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yTierra esterilizada

Los suelos estériles o esterilizados (términos utilizados indistintamente) han sido tratados
química o térmicamente para evitar que patógenos nocivos dañen las plantas. La lógica
detrás de esto es que estos patógenos pueden estar presentes en el suelo, por lo que todos
los organismos microbianos son eliminados, esterilizando eficazmente el suelo. Los
productos químicos se utilizan para fumigar el suelo, mientras que la esterilización basada
en el calor se basa en la cocción del suelo en un horno o microondas, o la solarización del
suelo mediante la difusión de plástico transparente sobre él durante el verano y dejando que
la luz directa del sol penetre en el suelo con calor y rayos ultravioletas.

Aplicaciones
Las semillas y plantas en particular son susceptibles a la podredumbre, una enfermedad
transmitida por el suelo que mata la planta en germinación antes de que tenga la
oportunidad de resistir. Las plantas de la casa y otras plantas en macetas se cultivan en
condiciones donde muchos patógenos y plagas de insectos que propagan a los patógenos no
están expuestos a los depredadores naturales. Por lo tanto, a menudo no son controlados si
ya están presentes en el suelo. En otros casos, el suelo externo ha sido expuesto a una
enfermedad que puede permanecer en el suelo durante años. Esterilizar el suelo antes de
plantar algo en él puede ayudar a reducir los problemas de enfermedades y plagas.

Problemas
Esterilizar el suelo elimina no solo los agentes patógenos, sino también a los microbios
depredadores que normalmente mantienen a los patógenos bajo control. Asimismo,
modifica la estructura y la composición química del suelo y mata a los microbios
beneficiosos que trabajan en simbiosis con la planta. A lo sumo, son una solución temporal,
ya que los patógenos viajan por el aire, por insectos voladores y en la superficie de los seres
humanos o animales que entran y salen de la zona.

Suelo no productivo
El suelo que no es capaz de soportar la vida vegetal, o muy poca, también se conoce como
tierra estéril. No solo hay microbios esenciales que faltan, sino también hay muy pocos
nutrientes en él. Las condiciones climáticas, como la poca o ninguna humedad o las
temperaturas constantes bajo cero suelen acompañar el medio ambiente de la tierra estéril.
Sin embargo, el suelo que ha sido sobre-labrado, sobre-fertilizado y sobrecargado de
pesticidas puede llegar a ser estéril, ya que los nutrientes químicos de los fertilizantes por sí
solos son suficientes sólo en un lugar tan sobrecargado de trabajo si se aplican
constantemente. Sobretrabajar la tierra tiene el efecto aparentemente irónico de agotarla.
RESUMEN

La degradación del suelo, a consecuencia de la erosión, afecta la fertilidad del


serlo y en última instancia la producción de los cultivos. A pesar de que esta
afirmación es de conocimiento general, pocos son los datos disponibles que
cuantifican esta reducción. Para el estudio de la relación entre erosión y pérdida
de fertilidad se han utilizado ensayes simulados en invernadero; mediciones a
nivel de campo, en áreas con diferentes grados de erosión. La metodología de
simulación de erosión, a pesar de que probablemente es más drástica que el
proceso natural de erosión, es conveniente porque se obtienen resultados a corto
plazo en relación al proceso natural que necesita de un tiempo relativamente
largo para producir diferentes grados de erosión bajo lluvia natural.

INTRODUCCION

Degradación del suelo significa el cambio de una o más de sus propiedades a


condiciones inferiores a las originales, por medio de procesos físicos, químicos
y/o biológicos. En términos generales la degradación del suelo provoca
alteraciones en el nivel de fertilidad del suelo y consecuentemente en su
capacidad de sostener una agricultura productiva.

Según Bertoni y Lombardi Neto (1985) las tierras agrícolas se vuelven


gradualmente menos productivas por cuatro razones principales:

1. Degradación de la estructura del suelo;


2. Disminución de la materia orgánica;
3. Pérdida del suelo; y
4. Pérdida de nutrientes.

Estas razones son efectos producidos básicamente por el uso y manejo


inadecuado del suelo y por la acción de la erosión acelerada.

Según Mielniczuk y Schneider (1984), tres son, esquemáticamente, las etapas


básicas de degradación del suelo (figura 1).

L. do Prado Wildner y M. da Veiga

FIGURA 1 : Etapas de degradación del suelo bajo explotación agrícola


inadecuada.

En la etapa 1 las características originales (materia orgánica y estructura) son


destruidas gradualmente. El usuario de la tierra no percibe este fenómeno, porque
la erosión ocurre en niveles tolerantes y el rendimiento de los cultivos se
mantiene estable por la aplicación normal de fertilizantes y de enmiendas.

En la etapa 2 la materia orgánica alcanza valores bajos y el suelo pierde


estructura. Por el uso intensivo de implementos agrícolas se produce la aparición
de una capa compactada que impide la infiltración del agua y la penetración de
las raíces. La erosión se vuelve acelerada y el rendimiento de los cultivos se
reduce severamente. La aplicación de enmiendas y fertilizantes se vuelve menos
eficaz, sea por las condiciones físicas adversas al desarrollo de las plantas, o por
las grandes pérdidas de suelo y de nutrientes que han ocurrido por la erosión,
disminuyendo su efecto actual y residual.

En la etapa 3 el proceso de erosión es tan violento que la tierra comienza a ser


abandonada por el agricultor, debido a la baja productividad y dificultad de
operación de máquinas a causa de la existencia de surcos y cárcavas en el campo.
El tiempo que lleva a un suelo cultivado a llegar a la etapa 3 depende de la
intensidad de aplicación de las prácticas inadecuadas de manejo, de su pendiente
y textura, que se relacionan mucho con su resistencia a la erosión hídrica.

LA EROSION Y SUS EFECTOS EN LA FERTILIDAD DEL SUELO

Mecánica de la erosión del suelo

La erosión del suelo es definida como un proceso de desagregación, transporte y


deposición de materiales del suelo por agentes erosivos (Ellison, 1947). Los
agentes erosivos dinámicos, en el caso de la erosión hídrica son la lluvia y el
escurrimiento superficial o las inundaciones.

La lluvia tiene efecto a través del impacto de las gotas de lluvia sobre la
superficie del suelo, y por el propio humedecimiento del suelo, que provocan
desagregación de las partículas primarias; provoca también transporte de
partículas por aspersión y proporciona energía al agua de la escorrentía
superficial (Ellison, 1947).

Como consecuencia de la desagregación se produce un sello superficial que


disminuye sustancialmente la capacidad de infiltración del suelo (Duley, 1987;
Ellison, 1947). En el momento en que la precipitación pasa a ser mayor que la
tasa de infiltración de agua en el suelo, se produce la retención y detención
superficial del agua y, posteriormente, el escurrimiento superficial del agua que
no infiltra (Meyer, 1976). Considerando a la escorrentía superficial como el
principal agente de transporte, Ellison (1947) clasificó la escorrentía en dos
partes: el flujo en los entresurcos y el flujo dentro de los surcos. El flujo de los
entresurcos es responsable por el transporte de sedimentos desde las áreas entre
los surcos hacia dentro de los surcos. Su capacidad de transporte depende
directamente de las características de las gotas de lluvia que, produciendo
turbulencia en la lámina de agua, determinan la cantidad de suelo que quedará en
suspensión. El flujo en los surcos, canalizado o concentrado, tiene la capacidad
de transportar el material recibido del flujo de los entresurcos, así como de
producir la separación de material del cuerpo del suelo dentro del surco.
Según Meyer (1976) estos procesos son selectivos en lo que respecta al
transporte de sedimentos. El material erosionado dentro de los surcos
generalmente es más grande y menos afectado por la acción selectiva, como
sucede con el sedimento de los entresurcos.

PERDIDAS DE NUTRIENTES POR LA EROSION: CONCEPTOS


PRELIMINARES

(Se comenta por separado las pérdidas de nutrientes por la erosión, debido al
creciente aumento de problemas, no sólo en las áreas agrícolas sino también por
los problemas de contaminación ambiental (por ejemplo, eutroficación) en los
lugares donde sedimentan los materiales erosionados.)

Según Baker y Laflen (1983) la pérdida de nutrientes puede ocurrir de tres


maneras:

1. por percolación en el perfil del suelo;


2. en solución en el agua de escorrentía; y
3. absorbidos a los sedimentos arrastrados por el agua de escorrentía.

Estos autores mencionan también que la cantidad, persistencia, ubicación en el


perfil del suelo y el grado de interacción del suelo (adsorción) son los factores
mas importantes que determinan la concentración de un nutriente en el sedimento
o en el agua.

La cantidad existente en el perfil del suelo influencia directamente la


concentración de nutrientes en el sedimento y en el agua. La cantidad en el perfil
del suelo, en la época de aplicación de un nutriente, por ejemplo, es la suma de la
cantidad naturalmente presente, la cantidad aplicada en otras ocasiones y la
cantidad que está siendo aplicada.

La persistencia de un nutriente afecta la cantidad de este nutriente en el perfil del


suelo. Las transformaciones químicas, físicas y la extracción por las plantas,
reducen la concentración actual y, por lo tanto, las posibles pérdidas en el
sedimento o en el agua.

La localización de los nutrientes afecta su concentración en la escorrentía


superficial. Cuando los nutrientes están en la superficie las pérdidas son mayores
que en los casos donde no hubo abonamiento o donde los nutrientes fueron
incorporados al suelo (Timmons et al, 1973).
La adsorción del suelo es otro factor importante de la determinación de la
concentración de nutrientes en el agua y en el sedimento, debido a que existe un
equilibrio entre la concentración de nutrientes en el suelo y en el agua. Para la
mayoría de los nutrientes existe una constante K (constante de equilibrio o
coeficiente de adsorción), que es la relación entre la concentración del nutriente
asociado al suelo o sedimento y la concentración del nutriente disuelto en el agua
en contacto con el suelo o sedimento. Cuando el nutriente presenta un aumento
de afinidad por el suelo, la K aumenta. Para un nutriente y un suelo
determinados, la K generalmente disminuye levemente cuando las
concentraciones aumentan. Cuando la variación de la concentración no es grande,
se puede asumir K como constante.

Aunque las propiedades del suelo tales como pH, textura y materia orgánica
puedan afectar la K, los valores de K están dados mucho más en función del
nutriente. Por esta razón los nutrientes pueden ser agrupados en tres clases, de
acuerdo a los valores de K:

Clase 1 - K > 100 (nutriente con alto K): los nutrientes se pierden, en principio, con el sedimento;

K < 0,1 (K con valores extremadamente bajos): los nutrientes se pierden por drenaje
Clase 2 -
subsuperficial;

K intermedio entre las otras dos clases: los nutrientes se pierden, en principio, en solución
Clase 3 -
en el agua de escorrentía superficial.

Los nutrientes de la clase 1 incluyen compuestos que son absorbidos por el suelo
y/o tienen baja solubilidad. El nitrógeno orgánico total y el fósforo están en esta
clase.

El nutriente más importante que se pierde por percolación es el nitrógeno nítrico


que tiene un valor bajo de K. Las pérdidas por escorrentía superficial
comúnmente son bajas debido a la baja tasa de infiltración cuando se inicia la
precipitación y a la lixiviación de nitrógeno nítrico no absorbido hacia abajo de la
capa arable. En el caso de suelos con infiltración limitada o húmedos, en los
cuales la tasa de infiltración es baja, las pérdidas de nitrógeno nítrico por
escorrentía superficial pueden ser mayores que las por percolación profunda.

El nitrógeno amoniacal y el potasio intercambiable se sitúan en la clase


intermedia (clase 2).
En Baker y Laflen (1983) se puede encontrar mayores detalles respecto a este
tema.

Uno de los parámetros más utilizados últimamente para caracterizar o evidenciar


las consecuencias de la erosión del suelo es la "tasa de enriquecimiento". La tasa
de enriquecimiento es la relación entre la concentración de nutrientes en el
sedimento erosionado y la concentración respectiva en el suelo de origen. Según
Stocking (1984), el suelo removido es más rico en nutrientes en la casi totalidad
de los casos. La tasa de enriquecimiento tiende a declinar cuando la fertilidad del
suelo original declina (Lal, 1976) y cuando las tasas de pérdida de suelo son muy
elevadas (Massey y Jackson, 1952).

La tasa de enriquecimiento de los nutrientes del suelo puede variar desde algo
más de 10% (tasa = 1,1) hasta más de 10 veces (tasa = 12,6) como muestra el
cuadro 1.

CUADRO 1
Comparación entre la concentración de nutrientes en los sedimentos erosionados
y la concentración en el suelo original (tasa de enriquecimiento): Revisión

N P K
Materia
Fuente
Orgánica
Total Disponible Intercambiable

- - 3,3 4,7 Rogers, 1941

3,9 4,2 - - Knoblanch et al, 1942

2,1 2,7 3,4 - Massey y Jackson, 1952

1,1 1,1 2,2 6,7 Massey et al, 1953

- - - 12,6 Stoltenberg y White, 1953

2,0 2,1 2,4 - Hudson Y Jackson, 1959

2,4 1,6 5,8 1,7 Lal, 1976

1,5 - 1,9 1,8 Ketchenson V Webber, 1978

10.4 1.5 2.2 1,3 Quansah y Baffoe, 1981


Fuente: Stocking (1984)

Veiga et al (1992) calcularon la tasa de enriquecimiento para el fósforo


disponible, potasio intercambiable, materia orgánica y calcio más magnesio en un
Ferralsol ródica (Latossolo roxo, sistema brasileño) y en un Cambisol eutrófico
(Cambissolo distrófico, sistema brasileño), y no encontraron tasas mayores de
2,89 (en el caso del potasio intercambiable) en el Ferralsol y de 1,39 (de calcio
más magnesio) en el Cambisol. En este último suelo, después de un año de
recolección de datos no se verificó enriquecimiento en fósforo disponible ni en
potasio intercambiable ni tampoco en la mayoría de los nutrientes.

Las prácticas de control de erosión deben procurar controlar las pérdidas de


nutrientes por disolución o absorbidos en el sedimento. Debido a la dificultad de
controlar el volumen de agua de drenaje, el control de la lixiviación de nitrógeno
nítrico debe ser realizado principalmente por la reducción de la concentración en
el agua de drenaje, o sea la reducción de la concentración de nitrógeno nítrico en
el agua del suelo. Para esto es necesario calibrar la necesidad de nitrógeno nítrico
de los cultivos con su disponibilidad, por medio de su uso eficiente en lo que
respecta a época y tasa de aplicación, conjuntamente con el uso de aditivos para
prevenir la nitrificación del nitrógeno amoniacal. Las pérdidas de nutrientes
transportados por la escorrentía superficial pueden ser disminuidas reduciendo la
concentración de nitrógeno en la capa superficial, o sea por incorporación
mecánica o por la reducción del caudal de agua de escorrentía. Para la mayoría
de los suelos, aunque se utilice cualquier práctica, es difícil aumentar la
infiltración de una manera significativa para así reducir la escorrentía por largos
períodos. El aumento de infiltración ciertamente seria ventajoso inmediatamente
después de la aplicación de los nutrientes, que es cuando las pérdidas ocurren con
mayor intensidad (Baker y Laflen, 1983).

NIVELES DE NUTRIENTES EN SUELOS EROSIONADOS

La erosión es un proceso que actúa de manera selectiva, arrastrando las partículas


más finas y más reactivas del suelo (arcilla y materia orgánica) y dejando las
partículas más gruesas, pesadas y menos reactivas.

De esta manera la erosión provoca una disminución de la concentración de


nutrientes en el suelo degradado remanente (Stocking, 1984).

En el cuadro 2 se presentan distribuciones típicas de nutrientes, en función de la


profundidad en dos perfiles de un Ferralsol erosionado y no erosionado. En la
figura 2 se busca relacionar, en función de la pendiente, varios datos disponibles
sobre la severidad de la pérdida de nitrógeno y fósforo, y por extensión las
pérdidas totales del suelo superficial, en un Ferralsol.

CUADRO 2
Variación de los niveles de nutrientes, por profundidad de suelo en perfiles de un
oxisolo degradado y no degradado

Cationes intercambiables (meq/100


g)

Profun- P Zn
Perfil pH C% ppm Ca Mg K H
didad(cm) ppm ppm

0-15 4,5 1,4 6 1,0 5,7 1,4 0,9 0,15 12,1

15-30 4,6 1,3 <2 0,9 4,1 2,1 1,2 0,11 11,3
D1-erosio-
nado
30-60 4,5 - <2 1,1 3,5 1,5 0,7 0,10 11,8

60-90 4,5 - <2 1,0 3,3 1,2 0,5 0,09 11,9

0-15 5,3 2,6 33 3,5 31,0 5,2 2,1 0,32 8,3

15-30 4,8 1,2 5 0,9 4,4 2,3 1,8 0,18 8,4


D2-
noerosionado
30-60 4,5 1,0 3 1,9 4,2 1,8 1,3 0,19 8,1

60-90 4,3 0,5 3 5,5 8,2 1,2 0,6 0,14 6,1

Fuente: Mobert (1972) citado por El-Swaify Y Dangler (1982).

FlGURA 2 : Relación del potencial de perdida da suelo y nutrientes con el grado


de pendiente en un Oxisol tropical desprotegido. (Los cálculos se basaron en
datos experimentales da erodabilidad del sudo. en rampas de tamaño patrón, con
1200 mm de precipitación anual y con Indica de erosión correspondiente a 350).:
Fuente: El-Swaifv Y Dangler (1982).

Comparando los niveles de nutrientes con parámetros químicos correlacionados


de dos perfiles del suelo erosionado y no erosionado, Mobung (1972) citado por
Stocking (1984) observó los siguientes efectos de la erosión:
1. disminución del pH, en función de los contenidos de aluminio
intercambiable;
2. reducción del 50% en los contenidos de carbono y nitrógeno en los 15 cm
superiores;
3. bajos niveles de Zn y P;
4. bajos niveles de Ca y Mg;
5. el K y el Cu no fueron muy afectados.El autor afirmó que la fertilidad fue
afectada por lo menos hasta 150 cm de profundidad en los perfiles
erosionados y que no permitió el reciclaje de nutrientes.

EFECTOS DE LA EROSION EN LA FERTILIDAD DEL SUELO

Los cambios en las propiedades del suelo, provocados por la erosión, producen
alteraciones en el nivel de fertilidad del suelo y consecuentemente en su
capacidad de sostener una agricultura productiva. Estos cambios según Stocking
(1984), pueden ser debidos a uno o más factores. El factor o factores que
provocan los cambios y así limitan la productividad del suelo son denominados
factores limitantes del suelo.Stocking, basado en Buol et al. (1975) y en Sanchez
y Cochrane (1980); define los principales factores limitantes del suelo en los
sistemas de cultivo en regiones tropicales y los caracteriza cualitativamente en
relación a la erosión (cuadro 3). De esta manera se puede concluir que la
productividad del suelo está relacionada a un gran número de factores limitantes
físicos y químicos, que de una manera general componen la fertilidad del
suelo.Otros autores (El Swaify y Dangler, 1982; USDA, 1981 y Schertz, 1985)
clasifican los factores que causan la reducción de la productividad debido a la
erosión del suelo en dos grupos principales:

1. Disminución de los contenidos de materia orgánica y de nutrientes, y


2. Degradación de la estructura del suelo y disminución de la capacidad de
retención de agua.

Otros factores también citados se refieren a la reducción de la profundidad


efectiva del suelo y remoción desuniforme del suelo, a nivel de campo (USDA,
1981; Ota, 1982, citado por Schertz, 1985).

El comportamiento de cada uno de estos factores puede variar principalmente de


acuerdo al tipo de suelo. En el caso de suelos tropicales intensamente
meteorizados, en los cuales los nutrientes están concentrados en la capa
superficial, las pérdidas de nutrientes y de materia orgánica no son estrictamente
proporcionales a la profundidad (El Swaify y Dangler, 1982). Schertz (1985)
observó disminución en los contenidos de materia orgánica y de fósforo y
aumento de la cantidad de arcilla en la capa superficial del suelo (15 cm) cuando
la erosión pasó de leve a severa (cuadro 4). Veiga e! al. (1992) observaron
alteraciones significativas de los contenidos de nutrientes y de aluminio tóxico en
los 20 cm superficiales del suelo, después de tres años de erosión diferenciada,
con lluvia natural (cuadro 5). Es posible que el tiempo del estudio no haya sido
suficiente para producir alteraciones más significativas en éstos y en otros
parámetros.CUADRO 3

CUADRO 3
Factores limitantes del suelo, inducidos por la erosión, que provocan disminución
en la productividad del suelo

Factores limitantes Definición

FACTORES FISICOS

Capas restrictivas en los primeros 50 cm del


1. Poca profundidad
suelo. Se incluye los Litosoles

Régimen de humedad ústicolar/aridico.

2. Stress hídrico por 3 meses Capa subsuperficial seca por más de 90 días

consecutivos por año.

Régimen de humedad ácuico. Presencia de


Anegamiento (saturación) por 3
3.
meses o más (*)
gleización Y moteaduras.

Baja capacidad de retención de Humedad disponible menor que 10% en la capa de los
4.
agua. primeros 50 cm /0,1-15 bares).

5. Riesgo severo de erosión Susceptibilidad a la erosión

Horizontes compactados o susceptibles a la compactación


6. Riesgo severo de compactación.
debido a la textura Y estructura

7. Laterita/plintita. Plintita dentro de los primeros 125 cm.

8. Limitaciones a la mecanización. Pendientes mayores que 30%; irregularidades topográficas


9. Baja temperatura del aire del suelo. Temperatura del aire media anual menor que 15°C.

FACTORES QUIMICOS

Baja capacidad de intercambio de < 4 meq/1 00g solamente en la capa de los primeros 50 cm
1.
cationes. Alto potencial de lixiviación.

2. Toxicidad de aluminio. > 60% de saturación de Al o pH < 5.

>100 ppm de Mn en el extracto de la capa de los primeros


3. Toxicidad de manganeso (*)
50 cm.

4. Salinidad (*) > 4 mmhos/cm en la capa de los primeros 50 cm.

5. Sodicidad (alcalinidad) (*) 15% de saturación de Na en la capa de los primeros 50 cm

6. Deficiencia de N. Síntomas en los cultivos.

< 0,2 meq de K/1 00g solamente en la capa de los primero


7. Deficiencia de K.
50 cm.

Determinación en el suelo relacionado con la oxigencia de


8. Deficiencia de P
cultivo

(*) sólo débilmente relacionado a la erosión bajo condiciones especificas.


Fuente: Stocking, 1988, basado en Buol et al (1975) Y Sánchez Y Cochrane
(1980).

CUADRO 4
Valores promedios de contenido de arcilla, materia orgánica y fósforo en la capa
arable (0-15 cm) de tres fases de erosión en tres suelos do EE.UU. (Corwin,
Miami V Morley Soils)

Materia Orgánica
Suelos Fase de erosión{%} Arcilla (%) Fósforo
(kg/ha)

Corwin Leve 20,8 ab. 3,1 a 69,0 a

Moderada 19,6 a 2,5 b 68,1 a

Severa 23,0 b 1,9 c 45,6 a


Miami Leve 15,4 a 1,9 a 106,4 a

Moderada 18,1 b 1,6 ab 96,5 a

Severa 22,1 c 1,5 b 76,4 a

Morley Leve 18,6 a 1,9 a 90,9 a

Moderada 23,0 b 1,8 ab 74,3 ab

Severa 28,4 c 1,6 b 56,4 b

* Los datos seguidos por la misma letra en la columna no son significativamente


diferentes a nivel de 5%.
Fuente: Schertz, 1985

CUADRO 5
pH y contenido de algunos elementos en la capa superficial 10-20 cm) de un
Ferrasol (Haplorthox, Taxonomía da suelos del USDA), después de 3 afios de
erosión en diferentes grados de cobertura del suelo bajo Iluvia natural
(CPPP/EPAGRI - Chapeco, Sc. Brasil)

Tratamiento
Elemento
(*)

pH P K M.O. Al Ca + Mg

ppm % me/100

T1 4,9 b(**) 5,7 b 49 b 3,7 a 1,7 a 5,2 a

T2 5,3 ab 9,9 ab 75 a 3,6 a 1,2 ab 6,6 a

T3 5,3 ab 11,5 ab 85 a 3,9 a 1,0 ab 6,8 a

T4 5,3 a 12,3 a 82 a 3,8 a 1,1 ab 7,0 a

T5 5,4 a 9,9 ab 101 a 4,1 a 0,6 b 6,7 a

C.V. (%) 3,1 22,8 14.9 5.6 26,6 10,6


* Tratamientos Pérdidas de suelo/3 años

T1 - Suelo descubierto 869 t/ha

T2 - Cobertura 18% 561 t/ha

* T3 - Cobertura 25% 261 t/ha

T4 - Cobertura 30% 227 t/ha

T5 - Maíz en sembrío directo/barbecho 75 t/ha

Promedios seguidos por la misma letra en la columna no difieren estadisticamente a nivel


**
de5% (Tukey test). Promedios de 3 repeticiones.

El aspecto de pérdidas de nutrientes y de materia orgánica debe ser considerado


con especial atención en el caso de los agricultores de escasos recursos que no
están en condiciones de realizar la reposición de nutrientes perdidos para
mantener el nivel de fertilidad del suelo. En estos casos los rastrojos inadecuados
de los cultivos obtenidos en los suelos erosionados contribuyen poco a la
cobertura del suelo y a su protección contra la erosión; entonces, la disminución
de los contenidos de materia orgánica y de nutrientes se vuelve acelerada (El
Swaify y Dangler, 1982).

La degradación física también es responsable por la reducción de la fertilidad del


suelo, principalmente en el área de desarrollo radicular. Frecuentemente la capa
subsuperficial remanente se caracteriza (Stocking, 1984), por presentar barreras
al desarrollo radicular, tales como:

1. alta densidad del suelo;


2. presencia de capas impermeables tales como "hardpans"
endurecidos por sesquióxidos y capas compactadas;
3. baja capacidad de retención de agua; y
4. poca profundidad del suelo remanente.

La erosión afecta la capacidad de retención de agua por las alteraciones en el


contenido de materia orgánica y en el porcentaje de partículas menores (arcilla)
del suelo. La disminución del contenido de materia orgánica también provoca
alteraciones en la densidad del suelo.
Lal (1976) citado por El Swaity y Dangler (1982) mostró que el desarrollo
radicular del caupi (Vigna unguiculata) y del maíz (Zea mays) fue severamente
restringido por la creciente remoción de suelo. De acuerdo con el autor la causa
principal fue la baja capacidad de retención de agua y el correspondiente bajo
flujo de agua en los suelos erosionados.

Según Stocking (1984) es difícil definir qué parámetros físicos son los factores
determinantes de uno o más efectos, debido a la gran interdependencia entre los
factores físicos y químicos. Por lo tanto, no siempre es posible indicar
definitivamente a un factor como responsable de un determinado efecto: por
ejemplo, la menor capacidad de retención de agua puede simplemente estar
actuando como consecuencia de otro factor limitante. A pesar de eso, la
capacidad de retención de agua parece ser el parámetro más común, sea directa o
indirectamente, que explica la reducción de los rendimientos.

Tal vez por esta dificultad es que la mayoría de los trabajos no abordan los
aspectos relacionados con las propiedades físicas del suelo como factores
causantes de la reducción de la productividad, o presentan conclusiones
preliminares o extremadamente cuidadosas.

La degradación del suelo, a consecuencia de la erosión, en última instancia,


provoca la reducción de la productividad del suelo con reflejos sobre la
producción de los cultivos. A pesar de que esta afirmación es de conocimiento
general, pocos son los datos disponibles que cuantifican esta reducción,
especialmente datos relativos a la tecnología actualmente utilizada. En los casos
extremos, como cuando aparecen cárcavas o cuando hay pérdida total de la capa
arable, el efecto en el rendimiento es obvio; en cambio, cuando ocurren pequeñas
pérdidas anuales del suelo, el efecto puede ser imperceptible por muchos años.

La reducción de la productividad del suelo debido a la erosión ha sido tema de


muchos trabajos. Para el estudio de esta relación se han utilizado ensayos
simulados en invernadero; mediciones a nivel de campo, en áreas con diferentes
grados de erosión (Schertz, 1985); modelos empíricos basados en los atributos
del suelo (Gantzer y

McCarty, 1984) y ensayos con simulación de la erosión en el campo (extracción


de capas del suelo) (Muy y Souza,1990; Sparovek et al., 199O).

En la mayoría de los trabajos se han valido metodologías de mediciones a nivel


de campo en áreas con diferentes grados de erosión y de ensayos con simulación
de erosión en el campo.
Según Schertz (1985), en un trabajo realizado a nivel de campo con diferentes
grados de degradación, la erosión redujo significativamente el rendimiento de
maíz y de soya, pero el grado de erosión varió con el tipo de suela y el año
agrícola (cuadros 6 y 7). También observó que las reducciones significativas de
los rendimientos entre las fases leve y severa de erosión variaron de 16 a 34%
para el maíz y de 14 a 2996 para la soya.

CUADRO 6
Productividad da maíz, por fase de erosión y por año agricola, para tres suelos de
los EE.UU. (suelos de corwin , Miami y Morley)

Fase de
Suelo 1981 1982 1983
rosión

Mg/ha

Leve 8,2 a*(15)* * 9,0 a (2) 1,1 a (8)

Corwin Moderada 7,8 a (15) 10,4 a (2) 1,7 a (8)

Severa 7,6 a (15) 7,5 b (2)

Leve 9,1 a (15) 11,0 a (12) 4,2 a (6)

Miami Moderado 8,8 a (15) 10,1 a (12) 4,2 a (6)

Severa 7,3 b (15) 8,5 b (12) 4,3 a (6)

Leve 7,4 a (15) 6,5 a (6) --- ***

Morley Moderada 7,2 a (15) 54 ab (6) --- ***

Severa 6,6 a (15) 34 b (6) --- ***

* Los valores de productividad del mismo suelo Y del mismo año seguidos por la
misma letra no son significativamente diferentes a nivel de 5%.
** El número entre paréntesis es la cantidad de lugares de los que se tomó datos
de maíz.
*** No hubo recolección de datos para el maíz.
Fuente: Schertz, 1985.
La metodología de simulación de erosión, a pesar de que probablemente es más
drástica que el proceso natural de erosión, es conveniente porque se obtienen
resultados a corto plazo en relación al proceso natural que necesita de un tiempo
relativamente largo para producir diferentes grados de erosión bajo lluvia natural.

A pesar de que hay consenso en que se produce una disminución de la


productividad del suelo, el grado de disminución y el
mantenimiento/recuperación de la productividad en una situación de extrema
degradación, depende del tipo de suelo y de la capacidad de sostenimiento
química y física del suelo erosionado. En virtud de esta especificidad de cada
situación, los datos de disminución de los rendimientos no se pueden extrapolar
genéricamente.

CUADRO 7
Productividad de soya, por fase de erosión Y por año agrícola, para tres suelos da
los EE.UU. (suelos de Corwin , Miami y Morlay)

Suelo Fase de erosión 1982 1983

Leve 3,7 a. (13)** ***

Corwin Moderada 3,2 bc (13) ---***

Severa 3,1 c (13) ---***

Leve 2,9 (3) 2,8 a (6)

Miami Moderada 2,9 (3) 2,5 a (6)

Severa 3,0 (3) 2,3 a (6)

Leve 2,6 (9) 1,0 a (12)

Morley Moderada 2,4 (9) 1,1 a (12)

Severa 1,9 (9) 0,9 a(12)

* Los valores de productividad del mismo suelo Y del mismo año seguidos por la
misma letra no son significativamente diferentes a nivel de 5%.
** El número entre paréntesis es la cantidad de lugares de los que se tomo datos
de soya.
*** No hubo recolección de datos para la soya
Fuente: Schertz, 1985.

En un estudio realizado en un suelo Ferric Acrisol (Podzólico Rojizo Oscuro


Endoálico, sistema brasileño) Sparovek et al. (1990), llegaron a la conclusión de
que el rendimiento está relacionado directamente con la profundidad del suelo
remanente después de la remoción de la capa superficial más rica en nutrientes.
En este estudio la disminución del rendimiento fue significativa hasta la
remoción de 15 cm de suelo, llegando a quedar nula en el tratamiento sin
abonamiento después de la remoción de 20 cm de suelo (figura 3). Por otro lado
la relación entre la disminución de los rendimientos y la remoción del suelo
superficial no fue constante para todas las profundidades.

Huat (1974) y Siew y Fatt (1975), citados por El-Swaify y Dangler (1982),
compararon los efectos de la pérdida del suelo en la producción del maíz en un
suelo de baja aptitud agrícola y en un suelo productivo (figura 4). De acuerdo a lo
esperado, hubo disminución en el crecimiento y en la producción debido a la
remoción del suelo; sin embargo, el efecto fue más severo en el primero que en el
segundo suelo. Estudios de Lal (1976) evidenciaron la reducción del rendimiento
del maíz (Zea mays, L.) y del caupí (Vigna unguiculata, L.) debido a la erosión
simulada en un Alfisol de Africa Occidental. Esta reducción fue diferenciada
para los cultivos, mostrando la mayor tolerancia del campí (reducción del 38%
para la pérdida de 10 cm de suelo) y las condiciones limitantes en relación al
maíz (reducción de 52% de la producción) (figura 5).

El efecto de la degradación del suelo debido a su remoción artificial, puede ser


observada desde los primeros estados de crecimiento de los cultivos porque
provoca la disminución del vigor de las plántalas, disminución de la altura de
crecimiento y prolongación de los estados de desarrollo (Sparovek et al., 199O y
May y Souza, 1990) hasta provocar la disminución de la producción de materia
seca total del cultivo (Veiga et al., 1992) (figura 6 y cuadro 8). Lal (1976), citado
por El-Swaify y Dangler (1982), también observaron disminución en el
desarrollo radicular (cuadros 9 y 10).

FlGURA 3 : Productividad del maíz (Mg/ha) en diferentes grados de simulación


de erosión en un suelo. Podzólico Amarlilento-Oscuro endoálico Piracicaba, Sao
Paulo, 1982.
Fuente: Sparovek et al., 1990.

CUADRO 8
Materia seca de maíz en el período de floración en la parte auperior, inferior Y
total de la parcela en un Ferraisol ródico después de treo años de erosión con
diferentes grados de cobertura de suelo (CPPP/EPAGRI). Chapeco, Sc, Brasil)

Tratamientos Materia seca (Mg/ha)

Superior Interior Total

T1 0,2 1,0 0,6 b*

T2 0,4 1,3 0,9 b

T3 0,6 1,3 1,0 b

T4 0,6 1,6 1,1 b

T5 19 2.7 2.3 a

* Promedios seguidos por la misma letra en la columna, no difieren


estadisticamente (test Turkey, 5%)

Tratamientos Pérdidas de suelo/3 años

T1 - Suelo descubierto 869 Mg/ha

T2 - Cobertura 18% 561 Mg/ha

T3 - Cobertura 25% 261 Mg/ha

T4 - Cobertura 30% 227 Mg/ha

T5 - Maíz en siembra directa/barbecho 75 Mg/ha

FIGURA 4 : Efectos de erosión simulada en 106 rendimientos de maíz en


Malasia, (a) para un suelo pedregoso, y (b) para un suelo profundo.
CUADRO 9
Efectos de la remoción de capas de suelo en el desarrollo radicular del Caupi
(Vigna Ungoculata L.)

Profundidad de Número de Longitud Profundidad Crecimiento


Peso seco de raíces
suelo removido raíces media máxima Lateral

cm cm g/planta

0,0 15 10,7 27 29 0,26

2,5 10 7,4 17 10 0,11

5,0 10 9,1 25 12 0,11

7,5 9 8,2 30 11 0,11

10,0 8 8,1 24 12 0,06

12,5 9 6,7 12 7 0,05

Fuente: Lal, 1977.

EFECTOS ECONOMICOS DE LA EROSION DEL SUELO EN LAS


PERDIDAS DE NUTRIENTES Y EN EL RENDIMIENTO DE LOS
CULTIVOS

No es tarea muy fácil evaluar los efectos económicos del mal manejo del suelo
cuya consecuencia es la degradación, la erosión y la reducción del rendimiento
de los cultivos. Esta dificultad proviene principalmente de la falta de
cuantificación de las innumerables interacciones entre la degradación del suelo y
la eficiencia de fertilizantes y enmiendas, clima, pérdida por erosión, etc.
(Lal,1983 citado por Mielniczuk y Schneider, 1984).

CUADRO 10
Efectos da IA remoción da cao" del suelo en el desarrollo radicular del maíz (Zea
mays, L..)

Profundidad
Numero de Longitud Profundidad Crecimiento Peso seco
de suelo
raíces media máxima Lateral de raíces
removido
cm cm g/planta

0,0 5,1 21,4 26 55 5,07

2,5 24 19,8 18 40 1,24

5,0 54 15,3 13 50 1,03

7,5 20 18,1 14 40 0,71

10,0 22 13,2 14 35 0,42

12,5 21 15,0 41 35 0,67

Fuente: Lal, 1977

FIGURA 5 : Efectos da la remoción del suelo en al rendimiento da maíz y caupí


en Alfisoles.

Los efectos económicos pueden resultar de daños directos e indirectos debido a la


erosión.

FIGURA 6 : Altura final de las plantas de maíz cultivadas con diferentes niveles
de simulación da erosión y de recuperación del sudo en un Podzólico Rojizo-
Oscuro endoálico. Piracicaba, Sao Paulo. 1990.
Fuente: Sparovek et al., 1990.

DAÑOS DIRECTOS

Los daños directos se refieren a las pérdidas de nutrientes, enmiendas, semillas,


energía y trabajo para la resiembra de los cultivos destruidos por la erosión
(Mielniczuk y Schneider, 1984). Este tipo de daño es muy común en regiones
donde coinciden el período de ocurrencia de lluvias erosivas con la época de
preparación del suelo o estados iniciales de crecimiento de los cultivos de verano,
como sucede en la región sur de Brasil.

Brasil pierde por erosión cerca de 500 millones de toneladas (Megagramos, Mg)
de suelo anualmente. Esto representa la pérdida de una capa de 15 cm de
profundidad en un área de 280 000 ha. Asumiendo que los suelos brasileños
tienen en promedio 0,10% de N, 0,15% de P2O5 y 1,5% K2O, se concluye que se
pierden anualmente más de 8 millones de toneladas de nutrientes. (Bertoni y
Lombardi Neto, 1985).
Se estima en término medio que en Rio Grande do Sul (estado situado al sur de
Brasil), las pérdidas de suelo por erosión son del orden de 41,8 Mg/ha/año,
totalizando frijol y maíz. De este total de suelo perdido se estima una pérdida de
484 800 toneladas de cal, 660 700 toneladas de nitrógeno, 3 600 toneladas de
P2O5 y 28 600 toneladas de K2O. La gravedad de esas pérdidas es aún más
preocupante una vez que debido al poder tampón de estos suelos, para reponer las
3 600 toneladas de P205 y 28 600 toneladas de K2O perdidas se necesitarán 90
600 toneladas y 46 100 toneladas de P2O5 Y K2O, respectivamente (Denardin y
Kochann, 1985).

Gianluppi et al. (1979) realizaron un análisis económico de los daños causados


por la erosión en Rio Grande do Sal, después de la ocurrencia de un periodo de
altas intensidades de lluvia (noviembre de 1978) (cuadros 11 y 12). Suponiendo
una densidad del suelo de 1,3 g/cm³ y en base a los datos presentados se estima
que en un período de 15 días hubo una pérdida equivalente a 97 Mg/ha de suelo
en las tierras cultivadas del "PIanalto Riograndense." Debido a las pérdidas de
semillas, cal, fósforo, potasio, nitrógeno y a la resiembra, el perjuicio total
provocado por la erosión en dicho período fue estimado en EE.UU.$ 33 425
millones.

CUADRO 11
Pérdidas causadas a los cultivos de la meseta riogradense por las lluvias del mes
de noviembre.

Pérdidas de semillas, enmiendas Y abon

Area Area con pérdida de Fósforo


Suelo(Unidad Semillas Potasio(M
considerada capas de10 cm de Cal (Mg) (Mg
de Mapeo) (Mg) K202)
(x10ha) espesor (x103ha) P2O5)

x 1000

Erexim 689 34 2,8 0,21 4,0 2,1

Santo

Angelo 1054 53 4,2 0, 13 6,0 2,6

Passo

Fundo 406 41 3,2 0,10 4,7 2,4


Cruz

Alta 428 64 5,1 0,09 5,5 3,2

Total 2 578 192 115,3 0,53 20,2 1,0

* El área total cultivada con coya en Río Grande do Sul está estimada en 3,7 x
106 ha (FECOTRIGO78).1
Fuente: Gianluppi et al., (1979).

DAÑOS INDIRECTOS

Estos daños corresponden a las pérdidas de productividad por la reducción de la


eficiencia y del efecto residual de los abonos y enmiendas, atrasos en la
resiembra, fallas en los cultivos, agravamiento de las sequías, gastos de dragado,
reconstrucción de daños causados por avenidas, azolvamiento de presas y
reservorios, costos de descontaminación del ambiente por contaminantes de
origen agrícola, costos de tratamiento del agua para el abastecimiento del agua,
costos de recuperación de carreteras y accesos, entre otros.

CUADRO 12
Estimados do conos (Cr$) do algunos daños causados a los cultivos do la meseta
Rlograndenso por las lluvias del mes do noviembre de 1978 calculados en baso a
los valores vigentes en la época

Costos con
Cal Fósforo Postasio Semillas Semillas
resiembra
Suelo (unidad
(Cr$) (Cr$) (Cr$) (Cr$) (Cr$)
de Mapeo)
(Cr$)

x 106

Erexim 51,7 40,0 8,3 9,5 13,8 31,7

Santo

Angelo 32,9 61,1 10,5 7,6 21,1 48,5

Passo
Fundo 25,4 47 1 97 98 16 2 37 4

Cruz Alta 24,1 55 2 12 8 93 25 7 59 1

Total 134,1 103,4 41,3 36,2 76,8 176,7

Total general: (Cr$) 668,5 x 106.


Tasa de cambio del dólar: (Cr$) 20,00.
Fuente: Gianluppi et a/. (1979).

Mielniczuk y Schneider (1984), en la búsqueda para mostrar el efecto del manejo


inadecuado del suelo sobre la reducción del rendimiento de la soya en el estado
de Rio Grande do Sul en el período de 1971 a 1983, (figura 7) llegaron a las
siguientes conclusiones:

1. La diferencia entre el rendimiento sin erosión y el rendimiento actual


(curva 2 - curva 3) representa las pérdidas de productividad debido a la
erosión, que en 13 años alcanzaron 7,9 millones de toneladas de soya;
2. A esta pérdida de productividad debe sumarse la pérdida por erosión de
por lo menos 20% de toda la cal (3,1 millones de toneladas), fósforo (780
mil toneladas de P2Os) y potasio (360 mil toneladas), en el mismo
período;
3. El efecto sobre el rendimiento debido al uso deficiente de los abanos y de
la cal, puede ser calculado por la diferencia en productividad sin daños por
erosión y el rendimiento teórico, en los años 1981 y 1983 (curva 1 - curva
3).

La cuantificación económica de los efectos de la erosión fuera de los límites de


las propiedades rurales es bastante difícil, principalmente debido a la carencia de
datos. En base a los datos de la Compañía de Saneamiento de Paraná,
SANEPAR, se estima que en 1984 el tratamiento de agua para reducir la turbidez
y la reparación de los daños causados a los equipos por la sedimentación,
costaron EE.UU.S 200 000,00. En base a datos de la Superintendência de
Recursos Hídricos y Medio Ambiente, SUREHMA, del Paraná, se estimó el
valor de los macronutrientes aguas arriba de la presa de Itaipú, que se cree que
son provenientes del río Paraná, en un monto superior a EE.UU.$ 419 millones
por año (Sorrenson y Montoya, 1983).

RECUPERACION DEL SUELO DEGRADADO POR LA EROSION


La recuperación total de un suelo degradado no siempre es una tarea
técnicamente y/o económicamente viable. Lo que existe es una respuesta
diferenciada, de suelo a suelo, teniendo en consideración las propiedades físicas
y químicas que presenta el suelo remanente. En zonas templadas el nitrógeno y el
fósforo parecen ser los principales factores limitantes al rendimiento de los
cultivos (Stocking, 1984). Por eso, en casos de erosión leve la aplicación de esos
nutrientes normalmente recupera la producción, mientras que en casos de erosión
moderada son necesarios nitrógeno y fósforo (Erk et al., 1965) y también abonos
orgánicos (Reuss y Campbell, 1961). En condiciones de trópico húmedo, en
cambio, Lal (1983) citado por Stocking, concluye que raramente la erosión puede
ser compensada con fertilización.

FIGURA 7 : Rendimiento promedio de soya en Rio Grande do Sal.


Fuente: Mielniczuk Y Schneider, 1984.

De acuerdo con Shrader et al. (1963) en virtud de la diferenciación de la


capacidad de recuperación de cada suelo, los efectos de las inversiones aplicadas
en la Función de Producción pueden ser significativamente diferentes.

La figura 8 ilustra un modelo de Función de Producción relacionado con suelos


erosionados y no erosionados, para los cuales las propiedades de superficie y
subsuperficie del suelo son similares, con excepción del nivel de fertilidad. Para
este tipo de suelo los insumos aplicados son capaces de restablecer los niveles de
productividad anteriores a la erosión, o sea, la degradación del suelo es
reversible.

La figura ilustra un modelo de Función de Producción relacionada con suelos


erosionados y no erosionados, en los cuales la capa subsuperficial es mucho
menos favorable para el crecimiento de los cultivos que la capa superficial. Esta
es una situación en que no hay recuperación total a los niveles anteriores, o sea,
que la degradación del suelo es irreversible. Ejemplos típicos son las áreas con
cárcavas y áreas con suelos que presentan horizontes subsuperficiales con
variaciones abruptas en sus propiedades químicas y físicas.

Según Shrader et al. (1963), el rendimiento de un cultivo en un suelo


severamente erosionado (daño irreversible) jamás será igualado a un suelo no
erosionado por más insumos que le sean aplicados. Eso ocurre porque el
rendimiento de los cultivos está directamente asociado a la profundidad de la
zona de enraizamiento de las plantas y a la reducción de materia orgánica
ocasionada por la remoción del suelo superficial causada por la erosión.
Sparovek et al. (1990) afirman que en un suelo Acrisol férrico cuando la capa
superficial (arable) no está totalmente perdida es posible conseguir la
productividad plena. En los casos en que están comprometidos 25 cm de suelo,
solamente el uso asociado de materia orgánica con abono mineral tuvo la
capacidad de producir el mismo rendimiento en parcelas no erosionadas o con
pérdidas de hasta 15 cm (figuras 10 y 11).

May y Souza, (1990) observaron en un Planosol dístrico (Latosol Rojizo


Amarillento Podzólico, sistema brasileño) que no presentó diferencia de
rendimiento de camote (Solanum tuberosa) en los tratamientos con remoción de
10 a 20 cm de suelo; para alcanzar niveles de rendimientos semejantes en el área
donde hubo remoción de 20 cm de suelo fue necesario casi el doble de abono en
relación al área donde hubo remoción de 10 cm de suelo. Citan también que aun
casi doblando o triplicando las recomendaciones para las áreas con remoción de
10 a 20 cm de suelo, los rendimientos llegaron a 66% y 74% de aquellos
obtenidos en el área sin remoción de suelo.

Veiga et al. (1992) demostraron que el costo de recuperación de la fertilidad del


suelo, en un Ferralsol ródico, para un nivel de rendimientos altos, es 80% más
elevado en el tratamiento donde el suelo fue más erosionado (869 Mg/ha en 3
años), en relación al tratamiento de menores pérdidas de suelo (75 Mg/ha en 3
años) cuadro 13.

CUADRO 13
Costo de recuperación de fertilidad del suelo para un nivel de productividad alto
en un Ferralsol ródico, después de tres años de erosión en diferentes grados de
cobertura de suelo sobre lluvia directa (CPPP/EPAGRI - Chapeco, Sc. Brasil)

Tratamientos

T1 T2 T3 T4 15

Costo ($EE.UU.) 290 203 178 196 163

Tratamientos Pérdidas de suelo/3 años

T1 - Suelo descubierto 869 Mg/ha

T2 - Cobertura 18% 561 Mg/ha

T3 - Cobertura 25% 261 Mg/ha

T4 - Cobertura 30% 227 Mg/ha


T5 - Maíz en siembra directa/barbecho 75 Mg/ha