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EDICiÓN ACTUALIZADA Y REVISADA

POR ÉLlSABETH ROUDINESCO



EUSABETH ROUDlNESCO
Historiadora, doctora en Letras, directora de
investigaciones en la Universidad de París VII,
vicepresidenta de la Sociedad Internacional de
Historia de la Psiquiatría y el Psicoanálisis,
psicoanalista.
Entre sus obras se cuentan: El paciente, el
terapeuta y el estado (2005); Lacan: Esbozo
de una vida, esquema de un sistema de pensa·
miento (2004); Y mañana qué (2003 ); Lafami·
lia en desorden (2004); Por qué el psicoanáli·
sis (Paidós,' 2000); Pensar la locura: Ensayos
sobre Michel Foucault (Paidós, 1997); La bata·
lla de cien años: Historia del psicoanálisis en
Francia, 1885·1939 (1988) .

MICHEL PLON
Director de investigaciones en el Centro Nacio·
nal de Investigación Cientffica, psicoanalista.
Ha publicado La pulsión de muerte: entre
psicoanálisis y filosofía (2006) junto a Henri
Rey·Flaud; Autour du "Malaise dans la culture"
de Freud (1998), junto a J. Le Rider, G. Raulet y
H. Rey·Fiaud, y La Théorie des jeux: une politi·
que imaginaire (1976).
.-
Elisabeth Roudinesco
y Michel Plon

• • •

• / •

Edición revisada y actualizada

Traducción de Jorge Pia tigorsky

Paidós
• Barcelona • México
TftuIo original: Dictionnaire de la Psychanalyse
O Llbralrie Anh~me Fayard, 1997
FayllJ'd, Paris, 1997

Traducción: Jorge Piatigorsky


Traducción de las eOlradas de la nueva edición: GabrieJa ViJlalba

Cubierta: Gustavo Macrí

Roudincsco, Élisubeth
Diccionario de psicoan:ílisis I Élisubelh Roudincsco
y Michcl Plan· 20 cd. - Buenos Aires: Paid6s. 2008.
1248 p. : 24x 17 cm. (Lexicón)

Traducido por. Jorge Pi:l.ligorsky y Gabriela Villalba


ISBN 978·950·12·7399·1

1. Psicoontilisis. 1. Plan, Michel 11. Jorge Pialigorsky,


fI'Dd.IIJ. Villnlba, G:lbriela,lrnd.IV. Título •

CDD 150. 195

J" edici611, J998


2a ediciólI revisada •vac/I/alizada, 2008

Reservados toúos los derechos. Queda rigurosamente prohibida. sin la autorización escrita de
los tilulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes. la reproducción parcial
o 10lal de esta obra por cualquier medio o procedimiento. incl uidos la reprografía y el
tratamiento informático.

e de todas las ediciones en castellano,


Editorial Paid6s SAICF,
Defensa 599, Buenos Aires
e-mail: difusion@areapaidos.com.ar
www.paidosargentina.com.ar

el depósito que previene la Ley 11.723


Ar¡entina - Printed in Argentina

I!A Junio de 2008


,
IN DICE

Advertencia ... ... ..... ........................ .. ..., ......... , ..................... .................................. . 9

Agradecimientos .......... ......................................................................................... 13

Diccion'¡rio t . . . . . . . . . . . . .. .. . . . . .. ... .. . . . .. .. . . . .. . . .. . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . .... .. .. .. . . . . . . . . .. .. . . . . . . . , .•••••. . .••• • • •


15

Cronología .... .. ..... ..... ........... .·.. ·· ······ ····· ·.. ... ....... ........... ... ..... ................ .... ........... " 1157

• ............... ..................... ....., ....................................................... 1203


Indice de nombres

fndice de entradas ... .........··· ·· ·· ··· ··· ··· ···· ·· ····· ··· ···· ... ...... ... ....... ........ ... ........ .... .... .. ... . 1235
ADVERTENCIA

El primer diccionario de psicoanálisis, titulado Handworterbucll der PsycJ¡oallalyse,


fue realtzado por Richard Sterba entre 1931 y 1938. Llegaron a publ icarse ci nco fas-
cículos hasta el momento en que la ocupaci ón de Austria por los nazis puso fin a la em-
presa. Se trataba entonces de componer un léx ico general de los térmi nos freud ianos, un
vocabulario, más bien que un inventari o de los conceptos: "Yo no ignoro -subrayó
Freud en una carta a su di scípulo- que el camino que parte de la letra A y atraviesa todo
el alfabeto es muy largo, y que recorrerlo significará para usted una enorme carga de
trabajo. No lo haga si no se siente impulsado interiormente a ello. ¡Sólo bajo el erecto
de esa coacción, por cierto no por una incitación ex terior."l
Que un dicc ionario pueda responder a una coacc ión interior, a un deseo. a unJ pul-
sión, Freud lo sabía sin duda mej or que nadi e. En su famoso análisis del caso "Dora"
(Ida Bauer), subrayó que un diccion ario es siempre el objeto de un placer solitario e in-
terdicto, en el cual el ni ño, sin que lo sepan los adultos, descubre la verdad de las pala-
bras, la historia del mundo o la geografía del sex0 2
Obligado a exi li arse en los Estados Unidos , como casi la totalidad de los psicoana-
listas europeos de lengua alemana, Sterba interrumpió la redacción de su HalldlVoner-
bu!:h en la letra L, y la impresión del último vo lumen en la palabra Grossem\'Qlm: "Yo
no sé -afirmó unos vei nte años más tarde, en una carta a Daniel Lagache- si este térmi-
no se relaciona con mi megalomanía o con la de Hiller".
Con todo, el HandworlerbllcJ¡ incompleto sirvió de modelo a las obras del género
que se publicaron en los años 1967 Y 1968, es decir, cuando el movimiento psicoa.nalí-
tico internacional, víctima de rupturas y de dud as , experimentaba la necesidad de hacer
un balance y recompone~, a través de u~ saber común, su l~nidad perdida Se uti lizaron
diversas denominaciones: glosario, dlcc lonano, enclclopedm, vocabulano,
El Glossary 01 PsycllOanalytic TemlS alld Conceprs(ISO entradas , 703utore s\ úbrG
eolectiva publicada bajo la égida de la poderosa Amerlca~ Psychoanalytlc Assocl1l1lon
expresaba la ortodox ia de un fr~lldlsmo pragmatlco y medlcalt zado. e,'n la

.. Richard Slcrba. DÍC'lhmlJ"irt' ,~é1iéral (le la psyclloGllulys('" (l936). OC.


761. SE, XXII, 253. Richard Slerba, Hau¡/ ...brterbllch dér P.'yd",,, .
Verlag, 193ó·193~.
aoalyse d'hyslérie (Dora)" (1905), en Cínq Psyclumul.l·>('" Parl.,
Advertencia
-
misma óptica, la Encyc/opedia of Psychoanalysis, dirigida por Ludwig Eidelberg (1898-
1970), psicoanalista norteamericano nacido en la parte polaca del anti guo Imperi o Aus-
tro-Húngaro e instalado en Nueva York después de haber hu ido del nazismo, se mostró
más ambiciosa, ampliando la lista de entradas y suprimi end o el concepto de autor indi-
vidual en beneficio de un organigrama de realizadores (640 entradas y 40 editors as is-
tentes o asociados).
Por el contrario, el Critical Dictionary of Psychoanalysis (600 entrad as) , de l psicoa-
nalista inglés Charles Rycroft, claro, conciso y rac ional, tenía la ventaj a de no ser una
obra colectiva. De allí su coherencia y su legib ilid ad. Rycroft fue tamb ién el primero
que pensó el freudi smo sin renun ciar a tomar en cuenta la termino logía posfreudiana
(sobre todo la de Melanie Klein y la de Donald Woods Winn icott). En sus sucesi vas re-
visiones, esta obra incluyó de manera sucinta las corrientes psicoanalíticas modernas
(Heinz Kohut, Jacques Lacan, Self Psychology) con un espíritu de apertu ra, lejos de to-
do dogmatismo . El diccionario de Rycroft iba a serv ir de modelo a algun as empresas del
mismo tipo, en Francia y otros lu gares.
En cuanto al célebre Vocabu /aire de la psychanalyse (417 entradas) de Jean Laplan-
che y Jean- Bertrand Pontalis, fue el pri mero y el único que estableció los conceptos del
psicoanálisis encontrando las " palabras" para traducirl os, con un enfoque estructural
aplicado a la obra de Freud. Compuesto por verdaderos ar tículos (de 20 líneas a 15 pá-
ginas), y no por breves notas técnicas como los anteriores, inauguró un nuevo esti lo, al
abordar el an álisis de "el aparato nocional del ps icoanál isis" -es decir, los conceptos
elaborados por esta di scipli na- para "dar cuenta de sus desc ubrim ie ntos específicos".
Signados por la enseñanza de Lacan y por la tradición francesa de la historia de las
ciencias, los autores reali zaron la hazaña de producir una escritura a dos voces con un
vigor teórico que había abandonado a las otras obras. A estas cualid ades debe su éxit0 3

Los desengaños terapéuti cos, la invasión de estereotipos y leyendas hagiográficas.
llevaron a un estallido generali zado del mov imiento freudi ano, deja ndo libre paso a la
ofensiva de fin de siglo de las téc ni cas corporales. Confi nado entre la magia y el cienti -
ficismo, entre el irracionalismo y la farmacología, el psicoanálisis adquirió pronto el as-
pecto de una anciana dama honorable, perdi da en sus ensueños académicos. El univer-
salismo freudiano experimentó su crepú scul o, hundiendo a sus adeptos en la nostalgia
de los orígenes heroicos.
En este contexto de los años 1985-1 990 apareció una segunda generación de diccio-
oados. muy düerente de los de la década de 1960. Se vio entonces fl orecer, por un lado.
de escuela. en las cuales los conceptos eran invent ariados en función de un dog-
por 10 tanto desvinculados entre sí, y por el otro lado monstruos polimorfos de en-
o multiplicadas en exceso, en los cuales la li sta de las palabras, los ar-
autores se extendían al infinito, pretendi endo llegar al límite de todo el

Ponlalis, Vocabu/aire de /11 psychalla/yse. Pllrís. PUF. t 967. Churles


Nucva York. Bosic Books. 1968. E. Burness. M. D. Mo-
TemlS and Concep" (APsaA). Library 01' COlIgre...
Bidelborg (comp.). Nucvo York. The Free PlesS. y Londres.
Advertencia

saber del mundo, y corriendo el' d h '


, ' , nesgo e a ogar en un magma horrendo las contnbu-
ClOnes va]¡osas: en" smtesis , po r un 1ado e1 b reVlano,
' , y po r el otro Bouvard el Pécuchet,4
El presente
, DIccIonario va e n sentl'do contrano ' a esas dos tendencias,
" aunqu e Sin re-
novar la Idea del
" Vocabulaire ' 1o que equlva' 1dna ' a para frasearlo Inutllmente,
, " No es por
lo t~to un léxIco ~I un glosario, así como tampoco se centra exclusivamen te en el des-
cubnmle,nto freudiano: propone un inventario y una clasificación de todos los elemen-
tos del sistema de pensamiento del psicoanálisis, y presenta la manera en que és te ha
constrUIdo, a lo largo del último siglo, un sabe r singular, a través de una constelación
conceptual, de una ,hi storia, una doctrin a original (la obra de Freud) sin cesar rei nterpre-
tada, una genealogta de maestros y discípulos, una política,
Desde esta perspectiva, es también el primero y el úni co que toma en cuenta a la vez
los conceptos, los países de implantación (veintitrés), la biografía de los au tores (desde
el nacimiento hasta la muerte), las entidades psicopatológicas qu e el psicoa nálisis ha
creado o transformado, las disciplinas por las que se ha interesado o en las que se inspi-
ró (psiquiatría, antropología, etcétera), los casos princeps (o curas prototi po) sobre cu-
ya base erigió su método clínico, las técnicas terapéuticas y los fe nómenos psíquicos
que lo fundamentaron , que in ventó o que se inspiraron en él, los discursos y los com-
portamientos que modifi có respecto del nac imiento, la fami lia, la muerte, el sexo y la
locura, o que s~ construyeron a partir de él, las insti tuciones fundadoras, el freudismo
en sí mismo, sus diferentes escuelas y su hi storiografía, así como la incidencia contra-
dictoria de sus descubrimientos sobre otros movimientos intelectuales, políticos o rel i-
,
glOSOS,
Finalmente, incluye a los miembros de la familia de Sigmu nd Freud, a sus maestros
directos, a los escritores y artistas con los que él mantuvo una correspondencia impor-
tante o un contacto personal decisivo, y los veintitrés libros que publicó entre 1891 y
1938, incluso el segu ndo, escri to con Josef Breuer (Estudios sobre la histeria), y el últi-
mo, inconcluso y de edición póstuma (Esqu ema del psicoal/álisis) ,' A éstos se suma otra
obra póstuma, El Presidente Thomas Woodrow Wilsol/ , de la que Freud sólo redactó el
prefacio, pero a la cual , co mo coautor junto a William Bullitt, aportó una contribuc ión
esencial,
Para aclarar cada concepto, cada entidad clínica y determinadas di sciplinas, méto-
dos, objetos de estudio o comportamientos cuyas denominaciones fueron inventadas por
un autor preciso o en circunstancias partl,culares que las JUStificaban, antes del artículo
en sí presentamos una definición en negnta , Cuando hacerlo se Impone absolutamente,
conservamos el término en su lengua ongln al, proporcIOnando en cada caso una expli-
adecuada.

una excepción al notable léxico biográfico realizudo por Elke MUhlleitner pam el perrado
pioneros de l. Sociedad Psicológica d~ los Miércoles y In Sociednd Psico,analítica Vie-
MUhUeimer. Bio,raphlsches u!XJkoll lla Psyclw<Jllalyse, Die MI/gltetla ller psy·
lUId d.r WI,ner pSYChOlUtalYliscltell VereiltigulIg \'011 1902·1 9.18. Tu •

. . cIt AlUd 1011 mencionadas por sus tltulos en In versión de lBS Obras
J;¡1I0001 Aires, (N, del T,)

11
Advertencia
,

Cada entrada lleva una bibliografía de los mejores títulos, documentos o archi vos
que permitieron redactar el artículo, o una o varias remis iones a otras entradas en las
que se indican dichas fuentes, o bien ambas cosas.
En lo que concierne a las veinticuatro obras de Freud, hemos indicado la fecha y el
lugar de la primera publicación en lengua alemana, así como las diversas traducciones
al inglés y al francés, precisando los nombres de los traductores. Al final del libro he-
mos afiadido una cronología. Allí se encontrarán los principales acontecimientos de la
historia del psicoanálisis en el mundo, desde sus orígenes.

E. R. YM. P.

,
ABREVIATURAS BIBLIOGRAFICAS

GW: Sigmund Freud, Gesall1melte Werke, 17 vols., Francfort, Fischer, 1960-1 988.
IZP: Intemationale iirztlische Zeitschrift für Psychoanalyse.
lJP: Intemational Joumal of Psycho-Analysis.
oc: Sigmund Freud, (Euvres completes, 21 vols., Presses uni versitaires de France.
edición en curso desde 1989. [La edición castellana citada corresponde a Obras
Completas, 24 vols., Buenos Aires, Amorrortu Editores, 1978-1985.)
PUF: Presses universitaires de France.
SE: The Standard Edition of the Complete Psychological Wo rks of Sigll/lIT1 d Frelld,
editada por James Strachey, 24 vols., Londres, Hogarth Press, 1953-1 974.

AGRADECIMIENTOS

Este diccionario no habría podido reali zarse sin la colaboración de numerosos inves-
tigadores , franceses y extranjeros, que aceptaron ayudarnos o darnos acceso a sus traba-
jos, a me nudo inéditos .
Agradecemos a Yann Diener, quien examinó cuidadosamente revistas y obras en in-
glés, y pre paró fi chas que permitieron la redacc ión de una veintena de artículos consa-
grados a los psico anali stas norteamericanos.
Agradece mos igualmente a Per Magnus lohansson, quien nos di o acceso a sus tra-
baj os e n c urso sobre la histori a del psicoanáli sis en los países escandi navos, y redactó
especialme nte para este d iccionario textos, co mentarios e ind icaci ones e n los que nos
basamos, acerca de los psicoanali st as nórdicos (Di namarca, Fin land ia, Noruega, Sue-
cia). Aportó as imismo su con tribució n a la entrada Chiste y S il re/ación con /0 incons-
ciente (El ).
Agradecemos a Jul ia Borossa, quien nos ha aclarado constanteme nte la historia del
psicoanáli sis en Gran Bretaña, y los problemas del colon iali smo británi co. Ella redactó
cinco textos qu e nos resultaron mu y preciosos: Gi rlndrashekhar Bose, Masud Khan, In-
dia, Wulf Sach s, Donald Woods Winni cott.
Damos las grac ias a Franyoi se Verges, quien nos ha confiado sus artículos inéditos
sobre Frantz Fanon y la psiqui atría colon ial.
Agradecemos a todos los que han aportado su contribución a la hi storia del psicoanáli-
sis en Canadá: Élisabeth Brigras, He rvé Bouchereau, l ean-Baptiste Boulanger, Mona
Gauthier, Mireille Lafortune. Gracias también a Monique Landry y Doug Robinson, que le
pellllitieron a uno de nosotros consultar los impresos de la Biblioteca Nacional de Ottawa.
Agradecemos a Didier Cromphout, qlll en redac tó para este dlcclOnano textos sobre
el psicoanálisis en Bélgica y Holanda.
Gracias a Mireille Cifali, quien nos entregó numerosas notas inédi tas sobre el psi-
coanálisis en Suiza, y a Mario Cifali, que nos ha esclarec ido con sus archi vos, sus co -
y su documentación. .
También agradecemos mucho a Gheorghe Bratescu, qlllen tuvo la amabil idad de re-
este diccionario tres textos sobre el pSIcoan álIsIs en Ru mama, extraídos de
en rumano.
a 'Ibodoro Lecman, quien durante un año realizó numerosas investiga-
la historia del psicoanálisis en la Argenti na, y además avc:ri-
a QJdl Giordano, que nos confió su tesis sobre el mis-

13
Agradecimientos

Damos también las gracias a Hugo Vezzetti, cuyos trab¡tjos ya publicados o en Cur~
sobre el psicoanálisis en la Argentina nos resultaron indispensables, o
Agradecemos igualmente a todos los que nos han aportado informaciones o docu.
mentas para la redacción de los artículos sobre el psicoanálisis en Brasil : Durval Che.
cchinato, Claudia Fernandes, Ana María Gageiro, Catarina Koltai, Leopold Nosek, Ma.
noel Tosta Berlinck, Walter Evangelista y Lucía Valladares.
Agradecemos a Chaim Samuel Katz, que redactó para noso tros un texto sobre Ana
Kauin Kemper y otro sobre Hélio Pellegrino, así como a Alaberto Pinhe iro ele Freitas,
que nos ayudó a escribir la entrada sob re Iracy Doyle,
Agradecemos a Kao Jung-Hsi y Osear Zambrano, que buscaron para nosotros traba.
jos en inglés sobre el psicoanálisis en Japón.
Gracias a Tanja Sattler-Rommel por sus traducciones del alemán y su participación
en la redacción del artículo sobre Alexander Mitscherlich,
Gracias también a Vincent Kaufmann, quien le permitió a uno ele nosotros trabajar
en la biblioteca de la Universidad de Berkeley en California.
Agradecemos a Olivier Bétourné y Céline Geoffroy por su trabajo co n el manus·
crito.
Agradecemos fmalmente a todos los que, de cerca o ele lejos, nos ayudaron respon·
diendo a nuestros interrogantes o confiándonos generosa mente artículos, libros, fue ntes
inéditas y tesis difíciles de encontrar: Anna Maria Accerboni, Eleni Atzina. Franco Bal·
dini, Raphael Brossart, Michel Coddens, Marco Conci , Raffaello Cortina, Alai n Del·
rieu, Horacio Etchegoyen, Ernst Falzeder, Ignac io Garate Martínez, Toby Gelfand,
Nadine Gleyen, llse Grubrich-Simitis, Claude Hal mos, André Haynal, Albrecht Hirsch·
müller, Norton Godinho Leao, Jacq ues Le Rieler, Patrick Mahony, René Major, Michael
MoInar, Juan David Nasio, Angélique Pecheux, An tonello Picciau, Augus t Ruhsh, Ré·
gine Robin, Emilio Rodri gué, Peter Schottler, Harry Stroeken, Pablo Troianovsky, Fer·
nando O. Ulloa, Fernando Uribarri.

ABERASTURY Arminda (1910-1972)


psicoanalista argentina

Pionera. del movimiento PSI'C O anal'H .ICO argentino,' . Armmda Aberas tury naclO en. ,
Buenos Aires , en el seno de una fanu'1 la ' de comerciantes
' .
por el lado paterno e intelec-
tuales por·el lado materno. Su tío, Max imi liano Aberastury, era un médico'famoso, y
su h:rr:an o Fedenco estudió psiquiatría teniendo como compañero a Enrique Pichon-
Rlvlere , cuyos padres se Instalaron en la Argentina* en 191 1, e iba a converti rse en su
más querido amigo. Federico padecía una psicosis* y varias veces sufrió accesos deli -
rantes. Melancólica de sde su j uventud, Arminda era una mujer de gran belleza. A tra-
vés de Federi co conoció a Pichon-Riviere, con qui en se casó en 1937. Lo mismo que
él, quería o,frecerl e al psicoanális is una nu eva tierra prometida, para salvarlo del fascis -
mo que se había desencadenado en Eu ropa.
, Se integró entonces al gru po formado en Buenos Aires por Arn aldo Rascovsky*,
Angel Garma", Marie La nger* y Celes Cárcamo*. Ci nco años más tarde recibió su for-
mación didáctica con Garma, y se co nvirt ió en un a de las pri ncipales figuras de la Aso-
ciación Psicoanalítica Argentina (APA ). En relaciÓn directa con la ense ñanza de Mela-
nie Klein * (a qu ien ella fu e la pri mera en traducir al castellano), e inspi rándose en los
métodos de Sophie Morgenstern*, desarro lló el psicoanálisis de ni ños*' Entre 1948 y
1952 dirigió, en el marco del Instituto de Psicoanálisis de la APA, un se minario sobre
este tema. FOllllÓ a una generación* de analistas de niños. En el Congreso de la Interna-
tiOllal Psychoanalytical Association* (lPA) de 1957, en París: presentó una notable co-
sobre la sucesión de los "estad ios" durante los pn meros años de vida, den-
una "fase genital primitiva" anterior a la fase anal en ~I desarrollo libidinal.
A la edad de 62 años, afectada por una enfermedad de la piel que la desfiguraba, Ar-
Aberastur decidió darse muerte. Su suicidio* , como algunos otros en la historia
y• su scitó relatos contradictori os, y fue conSiderado una "muerte trági-
IttJú.storiografía* oficial.
Abe/'8IIIU reorla y técnica del psicoanálisis de niños, Buenos Aires, Paidós,
ry, 110 Haydée Faimberg Y Leonardo Wender, "La psychanalyse en
eRolal1d
ucuru, . 1 hl
Jaccard (comp.), Hlslolfe de a psyc ana yse, vol. 2, Parls, Ha-
en......... Elfrlede S. L. de Ferrer, ' Profesora Arminda Aberastury", Revista
QII\l,IIIr8-dlclembre de 1972, 679-682. Jorge BaJán. Cuénta.
f,W1 argsntino. Buenos Aires. f''-nelll.

15

,t,braham. Karl

1991. Elisabeth Roudinesco. conversaci6n con Emilio Rodrigué. el 12 de octubre de


1995. y con Claudia Fern ández. el 27 de marzo de 1996.
,
c> ESTADIO. KLEINISMO. MELANCOLlA.

ABRAHAM Karl (1877-1925)


psiquiatra y psicoanalista alemán

El nombre de Karl Abraham es indisociable de la historia de la gran saga freud iana.


Miembro de la generación* de los discípulos del padre fundador, desempeñó un papel
pionero en el desarroll o del psicoanálisis'" en Berlín. Impl antó la clínica freudiana en el
dominio del saber psiquiátrico, transformando de tal modo el tratam iento de las psico-
sis* - esqui zofrenia* y psicosis maníaco-depresiva';' (melancolía*)-. Elaboró también
una teoría de los estadios* de la organi zación sexual en la que se ins piró Melanie
Klein *, quien fue su discípula. Formó a numerosos anal istas, entre ellos Helene
Deutsch*, Edward Glover*, Karen Horney*, Sandor Rada" , Ernst Simmel *
Nac ido en Bremen el 3 de mayo de 1877, en una fa mil ia de comercian tes judíos ins-
talados en el norte de Alemani a desde el siglo XVIIl , Abraham era un hombre afable,
cálido, inventi vo, elocuente y políglota (hablaba ocho idiomas). Durante toda su vida si-
gui ó siendo un ortodoxo de la doctr in a psicoa nalít ica, una "peña de bronce" según las
palabras de Si gmund Freud*. Fue en la Clín ica del Burgholzli , donde era asistente de
Eugen Bleuler* junto con Carl Gustav Jun g*, donde co menzó a familiarizarse con los
textos vieneses . En 1906 se casó con Hedwig Blirgner. Tu vo co n ella dos hijos y anali-
zó a la hija, Hil da Abraham (1906- 1971 ), describi endo su caso en un artículo de 1913
titulado "La pequeña Hilda, ensueños y síntomas en un a niña de 7 años". Hilda Abra-
ham iba a convertirse en psicoa nalista y redac tó un a biografía inco nclusa del padre.
Como no tenía ninguna pos ibil idad de hacer carrera en Suiza*, Abraham se instaló
en Berlín en 1907. El 15 de diciembre se dirigió a Viena* para realizar su primera visita
a Freud. Ése fue el comienzo de una bell a ami stad y de una larga cOITespondencia -qui-
nientas cartas entre 1907 y 1925- qu e sólo se conoce en parte. Publicada en 1965 por
Ern.>t Freud* e Hilda, esa correspondencia ha sido lamentablemente amputada de nume·
rosas piezas, sobre todo de intercambios acerca de los sueños de Hilda, sobre los con-
flictos con Otto Rank'" en el Comité Secreto*, y también sobre los desac uerdos entre los
leit hombres.
1908, junto con Magnus Hirschfeld*, ¡van Bloch ( 1872-1922), Heinrich Korber
• Abraham creó un primer círcul o qu e, en marzo de 1910, se con·
Sociedad Psicoanalítica de Berlín , de la cual fue presidente hasta su muerte.
a I06tenerla Max Eitingon*, y de tal modo, con la creación del Ber!I'
, se inció la historia del movimiento psicoanalflico ale-
die~ado por el nazismo* a partir de 1933. . . Se-
deaP\l6a de haber sido miembro del Comité p.
psychoanalytical ASSOCI3UO
en 1924. De modo que se trala de
Abraham, Nicolas

uno de los grandes militantes del m . .


cente. oVlmlento, como clínico y como organizador y da-
La obra de este fiel se constru ó f .
Más clínico que teórico Abrah yen. unción de los progresos de la obra del maestro.
ce la observación concr~ta H' am escnbló ar~ículos claros y breves en los que prevale-
• . . ay que dI stinguIr tres épocas. Entre 1907 y 1910 se inte-
reso en una comparación entre la h' t . * ' .
. f . IS ena . y la demencia precoz (que aún no se denomi-
na ba esqUlzo
_ rema)
. .' yen la sig 'fi 'ó
nI IcaCI n del traum a sex ual en la in fanc ia. Durante los
diez anos. sl"U1entes
o .'
estudió la ps' c" . . .• .
I OSIS manI aco-depresiva, el complejO de c a s traC l on ~
en la mUjer y las I elacIones del sueño" con los mitos. En 19 11 publicó un importante
estudIO sobre el pIntor GlOvan ni Segantini (1859-1899), afectado por trastorn os melan-
cólIcos. En 1912 redactó un artículo sobre el cul to monoteísta de Atón que Freud uti li-
zó en Mo i~és y la religi6n monoteísta" , olvidando citar a su discípul o. Finalmente, en el
tercer penodo desc rIbIó los tres estadios" de la libido* : ana l, oral, genital.
Enfermo de enfisema, Karl Ab raham muri ó a los 48 años, el 25 de diciembre de
1925, como consecuencia de una septicemia consecutiva a un absceso pulmo nar sin du -
da causado por un cáncer. Esta muerte prematura fue experimentada como un verdadero
desastre por el movimiento freudiano, y sobre todo por Freud, quien asistió impotente a
la evolución de la infección, no vaci lando en escribirle: "Me entero por Sachs con sor-
presa, pero tambié n con di sgusto, que su enfermedad no ha concluido. Esto no concuer-
da con la imagen que tengo de usted. Sólo me lo imag ino trabajando sin cesar, indefec-
tiblemente. Experimento su enfermecl ad como una especie de competencia desleal, y le
ruego que la interrumpa lo antes posible. Espero novedades suyas a tra vés de sus alle-
gados directos."

• Karl Abraham, CEuvres completes, 2 vol. (1965), París, Payol, 1989. Sigmund Freud y
Karl Abraham , Correspondance, 1907·1926 (Francfort, 1965), París, Gallimard, 1969
red. cast.: Correspondencia , Barcelona , Gedisa, 19791 Hilda Abraha~,. Kar: Abraham.
biographie inachevée, París, PU F, 1976. Guy Rosola,to y Damel Wldlocne~, Karl Abra·
. I t re de son ceuvre" , La Psychanalyse, 4, Pans, PUF, 1958, 153-1 / 8. Ernst Fal-
h amo ec u , d . I
zeder, "Whose Freud is it? Sorne reflections on editing Freud s correspon ance , nter·
national Forum 01 psychoanalysis, en prensa.

Nicolas (1919-1977)
francés

, ·
'd' húngaro N IC, olas Abraham nació en Kecske me¡ y emigTó a París en
. -
origen JU 10- .ó' arcado por la fenomenología de Husserl , hablaba varios
Filósofo de formacl n, m . . 1946 en el que rovo dos hiJ' os varones
és d n rimer matnmoll\o en ' . . . '
Despu e u PM ' .,., rok también de origen hungaro. Anahzado, Igual que
a ana la , .. .
1903-2005), en el redil d~ .la SoclI~[é psychanal~lIque de ~a-
Ot,wbcrger ~ lerizado como diSIdente, y su cura dldaclIca no fue
qued cara:u miembro pleno de la SPP, y sigUIÓ como afiliado.
el filósofo Jaeques Derrida (1930-2004), sobre la
JII1\nera de analizar los textos freudianos.
17
Abra.ccl6n
~~--------------------------
Se hizo célebre en 1976, con la publicación del Verbier de I'Homme al/X loups, re.
dactado conjuntamente con Maria Torok, y con prefacio de Derrida. Siguiendo a Muriel
Gardiner*, comentaba allí el caso del Hombre de los Lobos, señalando el poliglotisll1o
inherente a toda esa historia. A la lengua rusa (o lengua materna), la l.e ngua alemana (o
lengua de la cura) y la lengua inglesa (o lengua de la nodn za del paciente), los autores
añadieron una cuarta, la francesa, lo cual les permitió subray ar que el yo* clivado del
paciente llevaba consigo "una cripta", lugar de todos sus secretos inconscientes. Esta
teoría de la cripta ponía el acento en el delirio del Hombre de los Lobos y el carácter neo
cesariamente delirante y polisémico de la teoría clínica en sí.

• Nicolas Abraham y Maria Torok, Cryplonymie. Le verbier de /'Homme aux IDUPS, pre .

cedido por Fors de Jacques Derrida, Parfs, Aubier· Flammarion, 1976. René Major, L'A.
gonie du jour. París, Aubier·Montaigne, 1979. Elisabeth Roudinesco, Hisloire de la psy.
chanalyse en France, vol. 2 (1 986), París, Fayard, 1994 l ed. cast. : La batalla de cien
años, Madrid, Fundamenlos. 19881·

[> FRANCIA. PANKEJEFF Serguei Constantinovich.

ABREACCIÓN
Alemán: Abreag ieren. Francés: Abréactioll. Inglés : Abreaclion.

Término introducido por Sigmund Freud* y J osef Breuer* en 1893 para definir
un proceso de descarga emocional que, al liberar el afecto ligado al recuerdo de un
trauma, anula sus efectos patógenos.

El término abreacción apareció por primera vez en la "Comunicac ión preli mi nar" de
Josef Breuer y Sigmund Freud dedicada al estu dio del mecani smo psíq uico que opera
en los fen ómenos histéricos.
En ese texto pionero, los autores anuncian desde el comienzo el sentido de su trayee·
to: partiendo de las formas que revestían los síntomas, se proponían llegar a identificar
el acontecimiento que, inicialmente y a menudo lejos en el pasado, había provocado el
fenómeno histérico. El establecimiento de esa génesis tropezaba co n di versos obslácu·
los provenientes del paciente, a los que más tarde Freud denominó resis tencias*, Yque
sólo se podfan superar recurriendo a la hipnosis*.
Lo más frecuente es que un sujeto afectado por un acontec imiento reaccione a él. en
Wminos voluntarios o no, de modo refl ejo: el afecto vincul ado al aconteci miento que-
entonces evacuado si dicha reacción es suficientemente intensa. En los casos en que
no se produce o no es lo bastante fu erte, el afec to sigue li gado al recuerdo
. • cos
traumático, y lo que actúa como aae nte de los trastornoS hlslen
..y no el acontecimiento en sí-o Breuer ~ Freud son muy precisOS al res-
. a preCI'
sufre sobre todo de reminiscencias". Se encuentra la mlsm '8
de la reacción del sujeto: sea ésta inmediata (Volunlarto-
do una psicoterapia bajo la forma de re.~e%n
l
on relación de intensidad o propore n
Abreacci 6n

el acontecimiento incitador para q t


I
ejemplo, a venganza en respuesta ue en "a
of un efecto á'
, cat rtIco*, es decir, liberador, Por
última, deja abierta la herida ocas ' a udna o ensa, SI no es proporcional o aju stada a esta
lona a por ella
Desde ese momento, Breuer y Freud b '
el acto se pudiera reemplaz su rayaron hasta qué punto era importante que
ar por el len" uaJe "o '
abreactuado casi de la misma manera" ': 'oraclas al cual el afecto pu ede ser
confesión) sólo las palab ' " Anaden que, en ci ertos casos (u na queja, una
" las constI tuyen "el reflejo adecuado"
El térmmo abreacción si"uió 1''' d I ' '
r a 'ón del métod
z c1
"o loa o a trabajO en colaboración con Breuer a la uti- y
189 6 d I Ib' ~' catartlco" pero la creac ión del método an alít ico y el empleo, en
1 , e a pa, a I a pSicoanáli sis" no' slgm'fiIcaron Sin' embar"o su desaparición, y esto,
como lo, prec ' isan los autores del Vioca bL/ l aIre
' de la psychanalyse,
'" por dos razones: una
razón facll ca, en cuanto la cura, fuera cual fuere el método, seguía siendo, sobre todo
con ciertos paCientes, un lugar de fu ertes reacciones emoc ionales, y una razón teórica,
puesto que la conceptualización de la cu ra recurría a la rememoración* y la repetición*,
formas paralelas de abreacc ión,
¿Por qué Breuer y Freud emplearon este término, del que Freud no renegó al evocar
el método catártico e n su autobi ografía ?
El término " abreacción" es un neo logismo compuesto por el prefijo alemán "ab" y
la palabra "reacción", a su vez co nst itu ida por el prefijo " re" y el vocablo "acción", La
primera razón de esta duplicación parece haber sido el deseo de los autores de evitar el
carácter demasi ado general de la palabra "reacción" , Pero, por otra parte, el término
remite al enfoqu e fisiologista del siglo XIX, un enfo que en el cual funcionó como si-
nónimo de refl ej o, designación del el emento de una relació n con fo rma de arco lineal
(el arco refl ej o) q ue vi ncu la, término a término, un es tímu lo puntual y una respuesta
muscular, En los años 1892- 1895, esta referencia constitu ía para Freud una especie de
garantía de cientificidad, concordante con su esperanza de inscribir el abordaje de los
fenómenos histéricos en con ti nuidad con la fi siol ogía de los mecanismos cerebrales,
Como lo subrayó l ean Starobinski en 1994, la referencia al modelo del arco reflejo 0-
brevivió a la utilización de esta pa labra, puesto que Freud se refiere explícitamente a él
en su texto sobre el destino de las pulsiones*, donde di stin gue las exci taciones exterio-
res, que provocan respuestas según el modo del arco reflejo, y las exc itaciones interio-
cuyos efectos son del orden de un a reaCCión, , " ,
Más tarde Freud iba a utilizar el térm1l10 reacc ión con un sentido radicalmente dls-
en luga~ de designar una descarga liberadora, se referi ría a un proceso de bloqueo
la formación reacti va,
S d F d Jose! Breuer, "Le mécan is ~ e psychique des phénomenes histéri-
• Igmun re~ Yt' on préliminaire" (1893), en Etudes sur /'hystérie (1895), GW I 77-
11 P rf PUF 1956, 1-13 red, casI. : "$ obre eI mecanismo
ques CommuOlca I
, ' , . ' ,
pSlqulco de fenóme-
$12, SE, , :' ~munl~ación preliminar", en Estudios sobre la histeria, Amorrortu, vol.
1108 histérico, d Slgmund Freud présenté par lui-meme (1925), GW, XIV, 33-96, SE,
G~~;';d, 1984, 7-70 red, ~st. : Presentación autobiográfica, Amorrortu, vol,
et destina de pulalons (191 5), OC, XI!I, ~61 -1 85, GW, X, 209-232, SE,
oaat.' "Pulafone8 y destinos de pulsI6n ,Amorrortu, vol. 14]; Le Moi et
Mili' 231.289, SE, XIX, 1·59, en Essais de psychanalys6, Parls, Pa-
, 61 J(f y fll filio, Amorrortu, vol. 19] , Gaorgas Canguilhem,
19
(regla de)
-
"Le concept de réflexe au XIX· siecle", en Éludes d'hisloire el de philosophie des SCien-
ces, Parls, Vrin, 1968. Marcel Gauchet, L'lnconscienl cérébra/, París, Seuil, 1992. Jean
Laplanche y Jean-Bertrand Pontalis, Vocabulaire de la psychanalyse, París, PUF, 1967
[ed. casI.: Diccionario de psicoanálisis, Paidós, 19961· Jean Starobinski, "Sur le mol
abréaction" (1994), en André Haynal (comp.), La Psychanalyse: cenl ans déja, Ginebra,
Georg, 1996, 49-62.

CATARSIS. ESTUDIOS SOBRE LA HISTERIA. HIPNOSIS. HISTERI A. PULSJ6N.


[>
RESISTENCIA. SUGESTIÓN.

ABSTINENCIA (REGLA DE)


Alemán: Gnmdsatz der Abstinenz. Francés : Regle d'a bstinell ce . Inglés: Rule of absti-
nence.

Corolario de la regla fundamen tal*, la regla de abstinencia designa el conjunto


de los medios y actitudes puestos en obra por el analista para que el anal iza nte no
pueda recurrir a formas de satisfacción sustitutivas, capaces de ahorrarle los sufri-
mientos que constituyen el motor del trabajo analítico_

Sigmund Freud* habló por primera vez de la regla de abstinencia en 19 15, al interro-
garse sobre cuál debía ser la actitud del psicoanalista ante las manifestaciones de la trans-
ferencia amorosa. Precisó entonces que no se refiere sólo a la abstinencia física del ana-
lista ante la demanda amorosa de la paciente, sino a la que debe ser la actitud del analista
para que en el analizan te subsistan las necesidades y los deseos insatisfechos que consti-
tuyen el motor del análisis _
A fin de ilustrar el carácter de engaño que tendría un análisis en el cual el anal ista
respondiera a las demandas de sus pacientes, Freud evoca la anécdota del sacerdo te lla-
mado a dar la extremaunción a un agente de seguros no creyente: al télmino de la entre-
vista en la habitación del moribundo, sucede que el ateo no se ha convenido, pero el sa-
cerdote ha suscrito una póliza de seguros.
Dice Freud que no sólo " ... le está prohibido al analista ceder", sino que debe llevar
al paciente a derrotar el principio de placer* y a renunciar a las satisfaccione inmedia-
Jas, en favor de otra, más lejana, de la cual sin embargo precisa que "puede ser también
menos segura",
Freud volvió sobre el tema en el marco del V Congreso de Psicoanális is (realizado
en 1918), a continuación de una intervención de Sandor Ferenczi* centra-
del analista y en los medios a los cuales debe recurrir para perseguir
ft!¡UUlf de satisfacción sustitutiva que el paciente puede buscar en el
fuera de ese encuadre_ En lo esencial, Freud señaló su
que 01 tratamiento psicoanalítico debe "efectuarse en
• t'nlItración* y abstinencia". Puntualiza sin elll-
y que la abstinencia debe articularse

de vista, así como se olvidó


Acting out

el acento que había puesto F d .


plazo. El surgimiento de un' reu en d carácter Incierto de la satisfa cción en el largo
tica contribu Ó. I f a con.c,epclón pedagógica y ortopédica de la cura psicoanalí-
. Y a a .trans ormaClOn de la regla de abstinenci a en un conjunto de medi-
d.as actIvas y. represivas que apuntab an a dar una representaci. ' .
ón de la posIción del ana-
hsta en térmInos de autoridad y poder.
En su seminario
. de 1959- 1960
, ded Ica
o do a 1a éUca' d eI '
pSlcoana ' l'IS .IS, aSI, como en
textos antenor~s sobr.e las posibles ~ariantes de la "cura ti po" y la dirección de la cura,
Jacques ~aca¡~ volVIÓ sobre la noción de la neutralid ad an alític a, que él ubi ca en una
perspectiva ética. Freud se había mostrado prudente en cu anto a la posible ob tenci ón
por el paciente de una satisfacción ulteri or, frut o de su renuncia a un place r inmediato:
Lacan qUIso ser más radical, cuestionando el fa ntasma de un "bien soberan o" cuya rea-
lización marcaría el fin del análi sis .

• Sigmund Freud, "Observations sur I'amour de transfert" (1915), G W, X, 306-32 1, SE,


XII, 157-171 , en La Technique psychanalytique, París, PUF, 1953, 116-130 ledo casI.:
"Puntualizaciones sobre el amor de transferencia" , Amorrortu, vol. 121: "Les voies nou-
velles d e la thérapeutique psychonalytique" (1919), GW, XI I, 183-194, S E, XVII, 157-
16 8, en La technique psychanalytique, París, PUF, 1953, 131-141 ledo cas!.: "Nuevos
camino s de la te rapia psicoanalitica", Amorro rtu, vol. 171; Y Sandor Ferenczi, Correspon-
dance, 191 4-191 9, París, Calmann-Lévy, 1996. Sandor Ferenczi, "La technique psycha-
nalytique" (1 919), e l1 Psychanalyse 11, (Euvres complétes, 1913- 1919, París, Payot,
1970, 327-338; "Prolongements de la 'technique active' en psychanalyse" (1921) , en
Psychanalyse 111, (Eu vres complétes, 19 19- 1926, París, Payot, 1974. Jacques Lacan ,
Écrits, París, Seuil, 1966 ledocas!. : Escritos 1 y 2, México, Siglo XXI, 19851; Le Séminai-
re, livre VII, L 'Éthique de la psychanalyse (1959- 1960), París, Seuil , 1986 ledo cas!.: El
Seminario. Libro 7, La ética del psicoanálisis, Barcelona, Paidós, 198 81· Jean Laplanche
y Jean-Bertrand Pontalis, Vocabulaire de la psychanalyse, París , PUF, 1967 ledo casI.:
Diccionario de psicoanálisis, Buenos Aires, Paidós, 19971·

C> CONTRATRANSFERENCIA. REGLA FUNDAMENTAL. TÉCNICA PSICOA I A-


LlTICA. TRANSFERENCIA.

ACTINGOUT
Alemán: Agieren. Francés: Passage a ['a Cle. Inglés: AClillg Ollt.
Noci6n elaborada por los psicoanalistas de lengua inglesa, y después retomada
CQIl el mismo nombre en francés, para traducir lo que Sigmllnd Freud* llama
en acto" con el verbo alemán agierell. La palabra remite a la técnica psi-
. "
. pasa al acto inconscientemente,
y designa el modo en que un sUjeto
o dentro del marco de la cura, para evitar la verbalización del recuerdo re-
para sustraerse a la transferencia".

Ap,.,1I (poco corriente en alemán) en 1914, para designar


actda pulsiones* '. fantasmas", deseos· , Por otra par-
0011 1& de abrcacclón* (Abreagieren). El mecanismo
y la elaboración (o reelaboración*), El

21
Actlng out
-
paciente "traduce en actos" lo que ha olvidado: "Tenemos que contar -di ce Freud- con
que él ceda al automatismo de repetición que ha reemplazado el recuerdo por la Com-
pulsión, y esto no sólo en sus relaci ones personales con el médico, sino también en to-
das sus otras ocupaciones y relaciones actuales, y cuando, por ejemplo, le sucede que en
el curso del tratamiento se enamora".
Para responder a este mecanismo, Freud preconi za dos soluciones: 1) Hacer prometer
al paciente que, mientras se desarrolla el tratamiento, no lOmará ninguna decisión impor-
tante (matrimonio, elección de un amor definitivo, profes ión) an tes de estar curado. 2)
Reemplazar la neurosis" ordinaria por una neurosi s de transferencia", de la que lo cura-
rá el trabajo terapéutico. En 1938, en el Esquema del psicoanálisis, Freud subraya que es
deseable que el paci ente manifieste su s reacciones en el interior de la transferencia*.
Los psicoanalistas de lengua inglesa distinguen el aCling in del aCling Out propia-
mente dicho . El aCling in designa la sustitución de la verbalizac ión por un act uar en el
interior de la ses ión psicoanalítica (camb io de la posición del cuerpo o aparición de
emociones), mie ntras que el aCling OUI caracteriza el mi smo fenómeno fuera de la se-
sión. Los kleinianos in sisten en el aspecto transferenci al del aCling in y en la necesidad
de analizarlo, sobre todo en los estados lím ite*'
Por otra parte, en 1967, el psicoanalista francés Michel de M'Uzan ha propuesto dis-
tinguir el aCling oul directo (acto simp le sin relaci ón con la transferencia) y el aCling
OUI indirecto (ligado a una organización simbólica relacionada con una neurosis de
transferencia).
En el vocabulario psiquiátrico francés, la expresión "pasaj e al acto" apunta a la vio-
lencia de una conducta por la cual el sujeto se precipita a una acción que lo supera: sui-
cidio*, delito. agresión.
Partiendo de esta definición, Jacgues Lacan". en 1962-1 963, en su seminario sobre la
angustia, instaura una distinci ón entre acto, aCling 0111 y pasaj e al acto. En el marco de su
concepción del otro* y de la relación de obj eto*, y a partir de un come ntario sobre dos
observaciones clínicas de Freud (el caso "Dora" y "Sobre la psicogénesis de un caso de
homosexualidad femenina"), Lacan, en efecto, estableció una jerarqu ía en tres niveles.
Según él, el acto es siempre un acto significante que le permite al sujeto transformarse
retroactivamente (posterioridad*). El aCling oul, por el contrario, no es un acto, sino una
demanda de simbolización que se dirige a un otro. Es un acceso de locura, destinado 3
evitar la angustia. En la cura, el aCling oul es el signo de que el análisis se encuentra en
un atolladero, en el cual se revela la debilidad del psicoanalista. No puede ser interpreta-
do, pero se modifica si el analista lo entiende y cambia de posición transferencia!.
~ cuanto al pasaje al acto, en Lacan se trata de un "actuar inconsciente", un actO no
con el cual el sujeto cae en una situación de ruptura integral, de alienación
identifica entonces con el objeto (pequeño) a*, es decir. con un objeto ex-
de todo marco simbólico. Para Lacan, el suicidio es tá del lado del
lo atestigua el modo mismo de morir, abandonando la escena a tra-
salto en el vacío, defenestración, etcétera.

d'une analysa d'hystérle (Dora)" (1905), en Clnq Ps~


GW, V, 163-286; SE, VII, 1-122 [ed. cast.: "Fragmento
Acto fallido

análisis de un caso de histeria"


tion" (1914) en La T< h ' ' Amorrortu , vol. 71 : "Remémoration, répétition, élabora-
136 [ed . ca~t. : "Reco:~a;/~ue psychanalytique, París, PUF, 1970, GW, X, SE, XII, 126-
cas d'homosexuart · fé : .epetlr y reelaborar", Amorrortu, vol. 121: "Psychogenése d'un
1973 , GW, XII, 27~ ~30;lnlne" (1920) , en Névrose, psychose et perversion, París, PUF,
so de homosex I"d ' SE, XVIII , 145-172 [ed. cast. : "Sobre la psicogénesis de un ca-
París PUF 19~; I ad femenina", Amorrortu , vol. 181: Abrégé de psychanalyse (1940),
nálisi~ A ' , GW, XVII, 67-138, SE, XIII, 139-207 ledo cast. : Esquema del psicoa-
1963 '. .~.~rra~u , vol. 231 · Jacq ues Lacan, Le Séminaire, livre X, L'Angoisse, 1962-
nal ,In; 1,0 . ean Laplanche y Jean-Bertrand Pontalis, Vocabulaire de la psycha-
19::r E ans, PUF, 1967 [ed . cast. : Diccionario de psicoanálisis, Barcelona, Paidós,
Fr . ncyclopedla 01 Psychoanalysis, Lud wi g Eidelberg (comp.), Nueva York, The
P e~ Press, y Londres, Coliler Macmillan lid , 1968. Michel de M'Uzan, De {'art la mort,
a
an s , G alllmard, 1977 . R. D. Hinshelwood, A Dictionary 01 Kleinian Thoughl, Londres,
Free Assoclation Books, 1991 ledocast.: Dicciona rio del pensamiento kleiniano, Buenos
Aires , Amorrart u, 19921.

ACTO FALLIDO
Alemán: Fehlleislung. Francés: Acle mal/qué. Inglés: Parapraxis .

Acto media nte el cual un sujeto"', a pesar suyo, reemplaza por una acción o una
conducta im previstas el p royecto al que apuntaba deliberadamente,

Lo mismo que con ellapsus*, Sigmund Freud* fu e el primero en atribuir, a panir de


La in le/prelación de los sLte/ios* , una verd adera significación al acto fallido, mostran -
do que es preciso relacionarl o con los motivos inconscientes de quien lo comete. El ac-
to fallido, o acto accidental , se convierte en el equivalente de un síntoma, en la medida
en que es un compromi so entre la intención consc iente de l sujeto y su deseo* incons-
ciente, .
En 1901, en Psicopalología de la vida cOlidiana*, Freud , con mucho humor, propor-
ciona los mejores ejemplos de actos fa llidos, utilizando numerosas historias que le acer-
caron sus discípulos; por ejemplo, la narrada por Hanns Sachs* : en una cena con su ma-
rido, la esposa se equivoca y pone junto al asado, en lugar de la mostaza reclamada por
el esposo, un frasco del medicamento que ella util iza para curarse el dolor de es tómago.
Los vieneses han tenido siempre un gusto pronunciado por los II1terminables relatos de
y actos fallidos, que transforman en hi storias divertidas.
Después de ellos, Jacques Lacan * se revelará e ~ este ~omin~o como uno de los me-
de Freud, En particular, en 19, 3, en Funclón y campo de la pala-
en psicoanálisis". dio la siguiente defin ición: " Para la ps icopatología
colidilllla. otro campo consagrado por otra obra de Freud, está claro que todo
es un discurso logrado, incluso bastante bellamente construido .. .".

ds la viB quotidiBnne (1901 ), WG, IV, SE VI P .


ds la ida
v cot,'diana, Amorrortu, vol. 6].' Jacques
, ans,
[ad. caat.: EscrlIos 1 y 2, México, Siglo XXI, 1985].

(EL). •
Adiar, Alfred
-
ADLER Alfred (1870-1937)
médico austríaco, fundador de la escuela de psicología individual

El que fue el primer gran disidente de la histori a del movimiento psicoanalítico nació
en Rudolfsheim, en el suburbio cercano a Viena*, el 7 de febrero de 1870. De hecho
nunca adhirió a las tesis de Sigmund Freud*, de quien se separó en 19 I1 sin haber sido',
a diferencia de Carl Gustav Jung*, el discípulo predilecto. Catorce años menor que el
maestro, no buscó reconocerlo como una autorid ad paterna. Le atri buía más bien ellu-
gar de un hermano mayor, y no mantuvo con él ninguna relación epistolar ínti ma. Los
dos eran judíos y vieneses, y los dos provenían de fami lias de comerciantes que no ha-
bían conocido verdaderamente el éxito social. Alfred Adler concurrió al mismo Gymna-
sil/lIl que Freud, y reali zó estudios médicos casi idénticos a los de este último. No obs-
tante, como provenía de un a comunidad del Burgenland, era húngaro, lo que lo convenía
en súbdito de un país cuyo idioma no hablaba. Se hi zo austríaco en 191 1, Y nunca tuvo
la impresión de pertenecer a un a minoría ni de ser víctima del antisemi tismo.
Había sido el segundo de seis hermanos; era enferm izo, raquítico, y padecía crisis de
ahogo. Además, tenía celos del hermano mayor, que se llamaba S igmun d, y estaba con
él en rivalidad permanente, como más tarde con Freud. Protegido por el padre, rechaza-
do por la madre y sufriendo por su lugar de hermano menor, siempre atribuyó más im-
portancia a los vínculos de gru po y de fraternidad que a la relación entre padres e hijos.
A sus ojos, la famili a no era tanto el lugar de expresión de una situació n edípica como
un modelo de sociedad. De allí el interés que prestó al análisis marxista.
En 1897, se casó con Raisa Epstein, hija de un comerciante judío origi nario de Ru-
sia*_Ella pertenecía a los círculos de la intelligentsia y hacía alarde de opiniones de iz-
quierda que la alejaban del modo de vida de la burguesía vienesa, para la cual la mujer
tenía que ser en primer lugar madre y esposa. Por ella, Adler frecuentó a León Trotski
(1879-1940) y, más tarde, en 1908, fue el terapeuta de Adolf Abramov ich Joffe (1883-
1927), futuro colaborador de Trotski ~ n el períoeli co Pravda.
En 1898 publicó su primera obra, Manual de higiene para la corpo ración de los sas-
tres. Allí pintó un cuadro sombrío ele la situación social y económica de ese oficio a fi-
pes de ese siglo: condiciones de vida deplorables, que entrañaban escoliosis y enferm e-
diversas, ligadas al empleo de tinturas, los salarios de miseria, etcétera. • •
Como lo subraya el escritor Manes Sperber, su notable biógrafo y alguna vez diSCI-
nunca tuvo la misma concepción de su jueleidad* que Freud. Aunqu~ n~~?
como a Karl Kraus* y Otto Weininger*, un sentimiento de "autoodio JudlO,
a su condición. En 1904 se convirtió al protestantismo on sus dos ro-
al cristianismo no le impidió seguir siendo loda su vida un librepensador.
reformista. Observemos que no lo Iioaba ningún vínculo de
'" Aus-
Adler (1852-1918), fundador del Partido Socialdemócrata
.ones de
conocido a Freud. comenzó a frecuentar las reum l•
• donde trabó amistad con Wilhelm St~ke .
¡:freulo freudiano, en el cual dedicó Sil ~
t9OCí. 1l orgwcas de las neurosis .
Adler, Al/red

año siguiente presentó un caso cH ' .


ranoia* , y, en 1909, otro aporte ,,~ICO, 7n 1908, una contribución a la cuestión de la pa-
ron a ponerse de manifie d.' a un~dad de las neurosis". En ese entonces co menza-
Freud y sus partidari S sto Ivergen~las fundamentales entre sus posiciones y las de
't OOS. e puede seguIr la descripción de ellas en las Actas de la Socie-
dad , transcn as por tlo Rank* y editada H N
E f b . d 19 10 . s por ermann unberg*.
. n e , re~ o e , Adler dIO una conferencia en la Sociedad sobre el hermafroti-
dlsmo
... pSlqUlCO.
. " " En ella subrayó
. 1 ' . .
que os neuróticos calificaban de "fem enInO" lo que era
mfenor , y SltuO la predisposición a la neurosis" en un sentimiento de inferioridad re-
pri~ido desde l~ pri mera relación del niño con la sexualidad *. La aparici ón de la neu-
rosIs era a sus oJos la c?nsecuencia de un fracaso de la "protesta masculina". Asimismo,
las formac iones neurótIcas derivaban de la lucha entre lo femen ino y lo mascul ino.
Freud emprendió entonces una crítica de l conjunto de las posiciones de Ad ler, repro-
chándole que siguiera apegado a un punto de vista biológico, que utili zara la diferencia
de los sexos* en un sentido estrictamente social y, fin almente, que valorizara en exceso
la noci ón de inferioridad. Observemos que hoy en día se vue lve a encontrar la concep-
ción adleriana de la diferencia de los sexos en los teóricos del género*-
Ell de febrero de 19 11 , Ad ler volvió a la carga con una comunicación sobre la pro-
testa masculin a, cuesti onando las nociones freudianas de represión* y libido*, que él
consideraba poco aptas para ex plicar la "psique desviada e irritada" del yo* en los pri-
meros años de la vida. De hecho, Adler estaba edi ficando una psicología de l yo, de la
relación social, de la adaptac ión, sin inconsc iente* ni determ inación por la sexualidad.
De tal modo se alejaba del sistema de pensamiento freudian o. Estaba basándose en las
concepciones desarrolladas en su obra de 1907, Eslltdios sobre la inferioridad de los ór-
ganos.
La noción de órgano inferior existía ya en la historia de la medicina, donde numero-
sos clínicos habían subrayado que un órgano de menor resis tencia corría siempre el ries-
go de ser la sede de una infecc ión. Adler trasponía esta concepción a la psicología, pa-
ra hacer de la inferi oridad de tal o cual órgano la causa de una neuros is transmisible por
predisposición hereditaria. Era así como aparecían, según él, enfermedades del oído en
familias de músicos, o enfermedades de los ojos en familias de pintores, etcétera.
La ruptura entre Freud y Adler fue de una v i ~lenc i a extrel~a, co~o lo atestiguan los
que emitieron. cada uno sobre el otro, tre1l1ta y C1l1CO anos mas tarde. A un inter-
norteamericano que lo interrogaba sobre Freud, Adler le afirmó en 1937 que ese
de quien él no había "sido jamás discípulo, era un e.stafador astuto y maqllina-
Por su lado. al enterarse de la muerte de su compatrJOt.a. F~7ud escribió las si-
terribles en una célebre carta a Arnold Zwelg*: Para un muchacho
un vienés. una muerte en Aberdeen es una carrera poco habitual en si
~ su ascensO. El m.undo I~ ~e~?mp7.nsó re:u y ~enerosamente por
al pSlcoanáhsls. En Contnbuclón a la historia del
narró de manera parcial esta ruptura. Los partida-
cistos diabolizaron a los freudianos. Hubo
experta. en especial los de Henri F. ElIen-
pod" hacerse una idea más exacta de
,A~d~I.~r:,~ld~a~ ________________________________________________________
- ,
En 1911 Adler renunció a la Sociedad de los Miércoles, de la que era presiden!
desde 1910, y abandonó la Zentralbla/lfür psychoanalyse* : que di rigía con Stekel. E~
1912 publicó El carácter neur6tico. donde e~puso ~o ese ~c.lal de su d octn ~a y, un año
más tarde, fundó la Asociación para una PSlcologla Individual con ex miembros del
círculo freudiano, entre ellos Carl Furtmuller (1880-1 951 ) Y David Ernst Oppenheilll
(1881-1943).
Después de haber combatido en la Gran Guerra, Ad ler volvi ó a Viena, donde puso
en práctica sus ideas, fundando instituciones médico-psicológicas. Reform ista, condenó
el bolcheviquismo, pero sin militar en favor de la socialdemocracia. En 1926 su movi.
miento adquirió una dimensión internac ional, sobre todo en los Estados Unidos*, único
país donde tuvo una verdadera implantación. Adl er comenzó entonces a viajar de mane-
ra regular a ese país, donde permanecía durante lapsos prolongados y daba conferencias.
En 1930 recibió el título de ciudadano de Viena, pero cuatro años más tarde, presin-
tiendo que el nazismo* iba a desencadenarse en toda Europa, pensó en emigrar a los Es-
tados Unidos. Durante una gira de confe rencias en Eu ropa, mientras se encontraba en
Aberdeen, en Escocia, se derrumbó en la calle, víctima de una crisis cardíaca. Murió en la
ambulancia que lo llevaba al hospital, el 28 de mayo de 1937. Su cuerpo fue inci nerado
en el cementerio de Waniston, en Edimburgo, donde se celebró un servicio religioso .
• Allred Adler, La Compensalion psychique de I'état d'infériorité des organes (1898), Pa-
rís , Payot, 1956; Le Tempérament nerveux: éléments d'une psychologie individuel/e et
a
applicalion la thérapeuliqu'e (1907) , París, Payot, 1970; Les Premiers psychanalystes.
Minutes de la Société psy chanalylique de Vienne, 1906-1918, 4 vol. (1962-1975). París,
Gallimard, 1976-1983. Manes Sperber, A lfred Adler et la psychologie individuel/e (1970),
Parls, Gallimard, 1972. Henri F. Ellenberge r, His toire de la découverle de l'inconscient
(Nueva York, 1970, Villeurbanne, 1974), París, Fayard , 1994. Paul E. Stepansky, Adler
dans I'ombre de Freud (1983), París, PUF , 1992 .

l> COMUNISMO. ESCISIÓN. FREUDOMARXIS MO. HISTORIOGRAFÍA. NEO-


FREUDISMO. PSICOTERAPIA. RUSIA.

ADLER Ida

l> BAUER Ida, caso "Dora".

AFÁNISIS
Aphonisis. Inglés: Aphallisis.

derivado del griego (aphallisis: hacer desaparecer), introducido ' :


ea 1927 para designar la desaparición del deseo. Y el temor a
tanto en el hombre como en In mujer.
reso de
sobre la sexunlldad femenina. presentado en el Cong 110 de
Association* (lPA), "La fase precoz del desatTO
Aichhorn, August

la sexualidad femenina" ' Emest Jones explicó l '


bre toma en la mujer la fo rma de . d que e miedo a la castración* en el hom-
. . un mle o a la se 'ó
ces afámsls a lo que tienen en ca - I d paracl n o el abandono. Llamó enton-
_. mun os os sexo .
que segun él den va de una angustia li ada s en cuanto a este nuedo fundamental,
desear. g a la abolición del deseo o de la capacidad de
En 1963, Jacques Lacan* criticó t '-
un desvanecimiento (ofia'I/' ) d 1 e.s a concepclOn, para situar la abolición del lado de
,. ng e sUJeto*.

• Emest Jones Théorie et r r


can, Le Sémi~aire, livre : a Ique de la psychanalyse, París, Payo!, 1969. Jacques La-
(1963-1 964) Pa ' S . " Les Qua tre Concepts fondamentaux de la psychanalyse
fundam enta; ;IS
'/ eUlI , 1?73 ledo casI. : El Seminario. Libro 11, Los cuatro conceptos
es e pSlcoana/¡sls, Barcelona , Paidós, 1986].

[> CLIVAJE (DEL YO). OBJETO (RELACIÓN DE). OBJETO (pequeño) a.

ÁFRICA

[> ANTROPOLOGÍA. COLLOMB Henri . ETNOPSICOANÁLISIS . FANON Frantz.


HISTORI A DEL PSICOANÁLISIS . LAFORG UE René. MANNONI Ocrave. SACHS
Wulf.

AICHHORN August (1878-1949)


psicoanalista austríaco

Nacido en Viena*, August Aichhorn era hijo de un banquero cristiano y socialista.


Realizó estudios de consuu cción mecánica, que abandonó para ser maestro de escuela y
después consagrarse a la pedagogía y a los problemas de la delincuencia infantil y juve-
nil. En 1918 fue nombrado director de la institución de Ober-Hollabrunn, situada aJ no-
roeste de Viena, y después de otra, en 1920, antes de trabaj ar con la mun icipalidad de la
ciudad, Analizado por Paul Federn*, adhirió a la Wiener Psychoanalytische Vereinigung
(WPV) en 1922, y formó parte de un peq ueño círculo de estudio sobre la delincuencia
:::~;'. con Siegfried Bernfeld* y Wilhelm (llamado Willi) Hoffer (1897-1967).
Este hombre inconformista, corpulento, siempre vestido de negro y con una boquilla
boca, tenía tal respeto por Sigmund Freud* que en las reun iones de la WPV no se
a tomar la palabra. Durante muchos años nadie sospechó que estaba perdida-
de Anna Freud*, la hija del maestro. Sólo en vísperas de su muerte le
a la propia Anna. En todo caso, grac ias a él, durante su juventud viene-
mundo de los marginales y los excluidos.
Aichbom publicó un libro pionero sobre los adolescentes, Jllvellwd desea-
.1 redactó un prefacio en el cual podemos leer: "El niño se h
de la investigación psicoanalítica. De este modo ha rel ~
dt dicha investigación," Aichhorn demostraba q el
¡lloa síntomas neuróticos, y ubicaba sus c:s~
27
MAlmé." (caso)

primeras en los "vínculos libidinales anormales" de la primera infancia. Abogaba par


que los educadores utilizaran la técnica psicoanalítica*, y defendía la idea de que el pe_
dagogo podía convertirse para el niño en un proge nitor sustituto en el marco de una
transferencia* positiva. En 1932 se jubiló, para ejercer privadamente. En 1938 no emi-
gró de Viena, a diferencia de la mayoría de sus colegas, porque el hijo fue arrestado par
los nazis y deportado como preso político al campo de Dachau.
Por esta razón aceptó dirigir, entre 1938 y 1944, como "psicólogo tratante", la for-
mación psicoanalítica del Instituto Alemán de Investigaciones Psicológicas y Psicotera_
péuticas de Berlín, creado por Matthias Heinrich Goring* Después de la Segunda Gue-
rra Mundial participó, con la ayuda de Anna Freud, en la recons trucción de la WPY, y
fue nombrado director del International Joum al of Psycho-Analysis* (UP) .

• August Aichhorn, Jeunesse a I'aban don (Viena , 1925), Toulouse, Prival, 1973 red.
cast.: Ju ventud descarriada, Madrid, Martínez de MurguíaJ. Sigmund Freud, OC, vol.
XVII, 161-163, GW, XIV, 565-567, SE, XIX, 273-275. Kurt Eissler, "Augusl Aichhorn: a
biographical outline", en S,!archlights on Delinquency, New Psychoanalytic Studies,
Nueva York, Intemational Universities Press, IX-XIII. Geoffrey Cocks, La Psychothérapie
sous fe /11. Reich (1985), París, Les Belles Lettres, 1987. Élisabeth Young-Bruehl, Anna
Freud (1988), París, Payot, 1991. Jeanne MolI, La pédagogie psychanalytique. Origine et
histoire, París, Dunod, 1989.

l> ALEMANIA. ANNAFREUDlSMO, NAZISMO. PS ICOANÁLISIS DE NIÑOS.


SOCIEDAD PSICOLÓGICA DE LOS MI ÉRCOLES.

,
"AIMEE" (CASO)

l> ANZIEU Marguerite.

AJÁS (COMPLEJO DE)

l>JAPÓN, KOSAWA Heisaku.

ALEMANIA

Si.lll Degada del nazismoOO, que la vació de casi la totalidad de sus intelectuales y
Alemania habrra segui~o siendo en Europa el pafs de la implantación más
del , Por SI fuera necesario, lo atestiguan los nombres de sus
convenidos en norteamericanos cuando no murieron antes de
oo, Max Eitingon*, Otto Fenichel*, Ernst Simmel*, DttO
Wilhelm Rcich·. Erich Fromm*, Karen Horney*.
dGI mundo, las tesis freudianas fueron consideradas 011
sexual", una "epidemia psíquica", 1\'IIt'
Alemania

do de "psiquiatría de comadres" I b' .


" f I 'b'd por os am lentes de la medicina académica. el pSlcoa-
nál .ISIS ue' ma recI I o por los "ran o des nom b'les del saber pSiquiátricO
. . . sobre todo por
Emll• Kraepehn*.
.. Se le reprochab a su eS!1'1o l"IterarlO y su metapslcoloola*.
" . aunque Freud
habla aSimilado en sus trabaJ'os' una parte Importante de la nosología"krae pelrm . .ana. S1I1
.
e~bargo, fu~ en el terreno del saber psiquiátrico donde terminó por ser reconocido, gra-
cias a la acción de algunos pIOneros. A princ ipios del siglo XX. éstos comenzaron a des-
cubnr la obra freudlana, practicando la hipnosis* o interesándose por la sexología*: en-
tre ellos se contó Arthur Muthmann (1 875-1957). Alentad o por Sigmund Freud* y Carl
Gustav Jung* a desan'ollar actividades psicoanalíticas, no se distanció de l método catár-
tico y rompi ó con el freudismo" en 1909. Por su lado, Herman n Op penheim (1858-
1918), neurólogo judío berlinés, recibió favorablemente los trabajos clínicos del psicoa-
nálisis antes de criticarlos con dureza, lo mi smo que Theodor Ziehen (1862-1950),
creador del concepto de complejo* y titul ar de la cátedra de psiquiatría de Berlín.
En el terreno universitario, la resistencia se mani festó de manera más decidida. Co-
mo lo subraya J acques Le Rider, "la psicología alemana había erigido su reputación con
la investi gación de laboratorio, basada en un método científico en el cual la física y la
química seguían siendo el modelo ideal, y cuyo espíritu positivo pretendía excluir toda
especulación, para no reconocer más que un saber si ntético: la biología". La escuela ale-
mana de psicología reacci onó co ntra la Na( tllph ilosophie del siglo XIX, esa ciencia del
alma que había florecido en la estela del romanticismo, y de la que se nutrían los traba-
jos freudianos. Thomas Mann* fue uno de los pocos que reconoció el valor científico de
• ese freudism o juzgado demasiado literari o por los psicólogos universitarios.
Del lado de la filosofía, el psicoanálisis pasaba por ser ese "psicologismo" denunciado
por Edmund Husserl desde sus primeros trabajos. Fue criti cado en 19 13 por Karl Jaspers
(1883-1969), en una obra monumental, Psicopatología general, que desempeñó un papel
de suma importancia en la génesis de una psiquiatría fenomenológica, sobre todo en Fran-
cia*, en torno a Eugene Minkowski*, Da niel Lagachc* y el joven Jacques Lacan*- En
1937, Alexander Mitscherlisch* trató de convencer a Jaspers de que cambiara de opinión,
pero tropezó con la hostilidad del filósofo, que siguió sordo a sus argumentos.
Según Ernest Jones*, el año 1907 marcó el inicio de la expansión internac ional del
psicoanálisis, y el fin del "espléndido aislamiento" de Freud. Ahora bien, ese año se
unieron a él dos ayudantes de Eugen Bleuler* en la Clínica del Burgholzli : Max Eiti n-
IOn. y Karl Abraham*, el futuro organizador del movimiento berlinés. "Tengo la inten-
ción de dejar Zurich dentro de más o menos un mes - le esc ri~ió Abraham ellO de oc-
de 1907-. Abandono en consecuenCia nu ~cllvldad antenor [.. ·l. En Alemania por
en Suiza por ser na-SUIZO, no he podido llegar más allá de un puesto de asis-
Ahora voy a tratar de ejercer en Berlfn como espe<:ialista en enfermedades nervio-
.. Siempre en búsqueda. después del 1m de su amistad con Wilhel
de la fuerz.a alemana, Freud le .respondió: :'No es malo para un j:~
vlo1entamente a «la Vida al U1re libre», y su condición de
tendrá, como para
. todos
. . nosotros, el efecto de poner
) SI mi amistad con el doctor W. Fliess
[....
lamentablemente. este camino está ahora

29
Alemania
-
Después de Suiza*, Alemania se convirtió entonces e n la seg un ~a " ti erra prometida"
del psicoanálisis. El año siguiente le tocó el turno a los Estados Un ldos* .
Desde su llegada a Berlín, Abraham comenzó a orga ni zar el movimiento. El 27 de
agosto de 1908 fundó la Asociación Psicoanalítica de Berl ín con Qtto Juliusburger*,
Ivan Bloch, Magnus Hirschfeld* y Heinrich Korber. El grupo adquiri ó de in med iato una
importancia creciente. Tres congresos tuvieron lu gar en ciudades alemanas: en Nurem_
berg en 1910 (donde se creó la International Psychoanalytical Association*), en Weimar
en 1911 (donde afluyeron ciento dieci séis participantes) y en M un ich en 1913 (donde se
consumó la partida de Jung y su s seguidores). Un año más tarde, Freud le pidió a Abra-
ham que sucediera a J ung en la dirección de la IPA.
La derrota de los imperios centrales modificó el desti no del psicoanálisi s. Si bien la
Sociedad Psicoanalítica Vienesa (WPV) seguía sie ndo act iva, en virtud de la presencia
de Freud y del aflujo de norteameri canos, por otro lado perdió toda su influencia, en fa-
vor del grupo berlinés. Arruinados, los psicoanalistas austríacos emigraron a Alemania
para reparar sus finanzas, y los siguieron los hún garos, obligados , después del fracaso
de la Comuna de Budapest, a huir del régime n dictatoria l del almirante Horthy. Vencida
pero no destruida, Alemania pudo así recobrar un a fuerza intelectual que el antiguo rei-
no de los Habsburgo había perdido . Berlín se convirti ó entonces, como dijo Ernest Jo-
nes*, en "el corazón de todo el mov imi ento psicoanalítico internacional" , es decir, en un
polo de expansión de las tesis freudi anas tan importante como lo había sido Zurich a
principios del siglo.
En 1918 se unió Simmel a Abrah'a m y Eitingon, seguido dos años más tarde por
Hanns Sachs* La Asociación Berlinesa se incorporó ento nces a la IPA con el nombre
de Deutsche Psychoanalytische Gesellschaft (DPG). Estaba abierto el camino para la
creación de institutos que permitieran formar terapeutas ("reproducir la especie analíti-
ca", como decía Eitingon), y al mismo tiempo ancl ar los tratamie ntos psicoanalíticos en
un terreno social. Desde los comienzos de la Sociedad Ps icolóaicao de los Miércoles',
todos se habían sentido obsesionados por la idea de un psicoanálisis de masas, capaz de
curar a los pobres despertando las conciencias. Por otra parte, en el Congreso de Buda-
pest de 1918, Freud había impulsado el proyecto de cambiar simultáneamente el mundo
y las almas. Soñaba con crear clínicas dirigidas por médicos que hu bieran recibido una
fOlluación psicoanalítica, en las que pudieran tratarse gratuitamente los pacientes sin re-
cursos.
Puesto en obra por Simmel y Eitingon, bajo la dirección de Abraham, este programa
el apoyo de las autoridades gubernamentales y los ambie ntes académicos. Erns t
F¡eud. acondicionó dos locales en la Potsdame Strasse y el famoso Policlínica abrió sus
el 14 de febrero de 1920, al mismo tiempo que el Berliner psychoanalytiS ches
(BPI).
instituto no sólo permitió poner a punto los principios del análisis didáctico' y
de los grandes terapeutas del movimiento freudiano, sino que tam-
todos los institutos creados por la IPA en el mundo. En cuan-
laboratorio para la elaboración de nuevas técnicas ~~
inicial sobre los diez ailos de actividad del BP¡ ,
expresado en cifras: 94 terapeutaS e
nac-
AlemanIa

tividad, 1955 consultas, 72 1 tratamientos ps icoanalfticos, entre ellos 363 terminados,


con 111 casos curados, 205 mejorados, y sólo 47 fracasos. A este éxito se sumaban las
actividades de Wilhelm Reich y Georg Groddeck, que también contribuyeron a la difu-
sión del freudi smo en Alemania.
Punto central de la irradiación clínica, Berlín sigu ió encabezando un cierto conser-
vadurismo político y doctrinario. El lugar de la reflexión intelectual fu e Francfort ; all í
surgió la corriente de la "izquierda freudiana" , bajo la influencia de Qtto Fenichel*, y se
creó el Frankfurter Psychoanalytisches Institut.
Creado en 1929 por Karl Landauer* y Heinrich Meng*, este instituto se dis tinguía
del berlinés por su intensa colaboración con el Ins titut für Sozialforschung, en cuyos lo-
cales estaba instalado, y en el que trabajaban de modo destacado Erich Fromm* , Her-
bert Marcu se*, Theodor Adorno (1903-1969) y Max Horkheimer (1895-1 973) . Núcleo
fundador de la fu tura Escuela de Francfort, este institu to de in vestigaciones sociales,
fundado en 1923, dio origen a la elaboración de la teoría crítica, doctrina sociológica y
filo sófica que se basaba a la vez en el psicoanáli sis, la fenomenología y el marxismo ,
para reflexionar sobre las condiciones de producción de la cultu ra en el seno de una so-
ciedad dominada por la racionalidad tecnológica.
En 1942, e n una carta brillante a Leo Lowenthal, Horkheimer explicó claramente la
deuda de la Escuela de Francfort con la teoría freudi ana : "Su pensamiento [el pensa-
miento de Freud] es una de las Bildllllgsméichle [piedras angulares] sin las cuales nuestra
propia filosofía no sería lo que es. En estas últimas semanas he tomado de nuevo con-
ciencia de su grandeza. Se ha dicho mucho, como usted recuerda, que su mé todo original
correspondía esencialmente a la naturaleza de la burguesía muy refinada de Viena en la
época en que fue concebido. Por supuesto, esto es totalmente falso en conjunto, pero en
el fondo tendría un grano de verdad que no invali da en nada la obra de Freud. Cuanto
más grande es una obra, más está enraizada en una situaci ón hi stórica concreta."
Única institución alemana que daba cursos en la universidad, al Insti tuto Psicoanalí-
tico de Francfort se le auguraba un gran fut uro. Puesto que no fo rmaba didactas, se
mostró más abierto a los debates teóricos que su homólogo berlinés.
En 1930, gracias a la intervención del escritor Alfons Paquet (1881 - 1944), la ciudad
de Francfort le otorgó a Freud el Premi o Goethe. En la ceremonia de entrega, el discu r-
80 de Freud, leído por su hija Anna, rindió homenaje a la Narllrphilosophie , símbolo del
vínculo espiritual entre Alemania y Au stria, y a la belleza de la obra de Goethe, que
veía cercana al eros platónico albergado en el corazó n del psicoanálisis.
del ascenso de Hitler al poder, Matthias Gtiring, primo del mariscal, muy de-
depurar la doctrina freudiana de su '"espíritu judío", puso en marcha su prO"ra-
del psicoanálisis", que preveía la exclusión de los judíos y la tr:ns-
del Muy pronto atrajo u algunos freudianos dispuestos a lanzarse
CCltUqJ'olill Boehm· y Carl MUller-Braunschweig*, a quienes a continua-
y Wemer Kemper*. Ninguno de estos cuatro
c:cm la causa del nazismo. Miembros de la opa y del
adlcrlano, y el tercero más bien neutral
8\1S colegas judíos. La llegada del nacio~:~:
hacor calleta •

S1
Alemania
-
En 1930 la DPO tenía noventa miembros, en su mayoría judíos_ A partir de 1933,to_
maron el ca:runo del exilio. En 1935, la tercera parte de los miembros de la DPO todavía
vivían en Alemania; entre ellos había nueve judíos. Convertidos en dueños de ese grupo
al que se habían amputado sus mejores elementos, Boehm y Müller-Braunschweig fun-
daron su colaboracionismo en la tesis de que, para no dar a los nazis ningún pretexto que
les permitiera prohibir el psicoanálisis, bastaba con adelantarse a sus órdenes y excluir a
los judíos de la DPO, sin perjuicio de que esta exclusión se maq uillara como renuncia
voluntaria. A esta operación se le dio el nombre de "salvamento del psicoanálisis",
Emest Jones*, presidente de la IPA, aceptó esa política, y en 1935 presidió oficial-
mente la sesión de la DPO en la cual se obligó a renunciar a los nueve miembros ju-
díos, Un solo no-judío rechazó dicha estrategia: se llamaba Bernhard Kamm y abando-
nó la Sociedad por solidaridad con los excluidos. Oriundo de Praga, acababa de
afiliarse a la DPO. Pronto tomó el camino del exilio, y se instaló en Topeka, Kansas,
en la casa de Karl Menninger*.
Como lo ha subrayado muy bien Regine Lockot en un artículo de 1995, Freud cali-
ficó de "triste debate" a toda esta cuestión. Pero, en una carta a Eitingon del 21 de mar-
zo de 1933, se mostró particularmente preocupado por los "enemigos interiores" del
psicoanálisis, en especial los adlerianos y Wilhelm Reich. De hecho, concentró todos
sus alaques en Harald Schultz-Hencke, juzgado más peligroso por sus posiciones adle-
rianas que en razón de su compromiso pronazi. Este error de aprec iación se expresó con
toda libertad en el relato reali zado por Boehm, en agosto de 1934, de una visita a Freud:
"Antes de que nos separáramos, Freud formuló dos deseos concernientes a la dirección
de la Sociedad [DPO]: en primer lugar, que Schu ltz-Hencke nunca fuera elegido miem-
bro del comité de dirección. Le di mi palabra de no sentarme nunca junto a él. En se-
gundo lugar: «Libéreme de W. Rei ch»."
En 1936, Ooring realizó finalmente su sueño. Creó su Deutsche lnstitut für Psycho-
logische Forschung (Instituto Alemán de In vestigación Psicológica y Psicoterapia), que
pronto pasó a ser conocido como Ooring Institut, en el cual se reagmparon freudianos,
jungianos e independientes.
Lejos de contentarse con esta form a de colaborac ión, Felix Boehm se dirigió a Vie-
na en 1938 para convencer a Freud de la necesidad de ese "salva mento" de l psicoanáli-
'Bis en Alemania. Después de haber escuchado durante un lapso prolongado, el maestro,
4iv:ioso. se puso de pie y abandonó la habitación, Desaprobaba la tesis del pretendido
• y despreciaba la bajeza de sus partidarios. No obstan te, se negó a hacer
autoridad con Jones para evitar que la IPA se trabara en la colaboración. A su
tarde: Jones había puesto en marcha su política a partir de una pO-
compartida por Freud, que consistía en privilegiar la defensa de un
. . ) detrimentO
(contra las "desviaciones" adleriana o relchlana , en h y
toda colaboración en las condiciones ofrecidas por Boe m
. ., l' vidadeS leII"
de freudlanos prosiguieron sus ac I a doS"
Instituto G(lring. contribuyendo de tal m~lOS CO'
QOuvertido en maestros. Atendían a paelOO
de simplos uourosis· o de
Alemania

mentales (psicosis, epilepsias, retraso) excep . , I h " .


do tratamiento y enviad d ' . ' clOn lec a de los JUdlOS, excluidos de to-
os e inmediato a los campos de concentración . Boehm se en-
cargaba personalmente del "pe .t . "d h
. n aje e omosexuales, y Kemper de la "selección" de
los neuróticos
. . . de guerra. Por .su part e, Johannes Schultz* "expenme . ntó" en este marco
los pnnclplOs de su entrenamiento autógeno.
Entre los miembros de la difunt a DPG ,o J hn R'Ittmelster",
. . Augu st Watermann*, Karl
Landauer* , y Salomea Kempner*
, fueron asesll1a
. dos por los naZIS,
" aSI como otros tera-
peutas, hungaros o austnacos, que no habían llegado a exiliarse.
Mientras se desarrollaban los "tratamientos" del Instituto Gorin" la dirección del
Ministerio de la Salud del Reich se encargaba de aplicar "medidas d~ euta nasia" a los
enfermos mental es. Después del episod io del reemplazo de Ern st Kretschmer* por Carl
GustavJung* en la dirección de la AlIgemeine Árztliche Gesellschaft fUr Psycho thera-
pie (AAGP), la psiquiau'ía alemana había sufrido la mi sma ari an ización que el psicoa-
nálisis, bajo el mando de Leonardo Conti (1900-1945), primero presidente de los médi-
cos del Reich , y después de todas las organizaciones de salud del partido y del Estado,
entre ellas el Goring Institut. En octubre de 1939 procedió a censar a los internados en
hospicios y asil os, que a continuación fueron clasificados en tres grupos . Unos meses
más tarde, en enero de 1940, en Berlín, en la antigua cárcel de Brandenburg-Havel, los
especialistas en "eutanasia" comenzaron a ex terminar a esos enfermos mediante un gas,
el monóxido de carbono.
Después de la victoria de los Aliados, el Instituto Goring y el BPI fueron reducidos
a cenizas. Aún pres idente de la IPA , y con el apoyo de 10h n Ri ckman*, Jones ayudó a
los ex colaboracionistas a rei ntegrarse a la organización internacional. A Mliller-
Braunschweig y Boehm les encargó la reconstrucció n de la antigua DPG, y a Kemper la
misión de desarrollar el freudismo en Brasil *. Como en 1933 , se mostró más preocupa-
do por restaurar la ortodoxia en materi a de análisis didácti co" que por proceder a la ex-
clusión de los ex colaboracionistas. De tal modo va lidó retroactivamente la tesi s del
pretendido "salvamento", actuando como garante de una visió n apologética del pasado
para la generación* siguiente. Pero Alemania ten ía que ser castigada por sus faltas, y
fue puesta en cuarentena por la IPA hasta 1985, fecha en que los historiadores comenza-
a publicar trabajos críticos, señalando las consec uencias desastrosas de la política de
y revelando el pasado de los cinco principales responsables de la "arianización"

1950, creyendo escapar al oprobio que pesaba sobre la DPG, Mü11er-Braunsch-


separó de Boehm y creó una nueva soc leda~, la Deutsche Psychoanalytische
(DPV), Ésta fue integrada a la IPA el ano sigUiente (la DPG nunca había
mientras que Schultz-Hencke desarrollaba su propia doctrina: el
J.a DPO y la DPY continuaron prop~gando la misma idealización del
la antigua política de colaboraCión.
&610 Alexander Mitscherlich* logró salvar el honor del freudismo
la revista Psyche, fundar en Francfort el Instituto Freud, y
a un inmenso trabajo de rememoración y recuerdo.
el psicoanálisis pudo renacer en la República Federal
condenado como "ciencia burguesa". '
~~----------------------,
Fue por lo tanto la ciudad de Francfort la que se puso a la vanguardia del movirn'
. l ' 1 Al l len.
to psicoanalítico alemán durante la seg~nda mItad de slg~. va v~r a da~ vida a Su
escuela, Adorno y Horkheimer desempen~on u~ ~ran pap~I.Junto a Mltsch~rb Ch en este
desarrollo, del que surgió una nueva refleXlón clImca y pobllca sobre la SOCIedad alema.
na postePior aJ nazismo, así como trabajos e~llditos: los de Ilse Grllbri ch-Simitis, POr
ejemplo, la mejor especialista en los manusCrItos de Freud. Co~ doce Institu tos de foro
mación distribuidos en las principales ciudades (Hambllrgo, Fnburgo, Tu binga, Colo.
nia, etcétera) y unos ochocientos miembros, la DPY es hoy en día una poderosa organi.
zación freudiana.
No obstante, desde 1970, como en todos lados, el fl orecimiento de múltiples escue-
las de psicoterapia* contribuyó a deteriorar las posiciones del psicoanáli sis. Además,
ahogado por un sistema médico que permitía a las obras sociales reembolsar los trata-
mientos con la condición de un "peritaje" previo de los casos, el psicoanálisis se triviali-
zó y convirtió en una práctica entre otras, pragmática, esclerosada, ru tinaria y enfeudada
a un ideal técnico de curación rápida_ En esa fecha, Mitscherlich pensaba que el psicoa-
nálisis estaba desapareciendo de Alemania.
Unos años más tarde, la obra de Lacan, impregnada de hegelianismo y heideggeria-
nismo', hizo su entrada en la escena universitaria alemana, esencialmente en los departa-
mentos de filosofía. En el plano clínico, nunca el lacanismo* pudo im plantarse más que
en pequeños grupos marginales, compuestos por no-médicos y sin relación con los
grandes institutos de la IPA.
En 1994, la creación de la Assoziation für die Freudsc hepsychoanalyse (AFP) per-
mite reunir a todos los grupos lacanianos germanófonos de Aleman ia, Sui za y Austria .

• Sigmund Freud, "Sur t'histoire du mouvement psychanalytique" (1914) , GW, X, 44-113.


SE, XIV, 7-66, París, Gallimard, 1991 led ocas!. : "Contribución a la historia del mOVimien-
to psicoanalítico", Amorrortu, vol. 141; Karl Abraham, Correspondanee, 1907·1926, Pa-
rís, Gallimard, 1969. Martin Jay, L'Imagination dialeetique. Histoire de /'Éeole de Fra,:,-
fort, 1923-1950 (Boston, 1973), París, Payot, 1977. Hannah Decker, Sigmund Freua JI1
Germany_ Revolution and Reaetion in Seienee 1893-1907 Nueva York, tnternabona
Universities Press, 1977. Jacques Le Rider, "La ~SYChanalys~ en Allemagne", en RolanC
Jaccard (comp.), Histoire de la psyehanalyse, vol. 2, París , Hachette. 1982, 107- ~;;
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(Fr~ncfort, 1983), París, Minuit, 1984. Les Années brunes_La psyehanalyse SOUS :~~
Reich, textos tradUCidos y presentados por Jean-Luc Evard, París, Confrontal1on, Mt
On forme des psychanalystes. Rapport original sur les dix ans de J'lnstitut pSych~n~~1Z
que de Ber/ln, presentación de Fanny Colonomos París Denoé l 1985. Chal rn . kS
') '. , , ' He cae'
,comp. , Nazismo e PSlcaná/¡se, RIo de Janeiro, Editora Taurus, 1985. Geo rl~87. Re-
I,.a Psychoth6raple sous le I/i" Reieh (Oxford • 1985) • París • Les Belles
..'
Lettres, . -'-
dlsqUI:IP
~nem und Durcharbeiten Francfort Fischer 1985; MesuSag , . ", di e
.... d_I__ . " ' . . contm-·
elUl"....... ' au heu d'explation' t Toplque 57 1995 245-257. leila P
I l ' ••
v/errs ASS""""
lJ"t""
selección de textos traducidos por Alain de MIJolla, a '
d'hllloIra de la psychanatyse (AIHP), 1987.

JUDEIDAJ).
HUNGRfA. ITALIA.
BSCANDINAVOS,
Alexander, Franz

ALEXANDER Franz (1891-1964)


médico y psicoanalista norteamericano

De origen
. húnaaro
" ' , Franz Al exan d er elTIlgr. ó a Berlln' en 1920, cuando el ré<'lmen
.
del al~lrante Horthy obligó a la mayor parte de los psicoanalistas a abandonar el país.
Conocla bIen Alem~ma*-. donde se había iniciado en la filosofía siguiendo la enseñanza
de Husserl. EstudIo medlclOa en Budapest, y efectuó su análisis didáctico con Hann s
Sachs*',llegadode Viena*; fue el primer alumno del prestigioso Instituto Psicoanalíti co
de BerilO (BerllOer Psychoanalytisches Institut*). Converti do en docente, form ó des-
pués, como didacta o controlador, a numerosos representantes de la hi storia del freudis-
mo*, entre ellos Charles Od ier*, Raymond de Saussure*, Marianne Kri s* . A principi o
de la década del treinta fue también el anali sta de Oliver Freud*, el hij o de Si gmund
Freud *.
Aceptó de inmediato la segunda tópica*, así como la noción de pul sión de muerte*,
y siempre puso de manifiesto un gran interés por la criminología*. Tenía el arte de es-
cenificar los conceptos freudiano s, como lo atestigua su comunicaci ón de 1924 en el
Congreso de la Internati onal Psychoanalytical Association* (JPA) de Sa lzburgo, donde
expli có el problema de la neurosis* en términos de "frontera". Comparó la repres ión*
de la pulsión* proveniente del ello* con una mercadería prohibida que se rechaza e n la
frontera de un Estado: el país del yo* . El superyó* aparecía con los rasgos de un adua-
nero obtuso y corruptible, y el síntoma neuróti co era asimilado a un contrabandista que
le pagaba al aduanero para pasar de modo fraudulento .
Estas imáge nes no carecen de relación con el destino del propio Alex ander, hombre
en movimiento, afecto a los cambios y a atravesar territorios. Viajero in fatigabl e, mu y
pronto pensó en e migrar a los Estados Un idos*' Después de una primera estada y de pa-
sar por Boston, se instaló definitivamente en Chicago entre 1931 y 1932, mientras que
Freud, con quien mantuvo un a cOITespondenc ia aún no publi cada, trataba de retenerlo
en Europa, aunque desconfiaba de él: "Me gustaría tener una confianza inquebrant ab le
en Alexander -le escribió a Max Eitingon* en julio de 1932- , pero no lo logro. Su sim-
plicidad real o fingida lo aleja de mí, o bien yo mismo no he superado mi desco nfi anza
respecto de América."
En Chicago, Alexander creó un instituto (el Chicago !nstitute for Psychoanalysis)
tan dinámico como el de Berlín, y lo impulsó hasta el fin de sus días. El psicoan álisis*,
por e! cual tenía una verdadera pasión, fue la principal actividad de su vida. Todo atraía
la filosofía, la física, el teatro y la literatura; fue también el iniciador de
de las principales corrientes del freudi smo nortea mericano, conocida con el nombre
deChicago.
corriente. en la que se volvía a encontrar la inspiración ferencziana de la técni-
a transformar la cura clásica en una terapéutica de la personalidad
el problema de la úlcera gastroduodenal, lo impresionó la frecuencia
activas. A partir de allí, demostró que en el origen de la n-
de ternura originada en la infancia, necesidad que
de una agresividad intensa. En suma cu' _
A. r I " ' an
_iP lega e senllmlento infantil inconsciente.
35
Alfa (función)
~==~----------------------~,
Éste se traduce en una demanda de comida, que arrastra a un a exces iva secreción gást '.
,
ca. seguida de una úlcera. Frente a tales smtomas, Al exander preconI.zo' 1a asociación dti
dos terapéuticas: una se basaba en la exploración del inconscien te y pri vilegiaba la pal e
bra, y la otra, orgánica, curaba la úlcera. Esta posición lo Hev? a crear una medicina PS~.
cosomática* de msplraclón freudlana y a cuestIOnar la du racIón canÓnica de las CUras
las sesiones, lo cual le creó dificultades con la Ameri can Psychoanalytic AssoCiation;
(APsaA). En 1956 participó con Roy Grinker en la creación de la American AcademYOf
Psychoanalysis (AAP), más abierta que la APsaA a todas las novedades terapéuticas.
En 1950, en el primer congreso de la Asociación Mun dial de Psiquiatría, organizado
por Henri Ey* en París, decl aró: "El psicoanálisis pertenece a un pasado en el que tuvo
que luchar contra los prejuicios de un mundo poco preparado para encararlo [... J. Hoy
en día podemos permitirnos divergir entre nosotros, porque la investigación y el progre.
so sólo son posibles en un clima de li bertad ."

• Franz Alexander, The Seop e 01 Psy ehoana/ysis. Se/eeted Papers, 1921·196/, Nueva
York, Basic Books, 1961 ; La Médecine psyehosomatique, París, Payot, 1967; y Samue;
Eisenstein, Martin Grotjahn (comp.), Psyehoana/yties Pioneers, Nueva York, 8as~
Books, 1956. Léon J . Saul , "Franz Alexander, 1891·1964", Psyehoana/ytic Quarterly, vol.
XXX III , 1964,420· 423.

i> BETTELHEIM Bruno. CRIMI NO LOGÍA. KO HUT Heinz. LANGER Marie. MITS·
CHERLICH Alexander. PSICOSOMÁTICA (MEDICINA). TÉCNICA PSICOANALÍ·
TICA.

ALFA (FUNCIÓN)

i> BION Wilfred Ruprecht.

ALLENDY René (1889-1942)


médico y psicoanalista francés

La obra escrita de este médico, que fue en 1926 un o de los doce fundadores de la
- . lu o 01·
psychanalytique de Paris (SPP), es tan considerable co mo extrano e 111~ . ' .
es el personaje. Firmó cerca de doscientos artícul os y un a veintena de hbro> >~
. I fi oes la teo nJ
tan diversos como la influencia astral, los querubtnes y as e \11" , . r ' '.
la gran obra de los alquimistas, la moda1·Idned s atmo"
.· efll.
.
de Hermes Trimesgisto, el tratamiento de la tu berculosls pu
elsuefto", etcétera. se con
noviembre de 191 2. oc ho días antes de casar .
. u ~orrespOn
poeta Antonin Artaud mencIona en s durilllte
Víctima del gas de combate 'dió
. como tuberculoso, Allendy decl
América

curarse por sí mi smo . En 1920 se convirtió en miembro titu lar de la Société franc;a ise
d'homéopathie y, ~ res años más tarde, conoció aRené Laforgue*, con el cual realizó su
análi sIs d ldácttco . Laforgue lo Introdujo en el servic io del pro fesor Henri Claude* en
el Hospi tal Sainte-Anne.
Allend y prác ti came nte no formó analistas en el seno de la SPP, pero su diván y su
casa particular de l distrito XVI de París fueron frecu entados por escritores y artistas, en-
tre los que se destacan René Creve l (1900-1935) y Anafs Nin ( 1903 - 1977), de la que
fue amante. Esta últi ma, en su Diario sólo relató algunos fragm entos de la inc reíble cu-
ra psicoanalíti ca desarroll ada durante un año ( 1932-1933), en condiciones particular-
mente transgresoras. Y sólo e n 1995 se conoció la verd ad 'oarac ias a Deirdre Bair, su
bi ógrafa, qui en reconstruyó detalladamente esa relac ión.
Si bie n All endy había sido seducido por esa joven que ex hibía sus senos durante las
sesiones, la besó genti lmente en las mejillas cuando ell a decidió detener la cura, desen-
cadenando su furor. Con lo cual ell a volvi ó, y el análisis se transformó entonces en se-
siones de masturbación compartida antes de que, en un hotel, Allendy se entregara a
prácticas sadomasoquistas en su compañía.
Fue a cont in uación de este "análi sis" cuando An a't's Nin se acostó con el padre, Joa-
qu in Nin , qu ien, e n el momento del acto sexual, exclamó: "Trae aquí a Freud ya todos
los psicoanal istas. ¿Qué di rían de esto?" Cuando ell a le narró la escena a Allendy, éste
se horrori zó, y le contó todo tipo de hi stori as de incesto* que habían conducido al de -
sastre. Concluyó la sesión dici éndole a su "pac iente" que ell a era un "ser contra natura".
A lo cual Nin respondió orgu ll osamente que lo que experimentaba por el padre era un
amor "natural" . Después de esta farsa sinie stra, Nin co nsultó a Otto Rank*
Al fin al de su vida, All endy relató su propia ago nía, de manera conmovedora, en su
¡oumal d'un lIIédicin lIIa/ade, ou six /l/ ois de ¡ul/e concre la /1101'1. La obra apareció pós -
tumamente.
• René Allendy, Joumal d'un médecin malade, ou six mois de lutle contre la mor/, París ,
Denoel et Steele, 1944. Élisabeth Rou dinesco, His /oire de la psychana lyse en France,
vol. 1 (1982), París, Fayard, 1994 led. casI.: La ba /alla de cien años, Madrid, Fundamen-
tos, 19981. Deirdre Bair, Anais Nin. Biograp hie (Nueva York, 1995), París, Stock, 1996.

l> FRANCIA.

Eduard.

ALYTIC ASSOCIATION. ANNAFREUDISMO. AR-


BRASILEIRA DE PSICA NÁLl SE. BRASIL. ASSO-
PSYCHANALYSE. C AN ADÁ. IGLESIA. EGO PSY-
37
American Psychoanalytic Association
~~~--~---------------------------~
CHOLOGY. ESTADOS UNIDOS. FEDERACiÓN PSICO~N A LÍTICA DE AMÉR.I.
CA LATINA. FREUDISMO. HISTORIA DEL PSICOANA Ll SIS. Hl STORIOG R.A.
FÍA . KLEINISMO. LACANISMO. SELF PSYCHOLOGY.

AMERICAN PSYCHOANALYTIC ASSOCIATION (A PsaA)


(Asociación Psicoanalítica Americana)

Fundada por Emest Jones* en 19 11, la American Psychoanalyti c Associalion


(APsaA) es la única asociación regional (reg ional association) de la [nternational Psy.
choanalytical Association * (lPA). Agrupa a las soc iedades psicoanalíti cas llamadas
"afiliadas" (affiliate societies) de las cuales dependen los institutos de fo rmación (trai.
Ilillg institutes). Estas sociedades son reconocid as po r la IPA a tra vés de su afili acióna
la APsaA. Hay cuarenta, entre ellas cinco grupos de estudi os (study grottps). Además
existen veintinueve instituto s distribuidos en las pri nci pales ciudades de los Estados
Unidos*, y cuatro sociedades norteamerican as provisionales, que no fo rm an parte de la
APsaA, pero están directamente vinculadas con la IPA : el Institute fo r Psyc hoa nalylic
Training and Research, el Los Ange les Institute and Society fo r Psychoa nalyti c Stu·
dies, The New York Freudian Society y el Psyc hoanalyt ic Center of Califo rni a.
Sesenta y dos años después de su fundac ión, la APsaA sigue siendo la más grande
potencia freudiana de la IPA, con unos tres mil quini entos psicoanalistas (un poco más
del tercio de los efectivos globales de la IPA) para doscientos sese nta y tres millones de
habitantes, es decir, trece psicoanalistas por millón de habitantes. A los cuales hay que
sumar los psicoanalistas norteamericanos de todas las tendencias que no forman parte
de la IPA: son de ocho a nueve mil.
Además de la APsaA, existen otras dos grandes asociac iones que no tienen e tatulO
de asociaciones regionales: [a Fedération européenne de psyc han alyse* (FEP). en pf(¡'
greso gracias a la reconstrucción del psicoanálisis en los anti guos países comu nistas
después de 1989, Y la Federación Psicoanalítica de Améri ca Latina (FEPAL), siempre
en expansión, compuestas por aproximadamente tres mil miembros cada una.

• Ros/er. The /n/erna/ional Psychoana/ytica / Association Trust, 1996· 1997.

1> ASSOCIAC;ÁO BRASILEIRA DE PSICANÁLlSE. ASSOCIATION MONDIAL~


DE PSYCHANALYSE. AUSTRALIA . CANADÁ . FREU DIS MO. HISTOR [A DE
PSICOANÁLISIS. INDIA. JAPÓN. KLEINISMO.

TllANSFERENCIA
Análisis didáctico
, ,
ANACLITICA (DEPRESION)
Alemán : Alllelllzullgsdepression. Francés : Dépressioll wwclitique. Inglés: Allaclitic de-
press/O n .

Término creado por René Spitz* en 1945 para designar un síndrome depresivo
que sobr~viene en el niño privado de su madre despu és de haber tenid o con ell a
una relación normal durante los primeros meses de vida.

La de presió n anac líti ca se di stin gue de l hospitalismo*, otro término fo rj ado por
Spitz para des ignar la separac ión duradera de la madre y el niño, pro vocada por un a es-
tada prolongada de este último en un med io hospi talari o, y que entraña trastorn os pro-
fundos, a veces irreversibles o de naturaleza psicóti ca. La depres ión anaclítica puede
desaparecer cuando el niño vuelve a encontrar a la madre .
En la literatura psicoanalíti ca in glesa y norteamerican a, "a naclisis", voz de la que
deriva el adjetivo "anaclítico", es e l equ ivalente de "apuntalamiento*".

1> APUNTALAMIENTO .

ANÁLISIS DIDÁCTICO
Alemán: Lehranalyse o didaktische Analyse. Francés: Analyse didactiq ue. Ing lés: Trai -
nillg analysis.

Expresión empleada a partir de 1922, y adoptada en 1925 por la International


Psychoanalytical Association* (IPA), para designar el psicoaná lisis* de quienes se
forman para la pl'ofesión de psicoanalistas, Se trata de una formación obligatoria.

Carl Gustav Jung*, trabajando co n Eugen Bleuler* en la Clínica del Bu rghólzli, fue
quien tuvo primero la idea de "tratar a los estudi antes como pacientes" , y fu e también
él, como subrayó Sigmundo Freud * en un artículo de 19 12, qu ien "destacó la necesidad
de que toda persona que quiera practicar el análisis se someta antes ella mi sma a esa
prueba con un analista calificado".
A principios de siglo, Freud tomó la costumbre de tratar con psicoanális is algunos
de sus discípulos que presentaban trastornos psíqui cos: Wi Ihel m Stekel*, por ejemplo,
hizo lo mismo en la clínica de Zuri ch, donde ciertos internados adoptaban después
que los había "curado", con la inquietud de ayudar a sus semejantes. Por otra
de los pioneros del psicoanálisis, desde Poul Bjerre* hasta Viktor Tausk*,
Herllline van Hug-Hellmut* e incluso Melanie Klein*, padecían las mi s-
psíquicas que sus pacienles y, al igu al que Freud con su autoanáli-
con los principios de la investigac ión del inconsc iente*' En este
tiene razón al señalar que el análisis didáctico deri va a la
que le otorga al chamán su poder curativo, y de la
vivieron y describieron los grandes pioneros del descu-

39
Anéllsls didáctico
• -
El principio del análisis didáctico enraizó espontáneamente en el corazón de la
Sociedad Psicológica de los Miércoles' , y después fue elaborándose en vIrt ud de los re-
flexiones del movimiento sobre la contratran sferen cia*. Como no hab ía ninguna regla
establecida, Freud y sus discípulos no vacilaron en tomar en anális is a all egados (ami-
gos, amantes de uno u otro sexo) o a los miembros de sus propi as fa mil ias (esposos, hi-
jos, sobrinos), ni en mezcJor estrechamente las relaciones amorosas y profesionales. Fue
así como Jung se convirtió en amante de Sabina Spielrein *, Freud analizó a su propia
hija y se encontró implicado en un increíble embrollo con Ru th Mack-Brunswi ck*, San·
dar Ferenczi* fue el analista de su mujer y de la hija de ell a, de la que se enamoró, y
Erich Fromm ':' se convirtió en el terapeuta ele la hija de Karen Horney* , habiendo sido
compañero de esta última.
En 19 I 9, en el Congreso de la IPA en Budapest, Hermann Nunberg" propuso por
primera vez que una de las condiciones ex igidas para ser psicoan alista fu era haberse
analizado. Pero Qtto Rank *, apoyado por Ferenczi, se opuso al votarse la moción. No
obstante, la idea se abri ó camino, y la creación en 1920 de l famo so Berliner Psychoa-
nalytisches Institut* (Instituto Psicoanalítico de Berlín , o BPI), integ rado al Policlínico
del mismo nombre, desempeñó un papel dec isivo en el establec imiento de la cura didác-
tica en el seno de la IPA. En 1925, en el Congreso de Bad-Hombourg, por inic iativa de
Max Eitingon*, se hizo obligatorio el análisis didáctico para todas las soc iedades psi·
coanalíticas, junto con el análisis de control".
A partir de esa fe cha se comenzaron a considera r co mo transgresiones las cos tum-
bres anárquicas de la época anterior. A los ojos de los dirigentes de la IPA , el estableci-
miento de normas debía permitir la sociali zac ión de las relaciones en tre maes tro y dis-
cípulo, y alejar las prácticas idolátricas y de imitación a Freud. Ahora bi en, con el
transcurso de los años la ¡PA se transformó en un vasto aparato obses ionado por el culto
de la personalidad. En 1948, MichaeI Balint* co mparó el sistema de la formac ión analí-
tica con las ceremonias ini ciáticas: "Sabemos que el objetivo general de [Odos los ri lO'
de iniciación es forzar al candidato a identificarse con su ini ciador, introyec tar al inicia·
dor y sus ideales, y construir, a partir de sus identificacioncs*, un superyó* fuene que lo
dominará durante toda la vida".
De tal modo se volvía a encontrar en el análisis didáctico e a fuerza de la sugestión'
que Freud, sin embargo, había desterrado de la práctica del psicoanáli sis. En consecuen-
oia. sus herederos corrían el riesgo de transformarse en disc ípulos devotos de pequeñ~s
de tomarse por nuevos profetas, o incluso de acept ar en sil encio la esclerOSIS

crisis de la formación psicoanalítica marcó todos los debates de la segunda mi-


Xx. y originó numerosos conflictos en el movimi ento freudiano, desde las
• en el curso de las cuales se opusieron kleini anos Y annafreu-
francesa de 1963, que llevó a Jacques Lacun* a abandonar la

freudiana, tanto en los Estados Unidos ' comO en


. 'd z bu-
IUIQlCrosos psicoanalistas cuestionaron la ngl e •
d
$0 contaron entre ellos Siegrried Bernfel ,
~ger·. etcétera.
Análisis di recto

• Slgmund Freud, "Perspectives d'avenir de la thérapeutique analytiqu e" (1 91 0), GW,


~ III, 104-11 5' "SE, XI, 139- 151 , en La Techniquepsychanalylique, París , PUF, 1953,23-
,,2 led. casI.. l as perspec tivas futuras de la terapia psicoanalitica", Am orrortu, vol. 11J;
Consells aux médecins sur le traitem ent psychanalytique" ( 1912), GW, VIII , 376-387,
SE, XII , . lO,~- 1 20 , ibld ., 61 -71 l ed. casI. : "Consejos al médico sobre el tra tamiento psi-
coanalftlco , Amo rrortu, vol. 12 ]; "An alyse term lnée, analyse interminable" ( 1937), G W,
XVI , 59-99, SE, XX II I, 209-253 , traduci do al francés con el título "l'analyse avec lin et
I'analyse sans fin", en Résultats, idées, problemes, 11 , París, PUF, 1985,231-269 led.
ca sI. : "Análísis termin able e interm inable", Amorrortu, vol. 23]. On forme des psycha-
na lystes. Rapport original sur les dix ans de l'lnstitut psychanalytique de Berlín, presen-
tación de Fanny COlonomos , París, Denoe l, 1985. Max Eiti ngon, "Allocution au IX' con-
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completes, 192 7-1 933, París, Payo t, 1982, 53-66; "Le processus de la formation psycha-
nalyti que" (1928) , ibíd ., 239-245; "l e probléme de la fin de I'analyse" (1928), ibíd" 43-53.
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1982 . Élisabeth Roudinesco, Histoire de la psychanalyse en France, vol. 1 (1982), vol 2
( 1986), París , Fayard, 1994 led. casI. : La batalla de cien años, Madrid, Fundamentos,
1988]; Ja cques Laca n. Esquisse d'une vie, histoire d'un systeme de pensée, París, Fa-
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Lacan etla queslion de la formalion des analystes, París, Seuil, 1983 led. casI.; Jacques
Lacan y la cues tión de la formación de los analistas, Buenos Aires, Paidós, 1985]: Le
Transfert etle désir de I'analyste, París, Seuil , 1988 led. casI.; La transferencia y el de-
seo del analista, Buenos Aires, Paidós, 1989J, Ernsl Falzeder, "Filialions psychanalyti-
ques; la psych analyse prend elfel", en André Haynal (comp,), La Psychanalyse; cent
ans déjá (londres, 1994) , Ginebra, Georg, 1996, 255-289.

!> ALEMAN IA, ÉCOLE FREUD JENN E DE PARIS, PASE. SACHS Hanns. TÉCN1CA
DEL PSICOAN ÁLISIS . T RANSFERENCIA,

ANÁLISIS DIRECTO
Alemán: Direkte Analyse , Francés: Altalyse directe. Inglés: Direct altalysis.

de psicoterapia* de inspiració n klei nia na C1'cado por el psiquiatra nor-


Jobn Rosen para el tratamiento de las psicos is*,

de la evolución de la téc ni ca psicoanalítica*, y a continu ac ión de las


propuestas por los diferentes discípul os de Sigmund Freud", don-
este método "act ivo", medi ante el cuul el analista interv iene de ma-
violenta, para dar interpretac iones al pacie nte, oc upando en la
de !,lIla madre ideali zada o de un a " madre bue nu", Se tratu de
media~te u~ ambiente le ng uajero que remite a la si-
defiCIenCIas y care ncias de la relación arcaica con

41
Análisis existencial
- - - -'- -...
• John Rosen, L'Analyse direcle (Nueva York, 1953) , Po r! , PUF, 1060,

c> BION Wilfred Ruprecht. ENVIDI A. ESQU IZOrR ENIA. ESTAD OS Li MITE. On.
JETO (BUENO Y MALO). POSICIÓN DEPRES IVA/POS ICIÓN ESQU IZO PIIRA.
NOIDE. SELF PSYCHOLOGY

ANÁLISIS EXISTENCIAL (DASEINANA LYSE)

Término forjado en lengua alemana en 1924 por el psiquiatra Jakob Wyrsch


para designar el método terapéutico propu esto por Ludwig Binswa ngc r*. Este mé·
todo combina el psicoanálisis freudiano con la fenomcno logfa heid eggeriana, y too
ma como objeto la existencia del sujeto* en la tri ple dimensión del ti empo, el espa·
cio y su relación con el mundo, Por ex tensión, el an álisis ex is tencia l terminó
abarcando a todas las corrientes fenomenológ icas de psi cotera pi a*,

En Francia*, Suiza* y Austri a se desarroll ó una esc uela de ps icoterapia' marcada


por la doble corrien te filo sófi ca de la fen omenolog ía y el ex istencialismo. Con ella se
relacionaron dos form as de práctica: la psicoterapia ex istencial y el Daseil/al/alyse (Da -
sein: ser-ahí, existencia) o análisis exi stencial. La primera, de ri vada de S¡lren Kierke·
gaard (1813-1855 ) y de la anti gua cura de almas cara a los pastores protestantes, consi·
dera la neurosis* como un "mundo in au ténti co", del cual cl enfermo debe tomar
conciencia mediante el encuentro con un terapeuta_ La segund a, creada por Ludwig
Binswanger a partir de las tes is de Edmund Husserl ( 1859- 1938) Y Ma rti n Heidegger
(1889-1976), toma como objeto la estructura de la ex istencia individu al en la neurosis)'
la psicosis*, a fin de estudiar el devenir del ti empo, del es pacio y de la representación
en cada sujeto*.
Entre [os partidarios franceses del análi sis ex istencial enco ntramos a Eugene Min'
kowski*, a Jean-Paul Sartre de El ser y l a li ada y al joven Mi chel Foucault (hasta
1954). En cuanto a Jacques Lacan*, si bien él no adoptó el an.\li sis exislencial, pasó sin
duda por la fenomenología de entreguen-as antes de re fundar filo sófi camente la obra
freuruana sobre otros postulados.
En Austria es [a teoría personali ta de ¡gol' Ca ru so. , basada en la idea de una "psico-
logía de las profundidades", la que mejor representa la corrient e de la psicoterapia exis·
tencial, A ella se suma la logoterapia (terapia por la voluntad de sentido) del psiquiatfJ
austríaco Viktor Frankl, quien rechaza la doctrin a freud iana de la pulsión* y del ella' ,
para privilegiar un inconsciente* espiritual o ex istencial, es dec ir, la parte ll amada "na'
del psiquismo (el yo*, el consciente· ). En Gran Bretaña. enco ntramos la temática
esencialmente en Ronald Laing*.

Sartre, L'tlre el le Néant, París, Galllmard, 1943 led. casI. : El ser Y la ~~:
loIiada, 19811. Ludwig Binswanger, Le R"ve el /'Exislence (Zunch, 1 Ga'
1954; Discours, psrcours el Freud(Berna, 1947), Par/s, MO
¡ ReS",·,
La Psycholhéraple el son Imsge da /'homm9, Par s, 1976),
Hlslolra de la psychanalys9 apras Freud (ToUlouse,
An álisis p r ofano

Par~s, Odile Jacob, 1996. Michel Foucaull, "Inlroduclion" (1954). en Dirs el Écrils, vol. 1,
Pans, Gallimard, 1994. Henri F. ~lIenberger, "La Psychlatrie suisse", serie de ar1 iculos
publicados de 1951 a 1953 en L 'Evo/ulion psychialrique, Aurillac, s.d.; Médecines de l'a-
me. Essais d 'hisloire de /a folie el des guér/sons psychiques. Paris, Fayard, 1995.

[>ANÁLISIS DIRECTO. ESQUIZOFRENI A. MELANCOL íA. NEOFREUDISMO.


REICH Wilheim. TERAPIA GUEST ÁLTICA. SELF PSYCHOLOCY. TERAPIA FA-
MILIAR.

ANÁLISIS MUTUO

[> FERENCZI Sandor. TÉCNICA PSICOANA LíT ICA.

ANÁLISIS ORIGINAL

[> AUTOANÁLISIS .

ANÁLISIS PROFANO
Alemán: Laiel1al1alyse. Francés: Al1alyse profal/e. In glés: Lay-analysis.

Se llama análisis profano o lego, o psicoanálisis* profano o lego, al psicoaná lisis


practicado por no-médicos. Los dos adjetivos (lego y profa no) significa n también
que el psicoanálisis, en la óptica freudiana , es una disciplina claramente distin ta de
todas las curas de alma y de todas las formas de confesión terapéutica ligadas a las
diversas religiones. En consecuencia, tiene que construir sus propios criterios de
formación profesional, sin enfeudarse a la medicina (de la cual form a parte la psi -
quiatría), ni a una Iglesia* (sea ésta protestante, católica, judía, islámica o bud is-
ta), ni tampoco a las religiones animistas o a las sectas.

En este sentido, la única formación aceptable para un psicoanalista, sean cuales fue-
sus estudios universitarios Y su religión, consiste en someterse a un análisis didácti -
después a un análisis de control*, según las reglas promulgadas por la Internatio-
Association* (IPA) a partir de 1925. Por otra parte, estas normas
con variantes, por ~a totalidad de los psicoanalistas practicantes que
freudianos (véase freudlsmo*) en el mundo, sean o no miembros de la
O no a sus div~rsas. corrientes. (Iac~nismo* . Self Psychology*, etcétera).
está II1scn~o e.n la hl~tona. de la medicina, puesto que es uno
de la pSlqulutrfa dmámlca*, en la mayoría de los países
I "fE se
y a pSlqulutr a: n consecuencia, desde su origen ha
hombres y mUjeres c?n formación médica o psiquiá-
del saber propias de cada pafs, Por otra pan
ha BU laicismo, puesto que la medicina t:~

43
AMUsIs salvale

ma partido por la ciencia más bie n que por la religión. En los paí~5 dú~ · ~ 1;,. i":' •.'.
", ...•
no se ha desarrollado y la locura* es considerada un f en 6meno de (¡ ¡gen dí í;", y '>
maníaco, el psicoanálisis no se ha implantado. • . -
No obstante, exi ste una con tradi cción entre la autonom1a necesana del psiW;"á.
Y los criterios de su práctica profes ional cuando ~sta depende de la ~úfe;i6n ~ -;: ,_ .
Ira o médico. Ésa es la ten sión que está en el ongen del gran confl¡clli de;e(.caCe;, •.
en 1926 por el propio Sigmund Freud* con la publicación de ¿ Pueden los legoJ ejt:~:
el análisis?*.
Partidario acérrimo del análisis profano y de la práctica del p5ic(ydIJiíljsi~ p0:-lr.~ .
médicos, Freud fue combatido muy duramente por sus propios discípulos, SVúrt • ~
por Abraham Arden Brill* y los miembros de la muy poder~s~ America~ Psycr'fi<c.;",:
tic Association* (APsaA ), qui enes pretendían reservar la practica del pSlcoar¡álÍ5is - ••
los médicos.
Debido a la emigración mas iva de los psicoanalistas europeos a 105 EstaCo; (j !~;:.'
consecutiva al nazi smo*, Freud y sus partidarios perdieron la bataBa del análisis ¡;;~::.
no en el período de entreguerras. En Europa, en esa época, fue en Holanda éo~:'e .:'
conflictos entre los partidarios y los adversarios del análisis profano tomara;: .= ""
:z
dramático, teñido de antisemitismo y xenofobia.
A partir de 1945, con el desarrollo considerable de la psicología y de su e:lse~ "72
universitaria en los grandes países democráticos, la cuestió n del análisis oro:am .,
planteó en términos nuevos. En efecto, el psicoanáli sis era entonces oracticado

rr.:!SÍ\:.·
mente, no sólo por médicos o psiquiatras, sino también por psicOlerapeuras con fo ... ,.
ción.de psicólogos, recibida por lo general en la uni versidad . Después de haber sido ú
so~bldo ~or la psiquiatría, el psicoanáli sis corría el riesgo de que lo eng'Jllm _
pSlcol~gla y ~e que se lo confundiera con las diversas psicoterapias"'. En con~'"C 'c,:_
l.o~ pSicoanalistas reafirmaron con fuerza la existencia de sus propias insúru io~e~.-=
umcas capaces de defirur los cri terios de la formación psicoanalítica: el análisis di.rec:.
y el control (o supervisión) .

• Sigmund Freud, La Ouestión de I'a nalyse profane (1926) OC X' 111 1·"" G' ,
209·286 SE XX 183 258 • • . :J<." •
vol. 201.' , , • red. casI.: ¿Pueden los legos ej ercer el anál,s.s? A:x -::.

C> HISTORIA DEL PSICOAN A' L .


PSICOTERAPIA INSTITUCIO ISIS . LAGACHE Daniel. PSICOLOG íA CLClO
NAL. REJK Theodor.

SALVAJE

:: Georg. INTERPRETACIÓN.

AnalYle transactionnelle. Inglés: TrQIIJOC~


Anders son, Ola

Método de psicoterapia* creado por el psicoanalista norteame ricano Eric Ber-


ne (1910-1970), centrado en el análisis del yo* en sus relacion es con los otros.

Eric Heme, que nació en Montreal y emigró a los Estados Unidos*, se distanció del
freudis~o* clásico al instalarse en San Francisco después de la Segunda Guerra Mun-
dIal. Alh puso a punto el método que lo hizo célebre. Cercano a la terapia familiar. con-
SIste en restablecer la comunicación o " transacción" entre los miembros de una familia o
de un grupo social dado, a partir de un análisis de las relaciones del yo con su entorno .

• Eric Berne , Des jeux el des hommes. Psychologie des relalions humajnes (1 964), Pa-
rís, Stock, 1966.
,
1> ANALISIS EXISTENCIAL. NEOFREUDISMO. TERAPIA GUESTÁLTICA_
SCHULTZ Johannes. TÉCNICA PSICOANA LÍTICA . TERAPIA FAMILIAR.

ANDERSSON Ola (1919-1990)


psicoanalista sueco

Pionero de la hi storiografía* experta, Ola Andersson tuvo un curioso destino en el


movimiento freudiano. El único libro que escribi ó, y que apareció en 1962 con el títu lo
de Studies in the Prehistory of Psychoanalysis. The Eliology of Psychoneuroses (1886 -
1896), fue completamente ignorado en Suec ia por el ambiente psicoanalítico, aunque el
autor se desempeñaba en funci ones académi cas importantes y era responsable de la tra-
ducción al sueco de las obras de Sigmund Freud*.
Nacido en el norte del país, en Lulea, Ola Andersson provenía de una familia de te -
rratenientes protestantes y puritanos qu e llevaron una vida it inerante antes de estable-
cerse en Estocolmo. El padre, Carl Andersson, era funci onari o y, como inspector de las
escuelas primarias en el período de entreguerras, inspiró temor a toda una generación de
docentes por la severidad de sus juicios.
Ola Andersson reali zó sus estudi os de letras en Lund antes de abrazar la carrera do-
cente. A partir de 1947 ejerció su profes ión en dife rentes instituciones: primero en un
centro de formación para trabajadores soci ales, afiliado a la Igl esia sueca, después en
una escuela de psicoterapia de inspiración religiosa, y fi nalmente en el departamento de
pedagogía de la Universidad de Estocolmo.
A los veinte años ya se interesaba por el psicoan áli sis. En 1948 tomó cont ac to con
uno de los pioneros de la Sociedad Psicoanalítica Sueca, quie n lo remitió a René De
Monchy*, que acababa de instalarse en Suecia, y con el cual realizó una cura didáctica
de cinco años. A continuación emprendió un segundo análi sis con Lajos Székely ( 1904-
1995), emigrado de Hungría*, Y por su parte analizan te de De Monchy.
Andersson se apartó de los conflictos internos de la Sociedad Psicoanalítica Sueca,
se desarrollaron después del retorno de De Monchy a Holanda·, y decidió consa-
a la enseñanza, a la investigación histórica y a la traducción de la
si bien fue miembro titular de la Sociedad, sólo desempeñó en ella un

45
Andreas-5alomé, Lou
,
En diciembre de 1962 defendió su tesis sobre los orígenes del freudismo lo
. bl' 'd b . ' que
valió el prestigioso título de Dozent. HIzo pu Icar en segul a ese tra aJo magiStral le
cías al cual pudo establecer una relación con He nri F. Ellenberger*, quien, por su 'I~a.
comenzaba a "revisar" la historiografía* oficial del freudismo desde la perspectiva d ~'
constitución de una historia científica. Impulsado por su propio trabajo, Andersson: a
prendió entonces la primera gran revisión de un caso princeps de los Estudios SObre%
histeria*: el de "Emmy von N.". Descubn ~ su verdadero nombre, Fanny Moser*, expu.
so su historia en el Congreso de la Internatlonal Psychoanalytl cal AssocIatlOn* (lPA) de
Amsterdam en 1965, y aguardó catorce años antes de publicar un artícu lo al respeClo en
The Scandinaviall Psychoallalytic Review.
Por otro lado, Andersson renovó completamente el estudio de las relaciones de SiDo
o
mund Freud* con lean Martin Charcot*, Hi ppolyte Bernheim* y Josef Breuer*. Tam.
bién sacó a luz las fuentes del pensamiento freudiano, y en especial, las ideas tomadas
de los trabajos de lohann Friedrich Herbart*. Sin embargo, contrari amente a Ellenber.
ger, siguió adhiriendo, como miembro de la IPA, a la ortodoxia derivada de Ernest Jo.
nes*, cuyo trabajo biográfico admiraba, lo que le impidió ir más lejos en la historia
científica. Sufrió mucho su aislamie nto en el seno de la Sociedad Psicoanalítica Sueca,
al punto de pedirle a Ellenberger en 1976 que lo ayudara a emigrar a los Estados Unj·
dos*. Pero nunca llegó a realizar este deseo.
Andersson dejó instrucciones para que al morir su cuerpo fuera incinerado y las ce·
nizas dispersadas. Sus dos hij os varo nes cambiaron de ape ll ido, prefiriendo llevar el de
la madre, como lo autoriza la ley sueca. Y no sólo eso, sino qu e el nombre de este psi·
coanalista, a la vez integrado y marginal, fue totalmen te borrado de la historia intelec·
tual de su país, al punto de no fi gurar en la Enciclopedia Nacional Sueca , a pesar de ha·
ber escrito tantos artículos en di versas enciclopedi as de su patria.

• Ola Andersson, Freud avanl Fre ud. La préhisloire de la psychanalyse (EsIOColmo ,


1962), París, Synlhélabo, col. "Les Empecheurs de penser en rond", 1997. Heoo F.
Ellenberger, Médecins de rámeo Essa is d'hisloire de la folie el des guérisons psyché
ques, París, Fayard, 1995.

1> HOLANDA. PAÍSES ESCANDINAVOS .

,
ANDREAS-SALOME Lou, nacida Lelia (Louise) von Salomé (1861-1937)
escritora y psicoanalista alemana

Por su vida y sus obras, Lou Andreas-Salomé tuvo un destino excepcional en la Jús·
lOIia del siglo XX, Figura emblemática de la feminidad narcisista, concebía el amor s~
xual como una pasión física que se agotaba una vez saciado el deseo • . Sólo el a~or;
en una fidelidad absoluta, era capaz según decía de resistir al uetn n"
ntrOCuP
~
o "
sobre el erotismo, que apareció un año antes de su encue
e
\UlO de los grandes temas de la literatura (desde Madam uif"
SCI~1l el cuall~ división entre la locura. amorosa ~':
bnposible de superar, debla ser vivida plenamon1o.
Andreas-Salomé, Lou

bfa bien
.' -escribió H. G. Peters
.. ' su meJor' b'1ógra f'0- que sus argumentos en favor de un
matnmo~~od .que le pe~mltlera a cada cónyuge la libertad regeneradora de festines de
amor pen ICOS eran astante caprichososos, no só lo porque se oponían a los manda-
lmenlos morales de la' mayoría . de la s re l"IglOnes, S100
' tambi.én porque eran . '
lOcompatl-
bIes con el poderoso LnS~lOtO posesivo profund amente enraizado en el hombre."
. SlO embargo, ella misma no cesó de poner en práctica esa di visión durante toda su
vida, al precIO de hacer cree r (erróneamente) que era un monstruo de narcisismo* y
amoraltdad. Ella se rela de las invecti vas , de los rumores y los escándalos, habiendo op-
tado por no someterse a las coacciones sociales. Después de Nietzsche (1844-1900) y
Rilke (1875-1926), ~ s ta muj er des lumbró a Freud , que la amó tiern ame nte, y a quien le
trastornó la eXistencia. En efecto , e ll os se parecían: el mismo orgull o, la misma belleza,
la misma desmesura, la mi sma energía, el mismo coraje, la mis ma manera de amar y
poseer febrilmente los objetos de elecc ión. Uno habla optado por la abstinencia sexual
con la misma fuerza y la misma voluntad que impu lsaban a la otra a satisfacer sus de-
seos. Tenían en común la intransigencia, esa cert idumb re de que la amistad nunca debía
ocultar las divergencias ni impedir la libertad de cada uno.
Nacida en San Petersburgo en un a famili a de la aristocracia alemana, Lou era hija de
un general del ej ército de los Romanov. A los 17 años, negándose a ser confirmada por
el pastor de la Iglesia Evangélica Reform ada a la cual pertenecía su familia, se puso ba-
jo la dirección de otro pastor, Hendrik Guill ot, un dandi brillante y cul tivado que se ena-
morÓ de ella mientras la iniciaba en la lec tura de los grandes fil ósofos. Lou se negó a
casarse, enfermó y abandonó Ru sia*' Instal ada en Zurich con la madre, buscó en la teo-
logía, el arte y la religión un medio de acceder al mundo intelectual con el que soñaba.
Gracias a Malwida von Meysenbug ( 181 6-1 903), gra n dama del feminismo alemán,
conoció al escritor Paul Rée (1849-190 1), quien le presentó a Nietzsche. Convencido de
haber encontrado la única mujer capaz de comprenderlo, éste le pidió solemnemente la
mano. Lou se la negó. A esos dos hombres, Rée y Nietzsche, apasionadamente enamo-
rados de ella, les propuso entonces formar una especie de tri nidad intelectual y, en mayo
de 1882, para sellar el pacto, los tres se hicieron fo tografi ar juntos ante un decorado de
cartón piedra: Nietzsche y Rée uncidos a un carro cuyas riendas estaban en manos de
Lou. La imagen provocó un escándalo. Desesperado, Nietzsc he incluyó en Zaralllslra
una famosa frase: "¿Vas a ver mujeres? No olvides el láti go."
Lo que preparó el encuentro de Lou con el psicoan álisis* fue la adhesión al narcisis-
mo nietzscheano y, en términos más generales, al culto del ego, característico de la Le-
bensphilosophie (filosofía de la vida) de fin de siglo. En efecto, en todos sus textos, co-
mo lo subraya Jacques Le Rider, ella trata de encontrar un eros cosmogónico capaz de
colmar la pérdida irreparable del sentimiento de Dios.
En junio de 1887 Lou se casó con el orientalista alemán Friedrich-Carl Andreas,
quien enseñaba en la Universidad de Gotinga. El matrimonio no se consumó, y fue
GeOl'g 1 edcbourg, fundador del Partido Socialdemócrata Alemán, quien se convirtió en
.. amllIlte, un poco antes que Friedrich Pineles, un médico vienés. Esta segunda
con un aborto Y una renuncia trágica a la maternidad. Lou se instaló
donde conoció al joven poeta Rainer Maria Rilke: "Fui tu mujer
ella en Mi lIida- porque has sido la primera realidad en la cual el
47
AndreaS-Salomé, Lou
-
hombre y el cuerpo eran indiscernibles entre sí, hecho inco ntes tabl e de la vida misma
[ ... ]. Éramos hellnano y hermana, pero co~o en eS,e pas ~do lejano, antes de que el ma.
trimonio entre hermano y hermana se volviera sacnlego.
La ruptura con Rilke no puso fin al amor que I~s unía, pero, como lo subray6 Freud
en 1937, "ella fue a la vez la musa y la madre solicita del gran poeta [ ... ] que experi·
mentaba tanta angustia ante la vida". . .
En 1911 en Weimar, en el Congreso de la Intern atlOnal Psychoanalyt1ca l Associa·
tion. (lPA): conoci6 a Freud gracias a Poul Bjerre* De inm ediato le pid i6 que la "ini·
ciara" en el psicoanálisis. Éllanz6 un a carcaj ada: "¿Me toma po r Papá Noe l?", le dijo.
Aunque ella s610 tenía cinco años menos, se comport6 como un a ni ña: "El ti em po había
dulcificado sus rasgos -escribe H. G. Peters-, a lo cual ell a añadía un a cie rta feminidad,
\levando pieles suaves, boas, escl avinas sobre los ho mb ros [ ... l. Su be ll eza física era
igualada, si no superada , por la vivacidad de su espíritu , su alegría de vivir, su inteligen.
cia y su cálida humanidad."
Freud no se equivoc6. Comprendi6 de in mediato qu e Lou deseaba verdaderamente
consagrarse al psicoanáli sis, y que nada se lo impedi ría. Por ello la admi ti6 en la Wie·
ner PsychoanaJytische Vereinigung (WPV). Su presencia muda ates tiguaba a los ojos de
todos una continuidad entre Nietzsche y Freud, entre Viena* y la cul tu ra alemana, entre
la literatura y el psicoanáli sis. Evidentemente, Frc ud es taba enamorado de ell a, por lo
cual subray6 con fuerza, como para defen derse de lo que ex perimentaba, que ese apego
era extraño a cualquier atracci6n sex ual. En su artÍC ul o de 19 14 so bre el narcisismo*,
pensaba en ella al describir los rasgos tan particul ares de las Illuj eres que se ase mejan a
grandes animales solitarios, sumergidos en la co ntemplaci6n de sf mi smos.
Instalada en Viena en 1912, Lou asisti6 a las reuni ones del círculo freudiano, y tamo
bién a las de Alfred Adler* Sintiendo celos pero respetuoso, Freud la dejó hacer, aun-
que permitiéndose aJgunas fechorías. Una noche, sufri endo por su au sencia, le esc ribió
las siguientes palabras: "La he echado de menos en la ses ió n de ayer a la noche. y me
resulta grato enterarme de que su visita al campo de la protesta mascul ina no tiene nada
que ver con su ausencia. He adquirido la mala costumbre de di rigir siempre mi confe·
rencia a una de las personas de mi círcul o de oyentes, y ayer no cesé de mirar fijamente,
como fascinado, el lugar vacío que se le había reservado."
Muy pronto, ella abrazó exclusivamente la causa del freud ismo*' Fue entonces cuan-
do se enamoró de Viktor Tausk*, el hombre más hermoso y me lanc61ico del círculo
fieudiano. Se convirtió en su amante. Él tenía veinte años menos. Junto a ell os, Lou se
inició en la práctica anaJftica, visitó hospitales, observó casos que le interesaban, cono'
cM a intelectuaJes vieneses. Con Tausk y Freud constituyó un trfo semej ante al que ha'
con Nietzsche y Rée. Una vez más, la historia terminó en tragedia. .
en el círculo familiar de la Berggasse, se convirtió en una visitante habl'
. ' ón~
particularmente a Anna Freud*. Después de cada reuOl , de
la acompaflaba hasta el hotel, y después de cada cena la cubn a
Andreas-Sal omé , Lou

En ~(jnigsberg, d?nde permanec ió seis meses en 1923 , analizó a cin co médi cos y sus
pacientes. En Gotmga, en su casa, trabaj aba a veces durante di ez horas d iarias, al pun to
de que Freud le llamó la ate nc ión en una carta del mes de agosto de 1923: "Me entero
con es~~nto - y de la mej or fue nte- de qu e usted dedica hasta die z horas diari as al psi-
coanálISIS. Naturalme nte, cons idero que es to es una tentati va de suicidi o mal disimu la-
da, lo que me sorpre nde mucho, pues por 10 que sé usted tiene muy pocos senti mientos
de culp~ neurótica. Por lo tanto, le suplico que se detenga, y que aume nte más bien los
honorarIOs de sus consultas, en una cuarta parte o la mitad , seoún <> las cascadas de la caí-
da del marco. El arte de co ntar parece haber sido olvidado por la multi tud de hadas reu-
nidas alrededor de la c una en e l momento de su nacimiento. Se lo ru ego, no haga oídos
sordos a mi advertencia."
Empobrecida por la infl ación que hacía es tragos en Alemania*, y ob ligada a mante-
ner a los miembros de su fa milia arruin ados por la Revolución de Octubre, Lo u no lle-
gaba a subvenir a sus necesid ades. Aunque nunca pidió nada, Freud le envió sumas ge-
nerosas, y compartió co n e ll a, como él mismo dijo, su "fortuna rec ién adqui rida". La
invitó a su casa e n Vie na, donde pasaron juntos jornadas "llenas de riqueza". Muy pron-
to le dio en prend a de fide li dad uno de los ani llos reservados a los miembros del Comité
Secreto"', y des pués pasó a llam arl a su "muy querida Lou", y a hacerle co nocer sus pen-
samientos má s íntimos, sobre tod o los relaci onados co n su hija Ann a, cuyo aná lis is se
desarrollaba en condiciones difíciles. Lou se con virtió en la con fi dente de la hija de
Freud, e in cluso en su segunda analista, cuando hubo necesidad de que lo fuera . A lo
largo de la correspond encia entre Freud y ella se los ve evolu cionar hacia la vejez y
conservar ambos un coraje ejemp lar ante la enfermedad.
Cuando Lou cumplió 75 años dec idi ó consagrarle un libro para exp resar su gratitud,
y también algunos desacuerdos con él. Criticó sobre tod o los errores cometidos po r el
psicoanálisis acerca de la creación estética, mu y a menudo reducida -dice- a una cues-
tión de represión . Freud aceptó la argumentación sin reserva, pero trató de ob tener que
cambiara el título de la obra (Mi gratitud a Freucf) . Ell a no cedió: "Por primera vez --es-
cribió él- me ha impresionado lo que hay de exqu isitamente fe meni no en su trabajo in -
telectual. Allí donde, seducido por la eterna ambi valencia, yo prefería dej ar todo en de-
sorden, usted interviene, clasifica, pone orden y demues tra que de esta manera eso
puede ser también agradable."
A partir de 1933, Lou asistió con horror a la instauración del régimen naz i. Conocía
el odio que le tenía Elisabeth Forster (1846-1 935), la hermana de Nietzsche, convertida
en fexviente partidaria del hitlerismo. Conocía también las desviac iones que esa muj er
~ había hecho sufrir a la filosofía del hombre del que Lou había estado tan cerca y que
tanto. No ignoraba que los burgueses de Gotinga la llamaban "la Bruja" . Sin
decidió no huir de Alemania. Unos días después de su mu erte, un funcionario
se presentó en su domicilio para confiscar la biblioteca, que iba a el'
los sótanos del ayuntamiento: "Como razón de esta confiscacion - escribe Pe-
Lou había sido psicoanalista y practicado lo que lo~ nazis llamaban
había sido una colaboradora y amiga íntima de Sigmund Freud, y que
de autores judíos".
Androglnla

• Lou Andreas-Salomé, Fenitsehka (Stuttgart, 1898), París, Des Femmes, 1985' ' É
-
me" (Francrort, 1910 , Múnlch, 1979), en Eros, París, Minu it, 1984; Rainer Marl~O~S­
ke (Lelpzlg, 1928) , París, Marendell, 1989; Ma gratitude envers Freud(Vi ena, 1931 /
d s, 1938), Soull, 1987, col. "Polnts" , trad ucido con el título: Letlre ouverte 11 Freud' a·
vle (Zurlch, 1951 , Francfort , 1977), París, PUF, 1977 ; L'A mour du nareissisme p' Ma
Galllmard, 1980; Ca rM ts intimes des dernieres a.n~ées (Fr.ancrort, 1982), Pa;ís, ~'::
chotta, 1983 ; En Russle avee Rllke, 1900. Journal medlt, Pans, Seuil, 1992; CorrespOn_
dance avee Slgmund Freud (F rancrort, 1966) red. cast.: Correspondencia, México , S·Iglo
XX I, 1968J seguido de Journal d'une année, 19 12- 19 13 (Zurich, 1958), París, Galllma/d
1970 . Nlotzsche, Rée, Salomé, Correspondan ce (Francfort, 1970) , París, PUF 1979'
Slgmund Freud, "Lou Andreas-Salomé" (1937) , GW, XVI, 270, SE, XX II I, 297-298 I d'
cast.: "Lou Andreas-Sal?mé", Amorrortu, vol. 23J. H. F : Peter, Ma sesur, mon épo~s~
(Nueva York, 1962) , Pans, Galllmard, 1967. Rudolph 81Olon, Frau Lou, Nietzsche's ~ .
ward Disciple, Princeton, Princeton University Press, 1968. Angela Linvigstone, Lou :~.
dreas-Salomé (Londres, 1984), París, PUF, 1990 . Stephane Michaud, Lou Andreas.
Salomé. L 'alliée de la vie, Parrs, Seuil, 2000.

1> BERNAYS Minn a. BONAPARTE Marie. FREUD Martha. JUDEIDAD. NAZISMO.


RUSIA. S EXUALI DA D FEMEN INA .

ANDROGINIA

1> BrSEXUALlDA D.

ANGUSTIA

1> INHIBICI6 N, SfNTOMA y ANGUSTIA. FOBIA.

ANNAFREUDISMO
Alemán: Annafreudianismus. Francés: AI1T!afreudislll e. Inglés: Alllla -FrelldiallislIl.

En el movimiento psicoanalítico, se di o el nombre de ann afreudismo, por oposición


a kleinismo" , a una corriente represe ntada por los di versos partidarios de Atina Freud*.
b ' n una
Fue después del período de las Grandes Controversias*, que en 1945 desem oco e
escisión entre tres tendencias en el interi or de la British Psychoanalytical Soctety (BPSl,
cuando el término se impuso para des ignar una especie de clas icismo psicoonalfUco
., 1 'ez al ongen
posfreudiano, encarnado por la hija de Sigmund Freud* y que remtu a a a \ . _
vienés de la doctrina freudiana y a una manera ele practi car la cura pri vilegtandocon
. "ó t el kletn tS tllO
ceptos tales como el yo. y los mecanismos de defensa* . La dtvt st n en re . _
. . *
y cl annañeudismo, que se corresponde con la división entre pSICOSIS Y ne ~ .
tros ts* aIra
'os-
la cuestión del psicoanálisis de niños" , En efecto, fue la con-iente kletntana y ~ejO
que extendió la cura psicoanalítica, centrada en las .
neurosis y el COOlPdre
. on la ma '
a10. nlnos pequeños, los estados límite· y la relacIón arca~ca: 11 artir del
han concebido el tratamiento de la pSICOSIS p


Antlp slqulatria
--
tratamiento de la n e uros.is: introcluc icndo e n ~ I unu dimensión so ial y profil áctica au-
sente en .Ia doc trIna k lc lnl ann. la e uol só lo tOIl\ U ' 11 cue nta In realidad psrqu ica* o lo
imagtnano* del sUJ eto *.
Lo mis.mo que el kle ini smo y lu Ego Psyc/¡ o/ngy*, ¡¡ la qu e está próx im a, la co rri ente
annafreudlana se desarrolló en e l inte rior de la Intcrnat io na l Psychoan alyti ca l Assoc ia-
tion * (lPA), esencIalmente en Gran Bn:ta ií a* y los Es tados Unidos*, do ndc los vieneses
inmigrantes, mu y li gados a la fam ili a Freucl . Se es fo rzaro n en de fenderl a como un a es-
pecie de vínculo de identidad, más all Ct de las vicisitudes d<!1 ex ili o.
Como el lac ani smo* y numero as otras corrientes ex ternas a la IPA , el ann afreud is-
mo y el kleini sm o fo rman parte de l freudi smo*, en tanto todas es tas pos icio nes, más
allá de sus diverge nc ias, se reconocen en la doctrina fundada por Freud , y se dist inguen
claramente de las o tras escuelas de psicoterapia* por la adhes ión al ps icoanáli sis* -es
decir, a la cura medi ante la palabra co mo úni co lu gar de re ferencia del tratami ento psí-
quico- ya los conceptos freud ianos fu ndamental es: inconsc icnte*, sexuali dad*, transfe-
rencia*, repres ió n*, pul sió n* .

• Anna Fre ud , La Moi al las mécBllismes de défense (Londres, 1936, Parls, 1949), Pa-
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f> GENERACIÓ N. INDEPEND IENTES (GRUPO DE LOS). LACANlSMO. SELF


PSYCHOLOGY.

"ANNA O," o " FRÁULE IN ANNA O ." (CASO)

f> PAPPENHEIM Bertha.

,
ANTIPSIQUlATRIA . . . .
Alemán: Al1tipsychiatrie. Francés: Alltips)'cllI atn e. Inglés: Antlpsyclllally.

Aunque el término antipsiquiatría fu e i~ ve ntad o por Dav id Cooper* ~ n un conrexto


muy preciso, sirvió para designar un mOVImiento polítiCO de IInp~ g n ac l ó n radIcal d~1
psiquiátrico, que se desarrolló entre 1955 y 19?5 en la m:;on a de los gran_des pal-
estaban implantados la psiquiatría y el pSIcoanálisIs .: en Gran Bretana*, con
Laing* y David Cooper; en Italia*, con Franco Basagli a* ; en los Estados Uni-
con las comunidades terapéuticas, los trabaj OS de Thomas Szasz y la Escuela de
• de Gregory Bateson*. En ciertos aspectos, la psiql~iatría fu e la conti nuación
de la psicoterapia institucional *. SI esta ulltma habfa tratado de re-
las relaciones entre el personal y los internados en el sentí-
a! mundo de la locura*, la antipsiquiatría apuntó a suprimir el
misma de enfermedad mental.
hubo nunca una verdadera unidad, y aunque Cooper fue su
51
Antlpslqulatrla
-
. . l" 'ador los itinerarios de cada uno de los protagonistas se deben estudiar POr
pnnclpa mlcl , d 'ó f' .
á
separado. Ad em s, SI . la ant¡'psiquiatría tuvo a la vez un a . urac I n e ' Imera y un Impacto
considerable en todo el mundo, fue porque er~ un a rebelión . Constl tuyó de alguna ma-
nera una u Opl ,
l
'a la de una transformación posIble de la locura en un . ' modo de
, vida, en
. 'e en una manera de ser otro y de estar del otro lado de la razon, segun la había
un vlaj , d él 1 "
definido el poeta Arthur Rimbaud (1854· 1891 ) y, después .e , e mO VImI ento Surrea·
lista. En consecuencia, la antipsiquiatría se interesó especIalmen te por la esqUi zofre.
nia* , es decir, por esa forma mayor de locura que había fascin~do a*todo el siglo desde
Eugen Bleuler* hasta la Self Psychology* , pasando por el klelmsmo .
Así como el movimiento psicoanalítico había forjado su leyenda de los orígenes a
través de la historia de Anna O. (Bertha Pappenheim*), la antipsiqui atría rei vind icó la
aventura de una mujer: Mary Bames. Esta ex enfermera, reconocida esq uizofrénica e in·
curable, tenía unos 40 años cuando ingresó en el Hospital de Kingsley Hall, donde
Joseph Berke permitió que hiciera una regresión durante cinco años. A través de es le
descenso a los infiernos y de una especie de muerte si mbólica, Mary Bames pudo rena·
cer a la vida, convertirse en pintora y después redactar la descripc ión de su "viaje".
En tanto que utopía, la explosión de la antipsiqu iatría fue radical , y Cooper lo su·
brayó cuando dijo en Londres, en la tri buna del Congreso Mundial de 1967, que aspi·
raba a inscribirla en el marco de un movimiento genera l de libe rac ión de los pueblos
oprimidos. Rindió en efecto un vibrante homenaje a los revo lucio narios de la Comuna
de 1871, que les disparaban a los reloj es para suprimir "el tiem po de los otros, de los
opresores, y reinventar de tal modo un tiempo propi o" .
En Francia* no existió ninguna verdadera corri ente an tipsiqu iátrica, por un lado por·
que la izquierda lacaniana ocupaba en parte el terreno de la rebelión co ntra el orden psi·
quiátrico: a travé~ de la corriente de la psicoterapia institucional, y por otra parte porque
los trabajOS de Mlchel Foucault (1924-1 984) Y Gilles Deleuze (1 925- 1995) materializa'
ban la Impugnación "antipsiquiátrica" frente a la dob le ortodoxia freudian a y lacaniana.

a
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a
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CULTURALISMO. DIFERENCIA DE LOS SEXOS. DoBLfl


fR BUDOMARXISMO. GUAITARI Félix. MANNONI Octave. sSCtl5-
Harry Stack, SURREALISMO.
Antropologla

ANTROPOLOGÍA

El debate entre los antropólo" I . . .


. "os y os pS lcoanahstas comenzó después de la pu bhca-
CI?n, en 19 12- 19 13, ~e I.a obra de Sigmund Freud* titu lada Tó/em y /abú*, y dio nac i-
miento a una nu ev~ d~sclplina, el etnopsicoanálisis* , cuyos dos grandes rep resent antes
fu~ro.n Geza Rohelm ' y Georges Devereux *. Al principio tuvo por marco geográfico
~nnclp~lla Melanes la, es decir Australia* (donde aún vivían aborígenes considerados a
Íln de siglo como el pueblo más "primitivo" de l planeta) y las islas situadas al sudoeste
del Océano Pacífico (Trobriand y Normanby), habitadas por melan es ios propiamente
dichos y polinesios. Más tarde, el terreno de elección fu e el de los indi os de Améri ca
del Norte.
Excepción hecha de la experiencia de Henri Collomb* en Dakar, de 10 5 deba tes so-
bre la coloni zaci ón francesa entre Frantz Fanon* y Octave Man noni *, y, por supuesto,
del papel úni co de Wulf Sachs* en África del Sur, el cont inente africano casi no estuvo
presente en los trabajos de etnopsicoanálisis y antropología psicoanalítica.
Derivada del griego (e/hn os: pueblo, y logos: pensamiento), la pa labra etnología só-
lo apareció en el siglo XIX, au nque el es tudi o comparado de los pueblos se remonta a
Herodoto. Para 105 Ant iguos, el mundo estaba di vidido de manera estática en tre la ci vi-
lización y la barbarie (exterior a la ciudad), pero la cuesti ón se planteó de otro modo en
la época cri stiana. En efecto, los mi sione ros y los conqui stadores se pregu ntaron si los
indígenas tenían o no tenían alma.
En el siglo XVIII la etnografía se asignó la tarea de investi gar sobre el terreno el
fundam ento de las diferencias entre las culturas. Para la fil osofía de las Luces no se tra-
taba ya de di vidir el mun do entre barbarie y civili zac ión, entre una human idad sin Dios
y una humanidad habi tada por la conciencia de su espi ritu alidad, sino de estudiar el he-
cho humano en su di versidad, a la luz de l principio del progreso. De all í la idea de una
evolución posible desde el estado de salvaj ismo hasta el de ci vil ización.
En el siglo XIX esta visión progresista de la evolución humana tomó un cariz biolo-
gista bajo la influencia del pensa mi ento darwini ano. A la antigua idea de que el retorno
a la animalidad era la fuente de todas las debi lidades morales del espíritu hum ano, Char-
les Darwin (1 809-1882) opuso la tesis de la cont inu idad. No sólo el hombre no era ya ex-
cluido del mundo animal por esencia o naturaleza, sino que se pasaba a considerarlo un
animal evolucionado, un mamífero superior. Desde el punto de vista etnológ ico (en el
sentido moderno del término), el evolucionismo darwinista consistió entonces en atribuir
las semejanzas que se de scub~ían e.n culturas distintas: y geográfi c ~ m e nte alejadas, a de-
sarrollos independientes pero IdéntIcos de las cIvIlizacIOnes. De a~II surgió la tesIs de que
se asemeja a un niño y el niño se asemeja a un neurótIco. Freud se inspi ró en
a través de los trabajos de James George Frazer (1854-1 9-11 ) sobre el
y de William Robertson Smith (1846- 1894) sobre el tabú. Y emprendió el
~ T6f4m Y tabú a fin de descubrir el origen hi.stórico-.biológico (y no ya salame n-
complejo de Edipo*, de la prohibición delmcesto* y de la religión.
da! winiano dio origen a una nueva organización de la etnografía co-
evolucionó de manera radicalmente distin ta en los mUIl-

53
Antropologla
• -
En Francia*, la palabra etn ología apareció en 183,~ p~ra ~esi~nar el e~tlldio _compa_
rado de las costumbres y las instituciones ll amadas prIlTIltlvas. DiecIsiete anos más
tarde fue reempl azada por "antropo logía", ~ la c ual ~: méd ico Paul Broca (\824-1881 )
vinculó su nombre, hac ie ndo de ell a un a dlscl plllla f¡~lca y anatómlc~ que a continua_
ción desembocó en el marco de la teoría de la herencia-degeneración , Y en el estudio
de las "razas" y las "etnias" concebidas como especies zool~~lc*as. ,
Por el contrario, en el mundo angloparlante (Gran Bretdna y despues los Estados
Unidos"'), la palabra ethn ology designaba el dominio (~e la antropología física (en el
sentido francés), mientras que en 1908 se creó la expreslon sactal anthropology para ca-
racterizar la cátedra de antropo logía de Fraze r en la Universidad de Li verpool. Fue en
este contex to puramente angloparlante -ya través de los debates de la antropología fun-
cionaJista de Broni slaw Malinowski *, el kleinismo universal ista de Geza Roheim* y la
ortodoxia de Ernest Jones*- donde se discutieron las tesis enunciadas por Freud en Tó'
tem y tabú . Observemos que Charles Sel igma n ( 1873-1940) Y Williams Rivers (1864-
1922), dos antropólogos de formación médica, fueron los primeros en dar a co nocer en
el ambiente académico de la antropología inglesa los trabajos freudianos sobre el sue-
ño*, la hipnos is* y la histeri a*. Después relevó a esos estudiosos la escuela culturalisla
norteamericana, desde Margaret Mead* has ta Ruth Benedict ( 1887-1948), pasando por
Abraham Kardiner* y el neofreudi smo"
Tanto en Gran Bretaña como en los Estados Unidos las tesis freudianas fueron en-
tonces asimiladas por la antropología al mi smo ti empo que impugnadas por su anclaje
en un moclelo biológico superado y ya abandonado. En efecto, en esos dos países el sa-
ber antropológico moderno se construía a principios del siglo XX en ruprura con el dar-
winismo y el evolucionismo: por un lado a través de la doctri na de Franz Boas (1858-
1942), verdadero padre fundador de la esc uela norteamericana, que crit.icaba todas las
tesis relativas a la oposición entre el primiti vo y el civil izado, el salvaje y el niño, el ani-
mal y el ser humano, etcétera, y, por otro lado, siguiendo la enseñanza de Malinowski,
Rivers, Seligman, quienes renunciaron a los marcos del evo lucionismo de Frazer. en fa-
vor del funcionalismo o el difusionismo.
, . De tal modo se constituyó pr,ogresivamente una corriente de antropología psicoana-
hllca, hmltada en el plano clenufico al mundo anglo-norteamericano, y desde el punto
de vista geográfico a experiencias de campo realizadas en la parte norte del continente
americano y en Melanesia.
. En Francia, so~amente Marie Bonaparte* se apasionó, a título personal, por las cues-
tIones antropológicas. Por otro lado. ella aportaba su apoyo a Malinowski y a RoheJ111.
En cuanto a los etnólogos, no mantuvieron ningún debate sobre las tesis freudianas du-
rante el período de entre guerras; esas tesis fueron ignoradas, sobre todo por Mare el
Mauss (I 872-1951), el fundador y más ilustre representante de la escuela francesa. Lo
mismo que numerosos eruditos de su generación, e incluso cuando abordaba los temas
del psicoanálisis (el mito, el sexo, cuerpo, la muerte, lo simbólico., etcéteru).
de Freud y de su sistema interpretativo. En ese ámbito prefería basarse en
1!- menudo antifreudianos de los psiquiatras y psicólogos académicos: Pierrc
Ribot (1839-1916) YOeorges Dumas (1866-1946). No obstante, en sU
• T6tfRJ Y taba se mostró prudente, subrayando que "estas ideas tienen una
Antropologla

inmensa capacidad de desarrollo y persistencia" O _ ,


se interesaron por el aspecto antro " , tirante esos anos alg unos escntores
, ( 1901 1990) Y G
fls B ' pologlco de la obra freudIana : entre ellos, Miche l Lei-
't'- , 1 eorges atallle 0897 -1 962) valorizaron la concepción de lo sao ra-
do y cn Icaron VIO entamente los pr' " d i ' , '"
'd ' InClplOS e a pSiquIatría colonial pero s in "cnerar
una comente e etnopslcoanál isis o de antropolo " l' " '"
, gJa pSlcoana Itlca,
Mientras que la anthropology en t'd ' lé ' , ,
, , sen I o Ing s se con vert ra en una cie ncia soc ial, la
etnologla en el sentido
' francés se desarrolló
, " en P an' s, en 1927 , por Mar-
con la. C'le aclon
cel Mau:s, Paul Rlvet 0,876-195,8) y Lucien Lévy -Bruhl ( 1857-1939), del Institut o de
Etnologla, que emprendiÓ II1 vestlgaciones lingüísticas, recopi laciones de datos fís icos,
e~tudlOs sobre las costumbres y las in stituciones, y, fina lmente, trabaj os sobre la re li -
gión y lo sagrado , Este in stituto englobaba por lo tanto lo que los angloparl antes ll ama-
ban ethl1ol ogy y soc/Q[ anthropology, Con la mi sma perspec tiva, Paul Ri vet creó e l Mu -
se? del~ombre, que abrió sus puertas en 1935 en el Palacio de Chaill ot, reempl azando
aSI el vieJo Museo Etnográfico del Trocadero, de enfoque colonial , inau gurado por Bro-
ca en 1878, Los grandes fundadores de la etnología fran cesa de entreguerras iban a ser
militantes de izquierda antes de con vertirse en héroes de la Res istencia, En cuanto a la
antigua escuela de antropología, evolucion ó hac ia el racismo, el anti semitismo y el co-
laboracioni smo, sobre lodo bajo la influen cia de Geo rges Mont and on, un ex médico
partidario de la tesis del padre Wilhelm Schmidt (1 868 - 1954), Fundador de la Esc ue la
Etnológica Vi enesa y director e n 1927 del Museo Etnográfi co Pontifi cio de Roma ,
Schmidt acusó a Freud de querer destruir la familia occidental. Montandon, por su lado,
participó en el exterminio de judíos bajo el régimen de Vichy, y fue amigo del psicoa na-
lista y demógrafo Georges Mauco* ,
Hubo que esperar a la segu nda mitad del sig lo XX para que Claude Lévi-Strauss in-
trodujera en Franc ia la terminología de lengua inglesa, En 1954 liberó al término "a n-
tropología" de todas las antiguas figuras de la herencia-degeneración , a fin de definir
una nueva di sciplina que comprendiera la etnografía, como primera etapa de un Irabajo
de campo, y después la etnología, designada como segunda etapa y primera reflexi ón
sintética, Según esta nueva organización, la antropología tenía un papel agrupador: en
efecto, tomaba como punto de partida los análisis producidos en otros dominios del sa-
ber, y pretendía extraer de ellos conclusiones valiosas para el conj unto de las sociedades
humanas, En este contexto, Lévi-Strauss fue el primer ant ropólogo de lengua francesa
que leyó y comentó la obra de Freud, cuando és ta ya llevaba más de treinta ajios inte-
grada en los trabajos de la antropología anglo-norteamencana, Observemos que Geol'-
ges Devereux, cuya obra fue redactada esencialmente en lengua inglesa, se orientó ha-
clael psicoanálisis al final de la Segunda Guerra Mundi al.
Si Marcel Mauss sobrino de Émile Durkheim , había separado la etnología de la so-
durkheinú~a sin dejar de inspirarse en sus modelos, Claude Lévi-Strauss p3SÓ
a la an;ropología unificando los dos dominios (el de lengua inglesa y el
en lOmo a tres grandes ejes: el parentesco (en lugar de la familia y
universalismo relativista (en lugar del culturalismo*) y el incesto.,
un contemporáneo de la obra freudiana, a la cual se remitirá, así
ge1UJral de Ferdinand de Saussure (1857-1953), subrayan-
.Ui lo aportado: " ... [esta obra] me reveló que [ .. ,]
55
Antropologla
-
n apariencia más afectivas, las operaciones menos racional es, las manj.
las con d uc tas e á . . fi ..
< . d
,estacIOnes ec ara Idas prelóol'cas
b
son al mismo tiempo las m s Slgm Ica nt es .
Lévi-Strauss se convirtió en etnólogo entre 1935 Y 1939, al e ntra: en contacto COn
los indios de Brasil* (Caduveo, Bororo , Nambikwara) . Pero contrari ame nte a Marcel
Mauss, por un lado, que no tenía experiencia direc ta de ca mpo, y a Malt nowski pOr el
otro, para quien el encuentro en el terreno, tu vo. u.n efecto de reve lacIón, Lév i-S lriluss
fue sin duda el primer etnólogo que teori zo el vIaje etnológ Ico S I ~U Icndo el modelo de
una estructura melancólica: todo etnólogo redacta una autobIOgrafla o escnbe confesio_
nes -dijo en sustancia-, porque debe pasar por el yo* para des prenderse elel yo. En COn-
secuencia, propuso comparar la experiencia ele campo con un análIsIs dlel ác ll co*. Exi-
liado en Nueva York durante la Segunda Guerra Mundial, e ncontró allí un nuevo
"campo": el de las diferentes teorías de los etn ólogos y lingüistas norteamericanos (Ro·
man Jakobson, Franz Boas, etcétera) , en las que iba a inspirarse pa ra co nstrui r un enfo·
que estructural de la antropología. En este se ntido, se convirtió de algún modo en el el-
nólogo de los etnólogos, al punto de considerar las teorías ant ropológ icas como
mitologías comparables a los mitos elaborados por el pensa mi ento salvaje.
Con esta perspectiva, estableció una analogía entre la téc nica de la curación chamú-
nica y la cura psicoanalítica. En la primera -dijo- , el bruj o habla y provoca la abreac-
ción*, es decir, la liberaci ón de los afectos del enfermo, mientras que en la segunda este
papel es asumido por el médico que escucha, en el interior de una relación en la que ha-
bla el enfermo. Más allá de esta comparación, Lévi-Strauss de mostró que en las socieda-
des occidentales, tendía a constituirse un a "mito logía psicoanalít ica" qu e oficiaba como
sistema de interpretación* colectivo: "vemos entonces surgir un peligro considerable:
que el tratamiento, lejos de conducir a la resolución de un trastorno preciso, siempre res-
petuoso del contexto, se reduzca a la reorganización del uni verso del paciente en función
de las interpretaciones psicoanalíticas". Si la curación se proelu ce por la adhes ión a un
mito, que actúa como una organización estructural, esto significa que el sistema eSlá do-
minado por una eficacia simbólica. De allí la idea propues ta en 1947 en la " Inlroducción
a la obra de Marcel Mauss", en cuanto a que lo qu e se ll ama inconsciente* s610 sería un
lugar vacío en el que se verificaría la autonomía de la función simbóli ca.
A partir de 1949, sobre todo en Las estrllctllras elementales del parentesco, Lévi-
Strauss iluminó de un modo nuevo la famosa cuesti ón de la prohibición del inceslO. En
lugar de buscar la génesis de la cultura en un hipotético renunciamiento de los hombres
a la práctica del incesto, como lo habían hecho Freud y sus herederos, o, por el co ninl:
rio, oponer a ese origen el florilegio de la diversidad de las culturas (desde Mali nowskl •

hasta los culturalistas), él eludió esa bipolarización, para mostrar que la prohibición reu-
lizaba el pasaje de la naturaleza a la cultura.
Rqta nueva expresión de la dualidad naturaleza/cultura volvió a lanzar el debate 50 -
liflUll unwersalismo, pero sin dar origen a una corriente francesa de antropología pSI-
, Y fue lacques Lacan* quien se inspiró en los co nceptos de Lévi-Strauss pu-
todo su teoría del significante* y de lo simbólico.
. parj¡.
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:> ANTIPS IQU IATRÍA . AUSTRA


,
Ll A. ELLEN8ERGER Henri . IG LES IA. FANON
Frantz. IN Dl A . ITA LI A. JA PON. JUDEIDAD . LANZER Ernst. MANNONI Octave.
REAL. SACHS Wulf. SAUSSURE Raym ond de. SULLlVAN Harry Stack.

ANZIEU Didier (1923-1999)


psicoanaJista francés

Nacido en MeJun , Didier Anzieu era hijo de Marguerite Anzieu*, el caso "Aimée" de
Jacques Lacan*- Al igual que Serge Leclai re*, Maud Ma nnoni* o Piera Aul agn ier*.
Anzieu pertenecía a la tercera generac ión" psicoanaIíti ca francesa. En un comienzo fue
analizado por Lacan en condiciones difíciles y luego rea lizó una segunda cura con Geor-
ges Favez (1902-1981). Alumno de Dani el Lagache* y fil óso fo de formaci ón, en 1959
publicó una tesis universitaria sobre L'ollto-allalyse de Frelld et la décollverle de la psy-
- chturalyse, primer gran estudio sobre el nacimiento del psicoan álisis* , a partir tle una
, .. de los sueños* de Sigmund Freud * y de un comentano de la correspon-
deacia con Wilhelm F1iess*, que en aquella época se conocfa de modo parcial. La obra,
veces reeditada y traducida a varias lenguas, se ~onvertirí: en un clásico . .
ortodoxo pero abierto a la práctica del pstcodrama y la pSlcoterapt a* de
a la v~z en el linaje de la Ego Ps)'cllOlogy* para sus hipótesis sobre la
del yo. y en el de la escuela poskleiniana inglesa para el estudio de las fun-
a estados límite" y el análisis de los contenidos y contenedores
de una teoría del "Yo-piel", así como también una edi-
57
Anzieu, Marguerite

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ción crítica de los Pensamientos deBlaise Pascal (1623- 1662), basada en los manuScri.
tos originales y en numerosos estudi os sobre la lIteratu ra moderna.

• Bibliografía: Didier Anzieu, L 'Auto-analyse de Freud (1959), París, PUF, 1988 led.
El autoanálisis de Freud, México, Siglo XXI , 1978J; Une peau pour les pensé_s peaS!.
Clancier-Guénaud, 1986; Le Penser, DM ' M ' ,a",
u ol-peau au ol-pensant, París, DunOd, 1994
led, cas!.: Del y o-piel al yo · p ensante, Madrid, Biblioteca Nueva, 1995J.

!> BlON WILFRED RUPRECHT. FAVEZ-BOUTON IER JULIETTE. PRA NCE.


KLEINISMO.

ANZIEU Marguerite, nacida Pantaine (1892-1981), caso "Aimée"

La histori a del caso "Aimée", narrada por Jacques Lacan en su tesis de medicina de
1932, De la psicosis paranoica en sus relaciones con la persollalidad, ocupa en la gé-
nesis del Jacanismo* un lu gar cas i idé ntico al del ,caso "Anna O." (Bert ha Pappen·
heim*) en la construcción de la saga freudiana. Fue Elisabeth Roudinesco quien reveló
por primera vez en 19 86 la verdadera identidad de esta muj er y qui en más tarde, en
1993, reconstruyó la casi totalidad de su biografía, a parti r deJ testimonio de Didier An·
zieu y de los miembros de su famili a. En este sentido, la historia de este gran caso prin·
ceps ilustra de maravillas hasta qué punto Jos "enfermos" son, al mismo título que los
médicos que los curan, los ac tores de una aventura siempre dramática, en la que se en-
tretejen lazos genealógicos de naturaleza inco nsciente,
Marguerite Pantaine provenía de una fa mil ia ca tól ica y terrateniente del centro de
Francia*. Criada por una madre que sufría síntomas de persecución, so ñó muy pronw, a
la manera de Emma Bovary, con salir de su condi ción y convert irse en una inteleciUaL
En 1910 entró en la admini stración de correos, y siete años más tarde se casó con Rene
Anzieu, también funci onari o. En 1921, mientras estaba encin ta de su hijo Didier, co-
menzó a tener un comportamiento extraño: manía de persecución, estadoS depresi\'os.
De~pués del nacim~ento del niño se instaló en un a dob le vida: por ~ n lado, el unl~:~~
coudlano de las activIdades del correo y por el otro un a eX istenCIa Im agInana hec
delirios. En 1930 redactó sin intelTu~ciones dos n~velas que quería hacer pllblica~:.
pronto se convenció de que era víctima de una persecución por parte de Huguett~ .
. '1d i93 11nten
flos, actnz célebre de la escena parisiense de la década de 1930. En abn e. . d- n
. f nternUa,
t6 matarla con un cuchillo. pero la actriz esquivó el golpe, y Marguente lIe I rotO-
el Hospital Sainte-Anne, confiada a Jacques Lacan, quien vio en ella un casO de e
manía y paranoia* de autocastigo. la En
La continuación de la historia de Marguerite Anzieu es una verdade~a nov~e~irse
1949, SU hijo Didier, después de haber realizado estudios de filosofía, deCidIó c~~aba una
Recibió su formación didáctica en el diván de Lacan, mientras prep '0 sa\Jel
01autoanálisis* de Freud, bajo la dirección de Daniel La~ache·'/h~lrnbte al
sido el famoso caso" Aimée" , Lacan no reconocIÓ en es ~_ cuan·
boc a de la rnu"'y,
y Anzieu se enteró de la verda d por
Apuntalami ento

do ésta por un azar extraordinari I


'1873-1960) I dr o, se emp eó como ama de lla ves en la casa de Alfred
Lacan ( . ,e pa e de lacques . Los ca n!l'lctOS entre D'Idler
' Anzleu
. y su analIsta
.
fueron tan VIOlemos corno los que op ' M . . .
uSleron a arguente y su pSIquI atra . En efecto, ella
acusaba a Lacan de ha berla tratado co mo "un caso" h
b od I h b ' y no co mo a un ser um ano, pero
SO re t o e_ reproc a a que nunca le hubiera devuelto los manu scritos que le había en-
tregado antano, en el mo mento de su inte rnación en el Hospital Sainte-Anne .

• Jacques Lacan , De la psych ose parano/aque - ..


dans ses rapports avec la personnaltte
(1 932), París, S,:uil, 1975 led . casI.: De la psicosis paranoica en sus relaciones con la
personal/dad, Mexico, Siglo XXI, 1979). Didier Anzieu , Une pea u pour les pensées. En-
lIetlens a vec G/lbert Tarrab, París, Clancier-Guénaud, 1986. Élisabeth Roudinesco, His-
tOlre de la psych_analyse en France, vol. 2 (1986). París, Fayard, 1994 red . casI.: La
ba tal~a de, cien an.os, Madrid, Fundamentos, 1988J; Jacques Lacan, Esquisse d'une vie,
h/stO/re d un systeme de pensée, París, Fayard, 1993 red. casI. : Lacan. Esbozo de una
vida, historia de un sistema de pensamiento, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económi-
ca, 1994J; Généalogies, París, Fayard, 1994. Jean Allouch, Marguerite ou I'Aimée de
Lacan (1990), París, EPEL, 1994.

APUNTALAMIENTO O APOYO
Alemán: An/ehnung. Francés: Étayage. In glés. Allaclisis.

Término ad opta d o en francés (m ás bien qu e "anaclis is" y su adjeti vo " a nac lí-
tico") como tradu cció n d el co ncepto d e Anlellll l/ Ilg q ue utilizó Sigmund F r eud *
para designar la r ela ción orig in a l entre las pulsiones* sexua les y las pul siones de
aUloconservación j las primeras sólo se ind ependi za n después de ser apuntal ad as
por las segundas, És te es el mism o proceso d e a pu n talam iento que, en el curso del
desarrollo psicos exual, se prolonga en la fas e d e la elección del objeto de amor, a
lo que Freud se r efi e re cuando habla d el tipo d e elección de objeto por apuntala-
lDiento.

En la primera versión de los Tres ensayos de leoría sexl/a/*, Freud definió la función
de apuntalamiento (l iteralmente, "apoyarse sobre") para da r cuenta de l proceso de dife-
ltüciación que se opera e ntre las pulsiones sexuales y las pul siones de au[Oconserva-
- . ba·.adas en funcione s corporales.
El primer ejemplo escogido es el de la acti vid ad oral del lac tante. En el curso mi smo
satisfacción orgánica de la neces idad nutricional, una sati sfacc ión obtenida me-
la succión del seno materno, el pecho, primer obj eto, se convierte en fuente de
zona erógena. Tiene lugar una di soc iación. de la que surge un placer eró-
al obtenido por la so la sati sfacción de la necesidad. En ese momento
de repetir la actividad de succión cuando ya se ha alcanzado la sa-
una satisfacción que está convirtiéndose en pul sional autónoma.
con todas las funciones corporales a las cuales corresponden pul-
acompañado por la constitución de las zonas erógenas res-
En el curso de este proceso de diferenciación, la pulsión
para funcionar progresivamente de modo autoerótico,
59
Archivos Freud
-
En la última parte de los Tres ensayos de teoría sexual Freud va más all á de esta
conceptualización, y describe el emplazamiento del modelo origina l de la el ección de
objeto. En un primer momento, el objeto de la pulsión sexual es "exterior al propio
cuerpo". Más tarde, cuando "se vuelve posible para el niño formar la representac ión
global de la persona a la que pertenece el órgano que le procuraba la satisfacc ión", la
pulsión sexual pierde ese objeto para converti rse en autoeróti ca, "y la rel aci ón original
sólo se restablece una vez superado el momento de latencia [ .. . j . El descubrimiento del
objeto es en verdad un redescubri miento."
En 1914, en su articulo "Introducción del narci sismo", Freud modifi ca su •
concep .
ción del dualismo pulsionaJ, y distingue dos tipos de elección de objeto. La primera, que
había descrito en 1905, no cambia, pero en adelante es denominada elecci ó n de obj eto
por apuntalamiento. Sigue el modelo del apu ntalamiento de la pulsión sexu al: "Este
apuntalamiento -escribe Freud- conti nú a revelándose en el hecho de qu e las personas
que tienen que ver con la alimentación, el cuidado, la protección del niño, se convierten
en los primeros objetos sexuales". El segundo ti po de elecci ón de objeto, llamado elec·
ción de objeto narcisista, no sigue el modo de la búsqueda de un a relac ió n con un objeto
exterior, sino el de la relación del individuo co nsigo mismo.
lean-Bertrand Pontalis y l ean Laplanch e señalan qu e el co nce pto de apuntalamiento
no siempre ha recibido la atención que requi ere, a pesar de su importancia en la doctrina
freudiana. Al respecto, sub rayan que la ese ncia de l apuntalamiento es tá en la simulta-
neidad de dos operaciones, " ... una rel aci ón y una opos ici ón entre las pulsiones sexuales
y las pulsiones de autoconservación". Más tarde , lean Laplanche precisó de nuevo la
importancia y el sentido de este concepto: "Lo descrito por Freud es un fe nómeno de
apoyo de la pulsión*, el hecho de que la sex ualidad nac iente está apuntalada por otro
proceso similar y a la vez profundamente divergente: la pulsiÓn sexual es apuntalada
por una función no sexual, vital. .. "

• Sigmund Fr~ud , hois Essais sur la IMorie sexuel/e (1905), GW, V, 29-14 5, SE, VII,
123·243, Pans, Galhmard, 19871ed. casI.: Tres ensayos de leoría sexual, Amorrortu,
vol. 7]; "O'un type partlculier de cholx d'objet chez I'homme" (1910), OC, X, 187·200,
GW, VIII, 66-77, ~E, XI, 165·175 ledo casI.: "Sobre un lipa particular de elección de ob-
Jelo en el hombre, Amorrortu, vol. 111; "Pour introduire au narcissisme" (1914), GW, X,
138·170, SE, XIV, 67·102, en La Víe sexuel/e, Paris , PUF 1969 81.105 ledo casI.: ' In·
traducción del narcisismo", Amorrortu , vol. 14J. Jean LaPI~nche, 'Víe el mort en psychB'
na/yse, Parls, Flammanon, 1970 ledocast.: Vida y muerte en psicoanálisis, Buenos Al·
res, Amorrortu, 1973J; y,Jean-Bertrand Ponlalis, Vocabulaire de la psychana/yse, Paris,
PUF, 1967 ledocasI.. DlCc/onaflo de pSicoanálisis, Buenos Aires, Paldós, 1997J.

I> ANACLfTICA (DEPRESiÓN), ESTADIO, NARCISISMO. OBJETO (RELACiÓN


OTRO. SEXUALIDAD,

FREUD ARCHIVES (SFA)


Argentina

ARGENTINA

En 1914: ~n su artí~ulo sobre la histori a del movimie nto psicoanalíti co, Si gmun d
Freud'" escnbló lo siguIente: "Un médico , probab lemente alemán, ll egado de Chil e, se
declaró en favor de la ellistencia de la sexualidad infantil en el Con" reso Internacio nal
de Buenos Aires (l ~ 10) , Y elogió los éxi tos obten idos por la terapia ~sicoana líti ca en el
tratarruento de los SlJItomas obsesivos". Este médico chileno se ll am aba Germ án Greve.
Delegado por su gobiern o a ese congreso de medicina, se mostró entus ias mado por las
tesis fre udianas, y las e xpuso sin deformarlas demasiado. Pero, su confe rencia no en-
contró eco entre los especiali stas argen tinos en enfermedades nerviosas y mentales.
Como en todos los países del mundo, también en la Argen tin a el psicoa nálisis' sus-
• • •
Cito en esa epoca numerosas resistencias, síntoma de su progreso activo. Y fue a través
de polé micas y batallas como enc ontró la vía de una implantación exitosa.
Independiente desde 1816, después de haber sufrido el yugo colo nial español, la Ar-
gentina vivió baj o el do mini o de los "caudillos" durante todo el siglo X IX . A partir de
1860, la ciudad de Buenos Aires, bajo la influenci a de su clase domin an te, encabezó la
revolución industrial y la construcción de un Estado moderno. En 1880 se rea li zó la
unidad de las d iferentes provincias , y la ciudad portuari a se convirtió en la capital fede-
ral del país . En el término de unos cincuenta años (e ntre 1880 y 1930), la Argentina
acogió a seis millones de inmigrantes, en su mayo ría ital ianos y españoles: tres veces la
población inicial del país . Huyendo de los pogromos, los j ud íos de Europa central y
oriental se mezclaron con este movimi ento mi gratorio y se instalaron en Bue nos Aires,
haciendo de la capital el bastió n de un cosmopoliti smo ab ierto a todas las ide as nuevas.
Con la revolución industrial y la instauración de un Estado moderno se constituyó
entonces, contra la trad ición de los curanderos, una medicina basada en los principios
de la ciencia posit iva importada de Europa, y más particularmente de los países latin os:
Francia* e Italia*' Fundador del asilo argen tino, Lu cio Meléndez repiti ó para su país el
gesto de Philippe Pinel *, poniendo en pie una organizac ión de salud men tal dotada de
una red de hospitales psiqui átricos, y edifi ca ndo un a nosografía inspirada en Esquirol.
Domingo Cabred, su sucesor, continu ó la obra , adaptando la clínica de la locura * a los
principios de la herencia-degeneración*. En la mi sma época comenzaro n a afirmarse las
investigaciones en criminología * Y sexología*, mientras que la enseñanza de la psicolo-
gía. en todas sus tendencias, adquiría una amplitud considerable a través de la creac ión,
en 1896, de una primera cátedra universitaria en Buenos Ai res.
De modo que el terreno estaba preparado para recib ir al pensamie nto freudiano. y
a todas las escuelas de psicolerapla' basadas en la hIpnosIs'. la hlSteria*, la su-
. y había un interés indiscriminado por los trabajos de Freud. Pierre Janet' ,
- . Malljo Charcot. e Hippolyte Bernheim*.
José Ingenieros, psiquiatra y criminólogo, publicó el primer artículo que
a Pieud. Más tarde, en la década de 1920, otros autores presenturon al psi-
moda o una epidemia (Anfbal Ponce), o bien como una etapa de la
(2nrique Mouchet). En 1930, Jorge Thénon dijo que la doclri-
aunque no le negó interés.
Io4IIdri4IC cataba reali~ando una notable traducción espailola
&1
Argentina

de las obras de Freud, bajo la dirección ele José Ortega y Gassct*, los autores <l rgcOlino!
se remitían a versiones francesas. Simultáneamente Im~ortaban las polémi cas P<lri~ien.
las Cuales añadían -latinidad obliga- las crfllcas Itali anas. Por eje mplo, los argu.
ses a f' bl .
mentos de Enrico Morselli (1852-1929) recibieron un eco avo ra . e, mientras que el te.
'ble Charles Blondel obtuvo un franco éxito al declarar, en su g¡¡¡1ele co nferencias de
~~27, que Henri Bergson (1859-1941 ) era el verdaelero descubri dor del inconsciente_, y
Freud, una especie de Balzac fru strado en su vocac ión. . .
Reaccionando a esta confusión se perfil ó otra on entaclón, con las publicaciones y
las intervenciones menos críticas de Luis Merzbacher en 19 I 4, Honono Delgado en
1918, Gonzalo Rodríguez Lafora* en 1923 y de Ju an Beltrán entre 1923 y 1928.
Profesor de psicología y medicina legal, Beltrán publi có e10s obras, una sobre el
aporte del psicoanálisis a la criminología, y la otra sob re sus fun damentos; en ellas se
presentaba la doctrina freudiana de manera positi va, pero con el as pec to de una moral
naturalista de la que había que evacuar todo vestig io de pa nsex ualismo* En cuanto a
Honorio Delgado, psiquiatra y médico hig ienista peru ano, más adleri ano que freudiano,
a partir de 1915 desempeñó un papel import ante en la difusión del psicoanálisis en
América latina. Intercambió algunas cartas con Freud. redactó su primera biografía y se
convirtió en miembro de la Internati onal Psych oanaly tical Association* (lPA ) a través
de una afiliación a la British Psychoa nalytical Society (BPS) antes de alejarse del movi·
miento, y después de afirmar con fuerza que él había sido el "pri mer freudiano" del sub·
continente sudamericano.
A partir de 1930, la Argentin a sufri ó el rebote de los acontecimien tos europeos. La
clase política se dividió entre partidari os y adversarios del fa scismo, mientras que, en
los debates intelectuales, el freudi smo y el marxismo encarnaban el sueño de libertad.
En esta sociedad contruida como refl ejo especul ar de Europa, y en la que en adelante
accederían al poder los hijos de los inm igrantes. el psicoa nálisis parecía poder aportarle
a cada sujeto un conocimiento de sí mismo, de sus raíces. un origen, un a genealogía. En
este sentido, fu e menos una medicina de la normali zac ión, reservada a verdaderos enfer·
mos, que una terapia de masas al servi cio de una utopía co munitaria. De all í su éxilo.
único en el mundo, con todas las clases medias urbani zadas. De all í también su extraOr·
dinaria libertad, su riqueza, su generosidad, y su di stancia respecto de los dogmas. .
Enrique Pichon-Riviere* y Amoldo Rascovsky*, los dos psiquiatras e hij os de inlU i '
grantes, uno de cultura católica, el otro proveniente de un a familia judía, se entusiasma-
ron con el freudismo en el período de entreguerras. Como el escritor Xavier Bóveda, que
invitó a Freud a exiliarse en Buenos Aires, ellos soñaban con salvar al psicoan ál isis del
peligro fascista, ofreciéndole una nueva tierra prometida. En 1938 reunieron a su alrede-
dor a un círculo de elegidos que formó el núcleo fundador del freudismo argentino. LUIS
r
!lltlscovsky, hellllano de Amaldo, Matilde Wencelblat, su mujer, Simón Wencelblat. hc :
de esta última, Allllinda Aberastury* y finalmente Guillermo Ferrari Hardoy )
Álvarez de Toledo. Sólo había ' que aguardar la llegada de los )11m f
' iraP-
y Marie Langer*, y el retomo al país de Celes Ernesto Cárcamo . CO"
atpn las reglas clásicas del análisis didáctico*, estos últimos tuvieron dO
el IlfIlP del joven grupo argentino, la de didactas y controla~O~dad
muy particular, que detorminó sin dudo la vlvacl

Ar gentina

propia d e esta nueva academia de intelectuales porteños. Lejos de reproducir la jerarquía


d~ los JIlStltutos euro peos y norteamericanos, en los que prevalec ía la relac ión maestro-
discípulo, los pi oneros argentinos formaron más bien una "repúbl ica de iguales".
Fundada en 1942 por ci nco hombres y una mujer (Pichon-Ri viere, Rascovsky, Ferra-
ri Hardoy, Cárc~m~, Garm a, Langer), la Asoc iación Psicoanalítica Argenti na (A PA) fue
reconocida e l ano sigUiente por la IPA , en el momento en que aparecía su revista oficia l,
la Revista de psicoanálisis. Más adelante, Ferrari Hardoy emigró a los Es tados Uni dos' .
Estos pi oneros argentinos pertenecían a la tercera generación* psicoa nalíti ca mu n-
dial, mu y alej ada de l freudismo* clásico y abierta a todas las nuevas corrientes . Nunca
la escuela arge ntin a se e nfeudó a una sola doctrina. Las acog ió a todas con un espíritu
ecléctico, inscrib iéndolas casi sie mpre en un marco social y político: marxista, socialista
o reFormi sta. Con el correr de los años y a través de sus diversas fi li aciones*, co nservó
el aspecto de un a gran fa mi lia y supo organizar sus ru pturas si n crea r esc isio nes irrever-
sibles entre los miembros de su s mú ltiples instituciones .
Durante el período de gran expansión del psicoanálisis ( 1950- 1970) se desarroll ó
una intensa actividad literari a e in te lec tual, en el mi smo momento en que el popu lismo
reformi sta de Ju an Domingo Perón (1895-1 974) y las políticas co nservadoras de los re-
gímenes militares instauraban un clima de repres ión y de incertidumbre que ponía cons-
tantemente a prueba los frági les principios de una democ racia siempre en suspenso. En
ese contexto, era imposibl e que los psicoanali stas de la APA , como lo subraya Nancy ,
Caro Holl ander, no ap rovecharan sin ti midez las ventajas de la profesionalización. Esa
fue la época de las grandes migraciones al interior del continente lati noamericano, faci-
litadas por e l desarrollo de la aviación civil. Habiendo adqu irido un a tradic ión clínica y
una verdadera ide ntid ad freud iana, los argentinos for maron entonces mediante el análi -
sis did ácti co, en Buenos Aires o en otras ciudades, a la mayoría de los tera peutas de los
países hi spanohabl antes, qu e, a su vez, se integraron a la IPA constitu yendo gru pos o
sociedades : Uru guay, Colombi a, Venezuela.
Después de 1968 , el movimiento de rebeli ón estudiantil ganó a las sociedades psi-
coanalfticas de la IPA . Apoyados por didac tas, los alu mnos en formación se alzaron pa-
ra imponer una transformación radical de los planes de estud io, In abolición del mand a-
rioato de los titulares y la apertura del psicoanáli sis a las cuestiones sociales. En el
Congreso de Roma de julio de 1969 , cuando la protesta se organizaba en torno a Elvio
Pachinelli *, un grupo argentino tomó el nombre de Plataforma.' Bajo la dirección de
Mane Langer, se fijó el objetivo de extender la rebelión a todas las instituciones psicoa-
nalíticas del mundo. Unida a la Federaci ón Argentina de Psiqui atría (FAP), al frente de
'CIlya filial en Buenos Aires estaba Emilio Rodrigué, otra fi gura eminente de la escuela
Plataforma continuó sus acti vidades durante dos años. En el congreso de la
Viena, en julio de 1971, el grupo Plataforma se separó de la APA para continuar
fuera de la institución. Otro círculo, que incluía al didacta Fernando Ull oa, to-
el nombre de Documento. Sus miembros presentaron un proyecto (o docu-
de los procedimientos del análisis didáctico en la APA, Pero
la imposibilidad de mantener cualquier diálogo, renunciaron treinta
candidatos, generando as! la primera escisión * de la historia del
Ellos nunca se reIntegraron a la APA,
83
~Ar~g~e~n~U~n~a _______________________________________________________"

fe cto esc indir la APA en dos tendencias rivales, qUA


Esta ruptura tuvo por e . . " 4
frentaron durante seis . anos,
- antes de encontrar un modus va·em/¡. En un pnmer. rnnn....
.. ~.
toe120 de enero de 1975 un <>aru po separati sta tomó el.nombre
•••
de Aleneo PS1Coan·· ,.
, b donar la APA sino para hacerse admJtlr. SigUiendo un procedil1lÍe:
co, no para a an , . . . d d . .
legal, como sociedad provisional de la IPA . F~e~te a la vieja socle.a eclécllca qoe
había modificado sus métodos, el Ateneo quen a Impulsar u ~a refleXIón sobre el ana:\¡¡¡
didáctico, basado en gran medida en los principi os de l kle tnl smo )' el poskleinislT.o,l
fin de responsabilizar a la institución. En julio de 197! . en el ~on~eso de JeSUnlén!.
grupo obtu vo su afili ación con el nombre de Asoc¡aclon de PSlcoanaltsls de Buenos A;.
res (APdeBA). Más tarde mantuvo relaci ones cordi ales con la APA.
En esa fecha, Hispanoamérica estaba en camino de cOll\'ertirse en el conlineme [re;;.
diano más poderoso del mundo, capaz en todo caso. bajo la égida de la COPAl (fiile
FEPAL*), y en relación con los grupos brasile ños. de rivalizar con la Amencan PI!'
choanalytic Associati on* (APsaA ) y la Fédération européenne de psychanalyse' (FU
Presidida por Serge Lebovici , la direcci ón de la IPA tomó nO[a de esta nueva di,i·
sión del mundo, y propuso un extraño recorte en tres zonas: 1) todo lo que se encor.rr.,.
ba al norte de la fron tera mexicana: 2) todo lo que se encontraba aI sur de esa iTOr.:~
y 3) el resto del mundo.
Las dos escisiones se produjeron en el mo mento en que la Argentina oscilaba emre
un régimen militar clásico, basado en el populismo y heredado del viejo caudillismo. )'
un sistema de terror de Estado. Ahora bien, el prime ro mentaba contra las libenades po-
líticas, pero no trababa la libert ad profesional y de asociación. de la que dependía e:
funcion ami ento de las insti tuciones psicoa nalíticas. El segundo, por el contrario, apllll-
taba a erradicar todas las formas de libert ad indi vidual y colectiva. En consecuencia.
exi stía el riesgo de que destruyera al psicoa náli sis, como en otro tie mpo lo había hecho
el nazismo *.
En 1973, cuando Perón vol vió al poder, nombró vicepresidente a Isabe li ta. su nue,"
esposa; el secretario del general, José López Rega, fu e designado mi nistro de Bienesm:
Social. López Rega se apresuró a crear la Triple A (Ali anza Anticomunista Argentio l ),
conocida por sus escuadrones de la mu erte, que s irvieron como fuerzas auxiliares del
ejército en sus operaciones de control de la sociedad ci vil. Un año más tarde murió Pe·
r~n y lo sucedió Isabelita, reemplazada en marzo de 1976 por el general Jorge Rafael
Vldela, qUien durante siete años instauró uno de los reoíme nes más sanorientOS de Lall'
noamérica, junto con el del general Pinoche t en Chi l~: fuero n torturadas y asesioadlS
treinta mil personas, calificadas de "desaparecidos" .
Con el objetivo de exterminar a todos los opositores a la libre domi nación del capl'
talismo de mercado, el terrorismo de Estado golpeó en primer luoar a la masas pop~.
res y a sus representantes organizados. En nombre de la defensa"de un "Occidente cOS'
tiano" y de la seguridad nacional, las fuerzas armadas dec idieron erradicar el freudis~
y el marxismo, juzgados responsables de la "degeneración" de la humanidad. Conuana-
mente a los nazis, no erigieron un instituto según el modelo del de Malthias Hel~
m abolieron la libertad de asociación. La persecución fue silenciosa. anóPiPI"
~I corazón mismo de la subje ti vidad.
~ tCl'{Of y a la planificación do esla estrategia de tortura. loa
____,, ____________________________________~A~r~g:e~nl~in~a

listos ,rCIIl'
. ' 11\11111'(11\ ,d di vérR . OS m od
' o~' ~ea uti lizando el marc o d e 1a cura para ayud ar a
.y.
los mlllllillt(S l..:stlll1o nl ar atroc " ó n pura y sl.mp 1e, sea
. idades. , sca mediante la euugracl
con c1l'xl\¡o
., ¡lIt orlor y '1 re pll eguc a una prác tica pn'vada cada vez mas - vergonzante y
~ulpuhllll.ml\ll l l .
MlIr~ts lll y V\;t(;J'ilna dé laR Brigadas Intern acionales, Marie Langer, desde su exilio
en M(Xll'O, st' 'IlC()lIlr(\ (; 11 la va nguardi a de los combates arrastrando tras de sí a lodos
los pS.kOIll\lIli~Ií~, politizados de l país. Fue en esa época c~ando los argentinos, como en
oliO IIt'mllO los .Ill(l(os e uropeos, emigraron en gran número a los cuatro puntos cardi na-
les dllll~lIll1do, Pll fl~ rOl·.mar allf nuevos gru pos freudianos o integrarse a los ya existen -
tes: lo 1I\(lt l'lIl1 e n S uec Ia .... e n AURtralia*, en España*. en los Estados Unidos*, en Fran-
e1u· .
La dir ' ~ ('i 6 11 de la II'A , po r s u parte, decidió seguir siendo "neutral", a fin de no dar-
le al r ~ gilll\; 1l 1111 pre texlo pa r(1 la destrucción de sus institociones. Y cuando se la presio-
nó para que illte rvini e ra e n los casos de analistas "desaparecidos", los representantes
oficiales de sus socied ades co mponentes le pidieron que no hiciera nada, para e vitar re-
presalias. [)¡;S pu Gs de tres añ os ele debates, y por iniciativa de la Sociedad Australiana,
In vinluc ión tic los c\ercehoR humanos en la Arge ntina fue no obstante condenada por un
volo ti n1l1l10 l/Izada e n e l ongreso de la IPA de Nueva York en 1979. a pesar del presi -
dente en cj¡;rc ic io , Ed ward Josc ph . quien no vaci ló en afi ll llar que las atrocidades come -
tidas por ¡;I r6g imcn de l genera l Vid ela era n sólo "rumores".
René Major, ele f'ran c ia, mi e mbro de la Société psychanalytique de Paris (SPP). de-
cidió reaccionar. En fe bre ro de 198 1 organizó un encuentro franco-latinoamericano, en
cuyo transcurso Jacqu es Derrida ( 1930-2004) tomó la palabra para denullciar la man era
en que In din;cc ión de la IPA había recortado el mundo, olvidando "el mapa que está ba-
jo el mapa", la "c uarta zona" , la de la tortura: "Lo que en adel ante se Uamará la Améri -
en latina del psicoanál isis, es la úni ca zona del mu ndo en la que coexisten, enfren tándo-
se o no, una ruerte sociedad psicoa nalíti ca y una sociedad (civil o estatal) que practica
en gran escala una tortura que ya no se limita a formas brutalmente cl ásicas y fácil men-
te identificables".
Once años más tarde. en un artfc ul o de 1992, León Gri nberg, exiliado en España,
describió las consecuencias atroces de ese período. documentándol as con testimonios
conmovedores.
A partir de 1964 comenzó a impl antarse el lacanismo, después de que Osear Maso-
Ila*.joven filósofo sartreano, fuera in vitado por Pichon-R iviere a dar una conferencia en
aulnatituto de Psicologfa Social. Mencionado por pri me ra vez en 1936, en un artículo
t!üpaiqulatra Emilio Pizarro Crespo, la obra de Jacques Lacan· era prácticamente des-
b'einla aftos más tarde en el medio psicoanalítico argentino. Pero la situación
para que, en ese pafs abierto a las vanguardias eur?peas, se acogiera una
renovación del pensamiento freudIano . En 1967, un pSicoanalIsta de la APA,
citó por primera vez los trabajos de J acan y sus discípulos en la Revisla
larde Willy Baranger* Y David Liberman siguieron el mismo ca-
la APA 'organizaron encuenlrOS con Octave Mannoni·, Maud Man-
¡ambi6n aportaron su apoyo a Masona
fundaron la Escuela Freudiana de Buenos Aires
(EFBA) siguiendo el modelo de la École freudienne de Par~s* . En tl~c e l~ o~ cstnban hi.
ro ".eg h y Gellu ' Pán Leopoldo García ' Esta Ifl¡ClUt¡
. Va, la pri mera
. dI,; e~1,; 111'0, marcó
_ el
do
.IDICIO
. . de una 'o l' 1111
,,' dable expansión dell acamsmo en la Argentin . .
a, aunqu e Milsott a "" '"
había exiliado en España. Cinco años más tarde estalló una esc ISión. Desde Barcelona,
Masotta lanzó un anatema contra sus ex amigos de la EFBA y anunció la creac ión de Un
nuevo grupo: la Escuela Freudiana Argentina (EFA). Después de . u mucn c, unos meses
más tarde la EFA tuvo una vida tanto más turbulenta cuanto que el es tall ido ele la ami·
gua EFP ilevó a una re"rganización mundial del campo lacaniano. En, e te COOlCXto. la
EFA dio origen, por escisiones sucesivas, a una proliferaC ión de grupusculos represen·
tati vos de las múltiples tendencias de l lacanismo y el pos lacanismo. Éstos se reorgani·
zaron, incluso antes de la caída de Videla.
. De modo que, durante el período del terror de Estado (1976-1983), el interés por el
pensamiento de Lacan progresó en la Argentina de un a mane ra curiosa. Recibido como
una eontracultura subversiva y de aspecto esotérico, la doctrina del maestro les pe rmi·
tía, a quienes la hacían fru ctificar, sumergirse en debates refinados sobre el pase', el
materna' y la lógica, y olvidar, o incluso ignorar, la sangrienta dic tadura instaurada por
el régimen. Como sus colegas politizados de la IPA, los lacan ianos marxis tas y mililan·
tes tomaron el camino del exili o o resistieron al terror. Los otros. fueron después objeto
de numerosas críticas. Se los acusó de no haber combatido la op resión y de haberse aco-
modado de la misma manera que la dirección de la IPA .
A partir de 1983, con el restablecimiento de la democraci a, lOdas las soc iedades psi·
coanalíticas argentinas experimentaron una ex pansión considerable: había tres socieda·
des componentes de la IPA y un grupo de estudio (APA, ABdeBA. Asociación pSlcoa·
nalítica de Mendoza, Círculo de Córdoba), que reunían a más de mil miembros. para
una población de treinta y cuatro millones y medio de habitantes. o sea co n una densi·
dad (SÓlo para la IPA) de veintinueve psicoanali stas por millón de habitante . uno de los
porcentajes más elevados del mundo.
En cuanto a la obra de Lacan, fue enseñada en todas las universidades a través de los
departamentos de psicología, y sirvió por lo tanto de doctrina de referencia a los p icó·
logos clínicos deseosos de acceder a la profesión de psicoanalista por la vía del análisis
profano*. El movimiento se dividió en unos sesenta grupos distribuidos en varias ciuda·
des, con un total de mil terapeutas como mínimo. A fi nes de la década de 1990, el nu·
me~ t~tal de psic~analistas de todas las tendenci as se elevaba a dos mi I quinientos, rs
decll' clDcuen~ ~ sl~te por millón de habitantes, un poco menos que en Francia.
A~te el esclslomsmo en cadena y la pérdida de la casa madre, que ya no asegura~J
la ullidad de la doctrina después de la muerte de Lacan los fundadores de la EFBA.
1'tIIIados c~!j .~uc.hos otros latinoamericanos de Uruguay. Venezuela. • etcétera. tO-
la II1lClllÜva de romper con el espejo parisiense. Se hicieron llamar "lacanClarne-
• Con esta designación se reunió en federación un movimiento que abarca al
cid oomlDente americano, desconfía de toda rigidez institucional. y pretendt
Da do "descolonización". de emancipación respecto de parís.
iíIIIIp6 la- aDeR. m. do LaclID en sus programas de formaciÓJI. y
de las reglas de duración de las SO'
Asia

Bajo la influencia de. Jacques-Alain Miller, comenzó a recorrerse otro camino, inver-
so al de los lacanoamencanos, con la creación en 1992 de la Escuela de la Orientación
Lacaniana (EOL),. que apunta a integrar ellacanismo argentino y latinoamericano a una
estructura neutrahza?a: la .Association mondiale de psychanalyse*. Pero a pesar de su
fuerza real, la EOL sigue siendo minoritaria, sin duda debido a su sectarismo.
En 19~ 1, por primera vez. desde su creación, la IPA realizó su congreso anual en
Buenos Aires. En esa oportumdad fue elegido presidente Horacio Etchegoyen. Técnico
de la cura de tendencia kleini ana, anali zado por Heinrich Racker* y miembro de la AP-
deBA, fue el primer presidente hispanohablante del movimiento freudiano. Sigui endo la
gran tradición del freudi smo argentino, durante su mandato condujo una política liberal
abierta a todas las corrientes .

• Analítica del Litoral, 5, dossier "La entrada del pensamiento de Jacques Lacan en len-
gua española (1 )", Santa Fe, 1995 . Asociación Psicoanalítica Argentina ( 1942-1982),
documentos pUblicados por el departamen to de historia del psicoanálisis de la APA,
Buenos Aires, 1982. Asociación Psicoanalítica Argentina ( 1942-1992), documentos pu-
blicados por el comité director de la APA, Buenos Aires, 1992. "LeUres de Sigmund
Freud á Ho no ri o Delgado (1919-1 934)", presentadas por Álvaro Rey de Castro, Revue
internationale d'histoira de la psychanalyse, 6, 1993, 401-427. Jorge Balán, Cuán/ame
tu vida. Una biografía colectiva del psicoanálisis argentino, Buenos Aires, Planeta, 1991 .
Mariano Ben Plotkin , "Freud, poli tics and the 'Porteños': The reception of psychoanaly-
sis in Buenos Aires (1 910-1 943)", inédito, 1996. Jacques Derrida, "Géopsychanalyse
and the rest of the world" (1981), en Psyché, Parfs, Galilée, 1987, 327-353. Raúl Giorda-
no Notice historique du mouvement psychanalytique en Argentine, memoria para el
CES de psiquiatrfa baj o la dirección de Georges Lantéri-Laura, Université ~arrS-XII (sin
fecha). León Grinberg, "La mémoire accuse: des psychanalystes sous les reglmes totah-
taires" Revue internationale d 'histoire de la psychanalyse, 5, 1992, 445-472. Nancy Ca-
ro HOllander, "Psychanalyse el terreur d'État en Argentine", ~,!vue inte~nationale ~:h is­
toire de la psychanalyse, 5, 1992, 473-516. Alain RouqUle, L Etat m;'lta/(e en Amenque
¡a tme,
· P ar fS, Seul'l 1986 Enrique Torres "Pslcoanallsls de provincia , conlerencla
l ' , • 1 AInedi-
· d
ta rea lIza Buenos Aires en octubre de 1994. Hugo VezzeUI, La locura en a rgen-
a en h' t ' . B A' "
tina (1983), Buenos Aires, Paidós, 1985; "Psychanalyse et psyc la ne a uenos ""es ,
L'lnformation psychiatrique, 4, abril de 1989, 398-411; "Freud en langue espagnole , Re-
vue internationale d'histoire de la psychanalyse, 4, 1991 , 189-205; Aventuras de Freud
en el país de los argentinos, Buenos Aires, Paldós, 1996; (comp.), Freud en Buenos AI-
res (1910-1939), Buenos Aires, Punto Sur, 1989.

MONDIALE DE PSYCHANALYSE. BLEGER José. BRASIL.

GALLO" (CASO)

HISTORIA DEL PSICOANÁLISIS_


. . . .,.dela)
-
LffiRE (REGLA DE LA) . ., O '
.' F é . Regle de la libre assOClQtl on. In"lés. Free associa.
AJemáB: F"ie Assoz"Úlon. ranc s.
tion.
. finid S'gmund Freud* entre 1892 Y 1898, en virtud del
JLocedimJento de o por I .
•~ e l ' te xpresa sin discriminación todos los pensamI entos qUe
ea la cura, paCJen e
le por la mente.
[> ATENCIÓN FLOTANTE. AUTOANÁLISIS . AUTOMATIS MO MENTA L (O PS I·
COLÓGICO). REGLA FUNDAMENTAL.

ASOCIACIÓN MUNDIAL DE PSICOANÁLISIS (AMP)

[> ASSOClATION MONDlALE DE PSYCHANALYSE (AMP).

ASOCIACIÓN PSICOANALÍTICA INTERN AC IONAL CAPI)

[> INTERNATIONAL PSYCHOAN ALYTICA L ASSOCIATION (lPA).

ASOCIACIÓN VERBAL (TEST DE)


Alemán: Assoziationsexperiment. Francés: Test d'associatioll verba le. Inglés: Associa·
tive experimento

Técnica experimental utilizada por Carl Gustav Jung* a partir de 1906 para
detectar los complejos* y aislar los síndromes específicos de cada enfermedad
mental. Consiste en pronunciar ante el sujeto* una serie de palabras cuidadosa·
mente elegidas, a las cuales este último debe responder con la primera palabra que
le por la mente, mientras se mide su tiempo de reacción,

Históricamente. esta técnica se relaciona con la noción de asociación de ideas ya uti-


lizada por Aristóteles. quien definió sus tres grandes principios: la contigüidad. la serne-
jaQza, el contraste. En el siglo XIX, la psicología introspectiva y la filosofía empirista le
una importancia tan grande que el asociacionismo se transformó en una ver-
dochUta. en la cual se inspiraron todas las corrientes de la psicología. Y sobre to-
o quien se basó en ella para fundar un método radicalmente nueva de

del la asociación libre •.


n1
Planeis GaltoQ (l82~-1911), el test fue puesto en práctica por Wilhel
y Bmil Kraepelin* o antes de ser introducido por Eugen Bleuler* en
donde Jung experimentó en gran escala con él. con el objeU'
dal o'lnlplejo. luna distinguió las asociaciones internas o
.... do otras externas o verbales. 10'
Assocla t lon mo ndlalo d e psyc hanalysa

lacionudus más bien COn la extraversiÓn (exterioriz.ación de uno mi~mo). Despu és de ha-
ber aplicado profu s~mcnlc el test, Jun g renunció a él, en parte por in fl uencia de Preud .
Pero nunca lo repudi Ó. l loy en dfa sigue siendo util izado por los representan[e~ de la es-
cuela de psicologfa ul1ulfti ca .

• Cari GuSIQv Jung. "Dlagnosliacha Assozlallonosludlon" (l.eipZ'9, 1906-1909), Gasam-


malta Worko, 11, Zurlch, Raschor Verlag. Slgmund Froud ¡ Can GU:;!a1 Jung, Corrospon·
danco. 2 vol. . Parla . Galllmard , 1975 lod. ca~t ; Corro7pondonc'B, IAadríd, Taurus, 1978).
Honri F. Elle nbergor. Hlatolro do la dócouvortQ do I'incoMciOnl (flue'/a York, 1970. VI'
Ileurbanno , 1974). Parla. Fayard . 1994 .

[> REGLA FUN DAM ENTA L. ROR SCIIAC!f !fermann.

- ,
ASSOCIA<;AO URASILEIR A DE PS1CANALlSE (ABP)
(Asociación brasileña de psicoaná lisis)

Creada en mayo de 1967 por Mario Martins. y más tarde precidida por Durval Mar-
condes*. la Asociac iÓn Bras il eña de Psicoanál isis CABP) es una federación reconocida
por la InternationaJ PsychoanaJytical Associati on* (lPA). Treinta años después de su fun-
daciÓn, terminÓ por fede rar a seis sociedades de la IPA de Brasil·: dos en Río de Janeiro
(SPRJ y SBPRJ), una en San Pab lo (SBPSP). un a en Porto Alegre (SPPAJ. una en Pelo-
tas (SPP) y una en Recife (S PR). A ell as se suman tres gru pos de estudio: POrlO Alegre
(GEPdePA), Ribeirao Prcto (GEPRP) y Brasilia (GEPB ). Estos nuevos grupos llevan a
mil cuatrocientos cincuenta y se is el número de psicoanalistas brasileños miembros de la
IPA. La ABP. como tal, no es miembro de la Federación Psicoana!ítíca de América Lati-
na· (FEPAL). la cual agrupa a todas las sociedades de Latinoamérica. sin tener el estatu-
to de asociación regional , como la American Psychoanalytic Association (APSA)· .

• Anuário brasileiro de pslcanál/se. Ensalos. publicaY"es. calendáflO. rosonhas. artJgos.


Río de Janeiro. Relume Dumara. 199 1. Roster. The Intemational PsychOilna/yl,cal Asso-
ciallon Trust. 1996-1 997.

ASSOClATION MONDIALE DE PSYCHANALY E (AM P)


(A'OCiación Mundial de Psicoanúlisis)

en febrero de 1992 por Jacques-Ala1l1 Miller. yerno de Jacque, L.1C~n·, la


mondiaJe de psychanalyse (AMP) se basa en un l e\ l\l dénominado "Pacto
por sus fundadores. Agrupa a ineo insllllh:lOnc, que tuman como refcrcncia
de Paris· (EFP). aunque ninguna dé ella, fu e crcada por Lacan: la
freudienne (ECF, Francia· . 1981), la Escuela dd Campo Fr<"udiano de
1986), la École européenne de psy hanalyse (EEP, Francia.
OrientaCión Lacanillna (EOL, Argentina·. 1992), la Escala Bra-
BIaIil*,1995),
hU estrueturas: la Asociación de la Fundación
Assoclatlon mondlala de psychanalyse
~~==~==~------------.-
deI Cam p o Freudiano (AFCF), que coordina grupos de numerosos paises lI l lC no entr'
. 1 1 B' 11 '
co de las cinco escuelas; la Federación Intcrnaclona (C . 1 ) lotecas del CUI1l. ,In
ene I mar i l d' l' 'ó
po Freudiano, que federa a varios organismos enc¡¡rgados (e a I lI SI . n del penS¡lInicn.
to lacaniano, y el Instituto del Campo Freudiano, órgano ele .la form ac ión PSlcoanalftica,
dividido en secciones según los diferentes paises . Este co njunto agrupa a aprox imada.
mente mil ochocientos miembros (de los cuales trescientos ci ncuen ta se encuentran en
Francia trescientos dieciocho en Brasil, doscientos en la Arge ntin a, y un ce ntenar en
España~). Centralizada y gobernada desde París por su p:'cs idcnte (Jacqucs-Alain
Miller), en quien se han delegado todos los poderes, sin nlll gull co ntrol 111 elegibilidad,
la AMP es una institución de vocación mundialista, más hispano hab lante que de lengua
francesa, y más latinoamericana que realmente intern acionali sta. La mayoría de SUI
miembros son psicólogos que se han benefi ciado co n la expansión del aná li sis profano'
debido al desarrollo de estudios de psicología en la mayor parte de las universidades del
mundo después de la Segunda Guerra Mundi al.
La AMP es un aparato institucional que tiene por objeti vo la cen trali zación de las fi·
liales, su coordinación y control a partir de la aplicación de un dogma. En nombre de la
teoría del objeto (pequeño) a*, la AMP incluso ha aboli do en sus in tituciones la noción
de autor: las obras publicadas bajo su res ponsabilidad son esenc ialme nte manifi estos
colectivos no fillllados, sino acompañados de una larga lista de nombres agrupados en
carteles, secciones y subgrupos, a los cuales se añaden prefacios redactados por Jae·
ques-Alain Miller y su esposa Judith Miller.
De las veintitrés sociedades psicoanalíticas emerge ntes de la disolución de la EFPen
1981, cuatro han anunciado un proyecto de tipo federati vo y vocac ión europea o inter·
nacional: la Association freudienn e (AF), fund ada en 198 1 y converti da en internacio-
nal en 1992 (AFI), la Inter-Associatif de psychanal yse (I- Ap), la Fo nda tion européenne
pour la psychanalyse (FEpP), creadas ambas en 1991, y fin almente la Association mon-
diale de psychanalyse (AMP). Ninguna de estas sociedades aplica ya los pri nc ipios de
la formación didáctica propios de la EFP, y la mayor parte de ellas han adoptado un mo-
delo de institución de tipo asociativo cercano al de las sociedades afiliad as a la Interna·
tional Psychoanalytical Association* (lPA).
Por otra parte, la AMP es la única institución lacaniana del mundo que se ha asigna-
do la tarea de exportar a todos los países un modelo de enseñanza y formaci ón de los te-
rapeutas que obedece a una doctrina única. Es por lo tanto diferente de la IPA, cuyo nlO-
delo es el de una asociación centralizada, por cierto, pero que acepta las tendencias, el
debate, y realiza elecciones como corresponde a una asociación.
También a diferencia de la IPA, que encarna naturalmente la legitimidad freudiana,
puesto que Freud fue su fundador, la AMP obtiene sobre todo su fuerza de la trans OlI -
sión de los bienes y del derecho moral legados por Lacan a su familia. Por ende, es máS
frágil y por ello conoció una escisión* que en 1999 culminó en la creación de una lnte r-
natiooa l de los Foros del Campo Lacaniano CIP).
Si-bien la AMP no admite ninguna divergencia doctrinaria, no impone ninguaa regla
alli' la generalización de las sesiones cada vez más breves y, en particular,. la
un poder ilimitado al analista, que puede imponerle al paciente SUS propiA'
Aubry, Jenny
• Annuaire et textes statut ' .
B raSI'1elra
' alfes, Ecote de la C '
de PSicanálise Pa ' 1 ause ,reudienne, ACF, Paris 1995 Escola
A " , " S, 995 Les P . ' .
ssoclatlon mon diale de psychan l ' OUVOtrS de la parole, textos re unidos por la
se
lIer y un "Prefacio" de Judith M'II a p y : Con una "Nota prelimina(' de Jacques-Alain Mi-
I er, a"s, SeUiI, 1996,
, ,
c> ANA LISIS DIDACTICO. CONTRO '
NÁLISIS, SOCIEDAD PSICOLÓG!~~A;ALISIS DE!, HISTORIA DEL PSICOA-
COANALfTICA . E LOS MIERCOLES . TÉCNICA PSl-

ATENCIÓN FLOTANTE
Alemán: Gleichschwebende Aufmerksamk '/ F é 'A ' ,
pended altenrioll. el , ranc s. lIenllOl1 fl ottanle. Ingles: Sus-

Expresión
' creada. por Sigmund Freud* en 1912 para d '
eSlgnar Ia regla tecm
, .ca
segun. la cual el a nahsta debe escuchar al paciente s'ln prtvl
"1 . , eIemento
' nmgun
eglar
del discurso de es te último, y dejando obrar su propia actividad inconsciente.

c> REGLA FUNDAMENTAL.

AUBRY Jenny, nacida Weiss (1903-1987)


psiquiatra y psicoanalista francesa

Nacida en un a fa milia de la gra n burguesía parisiense, Jenny Aubry era la ni eta de


Émile Javal, el inventor del oftalmómetro. Su hermana, Louise Weiss (1893 -1 983 ), fue
una célebre sufragista. Impulsada por la madre, emprendió estudios de medicina, neuro-
logía y psiquiatría infantil , antes de casarse con Alexandre Roudinesco (1883-1974), un
médico de origen rum ano del que se divorció en 1952 . Tuvo por maestros a Clovis Vin-
cenl, a su vez di scípulo de Joseph Babinski*, y después a Georges Heuyer (1884-1 9 17),
uno de los primeros jefes de servicio de la medicina francesa que acogió al psicoanáli-
sis· en su unidad. Allí, Jenny Aubry conoció a Sophie Morgenstern*, En vísperas de la
guerra fue designada médica de hospitales, convirtiéndose así en la segunda mujer de
Francia que obtuvo ese título .
. Hostil desde junio de 1940 al gobierno de Vichy, entró en una red de resistencia, Ha-
CIendo uso de su autoridad, protegi ó a niños judíos, ubicándolos en el colegio de Annel,
en el Loiret, donde ella trabaj aba con Solange Cassel, y en el ho picio de Brévannes,
erajefa de servicio. En 1943 y 1944 , en el Hospital de Niños Enfermos, redactó
falsos para desviar a los jóvenes reclutas del Servicio de Trabajo Obligato-
.

comenzó a interesarse en la prevención de las psicosis infantiles y en las


~e René Spitz* y de la escuela inglesa, sobre todo las de John Bowlby*.
decisivo con Anna Freud* y un viaje a los Estados Unidos*,
psicoanálisis. Recibió su formación didáctica en el diván de Sacha
control* con Jacques Lacan· , a quien siguió a la Société fran~aise
71
~A:U~9~us:t:ln~e~ ______________________________________________________"

de psychanalyse (SFP), y luego a la École freudienne d.e Pari~* (EFP). Después de 19i'
publicó sus trabajos con el apellido de su segund~ mando, Plerre -;.ubry: '
A partir de 1946 desarrolló una experi~ncia pJOne~a en. Franc l~. ' al Implantar en Dn
marco hospitalario no psiquiátrico la práctica y la teona pSlcoanalltlcas. En la FOndati
Parent-de-Rosan, vinc,ulada con el Hospital Ambroise-Paré, rodó una película sobre 1:
niños afectados de hospitalismo. Más tarde, en 1953,. publicó un li bro colectivo, varia¡
veces reeditado. En él relató la experiencia de su eqUIpo, ex ponJ endo los resultados el.
traordinarios obtenidos mediante el psicoanálisis en la preve nción y el tratamiento de
las psicosis* en un medio hospitalario.
En el policlínico del bulevar Ney, vincu lado con el Hospital Bichat, ella extendió su¡
actividades de prevención al dominio de las discapaci dades escolares, desarrollando un,
terapéutica de masas en las escuelas maternales. Finalmente, entre 1964 y 1968 creó un
consultorio de psicoanálisis (el primero en Francia) en el Hospital de Niños Enferrnru
A través de todas estas actividades, Jenny Aubry intentaba demostrar el origen psíquiCll
de las carencias afectivas de los niños abandonados o perturbados por su internación en
instituciones, y al mismo tiempo remediarlas con tratamientos psicoanalíticos.
Por su trabajo con los lactantes o niños pequeños, Je nn y Aubry, como Fra n~oisl
Dolto*, pero de manera diferente, formó a una generac ión de paidopsiquiatras hospita·
larios que siguieron el camino trazado por ella. A partir de 1969, insta lada en Aix·en·
Provence, volvió a formar a numerosos di scípul os, contribuyendo así a una fue rte e.l·
pansión del psicoanálisis en esa regi ón mediterránea, qu e durante tantos años habil
seguido siendo el feudo de Angelo Hesnard*.
• Jenny Aubry, Enfance abandonnée (1953), París. Scarabee·Metailié,01983; psycra·
nalyse des enfants séparés. Études cfiniques ( 1952·1 986), Paris, Denoel, 2003.

[> PSICOANÁLISIS DE NIÑOS.

AUGUSTINE

En la Iconographie photographique de la Salperriere, editada por Désiré-Magl oire


BoumeviJIe (1840-1909) entre 1876 y 1880, aparece representada Augustine, una de 135
figuras más célebres de la histeria* a fines del siglo XIX francés, no lejos de Rosall l
Leroux y,de la famosa Blanche Witlmann, que encontramos en el cuadro del pintor An:
dré Broulllet (1857-1920) titulado UI/e le~ol/ clil/ique a la Salpetriere, el cual fue ex
puesto en el Salón de los Independientes ele 1887.
Fotografiada numerosas veces en actitudes pasionales Auoustine suscitó comenta·
'd . ' <> (189 7•
nos e e~cntores ,y poetas. En 1928, André Breton (1896-1966) YLouis Arag on aro
1982) la mmortahzaron en su celebración del cincuentenario de la histeria de lean M
1in Charcot·, oponiéndose así a la revisión de Joseph Babinslci*: "Nosotros: li»
' bri!1l lCOIO
I b
ce e ramos e I cmcuentenario de la histeria el más grande dese u
,
hl . _~

dOsiglo, y esto en el momento mismo en que el desmembranue


una cosa consumada",
Australia

;1/CO;Og~a~hie ph% graphique de la Salpa/riere, editada por Désiré-M agloire Bou rnevi-
e y au egnard, París, Bureaux du Progres médical, Delahaye y Lecrosnier, 1, 1876-
1877, 11, 1878, 111 , 1879-1 880. La Révolution surréalis/e 9-10 1927 Parrs Jean-Michel
Place , 1980. ' , , ,

r> ESTUDIOS SOBRE LA HISTERIA. FRANCIA. HIPNOSIS .

AULAGNIER Piera (1923-1990)


psiqui atra y psicoanali sta francesa

De origen milanés , Piera Aulagnier vivió en Egipto durante la Segun da Guerra Mu n-


dial, antes de estudiar medicina en Roma y de instalarse a continuación en París, donde
recibi ~ su formació n didáctica en el diván de Jacques Lacan*. Partic ipó en la fundación
de la Ecole freudie nne de Paris* (EFP), que abandonó en 1969, en razón de un desa-
cuerdo sobre el pase*, para crear e n el mismo año, con Fra n90is Perri er* y Jean- Paul
Valabrega, la Organisation psychanalytique de langue fran9aise (O PLF), ll amada tam-
bién "Cuarto Grupo". Especialista en la clínica de la psicosis, y representante de la ter-
cera generación* francesa, fundó la revista Topique .

• Piera Aulagn ier, La Violence de /'in terprétation, París, PUF, 1975 ledocasI. : La violen-
cia de la interpretación, Buenos Ai res, Amorrortu, 1977J. Élisabeth Roudinesco, Histoire
de la psychanalyse en France, vo l. 2 (1986), París, Fayard , 1994 ledocasI. : La batalla
de cien años, Madrid, Fundamentos, 1988].

AUSTRALIA

Tierra de emigración, e n que Jos aborígenes fueron exterminados por eJ fuego cruza-
do de colonos y pres idi ari os, a su vez vícti mas de la barbarie penite nciaria, Australia
fue la mal amada del Imperio Británico, y también uno de los continentes de elecc ión de
la antropologfa* moderna. La implantación del freudismo * se reali zó de dos maneras
distintas: por una parte, a través de las expediciones etnológ icas , en cuyo transcurso se
debatieron las tesis freudian as de T6tem y tabtí* (desde Bronislaw MalinolVski* hasta
Geza Roheim *); por otro lado , en virtu d de la instalación de un mov imiento psicoanalí-
tico sometido al espíritu colonial in glés, y qu e siempre quedó limitado a un pequeño
8l\lpo de hombres. Ni fundadores ni jefes de escuela, estos pioneros, autóctonos o inmi-
se mantuvieron depe ndientes de la Internat ional Psychoanalytical Association*
preocupados sobre todo por asemejarse a sus colegas europeos.
eJl 1909 cuando Donald Cameron, un ex pastor de la Iglesia Presbiteriana con-
médico, organizó en Sydney un grupo de lectu ra de los textos fre udianos.
que suscitaron reacc iones hos tiles: Dos años más tarde. An-
lUl médico, invitó a Sigmund Freud * a pronunciur una conferencia en el
de Sydney, en compañía de Carl Gustav Jung* y de Ha-
de estos tres hombres viajó, pero enviaron textos para su leetu -

73
"u.tralla
-
ra. La comunicación de Freud, redactada en inglés, tenía por tema el ps icoanálisis*, y le
dio la oportunidad de realizar un nuevo ataque a las tesis de Pierre Janet*. Co n un a Con.
cis'ión extrema, Freud recordó que el psicoanálisis había perm itido separa r la histeria>
de cualquier etiología hereditaria, y atribuirle como causa primera un conflicto pSíqU ico
ligado a una disociac ión (cliv aje*) ori ginada en la rep resión*.
A continuación de la Primera Guerra Mundial comen zÓ el proceso de emi gración e
intercambio entre Londres y Sydney. Roy Coupland Win n (1 890-1 963) volvió a Austra-
lia después de haberse formado en la Bri tish Psychoanalyt ic S oc ie ty (B PS). Fue el pri-
mer médico australi ano que practicó el psicoanáli sis y lo introduj o en el ambiente hos-
pitaliario. En el período de entreguerras, varios art ículos , publi cados en rev istas
especializadas, tomaron por tema la sex uali dad * infantil y la importancia del freudismo
para la psiquiatría y la medicin a.
A pes ar de las ex hortaciones de Em est Jones*, si empre preocupado por di fundi r un
freudi smo de in spirac ión médica y positi vista en el Imperio Británi co, los profesiona-
les de Europa perseguidos por el nazis mo* no escogieron Au stra li a co mo ti erra de al-
bergue . Sólo Clara Lazar-Ge roe (1900-1980), prove niente de Budapes t, aceptó insta-
larse en Melbourne en 1940, convirtiéndose de tal modo en la primera didacta del país
a la que la IPA reconocía aptitud para formar al umnos. Analizada por Michael Balint*,
creó en 1952, con Roy Winn y otros dos profesionales húnga ros prove ni entes de Lon-
dres, Vera Roboz y Andrew Peto, la Sociedad Au stral iana de Psicoanali stas, vinculada
a la BPS hasta 1967 . En esa fec ha, en el Congreso de la IPA de Copenh ag ue, dicha so-
ciedad fue admitida como grupo de estudi o. Finalmente, e n 1973, en el Co ngreso de
París, accedi ó al rango de soc iedad componente con el nombre de Australian Psychoa-
nalyti ca l Society (A PS), y mu y pronto dispuso de tres ramas (Syd ney, Melbourne,
Adelaida), para organizar un a cantid ad muy restringida de miemb ros: sólo sesenta y
dos a medi ados de la década de 1990 para un a pob lación de die cioc ho millones de ha-
bitantes.
Como en muchas otras regiones del mundo (países escandi navos*, Canadá*, etcé te-
ra), Australia, a partir de la década de 1960, conoció un desa rrollo de todas las teorías
derivadas de la escuela inglesa o de la escuela norteameri cana: klein ismo* (Ronald
Fairbairn*), poskleinismo (Wilfred Ruprecht Bion*), independientes * (Michael Balint*.
Donald Woods Winnicott*), Self Psychology* .
Quince años más tarde, la entrada en escena del lacani smo*, llevado desde la Argen-
tina'" por Oscar Zentner, modificó el paisaje psicoanalítico australiano. En 1977 Ze ntner
fundó la Freudian School of Melbourne, siguiendo el modelo de la Esc uela Freu~iana
de Buenos Aires (EFBP) creada en 1974 por Oscar Masotta* , a imitación de la Ecole
freudlcnne de Paris"'. Como en todos los países angloparlantes, la doctrina lacaniana pa-
SÓ ontonces a enseftarse en la universidad en los departamentos de literatura Y tiloso~a:
en grupos feministas. En el plano clínico, lo mismo que en la ArgentIna .)
a desarrollarse en el terreno de la psicoterapia'" y la psicologfa, es decl~,
clásicos de la medicina, en los cuales, bl\io la influencia de la po.h·
freudismo ampliamente instalado. En este sentido, en ~ustraha.
dcll\llálisis profano"'. contra una IPA medlcalizad . a
.. Autlsmo

• Sigmund Freud, "On Psycho-anal siso S


sis", Am orrortu, vol. 12]. Ernest Jo~es 'La E, X II, 2.0 5 -21 1 red. casI. : "Sobre pSicaanáli-
York, 1955), Pa rís, PUF , 1961 ledo ca;t . Vle el loeuvre de Slgmund Freud, 11 (Nueva
Nova, 1959-62]. F . W . Graham "Obi tua" Vida y obra de Slgmund Freud, Buenos Aires,
Review of Psy cho-Analysis v~1 7 ry Clara Lazar-Geroe (1900-1980)", Inlernational
du mouvement pSYChanalytlQUe' p~part~~, 1980; 522-523 .. Jacquy Chemauni, Hisloire
tin, "Australia" , en Psychoanal ~is I"s, F, ca l. Quesa¡s-Je?", 1990. Reginald T. Mar-
the World, vo l. 2, Peter Kutter (~o nt)e; allonal. A GUlde lo Psychoanalysis Ihroughoul
mp., ra nclart, Frammann Verlag, 1995, 27-40.

AUSTRIA

[> VIENA .

AUTISMO
Alemán: Autismus. Francés: Autisme. Inglés: AlIfislll .

. Término crea~o en 1907 por Eugen Bleuler*, y derivado del griego autos (sí-
mismo), pa.ra deSignar el repliegue psicótico del sujeto* en su mundo interior, y
una ausencia de todo contacto con el exteriol-, que puede llegar hasta el mutismo.
Con el adjetivo "autista" se designa a una persona afectada de autismo, y con el
adjetivo "autístico", todo lo que caracteriza al autismo. Ej emplo: un delirio autís-
tico, un niño autista.

En una carta de Carl Gustav Jung* a Sigmu nd Freud*, fechada el 13 de mayo de


1907, se revela de qué modo Bleuler forjó el térmi no "autismo". Él se negaba a emplear
la palabra autoerotismo *, introducida por Havelock Ellis* y retomada por Freud, por
considerar que su contenido era demasiado sexual. En consecuencia, adoptó "autismo"
como forma contracta de "auto" y "erotismo", después de haber pensado en "ipsismo",
derivado del latín. Freud conservó autoerotismo para des ignar el mismo fenómeno,
mientras que Jung adoptó el término introversión*.
En 1911, en su principal obra Dementia praecox: el gTllpo de las esquizofrenias,
Bleuler designó con este término un tras torno propio de la esquizofrenia* y característi-
CO de los adultos.
En 1943, el psiquiatra norteameri cano Leo Kanner (1 894-1 981), inmigrante judío
originario del antiguo Imperio Austro-Húngaro, transformó el enfoque del autismo al
Pl\Iporcionar la primera descripción de lo que él llamó autismo infantil precoz, a partir
. observaciones. Kanner describió un cuadro clínico distinto del de la esquizofre-
y consideró el aulÍsmo como una afección psicógena caracterizada por la
del niño pequeño, desde el nacimiento. pa;a es tablecer contacto CO! l su ~m­
él, cinco grandes signos clíOlcos permltlan reconocer la pSIC.OSIS aullSll-
precoz de los trastornos (desde los dos pru.neros años de Vida), el alsla-
la necesidad de inmutabilidad, las esterotlplas gestuales y, finalmente,
(el niño no habla nunca, o bien emite una jerga desprovista
descubrir ninguna alteridad).
75
~Au~,~~~.~n~.:ns:I:S _______________________________________________________
- -..
Después de haber postulado el origen psicógeno del autismo y des?laz.ado la eUes.
tión hacia el lado de los trastornos precoces, Y por lo tanto ?e las pSICOStS infantil e
Kanner evolucionó hacia un organicismo que lo Ilev.~ a pol~mlzar con el más grande e!:
pecialista norteamericano en el tratamiento de los n~nos aul1stas: Bruno .Bettelheim*.
Además de Bettelheim, quienes mejor han estudIado y tratado el aUlIsmo, a menUd
con éxito, gracias a los instrumentos proporcionados por el psicoanálisis, Son los anna~
freudianos (con los trabajos de Margaret Mahler* sobre la psicosis simbiótica) y los
kleinianos. En este sentido, Frances Tustin aportó en la década de 1970 una mirada nue.
va sobre la cuestión, al proponer la clasificación del trastorno en tres grupos: el autismo
primario anormal, resultado de una carencia afectiva primordial y caracterizado por una
indiferenciación del cuerpo del niño y el de la madre; el autismo secundario de capara.
zón, correspondiente en términos generales a la definición de Kan ner, y el autismo se.
cundario regresivo, que sería una forma de esquizofrenia basada en una identificación
proyecti va *. .

A partir de 1980, y a pesar de la evol ución de la psiquiatría hacia el biologismo, el


cognitivismo y la genética, ningún trabajo de investigación llegó a aportar la prueba de
que el autismo verdadero (c uando no existe ninguna lesión neurológica anterior) es de
origen puramente orgánico (así como, por otra parte, tampoco se ha demostrado el ori-
gen orgánico de la esquizofrenia o de la psicosis maníaco-depresiva*). En consecuen-
cia, sólo la doctrina psicoanalítica (con todas sus tendencias) ha sido capaz de explicar
la dimensión psíquica de esta enfe rmedad, y sobre todo de romper con el nihilismo te·
rapéutico de los partidarios de l organicismo (pero sin excluir a priori la posibilidad de
que existan causas múltiples), permi tiendo de tal modo atender a los niños autistas en
escuelas, clínicas y centros especi alizados.

• Eugen Bleuler, Oemenlia praecox ou groupe des schizophrénies (Leipzig, 1911), París,
EPEL-GREC, 1993 red . casI.: Demencia precoz: el grupo de las esquizofrenias, Buenos
Aíres, Hormé, 1960]. Carl Gustav Jung, Correspondance (1906-1909), París, Gallimard,
1975 red . casI.: Correspondencia, Madrid, Taurus, 1978]. Leo Kanner, 'Autistíc distur·
bances 01 affective contact", Nervous Child, 2, 1943,2 17-250. Bruno Betlelheim, La For·
leresse vide (1967), París, Gallimard , 1969 red . casI.: La fortaleza vacía, Barcelona,
Laia, 1981]. Frances Tustin, Aulisme el psychose de renfanl (Londres, 1970), París,
Seuil, 1977 red. casI.: Aulismo y psicosis infanliles, Buenos Aires, Paidós, 1977J. M. Rut·
ler y E. Schopler (comp.), L'Aulisme. Une réévalualion des concepls el des lrailen¡enls
(Nueva York, 1978), París, PUF, 1991 . Phyllis Tyson y Robert L. Tyson, Les TheorteS
psychanalytiques du développemenl de r enfanl el de ra dolescenl (New Haven, Londres,
1990), París, PUF, 1996. Jacques Postel , "Autisme" , en Grand Oiclionnaire de la psy'
chologie, Parrs, Larousse, 1991,86-87. Pierre Morel (comp.), Oiclionnaire biograph1que
de la psychialrie, París, Synlhélabo, col. ' Les empécheurs de pensar en rond", 1996.

ANNAFREUDlSMO. AUBRY Jenny. DOLTO Fran~oise. KLEINISMO. OBJETO


DE). PSICOANÁLISIS DE NIÑOS. WINNICOTT Donald Woods.

Allto-tuaalyse. Inglés: Self-analysis.


Auto análisis

En la doctrina freudiana y en la h' t . d I " . ,.


. ' . IS ona e mOVimiento pSlcoanaiJtlco, el estatu to
del
. *autoanáhslS
L fue
"' siempre
,. tan problemátl'co
' com 1 dI ' 'fi'd d d I '
o e e a Clentl ICI a e pSlcoan 1- ál'
SIS. a nueva CienCia" Inventad F d '
' . a por reu se caractenza, en efecto, por el hecho de
q ue debe su eXistencia a los enunc ' d d '
. la os e un padre fundad or, autor y creador de un SIS-
tema de pensam1ento.
Como lo señaló Michel Foucault (1926-1984) en un a confere ncia pronunciada en
1969, en este sentido hay que trazar la diferencia entre la fundac ión de un domini o de
cientificidad (la ciencia se relaciona e ntonces con la obra del instaurador como con sus
coordenadas primordiales), y la fundaci ón de una disc ursividad de tipo científico, a tra-
vés de la cual un autor instaura en su propio nombre un a posibilidad infinita de di scur-
sos susceptibles de ser reinterpretados. En el primer caso, el reexamen de un texto (por
ejemplo de Galileo o de Darwin) cambia el conocimiento que tenemos de la histori a del
dominio del que se trata (l a mecánica, la bi ología) sin modifica r el domini o mis mo,
mientras que en el otro caso ocurre lo contrario: el reexamen de un texto trastorna el
propio dominio. Desde esta perspectiva de la distinción entre cienci a " natural " y discu r-
sividad se ha desarrollado un debate interminable, no acerca de la cuesti ón del autoa ná-
lisis como investigación de uno mi smo por sí mismo, sino como momento fun dador, pa-
ra el propio Freud, y por lo tanto para el freudismo", de un dominio de discursividad: el
del psicoanálisis, su doctrina, sus conceptos.
El movimiento psicoanalítico establec ió mu y pro nto reg las para la cuestión de l au-
toanálisis como investigación de lino mi smo por sí mismo, El 14 de no viembre de 1897,
en una carta a Wilhelm Fl iess* , Freud escri bió: " Mi autoanálisis sigue e n suspenso,
Ahora he comprendido la razón, Se trata de que sólo puedo anali zarme a mí mi smo sir-
viéndome de conocimientos adquiridos objetivamente, co mo por un ex traño , El verda-
dero autoanálisis es realme nte imposible, y si no lo fu era ya no habría enfermedad, Co-
mo mis casos me plantean algunos otros problemas, me veo obl igado a inte rru mpi r mi
propio análisis."
Estas reservas indujeron a Freud a tomar en análisis a sus di sc ípulos, para que se cu-
raran , como verdaderos enfermos, o bi en para formarlos como psicoanalistas, Después
ellos establecieron los principios generales del an áli sis didác tico* y de l control*, que
iban a dar un fundamento a la ampliación de la profes ión, En consecuencia, el autoaná-
lisis, la investigación de uno mismo, fue proscrito de la form ac ión, salvo como prolon-
gación de la cura.
Excepcionalmente, Freud se interesó por : iertos intentos de autoanálisis. como lo
demuestra su comentario de 1926 sobre un articulo de Plckworth FarrolV dedicado a un
recuerdo de cuando tenía seis meses de edad : " El autor [ ". j no pudo coi ncidir con sus
dos analistas [ ... ]. Recurrió entonces a laaplicación consecuente del.procedi miento de
del que yo me serví en otro uempo para el an á lt s l ~ de mI S propIOS sueños,
merecen ser tomados en cuenta, por su propIa ongtnaltdad y la originali -

haber definido sólidamente los principios del análisis didáctico, la co-


la idea de que solamente Freud, como pudre fundador, había
es decir, una investigación de sí mismo no prece-
erigió un cuadro de las filiaciones· en el cual el

n
Autoanélisls

maestro ocupaba un lugar original: se había "autoengendrado". El autoanálisis dejó en.


tonces de ser una cuestión teórica y clínica, para convertirse en el gran interrogante his.
tórico del psicoanálisis. Dicho interrogante se refería exclusivamente al autoanáli sis de
Freud, y por lo tanto al nacimiento y los orígenes de la doctrina psicoanalítica.
Freud cambió varias veces de opinión acerca de la duraci ón de ese autoan álisis, pe.
ro en las cartas a Fliess se constata que se desarrolló entre el 22 de junio y el 14 de no.
viembre de 1897. En ese período crucial, el joven médico abandon ó la teoría de la se.
ducción* por la del fantasma *, y elaboró su primera interpretación del Eclipo de
Sófocles.
Al igual que Freud, los diferentes comentadores han extendido la d uración de esta
experiencia original, ubicando su inicio en 1895. con la publicaci ón de los Estudios so·
bre la histeria*, y situando el final en 1899, en el momento de la aparición de La inter·
pretación de los sueños*. Han subrayado que el período de junio-noviembre de 1897
correspondió a un autoanálisis "intensivo".
En todo caso, algo es seguro, como lo ha señalado Patrick Mahony: ese autoanálisis
no fue una cura por la palabra, sino por la escritura. Su conten ido figu ra en las 30 I caro
tas enviadas por Freud a Fliess entre 1887 y 1904. Ahora bien, esta correspondencia
fue objeto de una censura, y después generó un escándalo. P ublicada por primera vez
en 1950 por Marie Bonaparte*, Ernst Kri s* y Anna Freud * con e l título de El naci·
miento del psicoanálisis, sólo contenía 168 cartas, y entre ell as sólo 30 completas. Fal·
taban por lo tanto 133, que no se publicaron hasta 1985, e n oportunidad de la pri mera
edición no expurgada, realizada en inglés por Jeffrey Moussaieff Masson.
El estudio del autoanálisis de Freud, de su duraci ón, de su contenido y de su signifi·
cación, fue en este sentido una de las apuestas principales de la his toriografía* fre udia·
na, primero oficial (con los trabajos de Ernest Jones* y de Didi er Anzieu), después ex·
perta (con Ola Andersson* y Henri F. ElIenberger*), y fin almente revisio nis ta (con la
elucidación por Frank J. Sulloway de las ideas que Freud tomó de Fliess).
Fue Iones quien popularizó en 1953 el té! mino "autoanálisis". Él hizo de Fliess un falo
so sabio demoniaco e iluminado, que nunca produjo nada interesante. En cuanto a Freud,
lo transformó en un verdadero héroe de la ciencia, capaz de inventarl o todo sin deberle
nada a su época. Y para explicar el amor inmoderado que este dios le tenia a Satán, se en·
tregó a una interpretación psicoanalítica de las más ortodoxas: Fliess habría ocupado para
Freud el lugar de un seductor paranoico y ele un sustituto paterno, del cual Freuel se habría
deshecho valientemente, por medio de un "trabajo hercúleo" que le pe! mitió acceder a la
independencia y la verdad. Esta interpretación derivaba de la famosa declaración de Freud
aSandor Ferenczi*: "Yo he tenido éxito donde el paranoico fracasa". Con algunas varian·
fue adoptada durante una veintena de años por la comunidad freudiana.
" en 1959 Didier Anzieu la criticó. evaluando el autoanálisis de Freud a la luz d~
ulteriores, y en particular La interpretación de los slIe/los*.
los trabajos de la historiografía experta modificaron radicalmente la re-
_ episodio. Ellenberger lo consideró la materilización de un mome~'
de "neurosis creadora" y, después de él, Sulloway. en 197 .
~o y estudió el autoanálisis de Freud como el dr~:
v
c10a hombrea. No obstante, adoptando una perspecU

- Autoeroti smo

continuista, rechazó la idea de que Freud ha a .


dad* y la bi sexualidad* presentánd l y producido una teoría nueva de la sexuali-
'. . - o o como un heredero de la doctrina fliessiana
Marca d o por la tradIcIon francesa de la hi st . d i ' . .
* . on a e as CienCIaS (la de Alexandre
Koyré), J acques L acan rompIó radicalmente en 1953 l 'ó
. _ con a conce pcl n de Jones. En
un excelente comentano al sueno de la inyecc ión a l ' . .
. * d rma, y sin conocer la hlstona de
Emma Ec k steIll . , emostró
_ . _que en el origen de un desc u bnmIento
" h ay siempre
. una du-
da fundadora. Nm.gu.n cI entlfico pasa de pronto de la ciencia " fal sa" a la "verdadera", y
todo gran descubmruento es s610 la hi storia de un trayecto dialéctico en el que la verdad
está estrecha~ente mezclada con el error_ Esta tesis fue también la de Jean-Paul Sartre
en Le Scénal'lo Freud, publicado p6stumamente.
~doptan~o.e,~ mis mo punto. ? e vi sta,. Octave Mannoni * reemplazó en 1967 el térmi-
no autoanáh sIs por la expres lOn , más Justa, de "análisis original". Mannoni subrayó el
lu~ar que ocuparon las teorías de Fliess en la doctrina de Freud, y mostró que la rela-
clOn entre los dos hombres e xpresaba un a división compleja entre el saber y e l deliri o,
la ciencia y el deseo*'

• Sigmund Fre ud, La Naissance de la psychanalyse (Londres, 1950), París, PUF, 1956
red . cast. : "Fragmenlos de la co rrespondencia con Fliess (1887-1902)" , Amorrorlu, vol.
1]; The Complete Letters 01 Sigmund Freud lO Wilhelm Fliess, 1887-1904, Cambridge.
The Belknap Press 01 Harvard Universily Press, 1985; Briele an Wi/helm Fliess. 1887.
a
1904, Franclort, Fischer, 1986; "Remarque propos d' 'Un souveni r d'enfance du sixi;,-
me mois de la vie ' de E. Pickworth Farrow" (1926). OC, XVIII, lOS, GW, XIV, 568, SE,
XX, 280 red. casI. : "Nola preliminar a un artículo de E. Pickworth Farrow" , Amorrortu,
vol. 20]; y Sandor Ferenczi, Correspondance, 1908-1914, Paris, Calmann-Lévy, 1992.
Emesl Jones , La Vie el I'ceuvre de Sigmund Freud, 1, 1856-1900 (Nueva York, 1953),
París , PUF, 1957 red. casI. : Vida y obra de Sigmund Freud, Buenos Aires , Nova, 1959-
62]. Jacques Lacan, Le Séminaire, livre " Les Écrits lechniques de Freud. 1953- f 95~,
París, Seuil , 1975 red. cast. : El Seminario. Libro 1, Los escrilos lécnicos de Freud, Bar-
celona, Paidós, 1981]. Didier Anzi eu, L'Aulo-analyse de Freud (1959 ), París, PUF, 1988
red . casI. : El auloanálisis de Freud, México, Siglo XXI, 1978]. Oclave Mannoni, "L·analy·
se originell e" (1967), en Clels pour /'imaginaire, París, Seuil , 1969, 115·131 red. casI. :
La olra escena: claves de lo imaginario, Buenos Aires , Amorrortu, 1979]. Michel Fou·
cault, "Qu'est·ce qu'un auteur?" (1969), en Di/s el Écrils, 1954· 1969, vol. 1, París , Galli·
mard, 1994 , 789·821 . Frank J . Sulloway, Freud biologisle de /'espril (Nueva York, 1979),
París, Fayard , 1981 . Palrick Mahony, "L'origina de la psychanalyse: la cure par écrir, en
André Haynal (comp,), La Psychanalyse: cenl ans déja (Londres, 1994), Ginebra,
Georg, 1996, 155·185.

AUTOEROTISMO
Alemán: Auloerotismus. Francés: Auto·érotisme- Inglés: Awo·erotism.

Túmino propuesto por Havelock Ellis*~ y r.etom~do por, Sigmund Freud*, ,pa-
radesignar un comportamiento sexual de tIP? infantIl.. en v.. rt~d del.cual el s~Jeto
placer sólo con su propio cuerpo, san recurrir a mngun objeto exterIor.

BLEULER Eugen, INTROYECCIÓN. LIBIDO, NARCISISMO, SEXO-


TRES ENSAYOS DE TEORIA SEXUAL
79
DE Ull' aet n UF.RfiNCI -OF,OaNI!AA
.......

BABINSKI Joseph (1857-1932)


médico y neurólogo francés

Nacido en París e n un a fa mili a de inmigrantes polacos catól icos, Joseph Babinski


fue el di scípulo preferido de l ean Martin Charcot*- En el cé lebre cuadro de André
Brouillet (1 857-1 920) titulado Una lección clínica en la Salpetriere, se lo ve a la iz-
quierda del maestro, en un a sesió n de hipnotismo*, sosteniendo a una mujer histérica
(Blanche Wittmann) sumergida en el sueño . En 190 1, ocho años después de la muerte
de Charcot, revisó la defi nic ió n que este último había dado de la histeria", y la denomi-
nó pitiatismo, del griego peithos (persuasión) y iatos (curab le). Este desmembramiento,
que sobre todo anulaba la etiología sexu al construida por Sigmund Freud* y reavivaba
el debate sobre la simul ación, era en realidad consecuencia de la deci sió n de Babinski
de emprender e l camin o de la fundación de la neurología moderna.
En efecto, para delimitar con precisión el dominio de una semio logía lesional, había
que dinamitar la enseñanza de Charcot, amputándola de sus investigaciones sobre la
histeria, y dejando de tal modo en manos de los psiquiatras, y no ya de los neu rólogos,
la atención de una neurosis* considerada entonces como una enfel llledad mental.
A partir de 1908, la noción de pitiatismo fue muy debatida en Francia por los gran-
des nombres de la psiquiatría din ámica*. Hac ia 1925 la palabra cayó en desuso: ese
año, los surrealistas celebraron e l cincuentenario de la histeria y la implantac ión de las
tesis freudianas .
• Élisabeth Roudinesco, Histoire de /a psychanatyse en France, vol. 1 (1982), Paris, Fa-
yard, 1994 led. cas!. : La batatta de cien años, Madrid, Fundamentos, 1988J. Pierre Mo-
rel (comp.), Dictionnaire biographique de ta psychiatrie, Paris, Synthélabo, col. "Les em-
pecheurs de penser en rond", 1996.

1> FRANCIA_ lACKSON Hu ghlings. SEXUALID AD. SOBRE LA CONCEPCiÓN DE


M.s AFAS1AS.

Michael, nacido Mihaly Bergsmann (1896-1970)


psicoanalista inglés
en una fa mili a de la p,~qucña burguesía judía, Michae l Bergs-
médico clfnico que confesal' u su decepción por no haber llegado a
al

Sallnt, Mlchael

. .
especializarse. Amado por Ia mad re, una mUJ'er s'l mple e inte ligente
. . , el j ove
. n Michael
comenzó a oponerse a la autoridad paterna, pero no obstante decid ió estudiar medicina.
Como muchos judíos húnga ros cuyos antepasados habían ado ptado nombres alemanes,
al final de la guerra qui so " magiari zarse" para afirmar de ta l. modo s u pertenencia a la
nac ión hún gara . Tomó entonces el apelli do Ball nt. En la unl ve: s ldad conOC ió a Allce
Székely-Kovacs, estudi ante de etnología, quien despertó su tnteres por el pSlcoanáltsls·.
Será una de las pioneras del análi sis de control*' .
La madre de ell a, Wilma Prosnitz, se había casado mu y Joven con un hom bre al que
no amaba (Székely), y en segundas nupcias con Frederic Kovacs, u ~ arquitecto a quien
conoció en el sanatori o donde ella atendía su tuberculosIs. Este arquitec to es taba en tra-
tamiento con Georg G roddeck*, por trastornos so máticos dive;sos. Despu ésdel matri·
monio, él adoptó a los tres hijos de Wi lma, y és ta se co nvlrtt o en p S l co~ nall s ta con el
nombre de Wi Ima Kovacs ( 1882- 1940), despu és de haber reali zado un anallsls con San·
dor Ferenczi *, quien la curó de una grave agorafobia.
En 192 1, Michael se casó con Alice, y la parej a se in staló en Berlín. Analizado por
Hanns Sachs" y controlado por Max Eiti ngon*, en el marco del presti gioso Berliner
Psychoanal yti sches In stitut* (BPI ), Balint se orientó hac ia la med icina psicosomáti ca*,
atendiendo pacientes en el Hospi tal de la Carid ad. Despu és volvió a Bu dapest, donde
hizo un reanáli sis con Ferencz i. Cinco años después de la muerte de este últi mo to mó el
camino del exilio, y ll egó en 1939 a Manchester co n la mujer y e l hij o. Co mo todos los
inmigrantes, debió volver a cursar la carrera de médi co y, además de l ex ilio, enfrentó el
dolor de perder de pronto a casi todos los mi embros ele su Famil ia . Alice Balinr ( 1898 -
1939), su muj er, y Wilma Kovacs , la sue gra, a la cual él estaba muy apegado, murieron
en el lapso de un año. Después de la guerra supo que sus padres se habían suici dado pa·
ra escapar a la deportación.
Al cabo de algun os años de celi bato, Bali nt volvió a casa rse co n una ex paciente,
Edna Oakesholt, convertida en psicoanali sta. Sin el uda la situación no era muy cómoda,
y la pareja no tardó en experimentar difi cultades .
A partir de 1946, Balint cambi ó de vida. In stalado en Londres, comenzó a trabajar
en la Tavistock Clinic, donde conoció a las grandes "estre llas" de la escue la psicoanalí·
tica inglesa: John Rickman* y Wilfred Ruprec ht Bion*. Fue ta mb ién all í donde conoció
a Enid A.lbu-Eichholtz, su tercera mujer. Anali zada por Donald Woods Winnicott*, Enid
Balint (1904-1994) inició a Michael en una nu eva técni ca , e l case work. Se trataba de
comentar e intercambiar relatos de casos en el seno de grupos com puestos por médicos
y psicoanalistas. Esta .e xperiencia dio origen a los que hoy se de nominan grupos BaJint.
A pesar de la separación de la pareja en 1953, Mi chael y Enid continuaron trabajando
juntos.
Con la doble genealogía de Ferenczi y la escuela inglesa, Balint definió una noción
nueva, la ."falta ~ásica", ~on la cual designaba una "zona" preedípica caracterizada por
la ausencIa, en cIertos sUJetos, de un tercero estructuran te, y por lo tanto de toda reult ·
4/t4objeta! externa: El sujet~* está ento~ces solo, y su princ ipal preocupación consiste
algo a partir de sí mIsmo. La eXistencia de esta falta no permite establecer una
• El analista se ve obligado a proceder a un reordenamiento del en'
pcumita aceptar la regresión del paciente.
Balint, Michae l
-
Los ,grupos Balint, por otra parte, permitieron extender la técnica psicoanalítica* a
una mejor comprensión de las relaciones entre médico y pac iente, sobre todo en el te-
rreno hospitalarIo, e.n lo~ servICIOs de pediatría y de med icina general. También contri-
buyeron a la humaruzaclón de las dos disciplinas. Por ello tuvieron tanto éxito no sólo
en Gran Bretaña* sino también en otros países, y particttlarmente en Francia*, donde el
psicoanálIsIs estaba menos subordinado a la psiquiatría.
En 1954 fue el primer invitado extranj ero de la Société fran~ai se de psychanalyse
(SFP). En esa ~portuntdad conoci ó a Ginette Raimbault. Alum na de Jen ny Aubry* y
miembro de la Ecole freudienn e de Pari s* (EFP), Raimbaul t introdujo la práct ica de los
grupos Balint en el Hospital de los Niñ os Enfermos en 1965, en el marco del servicio
del profesor Pierre Royer. Enid y Michael Balint as istieron a varias reuniones. Y fue lu-
dith Dupont, miembro de la Assoc iation psychanalytique de France (APF), nieta de
Wilma Kovacs, hija de Oiga Dormandi (nacida Székely) y sobrina de Alice Balint,
quien tradujo su obra al francés, además de convertirse e n ejecutora testamentaria de la
de Ferenczi. Todo esto con tribuyó a la afirmac ión de la escuela hú ngara en Francia y a
la expansión de una corri ente particul ar de la hi storiografía* freudiana, cuya huella se
encuentra en la revi sta Le Coq H éroll, creada en 1971. En Suiza*, André Haynal, des-
pués de haber recibido de Enid Balint los manuscritos y correspondencias, abrió en Gi-
nebra los Archivos Balint.
Gran técnico de la cura, Balint supo aliar el espíritu innovador de su maestro, Fe-
renczi, con la tradición clíni ca de la escuela inglesa. En este sentido, fue por cierro el
"húngaro salvaje" de la British Psychoanalytical Society (BPS), cuyos rituales yescle-
rosis criticó con mucho humor, rindiendo homenaje, en cuanto pod ía, a las costumbres
más liberales de la antigua sociedad de Budapes!: "S u gentileza, su humanidad, su com-
prensión ~scribe André Hayn al-, la repugnancia que les suscitaban las reacciones au-
toritarias o de dependencia, sólo podían equipararse con su independencia de espíritu.
Su convicción de que el psicoanálisis tenía que evolucionar grac ias al aporre de pensa-
dores independientes, animados por un deseo exclusivo de verdad [ . .. ]10 persuadi~ de
que ésta es una de las disciplinas más importantes que ex isten, al servicio del hombre y
la humanidad. En consecuencia, lo afectó mucho la peq ueñez de algunas personas que
participaban en sus investigaciones."

• Michael Balin!, Le Médecin, son malade et la maladie (Londres, 1951), París, Payol,
1960; Amour primaire et technique psychanalytique (Londres, 1965), París, Payol , 1972;
Le Défaut fondamental. Aspects thárapeutiques de la régression (Londres, 1968), París,
Payot, 1971 red. casI. : La falla básica. A~pectos terapéuticos de la regresión, ~uenos
Aires, Paidós, 19821; Six Minutes par palient. Interactlons en consullatlOn de medecme
générale (Londres, 1973), París, 1976 [Seis minu~os para .et paciente, B~e nos Aire s,
Paldós, 1979]; y Enid Balint, Techniques psy~hotherapeutlques en medecl.ne (Londres,
1961), Par/s, Payot, 1966; Y E. Balint, E. Goshng, R. y P. Hlldebrand, Le Médecm en for-
matlon (Londres, 1966), París, Payot, 1979; 78 Psychothéraple focate. Un exempt~ de
paychanalysa appliquéa (Londres, 1972), Pans, Payot, 1975. Glnette Ralmbault, Meda-
clnll d'enfants Parls, Sauil, 1973. André Haynal, La Technrque en quasllon. Controver-
an paych~nalYSe, Parfs, Payo!, 1987; "Centenaire: Michael Balint 1896-1970", Psy-
vol. XVI, 4, 1996, 233-235, Michelle Moreau-Ricaud, "Wilma Kovaes
prem18ra Ihéorlcienne de la formation du psychanalyste y du controle analy·
71,2000, 57-66,
83
Baranger, Wllly

BARANGER WilIy (1922-1994)


psicoanalista argentino

Nacido en la ciudad argelina de Bona, Willy Baranger realizó e.s tudios de filosofía
en Toulouse y emigró a la Argentina* en 1946. En Buenos AIres se mtegró a la ASOCia-
ción Psicoanalítica Argentina (APA), y posteriormente se mstaló en Uruguay, donde
creó la Asociación Psicoanalítica del Uruguay (A PU). Después de vo lver a Buenos Ai-
res en 1966, publicó varias obras de inspiración kleiniana, y se interesó muy particular-
mente por la obra de Jacques Lacan* .

• Willy Baranger. Position el objel dans I'oeuvre de Me/aníe K/eín. Ramonville Saint·Agne.
Érés, 1999.

BASAGLIA Franco (1924-1980)


psiquiatra italiano

En la historia de la antipsiquiatría*, Franco Basaglia ocupa una posición muy dife-


rente de las de Ronald Laing* y David Cooper*, en razón de la situación muy particular
del psicoanálisis* en Italia*. En efecto, mientras que Laing y Cooper trataron de des-
truir la institución asilar a partir de una refl exión existencial sobre el estatuto de la es-
quizofrenia*, Basaglia fue al principio un militante político con una trayectoria inscrila
en la historia del marxismo y el comunismo*. En este sentido, a diferencia de Cooper, y
sobre todo de Laing, profundamente marcados por la escuela inglesa de ps icoanálisis,
Basaglia había tenido alguna relación con el freudismo, al que consideraba vehículo pri-
vilegiado de una concepción capitalista de la adaptación del indi viduo a la sociedad.
Proveniente de una familia veneciana y formad o como psiquiatra en Padua. fue
nombrado en 1961 director del Hospital Psiquiátrico de Gorizia, pequeña ciudad próxi-
ma a la frontera yugoslava. Inspirándose en los trabajos del psiquiatra anglo-norteameri-
cano Maxwell Jones (1907-1990) sobre las comunidades terapéuticas, aplicó una prác-
tica nueva de la locura*, considerándola a la vez una enfermedad mental y resu ltado de
la marginación económica. Su crítica radical a toda forma de instituci ón asilar lo llevó
años más tarde a crear la asociación Psichi atria Democratica. Sus tesis fueron vigorosa-
mente defendidas y compartidas por gran parte de la izquierda italiana.
En el hospital de Trieste continuó sus experiencias, reemplazó el encierro por ubica-
ciones terapéuticas en ambiente abierto (departamentos y lugares de habitación colecti-
va) y demostró la inutilidad, tanto del asilo clásico como del encarn izamiento farmacO-
lógico en el tratamiento de la locura.
En 1979 su experiencia se vio coronada por el éxito: después de una prolongada
realizada por los partidos políticos a los psiquiatras, el parlamento votó una ley
811pI'ÍIJIÍa el hospital psiquiátrico y restituía los enfennos mentales al hospital gene-
comunidades terapéuticas.
Jq experiencias del movimiento antipslquiátrico, la de Basaglia f~e
con el retomo de las tesis organicistas y la utilización masl -
Baudouin, Charles

• Franco Basaglia, L 'Inslilulion en négation (Turin 1968) Parl s Seull 1970 led ocasI. :
La InSllluclón en la p . l B ' " ' ,
" .. " ICO a, uenos Aires, Encuadre, 19741. Frank Chau mon y olros,
Psychlatne , Encyclopaedia universalis, 1981 327- 333 Y "Franco Basaglia (1924-
1980)", ¡bid., 527-528. "

c> BJON Wilfred Ruprecht. BURROW Trigant.

BATESON Gregory (1904-1980)


antropólogo norteamericano

Nacido en Cambridge e hijo de un gran genetista, Gregory Bateson estudió zoolog ía


antes de orientarse haci a la antropología*, Realizó trabaj o de campo en Nueva Gu inea,
y después en las pobl ac iones del río Sépick, donde en 1932 conoció a Margaret Mead*,
quien iba a ser su esposa.
Siendo el primero en especiali zarse en el análi sis de los rituales y las rel aciones en-
tre hombres y muj eres, Bateson se volvió luego hacia el estudio de la locura*, y después
se instaló en California, en el Veteran's Hospital de Palo Alto, donde se consagró al tra-
tamiento y la observación de las familias de esquizofrénicos, convirtiéndose en un pio-
nero de la antipsiquiatría* y la terapia familiar*. Con el enfoque de la escuela llamada
de Palo Alto, explicó que la esquizofrenia* resulta de una disfun ción basaba en lo que
llamó el dOLlble bind (dobl e vínculo*), La expre sión hi zo carrera, y fu e retomada más
tarde por todos los clínicos de la esquizofrenia .

• Gregory Bateson, La Cérémonie du naven (Cambridge, 1936), París, Minuit, 1971 ;


Vers une écologie de I'esprit (Nueva York, 1972), vol. 1, París, Seuil, 1977, vol. 11 , París ,
Seuil, 1980 ledo casI. : Pasos hacia una ecología de la mente, Buenos Aires, C . Lohlé,
19851; Perce val le (ou. Autobiographie d'un schizophrene (Londres, 1962), Paris, Payot,
1975.

1> CULTURALISMO.

BAUDOUIN Charles (1893-1963)


psicoanalista suizo

Nacido en Nancy, Charles Baudouin estudi ó lelras, y después, en 1915, se dirigió a


Ginebra, atraído por el desarrollo del Institut Jean-Jacques Rousseau. Allí descubrió el
psicoanálisis*_ Formado por Carl Picht, un jungui ano, y más tarde por Charles Odier*,
1920 se le entabló un proceso por ejercicio ilega l de la medicina, después de haber
"cursos" de iniciación en la sugestión*. Henri F1ournoy* se opuso a su candidatu-
psychanalytique de Pari s {SPP)'. .. . .. ,
unos treinta libros y artículos de msplraclón pSlcobtOgráflca, fundó Ed i-
casa editorial en la que se publicaron las obras de algunos psicoa-
generación francesa. Creador en 1924 de un instituto internacio-
ttató de conciliar la práctica del psicoanálisis con la de la
85
Bausr, Ida

'ó' I
sugesl1 n y e me o o't d de Émile Coué (1857-1926); este último
. preconizaba
d " una psico-
.
terapia' basada en el autodominio mediante la autosugestIón. Ball OUln slemp!e qUISO
·
estar a l mIsmo t'lempo cerca de las teorías freudlanas y de las de Plell e Janet o Carl
Gustav Jung*

• Charles Baudouin, Psyehologie de la suggestion et de /'auto-suggestion , Neuchiilel,


Oe Iae h aux y N'esUé
I ,
1924' Psyehanalyse de Vietor Hugo (Ginebra, 1943), Parls, Ar-
, . '11 C'f l' "O I
d C I'n 1972' L'CEuvre de Jung, Paris, Payol, 1963. Mlrel e la " e que ques re-
man 01, , . I d'h' t ' d I
mous helvétiques autour de I'analyse profane", Revue internatlona e IS o/(e e a psy·
ehanalyse, 3, Paris, PUF, 1990, 145-157.
,
[> ANÁLISIS PROFANO. ¿ PUEDEN LOS LEGOS EJERCER EL ANALISIS?

BAUER Ida, señora de Adler (1882-1945), caso "Dol'a"

Primera gran cura psicoanalítica realizada por Sigmund Fre ud*, anteri or a las del
Hombre de las Ratas (Ernst Lanzer*) y del Hombre de los Lobos (Serguei Constantino-
vich Pankejeff*), la histori a de " Dora", redactada en di ciembre de 1900 y enero de
1901, y publicada cuatro años más tarde, se desp legó entre la escritura de La illlerprera-
ción de los sueiios* y la de los Tres ensayos de teoría sexual" . Inicialmente, Frelld qui-
so darle a este "Fragmento de análi sis de un caso de hi steria" e l título de "S ueño ' e his-
teria"". A través de este caso trató de demostrar la validez de sus tesis sobre la
neurosis* histérica (etiología sexual, conflicto psíquico. herencia sifilít ica) y exponer la
naturaleza del tratamiento psicoanalítico, muy distinto de la catarsis" y la hipnosis', y
en adelante basado en la interpretación* de los sueños y la asociación libre*-
Con el transcurso de los años, el texto adquirió un estatuto especial: en efecto, se tra-
ta del documento clínico más comentado desde su aparición. Sobre Dora se han escrito
decenas de artículos, varios libros, una novela y una pieza de teatro; e l caso de esta jo-
ven se convirtió en objeto privilegiado de los estudi os feministas. A menudo se lo ha
comparado con el de Bertha Pappenheim*. La mayor parte de los comentadores obser-
varon que esta cura fue menos "exitosa" que las otras dos. Por c ierto, Freud tuvO mu-
chas dificultades con su paciente, y no las ocultó. Como lo señala Patrick Mahony a
propósito de Ernst Lanzer, "Cuando se comparan las contratransferencias* de Freud con
sus principales pacientes, se tiene la sensac iÓn de que sentía más simpatía por el Hom-
bre de las Ratas que por Dora o el Hombre de los Lobos. Si con Dora fue un fiscal, con
Lanzer fue un educador amistoso."
Para la publicación del historial de esta primera cura exclusivamente psicoanahtica,
realizada con una joven virgen de 18 años, Freud tomó precauciones excepcionales. En
efecto, en esa época la cruzada dirigida contra el freudi smo* consistía en hacer pasar el
por una doctrina pansexualista cuyo objetivo era hacer confesar a los pa-
todo a las mujeres), por medio de la sugestión*, "cochinadas" sexuales
108 propios psicoanalistas, En Gran Bretaña* y Canadá*, por ejemplO,
las consecuencias de tales acusaciones.
Freud decidió por lo tanto responder de antemano n este tipo de
Bauer, Ida

obj~ciones, demostra~~o que su teoría no era un malefi cio destin ado a pervertir a las
mUjeres Y las Jóvenes. Con las JÓvenes y las mujeres se puede hablar de tod as las cues-
tiones sexuales SIn cau sarles . perjuicios ni hacerse sospecho so, pero con I a co nd'ICI"ó n de
adoptar de entrada un a cierta manera de hacerlo, y después despertar en ell as la conv ic-
ción de que es Inevitable [ .. . j . La mejor manera de hablar de estas cosas es el esti lo
conciso y directo; esa manera es al mismo tiempo la más alejada de la lubri cidad con la
cual se tratan estos temas en la «sociedad», lubricidad a la cu al las muj eres y las jóve-
nes están muy acostumbradas . Yo les doy a los órganos y a los fenómenos sus nombres
técnicos, y comuni co esos nombres si no so n conocidos." Y añade en francés: "J'appe-
l/e /In chal un cha l " ("Al gato lo llamo gato").
La historia de Ida Bauer es un drama burgués tal como se lo encuentra en ¡as come-
dias de bulevar de fines de siglo XIX. Un marido débi l e hipócrita engaña a la esposa,
ama de casa estúpida, con la mujer de uno de sus am igos, durante unas vacac iones en
Merano. Primero ce loso y luego indiferente, el esposo engañado trata de seducir a la
institutri z de sus hijos. Después se enamora de la hija de su ri val, y la corteja cuando se
encuentran en su casa de campo, en las ori ll as del lago de Garda. Horrorizada, la joven
lo rechaza, le da una bofetada y le cuenta la escena a la madre, para que ell a se lo di ga
al padre. Este último interroga entonces al marido de la amante, el cual niega categó ri -
camente los hechos que se le reprochan. Preocupado por proteger su propia rel ac ión, el
padre culpable hace pasar a la hija por fabu ladora, y la manda a atenderse con un médi-
co (Freud) que le había prescrito, algu nos años antes, un excelente tratami ento contra la
sífilis.
La entrada en escena de Freud tran sforma esta histori a de famil ia en una ve rdadera
tragedia de sexo, amor y enfermedad. En tal sentido, su relato de l caso "Dora" se ase-
meja a una novela moderna: uno no sabe si pensar en Arthur Schnitzler*, Marcel Proust
(1871-1922) o Henrik Ibsen (1828- 1906). Todo el drama gira en torno a la int rospec-
ción a través de la cual la heroína (Ida) se sumerge progresivamente en las profu ndida-
des de una subjetividad oculta a su conciencia. Y la fuerza de la narrac ión se debe al he-
cho de que Freud hace surgir una patología fo rmidable detrás de las apariencias de una
gran normalidad. Así puede restituirle a Dora una verdad que su fam ili a le sustrae, al
tratarla de simuladora.
Nacida en Viena* en una famili a de la bu rguesía judía acomodada, Ida era el segun-
do vástago de Philipp Bauer (1853-1913 ) Y Katharina G~rbe r-Baller (1862-1. 9 12). Afec-
tado de sífilis antes de su matrimonio, Philipp era tambi én tuerto de nacimiento. Freud
lndescribe como un hombre activo y lleno de talento: "La personalidad dom inante era
tanto por su inteligencia y sus cualidades de carácter como p_o~ las circunstan -
vida, que habían condicionado la trama d: la hl s.ton a patologlca e Infantll de
· d t ' I disfrutaba de una envidi able Situ aCión
• Gran 111 us na , . fi nanCiera,
" y era ad-
la hr E 1888 contrajo tuberculosis, lo que lo obhgó a 1I1stalarse leJOS de
w: s: familia. Optó por vivir en Merano, en el Tirol, donde conoc ió a
(Al - K) un hombre de negocios menos afortunado que él, casado
\Po' senor " . f r h'
·
Olusepp ina o Peppina (la señora K.), qUIen su r a trastornos IS-
d Ph' l' I 'dó
sanatoriOS. Ella se convirtió en la a~ante e I Ipp Y o CUI
sufrió un desprendimiento <!e ret1l1a.
87

Bauer, Ida
~~-------------------------------
En esa época, de retomo en Viena, se instaló en la mi sma calle que Freud, y lo COn-
sultó como médico por un acceso de parálisis y confusión mental de ori gen sifilítico.
Satisfecho con el tratamiento, le envió a su hermana, Malvine Friedman (1855- 1899).
Afectada de una neurosis grave y hundida en la desdicha de una vida conyugal atormen_
tada, esta última murió pronto, por una caquexia de evolu ción rápida.
Katharina, la madre de Ida, provenía, como el esposo, de un a fa mi lia j udía origina_
ria de Bohemia. Poco instruida y bastante estúpida, padecía dolores abdominales perma-
nentes, que la hija heredó. Nunca se interesó por los hij os y, desde la enfermedad de su
marido y la desunión que la había seguido, presentaba todos los signos de una "psicosis
de ama de casa": "Sin comprender las aspiraciones de sus hij os, trataba de estar ocupa-
da todo el día -escribe Freud-, limpiando y manteniendo ordenado el departamento, los
muebles y los utensilios domésticos, a tal punto que usarlos y disfru tarlos se había vuel-
to casi imposible [ ... j. Las relaciones entre la madre y la hija eran poco afectuosas des-
de años antes. La hija no prestaba ninguna atención a la madre, la cri ticaba duramente y
se había sustraído por completo a su influencia." Quien sostenía a Ida era una institutriz.
Mujer moderna y "Iiperada", leía libros sobre la vida sexual e informaba a su alum na en
secreto. Ella le había abierto los ojos sobre la relación del pad re con Peppina. No obs-
tante, después de haberla amado y de haberle prestado oídos, Dora se había malquista-
do con su institutriz.
En cuanto al hermano, Otto Bauer (188 1-1 938), pensaba sobre todo en huir de las
querellas familiares. Puesto que tenía que tomar partido, se alineó con la madre: "Es así
cómo, por la atracción sexual habitual, el padre se había acercado a la hija, y la madre
al hijo". A los nueve años, Otto era ya un niño prodig io, al pun to de haber escrito un
drama en cinco actos sobre el fin de Napoleón. Más tarde se reveló contra las opiniones
políticas del padre, cuyo adulterio, por otra parte, aprobaba. Lo mi smo que el padre, tu-
vo una doble vida, marcada por el secreto y la ambivalencia. Se casó con una mujer
diez años mayor que él, madre de tres niños, aunque ya tenía una larga relac ión con Hil-
da Schiller-Marmorek, diez años menor que él, que siguió siendo su amante hasta su
muerte. Secretario del Partido Socialdemócrata entre 1907 y 19 14, Y adjunto de Vikror
Adler en el Ministerio de Asuntos Exteriores en 1918, fu e una de las grandes figurds de
la intelligentsia austríaca de entreguerras. No obstante, a pesar de su talento excepcio-
nal, nunca se repuso de la caída del Imperio Austro-Húngaro, y dedicó más energía a
atacar a Lenin que a luchar contra Hitler: "Esta ingenuidad -escribe William Johnsto n-
era aún una herencia del Imperio de preguerra, en el que la tradición protegía a los disi-
dentes. Incluso en 1934 Bauer persistió en dirigir cruzadas de preguerra contra la Igle-
sia y la aristocracia, en el momento en que precisamente habría tenido que asociarse con

cargadas de consecuencias.
..
sus enemigos de poco antes para rechazar al fascismo_ Pocas cegueras han estado tan

De modo que en octubre de 1900 Ida Bauer visitó a Freud para iniciar esa cura que
. ".. tamente once semanas. Afectada de diversos trastornos nerviosos (migrañas.
'
afonfa. depresión, tendencias suicidas), acababa de sufrir una a{ren1 8 te-
. o~ la
mucho tiempo antes de la "falta" paterna y de la menura s
las propuestas amorosas que le Hans Zo1\OII'
Bauer, Ida

ka (el señor K.) en las orillas del lago de Garda, y lo abofeteó. Entonces estall ó e l dra-
ma: fue ac~sada ~or Hans y el padre de haber inventado la escena de seducción. Lo que
era peo~ aun, su!n~ e l repudio de Peppina Zellenka (la señora K.l, quien dijo sospechar
que la Joven lela hbros porno?ráficos. en parti cul ar la Fisiología del amor de Paolo
Mantegazz a ( 1831-1901 ), pubhcado en 1872 y traducido aJ alemán cinco años más tar-
de .. El autor era ~n. sexólogo darwini ano abundantemente citado por Richard van Krafft-
Ebmg*, y especlah zado e n la descripció n "etnológica" de las grandes prácti cas sex uales
humanas: lesbla msmo, o nani smo, masturbación, inversión, felación , etcétera. Al enviar
su hija a ver a Fre ud, Philipp Bauer es peraba que le diera la razón a é l y se oc upara de
poner fin a los fan tasmas* sexuales de la joven.
Lejos de adherir a la voluntad del padre, Freud tomó una dirección totalmente disti n-
tao En once semanas, y a partir de dos sueños (uno con un incendio de la casa familia r y
el otro con la muerte del padre), reconstituyó la verdad inconsciente de este dram a. El
primer sueño revel aba que Dora se había entregado a la masturbación, y que en real idad
estaba en amorada de Hans Zellenka. Por ello le pedía al padre que la protegiera de la
tentación de ese amor. Pero esa tentac ión despertaba también un deseo incestuoso repri-
mido respecto del padre. En cuanto al segundo sueño , permitió ir aún más lejos en la in -
vestigación de la "geografía sexuaJ" de Dora, y sobre todo sacar a luz su perfec to cono-
cimiento de la vida sexual de los adu ltos .
Freud advirtió clara:nente que la paciente no soportó la revelaci ón de que deseaba al
hombre que había abofeteado. E n consec uencia, la dej ó irse cuando ella decidió inte-
rrumpir el tratamiento. ¿Qué otra cosa podía hacer? El padre, al principi o favorab le a la
cura, se dio cuenta e n seguida de que Freud no aceptaba la tesis de la fabul ación. Por lo
tanto, se desinteresó del tratamiento. La hija, por su lado, no encontró en Fre ud la se-
ducción que esperaba: él no había sido sensible ni había sabido poner en j uego con ella
una relación transferencial positiva. En efecto, en ese entonces Freud no sabía aún ma-
nejar la transferenc ia* e n la cura. Por otro lado, como él mismo lo subrayó en una nota
de 1923, fue incapaz de comprender la naturaleza del vínculo homosexual que unía a
Ida (Dora) con Peppina. Sin embargo, había sido la señora K. qu ie n le había dado a leer
el libro prohibido a la joven, para después acu sarla. Tamb ién había sido ella quien le ha-
blaba de cosas sexuales.
Este tema de la homosexualidad* inherente a la hi steria fe men ina fue extensamente
comentado por Jacques Lacan* en 1951, mientras que otros autores se dedicaron a de-
mostrar que Freud no comprendía en nada la sexualidad femenina*, o que Dora era ina-
nalizable.
Bauer nunca se curó de su horror a los hombres. Pero sus síntomas se apacigua-
de su breve análisis , pudo vengarse de la humill ac ión sufrida, haciéndole
la seftora K. su relación con el padre, y al señor K. la escena del lago. L uego
v~ al padre e interrumpió toda relación con la pareja. En 1903 se casó
un compositor empleado en la fábrica paterna. Dos años más tarde tu-
a hacer carrera de músico en los Estados Unidos·.
de nuevos trastornos· (vénigo, zumbido de oídos, imsomnio, mi-
a Pellx Deutsch· a la cabecera de su canna. Le narró entonces
do los hombres. de sus frustraciones, su frigidez. Es-
89
Bauar, Ida

cuchando sus quejas, Deutsch reconoció el famo so caso "Dora": "Desde ese lTlo --......
ella olvidó su enfermedad y puso de mam.f iun'Inmenso orgu II o por haber sid Illento. '
lesto
to de un escrito tan célebre en la literatura psiquiátrica" . La muj er discutió las in~ oh]e.
taciones realizadas por Freud de sus dos sueños. Cuand o Deutsc h volvió a verla I erp[t.
. ' os ata.
ques habían desaparecido.
En 1955, emigrado a los Estados Unidos, Deutsch se enteró de la muerte de DOr
que se había producido diez años antes. Por Emest Jones* supo que lda había fallecid~
o
en Nueva York y, por un colega, tu vo noticias de có mo .se había n desarrollado los últi
mas años de su vida. Dora había dirigido contra su propIO cuerpo la obsesión de la ma.
dre: "Su constipación, vivida como un a imposibilidad de <d imp iar los intestinos» le
creó problemas hasta el fin de su vida. No obstante, habitu ada a esos trastornos, los ~a.
taba como un síntoma famili ar, hasta el momento en que demostraron ser más graves
que una simple con versión. Su muerte -de un cánce r de colon diagnosticado demasiado
tarde para que pudiera operarse con éxi to- fue como una bendición para sus allegados.
Según mi informante, había sido un a de las «histéricas más repu lsivas» que hubieraco-
nocido."

• Sigmund Freud, "Fragment d'une analyse d'hystérie (Dora)" (t 905), en Cinq PsycJi¡¡·
nalyses, Parfs, PUF, 1954, 1-91; GW, V, 163-286, SE, VII, 1-122 (ed. casI.: "Fragmen~
de análisis de un caso de histeria", Am orrortu, vol. 7] . Felix Deutsch , "Apostille au 'Frag·
ment d'une analyse d'hystéri e (Dora)' " (1957), Revue Irant;aise de psychanalysc,
XXXVII, enero-abril de 1973, 407·414 (ed. casI.: "Una 'nota al pie de página' al traba~
de Freud 'An álisis Iragmentario de una histeria' ", Revista de psicoanálisis, t. 48, 41. Jac·
ques Lacan, "tn tervention sur le trans/ert" (195 1), en Écrits, París, Seuíl, 1966,215·229
led. casI.: Escritos 1 y 2, Méxíco, Siglo XX I, 1985J: Le Séminaire, livre 11, Le Moidans la
tMorie de Freud et dans la technique de la psychanalyse (1954·1955), París, Seui
19781ed. casI.: El Seminario. Libro 2, El yo en la teoria de Freud yen la técnica psictJa·
nalítica, Barcelona, Paidós, 1981 J: Le Séminaire, livre XVII, L'En vers de la psychanaJyse
(1969,1970) , París, Seuil, 1991 (ed. casI.: El Seminario. Libro 17, El reverso del psictJa·
nállsis: Barcelona, Paidós, 1992J. Henri F. Etlenberger, Histoire de la découverte derill'
consc/ent (Nueva York, Londres, 1970, Vitleurbanne, 1974) , París, Fayard, 1994. A~
Rogow, "A lurther 1001no18 to Freud's 'Fragment 01 an analysis 01 a case 01hyslena '
en Journal 01 the American Psychoanalytical Association, 26, 1978, 311.330. Helén. Ct
xou s, Portrait de Dora, París, Des lemmes, 1986. Charles Berh eimer Y Claire Kalla'"
(comp.), In Dora's Case: Freud·Hysteria -Feminism, Nueva York, Columbia UniVefSJ;
Press, 1985. Harry Slroeken , En analyse avec Freud (1985) París Payol, 1987. WIUI
M. Johnston, L'Esprit viennois. Une histoire intellectuelle ei sociaie, 184S- 1938 (NU:
York, 1972), París, PUF, 1985. Hannah S. Decker, Freud, Dora and Vienna, 1900, N
va York, The Free Press, 1991. Lisa Appignanesi y John Forrester, Freud's war:;:
N~eva ,York, Baslc Books, 1992. Jacquellne Rousseau.Dujardin, "L'objet: comn1ea~es
sUJet S y retrou~e. Une teclure (entre autres) de Dora", en Le Double, Centro de l!4lt
p.lástlcas de Salnt·Fons, 1995, 42·52. Patrick J. Mahony, Freud's Dora. A PsychOB
I/c, Hlslorlcal and Textual Study, New Haven y Londres, Yale University Press, 1996-

DE LOS SEXOS. ESTUDIOS SOBRE LA HISTERIA, SEDUCClóJ'l


PE LA). SEXOLOGÍA.

,
Bélgica
-
BEIRNAERT Louis (1906-1985)
sacerdote y psicoanalista francés

Nacido en Ascq, Louis Beirnaert in oresó en la Ca _. d J •


, ' ' f" di ' . '" mpama e esus en 1923 y se con-
virtIÓ en pi
. o esol
. e .tea ogla
. do omátl
'" ca . Durante I S d G . '
a egun a uerra Mundi al part icipó
en la Resistencia
, dO '
antInazl, en un a red oaulli sta De é . ó ' "
" ' , spu s se onent haCia la pSiqu iatría
y fue ana 1Iza o por , amel Lagache* _ ' antes de pasar a ser uno de Ios campaneros
- cerca-'
nos a Jacques Lacan '" y desempenar un papel importante en la hl'sto' d I l '
l' T ' I 1 ' n a e as re aClOnes
entre e pSlcoana ISIS y a glesla Católica*, sobre todo acerca de la cuestión del di scer-
OImlento de las vocacIOnes; Croni sta en la pu blicación periódica Études, redactó vari os
textos Importantes sobre ml Stlca, en especial acerca de Ignacio de Loyola (149 1-1556),

• Louis Beirnaert , Aux fronUeres de /'acle ana/yUque, La Bibte, sainl /gnace Freud el La -
can, Pans, SeUll, 1987, '

!> IGLESIA.

BÉLGICA

La introducción del psicoan ál isis* en Bélgica sigui ó el mismo movimiento que en


IOdos los otros países de Europa*. Pero, dividido en dos idiomas, y entre médicos y pro-
fanos (los no-médicos), atravesado por la historia del nazismo"' , y de spués por la de la
renovación lacaniana, el mov imiento psicoanalíti co belga tiene la caracterís tica de no
poder encontrar su autonomía. Su desti no sigue ligado al psicoanálisis en Francia* y. en
parte, en Holanda*.
Desde la década de 1900 hubo polémi cas entre neurólogos y ps iqui atras a propósito
del freudismo *. El psicoan álisis era entonces co nsiderado un método de investigac ión
útil en los procesos judiciales y en el diagnóstico de las simul aciones. Se lo confu ndía
Con el test de asociación verbal * de Carl Gu stav Jung*. Sob re todo, no se distinguía la
práctica freudiana de las otras forma s de terapi a. En cuanto al primado de la sexuali-
dad*, fue calificado de pansexualismo* por el conjunto del cuerpo médico, lo mismo
que en todos los otros países.
Después de la Primera Guerra Mundial, Juliaan Varendonck* fue el verdadero pi o-
nero del psicoanálisis de Bélgica. Formado en Viena*, reconoc ido por Sigmund Freud*
y miembro de la Nederlandse Vereniging voor Psychoanalyse (NVP), se instaló en Gan-
te y ejerció durante un breve período, antes de morir sin dejar posteridad.
Hubo que esperar el período de entreguerras para que al gunos marginales y autodi-
fundaran verdaderamente el movimiento belga: Fernand Lechat*, Camille Le-
esposa, y Maurice Dugautiez*. Con el título de "psiquistas" crearon en 1920 un
Estudios Psíquicos, en el que se practicaban tanto las ciencias ocultas, el es-
la hipnosis", como el psicoanálisis. Muy pronto Lechat y Du gautiez crearon
f;rychagogue, tomaron contacto con la Société psychanalytique de Paris
1926. e iniciaron el análisis didáctico* en el diván de Ernst Paul Horr-
Viona y refugiado en Bélgica entre 1938 y 1940.
91

BélgIca
• -
En esa época surgió el conflicto en torno al análisis profan o* (entre médicos y no.
médicos), que marcó la posguerra en Bélgica, p.ero que ya atravesaba al ~ovl m le~,to in.
ternacional. Lechat y Dugautiez se vieron cuestiOnados como margmales, mcluso charo
latanes", por Jacques De Busscher, un médico miembro de la NYP muy favorab le a las
tesis freudianas. Él mismo no practicaba el psicoanállSls, pero luchaba por reservarlo a
los médicos.
Paralelamente también los medios in telectuales se interesaron por el pensamiento de
Freud. Hendrik (Henri) De Man (1885-1 953), futuro presidente del Par.tido ObreroBel·
ga.le escribió en 1925. Por otra parte, sociólogos, pedagogos.y unlvers ltanos, lo mismo
que los jesuitas próximos a la Uni versidad Católica de Lovruna, comenzaron a co men-
tar las obras psicoanalíticas y a inspirarse en ellas.
En 1924 apareció un número espec ial de la revista Le Disque verl, enteramente de-
dicado al psicoanálisis. El director, Franz Hellens, había logrado reunir acerca de este
tema a nombres prestigiosos de la literatura y el saber médico. Fue un verdadero acon·
tecimiento.
Abría el volumen una carta de Freud, seguida por artículos de psicoanalistas yescri-
tores fran ceses. En su conjunto, el nú mero expresaba bastante bien lo que estaba en jue-
go en la batalla de la década de 1920 en torno al fre udismo. Algunos condenaban una
moda efímera, otros insistían en la seriedad de lo que les parecía una verdadera doctrina.
Durante el período de la ocupación nazi, Lechat y Dugau tiez continuaron practican-
do el psicoanálisis. En 1947 , con el patrocinio de la SPP, fundaron la Association des
psychanalystes de Belgique (APB ), que iba a ser reconocida por la International Psy-
choanalytical Association* (IPA) en el Congreso de Zurich de 1949, con el firllle apoyo
de Marie Bonaparte*. Esta fundación le permitió al psicoanálisis desarrollarse en el sec-
tor de la lengua francesa del país.
La adhesión a la IPA tuvo por efecto obligar a la APB a normalizarse, es decir, en el
contexto belga. a adoptar el punto de vi sta de la med icalización. Fueron mujeres médi-
cas las que asumieron la dirección de la asociac ión y apartaron a los fundadores autodi-
dactos. La APB cambió entonces sus estatutos y, en 1960. tomó el nombre de Société
beIge de psychanalyse (SBP). Compuesta por una fu erte mayoría de médicos, se aban-
donó la preocupación por la investigación intelectu al. A fines de la década de 1990 tie-
ne sesenta miembros, para una poblac ión global de diez millones de habitantes. o sea
seis psicoanalistas (lPA) por millón de habitantes.
En este contexto, los jóvenes terapeutas más brillantes prefiri eron volverse hacia las
tesis de Jacques Lacan*, cuya doctrina era proscrita de la SB P en el momento mismo en
que comenzaba a florecer en Francia, en el seno de la Société fran~a ise de psychanaJyse
(SFP, 1953-1963). Marcados por la fenomenología, los representantes de la joven gene-
nei.6n psicoanalftica (la tercera para Bélgica) emprendieron curas didácticas fuera de su
en Francia, con Lacan: en Suiza· , con Gustav BaBy (1893 -1966) o Maeder Boss.
a plegarse a las exigencias ortodoxas de la SB P, tellllinaron por fundar su
la &:ole beIge de psychanaIyse (EBP), en 1969, copiada de la École
con un Id~ntico prognuna de enseñanza: retorno a Freud. ense-
la lIn¡Ufstlca. Pavorable al análisis profano·, eS-
que fuwon mayoritarios desdo el principio.
Benedikt, Moriz

No obstante , ante la SBP, preocupada por la respetabilidad, la EBP siguió busca ndo
una verdadera identi dad. Próx imos a la Universidad de Lovain a, sus fund adores favore-
cieron la implantación del lacanismo* en Bélgica, a través de una vía católi ca y uni ver-
sitaria. El fil ósofo Alphonse de Wahlens (1 9 11 -1981), lector de Husserl , traductor de
Heidegger Y ami go de Maurice Merleau-Ponty (1908-196 1), desempeñó un papel im-
portante en tal sentido. Miembro de la École freudienne de Paris* (EFP) entre 1964 y
197\, comenzó por seguir el seminario* de Lacan, y asisti ó a sus presentaciones de en-
fermos, antes de tomar di stancia y militar con más firmeza que nunca en favo r de un
psicoanálisis de inspiración fenomenológi ca.
En 1980, la di solución de la EFP provocó el estallido de la EBP y la creación de una
multitud, de grupúscu los dependi entes de las di versas escuelas neo lacanianas parisien-
ses: la Ecole de la Cause freudienne (ECF), la Association freudi enne (AP), etcétera. En
virtud de esta di seminación, la EBP siguió por su parte ligada a la Uni versidad de Lo-
vaina, en torno a Jacques Schotte y Antoine Vergote, con un enfoque plural ista, abierto
y democrátic o; la referencia a Lacan y su doctrina no es exc lusiva .

• Le Disque vert. Freud el la psychanalyse, París-Bruselas, 1924 . Variélés. Le surréalis-


m e en 1929, numera especial, junio de 1929. Winlried Huber, Herman Piran, Antoine
Vergote, La Psychanalyse science de I'homme, Bruselas. Oessart. 1964 . Bulletin inlerne
de I'EBP, 2 de marzo de 1977. Charles Franyois, Le Mouvemenl de I'hygiéne menlale
en Belgique el la formation des psycholhérapeules, tesis, Unive rsidad de Lieja, 1978-
1979. Archives Michel Coddens y Oídíer Cromphout.

t> ESCISIÓN. FÉDERATION EUROPÉENNE DE PSYCHANALYSE. ¿PUEDEN


LOS LEGOS EJERCER EL ANÁLISIS?

BELLEVUE (CLÍNICA DE)

t> BINSWANGER Lud wig.

BENEDIKT Moriz (1835-1920)


médico austríaco

El escritor Hermann Bahr (1863-1934) subrayó que "el vienés es un hombre que de-
a los otros vieneses, pero no puede vivi r fuera de Viena". Si bien esta
aplica a Sigmund Freud*, sin duda conviene mucho más? Mori ~ (o Moritz) Be-
destino trágico conocemos gracias a la autoblOgrafIa publicada en 1906 y
del historiador Henri F. Ellenberger*.
proveniente de una familia ju~ía del Burgenl an.d pasó su vida haciendo
las enfermedades nervIOsas y su tratamiento, SIO llegar Jamás a
Fue de alguna manera un pionero en las sombras, que
y de conversión en repudio, como muchos judíos vie-
de identidad y atravesados por el "autoodio judío".
93
••

Vlttorlo

edik . t'ficos
.den f ficó con to dos Ios Cien I malditos olvidados por la ciencia ofi cial.
Ben I ~e I'ó . I Id édico oscuro a pesar de su talento, si no que además padeció
No sólo siguI sien o un m ., I N F ' P
.
la desdicha de tener e l mismo
' apellido que un penodlsta
. de a , eue d Jrele Mress.. Ch
..
Especialista ' * prac t'cante
en hi stena, I de la hipnosls* y amigo
.e . ean artIn ar-
col* en 1864 sostu va que Ia hIS · ten'a era una enfermedad Sin. causas utennas.
. Cuatro
años' más tarde se interesó por la elecu'oterapia, pero en 189 1 dIO un a medIa vuelta y co-
menzó a luchar contra el hipnotismo. Finalmente, fu e un o de los pnmeros ,en hablar de
h· · mascu l'm
Istena Erna
aLesky
. , hl'storiadora de la medlcma Vienesa,, explico en 1965 las
razones del fracaso reiterado de este terapeuta brillante, qu e no I ~gro afi rmarse co m ~ un
verdadero innovador: aunque había recibido una form ac l ó ~ sol.lda,. ~o se reso lvla a
aceptar los hechos y siempre se dejaba arras trar por su loca Im agmaclOn. Adem ás pre-
fería la polémica al tr~baj,o lento de la razón , y no cesó de*atacar a qUienes c~ n s ld era ba
adversarios o fal sos clentlficos: Richard van Krafft-Ebmg o WIl helm Fhess . Hay que
añadir que Benedikt siguió enfeudado a una concepción del psiqui smo fund ada en la
• •
conCienCia.
En la "Comunicación preliminar" de 1893, después incorporada a los Estudios sobre
La histeria*, Freud y Josef Breuer* lo citan como autor de observaciones sobre el tema
publicadas "ocasionalmente". En La interpretación de los sue/los* Freud se refi ere tam-
bién a su obra Hipnotismo y sugestiólZ, aparecida en 1894.
La contribución más interesante de Benedikt a la historia de la psiquiatría din ámica'
fue un artículo de 1914 cuyo tema era lo que él ll amaba, en inglés, the second lije, es
decir, la vida interior secreta de cada sujeto. Esta segun da vi da (que por otra parte era la
expresión misma de su propio itinerario de médico vienés ato rmentado por la inau te nti -
cidad de esa sociedad de fin de siglo) se construía, según él, como un sistema de repre-
sentaciones y rumiaciones que el individuo conserva en su fuero interno, si n querer te-
nerlas en cuenta. Más frecuente en la muj er, es dominante en los j ugadores, los
excéntricos, los criminales, los neurasténicos. La primera preocupación del terapeuta
debe consistir en explorarla, pues ella oculta secretos patógenos. Benedikt fue también
uno de los primeros científicos en descubrir las causas sexuales de la hi steri a. Antes de
morir, solitario y olvidado, se había vuelto hacia las ciencias ocultas, a pesar de haber-
las despreciado al principio de su carrera .

• Henri F. Ellenberger, Médecines de {'ame. Essais d 'hisloire de la folie el des guérisons


psychiques, Parls, Fayard, 1995.

I>IUDEIDAD. PSIQUIATRíA DINÁMICA. SEXUALIDAD. WEININGER Olto.

Vittorio (1878.1927)
italiano

. Benussi vivió dividido enlre sus dos patrias, Austria e


Pflcologfa en Roma, en el departamento dirigido por SanIe
en psi~og{a experimental en Austria. y realizó
~ ProdUCida la caída del Imperio Austro-Húngaro,
Berliner Psychoanalytis ch es Inst itul

rechazó un trabajo en Praga por razones políticas, y vo lvió a It ali a, donde obtuvo la cá-
tedra de psicología en la Universidad de Padua. Riguroso en ex tre mo, como lo ates ti -
guan sus trabajos experimentales, Benuss i fu e también un poeta y una especie de gurú ;
realizó estudIOs sobre la sugestión* hipnótica y la psico logía del testi moni o.
En 1926, en el clima antipsicoanalítico alimentado por la pu bli caci ón del libro del
célebre psiquiatra Enrico Morselli (1852-1929), dio un a seri e de cursos sobre los fund a-
mentos del psicoanálisis y form ó a una cierta cantidad de alu mnos, entre ellos Cesa re
Musatti* (quien iba a ser su asistente y lo sucedería des pu és de su mu erte) y Novello
Papafava, militante antifasci sta, ami go de esa gran fi gura de la lucha contra el régimen
mussoliniano que fue Piero Gobetti (1 90 1-1 926), Y autor de un ensayo de inspirac ión
freudiana sobre los fundamento s del fascismo italiano. Ese mismo año de 1926, Benussi
conoció en Groninga a Ludwig Binswanger* y a Karl Jaspers (188 3-1969). Por razo nes
desconocidas, se suicidó en 1927, poco antes del congreso de la psicología italiana que
iba a reunirse en Padua en honor suyo.
Sus trabajos de psicología experi mental fuero n esc ritos y publicados en lengua ale-
mana, pero redactó en italian o sus contri buciones cl ín icas, reu nidas y pu bl icadas en
1932 con el título de Suggestione e Psicoanalisi, por in ic iativa de Sil via Musatti de
Marchi, que fue su alumn a .

• Contardo Calligaris, "Petite histoi re de la psychanalyse en Italie", Critique, 333, fe brero


de 1975, 175-1 95. Michel David, La Psicanalisi nella cullura italiana (1966), Turín, Bolla-
ti Boringhieri , 1990; "La psychanalyse en Italie", en Rol and Jaccard (comp.) , Histoire de
la psychanalyse, vo l. 2, París, Hachelte , 1982. Silvia Vege tti Finzi, Storia della psicanali-
si, Milán , Mondadori , 1986.

1> SUICIDIO.

BERLINER PSYCHOANALYTISCHES INSTITUT (BPI)


(Instituto Psicoanalítico de Berlín)

Creado por Max Eitingon*, Karl Abraham * y Ernst Si~me l * en el marco del policlí-
nico del mismo nombre, el Instituto Psicoanalítico de Berlln fu e Inaugurado el 14 de fe-
brero de 1920 en locales de la Potsdamer Strasse acondicionados por Ernst Freud * Ver-
dadero laboratorio de formación de terapeutas, durante diez años dese mpe ñó un papel
considerable en la elaboración de los principios del análisis clínico*, y sirvió de modelo
. t'It u to s creados más tarde en el marco de
a todos los o t ros ms . . la Intern atlOnal
. . Psychoa-
. .
Association* (lPA). Hasta su partida a Palestina, Elttngon pr~s ldl ó la co ml s ~ ó n
yen 1923, por primera vez e.n el mundo, el curs~ls analltl co .fu e somettdo
- -
prescnpclOnes . temáticas'. anáhsls dld ácltco, ensenanza teóllca, análiSIS de
SIS

· psicoanalista exclusivamente didacta del BP1, llegado de


• e 1 pnmer 1 . b '11
profesionales, entre los cuales se contaron o~ mas nantes
internacional. A lo largo de los años, debIdo n la alluen-
que hufan del régimen del almirante Horthy, y después por
95
Rell'a:ts, Anna
-
la llegada de los vieneses obligados a exiliarse por razones econó micas, el ln ~tituto pasó
a ser el más grande de los centros de formación psicoanalíuca ~e l munclo, m,l entras que
en el Policlínica se realizaban tratamientos de todo tipo: gratUitos para los careclentes,
pagos en diversa medida para los otros paci.e nte: En 1930, ~n el m,o ment? en que EIlIn_
gon publicó su "Informe inicial sobre los diez anos del BPl , Berlln ,. seg un las palabras
de Emest Jones*, se había convertido en "el corazón de toci o el mOVimiento pSicoanalí_
tico internacional". . .
Después de la implantación del nazismo* en Al~mani a* , ~l B PI fue m tegraelo allns-
tituto que dirigía Matthias Heinrich Goring *, pomend ose aS I al servIC IO ele la s ~nlestra
comedia de la "arianización" del psicoan álisis, es decir, de su destrucc ión slstematlca en
tanto que "ciencia judía" .

• On forme des psychanalys/es. Rapport original sur les dix ans de I'Ins/i/ul psychanalyti·
que de Berlin, presentación de Fanny Colonomos, París, Denoel, 1985.

BERNAYS Anna, nacida Freud (1859-1955), hermana de Sigmund Freud

Nacida en Freiberg, tercer vástago de Jacob y Amalia Freucl *, Anna era también la
primera de las cinco hermanas de Sigmund Freud *, y la única de ellas que escapó al ex -
terminio de los judíos por los nazis. En sus recuerdos pone de man ifi esto los mi smos
celos que el hermano había experimentado respecto de ell a c uando era niñ o. Cuenta
hasta qué punto Amalia privilegiaba a su hijo mayor: Si gmund tenía derecho a una ha-
bitación para él solo, mientras que sus hellllanas se amontonaban en el resto del depar-
tamento. Cuando Amalia quiso que Anna tomara lecciones ele pian o, Si gmund se opuso
y amenazó con irse de la casa. Cuando ella tenía 16 años , él le prohibió leer las obras de
Honorato de Balzac (1799-1850) y Alejandro Dumas (1 802-1 870) . Esta actitud tiránica
se relacionaba con el hecho de que Freud había estado ce loso de su hermano Ju lius
Freud*, nacido después de él, y a continuación se sintió culpable de su muerte. Enton-
ces derivó su rivalidad hacia la hermanita, vivida como un a "usurpadora" po rque se lle-
vaba una parte del amor de la madre. Pero esta hostilidad demu es tra también hasta qué
punto Freud obedecía en ciertos temas a la concepción vi ctorian a de la educación de las
mujeres, propia de la sociedad vienesa de fin de siglo. Sus relac io nes difíc iles con esta
heuuana estimularon sin duda alguna sus reflexiones sobre las rivalidades edípicas Y lo
vínculos familiares en general. Más tarde, Freud se mostró mucho más afectuoso con
sus otras cuatro hermanas, cuyo destino fue trágico.
En octubre de 1883, Anna Freud se casó con EIi Bemays, hermano cle ~I artha Ber-
futura esposa de Freud, con el cual este último no tardó en disputar por una histo-
de dinero_ De nuevo se revelaron sus celos, y quiso que Martha. su novia. se
de él, lo que ella no hizo. Pero él no asistió al casamiento de su herma-
fin a la desavenencia y ayudó a los Bernays a emigrar a los EstadoS
se convirtió ,en un hombre
,
de negocios muy rico. Anna tuvO cincO
casI centenana.

Bernays. Minna

Jones, La Vie ell'ceuvc d S '


red. casI.: Vida o e e. /gmund Freud, vol. I (Nueva York. 1953) . París, PUF. 1957
La Vie qUOlidie~n:ra de S/gmund Freud, Buenos Aires, Nova. 1959·62J. Lydla Flemm,
~ d . de Freud el de ses pal/enls Parls Hachette 1986 Peter Gay
rreu , une v/e (Nueva Y k 19 . " . ' ,
. or , 88), Pans, Hachette, 1990 (ed. casI. : Freud. Una vida de
nueslro I/empo, Buenos Aires, Paidós, 1989].

c> BERNAYS Minna. FREUD Martha.

BERNAYS Minna (1865-1941), cuñada de Sigmund Freud

En la historia de la vida privada de Sigmund Freud*, Minn a Bernays, hermana me-


nor ?eMartha Freud* (nacida Bernays), ocupa un lugar decisivo, no sólo por los víncu -
10smUmos quemantuvo con el cuñado (y que duraro n toda la vida), sino porq ue esa
amistad se convirtió en una de las grandes cuestiones de la historiografía* freudiana , so-
bre todo para la corriente revi sionista.
En 1882, cuando Freud se enamoró de Marth a, también se sentía muy atraído por
Minna, cuya inteligencia y espíritu cáustico le encantaban. Le escri bió canas muy ínti -
mas, en las cuales le hacía numerosas confi dencias, llamándo la "mi tesoro, mi herma-
na". En esa época, la joven estaba de novia con un amigo de Freud, Ignaz Schonberg
(1856-1886), quien contrajo tuberculos is y muri ó a principios del año 1886. Minna de -
cidió entonces permanecer soltera, y se ocupó ele la madre en Hamburgo, mientras tra-
baja intermitentemente como dama de compa ñía.
En 1896 se instaló en Viena*, en la casa de la hermana y el cuñ ado, el departamento
de la Berggasse 19, donde ocupó una habitación sin entrada independiente: para llegar
a ella, tenía que pasar continuamente por el dormitorio de la pareja Freud. Con el paso
de los años se convirtió en "tía Minna" para los cinco hij os de la famil ia, a los cuales
consagraba mucho tiempo y toda su energía. Mientras que Freud mantenía a su mujer y
sus hijos alejados de su vida profesional, confiaba sus dudas, sus interrogantes y sus
cenidumbres a la cuñada tiernamente amada. Incluso viaj ó varias veces en su compañía,
sobre todo a Italia. En sus cartas la mantenía informada de todos los asuntos de familia,
hablándole tanto de Martha como de sus descubrimientos intelectuales. Ell a res pondía
con la seguridad de una mujer que ocupaba una posición só lida en el corazón de la ca-
sa. En 1938, ya enferma y casi ciega, llegó a exiliarse en Londres, donde murió dos
dosdespués que el cuñado.
Gustav Jung*, quien rechazaba la teoría freudiana ele la sexualidad"' , tenía sin
un gusto acentuado por las anécdotas picarescas de la vida privada. Como él
bebía tenido varias aventuras extraconyugales (entre otras, una con Sabina
vacilaba en divulgar rumores, verdaderos y falsos, sobre relac iones car-
y de sus contemporáneos. Él fue el primero del entorno de Freud
uaa relación amorosa con la cuñada. En 1957, en una entrevista con
quo. en marzo de 1907, Minna Bernays, muy "desamparada", le
enamorado de ella, y que su "relación era verdadera-
~ "BupUcio" que fue para él escuchar esa "revela-
' conmover a la comunidad freudiana y reacti v
h os que eso se po d13 ar
Con mue o men á1' . ,. a doctn'na que veía sexo en todas partes, ¿había s'
. 1 psicoan ISIS : es' , . l·
las acusaciones a ., fl t delito de incesto*, en la persona mi sma de Su h'
do final mente sorprendlO3Jen agran e ti ó
" el biógrafo oficial del maestro, a Irm repetidament
1-

P ócrita fundador? Ernest ones , . . h b' 1" e


'd "monógamo en una medi da In a Itua , pero no pudo
que el .gran hombre hah"bía SI estragos o l
Tanto más cuanto que a correspondencia entre
'
impedir que el rumor IClera · . .
. c -ado seguía siendo inacces ible a todos los investigadores, celo.
Mmna Bernays y su un .
samente custodla a po· d r el ortodoxo Kurt Eissler
. ' responsable de los Archi vos Freud de
.
positados en la Library of Congress* de Washmgton. , ,
A fimese d 1970 el historiador reV ISIO ni sta Peter Swales retomo el asunto, dandole
, " Id
un con e t nido teórico. Con la inquietud por encontrar la huella
. 1 ongma ., e todas las relo.
nías cometidas por el padre fundador, comenzó a investigar a cuestlon, y en noviembre
de 1981 pronunció en Nueva York una conferencia que tu vo una gran repercusión. To-
mando como punto de partida la confidencia de Jung, exp]¡có que Fre ud había tenido
una relación sexual con Minna, que incl uso la había embarazado, y después obligado a
abortar. Pero el método de in vesti gación no aportaba la menor prueba sobre la realidad
de esa presunta relación. Se trataba de un a especie de parodia de interpretación psicoa-
nalítica, que pretendía encontrar en la obra de Freud "revelaciones" autobiográfi cas ca·
paces de perfilar con toda exactitud los actos de su vida privada.
A este delirio de interpretación*, el historiador Peter Gay, nuevo biógrafo de Freud,
respondió describiendo la turbaci ón que él mi smo había experimentado al consultar, en
la Library of Congress, la correspondencia entre Freud y Minna Bern ays : más exacta·
mente, al verificar la existencia de un blanco entre 1893 y 1910 en la numeración de las
cartas. Ahora bien, era precisamente en ese período cuando podría haber tenido lugar la
relación sexual. Gay no creía en la existencia de esa escena incestuosa original, y señaló
que los herederos legales, al censurar la vida pri vada de los pensadores, suprimían datos
inútilmente, con lo cual favorecían la difusión de las interpretaciones más fantasiosas.
Según Albrecht Hirschmüller, especialista alemán en la publicación de la correspon·
dencia de Freud con los miembros de su famili a, Gay cometió un error, y la numeración
de las famosas cartas no presenta ningún salto. Hirschmliller dice que la corresponden·
cia de Freud con la cuñada no contiene ningún elemento que demuestre la exiSlencia dt
semejante relación: "La correspondencia es muy ab ierta e íntima. Demuestra que las re·
laciones de Freud con la cuñada formaban parte de una red de relacione s familiares
[... }. Una relación carnal habría creado demas iados problemas y destruido el vínculo
eou Martba, que era fundamental para Freud , pero dife rente del que mantenía con ~lin-
8&. Ésta es la opinión que me he formado después de haber exa minado detenidamente
encontré en los archivos de Freud sobre la famili a Bernays."
1 I 'ó '
que a re aCl n carnal fue IRventada por Jung a partir de un tesumonlO . . ~

antes de convertirse en un fantasma principal de la historiogJ1l'


antifteudiana.
, - Vi" , 53) parlS.
.... ,11 11/ IQlUVrll dll Slgmund Freud, vol. I (Nueva York, 19 • Sir
York, 1955), Parls, PUF, 1961 led. casI. : Vicia Y obra de eod
Nova, 1959-62). John M. Biltlnsky, "Jung and Freud
Oualfllr/y, X, 1969, 39-43. Max Schur, La Morl
(:,s/ll
Bernfeld, Sleg fri ed

vie de Freud (Nueva York 1972) P r G '


'ermedad muerte ' , ,ar s, alllmard, 1975 (ed, casI. : Sigmund Freud, En -
Freud Be; asse len su vida y en s~ obra, Buenos Aires, Paidós, 1980). La Maison de
ca de' pete~gG
9
(N Vlenne, lotograllas y prelaci o de Edmund Engelman, nota biográli -
ay ueva York, 1976), París, Seuil, 1979. Peter Swales "Freud Minna
B ernays an d t he conquest 01 Rome ' l' h . , "
" . new Ig t on the anglOs 01 psychoanalysis· New
Amenean R~vlew. A Joumal 01 Civility and the Arts, 1, ve ran o de 1982, 1-23. Jane'l Mal -
colm, Tempete aux Archives Freud (Nueva York, 1983), París, PUF, 1986. Peter Gay,
Freud. Une vle (Nueva York, 1988), París, Hachette, 1990 (ed. casI.: Freud, Una vida de
nuestro tiempo Buenos Aires Pa'ldo's 19891' En lIsan!
• I I I
' , el
Freud, explorat/Ons . ,
dlvertlsse-
rr:
ents (New Haven, 1990), París, PUF, 1995. Elisabeth Roudin esco , Généalogies, Pa-
ns, Fayard, 1994. Albrecht Hirschmüller, carta inédila a Elisabelh Roudinesco del 13 de
septiembre de 1996.

i> PLIESS Wilhelm. SEDUCCIÓN (TEORÍA DE LA)

BERNFELD Siegfried (1892-1953)


psicoanalista norteamericano

Militante' sionista y marxi sta austríaco, amante de las muj eres, fumador inveterado
de cigarrillos norteamericanos, gran conocedor de los orígenes del freudismo· , pionero
del análisis profano* y de la psicología de la adolesce ncia, Sieg fri ed Bemfeld fue una
de las principales figura s del primer círculo psicoa nalítico vienés, antes de conveni rse,
en 1941, en fundador de la San Francisco Psychoanalytical Society (SFPS ).
Nacido en Lemberg (Galitzia) en un a famili a judía de comerciantes tex tiles, instala-
da en las afueras de Viena*, reali zó estudios de bo táni ca y zoología, con los que obtu vo
un sólido conocimiento de las ciencias de la naturaleza. Después se ori entó hac ia la psi-
cología y la pedagogía. En su juventud se interesó por el hipnoti smo*, que practicó con
sujoven hermano, y luego por el método de la asociación libre* Militante sionista y so-
cialista, comenzó a interesarse por el psicoanáli sis* a través de la pedagog ía, llevado
por las experiencias de Maria Montessori*. En 19 l 5 se casó con Anne Salomon, una es-
tudiante de medicina y militante marxista, con la que tuvo dos hijas: Rosemarie y Ruth .
En 1918, Bernfeld organizó en Viena una gigantesca reunión de la juve ntud sionista,
en la cual Martin Buber (1878-1965) pronunció un di scurso cé lebre. Un ruio más tarde
creó una institución, el Kinderheim Baumgarten, especi ali zada en recoger a niños judíos
huérfanos de guerra, a los cuales debía dar una formaci ón que les permitiera emigrar a
Palestina. En su apertura, el instituto se hizo cargo de ciento cuarenta pensionistas , en-
niños de menos de cinco años, hambrientos, discapacitados o traumatizados,
en miembro de la Wiener Psychoanalylische Vereinigung (WPV) ese mismo
'iOnoció a Sigmund Freud*, quien lo recomendó a Max Eilingon* y al Po-
Fmalmente, en 1922, se instaló como psicoanalista en Viena, se con-
. . Anna Freud*, y luego formó un grupo con quienes se interesaban
desamparada: Wilhelm (Willi) Hoffer (1897-1967), Anna
• Todos tenían el objetivo de extender la doctrina freudiana a

una consagrada a la psicología de la adoles-


99
8emfekI. SI_gfrled
-
, . 1 . de S I'S'Il'~O', en esta última denunciaba los métodoS
ntrada en e1 nulO
cenCla, y a otra ce I gún él se corría el riesgo de favorecer la instauo
educativos alemanes, con los cua es, se ,
ración de una dictadura., 'er viaJ'ó a Berlín y su desti no se cruzó con el de
Ese año separado de su pnmera mu] , .. R'
d I , d
se habían agrupa o en tomo a Karl Abraham* y Eltlngon. ealizó un ana' -
t? .os os que H Sachs* y volvió a Viena en 1932, después de haberse casa-
liSIS de dos años con a n n s , .' (1893 1966)
do con la actriz Élisabeth Neumann, discípula de Erwln Plscator - , y futura
figura de Hollywood, de la que se separó en 1934 para casarse co n la que sena su terce_
ra esposa y su va l·losa c laboradora'
o · Suzanne Cassirer-Paret. Francesa . de ongen y ma·
'- Peter y Renate , ella se había formado en el diván de
dre de dos mnos, . Freud.
En términos generales, Bernfeld insistía en que el hombre es tá sl~mpre en un a "po·
sición social", y que esta dependencia respecto de lo SOCJ31 es deC ISIva en la construc-
ción del yo*. De allí la idea esencial de que la neurosIs y la delincuenCia resu ltan por
igual de la manera en que los individuos han sido educados en su infanCia: , ..
En 1934, después de que los nazis tomaran el poder, Bern fe ld se eXlho con su hiJa
Ruth, la madre de Suzanne, Peter y Renate. Instal ados en Menton, en el mediodía de
Francia*, los Bernfeld pasaron por París en 1935, oportunidad en que él se encontró con
René Spitz* y conoció aRené Laforgue*. Después de un largo periplo que los condujo
desde Amsterdam hasta Londres, abandon aron defi ni tivamente Europa por los Estados
Unidos*. En septiembre de 1937 se instalaron en San Francisco. Manfred Bernfeld, her-
mano de Siegfried, fue deportado y murió en el campo de concentración de The ren-
sienstadt, y una parte de la familia de este último fu e extermin ada en Auschwitz.
A diferencia de muchos otros inmigrantes vieneses que adoptaron fácil mente los
ideales pragmáticos del freudismo norteamericano, Bernfeld conservó durante toda su
vida un "espíritu vienés" contestatario y profundamente marcado por la teoría de las
pulsiones*. Por ello, desde su llegada a California, por un lado lo desl umbró la belleza
salvaje de los lugares de la Costa Oeste, mientras que por otro lo defraudaba la reduc-
ción del psicoanálisis a una psicología del yo, a su "masificación": " Los «psicoanalis-
tas» que he encontrado aquí -le escribió a Anna Freud en 1937- son ge nte pequeña
[... ]. La palabra psicoanálisis es tan conocida aquí como en el Oriente profu ndo. El
nombre de Freud es menos corriente, y preferentemente lo pronuncian «Frud» [oo. ]. Se-
gún la geografía del corazón de los caJifornianos, Viena se encuentra en la fro ntera en-
tre Norteamérica y Europa. Después de una buena cantidad de discos de música viene-
~ que nos hacen ofr para honrarnos, uno no siempre encuentra placer en sentirse
v1e~és, y después de algunas preguntas directas sobre la situación en Austri a, tampOCO
se mnte mucho honor por serlo."
apego a su pasado vienés 1.levó a Bernfeld a interesarse por la vida de Freud Yla
de los orígenes del freudismo*. Sus artículos sobre el tema fueron ampliamente
Emest Jones· cuando Anna Freud, con gran pesar de todos los judíos vie o
lo aceptó como historiador oficial del padre fundador. En virtud de esta
de ocuparse de la herencia freudiana fue confiada a la escuela inglesa.
como Bemfeld: a James Strachey* como traductor de IUS
'1 a Jonea como biÓgrafo.
• aer ... pulmón, Bemfeld pronunció en ellOS-
B ernhei m, Hippolyte

lituto de San Francisco un a conferencia sobre la historia del análisis did ác tico*' En ell a
criticÓ con ferocidad las normas de la fo rmación psicoanalítica en el interi or de la lnter-
nali onal Psychoanalytical Assoc iation* (lPA). Su disc urso provocó un escándalo y no
fue publicado hasta 1962, acompañado por una presentación "ofi cial" de Rudolf Eck-
stein , que intentaba restringir su alcance, subraya ndo que qui zá Bernfeld no tenía razón
al preferir el proceso de enseñanza al de la organización insti tucional.

• Siegfried Bern fe ld, "Bemerkungen über Subliemierung", /mago, 8,1 922, 333-344; The
Psych% gy 01 the /nla nt (Viena, 1925), Nueva Yo rk, Bre nlano, 1929; Sisyphos oder die
Grenzen der Erziehung (Viena , 1925), Francfo rt , SUhrkamp , 1992; "Oer soziale Ort und
sei ne Bedeutung für Neu rose, Verwah rlosung und Padagogik", /mago , 15, 1929, 299·
3 12; "An unknow n autobiographical fragment by Freud", American /ma go, 4 , 1, 1946; Y
Suzanne Cassirer·Be rnfeld, "Freud's early chi ldhood", Bull. Menninger Clinic, 194 4, 8,
107-11 5; "On psychoan alytic trai ning", The Psych oana/ytic Ouar/er/y, 3 1, 1962, 453-482 .
Jacques Lacan , Le Séminaire, /ivre VII, L'Éthique de la psychanalyse ( 1959- 1960), Pa·
rís, Se uil, 1986 [ed. casI. : El Seminario. Libro 7, La ética del psicoana lisis, Barcelon a,
Paidós , 1988 J. Fra nz Alexande r, Samuel Eisenstein y Martin Grotjahn , Psychoanalytic
Pioneers, Nueva Yo rk, Basic Books, 1966, 415-429 . Gregory Zilboorg , "S, Bernfeld, Obi·
tua ry", en Psy choanatytic Ouar/er/y, 1953, 22 , 571 -572. Hedwig Hoffer, "Obituary, Siego
fried Bernfeld , 1892 -1 953", IJP, 1955, 66-69 , Moustapha Sa fouan, Jacques Lacan et la
question de la formation des analystes, París, Seuil, 1983 [ed. casI. : Jacques Lacan y /a
cuestión de /a formación de los analistas , Buenos Aire s, Pai dós , 1985J. Karl Fallend y
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Oxford Unive rsity Press , 1995. Ludg er M. Hermanns, "Oocument inédit: leltre de Siego
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fr ied Bernfeld Anna Freud sur la pratique de la psychanalyse San Francisco, del 23
de noviem bre de 1937" , Revue intemationale d 'histoire de la psy chanalyse , 1990, 3,
33 1-341 , Ernst Federn, Témoin de la psychanalyse (Londres, 1990), París, PUF, 1994.

HELMHOLTZ Herman Ludwing Ferdinand von, HERBART 10hann Friedrich. HIS-


[>
TORIOGRAFÍA, JUDEIDAD. SCHUR Max.

BERNHEIM Hippolyte (1840-1919)


médico francés

Iniciador de la noción moderna de psicoterapia*, Hippolyte Bernheim re nu nció a su


posición hospi talaria en Estrasburgo cuando Alsacia fu e anexada a Alemania* en 187 !.
Incorporado entonces a Ja Universidad de Nancy, fue designado profesor titul ar de me-
dicina interna• en 1879, Tres años más tarde adoptó eJ método hipnóti co de Auguste Lié-
beault*, al cuaJ dio un contenido rac ional. Co ntrari amente a ese vi ejo médico, él sólo
atendía a pacientes capaces de entrar en es tado de hipnosis* (soldados, obreros, campe-
sinos), con los cuales, como lo ha subrayado Henri F. Ellenberger*, obtenía mejores re-
sultados que con enfermos de Jas clases superi ores, De tal modo pudo demostrar que la
hipnosis era un estado de sugesti onabilidad provocado por suges tión*'
Así como el, marqués Armand de Pu ységur ( 175 1- 1825), en vísperas de la Revolu-
ción de 1789, había abierto el camino a la idea de que un amo (noble, médico, cient ífi -
co) podía ser limitado en el ejercicio de su poder por un sujeto capaz de hablar, y por lo
101
Bernheim, Hippolyte .
. ó al co ntrario que, a fines del siglo XIX, la hip_
la nto de resistir a él, ernB helm demos tr . r '
'ó de su aestión verbal: una c Inl ca e a palabra d l
nosis ya no era m s qu á e una .cues tl n " é l ' b
l ' ada En resumen, contri uy a ISO ver los ó d' l
la clílllca de a rru r . . P é
reemplazaba entonces a . ' u' do la relación desc nta por uys gur y anulando
últimos restos de1magn etismo , 1I1Vlr en
. I
la hipnosIs en a su" aestión . I h'
. Charcot* quien asimi laba a Ipnosls a un estado .
' 1 d' ta con l ean Mart1l1, .
De alll a ISPU , 1I omo med io terapéutico, S1l10 para pro vocar crisis
ló . se servla de e a, no c ., I
para gICO, y d osis* a la histeria*. Bernhelm acuso a maestro de
1. dar un estatuto e neur .
convu slvas y f b" artific ial mente sínto mas histéricos, Y de mampular a las enfer_
la Salpétnere de a Ilcdar él d más de Liébeault, a otros dos científicos: Henri Beaunis
mas Agrupó en ramo e , a e . ' 1 E I d N
(l~30-1921) y lu les Liégeois (1833-1908). As í se.co~st ltu yo a scue a e ancy, que
· - batalló con la Escuela de la Salpetnere. Mientras que Beaums se apj¡-
durante dlez a n o s ' ' .
cÓ a separar a l 1 fi loso fía· de la psicología ' creando con
. Alfred
. Bmet,
" en 1894, la revista
L'Anllée psycllOlogique, Liégeois, jurista de formaC ión, se 1I1tereso ~n los cnm;:nes y de-
liras cometidos en estado de hipnosis, asumiendo la defen sa de cnmmales vlctlmas de
hipnoti zadores en numerosos casos j u dic i al~s. ." .
La IMica de esta disolución de la hipnOSIS en la sugestlOn llevo entonces a Bernhelm
a sosten~' que los efectos obtenidos por el hipnotismo tamb ién se podían alcanzar me-
diante una sugestión en estado de vigilia - 10 que luego se denominó psicoterapias- o
De la misma manera, puede decirse que Sigmun d Freud* creó el psicoa nálisis* , al
abandonar la hi pnosis por la catarsis*, in cl uso sin haber adoptado la sugestión. El soca-
vó simul táneame nte las tesis de Bernheim y Charcot, aunque inspirándose en ambas ex-
periencias. De Charcot tomó una nueva co nceptuali zac ión de la histeria, y de Bernheim
el principio de una terapia mediante la palabra.
En su autob iografía de 1925, Freud narra la vis ita que rea lizó a Bernheim y Lié-
beault, en el verano de 1889, en compañía de Anna von Lieben * (Frau Cicilie), inme-
diatamente antes de diri girse a París para as isti r a do s congresos internacionales, uno
sobre psicología y otro sobre hipnoti smo. En Na ncy presenció las experiencias sorpren-
dentes d~1 médico alsaciano, mantu vo con él discusiones estimu lantes, y emprendió la
traducclOn de su lt bro. Pero comprobó que la sugest ión sólo daba resultado en un am-
biente hosp i tal ari~, y no con la clientela privada: "Abandoné entonces la hipnosis -su-
braya Freud-, y solo retu ve de ella la posición de l paciente, tendido en un diván detrás
del cual me sentaba yo, de manera que lo veía sin ser visto por él" .

• Hippolyte Ber h ' H .


I "C n elm , ypnotlsme, sugges tion, psychothérapie (1891) París Fayard,
or~us des ceuvres de philosphie en langue fran,aise" 1995 Henrl F EII~nberge(,
c;:. ·t .
1~~~)"~ ~ laFdécouverre de I'inconscient (N ueva York L~ndre~ 1970 Villeurban ne ,
, alls, ayard 1994 Léon Chertok R ' " y
chanalyste, París, p'a 01 ; 97 Y aymond de Saussure, Naissance du p~ -
1977. Élisabeth ROUdi~es~ H 't Jacques NasSII, Freud, I'inconscient, París, Galilea,
3
Fayard 1994 [ed ca l ' L °b' IS olre de la psychanalyse en France vol. 1 (1982), parís,
, . s a atalla d . ' r
ne Carroy, "L'école hy~nologlque dee~/en años, Madrid, Fundamenlos, 1988J, Jacque 1-
ciété d 'Brchéologie lo"aine et du M .anct, I y 11, en Le Pays lorrain. Journal de la So-
usee
rre Morel (comp.), Dictionnaire bio hlstorlque lorrain, 2 y 3, 108-116, 159-166. Pie'
"Les empécheurs de penser en ron~~ai:~~ue de la psychiatrie, París, Synthélabo, col.

102
Be tt elh eim, Bru no

'" BENEDIKT Mori z. BREUER Josef. CHERTOK Léon. ESTUDIOS SOBR E LA HIS-
TERIA. MESMER Fran z Anto~ . MEYNER Theodor. MOSER Fanny. PAP PENI-J EIM
Bertha. PERSONALIDAD MULTIPLE. PSICOLOGíA DE LAS MA SAS Y ANÁLISIS
DEL YO. PRESENTACIÓN AUTOBIOGRÁ FICA. ES PIRITISMO.

BETLHEIM Stjepan (1898-1970)


psiquiatra y psicoanalista yugoslavo

Stjepan Betlheim nació en Zagreb, en un a famili a judía , realizó su análisis en Berlín


con Sandor Rado *, y después controles con Helen Deutsch* y Karen Horney" , antes de
adherir a la Wiener Psychoanalytische Vereini gung (WPV) en 1928, fec ha en la cual co-
menzó a practi car el psicoan álisis* en Zagreb. En el período de entreguerras, junto co n
Nikola Sugar*, trató de crear una asoc iación psicoanalítica en Yugoslavia. Después de
haber combatido en Bosnia del lado de los guerrilleros, en 1952 fue inco rporado a la In-
ternational PsychoanaJytical Association* (IPA ) a títu lo personal, y en 1968 creó la
Asociaci ón de los Psicoterapeutas Yugoslavos .

• Elke Mühllei tner, Biographisches Lexikon der Psychoanalyse. Die Mitglieder der psy·
chologischen Miltwoch-Gesellschaft und der Wiener Psychoanalytischen Vereinigung
von 1902-1938. Tubinga, Diskord, 1992.

c> COMUNISMO. FÉDÉRATION EUROPÉEN NE DE PS YCHANA LYSE. HI STOR IA


DEL PSICOANÁLISIS. KLAJN Hugo .

BETTELHEIM Bruno (1903-1990)


psicoanalista norteamericano

Es imposible invocar la vida y la obra de Bruno Bettelheim sin tener en cuenta el es-
cándalo que estalló en los Estados Unidos* una semana después de su muerte. Como
consecuencia de la publicación, en al gunos importantes peri ódicos, de las cartas de ex
alumnos de la Escuela Ortogénica de Chicago, qu e Bettelheim había dirigido du rante
cerca de treinta años y que recibía a niños clasifi cados como autistas, la imagen del
buen "Dr. B.", como se lo llamaba, quedó eclipsada por la de un ti rano brutal, que había
impuesto el terror en su escuela. Se recordó entonces que no aceptaba ningún visitante,
salvo, y en condiciones muy restringidas, las famili as de los niños albergados. Muy
pronto los ataques se extendieron a su vida y su obra, y los calificat ivos de impos tor,
falsificador y plagiario se sumaron al de charlatán. Este tumulto tu vo poco eco en Fran-
cia, donde Bettelheim disfrutaba de un inmenso prestl gto desde el éX ito ele su libro La
fonalew vacía, y de la emisión dedicada a la Escuela Ortogénica, reali zada por Daniel
Kariin y Tony Lainé para la televisión fran cesa, y di fundida en octubre de 1974 . Ese
sólo había sido mellado por la dec linac ión general de las Ideas fi losó fi cas y
en la década de 1970.
Sin dar crédito a la totalidad de las acusaciones lanzadas contra él, y refutando sobre
103
Bettelheim, Bruno _

" ' S
b'óarafa NlI1a utton, ha demos trado la autenti
'ó cidad de alguna s
todo la de plag lano, su ! " '. . I esidió en la interpretac! n a que habían da.
. e la cuesti ón centl a r "
de ellas, depndo ver qu lb ' t' l' dad de al gunos de sus ac tos, sus pequeñas
. b tos verbales, a !u a ! d' d .
do lugar
. "
sus an e a Il á
"f audes" y más a, e es ,
d to sus continuos aca mo ami entos e la hlstO.
mentIras, sus r . ' B B ttelheim lo fue a su manera, un a manera que en
I .de as freudlanas runo e h d '
ri a. Fiel a as ! .' hocar con los sostenedores y ere eros de la Ego
. I t 'a necesarI amente que c .
lo esenCIa , em . d~ t doxia encarnada por la InternatJOn al Psyc hoanalytical
Psychology*, custodIOS h una da r °t to la comodid ad del doa matismo teó rico como el
. . * (lPA) Rec azan o an , "
Assoclatlon '1 d que los ni ños a su cargo debían ser tratados co n un respeto y
Praa"matl
.
smo postu an o
. ' d 'l'
. 'b'ó
. au na distensión, Bruno Bettelhe!m conc! ! un UOI verso
.
una eX igencia que no a mi la 11In" b' . .
"tera éutico total" que hi zo de su trabajo un combate permanente, cuyo o jetlvo , la sal!.
da d~ encierro en el que esos niños hab ían encontrado refugiO, Ju stificaba I~s mediOS. ,
Nacido en Viena'" el 28 de agosto de 1903, en una fam il ia de la pequ ena burguesla
judía asimil ada, aquejado de una fealdad que la madre, que siempre le escatimó su afec·
to, reco nocía si n miramientos, muy pronto Bruno Bettelhelm puso de ma nIfi esto ten·
dencias depresivas. Dos acontecimientos trágicos impactaron sobre su joven eXistenCia.
La afección sifilít ica del padre, enfermedad "vergonzosa" manteni da en secreto, que duo
rante mucho tiempo él mi smo creyó padecer por trasmisión heredi tari a, y el estallido de
'la Primera Guerra Mundial, con su cortejo de recesión y mi seria, que en 19 18 desembo·
có en la caída del imperio de los Habsburgo y el fi n de lo que Stefa n Zweig* denominó
"el mundo de ayer". Estas pri meras frac turas materi ales y morales ori entaron su refle·
xión sobre las posibilidades de adaptación del hombre ante condiciones que ame nazan
destruirlo. Consagrado a estud ios li terarios y artísticos, Bru no Bettelheim frec uentó una
organizac ión ju venil denomin ada Jun g Wa ndervogel ("Jóvenes Pájaros Migratorios"),
marco de su primer encuentro con las ideas de Sigmund Freud*, a través de un oficial
des mov ili zado, a tto Fenichel*
La muerte del padre lo obligó a interrump ir sus estudios para diri gir la empresa fa-
miliar de venta de madera. Después de algun os años de una vida conyugal di fíci l, vol·
vi ó a la uni versidad, emprendi ó un análisis con Ric hard Sterba* e inició una relación
con un a joven institutri z que iba a ser más tarde su segunda esposa y que, como la pri·
mera, era una émula de Maria Montessori * En 1938 se recibió de doctor en estética
(más tarde se dirá doctor en fil osofía), un a se mana antes de la entrada de los nazis en
Viena. Por razones confusas que él no acl aró nunca, permaneció en Viena, mientras que
su mujer y la pequeña autista norteamericana que estaba a cargo de esta última partían a
los Estados Unidos (años después, Bettelheim trató de hacer creer que era él el respon-
sable de la niña).
Arrestado por la Gestapo, llegó a Dachau el 3 de junio de 1938, después de haber si·
do violentamente golpeado. Transferido a Buchenwa ld el 23 de eptiembre de 1938, se
encontró allí con Ernst Federn, el hijo de Paul Federn *, compañero ele Freud. En ese
universo de terror, angustia y humillación permanentes, inició un trabajo sobre sí mi s-
mo para resistir a la empresa mortífera de la SS . La experiencia del campo de caneen'
tración está en el origen del concepto de "situación ex trema", ex pres ión con la cual
Bettelheim designaba las condiciones de vida ante las cuales el hombre puede abdicar,
identificándose con la fuerza destructora constituida tanto por el ve rdugo o el entorno
104
Bettelheim, Bruno

como por la coyuntura, o bien resistir, practicando una . . .


brevivir será el título de uno de su rb ) . estrategia de supervIvencIa (So-
s I ros que conSIste en co t . .
lo que él iba a suponer que está en l · d . ns rU lrse, a semejanza de
e ongen el autlsmo* un d · t · f ·· fi
caciones contra las a!!resiones ex te L·b ,~un o In enor co n Oltl l-
. I d· o mas. I erado el 14 de abn l de 1939 gracias a inter-
venCIOnes que e leron una nueva Oportun idad d f b l · .
despojado de todos sus bienes. e a u ar, emIgró a los Estados Uni dos
Experimentó
. . nuevos choques
. a su ll eg d .
a a, cuando la mUj er le anunció su in te nción
de dIvorCIarse, y él descubn ó el poco interés que prestaban Ios norteamencanos . al ho-
rror
. de los campos
l de.co. ncentración. Fiel al comprom·lso asuml·d o con Ern st Federn en
virtud. del cua el. pnmer . hberado de los dos deb l'a test·ImOlllar
. Ias atroc .Idades nazIS
'.
consIgnó
. . por escnto la obsevaclón minuciosa que había Ilecho di ·
e comportamIento de'
los pn slOneros y los v.e rdugos, y de las relaciones que mantenían entre ellos. Este docu-
mento , que en un pnmer momento encontró indiferencia o resiste ncia, apareció en
1943; atrajo ento~ces ellll terés del general Eisenhower, quien decidi ó hacerlo leer a sus
ofiCiales. SIITIultaneamente, Bruno Bettelheim se convi rtió en el espec iali sta en campos
de conce ntración, estatuto que iba a revelarse cargado de malentendi dos, en este caso
c?n el conjunto de la comunidad judía. En efecto, los testimonios de los pocos sobrevi-
vl~ ntes de los ca mpos de. la muerte revelaron la insondable di sta ncia que separaba el
ulllverso concentraclOnan o de la empresa de ex termini o sistemático de la que Au sc h-
witz seguirá siendo símbolo para siempre. Bruno Bettelheim iba a tardar años en admi -
tir esta diferencia, negánd ose a ver en ell a un lím ite trág ico a su virulenta crítica de lo
que él prese ntaba co mo la pasi vidad de los judíos ante sus verdugos.
En 1944 fu e nombrado director de la Escuela Ortogé nica, depend iente de la Uni ver-
sidad de Chicago, cu yo funcionamiento ya no era satisfactorio. Durante treinta años esa
institución se co nvirtió en "su" escuela, teatro de la puesta en obra draconi ana de las
concepciones y los métodos forj ados en el curso de los ep isodios dolorosos vividos por
él. Se trataría de construir, en cada instante de la vida cotidiana de ese intern ado, un uni-
verso que diera seguridad , capaz de constitui r un ant ídoto a las "situac iones extremas"
que se suponía habían precipitado a los niños en el auti smo y la psicos is*' De inspira-
ción psicoanalítica, la empresa era no obstante paradójica, e iba en se ntido contrario a
esos mismos principios psicoanalíticos de apertura hacia el exterior y autonomización
de los sujetos. La cuestión no consiste sólo en recusar las doctrinas organicistas sobre el
autismo y la psicosis, sino también en examinar las modalidades de aplicación de la teo-
ría psicoanalítica en el tratamiento de esas afecciones. y en tal sentido conserva toda su
actualidad.
Bruno Bettelheim dedicaba sus días y una parte de las noches a la escuela y a la re-
dacción de los informes que iban a constitu ir la materia prima de sus principales obras.
Fue convirtiéndose en un personaje medi ático en los Estados Unidos y el resto del mu n-
do. objeto de adhesiones apasionadas y también de violentas polémicas. Después de ju-
bilarse en téllninos conflictivos. continuó escribiendo; se ded icó tanto al esclarecimien-
lU- anaIítico de los cuentos de hadas como a efectuar una lectura crft ica de la traducc ión*
i!agJesa de las obras de Freud. Afectado por la muerte de la esposa y por preocupac iones
'" salud que limitaban ~u autonomía. depresivo y colérico, obsesionado por el miedo a
la invalidez. Bruno Bettelheim puso fi n a sus días la noche del 12 al 13 de marzo de
105
Bibring, Edwa rd __

- d és de la entrada de los nazis en Viena, ahogándose e


1990 cincuenta Y dos anos espu 01\
una bo lsa de plástico revestida de caucho.
. L Forteresse vide. L'a utisme infantile st la naissance du 50i(GI
• Bruno Be ttelhelm, a . B I .n·
1967 París, Gallimard , 1969 red. casI. : La fortaleza vaCla, arce ona, La;a , 1981 !'
cae, "E' I Freud el I'áme huma ine red . casI. : Freud y el alma humana, Bare '
Parents el n,an s. l ' [ d t p . á •.
.. 1983) psychanalyse des conles de ,ees e . cas .: SICOan lisis de I
lona, Cn tlca, ' ' f" 1 P _ Os
hadas Ba rcelo na Crítica 19781, L amour ne su' , pas, our elre des Pa
d
cuentos e , • '. . L II I" .
rents accep lables, DI'alogues avec les meres, Pans, Robert a . on t, ca . Bouquins'
,I' n.
traducción de Daniele Lévy, 1995. Genevieve J u rgense n ~ La F~"e des aulres, Paris. Ro.
bert Laffont, 1973. Nina Sutton, Bruno Bellelhelm, une Vle , Pan s, Stock, 1995.

[> STRACHEY James.

llIBRING Edward (1894-1959)


médico y ps icoanalista norteamericano

Nacido en Stani slau (Oalitzia), Edward Bibring, proveni ente de un a fa mil ia judía,
tuvo un a vida signada por sucesivas emi grac iones. Después de la Revolución de Octu-
bre viajó a Viena", donde volvió a realizar sus estudios de medicin a mientras se anali-
zaba con Paul Federn *. En 1938 emi gró a Londres, al mi smo ti empo que la fam ilia de
Freud. Tres años más tarde, en febrero de 194 1, parti ó hacia los Estados Unidos*, y se
integró a la Bastan Psychoanalyti c Society (BoPS), que pres idió durante dos años. Bi-
bring fu e ante todo un clínico ortodoxo de la In ternat iona! Psychoanalytical Associa-
tion* (IPA), cercano a las tesis de Anna Freud*. En 1943, en el marco del desarrollo de
la teoría posfreudiana del yo*, elaboró la noc ión de mecanismos de desprendimiento
(working-off mechanisms) para designar un proceso de reso lución de los con fli ctos del
yo, distinto de las defen sas* y de la abreacción*. Muri ó por mal de Parkinson. Su mu-
jer, Orete Bibring-Lehner (1 899-1977), analizada por Hermann Nunberg*, fue también
médica y psicoanalista .

• Jean Laplanche y Jean-Bertrand Pontalis, Vocabulaira de la psychanalyse, París, PUF,


1967 red. casl.: Diccionario de psicoanálisis, Buenos Aires, Paidós, 19971. Elke Mühlleil-
ner, Biographisches Lexikon der Psychoanalyse. Die Mitglieder der psychologischen
Mittwoch-Gesellschaft und der Wien er Psychoanaly lischen Ve reinigung von 1902-1938,
Tubinga, Diskord, 1992.

BIGRAS Julien (1932-1989)


psiquiatra y psicoanalista canadiense

Contrariamente a Franc¡ois Peraldi*, que se exilió en Quebec conservando la naciO-


nalidad francesa. Iulien Bigras. lo mismo que su compatriota René Majar, trató de ins-
talarse en Francia·_ No logró hacerlo, y volvió a Montreal. donde desempeñó un papel
de acicate en la Soc;iété psychanalytique canadienne (SPC), encerrada en sí miSJllll. y
víctim¡tde JuebQ igetit¡wwnalllS permanentes entre los miembros de ¡englla inglesa y
186
Bi gras, Ju li en

los de lengua francesa, y entre los partidarios de las diferentes corrientes de la Intern a-
tional Psyc hoanalytical Association* (lPA): el kleini smo*, la Ego PSycllOlogy*, la Sel!
Psychology* .
N.aci.do en Sai nt-Martin, Bigras provenía de una fami li a de granj eros pobres de la
Pr~vmcla ~e Quebec . .Entre los once hermanos, él fue el úni co que pudo estudi ar. Se
onentó ~acla la ~ed.lcma, y después a la psiqui atría; entre 1963 y 1983 trabaj ó en cua-
tro hospItales pSlqUl átncos: Hospital Sainte-Justi ne, Institut Albert-Prévost, Douglas
Hospital y Royal Victoria. Después de una primera psic oterapia con Yicto rien Yoyer,
viajó a París en 1960 con su primera esposa, Mi reile Lafortune. Permanec ió tres añ os en
la capital de Francia, y durante ellos reali zó su fo rmac ión didácti ca co n André Luquet,
en el marco de la Soci été psychanalytique de Paris (SPP), después de iniciar una só lida
amistad con Conrad Stein (quien iba a ser su control).
Convertido en miembro de la SPP, volv ió a Montreal , donde trató de desarroll ar la
Société psychanalytique canadienne, establ ecie ndo relaciones e in tercambi os con los
disidentes parisienses de la SPP, que también impugnaban la esclerosis de su institución
y se habían vincul ado con los anal istas de la nueva École freudienne de Paris* (EFP)
fundada por Jacques Lacan *' Después de un segundo control con Jean-Baptiste Bou-
langer, Bigras se integró, no sin dificul tad, a la SPC, en la cual fue siempre considera-
do un bad boy , marginal y excéntrico. Se lo solía ll amar "el indio", en razón de su inte-
rés por el etnopsicoanálisis* y por los indios americanos establecidos en las reservas de
Canadá*.
En este contexto creó en 1967 la revi sta InlerprélCllion, que durante catorce años de-
sempeñó un papel importante en Montreal y París, publi cando tex tos provenientes de
todos los horizontes del saber: psicoanáli sis, li teratura, ciencias humanas, antropología.
Entre los numerosos colaboradores de esa revista fran cocanadiense se destacan los
nombres de Piera Aulagnier*, Conrad Stein, René Major, Fralll;:ois Peraldi, el poeta Jac-
ques Brault, y también norteamericanos como He inz Kohut*, Kurt Eissler, Frieda
Fromm-Reichman*, y otros.
Este autor prolífico e inconformista, noveli sta por momentos, apasionado del estudio
del incesto. y la locura, murió prematuramente por una enfermedad cardiovascul ar,
después de haber puesto fin a la experiencia del grupo y la rev ista Inlerprélalioll, y de
haber visto nacer otra, Frayages, creada por Fran~ oi s Peraldi , su rivall acani ano .
• Julien Blgras, Les Images de la mere, París, Hachelte, 1971: L'Enfant dans le grenier
(Monlreal, 1976), París, Aubier-Monlaigne, 1987: Le Psychanalyste nu, París, Lallonl.
1979' "Hisloire de la revue el du groupe Interprétation au sein du mouvemenl psychialri·
que ~I psychanalytlque qué,bécois", Santé mentale au Ouébec, 7, junio de 1982,3-16.
a
':flsabelh Blgras, "O'une revue I'autre ou I'i mpossibl~ delte", ibíd" 16-20. Conversación
oon Mlrellle Lafortune el 21 de mayo de 1996 y con Elisabeth Bigras el 22 de mayo de

CLARKE Charles Kirk. GLASSCO Gemid Stin son. MEY ERS Donald
Miguel. David,

107
~B~in:s~w~a~n~ge~r~,~Lu~d~W~I~9_________________________________________________

BINSWANGER Ludwig (1881-1966)


psiquiatra suizo
. K l'
Nacido en reuz mgen, en la orilla suiza del lago de Constanza,
. Ludwig
. Binswan '
d ' d una dinastía de psiquiatras. Su abuelo, Ludwig Semor (1820-1880)
oer descen la e d ó Al . * '
o ' d familiaJ'udía de Osterbero Baviera. Aban on emanla en 18S0 pa
provema e una o'. S' * P .
ra dirigir el Hospital Psiquiátrico Estatal de Munsterhngen, en Ulza. oco después de
asumir. esa f unCI'ón compró el terreno de una ex imprenta en Kreuzlmgen
' para
.. fundar la
clínica psiquiátrica de Bellevue, en concordancia con concepCIOnes que su hIJO, Roben,
y su nieto, Ludwig, reconocieron como revoluCIOnanas en su momento.
Desde el principio, la clínica se caracterizó por la proSCrIpCIÓn de todos los medios
de coerción, tan frecuentes en la época. Además su fundador 111troduJo técmcas nuevas,
poniendo sobre todo al servicio de los enfermos el ambiente familiar del médico, prác-
tica que autoriza a hablar, según los términos de Ludwig Binswanger al evocar a su
abuelo, de "terapia familiar* en el sentido estricto de la palabra". Mucho antes de en-
contrarse con Ludwig Binswanger, Sigmund Freud* conocía la reputación de la clíni·
ca de Bellevue, a la cual ya había derivado pacientes; Joseph Roth (1894-1939) la evo·
có como sigue en La marcha de Radetzky: "la casa de salud del lago de Constanza,
donde se atendía con cuidados presurosos, pero dispendiosos, a los alienados de los
ambientes de buen pasar, acostumbrados a los mimos, y que los enfermeros trataban
con una delicadeza de comadrona". Mucho más tarde, en 1933, el escritor francés Ray·
mond Roussel (1877-1933) habría residido en la clínica de Bellevue, según la decisión
que había tomado, si no se hubiera detenido definitivamente en Palermo, por donde
quiso pasar antes de dirigirse a Suiza.
El tío de Ludwig Binswanger, Otto Binswanger (1852-1929), que atendió a Frie-
drich Nietzsche (1844-1900) y conoció a Freud en 1894, en un congreso en Viena', pu-
blicó trabajos sobre la histeria* y la parálisis general. Designado profesor en Jena, aco-
gió a su sobrino entre 1907 y 1908 en su servicio de la clínica psiquiátrica de esa
CIudad, donde el joven Ludwig, por otra parte, iba a conocer a su futura esposa, Hertha
Buchenberger.
. Ludwi? Binswa~ger fue educado en el marco de las normas de su tiempo y su am-
bI.ente SOCIal, es deCIr, antes que nada en el respeto a la ley dictada por el padre, Roben
B.ll1sw.anger (1 85?-.1910), que había sucedido a su propio padre, Ludwig Senior, en la
dIreCCIón de la chOlca. Muy pronto el joven Ludwig eligió llegar a ser psiquiatra para
suceder a su vez al padre.
Entre .1900 y .1906 realizó estudios de medicina, pero también de filosofía, en Lau-
san.a, Zunc~, HeIdelberg, y de. nu~vo ~n Zurich. En esa época conoció a Eugen Bleu-
ler ,por qUien se~tía una admrraclón mmensa, lo mismo que muchos jóvenes psiquIa-
tras de. su gen.eraclón. No tardó en trabajar como asistente voluntario en el Burgh(ilzli.
la c1~lca zunque&a donde conoció a Karl Abraham*, Max Eitingon* y Carl GustaV
1u~g • Bajo _ dltimo elaboró una tesis sobre las asociaciones ver~'
1es . En esa del B",...hK1zli d bn-
miento -...... estaba apasionado con el eseu .
on 01 segundo centro mundial del psi-

188
Blnswan ger, Ludwi g

En enero de 1907 JunO" realizó su p ' . . _ .


. . '" . r!mera VISita a Freud, acompanado por su mUjer
Emma .y. el Joven LudwIg .BInswanoer"'. Este no ocuItó su deseo de ser iniciado
. . . .
en el PSI-
coanálisIs. El relato por BInswanoer de . . ,
, '" ese pnmer encuentro trad uce la slmpatl a espon-
tánea y reciproca que se estableció entre los dos hombres. Por un lado, el maestro, fi gu-
ra paterna
. afable y. tolerante
. ' muy dife ren te d e Ipa
d re de Ludwig,
' auton.tan. o, y por otro
lad? el.Joven médico, veinte años menor que él, y tan dotado ya. A continu ación de esta
vIsita, Impulsado por,el entusiasmo qu e le suscitaban Freud y sus ideas, Ludwig Bins-
wa~ger, que sólo :ema u~ conocimiento libresco del psicoanáli sis, tomó a su primera
paciente pSlcoanahtlca mIentras estaba en el servicio de su tío en Jena.
En diciembre de ,1910, después de la muerte del padre, Ludwig Bi nswan ger asumi ó
la direCCión de la chnlca. Durante algunos años co nsideró el psicoa nálisis como el re-
curso absoluto para todas las categorías de pacientes. Sólo más tarde se mostró más me-
surado: " ... diez años de labor y decepciones han sido el precio que debí pagar para ll e-
gar a reconocer que sólo una parte determinada de nuestros pac ientes institucionales
pueden ser abordados con un análisis".
La atracción creciente que sobre él ejercía la fil osofía, su curiosidad y la asidua
relación con intelectuales y artistas de su tiempo (entre ell os Marti n Buber [1878-1 965],
Ernst Cassirer [1874-1945], Martin Heidegger [ 1889- 1976], Edmund Husserl [1859-
1938], Karl Jaspers [1883-1969], Ed win Fi scher, Wilhelm Furtwangler, Kurt Goldstein
[1878-1965) y Eugene Minkow ski *) lo llevaro n a desarro ll ar una concepción di stinta
del camino freudiano. Pero este di stan ciamiento no lo hi zo renunciar a la teoría. Su res-
peto, su admiración a Freud y su ami stad con é l sigui eron in tactos a lo largo de los
años, de lo cual da testimonio su intervención del 7 de mayo de 1936, en ocas ión del
octogésimo cumpleaños de Freud, pero también su texto de 1956, destinado a la conme-
moración del centenario del nac imiento del creador del psicoa náli sis, un trabajo litul a-
do "Mi camino hacia Freud". Pero, ante todo, es la correspondencia en tre los dos hom-
bres la que da prueba del carácter excepcion al de su relación. Aunque Freud, arrastrado
por las primeras turbulencias del deterioro de su relación con Jung, formu ló un juicio
reservado sobre Binswanger, sobre todo en una carta del 30 de mayo de 191 2, en la que
relató a Sandor Ferenczi* la famosa vi sita a Kreuzlinge n, co nsiderada por Jung como
una ofensa deliberada, la nota dominante estu vo siempre impregnada de ami stad, con-
fianza y respeto por el psiquiatra suizo. El II de enero de 1929 Freud le escribió: "A di-
ferencia de tantos otros, usted no ha permitido que su evolución intelectual. qu e cada
vez lo sustrae más a mi influencia, destruya nu estras relaciones personales, y no puede
saber hasta qué punto una delicadeza talle hace bien a un hombre - a pesar de la indi fe -
rencia que entraña la edad, que usted tanto celebra".
Bn 1911, Binswanger concibió el proyecto de escribir un a obra acerca de la influen-
lISa de Freud sobre la psiquiatría clínica. No obstante, se dio cuenta de que semejante
IIDIpresa exigía conocimientos de los que él carecía. En consecuencia, decidió proceder
&loa etapas. El primer volumen estaría dedicado al ex amen de los fundamentos de la
en general. y el segundo abordaría el núcleo de la cuestión. Pero este último
nunca, aunque los capítulos se acumulaban y eran el tema de la correspon-
eon Preud, Mientras tanto, Binswanger se volvió hacia la filosofía, primero la de
(1859.1941). pero sobre todo la fenomenología de Edmund Husserl, que
109
Binsw anger, Ludwig ...
d ontrarse con el filósofo en agosto de 1923. Ese
exploró sistemática mente antes e enc ara el gran proyecto epistemológico, y rrar
. d blaran las campanas p é . -
encuentro IlIzo que o . n la fo rm a de un a hermen utlca en la cUal
. ' d na nueva perspectJ va, e
có el nac ImIento e u . . I . t pretación freudi ana. Cerca de cuarenta años
. f -zó por insc nb lr a JIl er .
BJIlswanger se es 0 1 I rco de un artícul o dedIcado a la obra de Paul
á d H . F Ellenberoer* en e ma .
m S tar e, enn . . <> f 'd' confro ntó las dos trayecton as, la de Binswan_
Ricceur sobre la hermenéutlc~ dreuI ~a~~~swan oer el méri to de haber sido el primero, y
"er y la de Rl cceur, reconoclen o e <> , • fr d'
<> • la ex.istencia de una hermeneutlca eu lana basada
el único en su tIempo, en reconocer , . . h" .
.' . d' t' ta de las hermenéutica fil olog lca , teológIca o Iston ca.
en la expell encla, IS In . . h l' .
.
En un pnmer mamen o, t fue baJ'o el efecto de esta
.. InfluencIa
. '.<
usser lana
.
como Blns-
I
wanger (esarro lió su In étodo terapéuti co '
el anábsls eX IstencIal · (Dase
" .
/l!analyse) , que
él ilustró parti cul armente con la publi cación del caso "S usan Urban : A partI r de 1927,
fec ha de la aparición del li bro Sein Jllld Zeit de Martln HeIdegger, dIO un nU,evo gIro a
sus pensamientos, abandonando la perspectiva estrec ha_mente feno menolog lca para
abrirse a la ontología. En ese marco, en 1930, pub bcó Sueno y eXlslenC/Q, donde mezcla
la concepción freudian a de la ex istencia humana con las de Hu sserl y Heidegger. Para
esta obra, Michel Foucault (1926- 1984), que la tradujo en colaborac ión con Jacqueline
Verdeaux, redactó un largo prefacio. En 1983, en la versión inglesa (inédita en francés)
de la presentación de su libro El uso de los placeres, Foucault evocó su deuda con Bins-
wanger y las razones que lo ll evaron a alejarse de él.
Como lo ha subrayado Gerhard Fichtner en su introducción a la correspondencia en-
tre los dos hombres, Freud no suscribía por cierto las críti cas y los interrogantes que sal-
picaban los homenajes que le rendía Binswanger. Pero sin duda algun a habría apreciado
las líneas que su amigo suizo anotó en su diario, después de visitarlo en su casa de Lon-
dres, en 1946: "Freud sigue siendo mi experi encia humana más importante, es dec ir, la
experiencia de mi encuentro con el más grande de los hombres" .

• Ludwig Binswanger, Réve et Existence (1930) , París, Desclée de Brouwe r, 1954; Le


Cas Suzanne Urbano E/ude sur la schizophrénie (1 952) , París, Desclée de BrauIYer,
1957; OISCOU;S, parc~urs et Freud, París, Gallimard, 1970; Introduction f'analyse exis-
a
ten/lelle, Pans, .Mlnult, 1971; Mélancolie et Manie (1960), París, PUF, 1987. Henri F.
Elle.nberger, Medecmes de f'a me, París, Fayard, 1995. Didier Eribon, Michel Foucauff,
Pans, Flammanon, 19~9. Jean-Baptiste Fages, Histoire de la psychanalyse apres Freud
(Toutouse, 1976), Pans, Odll e Jacob, 1996. Michel Foucault Oits et E'crits vol I París,
Galllmard 1994 SI " .,
(F f ' . gmund Freud y Ludwig Binswanger, Correspondance, 1908-1938
ranc ort, 1992), Parfs, Calmann-Lévy, 1995; Sigmund Freud y Sandor Ferenczi Co-
rrespondance (1908-1914), París, Calmann-Lévy, 1992 . Pierre Morel (co mp ) Oi~tion-
naife blographlque de la psychl' t ' L PI . .,
h a ne, e essls-Robin ston Synthélabo col ' Les empé-
~ie~Uh7s!~:;:rs~:;;~ d~996. É~isabet~ Roudinesco, J~cques Laca~. E; quisse d'une
una vida, historia de un slste~ens e, Pans,. Fayard, 1994 led ocasI. : Lacan. EsboZO de
nómica, 1994], Joaeph Rolh ~ ~e pensamiento, Buenos Aires, Fondo de Cultura Eco-
, alChe de Radetzky (1932), París, Seuil, 1982.

110
Bion, Wi lfred Ru precht

BION Wilfred Ruprecht (1897-1979)


méd ico y psicoanalista inglés

Clínico
. .* erudito y brill ante
' . ; reformad di ' . , .. .-
or e a pSlq ulatna mIlItar, gran clImco de las
pSICOS IS .y KI
los .estados
* lImIte ' Wil fred Ru precht B'Ion f ue e I d'ISClpU
' 1o m ás tur bu Iento
de Me Iame . em ' cuyo dogmatiSITIo rec h'az ó ,para constnm . un a teon
' ,a refinada del self
. .perso nalIdad:sobre
Y la . la base . de un modi ' . y atravesada por nOCIO
e o matematlco . nes
on gll1ales (peque no glUpO, funCIó n alfa, continente/contenido, obj etos bizarros, presu-
puestos bás Icos , gnlla , etcétera), las cuales, en cierto sentido, se asemeja n a las de Jac-
ques Lacan* , su contemporáneo. Como este últi mo, trató de dar un contenido formal a
la transmI sIó n del saber psicoanalítico, basándose en fórmulas y en el álgebra ; a seme-
Janza de Lacan, se ap as lOn~ por el leng uaje, la fi losofía y la lógica, pero desde una pers-
pectiva netamente cogmtJ vlsta.
Este g ran viaj ero no sólo hi zo escuela en Gran Bretaña*, sino tambi én en Brasil* ,
sobre todo e n San Pablo, do nde marcó en profundidad a sus discípul os. En su j uventud
tu vo el pri vilegio de ser e l terapeuta del escritor Samuel Beckett (1906- 1989), con el
cual se identificó fuerteme nte . En Francia* ganó algunos partidarios, entre ellos Didier
Anzieu y A ndré Green.
Nacido en Muttra, en e l Pendj ab, de madre india y padre inglés, ingeniero en irriga-
ción, fue c ri ado po r una nodriza y pasó su infancia en la Indi a*, a fi nes de la era victo-
riana y en e l apogeo del período coloni al. No sin humor, admitirá de buena gana que los
miembros de su familia estaban "completamente chi flad os" . En su autobiografía presen-
ta a la madre co mo un a mujer fría y terrorífica que le recordaba las gélidas corri entes de
aire de las capill as inglesas .
Igual que todo los niños de los ad mini stradores co lonial es de ni vel superi or, desde
los ocho años fue envi ado a Inglaterra como pensioni sta en un co legio. Abandonado por
los suyos y aislado en un c lima hos til , reali zó sus estudi os soñando con los suntuosos
paisajes del Pendj ab, y desan'ollando un fuerte di sgusto por las cosas de la sex ual idad *'
Sólo le gustaban las actividades deportivas, y llegó virgen al matrimonio, a los cuarenta
años. En enero de 1916 fue incorporado a un batallón de blindados, y pronto se encon-
tró en el campo de batalla de C ambrai, en medio de los obu ses y el fuego de la guerra.
En 19 18 sali ó de e lla con el grado de capi tán y una sólida experiencia de la fraternidad
humana y de las trapacerías de la j erarquía mil itar, de la cual se servi rá años más tarde.
En la prestigiosa Universidad de Oxford se fo rmó en fi loso fía y literatura, sin descuidar
el rugby, pero estudió humanidades en Poitiers, a fin de dominar la lengua fran cesa.
Más tarde fue profesor e n el Bishop 's Stortford, su anti guo coleg io, donde vivió una ex-
traña aventura. Después de haber simpatizado con la madre de un alumno, ésta lo acusó
de haber querido abusar del adolescente, Y tuvo que abando nar la enseñanza. Inició en-
tonces estudios de medicina, que tenninó satisfactoriamen te.
A continuación de un fracaso amoroso, dec id ió someterse a una psicoterapia' , lo
que lo llevó a la psiquiatría y después al psicoanálisis'. En 1932, contratado como mé-
dico asistente en la Tavistock Clinic de Lo ndres, trató a adolescentes delIncuentes o
por trastornos de la personalidad, y durante dos años, aproximadamente, se
del Uatamiento de Samuel Beckett.
111
Bion, Wilfred Ruprecht . _

. t o un erecto consl'derable sobre el, destino de los dos


Esta relación terapéutJca uv . . , tes Tenían en comun una relación difí
hombres que. en esa poca,.é eran aún pnncl
J pl3n . )
Joyce (1882-1941 es ed d 1928 .
, Beckelt
. dmlrador de ames h d
cil con la madre. Amigo y a _ á de después de haber rec aza o el flirteo
S
se había malqui stado con él dos anos m d tar ~izofrenia* Y atendida por Carl Gustav
é L · Joyce afectada e esq , I al
de la hija de ste, u c t a , . t abusiva, que desconocta e t ento y de.
. d . una madre conforml s a Y . .
Juno*' Hostiga o pOI d .ó araveS trastornos resplratoflOs, dolor de
sap~obabad'la conducta de él, en 1932 pa eCiad~s con el alcoholismo y una cierta vaga.
s afecciones cróOlcas vmcu .
cabeza y Iversa , . d 'd'ó emprender una psicoterapia, por consejo de
bundización. En consecuenCia, se eCI I a a co n Bion fue conflictiva y difícil. Cada
' I d tor Geoffrey Thomson. La cur
su amigoBe ckettoc vo lvía a la casa de su ma dre en Dublín , sufría terrores . noc turnos,
. em-
vez que e , el ano. Bion terminó por pedirle que dejara de
botamlentBo Ykrorunculllosóeanhealc~~~~I~ i~terrumpió el análisis, después de haber asi stido,
vlsllarla ec ett no eg . k CI" I I'
or ..
consejo de 'Blon, a una con feren c'a
l de Jung I en la Tavlstoc
d IIlIC, en a cua I este
.
P
afirmó que los personajes , de fiICCI'ón son siempre
. image n del estado menta e escntor
ue los ha creado. De allí nació MlIrphy, pflmera novela de Becke:c
q En 1937 Bion se integró de veras a la hi storia del freudismo IIlglés al conocer a
John Rickman *. Miembro de la British PsychoanalyucaJ Soclety (BPS), y analizado por
M lanie Klein Rickman se convirtió en su analista, lo IIlICIÓ en las tesIs klelntanas y,
e , . bl
sin duda, a través de esa segunda cura, le permitió comprender mejor sus pro em~s se-
xuales. A principios de la guerra Bion se casó con la actri z Betty Jardlne.' qUIen Iba a
morir algún tiempo después de una embolia pulmonar, en el parto de su hija. Más tarde
Bion volvió a casarse. .
Movilizado al entrar Inglaterra en la Segunda Guerra Mundi al, participó con Rlck-
man y otros médicos en la reforma de la psiquiatría inglesa, elogiada por Lacan en
1946, que daría origen a la famosa teoría del pequeño grupo, inspirada en la expenencta
de Maxwell Jones (1907- 1990) con las comunidades terapéuticas.
Fue en el hospital militar de Northfield, cerca de Birmingham, en el que se recibía a
pacientes afectados de neurosis de guerra*, donde Bion y Rickman experimentaron el
principio del "grupo sin líder", que consistía en organizar en pequeñas célul as a hom-
bres considerados inadaptados o inútiles. Cada grupo definía el objeto de su trabajo baJO
el patrocinio de un terapeuta, el cual apoyaba a todos los hombres del grupo sin ocupar
el lugar de un jefe ni el de un padre autoritario. La experiencia dio res ultado, pero fue
brutalmente interrumpida, porque cuestionaba el principio mismo de la jerarquía militar
En 1945, cerca de los cincuenta años, Bion realizó un tercer análisis con quien Iba
a marcar definitivamente su orientación: Melanie Klein . La cura duró ocho años y.
desde el principio, Bion le anunció a su anali sta que rechazaba toda idolatría y desr:~­
ba trabajar con total independencia. Fue entonces un discípulo fiel, pero nunca SUlIll-
so. A partir de 1960 comenzó a publicar una serie de obras que sorpr~ndieron a In co-
munidad psicoanalítica por su complejidad. y cuyo objetivo era, ni más ni mellOS,
revisar filosóficamente la obra freudiana (y su lectura kleiniana), concibiendo un In-
consciente· fundado en el lenguaje, Basándose en la filosofía de Kant, dividió el apa-
rato psíquico en dos funciones mentales: la función alfa. correspondiente al fenómeno,
y la función beta, cOliespondiente al nóumeno (la cosa en sí. la idea), Para Bion. la
112
Bi on, Wilfred Rupre cht

funci6n alfa preserva al suj eto del estado psic6tico, mi entras qu e la fun ci6n beta lo po-
ne al desnudo.
La ex peri encia de los pequeños g rupos le permiti 6 a Bion abordar el domin io de la
psicosis, con la ayuda de diferentes conceptos kleini anos a los cual es é l añadi6 sobre
todo I~,s de "obj et~ bizarro" ( partícula desprendida del yo~ , que lleva una vid a aut6no-
mal e Ideograma (tnscnpcl6n preverbal de un pensamiento primitivo). Por otra parte,
tomando de Paul Sc.hllder* la noción de im agen del cuerpo ' , desarrolló la idea de que
los grupos y los tndlvlduos están compuestos de un conti nente y un contenido. Si bien,
para un sUjeto dado, el grupo funciona como un continente, cada sujeto tiene también en
sí un contentdo, o presupuesto básico , qu e determina sus emociones . En cuanto a la per-
sonalidad psic6tica, es una componente normal del yo. En algunos casos lo destru ye,
impidiendo toda forma de acceso a la simbolización, y en otros, por el contrario, coexi s-
te con otros aspectos del yó sin con vertirse en un agente destructi vo. Bi on co nstruyó
también un modelo de la cura al que dio el nombre de grill a. Compu esto por un eje ver-
tical de ocho letras (de la A a la H) que indica el grado de complejidad del enunciado, y
un eje horizontal de seis cifras (del 1 al 6) , qu e representa la re lac ión transferencial, la
finalidad de este mode lo es ayudar al profes ional en su escucha, y dar un fundamento
considerado "cie ntífico" a la práctica del psicoanálisis.
Después de la muerte de Melanie, negándose a transgred ir su doctrina del "grupo sin
líder" y a convertirse en e l maestro de pensamiento de la escuela kleini ana, Bi on prefi-
ri6 instalarse en California. A partir de 1968 vivi6 en Los Angeles, y desde allí realizó
numerosos viajes a Brasil y la Argentin a*, donde el impacto de su enseñanza, su doctri -
na y su técnica psicoanalíticas tuvo una gran importancia pa ra la difusión de lo que no
tard6 en considerarse un neokleini smo (o poskleini smo). La obra de Bi on fu e entonces
traducida a numerosos idiomas.
Al final de su vida, ya célebre, vol vió a Inglaterra, do nde murió, afectado de leuce-

mla.

• Wilfred Ruprechl Sion, Recherches sur les pelils groupes (Londres, 1961). París, PUF,
1987; Aux sources de I'expérience (Londres , 1962), Paris, PUF, 1979; Elements de la
psychanalyse (Londres, 1963), Paris, PUF, 1979 red. cas\. : E/~mentos de psicoanáliSIS,
Suenas Aires, Hormé, 1966]; Translormations. Passage de I apprentlssage a la crOIS -
sance (Londres, 1965), Parls, PUF, 1982 [ ~d. ca~\. : Tra~slorma ~iones, Buenos Aires,
Centro Editor de América Latina, 1985]; L ,\IIentlon et /lnterpretatlon . Une approche
scientilique de ta compréhension intuitive en p~~chanalyse et dans les groupes ( LO~­
dres, 1970), Parfs, Payot, 1974 led, cas\. : Atenc/on emterpretac/on,Buenos Aire s, Pal-
dós 1974]- Entretienspsychanalytiques (Rfo de Janelro, 1973), Pans, Galhmard, 1980;
A Memoir ~, the Futur_ The Pass Presented, Rlo de Janeiro, Imago Editora, 1977. Gé-
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B/on La V/e ell'ceuvre, Parts, Dunod, 1990; L 'Eco/e de Melame Klem. Pans, Le Centu-
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Assoclaon1I Books , 1991. Jacques Lacan, "La psychlalne
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anglalse el la guerre , L Evolu-
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BASAOLlA Fmnco. BURROW Trigan!. ESQU IZO FR EN IA .


113
Bisexualidad -
NUDO BORROMEO. PSICOTERAPIA
KLEINISMO. KOHU T Hel'nz. MATEMA.
INDIVIDUAL. TRANSFERENCIA.

B1SEXUALIDAD... F . I't' In olés' Bisex/lality.


Alemán: Bise,nIGI/tC/t. rancéso. B/sexlla / e. o .
, , l briología, y adoptado por la sexo_
Término IHovemente ' d el darWlmsmo , Y a em los de homosexua I'd d'" y hetero-
l a·
X ( I 'smo tIempo que ,
logía* a fi nes del siglo XI a mI, ' la sex ualidad'" hu mana y amma l, de
d ' , la eXIstencIa, en l' t r
sexu
. • alidad ) para
,, ' " eSlgnm d t da de dos compo nentes' ' uno mascu mo y o ro eme-
una dispos iclOn blOlog
', lca o a ,
I bla de blsexua l a ,I'd d para des ignar una forma de amor
nino, Po r extenslOn, se la 1m'smo sexo, y otras al sexo opuesto,
ertenecen a veces a I
ca rn al, con personas que p .'. d s sucesores como concepto central
s , d Freud '> y to os su "
Reto mado' por
, Igmun I'd
IT ca de la sexua l a, d J'UlltO con los de libido'" ,y pulslOn*,
,
de la doct rma ' pSlcoa natTl do Ipara
deSlgna' r u na, d 'l sposición psíquica mconsclen-
fue progres
' Iva mente u I Iza
b ' f 'd d hum ana en , la nled l
' da en que ésta se funda en la
te propIa de toda, su Je ~VI a l "" es decir para el sujeto"', en la necesidad
ex istencia de la dIferenCIa de os sexos, , " "", de uno de los dos
de efectuar un a elección sex ual, sea a traves de la I epreslOn
com one~tes de la sexualidad, sea a través de la aceptac ión de ambos, comp~nen­
tes, ~eaa través de un trabaj o de rencgación* de la reali dad de la dIferenCIa de
los sexos,

Así co mo todos los trabajos modernos sobre transex ualismo* han tomado como mI- •

tos fu ndadores la leyenda del Hermafrodita y los amores de la diosa Cibeles, la fuente
de las reflex iones acerca de la bisexualidad ha sido siempre el célebre relato de las des-
dichas del Andróg in o realizado por Aristófanes en El banquete de Platón: "Antaño, I.a
naturaleza humana no era la mi sma que hoy, sino muy dist inta, Al principio la humaI1l-
dad se dividía en tres espec ies de seres hum anos, y no en dos, como ahora. Junto con
los sexos masculino y femenino, había un tercero, que tenía los dos, Esta especie se lla-
maba entonces Andrógino. El cuerpo de cada uno de estos Andróginos tenía una forma
,
redonda. El pecho y la espalda eran como un a esfera, y las cos ti llas circulares; telllan
cuatro manos, igual número de piern as, dos ros tros perfectame nte semejantes, dos órga-
nos generadores, etc, [.. . ) Zeus cortó a los Andróg inos en dos l .. .J. Una vez realizada
esta división , cada mitad deseaba unirse a su otra mitad, e nando se encontraban, se en-
lazaban con los brazos y se estrechaban tan fu ertemente que, en el cleseo de refundirse,
se dejaban morir de hambre e inercia, pues no qu erían emprencler nada la una sin la
otra. "

Los. sexólogos de fin es del siglo XIX, desde Richard va n Krafft-Ebi n~o * hasta Mag-
nus Hlrschfeld*, retomaron este tema, mezclando estrechamente la bisex ualidad, la ho-
mosexualidad, el hermafroditismo real y los fenómenos de transvestismo, todavía con-
fundidos con lo que iba a convertirse en el transex uali smo* en la década de 1950, Así s(
construy? el fa~oso milO del "tercer sexo" para designar a la vez al andrógi no (el bise-
xual), ellOverudo (el homosexual) y el hermafrodita psicosex ual (el transexual), Freud
114
Bisexualidad

recusó
, este término''en,1905
, ' en s LIS 7' , , '
1 re:> ensayos de leonCl sexIICI/*. defi n IÓ la homose-

xualidad
' I'dcomo
d "una elecclOn sexual
. que derivab a dI ' , en todo sUjeto
e a eXistencia ' de una
bIsexua
, "
I a ongmal
"
A sus oios
J"
era 'Inu' t'I' ,
I IIlventar un "tercer sexo", o un "sexo lIlter-
medIO ,para deSignar lo que provenía de un rasgo universal de la sexualidad humana,
El" pasaje desde el mito platón'ICO de Ia an d ' ,la a la nueva definición
rogm .. de la, blse-
xuahdad segu,n la perspectiva de la ciencia biológica comenzó en 1871, con la publica-
ción de El origen del hombre, de Charles Darwin (1809-1 882), Se trataba entonces de
dotar al estudio de la sexualidad hum ana con una terminoloaía adecuada: "raza" consti-
tución, especie, organicidad, etcétera, El aporte de la embriología fue decisiv'o, en la
me?lda en que ell~ pudo demostrar, gracias a la utilización del microscopio, que el em-
bnon humano tema dos potencialidades, una masculina y otra femenina, De allí la idea
de que la blsexuahdad no era sólo un mito, sino una realidad de la naturaleza, A través
de la enseñaza de Carl Claus*, y después a través del contacto con su amiao Wilhelm
Fliess*, Freud adoptó hacia 1890 la tesis de la bisexualidad, o
Al darwinismo y la embriología, Fliess añadía toda la tradición romántica de la me-
dicina alemana, la cual, por otra parte, se encontraba también en los esc ritores de fin de
siglo marcados por los trabajos de Johann Jakob Bachofen (1 815-1 887) sobre el ma-
triarcado y el patriarcado*' Desde August Strindberg (1849-1912) hasta Otto Weinin-
ger*, pasando por Karl Kraus* y Daniel Paul Schreber*, el doble tema de la nostalgia
de lo femenino y de la obsesión de la femin izació n de la soc iedad alimentaba los inte-
rrogantes del fin de siglo, en plena reflexión sobre las condiciones de una reestructura-
ción de la familia burguesa y de una redis tri bució n de las relaciones de identidad entre
los sexos,
En su obra de 1896 sobre las relaciones entre la nariz y los genitales, Fliess presentó
su doble concepción de la bisexualidad y la periodicidad, estableciendo un vínculo en-
tre los dolores menstruales y los del parto, referidos por igual a "localizaciones genita-
les" situadas en la nariz, De allí se desprendía la tesi s de la periodicidad, según la cual
las neurosis nasales, los accesos de mi grañas y otros síntomas del ciclo femenino, obe-
decían a un ritmo de veintiocho días, igual que la menstruación,
A ese primer ciclo Fliess sumaba un segundo, de veintitrés días, calificado de mas-
culino, y llegaba a la conclusión de que los dos ciclos se manifestaban en ambos sexos,
Según él, era posible prever mediante cálculos, cuál sería el sexo del futuro niño, duran-
te el embarazo de la madre. La madre le transmitía al feto los dos períodos (de veintio-
cho y veintitrés días) y la pertenencia sexual del futuro recién nacido se podía determi-
nar si se sabía cuál había sido el período tran smitido en primer término, En diciembre
de 1897, en el curso de un encuentro en Breslau, Fliess desarrolló una nueva idea, afir-
mando que la bisexualidad biológica se prolongaba en el hombre en una bisexualiLiad
psíquica que iba de la mano con la bilateralidad particul ar del organismo humano; la iz-
quierda y la derecha traducían de algún modo la organización corporal y espacial de la
diferencia de los sexos.
Como muchos científicos de su época, Fliess anhelaba transformar la biologlll en
una matemática universal. En un primer momento, Freud lo siguió en ese terreno, y no
~ entregó a cálculos insensatos, sino que también. hizo ate nder por su amigo a la
Bmma Eckstein*, y después se hizo operar él mismo los senos frontales, con la
115
Bisexualidad

" " * SOn


de curar su neurosIS " I embar"o
'" ' en el momento mismo
" l' en que abandona -
espel anza, 'ó * t ó de Fliess la tesis de la blsex ua ldad natural acol))
ba su teona de la seduccI n , no om . , . Má d -
añada de la bilateralidad, sino la idea de la bisex ualIdadpslqulca. . s tar e, después
p . FI '
de malqUIstarse con less, orr b ó las huellas de esa apropIacIón, sable
d H todo a causa del
e isodio delirante de plagio en el que quedó implicado a tr~vés e *erman n Swoboda*.
p 19 10 en un a nota ana
En - d'd
I a a los T.res ensayos de leon a sexual , dITá sImplemente
que Flie~s había reivindicado la paternidad del concepto, y después, en otra nota de
1924, afirmó: "En ciertos círculos no especializados se consIdera que la nocIón de bise-
xualidad humana es obra del fil ósofo O. We11l11lge r, prematuramente desaparecido,
. h'zo de ella el fundamento de un libro un tanto mefl exlvo (1 903) . Las Indlcacio_
qUi en I 'ó " fi
nes que preceden demuestran hasta qué punto esta pretensl n es poco JUStl Icada." La
ac titu d de Freud llevó a los representantes de la historiografía* ofi Cial a afirmar que
Freud fue el creador de la noción de bisexualidad psíqui ca, y que en tal se nt ido no les
debía nada a las tesis de Fliess; por otra parte, los partidarios de la histori ografía revi-
sionista han sos tenido que era un plagiario y que no inventó nada. En rea lidad, la Con-
ceptu alización freudiana de la noción de bisexualidad pasa por otros caminos, más com-
plejos que los descritos por los hagiógrafos de un lado y los antifreudianos del otro.
En Weininger, la tesis de la bisexualidad adquiri ó una amplitud considerable, tanto
más en cuanto servía de complemento a la cuesti ón de la judeidad*, pensada como au-
toodi o judío, y de la feminidad , concebida como un peli gro sex ual. En su libro Sexo y
carácter, publicado en Viena en 1903 , y que fu e un verdadero bes/-seller durante cua-
renta años, Weininger seguía el hilo de la bisexualidad para es tudi ar la evolución de la
sociedad occidental. Retomando la idea fliessiana de la di visión de las especies, consi-
deraba al polo masculino como la ex presión suprema del geni o creador y de la intelec-
tualidad humana, y al polo femenino como manifes tación de la sensualidad, la mo licie,
la pulsión. De allí la apología de la desigualdad y el antifeminismo que se jactaba de los
méritos de la virilidad "nórdica", única capaz, decía Weininger, de sublimación* y gran-
deza ante el peligro social representado por la feminidad. Como consecuencia directa de
esta concepción inferiorizante de la diferencia de los sexos, Wein inger asimilaba el ju-
dío a la mujer, subrayando por otra parte que esta última era peor, puesto que el prime-
ro, en tanto encarnación de una dialéctica negati va, podía acceder a la emancipación.
De este modo, la n~ción de bisexualidad servía para prolongar, co n una nueva form3.
los antiguos preJuIcIOs de la época clásica.
En 1897 Freud adoptó una posición di stinta de la de Fliess. Renunciando a ver en b
bi ~exualidad el sus~rato biológico de lo psíquico, la pensó como una pura organizacion
pSlqulca, aunque afIrmando que los progresos ulteriores de la biolo <1 ía confirm.trÍjn su
hipótes~s. Esta diferenciación entre lo psíquico y lo biológico le pcr~itilÍ comprender la
aSlmetna que eXls~e entre los dos dominios: en efecto, no hay continuidad éntrC ellos. ilI
sIquIera una rel.aclón ~e término a término. Lo mismo que Flit:ss, Freud consideró en-
to.nees que la blsexuahdad es un motor de la represión *, pero - allí surgía la divergen-
cIa- en lugar de .entenderla como un conflicto entre dos tendencias (una libido vlnl. un3
represIón femenllla), examinó la manera en que cada ser sexuado reprime o no reprime
los caracteres del otro sexo.
Primero pensó que "la represión emana de la feminidad para dirigirse contra la virili-
116
Bisexualidad

dad" (carta a Fliess del 15 de octubre de 1897). Un mes más tarde renunció a esa idea y,
en el verano de 1899, afirmó que cada acto sexual es "un acontecimiento que in vol ucra
a cuatro personas". En los Tres ensayos ... hizo de la bisexualidad el fundam ento de la
inversión (homosexualidad) y recusó todas las tesis sexo lógicas sobre el tercer sexo, así
como las de Wemmger sobre la desigualdad de los dos polos. En 1905 reemplazó esa
desigualdad por la Idea de una libido única de esencia masc ulina , a fin de incluir la di-
ferencia de los sexos en el marco uni versa li sta del monismo sexual (o falo cen trismo*)
de tipo igualitarista. En 1919, en "Pegan a un niño", rechazó si n mencionarl as las tesis
de Fliess y de Alfred Adler* sobre la protesta viril, para demostrar que la represión de
los caracteres del otro sexo está tan presente en las niñas como en los varones. Extrajo
entonces la conclusión de que los motivos de la repres ión no debían ser sexuali zados.
Después de haber constituido a la bisexualidad como núcleo central de su doctrina
de la homosexualidad y de la sex ualidad femenina*, Freud pensó que esta noción segui -
ría siendo totalmente oscura mientras no se la pudiera articu lar con la de pulsión. Pero
en 1937 dio un giro y, en "Análisis terminable e interminable", mencionó a Fliess y vol-
vió a la idea de 1919, según la cual cada sexo reprime lo que concierne al sexo opuesto:
envidia del pene en la mujer, rebelión en el hombre contra su propia fe minidad y su ho-
mosexualidad latente : "Ya he mencionado en otra parte que este punto de vista me fue
expuesto en su momento por Wilhelm Fliess, quien se inclinaba a ver en la oposición de
los sexos la causa verdadera y el motivo orig inario de la represión. No hago más que
reiterar mi desacuerdo de antaño, negándome a sexua li zar de este modo la represión, y
por lo tanto a darle un fundam ento biológico, y no sólo psicológico."
Esta afirmación era consecuti va al gran debate que se había desanollado en el seno
del movimiento psicoan alíti co a propós ito del monismo sexual (la sexualidad femeni -
na), el cual había opuesto a los parti darios de la escuela inglesa (Melanie Klein*, Emest
Jones*) con los de la escuela vienesa (Helene Deutsch*, Jeanne Lampl-De Groot*, Ruth
Mack-Brunswick *). En la disputa, en efecto, había su rg ido hasta qué punto era difícil
conciliar la idea de la diferen cia de los sexos y de la bi sex ualidad (en el sentido psíqui-
co) con la de una libido única (de esencia masculina).
Fueron los sucesores de Freud, en espec ial la tercera generación psicoa nalítica mun-
dial, desde Donald Woods Winnicott* hasta Robert Stoller*, pasando por Jacques La-
can·, quienes aportaron un a solución nueva al enigma de la bisexualidad, sea profundi-
zando, a partir del falocentri smo, el estudio de la sexualidad femenina en todas sus
formas (Lacan), sea estudiando los tras tornos de la identidad sexua l a partir de una se-
paración mucho más radical que la reali zada por Freud entre la sexualidad en el sentido
biológico y anatómico, por una parte, y por la olra el género', en tanto que representa-
ción social y psíquica de la diferencia de los sexos .
• Sigmund Freud, Trols Essais sur la IMorie sexue/le (1905), Paris, Gallimard, 19"87,
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117
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c> FETICHE. GRODDECK Georg. KHAN Masud . PERVERSI ÓN. STEKEL Wilhelm.
STRACHEY James.

BJERRE Poul (1876 .. 1965)


méd ico y psicoterapeuta sueco

Este personaje extravagante, de orgullo desmesurado, a la vez esteta, mís tico, filóso-
fo, poeta y escultor, se asemejaba a muchos otros pi oneros del freudi smo* en Europa.
Se decía nie tzscheano y hombre de l Renacim iento, pero lo apasion aban sobre todo la
hipnosis' y el espiritismo". Finalmente, fue el introductor del psicoanálisis' en Suecia
y los países escandi navos *' Como los hombres de su generaci ón*, él mismo presentaba
los síntomas y los vagabundeos que trataba en sus pacientes. Dejó una obra considera-
ble (mi les de páginas) en la cual se entregaba "en cuerpo y alma", proclamando que "la
experiencia personal, vivida y elaborada, permite la comprensión intuitiva", la única
que vale.
Hijo de un comerciante de manteca, em igrado de Din amarca, nació en GOteborg. y
fue víctima desde su in fa ncia de migrañas reiteradas y trastornos del humor, en los que
~I ternaban la manía y la depresión. Admiraba al padre, homb re bondadoso y ahorrativo.
lI1capaz de adaptarse a las convenciones de la vida burguesa, y despreciaba a la madre.
mucho más mundana y dinámica, pero afec tada, como él. de una suerte de melancolía
crÓl1lca. A menudo en cama por enfermedades, el joven Poul experimentaba unoS celos
Intensos de su hermano menor Andreas, también depresivo y suicida. Para salir ue sus
tn Sles rumiaciones to ó l b "'0 '-
, m a costum re de dar prolongados paseos solitarios por los l' ,
ques y las montañas nevadas D é d . . , el d' 'ó a
Ias enfermedades nerv ' o . espu
. s e estudIar
. med ICina en Estocolmo se e le
En 1904 Andre B' l sas, recumendo a [a hIpnosis y [a sugestión'
. . . '
I , a s Jerre (1 869 .. 1925), que iba a convertirse en un bri llante Cflllllno'
ogo, se casó con la joven AmeHe Posse, cuya madre, Gunhild Wennerberg (1860- 1925).
118
Sjerre, Poul

pasó a ser un año más tarde la muj er de P 1M "


la aristoc racia intelectual sueca y t ' ou '.. uSlca y cantante de talento, provenía de
, ellla tres hiJ OS de su p . ..
posse. Afectada de un reumatismo a t' 1 rImer matrImoniO con Freclrick
. ' r ICU ar ao udo y di versas f ' d d ,.
somáucas que Iban a postrarla proo ' . " en el me a es pSlqlllcas y
"reSIvamente ell a fue la " "d B' .
clamó duran te toda su vida que esa un 'ó -' musa e Jerre, qUien pro-
1 n tellla un carácter m'sr" d b '
fuerzas creadoras. No obstante I ' I ICO y espel"ta a en el
, os vlllculos de parentesc . ,
dos herman os a través de sus o Incestuoso que uman a los
patológi cos. esposas acentu aron sus co nfl ictos y agravaron los síntomas
En 1905, Poul Bjerre publicó el C"ISO, de una Joven. espi rit ista Kar'l a l l'
buía dotes energéti cas sobre natur 1 . . ' n, a cua atrI -
.' .' _ , a es, lelaclonadas con su capacidad para vo lver a la
vida mtrautelllla.
éd' d Dos anos mas tard e suced"10 a Otto Welterstrand (1845-1907) céle-
bre m* ICO. ,e enfe rmedades nerviosas y partidari o de las teorías de August~ Lié-
beault ,haclendose CaI go. de su consultori o y su cli entela. Abandonó entonces en par-
te la ,prácllca
f' de .la hipnOSIS por
'la.del psicoanálisis . En 1909 presento' por primera . vez
el metodo leudlan · o e n la UllI"
ve rsldad
. de Helsinki'" en 19 11 despues ' d e Ila berse en-
contrae
. Io co n S Igmund Freud ' en Vl ena* ' comel1tó l'ls , 'Ideas deeseutlmoanteos
t 'l ' I
nuembros, de ,I,a Ord e ~ de los Méd icos Suecos . Su confe rencia, titulada "EI método
pSlc,oanalttlco , reclblO una acogid a fría, y no fue pu bli cada en la revi sta de la Orden,
segun era costumbre.
En esa fec ha Bjerre redactó para el l a/¡rbllc/¡ ':' un ex tenso artículo sobre un caso de
paranoia';' femenina, el primero de ese tipo en la literat ura psicoa nalítica. Este caso, pri-
meramente di scutido con Freud en un interca mbio epi stolar, fue comentado en 1936 por
el filó sofo franc és Ronald Dalbiez en su obra La lIIélllOde psyc/¡al1alyliqll e el la doc/ri-
Ile frelldi ellll e.
La paciente era una mujer de 53 años, soltera, co nvencida de que la perseguían per-
sonas que le tiraban de la lengua y contaban a la prensa su relac ión con su amante. Des-
pués de haber tenido relaciones sexuales co n hombres, ell a se había volcado hacia las
mujeres, y convertido en feminista . Bjerre la recibió cuarenta veces, a razón de un a en-
trevista cada dos días, obligándola a proporcionar detall es min úsculos relativos a su his-
toria, y poniendo sistemáticamente en duda sus interpretac iones. Después afirmó haber-
la curado.
Freud, qu e en esa época estaba elaborando su doc trin a de la paranoia, declaró en di-
ciembre de 1911 que, si había habido curación, se trataba de un caso de histeria* de for-
ma paranoide. Basándose en una experiencia idéntica realizada por Sandor Ferenczi*,
mantuvo su diagnóstico: "La paciente se volvi ó paranoica - le dijo a Bjerre- en el mo-
mento en que toda su Iibido* estaba diri gida hacia la mujer. Se volvió normal en cuan-
to, a través de la transferencia, usted le restitu yó la anti gua fij ac ión en el hombre."
Este intercambio, que permite ver de qué modo tenían lugar las discusiones en las
que se nutría Freud para elaborar su clínica, fu e sin dud a dece pcionante para Bjerre,
quien se sintió "humillado" en su encuentro con al guien cuya "mi rada penetrante y
glacial me atravesaba al punto de hacerme sentir mucho peor ele 10 que nunca hubiera
imaginado". En cuanto a Freud, juzgó a Bjerre "taciturno, es tirado y carente de hu-
mor', En una carta incluso antes de verlo, dio muestras de una ironía mord az al rcs·
pecto: "Sin conoce;lo, pienso poder adelantar que lo creo a usted perfectamente inca-
119
h t pero no dma . , lo mi.smo de una' in vitació n a visitarlo a su hab'1-
paz de un ínfimo ur o, . d .' d que acaba de encontrar en el corredor de
ración esta noche, dirigida a una 1111 a CIla a
su hotel". . I 'd d tenderse él mi smo en el diván , sino que fue
Sjerre no sólo renunci ó a a If ea de y adoptó otras formas de terapia, a través
d oo resivamente el reu Ismo, , .
abandonan ot prtabao
sobre todo de . su propia identidad. En termlllOS generales
constrUir ,
I
de las cua es ra '. " .tante que el inconsc iente* en el tratamiento
b que el conscIe nte* era mas ImpO! ., E IC
pensa . a 'smo y que la curacl'ó n po d'a
I obtenerse med iante persuaclOn.
. n e ongreso
d I
e pS lqul , .
de la International Psychoanalytlcal ASSOCIa Ion' t" * (IPA ) de MÚllIch en 1913, ya había
insistido en la primacía del consciente. " .
. tumu Ituosa con Ia bella Lou Andreas-Salome*, que tellla la mi sma edad
Su relaCión
que su esposa, y que Io aban don ó al cabo de nueve. meses,. no arregló lasI cosas.
' dLa co-

nocl en agosto e d 1911 , en oportunid ad de una V ISIta , a Ellen
. bKey, en
N' a Cilsa e esta
h (184
última en Alvastra, lu ga r de encue ntros intelectuales .. El admira a a letzsc e . 4-
1900), Y había leído la soberbia obra que Lou le dediC Ó: Preparaba ento nces su Intcr-
venclon "' pal'a el Congl'eso In ternacional de la IPA en Welmar. _ Lou. se cruzó
, . con la mu-
jer de su amante, que estaba paralítica, y observó la extrana relaCión ml stlca y cul?able
que los unía. Después viajaron juntos a Weimar, y mu y pronto ell a IIlgresó en el CIrCul?
de los íntimos de Freud. Mientras Bjerre seguía dudando del freudi smo, Lou lo deJO,
para comprometerse apasionadamente en las filas de Freud .
En mayo de 1912 Lou puso fin a esa relación amorosa, pidiéndole que quemara .Ias
seis cartas que ella le había dirigido. Y en el Diario de 11/1 CIlio presentó una deSCrIpCión
cruel de este hombre, en la que se refleja n el orgull o, el narcisismo*, el sufrimiento y
las inhibiciones de ese puritano nórdi co: "U n advenedizo que se hizo a sí mismo y que
[... ] no puede confesarse nada a sí mi smo [ ... ]. Utiliza a los hombres como un medio
para exteriorizarse y ayudarse personalmente [ ... j. Esto se aplica incluso a su vida amo-
rosa: hasta su hogar y su esposa, que se han adaptado a es te esquema de una manera
afligente y singular, puesto que él es el enfermero, el sos tén, el salvador de la vida de su
mujer, y sólo a este precio se ha permitido el amor." Al final de su vida, Poul Bjerre, 10-
terrogado por H. F. Peters, se mostró más tierno, respecto de ell a, de lo que ella lo había
sido con él: "En mi larga vida, nunca encontré otra persona que me haya comprendido
tan pronto, tan bien y tan completamente como ella [ ... j . Cuando la conocí, trabajabHn
es tablecer las bases de mi psicoterapia, la cual, en sentido co ntrario a la de Freud, se
funda en el principio de la síntesis. En mi s conversaciones con Lou pude ver claramente
cosas que yo mismo no habría podido encon trar. Como un cata li zador, ella actiyaba los
procesos de mis pensamientos. Es posible que haya destruido vidas y matrimonios, pe-
ro su compañía era estimulante. Se sentía en ella la chispa del aenio. Uno tenia la illl-
pres l'ó n de crecer e~ su pres~nc.la. [ ...J. Recuerdo qu e Lou habia '" empezado a aprenLIen,1
sueco, porque quena leer mis lIbros en el original."
Pacifista durante la Primera Guerra Mundial, y persuadido de ser el misionero de un
nuevo orden espiritual, se opuso ferozmente a la Revolución de Octubre despues de h¡l-
ber viajado a San Petersburgo para encontrarse con Alt:ksandr Kerenski (1881 -1970) .
.Paradoja so~rendente: este. introductor del freudismo en los países escundinav(~S se
alejÓ de la doctrina de Freud StO haber sido realmente freudiano. También se apasiono
120

Bj erre, Poul

por las tes is de Alfred Adle r* y Carl Gustav Jung*. sin adherir verdaderamente a ell as.
Así. en 1924 le pidió a Freud la autori zación para traducir al sueco el texto de L'/nlérel
de la psyclzal/ alyse ("El interés por el psicoanálisis"), escrito en francés. Después, sin
decírselo, lo publIcó en una co mpilac ión jun to a artículos de Oskar Pfister*, Alfons
Maeder*, Jung y Adler. Freud se disgustó; más tarde le recomendó que hiciera traducir
las cinco famosas conferen cias sobre psicoanálisis pronunciadas en los Estados Unidos*
en 1909.
En el último artículo de esa obra colecti va, titulado "El cami no que ll eva a Freud pa-
ra mejor alejarse de él", Bjerre trataba de mostrar los "límites" de todas las teorías de
los principales fundad ores de la psiquiatría din ámi ca* modern a (Freud, Jung, Adler).
Pero, sobre todo, se presentaba a sí mismo como creador de un a nueva doctrina terapéu-
tica, la psicos íntesis*, que en realidad había sido presentada en 1907 po r un psiquiatra
sui zo. Bjerre pretendía asociarle la ciencia de las religiones, la estética y las ciencias na-
turales, para demostrar hasta qué pun to esa nueva doctrina era superior a todas las otras.
De hecho, se postulaba como el fund ador de un bjerri smo qu e no iba a existir nunca.
A partir de 1925, después de la muerte de la esposa y el sui cid io de su hermano An-
dreas (que él ocul tó a la madre), vivió co n su ama de ll aves, Signhild Forsberg, hasta
el fin de sus días. En esa época comenzó a interesarse de manera más evidente aún por
el alma colecti va de los pue blos, y a adheri r a una especie de mística naturalista que
mezclaba el culto pangermáni co con la apología de la mentalidad nórdica. Pronto fas-
cinado por el nac ional socialismo, en di ciembre de 1933 pronunci ó una conferencia
ambigua, titulada "Hitler psicoterapeuta". Parti endo de la idea de que Hitler tenía un
verdadero genio para comprender y captar el alm a de las masas, dedu cía de ello que el
nazismo, en tanto doctrina anti semita, era tan fa nático y extremista como el freudismo,
al que calificaba de "ciencia semita". A estos dos fa nati smos oponía su propia teoría,
demostrando que él había sido un a de las pocas personas capaces de desprenderse a
tiempo del dogmati smo psicoanalítico, tan sectario como la ideología hitleriana. De
modo que su creencia en una psicolog ía diferencial de los pueblos y de las razas llevó
a Bjerre a "aceptar" la nazificación de Alemani a. Por ello, en el curso de la conferen-
cia, exhortó a sus colegas a escoger su campo, en otras palabras, a ava lar la "arianiza-
ción" por los nazis del psicoanáli sis y la psiquiatría. Hasta 1942 viajó varias veces a
Berlín, trató de hacer editar sus libros y manru vo correspondencia con t-.l atthias Hein-
rich G5ring*
Sin embargo, esta deriva no lo llevó a con vertirse en un antisemita militante ni en un
seguidor de l nazismo*. Preocupado ante todo por sí mi smo y por la divulgación de sus
obras, en 1941 fundó un instituto de psicología médi ca y psico terapia en el que él era el
único maestro. Seis años más tarde, a falta de di scípu los, el instituto cerró su pu rtas,
y Bjerre se retiró definitivamente a Varstavi, donde vivió en la magnífica casa que se
había hecho construir en 1913, después de la muerte de la madre, para consagrarse a sus
obras, no sin haber publicado en Psyc hé, la rev ista de Maryse Choisy (1 903- 1979), un
anfculo en el cual llamaba a una renovación espiritual del "alma nórdica", contra los
panidarios del psicoanálisis, a su juicio víctimas de su mentalidad jud ía. Hizo de su pro-
pia doctrina (la psicosíntesis) una nueva religión de los tiempos modernos, superior al
jUdeocristianismo, y la única capaz de curar a la humanidad sufri ente.
121
er
Bleg , José lf .
- f' .
dlano que lla bía ignorado tanto
'ó e 'reudls
. rno no
'. . mo de este extrano
El meSlanlS . enleuotras partes, y Poul Bjerre mun soiltano bajo la
, d t S en Suecia que
ganó mas a ep o I de llaves.
mirada benévola de su fie ama . ,
" (Le Reve de vie du IlIs de I homme), ESIOCoi
• Pou l Bjerre, Manniskosonens leln~~S;:~o: mémoire de Nielzsehe (Gotemburgo, 19031:
1900 ' La Folie gemale. Une é K 'n An experrmental sludy 01 Sponlane"",
mo
P ". Mercure de Franca, 1904', "Fallel arr . " R '
ans, .
h' 1Se/enee, vol.11, 1905 ' 143-180;
. lur adlkalbehaod-
rap PI'ngs" , The Annals 01 Psye
_ "lea
Jahrbuc h I u"r psyehoanalyl/sehe und Psychopalhologis.
lun g der chronischen paranola '847' The Hislory and Praelice olPsychoanalysis ( 1,
7;6~
5 1916
che Forschungen, 111, 1911, oci, lornye/se, Estocolmo, Bonnler,. 1919; Comment I'a.
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larting Estocolmo, Centrum, 194, _ der 2 Lindauer Psycholherapiewoche 1951,
' " Die Vortrage . .
"Die Psychosynlhese , en R I d Oalbiez La Mélhode psychana/yt/que el la
Erost Speer (comp.), Stutlgart, 1952 · 10 an H 'F Peters Ma sceur, mon épouse
. 1 Pans A can 1936 . .. .
doctrine Ireud/enne, 2 vo s., . :d 1967 Lou Andreas-Salomé, Correspondance aveo
(Nueva York, 1962), Parrs, Galhma d .; México Siglo XXI , 19681 seguida de Joumal
Sigmund Freud (ed. casI.: Correspon 1~~~) ' parís Gallimard, 1970. Jan Barmark e I0g .
d'une année (1912-1913) (F~ancf°krt, n': e
Es toc'olmo Natur och Kultur, 1983. Jacques
~erre
1 B' "Manms osone ,
mar Nilsson, Pou . "A . ropas d'une correspondance récemmen t dé.
Chazaud y A. de La Payonne ~ld~O:, .. p 5 primave ra de 1988,97-115; ' Poul Bjerre
couverte entre ,Freud et BJerr~ , . r nes/e" . .. O 409~416.
(1876 ·1 964)", Evolulion psych/alnque, t. 55, 2, abri l-JUniO de 199 ,

1> FROMM Erich. HORNEY Karen. IGLESIA . JUDElDAD. LAFORGUE René. PSI-
COTERAPIA. SCHJELDERUP Harald. SU LLlVAN Han'y Stack.

BLEGER José (1922-1972)


psiquiatra y psicoa nali sta argentino

Marxista y militante comunista , especialista en psicosis*, clínico de los estados lími-


re *, José Bleger fue una de las figuras importantes de la segun da generación* pSlcoana-
lírica de la Argentina*' Suscitó tanta hostilidad como idolatría, por su ambivalencta, sus
cóleras y su doble compromiso con el comuni smo. y el psicoanálisis •.
Nacido en Ceres, Provincia de Santa Fe, provenía de una familia judía inn1tgrant~,
instalada en una colonia agríco la. Rea li zó sus es tudi os de medi cina en Rosario y prac-
ticó la psiquiatría en Santiago del Estero. Después se instal ó en Buenos Aires, )' se 111-
legró a la Asociación Psicoa nalítica Argentina (A PA ), a co ntinuación de un anúlisis con
Enrique Pichon-Ri viere* Más tarde hi zo una segunda Cura co n Marie Langer* Pr~ocu'
pado por las cuestiones socia les y políticas, adhirió al Partido Co muni sta Argentino,)
se basó en las tesis del filóso fo francé s Georges Politzer (1903-1942) para cr~ar h:,
condicio nes de una nueva pSiCOlogía de la Subjetividad. Mús tarde evolucionó hacia el
marxismo, yen 1958 publicó una obra dedicada a la relación entre el psicoanálisis yd
materialismo dialéctico. A diferencia de Politzer, que había pasado desde un fretldl s-
mo* crítico a una militancia estalinista y antifreudiana, Bleger trató más bien de reah'
122
Bleuler, Eugen

zar la síntesis de ambas doctrinas , a fin de definir un a psico logía de la persona lidad .
Durante un viaje a la Unión Soviética criticó al régimen comuni sta, especialmente en lo
referente a la cuestión del antisemitismo y, en 1961 , des pués de un a violenta requisito-
ria contra su freudismo, considerado un "irracionali smo", fue excl uido del Partido Co-
munista Argentino.
En el interior de la APA desempeñó un papel importante desde el punto de vista de
la formación didáctica . En el plano clínico, se orientó hacia las tesis de Melan ie Klein *
y Ronald Fairbairn*, interesándose particularmente por lo que é l llamaba "la indiferen-
ciación primitiva". Teorizó la cuestión de las personalidades llamadas "ambiguas", es
decir, afectadas de u'astomos de la personalidad.
En el momento de la crisis que sufrió la APA y que desembocó en la creación de los
dos movimientos de impugnación de la ortodoxia freudi ana (Pl ataform a y Documento),
José Bleger, ya enfermo, a pesar de su compromiso con la izquierda, se declaró favora-
ble a la continuidad institucional, provocando con ello la có lera de sus propios alumnos,
decepcionados por su actitud. Murió de una crisis cardíaca a los 49 años .

• José Bleger, Psicoanálisis y dialéctica materialista , Buenos Aires, Paidós, 1958; Psico -
logía de la conducta, Buenos Aires, Eudeba , 1964; Symbiose et Ambiguité. Étude psy-
chanalytique (Buenos Aires, 1967), Paris, PUF, 1981 led . casI.: Simbiosis y ambigüe-
dad, Buenos Aires, Paidós, 19671. David Liberm an, "Doctor José Bleger", Revista de
psicoanálisis, 1. XXIX, 3, julio-septiembre de 1972,421-424 . Fern ando Ulloa, "Recordan-
do a José Bleger", Diarios clínicos, 5, 1992, 103-107. Leopoldo 6leger, "Recorrido y
huellas de José Bleger", ibid ., 109-11 5. Hugo VelleHi, "La querella de José 6leger. Psi-
coanálisis y cultura comunista", La ciudad futura, 27 de febrero de 1991, 21-22. Georges
Politler, Critique des fondements de la psychologie (1928), Paris, PUF, 1968; Les Fon-
dements de la psychologie, Paris, Editions sociales, 1969.

1> ESCISiÓN. FREUDOMARXISMO. KLEINISMO. MASOTTA Osear. RUSIA.


SELF PSYCHOLOGY.

BLEULER Eugen (1857-1939)


psiquiatra suizo

Creador de los términos esquizofrenia* y autismo*, direc tor, después de August Fo-
rel*, de la prestigiosa Clínica del Burghol zli, por la que pasaron todos los pioneros del
freudismo ' , Eugen Bleuler fue el gran iniciador de la nueva psiquiatría de l siglo XX, y
un reformador del tratamiento de la locura' , comparable a lo que, un siglo antes, repre-
sentó Philippe Pinel (1745-1826)_ Contemporáneo ele Sigmund Freud *, de quien fue
amigo y defensor, más allá de los conflictos y los desacuerdos, fund ó una verdadera e -
cuela de pensamiento, el bleulerismo, que marcó al conjunto del saber psiquiátrico hasta
1970, fecha a partir de la cual se generalizó en toúos los países del mundo un nuevo or-
ganicismo surgido de la farmacología.
Nacido en ZOllikon, cerca de Zurich, en un ambiente protestante de ori gen campe-
sino, Bleuler era el hijo de un administrador de la escuela local: "Su padre, sn abu elo
y todos los miembros de la familia -escribe Henri F. Ellenberger*- conservaban aun
123
Bl euler, Eugen

' d la época en que Ia pob lación campesina del .cantón , estaba b.u'
un recuerdo
.. muy VIVO e l '
'dds deaclU a , d d de Zll rich las cuales limitaban estr'ICt a-
jo el dom iniO de las auton a e. 'tas profesiones o empleos [ .. ,l, La famili a
d i campes inos a cler
mente el acceso ' e oslas luchas pol'lucas
' q ue concl uyeron en 1831
',_ con el reconoc' l
Bleuler to mó pal te en I campes inos y la creación de la Universidad
' l ' Id d de derechos para os ,
Intento de a Igua a , I desarro ll o inte lectual de la Joven genera_
de Zurich, en 1833, destin ada a promover e
ción ca mpesi
' 'd na," d ali enados provemen . tes del campo , escuchando , su idioma y de-
Decldl o a aten el' b' d I boratori o Bleu ler emprendió es tudiOS de psiquiatría
jando de considerarl os o Jeétos ~ a, do nde' sigui ó la enseña nza de Jean Martin Char:
Primero en Bern a y despu s en an s, M' ' h A ' ,
cot", y Valentln' Magnan (1835-1916) , Y después en Londres . y unlC, h"l l' contInuación
I '
de ese pen,plo lI1
' 0 res ó como In'tern o de Forel en la ClínIca del Burg .. o zf 1, dY o sucedió
en 1898. Permanecl " 'ó en ese puesto durante treinta años, y su hIJO, Man re Bleuler, lo
sucedió a su vez en 1927, b d '
Cuando BI eu Iel' II eg Ó aI Bu rghtilzli , la psiqui atría de lengua alemana esta a omIna-
da por la nosogra fla ' de Etru'1 Kraepelin* . '.Ta mbién , contemporáneo
, . de Freud y Bleuler,
este u'1 timo
' hab'la aportado un a oroamzaclón
". , no" urosa a la" clt ntca de las enfermedades
°
mentales, Creador de un sistema de codificac ión, Kraepellll segUla no obstante ape:-ado
a un a concepción normati va y reflexiva de la locu ra,. que trataba de, clasificar los SInto-
mas sin mejorar la suerte de los alienados, cuyo des tino se confundl a con el del ul1lver-
so carcelari o.
Ahora bien, hacia el año 1900 este sistema estaba ya agri etándose por todas partes.
Reconociendo como antecedente directo una cierta trad ición francesa, la de Charcot por
un lado, y la de Hippolyte Bernheim* por otro, los princi pales especialistas en enferme-
dades mentales y nervi osas trataban de elaborar un a nueva clínica de la locura, no basa-
da en la abstracción clasi fi catoria, sin o en la escucha del pac iente: querían escuchar el
sufrimiento de los enfermos, descifrar su lenguaje, co mprender la significación de su
delirio y establecer con ellos una rel ac ión dinámi ca y transferencia!.
En 1911, Bleuler publicó su gran obra, Demenlia praecox: el gmpo de las esqlli:o-
frellias, en la que presentaba ese nuevo enfoque de la locura, Los síntomas, los delirios.
los trastornos diversos y las alucinaciones encontraban su signi ficación -decía Bleuler-
si uno se volvía hacia los mecanismos descritos por Freud en su teoría del psiquismo,
En primer lugar, proponía en el fondo integrar el pensami ento freud iano al saber p i.
qui átrico, De allí la siguiente analogía: así como Freud había transformado la histerin'
en un paradigma moderno de la enfermedad nerviosa, Bleuler creó la esqu izofrenia para
hacer de ella el modelo estructural de la locura en el siglo XX.
Sin renunciar a la etiología orgánica y hereditaria, él situaba la enfermedad en el
campo de las afecciones psicológicas: la nueva esqui zofrenia no era por 10 tanto una cle-
mencia, ni tampoco era precoz. Tenía un origen tóxico y se caracterizaba por trastornoS
plimarios, como la disociación de la personalidad o Spallllll g (schize), y trastornos se-
cundan os, el repliegue en sí mismo, o autismo.
Con este desplazamiento, Bleuler renovaba el gesto del alienismo de la IlustraciÓlI,
según el cual la locura era curable, puesto que todo sujeto afectado de sinrazón cons~r.
vaba en sí un resto de razón accesible a un tratamiento apropiado: el tratamiento mota!.
124
Bl eu ler, Eugen

Ahora bien, a fin es del siglo XIX las diversas teorías de la herencia-deoeneración* ha-
bían abolido esta idea de la c urabilidad , en favor de un co nstitucional i:mo de la enfer-
medad mental que tenía por corol ari o un encierro a perpetuid ad.
Bajo el impulso de las tesis fre udianas, qu e reacti varon e l debate sobre un pos ible
origen psí9ui co de la locura, de nuevo resultaban valederas todas las esperanzas de cu-
rabilidad . Esa fue entonces la verdadera ruptura de Bleuler con la psiqui atría de su tiem-
po: él restableció una concepción progresista del asilo, qu e incluía su abolición. y, para
realizar esa transformación , preconi zaba el empleo del psicoanálisis' , y pasaba horas
examinando a pac ientes escogidos a fin de demostrar la justeza de las ideas freudian as.
Con los tratamientos elaborados e n la Clínica del Burgholzli , entre 1900 y 1913 tu-
vo lugar la implantación de las tesis freudi anas en el corazón del saber psiquiátri co. En
ese proceso participaron tres hombres anim ados por una form idable pasión, a tra vés de
un prolongado di álogo conflictivo: Freud , Bleul er y el j oven Carl Gu stav Jung* , con-
vertido en di scípulo del primero, y alumno del segundo.
Hostil a la tesis de la primacía de la sex ualidad*, Bleu ler, para curar a sus enfermos.
trataba primero de entrar e n contacto co n ell os, de comprenderlos íntimamente. Introdu-
jo el concepto de auti smo , a partir de la noc ión de autoerotismo* creada por Havel oc k
Elli s* y adoptada por Freud. Este neologismo, contracc ión de dos palabras, le permitía
eludir el pansexuali smo * freudiano, que él consideraba peli groso. Más tarde, el ténllino
se impuso en la clínica de las psicosis in fa nti les.
Si Bleuler quería adaptar e l psicoanáli sis al asil o, Freud , desde Viena*, soñaba con
conqui star, vía Zurich , la tierra prometida de la psiquiatría de lengua alemana, la cual, en
esa época, dominaba el mundo. Y contaba con la fid eli dad de Jung, as istente de Bleuler
en el Burghol zli, como colaborador en esa empresa. Co ntra la propuesta de Bleuler, co n-
servó la noción de autoeroti smo, y prefiri ó pensar el dominio de la psicos is* en gene ral
bajo la categoría de la paranoi a* , y no de la esquizo freni a. Opu so por lo tanto el siste ma
de Kraepelin a la innovación bleulerian a, pero transformándolo totalmente para estable-
cer una distinción estructural entre neurosis*, psicosis y perversión*'
En cuanto a Jung, se separó primero de Bleuler, su maestro en ps iqui atría, y después
de Freud, que lo con sideraba su delfín . Jung optó por la expres ión '"demenc ia precoz",
y no esquizofrenia, y en 19 JO creó la pal abra introversi ón*, que prefirió a aut ismo para
designar el retraimiento de la libido* en el mundo interior del suj eto*'
La ruptura con los dos hombres llevó a Bleul er a un a inversión casi se mejante a la
de Pinel un siglo antes. Desprendiéndose del psicoal1lí lisis, se mostró cada vez más pe-
simista respecto de la curabilidad, y después volvi ó a la idea de una et iología puramente
orgánica. No obstante, el encuentro de principios de siglo fue una victoria para las tesi
freudianas, puesto que, primero en Francia*, y después en los Estados Unidos* y el res-
to del mundo, se desarrolló un vasto movimiento que desembocó en la impl antación del
psicoanálisis por la vía médica, a partir de un enfoque psicógeno de la locura.
Después de haber sido impugnada por la antipsiquiatría*, esta clínica fre udo-bleule-
riana fue marginada, a partir de 1970, por la puesta a punto de l Diagllostic al/(I Sratisti-
cal Manual of Mental Disorders (DSM 111, IV, etcétera) de inspiración conductista y far-

125
O ntia praecox ou g"'Dupe des schizophrénies (Leipzig,
. 191 1) Par Is
I

• Eugen Bleuler, eme . amencia precoz: el grupo de las esqUizofrenias. BUe '
EPEL-GAEC, 1993 red. casI.. O I orrespondance", Archives 01 General PSYChia~
Aires, Hormé, 1960l· "FreUd-B~u er, ~ Fre ud y Carl Gustav Jung, Correspondanc.'Y¡
enero de 1965, vol. XII , 3 -5. ,~m~:lIimard, 1975. Henri F. Ellenberger, HiSlolr. d"la
( 1906- 1909),11 ( 1910- 1914), Par s, y rk Londres 1970, Villeurbanne, 1974), París Fa
l ' e'ent (Nueva o I I , •

découverte de I mcons I CI d Quátel Nouvelle His loire de la psychialrio (1983)


yard, 1994. Jacques Postel y abu, ~iSloire 'de la schizophré nie, París, Seghers, 1992'
P , D od 1994 Jean Garra e, ,. . "N
ans, un , . ' bl l ' ·enne dans la psychlatne SUISSe , ervuro, t. Viii 8
Manfred Bleuler, "La pe~see Pi:r~ee~orel (co mp,), Diclionnaire biograp hique de la p~y:
noviembre de 1995,
chia lrie, París, 23 24.co.I "Les empecheurs de penser en rond", Pans, 1996.
Synthelabo,

1> CLIVAJE (DEL YO). EY Henn.. MEYER Adolf. MINKOWSK1, Eugene,. PSIQUIA_
TRIA
' DINAM
, ICA. PSICOTERAPIA INSTITUC ION AL. SPIELREIN Sabin a.

BLOOMSBURY (GRUPO DE)

I> GRAN BR ETAÑA . STRACHEY l ames.

BOEHM (o BÓHM) Fclix (1881 -1958)


psiq uiatra y psicoanalista alemán

Con Werner Kemper*, Harald Schul tz-Hencke* y Carl Mliller-Braunschweig*, Felix


Boehm fue uno de los psicoanalistas que aceptaron trabajar en el Deutsches [nsti tut fur
Psychologische Forschung (o Gtiring-Insti tut, o In sti tuto Al emán de Investigación Psi-
colóaica y Psicoterapi a) fundado por Matthias Heinrich Gtiring * en 1936, en el marco
de laa nazificación del psicoanálisis' en Alemania* y de la política de "salvamento"di e
psicoanáli sis preconi zada por Emest l ones*,
Analizado primero por Eugénie Soko ln icka* y después por Karl Abraham*, Boehm
trabajó en el Berli ner Psychoanalytisches Institut* (BPI), integrado al fa moso Policlíni-
co de Berlín fundado por Max Eitingon*, y se interesó principa lmente por la cuestión de
la homosex ualidad*, Presidente de la Deutsche Psychoanalytische Gesellschaft (DPG)3
panir de 1933, dos años más tarde obl igó a ren unciar a los judíos, en una sesión presI-
dida por Emest l ones.
En el marco del Gtiring Institut, continu ó sus "in vesti gacio nes", llegando a ser "pe-
rito" en homosexualidad en la Wehnnacht, y sobre todo en la Luftwaffe. En un pri mN
momento se Contentó con denunciar el peli gro homosex ual que pesaba sobre Alema-
nr a*, solicitándole al Reich que tomara medidas de vigil ancia y diagnóstico prewz, D~
lal modo pretendía Oponerse a las tesis nacionalsocialistas sobre la homosexualidad, que
conducían directamente a la esterilización, el encarcelamiento, el asesinato y el e~telllli­
nro, Pero a partIr de 1944 aceptó el programa nazi, de modo que enviaba a una Oluer~~
programada a los homosexuales de los que él se oc upaba o examinaba como "perito '
pretendiendo entonces sal var a los que padecían psicosis* o alcoholismo, ,
126
Contranamente a MUlIer-Braunschweig, que padec ió una crisis depresiva y se senU a
Bo na part e, Marie

culpable de sus actos de colaboración, Boehm era un hombre grosero, arrogante y misó-
gino. En 1946, cuando John Rick man* viajó a Berlín para interrogar a los freudi anos
que habían quedado en Aleman ia bajo el nazismo*, a fi n de eva lu ar su capacidad para
form ar a candidatos didac tas, juzgó que Boehm era inepto para ejercer esa función, no
por el hecho de su colaboración con Goring, sino por razones de deterioro psíqui co. De
tal modo, el representante de la International Psyc hoa nalyti cal Assoc iati on* (lPA), no-
table reformador de la psiqui atría inglesa durante la guerra, participó en una política de
reconstrucción del freudi smo en Alemani a que no consistía en juzgar a los psicoanali s-
tas en función de su compromi so con el nazi smo , sino en eva lu ar su supues ta norm ali-
dad psíquica. Co n esta perspectiva, Rickman se dejó engañar por Kemper, el cual, por
su parte, no present aba ningún trastorno de la personalid ad.
En el momento de la creación de la Deutsche Psychoanalyti sche Vereinigung (DPV)
por Müller-Braunschweig, Boehm siguió en la DPG, y por lo ta nto no fue reintegrado a
la IPA .

• Les Années brunes. La psychanalyse sous le 1119 Reich, textos traducidos y presenta-
dos por Jean·Luc Evard, París, Conlrontation, 1984 . Chaim S. Katz (comp.) , Nazismo e
Psicanálise, Rio de Janeiro, Editora Taurus, 1985. Geoffrey Cocks, La PsyCholhérapie
sous le 1119 Reich (Oxlord, 1985), Paris, Les Belles Letlres, 1987. Regine Locko t, Erin·
nern und Dureha rbeiten, Franclort, Fischer, 1985. lei la vie eontinue de maniére surpre·
nante, compilado de textos traducidos por Alain de Mijolla, Paris, Association internatio·
nale d'histoire de la psychanalyse (AI HP) , 1987. Ludg er M. Hermanns, "Conditions et
limites de la productivité scientilique des psychanalystes en Allemagne de 1933 á 1935",
Revue internationale d'histoire de la p syehanalyse, 1, 1988, 71·95. Karen Brech t, "La
a
psychanalyse sous l'Allemagne nazie: adapta lío n I'institution, relations entre psycha·
nalyste s juils et non juils" , ibid., 95· 109. "Compte rendu du séjour du docteur John Rick·
man á Berlín pour interroger les psychanalystes", 14 y 15 de octubre de 1946, ibid., 157·
163.

[>BJERRE Pou!. JUN G Ca rl Gustav, LAFORGUE René, MAUCO Georges.


MITSCHERLlCH Alexander.

BONAPARTE Marie (1882-1962), princesa de Grecia


psicoanalista fra ncesa

Hija de Roland Bonaparte (185 8-1 924), a su vez ni eto de Lucien, hermano del em-
perador, Marie Bonaparte (nacida en Saint-Cloud) era por lo tant o sobrina bisnieta de
Napoleón Bonaparte (1769-1821 ). La madre había muerto al nacer ell a, que tu vo una
infancia y una adolescencia trágicas. Cri ada por el pad re, qu e no se interesaba más que
por sus actividades de geógrafo y antropólogo, y por la abuela patern a, verdadera tirana
doméstica, ávida de éxito y notoriedad , Marie tiene touos los rasgos de un personaje no-
velesco.
Su matrimonio concertado con el príncipe Georges de Grec ia ( 1869-1 957), un ho-
mosexual al mismo tiempo libertino, alcohólico y conformi sta, hizo de ella una alteza
-.J colmada de honores y celebridad, pero siempre obsesionada por la búsqueda de una
causa noble, y en panicular por el problema de su fri gidez. Cuando visitó a Frclld en
127
n~a~pa~rt~e:,~M~ar~i~e___________________________________________________
EB~o~
- --....
.
Vlena*, en 1925 , por conseJ'o de René Laforoue*,
. ': estaba
, al borde del suicidio' ' Yacaba.
ba de publicar, bajo el seudónimo de Narpm , un arll culo en el cual pon~eraba los tnéri.
tos de una intervención quirúrgica, de moda en esa época: que conSlstl a en acercar el
clíto ri s a la vagina, a fin de transferir el orgasmo cl!tondl ano a la zona vaginal. Ella
creía que de tal modo se podía remedi ar la fn gldez, y no vac iló en ex pen mentar la opero
ación en su propio cuerpo, sin obtener el menor resultado.
Gracias al minucioso trabajo de Céli a Bertin , la úmca entre los autores que tuvo a .
ceso a los archi vos de la famili a, conocemos ahora la vida de esta pri ncesa, querida ~r
Sigmund Freud *, que reinó como ama en la Société psyc hoanalyuque de. Paris (SPP), de
la que fue, en 1926, mi embro fund ador, Junto con René Lafo rgue, Adnen Bore" , Ru.
dolph Loewenstein *, Édouard Pi chon*, Ray mond de Saussure*, René Allendy* , etcéte.
ra. Traductora in fatigable de la obra freudi ana, organ izadora de l movimiento francés.
que fi nanció en parte con su dinero, Marie Bonaparte co nsagró su vida al psicoanálisis'
con un entusiasmo y un coraje que le envidi aron todos sus contemporáneos. Luchó en
favor del análisis profano" y, frente al nazismo* adoptó un a acti tud ejemplar, rechazan.
do todo compromiso. Pagó un rescate considerable para arrancar a Freud de las garras de
la Gestapo; salvó sus manuscritos y se instaló en Londres con la fa milia de él. Su activi.
dad sin desfalleci mi ento al servicio de la causa le valió un lugar centraJ en Francia', y
llegar a ser una ele las personalidades más respetadas elel movimie nto freudiano.
Des pués de la Segu nda Guerra Mundi al se convirt ió en un a especie de monstruo sao
grado, incapaz de captar las ambiciones, los sueños y los talentos de dos nuevas genera·
ciones* francesas (la segunda y la tercera).
En el curso de la primera esc isión* ( 1953) Y en vísperas ele la segunda (1963). ella
se opuso fanáticamente a Jacques Lacan*, a quien detestaba, y quien la trataba habitual·
mente de "cadáver ionesquiano". En efecto, él la desposeyó de su papel de jefa de es,
cuela, arrastrando tras de sí a la juventud psicoanalítica francesa.
A pesar de su abundancia, la obra escrita de Marie Bonaparte es bastan te mediocre,
excepción hecha de algunos textos muy hermosos, entre ellos una obra monumental SI}-
bre Edgar All an Poe ( 1809-1849), ilustración de los principi os freudianos de la psico·
biografía, un artícu lo de 1927 sobre Mari e-Féli cité Lefebvre (un caso de locura crimi·
nal), y los famo sos "cuadernos": los Cin co cuadern os de una ni ña, en los cuales el\3
comenta su análisis y sus recuerdos de infancia, y los Cuadernos /legros, diario intimo
donde recoge todos los detalles de su vida, y las confidencias que le hizo Freud sobre
di versos temas.
A dif~rencia de las curas de otros discíp ulos, la de la princes a fu e intermi nable S~
desarrollo en alemán e Inglés, en etapas sucesivas, entre 1925 y 1938: de cincO a ,~I,
meses los prImeros años, de uno a dos meses los años sigui entes. Desde el iniclll. ~Ian~
tu~o derecho a una fuerte interpretación*. A continuación de un sue ño~ en el que s~
vela en la cuna ~resenciando escenas de coito, Freud le afirmó en tono perelltoril1 qu~
e~la ~o sólo habla oMo esos actos, como la mayoría de los niños que d\l~flnen en la ha'
bltaclón de los padres • sino que Ios hab'la VIsto
. a plello día . AturdIda
. y Siempre
. P,r'ocu'
pada por las prueb t ' I hu'
'. as ma ena es, la princesa rechazó esta afirmación y auuJ'o que no
bIa terudo 3d F d ' . 1 ti
. m re. reu se mantuvo firme y obietó que sí había tCllido noun ,.
Fmalmente en decidió' .' J • de lo.'
• a mterrogar al mediO hermano de su pudre. que se ocupaba
128
,
Bona par'te. Ma ri e

caballos en la casa de su infancia , A fuerza de hablarle del alto alcance científico del
psicoanálisis, le hizo confesar su antigua relación con la niñera, Un poco avergonzado,
el anciano le contó entonces que había hecho el amor a pleno día delante de la cu na de
Marie, De modo que ella había visto escenas de co ito, felación y cunnjlingus,
Con esa mUjer que lo colmaba de regalos, Freud dio prueba de su ex traordinario ge-
nio clínico, La quería tanto que, para recompensar su fidelidad , le ofreció, lo mismo que
a Lou Andreas-Salomé*, uno de los famosos anillos reservados a los miembros del Co-
mité Secreto*, Lou era la Mujer, la amiga, la igual, la encarn ación de la libertad, la be-
lleza, la inteligencia y la creatividad; Marie fu e la al umn a, la dj scípul a sumi sa, la admi-
radora, la analizante, la embajadora devota,
En el curso del análisis, él le evitó un a relación incestuosa con su hijo, e impuso cier-
tos límites a sus experiencias quirúrgicas, pero sin llegar a impedirle el pasaje al acto,
Hay que decir que su situación contratransferencial era difícil: durante todo este análi sis,
él mismo padeció temibles operaciones en el maxilar, destinadas a combatir el progreso
de su cáncer. En tales condiciones, ¿cómo podía interpretar el goce* ex perimentado por
Marie con el manipuleo del bisturí?
Desde la publicac ión en 1931 del articulo de Freud sobre la sex ualidad femen ina*, la
princesa tomó parte de l debate de una manera muy personal, transformando la doctrina
psicoanalítica en una tipología de los instintos biológicos, Extrajo de ella una psicología
de la mujer, en la que aparecía evacuado el inconsciente*' Di stanciándose a la vez de la
escuela vienesa y la escuela inglesa, di stinguía tres categorías de muj eres: las reivindj -
cadoras (que intentan apropiarse del pene del hombre), las aceptadoras (que se adaptan
a la realidad de sus funciones biológicas o de su rol social), y las renunciadoras (que se
desprenden de la sex ualidad), Estas tesis no tuvieron mucho eco en Francia, donde el
debate sobre el tema fue conducido primero por Simone de Beauvo ir ( 1908 -1 986), Y
después por los alumnos de Lacan (Fran90is Perrier* y Wladimir Granoff) y po r Fran-
~oise Dolto*, En la SPP, fu e Janine Chasseguet-Smirgel quien las cuesti onó, introdu-
ciendo las tesis de Melanie Klein *.
Afectada de una leucemia fulmin ante, Marie Bonaparte murió con toda lucidez, des-
pués de haber dado prueba de un coraje ejempl ar, demasiado pronto para asistir a la de-
rrota de Lacan, Durante diez años, ella había luchado con todas sus fuerzas para impe-
dir la integración de la Société fran9aise de psychanalyse (SFP, 1953-1 963) a la
lnternational Psychoanalytical Association* (lPA),

• Marie Bonaparte, "Considérations sur les ca uses anatomiques de la frigidi té chez la


femme", con el seudónimo de A, E, Narjani, en Bruxal/es-Médical, abril de 1924,768-
n8; Cahiers noirs (diario), 1925-1939, inédito (archivos Elisabeth ROlldinesco); "Le cas
de Mme, Lefebvre", Revue Iran,aise da psychanalysa, 1, 1927, 149-198; Cinq Cahiers
écrits par une pelite Iille enlre sept ans et demi at dix ans, avec leurs commentaires, 4
vol., 1939-1951, impresos por el autor; "Extrai ts du !,ahier 1", en L'lnlini, 2, primavera de
1983,76-89; Edgar AI/an Poe, sa vie, son csuvre, Etude psychanalytiqua (1933), 3 vol. ,
Parls PUF 1958' psychanalyse et Biologla, Parls, PUF, 1952; Psychanalyse et Anthro-
poJodie, P~rls, PUF, 1952; Sexualilé de la lemme (1967), París, UGE, col. "10/18", 1977
led, casI.: La sexualIdad de la mujer. Buenos Aires, Hormé, 1961 J, Sigmund Freud, "De
la sexualilé fémlnlne" (1931), OC, XIX. 7-27. GW, XIV, 517-537, SE, XX I, 225-243 ledo
cas!.: "Sobre la sexualidad femenina", Amorrortu, vol. 21 J; 'Avant-propos a Marie Bona-

129
FB~o~re~I~,A
~d~r~ie~n~__________________________~--------~~~~~~______
~ ----.
. son ceuvre Étude psyehanaly tiqu¡f (1933), OC XIX
parte, Edgar Allan pO;ES~~~ 254 led o ~asl. : "Prólogo a Maria Bo naparle Edga,' Jos.
i
307, GW, XVI, 276, al ue.' Am orrortU , vol. 22). Janine Chassaguel-Smirgel (ca Al/a.
~;~e;~:'~:fS¡;,~~:e ~~JVeiles reeherehes, París, payot',1964B[ad. casI. : La s.xua~~l~
. I Laia 1977) Célia Bertln , La Dern ~re onaparte, París p
femenma Barce ona, , . h I F e I 1 ( ,errtr¡
1982 ÉIi~abel h Roudinesco, Histoire de la psye ana ys.e en _ rane ,VO. 1982), VOl i
. . F d 1994 red casi ' La batalla de cIen anos, Madrid , Fundame l '
(1986) , Pans , ayar, . .. . laR é nos
19881 Marie Bonaparte et la psyehanalyse, a travers ses ettre~ en Latorgu. ell '
imag~s de son temps, presenlado por Jean-Pierre Bourgeron , Ginebra, Slalki ne, 1993"

1> ANTR OPOLOGÍA. CONTRATRANSFERENCIA. CR1M1NOLC?G ÍA. INCESTO.


PAPPEN HEIM Bertha, ¿ PUEDEN LOS LEGOS EJERCER EL ANALlSIS? S[GNIFI,
CANTE. TRA DUCCIÓN (DE LAS OBRAS DE FR EUD),

BOREL Adrien (1886-1966)


psiq uiatra y psicoanal ista fra ncés

Formado en el marco de la tradición psiquiátrica fra ncesa, y analizado por René La.
forgue *, Adrien Borel fue uno de los dos fundadores de la Société psychanalytique de
Pari s (SPP). Lo mismo que René AIlendy*, pero de distinta manera, se especializó en el
análisis de escritores; entre otros, tu vo en su diván a George Bataille (1897-1 962) y Mi.
chel Leiris ( 190 1-1 990). En 1950 se puso una sotana para interpretar el papel del cura
de Torcy en la película de Robert Bresson titulada Diario de un cura de call/pana.

• Elisabelh Roud inesco, Histoire de la psyeha nalyse en France, vol. 1 (1982), París, Fa·
yard, 1994 ledocasI. : La batalla de cien años, Madrid, Fundamenlos, 1988J. Mlchel Sur·
a
ya, Georges Bataille. La mort I'ceuvre (1987), París, Gallimard, 1992.

1> ESCISIÓN. FRANCIA .

BORDERLINE STA TES

1> ESTADOS LÍMITE,

BOSE Girindrashekhar (1883-1953)


médico y psicoanaJista ind io

coa~~I~si:t~~i:~:C~S, el d~st~o d: Girindrashekhar Base se ase meja al del gran fSi.


cos dos países de ASi:~aw: , ~ e e cto, ambos fu eron pioneros solitari os en los unl'
sión que tuvo en los ,on e P,u o Implantarse el psicoanálisis. , aunque si n la e\ pan'
paises OCCI dentales Sin b , " uJ
una diferencia radical A r d '. em argo, entre es tos dos hombres e XI'
ll nJ
lista un didacta clásl'C'O ynea¡lfza da Pdor SdlgmUnd Freud*, Kosawa fue un internad '
' un a or e una esc I . " l" Ene1
caso de Bose, en cambio s te t6 b ue a Japonesa de pSlcoana ISIS, d '
, e a so re todo de un autodidacto del freudismo', un e
130
Bose, Girindra shekhar

fen sor de su cultura y un formador de discípulos cuya enseñanza se limitó a su círcu-


lo de Calcuta. La dIferencIa entre los dos pi oneros tiene qu e ver también con la histo-
ria política de uno y otro país. De allí la distancia qu e separa e l freudismo indio del
freudi smo japonés: el primero sigui ó siempre marcado por la tradic ión colonial in ole-
sa, mientras que el segundo fue una creación autónoma. o
Hijo de un administrador terrateni ente, Bose pertenecía a una familia rica y cultiva-
da de Bengala, y fue en Calcuta, después de la j ubil ac ión de l padre, donde él comenzó
a orientarse hacia la medicina. Se casó muy j oven, en el marco estricto de la religión
hindú, y después se apasionó por la magia. De tal modo derivó hacia la hipnosis*, para
volverse a continuación hacia la psicología. Hacia 1914 atendió a enfermos que pade-
cían trastornos mentales. Algún tiempo más tarde conoc ió los primeros textos de Freud
traducidos al inglés , y de inmediato pu so de manifiesto un entusiasmo real por el méto-
do psicoanalítico. Se especializó en psicología, y en 192 1 presentó un trabajo sobre la
represión, obteniendo con él el primer doc torado en esta materia otorgado por la Uni-
versidad de Calcuta. A partir de 1917 reali zó una bri li ante carrera de psicólogo univer-
sitario, que concluyó en 1949.
Contrariamente a Kosawa, Bose decidió no viajar a Vie na* para recibir allí una for-
mación psicoanalítica. Sin haber sido anali zado, comenzó entonces a reunir en torno su-
yo a amigos y colegas que se con virtieron en sus analizantes y di scípulos. En 1922 creó
la Sociedad Psicoanalítica India, de la que fu e presidente hasta su muerte . Informó al
respecto a Freud, que se alegró por el hecho y le aconsejó que escribiera a Ernest Jo-
nes *, a fin de que ese primer grupo se incorporara a la Intern acional Psychoanal ytical
Association * (lPA). En realidad, el círculo de Bose pudo ser reconocido muy rápida-
mente por la IPA gracias a Owen Berkeley-Hill (I 879-1944), psi qu iatra inglés analiza-
do por Iones y médico jefe del Hospital de Rangi. De allí que, más tarde, surgieran nu-
merosas tensiones en el seno del grupo entre los británicos, vistos como colonizadores,
y los indios. En 1947 Bose fundó la revi sta oficial de la sociedad, Sa/lliska .
Igual que muchos freudianos de esa generaci ón, Bose fu e entonces uni versitano, es-
critor, maestro de pensamiento y jefe de escuela. Era además un gran especialista en
hinduismo. En la correspondencia que mantuvo con Freud entre 1920 y 1937 expresó su
deseo de elaborar una doctrina del psiqui smo que tu viera en cuenta las particularidades
culturales vinculadas con el hinduismo. Desarroll ó principalmente la idea de la coexis-
tencia de elementos opuestos en el deseo humano, y redac tó verdaderos cuadros noso-
gráficos de las diferentes dualidades opos icionales.
Desde el punto de vista de la técnica psic.oan alítica, en 193 1 consideró que había
que inspirarse en el método de los gurúes , e tnterventr actIvamente, tomando notas y
obligando al paciente a superar sus resi stencias*: '.'Cuando B ose le dice al paciente c~ál
es la dirección que debe tomar su fanta sma -escnbe Sudhl r Kakar-,. no está muy leJOS
de ciertos procedimientos meditativos utili zados en las escuelas p~ l cofi l os6flcas ,hln-
d6es de autorrealización. De inmediato uno pIensa e n la vlsualtzac lón tantnca, aSI co-
mo en el nyasa o el yoganidra del raja yoga. Éstas eran técnicas fa mili ares a Bose, por
profundo de los yogas." ., . .
fines de la década de 1940. los psicoanaltstas tndlos tormados por Base, y en
T. C. Sinha, su principal discípulo, estudiaron las particularidades de la vida
131
Bouvet, Maurice

. IOdla
. . en tex tos que al ud'Jan a la mitología de Shi va o Kali. Diez años más lard
-
psíquIca . .ó ' e
esta tradición se agotó, mientras iba desapareciendo la primera gen ~racJ a~ PSlcoanalíti_
ca ind ia para dejar lu gar al fl orecimi ento de las tesIs de la esc ue a 100 esa. Melanie
Klein* ~ ~il fred Ruprecht Bion*' En consecuencia, la enseñanza de Bose no contribu.
YÓ a fundar, en un a 1nd'la' todavl'a colonial , una escuela de pSlcoa náhsls semejante a la
de l Japón*.
• Girindrashekhar Bose, "A new technique 01 psychoan alysis", IJP, 1931, 387-388; ' A ne..
theory 01 mental lile", Samiska, 3, 1949, 108-205; "Th e ~en,:sls and ad¡ustmenl 01 the
'
CEd lpU , h" 'b 'd 3 1949222·240; "Nature 01 the wls h , Ibl d., 5 ,1 951 , 203-214. e, v,
S W1S ,1 I ." , I ' , I d' "
Ramana, "On the early history and development 01 psychoana ySl s In n ~a , Journalol
the American Psyehoanalytie Assoeiation, 12, 1964, 11 0-1 34. T. C, Slhna, Developmenl
01 psyeho-analysis in India", IJP, 47 , 1966, 427~4 39 ; "Spedal issue on Bose", Samiska, 9,
1955. Sudhir Kakar, "Considération s sur I'hl stolfe et le developpement de la psychanaly.
se en Inde", Revue intemationale d'histoire de la psychanalyse, 2, 1989, 499-503.

1> ANTROPOLOGÍA. FAN ON Frantz. GRAN BRETA ÑA . HISTORIA DEL PSICO-


ANÁ LISIS. T6TEM Y TA BÚ.

BOUVET Maurice (1911-1960)


psiquiatra y psicoanali sta francés

Como Daniel Lagache', Sacha Nacht*, Franyoise Dolto* y Jacques Lacan' , Mauri.
ce Bouve t pertenece a la segund a generación' psicoanalítica fran cesa, la tercera en la
historia mundial. Analizado por Georges Parcheminey (1 888 -1 953), controlado por
Nacht y Jol1l1 Leuba (I 884-1952), él fue uno de los titulares más respetados de la Sacié-
té psychanalytique de Paris (SPP), y formó a numerosos psicoanalistas. Sus trabajos,
esencialmente clínicos y de inspiración posfreudian a, abordan los temas de la cura tipo,
la relación de objeto' y la despersonali zación .

• Maurice Bouvet, CEuvres psychanalytiques, vol. 1 y 2, París, Payot, 1985, La Psycha-


nalyse d'aujourd'hui (coL), 2 vol., Paris, PUF, 1956. Élisabeth Roudinesco, Histoire de la
psychanalyse en France, vol. 2 (1986), Paris, Fayard , 1994 ledo cast: La batalla de clan
años, Madrid, Fundamentos, 19881.

BOWLBY John (1907-1990)


psiquiatra y psicoanalista inglés

Miembro del .G.rupo de los Independientes. , especialista en psiquiatría inf;¡nttl Yd~·


rector de la prestIgIOsa. T~vistock Clinic de Londres, John Bowlby fue una de las princl'
pales figuras del mOVImIento pSIcoanalítico inglés. Nacido en una familia de la gran
burguesía inglesa, era nielo de un célebre periodista del Tim es. Después de haber si.!l)
II1t,e rn~ desde los ~h~ años, fue alumno del Colegio Naval de Dartnorlh, y luego estu;
dIO pSIcología y CienCIas naturales en Cambridge. A continuación trabajó como maestrl
de escuela, antes de vOlvef a la universidad para estudiar medicina.
132
Brasil

Analizado.por Joan Riviere*, controlado por Nina Searl y Ell a Sharpe*, se convirtió
en miembro tllular de la Bnllsh Psychoanalytical Society (BPS ) en vísperas de la Pri-
mera Guerra Mundial. Melanie Klein * controló su primer análisis de niños. En 1940 co-
menzó a publicar sus trabajos sobre niños, las madres y el ambiente, oponi éndose a la
perspectiva puramente psíquica de la escuela kleiniana. En efecto, Bowlby atribuía una
gran importancia a la realidad social, y tomaba en cuenta la manera en que el ni ño ha-
bía sido educado. Su enseñaza lleva el sello de tres nociones: el apego, la pérdida y la
separación. Después de 1950 le dio a su doctrina un contenido cada vez más biológ ico,
comparando el comportamiento humano con el de las especies ani males. En este sen ti-
do, en razón de su interés constante por la etología y la bi ología según Darwin , fu e acu-
sado de ignorar el inconsciente*-
A partir de 1948 dirigió una investigación acerca de los niños abandonados o priva-
dos de hogar, y los resultados tuvieron repercursiones mundiales sobre el tratamiento
psicoanalítico del hospitalismo*, la depresión anacl ítica* y las carencias maternas, así
como en la prevención de las psicosis*. En 1950 fue designado consultor de la ONU,
donde sus tesis desempeñaron un papel considerable para la adopción de una decl ara-
ción mundial de los derechos del niño. Un año más tarde publicó su informe, Maternal
eare and Memal Health, en el cual de mostró que la relación afectiva constante con la
madre es un dato fundamental de la salud psíquica del niño.
Al final de su vida, siempre apasionado por la biología y la etología, escribi ó una
biografía de Charles Darwin (1 809-1 882). Es tudi ó minuciosamente la pri mera infancia
del sabio, sus enfermedades psicosomáticas, sus dud as y sus depres iones, trazando al
mismo tiempo un cuadro vigoroso de la época victori ana y de las reacciones que suscitó
en Inglaterra la revolución darwini sta .

• John Bowlby. Maternal Care and Mental Heallh. Ginebra. OMS, 1951 led. casl.: Los
cuidados maternos y la salud mental, Buenos Aires, Humanitas, 1964]: L'A//achemenl,
La Sépara/ion, La Perte, 3 vol. (Londres, 1969, 1973, 1980), París, PUF, 1978, 1984:
Charles Oarwin. Une nouvelle biographie (Londres, 1990), París, PUF, 1995. Erie Ray·
ner, Le Groupe des "Indép endanls" ella psychanalyse brilannique (Londres, 1990), Pa-
rís, PUF, 1994. Pearl King y Erie Rayner, "Obituary 01 John Bowlby", IJP, 74 , 4, 1993,
823-828. Jeremy Holmes, John Bowlby and A/lachmenl Theory, Londres, Routledge ,
1993.

i> AUBRY Jenny. DOLTO Fran~oi se . FREUD Annu . GR AN BRETAÑA , PS ICOANÁ-


LISIS DE NIÑOS, SPITZ René. WINNICOTI Donald Woods.

BRASIL

Primer país de implantación del freudi smo· e n Améri ca latina , Brasil tiene una his-
flIJia muy diferente de la de la Argentina· . Lejos de imitar a Europa, ele apropiarse de
llI4 modelos, transformándolos y desarrollándolos después de un a política de inmigra -
masiva, Brasil sólo se emancipó de la colonización portuguesa en 1822 para ubicar-
1918 bajo la dominación económica de Gran Bre taña*. Después el país volvió
de amo, y pasó a la órbita de la economía norteamericana. Este prolongado
133
Bras il .............

. l' ' , se caracten'Óz pOI. la ex pansión de una oligarq


_ uía ter¡ ate.
período de industrIa IzaCIOn , ba a la manera de los senores feudales
niente que vivía en inmensas fa zelldas YreIlla So.
bre una población analfabeta, , ' " lesa el parl amentari smo instaurado
" de la monarqula In o ' , en
Calcado del reglmen d 1 fu e abatido en 1889 po r un a Jll nta que d
' d del emperador Pe ro , " h b' f e·
1824, bajo el reIlla o , I t I Y li beral, este ultimo a la en rentado I
h " P d II Soberano Inte ec ua " , a
puso a su IJ O, e ro . . balido la esclavitud, S11l Inquietarse pOr el
"1 b tado las rebeliones Y a R 'bl'
guerra CIVI , que ran T Una vez proclamada la epu Ica, se instauró
peli gro que representaba el poder mi Itar, la Constitu ción de 189 1, impregnada par la
é ' . 'dencialista mientras que , "
un l' gllnen pl es l ' 8 - 1857) se basaba en dos pr11lClploS: orden y progreso,
fil osofía de Auguste Comte (179 , 'almente presidencialista y federalista, el nue
' d l delo norteamencano esenCI, , , .
ImItan' o e bmo '1 - actualiza , ba la' tra d'CI
I ' ón del caudillismo de AmérI ca lati na,
va régimen raSI eno l t blec imiento del Estado republican o dio origen al
Ig al que en todas partes, e es a " d l
u
asilo moderno y fu e acompana _ do por una reestructuración de . la
IdchIllcal' ed a lO"cura, En
1890 el antI""uo hospiCIo , , de Pedro II se transformó en hosplta e a lena os, siguiendo .
" . o d' 'ó di sto de Philippe Pinel (1745-1 826), Duran te cerca de una de.
la mas pUl a tra ICI n e ge 'ó" P' 1" ' .
cada, Ia fuerza de la nasolog ía francesa fue tal , que la expres l n estar 11le equl vaha
en el vocabul ario corriente a " estar 1oc o" ' , '*'
En el terreno de esta prl'mera reforma asilar ' Ju li ano " Morelra' ,.'.bahlana y hombre de
' tro duJ'o Ia noso"rafl'a
ca I0 1' Ill o alemana ' Ami o"o de EmIl Krae p e l 11l ~ y excelente_ conoce-
da r d~ Europa, fue designado profesor en la Uni versidad de B ahí~ a los 23 anos, y en
1903 asumió la dirección del Hospital Nacional de Alienados de RIO de Janelro, Nueve
años más tarde "rac ias a su acc ión, la psiquiatría se co nvirtió en una especiali dad autó-
noma en los pl~~es de estudios de medicina, Padre fundador de la psiqui atría brasi leña
moderna, Moreira fue también el primero que en su país adoptó y difund ió la doctrina
freudiana,
Entre 19 14 y 1930, varios psiqui atras contri buyeron a la implantación progresiva del
freudismo en Río de Janeiro, San Pablo y Bahía: Arthur Ramos* , Julio Porto-Carrero'
,
y Francisco Franco Da Rocha* , En general, estos autores se mostraron menos CrIticas '

respecto del psicoanálisis que sus colegas de otros países, sobre todo a propósito de la
sexualidad, No obstante, adaptaron la doctrina vienesa a sus preocupaciones terapéuti-
cas, e hicieron de ella un componente esencial de una concepción culturalista y organi-
cista de la loc ura,
En reali dad, como lo ha demostrado Gilberto Frey re ( 1900-1987), bajo los ra gas de
una organ ización patri arcal rígida, heredada de la coloni a, Brasil presentaba dos rostroS
antagónicos, De un lado, fl orecía el ideal humanista de la Iglesia Positivista que, duran-
le todo el siglo XIX, inspiró a los grandes reform adores, y del otro lado perduraba la
cu ltura negra mezclada con la blanca, proveniente del mestizaje de los esclavos y us
amos, de l amo y su concubina, del hombre blanco y la mujer negra, pero tambi¿n del
doméstico ,negro y la joven blanca. De estas mezclas derivó el lugar particular acorJad~
a la sexuahdad* (y más tarde a la bisexualidad*) en la sociedad brasileña, en la cual l,¡
atracción que las mujeres de color ejercían sobre los hijos de fami lia provenía de las re-
laciones íntimas del niño blanco con su nodriza negra: una sexualidad carnal y sensual,
Así como bajo la práctica de la monogamia aparecía siempre apenas enmascanld a la
134
Brasil

de la poligamia, también bajo el monote ísmo se perfilaban todas las variantes de un po-
liteísmo salvaje. El c1ivaje se repitió cuando un hombre negro instauró un saber psiquiá-
trico que apuntaba a arrancar la locura a las prácticas mágicas. El nuevo orden no pudo
poner fin a las antiguas tradiciones terapéuticas del trance y las posesion es (religión
candomblé).
La psiquiatría era la disciplina de la cultura blanca, aunque atendiera a enfermos no
blancos. El psicoanálisis le siguió los pasos. Reservado primero (e n el período de entre-
guerras) a la gran burguesía pauli sta y a médicos que tenían el cuidado de seguir las re-
gIas ortodoxas de la International Psychoanalyti cal Assoc iation* (I PA), en la segunda
mitad del siglo, expandiéndose en Río y después en otras ciudades, se convirtió en la
nueva psicología de las clases medias blancas, formadas en la uni versidad. De tal modo
sucedía a la antigua sociología comteana.
Mientras que los pioneros del freudi smo seguían siendo profesionales hospital arios,
Durval Marcondes* pasó de la psiquiatría al psicoanális is, conviniéndose así en el pri-
mer freudiano de Brasil, incluso antes de haber sido analizado. Esteta francófilo y culti-
vado, se consagró en cuerpo y alma a la cau sa freudi ana, con e l deseo de convertir a
San Pablo en el centro neurálgico de la nueva doctrina.
El 24 de octubre de 1927 , junto con Da Roc ha, fundó en Sa n Pablo la Sociedade
Brasileira de Ps icanálise (SBP), primera sociedad psicoanalítica de Latinoamérica. Al
año siguiente creó la Revista brasileira de psicallálise, que fue acogida con entusiasmo
por Sigmund Freud*, y el 17 de junio More ira inauguró en Río de Janeiro, con Porto-
Carrero, y en presencia de Marcondes , una fi li al de la S BP. Pero mu y pronto la SBP,
después de haber sido reconocida por la IPA en el Congreso de Oxfo rd de 1929, encon-
tró muchas dificultades para desarrollarse : en esa época la cura didáctica era obligato-
ria, y Marcondes , que no se había anali zado , no podía fo rm ar alumnos. Por otra parte,
en 1931 tuvo que enfrentar a un charlatán llamado Max imilien Langsner que tenía mu-
cho éxito en San Pablo. Este hombre enarbolaba un nombre vienés y practicaba la te le-
patía*, proclamándose el mejor discípulo de Freud . Marco ndes te mió que ese espec-
táculo desacreditara al psicoanálisis en el ambiente médico, y le pid ió a Freud que
desenmascarara al impostor, lo que el maestro hi zo de inmedi ato.
La crisis de 1929 arrastró a la ruina a las plantaciones de café y provocó una dislo-
cación de la federación brasileña. La urbanizaci ón rápida fav orec ió un movim iento de
independencia de las ciudades, y la desconfianza de los notables terratenientes respec-
to del poder central. En 1930 fue elegido presidente GetlÍlio Vargas, apoyado por el
Ejército. Él emprendió el cam ino del fascismo y reprimió e l al zami ent o paulista de
1932, en el cual tomó parte Marcondes. Cinco años más tarde proc lamó el Estado 110-
va, una especie de Estado mussoliniano basado en una constituc ión que suprimía las
elecciones.
A pesar de la creación por Georges Dumas (1866- 19-16), en 193-1, de una universidad
en la que Claude Lévi-Strauss y Fernand Braude l (1902-1985) formaron a estudiantes en
las nuevas ciencias humanas, Marcondes, ligado esencialmente al ambiente médico, ex-
IMIrimentó grandes dificultades para poner en marcha un movimiento psicoanalítico bra
aUeiio. Huyendo del nazismo. , los freudianos de Europa se ex iliaban en los Estados
Unidos. , Gran Bretaña o la Argentina. y tenían pocas posibilidades de in stalarse en un
135
~B~ra~S~il~______________________________~--~~~~~:::-~~~____"
. René Spitz* iba a llegar en 1932, pero la reberó
país donde gobernaba el faSCIsmo. él cansado de aguardar noticias, se fue a e I n
paulista bloqueó las comumcacIOnes, y , I
oo.
rada. . del norte tampoco deseaban desplazarse al sur para fo
En cuanto a los amen canos , I Ó r·
O é de muchos esfuerzos, Marcondes ogr atraer a Adelheid
mar terapeutas. espu s . P h I t' h
Koch* AnalIzada . en eI marco del presliaioso
o
Berlmer. _syc oana y ISC "
es. InSlilUI'
, d I
(BP I), ella tellla to as as garan tías para inciar a
. los brasrlenos
. en el
, d'd análISIs dldáclico'
. .
En 1936 se instaló en San Pablo y fue así la pnmera pSlcoanallsta I acta de BraSIl. El
. M d no vaciló en tenderse en su diván . Otro emIgrado se sumó muy prono
propIO arcon es .' h' b' h h ' ..
10 al grupo: Frank Julien Philips. Australiano de naCImIento, a la ec ~ su análISIS con
Adelheid Koch antes de ir a formarse en Londres con Melame Kleln y Wrlfred Ru.
precht Bion*' . .
Alineados con los Aliados durante la Segunda Guerra MundIal, los contlJ1gentes del
ejército brasil eño encontraban ilógico batirse en Euro~a por la democracia mientras so.
portaban el fascismo en su propio país. En 1945 GetulI o Va~gas tu vo que a,leprse del
poder, y se restab leció la democracia. En adelante, el mOVIlTIlento pSlcoanalItlco brasi·
leño comenzó a integrarse en la IPA y a aceptar sus procedimientos de normalización.
construyéndose por otra parte según el modelo federalista que estaba en vigor en el país.
En la ocasión del primer congreso interamericano de med icina, reunido en Río de
Janeiro en 1946, se organizó en primer término como potencia lat inoamericana. En la
Iribuna, varios psicoanalistas argentinos presentaron trabajos sobre psicosomálica*. Los
brasileños fueron a su encuentro, y se acordó favorece r los intercambios entre los pau·
listas, los cariocas y los porteños. Así se puso en marcha la corriente de influencia clíni-
ca de la escuela argentina sobre las filiaciones' brasil eñas.
Disuelta en 1944, la SBP se reconstituyó como un grupo puramente paulista, la So·
ciedad Brasileira de Psicanálise de Sao Paulo (SBPSP), reconocida por la IPA en el
Congreso de Amsterdam de 1951. En adelante, los intercambios tuvi eron lugar entre
Londres y San Pablo. Apasionados por la teoría de Melani e Klein y sus discípulos, ana·
listas paulistas cruzaron el Atlántico para recibir una formación en la British psychoa·
nalytical Society (BPS). Éste fue el caso de Virginia Bicudo. Después de cinco años en
Londres, informó sobre sus experiencias clínicas en la Tavistock Clinic y las difundió a
su alrededor. A su lado, Frank Philips, a su regreso de Londres, condujo en el seno del
grupo paulIsta Se~lI1aflOS técnicos y teóricos de inspiración kleiniana. A la heterogénea
II1fluencIa ar~entln,a se sumó la del kleinismo*, claramente más implantada en San ,pa-
blo que en RIO. Mas tarde, Wrlfred Ruprecht Bion, invitado por Philips, se conviruO en
uno de los maestros de pensamiento del grupo paulista.
MIentras el psicoanálisis cobraba impulso de este modo otro ámbito comenzÓ n de'
sempeñar un papel importante. en San Pablo: el Instituto Sedes Sapielitiae. Creadoen
1933 por ~embros de la IgleSIa CatólIca, proporcionaba una formación teórica)' e1uu-
ca a los ~Slcólo.gos no médicos. A partir de 1970 se convirli6 en un centro de difu,ión.l e
~~8~r)áCItic~ pSlcoterapéuticas, y en 1976, por iniciativa de Regina Schnaidcnnan (19~3:
, . salas. Melsho? y Roberto Azevedo, Incorporó a sus actividades un instituto ti,
formacl~n pSlco~a,J(tlca en el que se encontraron disidentes de la SBPSP e indep~ndien­
tes, hostiles a la ngldez de los criterios de la IPA y a su conservadurismo político.
136
Brasil

En. Río de Janeiro ' la instalación di ' .ento fu e gravemente perturbada por el
e mO Vimi
conflicto queopu so a Mark Burke* con Werner Kemper*, ex colaborador de Matlhi as
He 'lnnch Gormg* , y enviado por Erne S t J ones * para desarroll ar el pSicoanáliSIS
. . . en Bra-
sil. En 1953, Kemper fundó la Sociedade Psicanalíti ca do Ri o ele Janeiro (SPRJ ) reco-
noc ida, por. la IPA en 1955.. En cuanto a Ios partl'el al.'lOS de Burke, despues
,de. '
violentos
enfrentamientos, se asocIaron con su s colegas form ados en la Argentina, para crear otro
grupo en 1959: la Socledade Brasileira de Psicamílise do Ri o de Janeiro (SB PRJ ). Entre
~u s qUll1ce fundadores estaban Alcyon Baer Bahia, Danil o Perestrello. Marial zira Peres-
trello, Mario Pacheco de Almeida Prado.
En Porto Alegre, Mario Martins con stituyó en 1947 la Soc iedade Psicanal ítica do
~orto Alegre ~SPPA)' , reconocida por la [PA en 1963 . Formado en Buenos Aires por
Angel Garma , VOIVlO con su esposa Zalra Blttenco urt, an ali zada a su vez por Celes
Cárcamo*' Ella, formada en la prácti ca del psicoanáli sis de ni ños con Arminda Aberas-
tury *, introdujo en Brasil esa tradición clínica. La SPPA evo lucionó hacia el kl eini smo
y el neokleini smo, sobre todo después de la visita de Herbert Rosenfeld " en 1974. Con-
servó no obstante su vínculo privilegiado con los argentin os.
Esta expansión del psicoanáli sis en las dos grandes ciu dades riva les, San Pablo y
Río de Janeiro, así como en la parte sur del país, le permiti ó al freudi smo brasileñ o re-
cuperarse progresivamente de su atraso respecto del argentin o, pero sin que de sus fil as
surgieran jefes de escuela de estatura comparab le a la de sus vec inos. Hay que decir
que, desde el origen, la situación en Bras il había sido di stin ta . En efecto , la escue la bra-
sileña, en la ausencia de un sólido movimi ento inmi gratorio du ran te el período de entre-
guerras, no había tenido ningún "padre fundador", a la vez di dacta y teórico. Y, entre
una ciudad y otra, sólo encontraba su identid ad to mando como referentes la escuela in-
glesa o algunas corrientes norteamericanas, o bi en su fil iac ión arge ntina. No obstante,
desarrolló una gran actividad clíni ca en di versas instituciones (hospital es y centros de
atención). A partir de 1960, con la creación de la COPAL (futura FEPAL*), y después
de la Associac;:ao Brasileira de Psicanálise* (ABP, 1967) , se convirt ió, junto a la escuela
argentina, en la segunda gran pote ncia del freudi smo latinoameri cano.
EI31 de marzo de 1964, después de diez años de gobierno socialdemócrata, en el cur-
so de los cuales el presidente Kubitschek inau guró la ciudad de Bras ili a, el mariscal Cas-
tello Branco, con el apoyo de los Estados Unidos" y de las cl ases med ias, denocó al pre-
sidente Joao Ooulart e instauró una dictadura que iba a durar ve inte años. Durante seis
meses, el nuevo poder se entregó a una represión vi olenta. Dos cente nares de intelectua-
les, dirigentes políticos y sindicalistas fueron anestados, expulsados, privados de sus de-
rechos cívicos y a menudo torturados . Con la soberbia de que iban a construir un nuevo
Brasil, los tecnócratas, los conservadores y los anticomunistas afi rmaron su voluntad de
gobernar sin el sufragio de las masas. Los partidos fu eron disueltos, las fuerzas armadas
reorganizadas. Cuatro años más tarde, después de la sublevación de los estudiantes y de
los tumultos populares en Río, e l régimen empre ndió e l camino de la dic tadura.
La dirección de la IPA, como también iba a hacerlo después de la instuurac ión del te-
rror de Estado en la Argentina, decidió seguir "neutral ": ni condena, ni intervención en
III\Q u otro sentido. En línea con la tradición de la década de 1930, el obj eti vo era el mis-
DIo; DO dar ningún pretexto a ningún poder para prohibir la práctica de l psicoanálisis.
137
~B~ra~S~I~I _____________________________________________________________"

Al contrario del nazismo, la di ctadura bras ileña no afectó la libertad, de asociación


salvo cuando se trataba de perseguir a asoc iaciones comprometidas pohtlcamente con:
tra ella. Por otra parte, nunca evolucionó hacia el terror de Estado. orgamzado que la Ar.
gentina conoció entre 1976 y 1983. En consec uencia, todo el episodIO fue mucho Illás
reprimido por la institución psicoanalítica qu e el terror argentlO o. En su hbro sobre el
nazismo y el psicoanáli sis, Chaim Samuel Katz mu es tra de qu é manera la Associa~ao
Bras ileira de Psicanáli se* "aceptó" al rég imen. . . .
En los artículos que publicó durante veinte años, la ReVISta bras¡[e¡ra de psicanálise
tu vo el cuidad o de presentar siempre al psicoan álisis c~ m o un a c l e n c l ~ pura, sin rela.
ción con los campos social y políti co. Si un au to r qu en a h ablar de polltlca o hi storia,
debía co ntentarse co n evocar el pasado más lejano: el exil IO de Freud en Londres, sí,
pero el genoc idi o o la políti ca de "sal vamento" del psicoanál isis en Berlín , no. No se
podía hacer alu sión a la actu alidad, sal vo para disfrazarla hábilmente. Se hablaba en·
tonces de du elo, de separación, de castración*, de angustia, en luga r de decir exi li o, au.
sencia, sufrimiento, etcétera. En vi rtud de esta censura vol un taria, nu nca se hacía refe·
rencia, ni de cerca ni de lejos, a un mili tante arrestado o a un psicoanalista torturado o
perseg uido. Es tos hechos sólo existía n entonces en el imag in ari o de los sujetos y, en
ocasiones, se podía in vocar el "secreto profesional". En este sentido, la conceptualiza·
ción kleini ana, centrada en los procesos intrapsíquicos de violencia, fue explotada para
presentar la ex pres ión política como un a hi stori a de obje to malo* o de identificación
proyectiva*
A partir de 1973, el asunto Kemper perturbó de nuevo a las dos soc iedades psicoa·
nalíticas de Río de Janeiro. Antes de su partida a Alemani a", en 1967, el ex colaborador
de Góring había anali zado a uno de los didactas más acti vos de la SPRJ: Leao Caberni·
te. Convertido en presidente de su sociedad, y vincul ado de cerca con el poder militar,
Cabernite tuvo más tarde como alumno en form ación, entre 197 1 y 1974, a un tenieme
médico de la policía militar, Amilcar Lobo Moreira da Sil va (1939-1997), torturador al
servicio de la dictadura. Este hecho fue revelado por un artículo anónimo, pero exaclO,
publicado en el periódico clandestino Voz operária. Helena Besserman Vianna, psicoa·
nali sta de extrema izquierda y miembro de la otra sociedad (SBPRJ), se enteró del asun·
tooSus opiniones radicales eran conocidas, puesto que en una oportu nidad se había ex-
presado públicamente en la SBPRJ, en un debate con Bion, y le preguntó si él aceptaría
tomar en anáhslS a un torturador. La asamblea le había entonces que esa pre-
gunta era "una provocación", "ni científica ni constructi va" . Helena le envió a ~Ian'
Langer* el artículo de. Voz operária, acompañado del nombre y la direcc ión de Caberlll'
te escntos ~ mano, a fin de que publicara todo en la compilación ClleSliollGIIIOS)' le PI-
di era ~ la dlrecc~ón de la IPA la apertura de una inves ti gación. Muri e Langer envio de
II1medla~o ~I articulo a Serge Lebovici, presidente de la IPA , y a diversos responsables
d~1 movimiento ~slcoanalítico. Después lo publicó en su compilación. Marie Langer le-
ma un peso c~nslderable en la IPA en razón de su notoriedad y de su compromiso con'
tra todas las dictaduras latinoamericanas.
Inquieto po~ ~as co~secuencias ~e este asunto para la imagen del psicoanáli sis en el
mun.do, Lebovlcl previno a Cabemlle y a David Zimmermann, miembro de la SPPA )
preSidente de la COPAL, el cual respondió en seguida que Voz operária era un "pedo¡h'
138
Brasil

cucho indigno de respeto". Después, con Cabern ite y otros miembros de la SPRJ, envió
por carta circular un desmentido categórico: "La afi rmación anónima del periódico
clandestino es enteramente falsa y sin nin gún fund amento". Los autores no sólo nega-
ban toda participación de Amilcar Lobo en ese ti po de actividades, sino que acusaban al
denunciante de impulsar un compl ot para desestabili zar el psicoanálisis brasileño en el
momento mi smo en que iba a reunirse el Cuarto Congreso de la ABP.
Identificada gracias a una pericia grafo lógica, Helena Besserman Vianna pagó cara
su denuncia del torturador. Su sociedad se negó durante dos años a otorgarle el títu lo de
miembro titular, aunque ell a te nía teóri camente derec ho a él, en vista de sus estudios
cursados. Pero, lo que es aún peor, el consejo de ad ministración de la SBPRJ se trans-
formó en tribunal interno para acusarla de la delación de un inocente (Amilcar Lobo),
de plagio de textos de colegas y, fin almente, de falta de respeto a Bion: un a verdadera
degradación pública. Más tarde, Helena fue víctima de un atentado fru strado, por parte
de la policía brasileña, informada por Amil car Lobo. Helena Besserman Viann a sólo fue
rehabilitada definitivamente en 1980, cuando un ex preso reveló públicamente las atro-
cidades de Amilcar Lobo. No obstante, ni Cabernite, ni Zim mermann, ni Lebovici die-
ron cuenta de su error durante ese período, lo que provocó una verdadera tormenta en
las filas de las dos sociedades de Río.
Durante todos los años de la di ctadura, y más all á, el freudismo continuó florecien-
do en el suelo brasileño. En 1975 se creó en Recife la Sociedade Psican alítica do Recife
(SPR), reconocida por la IPA en 1988, mientras que en Bras ili a, ese mi smo año, Virgi-
nia Bicudo organizó el Grupo de Es tudos Psicanalíticos de Bras ili a (GEPB), reconocido
en 1995. Finalmente, en Pelotas, dos psicoanalistas, ll egados de la Argentina y Rio, fun -
daron en 1987 la Sociedade Psicanalítica de Pelotas (S PP), reconocida en 1995.
Pero el fenómeno más notable de esa época fue la fo rmi dable expansión, sobre todo
en Río de Janeiro, San Pablo y Porto Alegre, de todas las escuelas de psicoterapia*- Li-
gadas al florecimiento de la enseñan za uni versitaria de la psicología clínica* y del análi-
sis profano*, casi todas estas escuelas, contrariamente a sus homólogas de otros países,
se caracterizaban por su referencia a diversas corrientes del freudismo, fuera a través de
los círculos de la psicología de las profundidades, vincul ados a Igor Caruso*, fuera a
través del lacanismo, o incluso aduciendo una fili ac ión directa o lejana: por ejemplo
Sandor Ferenczi*, o Ana Katrin Ke mper* e Iracy Doy le*.
En ese contexto, ellacanismo se implantó de manera masiva en la universidad , es-
pecialmente en los departamentos de psicología, aportando así una cu ltura y una iden-
tidad a la profesión de psicoterapeuta, abandonada por la IPA, que a pesar de algunas
excepciones, como por ejemplo la de Ines Besouchet ( 1924- 199 1), tendía a favorecer a
los médicos. De allí la eclosión paralela de múltiples grupos de di versas orientaciones:
veintiséis en Río , veintisiete e n San Pablo, siete en Río Grande do Sul , nueve en Minas
Gerais; en total setenta asociaciones, que reunían a aprox imadame nte mi l quinientos
psicoterapeutas. Esto llevaba el total de los psicote rapeut as freudi anos a más de tres
mil.
Las cifras demuestran que la implantación del freudi smo en Bras il siguió sienuo un
1'ea6m eno urbano; el psicoanálisis experimentó una expansión considerable en las gran-
des yen las ciudades de la parte oriental del país, desde Rec ife has ta Pelotas
139
~B~ra~S~II~ _________________________________________________________"

(de norte a sur). En otras palabras, a pesar de un desarroll o masiv~, ligado a la expan.
sión de la psicología clínica, el psicoanálisIs, después de se t~nta anos de eXIstencia, si.
gue siendo un asunto de la burgues ía blanca. Además, a medId a que se desarroll aba, Se
fue femini zando fu ertemente: el 70 por ciento de los profes IOnales son mUJeres.
Formado en Estrasburgo, con Lucien Israel y Moustapha Sa.fouan, en el marco de la
École freudienne de Paris* (EFP), de la que se convIrtIó en mIe mbro en 1973, Durval
Checchinato retornó a Campinas, y comenzó a dar clases sobre la obra de Jacques La.
can* en el departamento de filosofía. En 1975, con Lui z Carlos N~g u e ira (de San Pa.
blo), Jacques Laberge e Ivan Correa (de Recife), fundó el pn~er clfcul o lacaniano de
Brasil , el Centro de Estudos Freudianos (CEF), completamente tndependlente de la EFP.
El CEF continuó sus acti vidades en Recife, mientras que en Campin as se creaban las
bases de una futura sociedad. Este grupo , descendiente de la tradici ón erudita de los je.
suitas , puso de mani fi esto independencia de espíritu respecto de los dogmas, evitó so-
meterse al centralismo parisiense, y se mantuvo a distancia de las extravagancias cha-
mánicas del célebre lacaniano brasileño de la década de 1970, Magno Machado Dias ,
más conocido como MDMagno.
Anali zado por Lacan durante algunos meses, este esteta carioca, cultivado y seductor,
que enseñaba semiología en la universidad, fundó en 1975 , con Betty Milan, otra analiza-
da por Lacan, el Colégio Freudiano do Ri o de Janeiro (CFRJ). Se convirtió en el terapeuta
de todos los miembros de su grupo, que se preci pitaban a tenderse en su di ván y a partici-
par en sus seminarios. MDMagno le dio allacanismo carioca una curiosa expansión, y su
Colegio fue el núcleo in icial de todos los otros grupos formado s más tarde en Río en viro
tud de escisiones* sucesivas. Evolucionando hacia un culturalismo radical , se postuló co-
mo padre fundador del psicoanálisis "brasileñizado". Según la nueva genealogía, Freud
era el bisabuelo, Lacan el abuelo y MDMagno el padre. En cuanto a la "doctrina" del nue·
va profeta, preconizaba la identidad de los sexos, e invitaba a todo an ali zante a pasar al
acto: con una mujer si era homosexual, con un homosexual si era heterosexual, etcétera.
A fines de la década de 1980, Jacques-Alain Miller movilizó a otros grupos, impo·
niéndoles una mayor disciplina y una visión mundialista de la prác tica psicoanulítica.
Obtuvo más éxito en San Pablo que en Río y, en 1995 , logró fundar la Escala Brasilei·
ra de Psicanálise (EBP), vinculada con la Association mondiale de psychanalyse
(AMP) y compuesta por ochenta y ocho miembros plenos y doscientos treinta miem-
bros de secciones, repartidos en cinco ciudades o regiones: es decir, un total de trescien·
tos dieciocho terapeutas. Frente a los mil cinco miembros de la Associa9lio Brasileira de
Psicanálise y a los otros mil doscientos psicoanalistas distribuidos en los diferentes gru-
pos, la EBP logró ocupar una posición cómoda en el campo del freudi smo brasileño.
aunque sin lograr integrar a los otros lacanianos (aproximadamente cuatrol'Í~lltoS). En
Porto Alegre, o~ro. ex miembro de la EFP, Contardo Calligaris, supo unificar bajo. la bao
tuta de la A~OClaC¡Ón Freud¡ana (AF), pero en una perspectiva de descentralizaClOll ra-
dIcal , al cO~Junto ~~ los g~púsculos lacanianos. La AF no profesa ningún dogma. ,
. E? ~a~¡a, Em¡)¡o RodrIgué, gran figura de la escuela argentina, realizó una exp'-
nenCla umcn. e? su género. I?isidente de la APA, cercano a Marie Langer y al grupa Pla~
taforma, reclbJÓ su formación didáctica en Londres con Paula Heimalln* Y Mela"1
Klein. Instalado en 1974 en el corazón mismo de la civilización brasileña. entre negrt •
140

Brentano, Franz

(Ud Y colonización, casado con una sacerdotiza de la ari stoc racia candomblé, apasiona-
do de la historiografía*, logró reunir a su alrededor un grupo compu esto po r todas las
tendencias del freudismo. Es uno de los pocos psicoanalistas, tal vez el único, que pudo
establecer un puente entre todas las culturas del continente americano, sin ce der al uni -
versalismo abstracto ni al culturalismo desenfrenado. De allí su lugar de mae stro soc rá-
tico, único en el psicoanálisis de este fin del siglo XX. En 1996 publi có la pri mera
biografía de Freud realizada por un autor latinoamericano.
En los últimos años de la década de 1990, el número total de psicoanal istas alcanza-
ba a aproximadamente cuatro mil para una población global de ciento cin cuencia y c in -
co millones de habitantes, o sea más o menos veinticinco psicoanalistas por mi ll ón de
habitantes (diez para la IPA) .

• Gilberto Freyre, Mai/res e/ Ese/aves. La formation de la socié/é brésilienne (San Pablo,


1933, París, 1952), París, Gallimard, 1974. Jurandir Freire Costa , His/ória da psiquia tría
no Brasil, Río de Janeiro, Documentário, 1976. Alain Rouquié, L 'Éta t militaire en Amérí-
que la/ine, París, Seuil, 1986. Chaim S. Katz (comp.), Nazismo e Psicanálise, Río de Ja-
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historia da psicanálise, Río de Janeiro, Taurus, 1988. Roberto Yu taka Sagawa, Os In-
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1989; Redescobrir as psicanálises, San Pablo, Lemos, 1991 . Sérvulo Figueira, Nos bas-
lidores da psicanálise. Sobre política, históría e dinámica do campo psicanalítico, Río de
Janeiro, Imago, 1991 . Anuário Brasileiro de Psica nálise. Ensaios, publicagi5es, calendá -
rio, resenhas, arligos, Río de Janeiro, Relume Dumara, 1991. Album de Fam ília. Ima-
gens, fonles e idéias da psicanálise en Sao Paulo, San Pablo, Casa do Psicólogo, 1994.
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co sul, uma etnografia da psicanálise, tesis de doctorado en ciencias sociales, Universi-
dad de Campinas, 1995. Emilio Rodrigué, La Siecle de la psychanatyse (Buenos Aires,
1996), París, Payot, 2 vol., 2000.

BRENTANO Franz (1838-1917)


filósofo alemán

Brentano renunció al sacerdocio en 1871, después de la proclamación por Pío IX del


dogma de la infalibilidad pontificia_ Más tarde, no cesó de encarnar los va lores del ca-
tolicismo reformado de Bohemia. Miembro de una ilustre familia marcada por el ro-
manticismo, era sobrino del poeta Clemens Brentano (1778-1842), qui en se había casa-
do con Bettina von Arnim (1785-1859)- Profesor en Viena* durante vei nte años (e ntre
1874 y 1894), con algunas interrupciones, Franz Brentano fue amigo de los espíritus
tnás finos de la intelligentsia vienesa, entre ellos Theodor Mey nert*, Josef Breuer*,
Gomperz (1832-1912). Se casó con Ida von Lieben, la hermana de Anna von
• la futura paciente de Sigmund Freud, Indi~erente a la comida y la ves:imenta,
al ajedrez con una pasión devoradora, y ponta de mantfiesto un talento maudIIO
141
~B~r:
en~t~a~n~o~
,~F r~a~n~z________________________________________________________

pa ra los juegos de palabras más refinad os. En 1879, co n e l seudóni mo de Aenigrnalis,


publicó una compilación de adivinanzas que SUSCItó entuSIas mo en los salones Vieneses
y dio lu gar a numerosas im itaciones.
Ante el progreso de las ciencias políticas, Brentano trató de sal var a la fi losofía , qUe
é l consideraba amenazada de desapari ción, y al mI smo tiempo desarroll ar una psicolo.
gía empírica y descripti va basada en el análi sis de las modalid ades reales de la Concien.
c ia*, exc lu yendo todo subjeti vismo. En este senudo, tu vo un a g ran In fl uencia sobre &1.
mun d Husserl (1859- 1938), alumno suyo . Pero su enseñanza, también seguida par
Si gmund Freud y Thomas Masaryk (1 859- 193 7) , desempeñó asimi smo un gran papel
en el desarrollo del pensamiento psi coanalítico. En efecto, Brentano fu e el renovador de
las tesis de Johann Friedrich Herbart*. Partidario de la psicolog ía empírica, a la noción
herbati ana de " re presentaci ón" añadi ó la de "intencionalidad" (acto por el cual la con.
cienc ia se orienta hacia un obj eto). Junto a los fen ómenos de representació n, distingu ió
dos categorías de actos mentales: los juicios, que permiten afirm ar o negar la existencia
de un objeto representado, y las ac titudes de odio o amor, que hacen indiscern ibles el
qu erer y el sentimiento .
Lejos de fundar una escuela monolítica, como lo había hecho Herbart, ex hortó a sus
alumnos a innovar en todas las direcciones . Y su enseñanza quebrantó totalme nte la in.
fl uencia del herbartismo rígido sobre la filosofía austríaca.
En 1873, el j oven Sigmund Freud, estudiante en la Univers idad de Viena, obtuvo su
doctorado en fil osofía bajo la direcció n de Brentano. Freud cuestio naba su teísmo y le
oponía el materi ali smo de Ludwig Feuerbach (1804-1 872). En una carta del 13 de mar·
zo le narró a su ami go y condi scípulo Eduard Si lberstein * una esce na de pugilato fil o·
sófico en cuyo transcurso Brentano se vio obligado por sus alumnos a destripar las tesis
herbartianas. El gran profesor venció en el combate, pero con todo aceptó dirigir la te·
sis de Freud. A éste, sin embargo, lo decepcionó la filo sofía en general , que él conside·
raba demas iado "especul ati va", y en particu lar Brentano, po r quien experi mentaba una
admiración mitigada. Escogió entonces el ca mino de la fi sio logía, encarnado en Viena
por Ernst von Brücke* . De modo que Brenta no fue para Freud un maestro modelo cuya
enseñanza le indicó la vía a seguir a fi n de co ncili ar la especulac ión y la observación .
Más tarde, Freud no reconoció que había tomado conceptos de la doctrina de Bren·
tano, ni lo que le debía a este último. Se contentó con afirmar, a propósito de la filoso·
fía, que, después de haber sido atraído por la especul ac ión, había renunc iado valiente'
mente a ella. En una carta a Wilhelm Fli ess * del 2 de abril de 1896, escribi ó: "En mis
años de juventud sólo aspiraba a los conocimientos fi losófi cos, y ahora estoy a punto de
realI zar e~: deseo, pasando de la medicin a a la ps icología". Esto equivale a decir que.
en el espmtu de Freud, la nueva psicología de la q ue se consideraba fundador era d
eq~lvalente de una filosofía. De allí el rechazo constante al saber filosófico, que se pon'
dra nuevamente de manifiesto en sus relac io nes con Ludwig Binswan"er* No obstante.
en .1905 ' en su libro El clll'SI e y su re1aCI'611 COII lo IIICOllsclellle*
. . . o el nom bre d', Sil
ctta
antiguo maestro, evocando la famosa compilació n de adi vinanzas'de 1879.

~I:~a~~ Brantano, La Psycha/ogi/l du point d/l VU/l /lrnpinqU/l (Viena. 1874). Parls. ~~.
, 44. R/lvu/l Int/lrnal/ana//l d/l phllasaphi/l, número especial sobre Brentano. .
142
Breuer, Josef
-
196~. ~~g8~u;~reud, a
Le Mot d'esprit et sa relarion /'inconscient (1905), París, Galli-
mar , , , VI, 1-185, SE, VIII ledo casI. : El chiste y su relación con lo inconscien-
te, Amo~rortu, v~1. 81; La Naissance de la psychanalyse (Londres, 1950), París, PUF ,
1956 [e . cas!.. Fragmentos de la correspondencia con Fliess (1887-1902)", Amorrortu ,
vol. 11· Henn F. Ellenberger, Histoire de la decouverte de /'inconscient (Nu eva Yo rk
1970, Vllleurbanne
. .. ' 1974) , Par'
I S , Fayar, d 1994. Wllllam
. . M. Johnston, L 'Espnt. .'
viennols.
Une hlstotre mt,~!lectuelle et sociale, 1848-1938 (Nueva York, 1972), París, PUF, 1985.
André. Haynal, A la recherche des sources intellectuelles de Freud -phil osophiques et
a
blologlques- travers ses correspondances", en íd. (comp.), La Psychanalyse, 100 ans
deja (Londres. 1994). Ginebra, Georg, 1996,229-255.

BREUER Josef (1842-1925)


médico austríaco

Como Wilhelm Riess*, Josef Breuer desempeñó un papel importante en la vida de


Sigmund Freud* entre 1882 y 1895. Fue de alguna manera una figura paterna para el jo-
ven científico, lo ayudó económicamente, creó el método catártico para el tratamiento de
las histéricas, redactó con él la obra inaugural de la hi stori a del psicoanálisis', ESll/dios
sobre la histeria*, y fue el médico de Bertha Pappenheim*, quien, con el nombre de An-
na O., habría de ser el caso princeps de los orígenes del freudismo*' La imagen de este
brillante profesional vienés, que atendió a Franz Brentano*, Johannes Brahms (1833-
1897), Marie von Ebner-Eschenbach y a sus colegas médicos, el ginecólogo Rudolf Chro-
bak (1843-1910), Theodor Billroth y el propio Freud, fue deformada por Ernest l ones".
En su biografía de Freud, Jones lo presenta como un terapeuta asustado y estúpido, inca-
paz de comprender la cuestión de la sex ualidad*' Hubo que aguardar el trabajo de Al -
brecht Hirschmüller, historiador de la medicina de lengua alemana, para tener la historia
de las relaciones entre los dos hombres, lejos de las leyendas de la hi storiografía" ofi cial.
Hijo de un rabino conocido por sus opiniones liberales, Josef Breuer no era creyente
ni practicante. Lo mismo que Freud, seguía apegado a su judeidad*, pero sin proclamar
la menor fe y defendiendo los principios de la asimilación. En 1859 se orientó hacia la
medicina, convirtiéndose en alumno de Karl Rokitansky (1804-L 878), Jose f Skoda,
Emst von Brücke* y, finalmente, del asistente de este úLtimo, Johann von Oppolzer
(l808-L87L), notable clínico internista, del que a su vez fue asistente. En el laboratorio
de fisiología de Ewald Hering, rival de Brücke, Breuer comenzó a trabajar en el proble-
ma de la respiración, Esta formación lo hizo heredero de una tradición positivista, deri-
vada de la escuela de Hermann von Helmholtz·, en la cual se reaLizaba la unión de una
medicina de laboratorio a la alemana y la medicina hospitalaria vienesa. Convertid en
célebre en 1868 por un estudio sobre el papel del nervio neumogástrico en la regulación
de la respiración, más tarde estudió los canales semicirculares deL oído interno.
Hacia fines de la década de 1870, Breuer pasó de la fisioLogía a la psicología, y Lo
mismo que a muchos médicos de esa época, lo atrajo la hipnosis*, que experimentó con
SU paciente Bertha Pappenheim. .
En 1877 conoció a Freud, y éste siguió sus cursos sobre las afeCCIOnes renales en el
instituto de fisiología. Muy pronlo los dos hombres se hi~ieron íntimos. ~reue.r orientó
COn vistas al futuro a ese amigo más joven, y le dio consejOS sobre la conlllluac¡ón de su
143
~B~re~u~e~r~,J~o:s~e:t________________________________________________________

calTera. Además le prestó una fuerte suma de dinero,. que Freud necesitaba para instalar_
se como méd ICO ' de CIU. dad . Los dos tenían en su clientela a enferm
I osdmentales
' sobre
todo mujeres hi stéricas de la burguesía vienesa acomodada. De ta m? o, cada uno a su
manera, comenzaron a convertirse en especialistas en trastornos pSlqUl COS: lo que en
1895 los ll evó a firmar conjuntamente los famosos EstudIOs sable la hlSlena. No obs_
tante, ya en 189 1 habían comenzado a surgir ~umero,sos desa~uerdos entre ellos, a pro-
pósito de sus concepciones de la ciencia, la 11Istena' y la sexualidad. En efecto, Freud
se orientaba cada vez más hacia la elaborac Ión de una obra teónc~ absolutamente Inno-
vadora para su época, mientras que Breuer seguía siendo un clentlfico clásICO, apegado
a los principios de la fi siología de su tiempo. Sm Ignorar los avances. de Freud nI negar
sobre todo la importancia de la sexualidad en la génes Is de la neurOSIS, él no compartía
la posición de su ami go sobre la seducción*, ni separaba la psicología de la fisiología.
En este sentido, la evolución de las relaciones entre Freud y Fhess, perturbada por su
desacuerdo acerca de la cuestión de la bisexualidad*, desempeñó un papel importante
en la ruptura en tre los dos hombres.
Su amistad se quebró definitivamente en la primavera de 1896. Si n embargo, la rup-
tura no fue violenta ni definitiva, como con Fliess, y más tarde con Ca rl Gustav lung*.
Molesto por tener que pagarle el dinero que le debía, Freud se comportó con Breuer co-
mo un hij o intransigente y rebelde. Sospechó que quería mantenerlo bajo su tutela, y le
reprochó que fuera oportunista y no tuviera el coraje de defender las ideas nuevas. En
realidad, Breuer no tenía las mi smas ambiciones que su joven amigo. No pretendía ha-
cerse un nombre en la hi storia de las ciencias, ni convertirse en el profeta de una doctri·
na que conmovería al mundo, pero siempre se mostró favorable al psicoanálisis'. Y
aunque no compartiera las opiniones de Freud y sus discípulos, sigu ió apegado a su ex
amigo, cuyo genio había advertido.
En cuanto a Freud, puso término a la rebelión en el curso ele su autoanálisis*, al re-
construir el pasado-a la luz del presente. Entonces comenzó a explicar a su entorno que
la ruptura se había producido fundamentalmente por la incapacidad de Breuer para re-
conocer la existencia de la primacía de la sexualidad en la neurosis, y para comprender
la transferencia amorosa de Anna O. De allí la versión de un supu esto embarazo nervio-
so, retomada por lones a propósito de la terminación de la cura de la joven.
En 1925, a la muerte de Breuer, Freud le envió al hijo una carta de condolencia,. En
su res~uesta, publicada por Albrecht HirschmUller, Robert Breuer aseguró que el padre
se habla mteresado durante toda la vida por la obra de Freud. Apaciguado, Freuelle con-
fe só entonces que él se h~bía eq~ivocado durante años: "Lo qu e usted ha dicho de la re-
lacIón de su padre con miS trabajOS más tardíos fue nuevo para mí y obró como un bál-
samo sobre una herida dolorosa que nunca se cerró". '
• Er~est Jones, La Vie el I'csuvre de Sigmund Freud, 1, 1856-1900 (Nueva York, 1953),
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Freud bIoJoglste de resprit (Nueva York, 1979), Parls, Fayard, 1981.
144
8"11, Ab raham Arden

BRILL Abraham Arden (1874-1948)


psiquiatra y psicoan alista norteamericano

Nacido en Kanczuoa (Galitz'a) " .


'11 , o I ,y on glnano del Imperio Au tro- Húngaro Abraham
Arden Bn . pertenecla
, '1 ' a un a fami!" a . d' S . . . . . '
I JU la. u padre, ofICIal del ejércIto Imperial le dio
una educaclon
. "m] Itar aunque soñab a con ver Io convertIdo . en médIco.
. La madre,' por el
contran
. o, quen a que fuera rab ino De é d h b '.
. ' spu s e a er resIdido en nu merosas reglOnes de .
la Mltteleuropa
.d * I d ydaprendIdo d 15 - varias lenouas
o'
enlI'e ellas I h b' . ó I E d
e e leo, emlgr a os sta os
UIlI os a a e a e anos: en ese entonces había entrado en un conflicto violento
con el padre. Con dIfi cultad logró reali zar sus estudios en el City Co ll eoe de Nueva
:~rk, y después en el Columbia College and Surgeons; para pagarlos, dabalecciones de
IdIOmas extranj eros y mandoli na. Al principio alumno de Adolf Meyer*, volvió a Euro-
pa para dm glrse a Zunch y estudi ar psiquiatría co n Eu oe n Bleu ler':' y Carl Gustav
lung* en I~ Clínica del BurghOlzli . Allí conoció a Ern est J~nes* y Karl Abraham*, y se
convIrtIó rap ldamente en un ortodoxo de la teoría freudi ana.
Después de haber as isti do en Salzbu rgo, en 1908, al primer congreso de la Internatio-
nal Psychoanalytical Association * (lPA), viajó a Viena" para enco ntrarse con Sigmund
Freud*, con qui en inició un análisis. Muy deseoso de hacer conocer su obra en lengua in-
glesa, el maestro lo autorizó a traducir sus libros. El resultado fu e desastroso, y las nue-
ve traducciones reali zadas por Bri ll debieron ser totalmente rev isadas por James Stra-
chey*. Contenían una gran cantidad de contrasentidos y de ad aptac iones caprichosas.
Brill no sólo no domin aba sufic ientemente el inglés como para ser un buen traductor, si-
no que además pensaba que había que adapar la doctrina vienesa al espíritu norteameri-
cano. Fue Jones quien intervino ante Freud para hacerle tomar conciencia de los errores.
Gran organi zador y buen propagandista del freudi smo*, Brill reemplazó el espíritu
pionero de James Jackso n Putnm an*. transformando por completo el ideal freudiano.
Redujo la doctrina a un a téc ni ca médi ca prag máti ca, adaptati va y normativa. Con ese
espíritu fundó en 1911 la prestigiosa New York Psychoanalyti c Society (NYPS), y se
opuso con fuerza, y contra Freud , a la admi sió n de ps icoanalistas no médicos. Fue uno
de los grandes enemigos del an áli sis profano*. Dura nte cierto tiempo rival izó con Jo-
nes, que acababa de fundar la Ameri can Psychoa nalyt ic Association* (APsaA), pero
después se unió a él, y de tal modo fu e hasta su muerte el principal organi zador del mo-
vimiento psicoanalítico norteamericano.
Después de haberlo apoyado, afirmando qu e, si bien se había norteame ricanizado
completamente, era de todas maneras un "buen muchacho", Freud trató de deslJ~~lrlo,
en favor de Horace Frink*. Esta política fracasó: afectado por trastorn os pS lcotlCOS,
Frink terminó su vida en un hospital psiquiátrico. . .. . .
Clínico refinado y acostumbrado a todas las fo rmas de comunlcaclon maSl\a, Bnll
consagró sus traba'os a la vulgarización del freudi smo. No vactlaba en Inten enlr cn la
prensa, en presentlrse al gran público Y los periodislas, ni en vincular pe' m:mentcmcnle
pSIquiatría, la neurología y el psicoanálisis*.

• Ab A d 8ritl psychoanalysis. Its heol ,~S and Praclical Applications, Flladal·


raham r en A ' . t"
fía W B Sa ders 1913; "The adjustmol 101 the Jew to the mencan enVIronmen .on
145
~B~ru~"c:k~e~,~E~rn
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1971), París, PUF, 1986. L'lnlroduction de la psychanalyse aux Etats-Ums. Autourde
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in th~ United Sta tes, 1876· 1917, vol. 1 (1971 ), Nueva York , O xlord, Oxlord University
Press , 1995.

(>CHISTE Y SU RELACI6N CON LO INCONSCIENTE (EL). ¿PUEDEN LOS LEGOS


EJERCER EL ANÁLISIS? TRADUCCIÓN (DE LAS OBRAS DE FREU D).

BRÜCKE Ernst Wilhelm von (1819-1892)


médi co y fi siólogo alemán

Nacido en Berlín , este prusiano rígido y anticlerical, de sonrisa "mefi stoféli ca" y ca·
bellera roja, según Mori z Benedi kt *, fue alu mno de Johannes Peter Müll er (1801 ·
1858), antes de instalarse en Viena*, en 1849. En la cáted ra de fi siol ogía, yen el insti-
tuto fund ado por él, se convirtió en el más brill ante representante de la escuela
pos itiv ista, anti vitali sta, organicista y mecan icista, deri vada de la enseñ anza de Her-
mann van Helmholtz' y de Emil Du Bois-Reymond (18 18- 1896). Merece ser conside-
rado el fundador de la fi siología en Austria. A través de él y sus alumnos se realizó la
un ión de la medicina de laboratorio alemana con la med icina hospital aria vienesa. En
1879 fue el primer rector protestante de la Uni versidad de Viena*' Autor de varios es-
tudi os de anatomía, cuya enseñanza él des arroll ó gracias al microscopio, se hi zo céle-
bre por sus trabajos sobre la fi siología del ojo, la digesti ón y la voz. Au nque incómodo
en la sociedad de Viena, cantó loas a esa ciudad , qu e consideraba la metrópoli oriental
de la cultura germánica.
Después de haber sido iniciado en el darwinismo por los cursos de Carl Claus* , Sig-
mund Freud* pasó sei s años (entre 1876 y 1882) estudiando fis iolooía en el laboratorio
de Brücke. Consideraba a ese gran médico como su maestro venerado -una "fi gura pa-
terna", dirán los biógrafos-, al punto de haberle puesto a su cuarto hijo el nombre Emst ,
después de haber descrito en La illlerprelaci6n de los SI/ ellos* la impresión inohidabl~
que le había pr~vocado su "mirada": "Brücke se enteró de que yo había llegado larde al
laborato~o vanas veces, Un día vino a la hora en que yo debía llegar, y me esperó. [... 1
Lo esencial estaba en sus terribles ojos azules, cuya mirada me anonadó. Quienes re-
cuerden los ~jos maravillosos que el maestro había conse rvado en su vcjez, y lo ha) an
Visto encolenzado
. .' pueden l'm agmar ' 'l.áCI'1 mente lo que yo experimenté entonces."
Fue en ellDstituto de BrUcke donde Freud conoció a Ernst von Flieschl-Marxow')'
a,J?sef Breuer*, y fue al contacto con este médico positivista cómo se desprendiÓden-
mtivamente de la filosofía, I Obre todo de la enseñanza de Franz Brentano*, para orien-
146
Burk e, Mark

tarse hacia una


. concepción a la vez darwinista y helmh oltzlana
' dI ' logla,
e a pSICO ' a Ia
cual él añadió el modelo herbarti ano.
• Sieglried
. Be rnle ld ' "Freud's ear l''es t l h eones
' and Ihe sch ool 01 Helmhollz" Psychoa-
nalytlc Quarterly, XIII , 1944
... . ' 341 • 362', "Fre ud' s sCI9nll
. '1le' beglnnlngs",
., '
American Imago,
vol. 6 , 1949, 163-1:6; S ,~ mu nd Freud M. D.", IJP, vol. 32, 1951, 204-217; Y Suzanne
Casslfer-Be rnle ld, Fre ud s fl rst yea r in practice , 1886-1887", Bullelin 01 Ihe Mennmger
ChO/c, vol. 16 , 1952, 37·49. Ernest Jones, La Vie el /'oeuvre de Sigmund Freud 1 1856·
1900 (Nueva . York ' 1953) , Par,'s, PUF , 19 58 ledo casi. : Vida
' y obra de Slgmund
. ' ,Freud,
Buenos Alfes " Nova 1959-62J . Erna Lesk Y. O'le W'lener me d Izmlsche' . . Schule 1m
' 19.
Ja.h rhundert, Graz, Verl ag B6hlau, 1965. William M. Johnston, L'Espril Vlennois. Une his-
10lfe mlellecluelle
. el sociale, 1848-1938 (1972) . París . PUF . 1985 . Pe I er G ay , F reu.
d
Una vle (Nueva Yo rk , 1988), París, Hachetle, 1991 led ocasi. : Freud. Una vida de nues·
lro Ilempo, Buenos Aires, Paidós, 1989J. Lucille B. Rítvo L'Ascendanl de Oarwin sur
Freud (1990), París, Gallimard, 1992. Pi erre Morel (comp.): Oiclionnaire biographique de
la psy chlatne, Synthélabo, col. "Les empecheurs de penser en rond", París, 1996,

I> CHARCOT lean Martin. HAECKEL Ernst. HERB ART Johann Friedrich. JNCONS -
CIENTE, MOISÉS y LA RELIGIÓN MONOTEÍSTA. MEY NER Theodor. REPR ESIÓN.
TÓTEM Y TABÚ,

BURGHOLZLI (CLÍNICA DEL)

"> BLEULER, Eugen. FOREL Au gust. SUIZA .

BURKE Mark (1900-1975)


médico y psicoanalista inglés

Judío nacido en PoJonia, Mark Burke emigró a Gran Bretaña* para hu ir de l nazis-
mo, y se integró a la British Psychoanalyti cal Soc iety (BPS) poco antes de la Segunda
Guerra Mundial. Allí recibió su formaci ón didáctica de James Strachey*, Después de
haber sido mayor en el Royal Army Medi cal Corps, Ernest Jones* lo envió a Brasil*,
con la misión de organizar en Río de Janeiro un a sociedad psicoanalítica conforme a
las normas de la International Psychoanalytical Associati on* (IPA). Llegó en abril de
1948, y fue por lo tanto el segundo freudiano europeo qu e dese mbarcaba en ese país,
doce años después de Adelheid Koch*, Desde el principio le resul tó insoportable el
modo de vida carioca, La ciudad de Río era demasiado ruidosa para él, y tem ía sus agi-
taciones, Para colmo de males, unos meses más tarde, en diciembre, llegó el psicoana-
I~sta alemán Werner Kemper*, cuyo itinerario era opuesto al suyo. Partidario de las te-
SIS nazis, en efecto, Kemper había colaborado durante toda la guerra con Matthias
Heinrich Gtiring*, en el Insútuto Alemán de Investi gación Ps icológica y Psicoterapia
OIa~ado Instituto Gtiring), que agrupaba a los psicoanalistas favorables al régimen hi -
Ilenano,
Por algún tiempo. estos dos hombres trabajaron juntos en Río de Janei ro, formando
eJumnos y tomando cada uno en control. a los analizan tes del Olro. Pero muy pronto
147
----------------,
Burlingham, Dorothy

. fI" tos Burke no to 1era ba el co mportami ento tiránico de Kemper , Yeste


surgieron
'l ' con IC.
' aBurkedeestarocoye 1 d ,arrastrar a sus alumnos a la locura.
' . En 195) ,
u limo acuso lvió a Inolaterra. Algunos de sus alumn os lo sigui eron para
cansado de ~odo, Buórke VOentras que otros prefirieron eleg ir un diván en San Pablo o en
O

terminar su 10rmaCI n, mi . . , . D
Buenos Aires. Argentina . *. Al volver a Brasil qUIsIeron lormar su propiO
. ál" d R'grupo,
d e allí

la creacl n, en ' 1959 , de la Sociedade Brasileira
. de PSlcan
f d d Ise o
Ke 10 e Janeiro
19
(SBPRJ) reconocl'd a por lIPA a , Yrival de la SOCiedad un a a .por ' en '" 53 y
d d Pmper
reconocida.' tambl'é n por lIPA a en 1955 , con el nombre de Socle a e slcanall tlca do
Rio de Janeiro (SPRJ). _ l.
Burke murió en los Estados Unidos* , donde desempenó un pape Importante en la
difusión de las ideas kleinianas. No obstante, dejó una hu.ella fu ~rte de su paso por Río,
donde más tarde fue reconocido como un maestro humalllsta y Itbera] que supo Oponer.
se al autoritarismo de un ex nazi cuyo pasado ignoraba .

• Helena Besserman Vianna , N'en parlez á personne ... P?/itiq,ue de ta psychanalyse la.
ce á la dictature et á la torture (Río de Janeira, 1994), Pan s, L Harma«an , 1997.

i> ALEMANIA. JUDEIDAD.

BURLINGHAM Dorothy, nacida Tiffany (1891-1979)


psicoanalista norteamericana

Todo el destino de Dorothy Burlingham se confunde con el de la fa milia Freud y con


la historia del psicoanálisis*. Nacida en Nueva York, era la hija menor de Charles
Tiffany, el célebre fundador de los almacenes Tiffany & Co. En 19 14, a los veint itrés
años, afectada de una fobia*, se casó con un cirujano, Robert Burlingham, que cayó
muy pronto en crisis de psicosis maníaco-depresiva* El la lo dej ó, lle vando sus cuatro
hijos a Viena*, donde comenzó un análisis con Theodor Reik*
Anna Freud* se hizo entonces cargo de los niños y comen zó a tratarlos; las cnaturas
fueron en realidad adoptadas por la familia Freud (lo mismo que la madre, por otra par-
te). Dorothy se encontró pronto en el diván de Sigmund Freud*, quien la alentó a con-
vertirse en psicoanalista. Fue escuchándola a ella, y no durante la cura de su hija, como
él comprendió la fuerza del vínculo que unía a las dos mujeres y que le procuraba a An-
na una familia de adopción: "N uestra simbiosis con una familia americana (sin mando)
-escribió en enero de 1929-, de cuyos hijos mi hija se ha hecho cargo analít icamente,
crece de día en día, de modo que compartimos con ellos nuestros recursos pJfn el ycra-
no". Emstl, el hijo de Sophie Halberstadt* , se convirtió en el mejor amigo de Bol> Bur-
lingham,
Cuando Anna se encontró sola en Londres, después de la muerle del padn:, Dllrothy
decidió instalarse cerca de ella, en Maresfield Gardens, en una casa muy próxima. L3S
dos amigas ya no se separaron, y paniciparon juntas en la creación y después en la r~a­
!ización, la gestión y la organización de la famosa Hampstead WUI: Nursery. Su amist:ld
fi . . :ero
ue tan Intensa que pronto se conSIderaron hermanas gemelas, y terminaron por paJ"C'
148
Bychow skl. Gustav

se ffsicamente. Esta amistad llegó a parecer sospechosa, y algun as ma las lenguas las
acusaron de ser lesbianas, lo que, para Anna, constituía la injuri a suprema. En efecto,
ella consideraba la homosexualidad * como una enfermedad, contrari amente al padre.
Cuando muri ó Dorothy, inmediatamente después de un col oquio, Ann a q uedó inconso-
lable y continuó ocupándose de los hij os de su amiga, como si pertenec ieran a su propia
familia. En todo caso, ésta fue una bella historia de amor y de fid eli dad .

• Elizabeth Yo ung-Bruehl, Anna Freud (Nueva York, 1988), París, Payot, 1991 (ed. casI. :
Anna Freud, Buenos Aires, Emecé , 1991 l. Michael Burlingham, The Last Tiffany, Nueva
York, Atheneum, 1989.

BURROW Trigant (1875-1950)


psiquiatra y psicoanali sta norteamericano

Miembro fundador de la American Psychoanalytic Assoc iation* (APsaA), Trigant


Burrow tuvo un destino original en la historia del movimiento psicoanalítico norteameri-
cano, un destino que en muchos sentidos prefiguró el de Heinz Kohut*' Analizado por
Emest Jones* en 1909, se dedicó esencialmente a la elucidaci ón clínica de los trastornos
vinculados con elnarcisismo* primario. Después de trece años de práctica psicoanalítica,
prestó cada vez más atención a la cuestión de las consecuencias sociales de la neurosis*'
Impul sado por el desafío que le lanzó Clarence Shields, un o de sus analizantes,
aceptó "invert ir los roles" y enfrentar, en posición de paciente, la cuestió n de la autori-
dad transferencial que surge del análisis. La experiencia lo llevó en 1923 a "inventar" el
psicoanáli sis de grupo . A pesar de todos sus esfuerzos, no logró convencer a Sigmund
Freud* de la validez de la experiencia grupal. Freud, en una carta a Otto Rank* del 23
de julio de 1924, lo trató por otra parte de "idi ota incurable", lo que demuestra una vez
más la ferocidad del maestro con los terapeutas norteameri canos y sus innovaciones téc-
nicas. En 1933 fue excluido de la APsaA, y se orientó definiti vamen te hacia la dinámica
de grupo.

• Trigant Burrow, The Biology 01 Human Conflict, Nueva York, Macmillan, 1937: Pre-
conscious Foundalions 01 Human Experience, Nueva York, Baslc Books, 1964 E. Ja-
mes Lieberman , La Volonlé en acle. La vie el /'csuvre d'ONo Rank (Nueva York, 1985).
París, PUF, 1991. Malcolm Pines, "La dissen sion dans son contexte", en Topique, 57,
1995,191-207.

[>BION Wilfred Ruprec ht. ESTADOS UNIDOS . PSICODRAMA. PSI COTERAPIA ,


TÉCNICA PSICOANALfTICA. TERAPIA FAMILIAR.

BYCHOWSKI Gustav (1895-1972)


psiquiatra y psicoanalista norteamericano

Nacido en Varsovia en una familiajudfa, Guslav Bychowski era hijo de un conocido


psiquiatra. Sigmund BychowskL Después de reali zar estudios en Varsovi a y San Peters-
149
Bychowski, Gustav

bu.rgo, si?uió un curso de filosofía en Heidelberg, :' a cont inuació~ s~ orientó hacia la
pSlqUlatna, trabajando con Eugen Bleuler ~ en la Chnlca del BurghOlzl1. En 1923 se i
taló en Viena* y publicó una obra de inspiración fenomenológica, Metafísica y eS{JI ns.
renia Hizo su análisis con Sieofried Bernfeld* y " ó en 1os tra b'
partlclp aJos de la W· liZO.
fi . '" lener
Psychoanalytische Vereinigung (WPV), de la que formó parte entre 1931 y 1938. Ce
Ludwig Jekels*, fue uno de los pioneros del psicoanálisis* en Polonia, antes de elTlig~~
a los Estados Unidos', donde se unió a la New York Psychoanalytlc Society (NYPS¡
Se interesó muy particularmente por la terapia de la psicosis*, más tarde por su Iral :
miento co n la ayuda de LSD, y escribió numerosos artículos y varios libros. a

• Elke Mühlleitner, Biagraphisches Lexikan der Psychaanafyse. Die Mitglieder der PS .


chafaglschen Mlftwach-Geseflschaft und der Wlener psychaanafylischen Vereinigu:
van 1902-1938. Tubinga, Diskord, 1992. Jase Barchillan, "Gustav Bychowski (189l
1972)", fJP, vol. 54, 1973, 112-113.
"CÁCILIE M." o "FRAU CÁCILlE M." (CASO)

r> ESTUDIOS SOBRE LA HISTERIA. L1EBEN Ann a von.

CANADÁ

En este inmenso territorio, sucesivamente col oni zado por Francia*, Inglaterra y los
Estados Unidos", co nstituid o en federación a parti r de 1867, y profundamente marcado
por la religión católi ca y las diversas ramas de la Iglesia Reformada (presbiterianos, lu-
teranos, bapti stas, metodi stas), e l psicoanálisis* nunca se impl antó ta n bien como en
otros países del continente americano. Cuando Ernest Jones* dejó Gran Bretaña* a
principios de siglo, para in stalarse en Toronto , Prov inc ia de Ontario, con la esperanza
de desarrollar allí el freudi smo*, sólo recogió fracasos. En un a carta a Sigmund Freud *
del 10 de diciembre de 1908 le hi zo una descripción pavorosa de la atmósfera que rei-
naba en esa ciudad acosada por un conservadurismo estrecho.
Jones viajó a Canadá por in vitaci ón de Charles Kirk Clarke*, ex alu mno de Emil
Kraepelin *. Allí dirigió el primer consultorio ex terno de psiquiatría e n e l que se intro-
dujo la práctica del psicoanáli sis. Dos corri entes dividían entonces a los representantes
de la medicina psíquica: la primera, de inspiración neurológica, y la segunda, de orien-
tación psiquiátrica. Frente a Clarke, alieni sta, espec iali sta en tratamiento de la psico-
sis*, partidario de la nosografía alemana y favorabl e a la autonomía de la psiquiatría,
Donald Campbell Meyers*, ex alumno de l ean Martin Charcot* y clínico de las neuro-
sis*, propugnaba la integración de la medi cina mental en e l hospital general. Era critl-
cado por Edward Ryan, quien había creado una comi sión gubernamenta l para transfor-
mar los asilos en hospitales. Después de haber perdido la batalla, Meyers abrió una
clínica privada.
Durante toda su estada, lones permaneció activo . Viajó a los Estados Unidos, orga-
nizócongresos y encuentros, y en 1911 fund ó, con Geralel Stinson Glassco*, la Ameri-
Il8n PsychoanaJytic Association* (APsaA).
No obstante, pronto tuvo que enfrentar una temible ca mpaña orquestada por una tle
puritanas del Nuevo Mundo, que asimilaban el freudismo a un demoni o sex ual,
a una práctica de disolución y libertinaj e. En febrero ele 1911, en un a
l'reud y otra a James Jackson Putnam*, refirió los rumores extravagant.:s diflln-
151
~
c:a~n~a~dá~ ____________________________________________________________

di dos sobre él. Converti do en un verdadero chi vo emisari o, se lo ac usaba de tOdo tipo
de crímenes imaginarios: se decía que Incitaba a los Jóvenes a masturbarse, que tenía al-
rededor suyo tarjetas postales obscenas o que enviaba a los adol escentes de buena fami_
lia a los prostíbul os ...
Muy pronto, co n el apoyo de Sir Robert Alexander Falconer (1 867-1 943), ministro
de la Iglesia Presb iteri ana y pres idente de la Uni versidad de Toro nto, fue .acusado jUdi-
cia lmente por la célebre Emma Leila Gordo n ,C 1859- 1949), pn mera mUjer médica de
Canadá y miembro de la muy pun tana Women s Chn stla,n Temperan ce Ul11on. Gordon
le imputó haber abusado sex ual mente de una mUj er hlstenca, deli rante, homosexual y
morfinómana que estaba en tratamiento con él, y a la cu al, por otra parte , le había da-
do necia mente dinero, porq ue lo chantajeaba. El episod io se con virti ó en tragedia
cuando la paciente quiso matar a Iones con un revólver, y después trató de sui cidarse.
Despu és de haber sido manipu lada de este modo por un a liga de la virtud, fue expulsa-
da de Ontario.
Hay que dec ir que Iones estaba acostumbrado a este tipo de hi storias. Hablaba de se-
xo con una bru tali dad increíble, multiplicaba las relaciones carn ales co n las mujeres y le
interesaban las prostitutas. Ya en Londres había sido acu sado de pronun ciar pal abras
obscenas por dos niños que él atendía, y en Taranta se creó desde el princ ipio una repu-
tación muy ma la. En efecto , vivía, sin estar casado con ell a, co n un a joven morfi nóma-
na y excéntrica, Loe Kann , a la que por otra parte Freud iba a tomar en análisis. De mo-
do qu e Jones era un blanco ideal para los pu ritanos de todo tipo, hostil es al supuesto
pansex uali smo* freudi ano: "La acti tud respecto de las cuestiones sexuales en Canadá
-le escribió a Putnam- cas i no tiene equivalente en la hi storia del mundo; lodo, repug-
nancia, asco son los úni cos términos que pueden expresarla".
Puesto que le resultaba imposible continu ar su trabajo en ese clima de caza de bru-
jas, Iones pensó en in stalarse en Bastan. En 1910 Putnam proyectó conseguirle un pues-
to en Harvard, aunque dudand o en apoyarlo, en razó n de la fuerte tendencia de Iones a
hablar de sexualidad ante un público reticente. Finalmente el intento se fru stró, y jones
dejó Canadá durante el verano de 19 l 2 para instalarse en Londres. Durante muchos
años consi deró que su partida había puesto fin a toda fo rma de expenencia psicoanalíti-
ca en el territorio ca nadiense. No se equi vocaba por co mpleto, si bien, contrari al11~nte a
lo que él mi smo pensaba, nunca fu e verdaderamente un "padre fundador".
E~ efecto, hasta 1945, cuando se produjo un gran movimiento migratorio de lo;
freu?l anos de Europa hacia los Estados Unidos*, el psicoan,\li sis no se implantó en Ca-
nada. Y fueron pocos los médicos que, como Hugh Ca rmi chael, Grace Baker o Doug las
Noble, em!graron para formarse en el ex tranj ero. Lo hizo, por ejemplo, Chfford S,oll.
qUI,en vIaJo a Londr~s en 1927 y se uni ó a la British Psychoanay lical Socict)' CBPS) des-
pues de, haber SIdo formado por Melanie Klein* La mayo ría de esos métlicos vol\'ierc,n
a su prus ~ara desarrollar allí el psicoanálisis según los criterios de la lnternational rsy-
choanalyucal As . . * I . ' . ., ' n
. soclaUon (PA). Durante ese ti empo Dw itl Slight * hizo el \'lUj' ,
senudo inverso Ll d d E · . ' ' . 'n
M : ega o e urapa, sIguIó las huellas tic Iones, no en ToronlO, SII1<"
onneal.' para mstalarse después en Chicago.
La pnmera organización fre d· d M I art( .le
Iengua "-_
......cesa del IIÍS)
u lana e ontreal (o en otras palabras en a p
. . ' ' . 'Il
P se estableció gracias a la acti vidad de un inmigrante de ong'
162
Canadá

español, Mi guel Prados*' Prados comenzó reuniendo en su casa a los internos del All an
Memorial Institute of Psychi atry, que dependía de la fa mosa Universid ad McG ill , y de
tal modo form ó un pequeño cenáculo, sigui endo el modelo de la Soc iedad Psicolóaica
de los Mi ércoles *' En el otoño de 1946 creó el Círculo Psicoanalíti co de Montreal ; in-
vitó a conferenciantes prove nientes de los Estados Unidos, en particular Edi th l'acob-
son* y Sandor Lorand. Estas reuniones permit ían formar psicoana listas , pero tamb ién
hacer conocer el freudismo a los trabaj adores de la salud mental.
A partir de 1948, Prados recibió el apoyo del padre Noel Mai lloux. Dominicano eru-
dito y católico de izquierda, e l padre Maill oux abrió un gran camino al psicoanáli sis al
fundar en la UnIverSI~ad de Montreal un instituto de psicología. Allí imparti ó un a ense-
ñanza ngurosa, a partir de referencias tanto francesas como de lenaua in a lesa. Sobre to-
do hizo estudiar a sus alumnos, además de los tex tos de Freud, l a~ obra~ de Otto Feni-
chel*: "Por lo que yo sé -escribe André Lu ss ier-, no hay dudas de que Mai lloux fue el
primer hombre, un religioso, que implantó con efi cacia el psicoanáli sis freudiano en Ca-
nadá ( ... J. SU fe religiosa no lo ll evaba a renegar de nada de lo que fu era esencial en
Freud ( ... l· En los años 1945-1950 se necesitaba una audacia y un coraje fuera de lo co-
mún para enseñar abiertamente el psicoaná lisis en una uni versidad pont ificia que tenía
al frente a un rector ec lesiasticu y un canciller cardenal. "
La aud acia de Maillou x era proporcion al al hecho de que la experiencia de lones a
principios del siglo, eu un país marcado a la vez por el puritani smo protestante y un ca-
tolicismo fanático, corría el riesgo de reiterarse, co mo pudo constatarlo hac ia 1950 su
alumna Grabrielle Clerk cuando pidió las obras de Freud en la bibl ioteca del Parlame nto
en OUawa: "Me presenté con toda confi anza al bibli otecario en jefe, un hombre encan-
tador, erudito, cortés, quien, horrori zado, me res pondi ó qu e los texlOS de Freud no se
podían poner en las manos de una joven; estaban por otra parte en una sección reserva-
da, a la cual só lo tenían acceso determin ados lectores. Después me enteré de que esa
sección se destinaba a los libros de erotismo y pornografía."
Durante todo este período, el Círcul o Psicoanalítico de Montreal desplegó una ac ti-
vidad intensa y sufrió los efeclOs de una seri e de di versas migraciones. Hu bo nuevos
desplazamientos de numerosos conferenciantes americanos, entre ellos Richard Sterba*,
Edward Bibring*, René Spitz* y sobre todo Gregory Zil boorg*, mientras que había in-
migrantes que se instalaban en Canadá, y canadi enses fo rmados en el extranjero que
volvían al país.
Entre estos últimos se encontraban terapeutas qu e hab ían reali zado estudi os en la
Société psychanalytique de Paris (SPP). Frente al pensamiento norteamericano, ell os in-
trodujeron en Montreal una práctica clínica diferente, de inspi rac ión a la vez france sa.
europea y kleiniana. De alguna manera se con vinieron en los "padres fundadores" de la
Société psychanalytique canadienne. Éste fu e sobre todo el caso de Theodore Chen -
trier*. pero también el de Jean-Bupti ste Boulanger, brill ant e inrelecmal de cultura a la
vez francesa, inglesa y norteamericana, y notable clíni co kl eil1l ano, apasionado por la
hiatmia; también se puede mencionar en tal sentido a André Lu ssier, e incl uso a Roger
Iilufresne. quien redactó la primera gran bibliografía de las obras de Freud , conocida en
mundo entero, y finalmente a Camille Laurin, que iba a ser mini stro de Sa lud en Quc-
1951 se unió al Círculo Georges Zavitzianos, terapeuta de origen griego forma-
153
Canadá _

do también en la SPP, mI.entras que EB' C W'ttkover,


I berlinés de ori gen y analizado en Ia
BPS, ya se había integrado un año antes. I que se mezclaban todas las corrientes del
A tra vés de este cos mopolitIsmo, en ,e I y* Ego Psychology*, medic in a pSicoso
I . . Se!! Psyc 100g , _
freudismo moderno (k eHlIsmo, . a perfi larse los contornos de un mov
I .. la francesa) comenzaron 1_
máti
. ca*, c. aS lclsmo a , . ' d'
J'f co propiamente cana len . se Fu e entonces cuando los mi embros del
mIento pSlcoa na I l .
círcul o ini ciaron un trámIte de recon oclm . iento por la IPA, que iba a sumergi rlos en es-

pantosas di sputas institucio~a;~~ había convertido en un a inmensa máq uina burocrá_


En esa fecha, en efec to ,., a se n todo el mundo, pro vocad as por conflictos re-
tica, víctil111a fd.e eSClS~ondes'IOeSnpcs~~~~~a~istas o a la cues ti ón del análisis profano*' Pero
ferentes a a 01 maclon e . . . d d d I
SI. bIen
. la batalla rugla , con su may or fraaor"' en el se no de las vIejas soc le a esfi . e a IPA
,
(la francesa Ia .IngIesa o Ia norteamericana) , afectaba poco a los grupos no a ril ados aun
, ' de entreguerras, qu e tenían una generac
en el penodo . ión* o más de 're traso respecto
., de
los otros par' ses de 'Imp IantaCI'ón freudiana . Ahora bIen, para ellos, la ,IIl tegraclon a la, or-
oanlzacl
. 'ó' n Internaclon . al era absolutamente indispensable, porque so lo el la provela un
~ótulo, tanto doctrinario como profes ional. . . " ,
En 1952, cinco miembros del Círculo de Montrea l dec IdIeron fun dar la Soclete des
psychanalystes canadi ens (SPC): Theodore Chentri er, Eri c ~ittk owe r, Geo rge~ ZavlI-
zianos, Alastair MacLeod y Bruce Ruddi ck. Todos pertenec lan a la IPA a traves dela
adhesión a la SPP a la BPS o a la New York Psyc hoa nalyti c Society (NYPS), y decIdIe-
ron de inmed iato ~doptar el bil ingüi smo. La SPC añadi ó entonces a su denominación la
de Canadi an Society of Psychoana lysts (CSP), y fue afi liada como grupo de estudIo a la
BPS. De tal modo obtuvo un principio de reconoc imiento por parte de la IPA.
Pero este proced imiento fue desautorizado por la poderosa APsaA, que reivindicaba
su soberan ía sobre el conj un to de los grupos de América del Norte, y no ad mi tía que los
canadienses se afil iaran a un a sociedad europea, aunque fu era de lengua inglesa. A pe_
sar de la in tervención de Miguel Prados an te la direcci ón de la IPA , la APsaA ganó la
batall a, y la BPS renunció a apadri nar la afili ación de la SPC, que pasó al control esta-
doun idense. En octubre de 1952, para poner fin a la confu sión y fac ilitar el proceso de
integración, Prados dec laró disuelto el Círcul o de Mo ntreal. En consecuencia, los cana-
dienses perdieron toda su libertad, y fu eron de algu na manera colonizados por la cultura
y la política de las asoc iaciones estadounidenses.
Al año siguiente se inciaron discusiones con la APsaA pero suroieron nuevas dili-
cul tades, a continuación de las cuales se ex igió que cada mi, embro de"' la sociedad cana-
diense solicitara su afiliación a título individual. Pero en octubre de 1953 , aduciendo SU
pertenencia al Commonwealth, los canadienses se negaron a someterse al procedimie~­
to ImpUesto, y reafirmaron su VOluntad de afili ación a la BPS . Al mismo tiempo deCI-
dieron transformarse oficialmente en una soc iedad bi lingüe y denominarse Sociéte eJ-
nadlenne de psyc~analyse/Canadian Psychoanalytic Socie ty (SCP/CPS). Al margen,
Mallloux y Chentner, los dos eminentes padres fundadores, fUl!ron obligados a renun'
crar a sus puestos de responsabilidad, Como no eran médicos, se corría el riesgo tle que
retrasara~ el proceso de reconocimiento del grupo en el seno de una IPA dominada en
gran medula por los adversarios del PSicoanálisis profano. Estas negociaciones burocrj -
154
Ca nadé

tieas parecen hoy e n día t.anto más absurdas cuanto que en 1954 la sociedad canadiense
sólo contaba con doce mIembros , distribuidos en Toronto y Montreal (en tre ell os, sólo
dos estaban habIlitados para realizar curas didácticas) .
En julio de 1957, en el Congreso de París, la SCP/CPS obtuvo el estatuto de socie-
dad componente de la IPA. En esa fecha, algun os psicoa nalistas se habían instalado en
VanCOuver. Tres años más tarde, en octubre de 1960, se creó el In stitut can adienne de
psychanalyse, en el cual la sociedad delegó sus fun ciones en el ámb ito de la fo rmac ión
de didactas. Siete años más tarde, en la SCP/C PS se expandió una fuerte reivindiación
de autonomía, que llegó a federar el movimi ento en diferentes "ramas" (prov incia les o
urbanas) y simultáneamente a organizar la Société psychanalytique de Montrea l (SPM),
de lengua exclu sivamente francesa, que proponía un plan de estudios diferen te del de la
rama de lengua inglesa. En realidad , al cabo de un os años la SPM se co nvirtió en la
punta de lanza de una renovación de la clínica y la teoría freudianas en Canadá, gracias
a la acción conjunta y contradictoria de dos hombres: el canad iense Julien Bigras*, fun-
dador de la revista In/erpré/afioll, y el fran cés Fra n~oi s Peraldi*, introductor de l pensa-
miento lacaniano en Quebec. Con el transcurso del tiempo, entre los mi embros de la
SCP/CPS hubo dos personalidades que adquiri eron renombre intern acional: Patrick Ma-
hony, por sus trabajos sobre la historia del freudismo, y René Major, fund ador de la re-
vista COII/ron/afion, por su papel protagónico en la SPP entre 1970 y 1980. Proven ien-
te de Nueva York, el primero se instaló en Montreal y realizó su anál isis con Wi ttkower,
mientras que el segundo abandonó Montreal para vivir en París, donde adoptó la nacio-
nalidad francesa despu és de haber sido formado por Bela Grunberger*
A partir de la década de 1970, la SCP/CPS enfrentó la proli feraci ón en territori o ca-
nadiense de múltiples escuelas de psicoterapi a". La cantidad de su s miembros no au -
mentó proporcionalmente a la fabulo sa expansión de las sociedades de América del
Norte y del Sur. En 1995, para una pobl ación de veintinueve millones y medi o de habi-
tantes, Canadá tenía trescientos sesenta y seis miembros (IPA), distribuidos en cuatro
grandes ramas para tres ciudades (Montreal ¡SPM y Quebec English Branch], Toronto y
Ottawa), y cuatro pequeñas ramas para las otras prov incias, todas de lengua inglesa: la
Western Canadá (doce miembros), la South Western Ontario Psychoanalytic Society
(doce miembros), la Psychoanalytic Society of Eastern Ont ario (seis miembros), y la
Société psychanalytique de Quebec- Ville (sei s miembros). Doce psicoanalistas por mi-
llón de habitantes.
Después de haber atravesado tantos problemas, la SPCICPS n'ató de superar sus di-
ficultades, sobre todo en las grandes ciudades, y más específica men te en Montreal , de-
clarándose abierta a todas las corrientes. De allí la impl antac ión en la SPM, en torno a
Jacques Mauger y Lise MoneUe, de un grupo de re fl exión sobre e l pe nsamiento de Jac-
ques Lacan"', independiente de París e in spirado al principio en la enseñanza de Peraldi.
En la universidad , fue el filósofo Claude Lé vesque, ce rcano a Jucques DerrIda (1930-
20(4), quien formó a los estudiantes en el mismo espíritu, introdu cié ndolos e pecial-
!DcrJte en la obra de Georges Bataille (1897- 1962). _ _ . . .
•C.cI
. . 1Il0 en los Estados Unidos, pero de una manera aun mas radIca l, el mOVImIento
canadiense tuvo que sufrir, a partir de 1985 , los asaltos conj untos dd
el cientificismo neurofarmacológico Y un puritanismo exacerbado. sc mé-
155
cc~a~n~ad~á~ ________________________________________________________
- -----
'ante al que había perseguido a l ones a principio de siglo. En el marco de una invesli
Jc¡ón rea l'Iza da en O n,tario en 1988 por Mar ie-Lou MacPhedran
. ~ se reacttvó el fam &a.
OSOar
, I 153 del Códioo Penal canadiense, que prohlbJa todo contacto sex ual entre e -
lICUO"
. . y un adolescente que depend
.
Iera de ell a.
c onvenc
'
lda de que una
Ual·
qUler pelso na . . gran
cantidad de abusos sexuales se cometían en el seno. mIsmo. de la profeSIón médica, la in.
vestigadora puso en marcha un proceso inqui siton al, haclen,~o campañ~, entre mUjeres
desamparadas, víctimas o no de verdaderos abusos, ~a:a que ,;onfesaran las relaciones
carna les que habían ten ido con sus terapeutas. Las vlctr mas (reales e Imagtnarias) se
quejaron en masa ante el Colegio de Médicos, el cual se VIO llevado a enviar a los tribu.
nales a los colegas culpabl es.
Bajo la presión de algunas li gas feministas (yen el marco de un doble movimiento
de "corrección política" y conservadurismo que hizo estragos en esa época en la pane
angloparlante del contin ente americano), el concepto de "abuso", limitado hasta entono
ces a la violac ión, la coacc ión comprobada (física o moral) y la corrupción de menores,
se extendió al sexo entre adultos vinculados por relaciones de poder. Si bien todas las
profes iones basadas en este tipo de relac ión (profeso res y estud iantes, médicos y pa.
cientes, patrones y empleados, etcétera) quedaron entonces sometidas a un a nueva tec·
nología de la confes ión, fundad a en las diversas teorías del género* (y casi siempre a
pesar de ellas), la corporación médica fue la más afectada por el dil uvio de acusaciones:
ciento veinte juicios por "abuso" en once años, entre los cuales trece apuntaban a psi-
quiatras practicantes del psicoanáli sis (o sea un 5 por ciento de la profesión, mientras
que los casos de transgresión de este tipo no superan el I por ciento). Sea como fuere,
en el seno de la comunidad freudiana, que afirma que la sexualidad*, la transferencia'
y el fantasma* están en el fundamento mismo de la conducc ión de la cura, la conse·
cuencia de la aplicación de esta ley fue transformar en culpables a numerosos profesio-
nales del inconsciente*, sin que nunca se pudiera saber de qué se los acusaba: abusos
reales, transgresi ón de una prohibición, hi storia de amor tri via l, etcétera.
Es sabido que, en todos los países donde se implantó el freudismo, la cuestión de las
relaciones sexuales entre psicoanalistas y pacientes se ha regul ado siempre en el interior
de la comunidad psicoanalítica. Simplemente porque la prohibición absoluta y necesa-
ria de la sexualidad en la cura no es determinada más que por la adhesión a la ética del
psicoanálisis, a su vez basada en la prohibición del incesto*, y no por los tribunales. Es
cierto que estas transgresiones han sido a menudo reprimidas u oc ultadas por la historia
oficial, pero no obstante no merecen ser asimiladas a delitos.
La confusión .entre I~ ética y el derecho, la ingerencia de la justicia en la gestión d~
las SOCIedades pSlcoanahucas, han puesto recientemente en peli oro, tanto en los EstadOS
Unidos como en Canadá, la existencia misma del freudi smo, un~ vez más violentumen ¡/
atac~do en un c~n.texto puritano por :u supuesto pansexuali smo*. De allí la extraña~::
presIón de repeuclón entre las campanas de calumnias realizadas contra Jones ~n To
to en 1912, y las locas imprecaciones de la década de 1990 .
• Cyrll Greenland, "Emes! Jonesln Toronto 1908-1913" Canadian PSYChialric~'
tionJoumaJ, vol. 6,1, junio de 1981,132:139. L'lnlroduCtlon de la psyc/JanaIYS9~~
(eo;.¿;.
ÉlII11HJnIs. Aulour de James Jac/raon Purnam (Londres, 1968), Nalhan G. Hale
pan., GaJII~ 1978, 17-86. Jaan·Baptls!a Boulangar, 'Dlssldancas, sécesslOllS
158
Cárca mo , Celes Erne sto

'eclions dan s I'hisloire du mouvemenl psychanalylique", Union médica/e du Cana da,


112,1983,744-746; "The crilical years (1957-1960)", 77'h Annual Meeling of Ihe Ameri-
can PsychoanalyllC Associali on, Monlreal, 5 da mayo de 1988, Oral Hislory Workshop,
1988; Archives de J.-B. Boulanger. Andraw R. Paskauskas "Tha Jonas-Fre ud Era 1908-
1939", en Freud in Exi/e. Papers on Ihe Origins and Evoiulion 01 Psychoanalysis, Ed-
ward Tlmms y Naomi Segal (comps.), New Havan, Yale Universily Press, 1988, 109-
123 . The Complele Correspondance 01 Sigmund Freud and Emesl Jones, 1908- 1939,
R. Andrew Paskauskas (comps.) Inlroducción de Riccardo Sleiner, Cambridge , Londres,
H~~ard Unlverslty Press, 1993. Miguel Prados, "Inlroducl ion: la psychanalyse au Cana-
d~ , The Cana.dlan Psychoanalytic Revie w (comp. bilingüe), 1, 1954 , 3-33. Frayages,
numero especial sobre el lema "La naissance de la psychanalyse á Monlréal", 1984.
Alaln Parkln, A Hlslory 01 Psychoanalysis in Canada, Toronlo, The Toronlo Psychoa-
nalyllc Soc~ely, 1987. Phyllis Grosskurlh, Melanie Klein, son monde el son csuvre
(1986), Pans, PUF, 1989 led ocasI. : Mela nie Klein. Su mundo y su obra, Buenos Aires,
Paldós, 1990J. Bullelin de la Sociélé psychanalytique de Monlréal, vol. 7, oloño de 1994.
Claude Lévesque, Le Proche el le Loinlain, Monl real, Vlb, 1994.

!> ABRAHAM Nicolas. BEIRNAERT Loui s. ELLENBERGER Henri F. FILI AC iÓN.


IGLESIA. HISTORIOGRAFÍA. SEDUCCIÓN (HISTORIA DE LA).

CÁRCAMO Celes Ernesto (1903-1990)


psiquiatra y psicoanaJista argentino

Nacido en La Plata, Celes Cárcamo pro venía de una fa mili a de la burguesía catól ica.
Después de estudiar medicina, comenzó a ori entarse hacia la ps icoterapia" en el servi-
cio de medicina general dirigido por Mari ano Cas tex , donde asistió a las confe rencias
de James Mapelli, un hipnotizador inteli ge nte y ll eno de recursos, que no vacil aba en
declarar: "Prefiero una sola sesión de hipnos is a una cura psicoanalítica de un año".
Cárcamo descubrió el psicoanálisis" en el contacto con este méd ico. Iba a convertirse
en un excelente clínico, abierto a todas las tendencias del freudismo*'
En 1936 viajó a Europa con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores argen-
tino. Visitó Hamburgo y después Viena*, donde conoció a Anna Freud* Reali zó sus es-
tudios de psiquiatría en París. Graci as a la reco mendación del psiquiatra José Belbey,
pudo hacer su análisis didáctico* con Paul Shi ff*, mientras trabajaba en el Hospi tal
Sainte-Anne, en el servicio de Henri Claude*. Más tarde, en 1943, recibió una carta de
Paul Schiff en la cual éste, con su nombre de res istente (Herbelot), le pedía ayud a para
emigrar a la Argentina. Después de haberle conseguido una in vitación de la Facultad de
Medicina, Cárcamo no tuvo más no vedades. Pos teri ormente se ente ró de que Schiff se
había unido a los Aliados para participar en la campaña de Itali a", a co ntinuación ele un
rodeo por Marruecos.
Cárcamo realizó dos análisis de control, uno con Rudolph Loewenstein* y el otro con
Cbarles Odier*, y fue elegido miembro de la Société psyc hallalytiq ue de Paris (SPP) des-
J)1IéII de haber presentado un estudio clínico y un trabajo de ]l5icoanálisis aplicado*, a
de la serpiente emplumada de la religión maya y azteca. Apa5ionado por la an-
• frecuentaba el Museo del Hombre, donde conoció ti Jac(jues Soustdle.
5\1 estada en París conoció también a Ángd Garma* . Muy pronto, los dos
fundar una sociedad psicoanalítica en la Argentina*.
157
~c:a~ru~s~O~,~lg~O~r~__________________________________~~~~_____________,

En 1939 se instaló en Buenos Aires y trabaj ó en el H ospit~1 Durán, .mientras daba


co nferencias sobre psicoanáli sis en la Sociedad de*Home~~atl;, Tres an~s más larde,
'unto con Mari e Langer*, Enri que Plch on-R lvlere ,Alna o ,ascovsky , GU Illermo
JFerran' Ardoy y Ángel Garma , fu ndó la Asociación 'ó l ' PSlcoanalitlca
d 11 Argentina
' (APA)
,
Oespu és de la cl'isis de la década de 1970, prefin, ' a eJarse
C'
e e a, aunque sin renunciar
' ,
como Io 1li,ZO Man' e Lan" "er, cuyas
' opini ones cn tIcas "rcamo compartla,

• Celes E. Cárcamo, "Quelzalcoall, le dieu-serpent á plume de la religion Maya-Alié,


que", 1, en Revue fran,aise de psychanalyse, vol. 11, 2, 1,939 , ,273-2,9,3: y 11 , ibld" Val
12, 1,1948, 101 -124 red, casI.: " 'La serpl enle emplumada " (Pslcoanahsls de la religión
maya-azteca y del sacrificio humano)", Revis fa de ~srcoana/¡sls, 1, 1, 1943-441, Antonio
Cucurullo, Haydée Faimberg y Le onardo Wender, La psychan~lys e en Argentlne', en
Roland Jaccard (comp,), Hisfoire de la psychana lyse, vol. 2, Pan s, Hachette, 1982, 395.
444 . Jorge Balán, Cuéntame tu vida. Una biografía colecliva det psicoanalisis argentino,
Buenos Aires, Planeta, 1991. Raú l Giordano, Notlce hlstorrque du mouvement pSYCh,.
natylique en Argentine, memoria para el CES de psiquiatria bajo la dirección de George,
Lantéri -Laura, Universidad de Paris- Xtt (sin fecha) .

CA RUSO ¡gor (1914-1981)


psicoanali sta austríaco

Nacido en Ru sia* en una fa mili a nob le de ascendencia ita li ana, Igor Caruso fue uno
de los representantes de la co rriente de la psicoterapia existenc ial y fundador de una in.
ternacional freudiana ori gi nal, la Internationale Foderat ion der Arbeitskreise für Tie.
fenpsyChologie* .
Formado en teología y en fil osofía en la Uni versidad de Lovaina, en Bélgica', y des-
pués analizado por Viktor Emil Freiherr von Gebsattel (1883- 1976), psicoanalista ale-
mán ami go de Rainer Mari a Rilke (1 875-1926) y de Lou Andreas-Salomé*, el cond~
Igor earu so participó en Viena *, después de la Segunda Guerra Mu ndial , en la recons-
trucción de la Wiener Psyc hoanalYli sche Vereinigung (WPV), j unto con el barón Al fred
von Win terstein* y el conde Wilhelm Solms-Rodelhei m, Esos tres aristócratas habían
cO,nservado e l espíritu freudiano bajo el nazismo*, si n aceplar la polít ica de colaboro;
ClOn precO IlI zada por Ernest Iones*' Pero en 1947 se separó sin violencia de la WP\'
cuya onent~,clón le parecía demasiado médica, demasiado materi alista y, en una palabrJ.
dema~Iado norleamer,lcana", para crear el primer círculo de trabajo vienés sobre la pSI-
colagla de las profundIdade s. Sin dejar de ser freudi ano, no aceptaba las normas de for-
mac ión de la Internatlonal Psychoan alytical Assoc iati on* (IPA ) y, lo mismo que Jae-
ques Lacan *, quería darle al psicoanáli sis* un a orient ac ión intelectual, espiritual y
filosófica, En consecuencia, lo consideraba, a la luz de la fenomenología, un método d~
~dlficacl~n ~e Ia personalidad humana (un personalismo), no des tinado a adaptar el su-
Jeto ~I pnncl~IO,de realidad· , sino a llevarlo a resolver las tensiones resultantes de su
relaCión confhcllva con el mundo,
Gran ,viajero, Caruso enseñó en la Universidad de Salzburgo y viajó a varios países
de Aménca latina, donde se desauollaron los círculos de trabajo' fundados por él,
158
Ca storiadi s, Corn elius

• Igor Caru so , Psychanalyse t he


Brouwe r, 1959. Jean-Ba l isIeeF:y~t se personn el/e (Viena, 1952) , París, Desclée de
se 1976) París Od'l JP ges, Hlstolre de la psychanalyse apres Freud (Toulou-
, , , 1 e acob 1996 Raoul S h' di "L' ' d'f' .
par la psychanalyse' I C ' . C In er, e I Icallon de la personnalilé
deurs" A ustria 21' gor . aruso el les Cereles de Iravail su r la psychologie des profon-
, ca" noviembre de 1985, 101 -108.

[', AN ÁLISIS EXISTENCIAL. ARGENTINA . BRAS IL. ESCISIÓN. VIENA .

CASTOlHADIS Cornelius (1922-1997)


psicoanali sta fran cés

Nacido en Constantinopl a, en el seno de una familia ori eoa francófi la que se instal ó en
Atenas en 1923 , Cornelius Castoriadis es auto r de nume~os:s obras y artícu los en los que
se,aboca a repensar la naturaleza misma de la revolución soc ial y política a parti r de una
cnllca radical del marxlst1:o y el soc ialismo real. Desde esta misma perspecti va libertari a
adopta la ld:a ~ e s ubverslon freudtana al tlempo que rechaza la mayoría de los conceptos
d~1 pSlcoanali sls* y el conj unto de las formas institucionales de su movimiento.
Mi embro de l partid o comuni sta griego a fi nes de la Segunda Guerra Mundial, tem-
pranamente e ntra en co nfli cto con sus di rigentes y en 1946 emigra a Franc ia*, donde se
une a la sección fran cesa de la Cuarta Internacio nal, de raigambre trotskista. En ese
entonces entabl a amistad con el fil ósofo Claude Lefo rt, con quien fu nda, en 1949, el
grupo Soc iali smo y Barbarie - de dond e surgi rá la rev ista del mi smo nomb re- , que se
disolverá en la prima vera de 1967.
Al abandon ar,
la economía por el psicoanáli sis, en 1964 Castoriadis se convi erte en
miembro de la Ecole freudi e nne de Pari s* (EFP), fundada por Jacques Laca n*. COlllrae
matrimonio co n Piera Aulagni er* en 1968 y hace un pri mer análi sis con Irene Roublef
(191 1-1993), entonces casad a con Franºo is Perrier* Op uesto a Lacan ya desde 1967,
renuncia a la EFP en 1969, durante la tercera escis ión" del movimiento psicoanalítico
francés y participa en la c reaci ón del Quatrieme Groupe (Organi sation psychanaly tique
de langue fran cesa, OPLF). En es te co ntex to, Castoriadis efectúa su segunda cura con
Jean-Paul Valabrega y comienza a practicar el psicoanáli sis a panir de 1973. En 1980,
dos años despué s de su separación de Pi era Aul ag ni er*, es eleg ido director de estudi os
de la École pratique des hautes études en Sciences Soc iales (EHESS).
A fines de la década de 1970, respecto del libro de Fra nºo is Rou stang VII desti" si
jiUleste, publica en la revista Topiqlle un artículo ex trañamente violento en el que ataca a
todos los grandes pensadores de la corri ente llamada "posestructuralista", Michel Fou-
cault (1927-19 84) Roland Barthes ( 19 15- 1984), Loui s Althu sser ( 1918- 1990), Gilles
Deleuze (1925-1995) Y Fé lix Guattari *, a qui enes acusa en conjunto de se r có~nphces de
las monstruosidades del maoís mo y el estalini smo. Por sus excesos e lIlveros lI11lhtndes,
este artículo tuvo por efecto la desacreditación del propio autor.
• Comelius Casloriadis, L 'institutlon Imaginaire de la société, Paris, Seuil, 1975 led. casI.:
La institución imaginaria de la sociedad, en Obra completa, Barcelona,. Tusquels, 19831;
Les csrrefours du labyrinthe, Parfs, Seuil, 1986; Les csrrefours du labyrmthe 11. Domames

159
~c:a~s~tr~a~c~ió~n~(~c~o~m~p~le~j~o~d~e~)________________________________---------------"
P r s uil 1986 red casI. : Los dominios del hombre. Las encrucilad
de I'homme, ar s, "Ge'diSa 19861' Les carrefours du labyrinthe IIJ. Le monde m as del
labsnn to, Barce lan a, , , .. , . OrCe/é
. S '1 1990' La montée de I'insigmflcance. Les ca rre,ours du tabyrmthe IV p .'
Pans, eUl, , . .,. . Madrid Cáted 1 , ar"
S '1 1996 ledoca sI. : El ascenso de la inslgmllcancla, ,. ra , 9981; Les '
re~~~~s du labyrin lhe V. Fait el faire, París, Seuil, 1997 . Fran90ls Roustang , Un des/~:
a
funeste, París, Minuit, 1976.

c> CO MUNISMO. FREUDOMARXISMO. LA CANISMO. T6TEM y TABÚ.

CASTRACIÓN (COMPLEJO DE)


Alemán: Kaslrationskomplex. Francés : CO/llplexe de castratioll. Inglés: Castra/ion como
plexo

El término castración deriva del latín castratio y apareci ó a fines del siglo XIV
para designar la operación mediante la cual se priva a un hombre o un animal de
sus glándulas genitales, condición de su reproducción. En tal sent ido, es sinónimo
de la palabra, más reciente, "emasculación", que el uso contemporáneo tiende a
privilegiar para designar la abl ación real de los tcstítu los. Pa r a la ab lación de los
ovarios se emplea "ovariectomía".
Sigmund Freud':' llama complejo de castraci ón al sentimiento inconsciente de
amenaza que experimentan los niños cuand o constata n la diferencia anatómica de
los sexos.

El primer ritual de castraci ón se consagraba a Cibe les, la gran diosa madre de Frigia.
Madre de todos los dioses, ella provocó la loc ura" de Atis, su amante e hijo. Cuando él
quiso casarse, ella se lo impidió, y Atis se castró a sí mi smo antes de sui cidarse. Con-
memorando el acto de Atis, los adeptos al culto de esta diosa madre tomaron la cosrum-
,
bre de mutilarse en la embriaguez y el éxtasis de las fi es tas culturales. Prac ticada mas
tarde en la Roma imperial, la castración, o autoemasculación, co nsistía en una ablación
de los testículos y el pene.
Con el progreso del cristianismo se superaron estos ritu ales y, en el año 395, el papa
León 1 prohibió todas las prácticas de emasculación voluntaria. El siglo XV[Jl hizo una
excepción con los castrados, y a lo largo de la Ilustración las voces agudas de estoS
hombres jóvenes fueron puestas al servicio de la liturgia, a pesar de la condena del pa-
pa Clemente XlV. En esa misma época, la castración era practicada en Ru sill* por la cu-
riosa secta mística de los Skoptzy (del ruso skopets: castrado). En la Indi a*, esta pr;ÍCtl-
ca continúa teniendo adeptos en el siglo XX, en la comunidad de los Hijras.
En una breve carta a Wilhelm Fliess* del 24 de septiembre de 1900, Freud recO-
mienda a su amigo la lectura de un libro de Conrad Rieger dedicado a la castración.
' . aparece más tarde en La Interpretación
El termmo . .
de los sllel1os* . Freud. c0n [un-
diendo a Zeus con Cranas, le atribuye al primero la emasculación del segundo, cuando,
en realidad, en el mito es Cranas quien castra a su padre Urano. Al año siguicnlC, en
PSicolog(a de la vida cotidiana·, analizó su error, y en 1911 añadió comentarios a la
reedición de La interpretaci6n de los sueños.
160
Castr ació n (complejo de)

En un texto de ,1908 dedicado a las teonas ' sexuales . .


in fa ntiles, Freud observa que la
Primera de las teonas
. sexuales elaboradas por los nl.·n-os "conSlS . te en atn·bulr . a todos Ios
seres humanos,
." Incluso del sexo fem enino " un pene ca mo eI que e1· - conoce a part .ir
nIno
de su propiO cuerpo . Freud observa al mismo tl·elnpo la·Im poSI·b·l·d d . 1 ·-
I I a que t1erte e nInO
Pequeño "] de representarse
. " H b G a una persona que no tenga ese I t . I E
e emen o esencI a. vacan o e d I
ca sO.de uamto ( . er ert raf*) .' cuya c . ó ' .
ura constJtu y el marco chmco para la intro- .
dUCCión del concepto de c~straclón en su teoría, Freud señala que, enfrentado a la anato-
mía de su hermal1lta, el nlnO Violenta su propi a percepción y, en lugar de constatar la au -
senCia del miembro, predice que va a crecer. Con respecto a este tema, sól o mucho más
tarde, en 1923, Freud hablará de renegaci ón*, en un artículo ti tulado "La organi zación
sexual infantil", que en 1930 incorporó en parte a sus Tres ensayos de teoría sexlla/*.
Fue en ese mi smo texto de 1923 donde Freud insertó el complejo de castración en el
conjunto de su teoría del desarrollo sex ual. Lo relacionó entonces con el compl ejo de
Edipo*, reconoci éndolo como universal. Para ello fue necesario describir el estadio* fá-
lico, caracterizado por la au sencia de representac ión psíqui ca del sexo femeni no; la dife-
rencia de los sexos se organizaba en torn o a la poses ión o no posesión del falo* : "La
oposición -escribe Freud- se enuncia como sigue: órgano genital masculino o castrado".
El complejo de castración está constitui do por dos representaciones psíquic as. Por
una parte, el reconoci mi ento, que implica la superac ión de la renegación, observada en
el punto de partida, de la diferencia anatómica de los sexos. Por otra parte, y como con-
secuencia de esa constatación, la rememoración o ac tualizac ión de la amen aza de cas-
tración de la que ha sido objeto el niñ o varón -amenaza oíd a realmente o fantaseada,
sobre todo al ser sorprendido en activid ades masturbatori as , y que se manifi esta en la
posterioridad*-. Para Freud, ~I padre (o la autoridad parental) es el agente directo o in-
directo de esta amenaza. En la niña, la castración es atribuida a la madre, con la fo rma
de una privación del pene.
El complejo de castración, además de la renuncia parcial a la masturbac ión, implica
el abandono de los deseos edípicos: en este sentido, señala en el varó n la salida del Edi-
po y la constitución, por identificación con el padre o su sustitu to, del núcleo del super-
yó*, lo que Freud resume con una fra se lapidaria en 1925: " .. .el complejo de Edipo tie-
ne su fin en la amenaza de castración". Las cosas ocurren de ot ro modo en las niñ as,
según Freud intenta explicarlo en otro artículo, aparecido el mismo año y titulado "Al-
gunas consecuencias psíquicas de la diferencia anatómica entre los sex os~' : '·Mientras
que el complejo de Edipo del varón se desmorona por .efecto ele l com~leJo de castra-
ción, el de la niña es posible e introducido por el complejO de castración . Es esta entra-
da en el complejo de Edipo, bajo el efecto del complejO de Cllstrac lón, la que lleva a ~a
Diña a alejarse del objeto materno para orientarse hacia el deseo del pene paterno y, mas
allá de esto, hacia la heterosexualidad.
En escritos más tardíos ("Análisis terminable e interminable" Y Esquellla del PSiCOll-
.s.álisis*), Freud vuelve sobre la cuestión de la castración, para reconocer tI IInpo~:bl]¡­
del renunciamiento total a los primeros deseos, y ha~la en este senti rlo de la roca
origen" o "fondo de roca" que se encuentra en lodo anull sls. . ..
en un artículo de 1917 consagrado al erotismo anal , el propi o Freuel abno
'6
para una extensl n e d la figura de castración más allá de su marco ongmal.
161
cc:a~s~tr~a=Ci~ó~n~,=co~m~p~le~jO~d~e_______________________________________________
- ------
.
postu I ando una eq ulv alencia , en el plano de la separación,
. entre pe ne, excremenlo
fó . .
y n,.
ño que nace, el maestro se opuso a las diversas conce~cIOnes meta rIcas ?e la caslra.
ción. En Inhibición, síntoma y angustia*, aunque considerando con slmpatla la tesis de
Otto Rank* sobre el traum a del nacimiento como forma, prImera de la angusti a de Caso
tración, se mantiene a di stancia de ella, insistiendo, segun lo Indi can l ean Laplanche y
lean-Bertrand Pontalis, en que el complejO de castración siga Siendo pensado en la Ca.
tegoría del fantasma* si se trata de la amenaza: Y como orI gInarIo SI se trata de la ani.
cu lación con el Edipo. El compl ejo de castración, subrayan los rrusmos autores, debe
también "ser referido al registro cultural", con lo que es to ImplIc a en cuanto a la prohi.
bición y la ley constitutiva del orden humano .
En su semin ario de los años 1956- 1957, La relación de objeto, Jacques Lacan*, so.
bre todo a través de una relectura del análi sis de "lu anito", trata con amplitud el con.
cepto de castrac ión, que ubica en la perspec tiva de su teoría del signifi cante". Distingue
entonces la castración de la frustración* y la privación, si tu ándo las con respecto al
agente y el objeto, en el marco de las instancias de su tópica* (real *, imaginario' y sim.
bólico*). La castración se opone a la privación desde el punto de vista del agente: el
"Padre real", inalcanzable e impensable, en el sentido en que puede decirse de un ser
que uno nunca sabe "con qui en trata realmente", en lo qu e co ncierne a la castración; el
"Padre imaginario", padre horrible con el cual, a la inversa, uno trata continuamente,
tanto en la vida cotidi ana como en los textos de Freud, en lo que concierne a la priva·
ción.
Desde el punto de vista del objeto, la castración só lo pu ede ser la representación
simbólica de la amenaza de desaparición, en la medida en qu e no concierne al pene, ob-
jeto real, sino al falo , objeto imagin ario. Este desplazamiento le permite a Lacan esta·
blecer la ausencia de diferencia entre la niña y el varón desde el punto de vista del desa·
rrollo del Edipo, pues una y otro desean en un primer momento se r el falo de la madre,
posición incestuosa de la que deben ser desalojados por el "Pad re simbólico", marca
inelud.ible del significante, antes de tropezar con el "Padre real", portador del falo y re·
con?cldo como tal por la madre. Más allá, este enfoque se abre sobre la concepción la·
camana de la. psicosis*, en la cual la evitación de la castración simbólica conduce a su
retorno en lo real.

• Sigmund Freud, Briele an Wilhelm Fliess, 1887- 1904, Francfort, Fischer, 1986 le<!·
cas1.: "Fragmentos de fa correspondencia con Flie ss (1887-1902), Amorrarlu , vot. :t.
Trols Essals sur la Ihéorie sexuelle (1905), GW, V, 29.145, SE, VII, 123.243, Paris: Ga;
mard, 1987 led. :as1.: Tres ens""os de leorla sexual, Amorrartu, vol. 7]; "Les théones S
~uelles ,nfantlles (1908), GW, VII , 171-188, SE, IX, 205.226, en La Vie sexuel/e,
UF
par::
"A , 1969: 14-27 led. cas1.: "Sobre las tearias sexuales infantiles. Amorrorlu , voI'vll'
nalyse d une phoble chez un petit gar.on de 5 ans (le petit Hans)" (1909), GW,. '
243·377 SE X 1 147 C· l' SO'
br '" - ,en rnq Psychanalyses, Parls, PUF, 1954, 93-198 led. cas " . ns
I~ las t~orras sexuales Infantiles, Amarrortu, vol. 9]; "Sur tes transpositions de pU ISlO"
p s particulterement dans I'érollsme anal' (1917) GW X 402-410 SE XVII 125. 193.
La Vre sexuelle P r P , " , ,' Inla"
tiles Am ,ar s, UF, 1969, 106-112 led. cas1.: "Sobre las teorías sexuate GI~.
s
XIII '293~:s~rtuS~O~I~; "L'organlsatlon génltale infantila" (1923), OC, XVI, 303-309'rortV,
vol '19]' "La di '~U' 141-145 [ed. cas1.: "La organización genitat infantil', AlTl~r 395'
402 sÉ XIX ~~~1;;ld~ complexa d'CEdlpe" (1924), OC, XVII, 25·33, GW, XII v. ;"'rt
, " 8 ,casI,: "El sepullamlenlo del complejo de Edlpo", AmO
162
Catar sis

vol. 19]; "Quelques conséquences .


10mique" (1925), OC, XVII, 189_20~s~chlques de la différence des sexes au nlveau ana-
fin et I'analyse sans fin" (1937) m~' X W, XIV, 19-30, SE, XIX, 248-258; "L'analyse avec
problemes, vol. 2, París, PUF '1985' 2~I , 59-99, SE, XXIII , 209-253, en Résulla ls, idées,
ble", Amorrortu, vol. 23]; Abr~ é d ' 1-268 led ocasI. : "Análisis terminable e intermina·
139-207, París, PUF , 1967 [el ca~. :~chanaIYSe (19a8), ~w: XVII , 67-138, SE, XXII I,
dler Anzieu, L 'Aulo.analyse de Freud quema del pSlcoanallsls, Amorrortu, vol. 23]. Di·
PUF, 1988 ledocasI. : El auloanális ' ; ' ~ découverle de la psychanalyse (1959) , París,
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Complexe de caslration, París PUF' I ~ul"allOn, Pa~,s , PUF, 1990. André Green , Le
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tion d'objet (1956-1957) 'P '. o~ 9 2]. Jacq ues Lacan , Le Séminaire, livre IV, La Rela·
de objeto, Barcelona, P~id~~,si 99~~'IJ 1994 led ocasI.: El Seminario. Libro 4, La relación
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nos Aires Paidós 19 , r lS, ,. 19.67 led ocasI. : DIccionario de psicoanálisis, Bue-
París Fa~ard 1994 ~] .:~'hppe Levlllaln (comp.), Dictionnaire historique de la papaulé,
Voix dU diab/~ Parí~ ~\ e/olzat, L'Opéra ou le cri de I'ange, París, Métailié, 1986; La
, " e al le, 1991. Otto Rank, Le Traumatisme de la naissance (1923)
Pans, Payot, 1960 ledocasI. : El trauma del nacimienlo, Buenos Aires, Paidós, 1961]. '

[>OBJETO (RELACIÓN DE). OBJETO (pequeño) a. PULSIÓN. SEXUA LI DAD •


FEMENINA . TRANSEXUALISMO.

CATARSIS

Catharsis es la palabra griega utilizada por Aristóteles para designar el proceso


de purga o eliminación de las pasiones que se produce cuando el espectador asiste
en el teatro a la representación de una tragedia, El término fu e retomado por Sigo
mund Freud* y Josef Breuer*, quienes, en los Estlldios sobre la histeria*, deno·
minaron método catártico al procedimiento terapéutico mediante el cual un sujeto
logra eliminar sus afectos patógenos, y después abreactuarlos, al revivir los acon·
tecimientos traumáticos a los que aquéllos están ligados,

El concepto de catarsis ha sido objeto de una di scusión intermin able a lo largo de si·
glos, tanto en el dominio de la estética como en el de la fil osofía. En 1857, Jacob Ber·
nays (1824-1881), el tío de Martha Bemays, futura esposa de Sigmund Freud*, publicó
una obra médica sobre el tema. Oponiéndose a Less ing ( 1729-1 78 1), quien había dado
a esta palabra una interpretación moral, haciendo de la catarsis una "depuración" o un a
"Purificación", Bernays subrayaba que Aristóteles, hijo de un médico, se había inspira-
do en el corpus hipocrático, De allí la idea de que el tratami ento debía hacer surgir el
opresivo para provocar un alivio, más bien que hacerl o retroceder mediante
lransfonnación ética del sujeto*, Se trataba de hacer salir del sujeto, media nte la pa-
un secreto patógeno, consciente o inconsciente, que lo ponía en estado de aliena·

1857 Y 1880 se publicó una cantidad considerable de trabaj os en lengua ale-


esta noción. inspirados en el de Bernays, En Viena*, donde reinaba el nihi-
las tesis de Bemays fueron sometidas a diversos exámenes críticos, y
las huellas de esta gran moda de la catarsis, Josef Breuer y Sigmund Frcud ,
163
Ca tarsis
-
ambos marca dos por la e nseñanza aristotélica de Franz Brentano*, recurri eron al Can -

cepLO. b 1893 l ' .


Éste apareció por primera vez en la pluma de a ~ os en _' a mismo tiempo que
Id abreacció n*, en la "ComU I1lCaClÓn prehnun ar que, dos anos más tarde, Iba a ser
: 1c:pítUl o inaugural de los Estudios sobre la histeria:, "La reacción del sujeto que Sufre
ulaú n daño sólo tiene un efec to verdaderamente «catart lco» cuando es verdaderamente
ad~cu ada, como en la venganza. Pero el ser humano encuentra en el lenguaje un equiva_
lente del acto, eq ui valente gracias al cual el afecto puede ser «abreactuado» casi de la
.
mIsma manera.
.
Como lo ha subrayado Albrecht Hirsc hmilll er en 1978, los dos autores empleaban
este térm ino desde bastante tiempo antes. Sin embargo, es a Breuer a quien hay que atri -
buir la creación del método. Freud lo utilizó a su vez para el tratamiento de Emmy van ,•
N. (Fa nny Moser*). •

En Francia*, hacia la misma época, Pierre Janet* creó un método muy próx imo (re-
cuperación de un recuerdo y abreacción), al qu e di o el nombre de "disociación verbal"
o "desi nfección moral " . Janet reivindicab a la pri oridad de la in ve nción. Por ell o, para
evitar una disputa acerca de este tema entre París y Viena, Breuer, impulsado por Freud,
presentó el caso "A nna O." (Bertha Pappenheim*) como prototipo de una cura catárti -
ca. Los trabaj os de la historiografía" ex perta, in augurad os po r Henri F. ElIenberger*, y
conti nuados por Hirschmilller, han permi tido restablecer la verdad acerca de este caso

pn nceps.
Más all á de la di sputa acerca de la pri oridad, entre el proced imi ento de Janet y el de
Breuer ex iste una diferencia radica l. Aunque en ambos casos e l méd ico interroga al pa-
ciente bajo hipnosis* para acceder a las representaciones inco nscientes, Janet procede
por sugesti ón" , sin bu scar el acontec imiento inic ial responsable de l efecto patóge no,
mientras que Breuer, por el contrario, busca el elemento ori ginal, para li garlo a los afec-
tos y provocar la abreacci ón. De modo que, desde el punto de vista teórico, hay pocas
semej anzas entre los dos métodos.
En la historia del psicoanálisis·, el método catártico pertenece al campo del hipno-
tismo. Al desprenderse progresivamente de la práctica de la hipnosis· , entre 1880 y
1895, Freud pasó por la catarsis para crear el método ps icoanalítico propia mente dicho,
basado en la asociación libre· , es decir, en la palabra y el lenguaje .

• Aristóteles, Poétique, Parls, Les Belles Lettres, 1968 led. cas!. : Poética, ~ladrid, Gre-
dos, 19921. Pieree Janet, L'Automatlsme psychologique (1889), París, Alean, 1973 (r(18-
drtado). Henrl-Jean Bareaud, Freud et Janet. Étude comparee, Toulouse , Prival, 1971.
Jean Laptancha y Jean-Bartrand Pontalla, Vocabulaire de la psychanalysa, París. PUF,
1967 (ad. caat.: Diccionario de psicoanálisis, Buenos Aires, Paidós, 19971. Pieree Somo
vllle, Essal sur la poélique d'Ar/sto/e el sur quelques aspects da sa posttirité, París, Vrin,
1975. Henrt F. ellenbarger, Hlslolre de la découverle de /'inconscíent (Nueva York. Lon·
dres, 1970, Vflleurbanna, 19741, Parla, Fayard, 1994. Albrecht Hirschmüller. Joset
Breuer(Bama, 19781, Parle. PUF, 1991 .

:> ACflNG
Hippolyre. OUT. .ASOCIACIÓN VIUiBAL.· BRNEDlKT Moriz. BERNHEIM
C harcot, Jea n M artin

CATEXIS, CATEXIA

t> Investidura.

CENSURA
Alemán: Zensur. Francés: Cen sure. Inglés : Cell sorship. •

Instancia psíquica que impide que emerja en la concienci a un deseo* de na tura .


leza inconsciente, y lo hace aparecer bajo una forma disfra zada.

El término censura fue empleado por primera vez por Sigmund Freud * en diciembre
de 1897, en una carta a Wilhelm Fliess*, donde compara el carácter absurdo de ciertos
delirios con el fenóme no clásico de la censura en políti ca: "¿ Has tenido la oponu nidad
de ver un diario extranj ero censurado por los rusos al pasar por la frontera? Aparece n
tachadas palabras, frases, párrafos enteros, de manera que el resto se vuelve ininteligi·
ble." Esta idea de tachadura e ilegi bilidad es retomada en 1900 en La illlerpre/aciólI de
los suelÍos' , para designar los di sfraces impuestos a la expresión del sueño (co ndensa·
ción* y desplazamiento*) por el proceso de la represión'.
En el marco de la primera concepción tópi ca" de l aparato psíqu ico (1900· 1920), la
censura se ejerce por una parte entre el inconsc iente' y el preconsciente*, y por la otra
entre el preconsciente y el consciente*: así, a cada progreso hacia un estadi o supe rior de
organización ps íquica le corresponde un a nueva censura.
En 1914, en "Introdu cci ón de l narcisismo", Freud co mi enza a identificar la censura
con una conciencia moral , lo que más larde, en el marco de su segunda concepción tÓ·
pica del aparato psíquico ( 1920-1939), lo ll eva rá a ident ifica r la censura con el super-
yó*, es decir, con una instancia que fun ciona como un "censor del yo' '' .

• Sigmund Freud, "Pour introduire le narcissisme" (19 14), en La Vie sexuel/e, París.
PUF, 1969,80·1 05, GW, X, 138·1 70, SE, XIV, 73·1 02 Ied. casI. : "Introducción del narci·
sismo", Amorrortu, vol. 14J; "L'incon scient" ( 1915), OC. XII I, 205·24 3, GW, X. 263·303,
SE, XIV, 159·204 led . casI. : "Lo inconsciente", Amorrortu, vol. 141; La Naissance de la
psychanalyse (Londres, 1950), París, PUF, 1956 led. casI. : "Fragmentos de la corres·
pondencia con Fliess (1887·1902)", Amorrorlu , vol. 11·

t> YO Y EL ELLO (EL).

Jean Martín (1825-1893)


y neurólogo francés

nombre de Jean Martin Charcot es inseparable de la histori a de la hi steria" , de la


y de los orígenes del psicoanálisis', pero tambi én de esas mu~eres locas, e~­
y fotografiadas en el Hospital d: la Salpetnere en aclttudes pasw~la­
• Blanche Wittmann. Rosalie DubOts, Justme Etchevery. Estas mUJetes,
165
Charcot, Jean Martin
-
' onoc'ldo la aloria, provenían todas del pueblo Su
. l CI cot no habna C ' '" . S
SIn las cua es lar.. taques sus parálisis, eran sin ninguna duda de naturalez'l
l . nes sus CrISIS sus a , .' . '
convu SIO, " ufridos en la infancIa, a violacIOnes, a abusos sex ua
" ero SeaUlan a traumas s . ' -
pSlqlllca: p . '" . ' d I alma y del cuerpo tan bien descnta por el maestro en
les: en SJllteSlS, a esa mlsena e
sus• Lero/lsy .
d/l .
mardi.
d . l
aptada en vivo gracIas a ta ento e i d Dé' é MI '
sir - ag olre Bour_
Esta mlsena pu o ser c . . ' .
. 1840 1909) uyo destino fue JIlseparable del de Charcot. MédiCO, SOCialista y
nevdle( - ,c , . , I hó I . .
. I .
anDe enea, a umno I l Y ed l
' tor del
, "César" de la Salpetno:;re, uc por e mejoramiento
.
de la suerte de los internados. El, junto con Paul Regnard, creó la lconograplu e phOl o_
grap Iuq/le . Glea ,. , verdadero laboratono de las representacIOnes Vi suales de
i S',¡ Ipe'I,·,·e'"e
la histeria.
Último aran representante de la primera psiquiatría dinámica* y rival de Hippol yte
Bernheim* ~ Charcot desempeñó un papel fundamenta l en la formación el joven Sig-
mund Freud*, que asistió deslumbrado a sus demostraciones clínicas de la Salpetriere
entre octubre de 1885 Y febrero de 1886. Después intercambió con él varias cartas, y
tradujo el primer volumen de sus Le,o/ls du mardi. Cuando Charcot murió, en 1893,
Freud le dedicó un hermoso artículo necrológico, en el que se puede leer: "No fu e un
rumiador de pensamientos, ni un pensador, sino una naturaleza anísticamente dotada en
sus propios términos, un visual, un vidente". Más adelante, Freud compara a Charcot
con Georges Cuvier (1769-1832), y opone su trabajo experimental al de la clínica ale-
mana: "Cierto día, estábamos reunidos un pequeño grupo de extranjeros que, educados
en la fisiología académica alemana, lo importunábamos discutiendo sus innovaciones
clínicas: «Pero esto ,no puede ser -le objetó lino de nosotros-, contradice la teoría de
Young-Helmholtz». El no contestó «Tanto peor para la teoría, los hechos clínicos tienen
presencia», etcétera, sino que nos dijo, causándonos una gran impresión: «La teoría está
bien, pero no impide existif»."
Nacido en París, con un padre fabricante de carrozas que le transmitió su talento de
diseñador, Charcot se orientó hacia la medicina ayudado por Pi erre Rayer, médico per-
sonal del emperador Napoleón lIJ . Médico de hospital, y después agregado de medicI-
na, en 1862 fue nombrado jefe de servicio de la Salpetriere, donde estudió, con Alfred
Vulpian, las enfermedades neurológicas. Valiéndose del método anatomoclínico descri-
bió la enfermedad que lleva su nombre: la esclerosis lateral amiotrófica. Por sus traba-
jos fue nombrado profesor de clínica de enfermedades nerviosas en la cátedra de neuro-
logía, la primera del mundo, creada para él por Léon Gambetta ( 1838-1882) .
. En 1870 se volvió hacia la hi steria, en ocasión de una reorganización física del hos-
pital. En efecto, la administración decidió separar a las alienadas de las epilépticas (no
alIenadas) y de las histéricas. Como estas dos últimas categorías de enfermas presenta-
ban
l signos
',. comv I .
U SIVOS I
'dé' . ' . .
ntlCOS, se decidió reul1Irlas en una sala espeCial: la sala e J
as eplleptlcas simples.
En la estela direct d i ' d 3
1878) Ch .. a e a mira a anatomoclínica heredada de Cluude Bernurd (181 -
, arcot Inauguró t . -. .., ..'
térica de I ' . . en onces un modo de clasIficación que dtStlncrUla la cnslS hl$'
a cnsls eplléptic ., o
ción de que simulab a, Y permItla que la enferma histérica se sustrajera a la acusa-
reemplazarla por la ~ . ~e tal modo abandonó la definición antigua de la histeria. para
166 e InlClón moderna de neurosis*. Le atribuyó a esta última un ori
Char c ot, J ea n M arti n

gen Iraumático vinculado con el sistema genital, y después demostró la ex istencia de la


hl.'steria masculina traumática, muy di scutIda en la é .
. '.. ' . poca, tanto en Ylena* como en Pa-
'. En otras .palablas.
1"1'. .
convlltlÓ
,
la hlstena en una enfe rmedad nervIOsa ' .
y fu nCional de
orioen heredltano Y orgánico. Y para diferenciarla de una vez por [od d i ' ' 1
o 'ó I h' . d . as e a SI mu a-
ción , recurn a a IpnoSlS: urmlendo a las mujeres en el esce nari o de la S I 't"
. t I t ' t h" a pe n~re,
Creaba expenmen a men e SIO omas Isténcos . que de 'Inm ed'lato haCla ' desa parecer, de-
nlDstrando de tal modo . el carácter neuróti Co de la enfermedad. E n es te pu nto I'b a a ser
atacado por Bernhel m.
Para explicar
. que la histeria no era una enfermedad elel s'lglo ' sino . un ma1 estructu raI
en el. ámbito
. de una nosografía específica ' Charcot demostró que sus es ti.gmas eran
idenuflcables en las obras de arte del pasado. Con tal fin publi có en 1887 L d' _
, l b' ' , es emo
niaq/les dans Ion, en co a oracIón con su discípulo Paul Ri cher ( 1849-1 933). A .. _
.. d 'ó SUJUI
cio, en las CrIS IS e posesl n y en los éxtasis se podían reconocer los síntomas de una
enfermedad que aún no había recibido su deflnción científica. El estudio del cuadro de
Rubens que representa a san Ignacio curando a los posesos le proporcionó la oportuni-
dad de descnblr, con multItud de detalles , los períodos del gran ataque hjstérico: la "fa-
se epileptoide" (en la que la enferma se acurruca formando un a bola y da una vuelta
completa sobre sí misma), la "fase de clownismo" (con su movimiento en arco de círcu-
lO), la "fase pasional" (con sus éxtasis), y finalmente el "período terminal" (con sus cri-
sis de contracturas genera li zadas). A todo esto, CharcO! añadi ó una variedad "demonía-
ca" de la histeria: aquella en la que la Inqui sición veía los signos de la presencia del
diablo en el útero de las mujeres.
A partir de un cuadro célebre pintado por André Brouiller (1857-1 920) y presentado
en el Salón de 1887, cuyo título es Una lección clínica en la Salpetriere, pode mos ima-
ginar una especie de novela familiar* de la descendencia de Charcot , comparable con lo
que sería el sueño" de "la inyección a Irma*" en la hi storia del psicoanálisis. Se ve allí a
un CharcO! tan legendario como el Philippe Pinel (1745-1826) representado en 1878 por
Tony Robert-Fleury (1837-1912), liberando de sus cadenas a los alienados en 1793. Ese
Charcot presenta un caso de gran histeria ante una asistencia compuesta por médicos e
intelectuales de renombre. Detrás de él se encuentra Joseph Babinski *, el favo ri to que
iba a destruir su teoría para fundar la neurología moderna. Charcot sostiene a una mujer
desvanecida (Blanche Wittmann) que está por caer sobre una camilla. No aparecen Pie-
rre Janet* ni Freud. Sin embargo, ellos serían los principales herederos de la doctrina
francesa de la histeria .

• Jean Martin Charco!, Le¡;ons sur les maladies du sys/éme nelVeux lai/es á /a Salpá·
/riere, París, Delahaye, 3 vol., 1872-1887; Le¡;ons du mardi á la Salpe /riere. Policlinique,
t. 1, 1887-1888, t. 11, 1888-1889, París, Lecrosnier e! Babé, 1892; "La 101 qui gu~",t"
(1892), en Les Démoniaques dans /'ar/, París, Macula, 198~ ; L'Hys/érie, textos e.legldos
y presentados por É!ienne Trilla!, Toulouse, Priva!, 1971; Y Paul Richer, Les Demom~­
ques dans /'art (1887), París, Macula, 1984. Icon ographie ph olographique de la Salpe·
/riere, Désiré-Magloire Bourneville y Paul Regnard (comps.), Paris, Bureaux du Progres
médical, Delahaye y Lecrosnier, t. 1, 1876-1877, t. 11, 1878, t. 111 , 1879-1880. S~gmund
Freud, "Charcot" (1893), GW, 1, 21-35, SE, 111, 7-23, en Résulta/s, idees, problemesi~'
París PUF 1964 61-75 [ed cas!' "Charcot", Amorrortu, vol. 3]; "Traductlon avec pre -
, " ' . .. ,, ' . V' D r ke 1892-1894 SE,
ce et notes des Le¡:ons du mardl (1892-1894) ,Lelpzlg, lena, eu IC , '

167
Chentrier, Théodóre

I 129-143 ledo casI.: "Prólogo y nolas de la traducción de J.-M. Charcot, Le,ons dUmar.
-
di de la Salpétriere", Amorrortu, vol. 1J; Correspondance, 1873-1939 (Londres, 1960)
París Gallimard 1966. Georges Guillain, J. M. Charcot, sao v/e, son 09uvre, París, Mas:
; 935 Ola Andersson Freud avant Freud. La préhlslolfe de la psychanalyse (ESIO-
~~;;;,o 1962) Paris Synthélabo, col. "Les empacheurs de penser en rond", 1997. Henri
F EII~nberg~r Hist~ire de la découverte de /'inconsc/ent (Nueva York, Londres, t970
villeurbanne, ; 974), Paris, Fayard, 1994_ Gladys Swam, Le SUlet de la IOlie, TOUlou..:
Privat, 1977. Élisabeth Roudinesco, H/StOlf8 de la psyCh~nalyse en France, VOl. I
(1982), París, Fayard, 1994 ledo casI.: La batal~a de .c/en anos, Mad~,d, Fundamento,.
1988J Georges Didi-Huberman, L'inventlOn de 1hystene. Charcot et I /conograph/e poO-
togra~hique de la Salpétriere, París, Macula, 1982.,," 'Mon cher docteur Freud': Charco!"
unpublished correspondance to Freud, 1888-1893 , anotaciones, Iraducclón y comenta.
rios de Toby Gelfand, en Bulletin 01 the H/story 01 Medecme, 62. 1888, 563-588. Mich,l
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siecte, París, Michalon, 1996.

1> BAUER Ida. ELLENBERGER Henri F. ESTUDIOS SOBRE LA HISTERIA. JGLE-


SIA. HAITZMANN Christopher. LOCURA. LAlR LAMOTTE Pa~line. L1~BEN Anna
von. MESMER Franz Anton. PAPPENHEIM Bertha. PSIQUIATRIA DINAMlCA.

CHENTRIER Théodore (1887 -1965)


psicoanalista canadiense

Nacido en Marsella, de padre provenzaJ y madre de origen español. Théodore Chen-


trier fue amigo y admirador de escritores de la extrema derecha francesa: Léon Blo)'
(1846-1917), Charles Maurras (1868-1952), Léon Daudet (1867-1942). Apasionado del
idioma, la literatura, la grafología y la lingüística, hablaba corrientemente el provenzal,
el ruso, el inglés, el serbio y el chino. Primero profesor de latín y griego en la clase de
retórica de un liceo parisiense, durante el período de entreguerras se orientó hacia el psi-
coanálisis", apasionándose por la infancia y la adolescencia. Frecuentó a los amigos de
René Laforgue*; René Allendy *, Juliette Favez-Boutonier*, Maryse Choisy (1903-
1979) Yespecialmente el abate Paul Jury (1877-1953), del que se convirtió en un amigo
muy próximo. En julio de 193 l comenzó su análisis con Rudolph Loewenstein'. Dos
años más tarde pasó a ser miembro adherente de la Société psychanalytique de Paris
(SPP). Gracias a Daniel Lagache*, quien lo recomendó al padre Noel Mailloux, pudo
obtener, en el invierno de 1948-1949, un puesto docente en el departamento de psico lo ·
gía de la Universidad de Montreal. Cuando se creó la Société canadienne de ps)ch3-
nalyse en 1952, él fue el único de los cinco fundadores reconocido como psicoanalisla
porla International Psychoanalytical Association* (lPA). Convertido en presi,knt<' de l;t
SOCIedad, prefinó renunciar para no obstaculizar, por su estatuto de no-médico, las né-
gOCIaCIOneS que culminarían con el reconocimiento del grupo por la IPA .
• Archives Jean-Baptiste Boulanger.

[>BIGRAS Julien. CANADÁ. CLARKE Charles Kirk. GLASSCO Gerald Stinson


IGLESIA. MEYERS Donald Campbell. PERALDI Fran<;ois. PRADOS Miguel, SL.iOl.¡T
DaVId.
168
Chiste y su relación con lo inconsciente (El)
-
CHERTOK Léon, nacido Lejb Tchertok (1911-1991)
médico Y psicoanalista francés

Este médico hipnotista, de carácter apasionado y cultivador de la herejía, nac ió en


Lida, cerca de la frontera Lituana, en una familia de comerciantes judíos. Habl aba ya
treS idiomas cuando viajó a Praga, a los veinte años de edad. Realizó allí sus estudi os de
medicina y, en 1933, se convirtió en un militante activo de la lucha antinazi, tenie ndo
por compañeros a los comunistas polacos. En julio de 1939 estaba en París para conti-
nuar la lucha, y en mayo de 1941 pasó a la clandestinidad con el nombre de Alex. En el
Movimiento Nacional contra el Racismo, rama de la sección judía de la Mano de Obra
Inmigrante (MOl), organizó filiales destinadas a salvar de la deportación a los niños j u-
díos. También fabricó documentos falsos, y conoció a Leopold Trepper, el fam oso j efe
de la red de espionaje Orquesta Roja.
Ocurrida la Liberación, se orientó hacia el psicoanálisis* y la psicosomáti ca; sigui ó
el plan de estudios clásico en la Société psychanalytique de Paris (SPP): análi sis co n
Jaeques Lacan*, controles* con Murc Schlumberger (1900-1977) y Mauri ce Bou vet".
La cura resultó un fracaso, y Chertok se sintió rechazado por el movimiento freudi ano.
Decidió entonces hacerse hipnotista y rehabilitar el hipnotismo, negando que Si gmund
Freud* hubiera realmente abandonado dicha práctica, y acusando a sus herederos de
querer ignorarla. Con Raymond de Sauss ure* escribió una obra consagrada a los oríge-
nes del psicoanálisis, y estuvo asociado a la organizaci ó n ele un simposio sobre el in-
consciente" realizado en Tbilissi, Georgia (URSS), que se desarrolló en octubre de
1979.

• Léan Chertok, Mémoires d'un hérétique, París, La Décauverte, 1991; Y Raymond de


Saussure, Naissance du psychanalysle (1973), París, Synth élabo, col. "Les empécheurs
de penser en rondo, 1997 led. cast .: Nacimiento del psicoanalista, Barcelona. Gedisa,
1980J.

CHESNUT LODGE CLINIC

i> ESTADOS LÍMITE. ESTADOS UNIDOS . FROMM-REICHlvIANN Frieda. SULLI -


VAN Harry Stack.

CHISTE

f> CHISTE y SU RELACI6N CON LO INCONSCIENTE (EL).

C/J[STE y SU RELACI6N CON LO INCONSCIENTE (EL)

Obra de Sigmund Freud* publicada por primera vel en 1905 con cl título de
Der Wil~ 1111 seille Beziellllllg ZIIIII VllbewlI .u tell. Traducida por primcl"lI \'eL ni t'nlll-
169
I ' ' n con lo inconsciente (El)
Chiste y su re aCIO --.

, B aparte"" y M arc el Nath a n , con el tít ul o de Le MOL ll' es,


cés en 1930 por Mane?n , d spués por Denis Messier en 1988 COn el r
ts avec t'l/lCOllsctent, Y e d 'd . l·
prit et ses rappor l' , t' '/lcoll scient. Tra UCI a por pnmera Vez al
M d' 't et sa re aflOn a L . d ' R '
tulo de Le ot espn B '\1* con el título de W¡t an lis etaltO!1lo ti
. ' 916' Abraham Arden n " I le
mgles en 1 pOI , 60 or James Strachey '" con el htu o de Jokes U/Id
UlICOllsciollS, y despues, en 19 ,
p
their Relation to the UnconsclOllS.
, ' asión or los afori smos, los juegos de palabras, los cuentos
Sl gmund Freud tel1la P IP lo larao de su vid a, Como numerosos inte lectuales
' I'os y no cesó de coleccIOnar os a b ,
JUCI
' , s (por ejemplo
, Kar I Klaus
' *), es taba' dotado de un humor corros Ivo, y adoraba
vlenese d S I dI (casamenteros J'udíos) o Schnorrer (me ndi gos), a través de los
los relatos e c 1C/ len I 'd d ' d'
cuaIes se ex pl'esa baI1 elltl'e ri sas los problemas principales '1 de a comunl b a JU la
H '
de la
Europa centl.aI enflen ' tada al antisemi tismo, En es _ te sentIdo, co mo l o su' rayadienn' F
EII enbergel'* , su obra sobre el chi ste es un pequ eno monumento , , ad a memOrI a e' a vIda
,
vIenesa: a11 'I cuenta h'IStor'las de din ero y sueños de balorr a, anec otas co ncern Ientes al
sexo, la fa milia, el matrimonio, etcétera" . ,
En múlti ples ocasiones, Freud usa el Wilz (chI ste) tanto para burl arse de SI mI smo
como para significarle a su entorno hasta qué punto él podía reírse de las realidades más
sombrías, Así, el 21 de septiembre de 1897, des pués de haberle ex plIcado a WIIhel m
Fliess* su renuncia a la teoría de la seducción' , termin a la carta co n un a anécdota de
Schadh en: "Rebeca, quítate el vestid o, ya no es tás de nov ia" , La palab ra novia estaba
escrita en ídish (kalle ), y la fra se significaba que Freud, des pués de haber dec idido cam·
biar de orientaci ón teórica, se enco ntraba totalmente desnudo, co mo un a joven abando·
nada por su nov io en vísperas de la boda, Cuaren ta y un años más ta rde, al final de su
vida, obligado a dejar Viena*, firmó bajo coacción un a dec laración con la cual recono·
cía que los funci onari os del Partido Nazi lo habían tratado correc tamente. Ahora bien,
según la leyenda, recogida por su hij o Martin Freud * y desp ués por Ernest lones',
Freud habría añadido: "Puedo recomendar cordialmente la Ges tapo a todos",
Freud se basa en cuentos de gueto para establ ecer el víncul o e ntre los mecanismos
del sueño* y las diversas modalidades de la risa, En otras palabras, parte de anécdotas
específicas de una comunidad para realizar un análi sis del chiste de alcance universal.
En efecto, fueran cuales fueren sus modalidades, el Wilz aparece a sus ojos como una
expresIón de lo Inconsclente* que puede descubrirse en todos los individuos.
, Después de La in le/prelación de los sueiios* y Psicopalología de la vidia cOlidia'
na'" El e/liSIe yS II relaCión con lo inconsciellle es la tercera gran obra de Freud dedica·
d~,a la elaboraCIón d: una nueva teoría de lo inconsciente. Hay que completarla con :os
Tl es el/sayos de le~rta sexual"'. Redactado al mismo tiempo y publicado el mismO anO.
este cuarto lIbro ' anade. al edIfiCIO freudiano una nueva, doc t'nna d e Ia sexua I'dad'
I "le
,•
aporta a la cuestIón del chIste una iluminación esencial, puesto que subraya el aspecto
II1fantd o polImorfo de la sexualidad humana, que se vuelve a encontrar en los juegoS de
lenguaje,
La lectura en 18~8 del libro de Theodor Lipps (1851-1914) titulado Komik umi Hu'
11/0 1' fue,lo que IndUJO a Freud a,d~dicar una obra a este tema. Del trabajo de este filóso'

fo aleman, heredero del romantICismo, Freud retuvo la adecuación entre el psiquislllO y


170
Chiste y su relación con lo inconscie nte (El)

lo inconsciente. Esto no le impidió encontrar otras fuent es de inspiración: Georg Chris-


toph von Llchtenberg (1851-1914) , Cervantes , Moliere, He inrich Heine ( 1742-1799),
entre otros.
La obra está dividida en tres partes: una analítica, la s iguiente sintética, y la última
teórica. Freud estudIa pnmero la técl1lca del chiste, para mostrar a continu ación el me-
canismo de placer que éste pone en marcha. Finalmente desc ribe el as pec to social del
chiste Y su relación con el sueño y lo inconsciente.
Entre los diferentes Witze, Freud distingue los que son ino fen sivos y los tendencio-
sos; estos últimos tienen por móvil la agresividad, la obscenidad o el cini smo. Cuando
alcanza su meta, el chiste, que necesita la presencia de al menos tres personas (e l autor
de la broma, su destinatario y el espectador), ayuda a soportar los deseos reprimidos,
proveyéndoles un modo de expresión socialmente aceptable. Según Freud, hay además
un cuarto móvil, más terrible que los otros tres: el esceptici smo. Los chistes de este re-
gistro ponen en juego el absurdo y no atacan a una persona o una institución, si no a la
seguridad del juicio. Mienten cuando dicen la verdad, y dicen la verd ad por medio de la
mentira, como lo ilustra la siguiente hi storia judía: "En una estac ión de Gali tzia, dos ju-
díos se encuentran en un tren. «¿A dónde vas?,) , pregunta uno. «A Cracovia», responde
el otro. «¡Eres un mentiroso!», grita el primero, furio so. «Si dices qu e vas a Cracovia,
es porque quieres que yo crea que vas a Lemberg. Yo sé que vas verdaderamente a Cra-
covia. Entonces, ¿por qué mientes?»"
Mientras que el sueño es la expres ión de la realización de un deseo" y de la evita-
ción de un displacer, y cond uce a una regres ión al pensamiento en imágenes, el chiste es
productor de placer. Si bien recurre a los mecani smos de la condensaci ón' y el desp la-
zamiento*, se caracteriza ante todo por el ejercicio de la fun ción lúdica del lenguaje, cu-
yo primer estadio sería el juego del niño, y el segundo, la broma.
Después de haber encarado todas las formas de lo cómi co, desde las más ingenuas
hasta las más complejas, Freud concluye su exposición con un estudio de la práctica del
humor. Desde Mark Twain (1835-1910) hasta 0011 Quijote, distingue el humor, lo cómi-
co y el chiste propiamente dicho. Estas tres entidades , dice, vuel ven a llevar al hombre
al estado infantil, pues " la euforia que aspiramos a alcanzar por estas vías no es más que
el humor [ . .. ] de nuestra infancia, una edad en la que ignorábamos lo cómico, no tenía-
mos ingenio, ni necesidad del humor para sentirnos felice s en la vida".
Freud no atribuía una gran importancia a este voluminoso libro , que consideraba un
ensayo de psicoanálisis aplicado* a la creación literaria, y que prácticamente no modi-
ficó a lo largo de los años . Por otra parte subrayaba de buena gana que se trataba de una
digresión respecto de La interpretaciólI de los slIelios. El libro no recibió. una acogida
- .
entusiasta, y los mil ejemp lares de la primera edición sólo se agotaron siete anos m~s
tarde, Inspirándose en esta obra, el dibujante Ralph Steadman compuso en 1979 un al-
bum humorístico sobre la vida de Freud cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo
En 1958, Jacques Lacan* fue el primer gran intérprete de la hi storia del freudi smo
que se interesó por esta obra de manera nueva, y le dio al lI'itz un estatuto de"concc.pto
técnico, En su célebre conferencia "La instancia de la letra en el Inconsciente , calI!Ico
El chiste de texto "canónico", considerándolo la primera parte de una especie de trilo-
gía que incluía también a La illterpretacióll de los suelios y Psicopatología de la vida
171
. I 'ón con lo inconsciente (El)
ChIste Y su re aCI ......

. o año en su semlnano . . Lasfiormaciones del inconsciente,


.. traduJ'QI
"
cOlidiana. El mlsm, , . " ('" o de espíritu" "rasgo de mgeI1lO"), y propu
pnt
palabra Witz por "Irait d'es . lasg a Tada por Freud, tomada de los Cl/adros SIO
. t ' ón propia de la h Istona ni, . (e
una lI1terpr~ aCI . e one en escena a un personaje jugoso, Hlrsch-HyaCinth
viaje de HelI1nch HelI1e, qu, Pedicuro de I-Iamburgo, el cual se jacta ante el poeta d~
vendedor de billetes de lotena y p. l ' barón de Rothschild. En ese chiste f
. d d erajwllIlholll1wre por e nco ... Or-
ser tlata o e man. t ) a partir dejamilier Y de lIu/lIOI1I1Wre, Freud veía el
'ado por error (Inconsclentemen e ,
Jresultado de un proceso de con densación semejante al que se encuentra en el trabajo
del sueño*' . I. . II
· · de p
Con e I obJetlvo oner de 'manifiesto la relaCión entre .e mconsclente
d d y e . en gua.
.
. L l' ó a lectura estructural de la noción freudJana e con ensaclón. Ella
Je, acan rea IZ un ., . . 'f' * d' I
asimiló a una metáfora, haciendo del trellt d esprtt un slgnl Icante ,es eClr, a marca
por la cual surge en un discurso un "rasgo" (lrait) de verdad que se trata de ocultar. En
el caso de Hirsch-Hyacinth, en el juego de palabrasjalllllllOl1/Jalre se expresa el deseo,
imposible de objetivar, de "tener un millonario en el bolsl~lo". . .
Desde este punto de vista, el libro de 1905, se convertl~ en una etapa pnncI~al en la
elaboración de la teoría freudiana de lo lI1COnSClente. Segun Lacan, Freud habrIa percI-
bido una relación entre las leyes del funcionamiento del lenguaje y las del inconsciente,
antes de los descubrimientos de la lingüíst ica moderna.
Lo mismo que Freud, Lacan tenía un humor corrosi vo. Adoraba los juegos de pala-
bras y las bromas de todo tipo, construidas según el modelo de los cuentos judíos. Fue
un maestro del Witz, del retruécano y el aforismo, y sobre todo supo manejar la técnica
de la "figuración por lo contrari o" con más feroc idad que Freud, como lo atestigua su
f1amígera fórmula de la relación amorosa: "El amor es dar lo que uno no tiene a alguien
que no lo quiere".
La traducción de la palabra alemana Witz ha sido objeto de polémicas entre los freu-
di anos de lengua inglesa y lengua francesa. En 1916, Abraham Arden Brill realizó la
primera versión en inglés de la obra, y eligió el término \Vil (agudeza) como equivalente
a IVilz, con riesgo de restringir la sign ificac ión del chi ste a la broma intelectual, en el
senti do de algo "ingenioso" y "sutil". Contra esta reducción, James Strachey prefirió en
1960 el vocablo joke, que amplía la significación a broma, chanza, farsa, con riesgo en
este caso de que se perdiera el "rasgo de ingenio", es decir, el lado intelectual del lI'iI:
freudiano, en el campo más vasto de las di ferentes formas de expresión de lo cómiCO.
De hecho, detrás de esta disputa se perfilaba una lu cha ideolóoica entre los ingleses Y
los norteamericanos por la apropiación de la obra freudiano. Pues Brill, en su traUllC-
ción, había tratado de "adaptar" el pensamiento freudiano al espíritu de ultramar, trans-
formando ciertas bmmas judías en chanzas norteamericanas. Strachey, en cambio, )
contra Bnll, relvlI1dlcó una mayor fillelillad al texto freudiano a la lenoua in"lesa (y lll'
al inglés americano) y a la historia vienesa. ' • <> <>

. En Francia, Lacan, contra ~arie Bonaparte*, que había empleado "1/101 e/'esp"t,
qUIso tradUCir Waz por I~-aa d espnl, disociando así el rasgo, Imil, como signilicante,
del esprit. Después de el, los lacanianos, fascinados por los juegos de palabras d~1
maestm, prefieren hablar de Wilz, más bien que de ch'¡sle e - I leo del tér01I-
- .. .'. ' amo SI e emp .
no aleman pellTIltlera remitir el WIIZ freudiano a una función Simbólica dellengul\Jo, a
'72
Cinco conferencias sobre psicoan álisis
-
un raSao<>
signifi cante
I quedse pierde
-ó al cambiar de idiom a_En 1988 , en ocaSIón - de la apa-
rición de la exce .entef tra
b lUCCI n de . Denis Messier' le an- Benrand Ponta lt.s escnbló . . una
nota en la cua l le uta . a. a traduccIón de Witz por t ra¡'t d"esprit. Aunque tenIendo . en
cuenta el carácter. dpOSItIvO del, aporte
. teórico
. lacanjano ' sub ray Óa ·Justo tItulo
, que el
\Vit-, en el sentIdo e Freud tenta una SIgnIficación mucho más amp l'la y menos concep-
tual
, que la que surge de la lectura propuesta por Lacan . De a11 I' 1a deCI.Slon . , de tradUCIr
. el
título de la obra como Le Mot d'esprit et sa relatl'on a
' 1" lflconSCl.ent .
En . 1989, los traductores de las. CEuvres eomjJletes, baJ'o
a I d'Ireccl'ó n de 1ean Lap Ian-
che, Plerre Cotet y André Bourgulgnon (1920-1996), anunciaron, al contrari o, su inten -
ción de retomar el térmIno de Lacan con otro enfoque_Sosteni endo la existencia de una
supuesta "lengua freudlana" y de una disciplina llamada freudología, llegaron a la con-
clUSIón de ~ue el Wlt z no era un chIste (mot el 'esprit), sino un rasgo del espíri tu freudia-
no que habla que hacer pasar a la lengua france sa. Al término de esa elaboración un tan-
to bizantina, decidían que la obra de Freud se publicara en francés con el títul o de Le
tmit d'esprit en el tomo VII de las CEI/vres eOll/pletes .

• Sigmund Freud, Le Mot d'esprit et sa relalion ¡j (,inconscienl (1905) , Paris, Gallimard,


1988, GW, VI , 1-285, SE, VIII led o casI.: El chiste y su relación con lo mconsciente,
Amorrortu, vol. 8J; La Naissance de la psychanalyse (Nueva Yo rk, 1950), Paris, PUF,
1956 ledo casI.: "Fragmentos de la correspondencia con Fliess (1887-1 902)", Amorrortu,
vol. 1J. Briele and Wilhelm Ffiess, 1887-1904, Franclort, Fischer, t 986. Georg Christoph
von Lichtenberg, Witzige und salirische Einliilfe, Gotinga , 1853. Theodor Lipps, Komik
und Humor. Eine psychologisch-ilsthelische Untersuchung, Hamburgo, L. Voss, 1898
Edmund Bergler, Laughter and the Sense 01 Humour, Nueva York, Intercontinental Me-
dical Book Corporation, 1956. Jacques Lacan, Écrits, Paris, Seuil, 1966 ledocasI. : Es -
critos 1 y 2, México, Siglo XXI, 1985J; Le Séminaire, fivre V, Les Formalions de (,in-
conscient (1957-1958), inédito. Resumen de Jean-Bertrand Pontalis en Bulletm de
psyehologie, 1. XI , 1957-1958, 4,5; 1. XII, 1958-1959, 2,3,4. Th eodor Reik, Trente Ans
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Buenos Aires, Imán, 1943J. Paul Ricoeur, De /'interprétation. Essai sur Freud, Paris .
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1848-1938 (1972), París, PUF, 1985. Ralph Steadman, Sigmund Freud (Londres, t979),
París, Aubier-Montaigne, 1980. Joal Dor, Introduction ¡j la lecture de Lacan, vol. 1, Pa-
ris, Denoel, 1985 ledo casI.: Introducción a la lectura de Lacan, Buenos Alfes, Gedlsa ,
1986J. Norman Kiell, Freud Without Hindsighl. R~views al His Work, 1893-1939, Madl-
son, International Universities Press, 1988. Andre BourgUlgnon, PlerreGotet, Jean La-
planche y Fanyois Robert, Traduire Freud, Pari s, PUF, 1.989: Freudllchkelt. Recue"s
d'histoires judéo-psyehanalyliques, presentado por FranyOIS Levy, Jean-Jacques R,tzy
Emmanuel Suche t, Comp'Act, 1991. Peter Gay, En IIsBnt Freud, exploratlons et dlverllS-
sements (New Haven, Londres, 1990), Paris, PUF, 1995.

>TRADUCCIÓN (DE LAS OBRAS DE FREUD).

CINCO CONFERENCIAS SOBRE PS1COAN¡íUSIS

Obra de Si und Freud* publicada por primera vez en 1910, en inglés, r n el.
American 101/;::;1 of Psychology, con el título de 'fhe ()rigi~1 ami De¡'e,lopmcllt oJ
Psychoa 1 ' d .' de H W Chase, y (\espuCS retraducIda por J a-
na ySIS, en una tra UccJOn ..'. 173
Cinco conferencias sobre psicoanálisis
-
mes Strachey*, en 1957, con el título defive Leclures on Psycho-AIIIIIY~is. En ale.
man se pu bl'IC ó en 1910 con el título de Uber psychoallalyse.
o
. . Fue traducida al rra n.
o

cés en 1920 por Yves Le Lay, con el título de Ongllle el develoPp'em:nl de la Psycha.
Ilalyse, precedida por una introducción de Édouard ~Iaparede ; Reeditada en
1921 en la misma traducción, y con la misma introducción, con el titulo de ú, Psy.
clwllalyse, y más tarde, en 1923, con el título de Cinq Lefons sur la psychanalyse.
Retraducida por Cornélius Heim en 1991 con el título de Sur.la psychaJl~lyse. Cinq
cOllférellces, y en 1993 por René Lainé y Johanna Stute-CadlOt, con el htulo De la
psychallalyse.

EI27 de agosto de 1909, Freud llegó a los Estados Unidos· acompañado por Sandor
Ferenczi* y Carl Gustav Jung*: éste sería su único viaje al continente americano. A pro-
pósito de él, Jacques Lacan* construyó su famoso mito de la peste*'
El 30 de diciembre de 1908, Freud le anunció a Jung que había recibido una invita-
ción de Stanley Granville Hall* para pronunciar una serie de conferencias en la Clark
University de Worcester, Massachusetts. Temía que ese viaje le hiciera perder dinero, y
precisó: "No soy lo bastante rico como para poder dar cinco veces esa cantidad por la
estimulación de América [oo .l. Janet*, cuyo ejemplo invocan, es probablemente más ri-
co, o más ambicioso, o no le falta nada en su práctica. No obstante, lamento que esto
fracase, porque habría sido muy agradable."
El 7 de enero de 1909, Jung le respondió: "Con respecto a América, también me
gustaría observar que lanet, por ejemplo, pudo amortizar después sus gastos de viaje
con la clientela norteamericana que consiguió. Hace poco tiempo, Kraepelin* atendió
una consulta en California por la modesta propina ele 50.000 marcos. Creo que este la-
do de la cuestión también debería ser tomado en cuenta." Freuel temía además al purita-
I1Ismo. E~ efecto, pensaba que el público norteamericano no aceptaría el "núcleo duro"
de su teona de la sexualidad*-
También
. le dijO o a Karl Abl'aJlam* 1 b . .
que amenta a que ese vtaJe no pudtera hacerse. .
FerenczI, por su parte, comentó como sigue la deci sión ne0ativa de Freud: "Me consue.
la el hecho de que usted sólo haya .' d . . lo •
. ' ca5l acepta o el vIaje a América aunque 1'0 sena
;~ll~eC~~~~ d~;;~~;~~ allí". F;eud le respondió en el mismo tono, pri~ero ellO de ene-
( . . yo sella mI/y capaz de Invitarlo a acompañarme") y después el
17 de enero SigUiente' "SI a pesar I t d i '
. . l' " e e o o o que uno puede humanamente imaginar. el
VIaje se lea Iza, usted me acompañará, por supuesto". ~
Una semana más tarde, después ele . . . .
cómodas y una remune a'ó á una nueva Invtlaclón que proponía fechas mas
r CI n m S SustancIal Fre d' . o • _ '1 .
"Le preounto si usted q ' . .. o ' U Invito a Ferenczl a acompan.u o.
lo utele unllse a mi en este v· · p. . o o " ."
Con la misma prontitud Ferencz' I l ' laJe. al a mi sena un gran plac<l.
con gratitud" su amable 'invitaciól~. ~e~li~od~a~er a Freud, el 2 de marzo, que "acc~ta¡':l
cambio deseos de viaJ'ar en compa - I J eva¡ a FelencZI con el. Freud. no tema en
o

amargura. , llla e e ung ' lo Cll ',1 I SUSCIto. - en este último una cler,
. 1'1

Pero la cuestión volvió a estar sobre el ta . .


Freud que también él había sido invit d I pete. El 12 de junio, Jung le anunCIÓ ,1
yo vaya a América. ¿No es cierto?" F~e~:o~1 a Clark U~liversity: "Es una gran co~a q.uc
174 s o respondió, amablemente, el 18 de JUIlI O,
Cinco confere ncias sobre p sicoanálisis

pero ~ntes, el 13 del mismo mes, le ha,bía escrito con tono sibilino al pastor Oskar Pfis-
ter": La gran nove~~d de que Jung Ira a Worcester co nmi go, sin duda también le habrá
hecho efecto a usted . El ffilsmo día le informó secamente a Ferenczi que Ju ng se suma-
ba al ViaJe, precls,ando, c~mo para eVItar posIbles confusiones: "El propio Jung le habrá
hecho saber que el tamblen recIbIó una invitación a nuestra ceremoni a, para pronunciar
tres conferencIas sobre un tema que le ha sido impuesto. Esto es lo que realza toda la
historia, Y para nosotros t?do estará por cierto agrandado y amplifi cado. No sé aún si él
llegará a tomar nuestro mismo barco, pero en todo caso estaremos juntos all á."
El viaje se desaITolló sin incidentes. En el paquebote George Washil1 gtoll, los tres
hombres analIzaron mutuamente sus sueños, pero a Freud le costó un tanto dar lib re
curso a sus asociaciones en presencia de Jung.
Durante cinco tardes, del martes al sábado, dio sus conferencias. Al fin al de la sema-
na recibió, en una brillante ceremonia, lo mismo que Jung, el título de doctor hOlloris
callsa.
Unánimemente apreciadas, las cinco conferencias de Worcester obtuvieron una aco-
gida triunfal en la prensa local y nacional. En un excelente artícul o, Stanley Hall, presi-
dente de la Universidad, calificó de "nuevas y revolucionarias" las concepciones freu-
dianas. Insistió en la importancia de la sexualidad, y comparó el aporte de Freud en
psicología con el de Richard Wagner (1813-1883) en mú sica.
Para Freud, ese momento marcó el fin de su aislamiento. Sin embargo, en 1914, en
su ensayo "Contribución a la historia del mov imiento psicoanalítico" , hab ló con cierta
ligereza de las cinco conferencias, afirmando haberlas improvi sado. En realidad, y su
correspondencia con Ferenczi lo atesti gua , las había redactado durante todo el verano de
1909.
Fue en 1925, en su autobiografía (Preselllación alltobiog r6fica*), cuando adoptó
otra actitud respecto de su trabajo. En efecto, en ese retorno al pasado, Freud no oculta
su emoción ni la importancia del hecho: "Yo tenía en esa época cincuenta y tres años,
me sentía joven y sano, y esa breve estada en el Nuevo Mundo fue en términos genera-
les benéfica para mi amor propio; en Europa, me sentía de algún modo proscrito; allí
me veía acogido por los mejores como uno de sus pares. Cuando sub í a la cátedra de
Worcester para pronunciar las Cil/co cOl/ferencias sobre psicoal/6/isis (19 10) fue como
la realización de un ensueño inverosímil. El psicoanálisis* no era ya una formac ión de-
lirante, se había convertido en una parte preciosa de la realidad."
Publicadas primero en inglés, sus cinco conferencias no aportan nada nuevo a quien
conoce lo esencial de la obra freudiana. Sin embargo, por su claridad eje mplar, tienen
una función didáctica, y constituyen una iniciación particularmente sencilla en los gran-
des principios del psicoanálisis.
La primera conferencia trala sobre la especi ficidad del enfoqu e psicoanalítico de la
neurosis*. En tal sentido, Freud evoca la historia de Anna O. (Berlha Pappenheim*) , y
recuerda a ]osef Breuer*. En la segunda conferencia explica de qué modo el abandono
de la hipnosis* le permitió captar la manifestación de las resistencias*, la represión* y
el síntoma, así como su funcionamiento en relación con la emergencia de "mociones"
deseos*, que él califica de "perturbadoras" para el yo*.
De hecho, esa conferencia ilustra, de manera quizás aún más evidente que las otras,