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Justicia

Muchos sostienen que el Estado debe ser neutral en lo que se refiere a virtudes y vicios,
este es un gran dilema: Una sociedad justa ¿ha de perseguir el fomento de la virtud de sus
ciudadanos? ¿O no debería más bien la ley ser neutral de modo que los ciudadanos tengan
la libertad de escoger por si mismos la mejor manera de vivir?
Este dilema separa el pensamiento político antiguo del moderno.
 Aristóteles: la justicia consiste en dar a cada uno lo que se merece, y para
determinar quien merece qué hemos de determinar qué virtudes son dignas de
recibir honores y recompensas. Hay que reflexionar sobre la manera más deseable
de vivir. Para el la ley no puede ser neutral en lo que se refiere a las características
de una vida buena. Parten de la virtud.
La justicia es teleológica: para definir derechos hay que determinar el telos
(propósito). Para determinar la distribución justa de un bien hemos de indagar cuál
es el telos, o propósito, del bien que se va a distribuir.
La justicia es honorífica: que virtudes debe honrar y recompensar.
Aristóteles cree que los debates sobre la justicia son necesariamente debates acerca
de la virtud, el honor y la naturaleza de la vida buena. La justicia discrimina según
el mérito.
En el mundo antiguo, entender la naturaleza y nuestro lugar en ella equivalía captar
su propósito. En la modernidad dejo de verse la naturaleza en un orden cargado de
significado. Se vino a entenderla de un modo mecanicista, a verla regida por las
leyes de la física.
*Ejemplos: establecer cuál es el telos de una universidad parece esencial para
determinar el criterio apropiado de admisión.
Propósito de la política para Aristóteles: formar buenos ciudadanos y cultivar un
buen carácter. Acordar el reconocimiento público a quienes exhiban excelencia
cívica sirve al papel educativo que le corresponde a una ciudad buena. Aquí vemos
que los aspectos teleológicos y honoríficos van juntos. Consiste en una expresión de
nuestra naturaleza, en una ocasión para el desenvolvimiento de nuestras capacidades
humanas, en un aspecto esencial de la vida buena. El propósito es más elevado
que maximizar la utilidad o proporcionar reglas reglas para conseguir precios justos.
Hoy: Estado que se ocupa solo de la seguridad y del comercio, indiferente a la
educación moral y cívica de los individuos.
Asignar derechos no es hacer que las personas desempeñen los papeles (relación
autonomía del yo, ética de la elección).; es dejar que elijan sus papeles por si
mismas (ética del telos).
Concordancia natural: tu naces para algo, te toca un papel congruente con tu
naturaleza. El trabajo justo para cada persona tiene que concordar con la naturaleza
de trabajador que lo realice.
La vida moral tiene como meta la felicidad, pero la felicidad entendida como un
estado de la mente, sino una forma de ser, un estado del alma que concuerda con la
virtud.
Adquirir una virtud es como aprender a tocar flauta, hay que practicar.
 Kant, John Rawls: los principios de la justicia que definen nuestros derechos no
deberían fundamentarse en ninguna concepción particular de la virtud o de cual es
la forma de vivir más deseable. Hay que respetar la libertad de cada uno de elegir su
concepción de vida buena. Parten de la libertad.
Ej: caso caída Wall Street y pago de primas. La verdadera queja del pueblo
americano no fue que recompensaran la codicia, sino que premiaran el trabajo.
Gringos son más duros con el fracaso que con la codicia. Es un tema de
merecimiento.
Hay tres maneras de abordar la distribución de bienes: según el bienestar
(maximizar), según la libertad (respetar) y según la virtud (cultivar)
 Utilitarismo (bienestar): buscar la felicidad para el mayor número, maximizar el
bienestar. La moralidad de un acto depende solo de sus consecuencias. El principio
mayor de la moral consiste en maximizar la felicidad, en maximizar la medida en
que, una vez sumado todo, el placer sobrepuja al dolor.
Objeciones: falta de respeto a los derechos fundamentales (ejemplo cristianos a los
leones). El argumento a favor de la tortura parte de un cálculo utilitario y quienes
son contrarios al utilitarismo creen que el fundamento moral de los derechos
humanos y la dignidad humana va más allá de la utilidad. Otra objeción tiene que
ver con la unidad común de valor: no es posible traducir los bienes morales a una
unidad de valor sin perder algo en la traducción, se le da un costo o valor a cosas
que no deberían, ejemplo Philip Morris y auto Ford. No es posible medir y
comparar todos los valores y bienes con una sola escala.
Mill: utilitarista pero cree que algunos tipos de placer son más deseables y valiosos
que otros.
“Si cree que hay derechos humanos universales, es que usted, seguramente, no es
utilitarista”
 Laissez faire (libertad): libertarios pro libre mercado. Partidarios de que mercados
estén libres de toda atadura, se oponen a que los regule el Estado. Cada uno tiene el
derecho fundamental a la libertad, a hacer lo que se quiera con las cosas que se
posea con tal de que se respeten los derechos de otros a hacer lo mismo. El
liberalismo rechaza el paternalismo, que se legisle sobre la moral y la redistribución
de la renta. Solo se justifica un Estado mínimo, que se limite a hacer cumplir los
contratos y a proteger a las personas de la fuerza, el robo y el fraude. El meollo
moral del libertarismo es que soy el dueño de mi mismo me pertenezco a mi mismo
y no al Estado o comunidad política. Lo importante es que en la medida que soy
libre no perjudico a los otros (razón instrumental). Tengo derecho a disponer de mi
propiedad como me apetezca.
Objeciones: hay decisiones que se toman en el mercado que no son tan libres como
parecen, hay bienes y prácticas sociales que se corrompen o degradan si se los
compra o vende por dinero.
 Caso ejército, ¿Cuál es el más justo?:
1. servicio militar obligatorio: el peor
2. servicio militar obligatorio con posibilidad de pagar sustituto: desde un punto de
vista utilitarista este método es mejor que el anterior.
3. el mercado (ejército profesional): para utilitaristas y libertarios parece la mejor de
las tres opciones al dejar que los individuos escojan libremente alistarse.
Pero hay dos objeciones. La primera se refiere a la equidad y la libertad: el libre
mercado para quienes no tienen mucho donde elegir, no es tan libre, no hay una
igualdad de oportunidades. Este “enrolamiento voluntario” no es tan voluntario: hay
quienes no tienen otra salida por necesidad económica. Esta objeción va para
cuando hay desigualdad, no al ejército profesional en si. La segunda objeción tiene
que ver con las virtudes cívicas y el bien común: todos los ciudadanos tienen el
deber de servir a su país, no es un trabajo es más bien una obligación cívica que no
debería ponerse a la venta en el mercado.
 Caso Mary Beth (vientre de alquiler): el liberalismo y utilitarismo está a favor que
se respete el contrato porque si ambas partes acuerdan un trato, es que ambas deben
sacar un beneficio de ese acuerdo. Objeciones: una tiene que ver con las
condiciones en que la mujer tomo la decisión, no se trata de una decisión
verdaderamente voluntaria (necesidad de dinero). La segunda dice que hay cosas
que el dinero no puede comprar, tratar a las personas como mercancías las degrada.
 Immanuel Kant: Somos seres racionales, merecedores de dignidad y respeto. La
moral no consiste en maximizar la felicidad ni en perseguir ningún otro fin, consiste
en respetar a las personas como fines en sí mismos. Rechaza el enfoque que
busca maximizar el bienestar (utilitarismo) y el que busca promover la virtud
(Aristóteles). Kant establece una conexión entre nuestra capacidad de razonar y de
ser libres. Todos somos dignos de respeto, porque somos seres racionales (no
porque seamos nuestros propios dueños) y además seres autónomos. También dice
que cuando buscamos el placer o ausencia de dolor, actuamos como esclavos de
nuestros apetitos y deseos. Cuando elegimos según nuestras preferencias no
actuamos libremente, actúo por obediencia. Actuar libremente es actuar
autónomamente, es decir conforme a una ley que me doy a mí mismo. Cuando no
actúo autónomamente, actúo conforme a determinaciones dadas fuera de mi
(heteronomía). Cuando no hay autonomía no hay responsabilidad moral.
Heteronomía: cuando mi voluntad está determinada heterónomamente está
determinada externamente, desde fuera de mí mismo.
Autonomía: cuando mi voluntad está determinada autónomamente está gobernada
por una ley que me doy a mi mismo.
Respetar la dignidad humana significa tratar a las personas como fines en sí mismas.
Esta es la razón de que esté mal usar a las personas en pos del bienestar general,
como hace el utilitarismo (Ligado a la razón instrumental)
Según Kant el valor moral de una acción no consiste en las consecuencias que se
sigan de ella, sino en la intención con que se haya realizado. Lo que importa es el
motivo. Para establecer el valor moral de una acción evaluamos los motivos por los
que ha sido hecha, no las consecuencias que produce. Y solo las acciones llevadas a
cabo por el motivo del deber tienen valor moral. Si el motivo por el que hacemos
algo no es el deber, y es sino el interés propio, nuestra acción carecerá de valor
moral.
Tres contrastes:
1. La moral: deber / inclinación
2. La libertad: autonomía / heteronomía
3. La razón: imperativo categórico / imperativo hipotético
Para ser libres debemos actuar conforme a leyes que nos damos a nosotros mismos,
pero ¿de dónde procede una ley así?: de la razón, somos seres racionales capaces de
ejercitar la razón. Para Kant la razón no es algo instrumental.
Dos maneras que tiene la razón de mandar a la voluntad:
1. Imperativo categórico: acto como bueno en si mismo, incondicional
2. Imperativo hipotético: se valen de la razón instrumental, si quieres X, haz Y. C
condicionales.
Ser libre, en el sentido de ser autónomo, requiere que se actúe, no a partir de un
imperativo hipotético, sino de un imperativo categórico.
Fórmula de la ley universal: actúa solo conforme a aquella máxima de la que a la
vez puedas querer que se convierta en una ley universal, actúa basándote en
principios que puedan ser universalizables.
Humanidad como fin: trata a las personas como fines, no como medios. El hombre
existe cono un fin en sí mismo, no como medio para el uso arbitrario por esta o
aquella voluntad. (Contradicción con razón instrumental)
Actuar libremente, es decir, autónomamente, y actuar moralmente, conforme a un
imperativo categórico, son una y la misma cosa.
 Igualitarismo, John Rawls: mercados sin restricciones no son justos ni libres, la
justicia requiere de políticas que remedien desventajas sociales y económicas y den
la oportunidad equitativa de triunfar. Rawls dice que deberíamos hacer leyes usando
un “velo de la ignorancia” tras el cual no sabemos nuestra clase, género, raza, etnia,
opiniones políticas, religión Si nadie sabe nada de todo esto, decidiremos una
posición originaria de igualdad. Rawls cree que de este contrato hipotético saldrían
dos principios de la justicia: libertades básicas a todos los ciudadanos (de expresión
y de culto) e igualdad social y económica.
Sobre los contratos: Los contratos derivan su fuerza moral de dos ideales, la
autonomía (acto voluntario) y la reciprocidad (beneficio mutuo). Pero en la vida real
muchas veces hay diferencias en poder negociador y conocimiento, los contratos
reales no son instrumentos morales autosuficientes. Haber acordado algo
voluntariamente no garantiza su equidad, el consentimiento no basta para
crear una obligación moral. El consentimiento no es condición necesaria para que
haya obligación moral.
En el caso del acuerdo hipotético en una situación de inicial de igualdad, el velo de
la ignorancia garantiza la igualdad de poder y conocimiento que la posición original
requiere. Velo garantiza que nadie sacará provecho de una posición negociadora
favorable.
Hay que alentar a los bien dotados (quienes han resultado favorecidos por la
naturaleza) a desarrollar y ejercer su talento, pero comprendiendo que la
recompensa que su aptitud cosecha en el mercado pertenece a la comunidad. Lo
que ganan no les pertenece solo a ellos, deben compartirlo con quienes carecen de
dotes similares.
Rawls rechaza la teoría meritocrática de la justicia porque las aptitudes naturales de
los individuos no son obra de estos. Las aptitudes gracias a las cuales puedo
competir con más éxito no son del todo obra mía. Las cualidades que una sociedad
valora más en un momento dado son también arbitrarias moralmente.
Objeciones: Si el que tiene talento puede beneficiarse de el solamente para apoyar a
los menos pudientes podría optar por trabajos menos exigente.
 Acción afirmativa: - pautas menos exigentes para los solicitantes de las minorías -
¿Es injusto tener la raza y la etnia en cuenta en contrataciones o admisiones
universitarias? Argumentos a favor: corrige la brecha en exámenes, pues estudios
muestran que estudiantes negros e hispanos puntúan menos que blancos en test
estandarizados. Compensar injusticias del pasado, promover la diversidad
(alumnado mixto).
 Responsabilidad colectiva y comunidad: ¿Deben disculparse las naciones por sus
injusticias históricas?
Individualismo moral: Muchos dicen que no porque no pueden pedir perdón por
algo que hicieron sus antepasados y cuando se pide perdón se está aceptando cierta
responsabilidad en lo ocurrido. Para el individualista moral ser libre es estar sujeto a
las obligaciones que voluntariamente hago mías, no de la costumbre, tradición o
condición social. Esto da poco espacio para la responsabilidad colectiva.
Antes, al ser y sentirnos parte de un todo (materia clases) habían muchas exigencias
morales que surgían de las comunidades y tradiciones. Hoy, con el liberalismo, el
hombre no está sujeto a tales ataduras.
Comunitarismo: críticos del liberalismo contemporáneo. No podemos razonar
sobre la justicia haciendo abstracción de nuestras metas y apegos. Defendían no solo
unas nociones de comunidad y solidaridad más fuertes, sino también una
implicación pública más firme en las cuestiones religiosas y morales.
Kant y Rawls: para Kant la voluntad debe ser autónoma y para Rawls debe ser un
acuerdo hipotético tras el velo de la ignorancia. Ambas ideas ven a la moral y la
justicia como algo que se debe abstener de nuestras identidades particulares, fines y
apegos particulares.
* Estado neutral: hoy la idea de que el objetivo de la política es el cultivo de la
virtud les resulta a muchos chocante. Cuando la política si busca eso, pensadores
como Kant y Rawls dicen que no se está respetando a la persona como un fin en sí
misma capaz de escoger sus propósitos y fines. Ser que elige libremente y estado
neutral van de la mano, necesitamos un marco legal que sea neutral en lo que se
refiere a los fines, que renuncie a tomar partido en controversias morales, que deje a
ciudadanos escoger por si solos.
Mientras Aristóteles cree que tiene que haber una concordancia entre lo que se le
asigna a las personas y los fines y bienes asociados a su naturaleza, Rawls cree que
en cuanto agentes morales, estamos definidos por nuestra capacidad de elegir no por
nuestra naturaleza.
Liberales igualitarios v/s libertarios pro libre mercado: los igualitarios creen que
individuos estarán en condiciones de perseguir sus propios fines solo si el Estado
garantiza las circunstancias materiales que permitan una elección verdaderamente
libre. Los pro mercado defienden, igual que los anteriores, un estado neutral. Pero
discrepan con los igualitarios acerca de un Estado de Bienestar, que forzaría a
algunos individuos (los con más recursos) por el bien de otros (los más
desposeídos).
 Seres que cuentan historias: Como alternativa a la concepción voluntarista (una
persona es un ser sin ataduras que elige libremente), MacIntry presenta una
concepción narrativa. Los humanos somos seres que cuentan historias. Vivimos
nuestras vidas como andanzas en un relato. La deliberación moral consiste más en
interpretar la historia de mi vida que en ejercer mi voluntad. Lleva a elegir, pero la
elección deriva de la interpretación; no es un acto soberano de la voluntad.
Concepción narrativa choca con el individualismo moderno. Según el
individualismo la reflexión moral requiere que deje aparte mis identidades y
ataduras, pero la concepción narrativa dice que la historia de mi vida está siempre
inmersa en la historia de las comunidades de las que derivo mi identidad. Nací con
un pasado e intentar desligarme de el, al modo individualista, es deformar relaciones
presentes.
 Una manera de decidir entre la concepción voluntarista y la narrativa de la persona
consiste en preguntarse si hay una tercera categoría de obligaciones.. Hay tres
categorías de la responsabilidad moral:
1. Deberes morales: universales; no requieren consentimiento. Los tenemos ante las
personas porque son personas.
2. Deberes voluntarios: particulares; requieren consentimiento. Ejemplo: si acuerdo
que le pintaré la casa a X (a cambio de plata, por un favor) tendré la obligación de
hacerlo.
3. Obligaciones de la solidaridad: particulares; no requieren consentimiento. Su
peso moral deriva de que reconozca que la historia de mi vida se entrelaza con la de
otros, tiene que ver con ser parte de una comunidad. Ej: (1) tu hijo y niño equis
ahogándose, padres tienen responsabilidades especiales respecto al bienestar de sus
hijos. (2) piloto que decidió no bombardear su propio pueblo porque no quería
matar a su gente; reconocimiento de las ataduras que su propia identidad tenía por
ser miembro de su pueblo. (3) patriotismo: los países dan más a su pueblo que a los
extranjeros.
Jaque Mate: Quienes simpatizan con el igualitarismo muchas veces vacilan antes de
aceptar la inmigración libre. Esta renuncia ¿Tiene un fundamento moral? Si,
pero solo si se admite que tenemos una obligación especial hacia el bienestar de
nuestros conciudadanos en virtud de la vida en común e historia que
compartimos. Esto requiere que se acepte una concepción narrativa de en qué
consiste ser persona, según la cual nuestra identidad como agentes morales está
ligada a las comunidades en que vivimos. También, si usted cree que el patriotismo
tiene un fundamento moral, si usted cree que tiene responsabilidades especiales con
el bienestar de sus conciudadanos, deberá aceptar la tercera categoría de
obligaciones: las obligaciones de la solidaridad, o de ser parte de algo, que no se
pueden reducir a un consentimiento.
 Problemas que no se pueden resolver sin tomar partido sobre una controversia moral
y religiosa: aborto e investigación con celular madre. Las posturas a favor no son
tan neutrales, porque implícitamente descansa en la premisa de que la enseñanza de
la iglesia católica sobre la condición del feto desde el punto de vista moral es falsa.
 Autor: hoy, los que tienen dinero se apartan de los lugares y servicios públicos, que
quedan solo para quienes no pueden pagar otra cosa. La solución a esto sería una
política del buen común que tome como sus primeras metas la reconstrucción de la
infraestructura de la vida cívica, reconstruir servicios e instituciones públicos a fin
de que ricos y pobres disfruten de ellas por igual. Así sacar a la gente de sus
urbanizaciones cerradas y llevarlas a espacios comunes de una ciudadanía
democrática compartida.
También necesitamos una decidida implicación pública en nuestras discrepancias
morales. En vez de hacer caso omiso de las convicciones morales y religiosas que
nuestros ciudadanos llevan consigo a la vida publica, deberíamos tratarlas más
directamente, poniéndolas en entredicho y plantándoles la cara, o también
escuchándolas y aprendiendo de ellas.