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Seminario de Tesis II

Facultad De Humanidades Artes y Ciencias Sociales

Alumno: Gallo Samanta


Profesor: Harris Nimsi
DIMENSIÓN EPISTEMOLOGICA DEL DISEÑO DE
INVESTIGACIÓN

SITUACIÓN PROBLEMATICA

Considero que la creciente problemática de los trastornos alimenticios y su


visibilidad con respecto a los ideales de la época (sin caer en un
reduccionismo que deje sin efecto las voces y las problemáticas particulares
de los sujetos que la padecen) conducen a cuestionarnos a cerca de estas
situaciones, a preguntarnos porque se aparecen mujeres que se niegan a
comer, exigencias que muchas veces aparecen como un mandato o imperativo
al que el sujeto queda pegoteado, no pudiendo interrogarse sobre aquel y del
cual es difícil separarse, pudiendo costar incluso la vida del propio sujeto.

Gracias a los aportes del Psicoanálisis, sabemos que un sujeto no se constituye


solo, sino que es fundante en la estructuración psíquica del mismo la
existencia y la aparición de un Otro que en una primera instancia aparece
como primario, es decir absoluto para nuestra supervivencia y que esto
produce efectos subjetivantes de acuerdo a su mirada, a sus significantes y a la
manera de nombrarnos, de traernos y ser capturados en este registro simbólico
(sujeto sujetado por el lenguaje). Son estos primeros vínculos con el Otro
materno y sus efectos lo que me lleva a realizar la siguiente pregunta más
general en relación a esta temática:

¿Qué tipos de relaciones y percepciones aparecen entre el Otro materno y


sujetos (mujeres adolescentes) que padecen anorexia en la cuidad de Paraná?

En relación a esta pregunta me surge la motivación de investigar sobre este


tema ya que me parece interesante que sea justamente el objeto comida aquel
objeto que rechazan las anoréxicas y como este se entrama de un modo más
relacional, donde se intenta generar cierto tipo de separación extrema a la
demanda del Otro, donde se intenta anular su existencia (mediante este
rechazo ferviente) pero que a la vez inevitablemente conlleva la muerte del
propio sujeto quedando a merced del lento camino de inanición y la muerte.
Entonces en este sentido me urge la necesidad de pensar estos modos de
inscripción de aquello que es ajeno al sujeto y que a la vez lo constituye
estructuralmente.
Cabría también otros interrogantes que se desprenden del mencionado más
arriba: ¿Qué formas de inscripción de este Otro se generan subjetivamente en
mujeres adolescentes con Anorexia? Y ¿Qué percepciones tienen estas madres
sobre sí mismas y sobre estas hijas?

Sabemos que los discursos epocales condicionan pero no determinan a un


sujeto. Además también surge la idea de investigar sobre la etapa donde
aparece mayormente esta problemática, es decir en la adolescencia, momentos
en los que se buscan grupos de pares, con los que el sujeto se siente
identificado y que justamente tienden a romper estos esquemas conocidos más
familiares, con los que el sujeto necesita autoafirmarse como un ser que existe
por fuera de lo endogámico (parental) y que especifica esta otredad también
que en este caso está marcada por el afuera, es necesario constitutivamente
que así sea para pensarnos diferente al otro y no quedar tomados de alguna
manera (pegoteados) por este. Pero ¿Qué es lo que sucede cuando esta
necesidad de autoafirmarse como diferente pone el acento en la excesividad,
haciendo una marca sintomática que ubica al sujeto más del lado del goce que
de la satisfacción pulsional? Y en este sentido también es interesante pensar
que tipo de satisfacción encontramos en mujeres adolescentes anoréxicas,
donde la “nada” (comer nada) representa un estatuto interesante como aquel
objeto que no aparece ahí donde el sujeto debe bordear con lo simbólico este
agujero real en el encuentro con el otro que nos lleva a la noción de objeto
irremediablemente perdido de Freud, donde lo que viene a reemplazarlo es
justamente cualquier objeto que produzca una satisfacción que pueda entrar en
relación con la búsqueda de la satisfacción pulsional y que durante la infancia
encontrara su camino en el apuntalamiento por parte de la pulsión en zonas
(erógenas) del cuerpo que señalados por el Otro marcaran y harán huellas de
los modos singulares de cada uno y del recorrido marcado por la infancia
temprana que estructura las bases psíquicas de las que habla Freud para toda
formación de síntoma posterior (adolescencia y edad adulta)

En relación a esto último también poder inferir porque es justamente en este


momento en el cual aparece este despliegue sintomático ¿Qué relación guarda
con los cambios físicos y psíquicos que aparecen durante esta etapa? ¿Cómo
se vinculan estas mujeres anoréxicas con sus grupos de pares? ¿Qué relación
hay entre la femineidad y la Anorexia nerviosa? ¿En qué situación familiar,
social y cultural se encuentran inmersos sujetos con estas problemáticas?

Cuando planteo mi pregunta en torno a mujeres adolescentes pienso en que


justamente parecería que en la anorexia se busca renunciar de cierta manera a
estas formas femeninas, y donde es observable que la pequeñez y delgadez
enmascara un cuerpo que se asemeja más al de una niña que al de una mujer.

Considero importante elucidar estas cuestiones, ya que como se plantea la


incidencia en esta época de mujeres adolescentes (mayormente) con anorexia
se ha visto en aumento en los últimos años.

Teniendo en cuenta que actualmente son muchos los dispositivos de atención


que se encargan de “rehabilitar” a través de técnicas y abordajes cognitivo
conductuales, donde el foco está puesto en si estas pacientes comen mucho o
poco. Se intentara correr esta mirada del “objeto problema” (alimento) hacia el
entramado vincular, desde la perspectiva psicoanalítica que nos permite que
sea el propio sujeto el que hable y haga registro de su propia problemática y
de la posición en la que se encuentra el respecto.
Me pareció importante convertir la siguiente temática en un tema de
investigación partiendo de la base de que la época en la que vivimos no
solamente planta ideologías, formas de vivir y de relacionarme con el otro,
sino también modos de enfermar. En este sentido la anorexia es considerada
hoy en día como una de las psicopatologías actuales más frecuentes junto con
las adicciones, los trastornos de ansiedad, la depresión, etc. Si bien se datan de
casos de la Edad Media, donde mujeres hacían ayunos hasta morir de
inanición, más bien la mayoría de ellos se hayan relacionados a cuestiones
religiosas o formas de huelga ante imposiciones externas, como modos de
aseverar sus convicciones en torno a sus pensamientos, ideas etc.

Considero que la época y los ideales elevados y exigentes en torno a la estética


de la mujer dan el punta pie, los cuales muchas se sirven para reproducir de
alguna u otra manera estos valores, es cierto la cultura aporta al sujeto las
herramientas con las que cuenta, incluso para formar síntomas, pero también
no podemos dejarle todo el crédito a las imposiciones sociales, es necesario
tener en cuenta que se forjan determinadas formas particulares de
relacionarnos con los objetos que devienen de cómo hemos sido criados, de
nuestras historias (novelas) familiares, aquello que nuestros padres quisieran
para nosotros y lo que no. Entonces encontrada esta problemática social y
subjetiva tan frecuentemente sea en formas extremas o como pequeñas
manifestaciones o llamados de atención hacia estos otros, me parece que vale
la pena conocer profundamente sobre la manera en que estas mujeres
adolescentes han hecho huellas en su infancia. Sabemos que no hay
investigación clínica sin estudio de casos, análisis y sin teorías que den
fundamento a aquellas manifestación que se revelan como padecimiento
subjetivo y que se nos presentan como interrogantes a ser develados en
tratamiento analítico.

Me interesa conocer estas formas de hacer coincidir la teoría y la práctica es


decir la clínica y como se puede a la vez conocer para poder proponer a partir
de esto estrategias de trabajo que puedan acercarnos a cierta disminución o
alivio del malestar y el sufrimiento psíquico (ya que sabemos que desde el
Psicoanálisis es imposible la cura absoluta y definitiva) poder pensar en hacer
una huella distinta en ese padecimiento subjetivo que proponga un tiempo de
reflexión tanto a nivel social, académico y profesional acerca de la
problemática, y que nos acerque herramientas para poder trabajar a nivel
clínico y terapéutico que dé más cuenta de lo que el sujeto puede decir de su
sufrimiento que de lo que el tratamiento viene a imponerle por fuera de él,
como volviendo a caer en otro mandato o imperativo , el de recuperarse.
Investigar sobre los modos relacionales que tiene el sujeto para hacer su
historia me parece justo a la hora de develar los enigmas que plantea el no
comer de la anoréxica.

Lo relevante académicamente es poder analizar y complejizar desde una


perspectiva psicoanalítica los modos y las marcas (efectos subjetivantes) que
operan como modelos vinculares a la hora de relacionarse estas mujeres
adolescentes con el objeto alimento, es decir que es lo que se reedita con el
Otro en el rechazo de la anoréxica hacia la comida. Con esto se trata de
repensar y poder aportar un sentido desde la teoría a aquello que en la clínica
se nos plantea como un enigma y que es necesario problematizar para poder
trabajarlos generando nuevos focos en la práctica analítica.

Pensar lo epocal también como ya se ha mencionado, como una influencia


para pensar la sintomatología anoréxica en la adolescencia (etapa que queda
tan alienada en cierto sentido a discursos sociales).

Elucidar críticamente el papel que cumplen los padres en el entramado


vincular- familiar con sus hijos y pensar una terapéutica estrechamente unida
al trabajo con estos vínculos.

Considero que académicamente no se puede dejar de pensar en estas dos


vertientes relevantes tanto teóricas como prácticas y una tercera que vendría a
formar parte de la relación entre ambas que nos estarían informando acerca de
cómo tratar estas problemáticas a partir del foco desde el que queramos partir
y como mirarlo es obviamente el acento que le vamos a poner a ciertas
cuestiones por encima de otras.

Socialmente es necesario poder reflexionar estas problemáticas, que como


mencione anteriormente no se trata de la gravedad del cuadro, sino de poder
entender que es lo que sucumbe a la prohibición del alimento en un sujeto, y
que otras cuestiones están detrás de estas prohibiciones que nos acerca a
cuestiones aún más complejas, y que nos advierten sobre tramas vinculares, de
las que el sujeto parece no poder escapar. Creo que la relevancia académica
tiene que ver con esta función social que tiene lo científico, que es poder
devolver algo de este saber que emerge para poder hacer trama y nudo con lo
que surge y aparece en el malestar social que muchas veces se presenta en
términos de demanda, y que no puede ser menos que absorbido por quienes se
interesan en el campo para investigar sobre él, cualquiera sea la forma en que
se presente.

Lo académico también tiene que ver con este deseo de saber que no puede
menos que seguir buscando a través del estudio de casos y de la
profundización en lo teórico cuales son los nudos que se pueden ir desatando
que refieren a un malestar tanto singular como social (siendo algunos más
preponderantes que otros, lo que no significa que sean más o menos
importantes)

Como profesionales de la salud tampoco podemos perder el foco de la


atención en la comunidad y lo que implica tanto la información y la educación
dentro de la sociedad y la prevención primaria que a través de estas estrategias
anteriormente mencionadas pone en marcha un trabajo continuo que nos
compromete activamente como actores de la salud cualquiera sea el ámbito en
el que se la practique. En este sentido propongo replantearnos el lugar que
ocupamos en tanto trabajamos con problemáticas que no están desligadas de
lo social, lo histórico, lo económico, etc. Por ello más arriba al comienzo del
trabajo pensaba en los modos de abordaje actuales de la anorexia, que si
miramos aquí en nuestra ciudad misma, mayoritariamente se trabaja con la
anorexia y se la aborda desde una terapia cognitiva- conductual desde la cual
se esperan otras finalidades para el trabajo con estos/as pacientes, donde se
enfoca el ahora, y el tratamiento apunta a que el paciente pueda volver a
recuperar una alimentación o nutrición “normal”. Sabemos que desde el
psicoanálisis no apuntamos a que se logren determinados resultamos, si
apostamos a que el sujeto debiera de estar en alguna parte, y mediante
estrategias de trabajo, técnicas, etc., se espera que el que habla de su
padecimiento pueda entender algo sobre esto que le pasa, y con las
herramientas con las que cuenta poder hacer algo con ello.
ANTECEDENTES

Se realizó una búsqueda sobre aquellas temáticas que pudieran entrar en


relación con la problemática elegida teniendo ideas que guarden conexión con
lo que se desarrolló previamente en la situación problemática

Considere algunos artículos y tesis de grados para comenzar a tener una


aproximación sobre ciertos conceptos teóricos y sobre articulaciones que me
parecieron importantes para poder tener en cuenta sobre donde se ha puesto el
foco teóricamente.

Tomo como punto de partida las dos Tesis de Grado de Emmanuel Zarate
titulado “Cuerpo, Anorexia y Goce” (2011) y la de María Lourdes Herlein,
“La Familia en la Anorexia (aportes de una investigación cualitativa realizada
en la ciudad de Paraná), (2007). Me parece importante el anudamiento que él
hace en relación al goce desmedido y mortífero en la Anorexia, la aniquilación
de su deseo y la vuelta de este puro goce desmedido que lo lleva a la
interesante pregunta ¿Satisface una pulsión la anoréxica?, él se basa en el
estudio de casos como metodología y en relación a esto articula estas
categorías teóricas en relación a su pregunta en torno a las relaciones entre el
cuerpo y el goce de las anoréxicas. De “La familia en la anorexia” me pareció
importante para poder pensar en estos vínculos complejos familiares, donde
no se debe pensar simplemente en solo un sujeto para un abordaje posible,
sino en problematizar y profundizar hechos que tienen que ver con
construcciones familiares, como bien las llama Freud la “novela familiar”,
donde el sujeto muchas veces culmina siendo el resultado de una historia que
lo antecede y que marca e imprime huellas psíquicas subjetivantes a partir de
las cuales el sujeto va a poder o no saber y hacer algo con eso. Especialmente
teniendo en cuenta la función del nombre del padre como aquel que pone un
freno al deseo devorador de la madre y fundamentalmente esta relación con el
Otro materno o primario que edifica o construye los sedimentos necesarios
para la constitución de todo este aparato psíquico de aquí en adelante y sus
modalidades pulsionales.
Pensé luego en los artículos de difusión científica, los cuales me orientan
teóricamente en relación a este tema, también de ellos tome algunos como los
más cercanos y parecidos y que me pueden servir para tener referencia sobre
estas categorías teóricas y estudiar cómo se piensa actualmente a la anorexia
sobre todo en el abordaje freudiano y lacaniano.

En “Cuerpo y subjetividad :Acerca de la Anorexia” de Francisco Pereña


García (2007) el autor propone algo que me interesa en relación a los
discursos epocales y como estamos en relación a objetos que cumplen una
satisfacción inmediata y fugaz, fácilmente sustituibles y que resaltan valores
estéticos para el “uso” de estas mujeres como si fueran objetos, pasando de la
época a la particularidad de quien sufre una problemática de este tipo, ¿con
que tipo de satisfacción sintomática nos encontramos? ¿La anorexia es un
síntoma? También el autor menciona la importancia del vínculo materno y
como se traducen los primeros encuentros en esta ecuación lacaniana que
manifiesta al deseo como resultante de la sustracción de la necesidad sobre la
demanda.

En “Anorexia- Bulimia Feminidad” de DÁngelo Patricia (2014) la autora


propone pensar en anorexia como este rechazo a las formas femeninas del
cuerpo teniendo en cuenta los tres destinos posibles para la mujer que plantea
Freud (apartamiento de la sexualidad, complejo de masculinidad, actitud
femenina), haciendo un recorrido por la instancia pre- edipica y edipica donde
s e espera que el niño no sea puesto en el lugar de falo como puro objeto de
satisfacción de la madre que deja al niño en un silencio. La autora propone
pensar a la anorexia- bulimia como una respuesta posible para la feminidad,
modos defensivos frente al Otro deseante, y esta imagen distorsionada que no
queda ligada al registro simbólico.

En “Anorexia: Un conflicto entre la niña y la adolescente. La adolescente y


su espejo” de Kattya Grosser (2010) se postulan en común ciertas ideas sobre
la adolescencia y específicamente poder pensar a este sujeto sin deseo que
aparece en estos problemas y como esto se traduce en pensar la dimensión de
la inscripción de la falta.

Y por último me pareció de muy buen aporte el artículo “La imagen del
cuerpo en la anorexia como síntoma histérico (enfoque psicoanalítico)” de
Daniela Ruesgas y Delia Soliz (2005) que hace una articulación profunda
entre conceptos lacanianos de gran aporte para poder pensar la clínica de la
anorexia en relación al pasaje al acto en la anorexia y al concepto de goce
Otro (como esto que queda por fuera del goce y que conlleva a lo mortífero de
esta problemática).
ESTADO DEL ARTE

Muchos son los aportes de diferentes profesionales que escriben e investigan


a cerca de la anorexia, se la asocia a menudo con ideales de época y también a
que frecuentemente son mujeres las que padecen este tipo de problemáticas,
presentándose también en hombres pero de manera poco frecuente, aquí entra
en juego la temática de la femineidad muy ligada a la salida de la anoréxica,
donde parece correrse a un costado en términos de aceptar e inscribir este
significante que representaría a la mujer y que tendría que ver justamente con
la inscripción de la dimensión de la falta, es decir de la castración (Freud
propone algunas otras salidas, y es interesante como se pone actualmente en
tensión la dimensión de la mujer en este juego que hace como una mascarada
en torno a poseer algún atributo fálico que la vuelva deseable).

Se ve en la anorexia un rechazo al propio cuerpo donde aparece el estatuto de


“la nada”, “como nada”, “no quiero nada”, “no soy nada”. El abolir las
funciones alimentarias, concierne a esta nada. Massimo Recalcati en “Clínica
del vacío” (2003) trabaja esta idea de la nada, como un agujero donde nada
aparece entre el sujeto y el Otro, a modo de generar una separación que no lo
deje sumido a la demanda asfixiante del otro (“la papilla asfixiante de la
madre” como la llama Lacan) es el único camino que parece tener el sujeto
para marcar su diferencia, allí donde parecen ser devoradas por el deseo
materno, entonces este rechazo aparecería como este objeto separador y aquí
vendría el interrogante ¿Dónde aparece el sujeto en todo esto? , se piensa
entonces a este rechazo como el momento donde si aparece algo del sujeto, al
menos de esta trágica forma.

Según este autor lo simbólico aquí se ha implantado pero de una manera débil,
donde lo imaginario toma por completo al sujeto, no viendo otra cosa más que
excesos, de grasa, de cuerpo, y que esta imagen que el espejo le devuelve a la
anoréxica se vuelve un “retorno alucinatorio de lo real del goce” (Recalcati)

Entonces podemos pensar a través de estas lecturas a la anorexia como un


intento de solución frente a la dificultad que presenta la separación con el
Otro, mucho es el crédito que se le da desde el psicoanálisis al lugar que ocupa
la madre, en la problemática de mujeres con anorexia, ya que en este vínculo
encontramos la formación y el resultado de lo que Lacan explica como D =
N-D ( el deseo como el resultado de la sustracción entre la necesidad y la
demanda) , hablamos del deseo como deseo inconscientes, por lo tanto aquel
que surge no es cualquier sujeto sino uno dividido, dividido por estas
formaciones inconscientes que se le presentaran al sujeto como un enigma o
una pregunta de la cual parece no saber nada sobre eso.

A pesar de que no se puede hablar de una estructura anoréxica, entendiendo en


psicoanálisis a la estructura como los modos que hay de posicionarse en
relación a la castración, varios autores se plantean que tipo de nosografía
plantearía la anorexia como cuadro clínico. Quisiera por ello resaltar la
división que hace Recalcati en relación a una diferenciación entre clínica del
vacío y clínica de la falta, la cual justamente no pretende plantear una nueva
estructura sino hacer referencia al posicionamiento subjetivo que encontramos
en la anorexia, donde el circuito de la falta, y el sujeto deseante en relación a
esto aparece muy nublado, y lo que si aparece es un sujeto tomado por una
imagen que le devuelve una feroz ausencia de simbólico que pueda anudar el
agujero que representa lo real de lo sexual en relación al cuerpo y al goce. Por
ello varios autores van a trabajar sobre esta cuestión del goce desmedido
excesivo y mortífero en la anorexia.
Categorías Teóricas: Aquellas que se utilizaran para este trabajo habrán de
ser: Anorexia- Otro (materno- primordial) y Adolescencia.

En relación a la anorexia, pensarla como síntoma que porta un sujeto que


habla de su historia y de las formas de satisfacción que toma para relacionarse
con sus objetos, no la pensamos como un trastorno porque no focalizamos en
aquellas manifestaciones corporales, sino que pensamos estas últimas como un
estrato superficial de un problema más complejo que sucumbe desde las bases
de ese sujeto.

Prefiero pensar a la anorexia como esta an (falta) de orexis (deseo) que


conviene invertirlo para poder entender al sentido que se apunta en
psicoanálisis, ya que decir falta de deseo también puede significar que el
sujeto desea… nada, esta inversión nos devuelve a un sujeto al fin deseante,
aunque el objeto nada, es justamente esta categoría tan compleja que remite a
la falta de simbolización con la que se cuenta y el que se vuelve en contra de
la misma anoréxica pidiendo que coma un poquito “más nada” (un imaginario
que no coincide con su imagen por fuera del espejo) y que le puede costar la
vida.

Es interesante pensar la anorexia como síntoma histérico ya que sostiene su


deseo en la imposibilidad del mismo, así como la voluntad pertinaz de querer
quebrantar todo tratamiento posible y de encontrarse encerradas sobre ciertas
ideas fijas o recurrentes (el horror y el miedo a verse gordas) que habla de esta
terquedad donde se intenta quebrar todo señalamiento por parte del otro que le
indica lo peligroso de su iniciativa.

Y también porque lo pulsional no está volcado al campo de las ideas sino que
estamos en el terreno de lo corporal, se hace síntoma en el cuerpo. Entonces
nos encontramos con el síntoma anoréxico como metáfora, que es producto de
asociaciones inconscientes (un saber no sabido).

La anorexia es pensada como el sostenimiento de un deseo singular (voluntad


de no comer) ante el deseo absorbente y voraz materno (o familiar) donde el
sujeto quiere despegarse a toda costa, de las exigencias de los suyos,
anunciándose como aquel distinto, (por ello también relacionado con la
adolescencia como etapa de constitución psíquica donde el sujeto sale por
fuera de lo endogámico)

La imagen ( o la distorsión de la imagen corporal) en la anorexia tiene que ver


con este pronunciamiento en la primera infancia que hace el Otro primordial,
donde señala al niño y le dice “ese eres tú”, esta frase tan mítica es ejemplar
en el sentido en el que metaforiza, la mirada, el sostenimiento y los
significantes con los que la madre va a “bañar” a ese bebe, como lo va a
libidinizar, cuestión que retornara en la adolescencia, así como también en
toda la vida posterior adulta, ya que implica huellas estructurantes que marcan
al sujeto , desde las cuales está habilitado a nombrarse y a situarse como una
secuencia en la historia familiar, que eslabón ocupa, que lugar, como es
significado ese niño en la familia.

En relación a la categoría de Otro materno o primordial poder dar cuenta de la


importancia de los primeros contactos, como se menciona en párrafos más
arriba, en referencia a esta célula narcisista madre-bebe tan fundante donde
primero se apunta a la inseparabilidad entre la madre y su hijo, (operación
primera de alienación) donde el bebe no tiene noción que su madre es otro por
fuera de él, el cuerpo de la madre y de su bebe se funden en uno solo, y como
ya se dijo es necesario que el bebe sea esa “majestad” ese sujeto al que se lo
está ubicando en el lugar de lo más valioso e importante para quienes lo traen
al mundo. Se lo pone en este lugar fálico, se lo muestra en el espejo, se le
indica que tiene un cuerpo, (aunque sea por su inmadurez fisiológica y
psicológica un pequeño cuerpo fragmentado) es la madre la que devuelve
unidad, totalidad, complementa y completa, significando de esta manera el
desarrollo vital del niño. También es ella misma la que con su deseo puede
asfixiar al sujeto no pudiendo ella misma entender que hay un niño por fuera
de ella, y que aunque ella lo trajo al mundo este niño puede desear y ser algo
diferente de esta madre, también es importante tener en cuenta esta función
paterna que nos trae Lacan para explicarnos que existe entre esta célula
madre- bebe una terceridad, que también operara de lo simbólico, para
efectuar ese corte, que indica que el niño no es el falo de la madre, porque esta
madre desea otra cosa, además del niño. Aquí es donde ya ubicaríamos el
drama edipico, que luego se resignifica en la adolescencia.
Es necesario tener en cuenta estas nociones que ya hemos aprendido para
poder investigar cómo se fueron desarrollando estos lazos, en casos donde se
manifiesta un deseo ferviente a no comer, por ello se apunta a descifrar
mediante el trabajo de esta investigación esas percepciones e ideas que
aparecen en las madres y de estas en relación a sus hijas, ya que cada historia
conlleva su propio drama familiar, es interesante tener en cuenta este concepto
que nos habla de las primeras formas de hacer lazo de un sujeto y que a veces
pueden darse de manera muy dramática las exigencias y las demandas
familiares, donde se ahoga prácticamente las motivaciones personales y el
deseo y donde entonces aparece el síntoma como forma de correrse y de
mostrarse en otro lugar, aunque este conlleve un goce mortífero

Por ultimo me pareció importante pensar en la categoría de la adolescencia, se


fue mencionando de todas formas, para darle relación con lo investigado como
se entrama la problemática que se estudiara con esta noción. Ubicamos la
adolescencia como esta etapa de cambios físicos y psíquicos y en la mujer, la
primera menstruación también marca el comienzo de una nueva etapa, donde
se deja de ser una niña y se pasa a ser una mujercita, esto también nos
devuelve alguna información sobre la necesidad imperiosa de no comer de las
anoréxicas, donde por ello se consiguen cuerpos que ocultan las redondeces de
la mujer y de lo femenino, se mencionó más arriba que estos cuerpos se
asemejaban más una corporeidad infantil que a un cuerpo adulto, esto no es
casual si se piensa en este rechazo también a la femineidad identificado al
cuerpo de la mujer y al embarazo (como todo cambio estructurante esto
también despierta fantasías inconscientes en el sujeto donde el síntoma puede
ser este intento de no acercarse a estas formas).

También me parece tener en cuenta como los adolescentes salen del núcleo
familiar y se topan con lo social, y allí es donde el sujeto ya podrá ser libre de
elegir, que tipo de discurso lo alojara, en base a ideales, valores, nuevas
identificaciones, etc. Por ello se insiste tanto en este trabajo y en la futura
investigación a repensar la época en relación al sujeto, siempre sin quitarle la
importancia a la constitución de la identidad que no solamente viene de afuera
sino de construcciones internas que posicionan al sujeto como deseante es
decir que algo lo moviliza a actuar de determinada manera y es a esto a lo que
se apunta conocer en la clínica del psicoanálisis.
OBJETIVOS

Objetivos generales:

*Analizar y complejizar las relaciones y percepciones entre el Otro materno


primordial y pacientes (mujeres adolescentes) anoréxicas de la ciudad de
Paraná.

Objetivos específicos:

*Elucidar las formas de inscripción de este Otro que aparecen como marcas
subjetivas en mujeres adolescentes con anorexia

*Analizar las percepciones que tienen estas madres sobre sí mismas y sobre
sus hijas.
DIMENSION METODOLOGICA DEL DISEÑO DE INVESTIGACION

El tipo de diseño que se llevara a cabo para la siguiente investigación será de


tipo cualitativo.

Se consideran importantes los nuevos contextos y las perspectivas sociales que


hacen surgir a la problemática elegida y desde la mirada psicoanalítica
sabemos que focalizamos más aun en aquellos aspectos subjetivos y singulares
que marcan lo propio y que a la vez se encuentran atravesados por lo
institucional, lo cultural, lo social, lo epocal, lo histórico. A partir de allí
podríamos decir también se producen nuevas formas de hacer síntoma. Es
necesario en este punto contemplar las narraciones, no solo de aquellos que
padecen sino de familiares, profesionales de la salud, el papel de los medios
de comunicación, las redes sociales, y todos aquellos que hacen voz sobre la
temática elegida.

Sabemos que desde el positivismo es necesario contemplar hipótesis que luego


puedan ser comprobadas, para saber que de ello pueden aparecer leyes
formuladas para ser aplicadas de igual medida en todos aquellos que se ajusten
al criterio formalizado. Por el contrario intentamos marcar y comprender que
implicancias tiene la problemática para el abordaje en psicoanálisis y como
este objeto de estudio “Relación: Otro materno - anorexia” puede a través de
nuestra técnica brindarnos herramientas y recursos para un abordaje posible.

No pretendemos ajustar esto a la norma de que si tal o cual rasgo o


característica aparece en tal o cual sentido entonces nos encontraríamos con
una problemática determinada, no precisamos el hallazgo de la fórmula que
nos permita conocer que sucede con todos los sujetos (como si abarcar esto
fuera posible). Sabemos que esto no es así y que podemos encontrar gran
variedad de particularidades como sujetos existen, en este sentido nos interesa
la diferencia y no la semejanza.

De esto deviene con ello un posicionamiento epistemológico que sustenta


asimismo el incluir al investigador, al que participa en esto, la mirada de quien
formula el conocimiento es parte de él porque no pensamos nuestro objeto de
estudio como un fenómenos aislado e independiente sino que observamos,
como ya dijimos, en que situaciones surge, con quienes, y que significación
adquiere entonces esto para tal o cual sujeto. Se re-sitúa entonces la relación
sujeto-objeto, donde no nos hallamos ante un proceso lineal, de causa y efecto,
de primero y segundo, sino que aparecen otras lógicas, si si quiere llamar a-
temporales, donde lo circular marca un ritmo muy distinto.

Por estas razones es que pensamos que el diseño de investigación con


metodología cuantitativa podría ajustarse más a estos criterios formulados y
explicados anteriormente, habilitando el relato y no aquello que se ajusta o no
a la idea planteada, para generar verdades absolutas/ objetivas. Con esto no se
quiere decir que no se pretendan criterios de objetividad, pero sabemos, que la
“objetividad” no es ese horizonte último que me marca un único camino, sino
que es necesario poner comillas, porque sabemos que lo único absoluto en este
sentido es el intento fallido de pretender formular verdades absolutas (valga la
redundancia).

Para terminar también considero que la metodología cualitativa nos permite


abrir un abanico, pudiendo incluir otros enfoques de los cuales enriquecerse,
aunque adoptemos un claro posicionamiento con respecto a lo teórico, no me
parece desacertado tener una mirada amplia que permita al
observador/investigador, enriquecerse a partir del dialogo y la interacción con
otros.
UNIDAD DE ANALISIS Y UNIDAD DE ESTUDIO

Se trabajara con adolescentes (15 a 22 años) mujeres de la ciudad de Paraná


que presenten o que presentaron (pacientes rehabilitadas) problemáticas
relacionadas a la anorexia.

Referido a la Unidad de estudio se trabajara en una institución (asociación


civil sin fines de lucro) con orientación cognitiva conductual que trabaja con
estas pacientes, asi se podrán también ampliar las miradas y perspectivas sobre
la problemática, que, sabiendo que este lugar no aborda a estos sujetos desde
la mirada psicoanalítica, nos brinda (por ser una de los pocos centros en la
ciudad) otras formas de atención y de conocimiento hacia estas pacientes y sus
problemáticas.

TIPO DE MUESTRA

Se trabajaran con pacientes o ex pacientes adolescentes mujeres de la ciudad


de Paraná de entre 15 y 22 años que presentaran estas problemáticas para
realizar este tipo de muestra no probabilística que será de tipo intencional.
Recolección de datos

Entrevista con el Licenciado en Psicología y Psicoanalista Alejandro Ruiz.

¿Cómo pensaría usted la problemática de la anorexia?

-Considero que se puede pensar en la anorexia como una de las problemáticas


actuales, síntomas (desde el psicoanálisis) de nuevo género, de soluciones
patológicas, donde lo que aparece es un rechazo constante hacia lo
alimenticio. Creo que la anorexia tiene que ver más con estas histerias graves
de las que hablaba Freud y como tal termina siendo eso, un malestar subjetivo
que desde el psicoanálisis no es el objetivo primero intentar eliminar el
síntoma sino ver qué pasa con eso, y poder intervenir.

¿Entonces cree usted que se puede relacionar a la anorexia como una


problemática en torno a la vinculación materna?

Mira, yo estuve pensando y atendí algunos casos que tenían que ver con estas
cuestiones, pero recuerdo uno particularmente donde bueno si esta cuestión
con la madre y sus exigencias la ponían a esta paciente en un lugar donde lo
que aparecía era un rechazo por unas cenas familiares muy tradicionales en
esta familia, y unas disputas en torno a esto, que la trae a consulta. Pienso que
si puede tener que ver, si bien desde el psicoanálisis se sabe que se trabaja el
caso por caso, pero si se podría pensar algo en torno a esto que decís de la
vinculación con la madre, que suele ser problemática, al menos en este caso
que te comento, la chica que tendría unos 20 /21 años, no recuerdo bien, venía
con toda esta impronta de enojo y de rechazo y de pelea porque la madre
insistía mucho en que esta chica vaya y coma (y estas cenas eran abundantes,
con muchos personajes familiares) donde era como todo un ritual esto de la
cena, y bueno si aparecía algo de esto.

Justo yo te iba a preguntar sobre esto, ¿particularmente entonces en este


caso como se presentaba esta madre? Porque he estado leyendo a cerca de
estas cualidades por decirlo así que tienen estas madres, de ser demasiado
exigentes, o de generar tal o cual expectativa sobre estas hijas, lo que
produce como el efecto contrario. Tiene tal vez un poco que ver con lo que
Lacan llamaba “la papilla asfixiante”, que también puede que tenga que
ver con no poder generar ahí esta separación que produzca un deseo otro
que subjetivice al sujeto.

Sí, yo recuerdo esto de la disputa familiar, y también recuerdo que en un


momento, yo le realizo una pregunta a cerca de estos encuentros familiares,
donde le digo ¡Bueno si no tenes ganas no vayas! Y esta paciente se queda
como descolocada, porque nunca había pensado en la posibilidad de no ir, la
exigencia era tal, que no ir, no era posible, después de esta suerte de
intervención mía, se puede empezar a posicionar ella de manera distinta, y
después encuentra como cierta salida en el veganismo. Y bueno esta madre
parecía que se le imponía a tal manera que ella no podía separarse de esto, yo
atendí a esta chica, con su madre nunca hable, pero lo que me transmitía esta
chica era algo de esto. Pero si hay algo de estos excesos e insuficiencias
maternas y también hay que pensar el lugar del padre en todo esto, justamente
aquí en este caso el padre no aportaba demasiado a la cuestión.

Pensaba en esto de los pares (otros) y las redes sociales, lo que influye esto
muchas veces en sujetos que buscan en otros consejos, por ejemplo estos
blogs que se llaman algo así como pro Ana pro Mía, donde se motiva
mucho a las chicas a comer de determinada manera, por ejemplo
desnudas en frente de un espejo, cosas terribles, ¿Pensas desde tu
experiencia que hay mucha influencia en todo esto de las redes y las
relaciones con estos pares, que en cierta manera encubren y ayudan a
toda esta forma tan problemática de comer?

Si he escuchado sobre estos blogs y si si… considero que puede influir, por
ahí habría que pensar en la noción de goce, para poder entender que bueno
donde no se puede instalar este deseo subjetivo del que vos hablabas
anteriormente, lo que aparecería serían estas formas gozosas de hacer con el
cuerpo, o en el peor de los casos un goce absoluto donde se rechaza esta ley
simbólica con el Otro, entonces el sujeto prefiere gozar al máximo de su
síntoma y quedarse fuera del lazo con el Otro.… y también pensar en la
necesidad de ir al encuentro con el espejo.

¿Qué piensa acerca de la anorexia como síntoma epocal y discursos


sociales que imperan en la actualidad, se relaciona de manera directa con
esta problemática?
Yo diría que puede influir, pero que no tiene relación directa con el problema,
digamos que estos discursos no tocan lo esencial de la cuestión, en la delgadez
de la moda por ahí se puede pensar en algún cuerpo que puede ser causa de
deseo, es decir tener cierto cuerpo funciona como causa de deseo en el Otro.
En la anorexia y sobre todo en casos algo graves fracasa un poco esta ecuación
cuerpo-falo, el cuerpo anoréxico no funciona como causa de deseo, sino como
causa de angustia.

¿Cómo piensa usted que se lleva a cabo un tratamiento con pacientes


anoréxicas/os en un abordaje psicoanalítico? ¿Cómo se implican los
familiares en estas problemáticas, se los convoca al tratamiento?

Bueno desde la perspectiva del psicoanálisis sabemos que se trabaja en


análisis con y sobre el sujeto, a veces son los padres angustiados por sus hijos
los que demandan tratamiento para sus hijos. Durante el análisis sabemos que
trabajamos con el sujeto y si la situación no es tan grave creo que se puede
sostener desde el dispositivo analítico un tratamiento para estos pacientes, y si
la cosa por ahí se torna algo más aguda o grave, si considero que habría que
convocar a los familiares, para generar cierta “red” además del dispositivo
analítico, donde el sujeto quede algo más contenido.

¿Qué dicen o que percepciones tienen estas madres a cerca de las


problemáticas de sus hijas anoréxicas? ¿Y acerca de ellas mismas? Estuve
leyendo una viñeta clínica donde había una madre que sufría de
depresión y su hija también padecía de anorexia, encontré interesante el
nexo que hacia esta terapeuta en lo que esta madre podía llegar a
depositar en su hija y como un duelo no elaborado en este caso, ponía
particularmente ciertas exigencias sobre esta hija que culminaba en este
deseo de no comer y esto de la separación de lo que hablábamos
anteriormente, como el rechazo a la comida se manifestaba en este intento
de “corte” que la madre tampoco lograba hacer con su propia madre y
esta pérdida…todo me lleva a pensar en que estas madres también vienen
cargadas de ciertos ideales que a veces se plasman excesivamente sobre
estas hijas.

En el caso de esta paciente, yo nunca pude conocer a su madre, casualmente


esta madre era una madre grandota, con sobrepeso, y la exigencia que se
convertía en cierto mandato materno de asistir a estas cenas había generado en
esta chica cierta “desesperación” y rechazo a la comida. Pero si considero que
se puede pensar en este gran otro que decís vos en relación a la anorexia, si…
si, porque aparte sabemos desde Lacan lo que implica no? La constitución
subjetiva…psíquica a partir de este Otro, yo creo que sí... el nexo esta.

También pensaba articular mi tesis en relación a la femineidad y la


anorexia, leí bastantes artículos, sobre autores que piensan en estas
salidas freudianas a la femineidad y como la anorexia queda como
estancada en esta no salida, en este rechazo a las formas femeninas donde
el mismo síntoma termina siendo a nivel corporal una regresión a un
cuerpo totalmente infantil, pequeño, frágil, y en la mujer esto de la
retirada de la menstruación, entre otras, me lleva a pensar en que
casualmente en la adolescencia o la pubertad, es donde el cuerpo de la
niña comienza a tomar formas y donde también suele comenzar esta
problemática del rechazo al alimento.

Si podes pensarlo en relación a esta incorporación de la madre, no hablo


solamente de la comida, una función materna que falla en cierto punto, y que
encuentra relación en esto que decís de las salidas hacia la femineidad de
Freud, hay algo de esto que encuentra lugar en la anorexia.
Bibliografía Teórica:

Recalcati, M. (2003). Clínica del vacío: anorexias, dependencias, psicosis.


Madrid: Síntesis.

Lacan, J. (2005). Seminario 4: La relación de objeto. Buenos Aires: Paidós.

Freud, S. (1992). Sobre la sexualidad femenina. Tomo XXI. Obras Completas.


Buenos Aires: Amorrortu.

Bibliografía Metodológica:

González Rey, Fernando L. (2000). Investigación cualitativa en psicología.


Rumbos y desafíos.

Flick, U. (2004) Introducción a la investigación cualitativa. Madrid. Morata

Bibliografía Antecedentes:

Zarate, E. (2011). Cuerpo Anorexia y Goce (Tesis de Grado). Universidad


Autónoma de Entre Ríos. Paraná.

Herlein, M. (2007). La familia en la anorexia: aportes de una investigación


cualitativa realizada en la ciudad de Paraná. (Tesis de Grado). Universidad
Autónoma de Entre Ríos. Paraná.

D´angelo, P. (2014). Anorexia-bulimia-feminidad. Trabajo presentado en la


Jornada Jaques Lacan y la Psicopatología, Buenos Aires.

García, F. (2007). Cuerpo y subjetividad: Acerca de la anorexia. Revista


española: Salud Pública, 81: 529-542.

Guillen, K. (2010). Anorexia: Un conflicto entre la niña y la adolescente. La


adolescente y su espejo. Revista Electrónica: Actualidades Investigativas en
Educación, p. 1-12.

Ruesgas, D y Soliz, D. (2005). La imagen del cuerpo en la anorexia como


síntoma histérico (enfoque psicoanalítico). Revista Ajayu (Órgano de Difusión
científica del departamento de Psicología) Universidad Católica Boliviana, p.
1-17.

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