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Crisis económica, protesta social y ´neoliberalismo armado´ en América Latina Titulo

Taddei, Emilio - Autor/a Autor(es)


OSAL, Observatorio Social de América Latina (no. 7 jun 2002) En:
Buenos Aires Lugar
CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales Editorial/Editor
2002 Fecha
Colección
Neoliberalismo; Protesta social; Cronologia; Crisis economica; America Latina; Temas
Artículo Tipo de documento
http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/clacso/osal/20110213102155/7introcronos.pdf URL
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Cronología
Enero – abril 2002
Crisis económica,
protesta social y
“neoliberalismo armado”
en América Latina1

Por Emilio Taddei

La legitimidad perdida del mas abrieron un nuevo ciclo de protestas so-

E
neoliberalismo latinoamericano ciales en América Latina (Seoane y Taddei,
2001) y asestaron un duro golpe a la legitimi-
l primer cuatrimestre del año dad de las políticas neoliberales.
2002 aparece signado en la
región por la repercusión re- Desde finales de 2000 el contexto econó-
gional e internacional de la mico internacional mudó sustancialmente. El
crisis económica y del régi- ingreso de la economía norteamericana en
men político en la Argentina. El derrumbe del una fase recesiva (de la que aún no se ha re- 29
modelo neoliberal en dicho país –ejemplifica- cuperado), la perdurabilidad del estancamien-
do en el plano económico por la salida de la to japonés y las dificultades de las economías
convertibilidad dólar/peso, la virtual cesación de la Unión Europea son expresión de la de-
de pagos y la confiscación de los depósitos saceleración experimentada por la economía
bancarios de los ahorristas– inaugura un nue- internacional. Esta pérdida del dinamismo ca-
vo ciclo de crisis económicas que desnudan pitalista –que cerró el ciclo de crecimiento
con brutalidad los devastadores efectos socia- irregular de la década de los noventa– se hizo
les del liberalismo económico y que desesta- sentir rápidamente en el conjunto de los paí-
bilizan los propios regímenes democráticos. ses latinoamericanos. El año 2001 arrojó mo-
destos o negativos índices de crecimiento en
Durante las precedentes crisis en la re- las economías de América Latina. La profun-
gión (México en 1994 y Brasil en 1999) los dización de los planes de ajuste neoliberal co-
efectos de las mismas pudieron ser parcial- mo respuesta oficial a la crisis en numerosos
mente acotados gracias a la inyección masiva países de la región ahondó las tensiones y fa-
de préstamos del FMI resultante de la deci- voreció el estallido de numerosos conflictos
sión política de los gobiernos de los países sociales. El sostenido crecimiento de los mis-
centrales (fundamentalmente de los Estados mos durante los primeros nueve meses del
Unidos). El dinamismo de la economía inter- año se vio momentáneamente afectado por la
nacional aún imperante en aquellos años (li- militarización internacional promovida por el
derado por la “locomotora norteamericana”) gobierno norteamericano luego de los atenta-
facilitó el masivo salvataje de las dos mayo- dos del 11 de septiembre y la criminalización
res economías de la región, al igual que suce- y represión de las protestas (Seoane, Taddei y
diera en Rusia, Turquía y el sudeste asiático, Algranati, 2002). Sin embargo hacia finales
pero al precio de una profundización de las de 2001 los conflictos recuperaron el dina-
recetas neoliberales. Los efectos de las mis- mismo evidenciado anteriormente.

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La debacle económica en Argentina se autoritario. Frente a la erosión de la hegemo-


produce en un contexto internacional marca- nía neoliberal, la legitimidad democrática de
do por los efectos de la recesión y, en ese los regímenes políticos parece estar eclipsán-
sentido, constituye una crisis de nuevo tipo dose de forma alarmante en beneficio de una
que parece prefigurar –más allá de sus espe- política basada en la ley de la fuerza, garante
cificidades– los perfiles del debilitamiento de la continuidad y efectividad de las políticas
estructural del neoliberalismo y la respuesta neoliberales, que algunos autores califican co-
social en la mayoría de los países latinoame- mo de “neoliberalismo armado”.
ricanos. El notorio cambio de actitud del
FMI y de los gobiernos de los países indus- La lucha contra el terrorismo –promovi-
trializados en el tratamiento de la situación da por el gobierno norteamericano y utilizada
argentina en relación a las crisis precedentes de manera recurrente por numerosos gobier-
es una señal inequívoca de las mudanzas en nos de la región para justificar la política re-
el contexto mundial. presiva y la persecución de dirigentes socia-
les– surge como una pieza clave en la legiti-
En América Latina las tendencias econó- mación de la política represiva. La agudiza-
micas recesivas se han agudizado desde ini- ción de esta tendencia en el área andina –par-
cios de este año, desnudando la enorme vul- ticularmente en Bolivia y Colombia– es una
nerabilidad de las economías latinoamerica- señal inequívoca de la creciente influencia de
nas luego de casi tres décadas de sostenidas la política norteamericana en el tratamiento
políticas ortodoxas. La persistencia y profun- de los problemas políticos, sociales y econó-
dización de las políticas de ajuste, privatiza- micos de la región. El intento de golpe de es-
ción y concentración del ingreso practicadas tado en Venezuela constituye un ejemplo ina-
por los gobiernos de la región como respues- pelable de esta tendencia y pone de manifies-
30 ta al agravamiento de la crisis provocan una to la voluntad de los Estados Unidos de su-
creciente polarización social y política que se bordinar toda consideración democrática o de
pone de manifiesto a través del incremento derechos humanos a sus intereses imperiales.
de los conflictos sociales del primer cuatri-
mestre del año 2002. Los registros de con-
flictos en el período enero-abril señalan un Radicalidad, agregación
aumento del 29% en relación al cuatrimestre sectorial y politización de las
inmediatamente anterior (2.425 registros luchas sociales latinoamericanas
contra 1.868). La comparación del primer
cuatrimestre de 2002 con el mismo período La importante respuesta social frente a la
en el año 2001 arroja –utilizando idéntica profundización de la crisis evidencia la con-
metodología y fuentes de datos– un notorio solidación de algunas tendencias que carac-
incremento del 98% en el número de protes- terizan el ciclo de protesta social que se des-
tas consignadas por el OSAL. pliega en América Latina desde hace ya tres
años. Muchos de los conflictos del período
En este marco de creciente polarización analizado se distinguen por un incremento en
social, la respuesta oficial aparece de forma la radicalidad de sus formas y en su exten-
cada vez más recurrente signada por la pro- sión temporal. Asimismo, es notorio destacar
fundización de la política represiva y de crimi- la proliferación de aquellos que cuestionan
nalización de los movimientos de protesta. La abiertamente las políticas económicas libera-
exacerbación de las crisis políticas en numero- les y que parecieran evidenciar un incremen-
sos países de la región –Venezuela, Argentina to cualitativo de los niveles de politización
y Paraguay son en este período los casos más del conflicto social. Así, un número signifi-
destacados– combinada con el creciente trata- cativo de este tipo de acciones presenta una
miento represivo de la cuestión social consoli- creciente capacidad de agregación social: la
dan un modelo de dominación cada vez más convergencia en la lucha de diferentes secto -

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res sociales (asalariados, campesinos, estu- contra las políticas económicas neoliberales
diantes, clases medias, etc.) afectados por los y las privatizaciones. A mediados de febrero
procesos de expropiación social y concentra- tuvo lugar en Ecuador un paro nacional mul-
ción del ingreso que genera el neoliberalis- tisectorial de 48 horas convocado por la Con-
mo. El caso argentino durante los meses de federación de Nacionalidades Indígenas del
enero y febrero resulta –desde este punto de Ecuador (CONAIE) y organizaciones socia -
vista– quizás el más significativo del perío- les y sindicales. Dicha protesta, que fue
do, pero no el único. Otro elemento destaca- acompañada de bloqueos de carreteras y ma-
do es la presencia de conflictos que obtienen nifestaciones en Quito y otras ciudades, tuvo
una respuesta satisfactoria a sus reivindica- por objetivo el rechazo a las políticas promo-
ciones como lo demuestra, por ejemplo, la vidas por el gobierno. Los departamentos de
decisión del gobierno boliviano de atender la región sur del Perú también fueron escena-
las reivindicaciones de los cocaleros de la re- rio de un paro regional –con epicentro en
gión del Chapare en relación a la erradica- Arequipa (ver artículo de Aníbal Quijano en
ción de los cultivos de coca. Si bien esta ca- la Región Andina)– de dos días convocado
racterística no puede generalizarse a todos por el Frente Amplio Cívico contra la anun-
los sectores y/o países, la misma pareciera ciada privatización de las centrales de pro-
estar ligada a la capacidad de articulación so- ducción energética EGASA y EGESUR. Ba-
cial y presión política desplegada. Por últi- jo la consigna “Por un Uruguay sin exclui-
mo, es preciso señalar una tendencia ya men- dos”, la Propuesta Intersindical de los Traba-
cionada por el OSAL (Seoane, Taddei y Al- jadores-Central Nacional de Trabajadores
granati, 2001) que evidencia la difusión geo- (PIT-CNT) realizó a finales de enero una
gráfica de modalidades de protesta. El conta- multitudinaria caravana a Punta del Este que
gio del “cacerolazo” argentino a protestas en fue acompañada por un paro nacional en re-
Bolivia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, clamo de un cambio de política económica y 31
México, Panamá, Paraguay y Uruguay es el el rechazo a la privatización de la compañía
ejemplo más destacado de esta “contamina- telefónica. En Colombia, el paro departa-
ción” regional en las formas de lucha. mental en Boyacá del mes de febrero fue en
protesta contra la política de privatizaciones
En el período que analizamos el aumento del gobierno nacional. Por otra parte, la ofen-
del contencioso social se distribuye con una siva privatizadora lanzada por el presidente
mayor homogeneidad geográfica que en los González Macchi en Paraguay y el aumento
cuatro meses precedentes, destacándose el au- tarifario ligado a la misma provoca múltiples
mento de las protestas en México y países acciones multisectoriales protagonizadas por
centroamericanos (Nicaragua y Guatemala) trabajadores estatales con el apoyo de parti-
como así también en la región andina, donde dos políticos y organizaciones sociales nu-
la importancia política de los las luchas se in- cleados en el Frente Nacional de Defensa de
crementa en Ecuador, Venezuela, Bolivia y los Bienes Públicos. Durante el mes de enero
Perú. Asimismo, la ruptura del proceso de paz trabajadores, sindicalistas y estudiantes uni-
en Colombia en el mes de febrero produjo un versitarios salvadoreños realizan una marcha
recrudecimiento de los conflictos armados en en San Salvador en protesta contra los miles
dicho país andino. En el Cono Sur sobresalen de despidos y la política aplicada por el go-
la masiva respuesta popular a la crisis del re- bierno, exigiendo al mismo la apertura de
gimen económico y político en Argentina y las mesas de negociación. En el marco de la cri-
movilizaciones en Uruguay contra las privati- sis del régimen neoliberal argentino la Cen-
zaciones y la política económica del gobierno. tral de los Trabajadores Argentinos (CTA)
convoca a mediados de enero a un paro na-
Entre enero y abril de 2002 cabe destacar cional de 24 horas para exigir la libertad de
el incremento en la realización de huelgas dirigentes de esa central detenidos en la pro-
nacionales y/o regionales y manifestaciones vincia de Neuquén.

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La perdurabilidad y profundización del destacado en la dinámica social de dicho país.


ajuste fiscal en la región explica el particular También en Chile (entrega de planes de em-
dinamismo de los reclamos de los asalariados pleo temporal), Perú, Panamá y Uruguay este
del sector público, muchos de ellos de carác- tipo de acciones comienzan a manifiestarse
ter nacional. Las luchas de la educación pú- con cierta regularidad –aunque aún con menor
blica se incrementan en un 24% respecto al impacto político que en la Argentina– y ponen
cuatrimestre anterior. Argentina (dos paros de manifiesto la paulatina difusión regional de
nacionales de 24 horas de la Confederación agrupaciones de trabajadores desocupados
de Trabajadores de la Educación de la Repú- que revelan la importancia social y política
blica Argentina –CTERA– por pago de bonos que cobra la desocupación como consecuen-
y sueldos atrasados), Bolivia (huelga general cia de la recesión económica y de las reformas
por tiempo indeterminado por aumento sala- estructurales del neoliberalismo.
rial) y Ecuador (paro nacional en rechazo al
proyecto oficial de municipalización educati- El crecimiento de las protestas urbanas
va) son los ejemplos más destacados. Dife- (14,44% en enero-abril 2002 contra 7,96%
rentes acciones reivindicativas en reclamo de en septiembre-diciembre 2001) se focaliza
aumento del presupuesto educativo, reajustes en la Argentina, donde la dinámica abierta
salariales, por mejoras en las condiciones la- por la crisis del régimen económico y políti-
borales, contra la privatización de la educa- co alimenta las experiencias de autoorganiza-
ción pública y en defensa de los estatutos do- ción social –asambleas barriales– fundamen-
centes se suceden en Paraguay, Perú (huelga talmente en la Ciudad de Buenos Aires y el
de hambre), Guatemala, Honduras, Panamá, conurbano bonaerense (ver el artículo de Jo-
Nicaragua, Brasil (Río de Janeiro), República sé Seoane en el presente número). El rechazo
Dominicana y Uruguay. En el ámbito univer- a medidas económicas que promueven el au-
32 sitario se destacan los paros por aumento sa- mento de impuestos y de las tarifas de servi-
larial en México (UAM y UNAM), Bolivia y cios públicos también origina protestas urba-
Colombia –donde los profesores universita- nas en Guatemala y Uruguay. En Argentina,
rios protagonizan una huelga contra el pro- Panamá, Perú y Guatemala se destacan nu-
yecto de reforma legislativa que promueve la merosas acciones multisectoriales contra la
privatización de la educación pública. La re- corrupción política asociada al modelo neoli-
sistencia a las privatizaciones de empresas beral que se prolongan a lo largo de todo el
públicas y el reclamo de salarios adeudados período analizado. Si en Argentina la genera-
ilustran el notorio incremento (114%) de los lización de los “escraches” revela la amplitud
conflictos protagonizados en diferentes paí- del repudio social a los políticos neolibera-
ses por los trabajadores de las empresas esta- les, en Guatemala las manifestaciones multi-
tales. En el sector de la salud pública se regis- sectoriales desembocan en un pedido de re-
tran a nivel nacional y municipal numerosos nuncia del presidente Portillo.
paros nacionales por aumentos salariales y de
presupuesto para el área en Bolivia, Chile
(asalariados municipales de la salud), Colom- Las múltiples facetas de la
bia, Ecuador (paro por tiempo indetermina- hegemonía norteamericana
do), Paraguay y Venezuela.
El impulso cobrado por la política nor-
Las acciones de trabajadores desocupados teamericana en la región durante los cuatro
se incrementan, en el período reseñado, en un últimos meses de 2001 se instensifican signi-
334% en relación al último cuatrimestre de ficativamente desde inicios del año. El invo-
2001. Esta tendencia resulta particularmente lucramiento directo de las agencias oficiales
del aumento de este tipo de luchas en la Ar- norteamericanas en el frustrado golpe de es-
gentina donde los diferentes movimientos “pi- tado en Venezuela contra el presidente Hugo
queteros” continúan desempeñando un papel Chávez (ver artículo de Edgardo Lander en el

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presente número) denota un alarmante cam- del rechazo que genera en vastos sectores so-
bio de política en el tratamiento norteameri- ciales esta nueva política de big stick promo-
cano de la “cuestión democrática” en el con- vida por el presidente George Bush Jr.
tinente. Esta intervención política norteame-
ricana en Venezuela se suma pues a las estra- La ruptura por parte del gobierno colom-
tegias tendientes a consolidar los intereses de biano del proceso de paz con la guerrilla de
los Estados Unidos en la región: el desplie- la FARC en febrero produce un inmediato re-
gue militar (Plan Colombia y Plan Andino), crudecimiento de los enfrentamientos arma-
la criminalización de las protestas sociales dos en el contexto de la campaña presiden-
bajo el pretexto de la lucha antiterrorista, el cial en Colombia y una creciente militariza-
renovado estímulo a las políticas de liberali- ción del país. Las declaraciones del presiden-
zación comercial en paralelo con el aumento te Pastrana, que califica a las FARC como
de las políticas proteccionistas norteamerica- grupo terrorista, anteceden en pocos días a la
nas y, por último, el cambio de actitud –en visita de Bush a dicho país y al Perú. Este
relación a las turbulencias financieras prece- simbólico viaje presidencial se acompaña
dentes– en el tratamiento de las crisis econó- con la presentación de un proyecto de ley en
micas en curso. La intransigencia manifesta- el congreso de Estados Unidos para levantar
da frente a la crisis argentina –que amenaza las restricciones de la ayuda militar nortea-
con expandirse al conjunto de la región– pa- mericana a través del Plan Colombia a los
reciera ser una señal en dicho sentido. efectos de destinar dicha ayuda a la lucha
contrainsurgente. En tanto, las acciones mili-
El frustrado intento de golpe de estado tares desarrolladas en el marco del Plan Tá-
en Venezuela es, junto con la crisis argentina, natos producen un incremento de los despla-
el hecho más relevante de la evolución políti- zamientos de poblaciones indígenas y cam-
ca latinoamericana del cuatrimestre. La rup- pesinas hacia las regiones fronterizas con 33
tura del orden constitucional perpetrada por Ecuador y Venezuela.
representantes de la “Triple Alianza” (empre-
sarios, Iglesia y militares) tuvo –entre sus ob- El proceso de criminalización de la pro-
jetivos principales– la privatización en bene- testa y de líderes sociales cobra particular re-
ficio de intereses transnacionales de la com- levancia en Bolivia con la ruptura del diálo-
pañía estatal Petróleos de Venezuela S.A. go –a partir de enero– entre el gobierno y los
(PDVSA) con el propósito de poner fin a la cocaleros de la región del Chapare y los Yun-
política petrolera autónoma del gobierno del gas. La prolongada lucha de los campesinos
presidente Chávez (ver artículo de Luis Lan- contra la política de erradicación de cultivos
der y Margarita López Maya en la sección de coca promovida por los Estados Unidos
Análisis de casos). La actitud complaciente adquiere un particular dramatismo en los me-
de Washington frente a la violación de las re- ses de enero y febrero en los que las fuerzas
glas constitucionales resulta una clara mues- represivas asesinan a militantes campesinos,
tra del papel estratégico que ocupa el control arrestan a más de cincuenta dirigentes coca-
de los recursos energéticos y naturales en la leros y reprimen, en la ciudad de Cochabam-
política exterior norteamericana en la región. ba, una marcha multisectorial en la que con-
Las otrora “incuestionables cláusulas demo- fluyen –en apoyo a la lucha de los pequeños
cráticas” que guiaron las relaciones de los productores de coca– las Federaciones de
gobiernos norteamericanos con la región du- Trabajadores Fabriles, de Maestros Urbanos
rante la década de los noventa parecen diluir- y Rurales, de Trabajadores de la Salud, la
se en beneficio de una nueva política hemis- Confederación Sindical Unica de Trabajado-
férica despojada de todo prurito democrático. res Campesinos de Bolivia (CSUCTB) y la
La reposición del orden constitucional –lo- Coordinadora del Agua, entre otras muchas
grada gracias a la masiva movilización popu- organizaciones. La legitimidad social de la
lar– constituye una inapelable demostración lucha cocalera y la significativa presión polí-

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tica de la misma obligan al gobierno a dejar políticas, realiza una marcha hasta Asunción
sin efecto la aplicación de los decretos de para pronunciarse en defensa de la banca pú-
erradicación de la coca y a anular el proceso blica, contra la privatización de los entes esta-
de desafuero parlamentario del dirigente co- tales –exigida por el FMI–, por la industrializa-
calero y diputado por el Movimiento al So- ción de los productos agrícolas y por el dere-
cialismo (MAS) Evo Morales, acusado por cho a la tierra y a la educación pública. Duran-
los organismos de inteligencia de desarrollar te el mismo mes, la Mesa Coordinadora Nacio-
actividades terroristas. nal de Organizaciones Campesinas (MCNOC)
realiza su plenaria nacional y resuelve conti-
La intensificación de la represión se ge- nuar la lucha contra el neoliberalismo, el terro-
neraliza a otros países y parece afectar de rismo de Estado, por mayor presupuesto para
manera particular –aunque no exclusiva– las salud, educación, caminos y electrificación ru-
luchas campesinas e indígenas por la tierra, y ral. En Brasil, el Movimiento de los Trabajado-
contra la destrucción y/o privatización de re- res Rurales sin Tierra protagoniza también ac-
cursos naturales comunitarios. En Chile, la ciones de ocupación de tierra, particularmente
lucha contra la construcción de la central hi- en propiedades de la familia del presidente
droeléctrica de ENDESA en Ralco protago- Fernando Henrique Cardoso.
nizada por las poblaciones mapuches y pe-
huenches se caracteriza –como ya señalára- Las provincias amazónicas de Sucum-
mos en otras ocasiones– por un creciente en- bíos y Orellana en Ecuador fueron el escena-
durecimiento de la posición del gobierno que rio de un prolongado paro regional multisec-
continúa y profundiza la represión y encarce- torial de once días en reclamo de la emergen-
la a dirigentes autóctonos de la Coordinado- cia del sector agrícola en la región. La activa
ra Mapuche Arauco Malleco. participación de diferentes comunidades in-
34 dígenas y campesinas en el corte de carrete-
En México, el hostigamiento a las comu- ras y acceso a campos petroleros se enfrentó
nidades zapatistas de Chiapas genera movili- con la violenta represión policial que causó
zaciones de denuncia contra la presencia mi- la muerte de cuatro personas y numerosos
litar en la región y las agresiones y amenazas detenidos en el marco del estado de emergen-
por parte de grupos priístas en la zona norte cia decretado por el presidente Gustavo No-
de la Selva Lacandona. El proyecto guberna- boa. En conmemoración del Día Internacio-
mental de construcción de un nuevo aero- nal de la Lucha Campesina, en el mes de
puerto en la localidad de Texcoco, en las cer- abril, la Coordinadora Nacional de Tierras
canías de la ciudad de México, produce un (CONTIERRA) de Guatemala realiza ocupa-
vasto proceso de movilización de ejidatarios ciones de fincas en demanda de la reforma
contra la expropiación de sus tierras destina- agraria y del cumplimiento de los acuerdos
das a albergar las instalaciones de la terminal de paz por parte del gobierno.
aérea. Asimismo, en Veracruz el Movimiento
de los 400 Pueblos realiza acciones exigien- El anuncio de medidas proteccionistas
do la entrega de cinco mil hectáreas de tierras realizado por el gobierno norteamericano du-
para campesinos de esa región. rante el período analizado –que afecta a nu-
merosos productores rurales de la región– se
La movilización campesina ocupa un lu- combina con una notable aceleración de ini-
gar destacado en la protesta social en Para- ciativas que promueven la firma de tratados
guay. Las ocupaciones de tierras en el Chaco de libre comercio (TLC) o a la apertura de ne-
paraguayo van acompañadas de una violenta gociaciones en este sentido. La generaliza-
represión seguida de desalojos que arrojan nu- ción de TLCs se inscribe en el marco del pro-
merosos heridos y detenidos. Durante el mes ceso de negocaciones comerciales a escala
de marzo la Federación Nacional Campesina, continental tendientes a la concreción del
apoyada por otras organizaciones sociales y ALCA impulsado por los gobiernos de Esta-

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dos Unidos y Canadá. A los acuerdos y/o ne- que se registran, a lo largo de todo el perío-
gociaciones ya reseñados en el período inme- do, protestas de productores agropecuarios
diatamente posterior al 11 de septiembre en demanda de la reducción de las tarifas
(Seoane, Taddei y Algranati, 2002) es preciso eléctricas.
agregar la iniciativa de arancel externo común
acordado en enero por los cinco países de la El rechazo a los proyectos hegemónicos
Comunidad Andina de Naciones (CAN, inte- dinamiza los procesos de convergencia regio-
grada por Colombia, Bolivia, Ecuador, Perú y nal de diferentes movimientos populares lati-
Venezuela) que regirá a partir de enero de noamericanos, como lo expresa la realización
2004. Costa Rica firma con República Domi- del Encuentro Campesino Mesoamericano
nicana una carta de entendimiento en la que realizado en Tapachula, México, con el obje-
se ratifican los instrumentos del TLC firmado tivo de discutir el impacto de las políticas
en 1998, al mismo tiempo que comienza a re- agrícolas excluyentes, los tratados comercia-
gir el TLC entre Chile y el país centroameri- les y fundamentalmente el impacto del Plan
cano. Asimismo, el senado chileno aprueba Puebla Panamá. El segundo Foro Social
los protocolos para dar vía libre al TLC entre Mundial reunido en febrero en Porto Alegre
el país andino y El Salvador. Este último país fue el marco para la realización de una nueva
firma con Panamá un TLC bilateral en el mes reunión continental de movimientos sociales
de marzo. En el mes de febrero los ministros opuestos al ALCA con el objetivo de dinami-
de economía de Centroamérica comienzan en zar la campaña regional a desarrollarse contra
Nicaragua el proceso de elaboración de una este proyecto durante el año 2002.
propuesta de TLC con Estados Unidos, a pe-
sar de la advertencia del Departamento de Es-
tado a Centroamérica de que será difícil nego- Criminalización,
ciar en este tratado el acceso de productos de desestabilización política 35
esa región al país norteamericano y la reduc- y “neoliberalismo armado”
ción de los subsidios agrícolas. El Parlamen-
to Europeo a su vez impulsa la moción espa- El repaso de los conflictos sociales del
ñola de negociar un TLC con Centroamérica. cuatrimestre enero-abril del presente año
Durante el mes de abril se inicia en Ottawa la arroja un alarmante incremento de muertos,
tercera ronda de negociaciones para estable- acciones represivas, secuestros y detenciones
cer un TLC entre Canadá y Centroamérica. de líderes sociales y manifestantes. En Boli-
via, Colombia, República Dominicana, Nica-
En el marco de la recesión económica y ragua y Ecuador numerosas personas fueron
de la caída de los precios de numerosos pro- muertas por las fuerzas represivas. En este
ductos agrícolas, los efectos de la desregula- último país, un estudiante murió durante las
ción comercial se hacen sentir de manera sig- manifestaciones estudiantiles reprimidas por
nificativa entre los pequeños propietarios ru- la policía en la ciudad de Cuenca y otras cua-
rales de varios países de la región. Las pro- tro personas perdieron la vida durante el con-
testas de los productores de leche de Cocha- flicto reseñado en la amazonia ecuatoriana.
bamba (Bolivia) y de Chile, los arroceros de En Paraguay una multitudinaria manifesta-
Costa Rica, los azucareros de Nicaragua y ción organizada bajo la consigna “No al te-
los maiceros y arroceros del Ecuador denun- rrorismo de Estado” puso de manifiesto la
cian los perjuicios provocados por las políti- amplitud del repudio a la detención ilegal y
cas agrícolas vigentes. En Guatemala, Perú y posterior tortura de dos militantes del Movi-
Uruguay también se registran numerosos miento Patria Libre. Argentina, Perú, Chile y
conflictos que exigen soluciones para este El Salvador se agregan a la lista de países
sector. En México, la Federación Nacional de donde se incrementan los actos represivos
Productores de Arroz exige la revisión del contra manifestantes y las detenciones de lí-
capítulo agropecuario del NAFTA mientras deres comunitarios y sociales.

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La progresiva ilegitimidad social de la mismo, el plenario de movimientos sociales


“gobernabilidad neoliberal” resulta del au- realizado en el marco del II FSM –que contó
mento del descontento social que cuestiona con una importante presencia de delegados
de forma creciente “la ley de hierro del ajus- latinoamericanos y caribeños– renovó su
te” como única respuesta oficial frente a la compromiso contra la guerra y la represión y
crisis económica. La preocupante generaliza- con las diferentes luchas sociales y políticas
ción de la represión en la región parece hablar tendientes a revertir el cercenamiento cre-
de una nueva fase política caracterizada por la ciente de los derechos sociales, políticos,
violación –desde la propia esfera del Estado– económicos y culturales promovidos por el
de los derechos humanos y democráticos, “neoliberalismo armado”.
practicada bajo el manto discursivo de la lu-
cha contra el terrorismo. Frente a las tensio-
nes sociales y políticas derivadas de la crisis, Bibliografía
el “neoliberalismo armado” aparece como la
respuesta del poder constituído frente a las Seoane, José y Taddei, Emilio 2001 “De
demandas populares de democracia y justicia Seattle a Porto Alegre. Pasado, presente
social. Esta política autoritaria encuentra, sin y futuro del movimiento anti-mundiali-
embargo, importantes resistencias en los vas- zación neoliberal”, en Seoane, José y
tos procesos de convergencia social antineoli- Taddei, Emilio Resistencias mundiales.
beral reseñados anteriormente. De Seattle a Porto Alegre (Buenos Aires:
CLACSO).
Esto quedó de manifiesto en ocasión de
dos encuentros internacionales que tuvieron Seoane, José, Taddei, Emilio y Algrana-
lugar en países latinoamericanos en el perío- ti, Clara 2002 “Tras el 11 de septiembre.
do analizado: el II Foro Social Mundial (Por- Conflicto social y hegemonía norteame-
36 to Alegre, Brasil) y la Contracumbre de los ricana en América Latina”, en OSAL
movimientos sociales en paralelo a la Cum- (Buenos Aires), Nº 6, Enero.
bre del Desarrollo de la ONU (Monterrey,
México, en el mes de marzo). La masividad Seoane, José, Taddei, Emilio y Algrana-
del II FSM, realizado a comienzos de febre- ti, Clara 2001 “Neoliberalismo, crisis y
ro, fue una renovada y contudente muestra de resistencias sociales en América Latina:
la vitalidad de los diferentes movimientos so- las configuraciones de la protesta”, en
ciales latinoamericanos e internacionales OSAL (Buenos Aires), Nº 5, Septiembre.
contra el neoliberalismo. El “Foro por un
mundo sin guerras”, realizado con el auspi- Manifiesto por un mundo sin guerras
cio de CLACSO en el marco de este encuen- 2002 en Porto Alegre. Globalizar la es -
tro internacional, fue una clara muestra del peranza (Santiago: Editorial Aún cree-
compromiso con la paz y del rechazo del mo- mos en los sueños).
vimiento por otra mundialización a la milita-
rización de las relaciones internacionales Nota
promovida por los poderes neoliberales. Tal
cual lo postula el documento aprobado en es- 1 El autor agradece las sugerencias y co-
te foro “un mundo con guerras ha sido el mentarios realizados por Clara Algrana-
mundo del dominio de la búsqueda ilimitada ti, Atilio Boron, Ivana Brighenti y José
de lucros, de la explotación desenfrenada de Seoane.
los recursos naturales, de la superexplotación
de los trabajadores, del uso de la tecnología
para acumular más riquezas y no para la con-
quista del bienestar de la humanidad” (Mani-
fiesto por un mundo sin guerras, 2002). Asi-

/ Junio 2002