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UNIVERSIDAD TECNICA DE AMBATO

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD


PSICOLOGIA CLINICA
INTEGRANTES:
SEBASTIÁN VITERI
CARLOS VILLACIS
ALEXANDER VILLAGRÁN
MIGUEL VELASTEGUI
SANTIAGO SOLÍS
JUNG SOBRE LA MUERTE- EL REGRESO DE EL ALMA

Existencia Psiquica

Habla sobre la Psique como un fenómeno que está más allá de las limitaciones del espacio
y el tiempo únicamente, y que por lo tanto es capaz de continuar más allá de la vida
práctica.

La muerte como un objetivo

Para Jung intentar evadir la muerte es una forma de alejarse de la vida, una huida de sus
propósitos naturales. Cuando en una edad ya avanzada la idea de la muerte se tiene más
presente, Jung ha observado en sus pacientes cómo esta idea es una amenaza para sus
consciencias de que se acerca un final total.

Jung dice “La vida se comporta como si continuara”. En esta frase radica la fuerza
de una energía, que nos lleva a vivir cada día con una voluntad que está por encima de
nuestra idea de la muerte. Por eso Jung aconseja que se siga gozando como si se fuese a
vivir por siglos, es la manera de vivir apropiadamente, de pensar acuerdo a las líneas
de la naturaleza. Cuando se vive conmiedo, se mira hacia atrás en vez de hacia adelante,
entonces la persona se petrifica y muere antes de tiempo.

En los comentarios que Jung realiza en el libro Taoista chino “El secreto de la flor
de oro”, se encuentran estas curiosas aportaciones en las que habla sobre la muerte:

“Para el alma la muerte es tan importante como el nacimiento y, como éste, un


elemento integrante de la vida. No se tiene el derecho de preguntar al psicólogo lo que
acontece finalmente con la conciencia desligada. Sea cual fuere la posición teórica que
adoptara, sobrepasaría sin esperanza los límites de su competencia científica.”

“Hace poco, recibí una carta de una antigua paciente, que describe con palabras sencillas
pero justas la trasposición necesaria: “De lo malo me ha venido mucho bueno. El
mantenerme calma, no reprimir, estar atenta, y al mismo tiempo aceptar la realidad —las
cosas como son, y no como yo las querría— me ha procurado un raro discernimiento, y
también fuerzas pocos comunes, que antes ni siquiera hubiera podido imaginar. Pensaba
yo siempre que, si se aceptan las cosas, la abruman a una de alguna manera; ahora bien,
esto no es de ningún modo así, y sólo al aceptarlas puede adoptarse una posición hacia
ellas. [¡Anulación de la participation mystique.!]. De modo que jugaré ahora al juego del
vivir, aceptando lo que cada vez me traen el día y la vida, bueno y malo, sol y sombra,
que constantemente cambian, y así acepto también mi propia naturaleza con su positivo
y negativo, y todo se hará más viviente. ¡Qué tonta era! ¡Cómo he querido forzar todo
según mi cabeza!”. (JUNG, DESCUBRE LA MAGIA , 1972)

“El alma es lo vivo en el hombre, lo vivo y causante de vida por sí mismo. El alma, con
astucia y juego engañosos, arrastra a la vida la inercia de la materia que no quiere vivir.
Convence de cosas increíbles para que la vida sea vivida. Está llena de trampas para que
el hombre caiga, toque la tierra y allí se enrede y se quede, y de ese modo la vida sea
vivida; tal como Eva en el paraíso no puede dejar de convencer a Adán de la bondad de
la manzana prohibida. Si no fuera por la vivacidad y la irisación del alma, el hombre se
hubiera detenido dominado por su mayor pasión, la inercia. Un cierto tipo de racionalidad
es su abogado, y un cierto tipo de moralidad le da su bendición. Pero el tener alma es el
atrevimiento de la vida, porque el alma es un demonio dispensador de vida, que juega su
juego élfico por debajo y por arriba de la existencia humana. (...) Es verdad que el alma
es impulso vital, pero además tiene algo extrañamente significativo, algo así como un
sabersecreto o sabiduría oculta, en notable oposición con su naturaleza élfica irracional...
Este aspecto de sabiduría sólo se manifiesta a quien dialoga con el alma. Sólo ese pesado
trabajo deja ver en medida creciente que por detrás del juego cruel con el destino humano
hay algo así como una secreta intención que parece corresponder a un conocimiento
superior de las leyes de la vida.”
Al margen del poder sugestivo de su prosa, una visión del individuo y la realidad que
desafía al pensamiento científico, señalando la necesidad de integrar en nuestras vidas
lo mágico, misterioso y sobrenatural. No debemos menospreciar la visión de la realidad
de otras culturas. La ciencia no es la única llave y, en cualquier caso, no puede eliminar
la incertidumbre. Vivir es aceptar el riesgo, lo incomprensible, lo pasional e intuitivo.
No debemos contemplar la existencia desde fuera, como si fuera algo lejano y ajeno.
Esa forma de estar en el mundo es altamente insatisfactoria y estéril. “La vida no vivida
es una enfermedad de la que se puede morir”, escribió Jung. Más que una frase,
podemos decir que fue su lema vital. Su vida y su obra nos invitan a convertir nuestra
existencia en una aventura, desterrando el miedo y el conformismo. (JUNG, PSIQUE
VIVA, 1959)

Bibliografía
JUNG, C. (1959). PSIQUE VIVA. Obtenido de
http://descubrelamagia.ning.com/group/frasescitasypensamientos/forum/topics/la-
muerte-segun-carl-gustav-jung.
JUNG, C. (1972). DESCUBRE LA MAGIA . Obtenido de
http://descubrelamagia.ning.com/group/frasescitasypensamientos/forum/topics/la-
muerte-segun-carl-gustav-jung