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Impacto del neoliberalismo en la calidad de vida de los colombianos

Para comprender el impacto que tiene el neoliberalismo sobre la calidad de vida de


los colombianos, debemos saber que este movimiento capitalista surgió en la
década de 1970 a través de la escuela monetaria de Milton Friedman como una
solución a la crisis que afectó a la economía mundial en 1973, causada por el
excesivo aumento de los precios del petróleo. En un principio el modelo neoliberal
traía promesas bastante atractivas, como contener los gastos excesivos del
Estado, fortalecer el capital privado, promover la libertad de la sociedad civil y la
ciudadanía para disminuir la opresión del Estado.

Hoy en día este modelo económico recurre al proteccionismo económico, al ponerle


restricciones a las actividades empresariales capitalistas, que deben como primera
medida cumplir una función social en la generación de empleo, más que en el
incremento de los impuestos.

Este modelo ha incrementado la oferta y la economía de las empresas privadas


basado en bajos costos de producción y el desplazamiento de la artesanía y la
manufactura por la industria pesada. Este modelo es benéfico solo a nivel económico,
ya que la mayoría de las personas que trabajan en estas industrias son de nivel
socioeconómico medio o bajo y su principal fuente de ingresos es el trabajo que
ejercen en estas empresas. Esto genera un estancamiento en el desarrollo del país,
ya que no hay el balance justo que planteaba Friedman si no que genera una
economía feudal donde el rico se hace más rico y el pobre se hace más pobre.

Es necesario hablar sobre el impacto que tiene este modelo en la agroindustria ya


que la mayoría de la población que vive en área rural trabaja en esta área y con el
capitalismo de los transgénicos que atenta contra las leyes de la naturaleza no
necesita del campesinado tradicional, el trabajo campesino que durante años dignificó
la vida del hombre y su relación con la naturaleza se convirtió para el capitalismo en
un insensible problema de mano de obra. En Colombia, por ejemplo, las nuevas
cadenas agroindustriales de caña panelera producen con el trabajo de 11 asalariados
durante una semana lo que tradicionalmente con trapiches caseros producían 700
familias campesinas durante un año. Aquí se evidencia la contradicción antiética del
desarrollo del capitalismo neoliberal de la capacidad de acumular dinero frente a la
dignidad del hombre.

La etapa neoliberal del capitalismo mundializado ha llevado a incrementar en


Colombia en un 700% las importaciones de alimentos, hasta alcanzar cifras cercanas
a los 7,5 millones de toneladas anuales. Para el capitalismo rentista de nuestro país
es mucho más "eficiente" especializarse en las importaciones a gran escala que
generar procesos de desarrollo rural garantizando la seguridad y la soberanía
alimentaria. Esto ha acelerado el empobrecimiento del campesinado, que junto a la
estrategia violenta y expansionista del ganadero y narcotraficante es la razón más
fuerte para que en Colombia haya más de 2 millones de desplazados forzados.
El economista Hernando Zuleta analiza este modelo de desarrollo adoptado en el
país desde hace 20 años no está destruyendo a Colombia, y tampoco ha
aumentado la desprotección de las clases menos favorecidas. Por el contrario, el
progreso económico y social del país es innegable. A pesar de lo anterior, No hay
cobertura de la salud y educación en las regiones vulnerables, ya que los efectos de
los programas sociales son más fuertes en las áreas más ricas. En este orden de
ideas, deberían centrarse sobre los mecanismos para reducir desigualdades
regionales, integrar los mercados de bienes e insumos a nivel nacional y aumentar
la eficacia de los programas sociales en las regiones más pobres para generar una
mayor cobertura e igualdad en la prestación de servicios básicos como la educación
y la salud y así contribuir al avance integral del país, no solo en la economía interna,
sino en el mejoramiento de la calidad de vida de todos los colombianos.