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INSTITUTO TEOLÓGICO PARA LAICOS “SAN LUCAS” MSP.

MATERIA: METODOLOGÍA BÍBLICA


TEMA: EL TEMPLO SEDE DEL ANTICRISTO EN 2 TES. 2 (REPORTE DE
LECTURA)
IMPARTE: PBRO. MOISÉS VIVAR
REDACTÓ: MARTHA MEDINA ZAMORA

Estudio sobre 2 Tes 2, 1-12 y la historia de las ideas y de los motivos relativos al Hombre-sin-
ley y a su toma de posesión del Templo.

2Tes fue escrita quizá entre los años 50-62 d.C, según la mayoría de los comentaristas cristianos no
católicos, o bien entre los años 70-100 d.C. según la mayoría de comentaristas católicos.
La carta muestra el reino de Dios como un evento que se realizará en el futuro tras el triunfo
escatológico de Cristo sobre un personaje denominado el Anticristo cuya función es arrastrar al error
a los fieles de Dios.
El autor plantea el reinado de la iniquidad previo a la parusía de Cristo lo hace dentro del marco de la
“parusía” del Hombre sin ley1. cuyas funciones son usurpar la función de Dios, sus títulos su culto, su
soberanía e incluso llegará a sentarse en la sede del Santuario o Templo.

Primero tiene que venir la apostasía y manifestarse el Hombre-sin-ley, el Hijo de perdición (2Tes 2,4).
Revisión histórica de la evolución del pensamiento hebreo acerca del origen de la iniquidad:
Según Georg Strecker Y Udo Schnelle: Un motivo es un significado al que un autor puede recurrir para
expresar un hecho concreto. El análisis del concepto sirve para determinar el contenido significado por
él y también para el uso del mismo dentro de un contexto determinado.
El antagonista de Dios hunde sus raíces en el pasado en un contexto religioso e histórico-espiritual de
comunidades apocalípticas judías cuyas ideas fueron aprovechadas por algunos autores del NT. al
ofrecer textos apocalípticos con el fin de motivar a sus lectores a mantenerse firmes en la fe2.

La etapa pre-apocalíptica en el pueblo Hebreo.


El pueblo de Israel cimentó su fe con el tiempo y la plasmó en la expresión del credo “Escucha, Israel,
el Señor es nuestro Dios, el Señor es uno” (Dt 6,4). Los israelitas, por su parte, aunque no atribuían los
males a la acción de dioses perversos, sí lo atribuían al único Dios.
De ahí comprendemos porqué en la introducción del libro de Job el Satán (acusador”, perseguidor”,
“obstructor”) aparece como una figura perteneciente a la corte de Dios, “es un hijo de Dios”. Parece
reflejar ideas provenientes del mundo politeísta, Job mantiene un pleito con Dios porque se siente
atormentado sin razón; por su parte, el Satán simplemente obedeció a Dios. Job tiene a Dios como
causa y origen de todos sus males. Al final Job a través de su padecimiento, llega a la sabiduría, pues
percibe la presencia de Dios en su vida.
Isaías expresa en el cap. 45 una teología semejante debido a que llama “ungido del Señor” a Ciro de
Persia, que establece el final del exilio que los israelitas sufrían en Babilonia. (Is. 45,6-7).

1
“Hombre ímpio” representa la traducción comúnmente usada. Término que tiene connotaciones morales.
2 Strecker, G (1997)p. 129-131.
En el libro del Éxodo se dice que Dios endureció el corazón del faraón. No es que Dios lo haga sino que
tales expresiones reflejan la mentalidad de los autores humanos, según la cual sólo Dios es causa de
todo. El faraón se cierra a la idea de liberar a los israelitas, pero en el fondo se vislumbra a Dios como
origen y causa de que el faraón tenga voluntad propia. Dios se vale de las acciones del faraón se
engrandece y manifiesta su poder ejecutando su plan de salvación. Sin la cerrazón de corazón del
faraón, no hubiera sido posible liberar a los israelitas de ese modo, viendo que detrás de ese mal que
sufrían, se escondía una finalidad bondadosa de parte de Dios.

El destierro de Babilonia en el 587 a.C. es visto por los autores de la Historia


Deuteronomística como el resultado de la ira de Dios contra las apostasías continuas de los israelitas.
Pero la razón última de la justicia y la misericordia divinas sería la gracia de un Israel renovado que
regresaría del exilio.
Así vemos que, en la teología antigua de Israel, no hay lugar para una especie de anti-Dios o adversario
divino que pudiera entorpecer los planes de Dios para con su pueblo.

El surgimiento de ideas y motivos primitivos que aparecieron después en el pensamiento


apocalíptico judío.

Tras el exilio los israelitas sufrieron de falta de autonomía política y se comenzó a anhelar el regreso
de la casa de David y la venida de un rey ungido, un mesías, para establecer su independencia respecto
a cualquier nación extranjera. Así surgieron las primeras esperanzas mesiánicas.
Los persas eran monoteístas (Zoroastrimo) enseñanza de un supuesto profeta llamado Zoroastro y tal
vez los israelitas se vieron afectados o atraídos por esas creencias zoroastristas y se comenzaron a
preguntar sobre el problema del mal y su origen. La religión judía, su imaginario y su teología
comenzaron a prepararse a la evolución de su pensamiento.

Inicios de la literatura apocalíptica judía.


Tras la división del imperio de Judea quedando bajo el poder de los descendientes de Ptolomeo rey
de Egipto (cien años) hasta que los descendientes de Seleuco, rey de Siria le arrebataron Judea. Antíoco
IV y la aristocracia judía de algunas familias de Jerusalén querían helenizarlos incluyendo que
aceptaran la adoración de los dioses griegos y la práctica de costumbres contrarias al Judaísmo, por lo
que el problema decantó en la revolución macabea. Los asmoneos se hicieron del reino y del sumo
sacerdocio. Los macabeos pertenecían a un rango sacerdotal inferior y no pertenecían al linaje real.
Los asmoneos se caracterizaron por su corrupción e imposición sobre el pueblo. Los fariseos fueron
acérrimos rivales y representaron el incremento del resentimiento social del pueblo judío contra los
asmoneos.
Fue entonces que surgió el movimiento apocalíptico judío (Año 150 a.C.) apareciendo las esperanzas
mesiánicas con lo que anhelaban un rey ungido que luchara por la autonomía política de Judea y la
pureza religiosa. También surgieron en el mismo contexto social grupos de religiosos celosos y
separatistas que esperaban la llegada de un mesías sobrenatural acompañado de ejércitos celestiales
que expulsarían a los extranjeros dominantes y para azotar a los judíos no creyentes (helenizados o
que favorecían a los asmoneos)

El primer libro de Daniel fue el primer ejemplo de una obra apocalíptica aceptada en los textos usados
por los hebreos y que logró ser aceptado por el canon judío, cerrado en torno al año 130 d.C.

Algunos rasgos esenciales de la apocalíptica judía

- Lenguaje codificado, imaginario rico, sorprendente, causa temor a sus lectores.


- Contiene la promesa de la victoria definitiva del bien sobre el mal.

- Aparece el Anti-ungido, Anti-mesías, “Anticristo”; a quien vieron como un Satán (“Señor


Oscuro”) donde el mal tiene su origen, aunque visto también solo como una creatura y que
decidió rebelarse a los designios de Dios (Rey maligno) Así se respetaba el monoteísmo judío
y la sabiduría divina: que había creado “todo bien” y el mal se atribuyó a una libre elección del
Satán y sus ángeles. Concluyendo que puede haber conexión entre el dualismo zoroastrista y
el de los apocalípticos judíos.

Surgimiento de la imagen y el motivo del Adversario de Dios.

En Dan 7,8 se habla del pequeño cuerno de la Bestia, quizá hace alusión a Antíoco IV arrogante y
que buscó abolir la Torá obligando a los judíos a adorar a ídolos y comer carne impura, ejerciendo
así la personificación de la Oposición a Dios. Sus ejércitos Antimesías son vistos como armada del
mal, que pretende destruir a los creyentes, a los santos de Dios. Daniel sin embargo, prometió que
su gobierno sería corto y bastante limitado, aludiendo a la purificación del Templo que harían los
Macabeos al finalizar la guerra.

Otra idea o motivo relativo al Anticristo y su guerra contra el bien. Vemos en Is 27,1; 51,9-10, así
como el Salmo 74, 13-14 y Job 26, 12-13 que hay es estos textos unos relatos de creación
diferentes a los de Génesis y dichas historias parecen tener conexión con mitos mesopotámicos y
cananeos sobre el origen de lo creado y el orden universal (guerra mítica). En tal conflicto, la
divinidad creadora derrota las fuerzas del mal y del caos; se entiende así el surgimiento del pueblo
de Israel, como fruto del orden a partir de la liberación de la esclavitud en Egipto.
El pensamiento mítico entiende las necesidades presentes como enraizadas en un origen
atemporal. El mito de la creación es modelo de la vida humana. La participación en el mito,
mediante los ritos, explica el presente y lo suscita, lo cual nos permite comprender la función de
tales mitos en el pensamiento apocalíptico judío.
Otro punto es: En la apocalíptica judía el imaginario de la creación del mundo también se convierte
en imaginario de su fin y de la nueva creación que surgirá a partir de una batalla final entre el bien
y el mal, suscitando la esperanza de una nueva creación: un cielo nuevo y una tierra nueva.

El Anticristo en 2Tes 2
Vemos el texto:
- 1 Por lo que respecta a la Venida de Ntro. Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, les
rogamos, hermanos 2 que no se dejen alterar tan fácilmente en su ánimo, ni se alarmen
por alguna manifestación del Espíritu por algunas palabras o por alguna carta presentada
como nuestra, que les haga suponer que está inminente el Día del Señor. Que nadie los
engañe de ninguna manera.

El texto expuesto presenta la introducción de la parte central de la carta 2Tes. El autor, ya sea Pablo o
alguien que se muestra como él desea tranquilizar a la comunidad Tesalónica ante la inminente llegada
o parusía de Jesucristo.
2Tes 2 constituye una advertencia sobre esos puntos, que eran fuertemente debatidos entre los
miembros de diversas comunidades cristianas.
El autor de 2Tes quiere prevenir a estos cristianos mediante una serie de argumentos presentados
como signos que precederán a la parusía del Señor. Estos vienen narrados en 2Tes 2,3b-12.

Acción del agente humano y maléfico que se opone a Dios.


La figura del Hombre-sin-ley es mostrada claramente como un adversario de Dios, antítesis de lo divino
y del mesías enviado de Dios.
Opositor a Cristo, lo suplanta haciéndose llamar a sí mismo Dios y toma su lugar sentándose en el
Santuario.
Este tipo de acciones malignas no pueden ser superadas, son especie de actos superlativos contra la
soberanía de Dios y por ello, son acciones del mal con tinte escatológico. El sentarse en el Santuario o
Templo de Dios constituye la ulterior abominación imaginable.
El Anticristo viene personificando todos los superlativos de maldad posibles relativas a acciones
humanas sacrílegas. De ahí que sea necesaria una acción definitiva (escatológica de Dios).
Además, en 2Tes 2 vendrá descrita la batalla apocalíptica en términos tomado de la apocalíptica judía
primitiva, como el libro 4 Esdras, donde el Mesías llega volando entre las nubes y destruye a sus
enemigos con el fuego de su boca.
Es notorio que el autor de 2Te tomó prestadas de Is 11, 4 en LXX unas ideas que consideró apropiadas
para aplicarlas contra el Hombre-sin-ley.
La imagen literaria del Hombre-sin-ley está adornada con cualidades opuestas a las del Mesías de Dios
como prodigios semejantes a los milagros, pero los haría con el poder de Satanás y así extraviaría a los
fieles para alejarlos de la verdad.
Es importante comprender el “imaginario apocalíptico” como tal y captar que los personajes míticos
de la apocalíptica son símbolos y por tanto, tienen una función narrativa simbólica.
También la variedad del lenguaje empleado debe tener una función hermenéutica: la de atraer a los
lectores y oyentes del texto y suscitarles el deseo de su realidad histórica, meta final del autor de
2Tes2, y que su texto mantenga un halo de seducción y genere un reto hermenéutico para la mente
de sus lectores y oyentes.
En este estudio, basta con indicar que la imagen literaria del Hombre-sin-ley (Anticristo) y el motivo de
su actividad sacrílega descrita en 2Tes 2, 1-12 tienen su origen en el pensamiento apocalíptico judío,
el cual a su vez, es resultado de un larga evolución de pensamiento teológico y que proviene también
del modo como los israelitas y más específicamente, los judíos de tiempos post-exílicos interpretaron
sus crisis históricas a lo largo de siglos y de cómo las superaron.

BIBLIOGRAFÍA

Aguilar, R.; (2014). El templo sede del Anticristo en 2Tes 2. Revista QOL 65. UPM, México D.F.