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Cuando la realidad nos despierte

Las redes sociales son increíbles en muchas formas, nos acercan a amigos qué,
posiblemente, no veíamos desde hace muchísimos años, hace que nos podamos
comunicar con familiares, y, además, son divertidas. Sin embargo, también tienen
sus riegos, la “trata” se vive y se da por ahí, la extorsión, el manejo de datos
personales, el ciberbullying, etc., las redes sociales pueden ser peligrosas, sobre
todo si no sabemos distinguir la realidad virtual, de la física.
Facebook es la red social más grande del mundo (aunque le pese a muchos), pero
muchos la han tomado como si fuera la vida real, me ha tocado leer en muchos
muros la idea de “es mi muro y es mi vida personal y privada” … y yo me quedo con
cara de ¿qué? Por favor, es Facebook, nada es privado ahí, es una “red social”, si
quieres que sea privado no lo publiques en un muro virtual.
Y Facebook pone infinidad de cosas para divertirte, el problema es cuando te alejas
de la diversión y te acercas a la realidad, o a tú realidad, y crees que en realidad
eres Bellonce, Salma Hayek, Ben Afleck y hasta Marco Antonio Solis (el Buki).
¿Qué pasa en internet? Nada, sólo son páginas que ganan dinero contigo, la
moneda corriente eres tú. Pero no lo has visto, o no lo quieres ver, la realidad a
veces es más dura y mejor nos metemos al mundo virtual pensando posiblemente
que será más fácil, menos doloroso y menos arriesgado.
Sin embargo, no es así, en las redes sociales gritamos al “pinche gobierno”, a “los
corruptos políticos”, a la COMAPA y su mal servicio, ahí somos “El Che” o “Luther
King”; damos discursos como “Mandela”; o hacemos huelgas como “Gandhi”,
pero… “¿Y la realidad?”; no, esa ni la tocamos, esa sí nos da miedo, no podemos
discutirle a nuestro gobierno la falta de alumbrado público, el drenaje malísimo de
la ciudad, la falta de agua, los baches horribles que parecen cráteres, ah, pero eso
sí un “Maldito gobierno de mierda” en Facebook alcanza los diez mil likes y las
quinientas compartidas; eso sí nos da “harta fuerza”.
Cuando la realidad nos despierte nos daremos cuenta en la pesadilla que nos
estamos metiendo, teniendo más miedo “al circo del terror” que a las balaceras
continuas de la ciudad; cuidando más “la cartelera de cine”, que el descuido
interminable de nuestro flamante gobierno.
Y podríamos seguir y el paisaje se vuelve triste y desastroso, pero la realidad es
clarísima Reynosa está hecha un caos, nos hemos callado en nuestra realidad y
hemos hablado en las redes sociales, ¿será posible que podamos hacer las cosas
que nos tocan en la realidad? ¿Será que la realidad nos alcance y comencemos a
caminar por una ciudad alumbrada, con calles sin baches, sin miedo a la
delincuencia organizada, una ciudad libre y sana?
Espero que cuando la realidad nos despierte pueda ser sin mucho que resolver y
con una sonrisa cálida en la boca, por el buen sueño que nos “echamos”, y no sea
con dolor de cabeza por la pesadilla que nos hicimos.
¡Y claro! Sigamos compartiendo en nuestro muro personas perdidas, páginas
informativas, buenas cosas… ¡y sí, también! Uno que otro grito de la situación
actual. Hay mucho que construir y mucho que caminar. Mientras tanto, camina
conmigo, será un viaje genial.

Marco Antonio Meza-Flores


Teólogo y Psicoterapeuta