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Adaptación del Libro Los Sangurimas

Autor: José de la Cuadra

Personajes:

 Narrador: Jorge Huilcapi


 Nicasio Sangurima: Nelson Abad
 Amigo de Nicasio: Wilson Ortega
 El Diablo: Joao Chica
 Ventura Sangurima:
 Esposa de Ventura:
 María Victoria:
 Maria Mercedes:
 Maria Julia:
 Terencio Sangurima:
 Hijo de Terencio (niño):
 El abogado:
 El coronel: Santiago Galarza
 Facundo:
 Pedro:
 Manuel:
 Felipe Sangurima: Steven Cedeño
 Melania Sangurima: Paulette Peláez

Directores de la obra:

 Juan Zambrano
 Amy Pardo

TEORÍA DEL MATAPALO

NARRADOR: en el pueblo montubio El matapalo es un árbol recio, formidable y se hunde


profundamente en el agro con sus raíces semejantes a garras. Sus troncos múltiples, gruesos y
fornidos como torsos de toro padre, que se curvan en fantásticas posturas. El matapalo vive
con una vida extraña, espectral y misteriosa, de cualquier modo, es el símbolo preciso del
pueblo montubio. El pueblo montubio es como el matapalo, que es una reunión de árboles,
tanto como troncos.

La gente Sangurima de esta historia es una familia montubia en el pueblo montubio, un árbol
de tronco añoso, de fuertes ramas y hojas campantes.

ESCENA 1

NARRADOR: En la provincia del Guayas, en los pueblos montubios del Ecuador, donde cruzan
varios riachuelos y pequeños esteros, en donde una línea de leguas, “LA HONDURA” se
alargaba sobre el Río de los Mameyes.

El río de los Mameyes debe más vidas de hombres y animales que otro Río cualquiera del
litoral ecuatoriano. El río de los Mameyes sabe una canción muy bonita y la va cantando
constantemente: ¡LOS SANGURIMAS!
LA HONDURA, testigo de todas las aventuras de la Familia Sangurima.

 NICASIO: yo ser el mejor, ¡¡¡yo ser hijo de gringo!!!


 AMIGO: y ¿cuantos hijos tiene, Ño Nicasio?
 NICASIO: JAJAJAJA…. Compadre vea usted hasta en el Pacífico tengo hijos.
Es pa’ que no se acaben los Sangurimas. ¡Buena sangre!¡Gente de bragueta, con las
cosas puestas en su sitio!
(Nicasio toma una mazorca de maíz, y le muestra a su amigo)
 NICASIO: cuente los granos amigo, ¿ya los contó?..... ese número
 AMIGO: barajo Ño Nicasio.

ESCENA 2

NARRADOR: Los montubios juraban que Ño Nicasio tenía firmado un pacto con el diablo,
porque en el cementerio del Salitre, dicen que está enterrado un documento muy importante
para el diablo.

 EL DIABLO: tengo una propuesta Ño Sangurima, haré ver de tus tierras, productivas tus
cosechas, y traeré paz en tu hogar, pero a cambio me darás el documento que se
encuentra en el cementerio.
 NICASIO: jajajajajaja….. nunca lo tendrás
 EL DIABLO: Ño Nicasio sufrirás y no morirás. Serás mas viejo que la sarna.

ESCENA 3

NARRADOR: Don Nicasio tenía muchos hijos y entre ellos estaba un abogado, Francisco
Sangurima, era quien realizaba todos los asuntos legales de LA HONDURA. Francisco tuvo el
duro trabajo de defender a su familia de los falsos rumores sobre LA HONDURA, donde
dependía de ganarse esos terrenos donde estaba la hacienda.

 NICASIO: ¡hijo mío!, estamos en una crisis, pa’ punto de perder LA HONDURA, tú que
eres abogado ayúdame a defender estas tierras de LA HONDURA.
 EL ABOGADO: claro apa’ voy a defender estas tierras con uñas y dientes, ¡todo sea por
los Sangurimas!

NARRADOR: Pero mientras resolvía los líos judiciales, casi pierde un juicio.

 NICASIO: ¡Hijo has sido vergüenza pa’ los Sangurimas!, tus estupideces casi nos cuesta
LA HONDURA, si no ser por mi todo se hubiera ido al demonio.
 EL ABOGADO: entonces, me largo. Pa’ que perder tiempo con gente como tú.
(FRANCISCO SE RETIRA DE LA HONDURA)
 NICASIO: yo noe jodo por naidien. Yo hice este abogao, yo mismo lo deshago. Hay que
desparecer el pendejo este. ¡Eufrasio! Vente pa’ cá.
 EL CORONEL.: ¿qué quiere, apa?
 NICASIO: necesito que mates a ese aboga ducho

NARRADOR: Cuando el abogado se retiró de LA HONDURA, los asesinos estarían espiándolo


tras los matorrales y cuando quedó solitario lo cometieron.

 EUFRASIO: hola francisco, ya sabes son negocios


 EL ABOGADO: Eufrasio, tu eres mi hermano. Te he apoyado hasta donde pude al igual
que LA HONDURA.
 EUFRASIO: eso no me importa, ahora te meto bala por lo que le hiciste a apa y a LA
HONDURA.
 EL ABOGADO: ¡¡¡No Eufrasio, no!!!

ESCENA 4

NARRADOR: En la HONDURA, era prohibido que entre familia se casara ya que era un peligro y
un mandato que lo decía Dios. En el caso de la familia Sangurima, habían dos hermanos que se
mantuvieron una relación matrimonial, quienes eran Felipe y Melania. Nicasio dijo que si uno
de su familia se casara entre familia sería excluido de la familia.

 FELIPE:

ESCENA 5

NARRADOR: Ventura Sangurima, era el hijo mayor de los hijos legítimos de Don Nicasio.
Ventura era un tipo serio, enjuto y larguirucho. Ventura estaba casado con una dauleña, de
esas que llaman pata amarilla, la dauleña le había obsequiado a su marido veinticuatro niños
en veinticuatro años. Tres mujeres, únicas que habían entre las dos docenas de hijos, estaban
en Guayaquil, encerradas en el colegio de las monjas Marianas.

 ESPOSA DE VENTURA: ¿y porque mejor no le hacemos una fiestecita a las Marías?


 VENTURA: ¡Que queris mujer!, que se alboroten toditos los hombres, ¿eso quieres?
 ESPOSA DE VENTURA: Es que a las Marías, hace añísimos que no las ven naidien,
desde que están estudiando en Guayaquil.
 VENTURA: ¡Y así van a seguir!, pa’ que sepan lo que viene. Al final de cuentas, aquí ni
hay hombres para ellas
 ESPOSA DE VENTURA: ¡Pero oye Ventura!, tu crees que esos Rugeles terminen
enamorándose de las Marías.
 VENTURA: ¡De donde sacas estas tonterías!, que vayan a enamorarse de su madre. Por
que si se meten con mis hijas, ahí si los mato.

ESCENA 5

NARRADOR: Los hijos del coronel Sangurima -Pedro, Manuel y Facundo- seguían las huellas de
su progenitor, a quien a menudo acompañaban en sus andanzas, secundándolo en sus hazañas
de cuatrerismo. Tanto se prevalecían de la ascendencia que con frecuencia se llamaban a sí
mismos y les decían los demás: Los Rugeles.

Las hijas de Ventura habían concluido sus estudios, las muchachas fueron a pasar unos meses
de descanso en el campo, alado de los suyos. Los Rugeles habían hecho una fiesta en el caserío
de La Hondura, para lucirse, exhibiéndose hacia sus primas.

(Estaban sentadas las Marías, acompañadas con sus primos y su abuelo Nicasio, de pronto se
levanta Manuel.)

 MARÍA MERECEDES:(SE LEVANTA, A VER A MANUEL) Entonces te llamas Manuel…


 MANUEL: Así es, Manuel de las Mercedes Sangurima Rugel.
 MARÍA MERCEDES: ¡A entonces, ya se porque se llaman Rugeles!, yo también soy
Mercedes…de los Sangurimas.
 MANUEL: Creo qué tendré que pedirle permiso a tu apá pa’ bailar una pieza.
 MARIA MERCEDES: ¡Claro que no!. No los escuchaste al abuelo hay que bailar.
 MANUEL: Entonces bailemos
 MARIA MERCEDES: !Porque no!

(EN LA MESA DONDE ESTABAN LOS RUGELES CON LAS MARÍAS)

 MARIA VICTORIA: Entonces, bailamos


 FACUNDO: Porque no, jejejejeje
 NICASIO: ¡que a caso ustedes no bailan!
 MARIA JULIA: estoy muy cansada para bailar.
 PEDRO: cuando uno va a un baile, es pa’ bailar.
 MARIA JULIA: si lo se, pero estoy cansada.
 NICASIO: ¡Pero mira! Pedro tiene razón. Además, la fiesta fue pa’ ustedes.
 MARIA JULIA: bailamos después, ¿te parece?

(PEDRO GOLPEA LA MESA)

NARRADOR: Los Rugeles estaban furiosos al no lograr de que sus primas se llegaran a
enamorarse de ellos.

(ESTÁN PARADOS EN PAREJAS, FACUNDO Y MARIA JULIA, Y MANUEL CON MARIA


MERCEDES)

 MARIA MERCEDES: ¿Ya te vas Julia?


 MARIA JULIA: Estoy harta de tanto montubio. María Victoria, ¿tú también caíste?
 MARIA VICTORIA: Será mejor que te vayas a la casa