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Abecedario Laiseca A cagada. Porque destruye la variedad”.

ARTE. En el local del sindicato, un (Entrevista El Ansia)


La voz y las voces: un modo de ordenar el universo laisequiano empleado telefónico empieza a
desde su propia óptica, en diálogo con sus ficciones. Lo más contar una historia “que se me
cerca posible de un Laiseca puro. ocurrió para un cuento o una CH
POR GUIDO HERZOVICH
novela”: “Se titula Un Napoleón que CHICHI. “‘Chichi’ era una palabra
ILUSTRACIONES DANTE FISI
fumaba. Rápida síntesis: un inventada por los tecnócratas. En
millonario joven, llamado Napoleón, general significaba ‘mala persona’,
compró un planetoide deshabitado pero en realidad su sentido era más
de ‘equis’ kilómetros de diámetro y amplio”. (LS, 65-6)
se instaló en él a vivir. Con
máquinas carísimas produjo aire, luz,
calor, gravedad artificial. Dividió la D
superficie del cuerpo celeste —de no DELIRIO. “Allí, sin darse cuenta,
más de unos pocos cientos de entró en delirio...” (LS, 33): el delirio
kilómetros cuadrados— en una serie en Laiseca es la ficción misma, que
de países arbitrarios y les puso no se constituye en el acto de
nombres que él mismo inventó. No establecer una lógica interna que
sé... Francia, por ejemplo —te estoy regule la incorporación
diciendo un sonido cualquiera...—, (transformada, etc.) de los materiales,
Inglaterra, Alemania, Austria, Rusia, habilitando, por lo mismo, todo lo
Checoslovaquia, Norteamérica...”. cifrada que se quiera, una clave de
Otro telefónico lo interrumpe: “¿Por lectura. Su potencia narrativa, en
qué decís nombres de países cambio, toma su fuerza de la
inventados? Rusia existe —protesta—. ambición de fagocitarse y escupir
(...) ¿Y por qué no ponés todos países ante todo esa lógica y esa clave:
que existen en la realidad: Rusia, aniquiliarlas (annihilare: reducirlas a
Soria, Protonia, Protelia, etc.? O que la nada). A veces un paraguas
sean todos reales o todos encuentra una máquina de coser
imaginarios. Si ponés Checoesto... no sobre una mesa de disección —como
sé qué, Norteamérica, etc., en vez de en el delirio surrealista—, pero puede
Rusia, poné, qué se yo: Milanesoria. pasar también que la tía Rosita
Pero no Rusia”. El primero, lanzando encuentre jabones perfumados de
“un suspiro horrendo”, descarta la jazmín en el baño de un hotel
objeción: “Mi querido amigo: sindical; y no va a ser Laiseca el que
observo con pesar que no tienes ni la venga a oponerse. “En cuanto a las
más remota idea del significado de la leyes contradictorias —escribía un
palabra arte”. (Los sorias, 49) jurista soria—, son a los fines de dar
mayor soltura al juez frente a las
distintas figuras del derecho” (LS,
C 269). ¿Valdrá lo mismo para el
COMUNISMO. “El comunismo es una lector? “No seas egoísta. Dejá que

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otros también deliren” (LS, 553). Y española —nos informa el Conde de
un poco más allá: “El delirio es la la Laguna en nota al pie—. La
En el margen cosa en sí”. (LS, 566) diferencia consiste en que las
Por Sylvia Iparraguirre distancias entre las localidades, sus
tamaños, el caudal de sus ríos y el

Hablar de Alberto Laiseca es lo mismo que hablar de sus libros, y hablar de


E número de sus habitantes, están
ESTERILIDAD. “El Poder es un multiplicados por tres o por cinco.
su ficción o su poesía es referirnos a él: forman una unidad irreductible. enigma, sobre todo para nosotros los Por lo demás, se han conservado
Como muchos, me regocijé con la sucesiva aparición de sus libros. Esas
dirigentes. Todos los días trabajamos todos los nombres, tanto de aldeas y
combinaciones de altas dosis de humor corrosivo con delirios científicos y
con enmarañadas, laberínticas ciudades, como de comarcas. En este
una puesta en escena de ciertos recovecos de la realidad en sus zonas más
claves, que es preciso descifrar. Un sentido también la Unión Soviética
periféricas, en general, imaginarias. Del mismo modo, me ha regocijado en
error de proporciones sería fatal. A ha sido respetada íntegramente” (LS,
secreto la presencia física de Laiseca, su gigantismo benévolo. Ver, desde
veces hay que ser duro y otras no. El 110). Cachos de cruda realidad en el
el sillón de mi casa, el primer plano imposible de su cara y su extraordinario
bigote saliendo de la pantalla del televisor; la lamparita oscilando sobre problema es cuándo y cómo. Ante la menjunje abigarrado de la ficción
su cabeza, en la parodia del miedo. Pero lo que más me admira de Alberto lóbrega confusión del mundo laisequiana: tal vez su ingrediente
Laiseca es algo sobre lo que, en general, no se escribe, ya que se trata de moderno, toda intuición es poca. secreto. “Es como si ese Universo
una de esas impresiones íntimas, personales, y que atañe al entrecruza- Usted declara ser escritor. Muy bien, alterado y el actual coincidiesen
miento de ficción y vida. Ese tipo de convicción con categoría de verdad entonces comprenderá si digo que en únicamente en algunos puntos” (LS,
que uno descubre para uno mismo y que no tiene que probar ante nadie. arte uno debe ser clásico pero al 100). En efecto. Es —para decirlo con
Pero que bien puedo compartir ahora: la fuerte impresión de singularidad mismo tiempo futurista, innovador. una metáfora más plebeya— como si
que contiene la mirada general de Laiseca sobre el mundo y la literatura. Hace falta un gran criterio para no la ficción laisequiana fuera una
Una mirada que él proyecta o inventa desde su altura, de algún modo im- seguir un camino estético erróneo gallina que huye sobre la superficie
pasible, de algún modo desolada, y que despliega a la vez que una com- que conduzca a la esterilidad. A de la realidad fenoménica: incapaz
prensión general de lo humano, una tolerancia y una celebración del veces uno cree haber descubierto un de prolongar el vuelo, ni de prever
disparate. Leer sus libros es entrar en ese ámbito regido por una extraña planeta nuevo (una suerte de novela donde tendrá que hacer pie, cada
lógica, distorsionado por un humor paranoico, en el que personajes, situa- atonal, pongamos por caso), pero impacto es un punto de contacto. Y
ciones y tramas son narrados por esa insumisa originalidad. Y es en esta luego comprende años después que, con todo, la huida de la gallina no es
dirección en que formulo mi verdad personal sobre Laiseca, que es muy pese a todos los hallazgos, es un ni súper salto ni vuelo trunco, sino
evidente y que seguramente muchos comparten, y puedo decir que entre camino errado; aunque tenga una técnica de desplazamiento con
los muchos que han pretendido y pretenden, en virtud de algún acomoda- imitadores, que nunca faltan. Pues legitimidad propia, para cuya
miento formal de última hora, en general muy viejo, hacerse los originales, bien, con todos los otros órdenes del descripción, al igual que para la
en la literatura argentina hay un solo original auténtico y es Alberto Lai- pensamiento sucede lo mismo” ficción de Laiseca, carecemos todavía
seca. Su originalidad es, como todo lo genuino, involuntaria. Desde ahí,
(Carta de Enrique Katel, Kratos de las del vocabulario adecuado.
celebro su humor delirante y, como poeta, me conmueve su asalto inespe-
Lenguas, a Personaje Iseka, LS, 73-4).
rado a la belleza; me sorprende su capacidad de percibir lo mínimo, en un
(Véase también IMAGINACIÓN)
gesto piadoso que redimirá para el lector la crueldad general en que vivi-
mos. Su obra se hace en un aparte, en el margen, en un espacio que no
G
GRANDEZA (Delirio de). Toda
comparte con nadie; de ahí que esté solo, tratando de asustar con la pa-
labra a los desprevenidos. F grandeza es delirante; o dicho de
FICCIÓN. “Soria, en esta novela, otro modo, no hay verdadera
Sylvia Iparraguirre nació en Junín, prov. de Buenos Aires. Publicó, entre otros, el libro de cuentos tiene el mismo número de grandeza que no proceda de un
En el invierno de las ciudades y las novelas El parque, La tierra del fuego y La orfandad. poblaciones y accidentes geográficos delirio de. “Somos quienes
que en la realidad, como provincia buscamos el esplendor antiguo.

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¡Difícil camino! Pero nada merece Brooklyn. Laiseca, por su parte, diferencia del obrero explotado, el obra literaria visible desde un
tanto la pena de ser intentado”, le “puntualiza que Los sorias es más artista mira su obra y se dice, casi transbordador: ¿y acaso cabe duda
escribe el Kratos de las Lenguas a grande que el Ulysses. Tiene razón, como el genocida romántico de de si encontraremos a Laiseca “del
Personaje Iseka, escritor aspirante lo ha medido y le lleva (Laiseca a Laiseca, “Esto soy yo”. lado de acá” o “del lado de allá”?
(LS, 74). La historia humana, en Joyce) una ventaja de 30.000 (véase también ESTERILIDAD)
Laiseca, es la historia de sus palabras” (Ricardo Piglia, La GROTESCO. Lo grotesco es otra de las
aspiraciones de grandeza; pero en civilización Laiseca). “Se le formas de lo monstruoso.
tanto no obsolece, la grandeza es atribuyen a Al Capone 350 L
ahistórica: “La estatua ciclópea de asesinatos; pues muy mal hecho: LITERATURA (argentina).
Lenin, en granito gris, como un debió haber llegado a los mil. I “¿Matando enanos a garrotazos?
Tuthankamón soviético” (LS, 207). A Solamente así lo habría perdonado. IMAGINACIÓN. En el trabajo de la Qué interesante... debe ser un
diferencia de los animales, decía (...) Los asesinatos deben forma o del sentido —países ensayo sobre la literatura argentina
Marx, el hombre puede producir no encaminarse a las dimensiones de la preferidos del literato de buena actual”. “Quizá se trate de un loable
en la medida de la necesidad sino grandeza, solo así podremos escuela— puede hablarse de sutileza intento de historizar los últimos
alcanzar las esferas del arte” o de mesura. Pero no hay mesura de cincuenta años de literatura
(Su turno para morir, 60). El la imaginación: la imaginación es argentina”. “Caramba, parece una
siglo XX, el de las grandes una potencia de multiplicación historia de la crítica argentina”.
utopías de masas, que geométrica, y el que decida hacerla (Distintas versiones de la réplica
recibió la Gran Muralla y las su estrella única tendrá que estar que, según la leyenda popular,
pirámides, legará a su vez la dispuesto a pasar diez años habría dado Borges al oír el título
obra máxima de su propio agregando cada noche nuevas laisequiano).
sentido de la desproporción: páginas: observando con una
el genocidio masivo. En el especie de terror sublime cómo el
cuento “La solución final”, monstruo desarrolla nuevos M
el Teknocraciamonitor de las órganos. En 1982, Fogwill escribió MARECHAL. “Hay que leerlo a
I doble E se empeña, contra que, con Los sorias, estábamos ante Marechal. Leopoldo Marechal.
todo argumento práctico, en una novela-fractal: una estructura También a Roberto Arlt. Pero sobre
acumular 1400 millones de matemática de simetrías recursivas todo a Marechal, porque es un
cadáveres de asesinatos a todo nivel, con la que había hombre del que tenemos una
en la de la belleza. Para producir en políticos en una misma grieta bajo fantaseado Silvina Ocampo. Esto es avenida, una plazoleta... y después
la medida de la belleza, por lo tanto, la tierra. El “motivo real era la más fácil de decir que de probar. resulta que nadie ha leído Adán
habrá que hacerlo contra toda satisfacción de su delirio: llegarse Más bien parecería que Fogwill Buenosayres o El banquete de
necesidad: pero entonces la obra hasta el lugar terraplenado cuando incorporaba otro lenguaje para Severo Arcángelo. Es un autor
artística, excesiva por definición, fuese viejito y, cruzando satisfecho describir sin embargo una olvidado y es un autor fundacional
será siempre inhumana. El vértigo los dedos sobre el abdomen, pensar: aspiración muy del boom: la novela de la literatura argentina”.
de la cantidad —que disuelve la ‘Esto, lo hice, yo’” (Matando enanos arquitectural, de la cual la (Entrevista El Ansia)
distinción entre lo bello y lo a garrotazos, 70). Así, en efecto, imaginación entrópica y
sublime— como característica de la describía Marx el arte, en Los carnavalesca de Laiseca se aleja a MATE. “Al rato el agua ya estaba y
belleza moderna: así al menos desde manuscritos económico-filosóficos, salto gallináceo. Lo opuesto del nos pusimos a tomar mate. Quienes
que José Martí hizo de la como trabajo capaz de escapar a la literato obsesivo que trabaja una me visitan dicen que los preparo
enumeración la clave de la belleza alienación; es decir, como actividad miniatura es un grafómano muy ricos. Todo el secreto está en la
monumental del puente de donde el hombre se realiza: a desequilibrado que escribe la única temperatura del agua. Viejos

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cebadores sostienen que hay que por qué sería inoportuno escribir un cosas, mis manuscritos. (…) El referencias explícitas, con lo más
poner yerba hasta la mitad, sacudir tratado: el mate como disciplina zen Moderno me cambió la vida a mí. No moderno de la escena estética del
luego el mate para que se mezcle, del sudamericano. Pero no como existe más, pobrecito: qué desgracia” medio siglo: el seudo-surrealismo
poner un chorrito de agua fría, una ironía o como un chiste, sino (Entrevista de Gabriela Cabezón local, las pandillas de Aldo Pellegrini
etcétera. Puros inventos y tics. Nada como algo dicho absolutamente en Cámara, Ñ, 20/5/2011). El Moderno (a quien Darío Canton dice haber
de eso hace falta para tomar mate. serio. A cuántos habrá salvado el quedaba en realidad en el 918 de visto en el Moderno), el
Si uno vigila el agua para que no se mate en las épocas del hambre Maipú, cerca de Paraguay. Corría el conceptualismo y el arte de los
pase de la temperatura, ello es más infinita. Es cosa de ver cómo ayuda 66: Laiseca tenía veinticinco años. medios, los inicios del rock
que suficiente. Una vez estaba en a resistir, a conservar el equilibrio, Además de la fauna variada del Di argentino.
una fiesta; la gente se había la esperanza y a que no se pierda el Tella —que estaba a la vuelta—, lo
cansado de tomar vino y comer centro. Sirve al solitario, pero frecuentaban los integrantes del MONDONGO. “Tengo un muy mal
pizza, entonces me pidieron que también al ideal que es compartir. grupo Opium (Sergio Mulet, concepto de Echeverría. Es un
hiciera mate. Estaba por prepararlo No hay cosa más linda que tomar Reynaldo Mariani, Ruy Rodríguez), mentiroso. Era racista, cajetilla, las
a mi manera cuando se me acercó mate con la mujer de uno. Maldito “beatniks argentinos”, amigos del trata mal a las negras. A las negras
un manijeado: ‘Tenés que sacudir la sea el que está compartiendo y no también habitué Néstor Sánchez. argentinas las trata con desprecio,
yerba y ponerle un poco de agua comprende. En su defecto que sea “Nos conocimos en revistas, en que fueron las que hicieron todos los
fría’, me dijo. Sin pensarlo dos con un amigo. El mate es más bares, en confusas reuniones a las platos típicos argentinos. Es mucho
veces así lo hice. Quizás esto compañero que el vino, y digo tres de la mañana. Nos conocimos lo que les debemos a las negras
sorprenda, pero el caso es que yo sé mucho. El vino traiciona como orinando en baños donde leímos que argentinas. En El matadero cuenta
cómo son las malas ondas. Si algunos hombres traicionan a sus Perón o Tarzán nos salvarían; nos que las negras robaban y se llevaban
hubiese preparado el mate como mujeres. Como algunas mujeres miramos a los ojos y sonreímos: entre las tetas un mondongo o no sé
siempre, no dudo que esa vez habría traicionan a los hombres que viven ninguno quería ser salvado”, qué cosa. ¡Mentira! ¡El mondongo no
salido mal. Es preferible seguir la con ellas. Pero el mate brinda y informaba el primer panfleto de se vendía! ¡El gaucho no lo comía, ni
corriente cuando tenés cerca a un rodea de escudos. Más de uno no se Opium. Entre los compañeros de nadie comía esa vaina! Había que
tipo muy cargado. Por supuesto, mató porque todavía no se le había mesa del Moderno, el que retorna tirarlo pa’ que se pudriera. La negra
después de esa ocasión lo seguí terminado la yerba. La bombilla de con más regularidad en los relatos de iba y pedía al puestero. ‘¡Pero-sí-
haciendo como yo sé que debo plata equivale a la flecha puesta en Lai es Marcelo Fox: hijo de una negra-tomá-llevateló-me-hacés-un-
prepararlo. Pude haberme opuesto a el arco zen. ‘Un mate, una vida’”. (El familia bien, maldito vocacional, favor! Yo-no-lo-puedo-vender-lo-
la mala onda del imbécil, en aquella jardín de las máquinas parlantes) suicida a los treintitantos — tengo-que-tirar’. Y así se llevaron
ocasión, pero ello me habría decapitado por un tren—, escribió un achuras con las cuales mejoraron
obligado a usar una energía que MODERNO. “Estaba de peón cuando par de libros inhallables que, según nuestros asados. Vos le dabas al
después podía necesitar. De modo vi un barbudo de pelo largo. ‘Debe Lai, su familia quiere conservar así. gaucho un chinchulín o una tripa
que era preferible ceder. Por lo tanto ser un intelectual’, pensé. Y le hablé: “No quieren que se sepa que el hijo gorda y sacaba el puñal: ‘¡Sepa-mi-
juro: lo único indispensable para ‘Mirá… vengo de afuera, recién estoy era un monstruo”. Monstruosidad de amigo-que-yo-no-como-mierda!’, te
tomar mate con bombilla es la en Buenos Aires, ¿no hay algún época que a Lai no le fue del todo decía el hombre. Se comía nada más
temperatura. Debe ser exacta, eso sí, lugar donde se reúnan escritores?’. Y ajena: vivir rápido, morir joven y que carne-carne en los asados. En
el mate tiene mucha importancia curiosamente el tipo no se me rió y dejar un cadáver sin cabeza. Esas cambio las negras nos han enseñado
para el sudamericano. Y yo nací en me contestó: ‘Sí, hay un lugar donde charlas de café tal vez sean un que se podían aprovechar muchas
Sudamérica, aunque viva aquí. Al se reúnen pintores, escritores, poetas, elemento importante en la partes de la vaca que eran
mate le debo mi obra. Si Suzuki y es el Bar Moderno, que queda en la genealogía del delirio laisequiano, despreciadas. El mondongo es un
Okakura Kakuzo hablan del té como calle Maipú al 800 y pico’. Y ahí fui, que se entroncaría así, en una invento de las negras argentinas. En
una de las estéticas del zen, no veo empecé a conocer gente, leía mis tangente inesperada respecto de sus España había una suerte de

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empanada, pero es muy diferente de corrigiendo galeras pues la plata no
la empanada criolla. La empanada le alcanza”. No tan diferente, se diría,
criolla es un invento de las negras”. de las fantasías que alimenta la
(Entrevista El Ansia) supuesta autonomía del arte. El
ocultismo es la meritocracia
MONSTRUOS. Nos resulta indistinto verdadera: “La astrología es un
que haya sido André Gide. mundo muy particular. Es el mundo
Perfectamente pudo ser Laiseca el de la sabiduría donde se supone que
que dijera: “Desde la infancia nos todo es charlatanería (yo no lo
mutilan: no hay más que monstruos”. considero así, por supuesto). Allí
nadie lo molesta a uno. No hay
MUJERES. “Sin ellas no hubiera sido facultad de astrología, no hay
nada”. (Entrevista El Ansia) papers, no hay premios, no hay
llamados a concursos para proveer a
la cátedra de, por ejemplo,
O Progresiones II. Nada de eso existe.
OCULTISMO. A Arlt, que en su Allí nadie molesta, entonces uno
juventud percibía la literatura, igual puede trabajar tranquilo. Es como un
que Laiseca, a una distancia santuario. Entonces allí todo el
inconmensurable —inmediata y a la nihilismo se va porque uno está
vez extraordinariamente lejana—, el pensando si Saturno está o no en su
ocultismo se le apareció como el elevación respecto del círculo... El
camino más corto hacia la poesía del mismo lenguaje de los libros de
decadentismo francés. Expulsado por astrología, algunos de los cuales
la ciencia y por la psicología, el fueron escritos hace mil años, lleva a
ocultismo se volvió desde entonces que uno se calme”. (Entrevista de
el saber plebeyo por excelencia, Guillermo Piro, Perfil, 4/07/1998)
suerte de batacazo mental, que
promete no solo volver el mundo OJETE. “¿Cómo llegué a publicar?
fenoménico una realidad Teniendo una enorme dosis de buena
subordinada (como toda religión y suerte. Eso no es cuestión de talento
casi cualquier saber ambicioso) sino ni de genio. Es, si me permitís la
que además ofrece al individuo palabra, ojete. Yo era inédito
aislado, oprimido por las fuerzas completamente e iba a distintas casas
materiales pero voluntarioso y de chicos y chicas que conocía, que
disciplinado, un poder de acción eran más o menos como de mi edad
inaudito. “Dentro del mundo del en aquella época. Éramos todos gente
esoterismo —dice el narrador de El joven. Cada uno leía sus cosas y yo
jardín de las máquinas parlantes— leía las mías. No todo fue buena
soy un hombre rico, respetado y suerte: un poco me estaba haciendo
poderoso. Aquí uno puede ser un conocer en el underground, leyendo
magnate pero afuera trabajar mis cosas. Finalmente un día una

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chica me dijo: ‘Mirá, Lai, lo tuyo hay César Aira tuvo mucho que ver con conocido (LS, 109) que nos permite mujer; Lai tenía entonces tres años. A
que publicarlo ya. Yo te voy a eso porque Gastón Gallo, el dueño de ubicar la piecita en el centro mismo los veinte abandonó la carrera de
mandar a que lo veas de parte mía a Simurg, le preguntó: ¿usted no de las tensiones que constituyen ese ingeniería química, la mensualidad
Tomás Eloy Martínez’, que era jefe de conoce algún escritor argentino...? mundo, pueden leerse como un largo paterna y la burguesía provincial, y se
redacción en La opinión. El viejo ‘¡Laiseca! ¡Los sorias!’. Y me la zoom out que une precisamente los fue a trabajar al campo. Vivir hasta
diario La opinión de Timerman, ¿no? publicó”. (Entrevista El Ansia) dos puntos: solo en la soledad más esa edad bajo la tiranía, piensa Lai,
Me trató muy bien pero enseguida me absoluta el individuo puede vérselas “me atrasó mucho en todo sentido”
derivó al gordo Soriano que estaba de OMNIPOTENCIA (literaria). “La con la sociedad como un todo. (Entrevista El Ansia); desde que lo
redactor ahí mismo trabajando. Y el negación y la continua pobreza “Cuando uno está muy reprimido mató, en cambio, como en un cuento
gordo leyó Su turno. Él tenía mucho pueden afectar a un genio. La —esto lo sé desde la infancia—, de Wilde, “más viejo me vuelvo, más
poder en Corregidor; llevó mi libro a impotencia social suele producir inventa personajes superpotentes que joven”. (Entrevista de Fernando Molle,
Corregidor y dijo: ‘Esto hay que arranques de omnipotencia literaria. hacen lo que se les canta. Yo siempre Perfil, 5/6/2011)
publicarlo’. ¡Santa palabra! Lo dijo el Es como si él nos dijera: “Sepan que digo que soy un dictador frustrado. En
gordo Soriano: no se discute. El gordo yo soy el Jefe Supremo de todo lo mis novelas conduzco ejércitos, tengo PUEBLO. “Si alguna vez un cuerpo
me ayudó mucho a mí. Éramos muy mío”. ¿Quién tiene la culpa de tales poderes mágicos, maravillosos. Es un fue imaginario e inencontrable y al
amigos. Era un tipo muy solidario... arranques? La sociedad estúpida que mecanismo de compensación psíquica. mismo tiempo infinitamente real, es
muy solidario. Sin que te conozca desgasta y aísla al supremo talento” Los escritores tenemos esos en el caso del pueblo”. (LS, 75)
nadie vos vas a una editorial —como (Prólogo a The Stylus, de Poe). En esa mecanismos. Recuerdo, por ejemplo,
fui yo con Los sorias— y me sacaron línea habría que entender la exclusión un día que estaba muerto de frío y de
ca... ¡ni la leyeron! Me sacaron a casi total de la familia en su literatura, hambre en una pensión roñosa. S
patadas directamente. Fui a dos institución mediadora entre individuo Entonces me acosté y me puse a leer SORIA. “La palabra soria, con
editoriales y dejé. Después de que y sociedad. Las primeras cien páginas unas viejas efemérides de 1968 o 1969 minúscula, sirve para nombrar a la
terminé Los sorias pasaron dieciséis de Los sorias, desde la escena en la que había comprado en una librería de persona que habita el Estado de
años hasta que me la publicaron. Y pensión hasta el mapa del mundo viejo, de esas que traen la historia de Soria. Califica, además, a una raza:
México o Nicaragua, con anécdotas más que física, mental. ‘Ser un
extraordinarias sobre dictadores de la soria’: individuo que posee una
época. Y se me fue el frío, el hambre, cosmovisión soria o anti-Mozart del
todo: empecé a escribir historias mundo / Imagen proyectada por el
graciosísimas de dictadores Anti-ser para engañar a la
inventados”. (Entrevista de Flavia humanidad y destruirla / Eres un
Costa, Clarín, 23/5/99) soria: ‘Eres un traidor’”. (LS, 100)

SURRIOBRAVEÑO. “Decir
P latinoamericano es dejar afuera a los
PADRE. “Un padre equivale a tener un judíos, los negros, los indios. Yo
enemigo en el árbol genealógico, no prefiero hablar de tierras
sé si lo sabéis; cuando el adversario surriobraveñas, del Río Bravo hasta
se muere pa’ siempre la humanidad acá. El abuelito de la novela
de uno se hace más joven; esto in surriobraveña es Miguel Ángel
passant” (LS, 462). Como en una Asturias. El abuelito de la poesía es
novela gótica, Laiseca padre se volvió Nicolás Guillén, el cubano”.
loco y un tirano cuando murió su (Entrevista El ansia)

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U imaginación de Laiseca lo es el Departamento de Estado: ¿se propia guerra de Vietnam. Todavía la
ULISES. “¡El Ulises de Joyce! Entero verosímil, que —como una suerte de parecerá esa carta a la que Personaje guerra de Corea era una guerra
lo leí dos veces; ahora: ciertas partes pacto de no-agresión entre realidad y Iseka le manda en Los sorias al donde había frentes: el enemigo
las he leído muchísimo” (Entrevista ficción— es siempre transitorio. En Kratos de las Lenguas? Sobreviviente estaba allá, nosotros estábamos acá.
El Ansia). Junto con Thomas Los sorias, el avance de la al fin —la carta no fue respondida—, Nada de eso sucedió en Vietnam: el
Pynchon (“El arcoiris de gravedad: lo imaginación sobre las sucesivas Laiseca dará testimonio en La puerta enemigo estaba atrás mío, debajo de
empecé y varias veces lo largaba trincheras defensivas del verosímil va del viento, la novela sobre Vietnam la mesa, a 4 kilómetros. Se
porque no entendía un carajo”) y dejando a su paso una larga serie no que escribe por estos días. “Es una reagrupaba, se desagrupaba con
Lezama Lima (“Ese era el ideal de man’s lands, generalmente en nota al guerra que no se pareció a ninguna mucha rapidez. Además Estados
Lezama: no quiero que nadie pie: ante la aparición súbita de un otra, y eso se refleja en mi novela. Unidos tenía muchos conflictos
entienda, quiero que se fijen en la pasillo “repleto de armaduras Yo nunca empecé jamás en la vida políticos internos. Por eso me resulta
belleza de la palabra por sí misma”), japonesas” apenas a veinte páginas una novela, ni siquiera un cuento, tan difícil explicarte por qué la
Joyce es una de sus pocas referencias del mapa del mundo conocido, donde sin un plan de obra. Que después se guerra de Vietnam fue tan particular.
vanguardistas. Fue, de hecho, frente no había ningún Japón, se nos cumpla más o menos (se varía o lo Solo se la puede comparar con una
al Ulises que Laiseca quiso medir su explica en nota que “los magos que sea), pero hay un plan de obra. batalla, una sola, de la segunda
opus magnum, aunque más no fuera tecnócratas habían averiguado que Acá me di cuenta de que era guerra mundial: la batalla de
en cantidad de palabras (bueno, sí, en las Tierras Ignotas existía un país imposible: todo espontáneo, como la Stalingrado”. (Entrevista El Ansia) <
también porque perdía frente a llamado Japón. En un acto de Alta
Proust o Musil…). La traducción Magia habían robado —a los
española que él leyó, la primera, se japoneses— veinticinco armaduras LOS LIBROS
iba escribiendo en los días en que Lai medievales, para luego regalárselas al Su turno para morir. Novela, Corregidor 1976 y Mansalva (bajo el título
daba sus primeros pasos y decía sus Monitor” (LS, 126). Una inesperada Su turno) 2010.
primeras palabras. La redactaba, de comparación con el obelisco porteño Matando enanos a garrotazos. Cuentos, Editorial de Belgrano 1982 y Gárgola
manera privada y amateur, como en se compensa de igual modo con una 2004.
una fantasía laisequiana, un oscuro nota sobre Argentina, “país Aventuras de un novelista atonal. Novela, Sudamericana 1982 y Santiago
vendedor de seguros; mientras tanto, recientemente descubierto con el Arcos 2001.
Borges y otros eximios anglicistas se televisor telescópico” (LS, 585). Poemas chinos. Poesía, Libros de Tierra Firme 1987 y Gárgola 2005.
reunían semanalmente en un café Donde dice recientemente léase en el La hija de Kheops. Novela, Emecé 1989 y Tusquets 2006.
(¿La Biela tal vez?) a sopesar las momento de escribir la comparación. La mujer en la muralla. Novela, Planeta 1990 y Tusquets 1999 y 2002.
dificultades de emprender la misma Por favor, ¡plágienme! Ensayo, Beatriz Viterbo 1991 y EUDEBA 2013.
tarea. ¿Habrá hecho la experiencia VIETNAM. En plena guerra, Laiseca El jardín de las máquinas parlantes. Novela, Planeta, 1993.
también Laiseca de que en la le escribió una carta a Lyndon Los Sorias. Novela, Simurg 1998 y Gárgola 2004.
traducción de J. Salas Subirat, como Johnson en la que pedía que lo El gusano máximo de la vida misma. Novela, Tusquets, 1999.
afirmó Saer que entendieron los incorporaran al ejército Gracias Chanchúbelo. Cuentos, Simurg, 2000.
Beber en rojo. Novela, Altamira 2001 y Muerde Muertos 2012.
escritores de su generación, “la norteamericano. “Yo siempre fui muy
Las aventuras del profesor Eusebio Filigranati. Novela, Interzona, 2003.
lengua de todos los días era la fuente miedoso. Pensaba que yendo a
Cuentos de terror. Cuento (Antología), Interzona, 2003.
de energía que fecundaba la más Vietnam volvía adentro de una saca
Las cuatro torres de Babel. Novela, Simurg, 2004.
universal de las literaturas”? verde con una bandera plegada
Sí, soy mala poeta pero… Novela, Gárgola, 2006.
encima o se me iba el miedo” (Ñ,
Manual sadomasoporno (ex Tractat). Carne Argentina, 2007.
V 20/5/2011). Habrá que googlear El artista. Novela, Mondadori, 2007.
VEROSÍMIL. Si en una guerra la Laiseca el día que desclasifiquen y Cuentos Completos. Cuentos, Simurg, 2011.
primera víctima es la verdad, en la digitalicen los documentos del

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