turno de identificarse él mismo, decía que era un tigre
deslizándose silenciosamente a través de la selva, listo para dar el

122
JOSEPH FABRY

zarpazo.

¿QUÉ HAY EN UN NOMBRE ?Otra manera de conocerse a sí mismo, es


explorar cómo percibe sus nombres; nombre de pila, segundo
nombre, apellido paterno, el escrito, el de soltera, el cambiado.
Su nombre, ¿significa algo para los demás en cuanto a su origen?
¿Cómo se siente ante este '‘hallazgo”? Ese nombre, ¿tiene algún
significado, ya sea en su idioma o en cualquier otro? ¿Le pusieron el
de una persona conocida? ¿Se identifica con esa persona? ¿Se
identifica con su nombre? ¿En qué forma? ¿Le gustaría tener uno
diferente? ¿Ha cambiado de nombre? ¿Por qué? ¿Cuál es el
diminutivo o mote con que más le gusta ser llamado? ¿Cuál va mejor
con su personalidad? ¿Sabe en qué forma escogieron su nombre sus
padres? ¿Qué piensa de eso? ¿Cree que satisfizo las esperanzas de
sus padres? ¿Utiliza algún monograma en su papelería o
correspondencia? ¿En su cartera? ¿En sus pañuelos? ¿Por qué?
¿Cómo se siente cuando firma cartas? ¿Cheques? ¿Documentos? Si
pudiera cambiar su nombre fácilmente, ¿cuál escogería? ¿Cómo se
siente cuando alguien olvida su nombre o lo pronuncia o deletrea
mal? Estas y otras preguntas pueden ser de utilidad para conocer
más acerca de la personalidad de una persona.
Aproximaciones no verbales
Todos los acercamientos al autodescubrimiento sugeridos arriba,
han recurrido a la palabra. Otros enfoques de provecho son los no
verbales y los que se valen de las artes. La información que revelan
puede ser útil por sí misma, o hacerse más clara mediante un diálogo
socrático.

H ACIENDO MÁSCARAS . Haga una máscara de papel, déle forma y


coloréela a su gusto. O compre una y hágale los cambios que quiera.
¿Cómo se siente al ponérsela? ¿Le gustaría modificarla? ¿Quitársela?
¿Por un rato, o de manera permanente? Un hombre se hizo una
máscara de payaso y luego la despedazó diciendo furioso: “Toda mi
vida he estado jugando al payaso para lograr atención o aprobación,

123
v. INDICADORES HACIA EL AUTODESCUBRIMIENTO

y todo ese tiempo lo que he querido es que me tomen en serio”.


Pintarse la cara es una variación de la confección de máscaras.
Se puede usar una crema blanqueadora para la cara, lápiz de labios,
delineador de ojos (y cualquiera otra forma de colorearse que se le
ocurra), para que la cara quede pintada, bella, chistosa, grotesca,
espantosa, o en la forma que se quiera. Si esto se hace en grupo,
puede aprovecharse para reflejar, con la identidad que se seleccione,
la forma en que un individuo se relaciona con los demás. La cara que
se pintó, ¿le ayuda a descubrir qué quiere usted ser?

A UTORRETRATO . Tome crayones de varios colores y una hoja grande de


papel. Dibújese a sí mismo. No un autorretrato, sino un dibujo
abstracto con líneas, colores y símbolos que plasme a medida que
vayan surgiendo de su inconsciente. No piense, simplemente dibuje
lo que siente. Luego comente los resultados.
Después de haber elaborado ese tipo de autorretrato, una mujer
dijo: “Me siento confundida. Miren este revoltijo de líneas. Son muy
débiles y se pierden en la nada. ¡Y tanto café y negro! Me hubiera
gustado trazar líneas más vigorosas que significaran algo y colores
más vivos, como rojo y verde.”
El facilitador alentó a la mujer para que hiciera un segundo
dibujo, utilizando las líneas y colores que quería. ‘‘Ahora cuelgue
esos dos dibujos en la cabecera de su cama”, le dijo, “y mírelos cada
mañana antes de empezar su día de actividades. El primero
representa la autoimagen que le fue impuesta por sus experiencias
pasadas. El segundo, su pasado oculto que está pugnando por
surgir”.

Se juega entre dos personas. Un paciente con su


J UGANDO CON TRAZOS .
facilitador o con otra persona —su padre, compañero, amigo—. Se
ponen frente a frente a través de la mesa, con una hoja de papel entre
los dos. Se turnan para trazar líneas, una cada vez, de cualquier
longitud y en diferentes sentidos. Cada uno empieza en el extremo
de su lado del papel. ¿Los trazos son vigorosos y agresivos?

124
JOSEPH FABRY

¿Inciertos y tímidos? ¿Sigue o evita a la otra persona? ¿Intenta sacar


a su compañero del papel? En discusiones subsecuentes el individuo
puede aprender bastante acerca de sí mismo.

“S OY UN OBJETO EN ESTE CUARTO ”. Este ejercicio se desarrolló con la


terapia Gestalt. Se trata de seleccionar un objeto en una habitación
e identificarse, hablando como si fuera él: “soy un libro de ese
estante”, “soy el muro”, “soy ese vaso”. Luego se desarrolla el tema
que proceda. Por ejemplo, en calidad de libro, podría sentirse
atractivo, con forro de piel, colocado en el lugar apropiado entre sus
semejantes, amado, útil, inspirador, informador; o podría sentirse
descuidado, sometido a abusos, cubierto de polvo, listo para ser
desechado; como muro, podría sentirse importante, proporciona
protección, privacidad, un lugar en el que otros pueden expresar su
creatividad decorándolo; o podría sentirse como si fuera un
obstáculo, opresor, algo para mantener afuera a la gente; o un lugar
para colocar puertas y ventanas que permitan ver y alcanzar el
mundo exterior. Como un vaso, podría sentirse útil, receptivo,
abierto a cualquier posibilidad; o podría sentirse frágil, ordinario y
—dependiendo de cómo se ve a sí mismo— medio vacío o medio
lleno.

O AUTOACTUALIZACIÓN

Actualmente se habla mucho acerca de “encontrarse a uno mismo’’.


Los ejercicios anteriores y el diálogo socrático a que dieron lugar,
mostraron muchos aspectos de uno mismo. ¿Cuáles se van a
actualizar? Obviamente aquellos que son más saludables, positivos
y con sentido.
No es suficiente descubrir lo que se es realmente y luego soñar
despierto con esa imagen. Se tiene que hacer algo acerca de ese
descubrimiento. Puede usted ser capaz de cambiar por sí mismo
desde lo que es ahora hasta lo que puede llegar a ser. A veces, sin

125
v. INDICADORES HACIA EL AUTODESCUBRIMIENTO

embargo, es necesaria alguna pequeña ayuda. Una forma de ese tipo


de ayuda es el método “como si”, que desarrolló el logoterapeuta
James Crumbaugh. Esta técnica se describe en el Apéndice B. Ayuda
a acabar con un patrón indeseado de conducta, basado en una
autoimagen de bajo perfil o enfermiza. Si uno es capaz de romperlo
por sólo un momento, podrá convencerse de que no ha sido una
víctima indefensa, porque en ese momento el individuo será lo que
desea ser, lo que sabe que puede llegar a ser. Ese momento de una
saludable autoactualización puede estar en su punto de quiebra.
Digamos que usted es una persona tímida. Todo mundo lo sabe
y confía en que se porte como tal. Usted mismo espera actuar así.
Los “juegos” que ha desarrollado con su facilitador le han
demostrado que en lo más profundo tiene la capacidad de ser
desenvuelto. Haga un trato con él, en el

126
JOSEPH FABRY

sentido de que al menos en una ocasión se comportará usted


desenfadadamente, puesto que sabe que puede hacerlo, aunque
nunca había tenido el valor de intentarlo.
Por supuesto que eso no se logra mediante un gran brinco y
temiendo que ello lo exponga a un fracaso desalentador. Pero ese
primer salto tampoco deberá ser tan insignificante que no conlleve
un reto. Tiene que esforzarse un poco para alcanzar su meta. Tal vez
en el acuerdo con su facilitador deba quedar estipulado que, como
primer paso, la próxima oportunidad que esté en una reunión social
tratará de presentarse ante alguna persona que no conoce. El
segundo podría ser que usted seleccionara un tema en el que se
sienta seguro, y converse de él con esa persona. El enfoque “como
si”, lo ayudará a convencerse de que tiene la capacidad para actua-
lizarse usted mismo en ese yo que ha descubierto que tiene sentido.
Si teme intentar el método “como si”, necesita hacer un ensayo
con su facilitador; ante la seguridad y presencia de esta persona
confiable, será más fácil desempeñarse como desea hacerlo, que si
lo intentara con un extraño. Y un poquito de buen humor puede
ayudar, ello le permite advertir lo ridículo que es comportarse como
ratón. Consecuentemente, durante el ensayo, exagere sus temores y
heroísmo planeados. Después de que haya aprendido a reírse de sí
mismo, se sentirá mejor y confiado para salir y enfrentar al mundo.
La autoactualización hacia una conducta con sentido, puede
lograrse también mediante un método de “teneduría de libros”.
Suponga que tiene fama de ser arrogante. A lo mejor utiliza la
arrogancia como máscara para ocultar una pobre autoimagen, o para
esconder una tendencia a ser dominante. Usted decide que quiere
cambiar esa fachada —que no es usted en realidad—. Conviene con
su facilitador en que cada noche, antes de ir a la cama, escribirá dos
listas de incidentes que le acontecieron durante el día. El encabezado
de la primera será: “Hoy me porté arrogante cuando yo...”; el de la
segunda: “Hoy no fui arrogante cuando yo...” Después de algún
tiempo de hacer esto, descubrirá algún patrón de conducta que
puede cambiar.

127
v. INDICADORES HACIA EL AUTODESCUBRIMIENTO

O EL PAPEL DEL DIÁLOGO SOCRÁTICO

El diálogo socrático juega un importante papel en el proceso de


autodescubrimiento. El facilitador puede utilizar alguno de estos
ejercicios y juegos para penetrar en la imagen que tiene el paciente
de su yo sepultado. Estas imágenes, pueden ayudar al facilitador a
encontrar las preguntas iniciales que servirán para guiar a la persona
desde las cuestiones superficiales, hasta las relacionadas con niveles
más profundos.
Cuando el paciente sufre de inseguridad en sí mismo, ansiedad
y desaliento, el diálogo puede iniciarse así: “Platíque- me de alguna
vez que se haya sentido inseguro de sí mismo y que pudo superar
ese sentimiento”.
Si con ello no obtiene respuesta, puede intentar: “¿Qué me dice
de alguna vez que se haya sentido inseguro de sí mismo y se sintió
mal por ello?” Es probable que esto provoque una respuesta como:
“Siempre me siento mal por ello”. Entonces el facilitador puede
entrar en detalles: “Déme un ejemplo”.
“Solicité un trabajo de enfermera, un empleo muy atractivo.
Había tres finalistas. Yo causé una pésima impresión. Conozco a la
mujer que obtuvo el trabajo; está menos calificada que yo, pero su
presentación era impecable.”
El facilitador capta aspectos positivos: “Fue finalista para un
trabajo muy atractivo. Superó a muchas otras personas. Dijo que
estaba mejor calificada que la que ganó. ¿No significa eso que usted
tiene más confianza en sí misma de lo que reconoce? ¿No será más
bien que pretende aparentar ser mejor de lo que realmente es? ¿Que
en realidad usted mintió? ¿Sería autodesconfianza u honestidad lo
que le impidió salir adelante? ¿Ha habido otros incidentes en su vida
en los que la honestidad la haya conducido no a la derrota sino a la
victoria?”
A medida que el diálogo avanza, el paciente deberá ir en-
contrando una respuesta a la pregunta inicial: “Hubo alguna vez en
la que usted haya sentido autodesconfianza y se sobrepuso a ella?.”

128
JOSEPK FABRY

Entonces será orientado hacia una dirección positiva y podrá


trabajar para lograr una autoimagen positiva.
Las formas de dar inicio a los diálogos socráticos son tan
diversas, como los pacientes y sus problemas. Algunas alternativas
de apertura de diálogo que pueden conducir al auto-descubrimiento
podrían ser:
• Platíqueme sobre qué disfruta o hace bien.
• Hábleme acerca de algo bueno y nuevo en su vida.
• Dígame de las cosas difíciles que esté aprendiendo.
• Coménteme lo que haya descubierto recientemente sobre sí
mismo.
• Coménteme algo sobre lo que la gente decía que usted no
podría hacer pero sí hizo.
• Dígame en lo que le está yendo mejor.
• Platíqueme sobre alguna vez en la que haya mostrado que no
es ningún inútil.
• Cuénteme de la ocasión en que alguien esperaba lo mejor de
usted.
• Hábleme de ese sentimiento sobre el que usted ha tenido
momentos difíciles para poder aceptar.
• Coménteme alguna experiencia que le haya hecho ver las
cosas de manera diferente.
• Dígame la vez en que haya sentido la vida plenamente.
• Platíqueme de cuando sintió confianza en sí mismo.
• Hábleme del tiempo en que sintió que era difícil pedir ayuda,
pero la solicitó a pesar de ello.
• Cuénteme de la ocasión en que necesitó ayuda pero no la
obtuvo.
• Mencióneme alguna forma en que haya cambiado para ser un
mejor amigo.
• ¿Cuál es su máscara favorita?
• ¿Qué está escondiendo?
Cualquiera de estas preguntas, de los ejercicios de este capítulo,
o alguna combinación de ellos, puede orientar a una experiencia

129
v. INDICADORES HACIA EL AUTODESCUBRIMIENTO

“Ajá”, para un mejor autoconocimiento que abrirá la senda hacia un


nuevo sentido.

130
VI

INDICADORES PARA LA BÚSQUEDA


DE ALTERNATIVAS

a posibilidad de elegir entre diversas alternativas,


constituye la segunda área en la que se puede encontrar
el sentido. Siempre está uno escogiendo entre varias,
aunque esto no sea de manera consciente. Una situación en la que
no se vislumbran alternativas, en donde se siente uno atrapado,
parecerá carente de significado. Pero en cuanto se descubre que sí
hay alternativas, deja uno de sentirse víctima indefensa de las
circunstancias y está en capacidad de hallar el sentido.
Como se mencionó, es necesario distinguir entre situaciones
que uno puede cambiar y aquellas que no y que deben ser
aceptadas. Como una regla práctica, si a usted no le gusta una
situación que puede modificarse, “el sentido del momento” es
cambiarla. Aun en una situación que no puede ser cambiada, puede
usted tomar su actitud hacia ella. Aldous Huxley pregonaba que “la
facultad de escoger es siempre nuestra”. Esto es cierto también en
cuanto a la elección de nuestra actitud.
No es siempre fácil distinguir entre lo que puede y no puede
cambiarse. La naturaleza fatal de una situación que deriva de la
muerte o de una enfermedad incurable, del divorcio o de la
jubilación, es obvia. ¿Puede modificarse una situación de tipo
familiar o de trabajo, o tiene uno que aceptarla? A veces un diálogo
socrático ayuda a encontrar respuesta a circunstancias como ésas.

131
vi. INDICADORES PARA LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS

El logoterapeuta japonés, doctor Hiroshi Takashima, distingue


enfermedades y situaciones que pueden resolverse de aquellas con
las que se tiene que aprender a convivir. Una postura manejable es
como una serpiente venenosa que está encerrada junto con usted en
una jaula. El sentido se encuentra en el acto de matar a la serpiente.
Una situación de la que no se puede uno librar, es como estar
encerrado con un buey sano y robusto. El sentido se encuentra en
que hay que aprender a convivir con él.

O SITUACIONES MODIFICABLES

Actualmente, en nuestra opulenta y permisiva sociedad existen más


alternativas de las que estaban al alcance de cualquier generación
anterior. Puede uno escoger su especialidad en la Universidad, su
carrera, su pareja, su estilo de vida. Simultáneamente, el sentido
cambia durante el transcurso de la vida. Lo que parecía tener sentido
a los 18 años, puede no tenerlo a los 40 ó 45. Persistir en una
situación a la que ya no se le encuentra sentido, puede determinar
frustración, neurosis, depresión, alguna enfermedad psicosomática,
una adicción o tendencias suicidas y en muchas de esas situaciones
continuará habiendo oportunidades de cambio.
El primer paso hacia la salud mental, es estar consciente de que
se tienen alternativas. El segundo es determinar cuál es la que tiene
más sentido para el individuo en esa etapa específica de su vida.

La lista básica
La manera más directa de adquirir conciencia de que hay alternativas
para una persona, es que confeccione una lista de sus opciones; a
partir de ella puede seleccionar cuál es la que tiene más sentido para
ella.
El individuo empieza por describir, en una o dos frases, dónde
se siente “entrampado”. Luego formula una lista con las posibles
soluciones a su problema. Incluirá también aquellas opciones que a
JOSEPH FABRY

primera vista parezcan poco prácticas, y aun las que juzgue ridiculas.
Posteriormente, enlistará las consecuencias positivas y negativas de
cada alternativa, así como sus ventajas y desventajas. La lista le
demostrará que no está atrapado y el humor por lo ridículo de
algunas opciones planteadas puede tener valor terapéutico.

O Mis POSIBILIDADES
Estoy entrampado por: _______________

Mis alternativas son:


1. ____________
2. ________________
3. _____________
4. _____________
5. _____________
6. _____________
7. _______________
Consecuencias:
Alternativas Ventajas Desventajas
1. ________________ ________ - ' ____________ __
2. ______________________

5.
6.
7.

133
vi. INDICADORES PARA LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS

Enseguida examina la lista y selecciona la alternativa que parece


tener más sentido para él. Puede ayudarse del diálogo socrático para
hacer su elección. Durante ese diálogo, considerará las otras cuatro
áreas que se mencionan adelante, en las que posiblemente
encontrará sentido.
Autodescubrimiento. ¿La selección representa el verdadero yo del
individuo, o es una respuesta basada —de manera inconsciente tal
vez— en alguna exigencia externa (la madre, parientes, la sociedad)?
No se rechazan automáticamente esas exigencias externas, sino que
se examina cada una para decidir si se está de acuerdo con ellas.
Unicidad. Pensar si la selección hecha colocará a la persona en
una situación en la que no sería fácilmente reemplazable.
Responsabilidad. Considerar el impacto de la selección en otras
personas.
Autotrascendencia. Tener presente que la selección será pro-
bablemente más significativa si trasciende los intereses personales
del individuo.

EJEMPLO: Max era un ingeniero de 35 años, casado, con dos hijos, de


8 y 10 años. Tenía un buen sueldo, oportunidades de progresar y
beneficios adicionales que incluían seguro médico y plan de
pensiones. Pero odiaba su trabajo —la compañía donde trabajaba
era parte de la industria de guerra y contaminaba el ambiente—. Su
esposa compartía su preocupación acerca de esos dos aspectos del
trabajo. Ultimamente dudaba acerca de la selección de su carrera.
Lamentaba no haberse dedicado más bien a la docencia, de manera
que hubiera tenido una influencia inmediata en el desarrollo de los
niños. Se volvió irritable y deprimido. Sufría de insomnio y empezó
a tomar. Todo ello estaba afectando su matrimonio. Después de
consultar con un logoterapeuta, decidió elaborar su lista:
MIS POSIBILIDADES Mi

trampa es: Mi trabajo actual


Mis alternativas son:

134
JOSEPH FABRY

1. Conservar mi empleo.
2. Buscar otro trabajo.
3. Convertirme en profesor de infantes.
4. Que mi esposa trabaje para sostener a la familia.
3. Conseguir un préstamo.
6. Encontrar un trabajo en la enseñanza a ingenieros.
7. Conseguir un empleo de tiempo parcial mientras estudio.
8. Igual que la siete, pero mi esposa trabajará también
tiempo parcial.

Consecuencias:
Alternativa Ventajas Desventajas
1. Buen sueldo Conflicto de valores
2. Trabajo más satisfactorio Reducción de sueldo
3. Trabajo satisfactorio Sin sueldo mientras estudio
4. Gastos caseros cubiertos Penurias en la familia
5. Mi esposa cuidaría a los niños Obligaciones financieras
6. También sería enseñanza No lo que realmente quiero
7. Me lleva a lo que quiero Mientras, menos ingresos
8. Me lleva a lo que quiero Algunas penurias en la familia

Max examinó la lista y se decidió por la alternativa cinco. Sin


embargo, después de discutir las cosas en familia, se decidieron por
la alternativa ocho. El, su esposa e hijos, hicieron otra lista en la que
se distribuían las tareas de la casa. Los resultados de estas acciones
no sólo fueron benéficas para él —que ahora tenía una meta con
sentido—, sino también para su esposa que se había estado
aburriendo en su papel de ama de casa y para los niños, que ahora
tenían actividades de significación en el seno de la familia.
La búsqueda de sentido no termina con la lista. Una vez que se
ha hecho la elección, debe darse los pasos necesarios para
convertirla en realidad. Se tienen que hacer todavía otras. Max listó
posibles trabajos de medio tiempo, y su esposa e hijos hicieron listas
de actividades seleccionadas por ellos mismos. Revisó las
universidades en las que podría estudiar lo que necesitaba para
convertirse en profesor. Empezó a dormir mejor y dejó de tomar.

135
vi. INDICADORES PARA LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS

u
Es que simplemente no tengo tiempo de deprimirme”, decía.

Refraseo
Max deseaba y era capaz de introducir un cambio. Sencillamente no
sabía por dónde empezar. Algunas personas piensan que no tienen
la fortaleza necesaria para salir de su entrampa- miento. Están
convencidas de que “no pueden lograrlo”. Si usted es de éstas, el
diálogo socrático puede llevarlo a recordar experiencias pasadas en
que usted “lo logró”, cuando cambió una situación indeseable. Una
fantasía no guiada puede conducirlo a un futuro en el que se ve a sí
mismo en una situación deseada, que lo motivará a tratar de cambiar
su situación actual. Entonces puede cambiar la expresión de su
actitud, de un énfasis negativo a uno positivo, como puede
apreciarse en la siguiente secuencia:
• “No puedo conseguir un trabajo nuevo”
• “No quiero encontrar un trabajo nuevo”
• “Me gustaría encontrar un trabajo nuevo”
• “Puedo encontrar un trabajo nuevo”
• “Voy a encontrar un nuevo trabajo”
En este punto, es hora de dar el primer paso para pasar de la
intención a las acciones. Hay que empezar por formular una lista de
los primeros pasos:
• Buscar ofertas de trabajo en los periódicos.
• Publicar sus propios anuncios.
• Recurrir a una agencia de colocaciones.

IOO
JOSEPH FABRY

• Preguntar a amigos y conocidos si saben de algún empleo


apropiado.
• Presentar solicitudes de empleo en compañías con buenas
perspectivas.
• Enviar solicitudes resumidas a los posibles empleadores.
Llegó el momento de contestar a los anuncios, escribir cartas,
enviar resúmenes y acudir a entrevistas. Si usted es aprensivo, o
siente que le falta seguridad en sí mismo, puede utilizar el método
“como si” (Apéndice B). Esta es brevemente la forma como
funciona dicho método: durante la usualmente corta duración de
una entrevista, actúe como si estuviera tan seguro de sí mismo como
le gustaría —y muy dentro de usted, lo estará—. La primera
impresión que logre se convertirá en una sensación estimulante para
lo que sigue. Cuando se muestra seguridad en uno mismo, el
entrevistador reacciona a su autoseguridad y esa respuesta reafirma
tal característica en el entrevistado.

Ensayo de su selección
Aun después de haber hecho su selección, listado los pasos que va a
seguir y aprendido el método “como si”, puede no sentirse
preparado para salir al mundo a intentarlo. Si es así, resulta de
utilidad realizar un ensayo cuidadoso en forma de logodrama (ver el
capítulo doce). En un logodrama el facilitador hace el papel del tan
temido “ogro”. Por ejemplo, personifica al entrevistador de empleos
que tiene todas las características que usted tanto teme —una
persona agresiva que no infunde confianza, negativa y fría, alguien
que procura descalificar a todo candidato a ocupar el puesto—. Si
durante el ensayo usted reacciona de manera equivocada, puede mo-
dificar su conducta hasta encontrar el procedimiento con el que se
sienta más cómodo. Después de este ensayo con el facilitador, ya
puede aplicar su recién descubierta confianza en entrevistas para
conseguir un empleo.
Selecciones responsables
Cuando usted selecciona algo en una situación que puede cambiar,
vi. INDICADORES PARA LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS

lo más probable es que haga uso de esa libertad para que lo elegido
se adapte a su mejor conveniencia. Y eso, por supuesto está bien.
Pero una elección con sentido, debe tomar en cuenta también a
otros que pueden resultar afectados por ella. Si usted no piensa en
los demás, puede originar conflictos y sentimientos de culpabilidad.
Una selección con sentido es libre y responsable. (Este aspecto de
selección de alternativas se discute más ampliamente en el capítulo
ocho).
Elisabeth Lukas ha desarrollado una forma fácil de aplicar,
cuando se trata de una situación en la que es importante tomar en
cuenta los sentimientos de otras personas.

Situación del problema'. _________________________________

Consecuencias
Personas involucradas Positivas Negativas

EJEMPLO: Una mujer de 35 años, con dos niños, fue a ver a la doctora
Lukas con un problema bastante común en estos días. Su esposo es
un buen hombre, pero su matrimonio está muy deteriorado. Ella se
encontró con un individuo apasionante que le prometió la vida que
siempre había querido disfrutar. Después de que habló ampliamente
sobre su situación y sus valores, la doctora Lukas le hizo elaborar la
lista de personas y consecuencias para ellas, utilizando la forma que
se presentó antes:
Situación del problema: Si me divorcio y me caso con mi nuevo amigo,
138
JOSEPH FABRY

¿cuáles serían las consecuencias?


Consecuencias
Personas involucradas Positivas Negativas
Yo ______________ _________________
Mi esposo ______________ _________________
Tommy (hijo de 10 años) __________________ _________________
Sue (hija de 8 años) ______________ _________________
Rod (mi amigo) ______________ _________________
Mis padres ______________ _________________

Después de que la mujer escribió las consecuencias positivas y


negativas para ella y las demás personas involucradas con respecto a
cada posible acción, le resultó más fácil tomar una decisión.
El diálogo socrático es crucial para ayudar al individuo que está
seleccionando alguna alternativa, en una situación en la que existen
varias soluciones. El diálogo auxilia al paciente a explorar sus más
profundos deseos. Aquí hay algunas sugerencias para iniciar y
facilitar la búsqueda de la solución adecuada:
• ¿Cuáles son algunos de los sueños que más disfruta usted?
• ¿Qué lo hace sentir bien acerca de usted mismo?
• Platíqueme acerca de una decisión difícil que haya tomado
alguna vez.
• ¿Cómo tomó esa decisión?
• Hábleme de alguna decisión que tomó y de la que luego se
arrepintió.
• ¿Qué hizo usted con respecto a ello?
• ¿Ha tenido que invalidar alguna vez una decisión tomada?
• ¿Qué hizo usted para invalidarla?
• Cuénteme acerca de alguna decisión que tomó y que fue
impugnada, pero se sostuvo en ella.
• Coménteme de alguna vez en la que inadvertidamente hizo
una selección, y al final se dio cuenta de que la había tomado?
• ¿En qué le gustaría lograr éxito?

139
vi. INDICADORES PARA LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS

• ¿Qué le gustaría haber tratado de hacer?


• ¿Qué le gustaría hacer alguna vez, pero hasta ahora no ha
intentado?
• Platíqueme de alguna vez en la que ignoró alguna cosa que
debería haber hecho de inmediato.
• ¿Hubo ocasión en la que usted hubiera querido decir algo,
pero no lo hizo?
• Dígame de alguna vez en la que le resultaba difícil decir “no”,
pero lo hizo.
• Hábleme de alguna máscara que usted escogió, pero que no le
gustó.
• ¿Qué es lo que espera que su profesión haga por usted?
• Cuénteme de cuando una parte de usted quería hacer algo y la
otra, alguna cosa diferente.

O SITUACIONES NO MODIFICABLES
Algunas situaciones deben ser aceptadas. En estos casos, la elección
disponible no es cambiar una~situación sin sentido y a veces
dolorosa. Más bien lo que necesita encontrar es una actitud
significativa hacia una circunstancia que es en sí misma dolorosa y
sin sentido, como una racha de mala suerte.
El sentido detrás de un sufrimiento inevitable no es evidente de
inmediato. Es necesario pasar antes por un período de sufrimiento
y aceptación. Sólo entonces se está en posibilidad de hacerse uno
mismo preguntas como éstas:

140
JOSEPH FAJBRY

• ¿Qué he aprendido de esto?


• ¿Esto me ha traído tareas y retos nuevos?
• ¿Me ha convertido en un individuo más fuerte y perceptivo?
• ¿Puede servirme esta experiencia para ayudar a otros en
situaciones similares?
• La forma como sobrellevé mi situación, ¿puede servir de
ejemplo para otros?
• Esta experiencia, ¿me hace apreciar cosas que yo daba
siempre por concedidas?
• ¿Qué alternativas tengo todavía?

Areas de predestinación y libertad En cualquier situación


inmutable hay una área de predestinación que se tiene que aceptar.
Pero también hay una de libertad, en la que se cuenta todavía con
alternativas. En la de predestinación, usted tiene que encontrar
sentido mediante el cambio de actitudes, como se discutió en el
capítulo cuatro. Aquí la opción no es aceptar o rechazar la situación
penosa, sino si debe uno ser destrozado por la cruel realidad o
encontrar alivio en alguno de los aspectos positivos de esas
circunstancias.

EJEMPLOS: Una mujer que padecía un enfisema doloroso e incurable,


contaba acerca de cómo su enfermedad limitaba su participación en
los asuntos de la familia, así como el disfrute de sus hijos. El
facilitador le dijo: “Si el destino le hubiera dado a escoger entre estar
enferma y tener unos hijos sanos, o ser saludable y sus hijos fueran
los que sufrieran de enfisema, ¿qué habría elegido?”
Se le preguntó a un hombre que habla perdido a su esposa
después de treinta años de matrimonio: “Si hubiera podido escoger
entre perder a su esposa después de treinta años, o que nunca la
hubiera conocido y contraído matrimonio con ella, ¿cuál hubiera
sido su elección? Estas son preguntas hipo- téricas, pero descubren
el sentido que permanece oculto por el dolor de la situación. En los
casos de sufrimiento inevitable, el facilitador no puede curar al

141
vi. INDICADORES PARA LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS

paciente, pero lo puede reconfortar.


Aun en situaciones inmodificables, existen áreas de verdadera
libertad en donde se pueden seleccionar y actualizar alternativas.
Nuevamente, los ejemplos son útiles.
EJEMPLOS: Una mujer murió de cáncer y dejó a su esposo y dos hijas
adolescentes de 14 y 16 años. Su fallecimiento fue un golpe
irreversible del destino. La situación resultante presentaba
problemas sobre los que había que buscar alternativas de solución.
Las ocupaciones del viudo le dejaban poco tiempo para atender la
casa. Las hijas tenían que ir a la escuela, de compras, cocinar y lavar
los platos. Se sentían como si fueran a estar atrapadas durante
muchos años. El padre y ellas se pusieron a trabajar sobre la forma
de solucionar el problema, y elaboraron la siguiente lista:
Consecuencias
Alternativas Positivas Negativas
Demasiado
1. Contratar cocinera Menos trabajo para nosotros caro
2. Comer en restaurantes Menos trabajo para nosotros Demasiado
El trabajo se distribuiría caro
3. Padre e hijas harían Cada uno
varias actividades trabajaría solo
4. Los tres irían de Seis días “libres” Mucho trabajo
compras, cocinarían un día
para
siete días-y-congelarían los alimentos
5. Dejar de comer No habría trabajo Se morirían de
hambre
6. Hacerse invitar por Poco trabajo Perderían a sus
sus amigos amigos

La labor de listado continuó y se divertían pensando en


alternativas posibles e imposibles. Finalmente seleccionaron la
número cuatro. Cada sábado preparaban entre los tres un menú para
la semana siguiente, iban juntos de compras y cocinaban y
congelaban seis de las raciones diarias, todo en una tarde. Cuando
hicieron la lista, incluyendo aun las alternativas más ridiculas, se
liberaron del sentimiento de estar atrapados. Después de que habían
hecho su selección, la hija mayor comentó: “No tenemos que

142
JOSEPH FABRY

mantener este sistema para siempre. Lo podemos cambiar siempre


que queramos”.
La corte negó a una mujer divorciada, Melanie, la custodia de sus
hijos. Para un futuro previsible, esa decisión era irreversible. El
facilitador exploró junto con la mujer, sus áreas de libertad para
elegir y durante la plática detectó una logopista: la mujer amaba a sus
hijos, pero su alcoholismo la hacía una madre poco confiable, y un
primer trago se convertía en muchos. ¿En dónde estaba el área de
predestinación para ella, y dónde la de libre decisión? No podía
cambiar la química de su cuerpo, pero sí podía escoger no tomar ese
fatal primer trago. ¿Estaba preparada para no volver a acercarse al
alcohol y llevar a cabo ese gran cambio en su vida para incrementar
las probabilidades de recuperar a sus hijos?
La separación deprimió tanto a esa mujer, que buscó consuelo
en la botella. Pero el amor que manifestaba por ellos dio pie para
que el facilitador le hiciera algunas sugestiones. Este describía a
Melanie escenarios en los que podría utilizar su amor, no sólo para
estar en contacto con los niños, sino también para probar ante la
Corte que era capaz de cuidarlos.
El facilitador discutió esquemas en los que Melanie podría
ayudar: en una guardería, en un hospital infantil, emana escuela de
danza o un campo deportivo, como cuidadora de niños o asistente
de profesor, ya sea a sueldo o como voluntaria. Melanie escuchó la
descripción que el facilitador hizo de un día en una guardería, donde
ella cuidaría de los niños, jugaría con ellos, les prepararía sus
alimentos y supervisaría la siesta de los pequeños de preescolar
(aproximadamente de la edad de sus hijos). Se entusiasmó con esas
perspectivas y se sintió alentada para hacer lo necesario, a fin de
encontrar un empleo de esa naturaleza. Desde entonces, ella ha
podido mantenerse alejada del alcohol y está esperanzada en un nue-
vo fallo con relación a la custodia de sus hijos. Este es uno de los
afortunados casos en que un golpe de mala suerte resulta reversible.

O EL PASADO IRREVERSIBLE

143
vi. INDICADORES PARA LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS

Una área en la que la selección de alternativas es importante, es el


propio pasado. Sus hechos son inmutables. No se puede retroceder
en el tiempo y rehacer a sus padres, sus primeros aprendizajes, los
errores cometidos. Lo que puede cambiar es la actitud. El individuo
puede considerar hechos de su pasado como piedras de molino
atadas a su cuello, o como un salvavidas de experiencia que lo
mantiene a flote, y aun como un desafío para aprender a hacer las
cosas mejor.

EJEMPLOS: Esta es una historia verdadera acerca de dos mujeres, una


solitaria y desgraciada; la otra, siempre alegre y rodeada de amigos.
Las dos tenían pasados similares. Ana explicaba: “Mi madre nunca
me quiso. No tuve un modelo de conducta. No sé cómo amar”.
María decía: “Mi madre nunca me amó. Sé lo amargo que es eso y
hago esfuerzos especiales para no transmitir el sentimiento de no ser
amado.”
La misma temprana experiencia, pero con diferentes resultados.
Crecer sin ser amada, condujo a Ana a ser introvertida y solitaria, a
María, a acercarse a los demás y hacer amistades. Cuando fueron
presentadas, Ana se hizo consciente de que un pasado falto de amor
maternal podría ser un desafío en lugar de una excusa. Un diálogo
socrático la ayudó a darse cuenta de aquello que había estado
profundamente sepultado en su inconsciente, las razones del
comportamiento de su ma

144
JoSEPH FABRY

dre. Esto fue una oportunidad para usar un logodrama (ver


capítulo doce). Ana pidió una silla vacía en la que visualizaba a su
madre (muerta hacía poco tiempo): “¿Por qué no me amabas? ¿Por
qué no pasabas más tiempo conmigo como lo hacían las madres de
mis compañeros de escuela con ellos?”
Luego Ana cambió de silla, ocupó la de su madre e hizo el papel
de ella. Se oyó decir a sí misma: “Tu padre murió en la guerra tres
meses antes de que tú nacieras. Entonces yo personalmente me hice
cargo de cinco hijos. Durante el día trabajaba en una fábrica, y por
la noche lavaba ropa ajena, para completar el gasto. Yo hubiera
querido pasar más tiempo contigo, pero sencillamente ya no tenía
fuerzas para ello”.
Ana empezó a llorar. “Sí, mi madre siempre estaba cansada”,
dijo, “pero era porque nos amaba, y por eso trabajaba duramente.
Murió joven. Yo era muy pequeña para comprender”. Tuvo lugar
un cambio fundamental en el comportamiento de sus relaciones con
los demás. Los hechos de su pasado no hablan cambiado, pero su
actitud hacia ellos se había modificado. Cuando visité mi nativa
Viena después de 27 años, me sorprendí por la fluidez con la que un
antiguo compañero de secundaria, Hermann, hablaba el inglés, me
admiró más todavía que hablara francés, italiano, español y ruso y
de que estuviera estudiando árabe. El era abogado y no tenía una
necesidad especial de hablar varios idiomas. Hermann me recordó
que nuestro maestro de francés le había dicho repetidamente que no
tenía talento para aprender idiomas. Experiencias de esa naturaleza
son, para mucha gente, un obstáculo para su desarrollo, como
resultado de un error que cometió alguien en el pasado y que
obviamente ya no puede rectificarse. Hermann, aunque no conocía
el término, había utilizado su “desafiante poder del espíritu”.
Durante 27 años había trabajado para demostrar que nuestro
profesor de francés estaba equivocado y que si tenía talento para los
idiomas. Similarmente, mucha gente se pasa la vida queriendo
probar a sus padres —vivos o muertos— que su juicio negativo
sobre ellos era erróneo y bastantes de esas personas alcanzan el éxito

145
vi. INDICADORES PARA LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS

precisamente en aquellas áreas en las que sus padres habían predicho


que fracasarían.

Construyendo el mosaico de su vida Para ver con claridad


qué partes de la vida son inmutables y en cuáles se tienen
oportunidades, dibuje el mosaico de su existencia. No un mapa de
lo pasado, sino un mosaico de su vida como usted la visualiza en
este momento. Esquematícela con símbolos y figuras que
representen situaciones y personas. Con crayones o plumones de
diferentes colores, dibuje las piezas del mosaico; sus primeros
recuerdos, sus días de escuela, los hechos que le han impactado.
¿Cuántas piezas dibujaría en colores oscuros? ¿Cuántas en
colores brillantes? Las oscuras, ¿están amontonadas como nubes de
tormenta? ¿Tienen líneas plateadas? Ponga un nombre a cada pieza
del mosaico, o un recuerdo. ¿Descubre algún patrón que condiciona
su vida?
¿Puso colores obscuros a algunos hechos porque siempre los ha
considerado negativos? ¿Siguen siéndolo en la actualidad? ¿Quiere
usted modificarles el color? No puede cambiar la ubicación de tales
hechos en su vida, pero sí el color. Pudiera advertir que existen
espacios vacíos en su mosaico, que todavía no puede llenar. Esas
son las áreas de su libre elección. No puede rehacer todo el dibujo,
pero es bueno ver qué puede hacer todavía.

La carga de su pasado
Tome una bolsa de papel y llénela con papeles en los que haya
escrito frases breves representando eventos en su pasado, como:
• Episodios dolorosos de su niñez.
0
Momentos felices.
• Primeros recuerdos.
• Experiencias actuales que le recuerdan algo del pasado.
• Algo de lo que está orgulloso.
• Algo que nunca ha contado a nadie más.
• Una gran decepción.
JOSEPH FABRY

• Un dolor, temor, deseo, placer.


® Momentos de cambio.
Se puede agregar cualquier otra cosa que parezca importante.
Puede dramatizar el ejercicio envolviendo con los papeles piedras
representativas del suceso: grandes, lisas, ásperas, preciosas,
comunes.
Luego tome uno por uno (papel con todo y piedra) y diga algo
(o piense) acerca del evento y sus sentimientos presentes en relación
con el mismo. ¿Ha cambiado su evaluación del episodio? ¿Ha
resultado algo bueno de un hecho negativo? ¿La significación del
evento se ha diluido? ¿Los sentimientos agradables acerca del evento
se han intensificado? ¿Una mala experiencia ha perdido lo
atemorizante? ¿Vale la pena seguir ocultando algo que siempre ha
mantenido en secreto?
Se dará cuenta de que en el pasado usted ha modificado sus
actitudes, que se ha visto atrapado por algunas de su propia creación,
y que sigue teniendo amplias áreas de libertad para cambiar sus
actitudes hacia hechos del pasado.
Si se va a lograr significado a partir de una modificación de
actitud, puede estarse necesitando dar continuidad al cambio con la
acción. Quizá no pueda olvidar, pero sí perdonar. Haga amistad con
un viejo enemigo. Rompa una vieja costumbre. Empiece algo que
nunca pensó que podría hacer. La elección de alternativas —en
acciones y actitudes— implica a menudo un riesgo.
Es útil de vez en cuando, examinar el pasado y ver en dónde
están ahora las alternativas que seleccionó. Como Shakespeare hizo
decir a Hamlet: “El pasado es el prólogo”.

147
VII

149
vii. INDICADORES HACIA LA UNICIDAD

INDICADORES HACIA LA UNICIDAD

Q EL SENTIDO A TRAVÉS DE LA UNICIDAD

a unicidad es la tercera área en la que se puede encontrar


el sentido. La búsqueda del sentido a través de la
unicidad, es diferente de aquella que conduce a las
experiencias “Ajá”, del autodescubrimiento. La unicidad propia se
hace evidente no tanto por lo que es uno, sino por lo importante
que es en nuestras relaciones con otras personas o circunstancias.
Una circunstancia, tal como un empleo en el que una persona
se siente fácilmente reemplazable por otra —o aún por una
máquina—, no parece tener significado para ella. Se encuentra el
sentido en situaciones en las que el individuo se siente único. Por
supuesto, nadie es completamente irrem- plazable, pero hay
muchas circunstancias en las que hay una clara diferencia entre que
exista usted o no.

Creatividad
Una área en la que se muestra la unicidad de una persona, es en su
creatividad. Solamente ella crea un poema, una pintura, una
canción, un cartel, en la forma en que lo hace. Sus creaciones
pueden no ser obras de arte ni ganar premios, pero son suyas
solamente. Un profesor de Zoología, expresaba su conciencia de
unicidad cuando sus colegas le preguntaban por qué
“desperdiciaba” su tiempo recolectando astillas de
madera y guijarros con los que elaboraba animalitos, en lugar de
ocuparse en hacer una investigación
VII formal en zoología y publicar
sus hallazgos. Su respuesta era: “Cualquier proyecto de
investigación que yo haga, puede ser realizado por muchos otros
zoólogos. Pero sé que si yo no construyo algo con estas pequeñas
piezas de madera, nadie más podría utilizarlas en la forma que lo
hago”.
Cada vez más gente trata de sobreponerse a la frustración y
vacuidad escribiendo, pintando, trabajando el barro y realizando
algunos pasatiempos de tipo artístico. Se dirigen instintivamente al
arte, como una autocuración de las neurosis presentes en ésta
nuestra sociedad opulenta que busca de diversión y poder.
La unicidad creativa no tiene que expresarse necesariamente a
través del arte. Algunas ocupaciones ofrecen oportunidades obvias
para expresar creatividad. Y ello aplica tanto a profesores,
científicos, ministros y médicos, como a gente que trabaja en
posiciones auxiliares. Todos ellos pueden ser (aunque no
necesariamente) creativos. Quien desempeña su trabajo de una
manera creativa, probablemente se llegue a sentir único y su
empleo será satisfactorio. Por otro lado, al que trabaja solamente
por el sueldo o prestigio que logra, su unicidad se diluirá y lo más
probable es que no se sentirá satisfecho. El dinero y el prestigio
son motivaciones poderosas, pero si se convierten en las metas del
individuo, más que medios para alcanzar metas con sentido,
pueden determinar sentimientos de fracaso.
Will, un anciano de 80 años que había amasado una fortuna en
sus negocios, expresaba dudas de que su vida hubiera tenido algún
sentido. Siempre había menospreciado a los artistas, y ahora su
único hijo era poeta, no de mucho éxito, pero obviamente feliz.
Entonces un amigo le hizo notar que él había sido creativo en su
propio campo —había formado sus empresas utilizando su
imaginación, y así había propor-

151
JOSEPH FABRY

donado trabajo a cientos de personas y fabricado productos


que eran necesarios—. Conforme escuchaba a su amigo, su vida
fue retroactivamente alimentada con un sentido del cual él no
había tenido conciencia hasta entonces.
El sentido a través de la unicidad puede encontrarse en
cualquier empleo. El que vende bienes raíces, puede hallar sentido
cuando hace esfuerzos especiales para vender a sus clientes las
casas que mejor se adaptan a sus necesidades. Lo mismo se puede
decir de cualquier trabajo de ventas, desde seguros hasta zapatos.
Para quienes son plomeros o mecánicos, la unicidad puede estar
en sus esfuerzos creativos para ser el mejor en su especialidad. Si
usted tiene un trabajo monótono de oficina, puede encontrar su
unicidad en las relaciones con sus compañeros de trabajo. O en la
seguridad de que está trabajando para sostener a su familia.
La creatividad es una guía a la unicidad y el sentido. Se debe
tener conciencia de ese tesoro y aprender a utilizarlo.

Relaciones humanas
Las relaciones personales constituyen otra fuente de sentido a
través de la unicidad. Nadie más puede relacionarse con sus hijos,
padres o amigos de la manera en que usted lo hace. Un abuelo
decía: “Me tomó sesenta años ver con claridad mi especial relación
con otro ser humano. Desde que mi nieta nació, me hizo sentir
que yo era algo especial, que puedo dedicarle mi tiempo y mi
atención completa de una manera que ni sus padres pueden hacer”.
Una verdadera relación afectiva se basa siempre en la unicidad
del otro. Frankl define el amor como la habilidad de descubrir la
unicidad de otra persona, incluyendo potencialidades de las que
nadie más se ha dado cuenta, y la facultad de ayudar a la otra
persona a actualizarlas.

O ETAPAS DE LA UNICIDAD

Los primeros años


JOSEPH FABRY

En la juventud es cuando se crean las bases de la unicidad. La


primera relación —probablemente la más importante— es la que
se establece con la madre. Es seguida casi de inmediato por la
relación con el padre, hermanos, parientes, amigos de la familia.
Como niño, de manera natural se está abierto y creativo para
entablar relaciones con otros. Durante la crianza en el hogar se
alienta la unicidad, el pequeño es amado por sus cualidades
específicas. El mismo siente que es algo especial.
Pero pronto aparecen influencias que actúan en contra de la
unicidad. Aun en la familia más amorosa, se espera que uno deba
ser moldeable. Aquí es cuando se empieza a utilizar las máscaras.
La escuela otorga un premio especial a la conformidad. Durante la
adolescencia hay una lucha por conservar la unicidad. En esta etapa
el muchacho recibe apoyo de los demás chicos. Pero estos jóvenes
también lo obligan a acomodarse a los valores de ellos. La sociedad
presiona al individuo —acerca de lo que “debería” hacer, lo que
“debería” estudiar, la carrera que “debería” escoger, a quién
“debería” cortejar con el fin de contraer matrimonio—. Las
contradicciones entre los varios “deberías”, hacen confusa la
búsqueda del sentido y los años de adolescente son a menudo
época de crisis de sentido.
Por los años 1930, Frankl advirtió que esta crisis de sentido de
la juventud podría traducirse en la adopción de creencias peligrosas
y en acciones arriesgadas. Entre las creencias acerca de las cuales
Frankl expresó sus preocupaciones, pueden señalarse:
Nihilismo: La vida no tiene sentido.
Hedonismo'. La vida es corta. ¿Por qué desperdiciarla en la
búsqueda de sentido? Disfrutemos de sus placeres.
Pandeterminismo: Ciertas fuerzas —genéticas, influencias
psicológicas, mi pasado, la predestinación, las estrellas—,
determinan mi vida y su sentido. No tiene objeto, por tanto,
luchar por el sentido, puesto que hay algo que ya me controla.
Reduccionismo’. No soy más que un animal que puede ser
domesticado, una cosa que puede ser manipulada, catego-
vil. INDICADORES HACIA LA UNICIDAD

rizada, predicha.
Conformismo-. No tengo la capacidad de encontrar sentido por
mí mismo, por lo tanto, hago lo que otra gente quiere que haga,
como someterme a cultos, gurús, dogmas. Fanatismo-. Sólo mi
sendero hacia el sentido es el correcto, y haré lo que sea necesario
para que otros sigan mi camino. Los jóvenes no son los únicos que
adoptan estas creencias, pero sí son los que con más frecuencia
expresan ideas de ese tipo. Y esas ideas, que son difíciles de
contrarrestar, obstruyen el desarrollo y la conciencia misma de la
unicidad personal.
La conciencia de la unicidad de otra persona es un regalo
inapreciable que da sentido a las vidas de dos que se relacionan
entre sí. Bastante gente, en nuestra enajenante sociedad,
especialmente los niños, crecen pensando que no le importan a
nadie —ese es el sentimiento opuesto a sentirse único—. Muchas
organizaciones, como Foster Grandparents, Big Brothers y Big
Sisters, procuran restablecer las relaciones humanas, severamente
desgastadas, o crearlas cuando no han existido.

Haciendo listas
El individuo puede no ser consciente de la magnitud de su
unicidad. Tal vez si le pidieran que enlistara sus cualidades
personales, no sería capaz de pensar en alguna de ellas. Contestar
las siguientes preguntas puede serle de ayuda para tomar
conciencia de su unicidad.

154
VII. INDICADORES HACIA LA UNICIDAD

• La última vez que se cambió de casa, ¿quienes en su antiguo


vecindario lo echaron de menos? ¿Cómo se sintió al saber
que lo habían extrañado?
• Alguno de sus amigos de la infancia, compañeros de escuela,
de oficina o conocidos del trabajo, ¿mantienen contacto con
usted? ¿Por qué?
• ¿Quién ha hecho algún sacrificio por usted? En tiempo
invertido, dinero. ¿Qué indujo a cada uno de ellos a hacerlo?
• ¿Qué ha hecho usted por su padre, madre, compañero, hijo,
amigo, que nadie más podría o trataría de hacer?
• ¿Qué cualidades pone en sus solicitudes de trabajo?
• ¿Cuáles piensa usted que convencieron a su jefe para
contratarlo?
• ¿Por qué razones fue usted escogido por su compañero o
compañera?
• ¿Por qué la gente lo invita a disfrutar un rato con ellos?
• ¿Qué guarda en su bolso o cartera? Vacíelo. ¿Qué le dice el
contenido acerca de sus valores, prioridades, hábitos? ¿Qué
cosas lleva con usted que la mayor parte de la gente no lleva?

Un guardarropa de adjetivos
Si a usted le gusta el drama, puede coleccionar un “Guardarropa
de adjetivos”. Imagínese que tiene un closet lleno de adjetivos
como: orgulloso, modesto, alegre, triste, ansioso, valeroso, y así
sucesivamente. Elija uno como escogería una prenda, y camine
alrededor del cuarto.
¿Cómo se siente al utilizarlo? ¿Cómo afecta sus relaciones con
otros? ¿Le queda bien? ¿En qué ocasiones le gustaría usarlo? Tome
un adjetivo cada vez.
Estos enfoques negativos, pueden ser contrarrestados por una
comprensión de la creencia básica del sistema de la logo- terapia:
que los seres humanos son criaturas en busca de sentido. Que la
gente quiere que su vida tenga sentido a pesar de la patente falta
de sensatez de que estamos rodeados: que encontrando el sentido

n8
VII. INDICADORES HACIA LA UNICIDAD

de nuestras vidas podernos aproximarnos a una comprensión de


la totalidad de la que formamos parte; que todos sabemos, de muy
dentro, quiénes somos y qué queremos llegar a ser que tenga
sentido para nosotros, que cada uno tiene el poder retador del
espíritu mediante el cual podemos sobreponernos a nuestras
limitaciones, o aprender a vivir con sentido dentro de ellas.
La mayor parte de la gente está deseosa de aceptar los tres
primeros caminos hacia el sentido: descubrir su verdad, seleccionar
sus propias alternativas y sentir su verdadera unicidad. Es probable
que muchas personas se resistan a la responsabilidad y la
autotrascendencia. El diálogo socrático que se centra en la
conciencia de la unicidad, utiliza las técnicas que se describen en el
capítulo dos. Enseguida hay algunos procedimientos que pueden
usarse a cualquier edad, para aprender acerca de la propia unicidad:
• Recuerde algún momento en el que se sintió bien acerca de
sí mismo y del mundo, que las cosas parecían sensatas aun
cuando había razones para estar confundido o experimentar
algún dolor.
• Haga una lista de los acontecimientos fundamentales de su
vida (o dibuje un diagrama de ella señalando los puntos altos
y bajos). ¿Descubre algún patrón de comportamiento o todo
lo que experimentó fue producto de la casualidad?
• Recuerde ciertos incidentes en los que albergó sentimientos
de satisfacción, aunque pasaba por una experiencia dolorosa,
como permanecer al lado de un amigo durante una crisis.
• Acuérdese de algún episodio en su vida en el que se haya
sorprendido a sí mismo al actuar de manera diferente a como
pensaba o a como otros esperaban.
• ¿Cuáles son sus modelos de comportamiento? ¿Qué cua-
lidades admira de ellos? ¿Posee alguna de esas cualidades?
¿Qué tendría que hacer para adquirirlas?
• ¿Qué sueños tiene con relación a su futuro? ¿Cuál de ellos
estaría en camino de convertirse en realidad? ¿Qué puede
hacer para lograrlo?

156
JOSEPH FABRY

• Comente acerca de una habilidad que usted sabe que posee


y que anteriormente no creía tener.
• Platique de alguna situación en la que se haya sentido parte
de una totalidad.
• Narre algún momento en el que se haya quitado su máscara.
• Cuente de alguna vez en la que fue rechazado por ser
diferente.
• Hable sobre algunas cosas que usted y sus padres (o
amistades) ven de diferente manera.
• Diga sobre alguna ocasión en la que haya hecho algo por vez
primera.
• Imagine un panorama sobre cómo sería su futuro según sus
perspectivas presentes, y otro sobre cómo le gustaría que
fuera ese futuro. O haga un diagrama sobre su vida futura, y
luego cámbielo de manera que exprese lo que desearía que
sucediera.
• Comente acerca del cumplido más bello que haya recibido
en su vida.
• Platique de alguien que confía en usted.

Q LA EDAD ADULTA

Es muy probable que en la edad adulta, el individuo se sienta más


seguro de sus relaciones, metas y valores. Ha tomado decisiones
importantes en relación con su carrera, su estado marital, estilo de
vida y lugar en la sociedad. Pero esa edad es
JoSEPH FABRY

a menudo la época de los cambios más trascendentes en ciertas


relaciones especiales (profesionales y personales) que alguna vez
tuvieron sentido. El empleo o carrera, escogidos años atrás,
pueden haber perdido interés, y tal vez suceda lo mismo con el
matrimonio. Los hijos crecieron y dejaron el hogar, pues han
sustituido a sus padres, al menos en alguna medida, por sus amigos
y compañeros. Se puede empezar a dudar de aquellas relaciones en
las que uno se sentía indispensable, y a preguntarse si va a vivir el
resto de su vida, quizá otros 30 ó 40 años, en circunstancias en las
que se siente reemplazable. ¿Debería uno tal vez buscar nuevos
contactos que le permitan expresar su unicidad: un nuevo
compañero, carrera, pasatiempo? Se ha presentado la crisis de la
edad adulta.
Una manera de seleccionar sus valores es la utilización de una
lista de actividades. Prepare una con las cosas que le gusta hacer.
No las que sencillamente quiera hacer, sino actividades que
realmente disfruta. Use tal lista para examinar su unicidad.
• Si se siente en cierta forma único haciendo una actividad,
escriba una “U” al lado de ella.
• Si disfruta haciendo algo solo, de manera independiente,
escriba una “I” junto, y coloque una “A” al lado de cada
actividad que disfruta si la hace acompañado. Algunos temas
podrán ser ambas cosas: “I” y “A”.
• Ponga un signo de $ junto a las cuestiones que impliquen un
gasto.
• Escriba una “E” al lado de cada tema relacionado con su
empleo.
• Para asuntos que tengan algo que ver con su pareja,
cc
n”
una r .
• Al lado de cada asunto que esté orientado a la familia, una h
.
• Para temas relacionados con la sociedad en que vive; sus
amigos, parientes y colegas, una “S”.
JOSEPH FABRY

• En actividades creativas, una “C”.


• Al lado de tareas de las que no había oído hablar por tres o
más años, una “V”.
• Escriba “Sem” junto a cosas que realizó durante la semana
pasada.
• Ponga un “No” a cada tema que no quiera listar antes de
tres años, a partir de ahora.
• Ahora seleccione las actividades que más le gustaría hacer, y
numérelas del 1 a 5.
A partir de este ejercicio. ¿Qué ha aprendido acerca de su
unicidad? ¿Qué le causó sorpresa? ¿Cuántas de sus actividades
favoritas tienen relación con su pareja, familia, parientes? ¿Con su
empleo? ¿Cuántas son creativas? ¿Le gustaría hacerlas solo o en
compañía de otros? ¿Son caras? ¿Han cambiado sus gustos durante
los tres años pasados? ¿Le gustaría que cambiaran durante tres
años? ¿Hace realmente lo que en verdad le gusta hacer?
¿Cómo se siente acerca de su lista? ¿Qué le gustaría que
cambiara? ¿Siente que está atravesando por un bache? ¿Qué
tendría que hacer para salir de él? Enliste las ventajas y desventajas
de los posibles cambios. Las parejas (casados o de cualquier otro
tipo) pueden aprovechar esta lista para descubrir qué tanto saben
cada uno de la unicidad del otro. ¿Puede adivinar los temas que
señalará su pareja con los números del 1 al 5? Si lo logra, ¿cómo se
siente por eso? Si estuvo equivocado, ¿qué siente? ¿Cómo
reaccionó su pareja cuando usted adivinó lo que él o ella señaló?
¿O cuando lo hizo equivocadamente? Alguna gente se siente bien
si su pareja acierta. Otros prefieren conservar una parte en privado,
oculta de cualquiera otra persona.
Otro ejercicio para explorar la individualidad, útil para personas
de edad adulta, especialmente para aquellas que están rebasando la
mitad de su vida, hace uso del viejo cuento de hadas acerca de los
tres deseos. Si pudiera lograr tres deseos, ¿cuáles serían?

159
vil. INDICADORES HACIA LA UNICIDAD

1.
2.
3.
¿Qué anhelos busca satisfacer con cada uno? ¿Qué le dicen sus
deseos acerca del punto de su vida en el que está? ¿Acerca de sus
valores, metas, relaciones? ¿De cómo satisfacen su vida en este
momento? ¿De sus expectativas para el futuro?
¿Mediante qué recursos'prácticos puede usted satisfacer cada
uno de esos deseos? ¿Cuál sería el primer paso en cada uno de
ellos? ¿Está usted preparado para dar cada uno?

Los años posteriores


En la edad avanzada los aspectos de la vida relacionados con el
sentido a través de la unicidad, ofrecen nuevos retos y
oportunidades. Se ha vivido una larga vida, cultivado relaciones
que han agudizado el sentido de individualidad, aun cuando haya
sido inconscientemente. A pesar de ello, mucha gente de edad
avanzada siente que su vida ha dejado de tener sentido. Se
consideran inútiles y tratados como si fueran cosas en lugar de
seres humanos singulares y únicos.
Muchas de las personas que permanecen en asilos e ins-
tituciones similares, sienten que han sido colocados en una gaveta
en espera de su muerte. Esto es cierto también, aunque de manera
menos obvia, en ancianos que viven solos. Tales personas pueden
haber enviudado y sus contemporáneos estar próximos a fallecer,
o ya fallecieron. Sus ocupados hijos los visitan de carrera y
recuerdan los cumpleaños y días festivos con acciones más bien
rutinarias, que conceden escaso reconocimiento a la unicidad del
padre anciano.
El aislamiento de los ancianos es un fenómeno nuevo. Todavía
hace unas dos generaciones se tenía aprecio por la unicidad de las
personas mayores. Eran contemplados a través de los tesoros que
vienen con la edad —experiencia, sabiduría y el tiempo que han
convivido con otros—. Durante siglos, los niños y jóvenes que se

160
JOSEPH FABRY

sentían heridos o confusos, acudían a sus abuelos o tíos y tías de


más edad. Ahora, los jóvenes con problemas recurren a un
psiquiatra de 100 dólares la hora. Y el abuelo está allá, sentado,
sintiéndose inútil.
Una razón de que los mayores se sientan así, es el enfermizo
sistema de valores de una sociedad opulenta, industrial,
materialista. El valor de un individuo se mide por sus ingresos,
prestigio y poder. Pero para la mayor parte de los jubilados estas
fuentes quedan fuera de su alcance. La sociedad los considera sin
ningún valor, o así lo perciben ellos. Se requiere de una
modificación de actitudes, para sustituir una autoeva- luación
apoyada en lo que uno tiene, hacia una basada en lo que uno es —
de valoración de bienes materiales y poder, a valoración del
sentido.

EL SENTIDO EN LA JUBILACIÓN. La
jubilación constituye una condición que
debe aceptarse cuando llega. Pero también ofrece muchas
posibilidades. En lugar de estar cavilando acerca de lo que se ha
perdido, los jubilados deberían poner atención en lo que han
ganado. Se pueden preguntar a sí mismos:
• ¿Qué es lo que siempre he deseado hacer pero no he hecho
por falta de tiempo?
• ¿Qué habilidades he desarrollado, que puedo utilizar ahora
donde las necesito?
• ¿Qué relaciones he descuidado y puedo reavivar ahora?
• ¿Qué actividades creativas he descuidado, y que ahora puedo
prestarles atención?
• ¿Qué conocimientos especiales he acumulado y quisiera
transmitir?. (Esta pregunta se refiere a historia de la familia,
identificación de personas en antiguas fotos familiares,
colecciones personales como audio y videocasetes, recetas
favoritas, habilidades personales y otros temas similares).

161
VII. INDICADORES HACIA LA UNICIDAD

Las respuestas a estas preguntas pueden conducir a muchas


actividades con sentido.

TIEMPO LIBRE CON SENTIDO. Muchas


personas hablan largamente sobre su
jubilación cuando todavía están trabajando. Cuando se les
pregunta qué harán cuando dejen de laborar, contestan que
permanecerán recostados en una hamaca, irán a pescar, leerán sus
libros, viajarán, etcétera. Todas son ocupaciones legítimas para el
disfrute del tiempo libre, pero a menos que expresen de alguna
manera algo muy personal y propio, no serán gratificantes en el
largo plazo. Puede descubrirse la unicidad en esas actividades de
descanso o en las relaciones con otras personas mientras está
pescando o jugando. Se puede satisfacer la necesidad de unicidad
viajando o leyendo en relación con algún interés largamente
ignorado sobre un tema en particular, o con actividades que los
jubilados realizan frecuentemente, como el trabajo voluntario.
El énfasis en un ocio con sentido, no está en el ocio en sí
mismo, sino en su sentido. Puede aprovecharse el triple tesoro de
experiencia, sabiduría y tiempo, en algún trabajo voluntario que
tiene sentido porque es necesario. Algo de esto se discute en el
capítulo de autotrascendencia. El trabajo voluntario es también
gratificante porque la experiencia propia constituye un activo.
Ahora se dispone de tiempo para transmitirlo a otros y hacer uso
de la sabiduría que se ha acumulado. Una persona se puede
convertir en:
• El hombre indispensable en su vecindario.
• El contador, tesorero, o encargado de relaciones públicas de
su organización favorita.
• Profesor en las especialidades en que ha trabajado.
• Voluntario en una institución caritativa. (Aun si se tuvieran
que aprender nuevas habilidades).
• Promotor de causas en las que cree o de personas que le
importan.

162
JOSEPH FABRY

Muchos jubilados se resisten a involucrarse en tales activi-


dades, a menos que les paguen. Estas personas deben ser inducidas
a un importante cambio de actitud que les permita ver que su valor
y utilidad no se mide en términos materiales, sino en humanos. Lo
irónico de esto es que gran número de ellos lleva una vida vacía
porque no utilizan sus habilidades. Otros, que sí realizan labor
voluntaria, acaban recibiendo ofertas de trabajo pagado a tiempo
parcial y aun a tiempo completo.

ARTISTAS DE EDAD. Se
dice que hay un artista en cada niño y una “abuela
Moisés” en cada persona mayor. Este potencial creativo a menudo
se sepulta, ignora o reprime en los llamados años productivos.
Muchas personas tienen pasatiempos creativos durante toda su
vida, pero aquellos que no lo hacen, podrían preguntarse si no
tienen alguna inquietud creativa bulléndoles por dentro. El
obstáculo puede ser una confusión de valores —el artista jubilado
pocas veces gana dinero y a menudo tiene que gastarlo.
Cada vez más y más personas mayores se dedican a la pintura,
la elaboración de mosaicos, artesanías de barro, a escribir, al
bordado, tejido de gancho, acolchados, fabricación de joyería, o
alguna otra forma de arte.
• Toman clases para aprender o mejorar sus habilidades.
• Escriben en periódicos relatos familiares, cuentos, poesía,
ensayos, dramas, libros de cocina, narración de sus sueños,
trabajos para la enseñanza en diversos campos.
• Se inscriben en grupos teatrales de aficionados y profe-
sionales.
• Se dedican a la cocina de especialidades y para gourmets.
• Diseñan y manufacturan su propia ropa.
• Hacen tejido de agujas, encaje y cosen ropa para su familia,
amigos, etcétera y organizan bazares de caridad.
• Hacen marionetas y divierten a sus amigos.
• Arreglan y clasifican en álbumes las fotos de la familia.
La lista de actividades susceptibles de ser desarrolladas por un

163
VII. INDICADORES HACIA LA UNICIDAD

jubilado, puede incluir casi cualquier cosa imaginable. La


creatividad no necesita expresarse mediante tareas de tipo artístico.
Los jubilados pueden ayudar en la organización de negocios y
clubes, promover causas, editar hojas de noticias, preparar listas de
correos para su utilización por bufetes de oradores, empresas de
banquetes, y pueden apoyar a candidatos de partidos políticos y de
causas en las que ellos creen.
Las personas de la tercera edad, con frecuencia suelen con-
testar a las sugestiones anteriores: “Sí, pero...” Pueden sentir que
ya son demasiado viejos, muy débiles, enfermos, que no ven u oyen
bien, que no pueden caminar o manejar. La mayoría, en efecto,
tienen algunas limitantes, pero también poseen áreas de libertad
dentro de las cuales pueden escoger alternativas. Se gana poco, sin
embargo, con decirle a alguien en qué áreas podría ser creativo.
Tales ideas tienen que salir de ellos, a través del diálogo socrático
que proporciona logopis- tas útiles. Ocasionalmente un individuo
podrá encontrar una solución sin necesidad de ayuda.
Ruth era una anciana de 87 años que vivía en un asilo. Estaba
casi ciega y no podía caminar. Pero sufría menos por sus
limitaciones que por el trato que recibía de parte de los empleados.
Toda su vida había sido una señora de su casa, activa y necesitada
por los demás. Ahora se reducía a ser considerada como una cosa
—”la pierna rota del cuarto 27"—. Tenía una gran necesidad,
como todos, de ser alguien, de sentirse útil. Entonces pidió
estambre y ganchos para tejer —tejido de crochet era algo que
podía hacer sin necesidad de ver—. Y empezó a hacer capitas que
mostró a las enfermeras.
En pocos días pasó a ser “la paciente del cuarto 27 que teje
para nosotras.” Una enfermera le preguntó si podría tejer unos
zapatitos para su bebé. Otra sugirió que Ruth debería tener una
pequeña mesa en el hall del asilo, para vender lo que elaboraba.
Ella rehusó vender lo que tejía, pero tomó ‘pedidos” del personal
del lugar para hacer capas, bufandas, etcétera. Ruth encontró su
unicidad en circunstancias más bien tristes.

164
JOSEPH FABRY

El logoterapeuta Robert Leslie, ha


PREPARATIVOS PARA LA JUBILACIÓN.
dicho que el mejor momento para empezar a prepararse para la
jubilación es en la escuela secundaria. Lo que está diciendo
realmente con esta afirmación, es que nunca es muy pronto para
planear una jubilación con sentido. Uno ciertamente no puede
esperar, después de haber dedicado a su empleo tanto de sí mismo
durante sus años de actividad, que repentinamente, a los 65 años
de edad, sea capaz de cambiar a otras ocupaciones con sentido.
Mucho antes de que sea hora de jubilarse, tiene que ampliar la
interrelación entre su unicidad y sus actividades, nunca es
demasiado pronto para adquirir pasatiempos, disfrutar de su
familia y amigos, de juegos, viajes, deportes y actividades artísticas.
Así, cuando llegue su cumpleaños número 65, estará inmerso en
un cúmulo de actividades con sentido.

MIRANDO AL PASADO. Cuando los ancianos empiezan a sospechar acerca


de su utilidad, están en un momento en el que hay peligro de que
miren al pasado y empiecen a dudar si sus vidas tuvieron realmente
un sentido. Esos temores los pueden conducir fácilmente a la
depresión.
En esa circunstancia se necesita un cambio de enfoque. Se han
recogido los frutos de la vida. Frankl advierte que no debe verse el
pasado como un “campo de rastrojo”, de cosas que crecieron allí
pero que ya no existen. Más bien, sugiere que al mirar al pasado
hay que visualizar los “graneros llenos” de la cosecha de la vida. La
muerte de su pareja no puede llevarse los tiempos felices que
disfrutaron juntos. La jubilación tampoco borra sus logros. Sus
debilidades presentes no pueden cancelar los resultados de su
fortaleza pasada.
Frankl utiliza otro símil. Una persona puede mirar al “ca-
lendario de pared” de su vida, con temor y temblor. Ve que el
“calendario” se va haciendo más delgado según pasan los días y se
“vuelve otra hoja”. Alguien hace anotaciones al reverso de cada
una con los logros de ese día y apila todas las páginas en un lugar.

165
VII. INDICADORES HACIA LA UNICIDAD

Esa persona, más que estar pendiente de que el calendario se hace


más delgado, pone atención a la creciente pila de hojas que
representa las experiencias acumuladas.
Un diálogo socrático con un anciano, se concentra en lo
positivo y con sentido, con especial énfasis en la unicidad del
individuo, según se ve en retrospectiva. Este diálogo puede ser
estimulado con fotografías de familia, cartas y remembranzas.
Preguntas útiles incluyen éstas:
• ¿Quiénes fueron las personas de significación en su vida?
• ¿Qué admira de esas personas?
• ¿De qué manera le ayudaron para que usted haya llegado a
ser lo que es?
• ¿Para quién significó una diferencia el que usted estuviera en
ese lugar?
• ¿En qué sentido constituyó una diferencia?
• ¿La existencia de quién representó una diferencia para
usted?
• ¿Cuáles fueron sus momentos felices?
• ¿Qué o quién hizo que esos momentos fueran especiales
para usted?
• ¿Cuáles fueron sus crisis?
• ¿Qué aprendió usted de ellas?
• ¿Para quién fue un ejemplo por lo que hizo, la forma como
se comportó o por lo que dijo?
• ¿Cuáles son las cualidades que más le gustan de usted
mismo?
• ¿Qué es lo que diría que es lo máximo en su vida?
• ¿Cuál es la frase que a usted le gustaría que esculpieran en su
lápida?

166
La unicidad no desaparece con la edad. Su expresión puede a
verse limitada por debilidades físicas o psicológicas —dificultad
JOSEPH FABRY
para caminar, ver, oír, o por la depresión.
Existen, sin embargo, oportunidades en las áreas aún intactas.
Las relaciones son factibles hasta el último momento de la vida.
El logoterapeuta James Crumbaugh, habla de las relaciones en
tres áreas: subhumanas, humanas y suprahu- manas. Toda
persona puede hallar su unicidad en alguna o en todas ellas. En
el nivel subhumano, la gente —y no solamente los mayores de
edad— encuentra relaciones singulares con mascotas; en el
humano, todos encontramos relaciones con otros, ya sea como
encargados de curar y atender, o como pacientes necesitados de
ayuda; y en el nivel suprahumano, muchos encuentran relaciones
con lo divino. Todas esas correspondencias pueden alimentar la
unicidad de cada uno de nosotros.

167
VIII

INDICADORES HACIA LA RESPONSABILIDAD

A RESPONSABILIDAD, la cuarta área en la que puede


encontrarse el sentido, es menos aceptada que las tres
que hemos discutido hasta ahora. Queremos encontrar
sentido mediante elecciones personales que expresen nuestro
verdadero y único yo. Pero si esas elecciones no se hacen con
responsabilidad, no darán resultados satisfactorios. Así como el
placer sin sentido es vacío, y el poder sin un propósito es
corrupto, una selección sin responsabilidad carece de sentido.
Desafortunadamente estamos ahora en medio de una crisis
de responsabilidad. Aunque en nuestras sociedades occidentales
tenemos más libertad de elección de la que tuvieron nuestros
antepasados, la responsabilidad no se ha desarrollado al mismo
ritmo que la liberación. Frankl sugirió alguna vez que debiéramos
complementar a la Estatua de la Libertad en la Costa Este, con
una Estatua a la Responsabilidad en la Costa Oeste.
La gente es libre de “resolver sus asuntos propios” sin con-
sideración alguna por los demás: esto es, sin responsabilidad.
Abundan quienes aturden con música ruidosa a través de sus
ventanas abiertas, ensucian las playas, escriben consignas en las
paredes de los edificios, conducen sus autos bajo la influencia del
alcohol, hurtan bolsos de mano, roban en las gasolineras para
financiar su consumo de drogas y aterrorizan al vecindario, se
casan y se divorcian sin ningún compromiso,

168
VIII. INDICADORES HACIA LA RESPONSABILIDAD

conciben hijos y los abortan o descuidan, consiguen un trabajo y


lo dejan sin más, cambian de carrera, toman empleos de entrada
por salida, abandonan a los ancianos. La libertad sin
responsabilidad produce vacuidad, frustración desesperación,
adicción, violencia, neurosis, suicidio.
Existen tres rutas para encontrar el sentido mediante la
responsabilidad: dando respuesta al sentido del momento, ha-
ciendo elecciones responsables cuando existe la posibilidad de
elegir, y no sintiéndose responsable cuando no hay alternativa
disponible.

Capacidad de respuesta
De manera bastante literal, se puede entender la responsabilidad
como capacidad de respuesta, la habilidad de cada persona para
reaccionar a las ofertas de sentido implícitas en cada nueva
situación. Las guías hacia esta forma de responsabilidad, pueden
encontrarse en una filosofía general como la descrita en el capítulo
uno. Esta filosofía establece, que en la mayor parte de las
circunstancias la repuesta significativa consiste en seguir los
valores de la sociedad en la que vive uno —lo que otros han
establecido como lo que debe ser una respuesta apropiada—. En
situaciones en las que esos valores no aplican, se tiene que
escuchar cuidadosamente la voz de la conciencia, aunque con ello
se entre en conflicto con los valores establecidos.

EJEMPLO:Un ejemplo impactante acerca de ir en contra de los


valores de la sociedad para encontrar el sentido del momento,
ocurrió en marzo de 1938, cuando las tropas de Hitler marcharon
sobre Viena. Esa noche, dos comediantes judíos, Karl Farkas y
Fritz Grunbaüm, abordaron un tren para Checoslovaquia.
Cuando el convoy transportando a gente en peligro, llegó a la
frontera checa, un oficial anunció que estaba cerrada y que el tren
regresaría a Viena. Mientras los demás pasajeros

169
JoSEPH FABRY

se sentaron en medio de un aterrador silencio, Farkas se paró


enfrente del oficial, lo abofeteó y lo llamó idiota. Farkas fue
arrestado y sacado del tren, mismo que volvió a Viena con los
demás pasajeros. Al día siguiente, el gobierno checo declaró
oficialmente cerrada la frontera, pero determinó que los ex-
tranjeros que ya estuvieran en suelo checo podrían permanecer en
él. Farkas, que estaba en una prisión de ese país, recibió
autorización para quedarse en Checoslovaquia. Más tarde emigró
a los Estados Unidos y después de la guerra regresó a Viena, en
donde volvió a ser un comediante muy popular. Su compañero
Grunbaiim, que se apegó a los valores de la sociedad (“haz lo que
se te diga”), terminó en un campo de concentración.
Esta historia demuestra que hay momentos y situaciones en
los que uno debe recurrir a su inconsciente espiritual para
encontrar respuestas específicas en nuevas situaciones. Es cierto
que lo que ocurrió en la frontera checa fue poco usual. Pero es
cierto también que ello requirió de una respuesta poco común.

El redoble de la conciencia
Vivimos tiempos de valores inestables. Enfrentamos crecien-
temente situaciones en que los individuos descubren que las
respuestas tradicionales ya no son adecuadas; circunstancias en
que la gente tiene que ser consciente de su habilidad para
reaccionar en contra de los valores de la sociedad. Los impug-
nadores de conciencia se oponen al llamado tradicional a las
armas, las mujeres rechazan el mandato de sus iglesias y utilizan
medios de control natal, o recurren al aborto. Las minorías,
mujeres y jóvenes, se pronuncian en contra de los valores
tradicionales: marchan, como dijera Henry Thoreau hace más de
100 años, al son de diferentes redobles de tambor —los
tamborileos de sus conciencias.
¿Cómo aprender a distinguir si el redoble que se sigue es el de
la conciencia o el del egoísmo? Se puede encontrar la respuesta
explorando las consecuencias de cada alternativa:

170
JOSEPH FABRY

• ¿Cuáles son las consecuencias de acatar los valores tradi-


cionales?
• ¿Cuáles las de ir en contra de esos valores?
Las consecuencias pueden explorarse mediante un diálogo
socrático, haciendo una lista de ellas o por medio de una fantasía
no guiada.
• ¿Cuáles son las consecuencias de cualquiera de tales al-
ternativas, para uno mismo y para los demás, si es que hay
otros que resultan afectados por la decisión que se tomó?
• ¿Está usted preparado para asumir las consecuencias de su
elección?
• ¿Cómo se siente acerca de tales consecuencias?
• ¿Cómo se sienten los demás?
• ¿Cómo vislumbra usted su vida para dentro de un año, si
siguiera los valores tradicionales, o si decidió ir en contra de
ellos?
• ¿Existen algunas modificaciones posibles? Enlístelas.
• ¿Ofrecen soluciones con las que usted pueda vivir?
• ¿Cuál escogería?
Esta es una época de derrumbe de tradiciones y modificación
de las costumbres. Todos debemos, en diferentes ocasiones, elegir
entre los valores tradicionales y los que aconseja la conciencia
individual. Tales conflictos pueden, pero no necesariamente deben,
conducir a una neurosis. ¿Cuál sería la reacción ante cada
circunstancia de las que se enlistan enseguida?
• Su padre quiere que se haga cargo del negocio de la familia;
usted quiere ser artista.
• Usted vive con su pareja; ninguno de los dos desea llegar al
matrimonio.
• Anhela tener un hijo, pero no se ha casado.
• Ya contrajo matrimonio, pero se enamoró de otra persona.
• Su esposo quiere que se dedique al cuidado del hogar y de
los niños, pero usted quiere desempeñar su carrera fuera de
casa.

171
vin. INDICADORES HACIA LA RESPONSABILIDAD

• Tiene un empleo seguro y bien pagado, pero quiere empezar


una nueva carrera realizando una actividad que le produciría
menos ingresos pero más satisfacciones.
• Su madre anciana vive con usted, pero se ha puesto delicada
de salud. ¿Debería internarla en un asilo?

Un nuevo tipo de neurosis


Frankl descubrió hace varios años que los conflictos de
responsabilidad pueden traducirse en una nueva clase de neurosis.
Tradicionalmente se ha considerado que éstas son producidas por
un trauma reprimido o un conflicto pasado. Una neurosis
producida por un conflicto de responsabilidad, tiene un origen
diferente y no responde a la psicoterapia tradicional. Las
investigaciones a nivel mundial reportadas en la literatura
logoterapéutica, demuestran que en la actualidad alrededor de una
quinta parte de los pacientes neuróticos sufren de un conflicto
reprimido de responsabilidad —un conflicto entre dos tipos de
valores, o entre los valores sociales y los de la conciencia
personal—. Esta especie de conflictos puede producir también
alguna enfermedad psicosomática.

EJEMPLO: May sufría migrañas de fin de semana y no encontraba


alguna razón física o psicológica. Había nacido de padres
amorosos, felizmente casados; tenía dos hijos pequeños y un bello
hogar. Sus dolores de cabeza comenzaron cuando su hijo mayor
tenía unos tres años de edad.
Las primeras exploraciones revelaron que fue alrededor de esa
época que su madre le preguntó si tenía planes de enviar a sus
hijos a la escuela dominical. May y su esposo eran miembros de
una iglesia, pero él prefería pasar los domingos con

172
VIII. INDICADORES HACIA LA RESPONSABILIDAD

ella, sus hijos y sus amigos, ya fuera navegando, esquiando o


saliendo de excursión. May se encontró entre los valores de sus
padres y los de su marido. Sus dolores de cabeza eran producidos
por ese conflicto. Cuando se dio cuenta, tuvo conciencia de que
su tarea era afrontar el “sentido de la situación” tal como la veía,
hablando de ella con sus padres y con su esposo. De esa manera
encontró la solución al problema, y la migraña desapareció.
Con frecuencia, el paso más importante es concientizarse de
que uno tiene un “poder de desafío” para asumir una posición, de
manera que ya no se sienta como víctima, sino más bien como
alguien en control de la situación.

O ELECCIONES RESPONSABLES

El sentido surge cuando se asume la responsabilidad en situa-


ciones que se pueden controlar, y en no asumirla en las que no
puede cambiar. Esta es una distinción muy importante, misma que
Frankl describía a menudo a sus estudiantes. Les contaba acerca
de Naomi, una mujer excedida de peso. Estaba deprimida, con
propensión al suicidio, y se negaba a salir porque se sentía
avergonzada de su gordura.
Por el historial médico de la mujer, Frankl supo que la
obesidad de ella era causada por la disfunción de una glándula,
cosa que era irremediable. Cuando él habló con Naomi, no se
refirió a temas como el beneficio de las dietas y del ejercicio físico,
sino que le hizo preguntas sobre sus actividades favoritas —
escuchar música, leer, cocinar, sostener conversaciones de tipo
intelectual con sus amigos—. Después de ello, le dijo:
“Tú no eres responsable de tu peso excesivo. Tu organismo es
el que ocasiona eso. Pero sí lo eres por la forma como vives,
teniendo en cuenta que eres alguien cuyo cuerpo está destinado a
ser obeso. Escalar montañas y bailar ballet están fuera de ru
alcance —tienes que aceptar eso—. Pero todo lo que has dicho

173
vm. INDICADORES HACIA LA RESPONSABILIDAD

que te gusta lo puedes hacer aun cuando pesaras 250 libras”.


Naomi platicó más tarde que esas frases le ayudaron más que los
años durante los cuales se había sometido a un tratamiento
psicoterapéutico.
Este principio —que es aconsejable asumir responsabilidad
en situaciones que uno puede controlar, y desaconsejable en las
que uno no puede cambiar—, puede aplicarse en muy diversas
situaciones. La gente a veces se siente responsable aun en
circunstancias sobre las que no tiene ningún control. Ello conduce
a la frustración, depresión y a un innecesario sentimiento de
culpabilidad. Quienes no asumen su responsabilidad en
situaciones que pueden controlar, se sienten insatisfechos y jus-
tificadamente (aveces de manera inconsciente), culpables.
Una persona no puede modificar su perfil genético, sus
tendencias psicológicas, su carácter innato, su sociedad o su
pasado, pero sí puede cambiar —y ser responsable de ello— la
forma como vive con sus limitaciones genéticas, sus tendencias y
su pasado. Puede asumir una responsabilidad dentro de, o aun en
contra de, su destino. La salud mental depende de la habilidad para
distinguir entre las áreas de predestino (cuando los esfuerzos para
asumir una responsabilidad provocarán incomodidad y
enfermedad) y las de libertad (en las que cuando no se asume
responsabilidad puede producirse inquietud espiritual y, en
presencia de conflicto de valores, alguna posible enfermedad).

Excusas
La nuestra es una sociedad permisiva. Se ha puesto de moda
culpar al pasado, al medio ambiente y a debilidades genéticas y
psicológicas, por cualquier falla o conducta equivocada. Un
estudiante violento es disculpado en nombre de las condiciones
desordenadas de su hogar; un alcohólico por su estructura
genética, y un golpeador de su esposa por su carácter agresivo.
Ciertamente, el pasado no puede cambiarse, ni genes, ni
tendencias. Pero se puede controlar la forma como vive uno

174
JOSEPH FABRY

dentro de esas condiciones. El estudiante violento debe darse


cuanta de que es su responsabilidad no repetir la actitud de “todos
contra todos” de sus padres, en sus relaciones con los que lo
rodean. El alcohólico debe ver que su responsabilidad es no tomar
esa primera bebida, que desatará su respuesta genética al alcohol.
El golpeador de su mujer debe comprender que si bien no es
responsable de sus impulsos agresivos, sí es de lo que hace con
tales impulsos.
Cuando el espíritu no está bloqueado, cuando los recursos del
espíritu están al menos ligeramente accesibles, el individuo se
encuentra en capacidad de ejercitar su voluntad de sentido a través
de una selección responsable de alternativas. Nuestra sociedad ha
ido muy lejos en el sentido de disculpar la irresponsabilidad,
especialmente dentro de la familia. Los padres son responsables
por los hijos pequeños; los hijos mayores por los padres ancianos;
las parejas, el uno del otro.
Muchas personas culpan a “los errores de los padres” de su
propia infelicidad y mal comportamiento. Elisabeth Lukas habla
del complejo de los “malos padres”, que justifica a muchos adultos
no asumir responsabilidad ante sus dificultades. Escribe: “Se culpa
a los padres por haber sido sumamente estrictos, demasiado
autoritarios, muy indiferentes, bastante insoportables,
excesivamente protectores, extremadamente exigentes, o
democráticos, o inseguros, o exageradamente inconsistentes.”
Difícilmente puede encontrarse comportamiento paterno que no
pueda ser utilizado como excusa. Cuando los hijos empiezan a
culpar a sus padres, parecen sentirse relevados de una
responsabilidad que en realidad es de ellos mismos.

Una palabra de advertencia


El Poder Desafiante que posibilita cambiar lo que puede
controlarse y asumir la responsabilidad cuando es apropiado,

175
JoSEPH FABRY

recae en la dimensión del espíritu y puede ser entorpecido por


alguna enfermedad física o psicológica. Cuando es éste el caso, un
facilitador —preferentemente profesional— debe ayudar a
remover o reducir el elemento entorpecedor, de manera que el
espíritu se vuelva accesible. Tal vez llegue a requerirse ayuda
médica, farmacéutica o psicológica.

Preparación de listas
Las listas pueden ayudar a aclarar no sólo las alternativas, sino
también las responsabilidades. Por ejemplo, la discutida en el
capítulo seis, clarifica directamente las responsabilidades. En otras
listas que se mencionan en este libro, se dirige la atención, al
menos indirectamente, hacia la responsabilidad. El enfoque de
cinco pasos de Elisabeth Lukas encaminado a la solución de
problemas, incluye los temas:
1. ¿ Cuál es su problema?
2. ¿Dónde se ubica su área de libertad? (Este paso requiere que
se relacionen aspectos sobre los que se tiene control y
aquellos que tienen que aceptarse como son).
3. Enlistar las alternativas dentro del área de la libertad.
4. ¿Cuál de ellas tiene más sentido para uno?
3.¿Cuál sería el primer paso a dar en el sentido seleccionado?
Este ejercicio de cinco pasos, cubre los tres aspectos de su
búsqueda del sentido por medio de la responsabilidad. El segundo
elimina las áreas en las que uno no tiene que sentirse responsable.
El tercero se centra en las áreas en que se pueden hacer elecciones
responsables. El cuarto se orienta a descubrir la habilidad de
respuesta al sentido de una situación.

Lovodrama
o
Una manera de descubrir soluciones que yacen dentro del
subconsciente, es a través de un logodrama. Este proceso es útil
en situaciones en las que el individuo siente que se le está

176
JOSEPH FABRY

asignando una responsabilidad por parte de una fuente externa


(por ejemplo, la madre o el padre, pueden ya no estar vivos, pero
quizá sus voces están haciendo eco con ciertos “deberías” en el
interior.)
Para explorar esos “deberías”, hay que seleccionar actitudes
de “otros importantes” que todavía le impactan y que la persona
pudo haber malentendido.
Suponga que el “otro importante” es su padre. Coloque dos
sillas —una para su padre invisible— de manera que queden
enfrente una de la otra. Siéntese en una de ellas y platique con él
acerca del problema. Cámbiese a la otra y (como si usted fuera su
padre) dígase a sí mismo lo que “debería” hacer. Regrese a su silla
y explique a su padre las cosa en las que usted está de acuerdo o
en desacuerdo. Cambiando de una posición a otra, pronto se dará
cuenta de sus verdaderas intenciones acerca de aquello en lo que
está de acuerdo en aceptar responsabilidad y en lo que no. A veces
emergerá una solución “obvia”, que el paciente antes del
logodrama no había sido capaz de descubrir.
Jill había deseado siempre ser una diseñadora de modas. Pero
se casó cuando estaba en los primeros años del colegio y pronto
tuvo tres hijos, el más pequeño de dos meses. Amaba a su esposo
y a sus hijos, pero resentía tener que emplear todo su tiempo en el
cuidado de los niños y las labores propias del hogar.
Recientemente había asistido a una exhibición de modas
acompañada de una amiga y descuidó su trabajo hogareño, lo que
ocasionó un conflicto con su esposo. El le dijo que no debería
salir con amistades, que su lugar está en su hogar. Ella argumentó
que no estaba dispuesta a cometer el mismo error de su madre,
que había “trabajado hasta la muerte” cuidando de su familia.
Jill buscó ayuda en la logoterapia, para resolver su conflicto
acerca de lo que había estado haciendo. En un logodrama, su
madre (a través de la percepción inconsciente de Jill) le hizo darse
cuenta de que su situación era diferente a la de ella (su madre) y
que los “deberías” y su rebeldía en contra, tendrían que ser
VIII. INDICADORES HACIA LA RESPONSABILIDAD

reexaminados en términos de su propia situación. Recordó el


pasado y se percató de que su padre había estado enfermo y
desempleado con mucha frecuencia, y que su madre se había
echado a cuestas la tarea de mantener a la familia funcionando
normalmente.
Tenía una área de libertad que su madre no tuvo —ella estaba
en posibilidad de pagar a personas que la auxiliaran en las tareas
hogareñas—. Pero durante el “diálogo” con su madre en el
logodrama, le quedó claro que mientras su hijo más pequeño fuera
bebé, su lugar estaba en su hogar, y durante ese tiempo podría
planear una carrera en diseño de modas que estaría en posición de
continuar cuando el pequeño entrara a la escuela. Después de que
hubo redefínido sus áreas de libertad y responsabilidad, estuvo en
posibilidad de hacer planes a corto y largo plazos, que satisficieran
sus compromisos con su familia y consigo misma.

Sueños y fantasías guiadas


La interpretación de los sueños, como se discutió en el capítulo
dos, puede aportar indicios provenientes de la conciencia. Las
fantasías pueden ser guiadas a aquellas áreas en donde en lo más
profundo de uno mismo, se cree que permanecen las
responsabilidades propias.

Diálogo socrático
El diálogo, por sí mismo o en combinación con otros métodos, es
un elemento crucial para explorar sus percepciones interiores
acerca de la responsabilidad. Enseguida se presenta una lista de
temas que pueden usarse en un diálogo, como ayuda para clarificar
la responsabilidad:
• Todos esperan que actúe de cierta manera, pero yo prefiero
otra.
• Hice lo que se esperaba y me siento bien.
• Hice lo que esperaba, pero me siento mal.
• Me obligué a hacer algo, y me sentí bien después.

178
JOSEPH FABRY

• Me forcé a hacer algo, y después me sentí mal.


• Acepté una responsabilidad y me sentí a gusto.
• Acepté una responsabilidad pero la rechacé después.
• Aprendí de algo que hice mal.
• Ninguno pudo decirme qué debía hacer y tuve que deci-
dirlo yo.
• Escogí alguna cosa por la que valía la pena ahorrar.
• Decidí que una cosa valía la pena para hacer un sacrificio
por ella.
• Aprendí algo por mí mismo.
• Tuve éxito, a pesar de las dificultades.
• Hice algo, y estoy orgulloso de ello.
• Terminé algo que me fue difícil empezar.
• Utilicé mi cólera de manera positiva.
• Estaba furioso con una persona, y me desquité con alguien
más.
• Me sobrepuse a mi cólera.
• Esta es mi excusa favorita.
• Asumí una nueva responsabilidad.
• Hice una promesa y la cumplí.
Estos temas son, por supuesto, solamente puntos de partida,
pero cada uno puede ser el principio de un diálogo valioso para
descubrir áreas de responsabilidad que contengan indicaciones
hacia el sentido.
IX

INDICADORES HACIA LA
AUTOTRASCENDENCIA

¿¿k. A AUTOTRASCENDENCIA es la capacidad específica- mente


humana de llegar más allá de sí mismo, ya sea W' procurando el
bienestar de alguien que depende de uno, o por alguna otra causa
que significa algo para el individuo. La autotrascendencia es la
quinta área en la que puede encontrarse el sentido. Para
propósitos terapéuticos, es posiblemente la condición más
importante pero también la más difícil de alcanzar.
La autotrascendencia es importante porque incluye a todas las
demás áreas en las que el sentido está presente (autodescu-
brimiento, selección, unicidad y responsabilidad), y porque
proporciona el sentido exactamente en la área en que usted se
siente derrotado; convierte su derrota en una victoria. Pero existe
un problema inherente: ¿cómo puede alguien ser motivado para
trascender su egocentricidad instintiva? ¿Por qué habría de hacer
algo por otra persona, cuando la vida ha sido tan despiadada con
él?

O MOTIVACIÓN

Durante un diálogo socrático, el facilitador debe desplegar todo


su ingenio para demostrar al paciente que no se pretende que olvide
sus intereses, sino que los trascienda para incluir a otros en el
círculo de sus propios intereses, tal vez empezan-

180
ix. INDICADORES HACIA LA AUTOTRASCENDENCIA

do con una sola persona. Debe ser convencido de que ayudar a


otro es, en cierta forma, “egoísmo”, porque él también se ayudará.
Aquí se presentan algunas formas de estimular la motivación.

Argumentos lógicos
Los argumentos lógicos serán útiles con la gente que está abierta
a ellos. Una discusión sobre la forma como la logo- terapia
concibe al mundo, puede ser una fuerza estimulante y así muchas
otras visiones positivas del mundo, religiosas o seculares. La Regla
de Oro, en una u otra forma ha sido un verdadero y (raro
desafortunadamente) probado cambio hacia la salud mental.

Modelos de conducta
Los modelos de conducta pueden ser otra fuente de motivación.
¿A qué figuras literarias o históricas, o personas conocidas admira
uno? ¿Cuáles son las cualidades que admira en ellas? Es probable
que la gente, motivo de admiración, tenga algunas cualidades
autotrascendentes. Su ejemplo puede ser la inspiración inicial que
motive acciones para la propia auto- trascendencia.

Ejemplos de la vida pasada


Recuerde sucesos de su pasado, cuando ayudó a otros y se sintió
bien con ello. Tales incidentes pueden variar, desde hechos
triviales (ir un fin de semana a apoyar a un amigo que se está
mudando), hasta los más profundos (un profesor lo trató a usted
de mala manera pero pudo trascender su resentimiento, y el
incidente lo acicateó para convertirse en un maestro que entiende
a los niños en una forma que su profesor no conocía). Mientras
explora sus experiencias pasadas, se puede preguntar a sí mismo:

181
JoSEPH FABRY

• ¿Fue la cólera que me produjo una injusticia lo que me


motivó a hacer algo positivo para remediar la situación?
• Como consecuencia de un episodio doloroso, ¿aprendí a
ayudar a otros en situación similar?
• ¿Realicé algún trabajo, pagado o no, para ayudar a otros?
• ¿Ayudé a alguien a pesar de que en realidad no quería
hacerlo?
• ¿Efectué algún esfuerzo especial para hacer algo en lo que
creía?
• ¿Auxilié a alguien en apuros, aunque esa persona nunca me
pidió que lo hiciera?
• ¿Me expuse a un peligro para ayudar a alguien y me sentí
bien por los resultados?
• Cuando yo estaba desesperado, ¿alguien me ayudó pla-
ticándome la forma como se sobrepuso en una situación
similar?
• ¿He aprendido a aceptar una dificultad al percatarme de que
alguien convive con problemas similares?
• ¿Alguien me trató amablemente, cuando yo sentía que no
lo merecía?

Fantasías guiadas
Cuando el diálogo socrático ha producido alguna logopista, ésta
puede servir de base para crear fantasías guiadas acerca de posibles
alternativas. La logopista puede integrarse a una situación dada.
Por ejemplo, el hombre que perdió a su esposa y su salud en un
accidente automovilístico causado por una persona que conducía
bajo la influencia del alcohol, puede ser inducido a contemplarse
a sí mismo:
• Promoviendo legislación en contra de los conductores
ebrios.
• Colaborando en la formación de un grupo de apoyo, con
las viudas y viudos, para ayudarlos a afrontar, compartir y
aliviar sus penas.

182
JOSEPH FABRY

• Establecer un grupo u organización que ayude a personas


físicamente impedidas, que tuvieron que jubilarse a edad
temprana.
• Uniéndose a, o formando una organización que ayude a
personas con limitaciones físicas a encontrar trabajo
independiente.
• Uniéndose a una actividad que le ha parecido importante
pero que había descuidado por su trabajo, y sus tareas
hogareñas no le dejaban tiempo disponible para ello.

Ni modo, pero adelante


A veces la motivación reside en la desesperación. Ya agotó todos
sus recursos imaginativos; ya intentó todo, pero nada ha servido
de ayuda. De modo que se dice a sí mismo: “Sé bien que la llamada
autotrascendencia no me servirá de nada, pero, ¿qué tengo que
perder? Así, prepara una lista, con el apoyo de su facilitador, de
todas las cosas que puede hacer para ayudar a alguien o a alguna
causa. Escoge la actividad que le parezca más atractiva y da el
primer paso vacilante hacia la meta. Extiende la mano, y puede
que justo ese gesto sea recibido con agradecimiento. Con
frecuencia este paso requiere R—A—P: Riesgo (de ser rechazado,
ridiculizado malentendido); Acción (no solamente pensar en ello,
sino ponerlo en práctica); y Paciencia (el éxito puede no ser
evidente de inmediato). Si después de un intento honesto, este
camino no parece correcto, puede regresar a su lista y escoger
alguna otra alternativa.

Aceptando el reto
Ciertas personas pueden ver (tal vez con el auxilio de su faci-
litador) el reto oculto en un golpe de adversidad. La vida fácil a
menudo parece vacía, y el sentido llega con el reto de convertir la
derrota en victoria. Eduardo Wilson era un estudiante de
Literatura Inglesa en Harvard. Tenía una mente brillante, lo que
convertía el estudio en algo tan fácil para él que se aburría. No le

183
ix. INDICADORES HACIA LA AUTOTRASCENDENCLA

encontraba sentido a la vida, y en un momento de crisis decidió


darse un balazo. Cuando recobró la conciencia se enteró de que
su intento de suicidio había fallado pero que había quedado ciego.
Mientras permanecía en el hospital, se dio cuenta de que con esta
limitación, el estudiar —y vivir— sería un reto. Wilson se
convirtió en profesor, y en motivo de inspiración para los
estudiantes especialmente dotados.
Algunas personas se resisten a ir más allá de ellas mismas, a fin
de encontrar satisfacción. Pero el esfuerzo vale la pena, porque el
comportamiento autotrascendente es lo que ayuda a apreciar
plenamente el carácter tridimensional de su persona: Su físico y
psique pueden estar dañados, pero su espíritu está saludable. El
yo que está siendo trascendido es la parte cuerpb/psique de ellas.
Es su espíritu. La autotrascendencia las hace conscientes de que
lo que son (su espíritu), puede prevalecer sobre lo que tienen (su
cuerpo y su psique). Esta conciencia las abre hacia las
potencialidades del sentido.

Actividades
La gente por lo general tiene dificultades para motivarse a sí
misma, a relacionarse con otros o a comprometerse con una
causa, cuando están buscando el sentido de sus vidas. Muchas
actividades para la autotrascendencia no reciben pago alguno, al
menos al principio, de modo que puede requerirse un cambio de
valores para participar en ellas. La mujer que dedica su tiempo a
promover leyes contra los conductores ebrios, o el hombre que
sufre la pérdida de su esposa y forma un grupo de apoyo para
otros viudos, no recibirá ninguna paga por sus esfuerzos. Este
trabajo voluntario ocasionalmente conduce a la obtención de un
empleo pagado. Pero pagado o no, estas son actividades
gratificantes.
Tales acciones se orientan hacia el sentido desde todas las
direcciones mencionadas. Promueven el auto descubrimiento

184
ix. INDICADORES HACIA DA AUTOTRASCENDENCLA

mediante la liberación de las mejores cualidades humanas innatas


—que podrían no haber descubierto si hubieran continuado por
los caminos del placer y del éxito, característicos de nuestra
sociedad—. La libertad de decidir es, por supuesto, crucial y del
mayor significado, porque incluye dos caminos más hacia el
sentido: Unicidad y responsabilidad.
La tragedia que una persona ha experimentado, la hace
singularmente calificada para ayudar a otros en situación similar.
Un doctor puede tratar de convencer a un paciente en silla de
ruedas de que puede aún encontrar el sentido a su vida. Pero una
persona que se encuentra en esta situación o con muletas, que
puede decir: “Sé cómo se siente porque yo mismo he pasado por
ese trauma, y he hallado fortalezas que nunca sospeche que
tenía”, será más convincente que el doctor. Un cuadraplégico
decía: “No quiero que me llamen físicamente impedido. Estoy
siendo físicamente desafiado”.
Los alcohólicos anónimos desde hace mucho han utilizado el
hecho de que poca gente puede ayudarlos en la misma forma en
que lo hacen aquellos que se han sobrepuesto a alguna adicción.
Similarmente, los ciegos pueden apoyar a quienes no ven y el
enfermo incurable puede auxiliar a otros en la misma situación.
Las organizaciones de voluntarios y los grupos de acción, cuentan
con gente que ayuda en aquello en lo que ha sido lastimada.
Pueden haber sufrido discriminación por su color, religión o
sexo, o perdido a seres queridos debido a cáncer, enfisema o
SIDA. La elección de una actividad para la autotrascendencia debe
ser hecha por el propio paciente. El facilitador le sugiere
posibilidades después de que la persona ha dado algunas
logopistas. Los seres humanos son capaces de comportamientos
sorprendentes, ya sea planeados o espontáneos. Todos hemos
leído acerca del asesino en prisión que salvó a otros compañeros
en un incendio, o de la madre que perdió un hijo en un accidente
absurdo, y que donó los órganos del niño para salvar la vida de
otro

185

í
ix. INDICADORES HACIA LA AUTOTRASCENDENCIA

pequeño. Los logoterapeutas han informado de hechos heroicos


que ninguno se atrevería a sugerir a alguien, pero que los mismos
pacientes han elegido hacer. El doctor Takashima, director del
Instituto de Logoterapia de Tokio, describe a un joven que nació
sin brazos y aprendió a pintar con los dedos del pie, e inspiró a
otros con limitaciones similares.
Viktor Frankl, escribe sobre diversas personas que trascen-
dieron sus tragedias y convirtieron esas experiencias en triunfos.
Aquí se incluyen tres incidentes que Frankl menciona en sus
pláticas.
Un recluso en una prisión de Florida se encontró con el libro
de Frankl, Man 's Search for Meaning, en la biblioteca de la prisión.
Después de leerlo, el prisionero escribió a Frankl diciéndole que
quería establecer grupos de autoayuda en la cárcel, a fin de que sus
compañeros pudieran discutir el libro y hablar acerca de su vida
una vez que fueran liberados. Frankl alentó a ese hombre que se
sobrepuso a las dudas e interrogantes de sus compañeros y formó
un grupo de reincidentes (como él mismo). Todos se siguieron
reuniendo aún después de que fueron liberados. Como resultado,
excepto uno, los demás se mantuvieron libres.
Una mujer judía usaba su brazalete con los dientes de leche
de sus hijos. “Este es de Miriam”, decía, “éste es de Samuel y éste
de Sara”. Conservaba un diente de cada uno de sus hijos que
habían muerto en los campos de concentración. Cuando le
llegaban a preguntar que cómo podía traer un brazalete de esa
naturaleza, su respuesta era simplemente: “Ahora soy la directora
de un orfanato en Israel”.
Un individuo que no tenía familia, trabajaba como recolector
de basura en una ciudad de tamaño medio. Su situación parecía
ciertamente limitar las probabilidades de encontrar sentido a su
vida. Pero lo encontró. De los desperdicios que recolectaba, este
hombre separaba juguetes rotos y por la noche se dedicaba a
repararlos. Luego los llevaba a un hogar para niños situado en un
suburbio de la ciudad donde vivía. Era Santa Claus durante todo

186
JOSEPH FABRY

el año.
La autotrascendencia, bajo nombres mucho más simples
como amistad o buena voluntad, es un aspecto inconsciente pero
muy importante en la vida de mucha gente. En un hogar para
ancianos, una mujer que sufre de artritis pero que puede manejar
su coche, transporta a otras personas en sus viajes de la casa a la
iglesia, al doctor y a la tienda. Un recién viudo, ocupa su tiempo
libre cuidando a los niños de una madre soltera que necesita ir a
trabajar. Un hombre que está hospitalizado por un mal incurable,
recibe visitas frecuentes de su mejor amigo y del hijo de éste. Padre
e hijo habían estado peleados por años y el amigo enfermo los
reconcilió. Un ebanista, cuyas manos ya no tenían la habilidad para
trabajar, convirtió su garaje en un taller que puso a disposición de
los chiquillos del vecindario, con todas sus herramientas.
La gente que ha sufrido rachas de mala suerte, no son los
únicos que encuentran el sentido a través de la autotrascendencia.
En nuestra opulenta sociedad hay un grupo cada vez mayor de
personas que se sienten vacías, no porque hayan perdido algo, sino
porque lo tienen todo. Son “pájaros en jaulas de oro” atrapados
por su propia opulencia. Albert Schweitzer habla de su principio
moral que llama, “la buena fortuna obliga”; gente que tiene todo,
tiene la obligación de ayudar a aquellos que tienen poco o nada.
Elisabeth Lukas aplica este principio en su terapia. Lo ilustra
con un incidente acerca de dos conductores en una carretera. Uno
tiene un accidente, choca, cae en una zanja y resulta herido. El
conductor sano tiene la obligación de ayudar. Aquí la
responsabilidad y la autotrascendencia vienen juntas.
Mucha gente que no trabaja —rica o jubilada—, se siente
vacía, inútil, deprimida, neurótica y está propensa a volverse adicta
a algo. Esta situación los desafía a buscar responsabilidades.
Abundan en este mundo personas necesitadas de

187
JOSEPH FABRY

ayuda, que vale la pena apoyar, no sólo en el Tercer Mundo,


también en nuestro Primer Mundo. Frankl concluía una plática
con estas palabras: “En la medida en que el Primer Mundo ve
como su responsabilidad luchar contra el hambre en el Tercer
Mundo, se ayuda a sí mismo a enfrentar su propia crisis de sentido.
Les damos pan, ellos nos dan sentido, no es un mal negocio”. El
sentido a través de la autotrascendencia no es por lo general tan
dramático como los ejemplos que se han presentado. Este es lo
que llena nuestra vida diaria y está disponible para todos los
grupos de edad.
Hasta hace poco los niños apoyaban a sus padres en el hogar,
en la granja, o en el taller. Esta ayuda se ha vuelto innecesaria, y
aun imposible. Consecuentemente, los pequeños se han vuelto
inútiles y se aburren. Miran pasivamente la televisión y juegan con
juguetes mecánicos comprados, actividades que alimentan el
deseo de placer, pero no la necesidad de sentido. Los chicos
pueden todavía ayudar a sus padres en aquellos hogares en los que
ambos tiene empleos; cuidar a sus hermanitos pequeños;
acompañar a la abuela o a un vecino solitario, así como muchas
cosas simples, repetitivas, que consumen tiempo precioso, tales
como arreglar la mesa, barrer y aspirar o atender el lavado de ropa.
Lukas informa sobre un experimento que hizo con un grupo
de niños destructivos. Usualmente se divertían con juguetes
comprados que rápidamente rompían y tiraban. Hizo que ellos
construyeran juguetes. Diseñaron e hicieron maquinaria sencilla,
labraron barcos en bloques de madera y elaboraron muñecas de
trapo a las que les pintaron caras, les cosieron ropa y pusieron
pelo que fabricaron con hilo. Estos juguetes no los destruyeron.
Y con mucho orgullo los compartieron con otros pequeños.
En el otro extremo de la vida, los ancianos pueden usar sus
triples activos —experiencia, sabiduría y tiempo disponible—
para encontrar actividades y relaciones con sentido.
Niños aburridos, adultos que buscan placer y dinero y los
“inútiles” ancianos, pueden encontrar sentido en ayudarse unos a
otros dentro y fuera de la familia.
La autotrascendencia es Xun camino al sentido que está a
disposición de todos, en todas las circunstancias y edades. Su valor
es dramáticamente evidente para la gente que sufre de dolores y
penas sin sentido. Pero se alcanza también por cualquiera que
permanece junto a un familiar, que lleva al amigo al hospital, que
visita a un enfermo, invita al vecino nuevo a tomar un café, o que
realiza cualquier acto amable que surge de forma espontánea.

18 9
ix. INDICADORES HACIA LA AUTOTRASCENDENCIA

VALORES

os VALORES son los semáforos en su camino a través de


la vida. Dicen “alto”, “ceda el paso” y “sentido
contrario”. Advierten que sigue una “curva pronun-
ciada”, o “niños cruzando”, o que el piso es “resbaloso cuando
está húmedo”. Los valores como las señales del camino, son
útiles, aun como protectores de la vida y generalmente se
obedecen automáticamente. Frankl llama a los valores “Sentidos
universales” —lo que la gente en condiciones normales ha
encontrado que constituye respuestas con sentido—. Los valores
hacen innecesario decidir qué tiene sentido en una situación
específica. Simplemente se siguen las “señales del camino”
establecidas por los padres, los maestros, los líderes religiosos o
laicos, el gobierno, la gente importante, la sociedad.
Pero esta comodidad tiene un precio. Los valores pueden
contradecirse entre sí. Los de sus padres pueden decir: “nada de
sexo antes del matrimonio”. Alguna gente diría: “es tonto esperar
hasta el matrimonio”, o aún “el matrimonio es tonto”. Se pueden
escuchar afirmaciones contradictorias de valor, acerca del lugar de
la mujer en el hogar y en el trabajo, de te^ ner hijos, sobre el
aborto, la homosexualidad, una carrera, la participación en la
comunidad y en asuntos cívicos.
Es posible también que la propia conciencia envíe mensajes
contradictorios en alguna situación poco usual. Por ejemplo,
usted lleva al hospital a su esposa, que va a dar a luz, y yendo por
un camino sin tráfico, puede pasarse delibe-
X. VALORES

radamente una señal de alto, detenerse ante la luz verde del


semáforo si un anciano atraviesa la calle cojeando. El artista que
se niega a hacerse cargo del negocio de su padre, está tomando en
cuenta sus valores por encima de los de su padre. El hombre que
se acuesta enfrente de un tren que lleva armas nucleares, está
expresando sus propios valores y manifiesta su desacuerdo con los
de la sociedad. El hombre que se niega a pagar impuestos porque
censura la forma como se gasta su dinero (Henry Thorea, por
ejemplo, no quería que su dinero se gastara para sostener la
esclavitud) actúa de acuerdo con sus valores y se opone a los de
su gobierno.
Los individuos que siguen los dictados de su conciencia, más
que acatar los valores de la familia, sociedad o gobierno, deben
aceptar las consecuencias de sus decisiones. El artista que se niega
a hacer negocio, puede tener que vivir en la pobreza. El hombre
que se acuesta enfrente de un tren, puede resultar arrollado, herido
o muerto. Thoreau pasó un tiempo en la cárcel por negarse a pagar
impuestos.
También existen riesgos psicológicos de ser atrapados entre
valores en conflictos. El más extenso de tales riesgos es lo que
Frankl llama la neurosis “noogénica”, que se origina en la
dimensión noética o espiritual, en donde tiene lugar la toma de
decisiones. Una neurosis noogénica es el resultado de dos valores
que señalan en direcciones diferentes. La cura logoterapéutica para
una neurosis noogénica (que puede causar depresión y
enfermedades psicosomáticas), consiste en decidir cuál de los dos
valores en conflicto tiene sentido para el individuo. Para la
decisión correcta, necesita explorar tres cosas:
1. ¿Cuál de los valores es mayor en su propia jerarquía de
valores?
2. ¿De dónde procede cada uno de esos valores?
3. ¿Cuál de los valores en conflicto es consistente con lo que
le dice su conciencia?
Las respuestas a esas preguntas no indican que algunos valores

191
x. VALORES
son mejores o peores en un sentido moral; tampoco le dicen que
es mejor o peor según provengan de una fuente externa, o de su
propio interno, pero le muestran que es saludable saber de dónde
vienen sus valores y si surgen de una fuente externa, si está de
acuerdo con ellos. Acatar valores externos puede tener
consecuencias indeseables, si no se da cuenta de que está
reprimiendo sus propios valores —que está haciendo algo porque
siente que “debería,, hacerlo, sin tomar en cuenta que está
albergando ese “debería”, originado por un olvidado consejo que
permanece dormido en su inconsciente—. Esos conflictos de
valor y conciencia pueden conducir a males psicológicos y físicos,
que necesitan ser aclarados y resueltos.

O ACLARANDO SUS VALORES

Parte I: Lista de valores


A continuación una lista de 20 valores. Examínelos y marque
cinco que son los más importantes para usted, y cinco que
considera los menos importantes. (Esta lista está tomada del
trabajo del logoterapeuta James C. Crumbaugh: Logothe- rapy, New
Help for Problem Drinkers, Chicago: Nelson-Hall, R-107)

CUADRO I: VALORES

Para mí, un valor elevado es:


1. Ser rico.
2. Tener amistades duraderas.
3. Tener relaciones sexuales.
4. Tener un nombre de prestigio.
5. Ser recordado favorablemente después de muerto.
6. Disfrutar un amor romántico.
7. Ser un gran líder del pueblo.
8. Estar saludable.
9. Ser un héroe o heroína.
10. Servir y ser útil a la gente.
192
JOSEPH FABRY

11. Ser famoso.


12. Ser físicamente fuerte (hombres) bella (mujeres).
13. Ser un genio intelectual.
14. Encontrar aventuras y nuevas experiencias.
13. Ser feliz.
16. Comprender el misterio de la vida.
17. Alcanzar metas de índole religiosa.
18. Gozar paz mental.
19. Lograr aceptación y un lugar en la sociedad.
20. Conquistar una identidad personal.

Parte 2: La jerarquía de sus valores La página que sigue,


es una hoja de selección. Los números se refieren a los valores
listados en la parte 1 (1= ser rico, 2= tener amistades durables y
así sucesivamente). Las columnas le dan la oportunidad de
comparar cada valor con los demás. En cada par listado, circule el
que considere más importante de los dos.
Por ejemplo, en la primera columna, la primera línea le pide
escoger entre 1 y 2, entre la riqueza y la amistad. Si considera que
ser rico es más importante que tener amistades durables, circule el
número 1; si la amistad es esencial, circule el 2. Haga esta
comparación y selección en cada par de todas las columnas. Estas
se van haciendo cada vez más cortas porque algunos valores ya se
han comparado en las anteriores. La última contiene solamente un
par (19, lograr aceptación social y un lugar en la sociedad, contra
20, conquistar una identidad personal).

193
JOSEPH FABRY

Prosiga con la lista ya completa; sume los 1 circulados y


coloque el total en la casilla debajo del primer pilar, donde los
encontrará todos. No es el caso de los demás números. Por
ejemplo, el 11 puede encontrarlo circulado en su columna, pero
también en las previas. Súmelos todos y anote el total en la casilla
de la columna correspondiente (lo que indica cómo valora la
fama). Cuando llegue al último pilar, tiene que revisar los
anteriores para encontrar todos los números 20. Cuando haya
terminado, anote el total debajo de la columna correspondiente.
TABLA 2: HOJA DE SELECCIÓN
1-2 2-3 3-4 4-5 5-6 6-7 7-8
9-10 8-9 10-11
1-3 2-4 3-5 4-6 5-7 6-8 7-9
8-10 9-11 10-12
1-4 2-5 3-6
4-7 5-8 6-9 7-10 8-11 9-12 10-13
1-5 2-6 3-7
4-8 5-9 6-10 7-11 8-12 9-13 10-14
1-6 2-7 3-8
4-9 5-10 6-11 7-12 8-13 9-14 10-15
1-7 2-8 3-9
4-10 5-11 6-12 7-13 8-14 9-15 10-16
1-8 2-9 3-10 4-11 5-12 6-13 7-14 8-15 9-16 10-17
1-9 2-10 3-11 4-12 5-13 6-14 7-15 8-16 9-17 10-18
1-10 2-11 3-12 4-13 5-14 6-15 7-16 8-17 9-18 10-19
1-11 2-12 3-13 4-14 5-15 6-16 7-17 8-18 9-19 10-20
1-12 2-13 3-14 4-15 5-16 6-17 7-18 8-19 9-20
1-13 2-14 3-15 4-16 5-17 6-18 7-19 8-20
1-14 2-15 3-16 4-17 5-18 6-19 7-20
1-15 2-16 3-17 4-18 5-19 6-20
1-16 2-17 3-18 4-1T 5-20
1-17 2-18 3-19 4-20
1-18 2-19 3-20
1-19 2-20 1-
20
11-12 12-13 13-14 14-15 15-16 16-17 17-18 18-19 19-20
11-13 12-14 13-15 14-16 15-17 16-18 17-19 18-20
11-14 12-15 13-16 14-17 15-18 16-19 17-20
11-15 12-16 13-17 14-18 15-19 16-20
11-16 12-17 13-18 14-19 15-20
11-17 12-18 13-19 14-20

194
JOSEPH FABRY

11-18 12-19 13-20


11-19 12-20
11-20

Observe ahora las veinte casillas en la hoja de selección.


Indican la jerarquía de sus valores. ¿Cómo se compara esto con la
estimación preliminar de la Parte uno?
¿Qué le causa sorpresa en esta evaluación? ¿Cuáles son los
cinco valores más altos y los cinco más bajos en la Parte dos?
¿Coinciden con la evaluación de la Parte uno? Esta jerarqui-
zación, ¿le da alguna imagen de su yo interno? ¿Hay algo que
quisiera cambiar? ¿Qué tendría que cambiar en su forma de vida o
en sus hábitos, a fin de reflejar una modificación en la jerarquía de
sus valores? ¿Está preparado para realizar tal cambio, o está
satisfecho con su actual forma de vida o hábitos? Puede utilizarse
cualquiera de estas preguntas para iniciar un diálogo socrático.

Parte 3: ¿De dónde provienen sus valores?


Los veinte valores de la tabla uno y siete posibles fuentes de ellos,
aparecen listadas en la tabla tres. Junto a cada valor, indique con
una señal cuál cree que es la o las fuentes de cada uno de los
valores marcados.
Esta lista también puede utilizarse para iniciar un diálogo
socrático. ¿Qué le sorprende acerca de sus respuestas? ¿Cómo se
siente cuando se percata de que a menudo (o rara vez) sigue los
valores de su padre o de su madre? ¿O qué comúnmente (o raras
veces) sigue sus propios valores? ¿Que su selección, con
frecuencia (o de vez en cuando) coincide con un valor que tiene
su origen en fuentes externas? ¿Le gustaría cambiar? ¿En qué
sentido? ¿Qué tendría que hacer para lograr ciertos cambios? ¿Qué
le impide realizarlos?
Lo importante para su salud mental, es no tanto un cambio en
la jerarquía de sus valores, como la conciencia de que tal jerarquía
de valores es según cómo y de dónde provienen éstos. Mucha
gente va por la vida con inconscientes y molestos “deberías”.

195
x. VALORES
Estos originan sentimientos de culpa y problemas que no pueden
superarse sino hasta que el individuo identifica claramente su
conflicto de valores y está en capacidad de hacer algo al respecto.
Recuerde que un conflicto de valores puede, pero no necesariamente
conduce a problemas —que está dentro de sus facultades resolverlos.

TABLA 3: FUENTES DE VALORES

Fuentes
ABCDEFG
1. Ser rico.
2. Tener amistades duraderas.
3. Tener relaciones sexuales.
4. Tener un nombre de prestigio.
5. Ser recordado favorablemente
después de muerto.
6. Disfrutar de un amor romántico.
7. Ser un gran líder del pueblo.
8. Estar saludable.
9. Ser un héroe o heroína.
10. Servir y ser de utilidad a la gente.
11. Ser famoso.
12. Ser físicamente fuerte (hombres),
bella (mujeres).
13. Ser un genio intelectual.
14. Tener aventuras y nuevas
experiencias.
15. Ser feliz.
16. Comprender el misterio de la vida.
17. Alcanzar metas de índole religiosa.
18. Gozar de paz mental.
19. Lograr aceptación y un lugar
en la sociedad.
20. Conquistar una identidad
personal.
A. Uno mismo.
196
JOSEPH FABRY

B. La madre.
C. El padre.
D. La religión.
E. La sociedad.
F. Las amistades.
G. La educación.

EJERCICIO: LOS valores se expresan en actividades y experiencias.


Conforme la persona pasa por ellas, las dificultades surgen de los
conflictos entre sus propios valores y los que lleva dentro de sí (a
menudo de manera inconsciente) y que provienen de sus padres.
El ejercicio de la Tabla 4 explora esta colisión con cierta
profundidad. Lea cuidadosamente su contenido. Desarróllelo.

TABLA 4: CONFLICTO DE VALORES

Liste tres episodios ¿Está usted de acuerdo Si la respuesta es “no ',


durante la última con los valores expresa- ¿qué valores preferiría?
semana, en que haya dos por esas acciones?
actuado como su padre

197
JOSEPH FABRY

Liste tres episodios


¿Está usted de acuerdo Si la respuesta es “no”,
durante la última
con los valores expresa- ¿en qué forma le gustaría
semana en que haya
dos por esas acciones? cambiarlos?
actuado como su madre

En general, ¿en qué Si la respuesta es


forma actúa como su ¿Se siente bien con ello? “no”, ¿cómo le
padre? gustaría cambiar?

¿En que forma actúa ¿Se siente bien con ello? Si la respuesta es “no”,
como su madre? ¿cómo quisiera
cambiar?

¿En qué forma es usted ¿Se siente bien con Si la respuesta es “no”,
ello?
diferente de su padre? ¿cómo quisiera
cambiar?

¿Se siente bien con


ello?
Si la respuesta es “no”,
¿En qué forma es usted
¿cómo le gustaría
diferente de su madre?
cambiar?

Liste las facetas de su vida en las que encuentra


EJERCICIO:
satisfacción, y haga un diagrama que muestre la forma como llenan
el círculo de su vida. Por ejemplo:

198
x. VALORES
• ¿En qué forma esas experiencias y actividades satisfacen su
vida?
• ¿En dónde y qué tanto se traslapan?
• ¿Cómo percibe usted la magnitud relativa (la importancia)
de cada una de esas áreas?
• ¿Cómo llenaría usted los espacios vacíos?
• ¿Qué áreas le gustaría reducir, eliminar, ampliar, agregar?
Dibuje otro diagrama de su vida en la forma en que lo habría
hecho diez años antes.
• ¿Lo considera mejor? ¿Peor? ¿Es lo mismo?
• ¿Qué puede hacer para modificar el diagrama en la forma
en que quisiera usted que fuera?
• ¿Cuál sería el primer paso a dar en el sentido de lograr el
cambio?

EJERCICIO
• ¿Qué tiene usted que hacer durante la próxima semana
(mes, año)?
• ¿Qué quiere hacer durante ese tiempo?
• ¿Qué beneficios obtiene de lo que usted quiere hacer?
Suponga que pudiera sustituir algo que quiere hacer por lo
que tiene que hacer.
• ¿Cómo cambiaría su vida?
Escriba cinco de las experiencias más significativas en su vida.
• ¿Por qué son destacables?
• ¿Por qué son valiosas?
• ¿Qué valores representan?
• En su momento, ¿fueron positivas o negativas?
• La evaluación que hace de ellas, ¿ha cambiado en alguna
forma? ¿Qué ha aprendido de ellas?
Todos estos ejercicios proporcionan material para discusión.
Otros temas que pueden ser también productivos se sugieren
enseguida:
JOSEPH FABRY

• Mencione dos valores importantes para usted, y que son


contradictorios entre sí.
• Recuerde alguna ocasión en la que haya adoptado una
posición a favor de lo que realmente creía.
• Haga memoria de algún incidente en el que usted fue
criticado por algo que hizo o dijo. ¿Cómo se sintió? ¿Cómo
reaccionó?
• ¿Qué cualidades busca en sus amigos?
• ¿Cuál es la cualidad propia que ha descubierto últimamente?
• Nombre a personas que hayan ejercido influencia en usted.
¿Qué razones explican eso?
• ¿Qué es lo mejor que sucedió durante el año pasado entre
usted y un amigo (miembro de su familia, jefe, profesor)?

O VALORES HORIZONTALES

El logoterapeuta checo Stanislav Kratochvil, describe dos


orientaciones extremas de los valores: una es piramidal, la otra
horizontal. En la estructura piramidal, un valor está en la cima y
es dominante, mientras que otros son menos importantes. El
hombre que vive sólo para su carrera, la mujer que vive sólo para
su familia, tienen una orientación piramidal de sus valores. El
hombre está satisfecho con su trabajo, la mujer con su familia.
Pero, ¿qué pasará cuando la carrera del individuo termine al
jubilarse, cuando la familia de la mujer cambie, cuando los niños
crezcan y abandonen el hogar, cuando un divorcio o la muerte,
rompa los lazos familiares?
Cada una de estas personas ha vivido alrededor de un núcleo
central único. Pero corren el riesgo de perderlo. Cuando eso
sucede, la estructura de valores en su vida se colapsa, y ésta parece
vacía. En estas condiciones, es difícil para alguien con una
estructura piramidal de valores, encontrar nuevas áreas de
satisfacción. Tal unidad repentina puede conducir a enfermedades
y a una muerte prematura.

20 0
El individuo con una orientación horizontal de valores, tiene
varias áreas de ellos que coexisten de manera paralela unos con
otros —carrera, familia, amistades,
XI pasatiempos, actividades
creativas, intereses especiales, fe—. Si un valor se pierde, muchos
permanecen. El hombre cuya carrera termina, la mujer cuyos lazos
familiares se colapsan en una crisis de edad adulta, pueden
encontrar sentido en actividades que representan otros valores de
importancia similar. Los valores horizontales son un seguro contra
una vida vacía.
La mayor parte de la gente conserva su orientación de valores,
en algún punto intermedio entre los dos extremos. Es
recomendable recurrir a una terapia preventiva que permita
ampliar el círculo de intereses durante las primeras etapas de la
vida, especialmente si usted parece haber adoptado una
orientación piramidal de valores. Reorientarlos horizontalmente
lo ayudará para percibir posibilidades más amplias de sentido, y lo
pondrá en guardia para evitar el desarrollo de barreras espirituales.

201
x. VALORES

EL SENTIDO EN EL MATRIMONIO
Y EN LA VIDA FAMILIAR

L SENTIDO DEL MOMENTO es diferente para cada persona


y situación. Así, no existe para una familia completa
considerada como grupo. Está presente, sin embargo,
para cada miembro de la familia, incluyendo el sentido en las
relaciones de unos con los otros.

Q EL SENTIDO PARA LOS MIEMBROS DE LA FAMILIA

La mayoría de los métodos y ejercicios que se mencionan en este


libro —diálogo socrático, derreflexión, modificación de actitudes,
elaboración de listas, logodramas, fantasías, exploración de
valores—, pueden ser utilizados por los miembros de una familia.
Las asesorías matrimoniales y familiares ofrecen oportu-
nidades para aplicar métodos adicionales. En la elaboración de listas,
por ejemplo, se le pide al esposo que escriba lo que le gusta y
disgusta de sí mismo, y a la esposa también se le solicita hacer una
lista similar, acerca de ella. A cada uno se le pide que suponga lo
que contiene la lista de su pareja y que después lo compare con las
respuestas que realmente escribió cada quien. ¿Las suposiciones
fueron en su mayoría correctas? ¿Equivocadas? ¿Qué tan bien se
conocen uno al otro? ¿Cómo se siente uno de ellos si el otro opinó
correctamente? ¿Incorrectamente? Es muy probable que varias
parejas tengan
xi. EL SENTIDO EN EL MATRIMONIO Y EN LA VIDA FAMILIAR

diferentes reacciones. Algunas se sienten bien si sus opiniones


revelan comprensión mutua. Otras se sienten incómodas. ¿Qué
significa esto en cuanto a sus relaciones? Un diálogo socrático,
primero entre cada parte y el facilitador y luego entre las dos partes,
los ayudará a descubrir lo que significan sus reacciones en cuanto a
la relación de pareja.
Esta elaboración mutua de listas puede aplicarse también entre
padres e hijos, entre hermanos o con otros miembros de la familia,
como la abuela o un tío, que viva dentro del núcleo familiar o
mantenga relaciones estrechas con él. ¿Cómo se siente un hijo si no
es (o no “suficientemente”) comprendido? ¿Qué acaba por
entender una abuela acerca de su papel en el seno de la familia?
Como se discutió en el capítulo anterior, también puede
efectuarse un juego de adivinanzas en el que los miembros de la
familia establecen su jerarquía de valores. Los esposos y otros
miembros no necesitan tener los mismo o similares preferencias de
valores. Pero es saludable para ellos saber cuáles son los más
importantes para la gente con la que convive.
Otro método útil en el seno familiar, es el logodrama que
proporciona a los miembros de la familia la oportunidad de
conversar entre sí. Es mejor considerar sólo un problema en cada
ocasión. Cuando el diálogo se desarrolla dentro de los esquemas de
la vida diaria y se percibe una situación conflictiva, se pide a una
parte que se ponga en el lugar de la otra y que responda de la manera
en la que esperaba que le contestaran. Por ejemplo, aquí está un
diálogo entre dos personas en curso de colisión:
Ella: Estoy harta de que siempre trabajes tan tarde
El: ¿Y tú crees que disfruto de ello?
Ella: Es obvio que lo disfrutas más que si pasaras la vela-
da conmigo. A lo mejor tienes una amiguita.
El: Estás loca. Yo trabajo y trabajo, ¿y tú me acusas de
tener una aventura?
Ella: Es que tengo mis razones. ¿No te pillé ya con Susana?
El: ¿Y qué hay entre tú y Harry?

203
xi. EL SENTIDO EN EL MATRIMONIO Y EN LA VIDA FAMILLAR

Ella: Eso sucedió sólo porque tú me dejas sola todas las


noches.
Las acusaciones mutuas tienen la tendencia de una bola de nieve
que se convierte en avalancha. El facilitador sugiere que las partes
cambien de lugar y que el esposo en el lugar de su esposa, responda
por ella.
El: (Hablando en lugar de su esposa) Siento mucho que
tengas que trabajar tan tarde. Me gustaría tanto estar
contigo más a menudo.
El: (Cambiando de lugar y hablando por sí mismo) A
mí también me gustaría estar contigo con mayor
frecuencia. Pero no me importa trabajar horas extra
porque así podremos salir juntos de vacaciones.
El: (Cambiando de asiento y hablando nuevamente en
lugar de su esposa) Te entiendo, querido. Las vacaciones
significan mucho para mí.
Ella: (Hablando por sí misma) Las vacaciones significan mucho
para mí, pero me pregunto si en verdad no podremos
disfrutarla a menos que trabajes tiempo extra.
Se ha evitado la colisión. Siguen conversando ahora más
tranquilos.
El: Lo de Susan fue excepcional. Te habías ido de vaca
ciones y yo me sentía solo.
Ella: Entiendo lo que quieres decir. Sucedió lo mismo con
Harry. Estaba yo sola muchas noches.
El facilitador: ¿Qué pueden hacer ustedes de manera que cosas
como ésas no vuelvan a pasar? ¿Qué posibilidades le ven
a eso?
La pareja hace una lista:
• Abandonar la idea de vacacionar juntos para disfrutar los dos
las veladas.
• La esposa asistirá a clases nocturnas de algo que le interese,
mientras su esposo sigue trabajando horas extras.
• La esposa conseguirá un empleo de medio tiempo para ganar

204
JOSEPH FABRY

algún dinero y contribuir a gastos extra, como vacaciones.


• Continuarán peleando, como siempre.
• Se divorciarán.
• Reducirán gastos de manera que no sea necesario trabajar
tiempo extra, para tener dinero suficiente y vacacionar.
Se discutieron las ventajas y desventajas de cada una de esas
alternativas. La pareja selecciona que la esposa estudie por las
noches. Ella ha deseado desde hace tiempo aprender cerámica y
manifiesta también su interés en conseguir un trabajo de tiempo
parcial, siempre que le guste, ya que no le agradaría trabajar
simplemente por dinero.
Es frecuente que los problemas del matrimonio y de la familia
parezcan difíciles de resolver, porque las partes hablan al pasado del
otro, en lugar de hablarle al otro, o porque sus conversaciones se
desvían hacia acusaciones y defensas que bloquean la
comunicación. Cuando alguien habla al pasado de otro, se puede
recurrir a una “ecoplática”. La “ecoplática” utiliza la regla simple de
que cada parte puede contestar solamente después de que ha
repetido la afirmación de su pareja a satisfacción de ésta.
Ella: Eres un zoquete y cambias todo lo que yo digo para
acomodarlo a tu gusto.
El: Eso es una mentira. Tú misma...
El facilitador: ¡Momento! Eso va en contra de nuestra regla.
Repita primero lo que dijo su esposa.
El: “Tú eres un condenado zoquete y siempre quieres
tener la razón”.
Ella: No fue eso lo que yo dije.
El: Pero eso es lo que quisiste decir.
Ella: ¿Cómo sabes tú lo que yo quiero decir?

205
JoSEPH FABRY

Elfacilitador: ¿Recuerda usted lo que dijo su esposa?


El: ¡Por supuesto! No soy ningún idiota. ‘‘Eres un zo
quete y cambias todo lo que digo para acomodarlo a tu
gusto”.
Ella: Dije zoquete, pero nada de tonto. Tú no eres un tonto.
El: Bueno, pues gracias. Por lo menos hay algo bueno
en mí. (Ríe)
Ella: Oh, está bien, tienes tus puntos buenos.
El facilitador: (Al esposo) ¿Qué responde usted al hecho de que
lo hayan llamado zoquete?
El: Tengo mis propias opiniones, sí, pero no lo cambio
todo.
Ella: Lo haces y mucho, te acuerdas...
Elfacilitador: Eco, por favor.
Ella: “Tengo mis propias opiniones, pero no lo cambio todo”.
El: Sí.
Ella: Recuerda el año pasado, cuando admiré el collar de perlas
en el aparador de la joyería, que me dijiste
acusadoramente que te estaba yo arruinando.
El: “Recuerda el año pasado, cuando admiré el collar de
perlas, que me acusaste de que te estaba arruinando”.
Ella: Sí.
El: Bueno, si eso es todo lo que puedes recordar, está
bien cambiar las cosas una vez al año, ¿no? (Ríen).
Otra vez han cambiado papeles. Ya no están discutiendo —ríen
juntos—. Se ha abierto el camino para el diálogo.
La técnica del centelleo se ut-iliza cuando la discusión empieza a
volverse agresiva. Elisabeth Lukas ha elaborado algunas reglas en
relación con este método. La pareja y el facilitador se sientan juntos.
Este último no participa en la conversación sino que es meramente
un control automático, portando una lámpara centellante que
acciona cuando alguna de las partes expresa algo ofensivo para el
otro. Cuando la luz centelleante se enciende, la persona que está
hablando debe repetir lo que acaba de decir, pero esta vez sin

206
JoSEPH FABRY

hostilidad o sarcasmo, sin decir nombres, culpando o de manera


negativa. Luego la discusión continúa. Sólo una persona habla a la
vez, y la regla es que la luz se aplica en plano de igualdad.
Aquí está un ejemplo de una discusión en la que se utiliza la
técnica del centelleo:
Ella: Eres un zoquete .y cambias todo lo que digo para
acomodarlo a tu gusto. (La luz centellea).
Ella: Tú tienes tus propias opiniones y no escuchas lo que yo
estoy diciendo.
El: Yo sí escucho, pero tú siempre dices boberías sin
sentido que no me interesan. (La luz centellea)
El: Sí te escucho, pero no me interesa tu parloteo.
(Centellea la luz)
El: Muy bien, pues. Con frecuencia hablas de cosas que
no me interesan.
Ella: Entonces dígamelo, señor profesor, yo no puedo leer sus
pensamientos. (La luz centellea)
Ella: Yo no puedo leer tus pensamientos.
El: Muy bien, de ahora en adelante te los diré. Pero no
vas a saltar sobre mí, como siempre lo haces yo... (La luz
centellea).
El: No debes molestarte.
Lentamente la atmósfera se vuelve menos ponzoñosa y se
facilita el establecimiento de un diálogo verdadero.

El juego QPCMS
Otro método para conservar las discusiones maritales en términos
objetivos y evitar que se vuelvan emocionales, se basa en las técnicas
de asesoramiento matrimonial usadas por vez primera por el Padre
Gabriel Calvo, de España. Su método ha sido ampliamente
utilizado por terapistas, con muy diversa suerte, y puede ser
aprovechado con un enfoque logoterapéu-
tico. El método ha sido denominado el juego QPCMS. Este
nombre es un acrónimo de ¿Qué Pasa Con Mis Sentimientos?
xi. EL SENTIDO EN EL MATRIMONIO Y EN LA VIDA FAMILIAR

Es muy útil como herramienta de autoayuda para parejas que


perciben las primeras señales de tormenta y quieren evitar un
naufragio, y para las que, conservando un buen matrimonio,
quieren mejorarlo.
Una sesión de QPCMS toma una media hora. Se puede jugar
diariamente como un ejercicio espiritual, o puede reservarse para
las ocasiones en que se presenta un problema especial. Si se juega
todos los días, se debe seleccionar un problema diariamente. Un
día el juego puede dirigirse a las pequeñas contrariedades del
matrimonio. (¿QPCMS teniendo que escoger después de ti?); con
conflictos más serios (¿QPCMS con tu rechazo cuando quiero
tener sexo contigo?); o en general con temas pocas veces
abordados (¿QPCMS por nuestro amor?). El juego se compone de
cuatro partes que pueden resumirse en el acrónimo EIDE:
Escriban en diez minutos cuáles son sus sentimientos en
relación con el tema escogido.
Intercambien lo que cada uno ha escrito y léanlo.
Dialoguen entre sí durante diez minutos acerca de lo que cada
uno escribió y cómo se sienten con lo que acaban de leer.
Escojan un tema para el día siguiente.
El método QPCMS/EIDE dirige la atención hacia los senti-
mientos presentes, en lugar de explorar las causas hondamente
enraizadas de un problema. (“Tu madre siempre ha hecho la
limpieza por ti. Yo no soy tu esclavo. Limpia tu propio ^—
batidillo” o, “si me estás gritando todo el día, no puedo tener sexo
contigo en la noche”).
Cada parte establece el problema claramente. ¿Qué siente el
esposo cuando su mujer deja las medias por el suelo? ¿Qué siente
ella cuando su esposo la está fastidiando por no haber hecho la
limpieza? ¿Qué siente él cuando ella inventa excusas: “Estoy tan
cansada, tengo migraña”? ¿Qué siente la esposa
cuando no puede evitar su resentimiento por el enfado de su marido
y rechaza sus acercamientos románticos?
Cada parte escribe sus sentimientos durante no más de diez

208
JoSEPH FABRY

minutos. Expresa sólo lo que siente acerca del comportamiento de


su pareja. Usa adjetivos libremente: “enojada”, “decepcionada”,
“frustrada”, y no se detiene ante descripciones pintorescas acerca
de cómo se siente realmente: “Me haces trepar a la pared” o, “yo te
tomaría por los hombros y te daría una buena sacudida”. Aléjese de
los juicios. Palabras como “yo siento que...”, con frecuencia se
utilizan erróneamente para expresar un juicio. “Yo siento que no
eres honesto conmigo”. Siempre que le sea posible, substituya el
“Yo siento que...” por “Yo pienso que...”, pues lo que se ha
expresado es un juicio. Los verdaderos sentimientos se expresan
diciendo: “Yo estoy...” Usted no puede decir, “Yo pienso enojado”;
solamente “Yo estoy enojado”.
Los sentimientos son espontáneos. Ni buenos ni malos. Pero
pueden ser positivos o negativos. No dude en compartir sus
sentimientos negativos, pero evite “repartir basura”. No intente
justificar sus sentimientos, simplemente reconozca su existencia.
Cada vez que dice: “Yo siento que... porque...” usted está diciendo
que no acepta sus sentimientos. Está tratando de justificarlos.
Aceptarlos no significa que pierde control sobre las acciones que
los provocan. Estas pueden ser dañinas o útiles para sí mismo y para
los demás. Cuando encara usted honestamente una emoción, puede
abrir nuevas vías para afrontarlas y manejarlas. Será de ayuda un
diálogo franco con su pareja. Un diálogo EIED entre las partes, se
guía por las reglas siguientes:
• Perciba los sentimientos. Eso evita argumentos innecesarios.
Si la esposa dice: “Si dejas los calcetines en el piso me voy a
poner furiosa”, el esposo no puede argumentar algo como:
“No, eso no te pone furiosa”.
• Evite contra-acusaciones. No diga: “Bueno, ¿y qué pasa
contigo? Tú dejas los platos sucios en el fregadero.
JoSEPI-í FABRY

• Evite permitir que el diálogo se extienda hacia otros


problemas del momento, o profundicen en eventos pasados.
“La semana pasada tú hiciste esto... El mes pasado tú hiciste
esto otro... Cuando tu madre nos visita te vuelves
especialmente puntillosa y ella es la que hace la gran
rebatinga”.
• Evite ataques personales. No, “los revoltijos como los que tú
ocasionas me encolerizan”, sino, “cuando alguien riega las
cosas por todos lados me encoleriza”.
Esto describe su molestia tan vividamente como quiere expresarla,
pero posiblemente hasta de una manera humorística.
• Aborden un problema cada vez. Los platos sin lavar y las
visitas de la madre, pueden tratarse en diálogos posteriores.
• Busquen acciones alternativas. Después de expresar
abiertamente y reconocer su estado emotivo, pueden discutir
posibles acciones, a pesar de los sentimientos que cada uno
ha manifestado.

Diálogo de auto-ayuda
El juego QPCMS incluye al diálogo de auto-ayuda. Preguntas
fructíferas en un diálogo esposo-esposa, deberían reforzar los
aspectos positivos. Estas podrían incluir:
• ¿Qué fue lo primero que te atrajo de mí?
• ¿Cuál de tus cualidades me hizo querer casarme contigo?
• ¿Cuál de tus cualidades me gusta actualmente?
• ¿Qué tenemos en común?
• ¿En dónde no nos entendemos completamente?
• ¿Qué podemos hacer para entendernos más plenamente?
• ¿Cómo te sientes cuando no presto atención ni escucho lo
que me dices?
• ¿Cómo te sientes cuando estoy atento y realmente escucho lo
que me dices?
• Describe tus sentimientos en tres circunstancias en que te
sientes cerca de mí.

210
xi. EL SENTIDO EN EL MATRIMONIO Y EN LA VIDA FAMILLAJR

• ¿Cómo te sientes cuando fallo en demostrar confianza en ti?


• ¿Cómo te sientes cuando te demuestro que confío en ti?
• ¿Cuáles son tus sentimientos acerca de mi compromiso
contigo?
• ¿De tu compromiso conmigo?
• ¿Nuestras relaciones sexuales?
• ¿La comunicación de uno con el otro?
• ¿Cuáles son tus sentimientos hacia mí en este preciso
momento? (Esta pregunta puede ser manejada como cartas
que intercambian los esposos y que se envían una semana
después de haberse escrito, para reavivar los sentimientos
provocados por el diálogo).

© EL SENTIDO EN LAS RELACIONES FAMILIARES


Elisabeth Lukas define como una familia sana a aquella en la cual
todos los miembros tienen una función con sentido. Una familia sin
vacíos ni colisiones funcionales. Como la vida misma, la familia
establece demandas a cada uno de sus miembros, mismas que deben
ser satisfechas si las relaciones familiares han de tener sentido.
Una joven madre, por ejemplo, tiene una función relativamente
grande en relación con sus bebés y niños pequeños. Si buscara auto-
actualización en su carrera o actividades sociales, podría ocasionar
un vacío funcional. Este podría ser llenado por otra persona, quizá
la abuela, que vive con la familia. Conforme los niños crecen, las
funciones de la madre disminuyen. Si sigue desempeñando el papel
protector de los años anteriores y trata a los niños como si todavía
fueran bebés, puede ocurrir una función de colisión.
En una familia sana, cada miembro es consciente de su función,
aun cuando ésta se modifique con el tiempo. La conciencia de las
propias funciones es especialmente crítica

211
JOSEPH FABRY

en épocas difíciles (desempleo, enfermedad, un nuevo hijo, la


ancianidad, la muerte) en las que pudiera ser necesario que algunos
de los integrantes asuman responsabilidades adicionales o
renuncien a ciertos beneficios. Una familia sana necesita estar alerta
bada dos situaciones que pueden poner en riesgo su bienestar:
1. - ¿Algún miembro de la familia da órdenes que deben ser
acatadas por los otros? Esto puede conducir a colisiones
funcionales y sobredemandas.
2. - ¿Cada miembro de la familia vive su propia vida, con escaso
interés en los otros? Ello puede llevar a la creación de vacíos
funcionales, subdemandas.
Cuando los miembros de una familia mantienen relaciones
saludables, cada uno es consciente de su papel y está dispuesto a
asumir todas aquellas responsabilidades que van surgiendo, según
las situaciones cambiantes de la vida de la propia familia. Para
asegurar esta conciencia, cada miembro debe movilizar dos
capacidades humanas: el autodistancia- miento y la
autotrascendencia.
El autodistanciamiento da la capacidad necesaria para
desprenderse de sí mismo (en su mente) y ver en dónde hay vacíos
y colisiones. Sin el distanciamiento, es probable que se ponga
atención solamente a las propias necesidades, y difícilmente se
percibirán las de los demás. La autotrascendencia nos habilita a
través del cuidado que tenemos por los otros en la familia, a asumir
funciones que en realidad no quisiéramos tomar, o a renunciar a
otras que desearíamos conservar. Los consejeros matrimoniales y
familiares han "desarrollado numerosas técnicas al respecto, en las
que se utilizan principios logoterapéuticos. Dos de ellos que
facilitan el autodistanciamiento y la autotrascendencia, son el
“esculturado” y da hoja de periódico”.
Esculturado
El esculturado es el autodistanciamiento en acción. La familia
completa juega a que todos están hechos de barro y que pueden ser
modelados a voluntad. A cada uno se le pide que agrupe a todos los

212
JOSEPH FABRY

miembros de la familia tal y como los ve. El esposo, por ejemplo,


podría formar un grupo en el cual su esposa está aislada y
permanece desafiante, las piernas separadas, los brazos cruzados. El
yace en el piso, indefenso, mientras los hijos lo jalan en todas
direcciones. La esposa puede formar un grupo diferente. Puede
verse a sí misma tejiendo mientras su esposo se mantiene erguido,
con un pie encima de su cuello; todos los niños, excepto uno que
está en un rincón, sin prestar atención al resto de la familia,
permanecen a su espalda. Los hijos pueden formar estructuras
varias, cada una diferente de las otras. Uno puede representar al
padre severo, amenazador, en la posición de un oso o separado,
quizá ni siquiera como parte del grupo. La madre puede aparecer
enorme, predicando con el dedo levantado, o poniendo las manos
sobre los oídos. El hermano puede ser mostrado como dominante,
la hermana enseñando la lengua en actitud de insolente rebeldía.
Cada miembro de la familia toma su turno como “escultor” y
todos los demás deben estar de acuerdo en acatar sus instrucciones
en cuanto a poses y expresiones faciales. El escenario mostrará
entonces cómo cada uno ve a la familia y sus relaciones: parejas,
triángulos, alianzas, aislamientos, conflictos, desafíos, amenazas,
temores y dependencias.
Después de que todos han “esculpido” a cada uno de ios
miembros de la familia, se les pide que hagan individualmente un
segundo grupo de esculturas en las que muestren cómo les gustaría
a cada uno visualizar a la familia. Después de que cada uno ha visto
cómo lo ven los otros, y cómo le gustaría a cada uno que fueran las
relaciones entre ellos, se formula nuevamente la pregunta básica:
¿Cuál debería ser el primer paso a fin de lograr que la situación,
como está ahora, cambie a la que debería ser? Aquí es en donde
entra en juego la auto trascendencia. Se hacen preguntas acerca de
lo que los miembros de la familia deberían hacer para llenar los
vacíos, y lo que tendrían que evitar para eliminar las colisiones.
¿Quién estaría preparado para modificar su comportamiento por el
bienestar de los demás? El esculpido puede simplificar el que los

213
xi. EL SENTIDO EN EL MATRIMONIO Y EN LA VIDA FAMILIAR

miembros de la familia platiquen entre sí, no sólo desde sus propias


perspectivas, y con una buena dosis de objetividad y buen humor.

La hoja de periódico
Este “juego” hace uso también de la capacidad humana para el
autodistanciamiento. Se utiliza para explorar las relaciones entre dos
personas: esposo y esposa, padre e hijo, hermano y hermano.
Se coloca en el suelo una hoja de periódico lo suficientemente
grande para que dos personas, desde direcciones opuestas, se
acerquen a la hoja y se paren en ella. La forma como actúen dará un
indicio de cómo “se siente uno con respecto al otro”.
El esposo puede pavonearse con paso seguro y colocarse sobre
la hoja como indicando: “Es toda mía”. La esposa, en silencio,
puede buscar un lugar en una esquina de la hoja. O puede luchar
por su lugar. O puede encontrarlo abrazando tiernamente a su
marido. O acomodarse con cuidado a fin de no tocarlo. Existen
numerosas posibilidades, igualmente reveladoras, para cualquiera
otra pareja.
En la segunda parte del ejercicio, se pide a la pareja que se retire
del papel y se acerque de nuevo en la misma forma, pero esta
segunda vez estarán conscientes de sus movimientos. Pondrán
atención a cada paso, cada titubeo, resistencia, ajustes. En un
subsecuente diálogo socrático, hablarán acerca de sus actos —según
se aprecia desde afuera mediante la ob

214
xi. EL SENTIDO EN EL MATRIMONIO Y EN LA VIDA FAMILIAR

servación consciente de su conducta inconsciente—, de los


sentimientos que experimentaron mientras se colocaban en la hoja
de papel: desafío, culpa, ternura, triunfo, debilidad.
En la tercera parte del ejercicio, se colocarán nuevamente sobre
la hoja, pero ahora asumirán las posiciones que les gustaría guardar
en sus relaciones.
Este ejercicio puede realizarse por la pareja sola, o con el resto
de la familia como observadores. Si la familia está presente,
entonces los demás pueden compartir sus comentarios acerca de la
pareja que realizó el ejercicio. Esto vigoriza el efecto del
autodistanciamiento.
En todos los ejercicios en los que se explora el sentido en las
relaciones familiares, la tensión emocional es positiva. No deben
descuidarse los aspectos negativos, pero las observaciones acerca
de ellos deben ser siempre seguidas por la pregunta: “¿Qué
podemos hacer para que las cosas vayan mejor?” Cuando las
emociones contestan “no” automáticamente, el espíritu puede
todavía decir “sí”. Es posible remover los obstáculos que impiden
relaciones satisfactorias y pueden encontrarse nuevos enfoques.
XII. GRUPOS COMPARTIDOS

GRUPOS COMPARTIDOS

UESTO QUE LA BÚSQUEDA del sentido es un asunto


personal, se argumenta a veces que el enfoque en grupo
no es apropiado. Sin embargo, los logoterapeutas han
desarrollado con éxito numerosas técnicas grupales.
Cuando se trabaja con un grupo, hay que tomar diversas
precauciones. La logoterapia se basa en la confianza entre el
paciente y el facilitador. Esta confianza debe extenderse a todos.
El “encuentro” en tales grupos no es agresivo, sino cuidadoso y
positivo. Por eso se utiliza el término “grupos compartidos”. Cada
participante comparte sin presiones la búsqueda individual del
significado. Deben saber que tiene siempre el derecho de negarse
a responder cualquier pregunta o participar en algún ejercicio.
Pero también deben saber que su participación es bienvenida y
que contribuirá al éxito del grupo. Todos deben estar conscientes
de que cualquier cosa que se diga y haga dentro del grupo, no
deberá ser comentado fuera con personas ajenas.
La búsqueda de sentido debe seguir siendo personal, y debe
tenerse cuidado a fin de evitar presiones de~los miembros en el
seno del grupo. El diálogo socrático se convierte en “multilogo”.
El facilitador tiene que asegurarse de que los participantes no
intenten resolver problemas de los demás. El descubrimiento del
significado sigue siendo la responsabilidad del individuo. Se
aceptan sugestiones, pero no en la forma de consejo que
provoque una reacción de “sí, pero...”

216
Las experiencias de los miembros del grupo son más efectivas
cuando se presentan en forma de ejemplos, especialmente después
XII
de que se ha percibido una logopista. Los participantes pueden
decir: “Sí, yo una vez estuve en la misma situación, e hice esto o lo
otro”, la decisión queda en manos del facilitador; los demás
miembros simplemente lo han ayudado a descubrir las alternativas.

O LINEAMIENTOS GENERALES

Robert Leslie y otros logoterapeutas, han establecido algunos


lineamientos para la operación de los grupos compartidos.
• Crear una atmósfera de apoyo mutuo en la que pueda tener
lugar una comunicación en su más libre, desinhibido y
persona] significado.
• Lograr que los participantes tengan conciencia de los
recursos del espíritu humano: Autodescubrimiento, ca-
pacidad de selección, individualidad, responsabilidad y
autotrascendencia.
• Convencerlos de que está dentro de sus potencialidades el
uso de tales recursos para encontrar rutas hacia el sentido.
• Ayudarlos a descubrir en dónde están, adonde quieren ir y
cómo llegar allá paso a paso.
• Enfocar la atención en lo que está bien en ellos, y cómo
pueden aprender de algo que piensan que está mal.

Responsabilidades de los miembros del grupo Cada miembro


acepta responsabilidad en la vida del grupo y participa e
interactúa, sin esperar que sea el facilitador quien resuelva las
dificultades.
La comunicación debe ser vista a un nivel más profundo que el
usual en las relaciones sociales. Debe permanecer en un

217
JOSEPH FABRY

nivel personal. Cuando se hable de libros, películas o de las


experiencias de otras personas, decir cómo se siente uno acerca de
ello.
Hacer de la situación actual el foco de su atención, pero sin
ignorar el pasado. No utilizarlo como una explicación o excusa por
los errores del presente. Más bien aprender tanto de los errores
como de los logros del pasado.
El énfasis en el grupo debe ponerse en la participación
personal más que en el sondeo de diagnósticos. Hay que
mantenerse en el área en que uno es el mejor experto del mundo:
los propios sentimientos y experiencias.
Las observaciones son bienvenidas, pero deben desalentarse
las agresiones. En lugar de decir: “Usted tiene una forma muy
molesta de interrumpirme”, diga: “Me siento molesto cuando
alguien me interrumpe”.

Responsabilidades de los facilitadores Las características


más importantes de los facilitadores son empatia, calidez, tacto,
autenticidad y la voluntad de no hablar demasiado. Los
facilitadores tienen ocho funciones principales.
1. Estructurar. Empezar y terminar a las horas acordadas, dar
apoyo a las contribuciones de cada persona, proteger a los
participantes de ataques destructivos.
2. Espejear. Hacer observaciones acerca de lo que está
sucediendo, detectar incongruencias entre las palabras y las
acciones, identificar patrones de comportamiento.
3. Encauzar. Ayudar al grupo a que pase de la charla social a un
diálogo más profundo; de temas impersonales y periféricos al
involucramiento personal en asuntos de mayor significación.
4. Ejemplificar. Participando activamente como un miembro
más del grupo y asegurándose de que se acatan las reglas que se
hayan convenido al respecto.
5. Incentivar. Alentando a los participantes al cambio. “¿A
dónde van a ir cuando terminen aquí?” ¿Qué van a hacer para
JOSEPH FABRY

poner en práctica su decisión?”


6. Integrar: Dando unidad a asuntos inconexos, retomando
otros que quedaron pendientes.
7. Participar. Interviniendo con oportunidad en las discusiones
del grupo, alentando —y permitiendo— a los miembros a
participar, ayudando a otros integrantes del grupo.
8. Supervisar. Asegurarse de que el grupo no se deteriora por la
conducta de alguno de sus miembros.
Nota\ En un grupo que está trabajando satisfactoriamente, las
funciones del facilitador pueden ser compartidas con los
participantes y éstos ser tan importantes como el facilitador.

EJEMPLOS:Fred, un hombre joven, difícilmente participaba en el


grupo. Durante las sesiones salía varías veces del salón y regresaba
después de algunos minutos. En cierta ocasión, uno de los
miembros se irritó y le increpó: “Después de todo, ¿para qué
viniste aquí? Nunca hablas, pero nos interrumpes constantemente
con tus salidas”. Otros integrantes también lo criticaron por su
conducta, y antes de que el facilitador pudiera intervenir, tuvo
lugar el siguiente diálogo:
Fred\ Dejé a mi pastor alemán en el coche y debo salir de
tiempo en tiempo para ver si está bien.
Un miembro del grupo: ¿Y nos molestas solamente por un
perro?
Fred: Es que está solo.
U?2 miembro del grupo: ¿Es él más importante para ti de lo que
somos nosotros?
Fred: Es que quiero a mi perro.
La forma como Fred dijo lo anterior captó la atención del
grupo. Era la primera vez que había mostrado alguna emoción. En
la discusión que tuvo lugar, una mujer le dijo a Fred que ella y su
esposo también tenían un perro al que querían, que lamentaban
tener que dejarlo en una perrera una vez que salían de viaje, porque
evidentemente era infeliz allí. Ellos estaban planeando salir el

219
XII. GRUPOS COMPARTIDOS

próximo fin de semana —¿podría Fred cuidar de su perro?—. La


mujer explicó que como él amaba a los animales, seguramente le
daría más atención que la que podría recibir en la perrera. Ella y su
esposo le pagarían con todo gusto la misma cantidad que a la
perrera. Fred se mostró asombrado por la proposición, pero
después de un poco de insistencia aceptó. Durante las
conversaciones que tuvieron lugar en subsecuentes reuniones del
grupo, se puso en evidencia que era la primera vez en su vida que
Fred había recibido el ofrecimiento de una paga por algo que
disfrutaba hacer.
Desde ese día aumentó la participación de Fred en el grupo y
los demás miembros lo aceptaron ya como uno de ellos. En la
última sesión se pidió a todos que manifestaran sus impresiones
con relación a los demás. Uno de los participantes le dijo a Fred:
“Cuando te vi por primera vez, pensé que eras un don nadie.
Ahora veo que eres una buena persona. Amas a los animales.
Deseo que algún día encuentres a alguien, quizá una mujer joven,
a la que aprendas a amar”.
Fred dio al grupo un buen número de logopistas. Se le pidió
que hiciera una lista de actividades que con significado para él. No
resultó ninguna sorpresa que los animales tuvieran importancia
entre las que enumeró. Escogió una actividad de entre esa lista de
alternativas: ofrecerse de voluntario en un hospital de animales.
Como primer paso hacia esa meta, puso un anuncio en el periódico
y consiguió un empleo sin paga para hacer la limpieza en una
tienda de mascotas. Regresó a la escuela, se graduó y fue
contratado por la misma tienda para cuidar a los animales. Más
tarde encontró un empleo en un hospital veterinario y empezó a
estudiar la preparatoria, con la esperanza de convertirse algún día
en veterinario. Por ese tiempo empezó a vivir con su novia. Este
cambio hacia un final feliz había empezado con un molesto
incidente en un grupo compartido.
Un incidente embarazoso que podría ser ignorado en un
evento social, en un grupo compartido puede convertirse en un

220
JOSEPH FABRY

paso hacia una verdadera comprensión. Robert Leslie narra que,


en una ocasión, en un grupo una joven mujer llegó tarde y se
disculpó diciendo que se había sentido mal porque estaba
embarazada. “Lo que es peor, yo no quería quedar embarazada
mientras mi esposo estuviera todavía en la escuela”.
Otra mujer del grupo explotó: '‘¿Qué pasa contigo? ¿Cómo
puedes ser tan estúpida? ¿Qué no has oído nada acerca del control
natal?”
Siguió un silencio embarazoso. En una reunión social, alguien
hubiera cambiado de inmediato de tema. Pero este no era un grupo
social, sino compartido. El facilitador preguntó al grupo: ¿Cómo
se sintieron cuando Sue (la atacante) le habló a Polly (la esposa
embarazada) en la forma en que lo hizo?”. Varios del grupo
expresaron a Sue su molestia por la forma hiriente de su ataque.
El facilitador dejó correr la discusión por un tiempo y luego
preguntó: Ahora, ¿cómo creen que se siente Sue?”.
Sue habló diciendo al grupo cómo se sentía. “Yo por varios
años he deseado embarazarme, pero por alguna razón no lo había
logrado”.
Súbitamente el ambiente en el grupo cambió. En lugar de estar
hablando de un ataque colérico, se percataron de que habían
estado escuchando ia angustia por el sufrimiento de una joven
mujer —expresada en forma inadecuada y pobremente
comunicada, pero real a pesar de todo—. Los participantes
aprendieron bastante de un incidente muy simple.

221
XII. GRUPOS COMPARTIDOS

O LA SESIÓN DE APERTURA

En un grupo, la confianza compartida y actitudes positivas deben


cultivarse desde el principio. Los participantes se sientan en
círculo, en sillas o cojines confortables. Probablemente estén un
poco nerviosos, y un facilitador relajado pone el ejemplo. Un poco
de buen humor también ayuda. Se pide a los participantes que
digan algo acerca de ellos mismos, de lo que esperan lograr de su
experiencia en el grupo, y de algo positivo en su vida actual. El
facilitador participa en este ejercicio introductorio y en las
actividades del grupo.
Estos momentos introductorios pueden ser dramatizados y
avivados si parece apropiado. El facilitador y los participantes
pueden formar un círculo, mientras todos están de pie en silencio.
El primero, sosteniendo una bola de estambre, se presenta
diciendo alguna cosa positiva, y luego —tomando un extremo del
hilo— lanza la bola a otro través del círculo.
La persona que recibe la bola repite lo que el facilitador acaba
de decir: “Usted es Fred Jones, profesor de secundaria, y está feliz
porque acaba de convertirse en padre”. Enseguida se presenta a sí
mismo, menciona algo positivo propio, y manteniendo el hilo en
sus manos lanza la bola a otro integrante del círculo. Este patrón
se repite una y otra vez hasta que han participado todos. La bola
se achica a medida que se forma una red de estambre que une a los
participantes.
Cada persona repite lo que ha dicho la anterior. Este “juego”
demuestra su interdependencia y los motiva a escuchar
comatención lo que los otros están diciendo.
Luego, la secuencia se revierte. El último que recibió la bola la
lanza regresándola a quien se la envió, procurando recordar lo que
esa persona dijo. Nuevamente cada participante del círculo repite
dicha secuencia. La red desaparece y la bola vuelve a crecer, todos
han aprendido algo acerca de los demás y cada uno está relajado y
divertido.

18 222
JOSEPH FABRY

Si los participantes parecen estar nerviosos, tímidos y dicen


poco o nada (tienen derecho a hacerlo) durante la sesión
introductoria, la primera sesión formal puede principiar de manera
diferente. A cada quien se le puede pedir que seleccione a un
compañero (de entre los extraños no de sus amistades) y se pide a
las parejas resultantes que conversen entre sí por unos minutos.
Los primeros diez minutos A escucha a B, y los siguientes, B
escucha a A. Después todos se reúnen en un círculo y dicen lo que
han escuchado en el dúo. A dice lo que B platicó y a B se le pide
que indique si hay que corregir o añadir algo. Entonces se le dice
a B que haga lo mismo. Esto proporciona al grupo información
que probablemente no habría obtenido si todos los participantes
se hubieran hablado directamente. Lo anterior también sirve como
ejercicio para escuchar, lo cual es importante en los grupos.
Durante la primera sesión los integrantes no pasan más allá de
la superficie, pero se ha iniciado el proceso de comunicación.

O EL PROCESO DEL GRUPO

Las ideas que constituyen la base del enfoque logoterapéutico no


deben presentarse al grupo en forma de conferencias. Más bien
deben suministrarse gradualmente, mediante pequeñas ayudas,
cuando ello parezca apropiado. La información básica puede
provenir de libros que leerán los participantes. Todas las ideas,
ejercicios, juegos y técnicas que se han discutido en este libro,
podrían adaptarse al proceso del grupo.

Preparación de listas
La gente en los grupos puede lograr el autodistanciamiento.
Conforme los comparten una experiencia con lo demás, se ven a
sí mismos a través de los ojos de los otros. Un ejercicio
introductorio que puede facilitar este proceso, es la elaboración de
una lista.

223
XII. GRUPOS COMPARTIDOS

Se pide a los participantes que hagan una lista con las cosas que
les gustan y disgustan de ellos mismos. El autodescu- brimiento
que resulta de esto se acentúa con los comentarios de los demás
miembros del grupo. Aún las personas que permanecen en silencio
durante las discusiones, probablemente tengan una visión “Ajá”
dentro de ellos mismos.
“Ajá, así es como me siento también yo”, dirán expresando un
sorprendente autodescubrimiento en respuesta a los
señalamientos de algún otro miembro del grupo. La discusión
abierta de las listas de cada uno, amplía las alternativas. Una
persona puede decir: “Esa es una posibilidad en la que no había yo
pensado”, en reacción a la lista de alguien. Otra más puede decir:
“¡Hey! No soy el único que acostumbra posponer las cosas”,
divertido de la frecuencia con que “aplazar las cosas” aparece en
las listas de “lo que no me gusta”. Compartir lo que gusta y
disgusta, puede resultar reconfortante.
El facilitador debe estar al pendiente de que el “multilo- go”
no devenga en un sólo compartir la desesperación. Ello no
significa que se ignoren los problemas, más bien hay que dirigir la
atención a las posibles soluciones. El buen humor siempre ayuda.
Una mujer, después de oír una larga lista de cosas que disgustaban
a otro miembro del grupo acerca de él mismo, citó a un escritor
austríaco de comedias: “Ninguno es un ser completamente sin
valor. Uno puede siempre servir, al menos como un ejemplo
patético”.
El facilitador procura que todos los participantes se invo-
lucren. Esto requiere sensibilidad. ¿Una persona está callada
porque es tímida y necesita ser estimulada, o es mejor dejarla sola?
También debe ejercitar un juicio muy cuidadoso. Un miembro del
grupo habla demasiado. ¿Requiere ser desalentado para que no
domine la discusión, o tiene un problema muy intenso y necesita
ser escuchado?
En cualquier caso, es poco recomendable dedicar demasiada
atención a una sola persona. Puede empezar a sentirse incómodo

18 224
JOSEPH FABRY

y los otros desatendidos. Cuando algún miembro tiene un


problema serio, puede concertarse un encuentro privado entre
paciente y facilitador. O involucrarse directamente a todo el grupo
para trabajar sobre el problema.

Logodrama .
Una manera de involucrar a los miembros del grupo en un
problema expuesto por otro, es hacerlos participar en un
logodrama. El logodrama da la oportunidad de trabajar una
situación problemática representando el papel de alguna personas
con la que se tiene conflicto, (pareja, padre, hermano, jefe).
Cuando se utiliza el logodrama en grupo, no es necesario
contar con una silla vacía. El individuo con el problema representa
su propio papel y se convierte en el “director”, los demás
miembros del grupo hacen el papel de las otras partes —la esposa,
el novio, la hija adolescente, la suegra—. El director describe la
situación y el problema y da instrucciones a los participantes acerca
del papel que les corresponde representar.
Si el comportamiento de uno de los actores no coincide con el
del papel que está representando, el director detiene el juego y da
instrucciones adicionales. Los que no desempeñan ningún papel,
están como observadores y pueden actuar como “dobles”. Si
alguno cree que hay algo que uno de los personajes debería decir,
como doble se coloca detrás del que está desempeñando el papel,
le pone una mano en el hombro y dice lo que esa persona debería
expresar. Quien está representando al personaje, puede entonces
repetir lo que sugirió el doble.

225
JOSEPH FABRY

Por ejemplo, Jack tiene un problema con su hermano, quien


causa líos y luego manipula las cosas de manera que culpen a Jack.
Jack\ (A la persona que está representando a su hermano): Tú,
mm..., no deberías realmente haber hecho eso. Mamá
se enojó conmigo y yo, mm..., bueno, no pude
demostrar nada. No era mi culpa pero se encolerizó
conmigo.
Miembro del grupo: (Parándose detrás de Jack, le coloca la mano
en el hombro y grita al “hermano” de Jack): Tú, maldito
mentiroso. ¡Toda mi vida me has puesto sobre ascuas!
Jack: (Gritando): Tú, maldito mentiroso. Hipócrita. ¡Toda mi
vida me has estado poniendo en ascuas!
Durante la discusión que siguió, el miembro del grupo que
hacía el papel de doble, explicó que tenía la impresión de que el
problema de Jack era que no sabía cómo expresar su coraje. Jack
convino con ello. Si no, habría dicho al doble que no podía aceptar
las palabras que había sugerido. El doble puede ayudar a la gente
a que se dé cuenta de que no es capaz de expresar amor, que lleva
máscaras sobre su verdadera personalidad, (jugando al payaso, al
buen partido, al incansable sexual, al macho). Mediante el uso de
dobles puede abrirse la puerta a nuevas perspectivas.
EJEMPLO: Verna estaba en un grupo compartido de desertores de
la escuela secundaria. Vivía con sus padres en su granja,
desarrollaba actividades en el club 4-H de su localidad, y estudiaba.
Entonces su madre murió en un accidente y ella se echó a cuestas
las obligaciones en la granja, además de las suyas en la escuela y en
el club.
Al poco tiempo estaba exhausta. Abandonó la escuela y dejó el
club 4-H. Su tía —hermana de su madre— quería que se fuera a
vivir con ella a la ciudad. Verna y los miembros del grupo
organizaron un logodrama acerca de esa situación.
Tía: Ven a vivir conmigo. Tú estás joven y necesitas lle
var una vida apropiada para una chica de 17 años.
Aunque no me quieras, ¿no te amas a ti misma?

226
JOSEPH FABRY

Vema: Sí te quiero. Pero mi padre me necesita. (Dirigiéndose


al miembro del grupo que hacía el papel de su padre)
Quiero quedarme en la granja. Realmente lo quiero.
Tía: Dices que estás demasiado cansada para aceptar
una cita, o para ir al cine. El 4-H representa para ti
utilizar la cabeza, el corazón, las manos y tu salud.
Ahora, todo lo que utilizas son tus manos. Estás
arruinando tu salud.
El padre: Sólo por un tiempo, mientras acabo de pagar mis
deudas.
Verna: Papá, yo llevo tus libros de cuentas, sé que estare
mos en problemas por un buen tiempo.
Miembro del grupo, doblando a Verna: Papá, tú eres un hombre
egoísta e irresponsable.
Verna: (Al doble). No, yo no podría decir eso.
Doble: Bueno, ¿entonces qué le dirías?
Verna: Tal vez él debería asumir una mayor responsabili
dad. Pero no es egoísta. Yo lo amo y él a mí.
Facilitador. Dile eso a tu padre.
Verna: (Después de mucho titubeo) Papá, deseo quedar
me contigo. Te quiero y no me importa el trabajo.
Pero... echo de menos la escuela, a mis amigos y algo
de distracción de vez en cuando. No quiero vivir en la
ciudad, pero tía Hilde tiene razón, bueno, algo de
razón. Estoy utilizando mi cabeza y mis manos. Pero
siento molestias en el corazón y mi salud no está bien.
A veces tengo que tomar pastillas para poder estar
despierta y preparar la cena.
El doble: Papá, necesitas relevarme de algunas responsa-
bilidades. Yo quiero trabajar, pero también quiero
acudir a citas, ir al cine.
Verna: Papá, tienes que relevarme de algunas responsabili-
dades. Tenemos que arreglar esto.
El problema no ha sido resuelto —los grupos compartidos no
XII. GRUPOS COMPARTIDOS

son para eso—, pero se han abierto las puertas para ello.

Efecto de retro alimentación


En los grupos compartidos, el efecto de retroalimentación
proporciona beneficios adicionales cuando se utiliza con cual-
quiera de los ejercicios descritos en este libro, incluyendo los
logodramas.
Cuando los pacientes elaboran el mapa de sus vidas, que
muestra altas y bajas, puntos de cambio, relaciones, áreas claras y
obscuras; pueden, por turnos, prender los mapas en la pared y
discutirlos. La retroalimentación de los miembros del grupo, a
partir de los mapas de la vida puede abrir nuevas perspectivas.
Una mujer con estudios profesionales que había trazado el
mapa de su vida, fue asaltada por la pregunta: “¿Dónde está tu
familia en este dibujo?” Otro miembro del grupo fue festejado por
el comentario: “Me da gusto ver que en cada manchón negro o
café hay una parte verde, es como si vieras un brote de vida en
cada situación desesperada”. A un hombre del grupo que se
quejaba por el caos de su vida, le dijeron: “Mira las líneas azules en
aquellos garabatos, forman una estrella”. Otro individuo estaba
sorprendido cuando le hicieron ver: “Es gracioso que use usted el
mismo color naranja para representar su divorcio, que dijo era la
peor cosa que le había sucedido y para mostrar el encuentro con
su congregación religiosa, que aseguró era lo mejor que le había
pasado. ¿Qué tienen en común?”. Después de un momento de
reflexión, el hombre replicó: “Creo que ambos me hicieron
crecer”.
La técnica “actuar como si” (ver Apéndice B), también puede
ofrecer dimensiones adicionales mediante la retroalimentación. En
la seguridad de un grupo integrado por personas confiables, una
joven sin atractivo puede sentirse una mujer sensual, comportarse
como tal y escuchar las reacciones y crítica constructiva de los
demás miembros.
La retroalimentación puede utilizarse de diversas maneras. En

228
JOSEPH FABRY

un grupo, un hombre creía que nunca tenía algo que decir que
fuera digno de ser escuchado. Se le pidió que tomara asiento en el
centro del círculo y que demandara atención para cada palabra que
dijera, y a una mujer se le había hecho creer que una auto—
alabanza era arrogante y poco cortés. Le pidieron que se sentara
en el centro del círculo y que enumerara en voz alta todos sus
atributos, mientras que otros miembros agregaban algunos hechos
positivos que creían estaban ocultos en ella: Un “relator” escribió
notas de todas las cualidades que se habían mencionado. La mujer
se llevó la lista a su casa para pensar en ellas.

El sentido a través de los libros


Robert Leslie y otros logoterapeutas, utilizan libros en los grupos
como indicadores hacia el sentido. Se usa la lectura no para
discusiones intelectuales, sino como trampolín para pro-
fundizaciones personales. La historia de Job puede conducir a
exploraciones personales. “¿Cómo puedo afrontar un sufrimiento
inmediato?” La historia de José y sus hermanos, evoca la
consideración de problemas con ellos. La de Adán y Eva, puede
llevarnos a reflexionar acerca del significado de decir “no” a una
autoridad, incluyendo a Dios, y lo que ocasiona enfrentar las
consecuencias.
Leslie, en su libro Jesús como consejero, explora siete historias
tomadas de Las Escrituras, que pueden servir de base para dis-
cusiones en grupo. Entre ellas incluye la historia de Zacarías, Lucas
19:1-10 (movilizando el poder desafiante), la parábola del rico y el
joven soberano, Marcos, 10.17.22 (encontrando una tarea personal
en la vida) y la leyenda del joven paralítico, Marcos 2.2.12 (solución
de un conflicto de valores).
JOSEPH FABRY

El mismo Leslie utiliza también la literatura moderna para


discutir cuestiones personales: Our Town, de Thornton Wilder, para
explorar relaciones personales; The Color Purple, de Alice Walker,
para validar el hallazgo del sentido en circunstancias imposibles,
elevándose por encima de ellas; All My Sons y Death ofa Salesman de
Arthur Miller, para meditar sobre las relaciones padre-hijo de uno
mismo; East ofEden de John Steinbeck, para hacer que los
participantes de un grupo piensen en cómo fue que tomó una
decisión alternativa desafortunada, después de que ya era
irreversible.

O GRUPOS DE DERREFLEXIÓN
La doctora Lukas “gradúa” a pacientes de asesorías individual,
mediante su participación en grupos de derreflexión. Cuando éstos
regresan a las tensiones de la vida diaria, requieren fortalecer la
visualización positiva que cada uno logró en las sesiones de
asesoría.
Los grupos de derreflexión tienen una regla que los diferencia
de otros que son compartidos, en donde el énfasis está puesto en
los problemas. En los grupos de derreflexión solamente pueden
discutirse los aspectos positivos de la vida de cada persona. Si un
participante insiste en lo negativo, todos reiteran que eso
constituye una violación a la regla básica del grupo. Si la persona
negativa tiene un problema que requiere mayor análisis, el
facilitador hará arreglos para sostener una reunión privada.
La mayor parte de las personas pone más atención a pro-
blemas mínimos que a las experiencias placenteras. Esperan
dificultades y las hacen notar. En los grupos de derreflexión la
atención se dirige hacia acontecimientos positivos, aun a los
triviales —alguien le sonrió, escuchó el canto de un ave,
contempló una bella figura en una nube—. Se pide a cada
participante que lleve un diario de sus experiencias y encuentros
placenteros, y lea sus anotaciones todas las noches antes de irse a

230
JOSEPH FABRY

la cama. En el grupo, se pide a cada uno que relate tres incidentes


positivos que haya experimentado u observado desde la última
sesión. Lo positivo se convierte en el centro de atención.
Un grupo de derreflexión también utiliza asociaciones
positivas (de significación). Después de un breve ejercicio de
relajamiento, se pide a los participantes que se sienten con los ojos
cerrados. El facilitador menciona, a intervalos, palabras o frases
como “noche”, “verano”, o “jugando con niños”. Se les indica que
asocien en silencio tales palabras con cualquier cosa que venga a
su mente. Luego, esas asociaciones son discutidas en el seno del
grupo.
Lukas ha encontrado que lo que un participante puede
considerar positivo y con sentido, puede no serlo, a primera vista,
para un observador objetivo. Cita como ejemplo, la respuesta de
una mujer a la frase “el verano pasado”. Ella había realizado un
viaje placentero a Grecia durante esa temporada, pero cuando se
le mencionó “el verano pasado”, pensó más bien en un gato
muerto. Como explicación contó al grupo la siguiente historia.
Durante el verano pasado, había sostenido una discusión por
teléfono con su pareja. Después de eso, decidió ir a casa de él para
“decirle todo sin rodeos”. Cuando iba en camino vio un gato
muerto en la calle. Eso la hizo pensar acerca de lo corta que es la
vida, y se dio cuenta de que no quería desperdiciar esos momentos
preciosos discutiendo sobre trivialidades. Cuando llegó a la casa de
su pareja, iba de un talante diferente del que tenía cuando había
salido. En lugar de pelear nuevamente y separarse, se reconciliaron
y volvieron a la normalidad. Este era el episodio que vino primero
a su mente cuando pensó en “el verano pasado”.
© GRUPOS DE MEDITACIÓN

Estos grupos son utilizados también por Lukas a modo de


“graduación” de una terapia individual, y tiene aplicaciones
generales. Un grupo de meditación usa historias y parábolas que
estimulan las discusiones meditativas. Pueden provenir de

231
XII. GRUPOS COMPARTIDOS

literatura logoterapéutica, de las Escrituras, de leyendas o de la


mitología. Frankl usa muchas metáforas y símiles que conducen
por sí mismas a esos ejercicios meditativos. (Algunos se
mencionan en este libro).
• El calendario de pared del cual desprende una hoja cada día,
se describió en el capítulo siete. Usted puede observar con
tristeza que van quedando menos y menos hojas, y días. O
puede notar con alegría que la cada vez mayor pila de hojas
desprendidas, representa acontecimientos que ha
experimentado y que ya nadie le puede quitar.
• El infante que siente dolor cuando le aplican una inyección,
no tiene manera de saber que ello le protegerá de alguna
enfermedad.
• Las singulares cualidades de un aeroplano se revelan so-
lamente cuando el aparato ha despegado —exactamente en
la forma en que las cualidades específicamente humanas de
un individuo, se hacen más evidentes después de que “ha
despegado” hacia su espíritu.
• La Biblia está llena de historias que conducen por si mismas
a discusiones meditativas —desde la lucha de Jacob con el
ángel hasta la parábola del Hijo Pródigo.
• La literatura secuiar^bunda en historias adecuadas para este
fin, desde la búsqueda del sentido por parte de Fausto, hasta
la búsqueda de justicia por parte de Hamlet y la búsqueda del
amor, de Don Quijote.
• Aún las leyendas y los relatos de la mitología, de “El Patito
Feo” hasta “Sísifo”, pueden servir de base para discusión en
el seno de los grupos de meditación.
Ejercicios finales
Todos los grupos compartidos terminan con una nota positiva y
de esperanza, de modo que los participantes regresen fortalecidos
a sus vidas normales, y continúen pensando acerca de la búsqueda
del sentido. La auto-confianza se habrá vigorizado.
En la última sesión del grupo, los miembros pueden participar

232
JOSEPH FABRY

en un ejercicio que enfatice los aspectos positivos de la experiencia


compartida en la búsqueda de sentido.
En un ejercicio, el grupo se sienta en círculo y cada uno de los
miembros dice algo acerca de alguien más. Después de tantas
sesiones juntos, es ocioso reiterar que los comentarios deben ser
conciliadores. Puede ser útil alguna critica si es dicha n tal forma
que quede claramente establecido que tiene como intención ser
constructiva.
En otro ejercicio, se da a cada participante tantas hojitas de
papel como miembros tiene el grupo. Se pide a cada persona que
escriba algo positivo de cada uno de los demás. Se doblan las hojas
con el nombre de la persona a la que se refiere el comentario por
la parte de afuera. El facilitador recolecta las hojas y las distribuye
a las personas a las que van dirigidas. Cada miembro del grupo
recibe una colección de cosas positivas escritas, para ser guardadas.
Cuando finaliza la última sesión, todos se ponen de pie en
círculo, los brazos alrededor de los hombros de los otros, y tienen
la última oportunidad como grupo, de expresar sus sentimientos
—acerca de lo que aprendieron, y de lo que se llevan a casa con
ellos. Cuando un grupo compartido ha sido bien manejado, se
fincan amistades que casi siempre continúan después de que el
trabajo en grupo ha llegado a su fin.

233
APÉNDICE A

ENCONTRANDO EL SENTIDO CADA DÍA

L TRABAJO APROPIADO de un grupo compartido, pro-


porciona a sus miembros elementos que los capacitan
para reestructurar sus vidas hacia una configuración que
tenga sentido para ellos, a fin de que su diario comportamiento
exprese más cercanamente sus propios valores. Con este
propósito se presenta un plan de ocho sesiones, que se enfoca a
los siguientes temas:
1. Introducción a la logoterapia
2. Jerarquía personal de sus valores
3. Manejando las tensiones
4. Cambios de significación en las actividades diarias
5. Cómo manejarlas crisis
6. Cómo afrontar la falta de sentido
7. Cómo afrontar la depresión
8. Qué se ha aprendido de la vida diaria.
Una de las suposiciones básicas de la logoterapia es la de que,
en lo más profundo de nuestro inconsciente espiritual sabemos la
clase de persona que somos y podemos llegar a ser; en qué
dirección queremos ir, y cuál es el comportamiento más
significativo para nosotros. Sobre este conocimiento innato está el
yo que uno proyecta para asegurar tanto la auto-preservación
como la aceptación. Siempre que esos dos “yos” entran en
conflicto, se siente uno incómodo consigo mismo.
Cuando uno pretende hacer cambios en busca de sentido, es
frecuente hablar en términos generales —querer ser “más

234
APÉNDICE A: ENCONTRANDO EL SENTIDO CADA DÍA

cuidadoso”, o “más asertivo”, o “menos indeciso”; son metas, y


es importante tenerlas. Pero los cambios ocurrirán solamente
cuando se den pasos efectivos para alcanzarlas.
Si quiere ser más cuidadoso, tiene que preguntarse a sí mismo:
¿Qué hice durante la semana pasada que manifestara más cuidado,
y qué puedo seguir haciendo? O, ¿cuál de mis acciones durante la
semana pasada constituyó un descuido, y qué puedo hacer para
evitar esa clase de conducta?
EJEMPLO: La señora B, una mujer tímida que había tenido
problemas en su matrimonio, decía que deseaba ser más afectiva,
una mejor esposa y madre. En la medida en que se abrumaba con
esas palabras, tenía menos posibilidades de lograr algún cambio
afectivo. Cuando le pedí que fuera más específica, dijo que quería
ser más comprensiva con su esposo y acercarse más a sus hijos.
Eso todavía no era suficientemente específico, de manera que
volví a preguntarle; “¿Qué hizo durante el mes pasado, que
muestre que usted no es la clase de esposa que quiere ser, ni la
madre que desea ser —lo más importante de todo—, ni la clase de
persona que desea ser?”
Le sugerí que escribiera su diario todas las semanas, y que
empezara cada anotación con una frase que dijera: “No fui
afectuosa esta semana cuando...” y que incluyera varios ejemplos
específicos. En nuestra cuarta reunión del grupo, la señora B
informó que había elaborado una lista de las conductas que podría
mejorar en dirección al sentido tal y como ella lo concebía.
Por ejemplo, su esposo llegaba a casa a menudo a la 1 a.m. Era
arquitecto y trabajaba hasta muy noche. Llegaba a la casa, iba
directo a la cocina por un sandwich que ella le preparaba y dejaba
en el refrigerador. Luego se dirigía a la recámara, prendía la TV y
la miraba por unos quince minutos mientras se preparaba para ir
a la cama. La señora B dijo que eso la sacada de quicio.

235
JOSEPH FABRY

El grupo hizo esfuerzos de imaginación acerca de lo que


podría hacerse para romper con ese ritual nocturno. Cada mujer
en el grupo especuló sobre lo que haría si estuviera en esa
situación.
“Si él fuera mi esposo”, dijo una de ellas, “me levantaría de la
cama, y lo acompañaría a ver el programa de TV hasta que se
relajara lo suficiente para ir a dormir”.
La señora B pensó que ésa era una actividad un poco absurda,
pero estuvo de acuerdo en intentar la idea tres veces. Cuando a la
siguiente semana se reunió con el grupo, era otra mujer. Había
hecho lo que los participantes le habían sugerido.
Y realizó también una cosa más en su calidad de madre, tres
veces durante la semana pasada había abrazado a sus hijos cuando
se iban a la escuela. “Fui realmente afectuosa la semana pasada”,
dijo. Mirándola, pude advertir un gran cambio en ella.
Esos fueron acontecimientos pequeños pero constituyeron
una gran diferencia para la señora B, que le hicieron darse cuanta
de que era capaz de ser “más afectuosa”. Desde esa ocasión en
adelante, pudo elaborar en su vida una estructura diferente de
conductas que la pusieron en el camino de lograr relaciones más
significativas.
Este proceso no podría haber empezado sólo con base en
generalidades. Si la señora B hubiera comenzado especulando
acerca de cómo serían unas relaciones significativas entre una
esposa y un esposo, pudo haber llegado a ideas como: “debe-
ríamos pasar más tiempo juntos” o, “deberíamos pensar que cada
uno es para el otro la persona más importante del mundo”. Y
habría comparado esas ideas con su propia miserable situación.
Eso la habría conducido probablemente a sentimientos de mayor
inadecuación e intranquilidad para lograr un cambio en su vida.
A lo largo de estas ocho sesiones se enfoca la atención, pre-
cisamente a cuestiones específicas.
O PRIMERA SESIÓN: INTRODUCCIÓN A LA LOGOTERAPIA

236
JOSEPH FABRY

Después de una introducción, el facilitador explica al grupo lo que


van a hacer juntos. Ha escrito en el pizarrón la lista de temas para
las ocho sesiones en las que se desarrollará el trabajo. Los
participantes se presentarán a sí mismos, pero previamente el
facilitador querrá saber cómo se siente cada uno de ellos. Les pide
que se autocalifiquen en una escala de uno a cinco (cinco significa
sentirse muy bien y uno, que se sienten deprimidos) y que indiquen
el sentido hacia el que se están dirigiendo.
Esto se hace al principio de cada sesión. Todos los parti-
cipantes explican cómo se sienten y en qué sentido se están
moviendo. Algunas personas, por ejemplo, dirán: “Estoy en tres y
ahí me mantengo” o, “estoy en dos, pero voy mejorando”, o
“estoy en cinco, es decir, bastante bien, pero tengo que cuidarme
a mí mismo a fin de que cualquier tendencia hacia abajo no sea
muy profunda”. Alguien más que se sienta deprimido puede no
querer decir nada más que, “estoy en uno y sosteniéndome allí”.
Estas autoevaluaciones dan elementos al facilitador para
orientar cada sesión de acuerdo con las necesidades del grupo. Si
la mayor parte de ellos se evalúa entre uno y dos, lo más probable
es que aquél se concentre en el tipo de problemas que le están
preocupando en general. Cuando la mayoría de los participantes
están en cinco o cerca de él, el logoterapeuta puede adoptar un
enfoque más intelectual y hablar acerca de logoterapia, cuando la
gente se siente bien, le es más fácil~en- tender y aceptar los
principios de la logoterapia y aplicarlos a su propia situación.
Los veinte minutos iniciales de la primera sesión, se pueden
dedicar a discutir los conceptos básicos de la logoterapia,
enfatizando las tres dimensiones del individuo: la somática (física),
la psicológica y la noética (espiritual). Es importante que los
participantes comprendan el concepto de la dimensión noética y
el área del yo esencial. El individuo tiene un cuerpo y una psique,
pero lo que realmente es, es su noos (espíritu). Es vital también
dejar claro que el espíritu humano no es prerrogativa de las
personas con inclinaciones religiosas, sino que se trata de una

237
APÉNDICE A: ENCONTRANDO EL SENTIDO CADA DÍA

dimensión humana que posee todo individuo. No será posible


entender a los seres humanos en toda su integridad, a menos que
se los considere en su totalidad tridimensional.
El primer ejercicio que el consejero realiza con el grupo, ayuda
a los principiantes a distinguir las tres dimensiones. Se instruye a
los miembros a que en sus cuadernos de notas hagan una lista de
los momentos en que se han sentido satisfechos, y que indiquen si
el sentido de esa satisfacción se originó en la dimensión somática,
psicológica o noética. Las personas anotan afirmaciones como las
siguientes:
Mi vida tiene sentido cuando:
Estoy tranquilo (somático).
Recibo un halago (psicológico).
Estoy con mis nietos (noético).
Hago artesanías de barro (noético).
Juego al bridge (psicológico).
Tomo una buena comida (somático).
Estoy con mis amigos (noético).
Este ejercicio obliga a la gente a pensar acerca de las dife-
rencias entre las dimensiones y aprender a distinguirlas. Es
importante que sepa en dónde se originan sus sentimientos de
satisfacción. Hacer el amor, por ejemplo, puede tener sentido en
las tres dimensiones. Algunas personas tienen dificultad para
distinguir la dimensión psicológica de la noética. La siguiente es
una guía para aprender a encontrar esa diferencia:

238
JOSEPH FABRY

Dimensión psicológica
Respondemos a una Dimensión noética
“necesidad”.cosas porque
Hacemos Somos los conductores;
La motivación
nos manipulan.es el placer, el tomamos decisiones;
poder, el prestigio. asumimos responsabilidad;
Actuamos por auto- aceptamos compromisos.
actualización. Expresamos una elección
personal.
La motivación es el sentido.

Actuamos por autotrascen-


dencia, o en beneficio de
otra persona o causa.
Después de este ejercicio, es tiempo de que los miembros del
grupo hagan una presentación personal breve. Hasta ahora, han
estado pensando en términos generales acerca de lo que tiene
sentido en sus vidas. El resto de la sesión se dedica a identificar
cuestiones específicas.
Se indica a los participantes que anoten en sus cuadernos las
respuestas a las preguntas siguientes:
• ¿Qué aconteció la semana pasada que hizo que mi vida
tuviera sentido en cada una de las tres áreas?
• ¿Qué sucedió la semana pasada que determinó que mi vida
careciera de sentido en cada una de las tres áreas?
Enseguida forman grupos de tres o cuatro personas, y en
cada uno se discuten lasTespuestas que los participantes deci- -
den compartir.
Nota: Los logogrupos funcionan dentro de una regla general,
cualquiera de los miembros puede en todo momento negarse a
revelar información o responder a preguntas, pero las respuestas
que se den y la información que se comparta, deben ser lo más
honestas posibles.

239
JOSEPH FABRY

TAREA:Como preparación para la segunda sesión, se pide a los


participantes que hagan la tarea siguiente:
1. Dibujar el mapa de su vida, desde el principio hasta el
presente, con sus altas y bajas y sus acontecimientos más re-
levantes. Extrapolar el mapa hacia el futuro. No se pide ni se
espera un dibujo experto; no preocuparse demasiado por esa
habilidad sino procurar que las formas, perfiles, símbolos y
colores, fluyan del inconsciente noético. No hacer planes an-
ticipados. Dejar que todo simplemente suceda. Utilizar una hoja
grande de papel y plumillas o crayones de colores.
2. Contestar estas tres preguntas:
¿Quién pienso que soy?
¿Quién quiere mi familia que yo sea?
¿Quién quiero ser yo?

O SEGUNDA SESIÓN: JERARQUÍA DE VALORES


Los participantes traen a la sesión los mapas. Nuevamente, forman
grupos de tres o cuatro miembros y los discuten. El ejercicio de
confección de mapas y su discusión en grupo ayuda a los
miembros a darse cuanta de dónde vienen, de las influencias que
se reflejan en su jerarquía de valores y del significado de
acontecimientos pasados que se ven ahora con una nueva
perspectiva.
La trascendencia de un hecho que alguna vez pareció muy
significativo, puede haber cambiado, haberse desvanecido. O un
acontecimiento que no pareció tener importancia cuando ocurrió,
puede que ahora, visto en perspectiva, adquiera relevancia. Se
estimula a los miembros del grupo a hacer adiciones a sus dibujos
en ésta y en las sesiones subsecuentes, en la medida en que vayan
descubriendo nuevos ángulos. Y se les recuerda que deben poner
atención a los colores, símbolos y otras formas de expresión que
utilizan, según vayan comprendiendo los mensajes de su
inconsciente.

240
JOSEPH FABRY

Una mujer había representado su graduación en la universidad


(que había señalado como un acontecimiento feliz), con el mismo
color que utilizó para dibujar su posterior divorcio (que la había
sumergido en una situación miserable). Ahora, ocho años más
tarde, cuando se dio cuenta de ello, comprendió que su
inconsciente noético había reconocido en el significado de su
divorcio un elemento que compartía con el significado de su
graduación: su maduración hacia su independencia.
Después de que los participantes han discutido sus mapas de
cambios, se les instruye para que escriban en sus cuadernos de
notas las siguientes preguntas, con sus respectivas respuestas:
• ¿Qué valores he aprendido de mi familia?
• Listar tres formas en las que soy como mi padre.
• Listar tres formas en las que soy como mi madre.
• Listar tres maneras en las que soy diferente de mi padre.
• Listar tres maneras en las que soy diferente de mi madre.
• Listar tres comportamientos durante la semana pasada, en
los que actué como mi padre.
• Listar tres comportamientos durante la semana pasada, en
los que actué como mi madre.
• Listar tres comportamientos durante la semana pasada, en
los que actué de manera diferente a mi padre.
• Listar tres comportamientos durante la semana pasada, en
los que actué de manera diferente a mi madre.
Enseguida el facilitador habla brevemente acerca de la dis-
tinción que establecía Frankl entre los sentidos y los valores, como
guías para el comportamiento diario. En esa plática subyace el
principio de la logoterapia, de que la vida nos ofrece sentidos en
todo momento y situación. Que reconocer el “sentido del
momento” y responder a él, es orientarse hacia una vida con
sentido. El individuo que asume la responsabilidad —habilidad de
respuesta— a las demandas del momento, a menudo debe tomar
decisiones difíciles.
En este proceso de toma de decisiones uno cuenta con la

2°5
APÉNDICE A: ENCONTRANDO EL SENTIDO CADA DÍA

ayuda de sus valores —como lo que por generaciones la gente ha


encontrado de significado en situaciones similares del pasado—.
Cuando uno depende de los valores de otros, está obviando la
búsqueda personal de sentido. Pero puede sugerir una situación
que provoque un conflicto de valores.
Como ejercicio, se pide al grupo que anote ejemplos de
conflictos de valores que hayan experimentado y ejemplos en los
que tuvieron que adoptar una posición en contra de los valores
aceptados. Durante esta segunda sesión, el consejero anima a los
participantes a descubrir, examinando su mapa de cambios, de
dónde provienen sus valores, qué tan vigorosos son y qué
modificaciones quisieran hacerles. Los estimula igualmente a
desarrollar y registrar su propia jerarquía de valores. El facilitador
les sugiere que destaquen los valores que consideren importantes.
Estos se anotan en el pizarrón y pueden utilizarse por los
participantes según avanzan en sus listas de jerarquía de valores.

TAREA: Dibujeun diagrama circular de sus actividades diarias para


mostrar el tiempo que invierte, en promedio, en diversas
actividades.
Escriba dos tipos de planteamiento:
• El mejor día de la semana es...
• El peor día de la semana es...
Utilizar la Escala de Valoración del Reajuste Social (del
Apéndice H) para evaluar la tensión actual, y las pruebas PSOV y
PBMN (Apéndices F y G, respectivamente). El facilitador habrá
preparado copias de ese material y lo distribuirá entre los
participantes.
O TERCERA SESIÓN: MANEJO DE LAS TENSIONES

Se dice a los participantes que revisen sus mapas de caminos y les


agreguen algo si así lo desean. ¿Dónde estaban los puntos
significativos y los vacíos de significado?. ¿Dónde estaban los
puntos de quiebra? Estos se encuentran frecuentemente durante
períodos de tensión emocional. En seguida el grupo discute sobre

242
JOSEPH FABRY

ellos.
La teoría de las presiones, de Frankl, que hace la distinción
entre las tensiones físico-psicológicas y las presiones noéticas, se
pone a discusión por el facilitador. Las primeras son enfermizas y
deben ser superadas o que el paciente se acomode a ellas. Las
noéticas se traducen en una saludable tensión que forma parte del
desarrollo y búsqueda del sentido. No deben ser forzadas en el
sentido de la búsqueda ni sencillamente desechadas. Frankl define
a la presión noética como la tensión entre lo que uno es y lo que
quiere llegar a ser —la superación propia hacia lo que uno “se
propone llegar a ser”.
Los miembros del grupo examinan la Escala de Evaluación del
Reajuste Social, que mide las tensiones físico-psicológicas. Es
importante tener en cuenta que las tensiones causadas por
acontecimientos felices son tan presionantes como las
ocasionadas por eventos desafortunados. La presión que produce
una boda es solamente quince puntos menor que la que ocasiona
la separación marital. Aun cambios aparentemente menores —
digamos en cuanto a situación financiera— producen presiones,
ya sea para mejorar o para empeorar.
Se pide a los participantes del grupo que llenen cada mes la
Escala de Evaluación de Reajuste Social, cuando menos durante
un año. Eso permitirá controlar algunas presiones. Tener
conciencia de ellas puede ayudar a evitar tensiones adicionales. Por
ejemplo, usualmente no es recomendable que después de algún
fallecimiento en la familia, se divorcie alguien, decida cambiar de
empleo o de lugar de residencia.

2°5
JOSEPH FABRY

Es preferible, para la mayoría, evitar presiones que totalicen más


de 150 puntos en la escala. Si se actualiza la escala cada mes,
cuando se percata uno de que está atravesando por un período de
tensión creciente, se puede planear lo que hay que eliminar y
cuándo hay que hacerlo.
Para determinar una tensión en su dimensión noética, es útil
establecer una comparación entre los resultados de la PSOV
(Prueba Sobre Objetivos en la Vida) y de la PBMN (Prueba de
Búsqueda de Metas Noéticas). Estas pruebas han sido preparadas
por el logoterapeuta James C. Crumbaugh y están disponibles en
The Institute of Logotheraphy, P. O. Box 2852, Saratoga,
California, 95070.
La prueba PSOV mide el grado en el que se ha encontrado
sentido y un propósito en la vida, la PBMN mide la solidez de las
motivaciones para encontrar el sentido. Es recomendable también
realizar estas dos pruebas por lo menos una vez al mes, durante
un año.
El uso combinado de estas dos pruebas revela la tensión entre
la orientación al sentido (PSOV) y la fortaleza de la motivación para
encontrarlo (PBMN). Aquellos que califican a un nivel bajo en la
PSOV y a un nivel alto en la PBMN pueden beneficiarse con la
logoterapia, porque de hecho carecen de sentido pero están
motivados para lograrlo. Los que califican bajo en PBMN necesitan
motivación para utilizar la voluntad de sentido.
Formando nuevamente grupos de tres o cuatro participantes,
discutir cómo pueden reducir sus presiones físico-psicológicas
actuales, o por lo menos hacerlas manejables, y cómo pueden
dirigir su motivación hacia una presión saludable en la búsqueda
del sentido. Se les pide que escriban en su cuadernos de notas
algunos ejemplos de experiencias tenidas durante la semana
previa, en que fueron motivados para:
• Hacer una elección significativa.
• Tomar una decisión responsable.
• Realizar una tarea autoseleccionada.

20 7
JoSEPH FABRY

• Dar respuesta a las demandas del momento.


• Hacer algo por una persona o causa.

TAREA: Listar cinco comportamientos que fueron significativos para


la persona.
Listar cinco comportamientos que no tuvieron sentido.
Anotar diez cosas que tiene que hacer en el próximo mes. Amotar
diez cosas que quiere hacer durante el mes próximo.
Revisar su diagrama circular de actividades diarias, si lo
considera necesario.

O CUARTA SESIÓN: CAMBIOS DE SIGNIFICACIÓN


EN LAS ACTIVIDADES DIARIAS

Los participantes ya están preparados para discutir acerca de


cambios significativos de comportamiento en sus actividades
diarias, independientemente de cualquier teoría. En el inicio de la
sesión, el consejero les pide que anoten sus metas a largo plazo
para los próximos cinco años. Se programan unos veinte minutos
para este ejercicio.
Después, cada miembro forma un legajo que contiene las
tareas más recientes: los cinco comportamientos que tienen más
significación, los cinco de menos significación, las diez cosas que
deben hacer durante el próximo mes, y las diez que quieren hacer
durante el mes próximo. Cada persona agrega enseguida su lista
de metas a largo plazo, identifica su legajo con un símbolo y lo
introduce en un cesto.
El siguiente paso consiste en que cada participante escoge uno
de esos legajos del cesto. De esta forma, cada uno tiene el marco
completo del comportamiento diario de otro: las metas que
estableció; lo que le es de significación y lo que no tiene significado
para él; la lista de cosas que debe hacer; la de actividades que desea
realizar y sus labores diarias. Una vez que todos han leído el
material del legajo que seleccionaron del cesto, se indica a cada

245
APÉNDICE A: ENCONTRANDO EL SENTIDO CADA DLA

uno que actúe como “consultor” —se trata de redactar un plan


acerca de la forma como su desconocido “cliente” debería
estructurar su vida para el mes próximo, o aún para los siguientes
seis meses, a fin de aproximarse a sus metas.
Este ejercicio es de utilidad tanto para los consultores como
para los clientes. Los consultores se encuentran suficientemente
alejados para visualizar los cambios prácticos que pueden sugerirse
—cambios que no estarían en posibilidad de sugerir para sí
mismos o para alguien cercano—. Y los clientes escuchan
sugerencias, y toca al cliente decidir cuáles puede aceptar y poner
en acción. Se han rebasado las trampas, las puertas se han abierto,
y se hacen presentes nuevas alternativas.
Posteriormente, cada participante —por medio del símbolo
con que se marcó cada legajo—, identifica éste con la persona que
lo elaboró, la persona cuyos materiales ha leído y para quien
escribió y sugirió una nueva estructura de vida. Con frecuencia, los
consultores se sienten sorprendidos, y aun un poco intimidados,
al conocer a la persona cuya vida han reestructurado.
La primera vez que participé en una sesión de éstas, una mujer
tímida seleccionó mi material. Era evidente que si yo le hubiera
pedido de manera directa que hiciera sugerencias acerca de mi
vida, se hubiera sentido totalmente incapaz de ello. Aun así, lo que
escribió me pareció de extrema utilidad, y cuando se dio cuenta de
lo provechosas que habían resultado sus sugerencias, su
autoimagen sufrió un cambio en aspectos muy positivos, lo que
resultó benéfico para ella.
El consultor y los clientes discuten los cambios de conducta
que les propusieron. Los clientes deciden cuáles de esas su

246
APÉNDICE A: ENCONTRANDO EL SENTIDO CADA DÍA

gerencias resultan prácticas, y qué adecuaciones se les pueden


hacer. Posteriormente, redacta su versión de comportamiento con
nueva significación, para el mes próximo y el siguiente año. Los
miembros del grupo se llevan a casa la versión adaptada de las
sugerencias del consultor, para utilizarlas como base para evaluar
qué tan cerca están de lograr sus propias propuestas. También se
les estimula para que anoten en sus diarios o en sus cuadernos de
notas, quizá una vez al mes, un párrafo que empiece diciendo:
“Estoy más cerca de mis metas porque...” La primera de estas
evaluaciones debería hacerse antes de que terminen las ocho
semanas de trabajo del grupo.
Es deseable, por supuesto, que el participante mantenga una
estructura flexible, y que la revise permanentemente en términos
prácticos, no filosóficos. Es importante que dicha estructura lo
refleje a él mismo, basada en sus pronunciamientos sobre sus
sentidos, valores y prioridades. Se necesita por tanto tal
flexibilidad porque, independientemente de que sus valores deban
ser estables, las prioridades pueden cambiar según se modifique el
sentido del momento, que por definición está sujeto a constantes
cambios. Es recomendable tener en mente el énfasis que pone
Frankl en el “desafiante poder del espíritu”, que capacita al
individuo a adoptar una posición propia, aun en contra de valores
ampliamente aceptados, y ante valores con los que ha vivido por
mucho tiempo. Una posición en contra de valores aceptados,
empero, debe tomarse solamente en condiciones extraordinarias;
nunca a la ligera.

TAREA:Escriba su credo —creencias fundamentales acerca del


sentido de la vida— en párrafos separados que empiecen afir-
mando: “La vida tiene más significado cuando...”
© QUINTA SESIÓN:
CÓMO MANEJAR LAS SITUACIONES CRÍTICAS

Los traumas y situaciones críticas se originan usualmente cuando


hay conflictos entre:

247
APÉNDICE A: ENCONTRANDO EL SENTIDO CADA DÍA

• La forma como quiere uno comportarse y como se com-


porta realmente en la vida diaria.
• Sus metas a largo plazo frente a sus necesidades diarias
(físico—psicológicas) y sus reacciones al sentido del mo-
mento (noético).
• Sus intereses propios y su deseo de hacer algo por las
personas a las que debe proteger.
Se indica a los participantes que escriban tres ejemplos de cada
uno de ese tipo de conflictos. Enseguida se señalan algunos:
• Quiero ser ceramista, pero paso todo el tiempo limpiando la
casa y cuidado a mi familia.
• Soy tacaño, pero quiero comportarme como un santo.
• Quiero ser un buen esposo, pero me gusta echarme una cana
al aire de vez en cuando.
• Me gustaría dedicarle más tiempo a mi madre, pero tengo
que atender mis propios asuntos.
Estos conflictos pueden hacerse al menos tolerables cuando:
• Se precisa mejor el alcance de las metas reales y las am-
biciones y se admite que son necesarias para uno, aun
cuando no sean socialmente aceptables.
• Se empieza a introducir cambios en uno mismo, para
dirigirse hacia el logro de las metas a largo plazo.
• Cuando logra establecer empatia con otra persona
Los integrantes vuelven a formar grupos pequeños. Utilizan el
material que han preparado, tanto en las sesiones como en las
tareas, como base para discutir los cambios que podrían
introducir, según las tres formas establecidas previamente.
Abordan una situación conflictiva que les preocupa en este
momento y examinan cómo pueden mejorarla enfocándola desde
alguna de las tres perspectivas. Escuche la retroalimen- tación de
los del grupo, y vea si ello puede ayudarle a desarrollar un nuevo
patrón de comportamiento que sea aceptable para usted. Los
miembros no deben aconsejar. Más bien, deben hacer sugerencias
dichas en forma muy cuidadosa.
JoSEPH FABRY

Un participante podría decir: “Yo estuve en una situación


similar hace cinco años, y sé cómo se siente uno. Lo que hice para
superar la crisis fue...” Otro, utilizando el “si yo fuera usted”,
podría decir: “Nunca he estado en una situación similar, pero me
imagino que si llegara a estarlo lo que haría...”
Otro enfoque es el “actuar como si...”, como si fuera la
persona que actúa como a uno le gustaría comportarse. Eso
funciona cuando el conflicto está entre lo que se quiere ser (y que
muy en lo interno cree uno que puede ser) y el patrón de conducta
que se ha utilizado por mucho tiempo. Con pasos cortos y —al
principio— en situaciones confortables, empieza uno a actuar
como la persona que le gustaría ser. Este comportamiento “como
si”, puede ser practicado en el grupo antes de que se intente
aplicarlo en la vida diaria. (Ver Apéndice B).

TAREA: Piense en por qué su vida parece ser significativa ahora, y


haga luego una lista de las razones que cree puedan explicar eso.
Elija las cinco más importantes y numérelas del 1 al 5.
Liste cinco situaciones, en el presente, en las que se siente
irreemplazable.
Enumere a cinco personas para las que en el momento es usted
irreemplazable.

249
JoSEPH FABRY

Q SEXTA SESIÓN: CÓMO ACTUAR


EN SITUACIONES CON FALTA DE SIGNIFICADO

La desesperación exisrencial puede ser el resultado de:


• Situaciones que se perciben carentes de sentido.
e
La sensación de vacío existencial.
• Un sentimiento de impotencia, de sentirse atrapado.
Escriba en su cuaderno de notas un hecho que le haya
sucedido hace más de cinco años, que le pareció sin sentido y
discútalo con su grupo. ¿Qué aprendió a partir de esa experiencia?
¿Resultó algo positivo? ¿En qué forma se benefició de la
experiencia? En una mirada retrospectiva, ¿puede ahora descubrir
algún sentido en aquella antigua situación?
Permita a los demás en el grupo que le ayuden sugiriendo
posibles significados en esa circunstancia: ¿Qué habrían en-
contrado de utilidad en esa situación? ¿Qué han encontrado
significativo en situaciones similares? Comparta con todos la lista
de personas y situaciones con las que se siente irreemplazable y
discuta sus sentimientos con respecto a esa lista.
Ahora escriba sobre una circunstancia en la que se siente
atrapado en ese preciso momento. Haga una lista de todas las
alternativas que se le puedan ocurrir, incluyendo las poco prácticas
y aun las que le parezcan ridiculas. Discuta esta lista con los demás
miembros de su pequeño grupo y con las sugerencias de ellos,
decida la alternativa que en este momento parezca más factible
para usted.
Enseguida, con la ayuda de los demás, trate de decidir el
primer paso práctico que debería dar para aplicar la alternativa que
acaba de elegir.
Este es el momento para que el facilitador exponga breve-
mente al grupo la principal tesis de la logoterapia, de que “la vida
tiene sentido en cualquier circunstancia”. Esta creencia
fundamental en el sentido de la vida, puede entenderse como una
llamada de atención en cuanto a que a pesar del aparente
caos e injusticias reinantes, existe un orden en el universo, y que -
todos los individuos sonJOSEPH
parteFAde tal orden. La vida tiene sentido
BRY
en el momento en que se siente desconectado, solitario —no
solamente dentro de usted mismo, sino también en relación con
el resto del mundo—. Tales momentos son singulares y preciosos,
y debe estar alerta acerca de ellos, como vistazos hacia el sentido.
En el diario vivir, el sentido se persigue a través de las respuestas
a las ofertas de sentido del momento. Uno puede encontrar
sentido en tres áreas: en sus actividades, en sus experiencias y en
su actitudes en situaciones que al principio parecen carentes de
sentido.
Después de esta presentación de ideas básicas de la logote-
rapia, los participantes comparten los credos que escribieron
como tarea. Cada uno anota sus ideas en el pizarrón, y luego el
grupo desarrolla y comparte los credos, empezando con la frase:
“La vida tiene sentido cuando...”

TAREA: Póngase en el lugar de una persona cercana a usted. Escriba


una carta a un amigo mutuo o un familiar, comunicándole que
usted falleció. Describa la clase de persona que era, lo importante
para usted, la diferencia que será para el mundo el que haya
muerto y qué es lo que vale más la pena recordar de usted.

O SÉPTIMA SESIÓN:
CÓMO ACTUAR ANTE LA DEPRESIÓN

La depresión puede tener su origen en cualquiera de las tres


dimensiones del individuo —somántica, psicológica y noéti- ca—
, o en una combinación de ellas.
La originada en el cuerpo puede aliviarse —si bien no ser
curada— con la medicación. Otra que procede de la psique, es
susceptible de ser tratada por medio de la psicoterapia. Los

251
APÉNDICE A: ENCONTRANDO EL SENTIDO CADA DÍA

individuos con una depresión severa, deben ser atendidos por un


psiquiatra, especialmente por aquellos que toman en con-
sideración la dimensión del espíritu humano. Los logotera- peutas
pueden trabajar con psiquiatras y con psicoterapeutas a fin de
ayudar a gente deprimida, y en esa tarea suelen utilizar el método
desarrollado por Elisabeth Lukas, integrado por cuatro pasos:
El primero sirve para ayudar a la persona deprimida a esta-
blecer distancia entre ella y su depresión, para no verse como tal,
sino como un ser humano íntegro que padece depresión pero que
también tiene capacidad para encontrar el sentido, a pesar de su
abatimiento.
El segundo paso consiste en ayudar al deprimido a lograr una
nueva y positiva actitud para utilizar la medicación y la
psicoterapia, a fin de sobreponerse a la depresión hasta donde sea
posible, y aprender a vivir con sus limitaciones en la medida en
que éstas sean inevitables.
El tercero es resultado del éxito de los dos anteriores, la
depresión se hace soportable, se reduce y puede incluso ser
eliminada.
El cuarto paso es una búsqueda, por parte del logoterapeu- ta
y de la persona deprimida, de una nueva y significativa estructura
del comportamiento. Tienen que encontrarse formas prácticas de
reorganizarle la vida, aun durante los períodos de depresión.
Una depresión no puede ignorarse, ni desear que desaparezca.
Decir a los deprimidos que se serenen, o que hay otros en
condiciones peores, usualmente los agrava, haciéndolos sentir
culpables por su incapacidad para superar su estado. La depresión
debe atacarse de frente como una condición para poder tolerarla
y, de ser posible, para resolverla. La medicación puede eliminar
los síntomas, propiciando un cambio de actitud.
Enseguida se presenta un método práctico para romper el
patrón de una depresión. Anote lo que hizo el día anterior, hora
por hora. Este recordatorio le dejará claro que no estuvo
efectivamente deprimido las 24 horas. En realidad, la mayoría de

252
JOSEPH FABRY

los deprimidos actúa normalmente parte de ese tiempo. Preparan


el desayuno, hablan con el cartero, sacan al perro a dar un paseo,
reaccionan ante llamadas telefónicas y aún atienden las pequeñas
emergencias que surgen en la vida diaria —se olvidan de la
depresión y funcionan normalmente durante lapsos cortos—.
Estos son logros que el deprimido necesita reconocer. ¿Cómo
pueden extenderse esos períodos hasta un funcionamiento
normal? ¿Cómo puede encontrar el sentido en actividades y
experiencias que borren de su mente la depresión? Los miembros
del grupo buscan respuestas a esas preguntas, haciendo una lista
de las cinco formas en las que el sentido puede hacerse consciente:
1. Encontrando la verdad acerca de uno mismo.
2. Teniendo alternativas.
3. Sintiéndose único.
4. Actuando con responsabilidad.
3. Pensando y portándose en formas autotrascendentes.

EJERCICIO: Se
indica a los participantes que escriban un programa de
actividades para el día siguiente, y que las relacionen con los cinco
enfoques listados arriba.
Por ejemplo:
• Tengo que llevar a los niños a la escuela, 4.
• Podría quedarme en cama, pero en lugar de ello, voy a
preparar el desayuno para mi esposo y los niños 2 y 5.
• No voy a telefonearle a mi madre, porque eso me deprime
más 1 y 2.
• Sorprenderé a Sue arreglándole su pijama 2 y 5.
• Voy a visitar a Mildred, porque sé que disfruta mi com-
pañía 3.
• Voy a tocar el piano, porque eso me hace sentir bien 1.
• Iré a casa de Peggy para ayudarle a preparar la fiesta de
cumpleaños de Bobby 5.
En el grupo, cada persona puede hacer una lista y ayudar
sugiriendo ideas, asimismo, están en posibilidad de adoptar las de

253
APÉNDICE A: ENCONTRANDO EL SENTIDO CADA DÍA

otros participantes.
El ejercicio anterior es una aplicación de la derreflexión,
utilizada para contrarrestar la hiperreflexión, que consiste en una
excesiva atención al yo. A las personas deprimidas se les anima a
aceptar las tareas de la vida diaria y así derreflexionar su atención,
al menos temporalmente, en la depresión. Este es un ejemplo del
primer paso de Elisabeth Lukas: guardando distancia de sus
síntomas. Cuando los deprimidos perciben aunque sea en
pequeñas dosis, que no son víctimas indefensas de la depresión,
que pueden adoptar una posición firme en contra de ellas, están
reconociendo el poder del espíritu humano.
En los casos severos, los recurso noéticos del individuo llegan
a bloquearse. Cuando se trabaja con personas así se puede aplicar
alguna forma de medicación o tratamiento psicoterapéutico
tradicional, a fin de remover las barreras que impiden el acceso a
los recursos noéticos. Sin embargo, aun gente con depresión
severa, puede tener capacidad para aceptar simples tareas
derreflectivas tan pronto como se empiezan a levantar los negros
nubarrones de la depresión. Cambios menores en el
comportamiento diario pueden mostrar la ruta de salida de lo que
parecía ser una trampa insalvable.

TA.REA: En una pequeña hoja de papel, escriba una nota con un solo
párrafo a cada uno de los miembros del grupo. Empiece con la
frase “Aprecio realmente su presencia en este grupo porque...”
No firmar estas notas.
O OCTAVA SESIÓN:
Lo QUE SE HA APRENDIDO PARA LA VIDA DIARIA

Esta es la última reunión del grupo. ¿Qué ha sucedido con los


participantes?
Por última vez, los miembros empiezan la sesión indicando en
dónde están colocados en la escala de 1 a 5. Es hora de considerar
qué ha pasado durante las pasadas ocho semanas, que haya
propiciado cambios en el lugar en el que se encuentran en la escala,

254
JOSEPH FABRY

y de pensar en lo que pueden aprender de los cambios que han


experimentado.
• Escriban en su cuaderno de notas, y compartan con el grupo,
dos cosas que han aprendido y dos que no esperaban.
•¿Qué han aprendido acerca de su unicidad? Escriban y
compartan con los demás cinco razones por las que serían
echados de menos si murieran mañana.
El líder del grupo recoge las notas de apreciación que los
participantes escribieron como tarea y los distribuye entre aquellos
a los que van dirigidos. De esta manera, cada integrante tiene
varias notas anónimas relacionadas con las razones por las que su
presencia en el grupo ha sido valiosa.
El líder los exhorta a continuar utilizando las herramientas de
la logoterapia, algunos de los ejercicios y a seguir escribiendo en
sus diarios, enfocando las cinco áreas de sentido potencial y
considerándolas en los niveles diario, semanal, mensual y anual:
_ Todas las noches escriba lo que fue significativo para usted
durante el día y qué careció de sentido. Cada semana, escriba qué
fue significativo para usted y qué no. Haga este ejercicio una vez
al mes y una cada año, registrando lo que tuvo sentido o fue
carente de él durante el mes anterior y el año pasado. Su patrón
individual de actitudes con sentido y carentes de sentido, emergerá
en la medida en que realice esos ejercicios.

255
JOSEPH FAJBRY

Se debe aprender a decir adiós, no sólo en el más amplio


sentido de renuncia a períodos pasados de la vida que ya nunca
retornarán, sino también en el más breve sentido del día a día.
Vivir en formas con sentido, es responder a las ofertas del
momento, vivir en el presente mientras se aprende del pasado y se
alcanzan las metas del futuro. Para vivir en el presente se debe
poder decir adiós a las participaciones con sentido cuyo tiempo ya
pasó. El sentido de momentos específicos no puede ser atrapado
y conservado para siempre.

EJEMPLO: Cuando usted maneja del trabajo (lugar que es de


significación entre 8 A.M. y 5 P.M.) a casa (que a su vez tiene
significación entre 5 P.M. y 8 P.M.), necesita cambiar su enfoque de
uno a la otra. Quizá considere provechoso salir de la calle y
detenerse a un lado, en donde puede permanecer sentado y
meditar hasta que se prepara para las oportunidades de sentido a
las que se está acercando. Entonces ya puede dirigirse a casa con
su familia.
• ¿Cuáles son las actividades de su vida diaria que considera
con más sentido?
• ¿Qué hace usted para cambiar su enfoque según se dirige a
casa, de un grupo de actividades a otro?
• ¿Cómo dice usted adiós a un sentido antes de que inicie el
próximo?
Durante los últimos minutos de esta posterior sesión en
grupos, los miembros forman un círculo tomándose de los
hombros. Cada uno tiene su pasado: el cuaderno de notas
acumuladas durante las sesiones. Y cada quien tiene-su futuro: los
planes que ha hecho para continuar la reestructuración dirigida a
encontrar sentido todos los días.
Ahora digan adiós y prosigan con sus vidas.

256
APÉNDICE B

EL MÉTODO “ACTUAR COMO SI”

L MÉTODO “ACTUAR COMO SI”, se utiliza para infundir


confianza en el trato con la gente. Lo capacita a us-
'W ted para traducir a acciones lo que desea hacer. Este
método no pretende orillarlo a actuar como si poseyera cualidades
que no podría o debería tener. Más bien, lo ayuda a asumir la
personalidad que quisiera, y a ser consciente de sus
potencialidades para llegar a ser la persona que quisiera.
Cuando usted actúa como si, pronto llega a convencerse de
que es la persona que está representando. La única razón por la
que hasta ahora no ha llegado a ser esa persona, es que usted ha
creído que no lo puede ser, y ha estado actuando con ese
convencimiento.
Cuando empieza a utilizar el método de actuar como si, debe
estar preparado para un período inicial —que no debe considerar
desalentador— durante el cual todavía no ha empezado a creer en
sí mismo. Durante ese período tendrá que confiar en el proceso
dirigido a convencerlo de su habilidad para llegar a ser la persona
que quiere. Recuerde que no puede cambiar sus sentimientos a
voluntad, pero sí su comportamiento. Continúe actuando como
si fuera la persona en la que desea convertirse, aun si al principio
no está seguro de tener el éxito esperado.
Este método puede ser aplicado de manera más efectiva, si se
apega a los cinco pasos siguientes. Cada uno requiere de sólo
cinco minutos al día. Unicamente debe practicarse uno
diariamente.
JOSEPH FABRY

Paso 1: Solo
Principie en condiciones completamente seguras, en las que sea
prácticamente imposible fallar. Escoja un escenario en el que
durante los siguientes cinco minutos no estará en contacto con
ninguna otra persona. Si alguien llegara a aparecerse
inesperadamente, deténgase y reinicie más tarde, cuando no haya
nadie cerca. Haga esto durante cada paso. Un paseo a solas es un
buen momento para este primer paso. Mientras camina, usted
debe pensar, sentir y actuar durante cinco minutos, como si fuera
la persona segura que a usted le gustaría ser, con éxito en todo lo
que intentara, aun si todavía no decide qué es lo que va a tratar de
hacer. ¿Cómo camina esa persona? ¿Cuál es su comportamiento?
¿Balancea los brazos, o silba? ¿Mira al suelo o lleva la cabeza
levantada?
Lo más probable es que realice esto sin problemas desde la
primera vez que lo intente y que estará listo para el próximo paso,
al día siguiente. Pero si por cualquier razón no se siente seguro o
cómodo durante este primer paso, repítalo el día siguiente y al
siguiente, hasta que se sienta seguro.

Paso 2: Con un extraño


Hoy escoja, para un período de práctica de cinco minutos, un lugar
en el que podrá entrar en contacto con alguna persona
desconocida para usted. Un paseo en algún parque puede servir
para este propósito.
Mientras camine, trate de imaginar: ¿Cómo se comportaría esa
persona que a usted le gustaría ser, al pasar junto a un
desconocido? ¿Pasaría sin mirarlo? ¿Lo miraría? pintercambia- ría
saludos con él? Sea usted esa persona mientras va caminando en
el parque.
Si decide saludar al extraño, puede que usted sea ignorado y el
individuo no conteste a su saludo. Y eso puede deprimirlo. Pero
si sucede, repita el paso. Probablemente no tendrá problema en el
segundo intento. Si lo tiene, suspenda todo y repítalo al día

258
JOSEPH FABRY

siguiente y así sucesivamente, hasta que se sienta confortable con


su comportamiento en este paso.
Si lo rechazan y eso no le afecta, ya ha alcanzado la meta del
paso 2 y está listo para seguir sin más repetición. Pero asegúrese
de que no está racionalizando cuando se dice a sí mismo que el
rechazo no le importa, que tiene certeza de que es así como
realmente se siente. No se autoderrote pasando prematuramente
al siguiente paso.

Paso 3: Con un conocido


Para este período de práctica de cinco minutos, escoja un lugar en
el que podrá estar en contacto con alguien que conoce sólo
casualmente. Nuevamente, una caminata puede ser deseable, si
puede arreglárselas para pasar junto a alguien que considere un
conocido casual. O podría ir a la biblioteca de su vecindario, o a
la tienda en la que compra regularmente.
Otra vez, compórtese con modales que expresen las actitudes
que se han mencionado antes. ¿Cómo cree que se comportaría en
esa situación la persona segura y con auto- confianza que a usted
le gustaría ser? ¿Se detiene y charla? ¿O solamente inclina la cabeza
y sigue de largo? Si este paso le ocasiona ansiedad o alguna otra
dificultad, repítalo en días subsecuentes hasta que se sienta bien
realizándolo.

Paso 4: Con un amigo personal


A no ser que pueda arreglar de manera conveniente encontrarse
con un amigo mientras da una caminata, la preparación del
ejercicio tendría que cambiarse para éste paso 4. Si tiene muchos
amigos que viven cerca y sabe cuándo puede encontrar a alguno
de ellos en la calle, entonces también el paseo puede ser un buen
arreglo.
Si el amigo con el que se encuentra es alguien con quien se
siente a gusto, usted puede experimentar seguridad durante este
paso. Pero corre cierto riesgo, ya que estará actuando ahora como

259
APÉNDICE B: EL MÉTODO “ACTUAR COMO SI:

si tuviera autoconfianza, y ésa puede no ser la forma como su


amigo espera que se porte usted.
El propósito de este paso es confrontar a aquellos que lo
conocen con una nueva imagen de usted mismo, y lograr que la
acepten. Esto puede tomar varios días, durante los que estará
usted representando ese nuevo papel de una manera consistente.
Es aconsejable repetir el ejercicio con diferentes amigos, en días
diferentes.

Paso 5: En una situación conflictiva El paso final del


método actuar como si, es situarse durante cinco minutos con
alguien que de alguna manera representa una amenaza para usted;
alguien con quien haya tenido alguna fricción o conflicto.
Nuevamente, debe actuar como si fuera una persona con absoluta
autoconfianza y seguro de su habilidad para manejar
satisfactoriamente esta interrelación. Haga todo lo que cree que
haría una persona así.
Cuando pueda manejar este paso con plena confianza, ha
cumplido con lo que se había propuesto: Ha aprendido a creer en
usted mismo cuando se interrelaciona con otros, y es capaz de usar
esa autoconfianza para establecer relaciones con los demás.
A lo mejor tiene que repetir varias veces este mismo paso en
días diferentes, antes de que haya alcanzado plenamente su meta.
Aun si usted siente que tuvo éxito inmediato al ensayarlo por
primera vez, deberá repetirlo por lo menos una vez más para
asegurarse de que su sensación de comodidad es correcta. Es
probable que en el futuro pueda encontrar situaciones que
debiliten su autoestima; si llega a suceder eso, necesitará revisar y
tal vez repetir, la serie completa de pasos.
Este ejercicio de actuar como si, puede ser de valor perma-
nente para usted en la tarea de mantener la autoconfianza que
necesita para seguir teniendo relaciones y encuentros satisfac-
torios.

260
APÉNDICE C

FORMATO PARA EL HISTORIAL PERSONAL

Sr.- Sra.- Srita: ______________________________ Edad: ____

Dirección: _____________________________ Teléfono: ____

Marque una opción: Soltero(a)_____ Casado(a) ____

Separado(a).
Viudo(a) ____ Divorciado(a) ____
Número de __

Hijos: Número ___ Edades de los niños ___ Edades de las niñas

Educación: Grado máximo alcanzado:


Primaria 4 5 6
Secundaria 1 2 0
D
Bachillerato 1 2 3
Licenciatura 1 2 3
Institución en la que cursó el último grado
Grado: :

Edades de: Hermanos mayores _____ Hermanas mayores.

Hermanos menores_____ Hermanas menores .

Salud del padre ________________ Salud de la madre ______

261
APÉNDICE C: FORMATO PARA EL HISTORIAL PERSONAL

Si alguno de ellos murió, indique la causa y el año de la muerte

262
JOSEPH FABRY

¿Cómo era su padre? _______________

¿Cómo era su madre? ______________

Descríbase usted mismo ____________

Cuando era pequeño, ¿qué quería ser de adulto?

¿Qué quería su padre que fuera usted? __

¿Qué quería su madre que fuera usted? _

¿Cuál es el mejor consejo que le dio su padre?

¿Cuál es el mejor consejo que le dio su madre?

¿Cuál era su apodo en la escuela elemental? _______________

¿Cuáles fueron sus juegos favoritos antes de los 9 años? . ____

¿Cuál es el primer recuerdo de su niñez? _________________

¿Qué cuento infantil, leyenda, libro, poema, programa de radio o


TV era su favorito? ____________________ ___________

¿Cómo era la historia? _______________________________


¿Qué es lo que siempre le decía su madre (su frase favorita)?

263
APÉNDICE C: FORMATO PARA EL HISTORIAL PERSONAL

¿Qué es lo que su padre siempre decía?

Si todo va bien, ¿cómo será su vida dentro de unos cinco años?

¿Qué es lo que lo hace más feliz, amado, exitoso y contento de


vivirla?

¿Qué es lo que lo hace sentir más desgraciado, poco estimado,


deprimido, colérico, disgustado, etc.? ____________________

Si pudiera usted cambiar alguna cosa de sí mismo simplemente


deséan- dolo, ¿qué es lo que desearía? ___________________

¿A qué personaje famoso le gustaría parecerse más? ________

Hasta ahora, ¿qué es lo mejor que le ha acontecido en su vida?

¿Qué es lo peor que le ha sucedido? __________

¿Cuántos años más cree usted que vivirá? _____

¿Qué espera usted lograr al asistir a este curso? _

¿Qué es lo que más desea saber acerca de usted mismo?

¿Con quién tiene pleitos con mayor frecuencia?

264
JOSEPH FABRY

¿Acerca de qué tiene sus discusiones a menudo? ___________

¿Cuál es su canción favorita? __________________________

¿Cuál es la palabra más bella que conoce? _____________ __

¿Cuál es la más fea? ______________________________ __


En la última carta que escribió a sus hijos, o en su última charla
con ellos, ¿cuál fue su mejor consejo? ________________ __
_______________________

¿Qué piensa que dirán sus amigos acerca de usted en sus


funerales?

Si se estuviera filmando una película de la vida de usted, ¿cómo


se titularía? __________________________ _ ___________

Cuando era pequeño, ¿a quién recurría para hablarle de sus


problemas mayores? ________________ _______________

¿Por qué? ______________________________ __________

Cuando era pequeño, ¿de qué platicaba la familia a la hora de la


cena?

¿Qué funcionó mal en su vida? ________________________

¿Qué puede usted hacer con relación a ello? ______________

¿Cuál sería el primer paso hacia ese mejoramiento? _________

265
¿Cómo se siente en este Amomento,
PÉNDICE D mientras tiene esos

sentimientos?
JOSEPH FABRY

SUBASTA DE VALORES

STE “JUEGO” es utilizado por la logoterapeuta Mignon


Eisenberg, con sus grupos en Chicago. Cada parti-
cipante cuenta con $ 10,000 para gastar: El dinero
únicamente puede ser gastado en la subasta. Es decir, no tiene
caso ahorrarlo para algo más. Cada postura empieza con $ 100 y
sólo puede ser elevada de $ 100 en $ 100. La postura máxima es
de $ 4,000. Examine la lista de valores y seleccione aquél por el
que quiera participar, y cuánto está usted preparado para ofertar
por cada valor que haya listado. Su estimación preliminar es no
ofertar, y puede cambiar a medida que avanza la subasta.
El “subastador” es como la suerte, puede cometer errores, o
decidir injustamente pero sus decisiones son inapelables.

LISTA DE VALORES A SER SUBASTADOS

Valor Postura Postura


preliminar real
1. Un buen matrimonio _______ ______
2. Libertad de hacer lo que quiera _______ ______
3. Poder para manejar a la gente _______ ______
4. Afecto y admiración de las amistades _______ ______
5. Oportunidades ilimitadas para viajar ________ ______
6. Autoconfianza y actitud positiva _______ ______

267
7. Una familia feliz
8. Reconocimiento de su propio valor
APÉNDICE D
9. Una vida larga y feliz
10. Una biblioteca completa para
usted 1 l.Una fe plena
12.Un mes de vacaciones para
disfrutarlo a su gusto
13.Seguridad financiera para toda la vida
14. Un bonito hogar en una hermosa zona
15. Un mundo sin prejuicios
16. Un mundo sin enfermedades ni pobreza
17. Fama y popularidad internacionales
18. Comprender el sentido de la vida
19. Un mundo sin corrupción ni mentiras
20. Libertad en su trabajo
21. Una relación amorosa
verdadera y satisfactoria
22. Exito en su carrera

PREGUNTAS PARA FORMULARSE DESPUÉS DE LA SUBASTA

¿Está usted satisfecho con lo que compró?


¿Por qué escogió usted lo que adquirió?
¿Cómo se compara eso con lo que tiene actualmente?
¿Qué le causó sorpresa?
¿Son realistas sus expectativas?
¿Cómo se siente (y actúa) cuando no consigue lo que quiere?
¿Cómo se siente con los que adquirieron lo que usted quería?
¿Está molesto con el subastador (destino)?
¿Se esforzaría usted, ahora, para lograr en su vida lo que consiguió
en la subasta?
¿Qué tendría que hacer para lograr lo anterior?
¿Gastó usted todo el dinero?
'

APÉNDICE D: SUBASTA DE VALORES

Si no fue así, ¿por qué?


¿Ahorró usted algo de ese dinero para algo? ¿Para qué?
¿Le hubiera gustado tener más dinero?
¿Cómo se sintió cuando advirtió que no tenía suficiente? ¿Gastó
su dinero con demasiada rapidez y se sintió frustrado cuando
vio que ya no le quedaba nada?
¿Siguió sus estimaciones preliminares, o hizo posturas espon-
táneamente?
¿Es usted agresivo?
¿Seguro de usted mismo?
¿Obtuvo lo que quería?
¿Qué tanto se esforzó para lograrlo?
¿Planeó usted todo?
¿Qué tan flexible es?
¿Qué aprendió de usted mismo?
¿Acerca de los demás?

269
APÉNDICE F

AUTOEVALUACIÓN

¿Quién soy yo? (Descríbase cómo se ve de una manera realista) ¿Qué es


lo que mi familia quiere que yo sea? (Puede usted escribir por separado
una respuesta para cada miembro de la familia)

Yo, ¿qué quiero ser?.

¿Cuáles son mis potencialidades?.

¿Cuáles son mis obstáculos?

¿Qué puedo hacer para aprovechar mis potencialidades?

¿Cuál debería ser el primer paso?

¿Qué puedo hacer para sobreponerme a los obstáculos?

¿Cuál sería el primer paso en este sentido?

270
APÉNDICE E

PRUEBA SOBRE SENTIDO DE LA VIDA


(PIL)

A PRUEBA,desarrollada por James C. Crumbaugh Ph.D. y


Leonard T. Matholick. M.D., mide qué tanto sentido le
encuentra usted a su vida en el momento presente.
Conteste cada pregunta en una escala de 1 a 7. Las respuestas a
las 20 preguntas le darán 20 números. Súmelos. Obtendrá un total
que puede ir de un mínimo de 20 a un máximo de 140. Un puntaje
de 92 o menos, indica una baja orientación al sentido; 112 o más,
indica un sentido y propósito claros en su vida; puntuación de
entre 92 y 112, significa incertidumbre. Realice la prueba PSOV
una vez al mes, mientras está llevando a cabo los ejercicios que se
señalan en Camino al sentido, y descubrirá una tendencia en su
orientación al sentido.
La prueba PSOV completa, que incluye dos partes adicionales,
está registrada por Psychometric Affiliates y puede solicitarse,
con su manual, al Institute of Logotheraphy, P.O. Box 156,
Berkeley, CA 94704. (Su costo es de $4.75 por 25 pruebas sin
manual, y $4.00 por dos pruebas y un manual).

1. Yo estoy por lo
general: 1 2 3 4 5 6 7
Completamente (Neutral) Exuberantemente
aburrido entusiasta

271
JoSEPH FABRY

2. La vida me parece:
76 54 321
Siempre (Neutral) Completamente
excitante rutinaria

3. En la vida tengo:
76 54 321
Ninguna meta (Neutral) Objetivos y metas
u objetivo muy claros

4. Mi existencia personal está:


12 34 567
Totalmente sin (Neutral) Totalmente resuelta
sentido ni propósito y plena de sentido

5. Cada día es:


76 54 321
Siempre nuevo (Neutral) Exactamente
y diferente lo mismo
6. Si yo pudiera
escoger
12 34 567
Preferiría no haber (Neutral) Tener nueve vidas
nacido más, como la presente

7. Cuando me jubile, yo:


76 54 321
Quisiera realizar (Neutral) Estar completa y~
algunas de las cosas totalmente ocioso el
emocionantes que resto de mi vida
siempre quise hacer

272
JOSEPH FABRY

8. En el logro de en mi vida:
metas 1 2 3 4 567
No he logrado (Neutral) He progresado
absolutamente ningún hasta alcanzarlas
progreso completamente

9. Mi vida está:
12 3 4 567
Vacía, excepto por (Neutral) Llena de cosas buenas
la desesperanza y emocionantes
10. Si muriera hoy, que mi
sentiría vida:
76 5 4 321
Ha valido la pena (Neutral) Ha sido completamente
inútil

11. Cuando pienso en mi vida, yo:


12 3 4 567
Me pregunto a (Neutral) Siempre encuentro
menudo por qué una razón para
existo estar aquí
12. Seo-fin veo al mundo en relación con mi vida, el mundo:
O
12 3 4 567
Me confunde (Neutral) Se acomoda de
completamente modo significativo
con mi vida

13. Yo soy:
12 3 4 567
Una persona muy (Neutral) Una persona muy
irresponsable responsable

273
APÉNDICE F: PRUEBA SOBRE OBJETIVOS EN LA VIDA (PSOV)

14. Con respecto a la libertad para tomar sus propias decisiones,


yo creo que el hombre:
7654 3 21
Es absolutamente (Neutral) Está totalmente
libre para tomar sus supeditado a
propias decisiones limitaciones
de herencia y medio
ambiente

15. En relación con la muerte, estoy:


7654 3 21
Preparado y sin (Neutral) Impreparado y
miedo temeroso

16. Por lo que hace al suicidio, yo:


12 3 4 5 67
He pensado en él en (Neutral) Nunca he pensado
serio, como una salida en él
encontrar sentido,
17. Considero que mi habilidad para objetivos
y misión en mi vida, es:
12 3 4 5 67
Muy grande (Neutral) Prácticamente nula

18. Considero que mi vida está:


7654 3 21
En mis manos y tengo (Neutral) Fuera de mis manos
el control de ella y controlada por
factores externos

19. Enfrentar mis tareas diarias es:


7654 3 21
Fuente de placer (Neutral) Una experiencia
y satisfacción dolorosa y aburrida

2-34
20. He descubierto que: (a) T
7(1) 6(2) 5(3) 4 3(5) 2(6) 1(7)
No existe misión o
A PÉNDICE F: PRUEBA SOBRE(Neutral) Hay metas y propósitos
OBJETIVOS EN LA VIDA ( PSOV)

propósito en la vida en la vida, claramente


determinados

(a) Los números fuera de paréntesis son los que aparecen en el original

275
APÉNDICE G: PRUEBA DE BÚSQUEDA DE METAS NOÉTICAS (PBMN)

PRUEBA DE BÚSQUEDA DE METAS NOÉTICAS


(PBMN)

desarrollada por James C. Crumbaugh, Ph.D.,


STA PRUEBA,
mide la fuerza de sus motivaciones para encontrar el
sentido y propósitos de la vida. En cada una de las
siguientes afirmaciones, circule el número que represente de
manera más aproximada sus verdaderos sentimientos. Sume los
20 circulados. Si su total es de 73 o menos, usted no está muy
motivado para encontrar el sentido. Si el resultado es de 87 o más,
está definitivamente motivado. Una puntuación de entre 73 y 87,
muestra incertidumbre.
La prueba PBMN" registrada por Psychometric Associates,
está disponible con su manual en el Institute of Logothera- phy,
P.O. Box 156, Berkeley, California, 94704. (Su precio es de $4.75
por 25 pruebas sin manual, y $4.00 por dos pruebas y un manual).

1. Pienso acerca del sentido último de la vida:


1 2 3 4 5 6 7
Nunca Raramente Ocasionalmente A veces A menudo Muy seguido Constantemente

2. He experimentado el sentimiento de que estoy destinado a


hacer algo importante, pero no puedo puntualizar qué es exacta-
mente:
1 2 3 4 5 6 7
Nunca Raramente Ocasionalmente A veces A menudo Muy seguido Constantemente "SONG,
según sus siglas en inglés, Seeking of Noetic Goals, en el original.
3. Experimento nuevas
APÉNDICEactividades
G o áreas de interés, pero
pronto pierden su atractivo:
7 6 5 4 3 2 1
Constantemente Muy seguido A menudo A veces Ocasionalmente Raramente Nunca

4. Siento que está faltando en mi vida algún elemento que no


puedo definir muy bien:
1 2 3 4 5 6 7
Nunca Raramente Ocasionalmente A veces A menudo Muy seguido Constantemente

5. Me impaciento:
7 6 5 4 3 2 1
Constantemente Muy seguido A menudo A veces Ocasionalmente Raramente Nunca

6. Siento que el logro más grande de mi vida está en lo futuro:


7 6 5 4 3 2 1
Constantemente Muy seguido A menudo A veces Ocasionalmente Raramente Nunca

7. Espero algo muy emocionante para el futuro:


1 2 3 4 5 6 7
Nunca Raramente Ocasionalmente A veces A menudo Muy seguido Constantemente

8. Tengo la ilusión de encontrar un nuevo lugar para mi vida y


una nueva identidad:
1 2 3 4 5 6 7
Nunca Raramente Ocasionalmente A veces A menudo Muy seguido Constantemente

9. Siento la falta de —y la necesidad de encontrar— un


sentido real y un propósito en mi vida:
7 6 5 4 3 2 1
Constantemente Muyseguido A menudo A veces Ocasionalmente Raramente Nunca

10. Pienso en lograr alguna cosa nueva y diferente:


1 2 3 4 5 6 7
Nunca Raramente Ocasionalmente A veces A menudo Muy seguido Constantemente

277
JoSEPH FABRY
1 l.Me parece que cambio el principal objetivo en mi vida:
1 2 3 4 5 6 7
Nunca Raramente Ocasionalmente A veces A menudo Muy seguido Constantemente

12. El misterio de la vida me inquieta:


7 6 5 4 3 2 1
Constantemente Muy seguido A menudo A veces Ocasionalmente Raramente Nunca

13. Siento la necesidad de “empezar una nueva vida’:


7 6 5 4 3 2 1
Constantemente Muy seguido A menudo A veces Ocasionalmente Raramente Nunca

14. Antes de haber alcanzado una meta, empiezo a buscar otra:


1 2 3 4 5 6 7
Nunca Raramente Ocasionalmente A veces A menudo Muy seguido Constantemente

15. Siento la necesidad de aventura y de “nuevos mundos por


conquistar”:
7 6 5 4 3 2 1
Constantemente Muy seguido A menudo A veces Ocasionalmente Raramente Nunca

16. A lo largo de mi vida he experimentado una gran urgencia


por encontrarme a mí mismo:
1 2 3 4 5 6 7
Nunca Raramente Ocasionalmente A veces A menudo Muy seguido Constantemente

17. En ocasiones he creído encontrar lo que he estado buscando


en mi vida, sólo para ver que todo se desvanece más tarde:
1 2 3 4 5 6 7
Nunca Raramente Ocasionalmente A veces A menudo Muy seguido Constantemente

18. Me he dado cuenta de que hay un propósito todopoderoso


y
consumista hacia el cual he estado dirigiendo mi vida:
7 6 5 4 3 2 1
Constantemente Muy seguido A menudo A veces Ocasionalmente Raramente Nunca

278
19. He percibido la falta de un empleo que valga la pena desem-
peñar en mi vida: APÉNDICE H
1 2 3 4 5 6 7
Nunca Raramente Ocasionalmente A veces A menudo Muy seguido Constantemente

20. He percibido una determinación por alcanzar algo más allá


de lo ordinario:
7 6 5 4 3 2 1
Constantemente Muy seguido A menudo A veces Ocasionalmente Raramente Nunca

Reproducido con la autorización de Psychometric Afíiliates, Murfrees-


boro, Tennessee.

279
APÉNDICE G: PRUEBA DE BÚSQUEDA DE METAS NOÉTICAS (PBMN)

ESCALA DE VALORACIÓN
PARA EL REAJUSTE SOCIAL

ADA ACONTECIMIENTO que experimentamos puede ser


valorado en “unidades de crisis de la vida”. La tabla que
sigue enlista tales eventos, en rangos que van de 1 a 43,
asignando un valor a cada uno.
Sume los valores de “unidades de crisis en la vida” para
situaciones que ha experimentado durante los dos años pasados.
Luego podrá evaluar su puntaje de acuerdo con la escala siguiente:
150 a 199 Crisis leves en la vida
(33% de posibilidades de enfermar)
200 a 299 Crisis moderadas en la vida
(50% de posibilidades de enfermar)
300 y más Crisis fuertes en la vida
(80% de probabilidades de enfermar)
Algunos acontecimientos listados adelante, pueden evitarse o
ser pospuestos. Es aconsejable planear la vida de manera que
nunca se acumulen más de 150 puntos en un momento dado.
APÉNDICE H: ESCALA DE VALORACIÓN PARA EL REAJUSTE SOCIAL

Orden Acontecimientos en la vida Unidades de


crisis en La vida

1 Muerte del consorte 100


2 Divorcio 73
3 Separación marital 65
4 Condena a prisión 63
5 Muerte de un familiar muy próximo 63
6 Enfermedad 0 lesiones personales 53
7 Matrimonio 50
8 Cese en el trabajo 47
9 Reconciliación marital 45
10 Jubilación 45
11 Cambios en la salud de algún familiar 44
12 Embarazo 40
13 Dificultades sexuales 39
14 Ingreso de un nuevo miembro a la 39
15 familia
Reajuste en los negocios 39
16 Cambio en el estatus financiero 38
17 Muerte de un amigo cercano 37
18 Cambio a un trabajo diferente 36
19 Cambio en la cantidad de discusiones
con el consorte 35
20 Hipoteca por más de $ 25,000 31
21 Cancelación de una hipoteca 0 crédito 30
22 Cambio de responsabilidades en el 29
23 trabajo
Un hijo 0 hija abandona la casa 29
24 Estar en problemas legales 29
25 Logro personal de relevancia 28
26 La esposa comienza a, 0 deja de trabajar 26
27 Empezar 0 terminar en la escuela 26
28 Cambio en las condiciones de vida 25
29 Revisión de hábitos personales 24
30 Problemas con el jefe 23

281
31 Cambio en el horario o condiciones
de trabajo 20
32 Cambio de lugar de residencia 20
LISTA DE LECTURAS
33 Cambio de escuela 20
34 Cambio de actividades recreativas 20
35 Cambio de actividades en la iglesia 19
36 Cambio de actividades sociales 18
37 Hipoteca o crédito inferior a $ 25, 000 17
38 Cambio en los hábitos de dormir 16
39 Cambio en el número de salidas en familia 15
40 Cambio en hábitos de alimentación 15
41 Salida de vacaciones 13
42 Temporada de navidad 12
43 Violación menor a la ley 11
Reproducida con autorización de Journal of Psychometric Research. V
(1 1 ), Holmes and Rahe.
Social Readjustment Rating Scale” Registrada en 1967. Pergamon Jour-
nals, Ltd.

282
JoSEPH FABRY

James C. Crumbaugh, Everything to Gain: A Guide to Self-Fulfill- ment


Through Logoanalysis. Berkeley, CA: Institute of Logotherapy Press,
1973. $9.95.

________ Logotherapy: New Help for Problem Drinkers. Chicago:


Nelson-Hall, 1981. $17.95.

Joseph B. Fabry, The Pursuit of Meaning. Berkeley, CA: Institute of


Logotherapy Press, 1980. $7.95.

Viktor E. FrankI, Mans Search for Meaning. New York: Washington


Square Press, 1970. $3.95.

________ The Will to Meaning. New York: New American Li-


brary, 1969. $6.96.
Elisabeth Lukas, Meaningful Living. New York: Grove Press, 1984.
$8.95.

________ Meaning in Suffering. Berkeley, CA: Institute of


Logotherapy Press, 1986. $7.95.

Todos estos libros pueden pedirse al Instituto de Logoterapia. Apartado


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