Está en la página 1de 246

DEJA QUE TU CUERPO

INTERPRETE TUS SUEÑOS


Eugene T. Gendlin

DEJA QUE TU CUERPO


INTERPRETE TUS SUEÑOS

Prólogo de Carlos R. Cabarrús

2ª edición

Desclée De Brouwer
Título edición original:
Let your body interpret your dreams.
Chiron Publications. Wilmette, Illinois 1986.
Traducción:
Olga Castanyer Mayer-Spiess y Ángeles González Pascual
Ilustraciones:
Miguel Ángel Sáinz

1ª edición: noviembre 2001


2ª edición: diciembre 2010

© EDITORIAL DESCLÉE DE BROUWER, S.A., 2001


Henao, 6 - 48009 BILBAO

www.edesclee.com
info@edesclee.com

Printed in Spain - Impreso en España


ISBN: 978-84-330-1651-5
Depósito Legal:
Impresión: Publidisa, S.A. - Sevilla
Índice

Prólogo por Carlos R. Cabarrús . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9


1. Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15

PARTE I: DESCUBRIMIENTO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
2. Las preguntas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
3. Indicaciones sobre “cómo hacerlo” . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33
4. Las preguntas aplicadas a los sueños . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 45
5. Interpretar los sueños de otros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51
6. ¿Pueden dar miedo los sueños? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55

PARTE II: ALGO NUEVO QUE VIENE DEL SUEÑO . . . . . . . . . . . . . . . . 59


7. Introducción a la segunda etapa: algo nuevo que viene del sueño . . 61
8. Cómo conseguir una dirección de crecimiento y los pasos que
surgen a partir de ella . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65
9. Introducción al Control de Sesgo: cómo obtener una dirección de
crecimiento a partir de la parte del sueño que no te gusta . . . . . . . . . 75
10. El Control de Sesgo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 87
11. Símbolo oníricos y lenguaje metafórico: más sobre la Pregunta 10 . . . 101

PARTE III: EL PROCESO CONTINUO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 113


12. Cómo proseguir con el proceso de crecimiento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 115
13. ¿Lo estás haciendo realmente? Seis formas de comprobarlo . . . . . . . . 119
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

14. A menudo, los sueños son observaciones sobre el estado actual


de una situación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 125
15. Una ayuda en tu relación con la gente y las situaciones . . . . . . . . . . . 129
16. Encontrar pequeños pasos para llevar a la práctica . . . . . . . . . . . . . . . 133
17. El progreso reflejado en los sueños . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 137
18. Sueños de tocar tierra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 141
19. Un sueño puede ser un sondeo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 149
20. Instrucciones para no seguir instrucciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 155

Apéndice A: Teoría sobre el cuerpo vivo y los sueños . . . . . . . . . . . . . . . . . 157


Apéndice B: Cómo utilizar cada pregunta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 181
Apéndice C: La interpretación experiencial de los sueños . . . . . . . . . . . . . . . 211
Apéndice D: Guía breve para trabajar un sueño . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 227
Apéndice E: “Sueño de la mujer” . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 229

Bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 231

Información adicional . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 237

8 MAIOR
Prólogo
por Carlos R. Cabarrús

Conocí el libro de Focusing de E. Gendlin en 1985. Carlos Alemany me lo


regaló estando juntos en Santa Bárbara, California. Desde ese mismo
momento el libro me resultó poderosamente práctico y profundo a la vez. En
1986 conseguí el libro sobre la interpretación de los sueños del mismo Gend-
lin, libro que se acababa de publicar aquel año. Su mismo título me llamaba
la atención: ¡que fuese el cuerpo quien interpretara mis sueños! Desde enton-
ces, vengo utilizando la metodología de Gendlin con mis propios sueños y
con los de personas que acompaño en procesos psicológicos y/o espirituales
–aun en los Ejercicios–. Y aunque no he tenido el gusto de conocer a Gendlin
en persona, para mí es realmente un honor presentar un libro suyo a lectores
de lengua castellana.
Gendlin emplea aquí toda la riqueza que había descubierto en su método
del Focusing pero aplicado a la interpretación de los sueños. Ese Focusing que
es “dedicar tiempo a atender a ese lado interior sentido”1 como dice su autor. Aho-
ra bien, el material acá presentado debe leerse desde las nuevas concepciones
que el mismo autor expuso en su libro El Focusing en la Psicoterapia2 publica-
do recientemente, y cuyo capítulo referente a la interpretación existencial de
los sueños, escrito después de la práctica con este libro que presentamos aho-
ra, se encuentra reproducido en el apéndice C. A él nos remitiremos.
En esta obra de El Focusing en la Psicoterapia, Gendlin nos ofrece las múl-
tiples aplicaciones que tiene el Focusing. En concreto, algunas aplicaciones

1. GENDLIN, E. “Pasos del proceso terapéutico: cómo surgen y cómo ayudarles a que surjan”.
En: ALEMANY, C. (ed.) Psicoterapia Experiencial y Focusing: la aportación de E.T. Gendlin. Desclée De
Brouwer, Bilbao, 1997 p. 397.
2. GENDLIN, E. El Focusing en la Psicoterapia: Manual de Método Experiencial. Paidós, Barcelona,
1999 pp. 285ss.

MAIOR 9
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

del Focusing en la psicoterapia son: en el caso del Role Playing, donde la


energía corporal, por ejemplo, en vez de ser una carta pasiva puede pasar a
convertirse en un elemento activo3, y que es útil en el manejo de los sueños.
También nos indica cómo puede relacionarse con Terapia Cognitiva4, y el
efecto que puede producirse al finalizar el trabajo con un sueño; o con el
manejo de imágenes5, elementos esenciales en los símbolos oníricos. Y es que
para Gendlin existen grandes ventajas en usar todas las vías de forma con-
junta: nos permite descubrir qué es lo esencial en cada vía y qué no obten-
dremos a partir de las otras6.
Es de sumo interés resaltar algunos conceptos de avances sobre el mane-
jo de los sueños que aporta Gendlin desde la perspectiva del Focusing apli-
cado a ellos: en primer lugar la importancia del trabajo con los sueños por-
que en ellos el inconsciente da su asentimiento para que se trabaje ese mate-
rial sin ningún riesgo; en segundo lugar, que las imágenes de los sueños con-
tienen ya implícitamente las soluciones de los problemas de los soñadores7;
y tercero, que el mismo sueño provoca “el paso siguiente” –como lo llama
Gendlin– el que toca caminar. “Lo siguiente es sólo lo que el cuerpo del cliente
hace del sueño8”. Otro elemento muy claro en esta obra suya antes citada, es la
lectura que el autor hace de la teoría de Freud: “las imágenes de los sueños con-
tienen una energía que tiende a su realización”9 Ahora bien, salvo excepciones,
“el paso adelante” no se encuentra en el propio sueño sino que surge de la
energía que implican y crean las imágenes del sueño10. Como también el
aprender a “invertir negativos desnaturalizados”, es decir elementos que en
el sueño podrían ser “ayudas” pero que en el sueño aparecen y actúan nega-
tivamente y que sin embargo, podemos invitarlos a actuar positivamente
liberando así energía de crecimiento y avance.11
Personalmente me interesé por la interpretación de los sueños porque
estos se presentaban irresistiblemente en quienes acompañaba en los mo-

3. Ibdm. p. 275.
4. Ibdm. p. 339.
5. Ibdm. p. 304.
6. Ibdm. p. 256.
7. Ibdm. p. 285.
8. Ibdm. p. 286.
9. Ibdm.
10. Ibdm. p. 287.
11. Cfr. Ibdm. pp. 291 ss.

10 MAIOR
P r ó l o g o

mentos más cruciales de sus diversos caminos. Inicié haciendo incursiones


en diversas escuelas psicológicas que trabajaban los sueños y que me apor-
taron diferentes encuadres interpretativos: los sueños mostraban lo reprimi-
do, lo no integrado, lo que no se realizaba en los momentos de vigilia, etc.
Todo ello me parecía muy sugestivo. El aporte de Jung lo encontré especial-
mente iluminador: eran ellos y la sincronicidad los que nos llevaban al pro-
ceso de la individuación; revelaban el momento psicológico que la persona
estaba viviendo. Sin embargo, en estas escuelas echaba en falta siempre una
metodología que permitiera acceder con contundencia al mensaje de los sue-
ños. Ni la asociación de ideas –que podía generar las “sesiones intermina-
bles” que decía Freud–, ni la misma metodología gestáltica –con sus infinitas
posibilidades– me parecía que atinaban –con soltura, sin agotamientos– con
el manejo de los sueños. Por eso, esta libertad que fomenta el mismo Focu-
sing me ha invitado a tomar también en mi inquietud por los sueños diver-
sas vías de entrada.
En mi experiencia personal, por ejemplo, la articulación de Focusing con
los sueños es la combinación que siempre he privilegiado, unida al uso de la
bioenergética. Me parece mucho más elocuente y revelador partir no sola-
mente de la “sensación sentida” (felt sense) individualizada, sino de esta
misma sensación pero contextuada, tal y como la encontramos en los sueños.
Y es que la “sensación onírica” –como la he llamado– la sensación que pue-
de descubrirse en el proceso de análisis de los sueños, presenta de una vez
un contexto –los elementos del sueño, las sensaciones que provocan están en
una trama, en un relato–; una visualización –es decir, hay imágenes, colores,
formas–; una audición –en cuanto muchas veces encontramos sonidos, reso-
nancias, palabras, músicas–. Por otra parte, estas sensaciones oníricas reve-
lan siempre una acción, en donde hay elementos que ayudan y otros que obs-
taculizan; más aún, nos proporcionan una postura corporal golpeada y otra
que implica liberación e integración12. Por lo tanto, podemos concluir que la
“sensación onírica” es la más contundente de entre todas las otras sensacio-
nes sentidas. Quizás sólo se podría comparar en contundencia, a la sensación
que provoca la transferencia, lo que he llamado “sensación transferencial”13.

12. Cfr. CABARRUS, C. Crecer bebiendo del propio pozo. Serendipity Maior, Desclée De Brouwer,
Bilbao, 12ª ed. 1998 p. 18.
13. Cfr. CABARRÚS, C. Cuaderno de bitácora para acompañar caminantes. Serendipity Maior. Desclée
De Brouwer. Bilbao, 4ª ed. 2000. p. 86.

MAIOR 11
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

El presente libro de Gendlin puede leerse de dos maneras. Por una parte,
desde la experiencia de quien conoce el Focusing y entonces es un comple-
mento, una profundización, una aplicación, una mayor riqueza. Por otra, pue-
de leerse sin que necesariamente se hayan hecho incursiones antes en el Focu-
sing. En este caso las “llaves” –preguntas– que ofrece Gendlin pueden dar
mucho juego en la interpretación onírica. En este último caso, quien lea el nue-
vo libro de Gendlin, tendrá un acopio de “entradas” al sueño, estando, claro
está, atento a lo que produce “movimiento corporal” (body shift). Es el movi-
miento corporal –y no la interpretación más brillante o más imaginativa– lo que da la
clave por donde tiene que venir la interpretación del sueño. Como dice Gendlin: “No
sacamos ninguna conclusión de ningún sueño al margen de su implicación con
el cuerpo del cliente”14. Más aún, si el mensaje sólo se queda en una metáfora
de lo que ya se sabía, propiamente no es terapia. Por tanto, el método de dejar
que sea el cuerpo quien interprete los sueños, propone que una vez encontra-
da la sensación onírica, el “felt sense”, se pasa al trabajo típico del Focusing.
Dentro de la experiencia práctica las diversas “llaves” –o preguntas– que
presenta Gendlin en diferentes “manojos” podrían resultar agobiantes para
quien se imagina que tiene que emplearlas todas. Una sugerencia que pare-
ce interesante es que quien acompaña –que nunca es quien realmente inter-
preta– mientras la persona que ha soñado narra su sueño, se coloque en la
actitud de “si este fuera mi sueño”15, y comience empleando la llave que
hipotéticamente abriría el mensaje en el caso de que “este fuese mi sueño”.
Claro está que en la aplicación, hay unas llaves que se presentan como
passpartout, es decir que casi siempre resultan eficaces. La llave de darle “otro
final al sueño”, la llave de lo “contrafactual” –es decir, lo que en el sueño apa-
rece contrario al modo ordinario de que suceden las cosas, o de ser de una
persona– son para mí algo imprescindible. Otra llave muy rica es la de pre-
guntarse “cuál es el mensaje de este sueño”, o en otras palabras “por qué he teni-
do este sueño hoy”. Gendlin, en su artículo “Tres aprendizajes a partir del
enfoque corporal de los sueños”16 nos propone una nueva llave, que es utili-

14. GENDLIN, Op. Cit. 1999. p. 288.


15. Cfr. CABARRÚS, C. Orar tu propio sueño. Op. Cit. pp. 81ss. Allí se da una presentación de
este ejercicio que ayuda mucho a interpretar los sueños adueñándose de él tanto en beneficio per-
sonal como del soñador.
16. GENDLIN, E. “Tres aprendizajes a partir del enfoque corporal de los sueños”. En: ALE-
MANY, C (ed) Op. Cit. p. 411.

12 MAIOR
P r ó l o g o

zada por otros autores17 y que dice relación a “quién es el adversario” y quién
es quien “ayuda” en el sueño. Ciertamente, como señala Gendlin en ese artí-
culo citado, el “qué tiene que ver este sueño con lo que estoy viviendo actualmen-
te”, desencadena muchas veces la clave de interpretación.
El mismo Gendlin señala que hay unas llaves que él llama “elegantes”18,
y otras que lo son menos. Estas “menos elegantes” tienen que ver con un
“segundo nivel” en la presentación de las llaves. Es de suma importancia
esto –que el mismo autor nota como difícil de comprender en ese artículo ya
citado–. El riesgo del trabajo con los sueños, es que nuestra interpretación llega
“tarde” a la previa que ha realizado ya el “consciente” para no crearse problemas. De
manera que con mucha facilidad, una interpretación dada, hipotéticamente
podría estar siendo presentada de manera más acicalada por el consciente,
con lo cual no se llega a la verdadera interpretación, al verdadero mensaje
del sueño. Lo brillante de Gendlin es que “abriéndose a la interpretación con-
traria”, nos permitimos examinar qué pasaría si las cosas fuesen justamente
al revés de lo que estábamos interpretando... Algo de esto ya se daba en la
llave de la “contrafactual”. Es en este momento –ya en un segundo plano–
donde de verdad, puede por una parte verificarse la interpretación primera,
o, por el contrario, abrirse a que en el sueño se me está presentando un cami-
no al que no me atrevía, o no quería, o no podía abrirme. Nuevamente, lo que
dice si algo está tocando el corazón de la interpretación es el movimiento cor-
poral y no alguna idea brillante o sugerente.
Con este nuevo libro de la Colección Serendipity invitamos a quien se ha
topado con la propuesta de Gendlin a que haga descubrimientos afortunados
e inesperados –al estilo serendípico– y experimente en sí, con sus sueños, el
camino que éstos están constantemente invitando a emprender en la bús-
queda de lo más auténtico de nuestra vida: que es dar vida y vida a las otras
personas y al universo entero...

Carlos Rafael Cabarrús


Director Instituto Centroamericano de Espiritualidad
Guatemala, CA

17. Cfr. CUSHWAY D. - SEWELL, R. Counselling with Dreams, citado en CABARRÚS, C. Orar tu
propio sueño. Op. Cit. p. 70.
18. Cfr. GENDILIN, E. Tres aprendizajes... En: ALEMANY, C, (Ed) Op. Cit. p. 411.

MAIOR 13
Sueño de LA MUJER. 1

Estaba ocupado en formar una barrera en la puerta de la iglesia a fin de que


las vacas del encierro no entraran en el templo. (A mediodía, en las fiestas patro-
nales, sueltan las vacas bravas por las calles del pueblo debidamente valladas.
Entre esta puerta de la iglesia y el lugar del encierro media un atrio cerrado. En
el sueño las vacas tenían acceso hasta la misma puerta de la iglesia). Disponía de
tablones y cuerdas que lanzaba de un extremo a otro de la entrada, mientras una
mujer joven se dirigía a mí desde el umbral opinando interesada acerca de las
obras de restauración del interior de la iglesia, de la que yo era el responsable.
Sentía una mezcla de temor por el inminente peligro de las vacas e inquietud por
atender a esa mujer.
Introducción

1
El método de interpretación de sueños que presenta este libro ofrece tres
ventajas: Primera, no está vinculado a ninguna teoría o sistema de creencias. Los
expertos dan interpretaciones contradictorias entre sí. Enfocan un sueño desde
diferentes perspectivas. Aquí se ofrece un modo de utilizar todos sus enfoques
sin necesidad de decantarse por uno de ellos.
Segunda, la piedra de toque fundamental del método es tu propia experiencia cor-
poral de algo que se abre dentro de ti. Una interpretación solamente es certera si tú
experimentas una transformación, un cambio físico sentido.
Voy a contarte ahora mismo, en la primera página del libro, qué es esta pie-
dra de toque:
Imagina que has olvidado alguna de las cosas que se suponía que tenías
que hacer hoy. Sabes que había algo que hacer, pero no recuerdas qué. Tienes
una sensación rara, difusa (nosotros la llamamos “sensación-sentida”1) de esa
tarea olvidada. Pruebas con varias ideas, como “Debe de ser algo relacionado
con el trabajo”, o “Podría ser eso que Juana quería que hiciera”. Son ideas váli-
das, cosas que necesitas hacer. Pero si esa vaga sensación no se mueve, sabes
que no has recordado la tarea olvidada. Cuando al fin la recuerdas, hay un ali-
vio que sientes físicamente, como si todo volviese a ti de nuevo en una oleada.
Recuerdas no sólo lo que ibas a hacer, sino también por qué, dónde, con quién

1. N. del T.: Sensación-sentida, felt-sense en el original. En la traducción al español del libro de


Gendlin, Focusing (1981), Carlos Alemany aclara este término en una nota que extractamos: “Lo que
realmente pretende designar este término en su doble componente es lo siguiente: Por una parte que
es un sentimiento o una sensación corporalmente vivenciada. Y por otra que uno tiene la conscien-
cia de que lo está experimentado en ese momento, que se está formando entonces, que no estaba ahí
antes. [...] Es en definitiva una integración de componentes fisiológicos (sensación real localizada en
una parte del cuerpo), afectivos (tonalidad, sentimiento) y filosóficos (contiene el significado implí-
cito de nuestras acciones, pero sin desplegarse todavía). ...] Necesita un breve espacio de tiempo para
que se forme y para que nosotros tengamos consciencia de que está ahí. Es una sensación global,
vaga, difusa, ambigua, corporal [...] y es fuente de significados”.

MAIOR 15
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

y lo que sientes respecto a ello. Si alguien te preguntara entonces “¿Cómo sabes


que esto es lo que habías olvidado?” (y no “algo relacionado con el trabajo” ni
“el asunto de Juana”), te echarías a reír. El sentimiento es inconfundible en tu
cuerpo. Has recordado.
Un descubrimiento con un sueño es algo parecido. Al principio, el sueño
parece absurdo, sin sentido, y sólo te deja una sensación-sentida confusa. De
pronto, es algo que tiene que ver con una parte de tu vida, y tú lo sabes. Este
descubrimiento viene acompañado de una sensación física de liberación, un
poco de energía liberada en tu cuerpo. Antes del descubrimiento, tenias varias
ideas que podían encajar con el sueño. Ahora, no se trata de un mero ajuste, de
una mera adecuación. Sabes de qué trata.
Más adelante hablaremos de ciertas respuestas corporales más sutiles que
puedes identificar para realizar un trabajo más profundo con los sueños.
Tercera, el método se puede enseñar y aprender. He recogido las teorías de varios
expertos y las he convertido en preguntas. Puedes hacerte estas preguntas (o,
si estás interpretando el sueño de alguien, a esa persona), planteártelas una por
una, hasta que la sensación-sentida del sueño se abra y dé lugar al descubri-
miento. Aunque los expertos difieran, puedes tantear el sueño con una pre-
gunta de uno de ellos, luego con otra de otro, y así sucesivamente. Con dife-
rentes sueños, diferentes preguntas conducen a un descubrimiento –el cambio
sentido.
El método es “Focusing” aplicado a los sueños (Gendlin 1981). Un serie de
investigaciones han puesto de manifiesto que el cambio se produce cuando se
da un cierto tipo de atención corporal que nosotros ahora llamamos Focusing
(Mathieu-Coughlan y Klein, 1984). Cuando hay un cambio, las personas no se
limitan a hablar o pensar. Ni tampoco sienten únicamente una y otra vez las
mismas emociones, independientemente de lo intensas que sean. Más bien,
también sienten físicamente algo que no pueden definir.
Se puede reconocer este modo de atender. La persona dice algo. Hay un
pequeño silencio... entonces la persona dice: “No, eso no es del todo exacto.
Puedo sentirlo ahí, pero no sé lo que es. Sin embargo, sé que lo que he dicho no
es exacto”. Se produce otro silencio...
Entonces la persona dice de pronto: “Oh, ya sé. Tiene que ver con...”. Des-
pués de decir algunas frases, la persona acompañante pregunta: “¿Es eso exac-
tamente?”. Hay un nuevo silencio...
Puede que ahora la persona diga: “No, tampoco es eso”.
O puede haber una respiración, la postura de la persona se relaja “Sí, eso es.
Es exactamente eso”.

16 MAIOR
I n t r o d u c c i ó n

La investigación pone de manifiesto que pueden predecirse el cambio y la


solución de problemas en aquellas personas que prestan atención de este modo.
La mayoría de las que sólo hablan, piensan o sienten emociones reconocibles, no
cambia.
Este hallazgo se ha confirmado en muchos estudios.
La mayoría de la gente no conoce este extraño modo de atención física. Sólo
en raras ocasiones experimentan físicamente una sensación de que algo tiene un
significado que no pueden captar. Ocurre cuando una persona tiene una “cora-
zonada”. Alguna situación, por ejemplo una oferta de trabajo, parece excelen-
te. Parece perfectamente lógico decir que sí. Sin embargo, la persona puede
experimentar dentro de su cuerpo un sentimiento borroso, escrupuloso, acerca
de ello. No sabe por qué, y no es capaz de definirlo, pero...
Una “sensación-sentida” como ésta es poco frecuente. Pero, si conoces el
Focusing, puedes obtener una sensación-sentida acerca de cualquier tema, casi
siempre que quieras.
Nosotros enseñamos Focusing a la gente en muchos contextos. Pero su
aprendizaje requiere algo de tiempo y práctica. Se puede aprender Focusing a
través del trabajo con los sueños. La parte más difícil es permitir que llegue una
sensación-sentida. Con un sueño a menudo es fácil. Normalmente un sueño te
trae una sensación-sentida. Si no es así, pronto llegará si atiendes a tu cuerpo mien-
tras evocas el sueño. La sensación-sentida es esa sensación corporal borrosa, esa
rara, vaga cualidad que el sueño te deja.
A veces no recuerdas un sueño, pero sabes que lo has tenido. ¿Cómo lo
sabes? Tienes la sensación-sentida del sueño cuando te despiertas. Enfocas tu
atención sobre esta sensación borrosa, la llamas suavemente, quizá pierdes su
rastro, la llamas otra vez, y, de pronto, el sueño vuelve.
La sensación-sentida es lo más tangible cuando no queda nada del sueño.
Pero también puedes experimentar la sensación-sentida junto con un sueño
que recuerdas.
La sensación-sentida no es un sentimiento común, como ira, miedo o triste-
za. Además de esos sentimientos reconocibles, un sueño también te deja con una
cualidad sentida única que no encaja en ninguna categoría. No puedes imagi-
narlo. Es una indefinible, global, misteriosa, rara, incómoda, borrosa sensación en
tu cuerpo.
Con nuestro método dirigirás las preguntas hacia ahí –hacia la sensación-
sentida. Luego, esperarás a ver si surge algo nuevo dentro de ti.
Al principio, la gente responde rápidamente a las preguntas que le hacen
sobre un sueño diciendo “No. Nada”. “¿A qué te recuerda el sueño?”. “A nada”.
“¿A qué te recuerda esa casa?”. “A nada”. Pero cada pregunta requiere aproxi-

MAIOR 17
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

madamente un minuto. En vez de responder inmediatamente “No, nada”, per-


manece un rato junto a ello. No lleva tanto tiempo como para que te aburras o
te pongas tenso, pero sí el suficiente como para permitir que una pregunta
toque la sensación-sentida del sueño.
No le estás haciendo la pregunta a tu mente. Estás preguntando a la sensa-
ción-sentida del sueño dentro de tu cuerpo.
La forma tradicional de “interpretar” los sueños consiste en aplicar un pun-
to de vista y sacar algunas conclusiones. Yo rechazo que los sueños puedan in-
terpretarse de ese modo. Estas conclusiones son solamente hipótesis. No existe
interpretación hasta que algo brota de la persona que sueña, concreta y expe-
riencialmente, en respuesta a la hipótesis. Por lo tanto, he transformado estos
puntos de vista en preguntas. Hazle una pregunta lentamente a la sensación-
sentida en el cuerpo. Si no surge nada, pasa a otra pregunta.
Cuando la sensación-sentida responde, hay una señal física, una liberación
de la tensión, un cambio sentido. Lo que acompaña a esta sensación-sentida,
para ti es algo muy concreto –no necesitarás que yo te diga que es genuino y
que estás interpretando tu sueño.
Ésa es nuestra piedra de toque.
Debo este enfoque del método a mis tres años de profesor visitante en el
Richmond College de la Ciudad Universitaria de Nueva York. Los alumnos
eran en su mayor parte enfermeras, amas de casa, policías, trabajadores que
estaban intentando estudiar. Mi tarea consistía en formular las cosas sencilla y
claramente sin perder la esencia. Para ello, tuve que separar la esencia y hacerla
más precisa de lo que era. Eso produjo un avance. Dedico este libro al Rich-
mond College.
El método que ideé para enseñar la interpretación de sueños iba algo más
lejos que la clase normal. Por supuesto, utilizábamos los libros de Freud y Jung.
Pero el método de “Focusing-más-preguntas” permitía que casi todos los estu-
diantes interpretaran sus sueños de forma absolutamente concreta y que ayu-
daran a otros estudiantes a entender los suyos. También lo hicieron con sus
cónyuges y amigos. En cierto extraño sentido, los estudiantes estaban haciendo
más que lo habitual entre expertos. Incluso profesionales veteranos raramente
interpretan un sueño con corroboración experiencial en vez de con conjeturas.
Vi que los estudiantes y yo habíamos desarrollado un nuevo método. Estaba
sorprendido.
Los estudiantes no sabían lo suficiente sobre este campo como para sor-
prenderse. Aceptaban sencillamente esta nueva facultad como algo que se
aprende en la Universidad. Pero estaban verdaderamente entusiasmados. Al
final de un curso, un estudiante me dijo, “Puedo interpretar mis sueños y ense-

18 MAIOR
I n t r o d u c c i ó n

ñar a mi esposa y a otras personas a hacerlo. Trabajé con mi vecina hasta que
pudo hacerlo por sí misma y eso la ayudó mucho. Voy a citarte en mi Libro de
la Vida porque me diste esto”. Este tipo de cosas son la mejor recompensa para
un profesor.
Las tres ventajas son: que podemos utilizar conjuntamente todas las teorí-
as, que la piedra de toque es siempre la propia respuesta corporal del que sue-
ña, y que el método se puede aprender.
Ahora que he alardeado de estas innovaciones, debo también presentarlas
más modestamente. Nada de lo que digamos acerca de los seres humanos es
fiable al cien por cien. Los sueños son enigmáticos, no tenemos ninguna certeza
sobre ellos. No tenemos un conocimiento objetivo acerca de los sueños. Lo que
yo ofrezco es realmente un método de humildad. Una interpretación desde una
teoría tiene mucho sentido, pero cuando escuchas la interpretación desde otra
teoría, también tiene sentido. Y existen muchas teorías. Es más humilde estar
abierto a todos los modos de interpretación. Sólo lo que surge de forma fresca
dentro de tu cuerpo interpreta tu sueño.
Incluso éste es sólo un método. No excluye otras posibilidades con los sue-
ños.
Este método tampoco es tan simple como he dicho hasta aquí.
El método tiene una segunda parte.
Existen dos etapas en la interpretación de los sueños (algunas veces se dan
simultáneamente, otras no). Un descubrimiento puede permitirte saber de qué
trata el sueño, pero puedes encontrar que no te enseña nada que no supieras ya.
Entonces ésta era sólo la Fase 1 de la interpretación de sueños. Puedes pasar a
una segunda etapa, como mostraré –pero ésta no da resultado con todos los
sueños. Cuando funciona, obtienes algo nuevo para tu propio desarrollo.
Como ves, el método es algo más complejo que simplemente hacer pre-
guntas hasta que la sensación-sentida se abra. Normalmente se necesita una
segunda etapa. En esta segunda parte aplicamos el fundamental CONTROL DE
SESGO, que explicaré en el capítulo 10. Lo necesitamos para sortear un peligro al
que todos nos enfrentamos cuando interpretamos nuestros propios sueños: ten-
demos a considerar el sueño desde el mismo punto de vista equivocado que
imponemos a cualquier cosa en nuestra vida. Entonces el sueño parece decir las
mismas cosas que siempre nos decimos a nosotros mismos.
Mi sueño se ha formado en mi cuerpo. Podemos decir que viene de mí, pero
“mí” es múltiple. La subjetividad humana no es una única cosa. Aunque el
habitual “yo” consciente son muchos procesos, constituye sólo una pequeña
parte de lo que pueden ser los humanos. Puedes decir también que el sueño
“me viene”. (No queremos ceñirnos a ninguna de las concepciones teóricas

MAIOR 19
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

sobre los sueños –ni sobre los humanos). Sea como sea, el sueño es más de lo
que yo sé. Pero cuando interpreto mi propio sueño, utilizo significados que
conozco. Por tanto, forzosamente paso por alto justamente eso que es “más de
lo que ya sé”. ¿Cómo puedo superar eso?
Todos los que han estudiado los sueños se han encontrado con este proble-
ma. Todos ellos llegaron a la conclusión de que nadie puede interpretar sus
propios sueños. El CONTROL DE SESGO resuelve este rompecabezas.
¿Cómo puedo dejar de imponerle al sueño mis actitudes conscientes habi-
tuales? El CONTROL DE SESGO permite que mi cuerpo lo haga, no todas las veces,
pero sí a menudo.
Cuando explique el CONTROL DE SESGO, verás exactamente cómo hacerlo. Aquí
únicamente quiero llamar tu atención sobre este problema y darte a conocer la
segunda fase del método.
La mayor parte de lo que sé sobre sueños procede de Bonime (1962), Boss
(1958), Ernest FitzHugh, Freud, Mary Hendricks, Barbara Ingram, Jung, Mala-
mud (1967, 1979), Perls, Arvind Vasavada, Whitmont (1978), H.R. Wijngaarden,
y un brillante artículo de Berry (1974). Yo únicamente he proporcionado un
nuevo método, la piedra de toque corporal que nos permite utilizar diversos
enfoques de este modo. El método proviene del Focusing (que, a su vez, pro-
cede de la investigación y el trabajo filosófico sobre Pensamiento y Experien-
cia).
Al principio, el Focusing parece raro. Tienes que fijar la atención en algo
vago, ¡algo que no reconoces! Definitivamente está ahí, de acuerdo, esta rara
sensación, dentro de tu cuerpo. Pero no puedes decir lo que es. Al principio
parece tan vaga, apenas digna de atención. “No es nada”, podrías decir. “¿Qué
puede surgir de eso?”. Pero eso es cómo tu cuerpo tiene el sueño. En esa sensa-
ción-sentida está todo lo que tu organismo sabe. ¡Y más! En eso está cómo nece-
sita moverse tu organismo, su siguiente paso de crecimiento. Pero ese paso no
está completamente determinado hasta que llega.
Seguramente todo esto no habrá quedado completamente claro ahora.
Vamos a ir por pasos.

20 MAIOR
Primera parte
Descubrimiento
Sueño de LA MUJER. 2

Gente corriendo y gritando, silbidos al galopar de las vacas. Atenazaba el


tablón más alto del vallado del muro de la iglesia, pero ni en los brazos ni en las
piernas tenía fuerza suficiente para escalarlo y ponerme a salvo; la gran puerta
de la iglesia había quedado sin protección; las vacas pasaban a mi espalda,
mas no ocurría nada, ni golpes ni cornadas, sino miedo en el estómago, frío en
la espalda y sorpresa por mi debilidad. (El vallado que en el sueño está situado
junto a un muro de la iglesia es inexistente en la realidad y el uso del mismo para
protegerse del ganado bravo no precisa de ninguna fuerza especial; consta de
tres tablones horizontales apoyados en soportes verticales).
Las preguntas

2
Este capítulo es una introducción a las Preguntas. No las voy a explicar
aquí. Solamente las relaciono para que puedan aprenderse y recordarse fácil-
mente. Cada pregunta está explicada con más detalle en el Apéndice B. Con-
súltalo, en este momento o más adelante, para saber cómo utilizarlas.
Nunca necesitarás emplear todas las preguntas con un sueño. Únicamente
la primera de ellas debe hacerse siempre. Después repasa mentalmente la lista
y elige una pregunta para hacerla a continuación.
Las preguntas no van dirigidas a la persona que ha tenido el sueño. Más
bien son para que ésta se las pregunte a su cuerpo. Deja que la pregunta cale
dentro de ti. Formúlala ahí. Cada pregunta requiere aproximadamente un
minuto. Si no viene nada, pasa a otra pregunta.
Si estás interpretando los sueños de otras personas, hazles saber claramen-
te que no es necesario que te digan lo que les viene. Pueden guardárselo para
sí mismos si lo desean. Pide a la persona que ha tenido el sueño que te indique
cuándo surge algo. Cuando lo haga, di: “Permanece en silencio con eso duran-
te unos momentos. Observa hacia dónde se mueve”. Concederle uno o dos
minutos a algo nuevo es de gran ayuda. Entonces, si la persona lo desea, pue-
de comentar algo sobre ello.
La pregunta 1 siempre se hace en primer lugar porque facilita que las aso-
ciaciones surjan libremente. Todas las demás pueden hacerse en el orden que
se quiera.

1. ¿QUÉ TE SUGIERE EL SUEÑO?

¿Qué asociaciones tienes en relación con el sueño?


¿Qué te viene a la mente cuando piensas en el sueño?
O elige una parte del sueño: ¿Qué acude a ti en relación a ello?

MAIOR 23
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

2. LOS SENTIMIENTOS

¿Qué sentías en el sueño?


Siente la cualidad del sentimiento de tu sueño. Deja que vuelva a ti tan ple-
namente como sea posible.
Elige la parte del sueño más confusa, rara, chocante o hermosa. Represén-
tatela mentalmente y deja que surja una sensación-sentida en tu cuerpo.
O elige una parte del sueño.
Entonces pregunta: ¿Qué hay en tu vida que te suscite la misma sensación?
O: ¿A qué te recuerda esta cualidad de sentimiento? ¿Cuándo te sentiste así?
O: ¿Qué es nuevo para ti de esta sensación-sentida?

3. ¿QUÉ PASÓ AYER?

¿Qué hiciste ayer? Repasa tus recuerdos sobre el día de ayer. Recuerda tam-
bién eso que te preocupaba internamente.
Puede que surja algo relacionado con el sueño.
Las preguntas 1, 2 y 3 son tres vías para obtener asociaciones.
Si surgen algunas asociaciones, no es necesario que continúes para conse-
guir más. Tampoco es necesario que hagas las tres preguntas. Puedes volver a
ellas más tarde en relación con alguna parte del sueño.

4. EL LUGAR

Visualiza y siente cómo es el lugar principal en el que se desarrolla tu sueño.


¿A qué te recuerda?
¿Dónde has estado en un sitio como ése?
¿Qué lugar te suscita la misma sensación que ése?

5. LA HISTORIA

Primero resume el argumento del sueño. Luego, hazte esta pregunta: ¿Qué
hay en tu vida que sea como esta historia?
Resume los acontecimientos del sueño en dos o tres pasos: “primero... y lue-
go... y luego...”. Hazlo de forma más general que el sueño.

24 MAIOR
L a s p r e g u n t a s

Esto puede hacerse de varias maneras, si la primera no da resultado.


Ejemplo: Sueño de atravesar el río
Tenía que cruzar este río, no había ningún camino que lo atravesara. Entonces vi un puen-
te más abajo, pero cuando llegué allí, iba sólo hasta una isla en el río.
El resumen de la historia podría ser: “Primero no parece haber ningún
camino, luego hay uno, pero sólo un camino parcial. ¿Qué hay en tu vida que
se parezca a esto?”.
O: “Primero te sientes desalentado, luego mejor, pero no completamente
bien. ¿Qué hay en tu vida que se parezca a esto?”.
O: “Primero hay un gran vacío de una a otra parte. Entonces, resulta que
hay un lugar en el medio”.
Los resúmenes de la trama te permiten preguntar: ¿Qué es igual que eso en
tu vida? ¿Dónde te está haciendo falta un camino? ¿Respecto a qué te sientes
desanimado? ¿Qué parece un gran vacío, todo o nada, en este momento? ¿Qué
podría ser esta isla?

6. LOS PERSONAJES

Selecciona el personaje desconocido de tu sueño. O, si todos son conocidos,


elige el más importante. (O tómalos por turno).
¿A qué te recuerda esta persona? ¿Qué cualidad de sentimiento te produce
esta persona en el sueño?
Incluso una persona a la que no viste claramente puede dejarte una cuali-
dad sentida en el cuerpo.
Con gente conocida: ¿Tenía el mismo aspecto de siempre?
Las preguntas 4, 5 y 6 pueden recordarse conjuntamente como Lugar, Historia y
Personajes.
A continuación, se indican tres formas de trabajar más detenidamente con
los personajes:

7. ¿QUÉ PARTE TUYA APARECE AQUÍ?

Según algunas teorías, las otras personas que aparecen en tu sueño son par-
tes de ti. Nosotros no estamos seguros de que sea así, pero pruébalo:
¿Qué cualidad de sentimiento te produce esta persona? ¿Qué sensación vie-
ne a tu cuerpo? No es necesario que la nombres, solamente siéntela.

MAIOR 25
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Si no te viene ninguna cualidad, pregúntate: ¿Qué adjetivo podría ponerle


a esa persona?
Ahora piensa en ese adjetivo o cualidad de sentimiento como si fuera una
parte de ti.
Si eso es una parte tuya, ¿qué parte sería?
Te puede gustar o no esa parte, o puede que sepas mucho sobre ella. Pero,
de cualquier manera, déjala estar aquí por ahora.
¿Tiene sentido el sueño, si lo tomas como una historia sobre cómo te rela-
cionas con esa parte tuya?
Ejemplo: Sueño del regalo de cumpleaños
Los del club me pidieron que dejara que Guillermo se acostara con con mi esposa. Se suponía
que eso iba a ser un regalo de cumpleaños para él. A mí no me gustó la idea, y dije que de todos
modos ella no lo haría. En ese caso, dijeron, Guillermo podía acostarse con la tía Beatriz.
Asociaciones: “Ese sueño es realmente absurdo. Jamás permitiría que me
pidiesen algo así. No sé qué club es éste. De acuerdo, ¿cómo es Guillermo? Gui-
llermo siempre hace sólo la parte del trabajo que le gusta. No tiene escrúpulos
y se impone a toda la gente. Mm... ¿ésa es una parte mía? Bueno, sí (riéndose).
Pero no me gusta. Estoy contento de no ser como Guillermo. Pero, en efecto, es
una parte mía. Consigo lo que quiero. He pasado por encima de todo el mun-
do. No la dejo asomar mucho, incluso en mi interior”.
Ahora él introduce eso en el sueño. “¿Se acostaría ella con esa parte mía?
Mm...”.

8. ¿CÓMO SERÍA SER “ESA” PERSONA?

Levántate o siéntate en el borde de la silla. Relaja tu cuerpo. Ahora imagina


que te estás preparando para actuar en una obra. La representación es mañana.
Estás preparándote, sintiéndote dentro del papel. Vas a representar a un perso-
naje del sueño. Deja que surja en tu cuerpo la cualidad del sentimiento de ser esa per-
sona.
Ahora puedes hacerlo realmente, o solamente imaginarlo, pero asegúrate de
hacerlo en tu cuerpo.
¿Cómo caminarías por el escenario? ¿Pisando fuerte, rígidamente o de qué
manera? ¿Cómo permanecerías de pie o sentado? ¿Cómo estarían tus hom-
bros? No decidas. Deja que tu cuerpo lo haga espontáneamente.
Exagéralo. Como si se tratara de una obra cómica. Sobreactúa de modo que
el público se ría.

26 MAIOR
L a s p r e g u n t a s

¿Qué se te ocurre decir o hacer? No lo inventes. Espera y observa qué pala-


bras o movimientos vienen del sentimiento corporal.
Trata de mantener esto dentro de ti. Si evocas otra vez la imagen de ese per-
sonaje ¿surge de nuevo esa cualidad en tu cuerpo?
Estas preguntas pueden aplicarse a cualquier cosa de un sueño, no sólo a
personas. Como en las pantomimas, se puede decir “sé esa pared” o cualquier
objeto del sueño. Espera y siente lo que surge en tu cuerpo.
(Por ejemplo, estás representando una pared. Estás de pie. De pronto tienes
el impulso de extender el brazo en un movimiento rígido de bloqueo, y dices
“¡Alto!”).
También puedes representar tu forma de ser habitual, como eras en el sue-
ño. Exagérala, observa lo que ocurre cuando te permites ser aún más de esa
manera.

9. ¿PUEDE CONTINUAR EL SUEÑO?

Visualiza vívidamente el final, o alguna escena importante del sueño. Sién-


tela de nuevo. Cuando la recuperes tan plenamente como puedas, obsérvala y
espera a que ocurra algo más.
Espera, no inventes nada.
Tras un rato, observa: ¿Qué impulso tienes, si es que tienes alguno, de hacer-
le algo a la escena, una vez que ha actuado por sí misma?
Estas tres preguntas proceden de Jung y Perls. Yo he especificado el papel
del cuerpo.
Normalmente, una de las tres basta. Por lo general no necesitarás las tres a
la vez. Puedes emplear las otras dos más adelante, si las necesitas.
Las preguntas 7, 8 y 9 pueden recordarse como tres maneras de trabajar en pro-
fundidad con los personajes.
Las siguientes tres preguntas son sobre decodificación:

10. LOS SÍMBOLOS

A fin de cuentas, ¿qué tipo de objeto aparece en tu sueño?


Algunos creen que hay símbolos comunes. Otros no están de acuerdo. Prué-
balo, y mira si eso abre algo en tu sueño.

MAIOR 27
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

¿Qué es lo que está “representando” algún objeto de tu sueño?


Fíjate en alguno de los objetos más destacables de tu sueño y pregunta:
¿Qué es esto?
¿Para qué se utiliza? Di lo más obvio.

Ejemplos:
Un puente: cruza de un lado a otro
Un río: es una barrera natural
Un policía: el que hace cumplir la ley
Una carta: trae un mensaje
Un tractor: se utiliza para arar
Un coche: va a alguna parte
Un tren: transporta y te puede llevar a algún lugar,
pero no controlas su movimiento
Equipaje: tu ropa y lo que llevas contigo

Después, sustituye esto en la historia del sueño.


Sueño del equipaje perdido
Iba en un tren y cuando éste ya iba rápido, me di cuenta de que no tenía mi equipaje. Lo
había dejado en el andén.

Sustitúyelo por: estás empezando a moverte o a cambiar de alguna mane-


ra, de forma que no controlas el vehículo una vez que arranca. Ahora te das
cuenta de que has dejado atrás tus cosas de siempre. ¿Eso encaja con algo que
está pasando en tu vida?
¿Qué dirías que es perder el equipaje? Por ejemplo, puedes responder: “No
tienes tu ropa y no puedes tener buen aspecto. Necesito mi ropa para tener una
apariencia adecuada”.
Ahora sustituye eso en el sueño: ¿Te estás moviendo de algún modo y has
perdido tu habitual apariencia adecuada? ¿Encaja eso con algo?
Cualquier cosa “simboliza” o “representa” el uso, función o significado
común de esa cosa. Sustitúyelo en el sueño. Observa si el sueño tiene sentido
cuando los objetos que aparecen en él se ven o se consideran de esta manera.

11. LA ANALOGÍA CORPORAL. SOBRE TODO: ALTO, BAJO Y DEBAJO

Alguna cosa del sueño puede ser una analogía del cuerpo. Por ejemplo, un
objeto alargado puede ser un pene, un bolso puede representar una vagina. El
coche puede ser tu actividad sexual. Una casa puede ser tu cuerpo.

28 MAIOR
L a s p r e g u n t a s

¿Encaja esto? El desván u otro lugar alto pueden significar el pensamiento,


estar en la cabeza, lejos de los sentimientos.
“Abajo, al nivel del suelo” puede significar los sentimientos, estar en la par-
te más baja de tu cuerpo, arraigado.
El sótano, estar bajo tierra, o bajo el agua, puede significar lo inconsciente,
lo que no es visible.
Las máquinas y diagramas extraños a menudo cobran sentido si se ven
como analogías del cuerpo.

12. LO CONTRAFACTUAL

¿Qué hay en el sueño que sea específicamente diferente de la situación real?


¿Exactamente qué ha cambiado el sueño?
Ejemplo: Sueño de la pared
Una pared (que realmente no está allí) corre a lo largo de todo mi apartamento, dividién-
dolo en dos grandes mitades.

Si el sueño “se aparta del camino” para cambiar la situación en determina-


dos aspectos, pregunta: ¿Por qué hará precisamente estos cambios?
O: ¿El sueño representa alguna cosa con un valor diferente, contrario a
cómo tú la evalúas en estado de vigilia? ¿Algo que consideras estúpido apare-
ce como inusualmente importante e impresionante en el sueño? ¿Alguien que
aparece representado como insignificante, tonto o alocado es una persona a
quien de hecho admiras? ¿Algo que consideras indigno de atención se repre-
senta como una cosa fascinantemente hermosa? Observa si el sueño “corrige”
la actitud que tienes en la vigilia. Si es así, prueba a adoptar una actitud más
moderada entre los dos extremos.
Ejemplo: Sueño del padre gigante
En el sueño, mi padre vino a visitarme, pero era enorme. Laura y yo apenas llegábamos a
sus botas. Y nuestra casa era diminuta.

Pregunta: “¿Podría significar algo, si pruebo a decir que él es mucho más


importante para mí de lo que reconozco? Déjame estar en silencio y ver si me
viene algo”.
Las preguntas 10, 11 y 12 son tres decodificadores: los símbolos, la analogía corpo-
ral y lo contrafactual.
Las cuatro siguientes son aspectos del desarrollo del ser humano.

MAIOR 29
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

13. LA INFANCIA

¿Qué recuerdo de la infancia puede surgir en relación con el sueño?


Si piensas en tu niñez, ¿qué te viene?
¿Qué tenía en tu infancia esta cualidad de sentimiento como la que aparece
en el sueño?
¿Qué ocurrió en tu vida en esa época? ¿Qué significó para ti?

14. CRECIMIENTO PERSONAL

¿Cómo te estás desarrollando, o intentando desarrollar?


¿En qué te estás esforzando, o qué desearías ser o hacer?
¿En qué sentido estás incompleto, no eres una persona completa?
¿Puede que el sueño o sus personajes representen algo que aún necesitas
desarrollar?
Imagina que el sueño era una historia sobre eso. ¿Qué podría significar?

15. SEXUALIDAD

Prueba a considerar el sueño como si fuera una historia sobre lo que nor-
malmente haces o sientes respecto a la sexualidad.
O: si fuera una historia acerca de cómo eres en tu dimensión sexual, ¿qué te
estaría diciendo?

16. ESPIRITUALIDAD

¿De qué potencial creativo o espiritual tuyo podría tratar el sueño?


¿Aparecen en el sueño dimensiones del ser humano que no tienes muy en
cuenta en tu vida?
Sueño del ladrón de la mansión
Esta enorme mansión estaba llena de oro y antigüedades. Yo era un ladrón. Entré y robé
las sábanas de debajo de las colchas. Las colchas eran de oro. Las dejé un poco arrugadas.

¿Cuál dirías que es la diferencia entre sábanas y colchas?


“Bueno, las sábanas son necesarias, pero las colchas sólo son para decorar”.

30 MAIOR
L a s p r e g u n t a s

¿Dedicas la mayor parte de tu vida a lo que es necesario, dejando poco


tiempo para la belleza?
“Es cierto que no me tomo mucho tiempo para mí mismo, para cosas como
la belleza”.
¿Y para las cosas espirituales?
“¿Quieres decir para la fe? La perdí a los 22 años”.
Bien, ¿qué ocurre si pruebas a decir: “He dedicado casi todo al trabajo y a
lo necesario? ¿Algo en mí quiere que mi vida sea más que eso?”.
No intentes aplicar todas las preguntas a un solo sueño. Son demasiadas.
Tampoco es necesario que explotes al máximo una pregunta. La lista es un alma-
cén de posibles pasos a dar con un sueño. Cuando no se mueve nada, la lista te
posibilita el seguir adelante. Cada pregunta te permite generar muchas otras
específicas. Pueden aplicarse a cualquier parte del sueño. Puedes trabajar con
cualquier escena, persona u objeto del sueño.
Diferentes frases tienen efectos diferentes. Cuando no se obtiene nada con
una pregunta, puede ser de ayuda formularla de otra manera. Puedes hacer
diversas versiones de cada pregunta.
Por supuesto, también puedes plantear otras preguntas que se te ocurran.
Normalmente, mucho antes de agotar toda la lista, conseguirás el descu-
brimiento y darás un paso más. Por tanto, no hagas las preguntas en el orden
en el que aparecen aquí; simplemente echa un vistazo a la lista y elige la pre-
gunta que quieras.
En el Apéndice B se explica más acerca de cada pregunta.
Para una consulta rápida:
1. ¿Qué te sugiere el sueño?
2. Los sentimientos ASOCIACIONES, TRES VÍAS
3. ¿Qué pasó ayer?
4. El lugar
5. La historia TRES ELEMENTOS DE CUALQUIER OBRA
6. Los personajes
7. ¿Qué parte tuya aparece aquí?
8. ¿Cómo sería ser “esa” persona? TRABAJO CON LOS PERSONAJES, TRES VÍAS
9. ¿Puede continuar el sueño?
10. Los símbolos
11. La analogía corporal TRES VÍAS PARA LA DECODIFICACIÓN
12. Lo contrafactual
13. La infancia
14. Crecimiento personal CUATRO DIMENSIONES
15. Sexualidad DEL DESARROLLO
16. Espiritualidad

MAIOR 31
Indicaciones sobre “cómo hacerlo”

3
1. CAPTA TODOS LOS DETALLES DEL SUEÑO

Recuerda el sueño en sus detalles visuales. Muchas personas no están acos-


tumbradas a recordar o contar lo que realmente vieron.
Si se trata de tu propio sueño, anótalo tan pronto como puedas. Subraya las
partes más importantes. Luego vuelve sobre ello y escribe los detalles de cada
parte. ¿Qué veías? ¿Qué sentías y pensabas?
Si se trata del sueño de otro, pídele que lo cuente detalladamente. Es necesa-
rio que puedas visualizar el sueño de la persona. Contar un sueño no es decir:
“Mi madre vino a verme. Eso es todo”. Podrías preguntar: “¿La viste? ¿Dónde
fue eso? ¿Estaba de pie o sentada? ¿Qué viste exactamente?”. Y una vez que
haya contado esto, pregunta: “¿Había otras escenas? ¿Era ésta la única ima-
gen?”.
Si se trata del sueño de otra persona, repíteselo poco a poco. Es el único
modo de retenerlo y de obtener tiempo para visualizarlo. “Bien, espera. Déja-
me repetirte esta parte, a ver si la he captado. Tu madre fue a tu habitación.
Primero la oíste subir la escalera, luego estaba dentro, y tú no la oíste entrar.
Parecía alterada. Estaba de pie, con la puerta detrás de ella. Entonces se sentó
en tu cama y tú estabas acostado. Por favor, continúa”.
Se puede trabajar incluso con el fragmento más diminuto de un sueño. Una
única imagen puede conducir a todo el proceso descrito aquí. Pero es mucho
mejor tener más imágenes.
Los detalles se olvidan con mucha facilidad y entonces, tienes menos con lo
que trabajar.

MAIOR 33
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

2. CADA PREGUNTA REQUIERE UN POCO DE TIEMPO

Una respuesta rápida indica que la pregunta aún no ha contactado con la


sensación-sentida. Para ello, se necesitan de diez segundos a un minuto.
Considera cuál sería la mejor manera de formular la pregunta de modo que
se adapte a tu sueño. Se puede probar con varias formas, una tras otra. Puedes
dedicar un minuto a cada versión. Cuando se trata del sueño de otra persona,
formula la pregunta de diferentes maneras hasta que des con una versión que
la persona pueda captar y experimentar.
La sensación-sentida es a menudo sutil, una cualidad efímera. Tienes que
poner la atención dentro de tu cuerpo; tienes que sentirlo. Si estás pendiente del
exterior no puedes prestar atención a eso. En ese caso tu respuesta a todas las
preguntas será: “No. No me viene nada”.
Recuéstate ligeramente. Estírate, ponte cómodo, aparta los ojos de lo que
estés mirando. Deja que tu mirada descanse en una pared, o cierra los ojos
(aunque no es necesario que los mantengas cerrados). Relájate.
Si te relajas demasiado, vuelve atrás. Necesitas estar completamente activo
para hacer preguntas a tu sensación-sentida y encajar dentro del sueño todo lo
que venga. El Focusing es un proceso relajado, pero no a un nivel tan profun-
do que haga difícil realizar conductas intencionadas.
Cuando las personas están sintiendo en su interior, sus ojos miran hacia lo
lejos. Así, si estás interpretando el sueño de otra persona, y ésta te mira direc-
tamente a los ojos, le puedes decir: “Olvídate de mí por un momento. Ve a tu
interior, y nota, en tu cuerpo, cómo sientes esta parte del sueño. Hazme una
señal cuando consigas de nuevo la sensación”.
Entonces –cuando la sensación-sentida esté ahí– haz la pregunta. De esa
manera la pregunta podrá dirigirse a la sensación-sentida.
Al principio tienes que explicar: “No te estoy preguntando para que respondas.
La pregunta es para que tú la hagas dentro de ti, de alguna forma. Lleva la atención al
interior de tu cuerpo y capta esa sensación borrosa. Cuando la tengas, hazte la pregun-
ta silenciosamente en tu interior y espera. Observa lo que surge”.
Las respuestas que buscamos provienen de la sensación-sentida. O también
puede ocurrir que, acompañando a esas respuestas, surja un claro movimiento
en la sensación-sentida.
Las respuestas que proceden de tu mente pueden cotejarse con la sensa-
ción-sentida. “¿Eso hace que algo se mueva?”, “¿Ocurre algo si imagino...?”. Si
no sucede nada, entonces es que eso aún no ha calado, incluso aunque la idea
parezca adecuada.

34 MAIOR
I n d i c a c i o n e s s o b r e “ c ó m o h a c e r l o ”

Procura no inventar respuestas; mejor, espera.


Este proceso llevará aproximadamente 60 segundos. Mira tu reloj de vez en
cuando, sólo para que te des cuenta de lo despacio que pasa el tiempo cuando
estamos esperando. ¡Pero realmente es tan poco tiempo! Rara vez preguntamos
a nuestra persona interior y entonces, cuando por fin lo hacemos, ¡no le conce-
demos ni siquiera 60 segundos! Si no hay una respuesta inmediata, nos aleja-
mos de nuevo.
Pero una vez que has esperado un rato, no te quedes bloqueado insistiendo
tensamente en sacar provecho de cada pregunta. Es suficiente con que funcio-
nen unas pocas. Concédele a cada pregunta uno o dos minutos. Entonces, si no
viene nada, pasa a otra.

3. VUELVE A CONTACTAR CON LA SENSACIÓN-SENTIDA TRAS CADA


INTERRUPCIÓN

Una vez que la persona ha dicho algo, tienes que asegurarte completamen-
te de que vuelve a la sensación-sentida.
Vuelve a la sensación-sentida cada vez que tu mente divague. Además, con cada
nueva pregunta asegúrate de que hay una sensación-sentida, para preguntarle. Deja
que la pregunta llegue a esa sensación-sentida.
Notarás que tu mente divaga a menudo. Eso es normal. Todos lo hacemos.
Pero cada interrupción también rompe el contacto con la sensación-sentida.
Estaba ahí hace un momento, ¡pero ya no está! Vuelve una y otra vez a la sen-
sación-sentida.

4. DEJA A UN LADO A TU “CRÍTICO”

El “crítico” es esa parte tuya tan familiar que te insulta constantemente.


Freud la llamó “el superego”. “Todo lo haces mal”, te dice. O, “ciertamente, estás
loco”. “Si es idea tuya, debe de estar equivocada”. “Eres demasiado tonto para
aprender este método”. Normalmente adopta la misma actitud negativa hacia tu
sueño. Dice: “Este sueño significa que deberías dejar de ser tan vago”. (O algu-
na otra opinión ofensiva y desalentadora).
Es fácil reconocer a tu superego porque en él hay una cualidad interruptiva
y hostil. Más que proceder de tus propios sentimientos y ser una expresión de

MAIOR 35
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

ti mismo, se siente como una persona que estuviera fuera y por encima de ti,
apuntándote con el dedo, sermoneándote, atacándote.
El efecto es constricción, opresión en el estómago.
El crítico es repetitivo. Siempre dice las mismas cosas, sea lo que sea lo que pueda
estar ocurriendo. Pero los sueños traen algo nuevo a tu consciencia. Por tanto, la inter-
pretación del crítico casi nunca es acertada.
El trabajo creativo, el pensamiento positivo, la interpretación de sueños y el
Focusing requieren que se deje a un lado el superego. Quizás se le pueda man-
dar a esperar en el vestíbulo. Si no se va, tendrás que soportarlo, pero por favor:
No te dejes engañar por lo que diga. Simplemente salúdale, como si dijeras, “No
hay nada nuevo”. O, “No me interrumpas, déjame trabajar”.
Freud pedía a sus pacientes que no rechazaran lo que surgía en su interior,
sin importar cuán irracional o indeseable pareciera. Estaba bastante en lo cier-
to respecto a esto. Es necesario que permitas esos sentimientos en tu interior,
incluso si no los apruebas, aunque puedas decidir no actuar a partir de ellos.
Necesitas saber más cosas acerca de ellos. Pero el superego te interrumpirá, te
atacará incluso por tener un sentimiento de ese tipo. Para cuando el ataque
haya terminado, habrás perdido lo que te había venido. En su lugar tienes otros
sentimientos –culpa, vergüenza o cualesquiera que el ataque del superego saca-
ra a relucir.
Puede que entonces convengas en aceptar la interpretación del sueño del
superego, porque tus sentimientos irán parejos con ella.
Es muy improbable que un sueño signifique exactamente la misma cosa
antigua que tu crítico te dice constantemente. Si ésa es tu interpretación del sue-
ño, no has avanzado lo suficiente. Mira a ver qué otra cosa de tu sueño actual
queda aún por explicar, y trabaja sobre ella.

5. PRIVACIDAD

Es beneficioso contarle un sueño a alguien. A menudo, surgen asociaciones


que no consigues tú solo, incluso mientras lo estás contando. Tener a alguien a
tu lado también favorece el silencioso proceso interior. Pero éste funciona mejor
si sabes que, aunque tienes la posibilidad de contar lo que te está surgiendo, no
es necesario que lo hagas. Garantízate tu espacio privado. Entonces, puede ser
de gran ayuda contarle el sueño a alguien.
La interpretación de sueños es privada, como los sueños. Cuenta sólo lo que
desees. Cuando interpretas los sueños de otras personas, hazles saber que no

36 MAIOR
I n d i c a c i o n e s s o b r e “ c ó m o h a c e r l o ”

es necesario que te digan lo que surge en su interior. Si creen que deben hacer-
lo, se bloquearán y surgirá muy poca cosa. Diles que el método es privado. Lo
que importa es lo que ocurre dentro de ellos. Únicamente deben decir lo que
quieran decir.
Puede que sientas curiosidad. Quizá te resultaría más ameno si la persona
lo contara todo. Pero si le pides eso, no lo conseguirás de todos modos, y el sue-
ño tampoco se podrá interpretar. La persona se pondrá tensa y no surgirá nada.
La interpretación real tiene lugar en el espacio privado del que sueña, no en la con-
versación. Pídele a la persona que te indique cuándo ha ocurrido lo suficiente, y ese será
el momento de parar. Escucharás algo sobre ello, por supuesto, pero no todo.
Si la persona quiere continuar trabajando después de que haya surgido algo
y no te dice qué es, estarás un poco a oscuras. No puedes saber cuándo el sueño
ha sido suficientemente interpretado. Pero la persona puede hacértelo saber.
Al principio puede resultar confuso trabajar con piezas desconocidas, pero
al menos sabes que algo surgió. Las personas no te indicarán cuándo surge algo,
si no sienten que tienen libertad para guardar silencio sobre lo que es. Enton-
ces no tienen tiempo para trabajar internamente con lo que les ha surgido,
puesto que tus nuevas preguntas les distraen. Después de eso se bloquean, y ya
puedes seguir haciendo preguntas sin parar: nada se moverá.
Por lo tanto, lo más importante es que la gente se sienta libre para decirte
cuándo surge algo, y para permanecer en silencio con ello hasta que todo lo que
viene de ahí sea sentido en su totalidad. La gente también necesita tiempo para
comprobar si ahora tiene sentido el sueño. De modo que, si la persona indica
que surgió algo, dile que permanezca un momento en silencio y lo sienta ple-
namente.
Con respecto a tus propios sueños, si normalmente le cuentas todo lo tuyo
a una determinada persona, haz un pacto privado contigo mismo: puedes decir
lo que surje a partir de este sueño, o puedes no hacerlo. En su momento deci-
dirás lo que vas a decir.
¿Puedes sentir la importancia de tu espacio privado? Cualquier cosa que
venga es entre ti y tú mismo. Compáralo con cómo te sentirías si tuvieras que
contárselo a alguien en el instante en que surge. ¿Puedes darte cuenta de que
no estarías tan abierto internamente? Vendrían menos cosas.
Asumo que trabajarás los sueños con otra persona de forma recíproca, ya
sea uno inmediatamente después del otro o pasado un rato. Aunque la mayor
parte del tiempo trabajamos solos, ayuda enormemente tener a alguien a quien
contar nuestros sueños. Le puedes mostrar las preguntas a esa persona, para
que pueda hacértelas. Puedes dividir el tiempo disponible en dos mitades, de
modo que cada persona disponga del mismo tiempo. Con el sueño de la otra

MAIOR 37
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

persona actúas siguiendo sus indicaciones, y con tu sueño tú estás al mando.


Le pides a la persona que actúe del modo que más te ayude. Normalmente le
indicarás que sólo te haga preguntas, y tú le irás diciendo cuándo hacerlas, y
cuándo quieres que permanezca en silencio.
Explica lo referente a este espacio privado antes de empezar:
Cuando estás ayudando a interpretar el sueño de una persona por primera
vez, antes de empezar dile algo así:
“Lo que te viene en respuesta a estas preguntas es privado. Dime CUÁNDO viene
algo, pero no es necesario que me digas lo que es. Permanece unos minutos en silencio
con cada nueva cosa. Después, puedes decidir lo que quieres contar”.
Normalmente puedes darte cuenta de cuándo viene algo. Quizá el rostro de
la persona se ruboriza, o hay una respiración profunda. En ese momento pue-
des decir: “Ahora ha venido algo, creo. Guárdalo para ti unos instantes. Mira
cómo encaja con el resto del sueño. Luego puedes decir lo que te apetezca”.
De esta forma el proceso de interpretación puede hacerse muy profundo,
aunque la persona no te conozca muy bien. O, incluso si los dos estáis muy cer-
canos, la interpretación puede entrar en áreas muy delicadas. Lo que surja a
partir de ahí pertenecerá al espacio privado.
De todas maneras, las personas pueden contártelo todo directamente, pero
habrán escuchado lo que has dicho. Más adelante, cuando surja algo embara-
zoso, se sentirán libres para decir: “Me ha venido algo, pero no quiero decir qué
es”. Sólo cuando hacen esto puedes tener la seguridad de que han comprendi-
do la idea básica de la privacidad.
Una vez que se ha comprendido el espacio privado, cuanto más se com-
parta, mejor.

6. SOLAMENTE LA PERSONA QUE TIENE EL SUEÑO PUEDE INTERPRE-


TARLO

La interpretación surge dentro del que sueña y de ninguna otra forma.


Algunas personas creen que pueden decidir respecto a lo que significa tu
sueño. No es muy fiable contarles tu sueño a estas personas. Van pensando que
saben mucho sobre ti. Pero existen muchas teorías contradictorias respecto a los
sueños. Ninguna es adecuada en todo momento, aunque podemos utilizarlas
como una ayuda para que surja algo. Sólo lo que surge de tu cuerpo interpreta
el sueño. Por tanto, nadie puede decidir acerca de tu sueño.
Del mismo modo, tú tampoco puedes decidir sobre el sueño de otro.

38 MAIOR
I n d i c a c i o n e s s o b r e “ c ó m o h a c e r l o ”

Imagina que estás contando tu sueño a otras personas. Sus asociaciones se


referirán a ellas mismas. Tendrían mucho sentido si se tratara de su sueño. Pero
como se trata de tu sueño, tus asociaciones son importantes, no las suyas. Lo
que tú buscas es lo que surge en tu cuerpo y resuena con miles de experiencias
tuyas. Ésta es la única interpretación de tu sueño.
A la inversa, tus asociaciones respecto al sueño de otra persona no tienen
mucha importancia.
De modo que no apliques tus ideas y sentimientos a los sueños de otras per-
sonas, y no permitas que ellas lo hagan con el tuyo. Eso entorpece el camino.
La sensación-sentida es tenue. Cuando alguien le impone ideas ajenas, pue-
de desaparecer, constreñirse, retirarse a su concha. Entonces es difícil volver a
contactar con esa sensación-sentida y el sueño puede quedarse sin interpretar.
Cuando alguien cuenta un sueño en mi clase, no permito que los demás le
apliquen sus propias ideas. Si insisten, me pongo grosero y les hablo directa-
mente hasta que se callan. Protejo la sensación-sentida de la persona que ha
tenido el sueño.
Hago lo mismo conmigo cuando he contado un sueño. Si alguien empieza
a decirme lo que significa mi sueño, digo: “Por favor, guárdate esas ideas un
rato, no las digas ahora”. Digo esto en voz alta mientras la persona aún está
hablando. Si espero a que la persona haga una pausa, mi sensación-sentida se
habrá encogido, y no quiero eso.
De manera que asegúrate de que el que ha tenido el sueño sabe que tú con-
sideras estas preguntas como hipótesis. Por ejemplo, si dices: “Bajo el agua
puede significar algo oculto, de lo que no eres consciente...”, puedes añadir,
“pero es tu sueño. Puede no significar eso en tu sueño”.
Si tienes una fuerte corazonada, exprésala en forma de pregunta. Cuando
lo hagas, enfatiza el tono interrogativo. No estás sólo simulando preguntar. Tie-
nes que preguntar. No puedes saber. Si en la persona que sueña no surge nada
en respuesta a tu pregunta, renuncia a ella. Igual que con otras preguntas, pue-
des ensayar distintas formulaciones, pero luego abandónala.
Sólo el cuerpo del que sueña puede interpretar el sueño.

7. QUÉ HACER CUANDO SURGE ALGO

Algo que surge y se abre en el cuerpo es un proceso de cambio. ¡Eres tú


cambiando! Pero necesita que se le preste atención durante un rato. Puede con-
tinuar unos pocos minutos o más, si tú lo permites.

MAIOR 39
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

No lo detengas cuando está intentando cambiar, corregirse a sí mismo, a su


propio ritmo, desde dentro. Cuando ha comenzado a aparecer algo bueno, per-
mítele que siga llegando.
Algunas veces se expande si simplemente permaneces junto a ello y lo sabo-
reas.
Pero a menudo se va después de un momento. Ha podido haber un pulso
de energía fresca, algo que se libera, que se afloja, un trocito de vida nueva –y
entonces, pasados unos segundos, sólo es un recuerdo.
Repasa cómo llegaste a eso. ¿Qué pensabas justo antes, qué hizo que sur-
giera? Conforme vuelves a dar estos pasos... ¡ah, ahí está otra vez! Observa
dónde se dio el pequeño cambio sentido. Surge justo ahí, a medida que prime-
ro piensas esto, luego te lo imaginas, y entonces, ah...
Si repasas cómo vino, y vuelves a obtenerlo de forma fresca, puede expan-
dirse. Pueden llegar más cosas.
Entonces, mira a ver si consigues conservar eso que te ha venido. Imagina
que te das la vuelta y piensas en otra cosa, ¿desaparecería sin que pudieras
recuperarlo, o permanecería ahí donde pudieras alcanzarlo? Una rara pre-
gunta, en efecto. Pero es algo que se puede sentir. Algunas cosas se irán en el
momento en que te des la vuelta. Otras te dan la seguridad de que las has
encontrado; están ahí, puedes volver a ellas. Concéntrate en ello hasta que ten-
gas la seguridad de que estará ahí siempre que quieras volver.
Invierte una cantidad parecida de tiempo con cualquier cosa que te venga
y sientas bien y más viva en tu cuerpo. Sólo entonces continúa.

8. ENCAJAR UNA NUEVA PIEZA EN EL CONJUNTO

Cuando haya surgido algo nuevo que clarifica alguna parte del sueño, sien-
te cómo éste se moldea como un todo, una vez encajada esta pieza. Hacer esto
puede influir en cómo te afecta el sueño completo, de modo que pueden surgir
más cosas.
Un sueño es como un rompecabezas. Cada pieza te ayuda a clarificar todo
el puzzle de modo que las otras piezas puedan volverse repentinamente claras.
Por ejemplo, imagina que tienes que traducir una frase de una lengua
extranjera de la que sólo conoces algunas palabras. No puedes descifrar la fra-
se. Imagina que aprendes lo que significa una más de esas palabras. Encajas esa
palabra en la frase comprobando si tiene o no sentido. Puede que aún no, pero
puede estar lo bastante cerca como para que de repente también cobre sentido
alguna otra palabra de la frase. Si también encajas esa palabra, la frase entera
puede aclararse.

40 MAIOR
I n d i c a c i o n e s s o b r e “ c ó m o h a c e r l o ”

Otro ejemplo: soñaste que no había un camino para cruzar un río, entonces
viste más abajo a lo largo del río un puente que llevaba a una isla. Imagina que
ya sabes lo que eso significa en tu vida y qué es lo que estás intentando alcan-
zar. ¿Pero qué dice el sueño sobre eso? Un poco después te das cuenta de que
“más abajo” significa más abajo en tu cuerpo, más físico, más arraigado. De
hecho el día anterior empleaste una frase con ese sentido. Dijiste, “Elena está
tan en las nubes. Necesita bajar”. Encajando esto en el sueño completo, indica
que tu puente está “más abajo”, pero va hasta una isla. A medida que dejas que
tu atención se deslice dentro de tu cuerpo, surge una cualidad de paz. ¡De
repente sabes qué es “la isla”! Es este lugar sereno dentro de ti, en soledad, lejos
de toda presión.
Una vez encajado eso de este modo, todo el sueño hablará claramente. El
camino para llegar hasta allí está más abajo y primero lleva hasta esta isla de
tranquilidad. Puedes sentir el alivio cuando sueltas la presión que has estado
manteniendo. Sí, eso es, el estilo tenso con el que vivías no es posible que fun-
cione, ahora te das cuenta.
Encajar un pequeño fragmento en el sueño puede clarificar el resto de él.

9. CÓMO RECORDAR TUS SUEÑOS

Muchas personas dicen que casi nunca recuerdan los sueños. ¿Cómo pue-
den empezar a interpretar si no tienen ninguno? En mis clases esto ocurre al
principio con un tercio de la gente. Tras unas cuantas semanas todos recuerdan
sueños.
Es bien sabido que apuntar los sueños hace que se recuerden más.
Ten lápiz y papel junto a tu cama. Anota cada fragmento o trozo de sueño.
Pero ¿cómo puedes empezar si no tienes ningún sueño? ¿Qué puedes ano-
tar? Incluso si sólo tienes una vaga sensación de que has soñado, anota: “Soñé
algo”. Párate un minuto y enfoca la cualidad de la sensación-sentida que ha dejado.
Luego anótala. “Creo que puede ser algo más o menos divertido”, –o lo que
encaje mejor. Anota alguna cosa.
Si actúas así, estás acogiendo. Estás abierto. Estás ahí para recibir sueños,
los mensajes que envía la otra parte de ti. Pronto serán algo más que esos ras-
tros vagos.
Si existe una huella difusa, una sensación-sentida, permanece con ella.
Dedica un minuto a buscar la palabra que mejor encaje con esa sensación, para
apuntarla. De este modo el sueño tiene la oportunidad de volver, si es que lo

MAIOR 41
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

hace. No es algo que puedas controlar, pero sí puedes concederle el minuto


necesario para que ocurra.
Si después de una o dos semanas todavía no recuerdas ningún sueño, pro-
grama tu despertador a distintas horas durante la noche. O duerme la siesta en
una silla. O bebe mucha agua antes de acostarte para que tengas que levantar-
te al baño por la noche. O duerme vestido, encima de la cama, parte de la
noche. Cualquier manera de dormir más ligeramente te permite recordar tus sueños.
Dormir más ligeramente un rato también evita otro problema. Por la maña-
na hay prisa, hay que atender a los niños, apresurarse para ir al trabajo, poner-
se en marcha. Dormir más ligeramente te permite despertarte antes de todo eso
para apuntar tu sueño.
Puedes necesitar una linterna junto a la cama para no despertar a los
demás.
Algunas personas encuentran que escribir les impide volver a dormirse en
mitad de la noche, o el domingo por la mañana, cuando quieren dormir un
poco más. En ese caso lo mejor es escribir sólo una nota sobre cada parte del
sueño, para ayudar a recordarla más tarde. No la interpretes en ese momento.
Así, puedes volver a dormirte.
Si no deseas que nadie lea tus notas sobre el sueño, escríbelas utilizando un
código personal de abreviaturas. Así serán privadas.
Estos métodos funcionan. Tras algunas semanas la gente recuerda sueños
en cantidad más que suficiente. A veces demasiados. Cuando anotarlos se con-
vierte en una tarea rutinaria, deja de hacerlo durante un tiempo.
Es un hecho que la gente sueña todas las noches. ¡Y bastante! Aproximada-
mente el equivalente a dos horas. Nadie recuerda todo eso, pero nosotros cree-
mos (no lo sabemos) que lo que se recuerda es la parte más importante. En cual-
quier caso, tu organismo decide lo que recordarás. Puesto que sueñas, puedes
confiar en ello, puedes recordar tus sueños. Están ahí.

10. AMA TU SUEÑO Y DISFRUTA DE ÉL, CON O SIN INTERPRETACIÓN

Es bueno relacionarse con un sueño, tanto si surge una interpretación como


si no. No necesitamos interpretar este sueño; ¡habrá otros! Lo importante es dar
la bienvenida al sueño, amarlo, disfrutar de lo imaginativo que es.
Considera el sueño de una y otra manera, disfruta de su cualidad creativa.
Por ejemplo: “... robar sábanas de debajo de las colchas. ¿No son maravillosos
los sueños? Quién sabe lo que eso significa, pero es interesante ¿no? Jamás
hubiera podido inventarme algo así”.

42 MAIOR
I n d i c a c i o n e s s o b r e “ c ó m o h a c e r l o ”

Si admiramos este sueño y le prestamos atención, el siguiente será más cla-


ro. Permíteme utilizar una analogía.
Imagina que un amigo te envía un mensaje en clave. Lo abres, lo llevas con-
tigo todo el día, te esfuerzas por resolverlo, pero no puedes descifrarlo. Cuan-
do le cuentes esto a tu amigo, se sentirá alentado a enviarte otro mensaje. Por
el contrario, si dices, “No abrí tu carta, sencillamente me olvidé”, no es proba-
ble que tu amigo te mande otro mensaje, y menos aún un mensaje más claro.
Cuando se trabaja con el sueño de otra persona, es necesario decir: “No
tenemos que comprenderlo –podemos disfrutar del sueño y concederle nuestra
atención”.
Disfrutar del sueño es más importante que interpretarlo. Por lo tanto no te esfuer-
ces hasta el punto de que el proceso deje de ser apasionante y placentero.
No tengas una gran urgencia por “llegar a alguna parte” con él. Párate en
el momento en que interpretar deje de ser agradable. Sólo ama el sueño y per-
manece a la espera de otros.
Si se trata del sueño de alguien, por supuesto te pararás en el instante en que
la persona lo desee. Eres un invitado en el espacio interno de esa persona. No hagas
nada que no sea bien acogido. Cuando la gente disfruta con algo, lo vuelve a
hacer.
Entabla relación con tus sueños, no sólo con éste, y haz que sea una relación
buena y cariñosa.

MAIOR 43
Las preguntas aplicadas
a los sueños

4
Vamos a presentar algunos ejemplos de la Etapa I de la interpretación de sue-
ños. Me detendré cuando llegue al Descubrimiento. Más adelante, te contaré
cómo algunas de estas personas trabajaron más profundamente con sus sueños.
Verás cómo se utilizan las preguntas. Observa que, normalmente, algunas
de ellas no aportan nada. Pasado un rato, una traerá un Descubrimiento.

Sueño del anillo de plástico


Me dirigí a mi asiento en el avión. Justo encima del asiento había un anillo de niño con pie-
dras de diferentes colores. Alguien se lo acababa de dejar allí. Yo sabía que no valía nada,
era plástico con piedras de cristal. Definitivamente era un anillo de niño. Entonces se des-
lizó entre el asiento y la pared, y lo dejé allí.

PREGUNTA 1 (¿QUÉ TE SUGIERE EL SUEÑO?): “Lo que me surge es el


avión en el que pronto iré a mi nuevo trabajo. El trabajo es temporal. Es justa-
mente a lo que me gustaría dedicarme, así que me estoy preparando para no
sufrir una decepción cuando se termine. Sigo teniendo la esperanza de que se
convierta en fijo. En realidad, es seguro que no va a ser así”.
“Sí, es como ese anillo. Parece de oro y diamantes, pero es un juguete de
niño”.

PREGUNTA 2 (LOS SENTIMIENTOS): “El sentimiento en el sueño era que


yo quería el anillo. Yo era como un niño. Me gustaba su aspecto, todo dorado
y brillante. Pero sabía que era de plástico”.

PREGUNTA 5 (LA HISTORIA): La historia resumida: “Bueno, primero vi el


anillo, y luego se había ido. Primero vi esta cosa brillante, luego se había ido.
Este resumen no dice nada. ¿Cómo podría extraer más acontecimientos de la

MAIOR 45
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

historia? Oh, ya veo. Primero el anillo estaba ahí, entonces no lo cogí, y


entonces se cayó. ¡Mm! Después de que no lo cogí, fue entonces cuando se
cayó”.

PREGUNTA 7 (¿QUÉ PARTE TUYA APARECE AQUÍ?): “¿Qué parte mía hay
aquí? ¿En el anillo? Ya sé. Seguro. ¡Es mi parte infantil! Y no la dejé ser ella, así
que se fue. La he mantenido oculta dentro de mí, fuera de la vista. Pensándolo
bien, dije que era de plástico. En realidad no lo sabía. ¡Me lo imaginé porque
era sin lugar a dudas un anillo de niño! Hm”.
(Él siente y considera la posibilidad de que su “parte infantil” sea más
valiosa de lo que habitualmente cree, y que debería dejarla salir más, evitar que
se escabullera fuera de la vista).

Sueño de la muerte prematura


Roberto López murió. Yo dije que estaba muy bien que hubiera muerto cuando todavía
gozaba de buena salud, así podría ahorrarse años de enfermedad y dolor.

PREGUNTA 1 (¿QUÉ TE SUGIERE EL SUEÑO?): “¿Qué me surge? Vi a


Roberto en la calle la semana pasada. Parecía estar estupendamente. Yo nunca
diría algo así cuando alguien se muere”.

PREGUNTA 2 (LOS SENTIMIENTOS): “No sentía nada en especial. No esta-


ba triste. No saco mucho más”.

PREGUNTA 3 (¿QUÉ PASÓ AYER?): “Ayer fui a trabajar. Pensé acerca de


cuándo conseguiré hacer las cosas que realmente me gustan. Estoy en la mitad
de mi vida y no las estoy haciendo. Pero eso no guarda relación con el sueño”.

PREGUNTA 6 (LOS PERSONAJES): “¿Cómo es Roberto López? Bueno, como


yo, muy concienzudo, siempre bien organizado y haciendo lo que se supone
que debe hacer. Me pregunto si está haciendo lo que realmente quiere hacer, o
si nunca lo hará”.

PREGUNTA 7 (¿QUÉ PARTE TUYA APARECE AQUÍ?): “Oh, ya veo... ¡Sí! No


sería tan malo que esa parte mía muriera, como en el caso de él. ¡Si muriera
cuando todavía tengo buena salud y antes de enfrentarme con esos años de
enfermedad y dolor!”.

46 MAIOR
L a s p r e g u n t a s a p l i c a d a s a l o s s u e ñ o s

Sueño de la niña mutilada


Estoy a cargo de una clase de niños pequeños, de 5 a 7 años quizá. Una niña pequeña, espe-
cialmente atractiva aunque traviesa, se está moviendo hacia la puerta –¿tal vez intentan-
do escaparse? La miro, ella sonríe inocentemente, dirigiéndose aún hacia la puerta. De
repente, pasa rápidamente a través de ella y ya no está. En un instante estoy detrás de ella
persiguiéndola por los pasillos. Pero es más rápida que yo y se está escapando. Le grito a la
gente: “¡Detengan a esa niña!” Ellos retrasan su marcha lo suficiente como para permitir-
me capturarla. Agarro su brazo izquierdo sólo para descubrir que no tiene mano. Sólo hay
un muñón, cicatrizado hace tiempo, pero muñón. De modo que agarro la otra mano con mi
mano izquierda, y entonces empiezo a abofetearla, cada vez más fuerte, tan fuerte que pue-
do ver que he dejado marcas de sangre con las uñas de mis dedos.
“Al principio este sueño no tenía ningún sentido”.
Con la Pregunta 3, ¿qué viene a la mente del día anterior?: “Leí una histo-
ria acerca del sufrimiento de los inocentes. Además, estaba de vacaciones, y no
había empezado siquiera el trabajo que llevaba conmigo. Hicimos el amor pau-
sadamente y dimos una caminata. Me estuve bronceando en la playa durante
dos días enteros”.

PREGUNTA 2 (LOS SENTIMIENTOS): “El sentimiento que me deja es uno


que tenía cuando era niño: ‘¡He ido demasiado lejos!’ Escaparse del colegio.
Conozco ese sentimiento”.
“Así que el sueño debe ser mi auto-castigo. ¿Pero por qué una niña, en
lugar de un niño?”.

PREGUNTA 7 (¿QUÉ PARTE TUYA APARECE AQUÍ?): “Eso parecía encajar,


así que lo trabajaré a continuación. ¿Qué parte mía es esta niña?”.
“Recuerdo –y ahora lo estoy sintiendo de nuevo– un antiguo deseo violen-
to de no ser un mariquita que tuve en el colegio. Sí, algo de mi ataque contra
ella tiene sentido ahora. Hubiera podido matar a cualquiera que intentase lla-
marme niña. Puedo sentir con cuanta intensidad detesto cualquier cosa que se
parezca a ser mariquita”.
“Lo que realmente hay aquí no es mi parte femenina, sino mi enfado con
ella”.
Encajando esto en el sueño:
“¿Así que el sueño es una historia acerca de cómo trato a esa parte mía? Soy
bastante violento con ella, es cierto”.
“Creo que es femenino ser indulgente conmigo mismo y quedarme tumba-
do en vez de hacer mis tareas masculinas. Me cuesta dejar existir a esta parte
de mí. Puedo sentir que sería bueno representarla”.
Volviendo a la sensación-sentida:

MAIOR 47
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

PREGUNTA 8 (¿CÓMO SERÍA SER “ESA” PERSONA?): “¡Es difícil (inten-


tando interpretar a la niña pequeña)!”
“¡Ajá! Se siente como maliciosa. Incluso hostil. Chico, seguramente podría
aniquilar a todo el mundo si me dejo llevar por esta parte. ¡Sólo sonreiría y
parecería inocente (igual que ella en el sueño) pero mis horribles estallidos pon-
drían a todo el mundo en su lugar!”
“Ahora siento que ‘he ido demasiado lejos’ (porque dije que me gustaría
acabar con todos). Este viejo ‘fui demasiado lejos’ ha hecho desaparecer la mali-
cia”.
“Pensé sin más: ‘Esta cosa dentro de mí puede explotar con los más extra-
ños y horribles estallidos si no la detengo. La he mutilado hace mucho tiempo’.
¡Entonces me di cuenta de cómo la frase ‘la he mutilado’ encaja con el sueño!”

Sueño de Nina
Una pandilla de chicos está tocando y moviendo mis muebles, uno a uno, pero un niño
pequeño está llorando. Estoy furiosa con él. Tiene tres años. Me da tres dólares. Voy al
baño y salto por la ventana. Entonces conduzco hasta muy lejos. Hay ventisca, hace
mucho frío, está nevando. Hay seis carreteras en una intersección, y seis mujeres están
intentando encontrar para mí el camino a casa. Pero me acuesto en el coche, helada.
Entonces me desperté.

El sueño no tenía sentido hasta que hice la pregunta 8, “ser esa persona”.
“Me senté y simulé que estaba preparándome para interpretar al niño
pequeño que estaba llorando. Durante un rato hice como si estuviera llorando,
y me sentí triste. Entonces de repente me imaginé gritando algo. Y tuve que
echarme a reír. Estaba gritando ‘Me meo en todo el mundo, soy una niña’.
“De pronto me convertí en una niña mientras estaba haciéndolo”.
“No sabía que el niño pequeño era yo. Después de eso pude resolver la
mayor parte del sueño. Cuando era pequeña tenía que intentar ser un niño por-
que las niñas no estaban bien consideradas, no eran aceptadas. Bien, tampoco
yo conseguí ser aceptada de esa manera... Y eso era lo que era triste, por eso el
niño pequeño está triste. Pero entonces (y ahora también, mientras escribo) esa
tristeza se disipa y hay un ataque: ¡Me meo en todo el mundo, soy una niña!”

Sueño del jarrón que no se desbordaba


Le compré a mi madre un hermoso jarrón de cristal tallado con líquido dentro. Mi madre le
puso encima una tapa, que no encajaba, pero ella la empujó hacia abajo de cualquier forma,
así que un lado del jarrón se rompió. Pero el líquido no se derramó. Una sección de ese lado
se partió.

48 MAIOR
L a s p r e g u n t a s a p l i c a d a s a l o s s u e ñ o s

PREGUNTA 1 (¿QUÉ TE SUGIERE EL SUEÑO?): “Es acerca de la parte de mí


que está rota, porque mi madre no me quería. Ese sueño representa exacta-
mente cómo me siento. Algo se ha roto dentro de mí. Siempre he sentido que
nunca se arreglará”.

PREGUNTA 5 (LA HISTORIA): “Estaba bellamente tallado y mi madre le


puso una tapa encima y lo rompió. Soy yo, pero no me parezco bella a mí mis-
ma, sino una ciénaga, un montón de suciedad”.
“Me cuesta sentir que yo tenía algo hermoso. Puedo sentirlo un poquito”.
“A mi madre podría haberle gustado lo que había en mí, o a otra persona
podría gustarle. Puede ser que fuera hermoso antes de que se rompiera, pero
no desde entonces”.

PREGUNTA 12 (LO CONTRAFACTUAL): “Es acerca de algo que va contra


los hechos, puesto que el líquido no se derramó aunque el jarrón se rompió”.
“Pensé, ‘Bien, normalmente, cuando un jarrón se rompe, el líquido se derra-
ma. Esto es bastante raro. El jarrón se rompió y aún así, el líquido no se derramó’.
“Tuve que esforzarme para permanecer con ello. Pero pude sentir algo
moviéndose dentro de mí. Entonces experimenté un intenso sentimiento que
decía:
‘Puede ser que todavía esté ahí. Creo que aún está ahí. No se derramó, lo
que había dentro de mí. No se ha perdido’”.
“Eso me hizo llorar”.

MAIOR 49
Interpretar los sueños de otros

5
Lo que se ha dicho hasta aquí se puede aplicar tanto a los sueños de otras
personas como a los tuyos propios. Pero existe una gran diferencia:
Con otra persona puedes hacer mucho menos de lo que describe este libro,
sobre todo al principio, si trabajar con los sueños es nuevo para ella.
Con otra persona tienes que ir comprobando cómo te está recibiendo a
medida que vas avanzando. Trata de captar rápidamente cuándo la persona
quiere detenerse o pasar a otra pregunta.
Al principio puede que la gente no deje que les instruyas mucho. Muéstra-
les sólo un poco acerca de cómo emplear las preguntas. Más tarde puedes
explicar más sobre ello. Pero por mucho tiempo que lleves trabajando con la
persona, no interpretes el sueño.
Absténte de preguntar lo que significa un sueño. Solamente explica cómo
se trabaja con él. ¿Me permites que te explique la diferencia entre cómo y qué?
Enseña a la persona cómo trabajar con el sueño: cómo dejar que surja una
sensación-sentida en cada punto, cómo enfocarla, cómo aplicar las preguntas
interiormente. Enseña el cómo poco a poco, a medida que vaya aflorando la sen-
sación.
Qué significan los sueños de otras personas es de su propiedad. Nadie más
debería entrometerse en ello.
Puedes convertirte en un experto en sueños. Pero nadie es un experto en la
vida de otra persona. He sido psicoterapeuta durante treinta años. Soy un
experto en “cómo” trabajar con uno mismo, pero ciertamente no en “qué” ser.
Cuando adquieras destreza con los sueños, no te dejes engañar por la idea de
que puedes saber lo que significa el sueño de alguien. Éste tiene sentido en la
vida de la persona. Cada persona, como ser humano, dirige su vida. Nadie
puede ser desplazado de esa posición.
Si captas las distinción cómo/qué, puedes tener la seguridad de que podrás
ayudar. Acompañar sin invadir, ayuda. El resto lo aprenderás con la práctica.

MAIOR 51
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Las personas dominantes actúan como si fueran expertos en la vida. Pero


también lo hacen aquellas que son demasiado tímidas para decir “no”. Si se les
pregunta su opinión, se sienten obligadas a decir algo. No temas decir: “Sólo tú
puedes responder a la pregunta. La respuesta vendrá del interior de tu cuerpo”.
Esto puede sonar a renunciar voluntariamente al poder y a la influencia
sobre la gente. Pero lo que abandonas es sólo un poder aparente; el que hace
que la gente se bloquee. El auténtico poder consiste en ayudar a las personas a
encontrar su proceso y sus verdaderas respuestas. El poder aparente se falla a
sí mismo y hace que te pongas en ridículo.
No mezcles tus cosas en este proceso. Si tienes una gran idea, exprésala en
forma de pregunta. Eso ayuda a las personas a explorar sus vidas y a sí mismas.
Si no eres médico, puede que pienses que precisamente por esa razón debe-
rías dejar que los pasos y las decisiones surjan en la persona. Pero si eres médi-
co o psicoterapeuta, esto se hace mucho más urgente, porque la gente da más
peso al falso poder de las “autoridades” que al de otros. Sé una autoridad en el
cómo, no en el qué.
Además de nuestras dieciséis preguntas, puedes confeccionar una lista de
preguntas a partir de lo que dice la persona que ha tenido el sueño. De este
modo, puedes transformar en pregunta casi cualquier cosa que quieras decir.
Utiliza una serie de preguntas, en lugar de una sola. Guíate por las respuestas
de la persona y utiliza sus palabras, paso a paso. Esto es mucho mejor que
expresar tu propio punto de vista y bloquearlo todo.
Por ejemplo, una persona sueña con la tapa de un frasco. Veamos que ocu-
rre si cuentas tu propia visión. Dices que esa tapa podrían ser protecciones o
defensas como “mantener algo tapado”. La persona que sueña conviene en que
las tapas podrían significar eso. No ocurre nada más: ya has dado un paso den-
tro del territorio de la persona. Otro paso será presionar a la persona para que
compruebe tu interpretación a un nivel más profundo: “¿Qué estás reprimien-
do o tapando en tu vida?”.
En vez de eso, supón que solamente haces preguntas. En ese caso habrías
preguntado al que ha tenido el sueño: ¿qué es una tapa? ¿Cuál es la función de
una tapa? Entonces habrías conseguido la propia sensación y formulación de la
persona. Por ejemplo, imagina que ésta hace un movimiento circular con una
mano y dice: “una tapa es algo que enroscas”. Esto es mucho más específico y
directo, y procede de la propia persona. Ahora no estás invadiendo si lo repi-
tes de forma interrogativa: ¿qué es para ti parecido a esto, algo que enroscas?
Puedes repetir cualquier cosa que diga el que ha tenido el sueño varias
veces, pensativamente, ayudándole a obtener más sensaciones que hayan apa-
recido.

52 MAIOR
I n t e r p r e t a r l o s s u e ñ o s d e o t r o s

Si se produce una gran respuesta en la persona, podría ser un buen momen-


to para parar, a no ser que ésta continúe de algún modo.
Otro ejemplo:
Sueño del perfeccionista cien por cien americano
Vinieron muchas personas y trajeron regalos, y cosas que me vendrían bien. Pero nada ser-
vía porque este joven seguía sacándolo todo de la casa.

¿A qué se parecía este joven? ¿Cuál era la cualidad-sentida de él?


“Era una especie de chico auténticamente americano, un perfeccionista”.
Mm. De modo que no importa cuánto traigan, este perfeccionista america-
no lo vuelve a sacar. ¿Puedes sentir la parte de ti que es el perfeccionista autén-
ticamente americano?
Aquí se hace una pregunta muy personal al soñador, pero es bien acogida
porque utiliza únicamente la propia frase de la persona. Ninguna podría ser
mejor.
Si eres el terapeuta de la persona, será bien recibido que profundices un poco
más. Serás bien acogido si haces una pregunta cinco veces, de cinco maneras,
intentando que, después de todo, alguna intuición tuya funcione. Será bien
acogido que compartas a menudo tus conocimientos generales o expreses tus
intuiciones interpretativas. Pero al final, el principio básico es el mismo. El sue-
ño y la vida pertenecen a esa persona. Un terapeuta que intente forzar lo que
–en ese preciso momento– no se abre, sólo puede conseguir que la gente se que-
de parada, se bloquee y se culpe a sí misma.
Nosotros sentamos las bases de nuestra actitud diciendo a la gente que pue-
den guardarse para sí lo que surja. Una vez que pueden decir: “Ha venido
algo... prefiero no decir lo que es”, se sienten confiadamente al mando. Pero las
personas necesitan ver que realmente está bien que no te lo cuenten todo.
Entonces se sentirán libres. De otro modo, pensarán que es descortés no decir-
te lo que les impacta, y cuando sea así no permitirán que se manifieste.
¿Pierdes algo al permitir que las personas se guarden las cosas para sí mis-
mas? Ya he respondido a eso. Una vez que saben que ellos llevan el control pue-
den dejar que surja más, y entonces te contarán mucho sobre ello. Si se bloque-
an interiormente, ni ellos ni tú conseguiréis nada interesante.
Los terapeutas profesionales tienen una ética de confidencialidad. No cuen-
tan a otros lo que se les ha confiado. Esta ética profesional únicamente formali-
za lo que sentirás de modo natural cuando alguien comparte su espacio priva-
do contigo. Naturalmente, no contarás a otros lo que la persona ha compartido,
no lo comentarás despreocupadamente donde otros pudieran oírlo. No puedes

MAIOR 53
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

comprender los sueños con sensibilidad sin apreciar el valor inherente de lo


que escuchas, procedente del interior de las personas. Si todavía no sientes eso,
obedece la regla de la confidencialidad, pero dispónte a sentirlo pronto.
En el capítulo “Cómo hacerlo”, también dije: “Y, por supuesto, cuando la otra
persona quiere parar, paramos”. ¿Te das cuenta de por qué dije “por supuesto”
en esa frase? Se trata del sueño y de la vida de la otra persona. Estás trabajan-
do sobre ello sólo porque te han invitado. Por supuesto, paras cuando ellos lo
desean. De modo que también te detienes con alguna determinada pregunta
cuando ellos así lo quieren. Dejas de hacer cualquier cosa que te piden que dejes
de hacer.
Pero con gente muy cortés tienes que observar su rostro, de modo que pue-
das notar su incomodidad. Entonces puedes preguntar: “¿No está bien esto?
¿Deberíamos pasar a otra cosa?”. A mucha gente le resulta más fácil contestar
“sí” a esta cuestión que decírtelo sin que tú les preguntes.
No seguirás avanzando en el trabajo sobre el sueño de esa persona si no lo
desea, del mismo modo que no permanecerías en su casa después de que te
hubiera pedido que te marcharas. El espacio interior es más digno de respeto
que la casa de una persona.
Pero en cambio, la persona habrá disfrutado contándote el sueño, y querrá
hacerlo otra vez. Serás más de confianza. Oirás más que si intentas hacerte car-
go del proceso de la otra persona.
Después de un tiempo y algunas preguntas, deja que el que ha tenido el
sueño se encargue del proceso. Dale la lista de las preguntas y pregúntale:
“¿Qué pregunta quieres hacer a continuación?”. Deja de dirigir el proceso y di:
“Ahora continúa tú, en silencio o en voz alta, del modo que desees”.

54 MAIOR
¿Pueden dar miedo los sueños?

6
Mucha gente no sabe que todo el mundo tiene a veces sueños atemorizantes.
Piensan que algo debe andar mal en su interior. Puede que tú mismo lo creas.
La mayor parte de los sueños que infunden temor traen algo bueno que aún
no ha adoptado una forma que la persona pueda utilizar. Creo que esto puede
decirse de todos los sueños atemorizantes, pero nuestro conocimiento es dema-
siado incierto como para permitir el uso de “todo” y “siempre”. Lo que sí pue-
do decir es que cuando los sueños con los que trabajaba eran atemorizantes,
resultó que traían algo bueno, pero que parecía malo porque la persona que
soñaba lo había evitado durante mucho tiempo.
Los sueños son muy extravagantes. Por ejemplo, cosas como matar, muer-
te, fuego, explosiones –no deberían tomarse al pie de la letra. Pueden indicar
sentimientos de ira que no resultarían tan amenazantes si les permitiésemos
salir. Tales imágenes pueden indicar una buena energía de autoconservación. Si
los sentimientos han sido reprimidos durante mucho tiempo, la imagen puede
adoptar la forma amedrentadora de un asesino o un gran fuego. Por el contra-
rio, si somos conscientes de lo que sentimos, será más bien algo parecido a:
“Déjame solo, ya he tratado ese asunto contigo”, o “Apártate de mi camino”.
Uno llega a acostumbrarse al lenguaje de los sueños. Los sueños son como
cuentos de hadas: puedes ser asesinado y al momento estar otra vez perfecta-
mente bien. A alguien le cortan la cabeza y de debajo surge una persona mejor.
Los sueños son dramáticos. En una película, tras una trama complicada,
supongamos que al final María rompe con Juan. Sus sentimientos de ira acu-
mulados durante mucho tiempo salen a la luz, y finalmente todo termina. ¿Qué
sería mejor como telón de fondo para la noche en que sucede esto: una lluvia
ligera o una enorme explosión en la refinería de petróleo, con toda la ciudad
ardiendo?
Generalmente, los sueños eligen formas muy espectaculares para expresar
sentimientos. Esto no significa que esos sentimientos de hecho lo arrasen todo

MAIOR 55
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

si salen al exterior. Del mismo modo, la película no es cruel con la gente de la


ciudad. La explosión ocurre la misma noche porque la película necesita imáge-
nes visuales y sonoras para que veas y oigas los sentimientos de la situación.
Aprender el lenguaje metafórico de los sueños requiere algún tiempo, pero
no demasiado. Extraño al principio, pronto se hará familiar, especialmente en
tus propios sueños. Puede que en el sueño te hayas sentido asustado, pero no
tienes por qué estarlo al trabajar con él.
Bien –supongamos que no nos asustan los sueños atemorizantes–, signifi-
can algo bueno que nos expandirá. No tendrá la forma con que nos llega al
principio. Imagina que no tenemos miedo de esas imágenes salvajes, de esas
expresiones visuales dramáticas.
¿Estoy diciendo que no hay que tener miedo de los sueños? Eso es lo que
pienso. ¿Pero los sueños no predicen el futuro? No, no necesariamente. Creo
que un sueño puede avisarme de que, tal como están las cosas, puede suceder
algo determinado. Presenta un futuro desde aquí, y me ofrece la oportunidad de
cambiar algo.
Daniel soñó que tenía un accidente con su moto. ¿Significa eso que debería
dejarla? Probablemente tiene un significado más profundo en su vida –más
importante que simplemente la motocicleta. Probablemente significa que cier-
to estilo de vida, cierta manera de ser, puede traer problemas y necesita cam-
biarse. Naturalmente, sólo Daniel puede descubrirlo, a través de su cuerpo.
Pero incluso si nos centramos en la moto, lo peor que podría significar es: “Esto
podría suceder si continuas actuando así, sin cambiar nada”. ¿Qué hizo él,
inmediatamente antes, en el sueño? El sueño podría indicar qué es lo que se
necesita cambiar. Un sueño como éste es un mensaje útil. No desearás detener-
te porque tengas miedo. Querrás continuar para sentir acerca de qué trata.
¿Son entonces favorables todos los sueños? Pienso que sí.
¿Entonces nunca debemos considerar un sueño como malas noticias, como
portador de un límite, un final, un mensaje que no deseamos?
Del mismo modo que yo soy sólo una parte del todo, así el sueño es sólo
una parte. Ni mi habitual yo, ni el sueño solo, es el todo. Ni puede confiarse en él
por sí solo, tal como es.
Por tanto, interpreta el sueño permitiéndole llevarte a un paso de creci-
miento. Esto significa aceptar su ofrecimiento. Si lo tomamos como un hecho
establecido, lo perdemos. Lo que queremos no son los hechos presentes, sino el
siguiente paso de desarrollo al que nos invita. Este sueño es justamente lo que
“el otro lado” envió anoche –¿cómo puede no ser positivo si me relaciono con ello
y me permito a mí mismo llegar a ser más completo?

56 MAIOR
¿ P u e d e n d a r m i e d o l o s s u e ñ o s ?

¡La verdad no es algo estático! Lo que una cosa es incluye lo que puede ser,
y lo que será. No se puede explicar lo que es un huevo sin mencionar en qué
puede convertirse. Los eventos humanos y los sueños también son así. Lo que
verdaderamente son no es algo fijo en un momento determinado. Únicamente
puede verse lo que significa realmente el sueño si se da un paso a partir de él.
La interpretación negativa de un “mal” sueño tiene que ser errónea, porque
con ella no surge un paso para ti como resultado del sueño. Imagina que tienes
un rompecabezas sin terminar y encuentras una pieza en el suelo. ¿Cómo pue-
de no ser positivo eso? Pero no intentarías vivir según el trozo de dibujo que apare-
ce precisamente en esa única pieza. Ni te la guardarías aparte en el bolsillo. La colo-
carías en el rompecabezas y contemplarías ese dibujo completo. Pero la analo-
gía pasa por alto algo, en un sentido. Cuando colocas un fragmento de sueño
en el conjunto de ti, a través de tu cuerpo, la totalidad se convierte en algo nuevo.

MAIOR 57
Segunda parte
Algo nuevo que viene del sueño
Sueño de LA MUJER. 3

Una de las vacas entró en el cuarto de la calefacción, (El vestíbulo de entra-


da a la iglesia abre una puerta pequeña a un cuarto grande e irregular que con-
tiene una gran mecanismo para calentar el templo, tiene habitualmente poca luz
y un ambiente negruzco por los hollines de la caldera); yo estaba tras la puerta,
subido a una estructura irreconocible, blanda e insegura. La mujer que anterior-
mente me había hablado esquivó a la vaca con una parsimonia y despreocupa-
ción fantasmales, y algo incómoda con la ropa que llevaba puesta me dijo a
media voz: “¡Lo llevo puesto al revés!”.
Introducción a la Segunda Etapa:
Algo nuevo que viene del sueño

7
Si practicas lo que hemos presentado hasta aquí, ¡serás capaz de saber con
certeza corporal de qué tratan la mayor parte de tus sueños!
A menudo podrás ayudar a otras personas a saber de qué tratan sus sueños.
Es apasionante ser capaz de hacer todo eso. Yo lo llamo Etapa I.
La mayoría de la gente se siente confundida con sus sueños. Creen que son
“absurdos”. Confunden el lenguaje metafórico. Puede que tengan una sensa-
ción de relevancia, pero no son capaces de interpretar el sueño.
Algunas personas tienen conocimientos sobre los sueños, pero desde un
único punto de vista –freudiano, jungiano, u otro. Pueden deducir interpreta-
ciones pero no pueden estar seguros de ellas. Necesitan otros puntos de vista
sobre los sueños y una piedra de toque. Ellos aceptan una interpretación que
les produce un “ajá” cognitivo, un “encaje” plausible, una hipótesis mental.
Pero ahora puedes saber acerca de qué trata tu sueño y guiar a otros mediante
las preguntas, enseñándoles la piedra de toque interior. Cuando la sensación-
sentida del sueño se abra en su cuerpo, no necesitarán que nadie les convenza.
Pero saber sobre qué trata un sueño no es todavía una interpretación com-
pleta. Podemos ir mucho más lejos.
La Etapa II consiste en obtener algo nuevo a partir del sueño.
A menudo surge algo muy novedoso mientras nos damos cuenta de qué
trata el sueño. Hay un inconfundible cambio sentido y una gran apertura, que
trae un paso hacia el cambio personal. En este caso, las Etapas I y II se han pro-
ducido simultáneamente.
Pero a veces un cambio sentido dice acerca de qué trata un sueño (o puede
que se sepa desde el principio), y aún no hay nada nuevo. Parece interpretado,
pero dice algo que la persona ya sabía o pensaba.
La gente dice de un sueño así: “Es una metáfora perfecta para esa situación,
de acuerdo. Seguro, eso es lo que significa”. Y significa eso –pero aún no ha apor-
tado nada nuevo. Daría igual no haberlo soñado.

MAIOR 61
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Por ejemplo, imagina que temes una determinada situación. Ahora sueñas
que te persigue un oso enorme. Por los detalles del sueño sabes, de pronto, que
trata de esta situación. ¡Te sientes como si te persiguiera un oso, sí! ¡Es exacta-
mente así! Ése es el mismo sentimiento. Y ahora tiene sentido el que Juan esté
en el sueño, allí de pie, muy tranquilo. Ayer mismo pensaste que Juan no ten-
dría miedo de esto. Y también encajan otros detalles. Es apasionante ver cómo
encaja todo. A pesar de esto, cuando reparas en ello, te das cuenta de que ayer
ya sabías todo eso. Te sientes exactamente igual que antes.
El sueño todavía no te ha cambiado o enseñado. No te ha traído nada que
no tuvieras ya.
La Etapa II es para obtener algo nuevo, que surge de esa forma inconfun-
diblemente corporal que siempre constituye nuestra piedra de toque.
Científicamente, no sabemos si realmente todo sueño tiene un papel que
representar y en verdad trae algo nuevo. Pero creemos que es así. Con fre-
cuencia te verás recompensado si no consideras un sueño interpretado hasta
que surja un paso de crecimiento sentido.
Una vez que sabes cómo procesar los sueños pasarás de un modo comple-
tamente natural a la Etapa II. Si sabes de qué trata un sueño y eso no te aporta
nada nuevo, dirás: “Ajá. Ahora viene la Etapa II”, o continuarás sin pensar en
una etapa separada.

CÓMO IR MÁS ALLÁ

Tú en general
Incluso si un sueño trata claramente de una situación, puede que no sea sólo
sobre eso. Permanece abierto a cualquier otra cosa sobre la que pueda tratar. En
un sueño puede haber varios temas cruzándose, como avenidas atravesando
una intersección.
Cada experiencia contiene muchas, muchas experiencias en sí misma. Pue-
des observarlo en el momento en que te detengas y obtengas una sensación-
sentida de lo que está ocurriendo. Hay muchas experiencias implícitas en ella.
La situación (cualquier situación tuya) es un ejemplo de lo que eres como
totalidad. No se tratará únicamente de este incidente con esta persona. Tú eres
de esa forma en muchas otras situaciones. Tu forma de ser se remonta a muchos
años. El sueño tratará de ti, de cómo eres respecto a esto, no solamente de una
situación determinada.

62 MAIOR
I n t r o d u c c i ó n a l a s e g u n d a e t a p a

Utiliza más preguntas


Posiblemente no hayas utilizado la totalidad de las preguntas sólo para
saber lo que significa el sueño. Las restantes pueden llevarte más lejos. Las pre-
guntas pueden aplicarse a partes específicas del sueño.

Localiza las partes del sueño que aún permanecen confusas


Digamos que comprendes el oso y la persona que está mirando, pero ¿qué
pasa con la vieja manta que parece estar paseando en una parte del sueño? Si
no has experimentado una apertura sentida físicamente respecto a esa manta,
hay más con lo que trabajar.
Naturalmente no se puede, ni es necesario, trabajar con todas las partes de
un sueño. Pero si todavía no has obtenido nada nuevo, entonces sí. Continúa.
Por lo general hay alguna parte del sueño que puede llevar más allá. Las
preguntas pueden dirigirse a ese punto, que puede traer otro paso.
Lo que aún permanece confuso puede servir para la Etapa II.
En el Apéndice B, también ofreceré más explicaciones acerca de cómo utili-
zar cada pregunta.
Pero primero es preciso discutir un importante problema: la Etapa II es para
conseguir un “paso de crecimiento”, pero ¿quién puede decir lo que es el cre-
cimiento? ¿En qué dirección está el cambio bueno, correcto o adecuado para
mí? Debemos discutir qué es una dirección de crecimiento, cómo puede obte-
nerse y cómo reconocerla.
Sólo después de esto, la Etapa II puede avanzar más profundamente. No
puedes trabajar para obtener un paso de crecimiento si no sabes cómo recono-
cer una dirección de crecimiento.

Nuestro programa a partir de aquí


Primero queremos aclarar lo que es una dirección de crecimiento.
Inmediatamente después, en el capítulo 10, clarificaremos el CONTROL DE
SESGO, para evitar la típica trampa que conlleva el interpretar los propios sue-
ños.

MAIOR 63
Cómo conseguir una dirección de
crecimiento y los pasos que surgen
a partir de ella

8
Evidentemente, interpretar los sueños es algo fascinante. Lo hacemos por
varias razones. Una de ellas es crecer, desarrollarnos como seres humanos.
Independientemente de cuáles sean las otras razones, no queremos pasar por
alto el crecimiento que el sueño puede aportar.
Pero ¿cómo puedo saber cuál es la dirección de mi crecimiento y desarro-
llo? Si yo decido qué cambio intentar, mi decisión proviene de mis sentimien-
tos y actitudes, tal como soy en este momento. Si mis amigos supieran cuál es
mi objetivo de cambio, es probable que dijeran: “Sí, es lo que elegiría. Es típico
de él”. Mi propio plan para el cambio me mantendrá básicamente igual. Pero aún así,
nadie puede decidir por mí.
Por ejemplo, ¿qué supones que elegirían como propósitos para el nuevo
año las personas muy apocadas? Normalmente, hacerse todavía más apocadas.
Esa clase de personas se sienten mal con las pocas autoafirmaciones que expre-
san, así que resuelven eliminarlas también. Por el contrario, las personas muy
emprendedoras deciden hacerse aún más eficaces y exitosas. La gente decide
cómo cambiar de acuerdo con sus valores actuales.
El organismo no es una máquina fisiológica que únicamente necesita cosas
físicas. El cuerpo es un sistema cósmico, rico en implicaciones y direcciones
desde el momento de la concepción. En una vida desarrollamos sólo parte de
lo que “somos”.
Una dirección de crecimiento es sentida con nuestro cuerpo. Los sueños, a
menudo (algunos dicen que siempre), traen algo que puede ayudarte a sentir
una dirección de crecimiento y dar un paso en esa dirección.
Permite que te explique cómo sentir una dirección de crecimiento.

MAIOR 65
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

PRIMERO: DIRÍGETE A TU INTERIOR DE FORMA AMABLE

Si contactas con algún sentimiento, trátalo de forma cordial incluso si no


estás de acuerdo con él o no te gusta. La gente dice: “¿Cómo puedo ser amable
con algo de mi interior que me causa tanto dolor?”. Otras veces, dicen: “Sé que
debería aceptarme, pero no lo hago. Estoy furioso conmigo mismo”.
Para adoptar una actitud amistosa, no es necesario estar de acuerdo con lo
que se siente interiormente. Por ejemplo, estás demasiado asustado para hacer
una determinada cosa que quisieras hacer. Digamos que no hay nada que
temer, pero aún así te da miedo y siempre evitas la situación. Estás enfadado
contigo mismo por ello. He aquí el modo en que puedes mostrarte amable con
este miedo y este enfado.
“Bien”, dices. “Estoy furioso conmigo mismo respecto a este asunto. Natu-
ralmente, es comprensible”. Simpatizas con tu enfado, no es necesario que fin-
jas que no estás enfadado. Haces un sitio para el enfado, a un lado. Entonces
prestas atención separadamente a tu lugar asustado, de manera amable e inte-
rrogativa. En lugar de estar furioso con él, has colocado el enfado en un sitio
sólo para él. Ahora, pregunta al miedo mismo, con amabilidad: ¿de qué estás
asustado, realmente?
Dejar a un lado el auto-ataque es como esto: imagina que eres orientador
escolar. Un padre furioso y una niña acuden a verte. Escuchas las acusaciones
del padre: “Tiene miedo de venir al colegio. No hay nada que temer. Se lo he
dicho un millón de veces. No es más que una estúpida, no es más que una...”.
Interrumpes al padre y dices: “Naturalmente, es como para preocuparse. Cla-
ro. Pero por favor, espere fuera un momento. Me gustaría escuchar directa-
mente a la niña”. Esperas a estar a solas con la niña. Entonces le preguntas con
amabilidad: “¿Qué es lo que te asusta tanto, bonita?”.
Sabes que ella puede tardar un rato en responder. Acaban de gritarle y de
acusarla de esto y aquello. Tal vez llevaban gritándole desde hace tiempo. Ade-
más puede que no disponga de palabras para expresar lo que la está atemori-
zando. De modo que tú esperas amablemente.
Mostrarte amistoso no significa que estés de acuerdo con la niña, que ella
debería estar asustada. No estás de acuerdo ni en desacuerdo. Aún no has escu-
chado. Exteriormente la niña tiene miedo al colegio. Tu piensas que no hay nada
de qué asustarse. Pero interiormente la niña puede estar asustada de muchas
cosas que tú no podrías adivinar.
Acércate a tu sensación-sentida interna con la actitud amistosa y abierta
que adoptarías hacia la niña de este ejemplo.

66 MAIOR
C ó m o c o n s e g u i r u n a d i r e c c i ó n d e c r e c i m i e n t o

Cuando la sensación-sentida se abre y responde, puede que no estés de


acuerdo con lo que dice al principio. Del mismo modo, la niña puede decir:
“Me da miedo dejar a mi madre con mi hermano pequeño porque ella se olvi-
dará de mí”. Si la niña dice eso, ¡no discutas enseguida! No digas: “No, tu
madre no se olvidará de ti, eso es absurdo”. Alégrate de que la niña ha sido
capaz de hablar. Acoge la confidencia. Di: ¡Oh, así que es eso! Estoy contento
de que me lo hayas contado”.
También hay una clase de comprensión “aceptante”. Puedes decir: “Oh, sí,
claro, si eso es lo que parece, seguramente te has sentido así. No quieres separarte de
tu madre si piensas que ella se olvidará de ti. Puedo entender eso”.
Y entonces, pasado un rato, cuando todo eso ha sido recibido, acogido, acep-
tado del todo, cuando has estado acompañándolo, sólo entonces es el momento
para dar el siguiente paso. Y el siguiente paso es nuevamente una pregunta ama-
ble: “¿Puedes sentir... qué es lo que te hace sentir que ella se olvidará de ti?”.
La misma actitud amistosa desentrañará lo que hay en tu propio miedo.
Recibe los pequeños pasos que surgen de él. Alégrate de que haya hablado, fue-
ra lo que fuera lo que dijo. Por ejemplo, digamos que pasado un minuto tu mie-
do se abre. Sientes una ligera agitación en tu interior, y encuentras, por ejem-
plo: “Ah, algo relacionado con mi miedo es que no les gustaré”. No argumen-
tes inmediatamente: “Eso es una tontería. No puedes gustarle a todo el mun-
do”. Recíbelo. Da la bienvenida a que se haya abierto. Di: “Ah, de manera que
es eso ¿no?”. Saboréalo, y siente si es eso, exactamente. Si lo es, experimentarás
dentro de ti un pequeño alivio inconfundible. Comprueba amablemente: “¿Es
exactamente eso?”. Algo se afloja dentro como si dijera: “Sí, es correcto. Es eso”.
Si no llega esta señal de exactitud, simplemente permanece junto al miedo
y continúa preguntando de forma amable, tocando y dando ligeros golpecitos
al miedo. Quizá se le ha gritado y arrinconado ahí abajo durante mucho tiem-
po. Y en un momento dado, se mueve, se abre, y te cuenta un poco de lo que es.
Cuando tu interior habla, compréndelo. Di algo como: “Ah, claro, si necesi-
tas gustar a todo el mundo, eso es duro. Podrías no gustarles. Ya veo”. (O cual-
quier otra cosa que sea cierta en este caso). Es una sensación de: “Claro. Sí. Ya
veo. Naturalmente. Eso es comprensible. Si eso es como parece, entonces tiene sen-
tido que te sientas así”.
Después de que eso haya sido recibido, después de que hayas acogido su
apertura, después de que hayas permanecido junto a ello durante un rato,
entonces puedes continuar hacia el siguiente paso. Preguntas amablemente:
“¿Por qué es tan importante gustarles?”. (O la siguiente pregunta adecuada
podría ser otra. Tú lo sentirás. Por ejemplo, podría ser: “¿Por qué no les gus-
tarás?”).

MAIOR 67
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Todo esto se explica más detalladamente en mi libro Focusing (1981)1. En él


también muestro cómo ir más allá de las palabras, de las viejas ideas que sur-
gen. Puede que tu mente interrumpa a menudo. Es como si el padre al que se
le pidió que esperase afuera estuviera entrando todo el rato. Quizá no puedas
evitar estas interrupciones, pero puedes conocer la diferencia entre lo que vie-
ne de la propia sensación-sentida, en contraste con ideas, pensamientos, hipó-
tesis, explicaciones y algunas veces acusaciones. Si conoces la diferencia, pue-
des esperar hasta que contactes de nuevo con la sensación-sentida. Únicamen-
te de ella provienen los pasos que crean cambios sentidos, fragmentos de cam-
bio en tu interior.
Cada movimiento y apertura internos son un pedacito de cambio. Aunque
aparentemente sólo diga de qué tiene miedo, la apertura corporal sentida es un
fragmento de cambio. Dentro de un momento, o mañana, puedes avanzar otro
paso. La totalidad de tu forma de ser cambia un poquito con cada paso sentido
corporalmente.
El objetivo no es descubrir esto o aquello sobre ti. El propósito es el creci-
miento, tu desarrollo. Puedes descubrir muchas cosas a lo largo del camino,
pero eso no es lo principal. Sentirás los lugares bloqueados en tu interior y el
alivio, cuando se mueven un poco y se aflojan. Es como si alguna parte de tí
hubiera vivido en una caja –durante años. Está entumecida. Cuando consigue
agitarse, aunque sólo sea un poquito, es un alivio. Cuando por fin puede levan-
tarse, estirarse y moverse, es un gran alivio.
El cambio consta de pequeños pasos. Con cada uno de ellos cambia el dibu-
jo. Cualquier cosa que descubras en este paso, cambiará en unos pocos pasos
sucesivos. Por tanto, recibe todo lo que encuentres. No discutas o lo corrijas. Si
lo dejas estar y respirar unos pocos minutos, el siguiente paso le permitirá cam-
biar más.
Por ejemplo, imagina que encuentras un sentimiento como: “Es desespe-
ranzador. Puedo sentir que nunca estaré bien”. ¿No es para desanimarse? No,
si sabes de antemano que cambiará si lo acoges. En lugar de desanimarte, recí-
belo compasivamente. “Oh, seguro, sí, por supuesto que eso no se puede sen-
tir bien ahí dentro, si está convencido de que no puede conseguir estar bien”.
Entonces, pasado un minuto, pregúntale de forma amistosa: “¿Qué hace que
eso parezca tan desesperanzador?”. Pronto hallarás otro fragmento de cambio
sentido, junto con otro fragmento de descubrimiento. Por ejemplo, lo que ocu-

1. Traducida al español: Gendlin, E.T. Focusing. Proceso y técnica del Enfoque corporal. Mensa-
jero, Bilbao, 1987.

68 MAIOR
C ó m o c o n s e g u i r u n a d i r e c c i ó n d e c r e c i m i e n t o

rre a continuación es: “Tengo que seguir intentando complacerla, pero sé que
ella nunca estará satisfecha”. Ahora ves que tu convicción no era que tú nunca
puedes estar bien (como había parecido), más bien es que ella nunca va a estar
satisfecha. Pero ya hay mucho menos desánimo. Con ella, por supuesto, eso era
siempre cierto, ella no puede contentarse. Puede que necesites más pasos cor-
poralmente sentidos. Puede que todavía sientas el deseo de complacerla (aun-
que hace años que la dejaste). Pero sabes que eso también cambiará, en los pró-
ximos pasos.
Cuando experimentamos tales pasos de cambio durante unos minutos,
sabemos esperarlos incluso cuando nos es imposible imaginar cómo un senti-
miento podría ser diferente. Es mucho más fácil recibir un sentimiento de for-
ma amistosa cuando sabes que lo que surge en estos pasos cambia en los pasos
sucesivos.
Estos pasos provienen de una “sensación-sentida” –¿cómo puedes lograr y
reconocer una sensación-sentida?

LOGRAR UNA SENSACIÓN-SENTIDA

Una sensación-sentida no es precisamente una emoción. El miedo, la ira, la ale-


gría, la tristeza: ésas son emociones. Una sensación-sentida es diferente, es glo-
bal y borrosa. Incluye más que una emoción –muchas cosas, la mayor parte de
ellas no conocidas de un modo claro. Es una cualidad corporal, como pesado,
viscoso, saltarín, palpitante, apretado. Al principio no tiene una etiqueta ade-
cuada. Es el modo en que se siente el centro de tu cuerpo.
Para permitir que surja, primero siente el centro de tu cuerpo desde dentro.
Luego, piensa en el problema, o en alguna parte de un sueño. ¿Se siente eso
completamente bien en el centro de tu cuerpo? ¡Ahí! Una cierta cualidad surge
inconfundiblemente. No. No del todo bien.
Característicamente, un sueño deja una sensación-sentida. Si ya está ahí,
préstale atención. No es puramente miedo, alegría o tristeza; se siente de una
forma única para la que no hay palabras.
Permite que te explique la diferencia entre una emoción y una sensación-
sentida. La ira es una emoción. Cuando estás enfadado, te das cuenta de ello.
No hay confusión, ninguna vaguedad, estás furioso. Pero si te relajas un poco,
puedes sentir: “Hay algo más implícito en todo ello”. Por ejemplo, puedes sen-
tir una cualidad jadeante, apresurada, una sensación de que te gustaría seguir

MAIOR 69
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

enfadado –no quieres detenerte y darte cuenta de que estás ligeramente equi-
vocado. Esa cualidad desasosegante no tiene nombre. ¿Dónde la localizarías?
Por debajo de la ira, en ella, alrededor de ella, en el borde de la ira. Pero pala-
bras como “borde” no lo describen literalmente. La borrosa sensación-sentida
está en el centro de tu cuerpo. Y abarca más que querer seguir estando furioso.
Es un todo borroso, una cualidad.
O tomemos el miedo del ejemplo anterior. El miedo es la emoción. Es algo
familiar. No sucederá nada nuevo si te limitas a volver a sentir tu miedo. La sen-
sación-sentida es diferente y menos intensa. Puedes dejar que surja si te relajas,
te recuestas, y sientes en tu cuerpo, “la totalidad” de tu malestar respecto a esta parte
de tu vida. No pienses en un aspecto específico, más bien piensa utilizando fra-
ses como: “todo lo que va junto con esta situación”, “toda esa cosa”, “todo acer-
ca de eso”. Refiriéndote a “todo el asunto” te permites sentir el malestar global
en tu cuerpo. El miedo será parte de ello (en nuestro ejemplo), pero no todo ello.
El miedo abarca “más que eso”. Puedes sentir el resto del iceberg bajo el miedo.
Físicamente sientes algo justo ahí, con vida propia, no del todo conocido para ti.
Eso es la sensación-sentida.
Puedes sentir que tiene vida propia si tratas de discutir a fondo con ella. Se
resistirá. Si dices algo sobre el asunto, y luego vuelves a atender a la sensación-
sentida, puedes sentir que lo que has dicho está equivocado. Sin embargo, no
sabes qué sería adecuado decir. No puedes controlar cuándo se abre. Algo sur-
ge directamente de ella cuando se abre. O, quizá, pensaste de forma accidental
algo adecuado, y se abre en respuesta.
Una sensación-sentida está inconfundiblemente llena de significado, y sin
embargo no sabemos cuál es. En contraste, reconocemos las emociones cuando
las tenemos.
Una emoción fuerte puede llevarnos en una dirección, pero la sensación-
sentida de la totalidad de la situación puede llevarnos en otra dirección com-
pletamente distinta. En la ira perdemos terreno, actuamos desde menos de lo
que sabemos. Sin embargo, la sensación-sentida nos trae más de lo que sabe-
mos. La diferencia entre las emociones y una sensación-sentida es, por tanto,
muy importante.
En nuestro primer ejemplo, el miedo te hace evitar la situación. Tu sensa-
ción-sentida incluirá el miedo pero puede permitirte sentir cómo tu vida avan-
zaría en una dirección más expansiva si te enfrentases a la situación.
Si eres capaz de ser amistoso con tu interior, y además puedes obtener una
sensación-sentida, te diré cómo identificar una dirección de crecimiento. Ésta es
una de sus características:

70 MAIOR
C ó m o c o n s e g u i r u n a d i r e c c i ó n d e c r e c i m i e n t o

LA SENSACIÓN-GUÍA PARA DAR PASOS:


LA ENERGÍA VITAL SE MUEVE HACIA ADELANTE

Un paso que surge de una sensación-sentida produce una agitación interna:


algo está feliz de poder moverse y hablar. Así es como se siente la energía vital
cuando se mueve “hacia adelante”. Así es como se siente la dirección “hacia la
vida” o de movimiento hacia adelante, independientemente de cuál sea su con-
tenido. Te expandes, eres más, la energía fluye desde tu interior hacia afuera.
Puedes notar la gran diferencia que existe entre esto y agredir a tu energía
vital. En este caso, ésta se constriñe. Te comprimes, te haces más pequeño. Res-
piras menos; estás oprimido; te debilitas.
Esta diferencia aún no te indica lo que es bueno para ti, pero no la ignores. Cuan-
do estés tenso, pregúntate por qué, justo ahora, hay esta tensión. Por ejemplo,
imagina que te constriñes cada vez que piensas en hacer “eso” que te da mie-
do. Esto no significa que sea malo y debas abandonar, sino que si te sientes
constreñido, debes preguntar inmediatamente: “¿En esta situación, qué es exac-
tamente lo que produce esto en mi cuerpo? (“Esto” es la opresión en el centro
de tu cuerpo). Espera, y deja que responda ese malestar en tu cuerpo.
Imagina de nuevo que dice: “Oh... sí... si hago esto no les gustaré”. Podrías
enfadarte y desear una respuesta diferente. Pero si ésta viene del cuerpo, llega
con un pequeño alivio, fluye un poco de energía vital. Si te enfadas, perderás
esta pequeña señal corporal.
Cuando “eso” se manifiesta, un poco de energía vital se mueve percepti-
blemente.
Este flujo de energía no significa que gustar a la gente sea un objetivo ade-
cuado. Sólo indica que estás en el buen camino, y lo que surgió es un paso en
el trayecto. ¡Este flujo de energía es una sensación-guía!
Si puedes dejar que surja una sensación-sentida, la sensación de eso que no
está claro, encontrarás ahí la sensación-guía.
Puedes sentir qué paso es expansivo y te lleva hacia adelante, potenciando
la vida, frente a lo que sientes como constrictivo, contrario a la vida, impuesto,
y cerrándote.
Con esta sensación-guía puedes moverte paso a paso. Te mantiene en el
camino correcto.
Cuando retrocede, pregunta qué es lo que la ha detenido.
Cuando avanza, no dejes de preguntar y retener qué es lo que la ha libe-
rado.

MAIOR 71
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

ALIVIO VS. AIRE FRESCO

Un paso de crecimiento no siempre es fácil o cómodo. También puede herir-


te o producirte ansiedad. Pero siempre hace que te sientas bien en una forma
muy específica que tengo que describir. ¿Cómo puedo sentirme dolido, ansio-
so y, sin embargo, al mismo tiempo bien?
El flujo de energía hacia adelante que he descrito hace que te sientas bien.
Pero es preciso reconocer la diferencia entre esta clase de “sentirse bien” y el
simple alivio. El alivio también te hace sentir bien, como acurrucarte dentro de
una cama caliente. Por ejemplo, estar en una habitación cerrada es más confor-
table, pero salir a dar un paseo en medio del frío puede sentirse como moverse
hacia adelante, ¡como aire fresco! La dirección de crecimiento a menudo se siente
como aire fresco.
Pronto puedes descubrir la gran diferencia entre estas dos clases de sentir-
se bien. El crecimiento se siente como una energía corporal expansiva, que se
mueve hacia adelante. Tras un rato, el alivio se siente como algo pesado, abu-
rrido, que te limita. Quizá es más fácil pero también conlleva una sensación de
pérdida, de renuncia, de darse por vencido.
El crecimiento personal tiene que ver con permitir que tu esencia interior se
expanda, se haga más libre.
¿Puedes notar esta diferencia? Permíteme preguntarte: ¿dónde está bloque-
ada tu vida?
Tómate un momento para sentir dónde. Hazlo ahora.
... ... ...
No tardarás mucho tiempo en sentir tus zonas bloqueadas. Normalmente
las conoces, pero resulta duro hacer algo con ellas. Incluso unos breves momen-
tos de simplemente percibir lo bloqueadas que las sientes, pueden resultarte
penosos. Eso no te hará sentir nada bien, pero lo necesitamos para la siguiente
parte.

“¿QUÉ SURGIRÍA EN MI CUERPO, SI...?”

Supón que, antes de emprender el esfuerzo para cambiar, quieres saber si


una determinada dirección realmente supondría crecimiento para ti. En este
caso, querrás ensayar cómo sentirías algo que aún no es realidad. Puedes per-
cibir, de forma corporal, cómo podrías sentir eso.

72 MAIOR
C ó m o c o n s e g u i r u n a d i r e c c i ó n d e c r e c i m i e n t o

Elige uno de los bloqueos o limitaciones a la vida que acabas de evocar (o


piensa en uno, ahora). Ahora no nos vamos a preocupar sobre si cada dirección
que te viene a la mente puede ser errónea, inmadura, egoísta, perversa, poco
práctica, o mala en cualquier otro sentido. Su forma actual cambiará más ade-
lante de todas maneras. Imagina que, de alguna manera, tienes la seguridad de
que tú puedes cambiar en este aspecto. Sé que no puedes estar seguro de ello,
pero averigüemos cómo sentirías eso, si pudieras estar seguro.
Deja que tu cuerpo sienta esta pregunta: ¿Cómo sería si pudieras hacer o ser
eso? ¿Qué surgiría en tu cuerpo? Espera, y observa lo que viene. Pregunta ahora.
... ... ...
Puede que respondas inmediatamente con la cabeza: “Sí claro, siempre he
deseado esto”. Puede que digas, en tu mente: “Sí, me sentiría más libre, más
fuerte, más grande...” Muy bien, pero eso no cambia nada. Si eso es todo lo que
ocurre, haz de nuevo la pregunta, dirigida a tu cuerpo: “¿Qué surgiría, en mi
cuerpo, si yo pudiera...?”. Espera... Se necesita un poco de tiempo para que el
cambio aparezca ahí, por su propia cuenta. Cuando llega, presta atención a la
cualidad corporal que tiene.
... ... ...
Por ejemplo, “... ¡Mm, sí! (Inspiras profundamente, los hombros se echan
hacia atrás, la cabeza se levanta)... Eso se sentiría... bueno... sí, sería... mm, como
eso”.
O podría ser: “Fiuu...” (haces una larga expiración, los hombros bajan
repentinamente, se relajan, aflojándose). “¡Fiuu!”.
¿O simplemente obtuviste una sensación conocida, más sobre algo bueno
que ya conoces y eres desde hace tiempo? Entonces no te hallas ante una direc-
ción de crecimiento.
Nadie puede decírtelo, y tú no puedes decírselo a tu cuerpo. Tienes que
esperar hasta que la energía se mueva y te muestre su cualidad. Igual que en el
caso del sueño, cada una de esas perspectivas es única. “Imagina que yo supie-
ra que podía... Sí, eso es lo que surgiría en mi cuerpo”.
Mis frases “sensación de expansión”, “energía moviéndose hacia adelante”
no expresan una única cualidad.
La cualidad de la energía corporal te permite saber un montón de cosas.
¡Notas que tu cuerpo es capaz de ser y vivir así! Puede que no tengas idea de
cómo podrías organizar tu vida para hacerlo posible, pero la sensación corpo-
ral puede guiarte lentamente hacia ello.
Generalmente no permitimos a nuestros cuerpos estar de la forma que
necesitan, a no ser que primero podamos vivirla. La mayoría de las personas ni

MAIOR 73
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

siguiera saben que el cuerpo, por sí mismo, puede convertirse todavía más en
eso que necesita ser, antes de que tú organices mejor tu vida.
Al principio no encontrarás palabras o acciones para esta dirección. Hay
implícito más de lo que puedas pensar.
Aún así, es sólo una dirección, todavía no es lo que tratarías de hacer en la vida
real. Por ejemplo, imagina que eres una persona muy pacífica y has aguantado
demasiado a alguien. Ahora, junto con la imagen de golpear a esa persona en la
cabeza, viene lo que sientes como una liberación corporal. Probablemente no
está bien hacer esto, pero no discutas con ello. En otro momento puedes tener en
cuenta el punto de vista de la otra persona y defenderle como ser humano. Aho-
ra mismo, deja que la energía fluya en tu cuerpo. Ciertamente no vas a golpear-
le en la cabeza. En este momento no hay otra imagen que permita al cuerpo
“entrar en razón”. Más adelante, ya trabajarás en hallar una acción adecuada.
Cuando hay una energía corporal nueva y adecuada, la primera acción que
te viene a la mente será normalmente imposible o incorrecta. Probablemente
está expresada de una manera que no querrías llevar a la práctica. Como en los
sueños, puede adoptar una forma negativa. O puede ser absolutamente poco
realista. ¡No la descartes por eso! Deja que el cuerpo viva la energía, y tómate
tu tiempo para encontrar algo que, teniendo esa nueva energía corporal, sea
más realista.
Incluso la palabra dirección no funciona aquí del modo habitual. En tu
siguiente paso, la que parecía ser la dirección puede cambiar. Por ejemplo, ima-
gina que el proponerte dejar tu relación más importante te abre a una actitud
más expansiva. Siéntelo; déjalo estar y respirar unos momentos para facilitar
un nuevo paso. Por ejemplo, en ese próximo paso puedes encontrar que no, lo
que necesitas es arriesgarte a ser diferente en esta relación. En el sentido ordi-
nario de la palabra “dirección”, ésa no sería la misma dirección. En el primer
paso ibas a dejar la relación; en el segundo la mantienes. Pero para la cualidad
corporal es otro paso en esa misma “dirección”.
El flujo de energía vital sólo indica que este pequeño paso va por el buen
camino. La forma puede cambiar muchas veces antes de obtener un resultado
práctico.
Por tanto, el primer contenido aparente no debe despistarte. Cambiará de
forma. Deja que la cualidad de la energía corporal te indique su dirección ade-
cuada.
Hasta aquí te he enseñado cómo reconocer una dirección de crecimiento.
Ahora mostraré ejemplos acerca de cómo encontrar una dirección de creci-
miento en un sueño.

74 MAIOR
Introducción al Control de Sesgo:
Cómo obtener una dirección de crecimiento
a partir de la parte del sueño que no te gusta

9
Primero permíteme presentar algunos ejemplos en los que no sería necesa-
rio el CONTROL DE SESGO. Sentir la dirección de crecimiento es fácil cuando un
sueño la indica mediante hermosos símbolos vivos:
Ella decidió dejar a su marido, casi con toda seguridad, la pasada noche.
Entonces tuvo un sueño sobre narcisos.
Sueño del narciso
Alguien me regaló un ramos de narcisos, unos preciosos que realmente resplandecían, y
entonces vi a mi marido luciendo también uno en la solapa.

Ella dijo: “Al menos por el momento, algo extraño dentro de mí se mueve
en respuesta a él y no debería desechar eso”.
Otro ejemplo surge en el sueño del tigre:
Sueño del tigre
Estaba paseando por la calle con mi padre, y un tigre caminaba cerca de mí a mi derecha,
por la acera. El tigre era fuerte y lleno de energía, muy hermoso. Entonces giró en ángulo
recto, cruzó la calle y desapareció en un viejo edificio de apartamentos, y yo continué con
mi padre. La acera se hizo estrecha, muy pequeñita. Vino un gran camión y no había nin-
gún sitio al que ir. Me dio o casi me dio un golpe, no sé cuál de las dos cosas.

Aquí la dirección de crecimiento es claramente el tigre. Con las preguntas 7


y 8 la persona contactó en su interior con el tigre, pero sólo ligeramente. El
argumento del sueño (pregunta 5) le ayudó a sentir claramente: “Ese fuerte y
enérgico vigor lleva un camino diferente, y yo sigo por el camino por el que iba,
con mi padre. El viejo lastre de siempre. Cuando me relaciono con mi padre, esa
fuerza agresiva deja de caminar junto a mí. En vez de ello, pronto se precipita
sobre mí y me atropella”.
Esta persona pudo sentir una dirección de crecimiento: dejar de pasear con
su padre y en lugar de ello ser el tigre. No se trataba de una simple idea. Pudo

MAIOR 75
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

sentir la imagen del tigre en su cuerpo, de una forma muy inmediata: la exci-
tación del tigre era claramente diferente en su cuerpo, comparada con “ese
viejo lastre conocido”.
De gran belleza, o manifiestamente sanos, los animales enérgicos nos ofre-
cen de un modo sencillo la dirección del instinto vital. Naturalmente, depende
de nosotros desarrollar la forma de vivirlo a lo largo de un período de tiempo.
No vamos a comportarnos como tigres en todos los ámbitos de la vida. En estos
ejemplos se presenta claramente la dirección –especialmente si no la expresamos
con palabras.

EJEMPLOS DE UNA DIRECCIÓN DE CRECIMIENTO


DESDE LA PARTE “MALA” DEL SUEÑO

El sueño del tigre


Con respecto al sueño del tigre, citado más arriba, ¡tal vez no estuviste de
acuerdo conmigo en que un tigre es algo tan bonito! Ciertamente algunos
podrían pensar: “¿Un tigre? Podría devorarme”. Pero en este ejemplo el tigre le
parecía hermoso a la persona que soñaba, y además caminaba junto a él muy
pacíficamente. En muchos sueños un tigre más o menos como éste es feo y ame-
nazante. ¿Lo considerarías como algo bueno?
La dirección de crecimiento a menudo está en algo que parece malo. Por
supuesto, es un desarrollo nuevo. Puesto que ya nos hemos desarrollado en las
direcciones que consideramos como buenas, lo que aún no hemos desarrollado
se amontona dentro junto a lo malo. De modo que al principio llega con una
forma negativa. Puede parecer malo.
Sueño del israelí-árabe
Un israelí estaba diciendo: “Los árabes están a tres kilómetros de nuestra frontera y eso es
completamente intolerable”. En el sueño sentí que los israelíes siempre consideran sólo su
punto de vista, únicamente lo que es intolerable para ellos. Nunca ven el punto de vista del
otro.

Asociaciones: “Bueno, yo soy judío, pero no me gusta la actitud de Israel.


Ellos mayormente sólo ven su propio lado del cuadro. Son así de santurrones”.
¿Normalmente consideras el punto de vista de la otra persona?
“Si, habitualmente lo hago primero. Muchas veces olvido mi propio punto
de vista. [Se ríe] A menudo resulta divertido, puedo olvidarme de que yo tam-
bién quería algo”.

76 MAIOR
I n t r o d u c c i ó n a l C o n t r o l d e S e s g o

Bien... ¿cómo se sentiría tu cuerpo si fueras un poco más como ese israelí que
sólo piensa en sí mismo? Siéntelo en tu cuerpo, ¿es una dirección adecuada?
“Detesto eso. Lo he criticado durante años. Estoy contento de no ser de esa
manera. No quiero ser así”.
Bueno, esto no es acerca de Israel; pruébalo como si fuera acerca de tu pro-
pia manera de olvidarte de ti mismo. ¿Algo se movería dentro de tu cuerpo si
te sintieras siendo un poco de esa manera?
“Mm. Bueno... [enfoca] ¡sí! ¡Eso es correcto, oh, ya veo!”
Permanece con eso en tu cuerpo, un minuto.
“Mm...”
¿Puedes esperar a que eso se abra?
“Claro, estaba pensando sólo en ese israelí. Ellos tienen demasiado de eso,
pero un poco sería bueno para mí”.
Aquí la energía vital se movió en su cuerpo de un modo que se sentía bien.
Adecuado para él, dado lo que había desarrollado en su vida y lo que había
dejado sin desarrollar.
Más adelante verás exactamente cómo el CONTROL DE SESGO te permite sen-
tir una dirección de crecimiento en lo que al principio es negativo. Por favor,
observa en este ejemplo que la persona no la encontró por sí sola. El CONTROL
DE SESGO a menudo te permitirá hacer tú solo lo que en este caso fue hecho para
el que tuvo el sueño por la persona que dijo: “Esto no es acerca de Israel; prue-
bálo como si fuera acerca de tu manera de olvidarte de ti mismo”.
Una dirección de crecimiento no siempre es lo contrario de lo que tú pen-
saste, pero a menudo lo es. No siempre está en la parte que más rechazas del
sueño, pero muchas veces está justamente en esa parte. La dirección de creci-
miento puede adoptar una forma muy poco atractiva en un sueño. Puede ser
objetivamente errónea, perversa, amenazante y absolutamente indeseable. Con
todo, si preguntamos cómo podría representar algo que se necesita dentro de
ti, lo que se necesita puede surgir en tu cuerpo muy rápidamente –y muy posi-
tivamente.
La pregunta 14 trata de lo que actualmente es un punto de inflexión en tu
desarrollo. Por supuesto, respondes con una dirección que ya conoces. Si la has
descubierto recientemente, tus sueños pueden mostrar tu progreso y ayudarte
con el siguiente pequeño paso en esa dirección. En ese caso, evidentemente, no
buscarías lo contrario.
Pero una dirección de crecimiento novedosa con frecuencia es lo contrario de
lo que más valoramos. Ello no significa que cambiemos nuestros valores por los
opuestos, de ninguna manera. Simplemente los expandimos un poco. Lo verás
en los ejemplos que siguen.

MAIOR 77
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Por ejemplo, sueñas que te persigue un asesino. Una persona desagradable


u odiosa o un animal salvaje va detrás de ti. Evidentemente, tu crecimiento
como persona no es convertirte en un asesino, en una persona desagradable o
en un animal salvaje. Y sin embargo, si miras en esa dirección puede surgir,
una nueva cualidad muy positiva en tu cuerpo. Por ejemplo, podría ser una
energía para perseguir las cosas que necesitas. O una nueva tranquilidad. O
algún instinto saludable. Naturalmente, podría no ser eso, pero es probable.
¿Por qué surge con tanta frecuencia desde lo contrario de aquello que pensa-
mos?
Porque cuando excluimos conscientemente lo que es malo, expulsamos
fuera mucho más que eso. Por ejemplo, excluimos la violencia. Pero junto con
ella se excluye mucho más de lo que conocemos. Lo que se aparta no es única-
mente lo malo que aparece en la superficie.
No todo instinto de lucha es malo, por ejemplo. Pero la exclusión lo agluti-
na todo. Por ejemplo, si es excluida la energía de lucha de tu organismo, vives
con demasiada poca agresividad. Entonces es probable que en tus sueños la
energía perdida aparezca como un asesino o un animal peligroso que te persi-
guen. Esto únicamente significa que en su forma actual, separados de ti, ellos
parecen tener esta forma negativa.
¡Por supuesto! Si tuvieras energía de lucha circulando en todas direcciones
completamente suelta, sin tu sabiduría y tu sensibilidad, no sería buena.
Y, además, si esa energía de lucha no fuese tuya, si se girase y fuera tras de
ti, eso te daría miedo. Si representásemos este miedo ¿a qué crees que se pare-
cería?
Por eso una dirección de crecimiento muchas veces emerge precisamente de
la parte más perversa o repulsiva del sueño, que habíamos rechazado sin más.
Dirigiendo todas las preguntas a tu cuerpo, puedes contactar con tu nueva
energía que puede estar surgiendo. Especialmente la pregunta 8 (cómo sería ser
esa persona) puede probarse con cualquier figura que parezca negativa en el
sueño. Pero puedes conseguirlo incluso con una simple asociación, como vimos
en el último ejemplo. Su asociación con los israelíes hizo que preguntara, den-
tro de su cuerpo, cómo se sentiría al ser más de esa manera.

Sueño de Marcos
Marcos está intentando introducirse en el negocio del espectáculo. Quiere
actuar, pero mientras tanto trabaja entregando mensajes, recorriendo a toda
velocidad las autopistas de Los Ángeles. No ha conseguido una oportunidad
para actuar y siente mucha presión por hacerlo bien. El día anterior a su sueño

78 MAIOR
I n t r o d u c c i ó n a l C o n t r o l d e S e s g o

estuvo en la oficina de un productor, pero sólo para entregar un sobre en cali-


dad de mensajero, y más tarde soñó:
Estoy otra vez en la oficina del productor, hay una audición justo ahora. Estoy de pie en
fila con otros, esperando mi turno. Una mano se extiende, sosteniendo una bandeja. No
recuerdo que había en la bandeja. Le es ofrecido al hombre que está delante de mí en la
fila, y él lo rechaza. Después se me ofrece a mí. Yo también lo rechazo, y digo: “No, yo
tampoco”.

Marcos ya sabía de qué trataba el sueño –su deseo de introducirse en la pro-


fesión de actor, o al menos tener una audición. Por supuesto, había deseado
poder aprovechar la entrega para pedirle una oportunidad al productor. Hasta
aquí este sueño no le dijo nada nuevo.
La pregunta 8 (¿ser esa persona?) abrió un camino: “Sé la mano que sostie-
ne la bandeja”. Él la representó. Se encontró a sí mismo diciendo: “Aquí. Pue-
des tenerlo. Relájate. Estás perfectamente tal como eres. Sé un inútil. No te pre-
ocupes. Simplemente siéntete satisfecho contigo mismo”.
Ahora estaba muy claro lo que estaba ofreciendo la mano y el cambio que
eso produjo en su cuerpo.
“Seguro que eso sería agradable, ¡volver estar a gusto conmigo mismo!”,
dijo ahora.
Le pedí que permaneciese un poco más con el cambio. Pero en seguida dijo:
“No, eso sería reconfortante, pero lo rechazo. No quiero ser un inútil”.
De modo que en el sueño rechazó lo que le ofrecía la mano. Al interpretar-
lo, ahora, lo rechaza de nuevo.
Ahora, he aquí dónde él necesitaría el CONTROL DE SESGO. La Etapa II es sobre
aprender algo, ser diferente, coger algo que te han traído, a ti, algo que aún no
tienes de un modo consciente. Entonces, evidentemente, ¡será difícil reconocer-
lo! Si supieras qué es lo que necesitas, probablemente no lo necesitarías. Cuan-
do eso aparece en el sueño, tu “yo-soñante” lo rechaza, y cuando te despiertas
y piensas en ello, es probable que lo rechaces completamente otra vez.
Necesitas preguntar a tu cuerpo acerca de la parte que parece mala en el
sueño: ¿Cómo podría haber en ESTO algo que necesito? Una vez que haces la pre-
gunta, ¡no respondas! Sólo tu cuerpo puede ofrecerte algo nuevo, ni tu viejo
modo de ser ni esta cosa negativa.
Cuando eso surja dentro de ti, la forma que tiene en el sueño cambiará.
Entonces te ofrece además varios modos de pensar sobre ello. En mi ejemplo,
mientras Marcos sólo pueda pensar en lo que le ofrecen como “ser un inútil”,
naturalmente rechazará la oferta. Pero lo que ahora surgió en su cuerpo por un
momento no era ser un inútil, sino volver a gustarse a sí mismo. Sin embargo,

MAIOR 79
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

él cree que gustarse a sí mismo en sus actuales circunstancias es ser un inútil.


¿Pero es ésa la única manera de pensar sobre ello?
“Bueno... uh... He estado bajo una presión terrible. Reparto mensajes a 120
kilómetros por hora durante todo el día. Estoy tan tenso que estoy empezando
a olvidar cosas, y eso no solía pasarme. Me siento como... ¿cuánto tiempo tar-
daré en conseguir aquello a por lo que vine? Llevo aquí un año y soy mensaje-
ro. Todavía no he tenido una audición”.
Al describir cómo ha estado, Marcos muestra que realmente necesita algo
de lo que la mano le había ofrecido. Examina de nuevo la exposición que hace
aquí y mira si estás de acuerdo conmigo.
Durante un momento, Marcos ha sentido profundamente, dentro de su
cuerpo, el anhelo de encontrarse bien consigo mismo. Pero también están la
herida y la rabia de haber fracasado hasta ahora, y el sentimiento urgente (pero
adecuado) de que no debería renunciar y ser un inútil.
“¡No puedo aceptar el fracaso!”, dijo. “Eso no está bien”.
Esta parte del sueño había traído algo. Ahí se había producido el cambio
interior sentido (“¡volver a estar a gusto conmigo mismo!”). Pero a pesar de esa
adecuación profundamente sentida durante un momento, Marcos no fue capaz
de encontrar su forma de conservarla. Para él significaba aceptar el fracaso.
De modo que continuamos:
Lleva tu habitual modo de ser consciente un paso más lejos, dije (la última
parte de la pregunta 8).
“¿Quieres decir que la exagere?”.
Sí. Exagérala. ¿Qué sería si fuera mucho más así?... [enfoca]... “Oh, ya sé.
[Con una voz rara]. Moveos, pies, sí, moveos pies. Massa te dará una patata
más. Moveos, pies. Es hora de cambiar de carril, ése tiene demasiados coches,
ese otro es más rápido. Trabaja más duro. Quizá alguien te dé un poco de dine-
ro... Puaj. Esto es degradante... [tiempo en silencio]”.
¿Y qué sería la otra parte, si diera un paso más?
“Un paso más allá de eso sería Ramón”.
¿Qué representa Ramón?
“A Ramón le importa todo un comino. No se pone tenso, y aún así consi-
gue lo que quiere. ¡Daría cualquier cosa por ser como él!... [enfocando]...”.
¿Puedes sentir eso ahora?
“... [enfocando]... ¡Y de qué manera!”
¿Eso es Ramón?
“Sí, bueno, no, algo parecido. ¡Soy yo tomando algo de espacio, tal vez gus-
tándome a mí mismo otra vez!”

80 MAIOR
I n t r o d u c c i ó n a l C o n t r o l d e S e s g o

TODA LA CONSTELACIÓN DEBE CAMBIAR

¿Es adecuada la oferta de la mano, la que dice que él debería tomárselo con
calma y estar a gusto? ¿O él tiene razón en que no debería aceptar el fracaso?
Evidentemente, ambas cosas y ninguna. El paso adecuado surge en el cuerpo,
desde lo opuesto a él, pero cuando viene, no es exactamente “ese” opuesto.
Lo que somos como personas conscientes está “recortado” de una totalidad
más grande. Si cortas una porción de tarta, el resto es un círculo con un hueco
que tiene esa misma forma que la porción.
Si se recorta una pequeña superficie de una pieza grande de papel, la forma
de esa superficie también queda en el borde del papel. Si la superficie que has
cortado tiene un saliente afilado, también lo tiene la superficie inversa del
papel. (En alemán, “el lado en sombra” es una expresión común).
Marcos está “recortando”. Hace una distinción entre llegar a alguna parte y
ser un inútil. Él es una persona que llegará a alguna parte. Pero por el modo en
que se define a sí mismo, deja tras él la superficie opuesta, esa del inútil, la per-
sona que fracasa en llegar a alguna parte. Ese inútil es lo inverso de la manera
en que Marcos se define a sí mismo. Pero es sólo un único y el mismo simple
corte: llegar a alguna parte, separado de no llegar a ninguna parte. Pero lo que
no somos siempre abarca mucho más de lo que somos. Lo que Marcos es, es lle-
gar a alguna parte. Así, todo lo que Marcos no es parece como “no llegar a nin-
guna parte”, ser un inútil.
El inútil es la totalidad restante de su ser con la forma de “llegar a alguna
parte” recortada de ella. Cada cosa de su organismo, de su cuerpo, de su esen-
cia, que no encaje con “llegar a alguna parte” es relegada al inútil. Gustarse uno
mismo, valorarse uno mismo, permitirse divertirse y respirar, ser amable con
uno mismo, experimentar valores más elevados que el éxito, todo esto corres-
ponde al inútil. ¡De modo que el inútil no es precisamente un inútil! El inútil es
una globalidad de riqueza y abundancia, todo lo que Marcos está ignorando en
su vida.
¿Significa esto que Marcos debería ser un inútil? ¡Por supuesto que no!
¿Significa que Marcos haría bien en hostigarse a sí mismo, estar enfadado y
presionarse a sí mismo, fustigándose para esforzarse más duramente? Por
supuesto que tampoco.
Cuando hay dos personajes en una obra, como la mano y Marcos (o el inú-
til y Marcos), tampoco debemos elegir. Más bien, el paso que nosotros busca-
mos produce un cambio en toda la obra. Entonces los personajes serán otros
diferentes.

MAIOR 81
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

El inútil-y-Marcos son una constelación, una forma en que la totalidad ha


sido cortada ahora. Si uno de ellos no es completamente adecuado, tampoco puede ser-
lo el otro. Ellos configuran un cuadro, un diseño, un corte. Uno no puede cambiar
sin el otro. O cambian ambos, o ninguno. Si hay cambio y crecimiento, ambos
cambian.
Por tanto sería estúpido tratar de elegir: ¿Significa el sueño que él hace bien
en rechazar lo que la mano ofrece, o significa que debería aceptarlo? ¡Ni lo uno
ni lo otro!
Lo que importa es sentir la dirección de crecimiento. Y la dirección de cre-
cimiento no será ninguna de estas dos alternativas tal como están recortadas
ahora. Pero es probable que se encuentre en lo que está ahora aglutinado bajo
la forma de este “inútil”.
¿Puedes sentir la dirección de crecimiento en este ejemplo?
Lo pregunto porque, como verás, ¡no he formulado exactamente cuál es la
dirección de crecimiento de Marcos! Deja que te explique por qué no lo he hecho.

Cuando se da nombre a una dirección, es mejor decir “algo parecido a eso”


Probablemente puedes sentir que en la dinámica en la que ha estado Marcos
no es completamente adecuada. Hay demasiado ir a toda velocidad, presión,
conducir y autocrítica, algo parecido a eso.
Probablemente también puedes sentir que la dirección de crecimiento es lo
que él dijo acerca de sentirse a gusto consigo mismo, gustarse, vivir bien, estar
tranquilo y más confiado, algo parecido a eso.
¡Mientras permanecemos con “algo parecido a eso”, podemos sentirlo de
forma completamente clara!
Independientemente de qué palabras utilicemos, obtenemos una gran sen-
sación-sentida con ellas. Si decimos “algo parecido a eso”, la gran sensación-
sentida puede permanecer. Si limitamos la dirección de crecimiento exacta-
mente a lo que decimos y únicamente a eso, la gran sensación-sentida desapa-
rece. Por ejemplo, siente lo que va junto a “estar a gusto conmigo mismo” –un
amplio modo global de ser y actuar. Pero si tomas la frase en sentido restringi-
do, podría significar justamente alguna clase de auto-aprobación que incluso
podría no ser auténtica.
Nos equivocamos si tratamos de establecer exactamente lo que es la direc-
ción de crecimiento intentando ceñirnos literalmente a una frase.
Y Marcos también se equivocará si intenta formularlo con palabras. En su
caso, hay otra razón. Él puede pensarlo o decirlo únicamente utilizando los vie-
jos conceptos que ya tiene. Pero éstos son parte de cómo es él ahora.

82 MAIOR
I n t r o d u c c i ó n a l C o n t r o l d e S e s g o

La persona que sueña debe saber que una dirección de crecimiento no pue-
de definirse claramente. Es más bien lo que sería adecuado, lo que es hacia ade-
lante, pro-vida, expansivo.
Emplear palabras como “lo que sería adecuado”, o “algo parecido a eso”
abre un espacio en el que puede surgir la dirección de crecimiento.
Si Marcos piensa de esta manera abierta en la dirección de crecimiento,
entonces sabe que ésta no puede ser darse por vencido. “Rendirse” lo siente
cerrado y sin esperanza, apagado y muerto. Eso no es una dirección de creci-
miento. Eso es la parte del inútil que está clara. El no se permitiría detenerse
por el hecho de que la mano le ofrezca ser un inútil. Por supuesto, no es exac-
tamente ser “un inútil”. En lugar de ello, podría preguntar acerca de ser un inú-
til: ¿como podría “algo parecido a eso” ser lo que yo necesito?
Si deja que su cuerpo le traiga algo parecido a ser inútil, lo que surge es muy
diferente de aceptar el fracaso. Por tanto, es importante saber: antes de que sur-
ja en el cuerpo, uno no puede definir exactamente cómo vendrá. Pero uno tiene que estar
dispuesto a ser eso negativo, al menos durante un rato. Por tanto, sé el inútil y espera
que surja “algo parecido a eso”.
Una vez que la energía se mueve dentro de su cuerpo y da un paso ade-
cuado, también éste debe dejarse sin definir de una manera exacta. Es ese modo
corporal de ser. Puedes ver que las palabras son insuficientes. Más tarde a lo
largo del día, estas palabras probablemente no conseguirán hacer que vuelva la
nueva energía. Pero la imagen del sueño puede hacerla volver, de una manera
corporal.
O, en el ejemplo de Marcos, pensar en Ramón es posiblemente la mejor
manera que él tiene de hacer que la energía adecuada surja de nuevo en su
cuerpo.
Desde esta nueva manera de ser también surgen los pasos más prácticos
para vivir, que no tenemos al principio. Primero se hace volver la energía ade-
cuada, entonces uno puede pensar frecuentemente en pasos de acción que van
junto con ella. Al principio estas acciones pueden ser pequeñas, sólo diferentes
en forma y cualidad. Pero pronto estas diferencias se harán mayores.
¿Qué hará Marcos respecto a esta dirección de crecimiento? El la llamó
“volver a estar a gusto conmigo mismo”. ¿Qué se sigue de ello a nivel de
acción? Quizá más diversión, valores más elevados que el éxito, menos preo-
cupación por no ofender a la gente, menos presión, más riesgos, permitirse
expresar con más espontaneidad cosas suyas –algo parecido a eso.
La primera “cosa a hacer respecto a esto”, es llevar consigo la imagen del
sueño (o Ramón) y dedicar unos minutos de vez en cuando a dejar que surja
de nuevo en su cuerpo.

MAIOR 83
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Experimenta el cambio, una y otra vez, recordando la imagen del sueño


Durante unos pocos días, Marcos recuerda a menudo la imagen que le apor-
tó una dirección de crecimiento. En los semáforos o cuando el tráfico se hace len-
to, Marcos puede recordar la imagen de la mano, ofreciendo algo. Puede sentir
a Ramón. Puede volver a contactar con el cambio físico. Su cuerpo tiene una
oportunidad para cambiar, para procesar, para ser “eso”.
Cada vez que ocurre, Marcos espera unos segundos para que ese nuevo
modo de ser surja de nuevo dentro de su cuerpo. Experimenta de nuevo el cam-
bio, el cambio sentido, una y otra vez.
Permite a su cuerpo ser de ese modo (algo parecido a “estar a gusto con-
migo mismo”) sin importarle el éxito o el fracaso. Naturalmente, es más pro-
bable que tenga éxito. Afronta las situaciones con más calma y otras personas
le perciben más vívidamente. A algunos les gustará. Quizá antes gustaba a todo
el mundo, pero sólo porque él intentaba no molestarles.
Sobre todo, se convierte en una persona más profunda, más desarrollada
que el perseguidor de éxito que era. No oprime todo lo humano que hay en él
con esa forma tensa de comportarse. ¡Algo parecido a eso! Estoy exponiendo
únicamente una forma en la que esto podría darse.
Naturalmente, él está muy lejos de esta deseable condición. De hecho, está
tan lejos, todavía, que es probable que piense: “Así es como me gustaría ser, pero
no lo soy”.
Pero el paso surgido desde el sueño permite que eso aparezca de nuevo, en
este momento –su cuerpo puede ser ya eso, ahora.
Mucha gente pasa por alto este hecho. El sueño les pertenece, después de
todo. Si una imagen del sueño (como la mano del sueño de Marcos) produce
un nuevo modo de ser, eso también es suyo. Si surge en el cuerpo de Marcos,
es de Marcos, ¿no? Todavía podría ser que él siguiera diciendo: “Yo no soy así,
desearía ser como Ramón”. Le recordaríamos que el sueño fue fabricado por el
cuerpo de Marcos, y que su cuerpo era entonces, y por tanto puede ser, la nue-
va forma de ser. Esta forma de ser ya es algo suyo.
Él puede dejar que fluya nuevamente, experimentarla de nuevo cada vez
que piense en la imagen de la mano o en Ramón y espere unos segundos lle-
vando la atención al interior de su cuerpo... Ah... aquí está otra vez.
El verdadero cambio es corporal. El pensamiento por sí solo no nos cambia,
aunque es un recurso humano vital. Sin el pensamiento tampoco podemos ir
muy lejos. Pero hay un tipo de pensamiento que deja un espacio para que tam-
bién hable el cuerpo.

84 MAIOR
I n t r o d u c c i ó n a l C o n t r o l d e S e s g o

El verdadero cambio requiere tiempo y muchos pasos pequeños. La imagen


del sueño vuelve a traer el cambio sentido, una y otra vez. Puedes ver que el
cuerpo todavía no ha acabado de procesarlo.
Habrá otros sueños y pequeños pasos desde el enfoque corporal. No todo
se resuelve en este único cambio sentido a partir de alguna parte del sueño. Es
un paso. El desarrollo se compone de pasos pequeños.
Mucho antes de que él absorba completamente este paso, otros sueños le
traerán pasos similares para sentir y ser. Percibirá una progresión en estos
pasos.

EJEMPLOS DE DIRECCIONES DE CRECIMIENTO

Puesto que una dirección de crecimiento es una sensación corporal, y no


palabras o ideas, mis frases son sólo indicativas. ¿Puedes imaginar cómo “algo
parecido a” cada una de las siguientes frases podría ser una dirección de creci-
miento?
El crecimiento se produce en alguna dimensión humana que la persona aún
no ha desarrollado. Por tanto, lo que para una persona supone crecimiento, para
otra es algo archisabido o que incluso puede necesitar atenuarse. Encontrarás
que tienes más que suficiente de alguno de estos items. Pero, ¿puedes ver cómo
cada ejemplo podría ser una dirección de crecimiento para alguna persona?
Para cada uno de los items que siguen, piensa en una persona que haya
desarrollado muchas otras cosas, pero no ésa. ¿Puedes sentir la vida movién-
dose hacia adelante cuando “algo parecido a eso” surge en una persona que ha
vivido mucho tiempo sin ese algo?
Hablar en favor de ti mismo
Confiar en tu modo de ver las cosas
Tender la mano a alguien
Intentar hacer algo que no has sido capaz de hacer durante mucho tiempo
Explorar
Conocer gente nueva
Ser sexual
Tener los pies en la tierra
Permitirte hacer algo realmente bien con todo el cuidado que implica
Permitirte aprender algo realmente
Probar algo nuevo
Hacerte cargo de una situación
Decirle a la gente cómo necesitas que sean

MAIOR 85
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Tener esperanza
Negarte a darte por vencido
Coger lo que quieres y disfrutarlo sin rodeos
No volver a estar enfermo
No volver a desanimarte
Sentir que puedes ser querido
Sentir que para obtener algo, no tienes que merecerlo
Ser una persona diferente, por derecho propio
No asumir toda la culpa
Permitirte dejar a los padres
Enfadarte
No volver a resignarte
Ser lo que de forma estereotipada es “masculino”, dirigir las cosas
Ser lo que de forma estereotipada es “femenino”, receptivo
(estos dos últimos pueden aplicarse a todo el mundo)
Aceptar la derrota y empezar de nuevo
Estar tranquilo
Mirar alrededor en lugar de ir corriendo
Dejar entrar a otra persona
Permitirte encontrarte a gusto con cualquier manera de sentir
Hacer o dejar de hacer algo por motivos éticos
Sentir, para variar, que tengo autocontrol en algo
Mirar con franqueza, porque no me vuelvo a enfadar
Dejar de decirme: “Espera un minuto, puede ser que ellos tengan razón”
Tener una sensación de significación cósmica o misterio
Tener un momento de tranquilidad
Permitir que alguien te vea tal como eres
Ser honesto
Ser capaz de pedir ayuda
Permitirte sentir que está bien que ames a alguien

86 MAIOR
El Control de Sesgo

10
En el capítulo anterior ya explicamos el CONTROL DE SESGO; ahora sólo falta
describirlo más formalmente.
Aunque te haya surgido algo nuevo a partir del sueño, no te detengas ahí
sin pasar a utilizar el CONTROL DE SESGO. Lo que surja de él puede ofrecerte una
interpretación del sueño muy diferente y más convincente.
Puede que tu primera interpretación no sea completamente equivocada.
Digamos que es correcta, pero sólo un tipo de “correcta”. Lo más probable es
que le hayas impuesto al sueño tus actitudes habituales. No estamos diciendo
que éstas sean completamente erróneas. Si a partir del sueño has aprendido
algo que corporalmente sientes que es correcto, consérvalo. Pero si va más o
menos en la línea de tus actitudes, no te detengas aquí. Mira también en la otra
dirección.
El CONTROL DE SESGO consta de dos partes. La primera sólo es una prepara-
ción, un movimiento en el pensamiento.

EL CONTROL DE SESGO, PARTE 1: ENCUENTRA LA INTERPRETACIÓN


OPUESTA, PERO NO LA ADOPTES

He aquí el método para encontrar un opuesto:


a) En tu interpretación: ¿Lo que dices acerca del sueño se parece a algo que
dices normalmente? ¿Lo has oído antes? Al decirlo, ¿estás expresando tus valo-
res y sentimientos habituales? Si es así, ¿cuáles serían los valores y sentimien-
tos opuestos? Únicamente piensa en ellos, como probando.
b) Tú en el sueño: si en la historia reaccionaste de tu forma habitual, ¿cuál
sería la reacción opuesta? Piensa en ella, de forma tentativa.
c) Los otros en el sueño: identifica los personajes y partes del sueño a los que
pones más objeciones o son más diferentes a ti. ¿Qué hay en ellos que sea más

MAIOR 87
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

claramente distinto a ti? Asume que quizá tengas demasiado poco de algo que
ellos tienen en exceso –no decidas qué podría ser. Déjalo en blanco.
Estos métodos suelen apuntar precisamente a un opuesto. La mayor parte
de las personas interpretan un sueño de la misma forma en que reaccionaron en
el sueño ante los otros personajes.
Por ejemplo, soñaste que alguien intentaba forzar tu apartamento. Supon-
gamos que sabes lo que esto significa en tu vida. En tu vida, piensas en ello
como en algo malo, para estar prevenido. En la historia del sueño tuviste la
misma reacción y cerraste las puertas con dos vueltas de llave. De modo que tu
reacción es la misma en la vida y en la historia del sueño. Por lo tanto, es pro-
bable que también interpretes el sueño de esa forma.
La interpretación opuesta es que necesitas (algo proveniente de) esta cosa.
La acción opuesta en el sueño habría sido enfrentarse a ello de alguna
manera.
El personaje más opuesto es quien está detrás de ti. ¿De qué modo podrías
necesitar ser un poco más como él? Pero no decidas qué podría ser, déjalo abier-
to.
No adoptes una interpretación opuesta, sólo déjalo abierto.
En el capítulo anterior vimos que un paso de crecimiento no es ni tu modo
habitual de ser, ni simplemente el contrario. El estilo de vida estresado de Mar-
cos no es bueno, pero tampoco lo es conformarse con ser “un inútil”. No inten-
tes adoptar lo opuesto. Lo que quieres es esto: como lo opuesto se sitúa encima
de “todo lo demás” (todo lo que no eres), haces sitio para que algo, todavía des-
conocido, surja dentro de tu cuerpo desde este opuesto.
La parte 1 del CONTROL DE SESGO te deja una sensación global de un punto de vis-
ta opuesto, y tú permaneces abierto a algo potencialmente bueno que pueda haber en
él.
Antes de exponer detalladamente la parte 2 del CONTROL DE SESGO, ilustraré
esta primera parte.
Recuerda un sueño que hayas interpretado. Observa que (probablemente)
lo has interpretado desde tu actitud habitual. Incluso aunque hayas aprendido
algo nuevo, ¿no está de todas formas más o menos en la misma línea que habi-
tualmente sigues? Prueba la dirección opuesta, no como un modo de ser, por supues-
to, sino únicamente para abrirte a algo positivo que más adelante puede surgir de esta
dirección negativa.
La mayor parte de los investigadores afirman que no podemos interpretar
nuestros propios sueños. A fin de cuentas, imponemos nuestras actitudes sobre
cualquier cosa que se nos presenta –sucesos, otras personas, nuevas experien-
cias, y claro, también sobre nuestros sueños.

88 MAIOR
E l C o n t r o l d e S e s g o

Con mucha frecuencia las personas interpretan sus sueños para decir lo que
de todos modos ya pensaban. Los ejemplos de este capitulo darán cuenta cabal
de ello.
El sueño es un drama acerca de algo de tu vida. El drama ha ocurrido en tu
cuerpo. El sueño contó esta historia mientras estabas inconsciente. Si hubieras
estado consciente, la habrías enfocado de otra manera. Esto es interesante, fas-
cinante incluso. Es también muy misterioso. Si lo intentaras, no podrías inven-
tártelo deliberadamente. Aún así, ¿crees que el rompecabezas se resolvería si
hicieras decir al sueño lo que pensabas?
Algo o alguien de la historia va en contra de tus creencias y sentimientos
habituales. Pero eso que va en contra también eres tú: estos enigmáticos perso-
najes, tan diferentes a ti, ¿de dónde proceden? Fueron creados... ¡a partir de ti!
Provienen de tu cuerpo y todavía están dentro de él, ahora.
Por lo tanto, es probable que el CONTROL DE SESGO sea de utilidad. Con él, vas
buscando en el sueño eso que es contrario a tus actitudes habituales.
Encuentras lo opuesto a tu primera interpretación.
Además encuentras lo opuesto a tu forma de reaccionar en la historia del
sueño.
Controlas tu tendencia a rechazar a los personajes diferentes.
Te preparas para que algo positivo, pero todavía desconocido, surja en tu inte-
rior desde la dirección opuesta.
¿Qué hay en este sueño que normalmente reprimes o rechazas en tí mismo,
o te falta? ¿Qué desprecias en el sueño? ¿Qué es aquello de lo que más deseas
escapar? ¿Qué te amenaza en el sueño?
Permanece abierto a la posibilidad de que algo que necesitas pueda venir
desde ese lado, pero sin decidir exactamente qué podría ser.
Aquí tenemos el ejemplo típico. Algo amenazador persigue al soñador. Éste
asume que es malo y peligroso. Luego, cuando sabe lo que eso representa en su
vida, lo confirma. Sí, tengo que evitar ese aspecto de mi vida. Su primera inter-
pretación en este sueño de la cabaña le lleva a intentar escapar de ello aún con
más empeño.
Sueño de la cabaña
Estaba arriba, en la montaña, con Sandra. Ella estaba dentro de una cabaña que estaba
completamente aislada, más abajo. Yo iba caminando hacia ella. Detrás de mí surgió un
hombre con un cuchillo. Sabía que era peligroso. Estaba esperando alcanzar la casa antes
que él, pero empezó a correr. Me sobrepasó corriendo, hacia la cabaña. Me desperté.

“Puedo sentir que eso es mi enfado hacia Sandra. Supongo que tengo mie-
do de que se descontrole. Temo que alcanzará a Sandra y no seré capaz de dete-

MAIOR 89
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

nerlo. Nos hará romper. Puedo sentir que el sueño es un aviso para no estallar
con ella”.
Éste es un típico ejemplo de cómo interpretan las personas sus propios sue-
ños. Es muy natural hacerlo así con el propio sueño. Y una interpretación seme-
jante encaja convincentemente. Probablemente él está en lo cierto respecto a
que el sueño (al menos en parte) trata sobre eso. Puede sentir que es su propia
ira, que amenaza con estallar. Pero interpreta el sueño de la misma forma en
que considera la situación. Él controla su ira. Se le escapan comentarios llenos
de resentimiento y desearía poder detenerlos también. Cree que el sueño le
advierte contra estallar y romper la relación. Después del sueño no se siente
diferente que antes.
Su interpretación fue: “El sueño me advierte contra explotar con ella”.
Su reacción en el sueño es la misma que su reacción ante el sueño. Huye del
hombre del cuchillo y quiere alejarlo de Sandra.
Ahora él aplica la parte 1 del CONTROL DE SESGO, abriendo un espacio para
una interpretación opuesta.
a) “¿Lo opuesto a mi interpretación? Sería que debería explotar ante ella,
quizá terminar la relación”.
b) “¿Lo opuesto a mi acción en la historia del sueño? Supongo que me vol-
vería y lucharía con él, o le despacharía”.
c) “¿Qué personaje u objeto del sueño es más opuesto a mí? Bueno, por
supuesto ese tipo. ¿Qué característica suya es más opuesta a mí? La violencia.
Jamás he empuñado un cuchillo. No es propio de mí. Nunca he herido a nadie”.
“De modo que los opuestos en a, b y c, conducen a lo mismo: ira, violencia,
imagino. Se supone que tengo que estar abierto a algo que necesito de esto. El
personaje lo tenía en exceso. ¿Y si pruebo a decir que necesito algo de eso, aun-
que en una forma diferente?”.
Ahora, observa: no es demasiado difícil pensar hasta este punto, ¡pero lue-
go hay que hacer un gran esfuerzo para mantener eso abierto!
Él pensó: “Claro, podría haber alguna forma madura de ira o agresividad
que yo podría utilizar más. Pero la forma de mi ira no es buena. El sueño no
puede estar diciéndome que libere esa ira. Es inmadura, resentida y destructi-
va. Tengo montones de eso, no necesito más. Le digo cosas a Sandra porque
estoy resentido. Eso empeora nuestra interacción y entonces me siento mal. Y
el sueño me advierte de que todo podría explotar”.
Aquí él volvió directamente a su primera interpretación. Eso ocurrió por-
que intentó aceptar el simple opuesto (liberar su ira). Olvidó que lo importan-
te del CONTROL DE SESGO no es adoptar lo opuesto, sino estar abierto a esa direc-
ción.

90 MAIOR
E l C o n t r o l d e S e s g o

El paso de crecimiento no es la violencia o romper con Sandra. Pero tam-


poco sería el mero opuesto, controlar su ira.
No cometamos el error de preguntar: ¿quién está en lo cierto, él, él mismo
en el sueño, o el hombre del cuchillo? Probablemente ninguno de ellos actúa de
una forma completamente adecuada.
Lo que hay que hacer es esperar a que llegue un nuevo paso desde el lado de la
ira, una forma mejor de la que ya conoce. Algo parecido a eso. Por ejemplo, podría man-
tenerse firme más a menudo, confiar más en sí mismo, expresar más sentimientos nega-
tivos y positivos. ¿Quién sabe? Tiene que dejarlo en blanco.

¿Qué hacer cuando reconoces la misma dirección nueva que adquiriste recien-
temente?
Imagina que Marcos tiene otro sueño en el que aparece otra imagen que su
cuerpo siente como algo parecido a “estar a gusto conmigo mismo”. Obvia-
mente, si reconoció eso, no necesita la parte 1 del CONTROL DE SESGO. Eso ya es
un opuesto a su estilo estresado habitual. Pasaría directamente a la parte 2,
dejando que su sensación corporal le ofreciera el nuevo paso a partir de este
sueño.
Normalmente tenemos una extensa serie de sueños que traen algo parecido a
una misma dirección de crecimiento, aportando cada uno de ellos una imagen
nueva con la que trabajar. Algunas veces las identificarás en seguida, otras no.
Te sorprenderá cuán a menudo necesitas utilizar todavía la parte 1 del CONTROL
DE SESGO para reconocerlas.

EL CONTROL DE SESGO, PARTE 2: DEJA QUE TU SENSACIÓN CORPORAL


TE TRAIGA EL PASO QUE PROVIENE DE LO OPUESTO

¿Cómo?
Presentaré varias maneras de hacerlo.
En primer lugar expondré la más rápida.

Deja que tu cuerpo esté de una forma nueva


Al cuerpo puede venirle directamente una nueva forma de estar. Este paso
podría llegar rápidamente, como con la pregunta 8 (ser “esa” persona). Sientes
cómo tu cuerpo “podría ser” este personaje del sueño, pero lo que surge es tu

MAIOR 91
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

nueva forma de ser. Preparas tu cuerpo para representar fielmente el papel de


ese personaje del sueño. A pesar de ello, lo que obtienes es tuyo y nuevo. No
será exactamente el viejo opuesto. Ésta es la forma más rápida. Nuestro ejem-
plo continúa con este método, pero después explicaré muchos otros.
Sueño de la cabaña, continuación:
“Muy bien. Seré el hombre del cuchillo. ¿Cómo lo representaría en el esce-
nario?... ¿Qué surgiría en mi cuerpo? Espero a que eso llegue”.
“Hmm... No es exactamente ira, ¡y me hace sentir muy bien! Yo... ¡Yo estoy
persiguiendo a alguien! Estoy echando mis hombros hacia adelante y es como
si estuviera diciendo: ‘¡eh, tú! Vas a escucharme’. Y quienquiera que sea se que-
da clavado justo donde está”.
Aquí él pudo reconocer instantáneamente que deseaba esta forma corporal
de ser. Pero algunas veces una persona critica la parte reprimida hasta tal pun-
to que al principio parece negativa. Te aseguro que liberarla, dejarla vivir
durante un minuto en tu cuerpo, te permitirá sentir una cualidad que te gusta-
rá. No será precisamente eso que querías evitar.
¿Te das cuenta de lo que surge cuando intentas sentir esa parte tuya repri-
mida, cuando la dejas aflorar un momento?
Fíjate: él representó un personaje que era su opuesto, una forma de ser que
habitualmente no es. Representó el papel del hombre del cuchillo. La imagen del
sueño dirigió a su cuerpo para representar el papel. Observa qué diferente es
eso a simplemente liberar su habitual ira resentida.
Si él fuera una persona físicamente violenta no habría definido esto como
su opuesto.
Con respecto a tu propio opuesto, deja a un lado tus juicios durante un rato.
No vas a salir fuera y poner en práctica esta parte. El sentimiento corporal de
energía es totalmente distinto a la acción. Lo único que quieres es experimen-
tarlo durante un minuto. Tal vez surgirá de forma positiva, liberadora, poten-
ciadora de la vida. Por descontado, tu “crítico” lo considerará negativo, pero
percíbelo: ¿sientes eso en tu cuerpo como “más vida”? ¿no está agradecido de
que lo dejes vivir? Si es así, consérvalo un rato. Las opciones para ponerlo en
práctica son otra cosa. Asegura a tu “crítico” que más adelante encontrarás for-
mas de actuar buenas, racionales, éticas, responsables, realistas. Siente esta par-
te una y otra vez.
Algunas veces este método directo no encaja, no surge, o puede que desees
métodos más lentos. En cualquier caso hay otras formas. Todos las necesitamos
alguna que otra vez.

92 MAIOR
E l C o n t r o l d e S e s g o

Escuchar la señal sutil pero profunda


Si solamente tienes una idea de algo que podrías querer de un opuesto,
puedes ponerla a prueba en tu cuerpo. Espera al menos una leve respuesta que
podría darte tu cuerpo.
A veces se produce un pequeño alivio corporal con el simple hecho de con-
siderar la posibilidad: ¿te gustaría intentar tocar eso dentro de ti –sólo para ver
si ahí hay algo?
Si experimentas esta leve apertura corporal, obsérvala a menudo durante
unos días.
Aunque parezca poco intensa, puede ser muy profunda. Imagina que es
como alguien que ha caído muy abajo dentro del pozo de una mina. Aunque
sólo oyes una débil llamada allá abajo, ciertamente no la ignoras y te marchas.
Tales “lugares” se abren lentamente, de un modo muy profundo y positivo,
después de un tiempo.

Escuchar la resistencia
¿La perspectiva de representar el papel de este personaje u objeto produce
una intensa reacción de miedo o malestar en tu cuerpo? ¿La sola idea de hacer-
lo te produce un fuerte sentimiento físico en contra, mucho antes de intentarlo?
En ese caso da la bienvenida a esta respuesta corporal. Trátala de forma
amistosa y comprensiva y averigua más sobre ella.
Debes saber que tu paso corporal procedente de lo opuesto nunca tendrá
una forma que te produzca malestar. El problema de no probar inmediata-
mente el paso corporal es que no descubrirás cuán diferente es a lo que temes.
Así, seguirás temiendo y evitando eso opuesto en su vieja forma. Ir directa-
mente a ello te permite obtener en seguida la forma nueva.Sin embargo, no
aplastes los sentimientos incómodos, simplemente no te escapes. Permanece
ahí y siente qué es lo que te molesta. Trátalo con mucha paciencia y com-
prensión. Deja que eso te hable y te diga por qué es irritante. El seguir ade-
lante puede esperar.
Escúchalo larga y amablemente durante los siguientes minutos (o días).
Cada vez que evoques esa imagen del sueño y pienses en representar ese
papel, puedes experimentar de nuevo ese sentimiento. No creas que lo sabes
todo respecto a tus motivos para no querer representarlo. Siempre surgen
muchos pasos pequeños uno tras otro, cambiando todo el conjunto con cada
uno de ellos.

MAIOR 93
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Los siguientes pasos podrían muy bien surgir a partir de una resistencia
irritante de este tipo. Si lo sientes corporalmente, entonces ésa es tu respuesta
corporal. Ésa es nuestra piedra de toque. ¡Eso es lo que te ha aportado tu tra-
bajo sobre el sueño! No lo ignores escapándote y abandonando el sueño. Escú-
chalo. Permítele que te diga lo que es.

Aprender a no dejarse engañar por la primera interpretación


A veces el CONTROL DE SESGO lo único que hace es apartarte de lo que había
parecido una conclusión firme. Eso ya es valioso de por sí.
Incluso si no has podido obtener una respuesta corporal a partir de lo
opuesto, al menos no te dejarás engañar completamente por la típica interpre-
tación equivocada.

CÓMO UTILIZAR ALGUNAS PREGUNTAS, ESPECIALMENTE PARA LA


PARTE 2 DEL CONTROL DE SESGO

LA PREGUNTA 5 (LA HISTORIA), puede emplearse de este modo:


Resume el argumento de tal modo que tu reacción en el sueño forme parte de
los acontecimientos: cuenta primero el suceso e inmediatamente después tu reac-
ción ante él.
“Primero, él llegó corriendo, luego yo escapé de él, luego me alcanzó”.
“Primero el anillo estaba allí, luego yo dije que no merecía la pena y no lo cogí,
entonces desapareció de la vista” (Sueño del anillo de plástico, capítulo 4).
OBSERVA SI TIENE SENTIDO DECIR QUE LO SIGUIENTE SUCEDIÓ DEL MODO EN QUE
SUCEDIÓ A CAUSA DE LA FORMA EN QUE TÚ REACCIONASTE.
Eso te ofrece una interpretación “opuesta”, pero en sentido diferente. Aho-
ra no interpretas el sueño entero diciendo que el anillo (y lo que representa) es
de plástico y no merece la pena. Te das cuenta de que tu propia reacción forma
parte del argumento del sueño, y dejas que éste te diga lo que ocurre como resul-
tado de esa reacción.
¡Como tu reacción típica ante un sueño es exactamente igual a la reacción
que manifiestas en el sueño, de pronto puedes caer en la cuenta de que tu pri-
mera interpretación del sueño ya está en el argumento! ¿Qué sucede como con-
secuencia de ella? De este modo el argumento del sueño puede llevarte más
allá de tu reacción habitual.

94 MAIOR
E l C o n t r o l d e S e s g o

Sueño del jefe indio


Un tren se detuvo y una mujer se apeó y vino hacia mí. Dijo: “Mi niña está enferma, ¿pue-
de ayudarme?”. Anduvimos muchos kilómetros a través de un túnel oscuro. Finalmente oí
llorar a un bebé. Nos dirigimos hacia ella, una niña pequeña de 2 ó 3 años, muy pálida...
Luego había un indio con plumas. No entendí una palabra de lo que me dijo. Sentí que era
inútil comunicarme con él, porque no me entendería.
Luego una mujer vestida de blanco, con un aspecto muy extraño, amenazante, vino hacia
mí y me desperté.

Primera interpretación:
“¿Esa mujer de blanco? Hospitales, enfermeras, muerte, algo parecido a eso”.
“El indio parecía importante y sabio, pero ni siquiera fue capaz de enten-
derme. Estoy completamente aislada. Nadie me comprende”.
“El sueño dice que algo malo está acercándose. Así es como termina”.
Una segunda interpretación muy diferente surgió cuando ella aplicó la pre-
gunta 5, resumiendo el argumento en la parte 2 del CONTROL DE SESGO:
“Primero el indio me habló. Después yo no le entendí, y dije que él no me enten-
dería a mí. Sólo entonces vino la mujer de blanco”.
“Sí, eso tiene sentido. Cuando digo ‘nadie me comprende’ estoy enfadada,
pero mi enfado se vuelve contra mí y me deja desesperanzada. Entonces siento
que eso es igual que lo que trae esa mujer de blanco”.
A menudo un sueño te muestra a ti actuando de alguna manera extraña,
que en realidad es una metáfora de la forma en que actúas habitualmente.
Podría tratarse de tu modo de relacionarte con otros o con una parte tuya.
Introduce tu modo de actuar en el resumen de la historia. Observa lo que suce-
de como resultado.

LA PREGUNTA 7 (¿QUÉ PARTE TUYA APARECE AQUÍ?), a menudo


aporta un punto de vista completamente novedoso:
¿Qué parte tuya es ésta? (Hemos visto ejemplos del importante cambio
que esta pregunta puede producir. Lee el Sueño del Regalo de Cumpleaños,
capítulo 2).
Prueba esto: Si sabes que la cosa negativa de hecho está en la situación o en
una persona real, ¿has considerado si además podría ser una parte tuya que has
reprimido?
Por supuesto, eso no significaría que no estuviese también en la situación.
Por ejemplo, en tu sueño tu esposa se comporta como es habitual en ella.
Prueba a considerar además qué parte tuya podría ser esa. Frecuentemente vivi-
mos con personas que manifiestan precisamente eso que reprimimos en noso-
tros mismos. De modo que no sería sorprendente que esta cosa “negativa”

MAIOR 95
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

estuviera tanto en esa persona como en ti (aunque reprimido). Te puede ayu-


dar tener en cuenta ambos puntos de vista..
Ejemplo: Elena está pensando en dejar a su marido, pero no está segura.
Ahora sueña:
Sueño de la puerta del sótano
Estoy en el sótano con él y la puerta trasera del sótano está abierta. Marga está de
pie, afuera. Salgo hacia afuera, huyendo de él, pero entonces me despierto.
Ella dice: “El sueño muestra que debería dejarle. Aquí estoy en este oscuro
agujero con él y la luz está allá afuera. Marga está divorciada. Debería unirme
a ella. Eso es lo que significa”.
¿Has aprendido algo con el sueño?
“Seguro que sí. Parece decir: Tengo que salir de aquí, fuera de la oscuri-
dad”.
Ahora, utilizando el CONTROL DE SESGO: Lo contrario sería permanecer con
él. Muy bien. No te quedes con eso tampoco. ¿Ahora qué?
Aplicando LA PREGUNTA 7 (¿QUÉ PARTE TUYA APARECE AQUÍ?):
“Bueno, eso no soy yo, eso es enteramente él, muy emocional, muy intenso,
invadiéndome. No me deja espacio”.
“Pero si eso fuera además una parte mía reprimida, ¿qué sería eso en mí?
Hmm. En el sótano, donde está oscuro. Alguna parte que no veo demasiado
bien. ¿Más abajo? ¿Yo emocional, intensa, algo de lo que quiero escapar?”.
“No lo sé. No surge nada”.
Algo podría haber surgido allí. De hecho ella no consiguió nada en el ejem-
plo presente. Pero el CONTROL DE SESGO aún puede evitar que se deje engañar
completamente por su primera interpretación. Al menos puede ponerla en
duda.
Prueba esto: ¿Hiciste que el sueño asumiera una de las partes de un con-
flicto conocido?
En general, un sueño no toma partido por uno u otro lado de un conflicto
que conoces, como quedarse o marcharse. Un sueño no te dirá lo que deberías
hacer. Un sueño saca a la luz determinados factores y los introduce en una historia que
puede permitirte ir más allá de donde te encuentras bloqueado. Eso puede llevarte a
una decisión adecuada.
El paso de crecimiento no es quedarse o marcharse. Ella ya conoce estas
alternativas de acción. El paso de crecimiento es una nueva forma corporal de ser,
que además puede conducir a nuevas acciones.
El sueño no constituye un criterio para tomar decisiones vitales. Pero
alguien podría argumentar: puesto que el yo consciente está incompleto sin “el
otro lado”, ¿no sería lo correcto obedecer al otro lado del sueño? Si ella se sien-

96 MAIOR
E l C o n t r o l d e S e s g o

te como si quisiera salir corriendo, ¿no prueba eso que el sueño dice que debe-
ría quedarse? ¡Por supuesto que no! Efectivamente, el yo consciente está incom-
pleto. Pero el otro lado está igualmente incompleto sin tus actitudes y eleccio-
nes conscientes.
Tampoco lo que normalmente rechazas debería por sí solo decidir por ti.
El paso de crecimiento será algo nuevo. Probablemente no se encuentra
dentro del sueño mismo –éste presenta la constelación tal y como es ahora. El
paso de crecimiento no es ninguno de los opuestos presentes ahora mismo.

LA PREGUNTA 8 (¿CÓMO SERÍA SER “ESA” PERSONA?), ya fue trata-


da. Era el primer método que mencioné en la parte 2 del CONTROL DE SESGO.

PREGUNTA 10 (LOS SÍMBOLOS):


Prueba esto: ¿Pasaste por alto lo que decía la historia del sueño cuando
encontraste un significado para un objeto?
Por ejemplo, en el Sueño del Jarrón Roto del capítulo 4, la persona que soñó
sentía que el jarrón que regaló a su madre la representaba a ella misma y esta-
ba “hermosamente tallado”. Pero ella lo interpretó así: “Tal vez era hermoso
antes de romperse, pero no desde entonces”.
En otro ejemplo, una mujer soñó con un delfín grande y hermoso oculto en
el agua oscura. Cuando se despertó, ¡se asustó de la imagen! Así que decidió
que era mala. ¡Pero un delfín ocupa un lugar elevado entre los seres vivos! Es
preciso encajar esto en el sueño. Alguna fuerza vital grande, positiva, perma-
nece aún oculta en su mayor parte para ella y le produce temor.

PREGUNTA 12 (LO CONTRAFACTUAL):


En el Sueño del Jarrón Roto del capítulo 4, un lado entero del jarrón se rom-
pió, y aún así el líquido no se derramó. Pero ella interpretó el sueño desde el
sentimiento negativo que experimentaba acerca de sí misma (tanto en el sueño
como al interpretarlo), de modo que no pudo darse cuenta de ello al principio.

PREGUNTA 13 (LA INFANCIA): A veces evocamos algo de nuestra infan-


cia, pero damos al sueño una interpretación que únicamente repite nuestra
reacción de esa época. En esos casos necesitamos el CONTROL DE SESGO.
Imagina que cuando eras niño fuiste maltratado de alguna forma. En esa
época reaccionabas lo mejor que podías como niño. Ahora tal vez serías capaz
de hacer más.
Puede ser que por aquel entonces los sucesos fueran muy desalentadores. ¡No
te conformes con una interpretación que te desalienta ahora de la misma forma!

MAIOR 97
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Por ejemplo, el sueño evoca el recuerdo de haber sido golpeado en la infan-


cia. En ese caso, la persona que sueña podría sentir: “Nunca lo superaré. Nun-
ca estaré bien”.
El CONTROL DE SESGO pregunta: ¿Es la propia interpretación un ejemplo de la
antigua reacción? ¿No era así como reaccionaba el niño al ser golpeado? Sería
muy comprensible que el niño hubiera sentido: “Nunca lo superaré. Nunca
estaré bien”. Naturalmente, ese profundo sentimiento aún sigue ahí y acompa-
ña al recuerdo.
Si la interpretación te hace sentir del mismo modo que te sentiste entonces
(golpeado, desamparado, etc.), reconoce este sentimiento como perteneciente a
esa época. Luego, concédele algo de espacio. Respeta y consuela a ese niño que
hizo lo mejor que pudo. Todo adulto contiene además al niño en su interior. Sé
un adulto amistoso y atento con el niño que vive dentro de ti.
De esta forma, tu interpretación no se limita a repetir el desaliento. Permi-
tes que ese sentimiento esté ahí (“Nunca estaré bien”), pero ésa no es tu inter-
pretación del sueño. Más bien, resultará ser: “Oh, esa herida en mi interior
necesita mi cuidado y comprensión. Volviendo a esa época, tuve que tragár-
melo todo. No podía sobrevivir de otro modo. Bien, ahora al menos puedo con-
cederle un poco de espacio”.
También podría haber otros pasos con respecto a este sentimiento, por ejem-
plo intentar conocerlo mejor, hacerse capaz de soportarlo, comprender exacta-
mente qué sucedió, etcétera.
Aunque la interpretación haga que te sientas igual que te sentías en los
sucesos recordados, no te detengas. ¿Qué pasos surgen para ese sentimiento de
entonces?

¿HAS UTILIZADO LA PARTE MÁS IMAGINATIVA DEL SUEÑO?


Los sueños son maravillosos creando complejidades y situaciones que
jamás se te habrían ocurrido. Normalmente, identificarás en el sueño alguna
parte que te hará exclamar: “¡Qué extraño! Eso es algo de lo que no he oído
hablar hasta ahora”.
Muchas veces es precisamente esa parte la que nuestra interpretación pasa
por alto.
Localiza esa parte en tu sueño, y si no la has utilizado en tu interpretación,
hazlo.

EL CONTROL DE SESGO PUEDE DECIRTE QUE SIGAS TRABAJANDO


Si tu interpretación no es nueva, simplemente decide que no has terminado
de trabajar aunque creyeras que sí.

98 MAIOR
E l C o n t r o l d e S e s g o

En cualquier sueño siempre hay partes que quedan sin interpretar, y pue-
des aplicar todas las preguntas a una sola de ellas.
Sobre todo si tienes una interpretación negativa –y especialmente si esa visión de
las cosas no es nueva para ti-, no te detengas en ella.
Antes de dejar de interpretar un sueño, comprueba tu interpretación utilizando el
CONTROL DE SESGO. ¿Cuál sería un paso de crecimiento en la dirección aparentemente
negativa? Deja que tu cuerpo te traiga la cualidad correcta.

Control del Sesgo, parte 1


• Encuentra la interpretación opuesta pero no la adoptes
Control de Sesgo, parte 2
• Utiliza la parte más significativa del sueño
• Utiliza las preguntas y comprobaciones de este capítulo
• Después deja que tu sensación corporal te traiga el paso procedente de
lo opuesto

MAIOR 99
Símbolos oníricos
y lenguaje metafórico:
más sobre la pregunta 10

11
Cada persona es única. Por eso, los símbolos “universales” no pueden tener
el mismo significado en los sueños de diferentes personas.
Y, sin embargo, una manguera representa un pene y un bolso de mujer, una
vagina.
¿Cómo podemos casar esta contradicción?
Los seres humanos tenemos contacto con muchos objetos que tienen el mis-
mo uso para todos. Caminamos con los pies, nos desplazamos rápidamente en
los automóviles, nos detenemos con los frenos, utilizamos un peine para desen-
redar y alisar nuestro cabello. Un bolso es algo en lo que puedes introducir
cosas, y lo llevan las mujeres. Todos sujetamos una manguera de manera que
el líquido se vierta frente a nosotros.
Los símbolos universales no son una especie de código hostil diseñado para
despistarte. Más bien, la vida humana confiere a la mayoría de los objetos fun-
ciones y significados universales.
Por tanto, incluso sin necesidad de recurrir a Freud, puedes preguntarte:
“¿En cualquier caso, qué es una manguera y cómo se emplea? Se sujeta pro-
yectándola hacia adelante y de ella brota un líquido que hará crecer el césped”.
Sobre todo si no utilizas sólo tu mente, sino también el sentimiento corpo-
ral de estar ahí de pie, utilizando la manguera, ésta pronto te mostrará su sig-
nificado universal.
Ahora, la otra parte de la cuestión: cada individuo es único y su vida es
también única. Las asociaciones de la persona pueden cambiar el significado ordinario
del objeto. “Nuestra manguera está toda enrollada apretadamente y la hemos
dejado así desde que la compramos. Vino así de la tienda y nunca la usamos”.
Aquí la manguera representa claramente algo que se ha dejado sin usar,
estrechamente enroscado, que permanece ahí, ignorado. El que eso signifique
inequívocamente que el poder sexual ha sido abandonado, es algo que está por

MAIOR 101
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

ver. No es seguro. Quizá la persona trabaja en una ferretería o pidió prestada la


manguera a un vecino difícil. En ese caso, no sería necesariamente un símbolo
fálico.
Nada de lo que aparece en un sueño adopta meramente su significado uni-
versal. Siempre contendrá la única y compleja “textura” de esta persona, de
esta vida.
Todos caminamos con los pies, pero tu forma de caminar en tu vida es dis-
tinta a la mía. La parte interesante es la parte diferente. Del mismo modo que
yo no lo sé todo sobre ti por el mero hecho de que tengas pies, ningún sueño
puede interpretarse mediante símbolos universales.
Cada objeto común es un símbolo que aglutina usos comunes, significados
y funciones. Éstos aportan una especie de entramado, un diseño de fondo, que
nos ayuda a interpretar el sueño único.
Ofreceré muchos ejemplos. Fíjate en cada uno de ellos, pero en cualquier
caso pregúntate qué es cada cosa para tí. Así descubrirás cómo permitir que
cada objeto sugiera su significado universal.
Además, podemos preguntar (igual que con la pregunta 7): si este objeto
fuera una parte de la personalidad, ¿qué parte sería? Naturalmente, todo el
mundo sabe que la ropa cubre nuestro cuerpo. Pero si consideramos la ropa
como una parte de la persona, obtenemos un matiz ligeramente distinto. La ropa
es la “fachada” de la persona, su “identidad pública”, su modo de presentarse.
Un animal vive por instinto conforme a su naturaleza. Ahora piensa en ello
como si fuera una parte de un ser humano: esa parte de nuestro interior que
vive instintivamente según los designios de la naturaleza.

0BJET0 SIGNIFICADO SIMBÓLICO SUGERIDO

Anciana, desconocida Sabiduría femenina; cómo ser mujer; aquello que los hom-
bres no comprenden
Anciano, desconocido Guía sabio; alguien más mayor que tú –escúchale; ¿cómo
le tratas en el sueño?
Animal Aspecto instintivo de la persona; energía vital natural
Animales, superiores Sabiduría, parte sana de un organismo; aceptar su guía
Animales, otros ¿Cuál es el carácter habitual de ese animal? Por ejemplo,
el león es orgulloso, fuerte, majestuoso
Artilugio, máquina Funcionamiento de la persona, tal vez corporal, sexual
complicada, Aparato

102 MAIOR
S í m b o l o s o n í r i c o s

Automóvil Te lleva a alguna parte; persona moviéndose, cambiando,


avanzando; quizá sexualidad (¿quién conduce? ¿en qué
aspectos de tu vida estás en proceso estos días?)
Avión, volar, pájaros No tener los pies en la tierra, saltar sobre los obstáculos;
puede significar estar desarraigado; puede tener que ver
con hacer frente a algo; estar en la cabeza; quizá también
dimensiones superiores de la persona
Cocina Donde comes, donde eres nutrido y cuidado
Comer Incorporar, hacer algo que parte de tí mismo
Corsé Contener cosas dentro; rígido; femenino
Cucarachas, bichos Criaturas completamente inofensivas que nos repugnan;
la parte instintiva o corporal reprimida de la persona
Director Persona al mando; tomarse las cosas en serio; alguien que
conoce y se hace responsable de lo que ocurre en este
espacio interior; también conductor, doctor, profesor, case-
ro, propietario, guía, guardián
Dormir Inconsciente; ignorante; no ves
Estereotipo femenino Receptivo, emocional, variable, creativo
Estereotipo masculino Dirigir, afrontar la realidad, cuidar de ti mismo, agresivo
Explosión Ira
Golpe que te dan por Algo te pilla desprevenido
la espalda, o mientras
duermes
Guarda, portero Impide o franquea la entrada a ti o a algo; puede que ten-
gas que preguntar por qué o qué
Hielo Sin sentimientos, insensible, frío
Hombre o mujer Antiguo estereotipo de tu lado “masculino” o “femenino”;
desconocidos toda persona tiene y necesita ambos; si la figura del sexo
opuesto adopta una forma negativa u hostil, examina cómo
te relacionas internamente con tu propio modo de vivir las
dimensiones del otro sexo
Hombre salvaje Primitivo, cercano a la naturaleza, probablemente sano
Inodoro Aquí pueden aparecer restos de problemas surgidos en el
entrenamiento en el control de esfínteres en la infancia;
donde consigues deshacerte de los desperdicios
Luz Te permite ver lo que ha estado en la oscuridad; luz espi-
ritual

MAIOR 103
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Niño Parte vulnerable, nuevo yo, proceso de crecimiento (si en


tu sueño el niño tiene 4 años, pregúntate qué empezó para
tí hace 4 años o qué sucedió cuando tenías 4 años)
Niño, retrasado Parte tuya sin desarrollar; ¿de qué modo has estado dema-
siado asustado para vivir como hubieras querido?
Océano Vasto; no puedes ver lo que hay bajo el agua; inconsciente
Oscuridad Inconsciente, invisible, ignorado
Película, televisión Presenta la historia de tal modo que puedes verla como si
no tuviera que ver contigo
Plantas, verde Vivir, vida abriéndose camino
Playa Frontera entre lo consciente y lo inconsciente; donde la tie-
rra se sumerge bajo el agua; donde las cosas emergen del
océano
Policía Defiende la ley pública
Puertas, paredes, ventanas Algo puede o no puede entrar o salir; defensas; puedes
mirar a través de la ventana, pero no estás allí
Ropa Apariencias externas; fachada; identidad pública de una
persona
Ropa, adecuación o no Modo de presentarte ante los demás; los roles que repre-
sentas; sentimiento corporal, imagen corporal; la ropa no
te queda bien cuando engordas o cambias; ser dueño de tu
cuerpo
Ropa, prendas específicas Esa parte del cuerpo (¿sientes tensión ahí?); corbatas: gar-
ganta, llanto, vínculos con determinadas personas; ¿qué
es lo que hacemos con esa parte del cuerpo?
Teléfono, radio Mensaje desde un lugar que no puedes ver, desde el
inconsciente
Tigre, tiburón Instintos agresivos, intégralos, los necesitamos, no los
rechaces
Tren Proceso avanzando contigo, dentro de ti, más allá de tu
control voluntario. (¿Puedes ver a dónde te diriges? ¿No
puedes bajarte una vez que arranca? ¿Compulsivo?
Podría ser el proceso de crecimiento moviéndose; no
podemos controlarlo totalmente)
Zapatos Con lo que tocas el suelo; contacto con la realidad; te los
pones cuando sales al mundo

104 MAIOR
S í m b o l o s o n í r i c o s

Pero ¿hasta qué punto son fiables estas traducciones?


¡No son fiables! Puedes constatarlo si observas que en algunos casos he dado
interpretaciones contradictorias a un símbolo. Una cosa puede tener múltiples
usos y seguramente yo he pasado por alto muchos de ellos.
Nos gustaría fiarnos de tales significados para descifrar un sueño, pero tú
no comprendes un sueño hasta que aparece tu paso de crecimiento. Es muy útil
tantear estos significados, pero no hay que adoptarlos.
Se basan en lo que ese tipo de objeto es exactamente en la naturaleza, en
nuestra sociedad (y en la vida de una persona concreta).
¿Por qué los animales son “buenos guías”? Porque, de hecho, viven según
su instinto y cumplen con su naturaleza a la perfección. No es que simplemen-
te “simbolicen” un organismo sano, es que son organismos sanos.
¿Por qué un anciano de pelo blanco es un buen guía? Porque a medida que
envejece uno se hace más sabio, y los que son muy viejos han vivido y visto
mucho. Sólo tienes que fijarte en un cuadro que represente a algún anciano des-
conocido. ¿A quién no le gustaría que en medio de una crisis apareciera un
anciano como ese y le dijera sosegadamente qué es lo que tiene que hacer? Éste
es el significado común, pero puede significar otra cosa. Este anciano podría
parecerse a alguien con el que estuvo ayer la persona que ha tenido el sueño,
quizá un tipo muy distinto de anciano.
¿Por qué un niño simboliza el proceso de crecimiento o el nuevo yo? Por-
que los niños son nuevos y frescos, tiernos, la esperanza del género humano.
Son nuevos en sí mismos.
Este método se aplica a cualquier cosa. Pregúntate qué es esa cosa en la rea-
lidad. Puede tener varias naturalezas diferentes. Más que adoptar a la fuerza
una de ellas, siéntelas una a una, interrogándolas, para ver cuál resuena con el
sueño. Si no surge nada directamente, abandona el significado supuesto del
símbolo.
Con los sueños de otras personas, asegúrate de que comprenden este modo
de interrogar. Pregunta: “Bien, ¿qué es un peine en cualquier caso? ¿Qué dirías
tú?”. Puedes aportar también tu propia opinión sobre lo que es un peine, pero
en ese caso di: “Podría ser eso. Solamente ponlo a prueba. ¿Surge algo?”.
O di, a modo de introducción: “Algunas personas dicen que un pue-
de representar “. Deja claro que nada de esto es seguro.
Estás preguntando con delicadeza para que surja algo. Si no sucede así, deja
que se vaya, igual que con las otras preguntas.
Por ejemplo, ¿qué es un peine? Se emplea para la higiene y el cuidado del
cuerpo, pero también un cepillo de dientes. (Aunque ésa puede ser la cuestión.
La persona que no compra peines nuevos probablemente también usa un cepi-

MAIOR 105
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

llo de dientes muy gastado). ¿Qué es específico de un peine? Puede tener púas
finas...un peine de púas finas...atravesar las cosas con un peine de púas finas.
Sueño del peine sucio
Me dijeron que un niño pequeño estaba enfermo. Estaba dentro de la casa y yo estaba fue-
ra con Juana. Me pidieron que fuera y les ayudara. Les di mi peine y les dije que se lo lle-
varan al niño. Más tarde éste murió, pero ellos dijeron que no había sido por mi culpa.

Asociaciones: “Los peines que tengo están grasientos, pero no he compra-


do otros nuevos. Cuando me lavo el pelo me siento estúpido por usar peines
sucios”.
Aquí está claro. El peine significa cuidado del cuerpo e invertir en el cuida-
do de uno mismo, aunque también un cepillo de dientes podría haber signifi-
cado eso. Pero también podemos continuar.
¿Qué es un peine? Una cosa con púas finas que separa los cabellos. Tal vez,
discriminar escrupulosamente. Añadamos eso a lo que él dijo sobre los peines.
¿En qué ámbito de tu vida impones el mismo estilo “grasiento” a un nuevo
comienzo? ¿Dónde no estás estableciendo nuevas distinciones, separando las
cosas con cuidado, tal vez en una cuestión de vida o muerte?
¿Qué es un niño? Una persona no completamente desarrollada, un nuevo
crecimiento, un nuevo comienzo, quizá algo que empezó aproximadamente
hace tantos años como tiene el niño.
¿Cuántos años tenía el niño? “Cuatro o cinco, tal vez”. ¿Qué comenzó hace
cuatro o cinco años? “Oh, claro, mi nuevo modo de ser. ¡Sé lo que es!”. Eso
encaja en el sueño. ¿Estoy imponiendo el mismo viejo estilo a algo nuevo den-
tro de mí? ¿Hay algún aspecto al que no dedico suficiente energía y atención?
¿Estoy dejándolo morir en cierto modo?
Utiliza los símbolos poco a poco y de forma interrogativa, con la sensación
de que un símbolo puede tener significado en varias direcciones. Eres como un
ciego tanteando en la oscuridad.
En un diccionario corriente puedes encontrar las características comunes de
algo que no conoces bien. También existen diccionarios de símbolos, que pue-
den ser extremadamente útiles. Pero, cuidado:
no seas tan ingenuo como para creer que podrías buscar el significado de tu
sueño en un diccionario de sueños. Un símbolo es una complejidad expresada
mediante una metáfora, como las de un poema. No equivale a un significado
traducido a palabras o definido.
Un buen poeta no buscará símbolos en una lista (por ejemplo, buscar “desa-
liento” y encontrar “cielo gris”). Los buenos poemas tienen imágenes frescas,
únicas.

106 MAIOR
S í m b o l o s o n í r i c o s

Del mismo modo, tampoco el “fabricante de sueños” que hay dentro de ti


busca “el mismo viejo modo de hacer las cosas” en un diccionario y encuentra
allí la sugerencia “peine sucio”. Eso se encuentra en la vida única de la perso-
na, en cómo esa persona se ocupa de los peines.
Pero también sirve de ayuda pensar sobre cuál es la función principal de un
peine. Es para la higiene y el aseo, y puede tener púas finas. Deja que el con-
cepto universal y su cualidad sentida resuenen con el sueño y con las asocia-
ciones.
A continuación te presento algunos ejemplos breves, pequeños fragmentos
de sueño, para que te familiarices con el lenguaje metafórico de los sueños.
Como no conoces el sueño completo ni las asociaciones, no puedes sacar nin-
guna conclusión. Los objetos y el fragmento de historia pueden producirte una
sensación general de la clase de cosa que podría significar. Esta sensación gene-
ral ayuda en el trabajo sobre un sueño. Se trata de dejar que tus asociaciones y
lo que surge en tu interior modifiquen y cambien esa sensación general.
Después expondré mis versiones, para que adquieras algo de práctica. Pri-
mero, pregúntate: en un sentido universal, ¿qué diría esta historia?
1. Estaba tumbado en una habitación apartada de la cocina, sin puertas.
2. Nuestra casa estaba absolutamente limpia, ni asomo de desorden por
ninguna parte. Todas las sillas estaban cubiertas con fundas de muselina para
protegerlas del polvo, como en una casa de veraneo que se deja cerrada hasta
la próxima temporada.
3. Pongo algunas flores en un vasito barato que he guardado para utilizar
como jarrón, pero la parte de arriba es muy estrecha, de modo que las traslado
a uno similar pero con la parte superior más ancha, que resulta perfecto.
4. Justo cuando me había subido al autobús y había pagado, vi a mi abuela
andando en dirección a otro autobús. Me bajé inmediatamente de mi autobús
y me subí en el suyo.
5. Me hipnoticé con las montañas hermosas, inmensas y coronadas de nie-
ve que emergían de las nubes.
6. Había un viejo edificio de granito. Las piedras parecían muy resistentes.
El edificio parecía haber resistido a muchos temporales sin signos visibles de
deterioro. Sentí un fuerte deseo de explorar su interior.
7. Dos niñas me estaban colocando una escayola en la pierna. Entonces dije-
ron que necesitaba una escayola de cuerpo entero. Me levanté de un salto y
empecé a gritar. Vino el médico y les ordenó que salieran.
8. Había una fila de ovejas esperando pasar a través de varias vallas. Yo las
estaba ayudando a cruzar y abracé a la oveja negra con todo el cuerpo.

MAIOR 107
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

9. Mis hermanos se volvieron muy tacaños y quitaron todas las teclas del
teléfono y los picaportes de las puertas.
10. Mi padre estaba construyendo algo y enseñándome y yo estaba descal-
zo, y mis pies quedaron totalmente cubiertos de mugre y grasa, y era muy prin-
goso.
11. Diego y yo teníamos los coches encadenados. Estábamos en el de atrás.
Los coches se estaban yendo hacia atrás a tal velocidad que tuve que dar un fre-
nazo para detenerlos.
12. Mis padres iban a ir a un cráter de Hawai. Insistí en que debían bajar
hasta el fondo y atravesarlo.
13. Sara introdujo un toro en el establo donde yo me encontraba, y el toro
me embistió. Yo estaba enfadado de verdad y me subí a la pared para prote-
germe. No salí herido. En lugar de ello fui a parar a la habitación contigua, en
la que había un banquete.
14. Saqué de mi cuerpo un bebé prematuro. Estaba perfectamente formado
pero lo extraje del útero demasiado pronto.
15. Estaba preparando un estofado con dos bebés. Mi madre dijo que le habí-
an pasado un test psicológico que demostraba que ella era lo suficientemente
fuerte para manejar la situación. Luego yo estaba cuidando a un bebé robusto.
16. Mi abuela dijo: “Ahora puedo darte todo mi dinero”, y éste estaba bajo
su cabeza, en su almohada, y lo sacó.
17. Estoy subido a un puente pero termina en el aire. Tengo que bajar y
abrirme paso a través de un montón de barro. Sigo un sendero y cruzo.
18. Mónica [su bebé] se ha hecho una gran caca. Según la estoy limpiando
se mezcla con mi propia caca, y cada vez hay más. No puedo terminar de lim-
piarla. Entonces viene una niña, de pelo oscuro y rizado. Tiene una herida en
la pierna. Dice que la caca no le molesta, incluso podría curar su herida.

POSIBLES SIGNIFICADOS METAFÓRICOS

Los tuyos pueden ser diferentes a los míos y ser igualmente adecuados.
Añade los míos y deja que expandan tu “sensación general”, poníendola así a
prueba.
1. Cocina: Cocinar, comida, nutrición, incorporar algo; ¿qué es una cocina?
¿Qué tiene lugar allí?
Sin puertas: ¿Abierto a cualquiera, indefenso, sin control? ¿Qué es una puer-
ta?

108 MAIOR
S í m b o l o s o n í r i c o s

Estar tumbado: ¿Indefenso, pasivo? ¿Experiencia de la niñez relacionada con


la cocina, con incorporar, con estar tumbado? ¿Quizá abierto a lo que se está
cocinando, ser nutrido?
2. Abandonar un lugar: ¿Demasiado limpio, no apto para ser usado, no vivir
realmente en ese lugar? ¿Es algo tan protegido contra la suciedad que no se
puede vivir dentro? ¿Algo está siendo guardado para protegerlo?
3. Vasito barato: ¿Insuficiente energía o dedicación a esto? O, parece barato,
pero es perfecto.
Flores: Algo vivo y hermoso.
Un jarrón: ¿El órgano sexual femenino? ¿Un poco más de espacio para poner
algo vivo en él? ¿Algo guardado durante mucho tiempo y no utilizado?
4. Autobús: Te lleva a algún destino. ¿No estás yendo ahora por tu propio
camino, forjando tu propio destino?
Abuela: ¿Estás viviendo ahora de alguna forma tradicional, un antiguo
modo de vivir? ¿Es mejor y más sabio seguir primero el camino de esa
anciana?
5. Montañas altas, inmensas, hermosas: ¿Espiritual, lleno de significado cósmico,
gran apertura, visión amplia? ¿Qué sucede justo antes de esto? ¿Cómo lle-
gaste allí? ¿Qué asocias con esto? Sea lo que sea lo que representa, es de
gran valor. En las nubes, ¿quizá no completamente arraigado todavía?
6. Edificio: Tal vez tú. ¿Has pasado por mucho, has soportado mucho?
Sin deterioro visible: ¿No se manifiesta?
Deseo de explorar: ¿Explorar el interior, tu propia interioridad?
7. Escayola: Parte de tu cuerpo o todo él podría estar rígido. ¿No hay senti-
mientos dentro de lo que contiene la escayola?
Médico: Una parte de ti más sabia desecha lo que te hace rígido. (¿Puedes sen-
tir en tu interior algo que pudiera desecharlo? Sé eso durante un momento).
Niñas: ¿Te ponen “rígido”? ¿Erección? ¿Tenso? ¿Una parte femenina? ¿Una
parte joven de ti?
8. Oveja: Cálido, animal bueno a tu lado.
Oveja negra: No ha sido aceptada en el pasado.
Valla: ¿Es eso superar lo que solía ser un obstáculo?
9. Teléfono: ¿Escuchas algo procedente de un lugar que no ves, del inconsciente?
Sin botones, sin picaportes: Aislamiento, no puedes comunicarte, no puedes
salir.

MAIOR 109
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Hermanos: ¿Abuso infantil? ¿Buenos hermanos? ¿Te mantienen en este lugar


por tu propio bien? ¿Una parte de ti te aísla?
10. Padre, construyendo algo, enseñándome: Roles de buen padre.
Ensuciarse los pies: En la tierra, sustancia auténtica.
Pringoso: Sexual, mucoso, sensación corporal y de estar en la tierra.
11. Coches: Dirigirse hacia alguna parte. Quizá comportamiento físico, sexual.
Hacia atrás: ¿Retroceder al punto en el que estabas? ¿Volver? ¿Quizá algo
relacionado con tu trasero?
12. Cráter: Muy hondo dentro de la tierra, inconsciente, muy profundo.
Cráter volcánico: Ira, explosividad.
Padres: Relacionado con el origen de parte de tu personalidad; tu infancia.
El problema de tus padres de alguna forma permanece dentro de ti.
Hasta el fondo: Llegar al fondo de eso (la persona que tuvo el sueño añadió:
“especialmente respecto a los problemas entre ellos”). Afrontarlo. Conflicto
de base; algo te impide tener los pies en la tierra.
13. Toro: Instinto animal sano; puede ser fuerte.
El toro embistió... yo estaba enfadado: Ira; ¿está aún en parte precipitándose
sobre ti? ¿Hay en tu vida algo fuera de control?
Subí a la pared: ¿Cuidas de ti mismo, te proteges? ¿Tuviste más sentimientos
de los que podías soportar? (“subirse por las paredes”). ¿Al principio pare-
cía demasiado para ti? ¿Intentaste subirte a las paredes para escapar de
ello?
Banquete: Comer, incorporar, digerir, integrar, nutrirse, expandirse. Así que
parecía demasiado, pero lo luego lo hiciste parte de ti y te sentiste más gran-
de. ¿Encaja eso?
14. Bebé: Nueva vida, vulnerable, nuevo desarrollo.
Lo saqué: ¿Estás haciendo algo empeñándote en que deberías llegar más
lejos de donde estás?
Útero: Vagina, sexual, espacio de creación donde algo se está desarrollando.
Demasiado pronto: Se está desarrollando perfectamente, pero en este
momento es demasiado pronto para dejarlo salir.
15. Estofado: Algo que finalmente se come, es incorporado, integrado; un con-
junto de muchas cosas cocinadas (procesadas) de tal modo que forman una
unidad.
Dos bebés: Dos desarrollos muy nuevos, aún vulnerables.
Bebé robusto: Una firme manera de ser nueva.

110 MAIOR
S í m b o l o s o n í r i c o s

Test psicológico: Algo sabio y que conoce, dice... (¡los tests psicológicos sólo
deben considerarse de este modo en los sueños!).
Madre: Tu madre real es lo suficientemente fuerte para soportar eso. (¿Tuvis-
te que cuidar de ella cuando eras pequeño?). La parte de ti que es tu madre
es lo suficientemente fuerte para soportarlo.
16. Dinero: Valor, energía, poder. ¿Qué tenía tu abuela de valor? ¿Cómo era ella?
Su cabeza: ¿Pensamiento? ¿Percepción interior? ¿Concentración? ¿Fuerza de
voluntad?
Bajo su cabeza: Ella lo mantiene seguro y fuera de la vista con su cabeza, pero
no dentro de la cabeza.
Ahora puedo darte: ¿Qué era lo que ella tenía y que sólo ahora estás prepara-
do para recibir?
17. Puente: Forma de cruzar.
En medio del aire: Arriba en las alturas; no tener los pies en la tierra, pasar
por alto.
Barro: Tierra, realidad concreta, fangoso, turbio, ir despacio. Desearías sal-
tarte muchas cosas, pero podrías tener que pasar por ellas. ¿Sentimientos?
¿Una experiencia real? Es algo fangoso, terrenal, el suelo, los pies en el sue-
lo. Parece que hay algún sendero, y tú cruzas sin problemas. ¿Qué cosa no
te decides a incorporar a tu propio desarrollo en este momento? Quizá el
sueño dice que realmente eres capaz de pasar por ello.
18. Bebé: Nueva vida, nuevo desarrollo, tu bebé real y tu desarrollo.
Caca: Sustancia natural, materia orgánica corporal, lo que sobra una vez
hecha la digestión.
Limpiarla: Eliminar materia terrenal, maloliente. Piensas que como es por-
quería hay que limpiarla, pero ¿puede servir para sanar algo, en tu vida
real?
Niña: La parte sensitiva, receptiva, emocional. ¿Eso puede sanar esta parte
tuya? Sanar a la niña tiene que ver con tu nuevo desarrollo, tal vez también
con Mónica.

Por supuesto, necesitamos el sueño completo, las asociaciones y lo que pue-


da surgir en respuesta a las preguntas. Sin todo eso no podemos saber si se pue-
den aplicar estos significados simbólicos. A veces podemos pensar en posibili-
dades opuestas. Pero, de hecho, los símbolos y las metáforas nos ofrecen algo
sobre lo que preguntar.

MAIOR 111
Tercera parte
El proceso continuo
Sueño de LA MUJER. 4
La vaca era pelirroja y de cuernos largos y revirados; debió salir por una
puerta al fondo del cuarto que daba a la calle, mientras la mujer se desprendía
del jersey. En estos momentos el cuarto quedaba silencioso, se vislumbraban un
armario de ropa, sillas y algunos elementos de aseo. Reluciente salió la mujer
por la puerta de la iglesia al exterior festivo, recibiendo en su torso la poderosa
luz del mediodía. Esta imagen abarcó toda la capacidad visual del sueño. Iba en
ropa interior. Nadie en la calle se extrañaba. (La calle en las fiestas se reviste de
banderolas de vivos colores, hay muchas sonidos mezclados procedentes de la
feria y flota en el ambiente una sensual excitación).
Cómo proseguir con el proceso
de crecimiento

12
CONOCER TU PROCESO DE CRECIMIENTO Y RECUPERARLO CUANDO
SE HA PERDIDO

Quizás estás cambiando y desarrollándote como persona. Entonces conoce-


rás la energía buena que surge de esa sensación de movimiento que es más de
lo que puedes conceptualizar. Hay mucho conflicto. A veces, no lo haces bien o
vas demasiado lejos. Hay veces en las que te desalientas y te sientes muy mal.
Pero entonces recordarás: “¡Eh, se me ha perdido mi buen proceso de crecimien-
to! ¿Dónde está?”.
El simple hecho de volver a evocarlo puede devolverlo, de alguna forma. El
hecho de que lo perdamos tantas veces no es sorprendente. “Me he perdido.
Quiero volver atrás”.
Hay muchas maneras de volver a retomarlo. Una forma es por la vía de las
imágenes oníricas. Sentirlas físicamente o siendo una de ellas puede hacer que
el buen “límite” nuevo vuelva otra vez, vivenciado, físico. “Ah... ¡es mucho
mejor estar vivo y sentir que crezco que esa otra manera con que me sentía!”.
Pero es cierto que uno no siempre puede renovar tan fácilmente la sensación
de avanzar. Aunque resulte difícil, puede ayudar el hecho de saber cómo es la
sensación de estar en un proceso de crecimiento continuo e ir a por ello. ¿Sabes
cómo es, para poder ir a buscarlo?
No dejes que tu interpretación de los sueños sea un brillante fogonazo de
vez en cuando, sin constituir un proceso continuo.
Siente el mensaje que te viene del sueño como un paso dentro de tu línea
de crecimiento a largo plazo. Si el sueño te ha aportado un poco de una nueva
forma de ser corporal, ¿puedes vivir de esa forma en alguna situación actual?
Quizás deberías de elegir una situación que no sea muy importante para prac-
ticar. ¿Puedes ser de esa nueva manera en tu interior? ¿Y puedes mirar con

MAIOR 115
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

curiosidad lo que se introduce en tu camino? Deja que la nueva dirección vaya


tanteando, y mira a ver los pasos posteriores que entran en tu cuerpo.
Todo esto va teniendo una contituidad día a día, como las noticias o la Liga
de fútbol.
Una vez que el proceso de crecimiento ha despegado, es mucho mayor de
lo que podemos comprender o realizar deliberadamente. Es mucho más que
Focusing, pero el proceso de Focusing ayuda a empezar y proseguirlo.

FOCUSING

Cuando parezca que el proceso se ha perdido y se ha ido, vuelve a evocar


la cualidad del sentimiento que tenía y eso te ayudará a retomarlo. A veces, al
recordar esa buena energía, notas la fuerte negativa de tu cuerpo a sentir esa
sensación tan buena. No. Se resiste. Pues esa dura resistencia que se interpone
en el camino, enfócala.
Muchas veces, lo que se interpone en el camino es muy interesante. Se vuel-
ve más interesante cuando lo escuchamos, porque atraviesa los pasos. Sea lo
que sea que se interpone en el camino –enfócalo. Siéntelo directamente como
una sensación física de “no poder” (“no quiero”, “no me atrevo”,...etc.).
Las palabras hablan y hablan: “No podría hacerlo, a Juan no le gustaría y
no puedo dejarle porque soy demasiado débil y dependiente y me odio y...”.
Para y enfoca esa sensación corporal de “no puedo...”.
Imagínate que lo que se está interponiendo es que no tienes ganas de hacer
Focusing –ajá, enfoca esa sensación de no querer hacer Focusing. Pregúntate
qué hay en eso.
Algunos métodos actuales se concentran en experimentos fantásticos que
alteran la mente, provocan un terror indescriptible o desbordan a la persona. Sé
que éstos métodos tienen su valor. Pero todos los que trabajan con este tipo de
experiencias están de acuerdo en que posteriormente se necesita un tiempo para
“integrar” lo vivido. La inundación por sí sola no proporciona “integración”.
Esta palabra defiende que tu crezcas, en vez de permanecer como un espectador
pasivo ante esas grandes experiencias. La pequeña persona que sobrevive a
estas experiencias será mucho más frágil que nunca. No estoy hablando en con-
tra de estas experiencias, sino de la necesidad de hacer Focusing.
Hay otros métodos que se centran en las emociones intensas, como si, al
expresarlas, pudieras sacarlas a la fuerza de tu interior. Pero no se van, las
vamos creando una y otra vez. Tenemos que sentir debajo de ellas, donde se
han creado.

116 MAIOR
C ó m o p r o s e g u i r c o n e l p r o c e s o d e c r e c i m i e n t o

No estoy hablando en contra de las emociones. Cuando vengan, deja que


pasen. No las bloquees. Dales la bienvenida. Acoge el llanto y la rabia. Sé ama-
ble con la tristeza. Pero las emociones intensas se repiten con mucha frecuen-
cia. Si no las bloqueas, podrás encontrar el nivel más profundo y más amplio
de la sensación-sentida (o, si tienes que bloquearlas, enfoca la sensación corpo-
ral de no quererlas). Esto te llevará a un nuevo umbral de percepción.
Estos nuevos umbrales raramente son emociones intensas. Normalmente,
no nos agarran y se niegan a irse, como hacen las emociones. Muchas veces, se
hace difícil mantener la dirección correcta. Nuestra forma de ser habitual es
más intensa y rápidamente cierra una nueva apertura. La sensación-sentida
que trae la nueva apertura no es tan intensa. No nos suena tanto como la rabia,
el miedo, el odio, la tristeza o la alegría. Para empezar, ni siquiera se encuen-
tran palabras para describirla.

NECESITAS UN ACOMPAÑANTE

Es mucho más fácil profundizar en ti si otra persona te presta una atención


callada. Por supuesto, la mayoría de las veces, enfocas solo. Pero es de mucha
ayuda quedar con alguien semanalmente o con mayor frecuencia. Divide el
tiempo, la mitad para ti, la mitad para el otro. Haz lo que necesites hacer en tu
mitad del tiempo y deja que la otra persona haga lo que necesite en su mitad.
Intenta hacerlo durante una hora o dos con una persona, y luego con otra,
hasta que encuentres a la persona con la que quieras continuar.
No enfoques y trabajes sólo con sueños. El tiempo es tuyo. Utilízalo como
quieras.

TU PROCESO DE CRECIMIENTO NO DEPENDE DE NINGÚN EXPERTO

Muchos de los métodos actuales dependen de algún milagrero que hace las
cosas por ti. Tienes grandes experiencias, pero no tu proceso continuo de creci-
miento. Esa persona hace las experiencias de fuera de ti hacia dentro. Sólo son
fogonazos aislados, no un proceso. No hace falta que te niegues si conoces a
alguna persona de ese estilo, pero luego utiliza las experiencias como descu-
brimientos del sueño –siente tu camino hacia un proceso continuo tuyo.
Realmente, el tipo de pasos que obtienes haciendo Focusing con los sueños
es igual que los que surgen en psicoterapia profunda. Pero la terapia profunda

MAIOR 117
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

necesita una relación especial y honda entre el terapeuta y el cliente y requiere


horas de profundizar en el interior.
El grupo de capítulos que viene a continuación te ofrece numerosas formas
con las que los sueños pueden ayudarte a continuar tu proceso.

118 MAIOR
¿Lo estás haciendo realmente?
Seis formas de comprobarlo

13
Exactamente ¿cómo se puede trabajar de esta manera corporal que he des-
crito? ¿Cómo podemos llegar a tener ese cambio corporal, ese “algo” que senti-
mos claramente, esa nueva energía que pugna por salir?
Me preocupa que asumas todo de una forma mental y te pierdas la verda-
dera esencia. Aquí no podemos describir cómo sentir el cuerpo, eres tú el que
tiene que hacerlo, vivenciándolo, dentro de ti. Sólo necesitarás unos minutos y
verás que te sientes bien y revitalizado. Cuando sale, es una parte más de ti y
no de lo que yo pueda escribir o confeccionar en estas líneas.
Te presentamos ahora algunas formas de comprobar si realmente estás sin-
tiendo con el cuerpo.

PRIMERA PRUEBA: ¿PUEDES SENTIR EL CENTRO DE TU CUERPO?

Te voy a pedir que cambies el rumbo de tu atención y la dirijas hacia el inte-


rior de tu estómago. ¿Puedes situarte ahí de inmediato? ¿Tienes una sensación
difusa, borrosa o quizás cierta tensión?
Alrededor de dos tercios de las personas pueden realizar esto de inmedia-
to. Y cerca de un tercio no puede. Pueden llegar a sentir la periferia de sus cuer-
pos, sus brazos, piernas, cabeza, espalda, pero no el centro que está dentro.
Ahora podemos enseñar a hacer esto a casi cualquiera que cree que no le
sale de primeras.
Empieza por encontrar uno de tus dedos gordos del pie sin moverlo. Si no
puedes encontrarlo, muévelo un poco –ahí está. Ahora deja de moverlo y date
cuenta de que ahora estás dentro de tu dedo. A eso se parece. Piensa en otra
cosa y luego mira a ver si puedes encontrar a tu dedo del pie desde dentro, sin
moverlo. Tanto si te sale como si no, continúa:
Haz lo mismo con tu rodilla. ¿Puedes encontrarla? Si no puedes, flexiónala
ligeramente –ahí está. Continúa con tu ingle y después métete dentro de tu

MAIOR 119
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

estómago. ¿Estás ahí? ¿Ahí dentro es suave y agradable o tenso y pesado? ¿O


cómo?
Si te resulta difícil, practícalo a lo largo del día, mientras haces cosas, y muy
pronto te resultará fácil. Es necesario que se vuelva fácil para poder enfocarlo.

SEGUNDA PRUEBA: ¿PUEDES SENTIR LO DIFUSO?

Si puedes sentir lo que no sabes, estás enfocando. No sabes lo que es, pero
está ahí. Tiene vida propia. Si intentas definirlo, te rechaza y niega lo que esta-
bas pensando. Si mantienes durante un rato la atención puesta en una sensa-
ción-sentida, se moverá.. No hace falta que hagas nada. Déjale hacerlo. Sólo
acompáñala. Si la pierdes, vuelve a ella. Hazle compañía. Pregúntale cosas.
¿Tu sensación-sentida tiene una vida propia como la descrita?
Sin embargo, la mayoría de la gente no conoce la sensación-sentida. Pueden
haber tenido alguna en un momento dado. Por ejemplo, a veces tenemos la
intuición de que algo está mal aunque, aparentemente, no hay nada que esté
mal. Una situación parece estar bien, y, sin embargo, está esa sensación rara y
difusa. Uno trata de quitársela de encima con argumentos, pero tiene vida pro-
pia y se queda. Después de abrirse y relajarse, puede que se aclare algo muy
importante. Una corazonada es una especie de sensación-sentida. Pero las cora-
zonadas son escasas.
Focusing es una forma de dejar que tu cuerpo te dé algo así como una cora-
zonada, siempre que quieras tener una. Sólo que ahora ya no le llamamos
“corazonada”, porque esta palabra tiene un significado más específico. Lo lla-
mamos sensación-sentida.
Al principio, ésta parecerá bastante poco prometedora, próxima a no ser
nada. Puede que digas, “¿Qué? ¿Eso? ¿Esa sensación oscura, tan vaga que no
me satisface, desasosegante y confusa? ¿Me estás diciendo que va a salir algo
de esto?”. Pues sí. Eso es lo que estoy diciendo. Estás dando en el clavo.

TERCERA PRUEBA: CUANDO SURGEN RECUERDOS O IMÁGENES NUE-


VAS, ¿PUEDES PERMITIR QUE TE LLEVEN HACIA LA SENSACIÓN COR-
PORAL QUE LAS ACOMPAÑA?

Por ejemplo: en la Pregunta 8 (¿Cómo serías esa persona?), puede que te


vengan, espontáneamente, las palabras y los movimientos que puedes repre-

120 MAIOR
¿ L o e s t á s h a c i e n d o r e a l m e n t e ?

sentar. ¿Puedes ir hasta su origen en tu cuerpo, esa sensación-corporal de la que


provienen? No busques solamente palabras y gestos, sino también esa forma
corporal.
Las palabras o las imágenes pueden llegar de repente. Son apasionantes,
pero ¿puedes contactar con su punto de origen en tu cuerpo? Si aparecen lágri-
mas, ¿puedes sentir el llanto dentro de ti?
Focusing es atender directamente a ese “umbral”, esa “zona” entre lo cons-
ciente y lo inconsciente. Directamente. Esto significa físicamente, sintiéndo eso,
ahí. Sentirás que llega, allí, una energía nueva y un cambio.

CUARTA PRUEBA: ¿PUEDES QUEDARTE, O PUEDES REGRESAR UNA Y


OTRA VEZ?

Ahora me preocupa el que, por un minuto, abandones demasiado pronto.


Puede que encuentres todo esto que estoy describiendo, pero que no te quedes
ese pequeño tiempo extra que requiere. Un cambio corporalmente sentido o
una energía nueva necesitan de todo un minuto o dos. Ya lo dije anteriormen-
te, pero ahora que has llegado a leer hasta aquí, tengo que volver a decirlo. Pue-
de que esto marque la diferencia entre obtener un desarrollo personal verda-
dero o no.
Puedes saber si entiendes a lo que me refiero: si me entiendes, estarás de
acuerdo en que permanecer con algo es difícil. Antes de que venga el cambio,
es difícil estar con ello porque la sensación-sentida es muy oscura. Inmediata-
mente después de abrirse y cambiar, es maravillosa y aún entonces, de alguna
manera nos decimos: “Bien, ya lo tengo, es estupendo, sí, ésa es la nueva forma
como necesito ser. La necesito como a la vida misma. La he tenido durante tres
segundos, ahora vamos a dejarlo”.
¿Cómo se puede “permanecer” con una sensación-sentida o volver a ella?
Date cuenta de tu deseo de parar y deja que pase. Toma aire durante un
momento. Luego mira si puedes encontrar otra vez la nueva energía. ¿Qué era?
Ah, si, ya te acuerdas. ¿Está aquí ahora? No. ¿Puedes volver a tenerla sólo con
desearlo? No. Pero estaba aquí hace sólo unos momentos. Sí, pero ahora ya no
está aquí.
¿Simplemente llegó y se fue casi tan rápido como había venido? Ese solo
momento no te ha cambiado mucho. Por eso es por lo que este capítulo puede
marcar la diferencia. ¿Cómo puedes volver a traer el cambio corporalmente
sentido para quedarte con él?

MAIOR 121
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Repite lo que hiciste justo antes de que surgiera. ¿Qué es lo que estabas hacien-
do? Poner la atención en tu cuerpo. Ahora vuelve ahí abajo. ¿Qué es lo que esta-
bas preguntando? Ah, sí. Pregúntalo de nuevo. Ah, y entonces tuviste aquella
imagen y entonces... ah, ¡ahí está de nuevo, ese cambio corporalmente sentido!
Esto también se puede aplicar al trabajo con los sueños de otras personas.
Lo que he presentado hasta ahora puede parecer muy elegante. Haces algunas
preguntas, las vuelves a plantear y todo se abre. Puedes ser efectivo, equilibra-
do; aparentemente, estás lleno de poder y competencia. Otros se sentirán apa-
bullados por tu capacidad. Pero si quieres ayudar a alguien a procesar realmen-
te un sueño, tendrás que dejar las formas.
Cuando parezca que la interpretación ya ha terminado, el sueño ha dado su
nueva dimensión, ¡verás qué gran cambio supondría el que la persona pudiera tener
realmente este cambio! Pero esto no es posible desde el primer momento. Ahora
viene lo duro y farragoso de hacer: que la persona vuelva a contactar con la nue-
va energía y la mantenga durante unos breves momentos. No todo el mundo
tiene ganas de volver sobre lo que acaba de pasar y llegar de nuevo al punto de
cambio.
Tras esto ¿la persona puede guardar el cambio, de tal forma que pueda vol-
ver a contactar con él en diferentes momentos del día? “¿Sientes que puedes
volver a sentirlo, en cualquier momento que quieras?”. Del tono de voz de la
respuesta podrás reconocer si es posible así como así. Si no, puede servirte el
preguntar: “¿Por qué te parece difícil? ¿Puedes sentir qué se interpone en ello?”.
Muchas veces es imposible llevar a una persona a que haga esto, sobre todo
porque el objetivo principal es dejar que la persona disfrute del sueño (la últi-
ma de las indicaciones sobre “cómo hacerlo” – Cap. 3). Y por supuesto, todo
esto no tiene que suceder las primeras veces que trabajes con una persona.
Hacen falta muchas veces.
Pero respecto a tus sueños ¿vuelves y permites que la nueva energía llegue
una y otra vez, durante unos minutos?

QUINTA PRUEBA: ¿TU CUERPO SABE QUE PUEDE EXPRESARSE POR SÍ


MISMO?

Para preservar un cambio corporalmente sentido y vivir de él, el cuerpo


puede necesitar moverse de alguna forma expresiva. Si esta nueva forma fuera
tu manera de vivir, ¿cómo se movería tu cuerpo y cómo estaría? Deja que emer-
ja esta nueva persona. Por ejemplo, tus codos pueden querer expandirse para

122 MAIOR
¿ L o e s t á s h a c i e n d o r e a l m e n t e ?

hacer sitio a tu alrededor. Tu pecho puede querer inhalar o relajarse o cualquier


cosa que provenga de esta nueva cualidad sentida. O puedes sorprenderte
pavoneándote, sintiéndote más fuerte. “Venga, venid todos, dadme problemas
y ya vereis lo que pasa, estoy preparado”.
La mayoría de las personas casi nunca viven en sus cuerpos. Puede que
necesites que tu cuerpo sepa que tiene permiso para realizar estos movimien-
tos expresivos.
Para darle a tu cuerpo permiso para ser expresivo, practica un poco sin en-
focar en nada. Exhala y deja que se aflojen tus hombros y todo el cuerpo. Haz
como si hubiera algo muy amenazante: cuadra tus hombros, listo para cual-
quier dificultad. Haz como si hubiera algo vasto y expansivo, como una ima-
gen de una gran montaña: inhala y siente tu pecho más amplio que toda la ima-
gen. Tras esto, tu cuerpo sabrá que puede expresarse. Cuando lleguen los ver-
daderos sentimientos, se sentirá libre para expresarlos a su propia manera.
Cuando tienes una sensación corporalmente sentida, tu cuerpo te dará su
única expresión, sin tu intromisión.

SEXTA PRUEBA: ¿“ENSAYAS” CON PEQUEÑOS PASOS DE ACCIÓN?

Un cambio verdadero no sólo supone actuar de forma diferente en algunas


situaciones. Es un cambio en la forma de estar vivo, en la manera de experienciar.
En la gran corriente que cambia todas las situaciones con aspectos que no pue-
des tener previstos de antemano.
Hacerse capaz de vivir de esta manera nueva es como desarrollar un mús-
culo. Lo estiras un poco, luego lo vuelves a estirar; vas trabajando paso a paso.
Normalmente, no puedes vivir de golpe de acuerdo a tu nueva energía. Pero
muchas veces a lo largo del día, podrás retomar la imagen y sentir íntimamen-
te la nueva cualidad corporal. Y también puedes transferir esto a las acciones.
Hay un tipo de acción que no supone un cambio tan marcante como cam-
biar de golpe toda la vida. Lo llamamos “ensayar”.
Cuando “ensayamos” algo, sabemos que no lo hacemos bien –todavía. Pero
hay espacio para fallar, para caerse y todavía nos daremos cancha: ¡estamos
ensayando realmente!
Elige unas cuantas situaciones que no sean muy importantes e intenta vivir-
las desde tu nueva cualidad corporal. Asigna algunos pasos sutiles “para empe-
zar”.

MAIOR 123
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

¿Ensayas tus acciones?


Los capítulos 15 y 16 cuentan más sobre cómo hacerlo. Hasta aquí le he
dado mayor importancia a tu desarrollo que a situaciones específicas. Ahora
hablaremos sobre éstas.

124 MAIOR
A menudo, los sueños son
observaciones sobre el estado
actual de una situación

14
Un sueño te puede ayudar a tomar una decisión, no la toma por ti. Entre
otras razones, los sueños muchas veces son reacciones a lo que ha ocurrido el
día anterior. Veamos el siguiente ejemplo:
El matrimonio parecía irse a pique. Estaban prácticamente separados y
dedicaban la mayor parte del tiempo a hablar de ello. En una de las conversa-
ciones de ese día, Nuria tuvo una pequeña intuición sobre ella misma. A conti-
nuación, soñó:
Sueño del mensaje femenino
Alguien me llevó hasta el borde de un lago. De él salió una mujer que también era yo.
Alguien me transmitió que sería femenina y así podría estar con él (el marido).

¿Puede haber un signo más claro? El sueño dice que el problema ha sido su
feminidad escondida, que ahora saldrá del todo a la luz y hará posible su
matrimonio. Obviamente, deben de continuar. Pero no concluyas esto tan rápi-
damente.
Nuria contó el sueño a su marido y, aunque ella se sentía feliz, él se mantu-
vo en su línea. Quería que ella tuviera en cuenta tal y tal punto de vista y ese
argumento dio paso a más discusiones. En la siguiente noche, ella soñó:
Sueño de mira-cómo-se-muere
Él (el marido) ha raptado a una mujer, una mujer metida en carnes y jortachona, y él está
sentado al lado de un pozo profundo, mirándola, día tras día, mientras ella muere y se va
desintegrando.

Este sueño, una noche más tarde, es igualmente indicativo en la dirección


opuesta. Claramente, su marido es hostil a su feminidad y ella debería de irse
de su lado.
La persona que lo soñó experimentó ambos sueños como coletillas a las
interacciones que había tenido con su marido los días anteriores. Así era como

MAIOR 125
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

cobraban más sentido estos sueños. La corazonada que había tenido Nuria el
primer día no debería de haberse quedado tan corta como se quedó. El sueño
le mostró que su feminidad se había movido o podía llegar a moverse hacia un
nivel profundo de su interior. Era una respuesta que encajaba con la interacción
del día anterior. Cuando, al día siguiente, él falló al no recibir sus intentos de
llegar a él, ella soñó que él dejaba morir esa nueva parte femenina; él no iba
hacia allí; sólo estaba sentado, contemplándola.
Como los sueños son tantas veces reacciones del momento, no se pueden
tomar como indicativos de lo que habría que hacer. Piensa si un sueño tuyo
puede entenderse como un barómetro, un artículo o un comentario sobre lo
que ocurrió el día anterior –como si dijeras: éste es el último cambio que ha
habido. Aquí es donde se ha quedado actualmente. Si continuara por éste cami-
no, esto es lo que pasaría.
O podemos interpretarlo de esta manera: aquí está lo que necesita dar un
paso, ahora mismo, por lo que ocurrió ayer.
Yo no digo que los sueños siempre logren un cambio como este. Pero lo
hacen muchas veces.
En este ejemplo, el marido también tuvo malos sueños que comentaban lo
ocurrido el día anterior.
Sueño del pájaro muerto
En el suelo, al lado de una silla, había una bolsa de papel marrón con una paloma muerta
en su interior. Yo dije que habría que meterla en el refrigerador, y no dejarla tirado en una
habitación caliente.

A esto, le añadió: “cuando me desperté me dí cuenta de que el pájaro era mi


amor por Nuria y de que había muerto, decía el sueño. Me sentí fatal con eso. En
mi pecho sentía como un pájaro aleteando, herido. ¡Pero entonces seguía vivo!
Al final, después de haber sentido esto, me sentí realmente más esperanzado”.
¿Qué pensaste, sentiste o dijiste ayer, sobre todo respecto a tu proceso con
Nuria?
“Tuvimos un mal día. Me tiré todo el día diciendo que esto se había acaba-
do y que debería de irme. Hasta quería irme ayer mismo, estuve todo el rato
oyéndome decirme a mí mismo, cuanto antes, mejor. Me olvidé de todo lo que
tuviera relación con amarla”.
El sueño le ayudó a ver su propia actitud fría en contra de sus sentimientos
de amor. (“Cuanto antes, mejor”). En el sueño él dice fríamente, en efecto: “Está
muerta. No la dejemos ahí en el suelo, oliendo”.
Podemos tomar su sueño como un comentario al día de ayer. También así
nos puede aportar más de lo que parece: él se mueve entre el amor y la ira fría.

126 MAIOR
A m e n u d o , l o s s u e ñ o s s o n o b s e r v a c i o n e s

Por lo tanto, lo que refleja el sueño no es solamente el día de ayer. Puede ayu-
darle a ver y trabajar esa ira fría. Pero no hay que tomarlo como un mensaje
para tomar decisiones.
Su primera reacción ante el sueño fue similar a la que había tenido en el pro-
pio sueño: “mi amor por Nuria ha muerto”. Pero después, sus siguientes sen-
timientos le llevaron a dar un paso en la dirección opuesta. El sueño del pájaro
muerto llevó al resurgimiento físico del pájaro vivo. Vemos muy claramente
que no se debería decidir el significado de un sueño sin contar con el cuerpo.
En este ejemplo también se puede ver el problema especial que constituye
el hecho de que dos personas que viven juntas se cuenten mutuamente sus sue-
ños. El efecto puede hacer que se cumpla un sueño que quiere alertar o que se
desbarate lo que está proponiendo. O la reacción de la otra persona puede
hacer que ocurra una posibilidad positiva que apuntaba el sueño. La otra per-
sona puede interpretar un sueño negativo como una advertencia y reaccionar
de forma más positiva a lo que sugiere el sueño.
Es decir, si ambos habéis soñado y os habéis contado los sueños, podéis pre-
pararos para no responder como el sueño teme que hagáis. De la misma forma,
puedes prepararte para responder siguiendo un paso positivo que el sueño
puede haberte sugerido.
Cuando cuentes tu sueño: si sabes que, sin preparación, la otra persona va
a reaccionar de forma negativa, será necesario un pequeño trabajo previo antes
de contarlo.
Si no hacemos este trabajo previo, sacamos solamente lo que el sueño ha
advertido que puede ocurrir.
Veamos un ejemplo perfecto, aunque no habitual:
“En una parte de mi sueño soñé que le exponía mi sueño y que eso lo fasti-
diaba todo”.
¿Le contaste el sueño?
“Si, y de hecho, se puso fatal. Desde entonces, no hemos vuelto a estar nun-
ca bien del todo”.
Este ejemplo es poco frecuente porque es tan literal. Es más frecuente que
una historia metafórica muestre lo desafortunada que puede llegar a ser la
siguiente interacción. Cuando luego le cuentas el sueño a la persona, la reac-
ción será muchas veces la misma que estaba proyectando el sueño. En estos
casos, la persona que ha soñado debería de procesar el sueño y experienciar
algún cambio positivo, crecimiento o resolución antes de interaccionar con la
otra persona. También habría que preguntarle a esta persona por el opuesto
positivo que falta en el sueño, para ayudarla a encontrarlo y sentirlo. Esto pue-
de suponer algo de esfuerzo. Sin este trabajo previo, es más probable que la

MAIOR 127
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

persona reaccione con sentimientos negativos más lejanos, que la imagen nega-
tiva del sueño puede haber re-estimulado.
No seamos pasivos respecto a los sueños. Puede que deseemos encontrar
un oráculo que tenga el conocimiento perfecto. Es más difícil ir creciendo poco
a poco. El sueño no sabe si vas a desarrollarte o no. Si lo haces, cambiará lo que
crees que era la acción correcta. Puede traerte alternativas diferentes. Por ello,
el sueño no sabe ni dice cuál de las opciones que tienes es la más correcta para
esa situación.
La vida humana está reglada de tal forma que no existe ningún sustitutivo
para nuestros conflictos. Nos hacen humanos en profundidad. Unas instruc-
ciones para manejar las situaciones mejorarían sólo nuestra actuación. Nues-
tras vidas aparentarían estar mejor, pero nos quedaríamos en el mismo nivel
que ya habíamos alcanzado. Si pudiéramos saber las instrucciones correctas,
pocos elegirían el conflicto. Pero no hay elección. No tenemos ninguna guía
para manejar situaciones.
Sin embargo, si buscamos los pasos de desarrollo, ¡ahí estará la guía! Poco
a poco, irán llegando pequeños pasos, muy finamente hilados.
Sólo podemos sentir esta guía cuando se hace el silencio en nuestro interior,
algo difícil de conseguir.
Para dirigir nuestra atención a ese lugar tenemos que actuar deliberada-
mente. Cuando notemos el umbral difuso, tendremos que esperar los pequeños
pasos. Una cierta cualidad borrosa nos hará saber que está ocurriendo algo nue-
vo. El crecimiento tiene que darse antes de que pueda entenderse o describirse.
Por ello, muchas veces el paso de crecimiento no se refleja en el sueño. Has-
ta que no se desarrolle más, no podrá formarse. El sueño indica por qué no se
puede formar, qué es lo que está bloqueado. Sólo el procesamiento del sueño
nos mostrará el paso.
Cuando damos el paso, entonces decimos que ha sido gracias al sueño. ¿Lo
hemos leído en el sueño? No, el paso ha surgido a partir del sueño, aunque no
se reflejara en él. ¿Estaba en él? Si, pero entendiendo “estar” de forma diferen-
te. El paso no está presente como tal, hasta que la persona lo toma. Es decir,
mirando atrás, un sueño es la mejor forma de simbolizar y recordar un paso.
¡Luego sí estaba! Los símbolos y las figuras del sueño han sido exactamente lo
que ha formado el paso. Al rememorar el sueño, vuelve a aparecer este paso. El
sueño es la constelación presente, pero lleva dentro de sí un incipiente paso-de-
cambio. Ese cambio sí que puede no haber aparecido en el sueño.
Ésta es la razón por la que se necesita la sensación de estar haciendo un pro-
ceso de crecimiento para obtener el paso de crecimiento del sueño. De la mis-
ma forma, la acción correcta que requiere una situación no está contenida nor-
malmente en el sueño mismo.

128 MAIOR
Una ayuda en tu relación
con la gente y las situaciones

15
Si un sueño (o lo que queda de él al día siguiente) trata de una situación
específica, existe otra forma más de interpretarlo.
Veamos un ejemplo de una asociación: “Bueno, ayer le hablé a Margarita de
Roberto”.
La situación que tienes con Margarita (cualquier situación) es un entrama-
do complejo. No solamente se trata de hablarle a Margarita de Roberto. Recuer-
da exactamente lo que dijiste. Fue justo después de un comentario concreto que
ella hizo. Fue después de toda tu historia con ella. Recuerda por qué lo dijiste,
en conexión con qué, qué sentisteis las dos. Mencionaste a Roberto porque es
amigo tuyo y puede ayudarla a encontrar trabajo. La forma en que estuviste es
sólo una de tus formas de estar. Intentabas impresionarla con la colección de
personas que conoces. O la estabas haciendo saber que tienes otros amigos
aparte de ella. O estabas intentando ayudarla y, sin darte cuenta, te viste
envuelta en tener que pedirle un favor a Roberto, cuando hace años que no has
hablado con él.
Una situación es un entramado muy complejo. El sueño también es un
entramado complejo. Cada uno de ellos puede ayudar a interpretar al otro. Hay
dos formas de proceder:
Podemos utilizar el modelo de la situación para interpretar el sueño.
Hasta aquí, en este libro hemos tomado el sueño como algo más profundo
que trata de ti. Hemos considerado a Margarita (en el sueño o en las asociacio-
nes) como un personaje de una historia profunda que trata de ti. Hemos utili-
zado tu situación con Margarita para interpretar el sueño sacando un tema
tuyo común a muchas situaciones, no sólo con Margarita.
O podemos utilizar el sueño para interpretar la situación.
Ahora emprendemos, de la misma forma, el otro camino, o el segundo
camino.Vamos a interesarnos por la situación en sí. ¿Qué es lo que descubrimos

MAIOR 129
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

de ella si la aplicamos al sueño y a las respuestas a las preguntas? El sueño-


cuento metafórico puede resaltar algunos aspectos de la situación y la forma en
que actúas en ella.
Por ejemplo, fijémonos en el sueño del Capítulo 14 sobre un peine sucio. El
sueño condujo hacia algo profundo relacionado con la persona que lo había
soñado. ¿Pero qué pasa con los peines? ¿No debería tomarse la molestia de
limpiarlos o comprar uno nuevo? Esto puede parecer una cuestión superficial.
Hemos considerado el peine como un mero símbolo que ha utilizado el sueño.
Pero la persona que lo soñó dijo que utiliza peines sucios y no se compra nue-
vos.
¡El sueño apunta directamente a un paso para llevar a la práctica! Compra peines
nuevos o tómate el tiempo para limpiar los viejos. Por supuesto, esta acción
sólo constituye un pequeño paso dentro de un problema general. Pero el sue-
ño señala pequeños pasos para llevar a la práctica que, de otra forma, no se
hubieran tenido en cuenta.
Este puede parecer un paso mínimo si se compara con todo el cambio que
la persona necesitaría dar.
El paso puede parecer demasiado débil. Si hubieras tenido este sueño, que-
rrías todo un arsenal de cuidados corporales. Pero vuelve a comprobarlo pasa-
do un tiempo. Por muy débil que sea este paso, apostaría a que, realmente, no
has hecho nada por comprar o limpiar los peines.
Como podrás comprobar si los intentas realizar, los pequeños pasos para
llevar a la práctica tienen mucho poder. Son difíciles de hacer. Te permiten
toparte con lo que se interpone en tu camino y trabajarlo. Te cambian. Cuando
hayas realizado muchas acciones pequeñas, verás que puedes hacer las más
grandes que antes no podías realizar.
Tanto los pequeños como los grandes pasos contienen el mismo “aspecto de
la vida”, la misma “parte de ti” y la misma “forma de ser”. El significado más
profundo se encuentra implícito en la acción pequeña.
Por ello, el hombre que tuvo el sueño puede tener casi una lucha interna
antes de comprarse realmente los peines nuevos. Puede enfrentarse y ampliar
hacia otras áreas los puntos conflictivos con los que se encuentre.
El sueño apunta a muchos pasos para llevar a la práctica.
Comprar peines nuevos, ese pequeño paso para llevar a la práctica, se
puede entender más ampliamente como un tema importante que habla de cui-
dar al cuerpo y a sí mismo. Esto puede generar muchos otros pasos pequeños
para llevar a la práctica. En último extremo, sólo la acción resuelve la mayo-
ría de los problemas. Por lo tanto, los pasos para llevar a la práctica son nece-
sarios como parte integrante de lo que significan los sueños. Lo duros que te

130 MAIOR
U n a a y u d a e n t u r e l a c i ó n c o n l a g e n t e

resulten estos pasos puede darte la mejor idea de qué es lo que se interpone
en tu camino. Y solamente a través de las acciones tu cuerpo llegará a expe-
rienciar esa nueva perspectiva de las cosas ¡durante más tiempo que esos
pocos instantes simbólicos!
Por ejemplo, supón que tu sueño sobre Roberto te lleva a adoptar una for-
ma corporal más resistente. Si fueras esa forma corporal, nunca ofrecerías nada
que no quisieras hacer realmente. Durante un precioso minuto de revelación,
eres asi. Decides volver a conectar con esta sensación más tarde, en cada semá-
foro rojo que te encuentres cuando vayas hacia tu casa. ¿Pero cómo puede dar-
te un paso para llevar a la práctica la situación de Margarita?
Veamos. Le dijiste a Margarita que llamarías a Roberto para hablarle de su
proyecto y pedirle que acudiera a reunirse con ella. No es esa la forma con la
que quieres retomar tu abandonada relación con Roberto. Desearías no haber
mencionado a Roberto, a quien ella también conoce. Puede llamarle por su
cuenta. Sientes que “no deberías” de haberte ofrecido.
Ahora es muy probable que pases por alto el pequeño paso para llevar a la
práctica que hay aquí y te pases sólo al gran cambio: “¡Nunca más! Voy a dejar
de hacer cosas para todo el mundo en el trabajo, en casa y a partir de ahora mis-
mo. Después de llamar a Roberto, nunca más volveré a hacer cosas así. Soy otra
persona. Haré que cualquiera que me pida algo tenga que bajar la vista, y sólo
haré lo que me parezca adecuado”. Correcto, si fuera posible. Pero es muy poco
probable que se dé este enorme cambio. Puedes comprobar lo poco probable
que es cuando intentes dar un pequeño paso para llevar a la práctica.
¿Cuál sería una acción pequeña que pueda surgir de esa nueva sensación
corporal? Bueno, la más obvia en este caso ¡sería con Margarita! Podrías llamar
a Margarita y decirle que, pensándolo bien, no vas a llamar a Roberto.
Ahora, seguramente, sentirás: “¡Ah, no, nunca, no puedo de ninguna mane-
ra! ¡Estaba tan contenta de que yo le llamara!”
La “nueva” persona iba a cambiar en todo. Ahora, en este pasito pequeño y
perfectamente posible chocas con lo que hace que sigas siendo como eres. ¡Pero
estos pequeños pasos para llevar a la práctica son posibles! Por lo tanto, es vital
luchar por un pequeño paso de este tipo. Vuelve a conectar con tu nueva for-
ma corporal. A partir de ahí, ¿qué harías ahora con Margarita?... Claro, ahora
puedes llamarla.
Podrás dar esos pasos para llevar a la práctica, sobre todo, si los contemplas
como “ensayos”. Si algo es nuevo para nosotros, no podemos esperar ser bue-
nos en ello. Sabes que no podrás realizar esa pequeña acción sin algunos pro-
blemas. Incluso se puede convertir en un pequeño desastre –pero habrás reali-
zado tu ensayo, ¡estarás en camino!

MAIOR 131
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Primero, interpreta el sueño globalmente y a nivel interno. Si se le entiende


en su profundidad y trae un paso de crecimiento físico, también hablará más
claramente sobre la situación en concreto. Los pequeños pasos para llevar a la
práctica suelen venir más adelante. Pero cada uno puede ayudar al otro.
Deja que el sueño te aporte un pequeño paso para llevar a la práctica en
relación a la situación misma de la que trata. Busca también pequeños pasos en
otras situaciones.
Los pasos para llevar a la práctica son vitales. Voy a dedicar los siguientes
capítulos a ellos.

132 MAIOR
Encontrar pequeños pasos
para llevar a la práctica

16
En el capítulo anterior hemos visto cómo encontrar pequeños pasos para
llevar a la práctica a partir de la situación que muestra el sueño (o alguna situa-
ción asociada a ella).
Ahora presentamos dos formas más de encontrar esos pasos, que te permi-
tirán practicar con la expresión corporal de la sensación-sentida que contiene
un sueño.

PASOS SUBDIVIDIDOS

Piensa en el paso más pequeño que se te ocurra, para llevarlo a la práctica


en la dirección que quieras. Divídelo en sub-pasos todavía más pequeños, aun-
que parezcan ridículos y aislados.
Por ejemplo, quedar con la gente. Deberías de salir más, acercarte a la gen-
te, trabar amistades. Vale, pero esa es la acción grande. ¿Cuál es el paso peque-
ño? Ir una vez a un sitio en el que es posible que te encuentres con alguien.
Ahora subdivide este paso. Consistirá en ir a ese sitio, entrar, decirle hola a
alguien, hablar, quedar para otro día. Así, la primera subdivisión es acudir al
sitio. Parece que no tenga sentido, pero irás por buen camino si, durante un
tiempo, ensayas nada más que ir a ese sitio. Sí, parece tonto. Tendrías que reser-
varte el viernes por la noche, llenarte de energía, ir bien vestido, ir a un sitio en
el que puedes encontrarte con alguien, y cuando estés en la puerta, volverte a
casa. Cuando lo hayas hecho diez veces, verás que te resulta fácil. Entonces ten-
drás que ensayar el entrar, mirar a tu alrededor durante un minuto y luego irte
a casa. Y ahora viene mi paso preferido: llegas, miras a tu alrededor y le dices
hola a una persona. Inmediatamente, te vuelves sobre tus talones y te marchas
a casa. Suena ridículo, pero hasta eso es posible. Tendrás que hacer lo mismo
una y otra vez en lugares diferentes. Al cabo de un tiempo, podrás realizarlo

MAIOR 133
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

cinco veces por noche. Para cuando llegues a considerarlo fácil, habrás roto
muchos de tus hábitos inhibidos. Entonces también será posible realizar con
soltura los siguientes pasos.
Cuando hayas dado el paso que te habías propuesto, ¡celébralo! ¡Has hecho
tu práctica!
Celebrarlo es de vital importancia. La mayoría de las personas se critican
duramente cuando, por una vez en su vida, intentan dar un pequeño paso, por-
que no les proporciona todo el resultado que necesitaban. Lo intentan una vez
y se deprimen. Eso hace que estos pasos sean mucho más difíciles de repetir en
el futuro. Si has dado el paso, siéntete satisfecho con ello. Premia a tu cuerpo
con una buena sensación. ¡Celébralo – vas por el buen camino!
Después, decide cuál puede ser el siguiente paso. De nuevo tiene que ser
suficientemente pequeño, de forma que sepas que puedes darlo. Te llevará
muchas semanas. Pero quedarse estancado lleva años.

PASOS PRIVADOS

La sensación-sentida de un hombre que recuerdo tenía una cualidad cor-


poral que era algo parecido a una sensación fuerte y calmosa de “¡No puedes
pisarme!”.
Después dijo: “Debería de enfrentarme a ese tipo, ése con el que tengo que
tratar en mi trabajo. Podría convencer a otras personas para que me acompa-
ñaran, y cuando comience a intimidarme, decirle con calma: ‘Ya es suficiente’ o
‘¿Te pasa algo hoy para estar actuando así?’. Pero no puedo hacerlo”.
Este paso es demasiado grande. Además de dividir y subdividirlo, hay otra
manera de proceder: pequeñas acciones privadas.
En ésta y en otras situaciones, este hombre podría buscar un pequeño paso
que todavía contenga la misma cualidad corporal.
¿Qué se imagina que pueda hacer en situaciones menos importantes, si en
ese momento tuviera esa nueva cualidad corporal? Las imaginó, una tras otra.
Y surgieron muchas oportunidades para ensayar. En una situación se imaginó
poniendo freno a un trato inadecuado. Con otra persona, que habla sin parar,
podía, por lo menos, interrumpirle. Quizás no sabía qué decir, pero podía toser.
Se acordó de cuando tenía que ir al baño, y esperaba que se diera una pausa o
un descanso. Decidió entonces comenzar con esa persona, y continuar con otros,
realizando la siguiente “práctica”: levantarse inmediatamente e ir al baño, sin
importarle si el otro sigue hablando.

134 MAIOR
E n c o n t r a r p e q u e ñ o s p a s o s

Este paso práctico es pequeño y privado. Nadie sabía que estaba haciendo
algo especial. Nadie le podía impedir hacerlo. Y, sin embargo, estaba ensayan-
do la nueva cualidad corporal que había llamado “No puedes pisarme”.
De nuevo, tienes que celebrar el que hayas podido vivir de esa forma nueva,
adecuada, por muy pequeño que haya sido el paso. Dedica un minuto sólo para
decirte: “¡Viva!” a ti mismo. También puede ayudarte algún premio material.
Estos pequeños pasos rompen el hielo y hacen que te muevas. Te propor-
cionan grandes cantidades de energía.
La acción puede hacer cambiar a todo el organismo. Un cambio en el orga-
nismo hace que cambie la forma de actuar. Trabaja ambas formas.

MAIOR 135
El progreso reflejado en los sueños

17
Cuando estás avanzando a lo largo de una dimensión de crecimiento, los
sueños suelen informar de ello. (En estos casos, por supuesto, no tendrás que
darle la vuelta con el Control de Sesgo).

Veamos este sueño, por ejemplo:


Sueño del premio literario
Raúl (que yo conozco) había recibido un premio por su libro. Era el día después. Estábamos
en la agencia que le había dado el premio. La chica que estaba detrás del mostrador le devol-
vió la copia de su libro, un volumen grande, rojo. Yo hice una broma al respecto. Le dije a
Raúl: “Realmente no te están dando nada, sólo te devuelven tu libro”. Raúl se dio la vuel-
ta y dijo: “Anda, ¿no crees que es un premio bonito?”. Inmediatamente, me di cuenta de
que me sentía envidioso, y le dije con mucha firmeza y severidad: “Sí, realmente es bonito.
Me gustaría hablar contigo”. Me miró y cambió enseguida de actitud. Lo pensó durante
un rato: “¿Estarás en el tren?”. Le dije que sí, que allí estaría. Dijo, muy animadamente:
“De acuerdo. Nos vemos en el tren”.

Asociaciones: “Raúl es una persona muy negativa, todo el mundo está de


acuerdo en eso. Es muy maleducado con la mayoría de la gente. Pero en mi sue-
ño se porta de maravilla, cortando mi actitud negativa. Pero yo también fui
directo con él. Cambié ciento ochenta grados. Admiro a ese Raúl del sueño y
también mi cambio radical. Pero... mmh, en realidad, todavía no puedo actuar
así. Sin embargo, ¡estoy yendo por ese camino! Sí, la parte de mí que es como
eso se va volviendo mucho más positiva a medida que yo me hago más positi-
vo, directo, y me enfrento a las cosas adecuadamente. Tengo una buena sensa-
ción. ¡Estoy avanzando!”.
En este caso, Daniel conoce la dirección que tiene su reciente crecimiento y
el sueño refleja su progreso y va un poco más allá (“Pero... mmh, en realidad,
todavía no puedo hacer eso”).

MAIOR 137
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

En este caso, Daniel no necesita intentar sacar lo opuesto, porque éste sería
su antigua manera de actuar. Su umbral de crecimiento es hacerse más positi-
vo y confrontarse consigo mismo, y así lo reconoce en el sueño. Tanto el Raúl
del sueño como él mismo están ejemplificando esta dirección.
Éste es un ejemplo de cómo los sueños registran los progresos. Por supues-
to, estos sueños también aportan un siguiente paso.
Daniel busca el siguiente umbral que puede estar mostrando el sueño. La
pregunta 9 tiene el mayor efecto de cambio: Forma una imagen de Raúl, viven-
ciándola esta vez. “Cuando me formo una imagen de él, ¡¡voy a por él!! Fiuu...
Sale muchísima ira. Mmh. ¡Deja que salga! ¡De puta madre, la estoy dejando
salir! [Da repetidas patadas a la pared. Se desprende algo de pintura] ¡Sienta
bien que esto salga!”.
Ahora yo no cortaría demasiado rápido. Quédate un rato con eso.

LOS TEMAS RECURRENTES MUESTRAN QUE HAY PROGRESO

Si apuntas tus sueños y los repasas, verás que hay ciertos temas que se repi-
ten una y otra vez. Entonces puedes ver tu cambio (o la falta de él) en la forma
cómo las historias presentan ese tema. Por ejemplo:
1. Los nazis nos habían invadido. Nos podían disparar en cualquier momen-
to, y era muy probable que ocurriera, tarde o temprano. Pasé por en medio
de una habitación y, de hecho, no me dispararon, pero no tenía sentido
luchar o esconderme.
2. Era una dictadura latinoamericana. Lynn y yo estábamos en la habitación
de un hotel. Yo dije: “salgamos de aquí y cojamos un tren hoy mismo”.
Esperaba que ella no quisiera irse y que yo cedería y me quedaría, pero dijo
que de acuerdo. Así que hicimos el equipaje.
3. Los comunistas rusos tenían el control. Me podían disparar en cualquier
momento. Un hombre entró con una pistola y me apuntó. Tuve un momen-
to de terror. A continuación, bajó el arma y me llamó por mi nombre. ¡Me
había reconocido, y era otra persona como yo!
En el tercer sueño hay algo nuevo: hay alguien armado a su lado. Hay que
reaccionar en el momento, pero ahora el arma apunta a sus enemigos. El hom-
bre está a su lado. Las conclusiones serían demasiado especulativas, pero hay
un signo de progreso aquí en esta historia.
Se pueden ver otros ejemplos en el capítulo 18.

138 MAIOR
E l p r o g r e s o r e f l e j a d o e n l o s s u e ñ o s

UNA MAYOR DIRECTIVIDAD MUESTRA QUE HAY PROGRESO

De acuerdo con Bonime (1962), también se puede comprobar el progreso


terapéutico en los sueños, de esta forma: al principio de la terapia, los senti-
mientos de los sueños pueden ser altamente simbólicos (explosiones y fuego
como ira; mierda como miedo; etc.). Cuando se ha avanzado más en la terapia,
estos sentimientos se sienten realmente en el sueño, en situaciones que las
ponen de manifiesto.
Existe un instrumento de medida (Hendricks y Cartwright, 1978) para
medir el cambio en los sueños.
Bonime también ve un cambio de objetos inanimados, pasando por insec-
tos y escarabajos, hasta animales superiores, como leones, osos, gatos y seres
humanos.
Cuando la mujer que había soñado con un delfín en aguas oscuras se ente-
ró de que los animales grandes y fuertes pueden significar las buenas fuerzas
vitales, el alivio que sintió la hizo llorar. Al llorar, podía sentir que eso se estaba
removiendo en su interior.
Estos sueños muestran que hay progreso, a la par que apuntan hacia un
siguiente paso que la persona todavía no ha dado. (Su primera reacción asus-
tada muestra que todavía no lo había dado).
Cuando se dan estos cambios en tus sueños, éstos están corroborando el
progreso que sabes que estás haciendo. Por supuesto, necesitas comprobarlo
directamente.
Como puedes ver en muchos de mis ejemplos, con frecuencia la persona
que sueña es la última que interpreta el sueño como algo positivo que muestra
progresos. Así que ten cuidado en no caer en la tendencia que seguramente ten-
drás –no ver progreso alguno en ti. Y si realmente parece que no se haya dado
ninguno, aborda algún paso nuevo para llevar a la práctica. Siente qué es lo que
estás evitando de ti mismo, y trátalo de forma muy sencilla y amable. Simple-
mente, no lo dejes olvidado durante demasiado tiempo.

MAIOR 139
Sueños de tocar tierra

18
Mucha gente tiene sueños recurrentes acerca del suelo. Sueñan que no se
encuentran en el suelo y que les cuesta volver a él. A veces, están encaramados
precariamente a un acantilado. O es un ascensor que sube, pero no baja. Esca-
leras que están rotas. Aviones que tienen dificultades para aterrizar, etc.
La pregunta 1 ya citaba este tema.
En nuestra sociedad, hasta los niños más pequeños tienen que dormir sepa-
rados de su madre. Hay una carencia de contacto físico, beneficioso y sólido.
Ésta puede ser una razón por la que tanta gente tiene estos sueños de dificul-
tades con el suelo.
¿Qué significa estar “con los pies bien puestos en el suelo”? Es una forma
corporal de sentir y vivir, no solamente una idea. Poseer sólo el concepto de base
significa, por supuesto, “no hacer pie”. Todas estas expresiones pretenden des-
cribir una forma corporal de sentir el suelo.
Estar “en el suelo” no significa perder altura. Piensa en la siguiente expre-
sión: “estar con los pies en la tierra”. Se refiere a tus pies. Tu cabeza puede estar
bien alta. Alto y bajo no son contradictorios: se hacen posible el uno al otro. Para cam-
biar de metáfora: las raíces hacen que el árbol crezca y se expanda hacia las
alturas del cielo.
Cuando estás tumbado de espaldas, en la hierba, puedes sentir toda la tie-
rra debajo de ti. La tierra no tiene que esforzarse para poder sostenerte. El apo-
yo que recibes no es precario. El suelo te sostiene con facilidad, sólidamente,
como un adulto sostiene a un niño. Puedes respirar tranquilo durante todo el
rato, dejar de estar alerta, dejar que todo pase, ser tú. Un abrazo sólido también
es así.
Cuando se compara con el cielo infinito, la tierra parece finita, sólida, pre-
sente. Pero lo infinito se puede hallar en todas las direcciones, si uno va lo sufi-
cientemente lejos. A su manera, la tierra también es infinita: lo acoje todo y

MAIOR 141
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

sigue permaneciendo igual. Lo infinito más todo, vuelve a ser infinito. Un rayo
puede matarte, pero la tierra lo absorbe con facilidad y permanece inalterada.
El ritual funerario judío consiste en sentarse en el suelo. La tierra puede
soportar el dolor que nada más puede aliviar.
La tierra da fuerza. Empujamos sobre ella o nos apuntalamos contra ella
para mover algo pesado. Las personas más fuertes no pueden mover nada si
están colgadas de una cuerda, suspendidas por encima del suelo.
Por contraste: ¿qué forma corporal de sentir y vivir existe sin la tierra? Vivi-
mos en un artilugio precario, como una escalera rota. La vida es precaria.
Somos vulnerables, estamos en constante movimiento. Somos un fino hielo.
Vigila tus pasos. Ten cuidado. Quédate quieto. Quédate derecho.
Hay un actor que dice que no se fía de los aviones. Parece que está sentado
en su asiento, pero dice que nunca deja caer su peso sobre él.
De la misma forma, las capacidades que posee una persona no son del todo
fiables. Hay muchos pensamientos, sentimientos y formas de actuar que afec-
tan a todo el organismo, y que no salen a la luz. El organismo se divide cuan-
do algunas de ellas tienen que forzarse para sostener al resto. Un organismo fir-
memente asentado en la tierra puede hacer mucho más que uno que flota y que
se tiene que sujetar a sí mismo.
Podemos ver que cuando los sueños indican un cambio desde estar encara-
mado de forma precaria a encontrarse bien asentado, se ha dado un progreso.
Describimos a continuación una secuencia así. Estos son cuatro sueños que
tuvo una persona a lo largo de un año.

UNA SECUENCIA DE TOCAR TIERRA

Primer sueño: El alma nueva


Estoy montado en mi bici. Voy como inseguro en ella. Estoy llevando mis zapatos al zapa-
tero. El zapatero los mira y tienen grandes agujeros en las suelas. “Te vamos a poner un
fondo nuevo ”, me dice.

Le hice las preguntas 1 y 2. Veía un doble significado en la palabra “fondo”1,


pero la persona que lo había soñado no lo mencionó. Describió el sentimiento
de “inseguridad” que tenía en el sueño, montado en su bicicleta.

1. En inglés, “sole” (suela) se pronuncia de forma parecida a “soul” (alma). Como no existe un
equivalente en castellano, hemos traducido “sole” como “fondo”, para así preservar el significado
que le quiere dar el autor (N. del T.)

142 MAIOR
S u e ñ o s d e t o c a r t i e r r a

Le pregunté: ¿Puedes sentir eso tan “inseguro” ahora, en tu cuerpo?


“... sí, un poco, no mucho.”
Le hice la pregunta 3: “¿Qué hay en tu vida que sientas de forma tan inse-
gura como eso?”.
“Nada. En esta época las cosas parecen estar bastante claras”
Estaba ansioso por plantearle la pregunta 13: “¿Qué te dice la palabra
“fondo”?
“Bueno,” dijo, “el fondo, la suela es la parte del zapato que toca el suelo”.
Me sentí desalentado de que él no viera el tema como yo lo estaba viendo,
pero, por supuesto, continué a partir de lo que él había dicho. Intenté introdu-
cirlo dentro de la historia del sueño:
¿La parte tuya que está en el suelo necesita algo?
Él ya estaba yendo por ahí: “No tengo mis pies muy bien puestos sobre la
tierra. Se podría decir así. Soy muy idealista, todo el mundo me lo dice. Pero
tampoco estoy por la labor de eliminar mis mejores valores. No me importa lo
que digan”.
Hombre, claro que no quieres hacer eso. Pero, aparte de tus ideales, ¿por
qué dices que no tienes tus pies muy bien puestos sobre la tierra?
“No soy muy práctico, en general. Mi mujer es mucho mejor en esto”.
¿Puedes tener una sensación corporal de este “no ser práctico”?
“Mmm,” dijo, “sí. ¡Es como sentirme inseguro en mi bici!”.
Quédate un rato con esto.
“Nunca he estado seguro de mí mismo. Si me permito evocar cómo me sen-
tía en la bici, era así. ¡Sé que es eso!”.
Le planteé más preguntas, pero no continuó. Me dí cuenta de que habíamos
pasado de largo de algo que había surgido con una gran seguridad corporal.
Por lo tanto, al cabo de un rato le pregunté: ¿Qué es lo más importante que
hemos sacado hasta ahora? Contestó que era esa sensación de inseguridad que
siempre tiene por debajo.
Le pedí que fuera una suela de zapato puesta sobre el suelo. Pero no quiso
hacerlo.
Intenté probar con mi propia idea. Le dije: Bueno, el “fondo” de un zapato
es como el “fondo” humano. El sueño decía, “Bueno, te haremos un fondo nue-
vo”. Pero a él no le decía nada todo esto.
Segundo sueño: La cuerda
Estoy colgado en la parte inferior de una cuerda. Aguanto a duras penas. El suelo está
demasiado lejos y no puedo saltar. No sé cuánto tiempo más podré resistir. Me desperté
muy asustado.

MAIOR 143
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

El hombre dijo: “Tiene que haber mucha mierda ahí abajo, si tengo tanto
miedo a caerme”.
Como la mayoría de la gente, le daba a su sueño la peor interpretación
posible.
Le pregunté: ¿Tienes una sensación de lo que puede ser eso que tú llamas
“mierda”? Quiero decir, ¿es como un olor, como una sensación corporal? ¿O
sólo lo estás pensando?
“No lo sé. No. Sólo estaba concluyendo que tenía que ser así si yo me sentí
tan asustado”
¿Puedes sentirte así de asustado, ahora mismo?
“Sólo vagamente,” dijo.
¿Puedes dejar que entre un poco de eso en tu cuerpo ahora?
Negó con la cabeza.
Las preguntas no sirvieron de mucho. Las planteamos y las dejamos pasar.
Es más importante querer a tu sueño que forzarlo a hacer algo.
Tercer sueño: El valle
Soy un médico. Estoy en lo alto de una montaña. Ha habido un accidente en el valle.
Hay un herido. Intento bajar directamente por la parte más escarpada de la montaña.
Hago una parte del descenso, estoy demasiado lejos para volver a subir por la cuerda,
pero no puedo dejarme caer.Si me dejo caer me moriré. Entonces me subo a pulso, con
todas mis fuerzas y voy y cojo el coche. Bajo en coche tan cómodamente y curo a la gen-
te herida.

El hombre pensaba que sabía lo que significaba: “Creo que tengo que dejar
de apuntar tan alto, con ideales tan elevados y esas ambiciones”.
¿Notas algún alivio, cuando dices esto hay algo en tu cuerpo que siente que
esto es lo correcto?
“No, no me sienta bien abandonarme a mí mismo”.
Ya veo. Estás imponiéndote este mensaje.
“Sí, es verdad”.
En el sueño, ¿cómo te sentiste cuando bajaste y curaste a la gente? (Pregun-
ta 2).
“Ah, estupendamente. Sentía como si lo estuviera haciendo de verdad,
como un héroe”.
¿Puedes tener esta sensación corporal, ahora mismo, un poco?
“... Aaah... qué bien sienta. Pero una persona no puede aspirar a ser un
héroe ¿no?”.
Su amarga visión de sí mismo nos había interrumpido. Le pedí que volvie-
ra a tener la sensación-sentida de bajar al valle.

144 MAIOR
S u e ñ o s d e t o c a r t i e r r a

Lo volvió a hacer y pareció sentirse muy bien.


Le insté: Sólo deja que se quede contigo durante un ratito.
Se puso impaciente y quiso continuar. Pensé que, de todas formas, éste
había sido un buen resultado.
Le planteé la pregunta 10: Supón que el que está herido, en el valle, forma
parte de ti. ¿Puedes notar esta parte, por dentro de ti?
“No”, dijo inmediatamente.
Bueno, si bajas por dentro de tu cuerpo para sentirlo –¿qué podría ser eso?
Suspiró y se calló durante un buen rato. Después dijo, “Ah, ya, ya sé lo que
es esto. Hay muchas cosas de hace mucho tiempo. Evito sentirlo, pero sé lo que
es. Me dijiste que no tenía que contártelo”.
No, por supuesto. Estoy satisfecho porque lo hayas encontrado tú mismo.
Quizás quieres permanecer un poco con ello, ahora mismo.
Suspiró y lo hizo un poco. A continuación dijo: “Vamos a continuar”.
Le planteé la pregunta 6: O sea que la historia del sueño podría ser que
bajas al valle para curar esa parte tuya.
“¿Curarme a mí mismo?”.
Bueno, no sé. Es sólo lo que me viene. ¿Qué es lo que te surge a ti si intro-
duces esta parte herida dentro del sueño? Bajas y lo curas, ¿no?
“Me encantaría”, dijo, “no queda tan heroico eso de curarte a ti mismo. Pero
me vendría muy bien, si pudiera hacerlo”.
¿Puedes volver a sentir que eres el médico?
No parecía querer hacerlo, pero lo intentó por mí. No podía.
Le planteé la pregunta 14: supón que la montaña es una analogía de estar
en lo alto de tu cabeza, y el valle es atender lo más profundo de tu cuerpo. ¿Esto
te dice algo?
Volvió a suspirar y se quedó callado. Luego se rió. “Sí, eso es. ¡Tengo mie-
do de bajar ahí! También podría ser un héroe y bajar por dentro de mi cuerpo.
Pero tengo miedo de llegar a un sitio malo, como me ocurrió en el sueño con la
ladera de la montaña. ¡Ahora todo encaja!”
¿Ahora mismo has sido capaz de bajar hasta el lugar herido y tuviste la sen-
sación de ser un héroe?
“¡Sí! Pero no creo que pueda volver a hacerlo yo solo. Creo que es más fácil
si me haces preguntas. Creo que tienes que ser el coche del sueño, que me per-
mite bajar por el camino fácil”.
A todo el mundo le resulta más fácil en compañía, le dije. Pero no creía que
fuera su coche. El sueño me podría haber incluido, pero no era así. Llevaba

MAIOR 145
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

dentro de sí ese coche. Pero no discrepé. Sólo le pregunté la pregunta 13. ¿Qué
dirías si te preguntara: ¿qué es un coche? ¿Para qué sirve un coche?
“Algo que conduces”.
¿Puedes tener una sensación corporal de esto?
Suspiró. “¿Otra vez a mi cuerpo? Bueno, vamos a ver... Sí, es una sensación
de ser estable, controlando. Yo lo gobierno. Es una buena sensación. Realmen-
te, ahora me ha gustado bajar por dentro de mi cuerpo, porque así es como se
siente. ¡Qué maravilla! Esto es justo lo que necesito, no tener miedo. Quiero ter-
minar aquí, con esta sensación”.

Había habido otros sueños entre medias de éstos, incluido por lo menos
uno en el que algo muy amenazante se convertía en algo bueno. Esta persona
hizo muchos cambios en su vida, en parte gracias a su trabajo con los sueños.
Entre otras cosas, dejó más tiempo para lo que llamaba “estar tumbado a la bar-
tola” (lo que implicaba cualquier cosa menos trabajar). Un día me llamó para
contarme un sueño. El placer que sentía al contarlo mostraba que no requería
ningún esfuerzo interpretarlo.
Cuarto sueño: La cometa
Estoy tumbado en la playa, de espaldas, sosteniendo una cometa. Tengo la cuerda en la
mano y la cometa vuela allá lejos, en el cielo.

¡Felicidades! ¡Esto es estupendo!, fue todo lo que le dije.


Esta serie de sueños indica progreso, como senalábamos en el apartado
anterior. En el segundo sueño, llegar al suelo parece algo aterrador e imposible.
En el tercer sueño, al principio resulta imposible, luego se hace posible de otra
manera (con el coche). En el cuarto sueño, el hombre se siente sostenido por el
suelo, sujetando una cuerda continua que llega hasta arriba, a la cometa.
¡Había estado tan seguro de que “abajo” significaba tener menos aspiracio-
nes elevadas! Pero la cometa implica ambas cosas, el suelo y el cielo. ¡ Estar con
los pies en la tierra no significa abandonar las alturas! Nos hace continuos más
que precarios.
Estos sueños me mostraron de nuevo que ni hay que empujar a la gente
hacia lo que parece ser lo correcto, ni hay que tomar un sueño como algo abso-
luto. El sueño de la cuerda parecía indicar que no había salida. Pero muy pron-
to, el sueño de la montaña señaló que sí había una salida.
Cuando has escuchado muchos sueños sobre el suelo, los reconoces fácil-
mente. Presentamos ahora una secuencia parecida. Ahora ya te puedes imagi-
nar el trabajo que hizo la persona con ellos. Por eso, no lo explico. Te describi-
ré solamente los sueños.

146 MAIOR
S u e ñ o s d e t o c a r t i e r r a

OTRA SECUENCIA DE TOCAR TIERRA

Como en una película de ciencia ficción, había un problema en la Tierra, algo muy
urgente. Yo y algunos otros subimos en una nave espacial para encontrar al Ser Supe-
rior, la Fuerza Vital, para que nos ayudara. Llegamos allí, pero no sabíamos cómo comu-
nicarnos con Él. Así que, simplemente, le conté el problema. Algunos cazas de escolta
llegaron de abajo para saludarnos. Yo tenía miedo de que la Fuerza Vital se lo tomara
como una agresión, y que nos abandonara, así que les dije a los aviones que se fueran y,
efectivamente, lo hicieron... La Fuerza Vital se puso en marcha y solucionó el problema.
Había luces blancas allí donde estaba el problema, en tres lugares, en el suelo. Uno de
ellos estaba en una especie de rascacielos.
[La misma noche] Estaba en la bañera y mi hija pequeña [no tiene ninguna hija]
saltó por la ventana. Cerca del suelo agitó una especie de alas de cartón y aterrizó sin
incidentes. Yo bajé y le dije que no volviera a hacerlo. Ella me contestó que no había peli-
gro y que había solucionado el problema de un montón de niños que habían saltado
hacía poco por las ventanas. La mandé a la cama. (Creo que le quité la ropa para que no
pudiera salir).
[Cerca de un año más tarde] Iba andando por una autopista que estaba construida,
como ocurre muchas veces, a lo largo de un terraplén. Iba camino a casa. Mientras
caminaba, iba pensando que no necesitaba andar todo el camino hasta la salida y luego
volver, como hago cuando voy en coche. Cuando llegué al punto más cercano a mi casa,
vi un buen sitio para bajar. Había una especie de duna. Pero, de repente, patiné y caí
demasiado rápido y me hice una herida. Me llevaron al hospital. Me recuperé, pero
hablaba de forma rara. Pensé que estaba intentando seguir enfermo o pretender tener
una lesión cerebral.
[Algunos meses más tarde] Estaba en un río de aguas turbulentas. No podía con-
trolar la velocidad a la que me movía. Tú estabas detrás de mí, en alguna parte.
[Una semana más tarde] Estaba descendiendo en coche por una colina arenosa. El
coche empezó a ir demasiado rápido. Yo podía apoyarme con los pies y frenar el coche
con ellos.
[Tres semanas más tarde] Yo era un niño y estaba bajando por la barandilla en el
vestíbulo de una vieja mansión.. La barandilla tenía esquinas que giraban casi en ángu-
lo recto, pero me dí cuenta de que agachándome y distribuyendo alternativamente mi
peso podía salvar estos obstáculos perfectamente. Iba un poco demasiado rápido, pero no
había problema. Tú ibas bajando las escaleras por delante de mí. Hicimos así todo el
camino hasta llegar abajo.

MAIOR 147
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Compara ambas secuencias. Dejando aparte las imágenes genuinas de cada


uno de ellos, ¿puedes ver las similitudes?
De nuevo, un primer sueño indica que bajar es peligroso. Es bueno que
nuestro método no empuje a la persona a ningún sitio. Tampoco decimos que
ningún sueño tenga la última palabra. A lo largo de este período, la persona
que soñó los sueños descritos tuvo numerosas vivencias y cambios.
He aquí otro ejemplo:
Sueño del campesino peruano
Un hombre estaba de cuclillas en el suelo. Era un campesino peruano. Había algunas per-
sonas por encima de él, en algún lado, que le querían hacer daño.

¿Qué asociaciones se te ocurren?


“Bueno, vivimos en Norteamérica, y luego viene Centroamérica, que es una
franja muy fina. Y luego, justo debajo, está Sudamérica, que vuelve a ser muy
grande”.
“Perú está en la parte de atrás. Es la parte pequeña de su espalda, como si
dijéramos”.
“Ahora estoy siendo ese campesino. Me están torturando o algo así”.
¿Cómo podría continuar el sueño?
... No ocurre nada.
¿Qué podría hacer este peruano después?
... “¡Vaya, se levantó! ¡Y durante todo el rato mi estómago estaba ... cambia-
do! Puedo sentir eso, el suelo bajo mis pies para apartarme de él. Uy, lo siento
como algo tan sencillo, muy fuerte y sencillo. Está, mmmh, por aquí abajo. Casi
no lo puedo sentir. Pero está aquí”.
Este ejemplo describe muy claramente cómo a veces el suelo se siente como
“por aquí debajo”, algo más profundo que un sentimiento.
El Focusing y la atención al cuerpo ayudan a dirigirnos a tocar tierra. Pero
la sensación-sentida no es la tierra en sí. La sensación-sentida se puede obtener
deliberadamente, casi en cualquier momento. El suelo vendrá poco a poco por
su propia cuenta, después de un tiempo. Es entonces cuando se puede sentir.
Nuestra relación con él va cambiando gradualmente, desde abajo.

148 MAIOR
Un sueño puede ser un sondeo

19
Hace un rato hablaba de dejar que el sueño tomara la decisión entre dos
alternastivas en una situación dada. No pienso que el sueño pueda hacer esto
por sí solo. Ya insistí en que los pasos surgen de la conversación entre tú y tu
cuerpo.
Si estás dispuesto a guardar un cierto escepticismo, estamos preparados
para ver de qué forma un sueño puede decir algo por sí mismo.
En los dos últimos capítulos hemos visto que una serie de sueños con un
tema puede indicar un crecimiento. Cada sueño puede ser lo que yo llamo “un
sondeo” de cómo se encuentra el tema en cuestión, en ese preciso momento.
Esto se ve muy fácilmente cuando hay una secuencia. Pero a veces un sueño
suelto también puede ser un buen sondeo.
Veamos un ejemplo: después de muchos años de trabajr con los sueños y
consigo mismo, un hombre seguía sintiéndose bloqueado en el terreno sexual,
por unas malas experiencias tempranas que había tenido. También en otros
sentidos se encontraba parado e insatisfecho. Hace poco, soñó:
Sueño del animal prehistórico
Yo estaba en un sendero en el bosque con alguien. Luego, salió un animal pehistórico de
detrás de las matas y se fue al sendero. Al principio pensaba que estaba amenazándome,
pero luego, muy pronto, vi que no. Cuando nos volvimos para continuar andando, el ani-
mal prehistórico se fue detrás de nosotros. Nos estaba siguiendo a nuestro paso.

Me sentí muy seguro de poder felicitar a este hombre por su sueño. ¿Ves por
qué? El animal prehistórico, la vida básica y animal que hay dentro de él, ha sali-
do (por fin) de detrás de las matas. ¡Ahora está “en el camino”! Va detrás de él,
no está persiguiéndole o amedrentándole, sino que va al mismo paso que él.
Hasta ahora te he instado a que intentes obtener un paso de cada sueño. Lo
he dejado lo suficientemente claro. Pero hay veces en las que uno puede sen-
tirse muy satisfecho sólo con ver el resultado del sondeo que ha hecho el sue-
ño. Conociendo a este hombre, me sentía tocado internamente por su sueño. El

MAIOR 149
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

se sentía más tocado todavía, por su sueño y por lo que éste anunciaba. Esto es
muchísimo para venir de un solo sueño.
No puedo ofrecer reglas para saber cuánto hay que hacer o exactamente qué
preguntas hay que preguntar, más que la forma individual de sentir de cada
persona. No hay nada que habría que hacer siempre. En este sentido, ni él ni yo
sentimos que era apropiado plantear la pregunta 8, para “ser” ese animal.
A veces ocurre que un sueño habla con la suficiente claridad, pero nos ale-
gramos de recibir “corroboración” de un segundo sueño. Cuando dos sueños
hablan con la misma claridad, nos sentiremos más seguros.
El mismo hombre soñó una semana más tarde:
Sueño de la Física Nuclear
Trabajaba con Física Nuclear y cohetes. En el sueño, me sorprendía de que sabía cómo
manejar estas cosas. Pensé: “Guau, no me había dado cuenta de que conocía estos trastos”.

La Física Nuclear y los cohetes nos hicieron pensar en cosas peligrosas,


explosiones, quizás ira, o algo parecido. Aquí, su conocimiento consciente y
habitual de sí mismo le dice que él no sabe manejar estas cosas, pero el sueño
le dice que sí puede. Está sorprendido.
Pero siempre se puede forzar alguna otra interpretación. ¿Cómo podemos
saber cuándo hay que entender un sueño como un sondeo de algo y cuándo
hay que insistir en que las interpretaciones contradictorias sólo pueden resol-
verse en un paso de crecimiento? No lo sabemos con seguridad y no debería-
mos de realizar acciones cruciales basándonos en eso.
Otra pregunta: ¿por qué no intentar darles la vuelta a estos “sondeos” con
el Control de Sesgo? No lo hacemos porque estas interpretaciones ya se encuen-
tran en una nueva dirección. El Control de Sesgo se dirige sobre todo a las acti-
tudes habituales de la persona y, especialmente, a las interpretaciones del supe-
rego. Vamos a ver si podemos apreciar claramente la diferencia.
En los ejemplos anteriores, las interpretaciones opuestas expresarían las
actitudes habituales de la persona. Vería al animal como algo peligroso y, de
hecho, no sabe nada de Física Nuclear. Estos dos sueños ya le dan la vuelta a
sus actitudes habituales, de tal forma que, en el sueño, se sorprende. Al princi-
pio, vio al animal como algo amenazante, pero luego resultó que no era así. En
el otro sueño, pensó: “No me había dado cuenta de que conocía estos trastos”.
De esta manera, si el sueño te coloca en un sitio que es nuevo para ti, no
necesitas darle la vuelta. Volverías a tus antiguas actitudes de siempre.
Tú sabes muy bien si tu actitud suele ser muy positiva hacia ti mismo o si
te sueles ver mal. La típica actitud marcada por el superego es negativa y amar-
ga. No es difícil de saber cuál podría ser el opuesto de nuestra actitud habitual.

150 MAIOR
U n s u e ñ o p u e d e s e r u n s o n d e o

Otro punto de ayuda se basa en el propio detalle del sueño. Al utilizar el


Control de Sesgo, se ve muchas veces de qué forma drástica la primera impre-
sión ignoraba o cambiaba ciertos aspectos del sueño.
Ejemplo: Sueño del pato muerto
Justo antes de despertarme creí que me pegaba contra el suelo, con la cabeza delante. Y
había allí un pato amarillo. El sol brillaba y el suelo tenía un color tostado muy fuerte. El
pato estaba en la luz y quedaba muy amarillo.
La persona que soñó esto cuenta: “Inmediatamente, pensé: sé lo que signi-
fica esto. Soy un pato muerto. Seguro. Es una imagen perfecta de esa expresión.
Me sentía mal. Estaba seguro de que esto anunciaba mi muerte. Había leído
una novela que terminaba con un soldado al que mataban, golpeándo el suelo
como en el sueño.
“Pero luego me dije: ‘Siempre tengo miedo de morir, de coger una enfer-
medad terribe, etc. Eso no es nada nuevo. Busca un paso a partir de esto, así
sientes como que hay más vida’.
“Entonces me dí cuenta de que el sol estaba brillando. El pato me recorda-
ba una madre pájaro que vi una vez en el suelo, sentada sobre unos huevos en
un pequeño hueco. Toda la escena era bonita y grande. El pato del sueño esta-
ba vivo. No estaba muerto. El ‘pato muerto’ era una interpretación estúpida.
Pero al principio me pareció ‘la única’ forma de verlo”.
Vemos que sirve de ayuda el volver sobre el sueño y darse cuenta de los
detalles que puedes haber distorsionado en la primera interpretación. Éstos,
junto a sus actitudes negativas habituales, nos ayudan a saber que no hay que
darle la vuelta a esta segunda interpretación.
A veces, un sueño manda un mensaje explícito. Esto es aceptable, depen-
diendo de quién lo emita y de qué forma.
Por ejemplo, una mujer se encontraba en una fase de su vida confundida y
trastornada. Escuchándola, yo estaba seguro de que se trataba de un tipo
“beneficioso” de confusión: hay más cambio interno del que uno puede enten-
der. Pero no estaba seguro y ella estaba más insegura todavía. “No entiendo
qué es lo que pasa”, decía una y otra vez, “no hago más que intentar resolver-
lo”. Más adelante, soñó:
Sueño de los animales en el agua
En un estanque amplio había algunos animales grandes. Creo que eran rinocerontes. Cogieron
mis gafas y las rompieron. Me dieron solo un cristal y me dijeron que si no me comportaba, tam-
bién me romperían ese. ¡Yo estaba histérica! El hombre al que pertenecía el estanque dijo: “estos
animales llevan aquí mucho tiempo y nunca le hacen daño a nadie”.
“Quiero a todos los animales”, dijo ella, “pero nunca me ha gustado el rino-
ceronte. No sé por qué. Simplemente, no me gusta”.

MAIOR 151
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Aquí, de nuevo, el sueño habla claramente. Por lo general, los animales son
fuerzas vitales buenas, en concordancia con el instinto y la naturaleza. En los
animales, los sentimientos agresivos y cariñosos están integrados y son apro-
piados. Estos animales, en particular, son importantes. ¡No pueden ser más
grandes! Rompen lo que ella utiliza para ver –como si le hablaran directamen-
te a su insistencia de “intentar resolverlo”. Y, encima de todo esto, el dueño del
estanque, que es el que mejor conoce a esos animales y que está a cargo de toda
la escena, dice que nunca le hacen daño a nadie. También resulta significativo
el que lleven ahí mucho tiempo –dentro de ella, podríamos decir. Yo confiaría
en un sueño de estas características.
Otro ejemplo: el año pasado, Bárbara está segura de que se había trabajado
lo que ocurrió con ella respecto a su padre (muerto). Ahora sueña:
Sueño del padre que no está muerto
Invité a mucha gente al funeral de mi padre. Pero llegaron A y R y S, uno detrás del otro, y
me dijeron: “Tu padre sigue vivo”. Luego vino N y me dijo muy amable y lentamente, como
con compasión hacia mí: “Esto va a ser duro para ti. No está muerto, Bárbara”.

Bárbara pensaba que estaba resuelto lo que le había ocurrido con su padre.
¿Se equivocaba mucho si asumía, tentativamente, que el sueño mostraba que
no era así?
Obtener un paso no excluye el que se pueda sacar otro del mismo sueño. A
este respecto, un paso no tiene que ser la interpretación.
Le había estado explicando a un hombre joven (como le explico a todo el
mundo) que nuestra parte infantil es muy importante y que necesita espacio y
atención, amabilidad y muchísimo sitio. No pongas un muro alrededor de tu
niño. La creatividad, la espiritualidad, la sexualidad y el amor por la vida sig-
nifican nuestro niño interior. A veces, este joven y yo nos contamos nuestros
sueños. En uno reciente, él estaba cuidando a un niño pequeño. De repente, el
niño desapareció. Le buscó frenéticamente, pero se había esfumado. Se sentía
muy triste y temeroso. El sueño le llevó a sentir lo que había ocurrido el día
anterior, y le dio la vuelta a una decisión que había tomado desde un senti-
miento amargo y nada lúdico.
Hoy me ha contado este sueño:
El sueño del niño que entiende
En el sueño, me despertaba de un sueño. No podía resolverlo. Pero tenía un niño, y el niño
lo entendía. Así que te llamé y dije: “no puedo interpretar este sueño, pero mi niño lo
entiende”. Tú me dijiste: “Hurra” y te sentiste muy feliz.

Le dije “Hurra” y me sentí muy feliz. Me indica que esta dirección que he
estado encauzando es adecuada para él.. También indica que esta parte infan-

152 MAIOR
U n s u e ñ o p u e d e s e r u n s o n d e o

til comprende lo que está entrando en su interior ahora mismo, de lo que yo sé


poco. Esto es todo lo que necesito saber.
He descrito cómo y cuándo me parece que el sueño es “un sondeo” de dón-
de están las cosas y cuándo parece hablar claramente.
¿Te estoy instando con esto a ser supersticioso con los sueños, después de
todo, pese a todo lo que he explicado anteriormente? ¿Estoy diciendo ahora
que uno puede interpretar un sueño incluso sin necesidad de tener un peque-
ño paso que indique crecimiento? No, sólo estoy presentando las dos partes de
este tema. En último extremo, no sabemos. Y no podemos decidir sobre temas
como éstos. El simple hecho de que tengamos que “decidir” indica que no sa-
bemos.

MAIOR 153
Instrucciones para
no seguir instrucciones

20
¿No es un poco erróneo publicar instrucciones para interpretar los sueños
y para realizar un proceso interior personal?
Un peligro que surge cuando se da un número específico de instrucciones
es que la gente puede utilizarlas para cerrarse otros caminos. Cualquier estado
humano requiere más de un método para acceder a ello. La comprensión de la
persona puede no ser suficiente. Pero cuidado, no estoy diciendo que este méto-
do sea todo lo que necesitas o puedas encontrar de valor. Si he dicho esto, espe-
ro que me hayas considerado un estúpido.
Cualquier cosa que hayas aprendido aquí puede compaginarse perfecta-
mente con cualquier otra cosa que te pueda ser de ayuda. Si parece que hay
contradicción, tómatelo con tranquilidad. Deja que sean tus propios pasos los
que encuentren la forma de reconciliar esta contradicción.
Puede haber otras razones por las que a alguien no le gusten las especifica-
ciones, como las que aparecen en este libro. Las instrucciones pueden dismi-
nuir el misterio y la apertura que tienen los sueños –aunque eso no es lo que se
pretende.
También ocurre que en las instrucciones escritas son inevitables los malen-
tendidos. No todas las fórmulas encajan con todo el mundo. En cualquier caso,
cada uno tiene que encontrar su propio camino.
Estos problemas no sólo surgen con los sueños, sino con todo tipo de cono-
cimiento sobre el ser humano.
Adopta el “método disociado” con todas las instrucciones: por un lado, sigue fiel-
mente las instrucciones, para poder descubrir las experiencias que apuntan.
Por el otro lado, estáte atento y sensible hacia ti y tu cuerpo. Ten claro que sólo
valen la pena las experiencias profundas y amplias. Si sientes que el momento
para hacerlo no es el adecuado, deja de seguir la instrucción y vuelve lentamente hacia
atrás. Mantén la atención puesta ahí hasta que puedas sentir exactamente qué es lo que
no va bien.

MAIOR 155
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

¡Son instrucciones muy exactas para no seguir las instrucciones!


Y, por supuesto, se pueden aplicar igualmente a sí mismas.
De esta forma encontrarás tus propios pasos corporales, ya sea por medio
de las instrucciones o a través de lo que no va bien con ellas.
Date cuenta: como siempre, te estoy pidiendo que enfoques, en este caso
respecto a lo que no marcha bien. Focusing siempre es igual: no apremias cuan-
do hay algo que no marcha, pero tampoco sales corriendo. No avanzas más, sino
que retrocedes sólo un poco, para quedarte ahí hasta que se clarifique lo que estaba
estorbando.
Interpretar sueños es bastante seguro, igual que hacer Focusing. Pueden no
funcionar, pero no son negativos. Así, si detectas algo que no sientes que te abra
a la vida, siente lo que es hasta que se abra por sí mismo.
¿Pero no es el colmo de la auto-contradicción dar los pasos exactos para no
seguir instrucciones? Desde luego, y así es la vida, muy contradictoria. Muchas
veces necesitamos tener varias actitudes a la vez.
En una sociedad que cada vez se vuelca más en los procesos humanos, evi-
dentemente compartimos las cosas que aprendemos. ¿Debemos enseñar los
pasos específicos para conducir un coche y no los pasos específicos para inter-
pretar sueños? Pero, por otro lado, los procesos humanos dan pie a que se nece-
siten dar más pasos específicos que lo que se pueda entender con la lógica. La
naturaleza humana ni está determinada ni se puede encajar dentro de un siste-
ma único. Esto es una suerte. No hay ciencia que pueda sacarte del asiento del
conductor de tu propia vida. Sobre todo no lo pueden hacer los contenidos que
mostramos aquí, que pretenden hablar sobre cómo encontrar ¡tu propio proceso!
Por lo tanto, estos datos que aportamos tienen que modificarse por sí mis-
mos para que tú les des el visto bueno, sientiendo qué es lo que sientes en pro-
fundidad, en tu interior.
Las instrucciones para no seguir instrucciones son la esencia del Focusing –
los propios pasos que abren el interior.
Si te paras en cualquier punto y sientes dentro de ti qué es lo que no mar-
cha, y si esperas allí hasta que se abra y se revele a sí mismo, podrás sacarles
partido a todo tipo de métodos e instrucciones. Habrás seguido el método
mejor de lo que cualquier autor pueda dictarte.

156 MAIOR
Apéndice A
Teoría del cuerpo vivo y los sueños

¿Cómo puede el cuerpo contar historias y proporcionar complejos pasos


para la vida que nunca habían existido antes? Lo que hemos descrito y expe-
rienciado no encaja con el concepto habitual de cuerpo. Hemos de pensar acer-
ca del cuerpo vivo de una manera diferente. Después podremos hablar sobre la
naturaleza de los sueños.
Si no te gusta esta teoría, no permitas que se convierta en un obstáculo para
comprender y usar los pasos experienciales que describe el libro.Como éstos no
se basan en la teoría, no la necesitas para experimentarlos. Por ello, la describi-
mos en un apéndice.
Lo que he descrito en el libro no se fundamenta en la teoría. Me gusta la teo-
ría, pero no constituye la base de la vida. Mucha gente piensa que todo “se basa
en” la teoría. Si así fuera, ¿en qué se basaría la teoría?
Pero, ¿puedo tener la seguridad de que mi teoría no ha determinado las
experiencias que he descrito? Indudablemente, la teoría afecta a lo que experi-
mentamos. Hay implícita una mezcla confusa de teorías. Pero el experienciar
que se va abriendo más y más allá, cambia las teorías implícitas; no está exac-
tamente determinado por ellas. Los sistemas conceptuales no constituyen el
único orden de la experiencia y no explican todos su cambios.

I. EL CUERPO VIVO

1. Una teoría no-lógica de los pasos


Los pasos del tipo que he descrito no pueden explicarse mediante el habi-
tual esquema basado en la lógica. Los pasos cambian esas formas y esquemas.
Son pasos no-lógicos. Por tanto, debemos introducir estos pasos en nuestra teo-
ría y dejar que la transformen.

MAIOR 157
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Antes de hablar sobre una nueva concepción del cuerpo, quisiera plantear
una cuestión:

2. ¿Cómo se llegó a considerar el cuerpo como algo meramente físico, inde-


pendiente de la conducta?
El cuerpo de todos los seres humanos parece ser igual, y sin embargo se
comportan de forma diferente. De modo que parece que el cuerpo es una cosa
y la conducta, otra.
Los patrones de vida varían en las diferentes culturas. La gente tiene mode-
los diferentes de familia y distintos tipos de vivienda. Comen cosas distintas,
hacen el amor en circunstancias diferentes, y educan a sus jóvenes de distintas
formas. Si buscamos qué es lo que tienen en común todos los seres humanos,
encontraremos muy poco. Sin embargo, todos tienen básicamente el mismo
cuerpo “animal”. Así que el cuerpo ha sido considerado como algo universal
pero que carece de pautas innatas de conducta propias.
Si prescindimos de la diversidad cultural, lo que nos queda es lo que yo lla-
mo “el cuerpo remanente”. Éste no parece tener pautas de vida propias. Son la
cultura y la sociedad las que, al parecer, configuran sus patrones de conducta.
Freud pensaba que el cuerpo individual carece de pautas para la vida.
Decía que únicamente la sociedad las enseña. Lo que él llamaba “ego” tenía
que aprender estas pautas. Sin ellas, el cuerpo experimentaría hambre y deseo
sexual, pero no tendría ninguna forma de transformarlos en acciones. Un deseo
que no sigue ningún patrón específico es llamado “impulso”. Él decía que el
cuerpo (“el ello”) es una “volcán de impulsos caóticos”.
Así es como Freud consideraba la biología: como una fuente química de
energía sin patrones de comportamiento.
Cuando el cuerpo y la biología se consideran de este modo, también el cuer-
po de los animales parece ser solamente química. Por tanto, Freud y la mayor
parte de los científicos de su época pensaban que los animales deben aprender
sus complejos patrones de conducta.
Durante los últimos cincuenta años, el estudio de los animales ha revolu-
cionado todo eso.

3. El cuerpo posee pautas de conducta implícitas


Se ha descubierto que todos los animales poseen complejas pautas de com-
portamiento que son innatas, no aprendidas.
Las arañas no aprenden a tejer sus intrincadas telas; heredan este patrón de
conducta. Las ardillas saben enterrar nueces sin haberlo aprendido nunca. Si le

158 MAIOR
A p é n d i c e A

das una nuez a una ardilla que ha permanecido en cautividad y sola desde su
nacimiento, y por primera vez sale de su jaula, enterrará la nuez. Una rata
macho que nunca ha visto otras ratas construirá un nido si se estimula su cere-
bro de una determinada manera.
Al principio los científicos intentaron encontrar algún tipo de aprendizaje
que explicara estas conductas. Algunos llegaron incluso a investigar si estas
conductas podían aprenderse en el útero mientras eran ejecutadas por la
madre. En la actualidad, gran número de experimentos han excluido cualquier
posibilidad de aprendizaje. En todas las especies animales se han hallado pau-
tas conductuales heredadas muy complejas.
Ningún cuerpo humano o animal es solamente “impulso”. El cuerpo incluye patro-
nes de comportamiento. El “cuerpo remanente” de meros impulsos es sólo una ficción.
Hoy en día, nadie lo discute.
El cuerpo contiene patrones muy complejos de interacción entre los animales, y con
lo que les rodea.
Las acciones que tu cuerpo desea realizar no han sido dadas por la cultura.
Ésta únicamente elaboró los ya de por sí complejos patrones animales.

Pero, ¿cómo puede una cosa “física” como un cuerpo contener pautas de
conducta e interacción? ¿Y cómo llegan a cambiar y diversificarse las pautas?

4. ¿Cómo podemos pensar en el cuerpo como algo que contiene pautas de vida?
En la biología actual, los conceptos de células y tejidos no nos permiten
imaginar la forma en que la conducta podría estar dentro de un cuerpo. Ape-
nas están empezando a formarse nuevos conceptos científicos para dar res-
puesta a esta cuestión.
Pero no constituye un misterio. No heredamos sólo el pecho y los pulmo-
nes, sino la forma de respirar con ellos.
El funcionamiento de una estructura se basa en la forma en que está construida.
Heredamos los órganos internos y su forma de funcionar. Las glándulas, el
corazón y el estómago no son sólo estructuras físicas; sus complejas acciones son
también heredadas.
Estas acciones no se dan únicamente en el interior del cuerpo. El estómago
está formado de tal modo que digiere determinadas cosas que viven en el exte-
rior. Todas las partes del cuerpo están en interacción con otros animales, y con
la tierra y las plantas.
En la sensación corporal de un gato están implícitos el modo de correr de los
ratones y los lugares donde se esconden. A un gato le encantan los agujeros y

MAIOR 159
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

no puede resistirse a ellos. Sus suaves zarpas silencian su llegada. Su cuerpo


siente cómo acechará un agujero, cómo cazará un ratón o cómo luchará contra
otro gato. En el cuerpo de cada animal está implícita su interacción con otros ani-
males, y con los árboles, el suelo, o el agua.
Si eres un animal terrestre, el suelo sobre el que caminas es parte de cómo
están formados tus pies, y no sólo tus pies. Los músculos desde tus pies a tus
muslos, tu postura, y el equilibrio completo de todos tus órganos, incluyen ya el
suelo contra el que haces presión al caminar. La sensación y la cualidad sentida
interna de todos tus órganos y músculos contienen tu forma de caminar sobre
tierra firme. Tu pauta para caminar está implícita en el sentir de todo tu cuerpo.
Puedes percibir físicamente el espacio que hay detrás de ti. Si alguien te está
siguiendo por la calle de noche, tu sensación corporal incluye lo que podría
ocurrir y las posibles formas en que podrías actuar.
Es decir, el cuerpo “sabe” sus conductas potenciales y las circunstancias y
personas con respecto a las que podrían darse.

5. Historias
¡Nuestro organismo inventa historias dos horas de cada veinticuatro!
Obviamente, las historias son un aspecto fundamental de los seres humanos.
¿Qué son las historias? Situaciones en las que interaccionan personajes. El cuer-
po dormido, descansando a su aire, lleva implícitas y siente complejas secuen-
cias de interacción.
Todos los animales superiores sueñan; lo sabemos por sus movimientos
oculares mientras duermen. La cultura no es algo meramente añadido a las
pautas animales, sino que las elabora y transforma. Las pautas humanas actua-
les existen únicamente en sus elaboraciones culturales.
El cuerpo humano siente pasos complejos de acción y de lenguaje.

6. El cuerpo conoce el lenguaje


Cuando abres la boca para hablar, acuden las palabras. ¿Desde dónde? Des-
de el cuerpo. Cuando no vienen, poco puedes hacer al respecto. A la gente le
gusta decir que las palabras se almacenan en el cerebro. Pero hay algo más,
aparte del cerebro, que está implicado. Cuando no nos “sale” una palabra cono-
cida, tenemos una sensación corporal única de esa palabra. En una situación
desconocida, para la que no encuentras palabras, sientes una forma nueva de usar
las palabras, que no puedes inventar.
El cuerpo conoce el lenguaje. El único modo de obtener palabras adecuadas
es permitir que surjan.

160 MAIOR
A p é n d i c e A

El lenguaje, además de palabras, incluye situaciones. No es “sólo verbal”.


Conlleva el sentimiento corporal de vivir en las situaciones. Las palabras cam-
bian las situaciones. Las situaciones humanas en gran parte son vividas y cam-
biadas por la conversación.
En una situación desconocida surgen frases y acciones nuevas.
¿Cómo se producen nuevos patrones de conducta?

7. ¿Cómo se producen pautas de comportamiento nuevas?


Es posible que se dé una pauta nueva, aunque el animal no la haya realiza-
do nunca anteriormente. Por ejemplo, un animal que vive en tierra firme pro-
duce instantáneamente una forma nueva y diferente de caminar sobre la arena.
Si cae al agua, tratará de “caminar”, y en lugar de ello, dará patadas al agua.
Sus movimientos son nuevos; son más numerosos y más amplios que en el
caminar. Es decir, puede producirse una secuencia nueva que no formaba parte del
repertorio del cuerpo. Esto sucede cuando podría haber surgido la secuencia están-
dar, pero el ambiente en el que se desarrolla ha cambiado.
El comportamiento también resulta diferente si el cuerpo ha cambiado. Una
pierna herida favorece la aparición de una complicada cojera que no estaba en
el repertorio de la persona. Con la falta de movimiento, como algunos múscu-
los se quedan rígidos, otros deben trabajar de una forma nueva. El modo de
caminar de la persona es nuevo.
Si la conducta del cuerpo se diera únicamente a través de unidades fijas de
repertorio, entonces, cuando éstas no pudieran ejecutarse, no se podría hacer
nada. En vez de ello, se produce una pauta nueva; el repertorio conductual del
cuerpo no es algo limitado.
Incluso un animal inferior, por ejemplo una hormiga o un escarabajo, no
deja de hacer algo cuando no puede realizarlo de la forma habitual. En cir-
cunstancias nuevas, se desarrolla una pauta nueva. La hormiga se arrastra de
forma más elaborada sobre una alfombra tupida. En su cuerpo está implícita su
forma habitual de arrastrarse, pero sobre la alfombra esta pauta se manifiesta
de una manera en la que no se había producido anteriormente.
Lo que sucede no se compone necesariamente de fragmentos de lo que
sucedió antes. La nueva pauta es en lo que se convierte la antigua cuando se ha
producido algún cambio. La conducta procede de “el cuerpo-y-su-ambiente”.
El cambio en uno de ellos, ocasiona cambios en el otro, lo cual conduce a nue-
vos cambios en ambos.
De esta forma, puede surgir del cuerpo una pauta más compleja.

MAIOR 161
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

8. En una sensación corporal hay muchas cosas interrelacionadas


Cuando te está siguiendo un extraño, en tu sensación corporal está implíci-
to lo que podría hacer esa persona, y muchas alternativas de acción que podrí-
as poner en práctica. Eso incluye los edificios que te impiden el paso o podrían
ayudarte a escapar, las personas que hay en la calle o la ausencia de ellas, tu
fuerza, y cualquier objeto que pudieras utilizar para defenderte. Estas cosas
están interrelacionadas dentro de tu sensación corporal. Sólo puedes pensar en
unas pocas, pero, implícitos e interrelacionados, hay una gran cantidad de
movimientos posibles y sus efectos. El modo en que sientes (y sentirías) un
movimiento está implícitamente contenido en otros movimientos posibles.
Cada uno de ellos está en el espacio que incluye a los otros.
Cuando al final te mueves realmente, es en interacción con esta multitud de
cosas. Te mueves en el espacio sentido de estas posibilidades que se condicio-
nan mutuamente.
Sería lógico afirmar que este espacio sentido interrrelaciona “todas” las posi-
bilidades. Pero, tras este paso, encontramos algunas que habíamos pasado por
alto. Dicho de forma más rimbombante: “todas” no existe. Un movimiento posi-
ble puede transformarse en muchos otros, de muy diversas maneras. Éstos no son
independientes unos de otros, de tal forma que pueda decirse por cuál empezar.
En el concepto lógico de “interrelación”, cada parte permanece invariable
tanto si está en relación con otras partes como si no. Aquí, esto no es así. Si
tuviéramos que utilizar un esquema lógico, no entenderíamos la forma de inter-
relación corporal. El cuerpo es mucho más y muy diferente de lo que se pen-
saba. Nuestros cuerpos ya han utilizado y cambiado las palabras “cuerpo” e
“interrelacionar” en interrrelación con la situación de ser seguido por un extra-
ño por la noche. Nuestra teoría trata de esa forma de interrelacionar.

9. ¿Cómo puede sentir el cuerpo un paso que no puede llevarse a la práctica?


Cuando las viejas formas de actuar no funcionan, puede surgir una con-
ducta nueva, como hemos dicho más arriba, simplemente porque la conducta
antigua se manifiesta de forma diferente. En ese caso no experimentarás en primer
lugar la sensación de una forma nueva de actuar, sino que empiezas a actuar de la
manera conocida y ésta se transforma en algo nuevo, porque el cuerpo y el
entorno son diferentes.
En esas situaciones, en general sentimos únicamente los esquemas habitua-
les junto con el conocimiento de por qué no funcionarán. Éstos no “se suman”
para formar una pauta de conducta nueva. Nos bloqueamos. Pero en unas
pocas ocasiones, el cuerpo puede “sumarlos” hasta alcanzar una única sensa-

162 MAIOR
A p é n d i c e A

ción holística de un paso nuevo, aunque éste no pueda llevarse a la práctica.


Eso es una sensación-sentida.
Esa sensación desconocida, indefinible y única, es el paso siguiente, pero
tomada sólo como sensación corporal, no en cuanto a palabras o acciones.
Una sensación de este tipo no es caótica o indeterminada. Incluye las posi-
bles acciones y el por qué no funcionarán, pero además es una sensación sus-
tancial y única de lo que se necesita que suceda. Este sentir implica un orden
nuevo que no tenían las pautas antiguas.

10. Acontecimientos “más allá de lo cerrado”


La experiencia común se compone de sentimientos, palabras, acciones y
sucesos habituales. A estas cosas familiares las llamo “acontecimientos cerra-
dos”. Cada cosa conocida es ya una interrelación de todo lo que implica.
Si surge una sensación-sentida, se produce una nueva interrelación. La sen-
sación-sentida tiene un orden nuevo y distinto de los acontecimientos cerrados.
Yo la defino como algo “más allá de lo cerrado”.

11. Ejemplos de pasos sentidos que aún no se han formado


En muchos contextos encontramos personas que sienten pasos más com-
plejos que las pautas ya existentes. Una vez sentido “eso” durante unos
momentos, también podrán formarse nuevas acciones o palabras.
A veces habrás sentido un paso que aún no podía ponerse en práctica.
Habrás estado en situaciones en las que no sirve ninguna acción conocida. Pue-
de que hayas sentido únicamente las acciones habituales y el por qué no darí-
an resultado. O, quizá obtengas una sensación-sentida de la situación. Esa sen-
sación es un paso nuevo. Te permite descubrir un modo de actuar más apropia-
do, porque la sensación está en relación con más cosas de las que normalmen-
te pueden ser interrelacionadas.
En la psicoterapia, la gente no se limita a desenterrar el pasado. Ni simple-
mente aplican las pautas sociales que aprenden. A partir de la sensación-sentida
corporal, descubren percepciones y matices más complejos de lo que jamás hallaron en
el exterior. Los pasos hacia la curación y el crecimiento personal son más intrin-
cados que las viejas pautas de los animales o de la sociedad. Pero al principio,
a menudo únicamente los sentimos.
En una sensación de este tipo, aún no se ha formado la nueva acción implí-
cita. La acción no está plenamente en la sensación-sentida; sin embargo, puede
surgir de ella. Si surge un modo de actuar, después decimos que desde el primer
momento “estaba” dentro de la sensación-sentida. Pero la palabra “estaba” se
emplea aquí en un sentido especial.

MAIOR 163
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Un poema incompleto “necesita” un final. Éste aún no existe. No está en los


versos escritos hasta el momento. Leyéndolos una y otra vez, el poeta puede
obtener una sensación-sentida del final que falta. Los versos implican muy sutil-
mente un final que no está, como tal, en ellos.
Cuando surge un final, normalmente el poeta tiene que revisar los versos
anteriores. El final no era un paso lógico surgido a partir de ellos. Aquel cam-
bia el significado de éstos. En el mismo acto de reclamar un final, los versos y
pautas anteriores también cambian.
Éstos son ejemplos típicos de sentir un paso que aún no se ha formado. Las
formas antiguas se transforman, asimismo, cuando en ellas está implícito un
paso de este tipo.

12. Los pasos que cambian las formas anteriores no pueden deducirse mediante
un procedimiento lógico
Si empleamos la lógica, empezamos y acabamos con las mismas unidades
y pautas. No es utilizando un método lógico como el cuerpo implica e interre-
laciona las numerosas conductas posibles. Un paso nuevo no se limita a reor-
denar viejos fragmentos. A menudo es más complejo y muy diferente de lo que
le hubiera podido preceder.
Esta clase de paso no puede obtenerse a partir de piezas, formas o ideas
preexistentes. No se deduce lógicamente del sueño, o del poema incompleto.
Los pasos lógicos se mantienen dentro de formas consistentes. Cuando éstas se
transforman por sí solas en el acto de implicar algo nuevo, eso no puede dedu-
cirse a partir de ellas mediante un paso lógico.
Los pasos lógicos y los no-lógicos, constituyen dos categorías diferentes.

13. Hay muchas clases de acontecimientos sucesivos (y muchas maneras de


definir las clases)
El “paso” en el que hacemos énfasis a lo largo de este libro es un tipo muy
especial de acontecimiento. A continuación de él puedenn suceder muchos
otros tipos de acontecimientos. El organismo puede morir. Puede que se repita
una y otra vez una antigua pauta. Pueden ocurrir muchas más cosas.
Estas diferencias entre las clases de pasos abren un nuevo campo de estudio.
Apenas estamos empezando a definir diversas clases de pasos, y a establecer dife-
rencias entre éstos y sus resultados. Los pasos del tipo de los que se obtienen con
Focusing pueden entresacarse de forma fiable de las grabaciones de sesiones de
psicoterapia. Correlacionan significativamente con el cambio y el desarrollo del
individuo (Mathieu-Coughlan y Klein 1984; Gendlin 1981). También se ha encon-
trado que estos pasos se relacionan con la longevidad (Sherman 1984).

164 MAIOR
A p é n d i c e A

La investigación no inventa hechos, ni tampoco existe sin presupuestos.


Aún así debemos preguntar: ¿el orden y la complejidad superiores de esta cla-
se de pasos suponen desarrollo para el individuo? Especialmente cuando un
paso llega “guiado” por los símbolos de un sueño, ¿no se trata de conformidad
social disfrazada?

14. Cambio político e individual


Algunos símbolos oníricos universales parecen ser un reflejo de la natura-
leza: los animales, las plantas, un cuerpo hecho de agua, la tierra. Pero, además,
comprenden clichés culturales políticos, ancianos sabios y héroes que atravie-
san las aguas. Estos modelos políticos, ¿son correctos por el hecho de que algu-
nos de ellos sean antiguos? Y naturalmente, en nuestros sueños también están
las convenciones del poder actual. En el capítulo sobre los símbolos dije que
deberíamos tomar en serio cualquier cosa dicha en un sueño por un anciano,
un terrateniente, un empleado de oficina, un conductor, o cualquier persona
que esté al mando. Este tipo de persona simboliza a alguien que conoce el
lugar. Simbólicamente esto tiene sentido, pero ¿no indica también una confor-
midad social internalizada?
El tipo de paso que buscamos procede de la interacción entre el sueño y
nuestras respuestas. El sueño por sí solo no tiene por qué ser “creído” al pie de
la letra.
Los sueños llevan a algunas personas a una devoción abyecta a pautas, sím-
bolos y rituales antiguos. (Jung los llamó “arquetipos”). Esta actitud no es reco-
mendable. Un modelo social (actual o antiguo) merece ser tratado con cuidado,
y a la vez con cierta rebeldía. No podemos simplemente desear que desaparez-
ca. Contiene energía porque es una pauta corporal para la vida. Pero cuando se
le atribuye una función diferente a la que tiene, su poder disminuye. E incluso
aunque no seamos capaces de vivir algo de eso, el viejo modelo se debilitará si
afirmamos rotundamente nuestras elecciones y experiencias complejas en un
intercambio continuo con él.
Mucha gente no se da cuenta de que los modelos sociales se han elaborado
dentro de su cuerpo y han llegado a estar profundamente arraigados en él. Si
no los reconocemos como tales, estamos más indefensos ante los modelos
sociales, porque cuando los sentimos, nos identificamos con ellos. Pensamos:
“Así es exactamente como soy”.
Otras personas adoptan el punto de vista contrario. Niegan que nada pue-
da originarse individualmente. Dicen que eso es una ilusión, que hacemos y
sentimos solamente lo que ha sido construido dentro de nuestro cuerpo por la

MAIOR 165
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

sociedad, el poder político, la historia y el lenguaje. Sólo éstos pueden cambiar


los modelos. Dicen que el individuo no es en absoluto el origen de nada.
Estos puntos de vista son excesivamente simplistas.
Es cierto que lo que la persona sabe de sí misma no es la fuente de los pasos
de los que venimos hablando. Los pasos de Focusing no surgen a partir del
conocimiento que tienes de ti mismo. Ellos cambian este conocimiento. El indi-
viduo no es una especie de contenido que explique los pasos. Un paso puede
cambiar aquello que se emplearía para explicarlo.
Tampoco “lo inconsciente” permanece igual antes y después de producirse
el paso, de modo que pudiera explicarlo. Lo que se denomina “inconsciente”
también cambia en un paso de este tipo. Los modelos sociales están arraigados,
pero asimismo se transforman con estos pasos.
Ningún modelo, contenido o cosa es el ser que mira hacia afuera desde cada
par de ojos. Y eso es lo único importante.
Separar el poder individual y el social es simplificar en exceso. Ambos, indi-
viduo y sociedad, están siempre implicados, pero su relación puede estudiarse
mejor si se diferencian diversas clases de pasos y procesos. Por ejemplo:
Algunos modelos son explícitamente impuestos por la presión social. Otros
surgen del organismo de forma fresca, pero en respuesta a las circunstancias
que le rodean, más allá de su control. En la intimidad se desarrollan algunas
pautas nuevas cuando dos personas se tienen genuinamente en cuenta una a
otra. (Si no lo hacen, es probable que la pauta consolidada esté reafirmando su
poder). Cada clase de paso contiene una variedad de respuestas. Cada una
afecta a las otras. Es preciso estudiar las diferentes clases de pasos.
Hasta aquí he intentado mostrar que los cuerpos vivos sienten configura-
das de un modo complejo sus posibilidades de conducta, situaciones e histo-
rias. En ciertas clases de pasos, los patrones cambian. Surgen pasos nuevos, más
complejos. A veces pueden sentirse, aunque todavía no puedan formarse.

II. SUEÑOS

15. Por qué los sueños parecen hablar “en clave”


Los sueños hablan metafóricamente. Si el lenguaje común fuera diferente
podría decirse con propiedad que las metáforas son un “código”. Pero el len-
guaje común es en sí mismo metafórico. Las palabras funcionan como metáfo-
ras. La palabra “metáfora” es una metáfora que significa “llevar más allá”. Es

166 MAIOR
A p é n d i c e A

llevar metafóricamente, no es como llevar un paquete. La palabra “lenguaje”


viene de “lengua” (lingua), y lleva esa palabra más lejos. Y “código” viene de
“codicilos”, manuscritos antiguos escritos en lenguaje común que ya no somos
capaces de leer.
¡El lenguaje metafórico es el lenguaje natural! El “llevar más allá” metafóri-
co es el modo en que funcionan las palabras. Las palabras viejas adoptan con-
tinuamente nuevos usos. Una palabra no es una entidad fija. Existe para sus
sucesivos usos nuevos, y cambia con ellos. Ésa es la naturaleza del lenguaje. La
“Naturaleza” (y la naturaleza humana) no son formas acabadas. “Naturaleza”
viene de natus, nacido. La naturaleza es metafórica: nunca “es” solamente. Está
para el siguiente nacimiento.
Un sueño no oculta su “mensaje” en un código metafórico. El sueño ha
nacido metafóricamente.

16. Las viejas pautas de acción cambian cuando participan en otras nuevas
Una metáfora nueva lleva más allá el modo en que están configuradas las
situaciones. Los viejos significados desempeñan un papel fundamental, pero
son “llevados más allá” en ese papel.
Si la palabra “metáfora” se ha aplicado solamente a palabras, deja que te lle-
ve más allá. Entonces, cambiará su significado.
Las metáforas no son “solamente” verbales. Las palabras cambian las situa-
ciones. Una metáfora nueva cambia las situaciones a una forma nueva. A la
inversa, una conducta nueva transforma silenciosamente el significado de las
palabras implícitas. Entonces, cuando esas palabras surgen desde el cuerpo,
adquieren un significado diferente.

17. Una cosa podría “entrecruzarse con” otra cosa distinta


Una metáfora lleva las viejas situaciones de las palabras a una nueva situa-
ción.
Los dos contextos “se entrecruzan” y forman algo nuevo.
Dos cosas cualesquiera pueden “entrecruzarse” más todavía.
Por ejemplo, ¿de qué formas puede manifestarse tu ira “siendo” una silla?
(¿Simplemente se sienta? ¿Puede arrojarse a alguien?). Si pruebas esto con tu
ira, puede surgir algo novedoso. ¿Cómo puedes hacerlo? Deja que todo acerca de
la silla interactúe con todo acerca de tu ira, y surgirá algo. Después dirás que eso
“era” ya parte de ti desde siempre. Pero realmente se formó al entrecruzar esas
dos totalidades en este preciso momento.

MAIOR 167
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

El “entrecruzamiento” es sólo una noción simple que empleo aquí para


referirme a un proceso orgánico sutil y relevante. La silla realizará exactamente
eso que de un modo complejo puede encajar con tu ira. Pero eso no estaba ahí antes,
en esa forma. Hasta cierto punto, el cruce transformará y elaborará tu ira y lo
que pueden ser las sillas. Desde el punto de vista de la experiencia ordinaria el
cambio es sutil, puesto que las sillas siguen siendo sillas y la ira sigue siendo
ira. Pero hay cierta novedad.
Entrecruzar sólo te parecerá algo extraño si consideras que cada experien-
cia es una cosa aislada, separada de las demás. Recuerda mi ejemplo de alguien
que te persigue. El movimiento que finalmente llevas a cabo procede de la sen-
sación de todos los movimientos y resultados posibles. Cualquier experiencia
es un entrecruzamiento de muchas experiencias. Éstas se entrecruzan para for-
mar la experiencia actual. Mi palabra “entrecruzamiento” también cambia:
entrecruza sus viejos usos con este contexto, aquí. Esto es lo que significa
“entrecruzarse”.

18. Sonido y visión


La teoría tradicional de que los cinco sentidos están separados en su origen
y sólo están relacionados por asociación, es errónea. Lo que “solamente” vemos
se ha formado ya entrecruzado con lo que oímos, gustamos, tocamos, y con la
forma en que experimentamos y actuamos en las situaciones.
Lo que consideramos que es “únicamente” un sonido, en realidad es un
producto muy complejo. Los animales no oyen sonidos –siempre oyen a otros
animales, la caída de los árboles, fenómenos complejos. El “sonido puro” es un
producto humano más sofisticado y simbólico, no un elemento original.
Del mismo modo, los animales no ven cuadros. Sólo ven cosas reales. Ver
algo y considerarlo como “exclusivamente” visual es algo más complejo que
los acontecimientos ordinarios. Ver la simple imagen de una montaña implica
ver la montaña y que eso es un trozo de cartulina. Cuando experimentas un
“sonido puro” o una imagen “puramente visual”, en tu experiencia se incluye
lo que está físicamente implícito y entrecruzado en el cuerpo.
Por tanto, cuando imaginas determinados sonidos o colores eso puede afec-
tar poderosamente a todo el cuerpo. Para producir un sonido o una imagen, se
entrecruzan muchas cosas.
El aspecto externo de los objetos comunes permanece invariable no porque
la visión esté naturalmente separada de otras experiencias, sino a causa de que
ya ha sido entrecruzado todo lo que normalmente es pertinente para producir
los objetos comunes.

168 MAIOR
A p é n d i c e A

19. En toda experiencia presente están entrecruzadas las experiencias pasadas


El pasado y el presente no son dos cosas diferentes localizadas en distintos
puntos temporales. El pasado está incluido en el presente. Las experiencias
pasadas contribuyen a configurar el presente, transformándose al hacerlo.
Pero, al mismo tiempo, siempre están aquí y pueden adoptar cualquier otra for-
ma en alguna otra experiencia presente.
A pesar de las elaboraciones nuevas, el cuerpo también conserva las formas
antiguas. Nunca contiene únicamente sus pautas de acción actuales. Existen
muchos ejemplos de esto. Un embrión alcanza el estado adulto pasando a tra-
vés de versiones antiguas del cuerpo. Freud descubrió que “el inconsciente” (el
cuerpo) conserva y puede repetir conductas de la infancia. El pasado siempre
sigue estando aquí.
El entrecruzamiento se aplica a toda la experiencia: la vigilia, los sueños, y
la sensación-sentida. Cada momento siempre contiene muchas experiencias
pasadas “entrecruzándose” entre sí para formar percepciones relevantes res-
pecto al presente.
Veamos ahora lo que es específico de los sueños.

20. En los “acontecimientos abiertos” se observa el entrecruzamiento


Hasta aquí hemos establecido la diferencia entre los “acontecimientos
cerrados” ordinarios y una sensación-sentida que yo he llamado “más allá de
lo cerrado”. Existe además un tercer tipo de acontecimientos: los “aconteci-
mientos abiertos”.
Toda experiencia conlleva un entrecruzamiento, pero en los sueños (y en
algunos otros “estados alterados”), podemos ver realmente el “entrecruzamien-
to”, porque éste no está cerrado, aún está produciéndose.
Normalmente no vemos el entrecruzamiento. En la experiencia normal
siempre está ya terminado. Experimentamos el resultado, no lo que contribuye
a que se produzca.
Por ejemplo, la persona que veo andando no puede ser mi padre, porque
éste ha muerto. Además, él no vivía en la ciudad. No estaría en este lugar.
Estos hechos contribuyen a formar mi experiencia. Como resultado, yo sola-
mente veo a un hombre que se parece a mi padre, no veo desde el principio a
mi padre.
Imagina que hay un muro de cemento interpuesto, de tal manera que sólo
puedo ver la cabeza de un hombre moviéndose a lo largo de él. Yo no veo pri-
mero la imposible aparición de una cabeza flotante, y después la corrijo. Veo al
hombre caminando tras el muro.

MAIOR 169
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Los objetos familiares son lo que obtenemos cuando en un acontecimiento


ya ha sido incluido todo lo que hace referencia a él. El objeto habitual es el acon-
tecimiento “cerrado”.
Supón que un acontecimiento permanece “abierto”. En ese caso, podría
entrecruzarse y formarse un poco más. Tendríamos ocasión de ver y sentir el
entrecruzamiento mientras está produciéndose.
En los estados alterados las experiencias no son los productos cerrados
habituales. El entrecruzamiento aún está teniendo lugar. Puede que vea a mi
padre antes que a un hombre que se le parece. Puede que vea una cabeza flo-
tante, y luego el muro.
¿Por qué están abiertos algunos acontecimientos? ¿Por qué hay en ellos
menos cosas que en el proceso normal de formación?

21. ¿Cuándo y por qué surgen acontecimientos “abiertos”?


Los sueños, la meditación, los estados inducidos por la droga, la depriva-
ción estimular y la hipnosis, implican todos ellos un “retirarse” de la interac-
ción corporal ordinaria. Mientras dormimos no estamos hablando, andando ni
viviendo con las personas y las cosas.
Para imaginarnos algo cuando estamos despiertos, también nos “retira-
mos” y nos relajamos hasta cierto punto. Apartamos los ojos de los aconteci-
mientos que nos rodean. Procuramos no escuchar ni ver lo que sucede a nues-
tro alrededor. Eso favorece el que surjan imágenes y posibilidades inusuales.
Pero en la relajación más profunda, pasado un determinado punto crítico
puede desvanecerse la sensación del propio cuerpo. Éste deja de estar en inte-
racción con gran parte de las circunstancias actuales y con sus implicaciones.
Hay menos sensación corporal. ¡Pero la sensación corporal es la forma de inter-
pretar las situaciones! Por lo tanto, más allá de ese punto crítico no podemos
interpretar nada del modo habitual. Incluso las palabras comunes no adoptan
su significado usual. Cuando se le dice a una persona bajo hipnosis “eleva tu
mano”, la mueve sólo desde la muñeca. Esta forma más restringida de inter-
pretar muestra que, cuando miramos y escuchamos, no nos han llegado algu-
nas conexiones comunes. Las cosas habituales aún no han terminado de for-
marse. En la relajación profunda y cuando nos retiramos, los acontecimientos
están abiertos, mezclándose todavía.

22. Un pequeño añadido puede establecer diferencias notables y poco corrientes


en los “acontecimientos abiertos”
Cuando los acontecimientos no están cerrados, cualquier pequeño detalle
puede entrecruzarse con muchos otros. Por tanto, algo pequeño puede promo-

170 MAIOR
A p é n d i c e A

ver grandes cambios, al participar en el entrecruzamiento que todavía está pro-


duciéndose.
Éste es el motivo por el que los acontecimientos abiertos son, a su manera,
más azarosos y más abiertos a interacciones momentáneas que la experiencia
ordinaria.
En algunos estados alterados un detalle insignificante puede afectar a la
formación de los acontecimientos subsiguientes. Sus efectos pueden manifes-
tarse en todo lo demás. El entrecruzamiento con otras experiencias lo amplifi-
ca. Un sueño puede favorecer que un breve comentario de ayer revele y desa-
rrolle conexiones relevantes que afectan al modo en que se configura todo. Una
tonalidad emocional que parecía irrelevante puede entrecruzarse con muchas
más cosas en el sueño.
En los acontecimientos abiertos un detalle puede implicar más cosas que lo
habitual.

23. Abierto, cerrado y más allá de lo cerrado


He hablado de tres tipos de acontecimientos.
En las cosas “abiertas”, cuando el cuerpo está calmado, puedes ver y tocar
una silla, pero en él no están incluidas algunas de las características relevantes
de una silla. Por eso, el cuerpo no puede hacer todo lo que pueden hacer las
cosas que son como una silla.
Pero desde el cuerpo todavía puede formarse algo diferente, que no podría configu-
rarse a partir de cosas cerradas. Imagina que estás furioso con la persona que te
dio la silla. Al introducirse tu enfado en el “entrecruzamiento”, la silla adopta
un aspecto diferente. Si hubiera sido una silla cerrada, el enfado ya no sería una
característica relevante para configurar su aspecto. Tu enfado tampoco está for-
mado del todo. Pueden aparecer más cosas. Aún se está creando. Todavía están
llegando, uno a uno, los diferentes aspectos que, juntos, podrían formar el enfa-
do. Puedes sentir uno de ellos aisladamente, como nunca antes hiciste. Incluso
puede que la silla cambie su estructura para personificar ese aspecto. Si necesi-
tas algo, tal vez la silla se ponga a andar como si nada y te lo traiga. O quizá se
transforme para representar ella misma eso que necesitas. Puede hacerlo por-
que aún se está formando: no se limita a las habituales cosas cerradas.
Cuando tu experiencia consta sólo de cosas “cerradas”, una silla es única-
mente ese objeto en el espacio. Tu ira es solamente ira. Las características rele-
vantes usuales ya se han entrecruzado para formarlas. La silla y la ira aún pue-
den entrecruzarse nuevamente, pero sólo con sus características relevantes habi-
tuales. Tú podrías coger la silla y arrojarla fuera. O, si necesitas un trozo de

MAIOR 171
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

madera o de tela, tu necesidad se convertiría en una característica relevante para


la silla. Pero por muy especial que sea tu necesidad, la silla sólo puede respon-
der como una silla. No podría suceder nada más a partir de tu necesidad. Te
sientas en tu sitio, y la necesidad permanece bloqueada, dentro de tu cuerpo.
En contraste con lo abierto y lo cerrado, una sensación-sentida es algo “más
allá de lo cerrado”. En una sola interrelación incluye todas las características rele-
vantes usuales y las que normalmente no participan. La sensación-sentida nue-
va abre y transforma las cosas, palabras y acciones habituales.
Tanto los acontecimientos “abiertos” como los “más allá de lo cerrado”
incorporan tu necesidad. Ambos “abren” las cosas y los sentimientos habitua-
les que están cerrados. Pero lo hacen de forma diferente. Hablaremos de esta
diferencia.
Primero, veamos cómo tus necesidades se introducen en los sueños, que
son acontecimientos que no han terminado de entrecruzarse.

24. ¿Por qué los sueños son relevantes para lo que necesitas en este momento?
¿Por qué un sueño tiene que traer algo valioso? ¿No puede tratarse de un
simple revoltijo?
No, el entrecruzamiento siempre es “relevante”. “Relevancia” y “entrecru-
zamiento” realmente son la misma cosa. Lo que puede ser relevante para (o
puede “tener que ver con”) un acontecimiento va incluido en el modo en que
está configurado. Aquello que sucede es lo que puede terminar siendo relevante.
De modo que lo que se entrecruza con el aspecto y el modo de actuar de las
cosas y las personas de tu sueño, no es ninguna emoción o comentario de ayer.
Lo que surge es lo que puede introducirse y añadirse a la red de conexiones
entrecruzadas “relevantes”.
Dijimos que el cuerpo vivo contiene sus conductas, lo que sucede a conti-
nuación. Tú no comes cuando no tienes hambre. Exhalas solamente después de
inhalar. Lo que se forma a continuación es lo siguiente que está implícito en tu
cuerpo. Si no puede realizarse, continuará estando implícito. A partir de que
suceda eso implícito, podrá formarse otra cosa.
En los acontecimientos “abiertos” pueden formarse más cosas. Por otra par-
te, el cuerpo no está siempre en pleno funcionamiento, de modo que estos nue-
vos acontecimientos normalmente no constituyen un paso plenamente corpo-
ral. Pero podemos comprender que lo que se forma es justo aquello que nece-
sitas, lo que no has vivido o has ignorado.
Hay dos maneras de que surja “justo lo que necesitas”. Los sucesos del sue-
ño pueden representar una necesidad, carencia o problema en tu forma de

172 MAIOR
A p é n d i c e A

vivir. Más raramente, el sueño representa una respuesta, la forma en que vivi-
rías un paso hacia eso que no has vivido o te falta.

25. “El todo” no es lo mismo que los patrones o pautas concretas


Cuando hablamos de necesidades, de algo “no vivido” o “que falta”, ¿no
deberíamos saber lo que es “el todo” del ser humano? ¿Es un conjunto de acon-
tecimientos cíclicos bien conocidos, como comer, defecar, tener hambre y vol-
ver a comer? Cada animal es perfecto a su modo, madurando, construyendo su
nido, criando a sus pequeños, y envejeciendo de la manera perfecta que le es
propia. Algunas personas creen que la vida humana consiste en esta eterna
monotonía. Pero “la totalidad” del ser humano es más compleja que eso. Impli-
ca el desarrollo de una persona individual.
Si no se tiene en cuenta este paso corporal del individuo, únicamente podrán
hacerse afirmaciones muy generales sobre la globalidad. Pueden establecerse
dimensiones básicas: amor, sexo, trabajo, arte. Puede que algunos estilos de
vida ignoren, repriman u opriman alguna de estas dimensiones. Por eso, la sen-
sación de totalidad surge incluso con un desarrollo mínimo de una dimensión
principal que haya sido excluida.
Pero esas vagas generalidades no te proporcionan el siguiente paso concre-
to de desarrollo, ni permiten que la totalidad se complete. En todas estas
dimensiones hay mayor posibilidad de desarrollo.
La “naturaleza” humana es como una “V”, se abre cada vez más en su
parte superior. No gira y se cierra en el ápice, como algo que tenga forma de
diamante. Las pautas humanas se alejan cada vez más de las estructuras, for-
mas o contenidos cerrados.
Cada niño pequeño es una totalidad. Ese niño “total” permanece todavía
dentro de cada uno de nosotros. Pero, desde el punto de vista del desarrollo
adulto, ¿qué es esta totalidad?
Hay una aparente contradicción. Los animales, los niños y los hombres
primitivos son más “totales” que nosotros. Por otra parte, los seres humanos
ahora están más desarrollados, y el adulto claramente se ha desarrollado a
partir del niño. El niño nace siendo un “todo”, ¡pero el desarrollo adulto no
significa precisamente una pérdida! De este modo, la totalidad se da en varios
niveles. No es una especie de cantidad predeterminada ni un contenido. Está
ahí desde el principio y continúa trabajando dentro de nosotros a lo largo de
todas las etapas.
“El todo” no son los patrones de comportamiento, antiguos ni actuales.

MAIOR 173
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

26. La totalidad sin una sensación-sentida


Pero la totalidad (y el modo en que funciona la palabra “totalidad”) tiene
que definirse a sí misma a partir de su funcionamiento corporal.
Imagina que un artista no está satisfecho con un complejo diseño nuevo.
Incluso sin tener una sensación-sentida de lo que no está bien, de momento el artis-
ta está bloqueado. El diseño no “resulta”. No es un todo completo. El cuerpo
no siente únicamente la rectitud, como cuando está torcido un cuadro. También
siente el “todo” de un nuevo diseño que hasta ahora no ha sido completado.
Precisamente el estar bloqueado lleva implícita, incluso sin haber una sensación-sen-
tida, esta totalidad compleja que se necesita y no ha sido vivida.
Aquí la frase “lleva implícita” significa exactamente esta cualidad de estar
bloqueado (lo suficiente para que el artista se detenga y no coloque ni un tra-
zo más).
Cuando hay una sensación-sentida, la expresión “lleva implícita” tiene un
significado distinto. En nuestro ejemplo del poema incompleto, el final está
implícito en la sensación-sentida del poeta. Pero incluso sin sensación-sentida,
éste sabe detenerse y hacer una pausa, no escribe algo que no funciona.
Incluso sin sensación-sentida, el cuerpo rechaza los movimientos de los que dispo-
ne, y únicamente forma acontecimientos relevantes que pueden entrecruzarse con lo
que está implícito en él. Incluso cuando todavía no existe un paso ulterior, ni siquiera
una sensación-sentida, lo que está implícito en el cuerpo parece “conocer” la nueva
totalidad y saber qué es lo que” falta”.

27. Lo que domina es el desarrollo, no la patología


Pero, ¿por qué aparecen lo “no vivido” y lo “que te falta”? ¿Son indicativos
de fracaso y patología? También puede que se deban a tu desarrollo. Si no
encuentras la forma de vivir algunos aspectos de ti mismo, puede ser porque
te has desarrollado tanto –y tan bien– que las formas habituales, poco elabora-
das, han quedado fuera de tu alcance.
La gente trata de diferenciar entre estas dos explicaciones. Podrías pregun-
tarte: ¿este problema se debe a mi infancia retorcida y al fracaso en mi desarro-
llo, o más bien lo tengo porque me he desarrollado mucho? Parecen ser ambas
cosas. Tu desarrollo se ha alejado tanto de las direcciones simples, comunes,
que ahora te encuentras con lo que te está cerrando el paso a direcciones mejo-
res, a alternativas diferentes y más complejas.
Estas dos explicaciones no pueden separarse.
Por ejemplo, si no desarrollas tu capacidad para “nutrir” a otros y empati-
zar con sus necesidades, puede que no descubras tus dificultades patológicas

174 MAIOR
A p é n d i c e A

para valorar tus propias necesidades y percepciones. El desarrollo en una direc-


ción puede hacer salir a la luz algunos aspectos patológicos, que de otro modo
no habrían constituido un problema.
Dejando a un lado la patología, un tipo de desarrollo requiere otros. La
empatía que has desarrollado ahora requiere eso que no has desarrollado, por
ejemplo, cómo interactuar, tener confrontaciones y negociar con los otros.
Así, cuando hablo de “justo lo que necesitas”, lo que “te falta” o “no has
vivido”, eso no indica patología o un nivel bajo de desarrollo. ¡Al contrario!
Cuanto más te desarrollas, habrá más desarrollo ulterior implícito y “que te
falta”.
Por supuesto, nuestra teoría no determina realmente lo que pueda surgir en
los sueños y en otros estados. Las explicaciones teóricas no decretan lo que pue-
de surgir. Cualquier modelo explicativo es sólo eso, un modelo. Ya hemos vis-
to cómo los pasos cambian los modelos.
Pero la teoría nos permite comprender por qué los modelos que aparecen en los sue-
ños son tan relevantes y nos revelan las complejidades de nuestra vida actual. Algunos
de estos modelos son llamados “símbolos de lo holístico” (Jung), pero no se trata de una
globalidad más simple o más antigua. Los modelos de lo holístico surgen con la com-
plejidad de nuestra necesidad actual de un paso.
Normalmente los “modelos de lo holístico” no proporcionan el paso. Lo
que hacen es entrecruzarse con nuestros problemas y ser configurados por
ellos.

28. Un sueño que trata de “justo lo que necesitas”, pero sin el paso
En primer lugar, voy a exponer un ejemplo del caso habitual. La totalidad
que falta y no ha sido vivida aparece en el sueño, pero entrecruzada con el pro-
blema del que sueña, más que en forma de paso.
El sueño que reseñamos a continuación indica claramente el paso que se
necesita, pero no muestra el paso en sí. Un antiguo modelo de totalidad, como
un animal, aparece representado allí donde la vida de la persona necesita desa-
rrollarse.
Sueño de la cerda
Yo estaba mirando a una cerda que a la vez era yo misma. Tenía un montón de cerditos.
Éstos seguían mamando de una sola teta, y ésta estaba muy, muy inflamada. Ella intentó
que se apartaran, pero los cerditos no lo hacían. Así que se tumbó y les dejó mamar. Enton-
ces supo que tenía que salir, para estar a solas y descansar. Entró en un túnel y justo al
otro lado brillaba el sol. Pero encontró una bolsa de plástico en el túnel, y se metió en ella
arrastrándose, y murió.

MAIOR 175
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Aquí, el animal sano y completo se entrecruza con la capacidad para “nutrir”


de la persona que ha tenido el sueño, y con su correspondiente incapacidad
para protegerse a sí misma y decir “no”. El sueño no es exactamente su con-
ducta, sino que trae una totalidad. Ni tampoco es exactamente la totalidad ani-
mal, más simple. El modelo de totalidad animal, supuestamente más simple,
contiene ahora la complejidad de su problema actual. ¿Pero dónde está el nue-
vo paso de crecimiento? Está en el animal, pero no dentro del sueño.
En el sueño la cerda tiene el problema de la persona que lo ha soñado. (Tam-
bién, podría haber sido lo opuesto al modo de ser de esa persona, apareciendo
como una cerda violenta y desagradable, que es la versión que ha sido excluida).
Tenemos que preguntar a la persona cómo habría manejado la situación si
ella fuera la cerda. Durante un minuto, ella siente físicamente lo que ocurriría.
Luego, el paso surge en su cuerpo: los aplasta. “No con demasiada dureza”, dice,
“Sin hacerles daño, pero con decisión y firmeza. Los aparto de un manotazo”.
Eso parece simple, igual que una madre animal, pero es la simplicidad cris-
talizada de un paso que proviene de su cuerpo actual, complejo y adulto.
Es el sueño el que ha traído la imagen. En el Focusing normal, preguntas:
“¿cómo se sentiría mi cuerpo si este problema estuviera resuelto? Algunas
veces llega una energía saludable como la descrita. También puedes obtener
una imagen como ésta y trabajar con ella de la misma forma que si procediera
de un sueño. Pero no sabemos si obtendrías la misma imagen. El sueño ha tra-
ído esta imagen.
El proceso de Focusing ha traído el paso.

29. Cuando el paso está en el sueño


Con menor frecuencia, pero a menudo, el sueño mismo muestra el paso.
(Por ejemplo, consulta el “Sueño del premio del libro”, Capítulo 17, y el “Sue-
ño de los animales en el agua”, Capítulo 19).
A veces el paso está ahí en parte:
Sueño del secreto
La tía Cecilia vino y me susurró al oído que tenía un secreto para mí. Me sentí maravillo-
samente.

“Ésa es mi única tía buena, la que me compró el único vestido bonito que
tuve en todos esos años”.
La persona que ha tenido el sueño podría experimentar a partir de la sensa-
ción-sentida el paso que aquí todavía está oculto. Puede inferir en qué consiste
este paso de muchas formas, y tal vez una de ellas sea corroborada por la llega-
da corporal de un paso. Pero tanto si llega como si no, el paso está en el sueño.

176 MAIOR
A p é n d i c e A

Aquí repetiríamos una y otra vez la imagen onírica (ver el Capítulo 5): La tía
Cecilia tiene un secreto para ti. Para ti. La tía Cecilia tiene tu secreto. Ha traído
un secreto para ti.
“¡La tía Cecilia tiene un secreto para mí! Cada vez que digo eso, me viene
una especie de sonrisa”.
No es preciso saber lo que es este paso para facilitar que llegue de forma
corporal. Si lo sabemos, la imagen onírica todavía puede ser el mejor modo de
permitir que el cuerpo siga dando el paso.
Incluso cuando el paso está dentro del sueño, se necesita Focusing para dejar que la
totalidad del cuerpo, funcionando plenamente, dé el paso. El cuerpo cambia a través del
surgimiento corporal del paso.
Mientras dormimos, normalmente el paso no puede surgir de forma plena-
mente corporal.

30. El dilema de la “integración”


En los estados de relajación profunda no percibimos plenamente todo lo
que surge. En un sueño, rara vez sabemos que estamos soñando. El sentir cor-
poral que lo interpreta todo está relajado. Nuestra forma de ser total no está en
pleno funcionamiento, de modo que no puede responder toda ella. Lo mismo
ocurre en la hipnosis y otros estados producidos por las drogas, por lo que los
profesionales incluyen lo que se conoce como una “sesión de integración” des-
pués de un estado alterado. Si queremos evaluar lo que ha sido nuevo y dar un
paso total que implique a todo el cuerpo, necesitamos recuperar nuestro sentir
total de las cosas.
Pero cuando volvemos a nuestro estado normal, perdemos la experiencia
directa de lo “novedoso”. Únicamente lo recordamos.
Así, nos encontramos con un dilema. No podemos “integrar” lo nuevo
cuando estamos soñando y hemos “dejado marchar” lo conocido. Pero tampo-
co podemos hacerlo cuando nos sentimos del modo habitual.
Éste es el dilema de la integración.

31. Focusing: dar una forma nueva mientras estamos plenamente presentes ahí
El punto crítico, a medida que vamos alcanzando un estado de relajación
ligera, es cuando estamos más presentes de una forma total, y a la vez abiertos
a un entrecruzamiento y a la formación de algo más allá de lo cerrado. En ese
punto puede surgir una sensación-sentida que implique al cuerpo total.
En Focusing nos relajamos justo hasta ese punto crítico. Así es como reconocemos
ese punto: es cuando sentimos responder al cuerpo. “Responder” significa lo siguien-

MAIOR 177
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

te: si tenemos un problema y probamos a decir que nos sentimos perfectamen-


te, podemos sentir una respuesta en el cuerpo. La sensación corporal “responde” con
una inequívoca cualidad, algo así como “que eso no está completamente bien”. Ésa
es la sensación corporal.
No hace falta que se trate de un problema. También ante algo agradable, si
decimos por qué pensamos que es agradable, el cuerpo puede “responder” con
más de lo que habíamos pensado.
Si te relajas más profundamente, más allá de este punto crítico, el cuerpo
perderá el control o se dejará sugestionar.
Pero en ese punto crítico el Focusing puede alcanzar niveles cada vez más
profundos. Existen dos tipos de “profundidad”.

32. Dos dimensiones diferentes llamadas “profundidad”


La profundidad que hace referencia a la reducción de las sensaciones corpo-
rales y a la inhibición motriz es una dimensión conocida. La profundidad del
Focusing es de otro tipo. Si permanecemos en el mismo punto crítico en la pri-
mera de las dimensiones, los pasos de Focusing pueden ser sutiles o muy pro-
fundos en la otra.
Algunas personas, cuando están soñando, saben que se trata de un sueño. Es
lo que se conoce como “soñar lúcido”. Si tienes esta habilidad, te recomendaría
que no controlases el sueño tratando de cerrar el canal, introduciendo elabora-
ciones conscientes. Como alternativa, te recomiendo que interactúes con lo que
te surja. Haz algo, y después observa lo que ocurre. En la tribu de los Sennoi, que
practica la lucidez en los sueños, el soñador pregunta a la figura por qué vino y
qué es lo que trae. De este modo se permite que el sueño continúe, que en gran
parte es lo mismo que se hace cuando se utiliza nuestra pregunta 9.
Se dice que algunos maestros de meditación conservan su sentir corporal
total en la meditación “profunda”. Son capaces de oír un ruido leve que no
pueden oír la mayoría de los que meditan. Esto también demuestra que existen
dos dimensiones diferentes de “profundidad”. Nada de lo que digo aquí supo-
ne excluir otros métodos, pero quizá estas personas pueden además permitir
que se forme un paso fresco, del cuerpo total, en respuesta a lo que surge en
estos estados.
En el punto crítico puedes sentir cómo te responde el cuerpo. Puede surgir
un paso corporal fresco, que se está formando a partir de todo lo que eres y sabes.
Cada uno de estos pasos es un fragmento de integración. Ésta es la razón de que,
comparados con los rimbombantes acontecimientos abiertos, algunos pasos de
Focusing puedan parecer pequeños.

178 MAIOR
A p é n d i c e A

33. “Integración”
Aquí la palabra “integración” significa un método integrador corporal, no
lógico. A medida que los profesionales han ido integrando esta palabra en la
práctica, su forma lógica ha cambiado. No significa encajar una nueva pieza
entre otras viejas. Algunas piezas acaban siendo desechadas; otras cambian; no
existe un conjunto definido formado por “todas las piezas”; en realidad no hay
piezas. El paso es un fragmento de vida. No es incorporar algo. Es un cambio
de la totalidad, que realiza el cuerpo total.
No sé si una sensación-sentida es el único modo de integración. Sé que es
integradora.
En una sensación-sentida todo lo que forma parte de los acontecimientos
cerrados es llevado hasta ese punto; sin embargo, también está abierto.

34. La llegada de una “sensación-sentida” ya es un cambio


Una sensación-sentida difiere de lo que son los datos habituales de la cons-
ciencia: ideas, sucesos, recuerdos, emociones, cosas familiares. Éstos tienen una
estabilidad artificial y una continuidad aparente. Pero son productos. Si inten-
tamos describirnos a nosotros mismos a partir de ellos, obtendremos una expli-
cación falsa. “Lo que está implícito” en el cuerpo es muchísimo más que eso y
muy diferente a ello. No se compone de la clase de datos que la conciencia con-
templa como objetos.
Una sensación-sentida contiene y contempla el problema como una totali-
dad. Es justamente esa “rara-sensación-acerca-de-lo-que-no-está-bien”. En la
formación de esa nueva sensación-sentida se interrelaciona, se integra, se con-
densa lo habitual y más que lo habitual.
¿Pero una sensación-sentida es la totalidad que está implícita? ¿No es tam-
bién simplemente un “datum”1? Sí, “esa indefinible cualidad en mi cuerpo” es
un tipo de datum, un algo que “está ahí”. Pero la llegada de una sensación-sen-
tida es algo nuevo.
La formación y la llegada de cada datum es algo que se produce, un cambio.
Ese cambio es más que el mero datum que obtienes. Por ejemplo, el cambio cor-
poral de la “ira-surgiendo-dentro-de-ti” es mucho más que “la ira misma”. Cuan-
do una emoción habitual surge, tú cambias.
La llegada física de cualquier datum es un cambio. Desgraciadamente, con
frecuencia nos limitamos a repetir los mismos cambios, una y otra vez. La lle-

1. N. del T.: En Experiencing and the Creation of Meaning (1962), Gendlin define datum como un
dato sentido de una referencia directa de la persona en su conciencia fenoménica.

MAIOR 179
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

gada de una sensación-sentida es un cambio nuevo, más allá del flujo habitual
de sentimientos cambiantes.
Una sensación-sentida generalmente requiere una disposición deliberada a sentir
algo que todavía no está ahí, y a esperar, dejando que cristalice y emerja.
La sola llegada de una sensación-sentida cambia las pautas implícitas de conducta
y de lenguaje. Por tanto, a partir de ella pueden formarse nuevos modos de actuar y de
hablar.

35. No reduzcas los sueños y el focusing a la teoría


Estos conceptos teóricos no sustituyen a los sueños ni al cuerpo. Antes bien,
quizá con los sueños y el cuerpo habremos mejorado unos cuantos conceptos.
Empecé este apéndice diciendo: si no te gusta esta teoría no permitas que se
interponga en el camino de los pasos experienciales que describe el libro. Éstos
no se basan en la teoría, así que no la necesitas para experimentarlos.
Termino diciendo: aunque te guste, por favor, no reduzcas los sueños a la
teoría.
La teoría no representa lo que “es”. La teoría tiene sentido, pero el tener sen-
tido es en sí mismo un tipo de paso que expande lo que “era”. Eso se abre toda-
vía a más pasos ulteriores, y éstos no tienen por qué ser lógicamente consis-
tentes con la teoría.

180 MAIOR
Apéndice B
Cómo utilizar cada pregunta

En este apéndice se explican las preguntas detalladamente. Para cada una


de ellas se incluye la breve introducción del capítulo 2, reproducida aquí en su
totalidad, en letra pequeña.

PREGUNTA 1: ¿QUÉ TE SUGIERE EL SUEÑO?

¿Qué asociaciones tienes en relación con el sueño?


¿Qué te viene a la mente cuando piensas en el sueño?
O elige una parte del sueño. ¿Qué acude a ti en relación a ello?

Antes de intervenir, queremos ver lo que surge por sí solo. Si hacemos otras
preguntas, puede que no ya surja nada más.
Existe otra razón para abstenernos de seguir preguntando. Incluso en las
situaciones comunes, cuando preguntas o dices algo a una persona, es aconse-
jable dejar primero que ella te cuente lo que quiera decirte. Si no, la persona se
queda absorta en lo suyo y no puede recibir lo que tú le dices. Una vez que se
haya “despejado” su canal, podrá acoger tus preguntas en su interior. Así ocu-
rre también contigo mismo. Antes de hacerle preguntas a tu cuerpo, deja que
primero te cuente lo que tenga que decirte acerca del sueño.
Primero, tómate un minuto para recibir lo que surge espontáneamente.
Luego, si no has obtenido suficiente, haz lo mismo con cada una de las par-
tes del sueño.
Cualquier cosa que acuda a la mente, será bienvenida.
Después de la pregunta 3, explicaré más acerca de cómo utilizar las aso-
ciaciones.

PREGUNTA 2: LOS SENTIMIENTOS

¿Qué sentías en el sueño?


Siente la cualidad del sentimiento del sueño. Deja que vuelva a ti tan plenamente
como sea posible.

MAIOR 181
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Elige la parte del sueño más confusa, rara, chocante o hermosa. Represéntatela men-
talmente y deja que surja una sensación-sentida en tu cuerpo.
O elige una parte del sueño.
Entonces pregunta: ¿Qué hay en tu vida que te suscite la misma sensación?
O: ¿A qué te recuerda esta cualidad de sentimiento? ¿Cuándo te sentiste así?
O: ¿Qué es nuevo para ti de esta sensación-sentida?

La mayor parte de la gente sólo presta atención a los sentimientos que


conoce, como la ira, la pena, la alegría, los celos, la decepción –sentimientos
que tienen nombre. Si un sentimiento no tiene nombre, la gente dice que “no
es nada”. Hay que saber que es posible prestar atención a los sentimientos a
los que no podemos dar nombre. Un sueño (y cada una de las partes que lo
constituyen) trae una sensación rara, una cualidad que no tiene nombre –la
sensación-sentida. Es la singular cualidad de sentimiento de esa parte del sue-
ño. “Hm ... una especie de ... Hm ... Hm ...”. Haces aspavientos y gestos extra-
ños porque no hay palabras para expresar eso. Pero está ahí.
La etiqueta no es importante. Lo que importa es esto. ¿Dónde y cuándo has
sentido esta cualidad anteriormente?
En el sueño puede haber sentimientos que tienen nombre, como el miedo,
la ira o la decepción. Pero aun así, la cualidad total incluye más de lo que pue-
des nombrar. ¿En tu vida, qué te produce esta ira, esta cualidad total?
Trabajar los sueños utilizando el método del Focusing constituye un entre-
namiento para trabajar otros problemas del mismo modo. Y no sólo proble-
mas. A menudo, enfocar el “umbral” que hayas sentido ya es valioso en sí mis-
mo. Lo haces cuando necesitas creatividad, ideas nuevas, un cambio en una
constelación actual. ¿De dónde procede la novedad? ¿Cómo puede producirse
algo nuevo que se adapte sutilmente a las circunstancias? Eso surge de una
sensación-sentida, el sentir total del cuerpo de todos los hechos, pasados y pre-
sentes –que siempre es más que los hechos considerados uno a uno.
La mayoría de las personas sólo prestan atención a los aspectos externos
de las cosas, incluido lo que sueñan. Por ejemplo, si les preguntas “¿a qué te
recuerda ese lugar del sueño?”, se concentrarán en la disposición del espa-
cio. Pero es el sentimiento de esa disposición lo que más favorece el que sur-
ja una asociación.
Para que esta sensación-sentida se haga más nítida a medida que describes
la escena, lleva la atención al centro de tu cuerpo. Siente qué cualidad de senti-
miento produce ahí la imagen del sueño.
¿Qué se siente en tu vida del mismo modo que en el sueño? Examina tu
vida estos días: ¿cuáles son tus principales preocupaciones? Repasa las situa-

182 MAIOR
A p é n d i c e B

ciones, los problemas y las partes más importantes de tu vida. Tu trabajo, tus
relaciones, tus esfuerzos y proyectos.
Mientras vas haciendo este repaso, conserva la sensación-sentida del sue-
ño. Pregunta ambas cosas: ¿qué es igual que los sucesos del sueño?, y ¿qué se
siente del mismo modo que eso?
Por ejemplo: “Esa cualidad rara ... de ese lugar del sueño, ¿qué situación en
mi vida me suscita la misma sensación? ... [enfoca ... no surge nada]. Muy bien,
¿qué problema mío me suscita la misma sensación? ... [enfoca ... no surge nada]. Es
una sensación parecida a algo que me resulta familiar ... ¿qué otra cosa es como
eso en mi vida? ... Ajá...”.
La pregunta “¿Qué hay en mi vida que me suscite la misma sensación?” se hace en
todas las demás cuestiones. Permanece a tu lado cuando utilizas las otras preguntas.
Cuando encuentres en tu vida algo que sientes igual que en el sueño, no
asumas demasiado rápidamente que el sueño trata únicamente de eso. Podría
ser acerca de un asunto más amplio. Tal vez esta parte de tu vida sea única-
mente un ejemplo de ese asunto. Cuando lo identificas, puedes además obser-
var que tiene que ver con ésta y con muchas otras situaciones.

PREGUNTA 3: ¿QUÉ PASÓ AYER?

¿Qué hiciste ayer? Repasa tus recuerdos sobre el día de ayer. Recuerda también eso
que te preocupaba internamente.
Puede que surja algo relacionado con el sueño.

Piensa en el día de ayer: a dónde fuiste, a quién viste, con quién hablaste,
etc. Incluye tu experiencia interior: ¿cómo te sentiste? ¿qué era lo que te preo-
cupaba ayer? A medida que pasas revista al día de ayer, lentamente, aparece-
rá algo que tiene relación con el sueño. Freud decía que todo sueño contiene
“restos diurnos”. Tal vez no sea así en todos, pero el proceso de elaboración de
sueños frecuentemente utiliza algo procedente del día anterior.

Utiliza las asociaciones


Una asociación o resto diurno proporciona una pista. A veces, ésta aclara-
rá el sueño completo, produciéndose en una oleada acompañada de un gran
cambio sentido. Pero lo más frecuente es que todavía no se mueva nada. Aún
así guardamos esa asociación “en el bolsillo”. De esta forma, podremos relacionar
esa asociación con cada cosa nueva que surja y con cualquier otra cosa que ten-
gamos “en el bolsillo”.

MAIOR 183
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

¿El sueño trata de la situación residual del día? Normalmente, no. Por ejem-
plo, digamos que soñé con Roberto, al que no había visto hacía mucho tiempo.
Entonces, recuerdo que hablé de él con Marta. ¿El sueño es sobre mi relación con
Marta? No necesariamente. El incidente es uno de los materiales que ha utiliza-
do el proceso de elaboración del sueño. Todavía no sabemos con qué objeto.
Una vez que Marta está “en el bolsillo”, forma parte de mi interpretación
del sueño. Ella no estaba en el sueño, nunca habría pensado en ella. Pero ahora
recuerdo ese raro sentimiento que me dejó mi conversación de ayer con ella. ¿Por qué
le hablé de Roberto? Ah, ya sé ... Ahora, la sensación que me produce el moti-
vo que tuve para contárselo pasa a formar parte del sentimiento total que ten-
go del sueño. Un poco más tarde, de repente entiendo otra parte del sueño.
Cuando, entonces, pienso de nuevo en Marta, ¡puede surgir algo! Ah ...
El método básico de las asociaciones ideado por Freud consistía en traba-
jar de forma separada cada asociación. Es una opción. Con Focusing podemos
utilizar las asociaciones de una forma más profunda. Deja que cada asociación
te aporte su cualidad sentida, la sensación-sentida. Pero luego relaciónala tam-
bién con otra, y con cosas nuevas, a medida que vayan surgiendo.
Las tres primeras preguntas pueden utilizarse con todas las restantes.
Con todas las preguntas pueden ponerse a prueba más asociaciones.
Con todas las preguntas, enfoca el sentimiento de lo que estás examinan-
do, y pregúntate qué es igual que eso en tu vida.
Las preguntas 1, 2 y 3 son tres vías para obtener asociaciones.
Si ya han surgido algunas asociaciones, no es necesario seguir y seguir para
obtener más. No es preciso que hagas las tres preguntas. Puedes volver a uti-
lizarlas más adelante, para trabajar con cualquier parte del sueño.

PREGUNTA 4: EL LUGAR

Visualiza y siente cómo es el lugar principal en el que se desarrolla tu sueño.


¿A qué te recuerda?
¿Dónde has estado en un sitio como ése?
¿Qué lugar te suscita la misma sensación que ése?

Puede ser una mezcla de varios sitios que recuerdas.


¿El lugar te suscitaba una sensación triste, luminosa y abierta, segura y
confortable, amenazante y extraña, familiar, muy rara, o de qué modo lo sen-
tías? Percibe su cualidad sentida; probablemente no exista una palabra que la
describa. ¿En qué lugar en el que hayas estado te has sentido alguna vez así?

184 MAIOR
A p é n d i c e B

Para ayudar a otra persona a comprender lo que significa “cualidad senti-


da”, puedes sugerir varias palabras parecidas. Explícale que no es necesario
que encuentre una palabra para esa cualidad sentida. Lo principal es concen-
trarse en ella, directamente.
Pasa revista a la disposición del lugar: ¿era un apartamento grande? ¿Qué
había tras la ventana? ¿Cuándo has estado en un apartamento grande como
ese con un patio tras la ventana, experimentado ese sentimiento opresivo?
Ejemplo: Sueño de la calle Armadores y La Alameda
En el sueño el sitio parecía exactamente el cruce de la calle Armadores con La Alameda,
pero no tal y como está actualmente –era hace muchos años, antes de que construyeran lo
que ahora hay allí.

Esto te llevaría a preguntar: ¿por qué el sueño sitúa estos acontecimientos


en una escena de aquellos años? ¿Qué es lo que ocurrió entonces que cobra
importancia en este momento?

PREGUNTA 5: LA HISTORIA

Primero resume el argumento del sueño. Luego, hazte esta pregunta: ¿Qué hay en
tu vida que sea como esta historia?
Resume los acontecimientos del sueño en dos o tres pasos: “primero ... y luego ...
y luego ...” Hazlo de forma más general que el sueño.
Esto puede hacerse de varias maneras, si la primera no da resultado.

Ejemplo: Sueño de atravesar el río


Tenía que cruzar este río, no había ningún camino que lo atravesara, entonces vi un puen-
te más abajo, pero cuando llegué allí iba sólo hasta una isla en el río.
El resumen de la historia podría ser: “Primero no parece haber ningún camino,
luego hay uno, pero sólo un camino parcial. ¿Qué hay en tu vida que se parezca
a esto?”
O: “Primero te sientes desalentado, luego mejor, pero no completamente bien.
¿Qué hay en tu vida que se parezca a esto?”
O: “Primero hay un gran vacío de una a otra parte. Entonces, resulta que hay un
lugar en el medio”.
Los resúmenes de la trama te permiten preguntar: ¿Qué es igual que eso en tu
vida? ¿Dónde te está haciendo falta un camino? ¿Respecto a qué te sientes desa-
nimado? ¿Qué parece un gran vacío, todo o nada, en este momento? ¿Qué podría
ser esta isla?

¿Te das cuenta del potencial metafórico que tiene una historia? ¿Alguna
vez has contado una historia cuando no eras capaz de decir algo de forma

MAIOR 185
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

directa? Dices: “Me sentí como si estuviera perdido en un bosque, y ...” Para
expresar cómo te sientes, cuentas una historia sobre el bosque.
Por ejemplo, imagina que acabas de conocer a alguien del sexo opuesto.
Estás ilusionado ante la posibilidad de una nueva relación, pero a la vez estás
tenso y nervioso. Temes no gustarle a la persona una vez que te conozca.
Supón que expresaras esto mediante una historia, ¿cómo sería?
Podrías decir: “Me siento como si fuera a solicitar un trabajo importante.
Entro en la habitación, y de lo nervioso que estoy, tropiezo con la alfombra”.
O podrías contar esta otra historia: “Alguien encuentra el cofre de un teso-
ro enterrado. Cuando lo abre, esperando encontrar oro, sale un animal reptan-
do. La persona da un grito y sale corriendo”.
La historia expresa el sentimiento y la situación. Puedes inventar una his-
toria para expresar cualquier sentimiento.
Las mejores ideas para las historias surgen directamente de tu sensación-
sentida. En lugar de inventártelas deliberadamente, recuéstate y enfoca la sen-
sación-sentida: de pronto, brotarán ideas para una historia. De este modo con-
sigues más ideas que las que ya tienes en mente.
Un sueño es algo parecido a eso, pero en la elaboración de la historia inter-
vienen más elementos que cuando estás despierto.
Incluso en la conversación ordinaria decimos cosas como: “Estas cosas me
matan”, o “le habría matado cuando hizo eso”. En una historia que expresara
este sentimiento, alguien podría resultar muerto. O decimos: “Me siento extra-
ño”. En una historia, el sentimiento de extrañeza podría expresarse mediante
una escena rara. Puedes utilizar o no esta capacidad imaginativa en tu vida.
Pero está ahí, ¡en tus sueños! Es un aspecto rico y positivo de todos los seres
humanos.
Las historias constituyen una dimensión humana básica. Dedicamos dos
de cada veinticuatro horas a elaborar historias. La investigación ha puesto de
manifiesto que todos soñamos más de una hora cada noche.
Al principio puede que no te des cuenta de que las historias representan
algo. ¡Pero puedes estar seguro de que tu “yo” más amplio es bueno en eso,
puesto que sueñas todas las noches! Cuentas con esta visión de las historias, y
también puedes acceder a ellas de forma consciente. Si examinas con cariño tus
sueños, no tardarás mucho en conseguirlo.
Entremos en detalles:
Las historias tienen una cierta estructura. Ocurren en el tiempo. La secuen-
ciación es importante. Primero sucede algo, después sucede otra cosa, y sólo
entonces llega el final.
Importa lo que viene primero en el sueño y lo que viene después.

186 MAIOR
A p é n d i c e B

Si no recuerdas la secuencia de los acontecimientos, ¡no los ordenes arbitraria-


mente! Limítate a tomar nota de que no recuerdas el orden en que aparecen.
Imagina que sueñas con algo agradable y algo que te produce temor. ¿Qué
vino primero? Supón que primero todo estaba perfectamente, y luego surgió
algo atemorizante. Eso es muy distinto a luchar con algo que te da miedo y que
luego resultó ser algo bueno. La primera historia dice que algo que aparente-
mente está bien puede volverse amenazador, y no se sabe cómo podría termi-
nar. La segunda historia dice que algo que parece atemorizante puede trans-
formarse en algo bueno.
Ejemplo: Sueño del armamento del primer piso
Entré en un extraño edificio moderno. Yo pensé que estaban fabricando armamento en el vestíbulo.
Había vigilantes, y no se podía ir más allá del vestíbulo. De alguna forma logré sobrepasar a los vigi-
lantes y entrar en el ascensor. Arriba había una habitación grande, y una mujer estaba abriéndose paso
empujando una barrera invisible, como una membrana o una goma, o algo parecido, pero invisible.
Entonces consiguió atravesarla y del otro lado vino un hombre y los dos bailaron un hermoso ballet.

Aquí, el orden de los acontecimientos es importante. Primero hay barreras,


después ella consigue atravesarlas y el resultado es una hermosa danza, y estar
juntos. Según el sueño, alguna barrera no resulta ser tan mala como la perso-
na cree. Primero es algo que infunde temor, luego sucede algo hermoso al otro
lado. El sueño dice que ella consigue cruzar.
Muchos sueños terminan sin resolverse. Puede decirse que todavía no
sabemos si la situación se resolverá por sí misma o no.
Si el sueño acaba mal –y muchísimos acaban así–, esto indica lo que el cuer-
po imagina a partir de la constelación presente. La historia no es una predic-
ción. No sabemos si la persona que tuvo el sueño del ballet conseguirá atravesar
su barrera. Todo lo que sabemos es que el cuerpo ya es capaz de imaginar
cómo sería eso. Es posible cruzar la barrera.
Supón que he soñado algo parecido a eso, pero en el orden contrario. Si el
sueño prevé mi fracaso, trataré de ver cómo y por qué no he conseguido cruzar.
También examinaré con especial atención lo que sucedió justo antes de fracasar.
Sueño del peine sucio
Me dijeron que un niño pequeño estaba enfermo. Estaba dentro de la casa y yo estaba fue-
ra con Juana. Me pidieron que fuera y les ayudara. Les di mi peine y les dije que se lo lle-
varan al niño. Más tarde éste murió, pero ellos dijeron que no había sido por mi culpa.
Yo resumiría la historia así: Primero, el niño está enfermo y me piden que
vaya y les ayude. Luego le mando mi peine. Entonces, el niño muere. ¿De modo
que el niño muere después de que yo no acudí y en lugar de eso envié mi peine?
Ahora, ¿qué es un peine para mí? ¿Y cuál es la cualidad de enviarlo, espe-
cialmente teniendo en cuenta que el niño murió después de eso? Y lo envié en

MAIOR 187
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

vez de ir yo mismo. ¿Cuál era la cualidad sentida de no acudir? ¿Eludir el pro-


blema, retirarme, algo así, no luchar a brazo partido? Algo por el estilo. Bien,
perfectamente, esa cualidad, como quiera que se llame. Y esa cualidad condu-
ce a la muerte del niño. No es una predicción sobre lo que ocurrirá, más bien
describe lo que ocurre cuando evito las cosas de ese modo. El sueño puede ayu-
darme a abordar ese modo de ser, de manera que pueda ver lo que hay en él,
y cambiarlo.
Observa de qué forma obtenemos estos útiles resúmenes “de una frase” de
las historias del sueño. Decimos: “Primero está esto, luego está esto”. Resume,
utilizando esta fórmula, los acontecimientos de tu sueño. (Trata de incluir lo
que tú haces o no haces como un acontecimiento del sueño).
Si en un sueño suceden muchas cosas, habrá diferentes versiones. Pero
incluso con sólo dos acontecimientos, existen diferentes frases posibles. No
sabemos de antemano lo que dirán estas frases. Encajamos esto o aquello, y
entonces tendremos una frase con implicaciones sorprendentes. Las proba-
mos, una tras otra, hasta que surge algo.
Hagamos esto con el último ejemplo, “el armamento del primer piso”.
“Primero hay una barrera impenetrable. Cuando consigo atravesarla, hay
un ballet hombre-mujer”. ¿Eso significa algo? Según este resumen, la barrera
con la que te tropezarías es específica contra las asociaciones hombre-mujer.
Quizá eso haga que surja algo en tu interior. O tal vez no.
“Primero parece que se trata de fabricar armas de fuego, o algo peligroso.
Después hay una danza”. Según este resumen, tocaría cierta ira o explosividad
(que no sería tan mala como parece).
“Primero estoy en la planta baja, y hay guardias, luego consigo burlar su
vigilancia y voy arriba”. Esto podría ayudar a descubrir algo que está guarda-
do a un nivel profundo.
“Primero me abro paso empujando contra algo que no puedo ver, luego
estamos bailando los dos”. Esta versión pone el énfasis en alguna cosa que se
interpone en mi camino y que puedo sentir, pero que no soy capaz de ver.
Puesto que no sé lo que significan mis sueños, quiero probar varias de estas
versiones, hasta que algo se mueva en mi interior.

PREGUNTA 6: LOS PERSONAJES

Selecciona el personaje desconocido de tu sueño. O, si todos son conocidos, elige


el más importante. (O tómalos por turno).

188 MAIOR
A p é n d i c e B

¿A qué te recuerda esta persona? ¿Qué cualidad de sentimiento te produce esta


persona en el sueño?
Incluso una persona a la que no viste claramente puede dejarte una cualidad sen-
tida en el cuerpo.
Con gente conocida: ¿Tenía el mismo aspecto de siempre?

Si la mujer desconocida del sueño te recuerda a tu madre, es que tiene algo


de ella. Pero no digas: “representa a mi madre”. ¿Por qué inventó el sueño ese
personaje desconocido? Tu cuerpo sabe cómo “soñar” a tu madre y podría
haberlo hecho fácilmente. Seguramente has soñado alguna vez con tu madre.
Este personaje desconocido no es exactamente tu madre, aunque puede incluir
algunas dimensiones de ella. ¿A quién más o a qué te recuerda?
A menudo, las personas conocidas nos parecen extrañas en el sueño por-
que están mezcladas con alguien más. Por ejemplo: “Soñé con mi madre, pero
estaba gorda”. Aquí, hay alguien más mezclado con la madre. Pregúntate
quién está así de gordo. (También, ¿cuál es la cualidad sentida de esta gordu-
ra?). Comprueba si las personas conocidas aparecían en el sueño de modo inu-
sual.
Pero imagina que simplemente soñaste con tu madre. Probablemente el
sueño dice algo acerca de tu relación con ella. Con la pregunta 6 puedes ver lo
que surge si asumes que los personajes del sueño son las personas reales que
representan.
Las preguntas 4, 5 y 6 pueden recordarse conjuntamente como Lugar,
Historia y Personajes.

PREGUNTA 7: ¿QUÉ PARTE TUYA APARECE AQUÍ?

Según algunas teorías, las otras personas que aparecen en tu sueño son partes de
ti. Nosotros no estamos seguros de que sea así, pero pruébalo:
¿Qué cualidad de sentimiento te produce esta persona? ¿Qué sensación viene a tu
cuerpo? No es necesario que la nombres, solamente siéntela.
Si no viene ninguna cualidad, pregúntate: ¿Qué adjetivo podría ponerle a esa per-
sona?
Ahora piensa en ese adjetivo o cualidad de sentimiento como una parte de ti.
Si eso es una parte tuya, ¿qué parte sería?
Te puede gustar o no esa parte, o puede que sepas mucho sobre ella. Pero, de cual-
quier manera, déjala estar aquí por ahora.
¿Tiene sentido el sueño, si lo tomas como una historia sobre cómo te relacionas
con esa parte tuya?

MAIOR 189
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Ejemplo: Sueño del regalo de cumpleaños


Los del club me pidieron que dejara que Guillermo durmiera con mi esposa. Se suponía que
eso iba a ser un regalo de cumpleaños para él. A mí no me gustó la idea, y dije que de todos
modos ella no lo haría. En ese caso, dijeron, Guillermo podía dormir con la tía Beatriz.
Asociaciones: “Ese sueño es realmente absurdo. Jamás permitiría que me pidie-
sen algo así. No sé qué club es éste. De acuerdo, ¿cómo es Guillermo? Guillermo
siempre hace sólo la parte del trabajo que le gusta. No tiene escrúpulos y se impo-
ne a toda la gente. Mm ... ¿ésa es una parte mía? Bueno, sí (riéndose). Pero no me
gusta. Estoy contento de no ser como Guillermo. Pero, en efecto, es una parte mía.
Consigo lo que quiero. He pasado por encima de todo el mundo. No la dejo aso-
mar mucho, incluso en mi interior”.
Ahora él introduce eso en el sueño. “¿Dormiría ella con esa parte mía? Mm.
¿Como regalo de cumpleaños? No es mala idea”.
“Y, si ella no va a hacerlo, ¿lo hará entonces la tía Beatriz? Oh, claro, la tía Beatriz
me dio un montón de cariño, lo que nunca hizo mi madre. Así que, mm. ¿Tratar
a esa parte con mucho cariño? ¿Podría amar a esa parte mía? Mm”.

Con la pregunta 7 pruebas a considerar a los personajes como si fueran par-


tes tuyas. ¿Tienes clara la diferencia entre las preguntas 6 y 7? No damos por sen-
tado que ésa sea una parte tuya, simplemente tanteamos esa posibilidad.
Fíjate especialmente en una persona desconocida de tu sueño. A fin de cuen-
tas, esa persona únicamente existe como una parte tuya.
Pero, además, tu manera de sentir a la gente conocida real puede ser una
parte de ti.
Pregunta: ¿Cuál es la cualidad sobresaliente de esa persona?
Imagina que has soñado con tu amiga Sara. ¿Cómo es Sara? Busca un adje-
tivo, por ejemplo “atrevida” o “seductora”. O una descripción más extensa: “No
tiene problemas para encontrar hombres”. “Tiene manga ancha respecto al
sexo y expresa lo que siente ante cualquiera”.
Ahora, si eso (nombrado o sentido de ese modo) fuese una parte tuya, ¿qué
parte sería?
En este punto, puede que pienses que tú no tienes una parte así. Sara es tu
auténtico contrario. Estás contenta de no ser como ella. Estupendo. Pero dado
que tu yo consciente la excluye, es probable que sea una “parte” que ha sido
separada de ti y colocada en un lugar donde no puedes verla.
Cuando sientas esta parte tuya, encájala en la historia. ¿Cómo actúa esa parte, y
cómo reaccionas tú ante lo que hace?
Cuando introduces eso, ¿qué dice el sueño que hace tu parte “Sara”? Y,
según el sueño, cómo te relacionas con esa parte? En el sueño Sara se abraza a
un tipo y tú te escandalizas y te vas. ¿Es así como tratas a tu propia parte
“Sara”? ¿Te escandaliza y te marchas? ¿Se mueve algo en relación a eso?

190 MAIOR
A p é n d i c e B

Aunque la figura no se viera con claridad en el sueño, ¿el personaje era


alto, bajo, delgado? ¿Cómo iba vestido? Incluso las figuras totalmente difusas
llevan consigo alguna cualidad sentida. ¿Puedes ponerle un adjetivo? O tam-
bién puedes llamarla “esa cualidad”.
Introduce eso en la historia. ¿Qué significaría el sueño si la historia tratara
sobre el modo de actuar de esa parte tuya y sobre cómo te relacionas con ella?
Naturalmente, no tenemos la certeza de que los personajes del sueño sean
partes tuyas. Sin embargo, es algo probable, puesto que tu cuerpo los ha crea-
do. Pero no queremos asumir nada a la fuerza. Más bien se trata de preguntar
si el sueño tiene sentido cuando lo consideras como una historia sobre cómo te
relacionas con esa parte de ti mismo.
Cuando consideras a las otras personas que aparecen en el sueño como
partes tuyas, puede surgir una interpretación. Toda tu gama de interpretacio-
nes se modifica.
Ejemplo: Sueño del hombre despeinado
Había un hombre muy despeinado, oprimido, viviendo como un recluso en el piso de arri-
ba de una casa vieja, destartalada.

Ella dijo: “Es Jaime” [su marido]. “A veces pienso en él de ese modo”.
Pero entonces llega la pregunta 7: ¿Hay en mí misma una parte así? Podría
ser una parte masculina. ¿Qué se entiende por “masculino”? La parte de mí que
actúa y lucha por las cosas, que se ocupa de los negocios ... Oh ... claro ... Sé que
esa parte mía no está en buenas condiciones. Hm, de modo que vive como un
recluso, sola. Hum. No le estoy prestando atención, no la acompaño. Está opri-
mida, hum. No la respeto mucho en mí misma. Hum. Y ahora introduzco eso en
el resto del sueño, para ver lo que la historia dice sobre ello y sobre mí.
Otro ejemplo: Sueño del cohete
Mi padre está, con algunas personas más, en un cohete que está a punto de ser lanzado al espa-
cio exterior. Me pide que encienda en un terreno despejado una hoguera que no se apague, para
que pueda verla durante mucho tiempo a medida que ellos se alejan cada vez más. Entonces él
aparta bruscamente mi mano de la cortina de la ventana, de modo que ya no puedo verle más.

“Hace años que murió mi padre. ¿Qué parte de mí es como mi padre o está
todavía ligada a él? Hum. ... Ahora, la historia: ¿ésta dice que esa parte mía se
está yendo para siempre? Hum ... Sí, cada vez me estoy liberando más de los
valores y actitudes de mi padre. Lo sé”.
CONTROL DE SESGO, parte 1: “Lo contrario sería conservarlos, o dejar que
sigan ahí Hum. Bien, no adoptes lo contrario, no es eso tampoco. Déjalo abier-
to”.

MAIOR 191
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Ahora, CONTROL DE SESGO, parte 2: “¿Qué surge dentro de mi cuerpo si mi


padre se marcha definitivamente? ... [enfocando] ... Hum. Hay, mm, ese senti-
miento de ‘Oh, no dejes que se vaya todavía’ –¿Qué es esto? Supongo que no
estoy dispuesto a dejarle marchar, aún ... Oh, él no quiere irse de mi lado toda-
vía. Claro. Encender una hoguera que no se apague ... lo siento así, sí ... Oh,
seguro, temo que él se enfade conmigo, sí. La forma en que cerró la persiana
de la ventana, lo siento como si estuviera enfadado conmigo. Sí. ¡También es
un sentimiento muy, muy antiguo de la infancia! ¡Guau!

PREGUNTA 8: ¿CÓMO SERÍA SER “ESA” PERSONA?

Levántate o siéntate en el borde de la silla. Relaja tu cuerpo. Ahora imagina que te


estás preparando para actuar en una obra. La representación es mañana. Estás
preparándote, sintiéndote dentro del papel. Vas a representar a un personaje del
sueño. Deja que surja en tu cuerpo la cualidad del sentimiento de ser esa persona.
Ahora puedes hacerlo realmente, o solamente imaginarlo, pero asegúrate de hacer-
lo en tu cuerpo.
¿Cómo caminarías por el escenario? ¿Pisando fuerte, rígidamente, o de qué mane-
ra? ¿Cómo permanecerías de pie o sentado? ¿Cómo estarían tus hombros? No
decidas. Deja que tu cuerpo lo haga espontáneamente.
Exagéralo. Como si se tratara de una obra cómica. Sobreactúa de modo que el
público se ría.
¿Qué se te ocurre decir o hacer? No lo inventes. Espera y observa qué palabras o
movimientos vienen del sentimiento corporal.
Trata de mantener esto dentro de ti. Si evocas otra vez la imagen de ese persona-
je ¿surge de nuevo esa cualidad en tu cuerpo?
Estas preguntas pueden aplicarse a cualquier cosa de un sueño, no sólo a perso-
nas. Como en las pantomimas, se puede decir “sé esa pared” o cualquier objeto
del sueño. Espera y siente lo que surge en tu cuerpo.
(Por ejemplo, estás representando una pared. Estás de pie. De pronto tienes el
impulso de extender el brazo en un movimiento rígido de bloqueo, y dices
“¡Alto!”).
También puedes representar tu forma de ser habitual, como eras en el sueño. Exa-
gérala, observa lo que ocurre cuando te permites ser aún más de esa manera.
[Consulta el “Sueño de Marcos”, capítulo 9].

En mis clases permanecemos de pie, con el cuerpo relajado, y utilizamos


esta pregunta sin realizar ninguna acción visible. Si alguien estuviera obser-
vándonos, únicamente nos vería estar de pie en silencio. Pronto oiría risas y
exclamaciones, a medida que fuera surgiendo algo dentro de nosotros. Todo lo

192 MAIOR
A p é n d i c e B

que vería sería sorpresa en algunos rostros. Y, en clase, la mayor parte de la


gente no dice lo que le surgió.
Es importante que aflojes el cuerpo, o al menos no permanezcas en la mis-
ma postura en la que estabas sentado sin moverte un poco. Deja que se vaya
el estado corporal que tenías, para que pueda configurarse uno nuevo. Enton-
ces espera. Deja que eso surja en tu cuerpo.
No se trata de escribir una obra de teatro, sino que la idea es dejar que la
figura surja dentro de tu cuerpo. Estás sintiendo tu modo de estar dentro del
papel.
Si lo deseas, lo mejor es que te levantes y actúes. Pero también puedes per-
manecer sentado y sentir lo que surge en tu cuerpo para representar este papel.
No basta con describirlo. Si dices: “Sé cómo actuaría esta persona, yo haría
...”, debo interrumpirte y decirte que no me lo cuentes a mí, que dejes que eso
surja dentro de tu cuerpo.
Si de pronto surgen palabras o movimientos, sin que hayas tenido antes
una sensación-sentida, busca esa sensación-sentida inmediatamente después.
Siente la fuente de donde surgen esas palabras y acciones espontáneas. Por ejemplo,
imagina que se te saltan las lágrimas. Deja que tu atención se dirija a la fuente
de esas lágrimas, al lugar en el que algo llora en tu interior.
O imagina que te sorprendes a ti mismo diciendo: “¡Basta, ya está bien,
déjalo ya!” Siente ahora, en tu cuerpo, esa nueva solidez, esa sensación de
insistencia –esa sensación-sentida. (No es preciso que la describas con pala-
bras).
Sobreactúa. Exagéralo hasta que resulte cómico. Por ejemplo, digamos que
normalmente tú eres una persona muy considerada y sensible. Sueñas con un
patán cruel. No te limites a actuar como un pequeño villano. Deja que tu cuer-
po “lo caricaturice” como si estuvieras haciendo teatro para niños. ¿Cómo
escenificaría tu cuerpo una crueldad descomunal y regocijante? Tal vez tu cuerpo
extienda los brazos y las piernas ocupando todo el espacio y chocando con
todo el mundo. O puede que tu nariz apunte al aire despectivamente y tus bra-
zos se agiten ante todos, en un exagerado gesto de echarles.
Lo que interpreta el sueño es la sensación física de una nueva forma de ser,
un cambio interior, la nueva cualidad de la energía dentro de tu cuerpo. Sien-
tes directamente cómo sería vivir más de esa forma.
Puede que notes diversas sensaciones y tensiones corporales. Si es así, está
bien. Pero dirige tu atención al centro de tu cuerpo: es ahí donde surge una
sensación-sentida.
Como dije anteriormente, si rechazas de plano “ser” esa persona y dices:
“Ni en un millón de años; esa persona, no”, presta atención a ese intenso sen-

MAIOR 193
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

timiento. ¿Qué es esa fuerte resistencia? Es interesante, ¿no? Concéntrate en


ese sentimiento unos momentos, y sé comprensivo y amable con él. Te dirá lo
que es, no en un solo paso, sino después de varios pasos pequeños.
Cuando trabajes con otras personas, probablemente tendrás que esforzarte
un poco, explicar mejor la pregunta, no desanimarte ante la desgana inicial. A
veces es útil que imagines durante un momento cómo representarías tú el per-
sonaje y luego le preguntes a la persona que tuvo el sueño qué es lo que no está
bien en tu manera de representarlo. Entonces, con frecuencia la persona tiene
inmediatamente una sensación de lo que sería adecuado para representar ese
personaje. Por supuesto, no debes bloquear todo el proceso insistiendo en que
la persona escenifique eso que le surge en respuesta a la pregunta 8. Ni una
sola de las preguntas es imprescindible. Cada persona debe sentir en su inte-
rior lo que le ayuda o no. Pero tampoco aceptes sin más el simple pánico escé-
nico o la vergüenza; indica a la persona que esto puede hacerse de forma pri-
vada e interiormente. Al principio la gente no entiende esta pregunta, si nun-
ca la han puesto en práctica.
Pero si tu cuerpo no se siente bien haciendo esta pregunta, por supuesto
que no debes seguir con ella. Éste es un principio fundamental siempre que se
siguen instrucciones de otra persona en cualquier proceso humano: tu guía
definitiva debe ser cómo sientes eso efectivamente en tu interior.
¿Es realmente segura esta pregunta? Imagina que te inunda una oleada de
ira. ¿Cómo sabes que es seguro sentir esta ira? Una agresividad asertiva es algo
perfectamente bueno y forma parte de toda persona sana. Si se la ha relegado
durante años, puede parecer muy intensa y violenta. Si, de hecho, a veces ata-
cas a la gente con una violencia incontrolada, entonces no escenifiques tu res-
puesta a esta pregunta. Pero si esto es así en ti, probablemente no soñarás con
personajes violentos que no sean tú mismo. Sin embargo, la mayoría de la gen-
te ni siquiera ha dado una patada a la pared en toda su vida.
Cuando surge tu ira, tal vez la sientas como algo negativo, resentido, viejo
y corrosivo. Acéptala como es, pero confía en que se transformará en sana
agresividad o en una sensación de fuerza. No planifiques o calcules cómo
debería ser. Deja que surja tal como es. Puede cambiar rápidamente, o puede
que necesite un poco de tiempo. Da la bienvenida a la energía para que no se
quede bloqueada.
Lo que ha sido apartado, no sentido, permanece igual. Cuando se siente,
cambia. ¡La mayoría de la gente no lo sabe! Creen que se hacen mejores no
permitiéndose sentir sus facetas negativas. Por el contrario, eso mantiene los
sentimientos negativos estáticos, iguales año tras año. Sentir eso durante unos
momentos en el interior de tu cuerpo, le permite cambiar.

194 MAIOR
A p é n d i c e B

Si hay en ti algo malo, enfermo o erróneo, permítele permanecer en tu interior y res-


pirar. Ése es el único modo en que puede evolucionar y cambiar a la forma que necesita.
En los sueños puedes encontrar un tipo de figura a la que Jung llamó “la
sombra”. Es lo opuesto a tu personalidad habitual. Si, por ejemplo, eres una
persona pacífica, en tu caso la sombra serán figuras violentas. Como es tu
opuesto, probablemente te repela. Pero puede que las rechaces de un modo
más sutil. Tal vez digas que esta figura es aburrida, insignificante, indigna de
que se le preste atención.
En mis propios sueños pasé por alto durante mucho tiempo el significado
que tenían algunos personajes. No quería probar a “ser” esos personajes por-
que me parecían “aburridos”. “Esto es curioso, ¿no?”. Me encontré escribien-
do lo siguiente. Soy una persona que se ocupa mucho de cosas interesantes.
Me gusta explorar, experimentar, ver cosas nuevas. Disfruto pensando. Soy un
intelectual. Soy profesor de Universidad, escritor, terapeuta y, sobre todo, filó-
sofo. ¿Qué crees que es lo que más rechazaría? Algo “aburrido”.
Durante muchos años, en mis sueños aparecían taxistas, hombres de nego-
cios en oscuros trajes a rayas, granjeros. ¡Sobre todo taxistas! Con frecuencia, el
taxista era grosero. Él no me dejaba apearme donde yo quería. Decidía a dónde
iba yo. Un granjero de uno de mis sueños tenía petróleo en sus tierras. ¿Cuál es
su cualidad sobresaliente? “Es muy aburrido y vulgar”, dije en un primer
momento. ¡Pero un granjero que tiene petróleo en su propiedad no es vulgar!
¿Y esos hombres de negocios? Pronto se hizo evidente una dirección de cre-
cimiento fundamental en mi vida: llegar a ser un poco más efectivo en la
acción, en la organización, en la publicidad, en dar a conocer mi trabajo.
Durante años no había conseguido llevar mi trabajo hasta el final, con efecti-
vidad, de manera que llegara a la gente. ¡Aprender eso requirió algo de acción!
Cualquiera que me conozca sabe el cambio que eso supuso para mí. Requirió
tiempo. ¡Al principio estas acciones me hacían sentir enfermo! Después de un
tiempo empecé a tomármelo con humor y a jactarme de “estar convirtiéndo-
me en un hombre de negocios”.
No se trataba simplemente de aprender una nueva aptitud. Eso equilibró
mi personalidad. Sentí como si tuviera una segunda pierna, como si antes de
eso sólo hubiera tenido una. Era parte de un cambio más amplio en mi mane-
ra de estar vivo. Pero al principio, los hombres de negocios de mis sueños me
parecían aburridos y triviales.
Con todo, nunca me convertiré en el tipo opuesto de persona. Este cambio
y desarrollo de mi personalidad surge cuando añado solamente un poco de lo
opuesto, y eso a mi propio modo. Si eres muy sedentario, un poco de ejercicio
puede representar una diferencia verdaderamente notable. Pero no te alarmes,

MAIOR 195
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

no por eso vas a convertirte en un atleta profesional. Yo bromeo acerca de mi


competencia para los negocios y le digo a la gente: “Cuando tenga ochenta
años, llegaré a estar simplemente por debajo de la media”.
Si sueñas con alguien que no puedes soportar, no temas volverte como esa
persona. No podrías. Pero si pruebas a “ser” esa persona, saldrán a la luz más
aspectos tuyos. La imagen del sueño no es realmente ese “Fulano de Tal”. Es
algo que pertenece a tu cuerpo.
Nunca perderás la línea esencial que has seguido en tu desarrollo. Ahora,
con tu cuerpo, compórtate de la otra forma.
La pregunta 8 es el único modo que conozco para sentir de forma inme-
diata “el otro lado”. Especialmente en el caso de personas que normalmente
son siempre agradables, que se sienten oprimidas y deprimidas con facilidad,
ser “el malvado opresor” por unos minutos es algo muy enriquecedor.
Esta inversión de roles es fascinante. Naturalmente, la opresión y la mez-
quindad te resultan familiares, pero únicamente como algo que tú padeces.
Ahora, esta figura onírica que ha surgido en tu cuerpo te permite adoptar el
otro papel. En tu vida real no harías eso, probablemente con toda la razón.
Pero hazlo en tu cuerpo, durante un minuto. Entonces, tu cuerpo creará algo
nuevo.
Exagéralo hasta que te haga reír. ¿Saldrías a escena disfrazado de diablo?
¿Te gustaría arañar? ¿Escupir fuego? ¿Hacer ruidos espeluznantes? Si no,
¿cómo lo representarías?
Por supuesto, también es posible que conozcas a la perfección esa parte
tuya. Aún así, el ser de esa manera más plenamente y con todo tu cuerpo pue-
de cambiar esa parte que ha sido excluida.
O deja que el sueño te cuente cómo actúa ese personaje y cómo actúas tú
respecto a él. Luego, mantén tu mente abierta a alguna forma, aún sin definir,
en la que tú podrías reaccionar ante él. Piensa en varias posibilidades. Después
vuelve a imaginarte el personaje y deja que tu cuerpo reaccione espontánea-
mente.
Si no deseas ser ese personaje, existen otros métodos. En lugar de ello, pue-
des hacer un trabajo de confrontación, y defender tu terreno ante él.
Por ejemplo: Sueño del nazi
Los nazis habían tomado el poder. Podían pegarnos un tiro en cualquier momento, y lo
cierto es que antes o después nos iban a fusilar. Atravesé una habitación y aún no me habí-
an disparado, pero era inútil volver a luchar o esconderse.

“Me niego a ser un nazi. Pero, seguramente, podría utilizar más energía
combativa de la que mostré en el sueño. Hm ... Siento como si fuera inútil

196 MAIOR
A p é n d i c e B

luchar. Sólo conseguiría acabar asesinado. Hm ... Parece como si no quisiera


enfrentarme, atacar, defender mi terreno. No quiero tener nada que ver con
todo el asunto. Nada. Bien, hum ... Sí, si asumo que voy a defender mi terre-
no, enfrentándome a ellos de alguna forma, puedo sentir que algo se hace más
vivo. ¡Exacto! ¡Por qué voy a huir de los malditos bastardos!
Bien, ésa es una energía nueva. ¡Por qué voy a huir de nada, maldita sea!”
Aquí él no adoptó el papel del nazi, pero su energía surgió al volverse más
confrontativo y desafiante con él.
En general, si “ser” ese personaje se siente como algo absolutamente erró-
neo, intenta relacionarte con el personaje de alguna forma que sea nueva para ti.
Además, podemos preguntar:
si esta situación fuera real, ¿qué harías tú?
“¿Con el nazi? Creo que en esa situación no sabría qué otra cosa hacer,
aparte de lo que hice en el sueño”.
Bien, ¿qué más se podría hacer?
O, con el sueño del perfeccionista americano (capítulo 5): Si ésta situación
fuera real y un hombre estuviera sacando de tu casa todas tus pertenencias,
¿qué es lo que harías?
La pregunta 8 abarca ambas cosas: tu modo de ser esa persona y la forma
en que tú reaccionarías ante ella. Puedes dar un paso respecto a cada uno de
los dos aspectos.

PREGUNTA 9: ¿PUEDE CONTINUAR EL SUEÑO?

Visualiza vívidamente el final, o alguna escena importante del sueño. Siéntela de


nuevo. Cuando la recuperes tan plenamente como puedas, obsérvala y espera a
que ocurra algo más.
Espera, no inventes nada.
Tras un rato: ¿Qué impulso tienes, si es que tienes alguno, de hacerle algo a la
imagen, una vez que ella ha actuado por sí misma?
Estas tres preguntas proceden de Jung y Perls. Yo he especificado el papel del
cuerpo.
Normalmente, una de las tres basta. Por lo general no necesitarás las tres a la vez.
Puedes emplear las otras dos más adelante, si las necesitas.

Vuelve a visualizar el final del sueño, o cualquier otra parte importante del
mismo. Permanece a la espera de que suceda algo.

MAIOR 197
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Cuando algo ocurra, pregúntate: ¿Qué impulso tienes, ahora mismo? ¿Qué
le harías tú a la imagen, ahora que ella ha hecho eso? Espera, deja que algo
venga desde tu cuerpo.
(Parte de un sueño más largo:) ... entonces ella hizo ese comentario obsceno (que hace a
menudo) y la dejé allí mismo y seguí caminando calle abajo.

“Volví a visualizarla haciendo el comentario, y dejé que el sueño continua-


ra a partir de ahí: Ella me agarró por el pecho y me derribó. Tuve la sensación
de que me estaba hundiendo, y eso hizo que me sintiera desgraciada. Pensé:
sí, realmente ella me derribaría si pudiera.
Ahora, ¿qué hago yo en respuesta? ... Esperé. Luego:
¡De pronto conseguí estar encima de ella y la golpeé, y luego la agarré por
las muñecas y la arrastré afuera!”
Al completar una imagen de un sueño, deja que se despliegue, hasta que
sientas que está completa y no va a surgir nada más (ver Malamud 1979).
Con el Focusing hemos aprendido que estas continuaciones del sueño pue-
den proceder de sentir en el interior del cuerpo. Deja que eso brote al prestar
atención al interior del cuerpo; no te lo inventes. En el ejemplo anterior la perso-
na no se exigía a sí misma hacer nada. Su acción surgió de modo espontáneo.
Las preguntas 7, 8 y 9 pueden recordarse como tres formas de trabajar en
profundidad con los personajes.
LA PREGUNTA 10, sobre los símbolos, ha sido tratada separadamente en el
capítulo 11.

PREGUNTA 11: LA ANALOGÍA CORPORAL. SOBRE TODO: ALTO, BAJO Y


DEBAJO

Alguna cosa del sueño puede ser una analogía del cuerpo. Por ejemplo, un obje-
to alargado puede ser un pene, un bolso puede representar una vagina. El coche
puede ser tu actividad sexual. Una casa puede ser tu cuerpo.
¿Encaja esto? El desván u otro lugar alto puede significar el pensamiento, estar en
la cabeza, lejos de los sentimientos.
“Abajo, al nivel del suelo” puede significar los sentimientos, estar en la parte más
baja de tu cuerpo, arraigado.
El sótano, estar bajo tierra, o bajo el agua, puede significar lo inconsciente, lo que
no es visible.
Las máquinas y diagramas extraños a menudo cobran sentido si se ven como ana-
logías del cuerpo.

198 MAIOR
A p é n d i c e B

Ejemplo: Sueño del ascensor


Yo estaba en un ascensor, subiendo. Cuando llegó muy arriba, todo empezó a moverse y a
oscilar. Salí en el piso veinticinco. Pero no pude volver a bajar: el ascensor no bajaba... [el
sueño continúa].

Ahora, pregúntate: “Si estar muy arriba significase estar en la cabeza y


bajar, estar más abajo dentro de mi cuerpo, ¿qué significaría el sueño? ... ¡Algo
está impidiéndome bajar! Tengo que permanecer con esto un rato”.
Ejemplo: Sueño del hielo en el motor
Yo tenía una motocicleta. (Siempre quise una, pero se suponía que las mujeres no tenían
moto). Yo estaba de pie, o más bien apoyada contra la pared del garaje. Había hielo en el
motor y en la rueda de atrás.

“Bueno, el motor no puede arrancar si está congelado. Supongo que mi


deseo de tener una motocicleta está helado. Deja que sienta eso en mi cuerpo,
mi deseo de tener una moto... ¡Oh, claro! Mi deseo sexual también está helado.
El hielo es como un anestésico. No siento el deseo ... Pero podría sentirlo”.
En este ejemplo la motocicleta es una analogía del cuerpo. ¿Qué parte del
cuerpo se corresponde con el motor y con la rueda trasera?

PREGUNTA 12: LO CONTRAFACTUAL

¿Qué hay en el sueño que sea específicamente diferente de la situación real?


¿Exactamente qué ha cambiado el sueño?

Ejemplo: Sueño de la pared


Una pared (que realmente no está allí) corre a lo largo de todo mi apartamento, dividién-
dolo en dos grandes mitades.
Si el sueño “se aparta del camino” para cambiar la situación justamente en deter-
minados aspectos, pregunta: ¿por qué hará precisamente estos cambios?
O: ¿El sueño representa alguna cosa con un valor diferente, contrario a cómo tú la
evalúas en estado de vigilia? ¿Algo que consideras estúpido aparece como inusual-
mente importante e impresionante en el sueño? ¿Alguien que aparece representa-
do como insignificante, tonto o alocado es una persona a quien de hecho admiras?
¿Algo que consideras indigno de atención se representa como una cosa fascinante-
mente hermosa? Observa si el sueño “corrige” la actitud que tienes en la vigilia. Si
es así, prueba a adoptar una actitud más moderada entre los dos extremos.

Ejemplo: Sueño del padre gigante


En el sueño, mi padre vino a visitarme, pero era enorme. Laura y yo apenas llegábamos a
sus botas. Y nuestra casa era diminuta.

MAIOR 199
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Pregunta: “¿Podría significar algo, si pruebo a decir que él es mucho más impor-
tante para mi de lo que reconozco? Déjame estar en silencio y ver si me viene algo”.

Ejemplo: Sueño de la bibliotecaria atontada


Yo estaba devolviendo unos libros en la biblioteca. La mujer que estaba tras el mostrador
era una especie de señora atontada. Contó los libros, pero luego anotó un número diferen-
te al que dijo. Me explicó varias reglas y procedimientos complicados para devolver los
libros. Yo dije que estaba devolviendo los libros, sin más, y me fui.

“¿A quién me recuerda esa señora atontada? Por el aspecto que tenía, a
Sandra. ¡Pero Sandra es una de las personas más listas que conozco!”
¿Puede ser que sobrevalores a Sandra de alguna forma?
Pruébalo en tu cuerpo:
“Hm ... Puedo sentir que quiero continuar pensando que ella es así de lista
... ¿Qué es esta sensación de querer pensar eso?”.
La pregunta 12 no es un oráculo que te dice que deberías o no tener un con-
cepto más o menos elevado acerca de una persona o cosa. Mas bien, te lleva a
plantearte una cuestión que de otro modo probablemente no te harías ni sentirías.
Tomemos, por ejemplo, el sueño sobre el padre gigante (capítulo 2). Algu-
nos investigadores dirían que este sueño muestra que el padre ya significa
demasiado para la persona. Otros dirían que la persona que tuvo el sueño
necesita corregir una visión del padre como alguien excesivamente insignifi-
cante. Los expertos no se ponen de acuerdo, así que es tu cuerpo el que debe
decidir.
Prueba ambas versiones. Quizá tú sabes que tu padre es demasiado impor-
tante para ti. Pero se está haciendo viejo. Tal vez deberías verle o hacer más por
él, puesto que vas a sentir mucho su muerte. ¿Quién sabe?
Otro ejemplo: Sueño de la espalda descomunal
Estaba en la cama con esta mujer y había otros hombres allí, no sólo yo. Entonces ella les
dijo que se fueran para que nosotros pudiéramos estar a solas. Vi que en realidad eran ado-
lescentes, pero eran muy grandes, uno tenía una espalda descomunal, lo vi cuando se mar-
charon. Luego estábamos nosotros solos y pensé que nos las arreglaríamos.

¿Tiene sentido preguntar sobre algún aspecto adolescente tuyo? ¿Lo consi-
deras algo muy importante o algo sin importancia?
¿La espalda descomunal significa que este aspecto es más importante de lo
que pensabas? O tal vez la imagen lo muestra más grande de lo que es. Sólo tú
puedes decidir. Aquí, la historia (pregunta 5) dice que cuando los adolescentes
se marchan, tú consigues hacer el amor. ¿Eso abre algo?
Lo que se abre de forma novedosa en tu interior puede decírtelo. De otro
modo, lo único que tienes son diferentes conjeturas.

200 MAIOR
A p é n d i c e B

Ejemplo: Sueño del Metro


Estoy intentando encontrar el Metro desesperadamente. Pregunto a unos chicos que hay
en la calle. Ellos señalan y dicen, “El Metro está justo allí”. Veo un sitio con dos entra-
das, una es el Metro, la otra es otra cosa, y alguien me está disparando desde allí. Subo
corriendo las escaleras del Metro, y las escaleras en realidad conducían a un andén eleva-
do. Pero en el sueño pienso que es el Metro. Llega un tren y se detiene. Eso es todo. Esta-
ción cerrada. Vuelvo escaleras abajo y veo a alguien que tiene una escopeta. Intento esqui-
varle, pero me dispara.

Aquí se podrían explorar cantidad de cosas, pero lo que llama poderosa-


mente la atención es lo contrafactual. Desde la calle, él sube corriendo las esca-
leras del Metro.
Se pueden hacer varias preguntas (evidentemente, partiendo de sus pri-
meras respuestas se podrían seguir diferentes caminos):
¿Qué podría significar el hecho de que, en lugar de bajar, subas?
¿Qué es el Metro? ¿Qué es lo que hace? Supón que él responde: “Te lleva
rápidamente a otro lugar, a mucha profundidad bajo el suelo”. El introducir
eso en el sueño conduce a la siguiente pregunta.
¿Qué podría significar esto: crees que te estás moviendo de un forma rápi-
da y profunda, pero en realidad estás “subido” en tus pensamientos?
¿Encaja eso con algo que tú sepas? ¿Te escapas de alguna forma, y enton-
ces, cuando vuelves, el problema te afecta exactamente igual que antes?
¿Cómo manejas la ira? ¿Encaja decir que a veces crees que la controlas,
cuando en realidad no es así?
En general, merece la pena preguntar sobre aquello del sueño que es con-
trario a los hechos.
Las preguntas 10, 11 y 12 son tres decodificadores: los símbolos, la ana-
logía corporal y lo contrafactual.

PREGUNTA 13: LA INFANCIA

¿Qué recuerdo de la infancia puede surgir en relación con el sueño?


Si piensas en tu niñez, ¿qué te viene?
¿Qué tenía en tu infancia esta cualidad de sentimiento del sueño?
¿Qué ocurrió en tu vida en esa época? ¿Qué significó para ti?

Ejemplo: Sueño de las escaleras que se tambaleaban


Era muy bonito, con habitaciones amplias y una carpintería preciosa. Las escale-
ras próximas al tejado estaban muy desvencijadas. Era como que se bamboleaban.

MAIOR 201
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Asociación: “Cuando era pequeña tenía un desván que tenía unas escale-
ras que se bamboleaban igual que ésas. Tenías que posar el pie abajo con
mucho cuidado y agarrarte a algo mientras lo hacías”.
Ahora, el recuerdo de la infancia la conduce a lo que le sucedía en aquella
época. (O quizá puedes preguntar: ¿Qué me pasaba entonces?)
“Solía subir a ese desván y sentarme allí durante horas. Eso me consolaba,
mm ... Recuerdo que en esa época me pegaban mucho. Siempre lo he recordado,
pero, mm ... [toma aire] ... En los años que siguieron, me he dado cuenta de que
fue mucho peor de lo que yo me permitía creer entonces. Lo he recordado, pero
me he mantenido apartada de ello. Me dije, bueno, eso pasa en la mayoría de las
familias. Pero ... [respira] ... ahora puedo tocarlo, sólo un poquito, dentro de mí.
Me siento bien al hacerlo, ahora. Eso ha estado apartado a un lado durante
mucho tiempo. Yo, mm, yo no quiero demasiado de eso, todo de golpe”.
Como dijo Freud, casi todos tenemos que recordar acontecimientos de la
infancia y ver cómo los sentimos en nuestro interior. De ese modo, pueden
cambiar de alguna forma. Entonces, la persona puede superar determinadas
limitaciones que antes no podía vencer.
La interpretación de un sueño puede depender de que hagas algo de esto;
de otro modo, únicamente tendrías una serie de conjeturas, no una interpreta-
ción.
Respecto a este sueño, podría haberse hecho la siguiente conjetura: arriba
y abajo podrían representar el cuerpo. La conexión es temblorosa, de modo
que la persona tiene cierto acceso a modos de ser más profundos, o corporales,
o arraigados, pero es un acceso oscilante e inseguro. Queda algo por resolver.
También se podría haber hecho esta conjetura: probablemente es algo que vie-
ne de la infancia (puesto que en los seres humanos es algo casi universal el que
nuestros problemas se originen en ella). O también podría hacerse esta otra
conjetura: probablemente no se ha prestado una plena atención a determina-
dos sucesos de la infancia, de modo que obstaculizan un acceso libre y seguro.
Con demasiada frecuencia nos mantenemos apartados únicamente de una o
dos cosas, pero el evitarlas nos impide el acceso pleno a nuestro cuerpo y a la
totalidad de lo que somos.
Pero todo esto no pasaría de ser meras generalidades. Probablemente son
cosas que podrían decirse de todo ser humano. Compara estas vagas generali-
dades con la asociación que hace en este momento la persona que tuvo el sue-
ño y con la apertura más profunda que produce inmediatamente en ella. Ade-
más, éstas serían sólo una serie de conjeturas. Podrían haberse hecho otras
igualmente válidas. Pero entonces no tendríamos ninguna interpretación, sino
sólo hipótesis contradictorias.

202 MAIOR
A p é n d i c e B

Una interpretación real normalmente es lo mismo que el paso corporal real.


Aquí están el recuerdo real, la sensación directa real de lo que tiene que hacer-
se con él, y lo que realmente se hace.
Abrir un significado así de un sueño es lo mismo que abrir y sentir ese
recuerdo de la infancia.
He aquí un motivo para hacerlo:
Un sueño trata acerca de tu vida y crecimiento actuales, no sólo acerca de tu
infancia. Probablemente, lo que trae el recuerdo es relevante en este momento
de tu vida. No te bloquees con algo como: “Sí, así es como era. Nunca superé
que ellos no me quisieran ...”, o con cualquier otra cosa que traiga el recuerdo
de la infancia. Ahora mismo, en tus modos de vivir y en tus actitudes está
implícito lo que expresa el recuerdo infantil. Tu forma de vivir ahora es algo
abierto, y puede cambiar la manera en que tu infancia está dentro de ti y lo que
te hace.
Las personas no somos una suma matemática de lo que nos sucede.
Sin embargo, a menudo vivimos de una manera que no hace sino repetir
nuestros temas de la infancia. Creamos situación tras situación de tal forma
que siempre ocurre lo mismo. Pero el organismo ha sido creado para vivir
bien, y como una totalidad. Las repeticiones no son únicamente algo negativo.
También constituyen un comienzo de superación de lo que te mutiló y cortó en
tu infancia. El cuerpo empieza a superarlo una y otra vez. El asunto siempre
está ahí de nuevo. Pero, si permites que tu cuerpo te la indique, también en-
contrarás ahí la dirección de la curación.
¿Cómo puede hacer eso el cuerpo? Es igual que cuando contienes la respi-
ración: tu cuerpo quiere exhalar. Cuando permaneces sentado durante diez
minutos en una postura incómoda, tu cuerpo quiere levantarse. Cuando acu-
mulas ira, quiere expresarla. Cuando suprimes la sexualidad, el cuerpo la
demanda. Cuando siempre eres educado y te pones a ti mismo en último
lugar, el cuerpo crea en un sueño un caradura que se pone a sí mismo en pri-
mer lugar. Y así sucesivamente. Por tanto, un recuerdo de la infancia no es pre-
cisamente algo que haya que lamentar. Es un asunto que tu cuerpo intenta lle-
var más allá una y otra vez.
Así que cuando surja un recuerdo, siente de qué modo podría aportarte más
vida y más aire fresco. Pero tienes que revivir los viejos sentimientos que emer-
gen del recuerdo. En mi ejemplo, tienes que tener el sentimiento de incomodi-
dad si quieres sentir la dirección de tu cuerpo y el deseo de levantarte desde esa
postura incómoda. La dirección estará en el sentimiento negativo. Cuando sur-
ja, identifícalo y consérvalo contigo para que puedas experimentar “el senti-
miento de incomodidad-más-el sentimiento de levantarte”, una y otra vez.

MAIOR 203
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Algunas veces no surge tan rápidamente la dirección que tendríamos que


adoptar en la vida. Para mucha gente es una ayuda esencial simplemente tole-
rar el sentimiento tal como era, lo que sucedió, el modo en que eso se sentía.
Aquello que no pudieron soportar siendo niños permanece recluido en la
actualidad. Entonces, el mero hecho de dejarlo salir, de dejar que respire, es
una gran ayuda.
Toca con delicadeza esa vieja herida o ese miedo, sólo un poco, muchas
veces, una y otra vez. Después de un rato, dentro de él aparecerá la curación.

PREGUNTA 14: CRECIMIENTO PERSONAL

¿Cómo te estás desarrollando, o intentando desarrollar?


¿En qué te estás esforzando, o qué desearías ser o hacer?
¿En qué sentido estás incompleto, no eres una persona completa?
¿Puede que el sueño o sus personajes representen algo que aún necesitas desarrollar?
Imagina que el sueño era una historia sobre eso. ¿Qué podría significar?

Evoca varias áreas de tu vida. Es probable que un sueño trate de las limi-
taciones, de las fronteras que tu cuerpo se esfuerza en superar.
Algunas personas nunca piensan en ellas; otras piensan en ellas continua-
mente.
¿Dónde está detenida tu vida? ¿Qué te gustaría hacer, cómo te gustaría ser?
¿Qué harías si no estuvieras tan asustado? ¿A qué has renunciado? ¿Por qué es
gris tu vida? ¿Cuáles son los límites de tu vida?
Si estás honestamente satisfecho con tu vida, eso es bueno. No tiene por
qué tratarse de una ilusión. Aún así, toda persona tiene la posibilidad de desa-
rrollarse enormemente; es más excitante que viajar, más interesante que tener
una aventura extraordinaria. Aunque no necesites cambiar y crecer, sin embar-
go puedes desear hacerlo.
Pero puede que digas: “Pienso en un trabajo mejor y deseo conseguir que
mi marido se porte mejor, pero estas cosas dependen de otros. ¿Cómo puedo
encontrar ‘límites’ personales, como tú dices?”. Estos aspectos externos pueden
conducirte a tus límites: ¿qué ocurre dentro de ti en relación con estas cosas?
Dentro de ti, ¿qué es lo que no puede soportar tu trabajo actual, y qué es lo que
ha renunciado a un trabajo nuevo? ¿Qué tipo de sentimientos, temores y
luchas surgen cuando piensas en intentarlo? ¿Cómo te afecta, internamente, el
modo de actuar de tu marido? ¿Qué es lo que se remueve en tu interior? De
este modo, pronto encontrarás tus propios límites. Además, una vez que hayas

204 MAIOR
A p é n d i c e B

dado unos pocos pasos de crecimiento interior, eso puede ayudarte respecto a
la situación externa. Al hacerte más fuerte y adquirir más claridad, te relacio-
narás mejor con los demás.
Todos fracasamos, durante años, en muchas cosas. Éstas demandan de
nosotros que crezcamos como una totalidad, y en lugar de eso, seguimos inten-
tando arreglar únicamente la situación. Pero, a menudo no hay manera de con-
seguirlo. La situación no es responsabilidad nuestra, y aún más: la constela-
ción que soy fracasa una y otra vez en este tipo de situación. Puede que sea
necesario un cambio más global. Quizá debería estar menos interesado en esta
única meta y más en mí mismo, en la clase de persona que soy, en mi ser y mi
crecimiento interior. ¿Dónde está éste constreñido? ¿Dónde está limitado? ¿De
qué maneras he renunciado a mí mismo hace mucho, y cómo podría empezar
ahora, después de todo, a crecer?
Puede que digas: “Soy demasiado mayor. Aunque ahora fuera capaz de ser
lo que no pude ser antes, ¿de qué me serviría? No podría conseguir eso que
perdí cuando era joven”.
Tal vez sea cierto, ya no podrías conseguir lo que perdiste. Pero todavía
puedes lograr desarrollarte, puedes conseguir ser.
Mucha gente afirma: “La vida no consiste únicamente en obtener cosas”, y
tienen razón. Pero lo dicen como una justificación para no desarrollarse. Dicen:
“He perdido muchas cosas que hubiera conseguido si hubiera sido diferente.
Pero ahora es demasiado tarde para cambiar. De todas formas, la vida no con-
siste en conseguir cosas”. Una persona así sabe, en verdad, que la vida no con-
siste en cuánto puedes obtener y consumir. Sin embargo, puede haber una cua-
lidad de renuncia apagada y excesivamente resignada. Es la cualidad de haber
perdido el desarrollo de la esencia humana. No tiene que ver con conseguir algo.
¡Tú puedes moverte ahora para desarrollarte! Eso no te traerá lo que per-
diste, pero puedes sustituir la renuncia desalentadora y cerrada por una ener-
gía nueva. El desarrollo (e incluso el mero acto de moverte hacia él) expande a
la persona.
Cuando mi tía Mitz tenía setenta años, un día se dio cuenta de pronto de
que toda su vida había vivido para los demás y para las apariencias. De algu-
na forma eso, en lugar de deprimirla, le dio una nueva vida. Dijo: “Es una pena
que haya sido tan tarde, pero ahora soy libre”. Entonces le dijo a su marido:
“Voy a hacer un viaje alrededor del mundo. Si quieres, puedes venir conmigo”.
Vendió sus cosas y se fue. Pudo vivir unos años siendo esa libertad.
Gran parte del sentimiento negativo de lo que hemos perdido lo constitu-
ye el hecho de que seguimos siendo los mismos. ¡Lo perderíamos una y otra

MAIOR 205
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

vez! Si tuviéramos visión retrospectiva podríamos haber evitado las pérdidas


en esas situaciones pasadas. ¡Pero hoy seguimos actuando del mismo modo en
situaciones análogas! Si cambiamos esa forma de actuar, será mucho más fácil
soportar las pérdidas.
Incluso si no podemos conseguir inmediatamente un nuevo modo de ser,
ponerse a luchar con los propios límites supone un aporte de energía. El reto
es, en sí mismo, una bocanada de aire fresco. La medida de nuestro cambio es
una cuestión de resultados, de éxito. Es una forma de “conseguir”. Pero inde-
pendientemente de los resultados y logros, el hecho de adoptar una dirección
de crecimiento es una buena manera de sentirse vivo.
Las personas mayores dicen que es demasiado tarde para ellas. Pero dicen
a los jóvenes: “Estás en la edad en que deberías disfrutar de la vida. Eso es
importante”. Es tan “importante” que se convierte en algo paralizante. Sería
mejor decir: “No tienes la obligación de disfrutar de la vida”.
Deseamos la libertad, la diversión y el amor por la vida por lo que son en
sí mismos. El desarrollo es interesante en sí mismo, al desbloquear el impulso
de la energía y por lo que supone de liberación. Si nos dejamos engañar por la
presión y el miedo, perderemos esa cualidad corporal. Quedaremos atrapados
por el desarrollo exclusivo de nuestras aptitudes para el desempeño, y luego,
a causa de la tensión, fracasaremos en ellas. Una persona libre sitúa la esencia
humana muy por encima de los valores de logro. Claro que nos preocupan los
resultados. Pero, sean cuales sean, moverse en una dirección de crecimiento
merece la pena por sí mismo.
Los sueños pueden traer las direcciones que realmente se sienten así, junto
con los pasos de cambio de la energía que empiezan a convertirlas en algo real.
Si no tienes una sensación acerca de la siguiente dirección en que necesitas
desarrollarte (o también en el caso de un problema insoluble), abre un peque-
ño espacio en tu interior para que los pasos puedan entrar. Hazlo de esta for-
ma: aunque no seas capaz de imaginar un posible paso, presta atención a la
sensación de desaliento, abatimiento o dolor dentro de tu cuerpo, como si
pudiera surgir un pequeño paso. Entonces, si no surge nada, mantén la pre-
gunta ahí. Deja que la pregunta construya un “ahí”. Si ese espacio está vacío
ahora mismo, está bien. Mantenlo abierto. Vuelve a consultarlo a menudo.
Permanece a la espera de un paso pequeño que surgirá en ese espacio después
de un rato, a partir de un sueño o de alguna otra forma.
Así, cuando tienes un sueño, puedes hacer esta pregunta: ¿algo del sueño
se relaciona con ese espacio para preguntar que estoy manteniendo, ahí?

206 MAIOR
A p é n d i c e B

PREGUNTA 15: SEXUALIDAD

Prueba a considerar el sueño como si fuera una historia sobre lo que normalmente
haces o sientes respecto a la sexualidad.
O: Si fuera una historia acerca de cómo eres en tu dimensión sexual, ¿qué te estaría
diciendo?

Freud sostenía que toda experiencia humana es en cierta forma sexual.


Concebía la energía vital como algo inherentemente sexual.
Mostró que frecuentemente existe una analogía entre el comportamiento
sexual y otras de nuestras conductas. Esto es cierto. Tú eres la misma persona,
la misma constelación, tanto cuando haces el amor como cuando haces cual-
quier otra cosa. Si me gusta hacer proyectos pero nunca los llevo a la práctica,
no es sorprendente que en el sexo sea mejor en el juego previo que en todo lo
demás. Por el contrario, si soy una persona orientada hacia el exterior, y mi
actitud ante cualquier cosa es ir al grano, es probable que mi esposa diga: “Lo
único que le interesa es llegar a la meta”. Si temo las situaciones nuevas, me
perturbaría que ella quisiera probar nuevas formas de hacer el amor conmigo.
Y así sucesivamente.
Estos ejemplos resultan excesivamente simples. Si examinas tus sentimien-
tos acerca de la sexualidad, descubrirás que son complejos. Manifiestan algu-
nas de las mismas complejidades que también tienes en otros ámbitos.
Freud habría dicho que nuestros problemas en los otros ámbitos de la vida
son básicamente problemas sexuales. No es preciso que rechacemos o acepte-
mos esto. Podemos comprobar ambas direcciones. El sexo y otra cosa cual-
quiera pueden ser analogías la una de la otra.
En el sueño, algo sexual puede expresar una forma tuya de ser que es más
relevante en otros ámbitos.
Ejemplo: Sueño de la mujer borracha
Estoy mirando descaradamente a una mujer que se ha quitado la ropa, al otro lado del
camino. Está borracha, y me da un poco de vergüenza aprovecharme de ella mirándola. Sé
que mañana ella se sentirá mal por haber hecho esto ahora.

Asociaciones: “Tengo una vena de voyeur. Me gusta mirar a las mujeres


desnudas. Pero es algo que ya sabía”.
¿Qué hay en tu vida que sea parecido a esto? ¿Algo que haces, pero de lo
que te sientes avergonzado?
“¡Ajá! Un descubrimiento. ¡Sé lo que es! [respiración profunda]. Sí, ya es
hora de que afronte eso”.

MAIOR 207
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Sea eso lo que sea ¿es algo relacionado con el sexo?


“No. Es acerca de meterme en cosas pero no hasta el final, como a medio
camino, y después sentirme avergonzado por abandonarlas. Es acerca de muchas
cosas, una especialmente”.
Aquí no importa si un problema sexual se manifiesta en otras áreas, o si se
trata de un problema general expresado mediante una historia sexual. En
ambos contextos se manifiesta la misma constelación. En este caso, este sueño
sexual condujo a un paso que es más importante en otras áreas. A la inversa,
un sueño puede no ser abiertamente sexual y sin embargo el descubrimiento
puede surgir cuando lo consideras desde una perspectiva sexual.
¿De qué manera eso sería una historia sobre ti y tu sexualidad?

PREGUNTA 16: ESPIRITUALIDAD

¿Sobre qué potencial creativo o espiritual tuyo podría tratar el sueño?


¿Aparecen en el sueño dimensiones del ser humano que no tienes muy en cuenta
en tu vida?

Sueño del ladrón de la mansión


Esta enorme mansión estaba llena de oro y antigüedades. Yo era un ladrón. Entré y robé
las sábanas de debajo de las colchas. Las colchas eran de oro. Las dejé un poco arrugadas.
¿Cuál dirías que es la diferencia entre sábanas y colchas?
“Bueno, las sábanas son necesarias, pero las colchas sólo son para decorar”.
¿Dedicas la mayor parte de tu vida a lo que es necesario, dejando poco tiempo
para la belleza?
“Es cierto que no me tomo mucho tiempo para mí mismo, para cosas como la
belleza”.
¿Y para las cosas espirituales?
“¿Quieres decir para la fe? La perdí a los 22 años”.
Bien, ¿qué podría venir si pruebas a decir: “He dedicado casi todo al trabajo y a
lo necesario? ¿Algo en mí quiere que mi vida sea más que eso?”.

Tomemos el caso de alguien que exteriormente es una persona absoluta-


mente corriente. Internamente, la persona tiene consciencia de algunas expe-
riencias extrañas –todos la tenemos. La gente tiene miedo de hablar de estas
cosas. Quizá la persona tema volverse loca, o que los demás digan que está
loca. Puede que a veces tenga ideas suicidas; mucha gente aparentemente
común las tiene. O tal vez la persona esté completamente aburrida y tenga una
vaga sensación de que la vida debería ser algo más. Quizá ni siquiera eso.

208 MAIOR
A p é n d i c e B

Si le preguntaras: “¿Crees que podrías desarrollarte en alguna dimensión


espiritual?”, se preguntaría qué quieres decir. Tal vez pensara que te referías
únicamente a la religión ortodoxa.
O si le preguntaras: “¿Alguna vez has pensado en ser poeta?”, se echaría a
reír. Si alguna vez ha escrito poesías, internamente se sentiría turbado.
Es frecuente que la gente aparte mucho de sí las dimensiones espirituales
y estéticas. Y, sin embargo, forman parte de toda persona.
Los sueños pueden plantearte justamente este tipo de pregunta: ¿Te gusta-
ría desarrollarte espiritualmente de algún modo? ¿Te convertirías en un poe-
ta? ¿Qué tal una experiencia estética? –es un aspecto que no has desarrollado.
¿Algo sobre el misterio del Universo? ¿Ver el océano? ¡Un sueño puede pre-
sentar algo con un gran colorido, algo taaaan hermoso!
Cuando un sueño te permita sentir una dirección espiritual, no la ignores,
especialmente si representa lo más alejado de tu mente.
Pero supongamos que no tienes ninguna idea sobre la espiritualidad, que
es algo que nunca ha tenido sentido para ti. En ese caso, simplemente conser-
va contigo la sensación de este sueño: sus imágenes y símbolos pueden expre-
sar la dirección mejor que las palabras.
En el caso de que tengas muchas ideas acerca de la espiritualidad, no se las
impongas al sueño. Deja que éste te lleve más lejos, a un lugar en el que aún
no hayas pensado. Permite que su propia sensación esté aquí. Más tarde pue-
des expresarla en conceptos.
Si en tu sueño aparece algo extraordinariamente hermoso o impresionan-
te, simplemente hónralo, respétalo, evócalo, siéntelo con tu cuerpo. Surgirán
más cosas.
Sea como sea tu vida actual, ¿por qué pasar el resto de ella de la misma for-
ma? ¿Por qué limitarte a ver la película hasta el final, cuando tienes la posibili-
dad de imaginar lo que sucedería? ¿Sientes que puedes imaginar, escribir el res-
to de tu vida a partir de este momento? ¡Entra en una nueva dimensión! De entre
lo mejor de ser humano, ¿qué es lo que ha estado más alejado de ti? No es nece-
sario que lo comprendas previamente. Deja que tu cuerpo te lo dé a entender.

MAIOR 209
Apéndice C
La interpretación experiencial
de los sueños*
por Eugene T. Gendlin

Los sueños son una vía de entrada irreemplazable a la terapia por dos ra-
zones: 1) lo que está lejos de la conciencia del cliente no puede ser procesado,
pero si surge en forma de un sueño, puede serlo inmediatamente; 2) los sue-
ños transforman los problemas del individuo en imágenes que implícitamen-
te contienen energía que se mueve hacia una solución.
Para experiencializar los procedimientos habituales que los terapeutas utili-
zan en el análisis de los sueños, examinaremos el origen de los sueños y sus
efectos en la experiencia del cliente. En el capítulo anterior mostramos cómo
comprender y utilizar experiencialmente el método de role-playing aplicado a
figuras de los sueños. Aquí examinaremos otros métodos de interpretación de
los sueños para ver exactamente cuándo, dónde y cómo promueven el cambio
experiencial.
Primero explicaré por qué el material inconsciente no resulta útil y por
qué sí lo es cuando aparece a través de un sueño.
Los sueños provienen de lo más profundo del “inconsciente” (lo que ex-
periencialmente significa que excede la conciencia de la persona y a su con-
trol deliberado). Si a través de drogas o del proceso terapéutico se fuerza a
que algo surja desde el inconsciente del cliente, probablemente resultará de-
sestructurante. Como mínimo estará fuera de lugar ya que no se trata del si-
guiente paso natural que surge desde el interior.
La experiencia no consiste en hechos establecidos que puedan ser “desen-
terrados” aisladamente. No se trata de contenidos independientes. La expe-
riencia es un todo confuso. Cualquier recuerdo, acontecimiento o sentimiento

* N. del E.: El presente trabajo es el cap. 14 del libro: E. T. Gendlin, El Focusing en Psicoterapia.
Manual del método experiencial, Ed Paidós, Barcelona 1999 (versión original 1996). Hemos pedido
el permiso de reproducción por considerar que aporta el resumen experiencial del trabajo del pro-
pio Gendlin con sueños en estos últimos años, insertado dentro de su trabajo terapéutico. A este ca-
pítulo se refiere varias veces el prólogo de Carlos Cabarrús.

MAIOR 211
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

forma parte de todo un proceso experiencial que de manera implícita contie-


ne muchos otros.
A lo largo de este libro hemos visto cuál es el siguiente paso implícito an-
tes de que surja. Cada momento de la experiencia no es lo que parece ser; sino
que lo es en función de los pasos siguientes. El proceso terapéutico siempre
avanza a partir de lo que está implícito en cada momento. Cada paso hace
avanzar el proceso, de forma que algo nuevo se vuelva implícito. Sólo enton-
ces se hace posible el paso siguiente. Por tanto, no existe ninguna forma de
utilizar “el material inconsciente” que surge muy lejos del lado presente de la
experiencia del cliente. Salta demasiados pasos como para que se dé en pri-
mer lugar. Los pasos surgen en el límite de la experiencia del cliente y deberí-
an llegar, por tanto, por su propia cuenta.
Pero el sueño, por su propia naturaleza, no está fuera de lugar. Ha surgido
la noche anterior a través del organismo del cliente. Por lo que se da en el
lado presente de éste. Contiene algo que puede surgir después, si es que so-
mos capaces de generar el proceso desde dentro, implícito en el propio sueño.
La expresión “desde dentro” indica una condición fundamental. En el
sueño, lo siguiente no es lo que un sistema interpretativo ve en el sueño. Lo
siguiente es sólo lo que el cuerpo del cliente hace del sueño. Presentaré una
serie de procedimientos mediante los cuales el cuerpo puede realizar cambios
terapéuticos a partir de los sueños.
En la teoría de Freud, todo sueño es la realización de un deseo. Esto no es
cierto, a menos que hagamos la siguiente lectura: todo deseo lo es siempre so-
bre algo que no tenemos. Indica una energía que no puede continuar desarro-
llándose porque falta algo. Puede que no queramos que sea tal y como apare-
ce en el sueño o que las consecuencias del sueño afecten a nuestra vida real,
pero en todo caso desearemos el desbloqueo de la energía, si es que hay algu-
na forma segura y correcta de vivirla. De esta forma, se puede hacer esta lec-
tura de la teoría de Freud como si dijera que las imágenes de los sueños con-
tienen una energía que tiende hacia su propia realización.
En la teoría de Jung, la vida crea “opuestos” (algunas teorías los denomi-
nan “conflictos”). Lo que desarrollamos en nuestra conciencia implica el no
ser de la otra forma, y ésta última se vuelve inconsciente. De esta forma, nues-
tra globalidad animal original se escinde. Dos opuestos constituyen un tema.
Una sola rasgadura en un paño origina dos lados separados. Si algo es un
tema, tiene dos lados. El sueño de la noche pasada viene de un tema no re-
suelto que está siendo experimentado en el sueño. El sueño está concretamen-
te en el lado presente de la experiencia del cliente. Muestra dos factores, cómo

212 MAIOR
A p é n d i c e C

vive ahora la persona consciente y cómo reacciona la parte rechazada del or-
ganismo ante esa forma de vivir. Los actos del soñador constituyen un lado,
los demás y los acontecimientos que se desarrollan expresan el otro lado.
Jung pensaba que el sueño debería desembocar en una especie de negociación
entre ambos.
Si experiencializamos los enfoques de Freud y Jung, intentaremos captar
la experiencia actual de la energía que quiere continuar y haremos surgir el
otro lado (el lado organísmico) de un tema. Al elicitar la sensación-sentida de
varias partes de un sueño, pronto encontraremos esa energía. La encontrare-
mos en el cuerpo. Y no permanece estática. Cuando proviene de una sensa-
ción-sentida, genera un paso terapéutico hacia su resolución.
Salvo excepciones, el paso hacia delante no se encuentra en el propio sue-
ño. Surge de la energía que implican y crean las imágenes del sueño. Esta idea
quedará más clara con ejemplos concretos.
Para experiencializar el análisis de los sueños, presentaré nuestros proce-
dimientos en un orden parecido al que podríamos usarlos. Los temas centra-
les del sueño normalmente se encaran algo después.

PROCEDIMIENTOS PREPARATORIOS

Amar los sueños


Al principio es importante ayudar a que los clientes mantengan una bue-
na relación con sus sueños. La gente suele pensar que sus sueños son extraños
y esto les asusta. Podemos ayudarles a que aprecien sus sueños si se lo pre-
sentamos de forma que podamos admirar su creatividad. Si nos maravilla-
mos ante la complejidad del sueño del cliente, podemos expresar nuestra sor-
presa. “¡Nunca podrías haber inventado algo así a propósito!”
Cuando lo que denomino “la manera de relacionarse” con los sueños pasa
del miedo al interés y se agradece, también cambia la forma interior de vivir
del cliente.
No hay por qué interpretar los sueños del cliente. Ningún sueño concreto
tiene que ser interpretado porque todas las noches soñamos. Si nos detene-
mos demasiado en un sueño al inicio del proceso terapéutico, el cliente po-
dría mostrarse reacio a mencionar otro. Disfrutar del proceso de contar y tra-
bajar sobre un sueño demuestra más sensibilidad hacia el sueño que si se
realiza un esfuerzo mayor.

MAIOR 213
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Un espacio privado
Poco surgirá si el cliente ha decidido contar todo según le llega. A medida
que se trabaja con los sueños de una forma experiencial, pronto nos damos
cuenta de que las asociaciones y los pasos significativos necesitan un espacio
privado. Damos la siguiente indicación: “Cuando algo llegue, hazme una se-
ñal y permanece a su lado un rato. Después de aproximadamente un minuto
puedes ver si deseas o no compartir algo conmigo”.
El trabajo con los sueños tiene lugar en el cuerpo del cliente y no en la con-
versación verbal ya que sólo cuenta lo que ocurre en el cuerpo. No sacamos
ninguna conclusión de ningún sueño al margen de su implicación con el cuer-
po del cliente y es éste quien primero sabe lo que ha surgido. Esta total liber-
tad dentro de un espacio privado mantiene las condiciones relacionales fun-
damentales y hace posible que puedan surgir muchas otras cosas dentro del
cliente.

EL PROCEDIMIENTO DE HACER PREGUNTAS

Las diferentes teorías sobre los sueños y sobre su funcionamiento condu-


cen a interpretaciones diferentes. ¿Por qué tendríamos que decantarnos por
una de ellas? En lugar de elegir una idea como interpretación, en la terapia
experiencial buscamos los pasos experienciales del presente. Cualquiera de
las interpretaciones plausibles podrían conducir a un paso a partir del sue-
ño. Por lo que a su vez podrían no conducirnos a ningún paso. Con este cri-
terio podemos utilizar todas las teorías que conozcamos. En lugar de pensar
qué significa un sueño o cuál es la parte significativa, preguntamos: “¿Surge
algo si suponemos esto y lo otro?”. Desde el punto de vista experiencial, las
diferentes interpretaciones son sólo hipótesis. Las hipótesis se expresan me-
jor mediante preguntas. Por lo tanto, podemos utilizar cualquier sistema te-
órico para generar preguntas a pequeña escala hasta que el sueño se inter-
prete en términos de pasos experienciales concretos que surjan en el cuerpo
del sujeto.
Los terapeutas se pueden inspirar en cualquier fuente para realizar pre-
guntas.
Muchos clientes contestan muy rápidamente las preguntas de esta natura-
leza diciendo: “No, no surge nada”. También pueden realizar su propia inter-
pretación y creérsela. Si trabajamos de forma experiencial, no dirigimos nues-

214 MAIOR
A p é n d i c e C

tras preguntas al cliente. Le pedimos a éste que lleve la pregunta dentro de él


y se la haga a la sensación-sentida.
Sin embargo, antes de que los clientes puedan hacerlo, tienen que haber
encontrado una sensación-sentida sobre alguna parte del sueño. Y si hay una
sensación-sentida, puede que la pregunta la interrumpiera, por lo que debe-
mos indagar si está presente, o si tiene que surgir de nuevo, para poder diri-
gir la pregunta a la sensación sentida.
Algunas imágenes oníricas vienen acompañadas de una sensación extra-
ña e indefinible, un sabor particular, un aura, una cualidad corporal que, si se
enfoca como tal, es una sensación-sentida. De esta forma el cliente puede des-
cubrir qué es una sensación-sentida. Una vez que ha surgido la sensación-
sentida de esa parte del sueño, se revelará como una complejidad de matices,
única y nueva, aunque dotada de esa familiaridad característica del sujeto.
En la sensación sentida corporal, la experiencia es global: con su sensación-
sentida, en el sueño nada seguirá siendo una imagen opaca disociada. A par-
tir de ese momento la imagen seguirá desdoblándose. Todos los aspectos del
sueño pueden generar una sensación-sentida particular. Cuando esta sensa-
ción concreta surge, posee su propia vida. Aunque quisiéramos, no podría-
mos convencernos de lo contrario. De la misma manera, tampoco podríamos
hacer nada si esa sensación no reacciona ante alguna buena idea. Por lo tanto,
cuando la sensación finalmente se desdobla, y de ella surge todo un conjunto
de detalles, la imagen ya no es un objeto distante sobre el que sólo podemos
especular. Este tipo de aperturas se puede considerar como interpretaciones
adecuadas, en vez de esas ideas que simplemente se “ajustan”, “suenan bien”
o producen un “¡ajá!” intelectual.
A menudo, el primer procedimiento que utilizan los terapeutas son las
asociaciones. Freud mantenía que los sueños están constituidos por partes in-
dependientes que se encuentran imbricadas en una serie de asociaciones.
Para Jung, los sueños son dramas con una trama, unos caracteres y un encua-
dre. En la terapia experiencial muchas veces vemos que ocurren ambas cosas.
Mostraré cómo se pueden utilizar.
Al cliente no se le constriñe si primero se le pregunta: “¿Qué surge, o te ha
surgido, con relación al sueño?”.
Freud solía buscar “residuos diurnos” (detalles del día anterior) y, evi-
dentemente, los encontraba. Consecuentemente, nosotros preguntamos:
“¿Qué hiciste el día anterior al sueño y qué pasó dentro de ti ese día?”. Pero
cuando el cliente tiene una sensación-sentida de algún aspecto del sueño, en-
tonces preguntamos: “¿Qué aspecto de tu vida se siente así? ¿Qué aspecto de

MAIOR 215
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

tu vida posee la misma cualidad?”. Este tipo de asociación puede conducir a


algo que tiene sentido con la totalidad del sueño, pero puede que no. Cuando
vemos que no pasa nada, tras medio minuto seguimos adelante. El cliente
tampoco se siente incómodo al no surgir nada, ya que no se le está incitando
directamente.
Es mejor empezar con preguntas abiertas y dejar las hipótesis para más
adelante. Podemos tomar en consideración los elementos junguianos de la
historia y preguntar sobre el encuadre, los caracteres y la trama. No hay un
orden determinado pero suele ser más seguro empezar por el encuadre: “El
lugar, en el sueño, ¿era dentro o fuera?”. “En una habitación”. “¿Puedes sentir
la disposición de la habitación? ¿Dónde están las ventanas?”. En ese momen-
to empezamos la parte de focusing: “Dirige la atención hacia tu cuerpo y deja
que surja la sensación-sentida de esa habitación”. Y luego: “¿En qué lugar de
tu vida ha habido una habitación como ésta?”.
O puede que el cliente diga: “Era dentro, pero no veía toda la habitación,
sólo la puerta”. “Intenta sentir la cualidad sentida global de esa puerta. ¿Dón-
de has visto alguna habitación como esa?”. “Oh, cierto, se trata del armario de
mi abuela. Justo allí fue donde...”. “Podrías permanecer junto a esa cualidad
durante cierto tiempo y trabajar sobre ella”.
Después del encuadre vienen las preguntas sobre las personas implicadas.
“Intenta acercarte a la sensación global que esa figura sugiere”. “¿Cuál sería
el adjetivo o la frase que describiría la cualidad sentida de esa figura?”. “Si
fuera una parte de ti mismo, alguna parte de ti que quizás no conoces bien,
¿de qué parte se trataría? ¿Puedes sentirlo en tu cuerpo?”. Si surge algo pode-
mos proseguir diciendo: “¿Pasa algo dentro de ti si decimos que tú tratas esa
parte de ti mismo igual que a la figura del sueño?”. Si esto produce algún efec-
to tenemos que darle las gracias a Jung, pero si el cliente nos mira confundi-
do, entonces seguimos adelante después de unos momentos.
Las preguntas iniciales de esta naturaleza no se basan en las interpretacio-
nes del terapeuta. Se trata de preguntas abiertas acerca de diferentes paráme-
tros del sueño.
Muchas preguntas no conducen a nada; sólo unas pocas nos llevan a aso-
ciaciones y emociones importantes. Son acumulativas; no suponemos que
sean diferentes o que estén relacionadas. Antes o después, una de las pregun-
tas producirá un efecto profundo. En donde antes sólo había cierta perpleji-
dad, ahora se tiene la certidumbre de al menos un aspecto de la realidad que
tiene que ver con el sueño. Esa parte del sueño y ese problema de la vida del
cliente tienen la misma sensación corporalmente sentida. Del mismo modo,
otras partes del sueño se vuelven significativas casi inmediatamente.

216 MAIOR
A p é n d i c e C

Los sueños parecen relacionarse con situaciones concretas, pero realmente


tienen que ver con el sujeto, sobre lo que le lleva a estar en esas situaciones y
actuar de esa manera.
Realizar preguntas abiertas a la sensación sentida es un procedimiento
elegante. Todo lo que el terapeuta hace es lanzar preguntas y poco después el
cliente sabe de qué va el sueño.
Sin embargo, aunque las preguntas como las anteriormente descritas pue-
dan conducir hacia pasos terapéuticos específicos, si únicamente parecen ser
una buena metáfora para lo que el cliente ya sabía, probablemente quiere de-
cir que no se ha producido ningún paso terapéutico.
El cliente quizá quiera detenerse en este punto y así lo hacemos. Ya es bas-
tante identificar en el sueño lo que parecía tan extraño. Ya es un gran avance
disfrutar con el trabajo sobre los sueños. El sueño también puede hacer que el
cliente sienta algo más profundo, aunque ya lo conociera, y eso también es
importante. Pero el sueño aún no ha ofreciendo su aportación más significati-
va si se limita a ofrecernos una metáfora para lo que ya conocíamos.
La principal aportación del sueño reside en el hecho sorprendente de que
el sueño ha traducido el problema del cliente en ese conjunto particular de
imágenes.
Lógicamente, esto no es suficiente para saber qué problema se está tradu-
ciendo en los símbolos oníricos. Únicamente las propias imágenes contienen
la energía implícita que puede transformarse en un paso terapéutico. Los cua-
tro procedimientos siguientes mostrarán e ilustrarán diferentes formas de ha-
cer que ocurra.

TRES PROCEDIMIENTOS PARA ENCONTRAR UN PASO NUEVO

“Ayuda” procedente del sueño: “Reunir a los aliados”


Antes de abordar un tema delicado, es bueno buscar lo que denomino
“ayuda” procedente del sueño. Algunas de las imágenes no representan el
problema; por el contrario, retratan algo que trae consigo una energía positi-
va con la que acercarnos al problema.
Las ideas de Jung se basan en estudios mitológicos; cuando afirma que un
animal de un cuento de hadas siempre dice la verdad y que hay que aceptar
sus consejos, o cuando mantiene que algo vivo y verde es positivo, sus “am-
plificaciones” pueden resultar muy útiles si las utilizamos experiencialmente,

MAIOR 217
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

no como ideas sobre animales o cosas verdes, sino en función de la energía


corporal que puede promover un cambio corporal para mejorar. Podemos
inspirarnos en la teoría para hacer este tipo de preguntas, pero su interpreta-
ción adecuada, si aparece, poseerá una cualidad viva.
Si esta “ayuda” surge por sí misma, fortalecerá al cuerpo preparándolo
para afrontar mejor cualquier problema que el sueño pueda ubicar. Para con-
seguir este tipo de efecto experiencial, no tenemos por qué estar seguros de
que esté presente. Nos dirigimos directamente al cuerpo del cliente. Le pedi-
mos que sienta la cualidad del animal del sueño, de la rama verde, el niño, la
piedra hermosa, una persona querida o una actividad divertida. Por ejemplo,
patinar sobre hielo resultó ser una “ayuda” en un extracto del capítulo 10.
Podemos buscar ayuda en cualquier objeto del sueño. Las asociaciones (o
el role-playing) pueden hacer que surjan. Las ayudas son cualquier cosa que
haga surgir una energía nueva y liberadora, una cualidad buena y amplifica-
dora, físicamente sentida en el cuerpo. Deseamos mantener estas cosas positi-
vas junto a nosotros cuando topamos con los temas más escabrosos.
Jung afirma que un barco nos ayuda a “cruzar” un reto difícil. Pero noso-
tros dejaremos que sea el cuerpo del cliente quien interprete directamente el
significado del barco. Así, en el siguiente ejemplo, había un barco en el sueño
del cliente. Después de otras preguntas el terapeuta dice:
T: ¿Qué es para ti el barco? ¿Cuándo fue la última vez que subiste al barco?
C: (Niega con la cabeza) No he visto un barco hace años. Cuando era niño
solíamos coger el ferry de Staten Island.
T: ¿Cómo era?
C: El ferry –¡ah!– (Su cara se enciende y todo su cuerpo cambia) El ferry
era magnífico. (Continúa diciendo cosas sobre el ferry).
T: Tengamos presente la sensación de estar en el ferry a medida que prose-
guimos con el resto del sueño. ¿De acuerdo?
El cliente no experimentó la sensación del ferry hasta que no se le insistió.
Luego su cuerpo cambió visiblemente. Nos irá mejor con el problema del sue-
ño si el cuerpo del cliente cambia primero en esa dirección.
Este tipo de “ayuda” es una energía que contienen algunas imágenes oní-
ricas.

Invertir negativos desnaturalizados


Con frecuencia existen elementos en el sueño que deberían ser “ayudas”,
pero que en el sueño aparecen y actúan negativamente. Por ejemplo, un ani-

218 MAIOR
A p é n d i c e C

mal que actúa de forma poco natural, quizás tal y como el cliente hace en su
vida. El cliente puede reconocer o no la similitud.
Por ejemplo, en un cursillo, una participante contó un sueño en el que ha-
bía una tortuga enferma caminando lentamente por la carretera, arrastrando
sus entrañas. La imagen produjo en la clienta un sentimiento horrible pero
muy familiar. Lo sentía físicamente y sabía qué era lo que, en su propia vida,
le traía ese sentimiento. Le hizo saber sin duda alguna sobre qué iba el sueño.
Pero el sueño parecía decir solamente que el problema estaba en mal estado.
Se le preguntó: “¿Cómo sería una tortuga sana?”. Al principio esta pregunta
le desconcertó. “¿Una tortuga sana? ¿Una tortuga sana? Bien...”. Inhaló y ex-
haló prolongadamente y su postura y su color cambiaron. Parecía expandirse
como una de esas flores de papel japonesas cuando se meten en agua. “¿Una
tortuga sana? Bien...”. “No tienes que describirlo, simplemente siéntelo en tu
cuerpo”. Su respuesta fue: “Eso se siente mucho mejor”. “¿Qué pasaría si de-
cimos que podrías ser de esta nueva forma en esa parte de tu vida sobre la
que trata el sueño? Esa forma positiva en la que se encuentra ahora tu cuerpo,
¿se podría tratar de una forma de manejar la situación? ¿Pasa algo al decir-
lo?”. “Sí, tiene mucho sentido. Sí”. Se encontraba tan satisfecha con este resul-
tado que proseguimos con el sueño del siguiente participante. Un poco des-
pués nos interrumpió para decir: “Ahora mi tortuga se ha levantado sobre las
patas traseras y está bailando”.
Vemos que no es suficiente con que el sueño se convierta en una metáfora
precisa sobre el problema de la persona. También debemos apreciar que el
sueño transcriba la situación en términos de tortugas. Aunque no sepamos
qué hacer con el problema real en sus propios términos, si el problema se resi-
túa en función de sus imágenes se puede producir un cambio terapéutico.
La imagen de la tortuga posee una energía incipiente para generar ciertos
cambios. A veces estas imágenes pueden evolucionar directamente hacia pa-
sos de cambio (por ejemplo, permitiendo que el sueño continúe mediante la
imaginación diurna). Pero cuando algo que es positivo en su naturaleza apa-
rece en el sueño de manera negativa o enfermiza, preguntamos al cliente
cómo se sentiría si la imagen fuera sana y natural. A continuación se incluye
otro ejemplo de este tipo de inversión:
C: Había un hombre muerto que yacía tirado sobre un altar. Sé qué es eso.
Se trata de mi parte creativa. Está muerta.
T: Bien, no podemos dejar que tu parte creativa siga muerta. ¿Se podría le-
vantar ese hombre del altar?
C: ¡Se ha levantado! Justo al decirlo se ha levantado.
T: En tu cuerpo, ¿puedes sentirle levantado?

MAIOR 219
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Cuando ocurre este tipo de cosas vemos que hay suficiente energía en las
imágenes oníricas como para seguir avanzando. No nos daremos cuenta de
esto si las mantenemos estáticas, ni les pediremos que cambien.
¿Cómo determinamos si es mejor hacer role-playing sobre una figura oní-
rica negativa o si, por el contrario, conviene preguntarle cómo sería si fuera
positiva? Sugeriríamos realizar un role-playing de una figura violenta u
opuesta porque la energía negativa puede resultar positiva y liberadora, pero
no haríamos que el cliente lo hiciera con una tortuga enferma. Eso no liberaría
ninguna energía nueva o liberadora. Le pedimos que represente a una tortuga
sana, una tortuga natural. En los dos capítulos siguientes veremos más ejem-
plos sobre elementos negativos que cambian a su versión positiva natural
cuando así se lo pedimos al cuerpo.
Pero la inversión de algo desnaturalizado sólo la haríamos en casos espe-
ciales. A continuación añadimos dos ejemplos típicos de las imágenes oníricas
que contienen implícitamente un paso.

Trabajar sobre un problema en función de las imágenes oníricas


Cuando el problema central de un sueño se experimenta a través de las
imágenes oníricas, éstas pueden, en principio, conducir hacia su resolución.
C: Soñé que había una motocicleta, la empujaba una y otra vez, pero no
iba. Estaba llena de nieve y hielo. El mecánico me dijo que no funciona-
ría con sólo quitar la nieve y el hielo, pero yo lo hice de todas formas y
la empujé. No iba. Entonces el sueño cambió por completo. Había mu-
chas mujeres; una de ellas llevaba una blusa que yo diseñé. Otra era
muy importante y muchas más venían y encendían los mecheros para
calentar la estancia.
“La estancia” debe haber sido la vagina, según creía la clienta. También
encontró implicaciones homoeróticas en el sueño. Pero nada pasó como con-
secuencia de estas especulaciones. Como antes, ella seguía sintiendo la pre-
sencia del deseo de expandir su dimensión sexual, para que pudiera sentirse
atractiva. Probó a “ser” (role-playing) la motocicleta, el hielo, una de las mu-
jeres. Pero no se produjo gran cosa.
El punto de ruptura surgió ante una pregunta normal sobre la historia, so-
bre la trama. Preguntar sobre la historia de un sueño implica seleccionar los
tres acontecimientos fundamentales del sueño con una acción del soñador en
medio: “Primero pasó esto, luego hiciste esto y por último ocurrió eso”. Este
sumario se sigue de: “¿Qué aspecto de tu vida es como eso?”.

220 MAIOR
A p é n d i c e C

T: Al principio no se consigue arreglar algo; luego hay algo que tú dise-


ñaste. Y luego ellas calentaron la estancia.
Su cuerpo cambió y su cara se enrojeció. ¡Por supuesto! Ella diseñó la blu-
sa. Le encanta diseñar ropa y otras cosas.
C: Ahora soy la motocicleta y el hielo se está derritiendo!
Su capacidad para diseñar cosas y su amor por el diseño disolvió el blo-
queo que cubría la globalidad del asunto. Cuando tenía 5 años ya diseñaba
ropa para sus muñecas. La sensación sobre el diseño le condujo a su amor por
los colores. Luego le empezaron a surgir muchos tipos de colores. Sentía que
su self creativo (y, por tanto, su self fundamental) se encontraba muerto de
miedo, helado. Este self horrorizado no se abre directamente a la dimensión
erótica que a ella le gustaría sentir. Posee otro canal y ahora está abierto: se
abre en torno al color y el diseño. A partir de ahí, el camino hacia sus sensa-
ciones eróticas terminó surgiendo.
Mientras el sueño traducía su problemática sexual familiar en imágenes
oníricas, éstas llevaban implícitos los pasos para su resolución.
En el ejemplo siguiente, el cliente discute con una persona muy terca que
le irrita mucho y le enfada. Por esta razón, este sueño le preocupaba.
C: Al lado de la fotografía de una cabeza aparecía un gráfico y éste mos-
traba que si cualquier elemento del gráfico aumentaba, le conduciría a
un shock. Entonces el sueño cambia al “centro de control”. El personal
de reparación ya estaba allí, pero yo no podía entrar porque la puerta
estaba bloqueada con una valla, de ésas que suele utilizar la policía
para impedir el paso.
T: Oh, bien. Me alegro de que llegase el personal de reparación. Ellos sa-
ben cómo arreglar las cosas allí. ¿Puedes alegrarte de que estén allí?
C: (Suspira) Sí. Así lo espero.
Otras preguntas que siguieron después tampoco produjeron ningún re-
sultado significativo.
T: ¿Puedes ser la valla?
C: (Murmura como si estuviera casi desinflado, parece muy constreñi-do
y gruñe) Me han puesto aquí. No sé por qué y no me interesa. Yo me
quedo aquí. Me quedo aquí. Y, mm... si alguien pasa por encima de
mí, eso no es asunto mío. Yo me quedo aquí.
Esto parecía estar especialmente configurado para mantener su tranquili-
dad; surgió desde su propio cuerpo, mientras personificaba a la valla del sueño.

MAIOR 221
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Cuando el sueño y el soñador no concuerdan


Ahora llegamos a los conflictos, los síntomas, las “formaciones de com-
promiso” freudianas o los “opuestos” a los que hace referencia Jung. Desde
mi punto de vista, existe un punto en muchos sueños en que el soñador re-
chaza o niega lo que el sueño está diciendo, o viceversa, en el que el sueño se
niega a hacer lo que le pide el soñador. Por ejemplo, un soñador ve un fajo de
papeles en el lavabo que reza Instrucciones para Spiderman. Los coge y los
tira. Creo que el sueño pone esos papeles para que el soñador los encuentre,
pero el soñador los tira.
O el soñador quiere ir a cierto sitio, pero el tren le lleva a otro lugar com-
pletamente distinto. O alguien a quien se considera una persona cauta dice en
el sueño: “Ahora saltaremos desde el techo del armario chino”, pero el soña-
dor se niega.
Una idea interpretativa no tiene por qué manifestarse explícitamente,
pero puede ayudarnos a formular una pregunta. Como es habitual, incitamos
al cliente a que dirija la pregunta a la sensación sentida para ver si surge algo.
Si no hay ninguna sensación sentida, dejamos pasar la pregunta.
Los conflictos entre el sueño y el soñador tienen que ser encarados de al-
guna forma (si no tenemos que detenernos por alguna otra razón), pero no se
trata de ver cuál está en lo cierto; lo que resulta evidente cuando se tiene en
cuenta el hecho de que existe una división.
Al observar un conflicto desde el punto de vista experiencial, no podemos
prever cuál será su resolución (los ejemplos que siguen mostrarán por qué es
imposible). Queremos seguir haciendo preguntas relacionadas con el conflic-
to, pero no existen preguntas establecidas. Esta parte del trabajo con sueños
no resulta tan elegante.
Sin embargo, el método experiencial tiene esta ventaja: como el cliente ya
siente un lado del tema (el lado del soñador, lógicamente), cuando se experi-
menta físicamente el otro lado, el cambio que surge puede tener en cuenta
ambos lados.
Por ejemplo, en el sueño en el que la persona considerada cauta propone
saltar del armario chino y el soñador se niega, el amigo del soñador de hecho
saltó y se cayó. No se hizo daño, pero su talón rompió la puerta de cristal del
armario chino, dañando las figuritas de cristal fino que contenía. En el sueño,
el soñador se entristece mucho por este hecho.
Los sueños a menudo presentan problemas relacionados con llegar al sue-
lo: colgar en un extremo de una cuerda, caerse. El amigo del soñador llegó al

222 MAIOR
A p é n d i c e C

suelo. Puede que la experiencia del amigo sea el lado opuesto que podría ha-
cer surgir la energía positiva.
Por eso que hice que el soñador representara el papel del amigo (quien era
descrito como una persona valiente y estable). Probamos varias preguntas
como “¿Cómo puede llegar a ser algo bueno romper el cristal?”. Una serie de
preguntas parecidas no condujeron a ningún sitio. Luego resultó que se trata-
ba del armario chino de su madre. Se sentía triste ante la pérdida de las figuri-
tas de cristal de su madre. La tristeza era como su experiencia infantil de te-
ner que cuidad de su madre. Ahora la energía se movió; dijo: “Me irrita
mucho. Siempre tuve que cuidar de ella y sentir pena por ella. No podía sen-
tirme a mí misma. Pero eso ya se acabó. Quiero sentirme”.
Al final, se vio que había valido la pena dedicar este tiempo a hacer pre-
guntas sobre el punto en el que el soñador y el sueño no concordaban (el si-
guiente soñador es el mismo cliente que diseñó la blusa).
C: Una mujer me dio un collar de diamantes, lleno de diamantes. Yo no lo
quise, por lo que se lo dio a otra persona. Más tarde empecé a preocu-
parme. Lo podía haber vendido. No tengo dinero.
T: ¿Por qué no te gustan los diamantes?
C: Simplemente, no me gustan.
En este caso, hay que incitar al cliente a sentir la sensación sentida de que
no le gustan los diamantes. No le gustan los diamantes pero el sueño quiere
regalarle un collar de diamantes. Haciendo gala de su actitud habitual, sólo
ve que “lo podría haber vendido”. Tenemos que intentar un paso desde el
lado opuesto, el lado que quiere que tenga diamantes.
Los soñadores casi siempre introducen sus propias preferencias en los
sueños. Interpretan los sueños con la misma actitud que tenían en el sueño.
Pierden de vista, en el sueño y sobre el sueño, exactamente lo mismo que tien-
den a pasar por alto en la vida diurna. Por tanto, deseamos abrir la posibili-
dad (sólo la posibilidad) de que pueda surgir un paso desde el lado opuesto a
la actitud habitual del soñador. A esto se le denomina “control de sesgo o
preferencias” en mi libro sobre el trabajo con sueños (Gendlin, 1986a).
¿Quién está en lo cierto, el soñador o el sueño? Ninguno. Durante el paso
procesual la constelación completa cambia. El paso supondrá una nueva for-
ma de ser. No intentaré combinar las piezas conflictivas porque en un paso te-
rapéutico se funden, formándose piezas nuevas.
La actitud normal del cliente es la de rechazar los diamantes y así lo man-
tiene a la hora de interpretar su sueño. Si hubiera aceptado los diamantes los

MAIOR 223
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

habría vendido. Ése es su lado y desde ahí lo vive. Por tanto, podemos espe-
rar que se dé un paso si conseguimos añadir el otro lado.
No le gustan los diamantes pero no sabe concretamente por qué. No hay
ninguna complejidad de matices. Su antipatía por los diamantes le resulta
familiar pero todavía no se conoce la sensación sentida de todo lo que se
haya implicado. El terapeuta le invita a que permita que surja una sensación
sentida:
T: Los diamantes son valiosos. ¿Podría haber algo valioso en ellos? ¿Cuál
es tu sensación global de los diamantes?
C: (Pausa prolongada) Los diamantes son para cierta clase de personas...
esto... gente dura y fría... ¡Oh, sí, cierto! ¡Los diamantes son hielo! Como
el hielo de la moto del otro sueño... Sí, me hacen sentir algo parecido,
frío, helado. Mi sexo helado. Mm... sí, me alejé de él, como también lo
hice del diseño y el arte... Siento que se está derritiendo otra vez.
El terapeuta buscaba un paso desde el lado opuesto al sueño. (”¿Podría
haber algo valioso en ellos?”). El paso vino a partir de los diamantes, pero
concretamente de su sensación sentida de los diamantes.
¿Estaba el sueño “en lo cierto” al darle los diamantes? No, porque se en-
contraban en su estado helado y frío. ¿Tenía ella “razón” al rechazar estos ob-
jetos helados? No, porque se trataba de su sexualidad, aunque helada. Ambos
lados estaban en lo cierto hasta que la constelación cambia. Las imágenes del
sueño tienen el cambio implícito dentro de ellas, pero el cambio realmente
sólo se da en el cuerpo del cliente.
En el siguiente sueño del cliente también hay un desacuerdo. El sueño
dice que puede ser todo lo que ella quiera; pero ella no se lo cree (en el sueño
y después).
C: Soñé que una empresa de repuestos me enviaba un catálogo y que po-
dría conseguir todo lo que quisiera.
T: ¿Todo lo que quisieras?
C: Sí.
T: ¡Todo lo que quisieras!
C: Eso te gusta.
T: Bien, ¿es ésa la cualidad sentida, que te ofrecen todo lo que hay en él?
C: Sí, así era (respira) Puedo sentirlo, pero no puedo creérmelo.
T: ¿Puedes sentir ambas cosas? Hay algo que dice que puedes tener lo que
quieres y también algo que no se lo puede creer.
C: Es... mm... mi familia... sí... ellos me lo impiden.

224 MAIOR
A p é n d i c e C

El siguiente sueño del cliente continúa a partir de este punto. Hay “ayu-
da” en el sueño.
C: ¡Teníamos razón! Soñé con Chuck [su “buen” hermano], que le quería,
y entonces supe cuando desperté que no son todos ellos los que se me
cruzan en mi camino. Se trata de la muerte de Chuck [cuando ella tenía
5 años]. Tiene que ver con evitar el dolor.
T: Chuck ha vuelto. Mantengámosle con nosotros, sé como si estuvieras
con él.
C: (Silencio, un suspiro prolongado).
Chuck corrobora el progreso que se consiguió y, ciertamente, se trata de
una “ayuda”; queremos que se quede junto a nosotros.
En la primera fase del trabajo con los sueños, hacemos preguntas sin tener
ninguna hipótesis. Luego buscamos las “ayudas” del sueño y, si las encontra-
mos, las mantenemos con nosotros. Por último, hacemos preguntas esperan-
do el surgimiento de un paso a partir de la parte negativa u opuesta del sue-
ño. Cuando se produce un paso con energía corporal positiva sobre el tema
principal nos detenemos, aunque la mayor parte del sueño no se haya inter-
pretado. Todo sueño es inherentemente incombustible y, además, siempre ha-
brán muchos otros sueños. Si continuamos adelante indefinidamente con este
sueño, el cliente perderá la pista del paso nuevo que se ha producido. Para
que eso no pase, antes de detenernos nos aseguramos de que podremos vol-
ver después a la experiencia corporal del paso, de manera que el cliente pue-
da “practicar” esta nueva forma corporal de estar vivo.
Hemos visto que la energía en la dirección del cambio terapéutico está im-
plícita en las imágenes oníricas. Esto nos ayudará a ser útiles cuando trabaje-
mos de forma genérica con las imágenes, tal y como veremos en el capítulo si-
guiente. Pero esto también genera la siguiente pregunta teórica: ¿qué son las
imágenes, para que tengan este poder?

MAIOR 225
Apéndice D
Guía breve para trabajar un sueño
Exploración:
1. ¿Qué te sugiere el sueño?
2. ¿Qué sentimientos? TRES TIPOS DE ASOCIACIONES
3. ¿Qué paso ayer?
4. El lugar
5. La historia: cuál es el argumento TRES ELEMENTOS DE TODO DRAMA
6. ¿Qué personajes intervienen?
7. ¿Qué parte tuya reflejada en el sueño?
8. Cómo sería ser “esa persona” TRES FORMAS DE TRABAJO CON LOS PERSONAJES
9. ¿Puede continuar el sueño? ¿Cómo?
10. Los símbolos del sueño
11. La analogía corporal TRES FORMAS DE DECODIFICAR
12. Lo contrafactual: cosas que van contra
lo obvio
13. La infancia: ¿qué refleja de mi niñez?
14. ¿Qué refleja de mi crecimiento CUATRO DIMENSIONES DEL DESARROLLO
personal?
15. Sexualidad: ¿qué relación tiene esto con
mi vida sexual?
16. Espiritualidad: ¿qué relación tiene esto
con mi espiritualidad?

Profundización:
Control de Sesgo o preferencias, parte I
Prepárate para recibir algo de lo desconocido
Control de Sesgo o preferencias, parte II
Deja que tu sensación-sentida experimente con la parte más imaginaria del sueño
Utiliza las preguntas y las sugerencias y escucha a tu resistencia
Luego, deja que tu sensación corporal señale el paso que proviene de lo opuesto:
a) Encuentra lo opuesto a tu primera interpretación
b) Encuentra lo opuesto a tu primera reacción en el sueño
c) Encuentra lo opuesto a tu primera respecto a los personajes que aparecen

MAIOR 227
Apéndice E
“Sueño de la mujer”
por Miguel Ángel Sáinz

Sueño de la mujer. 1: “Estaba ocupado en formar una barrera en la puerta de la igle-


sia a fin de que las vacas del encierro no entraran en el templo. (A mediodía, en las
fiestas patronales, sueltan las vacas bravas por las calles del pueblo debida-
mente valladas. Entre esta puerta de la iglesia y el lugar del encierro media un
atrio cerrado. En el sueño las vacas tenían acceso hasta la misma puerta de la
iglesia). Disponía de tablones y cuerdas que lanzaba de un extremo a otro de la entra-
da, mientras una mujer joven desde el umbral se dirigía a mí opinando interesada acer-
ca de las obras de restauración del interior de la iglesia, de la que yo era el responsable.
Sentía una mezcla de temor por el inminente peligro de las vacas e inquietud por aten-
der a esa mujer dialogante”.
Sueño de la mujer. 2 : “Gente corriendo y gritando silbidos al galopar de las vacas.
Atenazaba el tablón más alto del vallado del muro de la iglesia pero ni en los brazos ni
en las piernas tenía fuerza suficiente para escalarlo y ponerme a salvo; la gran puerta
de la iglesia había quedado sin protección; las vacas pasaban por mi espalda, mas no
ocurría nada, ni golpes ni cornadas, sino miedo en el estómago, frío en la espalda y sor-
presa por mi debilidad. (El vallado que en el sueño está situado junto a un muro
de la iglesia es inexistente en la realidad y el uso del mismo para protegerse
del ganado bravo no precisa de ninguna fuerza especial; consta de tres tablo-
nes horizontales apoyados en soportes verticales).
Sueño de la mujer 3 : “Una de las vacas entró en el cuarto de la calefacción. (El ves-
tíbulo de entrada a la iglesia abre una puerta pequeña a un cuarto grande e
irregular que contiene un gran mecanismo para calentar el templo, tiene habi-
tualmente poca luz y un ambiente negruzco por los hollines de la caldera); yo
estaba tras la puerta, subido a una estructura irreconocible, blanda e insegura. La
mujer que anteriormente me había hablado, esquivó a la vaca con una parsimonia y
despreocupación fantasmales, y algo incómoda con la ropa que llevaba puesta me dijo
a media voz: ‘¡Lo llevo puesto al revés!’”.

MAIOR 229
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Sueño de la mujer 4 : “La vaca era pelirroja y de cuernos largos y revirados; debió
salir por una puerta al fondo del cuarto que daba a la calle, mientras la mujer se des-
prendía del jersey. En estos momentos el cuarto quedaba silencioso, se vislumbraban
un armario de ropa, sillas y algunos elementos de aseo. Reluciente, salió la mujer por
la puerta de la iglesia al exterior festivo, recibiendo en su torso la poderosa luz del
mediodía. Esta imagen abarcó toda la capacidad visual del sueño. Iba en ropa interior.
Nadie en la calle se extrañaba”.
(La calle en las fiestas se reviste de banderolas de vivos colores, hay muchos sonidos mez-
clados procedentes de la feria y flota en el ambiente una sensual excitación).

Biografía del autor del sueño ilustrado

MIGUEL ANGEL SÁINZ (Aldeanueva de Ebro, Rioja, 1955).


Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid.
Amplió estudios en Ciencias de la Imagen, Madrid y en Teología, Estudio Teo-
lógico de Logroño. Tras unos años de docencia universitaria en Arquitectura y
Bellas Artes, se dedicó en plenitud a la labor creativa en los campos de la escul-
tura, pintura, vidrería, arquitectura, diseño y cinematografía, siendo su faceta
más conocida la de escultor. Tiene su estudio en Aldeanueva de Ebro, y de ahí
han salido numerosas obras de gran envergadura, todas ellas esparcidas y
enmarcadas en lugares públicos, civiles y sacros.
Su inspiración ha tenido en varias ocasiones una procedencia onírica. El
sueño que narra e ilustra en este libro le inspiró una gran obra escultórica de 4
metros de altura, y que parcialmente reproduce en la ilustración 4. También la
ilustración 1 del mismo sueño tiene su parangón en otra obra escultórica a
tamaño natural. Ambas pueden contemplarse en espacios públicos de La Rio-
ja. En alguno de sus cortometrajes, el lenguaje del sueño toma una categoría
estética y es pauta de reflexión y conocimiento. “Tome contacto con la Psicolo-
gía –afirma el autor– a través de la colaboración con Carlos Alemany, cuya
amistad se remonta a los años de formación universitaria, durante los años 70,
compartidos en el entrañable Colegio Mayor Loyola de Madrid”.

230 MAIOR
Bibliografía

BIBLIOGRAFÍA ORIGINAL1

Berry, P., (1974) An approach to the dream. Spring: 58-79.


Bonime, M., (1962) The clinical use of dreams. New York: Basic Books.
Boss, M., (1958) The analysis of dreams. A. J. Pomerans, trans. New York: Philo-
sophical Library.
Epstein, G., (1981) Waking dream therapy. New York: Human Sciences Press.
Gendlin, E. T., (1962) Experiencing and creation of meaning. New York: Free Press.
— (1967) Neurosis and human nature in the experiential method of thought.
Humanitas 3:139-52
— (1971) A phenomenology of emotions: Anger. In Explorations in phenomeno-
logy, D. Carr & E. Casey, eds. The Hague: Martinus Nijhoff.
— (1973) Experiential phenomenology. In Phenomenology and the social sciences,
M. Nathanson, ed. Evanston: Northwestern University Press.
— (1977) Phenomenological concept vs. phenomenological method: A criti-
que of Medard Boos. Soundings LX: 285-300.
— (1981) Focusing. New York: Bantam Books.
— (1982) Two phenomenologists do not disagree. In Phenomenology, dialogues
and bridges. R. Bruzina & B. Wilshire, eds. Albany: State University of New
York Press.
— (1984) The politics of giving therapy away. In: Teaching psychological skills:
Models for giving therapy away, D. Larson, ed. Monterey, Cal.: Brooks/Cole.

1. N. del E.: Hemos insertado en primer lugar la bibliografía que aportaba en libro en su versión
original. Además hemos añadido una bibliografía básica actual en inglés sobre la Psicoterapia Expe-
riencial y Focusing así como la bibliografía en lengua española aparecida hasta el momento.

MAIOR 231
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

— (1986) Philosophical critique of the concept of narcissism. In Modern patho-


logies of the self, D. M. Levin, ed. New York: New York University Press.
— with Grindler, D., & McGuire, M., (1984) Imagenery, body, and space. In
imagination and healing, A. A. Sheikh, ed. New York: Baywood.
Hendricks, M., & Cartwrigth, R. D., (1978) Experiencing level in dreams: An
individual difference variable. Psychotherapy: Theory, research and practique
15:292-98
Malamud, J. R., (1967) An experiential approach to understanding dreams. Unpu-
blished paper, University of Chicago.
— (1979) The development of a training method for the cultivation of “lucid” aware-
ness in fantasy, dreams and waking life. Unpublished Ph.D. dissertation, New
York University.
Mathieu-Coughlan, P., & Klein, M. H., (1984) Experiential psychotherapy: Key
events in client-therapist interaction. In Patterns of change, L. N. Rice & L. S.
Greenberger, eds. New York: Guilford Press.
Sherman, E., (1984) Working with older persons. Boston: Kluwer-Nijhoff.
Ullman, M., (1979) Working with dreams. New York: Delacorte Press.
Withmont, E. C., (1978) Martha’s dream. In dream interpretation: A comparative
study, J. Fosshage & C. Lowe, eds. New York: Spectrum Books.

BIBLIOGRAFÍA DEL Y SOBRE EL AUTOR Y SU MODELO EXPERIENCIAL

a) Bibliografía en lengua inglesa


Gendlin, E T., (1962) Experiencing and the Creation of Meaning. Mc.Millan, NY,
Reimpreso por McMillan en 1990. Traducido al japonés por T. Tsutsui en
1993.
Gendlin,E.T.,(1973) Experiential Phenomenology. En: Natanson M., (comp)
Phenomenology and the Social Sciences. Evanston, Il. Northwestern Univ.
Press.
Gendlin E.T., (1981) Focusing. 2nd edition. New York, Bantam Books. Libro
traducido al holandés (1981), al alemán (1981), al japonés (1982), al sueco
(1982) al español (1983), al danés (1983), al francés (1984), al húngaro (1986)
y al italiano (2001).
Gendlin E.T.,(1986) Let your body interpret your dreams. Wilmette Ill.Chicago.
— Traducido al alemán por K. Schoch (1987). Dein Körper-Dein Traumdeuter.
Salzburg: Otto Müller.

232 MAIOR
B i b l i o g r a f í a

— Traducido al japonés por S. Muruyama,(1988)Yume to Focusing. Tokyo:


Fukumura Shuppan.
— Traducido al holandés por D. Duyster (1991). Foccusen en je dromen. Laat je
lichaam je dromen interpreteren. Haarlem: De Toorts.
Gendlin E.T., (1986) What comes after traditional psychotherapy research?
American Psychologist,1986 - 41 (2), pp. 131-136.Traducción española en: Ale-
many C., La psicoterapia experiencial y Focusing: la aportación de E. Gendlin.
Ed. Desclée de Brouwer. Bilbao. 1997. pp. 303-316.
Gendlin E.T., (1987) A Philosophical Critique of the Concept of Narcissism, en
Levin D,. (comp.) Pathologies of the Modern Self. New York University Press,
N.Y. pp. 251-304. Traducción española en: Alemany C., La psicoterapia expe-
riencial y Focusing: la aportación de E. Gendlin. Ed. Desclée de Brouwer. Bil-
bao. 1997. pp. 317-330.
Gendlin E.T., (1988) Obituary for Carl Rogers. American Psychologist., 43 (2). Tra-
ducción española en: Alemany C., La psicoterapia experiencial y Focusing: la
aportación de E. Gendlin. Ed. Desclée de Brouwer. Bilbao. 1997. pp. 367-372.
Gendlin E.T., (1991) Crossing and Dipping:Some Terms for Approaching the
Interface between Natural Understanding and Logical Formation.En Gal-
braith M., y Rapaport, W.J., (comps.) Subjetivity and the Debate over Compu-
tational Cognitive Science. Buffalo State University of New York, Center for
Cognitive Science, pp. 37-59. Traducción española en: Alemany C., La psi-
coterapia experiencial y focusing: la aportación de E. Gendlin. Ed. Desclée de
Brouwer. Bilbao. 1997. pp. 439-454.
Gendlin E.T., (1992) Thinking beyond Patterns: Body, Language and Situa-
tions, en: Ouden B. Den y Moen M. (comps.) The Presence of Feelings in
Toughts. Peter Langs, New York, pp. 25-151. Traducción española en: Ale-
many C., La psicoterapia experiencial y focusing: la aportación de E. Gendlin. Ed.
Desclée de Brouwer. Bilbao. 1997. pp. 373-392.
Gendlin E.T., Words can say how they work (1993). En: Crease, R.P. (ed.) Hei-
degger Conference Proceedings. State University of New York Pub. Stony Bro-
ok, 1993, pp.2 9-35. Traducción española en: Alemany, C., La psicoterapia
experiencial y focusing: la aportación de E. Gendlin. Ed. Desclée de Brouwer.
Bilbao. 1997. pp. 415-424.
Gendlin E.T.,(1996) Focusing-Oriented Psychotherapy.Manual of the Experiential
Method Guilford Press. New York.Traducción japonesa en 1998. Traducción
española en 1999.
Gendlin E.T.,(1997) Language after Postmodernism: fourteen commentaries on the
Philosophy of Eugene Gendlin and Gendlin´s replies. Levin, D., (ed). Norther-
western University Press.Evastan, Illinois.

MAIOR 233
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Gendlin, E.T., The process model. The Philosophy of the Implicit. Thinking at the
Edge (TAE) method (1999). Manuscrito no publicado, 492 pp. (The Focu-
sing Institute of New York: www.focusing.org).
Friedman, N., (1982) Experiential Therapy and Focusing. Half Court Press. New
York.
Friedman, N., (2000) Focusing: Selected Essays: 1974-1999. Xlibris Corporation.
Greenberg, L., Lietaer G.,(1999) Handbook of Experiential Psychotherapy. Guilford
Press, New York, 4th ed.
Hutterer, R., Et al. (eds) (1996) Client-Centered and Experiential Psychotherapy. A
Paradigm in Motion. Peter Lang. Frankfurt.
Iberg, J., (1984) Experiential Psychotherapy, En, Corsini R. (ed.) Enciclopedia of
Psychology, While Interscience, N.Y.,
Iberg, J., Focusing, en: Corsini, R., (ed.) (1981) Handbook of Innovative Psycho-
therapies, J. Whiley, N.Y., pp. 344-350.
Klein, M.H., Mathieu, P.L., Gendlin, E.T., & Kiesler D.J., (1969) The Experiencing
Scale: a reserach and a training manual. Vol I –II. Wisconsin Psychiatric Insti-
tute, Madison.
— Versión alemana de la Escala Experiencial publicada por H.D. Dahlhoff y
H. Bommert en 1977.
— Versión holandesa publicada por M.R. Pattyn en 1978.
— Version flamenca realizada por Germain Lietaer y Mia Leijssen en 1982.
— Versión japonesa publicada por A. Ikemi et al. en 1986.
— Versión española publicada por Carlos Alemany en 1997.
Lietaer, G., Rombauts, J., Van Balen, R. (comps.) (1990) Client-Centered and
Experiential Psychotherapy in the Nineties, Leuven University Press, Leuven.
Marques, J., & Antunes, S., (eds) (2000) Client and Experiential Psychotherapy.
Vale & Vale Eds. Linda a Velha, Portugal.
McMahon, E., Cambell, P. (1985) Bio-spirituality; Focusing as away of growth.
Chicago. Loyola University Press.
b) Bibliografía en lengua española
Alemany, C., (1983) Introducción a la versión española. En Gendlin E.T. Focu-
sing: Proceso y Técnica del enfoque corporal. Mensajero. Bilbao pp. 13-18.
Alemany, C., (1986), El enfoque corporal de Gendlin: validación de un instru-
mento de medida.Miscelanea Comillas.(44), pp. 85-110.
Alemany, C., (1997) La psicoterapia experiencial y Focusing: la aportación de E.
Gendlin. Ed. Desclée de Brouwer. Bilbao.
Alemany, C, (1997) Bibliografía Internacional sobre Psicoterapia Experiencial y
Focusing. En La psicoterapia experiencial y focusing: la aportación de E. Gendlin.
Ed. Desclée de Brouwer. Bilbao, pp. 475-514.

234 MAIOR
B i b l i o g r a f í a

Alemany, C.,(1999) Prólogo a la edición española: Gendlin, E., El focusing en


psicoterapia. Manual del método experiencial. Paidós. Barcelona, pp. 11-16.
Alemany, C., (2001)La Psicoterapia Experiencial: la aportación de Eugene
Gendlin. En: Herranz T., (coord.) Psicodrama y Salud. Publicaciones de la
Universidad Pontifica Comillas.Madrid. Pags. 203-211.
Amodeo, J., y Wentworth, K., (1999) Crecer en intimidad. Guía para mejorar las
relaciones intepersonales. Col. Serendipity n.39. Ed. Desclee. Bilbao.
Cabarrús, C., (1993), Orar tu propio sueño. Publicaciones de la Universidad Pon-
tificia Comillas. Madrid.
Flanagan, K., (2001) A la búsqueda de nuestro genio interior: Como cultivarlo y a
donde nos guía. Col. Serendipity n. 61. Ed. Desclée de Brouwer. Bilbao.
García-Monge, J.A., (1983) El Focusing de Gendlin como estructrura técnica
del darse cuenta gestáltico. Revista de Psiquiatría y Psicología Humanista. 5
p. 71-81.
Gendlin, E., (1983) Focusing: Proceso y Técnica del Enfoque Corporal. Ed. Mensa-
jero. Bilbao. Actualmente en 5ª ed. (2000).
Gendli,n E.T., Tres aprendizajes a partir del enfoque corporal de los sueños.En
Alemany C., (1997) La psicoterapia experiencial y focusing: la aportación de E.
Gendlin. Ed. Desclée de Brouwer. Bilbao, pp. 411-414.
Gendlin, E., (1999) El focusing en psicoterapia. Manual del método experiencial. Pai-
dós. Barcelona.
Gendlin, E.T., (2001) Deja que tu cuerpo interprete tus sueños. Col. Serendipity
Maior. Ed. Desclée. Bilbao.
Gimeno-Bayón, A., (1992) Un trabajo de integración en psicoterapia. En, Revis-
ta de Psicoterapia, 3 (9), 75-94.
Gimeno-Bayón, A., Rosal R., (2001) Psicoterapia Integradora. Col. Serendipity
Maior. Desclée. Bilbao.
Gondra, J.M., (1975) La psicoterapia de Carl Rogers. Desclee. Bilbao, 1975 (cap. 9:
sobre el constructo del Experiencing de Gendlin).
Leijssen, M., (1997) Cómo crear una distancia de trabajo para las imágenes des-
bordantes: comentarios sobre una transcripción terapéutica. En: Brazier,
D., Más allá de Carl Rogers. Desclée de Brouwer. Bilbao, pp. 115-128.
Riveros, E., (2000) El nuevo paradigma del Experiencing. Ed. Lom. Santiago de
Chile.
Siems, M., (1991) Tu cuerpo sabe la respuesta. Editorial Mensajero. Bilbao. 2ªed.
1997.
Weiser Cornell, A., (1997) La enseñanza del focusing utilizando cinco pasos y
cuatro destrezas. En: Brazier, D., Más allá de Carl Rogers. Desclee De Brou-
wer. Bilbao, pp. 145-156.
Weisser Cornell, A., (1999) El poder del focusing. Obelisco. Barcelona, 1999.

MAIOR 235
Información adicional

Los que estén interesados en saber más del autor, de sus trabajos y aplicacio-
nes así de las direcciones de los trainers y terapeutas diplomados por el Insti-
tuto y que trabajan en lengua española en numerosas naciones así como de las
revistas y boletines que se publican en diferentes idiomas, pueden dirigirse a:
The Focusing Institute
34 East Lane, Spring Valley NY 10977. USA.
Tel/FAX: 845-362-5222
http://www.focusing.org
info@focusing.org

España: Dr. Carlos Alemany (coordinador y trainer diplomado)


Instituto de Interacción
Hortaleza 73, 3º izda.
28010 MADRID
Tel.: 91-3192555 email: calemany@chs.upco.es
Dra. Ana Gimeno-Bayón (trainer diplomada)
Instituto Erich Fromm
Rector Ubach 46, 1º-1ª
08021 BARCELONA
Tel.: 93-2011016 email: ifromm@arrakis.es
D. Juan M. Llibre (trainer diplomado)
Aribau 12, 5º-1ª
Rector Ubach 46, 1º, 1ª
08011 BARCELONA
Tel.: 93-3180496
D. Enrique Aguilar (trainer diplomado)
Arvda. Conde de Vallellano 17, 6º A
14004 Cordoba
Tel.: 957-202552 email: sandalio@correo.cop.es

MAIOR 237
D e j a q u e t u c u e r p o i n t e r p r e t e t u s s u e ñ o s

Argentina: Dña. Elena Frezza (coordinadora y trainer diplomada)


[1112] Capital Federal
BUENOS AIRES. ARGENTINA
Tel.: 54-11-4775-3622 email: elenafrezza@arnet.com.ar
Costa Rica: Robert Lee, Ph. D. (coordinador y trainer diplomado)
Apdo. 350. San Pedro 2050
SAN JOSE. COSTA RICA
Tel.: 506-281-1146; 506-225-6591 email: lottrob@aol.com
Chile: D. Edgardo Riveros (coordinador)
ARICA. CHILE
Tel.: 56-58-2323851 email: edgardoriveros@entelchile.net
Guatemala: Dr. Carlos Cabarrús, sj. (profesional asociado)
Instituto Centroamericano de espiritualidad (CEFAS)
Km. 19 a. Antigua Mixco
GUATEMALA
Tel.: 502-5978743 email: cabarrus@mail.url.edu.gt
Italia: Dña. Nicoletta Corsetti (trainer diplomada)
Via Oletta 33
00122 OSTIA. ROMA
Tel.: 339-4579084 email: nicorsetti@tiscalinet.it
México: D. Salvador Moreno López (coordinador)
Independencia 4. Desp. 10. Col. Centro
6000 URUAPAN. MICHOACAN
Tel.: 4-524-0081; 52-3669-3456 email: smoreno@prodigy.net.mx
Puerto Rico: D. Orlando Torres, sj. (trainer diplomado)
RR3. Box 5348
SAN JUAN. PUERTO RICO 00926-9802
Fax.: 787-790-3162 email: otorres@icepr.com
Venezuela: Dr. Julio Velilla, sj. (profesional asociado)
Universidad Católica Andrés Bello
Apdo. 20332
CARACAS 1021-A
Tel.: 58-2-44238975 email: jvelilla@ucab. edu.ve

238 MAIOR
Directora: Olga Castanyer
1. Relatos para el crecimiento personal. Carlos Alemany (ed.). (6ª ed.)
2. La asertividad: expresión de una sana autoestima. Olga Castanyer. (32ª ed.)
3. Comprendiendo cómo somos. Dimensiones de la personalidad. A. Gimeno-Bayón. (5ª ed.)
4. Aprendiendo a vivir. Manual contra el aburrimiento y la prisa. Esperanza Borús. (5ª ed.)
5. ¿Qué es el narcisismo? José Luis Trechera. (2ª ed.)
6. Manual práctico de P.N.L. Programación neurolingüística. Ramiro J. Álvarez. (5ª ed.)
7. El cuerpo vivenciado y analizado. Carlos Alemany y Víctor García (eds.)
8. Manual de Terapia Infantil Gestáltica. Loretta Zaira Cornejo Parolini. (5ª ed.)
9. Viajes hacia uno mismo. Diario de un psicoterapeuta en la postmodernidad. Fernando Jiménez Hernández-
Pinzón. (2ª ed.)
10. Cuerpo y Psicoanálisis. Por un psicoanálisis más activo. Jean Sarkissoff. (2ª ed.)
11. Dinámica de grupos. Cincuenta años después. Luis López-Yarto Elizalde. (7ª ed.)
12. El eneagrama de nuestras relaciones. Maria-Anne Gallen - Hans Neidhardt. (5ª ed.)
13. ¿Por qué me culpabilizo tanto? Un análisis psicológico de los sentimientos de culpa. Luis Zabalegui. (3ª ed.)
14. La relación de ayuda: De Rogers a Carkhuff. Bruno Giordani. (3ª ed.)
15. La fantasía como terapia de la personalidad. F. Jiménez Hernández-Pinzón. (2ª ed.)
16. La homosexualidad: un debate abierto. Javier Gafo (ed.). (3ª ed.)
17. Diario de un asombro. Antonio García Rubio. (3ª ed.)
18. Descubre tu perfil de personalidad en el eneagrama. Don Richard Riso. (6ª ed.)
19. El manantial escondido. La dimensión espiritual de la terapia. Thomas Hart.
20. Treinta palabras para la madurez. José Antonio García-Monge. (12ª ed.)
21. Terapia Zen. David Brazier. (2ª ed.)
22. Sencillamente cuerdo. La espiritualidad de la salud mental. Gerald May.
23. Aprender de Oriente: Lo cotidiano, lo lento y lo callado. Juan Masiá Clavel.
24. Pensamientos del caminante. M. Scott Peck.
25. Cuando el problema es la solución. Aproximación al enfoque estratégico. Ramiro J. Álvarez. (2ª ed.)
26. Cómo llegar a ser un adulto. Manual sobre la integración psicológica y espiritual. David Richo. (3ª ed.)
27. El acompañante desconocido. De cómo lo masculino y lo femenino que hay en cada uno de nosotros
afecta a nuestras relaciones. John A. Sanford.
28. Vivir la propia muerte. Stanley Keleman.
29. El ciclo de la vida: Una visión sistémica de la familia. Ascensión Belart - María Ferrer. (3ª ed.)
30. Yo, limitado. Pistas para descubrir y comprender nuestras minusvalías. Miguel Ángel Conesa Ferrer.
31. Lograr buenas notas con apenas ansiedad. Guía básica para sobrevivir a los exámenes. Kevin Flanagan.
32. Alí Babá y los cuarenta ladrones. Cómo volverse verdaderamente rico. Verena Kast.
33. Cuando el amor se encuentra con el miedo. David Richo. (3ª ed.)
34. Anhelos del corazón. Integración psicológica y espiritualidad. Wilkie Au - Noreen Cannon. (2ª ed.)
35. Vivir y morir conscientemente. Iosu Cabodevilla. (4ª ed.)
36. Para comprender la adicción al juego. María Prieto Ursúa.
37. Psicoterapia psicodramática individual. Teodoro Herranz Castillo.
38. El comer emocional. Edward Abramson. (2ª ed.)
39. Crecer en intimidad. Guía para mejorar las relaciones interpersonales. John Amodeo - Kris Wentworth.
(2ª ed.)
40. Diario de una maestra y de sus cuarenta alumnos. Isabel Agüera Espejo-Saavedra.
41. Valórate por la felicidad que alcances. Xavier Moreno Lara.
42. Pensándolo bien... Guía práctica para asomarse a la realidad. Ramiro J. Álvarez.
43. Límites, fronteras y relaciones. Cómo conocerse, protegerse y disfrutar de uno mismo. Charles L.
Whitfield.
44. Humanizar el encuentro con el sufrimiento. José Carlos Bermejo.
45. Para que la vida te sorprenda. Matilde de Torres. (2ª ed.)
46. El Buda que siente y padece. Psicología budista sobre el carácter, la adversidad y la pasión. David Brazier.
47. Hijos que no se van. La dificultad de abandonar el hogar. Jorge Barraca.
48. Palabras para una vida con sentido. Mª. Ángeles Noblejas. (2ª ed.)
49. Cómo llevarnos bien con nuestros deseos. Philip Sheldrake.
50. Cómo no hacer el tonto por la vida. Puesta a punto práctica del altruismo. Luis Cencillo. (2ª ed.)
51. Emociones: Una guía interna. Cuáles sigo y cuáles no. Leslie S. Greenberg. (3ª ed.)
52. Éxito y fracaso. Cómo vivirlos con acierto. Amado Ramírez Villafáñez.
53. Desarrollo de la armonía interior. La construcción de una personalidad positiva. Juan Antonio Bernad.
54. Introducción al Role-Playing pedagógico. Pablo Población Knappe y Elisa López Barberá.
55. Cartas a Pedro. Guía para un psicoterapeuta que empieza. Loretta Cornejo. (3ª ed.)
56. El guión de vida. José Luis Martorell. (2ª ed.)
57. Somos lo mejor que tenemos. Isabel Agüera Espejo-Saavedra.
58. El niño que seguía la barca. Intervenciones sistémicas sobre los juegos familiares. Giuliana Prata; Maria
Vignato y Susana Bullrich.
59. Amor y traición. John Amodeo.
60. El amor. Una visión somática. Stanley Keleman.
61. A la búsqueda de nuestro genio interior: Cómo cultivarlo y a dónde nos guía. Kevin Flanagan. (2ª ed.)
62. A corazón abierto.Confesiones de un psicoterapeuta. F. Jiménez Hernández-Pinzón.
63. En vísperas de morir. Psicología, espiritualidad y crecimiento personal.
Iosu Cabodevilla Eraso.
64. ¿Por qué no logro ser asertivo? Olga Castanyer y Estela Ortega. (7ª ed.)
65. El diario íntimo: buceando hacia el yo profundo. José-Vicente Bonet, S.J. (2ª ed.)
66. Caminos sapienciales de Oriente. Juan Masiá.
67. Superar la ansiedad y el miedo. Un programa paso a paso. Pedro Moreno. (9ª ed.)
68. El matrimonio como desafío. Destrezas para vivirlo en plenitud. Kathleen R. Fischer y Thomas N. Hart.
69. La posada de los peregrinos. Una aproximación al Arte de Vivir. Esperanza Borús.
70. Realizarse mediante la magia de las coincidencias. Práctica de la sincronicidad mediante los cuentos.
Jean-Pascal Debailleul y Catherine Fourgeau.
71. Psicoanálisis para educar mejor. Fernando Jiménez Hernández-Pinzón.
72. Desde mi ventana. Pensamientos de autoliberación. Pedro Miguel Lamet.
73. En busca de la sonrisa perdida. La psicoterapia y la revelación del ser. Jean Sarkissoff.
74. La pareja y la comunicación. La importancia del diálogo para la plenitud y la
longevidad de la pareja. Casos y reflexiones. Patrice Cudicio y Catherine Cudicio.
75. Ante la enfermedad de Alzheimer. Pistas para cuidadores y familiares. Marga Nieto Carrero. (2ª ed.)
76. Me comunico... Luego existo. Una historia de encuentros y desencuentros. Jesús de la Gándara Martín.
77. La nueva sofrología. Guía práctica para todos. Claude Imbert.
78. Cuando el silencio habla. Matilde de Torres Villagrá. (2ª ed.)
79. Atajos de sabiduría. Carlos Díaz.
80. ¿Qué nos humaniza? ¿Qué nos deshumaniza? Ensayo de una ética desde la psicología. Ramón Rosal
Cortés.
81. Más allá del individualismo. Rafael Redondo.
82. La terapia centrada en la persona hoy. Nuevos avances en la teoría y en la práctica. Dave Mearns y
Brian Thorne.
83. La técnica de los movimientos oculares. La promesa potencial de un nuevo avance psicoterapéutico.
Fred Friedberg. Introducción a la edición española por Ramiro J. Álvarez
84. No seas tu peor enemigo... ¡...Cuando puedes ser tu mejor amigo! Ann-M. McMahon.
85. La memoria corporal. Bases teóricas de la diafreoterapia. Luz Casasnovas Susanna. (2ª ed.)
86. Atrapando la felicidad con redes pequeñas. Ignacio Berciano Pérez. Con la colaboración de Itziar
Barrenengoa. (2ª ed.)
87. C.G. Jung. Vida, obra y psicoterapia. M. Pilar Quiroga Méndez.
88. Crecer en grupo. Una aproximación desde el enfoque centrado en la persona. Tomeu Barceló. (2ª ed.)
89. Automanejo emocional. Pautas para la intervención cognitiva con grupos. Alejandro Bello Gómez,
Antonio Crego Díaz.
90. La magia de la metáfora. 77 relatos breves para educadores, formadores y pensadores. Nick Owen.
91. Cómo volverse enfermo mental. José Luís Pio Abreu.
92. Psicoterapia y espiritualidad. La integración de la dimensión espiritual en la práctica terapéutica. Agneta
Schreurs.
93. Fluir en la adversidad. Amado Ramírez Villafáñez.
94. La psicología del soltero: Entre el mito y la realidad. Juan Antonio Bernad.
95. Un corazón auténtico. Un camino de ocho tramos hacia un amor en la madurez. John Amodeo.
96. Luz, más luz. Lecciones de filosofía vital de un psiquiatra. Benito Peral. (2ª ed.)
97. Tratado de la insoportabilidad, la envidia y otras “virtudes” humanas. Luis Raimundo Guerra. (2ª ed.)
98. Crecimiento personal: Aportaciones de Oriente y Occidente. Mónica Rodríguez-Zafra (Ed.).
99. El futuro se decide antes de nacer. La terapia de la vida intrauterina. Claude Imbert. (2ª ed.)
100. Cuando lo perfecto no es suficiente. Estrategias para hacer frente al perfeccionismo. Martin M. Antony -
Richard P. Swinson. (2ª ed.)
101. Los personajes en tu interior. Amigándote con tus emociones más profundas. Joy Cloug.
102. La conquista del propio respeto. Manual de responsabilidad personal. Thom Rutledge.
103. El pico del Quetzal. Sencillas conversaciones para restablecer la esperazanza en el futuro. Margaret J.
Wheatley.
104. Dominar las crisis de ansiedad. Una guía para pacientes. Pedro Moreno, Julio C. Martín. (9ª ed.)
105. El tiempo regalado. La madurez como desafío. Irene Estrada Ena.
106. Enseñar a convivir no es tan difícil. Para quienes no saben qué hacer con sus hijos, o con sus alumnos.
Manuel Segura Morales. (12ª ed.)
107. Encrucijada emocional. Miedo (ansiedad), tristeza (depresión), rabia (violencia), alegría (euforia).
Karmelo Bizkarra. (4ª ed.)
108. Vencer la depresión. Técnicas psicológicas que te ayudarán. Marisa Bosqued.
109. Cuando me encuentro con el capitán Garfio... (no) me engancho. La práctica en psicoterapia gestalt.
Ángeles Martín y Carmen Vázquez.
110. La mente o la vida. Una aproximación a la Terapia de Aceptación y Compromiso. Jorge Barraca (2ª ed.)
111. ¡Deja de controlarme! Qué hacer cuando la persona a la que queremos ejerce un dominio excesivo
sobre nosotros. Richard J. Stenack.
112. Responde a tu llamada. Una guía para la realización de nuestro objetivo vital más profundo. John P.
Schuster.
113. Terapia meditativa. Un proceso de curación desde nuestro interior. Michael L. Emmons, Ph.D. y Janet
Emmons, M.S.
114. El espíritu de organizarse. Destrezas para encontrar el significado a sus tareas. Pamela Kristan.
115. Adelgazar: el esfuerzo posible. Un sistema gradual para superar la obesidad. A. Cózar.
116. Crecer en la crisis. Cómo recuperar el equilibrio perdido. Alejandro Rocamora. (2ª ed.)
117. Rabia sana. Cómo ayudar a niños y adolescentes a manejar su rabia. Bernard Golden, (2ª ed.)
118. Manipuladores cotidianos. Manual de supervivencia. Juan Carlos Vicente Casado.
119. Manejar y superar el estrés. Cómo alcanzar una vida más equilibrada. Ann Williamson.
120. La integración de la terapia experiencial y la terapia breve. Un manual para terapeutas y consejeros.
Bala Jaison.
121. Este no es un libro de autoayuda. Tratado de la suerte, el amor y la felicidad. Luis Raimundo Guerra.
122. Psiquiatría para el no iniciado.Rafa Euba. (2ª ed.)
123. El poder curativo del ayuno. Recuperando un camino olvidado hacia la salud. Karmelo Bizkarra. (3ª ed.)
124. Vivir lo que somos. Cuatro actitudes y un camino. Enrique Martínez Lozano. (4ª ed.)
125. La espiritualidad en el final de la vida. Una inmersión en las fronteras de la ciencia.
Iosu Cabodevilla Eraso. (2ª ed.)
126. Regreso a la conciencia. Amado Ramírez.
127. Las constelaciones familiares. En resonancia con la vida. Peter Bourquin. (7ª ed.)
128. El libro del éxito para vagos. Descubra lo que realmente quiere y cómo conseguirlo sin estrés. Thomas
Hohensee.
129. Yo no valgo menos. Sugerencias cognitivo- humanistas para afrontar la culpa y la
vergüenza. Olga Castanyer. (2ª ed.)
130. Manual de Terapia Gestáltica aplicada a los adolescentes. Loretta Cornejo. (3ª ed.)
131. ¿Para qué sirve el cerebro? Manual para principiantes. Javier Tirapu. (2ª ed.)
132. Esos seres inquietos. Claves para combatir la ansiedad y las obsesiones. Amado Ramírez Villafáñez.
133. Dominar las obsesiones. Una guía para pacientes. Pedro Moreno, Julio C. Martín,
Juan García y Rosa Viñas. (3ª ed.)
134. Cuidados musicales para cuidadores. Musicoterapia Autorrealizadora para el estrés
asistencial. Conxa Trallero Flix y Jordi Oller Vallejo
135. Entre personas. Una mirada cuántica a nuestras relaciones humanas. Tomeu Barceló
136. Superar las heridas. Alternativas sanas a lo que los demás nos hacen o dejan de hacer. Windy Dryden
137. Manual de formación en trance profundo. Habilidades de hipnotización. Igor Ledochowski
138. Todo lo que aprendí de la paranoia. Camille
139. Migraña. Una pesadilla cerebral. Arturo Goicoechea
140. Aprendiendo a morir. Ignacio Berciano Pérez
141. La estrategia del oso polar. Cómo llevar adelante tu vida pese a las adversidades. Hubert Moritz
142. Mi salud mental: Un camino práctico. Emilio Garrido Landívar
143. Camino de liberación en los cuentos. En compañía de los animales. Ana María Schlüter Rodés
144. ¡Estoy furioso! Aproveche la energía positiva de su ira. Anita Timpe
145. Herramientas de Coaching personal. Francisco Yuste
146. Este libro es cosa de hombres. Una guía psicológica para el hombre de hoy. Rafa Euba
147. Afronta tu depresión con psicoterapia interpersonal. Guía de autoayuda. Juan García Sánchez y Pepa
Palazón Rodríguez
148. El consejero pastoral. Manual de “relación de ayuda” para sacerdotes y agentes de pastoral. Enrique
Montalt Alcayde
149. Tristeza, miedo, cólera. Actuar sobre nuestras emociones. Dra. Stéphanie Hahusseau
150. Vida emocionalmente inteligente. Estrategias para incrementar el coeficiente emocional . Geetu Bharwaney
151. Cicatrices del corazón. Tras una pérdida significativa. Rosa Mª Martínez González

Serie MAIOR
1. Anatomía Emocional. La estructura de la experiencia somática Stanley Keleman. (8ª ed.)
2. La experiencia somática. Formación de un yo personal. Stanley Keleman. (2ª ed.)
3. Psicoanálisis y análisis corporal de la relación. André Lapierre.
4. Psicodrama. Teoría y práctica. José Agustín Ramírez. (3ª ed.)
5. 14 Aprendizajes vitales. Carlos Alemany (ed.). (13ª ed.)
6. Psique y Soma. Terapia bioenergética. José Agustín Ramírez.
7. Crecer bebiendo del propio pozo.Taller de crecimiento personal. Carlos Rafael Cabarrús, S.J. (11ª ed.)
8. Las voces del cuerpo. Respiración, sonido y movimiento en el proceso terapéutico. Carolyn J. Braddock.
9. Para ser uno mismo. De la opacidad a la transparencia. Juan Masiá Clavel
10. Vivencias desde el Enneagrama. Maite Melendo. (3ª ed.)
11. Codependencia. La dependencia controladora. La depencencia sumisa. Dorothy May.
12. Cuaderno de Bitácora, para acompañar caminantes. Guía psico-histórico-espiritual. Carlos Rafael
Cabarrús. (5ª ed.)
13. Del ¡viva los novios! al ¡ya no te aguanto! Para el comienzo de una relación en
pareja y una convivencia más inteligente. Eusebio López. (2ª ed.)
14. La vida maestra. El cotidiano como proceso de realización personal. José María Toro.
15. Los registros del deseo. Del afecto, el amor y otras pasiones. Carlos Domínguez Morano. (2ª ed.)
16. Psicoterapia integradora humanista. Manual para el tratamiento de 33 problemas
psicosensoriales, cognitivos y emocionales. Ana Gimeno-Bayón y Ramón Rosal.
17. Deja que tu cuerpo interprete tus sueños. Eugene T. Gendlin. (2ª ed.)
18. Cómo afrontar los desafíos de la vida. Chris L. Kleinke.
19. El valor terapéutico del humor. Ángel Rz. Idígoras (Ed.). (3ª ed.)
20. Aumenta tu creatividad mental en ocho días. Ron Dalrymple, Ph.D., F.R.C.
21. El hombre, la razón y el instinto. José Mª Porta Tovar.
22. Guía práctica del trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Pistas para su liberación. Bruce M. Hyman y
Cherry Pedrick.
23. La comunidad terapéutica y las adicciones Teoría, Modelo y Método. George De Leon.
24. El humor y el bienestar en las intervenciones clínicas. Waleed A. Salameh y William F. Fry.
25. El manejo de la agresividad. Manual de tratamiento completo para profesionales. Howard Kassinove y
Raymond Chip Tafrate.
26. Agujeros negros de la mente. Claves de salud psíquica. José L. Trechera.
27. Cuerpo, cultura y educación. Jordi Planella Ribera.
28. Reír y aprender. 95 técnicas para emplear el humor en la formación. Doni Tamblyn.
29. Manual práctico de psicoterapia gestalt. Ángeles Martín. (6ª ed.)
30. Más magia de la metáfora. Relatos de sabiduría para aquellas personas que tengan a su cargo la tarea
de Liderar, Influenciar y Motivar. Nick Owen
31. Pensar bien - Sentirse bien. Manual práctico de terapia cognitivo-conductual para niños y adolescentes.
Paul Stallard.
32. Ansiedad y sobreactivación. Guía práctica de entrenamiento en control respiratorio. Pablo Rodríguez
Correa.
33. Amor y violencia. La dimensión afectiva del maltrato. Pepa Horno Goicoechea. (2ª ed.)
34. El pretendido Síndrome de Alienación Parental. Un instrumento que perpetúa el maltrato y la violencia.
Sonia Vaccaro - Consuelo Barea Payueta.
35. La víctima no es culpable. Las estrategias de la violencia. Olga Castanyer (Coord.); Pepa Horno, Antonio
Escudero e Inés Monjas.
36. El tratamiento de los problemas de drogas. Una guía para el terapeuta. Miguel del Nogal.
37. Los sueños en psicoterapia gestalt. Teoría y práctica. Ángeles Martín.
38. Medicina y terapia de la risa. Manual. Ramón Mora Ripoll.
39. La dependencia del alcohol. Un camino de crecimiento. Thomas Wallenhorst.