Está en la página 1de 11

TEMA:

“PROGRAMA DE FORMACIÓN DOCENTE”

ALUMNO :

VÍCTOR HUGO GONZÁLEZ MORENO.

MATERIA:

PROFESIONALIZACIÓN DOCENTE.

ASESOR:
MTRO. RICARDO ESTEBAN SOLANO BARRAZA.

MIERCOLES 31 DE ENERO DEL 2018.

INTRODUCCIÓN.
En el presente trabajo se presenta una investigación de diferentes fuentes, mismas que
se relacionan con los programas de formación docente en los niveles medio superior y
superior, debido a la enorme cantidad de información que existe referente a este tema,
se procuró sintetizar la información, tomando en consideración los aspectos más
importantes en relación a estos dos rubros en específico, partiendo del programa de
formación docente de la educación media superior (PROFODERMS) se presentan las
competencias que deben desarrollar los docentes del nivel medio superior, en pro de la
mejora de la calidad educativa en este nivel, así mismo bajo este mismo esquema en el
tema de los programas de formación docente de la educación superior, se desglosan
también las diferentes competencias a ser desarrolladas por los docentes, que se
desempeñan en este nivel, considerando en ambos casos que si bien esto podría
marcar un estándar en las cualidades, aptitudes, actitudes y capacidades de los
docentes de ambos niveles, aun es necesario analizar el contexto de cada sector y así
mismo de cada institución donde se pretende llevar a cabo la implementación de los
mencionados programas de formación docente, los cambios de los programas son
generados por las nuevas tendencias y la evolución de las problemáticas de nuestro
actual sistema educativo, no significa que lo que contiene cada uno de estos sea la
panacea en la resolución de los problemas, pero si son un buen punto de partida para
tratar de dar salida a los mimos, con la plena conciencia de que en caso de ser
necesario estos evolucionaran modificando algunas de sus competencias o
cambiándolas completamente y creando otras.
Programa de Formación Docente Nivel Medio Superior

La Educación Media Superior (EMS) en México enfrenta desafíos que podrán ser
atendidos sólo si este sistema educativo se desarrolla con una identidad definida
que permita a sus distintos actores avanzar ordenadamente hacia objetivos
concretos. La respuesta de política para hacer frente a los múltiples desafíos de la
EMS es la Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS) que
promueve la creación de un Sistema Nacional de Bachillerato (SNB) y se sustenta
en cuatro ejes:
 Construcción de un Marco Curricular Común (MCC) con base
en competencias.
 Definición de las características de las distintas opciones de
oferta de la EMS, en el marco de las modalidades que contempla la Ley.
 Instrumentación de mecanismos de gestión necesarios para la
operación de la Reforma que incluyen entre otros, programas de
formación docente.
 Certificación Complementaria a la emitida por cada institución.

Programa de Formación Docente para Educación Media Superior


(PROFORDEMS)

El PROFORDEMS se concibe como un instrumento de apoyo a la gestión


directiva, toda vez los cambios y transformaciones que planteó en su momento la
Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS). Se diseña y opera
como un Programa de Formación Docente que responde a las necesidades
docentes, brindando apoyos y herramientas de ayuda requeridas para el
desarrollo de su actividad. Con el PROFORDEMS, por primera vez se comparte
un programa de formación docente a nivel nacional, para diferentes modalidades o
tipos educativos de nivel medio superior: estatal, federal y autónomo.
El Programa de formación docente de educación media superior surge para dar
respuesta a las necesidades de formación y capacitación dentro de la RIEMS,
cuyo referente es el perfil docente para quienes impartan educación media
superior en la modalidad escolarizada, no escolarizada y mixta, establecido
mediante el Acuerdo Secretarial 447, publicado en el Diario Oficial de la
Federación el 29 de octubre de 2008, y sus modificaciones establecidas en el
Acuerdo Secretarial 448, del 23 de junio del 2009, así como, el Perfil del Director
establecido en el Acuerdo 449, publicado el 2 de diciembre de 2009.
El perfil del docente está conformado por una serie de competencias,
definidas en el Acuerdo Secretarial 447, y que serán desarrolladas por los
maestros al cursar el diplomado o la especialidad. A continuación se enumeran las
competencias:
 Organiza su formación continua a lo largo de su trayectoria
profesional.
 Domina y estructura los saberes para facilitar experiencias de
aprendizaje significativo.
 Planifica los procesos de enseñanza y de aprendizaje
atendiendo al enfoque por competencias, y los ubica en contextos
disciplinares, curriculares y sociales amplios.
 Lleva a la práctica procesos de enseñanza y de aprendizaje de
manera efectiva, creativa e innovadora a su contexto institucional.
 Evalúa los procesos de enseñanza y de aprendizaje con un
enfoque normativo.
 Construye ambientes para el aprendizaje autónomo y
colaborativo.
 Contribuye a la generación de un ambiente que facilite el
desarrollo sano e integral de los estudiantes.
 Participa en los proyectos de mejora continua de su escuela y
apoya la gestión institucional.

Por otra parte, para aquéllos docentes que no han obtenido su título profesional, la
SEMS creó el programa de Titulación de Docentes, el cual ofrece las siguientes
alternativas para titularse:
"Acuerdo 286", que es un examen de acreditación aplicado por el Centro
Nacional de Evaluación para la Educación Superior (CENEVAL).

Programa de Formación Docente Nivel Superior


En los últimos diez años de vida institucional, el papel del profesor universitario
(particularmente en educación superior) se ha transformado, tanto en las
características formales de su dedicación, como de las funciones que realiza,
debido a que han crecido las expectativas respecto a las diferentes actividades
que realizan, habiéndose modificado también la percepción de su rol; sin embargo,
se ha omitido el establecimiento de políticas orientadoras de los requerimientos de
actualización, capacitación y contratación tomando en consideración:
a) La expansión cuantitativa durante las décadas de los años 60
y 70 en el siglo XX derivó en un aumento en la tasa de natalidad, en
elproceso de urbanización y en el crecimiento económico, lo cual hizo
posible el desarrollo de una clase media que veía la educación superior
como un factor importante de movilidad social.
b) En virtud de lo anterior, aunque la demanda cuantitativa de
docentes aumentó y posteriormente se mantuvo estable, los niveles de
calidad en éstos no se han mantenido o incrementado (profesores con
cierto nivel académico y tipo de dedicación a la docencia), por lo cual se
requieren “programas de formación que contribuyan al mejoramiento de la
calidad de la educación que se imparte”.
c) Los cambios en los rasgos que caracterizan una buena
proporción de profesores universitarios y estudiantes de este nivel
académico.
d) La formación de profesores en educación superior no es un
fenómeno reciente, pero la situación planteada en los incisos previos derivó
en la necesidad de sistematizarla y formalizarla.
e) Los programas de formación docente se consideran
necesarios, no sólo para profesores que inician en esta actividad, sino para
“profesorado estable, motivado y de calidad aceptable”, con el propósito de
coadyuvar en su desarrollo integral.
f) Existe poca investigación educativa en materia de formación
docente, específicamente en lo concerniente a la evaluación de este tipo de
programas. No obstante, se identificaron diversos rasgos relacionados con
los programas, las instituciones y los profesores que confluyen en la
existencia de diversos factores y situaciones que influyen en la calidad y
efectividad de las estrategias de formación docente, por ejemplo: la
desvinculación con las necesidades de formación de los profesores; la falta
de infraestructura y recursos para el desarrollo de programas de formación;
la falta de incentivos a los profesores participantes; y la resistencia al
cambio por parte de los docentes, entre otros (UAA,1989: 18-27).

Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012.

Dentro del tercer eje plantea la necesidad de consolidar el perfil y desempeño del
personal académico a fin de ampliar la cobertura, favorecer la equidad y mejorar la
calidad y pertinencia de la educación superior. En concordancia con esta meta y
bajo la necesidad de sistematizar, clarificar e institucionalizar las diferentes
acciones para la mejora académica y personal del profesorado, además de facilitar
y promover el impulso de estrategias nuevas para asegurar la atención integral de
los estudiantes, a la par del desarrollar mejores planes y programas en todos los
niveles educativos, el modelo educativo 2030 de la Universidad, ha avanzado
considerablemente en dicha materia al plasmar el perfil general del docente
universitario como un experto en su disciplina y mediador en el encuentro del
estudiante con el conocimiento.

El perfil tiene la intención de orientar la actuación del profesor, al mismo tiempo


que facilitar los procesos de profesionalización de la docencia y se divide en las
dimensiones de docencia e investigación.

Las competencias requeridas en la dimensión docente responden a atributos que


le permiten:
 Desarrollar una concepción personal fundamentada de la
educación.
 Ejercer una crítica responsable y propositiva.
 Contar con conocimientos sólidos y actualizados en los temas
pertinentes a su labor.
 Planificar el proceso enseñanza aprendizaje, equilibrando de
manera flexible la libertad de cátedra con los elementos establecidos en el
currículo y los requerimientos de los estudiantes.
 Realizar la adecuada conducción de los procesos de
aprendizaje, actuando como facilitador, promotor de la autonomía
estudiantil y del trabajo en equipo.
 Conocer y comprender la cultura de los jóvenes, y a partir de
ello ser capaz de actuar, de manera tolerante pero firme, como guía para
promover la cooperación y la productiva convivencia en los espacios
educativos y en el medio social en general.
 Acompañar a los estudiantes en sus aprendizajes, a través de
actividades de tutoría individual o en grupos y asesoría académica.
 Comunicarse efectivamente y de manera empática con las
personas con las que interactúa.
 Desarrollar su habilidad comunicativa en un segundo idioma,
tanto para su desempeño profesional, como en sus actividades cotidianas.
 Manejar las tecnologías de información y comunicación como
herramienta cognitiva.
 Trabajar en equipos multi e interdisciplinares, desde su área
de especialización.
 Desarrollar un pensamiento reflexivo en relación con su
práctica pedagógica.

Del mismo modo, las competencias de la dimensión de investigación, incluyen


atributos básicos que permiten al profesor:
 Reconocer a la investigación como cauce para desarrollar las
innovaciones.
 Dominar los fundamentos teórico–conceptuales,
metodológicos y técnicos, así como el uso de las herramientas tecnológicas
acordes con el campo disciplinario que cultiva.
 Contrastar sus conocimientos y teorías con las evidencias de
una reflexión rigurosa y fundamentada, en el marco de apertura a la crítica
de sus colegas.
 Comunicar efectivamente el conocimiento científico y los
resultados de la investigación.
 Desarrollar trabajo en equipos colaborativos, multi, inter o
transdisciplinarios, con pares académicos, así como de organizaciones de
los sectores: social, productivo y gubernamental, a partir de proyectos
conjuntos y complementarios.
 Gestionar recursos financieros para el desarrollo de proyectos
de investigación ante organismos locales, regionales, nacionales o
internacionales.
 Orientar éticamente su trabajo científico, de modo que permita
pasar la prueba pública de los comités de ética, ya sean a nivel
institucional, local, nacional o multilateral.
 Participar en el desarrollo de la cultura científica en la
comunidad universitaria y la sociedad en su conjunto.
 Articular sus capacidades de investigación con la función
docente, contribuyendo con ello a la formación de profesionales de calidad
y con espíritu científico.

A partir de esta definición del profesor universitario, el programa busca establecer


los patrones generales de acción, tendientes a:
1° Que la planta docente universitaria alcance el nivel requerido en
dicho perfil.
2° Consolidar el modelo educativo institucional.

En este contexto de cambio y considerando que la vasta actividad de capacitación


y actualización docente realizada a nivel institucional a partir de 1971, precisa
reestructurarse a partir de un Programa Institucional de Formación Docente, este
programa se orienta con relación a las siguientes acciones:
a) Disminuir la duplicidad de esfuerzos;
b) Coordinar de manera eficiente las acciones realizadas en los
diferentes niveles educativos;
c) Dar atención a la totalidad de actores de la función docencia
-directores, coordinadores académicos, asesores pedagógicos,
profesores de tiempo completo y por asignatura-;
d) Consolidar las estrategias de formación integral de los
estudiantes, para que sea el mismo enfoque en el que se actualice,
capacite o forme a los docentes universitarios.

CONCLUSIÓN.

Los programas de formación docente en este caso de los niveles medio superior y
superior respectivamente, buscan la profesionalización del docente, por medio de
evaluaciones y certificaciones con programas acreditados ante diferentes
organismos, para garantizar que los docentes que actualmente se desempeñan en
esos niveles del actual sistema educativo, cuenten con las competencias
requeridas en respuesta a las cambiantes necesidades y retos que presenta la
mejora de la calidad educativa en el país, al principio se mencionó que no son en
su totalidad programas inflexibles que no permitan su modificación en algún
proceso en específico o que algunos de estos sean cambiados en su totalidad,
esta flexibilidad es necesaria para que los programas estén en constante
evolución a la par de los contextos y situaciones que viven los diferentes sectores
e instituciones que engloba nuestro país y continente ya que como parte de un
sistema en el que están incluidos los países de norte y sur américa es necesario
compartir experiencias y resultados para consolidar las nuevas estrategias que
serán puestas a prueba en la búsqueda de la mejora de la calidad educativa.

REFERENCIAS.

Hanel J. y Taborga, H. (2002). Reflexiones sobre planeación prospectiva de la


educación superior en México, Dos décadas de planeación de la educación
superior. ANUIES, México.

Zuñiga, E. (2007). Formación e investigación educativa en la educación superior.


SOCIOTAM, Revista Internacional de Ciencias Sociales y Humanidades ,Vol. VII,
No. 2, Jul.-Dic., Centro Multidisciplinario de Investigaciones Regionales,
Universidad Autónoma de México.
Zuñiga, E. (2000). La formación de profesores en la Universidad. Ponencia en el
Congreso de Pedagogía. Encuentro de Educadores por un Mundo Mejor, La
Habana, Cuba.

Zuñiga, E. y Amaro, P. (2008). Panorama nacional de la formación de profesores


universitarios. EDUCIEN (Educación y Ciencia), Revista de la Universidad
Autónoma de Tamaulipas, 16, enero-julio, México.