Está en la página 1de 6

Signos y síntomas
 Diagnóstico
 Tratamiento
 Anemia por deficiencia de hierro en el embarazo
o Diagnóstico
o Tratamiento
o Prevención
 aNEMIA POR deficiencia de folato en el embarazo
o Diagnóstico
o Tratamiento
o Prevención
 Hemoglobinopatías en el embarazo

También de interés
 (Cuestionario) Cáncer en el embarazo
 (Noticias) El pesario cervical disminuye los partos de pretérmino en mujeres con
cuello uterino corto
 (Noticias)Lineamientos emitidos para lactantes sospechados de estar infectados
con el virus del Zika
 (Noticias) El agregado de QIPH a la cirugía citorreductiva es beneficioso en el
cáncer ovárico
 (Noticias) La microbiota intestinal puede afectar la transmisión vertical del
sobrepeso
 (Noticias) Muchas lesiones CIN2 no tratadas retroceden espontáneamente
 (Video) Cómo realizar un parto en pelviana
 (Video) Cómo reparar un desgarro cervical
 (Video) Cómo realizar un parto con distocia de hombros
 (Video) Cómo hacer y reparar una episiotomía

Anemia en el embarazo
Por Lara A. Friel, MD, PhD, Associate Professor, Maternal-Fetal Medicine Division,
Department of Obstetrics, Gynecology, and Reproductive Sciences, University of Texas
Health Medical School at Houston, McGovern Medical School

INFORMACIÓN:
para pacientes

NOTA: Professional.Manuals.TopicPage.EditionToggle.GoToReference P
ÚBLICO
GENERAL: Professional.Manuals.TopicPage.EditionToggle.GoToManualE
dition

 Complicaciones no obstétricas
durante el embarazo
 Introducción a las complicaciones no obstétricas
durante el embarazo
 Anemia en el embarazo
 Asma en el embarazo
 Trastornos autoinmunitarios en el embarazo
 Cáncer en el embarazo
 Diabetes mellitus durante el embarazo (diabetes
gestacional)
 Fiebre durante el embarazo
 Miomas durante el embarazo
 Trastornos cardíacos en el embarazo
 Hepatopatías en el embarazo
 Hipertensión en el embarazo
 Enfermedades infecciosas en el embarazo
 Insuficiencia renal en el embarazo
 Convulsiones en el embarazo
 Trastornos que requieren cirugía durante el
embarazo
 Enfermedad tromboembólica en el embarazo
 Trastornos tiroideos en el embarazo
 Infecciones urinarias en el embarazo
Normalmente, durante el embarazo aparece una anemia hiperplasia eritroide, y la masa eritrocítica
aumenta. Sin embargo, un aumento desproporcionado en el volumen plasmático produce
hemodilución (hidremia del embarazo): el hematocrito disminuye del 38 a 45% de las mujeres sanas
no embarazadas al 34% en un embarazo único a término y al 30% en un embarazo multifetal a
término. Por lo tanto, durante el embarazo se define la anemia como la presencia de una
hemoglobina < 10 g/dL (Hct < 30%). Si la hemoglobina (Hb) es < 11,5 g/dL al inicio del embarazo, la
mujer puede ser tratada profilácticamente, porque la hemodilución posterior reduce la Hb a < 10
g/dL. A pesar de la hemodilución, la capacidad de transporte de O2 sigue siendo normal durante
todo el embarazo. El Hct normalmente aumenta de inmediato después del nacimiento.

La anemia aparece en hasta un tercio de las mujeres durante el tercer trimestre. Las causas más
comunes son

 Deficiencia de hierro
 Deficiencia de ácido fólico

Los obstetras, en consulta con un perinatólogo, deben evaluar la anemia en pacientes embarazadas
que son testigos de Jehová (quienes probablemente rechazarán las transfusiones de sangre) tan
pronto como sea posible.

Signos y síntomas
En general, los síntomas tempranos son leves o inespecíficos (p. ej., cansancio, debilidad, mareos,
disnea leve durante el ejercicio). Otros signos y síntomas pueden incluir palidez y, si la anemia es
grave, taquicardia o hipotensión.

La anemia aumenta el riesgo de parto pretérmino e infecciones maternas posparto.


Diagnóstico
 Hemograma completo, seguido de pruebas
basadas en el valor del volumen corpuscular
medio (VCM)

El diagnóstico comienza con un hemograma completo; en general, si la mujer tiene anemia, los
estudios posteriores se basan en si el volumen corpuscular medio es bajo (< 79 fL) o alto (> 100 fL):

 Para las anemias microcíticas: la evaluación


incluye búsqueda de deficiencia de hierro
(ferritina sérica) y de homoglobinopatías
(electroforesis de hemoglobina). Si estos
estudios no son diagnósticos y no hay respuesta
al tratamiento empírico, en general se justifica
una consulta con un hematólogo.
 Para las anemias macrocíticas: la evaluación
incluye los niveles de folato sérico y de B12.
 Para la anemia con causas mixtas: se requiere
evaluación para ambos tipos.

Tratamiento
 Tratamiento para revertir la anemia
 Transfusión si se considera necesaria por
síntomas severos

El tratamiento está dirigido hacia la reversión de la anemia (véase abajo).

Con frecuencia, la transfusión está indicada para cualquier anemia si hay síntomas generales (p. ej.,
mareos, debilidad, cansancio) o signos y síntomas cardiopulmonares (p. ej., dispnea, taquicardia,
taquipnea); la desición no se basa en el Hct.

ANEMIA POR DEFICIENCIA DE HIERRO EN EL


EMBARAZO
Alrededor del 95% de los casos de anemia durante el embarazo se deben a deficiencia de hierro
(ver Anemia ferropénica). La causa es usualmente

 Ingesta alimentaria inadecuada (especialmente


en las niñas adolescentes)
 Un embarazo anterior
 La pérdida normal recurrente de hierro en la
sangre menstrual (que se aproxima a la cantidad
normalmente ingerida cada mes y así impide que
los depósitos de hierro crezcan).

Diagnóstico
 Determinación de hierro sérico, ferritina y
transferrina
Típicamente, el Hct es ≤ 30%, y el volumen corpuscular medio es < 79 fL. La disminución del hierro
sérico y de ferritina y el aumento de los niveles séricos de transferrina confirman el diagnóstico.

Tratamiento
 Habitualmente sulfato de hierro, 325 mg por vía
oral 1 vez/día

En general, un comprimido de 325 mg de sulfato ferroso a media mañana es efectivo. Dosis más
altas o más frecuentes aumentan los efectos adversos gastrointestinales, especialmente el
estreñimiento, y una dosis bloquea la absorción de la siguiente, reduciendo así el porcentaje del
hierro. Arededor del 20% de las mujeres embarazadas no absorben el hierro suficiente por vía oral;
algunas de ellas requieren tratamiento parenteral, en general hierro en dextrán 100 mg IM día por
medio para un total de ≥ 1.000 mg durante 3 semanas. El Hct o la Hb se miden semanalmente para
determinar la respuesta. Si los suplementos de hierro son ineficaces, debe sospecharse una
deficiencia de folato concomitante.

Los neonatos de madres con anemia por deficiencias de hierro en general tienen un Hct normal
pero depósitos reducidos de hierro total y necesitan suplementos de hierro en la alimentación.

Prevención
Aunque la práctica es controvertida, los suplementos de hierro (en general sulfato ferroso, 325 mg
VO 1 vez/día) se administran de rutina a las mujeres embarazadas para evitar la depleción de los
depósitos de hierro del cuerpo y la anemia que puede producirse por un sangrado anormal o un
embarazo posterior.

ANEMIA POR DEFICIENCIA DE FOLATO EN EL


EMBARAZO
La deficiencia de folato (ver Deficiencia de ácido fólico y Anemias macrocíticas megaloblásticas)
aumenta el riesgo de defectos del tubo neural y, posiblemente, de un síndrome alcohólico fetal. La
deficiencia aparece en el 0,5 al 1,5% de las mujeres embarazadas; si es moderada o grave,
aparece una anemia macrocítica megaloblástica. Rara vez aparecen una anemia grave y una
glositis.

Diagnóstico
 Medición de folato sérico

La deficiencia de folato se sospecha si el hemograma completo muestra una anemia con índices
macrocíticos o con alta amplitud de distribución eritrocitaria. Niveles séricos de folato bajos
confirman el diagnóstico.

Tratamiento
 Folato 1 mg dos veces al día por vía oral

El tratamiento es la administración de folato 1 mg VO 2 veces al día.


La anemia megaloblástica grave puede justificar una examen de la médula ósea y una internación
terapéutica en el hospital.

Prevención
Para prevención, todas las mujeres embarazadas reciben folato 0,4 mg VO 1 vez/día. Aquellas que
han tenido un bebé o un feto con espina bífida deben tomar 4 mg 1 vez/día, comenzando antes de
la concepción.

HEMOGLOBINOPATÍAS EN EL EMBARAZO
Durante el embarazo, las hemoglobinopatías, especialmente la anemia drepanocítica
(ver Drepanocitosis), la enfermedad de la hemoglobina S-C (ver Hemoglobinopatía S-C), la
talasemia β, y la talasemia α (ver Talasemias), pueden empeorar la evolución materna y los
resultados perinatales (para el cribado genético de alguno de estos trastornos, ver Estudios de
cribado genético para algunos grupos étnicos).

Una anemia drepanocítica preexistente, en especial si es grave, aumenta el riesgo de infecciones


maternas (más a menudo, neumonía, infecciones urinarias y endometritis), hipertensión inducida
por el embarazo, insuficiencia cardíaca e infarto pulmonar. La restricción del crecimiento fetal, el
parto pretérmino y el bajo peso al nacer son comunes. La anemia casi siempre empeora a medida
que el embarazo progresa. La del rasgo drepanocítico o falciforme aumenta el riesgo de infecciones
urinarias, pero no se asocia con complicaciones graves relacionadas con el embarazo.

El tratamiento de la anemia drepanocítica durante el embarazo es complejo. Las crisis dolorosas


deben tratarse intensivamente. La exanguinotransfusión profiláctica para mantener la Hb A a ≥ 60%
reduce el riesgo de crisis hemolítica y las complicaciones pulmonares, pero no se recomienda de
rutinaria porque aumenta el riesgo de reacciones transfusionales, hepatitis, transmisión de HIV e
isoinmunización de grupo sanguíneo. Las transfusiones profilácticas no parecen disminuir el riesgo
perinatal. La transfusión terapéutica está indicada en las siguientes condiciones:

 Anemia sinitomática
 Insuficiencia cardíaca
 Infección bacteriana grave
 Complicaciones graves del trabajo de parto y del
parto (p. ej., sangrado, sepsis)

La enfermedad de la hemoglobina S-C puede presentar síntomas por primera vez durante el
embarazo. La enfermedad aumenta el riesgo de infarto pulmonar al causar ocasionales émbolos de
espículas óseas. Los efectos sobre el hueso son poco comunes pero, si aparecen, a menudo
incluyen restricción del crecimiento fetal.

La talasemia drepanocítica β es similar a la enfermedad falciforme de la hemoglobina C, pero es


menos común y más benigna.

La talasemia α no causa morbilidad materna, pero si el feto es homocigota, puede producir una
hidropesía fetal y la muerte fetal durante el segundo y tercer trimestre.