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lBL O ECA DE AJEDREZ

LUIS PA AU

P - RTID S
AGISTRALES
DE
ROBE TO GRAU

D 1 O RIA L SO P-E GEN I l"N A


U NOS A 11 S
LUIS PALAU

PARTIDAS
MAGISTRALES
DE
ROBERTO GRAU
Selección de las m6s notables
producciones del gran maes-
tro argentino y algunos artícu-
los especiales escritos por él..

BUENOS AIRES
EDITORIAL SOPENA .ARGENTINA, S. R. L.
ESMERALDA 116
Es propiedad
Derecho, reserendos
Copyright 1947 by Editorial Sopena Argentina, S. R. L.
Hecho el depósito que ma1"ca la ley 11723
Prohibida la reproducción total o parcial

PRINTED AND PUBLISHED IN ARGENTINA


J¡vtPFIIMÉ F.T PUDLIÉ EN ARGENTINE
STAMPA'fO E PUBBI.ICATO NELL'ARGENTINA
IMPRESSO E EDITADO NA ARGENTINA
DRUCK UND AUSGABE IN ARGENTINIEN

PRIMERA EDICION
JULIO DE 1947

IMPRESO Y EDITADO EN LA ARGENTINA


ROBERTO GRAO

En la pcrwnafülad de Roberto Grau coincidían muchos de los factores


que destacan netamente al individuo en la sociedad, sea cual fuere el rumbo
que siga en la vida.
Nunca fué «uno más» en las esferas en que actuó; hasta sin proponérselo,
se situó siempre en los primeros planos.
Inteligencia, vivacidad, ca.ipacidad de análisis y de reflexión, facultades
de orqamizador y de dirigente, de palabra fácil y amena; todo ello exor­
nado por una simpatía. desbordante.
Su vocación fué el ajedrez, y es· natural, pues, que en esa actividad sus
cualidades se exteriorizaran más intensamente. Pero es indudable que lo
mismo se habrían manifestado si su especialización hubiera sido otra,
cosa que ­'f.~r lo demás­ demostró en las incur.riones que hizo en otros·
terrenos. Valga para el caso la cita de su labor como periodista, rica en
iniciativa y eficaz en su resultado.
Se destacó en ajedrez porque a él se dedicó. No es que sus facultades.
estuvieran biológicamente especializadas para ese juego, sino que las mis­
mas eran del orden de las que llevan al triunfo cualquiera sea el objetivo.
En otras palabras, Graú llevaba en sí mismo las condiciones del triunfador.
Los rumbos podían ser muchos; por gravitación natural él siguió el del
ajedrez, para ei cual 'tenia verdadera vocación.
Ese juego, que lo evidenció como niño precoz, constituyó para él un
entretenimiento y luego una disciplina mental, en la que su pereonoluiad.
se exteriorizó vigorosamente como jugador, teorizador, maestro, confe­
rencista, dirigente y conductor de equipos·.
En tal sentido, su individualidad no ha tenido parangón en nuestro
. medio, cosa explicable porque es muy difícil tal conjunción en una sola
persona.
Señaló una época brillante del ajedrez argentino y es indudable que
jué uno de los factores preponderantes de la difusión que este juego
alcanzó en nuestro país.
Indudablemente, era merecedor de tal emulación, más aún que de
igualarle solamente en su capacidad de jugador. Porque es evidente que
su atractiva y brillante personalidad constituía esa meta representada por
los triunfadores en los distintos órdenes de la vida, objetivo que se persigue
subconscieniemente ­por tendencia a la superación­­ aun sin saber que
se camina hacia él­. En su caso, no se trataba simplemente del gran
ajedrecista, sino de la autoridad indiscutida unida a una extraordinaria
simpatía personal, que no tenía otras excepciones que las que se derivan.
de esa propia cuoiuuui. Es que la mucha simpatía puede provocar la reac­
ción de los menos favorecidos en tal sentido, que no s,aben, resignarse con
lo que la suerte les ha deparado. Si cabe la posibilidad ele que para algunos
no haya sido simpático, es, precisamente, porque lo era extraordinaria­
mente para todos los demás.
Fué un ajedrecista completo. Conocía ,profundamente la. teoría y espíritu
de las aperturas, tenía gran imaginación para plantear y resolver s.itua­
ciones en el medio juego y era autoridad indiscutida en la conducción de.
finales. Unase a ello su capacidad psicológica que le permitía llevar las.
partidas hacia un terreno en que pudiera sentirse más cómodo el adver­.
sario, y se llegará fácilmente a la explicación 'de ffl indiscutible mperio-
ridad durante un largo período.
Buena prueba de lo dicho es esta magnífica selección de SU$ paTtidás
que ha hecho Luis Palau. Para quienes no las conozcan, así com.o paTa
Ios que quieran repascrtcs, constituirá una verdadera satisfacción ajedre­
cística. Y eso completará el sincero hom.enaje que este libro rinde a la
memoria del gran amigo desaparecido.
PEDRO BARBÉ.
PARTIDA Nº 1

JUGADA EN EL TORNEO DEL CIRCULO


DE AJEDREZ - 1921.

P. Dama - Tarrasch 11. 0-0, AXA; 12. RXA, P3TR;


con equilibrio. O bien, en esta mis-
R. Grau R. Illa ma variante, en vez de 8. P 3 C R,
1 P4D P4D seguir con 8. A 5 C, A 2 D (inferior
2 C3AR P4AD sería aquí 8. . .... , P 4 R; a causa
de 9. AXC, PXA; 10. C5D, PXC;
La defensa Tarrasch, o mejor di- 11. C7A+, RlD; 12. CXT, A5C+;
cho, el sistema Tarrasch contra la 13. R 1 D, con ventaja); 9. A X C,
apertura de peón dama, es una de P R X A; 10. C 5 D, A 3 D; con par-
las líneas de juego que ha consegui- tida igual.
do mantenerse contra los embates
furiosos que contra el mismo se hi- 4 C3A
cieron a través de comentarios y
análisis. Hubo un tiempo en que se Aquí está aceptado que lo mejor
estimó que el hecho de que las ne- para las blancas es continuar con
gras quedaran con un peón aislado
4. PAXP, PRXP; y 5. P3CR,
era motivo suficiente para demos- con lo que el juego de las blancas,
trar la inferioridad del citado siste- con una constante presión sobre las
ma, pero luego fueron apareciendo principales casillas centrales, es pre-
distintas líneas de juego que devol-
ferible.
vieron su prestigio a la variante que
con más cariño defendió el gran
4 C3AD
maestro alemán.
3 P4A P3R Con esta jugada las negras permí-
ten a las blancas efectuar la citada
Variantes interesantes se produ- variante de Schléchter-Rúbínstein,
cen con 3 , C 3 AR; a lo que a base de P 3 C R. Por ello, lo me-
puede seguirse con 4. P A X P, j or es continuar con 4 , C3AR;
P A X P; 5. D X P, D X P; 6. C 3 A, que es el golpe que ha devuelto a
D X D; 7. C X D, P 3 T D (si 7 , la variante Tarrasch su fama, en
P4R; sigue 8. CR5C, C3T; 9. A5C, razón de que permite eludir el ata-
con ventaja); 8. P 3 C R, P 4 R; que más peligroso de. las blancas.
9. C2A, A2D; 10. A2C A3A; 1 Es decir, que contra 5. P A X P, las
10 LUIS PALAU

negras contestan, en vez de P R X P, 6 A3D


con C X P, que asigna al segundo
jugador un contrajuego de gran in- La alternativa es 6. . .... , C 5 R;
'terés. golpe recomendado por Alekhine,
contra el que puede continuarse
5 P3R como en una partida entre Foltys y
Fine, del torneo de Estocolmo, de
Se nota que en esta partida Grau 1937, que fué así: 7. D 2. A, D 4 T;
estaba resuelto a no plantear el 8. P X P, A X P; 9. P X P, P X P;
ataque con el «fianchetto» del rey, 10. A 3 D, C X C; 11. P X e, P 3 T R;
a pesar de que por los comentarios 12. 0-0, 0-0; con juego equili-
que con anterioridad a este encuen- brado. Con la jugada adoptada en
tro había hecho el maestro argen- esta partida, las negras pierden un
tino, se sabía que conocía bien la tiempo al tener que mover en se-
variante y que la consideraba muy guida el alfil por segunda vez, luego
buena para las blancas. Pero el sis- del cambio de peones, pero Tarrasch
tema adoptado, de Rúbinstein, es sostenía que esa pérdida de tiempo
perfectamente sólido y conduce a estaba suficientemente compensada
.situaciones complejas e interesantes. por la debilidad creada en los peo-
5 C3A nes blancos del flanco de la dama
y, por otra parte, también conside-
Estamos ahora en la variante raba de gran importancia la des-
simétrica de la defensa Tarrasch, aparición del peón central de las
con la que se han disputado gran b1ancas.
cantidad de partidas en todos los
tiempos. 7 PDX P AXPA
8 P4CD A3D
6 P3TD 9 A2C 0-0

Maniobra típica en esta variante. Puede también jugarse en segui-


Las blancas preparan el cambio del da P4TD.
peón dama p9r el peón alfil negro,
para seguir con P 4 C D y el inme- 10 D3C P4TD
diato desarrollo del alfil por dos Esta agresión lateral es común en
caballo. Pero es instructivo desta- la presente variante y está dentro
car aquí una variante bastante bue- del plan que deben seguir las ne-
na, ,que nace de 6. A 3 D, y que ori- gras para tratar de sacar ventaja
gill,a juegos como los siguientes: de la situación algo delicada de los
6 .. :~3D, A3D; 7. 0-0, 0-0; peones blancos.
8. D2R, D2R; 9. PXPA, AXP;
10. P4R!, PXPA (ó 10 , 11 P5A!
.PXPR; 11. CXP, c x c, 12. Axe,
A2D; 13. P3'I'D, TDlR; 14. P4CD, Las blancas comienzan a ejecutar
A ;3 D; 15. A 2 C, con superioridad); movimientos de gran precisión. Este
11. AX P, P4R; 12. A5CR, A3R; avanee parece a primera vista poco
13. C5D, AXC; 14. AXA, C5D; lógico, puesto que deja al peón dama
15. C X C, A X C; 16. T D 1 A, con negro en excelente situación, apar-
una ligera ventaja posicional para te de crear una mayor preocupación
las blancas. en la defensa de los peones blancps
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 11
del costado de la dama, pero Grau mitirá mayor libertad de accion en
había calculado bien el juego. el contraataque del flanco dama.
11 PXP 16 CXA
12 PX P TXT+
13 AX T A2R Si, por ejemplo, 16. A 3 D, las
negras habrían continuado con
El momento era sumamente deli- 16 , AXP; 17. PXA, CXPA;
cado y necesariamente había que 18. D 5 e, C X A + ; 19. D X e,
decidirse por el camino que luego D X C; etcétera.
no podría desandarse. Con A 1 C, las
negras habrían mantenido el control
del centro, pero ello también habría
16 nxc
17 A5C
significado un renunciamiento a to-
da posibilidad de ataque contra el Amenazando obtener ventaja cla-
flanco dama enemigo. Illa se dicidió ra con C 5 R.
por el segundo plan, teniendo en
cuenta que el probable 'golpe P 3 CD 17 D2A
Ie asignaría ventaja indudable. 18 0--0 ! TlT
Y el golpe de liberación, tanto
tiempo buscado (P 3 C D) , no pue-
de realizarse. Ejemplo: 18. . .... ,
P 3 CD; 19. A X e, D X A; 20. C 4 D,
D2A; 21. P6A, C7D; 22. D3A,
CXT; 23. CXPR, A3A; 24. CXD,
etcétera.
19 T 1 A P3T
20 A2C C3A
l'oflición después de la Jugada J:i de las negras. Tratando de colocar esta pieza en
14 C4TD ! dos dama, para apoyar el ansiado
avance del peón caballo dama.
El norte de las blancas es la valo-
rización de los peones del sector 21 T 1 T ! TXT+
dama. 22 AX T C2D
23 D4T CRlC
14 A2D
15 e6e C5R!
Rolando Illa, el maestro que du-
rante muchos años mantuvo una in-
discutible y neta superioridad sobre
el resto de los ajedrecistas argenti-
nos, maniobra con extraordinaria
habilidad en esta posición para él
llena de peligros. Con este salto
obliga a las blancas a cambiar el
caballo de seis caballo, lo cual per-
lZ LUIS PALAU

24 D 8T ! 30. C6D, P5D; 31. P5C, P6D;


~.P6C,P7D;~.PXD,P8D(D)+;
&ta jugada responde al tema cen- 34. R 2 C, D 4 D +; 35. P 4 R, ganan-
tral de la lucha entablada. Esto es, do'; O bien: 29. C 5 A+, R 2 T;
procurar evitar el avance del peón 30. C 6 D, P 5 D; 31. P X P, P X P;
negro de caballo dama. Por otra 32. D 1 T, etcétera.
parte, con el golpe efectuado las Y si directamente 28. . .... , R 2 T;
blancas están amenazando ganar una entonces sigue 29. P 5 C, P X P;
pieza con A 0
C seguido de A 5 R. 30. C X P, D 4 R; 31. C 6 D, D 7 C;
32. D 7 T, D 8 C +; 33. R 2 e, C 3 A;
24 A3A 34. D X P +, R 1 T; 35. D 8 R +,· y
25 AXA PXA ganan.
26 AX C PXA
27 C 4D ! 29 P5C !

Amenazando ganar en seguida con La clave de la maniobra ganadora


C X P A. Las blancas han manio- de las blancas.
brado con un claro concepto posicio-
nal y como premio han arribado a 29 PXP
una posición que es netamente favo- 30 C X PC D4R
rable para ellas. Con la jugada efec- 31 C6D
tuada comienzan la maniobra deci-
siva final. Y las negras abandonaron, pues-
to que si 31. ..... , D 7 C; sigue
27 ..... R2C 32. D 7 T, ganando rápidamente. Y
28 P3C R3C +
si 31. ..... , C 2 D; sigue 32. D 8 C
R 4 T; 33. D X P A+, etcétera.
No se ve ya nada eficaz para con- Esta partida es una de las mejore
trarrestar el plan de las blancas. Si, producciones de Grau, por lo armó
por ,)jemplo: 28 , P 4 R; ha- nico del plan de las blancas y la
bría seguido 29. C 5 A+, R 3 C: corrección de las maniobras.
PARTIDA Nº 2

JlTGA.DA. EN EL TORNEO NACIONAL


DE AJEDREZ - 1.9.?1

Apertura vienesa 10. A 5 e, C 3 R; 11. P 3 T D, A 4 T;


12. P4CD, A3C; 13. D3D, 0-0;
R. Grau A. Guerra Boneo 14. D X P (no sirve 14. C X P, a
1 P4R P4R causa de CXPR; 15. CXC, A5D+;
2 C3AD C3AR etc.), 14 , C R 5 D; 15. D X D,
T X D; con igualdad.
También pueden las negras pro-
seguir aquí ·con 2. . .... , C 3 A D; 3 A4A
que conduce a juegos interesantes.
Por ejemplo: 2 , C3 AD; Una continuación sólida para las
.a P4A, A4A; 4. PX P, P3D!; negras es también 3 , P 3 AD;
·5.:PXP, DXP; 6. C3A, A5CR; 4. D 2 R (malo sería seguir ahora
7. C2R, 0-0-0; 8. P3A, P4A; con 4. P4D, a causa de A5C;
9. P 4 D, P X P; 10. C 5 e, D 2 R; 5. PXP, CXP; 6. D4D, P4D;
con mejores perspectivas para las 7. PXP a. p., 0-0; 8. C3A, CXC;
negras. O bien: 3. P 3 C R, A 4 A; con superioridad para las negras);
4~· A2C, P3D; 5. C4T, C3A; 4 , A4A; 5. P3D, P3D;
,6. C X A, P XC; 7. P3D, 0-0; 6. P4A, A5CR; 7. C3A, CD2D;
­8. C2R, A3R; 9. P3C, D2D; 8. P 5 A, D 2 R; 9. P 3 T R, A X C;
10. O - O, A 6 T; con una partida 10. D X A, P 3 T R; con juego parejo.
·equilibrada.
4 P3D P3D
3 A4A 5 P4A.

Más frecuente es la continuación La alternativa es 5. A 3 R, C 3 A;


3. P 4 A, con lo que se plantea un 6. A X A, P X A; 7. CR2R, C4TD;
interesan te juego. Por ejemplo: 8. A 3 e, C X A; 9. P T X e, O -·o;
3. P4A, P4D; 4. PAXP, CXP; etcétera.
5.·C3A, A4AD; 6. P4D (Alekhine
recomienda seguir aquí con 6. D 2 R, 5 C3A
A4A; 7. CID, y en seguida P3D)
6 ...... , A5CD; 7. D3D, P4AD; Si 5 , C 5 C; se produce una
. .8.. PXP. CXP; 9. D3R. C3A: variante lucida así: 6. P 5 A. P 4 T R !
12 LUIS PALAU

24 D8T ! 30. C 6 D, P 5 D; 31. P 5 e, P 6 D;


32. P6C, P7D; 33. PXD, P8D(D)+;
Esta jugada responde al tema cen- 34. R2C, D4D +; 35. P4R, ganan-
tral de la lucha entablada. Esto es, do. O bien: 29. C 5 A+, R 2 T;
procurar evitar el avance del peón 30. C 6 D, P 5 D; 31. P X P, P X P;
negro de caballo dama. Por otra 32. D 1 T, etcétera.
parte, con el golpe efectuado las Y si directamente 28. . .... , R 2 T;
blancas están amenazando ganar una entonces sigue 29. P 5 C, P X P;
pieza con A X C seguido de A 5 R. 30. C X P, D 4 R; 31. C 6 D, D 7 C;
32. D 7 T, D 8 C +; 33. R 2 e, C 3 A;
24 A3A 34. D X P +, R 1 T; 35. D 8 R +, y
25 AXA PXA ganan.
26 AX C PXA
27 C 4D ! 29 P se!
Amenazando ganar en seguida con La clave de la maniobra ganadora
C X P A. Las blancas han manio- de las blancas.
brado con un claro concepto posicio-
nal y como premio han arribado a 29 PXP
una posición que es netamente favo- 30 C X PC D4R
rable para ellas. Con la jugada efec- 31 C6D
tuada comienzan la maniobra deci-
siva final. Y las negras abandonaron, pues-
to que si 31. ..... , D 7 C; sigue
27 R2C 32. D 7 T, ganando rápidamente. Y
28 P3C R3C si 31. ..... , C 2 D; sigue 32. D 8 C +,
R 4 T; 33. D X P A+, etcétera.
No se ve ya nada eficaz para con- Esta partida es una de las mejores
trarrestar el plan de las blancas. Si, producciones de Grau, por lo armó-
rpr ejemplo: 28. . .... , P 4 R; ha- nico del plan de las blancas y la
6ría seguido 29. C 5 A+, R 3 C: corrección de las maniobras.
PARTIDA Nº 2

Jl!GA.íJA EN EL TORNEO NACIONAi~


DE AJEDREZ - 1.9.'!1

Apertura vienesa 10. A5C, C3R; 11. P3TD, A4T;


12. P4CD, A3C; 13. D3D, 0-0;
R. Grau A. Guerra Boneo 14. D X P (no sirve 14. C X P, a
1 P4R P4R causa de CXPR; 15. CXC, A5D+;
2 C3AD C3AR etc.), 14 , C R 5 D; 15. D X D,
T X D; con igualdad.
También pueden las negras pro-
seguir aquí con 2 , C3AD; 3 A4A
que conduce a juegos interesantes.
Por ejemplo: 2 , e 3 AD; Una continuación sólida para las
3~ P4A, A4A; 4. PXP, P3D!; negras es también 3 , P3AD;
5.: P X P, D X P; 6. C 3 A, A 5 C R; 4. D 2 R (malo sería seguir ahora
7. C2R, 0-0-0; 8.P3A, P4A; con 4. P4D, a causa de A5C;
9. P 4 D, P X P; 10. C 5 e, D 2 R; 5. PXP, CXP; 6. D4D, P4D;
con mejores perspectivas para las 7. PXP a. p., 0-0; 8. C3A, CXC;
negras. O bien: 3. P 3 C R, A 4 A; con superioridad para las negras);
4~· A 2 e, P 3 D; 5. C 4 T, C 3 A; 4 ...... , A4A; 5. P3D, P3D;
6. CXA, PXC; 7. P3D, 0-0; 6. P4A, A5CR; 7. C3A, CD2D;
8. C2R, A3R; 9. P3C, D2D; 8. P 5 A, D 2 R; 9. P 3 T R, A X C;
10. O - O, A 6 T; con una partida 10. D X A, P 3 T R; con juego parejo.
equilibrada.
4 P3D P3D
3 A4A 5 P4A

Más frecuente es la continuación La alternativa es 5. A 3 R, C 3 A;


3. P 4 A, con lo que se plantea un 6. AX A, P X A; 7. CR2R, C4TD;
interesante juego. Por ejemplo: 8. A 3 e, C X A; 9. P T X e, O -"ü.;
3. P4A, P4D; 4. PAX P, C X P; etcétera.
5.·C3A, A4AD; 6. P4D (Alekhine
recomienda seguir aquí con 6. D 2 R, 5 C3A
A4A; 7. ClD, y en seguida P3D)
6 , A5CD; 7. D3D, P4AD; Si 5. . .... , C 5 C; se produce una
8..PxP, CXP; 9. D3R, C3A; variante lucida así: 6. P 5 A, P 4 T R !
14 LUIS PALAU

(no sirve 6 , C 7 A; a causa de Esto es mejor que 7. D 3 A, contra


7. D5T, 0-0; 8. A5CR, D2D; lo cual puede seguirse con 7 ...... 11
9. C 5 D !, con ventaja neta. O bien: C X A; 8. P XC, A2 D; 9. C R 2 R,
6...... , D5T+; 7. P3C, D4T; A3A; 10. P3TD, P4TD; 11. P4CR,
8. P3TR, AXC; 9. n x c, DXD; D2R; 12. A2D, C2D; 13. P4TR,
10. PX D, A3C; 11. P5C, seguido A5D; 14. TlCD, P3CD; con bue-
de P 6 C, ventajosamente); 7. C 3 T, na partida. ·
D5T+; 8. RlA, A6R; 9. C5D,
A X A; 10. D X A, R 2 D; 11. D 5 C, 7 CXA
DXD; 12. CXD, P3AD; 13. P3TR, 8 PX C P3A
C3TR; 14. C3R, R2R; 15. P4CR,
y la posición de las blancas es neta- Un poco tarde las negras comien-
mente superior. zan una maniobra para atacar la
cadena de peones enemigos.
6 P5A
9 D3D P3TD
Esta jugada, que en general no es
aconsejable por el hecho de que las Como se ve, el plan de las negras
negras disponen de una buena reac- consiste en una larga maniobra ten-
ción central mediante el avance del diente a debilitar la base de los peo-
peón dama a la cuarta casilla, re- nes blancos y poder luego realizar
sulta en el presente caso buena por el avance del peón dama con fuerza
la circunstancia de que el citado suficiente.
avance del peón dama negro debe
ser preparado con el golpe P 3 AD, 10 C3A P4C
11 0-0-0!
y ello demorará ahora algunas ju-
gadas, dando a las blancas el nece- Una jugada audaz que revela el
sario tiempo 'para reforzar la fisca- temperamento agresivo que caracte-
:kación del punto indicado. rizaba el juego de Grau. Se ha en-
6 C4TD tablado una interesante lucha por
In dominación del punto cinco dama
Aunque esto se ha practicado mu- de las blancas y éstas no vacilan en
chas veces, se estima que es más colocar la torre dama en la columna
conveniente para las negras la con- dama, para reforzar la vigilancia del
tinuación 6. . .... , C 5 D; que con- punto en disputa, aprovechando el
duce a posiciones como las siguien- movimiento para enrocar largo, lo
tes: 7. C3A, P3A; 8. C X C,A XC; cual crea una situación expuesta
9. D3A, P4CD; 10 A3C, P4TD; para el rey blanco y permitirá a las
11. P3TD, P5T; 12. A2T, AXC+; negras una acción peligrosa en el
13. P X A, A 2 C; con juego igual. flanco dama.
O también: 6 ...... , C 5 D; 7. A5 C,
P3A; 8. P3TD, P4C; 9. A2T, 11 D3C
D3C; 10. C 3A, P4TD; 11. T 1 AR, 12 P3TR
P5 T; 12. C X e, A X C; 13. A X e,
P X A; 14. D 5 T, T 1 AR; 15. C 1 D, Para impedir el molesto salto del
P 5 C; con partida preferible para caballo negro a cinco caballo. Por
las negras. otra parte, este movimiento será más
tarde útil para una demostración
7 A5C contra el sector rey de las negras.
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRA.U
12 TlCD Comienza la contraofensiva, a la
que las negras deben prestar buena
Las negras tienden rápidamente atención por el peligro que encierra.
todas sus líneas de ataque contra el El interés de la contienda aumenta
rey enemigo, teniendo en cuenta que ahora considerablemente.
su juego ofrece también a las blan-
cas tema suficiente para atacar, por 21 P3TR
existir varias debilidades. Por ejem- 22 P4T T8T
plo, no podía ahora enrocarse por el 23 P5C
cambio A X C, que abriría brechas
en una zona muy difícil de proteger.
El alfil dama está semibloqueado
por los propios peones y, por otra
parte, el trasporte de piezas hacia
el flanco dama, para un ataque en
masa, sería un arma de dos filos,
pues al menor desfallecimiento so-
brevendría un inmediato desastre
en el costado del rey negro. Y todas
estas consideraciones permiten au-
1,•gurar una lucha en extremo com- Posldón de.pub de la Ja1ada as de IH blancas.
pleja y lucida.
23 D4T
13 PX P PTXP
14 AX C PXA Amenazando el formidable gol-
15 C2D R2R pe D7T.

24 PXP+ RXP
Las negras han preparado conve-
nientemente la unión de sus torres
Si 24. . .... , R l R; seguiría 25.
y todo parece indicar que el ataque
D 3 C R, con gran fuerza.
contra el enroque largo de las blan-
cas será sumamente violento. Vere-
25 D3R ! !
mos cómo se ingenian éstas para
contrarrestar el empuje del adver-
Un ingenioso recurso que las blan-
sario. cas tenían de reserva. Luego de una
feliz maniobra, se ha conseguido
16 C3C TlTD abrir brechas por donde el contra-
17 C X A DXC ataque blanco adquiere singular
18 T2D P5C energía.
El ataque entra en su apogeo, pe- 25 D7T
ro al mismo tiempo se inicia una
instructiva y brillante lucha de con- No podía continuarse con 25 ,
tragolpe. R 2 C; a causa de 26. T 1 C y en +,
seguida T D 2 C, con ataque ganador.
19 e e
1 TXP
20 TRlD TlD 26 DXP+ R2R
21 P4C ! 27 D5C+ RlR
16 ,LUIS PALAU
Esto permite a las blancas rematar Y las blancas ·no hubiesen podido
la lucha brillantemente a su favor. forzar el juego.
Pero aquí pudieron las negras sal- R2R
28 D8C+
varse de la derrota, prosiguiendo 29 P6A+ R3R
con 27. . .... , P 3 A ! ; puesto quesi 30 DSR +!!
28. D 7 C +, seguía R 1 R ! (no
D 2 A; por ·29. D X D +, y T X P). Y las negras abandonaron.
PAR'l'H>A Nº 8

,JUGA1JA .EN EL TORNEO SlTDAMRJUCANO


DE CA llR.48CO ­ .1 (J.'!.1 - 2.'!

Apertura vienesa 8. C 5 C R, O - O (resulta inferior


8 , A 4 T R; a causa de 9. P 3 A,
R. Grau H. Anaya Oger P 3 T R; 10. C 3 T, D 2 D; 11. P 4 C R,
1 P4R P4R C5D; 12. Axe, AXA; 13. ClCR!,
2 C3AD C3AR A3CR; 14. CR2R, A3C; 15. 0-0-0,
3 A4A A4A y las blancas tienen ventaja. Par-
4 P3D C :1 A tida 'Tartakówer - Rúbinstein. ·Go-
5 C3A P:3D temburgo, 1920); 9. P 3 A, A 2 D;
6 A3R 10. P4C R, A X A; 11. D X A, C5D;
12. 0-0-0, P4C!; 13. A3C,
La alternativa es 6. P3TR, C4TD; P4TD; 14. P4TD, cxA+; 15. PXC,
7. A 3 C, P 3 A; 8. P 4 D, P X P; con P 4 A; y las negras tienen juego pre-
juego equilibrado. ferible.

6 ..... A3C 8 C2R e :3 e


9 C3C P:3A
Si 6 , A X A; sigue 7. P X A, 10 A5CR A:~R
C4TD; 8. A3C, C X A; 9. PT XC, 11 C5T! AXA
C5C; 10. D2D, P4AR; 11. P x P,
AXP; 12. 0-0, 0-0; 13. P3TR, No se ve nada mejor. Sería un sui-
y las blancas tienen mejor posición. cidio 11. ..... , O -O; por la con-
tinuación 12. A XC y D 6 T.
7 D2D
12 CXP + R2D
Más sólido es 7. 0-0, AS R; 13 C5T CXP
8. A 3 C, P 3 T R; 9. D 2 D, con un 14 P XC DlAR
juego parejo. 15 A6A TlCR
16 P3 CD A3T
7 ..... C2R 11 c x r t :

El plan que ahora adoptan las ne- La superioridad posicional de las


gras no es adecuado. Lo correcto es blancas es aprovechada en la mejor
continuar así: 7 , ASC; forma por el ex campeón argentino.
18 LUIS PALAU
17 cxc 29 TlR !
18 AXC D2R
19 C6A+ R2A Las blancas prosiguen maniobran-
20 A2C TXP do con gran precisión. Con la en-
21 0-0-0 TDlD trega momentánea de un peón con-
22 D3A! siguen ahora irrumpir victoriosa-
mente en ·el campo enemigo.
Ganando un tiempo importante,
por la amenaza del jaque doble. 29 AXP
30 TX T AXT
22 RlC 31 TlC A6A
23 P3A P4D 32 T7C P4TR
24 D5R+ DXD 33 TXP ABT
25 AXD+ RlT 34 A7A AXA
26 A4D 35 TXA P3C
36 P5R
Con claro concepto, Grau provoca
un avance de peones que ha de en- El avance de este peón resulta
torpecer más tarde el juego de las ahora decisivo.
negras.
36

RlC
26 P4A 37 T7T A3A
21 A5R P5D
38 TXPTR P4C
39 P6R! T3D
28 T%D A7R 40 T5R P5A
41 C4R AXC
42 TXA TlD
43 P7R TlR
)
Ya no hay defensa.
44 P4TR P6A
45 RID R2A
46 R2R P5C
47 R3D
Posiei•• de1p•fa 4e la Jurada 28 4e las ne,ras. Y las negras abandonaron.
PARrrIDA Nº 4

DTSPl!TADA JJN .J!JL TORN.EO DEL CTR()ULO


1).11 .A.THDREZ ­ 1.'J,?fJ

Kuy López - Defensa Stéinitz A2C; 14. A2C, C X P; 15. A X e,


T X A; 16. C X T, A X A; 17. C 5 D !,
R. Grau V. F. Coria P 4 A; 18. T 1 C, y las blancas están
l P4R P4R mejor.
2 C3AR C3AD También es de considerarse, aun-
3 A5C C3A que ofrece menor peligro para las
4 0-0 P3D negras, la siguiente variante:
5 P4D A2D 7. Axe, AXA; 8. D3D!, C2D
6 C3A A2R (si 8 , P X P; 9. C X P, A2D;
10. P3TR, 0-0; 11. A4A, C4T;
Actualmente se prefiere para las 12. A2T, AR3A; 13. P4CR, AXC;
negras la continuación 6 ....., PXP; 14. D X A, con ventaja); 9. A 3 R,
7. C X P, A 2 R; 8. P 3 CD, C X C; P X P; 10. A X P, 0-0; 11. C5D,
9. DXC, AXA; 10. CXA, C2D; A XC; 12. P X A, A3A; 13. TRlR,
11. A3T, P3TD (no sirve 11 , A X A; 14. D X A, D 3 A; y la lucha
A3A; a causa de 12. D4A); 1.2. C3A, es pareja.
A3A; 13. D 3 R, 0-0; 14. TDl D,
A XC; y la posición queda equili- 7 .....
brada. s ex P

7 TlR Menos expuesta es la continuación


8. . .... , C X C. Por ej.: 9. D X C,
Este es un momento crítico de la A X A; 10. C X A, P3TD; 11. C3A,
apertura. Muy interesante es la con- 0-0; 12. A5C, C2D; 13. AXA,
tinuación 7. P X P, CD X P (si D X A; 14. C 5 D, D 1 D; con partida
7. . .•.. , P X P; 8. T 1 R, A 3 D; igual.
9. A5C, P3TR; 10. A4TR, P4C;
11. A 3 e, D 2 R; 12. C 5 D, D 1 D; O P3TR
13. A X e, P X A; 14. C 3 R, D 2 R;
15. C 4 A, con ventaja para el primer Jugada interesante y buena, que
jugador); 8. C4D, 0-0; 9. P4A, tiene por objeto impedir la excelente
C 3 A; 10. C 5 A, T 1 R; ll. A 3 D, maniobra de las negras C 5 C R. La
AlAR; 12. P3CD, P3CR; 13. C3R, alternativa es 9. A X C, que conduce
20 LUIS PALAU
a la igualdad, o bitn 9. C XC, con- P 4 D; 15. P 5 R, amenazando C 5 .A
ti·a cuya jugada no deben continuar con ataque irresistible.
laN negras con O. . ..... A ~< C; por-
que luego de 10. A ·< A, P X A; 14 C 5 A!
11. C 2 R, D 2 D; 12. C a e, T R 1 R;
13. P 3 C, T D 1 D; 14. A 2 C, obtie- La excelente colocación de esta
nen superioridad las blancas. Con- pieza, que presiona sobre los puntos
tra el citado golpe 9. C >( C, debe se- más vulnerables del enemigo, pro-
guirse como lo aconsejaba Schléch- porciona a las blancas una posición
ter, 9 , P XC; 10. A 3 D, T 1 C; superior.
11. P 3 CD, C 5 C; etc.
14 P4D
9 cxc
Las negras empiezan a tropezar
En una de las partidas de un match con dificultades. Si hubiesen respon-
jugado en el año 1930 entre Kashdan dido 14 , C 4 R; la continuación
y L. Stéiner se continuó así: 9 , habría sido 15. D 4 C, P 3 C R; 16.
T 1 R; io. A 1 A, A 1 AR; 11. A 5 C R, C6T+, R2C; 17. P4AR, etc.
P 3 T R; 12. A 4 T, P 4 C R; 13. A 3 C,
C XC; 14. D X e, C4T; 15. A2T, 15 PX P C3C
A 2 C; 16. D 1 D, C 5 A; 17. A X e, 16 D4CR!
P X A; 18. D 3 A, A XC; 19. D X A,
T 4 R; y el juego es igual. Jugada muy fuerte que segura-
mente no fué prevista por las negras
cuando iniciaron la maniobra en el
10 D XC AXA
C2D flanco dama, tendiente a zafarse. de
11 CX A
su restringida posición. La lucha ad-
quiere ahora una extraordinaria vi-
Aunque aparentemente lógico, es- vacidad.
te 66lpe constituye un error de con-
cepto que se pone más en evidencia 16 TlR
con la siguiente jugada de las blan-
cas. Era preferible continuar con Lo mejor, pues si 16 , C X P;
11. ..... , P 3 T D; evitando en tal las blancas habrían continuado con
forma que el caballo blanco adqui- 17. A 6 T, con gran fuerza.
riese gran importancia en la lucha,
al ocupar casillas vitales.

12 D4A ! P3AD

Todavía era tiempo de jugar


P 3 T D. Después del avance del tex-
to el juego se torna decididamente
favorable para las blancas.

13 C4D A3A
Posición después de la jugada 1li de las negras.
Habría resultado malo seguir con
13 , C 3 C; a causa de 14. D 3 D, 17 C6T+!!
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 21
Bonito y enérgico golpe con el que A 2 R; 22. T X A, T X T; 23. C 5 A,
las blancas inician una correcta corn- etcétera.
binación.
19 TX T PXC
17 RlA 20 T3 C R CXP
18 A3 R ! TXA 21 D8 C + R2R
22 T 1 R + R3D
Fernández Caria, uno de los ju- 2:1 D X P T
gadores argentinos de mejor con-
cepto posicional, efectúa la jugada Lo mejor, pues si 23. D X P A, las
que en esta posición ofrece mejores negras dispondrían de defensas sa-
perspectivas y que provoca mayor tisfactorias con 23. . .... , D 2 R y
complejidad, teniendo en cuenta que en seguida R 2 A.
su posición es extremadamente di-
fícil y que tal procedimiento es el 23 A4R
único camino que puede dar alguna 24 T3D P4C
esperanza. Si 18 , C X P; ha-
bría seguido 19. A 5 A+, C 2 R; Evitando el fuerte avance P 4 A D.
20. C5A, P3CR; 21. C6D, ganan-
do la calidad sin peligro alguno. O 25 P3 CD D4T
bien: 18 , C X P; 19. A 5 A+, 26 T(l R) 1 D R2A
A 2 R; 20. C 5 A, P 3 C R; 21. C X A, 27 D X P + R3C
C X C; 22. T D 1 D, D 4 T; 23. D 4 D, 28 T x C !
etcétera.
Tampoco podía seguirse con 18 , Rematando la lucha en forma ele-
D X P; a causa de 19. T D 1 D, gante.
D4TD; 20. P4CD, seguido de
A 5 A+ y C 5· A, ganando. O bien: 28 PXT
18 , DXP; 19. TDlD, D4CD; 29 D6R+ R4A
20. P4 CD, C 5 T; 21. C 5 A, ganan- :30 DX P +
do. Y si 18 , D X P; 19. T D 1 D,
D5A'.; 20. DXD, CXD; 21. A5A+, Y las negras abandonaron.
PAR'l'JDA Nº 5

JUGADA EN 8D .'TORNEO 1NTHRNACIOA:AL


DE PARlS ­ 1.924

Peón Dama - Defensa Eslava Se ha entrado en la famosa va-


riante de Merano, en cuyo torneo el
R. Grau Max Euwe
maestro Grünfeld puso en práctica
1 P4D P4D esta captura, que se sigue conside-
2 C3AR C3AR rando como muy buena. Anterior-
3 P4A P3A mente se acostumbraba jugar así:
6 , A3D; 7. P4R, PX PR;
La defensa eslava, planteada con 8 C X P, C X C; 9. A X e, C 3 A;
este movimiento, ha sido siempre con juego relativamente equilibrado,
una de las armas favoritas del ex pero de muchas dificultades para el
campeón mundial. segundo jugador.

4 P3R
1
7 AXPA P4CD
8 A3D P3TD
Aquí surgen varios sistemas de 9 0-0 \ .....
ataque para las blancas, siendo el
más frecuente el que nace de la ju- En este momento resulta mucho
gada 3. C 3 A D. Pero la movida del más agresivo 9. P 4 R.
texto, preconizada por el gran maes-
tro Rúbinstein, es perfectamente ló- 9 P4A
gica y proporciona un juego segu- 10 D2R
ro, donde también deben maniobrar
las negras con extrema precaución, Lo usual es 10. P 4 T D, P 5 C.;
por las muchas sutilezas que en- 11. C 4 R, etc., demorando la coloca-
cierra. ción de la dama blanca en dos rey
por algunas jugadas. Sin embargo,
4 P3R 10 jugado por Grau en esta partida
parece ser bastante fuerte. Provoca
También es jugable 4..... , A 4 A; el avance del peón alfil dama, lo
5. P X P, P X P; 6. C 3 A, P 3 R; etc. que Euwe no efectúa, con muy buen
criterio, dado que ello permitiría a
5 C3A CD2D las blancas atacar oportunamente el
6 A3D PXP sector del enroque enemigo con to-
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU

tia comodidad y con la ventaja de decidió por el ataque en el flanco


disponer del alfil dama en dos ca- rey, a todo trance, y con la esperan-
ballo dama, desde donde apoyaría za de que su ocasional rival no eje-
aquel ataque y ocuparía casillas im- cutaría en todo momento la defensa
portantes en el flanco dama, aparte justa. Evidentemente, un momento
de su natural dominio central. de flaqueza en el razonamiento de
un maestro, puesto que nunca debe
10 A2C esperarse ganar una partida por los
11 P3CD A2R errores del adversario. Lo correcto
12 A2C 0-0 habría sido seguir accionando en el
13 TD 1 A D4T flanco de la dama, desde el momen-
to que el juego de las blancas no
Hasta aquí, la situación puede con- ofrece puntos débiles.
siderarse equilibrada. Si bien es
cierto que las negras disponen de 18 ClD CD5R
mayor espacio en el flanco de la da- 19 A4D A2A
ma, sus peones avanzados en ese sec- 20 AXCR
tor pueden constituir más adelante
un motivo de preocupación para Naturalmente, hacer este cambio
ellas. Y, por otra parte, las piezas una jugada antes, cuando el alfil
blancas están convenientemente ubi- negro estaba aún en uno dama, ha-
cadas para iniciar cualquier demos- bría sido un error, pues las negras,
tración de ataque. al retomar con su alfil, habrían ob-
tenido un juego superior.
14 AlC TRlD
15 PXP 20 CXA
21 P4R!'!
Un golpe táctico de importancia.
Uno de los objetivos de la ubicación Una excelente jugada posicional,
de la dama negra en cuatro, es su que limita el campo de acción de las
ulterior traslado al flanco rey, para negras y quita a éstas, a la vez, el
atacar el enroque blanco. Las blan- dominio que tenían en las casillas
cas, en previsión del golpe necesa- cuatro dama y cinco rey de ellas.
rio de las negras (P 5 C), efectúan Euwe comienza a sufrir los efectos
el presente cambio para que el ca- de su dudosa maniobra en la juga-
ballo de tres alfil dama, al tener que da diecisiete.
retirarse, no entorpezca su propio
juego. 21 A5A
22 T4A D4TR
15 CXP; 23 A3D
16 TRlD P5C
17 TX T+ AXT Es claro que si 23. T X P, las ne-
gras habrían salido con su gusto. Se-
El gran maestro holandés comete guiría A X P jaque y habría que
aquí una debilidad. Quizás no creyó empezar a pensar en la defensa del
en los grandes conocimientos posi- flanco rey.
cionales que ya en aquella época po-
seía Grau, o bien, confiado en sus 23 P4T
grandes recursos de combinador, se 24 C2C A3TD
·24 LUIS PALAU
25 T2A AXA tienen un extraordinario punto fuer-
26 DXA TlAR te en seis dama.

La insistencia de las negras en 38 T5D


concentrar todos sus esfuerzos en el 39 C 6 D ! !
flanco del rey, está ahora justifica-
da por el hecho de que las blancas Las blancas han calculado con toda
han adquirido una incuestionable su- precisión las contingencias de la
perioridad en el flanco dama. lucha y no temen el ataque contra
el punto dos alfil rey.
27 C4A P3T
A2A 39 T7D
28 P3C
40 TST+ R2T
29 R2C D3C
41 T 8 R ! D2T
30 CD2D A5A
31 T5A Axe Si 41. ..... , D 4 C; las blancas
La tentativa de ataque fracasó pa-
ganaban en seguida con 42. T 8 T +!
ra las negras y ahora tienen una 42 C4R T5D
posición netamente inferior. 43 C 5C +! R3C
32 CXA C4D Obligado, evidentemente.
33 D3AR C6A
34 TXP TlD 44 C X P R ! !
35 D3R D3A
36 C4A C8D Un remate elegante y correcto. Lo
37 D3AR D2R que resta tiene ya poco valor, puesto
38 P5R ! que las negras carecen de defensa.

44 C6R+

Si 44. P X C; sigue 45.


TXP+, R4C; 46. P4T+, etc.
Y si 45 , R2T; 46. D5A+, y
mate en seguida.

45 PX C T7D+
46 R3T D2D
47 D4C +
Posición después de la Jurada 38 de las neg ras.
Y mate en la jugada siguiente.
La presión de las blancas se hace Una buena partida del maestro ar-
cada vez más ostensible. Ahora ob- gentino.
Pxnm», Nº 6

DEL TOllNEO DE LAS NAC'IDNES,


PARIS ­ 1924

Peón Dama - India de Dama 4 A2C


5 A2C A5C+
S. Kohn R. Grau
1 P4D C3AR La omnipotente teoría indica hoy
2 C3AR P3R como variante ejemplar: 5. . .... ,.
3 P4A P3CD A2R; 6. 0-0, 0-0; 7. C3A,
C 5 R; 8. D 2 A, C X C; 9. D X c.
Nuevamente en boga, la Defensa (ahora 9. C 5 C fallaría a causa de
India de la dama es considerada hoy 9 , C X P + !) ; 9 , A 5 R,.
un planteo muy sólido. Cuando se etcétera. ·
dice «sólido» es de presumir un La jugada del texto ha perdido en
planteo capaz de resistir a las ten- los últimos años algo de su popula-
tativa del contrario. Pero las aspi- ridad, pero nada de su fuerza. Sigue
raciones del negro no pasan más siendo correcta en su propósito de
allá de una defensa correcta con aliviar la tarea defensiva de las.
honroso empate como meta de sus negras.
esfuerzos.
6 A2D AXA+
4 P3CR 7 CDXA
Es mejor aquí 7. D X A. La ubi-
Lo mejor -dicen los técnicos-. cación lógica del C D debe ser
Pero ellos mismos han fijado tam- 3 AD, con posible control de las
bién la línea de conducta correcta casillas 5 D y 4 R. La jugada del
para las negras (ver el comentario texto se hace con el objeto de se-
siguiente). Suponiendo que ambos guir con D 2 A y P 4 R.
bandos efectúen sus mejores juga-
das, se llegaría así a una posición 7 P3D
de perfecta igualdad. Razón para
que los jugadores deseosos de lu- También las negras se empeñan
char deban conformarse con una en jugar P 4 R. Mejor contrajuego
línea teóricamente inferior, p. ej.: ofrece, sin embargo, 7. . .... , P 4 A
4. C 3 A, A 2 C; 5. P 3 R ó 5. A 5 e, ó 7 , 0-0; 8. 0-0, P4A.
A 2 R; 6. D 2 A, pero con esperanza A la jugada del texto las blancas
de entablar un verdadero combate. siguen realizando su plan.
26 LUIS PALAU
8 0-0 CD2D Las blancas van en busca de· com-
9 D2A D2R plicaciones tácticas, relacionadas 'con
la supuesta debilidad de la casilla
Las negras todavía no pueden ju- 3 T de las negras.
gar 9. . .... , P 4 R por la astuta ré-
plica 10. C X P !, A X A; 11. C X C, 15 C4A
etcétera. 16 D6T C2C
17 C3R Al A
10 P4R
Las negras han ultimado sus pre-
No había necesidad de apurarse en parativos para el avance P 4 AR,
jugar así mientras el avance del mientras que el ataque blanco pa-
P R negro seguía siendo imposible. rece que había llegado a un punto
La jugada del texto define prema- muerto, por la insalvable dificultad
turamente las posiciones centrales de trasladar sus piezas al campo
y además obstruye su propio alfil. del combate. Si 18. P 4 C R, C 6 D;
Más lógico era jugar 10. P 4 CD, 19. T 2 R, C 5 A; con ganancia de
preparando, con el eventual apoyo tiempo y espacio.
de T D 1 A y C 3 C, el avance P 5 A.
También era posible 10. C 4 T para 18 T 1 AR P4A
debilitar, mediante el cambio de al- 19 P4A
files, el , ala dama enemiga.
Las blancas no se resignan a una
10 0-0 defensa pasiva y tratan de contra-
11 P5D P4R atacar. La jugada del texto cuesta
12 C4T P3C un peón, pero es mejor que seguir
13 TR 1 R 19. P X P, en cuyo caso 19 ,
P X P originaría múltiples amena-
Un plan de amplio alcance: C 2 D - zas, como P 5 A o T 3 A seguido
1 A - 3 R y recién entonces P 4 A R. d« P3T.
Pero, si en seguida 13. P 4 A, P X P;
19 P )( PA
14. P X P, C 4 T; las blancas pier- 20 TX P
den un peón, y si 14. T X P dan al
caballo negro una excelente ubica- Naturalmente, no 20. P C X P, por
ción en 4R. ·
C X P y las negras agregarían a su
ventaja material la de la posición.
13 C4T
14 ClA P4T 20 C6D
Preparando la entrada del caballo No en seguida 20 , P X P;
en 4 A D. Otro plan interesante con- pues las negras debían haber temi-
sistía en jugar ahora 14. . .... , do el sacrificio 21. C X P !, P X C;
C 5 A ! ; p. ej.: 15. C 5 A, P X C; 22. T4T.
16. P X e, P R X P; 17. P X P, C 4 R;
o bien 15. P XC, DX C; 16. P5A, 21 T (4) 1 A PXP
C 3 A, etcétera. 22 TXT+ DXT
23 T lAR D2R
15 D2D 24 CXP
PARTIDAS MAGISTllALl'.S DZ ROBERTO GRAU ·27
Ahora este sacrificio no es tan van a tener que proceder muy cau-
potente, aunque desde luego repre- telosamente.
senta ciertas «chanées» prácticas y
exige de parte de las negras una 31 R2A A4A
defensa sumamente precisa y hábil. 32 D4D
Sería justo decir que las blancas, en
realidad, no tenían riada mejor. Al cambiar todo: 32. C X A,
D X c ¡., 33. DX D, C X D, las
24 PXC blancas perderían un peón.
25 DX P C4R!
32 D4T
Unica, y suficiente para anular el 33 P3C C5C+
peligroso ataque. Obliga a tomar el 34 c x c AXC
P R con la dama y no con alfil como
lo planeaban las blancas, y gana un También si 34. . .... , D X C;
importante tiempo para poder ju- 35. DXD, AXD; 36. R3C, A8D;
gar A 2 D y T 1 A R. Malo habría el final debe ganarse, por ejemplo:
sido pretender mantener el peón 37. A3A, C4T+; 38. R4C, AXA+.;
mediante 25. . .... , C 4 A; por 26. etcétera; o bien 37. R 4 A, C 4 T +;
P4TR, A2D; 27. P5T, TlAR; 38. R 5 A, A 7 A ! ; etcétera.
28. P 6 T, o si 28. A 1 R, C 5 A; ga-
nando. Relativamente lo mejor era 35 D6A !
responder a 26. P 4 T R con D 1 R.
Pero con eso se obstruía la propia Excelente jugada táctica y, na-
torre y las blancas continuaban turalmente, única manera de seguir
27; D 5 C, luego P 4 C R, D 5 T, etc. luchando.

35 DXP+
36 RIA D4T!

Muy bien. Pese a su ventaja ma-


terial apreciable, las negras deben
aún sortear dificultades insospecha-
das en su camino hacia la victoria.
Por ejemplo, ahora las blancas ame-
nazaban ganar la dama con D 8 D +
y P 6 C -+-. Y si las negras hubiesen
retirado su dama a 6 C seguiría
37. P 6 C, restándoles todas las pro-
26 D X PR A2D babilidades de éxito.
27 P4TR TlAR
2,8 TX T+ DXT 37 DBD+ DlR
29 P4C R D3A 38 DXPA D2A+
30 P 5 C. D3C 39 DXD+ RXD
40 Rl R
Nuevamente, el ataque blanco se
ve paralizado. Pronto se llegará a Kohn se da cuenta de la imposi-
un final en que las negras, no obs- bilidad de sostener su P C R y pro-
tante llevar una pieza de ventaja, cura cambiar los peones del ala
28 LUIS PALAU
dama, lo cual habría de asegurarle Con la amenaza P 5 A. Pero las
el empate. La maniobra que Grau negras disponen de una entrega
efectúa para evitar las tablas es muy oportuna que les asegura el triunfo.
instructiva y demuestra su pericia
en la fase final del juego. 45 RXP
46 P5A PXP+
40 A4A 47 P X P CXPA!
41 R2D ClR
48 PX C PCXP
Las negras ven que el intentar la
conquista de los peones blancos pue- Se arríbóva un final de alfiles fá-
de costar les una pieza ( 41. ..... , cilmente ganado por las negras. Si
A 8 C ? ; 42. R 1 A ! ) y desde ahora 49. A2C, R5A; 50. R4A, R4R
dedican toda su atención a frustrar seguido de A 5 R.
el plan enemigo.
49 A5C R5A
42 R3A C2A 50 A6A R4R
43 P3T 51 R4A A8C!
Con 43. P 4 C, C 3 T se llegaría a Las blancas abandonan.
le, mismo, pues las blancas no ten- No hay réplica contra la amenaza
drían nada mejor que 44. P 3 T.
A7T +. Si 52. R 3 C, R 5 D y lue-
43 R3C go A5 R.
44 P4C C3T! Una partida muy instructiva en
45 AlA todas sus fases.
PARrmA Nº 7

Jl!OADA RN RL TOllNEO 1N:PNUN"A(}10NAL


DE J>ARIS ­ .1.9,24

Peón Dama - India de Rey 6 CD2D A2C


7 P4R!
R. Grau Davidesco
1 P4D C3AR Este avance es superior a la juga-
2 C3AR P3CR da pasiva P 3 R.
3 A4A
7 0-0
Otras continuaciones posibles son: 8 A3D D2A
3. CD2D, A2C; 4. P4R, P3D; 9 0-0 P4R
5. A4A, 0-0; 6. 0-0, A5C; 10 A2T
7 P3TR, AXC; 8. CXA, P4D;
9. P X P, C X P; con igualdad. O Se nota ya cierto entorpecimiento
bien: ;3. A 5 C, A 2 C; 4. CD 2 D, en el juego de las negras, cuyos peo-
P4A; 5. P3A, PXP; 6. PXP, nes se encuent~an trabados en s~
'D3C;_ 7. C4A, DlD; 8. P3R, acción, como consecuencia de la pre-
0-0; 9. A3D, P4D; 10. CD2D, sión que ejerce el alfil blanco de dos
C3A; 11. 0-0, D3C; 12. D:3C, torre rey, que aumentará conside-
D X D; con juego igual. O también: rablemente en cuanto las blancas
3. C 3 A, P 4 D; 4. A 4 A, A 2 C; consigan consolidar su situación en
5. P 3 R, O - O; 6. A 3 D, P 4 A; el flanco de la dama, ocupando la
7. PXP, CD2D; 8. 0-0, CXP, casilla cuatro alfil dama con su ca-
etcétera. ballo.

3 P3D 10 TlR

En una partida entre Lásker y No es fácil encontrar una línea de


Euwe (Marisch Ostrau, 1923) se juego satisfactoria para el segundo
prosiguió así: 3. . .... , A 2 C; jugador. En una partida similar a
4. D 1 A, P 3 T R; 5. P 3 T R, P 3 C; la presente, entre Bogoljubow y Reti,
6: · C 3 A, A 2 C; 7. D 2 D, P 3 T; este último respondió, en vez del
8. T 1 D, P 3 R; 9. D 1 A, P 3 D; golpe T 1 R, con 10 , C 4 T R;
y el juego es equilibrado. tratando de ubicar su caballo en cin-
co alfil, pero en aquel encuentro
4 P3TR CD2D quedó demostrado que el procedi-
5 P3A P3A miento ensayado por Reti era in-
LUIS PALAU

adecuado. El objeto de la jugada C X P C y tratando de que el ad~


efectuada en esta partida por el versario se decida a jugar en seguí-
ajedrecista rumano Davidesco, es da C5A.
dar movilidad al alfil de la dama,
una vez jugado C 1 A, para tratar 15 A3R
luego de combinar la acción de los
caballos en una demostración contra Las negras se defienden de la
la casilla 5 AR, con vistas a la orga- amenaza indicada anteriormente. Si
nización de un posible ataque con- 15 , C 5 A; sigue 16. A XC,
tra el enroque enemigo. PCXA; 17. PXP, PDXP; 18. C6D,
T 1 D; 19. A 4 A+, A 3 R; 20. A X A,
11 D2A ClA C X A; 21. C 5 A!, con ventaja evi-
12 P4TD dente. Y si 15 , C5A; 16. AXC,
P R X P; entonces, continuando con
Con la realización oportuna de 17. P 5 R, P D X P; 18. P X P, etc.,
este avance, las blancas han logrado quedan las blancas con posición muy
su primer objetivo estratégico, pues- superior.
to que ahora están en condiciones
de colocar convenientemente el ca- 16 P X P !
ballo en cuatro alfil dama, desde
donde e j ercer á una fiscalización Procedimiento sencillo y correcto,
efectiva del centro del juego, au- que provoca un final favorable ex-
mentando la presión. plotando la precaria situación en que
se halla la dama negra y también la
12 C4T ubicación inadecuada del caballo en
13 C4A P3A cuatro torre.
El plan de las negras consiste en 16 PDXP
llegar a colocar un caballo en cinco 17 C4D !
alfil rey, pero ahora resulta dema-
siado lento ese procedimiento. Posi- Maniobra táctica con la que se
blemente era mejor continuar direc- completa el plan de ocupación de
tamente con 13. . .... , C 5 A; para fa. casilla cinco alfil rey.
provocar el cambio de esta pieza,
después de lo cual se habría alivia- 17 C5A
do en parte la presión del adversario. 18 AX C PCXA
19 ex A
14 TR 1 D P4CR
Queda así eliminado el único obs-
Con este avance tratan las negras táculo que se oponía a la dominación
de dominar con ambos caballos la de la casilla en disputa.
casilla cinco alfil rey, pero el defec-
to principal de tal avance está en 19 cxc
el hecho de que se deja a las blan-
cas, a la vez, con la casilla similar El plan de las blancas no se des-
a su disposición. truye con 19 , T XC; a causa
de 20. A 4 C, seguido de C 6 D.
15 A2R
20 C6D TRlD
Aznenazando ganar un peón con 21 C5A RlT
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 31
22 TX T+ TXT sin el peligro de un jaque molesto
23 TlD A1A en ocho dama.
24 D3C TXT
31 RlC
Si 24 , D 2 A; sigue 25. A 4 A, 32 P4T RlA
etcétera. Y si 24 , C 2 C; es 33 D5T D2AR
fuerte 25. C 6 T.
25 AXT!
Esta jugada es superior a D X A,
puesto que si bien es cierto que en
tal forma se apoderarían las blan-
cas de la columna abierta, ello per-
mitiría a las negras obtener buenas
perspectivas de empate, por la exis-
tencia de alfiles de distinto color,
posibilidad ésta que desaparecerá
después de la jugada del texto, con
la que se obligará a las negras a
cambiar el caballo por el alfil
blanco. Pot.ieic'>u después de la jasada SS de las ne•r••·

25 C4A 34 D 1 D !
26 D4A D2D
27 A3C ! Las blancas han triunfado en su
último objetivo. Esto es, conseguir
Forzando ya el cambio aludido. el dominio de la columna dama.
Ahora les resultará fácil la prosecu-
27 CXA ción de la lucha, netamente favora-
za o x c ble para ellas.
Logrado el propósito de las blan- 34 D2AD
cas, se produce ahora un instructivo 35 PX P PXP
y dificultoso final, en el que por 36 D 5 D !
ambos lados se efectúan finas ma-
niobras. Después de este golpe queda vir-
tualmente terminado el juego a fa-
28 A4A vor de las blancas.
29 D2A P4TD
30 D2R P4CD 36 DlA
37 C 6T R2C
Las negras buscan a todo trance
algún contrajuego en el flanco de Si 37. . .... , R 2 R; habría seguido
la dama, en vista de la inmoviliza- 38. D7 A+, o bien C8C+, ganan-
ción producida en el costado del rey. do en ambos casos con facilidad.
31 R2T 38 D7A+
Una jugada prudente que permite Y las negras abandonaron, pues
a la dama maniobrar con libertad, el mate es inevitable.
JTíC:ADA RN .EL TORNEO IN'l'JiJRN.ACIONA.L
J) JC PA n l 8 ­ .1.9:24,

Peón Dama - Americana de Paulsen contra Grau, que se pu-


blica en esta obra.
A. Sterk R. Grau
1 C3AR C3AR 6 P4A
2 P4D P4D 7 C2D
3 P4A P3R
4 C3A CD2D Si 7. PXPA, sigue D4T!; 8. AXC,
5 A5C A5C C >< A; 9. C 2 D, A X C; 10. P X A,
6 P3R D X P 4 A; con posición favorable
para las negras. Si 7. P X P D,
Contra la Defensa Americana es- P R X P; 8. A3D!, D4T; 9. 0-Q!,
te avance es uno de los procedimien- AXC; 10. PXA, DXPA; 11. TlAD,
tos más eficaces. Existen aquí varias
D 4 T; 12. A>< C, P X A; 13. P X P,
continuaciones, a través de las cuales
C X P; 14. A 1 e, A 3 R; 15. D 4 D,
puede advertirse la complicación que
con mejores perspectivas para el
produce esta interesante defensa y
primer jugador.
las posibilidades de contrajuego por
parte de las negras. Por ejemplo: Instructiva es también esta va-
si 6. P X P, sigue P X P: 7. P3R, riante: 7. A3D, D4T; 8. 0-0 !
P4AD; 8. A5CD, D4T; 9. AX c i, (si 8. D 3 C ?, P 4 CD!!; 9. P X P C,
A X A; 10. A X e, P X A; 11. C 2 D, P5A; 10. AXPA, PXA; 11. DXP,
P 5 A; 12. D 3 A, A X C; 13. P X A, C 3 C; y en seguida C 5 R o C R 4 D,
P 4 A!; 14. D 3 C, O - O- O!!; con neta ventaja), 8. . .... , A X C;
y las negras quedan con evidente 9. P X A, P X P A; 10. A X P, C 5 R;
.superioridad, Veamos otra variante y las negras tienen una buena po-
que nace con el mismo cambio de sición.
peones: 6. P X P, P X P; 7. D4T,
P 4 A ! ; 8. P 3 R, D 4 T ! ; y han des- 7 D4T
aparecido los peligros. En cuanto al 8 D2A 0-0
golpe 6. D 3 C, resulta inadecuado y
las negras pueden sacar provecho Lo mejor, pues si 8 , PX PD;
de la mala situación de la dama, co- sigue 9. PR X P, P X P; 10. AX C,
mo puede apreciarse por la partida C X A; 11. C X P, A X C +;
PARTIDAS MAGIS'lllALIIS DE ROBERTO GRAU 33
12. P X A, D 2 A; 13. C 5 R, y las ia c x n Axe+
blancas tienen superioridad. 14 PXA CXP
9 C3C Y las negras han salido del plan-
teo con una excelente configuración
Aunque de apariencia buena, esta en sus peones, mientras que el es-
jugada es débil. Lo justo es conti- queleto de peones de las blancas
nuar aquí con 9. A X C, C X A; ofrece fallas fundamentales que
10. A 2 R ! (si 10. A 3 D ?, sigue asignan al adversario una indiscuti-
P4C.D!!; 11. CXPC, A3T; ble superioridad estratégica.
12. P 4 T D, A X C; 13. P A X C,
P 5 A; 14. A 2 R, C 5 R; con posición 15 P4AD C6A!
ganadora. O bien: 11. P X P C,
P 5 A; 12. A 2 R, A 2 D; 13. P 4 T D, Excelente jugada, con la que se
P 3 TD; 14. P X P, T X P, etcétera), entorpece más aún la libre acción de
10. . , A 2 D ( es de considerarse las piezas blancas, a la vez que se
10 , PXPD; 11. PRXP, A2D; prepara la ocupación de la casilla
12. 0-0, TDlA; 13. TDlA, A3A; fuerte que ha quedado delante del
14. :P4AR, D3C; 15. P5A, AXP; peón aislado, en un todo de acuerdo
16. P X A, D X P +; 17. R 1 T, P5D; con los principios teóricos.
etc.); 11. O - O, T D 1 A; 12. T D 1 A,
P X P D; 13. P R X P, D 2 A; 16 C3T A2D
14. P 3 T D, A X C; 15. D X A, y 11 e1e C5T
las acciones son ligeramente favo- 18 A2R A3A
rables para las blancas. 19 0-0 TRlD
20 TlD
9 D5T
10 AX C CXA Las blancas buscan la simplifica-
11 PAX P ción para atenuar la precaria situa-
ción en que se encuentran.
Si Il. PDXP, sigue AXC+;
12. D X A (única), C 5 R o también 20 ..... TXT+
A 2 D; con excelente posición. Y si 21 AXT C7C!
11. A 3 D, obtienen ventaja las ne-
gras mediante 11 , P X P A; Sin dar tregua al rival, Grau pro-
12. A X P A, P X P; 13. C X P, sigue maniobrando con energía. Si
D X D; 14. C X D, A X C +; 22. . .... , C 4 A; las blancas contes-
15. P X A, C 5 R; etc. Pero también tarían C 3 A y tendrían menos difi-
es muy fuerte la respuesta 11. . .... , cultades.
P4CD.
22 A2R TlD
11 PAXP! 23 RlA .RIA
12 ex P 24 P3C

Algo mejor era 12. P X P, aun Las blancas preparan el juego pa-
cuando la situación de las negras es ra que el rey pueda oportunamente
ya ventajosa. cooperar en la defensa de la colum-
na dama. Con la misma idea pudo
12 DXD jugarse P 3 A, pero habría signüi-
34 LUIS PALAU
cado crear otra debilidad en la casi- en una nueva fase,' aunque siempre
lla tres dama, dando así un nuevo favorable para Grau.
objetivo en el ataque del enemigo.
32 T2D
24 •..•• R2R
25 C3T Quizás habría resultado algo me-
jor C 2 D, pero igualmente la situa ..
Si 25. C 3 A, seguiría T 7 D; ame- ción de las blancas sería delicada.
nazando T 7 A y C 5 T para llevar
luego el rey hasta 4 AD, maniobra 32 TlAD
que resultaría decisiva. 33 T2A

25 C5T

Amenazando con gran fuerza el


golpe T7D.

26 RlR C4A
27 TIA

No servía 27. T 1 D, a causa de


T X T +; 28. R X T, C 5 R; ganan-
do un peón. Y si 28. A X T, seguiría Po11lción después de la ,fugada 33 de las blaa~.
C 6 D +; 29. R 1 A, P 3 T D; seguido
de R3 D, R4A y R5 C, ganando fá- 33 A5R!
cilmente.
Se inicia el asedio final contra la
27 P3TD! debilitada posición blanca del flan-
co dama.
Quitándole al caballo blanco la
posibilidad de todo contrajuego pe- 34 TIA A4D!
ligroso, y preparando, además, un 35 C2D P4CD
rápido ataque a base del golpe 36 P5A AXP
C6D+.
Naturalmente, si 36. . .... , A 5 A;
28 T3A C5R 37. C X A, T X P; 38. R 2 D, y el fi-
29 T2A C4C nal sería sumamente dificultoso.
30 ClC
37 Tl T A4D
Buscando dar mayor eficacia a 38 TXP TXP
esta pieza en la parte central del 39 T7T+ R3A
juego. 40 P4R TBA+
41 R2R A5A+
30 ••••• C6A+ 42 CXA TXA!
31 AXC AXA
Las blancas tienen una partida
Conseguido uno de los propósitos perdida, pero en cualquier forma es
de las negras, esto es, cambiar el interesante observar la forma co-
caballo por el alfil, entra el final rrecta con que Grau conduce el fi-
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 35
nal. El peón libre es más efectivo 49 PXP+
cuanto más alejado está del rey 50 R X P TXP
enemigo, 51 T X P T7R!

43 P5R+ R3C Si 51. ..... , T4A; 52. T4R y se


44 R3A P4T dificulta la victoria de las negras.
45 T7C T6A+
46 R4A T7A! 52 T5C T7C+
47 R3A T7C 53 R. 3 A T8C
48 P4T P5C 54 T4C R4A
49 P4C 55 T7C RXP
56 R2A T5C
Totalmente perdidas, las blancas 57 R3A T5A+
ensayan un último recurso desespe-
rado que fracasa. Y las blancas abandonaron.
PAR'l'll)A Nº 9

.TUGADA EN EL TORNEO .MAYOR


A llOEN1'INO ­ 1924

Peón Dama - Sistema Colle 8 D3A P4CD


9 0-0 D3C
R. Illa R. Grau
1 P4D C3AR Sin dilaciones ha efectuado Grau
2 P3R P4D el plan más apropiado, organizando
3 A3D P4A el ataque en el flanco dama.
4 P3AD
10 C2A A2C
Las blancas plantean el denomi- 11 P4CR
nado sistema de Calle, línea de juego
bastante sólida que conduce a situa- Este avance resulta ahora prema-
ciones muy interesantes. Pero posi- turo y facilita a las negras una pe-
blemente sea más emprendedora la ligrosa contrademostración en ese
variante que nace de 4. P 3 CD, con sector. Debió esperarse a que las
la idea de jugar una partida en la negras se decidieran a enrocar corto.
que los dos alfiles blancos cooperen
en el ataque contra el sector rey 11 P4TR!
enemigo. 12 P5C C5CR
13 ex e
4 C3A
5 CD2D P3R
6 P4AR De mayor peligro para las negras
era la continuación 13. C 1 D, ame-
Con este avance se transforma el nazando ganar la pieza, pero luego
juego en una partida Stonewall, de 13. . .... , P X P; 14. P R X P,
cuya característica principal es el P 4 R; 15. P X P R, C X P R; el jue-
ataque rápido contra el enroque go sería igualmente favorable para
corto enemigo, mientras que el ban- el segundo jugador.
do contrario debe hacer esfuerzos
por compensar las acciones buscan- 13
do posibilidades por el otro costado. 14 D X PC

6 A2R Y el centro de las blancas queda


7 C3T P3TD destruído.
PARTIDAS MAGIS'tRAUS DI: ROBERTO GRA U 37
15 PRX P CXP Muy bonito era el sacrificio de la
16 Rl T C3A dama con 24. . .... , P 5 D; pero aun-
17 C3A p 3C que seguramente también se ganaba
el juego, la lucha era más compli-
Evitando el peligro de la jugada cada, mientras que la jugada del
P 5 A, aún cuando se debilita la po- texto es claramente ganadora.
sición,
25 T3A
18 C5R
Las negras amenazaban T (1 T) 5 T
La tentativa de un ataque deses-
perado a base de 18. A X P C, fra-
seguido de T X P + y no había otra
forma de evitarlo. Si 25. A X T, se
casaba por 18 ... · ... , P X A; 19.
gana fácilmente con 25 ..... , P5D+;
D X P R, P 5 D ! ; etc.
26. T3A, TX A; etc.
18 cxc 25 P5D!
19 PX C T2TR
20 D4D 26 T2A

Las blancas provocan la jugada Dentro de lo precario de la .sítua-


A 4 A para poder tener una oportuna ción, las blancas realizan las mejo-
entrada por seis alfil rey. res jugadas posibles.
20 A4A 26 D3C
21 D4AR D3A!
22 A2R 0-0---0 Nuevamente se presenta aquí la
23 A3A TDlT posibilidad de entregar momentá-
neamente la dama, pero ahora no es
La presión que ahora ejercen las tan eficaz. Por ejemplo: 26 ...••. ,
negras en la columna torre rey re- 'l' (1 T) 5T; 27. DXT, TXD; 28. AXD,
sulta irresisti ble. A X A+; 29. R 1 C, P X P; y la lu-
24 A2C cha es dudosa. O bien 27. D X T,
DXA+; 28. TXD, TXD; 29. RlC,
Jugada necesaria, pues las negras PXP+; 30. RlA, AXT+; 31. RXA~
amenazaban ganar en seguida con y aun cuando el final sigue siendo
24.. ..... , T5T; y si 25. D3C, T6T; favorable para las negras, existen
seguido de T D 5 T, etc. muchas perspectivas de empate.
27 P4C T (1 T) 5T !
28 PXA TXD
29 TXT
Naturalmente, si 29 P X D ganan
las negras inmediatamente con TXT.
29 ..•.. DXP
30 PXP D6A
Y las blancas abandonaron, pues
Pmcii• •eapaéa de la Ja1ada :U de IH Maneas.
no hay salvación ante las senas
amenazas enemigas. Si 31. T 1 C,
T6T! sigue D 7 A!, etc.
PAR'l,IDA Nº 10

JTJOADA RN EL :I'ORNEO ~MAYOR


ARGHN'TlNO ---- .1924

Peón Dama - Defensa Eslava obtener la inicia ti va con el golpe


6 , C 3 T; no da resultado sa-
R. Grau B. H. Villegas tisfactorio para las negras por la si-
1 P4D C3AR guiente variante: 7. A X P, C 5 CD;
2 C3AR P4D 8. 0-0, P3R; 9. D2R, A2R;
3 P4A P3A 10. T 1 D, O - O; 11. P 4 R, A 5 C;
4 PXP 12. A 3 C, D 4 T; 13. P 3 T, etc.) ;
7. A X P, A 5 CD (menos segura es
Las otras dos principales continua- la continuación 7. . ... _, CD 2 D;
ciones son: 4. P 3 R, a lo que puede porque luego de 8. O - O, A 5 CD;
seguir 4 , A 4 A; 5. A 3 D, P 3 R; 9. D3C !, D2R; 10. C2T, A3D;
6. C3A, AXA; 7. DXA, CD2D; 11. D X P C, T 1 CD; queda un jue-
8_ 0-0, A5C (si 8 , PXP; go complejo donde las posibilidades
obtienen ventajas las blancas luego de las blancas parecen ser mejores);
de 9. DXPA, A2R; 10. P4R, 0-0; B. 0-0, 0-0; 9. D2R, A5C;
11. A5C, P3TR; 12. A4T, C3C; 10. T 1 D, CD 2 D; 11. P 3 T, A 4 T R;
13. D 2 R, etc.); 9. C 2 D, 0-0; 12. P4R, D2R; 13. P5R, C4D; y
10. P 4 R, P X P A; 11. D X P, D 2 R; la posición es equivalente.
con partida equilibrada. Y también
4. P3R, P3R; 5. C3A, CD2D; 4 .....
6. A 3 D, A 3 D (ahora no es bueno 5 A4A
6 ...... , A2R; por 7. 0-0, 0-0;
8. P3CD !, P3CD; 9. A2C, A2C; Este alfil domina una importante
10. D 2 R, P 4 A; 11. T D 1 D, C 5 R; diagonal y ejerce una constante pre-
12. P X P A, C X C; 13. A X e, sión en el sector principal del com-
P C X P; 14. P X P, P X P; 15. A 6 T, bate.
etc.); 7. 0-0, 0-0; .8. P4R,
P X P A; 9. A X P, P 4 R; 10. P 5 D, 5 ..... C3A
P 3 C; 11. A 3 C, A 5 C R; y la lucha 6 P3R
es pareja.
Otra continuación muy usada es: En· la partida entre Alekhine y
4_ C 3 A, P X P; 5. P 4 T D, A 4 A; Euwe, del torneo AVRO de 1938, se
6. P 3 R, P 3 R (la pretensión de jugó así: 6. C3A, A4A; 7. P3R
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 39
{la maniobra característica en esta 9 C3A A3D
clase de posiciones, tendiente a ex- 10 AXA!
plotar la debilidad producida en el
costado de la dama, a base de la sa- Con rápida comprensión de la si-
lida de la dama, no es buena en este tuación, que evidentemente es ya
caso especial. Por ejemplo: 7. D 3 C, favorable para las blancas, Grau ex-
C4TD; 8. D4T+, A2D; 9. D2A, plota las debilidades enemigas con
T 1 A; 10. P 3 R, P 4 C D ! ; y las ne- toda precisión.
gras quedan con juego superior)
7 , P 3 T D (la mejor, pues si 10 DXA
7 , D 3 C; sigue 8. D 3 C, D X D; 11 C5CD! D2R
9. P X D, P 3 R; 10. A 5 CD, C 2 D;
U. R 2 R, etc. O bien 7 , D 3 C; No servía 11. ..... , D 5 C +; por
8. D 3 C, D X D; 9. P X D, T 1 A; 12. C 2 D, después de lo cual las blan-
10. C 5 R, P 3 T D; 11. C X e, T X C; cas quedarían amenazando C 7 A+
12. P4CD, P4CD; 13. T X P !, con y nxc+.
ventaja); 8. C 5 R !, y las blancas
mantienen la iniciativa. 12 C5R C3A
6 P3R Si 12 , C XC; luego de
13. P X C, tendrían las blancas una
Después que las blancas han avan- fuerte entrada en seis dama.
zado su peón rey resultaría peligro-
so para las negras la salida del alfil 13 TlAD 0-0
en la forma en que se realiza en
otras variantes. Por ejemplo: 6 ..... , La decisión de entregar un peón
A 4 A; 7. D 3 C, D 1 A; 8. C 3 A, con para aliviar la presión del adversa-
muchos riesgos para el segundo ju- rio, parece lo mejor en este mo-
gador. mento.
7 A3D C4TR 14 cxc PXC
La idea de este movimiento es pre- 15 TXP TIC!
parar el avance del peón alfil rey
y plantear un sistema Stonewall, Muy bien jugado. Esto exige a las
pero el procedimiento no es acon- blancas gran atención.
sejable por el hecho de que requiere
algunas pérdidas de tiempo y por la 16 0-0
mala ubicación en que queda el ca-
ballo negro. Precaución imprescindible, pues
las negras amenazaban T XC segui-
8 A3C P4A do de D 5 C +.Mantener el peón
conquistado, mediante D 2 D, habría
Las negras han conseguido su pro- sido peligroso para las blancas. En
pósito con la configuración de peo- ese caso la respuesta habría sido
nes deseada. Pero ahora se nota cla- P 3 T D, con mucho contrajuego.
ramente el defecto principal de la
maniobra. El alfil dama negro ha 16 P3TD
quedado encerrado y su desarrollo 17 C3A DlR
constituirá una seria preocupación. 18 T5A TXP
4,0 LUIS PALAU

19 DlA T3C
20 D3T D2R

A pesar de haber recuperado el


peón, las negras tienen una posición
delicada y es difícil para ellas con-
ttarrestar la presión de las blancas.

21 TlA A2D
Si 21. . .... , C 2 D; seguma 22.
T 5 T, D X D; 23. T X D, y en se-
guida C 4T, con indiscutible supe- 25 D7D ! P3T
rioridad.
Dando al rey un escape, ante el
22 C4T temor del posible golpe T 8 A. Inte-
resante y muy compleja era la si-
Cierto es que con esta jugada se tuación que se producía después de
permite a las negras cambiar supo- 25. . .... , P 5 A; pero igualmente es-
co eficaz alfil, pero en cambio au- tarían perdidas las negras. Veamos:
mentan las blancas su dominio de 26. T8A, P X P; 27. P X P !, etc.
la columna alfil dama.
26 T (7) 6 A ! T7C
27 TXPR D5T
22 AXC 28 P3C
23 DXA C5R
Y las negras abandonaron, pues si
Ante la inferioridad del flanco 28 , CXPC; sigue 29. PTXC,
dama, las negras intentan, como úl- ganando en seguida. Y si 28. . .... ,
timo esfuerzo, un ingenioso recurso. D 5 C; se gana ·en la siguiente forma:
29. DXPD, RlT; 30. AXC, PXA;
24 T7 A D3A 31. T1 AR, D6A; 32. D X P, ga-
nando con facilidad. Y si 28. . .... ,
Contra 24 , D 5 T; habrían O 6 T; seguiría 29. D X P D, R 1 T;
seguido como en la partida. 30. T XC, P X T; 31. D X P, ~te.
PARTIDA Nº 11

JUGADA EN EL TORNEO MAYOR


AR(-J-ENT.INO - 19.24

Peón Dama - Defensa Holandesa 10. C4A, D4T; 11. D2D, P3T;
con posición pareja.
R. De Witt R. Grau
1 C3AR P4AR 2 C3AR
2 P3CD 3 A2C P3R
4 P4A P3CD
En realidad, en el presente caso se 5 P3C
ha planteado una mezcla de aper-
tura Zúkertort-Reti y defensa holan- En este caso el 41:fianchetto•rey es
desa. Las blancas pueden jugar aho- el mejor procedimiento para opo-
ra en varias formas. Por ejemplo: nerse a la acción del alfil dama ene-
2. P4D, C3AR; 3. P5D, P3CR; migo.
4. P3CR, A2C; 5. A2C, 0-0;
6. 0-0, C3T; 7. P4A, C4A; 5 A2C
8. A3R, CD5R; 9. CD2D, P4A; 6 A2C A2R
10. C XC, C XC; 11. D 2 A, y las 7 0-0 0-0
blancas tienen posición superior 8 C3A
(partida Reshevski-Hasenfuss, Ke-
meri 1937). También es interesan- Completado el desarrollo se ad-
te esta continuación: 2. P3CR, vierte que las blancas mantienen la
P3CD; 3. A2C, A2C; 4. 0-0, ventaja de la salida y que es nece-
C3AR; 5. P3D, P3R; 6. P4R, sario maniobrar con cuidado por
PXP; 7. C5C, A2R; 8. C3AD, parte de las negras. Por ejemplo,
0-0;9. CDX P,C XC; 10.C XC, éstas no pueden jugar ahora P 4 AD
C 3 A; 11. A 2 D, igualmente con a causa de que con la continuación.
juego ventajoso para las blancas 9. P 4 D, se aseguran las blancas el
(partida Euwe-Tartakówer, Torneo dominio de una importante linea
de Kissingen 1928). O también: abierta. Tampoco puede considerar-
2. P3CR, P3CD; 3. A2C, A2C; se la posibilidad de 8. . .... , P 4 D;
4. P3C, C3AR; 5. 0-0, P3R; porque ello equivaldría a debilitar
6. A2C, A2R; 7. P3D, 0-0; considerablemente el juego, dejan-
8. CD2 D, D 1 R; 9. P4TD, P4TD; do una peligrosa entrada al enemigo
42 LUIS PALAU
en cuatro rey. Y en cuanto a la sa- Con este golpe se crea una nueva
lida del caballo dama a tres alfil, debilidad en la casilla cuatro rey,
tampoco es buena por el golpe C 5 R. pero probablemente sea el mejor
procedimiento, puesto que era nece-
8 DlR! sario hacer algo enérgico para con-
trarrestar el peligro. Las negras
Jugada fina que aparentemente es amenazaban jugar P 5 C con gran
una pérdida de tiempo, pero que res- fuerza, mientras que ahora pierde
ponde a un plan ingenioso que per- tal avance parte de su eficacia por
mitirá la oportuna retirada del ca- la situación de bloqueo que se pro-
ballo dama a uno dama. duce.
9 P3R 14 P5C
15 R2A
Las blancas cometen aquí un error
de concepto que hace pasar la ini- Retirada prudente. Las negras
ciativa a manos del segundo juga- amenazaban jugar D 4 T, siguiendo
dor. Debió jugarse así: 9. P 3 D, y después con C 2 A y 3 D y oportuna-
en seguida 10. P 4 R. En cambio, mente colocar la torre rey en 3 T,
tampoco era bueno el golpe aparen- con ataque irresistible.
temente fuerte 9. C5CD, por DlA !,
seguido de C 3 A. 15 C2A
9 P3TD 16 T1T

Ante la indecisión de las blancas, Intentando utilizar la columna to-


Grau prepara el ataque en el flanco rre rey en un contraataque.
rey, asegurándose previamente con-
tra cualquier molesta demostración 16 C3D
del adversario en el flanco de la 17 D 1 AR CD5R+
dama 18 R2R

10 P3D C3A
11 P4D
Era preferible 11. C 4 D.
11 ClD
12 ClR AXA
13 CXA P4CR
Iniciando rápidamente el ataque
contra el sector rey enemigo, que Potúci6n después de la jugada 18 de las blanea11
ofrece buenas perspectivas para la
invasión, especialmente por la de- 18 P4D ! !
bilidad producida en las casillas
blancas luego de haber desapareci- Jugada excelente con la que las
do el alfil del efianchettos. negras dan gran elasticidad a su
ataque, extendiéndolo a ambos flan-
14 P4A cos. La amenaza principal es ahora
PARTinAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 43
A 5 C D y P X P, para seguir con 27 DXD AXD
D5T. 28 RXA P4TD!
19 ex e cxc Bien jugado. Las negras devuel-
ven la ventaja material a cambio
Indiscutiblemente, el éxito del de una . rápida demostración en el
ataque de las negras radica princi- flanco dama, con el propósito de
palmente en la inmejorable ubica- impedir que el adversario armonice
ción del caballo. la acción de sus piezas y consiga
contrarrestar la acción preponde-
20 TlA rante del caballo negro.
En vista de que es imposible 29 TRIAD P5T
evitar que las negras abran bre-
chas en el flanco dama, las blancas Las blancas disponen solamente
maniobran para que la entrada del de su rey para demorar el avance
enemigo se efectúe por 4 C y no del peón que quedará libre en la
por 5 T. columna torre dama y sus piezu
restantes carecen de cohesión, míen-
20 PXP
21 T xP D4C tras que las fuerzas negras entrar,n
inevitablemente a presionar en cam•
22 Rl D
po rival por las columnas T D y C D,
Con esta jugada pierden las La situación es, evidentemente, muy
blancas un peón, pero no se ve delicada para el primer jugador.
r.ada mejor ante la amenaza ene-
miga C :~ D. 30 PX P

22 D4T No hay ya continuaciones satis-


23 D lR DXP factorias. Si 30. P4CD, sigue C3D !;
24 R2A P4C 31. TXP, C5A+; 32. R2T, TRlA;
y el peón libre se valoriza definiti-
Con 24. . .... , A 6 T; se arribaba vamente, pues si 33. T X T, sigue
a un final con un peón de ventaja T X T y luego T 1 D, etcétera. Y si
y buenas perspectivas de triunfo, 33. T 7 R, las negras ganan en bo-
pero Grau prefiere eludir la sim- nita forma así: 33 , C 7 D !;
plificación que podría conceder al- 34. T X T, T X T; 35. C 1 R, T 8 A;
gunas «ccntrachancess al adversario 36. C3D, T7 A+; 37. Rl T, C5R;
y se decide por este avance que, 38. R 1 C, T X P; 39. T X P, P 6 T ! ;
aunque tiene riesgos, permite man- 40. T 6 T D, P 7 T +;
etcétera.
tener la tensión de la lucha en
forma favorable para las negras. 30 PXP
31 T X PA TRlC+
25 T6A 32 R2T T6C

Naturalmente, si 25 T X P, sigue El final es ahora terminado en


'T R 1 A se gana inmediatamente. forma muy bonita y correcta por
las negras.
25 A6T
26 Dl T DXA+ 33 TR2A
M LUIS PALAU
Si 33. T8A+, T X T y las blan- 38 T(7)6A T(1)2 C
cas quedarían sin defensa contra el 39 T8A + R2D
golpe e 6 A. 40 T (8)4 A P3T!
33 TDlC 41 T6A C7D!
34 T(7)6 A R2A!
35 T7A+ R3A Y las blancas abandonaron, pues
36 T(7)6A R2R no habría más remedio que entre-
37 T7 A+ RlD gar la calidad para evitar C 8 C.
p ARTIDA Nº 12

JU(JAJJ,A EN EL 110RNEO DJJL CIRCULO


DE AJEDREZ - 1925

Peón Dama - Defensa India centrales blancas. Quizá era prefe-


rible seguir con 3. . .... , P 3 C R;
R. Grau A. Nogués Acuña aun cuando tampoco se resuelve el
1 P4D C3AR problema defensivo de las negras.
2 C3AR P3D Por ejemplo: 3 , P 3 C R;
3 C3A 4. P4R, A2C; 5. P3TR, C3A;
6. A4AR, 0-0; 7. P5D, C4TR;
Márshall era partidario de la con- 8. A 3 R, C 4 R; 9. A 2 R, etcétera.
tinuación 3. P 3 R, con posibles va-
riantes como las que siguen: 3 , 4 P4R P4R
A 5 C (si 3. . .... , C D 2 D; 4. P 4 A, 5 PXP AXC
P4R; 5. C3A, P3CR; 6. P4CD, 6 DXA
_A2C; 7. PXP, PXP; 8. A3T,
P4A; 9. D 2 D, 0-0; 10. TD 1 D, Después de 6. P X A, podrían las
etcétera) ; 4. A 2 R, C D 2 D; 5. 0-0, blancas hacer perder el enroque al
P3CR; 6. P3CD, A2C; 7. A2C, adversario, pero una vez desapare-
0-0; 8. CD2D, TlR; 9. P3TR, cidas las damas no tendría mayor
A X C; 10. C X A, P 3 A; 11. P 4 A, valor esa ventaja estratégica.
y el juego de las blancas es más
libre. 6 PXP
O bien: 3. P 4 A, CD 2 D; 4. P 3 R, 7 D3C!
P3CR; 5. A3D, A2C; 6. CD2D,
0-0; 7. P 4 T R !, iniciando deci- Jugada excelente, complementaria
didamente el ataque. de la anterior, que marca el comien-
zc de las dificultades por que atra-
3 A5C vesarán las negras. La dama blanca
ejercerá ahora una peligrosa pre-
Esta jugada, hecha con el propó- sión en el flanco izquierdo, trabando
sito de facilitar el avance del peón la acción de las piezas enemigas.
rey, tiene el defecto de que, una
vez cambiado el alfil por el caballo, 7 CD2D
quedan las blancas con un peligroso 8 A4AD P3A
dominio de las principales casillas 9 0-0 D2A
46 LUIS PALAU
Si las negras tratasen de desviar La única esperanza de las negras
una de las piezas que presionan so- es el punto fuerte que tienen en la
bre las casillas centrales, continuan- casilla cinco alfil rey y hacia allí
do con 9. . .... , P 4 C D; seguiría dirigen sus miras.
10. A 3 e, P 5 C; 11. C 2 R, C X P;
12. D3AR, CD3A; 13. C3C !, con 17 D4A T3A
gran juego. 18 TRlD D2A

10 P4TD Las negras buscan decididamente


el ataque en el flanco rey, tratando
Las blancas, a la vez que impiden con ello de contrarrestar el empuje
ahora la anunciada maniobra a ba- enemigo que simultáneamente ejer-
se de P 4 C D, realizan una jugada cen en el centro y en el flanco dama.
que es una advertencia ante la posi-
ble idea del enroque largo de las 19 T2D T3C
negras. 20 Rl T C~A
21 TD 1 D P4TR
10 C4A
11 P3A C3R Las blancas amenazaban T 8 D. Si
21. ..... , T 1 AR; habría seguido
Las negras se han visto ya obli- 22. T8D, C X P; 23. A5A !, ga-
gadas a efectuar una maniobra poco nando.
feliz para buscar alivio ante la pre-
sión de la dama blanca sobre el
punto dos caballo rey.

12 AXC PXA
13 A3R A5C
14 D2A !

Como consecuencia de la acción


dominante de la dama blanca, se
han creado serias debilidades en la
conformación de peones de las ne-
gras, y Grau realiza una espléndida Pol'liel6n •e1pués de la Jurada 12 de la11 blaaea11
jugada posicional que tiende a co-
locar su dama en la casilla cuatro 22 CXP
alfil dama, desde donde dominará
los cuadros blancos. Por otra parte, La posición actual es de mucho
con peones doblados por ambos lados interés. Considerando la situación
y un juego que tiende a abrirse pau- desesperada, las negras realizan una
latinamente, la acción del alfil es combinación para jugar su última
mucho más valiosa que la del ca- carta, produciéndose una compleji-
ballo. dad que imprime al juego un aspecto
lucido. Sin embargo, más prudente
14 0-0 era seguir con 22. . .... , D 3 A;
15 D2R AXC 23. A X C, D X A; 24. D 2 R, P 5 T;
16 PXA C4T 25. P 3 T, después de lo cual la re-
PARTIDAS MAGISTRALII DE ROBERTO GRAU 47
sistencía habría sido larga, aun La partida es terminada ahora con
cuando las blancas, por la presión energía por parte de las blancas.
que seguirían ejerciendo en la co- Con este avance se busca eliminar
lumna abierta y la acción en el la torre de su agresiva posición.
flanco dama, mantendrían las me-
jores perspectivas de triunfo. 26 T5C

23 TXD CXA Si 26. P X P; 27. D X P~


24 D2R T 3 A; 28. P 5 R, etcétera.

Malo habría sido 24. D 5 A, a cau- 27 TXPCD CXP


28 D4A TlD
sa de C X T; 25. T 7 D, P 3 C; ganan-
29 DX P+ RlT
do el juego las negras. 30 T7D TlCD
24 CXT Tampoco servía la defensa 30 ,
25 T7D C7C T X T; por 31. D 8 R +, R 2 T;
No era posible 25. . .... , C X P;
32. D X P +, R 1 C; 33. D X T. etc.
a causa de 26. D 4 A, C 8 C; 27. D 3 C, 31 P3T
etcétera.
Y las negras abandonaron, pues si
26 P4AR ! 31. ..... , T X P; 32. D X PR, etc.
PARTIDA Nº 13

PRIMER PRFJMIO D.E BRILLANTEZ


EN EL
TORNEO SUDAMERICANO DISPUTADO EN
111 ONTEVIDEO - L925

Peón Dama - Márshall Es preferible P X PD o bien C3A,


para seguir con C 2 D.
C. Pulcherio R. Grau
1 P4D C3AR 7 D4T
2 P4AD P4D 8 AXC CXA
3 C3AD 9 A3D A2D!
10 P3TD
Lo mejor, pues aceptar el juego
de las negras, esto es, entrar en las Necesario, pues las negras ame-
complicaciones de la variante Már- nazaban ganar con A 5 T .
shall, ofrece mejores perspectivas
para el segundo jugador. Por ejem- 10 AXC+
plo: 3. P X P, C X P; 4. P 4 R, 11 PXA D X P(4A)!
C3AR; 5. C3AD, P4R!; y las
negras tienen excelente posición. Interesante sacrificio de peón que
permitirá a las negras obtener un
3 P3R
rápido desarrollo.
Persistir en la variante Már-
shall, mediante A 4 A, resulta aho- 12 D X P 0-0
ra inadecuado por la continuación 13 D4C D2A
,4. D3C!
Las negras amenazan ganar la
4 A5C CD2D dama enemiga.
5 P3R A5C
6 D3C 14 PXP CXP
La dama queda algo expuesta en
esta casilla. Lo correcto es proseguir Las negras cometen aquí una
con D2A. pequeña debilidad que permite al
primer jugador zafar de sus dificul-
6 P4A tades, aun cuando las negras man-
7 PXPA tienen las mejores posibilidades. Lo
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 49
mejor habría sido 14 , T D 1 C !; Espléndida y profunda combina-
15. D 4 A, D 4 T; 16. C 2 R, T 1 AD; ción que conduce a una posición
17. D 4 T R, T X P; ganando. llena de riesgos para las blancas,
las que deben maniobrar con extra-
15 D4D P4R ordinaria precisión para evitar un
16 D4AD D3D desastre inmediato. Aun cuando de-
17 C2R TDlA be aceptarse que las negras, como
18 D4TR P4A juego lógico, deben seguir tratando
de impedir el enroque enemigo y
Esta jugada encierra bastante pe- explotando la inadecuada situación
ligro, pero las negras la efectuaron del rey blanco, la realización de
con el propósito de mantener la ini- la presente jugada es de una gran
ciativa con maniobras enérgicas. El concepción, que nos muestra la
juego adquiere ahora gran interés. alta calidad que distinguía al maes-
tro argentino.
19 A4A P5A!
24 DXPR CXPR!!
Las negras han vislumbrado ya
un ataque muy fuerte contra el rey Hermoso golpe, complementario
enemigo y empiezan por obstruir la del anterior. Si las blancas juegan
acción de la dama blanca para obli- ahora 25. A X A+, la continuación
gar al cambio del alfil por el caba- es: R 1 T; 26. T X T, C X P +;
llo o bien a la retirada del alfil 27. R 1 D, T X T +; 28. D 4 D,
blanco, con lo que se podrá impedir T X D +; etc. Y, naturalmente, la
definitivamente el enroque y orga- dama negra no puede ser capturada
nizar mejor el ataque. porque hay mate en una jugada. No
queda más que la continuación de
20 A2T la partida.
21 PXP
25 DXA+ RlT
Amenazando P 4 R. La circunstancia de que las ne-
gras tengan que perder un tiempo
21 A3R como éste durante el transcurso de
22 TID D4A la combinación, asigna a la misma
23 D4R el sello característico de las grandes
producciones, otorgándole mayor re-
lieve.
26 TX T TXT!

Bien. La continuación 26. . .. ~ • ,


CX P + parecía igualmente buena;
pero no es así. Por ejemplo: 26 ,
cxP+; 27. RlD, TXT+; 28:
C4D !, D4C+; 29. R2A, C6D+;
30. R 3 D, y se esfuma el ataque de
las negras.
23 TDlD! ! 27 C4D
50 LUIS PALAU
En la presente posición, en extre- e x D; 32. R x e, P 3 e ! ; 33. e a n,
mo compleja, las blancas no encon- D 4 A+; 34. R 3 R, P 4 T R; 35.
traron nada mejor que devolver Ia _T'8 D +,
R 2 T; 36. T 7 D +,
ete.s
pieza para aliviar en lo posible la an- La movilidad de la dama negra y
gustiosa situación, pero el procedi- la expuesta situación del rey blanco
miento adoptado por el primer ju- en el centro del juego es más que
gador no es el mejor, y permitió a suficiente para asegurar en empate.
Grau rematar la lucha en lucida
forma. 27 DXP+
La posición fué extensamente ana- 28 R2R D7C+!
lizada durante mucho tiempo. Como
la partida fué disputada en la pri- Lo mejor, pues si 28 , D XC;
mera rueda del certamen, varios de habría seguido 29. D XC, D 7 C +;
los participantes la analizaron y se 30. R 3 A, T 1 A +;
31. R 3 C, D X A;
llegó a la conclusión de que la com- 32. T 1 A, y no sería posible ya la
binación realizada por Grau era co- victoria de las negras.
rrecta, desde el momento que las
blancas, jugando con suma preci- 29 RXC
sión, sólo podían conseguir tablas.
Al comentar la partida, Grau escri- Si 29. R 3 A, ahora sí D X C ! ;,
bió: «Considerando que las negras 30. D X C (si 30. T 1 R, T 1 A +;.
no perdían el juego en ninguna de 31. R3 C, P4C !; etc.), 30..... ·.i
las variantes, el jurado, compuesto T 1 A +; 31. R 2 R, D 7 C +; y se
por los ajedrecistas Angel Romano, produce un final igual al de la
por Brasil; Carlos Anaya, por el partida.
Uruguay, y Luis Palau por la Ar-
g€ntina, resolvieron. acordarme el
premio de belleza, dado que al no
20 nxc+
30 R3A D6A+!
perderse con la combinación hecha,
debe ella considerarse correcta, te- [Siempre lo mejor! Si 30 ,
niendo en cuenta que al no efec- T 1 A+; 31. R3 C, y no habría más
tuarla, con menores perspectivas de
que tablas.
victoria, sólo hubiera podido pre-
tender a ese mismo resultado. La
única defensa para las blancas ha- 31 D3R
bría sido 27. D 4 R ! A esta única
réplica las negras habrían continua- Ya no hay defensa satisfactoria.
do con 27. . .... , T 8 D +; arribando Si 31. R 4 C, seguiría 31. ..... ,
a un final donde las blancas no te- T 5 D +;
32. R 5 A, P 3 C +; etc.
nían más que tablas. Hay otras res-
puestas posibles, como ser D 4 C R, 31 TlA+
C 8 D y P 4 T R, pero parece que 32 R2R D7C+
la más fuerte es la ya indicada mo- 33 R3D DXP+
vida de torre. Veamos: 27. D 4 R,
T'8 D +; 28. R 2 A, C 4 D + ! !; y las blancas abandonaron, pues
29. R 3 A (si 29. C .4 D, T 7 D +; si 34. R 4 D, T 1 D +; etc. Y si
30. RlR, TBD+; y tablas), 29 , 34. R 2 R, D X A +; 35. R 1 R,
DlA+; 30. C4A, CXP!; 31. TXT, D 8 C +; etcétera.
:PAR'L'J))A Nº 14

JU(1JDA EN JCL TORNEO k",1lTDA1llEIUCANO IJIJJ


MON7TFJVTDRO - 1.921;

Defensa Alekhine P A X P; 8. P 4 D, P X P; 9. P X P,
C 5 C; 10. D 2 R, P 3 T D; etcétera.
J. Da Cunha R. Grau
1 P4R C3AR 4 P3D
2 P5R 5 P4A PXP
6 FAX P C3 A
Contra el golpe pasivo 2. P 3 D, 7 A3R
puede responderse P 4 R, y si
3. P4AR, P4D; 4. PAXP, C5C; Un juego complejo se produce con
etcétera. Y si las blancas juegan 7, C 3 A R. Por ejemplo: 7 ,
2. C 3 AD, las negras tienen opción A 5 C; 8. P 6 R, P X P; 9. P 5 A,
a entrar en la apertura vienesa res- P 4 R ! ; 10. P X C, P 5 R; 11. P 3 T R,
pondiendo P 4 R o bien proseguir A4T; 12. P4C R, P XC; 13. P X A,
así: 2 , P4D; 3. PXP (si P 4 R ! ; con buen ataque de las
3. P5R, P5D; 4. PXC, PXC; negras.
5. P C X P, P C X P; con juego
igual), 3 , CXP; 4. A4A, 7 . . ... A4A
C XC (si 4 , C 3 C; quedan me- 8 P3TD
jor las blancas después de 5. A 3 C,
P4AD; 6. P3D, P3R; 7. C3A, Interesante movimiento que tiene
C3A; 8. 0-0, A2R; 9. C4R, como propósito el desbaratar el plan
0-0; 10. A3R, C2D; 11. P4D, característico de las negras en la
P 3 CD; 12. P X P, etc.); 5. D 3 A, defensa Alekhine, consistente en la
P 3 R; y el juego es parejo. maniobra que tiende a destruir el
punto 4 D enemigo mediante los
2 C4D golpes C 5 CD, P 3 R y P 4 A D. La,
3 P4AD C3C alternativa para las blancas es se..
4 P4D guir con 8. C 3 AD, a lo que puede
continuarse con P3R; 9. C3A, C5C;
Interesante es la continuación 10. TlA, P4A; 11. A2R, PXP;
4. P 5 A, con posibles variantes co- 12. C X P, A3C; 13. P3TD, C3A;
mo éstas: 4 , C4D; 5. A4A, 14. C X C, P X C; y la lucha es
P3R; 6. D4C, P3D; 7. PAX P, equilibrada.
52 LUIS PALAU
8 P3R menores. Como el enroque de las
9 C3AR A.2R negras ofrece ahora algunas debili-
10 A2R dades, la jugada efectuada debió
requerir a Roberto Grau un cálculo
Si 10. A 3 D, la respuesta sería sumamente preciso por el peligro
A5CR. que entrañaba el procedimiento
adoptado.
10 0-0 16 D lD CXT
11 C3A. A5CR 17 Px e C7A
18 A2A PTXP
Con este golpe, a la vez que se 19 A3D AXA
impide la continuación P 5 D, las lO DX A cxrr
negras comienzan a presionar sobre 21 Tl T
el centro pudiendo e 1 i minar en
cualquier momento una de las pie- Las blancas tratan de obtener
zas que lo apoyan. compensación con la colocación del
caballo en cuatro rey y para ello
12. 0-0 D2D es necesario evitar que Ia torre ene-
13 D3D A4AR! miga se coloque en seis torre.

La última movida de las blancas


permite ahora al maestro Grau ga-
nar tiempo e iniciar con la presente
jugada una extensa y excelente com-
binación.

14 D2D

Es evidente que no puede jugar-


se 14. C 4 R, por C X P A.
Posición después de la Jugada 21 de 1&8 bla11eas
14 C4T
15 P5A C6C
21 P3TR!
Más prudente era el procedimien-
to a base de C 5 A, para llegar a un Muy bien jugado. El ataque de las
final de dos alfiles contra dos caba- blancas queda obstaculizado defini-
llos, pero las negras consideraron tivamente.
muy acertadamente que ello favo-
recería al primer jugador por el 22 PX C AXP
hecho de que, como es sabido, los 23 C4R A2R
caballos tienen mejores perspectivas 24 TlC T6T
que los alfiles en las posiciones ce- 25 D2D
rradas. Con el movimiento del texto
se llega a una posición en la que Las blancas realizan esta jugada
las negras tienen una torre y tres con vistas a un posible sacrificio en
peones a cambio de dos piezas seis alfil rey.
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 53
25 P4AR 29 C3A T7T
26 P X P a. p. AXP 30 DlR T5A
27 CXA+ TXC 31 D3A T5R
28 C5R D4D 32 DXP TXA
:i:i RXT D7T+
Se amenaza T 7 T. La superiori-
dad de las negras es evidente. Y las blancas abandonaron,
PAH'l'IDA Nº 15

JUGADA JiJN EL CAJ!PBONATO SUDAMETUCANO,


JJONTEVTDEO - 1.925

Defensa Alekhine D2A; etcétera); 5. C3AR, A5C;


6. A 2 R, C 3 AD; 7. C 3 A, 0-0-0;
R. Grau J. Gabarain
8. CXC, DXC; 9. A3R, P4R;
1 P4R C3AR 10. 0-0 (si 10. P X P, sigue
2 P5R AXC; 11. PXA, D4T+; 12. A2D,
D X P R; con superioridad), 10 ,
Contra la continuación 2. C 3 AD, P X P; 11. C X P, A X A; 12. C X A,
pueden las negras adoptar la Aper- D 4 CD!; con ventaja para las ne-
tura Vienesa respondiendo P 4 R, o gras. Otra variante interesante es la
bien jugar 2 , P 4 D. Por ejem- siguiente: 3. P 4 D, P 3 D; 4. C 3 AR,
plo: 2. C3AD, P4D; 3. PXP, PXP; 5. CXP, P3R; 6. A3D,
C X P; 4. A 4 A, C 3 C (lo mejor es CD2D; 7. 0-0, c x c, 8. PXC,
C X C; 5. D 3 A, P 3 R; con juego A2D; 9. D2R, D5T; 10. P3AD,
igual. O también 4. . .... , P 3 R; O - O - O; con buena partida para
5. C3A, P4AD; 6. 0-0, A2R; las negras.
7. P4D, c x c, 8. PXC, 0-0;
etcétera) ; 5. A 3 C, P 4 A D; 6. P 3 D, 3 ..... C3C
P 3 R; 7. D 5 T, con partida favo- 4 P4D
rable.
También puede continuarse coa
2 C4D 4. P 3 C D, como en una partida en-
3 P4AD tre Richter y Danielsson, del año
1935, que siguió así: 4 , P3CR;
Continuaciones interesantes se 5. A 2 e, A 2 C; 6. D 3 A, P 3 R;
producen con 3. P 4 D, pero contra 7. P4TR, C3A; 8. D3R, P3D;
ello sacan mejor partido las ne- 9. C 3 A R, C X P R; 10. C X e,
gras. Por ejemplo: 3. P 4 D, P 3 D; A XC; 11. A X A, P X A; etcétera.
4. P X P, D X P ( o bien: 4. . .... ,
PR X P; 5. C3AR, A5C; 6. A2R, 4 ..... P3D
A2R; 7. 0-0, C3AR; 8. TlR, 5 P4A
0-0; 9. CD2D, CD2D; 10. C 1 A,
P4D; 11. A5CR, P3A; 12. P3TR, Ultimamente se ha dado prefe-
AXC; 13. AXA, A3D; 14. D2D, rencia a la variante que nace de
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 55
;5. C 3 A R, y que origina juegos co- en cuenta que en la defensa Ale-
-mo el siguiente: 5. . .... , A 5 C; khine resulta débil para las blancas
6. PXP, PRXP; 7. A2R, A2R; el sector del flanco rey. Pero en. el
a C 3 A, O - O; 9. P 3 C D, T 1 R; presente caso, no habiendo enrocada
10. 0-0, A3A; 11. A3R, C3A; las blancas, el plan no tiene tanta
12. T 1 A, P 4 D; 13 .. P 5 A, C 1 A; eficacia.
14. P3TR, A4T; 15. P3TD, A3C;
16. P4CD, P3TD; 17. D3C, con 12 P4 CD
partida superior para las blancas.
Las blancas inician de inmediato
5 PXP la ofensiva contra el rey enemigo.
6PAXP C3A
7 A3R 12 P3AR

Una variante interesante se origi- Lo mejor. Se amenaza romper el


na ahora con 7. C 3 AR, a lo que equilibrio central y valorizar la: ae-
sigue A5C; 8. P6R, P X P; 9. P5A, ción de la dama y la torre en: la
P4R!; 10. PX C, P5R; 11. P3TR, columna de dama.
A 4 T; 12. P 4 C R, P X C; 13. P X A,
P 4 R !; con gran ataque de las 13 PX P PXP
negras. 14 D3C

7 A4A Ambos bandos tratan de vigorizar


8 P3TD el ataque contra el rey enemigo en
los respectivos flancos, pero es mu
Un golpe interesante con el que efectivo el ataque de las blancas.
las blancas evitan que el adversario
desembarace su posición con el salto 14 P4TR
C5CD seguido de P4AD.
Con este movimiento las negras
8 D2D preparan la jugada A 3 T, que tiene
9 C3AR A5C por objeto intensificar la presión so-
10 CD2D bre el peón dama, dado que se pro-
cura en esa forma la eliminaci&i de
Una buena jugada que, a la vez las piezas que pueden eventualmen-
que elude los peligros que surgirían te apoyar al mencionado peón.
luego del cambio A X C, por tener
que retomar con el peón para seguir 15 P5C C2R
defendiendo el punto cuatro dama,
fiscaliza la casilla cuatro alfil. Se ve claro que no puede jugarse
C 4 T por la respuesta D 3 A.
10 P3R
11 A2R 0-0-0 16 P4TD C4A
17 P5T ClT
El maestro Tartakówer sugería
hace tiempo, para las negras, un plan Después de esta retirada forzada
de ataque a base del enroque en el a casilla tan inadecuada para el
flanco dama, con la oportuna rotura caballo, el juego de las negras est,
central mediante P 3 A R, teniendo estratégicamente perdido.
56 LUIS PALAU
18 A2A A3T 21 P5A A5A
22 P6C !
Consecuentes con el plan antes
esbozado, tratan las negras de Comienza la invasión decisiva en
capturar el peón dama. Pero las el campo de las negras. La situación
blancas han previsto bien las con- se torna para ellas en extremo de-
tingencias del juego y disponen de licada.
suficiente defensa.
22 PAXP
19 TlD 23 PT X P P3T
24 P6A !
Unica jugada, pero suficiente para
conjurar el peligro y mantener só- Las blancas realizan una manio-
lidamente el centro. bra final bonita y correcta, sin dar
al rival una tregua que permita la
19 P5T más mínima reacción.
20 C4R D2R
24 C3D

Si 24. P X P; seguiría
25. C 5 A, con una continuación si-
milar a la del texto.

25 C5A PXP
26 P7C+ ! CXP
27 AXPTD

Y las negras abandonaron, pues


Poaición después de la Jurada !S de la1 nerra1. no hay defensa posible.
P AR'l'IDA Nº 16

JUOAD . .1 l!JN EL '1.'0RNEO DEL e¡ uctt LO


DE AJRVREZ - 1.926

Apertura Zúkertort-Reti ahora con 6. D X P +, a causa de


6 , P3A; 7. C X PAD, C XC;
Nogués Acuña R. Grau
8. o x c r , A2D; 9. DXP, A2R;
1 C3AR P4D y la situación de las negras es neta-
2 P4A :p X p mente superior.
3 C3T P4R
6 DXA D4D
Esta interesante réplica fué intro-
ducida por el maestro Spielman en Si 6 , A2 C; como en una
el torneo de Wiesbaden del año 1925, partida entre Tartakówer y Spiel-
en una partida disputada contra man, en Moscú, 1925, sigue: 7. P 3 R,
Max Euwe, y constituye una de las D 3 D; 8. D X D, P X D; 9. C 3 A,
más bonitas tentativas de contra- C3AD; 10. P3CD, P4D; 11. PXP,
rrestar los efectos de la apertura P D X P; 12. P 4 T D, con superiori-
Zúkertort-Reti. dad para las blancas.

4 CXPR 7 D3AR C3AR


8 P3CR
Contra 4. C X P A, las negras jue-
gan con gran -fuerza P 5 R. Quizá sea preferible continuar
aquí con 8. D X D, C X D; 9. P 3 C RI'
4 AXC P 3 AR; 10. A 2 e, A 2 e; 11. e 4 e,
5 D4T+ P4C! que produce un juego más delicado
para las negras.
La clave de la variante empleada
por las negras. Después de este gol- 8 DXD
pe quedan las negras con ventaja 9 cxn A2C
posicional en el flanco de la dama, 10 A2C CD2D
con su peón de cinco alfil sostenido 11 P3C
y oportunamente podrán iniciar una
demostración en ese costado, como A pesar de que con este avance
consecuencia de sus mayores efecti- se desdoblan los peones negros, este
vos. Las blancas no pueden seguir procedimiento parece ser el único a
.58 LUIS PALAU
.seguír por parte de las blancas, que del caballo rey de las . negras por
deben poner en juego al alfil dama cinco rey o cuatro dama crearía tras-
cuanto antes y, además, buscar una tornos muy serios en el campo de las
definición en las acciones en el flan- blancas.
co dama antes de que las negras ase-
guren convenientemente su posición. 18 A2D TlD!

11 PXP Otra excelente jugada de las ne-


12 PXP P4A gras, que a primera vista parece iló-
13 0-0 0-0 gica pero que tiene su clara expli-
14 P4D cación. La torre estaba ejerciendo
una muy eficaz fiscalización en la
Las blancas realizan esta jugada columna alfil dama, pero por otra
consecuentes con el plan iniciado en parte, la preocupación principal de
la undécima jugada, pero parece que Grau era sacar provecho de su su-
era más prudente la continuación perioridad en el flanco dama. Y el
14. P3D. caballo blanco se había constituido
en el obstáculo principal para los
14 TRIA planes negros, pues defiende conve-
15 PX P CXP nientemente el débil peón caballo
16 C4D AXA dama. Al atacarse esta pieza defen-
17 RXA siva y forzar la respuesta P 3 R, las
negras consiguen que el alfil blan-
co quede entorpecido en su acción y
ello permitirá realizar una maniobra
exitosa explotando tal circunstancia.

19 P3R P5C
Otro procedimiento posib1e sería
aquí 19 , T X C; para continuar
con 20. P X T, C X P; 21. T 2 T,
C X A; 22. T XC, C4D; pero des-
Posición después de la jugada 17 de las blancas. pués de 23. T 1 A D y T 5 A D, la
victoria de las negras se torna du-
17 P4TD! dosa.

Después de la serie de cambios 20 T2T C (3 A) 5 R


efectuados, se ha aclarado la situa- 21 TRI TD
ción y la lucha se ha circunscripto
al flanco dama, notándose más la Mayor resistencia proporcionaba
superioridad de las negras en ese la continuación T 1 CD.
lado. Pero es interesante e instruc-
tivo ver la forma con que las. negras 21 CXA!
acentúan poco a poco esa ventaja,
realizando movidas precisas y luci- \ Lo mejor. Si 21. ..... , T X C; se-
das. Si ahora continuasen las blan- guiría 22. P X T, C X P; 23. A X P,
cas con 18. C X P, seguiría C X P C; C X T; 24. T X C, y las negras ya no
14. T 1 C, P 5 T; y luego, la entrada pueden obtener el triunfo.
PARTIDAS MA.QISTRALES DE ROBERTO GRAU 59
22 TXC Ahora sí, este golpe resulta rápí-
damente ganador. Las blancas no
tienen ya ningún recurso salvador.

23 TX T CXP
24 T 1 CD CXT
25 PX C TlD
26 T 1 TD T4D
27 R3A P6C
Y las blancas abandonaron. De
nada serviría seguir con 28. R 4 R,
Posición después de la Jugada 22 de las blancas. a causa de P7C; 29. TlCD, T4CD¡
30. P 5 D, P 5 T; 31. P 6 D, P 6 T;
22 TXC 32. P7 D, T 1 C; etc.
PAR1 IDA
1 Nº 17

JUGA IJA. ."l!JN EL .TORNEO DEL CIRCULO


DFJ A.J/IJDREZ ­ 1.926

Peón Dama - India Rey 13. C X D, y la situación es pareja.


Otra alternativa es seguir con
R. Grau N ogués Acuña
3. P3CR, P4D; 4. A2C, A2C;
1 P4D C3AR 5. P3A, 0-0; 6. A4A, A4A; etc.
2 C3AR P3CR
3 C3A 3 A2C

El presente procedimiento de ata- Aquí parece que lo mejor es opo-


que contra el sistema del «fianchet- nerse al plan de expansión de las
to> del rey adoptado por las negras, blancas y responder con 3. . .... ,
no ofrece para las blancas las mis- P 4 D; después de lo cual puede con-
mas perspectivas que con las conti- tinuarse con 4. P3TR, A2C; 5. A4A,
nuaciones usuales a base del inme- -O - O; 6. P 3 R, P 4 A; 7. P X P,
diato avance del peón alfil dama. CD 2 D; etc.
Es por ello que actualmente se pre-
fiere más el citado avance de peón 4 P4R P3D
en segunda jugada, en vez de la
salida del caballo rey. Si 4. . .... , O - O; las blancas
Ahora . bien, en vez de la movida pueden seguir un buen ataque con
del texto, puede también seguirse 5. A5CR, P3TR; 6. A4AR, P3D;
con 3. A 4 A, que conduce a posicio- 7. D2D, R2T; 8. 0-0-0, etc.
nes como la siguiente: A2C; 4. DlA,
P3TR; 5. P3TR, P3C; 6. C3A, 5 A4AD
A 2 C; 7. D 2 D, P 3 T; 8. T 1 D, P 3 R;
con juego equilibrado. O bien como Esta jugada encierra una pequeña
en una partida de Vidmar contra celada. Si las negras pretendiesen
Bogoljubow, del torneo de San Re- ahora realizar en seguida su plan
mo de 1930, que prosiguió así: de avanzar el peón rey, mediante la
3. A5C, A2C; 4. CD2D, P4A; movida prepara to ria CD 2 D, las
5. P3A, PXP; 6. PXP, D3C; blancas obtendrían rápidamente
7. C4A, DlD; 8. P3R, 0-0; ventaja con 6. A X P +, R X A;
9 . A3D, P4D; 10. CD2D, C3A; 7. C 5 C+, y C 6 R. Pero esto es de-
11. 0-0, D3C; 12. D3C, DXD; masiado visible. Quizá lo justo sea
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 61
en esta posición continuar con 12 C2D
5. P 3 T R, restringiendo la acción
del alfil dama enemigo y preparan- Esta movida era prácticamente
do una permanente colocación del forzada, pues, si por ejemplo, 12.
alfil dama propio en la diagonal D 2 R; luego de la continuación
2TR-8C D. 13. A 5 C, la situación de las negras
se tornaría en extremo delicada.
5 0-0
6' 0-0 A5C 13 C5D TlA
14 P3AD
Nuevamente habría sido un error
continuar con 6. . .... , CD 2 D; a Con este golpe tratan las blancas
causa de 7. P 5 R, P X P; 8. P X P, de evitar toda acción peligrosa de
con 'posición ventajosa. Pero proba- parte del adversario por medio de
blemente, en vez del presente golpe, su alfil. Pero la jugada efectuada
habría resultado más efectiva la res- tiene el inconveniente de permitir
puesta C 3 A. el cambio del valioso caballo ubi-
cado en cinco dama, que ejercía una
7 P3TR Axe espléndida fiscalización del juego.
8 DXA C3A Probablemente lo mejor era seguir
con 14. A 3 R, para evitar tal cam-
Las negras consiguen ahora la li- bio, teniendo además en cuenta que
beración clásica por medio del avan- contra tal movida no podían res-
ce del. peón rey. ponder las negras con 14. . ... , 1
A X P; a causa de 15. TD 1 C, C3Cr
9 TlD 16. AXC, PAXA; 17. DXT, DXD;
18. C 7 R+, etc.
El plan de las blancas consiste en
conseguir un punto fuerte en cinco 14 C3C
dama, manteniendo el peón blanco 15 D3C TlR
en cuatro rey contra el peón negro 16 P3A D5T
de tres dama, maniobra caracterís-
,tica en esta clase de posiciones. Co- Las negras no se apresuran en
mo las negras deben jugar necesa- cambiar el caballo, dado que si aho-
riamente su peón rey a la cuarta ra tratan las blancas de evitarlo, ju-
casilla, la presente jugada de las gando C 3 R, luego de la respuesta
blancas impide que luego del cam- A 4 R habría que jugar oportuna ...
bio de peones pueda el adversario mente C 1 A y con ello se debilitaría
retomar con su peón de dama. la presión sobre el punto cinco da-
ma, pudiendo las negras preparar
9 P4R cómodamente el avance liberador
10 PX P CDXP P4D.
11 D2R CXA
12 DX C 17 A3R cxc
18 TX C P3C
El propósito de las blancas se ha 19 A4D T3R
cumplido y ahora será el punto cin-
co· dama . uno de los temas centrales Amenazando ganar la torre con
de la estrategia de las blancas. P3AD.
LUIS PALAU·
20 AXA RXA 24 'P4CD !

La posición que se presenta es su- Con este avance las blancas empie-
mamente difícil de forzar por parte zan una correcta maniobra que tiene
de las blancas, luego de haber des- por objeto aumentar la eficacia de
aparecido la principal razón estra- sus torres en la columna que ocupan.
tégica que justificaba· su pretensión
de victoria, esto es, el caballo que 24 T4R
tan excelente colocación tenía en 25 P4AD P4AR
cinco dama. Ahora siguen las blan- 26 P5A
cas dominando esa casilla, pero el
asunto no es tan claro. Su esfuerzo La irrupción decisiva.
deberá dirigirse contra el punto tres
dama. 26 PDXP
27 PC X P D3A
21 TD 1 D 28 TX T DXT

A pesar de que esto parece lo más Contra T X T, aunque parece un


lógico, puesto que está encuadrado poco mejor, habría resultado fuerte
dentro del plan esbozado en el an- el avance P 6 A.
terior comentario, lo más enérgico
aquí era seguir con 21. D 4 A, ame- 29 DXD+ TXD
nazando colocar la dama en seis al- 30 PXPC!
fil. Y contra ello no era posible jugar
P4AR; por 22. T X PA, etc. Así Un momento interesante del final.
es que parece obligado responder Si 30. T 7 D+,habría seguido R 3 T;
P 3 AD, debilitando el punto tres 31. TXPA, TXPA; 32. TXPTD,
dama. P X P; con máximas dificultades.
21 TDlR 30 PAXP
22 D4A TD2R 31 T7D+ R3T
23 D4D+ P3A 32 PX P T4T

Lo justo era continuar con D 3 A. La lucha es sumamente instructi-


Después de la jugada del texto la va. Las blancas quedan con un peón
situación de las negras se vuelve de- de ventaja, pero las negras tienen
licada al extremo. dos peones contra uno en el flanco
dama y tal circunstancia hace difí-
cil toda maniobra.

33 PX P

Muy tentador era el avance 33.


P 6 A, puesto que· se amenazaba ga-
nar inmediatamente con T 8 D. Pero
las negras disponían de la excelente
respuesta 33. . .... , P 4 C R; que ha-
bría dado por tierra con la preten-
Posición después de la Jurada 25 de las nerras. sión de las blancas.
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 63
33 PXP La situ ación de las negras es ya
34 T2D T6T desesperada.
35 R2A P3T
36 P4CR P4CD 40 R4C R2A
37 P4T T5T 41 P4A T5T
38 R3C T6T 42 T2AR
39 P5C+ R2C
Y las negras abandonaron, pues si
La maniobra de las blancas para 42 , R 3 R; sigue 43. P 5 T.
quedar con dos peones libres en el P X P+; 44. R X P, R4A; 45. R6T,. ·
flanco rey, resulta ahora inevitable. T 6 T; 46. T 2 C R, etc.
PARTIDA Nº 18

JUOADA EN EL TORNEO DEL CIRCULO


D_PJ A.JRDREZ - 1.<J26

Peón Dama - Ortodoxa ballo por dos dama es que en esa


forma no coopera en la fiscalización
Fernández Coria R. Grau de las casillas centrales y se permite
1 P4D P4D a las negras la realización más có-
2 C3AR C3AR moda de la liberación del juego por
3 P4A P3R medio del avance del peón rey o el
4 A5C CD2D peón alfil dama.
5 P3R P3A
6 CD2D 6 D4T
Está aceptado que en la apertura Las negras persisten en plantear
de peón dama, cuando las blancas un sistema similar al de la variante
desarrollan el caballo dama a dos Cambridge Springs, pero la última
dama deben las negras jugar en se- jugada de las blancas ha hecho que
guida P 4 A D. Como en la presen- esta salida de la dama resulte poco
te ocasión dicho peón ya se ha mo- eficaz. Lo mejor es continuar ahora
vido, las negras no pueden intentar con el desarrollo natural (A 2 R y
sacar provecho de la pasiva movida O- O, y, eventualmente, la jugada
del caballo blanco, porque ahora liberadora P 4 R).
dicha jugada constituiría una pér-
dida de tiempo. El sistema adop- 7 AXC CXA
tado por Fernández Coria en la pre- 8 A3D PXP
sente partida, ante el propósito evi-
denciado por parte de las negras, de La demora en efectuar este cam-
plantear una defensa Cambridge bio de peones habría sido perjudi-
Springs, fué preconizado por el ex cial para las negras, pues si se hace
campeón mundial Capablanca. El una vez que el blanco ha enrocado,
objeto principal de la maniobra del cobra mucho valor la acción de los
caballo, es llegar a dominar el punto dos caballos blancos.
cinco rey con ambos caballos, una
vez efectuado el cambio de peones. 9 AXPA A3D
La objeción estratégica que puede
formularse contra la salida del ca- A la vez que se evita el salto del
PARTIDAS MAGISTRALF.S DE ROBERTO GRAU ·65
caballo blanco a cinco rey, se pre- dama enemiga que presiona en la
para el avance del peón rey. columna abierta apoyada por la to-
rre, buscan un final en el que po-
10 0-0 P4R drían imponer con mayor facilidad
la ventaja material.
Era necesario completar el des-
arrollo y poner en seguridad al rey, 17 D3T
pues ahora resulta sumamente peli- 18 TD 1 D
groso este avance que debió prepa-
rarse tranquilamente. Fernández Co- Una jugada lógica, que en este
ria explota en seguida la situación, caso resulta contraproducente. Lo
demostrando su excelente concepto justo habría sido C 5 R o también
de la posición. C 4 D, para evitar la contrademos-
tración que ahora realizan las ne-
11 D3C 0-0 gras y que pasó inadvertida al pri-
mer jugador.
Salvando aparentemente las difi-
cultades, pero las blancas demues-
tran la debilidad del juego negro.

12 A X P+ TXA
13 C 4A !

Esta parte de la lucha es· condu-


cida por Fernández Coria con ex-
traordinaria precisión. Con un cen-
tro desorganizado, las negras deben
defenderse con extrema cautela.
Posición después de la Jurada 18 de las blancaa.
13 D4D
14 CXA DXC 18 TXC!!
15 PXP D2R
16 P XC DXPA Grau explota inmediatamente la
oportunidad que se le presenta, com-
Las blancas han quedado con un plicando las acciones en procura de
peón de ventaja y a pesar de que un ataque que compense la inferio-
las negras tienen las líneas abiertas ridad de su posición. La lucha ad-
a su disposición, la superioridad está quiere singular lucimiento y se su-
de su parte'. Pero tendremos oca- ceden ahora maniobras bonitas e
sión de ver al maestro Grau en uno interesantes.
de los aspectos que caracterizaban
su juego. En el de gran luchador, 19 PXT
que hacían de él un enemigo siem-
pre peligroso por sus múltiples re- Naturalmente, no sirve 19. D3C+
cursos. por la respuesta A 3 R.

17 D3A 19 A6T
20 Rl T
Las blancas, considerando desagra-
dable para ellas la ubicación de la Si 20. D5R, sigue AX T; 21. TX A,
66 LUIS PALAU
D 3 C +; 22. R 1 T, D 2 A; con un fi- Ahora son las blancas las que de-
nal en el que las posibilidades son ben eludir el cambio de las damas,
equivalientes. pues el final sin ellas sería neta-
mente favorable para el segundo
20 AXT jugador.
21 TX A D6T
22 D3 C + RlT 30 TlD!
23 DlD TlAR 31 D7D P3TR
32 DXPCD
Las blancas mantienen el peón de
ventaja, pero las piezas negras tie- Después de esta captura las blan-
nen mayor movilidad. cas están totalmente perdidas. Más
indeciso habría resultado el juego
24 P4A D3R! con 32. T 8 R +, T X T; 33. D X T +,
R2T; 34. P3C, D3C; y en seguida
Ante la debilidad producida en la P 4 T R, manteniendo las negras me-
casilla cinco rey, las negras tratan jor posición, pero en un final largo
de aprovecharse de ello. y dificultoso. Y si 34. D 5 R, sigue
D X D; 35. P X D, P4TD; 36. R2C,
25 D3C D6T P 5 T; 37. R 3 A, P 4 C D; 38. R 4 R,
26 DlD D3R P 5 C; 39. R 4 D, R 3 C; 40. R 4 A,
27 D4D P4A; 41. P4A, R2A !; 42. P5A,
Rehusando el empate. Para man-
P 4 C ! ; 43. P 6 R+, R 2 R; 44. P 4 R,
P 5 C; 45. P 5 R, P 6 T ! ! ; 46. P X P,
tener la iniciativa se deciden las PXP; 47. R3C, P4T; seguido de
blancas a entregar transitoriamente
P 5 T, ganando.
un peón.
32 D3C!
27 DXPT
28 TlCR D2A
29 T5C Jugada sencilla que no tiene ré-
plica satisfactoria. En cambio, si
Habría constituído un error la 32. . .... , T 8 D +; habría seguido
continuación 29. D X P T, a causa 33. R 2 C, D 3 C +; 34. R 3 A, y la
de D4D+; 30. T2C, DSD+; victoria de las negras-resultaría pro-
31. T 1 e, D 6 A+; 32. T 2 e, T 1 D; blemática.
ganando las negras.
33 D3C D5C
29 D3A
30 T5R Y las blancas abandonaron.
PA l{'l'll>A Nº 19

JUGADA EN EL TORNEO MAYOR


AR0'1JNTIIVO ­ 1.r1,26·

Apertura Ponziani ción preferible para las blancas. O


también: 3. . .... , P 4 D; 4. D 4 T,
R. Grau C. H. Maderna PXP; 5. CXP, D4D; 6. CXC,
l P4R P4R PXC; 7. A4A, D2D; 8. 0-0,
2 C3AR C3AD A 3 D; 9. T 1 R (aquí es un error
3 P3A seguir con 9. A 5 C, a causa de C 2 R;
10. D X P R, P 4 A R; 11. D 3 A,
Con este avance queda planteada P X A; 12. D X T, P 3 A; 13. P 4 T D,
la apertura Ponziani. La principal P 5 C; 14. P X P, O - O; 15. P 5 C,
crítica que puede hacerse contra esa P 5 A; con ventaja para las negras);
línea de juego es que se quita al 9 , C3A; 10. P3D, 0-0;
caballo dama la casilla lógica para 11. P X P, D 5 C; 12. P 5 R, T 1 R;
su desarrollo y tal circunstancia per- 13. A4A, C4T; 14. A3CR, CXA;
mite a las negras encontrar manio- 15. PTXC, TXP; 16, TXT, AXT;
bras satisfactorias que conducen a 17. D X PA, y las blancas están mejor.
una cómoda igualdad.
4 D4T
3 C3A
La alternativa es 4. P 4 D, con jue-
Esta es la réplica más prudente. gos posibles como los siguientes:
Con 3 , P 4 D; se producen si- 4. . , P 3 D (lo mejor, pues si
tuaciones bastante complejas. Por 4 , C X P R; quedan mejor las
ejemplo: 3 ...... , P4D; 4. D4T, blancas luego de 5. P 5 D, C 1 C;
C 3 A; 5. C X P, A 3 D; 6. C X e, 6. A3D, C3AR; 7. CXP, A4A;
PXC; 7. P3D, 0-0; 8. A5CR 8. 0-0, 0-0; 9. A5A, etc. O
(si 8. A 2 R, C 5 C; 9. A X C, A X A; bien: 4 , C X PR; 5. P5D,
10. 0-0, A7 R; y las negras están C 1 C; 6. A 3 D, C 4 A; 7. C X P,
mejor), 8 , P 3 T R; 9. A XC, C X A+; 8. C X e, P 3 D; 9. 0-,0,
DXA; 10. D2A, D3C; 11. 0-0-0, A2R; 10. P4AR, 0-0; 11. P5.A,
etcétera. O bien: 3. . .... , P 4 D; C2D; 12. A3R, A3A; 13. C2D, etc.
4. D4T, A2D; 5. PXP, C5D; Y si después de 5. P 5 D, responden
6.nin, cxc+; nxc,
7. P4AR; las negras C 2 R; sigue 6. C X P.
8. A 4 A, A 3 D; 9. P 3 D, con posi- C3C; 7. CXC, PTXC; 8. A3D,
68 LUIS PALAU
C 3 A; 9. D 3 A, P 3 D; 10. P 3 T R, Muy bien jugado. Este es un avan-
D 2 R +; 11. A 3 R, A 2 D; 12. C 2 D, ce que antes de efectuarse debe ser
O - O - O; 13. O - O - O, etc.) ; calculado muy detenidamente, pues
5. A 3 R, A 2 R; 6. P 5 D, C 1 CD; tiende a producir una situación rígi-
7. CD 2 D, O - O; 8. P 3 T R, da en la cadena de peones y al mis-
e X P R; 9. C XC, P 4 AR; 10. A 3 D, mo tiempo deja al alfil rey blanco
P XC; U. A X P R, C 2 D; con bue- entorpecido en su acción por sus
na posición para las negras. propios peones. Pero las blancas han
realizado un plan profundo. Su idea
4 P3D ha sido buscar la eliminación del
5 P4D A2D alfil enemigo como pieza agresiva,
considerando que al conseguir ese
Aquí debieron jugar las negras propósito se compensa más que su-
5. . .... , C X P R; entrando en un ficientemente el entorpecimiento de
juego complicado que no les habría su propio alfil. La lucha comienza
perjudicado. Contra tal captura no así a tornarse interesante.
podían continuar las blancas con
6. P5D, a causa de C1A; 7. D5C, 13 C4R
P 3 T D; etc. Y si 6. A 3 D, seguiría
P4AR; 7. D2A, C3A !; etcétera. Naturalmente, esta es la úníea
jugada aceptable, puesto que .• Í"
6 D2A PXP 13 , C 1 C; sigue simplemente
7 PXP A2R 14. A X PT.
8 C3A 0-0
9 A2R 14 ex e
15 P3A !
La disposición de las piezas blan-
cas es superior a la de las negras, Aquí podría argumentarse que si
manteniendo por tal motivo la ini- el alfil blanco es malo y la pieza
ciativa de la salida. similar negra es tan peligrosa, lo
más simple habría sido jugar A X A.
9 A5C Pero no es así, pues si bien es cierto
que el alfil negro era muy agresivo,
Como se verá más adelante, esta ahora se transforma en una pieza ra-
jugada acarrea a las negras incon- diada que carece de eficacia, mien-
venientes. Desde dos dama el alfil tras que el alfil blanco será oportu-
ejercía mejor fiscalización sobre las namente útil en la fiscalización de
casillas que son objeto de ataque casillas importantes del flanco de la
por parte del adversario. Probable- dama.
mente, el mejor plan para las negras
habría sido seguir con C 1 R para, 15 A4T
una vez resguardado el rey en uno 16 D3C DlA
torre, buscar contrajuegos con el
avance del peón alfil rey. Las negras han quedado con una
posición poco feliz y ya tienen que
10 A3R D2D realizar jugadas precarias como la
u TI D RlT presente.
12 0-0 TDID
13 P5D ! 17 TIA
PARTIDA~ MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 69
Amenazando ganar con C 5 ·c. 24 ClR
17 P3TD
20 exP A6C
26 C3D
18 T2AD ClR
También quedaban las blancas con
posición ventajosa continuando con
C X A, pero prefieren seguir el jue-
go dejando a las negras con ese alfil
anulado, que en nada les molesta.

26 PXP
27 PT X P P3AR
28 A4AR

Se elimina así la única pieza acti-


va del enemigo y pasa el caballo
19 P4C ! blanco a ocupar una situación pre-
ponderante. La partida está práctí-
El alfil negro queda inutilizado camente terminada a favor de las
casi por completo. blancas.
19 A3C 28 AXA
20 C4T P4TR
21 P3TR 29 C X A A2A
R2T
22 C5A 30 A3D !
C3D
23 T·RlA A5T
24 C3D ! Y las negras abandonaron, pues
las blancas actuarán en seguida en
La constante presión ejercida por la columna torre rey en forma irre-
las blancas da ahora sus frutos, pues sistible. Tanto contra R 1 C como
luego de este golpe no pueden las contra P 3 C R, la jugada C 6 R es
negras evitar la pérdida de un peón. decisiva.
P AR'I1IDA Nº 20

JUGADA EN EL TORNEO MAYOR


ARGEN:PINO - 1.926'

Peón Dama - Stonewall preferible seguir ahora con 6. P 4 A,


entrando en un juego de carácter
L. Palau R. Grau cerrado, pero de gran solidez.
1 P4D P4D
2 C3AR P3R 6 cxc
3 P4A P3AD 7 PX C PAXP
4 C3A 8 P3R C2R

En este momento las blancas ame- El caballo rey de las negras se


nazan jugar P 4 R, después de lo traslada ahora al otro flanco para
cual el juego quedaría transformado fiscalizar 1 a casilla cinco dama.
en una defensa Caro Kann, con una
variante favorable para el primer 9 P4A C3A
jugador. · 10 A2R A4A
11 0-0 0-0
4 P4AR
Si 11. ..... , D3C; seguiría 12. D2D
1

Optando por una formación Sto- para continuar con C 4 T D. La ju-


newall. gada del texto es superior. En el
sistema Stonewall debe tenerse pre-
5 C5R sente que el plan de ataque consiste,
en uno de sus detalles, en tras-
Parece prematura la inmediata ladar la dama al flanco rey, por
ocupación del punto cinco rey. Po- vía uno rey.
siblemente lo mejor es seguir aquí
con P 3 R. 12 R1 T

5 C2D Las blancas, a la vez que escapan


6 PXP de la presión ejercida por el alfil
enemigo, proyectan una demostra-
El desarrollo posterior de la par- ción a base del avance del peón
tida demuestra que el plan elegido caballo rey, pero las negras se an-
por las blancas no resulta eficaz. Era ticipan a los acontecimientos.
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU H
12 P 4 ·e R f Las blancas, luego de un detenido
examen de la posición, llegan a la
Después de esta jugada adquiere conclusión que una defensa pasiva
el juego interesante vivacidad. no les convendría en modo alguno y
se resuelven por el sacrificio de un
13 A5C peón, a cambio de lo cual, aparte de
la eliminación del alfil dama enemi-
Con esta jugada las blancas im- go, que ya empezaba a molestar, se
P\den la amenaza de las negras, que consigue valorizar enormemente ]a
. consistía en seguir con P X P, para acción del ahora encerrado alfil da-
quedar con el peón dama libre. Des- ma blanco, que al colocarse en dos
pués del presente movimiento el ci- caballo dama, ejercerá una peligrosa.
tado cambio de peones no habría fiscalización en la gran diagonal.
sido bueno. Por ejemplo: 13. . .... ,
P X P; 14. A X C, P X A; 15. T X P, 18 CXPR
y el ataque de las blancas en el 19 AXA CXA
flanco del rey se tornaría peligroso. 20 C5C
13 P5C

Con este avance se bloquea el sec-


tor del lado del rey y se impide en
esa forma toda demostración peli-
grosa por parte de las blancas.

14 D2R A2D
15 Tl D DlR

Bien jugado. En esta forma se Posición despufs de la Jagada 20 de las blaneas.


permite un escape al alfil de cuatro
alfil, que conviene conservar. Si se 20 C3A!
hubiese jugado ahora D 2 R, las blan-
cas habrían eliminado aquel alfil con Una bonita combinación que per-
C 4 T D. Además, las blancas deben mite a las negras mejorar la coloca-
cuidar ahora la eventual amenaza ción de sus piezas y que conduce a
C X P R del adversario. la ganancia de la calidad.

16 P3TD T2A 21 C7A D5T


22 A2C
Iniciando una maniobra tendien-
te a formalizar un ataque contra el Si 22. C X T, seguiría 22 ,
rey enemigo, colocando oportuna- C 5 R; 23. D 2R, DXT+; 24. DXD1
mente la torre en tres caballo rey C7 A+; 25. RlC, C X D; 26. A2~D1
y llevar la, si es necesario, a la co- C 7 C; seguido de C 5 A, con posí-
lumna torre rey. ción netamente superior.

17 P4CD A2R 22 C5R


18 D2D 23 DlR
72 LUIS PALAU
Forzado. Si 23. D 2 R, las negras 30 TlC
jugarían igualmente T 1 A D y ga-
narían material. Interesante es comprobar que si
30. C X P A, que parece muy fuerte,
23 TlAD el juego habría seguido así: 30 ,
24 C X PR T7A T X C; 31. D X P C +, T 4 C !;
25 A5R 32. D 6 R +, R 1 A; 33. T 1 C R, T 4 T;
conservando la pieza capturada.
La calidad era imposible salvarla, La jugada del texto tiene el mismo
peto las blancas han preparado una plan de ataque, pero con la ventaja
interesante maniobra para compro- de evitar que luego de A X T, la
meter la torre enemiga y buscar un dama negra, al tomar el alfil, no
contrajuego. La lucha adquiere aho- atacará la torre de uno torre.
ra singular lucimiento.
25 30 D6D
C7A+
26 RlC CXT Una pequeña indiscreción que
21 n xc D6C produce alguna simplificación del
Unica jugada para evitar las se- juego. Debieron seguir las negras
rias amenazas de las blancas. Estas con 30. . .... , P 4 T R; apoyando el
pretendían jugar en seguida C 4 D. peón caballo rey y anulando toda
Las negras tienen ahora que manio- tentativa enemiga en ese flanco.
brar con gran atención para mante- 31 C X P ! nxn+
ner la ventaja conquistada. 32 TXD T3AD
28 R 1 T ! Unica, pues las blancas amenaza-
Esta jugada, a primera vista sim- ban C6T+.
ple, encierra una serie de amenazas 33 C4D T3TD
que deben sortear las negras con 34 Tl AD
cuidado.
28 D5A Ante el inminente peligro de arri-
29 C4D T6A barse a un final donde las negras no
tendrían dificultad en imponer la
Si 29. . .•.. , T 7 AR; seguiría ventaja de la calidad, las blancas
30. R 1 C. Y si 29 , T 7 T; la tratan apresuradamente de sacar
continuación sería 30. T 1 A. provecho de la expuesta situación
en que actualmente se encuentra el
rey negro.
34 TXPT
35 P3C AXP
36 C 2A !
Recuperando la calidad.
36 T6A!
Muy bien jugado. Si, en cambio,
po,Jc,lóade.pa6• de la jasada 19 de la1 aepu. 36 , T 6 C; las blancas habrían
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 73
continuado con 37. C X A, T X C; 41 R2A
38 .. T 8 A +, T 1 A; 39. T X T +,
R X T; 40. A6D +, ganando. Y si Debió jugarse 41. C X A, que
36 , A 7 D; entonces la conti- conducía a un dificultoso final,
nuación era: 37. T 1 D, etc. Por eso, porque era forzado contestar con
la importancia de la jugada efectua- 41. ..... , P XC; o bien 41. ..... ,
da por las negras reside en el hecho T 2 A; 42. R 2 A !, etc. En cambio,
de eliminar el alfil blanco, que en si 41. ..... , T 2 A; 42. C 2 R, en-
el final que se vislumbra, habría tonces ganarían las negras con
resultado más poderoso que el ca- 42 , T X T +; 43. C X T, P 5T;.
ballo. 44. R 2 A, P 6 C; etcétera.
37 AXT AXA 41 A3A
38 R2C P4C
39 C3T P5C Y las blancas abandonaron, pues
40 C5C P4TD
ahora no hay defensa contra el
Lo justo era aquí A 3 A. La juga- avance de los peones del flanco de
da del texto es peligrosa. la dama.
PARTIDA Nº 21

uiasn» FJN EL '110RN.EO Jlf AYOR


ARG1C.i\TTINO ­ 1.9.26'

Peón Dama - Zúkertort taja. Por ejemplo: 3 , P 4 AD·


4. C X P, C3AD; 5. P3CR, P3A;
Nogués Acuña R. Grau 6. A2C, P4R; 7. P3D A3R·
1 C3AR P4D 8. 0-0, CR2R; 9. CR2D C4A'.
2 P4A PXP con buena partida para las 'negras:

Contra el sistema Zúkertort-Reti 3 P4AD


que han planteado las blancas pue-
de adoptarse la variante del texto o Con este avance el juego se trans-
seguir también con el interesante forma en una partida de peón dama
avance del peón dama, que da lugar con el gambito aceptado, favorable
a posiciones de gran complejidad. Por en la mayor parte de sus variantes
ejemplo: 2 , P 5 D; 3. P 3 R, para el primer jugador. La mejor
P4AD; 4. P X P, P X P; 5. P3CR, cont~st_ación d~ . las negras, según
C3AD; 6. A2C, P3CR; 7. P3D, los últimos análisis, es en este mo-
A 2 C; 8. 0-- O, P 4 R; 9. T 1 R P 3 A mento 3 , C 3 AD; que con-
(si 9 , CR2R; sigue 10. P4CD, duce a situaciones como la siguiente:
D2A; 11. P5C, C lD; 12. A3TD,
con buena posición); 10. P 4 CD,
4. A X P, P4R; 5. D3C
6. P 4 D, P 5 R; 7. C R 2 n:
8 C 3 AD, A 2 D; 9. D 1 D (no pue-
C3T·
P4A;
CXP; 11. D4T+, C3A; 12. CXPD,
DXC; 13. Axe+, A2D; 14. AXA-t--, de jugarse 9. D X P C, por T 1 CD;
10.,D6T, T3C; 11. D4T, CXP;
1? X A; ~~· D3C, C2R; con par- etcetera); 9 , D 4 C; 10. O - O,
tida equilibrada, O bien: 2. . .... ,
P5D; 3. P4CD, P3AR !; 4. P3R, 0-0-0; 11. P3TD, C5CR;
P4R; 5. PXP, P5R!; 6. D2R,
12. D 1 R, P 4 T R; y la posición de
D 2 R; 7. C 1 e, C 3 A; 8. D 3 R, las negras es ventajosa.
C X P C; con superioridad para las 4 AXP C3AD
negras. 5 P4D P3R
6 0-0 C3A
3 P3R 7 D2R
La alternativa es 3. C 3 T, pero Con 7. C 3 A, se origina un juego
esto no proporciona ninguna ven- muy parejo luego de 7 , A 2 R;
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 75
8. P X P, D X D; 9. T X D, A X P; pe. Ahora no puede ocuparse el alu-
10. P 3 T D, R 2 R; 11. P 4 C D, d ido punto cinco alfil.
A 3 C; 12. A 2 C, T 1 D, etcétera.
17 P4CD
7 A2R
8 TID 0-0 Es evidente que si 17. C 5 A, sigue
9 P3TD A X C; 18. P X A, C 6 C; etc.

Una transposición de jugadas que


constituye una pérdida de tiempo.
Lo justo era seguir con· 9. P X P,
D 2 A; 10. P 3 T D, etcétera.

9 PXP
10 PX P P3TD

Después del planteo indeciso ju-


gado por las blancas, se preparan las
negras a explotar la situación po- Posición después de la jugada 16 de las ne1ras.
niendo rápidamente en juego sus
piezas y, a la vez, sacar provecho 17 A2C
del punto fuerte de cuatro dama. 18 CR2D
creado como consecuencia del peón
aislado enemigo. Estando ya colocado el alfil negro
en dos caballo dama, tiene poca efi-
11 A4AR P4CD cacia el salto del caballo blanco a
12 A2T C4D cinco alfil. Por ejemplo: 18. C 5 A,
13 AX C DXA A X C R; 19. P X A, C 5 A; e in-
14 C3A D4AR mediatamente se continuaría con
T R 1 D y T 4 D, con bastante pre-
Las dificulta des del planteo han sión sobre el juego enemigo.
desaparecido para las negras. Ahora
se produce una interesante lucha
18 AXC
por los cuadros inertes de cada ban-
19 C X A C5A
de, sacando mejor provecho las
20 C2D
negras.

15 D4R Necesario, pues no puede permi-


tirse la estada del caballo negro en
Forzando el cambio de las damas, situación tan formidable. Por otra
con lo que el caballo dama fiscali- parte, tampoco era prudente pre-
zará en seguida la importante casi- tender desembarazarse del punto
lla cinco alfil dama. débil mediante 20. P 5 D, porque
entonces seguiría 20. . .... , P X P;
15 DXD 21. T X P, T R 1 D; 22. T X T, T X T;
16 CX D C4T! y a causa de estar esclavizada la
torre en la defensa del peón torre
El plan estratégico de las blancas dama, la posición sería muy desven-
queda anulado después de este gol- tajosa.
76 LUIS PALAU
20 TDlA da podemos admirar la interesante
21 TRlAD cxc lucha de piezas de igual categoría;
22 AXC TRlD pero que a través del juego han "ido
23 TXT cambiando de valor por la distinta
efectividad que han obtenido.
A pesar de que el juego parece
muy tranquilo, la situación de las 29 R3D R4D
blancas no es nada agradable, con
su alfil entorpecido en su acción Se ha conseguido la oposición de
por los propios peones y la princi- los reyes y no parece que sea tarea
pal línea en poder del adversario. fácil para las negras pretender la
El cambio que ahora realizan las victoria quebrando la defensa del
blancas, lo hacen en la esperanza adversario. Y no lo es, en efecto. Las
de que el posible final de alfiles a piezas blancas están en condiciones
producirse les proporcione mayores de bastarse por sí solas para defen-
probabilidades de tablas. der los puntos débiles y la única
razón que justifica la pretensión
23 TXT de las negras es la excelente colo-
cación central de su rey que ame-
24 T lAD TXT+ naza constantemente irrumpir en
25 AXT A3A
las líneas enemigas. Pero ello no
basta. Hay que analizar la situa-
Y ahora se presenta un interesan-
ción e imaginarse una determinada
te final en el que las blancas tienen posición ganadora para luego ma-
que jugar con extraordinaria aten- niobrar en procura de conseguirla.
ción para evitar la entrada del rey En primer término se advierte
adversario. que el alfil blanco está ahora colo-
cado en su casilla ideal, desde donde
26 A2C defiende los dos puntos débiles de
su juego (P3TD y P4D) y que su
Aunque con 26. A 3 R, se arribaba desviación de cualquiera de esas dos
a posiciones similares que en la funciones defensivas, les resultaría
partida, era preferible, porque en fatal a· las blancas. Y que igual si-
determinado momento, luego de ju- tuación tiene el rey blanco. Y si-
garse P 3 AR, las blancas podrían guiendo el análisis descubrimos que
mover el rey a tres alfil, sin el pe- la forma de anular todo movimiento
ligro de dejar entrar en su campo al alfil blanco es colocando el alfil
al monarca adversario. negro en cuatro caballo, desde don-
de iría a ocho alfil en caso de mo-
26 RlA verse la pieza rival. Teniendo en
27 RlA R2R vista una posible posición ganadora,
28 R2R R3D las negras deben primeramente con-
cretarse a bloquear el flanco rey,
El valor posicional dé las piezas para ir quitándole jugadas a las
es en el ajedrez uno de los factores blancas; y luego proceder de acuer-
más importantes del juego y alre- do con el razonamiento precedente.
dedor del cual gira la mayor parte Durante el desarrollo del final, las
de la estrategia del mismo. Y en el bl ancas anularon en parte el plan
final que se presenta en esta parti- enemigo, pero ello fué a costa de
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 77
crear nuevas e insalvables debili- Se aproxima el acto final. El al-
dades en el costado del rey. fil se colocará ahora en tres dama
con la mortal amenaza para. las blan-
cas de A X P C R.

35 A2C Al A
36 AlA

Si 36. A 3 A, igualmente sigue


A3D; y contra 37. AlR, P4R!;
38. P X P, A X P R; y como siempre
subsiste la amenaza de A X P C R,
las blancas no pueden jugar A 3 A
Po1icl6n despuél de la Jurada 29 de la1 ne¡n11. para impedir el golpe ganador A 7C.
30 P3A P4TR! 36 A3D
37 P4A PXP
Un golpe necesario, previo a la 38 PXP
colocación del alfil en cuatro caballo.
Claro está que si 38. A X P, sigue
31 P3C
A X A; 39. P X A, P 4 A; ganando
con facilidad.
Las blancas realizan una manio-
bra que anula el aludido plan de
las negras, pero esto abrirá brechas 38 A2R!
fatales. Si 31. R 3 R, habría seguido
31. ..... , P5T; 32. R3D, A4C; Cumplida su misión en tres dama,
con juego parecido al que se pro- el alfil vuelve sobre sus pasos en
duce en la partida. procura de la casilla seis caballo rey.

31 P5T 39 A3R A5T


32 A3A P6T! 40 A: 1 e P4A

La maniobra decisiva. La victoria Y las blancas tienen una posición


de las negras, después de este avan- de ahogo. Si mueven el rey pierden
ce, es matemática. El plan consiste por la entrada del rey negro por
ahora en la explotación del punto cinco alfil o cinco rey. Y si mueven
débil siete torre rey, mediante la el alfil, como lo hacen, también
entrada final del alfil en el campo pierden en seguida.
vital del enemigo.
41 A3R A6C
33 AlT P4C
34 A3A A2C Y las blancas abandonaron.
PARTIDA Nº 22

DEL MATCH POR EL TITULO DE CAJ!PEON


ARGENTINO DE AJEDREZ - 1926

Peón Dama - Blúmenfeld P 3 D; 8. A 5 C, A 2 R; 9. P 3 R,


0-0; 10. A4AD, CD2D; 11. 0-0,
D. Reca R. Grau A2C; 12. P3TR, C3C; etcétera),
1 P4D C3AR 5 , PRXP; 6. PXPD, P3TR;
2 C3AR P4A 7. A X C, D X A; 8. D 2 A (si
3 P5D P4CD 8. C 3 A, sigue P 5 C; 9. C 5 C D,
D3CD; 10. D4T, P3T; y el caba-
Si 3. . .... , P 3 D; entrando en las llo blanco no tiene escapatoria),
viejas líneas de juego del contra- 8. . .... , P 3 D; 9. P 4 R, P 3 T;
gambito Benoni, las blancas obtie- 10. P4TD, P5C; 11. P3TR!, se-
nen posición ventajosa en la siguien- guido de CD 2 D, después de lo cual
te forma: 4. P4A, P4R; 5. C3A, mantienen las blancas la iniciativa.
A4A; 6. P3CR, P3TR; 7. A2C, También son interesantes, pero peo-
P4CR; 8. C2D, A2C; 9. P4R. res para el segundo jugador, las si-
A 2 D; 10. C 1 A, C 3 T; 11. C 3 R, guientes variantes: 5. A 5 C, P 3 T R;
D 2 A; 12. D 2 R, etcétera. ' 6. A X e, D X A; 7. C 3 A, P 5 C;
8. C 5 CD, C 3 T; 9. P 4 R, D X PC
4 P4A A2C (si 9 , P 4 R; 10. P 3 C R, P 4 C;
11. A 3 T, A 2 C R; 12. C 2 D, D 3 CD;
Si 4 , P 3 R; se entra en 13. D 4 R, con ventaja); 10. A 3 D,
la línea de juego más compleja e P3D; 11. 0-0, A2D; 12. D4T!,.
interesante del contragambito Blu- etcétera. Y si 5. A 5 C, D 4 T +:
menfeld. Veamos: 4. . .... , P 3 R; entonces sigue 6. D 2 D, D X D +;
5. A 5 C ! (muy inferior es para las 7. CD X D, P X P D (si 7. . .... ,
blancas continuar con 5. P X P R, PXPA; 8. Axe, PXA; 9. P4R)
a causa de P A X P; 6. P X P, P 4 D; P 4 A; lÓ. A X P, etc.); 8. A X C,.
7. P3R, A3D; 8. C3A, 0-0; PXA; 9. PXPD, A2CD; 10. P4R!,
9. A2R, A2C; 10. P3CD, CD2D; P3TD; 11. C4T, P3D; 12. P4T.
11. A2C, D2R; 12. 0-0, TDlD; P5C; 13. C4A, RlD; 14. A2R,.
13. D 2 A, P 4 R; etc. Y tampoco es P 4 T R; 15. C 5 A, y el juego es ne-
aconsejable la inmediata salida del tamente superior para las blancas.
caballo dama. Por ejemplo: 5. C 3 A,
P5C; 6. C4TD, PXP; 7. PXP, 5 C3A
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 79
Está probado que en esta posición pero ahora se valoriza la acción del
adquieren las blancas partida supe- ca hallo de tres torre.
rior continuando con 5. P 4 T D !,
P X P A; 6. C 3 A, P 3 R; 7. P 4 R, 13 TRID
CXPR; 8. CXC, PXP; 9. C3A, 14 C5R
P5D; 10. AXP, PXC; 11. AXP-!-,
R X A; 12. D 3 C +, etc. Pero en la Ante la constante preocupación de
época en que se jugó esta partida, la amenaza enemiga P 4 D, las blan-
Reca acababa de jugar en forma si- cas buscan el cambio del alfil que
milar con el gran maestro Ricardo apoya tal avance.
Reti, quien hizo elogios del planteo
adoptado por las blancas. Grau de- 14 AXA
mostró en esta partida que tal opi- 15 ex A TlC!
nión era errónea.
Desaparecida la posibilidad de
5 P5C P 4 D, esta torre no ejercía aho-
6 D3C C3T! ra ninguna presión en la columna
Excelente movimiento con el que alfil y, en cambio, desde su nueva
las negras se anticipan a los aconte- ubicación estará en condiciones de
cimientos que se desarrollarán en el cooperar en futuras maniobras del
flanco de la dama y que tiene por flanco dama.
principal propósito anular la efica-
cia de la posible jugada P 3 T D de 16 P X P CXP
las blancas. 17 D4T P3D!
18 C3D
7 ClD P3R
8 PXP PAXP Es evidente que no puede jugarse
9 P3CR A2R 18. D X P T, porque luego de P X C;
10 A2C 0-0 19. D X A, T 2 C; ganan las negras.
11 0-0 D3C!
18 C3A
En la mencionada partida de Reca 19 C(2C)4A P4R!
contra Reti, este último jugó aquí
11. . .... , D 1 R; para colocar des- Buena movida, cuya fuerza prirr-:
pués la dama en 4 T R y oportuna- cipal está en que permite jugar con
mente en 4 A D. Pero la maniobra gran eficacia el golpe C 5 D.
efectuada por Grau en esta oportu-
nidad es superior. 20 C5D cxc
21 PXC C5D
a C3R TDlA
22 DXP
Preparando una eventual rotura
central a base de P 4 D. También era Si 22. P 3 R, C 6 C; 23. T 3 T, T 2 T;
seguido de T R 1 A y P 5 A, con posi-
de considerarse T R 1 D.
ción ganadora.
13 P3TD
22 CXP+
Con este golpe se impide que las 23 R2C D6C
negras realicen su plan de ruptura, 24 DXA
80 Lt118 PALAU
Si 24. C X P R, seguiría D X P +; tura de brechas por donde pueda
.25. C 3 A, T 2 C; seguido de C 5 D, producirse un jaque perpetuo.
etcétera, Si 24. C X P A, D X P +;
.25. P3A, CXA; 26. DXA, TXP+; 38 D8A D5D+
2.7. Rl T, P XC; 28. T7T, D XP+; 39 R2C
.29. T X D, T 8 D, ganando.
Si 39. R 3 C, P 5 A; y contra
24 DXP+ 40. D6R, D4R+, etc.
25 P3A nxc
26 T7T D3C 39 ..... D4R
27 A3R 40 P4T

El peón caballo dama se perdía en Si nuevamente 40. R 2 A, ganan


todas las variantes. así las negras: 40 , P5A;
41. D X P. D 4 A+; 42. D X D,
P X D; 43. R 3 R, R 1 C; 44. R 4 R,
27 TIR
R 2 A; 45. R 5 R, P 4 T R, etcétera.
28 D7D TXP
29 T2A C5A+ 40 D7R+
30 AXC TXT+ 41 R3C D4R+
31 RXT PXA 42 R2C D3A
32 PX P TlC
33 T7C TlT No había más remedio que opo-
nerse al golpe P 6 A.
Habría sido peligroso 3. . .... ,
·r X T; a causa de 34. D 8 A +, y 43 R3C
35. D X T +,con posibilidades de
jaque perpetuo. Ahora se han agotado las jugadas
de las blancas.
34 T7T TXT
35 D XT P3T 43 ..... D5D!
36 D7D R2T 44 D8AR
37 P5A D3A
Si 44. R 3 T, D 5 AR; etcétera.
La posición es ganadora para las
negras. Sólo debe impedirse la aper- 44 ..... D4R+
45 R4C ..· ...
Si 45. P4A, se ganaba con D6R+;
46. R4C, D7 A; 47. P6A, D8C+;
48. R 5 A, D 6 T +; etcétera.

45 P5A
46 D7A P6A
47 P4A D5R
48 P5T P7A

Y las blancas abandonaron.


PARTIDA Nº 23

JUGADA EN EL TORNEO INTERNACIONAL


DE LA HA.YA ­ 1928

Defensa Caro-Kann ce estar demostrado que la jugada


6. P 4 T R, resulta más agresiva y
N orman Hansen R. Grau prometedora para el primer jugador.
1 P4R P3AD Por ejemplo: 6. P 4 T R, P 3 T R;
2 P4D P4D 7. C3A, C2D; 8. A3D, AXA;
3 C3AD 9. D X A, P 3 R; 10. A 2 D, C R 3 A;
11. 0-0-0, D2A; 12. RlC, etc,
Las blancas tienen aquí opción O también como se jugó en una par-
a adoptar varias otras continuacio- tida entre Chajes y Reti, en el torneo
nes, tales como 3. P X P y 3. C 3 A R, de Cárlsbad, de 1923, continuando,
los dos últimos movimientos que en esta misma variante, en vez de
merecieron el favor de los maestros, 8. A3 D, con 8. P5T, A2T; 9. A3D,
o bien· 3. P 5 R, arma favorita de A X A; 10. D X A, P3R; 11. A2D,
Nimzóvitch. Pero todas esas juga- C R 3 A; 12. O - O - O, A 3 D;
das, que podríamos llamar ensayos) 13. TD 1 R, A XC; 14. P X A, 0-0,
fueron pasando de moda y volvió la 15. T 4 T, con mejor posición para
preferencia por el golpe C 3 AD,
las blancas,
vieja jugada que proporciona a las
bJancas las mejores perspectivas, C2D
según está aceptado por los teóricos. 6 .....
7 A3D D2A
3 ..... PXP Por lo general se juega en seguida
4 CXP A4A
7. . .... , P 3 R; siguiéndose con
La alternativa es 4. . .... , C 3 A; 8. 0-0, CR3A; 9. TlR, D2A;
peto esto ocasiona un juego de ma- 10. p 4 A, A 5 C; etc. Pero la jugada
yor peligro para las negras. del texto es igualmente buena y
'tiene la idea de impedir la inme-
5 C3C A3C diata colocación del alfil blanco en
6 C3A cuatro alfil rey.

Esta es una jugada sólida que da 8 0-0 P3R


buen juego a las blancas. Pero pare- 9 AXA
82 LUIS PALAU
Esta jugada constituye un proble- 12 C3A
ma táctico que hace tiempo está en 13 P 4 A P4A
discusión. Debe en primer término
tenerse presente que, si bien es cierto Un ataque lateral típico. Las blan- ·
que los peones doblados del enemigo cas no pueden tomar ahora este peón
son siempre una debilidad, queda porque luego de A X P +, el ataque
ahora para las negras una columna sería contra ellas muy violento.
abierta y dominada con una torre.
Por otra parte, las blancas deben 14 P4C
jugar a plazo más o menos breve su
dama a dos rey y entonces aprove- El juego adquiere una bonita com-
chan las negras la oportunidad para plejidad y parecería que las blancas
cambiar su alfil de tres caballo, han de hacer prosperar su ataque,
obligando a retomar con la dama, pero la muralla de las negras es muy
lo que equivale a pérdidas de tiem- sólida. ·
po para las blancas. Pero en cual-
quier forma, en mi modesta opinión, 14 P3C
deben las blancas conformarse con 15 PD X P PXP
tal pérdida de tiempo antes de en- 16 P5C C4A
tregar al adversario la columna torre
rey, arma peligrosa que permite a Forzando prácticamente el cam-
las negras un contrajuego sumamen- bio, después del cual el modesto
te serio. peoncito torre rey de las negras se
transformará en un valioso 'guar-
9 PTXA dián del centro.
10 D2R A3D
11 P4A C2R 11 ex e PCXC
18 P3C
Un plan frecuente en esta defensa.
Dándole mayor libertad de acción
Los caballos negros cambian sus
al alfil.
respectivos papeles. El de dama se
colocará en tres alfil rey y el caba- 18 P3T
llo rey está listo para actuar en el
flanco de la dama. Una excelente jugada que las ne~
gras seguramente meditaron mucho
12 C5C antes de efectuarla, por el peligro
que entraña dejar a las blancas con
. Una jugada que, a la vez que im- uno o dos peones libres. Se revela
pide por ahora el enroque enemigo aquí, una vez más, el conocimiento
en el costado dama, prepara el avan- que Grau poseía del juego de po-
ce del peón alfil rey a la cuarta sición.
casilla, para anular la acción di-
recta del alfil negro. Sin embargo, 19 P4TD PXP
~ de considerarse la continuación 20 PAXP
12. A 2 D, que tiene la ventaja, con
respecto a la jugada del texto, de Y las blancas han quedado con dos
no entorpecer la futura movilidad peones pasados en el flanco. de la
del alfil. dama. Pero ello estaba dentro del
p AR'J,'IDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRA U ts.:5
plan de las negras, cuyo objetivo guridad y llevan la torre al nuevo
primordial era conseguir un domi- campo de lucha.
nio de las diagonales que apuntan
contra el rey blanco. Evidentemente, 26 C3A TlC
para las blancas comenzará ahora 27 C4D A3A
una delicada tarea defensiva. 28 T2A

El peón blanco de caballo dama


estaba hace rato sentenciado a
muerte.

28 AXC
29 DXA D6A
30 DlD D4A

La inmediata captura del peón


habría resultado fatal por la con-
tinuación 31. T 2 AD, seguido de
T8A +,y D5T +,etcétera.
20 P5A
·21 P3T 31 T2A DXP
32 T2CD DlR
Si, por ejemplo, 21. A 3 R, segui- 33 D4D TXT
ría 21. ..... , C 5 C; y luego C X A, 34 AXT C3A
con evidente ventaja. 35 R2C D2D! !

C4D Las negras siguen maniobrando


21 con gran claridad de concepto. Aho-
22 R2T A2R
ra han vislumbrado una posibilidad
23 P5T de triunfo después del cambio de las
damas y lo proponen. Quizá debie-
Como las blancas tienen casi sin ron las blancas eludir ese cambio,
movimiento a su alfil, dado que si pero seguramente no creyeron que
lo mueven a dos caballo las negras existiera una remota posibilidad de
contestarían P 6 A, y, por otra par- victoria para las negras. Natural-
te, considerando que ese peón negro mente, esto no podría afirmarse de
está ya resultando muy molesto, se ninguna manera. A pesar del peón
deciden a entregar el peón torre a de ventaja, el hecho de estar los
cambio del citado peón alfil adver- peones negros unidos y frente a
sario, buscando con ello obtener ma- frente de los del adversario, y con
yor movilidad en su juego. un peón doblado, eleva al máximo
la dificultad de llevar a feliz tér-
23 TXPTD mino cualquier tentativa de triun-
24 TXT DXT fo. Pero Grau cifraba sus esperanzas
25DXPA 0-0! en la lejana posibilidad de pasar uno
de . los peones mediante una manio-
Como ya no hay razón para man- bra, aunque sumamente lenta, llena
tener la torre en la columna torre de peligros para el adversario, cuya
rey, las negras ponen su rey en se- defensa se torna de ahora en ade-
84 LUIS PALAU
lante en extremo dificultosa. Lo que llo y, en consecuencia, deben siem-
sigue es realmente instructivo y nos pre estar cerca del mismo.
permite ver la forma en que se
desenvuelve Grau, indudablemente 44 A5A C5T!
el jugador argentino que mejor ju- 45 A4C RlR
gaba y conocía los finales de partida. 46 R.QD R2D

36 DXD cxn Luego de una fina maniobra, las


37 R2A P3A negras han conseguido tener la opo-
38 P4C PXP sición de los reyes. Y ahora podre-
39 PX P P4R mos observar, por la continuación
40 P5A de la partida, que la penetración del
rey negro en el campo enemigo se
Si 40. P X P, se produciría otra consigue matemáticamente.
clase de final luego de P X P;
41. R 3 A, R 2 A; 42. R 4 R, R 3 R;
47 A5T
continuando después con C 4 A o + Para impedir C 3 C +.
bien C 3 A +; y en tal caso el plan
de las negras consistiría en tratar 47 C7C
de capturar el peón enemigo y valo- 48 R4R
rizar oportunamente el peón libre
de rey. Necesario, puesto que el golpe
C 6 D era demasiado molesto.
40 P3C
41 R3A P4C 48 C5A
42 A3T R2A 49 A4C C3C!

Un detalle importante. Para po-


der avanzar libremente con el rey,
las negras deben precaverse contra
la jugada A 7 R del adversario.

50 A5A C5T
51 A4C R3A
52 A7R C6A+
53 R3D C4D
Poslcl6n después de la Jurada 42 de las nerras. Y las negras han ganado otra eta-
pa de la batalla. El alfil blanco será
43 R4R cae desalojado de su agresiva posición,
pero comenzará entonces otra lucha
Una de las razones principales en interesan te. Las negras deberán
que las negras fundan su pretensión avanzar su rey por el punto cuatro
de triunfo, es la circunstancia de que dama y la tentativa de conseguirlo·
mientras que ellas pueden manio- por parte de ellas, y la de evitarlo
brar libremente con sus piezas, las por parte de las blancas, producirá
b]ancas tienen su rey esclavizado en una nueva y lucida serie de ma-
la defensa constante del peón caba- niobras.
PARTIDAS MAGlSTRALES DÉ ROBERTÓ GRAU
54 ASA situación tan extraordinaria, que no
parece de una partida jugada, sino
Si 54. A 8 D, seguiría R 4 C; y el la de un final compuesto, había sido
momentáneo encierro del alfil oca- calculada por las negras.
sionaría a las blancas trastornos in-
salvables. Por ejemplo: 54. A 8 D. 61 C2A! !
R4C; 55. R4R, R5A; 56. A5T,
C 2 R !; seguido de C 1 C, con la Una jugada de problema, que im-
permanente amenaza de C 3 T, for- plica la entrega del peón alfil. Si se
zando la entrada decisiva del rey. tiene en cuenta que ese peón es
el sostén de los otros dos, debe
~4 C2A! pensarse que las negras tuvieron
55 A7R ClR presente muchos detalles antes de
56 R4R R2D arriesgarse a tan peligroso movi-
57 A5A C3D+ miento. En primer lugar, el caballo
58 R5D C2A defiende desde dos alfil a los dos
59 R4R peones colocados en cuarta casilla.
El alfil blanco, luego de capturar
Una jugada necesaria ante la ame- el peón alfil, quedará por algún
naza C 3 T. Y esto nos confirma lo tiempo alejado del principal sector
indicado en el comentario a la ju- del combate y, finalmente, el rey
gada cuarenta y tres de las negras. blanco seguirá esclavizado en su
Y si ahora hubiesen pretendido las triste papel de defender el peón ca-
blancas man tener su rey quieto, ballo rey, debiendo al mismo tiempo
jugando 59. A 8 A, entonces habría estar en disposición de a tender el
seguido 59. . .... , R 1 R; 60. A 7 C, avance del peón rey enemigo.
R 2 R; 61. R 4 R, C 3 D +; 62. R 5 D,
C 1 R; 63. A 8 T, R 2 A; y las blancas 62 A 7R R4D
estarían perdidas luego de R 1 C.
Y las negras ganaron otra impor-
59 C3T
tante etapa de la lucha. Aunque a
60 R3A R3A
costa de sacrificios, llegaron a ocu-
61 ASA
par el deseado punto vital de cuatro
dama. Ahora comienza la batalla
Atacando la pieza que provoca la
decisiva.
esclavitud del rey blanco, pero esta
63 AXP

No hay ahora nada mejor. Si


63. R 2 R, la respuesta sería R 5 R y
en seguida R 5 A, ganando con fac~-
lidad. Y si 63. R 3 R, entonces segur-
ría 63 , C 3 T; 64. R 3 A, P 5 R +;
65. R 3 C, C 1 C; etcétera.

63 R5D
Poslcl6n despaé• de la Jusada 61 de la• Itlaaca•. 64 A7R R6D
86 LUIS PALAU
65 A4C P5R + resulta ahora matemática y sólo es
66 R3C cuestión de tiempo.

Un detalle interesante. Si se jue- 68 C4R


ga 66. R 2 A, las negras responderían 69 R3C R7A
66 , C 4 R; y, a causa de que- 70 P7A
dar amenazado el peón caballo con
jaque, no existiría para las blancas Una última y desesperada tenta-
el golpe defensivo P 6 A, que en tiva, que resulta inútil
determinadas posiciones podría re-
sultar molesto para las negras. 70 CXPA
71 R3A R8D
66 P6R 72 R4R P8R (D) +
67 P6A P7R 73 AXD RXA
68 R2A 74 R5A R7A
75 R6A R6A
La lucha está ya prácticamente
terminada. La victoria de las negras Y las blancas abandonaron,
PARTIDA Nº 24

PRIMERA .DEL MATCH POR EL CAMPEONATO


ARGENTINO ­ 1929

---
Defensa Caro-Kann un principio en desacuerdo con tal
línea de juego. En varias revistas y
R. Grau Isaías Plecí
libros se publicaron más tarde aná-:
1 P4R P3AD lisis que demostraban la ínconsísten-
2 P4D P4D cia de la variante, pero creo que el·
3 C3AD PXP que con más claridad escribió sobre
4 CXP A4A la misma, fué el desaparecido maes-
5 cae A3C tro argentino Damián Reca, que da-
6 P4AR ba la siguiente variante principal:
6. . .... , P 4 T R ! (jugada que tie-
Esta jugada, constitutiva de la ne el doble objetivo de debilitar el
variante Maroczi, se realizaba con flanco rey del adversario y evitar
frecuencia en la época en que se el proyectado ataque de las blancas
disputó esta partida. Es uno de los contra el punto cinco rey); 7. P4TR
esfuerzos de los tóricos en procura (poco menos que obligado, puesto
de una línea de juego claramente que si 7. C 3 A, seguiría P 5 T;
ventajosa para las blancas, en su 8. C 2 R, C 2 D; 9. C 5 R, C X C;
afán por destrozar la defensa Caro- 10. P A X e, P 3 R; 11. C 4 A,
Kann, y su aparición suscitó inte- A 4 AR; con un gran dominio.' Y
resantes controversias que al final si 7. A 3 D, sigue P 5 T !; a C 2 R,
de cuentas, aunque resultaron de A X A; etcétera), 7. . .... , P 3 R;
gran utilidad para la teoría de las 8. C3A, C2D; 9. A4A, A2R:
aperturas, llegaron a demostrar que 10. 0-0, D2A; 11. C2R, 0-0-0;
la variante Maroczi no podía com- y queda una posición donde lu
petir en bondad y posibilidades con blancas tienen una deficiente con-
las clásicas y viejas variantes que formación de peones (P 4 D, P 4 T B
nacen de 6. P 4 T R y 6. C 3 A. y P 4 AR) que deja desguarnecidas
En su prédica en favor de su va- casillas vitales blancas, contra laa
·riante, acompañaron entusiastamen- cuales pueden las negras dirigir sus
te' a Maroczi los maestros Ricardo ataques, teniendo en cuenta su des-
R~ti y el doctor Tartakówer, mien- arrollo superior, sin debilidades.
tras que el ex campeón mundial,
Alejandro Alekhine, se mostró desde 6 C2D
LUIS PALAU
Lo usual, 6 , P 3 R; en segui- problema estratégico que este cam-
da, tiene el mismo valor. bio planteaba. La posición no es la
misma, pero es muy parecida y
7 C3A pueden hacerse consideraciones si-
milares. Indiscutiblemente, luego de
No sirve 7. P 5 A, pretendiendo P T X A, queda una posición que
ganar una pieza, a causa de la con- parece ser mejor para las negras,
tinuación 7 , A X P; 8. C X A, .porque existen varias casillas blan-
D 4 T +; etcétera. cas a su disposición y una línea
abierta y dominada para el ataque.
7 P3R Pero contra ello, puede· advertirse
8 A3D que las blancas dominan los puntos
cinco rey, cinco caballo rey y cua-
Interesante y quizá más enérgica tro rey. Además, el ataque que pue-
es la continuación adoptada por dan organizar las negras debe dar
Mieses en una partida jugada en el resultado inmediato, pues de ser
torneo de Teplitz Schoenau, el año anulado quedaría para un final una
192_2, donde prosiguió el juego así: clara y neta ventaja posicional para
8. C5R, c x c. 9. PAXC, D4D; las blancas.
10. P3A, 0-0-0; 11. D4T, con
posición superior para las blancas. 10 PTXA

A3D Naturalmente, lo mejor. Si 10 ,


8
C2R C X A; las blancas proseguirían con
9 0--:-0 11. P 5 A, obteniendo con ello un
Una debilidad. Aquí debieron ju- fuerte ataque.
gar las· negras C R 3 A, dado que 11 C4R C3A
con la movida realizada dejan la 12 CR5C
valiosa casilla cinco rey a merced
del· adversario y ello influirá pode- También proporciona a las blan-
rosamente en el transcurso de la cas una posición muy buena el golpe
partida. 12. C X A+, seguido de C 5 R.
12 cxc
13 ex e A2A
14 P3A C4D
Mejor era la respuesta 14 . . . . . .,
D4D.
15 P3CR A3C
16 D3A D2R
17 P4TD!
Poalci6n despué1 de la Jugada 9 4e 1•• nesras.
Ante la posibilídad del enroque
10 AXA largo del adversario, Grau inicia una'
demostración en ese flanco, tendíen-
Al comentar la partida de Norman te a dificultar y hacer peligrosa tal
Hansen contra Grau, me referí al maniobra.
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 89
17 •....• C3A 23 T X PA 0-0-0
24 T2A T4D
La pretensión de impedir el futu- 25 A3R D2D
ro avance del peón torre dama, no 26 P4CD
daba a las negras ningún resultado
práctico. Por ejemplo: 17. . .... , Esta jugada dificulta la lucha a
P4TD; 18. P3CD, y en seguida las blancas. Debieron seguir con
A 3 T, conquistando el dominio de 26. T 1 D, que habría conducido a
las acciones. una rápida posición ventajosa.

18 P5T cxc 26 P3A!


19 D XC!
Un ingenioso movimiento, con él
Con la continuación 19. P X A. que las negras buscan salvar la
también quedaban las blancas con partida, evidentemente muy delica-
mejor juego. Pero el golpe adoptado da para ellas.
es superior, pues crea una desorga-
nización general en el campo ene- 27 T ID P4R
migo. 28 P4A TXP

19 A2A Lo mejor, pues si 28 , P X P;


la continuación sería 29. P X T,
P X A; 30. T 2 R, D 6 T; 31. P X P,
DX PT +; 32. T X D, P 7 R +;
33. T 4 D, A X T; 34. R 2 C, etcétera .

29 AXT AXA
30 Rl T
Quedándose con la ventaja de la
calidad, pero sin que todavía hayan
desaparecido las «contrachances, de
las negras.
Posición después de la Jurada 19 de las nerras.
30 D2C
-20 P6T 31 T2T RlC
32 P5A
Después, de este avance, el pro-
blema defensivo de las negras se Una buena jugada que resta efi-
torna cada vez más delicado. cacia a la acción defensiva del alfil
enemigo.
20 A3C
21 PXP 32 D2AR
33 T (2 T) 2 D R2A
Probablemente daba un resulta- 34 T 1 CD TlD
do más inmediato la continuación 35 R2C D4D
21. P 3 CD y A 3 T. 36 DXD PXD

21 DXP Si 36. . .... , T X D; no habría lue-


22 P5A PXP go mayores posibilidades de contra-
LUIS PALAU

juego para las negras, y la .ventaja Si se juega 42. . .... , R X P; luego


de la calidad sería impuesta por las de 43. T 2 A + y 44. T X P D, las
blancas, lenta pero seguramente. blancas quedarían con una clara
posición ganadora.
37 T2T TlTD
38 T3C R3A 43 T6T AXP
39 T (3 C) 3 T TlCD 44 TXPD R5A
40 T6T+ R4C
41 T·X PT Las jugadas buenas se van ago-
tando. Si en vez de esto hubiesen
Bien jugado. Si 41. T (2 A) 4 T, respondido las negras 44. . .... ,
que parece la continuación más ló- A 5 D; las blancas ganaban con la
gica y segura, seguiría 41. ..... , continuación 45. T7D, TlCR;
P 5 R ! ; 42. T (6 T) 5 T +,R 3 A; 46. T 6 A D ! , etcétera.
43. T X P, P 4 C; y las blancas ten-
drían grandes dificultades para im- 45 T2D A6R
poner su ventaja. 46 T6A+ R4C
47 T (2D) 2AD
41
Amenazando ganar con facilidad
mediante T X P y luego T 2 C +.
No se ve que haya nada mejor.
Si 41. ..... , R 5 A; las blancas ga- 47 A3C
narían continuando con 42. T 8 T, 48 T6D A4A
T 2 C (si 42. . .... , T X P; 43. P 6 A, 49 T7D TlCR
etcétera)¡ 43. T (2 T) 7 T, T X T;
44. T X T, R X P; 45. P 6 A, que- No sirve 49 , P 4 C; a causa
dando las negras sin defensa. de 50. T 7 AR, T 3 C; 51. R 3 A, ga-
nando rápidamente.

50 T7 AD! A3C
51 T2 C + R3T
52 T6A TlCD
53 P4C

La defensa de las negras se torna


ahora desesperada.

53 R2T
54 R3A R3T
55 R4R R2T
42 T 7 D ! 56 R5A T2C
57 T6R A6R
Lo mejor, pues si 42. T X P, las ·58 TXT+ RXT
negras tendrían mayores perspecti-
vas de contraataque con sus peones.
59 T7 R + R3A
60 TXPC
42 R6C Y las negras abandonaron.
PARTIDA Nº 25

,JUGADA EN EL TORNEO MAYOR


ARGEN1'INO ­ 1932

Peóa Dama - Defensa Ortodoxa negras mediante P4CD, constituye


un arma de dos filos, dado que debí- i
R. Grau Joaquín Ojeda lita la casilla cuatro caballo dama
l P4D C3AR de las blancas.
2 C3AR P4D
3 P4AD P3R 9 P4A
4 A5C A2R 10 C3A PXP

El maestro checoslovaco O. Duras, Es difícil establecer con exactitud.


ensayó hace tiempo la continuación si el peón aislado que puede quedar
4 ...•.. , P 3 T R; especulando en que en la presente posición significa pa-
si las blancas cometen el error de ra las blancas una desventaja. Esta
jugar 5. A 4 T, quedan las negras con pregunta tuvo que resolver el gran
ventaja luego de 5. . .... , A 5 C +: maestro polaco Akiva Rúbinstein en
6. C3A, P X P; seguido de P4CD. una partida contra Jóhner, disputa-
da en el torneo de Berlín, del año
5 P3R CD2D 1926, y en tal ocasión Rúbínstein
desistió del cambio del texto, pre- '
En una partida entre Yates y firiendo la continuación 10. . .... ,
Alekhine, en Hástings, de 1922, si- P3CD; 11. D2R, A2C; 12. TRlD,
guió el juego con 5. . .... , O - O; D2A; 13, A4A, A3D; 14. AXA..
e, CD2D, P3CD; 7. A3D, A2C; D X A; 15. T D 1 A, D 2 R; con buena
8. D2A, CD2D; 9. 0-0, P4A; posición.
to, T D 1 D, P 3 T R; con partida
equilibrada. 11 PX P

6 A3D 0-0 Se ha completado la primera fase


7 0-0 PXP de la partida y están ya tendidas las
8 AXP P3TD líneas. Las blancas han quedado con
9 P4TD ventaja en desarrollo pero a cambio
de un peón aislado, detalle estraté-
Este característico avance para gico éste que será el futuro tema de
evitar el desahogo del juego de las las operaciones. Como en el presen-
92 LUIS PALAU
te caso no disponen las negras de gro, por el hecho de que el alfil se
un caballo en tres alfil dama, colo- ve entorpecido por sus propios peo-
cación ideal contra el clásico peón nes, colocados en las casillas de co-
aislado de dama, deberán ahora es- lor blanco, por donde corre dicha
forzarse por ocupar el punto fuerte pieza.
de cuatro dama, lo cual facilitará a
las blancas la posibilidad de efec- 16 A3R
tuar cambios de piezas en situación 17 D6C !
favorable.
Una excelente jugada, que con-
11 cae sulta acabadamente las necesidades
12 A3C de la posición. Las negras han que-
dado con sus principales cuadros ne-
Naturalmente, esto es obligado, gros débiles y Grau se apresura a
pues si el alfil retrocede a tres dama, dominar los más peligrosos para su
las negras jugarían con mucha efi- adversario, que son el de cinco alfil
cacia CD4D. dama y siete alfil dama. Debe te-
nerse también presente que en este
12 CD4D tipo de posiciones es superior el ca-
13 ex e cxc ballo al alfil, por el hecho de existir
14 AXA DXA peones algo trabados y estar el alfil
restringido en su acción, a causa de
En esta posición especial era pre- la debilidad del peón dama.
ferible continuar con C X A, para
seguir la partida con el tema del 17 TDlA
peón aislado. Con el movimiento que 18 TDlA TXT
realizaron las negras, desaparece la 19 T X T TlA
debilidad del juego blanco y el as- 20 T5A
pecto de la lucha cambia fundamen-
talmente. Ocupando uno de los puntos fuer-
tes para ganar tiempos.
15 AXC PXA Las negras no pueden ahora cap-
16 D 3 C ! turar esta torre, pues ello les aca-
rrearía inconvenientes definitivos.
Aunque de apariencia equilibrada, Veamos: 20 , T X T; 21. D X T,
la partida ofrece de ahora en ade- DXD; 22. PXD, RlA; 23. C4D,
lante serias dificultades para el ne- y con esta pieza colocada en una
situación indesalojable, la posición
de las blancas es ganadora.

20 P3A

Impidiendo el molesto salto del


caballo a cinco rey.

21 P3T

Dando al rey tina prudente respi-


ración.
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU ~
21 D2D El final entra ahora en una de. sus
22 P4CD T3A etapas más interesantes. Las blancas
23 TXT! han visto con claridad que la despro-
pcrción de fuerzas en el flanco dama
Bien jugado. Después de la sim- ha de darles la victoria, pero que
plificación que sigue, el cuadro cinco para ello, es decir, para hacer valer
alfil dama se convierte en el eje en el presente caso la superioridad
principal y factor decisivo del com- del caballo sobre el alfil, debe bus-
bate, por la superioridad del caballo carse la eliminación de los peones
sobre el alfil. del flanco rey. Y toda la lucha gira
ahora en torno a esa idea estraté-
23 DXT gica, que las blancas llevan a feliz
24 DXD PXD término con absoluta corrección.
28 RlA R3D
Se ha llegado a una posición su- 29 R2R R2A
mamente instructiva que resulta fa-
vorable para las blancas a causa de Las negras se defienden bien.
la poca movilidad del alfil negro que Ahora amenazan jugar R 3 C para
debe defender los dispersos peones continuar inmediatamente con
del flanco de la dama. Sin embargo, P 4 T D, con lo que se descongestio-
el camino de la victoria exige un naría el flanco dama y, a la vez, se
plan dificultoso y preciso. Es inte- daría mayor libertad al alfil, escla-
"tesan te observar la forma excelente vizado ahora en la defensa del peón
con que Grau ejecuta la maniobra torre dama.
ganadora.
30 P5T
25 C2D
Ahora no había más remedio que
Esta maniobra había que hacerla impedir el plan del adversario. Esto
ahora, pues de lo contrario las ne- significa perder el tiempo importan-
gras se apresurarían a jugar A 4 A te que se tenía de reserva, para una
y oportunamente A 7 A. posible posición de aprieto de las ne-
gras donde ese peón, al avanzar, per-
25 R2A mitiese ganar la oposición u obligar
a las negras a efectuar una mala ju-
26 cae R2R
gada de alfil, por lo que ahora ha-
27 C5A Al A brá que jugar el final con mayor
cuidado.
30 R3D
31 P4C P4C

Un avance importante, para tra-


tar de impedir la entrada del rey
blanco por vía cuatro alfil.
32 P 4A ! P3T
33 R3A R2R
34 R3 C !
·94 LUIS PALAU
Con este movimiento se inicia una cido procedimiento de volver con su
nueva fase del final;' que está resul- rey a la misma casilla, en un. 'nú-
tando instructivo en grado sumo. mero impar de jugadas. Y es única-
Las negras se han defendido con mente con el rey que las blancas
extraordinaria lógica y no parece pueden ganar tiempo, pues el caba-
que hubiese entradas decisivas con llo resulta inútil en esa tarea. Si,
el rey. Por ello es que las blancas por ejemplo, se hubiese jugado en
preparan una maniobra tendiente a seguida 40. P 5 C, la continuación
seguir con el plan esbozado ante- habría sido 40 , P 4 T ,R; 41.
riormente, esto es, la eliminación PX P +,
R X P; 42. C 5 R, A 1.R;
de los· peones del flanco rey para y las blancas, al tener que [ugar,
poder quedar con la fiscalización de pierden su excelente ubicación.
la casilla cinco rey, por donde po-
drá entrar el rey o el caballo, pieza 40 Al A
ésta que ya ha cumplido su misión en U R3C A2D
cinco alfil y que más adelante será 42 R4A
más útil en el centro del tablero.
Y se ha vuelto a la posición de la
34 R3D jugada 39, pero ahora le correspon-
35 P4T R2R de jugar a las negras.
36 C3D A2D
37 C lR ! 42 R2A
43 P5CR! PTXP+ ~
Y la batalla del flanco rey ha sido
ganada por las blancas, que ame- El golpe P 4 T, indicado antes, no
nazan colocar el caballo en tres servía en este momento. Por ejem-
alfil para ganar un peón, por lo que plo: 43 , P4T; 44. R3C !, R.2C
las negras no tienen más remedio (si 44 , PXP; seguía 45. C5R+,
que ceder la casilla en disputa. y 46. C X A. Y tampoco servía
44 , A 5 C; por 45. P X P, se-
st PXPA+ guido de C5R); 45. PXP+, RXP;
38 RXP AlR -4·6. C5A, AlA; 47. R4A, y nue-
vamente, al tener que jugar las ne-
La preocupación de las blancas se- gras en una posición de ezugzwangs,
rá de ahora en adelante la elimina- pierden el juego, puesto que cual-
ción del último obstáculo serio que quier movimiento resulta fatal.
se opone a su plan de conquista: el
peón alfil rey negro. R3C

39 C3D A2D Si «. . .... ,


P X P +; 45. R X P,
R2C; 46. C5R, AlR; 47. R5A, etc.
Forzado, ante la amenaza de C5A.
45 PX P RXP
40 R3A ! 46 C5R!

Las blancas necesitan ahora obte- Y la lucha entra en su fase final,


ner la misma posición que se pro- La posición está ahora ganada por
dujo después del golpe A 2 D de las las blancas, pero es necesario tener
negras, y para ello apelan al cono- en cuenta ·el último detalle táctico:
PARTIDAS .MAGISTRALES DE ROBERTO GRA U g5
que el alfil negro no domine el pun- Esta jugada facilita el camino de
to cuatro caballo rey, para poder las blancas, pero si se hubiese ju-
ganar el tiempo final decisivo con gado 48. . .... , A 2 D; aunque ello
el rey. permitía una mayor resistencia, sólo
se habría conseguido dar al final ma-
yor valor artístico. Ejemplo:
48. . .... , A 2 D; 49. R 6 C ! (no
49. C X A, por R XC; 50. R6A,
R3D; y tablas); 49...... , AIR+;
50. R 7 C, R 3 R; 51. C 3 R, arribando
.él la misma posición que se consigue
en la partida.

49 C3D A2D
50 C 5A+ R3D
PNición de11pué11 de la Jurada (6 de la11 blaneas. 51 CX P Al A
52 C5A R2A
46 ... · .. AlR 53 R6A A6T
4:7 R4C R2R ABA
54 R7R
Lo que resta es fácil. El juego no 55 C6R+ R2C
tiene ya defensa para las negras. 56 R6D

48 R5C R3R Y las negras abandonaron.


PARTIDA Nº 26

JUGADA FJN EL CAMPEONATO SUDAMERICANO


MAR DEL PLA.TA - 1.928

Defensa Caro-Kann riante 6 , A5CR; 7. D3C,


contra lo cual parecen carecer de
R. Grau J. Souza Mendes efectividad las respuestas D 1 A o
1 P4R P3AD C 4 T, pero el mismo Reca indicó
2 P4D P4D que el mejor procedimiento a seguir
3 PXP PXP por parte de las negras era el si-
4 A3D guiente: 7 , D 3 C !; 8. D X D,
P X D; 9. C3TD, R2D; 10. C5C,
Con el golpe 4. P 4 AD, se entra C 1 R; y la demostración de las blan-
en el famoso sistema Panov, la línea cas en el flanco dama queda recha-
de juego más agresiva contra la de- zada y las negras han obtenido una
fensa Caro-Kann. posición con evidentes ventajas es-'
tratégicas.
4 C3AD
5 P3AD C3A 6 A5C
6 C2R
La anterior jugada de las blancas
Una buena jugada, posiblemen- ha hecho que esta continuación pier-
te superior al golpe A 4 A. Hace da la eficacia que tiene en otros mo-
tiempo se consideraba que era muy mentos.
fuerte la continuación 6. P 3 T R,
pero el desaparecido maestro argen- 7 D3C
tino Damián Reca demostró la in-
consistencia de tal creencia. Contra Las blancas juegan ahora mecáni-
dicha jugada obtienen ventaja las camente, prosiguiendo con una ma-
negras. Por ejemplo: 6. P 3 T R, niobra típica en muchas posiciones
C5R!; 7. AXC, PXA; 8. P5D, de la presente apertura. Pero aquí
C4R; 9. D4T+, D2D; 10. DXP, lo justo era seguir con 7. P 3 T R,
D 4 A!; 11. D X D, A X D; recupe- después de lo cual, si las negras re-
rando el peón y dominando las prin- tiraban el alfil a cuatro torre, se-
cipales casillas. guiría 8. P 4 A R, y eventualmente
En cuanto a la citada jugada C 3 C, con ganancia de tiempo. Y si
6. A 4 A, los textos aconsejan la va- el alfil negro se retira a dos dama,
PARTIDAS MAOll'ftlALES DE ROBERTO GRAU 97
ello implicaría una evidente pérdida Excelente' movimiento con el que
de tiempos. Grau demuestra el profundo cono-
cimiento que tenía de la posición.
7 C4TD Había que llevar a buen término el
8 D4T+ A2D ataque por la línea abierta, pero las
9 DlD D3C negras disponían del golpe P 4 AR,
10 0-0 P3R jugada que habría comprometido la
u C2D A3D posición final, por el dominio que
12 P4AR las negras tienen en el flanco de la
dama. Por dicho motivo es necesario
Preparando la ocupación de la ca- jugar con extraordinaria atención y
silla 5 R. claridad de concepto, como lo hacen
ahora las blancas.
12 TlAD
13 C3A C5R 19 C3A
Probablemente era un plan más Ahora no servía la citada manio-
aceptable para las negras enrocar y bra de las negras. Por ejemplo:
oportunamente ubicar este caballo 19 , P4A; 20. PXP a. p., PXP;
en uno rey, para luego jugar P 3 A y 21. A6T, T2A; 22. D4C+, Rl T;
oponerse a la maniobra enemiga de 23. T X P, etc. Y si 19 , P4 A;
dominación central. 20. P X P a. p., T X P; entonces
21. T X T, P X T; 22. A6T, etc. La
14 C5R A4C jugada del texto es una precaución
15 C3C cxc contra D 4 C y A 6 T.
16 PX C AXC
20 A5C T2A
Este cambio es criticable. Lo co-
rrecto habría sido seguir con AX A Reforzando la defensa del punto
y luego C 5 A. Después de la jugada dos alfil rey.
del texto vuelven las blancas a que-
dar con la iniciativa. 21 P4CR !
17 PA X A AXA
Las blancas continúan el ataque
18 DXA 0-0
con toda precisión.

21 C2R
22 AXC TXA
23 P5C DlD
24 T4A T2A
25 D4C !

Superior a D 5 T, pues en esta for-


ma se impide la reacción enemiga
por medio del avance del peón alfil .
.Peaicién después de la japda 18 lle J•• ne¡ns.
25 RlT
19 D2R ! ! 26 TDlAR P3CR
98 LlJIS PALAU
Puede ahora advertirse que el 35 RlD P5T
nuevo plan de ataque de las blancas 36 R2A P3T
consistirá en la ocupación de la co- 37 TlA! PXP
lumna torre rey abierta. Teniendo 38 P4CR! T6C
en cuenta las dificultades de la po- 39 T6A T3C
sicíón, las negras, con la jugada del 40 P3C!!
texto, ofrecen un peón para poder
ganar el tiempo necesario para efec- El secreto de la brillante maniobra
tuar una defensa más apropiada. efectuada por las blancas. Ahora no
hay más que tomar este peón, des-
27 T6A pués de lo cual se produce una si-
tuación de bloqueo para las negras
Con 27. D X P, se llega por tras- que deja a éstas imposibilitadas de
posición de jugadas a la misma po- toda defensa.
sición de la partida.
40 ..•• ~
27 DlR 41 R2C
28 DXP DXD
29 TXD PXT Y ahora la amenaza simple de
30 TXT+ R2C avanzar el peón torre dama obligará
ar T2A T3A a las negras a abandonar la defensa
32 RIA T3T del peón rey o a permitir la entrada
33 P3T T3C victoriosa del rey blanco.
34 RlR P4TD
41 ..... R2T
Aparentemente esta maniobra de 42 T7A+
las negras, buscando inmovilizar el
flanco dama, concede grandes posi- Y las negras abandonaron, pues si
bilidades de empate, pero Grau jue- 42. . .... , R 1 C; se gana con 43.
ga con admirable seguridad el final T 7 AD, R 1 A; 44. T 7 D, R 1 R (si
y demuestra que su superioridad 44. . .... , R 1 C; 45. T 6 D, etc.);
posicional es efectiva. 45. T 7 C R, etc.
PARTIDA Nº 27

JUGADA EN EL CAMPEONATO SUDAMERICANO


MAR DEL PLA.T A -- 1984

Peón Dama - Ortodoxa Era de considerarse 7 , D 4 T;


8. D 2 A, A 5 C; siguiendo la «rece-
Roberto Grau Jacobo Bolbochán
tas de la Cambridge Springs.
1 C3AR P4D
2 P4D C3AR 8 P5D!
3 P4A P3R
4 C3A CD2D Un buen avance con el que se des-
5 A5C P3A organiza la posición de los peones
6 P3TD adversarios antes de que las negras
Este avance lo han realizado a puedan afianzar su situación. En
veces Alekhine y Flohr contra la cambio, no era bueno seguir con
defensa Pillsbury, llamada de Cam- 8. P 5 R, a causa de la respuesta
bridge Springs. El objeto de tal P3TR.
jugada es desviar el juego hacia
otras líneas, cosa que también pue- 8 PAXP
de conseguirse con P X P.
Si 8. . .... , A 2 C; podría conti-
6 nuarse con 9. P X P A, A X P;
10. C4D, D3C; 11. A2R!, AXP
Una resolución que obliga moral-
mente a las negras a sostener más (si 11. . .... , C X P; 12. C X A,
adelante el peón ganado. En una C X C; 13. P X C, seguido de A 3 A,
partida entre Alekhine y Capablan- etc.); 12. A X C, C X A; 13. C X A,
c x c, 14. A3A, P4A; 15. AXC,
ca del año 1927, las negras juzgaron
este plan como demasiado arriesga- P X A; 16. D 5 T +, con ataque ga-
do y prefirieron jugar simplemente nador. O también 9. P X P R, P X P;
6 , A 2 R; siguiendo el juego 10. P 5 R, P 3 T R; 11. A 4 T, P 4 C;
con 7. C3A, 0-0; 8. A3D, PX P; 12. C X P, P X C; 13. A X P, tor-
9. A X P, C 4 D; 10. A X A, D X A; nándose de igual manera sumamen-
11. C 4 R !, con una leve superiori- te peligrosa la posición en que que-
dad para las blancas. darían las negras.

7 P4R P4CD 9 PXP D3C


100 LUIS PALAU
Tratando de desarrollar rápida- Esta era la clave de la maniobra
mente todas las fuerzas. Sin em- de las blancas, cuyo objetivo fué
bargo, era preferible seguir ahora desorganizar la aparentemente sóli-
con P X P. da posición de los peones negros del
flanco dama.
10 PXP
15 AXP+
Contra la continuación 10. . .... ,
D X P +; seguiría 11. A 2 R, P 3 T D;
16 C XA DXC
12. 0-0, A2 R; 13. T 1 R, y las 17 T lA C4R
blancas quedarían con una posición 18 A5A TlR
netamente superior. 19 D4D
11 A2R A4A Las blancas entran ahora en ac-
12 0-0 0-0 ción con todas sus piezas y ello
permite a Grau rematar el juego en
excelente forma.

19 C2A

Si 19 , C 6D; sigue 20. T X P,


C X A; 21. P X C !, etc. Y si 19 ...... ,
C R 2 D; se continúa con 20. C 3 A,
C 6 D; 21. T' X P, C 6 D X A;
22. P X P, etcétera.

Pm1ición de1pués de la Jugada 12 de las negras. 20 AX PA D2D


21 T R 1 R P3TD
13 P4CD !
Tampoco servía 21. ..... , D X D;
Un avance sorpresivo y psicológi- a causa de 22. A X D; P 3 T D;
co, con el que las blancas invitan al 23. A 3 C, amenazando ganar con
adversario a quedar con un peón T6AoT7A.
libre a cambio de perder la ubica-
ción dominante de su alfil. 22 C3A C4D
13 A3D
Ya no hay defensa satisfactoria.
Ahora tienen las blancas la oportu-
Si 13 , A 2 R; habría seguido nidad de terminar la lucha en bo-
14. C 4 D, P 3 T D; 15. A 3 A, T 1 C; ni to estilo.
16. C 6 A, con posición ganadora. Pe-
ro, en cambio, no era tan molesta la
continuación 13. . .... , P X P a. p.; 23 A XC PXA
14. A X P, P 7 C; 15. T 1 C, A X P; 24 DXPD! TlC
16. D3C, A3T !; 17. D X A, A X A; 25 TXT+ DXT
18. T X P, A X T; 19. T X D, P X T; 26 TlR
etcétera.
Y las negras abandonaron, pues si
14 A3R DlC 26 , D 2 D; seguiría 27. T 7 R !,
15 CXP ganando la dama o dando mate.
Psnrn», Nº 28

,JU(}ADA. EN .EL 'l'ORNBO MAYOR


AR(}P)N'l'INO ­ 1.934

Peón Dama - Ortodoxa 8 AXA DXA


R. Grau l. Pleci
9 ex e PXC
10 C2D P4AR
1 C~AR C3AR 11 P5A
2 P4A P3R
3 C3A P4D La lucha comienza a ser intere-
4 P4D P3A sante. Las blancas aprovechan en la
5 A5C CD2D mejor forma posible los puntos dé-
6 P3TD biles creados en el campo de las
negras mientras éstas, sin temor a
Evitando las complicaciones que las consecuencias de tales riesgos,
se originan en la variante Cambrid- organizan el ataque en el flanco rey
ge Springs (6. P 3 R, D 4 T; etc.). con sus amenazantes peones.

6 A2R 11 0-0
7 P3R C5R 12 C4A C3A
13 D2A RlT
Interesante es la continuación 14 A2R A2D
adoptada en una de las partidas del 15 0-0 AlR
16 P4A !
match por el campeonato mundial
entre Alekhine y Capablanca, dispu- Buena jugada, con la que se en-
tado en Buenos Aires el año 1927. torpece el plan de ataque de las
Fué así: 7 , 0--0; 8. A3D, negras.
PXP; 9. AXP, C4D; 10. AXA,
D X A; 11. C 4 R !, C (4 D) 3 A; 16 ..... C4D
12. C3C, P4A; 13. 0-0, y aquí 17 D2D !
Capablanca, que conducía las negras,
siguió con C 3 C y quedaron mejor Grau ha previsto la amenaza del
las blancas después de 14. A 2 T, enemigo, quien a toda costa quiere
P X P; y 15. C X P. Pero puede me- valorizar la acción fiscalizadora del
jorarse la continuación de las negras peón de cinco rey. Con la jugada
jugando 13 , P 3 CD, y en se- del texto se hace más visible la su-
guida A2 C. perioridad del juego blanco, por te-
102 LUIS PALAU
ner un alfil m6s efectivo y por el Amenazando T 2 T para doblar
hecho de que el peón negro más luego las torres y presionar en la
avanzado está poco apoyado. columna. Pleci trata de anticiparse
al plan enemigo y cambia los peones
17 ...•• P 4CR ! en busca de contrajuego.
Con su acostumbrado estilo agre- 22 PXP
sivo, Pleci efectúa la maniobra más 23 TXP TIC
enérgica y que se ajusta mejor a las 24 A4A
necesidades de la posición. Busca
con este avance abrir el juego para Ahora se cumplirá uno de los pro-
irrumpir con sus piezas principales pósitos de las blancas: la eliminación
contra el sector rey, pero las blan- del caballo negro, después de lo cual
cas han previsto las contingencias la lucha del caballo blanco contra
y han preparado el juego en forma un alfil enemigo ineficaz, ha de re-
de llegar a una situación de semi- sultar fácil.
bloqueo, donde los caballos son su-
periores a los alfiles. A ·este respecto 24 ..... · A4T
debe convenirse que el caballo blan- 25 AXC PRXA
co es superior al negro. Mientras que
el del primer jugador se colocará Se ha formado una cadena de peo-
en 5 R sin que pueda ser desalojado, nes aparentemente fuerte pero que,
el caballo negro podrá estar en si- como puede observarse, es fácilmen-
tuación buena en cuatro dama mien- te atacable por sus costados.
tras el blanco no se decida a cam-
26 TR 1 T TlT
biarlo por el alfil.
27 T6T TRIAD
18 P3CR P4CD 28 T(1)4T T2A
19 C5R PXP 29 R2A !
20 PRXP!
Las blancas se disponen a efectuar
Este golpe exigía un cálculo pre- fa maniobra decisiva de ataque, pero
ciso, puesto que deja al adversario previamente se colocan en disposi-
un peón libre. Pero ese peón no re- ción de contener con el rey el avan-
sulta mayormente peligroso, mien- ce del peón libre del adversario.
tras que tomando con el peón caba-
llo se habría dado a las negras la 29 T2R
oportunidad de organizar un buen 30 D2T A8D
ataque por la columna que habría
quedado abierta. Por otra parte, al
retardarse el ataque que planeaban
las negras en el sector del rey, pue-
den las blancas empezar a atacar en
el flanco dama, donde los peones
enemigos han quedado bastante dé-
biles.
20 D2CD
21 P4CD TlCR
22 P4TD Posición después de la Jurada SO de las ne¡l°al'
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 103
31 T 6 C ! Sintiéndose en posición por de-
más molesta, las negras entregan
El ataque final de las blancas es una torre como recurso desesperado.
realizado correctamente. Por otra parte, si T 2 D; era decisi-
vo T7T.
31 PXT
32 T X T+ R2C 36 CXT A5C
33 P5C ! 37 C X PD
El ataque típico contra la cadena Evitando el jaque de la dama ne-
de peones. gra en cinco caballo.
.33 PCXP 37 PXP
38 D7T+ R3T
Si 33. . .... , P A X P; seguiría 39 D6T+ DXD
34. P 6A y en seguida D X P. 40 TXD+ R2C
41 T4T
34 CXP P6R+
35 RlR DXP Y las negras abandonaron.
PARTIDA Nº 29

JUGADA' EN EL CAJ.lfPEONATO SUDA.M.ERICANO


BUENOS AIRES ­ 1934 ­ .15

Defensa francesa 8. C2R, AX C; 9. A X A, T3C);


6. C3A, C3TR; 7. D4A, P4R;
R. Grau C. Guimard 8. D X P R +, D X D; 9. C X D,
1 P4R P3R C 5 C; y la posición es equilibrada.
2 P4D P4D La continuación que se considera
3 C3AD A5C más efectiva para las blancas y que
4 CR2R exige mayor atención en la defensa
es 4. P 5 R, P 4 A D (la reacción na-
Se han ensayado varios procedi- tural y mejor. Si 4 , P 3 CD;
mientos para contrarrestar la va- 5. D4C, P3C; 6. P4TR, P4TR;
riante Winawer, planteada con la 7. D3C, A3T; 8. AXA, CXA;
tercera jugada de las negras, pero 9. C 3 T, C 3 T; 10. D 3 D, D 1 A;
todos los análisis concuerdan en de- 11. A X C, T X A; 12. C 5 C, y las
mostrar que se trata de una varian- blancas tienen posición superior);
te muy aceptable para el segundo 5. P 3 T D ! (muy interesante es el
jugador. Veamos algunas de las sistema ideado por el maestro Bo-
bonitas continuaciones que pueden golj u bow, a saber: 5. A 2 D, C 3 AD;
originarse: 4. D 4 C, C 3 AR !; 6. C5C, AXA+; 7. DXA, CXPD;
5. D X Pe, T 1 C R; 6. D 6 T, P 4 A ! ; 8. C X e, P X C; 9. C 3 A, C 2 R;
7. P 3 T D (si 7. P 5 R, P X P; 10. C X P, C 3 A; 11. C X e, ·p X C;
8. PXC, PXC; 9. P3CD, T3C; 12. A 3 D, D 3 C; 13. T D 1 C, O - O;
10. D X P, D X P; etc.), 7 , 14. 0-0, A 3 T; con posición pare ..
T 3 C; 8. D 3 R, A 4 T; 9. P 5 R (si ja), 5 , A XC+ (no es reco-
9. PR X P, C X P; 10. D3D, P X P; mendable 5. . .... , P X P; a causa
11. DXP, P4R !; etc. Y si 9. P4CD, de 6. P X A, P XC; 7. C 3 A!, D 2 A;
P X P C; 10. P T X P, A X P; 8. D 4 D, C 2 R; 9. A 3 D, C 2 D;
11. A 2 D, A X C; 12. A X A, C X P; 10. 0-0, C3AD; 11. DXPA,
con ventaja evidente), 9. . .... , D 3 C; 12. P 5 C, con mejor juego
C 5 C; 10. D 3 D, P X P; 11. P 4 CD, para las blancas); 6. P X A, C 2 R;
A 3 C; con superioridad. Otra alter- 7. D 4 C ( o bien 7. C 3 A, C D 3 A;
nativa es: 4. A 2 D, P X P ! ; 5. D 4 C, 8. A 3 D, D 4 T; 9. D 2 D, P 5 A;
D X P (o también 5 , C 3AR; 10. A2R, D5T; 11. P4T, A2D;
6. D X PC, TIC; 7. D6T, C3A; con buenas perspectivas para ambos
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 105
lados) , 7. . .... , C 4 A; 8. A 3 D, Es claro que no puede jugarse
P3TR; 9. D 4A, P X P; 10. P X P, 8 , 0-0; a causa de 9. A6TR.
D 5 T; 11. C 3 A, D X D; 12. A X D, Y si 8. . .... , P 3 C R; el juego se
C 3 A; con juego parejo. En esta va- tornaría inmediatamente delicado
riante el campeón ruso Botwinnik para las negras después del avance
sugiere la continuación 7. . .... , P 4 T R.
P X P; como la mejor para las ne-
gras. Se trata de un juego complejo 9 A5CR DlR
que conduce a variantes como la si- 10 C5C C3T
guiente: 8. D X P C (si 8. P X P, 11 0-0-0
D2D; 9. A2D, DXPA; 10. DXPC,
T 1 C; 11. D 6 T, CD 3 A; 12. C 3 A, Esto constituye una comprobación
A 2 D; etcétera), 8. . .... , T 1 C; de que las blancas tienen partida
9. D X P T, D 2 A; 10. C 2 R, P X P; superior. En la generalidad de los
11. P4A, CD3A; 12. D3D, A2D; casos el enroque de las blancas en
13. CXP, P3T; 14. Tl CD, TlAD; el flanco dama resulta sumamente
15. A 2 D, C 4.T; y la posición de las peligroso, pues es sabido que la ca-
negras es preferible. racterística de la partida francesa
consiste en que el primer jugador
4 C3AR ataque en el flanco rey y las negras.
en el lado dama. En la presente par-
Lo mejor es continuar con 4 , tida, las debilidades de las negras
P X P; después de lo cual pueden permiten jugar el enroque largo sin
producirse variantes como las si- riesgo.
guientes: 5. P 3 T D, A X C +;
6. C X A, C3AD; 7. A5 CD (nada 11 A2C
se consigue con 7. P 5 D, P X P; 13 P4AR A3A
B. DXP, A3R; 9. DXP, C3A; 13 C3A P4C
etcétera), 7 , C R 2 R; 8. A 5 C !,
P3A; 9. A3R, 0-0; 10. D2D Con buen criterio, las negras apu-
(si 10. C X P, P4A; etc.) , 10 , ran las acciones en el costado de la
P4R; 11. P 5 D, C 5 D; 12. A4AD, dama antes que las blancas conso-
con mejor partida para las blancas. U den la situación.
Pero el mejor procedimiento para Pero ya es tarde, pues la ventaja
las negras es adoptar la variante blancas es muy acentuada.
Grau, que consiste en lo siguiente:
4 ..... ,PXP;5.P3TD,AXC+; 14 C X PC CXPR
6. C X A, P4R !; y que puede ori- 15 PA XC AXC
ginar líneas así: 7. P X P, D X D +;
8. C X D, C 3 AD; etcétera. O bien:
7. P5D, P4AR; etc. O como en una
partida de Winz contra Palau, 1940:
7. P 5 D, C 3 AR; 8. A 5 C R, P 3TR;
9. A X e, D X A; 10. C X P, D 3 CD;
con ventaja para las negras.
5 P3TD Axe+
6 CXA P3CD
7 P5R CR2D
8 D4C RlA Posición después de la Jugada 16 de las nerras
106 LUIS PALAU
16, T2D P3T 20 DXC T3T
17 T2A! 21. D7C T3CD

"Bien jugado. El ataque de Ias No hay ya defensa. La posición se


blancas se hace· ahora en extremo desmorona rápidamente.
peligroso. 22 DXPD TlD
23 TXP+ RlC
17 PXA 24 T7D+
18 AXA DXA
19 D XPR DlR Y las negras abandonaron.
PARTIDA Nº 30
JUGADA EN EL TORNEO SUDAMERICANO
BUENOS AIRES ­ 1934­35

Peón Dama - Sistema Saemisch se reserva el derecho de colocar el


caballo dama en dos dama o ·tres
R. Grau C. H. Maderna alfil después de avanzar el peón al-
1 P4D C3AR fil dama.
2 P4AD P3R
3 C3AD P4D 5 0-0
4 C3A A2R
5 A4A Se ha demostrado que consti-
tuye un error el golpe 5. . ... .,
Este sistema de juego, en vez del P 3 T D; por la continuación siguien-
que se origina con la colocación te: 6. P5A, 0-0; 7. P3TR, C3A;
usual del alfil en cinco caballo, fué 8. P 3 R, P 3 CD; 9. P X P, P X P;
preconizado por el maestro alemán 10. T 1 A, etcétera.
.Saemisch y es perfectamente juga-
ble, aunque no provoca a las negras 6 P3R CD2D
las mismas dificultades que en las
variantes clásicas de las líneas or- Ahora no es recomendable esta
todoxas. El autor jugaba con prefe- continuación. Tampoco es bueno se-
rencia el golpe del texto cuando las guir con 6 , P X P; a causa de
negras, en vez de lo jugado en esta 7. AR X P, C4D; 8. 0-0, C X A;
partida, responden 4. . .... , C D 2 D; 9. P X e, C 2 D; 10. D 2 R, C 3 C;
en cuyo caso sigue así la lucha: 11. A 3 e, A 3 A; 12. C 4 R, C 4 D;
5. A 4 A, P X P; 6. P 3 R, C 3 C ! 13. P 3 C R, y las blancas están me-
(si 6. . .... , C 4 D; quedan las blan- j or (Partida Flohr contra Milner
cas con posición superior luego de Barry, Torneo de Margate, 1936). Lo
'7. AR X P, C X A; 8. P X e, A 3 D; mejor para las negras es continuar
9. P3CR, C3A; 10. 0-0, 0-0; así: 6. . .... , P 4 A ! ; 7. P X P A,
11. D 2 R, P 3 CD; 12. T R 1 D, A 2 C; A X P; 8. P X P, C X P; 9, C X e,
13. TDlA, P3TD; 14. A3D, etc.); P XC; 10; A3 D, A3 D (también es
7. AR X P, C X A; 8. D4T+, P3A; bueno 10 ...... , A5 C +; 11. C 2 D,
9. D XC, C 4 D; con juego parejo. P5D; 12. P4R, D3A; 13. A3C, C2D;
Con el procedimiento puesto en 14. 0-0, C 4 A; con juego equili-
práctica por las negras en la pre- brado); 11. A X A, D X A; 12. 0-0,
sente ocasión, vale decir, después de C 3 A; 13. T 1 A, P 3 C R; 14. D 3 e,
4. . .•.. , A 2 R; el segundo jugador T 1 C; y la posición es pareja.
108 LUIS PALAU
7 P3TR
.
Si, por ejemplo, 7
P3CD
, P 3 A; las
Otra vez la misma amenaza.
22 RlT
blancas quedarían con partida neta- 23 C4TD D4C
mente superior después de 8. P 5 A. 24 A2A P3C
8 PXP PXP Como consecuencia de la constan-
9 A3D A2C te presión que ejercen las blancas,
10 0-0 P4A Maderna tiene que ir debilitando
11 TlA P3TD paulatinamente su posición.
Preparando una demostración en 25 D4T A2C
el flanco dama, a base del avance 26 C X A RXC
de los peones. 27 D4D TlAD
12 A1C TlR Necesario, pues las blancas ame-
13 PX P PXP nazaban jugar C 5 A, que era muy
La situación de los peones negros fuerte.
es fuerte, por la fiscalización que 28 C6C T3A
ejercen sobre casillas vitales del 29 C7D T2R
juego, pero constituyen un arma de 30 C5R TD3R
dos filos por representar un exce- 31 P4A RlC
lente tema de ataque para el pri- 32 TD 1 D T3C
mer jugador. 33 T 1 C TD3R
14 P3T ! D4T 34 P3 CD PXP
15 A2T 35 TX P D7R í/:'.?
36 A3D D7D ,1'1·?.
Con este golpe se pone a las ne-
gras en la alternativa de crearse un
serio entorpecimiento en su juego
si defienden el peón atacado con
C 3 C, o bien, como lo hacen, avan-
zando el peón alfil y con ello dismi-
nuyendo la potencialidad de sus peo-
nes, dejando de paso una peligrosa
entrada a las blancas en su casilla
cuatro dama.
15 P5A
16 C4D C4A
17 AlC TDlD 37 T2C D4T
18 C5A Al AR 38 TR 1 C A3A
19 A5C CD5R 39 P4CR ! DXP
20 AXCR CXA 40 P5C ClR
21 D3A 41 T3C
Amenazando ganar con C 6 T +. Y las negras abandonaron, dado
21 D3C que después de C 4 C la situación se
22 D3C torna desesperada.
P AR'l IDA Nº 31
1

.JUOADA liJN EL :L'ORNEO SUJJ.A.1.lfERICANO


BUENO,S ATRiiJS -- 1.934 ­ 85
1

Peón Dama - Defensa Tarrasch 11. P X P, P X P; 12. D X P, A 2 R;


13. O - O, etc.); 9. C X A, P X C;
J. C. Balparda R. Grau 10. C X C +, D X C; 11. P X P,
1 P4D P4D D X P AD+; 12. A 2 D, D 3 A;
2 C3AR P3R 13. 0-0, TlD; 14. D3C, P3CD;
3 P4A P4AD 15. A 3 AD, con superioridad para
4 PXPD PRXP las blancas.
5 C3A C3AD
6 A4A 6 ..... C3A
7 P3R P5A
Desde hace mucho tiempo se con-
sidera que la línea. de juego más Las. negras plantean ahora un sis-
agresiva contra el sistema Tarrasch tema similar al de la Variante Sueca,
es la variante Rúbinstein. Por ejem- con la ventaja para ellas en el pre-
plo: 6. P3CR!, C3A; 7. A2C, sente caso de que las blancas han
PXP (si 7 , A2R; 8. 0-0, perdido la oportunidad de jugar sa-
O - O; 9. A 5 C, A 3 R; 10. T 1 A 1 tisfactoriamente el golpe P 4 R di-
C 5 R; 11. A X A, D X A; 12. P X P, rectamente, que crea serias dificul-
T D 1 D; 13. C 4 D, C X P A D; tades al segundo jugador.
14. C XC, PX C; 15. D4D, con
superioridad para las blancas); 8 A2R A5CD
8. C R X P, A 4 AD; 9. C 3 C ! ; A 3 C 9 0-0 0-0
(si 9 ...... , A 5 CD; 10. 0-0, AX C; 10 A5C AXC
11. PXA, O~O; 12. A5C, A3R; 11 PXA P3TR
13. C5A, D2R; 14. CXA, PXC; 12 AX C DXA
15. P 4 AD, y las blancas están me- Las negras han quedado con un
jor); 10. O - O, A 3 R; 11. A 5 C, juego cómodo y ahora se preparan
O- O; 12. C 4 T, P 3 T R; 13. C X A, a atacar en el flanco dama.
P XC; 14. A 3 R, con juego superior
para el primer jugador. O bien: 13 P4R
6. P3CR, C3A; 7. A2C, A5C;
8. C 5 R !, P X P (si 8 ...... , A 3 R; Una tentativa interesante, pero
9. C X e, P XC; 10. P 4 R, P A X P; que resulta poco eficaz.
110 LUIS PALAU
13 A3R negras inician la maniobra final en
14 C2D P4CD el flanco dama.
15 PXP AXP
16 TIC TDlC 25 TlAD TlR
17 A3A C2R 26 AXA DXA
27 P3C C4R!
Como puede apreciarse, las negras
tratan de quedar con el dominio del La situación de las blancas se tor-
punto fuerte delante del peón libre na ahora muy delicada.
enemigo.
28 D2R PXP
18 C4R D3AD 29 T X 'l DXP
19 TlR P4TD 30 T3R P6A
20 DlA TRlR 31 ci C
21 D4A C3C
22 D4C TDlD! Si 31. C 3 C, D 4 D; etcétera.
Amenazando ganar con P 4 T R, 31 ..... TlAD
golpe que ahora no servía a causa de 32 CXP
23. D5 A, y contra C 5 T; 24. D X A,
D X D; 25. C 6 A+, etcétera. No sirve 32. T XC, por P 7 A, que
gana en seguida.
23 C2D TXT+
24 TXT P5C 32 P3A
33 D2A RlT
Fracasada la intentona de ataque 34 D3C C5C
de las blancas en el flanco rey, las 35 T3A CXPA!
La defensa es ya muy penosa para
las blancas. El juego está perdido
para ellas.
36 TX C Txc
37 D8CD+ R2T
38 D 1 C + T6D
39 R2C D5R+
40 RlC TXP+
Y las blancas abandonaron.
PARTIDA Nº 32

JUGADA' EN EL TORNEO SUDAMERICANO


BUENOS AIRES ­ 1934 ­ 35

Apertura Zúkertort~Reti la fiscalización del punto cuatro rey.


Así se jugó en una partida del tor-
R. Grau C. Pulcherio neo de Nueva York, de 1924, entre
1 C3AR C3AR Reti y Capablanca, que prosiguió
2 P4AD P3CR con 10...... , TlR; 11. TRlD,.
3 P4CD P4TD; 12. P3TD, P3T; 13. CIA.
P 4 A; 14. P 5 e, C 1 A; 15. P 3 R,.
Igualmente buena es la siguiente D2A; 16. P4D, A5R; 17. D3A.,..
continuación: 3. P 3 CD, A 2 C; P R X P; 18. P X P, C R 2 D;
4. A2C, 0-0; 5. P3C, P3D; 19. D 2 D, y más tarde Reti ganó
6. A2C, C3A; 7. 0-0, P4R; en muy buen estilo. La jugada del
8. P4D, C2D; 9. PXP, como se texto evita el avance del peón rey
jugó en una partida entre los maes- de las negras.
tros Capablanca y Yates.
9 TlR
3 A2C
4 A2C 0-0 Si 9. . .... , P 4 R; sigue ventajo-
5 P3C P3C samente C X P !
10 C3A P4A
También obtienen las negras un 11 P3TD ClC
juego sólido mediante 5. . .... , 12 D3C C3A
P 4 D; 6. P X P, C X P; 7. A X A,
R X A; 8. D 3 e, C 3 AR; 9. A 2 e, Se produce ahora una lucha mo-
C 3 A; 10. O - O, P 4 R, etcétera. vida e interesante en el flanco dama.
6 A2C A2C 13 C5D P3R
7 0-0 P3D 14 C3R P4R
8 P3D CD2D 15 C5D cxc
9 TlR 16 PX C C2R
17 P4R D2D
Jugada interesante. En esta posi-
ción se acostumbra jugar 9. C D 2 D, Bloqueado parcialmente el centro,
y contra. P 4 R; 10. D 2 A, reforzando prosigue la lucha en el costado de
112 LUIS PALAU
la dama .. Por ambas partes se busca 21 PCXP
ahora poner en situación más eficaz 22 p 4 T D !
a los alfiles de dicho flanco.
Complemento de la jugada an-
18 TD 1 C TRlC terior.
19 AlAD A3TD
20 A3R A4C 22 AXPT
23 DXT+ TXD
24 TXT+ ClA
25 TRlC P3TR
26 TR7C DlD
La posición de las negras se de-
rrumba ahora con rapidez.
27 A3T P4A
28 PXP A2D
l'osiclóa despuEa de la Jurada 20 de las ne1ras 29 P6A! AXA
21 PX P! 30 TXA+ RlT
31 T (8) 7 C DXP
Las blancas inician con este cam- 32 TR7AR
bio una correcta maniobra que les
proporciona neta superioridad. Las negras abandonaron.
PARTIDA Nº 33

JUGADA EN EL .CAMPEONA.TO SUDAMERICANO


BUENOS A.IRES ­ 1.984 ­ 85

Peón Dama - Defensa Tchigorin 5 P3A A~D


6 A3C CR~R
C. H.' Fleurquin R. Grau
1 P4D P4D Como consecuencia del juego pa-
2 C3AR C3AD sivo efectuado por las blancas, han
desaparecido prácticamente los pro-
La defensa Tchigorin, planteada blemas del planteo para el segundo
con esta salida del caballo dama, jugador. ..:
fué empleada por Grau en muchas
oportunidades y siempre la aplicó 7 CD2D C3C
con bastante habilidad. Es una línea 8 A5C 0-0
de juego considerada inferior para. 9 AXC PXA
las negras, pero que tiene la ven- 10 D4T AXC
taja de no ser tan mala como parece 11 CXA P4AD
y que si las blancas pretenden sacar La posición de las negras es bas-
inmediata ventaja por medio de jue- tan te cómoda y ahora inician una
gos violentos, puede ello ocasionar buena maniobra de ataque.
trastornos al primer jugador.
12 0-0 D2R
3 A4A 13 TRlD P4A
14 PX P AXP
Esta jugada es demasiado pruden- 15 P4A
te. Mejor es seguir normalmente con
3. P 4 A, que puede conducir a posi- Una jugada débil que permite a
ciones como la siguiente: 3. . .... , las negras asumir decididamente el
A5C; 4. D4T, AXC; 5. PRXA, control de las operaciones. Era me-
P3R; 6. C3A, A5C; 7. P3TD, jor continuar con C 5 R.
A5C+; 8. PXA, C2R; 9. TlCD,
Tl CD; 10. A3D, P X P; 11. A X P, 15 ..... TDlC
0-0; 12. 0-0, con superioridad 16 PX P P4R!
para las blancas.
Con mejor juego, las negras ex-
3 A5C plotan ahora la situación con toda
4 P3R P3R energía.
tu t.UIS PALAU
17 D2A P5A vorable para las negras, por la debi-
18 PXP PXP lidad que se advierte en el sector
19 A4T,·. CXA rey de las blancas.
20 ex-:~ nxc
21 DXA TXP 23 P3A T3TR
22 D4D. T3C 24 P3TR D4C
25 RlA TlD
A pesar de la liquidación de pie- 26 D X PT T3C!
zas menores y de haberse aclarado r1-;,'ó
el juego, la lucha es netamente fa- Amen a zan do entrar victoriosa-
mente con la torre en siete caballo.

27 T2D T (1 D) 1 C
28 TD 1 D D4R
29 T2R D3D
30 RlC P3TR
31 T6R T8C!

Un bonito golpe final. Las blancas


abandonaron, pues si 32. T X D, si-
gue T X T +;
33. R 2 T, T (1 C) 8 C;
Peslcl611lle1pué1de la Jurada H de las nerra1 etcétera.
PARTIDA Nº 34

JUGADA /!JN EL 'l_lORNEO INTJERNACIONA.L


VARSOVIA ­ 198/i

P. Dama - Holandesa 3 C3AR


4 P3CR A5C
R. Grau A. Alekhine 5 A2C 0-0
1 P4D P3R 6 C3T
2 P4AD P4AR
Por regla general resulta malo sa-
Entre los maestros modernos fué car los caballos por la banda, pero
Alekhine el más decidido partidario en la presente posición esta jugada
de la defensa holandesa. es buena por el hecho de mantener
libre la acción del alfil blanco sobre
3 C3AD el centro, tema principal en las evo-
luciones iniciales de la defensa ho-
La alternativa es continuar con landesa.
3. P 3 R, que puede conducir a posi-
ciones como las siguientes: 3. . .... ,
C3AR; 4. C3AR, P3CD (en una 6 P4D
partida del torneo de Gotemburgo
del año 1920, entre Nimzóvitch y Generalmente se prefiere el pro-
Tartakówer, el juego siguió con cedimiento que tiende a la liberación
4. . .... , P 3 C R; y las blancas ad- con P 3 D y P 4 R. Las negras, al co-
quirieron superioridad después de locar el alfil rey en cinco caballo
5. A2R, A2C; 6. 0-0, 0-0; dama han descubierto su propósito
7. P 4 CD, P 3 D; 8. CD 2 D, CD 2 D; de cambiar tal pieza y, en conse-
9. A 2 C, D 2 R; 10. P 5 A, P 4 T D; cuencia, es necesario dominar las
H. P A X P, etc.); 5. A 3 D, A 2 C; casillas negras, que la ausencia del
6. C 3 A, A 5 C; 7. A 2 D (puede ju- alfil deja indefensas.
garse también 7. 0-0, A XC; En cuanto a la respuesta 6. . .... ,
8. P X A, etc., pues los peones dobla- P 4 A; es inferior para las negras,
dos no son desventajosos en la pre- como lo demostró la partida del tor-
sente posición); 7 , 0-0; neo de Kemeri 1937, entre Petrov y
8. D2A, AXCD; 9. AXA, C5R; Keres, que siguió así: 7. P 3 T D,
10. 0-0-0, P4TD; 11. TRlC, A4T; 8. 0-0, PXP; 9. C5C!,
C 3 T; 12. A X e, P X A; 13. P 5 D, P4D; 10. P4CD, A3C; 11. P5A,
con buen ataque. etcétera.
116 LUIS PALAU
7 0-0 P3A 17 D2A P4CD
8 D3C C3T 18 P3TD P4TD
9 C4A A3D
10 C3D Alekhine procura obtener ataque
en el flanco de la dama, pero Grau
Buena jugada, típica en las posi- defiende la situación con serenidad
ciones como la presente, en que uno y anula la tentativa.
de los bandos ha efectuado una for-
macién tipo «Stonewalls, pues en 19 P 3 e!
esta forma las blancas fiscalizan bien
los cuadros negros de cinco alfil Excelente jugada, con la que las
dama y cinco rey, base de las ope- blancas eluden la posibilidad de que
raciones iniciales en la mayor parte el adversario llegue a colocar peli-
de las variantes de la apertura de grosamente un peón en seis caballo.
peón dama. Además se- realiza la típica agresión
lateral contra la columna de peones,
10 C2A que en el presente caso está debi-
11 P3A litada por tener una seria· falla el
peón sostén, o sea el de cuatro dama
Con esta jugada preparan las blan- de las negras, fácilmente vulnerable.
cas . la maniobra característica con-
tra la defensa holandesa, esto es, la 19 T3T
rotura central por medio del avance
del peón rey. Debe también citarse, Si 19 ..... , P 5 C; habría seguido
como muy interesante y fuerte, la 20. P T X P, P T X P; 21. T X T,
maniobra ensayada por Capablanca C X T; 22. C X P D, etc.
frente a Botwinnik en el Torneo de
Hástings de 1934 (11. P 5 A, A 2 R; 20 C2R c·5R
12. C 4 A, etc.): 21 PX P PCXP
11 RlT Grau debió examinar con gran
12 A2D P3CD claridad de concepto la presente po-
sición, para arriesgarse a dejar un
La única salida razona ble para el peón libre al campeón del mundo.
alfil es ahora la del costado de la Seguramente tuvo en cuenta para
dama. ello que el valor de un peón pasado
disminuye considerablemente en efí-
13 PXP PRXP cacia cuando puede tenerse un ca.:.
14 C5R ! hallo delante, u otra pieza menor.

El entonces campeón argentino 22 C3AD A2D


trata el juego con energía. Esta pie- 23 TRlC cxc
za adquiere ahora singular valor y
(ocasionará una preocupación seria Ante la presión ejercida por la si-
'al entonces campeón mundial. milar pieza blanca, Alekhine preñe-
re cambiar su caballo fuerte de eín-
14 P4A co rey' a pesar de que en esta forma
15 P3R DlR aumenta la potencialidad del 'alfil
16 P4A P5A blanco de dos caballo.
PARTIDAS MAGISTRAIJ.ES DB ROBERTO GRAU 117
24;·,·A-x-c A5T Con este golpe se anticipan las
25 ,D2D! blancas al posible plan del enemigo,
consistente en la colocación del alfil
'. : : Como consecuencia del acierto con en seis caballo. En tal caso seguirían
'que· las blancas . .han conducido el las blancas con A 1 D y eliminarían
auego, se ha llegado a una . posición la única pieza que en este momento
en la que Alekhine está inferior, resulta peligrosa,
por el dominio central que ejercen
las blancas y el peligro que entraña 27 A3A
la columna caballo dama abierta.
Amenazando P 5 D.

28 A4D C3R
29 T2C A5T
30 AlD AXA
31 TXA TJAD
32 D3A D3A
33 T(l) 1 C ,C4A
34 AXC

Naturalmente, este cambio era ne-


cesario, pues de lo contrario las ne-
gras habrían formado una barrera
25 Axe mediante C 6 e, anulando la ventaja
que las blancas tienen con su colum-
Si en vez de este cambio hubiesen na dominada.
pretendido las negras defender di-
rectamente el peón con 25. . .... , 34 DXA
D 1 T; las blancas habrían quedado 35 T5C D3A
con. neta ventaja luego de 26. C 7 D 36 P4TD
y 27. C 6 e, etc., o también con
26. C X P en seguida. Habría resultado un error seguir
Ahora se produce una lucha des- con 36. T X PT, a causa de T X T;
igual, dado que mientras el peón pa- 37. D X T, P6A; etc.
sado de las blancas está sólidamente
apoyado, el de cinco alfil de las ne- 36 P3T
gras tiene una base débil, pues el 37 R2A TlD
peón dama negro sólo puede ser 38 D4D !
apoyado por pieza.
Bien jugado. Es necesario evitar
26 PD X A la apertura del juego mediante P5D,
puesto que con ello desaparecería la
Nótese, de paso, que ahora tienen ventaja de las blancas.
las blancas su alfil dama, antes casi
inactivo, en una posición sumamente 38 R2T
agresiva. 39 P3T

26 DlT La posición es sumamente instruc-


27 A3A! tiva y muy difícil. Quizá habría sido
118 LUIS PALAU
lo mejor continuar con T (1) 2 C, pa- El propio Alekhine afirmó que la
ra liberar la otra torre sin el peli- jugada ganadora era para las blan..
gro de una oportuna entrada de la cas D X T. Grau omitió la fina ma-
dama negra en la séptima línea. Otra niobra que ahora efectúa Alekhine,
maniobra sería 39. D 5 A, contra lo asegurándose' la nulidad. En resu-
cual no pueden las negras cambiar men, un extraordinario y meritorio
las damas: por ejemplo: D X D; Esfuerzo malogrado.
40. T X D, P 5 D; 41. T X P, P 6 D;
42. T 4 D !, T 1 AD; 43. T 2 C, etc. 42 DlR
Pero contra el golpe D 5 A tendrían 43 T5C D2R!
las negras la réplica D 1 R y el final, 44 R3C D6T
aunque siempre favorable para el 45 T7C DBA
primer jugador, sería muy dificul-
toso. La irrupción de la dama negra en
campo blanco decide el empate.
39 DlR
40 P4C D3C 46 P6R D8R+
41 T 6 C ! TXT
42 TXT Y es tablas por jaque perpetuo.
PARTIDA Nº 35

JUGADA EN EL TORNEO POR EQUIPOS


VARSOVIA ­ 1935

Peón Dama • Nimzóvitch C R 5 R; con partida equilibrada.


Otros juegos interesantes se produ-
R. Grau R. Fine
cen así: 4. D 2 At C 3 A; 5. C 3 A.
1 P4D C3AR P3D; 6. P3TD,A XC+; 7. D X A,
2 P4AD P3R 0-0; 8. P4CD, T 1 R (si 8 ,
3 C3AD A5C P 4 R; obtienen ventaja las blancu
4 P3CR luego de 9. P X P, C 5 R; 10. D 2 C,
P X P; 11. C X P, C X C; 12. D X e,
La continuación que se practica T 1 R; 13. D 2 e, D 5 T; 14. P 3 C
con mayor frecuencia es D 2 A, que etcétera) ; 9. P 3 R, P 4 R; 10. P X P:
conduce a posiciones sumamente etcétera.
complejas. Veamos algunas varian- El sistema preconizado por Rú-
tes como ejemplo: 4. D 2 A, P 4 D; binstein contra la difensa Nimzó-
5. P3R, 0-0; 6. C3A, P3CD;
vitch, consiste en la jugada inicial
7. P3TD, A XC+; 8. P X A, P4A;
4. P 3 R, y es bastante sólido. Por
9. PA X P, PR X P; y la posición
ejemplo: 4. P3R, P4D; 5. A3D,
es pareja. 4. D 2 A, P 4 D; 5. P X P,
D X P (si P X P quedan mejor las 0-0; 6. C 2 R (si 6. C 3 A, P X P !;
blancas luego de 6. A 5 C, D 3 D; 7. A X P, P 4 A; 8. O - O, C 3 A;
7. P3R, C5R; 8. A4AR, D2R; 9. P3TD, A4T !; 10. D3D, P3TD;
9. A3D, P4AR; 10. C 2 R, 0-0; 11. C 4 R, P 4 CD; con superioridad
11. O - O, P 3 A; 12. P 3 A, C X C; para las negras) , 6. • .... , P X P
13. P XC, A3D; 14. A X A, etc.); (lo mejor, pues si 6 .•.•.. , P 4 A;
6. P3R, P4A; 7. P3TD (inferior quedan mejor las blancas después
es seguir con 7. A 2 D, por 7 , de 7. O - O, C 3 A; 8. P X P D !,
AXC; 8. PXA, 0-0; 9. C3A, PRXP; 9. PXP, AXP; 10. P3TD,
C 3 A; 10. A 3 D, P 5 A ! ; 11. A 2 R, A3R; 11. P4CD, A3C; 12. C4T,
P 4 R; 12. P X P, C X P; 13. C X e, A2A; 13. C5A, P3CD; 14. C X A,
DXC; 14. 0-0, A4A!; con jue- etcétera); 7. A X P, P4R; 8. 0-0,
go superior para las negras); 7 , PXP; 9. CXP, P3TD; 10. D2A,
A x c-j-: 8. DXA, CD2D; 9. C3A, y la lucha es pareja. (Partida Bogol-
P X P; 10. D X P, C 4 A; 11. A 4 A, ju bow contra Colle, torneo de Bled,
D X D; 12. C X D, A2D; 13. A2D, de 1931.)
120 LUIS PALAU

• Axe+
El mismo Fine calificó a este cam-
T 5 C, ganando una pieza; además,
resulta ahora imposible evitar que
las blancas desdoblen sus peones
bio de dogmático e innecesario en luego de P 5 A. La posición de las
la presente posición. Lo justo es blancas es ya ventajosa.
continuar aquí con 4 , P 4 D;
que conduce a situaciones de igual- 12 P3CD
dad. Por ejemplo: 5. A2 C, 0-0; 13 P5A TlD
6. C3A, P4A; 7. PAXP, GX.1?; 14._ PXPD PAXP
8. A2D, C3AD; 9. P3TD, exC'; 15 PXP DXP
10. P XC, A4T; 11. 0-0, P X P;
12. P X P, .A XA; 13: D:X A, D2R.
16 P4AR
(Partida Alekhine contra Golom-
bek, Margate, 1938.) Luego de haber hecho desapare-
cer el peón doblado, cosa que cons-
5 PXA 0-0 tituía la mayor preocupación defen-
6 A.2CR. P3D siva de las blancas, éstas se han
7 .C3A C3A dedicado a valorizar · 1a acción de
sus alfiles abriendo el juego todo
Esta e·s la maniobra típica en esta le posible y con ello se hace más
clase de posiciones. El caballo dama visible la superioridad estratégica
de las negras se prepara para ir a de las blancas.
4 T D y luego de P 3 CD y A 3 T D
las negras· empezarán a presionar 16 D4T
sobre los peones doblados del ad- 17 P4R A5C
versarío. La preocupación de las 18 TRlR C2C
blancas consiste, pues, en buscar la 19 D6T C4A
forma de anular ese plan. 20 DlA

a o~o C4TD La explicación de por qué no ju-


9 D3D· D2R garon las blancas directamente esta
jugada es que deseaban hacerlo
Preparando la reacción natural cuando las negras no pudiesen res-
~4R. ponder D 4 T D, golpe que molesta-
ba algo.
10 C2D!
20 Al A
Con este golpe las blancas, no sólo
21 A3A D3T
impiden' el· desahogo del adversario
en el flanco dama, sino que conse- 22 AXC
guirán hacer desaparecer la debi-
lidad existente en la configuración Después de este cambio desapa-
de peones de dicho costado. rece la debilidad del peón dama
negro, pero en cambio podrán las.
10· •...•. P4R blancas avanzar oportunamente su
11 T1C TIC peón y obtener así un punto extra-
12 A3TD!! ordinariamente fuerte en seis dama.
Por otra parte, el alfil blanco que'
}Excelente .movímíento, · Se amena- ahora se cambia estaba bastante .ín-
za ganar con P X PR y si DX P, activó, mientras que el caballo ne,gi,Q!
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 121
de cuatro alfil ocupaba una situa- 25 P5R AXA
ción buena. 26 DXA D3R
27 P5A! D2R
22 PDXA 28 D4A ClA
23 TDlD A2C 29 C4R
El ataque central de las blancas
decide la lucha

29 TXT
30 TXT TlD
31 T5D!

El remate es elegante.

31 DlR
32 D5C C2D
24 P4A C2D 33 TXC
Dándole juego a la dama, que es- Y las negras abandonaron;pues no
taba radiada en un costado. hay defensa alguna contra C 6 A+.
PARTIDA Nº 36

DISPU1lADA EN EL MA1 CH JN'l_lERNACIONAL


1

ENTRE ARGENTINOS Y URUGUAYOS - 1936

P. Dama - Def. Balogh primer jugador, mientras que la


salida del alfil a cuatro alfil crea
H. Fleurquin R. Grau
desde ya problemas estratégicos y
1 P4D P4D brinda a las negras interesantes po-
2 C3AR A4A sibilidades.

En la apertura de peón dama la 3 P4A


lucha inicial se circunscribe casi
exclusivamente al problema del des- La tentativa de castigar la audaz
arrollo del alfil dama de las negras. salida del alfil, mediante 3. C 4 T,
Las blancas hacen esfuerzos por im- no es aconsejable en virtud de que
pedir su salida y las negras tratan las negras responden 3. . .... , P 3 R;
de desarrollar lo sin riesgos. El doc- y luego de 4. C X A, P X C; quedan
tor Balogh, destacado ajedrecista fiscalizando el punto cinco rey y
rumano, sostiene que las blancas han ganado importantes tiempos.
deben jugar 2. P 4 AD en vez de
2. C 3 AR, puesto que la salida 3 P3R
del caballo, cuya idea principal es
la de evitar que las negras planteen La contestación 3 , P 3 AD;
el contragambito Budapest, tiene el es inferior, pues se entra en una de
defecto de permitir la cómoda salida las variantes de la Defensa Eslava
del alfil negro. Contra la continua- en que las blancas tienen posición
ción 2. P 4 AD, no es prudente res- preferible.
ponder 2. . .... , A 4 A; a causa de
que con 3. C 3 AD, y contra la res- 4 C3A
puesta 3 , P3R ó 3 ,
P 3 AD; las blancas obtienen ven- Estamos en un momento crítico
taja evidente con 4. D 3 C. del planteo. En la mayoría de los
Balogh estima que después de casos, cuando las negras han debi-
2. C 3 A R, la respuesta simétrica litado el costado dama con la salida
C 3 A R es ilógica, pues con ella de- de su alfil dama, la mejor forma
muestran las negras no aspirar a de explotar tal circunstancia es ata-
sacar provecho del juego pasivo del car en seguida con la maniobra
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 123
D 3 C. Pero en el presente caso no tres alfil o dos rey, según los casos.
es bueno tal sistema. Por ejemplo: Así pues, la idea principal del golpe
4. D3C, C3AD; 5. D X PC, C5C; A 5 C D, es facilitar el salto del ca-
y la dama blanca queda en dificul- ballo a dos rey sin que ello entor-
tades, sin contar con la grave ame- pezca el enroque.
naza de C 7 A+. Si 6. C 3 T, pue- Veamos el instructivo juego que
de seguirse con 6. . .... , T 1 C; puede producirse con el interesante
7. D X P T, T 1 T; 8. D 7 C, y las movimiento sugerido por Balogh.
negras tienen tablas si lo desean o 4 .•..•. , A 5 C D. Si 5. P 3 T D, como
pueden intentar ganar con 8. . .... , en una partida de Grünfeld contra
T X C; 9. P X T, C 7 A+; 10. R 1 D, Balogh, sigue A X C +; 6. P X A,
C X T; etcétera. C 3 A; 7. P 3 R, C 3 A; 8. A 3 D,
Y en la misma variante, si 4. D3C, A X A; 9. D X A, 0-0; 10. 0-0,
C 3 AD; 5. P 5 A, entonces sigue T 1 R; 11. P X P, P X P; 12. P 4 A,
D 1 A; 6. P 3 R, C 3 A; 7. A 5 e, C 2 D; P X P; 13. D X P, D4D; y la lucha
seguido de A 2 R, con muy buen ju e- es pareja. Nótese que en estas va-
go. Interesante es aquí la sugerencia riantes las blancas tienen dificultad
que hizo el mismo Grau, de conti- en el desarrollo de su alfil dama.
nuar contra 5. P 5 A, con T 1 C; Con la continuación 5. P 3 R, te-
6. P3R, C3A; 7. A5C, C2D; pre- nemos dos ejemplos buenos. En una
parando la maniobra P 4 C R y A 2 C, partida de Szabo contra Balogh se
para quedar con un juego dinámico jugó así: 5. P 3 R, P 3 AD; 6. D 3 C,
y agresivo. D2R; 7. P3TD, A4T; 8. A2R,
Por último queda la maniobra C3A; 9. 0-0, 0-0; 10. A2D,
prudente 4. P 3 R, que proporciona A2A (probablemente es mejor
un juego equilibrado después de 10 , AlD; 11. TRIA, D2A!;
4 , P3AD; 5. D3C, D3C; seguido de D 3 C); 11. T D 1 A, P 3 C;
6. P 5 A, D 2 A; etcétera. 12. TRlD, TRlD; 13. P3TR,
CD2D; 14. PXP, PRXP; 15.A6T,
4 C3AD C 1 A; 16. C 4 T D (si 16. A 7 C,
A 7 T +, etcétera); 16 , A 1 A;
El autor de la defensa es decidido 17. D3D, AXA; 18. DXA, TDlA;
partidario de la continuación 4 , seguido de A 1 C, y el juego puede
A 5 C D; jugada que se aparta de la considerarse parejo. Y el segundo
rutina de los planteas y que otorga ejemplo es de una partida entre
a las negras posibilidades muy inte- Piazzini y Grau (match por el cam-
resantes. Al referirse a ese golpe, peonato argentino, 1935). Veamos:-
Balogh hacía resaltar el hecho de 5. P3R, C2R; 6. A2D, 0-0;
que la escuela clásica tenía como 7. P3TD, A XC; 8. A X A, C2D;
dogma el desarrollo de los caballos 9. A 2 R, P 3 T R; llegándose a una
antes que los alfiles, por entenderse situación de igualdad luego de
que estas piezas debían entrar a ac- 10. O - O, P X P; 11. A X P, C 3 C;
tuar en momento más decisivo. La etcétera.
idea de las negras en el presente Y si después de 4. . .... , A 5 C D;
planteo es precisamente todo lo con- juegan las blancas 5. D 4 T +, se
trario, pues primero juegan los dos produce este juego: 5 , C 3 A;
alfiles, reservándose el derecho de 6. C5R, C2R; 7. P3R, 0-0;
colocar el caballo dama en dos da- 8. C XC (otro plan sería 8. P 4 AR,
ma o tres alfil y el caballo rey en a lo que puede seguirse con C XC;
124 LUIS PALAU
9. P A X C, P 4 A; seguido de C 3 A, Las blancas cambian .la pieza ene-
con excelentes perspectivas) , 8. ~ .... , miga que estiman más peligrosa. Por
C XC; 9. A 2 R; P X P; .10. A X P, otra parte, Ios finales donde nohay
D 4C ! ; 11. P 3 C R (si ll. O:....:.. O, alfiles resultan casi siempre 'más
A 6 T R; ganando. Si 11. A 2 D, fáciles de defender.
P 3 T D ! ; 12. A 2 R, D X P C; y las
blancas, no pueden- continuar con 16 DXA
O - O- O por la respuesta A X C 17 D2R P4TD
seguida de D X P A), 11. . .... ~ 18 0-0 P5T
P4R!; 12. P5D,D5C!; 13.·Pxc
,(si·, 13. A 5 C, D 6 A; 14; T. 1 AR, Consolidando la excelente ubica-
e: 5 D. ! '!; ts, P X C, A X C +; ción del caballo en cinco alfil.
16. PX C, D X P D +; ganando),
13 , D X A; 14. D 3 C, D X P A; 19 C2T TRlR
y la posición de las negras es neta- 20 C4C T3R
mente ventajosa.
A la vez que defiende el peón ata-
·5 .PXP PXP cado, el ex campeón argentino coloca
6 P3TD C3A la torre en disposición de poder -em-
7 A5C A2R prender un ataque contra el enro-
8 P3R 0-0 que adversario, en colaboración con
la dama.
Y como puede apreciarse, la situa-
ción de las negras es perfectamente 21 C3D TDlR·
satisfactoria. 22 TD lA T3C
23 TR 1 D
9 D3C C4TD
10 D4T P3A
11 C5R P4CD

Las negras, con un punto fuerte


en cinco alfil dama, inician el ata-
que en el flanco dama para sacar
el máximo provecho de dicha ven-
taja estratégica.

12 DlD C2D
13 AXA DXA P~slción después de la Jugada 23 de las blancas
14 c x c nxc
15 A3D C5A 23 D5H

A pesar de la simplificación pro- El ataque de las negras se torna


ducida, las negras tienen una posi- ahora muy fuerte.
ción dominante, con dos piezas muy
agresivas. 24 C IR P4AR
25 D2A D5C
16 A. X A 26, P3C T3T!
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRA U 125
Amenazando ganar inmediata- 27 D6T
mente con D6T. 28 C4T TXC!
29 PXT T5R
27 C2C 30 P3A DXPA
31 D2AR T5C+
Las blancas tratan de interceptar Y las blancas abandonaron, pues-
la acción de las piezas negras, pero to que si 32. R 1 A, sigue C X P +,
todo resulta ya inútil y no hay defensa.
P AR'fIDA Nº 37

JUGADA EN EL 110RNEO POR EQTJIP08


ES'TOCOLMO ­ 1937

Peón Dama - Ataque Vidmar jor juego); 16. A 3 C, A 4 A (no sirve


16. . .... , A 3 R; por 17. A 2 A;
R. Grau Vaitonis D 5 CD; 18. P 5 A, D X P; 19. D 1 R,
1 P4D C3AR A X P T; 20. P 6 A, P 3 C R; 21. D 4 r,
2 P4AD P3R R 1 T; 22. D 6 T, etc.); 17. D 5 Tt
3 C3AR P4D P3 C R; 18. D 4T, TD 1 D; 19. A2A,,
4 C3A CD2D D 4 D; 20. T 1 D, D 4 T; 21. T X T,
5 A5C A2R D X T; con partida equilibrada.
6 P3R 0-0
7 TlA P3A 13 D2A
8 A3D PXP
9 AXPA C4D Con esta jugada queda planteada
10 AXA DXA la variante de Vidmar, que nos ofre-
11 0-0 cxc ce una rica variedad de combinacio-
12 TXC P4R nes y cuyo estudio resulta entrete-
nido e instructivo.
Estamos hasta ahora en la clásica
y pura defensa ortodoxa. Y en este 13
momento pueden las blancas adop-
tar el conocido ataque de Rúbins- Las negras tenían ahora que ele-
tein, consisten te en las jugadas gir entre este cambio o el avance
13. P X P, C X P; 14. C X e, D X C; del peón a cinco rey, lo cual no es
y 15. P 4 A, con lo que se produce aconsejable, dado que ese peón cons-
un juego interesante, donde las ne- tituiría una constante preocupación
gras deben maniobrar con gran aten- para el segundo jugador, porque se
ción. Pero los análisis ef ectuados transformaría inmediatamente en un
sobre esta variante parecen demos- objetivo de ataque. Por ejemplo:
trar que las negras consiguen eludir 13. . .... , P 5 R; 14. C 2 D !, C 3 A;
todo peligro. Por ejemplo: 15: ..... , 15. A 3 C, A 5 C (si se juega 15 ...•.. ,
D 5 R ! (si 15. . .... , D 3 A; sigue A 4 A; las blancas aprovecharían
16. P5A, P4CD; 17. A3D, A2C; la oportunidad para seguir con
18. D 3 A, T D 1 D; 19. A X P, T 7 D; 16. P 4 A, lo cual permitiría después
20. T 3 C, T X P; 21. A 4 A, con me- colocar el caballo en cinco rey con
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 127
extraordinaria fuerza. Y tampoco «contrachances». Si 23. C4A, P3CD;
surte efecto la contestación 15 , y por último, si T 3 AD, C 3 C;
R 1 T; con la idea de permitir el 24. P 5 D, C X P; 25. A X C, P X A;
golpe A 3 R, sin el peligro de C X P 26. T 7 A, P 3 A, etcétera.
y C XC jaque, porque entonces
obtienen ventaja las blancas con 15 TlR D3D
16. P 3 T R, A 3 R; 17. A X A, D X A; 16 C5C!
18. T 3 C, D 2 R; 19. T 1 A, T R 1 R;
20. D 5 A ! , con superioridad eviden- Y ahora se presenta una posición
te) ; 16. T 1 R, y la posición de las llena de sutilezas y con una constan-
blancas es mejor. te serie de amenazas que imprimen
al juego momentos emocionantes. La
14 PXP contestación de las negras 16 ,.
D X P D; es decididamente mala.
Nada proporciona a las blancas la Después de 17. T 3 A R, no hay nada
continuación C X P, puesto que con satisfactorio para las negras. Por-
ello se equilibra el juego en seguida. ejemplo: 17 , P3TR; 18. TXC~
P XC; 19. T X P, etc. O 17 ......•
14 C3A P3CR; 18. CXPA!, con ataque
irresistible. Otra posible respuesta
La situación es por demás instruc- de las negras contra la jugada: del
tiva. Las blancas han aislado volun- texto es: 16. . .... , P 3 T R; y contra
tariamente su peón dama para tener ello sigue el juego así: 17. C X P A!,
mayor libertad de acción y preparar T X C; 18. D 6 C, D 1 A (si 18. . .... p

la inmediata entrada de sus torres D 2 A; 19. T3AR!, R 1 A; 20. TXC!t


a la zona de combate. Por otra parte, ganando), 19. T 3 AR, C 4 D; 20.
se amenaza P 5 D, que tendría gran T X T, D X T; 21. T 8 R +, D 1 A;
eficacia, y tal avance no puede ser 22. T X D +, R X T; 23. A X C,
permitido por las negras. En conse- P X A; 23. D 6 D +,
con neta ven-
cuencia, solamente quedan dos ju- taja. Y por último, si 16 , D 5 A;
gadas: la efectuada en la partida y entonces continúan las blancas con
C 3 C. Este último golpe parece pro- 17. C X PA, T XC; 18. T7R, C4D;
porcionar a las negras una solu- 19. A X C !, P X A; 20. T X T !,
ción satisfactoria, pero ello es luego D X T; 21. T X A +, T X T;·
de una delicada serie de maniobras 22. D X T +,
D 1 A; 23. D X D +r
difíciles. Veamos: 14 , C 3 C; con posición ganadora. Queda ahora
15. T 1 R, D 3 A; 16. A 3 C, A 4 A; por examinarse la respuesta que
17. D2R, TDlD; 18. D7R, DXD adoptan las negras en esta partida,.
(si 18 , T2D; 19. D3T !, con lo que veremos más adelante.
ventaja neta); 19. T X D, T 2 D;
20. TD 3 R, C 1 A!; 21. TXT, AXT; 16 A5C
22. C 5 R, A 1 R; y si bien es cierto
que la posición resultan te es bas- El malogrado campeón mundial,
tan te llamativa, por la curiosa po- Dr. Alekhine, afirmó hace tiempo
síción de las piezas negras, con su que esta jugada era el procedimiento.
torre encerrada momentáneamente, justo para refutar la variante Vid-
todo parece indicar que al final sa- mar, y opinión semejante tuvieron
len bien paradas. Por ejemplo: si luego varios maestros, entre ellos
23. P 5 D, sigue P 4 AD; con buenas Rubén Fine, quien le pone un signo
128 LUIS PALAU ·
de admiración a dicha jugada en el C l R; 23. A 3 C, con gran, ataque~
libro «Modern Chess Opéningss, ci- Y finalmente, si 17 .. ; •.. , :D'2D;
tando de paso la variante indicada entonces sigue 18. T5 R, P3,T:R (no
por Alekhine (17. D3C, A4T; 18. 18'. .. ... , T D 1 D; por 19. P 3 T R,
D X P,TDl C; 19. DX PT, T X P); D X .P; 20. C X P A, T X C; 21. T 3 D,
después de lo cual la posición es etc.); 19. D6C!!, A4T; 20. DXC!!,
equilibrada. P X D; 21. C 4 R +,R 1 T; 22. T X A,
con posición ganadora.
En resumen, un interesante esfuer-
zo- en favor del adelanto de la técnica
de las aperturas. Pero el estudio pa-
rece fallar por su base, dado que
luego del golpe 17. T 3 C R!, existe
como respuesta D 5 A, contra lo cual
no se ve cómo proseguir el ataque.
Por lo tanto, mientras no aparez ...
ca otra línea de juego más contun-
dente para las blancas, quedará en
pie el ataque que se realiza en 'esta
partida a continuación, y que Fine
Ahora bien: Las negras juegan parece ignorar, a juzgar por su li-
A 5 C para colocarlo rápidamente bro de aperturas antes mencionado'.
en cuatro torre rey y así defender
el. punto atacado, dos alfil. Y según 17 T(3A)3R!!
todos los análisis que al respecto se
han hecho, parece demostrarse que Corresponde aquí repetir lo que
las negras mantienen con seguridad dijo al comentar esta partida el co-
sus posiciones. Veamos como ejem- nacido crítico argentino Amílcar Ce-
plo la más brillante tentativa que laya: «Con esta jugada, tan lógica
se ha hecho para destruir la jugada como profunda, Grau ha inscripto
A 5 C de las' negras: 16 , A 5 C; para siempre su nombre 'en los ana-
17. T3CR !, A4T; 18. T,3TR !, les de la teoría mundial del ajedrez>,
A3C.
Hasta ahora, las contestaciones 17 A4T.
están dentro del plan defensivo de
las negras y en un todo de acuerdo De acuerdo con el plan defensivo.
con el espíritu que guía al golpe trazado por las negras. Vaitonis co-
A5C.
19 D X A!! (una jugada herrno-
sa); 19 , PTXD; 20. AXP+!,
TXA; 21. T8T+, RXT; 22. cxT+,
R 1 C; 23. C X D, con neta ventaja
de posición.
Veamos otra variante: 17. T3CR!,
A 4 T; 18. T 3 T R, P 3 T R; 19. T X A,
P X C; 20. T X P, D X P D; 21. T 1 D,
D5A (tampoco sirve 21. ..... , D5R;
por ,22. D X D, C X D; 23. T5R,
O 3.A; 24. T 7 R, etc.); 22. D 6 C, Posielón después de la jugada 17 dé las •eciu
PARTIDAS MAGISTRALES · DE ROBERTO GRAU 129
foca el alfil en situación de defender 21' T X D AXD
el punto dos alfil rey. Si en vez de
ello hubiese seguido con 17. . .... , Y aparentemente la situación es
D X P D; nuevamente quedan me- pareja, pero existe una continuación
jor las blancas luego de 18. T 7 R, que demuestra concluyentemente lo
A4T; 19. TXP C, T D 1 R; 20. TXT, contrario.
TX T; 21. P 3 C R, y en seguida D3C.
Y examinando la posición pare- 22 P5D !
cería· que las negras han obtenido
definitivamente un juego cómodo y Desaparece así la única debilidad
seguro. Bien defendido el punto en del juego de las blancas y éstas, con
disputa y con la amenaza P 3 T R, sus piezas en plena acción, tienen
parece que el ataque de las blancas
una superioridad neta.
ha tocado a su fin. Pero surge aquí
la clave de la brillante maniobra de
las blancas. 22 TDlA
23 T (5 C) 5 R P4CD
18 T6R! ! 24 AlA P3TD
25 P6D ..... ·-.
Una jugada magnífica que da a
esta partida la jerarquía de produc- Este peón se constituye ahora en
ción extraordinaria. No pueden aho- un factor decisivo en la lucha ..,
ra contestar las negras con 18 ,
D 1 D; ni con 18. . .... , D X P D; 25 P3A
porque luego de 19. T X C, el de- 26 T7R TRlD
rrumbe de la posición sería inme- 27 P7D TlC
díato, Y tampoco sirve 18. . .... , 28 P4CR
P X T; a causa de 19. T X P, D X T
{a cualquier otra cosa sigue T X C) ; Quitándole a las negras la posi-
20. C X D, ganando el juego con fa- bilidad de hacer jugar eficazmente
cilidad. al alfil, que en ese momento ame-
DGA! naza ba atacar el peón blanco de
18
dama.
Esta es la mejor defensa de las
negras, pues si bien es cierto que 28 P4AR
el juego es ahora netamente favora- 29 A2C A5R
ble para las blancas, con este golpe
se dificulta la acción de las mismas. Prácticamente forzado. Si 29 •..••• ,
P4AD; sigue 30. A5D+ y ·31, PXP,
19 TXC DXC con posición ganadora. O también
20 T5A A3C 30. A 7 C D, para continuar en se-
Lo mejor. Si 20 , D 3 C; pue- guida con A 8 A, etc. Y si 29. • .••• ,
de seguirse con 21. T 7 R, A 5 C; P X P; entonces sigue 30. A X P, y
22. A X P +, T X A; 23. T (7 R) X T, tampoco hay defensa para las negras.
arribándose a un final superior con
un peón de ventaja. 9
ta~b~én 30 AXA
31 T(l R)X P
PXA
-P3T
21. D 4 R, que parece mas enérgico
por la amenaza directa A X P +. 32 T(4R)6R RlA
130 LUIS PALAU
El juego está ganado por las blan- El asalto final, después de haberse
cas, pero es interesante e instructivo asegurado contra la reacción del
ver la forma en que Grau condujo enemigo en el otro flanco.
este final.
37 PXP
33 P4TR ! 38 PXP P5T
39 P6C ! TlT
El oportuno avance del peón ca- 40 T7A+ RlC
ballo rey ha de resultar inconteni- 41 T(6R)7 R P6A+
ble y decisivo. 42 R2A PXP
43 RXP RlT
33 P4A
La defensa de las negras es ya
Como último recurso, las negras estéril. El juego está totalmente
intentan una demostración en el perdido para ellas.
flanco de la dama, pero las blancas
tenían todo previsto. 44 P4A TDlC
45 P5A P6C
34 RIA! P5A 46 PXP PXP
35 R2R P5C 47 TXP
36 R2D P4TD
37 P5C Y las negras abandonaron.
PA H'l'TDA Nº 38

.JUOADA NN nt. rPORNEO POR EQUIPOS


RSTOCOLMO - 1.937'

Peón Dama - Americana con juego preferible para el conduc-


tor de las blancas.
Paulsen R. Grau También pueden las blancas pro-
1 P4D P4D seguir con 6. P X P, P x P; 7. D4T,
2 P4AD P3R como lo hizo Capablanca en una par-
3 C3AD C3AR tida frente a Spielman, pero las
4 C3A CD2D negras no deben, en este caso, se-
5 A5C A5C guir como lo hizo en dicho encuen-
tro el jugador austríaco (7. . .... ,
Con este golpe queda planteada A XC+; 8. P X A, 0-0; 9. P3R,
la Defensa Americana, línea de jue- P 4 A; 10. A 3 D, con posición supe-
go sumamente interesante que, a rior para las blancas). En vez de
pesar de que los análisis existen tes esto deben seguir con 7. . .... ,
demuestran que las blancas obtienen P 4 A ! ; 8. P 3 R, D 4 T ! ; con me-
una posición ligeramente favorable, jores perspectivas que en el caso
ofrece para el segundo jugador nu- anterior.
merosas oportunidades de contra-
juego y exige a las blancas una 6 P4A
constante atención para no caer en 7 PX PD
desventaja ante la más mínima Como consecuencia de la debilidad
transposición o debilidad. cometida por las blancas en la sexta
jugada, la situación es ahora perfec-
6 D3C tamente cómoda para las negras. En
este momento no se podía continuar
Esto no es lo mejor. La continua- con 7. P3R, o·-o; y 8. A3D, que
ción que parece asegurar a las blan- parece un juego lógico, porque las
cas el mantenimiento de la iniciativa negras contestarían 8 ..... , P4CD ! ! ;
es 6. P 3 R, que conduce a alterna- después de lo cual su ventaja sería
tivas como la siguiente: 6. P 3 R, evidente.
P4AD; 7. D2A!, D4T; 8. C2D,
0-0; 9. A X e, C X A; 10. A2R !, 7 PRXP
A2D; 11. 0-0, TD 1 A; 12. TD 1 A, 8 PX P D4T
PXPD; 13. PRXP, D2A; 14. P3TD, 9 P3TD
132 LUIS PALAU
La iniciativa está ya decididamen- Amenazando ganar la calidad con
te en manos del segundo jugador, el golpe previo C X C.
pero a pesar de todo era mejor se-
guir ahora con 9. P 3 R. La jugada 18 -T4C TRlR
del texto dificulta aún más el juego 19 R 1.D
de las blancas.

9 Axe+ 19 P4TD !1
10 DXA
Elegante jugada con la que las
Si 10. P X A, seguma C X P y negras inician una bonita y correc-
luego, la oportuna colocación del ta combinación que conduce rápi-
caballo en cinco rey resultaría su- damente a la victoria.
mamente incómoda para las blancas.
20 TXP CXPAD+r
10 DXD+
11 PXD C5R Decisivo. Después de este movi-
miento se torna desesperada la de-
Al recuperar el peón entregado, fensa de las blancas.
la superioridad posicional de las ne-
gras es incuestionable. 21 AXC C5T
22 AX PT
12 A3R CDXP
13 P3CR A3R Si 22. T 3 C, sigue C X A +, tam-
14 A2C TlAD bién con rápido desenlace.

Y las piezas negras convergen en


su acción hacia el flanco dama, zona
principal del combate.
22
23 P4R .....
CXT

El juego está perdido para las


15 A4D 0-0 blancas. Si 23. A X C, seguiría
16 T 1 CD P3CD A7A +;24. R 1 R, A 6 D; 25. C 3 e,
17 C2D A4A TXP +; 26. R 1 D, T 7 C; 27. A X P,
A 7 A+; 28. R 1 R, T 8 C +; 29. R 2 R,
T X T; 30. A X T, A X C; con un
final ganador para las negras.

23 C5T
24 C4A TXC
25 PXA T5D+
26 R2A T7R+
27 RlC T6D
28 T 1 AD T7C+

Y las blancas abandonaron.


JIJ(}AJ)A NN /!JL 'TOilNPJO DE ES'l'OCOLMO ­ .1.987

Peón Dama - Sistema del cambio Con esta jugada las blancas ponen
en descubierto su propósito de ju-
.Montgomery R. Grau gar una partida violenta de ataque,
'.l: P4D P4D donde las posibilidades pueden fa-
2 P4AD P3R vorecer a cualquiera de los bandos,
3 C3.AD C3AR puesto que no se advierten debili-
4 A5C CD2D dades en el campo de las negras.
5 PXP
10 ClA
Con esta jugada se plantea el sis-
tema denominado del. cambio, con Con esto se defiende mejor el flan-
el que las blancas, por lo general, co rey y al mismo tiempo se permite
tienden a jugar una partida cómoda, jugar al alfil dama.
sin mayores peligros de serios con-
traataques, pero también con menos 11 P4TR P4C
aspiraciones, dado que se permite a
las negras bastante libertad de ac- Ante el denodado afán de las blan-
ción y el juego se equilibra con más cas en atacar a todo precio por. el
facilidad que en' otras líneas de la costado del rey, las negras organi-
zan una demostración en el flanco
aper~ura de dama.
de la dama que obligará al primer
jugador a prestarle la debida aten-
5 PXP ción y, como consecuencia de ello,
6 'P3R A2R deberá demorarse el ataque del sec-
7 A3D 0-0 tor del rey.
8 D2A P3A
9 CR2R TlR 12 TD 1 C P4TD
13 AX C AXA
Como puede apreciarse, la situa- 14 P4 C R P5T
ción de las negras es ya perfecta-
mente sólida y han desaparecido los Del duelo a muerte que se ha en-
peligros propios del planteo. tablado, podrá salir airoso el bando
que ofrezca menores debilidades en
10 0-0-0 su juego. En la presente posición las
134 LUIS PALAU
blancas tienen varios puntos vulne- Forzando la respuesta de las
rabies y con su rey desguarnecido blancas.
tendrán que aguantar los embates
peligrosos del adversario. 20 .R 1 C TXP
21 D~D D3C
15 P5C A2R 22 C4D A3D
16 C3 C P6T 23 P4A A3T
17 P3C
Con .este golpe las negras eliminan
Lo mejor, pues si se permite abrir la única pieza adversaria que puede
la columna torre dama, el ataque de ocasionar algún trastorno.
las negras en ese sector se valori-
zaría grandemente. 24 C(3 C)5 A AXA+
25 DXA T6A
26 C 6T +
Jugada ingeniosa, pero por des-
gracia para las blancas resulta in-
suficiente. ·

26 Pxc
27 PXP+ C3C
28 D5A D3T!
Las esperanzas del primer juga-
dor desaparecen después de esta ju-
gada.
Posición deapu~a de la Jurada 18 de la1 blancas ,

P4AD! ! 29 D7D
18

En forma impecable y enérgica el Si 29 D 6 A, seguiría D 6 D + y


ex campeón argentino explota la si- Al AR.
tuación. Teniendo en cuenta la deli-
cada posición en que se encuentra el 29 TDXPR
rey adversario, abre en seguida la 30 P5A D6D+
principal línea de ataque y organiza 31 C2A D6A
finamente la acción decisiva que ha 32 r x c ¡ PTXT
de proporcionarle una clara ventaja,
Y las blancas abandonaron. No
19 PX P T4T! hay f arma de evitar el mate.
PARTIDA Nº 40

JUGADA EN EL TORNEO MAYOR


ARGENTINO ­ 1938

Peón Dama - Tarrasch 5 ..... PAXP


6 DXP
C. Guimard R. Grau
l P4D C3AR La situación es aquí muy intere-
2 P4AD P3R sante. Parece que lo mejor para las
~. C3AR P4D blancas es 6. C R X P, lo que ori-
4. C3A P4A gina juegó's lucidos. Por ejemplo:
'5 A5C 6. C R X P, P4R; 7. C 3A (un error
sería 7. C R 5 C, a causa de 7 ...•.. ,
Durante algún tiempo estuvo esta P5D; 8. C5D, CXC!; etc.); 7.......
jugada de moda en los torneos in- P 5 D; 8. C 5 D, A 2 R; con posición
ternacionales de grandes maestros, equivalente. O bien: 6. C R X P,
P X P; 7. P 3 R, D 3 C; 8. A XC,
pero la práctica ha demostrado que
P XA; 9. A XP, A2D; 10. 0-0,
tal golpe no es el más apropiado pa- C 3 A; 11. A 3 C, con posición prefe-
ra crear a las negras problemas de- rible para las blancas.
fensivos serios. Lo mejor es seguir
ahora con 5. P X P D, contra lo cual, 6 C3A
si las negras responden P R X P,
puede jugarse 6. A 5 C, indicado por Así se jugó en una célebre partida
Alekhine, o bien la variante de entre los grandes maestros Pillsbury
Schléchter-Rúbinstein con 6. P3CR, y Lásker, pero los análiss realizados
que proporcionaba posición superior de esta posición indican que lo me-
a las blancas. Por lo que las negras jor para las negras es continuar con
deben continuar con el movimiento 6 ..... , A2R; a lo que sigue 7. PXP,
5. . .... , C X P; que ofrece para P X P; 8. P 3 R, C 3 A; 9. A 5 e,
ellas mejores perspectivas de contra- 0-0; 10. D4TD, A2D; con igual-
juego. Por ejemplo: 6. P 4 R, C XC; dad. Y si luego de 6. . .... , A 2 R; las
l. PXC, PXP; 8. PXP, A5C+; blancas pretenden organizar algún
9. A 2 D, A X A+ !; 10. D X A, ataque por medio de 7. 0-0-0,
0-0; 11. A4A, C3A; 12. 0-0, entonces obtienen ventaja las negras
P3CD; 13. TRlD, A2C; 14. D4A, con 7 ...... , C3A; 8._D4T, D4T;
T 1 A; con posición pareja. 9. P3R, A2D; 10. RlC, P3TR; etc.
136 LUIS PALAU
7 AXC PXA sumamente dificultosa, a causa de
8 D4T PXP los dos poderosos alfiles dei enemigo,
9 TlD A2D
10 P3R C4R 11 TlA
12· ex e PXC
13 D3C D4T
14 0-0 A3A!
Una 'buena jugada. Las negras se
convencen de que el empecinamien-
to en mantener. el peón de ventaja.
les acarrearía dificultades y optan
por entregarlo para quedar con ma-
yor libertad de acción y al mismo
tiempo valorizar la torre dama que
Poalcióa d~spu6ade l& Jasad& 10 de las aerras domina la columna alfil dama.
Hasta este momento el juego ha 15 P4A
sido igual al que se produjo en la ci-
tada partida entre Pillsbury y .Lás- Una tentadora jugada que 'abre
ker (Torneo de Cambridge Springs una brecha peligrosa contra el· rey
de 1904). En ese encuentro, las blan- negro, pero que no resulta eficaz.
cas, conducidas por Pillsbury, con- Lo justo habría sido conforrrlarse
tinuaron con 11. C XC, que parece con la continuación A X P, puesto
ser lo más fuerte. Y el juego prosi- que aun cuando las negras, Juego de
guió así: 11 ..... , PXC; 12. DXPA!, 15 ...... , A5T; 16. CXA, TXA;
D3C; 13. A.2R, DXPC?; 14. 0-0, etc., o también con 15 , P 3 T R;
TlAD; 15. D3D, T2A; 16: C4R, y P 4 T R, tendrían las mejores pers-
A2R; 17.C6D+, RlA; 18. C4A, pectivas en la lucha, el juego. sería
D 5 C;· 19. P 4 A, P X P; 20. D 4 D, muy dificultoso y ofrecía para las.
P 3 A; 21. D X P 4 A, D 4 AD; 22. blancas mayores posibilidades de-
C 5 R, A 1 R; 23. C 4 e, P 4 A; 24. fensivas.
D6T+, R2A; 25. A4A, con veo-
taj a decisiva. 15 PXP
16 TXP D4R!
11 A2R
Una excelente jugada con la que
En vez de adoptar la captura del se quita a las blancas sus mejores
caballo, aconsejada como lo mejor, esperanzas de ataque. La importan-
las blancas optan en esta partida por cia principal del movimiento reali-
entregar un peón a cambio de ata- zado por las negras reside en el he-
que, pero como podrá apreciarse por cho de que ahora no pueden jugar
el desarrollo posterior del ju ego, las las blancas 17. T D 1 AR, golpe que
negras mantienen la ventaja mate- en otro caso habría ocasionado serios.
rial sin mayores riesgos. Debe tam- trastornos al segundo jugador, por
bién destacarse que la continuación la fuerza agresora que encerraba:
11. A X P, no es buena, dado que Por ejemplo: 17. T D 1 AR, A4 Ar
luego de 11. ..... , C X A; las blan- ( en cambio no servía 17. . .. ·.. ,.
cas tendrían que jugar una partida A 3 T; a causa de 18. TXP, DXP+;
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 137
19. Rl T !, D X D; 20. P X D, y la 21 R2A TlCD
amenaza A 5 T, crearía muchas di- 22 T 1 CD TRlD
ficultades a las negras); 18. T X P,
:O X P +; 19. R 1 T (si ahora 19. La situación de las blancas se tor-
DXD, sigue AXD+; 20. RlT, na ahora más apremiante.
T 1 C R; ganando en seguida);
19. . .... , D X D; 20. P X D, 23 R2R T6D
P 4 T R ! ; con una posición que se
gana con facilidad. Amenazando ganar una pieza con
TXC.
! 8Ia•.-~II
,m,m _,a, 24 TXPA
25 R2A
TXP+
T6D
m.ia,u -
B m a B
26 TX P
27 C2R
A2C
A4R
B1B/lili m
•~ ~ ª d. ~~.
~~-ti~- m I
.m n ~ tf'.iJ
Un exceso de prudencia que no era.
necesario, puesto que con 27. . .••• ,
%;,~~ ~ ~- -~,'0 T X P CD; el final resultante era
~ R
ff#)j¡ -~.!:.!. '!' ~- .~. ~ -~---
~ j indefendible para las blancas.
Po1lcl6n después de la Jurada 16 de las ne¡-ras
28 T2A TlCR
17 A3A ! 29 C4A T(6) XP
30 C2R TXP+
Una defensa ingeniosa. 31 R3R T(l C)6C+
32 R4R T5C+
17 A3T 33 R3A P4A
34 T 1 T R T7T
35 TX T AXT
Una lamentable imprudencia ha-
36 T 1 A A4R
bría sido seguir con 17 , DXP+;
dado que después de 18. R 1 T, las La lucha carece ya de interés, pues.
blancas obtendrían un contrajuego el juego se gana fácilmente.
en extremo peligroso.
37 T1TR AXP
18 A X A+ PXA! 38 TXP+ T2C
39 T4T A4R
Lo mejor. Si rn~ ..... , T X A; se- 40 T4TD R3A
guía 19. T 8 D +, R X T; 20. T 4 D +, 41 T4TR R3C
etcétera. 42 C4A+ AXC
43 RXA R3A
19 T4R DXD
20 PXD R2R Y las blancas abandonaron.
ARTICULOS ESPECIALES ESCRITOS
POR

ROBERTO GRAU
.LAS LECCIONES QUE SURGEN DE LAS .DERROTAS
Sutilezas técnicas bien aprovechadas

DOS E.TEMPLOS

Nada hay que enseñe tanto como Luego de perder una partida, el
un contraste. En la vida, y en el jugador debe analizar su derrota, y
ajedrez también, el hombre aprende lo debe hacer con mucha más metí-'
a fuerza de golpes. Suele acontecer culosidad que cuando gana. Estudiar
que a menudo a los ajedrecistas les partidas ganadas, es satisfacer la
hace falta perder varias partidas. vanidad: repasar derrotas es anali-
Cuando el camino es fácil, cuando zar los defectos propios y aprender
Ia marcha hacia el éxito se ha he- a corregirlos. Por eso, nosotros he-
cho sin dolor, y cuando las victorias mos inaugurado esta sección en la
menudean, una confianza justificada que mostraremos nuestras grandeá
pero excesiva invade al deportis- derrotas. En ellas veremos por qué
ta, Llega uno a pensar que es un causas nuestros jugadores han pei-:.
poco superior al medio y que gana dido muchas de sus partidas. contr,
porque así lo ha dispuesto la suerte. maestros europeos, y llegaremos·•;
Se olvida a menudo, que tiene de- deducir cuáles son las fallas que aun
lante otras voluntades firmes igual- ofrece el juego y la técnica de nues-
mente empeñadas en el triunfo y tros buenos elementos. Y como es
cuando la derrota imprevista lo sa- justo que no mostremos sólo por qué
cude, el jugador no atina a reaccio- pierden los otros jugadores de pri-
nar. Es que se le ha destruído un mera categoría, nos dedicaremos a
castillo de naipes que forjó. Es que explicar partidas perdidas por quien
la verdad, la dura realidad, le mues- esto escribe, que afirma haber apren-
tra que está más cerca de los demás dido más con las derrotas que ahora
de· lo que él creía y sólo en ese mo- comenta, que con la mayoría de sus
mento, cuando medita y advierte su éxitos en otras oportunidades. Y que
mediocridad, se da cuenta que sólo aquello de que la letra con sangre
perseverando, estudiando siempre, entra, tiene también su aplicación en
desconfiando en todo momento del nuestro pacífico y humilde juego.
halago de los triunfos fáciles y. sa- Veremos primero una partida que
cando conclusiones más normales y me ganó hace dos años Salo Flohr
cuerdas que el atribuir la derrota a en el torneo de Varsovia. En ella ex-
la mala suerte, se puede transformar plota sutiles detalles estratégicos
una derrota en una sabia fuente de que escaparon a mi percepción .has-
-enseñanzas. ta muy avanzada la lucha. Creí que
142 LUIS PALAU
estaba igual y estaba inferior y Empieza a gravitar el alfil, que
cuando comprendí que me hallaba desequilibra la posición.
inferior, en realidad estaba ya per-
dido. Veamos la partida que nos 15 TRlR
ocupa: 16 A3D TDlD
17 0-0 C (2)3 A
18 A5R C2D
Un modelo de la técnica de Flohr 19 A3C

PARTIDA N9 41 Flohr se ha retirado a 3 C en dos


tiempos, pues de haberlo hecho an-
Flohr Grau tes habría seguido C 4 T; eliminando
1 P4D P4D el alfil que le da ventaja, por el do-
2 C3AR C3AR minio de los cuadros negros.
J P4A P3R
19 P4AD
4 C3A CD2D 20 A5C PXP
5 A4A P3A 21 CXP P3TD
6,\ P3R A5C 22 A4TD P4CD
23 A3C P3C
Este desarrollo del alfil a 5 C, bue-
no en la Cambridge porque en casi La jugada normal T D 1 A serfa
todas las variantes se debe seguir a mala porque luego de C 5 AR se
la vez con A X C de parte de las amenazaría C 6 R (siempre los cua-
blancas, no se justifica plenamente, dros negros débiles), con gran jue-
pues al fin de cuentas · significaría go. Ahora, el blanco elimina al: otro
la pérdida del más valioso de ambos alfil y la lucha de dos alfiles contra
alfiles. Habituado el jugador argen- dos caballos es una lenta agonía del
tino a triunfar con variantes de este negro.
tipo en nuestro medio, olvidó que
estas transgresiones técnicas son más 24 C6A AXC
delicadas frente a los maestros. 25 TXA C2R
26 T(6)1 A TlAD
7 D3C D4T 27 A7A ClA
8 TIA 0-0 28 TRlD C4A
9 J;>3TD Axe+ 29 P4C C2.C
10 DXA 30 A5D C (1)3 R
31 A6C
Tanto le basta a Flohr el cambio Siempre, de ser posible, el alfil
d~ este alfil, que no vacila en acen- separado por dos casillas en línea
tuar la simplificación, convencido de recta del caballo, ya que así fiscaliza
aue en sus manos los dos alfiles de- cuatro saltos a esta pieza, en este
ben hacer maravillas .. caso: 1 D - 2 AD- 4 AD y 5 D.
10 nxn+ 31 TIC
11 PX D P3CD 32 A5T TRIAD
12 PX P PRXP 33 A4C TlD
13 P4A A2C 34 A2C ClR
14 PXP CXP 35 P3TR P3T
15 A6D 36 R2T TXT
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 143
37 TXT T1D caballos que carezcan de puntos de
38 TlAD C (3 R) 2 A apoyo para ubicarlos sólidamente en
·39 A5T T2D cuadros centrales. Una vez más se
40 A6A T2R prueba que el caballo tiene fuerza
posicional prestada en este tipo de
partidas, donde hay que hacer una
Y LOS CABALLOS SE ENREDAN
labor lenta y a veces estática. Cuan-
do carecen de sostén, de nada valen.
Ljl presión de ambos alfiles ha re-
ducido a los caballos a una situación
.de ovillo, ya que se enredan entre PARTIDA N9 42
si y · cada ve& es más eficiente la
Landa u Grau
acción de esas piezas enemigas.
1 P4D P4D
41 TlD T3R 2 P4AD P3R
42 A2C T2R 3 C3AD C3AR
_43 T8D R2C 4 C3A CD2D
44 T8C T3R 5 P3R P3TD
45 T7C T2R 6 P3TD PXP
46 T7T T2D 7 AXP P4CD
47 A3A+ RlC 8 A2T P4A
48 A4C R2C 9 PXP AXP
49 R3C P4C 10 P4CD A2R
50 A6A TlD
51 A3 A+ RIA En casi 'todas las posiciones de
52 AX C CXA este tipo es ésta la ubicación ideal
53 TX P del alfil rey, pues se hace necesario
vigilar celosamente la casilla 3 D
Las blancas han logrado el premio para evitar que se convierta en un
a su sutil labor de agotamiento de punto débil. Además, presta una fun-
jugadas. Han ganado el primer peón ción de sostén del caballo de 3 A R,
en una partida que estuvo estraté- defiende indirectamente muchos
gicamente definida en favor de ellas, ataques sobre el enroque y mantie-
hace nada menos que 26 jugadas, ne la posibilidad de ubicarse en 3AR
pues luego de 24. C 6 A, las negras para oponerse a la acción poderosa
quedaron técnicamente perdidas. Sin del alfil de 2 C D.
nerviosidades, Flohr ha decidido la 11 A2C A2C
luc~a cu~~dg¡ el negro no tiene la 12 0-0 0-0
... éóÓfttrachance ».
l"nAÍ!il.;I
.... ~ .. ~'11' 13 D2R D3C
14 TR1D TRlD
53 C3D 15 T4D
54 A4C R2R
55 T6C
REINCIDENCIA CONSCIENTE
Y las negras abandonan, pues pier-
den otro peón. La partida es un En este momento la posición es de
ejemplo de la comodidad estratégica un equilibrio absoluto. Las negras
que en el juego abierto significan debieron mantener el «statu quo- y
ambos alfiles, y la gran deficiencia jugar, ya T D 1 A o C 1 AR, y la
téónica que se desprende de tener partida, con conformaciones de peo-
144 LUIS PALAU
nes tan. similares y con las piezas de SUPERIORIDAD OCULTA
ambos tan bien ubicadas, se habría
deslizado por las vías de un empate. Nada indica a primera vista que
Pero circunstancias ajenas a la par- las 'blancas estén supeaior. Ti_enen
tida presionaban el ánimo del con- dos alfiles, pero, en cambio, las
ductor de las negras: Piazzini jugaba negras pueden explotar el peón ais-
con el campeón del mundo, y poco lado del centro y amenazan .C 5 A R.
había que esperar de él, a no mediar Pero esto se evitará, y poco a poco
un imprevisto. Guimard había plan- se observará de qué manera es diff:..
teado una defensa holandesa defec- cil maniobrar con los caballos con·
tuosa y tenía algunas dificultades tra los alfiles en posiciones abieri ·
para aspirar a otra cosa que un em- tas. Existe, además, etl riesgo de la
pate, y Pleci, en un momentáneo y ubicación de un caballo blanco en
pasajero decaimiento de su espíritu 5 AD, que puede resolverse con la
agresivo, había planteado una orto- obtención de un peón pasado de
doxa clásica con las negras, y, como parte de Landau.
es natural, no tenía ninguna posibi-
lidad de hacer valer su mayor in- 19 P3C TlD
genio. El match se presentaba deso- 20 TlD D2C
Iador, pues los cálculos previos al
mismo indicaban la necesidad de Acumulando fuerzas sobre el pun-
empatar, por lo menos, con Holanda, to 4 D, para evitar P 5 D, y, además,
para poder aspirar a una de las pri- colocando la dama en la diagonal
meras colocaciones. Y la considera- que el alfil eliminado dejó desguar ...
cíón de esto me impulsó a intentar necida.
violar principios inconmovibles y
jugar para ganar una partida que 21 T3D Al A
no daba para otra cosa que un em- 22 C lC C2R
pate. Y lo hice cambiando uno de 23 C2D C (2 I,t)4 D
los poderosos alfiles, lo que permi- 24 C3C D3A
tió a Landau ganar en magistral 25 T 1 D D2CD
forma y castigar la maniobra, técni-
camente defectuosa que yo efectué. Evi tanda C 5 A por la réplica
A X C, seguido si P D X A, de
15 AXC? C 5A R.

Aparentemente tentador, a pesar 26 T 1 AD TlA


de la desaparición del alfil, por 27 TX T DXT
cuanto permite ganar tiempos va- 28 C5A D3A
liosos y aisla un peón blanco, so 29 AlC P3C
pena de apoderarse, si las blancas 30 D2A A2C
intentan evitarlo, de la casilla 6 D. 31 C3D DXD
Pero todo esto no vale la pérdida 32 AXD
de la acción del valioso alfil dama.
Nada indica aún que las blane,as'
16 DXA C4R deban ganar. No nos atreveríamos
17 D2R· TXT tampoco a afirmar lo, ya que, a cam-
18 PXT C3'aC bio de ambos alfiles del blanco, tel
PARTIDAS MAGISTRALES DE BOBERTO GRAU 145
negro tiene un punto fuerte a explo- vía 6 R. Esto obligará a replegar un
tar· en 4 D, y la posibilidad de ubi- caballo y el rey blanco comenzará
carse en 5 A D con el caballo. Pero ~ actuar. Es probable que el final,
Landau ha. jugado bien. De acuerdo bien jugado, aún fuera tablas, pe-
con los principios más puros de la ro lo que es innegable es que las
simplificación, ha cambiado las pie- negras tienen enorme dificultad pa-
zas ' de acción similar, para dejar ra hallar el procedimiento y las
librada la lucha a un duelo de sus blancas pueden hacer tablas en cual-
dos alfiles contra alfil y caballo quier momento. Es que ambos alfi-
negro. Quizá el final se pudo defen- les realizan una acción de presión
der y terminar empatado, pero sin técnica en el tablero, y psicológica
duda para hacerlo el negro debe en el ánimo del conductor de las
jugar con mucho más ,,~uidado que negras.
el blanco, como lo probo la partida,
que ofreció una enorme dificultad 44 C2AD
técnica para mí hasta el punto que 45 A2A C5A
no pude o no supe evitar la derrota. 46 A3C C4D
32 C5R Es probable que esta maniobra'
33 C5A C7D facilite la tarea de las blancas. Yo
debía jugar rápido, y esto justifica
Es probable que la solución fuera una omisión, pero la verdad es que
C X C, y luego de P C X C jugar luego de R 2 R y R 3 D, las dificul-
R 1 A, para ubicarlo en 3 AD, pero tades no serían pocas.
en realidad es poco agradable dejar 47 C6R A7C
un peón pasado tan fuerte, y asi-
mismo 'las negras tendrían graves
díñcultades por la menor acción del YA ES TARDE
rey, que estaría clavado en 3 AD,
'o el sector adyacente.
Las negras quieren cambiar un
alfil y lo logran, pero cuando ya
C5A es tarde, pues los peones del flanco
34 C X PT
rey negro no bastan para defender-
35 AlA AXP se entre sí.
36 RlA RlA
37 A3D C3D 48 AXA CXA
38 ese P4R 49 C8D+ R3D
39 C6A A6A 50 C7A+ R3R
40 P3A
41 R2R
RlR
R2D
51 5e e+
42, C5T P4A El blanco ha maniobrado en exce-
43:· C3C R3A lente forma, y ha ganado tíernpes
44 C5A muy valiosos, especulando en la
obligación del rey negro de apoyar
Landau ha maniobrado en exce- al caballo.
lente forma, y las negras han debido
~jugar con suma atención. El peón 51 R3D
aislado de 4 C D es un problema 52 C X P C5A
que esclaviza . fuerzas en sostén y sa P4TD C6A+
: ahora el caballo amenaza entrar por 54 RlR CXP
146 LUIS PALAU
55 AXC5A P XA el rey blanco está· muy lejos. Lan-
56 C8A dau lo háce de magistral manera. ,
Y ahora se · ha llegado a un final 70 R4D
de caballos y peones, en el que las
blancas tienen las mejores perspec- No P 5 C por R 5 A y R 4 C, ha-
tivas, por la probabilidad de pasar ciendo tablas.
el peón torre rey, lo que obliga a
las negras a entregar un peón. Todo 70 RXP
esto, en mérito a la acción anterior 71 R5R R5T
de ambos alfiles, que fueron cam- 72 R5A C2T
biados cuando la ventaja posicional
era manifiesta. Si R 6 C, seguiría C 7 D y R 6 C:
56 R4D 73 R6C
57 CXP R5D
58 R2D P6A+ No C X C por R 5 T.
59 R2A P5R
60 PX P PXP 73 C5C
61 C4A R5A 74 C4R ! C3R
62 C2R RXP 75 R7 A
63 P4T C4A
64 CXP R5A Y las negras abandonaron.
65 P5T C3R
66 CXP R5D Notable final de una partida va-
67 P6T ClA liosa. Es probable que un análisis
68 C6A R6R muy sutil muestre que las negras
69 R3A R6A pudieron empatar, pero es evidente
que esto mismo probaría la verdad
UN FINAL IMPECABLE de nuestra afirmación de que es en
las pequeñas sutilezas técnicas don-
El final, a pesar de la ventaja de aun ofrecen fallas todos nuestros
de dos peones es muy delicado, y ajedrecistas. Hasta quien los critica
debe jugarse con gran sutileza, pues tanto, como en el presente caso.
EL MATE LliJOAL, LA PRIMERA PRUEBA DE TN"OENIO
DEL AJEDRECISTA

Como se produce. ­ Otra vez la debilidad del punto /2 A R.


Una vuriante que lo ,mejoró. ­ Corno se refnto.

Prometí en mi artículo anterior, LOS ORIGENES DEL MATE LEGAL


ocuparme de otra etapa en la estra-
tegia ajedrecística, que está orien- Para producirse el mate Legal, que
tada por el deseo de especular con da el blanco, tiene el negro que ha-
la debilidad del punto 2 A R. Vimos ber incurrido en un defecto de plan-
ya el mate Pastor. Nos ocuparemos teo, que ninguno de los lectores sería
ahora del mate Legal, una de las ya capaz de realizar, si en realidad
más sabrosas pruebas de ingenio que yo hubiera sabido hacerme entender.
nos legó el siglo XVIII, en materia Es necesario, como detalle indispen-
de. ajedrez. sable, que haya desarrollado defec-
Una vez que el maestro compren- tuosamente sus piezas menores, y
dió que era imposible dar el mate ahora lo veremos.
pastor: una vez que el ingenio del El mate que ahora comentaremos,
que se defiende fué tan eficaz como nace de la apertura del peón del
el de que ataca, se buscó otra manio- rey, como de ella salen casi todas
bra más oculta para vencer y la las maniobras de ataque sobre el
lógica empezó a regir el ajedrez. Las punto 2 A R. Casualmente, el incre-
pruebas más acabadas de ese surgir mento de la apertura del peón dama
de un ingenio mayor, nos la da el es un producto del fracaso de todas
ataque Fegatello, que veremos más estas tentativas ilegales -no hay de-
adelante, el ataque Greco, del que recho de pretender ganar tan pron-
nos ocuparemos pronto, y la defen- to- que realizaron los maestros an-
sa Filidor. Hoy aprenderemos el tiguos para sacar rápido provecho
mate legal, no tanto para ganar de la ventaja de la salida.
partidas por medio de él, sino para Veamos pues el mate Legal.
evitar que algún adversario más l. P 4 R, P 4 R; 2. C 3 AR, C 3 A D.
avisado nos venza con ese antiguo Los que hayan seguido mi curso
procedimiento, que si bien llenaba sabrán que la jugada justa es en
de asombro a nuestros abuelos, hoy este momento 2 , C 3 AD como
no debe sorprendernos a nosotros, jugaron las negras oponiendo al ca-
pues no hay derecho a que no ha- ballo blanco, que ataca el peón de
yamos recogido la experiencia de 5 R y el punto 4 D, el caballo negro
ellos vertida en miles de tratados. que domina los mismos sectores cen-
148 LUIS PALAU
trales del tablero. Y ya sabemos que que el negro, a pesar de no haberse
la apertura es simplemente una lu- amoldado a los principios clásicos,
cha por la posesión del centro del no ha incurrido en errores realmen-
tablero. · te serios.
La variante clásica del mate Legal
es la siguiente: 5. C X P R entregan-
COMO SE PLANTEA do la dama. Si 5 , A X D;
6. AXPA+, R2R; 7. C5D.mate.
Estamos pues, que las dos prime- Este es mate legal, magnífico corno·
ras jugadas son l. P 4 R, P 4 R; idea, pero dispara te ajedrecístico
2. C 3 AR, C 3 AD; la tercera juga- muy fácil de refutar, si en lugar _de
da de las blancas es 3. A 4 A, orien- jugar 5 , A X D, si en vez de
tando la artillería ligera hacia el dejarse encandilar por la ganancia
punto 2 A R negro. Estos replican de la dama, las negras jugaran sím-
3 , P 3 D; lo que ya no está de plemente C XC, tomando el agre-
acuerdo con nuestro principio que sivo caballo de 5 R y apoyando el
establece que antes deben ponerse alfil de 5 C.
en actividad las piezas menores que
mover un segundo peón en la aper-
tura. Sin embargo, no es una jugada LA VARIANT.E MEJORADA
ilógica ni ridícula.
Quedamos, pues, que las negras Pero el ingenio de Legal, que fué
juegan 3. . .... , P 3 D. Las blancas un ajedrecista francés que actu6
siguen jugando con gran lógica y paralelamente con Filidor, allá por
mueven: 4. C 3 A D. Se observa en los inquietos años de la revolución
seguida que mientras el blanco ha francesa, no se conformó, y le agre-
desarrollado sus piezas menores en gó a su mate una variante que
sus mejores casillas, las negras sólo lo hizo muy jugable y muy lógico,
han puesto en actividad el caballo y era la siguiente: luego de l. P 4 R;·
dama y que al avanzar el peón da- P 4 R; 2. C 3 AR, C 3 AD; 3. A 4 A,
ma, han obstruído su alfil rey. Ahora P 3 D; 4. C 3 A, A 5 C; en vez de [u-
el problema que se les presenta es gar C X P R que es un sacríñcío
un poco más difícil. No es bueno falso, pues las negras juegan C X C ·
jugar 4. . .... , C 3 A R, por la répli- en vez de A X D, y en lugar de dar,
ca 5. C 5 C, atacando el punto 2 AR mate las blancas, las negras ganan
con el alfil y el caballo, lo que obli- una pieza, las blancas ensayaron
garía, como única defensa, a jugar entonces 5. P 3 T R, en vez. de
5 , P 4 D, perdiendo un nuevo C X P R, desalojando el alfil de 5 C.
tiempo. Mejor sería entonces jugar Si esta pieza se retira a 4 T, que es
ahora A 2 R, para evitar C 5 C y lo lógico y usual cada vez que se
luego mover el caballo a 3 A R, y produce esta provocación del peón';
enrocarse. Las negras, que observan entonces sí 6. C X P R, atacando el
la amenaza de las blancas, juegan peón alfil rey amenazando el mate.
en este momento en cambio 4 , y a tacando el alfil con la dama. Si-
A 5 C clavando el caballo de 3 A R, las negras juegan 5. . .... , A X D •.
e impidiendo que esa pieza vaya a en ton ces 6. A X P A + seguido, a
5 C para atacar el punto 2 A R. R 2 R, de C 5 D mate y el mate Legai
Estamos en la posición clásica pa- se produce; y si ahora, en vez de.
ra iniciar el mate Legal, y vemos 6. A X D, 6. C X C, entonces D X s;
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GllAU 149
';recuperando la pieza y quedando el falta' que el alfil rey no se haya
blanco con un peón más. Esta va- movido, pues de haber salido de su
riante restauró· el prestigio del mate casilla habitual, el rey negro podría
Legal, y lo convirtió en una formi- ubicarse en 1 A R.
dable arma, que surte sus efectos Quedamos pues, que nuestros lec-
aún en la actualidad. tores no se dejarán dar nunca un
Pero para· que este mate se pro- mate Legal, ya que los principios
duzca, hace falta incurrir en algu- que he establecido sobre el desarro-
nos errores estratégicos en que nues- llo, dicen que debe siempre ponerse
tros lectores no deben caer. Por en actividad y a lo sumo en la ter-
ejemplo, el negro no tiene que haber cera jugada de las negras, el caballo
movido ni el caballo rey, ni el alfil rey, o el alfil rey. Y que el desarrollo
rey; ya que si el caballo rey estuvie- del alfil dama debe retardarse en
ra en 3 A R, seguiría, cuando C 5 D todas las aperturas del peón del rey,
de las blancas -para dar el mate-- ya sea jugando con las blancas, o las
e X C, evitándolo. También hace negras.
LA INFLUENCIA DH LOS \ MAESTROS ITALIANOS
EN EL A_JRDREZ

El Ji' eqatello: otro tema sobre el punto :2 A R. Cómo se ide6.


Historia de la técnica del jnego

Lentamente, con mucha más len- pues, por qué hay que dominar el
titud que la que desearíamos, vamos centro.
iniciándonos en muchos secretos de Otra cosa más sabemos y también
la técnica del ajedrez. Ya sabemos muy valiosa para poder iniciar la
muchas cosas. Interesante es que les marcha por el tembladera! de la
pasemos somera revista, para refres- técnica ajedrecística. Sabemos que
car conocimientos, y para facilitar la en el juego que nos ocupa (y tanto
comprensión de estos temas técnicos nos preocupa) hay tres valores fun-
sobre ajedrez. damentales, derivados casualmente
En estos cursos hemos aprendido del valor de las piezas y del valor
el valor de las piezas, que es el si- del tablero. Son el valor tiempo,
guiente, partiendo de la base que el que traducido al lenguaje del aje-
peón es la unidad; dama 10; torre drez significa la mayor rapidez para
5 y 1h; alfil 3 y 112; caballo 3, y peón trasportar los efectivos de un sector
uno. El rey vale por todas las piezas, a otro, y la mayor rapidez en el des-
en su aspecto de único objetivo de arrollo; el valor espacio, que signi-
la lucha, pero como pieza de acción, fica el dominio de mayor número de
vale 4, muy especialmente en los casillas del tablero, y el valor fuerza
finales. que significa la desproporción de
Sabemos además, que aparte del material.
valor piezas, hay un valor denomi-
nado tablero, que tiene singular im-
portancia. Se trata del campo de EL DESARROLLO DE LAS PIEZAS
batalla, pues del dominio de deter-
minados sectores surge la buena o Luego aprendimos también a des-
la mala posición. Por estas causas arrollar nuestras fuerzas de acuerdo
desde el comienzo de la lucha hay con aquellos principios y en primer
ya un plan, que es apoderarse del término, de acuerdo con el razona-
centro del tablero. Conocemos tam- miento, que es la única teoría que
bién el plan madre de todas las existe en ajedrez. Todo lo demás son
aperturas, casualmente como deri- cuentos chinos. Y más tarde, con esos
vado de aquella premisa. Sabemos, elementos estratégicos comenzamos
, PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 151
nuestras incursiones en el campo de . LA ESCUELA ITALIANA .
la táctica. Y esto es historia mucho
más reciente. Aprendimos cosas muy El ataque Fegatello es un produc-
elementales de táctica. Extraordina- to de la influencia que los maestros
riamente elementales para algunos, italianos ejercieron en el ajedrez en
pero no para los lectores a quienes la época del Renacimiento. Y voy a
especialmente nos dirigimos. A esa hacer una digresión que juzgo inte-
numerosa falange de ajedrecistas ho- resante, ya que los aficionados se
gareños, huérfanos de toda palabra preguntarán a menudo, a qué cau-
autorizada y que han hecho del aje- sas se debe que el ajedrez haya te-
drez un simple entretenimiento nido su cetro por etapas en los
mental. A la mayoría de ellos distintos países del mundo y el he-
estas cosas elementales no le están cho se presta en realidad a intere-
de más. san tes sugestiones. Haremos una
Paulatinamente iremos introdu- breve reseña de ello, por cuanto la
ciéndonos en campos estratégicos misma nos ahorrará explicaciones
más complejos, y en ese momento cada vez que sucedan cosas por el
podrán incorporarse los que estén a estilo en nuestras futuras diserta-
lo largo del camino de los conoci- ciones.
mientos que estamos trazando. Será un cinematográfico viaje a
través de los tiempos, pero a me-
nudo resulta agradable este repaso
EL FEGATELLO: UN POCO DE
a la historia y a la leyenda.
HISTORIA

Ahora ya hablaremos de una ma- LA ANTIGtl'EDAD DEL AJEDREZ


niobra táctica mucho más profunda
y sobre la que aun ahora, a dos si-
El ajedrez, tal cual es ahora, es
glos de distancia de su creación, la
un juego relativamente moderno;
teoría no ha dicho la última y verda-
pero el ajedrez, como estado de es-
dera palabra. Se trata del ataque
Fegatello, tumba de muchos ajedre- píritu, como juego de la inteligencia,
cistas bisoños y aun de otros de existió desde que el hombre se dió
primera categoría. Veamos cómo se cuenta que también es posible dis-
produce esta línea de juego. traerse con la inteligencia. Lo pri-
Pero antes es necesario establecer mero que buscó el hombre fué in-
que la misma está orientada por el ventar juegos de ingenio y surgieron
plan madre de explotar la debilidad en todas partes juegos de este tipo.
del punto 2 A R de las negras. Es, De ellos fué saliendo progresivamen-
pues, una apertura típica de peón te el ajedrez moderno. El Dameih,
del rey y una apertura típica de la el peteia, el tren en raya y más
escuela antigua, en la que el ataque tarde, el Chaturanga, fueron los
directo contra el rey era el único antecesores de nuestro juego y al-
norte de todas las ideas estratégicas. gunos como este último, que triunfó
Actualmente, estas ansias regicidas en la India 500 años antes de la era
están mucho más disimuladas. Se le cristiana, tienen extraordinaria si-
ataca solapadamente. En síntesis, militud con nuestro juego.
que no hemos cambiado sino el pro- Pasó a Europa, por ese magnífico
cedimiento. filtro que para la civilización se
~UIS.PALAU

, constituyó en Arabia, y recién en el gua del --actualpresente de nuestro


año 1400 el ajedrez tuvo la fisonomía juego. , ·
actual. En Italla se le agregó el Alemania le arrebató todos 108·
enroque, maniobra que hasta ese blasones al mundo en su magníñ-
momento no se conocía, y desde ca época de oro del siglo pasado y
.entonces comienza la magnífica comienzo del presente, para verse
trayectoria del juego. El ajedrez despojada de esa situación casi .sí ..
acompañó siempre a las grandes ci- multáneamente con su derrumbe
vilizaciones. Vimos a sus antecesores guerrero. Hasta hace poco el cetro
en su primera edad triunfar en la del ajedrez estaba en una situación
época del esplendor chino; más confusa como la época en que .· se
tarde en Egipto, en Persia y en vive. Era campeón un ruso ciuda-
Arabia, para pasar el campeonato dano francés, y el título tenía una
mundial a Europa, a España en la vida artificial en París. Estaba exi.-,
época gloriosa de Carlos V. Ruy lado, junto con su propietario, y
López fué el campeón mundial por también en esto el hecho se muestra
ese entonces, y Felipe 11, que signi- propicio a sugestiones interesantes
ficó el principio de la decadencia y muestra cómo el ajedrez ha se-
del reino donde nunca se ponía el guido todas las alternativas de la
sol, vió pasar el cetro del ajedrez a civilización. Y por último, el cetro
Italia en la época del Renacimiento. pasó a Holanda, nación que ocupa
Imperó muchos años en la península, por primera vez en la historia del
y de esa época es la apertura que ajedrez, un lugar tan privilegiado.
vamos a estudiar en breve. Luego Como ustedes ven, el viaje ha
Francia, de la época de la revolución sido largo, pero lo hemos realizado
francesa y de Napoleón, supo de la con rapidez. Ahora estamos en si-
satisfacción de poseer el campeón tuación de comenzar a tratar -el
mundial y de ser la verdadera fra- Fegatello.
EL FllGA.11ELLO: COMO SE PREPARA Y COJ!O
SE DEBE NliJTJ1.1RALIZAll

Los ataques al punto 2 A R. culminan con esta maniobra de lo,';


maestros italianos. A pesar de su larga existencia, no ha sido
refutado el Feqatello. Bl mejor procedimiento es rehusarlo.

Hoy debemos considerar un tema COMO SE PRODUCE EL FEGATELLO


de gran interés para los aficionados
que deseen urgar en el campo de la Las jugadas que constituyen esta
técnica de los planteas. No se trata, apertura son muy normales y por
por cierto, de un tema muy com- cierto que muy usuales. Puede ser
plejo, ni tampoco de un tema abso- en consecuencia aplicada la variante
lutamente nuevo. en multitud de partidas. Veamos:
Por el contrario, el Fegatello l. P4R, P4R; 2. C3AR, C3AD;
remonta sus orígenes a la balbu- 3. A4A, C3A.
ciente vida del ajedrez en Europa Hasta ahora, todas las jugadas
hace dos siglos. Pero como aun han sido tan normales como lógicas.
actualmente suele ser un difícil Ambos rivales han desarrollado sus
obstáculo para los jugadores princi- piezas con el único norte de domi-
piantes, vamos a explicarlo somera- nar el centro del tablero. Se han
mente, para que todos y cada uno encuadrado, pues, en los más puros
de los que no lo conozcan, pueda principios de desarrollo, que hemos
contrarrestarlo sin dificultad o, por explicado oportunamente. No hay
lo menos -ya que refutarlo total- aparentemente ninguna razón para
mente no es muy fácil-, pueda im- pretender sacar ventaja de este plan-
pedir una derrota, que resultaría teo. Pero veremos cómo concebían
sumamente desagradable, en los co- los maestros antiguos el ataque al
mienzos de la lucha. punto 2 A R. La jugada que ahora
No se trata de una trampa, ni de la constituye, tiene la misma ·idea
una maniobra que es sólo buena si que las que animaron al mate Pas-
el adversario juega mal. Por el con- tor y al mate Legal, pero es mucho
trario, el Fegatello ha resistido airo- más lógica por cuanto cooperará en
samente los embates de la técnica y el ataque sobre el punto 2 AR que'
aun no se ha dicho la última pala- ya ejerce el alfil de 4 A, una pieza
bra sobre cuál es la mejor forma de de menos valor, que eventualmente
combatirlo. puede ser sacrificada.
154 LUIS PALAU
Ya he dicho la jugada que realizan sora, apoyando el punto atacado con
ahora las blancas, o por lo menos tantas piezas del mismo o menor
la he sugerido. Se trata de 4. C 5 C, valor que las que atacan, y · obstru-
atacando· nuevamente el peón alfil yendo la acción de la pieza que
rey y esta vez, con mucha más for- ataca.
malidad que en las variantes primi- En este momento no es posible
tivas del mate Pastor y del mate eliminar ni el caballo, ni el alfil.
Legal. Tampoco se puede defender el peón
de 2 A R con ninguna pieza, y sólo
queda para considerar el recurso de
VIOLANDO UN PRINCIPIO la obstrucción. Este recurso sólo se
ESTRATEGICO puede emplear cuando la pieza que
ataca es la dama, una torre, o un
La jugada es hija de una viola- alfil. No es posible obstruir la ac-
ción de los principios de desarrollo ción de un caballo por las caracterís-
que prohiben jugar dos veces una ticas singulares de su marcha, ni la
misma pieza en la apertura, hasta del peón o del rey, por cuanto atacan
tanto no se hayan puesto en acción siempre la casilla más próxima.
las demás. Pero en cambio, tiene la
virtud de complicar el pensamiento
21 segundo jugador Y. exigirle, des- EL ULTIMO RECURSO
de las primeras acciones, una gran
atención por la lucha. Sabemos pues, algo más. Que ya
¿ Cómo se defiende ahora el peón que no podemos defender el peón,
de 2 AR? Es éste un simple proble- ni eliminar ninguna pieza, sólo nos
ma, pero a pesar de su sencillez, he queda como recurso obstruir el alfil,
visto a más de un jugador princi- pues el caballo no nos brinda esa
piante desesperarse por no hallar el posibilidad. La jugada es, pues, sim-
expediente para contrarrestar la ple, ya que sólo hay un sistema de
acción que ejercen el caballo y el evitar que el alfil actúe sobre la
alfil sobre el punto 2 A. Hay sólo casilla 2 A R. Esta jugada está ya
una jugada posible, ya que no se en la mente de todos ustedes y es
puede defender con ninguna pieza 4 , P 4 D ! Y esta jugada no
menor el peón atacado, y la única sólo paraliza la amenaza, sino que
que puede apoyarla, la dama, vale tiene una magnífica virtud, y es
mucho más que las dos piezas jun- que le da juego :11 alfil dama y fa-
tas que lo agreden. Sería, pues, una vorece la movilidad de las piezas
jugada inferior 4. . .... , D 2 R, por negras. Pero en cambio tiene un
cuanto después de C X P, las negras grave defecto y es que después de
seguirían sin poder tomar el caballo, 5. P X P, las negras se ven ante un
para no perder la dama. nuevo problema, que ya no es tan
fácil de explicar por la lógica, sobre
todo cuando el aficionado no está.
COMO SE NEUTRALIZA EL ATAQUE aún en situación de entender p~,
blemas complejos de razonamiento'
¿ Cuál es la única jugada en este ajedrecístico.
momento? Los ataques a un punto La jugada aparentemente lógica
pueden evitarse de tres maneras es, en este momento, 5 .... ~., C X P,
distintas. Eliminando la pieza agre- para no perder el peón que acaba
PARTIDAS MAGISTRALES· DE ROBERTO GRA U 155
de entregarse y esto es lo que da llevar. Deben acumular sus esfuer-
origen al famoso ataque Fegatello. zos sobre el caballo de 4 D y sobre
el peón de 4 R, que es fácil de ata-
car por estar esa pieza en una co-
lumna abierta. Las blancas juegan
entonces 8. C 3 AD, vol viendo a
atacar el caballo, que sólo puede ser
defendido de dos maneras. Ya con
8. . .... , C 5 C o con 8. . .... , C 2 R.
Si la primera, o sea C 5 C, las blancas
siguen con 9. D 4 R, luego desalojan
el caballo con P 3 T R, y continúan
con P 4 D, lo que les da un juego
magnífico. Si en cambio 8. . .... ,
Se continúa 6. 9 X P A!, entre- C 2 R, la jugada es 9. P 4 D abriendo
gando el caballo y especulando con acción a las piezas para seguir luego
la debilidad de esa posición, y en con A 5 C R, clavando el otro caba-
la fuerza que hará ahora el alfil llo y adquiriendo una magnífica par-
desde 4 A R que clava el caballo tida de ataque. En ambos casos las
de 4D. blancas se enrocan largo, para poner
rápidamente la torre dama en ac-
ción en la columna dama.
UN SACRIFICIO MAGNIFICO

Vemos pues, un sorprendente sa- EL FEGATELLO ESTA TRIUNFANTE


crificio que tiene toda su fuerza en
la debilidad del punto 2 A R, y que Esto da lugar a partidas muy in-
encuadra de manera perfecta en este teresan tes, pero en general favora-
punto de vista que del ajedrez te- bles para el blanco. Quiere decir
nían los maestros antiguos. entonces, que el Fegatello está triun-
Las negras tienen la obligación de fante y que es necesario evitarlo.
aceptar la oferta que del caballo rey Que en lugar de jugar 5. . .... ,
le hacen las blancas, pues esa pieza C X P, deben los aficionados retar-
da un jaque doble. Juegan en conse- dar la captura del peón, para recha-

~j~· -,;¿•
cuencia 6. . .... , R X C, y a esto las zar a las fuerzas agresoras enemigas.
blancas siguen con D 3 A + atacan-
do también el caballo de 4 D. Este r .....,~~,m·~
rt-iii.im••
~,vil a,~'1'
,:::,,,;:7,.,.,.Y/; .. ~· ,.,/.,.::1.: z ~~

doble ataque obliga a las negras a


buscar una jugada que les permita
substraerse al jaque y que a la vez
les permita defender el caballo de :m a1m •
1
;(;,,.-,. ll<.,~ ·-·~

.~- -
4.D. Sólo hay una y ella comprome- i B.tB g ~
J,_e aún m~s la situación del rey ne- ;~$
&':!t ~
~f~ ­• ­
fflrO. Esa Jugada es 7. . .... , R 3 R. lIm
A~~Af~
~%-*~-~ ~~A~
ya que cualquier otra perdería el
caballo de 4 D y dejaría en una po- ·~~~-~ ~l!l
~
Posición deepués de la Jurada 5 4e la1 i.1aaeaa
sición de perdido a las negras. Con-
tra 7 , R 3 R, las blancas tienen La jugada justa es 5 , C4TD,
un tema de ataque muy fácil de atacando el agresivo alfil de 4 A, y
156 LUIS PALAU
obteniendo algunos valiosos tiempos técnicas sobre la defensa de los da$
de ventaja. Si las blancas apoyan el caballos, pues tendría tema parl
alfil mediante 6. P 3 D, entonces se- mucho rato, ya que se ha reabierto
guiría P 3 T R, rechazando definiti- la polémica sobre la bondad de esta.
vamente la fugaz ofensiva blanca y defensa, a raíz de las últimas ínves-
vemos cómo el famoso ataque sobre tigaciones de los laboratorios que
el punto 2 A R comienza a esfumar- existen en cada lugar donde se re-
se. La variante principal sería en- únen dos jugadores de ajedrez. Y
tcnces 7. C 3 AR, P 5 R; 8. D 2 R, como no es mi propósito desviarme
C X A; 9. P X C, A 4 AD (mejor aún en la consideración de proble-
que A 2 R y que A 5 C +) y las ne- mas de técnica pura, dejaré el tema
gras compensan el peón de menos por ahora.
con su posición agresiva y la gran En síntesis, se desprende que ~]
movilidad de sus piezas. Nos halla- ataque Fegatello y las otras varían-
mos, pues, ante una lucha típica de tes que para atacar el punto 2 AR
tiempo y espacio de las negras, con- hemos visto, son maniobras muy
tra fuerza (la ventaja de un peón) interesantes y que exigen del juga.;.
de las blancas. dor que actúa con las negras gran
No me extenderé en digresiones tacto en la defensa.
1.JOS AVANCES DE PEON EN LOS PLANTEOS
NO SON JUGADAS DE DESARROLLO

Algunos principios [undomeniales de la técnica del ajedrez

Por si alguno de mis lectores no Pero el valor tablero, hace que


ha seguido íntegramente este curso, este valor de las piezas cambie fun-
haré un breve resumen de todo lo damentalmente según el lugar que
que nos ha distraído hasta el pre- ocupan. El tablero es el campo de
sente. Además este repaso será útil batalla; las piezas, el ejército. Y
para los que siguen desde el princi- bien sabemos que el ejército vale
pio este estudio, ya que conviene de según el lugar que ocupa en una
vez en cuando refrescar los conoci- batalla. En ajedrez no existen des-
mientos en el dédalo de las compli- niveles de terreno. No hay monta-
caciones técnicas del juego. ñas, ni hondonadas, no hay ríos y
En la misma forma que es pru- cordilleras y ni siquiera algún arte-
dente que un explorador revise sus ro foso como en Waterloo. El tablero
armas periódicamente, sobre todo es idéntico en todas sus partes, y en-
cuando está en campaña y desconoce tonces el valor de éste, como terreno
las asechanzas del mañana, resulta de la lucha, está en relación directa
necesario que quien desea aprender con la colocación de las piezas.
ajedrez, revise de vez en cuando sus Y esta comunión entre el valor
conocimientos básicos de la técnica, del tablero y el valor de las piezas
únicas armas de que dispone para crea una situación paradojal, ya que
triunfar en el propósito. hace surgir la mutación del valor
Sabemos ya muchas cosas. Mu- de las piezas. Mejor dicho, surge el
chas más de las que saben el térmi- valor estratégico de ciertas piezas,
no medio de los aficionados. Por por el lugar que ocupan, o que pue-
ejemplo, sabemos que en ajedrez den ocupar en el tablero.
hay dos valores fundamentales: las
piezas y el tablero. Conocemos el
valor numérico de las piezas, consi- LA RAZON DE SER DE LAS
derando que todas desarrollen el COMBINACIONES
máximo de acción de que son capa-
ces. Partiendo de la base que el Este valor relativo de las piezas,
peón es la unidad, el caballo vale es el que anima al ajedrez y da
tres, el alfil tres y medio, la torre fuerza a la combinación. De no ser
cinco, y la dama 10. así ¿cómo sería posible entregar a
158 LUIS PALAU
menudo una dama o una torre, por el Nímzóvitch, el más revoluciona-
un peón? La razón es clara, y es que rio de los maestros del juego de po-
la finalidad del ajedrez, no es ganar sición, o el de Lásker, el luchador.
más piezas, como sucede en parte en Vemos, pues, cómo toda la técnica
las damas y otros juegos, sino que del maestro estriba en un distinto
hay un detalle táctico que le da una concepto sobre estos valores. El
gran complejidad al juego. Este de- maestro antiguo, llamado también
talle táctico, es el mate. Copando al romántico, atribuía poca importan-
rey enemigo se gana la partida, y cia al valor de las piezas y las en-
en aras de esto, el jugador entrega tregaba sin mayor temor. Buscaba
cualquiera de sus fuerzas, con tal de el juego abierto permanentemente,
dominar las casillas que rodean al y ¿por qué lo hacía?' Porque conocía
rey, para atacarlo sin que éste dis- los otros tres principios que surgen
ponga de retirada. de la comunidad del valor del ta . .
Evidentemente que esto, general- blero y de las piezas. Son como ya
mente, se consigue cuando se tiene hemos dicho, el valor tiempo, el va'."
ventaja material, pero suele pasar lor espacio, y el valor fuerza. Ellos
que para lograrlo haya que entregar entregaban fuerza (o sea material),
piezas y tener desventaja material. para ganar espacio, o sea dominar
Vemos, pues, que varios son los ca- mayor número de casillas del ta.,.;
minos que conducen a la verdad blero, y obtener ventaja en tiempo.
ajedrecística, a esa verdad que es Esto lo aprendimos en nuestros
simplemente la victoria. primeros estudios; aprendimos tam-
bién cómo deben ser desarrolladas
las piezas en atención a un valor qué.
LOS FUNDAMENTOS DE DOS surge desde el primer momento qu~
ESCUELAS ponemos las piezas sobre el tablero]
EJ dominio del centro.
Y esa verdad es la que ha dado Y finalmente analizamos los ata-
lugar a la existencia de dos escuelas ques sobre el punto 2 AR, vimos
perfectamente definidas. La escuela cómo se proyectan y cómo se con -.
romántica y la escuela moderna. trarrestan, para entrar, acto seguí-
Muchas otras son las designaciones do, en la consideración del actual
que se les dan, pero la verdad es tema, ya de estrategia más profunda ..
que se puede afirmar que el juego, Hemos visto finalmente, cómo la
estratégicamente, está dividido en simplificación en los planteos es:
dos ramas centrales. Ahora que muy delicada, y cómo de un simple
cada una de estas dos ramas tiene cambio de una pieza por otra del
desviaciones múltiples, y así se pue- mismo valor material, surgen gran ..
den establecer grandes diferencias des complicaciones, sin que el afi..
entre el juego de Anderssen, Mor- cionado, a menudo, se dé cuenta de
phy, Charusek (los grandes corn- la causa de su posición inferior y
binadores del juego), con el más an- aun de su derrota. Vimos en el fa..
tiguo de Labourdonnais, o el más moso ejemplo de Paul Morphy con
moderno del Dr. Hartlaub y otros. el duque de Brunswick, cómo de un
Igualmente pueden hacerse entre simple cambio de un alfil por un
Capablanca, el más perfecto de los caballo, tan usual aun entre juga-
maestros clásicos, con Alekhine, el dores de primera categoría, se deri-
creador de la escuela ecléctica, con vó una brillante victoria.
'PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 159
LO QUE YA SABEMOS Estudiaremos aquí otro aspecto
del desarrollo y comentaremos al-
Pero todo lo que he explicado y gunos de los principios de Nimzó-
que mi vanidad me inclina a supo- vitch, tan luminosamente dados en
ner que ustedes han aprendido - el famoso libro «Mein Sistem» del
magüer los. defectos de mi'expresión gran teórico danés.
y la angustia del espacio- es ref e-
ren te· a los planteos en ajedrez. Hi-
cimos hace muy poco una incursión ALGUNOS CONCEPTOS DE
a través de toda una partida para NIMZOVITCH
· hablar sobre el plan en el medio
juego, pero eso sólo fué una conse- Para ilustrar sobre el desarrollo
cuencia del estudio sobre un defecto dice Nimzóvitch, que no debe consi-
del planteo sobre un mal cambio de derarse jugada de desarrollo ningún
piezas en las primeras jugadas de movimiento de peón, sino más bien
una partida. como una ayuda para el desarrollo.
Ya · volveremos a ocuparnos del Es evidente que el avance de peo-
razonamiento en el medio juego, nes en .. el planteo, sólo tiene por
pero justo es que antes demos al fmalidad dar juego a las piezas me-
aficionado un sólido conocimiento de nores, y por esa causa se adelantan
principios, para que llegue al medio siempre los peones de rey y de da-
juego sin desventajas estratégicas ma, ya que tienen la doble finalidad
de ninguna índole. de cooperar en la construcción de un
Saben ya mis amigos de «El Aje- sólido conjunto central y dar juego
drez Americano» algunas cosas fun- a las piezas que primero deben po-
damentales. Al primer conocimiento nerse en acción. Si fuera posible sa-
elemental sobre el desarrollo que car las piezas sin mover los peones,
dimos, a la explicación sobre el or- dice Nimzóvitch en otra parte, ese
den de desarrollo de las piezas, a sería el ideal, pero desgraciadamen-
las explicaciones sobre la convenien- te el avance de peones, el dominio
cia de no poner en acción en los del centro por medio de ellos, es.
planteos otras piezas que los caba- lo que evita que los peones enemigos
llos y los alfiles, respetando un or- desalojen a nuestras fuerzas de las
den muy lógico, siguió el principio casillas vitales.
sobre la simplificación. Sobre el
valor extraordinario que tienen los
alfiles que actúan por casillas de UN CONTRASENTIDO INTERESANTE
distinto color, que el peón central
más avanzado. La razón es simple Este es uno de los contrasentidos
y también la dimos: para apoyar ese más interesantes del ajedrez. Para
peón, por ejemplo, uno en 4 D, se iniciar las partidas es necesario ocu-
coloca otro peón en 3 R y aun otro par, con uno de los peones, una de
en 3 A D. Esto anula la acción del las dos casillas centrales, y a me-
alfil dama, que ve entorpecida la nudo, para bloquear el centro, colo-
acción por sus propios peones y car un peón en 4 D y otro en 5 R,
agranda la acción del alfil rey que o viceversa, uno en 4 R y otro en 5 D.
tiene todas las diagonales libres y Esto es lo que se llama el vértice
custodia las casillas, evitando que de la cadena de peones, tema que
se entremeta una pieza enemiga. trataremos más adelante. Pues bien,
160 LUIS PALAU
casualmente es este avance de peo- enemigo); 2...•.. , C4D; 3. P 4 AD,
nes lo que da inmediatamente un C 3 C; 4. P 4 D (apoyando el peón
tema estratégico al adversario, has- de 5 R y extendiendo el frente de
ta el punto que hubo un gran maes- peones), 4. . ..... , P 3 D (abriendo
tro que llegó a decir que cada avan- una columna para atacar el .punto
ce de peón entrañaba una debilidad, de apoyo del peón temerariamente
afirmación que es rigurosamente avanzando hasta 5R); 5. P4AR (apo-
exacta, ya que estos avances de yándolo), 5 , P X P; 6. P A X P,
peones dan tema estratégico al ri- C 3 A D; y llegamos a una posición
val, aproxima al campo adversario muy interesante. Las blancas tienen
una de nuestras fuerzas y la hacen gran ventaja en espacio y han obli-
.accesible al ataque cómodo de las gado al caballo rey adversario . ~
piezas rivales. Es, como en la gue- perder varios tiempos, pero ¿ qué
rra, tener un puesto de avanzada pieza han desarrollado en cambíof
cerca del campo enemigo de opera- Pues ninguna. Sólo han movilizado
ciones. El apoyo del mismo crea al peones, con lo que han víolado f¡!l
comando del ejército una preocupa- principio de Nimzóvitch antes esbo-
ción permanente. Y en ajedrez el zado, que decía que no pueden con-
problema es mucho menos peligroso, siderarse movidas de desarrollo 'lo$
ya que nadie corre peligro de muer- avances de peones. En cambío.iIas.
te, pero en cambio es más difícil, negras tienen los dos caballos en acl
porque los peones no pueden reti- ción y un tema estratégico a des-'
rarse nunca. Deben o avanzar o arrollar sobre el peón de 4 D advéti
morir en su puesto. Casualmente en sario, que no puede ser defendído
ese principio, aparentemente audaz, por C 3 A R, por la réplica, A 5 C :}l.
hallan asidero algunas aperturas y Esta defensa aun no ha sido dest~:
algunas escuelas: la defensa Alekhi- da, ya que si bien parece que la v~~f<
ne, que es un verdadero alarde de taja en espacio de las blancas supera
sutileza técnica y la escuela super- en perspectivas a la presión que lQ,
rnoderna. negras realicen sobre el centro avaa-.
zado de peones blancos, esto áun no
ha sido comprobado en la lucha prác-.
LA DEFENSA ALEKHINE tica.

Para ilustrar a muchos aficiona-


dos, daré las primeras jugadas de CONCEPTOS SUPERIORES D~
la famosa defensa Alekhine, que es LOS PLANTEOS
un contrasentido genial: l. P 4 R -
C 3 AR (atacando el peón y provo- Hemos visto, con este ejemplo, -eó-
cando el avance. El negro no avanza mo hay algo de razón en el príneí-
ningún peón, ya que tiene el plan pio que establece que todo avance,
de obligar al adversario a que ex- de peón es un germen de debilidad.
tienda su frente. de peones lejos del ya que hasta se ha elaborado una,
grueso de sus fuerzas, para luego ióea estratégica en base a esto y se·
hacer de esta posición así avanzada creó una escuela que ha dejado hon-
un tema estratégico (como ustedes das raíces en el ajedrez moderno.
ven, todo un magnífico ejemplo de La escuela hipermoderna reivindicó
táctica militar); 2. P 5 R (saliendo al «fianchetto», el desarrollo de los'
del ataque y atacando el caballo alfiles por vía 2 C, sosteniendo que,
PARTIDAS MAGISTRALES D~ B0BDTO GRAU 161
en lugar de la posesión del centro nes ell el planteo y que estos moví-
por medio de los peones, -debía tra- mientes , son sólo admisibles cuando
tarse de dominarlo por medio de los ayudan o cooperan en obtener el do-
alfiles, sin poseerlo, para no avan- minio del centro. Una movida de
zar peones que pudieran dar tema peón que no tenga esa finalidad, es
estratégico al adversario. Pero la ex- una pérdida de tiempo (por ejem-
periencia minó la exageración de plo, la famosa jugada de P 3 T R o
este principio y Tartakówer lo des- P 3 T D que realizan los aficionados
truyó con una reflexión humorística rutinariamente y que ya será tema
cuando dijo: «Es verdad. Para qué de un próximo artículo). En las po-
avanzar en la apertura el peón a 4 R siciones de bloqueo que suelen pro-
o a 4 D cuando es fácil si Juegos al ducirse en los planteos, esta regla
promediar el planteo, lo podremos ya no debe ser respetada, por cuanto
hacer con mucha dificultad». Pero las cadenas de peones se destruyen
1a famosa escuela hipermoderna de- siempre con movimientos de peones.
jó, entre sus muchas ventajas, algo En síntesis, que debe respetarse
:muy valioso y es que enseñó a des- el precepto del Dr. Emanuel Lásker,
confiar de los postulados y exhaltó que dice-que en los planteas una o
'8 primer plano la imaginación, es dos jugadas de peón son suficientes,
decir, el poder creador de los añ- ya que la obtención de ventaja de
donados. desarrollo es la meta hacia la cual
Pero esto es alejarnos de nuestro deben marchar los jugadores, y per-
tema. Hoy hemos aprovechado un que los avances de peones, no son
poco el tiempo, ya que hemos visto jugadas de desarrollo sino sólo ma-
'que no deben moverse muchos peo- niobras que cooperan en él.
LA SIMPLIFICACION EN LOS PLANTEOS

Cuándo deben cambiarse las piezas. ­ .Estas cambian de valor


según la configuración de los peones. ­ De donde resulta que
éstos son el armazón estriüéqico del ajedrez

Hoy quiero ocuparme de un tema el cambiar esas piezas no les produ-


de fundamental importancia y al ce ninguna pérdida de material. Tie-
que yo atribuyo el secreto del aje- ne razón, pero como en ajedrez .no
drez. Se trata de la simplificación se gana por tener más o menos ma-
en los planteos, que es la verdadera terial, sino por darle mate al rey
causa de muchas derrotas y muchas adversario, suele ocurrir que esas
victorias incomprensibles. piezas, de valor equivalente, lo tell-'.
Se trata de un problema de téc- gan muy variado de acuerdo con la
. nica superior, que trataré de expli- configuración de las demás piezas.
car con la mayor claridad para fa-
cilitar el razonamiento de los juga-
dores. Este tema nos coloca frente EL ESQUELETO ESTRATEGICO
a un problema complejo, que es el DEL AJEDREZ
de la desproporción del valor de una
misma pieza. Es el que vincula más Entremos, pues, en el tema. El
directamente el valor material y el esqueleto del ajedrez lo da la con-
valor posicional. figuración de los peones. De acuer-
Ya dije yo en una ocasión que las do con la posición que ellos ocupen
piezas valen según la situación que en el tablero, tienen importancia o
ocupan, de suerte que en algunas no determinadas piezas. Por ejem-
oportunidades un peón es mucho plo, cuando hay pocos peones, es de-
más valioso que una pieza. Veremos cir, cuando se trata de una posición
ahora cómo los plan teos están re- abierta, las piezas que más valen
gidos por principios de lógica abso- entre las dos menores, son los alfi-
luta, que de ser bien interpretados les. El alfil es una pieza magnífica
y cumplidos, facilitarán la tarea del en las posiciones abiertas, y abso-
aficionado. lutamente inocua en muchas posi-
Muchas partidas se pierden en aje- ciones cerradas. En cambio, en estas:
drez por un simple cambio erróneo últimas, o sea en las posiciones de
de piezas. El aficionado sabe que un bloqueo, los caballos adquieren una
alfil vale igual que otro alfil, que importancia fundamental. La razón
un alfil es más o menos equivalente es simple. El alfil, para moverse ne-
a un caballo y que, en consecuencia, cesita vías libres, ya que no dispone
PARTIDAS MAGISTRALES DE ROBERTO GRAU 163
del recurso de saltar por encima de el alfil negro es poco necesario,
piezas propias o ajenas. En cambio, mientras los peones ocupen esa sí-
el caballo no tiene otro inconvenien- tuación, ya que estas modestas pie-
te para saltar que la posible ubi- zas lo reemplazan. En cambio; cuan ..
eación de una propia pieza en el do uno coloca los peones en cuadros
cuadro que desea ocupar. El poder blancos, las casillas blancas quedan
saltar por encima de las cadenas de sin la natural protección de los peo-
peones, es lo que le da una elasti- nes y en ese caso es imprescindible
cidad extraordinaria en las posicio- mantener el alfil para vigilar los
nes de bloqueo. cuadros que los peones han descui-
dado. Como se ve, una profunda ló-
gica inspira al ejedrez, y fácil es ju-
CUANDO EL CABALLO VALE MAS gar bien, si uno se ajusta a sus die ..
QUE EL ALFIL tados.
Para dar un ejemplo más gráfico
Sabemos pues una cosa muy im- voy a mostrar luego una partida que
portante y es que en las posiciones todos ustedes conocen, y que tiene
.de bloqueo conviene mantener los un fin rápido, sin que aparentemente
caballos y eliminar los del contra- el jugador que pierda haya come·
rio y en las posiciones abiertas, en tido muchos errores. Sin embargo
cambio, hay que conservar los alfi- ha incurrido en un error fundamen-
les y eliminar los del adversario. tal de razonamiento, de lógica, y pa-
Pero eso es sólo un aspecto de la ga a alto precio su omisión. Podrán
simplificación. Vamos a considerar lo ustedes suponer que estos errores los
ahora desde el punto de vista de la hacen sólo los principiantes. Nada
estrategia de los planteas. En las de eso, que los jugadores de pri-
aperturas, desde la primera jugada mera a menudo nos vemos forzados
surge una idea estratégica, nace un a cometer los para evitar males ma-
valor distinto de las piezas menores. yores.
Por ejemplo, en las aperturas del
peón del rey las blancas deben con- UN EJEMPLO PREVIO
servar, dentro de lo posible, su alfil
dama, y en las aperturas del peón En la apertura del peón de la da-
dama, su alfil rey. La razón tam- ma, por ejemplo, luego de l. P 4 D,
bién es simple y el principio puede P 4 D; 2. P 4 AD, P 3 R; 3. C 3 AD,
esbozarse así: C 3 AR; 4. A 5 e, C D 2 D; 5. C 3 A,
Cuando un jugador tiene sus peo- A 2 R; 6. P 3 R, O - O; 7. T 1 A,
nes centrales ubicados en casillas P3AD; 8. A3D, P X P; 9. A X P,
negras, debe conservar, como oro en C 4 D, variante muy conocida de la
polvo, el alfil que actúa por las dia- Ortodoxa, las blancas e o n test a n
gonales blancas; y cuando los peones siempre, sin excepción, con A X A.
estén ubicados en casillas blancas, ¿Por qué se hace este cambio de una
hay que conservar el alfil negro. pieza agresiva por una pieza defen-
Diré la causa: El ajedrez es, en sín- siva? Pues simplemente, porque se
'tesis, una lucha por el dominio de elimina el mejor alfil de las negras,
espacio. Hay 64 casillas, y es nece- aquel que corre por casillas de dis-
sario tener piezas que actúen en la tinto color de los propios peones cen-
mayor cantidad de ellas. Cuando uno trales. Este cambio da a las blancas,
coloca los peones en cuadros negros, desde este momento, un tema es-
'.164 LUIS PALAU
tratégico sobre las casillas 5 AD y alfiles ,aún a costa, como en el caso
5 R. Las negras deben tratar de neu- anterior, de perder un tiempo, ya
tralizarlo, mediante el avance de que el alfil blanco ha realizado dos
peón alfil dama, o el peón del rey, jugadas para llegar al cambio (A 5 C
ya que de no poder avanzar esos y A X A) y el negro sólo una; ya
peones pronto estarán perdidas es- que la dama, al retomar, mejora
tratégicamente. su posición. Sigue 5. . .... , C 2 DÍ·
Otro ejemplo en la defensa fran- 6. A X A, cambiando nuevamente e
cesa. La variante más conócida alfil más valioso de las negras y ase-
1. P 4 R, P 3 R; 2. P 4 D, P 4 D; gurándose, a costa de la pérdida .da
3. C 3 AD, C 3 AR; 4. A 5 C, A 2 R; un tiempo, ventaja en espacio,. ya
5. P 5 R. ¿Para qué se hace este avan- que la fiscalización de los cuadres
ce? Pues simplemente para desalo- negros será difícil para el segundo
jar el caballo y poder cambiar los jugador.
INDICE
Prólogo 5

Apertura Jugada en
Grau-ma P. D. -Tarrasch . Círculo, 1921 . . . . . . . . 9
Grau-Guerra Boneo . . . . . . Apertura Vienesa Nacional, 1921 . . . . . . . 13
Qrau-Anaya Oger . . . . . . . Vienesa . Sudamericano, 1921-22 17
(lrau-Fernández Coria Ruy L6pez , .. Círculo, 1923 19
Gfau-Euwe . . . . . . . . . . . . . . P. D. - Eslava . París, 1924 . . . . . . . . . . 22
~hn-Grau P. D. -India de Dama . París, 1924 25
?Srau-Davidesco P. D. - India de Rey París, 1924 29
/S:terk-Grau P. D. -Americana . París, 1924 . . . . . . . . . . 32
\flla-Grau P. D. - Colle . Mayor, 1924 . . . . . . . . . 36
G:tau-Villegas P. D. - Eslava : . Torneo Mayor, 1924 . . 38
:pe Witt-Grau P. D. -Holandesa . Mayor, 1924 41
·arau-Nogués Acuña P. D. - India (P 3 D) Círculo, 1925 . . . . . . . . . 45
:Puleherio-Grau P. D. -Márshall . Sudamericano, 1925 48
.Da Cunha-Grau . . . . . . . . . . Defensa Alekhine . Sudamericano, 1925 . . 51
Grau-Gabarain . . . . . . . . . . . Defensa Alekhine . Sudamericano, 1925 . . 54
Nogués-Grau Zúkertort-Reti . Círculo, 1926 . . . . . . . . . 57
Grau-Nogués Acuña P. D. -India Rey Círculo, 1926 . . . . . . . . . 60
,Fernandez Caria- Grau P. D. - Ortodoxa . Círculo, 1926 . . . . . . . . . 64
:Ofau-Maderna Apertura Ponziani Mayor, 1926 . . . . . . . . . 67
:Palau-Grau P. D. - Stonewall . Mayor, 1926 . . . . . . . . . 70
Nogués-Grau •............ Zúkertort . Mayor, 1926 74
· Iteca-Grau . . • . . . . . . . . . . . . P. D. - Blúmenfeld . Match, 1926 ; 78
Norman H.-Grau . . . . . . . . Defensa Caro-Kann . La Haya, 1928 . . . . . . . ar
Grau-Pleci . . . . . . . . . . . . . . . Defensa Caro-Kann . Campeonato, 1929 . . . . 87
(lrau-Ojeda . . . . . . . . . . . . . . P. D. - Ortodoxa . Mayor, 1932 . . . . . . . . . 91
·Grau-Souza Mendes . . . . . . Defensa Caro-Kann . Sudamericano, 1928 . . 96
·Grau-Bolbochán P. D. - Ortodoxa . Sudamericano, 1934 . . 99
'G:rau-Pleci . . . . . . . . . . . . . . . P. D. - Ortodoxa . Mayor, 1934 101
.Grau-Guimard . . . . . . . . . . . Defensa Francesa . Sudamericano, 1934-35 104
, Grau-Maderna P. D. - Sistema Saemisch . Sudamericano, 1934-35 107
Balparda-Grau . . . . . . . . . . . P. D. - Tarrasch . Sudamericano, 1934-35 109
Grau-Pulcherio Zúkertort-Reti . Sudamericano, 1934-35 111
'Fleurquin-Grau P. D. -Tchigorin . Sudamericano, 1934-35 113
iGrau-Alekhine . . . . . . . . . . . P. D. - Holandesa .•...... Varsovia, 1935 115
'Grau-Fíne P. D. -Nimzóvitch . Varsovia, 1935 . . . . . . . 119
166 ÍNDICJI
H. Fleurquín-Grau P. D. - Balogh' . . . . . . • . • • . Match Int., 1936 122
Grau-Vaitonis .•......... P. D. - Vidmar (Ortodoxa) Estocolmo, 1937 126
Paulsen-Grau . P. D. - Manhattan . . . . . . . . Estocolm.o, 1937 . . . . . . 131
Montgomery-Grau P. D. - Sistema del Cambio Estocolmo, 1937 133
Guimard-Grau . P. D. -Tarrasch Mayor, 1937 . . . . . . . . . 135

ARTICULOS ESPECIALES ESCRITOS POR ROBERTO GRAU

Lecciones que surgen de las derrotas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 140


El mate Legal, la primera prueba de ingenio del ajedrecista 147
La influencia de los maestros italianos en el ajedrez ......................•.. 150
.El Fegatello: cómo se prepara y cómo se debe neutralizar ,;. 153.
Los avances del peón en los planteos no son jugadas de desarrollo 157
La simplificación en los plantees . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 162
ESTE LIBRO
Sii TERMINO DE IMPRIMIR
EN LOS
TALLERES GRAFlCOS ARSOPB
(,"ERRITO 1633/41
BUENOS AIRES
EL DIA
10 DE JULIO DE 1947
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