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Fisioterapia en trastornos de la ATM

1.

Trastornos de la articulación temporomandibular


Sintomatología
Signos y síntomas
Tratamiento de las disfunciones craneomandibulares
Fisioterapia aplicada
Conclusión
Bibliografía

INTRODUCCIÓN
La articulación temporomandibular está situada a cada lado de la cabeza a nivel de la base del cráneo
constituida esencialmente por la porción escamosa del hueso temporal el proceso condilar del maxilar
inferior menisco ligamentos, cápsulas y demás estructuras relacionadas. Está colocada inmediatamente
frente al meato auditivo externo y está limitada anteriormente por el proceso articular del hueso
cigomático.
La superficie de esta articulación está comprendida por la fosa glenoidea, extendiéndose desde la fisura
petrotimpánica hasta la eminencia articular que está localizada en la porción anterior de la fosa. El techo
de la fosa presenta un adelgazamiento de la estructura ósea, que nos sugiere que esta zona esta poco
sujeta a la concentración de fuerzas. Esta superficie esta recubierta por un cartílago articular.
El condilo, que la mayoría de las veces tiene un aspecto oval, puede presentar una serie de variaciones
en su forma. Algunas diferencias ocurren, generalmente, por razón de los aspectos de raza, sexo y edad.
Con el paso de los años, el cóndilo de las personas tiene una enorme tendencia a achatarse, creando
algunas veces disfunciones.
Estructuralmente, el condilo esta recubierto por un tejido conjuntivo diferenciado, constituido por una capa
de tejido fibroso superficial, una de tejido fibroelastico y, finalmente, una profunda de fibrocartílago.
Las fibras de estas capas tienen una orientación paralela a lo largo de la superficie condilar. Entre el
fibrocartílago y la porción ósea compacta existe una capa de cartílago calcificada. Esta película de
cartílago mineralizada ha sido responsable de la gran actividad remodeladora del condilo durante la vida
del individuo.
De interés clínico para el odontólogo seria la consideración de algunos aspectos del proceso de
remodelación del condilo debido a una solicitud intrínseca o extrínseca de la articulación
temporomandibular. En general, una remodelación inicial podría aparentemente instalarse dentro
de límites fisiológicos, teniendo en cuenta una ocurrencia casi constante dentro de los parámetros
normales de la articulación. Esto sucedería por un proceso de adaptación fisiológica permanente en la
vida de una persona. Mientras tanto se han descrito tres formas principales de un proceso de
remodelación, que se presentan también en otras articulaciones sinoviales del cuerpo humano, las cuales
serian:
1. una remineralizacion progresiva que envuelve un deposito de cartílago calcificado(o probablemente
hueso), especialmente a nivel de la porción superior del condilo.
2.
3. Un proceso regresivo de resorción y reorganización morfológica, resultando una alteración del
contorno normal del condilo especialmente en su porción anterior
4. Una remineralizacion periférica del condilo que produce cambios osteofiticos en la porción anterior de
su estructura.

Sin embargo, no podemos olvidar que gran parte de las alteraciones morfológicas del condilo ocurren en
su polo medial como un achatamiento de su superficie articular, resultando en la formación de un pico
muy visible en las Rx de la ATM. Algunas veces el proceso de resorción esta tan activo, que destruye
zonas compactas del hueso, creando una solución de continuidad en las cabezas condilares.
En estos casos una condición degenerativa es vista como la que ocasionaría la perturbación de dicha
unión osteocondral. Se ha considerado que una disminución de la actividad vital o funcional de esta capa
germinativa viene a ser el desencadenante de un proceso degenerativo de la articulación (produciendo
una artritis). Siempre existirá una gran variación biológica como una respuesta individual a los
límites impuestospor un grado cualquiera de adaptación, que vendrá a suceder antes de una alteración
patológica. Sin embargo es importante considerar que:
1. Un proceso de remodelación podrá estar asociado a un proceso artrítico.
2. Es relativamente difícil procurarnos una correlación entre los síntomas en ATM con alteraciones
visibles radiograficamente, lo mismo con la presencia de trastornos oclusales.
3. Los procesos degenerativos de la ATM parecen estar mas relacionados con pacientes de edad
avanzada y por abusos parafuncionales de sus oclusiones

Leer más: http://www.monografias.com/trabajos59/trastornos-atm/trastornos-atm.shtml#ixzz5CFm8j86Z

Trastornos de la articulación temporomandibular


Los trastornos de la articulación temporomandibular (trastornos de la ATM) son problemas o síntomas de
las articulaciones que conectan la mandíbula inferior al cráneo.
Existen dos articulaciones temporomandibulares apareadas, una a cada lado de la cabeza, localizada
justo al frente de los oídos. La abreviación "ATM" literalmente se refiere a la articulación, pero con
frecuencia se utiliza para referirse a cualquier trastorno o síntoma de esta región.
Muchos síntomas relacionados con la ATM son causados por efectos del estrés físico y emocional sobre
las estructuras alrededor de la articulación. Estas estructuras abarcan:
 Disco cartilaginoso en la articulación
 Músculos de la mandíbula, la cara y el cuello
 Ligamentos, vasos sanguíneos y nervios cercanos
 Dientes

Por ejemplo, el estrés diario puede llevar a la persona a apretar y rechinar los dientes, tanto durante el día
como en la noche mientras duerme. Apretar los dientes significa que la persona sujeta fuertemente los
dientes de arriba y de abajo, especialmente los dientes posteriores. Esta fuerza estresante
ejerce presión sobre los músculos, tejidos y otras estructuras alrededor de la mandíbula.
Muchas personas que aprietan los dientes también los rechinan. El rechinamiento de los dientes se
presenta cuando la persona desliza los dientes unos sobre otros, generalmente en movimientos hacia los
lados o de atrás hacia delante. Esta acción puede desgastar los dientes y producir ruido suficiente en las
noches como para molestar a las personas que duermen cerca.
La mala postura puede también ser un factor importante en la ATM. Por ejemplo, mantener la cabeza
hacia adelante todo el día mientras se está mirando una computadora tensiona los músculos de la cara y
el cuello.
Otros factores que podrían empeorar los síntomas de la ATM son el estrés, una dieta deficiente y la falta
de sueño.
Todos estos tipos de estrés pueden provocar "puntos desencadenantes": contracción muscular y
compresión de los nervios en la mandíbula, la cabeza y el cuello. Estos puntos desencadenantes pueden
remitir el dolor a otras áreas causando un dolor de cabeza, de oído o de dientes.
Otras posibles causas de síntomas relacionados con la ATM son, entre otras: artritis, fracturas,
dislocaciones y problemas estructurales presentes al nacer.

Sintomatología
A continuación serán analizados los tipos de problemas que pueden afectar a las estructuras de la ATM
que están asociadas a los disturbios funcionales del sistema masticatorio y de la oclusión en particular. La
frecuencia de los problemas clínicos, en este caso esta basada en estudios clínicos y epidemiológicos.
Entre unos de los síntomas están:
 Dificultad o molestia al morder o masticar
 Chasquido al masticar o abrir la boca
 Dolor facial sordo en la cara
 Dolor de oído
 Sensación de fricción al masticar
 Dolor de cabeza
 Dolor o sensibilidad en la mandíbula
 Disminución de la capacidad de abrir o cerrar la boca

El dolor y los síntomas de la ATM pueden requerir una evaluación por parte de más de un especialista
médico, como el médico de cabecera, un odontólogo o un otorrinolaringólogo, dependiendo de los
síntomas. Algunos odontólogos se especializan en el diagnóstico y tratamiento de la ATM.
Un examen completo puede involucrar:
 Una evaluación dental que puede mostrar si la persona tiene mala alineación en la mordida
 Una IRM del área de la mandíbula
 Palpar la articulación y los músculos de conexión para detectar sensibilidad
 Presionar en distintas áreas de la cabeza en busca de áreas sensibles o con dolor
 Deslizar los dientes de un lado a otro
 Observar, sentir y escuchar al abrir y cerrar la mandíbula
 Radiografías para mostrar anomalías

En algunos casos, los resultados del examen físico pueden aparecer normales.

Signos y síntomas
1.
2. Sonidos

Esta respuesta audible podría ser categorizada tanto como una señal o síntoma y de acuerdo con
la literatura especializada ha sido descrita como uno de los síntomas más comunes en la articulación.
Algunas veces ocurre como una señal objetiva donde el paciente no esta totalmente alerta a la condición.
Puede o no estar acompañada de dolor.
Clínicamente puede ser reconocido como:
a. Su etiología puede estar relacionada con la sig. Condiciones:
I. Sublujacion anterior o lateral del condilo sobre el borde del menisco, durante una apertura amplia
de la boca o en movimientos laterales extremos.
II. Coordinación neuromuscular perturbada como en los casos de pacientes bruxomanos cuando los
dientes mandibulares sobre pasan los bordes incisales o crestas cuspideas de los dientes del
arco superior.
III. Adhesión de las superficies articulares debido a una inadecuada lubricación del líquido sinovial.
Tal condición no nos representara cualquier significado patológico y puede o no haber dolor.
IV. Degeneración del complejo condilo-menisco.
b. Chasquidos
c. Crepitaciones

Con una característica diferente a la anterior, esta condición se presenta en forma impresionante tanto
para el paciente como para el profesional. Puede ser descrita como un sonido semejante al producido
cuando apretamos y partimos una bolita de ping pong.
2. Pueden estar relacionados a apiñamiento del menisco en la porción anterior de la cavidad articular,
justamente anterior al condilo. Frecuentemente aparecen asociados a historias clínicas
de accidentes en automóviles, por ejemplo, traumas directos a la cara o golpes violentos en la
cabeza. Un resalto es caracterizado por un movimiento irregular del condilo en la cavidad articular o
igualmente con los dedos insertados en el meato auditivo externo del paciente. Los resaltos tienen la
tendencia de producir un movimiento distorsionado de la mandíbula principalmente hacia el lado
de trabajo.
3. Resaltos

Representada algunas veces por una sensación de trabamiento de las articulaciones. La etiología de
este síntoma puede estar ligada a un dislocamiento del menisco (conforme a lo arriba explicado), a
alteraciones mofologicas de las articulaciones, supraextencion de los ligamentos, etcétera, puede ser
el resultado de traumas, una apertura muy amplia de la boca (durante el bostezo
o procedimiento quirúrgicos) etcétera. Esta condición tiene la tendencia a perpetuarse si no es tratada
o controlada a tiempo, con el uso de placas de mordida o ejercicios especiales.
4. Sublujación
5. Condiciones artríticas
Generalmente ligadas a alteraciones morfológicas de las articulaciones, como resultado de una
degeneración articular, presentan una gran tendencia a producir chasquidos, crepitaciones, trabamientos
y desviaciones en apertura entre otras disfunciones.
Cuando procuramos analizar la aparición de un ruido, como por ejemplo, un chasquido, podemos
conservar algunas veces, con una razonable precisión su localización durante el trayecto del movimiento
condilar.

Tratamiento de las disfunciones craneomandibulares


Las terapias simples y suaves generalmente se recomiendan primero, pero si no funcionan, se puede
pensar en el uso de protectores bucales y tratamientos más agresivos. La cirugía se considera
generalmente como un último recurso. Afortunadamente, hay muchas medidas que se pueden tomar en el
hogar mucho antes de llegar a este punto.
Se puede intentar masajeando los diversos músculos que puedan estar involucrados. Tantear todos los
músculos de la cara, los hombros y la parte posterior del cuello, evitando el área alrededor de la garganta.
Presionar sobre los músculos para identificar los puntos extremadamente dolorosos y darles masajes con
golpes fuertes, lentos y cortos. Esto debe hacerse varias veces al día hasta que el músculo ya no
presente dolor al presionarlo.
Para masajear los músculos maseteros en cada lado de la mandíbula, se coloca el pulgar dentro de la
boca y se aprieta el músculo grueso que se encuentra en la mejilla (hacia la parte posterior de la boca)
con los otros dedos. Para llegar hasta los músculos de la mandíbula difíciles de alcanzar, se utiliza el
dedo índice para tantear áreas sensibles detrás de los dientes y se usan los dedos para masajear estos
puntos.
Otras terapias de cuidados caseros, como calor húmedo o compresas frías en la cara, suplementos
vitamínicos o biorregulación, son útiles para algunas personas. Hacer ejercicio varias veces a la semana
puede ayudar a relajarse, fortalecer el cuerpo, incrementar la flexibilidad y aumentar la capacidad para
manejar el dolor.
Procedimientos involucrados al tratamiento de un problema de disfunción craneomandibular, en sus
múltiples variedades, han sido enfocados con mucho interés por los profesionales tanto odontólogos
como en otras áreas de la medicina. Un caso clínico cualquiera que no sea considerado especial o
complejo, deberá merecer toda la atención del odontólogo en cuanto a intervenir el sistema masticatorio
de un paciente. Siempre debemos tomar en cuenta que una persona necesita una intervención a nivel
aparato masticatorio, debido a algún tipo de disfunción masticatoria que viene a constituir un paciente
especial, exigiendo, pues, del profesional, un cuidado particular.

Fisioterapia aplicada a los tratamientos de las


disfunciones masticatorias
Agentes físicos
El profesional deberá tener a mano. Algunos procedimientos clínicos como la utilización de agentes
físicos para el tratamiento de las disfunciones de ATM y músculos masticatorios. La variedad a
disposición del medico es amplia. Tales procedimientos pueden ser tomados como coadyuvantes en la
terapia sintomatologica y la combinación de sus usos podría, también, ser contemplada.
Masajes
La indicación específica de masajes reside en un auxiliar para relajar la musculatura, aumentar
la temperatura de la masa muscular y proporcionar rápida eliminación de las toxinas catabolizadas
durante las actividades contráctiles. El uso de masajes seria más ventajoso en grandes masas
musculares del cuerpo. Mas su eficiencia puede también ser considerada en los músculos masticatorios.
La acción de masaje directamente sobre un nódulo doloroso tendría un efecto eficaz, pero habría que
tener mucho cuidado cuando tratamos los músculos de pequeño porte (como los músculos masticatorios),
para evitarnos lesiones inadvertidas. El masaje seria mas eficaz cuando es acompañado de ejercicios
musculares.
Movilizaciones
La movilización puede ser definida como movimientos pasivos impuestos a las articulaciones, dentro de
un intervalo fisiológico. Estas maniobras pueden mejorar la lubricación sinovial articular y reducir la
tensión elástica de los tejidos circunvecinos oscilantes a la mandíbula con una pequeña amplitud de la
apertura bucal. Su practicidad puede ser cuestionable, pero aumenta la tendencia a mejorar las
condiciones de un cuadro clínico, desde que se respeta el límite doloroso del paciente.
Ejercicios terapéuticos
Son considerados relevantes en la recuperación funcional del sistema masticatorio. Tales ejercicios usan
una acción motivadora de los músculos promoviendo el movimiento mandibular, en que el paciente se
torna en el principal agente de su propio tratamiento. Algunos autores consideran los ejercicios necesarios
para la resolución de los casos subclínicos residuales, previniendo futuras disfunciones.
Es importante que el profesional instruya al paciente en el uso de maniobras para evitar resultados
indeseables. Es necesario que el paciente comience la serie de prácticas con movimientos suaves y en
aumento gradual.
Algunas reglas deben tenerse en cuenta, como:
 Regularidad. No interrumpir la serie.
 Fatiga. Evitar la fatiga; nunca el paciente deberá pasar su límite doloroso y nunca forzar un movimiento
lancinante.
 Repeticiones. Evitar excesivas repeticiones para prevenir fatiga y dolor.

Dentro de las variadas modalidades los ejercicios pueden cumplir los siguientes tipos
A. Podrá ser conducida por el profesional o el paciente. La técnica consiste en intentar mover la
mandíbula contra una acción estabilizadora del puño del paciente o del medico. En este caso el
músculo producirá una fuerte contracción isométrica sin producir una dislocación de la mandíbula la
maniobra es conducida activando la musculatura elevadora de la mandíbula y la acción
de resistencia tratara de impedir cada uno de los movimientos. Cada acción alterada es repetida
cuatro beses en cada dirección.
Cuando la condición aguda es eliminada completamente, el paciente es instruido en el movimiento
mandibular en otros intervalos de movimiento. Sin embargo, una dieta blanda evita la masticación
prolongada. Los movimientos largos son también desaconsejables.
B. Resistencia contra la apertura y cierre

Estos ejercicios de estiramiento son producidos por el paciente. Constituyen ejercicios isotónicos
designados para reeducar al mismo en producir movimientos simétricos de apertura y cierre.
La técnica consiste en instruir al paciente en usar los dedos índice y pulgar, apoyados en los incisivos
superiores e inferiores que en una acción digital procuran, cuidadosamente apartar la mandíbula del
arco superior. El movimiento en este caso, es eminentemente en eje de apertura. El movimiento
traslatorio, es mayor apertura, seria intentando posteriormente. Los ejercicios son realizados 3 a 4
veces diarias.
C. Estiramiento activo
D. Estiramiento contra resistencia

Este ejercicio es también conocido como relajación reflexiva de los músculos elevadores de la mandíbula.
La acción isotónica de esta maniobra es una extensión del ejercicio descrito anteriormente, pues,
proporciona una resistencia durante una apertura simétrica de la mandíbula, igualmente durante los
movimientos de lateralidad y protrusion.
En esta serie, la contracción de los músculos desendedores contra una resistencia facilita la inhibición de
una tensión de los músculos elevadores. Esta práctica será repetida tres veces al día.
Inmovilizaciones
Este tipo de conducta siempre será aconsejable en el caso clínico que constituya en un trauma extrínseco
intenso, donde la inmovilización de las partes seria la mejor alternativa. En este caso el uso de ligaduras
intermaxilares o interdentarias seria una solución temporal conveniente. Mas este tipo de conducta estaría
mas destinado a especialistas en traumatología. El odontólogo en general fijaría la responsabilidad de una
fisioterapia adecuada del caso.

Conclusión
La ATM es una de las más complejas articulaciones del cuerpo humano y su funcionamiento maravilloso
se debe a una sofisticada interacción entre sistema óseo, muscular y nervioso, cumpliendo
variadas funciones trascendentes para el equilibrio y vida del hombre.
La disfunción del ATM puede aparecer en cualquier momento de la vida, y no es particular de alguna de
etapa específica, hay infinidad de causantes para las disfunciones, Sin embargo, en cada una de ellas
requiere distinto trato, y distinto tipo de tratamiento ya sea farmacológico, físico o quirúrgico tal sea el
caso.
Y el paciente deberá acudir con un especialista de la materia para un trato adecuado.

BIBLIOGRAFÍAS
 DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO DE LA SINTOMATOLOGÍA CRANEOMANDIBULAR

AUTOR: José Dos Santos: Profesor Asociado, Dpto de Odontología Restaurdora, Universidad de São
Paulo, Brasil. Profesor Asociado, Dpto de Oclusión, Escuela de Odontología, Universidad de Michigan,
Ann Arbor, Michigan, USA

Leer más: http://www.monografias.com/trabajos59/trastornos-atm/trastornos-atm2.shtml#ixzz5CFmnQxPT

eneralidades[editar]
La articulación temporomandibular está compuesta por un conjunto de estructuras
anatómicas que, con la ayuda de grupos musculares específicos, permite a la mandíbula
ejecutar variados movimientos aplicados a la función masticatoria (apertura y cierre,
protrusión, retrusión, lateralidad). El Diccionario de Términos Médicosla describe como una
«articulación bicondílea entre la fosa mandibular y el tubérculo articular del hueso temporal
por arriba y el cóndilo de la mandíbula por abajo, estabilizada por un disco articular, que
permite movimientos de descenso y elevación así como desplazamientos anteriores,
posteriores y laterales de la mandíbula.»1
Existe, además, una dentaria entre las piezas de los dos maxilares, que mantiene una
relación de interdependencia con la ATM: Cualquier trastorno funcional o patológico de
localización en cualquiera de ellas será capaz de alterar la integridad de sus respectivos
elementos constitutivos. (A veces se habla de Articulación Temporomandibulodentaria) La
ATM está formada por el cóndilo de la mandíbula con las fosas mandibulares de la porción
petrosa del temporal. Entre ellos existe una almohadilla fibrosa: Disco articular. Por encima
y por debajo de este disco existen pequeños compartimentos en forma de saco
denominados cavidades sinoviales.
Toda la ATM está rodeada de una cápsula articular fibrosa. La cara lateral de esta cápsula
es más gruesa y se llama ligamento temporomandibular, evitando que el cóndilo se
desplace demasiado hacia abajo y hacia atrás, además de proporcionar resistencia al
movimiento lateral.
Los cóndilos temporal y mandibular son los únicos elementos activos participantes en la
dinámica articular por lo que se considera a esta articulación una Diartrosis doble
condílea (bicondilea es cuando los 2 condilos están en el mismo sector enfrentados a 2
cavidades para articularse).

Componentes[editar]
Superficies articulares[editar]
superficies articulares: parte de la fosa mandibular y el tubérculo de cada uno de los
huesos temporales y la apófisis condilar de la mandíbula.
Representadas por el cóndilo de la mandíbula y por la cavidad glenoidea y el cóndilo del
temporal.

 Cóndilo mandibular: Eminencia elipsoidea situada en el borde superior de la rama


ascendente de la mandíbula, a la que está unida por un segmento llamado cuello del
cóndilo. La superficie articular tiene dos vertientes: Una anterior, convexa, que mira
arriba y adelante y otra posterior, plana y vertical.

 El tubérculo articular y la fosa mandibular representan las superficies articulares del


temporal, en correspondencia con la de la mandíbula. La cavidad glenoidea se
encuentra dividida en dos zonas, separadas por la cisura de Glasser: Una zona
anterior, articular, y una zona posterior que corresponde a la pared anterior de la
región timpánica del temporal (no articular). En la parte más profunda de la cavidad
glenoidea la pared es muy fina siendo esa una zona con alta vulnerabilidad a fracturas.
Ambas superficies articulares están cubiertas por tejido fibroso que resiste los roces.
Está ausente en la parte más profunda. Amortigua las presiones y las distribuye sobre
las superficies articulares.
Disco interarticular[editar]
Entre ambas superficies articulares se emerge en la cara superior un disco articular entre
el cóndilo de la mandíbula y la fosa mandibular. En la periferia se confunde con el sistema
ligamentoso y la cápsula articular. Esto divide a la ATM en dos cavidades:
Una superior o suprameniscal y otra inferior o inframeniscal. El menisco presenta dos
caras: Una, anterosuperior, que es cóncava en su parte más anterior para adaptarse al
cóndilo temporal, y convexa en la parte más posterior, que se adapta a la cavidad
glenoidea. Otra posteroinferior, cóncava, que cubre al cóndilo mandibular. El borde
posterior del menisco es más grueso que el anterior y se divide en dos láminas elásticas,
ligeramente distensibles: Una se dirige hacia el hueso temporal (freno meniscal superior) y
la otra al cóndilo mandibular (freno meniscal inferior). Las dos extremidades laterales
(interna y externa) se doblan ligeramente hacia abajo y se fijan por medio de delgados
fascículos fibrosos a ambos polos del cóndilo mandibular, lo que explica que el menisco
acompañe a la mandíbula en sus desplazamientos. Se puede afirmar que menisco y
cóndilo mandibular forman una unidad anatómica y funcional.

Sistema ligamentoso[editar]
 Cápsula articular: Revestimiento fibroso y laxo alrededor de toda la articulación.
Permite una gran amplitud de movimientos. Se inserta en las superficies óseas de la
vecindad. Está formada por dos planos de haces de fibras verticales: Uno superficial,
de fibras largas y gruesas, desde la base del cráneo al cuello de la mandíbula. Otro
profundo, de fibras cortas, que van del temporal al menisco, y del menisco al cóndilo
mandibular. La cápsula articular es delgada en casi toda su extensión, sobre todo en la
parte anterior, donde se insertan algunos fascículos de los pterigoideos externos. En
zonas donde las fuerzas de tracción son mayores se engruesa para formar los
ligamentos de refuerzo. En la parte posterior de la ATM, a los haces fibrosos de la
cápsula se añaden unos haces elásticos que nacen cerca de la cisura de Glasser y se
insertan en la parte posterior del menisco (haces retroarticulares). Estos haces facilitan
el desplazamiento del menisco, pero también limitan su recorrido y el del cóndilo en los
movimientos de descenso y los dirigen hacia atrás cuando la mandíbula está en
reposo. Se les conoce también como “frenos meniscales.

 Ligamentos de refuerzo: Tienen una función pasiva; sólo limitan los movimientos.
Son intrínsecos a la cápsula (son engrosamientos de la misma):
 Ligamento lateral externo: Es el principal medio de unión de la ATM, reforzándola
por fuera.
 Ligamento lateral interno: Ocupa el lado interno de la cápsula. Es más delgado
que el externo.
 Ligamento anterior y
 Ligamento posterior: Estos son simples engrosamientos mal delimitados.

 Ligamentos accesorios: No son exactamente elementos integrantes de la ATM, pero


sí contribuyen a limitar sus movimientos extremos. Son el esfenomandibular, el
estilomandibular, y el pterigomandibular.
Sinoviales[editar]
Son membranas de tejido conectivo laxo que tapizan la cápsula articular por su superficie
interior. Es la parte más ricamente vascularizada de la articulación. Segrega el líquido
sinovial: líquido viscoso que lubrica la articulación. Son dos: La membrana sinovial superior
y la membrana sinovial inferior.

Irrigación sanguínea[editar]
Arteria carótida con sus ramas en relación con cuello y mandíbula.

Las arterias de la ATM proceden de varios orígenes:

 Arteria temporal superficial, rama de la arteria carótida externa.

 Arteria timpánica, arteria meníngea media y arteria temporal profunda media, ramas de
la arteria maxilar.

 Arteria parotídea, rama de la arteria auricular posterior.

 Arteria palatina ascendente, rama de la arteria facial.

 Arteria faríngea ascendente.

Movimientos de la ATM[editar]
El maxilar inferior puede ejecutar tres clases de movimientos:

 Movimientos de descenso y elevación.


 Movimientos de proyección hacia delante y hacia atrás.
 Movimientos de lateralidad o diducción.
Movimientos de descenso y elevación[editar]
Se efectúan alrededor de un eje transversal que pasa por la parte media de la rama
ascendente del maxilar inferior, un poco por encima del orificio del conducto dentario.
Sobre este eje, entonces, el mentón y el cóndilo se desplazan simultáneamente en sentido
inverso. En el movimiento de descenso el mentón se dirige hacia abajo y atrás, mientras el
cóndilo se desliza de atrás adelante, deslizándo hacia anterior la cabeza del proceso
condilar y colocándose bajo la raíz transversa del arco cigomático. El recorrido del cóndilo
es de aproximadamente un centímetro. El disco interarticular acompaña al cóndilo en su
recorrido, debido a sus uniones ligamentosas y también a que el músculo Pterigoideo
lateral se inserta en ambas estructuras. Se diferencian dos tiempos en el movimiento de
descenso: En un primer tiempo tanto el cóndilo como el disco articular abandonan la fosa
mandíbular del hueso temporal y se dirigen hacia más anterior; en un segundo momento el
disco articular se detiene y el cóndilo, continuando su movimiento, se desliza hacía
posterior. El disco articular de la articulación temporomandibular (ATM) posee una posición
de reposo oblicua hacia posterior desde el tubérculo articular, se horizontaliza a medida
que la mandíbula se va abriendo, participando acciones de bisagra y deslizamiento cuando
se está hiperextendiendo.
El movimiento de elevación se efectúa por el mismo mecanismo pero en sentido Opuesto.

Movimientos de protusión y retrusión[editar]


Estos movimientos son bastante limitados en el ser humano, pero de gran importancia
para los roedores. Se efectúan en el plano horizontal. La protusión es un movimiento por el
cual el maxilar inferior se dirige hacia delante, pero conservando el contacto con el maxilar
superior. Ambos cóndilos abandonan la cavidad glenoidea y se colocan bajo la raíz
transversa. El arco dentario inferior se sitúa así unos 4 ó 5 milímetros por delante del arco
dentario superior. La retrusión es el movimiento por el que el maxilar inferior, deslizándose
en sentido inverso, vuelve al punto de partida.

Movimientos de lateralidad o diducción[editar]


Son movimientos por los cuales el mentón se inclina alternativamente a derecha e
izquierda. Tiene por objeto deslizar los molares inferiores sobre los superiores y
desmenuzar los alimentos por efecto de esa fricción (efecto de “muela”). El movimiento se
produce cuando uno de los dos cóndilos se desplaza hacia delante colocándose bajo la
raíz transversa correspondiente, mientras el otro cóndilo permanece fijo, actuando como
eje de giro. Con esto el mentón se desplaza al lado contrario al del cóndilo desplazado.
Estos son realizados por el temporal y contralateralmente por el pterigoideo externo y el
masetero.

Compromiso Articular Temporomandibular[editar]


Conjunto de síntomas y signos principalmente sensitivos, dolor de cabeza (cefalea), y
vegetativos, inestabilidad (mareos, vértigos), ocasionados por el impacto o choque de la
mandíbula contra el maxilar superior durante sus movimientos funcionales quedando
disminuidos o limitados. En el aparato masticatorio la articulación comprometida es la
Temporomandibular; el menoscabo funcional se refiere a la masticación y fonación; la
causa del CAT es extra o intraarticular y el CAT puede ser uni o bilateral. El CAT es la
causa de las migrañas, de las cefaleas tipo migrañosas y del síndrome de boca
ardiente (SBA).

Músculos de la ATM[editar]
 Depresores: vientre anterior del músculo digástrico, músculo milohioideo.
Accesoriamente también el músculo geniohioideo y todos los músculos infrahioideos
para mantener fijado el hueso hioides.
 Elevadores: Fibras verticales del músculo temporal, músculo masetero, músculo
pterigoideo interno.
 Proyectores hacia delante: Los dos pterigoideos externos contrayéndose
simultáneamente.
 Proyectores hacia atrás: músculo digástrico, fibras horizontales del músculo
temporal.
 Diductores: Los pterigoideos internos y, sobre todo, los externos, contrayéndose
alternativamente de un solo lado.