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TEMA 1.

EVOLUCIÓN HISTÓRICA.

La situación de postguerra llevó a los EEUU a presentar el Plan de Reconstrucción Europea en


junio de 1947 por George Marshall, inyectando dinero en Europa.

Para ello se reunieron 16 Estados europeos (quedaron fuera Alemania, España y los países del
Este) y se decidió gestionar en común la ayuda americana mediante la creación el 16 de abril de
1948 de la Organización Europea de Cooperación Económica (OECE). En 1949 ingresó
Alemania.

Otro acontecimiento fue el Congreso de Europa, convocado por el Comité de Coordinación de


los Movimientos para la Unidad Europea reunido en La Haya del 7 al 11 de mayo de 1948.
Desde ese momento ya surgieron las 2 corrientes europeístas: los que pretendían una
cooperación intergubernamental y los que soñaban con una integración federalista.

Las dos corrientes desembocaron en creaciones organizativas distintas. Por un lado, la creación
del Consejo de Europa (Estatuto firmado en Londres, el 5 de mayo de 1949) que daba
satisfacción a las corrientes intergubernamentales, apoyadas por los anglosajones que deseaban
hacer una cooperación intergubernamental estrecha y permanente mediante instituciones con
poderes consultivos.

Por otro lado, las corrientes federalistas, partidarios de la cesión parcial de soberanía y de
instituciones dotadas de poderes importantes se sentían insatisfechos con el Consejo de Europa
por lo que se creó la CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero).

La CECA fue la primera de las 3 Comunidades Europeas. El proceso de integración europea


propiciado por los EEUU a través del Plan Marshall nació mediante la Declaración Schuman.

Robert Schuman en su declaración de 9 de mayo de 1950 tenía por objeto establecer una
solidaridad de hecho entre los Estados miembros, instaurar la “Europa de los 6” (Francia,
Alemania, Italia y los 3 Estados del BENELUX) y dar nacimiento a las Comunidades Europeas.

Por lo tanto, la constitución de la CECA fue el primer resultado de integración. Dicha


Comunidad estaba dirigida a establecer la libertad de circulación del carbón y del acero, así
como el libre acceso a las fuentes de producción. Esta Comunidad fue creada por el Tratado de
París, dicho tratado se autenticó el 18 de abril de 1951 y entró en vigor el 23 de julio de 1952.
Este tratado había creado la CECA por un período de tiempo de 50 años, así pues la CECA
expiró el 23 de julio de 2002.

Los pilares básicos de la CECA se fundaban en el establecimiento de un mercado común, unos


objetivos comunes y en unas instituciones dotadas de poderes efectivos e inmediatos. Reino
Unido firmó un acuerdo de asociación a la CECA en 1954.

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Las negociaciones dieron lugar a la firma en Roma, el 25 de marzo de 1957, de los Tratados
constitutivos de la Comunidad Económica Europea (CEE) y de la Comunidad Europea de
la Energía Atómica (CEEA o EURATOM).

Estos 2 tratados entraron en vigor el 1 de enero de 1958 para sus 6 Estados contratantes (los
mismos Estados que fundaron la CECA). Así pues, desde 1958 quedaron constituidas las 3
Comunidades europeas, de las cuales, tras la expiración del plazo de vigencia del Tratado de la
CECA se mantuvieron 2.

La CEE: Tiene por objeto la integración a través de los intercambios con fines de expansión
económica. Establece un mercado común, una unión aduanera y algunas políticas comunes
(agrícolas, comerciales y de transporte).

La CEEA/ EURATOM: Tiene como objetivo contribuir al establecimiento y el desarrollo de las


industrias nucleares europeas, velar por que todos los Estados miembros puedan beneficiarse de
la energía atómica y garantizar el abastecimiento.

El 1 de enero de 1973 las Comunidades Europeas pasaron a estar formadas por 9 Estados
miembros (Reino Unido, Irlanda y Dinamarca).El fin de las dictaduras en Grecia, Portugal y
España y la democratización de estos Estados auguraban su intención de sumarse al proceso de
integración europeo. La adhesión griega entró en vigor el 1 de enero de 1981, y la adhesión
portuguesa y española entró en vigor el 1 de enero de 1986.

Desde la CECA en 1951, las Comunidades Europeas habían doblado el nº de Estados


miembros, de 6 Estados se pasaba a 12.

En julio de 1980 se formó el “Club del Cocodrilo”, dicho club consiguió en julio de 1981 la
creación de la Comisión Institucional, encargada de elaborar un proyecto de Tratado de la UE
de 14 de febrero de 1984 (proyecto Spinelli). El Proyecto Spinelli preveía importantes
modificaciones institucionales, por ejemplo creaba la ciudadanía de la Unión, no hacia depender
su entrada en vigor de la ratificación unánime de los Estados.

Tras el fracaso del Proyecto Spinelli, el Consejo Europeo, reunido en Milán en junio de 1985,
convocó la Conferencia intergubernamental (con la oposición de Reino Unido, Dinamarca y
Grecia). Dicha Conferencia aprobó el texto del Acta Única Europea (AUE) el 17 y 28 de
febrero de 1986.

El AUE: Fue una reforma importante, se denominó así porque afectó tanto a tratados
fundacionales como a posteriores tratados modificativos y se articuló en un texto convencional
único. Las reformas afectaron a todas las Instituciones; insertó el Consejo Europeo (reunión de
los Jefes de Estado o de Gobierno) en la estructura de los Tratados constitutivos; atribuyó
nuevas competencias a las Comunidades a fin de facilitar la consecución de un verdadero
mercado interior y único, es decir, “un espacio sin fronteras interiores, en el que la libre
circulación de mercancías, personas, servicios y capitales estuvieran garantizadas”.

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Por lo tanto, el AUE fijaba como objetivo la consecución de un mercado único, y ampliaba las
competencias comunitarias. Entró en vigor el 1 de julio de 1987.

El compromiso de lograr un verdadero mercado interior y único planteaba la idea de una


moneda única.

Tras la caída del muro de Berlín y el final de la URSS, el Consejo Europeo, en su reunión del 9
y 10 de diciembre de 1991 en Maastricht adoptó y autenticó el Tratado de la UE (TUE) el 7 de
febrero de 1992. Dicho Tratado provocó diversas reformas constitucionales en Francia, España,
Portugal y Alemania, y entró en vigor el 1 de noviembre de 1993.

El TUE o Tratado de Maastricht: Ha sido la más importante reforma de los Tratados


fundacionales. Creó la UE fundada sobre las Comunidades Europeas y las formas
intergubernamentales de cooperación en la Política exterior y de Seguridad Común (PESC) y de
Cooperación en los ámbitos de la justicia y de los asuntos de interior.

El TUE modificó los Tratados e hizo perder a la CEE la adjetivación de “Económica”, con este
Tratado, la CEE pasa a denominarse Comunidad Europea (CE), lo que refleja la voluntad de
ampliar las competencias comunitarias a cuestiones no económicas.

Los años que siguieron a la entrada en vigor del TUE se caracterizaron por la ampliación de la
Unión, produciéndose así la 4ª ampliación, se incorporaron Austria, Finlandia y Suecia. Por lo
que a partir de 1995, la UE se componía de 15 Estados miembros.

Hilo conductor del Tratado de Maastricht al Tratado de Ámsterdam nuevos Estados (una
economía de libre mercado).

La Conferencia Intergubernamental de 1996 dio lugar al Tratado de Ámsterdam, dicho Tratado


entró en vigor en el 1 de mayo de 1999. Con este Tratado se ancló a la UE en los principios
democráticos del Estado de Derecho, previéndose un sistema de sanciones para el Estado
miembro que violase de forma grave y persistente los derechos humanos.

Hilo conductor del Tratado de Ámsterdam al Tratado de Niza el Tratado de Ámsterdam


debía versar sobre la reforma de las instituciones para hacer frente a la gran ampliación, dicho
tratado fracasó.

El Tratado de Niza entró en vigor el 1 de febrero de 2003. En dicho Tratado se consagran


esencialmente las cuestiones que quedaron pendientes en Ámsterdam. En éste Tratado se logró
modificar el peso de los Estados en las votaciones por mayoría cualificada. También se acordó
reducir las votaciones por unanimidad ampliando los supuestos de mayoría cualificada. A partir
del Tratado de Niza la estructura de la Unión debe definirse de manera global y estable con el
fin de que ésta funcione de forma coherente tras la ampliación.

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Gran ampliación El Consejo Europeo de Copenhague, celebrado en junio de 1993, aceptó
que los Países de Europa Central y Oriental se integrarán si así lo deseaban, siempre que
cumplieran las condiciones que la UE requería:

 Que estuvieran dotados de instituciones que garanticen la democracia, el imperio de la


ley, los Derechos Humanos y la protección y el respeto de las minorías.

 Economía de mercado que funcione.

 Capacidad de hacer frente a la competencia y a las fuerzas del mercado dentro de la


UE.

 Capacidad de responder a las obligaciones del acervo comunitario, incluidos los


objetivos de la unión política, económica y monetaria.

El Tratado Constitucional, por el cual se establecía una Constitución para Europa, no pudo
entrar en vigor, a pesar de superar la tercera fase (Fases: negociación, adopción, autentificación
y autorización parlamentaria). El texto fallido del Tratado Constitucional dio lugar al Tratado
de Lisboa, sólo hubo una CIG de la que emano dicho Tratado.

El Tratado de Lisboa entró en vigor el 1 de diciembre de 2009. Este Tratado modifica el


Tratado de la UE y el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, al que rebautiza como
“Tratado de Funcionamiento de la UE (TFUE).

TEMA 2.
LA ESTRUCTURA GENERAL DE LA UE: CARACTERES GENERALES. VALORES
Y OBJETIVOS DE LA UE. PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA UE. ADHESIÓN
A LA UNIÓN Y RETIRADA. COOPERACIÓN REFORZADA Y OTRAS
SITUACIONES.

La UE:

La UE se fundamenta en el TUE y en el TFUE. Ambos Tratados tienen el mismo valor jurídico.


Mediante el TUE, adoptado en Maastricht en 1992, los Estados miembros de las Comunidades
Europeas constituyeron entre sí una UE. La Unión sustituirá y sucederá a la Comunidad
Europea.

La UE es una organización internacional que asume todo el acervo de integración y sucede a la


Comunidad Económica Europea. Esta organización internacional está constituida por Estados
democráticos de los que recibe las competencias para alcanzar los objetivos comunes que
aquéllos quieren lograr.

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Por lo tanto, son los Estados, y por medio de ellos los ciudadanos, quienes han dotado de
competencias a la Unión.

La UE es un ente jurídico-internacional y político atípico; esta asociación de Estados soberanos


no tiene en el horizonte sustituir a los Estados soberanos. El TUE deja claro que los Estados
miembros, soberanos e independientes, permanecen como tales y que esta entidad política
internacional hunde sus raíces y sus límites en el Derecho Internacional.

A partir de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, se declara expresamente en el art. 47


TUE, que la UE tiene personalidad jurídica internacional. No se extingue el Tratado de la CE
o de Roma, sino que se modifica por el Tratado de Lisboa. Lo que se elimina o desaparece es la
Comunidad Europea como organización internacional separada, si bien sus atribuciones,
instituciones y procedimientos se asignan a la UE misma.

Los valores de la Unión:

El TUE, en su calidad de norma fundamental que articula un pacto político-social entre pueblos
y Estados, expresa los valores que los unen. Siendo la razón de ser del sistema de integración la
existencia de unos valores comunes a la Unión y a sus Estados miembros; esos valores
supremos son: la dignidad humana, la libertad, la democracia, la igualdad, Estado de Derecho y
respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a las
minorías.
El respeto a estos valores es una obligación común para las Instituciones europeas y para todo
Estado miembro de la UE.

El Tratado de Lisboa de 2007 incluyó, como novedad en relación con el Tratado de Maastricht,
la dignidad humana (fundamento de todos los derechos humanos), la igualdad y el respeto de
los derechos de las personas pertenecientes a minorías. Existen ciertos valores comunes,
adaptados a la acción exterior de la Unión, como son: el respeto a su independencia e
integridad, la seguridad, o los principios de la Carta de la NU y el DI.

El TFUE en su art. 7 señala que “La Unión velará por la coherencia entre sus diferentes
políticas y acciones, teniendo en cuenta el conjunto de sus objetivos y observando el principio
de atribución de competencias”.

Los principios fundamentales de la Unión:

El principio de la democracia La condición democrática es un requisito para el ingreso y la


permanencia en la UE con un sistema de control en caso de desviación.
La Unión se basa en la democracia representativa.

El principio del respeto a los derechos humanos Se reconoció por primera vez en el Tratado
de Maastricht, así pues el TUE consagró que todo acto de la Unión para ser conforme a Derecho
debe respetar los derechos fundamentales.
Dicho principio se vio fortalecido y precisado tras la aprobación en Niza de la Carta de los
Derechos Fundamentales de diciembre de 2000;

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y sobre todo porque tras la reforma de 2007, se declara en el art. 6.1 TUE que la Carta,
readaptada el 12 de diciembre de 2007, forma parte del Derecho que hay que aplicar con el
mismo valor que los Tratados.
Se reconoce la obligatoriedad de la Carta de los Derechos Fundamentales para las Instituciones
y los Estados miembros, incluido el poder judicial, si bien se aceptan ciertas excepciones para
Reino Unido y Polonia.

El principio de igualdad de los Estados miembros Todos los Estados miembros de la UE,
independientemente de su población o riqueza, de su participación en la fundación del proceso
integrador o de su contribución a la creación y financiación de la UE, son iguales en derechos y
obligaciones.
Este principio fue introducido de forma expresa por el Tratado de Lisboa, tomándolo del
fracasado Tratado constitucional.

El principio del respeto a la identidad nacional de los estados miembros y a sus funciones
esenciales La pertenencia a la Unión no disminuye el derecho de auto-organización de cada
Estado miembro. Todo Estado miembro decide libremente sobre su constitución nacional, su
forma de Estado, la organización de sus poderes, su lengua o lenguas, su cultura, etc., con el
condicionante de que permitan al Estado y a sus entidades subestatales seguir estando en
condiciones de cumplir sus superiores obligaciones con la UE; de lo contrario tienen la opción
de la retirada (art. 50 TUE).

El principio de cooperación leal (o colaboración leal) Rige con carácter general la totalidad
de las relaciones entre los Estados y la Unión. Dicho principio siempre ha estado expreso en los
Tratados desde la fundación misma de las Comunidades Europeas en 1951 y 1957.
El art. 4.3 TUE es una expresión formal y limitada de este principio. Los tres deberes generales
que se derivan del art. 4.3 TUE son:
 Colaboración activa o deber de adopción de todas las medidas generales o particulares
apropiadas para asegurar el cumplimiento del Derecho de la Unión.
 Deber de abstención de adoptar todas aquellas medidas que puedan poner en peligro la
realización de los fines de los Tratados.
 Deber de facilitar a las Instituciones el cumplimiento de sus misiones.

El principio de solidaridad A la Unión se le confía la misión de organizar de modo coherente


y solidario las relaciones entre los Estados miembros y entre sus pueblos.
La insolidaridad se manifiesta cuando se defienden intereses nacionales perjudicando de forma
desproporcionada los objetivos comunes. También se manifiesta la insolidaridad cuando la
actuación de un grupo de Estados miembros o alguna Institución perjudicase sin motivo los
intereses de un Estado miembro.

El principio de transparencia y proximidad El objetivo de una mayor transparencia en la


toma de decisiones y su mayor apertura hacia la ciudadanía se ha insistente en esta década. Tras
la reforma por el Tratado de Amsterdam, el TUE añade que las decisiones serán tomadas en la
UE “lo más abiertamente posible”, además de la forma más próxima posible a los ciudadanos.

La UE “a la Carta”: La cooperación reforzada Las cooperaciones reforzadas son


“opciones a la carta” para avanzar. Dicha cooperación se reguló por primera vez en el Tratado
de Amsterdam. Pero el régimen establecido estaba plagado de rígidos requisitos que la hacían
inviable. Por ello, uno de los aspectos de las reformas introducidas por el Tratado de Niza fue el
nuevo régimen de la cooperación reforzada.

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Tras la reforma por el Tratado de Lisboa se confirma que es un mecanismo de ejercicio de
competencias atribuidas y un mecanismo de integración residual o subsidiario.

La adhesión y la retirada de la UE:

Después de la revisión de 1992 (Tratado de Maastricht) se ha unificado el sistema de adhesión


(art. 49 TUE).

La evolución de las distintas adhesiones:


Desde su fundación en 1957, la UE ha pasado de 6 a 28 Estados miembros.
El 25 de marzo de 1957 la UE es fundada por seis Estados: Francia, Alemania, Italia, Bélgica,
Países Bajos y Luxemburgo.
El 1 de enero de 1973 se pasa a tener 9 Estados miembros, debido a la incorporación de Reino
Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, República de Irlanda y Dinamarca.
El 1 de enero de 1981 se incorpora Grecia; y el 1 de enero de 1986 se incorpora Portugal y
España. Pasando a ser 12 Estados miembros.
Los años que siguieron a la entrada en vigor del TUE (1 de noviembre de 1993) se
caracterizaron por la ampliación de la Unión, se incorporaron Austria, Finlandia y Suecia;
pasando la Unión a tener 15 Estados miembros.
El Consejo de Europeo de Copenhague, celebrado en junio de 1993, aceptó que los Países de
Europa Central y Oriental se integrarán, siempre que cumplieran las condiciones que la UE
requería.
En 1995 Noruega, no se adhirió.
El 1 de mayo de 2004: La gran ampliación = 10 países: Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia,
Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia y República Checa.
El 1 de enero de 2007: Bulgaria y Rumania.
Y el 1 de julio de 2013: Croacia.
El Estado candidato ha de ser un Estado europeo, es decir, lo que comúnmente se entiende en
geografía y en la geopolítica por Europa. Debe ser un Estado democrático. Desde la reforma de
Amsterdam, se han precisado unas condiciones generales sobre el régimen político del Estado
solicitante: debe respetar los valores previstos en el art. 2 TUE. También se han formulado
requisitos más concretos en los denominados “criterios de Copenhague”. Junto con la
estabilidad democrática deben demostrar: la existencia de una economía de mercado en
funcionamiento así como la capacidad de hacer frente a la presión competitiva y a las fuerzas
del mercado en el seno de la Unión.

La petición de adhesión se dirige al Consejo. Se informa de la petición al Parlamento Europeo


y a los Parlamentos nacionales. El Consejo solicita un dictamen a la Comisión en el que se
ponen de relieve los problemas y los efectos del ingreso para la UE y para el solicitante, si hay
unanimidad en el Consejo, entonces se inician las negociaciones con el Estado o Estados
candidatos. Estas negociaciones son siempre complejas y a veces muy largas.

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En la conferencia negociadora lo que se discute en esencia es el cuándo y el cómo de la
aplicación del Derecho originario y derivado; siendo la obligación inicial del Estado candidato
la de aceptar el “acervo comunitario”.
El resultado final de las negociaciones de adhesión requiere el acuerdo entre los Estados
miembros y el Estado solicitante y se plasma en el Acta de Adhesión. El acta incluye las
adaptaciones institucionales necesarias para acoger al nuevo Estado en las Instituciones.
El Consejo solicita la aprobación al PE (por mayoría absoluta de los miembros que lo
componen).
Toda adhesión supone un nuevo Tratado que conlleva una revisión de los Tratados
constitutivos al ampliar la “base constituyente” (el nº de Estados miembros). Los Estados
miembros y el solicitante deben recabar la ratificación interna conforme a sus respectivas
normas constitucionales de autorización y prestación del consentimiento a este tipo de Tratados
internacionales (España: art. 93 CE).

La retirada de la UE: Está recogida expresamente en el art. 50 TUE y forma parte del estatuto
de derechos de los Estados dentro de la UE.
El derecho internacional no permite la retirada de un tratado salvo que esté expresamente
permitida en el mismo o se deduzca que era intención de las partes admitirla o se deduzca de la
naturaleza misma del tratado.
La reforma introducida por el Tribunal de Lisboa clarifica este derecho de los Estados.

TEMA 3.

COMPETENCIAS DE LA UNIÓN.

Fundamento de las competencias de la Unión: el principio de attribution.

El fundamento de las competencias de la UE reside en la atribución que hacen los Estados


miembros en favor de la UE por medio de los Tratados.

La UE no tiene competencias originarias o propias, ni se las confieren los Tratados, sino que las
competencias de la UE son derivadas de una atribución de los Estados miembros. Son los
Estados miembros quienes atribuyen a la Unión competencias para que ésta alcance los
objetivos asignados a la Unión (art. 1 TUE).

La Unión habrá de perseguir los objetivos asignados sólo mediante las competencias atribuidas;
y actuará sólo dentro de los límites de las competencias que le atribuyen los Estados en los
Tratados. Además es importante destacar que toda competencia no atribuida a la UE en los
Tratados corresponde a los Estados miembros.

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Characters y Statute de las competencies de la UE.

La Unión tiene derecho y obligación de actuar dentro de los límites de las competencias
atribuidas, ya sean exclusivas o compartidas, y de los objetivos asignados (art. 5.2 TUE). El art.
13.2 TUE formula este principio de la atribución de competencia refiriéndolo a las
Instituciones: “Cada institución actuará dentro de los límites de las atribuciones que le confieren
los Tratados”.

Es una competencia expresa y limitada: las Instituciones de la UE sólo pueden


ejercer las competencias que les han sido atribuidas en los Tratados.

Es una competencia específica

Es una competencia funcional: Las OOII nacen para lograr objetivos concretos y se
les dota de competencias para esos objetivos.

Irreversibilidad y efectividad de la competencia de atribución: La atribución de


competencias a la UE por los Estados miembros es irreversible. Un desposeimiento de
las atribuciones no podría producirse sino en virtud de una disposición expresa del
Tratado. Los Estados unilateralmente no puede disponer o recuperar las competencias
atribuidas, pero los Estados miembros por unanimidad pueden acordar una devolución
parcial de atribuciones mediante la revisión ordinaria del Tratado (art. 48.2 TUE).

Es importante destacar que es el ejercicio efectivo de la competencia de la Unión por


las Instituciones lo que produce la correlativa desposesión de la competencia estatal.

Cláusula residual general a favor de la competencia estatal.

Los Estados han tenido siempre una competencia residual general implícita. Fue el Tratado de
Lisboa quien introdujo expresamente esta cláusula. Este principio de presunción de
competencias del Estado recoge la idea de que “toda competencia no atribuida a la Unión en los
Tratados corresponde a los Estados miembros” (art. 4.1 y 5.2 TUE)

Competencias exclusivas:

En los ámbitos de competencia exclusiva, sólo la Unión podrá legislar y adoptar actos
jurídicamente vinculantes, mientras que los Estados miembros sólo podrán hacerlo si la Unión
los habilita para ello (art. 2.1 TFUE).

Competencias exclusivas significa que la UE tiene plena capacidad legislativa (art. 3 TFUE) en
estos ámbitos; es una lista cerrada:

- La regulación de la unión aduanera, lo que sucede desde los años 50.

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- Normas sobre competencia “leal” entre empresas, necesarias para el funcionamiento del
mercado interior, es decir, la prohibición de prácticas restrictivas y situaciones de
abuso de posición dominante en operaciones de dimensión europea.

- Política comercial común. La competencia es exclusiva para el comercio de mercancías,


pero la competencia interna sobre el comercio de servicios y los aspectos comerciales
de la propiedad intelectual es compartida.

- Política de gestión y conservación de recursos pesqueros.

- Política monetaria (moneda= euro; 17 Estados).

Competencias compartidas:
La UE y sus Estado miembros son titulares de las competencias y concurren ambos a regularlas.
La Unión y los Estados miembros tienen potestad para legislar y adoptar actos jurídicamente
vinculantes pero los Estados ejercen su competencia únicamente si la Unión no ha ejercido la
suya o haya decidido dejar de ejercerla y sólo en la medida en que no lo haya hecho (art. 2.2).

El Tratado establece que las competencias compartidas son las que no son exclusivas ni de
apoyo o coordinación (art. 4 TFUE). Las competencias compartidas se enuncian bien por
exclusión o bien por listado de ámbitos específicos recogidos en el art. 4.2 TFUE. El Tratado
enumera algunos ámbitos que pueden ser objeto de competencia compartida:

 El mercado interior.

 La agricultura y la pesca.

 La política social.

 La política de cohesión económica, social y territorial.

 La protección de los consumidores (que hasta 2007 se consideraba por parte de la


doctrina como de coordinación y apoyo).

 Investigación y desarrollo (se formula como verdaderamente compartida o conjunta).

 Medio ambiente.

 Los transportes.

 Las redes transeuropeas.

 El espacio de libertad, seguridad y justicia.

 La energía.

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 Los aspectos comunes de seguridad de la política de salud pública.

 La cooperación al desarrollo y ayuda humanitaria.

Es en los ámbitos de competencia compartida donde tiene que desplegar sus virtualidades el
principio de subsidiariedad.

Competencias de apoyo, coordinación y complemento. Otras competencias.

La acción de la Unión es complementaria de la de los Estados miembros y de fomento de la


cooperación. Quedaría excluida expresamente la competencia de armonización de las
disposiciones legislativas y reglamentarias de los Estados miembros (art. 2.5 TFUE). Entran en
esta categoría las siguientes competencias:

 Políticas de educación, formación profesional, juventud y deporte.

 Cultura.

 Industria.

 Turismo.

 Protección civil.

 La protección y mejora de la salud humana.

 Cooperación administrativa.

Competencias evolutivas o implícitas (art. 352 TFUE).

Según la doctrina de los poderes implícitos se admite que una OOII, además de las
competencias expresamente atribuidas, puede disponer de las competencias que sean necesarias,
incluso nuevas, para la realización de los objetivos fijados por el Tratado constitutivo, o que
sean esenciales al ejercicio de las funciones asignadas a la organización.

La Unión debe lograr los objetivos que los Estados le han marcado y para ello estará dotada de
todos los medios necesarios (art. 3.6 TUE). Por lo que se permite aprobar normas a la Unión en
situaciones imprevistas en las que carece de competencia en los Tratados, si bien el objetivo
entra dentro de los asignados.

Su utilización tiene carácter subsidiario y está ligada a la ausencia o a la insuficiencia en las


disposiciones expresas de los Tratados.

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El ejercicio de las competencias.

Está presidido por varios principios básicos:

- Si el ámbito de acción es compartido, la Unión ejercerá su competencia de forma limitada y


subsidiaria en relación con la acción interna (principio de subsidiariedad).

- Deben ejercer sus competencias, ya sean exclusivas o compartidas o de complemento o


fomento, cuidando los efectos que produzca su acción sobre los ciudadanos, los operadores
económicos y los propios Estados miembros conforme al principio de proporcionalidad (art. 5.4
párr. 3º TUE); la UE tiene derecho a dotarse de los medios necesarios para alcanzar sus
objetivos conforme al principio de suficiencia de medios (art. 3.6 TUE).

El principio de subsidiariedad:

Este principio, no incluido de forma expresa hasta el Tratado de Maastricht de 1992, estaba en
la base de los Tratados fundacionales de 1951 y 1957.

Este principio emerge con claridad en el Preámbulo del TUE y en su artículo 5 al establecer la
exigencia de la proximidad de la toma de decisiones a los ciudadanos, de lo que se deduce que
la instancia europea debe actuar como una suerte de último recurso, es decir, con carácter
subsidiario.

La subsidiariedad es un principio regulador del modo de ejercicio de las competencias


compartidas entre los Estados miembros y la UE. Éste principio no es título de atribución de
competencias ni una técnica de reparto de competencias.

Cuando la Unión actúa dentro de sus competencias, si bien en virtud de una competencia
compartida, su intervención deberá justificarse:

 Ante la insuficiencia de la acción de los Estados tanto en su nivel central como regional
o local.

 La dimensión o efectos de la acción a escala de la Unión.

 Y la mayor eficacia de acción común.

El respeto al principio de subsidiariedad integra la legalidad de las normas y actos de la Unión y


es susceptible de control ante el Tribunal de Justicia. Puesto que dicho principio está incluido en
el articulado del TUE y forma parte de la legalidad de la Unión, y por ello el Tribunal lo debe
hacer respetar.

Si las Instituciones europeas adoptan un acto en ámbitos de competencia compartida que no


respeta cualquiera de los 3 criterios se podrá pedir su anulación al Tribunal de Justicia de la UE.

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También los particulares afectados directamente por una norma o acto de la Unión, si estiman
que la acción de ésta no respeta los criterios de la subsidiariedad pueden pedir al Tribunal de
Justicia su anulación.

Este principio es tan importante que el Tratado no se limita a definirlo en un precepto (art. 5
TUE) sino que, además, lo desarrolla en un Protocolo. Los Protocolos sobre “el cometido de los
Parlamentos nacionales” y para “la aplicación de los principios de subsidiariedad y
proporcionalidad” prevén que los Parlamentos nacionales (y regionales) puedan controlar su
respeto por las instituciones de la Unión. Este instrumento prevé un control político o
preventivo y un control judicial o a posteriori.

Los principios de proporcionalidad y suficiencia de medios.

A diferencia del principio de subsidiariedad que se limita al ámbito de las competencias


compartidas, los principios de suficiencia de medios y el de proporcionalidad son de carácter
general y afectan al ejercicio de toda clase de competencias.

El art. 5 párr. 4º TUE, advierte que ninguna acción puede excederse de lo necesario para
alcanzar los objetivos del Tratado = Principio de proporcionalidad los medios que emplee la
Unión deben ser proporcionados al objetivo que persiga.

El principio de proporcionalidad, hasta el Tratado de Maastricht, era una aportación


jurisprudencial del Tribunal de Justicia referida a la protección de los operadores económicos.
El Tribunal ha estimado en reiteradas ocasiones que su respeto integra la legalidad de los actos
de la Unión y, un acto podría anularse si se estimara su violación por el Tribunal de Justicia.
Éste ha afirmado que: para determinar si una disposición del Derecho Comunitario está de
acuerdo con el principio de proporcionalidad, es necesario verificar si los medios elegidos son
aptos para la realización del objetivo pretendido y si no van más allá de lo que es necesario para
lograrlo.

El art. 3.6 TUE prevé que la Unión dispondrá de los medios apropiados para alcanzar sus
objetivos y para llevar a cabo sus políticas, de acuerdo con las competencias que se le atribuyen
= Principio de suficiencia de medios.

La UE sólo actuará en la medida necesaria pero con todos los medios necesarios. Si los
objetivos o fines están pactados en los Tratados, aunque no tenga la competencia explicitada, o
los poderes de acción necesarios, o precisa dotarse de más medios financieros, entonces la UE
“se dotará de los medios necesarios para alcanzar sus objetivos y para llevar a cabo sus
políticas”.

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TEMA 4.
MARCO INSTITUCIONAL Y EQUILIBRIO INSTITUCIONAL. INSTITUCIONES
QUE PARTICIPAN EN EL PROCESO DE FORMACIÓN DE LAS NORMAS
(composición, organización y funcionamiento, atribuciones de…): El Consejo Europeo. La
Comisión. El Consejo. El Parlamento Europeo.

El sistema institucional básico de la Unión Europea (UE) que, por ahora, está formado por
cinco instituciones (Parlamento Europeo, Consejo de Ministros, Comisión, Tribunal de Justicia
y Tribunal de Cuentas) y por otros cuatro órganos importantes (Comité Económico y Social
Europeo, Comité de las Regiones, Banco Central Europeo y Banco Europeo de Inversiones).
En efecto, los Miembros de la Convención precisan en el artículo I-18 del Título IV consagrado
a las instituciones que «el marco institucional está formado por el Parlamento Europeo, el
Consejo Europeo, el Consejo de Ministros, la Comisión Europea y el Tribunal de Justicia».

Así pues, se consagra al Consejo Europeo como una institución plena, mientras que se ha
excluido al Tribunal de Cuentas del marco institucional de base, institución que se menciona de
forma separada en el capítulo II del Título IV «Otras instituciones y organismos», al igual que el
Banco Central Europeo (BCE) que, por su parte, adquiere el estatuto de institución. Esta nueva
presentación dentro de dos capítulos diferentes sugiere que, junto a las cinco instituciones
principales (Parlamento Europeo, Consejo Europeo, Consejo de Ministros, Comisión Europea y
Tribunal de Justicia) coexisten dos instituciones secundarias (Tribunal de Cuentas y Banco
Central Europeo).

Así, se elevan a siete las instancias u órganos a los que se ha acordado el estatuto de
institución.
Entre estas últimas, las cuatro instituciones principales (Parlamento, Consejo Europeo, Consejo
de Ministros y Comisión) han experimentado grandes cambios, mientras que, por lo que se
refiere al Tribunal de Justicia, solamente se han modificado auténticamente algunas de sus
disposiciones.
La Convención, a resultas de sus trabajos, propone clarificar la denominación de los dos niveles
de jurisdicción, reforzar la vigilancia del proceso de nombramiento de los jueces y abogados
generales, y prever la posibilidad de crear tribunales especializados y reforzar el acceso al
Tribunal de los particulares.
Por último, por lo que respecta a las demás instituciones y órganos de la UE, apenas se han
aportado modificaciones, ya que solamente cambia la duración del mandato de los miembros
del Comité de las Regiones (CDR) y del Comité Económico y Social Europeo (CESE).

14
Este complejo de interrelaciones podría subsumirse en 2 poderes:

 Poderes de decisión. Asumidos por la Comisión, el PE, el Consejo, el Consejo


Europeo y BCE.

 Poderes de control. Asumidos por la Comisión, el PE, BCE, el Tribunal de Justicia y


el Tribunal de Cuentas.

Pregunta de examen:

El principio del equilibrio institucional:

El principio de equilibrio institucional implica que cada institución actúa en el marco de las
atribuciones que le son conferidas por los Tratados con arreglo al reparto de competencias. El
principio no figura como tal explícitamente en los Tratados, sino que se deriva de una sentencia
del Tribunal de Justicia (sentencia Meroni, de 1958). El principio del equilibrio institucional
prohíbe cualquier interferencia de una institución en las competencias atribuidas a otra.
Corresponde al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) garantizar el cumplimiento de
este principio.
En este contexto, la noción de «triángulo institucional» designa la relación entre la Comisión
Europea, el Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo. Sus relaciones y las
competencias que les son atribuidas por los Tratados han evolucionado fuertemente con los
años, sobre todo en lo que respecta al Parlamento, cuyo peso específico se ha incrementado de
forma significativa. Con la adopción del Tratado de Lisboa, se está reduciendo la asimetría que
existía entre los poderes legislativos del Consejo y los del Parlamento. En concreto, se ha
dotado al Parlamento de competencias legislativas y presupuestarias más amplias. Por otra
parte, la ampliación del procedimiento de codecisión, también denominado procedimiento
legislativo ordinario, a un mayor número de ámbitos políticos, contribuye al reequilibrio de
poderes entre el Parlamento y el Consejo de la Unión Europea.
Las Sedes:

Los Tratados establecen que la decisión sobre las sedes es competencia de los Estados
miembros, los cuales deben adoptar una decisión de común acuerdo. La práctica hasta 1981 fue
celebrar los Plenos unas veces en Estrasburgo y otras en Luxemburgo y las reuniones de las
comisiones parlamentarias en Bruselas.

Los enfrentamientos y las sucesivas reformas de los Tratados han confirmado que la
distribución de las Sedes sea las siguientes:

 El PE: tiene su sede en Estrasburgo donde celebra las sesiones plenarias ordinarias; las
adicionales o extraordinarias en Bruselas junto a las reuniones de Comisiones; la
Secretaría General y sus servicios en Luxemburgo.

15
 El Consejo: tiene su sede en Bruselas se reúne en Luxemburgo 3 meses al año y los
restantes en Bruselas.

 La Comisión: tiene su sede en Bruselas pero mantiene ciertos servicios en


Luxemburgo.

 El Tribunal de Justicia: tiene su sede en Luxemburgo y el Tribunal General: tiene su


sede en Luxemburgo.

 El BEI tiene su sede en Luxemburgo; y el Tribunal de Cuentas también tiene su sede en


Luxemburgo.

 El Comité Económico y Social y el Comité de las Regiones tienen sus sedes en


Bruselas.

 El BCE tiene su sede en Francfort.

Tenemos dos instituciones que son órganos de naturaleza interestatal: El Consejo y el Consejo
Europeo.

Pregunta de examen: Distinción entre Consejo de la Unión, Consejo de Europa y Consejo


Europeo.

EL CONSEJO EUROPEO:

Fue el Tribunal de Lisboa el responsable que introdujo el cambio de naturaleza del CE, por
primera vez se le considera una Institución de la Unión.

El CE estará compuesto por los Jefes de Estado o de Gobierno de los Estados miembros, así
como por su Presidente y por el presidente de la Comisión.

Esta Institución dará a la Unión los impulsos necesarios para su desarrollo y definirá sus
orientaciones y prioridades políticas generales. Y NO ejercerá función legislativa alguna.

La Conferencia de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en París los días 9 y 10 de


diciembre de 1974 es la que llevó a cabo una cierta formalización del CE. La Conferencia de
París, más que un acto de constitución del CE fue el momento en que se materializó una
“práctica” internacional que se había iniciado en París los días 10 y 11 de febrero de 1961
cuando los Jefes de Estado o de Gobierno de las CCEE y sus Ministros de Asuntos Exteriores se
reunieron con el fin de “organizar una cooperación política más estrecha”. La primera reunión
del “CE” fue la celebrada en Dublín los días 10 y 11 de marzo de 1975.

La Declaración Solemne sobre la UE de Stuttgart en 1983 mantuvo al CE 3 ejes esenciales de


su naturaleza:

 Globalidad de actuación.

 Papel de impulsión y orientaciones generales.

16
 Posibilidad de actuación en los terrenos comunitarios concretos convirtiéndose en
formación del Consejo.

Debido a la evolución de la UE en los últimos años resulta difícil mantener que el CE era sólo
una instancia de impulso. Es decir, cada vez resultaba más complicado negarle el carácter de
una verdadera “institución” de la UE. Así pues, el Tratado de Lisboa fue el que puso fin a la
cuestión del carácter institucional del CE al formalizarlo como una Institución de la Unión (art.
13 TUE).

Composición del CE:

El CE está compuesto por los Jefes de Estado o de Gobierno, así como por su Presidente y por
el Presidente de la Comisión.

El Consejo Europeo, formado por los Jefes de Estado o de Gobierno de los Estados de la Unión,
más su propio Presidente y el Presidente de la Comisión Europea, se reúne trimestralmente y
por convocatoria extraordinaria de su Presidente. Sus funciones son de orientación política y de
impulso y definición de las grandes líneas estratégicas de actuación política de la Unión.
Carece expresamente de toda potestad legislativa, pero su influencia es grande y tiende a ser
creciente a medida que la integración europea se extiende a ámbitos próximos a lo que se ha
denominado a veces "el núcleo duro de la soberanía". Su antecedente son las Conferencias
cumbre de los años 70 y 80. Esta Institución, de funcionamiento y composición
intergubernamental, representa junto con el Consejo de la UE la voz de los Estados y de sus
intereses nacionales en la construcción comunitaria.

Funcionamiento del CE:

- Respecto a las reuniones del CE.

El art. 15 TUE prevé que el CE se reunirá 2 veces por semestre convocado por su presidente.
Además, dicho precepto prevé que el CE podrá reunirse de manera extraordinaria por
convocatoria de su Presidente cuando la situación lo exija.

Una Declaración aneja al Tratado de Niza estableció que: A partir de 2002, una reunión del CE
por Presidencia se celebrará en Bruselas. Cuando la Unión cuente con 18 miembros, todas las
reuniones del CE se celebrarán en Bruselas. Ahora el Reglamento interior del CE establece en
su art. 1.2 que se reunirá en Bruselas, salvo circunstancias excepcionales, apreciadas por
unanimidad del Consejo de Asuntos Generales o el COREPER.

Las funciones que los Tratados adjudican al CE son amplias y de extraordinaria importancia.
En este sentido, podemos hablar de funciones:

- Constitutivas. Estas funciones contienen el conjunto de funciones que permiten al CE


modificar las disposiciones y procedimientos establecidos en los propios Tratados
(establecer las formaciones del Consejo de Ministros y las reglas de rotación de sus

17
Presidencias; decidir el cambio de adopción de decisiones del Consejo en cualquier
ámbito; etc.).

- De orientación y dirección general de la Unión. Son funciones herederas de su


función esencial de impulsión y orientación.

- Institucionales especiales. Son funciones que responsabilizan al CE de los


nombramientos de las más altas instancias de la Unión, nombramiento del Presidente,
Vicepresidente y los Consejeros del BCE o de las cuestiones más delicadas
políticamente: así le corresponde constatar la existencia de una violación grave por un
Estado miembro de los valores del art. 1 (democracia y derechos humanos).

- Como instancia de solución de conflictos sistémicos. El CE se convierte en una


verdadera instancia política de “apelación”. Tiene capacidad de parar un proyecto de
acto legislativo en el campo de la seguridad social cuando un miembro declare que le
perjudica en determinados aspectos y acuda al CE.

Respecto a los Actos cabe decir que, el CE adopta 3 tipos de actos:

- Las Conclusiones. Albergan distintas fórmulas para expresar el consenso de los Jefes
de Estado y de Gobierno. Son propias de su actividad impulsora y de orientación
general.

- Las Declaraciones. Se producen en los casos de adopción de posiciones importantes


tanto en la dimensión interna como externa de la UE.

- Las Decisiones. Salvo que se trate de decisiones de procedimiento interno, van


firmadas por el Presidente del CE y el Secretario General del Consejo. Cuando no
indican un destinatario concreto se publican el en DOUE y cuando identifican al
destinatario se notifican por la Secretaría General del Consejo mediante el
procedimiento general.

¡¡¡NINGÚN ACTO DEL CE TIENE NATURALEZA LEGISLATIVA!!!

EL CONSEJO:

Es una institución en la que están representados los intereses nacionales y, por ello, encarna el
principio de la representación de los Estados integrados en la Unión. Hasta la entrada en vigor
del Tratado de Lisboa era la única institución que encarnaba el principio de legitimidad
intergubernamental o representatividad territorial, pero desde entonces comparte esa
representación con el CE.

* La diferencia es que, el CE es un ejecutivo intergubernamental y el Consejo es un legislativo


intergubernamental.

18
El Consejo asume los poderes de decisión legislativa y presupuestaria. Se regula en los arts. 16
TUE y 237 a 243 TFUE. Es una institución compuesta por miembros de los Gobiernos de los
Estados miembros. Los miembros del Consejo hacen valer intereses nacionales, pero el
resultado de sus deliberaciones es el interés común.

El Consejo expresa una voluntad propia que impone a todos los Estados miembros, hayan
votado a favor o en contra o se abstuvieran.

Respecto a la composición del Consejo:

El Consejo está compuesto por un representante de cada Estado miembro, de rango ministerial,
facultado para comprometer al Gobierno del Estado miembro al que represente. Respecto a la
alusión al rango ministerial NO sólo los ministros podrán formar el Consejo. El rango
ministerial puede serlo en el nivel regional o autonómico, siempre que el Gobierno del Estado
miembro faculte a esa persona para comprometer su voluntad caso por caso.

La composición personal del Consejo es variable según los temas a tratar en el orden del día de
cada Consejo; incluso podrían participar varios ministros como titulares en una misma
formación del Consejo (con un solo turno de palabra y un solo voto).

Las formaciones del Consejo:

El art. 16.6 TUE prevé que el Consejo se reúna en diferentes formaciones. Hasta la entrada en
vigor del Tratado de Lisboa había un total de 9 formaciones y en la actualidad son 10. Se
atribuye al CE la competencia para crear formaciones del Consejo.

La formación más relevante y la que se reúne con más frecuencia es el Consejo de Asuntos
Exteriores al que asisten ministros de Asuntos Exteriores y, a partir de la entrada en vigor del
Tratado de Lisboa, es presidido por el Alto Representante de la Unión para los Asuntos
Exteriores y la Política de Seguridad.

Otra formación importante, es el Consejo de Asuntos Generales (CAG). El cual se ocupa de los
temas de organización y funcionamiento de la UE. Dependiendo de cada Gobierno, a esta
formación acuden los Ministros de Asuntos Europeos o los de Exteriores.

Una formación muy relevante y tradicional es el Consejo “EcoFin”. Este Consejo está
encargado de seguir la política económica y presupuestaria de los Estado miembro para
establecer su conformidad con las orientaciones de la UEM.

Una consecuencia de la composición variable de las formaciones del Consejo es la falta de


homogeneidad y de continuidad en sus trabajos, que ha tratado de ser atenuada con un órgano
auxiliar del Consejo, el Comité de Representantes Permanentes (COREPER), que prepara
detalladamente los trabajos del Consejo.

En las sesiones del Consejo está presente la Comisión, a través de su Presidente o los
Comisarios competentes.

19
Respecto a la presidencia:

Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa habrá un sistema dual, con presidencia
permanente en el Consejo de Asuntos Exteriores a cargo del Alto Representante de la Unión a
fin de lograr una mayor visibilidad, coherencia y eficacia en materia de acción exterior y con
presidencias rotatorias para el resto de formaciones. Una 2ª excepción al sistema general de
rotación es el Eurogrupo.

Salvo para las 2 excepciones citadas, la presidencia rotatoria se ejerce, de forma sucesiva, por
cada Estado miembro, durante un período de 6 meses. El orden se acuerda por el CE por
mayoría cualificada y puede ser modificada como consecuencia de circunstancias especiales que
afecten a un Estado.

El sistema rotatorio semestral en la Presidencia del Consejo se aplica también a su órgano


auxiliar (COREPER) y a los 200 grupos de trabajo dependientes de éste.

La presidencia del Consejo es una función política que da al Estado que la ejerce un poder de
coordinación y dirección de los trabajos, de impulso y conciliación de los intereses nacionales y
de representación. La rotación semestral tiene muchas ventajas, ofrece la misma oportunidad de
influir a cada Estado, moviliza las energías de todos, aproxima la Unión y sus asuntos a la
ciudadanía y garantiza coherencia en los trabajos gracias a la unicidad del control político del
conjunto de la maquinaria de la Unión. Los inconvenientes de la rotación son la falta de
continuidad en los trabajos.

Desde 2007, se practica una presidencia mediante grupos predeterminados de 3 Estados durante
18 meses y cada miembro del grupo la ejercerá durante 6 meses.

Atribuciones del Consejo:

La asignación de funciones al Consejo no ha variado por la reforma del Tratado de Lisboa, sólo
se han clarificado. Son funciones compartidas con el PE: la función legislativa y presupuestaria;
y son funciones específicas del Consejo la definición de políticas y la coordinación.

* En la sentencia Simmenthal se dijo que el Consejo es el verdadero legislador. Sin embargo,


ese poder legislativo del Consejo tiene un contrapeso en favor de la Comisión, al gozar ésta del
cuasi-monopolio de la iniciativa legislativa.

La función legislativa del Consejo, compartida con la del PE se traduce en:

 La aprobación de actos legislativos por el Consejo y el Parlamento, adoptados en


procedimiento ordinario.

 La aprobación de actos legislativos por el Consejo, adoptados previa consulta en unos


casos y con la aprobación en otros por el PE, mediante un procedimiento especial.

20
* Se podrá delegar el poder legislativo del Consejo y del PE en la Comisión para la adopción de
actos delegados.

La función legislativa del Consejo mediante procedimiento especial: El Consejo está


habilitado para adoptar actos mediante un procedimiento especial en los casos específicamente
previstos en los Tratados.

Hay que constatar que se prevén muchísimos más actos legislativos del Consejo que del PE.
Ahora bien, siempre en todo acto legislativo de procedimiento especial, ya sea del Consejo o del
Parlamento, hay una participación de la otra institución.

El recurso al procedimiento legislativo especial tiene un carácter de excepción pues una de las
disposiciones finales del TUE relativas al procedimiento simplificado de reforma de los
Tratados prevé el paso al procedimiento legislativo ordinario de los actos del Consejo previstos
según un procedimiento especial.

Además el Consejo goza del poder de definición y coordinación de las políticas en forma
muy amplia. El Consejo tiene atribuciones como:

 Supervisar la evolución económica de cada uno de los Estados miembros y de la


Unión, así como la coherencia de las políticas económicas con las orientaciones
generales.

 Reforzar la coordinación y supervisión de su disciplina presupuestaria.

 Coordinar la estrategia para el empleo.

 Coordinar en materias diversas como salud pública, industria, lucha contra el fraude,
etc.

En el marco de la UEM, el Consejo tiene la máxima importancia. El Consejo se encarga de la


vigilancia de las políticas económicas y presupuestarias de los Estados miembros y puede
advertir y sancionar a un Estado miembro en caso de déficit presupuestario.

Los actos no legislativos atribuidos al Consejo se adoptan con base directamente en los Tratados
o para desarrollo de actos legislativos. El Consejo y la Comisión son las 2 instituciones que por
excelencia están llamadas a producir actos no legislativos con fundamento directo en el Tratado.

Además, el Consejo tiene atribuciones en materia de relaciones exteriores, ya que éste debe
velar por la unidad, la coherencia y la eficacia de la acción de la Unión.

Por ello le corresponde al Consejo ejercer en lo esencial la responsabilidad de la acción exterior


tanto en materia de relaciones económicas externas como en materia de Política exterior y de
seguridad común (PESC).

21
LA COMISIÓN EUROPEA:

Es una institución creada desde el origen de las Comunidades Europeas en los años 50, aunque
ésta recibía otra denominación, se llamaba “Alta Autoridad”.

La Comisión es una institución independiente de los Estados que se encarga de la gestión


centralizada de los asuntos comunes a la Unión. Encarna el interés general.

Respecto a la composición cabe decir que, está compuesta por tantos comisarios como Estados
miembros. En ese nº se incluye a la Presidencia y al Alto Representante de la Unión para
Asuntos Exteriores y Política de seguridad, que es uno de sus vicepresidentes. Sus miembros
NO representan a los Estados.

Los miembros de la Comisión Europea son propuestos y nombrados en razón de su


competencia general, su compromiso europeo y han de ofrecer garantías plenas de
independencia.

La Comisión goza de un mandato de 5 años, al igual que el de los miembros del PE, de modo
que su proceso de nombramiento se inicia tras cada renovación parlamentaria.

Tras el Tribunal de Lisboa, el procedimiento del nombramiento de la Comisión es:

 Tras cada elección al PE y a la vista de los resultados electorales, el CE, por mayoría
cualificada propondrá la personalidad candidata a nombrar como Presidente de la
Comisión.

 El pleno del PE decidirá por mayoría de los miembros que lo componen si aprueba o no
la propuesta del Consejo en torno al candidato a la Presidencia. En caso de NO aceptar,
el CE tendrá que proponer otra candidatura.

 El nuevo Presidente inicia consultas con los Gobiernos a fin de proponer a las demás
personalidades que formarán la Comisión. Los miembros de la Comisión serán
propuestos por mayoría cualificada por el Consejo, de común acuerdo con el Presidente
designado. La persona nombrada por el CE, con la aprobación del Presidente de la
Comisión, como Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de
Seguridad asumirá la vicepresidencia de la Comisión. Cuando los Gobiernos han
alcanzado un acuerdo sobre el resto de miembros, el PE invita a cada una de las
personalidades propuestas, a comparecer ante las comisiones parlamentarias pertinentes
y éstas informan al Presidente de sus conclusiones sobre la capacidad de los propuestos
para los cargos.

 Todos los designados se someterán colegiadamente a un voto de aprobación del PE y


serán formalmente nombrados por el CE por mayoría cualificada.

22
 La diferencia entre el consejo de la unión y cualquier otro órgano internacional es que
el primero está compuesto por solamente ministros de órganos exteriores,

Estatuto de la Comisión Europea y de sus miembros:

Es una institución independiente de los Estados miembros, de las otras Instituciones de la


Unión y de los intereses privados. Los Tratados exigen que los miembros de la Comisión
ejerzan sus responsabilidades con absoluta independencia y en interés general de la Unión.

Los miembros de la Comisión tienen que ser nacionales de los Estados miembros y son
propuestos por los Gobiernos. Además NO pueden ejercer ninguna actividad profesional,
remunerada o no, durante su mandato. Podrán ser cesados de sus cargos por el Tribunal de
Justicia, a instancia del Consejo o de la propia Comisión, si se constatase que un miembro de la
Comisión no reúne ya las condiciones para el ejercicio de su cargo o si ha cometido una falta
grave. Gozan de una amplia libertad de expresión para enjuiciar problemas europeos o asuntos
nacionales. Se les exige el compromiso solemne de respetar las obligaciones derivadas de su
cargo, especialmente los deberes de honestidad y discreción.

La Comisión Europea se basa en el principio de colegialidad, es decir, en la igualdad de los


miembros de la Comisión en cuanto a la participación en la adopción de decisiones y en la
deliberación colectiva sobre las decisiones. Las decisiones o acuerdos se adoptan por mayoría
absoluta y la Institución asume la responsabilidad colectivamente.

La presidencia y la organización interna:

El Presidente de la Comisión marca la orientación política y decide la organización interna a


fin de garantizar la coherencia, la eficacia y la colegialidad de su acción. El presidente puede
nombrar Vicepresidentes distintos del Alto Representante. Los Comisarios ejercerán sus
funciones bajo la autoridad del Presidente.

El Tratado, desde la reforma de Niza, recogió el compromiso de dimisión de los comisarios a


los que se lo solicite el Presidente, en el caso del Alto Representante y Vicepresidente de la
Comisión se requiere además el acuerdo del CE.

La figura del Alto Representante es vicepresidente de la Comisión y Presidente del Consejo de


Asuntos Exteriores, éste obedece a las instrucciones del CE.

El Presidente de la Comisión puede pedir unilateralmente la dimisión de cualquier Comisario


pero NO la del Alto para la que precisará el acuerdo del CE.

23
La Comisión aprueba su propio reglamento interno, y distribuye los sectores de actividad entre
los distintos Comisarios. La Comisión puede habilitar a un Comisario para que adopte medidas
de gestión o de administración claramente delimitadas.

De la Comisión depende una vasta infraestructura administrativa compuesta por unos Servicios
generales e internos y una veintena de direcciones generales dedicadas a las Políticas y a las
Relaciones Exteriores.

Atribuciones:

La Comisión tiene asignada una misión esencial: promover el interés general de la Unión. El
papel de la Comisión Europea NO ha sufrido variaciones sensibles tras las reformas
introducidas en el Tratado de Lisboa. Puesto que, conserva sus poderes de guardiana de los
Tratados y los ve reforzados por el art. 260.3 TFUE que le faculta para proponer al Tribunal de
Justicia una sanción al Estado infractor en el propio recurso por incumplimiento.

Sus poderes de gestión y decisión le son conservados, incluida la ejecución del presupuesto.
Aunque con el transcurso del tiempo la Comisión ha perdido peso político en el sistema
institucional.

Derecho de iniciativa normativa:

Uno de los poderes que singularizan a la Comisión es su poder de iniciativa normativa.


Mediante el derecho de propuesta, la Comisión participa en la formación de los actos
legislativos y no legislativos de la Unión.

El derecho de iniciativa revela que se ha confiado en la Comisión la concepción y la


preparación de la legislación de la Unión. Éste derecho significa:

 Que por voluntad expresa de los Tratados, la gran mayoría de los actos legislativos del
PE y del Consejo, así como los actos no legislativos del Consejo sólo pueden ser
adoptados si ha habido la correspondiente propuesta normativa de la Comisión.

 Que en la gran mayoría de los casos, el Consejo puede aprobar o rechazar el acto
propuesto por mayoría cualificada pero si quiere enmendarlo o modificarlo, incluso a
instancia del PE, necesita la unanimidad. ES EL PRIVILEGIO DE LA COMISIÓN.

La razón de ser de este privilegio reside en que la Comisión encarna el interés general
del conjunto y se presume que obra con independencia de todo interés nacional.

Ese privilegio es una garantía de protección de los intereses generales, especialmente de


los intereses de los Estados medios y pequeños frente a las grandes potencias de la UE.

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Existen ciertos supuestos en los que no sería preciso que el Consejo se pronunciara por
unanimidad (cuando modifica una propuesta de la Comisión):

- Cuando se recurre al Comité de Conciliación en la 2ª y 3ª lectura en el procedimiento


legislativo ordinario.

- En la adopción del presupuesto anual, del marco financiero plurianual y prórroga del
presupuesto.

Respecto a las modificaciones de la propuesta por la Comisión cabe decir que:

La Comisión es “dueña” de su propuesta, pues puede modificarla en todo momento. Cuando el


Consejo NO reúne la mayoría necesaria para aprobar ni la unanimidad para modificar. La
Comisión velando por el interés general, puede hacer los cambios que estime oportunos para
lograr esa mayoría suficiente.

Además, la Comisión tiene derecho a estar presente en todas las sesiones de las Instituciones,
órganos auxiliares y comités o grupos de trabajo en los que se delibere sobre su propuesta.

Los motores subsidiarios:

El PE y el Consejo NO pueden sustituir a la Comisión en su derecho de propuesta. Si la


Comisión NO ejerce su derecho de propuesta, el Consejo o el PE pueden interponer ante el
Tribunal de Justicia un procedimiento por omisión y el Parlamento puede utilizar los
instrumentos parlamentarios de control o la moción de censura si estima que la falta de
diligencia de la Comisión hace merecer su dimisión.

Elaboración de la propuesta normativa:

La Comisión sólo puede presentar una propuesta normativa si hay una base jurídica que le
reconozca el derecho de propuesta o de iniciativa. Cuando considera que debe elaborar una
propuesta normativa, las Direcciones Generales afectadas preparan informes o estudios de base,
solicitan datos y estadísticas, etc.

En esta fase en la que se idea la propuesta, el método de trabajo en la Comisión es


fundamentalmente “funcionalista”.

Con frecuencia, a la par que se elaboran estudios por los servicios de la Comisión, ésta a través
de sus servicios entra en contacto con las administraciones nacionales y convoca a los expertos
propuestos por éstas. Los funcionarios expertos acuden a estas reuniones en calidad de
“expertos” sin representación nacional y sin instrucción o mandato.

25
Estos encuentros con los expertos nacionales son muy útiles para la Comisión, ya que, obtiene
datos más precisos. Para las Administraciones nacionales estos encuentros son una suerte de
preaviso del contenido de la futura propuesta y les alerta para ir preparando la posición nacional
en el seno del Consejo.

Además, la Comisión entra en contacto con los medios sociales, económicos y profesionales
afectados. Cuando la Comisión entra en contacto con los medios socio-económicos o con los
expertos evita formalmente entrar en una negociación de sus iniciativas, NO utiliza borradores
de propuestas, sino que intercambian puntos de vista sobre un problema o sector en general,
tratando de obtener las mejores informaciones. Este método ha sido aceptado, es decir, que se
acepta que durante el período anterior a la presentación de propuestas legislativas, la Comisión
informando de ellos al PE y al Consejo efectué consultas lo más amplias posible.

La Comisión debe analizar las consecuencias financieras o administrativas de sus propuestas.


Igualmente deberá comprobar que respeta los derechos humanos, en especial la Carta de los
Derechos fundamentales y que tiene efecto neutro respecto de la igualdad entre mujeres y
hombres.

Una vez adoptada la propuesta legislativa, articulada y traducida a todas las lenguas oficiales, la
envía al PE y al Consejo. Desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, la Comisión deberá
notificar a los Parlamentos nacionales todas las propuestas legislativas. Las Cámaras
parlamentarias nacionales examinarán las propuestas legislativas a la luz del principio de
subsidiariedad y si estiman que NO lo respeta podrán emitir un informe dirigido a la Comisión.
Cada Parlamento nacional dispondrá de 2 votos, si un tercio de los votos de los Parlamentos
estima que la propuesta es contraria al principio de subsidiariedad, entonces la Comisión debe
reconsiderarla. La posición adoptada por los Parlamentos nacionales se notifica al Consejo y al
PE.

Atribuciones de decisión normativa NO legislativa:

La Comisión tiene asignadas funciones de coordinación, ejecución y gestión estrictamente


fijadas por los Tratados para las que se le atribuye poder de decisión normativo NO legislativo.
El desarrollo de los Tratados por la Comisión puede ser una atribución propia, es decir,
reconocida directamente por los Tratados y da lugar a actos no legislativos en la forma de
reglamentos, directivas o decisiones de la Comisión. Además puede adoptar actos NO
legislativos:

- Bien por atribución del PE y del Consejo cuando le delegan aspectos parciales y
limitados de poder legislativo dando lugar a reglamentos delegados, directivas
delegadas y decisiones delegadas.

26
- Bien por atribución mediante actos de la Unión cuando se requieran condiciones
uniformes de ejecución. Adoptará reglamentos de ejecución, directivas de ejecución y
decisiones de ejecución.

Los poderes de ejecución y gestión atribuidos por los Tratados:

El poder de decisión propio de la Comisión, es decir, por atribución directa del Tratado, está
muy limitado. A tal fin, puede adoptar reglamentos, directivas y decisiones. La Comisión, como
gestora de la Unión, adopta actos de naturaleza reglamentaria y administrativa tanto de alcance
general como individual.

La Comisión tiene poder reglamentario para establecer las condiciones de estancia de los
trabajadores que deseen permanecer en el territorio de un Estado miembro. Se le confía el poder
de ejecución del presupuesto de la Unión. La Comisión gestiona el ritmo y las modalidades de
realización de la Unión Aduanera. Goza de un conjunto de poderes de alcance individual sobre
los Estados miembros (adopta directivas o decisiones en materia de empresas públicas; suprime
o modifica ayudas concedidas por los Estados a las empresas).

Los poderes de decisión por delegación o por atribución:

Por delegación del Parlamento y del Consejo.

Se trata de materias que competen al poder legislativo y que podrían ser reguladas por el
Parlamento y el Consejo pero renuncian a hacerlo y delegan su poder en la Comisión. La
finalidad es agilizar el proceso normativo, de modo que el Consejo y PE se concentren en los
aspectos esenciales de la legislación, mientras que los aspectos más técnicos se desarrollarán
por el poder ejecutivo.

Se pueden establecer mecanismos de control de la delegación:

- La revocación: El PE o el Consejo pueden revocar la delegación separadamente, recuperando


la competencia legislativa. La revocación se adoptará por mayoría de los miembros en el PE y
mayoría cualificada en el Consejo.

- Veto: Parlamento y Consejo pueden impedir, por decisión autónoma la entrada en vigor del
acto delegado.

- Duración: La fijación de su duración significará que las disposiciones del acto delegado
tendrían una duración limitada.

Los actos adoptados se llaman actos delegados (reglamento delegado, directiva delegada,
decisión delegada).

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Poderes conferidos por los Estados miembros:

La naturaleza de los poderes que pueden ser atribuidos a la Comisión es únicamente de


ejecución y no de alcance general o naturaleza legislativa. Ni el PE ni el Consejo pueden
revocar las competencias de ejecución conferidas.

De manera excepcional, la Comisión puede adoptar un acto de ejecución incluso en el caso de


dictamen desfavorable de un comité cuando tal acto sea necesario para evitar perturbaciones
significativas en los mercados, en el sector de la agricultura o un riesgo para los intereses
financieros de la Unión.

Atribuciones de control del cumplimiento del derecho:

El art. 17.1 TUE confía a la Comisión la vigilancia del cumplimiento de las disposiciones de los
Tratados y del Derecho derivado.

Para desempeñar esta atribución, la Comisión está dotada de medios adecuados tanto desde el
punto de vista de infraestructura administrativa y canales oficiales u oficiosos de información
como de instrumentos jurídicos para conocer y exigir la aplicación de las normas de la Unión.

Esta tarea es uno de los aspectos más importantes dentro del conjunto de las actividades de la
Comisión. Y ello es así porque esa misión de vigilancia se ejerce tanto sobre los
comportamientos de los Estados como sobre los particulares.

El control sobre los Estados miembros:

Algunas disposiciones de los Tratados exigen que los Estados miembros tengan informada a la
Comisión. Y numerosas disposiciones del Derecho derivado imponen a los Estados miembros
el deber de notificar las medidas legislativas, reglamentarias y administrativas necesarias para
conformarse a la norma en cuestión; si NO cumplen, la Comisión puede solicitar directamente
la imposición de una multa coercitiva al Tribunal de Justicia en el procedimiento contencioso.

Además de requerir informaciones de los Estados miembros, la Comisión puede conocer, por
sus propios medios, eventuales ilegalidades; también, la Comisión tiene conocimiento de actos
u omisiones irregulares gracias a las denuncias de los particulares.

La Comisión tiene el deber de dirigirse al Estado miembro si tiene conocimiento de que un


Estado miembro ha incumplido sus obligaciones de la Unión. A tal fin le envía una carta de
emplazamiento, haciéndole saber las observaciones pertinentes y dando al Estado miembro un
plazo para que conteste ofreciendo explicaciones de su conducta o rectificando la misma.

La finalidad de la carta de emplazamiento es indicar al Estado miembro que está invitado a


presentar en sus observaciones los elementos necesarios para la preparación de su defensa. Esta
posibilidad de presentar observaciones constituye una garantía esencial. En el escrito de
requerimiento la Comisión debe precisar las infracciones que imputa al Estado.

28
Cuando el Estado miembro NO contesta a la carta de emplazamiento o sus explicaciones no dan
satisfacción a la Comisión. Ésta adopta un dictamen motivado en el que fija un plazo para el
cumplimiento de la obligación denunciada. Además, la existencia del incumplimiento se
apreciará por el Tribunal de Justicia en función de la situación del Estado miembro tal como
ésta se presentaba al final del plazo fijado en el dictamen motivado.

El dictamen motivado tiene una gran importancia, porque si la Comisión decide presentar la
demanda por incumplimiento, esa demanda que circunscrita por el procedimiento administrativo
precontencioso, de manera que una ampliación del objeto del recurso, con posterioridad al
dictamen motivado, no será admitida por el Tribunal de Justicia por irregular. Luego, el recurso
por incumplimiento sólo se puede fundar en los mismos motivos y medios que el dictamen
motivado y éste en los de la carta de emplazamiento.

Mediante estas 2 iniciativas de la Comisión, la carta de emplazamiento y el dictamen motivado,


trata de dar la ocasión al Estado miembro de justificar su posición formulando adecuadamente
las alegaciones que estime pertinentes, y permite al Estado miembro conformarse
voluntariamente a las exigencias del tratado.

Una vez transcurrido el plazo marcado por la Comisión para la eliminación voluntaria del
hecho ilícito por el Estado, la Comisión puede demandar al Estado miembro ante el Tribunal de
Justicia, iniciándose así el recurso por incumplimiento.

Si la Comisión solicita al Tribunal la imposición de una multa coercitiva deberá indicar el


importe que considere adecuado a las circunstancias. Es decir, debe calcular el importe en
condiciones de igualdad de trata entre los Estado miembro con trasparencia, proporcionalidad,
previsibilidad y seguridad jurídica.

El control sobre los particulares:

El poder de investigación y control puede dirigirse sobre los particulares, principalmente


empresas asentadas en la Unión.

La Comisión puede recabar datos estadísticos y otras informaciones que estime oportunas para
advertir al interesado sobre su situación y exigir un inmediato término de la irregularidad e
iniciar procedimientos sancionadores directos contra los infractores imponiéndoles cuantiosas
multas.

La Comisión hace sus investigaciones y recibe denuncias de otros particulares. En una primera
fase, la Comisión recaba los datos que le permitirán apreciar el curso que dará a la denuncia. En
la 2ª fase, la Comisión indica a la parte denunciante las razones por las que no le parece
justificado dar curso favorable y le da un plazo para que presente sus observaciones. En una
3era fase, o bien inicia el procedimiento con la parte denunciada o adopta una decisión
definitiva de archivo de la denuncia (esto debe ser comunicado al denunciante).

29
Si se abstiene de iniciar el procedimiento y de adoptar la decisión de archivo, entonces cabe el
recurso por omisión.

Gestión y control de las cláusulas de salvaguardia:

La gestión de las cláusulas de salvaguardia constituye un poder de decisión autónomo de la


Comisión. Los Tratados son una obra jurídica que permite una cierta flexibilidad ante
circunstancias imprevistas y especialmente perjudiciales para los Estados miembros. En esos
casos, los Tratados prevén la posibilidad de adoptar medidas derogatorias temporales cuya
adopción se confía única y exclusivamente a la Comisión.

Es el Estado víctima de la circunstancia imprevista el que aprecia la necesidad de solicitar la


medida de salvaguardia y presenta la iniciativa ante la Comisión, pero sólo ésta puede adoptar
la medida gozando de discrecionalidad a la hora de apreciar la necesidad, el alcance y la
duración de la medida de suspensión.

Las cláusulas están previstas en los Tratados ante las siguientes circunstancias tasadas:

 Durante los períodos transitorios que suceden a cada ampliación.

 Mantenimiento excepcional de medidas nacionales en ámbitos del mercado interior.

 Dificultades en la balanza de pagos de un Estado acogido a una excepción en el marco


de la UEM.

 Medidas nacionales más protectoras del medio ambiente.

Responsabilidad política de la Comisión Europea:

La Comisión tiene que presentar ante el Parlamento un Informe General anual sobre las
actividades de la Unión. También presenta informes monográficos anuales o periódicos, entre
otras materias, sobre la situación social, la política agrícola, la competencia leal entre las
empresas y el control del cumplimiento del DUE.

Los parlamentarios pueden dirigir interpelaciones verbales y escritas a la Comisión en cualquier


momento. El Parlamento puede aprobar una moción de censura y hacer dimitir colectivamente a
la Comisión, si bien hasta su reemplazo la Comisión dimisionaria continuará gestionando los
asuntos corrientes.

NO cabe responsabilidad política individual de un Comisario ante el PE. El Presidente, previa


autorización por mayoría del Colegio de comisarios, puede solicitar la dimisión de un
Comisario y éste deberá dimitir.

30
EL PARLAMENTO EUROPEO:

Es la asamblea de los representantes de los ciudadanos de los Estados miembros de la UE,


elegida mediante sufragio universal directo por la ciudadanía de los Estados miembros. Encarna
el principio democrático en la estructura institucional de la UE.

La participación de la ciudadanía en el PE hace de la UE una organización fundada en la


democracia representativa y en el pluralismo político.

EL PE es la institución que más cambios ha experimentado desde el inicio del procedimiento de


integración. Su denominación en los Tratados fundacionales (CEE y CEEA) era la de
“Asamblea” o “Asamblea común” (CECA), pero decidió en 1962 autodenominarse “PE”. De ser
inicialmente una institución consultiva ha pasado a ejercer conjuntamente el poder legislativo y
presupuestario con el Consejo, además de mantener funciones consultivas y de control político.

Desde 1952 a 1979 los diputados al PE eran designados en el seno de los Parlamentos
nacionales. Pero los Tratados fundacionales preveían su propia evolución hacia un sistema de
elección directa por sufragio universal.

El art. 223 TFUE establece que la elección será de acuerdo con un procedimiento uniforme en
todos los Estados miembros o de acuerdo con principios comunes a todos los Estados
miembros. Los principios comunes son:

- La elección por sufragio universal, directo y secreto.

- El modo de escrutinio proporcional.

- Las circunscripciones electorales pueden ser únicas o mediante subdivisiones, por ej.
regionales.

- Se puede permitir la votación de listas con voto de preferencia, en algunos Estados la


lista está bloqueada, en otros el elector puede expresar sus preferencias o mezclar de
diversas listas.

- Podrán establecer un umbral mínimo para la atribución de escaños; a escala nacional,


ese umbral no podrá ser superior al 5% de los votos emitidos.

- Se pueden fijar límites a los gastos de la campaña electoral de los candidatos.

- Nadie puede votar más de una vez.

- Las fechas de las elecciones se predeterminan en el Acta.

Todos los ciudadanos de la Unión tienen el derecho a ser electores y elegibles en las elecciones
al PE en su lugar de residencia. Ninguna disposición del derecho vigente ni del Tratado de
Lisboa excluye la posibilidad de que los extranjeros residentes puedan participar en las
elecciones ni se opone a que los Estados miembros reconozcan ese derecho de sufragio activo y

31
pasivo a determinadas personas que tengan un estrecho vínculo con ellos y que no sean sus
propios nacionales o los ciudadanos de la Unión residentes en su territorio.

La edad mínima para ejercer el derecho de sufragio activo y pasivo (varía entre los 18 y los 25
años; España = 18 años). En España rige la Ley Orgánica del Régimen Electoral General
(LOREG). Esta Ley ha sido objeto de varias modificaciones. España ha optado en la LOREG
por listas bloqueadas y circunscripción electoral única para todo el territorio nacional; y prohíbe
la acumulación de mandatos parlamentarios.

Las incompatibilidades con el cargo de diputado del PE son:

- Ser miembro del gobierno de un Estado miembro.

- Ser miembro de la Comisión.

- Ser Juez, Abogado General o Secretario del Tribunal de Justicia o del Tribunal General.

- Ser miembro del Tribunal de Cuentas o del Comité Económico y Social o del Comité
de las Regiones.

- Ser miembro de Comité Ejecutivo del BCE, miembro del Consejo de Administración,
del Comité de Dirección o empleado del BEI.

- Ser Defensor del Pueblo europeo.

- Ser miembro de comités u organismos creados por los Tratados o en aplicación de los
mismos.

- Ser miembros del consejo de administración o del comité de dirección o empleados del
BEI.

- Ser funcionarios o agentes en activo de las Instituciones o de sus organismos


especializados.

* Desde las elecciones de junio de 2004 la calidad de diputado al PE es incompatibles con la de


miembro de un Parlamento nacional.

Composición del PE:

Los diputados al PE son elegidos por un período de 5 años. Gozan de los privilegios e
inmunidades siguientes: libertad de desplazamiento sin restricción alguna; no pueden ser objeto
de persecución, arresto o detención en razón del ejercicio de su función; gozan de inmunidad
de jurisdicción penal (que sólo puede ser levantada por el PE).

* El PE está compuesto por representantes de los ciudadanos de los Estados miembros.

El reparto de escaños es decrecientemente proporcional. El TUE en su art. 14.1 establece que su


nº no excederá de 751 diputados, con un tope máximo de 96 diputados y mínimo de 6 por

32
Estado. Para la legislatura 2009-2014 se permite superar el límite marcado por la reforma de
Lisboa; hasta junio de 2014 habrá 766 diputados repartidos del siguiente modo:

Alemania (99); Francia (74); Reino Unido y Italia (73); España (54); Polonia (51); Rumanía
(33); Países Bajos (26); Bélgica, Grecia, Portugal, República Checa y Hungría (22); Suecia
(20); Austria (19); Bulgaria (18); Eslovaquia, Finlandia y Dinamarca (13); Irlanda, Croacia y
Lituania (12); Letonia (9); Eslovenia (8); Estonia, Malta, Chipre y Luxemburgo (6).

Organización interna:

El PE aprueba su propio Reglamento interno en el que se desarrolla el modo de ejercicio de sus


competencias. Elige a su propio presidente por mayoría absoluta, a los vicepresidentes y a los
cuestores; todos ellos por un período de 2 años y medio.

El Presidente del PE dirige el conjunto de actividades parlamentarias. Dispone de todos los


poderes cuando preside las deliberaciones y representa al Parlamento en el interior de la UE y
en las relaciones internacionales.

Los grupos políticos:

Los diputados se agrupan por afinidades políticas y no por su nacionalidad. El nº mínimo de


diputados necesario para constituir un grupo político es de 25. No está permitido constituir un
grupo político con diputados de una misma nacionalidad. Los diputados que no desean adherirse
a un grupo estarán en el grupo de los no inscritos. Sólo se puede pertenecer a un grupo político.

La organización de los trabajos parlamentarios:

El PE desarrolla sus trabajos en sesiones plenarias:

 La Mesa del PE. Está formada por el Presidente, los vicepresidentes y los cuestores.
Le corresponde a la Mesa regular las cuestiones económicas, de organización y
administrativas que afecten a los diputados.

 La Conferencia de Presidentes. Está compuesta por el Presidente del PE y por los


presidentes de los grupos políticos. Es el órgano de acción del PE y le corresponde
tratar las cuestiones referidas a la organización de los trabajos parlamentarios, el orden
del día, comparecencias, etc.

 La Conferencia de Presidentes de Comisión. Reúne a todos los presidentes de las


comisiones parlamentarias temporales o permanentes; la Conferencia de Presidentes
de Delegación. Está integrada por los presidentes de todas las delegaciones
interparlamentarias permanentes.

El PE, además trabaja en comisiones parlamentarias, las cuales pueden ser temporales o
permanentes, generales o especiales; y de investigación. ¡SE PUEDE PERTENECER A MÁS

33
DE UNA COMISIÓN PARLAMENTARIA! En el seno de las comisiones parlamentarias se
examinan cuestiones que le solicita el Pleno y se confrontan las posiciones de los grupos.

* La Comisión Europea tiene derecho a asistir y participar en las sesiones plenarias. También
tiene derecho a asistir a las comisiones parlamentarias. La razón de la presencia de la Comisión
en los trabajos parlamentarios estriba en su derecho de iniciativa normativa.

El sistema de votaciones:

El sistema de votaciones previsto con carácter general es el de mayoría absoluta de los sufragios
expresados. Sin embargo, para cuestiones específicas los tratados o el reglamento interno puede
exigir otras mayorías. Por ej. Para rechazar el presupuesto se exige una mayoría absoluta de los
diputados que componen el PE; la moción de censura a la Comisión prevé una doble mayoría
de 2/3 de los votos expresados y la mayoría absoluta de los miembros que componen el PE.

El quórum fijado por el Reglamento interno es de 1/3 de los miembros efectivos. Si en la Sala
hay menos de 40 diputados el propio Presidente puede constatar la falta de quórum.

Atribuciones de control político:

El PE es informado regularmente por el Presidente de la Comisión y por los Comisarios; se


pronuncia sobre el programa de trabajo de la Comisión y pacta con ella el calendario legislativo.
También es informado por la Presidencia del Consejo. Controla con carácter general la
conducción de las distintas políticas de la Unión.

El Parlamento puede ejercer el control político mediante: las interpelaciones o preguntas, la


discusión del informe general anual de la Comisión, la moción de censura a la Comisión y el
descargo o aprobación de la ejecución del presupuesto.

Las interpelaciones y el turno de preguntas.

Las preguntas son interpelaciones en las que los parlamentarios recaban de la Comisión
Europea o del Consejo o del BCE una opinión, una información o una explicación sobre un
asunto determinado que afecta a la competencia de esa Institución o en relación con las
actividades de la UE en su conjunto. Pueden ser de varias clases: orales (con o sin debate) y
escritas y turno de preguntas.

Para las preguntas orales la iniciativa corresponde a una comisión parlamentaria, un grupo
político o 40 diputados. Las preguntas escritas se pueden plantear por cualquier diputado y no
precisan el acuerdo de la Conferencia de Presidentes. Las preguntas con la respuesta de la
Comisión o del Consejo se publican en el Diario Oficial.

34
El turno de preguntas tiene lugar en todos los períodos parciales de sesiones y se presentarán
una semana antes. Se trata de diálogos breves entre los parlamentarios y la Presidencia de la
Comisión o del Consejo o los Comisarios sobre aspectos específicos y de interés general.

El informe general anual y los informes sectoriales.

Los tratados han previsto que la Comisión presente anualmente al PE un Informe General sobre
todas las actividades de la Unión y sobre el desarrollo de las diferentes políticas. Se publica
todos los años en febrero, y se distribuye entre los parlamentarios y se da a conocer para
conocimiento público general a través de Internet.

Además, el PE tiene conocimiento detallado de sectores concretos de la política de la Unión a


través de los informes sectoriales que presenta la Comisión.

Un informe de especial transcendencia es el Informe anual sobre la aplicación del Derecho


Comunitario en los Estados miembros que realiza la Comisión desde 1988; se publica en el
DOUE.

Las comisiones temporales de investigación.

La creación de comisiones temporales de investigación tiene como objetivo examinar las


alegaciones de infracción o de mala administración en la aplicación del DUE.

Se constituyen a petición de una 4ª parte de los diputados; NO deben interferir en las


competencias que los Tratados confieran a otras Instituciones y órganos y NO podrán examinar
hechos de los que esté conociendo un órgano jurisdiccional. Sus trabajos deberán concluir en
un plazo NO superior a 1 año y, en cualquier caso al término de la legislatura.

La finalidad de la comisión temporal es elaborar un informe que se presenta al Pleno; éste


decidirá si se hace público.

La moción de censura.

Es un instrumento de control político. Ésta se dirige únicamente contra la Comisión a fin de


exigir responsabilidades políticas por su gestión. Se puede plantear por la décima parte de los
diputados. Deberá ser planteada por escrito y estar motivada. El Presidente del PE deberá
anunciarla inmediatamente a los diputados y notificarla a la Comisión Europea.

Se exige un procedimiento de votación nominal y público, y precisa una doble mayoría de 2/3
de los votos expresados y la mayoría absoluta de los miembros que componen el PE.

Si la moción de censura lograse su aprobación, los miembros de la Comisión y su Presidente


tendrían que dimitir colectivamente. El Alto Representante de la Unión dimitirá del cargo de

35
Vicepresidente. La moción de censura sólo puede ser planteada en relación con la Comisión en
su conjunto; no se admiten reprobaciones de algún Comisario en particular.

La participación en los nombramientos de otras Instituciones. El PE:

- Participa en la elección del Presidente de la Comisión mediante una votación de aprobación y


autoriza posteriormente la investidura de toda la Comisión.

- Designa al Defensor del Pueblo por mayoría de los votos emitidos; el PE establece su Estatuto
y las condiciones de ejercicio de sus funciones.

- El PE es consultado por el Consejo antes de nombrar a los miembros del Tribunal de Cuentas
y a los miembros y al presidente del Comité Ejecutivo del BCE.

El Derecho de petición ante el PE.

Cualquier ciudadano de la Unión, cualquier persona física o jurídica, podrá presentar individual
o colectivamente una petición al PE sobre un asunto de la UE que le afecte directamente. Si es
admitida, será examinada, se podrán pedir las informaciones o documentos precisos a la
Comisión, o se propondrán las reformas normativas adecuadas y se contestará al interesado.

El ius standi ante el Tribunal de Justicia de la Unión.

El Parlamento tiene legitimación activa y pasiva ante el Tribunal de Justicia, puede ser
demandante y demandado por sus actos y omisiones ilegales. La legitimación activa para
recurrir actos de otras instituciones en el recurso de anulación fue satisfecha por el Tratado de
Niza. Se le reconoce la misma capacidad que al Consejo y a la Comisión de modo que, como
demandante privilegiado, ya NO tendrá que justificar el interés para recurrir en la violación de
sus prerrogativas. Se le reconoce como un defensor objetivo de la legalidad de la Unión.

La iniciativa legislativa:

La iniciativa normativa es una atribución tradicional de la Comisión. Aunque ésta ha


disminuido o se encuentra más compartida desde el Tratado de Lisboa.

En esta cuestión los Estados han igualado plenamente al Parlamento con el Consejo. Pero NO
se le reconoce derecho de iniciativa como tampoco se le reconoce al Consejo. Ahora bien, la
obligación de colaboración entre las instituciones afecta a la iniciativa legislativa y al conjunto
del proceso legislativo; por ello, la Comisión tendrá en cuenta las solicitudes del PE y del
Consejo y les dará una respuesta rápida y adecuada. En todo caso el Parlamento tiene
reconocida alguna iniciativa normativa restringida, como por ej.: puede tomar la iniciativa para

36
iniciar una revisión ordinaria de los Tratados; o la iniciativa de presentar al CE una propuesta de
decisión por la que se fije la composición del PE.

Más parecido con la iniciativa legislativa tienen las previsiones de reconocerle el derecho a
presentar los proyectos relativos: al procedimiento para la elección de los diputados al PE; a las
modalidades del ejercicio del derecho de investigación; al estatuto y condiciones generales de
ejercicio de las funciones de los diputados; al Estatuto y las condiciones generales de ejercicio
de las funciones del Defensor del Pueblo.

La función legislativa conjunta del Parlamento y del Consejo:

Desde las reformas introducidas por el Tratado de Maastricht de 1992 el Parlamento logró ser
un legislador junto al Consejo participando en el proceso de decisión de normas básicas. La
codecisión sólo se preveía para determinadas materias del antiguo Tratado de la Comunidad
Europea. En la posterior reforma introducida por el Tratado de Ámsterdam se incrementaron en
una quincena los ámbitos que pasaron a ser decididos conjuntamente por el Consejo y el PE.

El TUE, tal como ha sido modificado por el Tratado de Lisboa, ha abordado la distinción entre
la función legislativa, que atribuye de forma conjunta al PE y al Consejo, y la ejecutiva o no
legislativa, que atribuye, por separado, al Consejo, a la Comisión y a otras instituciones,
entendiendo que en lo NO establecido corresponde a los Estados miembros.

El Tratado de Lisboa proclama que son actos legislativos los adoptados mediante un
procedimiento legislativo, ya sea ordinario o especial.

Participación en la conclusión de acuerdos internacionales y en la adhesión de nuevos


estados:

Necesitarán la previa aprobación del PE por mayoría de los votos emitidos:

- Los acuerdos internacionales de asociación.

- El acuerdo de adhesión de la Unión al Convenio Europeo para la Protección de los


Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales.

- Los tratados de adhesión de nuevos Estados miembros (por mayoría reforzada).

- Los acuerdos con implicaciones presupuestarias importantes para la Unión.

- Los acuerdos que crean un marco institucional específico organizando procedimientos


de cooperación.

* El PE tiene que aceptar o rechazar el tratado como un todo.

La previa aprobación del PE en otras materias y participación en la función legislativa del


Consejo:

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Los Tratados han ido extendiendo la necesidad de obtener la previa aprobación del PE en
materias distintas a los acuerdos internacionales. Hay algunos actos legislativos del Consejo que
requieren en ocasiones de la aprobación del Parlamento. Pero en otros procedimientos
legislativos del Consejo se prevé sólo la mera consulta al Parlamento.

Las materias sujetas a la previa aprobación en el marco del procedimiento legislativo especial
del Consejo son diversas: medidas para luchar contra la discriminación, extensión de los
derechos de ciudadanía, etc.

Hay otros ámbitos en que se le ha reconocido el derecho a la previa aprobación al margen del
procedimiento legislativo especial del Consejo:

- Constatación de la existencia de un riesgo claro de violación grave de los valores de la


Unión e imposición de sanciones a un Estado miembro en caso de violación grave.

- Cuando se emprende una cooperación reforzada.

- Decisión por la que se fija la composición del PE, que tras su paso por el CE requiere
la aprobación del Parlamento.

Las funciones consultivas y de deliberación:

La Consulta ordinaria: El Dictamen consultivo o de lectura única.

Hasta 1986 la competencia consultiva del PE era el núcleo de su participación en el proceso de


decisión. Como declaró el Tribunal de Justicia en las sentencias sobre los asuntos Maizena y
Roquette: “la consulta es el medio que permite al Parlamento participar de forma efectiva en el
proceso legislativo de la Comunidad”.

Los Tratados establecen que el Consejo y la Comisión antes de adoptar determinadas decisiones
deben solicitar y conocer el dictamen del PE. El dictamen consultivo no es vinculante para la
institución que lo solicita. En el caso de un dictamen consultivo preceptivamente exigido por
los Tratados, si el Consejo o la Comisión NO solicitasen o NO esperasen a conocer su
dictamen, la decisión así adoptada puede ser objeto de recurso de anulación ante el Tribunal de
Justicia por violación de las formas sustanciales. Así, el Tribunal de Justicia anuló un
Reglamento del Consejo en los asuntos Roquette y Maizena, debido a que el Consejo NO
esperó su dictamen y era preceptivo conocerlo para adoptar el reglamento en cuestión. Para el
Tribunal, el derecho de consulta del PE NO queda satisfecho por la simple petición de dictamen
sino que su respeto implica que el PE exprese su opinión. Se prevé la consulta al PE en unos 5
casos en el TUE y en unos 50 preceptos del TFUE.

La deliberación por propia iniciativa.

38
Además de los dictámenes consultivos en los que se pronuncia a solicitud del Consejo o de la
Comisión, el PE es competente para deliberar y pronunciarse por propia iniciativa sobre
cuestiones que entren en el marco de las actividades internas o externas de la UE o sobre
cuestiones al margen de tal actividad pero en las que el PE desea expresar su opinión. Es decir,
que el PE a iniciativa propia puede expresar su opinión y discutir.

Tema 5.

Órganos consultivos: El Comité Económico y Social. El Comité de las Regiones. Los


medios. Las agencias comunitarias.

El Comité Económico y Social:

Los representantes de los empresarios, los trabajadores y otros grupos de interés europeos
pueden expresar su opinión sobre las cuestiones relacionadas con la UE a través del Comité
Económico y Social Europeo (CESE). Se trata de una asamblea consultiva que emite
dictámenes para las grandes instituciones, como el Consejo, la Comisión y el Parlamento
Europeo.

Función

El Comité Económico y Social Europeo se creó en 1957 como foro para el debate de las
cuestiones relacionadas con el mercado único. El CESE permite que los grupos de interés
europeos (sindicatos, trabajadores, agricultores, etc.) expresen oficialmente su opinión sobre las
propuestas legislativas de la UE.
Por término medio, el CESE emite 170 documentos orientativos y dictámenes al año. Todos los
dictámenes se envían a los órganos encargados de la toma de decisiones en la UE y a
continuación se publican en el Diario Oficial de la UE.
Miembros
El Comité Económico y Social Europeo cuenta con 353 miembros que representan a los grupos
de interés económico y social de toda Europa. Los miembros son designados por los gobiernos
nacionales y nombrados por el Consejo de la Unión Europea por un mandato renovable de 5
años. Los miembros del CESE, cuya actividad no está remunerada, cobran dietas que les
permiten sufragar los gastos de viaje y alojamiento cuando asisten a las reuniones.
Los miembros pueden pertenecer a uno de estos tres grupos: Empresarios, Trabajadores
Actividades diversas (por ejemplo, agricultores, grupos de consumidores, etc.)
El número de miembros procedentes de cada país depende de la población nacional:

Alemania, Francia, Italia y Reino Unido: 24 miembros

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España y Polonia: 21 miembros

Rumania: 15 miembros

Austria, Bélgica, Bulgaria, Grecia, Hungría, Países Bajos, Portugal, República Checa y
Suecia: 12 miembros

Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Finlandia, Irlanda y Lituania: 9 miembros

Eslovenia, Estonia y Letonia: 7 miembros

Chipre y Luxemburgo: 6 miembros

Malta: 5 miembros.

El Comité de las Regiones:

El Comité de las Regiones es un órgano consultivo que representa a los entes regionales y
locales de la Unión Europea.

Función

La función del Comité de las Regiones (CDR) es exponer los puntos de vista regionales y
locales acerca de la legislación de la UE. Lo hace emitiendo informes, llamados “dictámenes”,
sobre las propuestas de la Comisión.

La Comisión, el Consejo y el Parlamento deben consultar al Comité de las Regiones antes de


que se adopten decisiones europeas en ámbitos de repercusión local y regional (como la política
de empleo, el medio ambiente, la educación o la salud pública).
Miembros
El Comité de las Regiones tiene en la actualidad 353 miembros (y el mismo número de
suplentes) procedentes de los 28 países de la UE.

El Consejo nombra a los miembros y los suplentes por un periodo de cinco años, a propuesta de
los países de la UE. Cada país elige a sus miembros según sus propias normas, pero todas las
delegaciones reflejan el equilibrio político, geográfico y regional/local del país correspondiente.

Los miembros son cargos de carácter electivo o elementos clave en los entes regionales y
locales de las regiones a las que pertenecen.
Estructura
El CDR celebra cinco plenos al año, en los que establece su política general y aprueba sus
dictámenes.

Hay seis “comisiones” encargadas de estudiar las distintas políticas y elaborar los dictámenes
que se debaten en el pleno:
Cohesión Territorial (COTER)

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Política Económica y Social (ECOS)

Educación, Juventud, Cultura e Investigación (EDUC)

Medio Ambiente, Cambio Climático y Energía (ENVE)

Ciudadanía, Gobernanza y Asuntos Institucionales y Exteriores (CIVEX)


Recursos Naturales (NAT)

El Comité también aprueba resoluciones sobre cuestiones políticas de actualidad.

En el CDR hay cuatro grupos que representan a las principales familias políticas europeas:
Partido Popular Europeo (PPE)
Partido de los Socialistas Europeos (PSE)
Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa (ALDE)

Unión por la Europa de las Naciones - Alianza Europea (UEN-AE).

Más relevancia gracias al Tratado de Lisboa

El Tratado de Lisboa obliga a la Comisión Europea a consultar a los entes regionales y locales y
a sus asociaciones de toda la UE ya desde la fase prelegislativa. El CDR, que da voz a las
autoridades locales y regionales, se halla profundamente implicado en este proceso.
Si la Comisión hace propuestas legislativas en alguno de los numerosos ámbitos políticos que
afectan directamente a los entes regionales y locales, debe consultar de nuevo al Comité de las
Regiones.

Los medios:

Reglamento interno del Comité Económico y Social Europeo

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) es un órgano consultivo de la Unión Europea.


En el proceso de toma de decisiones europeo, el Comité debe ser consultado por el Consejo, la
Comisión o el Parlamento en una serie de ámbitos. Asimismo, puede emitir dictámenes de
iniciativa siempre que lo considere oportuno.

ACTO
Reglamento interno del Comité Económico y Social Europeo.

SÍNTESIS

El artículo 303 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (UE) confiere al Comité
Económico y Social Europeo (CESE) el poder de autorregularse. De este modo, el presente
Reglamento interno establece el funcionamiento y la organización del CESE.

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MIEMBROS
Según el artículo 300 del Tratado de Funcionamiento de la UE, el Comité está compuesto por
representantes de las organizaciones de empresarios y de trabajadores. También cuenta con
representantes de la sociedad civil, sobre todo de los ámbitos socioeconómico, cívico,
profesional y cultural.
Además, los miembros son propuestos por los Gobiernos de los Estados miembros y nombrados
por el Consejo de la Unión Europea por un período de cinco años renovables. Su número no
puede ser superior a 350.
ÓRGANOS DE TRABAJO DEL COMITÉ
La Mesa
Consta de:
El Presidente y los dos Vicepresidentes;
Los tres presidentes de los Grupos (Grupo I: empresarios; Grupo II: trabajadores; Grupo III:
otros intereses económicos y sociales);
Los seis presidentes de las secciones especializadas;
Un número variable de miembros, pero que no puede exceder el de los Estados miembros.
El Presidente es elegido entre los miembros de los tres Grupos y los Vicepresidentes, entre los
de los dos Grupos a los que no pertenece el Presidente. Son elegidos por un período de dos
años, con arreglo al principio de rotación de grupos.

La Mesa tiene principalmente por misión:

Fijar la organización y el funcionamiento interno del Comité y asumir la responsabilidad


política de su dirección general.

Ejercer, junto con el Presidente del Comité, las competencias presupuestarias y financieras
establecidas en el Reglamento Financiero y en el Reglamento interno del Comité.

Establecer las normas de desarrollo de su Reglamento interno, así como su interpretación.

Examinar cada seis meses el curso dado a los dictámenes emitidos por el Comité basándose en
un informe que se realiza a tal efecto.
La Presidencia y el Presidente
La Presidencia (el Presidente y los dos Vicepresidentes) se reúne con los presidentes de los
Grupos para preparar los trabajos de la Mesa y de la Asamblea.
El Presidente, elegido por un período de dos años y medio, preside los trabajos del Comité,
actuando en todo momento en contacto con los Vicepresidentes. Representa al Comité en sus
relaciones exteriores. Informa al Comité acerca de las gestiones y actos llevados a cabo en su
nombre. Tras ser elegido, expone en el pleno su programa de trabajo para el período de su
mandato y, al final de éste, presenta un balance de resultados.
Secciones especializadas

42
El Comité consta de seis secciones especializadas:
Agricultura, desarrollo rural, medio ambiente.
Unión económica y monetaria, cohesión económica y social.

Empleo, asuntos sociales, ciudadanía.


Relaciones exteriores.
Mercado único, producción y consumo.

Transportes, energía, infraestructuras, sociedad de la información.

La Asamblea plenaria, a propuesta de la Mesa, puede constituir otras secciones en los ámbitos
contemplados en los Tratados. A excepción del Presidente, todo miembro del Comité debe
pertenecer a una sección especializada como mínimo y a dos como máximo (salvo excepción
autorizada). Los miembros de las secciones se nombran por un período de dos años y medio.

La función de las secciones especializadas consiste en elaborar dictámenes o documentos


informativos sobre los asuntos que se sometan a su consideración. Pueden constituir en su seno
un grupo de estudio o un grupo de redacción, o bien designar un ponente único. El ponente se
encarga de elaborar el dictamen y de realizar el seguimiento de este último en las instituciones
europeas, una vez que ha sido aprobado en sesión plenaria.
Subcomités
En relación con algunos temas específicos o cuando se trata de asuntos que podrían ser
competencia de varias secciones especializadas, el Comité puede recurrir a una estructura
temporal ad hoc: el subcomité. El funcionamiento de éste es similar al de las secciones
especializadas y sus proyectos de dictamen se someten directamente a la deliberación del
Comité.
Observatorios, audiencias y expertos
El Comité puede constituir un observatorio cuando el carácter, la amplitud y la especificidad
del tema tratado exijan el recurso a métodos de trabajo, procedimientos e instrumentos
particularmente flexibles.
Asimismo, si la importancia de un asunto dado lo justifica, los diferentes órganos y estructuras
de trabajo del Comité pueden organizar audiencias de personalidades ajenas al Comité.
Finalmente, el Presidente, por propia iniciativa o a propuesta de los Grupos, las secciones
especializadas o los ponentes, puede nombrar expertos encargados de aclarar cuestiones
técnicas planteadas por el objeto de los trabajos.
Comisiones consultivas
El Comité puede constituir comisiones consultivas. Dichas comisiones están compuestas por
miembros del Comité y por delegados procedentes de los sectores de la sociedad civil
organizada que el Comité quiera asociar a sus trabajos.

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Diálogo con las organizaciones económicas y sociales de la UE y de los terceros países
Atendiendo a su misión específica, el Comité mantiene relaciones estructuradas con los
consejos económicos y sociales y con las instituciones similares en la Unión y terceros países.
De este modo, el Comité designa a las delegaciones encargadas de mantener estas relaciones.
Grupos y sectores
El Comité comprende tres Grupos que representan, respectivamente, a los empresarios, a los
trabajadores y a los demás componentes de la sociedad civil organizada. Los Grupos eligen a
sus presidentes y vicepresidentes. Participan en la preparación, organización y coordinación de
los trabajos del Comité:

El Grupo de los empresarios (Grupo I) está integrado por miembros procedentes de los sectores
público y privado de la industria, las pequeñas y medianas empresas, las cámaras de comercio,
el comercio mayorista y minorista, los servicios financieros, los transportes y la agricultura.
El Grupo de los trabajadores (Grupo II) está integrado por miembros procedentes de las
organizaciones sindicales nacionales de los trabajadores, tanto a nivel de las confederaciones
como de las federaciones sectoriales.
El Grupo correspondiente a los demás componentes de la sociedad civil (Grupo III) está
integrado por miembros procedentes de las organizaciones de agricultores, de consumidores, de
las PYME, del artesanado y de las profesiones liberales, y de las ONG que se encargan de la
protección social y medioambiental.

Los miembros de los tres Grupos del Comité pueden agruparse voluntariamente en sectores que
representen a los diferentes componentes de carácter económico y social de la sociedad civil
organizada de la Unión.
FUNCIONAMIENTO DEL COMITÉ
Consulta al Comité
El Comité elabora sus dictámenes a petición del Consejo, de la Comisión o del Parlamento
Europeo.
El Comité puede también formular dictámenes por iniciativa propia, elaborar informes
informativos o aprobar resoluciones sobre cualquier cuestión relativa a las funciones atribuidas
a la Unión Europea.

Además, los dictámenes del Comité exponen su opinión sobre la problemática por la que se le
consulta. Por lo general, van acompañados de propuestas concretas. En sus dictámenes, el
Comité defiende principalmente los intereses de la sociedad civil de la que es representante a
escala europea.
Trabajos de las secciones especializadas
Con vistas a la elaboración de un dictamen o un documento informativo, la Mesa designa la
sección especializada competente para preparar los trabajos correspondientes.

44
El ponente, asistido en caso necesario por uno o varios componentes y un experto, examina el
asunto, reúne las opiniones expresadas y confecciona basándose en ello un proyecto de
dictamen que se remite a la sección especializada para debate y aprobación por votación.

Trabajos de los plenos


El Comité se reúne en pleno en el curso de las distintas sesiones (10 sesiones al año por lo
general). El pleno del Comité aprueba sus dictámenes basándose en los de las secciones
especializadas y los remite al Consejo, a la Comisión y al Parlamento Europeo.

El proyecto de orden del día lo fija la Mesa a propuesta de la Presidencia y en colaboración con
los presidentes de los Grupos. Se remite a cada uno de los miembros del Comité, así como al
Consejo, a la Comisión y al Parlamento Europeo. Dicho proyecto se somete a la Asamblea para
aprobación al comienzo del pleno.

Los dictámenes adoptados por el Comité y el acta del pleno se transmiten al Parlamento
Europeo, al Consejo y a la Comisión, y se publican en el Diario Oficial de la Unión Europea.
Sea cual sea el fundamento jurídico de la consulta (consulta obligatoria o facultativa), los
dictámenes del Comité son un elemento imprescindible, desde el punto de vista jurídico, para la
decisión final del Consejo.
DISPOSICIONES FINALES
Sistema de votación
Salvo disposición en contrario, los textos y las decisiones del Comité y de sus órganos se
adoptan por mayoría de los votos emitidos, sin tener en cuenta a esos efectos el número de
abstenciones. La votación puede ser pública, nominal o secreta. La votación será secreta si así
lo solicita la mayoría de los miembros del Comité.
Procedimiento de urgencia
Si la urgencia se debe al plazo dado al Comité para presentar su dictamen por el Consejo, el
Parlamento Europeo o la Comisión, puede optarse por el procedimiento de urgencia. El
Presidente puede adoptar inmediatamente, sin consulta previa a la Mesa, las medidas necesarias
para garantizar el desarrollo de los trabajos del Comité, informando de ello a los miembros de la
Mesa.
Publicidad y difusión de los trabajos
El Comité publica sus dictámenes en el Diario Oficial de la Unión Europea. Asimismo, se
publican en el DO la composición del Comité, de su Mesa y de las secciones especializadas.

El Secretario General del Comité se encarga de tomar las medidas necesarias para garantizar el
derecho de acceso de los ciudadanos a los documentos correspondientes. Todo ciudadano de la
Unión Europea puede dirigirse por escrito al Comité en una de las lenguas oficiales y recibir
una contestación en esa misma lengua.

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Los plenos del Comité y las reuniones de las secciones especializadas son públicos. Además,
los miembros de las instituciones europeas pueden asistir a las reuniones del Comité y de sus
órganos y hacer uso de la palabra.

Las agencias comunitarias:

Las agencias de la UE son entidades jurídicas independientes de las instituciones de la UE


creadas para llevar a cabo tareas específicas bajo la normativa de la UE.

Hay más de cuarenta agencias divididas en cuatro grupos:


Agencias descentralizadas
Agencias ejecutivas
Agencias de EURATOM
Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT)
Agencias descentralizadas
Las agencias descentralizadas llevan a cabo tareas técnicas, científicas o administrativas que
ayudan a las instituciones de la UE a elaborar y aplicar sus políticas.

También apoyan la cooperación entre la UE y los gobiernos nacionales, poniendo en común


los conocimientos técnicos y especializados de ambos.

Las agencias descentralizadas están establecidas por un periodo indefinido y tienen su sede en
diversos lugares de la UE.

Agencias ejecutivas
Estas agencias ayudan a la Comisión Europea a gestionar los programas de la UE.

Se establecen por un periodo determinado y deben tener su sede en la misma localidad que la
Comisión (Bruselas o Luxemburgo).

Agencias y organismos de Euratom


Se crearon para apoyar los objetivos del Tratado de la Comunidad Europea de la Energía
Atómica (EURATOM), a saber:

Coordinar los programas nacionales de investigación nuclear con fines pacíficos.

Facilitar conocimientos, infraestructuras y financiación para la energía nuclear.

Garantizar la suficiencia y seguridad del abastecimiento de energía nuclear.

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Instituto Europeo de Innovación y Tecnología – EIT

El Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT) – con sede en Hungría – es un órgano


independiente de la UE cuya finalidad es promover la capacidad europea de desarrollar nuevas
tecnologías poniendo en común los mejores recursos científicos, empresariales y educativos.

Tema 6.

La dinámica de los procedimientos de formación de las normas: Procedimientos


legislativos y no legislativos. Método abierto de coordinación (este epígrafe –MAC- se
impartirá íntegramente en clases prácticas).

Procedimientos legislativos y no legislativos:

Procedimientos legislativos
INTRODUCCIÓN
El Tratado de Lisboa tiene por objeto reforzar la capacidad de la Unión Europea (UE), decidir y
actuar garantizando al mismo tiempo la legitimidad de las decisiones adoptadas. De este modo,
reforma el proceso de toma de decisiones de la UE, modificando sobre todo los procedimientos
legislativos en vigor.
En adelante, el artículo 289 del Tratado de Funcionamiento de la UE sólo hace referencia a dos
tipos de procedimientos legislativos:
El procedimiento legislativo ordinario.
Los procedimientos legislativos especiales.
Además, el Tratado de Lisboa introduce «cláusulas pasarela». Estas cláusulas permiten
generalizar, en determinadas condiciones, el procedimiento legislativo ordinario a ámbitos
inicialmente fuera de su ámbito de aplicación.
EL PROCEDIMIENTO LEGISLATIVO ORDINARIO
El procedimiento legislativo ordinario sustituye al antiguo procedimiento de codecisión. Este
procedimiento es el más legítimo desde el punto de vista democrático. Implica la intervención
del Parlamento Europeo como colegislador junto con el Consejo.
Con el tiempo, se ha convertido en el procedimiento legislativo más utilizado. Por tanto, el
Tratado de Lisboa consagra esta tendencia cambiando su denominación y estableciéndola como
procedimiento de Derecho común. En la línea de los tratados anteriores, el Tratado de Lisboa
también amplía el procedimiento legislativo ordinario a nuevos ámbitos políticos (véase
«ampliación de la mayoría cualificada y del procedimiento legislativo ordinario»).

Las modalidades del procedimiento legislativo ordinario son idénticas a las del antiguo
procedimiento de codecisión. Se detallan en el artículo 294 del Tratado de Funcionamiento de la

47
UE. El Consejo y el Parlamento se sitúan en condiciones de igualdad. Las dos instituciones
adoptan los actos legislativos en primera lectura o en segunda lectura. Si al finalizar la segunda
lectura, las dos instituciones aún no han llegado a un acuerdo, se convoca un Comité de
Conciliación.
Además, la regla de voto en el ámbito del procedimiento legislativo ordinario es la mayoría
cualificada. Para facilitar la toma de decisión y reforzar la eficacia del procedimiento, el
Tratado de Lisboa también ha procedido a una nueva definición de la mayoría cualificada
(véase «Consejo de la Unión Europea»).
LOS PROCEDIMIENTO LEGISLATIVOS ESPECIALES
Los procedimientos legislativos especiales sustituyen a los antiguos procedimientos de
consulta, de cooperación y de dictamen conforme. El objetivo es simplificar el proceso de
toma de decisiones de la UE haciéndolo más claro y más eficaz. Como indica su denominación,
estos procedimientos son derogatorios al procedimiento legislativo ordinario y, por tanto,
constituyen excepciones.
En la práctica, en los procedimientos legislativos especiales, el Consejo de la UE es el único
legislador. El Parlamento Europeo solo está asociado al procedimiento. De este modo, su
función se limita a la consulta o la aprobación según los casos.
A diferencia del procedimiento legislativo ordinario, el Tratado de Funcionamiento de la UE no
proporciona una descripción concreta de los procedimientos legislativos especiales. Por tanto,
sus modalidades se definen caso por caso en los artículos de los tratados sobre la UE y sobre el
Funcionamiento de la UE que prevén su aplicación.
LAS CLÁUSULAS PASARELA
El Tratado de Lisboa ha introducido cláusulas pasarela para poder aplicar el procedimiento
legislativo ordinario a ámbitos en los que los tratados habían previsto un procedimiento
legislativo especial. Además, estas cláusulas permiten aplicar la votación por mayoría
cualificada a actos que deben ser adoptados por unanimidad.
Existen dos tipos de cláusulas pasarela:
La cláusula pasarela general aplicable a todas las políticas europeas; la activación de esta
cláusula debe ser autorizada por una decisión del Consejo Europeo por unanimidad (véase
«revisión de los tratados»);

Las cláusulas pasarela específicas para determinadas políticas europeas.

Las cláusulas pasarela específicas poseen algunas particularidades procesales respecto a la


cláusula pasarela general. A modo de ejemplo, los parlamentos nacionales en general no
disponen del derecho de oposición que les reconoce la cláusula general. En otros casos, puede
autorizarse la aplicación de determinadas cláusulas específicas por una decisión del Consejo, y
no del Consejo Europeo como es el caso de la cláusula general. Por tanto, las modalidades de
aplicación de las cláusulas específicas difieren en función del caso y están descritas en los
artículos de los tratados que prevén su aplicación.

Existen seis cláusulas pasarelas específicas aplicables:

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En el marco financiero plurianual (artículo 312 del Tratado de Funcionamiento de la UE);

A la política exterior y de seguridad común (artículo 31 del Tratado de la UE);

A la cooperación judicial en materia de Derecho de familia (artículo 81 del Tratado de


Funcionamiento de la UE). Esta cláusula específica es la única por la que los parlamentos
nacionales conservan un derecho de oposición;

A las cooperaciones reforzadas en ámbitos regulados por unanimidad o por un procedimiento


legislativo especial (artículo 333 del Tratado de Funcionamiento de la UE);

En materia social (artículo 153 del Tratado de Funcionamiento de la UE);

En materia de medio ambiente (artículo 192 del Tratado de Funcionamiento de la UE).

Método abierto de coordinación:

Método abierto de coordinación

El método abierto de coordinación (MAC) se creó en el marco de la política de empleo y el


proceso de Luxemburgo, y se definió como un instrumento de la estrategia de Lisboa (2000).

El MAC proporciona un nuevo marco de cooperación entre los Estados miembros, con objeto
de lograr la convergencia entre las políticas nacionales para realizar algunos objetivos comunes.
En el marco de este método intergubernamental, los Estados miembros evalúan a otros Estados
miembros («control de grupo») y la Comisión desempeña únicamente una función de
supervisión. El Parlamento Europeo y el Tribunal de Justicia prácticamente no intervienen en el
proceso del MAC.
El método abierto de coordinación se aplica a los ámbitos que son competencia de los Estados
miembros como el empleo, la protección social, la inclusión social, la educación, la juventud y
la formación.

Se basa principalmente en:


La identificación y la definición común de objetivos que deben cumplirse (adoptados por el
Consejo);
Instrumentos de medida definidos conjuntamente (estadísticas, indicadores, directrices);

La «evaluación comparativa», es decir, la comparación de los resultados de los Estados


miembros y el intercambio de las mejores prácticas (supervisión efectuada por la Comisión).

Según los distintos ámbitos, el MAC supone medidas del denominado «Derecho indicativo»,
que son más o menos vinculantes para los Estados miembros, pero que no adoptan nunca la

49
forma de directivas, reglamentos o decisiones. Así pues, en el marco de la estrategia de Lisboa,
el MAC impone a los Estados miembros la elaboración de planes de reforma nacionales y los
transmite a la Comisión. En cambio, la política de juventud no contiene objetivos cuantificados
y la aplicación de los objetivos, que depende de la apreciación de los Estados miembros, no es
objeto de planes de acción nacionales coordinados a nivel europeo.

Educación

Cada Estado miembro es responsable de la organización de sus sistemas de educación y


formación, así como del contenido de los programas docentes. Tal como establece el artículo
165 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), el papel de la Unión consiste
en contribuir al desarrollo de una educación de calidad fomentando la cooperación entre
Estados miembros y, si fuera necesario, respaldando y completando la acción de éstos.

La cooperación política entre los Estados miembros y las instituciones de la UE se basa en el


«marco estratégico para la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación
(ET2020)», que se complementa con una serie de programas de financiación. El Programa de
Aprendizaje Permanente apoya el intercambio, la cooperación y la movilidad. Reagrupa a
cuatro subprogramas:
- Comenius (enseñanza preescolar y escolar);

- Erasmus (enseñanza superior);

- Leonardo da Vinci (educación y formación profesionales);

- Grundtvig (educación de adultos).


Estos subprogramas se complementan con el programa transversal, cuyo objetivo es asegurar
que se obtienen unos resultados de alta calidad, y con el programa Jean Monnet, cuyo objetivo
es difundir la comprensión de la integración europea en todo el mundo.

La UE también fomenta la cooperación internacional a través del programa Erasmus Mundus


para la enseñanza superior y el programa Tempus, que pretende modernizar la enseñanza
superior en los países vecinos de la UE.

Empleo
Desde la entrada en vigor del Tratado de Amsterdam (mayo de 1999), que introdujo el título
VIII sobre el «Empleo» en el Tratado de la Comunidad Europea, la promoción de un alto nivel
de empleo figura entre los objetivos de la Comunidad.
El empleo es una competencia complementaria de los Estados miembros, cuyo objetivo es, en
particular, la elaboración de una Estrategia Europea de Empleo (EEE). La EEE se concibe como
el instrumento principal de orientación y coordinación de las prioridades de la política de
empleo que los Estados miembros suscriben a nivel europeo.

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El apoyo financiero a la política de empleo se presta a través de distintos instrumentos:
El programa Progress 2007-2013, que tiene por objeto aportar una ayuda financiera a la
consecución de los objetivos de la Unión Europea en el ámbito del empleo y los asuntos
sociales;
Las prioridades del Fondo Social Europeo, que se integran en los objetivos de la EEE;
El programa para el aprendizaje mutuo, iniciado a principios de 2005, en el marco de las
medidas de incentivación del empleo; su principal objetivo consiste en valorizar la transferencia
de las políticas más eficaces en los ámbitos clave de la EEE.

A escala europea, los principales órganos en el ámbito del empleo son:

El Observatorio Europeo del Empleo, sistema de información sobre las políticas de empleo
creado en 1982 por la Comisión en colaboración con las administraciones nacionales.
La red EURES, que contribuye al desarrollo de un mercado laboral europeo accesible a todos
mediante el intercambio transnacional, interregional y transfronterizo de ofertas y solicitudes de
empleo, y el intercambio de información sobre las condiciones de vida y la obtención de las
cualificaciones.
Formación profesional

La política de formación profesional se basa en el artículo 166 del Tratado sobre el


Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), que establece que «la Unión desarrollará una
política de formación profesional que refuerce y complete las acciones de los Estados
miembros, respetando plenamente la responsabilidad de los mismos en lo relativo al contenido y
a la organización de dicha formación».

Tras la «iniciativa de Brujas» de los Directores Generales de formación profesional (octubre de


2001), se inició un proceso de cooperación reforzada en el ámbito de la enseñanza y la
formación profesional. La Declaración de Copenhague (2002) y el Comunicado de Maastricht
(2004) ratifican las prioridades: transparencia, reconocimiento y calidad de la formación
profesional, y establecen prioridades a escala nacional.
Se han elaborado dos iniciativas significativas: Europass-Formación (1998), que designa las
competencias adquiridas mediante formaciones en el extranjero, y Europass (2004), que reúne
cinco documentos destinados a demostrar clara y fácilmente las cualificaciones y competencias
de los ciudadanos en toda Europa.
El programa Leonardo da Vinci (educación y formación permanentes) es el instrumento
financiero para las acciones de formación profesional. Su finalidad es apoyar y completar las
acciones emprendidas por los Estados miembros fomentando la cooperación transnacional y la
movilidad, la innovación y la calidad de la formación, así como la dimensión europea de los
sistemas y prácticas de formación.

Las agencias y los organismos europeos que trabajan en el ámbito de la formación son los
siguientes:

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El Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional (Cedefop), creado en 1975 y
cuya sede central está en Tesalónica.

La Fundación Europea de Formación, creada en 1994 y situada en Turín.

El Comité Consultivo de Formación Profesional, creado en 2004, que asiste a la Comisión en la


puesta en práctica de la política.

Juventud
El artículo 165, apartado 2, quinto guión, del Tratado constitutivo del Tratado de
Funcionamiento de la UE (TFUE) establece que «la acción de la Unión se encaminará a
favorecer el incremento de los intercambios de jóvenes y de animadores socioeducativos, y
fomentar la participación de los jóvenes en la vida democrática de Europa ».

La competencia en el ámbito de la juventud corresponde a los Estados miembros, y la acción de


la Unión se desarrolla esencialmente por impulso del Consejo, en particular mediante
recomendaciones y programas destinados a incrementar la cooperación y la movilidad a escala
de la Unión. En este marco, la acción se guía por el método abierto de coordinación.

El Libro Blanco de 2001, «Un nuevo impulso para la juventud europea», marcó una nueva
etapa en la acción de la Unión. El Libro proponía básicamente el refuerzo de la cooperación
entre los Estados miembros y una mayor consideración de la dimensión de la juventud en las
políticas sectoriales. Como continuación de éste, el Pacto Europeo por la Juventud, adoptado en
marzo de 2005, precisa los ámbitos que deben reforzarse introduciéndose también en la
realización de los objetivos de la estrategia de Lisboa y del refuerzo de la educación y la
formación. El Pacto hace hincapié en la educación, la formación, la movilidad, la inserción
profesional y la inclusión social de los jóvenes europeos facilitando, al mismo tiempo, la
conciliación entre actividad profesional y vida familiar.

Además de este marco general de acción, la Unión Europea cuenta con medios específicos y
concretos para favorecer la cooperación en este ámbito gracias al programa «La juventud en
acción» para el periodo 2007-2013. Este programa pretende impulsar la participación de los
jóvenes, en particular los más desfavorecidos y los discapacitados, en la vida pública, y
fomentar el espíritu de iniciativa, de empresa y de creatividad. Facilita la movilidad de los
jóvenes desfavorecidos fuera de las estructuras de enseñanza y, gracias al servicio voluntario
europeo (SVE), permite que participen en proyectos desarrollados en el seno de asociaciones o
administraciones locales, en Europa o en países en vías de desarrollo, favoreciendo así la
comprensión mutua.

Política social

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El Tratado de Lisboa enumera los objetivos de la política social: el fomento del empleo, la
mejora de las condiciones de vida y de trabajo, la igualdad de trato entre los trabajadores, una
protección social adecuada a las necesidades, el diálogo social, el desarrollo de los recursos
humanos con el objetivo de conseguir un nivel de empleo elevado y duradero, así como la lucha
contra las exclusiones. Dichos objetivos se inspiran en la Carta Social Europea y en la Carta
comunitaria de los derechos sociales fundamentales de los trabajadores.
Además, el Tratado de Lisboa confiere valor vinculante a los derechos sociales recogidos en la
Carta de los Derechos Fundamentales de la UE.
El artículo 9 del Tratado de Funcionamiento de la UE instaura una cláusula social transversal.
De este modo, la definición y aplicación de las políticas y de las medidas de la Unión deben
tener en cuenta las exigencias sociales siguientes:
 El fomento de una elevada tasa de empleo
 La garantía de una protección social adecuada.

 La lucha contra la exclusión social.

 Un nivel elevado de educación, de formación y de protección de la salud humana.

La política social es una competencia compartida de la Unión Europea que recae, en primera
instancia, en los Estados miembros.
El Parlamento Europeo y el Consejo pueden adoptar medidas de fomento para respaldar y
complementar la acción de los Estados miembros en ciertos ámbitos, como la lucha contra la
exclusión social. Además, pueden adoptar los requisitos mínimos a través de Directivas
relativas únicamente a:
- La salud y la seguridad de los trabajadores.
- Las condiciones laborales.
- La seguridad social y la protección social de los trabajadores (los Estados poseen
competencia exclusiva para definir los principios fundamentales de su sistema de
seguridad social).
- La protección de los trabajadores en caso de rescisión de su contrato laboral.

- La información y protección de los trabajadores.

- La representación y la defensa colectiva de los intereses de los trabajadores y


empleadores
- Las condiciones laborales de los trabajadores procedentes de terceros países que se
encuentren de modo legal en el territorio de la UE.
- La integración de las personas excluidas del mercado laboral.
- La igualdad de trato entre hombres y mujeres en lo relativo al empleo.

Tema 7.

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Instituciones de control financiero: La financiación de la UE (principios, ingresos y gastos
y procedimiento y ejecución del presupuesto). El Tribunal de Cuentas. La protección de
los intereses financieros de la Unión.

La financiación de la UE:

La Unión Europea utiliza el dinero de los contribuyentes para financiar las políticas que el
conjunto de los Estados miembros y Parlamentos nacionales definen en los Tratados
Europeos de común acuerdo.

¿De dónde proceden los ingresos de la Unión Europea?

El presupuesto de la UE se establece en función de los ingresos que proceden de las tres vías
siguientes:
-Recursos Propios Tradicionales (RPT). Son los derechos que gravan las importaciones de
productos procedentes de terceros Estados.
-Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Aplicación de un tipo uniforme a los ingresos
procedentes del IVA armonizados de cada Estado miembro.
-Renta Nacional Bruta (RNB). Aplicación de un tipo uniforme (0,73%) a la Renta Nacional
Bruta de cada Estado miembro. Sólo se utiliza para completar los recursos necesarios y
representa la mayor parte de los ingresos.
¿Cuáles son los gastos de la Unión Europea?
Los gastos e inversiones de la Unión Europea están establecidos en los Tratados y no
pueden presentar déficit, lo que significa que los ingresos deben cubrir el coste total del
conjunto de las actividades.
Las acciones comunitarias se concentran en objetivos y prioridades muy concretos y se
enmarcan en las distintas políticas comunitarias, las cuales están basadas escrupulosamente en
los Tratados. Los Tratados establecen las competencias o las áreas en las que las instituciones
comunitarias pueden actuar solas o en colaboración con los Estados Miembros. Las acciones y
proyectos financiados por el presupuesto de la UE plasman las prioridades fijadas por los países
de la UE en un determinado momento. Se agrupan en categorías generales de gastos
(denominadas «rúbricas») y en diferentes políticas subdivididas en más de 200 actividades.

¿Cómo se elabora el presupuesto comunitario?


Todos los años, el Consejo y el Parlamento Europeo aprueban el presupuesto de la UE de forma
democrática. Los presupuestos anuales determinan las líneas de trabajo que son
desarrolladas de forma concreta a través de las Convocatorias de propuestas publicadas
en la serie “C” del DOUE (Diario Oficial de la Unión Europea) y los Anuncios de licitación
publicados en euroalert.net y en el suplemento de la serie S del DOUE.
El presupuesto de la UE en su conjunto se publica anualmente en el Diario Oficial de la
Unión Europea, al igual que las rectificaciones que se realizan a lo largo del ejercicio.

54
El 76% del presupuesto se emplea con arreglo a la denominada gestión compartida entre la
Comisión Europea y los Estados miembros y el 22% se gestiona exclusivamente por la
Comisión Europea. En todo caso la responsabilidad última de la ejecución presupuestaria
corresponde a la Comisión Europea.

El Tribunal de Cuentas:

Instituido mediante el Tratado de Bruselas de 22 de julio de 1975 y entró en vigor el 1 de julio


de 1977 Creado en 1975.
T. de Maastricht; lo reconoce junto a las demás instituciones europeas.
T. Ámsterdam; garantizó al Tribunal su derecho de efectuar auditorías de buena gestión
financiera, clarificó su cometido en la lucha contra el fraude y aumentó sus posibilidades de
interponer recurso ante el Tribunal de Justicia para proteger sus prerrogativas frente a las otras
instituciones de la UE.
T. Niza; confirmó la composición por un miembro por Estado miembro, autorizó al Tribunal a
crear salas y resaltó la importancia de su cooperación con las Instituciones Nacionales de
Control.
Sede; Luxemburgo.
Función principal; art. 285 TFUE: fiscalización, o control de cuentas de la Unión. Comprobar
que el presupuesto de la UE se ejecuta correctamente; que los ingresos y gastos de la UE son
legales y claros, garantizar una sana gestión financiera. Para realizar dicha comprobación
puede investigar la documentación de cualquier persona u organización que gestione los
ingresos o gastos de la UE.

Asiste al Parlamento Europeo y al Consejo presentándoles cada año un informe sobre el


ejercicio presupuestario anterior.
El Parlamento examina detalladamente dicho informe antes de decidir aprobar o no la gestión
del presupuesto por parte de la Comisión.
Si está satisfecho, el Tribunal de Cuentas también envía al Consejo y al Parlamento una
declaración de fiabilidad (DAS) en el sentido de que el dinero de los contribuyentes europeos se
ha utilizado correctamente. Emite su dictamen sobre las propuestas de legislación financiera
de la UE y sobre la acción de la UE en la lucha contra el fraude.
También puede presentar observaciones sobre cuestiones específicas o emitir dictámenes a
petición de una de las instituciones de la Unión.
No tiene competencias judiciales; ni sus informes ni sus dictámenes son vinculantes
jurídicamente.
Si sus auditores descubren fraudes o irregularidades, informan a la OLAF - la Oficina Europea
de Lucha contra el Fraude.
Miembros:
Está compuesto por un nacional de cada Estado miembro. Ejercerán sus funciones con plena

55
independencia, en interés general de la Unión.
Nombrados por el Consejo, previa consulta al PE (adopta la lista de miembros establecida de
conformidad con las propuestas presentadas por cada Estado miembro)
Elegidos entre personalidades que pertenezcan o hayan pertenecido en sus respectivos países a
las instituciones de control externo o que estén especialmente calificadas para esta función.
Mandato: seis años, renovable.

Presidente
Dirige el Tribunal
Elegido de entre sus miembros.
Mandato: renovable, tres años.
Preside las reuniones del Tribunal y vela por que se apliquen las decisiones de éste, así como
por la buena gestión de la institución y de sus actividades.
Representa al Tribunal en todas sus relaciones exteriores, en particular con la autoridad
encargada de la aprobación de la gestión, las demás instituciones comunitarias y las entidades
fiscalizadoras superiores de los Estados miembros y beneficiarios.

Secretario General
Se encarga de la gestión del personal y de la administración del Tribunal.
Es responsable de la secretaría del Tribunal.

Protección de intereses financieros de la Unión Europea:

La Unión Europea (UE) dispone de un presupuesto, que le permite aplicar las políticas
europeas. El presupuesto europeo se nutre de los derechos de aduana, el Impuesto sobre el Valor
Añadido (IVA) y la Renta Nacional Bruta (RNB) de los Estados miembros. Además de las
actividades de la OLAF, los intereses financieros de la Unión se protegen mediante la
normativa contra el fraude.

Lucha contra el fraude

Proteger los intereses financieros de la Unión Europea (UE) es una prioridad de las
instituciones europeas. La UE combate el fraude a través de una serie de instrumentos jurídicos
relativos a la falsificación de moneda, la vulneración de los derechos de propiedad intelectual y
la corrupción a escala europea e internacional. Las investigaciones de la lucha contra el fraude
se encomiendan a una oficina especializada en esta materia (OLAF). La base jurídica de la lucha
contra el fraude es el Artículo 325 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

56
Tema 8.
Otras instituciones y organismos: El Sistema Europeo de Bancos Centrales. El Banco
Central Europeo. El Banco Europeo de Inversiones.

El Sistema Europeo de Bancos Centrales:

El Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) está compuesto por el Banco Central
Europeo y los bancos centrales nacionales de los Estados miembros de la Unión Europea (UE)
independientemente de si están integrados en el Euro o no. El Tratado de la Unión Europea
atribuye al SEBC las funciones de diseño y ejecución de la política monetaria de los países que
conformen el área del euro. El objetivo primordial que el Tratado asigna al SEBC es el de
mantener la estabilidad de precios, sin perjuicio de lo cual "apoyará las políticas económicas
generales de la Comunidad". En principio se preveía que todos los estados miembros de la
Unión Europea se integraran en el Euro, sin embargo al no ser así, la entidad encargada de la
política monetaria en la zona euro ha pasado a ser el Eurosistema, mientras que el SEBC
asumirá estas funciones en el momento en que todos los estados adopten el Euro.

El Banco Central Europeo:

El Banco Central Europeo (BCE) tiene su sede en Fráncfort (Alemania). Gestiona el euro, la
moneda única de la UE, y protege la estabilidad de los precios (manteniendo la inflación bajo
control) en la UE, buscando mantener, también un sistema financiero estable y garantizar que
las instituciones y mercados financieros se supervisen adecuadamente.
El BCE es también responsable de fijar las grandes líneas de la política económica y monetaria
de la UE y de su aplicación.

El Banco trabaja con los bancos centrales de los 28 países de la UE. Todos ellos forman el
Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC).
Dirige asimismo la cooperación entre los bancos centrales de la zona del euro (los 17 países de
la UE que han adoptado el euro), también conocida como eurozona. La cooperación entre este
reducido y compacto grupo de bancos se llama "Eurosistema".
Funciones
Las funciones del BCE son:
 Establecer los tipos de interés fundamentales para la zona del euro y controlar
la oferta de dinero.

 Gestionar las reservas de divisas de la eurozona y comprar o vender divisas en caso


necesario para mantener el equilibrio de los tipos de cambio.

 Ayudar a garantizar que las autoridades nacionales supervisen adecuadamente


los mercados e instituciones financieros y que los sistemas de pago funcionen bien.

57
 Autorizar a los bancos centrales de los países de la eurozona a emitir billetes de euros.

 Vigilar la evolución de los precios y evaluar el riesgo que esta supone para su
estabilidad.
El Banco Europeo De Inversiones:

El Banco Europeo de Inversiones es un organismo de la UE independiente que es propiedad de


los 28 países de la UE. Pide prestado dinero en los mercados de capital y lo presta, a su vez, a
un tipo de interés bajo a proyectos destinados a mejorar las infraestructuras, el suministro de
energía o las condiciones medioambientales tanto dentro de la UE como en países vecinos o
países en desarrollo, a proyectos viables.

Estructura y organización

Accionistas: los 28 países de la UE

Gobernanza: dinámica laboral y responsabilidades del Consejo de Gobernadores, el Consejo de


Administración, el Comité de Vigilancia y el Comité de Dirección.

Control y evaluación: velar por la integridad y la solvencia de las operaciones del Banco.

Organización: servicios y miembros del personal.

TEMA 9.
1. Caracteres generales de las normas y los actos en la UE

1.1 Normas y ordenamiento jurídico:

El T. de Justicia en la sentencia Van Gend en Loos de 5 de febrero de 1963, afirmo lo


siguiente:

1º Que los tratados constitutivos de las CEE constituyen algo más que un acuerdo que se
limitara a crear obligaciones mutuas entre los estados contratantes.

2º Que los nacionales de los estados reunidos están llamados a colaborar por medio del
parlamento europeo y el comité económico social.

3º Que el papel del T. de Justicia es asegurar la unidad de interpretación del tratado.

4º Que de esta situación hay que concluir que las CEE constituyen un nuevo ordenamiento
jurídico de derecho internacional.

1.2 Especificidad del sistema y teoría de las fuentes:

58
El derecho de la unión, parte de un sistema jurídico relativamente sencillo diseñado en normas
convencionales internacionales. Está formado, aparte de por las normas constitutivas, por un
conjunto de actos sin una relación jerárquica definida y diferenciados solo por su función.

2.3 Normas originarias y normas derivadas:

El sistema de normas de la UE se divide en normas originarias y normas derivadas.

1º Normas originarias: Se identifican sustancialmente con los tratados constitutivos y las


normas convencionales que los han ido modificando con el tiempo. Sus características básicas
se pueden agrupar en:

A) Tanto material como formalmente se trata de normas jurídico-internacionales.

B) Como elemento normativo esencial, reviste una dimensión constitucional que se manifiesta
en sus contenidos y en la garantía de su preeminencia sobre cualquier otra norma.

C) Las normas originarias de la UE contienen regulaciones materiales específicas.

2º Las normas derivadas: El grueso de estas normas proviene del sistema de atribución de
competencias que, constituyendo la esencia misma del modelo de la UE, otorga al sistema
institucional los poderes jurídicos necesarios para la consecución de los fines y objetivos
establecidos en las normas originarias.

2. El derecho originario

2.1 La norma convencional constitutiva:

Las normas originarias se fundamentan desde un punto de vista material en el consentimiento


estatal, encauzado a través de la ratificación. Desde un punto de vista formal se trata de normas
convencionales sujetas al derecho internacional.

Las normas originarias pueden ser creadas de dos formas:

1º Los tratados constitutivos y los tratados concluidos para su modificación.

2º Los actos de naturaleza convencional que se producen con motivo de las adhesiones de
nuevos estados miembros o para poner término a su aplicación.

2.2 Caracteres de la norma constitutiva:

1º Pluralidad y diversificación de la obligación: Las normas de la unión europea, emanan de


una pluralidad de tratados, lo que dificulta su unificación y aplicación común, a esto hay que
sumarle que algunos estado miembros, no forman parte de todos los tratados o han planteado
reservas a algunos de sus artículos. Lo cual explica que las normas de la UE no sean un todo
unitario.

59
2º La supremacía de las normas constitutivas: Esta supremacía se traduce en que las normas
constitutivas, son las que confieren al derecho derivado su fundamento, alcance y límites. Hay
que resaltar que no hay ningún artículo en el derecho de la UE que afirme expresamente esta
supremacía, mas esta se desprende implícitamente del funcionamiento de este derecho.

3º La eficacia directa: El T. de Justicia en la sentencia Van Gend en Loos de 5 de febrero de


1963, señalo que las normas de la UE, son alegables ante los tribunales directamente por los
ciudadanos, de los estados miembros de esta.

2.3 Determinación de los de aplicación:

1º El ámbito material: Las normas constitutivas son las que determinan el fundamento,
alcance y límite de las competencias normativas desde el punto de vista material.

A tales efectos, el artículo 5.1 del TFUE establece que “la delimitación de las competencias de
la UE se rigen por el principio de atribución”.

2º El ámbito temporal: La mayor parte de la doctrina sostiene que el alcance jurídico del
ámbito temporal es el carácter indisoluble de la UE. Sin embargo esto no implica que un estado
no pueda abandonar la UE, como queda establecido en el artículo 50 del TUE.

3º El ámbito territorial: El artículo 52 del TUE declara que los tratados y normas de la UE se
aplican en el territorio de los estados miembros de esta, aunque en el anexo 2 de este tratado, se
excluye esta aplicación de algunos territorios coloniales de Reino unido y Francia.

2.4 Revisión de las normas constitutivas:

1º Procedimiento ordinario de revisión: Según el artículo 48 del TUE se desarrolla en tres


fases:

A) Fase iniciativa: Cualquier estado miembro, el parlamento europeo o la comisión están


facultados para presentar proyectos de revisión al consejo. Compete al consejo decidir por
mayoría simple, previa consulta al parlamento europeo y a la comisión, sobre la oportunidad o
no de iniciar el procedimiento de revisión. Si el resultado es positivo, se convoca una
convención, la cual se encarga de elaborar una recomendación, que es dirigida a una
conferencia de representantes de los gobiernos de los estados miembros.

B) Conferencia intergubernamental: La conferencia es convocada por el presidente del consejo


y sus objetivos son fijados también por el consejo. Los acuerdos a los que se llaga en esta
conferencia han de ser adoptados de común acuerdo, por los estados miembros.

C) Ratificación: Las modificaciones entran en vigor después de haber sido ratificadas por todos
los estados miembros, de conformidad con sus respectivas normas constitucionales.

60
2º Procedimientos de revisión simplificados: Son dos:

A) La cláusula formal de revisión: Afecta solo a los ámbitos monetarios. El procedimiento se


inicia a propuesta de un estado miembro, el parlamento europeo o la comisión al consejo
europeo. El consejo europeo adopta por unanimidad una decisión previa consulta al parlamento
europeo, la comisión y el BCE.

B) La cláusula de naturaleza institucional: Se utiliza en los casos referidos a la PESC y cuando


el TFUE dispone que el consejo adopte actos legislativos por el procedimiento especial.

3. Las normas no escritas los principios

Los principios generales del derecho de la UE, pueden sintetizarse en:

1º Los principios constitucionales del sistema: Recogidos en las normas constitutivas, posición
desde la cual irradian e informan todo el ordenamiento jurídico de la UE.

2º Los principios generales del derecho de la unión europea, recogidos en la Carta de Derechos
Fundamentales de la Unión Europea.

TEMA 10.

1. Introducción:

Todo derecho no comprendido en las normas constitutivas forma parte del derecho derivado, en
el sentido de que encuentra su fundamento, alcance y limites en normas constitutivas, con
independencia de su diversidad de naturaleza y forma.

2. Derecho institucional de la unión europea:

2.1 Cuestiones generales:

1º Naturaleza y tipología: El derecho derivado de naturaleza institucional es el que alberga los


actos jurídicos de la UE. Estos se encuentran previstos en el artículo 288 del TFUE que dice
“Para ejercer las competencias de la UE, las instituciones adoptaran reglamentos, directivas,
decisiones, recomendaciones y dictámenes. Estos actos pueden haber sido adoptados por el
procedimiento legislativo ordinario o por el proceso legislativo especial”.

2º Publicación, notificación y vigencia:

61
A) Publicación: Según el artículo 297 de TFUE, han de publicarse en el Diario Oficial de la
Unión Europea: Los actos legislativos y los actos no legislativos adoptados en forma de
reglamentos, directivas y decisiones.

B) Notificaciones: Los cauces de notificación son: diplomáticos para los estados y el correo con
acuse de recibo para los particulares.

C) Vigencia: Según el artículo 297 del TFUE la entrada en vigor se produce en la fecha que el
acto indique y en su defecto a los veinte días de su publicación.

3º Motivación de los actos: El artículo 296 del TFUE dispone que “Los actos jurídicos deberán
estar motivados y se referirán a las propuestas, iniciativas, recomendaciones, peticiones o
dictámenes previstos en los tratados”. La motivación exige tres requisitos:

A) La mención expresa del fundamento jurídico de la competencia del tratado.

B) Las propuestas o dictámenes recabados previamente

C) Las razones de adopción, los objetivos y la necesidad del acto.

2.2 Los actos vinculantes:

1º El reglamento: El artículo 288 del TFUE establece que “El reglamento tendrá un alcance
general. Sera obligatorio en todos sus elementos y directamente aplicable a cada estado
miembro”. Esto le da por tanto tres características principales:

 Directiva: El artículo 288 del TFUE dice que “La directiva obligará al Estado miembro
destinatario en cuanto al resultado que deba conseguirse, dejando, sin embargo, a las
autoridades nacionales la elección de la forma y de los medios”.

 La decisión: El artículo 288 establece que “La decisión será obligatoria en todos sus
elementos. Cuando designe destinatarios, sólo será obligatoria para éstos”. Esto nos
remite a un acto jurídico individual, dirigido a uno o varios destinatarios, a los que
obliga en la totalidad de sus elementos, forma, medios y resultado.

 Actos atípicos: Con este nombre se hace referencia a un número abierto de actos, de
naturaleza un tanto oscura y de efectos jurídicos indeterminados, cuya presencia en el
ordenamiento jurídico de la unión es lo único indiscutible. La única mención que se
hace de ellos se encuentra en el artículo 296 del TFUE que dice “Cuando los Tratados
no establezcan el tipo de acto que deba adoptarse, las instituciones decidirán en cada
caso conforme a los procedimientos aplicables y al principio de proporcionalidad”.

2.3 Los actos no vinculantes:

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Se engloban en esta categoría las recomendaciones y los dictámenes. Están mencionados en el
artículo 288 del TFUE.

1º La recomendación: Es la indicación de una conducta a seguir.

2º El dictamen: Es una opinión o valoración de una situación.

TEMA 11.

1. Introducción:

El tribunal de justicia de la unión europea es la institución que encarna el poder judicial en la


UE, está recogido en el artículo 19 del TUE cuyo apartado primero dice lo siguiente “El
Tribunal de Justicia de la Unión Europea comprenderá el Tribunal de Justicia, el Tribunal
General y los tribunales especializados. Garantizará el respeto del Derecho en la interpretación
y aplicación de los Tratados”.

2. El tribunal de justicia:

La instancia superior del TJUE se denomina tribunal de justicia.

1.1 Composición:

El T. de Justicia está compuesto por los jueces, abogados generales y un secretario que les asiste
en sus funciones.

1º Los jueces: El artículo 19.2 del TUE establece que “El Tribunal de Justicia estará compuesto
por un juez por Estado miembro”. Este artículo establece además que “Los jueces del Tribunal
de Justicia y los jueces del Tribunal General serán elegidos de entre personalidades que
ofrezcan plenas garantías de independencia.

El articulo 253 por su parte establece que “Los jueces del Tribunal de Justicia serán designados
de común acuerdo por los Gobiernos de los Estados miembros por un período de seis años, tras
consultar al comité.

Además los jueces elegirán de entre ellos a su presidente mediante una votación secreta, basada
en la mayoría simple.

2º Los abogados generales: El artículo 252 del TFUE establece que “El Tribunal de Justicia
estará asistido por ocho abogados generales. Si el Tribunal de Justicia lo solicitare, el Consejo,
por unanimidad, podrá aumentar el número de abogados generales”. Corresponden según los
acuerdos intergubernamentales un abogado a cada uno de los 5 grandes estados Alemania,

63
España, Francia, Italia y Reino Unido y los tres restantes se reparten por rotación entre los
estados.

Su principal actividad consiste en la presentación de conclusiones, en los asuntos que susciten


nuevas cuestiones de derecho.

3º Estatuto de los miembros: Es el conjunto de protecciones y obligaciones que tienen jueces


y abogados del T. de Justicia.

A) Obligaciones: Han de jurar su cargo en audiencia pública del T. de Justicia, no pueden


ejercer otros cargos públicos ni profesionales, están obligados a vivir donde tenga la sede el T.
de Justicia y no pueden intervenir en ningún asunto en el que hubieran intervenido antes de
jurar su cargo.

B) Protecciones: Gozan de inmunidad jurisdiccional y son inamovibles mientras dure su


mandato.

4º El secretario: El secretario se encarga de: Asistencia, administración, documentación.

2.2 Organización y funcionamiento:

1º Organización jurisdiccional: El T. de Justicia se organiza en:

A) Las salas: Compuestas por tres y por cinco jueces.

B) La gran sala: formada por trece jueces.

C) El pleno: formado por todos los jueces y presidido por el presidente del TJ.

2º Organización administrativa: El T. de Justicia dispone del poder de autoorganizacion, lo


que les ha llevado a dotarse de la necesaria estructura administrativa para el desempeño de sus
funciones. Los jueces y abogados generales, desempeñan sus funciones con la asistencia de un
gabinete formado por letrados y auxiliares.

3º Régimen lingüístico: Cada procedimiento emplea una lengua, dicha lengua se establece en
función de los siguientes criterios:

A) En los recursos directos el demandante elige la lengua de procedimiento, que suele ser la
lengua del estado al que pertenece.

B) En asuntos prejudiciales la lengua es la del órgano que plantea la cuestión.

C) En los recursos de casación, la lengua es la de la resolución recurrida.

D) A petición conjunta de las partes, el presidente puede autorizar el empleo total o parcial de
otra de las lenguas oficiales.

3. El tribunal general:

64
El tribunal general es la instancia intermedia del TJUE, cuya denominación ha establecido ex
novo el tratado de Lisboa.

Tiene dos objetivos:

1º La mejora de la protección judicial.

2º La reducción del volumen de trabajo del T. de Justicia.

3.1 Composición, organización y funcionamiento:

El artículo 254 del TFUE establece que el número de jueces del tribunal general será fijado por
el estatuto del Tribunal de Justicia de la Unión europea. Serán elegidos de entre personas que
ofrezcan absolutas garantías de independencia y posean la capacidad necesaria para el ejercicio
de funciones jurisdiccionales

El procedimiento del T. General es el mismo que el de los jueces del T. de Justicia.

3.2 Competencias del tribunal general

El T. General conoce de todos los recursos directos, salvo los de incumplimiento interpuestos
por personas físicas y jurídicas. El artículo 51 del Estatuto reserva en exclusiva el T. de Justicia
los recursos de anulación y por omisión, que tienen por objeto el control jurisdiccional de la
actividad normativa de base y la resolución de conflictos interinstitucionales

Según el artículo 256.3 del TFUE, el tribunal general será competente para conocer las
cuestiones prejudiciales, planteadas en virtud del artículo 267 en materias específicas
determinadas por el estatuto.

El artículo 256.2 del TFUE establece también la competencia del T. General para conocer de los
recursos que se interpongan contra las resoluciones de los tribunales especializados.

El artículo 256.1 prevé que el estatuto podrá establecer que el T. General sea competente en
otras categorías de recursos.

4. Los tribunales especializados:

Están recogidos en el artículo 257 del TFUE que dice lo siguiente “El Parlamento Europeo y el
Consejo, con arreglo al procedimiento legislativo ordinario, podrán crear tribunales
especializados adjuntos al Tribunal General, encargados de conocer en primera instancia de
determinadas categorías de recursos interpuestos en materias específicas.

5 Procedimiento:

5.1 Características generales:

Se trata de un procedimiento mixto por que consta de una fase escrita seguida de una fase oral.

5.2 Fase escrita:

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La fase escrita del procedimiento pretende que los jueces y abogados generales dispongan de
una exposición exhaustiva de los hechos y de los motivos del litigio, así como de las
alegaciones y pretensiones de las partes.

En los recursos directos, la fase escrita se inicia con el escrito de interposición de la demanda.

Cuando se trata de un recurso de casación contra una resolución del T. General, la fase escrita
comienza con el escrito de interposición del recurso.

En los procesos prejudiciales, se inicia con la remisión de la resolución del órgano


jurisdiccional nacional que plantea la cuestión prejudicial.

5.3 Fase oral:

La fase oral complementa a la escrita. Su finalidad y utilidad, residen en la posibilidad de que


los letrados de las partes analicen sintácticamente los aspectos más complejos y difíciles de sus
escritos procesales, resaltando y clarificando ante los jueces y el abogado general los
fundamentos de sus pretensiones. A la vez que permiten a los miembros del T. de Justicia
formular las cuestiones que consideren necesarias a los letrados.

5.4 Conclusiones del abogado general, deliberación y sentencia:

1º Conclusiones: Salvo en casos excepcionales, los abogados generales solo indican en la vista
la fecha de presentación de sus conclusiones, que se redactan por escrito y se distribuyen entre
los miembros del tribunal antes de ser leídas, en una vista posterior por el abogado general.

2º Deliberaciones: Son las reflexiones que realizan los jueces del T. de Justicia, sobre los
hechos sobre los que se van a pronunciar.

3º Sentencia: Es la resolución normal que resuelve los procesos ante el T. de Justicia. Las
sentencias tienen fuerza obligatoria.

TEMA 12.
1. Competencias del TJUE:

1º El control de las violaciones del derecho de la UE imputable a los estados miembros, que se
realizan mediante el recurso de incumplimiento.

2º El control de la legalidad de la actividad o inactividad de las instituciones y órganos de la


UE.

3º La interpretación del derecho de la UE a titulo prejudicial.

4º El examen de validez de los actos de las instituciones de la UE.

66
5º La constatación de la responsabilidad extracontractual de la UE.

6º Los litigios referentes a títulos europeos de propiedad intelectual o industrial.

7º Litigios entre la UE y los funcionarios y demás agentes a su servicio.

8º Los dictámenes consultivos en relación con los acuerdos internacionales.

9º Los recursos de casación contra las resoluciones de T. General.

2. El recurso de incumplimiento:

Es un recurso de carácter internacional. Según el artículo 258 existe incumplimiento cuando un


estado infringe una obligación que le viene impuesta por el ordenamiento jurídico de la UE.

La legitimación activa para plantear el recurso de incumplimiento corresponde a la Comisión y


a los Estados Miembros.

2.1 La fase precontenciosa:

La Comisión decreta las infracciones cometidas por los estados miembros mediante el control
sistemático ejercido por sus servicios sobre la aplicación del derecho de la UE, así como a
través de las quejas presentadas por los particulares y otros estados.

Se inicia formalmente la fase precontenciosa mediante el envío por parte de los servicios
jurídicos de la UE de un escrito de requerimiento al Gobierno del Estado Miembro.

El escrito describe los términos de la infracción imputada por la Comisión al Estado y solicita a
éste que presente las observaciones pertinentes. Si el Estado no responde o su contestación no
convence a la Comisión, ésta envía a dicho Estado un dictamen motivado.

Si el Estado no se aviene a las indicaciones del dictamen motivado, la Comisión está facultada
para interponer la demanda de incumplimiento ante el TJUE.

2.2 La fase jurisdiccional:

Esta fase del recurso está destinada a permitir que el TJUE determine si existe o no
incumplimiento por parte del Estado de sus obligaciones derivadas del ordenamiento jurídico de
la UE.

2.3 La sentencia:

Cuando el TJUE declara la existencia de un incumplimiento, el Estado afectado está obligado,


en virtud del artículo 260.1 del TFUE, a adoptar las medidas necesarias para la ejecución de la
sentencia, que debe conducir a la eliminación del incumplimiento.

3. El control jurisdiccional de la legalidad del derecho de la UE:

67
Se trata de un control de legalidad en sentido estricto, en la medida en que permite la
verificación de la conformidad de los actos comparables a los actos administrativos nacionales
con las normas que le sirven de fundamento.

Este control se efectúa mediante tres vías

3.1 Recurso de anulación:

Es la vía procesal que permite al TJUE controlar la legalidad de los actos jurídicos obligatorios
adoptados por las instituciones de la UE. Está previsto en los artículos 263 y 264 del TFUE.

1º Actos impugnables: El primer párrafo del artículo 263 considera atacables los actos
legislativos, los actos del consejo, de la comisión y del BCE, así como los actos del parlamento
europeo y del consejo europeo destinados a producir efectos jurídicos frente a terceros.

Para que un acto pueda ser recurrible en anulación la jurisprudencia del TJUE exige la
concurrencia de tres condiciones:

A) Se requiere que sea un acto productor de efectos jurídicos obligatorios

B) Únicamente son impugnables los actos de las instituciones que tienen carácter definitivo

C) Tienen que producir efectos jurídicos para terceros

2º Legitimación: el artículo 263 establece dos tipos diferentes de legitimación:

A) Demandantes privilegiados son los estados miembros, el parlamento europeo, la comisión y


el Consejo. Se les reconoce una legitimación activa de carácter general para solicitar la
anulación de cualquier acto de las instituciones, con independencia de que tengan carácter
general o individual y de que les sea o no dirigido a ellos.

B) Personas físicas y jurídicas: disponen de una legitimación activa mucho más limitada, ya que
únicamente pueden interponer una demanda de anulación contra los actos de los que son
destinatarios, los actos dirigidos a otros particulares o a estados miembros que les afecten
directa e individualmente y los actos reglamentarios que afecten directamente a particulares y
que no incluyan medidas de ejecución.

3º Los motivos de anulación: el párrafo 2 del artículo 263 establece cuatro motivos aducibles
en los recursos de anulación:

A) La incompetencia consiste en la falta de poder de la institución que ha adoptado el acto.

B) Los vicios sustanciales de forma:

- El defecto de motivación.

68
- El incumplimiento de la obligación de consultar a alguna institución u órgano.

- La violación de las garantías establecidas en los procedimientos contradictorios de carácter


sancionador.

- La errónea determinación de las bases jurídicas del acto.

C) La violación del Tratado o de cualquier norma jurídica relativa de ejecución, cuando


infringe:

- disposiciones de derecho originario.

- Normas de derecho derivado con fuerza vinculante.

- Tratados internacionales vinculantes para la UE.

- Principios generales del Derecho.

- Sentencias del TJUE.

D) La desviación del poder: es el hecho de que una autoridad administrativa emplee sus
atribuciones con una finalidad distinta a aquella para la cual le fueron concedidas.

4º El plazo de presentación del recurso: El artículo 263, específica que “deberán interponerse
en el plazo de dos meses a partir, según los casos, de la publicación del acto, de su notificación
al recurrente o, a falta de ello, desde el día en que éste haya tenido conocimiento del mismo”.

5º Los efectos de la sentencia de anulación: El articulo 264 específica que “Si el recurso
fuere fundado, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea declarará nulo y sin valor ni efecto
alguno el acto impugnado.

Sin embargo, el Tribunal indicará, si lo estima necesario, aquellos efectos del acto declarado
nulo que deban ser considerados como definitivos”.

3.2 Recurso por omisión:

El recurso por omisión constituye el mecanismo procesal establecido por el TFUE para
controlar la legalidad de las omisiones de las instituciones contrarias al derecho de la UE.

Según el artículo 265 del TFUE “En caso de que, en violación de los Tratados, el Parlamento
Europeo, el Consejo Europeo, el Consejo, la Comisión o el Banco Central Europeo se
abstuvieren de pronunciarse, los Estados miembros y las demás instituciones de la Unión
podrán recurrir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea con objeto de que declare dicha
violación. El presente artículo se aplicará, en las mismas condiciones, a los órganos y
organismos de la Unión que se abstengan de pronunciarse.

69
La legitimación activa y pasiva de las instituciones y de los particulares es similar a la del
recurso de anulación.

La fase precontenciosa se inicia cuando el demandante invita formalmente a la institución


acusada de la omisión a que adopte una decisión y defina su postura. La institución requerida
dispone de un plazo de dos meses para definir su posición si concluye dicho plazo sin respuesta
se abre un plazo de dos meses para la interposición de una demanda ante el TJUE.

4. El recurso por responsabilidad extracontractual

El artículo 268 del TFUE otorga competencia al TJUE para conocer de los litigios relativos a la
indemnización por daños regulados en el párrafo 2 del artículo 340 del TFUE que dice:

La legitimación activa corresponde a cualquier persona física o jurídica así como a los estados
miembros, que posean un interés legítimo.

La legitimación pasiva es de la UE, pero el TJUE ha considerado necesario que el demandante


se dirija contra la institución o un órgano al que sea imputable el acto causante del daño.

TEMA 13.
1. Las cuestiones prejudiciales.

La competencia prejudicial constituye, posiblemente, la pieza más importante del sistema de


control jurisdiccional establecido por el Derecho de la UE y su regulación se encuentra en el
artículo 267 TFUE. La técnica del reenvío prejudicial, utilizada en los ordenamientos jurídicos
de varios estados miembros, permite a un órgano jurisdiccional nacional, ante el que se está
sustanciando un litigio que requiere la aplicación de una norma de la UE, dirigirse al TJUE para
solicitarle que interprete o determine la validez de la norma en cuestión. Tras la respuesta del
TJUE, el juez nacional resolverá el litigio principal.
La técnica de las cuestiones prejudiciales constituye un instrumento muy útil en el seno de un
modelo de organización jurisdiccional, como el de la UE, de carácter descentralizado y basado
en el principio de cooperación. La aplicación ordinaria y mayoritaria de las normas de la UE
corresponde a las Administraciones de los Estados miembros y, por ello, los litigios que se
suscitan con ellas se plantean ante los jueces nacionales, llamados a ser los jueces ordinarios del
Derecho de la UE. Esta descentralización de la aplicación judicial de las normas de la UE
conlleva un evidente peligro de interpretaciones diferenciadas en función del criterio de los

70
distintos Derechos nacionales. La cuestión prejudicial constituye el instrumento previsto por el
TFUE para conjurar ese peligro, ya que permite al TJUE asegurar la interpretación uniforme del
Derecho de la UE, dejando, a la vez, la tarea de la aplicación efectiva de sus normas a los jueces
nacionales. Además, se trata de un mecanismo jurídico basado en la cooperación entre el TJUE
y los órganos jurisdiccionales nacionales y no en una relación jerárquica entre ellos. Mediante
la cuestión prejudicial, el TJUE garantiza la aplicación uniforme del Derecho de la Unión y
dispone de una vía adicional para el control de la legalidad de los actos de las Instituciones, que
completa la protección jurisdiccional de los particulares, dado su limitado acceso al recurso de
anulación.

2. El objeto de las cuestiones prejudiciales.

El artículo 267 TFUE establece un doble objeto de la competencia prejudicial: por una parte, la
interpretación de los tratados y del derecho derivado (cuestiones prejudiciales de interpretación)
y, por otra parte, el examen de la validez de los actos de las Instituciones (cuestiones
prejudiciales de apreciación de validez).
Sin embargo, el Tribunal se limita a interpretar las normas de la UE, pero nunca procede a su
aplicación al caso concreto, puesto que eso es una tarea exclusiva del órgano judicial nacional
que conoce el litigio principal. Ahora bien, la necesidad de que la sentencia prejudicial dé una
respuesta útil al juez nacional provoca que en muchos casos el TJUE predetermine la aplicación
de la norma europea.

El tribunal lo que sí hace es negarse a verificar la compatibilidad del derecho nacional del
Estado miembro al que pertenece el juez de reenvío o de otro estado miembro con el Derecho de
la Unión. Esta verificación corresponde al juez nacional y el TJUE se limita en las cuestiones
de interpretación a proporcionar al órgano judicial nacional los elementos interpretativos
necesarios para realizarla.

Las cuestiones prejudiciales de apreciación de validez permiten a los jueces nacionales


interrogar al TJUE sobre la validez de un acto normativo de la UE, aplicable al litigio principal
que están conociendo. Sólo son factibles las cuestiones prejudiciales relativas a la validez de los
actos de las Instituciones. La invalidez del acto supone su incompatibilidad con el bloque de
legalidad del derecho de la unión.

3. El planteamiento de la cuestión por los jueces nacionales.

Las cuestiones prejudiciales únicamente pueden ser planteadas por los órganos
jurisdiccionales, ya que el mecanismo prejudicial es un sistema de cooperación entre el juez
nacional y el TJUE. Las partes en el litigio principal disponen sólo de la posibilidad de sugerir
al juez la necesidad de la remisión prejudicial, pero carecen de derecho alguno para exigirle a
éste que la formule.

71
El art. 267 TFUE confiere la capacidad para plantear las cuestiones prejudiciales a todo órgano
jurisdiccional de uno de los estados miembros. Ante la existencia de significativas diferencias
entre los sistemas jurisdiccionales de los estados miembros, el TJUE consideró que el concepto
de órgano jurisdiccional, a los efectos del artículo 267, era un concepto autónomo y procedió a
perfilar sus contornos jurisprudencialmente. Según la jurisprudencia del TJUE, que arranca con
la sentencia Vaassen Göbbels, los elementos determinantes para apreciar si el organismos
remitente constituye un órgano jurisdiccional son los siguientes: el origen legal del órgano, su
permanencia, el carácter obligatorio de su jurisdicción, el carácter contradictorio del
procedimiento, la aplicación por parte del órgano de normas jurídicas y su independencia
(sentencia de 30 de junio de 1966, Vaassen Göbbels, 61/64). En definitiva, el TJUE admite las
cuestiones prejudiciales con independencia del carácter ordinario o especializado, la
denominación, el grado y el orden jurisdiccional del órgano judicial que la plantea. Por el
contrario, el TJUE ha rechazado la posibilidad de que puedan hacer uso del artículo 234 los
árbitros y órganos cuya composición depende de las partes de la controversia, así como los
órganos de carácter puramente administrativo.
Un órgano jurisdiccional nacional queda sometido al mecanismo prejudicial si concurren los 3
requisitos siguientes: 1. La aparición ante el juez interno de una cuestión relativa a la
interpretación o a la apreciación de validez de una norma de la UE, 2. Que dicha cuestión surja
en el asunto pendiente de resolución, 3. Y que, para poder emitir su fallo, el juez necesite que el
Tribunal de Justicia se pronuncie con carácter previo. Cuando concurren estas condiciones, el
párrafo segundo del artículo 267 faculta a cualquier órgano jurisdiccional para plantear la
cuestión prejudicial. Ahora bien, esta facultad se convierte en obligación, según el tercer
párrafo del artículo 267. El art. 267, 3er ap. TFUE “Cuando se plantee una cuestión de este
tipo en un asunto pendiente ante un órgano jurisdiccional nacional, cuyas decisiones no sean
susceptibles de ulterior recurso judicial de Derecho interno, dicho órgano estará obligado a
someter la cuestión al Tribunal”.
En lo que respecta a las cuestiones prejudiciales de apreciación de validez, el tercer párrafo del
artículo 267 debe ser completado con la jurisprudencia del TJUE, según la cual la declaración
de invalidez de un acto de la Unión compete en exclusiva al TJUE por motivos de seguridad
jurídica (Sentencia de 22 de octubre de 1987, Foto-Frost, 314/85. Como consecuencia de ello,
todo órgano jurisdiccional, con independencia de que decida o no en última instancia, está
obligado a plantear una cuestión prejudicial de apreciación de validez ante el TJUE si considera
pertinentes las objeciones suscitadas en el litigio principal sobre la validez de la norma europea
aplicable. Para garantizar estos supuestos, la tutela judicial efectiva de las partes en el litigio
principal, el TJUE ha permitido que los órganos jurisdiccionales nacionales acuerden, en su
caso, la suspensión provisional de la ejecución del acto nacional basado en el reglamento cuya
validez se cuestiona.
En todos los casos, los jueces nacionales disponen del poder de apreciación para determinar si

72
en los litigios de los que conocen se suscitan o no verdaderas dudas sobre la interpretación o la
validez de una norma del derecho de la unión. Este margen de apreciación de los jueces
nacionales ha sido utilizado en el pasado por algunas jurisdicciones nacionales, invocando la
doctrina o teoría del acto claro como pretexto para no acudir ante el TJUE. El tribunal definió
su actitud al respecto en la Sentencia de 6 de octubre de 1982, CILFIT, 283/81 estableciendo
que:

La correcta aplicación del derecho comunitario puede imponerse con tal evidencia que no deje
lugar a ninguna duda razonable sobre la manera de resolver la cuestión planteada y que antes
de llegar a tal conclusión, el órgano jurisdiccional nacional debe estar convencido de que la
misma evidencia se impondrá igualmente a los órganos jurisdiccionales nacionales de los otros
Estados miembros y al Tribunal de Justicia, de forma que sólo si se cumplen estos requisitos, el
órgano jurisdiccional nacional podrá abstenerse de someter la cuestión al Tribunal y
resolverla bajo su propia responsabilidad.

Por tanto, después de ver la teoría del acto claro en la sentencia CILFIT, podemos deducir que;
un acto claro es aquel en el que la correcta aplicación del derecho comunitario puede imponerse
con tal evidencia que no deje lugar a duda razonable alguna sobre la solución de la cuestión
suscitada mientras que un acto aclarado es aquel en el que se ha tenido que solicitar la correcta
interpretación del TJUE.

4. El procedimiento ante el TJUE.

Los procedimientos prejudiciales ante el TJUE se inician con la recepción de la resolución del
órgano jurisdiccional nacional en la que se formula la cuestión. El litigio principal pendiente
ante el juez nacional se suspende hasta que el TJUE pronuncie su sentencia. El procedimiento
prejudicial no tiene carácter contradictorio y se permite que presenten observaciones en el
mismo las partes en el litigio principal, las Instituciones de la UE y los Estados miembros
interesados en un plazo de dos meses.
5. Efectos de las sentencias prejudiciales.

La sentencia prejudicial de interpretación vincula con autoridad de cosa juzgada al juez que
planteó la cuestión, que debe aplicar la norma de la UE de conformidad con la interpretación
dada por el TJUE. Asimismo, están vinculados por dicha sentencia los demás órganos
judiciales nacionales llamados a conocer del mismo litigio. Además, la sentencia prejudicial de
interpretación despliega un efecto general, en el sentido de que la interpretación que realiza de
la norma de la Unión vincula a los órganos jurisdiccionales de todos los Estados miembros que
deban aplicarla en todo tipo de litigios. Ello no impide que cualquier juez nacional solicite al
TJUE un nuevo pronunciamiento prejudicial sobre la norma en cuestión aduciendo nuevos
argumentos que, de ser estimados, pueden eventualmente generar un cambio de la
jurisprudencia del TJUE.
En cuanto a las sentencias prejudiciales de apreciación de validez, el TJUE ha considerado que

73
tienen un alcance general tanto si el TJUE declara inválido el acto como si no lo hace. En este
último supuesto, el Tribunal indica que no son fundados los motivos de invalidez alegados, pero
sin declarar legal el acto, que puede ser atacado por motivos diferentes. La sentencia que declara
inválido un acto obliga al juez que planteó la cuestión a no aplicar el acto en el litigio principal
y, a la vez, produce un efecto “erga omnes”, ya que todos los órganos jurisdiccionales deben
considerar inválido dicho acto. Ahora bien, el acto declarado inválido subsiste y sólo puede ser
modificado o abrogado por la Institución que lo adoptó, limitándose el TJUE, como mucho, a
precisar los efectos de la sentencia de invalidez.
Las sentencias prejudiciales producen efectos “ex tunc”, es decir, desde el momento de la
entrada en vigor de la norma interpretada, aunque el TJUE se reserva la posibilidad de limitar en
el tiempo los efectos retroactivos de la sentencia en cada caso concreto por motivos de
seguridad jurídica.

TEMA 14.
EFICACIA DIRECTA DEL DERECHO DE LA UE.

1º Fundamento y significado: Análisis de la sentencia VAN GEND en LOOS:

La eficacia directa de las normas de la UE significa que pueden desplegar por sí mismas
plenitud de efectos de manera uniforme en todos los Estados miembros a partir de su entrada en
vigor y durante toda la duración de su validez. En consecuencia crean derechos y obligaciones
para todos aquellos que puedan verse afectados por su ámbito de aplicación.

La noción de eficacia directa ha sido deducida mediante una metodología interpretativa de los
Tratados basada en su espíritu, su economía y sus términos, es decir sirviéndose de los métodos
de interpretación sistemático y teleológico. La construcción de este principio está unida a
referencias constantes a la escritura y a objetivos de la UE. El T. de Justicia tuvo una
oportunidad de referirse al principio de la eficacia directa en la sentencia VAN GEND LOOS de
5 Febrero 1963.

La defensa de los Países Bajos dijo que el Tratado solo obligaba a los Estados miembros los
cuales son libres de decidir la forma en que entienden respetar esa obligación; esta sentencia
dice que no tendría efectos internos y por tanto no tendría efecto directo. En el fondo también se
discutía sí un particular podía exigir a un Estado miembro el cumplimiento de una obligación
internacional establecida en una norma de la Unión.

Respecto a esto hay que decir que para el Tribunal cada Tratado de la Unión es algo más que
una norma internacional pues expresa la existencia de unas complejas relaciones que desbordan
las iniciales relaciones entre los Estados que cooperan en la adopción de Tratados. El principio
de eficacia directa de las normas de la Unión se funda en el carácter objetivo de los Tratados.

74
En efecto, el respeto a los Tratados y a los actos de los actos de las Instituciones se impone a
cualquiera que se vea afectado por el campo de acción de una norma de la UE.

El T. de Justicia considera que las disposiciones de los Tratados pueden ser invocadas por
particulares y que éstos deduzcan, de las obligaciones asumidas por los Estados derechos en su
favor protegibles por las jurisdicciones nacionales.

En efecto, en todas las Constituciones de los Estados democráticos la soberanía reside en el


pueblo y del pueblo emanan los poderes del Estado, luego lo que se dilucida en las normas de la
Unión es el ejercicio de derechos y obligaciones en el marco de la creación de un mercado
común que puede afectar directamente a particulares. Por otro lado el Tribunal opone a los
Estados miembros sus propios actos. Aunque es cierto que en el caso VAN GEND LOOS no
hay una invocabilidad estricta fundada en el destinatario concreto del derecho sino en una
invocabilidad amplia. Precisamente el valor excepcional de esta sentencia es que declara efectos
para los particulares de una obligación de abstención impuesta a los Estados miembros. En
consecuencia, el efecto directo a la luz de la sentencia Van Gend Loos, significa:

- Que las normas de los Tratados pueden producir efectos jurídicos inmediatos, por sí mismos
sin precisar de normas nacionales para su aplicación o sin que estas sean un obstáculo para su
aplicación.

- Que los particulares pueden hacer valer ante los poderes públicos nacionales los derechos que
se deriven de las normas de la UE, y dichos poderes deben asegurar el respeto de las
obligaciones asumidas por los Estados en los Tratados y proteger los derechos individuales.

2º Criterios para determinar la eficacia directa: disposición clara, incondicional y precisa

La clasificación de una norma de efecto directo es una operación compleja y el T. de Justicia en


el asunto VAN GEND LOOS formuló varios requisitos aunque actualmente solo hay 2:

- Que la norma sea clara y precisa o suficientemente precisa en el sentido de que funde una
obligación concreta en términos inequívocos, desprovista de ambigüedades.

- Que su mandato sea incondicional, en el sentido de que no deje márgenes de apreciación


discrecional a las autoridades públicas nacionales o a las instituciones de la Unión.

La precisión e incondicionalidad se reúnen también aunque el sentido y el alcance exacto de la


disposición puedan plantear cuestiones de interpretación pues tales cuestiones son susceptibles
de ser resueltas por la vía judicial. Lo que importa es que el beneficiario y el derecho protegible
estén bien definidos en la propia norma de la UE. Esa incondicionalidad y precisión no se
verían alteradas por el hecho de que la directiva por su propia naturaleza esté sujeta a la
intervención legislativa de los Estados miembros. Únicamente le privaría de efecto directo si la
intervención ulterior del Estado viene prevista expresamente por la norma de la UE y es un

75
complemento indispensable sin el cual no pudiera aplicarse. Y en los casos en que la
intervención del Estado sea solo de necesidad para aplicar el Tratado o no hubiera tenido lugar
en los plazos previstos, la norma seria directamente aplicable.

3º ¿Goza el reglamento de plenitud de eficacia directa? Vid. Art. 288 TFUE

Art.288TFUE: Para ejercer las competencias de la Unión, las instituciones adoptarán


reglamentos, directivas, decisiones, recomendaciones y dictámenes.

El reglamento tendrá un alcance general. Será obligatorio en todos sus elementos y


directamente aplicable en cada Estado miembro.

La directiva obligará al Estado miembro destinatario en cuanto al resultado que deba


conseguirse, dejando, sin embargo, a las autoridades nacionales la elección de la forma y de los
medios.

La decisión será obligatoria en todos sus elementos. Cuando designe destinatarios, sólo será
obligatoria para éstos.

Las recomendaciones y los dictámenes no serán vinculantes.

Por tanto este art establece que el reglamento tendrá un alcance general, será obligatorio en
todos sus aspectos y DIRECTAMENTE APLICABLE en cada Estado miembro.

4º La eficacia directa de las directivas ¿Es una patología? ¿Los derechos y obligaciones de
la Directiva no deben emerger en la norma nacional de transposición?

La directiva está, en principio, desprovista de efecto directo siempre que el Estado miembro en
cuestión haya cumplido correctamente, en el plazo establecido, con el contenido y objetivos de
la Directiva. Cuando el Estado cumple con sus obligaciones en plazo, los derechos u
obligaciones potencialmente previstos en la directiva emergente de la norma nacional de
transposición. Lo realmente importante es que el Estado miembro destinatario asegure el
resultado fijado: es una obligación imperativa impuesta por el Tratado a los Estados miembros.

5º ¿A partir de qué momento una disposición contenida en una Directiva puede tener
efecto directo? Análisis de la Sentencia Becker de 1982.

En la STC Becker el TJCE condiciona la invocabilidad de una directiva a su efecto directo a las
siguientes circunstancias:

- A la expiración del plazo dado a los estados para su adaptación interna.

- A la ausencia, insuficiencia o deficiencias en la adaptación (en la STC de 19 /1/1982, en su


fundamento 20, se refiere no solo a la inejecución sino cuando no ha sido correctamente
ejecutada)

76
- La disposición invocada de una directiva cumplía los requisitos generales del efecto directo,
que, desde el punto de vista de su contenido, sea una disposición suficientemente precisa e
incondicional.

El tribunal de justicia nunca ha afirmado que una directiva sea directamente aplicable, pues en
todos los casos en que una directiva ha sido correctamente aplicada sus efectos alcanzan a los
particulares a través de las medidas de aplicación adoptadas por el Estado miembro afectado
(STC Becker, fund.19)

Por todo lo anterior; el efecto directo de una directiva únicamente emerge cuando un estado no
lleva a cabo la transposición adecuada de la directiva en el plazo fijado.

Esta es la sentencia por la que se establece que tan solo cabe el efecto directo de una disposición
a partir de la expiración del plazo de incorporación de la directiva en derecho interno.

6º ¿Cabe efecto directo horizontal de las directivas? Análisis de la sentencia Marshall


1986.

- Cuando se trate de una relación horizontal o inter privatos, una directiva no ejecutada
correctamente no puede por sí sola, crear obligaciones a cargo de un particular y tampoco
puede, por consiguiente, ser invocada en su calidad de tal contra dicha persona según lo
establecido en el fund.48 de la STC Marshall.

Por tanto, en las relaciones entre particulares no cabe alegar derechos u obligaciones
establecidos en una directiva que no haya sido transpuesta en el Derecho Interno. Un particular
no puede exigirle a otro particular el cumplimiento de las obligaciones impuestas en una
directiva no transpuesta o transpuesta incorrectamente. Esta fue la solución dada por la STC
Marshal, de que al aceptar la invocabilidad frente al Servicio de Salud tendría como
consecuencia una distinción arbitraria e injusta entre los derechos de los empleados del Estado
y los de los empleados del sector privado (fund.51).

7º ¿están las autoridades nacionales obligadas a interpretar el derecho nacional de manera


conforme a la directiva? Análisis de la sentencia Von Colson de 1984.

Las obligaciones derivadas de una directiva se imponen a todas las autoridades de los Estados
miembros, comprendidas, en el marco de sus competencias, las autoridades jurisdiccionales.
Desde hace algunos años el Tribunal de justicia afirma que los jueces nacionales cuando aplican
el derecho nacional están obligados a interpretarlos ateniéndose a las normas de la UE ya sean
éstas directamente aplicables o no.

Ante la falta de transposición o transposición incorrecta de una directiva se traslada a los


jueces, también órganos del Estado la obligación de tomar las medidas necesarias para alcanzar
el resultado querido por las directivas ya tengan efecto directo sus disposiciones o no lo tengan,
de esta manera el juez en nombre del Estado deberá hacer todo lo posible para que se respeten

77
las obligaciones adquiridas por el Estado alcanzando los efectos materiales de la Directiva.

Luego la obligación de lograr el resultado de una directiva no se limita a la acción legislativa y


reglamentaria sino que el resultado de la directiva a falta de trasposición o eficacia “erga
omnes” puede y debe ser asegurado por el juez en el marco de sus competencias.

La obligación de interpretar el Derecho nacional a la luz de la letra y de la finalidad de la norma


comunitaria cobra una especial trascendencia en relación con las directivas. Se trata de lograr
cierta aplicación horizontal por parte del juez sirviéndose de la ley nacional.

*En la sentencia Von Colson se trata de una relación vertical (dos asistentes sociales reclaman a
la administración penitenciaria regional). Al amparo del principio de igualdad de trato y de una
directiva mal ejecutada solicitó que se les aplicase a empresarios públicos o privados sanciones
eficaces como exige la Directiva. Pero la directiva invocada no tenía efecto directo por falta de
precisión en cuanto al sistema de sanciones, por lo que el Tribunal de Justicia se dirige al juez
alemán para que interprete la ley de trasposición a la luz de la directiva a fin de alcanzar los
resultados de la directiva y que tenga en cuenta otras normas alemanas que prevean sanciones
en situaciones comparables. La aportación de esta sentencia fue que dijo que en ausencia de
transposición de la directiva el juez nacional tiene que interpretar el derecho conforme a esa
directiva.

TEMA 15.
PRACTICA SOBRE LA PRIMACIA DEL DERECHO DE LA UNION SOBRE
DERECHO INTERNO (RESUMIERLA ABUNDANTEMENTE: CONCEPTOS
GENERALES Y BASICOS)

PARTE PRIMERA: LA PRIMACIA DEL DERECHO DE LA UE.

I. Fundamento de la Primacía: análisis de la Sentencia COSTA c. ENEL de 1964.

La primacía del derecho de la UE no se sustenta en la constitución de los Estados miembros


sino en la naturaleza y caracteres específicos de la Unión Europea, así pues, todo estado
miembro está obligado a respetar dicha primacía.
El fundamento de la primacía del Derecho de la Unión no puede residir en los preceptos
constitucionales de cada Estado miembro ya que, de lo contrario, éste sería un fundamento
variado y variable dependiendo del criterio de cada Estado miembro. La primacía se funda pues
en la naturaleza y en los propios caracteres del proceso integrador mediante una interpretación
de los Tratados comunitarios.
Por tanto, las relaciones entre el derecho de la UE y el derecho interno hay que situarlas en esa

78
línea que parte de la autonomía del propio ordenamiento jurídico de la Unión, de la atribución
de competencias a favor de las Instituciones y de la colaboración o complementariedad
funcional de los dos órdenes jurídicos que se integran para formar parte del derecho que se
aplica en cada estado miembro.
La construcción jurisprudencial de este principio tiene sus inicios en la sentencia Costa c.ENEL
de 1964. En opinión del demandante, Flaminio Costa, la ley italiana sobre nacionalización de la
energía eléctrica de 1962 violaba algunos preceptos del tratado de Roma (1957) y, en
consecuencia, el artículo 11 de la Constitución italiana que prevé la autolimitación de
competencias. El juez conciliatore planteó la cuestión constitucional ante la Corte
Constitucional italiana. Ésta confirmó en su sentencia de 7 de marzo de 1964 la validez de la ley
ENEL alegando que la ley que aprobó y ordenó la ejecución de los Tratados comunitarios era
una ley ordinaria que podía ser modificada o derogada por otra posterior como la ley ENEL. La
corte resolvió con simpleza la eventual colisión entre ordenamientos recurriendo a la regla
sobre sucesión de leyes en el tiempo, lex posterior derogat priori, adecuada para resolver los
conflictos entre normas del mismo ordenamiento, que no era precisamente el caso que se le
planteaba. Pero el juez conciliatore elevó también una cuestión prejudicial ante el Tribunal de
Justicia: ésta es la sentencia que nos interesa.
El tribunal fundamenta la primacía en su sentencia Costa c. ENEL sobre 4 importantes bases:
1ª. La naturaleza y características especificas de las Comunidades Europeas (hoy llamadas
Unión Europea) y de su ordenamiento.

El Tribunal tiene en cuenta que están dotadas de poderes efectivos tanto en el plano interno
como externo y dice literalmente que ‘’ las Comunidades Europeas emanan de una limitación de
competencias o transferencias de atribuciones de los Estados miembros a la Comunidad ’’. Esto
entraña una limitación definitiva ya que no puede prevalecer una norma nacional posterior
sobre esos derechos definitivamente transferidos por los estados miembros a la
Comunidad.
2ª. La primacía se basa también en el carácter obligatorio de las normas de Derecho derivado,
expresamente previsto en el artículo 288 TFUE: los Estados han conferido a los Reglamentos,
Directivas y Decisiones el carácter de normas obligatorias (aunque con alcance diverso).
En definitiva según la jurisprudencia del Tribunal de Justicia (TJUE) un Estado miembro no
puede excusarse en disposiciones, prácticas o situaciones de su ordenamiento interno para
justificar el no respeto de las obligaciones y plazos resultantes de las directivas comunitarias.
La decisión también es una norma obligatoria en todos sus elementos para su destinatario. Así
pues, por lo que se refiere a las decisiones dirigidas a los Estados miembros, ese carácter
obligatorio se impone a todos los órganos del Estado destinatario, incluidos sus órganos
jurisdiccionales.
3ª. El compromiso de cooperación leal en el cumplimiento de los tratados y del derecho
derivado, aceptado expresamente por todo estado miembro, les obliga a abstenerse de toda

79
medida susceptible de poner en peligro la realización de los objetivos de los Tratados (art. 4
TUE). Esto significa que los Estados se han comprometido expresamente a cumplir las
obligaciones derivadas de los Tratados o resultantes de los actos de las Instituciones, de modo
que la adopción de normas internas posteriores incompatibles con una norma de la Unión
supondría violar ese principio de lealtad.
4ª. Los estados miembros han aceptado que los tratados y el derecho derivado se apliquen sin
discriminación basada en la nacionalidad de los particulares (art. 18 TFUE). Si se permitiera
que cada Estado pudiera alterar la regla común, las obligaciones y derechos de los particulares
variarían de un Estado a otro a causa de medidas unilaterales de los Estados.

II. Primacía y Ley interna posterior: análisis de la Sentencia Simmenthal de 1978: ¿qué
debe hacer el juez nacional en caso de contradicción entre el Derecho de la UE y una ley
interna posterior?

La firmeza jurisprudencial en materia de primacía tuvo un nuevo desarrollo en la sentencia


Simmenthal de 9 de marzo 1978. La sociedad italiana de Simmenthal compraba carne bovina en
Francia y en la frontera italiana era sometida al pago de unos derechos de control sanitario en
virtud de una ley de 1970. En un primer proceso en 1976, el Tribunal de Justicia declaró que
dichas medidas eran contrarias al Tratado, pero la Administración no ejecutó la sentencia
alegando que la ley que impuso la tasa era posterior a la ley que aprobó el Tratado CE en Italia
y aún no había sido derogada o declarada inconstitucional.

Ante ese nuevo problema el juez italiano planteó otra cuestión prejudicial al Tribunal, a fin de
que se pronunciase si, ante una ley nacional ulterior contraria a una norma de la Unión, el juez
nacional debería considerarla inaplicable de pleno derecho sin esperar a su abrogación por el
legislador o por el órgano competente para declararla inconstitucional. El Tribunal deduce del
principio de la primacía varios efectos:
- El primero, si la norma interna incompatible es anterior a la norma de la Unión, ésta hace
inaplicable de pleno derecho, desde su entrada en vigor, toda disposición contraria de la
legislación nacional. Es decir, se excluye la aplicación de la norma interna anterior y prevalece
la norma posterior de la Unión.
- El segundo efecto, si la norma interna incompatible es posterior a la norma de la Unión, la
vigencia de esta última impide la formación valida de nuevos actos legislativos nacionales en la
medida en que fueran incompatibles con las normas comunitarias.
- El tercero es que, ya sea la norma interna anterior o posterior, el órgano judicial no debe
esperar a que la norma interna incompatible sea derogada ni debe plantear la cuestión de
inconstitucionalidad.
-El cuarto, es que el juez del litigio concreto puede y debe excluir la norma interna y aplicar la
norma de la Unión.

80
Como el juez nacional no puede derogar ni declarar inconstitucional la norma interna
incompatible porque esa facultad corresponde a los órganos constitucionales competentes, la
inaplicación es una suerte de sanción mínima contra esa norma interna. La exclusión de la ley
nacional permite al juez de instancia cumplir con su obligación de aplicar íntegramente el
Derecho Comunitario y de proteger los derechos que éste confiere a los particulares
(fundamento 21). El juez nacional se encuentra ante una obligación de resultado no de medio.
El Tribunal de Justicia no entra en la cuestión, ni tiene porque hacerlo, de determinar que
órgano es el que debe declarar la nulidad de la norma nacional contraria, ni tampoco puede dar
competencia al juez nacional para declarar la nulidad de la norma nacional incompatible. Ahora
bien, tampoco le permite al juez nacional esperar su derogación ni plantear la cuestión de
constitucionalidad ante el Tribunal Constitucional. La solución inmediata al litigio concreto es
la exclusión de la norma interna como norma aplicable y, llegado al caso, la selección de la
norma de la Unión como norma que en sustitución resuelve el litigio (lo que debe hacer el juez
atañe a los poderes que le reconoce el orden procesal nacional).
El fundamento jurídico número 22 establece que el juez nacional tiene el poder de hacer, en el
momento mismo de esta aplicación, todo lo que sea necesario para obviar las disposiciones
legislativas nacionales que eventualmente obstaculicen la plena eficacia de las normas
comunitarias.
Por lo tanto, aunque el Derecho interno no le confiera al juez nacional la facultad de exclusión o
inaplicación de la norma interna, el Derecho de la Unión le confiere ese poder de exclusión de
la ley nacional y de sustitución por la norma de la Unión.

III. Consecuencias de la Primacía: ¿deben los poderes públicos competentes eliminar las
normas internas incompatibles con el Derecho de la UE? Análisis de la Sentencia de 1986,
Comisión contra Italia de 1986, 168/85.

Es decir, la primacía y el efecto directo de las disposiciones de la Unión no dispensan a los


Estados miembros de la obligación de eliminar de su orden jurídico interno aquellas
disposiciones incompatibles.
La razón estriba, en opinión del Tribunal de Justicia, en que el mero mantenimiento en vigor,
aun sin aplicación, engendra siempre una situación de hecho ambigua, dejando a las personas
afectadas en un estado de incertidumbre en cuanto a las posibilidades que tienen de acogerse a
las norma de la Unión. Por ello, el Tribunal exige que la incompatibilidad entre una norma
nacional y una norma de la Unión, incluso de efecto directo, deba ser eliminada definitivamente
mediante disposiciones internas de carácter obligatorio que tengan el mismo valor jurídico que
las que deben ser modificadas (Sentencia de 15 de octubre de 1986, Comisión c. Italia, 168/85,
fundamento jurídico 13).
Esto significa que la utilización de las circulares administrativas, incluso publicadas en los
Boletines Oficiales, advirtiendo de la aplicación de una norma interna, no son el medio

81
adecuado para asegurar el pleno efecto de las normas de la Unión (Sentencia de 15 de octubre
de 1986, Comisión c. Italia, 168/85).

TEMA 16.

PARTE SEGUNDA: DERECHO DE LA UE Y CONSTITUCION ESPAÑOLA:

La distinción entre la Primacía del Derecho de la UE y la Supremacía de la Constitución


Española: Análisis de la Declaración del TC de 13 de diciembre de 2004.

El Consejo de Estado, que es un órgano consultivo del Consejo de Ministros, analiza la


proclamación explícita y formal en el artículo I-6 (La Constitución y el Derecho adoptado por
las instituciones de la Unión en el ejercicio de las competencias que se le atribuyen a ésta
primarán sobre el Derecho de los Estados Miembros) del principio de primacía del Derecho de
la Unión, cuestionándose sobre el posible conflicto entre ese precepto y la Constitución. Señala
el Consejo de Estado que “el Tratado eleva a norma de la Constitución para Europa la primacía
del Derecho comunitario. Dicho principio, que se ha calificado como una `exigencia existencial´
de tal Derecho, como se sabe, es fruto de la construcción jurisprudencial del Tribunal de
Justicia de las Comunidades Europeas a partir de la Sentencia de (Costa c. ENEL) y
desarrollado en pronunciamientos posteriores, así las Sentencias del Tribunal de Justicia de la
Unión Europea de 14 de diciembre de 1971 (Politi), 13 de julio de 1972 (Comisión c. Italia), 9
de marzo de 1978 (Simenthal), entre otras muchas, y significa que cualquier norma del Derecho
comunitario, no sólo del primario, sino también del derivado, prevalece sobre las de Derecho
interno, cualquiera que sea el rango de éstas, incluido el constitucional. Opera, pues, contra
cualquier fuente, ya sea anterior o posterior al Derecho comunitario y respecto tanto de los
órganos jurisdiccionales como del resto de los órganos del Estado”.
El Consejo de Estado entiende, a la luz de lo anterior, que la redacción del artículo I-6 del
nuevo Tratado de la Unión puede chocar con la consideración de la Constitución Española
como norma suprema de nuestro Ordenamiento jurídico y recomienda, a este respecto, que se
haga uso de la facultad prevista en el art. 95.2 CE para que el Tribunal Constitucional declare si
existe o no contradicción entre el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa
y la propia Constitución española.
Entonces, con los argumentos esgrimidos por el Consejo de Estado con respecto a este punto, el
Consejo de Ministros (el Gobierno de España) plantea al TC una cuestión de Constitucionalidad
del artículo 6, y del 111 y 112. También se plantea si el artículo 93 de la CE es suficiente para la
integración de este tipo de tratados de la índole de la Constitución Europea.

82
Artículo 93: ‘’Mediante ley orgánica se podrá autorizar la celebración de tratados por los que
se atribuya a una organización o institución internacional el ejercicio de competencias
derivadas de la Constitución. Corresponde a las Cortes Generales o al Gobierno, según los
casos, la garantía del cumplimiento de estos tratados y de las resoluciones emanadas de los
organismos internacionales o supranacionales titulares de la cesión’’.

El art. 93 CE es sin duda soporte constitucional básico de la integración de otros ordenamientos


con el nuestro, a través de la cesión del ejercicio de competencias derivadas de la Constitución,
ordenamientos llamados a coexistir con el Ordenamiento interno, en tanto que ordenamientos
autónomos por su origen.
La operación de cesión del ejercicio de competencias a la Unión europea y la integración
consiguiente del Derecho comunitario en el nuestro propio imponen límites inevitables a las
facultades soberanas del Estado, aceptables únicamente en tanto el Derecho europeo sea
compatible con los principios fundamentales del Estado social y democrático de Derecho
establecido por la Constitución nacional.

Por ello la cesión constitucional que el art. 93 CE posibilita tiene a su vez límites materiales que
se imponen a la propia cesión. Esos límites materiales, no recogidos expresamente en el
precepto constitucional, pero que implícitamente se derivan de la Constitución y del sentido
esencial del propio precepto, se traducen en el respeto de la soberanía del Estado, de nuestras
estructuras constitucionales básicas y del sistema de valores y principios fundamentales
consagrados en nuestra Constitución, en el que los derechos fundamentales adquieren
sustantividad propia.

Y ahora vamos con la cuestión a la que se refiere el artículo I-6 del Tratado:
“La Constitución y el Derecho adoptado por las instituciones de la Unión en el ejercicio de las
competencias que se le atribuyen a ésta primarán sobre el Derecho de los Estados miembros”.
Esta estipulación del Tratado, tal y como ha hecho constar formalmente la Conferencia de los
Representantes de los Gobiernos de los Estados Miembros por medio de Declaración anexa al
Tratado (Declaración anexa al art. I-6), “refleja la jurisprudencia existente del Tribunal de
Justicia de las Comunidades Europeas y del Tribunal de Primera Instancia”, y en su expresa
proclamación acota la primacía del Derecho de la Unión al ámbito del ejercicio de las
competencias atribuidas a las instituciones europeas. Tal primacía no se afirma como
superioridad jerárquica sino como una “exigencia existencial” de ese Derecho, a fin de lograr en
la práctica el efecto directo y la aplicación eficaz en todos los Estados que formen parte del
Tratado por igual.
El Tratado por el que se establece una Constitución para Europa parte del respeto a la identidad
de los Estados integrados en ella y de sus estructuras constitucionales básicas, y se funda en los
valores que están en la base de las Constituciones de dichos Estados.

83
Dichos preceptos, entre otros, vienen a consagrar la garantía de la existencia de los Estados y
sus estructuras básicas, así como sus valores, principios y derechos fundamentales, que en
ningún caso podrían llegar a hacerse irreconocibles tras el fenómeno de la cesión del ejercicio
de competencias a la organización supraestatal, garantía cuya ausencia o cuya falta de una
proclamación explícita justificó en etapas anteriores las reservas opuestas a la primacía del
Derecho comunitario frente a las distintas Constituciones por conocidas decisiones de las
jurisdicciones constitucionales de algunos Estados, en lo que ha dado en llamarse en la doctrina
el diálogo entre los tribunales constitucionales y el Tribunal de Justicia de las Comunidades
Europeas. En otros términos, los límites a que se referían las reservas de dichas jurisdicciones
constitucionales aparecen ahora proclamados de modo inequívoco por el propio Tratado
sometido a nuestra consideración, que ha venido a acomodar sus disposiciones a las exigencias
de las Constituciones de los Estados miembros.
Así pues la primacía que se proclama en el Tratado por el que se establece una Constitución
para Europa, opera respecto de un Ordenamiento que se construye sobre los valores comunes de
las Constituciones de los Estados integrados en la Unión y de sus tradiciones constitucionales,
donde España también está incluida.
Que la Constitución es la norma suprema del Ordenamiento español es cuestión que, aun
cuando no se proclame expresamente en ninguno de sus preceptos, se deriva sin duda del
enunciado de muchos de ellos, y es consustancial a su condición de norma fundamental;
supremacía o rango superior de la Constitución frente a cualquier otra norma, y en concreto
frente a los tratados internacionales. Pues bien, la proclamación de la primacía del Derecho de
la Unión por el art. I-6 del Tratado no contradice la supremacía de la Constitución.
Primacía y supremacía son categorías que se desenvuelven en órdenes diferenciados. Aquélla,
en el de la aplicación de normas válidas; ésta, en el de los procedimientos de normación. La
supremacía se sustenta en el carácter jerárquico superior de una norma y, por ello, es fuente de
validez de las que le están infraordenadas, con la consecuencia, pues, de la invalidez de éstas si
contravienen lo dispuesto imperativamente en aquélla. La primacía, en cambio, no se sustenta
tanto en la jerarquía (que también), sino en la distinción entre ámbitos de aplicación de
diferentes normas, en principio válidas, de las cuales, sin embargo, una o unas de ellas tienen
capacidad de desplazar a otras en virtud de su aplicación preferente o prevalente debida a
diferentes razones justificadas, aunque en principio, no lesivas de la Constitución Nacional.
Toda supremacía implica, en principio, primacía, salvo que la misma norma suprema haya
previsto, en algún ámbito, su propio desplazamiento o inaplicación en las competencias que se
pueda derivar Ley Orgánica mediante. La supremacía de la Constitución es, pues, compatible
con regímenes de aplicación que otorguen preferencia aplicativa a normas de otro
Ordenamiento diferente del nacional siempre que la propia Constitución lo haya así dispuesto,
que es lo que ocurre exactamente con la previsión contenida en su art. 93, mediante el cual es
posible la cesión de competencias derivadas de la Constitución a favor de una institución

84
internacional así habilitada constitucionalmente para la disposición normativa de materias hasta
entonces reservadas a los poderes internos constituidos y para su aplicación a éstos. En suma, la
Constitución ha aceptado, ella misma, en virtud de su art. 93, la primacía del Derecho de la
Unión en el ámbito que a ese Derecho le es propio, según se reconoce ahora expresamente en el
art. I-6 del Tratado.
En el caso en el que el Derecho de la Unión Europea llegara a totalmente incompatible
(resultando así una antinomia insalvable incluso mediante interpretación extensiva) este
Derecho con la Constitución española, sin que los hipotéticos excesos del Derecho europeo
respecto de la propia Constitución europea fueran remediados por los ordinarios cauces
previstos en ésta, en última instancia la conservación de la soberanía del pueblo español y de la
supremacía de la Constitución que éste se ha dado podrían llevar a este Tribunal a abordar los
problemas que en tal caso se suscitaran, a través de los procedimientos constitucionales que
correspondan (como por ejemplo, una reforma constitucional que en este caso no es necesaria ni
mucho menos por lo ya argumentado), ello aparte de que la salvaguarda de la referida soberanía
siempre resulta a la postre asegurada por el art. I-60 del Tratado en el que se permite la salida de
la UE.
Por lo tanto, no es necesario ni siquiera la reforma de la Constitución Española, como ya hemos
dicho, y concluye así el comentario de esta sentencia, y en especial, del problema planteado de
la diferenciación entre la primacía de la norma Comunitaria y la Supremacía de la Constitución
Nacional, en este caso, de la nación española.
Tampoco es necesario más que el artículo 93 para la integración del Tratado de la Constitución
Europea, por las razones ya argumentadas.
Los otros artículos problemáticos resultan compatibles con la Constitución porque trataban de
los Derechos Fundamentales, que pasaban a ser competencia de la CE, pero que al haber
refrendado la Carta Europea de los Derechos Humanos el Estado español, es exactamente lo
mismo, son los mismos valores, así que no hay ningún problema.

TEMA 17.

El desarrollo jurisprudencial de la protección de los derechos fundamentales en el ámbito


regido por el derecho de la Unión Europea. La Carta de los Derechos Fundamentales.

1. LA CONSTRUCCIÓN JURISPRUDENCIAL DEL TJUE. EVOLUCIÓN.

1.1 El Tribunal Judicial de la UE ha construido su jurisprudencia en materia de protección de


DDHH sobre un triple fundamento:

85
 Los derechos fundamentales de la persona están comprendidos dentro de los principios
generales del Derecho Comunitario. (Sentencia Stauder).
 La protección de los derechos fundamentales está inspirada en los principios
constitucionales comunes a absolutamente todos los Estados miembros (Sentencia
Handelsgesellchaft).
 La progresión cuantitativa y cualitativa en la utilización de los instrumentos jurídico
internacionales de los que son partes los Estados miembros, como el CEDH de 1950,
así lo afirma la sentencia Nold.

1.2 Se venía requiriendo que los DDHH, para estar debidamente protegidos, fueran reconocidos
por normas positivas que los enunciaran de modo claro y que previeran, además, las técnicas de
protección y las garantías, especialmente, la judicial, más que nada, por seguridad jurídica, cosa
que la aproximación judicial no podía hacer.

Aunque también es cierto que el Tribunal de Justicia ha dado una respuesta más o menos
adecuada en lo que a su función de garantía judicial compete, porque ha venido supliendo la
laguna normativa por la única vía de positivación abierta a la jurisprudencia, ya que no hay
Constitución Europea al ser un proyecto fallido, y los Tratados no han sido suficientes (excepto
el de Lisboa). El Tribunal ha recurrido a las tradiciones constitucionales y a los textos
internacionales firmados por los Estados miembros, como elementos de referencia y protección,
teniendo así legitimidad jurídica, reconociendo y protegiendo a los derechos fundamentales y
libertades, aunque también puede reconocer otros derechos más allá de los enunciados
positivamente gracias al Tratado de Lisboa.

2. LA FORMALIZACIÓN JURÍDICA DE LA PROTECCIÓN DE LOS DDHH Y DE


LAS LIBERTADES FUNDAMENTALES EN LA UE.

Como hemos dicho, el Tratado de Lisboa de 2007 recuperó el discurso de la positivación,


adhesión al CEDH y la controvertida cuestión de la eventual extensión del modelo a la
Cooperación Policial y Judicial Penal y, en cierto modo, a la PESC al menos para hacer frente a
las disfunciones derivadas de las decisiones en el mundo de las medidas restrictivas a personas
físicas y jurídicas.

El eje central del modelo de Lisboa se expresa en la triple operación contemplada en el artículo
6 del TUE:

a) Incorporación por referencia de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE, no


directamente en el Tratado, sino que se reconocen los derechos, libertades y principios
recogidos en la carta, dándole el mismo valor jurídico que los Tratados. La UE cuenta ahora con
un catálogo de principios, derechos y libertades objetivo cuyo valor jurídico es igual al de los
Tratados constitutivos. Esto despliega efectos jurídicos gracias a su posición en la jerarquía
normativa, de fundamento del control de legalidad de los actos de las Instituciones y de los

86
Estados cuando actúan en el marco del Derecho de la UE, es decir, ahora tienen valor
jurídicamente vinculante. Y todo esto sin modificar sus competencias, y teniendo en cuenta las
legislaciones o prácticas nacionales, teniendo la obligación de interpretar conforme a las
“Explicaciones” de la jurisprudencia del T. de Justicia, de la del TEDH y de las propias
tradiciones constitucionales comunes.

b) Establecimiento de la adhesión al CEDH (artículo 6.2 del TUE), acompañado de la


atribución de personalidad jurídica a la UE (47 TUE), pero todo limitado, pues se debían
preservar las características específicas de la UE y su Derecho, y de los países miembros
individualmente, por tener distintas participaciones cada uno en el CEDH por las reservas. Con
estas limitaciones, la UE se adhirió al Convenio el 4 de Junio de 2010.

c) Mantenimiento del tradicional sistema jurisprudencial del T. de Justicia según el que los
derechos fundamentales forman parte del Derecho de la UE como principios generales del
Derecho, como se prevé en el artículo 6.3 del TUE.

3. DERECHOS PROTEGIDOS.

3.1 LOS DERECHOS ENUNCIADOS EN LOS TRATADOS, LA CARTA Y EL CEDH.

-El artículo 2 del TUE expresa que el propio fundamento de la Unión está en “los valores de
respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de
los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes y minorías.”, y es
condición indispensable cumplirlos para adherirse a la UE (artículo 49 TUE).

-El artículo 6 del TUE concreta que los principios, derechos y libertades contenidos en la Carta
de los Derechos Fundamentales de la UE, los contenidos en el CEDH y los derivados de las
tradiciones constitucionales comunes albergan los contenidos esenciales del sistema. Pero
además, en el propio TFUE se contienen y explicitan muchos contenidos de derechos y
libertades fundamentales, poniendo objetivos como la eliminación de las desigualdades entre
hombre y mujer, conseguir niveles elevados en empleo, educación, formación, salud y definir y
ejecutar acciones contra la discriminación.

En cualquier caso, la CDFUE es el texto de referencia para la identificación de los contenidos


en materia de DDHH en la UE.

-El CEDH firmado en Roma en 1950 al que se refiere el art 6 del TUE es el texto donde, por su
origen histórico lo único que ha establecidos ha sido unos derechos mínimos, civiles y políticos,
que los Estados miembros se comprometen a garantizar a toda persona bajo su jurisdicción,
como son el derecho a la vida, a la protección contra la tortura y tratos inhumanos, a la libertad
y la seguridad, a un juicio justo, al respeto de la vida privada y familiar, al respeto de la
correspondencia, a la libertad de expresión, de pensamiento, de conciencia y de religión, de

87
reunión y asociación, prohibición de discriminación y el derecho a contraer matrimonio. Se
abole la pena de muerte y se garantiza el respeto a la propiedad privada.

Su interés deriva, más que de los derechos enunciados, de su sistema de protección, de la muy
relevante jurisprudencia del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos y sus avanzadas
interpretaciones y por la no menos importante consecuencia de incardinar a la UE en ese
espacio común europeo de derechos y libertades, cuya expresión fundamental es esta Carta de
la que estamos hablando.

3.2 LOS DERECHOS IDENTIFICADOS POR EL TRIBUNAL DE JUSTICIA.

El T. de Justicia ha articulado un impresionante cuerpo jurisprudencial que ha reconocido,


utilizando los derechos fundamentales como principios generales del Derecho Comunitario, de
los Tribunales Internacionales y de las tradiciones constitucionales de los Estados miembros,
numerosos derechos, aunque a veces puede surgir alguna disparidad entre el Derecho de los
Estados y el Derecho Comunitario, por lo que se ha remitido a los sistemas nacionales para la
determinación de los procedimientos de protección de los derechos, siempre que éstos, en el
caso de que restrinjan dichos derechos, lo hagan por objetivos de interés general perseguidos
por la Comunidad y no constituyan una intervención desmesurada e intolerable que lesione la
sustancia misma de dichos derechos. Aun así, los Tribunales Europeos seguirán desempeñando
una labor decisiva en lo tocante al estándar de protección, esto es, al alcance que los derechos
reconocidos poseen en el orden jurídico de la UE.

TEMA 18

La ciudadanía de la Unión y su estatuto jurídico.

1. SIGNIFICADO DE LA INSTITUCIÓN

En el Preámbulo del TUE del 1992, los Estados miembros se manifiestan resueltos a crear una
ciudadanía común a los nacionales de sus países, poniendo como objetivo una unión cada vez
más estrecha entre los pueblos de Europa.

El artículo 20 del TFUE proclama que “Se crea una ciudadanía de la Unión. Será ciudadano de
la Unión toda persona que ostente la nacionalidad de un Estado miembro”.

Esto supone el traspaso de la barrera económica y crea derechos vinculados al ejercicio del
poder en el marco de una UE de carácter político; y la creación de una institución jurídica
nueva al servicio del ciudadano en la que se encuadran esos derechos fuera de todo vínculo
nacional.

88
2. CIUDADANÍA DE LA UNIÓN Y NACIONALIDAD DE UN ESTADO MIEMBRO.

El artículo 20.1 del TFUE, segundo párrafo, atribuye la ciudadanía de la UE a los nacionales de
los Estados miembros, de manera complementaria a la ciudadanía nacional, es decir, que tanto
la ciudadanía europea, como la nacional, coexisten, sin sustituirse y sin ver los ciudadanos de
los Estados disminuidos sus derechos propios dentro del Estado, y además, el ser ciudadano de
un estado miembro de la UE te vincula a ser ciudadano de la UE, que te da más libertad e
igualdad a los otros Estados miembros, todo esto, sumado a la preexistente relación que los
Estados miembros venían disfrutando en cuanto a derechos económicos y sociales atribuidos
por los Tratados y los actos de las Instituciones.

3. EL ESTATUTO JURÍDICO BÁSICO DE LA CIUDADANÍA DE LA UNIÓN,


ASPECTOS GENERALES.

El artículo 20 TFUE establece que “los ciudadanos de la Unión serán titulares de los derechos y
sujetos de los deberes previstos en los Tratados”.

Como por ejemplo, el derecho de libre circulación y residencia del que es titular todo ciudadano
de la UE (18 TFUE).

El objetivo de esto es doble: Por un lado, se crean nuevos derechos que se ejercen en cualquier
Estado miembro y, por otro, se extiende la esfera nacional de derechos en favor de los
nacionales de los otros Estados miembros que se encuentren en el territorio de aquél, aunque
todavía los derechos de los ciudadanos no se tienen respecto de la Unión, sino frente al Estado
del que no se es nacional.

Los derechos de ciudadanía se reconocen también en la Carta de los Derechos Fundamentales


aprobada en Niza como Declaración Común el 7-12-2000 y adoptada en el Tratado de Lisboa
en 2007 como vinculante. El disfrute de los derechos se regirá por el TFUE.

A lo largo de la Carta se pueden extraer otros derechos de los ciudadanos, como el derecho a
trabajar, libertad para buscar un empleo, establecerse libremente o prestar servicios en todos los
Estados Miembros; igualdad de acceso a las prestaciones de seguridad social y a la ayuda social
en otro Estado miembro, derecho a una buena administración, derecho a ser oídos por las
Instituciones y órganos de la UE, derecho a acceder a los expedientes que le afecten, obligación
de la administración de la Unión de motivar sus decisiones; derecho a una reparación por daños
causados por la Unión; derecho a la tutela judicial efectiva (incluida la suspensión cautelar o
provisional de normas europeas o nacionales), etc.

89
4. DERECHO DE LIBRE CIRCULACIÓN Y RESIDENCIA Y PRINCIPIO DE NO
DISCRIMINACIÓN POR RAZÓN DE NACIONALIDAD.

El artículo 21 del TFUE reconoce que “todo ciudadano de la Unión tendrá derecho a circular y
residir libremente en el territorio de los Estados miembros, con sujeción a las limitaciones y
condiciones previstas en los Tratados y en las disposiciones adoptadas para su aplicación.

Así, se puede acceder a un empleo asalariado, acceder a un empleo por cuenta propia, prestar o
recibir un servicio, ejercer establemente una profesión, o abrir un negocio.

También se aprobaron en 1990 tres directivas por las cuales se permitía la libre circulación y
residencia a rentistas, jubilados, pensionistas o estudiantes, (incluyendo a sus familias), siempre
que dispusieran de recursos suficientes y seguro de enfermedad para que no sean una carga para
el Estado de acogida.

Es en el TUE de 1992 cuando se incluye en el derecho convencional originario, y con carácter


autónomo, al declararse el derecho de la libre circulación y residencia de todo ciudadano de la
Unión, independientemente de la actividad económica., quedando excluidas las personas sin
recursos económicos suficientes y las personas excluidas por razones de orden público,
seguridad o salud pública.

El Consejo y el Parlamento a propuesta de la Comisión podrán adoptar nuevas disposiciones


para facilitar el derecho de libre circulación y residencia mediante el procedimiento legislativo
ordinario (21.2).

En cuanto al Principio de no discriminación por razón de nacionalidad, el mismo viene


prohibiendo, desde la fundación de las Comunidades Europeas, toda discriminación por razón
de la nacionalidad en los ámbitos de aplicación de los Tratados (18 TFUE). La única excepción
que hay es en los artículos 45.4 y 51 del TFUE en los que se excluye la libre circulación y
residencia a los empleos en la Administración pública o relacionadas con cualquier tipo de
ejercicio del poder público.

5. DERECHOS DE PARTICIPACIÓN POLÍTICA EN EL LUGAR DE RESIDENCIA.

En el artículo 22.1 se prevé el derecho de todo ciudadano de la Unión que resida en un Estado
miembro del que no sea nacional “a ser elector y elegible en las elecciones municipales del
Estado miembro en el que resida”, siempre y cuando esté en registrado en el Censo del Estado
de residencia.

En el artículo 22 TFUE (reconocido por el 10 del TUE), “todo ciudadano de la Unión que resida
en un Estado miembro del que no sea nacional tendrá derecho a ser elector y elegible en las

90
elecciones al Parlamento Europeo en el Estado miembro en el que resida, en las mismas
condiciones que los nacionales de dicho Estado. Hay necesidad de inscribirse en el Censo del
Estado de residencia.

También está el Derecho de iniciativa ciudadana, por el cual un millón de ciudadanos de a


partir de 7 Estados miembros pueden presentar un escrito e invitar a la Comisión para que
presente una propuesta (11.4 TUE y 24 TFUE). También se requiere una proporción de firmas
según la representación de cada Estado en el Parlamento. Las firmas son recogidas con
garantías como la de protección de datos, transparencia, financiación, etc.

La iniciativa sólo vale para las competencias de la UE.

6. PROTECCIÓN FUERA DEL TERRITORIO DE LA UNIÓN.

El artículo 20.2 c) TFUE confirma que el beneficio de la asistencia consular ante cualquier
representación diplomática o consular se producirá sólo si no existe representación permanente
accesible o no hay un cónsul accesible y competente.

7. DERECHO A DIRIGIRSE A LAS INSTITUCIONES Y AUTORIDADES DE LA


UNIÓN.

Es algo que viene garantizado por el art 20.2 d) del TFUE y se puede hacer en cualquiera de las
lenguas oficiales del artículo 55 del TUE.

La petición puede hacerse ante todas las Instituciones previstas en el artículo 13 del TUE, como
el Parlamento, ante el defensor del Pueblo europeo (por el derecho a una buena administración,
sin abusos, irregularidades, negligencias, etc.)

También tenemos el Derecho (recogido en el principio de apertura del 15.3 TFUE) de acceso a
los documentos de la UE, no completamente, pero sí el mayor acceso posible a los documentos
que posean la Comisión y el Consejo, teniendo cada institución un reglamento más o menos
limitador en este sentido.

Los límites al derecho de acceso a los documentos son el interés público, que afecte a la
protección de la persona o intimidad, secreto comercial e industrial, intereses financieros de la
Unión o confidencialidad solicitada por persona o Estado que ha dado los datos. También podrá
denegarse el acceso a un documento del Consejo para proteger el secreto de sus deliberaciones.

Cada tres años la Comisión elabora un informe sobre el estado de realización de esos derechos
a la luz del desarrollo de la Unión en su conjunto. Y han previsto la posibilidad de reconocer
otros derechos en función de necesidades nuevas (25 TFUE).

91
TEMA 20.

Subjetividad internacional. Competencias exteriores. La política exterior y de Seguridad


común, PESC.- La política exterior de seguridad y defensa, PESD.

1. SUBJETIVIDAD JURÍDICO-INTERNACIONAL DE LA UE.

La Unión Europea en tanto que organización internacional no sólo actúa en el interior de sus
Estados miembros a través de la adopción de normas de derecho derivado, sino que también
tiene una proyección externa de relación con terceros Estados y otras organizaciones
internacionales, que se manifiesta jurídicamente a través de acuerdos internacionales. Tiene una
personalidad jurídica dada por el artículo 47 del TUE.

- El poder de concluir tratados internacionales es uno de los atributos que caracteriza la


personalidad jurídica de la UE y que sirve para singularizarla respecto del resto de Organismos
Internacionales, que están lejos de desarrollar una actividad convencional como la de la Unión.

- La UE también tiene los derechos de legación activo y pasivo. El activo consiste en la facultad
de enviar representantes ante terceros Estados y organizaciones internacionales, mientras que el
derecho de legación pasivo es el derecho de recibir agentes diplomáticos o representantes de
otros Estados y organizaciones internacionales. La única previsión expresa establecida en el
TUE a estos efectos viene recogida en el artículo 27.3 del TUE que prevé un Servicio Europeo
de Acción Exterior, con intención de integrar los servicios de la Comisión y del Consejo
implicados en la acción exterior (Ya que hay dualidad en la representación), dando lugar a un
servicio cercano a una institución, aunque siempre dependiente del Alto Representante, una
especie de Ministro de Exteriores de la UE (así lo querían llamar en la fallida Constitución
Europea). También hay Delegaciones de la UE cuya función es representarla ante terceros
Estados y organizaciones internacionales. Tiene que haber, además, cooperación entre las
misiones diplomáticas de los Estados y las delegaciones de la Unión, como se formaliza
jurídicamente en el art 35 del TUE. Hay también protección diplomática y consular de los
ciudadanos de la UE prevista en el art 23 del TFUE.

- Las relaciones de la UE con otras organizaciones internacionales pueden articularse a través


de tres cauces distintos:

a) La representación mediante el ejercicio del derecho de legación activo y pasivo al que se ha


hecho referencia en el apartado anterior.

92
b) La cooperación o colaboración administrativa entre organizaciones internacionales que se
establecen expresamente en el artículo 220 del TFUE, en concreto, las Naciones Unidas, sus
organismos especializados, el Consejo de Europa, la Organización para la Seguridad y
Cooperación en Europa, y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, y
sin que ello suponga excluir su colaboración con otras organizaciones.

c) La participación de la UE en organizaciones y conferencias internacionales, lo que constituye


una manifestación singular del alcance y contenido de su personalidad jurídica internacional.

La UE puede ser: a) Observador en algunas Organizaciones Internacionales, como en el


Consejo Económico y Social de la ONU y otros organismos especializados de la misma.
También es observador en la OTAN. También lo son de la OCDE, OSCE y Consejo de Europa;
b) O puede ser miembro con exclusión de los países de la Unión, como en muchas
organizaciones internacionales de productos de base, como el Consejo Oleico Internacional o
las organizaciones Internacionales de pesquerías; c) Puede participar como miembro
conjuntamente con sus Estados miembros, como en algunas otras organizaciones de productos
base, como la Organización Internacional del Café o la Organización Internacional del Cacao,
la FAO, OMC y demás.

- La personalidad jurídica internacional de la UE comprende asimismo la capacidad para ser


sujeto activo y pasivo de la responsabilidad internacional, para hacer valer sus derechos
mediante la reclamación internacional y para responder por la omisión de hechos ilícitos o de
hechos lícitos causantes de daño en los supuestos de responsabilidad objetiva.

Lo que justifica la capacidad de la UE como sujeto de la relación jurídica de responsabilidad


internacional son, la personalidad jurídica por terceros Estados y por organizaciones
internacionales, la capacidad, los medios y recursos de la UE para reparar, daños, las
competencias de la UE en materia de control de importaciones y exportaciones que les permiten
adoptar medidas de retorsión o represalia, y la obligación de las Instituciones de la Unión y los
Estados miembros de respetar sus compromisos y obligaciones Internacionales.

- Las medidas restrictivas.

La adopción de sanciones por parte de la Unión Europea se enmarca en la consecución de los


objetivos específicos de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC): salvaguardar los
valores comunes, los intereses fundamentales, la independencia y la integridad de la Unión
desde todo punto de vista, preservar la paz y fortalecer la seguridad internacional, de acuerdo
con los Principios de la Carta de Naciones Unidas, fomentar la cooperación internacional y
consolidar la democracia, el Estado de Derecho y el respeto a los derechos humanos y las
libertades fundamentales. Sanciones PESC.

Las medidas restrictivas, instrumento de naturaleza diplomática o económica, tienen como


objetivo a gobiernos de terceros Estados o entidades no estatales e individuos (como terroristas
o grupos terroristas) y pueden consistir en embargos de armas, restricciones generales o

93
específicas al comercio, restricciones financieras, prohibición de visado o de viaje u otras
medidas.

Como regla general, las sanciones deben ir dirigidas en la mayor medida posible a individuos o
entidades responsables de políticas o acciones indeseadas, minimizando así los efectos adversos
sobre terceros. Su adopción y aplicación deben ser siempre conformes con el derecho
internacional, deben respetar los derechos humanos y libertades fundamentales, en particular el
derecho a la tutela judicial y a un remedio efectivo. Todo ello está implícito en el artículo 215
del TFUE.

2. LAS COMPETENCIAS EXTERIORES DE LA UNIÓN: ALCANCE, CONTENIDO Y


NATURALEZA.

Las relaciones exteriores de la UE encuentran su fundamento en un conjunto de competencias


que se han ido conformando progresivamente, a través de tres procedimientos sustancialmente
distintos: a) La atribución expresa de competencias prevista en las disposiciones de los Tratados
constitutivos; b) El reconocimiento jurisprudencial de competencias mediante la aplicación de
la doctrina de los poderes implícitos, y c) La atribución de competencias mediante el recurso al
artículo 352 del TFUE.

IMPORTANTE

- Competencias exteriores expresas.

En el estadio actual del proceso de construcción europea, las competencias exteriores


expresamente atribuidas en el TFUE afectan a los siguientes ámbitos:

- La conclusión de acuerdos internacionales, que Lisboa ha situado en el 3.2 del TFUE.


- La política comercial común- 3.1e) TFUE y regulada en 206 y 207 TFUE.
- La Asociación de los países y territorios de ultramar (arts 198 a 204 TFUE).
- Las relaciones de la UE con otras organizaciones internacionales y con terceros países y
delegaciones de la Unión se encuentran previstas en artículos 220 y 221 TFUE.
- La asociación es un modelo de relaciones “que entrañe derechos y obligaciones
recíprocos, acciones comunes y procedimientos particulares” de la UE con terceros
Estados y organizaciones internacionales previsto en el 217 TFUE.
- La investigación y desarrollo tecnológico formalizados en el Acta Única Europea. Se
puede cooperar en este ámbito por acuerdos internacionales mediante el procedimiento
del 218 del TFUE.
- La política del medio ambiente, formalizada también en el AUE, respetando el
principio de subsidiariedad del artículo 5 del TUE. El AUE figura la cooperación en
estas materias, posible también gracias a que se puede cooperar en este ámbito por
acuerdos internacionales mediante el procedimiento del 218 del TFUE.

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- Las competencias reconocidas a la UE en materias de educación, formación
profesional, juventud, deporte y cultura (165, 166 y 167 TFUE), Salud Pública
(168TFUE) y redes transeuropeas (170 a 172 TFUE).
- Las competencias exteriores de la Unión en el marco de la Unión Económica y
Monetaria (138 TFUE Y ARTÍCULOS 6, 23 Y 30 DE LOS Estatutos del SEBC y del
BCE) en lo que a la posición adoptada por la UE sobre las cuestiones que revistan
especial interés para la UEM en las Instituciones y conferencias financieras
internacionales competentes, además de medidas adecuadas para contar con una
representación única en dichos foros.
- La cooperación al desarrollo de otros países asociación mediante (217 TFUE) y dada
cobertura jurídica a esa actividad en los artículos 208 a 211 tras Maastricht.
- La cooperación económica, financiera y técnica encuentra su regulación en los
artículos 212 y 213 del TFUE, y se incluyó en el Tratado de Niza del 2000.
- La ayuda humanitaria incluída en Lisboa (214 TFUE) Para asistencia y socorro por
parte de la UE a poblaciones de terceros países víctimas de catástrofes naturales u
origen humano.
- La cláusula de solidaridad del 222 TFUE, introducida por Lisboa, que es una
competencia complementaria que persigue la prestación de asistencia a un Estado
miembro que sea objeto de ataque terrorista o víctima de catástrofe natural o de origen
humano, tanto por prevención como por protección.

- Competencias exteriores implícitas

La teoría de los poderes implícitos ha sido consagrada con el Tratado de Lisboa, que ha
introducido en el artículo 216 del TFUE las consecuencias derivadas de la jurisprudencia del
TJUE, al afirmar, con relación a la celebración de acuerdos internacionales, que esa
competencia exterior emerge cuando la acción de la Unión sea necesaria para alcanzar, en el
contexto de las políticas de la Unión, alguno de los objetivos establecidos en los Tratados o bien
pueda afectar a normas comunes o alterar el alcance de las mismas.

Competencias implícitas: según la teoría de las competencias implícitas, la competencia externa


se deriva de la existencia de una competencia explícita a nivel interno. Por tanto, habida cuenta
de que los Tratados otorgan a la Unión competencias explícitas en un ámbito concreto (por
ejemplo, transporte), esta última debe tener competencias análogas para celebrar en ese mismo
ámbito acuerdos con terceros países (principio del paralelismo entre las competencias internas y
externas).

- Competencias Subsidiarias atribuídas en virtud del artículo 352 TFUE.

95
Cuando no existe competencia explícita o implícita para lograr algún objetivo del Tratado
relacionado con el mercado único, el artículo 352 del TFUE permite al Consejo adoptar por
unanimidad las medidas que considere oportunas.

Se ha combinado el artículo 352 con otros del TFUE (207, 186, 191, 220) Para dar lugar a
acuerdos comerciales preferenciales o de cooperación comercial; económica, financiera o
técnica (respectivamente a cada artículo mencionado).

Sólo está justificado recurrir a este artículo como fundamento jurídico de un acto cuando
ninguna otra disposición del Tratado confiera a las Instituciones comunitarias la competencia
necesaria para adoptar dicho acto.

Artículo 212.
(Antiguo artículo 181 ATCE)

1. Sin perjuicio de las demás disposiciones de los Tratados, y en particular las de los artículos
208 a 211, la Unión llevará a cabo acciones de cooperación económica, financiera y técnica,
entre ellas acciones de ayuda en particular en el ámbito financiero, con terceros países distintos
de los países en desarrollo. Estas acciones serán coherentes con la política de desarrollo de la
Unión y se llevarán a cabo conforme a los principios y objetivos de su acción exterior. Las
acciones de la Unión y de los Estados miembros se complementarán y reforzarán mutuamente.

2. El Parlamento Europeo y el Consejo adoptarán, con arreglo al procedimiento legislativo


ordinario, las medidas necesarias para la aplicación del apartado primero.

3. En el marco de sus respectivas competencias, la Unión y los Estados miembros cooperarán


con los terceros países y con las organizaciones internacionales competentes. Las modalidades
de cooperación de la Unión podrán ser objeto de acuerdos entre ésta y las terceras partes
interesadas.
El párrafo primero no afectará a las competencias de los Estados miembros para negociar en los
organismos internacionales y celebrar acuerdos internacionales.

PESC- POLÍTICA EXTERIOR Y DE SEGURIDAD COMÚN:

Conocida también como el segundo pilar sobre el que se fundamenta la Unión Europea, la
PESC constituye una de las estructuras de cooperación intergubernamental creadas por
el Tratado de Maastricht.

Esta cooperación en materia de política exterior que va a quedar formalizada jurídicamente con

96
el Acta Única Europea (art. 30). Con el Tratado de Maastricht se da un nuevo paso adelante:
La Cooperación Política Europea se transforma en la Política Exterior y de Seguridad Común
que se va a desarrollar dentro del marco institucional único.

La PESC, que aparece recogida en los artículos, 11 a 28 del T.U.E., tiene como objetivos:

- La defensa de los valores comunes, los intereses fundamentales y la independencia e


integridad de la Uniónconforme a los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

- El fortalecimiento de la seguridad de la Unión.

- El mantenimiento de la paz y el fortalecimiento de la seguridad internacional.

- El fomento de la cooperación internacional.

- El desarrollo y consolidación de la democracia, el Estado de Derecho y el respeto de


los derechos humanos.

El Consejo Europeo, que actúa como suprema instancia en materia de PESC, desarrolla
importantes competencias que tienen como finalidad velar por la unidad, la coherencia y la
eficacia en este campo. Por un lado, define los principios y orientaciones generales de la
PESC, requisito previo para que el Consejo de la Unión pueda adoptar posteriormente las
decisiones necesarias para definir y ejecutar la PESC. Por otro, el Consejo Europeo determina
las estrategias comunes en los ámbitos de interés común para los Estados miembros y que
el Consejo de la Unión tiene que aplicar a través de las acciones y posiciones comunes.

El Consejo de la Unión es la pieza clave en torno a la cual se desarrolla todo el sistema PESC
pues se configura como el marco donde los Estados se informan y consultan mutuamente sobre
cualquier cuestión de política exterior y de defensa y donde se adoptan las acciones comunes
y posiciones comunes. Dentro del Consejo de la Unión, la Presidencia viene a jugar un papel
importante pues asume la representación de la Unión en materia de política exterior, ejecuta las
acciones comunes, expresa la posición de la Unión en las Organizaciones Internacionales y en
las Conferencias intergubernamentales y, con la autorización del Consejo, entabla
negociaciones para adoptar acuerdos con terceros.

La Comisión, además de estar plenamente asociada a los trabajos que se desarrollan en el


ámbito PESC y de estar obligada a mantener informado al Parlamento Europeo,
tiene competencia para plantear al Consejo cualquier cuestión en la materia y

97
presentar propuestas al respecto.

El Consejo de la Unión, sobre la base de las estrategias comunes definidas por el Consejo
Europeo, configura las acciones y las posiciones comunes. Las posiciones comunes definen el
enfoque de la Unión sobre un asunto concreto de carácter geográfico o temático. Los Estados
miembros se comprometen a que su política exterior nacional sea conforme a
estas posiciones comunes. Las acciones comunes son más importantes pues vinculan
jurídicamente a los Estados y se refieren a situaciones concretas en las que se considera
necesario una acción operativa de la Unión.

En el ámbito PESC, la regla general para la adopción de decisiones es la unanimidad (las


abstenciones no impiden la adopción de decisiones por unanimidad).

Como novedad del Tratado de Amsterdam, se ha introducido la posibilidad de que


el Estado que vaya a abstenerse, acompañe su abstención de una declaración formal que le
eximirá de quedar vinculado por la decisión que finalmente se adopte
(abstención constructiva). Como excepción a la regla de la unanimidad, las acciones
comunes, posiciones comunes o cualquier otra decisión basada en una estrategia común, así
como para las decisiones de aplicación de una acción común o de una posición común, van a
poderse adoptar por mayoría cualificada (aunque se trata de una mayoría reforzada que requiere
sesenta y dos votos que representen el voto favorable de al menos diez Estados miembros en
el Consejo).

PESD

El Tratado de Ámsterdam instituyó la Política Europea de Seguridad y Defensa (PESD), desde


Niza PCSD (Política Común de Seguridad y Defensa) la vertiente operativa armada de la PESC,
con la que se abría la posibilidad de crear posteriormente una estructura común de defensa, que
"podrá conducir a una defensa común". La entrada en vigor del Tratado de Lisboa rebautizó
esta política, significativamente, con el nombre actual de Política Común de Seguridad y
Defensa, y reforzó significativamente sus capacidades y sus instrumentos de actuación real al
abrir la posibilidad de establecer una cooperación estructurada permanente entre algunos
Estados miembros más dispuestos y mejor dotados en materia de armamento y capacidades
defensivas.

Particular relevancia tiene en el ámbito de la política común de seguridad y defensa la llamada


"cláusula de defensa común" contenida en el apartado 7º del artículo 42 del Tratado de la
Unión, de acuerdo con la cual si un Estado miembro es objeto de una agresión armada en su

98
territorio, los demás Estados de la Unión "deberán" prestarle ayuda y asistencia "por todos los
medios a su alcance". Esta cláusula, adoptada con la entrada en vigor de Lisboa, se inspira
nítidamente en la que contiene, en parecidos términos, el Tratado del Atlántico Norte. Los
Estados podrán canalizar dicha asistencia a través de organización creada por dicho tratado.

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