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DEDICADO A NUESTROS PADRES QUIENES SON NUESTRA PRINCIPAL MOTIVACIÓN PARA

LOGRAR NUSESTROS OBJETIVOS.

ANTIJURICIDAD

INTRODUCCIÓN

El trabajo de investigación que se presenta a continuación, tiene como finalidad profundizar a


la antijuridicidad como elemento esencial del delito, con el fin de establecer en qué casos es
aplicable la misma y en cuales existe falta de antijuricidad aun cuando estén llenos el resto de
los elementos esenciales del delito, entre ellos la tipicidad y la relación entre estos dos
elementos, puesto que existen algunas causales de justificación, cuya clasificación se
desarrollara con el objeto de determinar la distinción entre las mismas, específicamente, la
legítima defensa, obrar por disposición de ley y consentimiento.

CAPÍTULO I

MARCO TEÓRICO

1.1. DEFINICIÓN

Es aquel desvalor que posee un hecho típico contrario a las normas del Derecho en general (no
sólo al ordenamiento penal). Es lo contrario a Derecho, por lo tanto, no basta que la conducta
encuadre en el tipo penal, se necesita que esta conducta sea antijurídica, considerando como
tal, a toda aquella definida por el ordenamiento, no protegida por causas de justificación.

La antijuridicidad precisamente radica en contrariar lo establecido en la norma jurídica. Para que


sea delictuosa, la conducta ha de ser típica, antijurídica y culpable. La antijuricidad es otro de los
elementos estructurales del delito.

Se le puede considerar como un "elemento positivo" del delito, es decir, cuando una conducta
es antijurídica, es considerada como delito. Para que la conducta de un ser humano sea delictiva,
debe contravenir el Derecho, es decir, ha de ser antijurídica.

Se considera un concepto jurídico que supone la comparación entre el acto realizado y lo


establecido por el ordenamiento y que denota como ésta es una conducta contraria a Derecho,
"lo que no es Derecho", aunque en realidad la conducta antijurídica no está fuera del Derecho,
por cuanto éste le asigna una serie de consecuencias jurídicas.

1.2. TIPOS

 Antijuridicidad formal:

Se afirma de un acto que es "formalmente antijurídico", cuando a su condición de típica se une


la de ser contrario al ordenamiento, es decir, no ésta especialmente justificado por la
concurrencia de alguna causa de tal naturaleza (por ejemplo: defensa propia).

Por lo tanto, la antijuricidad formal no es más que la oposición entre un hecho y el ordenamiento
jurídico positivo, juicio que se constata en el modo expuesto.

 Antijuridicidad material:
 Se dice que una acción es "materialmente antijurídica" cuando, habiendo transgredido
una norma positiva (condición que exige el principio de legalidad) lesiona o pone en
peligro un bien jurídico que el derecho quería proteger.
1.3. TIPICIDAD Y ANTIJURICIDAD

La antijuricidad es un elemento valorativo del delito, en tanto que el tipo es descriptivo, se


refiere a la conducta antijurídica, es una descripción de ella. No debemos confundirlo con el
conjunto de notas que debe reunir cualquier conducta para ser delito, esa descripción incluirá
la culpabilidad que también es un elemento del delito.

Para que penalmente haya antijuricidad se requiere previamente del tipo que nos. dice lo que
es contrario a la ley, define lo injusto penal, de ahí que existiendo ella, del delito se dice que es
acto típicamente antijurídico, tiene esta precedencia.

El tipo se refiere a la conducta antijurídica, es una descripción de ella, pero no incluye la


culpabilidad. El tipo para ser legal, por lo tanto, debe ser estudiado en la antijuricidad. La
tipicidad de una conducta es la razón determinante de su antijuricidad, por ello solo interesan a
nuestro derecho las conductas que caen dentro del tipo La antijuricidad no es una característica
del tipo, porque una conducta Puede adecuarse a la descripción típica y no ser antijurídica.

1.4. ESENCIA DE LA ANTIJURICIDAD

El delito como acción típica y antijurídica es la contravención de las normas objetivas del
Derecho Penal, que en el fondo es la violación de una valoración jurídica, esto significa que es
un juicio de valor ejercido sobre la acción humana, esto pues constituye la esencia de a
antijuricidad.

El derecho es una ordenación objetiva de la vida, donde se hacen juicios de valor que califican
las conductas como conformadas o no con las leyes, donde lo injusto viene a ser la lesión a ese
ordenamiento. De ahí que las reglas del Derecho aparecen como normas objetivas de valoración
que califican un acto como justo o injusto.

EI ordenamiento jurídico vigente es el único que dota de significación antijurídica una acción y
desde el cual se efectúa el juicio valorativo en que consiste la antijuricidad.

1.5. CAUSAS DE JUSTIFICACIÓN

Tienen como presupuesto la existencia de una situación de amenaza a bienes jurídicos, siendo
ésta la que impulsa la acción lesiva del autor y hace que ésta sea justificada. Este presupuesto
está representado en la legítima defensa por la agresión ilegítima y en el estado de necesidad
por la situación de peligro. Pero las causas de justificación no se agotan en el presupuesto sino
que requieren de elementos adicionales, por ejemplo en la legítima defensa que se da entre la
necesidad racional del medio empleado y la falta de provocación suficiente.

En el Código Penal se establecen las siguientes causas de justificación:

 Legítima defensa

Se encuentra regulada en el artículo 20° inciso 3 del Código Penal y puede entenderse como la
defensa necesaria ante una agresión ilegítima no provocada suficientemente. La legítima
defensa puede ser en defensa de bienes jurídicos propios o de terceros, siendo por tanto su
ámbito de aplicación muy amplia. Los requisitos de la legítima defensa son: Agresión ilegítima.
Necesidad racional. Falta de provocación suficiente.

 Estado de necesidad justificante


El fundamento justificante del estado de necesidad es el interés preponderante, de forma tal
que se excluye la antijuridicidad por la necesidad de la lesión en relación a la menor importancia
del bien que se sacrifica respecto del que se salva. En la legislación peruana se adopta la teoría
de la diferenciación, que distingue entre estado de necesidad justificante (inc. 4 del art. 20° CP)
y el estado de necesidad ex culpante (inc. 5 del art. 20° CP).

La causal de justificación es el estado de necesidad justificante en la que se sacrifica un interés


de menor valor al salvado. Ejemplo: quien durante un incendio rompe las puertas de una oficina
para salvar su vida. Los requisitos del estado de necesidad justificante son: Situación de peligro.
Acción necesaria.

 Obrar por disposición de la ley, en cumplimiento de deberes de función y en ejercicio


legítimo de un derecho (art. 20° inc. 8 CP)

El obrar por disposición de la ley supone el cumplimiento de un deber que la ley ordena.
Ejemplo: el deber de testificar, el deber de denunciar. La doctrina nacional mayoritariamente la
considera una causal de justificación, aunque un sector doctrinal la considera como causal de
atipicidad.

En el cumplimiento de deberes de función nos encontramos ante casos de obligaciones


específicas de actuar, conforme a la función o profesión del individuo, lo que incluye la actividad
de médicos, funcionarios, policías, entre otros. Un sector de la doctrina nacional lo considera
una causal de justificación, otro sector como causal de atipicidad.

El ejercicio legítimo de un derecho importa la realización de un acto no prohibido. Esta es una


regla general que envía el análisis en busca de disposiciones permisivas a cualquier otro sector
del orden jurídico. Ejemplo: el derecho de huelga (art. 28° de la Constitución Política de 1993)
en relación al tipo penal de usurpación (art. 202° CP).

 Consentimiento (art. 20° inc. 10 CP)

Elimina la antijuridicidad de la conducta en los casos que el consentimiento de la víctima tiene


lugar en hechos que atacan un bien jurídico del que puede disponer su titular, pero cuya lesión
no desaparece en virtud del consentimiento. Ejemplo: quien es injuriado por parte de un amigo
y lo acepta por el aprecio que le tiene.

El consentimiento es admisible en bienes jurídicos de libre disposición (como el caso de


patrimonio), más no en bienes jurídicos personalísimos (como la vida) ni en bienes jurídicos
colectivos (como el orden socioeconómico).

CONCLUSIONES

- La antijuridicidad precisamente radica en contrariar lo establecido en la norma jurídica.


Para que sea delictuosa, la conducta ha de ser típica, antijurídica y culpable.
- El delito como acción típica y antijurídica es la contravención de las normas objetivas del
Derecho Penal, que en el fondo es la violación de una valoración jurídica.
- La antijuricidad es un elemento valorativo del delito, en tanto que el tipo es descriptivo,
se refiere a la conducta antijurídica, es una descripción de ella.

RECOMENDACIONES

- Se plantean entrevistas a especialistas para saber cuál es la importancia de la


antijuricidad en el derecho y la sociedad.
- Se recomienda charlas acerca de derecho penal para poder efectuar nuestra labor con
conocimientos sólidos.
- Se proponen exhaustivos exámenes a los alumnos de la PNP para analizar su nivel de
conocimiento de derecho.

BIBLIOGRAFÍA

- Cabanellas, G. (2003). Diccionario Jurídico Elemental. Buenos Aires Argentina: Heliasta.


16ta edición.
- Jiménez, L. (2005). Principios de Derecho Penal la Ley y El Delito. Buenos Aires Argentina:
Abeledo-Perrot. 4ta edición.
- Rebolledo, (1994). Fundamentos Generales del Derecho Penal.