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SESIÓN DE APRENDIZAJE N°

Conociendo la historia de Rocho


I. DATOS INFORMATIVOS:
1. Institución Educativa : N° 80978 “ANABEL ELÍAS DE QUILCATE” – SAN DEMETRIO
2. Director : David Calderón Tarma
3. Docente : Jean Paúl Varas Yupanqui
4. Grados : 2º
5. Área : TUTORIA
II. APRENDIZAJES ESPERADOS:
COMPETENCIA CAPACIDAD INDICADOR
AFIRMA SU IDENTIDAD Autorregula sus emociones y Identifica alguna de sus emociones (enfado,
comportamiento alegría, tristeza, miedo) con ayuda de otros
en diversas situaciones

III. SECUENCIA DIDACTICA


MOMENTOS ESTRATEGÍAS
INICIO Iniciamos la sesión preguntando a las y los estudiantes si alguna vez han sentido roche. Después
de escuchar varias respuestas, les pedimos que se pongan de pie y que representen a una
persona que tiene roche. Les vamos planteando las siguientes preguntas: “¿Cómo estaría su
cara? ¿Dónde estarían sus manos? ¿Cómo sería su posición?”. Es importante que nosotras o
nosotros no les mostremos los gestos; es decir, deben ser ellas y ellos mismos quienes los
imaginen y los realicen. Después de ello, les pedimos que tomen asiento
Comunica el propósito de la sesión: “que hoy vamos a aprender cómo podemos darnos cuenta
de que estamos sintiendo emociones complejas, como la vergüenza (roche)”.
Acuerda con los niños y las niñas algunas normas de convivencia que los ayudarán a trabajar y
aprender mejor.

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DESARROLLO Reflexionamos sobre la manera en que a veces sentimos roche porque pensamos que algo que
hemos hecho puede parecerle equivocado a las y los demás, o por miedo a que el resto se burle
o pueda rechazarnos. Algunas de estas situaciones ocurren cuando tenemos que pasar a la
pizarra, decir algo en público, cuando el profesor o la profesora nos preguntan algo, etc. Hoy
vamos a conocer a “Rocho, el oso rochoso” que es un oso al que muchas cosas le dan roche.
Entonces les mostramos la imagen de Rocho, que encontrarán, también, en sus cuadernillos (ver
anexo). A continuación, les leemos la siguiente historia:

Terminada la lectura, dinamizamos el diálogo mediante algunas preguntas como: ¿Qué sintió
Rocho?, ¿Qué creen que sentía en su cuerpo y cómo estaba su cara?, ¿Qué otras emociones
podría estar sintiendo?, ¿En qué situaciones nos podemos sentir así?, ¿Cómo podemos ayudar a
alguien que está sintiendo roche? Vamos haciendo en la pizarra una lista de ideas. Al culminar
con las preguntas, desarrollamos en el cuadernillo la hoja de trabajo “Mi carta para Rocho” (ver
anexo). Les precisamos que van a escribirle una carta a Rocho, contándole sobre alguna situación
en la que ustedes hayan sentido roche para que él se sienta mejor y sepa que a todos nos pasa.
Además, le vamos a dar consejos para ayudarlo. Posteriormente, motivamos a las y los
estudiantes a compartir, de manera voluntaria, con todas y todos sus cartas. Podemos leer, de
acuerdo con el tiempo, unas tres cartas.
CIERRE Reflexionamos con el grupo sobre lo siguiente, con base en las siguientes preguntas orientadoras
(máximo tres intervenciones por pregunta): ¿Qué consecuencias puede tener el sentir roche?
¿Cómo me afecta esto? Finalmente fortalecemos las ideas fuerza.
Después de la hora de tutoría:
Pedimos a las niñas y a los niños que soliciten a papá, mamá u otro adulto cercano que les cuente
acerca de una situación en la que sintieron mucho roche. Entonces, realizan, en sus cuadernillos, un
dibujo que ilustre la situación que les ha sido contada, colocando, asimismo, algunos consejos que
se podrían dar en esa situación. En la próxima clase, se compartirán estas experiencias y posibles
consejos.
Querido Rocho,
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