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El Develamiento de los Misterios

De Ali ibn Uzman al-Huywiri

Tratado de Sufismo Persa.(S XI)

Basado en la traducción del persa al inglés, con comentarios de


R. Nicholson y Mawlana Wahid Baksh Rabbani
Traducción al castellano y notas de
Nuruddin Margarit

1
En el nombre de Allah, el más Clemente, el más Misericordioso.

Introducción

¡Oh Allah!, ¡anhelamos Tu misericordia y te pedimos que nos guíes por el


camino recto! Todas las alabanzas son para Allah, que ha revelado los misterios de Sus
dominios espirituales (malakut) a Sus amigos (awliya) y ha desvelado la verdad de Sus
dominios y Sus atributos (yabrut) a Su élite (asfyya) y ha dado muerte a Sus amantes
con la espada de Su Majestad (Yalal) y ha hecho que Sus íntimos (a’rifin) gusten el
sabor de Su unión (wisal). Él es el que hace rejuvenecer las almas muertas con el brillo
de Su Sostén Eterno (samadiya) y Su Majestad (kibriya) y los hace revivir con el
espíritu y la influencia de Sus Bellos Nombres.
Las bendiciones (salawat) de Allah sean sobre el santo Profeta Muhammad, su
posteridad, sus compañeros y sus esposas.
¡Oh amigo mío, que Allah te bendiga! Después de haber despejado mi mente de
todo motivo, yo, Ali bin Uzman al-Huywiri, que Allah esté complacido conmigo, he
orado al Todopoderoso para que me bendijese con la capacidad de poder satisfacer tu
deseo, escribiendo el libro requerido. Mi oración ha sido respondida y he decidido
compilar este libro y titularlo Kashful Mahyub (“El desvelamiento de los Misterios”).
Habiendo entendido el propósito que tenías en mente he dispuesto el libro por partes.
Pido a el Todopoderoso que me conceda el éxito y me libre de atribuirme este trabajo a
mi mismo, ¡porque estoy bien convencido que la habilidad de realizar obras viene de
Allah mismo y de nadie más!

He mencionado mi nombre en el texto por dos razones. Una es general y la otra


particular; la primera es que cuando un ignorante aspira a la fama y encuentra un libro
sin el nombre del autor en el texto, se lo atribuyen a sí mismo. He tenido una amarga
experiencia a este respecto en dos ocasiones. La primera, alguien se llevó mi diwan
(colección de poesía religiosa) y, como no tenía copia de ella, le quitó mi nombre de
ella y puso el suyo. ¡Que Allah lo perdone! En otra ocasión escribí un libro sobre
sufismo llamado Minhay al-din (El código de la religión), pero un charlatán tuvo la
audacia de publicarlo bajo su propio nombre, a pesar de que aquellos con los que
conversaba, que poseían más conocimiento, se reían de él. El resultado fue que el
nombre del pobre hombre fue retirado de la lista de amantes de la Corte Divina.
La otra razón es que la gente culta cuando ve un libro con el nombre del autor

2
en él, si saben que el autor es un hombre competente para escribir, tienen más
motivación para leerlo detenidamente y obtener más beneficios de él.

La importancia de realizar la oración de la Istijara.


Istijara significa, hoy en día, realizar una oración para buscar la protección en
cualquier asunto. Allah dice en el Sagrado Corán, “Cuando recites el Corán, busca la
protección en Allah de Satán el Maldito” (Cor. 16:98) Así que los términos istijara,
isti'aza y isti'ana son sinónimos y suponen la búsqueda de la asistencia y la protección
Divinas contra el mal. El santo Profeta, la paz y las bendiciones de Dios sean con él1,
solía también poner el mismo énfasis en las enseñanzas del Corán y en realizar la
istijara2. Cuando un hombre sabe que el éxito no depende de sus propias capacidades y
méritos, sino que depende del Todopoderoso, y que todo bien y todo mal está
predestinado, es mejor someter todo a Su voluntad y Su protección.3

1
Desde ahora su abreviatura será (s) de salaLlahu alahi wa salim, “la plegaria de Dios sea sobre
Él y la paz”. N. del T.
2
La istijara, aunque tiene muchas interpretaciones, en este caso se refiere a una oración en la que
él siervo encomienda cierto asunto a su Señor mediante la purificación ritual y una plegaria, para que sea
Dios mismo el que envíe una respuesta, sea directamente o a través de algún signo, sobre la pregunta en
cuestión. En este caso al referirse al Profeta (s), indica que según muchas tradiciones en casos difíciles el
mismo Profeta (s) hacía istijara, esperando una inspiración Divina, o que descendiese la Revelación sobre
ese asunto en concreto para establecer una respuesta. N del T.
3
La cuestión sobre la predestinación y y el libre albedrío es un tema controvertido, no solo en la
historia del Islam, sino en todas las religiones y comunidades, puesto que los argumentos de las diferentes
partes son muy sutiles y están por encima del entendimiento común. El Sagrado Corán hay versos que
apoyan la predestinación y otros que apoyan el libre albedrío. Lo mismo pasa con los dichos proféticos, la
segunda fuente de dogmática del Islam. La razón de este dualismo es que el hombre tiene una naturaleza
dual. Al ser una combinación de cuerpo y alma, que pertenecen al ámbito del mundo y lo Divino
respectivamente, vive continuamente entre el mundo de la Realidad (haqiqa) o de la Trascendencia y el
de los Fenómenos (majaz) o el de la Manifestación. Los santos (awliya) del Islam, que son conscientes de
la verdad y tiene experiencia directa de la unicidad del Ser Divino, miran al mundo desde los dos ángulos,
el de la realidad y el físico. Son conscientes de los Secretos Divinos y afirman que el ámbito de la haqiqa
hay predeterminación, y en el del mayaz libre albedrío. En otras palabras, el hombre es libre para actuar
dentro de los poderes limitados que le impone su existencia física, y está predeterminado en el sentido de
que sus acciones tienen lugar por una fuerza que está por encima de su capacidad, conocido como
Voluntad Divina. La conclusión de esto es que el hombre se encuentra entre el libre albedrío y la
predeterminación, que se conoce en teología como amrun bayn-amrayn (orden entre las dos órdenes).
Alguien le pidió a Imam Yafar as-Sadiq que aclarase esto, y dijo: "Mujtarun fi fi'alihi wa mayrubun fi
ijtiarihi", el hombre es libre en su acción pero está obligado en su decisión. Este dualismo es resultado de
la naturaleza dual del hombre, al ser al mismo tiempo parte de la naturaleza del mundo de la Divina, y la
haqiqat y el mayaz son des estados diferentes del ser.
La confusión surge cuando se trata de reconciliar estas dos posturas irreconciliables. El tratar de
medir cuestiones metafísicas con medidas físicas es un ejercicio inútil. La cuestión del ámbito divino no
puede ser contestada con el lenguaje del mundo físico. Esta cuestión puede ser entendida con el siguiente
ejemplo. Supongamos que alguien cosecha trigo y obtiene una cosecha muy buena y da gracias a Dios por
ello. Se lo acerca alguien y le pregunta, "Si tu has abonado el suelo, has plantado la semilla, has regado y
has recolectado, eres tu quien ha producido el grano. ¿Qué ha hecho Dios que merezca tu gratitud?". La
respuesta es: "No hay duda de que aboné la tierra pero, ¿quién creó la tierra? ¿Quién le concedió la
fertilidad? Es cierto que plante la semilla pero, ¿Quién le dio a las semillas esa potencialidad de crecer y
dar grano? Es cierto que regué el grano pero, ¿quién creo el agua y su capacidad de alimentar el grano?"
Las repuestas a estas preguntas son que Dios creó la tierra, la semilla y el agua, y es el granjero quien
sembró, regó y recolectó. Lo que demuestra esto es que ni es sólo Dios quien hizo que la cosecha
madurase, ni sólo en granjero. Son tanto el hombre como Dios los responsables de esto.

3
La maldición del Egoismo.
Cuando digo que he despejado mi mente de todo motivo y que realizado la
istijara, lo hago porque cuando se es egoísta se es apartado de las bendiciones Divinas
y se cae en el extravío. El egoísmo atrae dos maldiciones sobre la persona; si tiene
éxito, este lo será solamente de su nafs (alma inferior o ego)4, que lo conducirá hasta
su destrucción y terminará en el fuego. Si falla, tampoco gana nada. Debería haberse
abstenido del asunto la primera vez, pues su fracaso no se debe nada más que al
egoísmo. Y la llave al paraíso no es otro que la abstinencia. Dice Allah en el sagrado
Corán: “Aquellos que se abstienen de los anhelos del nafs seguro que encontrarán su
lugar en el Paraíso” (Cor. 79:40-41). Retirarse de los anhelos del nafs, pues, sea cual
sea la acción que se realice, hará que su único motivo no sea otro que la búsqueda de la
complacencia del Todopoderoso, y la evitación del Fuego. No hay límite para las
maquinaciones del nafs, que son muchas veces imperceptibles. Si Dios quiere les
dedicaré un capítulo aparte en este libro.

La importancia de la intención pura.


Cuando dije que aceptaba tu invitación y me proponía la consecución de este
trabajo, lo hacía porque percibí que me considerabas competente para realizar este
trabajo, y por lo tanto me siento obligado a ello. El hombre solo puede poner la
intención en la acciones y dejar su resultado a Dios Todopoderoso. Si falla en ello, no
tiene porque ser desprestigiado por ello. Porque el santo Profeta (s), dijo: “La intención
del creyente [en un acto] es mejor que su realización”. Es mejor empezar algo con
motivos sinceros que terminarlo sin ningún motivo. La determinación de las motivos
correctos es de una importancia vital en el Islam, porque es esta la que conduce hacia
objetivos más y más elevados. Por ejemplo, un hombre que se abstiene de comida y
bebida sin intención de realizar un ayuno [religioso], no obtiene ningún beneficio
(zawan). Pero si su intención es el ayunar para llegar a ser uno de los íntimos en la
Divina presencia (muqarribin) aunque no haya ninguna diferencia aparente entre el
que ayuna con la intención y el que no, llegará.
Igualmente una persona que va a Meca sin la intención de visitar los Lugares
Santos no recibe ninguna recompensa, pero si hace la intención y muere en el camino
antes de visitarlos, es recompensado de manera inmensa. Esto demuestra que el
establecimiento de un motivo sincero al comienzo es garantía de la correcta realización
en sí mismo.

El significado de Kashful Mahyub

4
El nafs es el alma o ego. Dentro de la composición tripartita de la naturaleza humana, espíritu,
alma y cuerpo, el alma o nafs es de una naturaleza intermedia entre el espíritu y el cuerpo. Es sutil, pero
las influencias corpóreas tienen en ella mucha fuerza, es donde asienta la capacidad mental, la razón
simple, los pensamientos, los deseos del cuerpo, los deseos del espíritu, es donde tienen actividad todas
aquellas cosas que tienen voluntad. El nafsi ammarah es el alma concupiscente antes de ser purificada, y
siempre lleva al hombre hacia el mal. Cuando se ha conseguido cierto nivel de purificación, esta se
convierte en nafi lawammah, el alma escrupulosa, pues en vez de llevar al mal, se siente culpable por los
actos reprobables. Cuando por fin se ha purificado completamente (tazkiah), el alma se ha sometido
completamente a las influencias del espíritu, y se conoce como nafsi mutma'innah, el alma pacificada. En
este estado el buscador está libre de toda preocupación y disfruta del estado de unidad con el Divino
Amado.

4
Al llamar a este libro Kashful Mahyub el objetivo era que el nombre en sí
mismo fuese lo suficientemente expresivo como para indicar cuales son sus
contenidos. Para que, para aquellos cuya visión interior está dispuesta, puedan saber
con facilidad por su título que es lo que contiene el libro.
Dejemos claro que generalmente la gente, excepto los Amigos de Dios, el
Elevado, y los íntimos de la Presencia Divina, carecen de conocimiento de los
Misterios Divinos. Como este libro es una explicación de la Verdad Divina, los
Secretos Divinos y el desvelamiento de la Realidad de la naturaleza humana, ningún
otro nombre era más adecuado para él. De hecho, el kashf (desvelamiento) es dañino
para aquellos que están velados (mahyub), de la misma manera que el velo (hiyab) es
dañino para aquellos que han nacido para ser grandes [espiritualmente].
Del mismo modo que una persona que disfruta del estado de proximidad al
Señor no puede soportar la separación, una persona velada no puede soportar el
esplendor de la cercanía. Es como el gusanillo del vinagre, que si cae en cualquier otra
cosa muere, o el que nace en cualquier otra cosa, que si cae en el vinagre muere. En
definitiva, el conocimiento de las verdades espirituales es difícil para aquellos que no
han nacido para ellas. Como ha dicho el Profeta: “Las cosas son fáciles para aquellos
que están predispuestos para ellas”. El Altísimo Señor ha creado todo con un
propósito, cuyo cumplimiento ha hecho fácil para cada cual.

Los tipos de velos.


Los velos son de dos tipos, velos de herrumbre, que no pueden ser retirados, y
los velos de polvo, que pueden ser fácilmente retirados. En otras palabras, los hombres
son de dos tipos, unos están velados por su esencia (dhat), y algunos por sus atributos
(sifat). Los primeros sufren por el velo de la permanencia (rain), y son incapaces de
distinguir lo correcto de lo incorrecto; mientras que los segundos sufren por los velos
del polvo (gayn) y siempre están en busca de la verdad. Los términos rain, jatam y
taba son sinónimos y se basan en los versos coránicos: “¡No! Sus actos han hecho que
sus corazón se vuelvan herrumbrosos” (Cor. 83:14), que es corroborado por otros
versos como “Adviertas o no a los infieles, no creerán” (Cor. 2:5) y la razón dada en el
Corán es: “Allah ha sellado sus corazones” (Cor. 2:6).
El velo de los atributos, llamado gain, pueden ser retirados, más tarde o más
temprano, pero los de la esencia son inmutables5.
Los maestros se han pronunciado sobre esta cuestión del gain y el rain de
varias formas. Dice Yunaid: “Rain pertenece a la categoría de los valores perpetuos
(watan), gain a los transitorios (jatrat)”. El watan (la tierra de origen) es permanente y
el jatar (ensueño) es transitorio. Por ejemplo, no es la naturaleza de las piedras
difíciles de pulimentar transformarse en espejos. Pero el polvo del espejo puede ser
retirado. Esto es así porque la opacidad es la naturaleza de una piedra, y la luminosidad
la del espejo. La esencia es permanente, y los atributos transitorios.
Así, el propósito de este libro es retirar el polvo de los corazones de aquellos

5
El Santo Profeta (s) dijo en una tradición: "Si me decís que una montaña se ha movido de su
sitio os creeré. Si me decís que un árbol se ha movido de su sitio, os creeré. Pero, si me decís que la
naturaleza de alguien ha cambiado, no os podré creer".

5
cuyo rayo de luz está oscurecido por el polvo del gain, y permitirles aproximarse a
Dios. Pero aquellos en los que la negación está incrustada en sus esencias nunca
podrán encontrar su vía hacia la Verdad Divina. ¡Gracias sean dadas al Todopoderoso
por el regalo de la gnosis!
Cuando dije: “sé lo que quieres decir”, quería decir que a no ser que uno sepa
que es lo que hay en la mente del que pregunta, no se puede dar una respuesta
adecuada. Mas aún, cuando el que pregunta tiene conocimiento pleno de su pregunta es
fácil de responder; pero, en el caso de los novicios uno tiene que dar muchos más
detalles y ahondar en finas definiciones para procurar una fácil comprensión. La
capacidad (tawfiq) para dar respuestas correctas es una gracia de Dios.
Busco en Allah la capacidad para escribir este libro, porque no hay socorredor
excepto Él. Cuando Su ayuda es recibida el éxito está garantizado. La doctrina de
tawfiq tiene su origen en el Corán y la sunnah del Profeta (s). La comunidad
musulmana entera, excepto los mutazilies y qadriyies6, es unánime en ella. Los
maestros de tariqat han definido el tawfiq así: “el tawfiq es redoblado cuando se hace
en caso de obediencia al Todopoderoso”. Esto significa que cuando un hombre es
obediente a Dios su habilidad para actuar es mejorada. Los actos del hombre, por
acción u omisión, son en realidad los del Todopoderoso, y su capacidad de actuar se
llama tawfiq. Está fuera de lugar desarrollar más esta idea aquí. Sin duda el poder del
tawfiq pertenece al ámbito Divino.

Las Preguntas
Abu Said Huywiri ha hecho las siguientes preguntas: ¿cuál es la realidad del
tasawwuf?¿Cuáles son las diferentes estaciones (maqamat) del camino?¿Cuáles son las
diferentes escuelas?¿Cuáles son los secretos del sufismo?¿Cuál es la naturaleza del
Amor Divino y cómo afecta al corazón humano?¿Por qué el intelecto humano está
velado de la haqiqa (la Realidad Trascendente)?¿Por qué el nafs del hombre es reacio
a la Verdad?¿Por qué el espíritu angélico se revela en él? Y ¿cuáles son las prácticas
sufíes?

Las respuestas
Yo, Ali bin Uzman al-Huywiri, que Allah tenga misericordia de mi, afirmo que
este conocimiento no está en boga hoy en día, particularmente en nuestra tierra; la
gente se abandona a motivos egoístas y sienten aversión por el camino hacia la Verdad.
Los ulemas (sabios religiosos) y los novicios han adoptado una forma de sufismo que
es contraria a sus propios principios. Así que acércate y recoge amarras para
embarcarte en el camino de la Verdad, que no puede ser afrontado excepto por la élite
y los elegidos.
La mayor parte de la generación actual se contenta con la teoría y sienten
aversión por la práctica; no hacen ningún esfuerzo por retirar los obstáculos que
bloquean sus caminos; dan preferencia al seguidismo ciego (taqlid) sobre la búsqueda

6
Sectas islámicas cuyas creencias sobre la predeterminación y el libre albedrío difieren del resto
de la comunidad de musulmanes, y que son explicadas en capítulos posteriores de este libro. N. del T.

6
de la Verdad (tahqiq). La gente común creen que conocen a Dios, las élites están
contentas con la idea de que aman el más allá de corazón y lo llaman deseo de una
visión de Dios; esta visión sentimental se ha apoderado de ellos. Los aspirantes han
rechazado todo esfuerzo tras la búsqueda de la verdad, y los aspirantes (muridun) que
se encuentran en el comienzo creen que ya gozan de la contemplación (mushahada).
Es una pena que los libros que ya he escrito sobre el tema se hayan perdido.
Algunos charlatanes cogen pasajes de aquí y allá para seducir a la gente y destruir el
resto con la malicia y la envidia. Otros los copiaron, pero sin entenderlos. Mientras que
otros los han memorizado y dicen que son maestros del sufismo y la gnosis (ma’rifa)
pero no conocen nada sobre Él. La razón de todo este estado de cosas es que la ciencia
de la espiritualidad ha devenido en ser tan rara como el azufre rojo (kibrit al-ahmar)
que transforma el plomo en oro. Todo el mundo va en búsqueda de la medicina para su
propia enfermedad y nada más. Alguien ha dicho: “Todo el mundo busca un remedio
adecuado para su enfermedad. Cuando la enfermedad es simple, no hay necesidad de ir
en búsqueda de almizcle y raras perlas para curarla.” El conocimiento de la Realidad
(haqiqa) es un raro don, más allá del alcance de la gente que no a sido agraciada.
En el pasado la gente ordinaria trataba de entendérselas con los libros de los
awliya Allah de la misma manera. Cuando tales secretos Divinos caen en manos de
tales personas, que son ignorantes de su riqueza y valor, los venden a precios mínimos
a los sopladores de cristal para relleno y a los libreros para forrar sus sucios libros de
poesía de Abu Nawas y Yahiz. Es como un halcón real que tuviese la mala fortuna de
caer en manos de una vieja que le cortase las alas y lo desdeñase. Dios nos ha puesto
en está época en la cual las pasiones (hawa) se consideran ley (sharia), la conquista de
la riqueza y la fortuna como dignidad, la ostentación como temor de Dios, la represión
del disgusto como tolerancia, la hostilidad como debate, la impertinencia y la estupidez
como reivindicación de la dignidad, la hipocresía como ascetismo, la altanería como
obediencia, los ensueños como revelaciones, la herejía como santidad, la
desobediencia como amistad, el descreimiento como extinción (fana), el abandono de
la sharia del Profeta (s) como tariqa y la cooperación maligna con las personas
incompetentes como los políticos. El resultado es que la gente genuina ha caído bajo la
servidumbre de los incompetentes, de la misma manera que los Compañeros del
Profeta (s) tuvieron que someterse a la dirección de los descendientes de Marwan (los
Omeyas). Su eminencia Shaij Abu Bakr al-Wasiti dijo: “Hemos sido torturados con
una era en la que ni la etiqueta del Islam es observada, ni existen las buenas maneras
del paganismo o los principios de la caballería antigua”.

La realidad del Mundo de los Fenómenos


Debes saber, que Allah te de fuerzas, que encuentro que este universo es el
hogar de los secretos Divinos y los seres creados una expresión de las sutilezas de la
creación. Las sustancias (yawahir), accidentes ('arad), elementos (anasir), cuerpos,
figuras y formas son velos sobre la Unidad Divina y pueden ser definidos como
idolatría (shirk) en tanto que están opuestos al tawhid (la unidad del Ser). Así es que el
mundo es un lugar de ocultamiento [de Dios tras los velos de los seres creados]. La
ventaja de este conocimiento de Dios es que cada cual se siente satisfecho con su
propia ceguera [porque, si no, la Luminosidad Divina lo volvería loco]. El velo mayor

7
entre el hombre y Dios es el mismo hombre.7
El intelecto humano es incapaz de comprender la Realidad Divina y la
Proximidad Divina, por la naturaleza física del hombre y su ser físico, y así se
encuentran todos lo seres andando a tientas en la oscuridad, velados como están de
Dios por culpa de sus existencias físicas. Es esto el estado que se relata en el Sagrado
Corán como: “Por naturaleza el hombre está en un estado de desventaja, excepto
aquellos que crean y realicen buenas obras”.[103:2-3]. [Por virtud de su creencia en
Dios y en el Profeta (s) y las buenas obras, el alma humana es purificada y es capaz de
comprender la Realidad Divina y es favorecido con la Presencia Divina y la Visión] El
verso “Ciertamente el hombre es zaluman yahula”[33:72]8 también lo señala en el

7
Esta es otra de las cuestiones más importantes y problemáticas, la Unidad del Ser. Los seres
creados, conocidos como ta'ayunat (seres limitados) son velos que ocultan la Unidad del Ser, de la misma
manera que cuando se fabrican vasijas de barro, aparecen varias formas y la sustancia, el barro,
desaparece. Igualmente el agua que se convierte en hielo, pues el hielo se hace visible y el agua que lo
compone se oculta. Ahora, los seres creados son expresión de la voluntad Divina, no tienen existencia
independiente y son considerados como Atributos de Dios. Están incluidos en el Ser Divino y su
existencia es relativa, imaginaria y no real. Esto es llamado wahdat al-wuyud (Unidad del Ser), y significa
que Dios está en todo y todo está en Dios. El autor defiende abiertamente el wahdat al-wuyud, cuando
afirma que creer que los seres creados tienen existencia separada del Ser Divino es shirk (politeísmo). El
credo del wahdat al-wujud se apoya en el Corán y en el hadiz. Dice Allah en el Corán: "Hacia donde os
giréis esta el Rostro (la esencia o dhat) de Allah" (Cor. 2:115), y también: "El es el Primero y el Último,
el Manifiesto y el Oculto" (Cor. 57:3). Hay muchos dichos proféticos que apoyan este credo del wahdat
al-wuyud. Por ejemplo, comentando el versículo anterior dijo el Profeta (s): "Allah es el Primero y no hay
nada antes que Él, Él es el Último y no hay nada tras Él. Él es el Manifiesto y no hay nada por encima de
Él, Él es el oculto y no hay nada al lado de Él".
También se ha mencionado en un hadiz que dijo que otra cosa que Allah no tiene existencia. En
teología dogmática (ilm al-kalam) también se define a Dios como ausente de asociado en su Esencia y
Atributos. Si se dice que el universo tiene existencia diferente de la de Dios, deviene entonces en asociado
a Dios en el atributo de wuyud (Ser), lo cual es shirk (asociación). De nuevo, si decimos que el universo
está separado de Dios ocurre lo mismo, porque decimos que el Ser Divino está limitado porque Dios
queda excluido del universo, o el Ser Divino excluido del Universo. Y decir que el Ser Divino está
limitado es una herejía en la shariah. De esto se concluye que el universo no tiene una existencia separada
y está incluido en el Ser Divino. Esto es wahdat al-wuyud, que es mantenido por los awliya Allah y los
ulama sabios, aunque fue ibn Arabi quien lo expuso con más claridad tiempo después.
Es cierto que la opinión del los musulmanes está dividida a este respecto, y duras controversias
han surgido a lo largo de los siglos. Pero la mayoría de las gentes olvidan que la interpretación hindú y
cristiana del wahdat al-wuyud, llamada panteísmo, que es criticada por una parte de los ulama, no es la
interpretación islámica. La diferencia que hay entre el wahdat al-wuyud y el panteísmo es que mientras
que en las creencias hindúes y cristianas Dios puede descender en Rama, Krishna o Jesús, en la
interpretación islámica, el Ser Divino, que es ilimitado, no puede ser contenido por seres limitados, ni
seres humanos, ni estatuas ni ídolos. Creer que el infinito puede ser contenido por el finito es una
imposibilidad lógica. Y desde este punto de vista la adoración de una estatua es tan ridículo como pedirle
a las manos de Fulanito que nos dé algo que nos ha negado Fulanito, porque la parte (yuf) no puede
funcionar como el todo (kul). Esta es la verdadera versión islámica de wahdat al-wuyud y no puede haber
ninguna objeción desde el punto de vista islámico.
Esta es la posición mantenida por Hadrat Shaij Ahmad Sirhindi sobre la controversia entre
wahdat al-wuyud y el wahdat ash-shuhud, cuyo análisis de su Maktubat muestra que la diferencia entre
los dos es solo verbal y no real. Esto ha sido sostenido por Sirhindi, Shah WaliwLlah en su Maktub
Madiya y por Shaij Ismael Shahid en su Abaqat (ambos pertenecían a la escuela de pensamiento de
Sirhindi).
8
Este verso en el Corán se refiere a que la Confianza Divina (amanat) fue ofrecida al cielo y la
tierra, pero la rechazaron. Es el hombre quien la acepto por ser zaluman yahula, que los exoteristas
interpretan como “cruel e ignorante”, pero es obvio que no es así, porque es el hombre quien acepta la
oferta Divina después de ser rechazada por los cielos (ángeles) y la tierra, y es favorecido con la
confianza, y no con la condena. Lo que el verso muestra es que los ángeles no pudieron aceptar la
vicerregencia (jilafat) por ser pura luz y ser incapaces de reflejar los Atributos Divinos. La tierra y las

8
mismo sentido. El santo Profeta (s) ha dicho también: “Dios ha creado el universo en
la oscuridad y entonces lo ha iluminado con Su Luz.” Esto muestra que el velo es la
naturaleza del hombre, por la oscuridad de su ser corpóreo y su intelecto 9. Ésta es la
razón por la cual la inclinación natural del hombre es la ignorancia; se contenta con lo
que lo vela del Divino amado; no se da cuenta de la belleza del desvelamiento (kashf);
se niega a sumergirse en los misterios de Dios; encuentra la soledad en la separación
de Dios; da su espalda a la salvación; pierde los encantos de la unidad con el Amado;
es inconsciente de la fascinación de sumergirse en el Ser Único (Ahadiyyat); no
percibe la dulzura de la unidad (tawhid); desprecia la experiencia de la contemplación
(mushahidah); su lujuria por la riqueza supera su amor por Dios; se somete a los
dictados de su ser inferior, permaneciendo privado de la influencia espiritual (baraka),
y todas sus acciones se dirigen a la consecución de objetivos inferiores, sin otra
preocupación que comer, beber y satisfacer sus deseos sexuales. Es contra esta gente
de la cual Dios a advertido a Sus amigos en este verso del Corán: “(Oh Profeta),
déjalos a sus suerte y que coman, beban, que disfruten de sus lujos; pronto descubrirán
que es lo que hacen”.(Cor. 15:3) Desbordados por el ser inferior han perdido la vista de
los Misterios Divinos (sirr-i-Haqq), y se enfrentan al desastre y el descontento en vez
de a la gracia y los dones de Dios el Todopoderoso. El resultado es que sucumben a los
dictados de su alma concupiscente (nafsi ammarah)10 que es el velo mayor entre el
hombre y su creador. Dice Allah, el Elevado: “Ciertamente, el alma concupiscente lo
fuerza a las obras reprobables”(Cor. 12:53).
Ahora voy a explicar cuales son los diferentes estados (maqamat) del viaje
espiritual y los diferentes tipos de velos, mostrando lo que los especialistas del sufismo
han hecho, citando ejemplos de los maestros, para facilitar tu entendimiento. Así
también los maestros exotéricos y los demás podrán comprobar que la doctrina sufí se
basa en sólidos principios y se obtienen preciosos frutos. Sobra decir que los maestros
del camino han tenido siempre un profundo conocimiento en la enseñanza del Islam,
siendo también maestros en el arte de entrenar a los muridun (discípulos), y en
aumentar su sed por verdades más elevadas. Esta gente son aquellos que nunca se
arrojaron a la lujuria ni a la frivolidad. Y la mayoría de ellos son autores de
espléndidos trabajos sobre el Sufismo, que son resultado de la Inspiración Divina. La
habilidad (tawfiq) para realizarlo viene del Socorro Divino.

montañas tampoco por ser masas sólidas de materia y ser incapaces de reflejar la Naturaleza Divina.
Como el hombre es una combinación de cuerpo y alma, siendo una oscura y otra luminosa, es capaz de
reflejar la Naturaleza Divina o los Atributos Divinos y ser el Vicerregente de Dios en la tierra, por lo que
la parte que es llamada zaluman yahula en el Corán es la parte corpórea del ser humano, que es como el
azogue del espejo y hace útil el espejo para reflejar o contener los Atributos Divinos con el poder y la
sabiduría necesaria para ocupar esta vicerregencia.
9
El intelecto humano (aql) es considerado un velo porque es a través de este poder de
razonamiento que se encuentra sujeto a los avatares del tiempo y espacio y no los puede deshacer. Es a
través de la extrema purificación que puede finalmente desligarse de si mismo y asomarse a los páramos
de la Divinidad.
10
Ibid. 4

9
La importancia del Conocimiento en el Islam

Dios Todopoderoso ha alabado a los ulama con las siguientes palabras: “De
todos los siervos de Dios, solo los ulama lo temen más”.[35:25] El Profeta (s) dijo: “la
búsqueda del conocimiento es obligatorio para todo musulmán, sea hombre o mujer”.
También dijo: “Buscad el conocimiento hasta en la China”. Debéis saber que el
conocimiento no tiene límites y la vida es corta. Es por ello que no es obligatorio para el
hombre perfeccionarse en todas las diferentes ramas del conocimiento; como la
astronomía, la medicina, las matemáticas y otras ciencias, excepto hasta el punto
requerido para cumplir con la sharia. Por ejemplo, el hombre debe aprender lo
suficiente de la astronomía como para poder determinar el tiempo de la oración por las
estrellas en la noche; de la medicina aquello que le lleve a preservar la salud; de las
matemáticas aquello que le permita determinar cual es la cantidad de las herencias y el
iddat (duración del periodo del divorcio y la menstruación). Las condiciones del
conocimiento vienen determinadas por la utilidad que tienen para actuar rectamente.
Dios el Todopoderoso ha despreciado los conocimientos que son dañinos o inútiles.
Dice: “Ellos enseñan aquello que es dañino e inútil” (Cor. 2:102). El Profeta (s) ha
dicho: “Busco la protección en Dios del conocimiento inútil”.
Debes saber que uno puede conseguir un gran éxito a través de un poco de
conocimiento. Pero este conocimiento debe ser siempre continuado por la práctica. El
Profeta (s) ha condenado el conocimiento que no se acompaña de buenas obras al decir:
“El adorador sin conocimiento de los principios (fiqh) es como un burro que lleva un
piedra de moler, que al final de la jornada se encuentra en el mismo lugar donde
comenzó”. Conozco una secta que dan preferencia al conocimiento sobre la acción y
una secta que prefiere la acción sobre el conocimiento. Considero que ambos están
equivocados. Para mi la acción sin conocimiento no es acción, pues no tiene un
fundamento lógico y no aporta una recompensa (zawab). Por ejemplo la oración (salat);
la oración no es oración a no ser que aquel que la realiza tenga conocimiento de las
reglas de la purificación (taharat), de la qiblat (dirigirse a la Kaaba), de la intención
(niyyat) y de los principios de la oración. Así que, si una acción no puede serlo sin
conocimiento, ¿cómo se puede separar una de la otra? Es igualmente inconsistente el
preferir el conocimiento sobre la acción, porque el conocimiento sin acción no es
conocimiento. Dice Allah el Todopoderoso: “Aquellos que ignoran los mandamientos
del Libro que les ha sido revelado son como los ignorantes”. Esta es una clara condena a
aquellos que tienen conocimiento pero no actúan de acuerdo con él. Aprender, recordar
y el resto de cosas, también caen en la categoría de mua´milat y son acciones que se
incluyen entre las acciones con recompensa. Pero si no se actúa en base al
conocimiento, no tiene repercusión en la recompensa en el más allá. Por lo que se sigue
que ambas sectas están equivocadas. Otros buscan en el conocimiento una fuente de
obtener una posición en este mundo y, así, son ignorantes de la importancia y la
realidad, tanto del conocimiento como de la acción. Para ellos la teoría (kal) no es nada,
la práctica el todo. Para los otros, la práctica no es nada, la teoría todo.
Jawaya Ibrahim bin Adham (ra) dice: “Pasé al lado de una piedra en la cual
estaba escrito ‘Dame la vuelta y lee’. La giré y vi la siguientes palabras: ‘No actuaste de
acuerdo a lo que conocías, así que ¿cómo puedes aspirar a aquello de lo que no tienes
conocimiento?’”. Esto significa que el conocimiento es un prerrequisito para la acción,

10
y abre la puerta a más iluminaciones.
Anas bin Malik (ra) dice: “El ánimo de los ulama es entender y de los estúpidos
repetir”. Los ulama son distinguidos de la de los ignorantes por sus signos. Uno de los
signos de los ignorantes es que buscan el conocimiento por la fama. Esto no es
conocimiento, es ignorancia. En resumen, la mayor virtud del conocimiento es la
Verdad de Dios, y todas la etapas y estados de cercanía a Dios sólo pueden ser
obtenidos a través del conocimiento.

Tipos de Conocimiento
Hay dos tipos de conocimiento; el conocimiento del Creador y conocimiento de
la criatura. El conocimiento del hombre es totalmente inconsecuente comparado con el
conocimiento de Dios. Porque el Conocimiento de Dios es Su Atributo eterno, que es
ilimitado, como el resto de sus Atributos; mientras nuestro conocimiento es nuestro
atributo, y como todos nuestros atributos es limitado. El Todopoderoso ha dicho: “El
conocimiento concedido al hombre es solo un poco” (Cor. 17:85).

El conocimiento Divino
Siendo breve, podemos decir que el conocimiento es un atributo positivo y es la
plena compresión y explicación de aquello que es conocido (ma’lum). La más
importante cualidad del conocimiento es que transforma a los ignorantes en sabios. Dice
el Corán: “El conocimiento de Allah abarca a los infieles”. También ha dicho: “Allah
conoce todo” (Cor. 31:34). El conocimiento de Dios comprende todas las cosas
existentes y no existentes, y nadie comparte ese conocimiento. Ni es divisible ni
separable de él. Y la prueba de que Su conocimiento es la manifestación de Su acción,
porque la acción necesita del conocimiento por parte de su autor. El Conocimiento
Divino incluye tanto lo oculto como lo manifiesto. El creyente debe saber que Dios ve
todo lo que hace y nada escapa a Él. Este hecho se hace evidente en la historia del
hombre rico que fue a su jardín y vio a la bella esposa del jardinero sentada con su
marido. Trató con artimañas de hacer que su marido se fuese y le dijo a la mujer que
cerrase todas las puertas. Ella dijo: “He cerrado todas las puertas, excepto una que no he
podido”. “¿Cuál?”, pregunto él. “La que hay entre nosotros y nuestro Señor”, contestó.
Tan pronto como obtuvo esta respuesta, se sintió avergonzado y se volvió al
Todopoderoso pidiendo perdón.
Hatim Asma dijo: “Desde que empecé a aplicar el conocimiento de cuatro
principios, me deshice del conocimiento del mundo”. Al ser preguntado sobre cuales
eran estos cuatro principios, contestó, “Una es que sé con certeza que aquello que se me
ha destinado no puede ser aumentado ni disminuido por mi deseo de tener más, y me
siento satisfecho. El segundo es que se que tengo un deber para con Dios que no puede
ser asumido por nadie excepto por mi y por lo tanto lo cumplo. El tercero es que sé que
no puedo escapar de la muerte. El cuarto es que como sé que nada escapa de la mirada
de mi Señor, me alejo de todos lo actos ilícitos, puesto que el siervo de Dios sabe que Él
está al tanto de todo, se abstiene de actuar mal, por miedo del castigo del más allá”.

El conocimiento del Hombre


El deber del hombre es tener conocimiento de Dios, el conocimiento de Sus

11
mandamientos, de Su Esencia y Atributos, conocido como ma’rifa (gnosis). Debe ser
capaz de entender la naturaleza de los estados espirituales (waqt).
La ma’rifa se divide en dos partes, las bases (usul) y las ramificaciones (furu’).
Y las bases (usul) tienen una parte interna (batin) y una externa (zahir). La externa
consiste en la Teoría (Qauli shahadat), y la interna es la realización de la gnosis
(tahqiqi marifa). El furu’ tiene también dos aspectos: el externo y el interno. La parte
externa del furu’ son los rituales y los deberes públicos, y el interno es la pureza de
intención (niyyat). Ambos, el zahir y el batin, son interdependientes. El zahir sin batin
es hipocresía (nifaq) y batin sin zahir es herejía (zundqah). La shariat sin experiencia
interna (hal) es imperfección (naqs). Y batin sin zahir es vanidad (hawa).

Constituyentes de la Ma’rifa
La ma’rifat se basa en tres pilares: primero, el conocimiento de la Divina
Esencia (dhat) y Su Unidad (wahdaniyyat), incluyendo la negación de la dualidad;
segundo, el conocimiento de los Atributos Divinos (sifat); y tercero, de los
Mandamientos de Dios (ahkam) y la sabiduría (hikma) que hay tras ellos.

Constituyentes de la sharia.
La sharia se basa también en tres pilares; el Corán, la Sunnah del Profeta (s) y el
consenso (iyma) de la comunidad musulmana. La necesidad del conocimiento de la
Esencia Divina, los Atributos Divinos y los Mandamientos Divinos se presenta con
énfasis en los siguientes versos: “Sabed que no hay divinidad excepto Dios” (Cor.
47:19), “Sabed que Allah es vuestro Protector (Mawla)” (Cor. 8:40), “¿No habéis visto
como Allah ha extendido Su Sombra?” (Cor. 25:45) “¿Acaso no se ha fijado en el
camello y como está hecho?” (Cor. 88:17). Estos versos solo son algunos ejemplos que
dan testimonio de aquello que irradian Sus Atributos. Sin embargo el Profeta (s) ha
dicho: “El fuego del infierno no podrá tocar la carne y la sangre de aquel que afirme que
Allah es su Señor y yo Su Profeta”.

El conocimiento de la Esencia de Dios


El conocimiento de la Esencia (dhat) de Dios consiste en lo siguiente: Que al
llegar la pubertad, la obligación del hombre es afirmar que Dios existe por Sí Mismo
por toda la eternidad (qidam); que Él no tiene límites y no conoce fronteras; que no
puede ser contenido por ningún espacio (makan) y Él lo abarca todo; que Él no es la
fuente del mal. Nada es como Él. No tiene ni esposa ni hijos. Él es el creador tanto del
hombre como de sus acciones e ideas. Dice Allah en el Corán: “Nada es como Él” (Cor.
112:4). Esto es un breve resumen del conocimiento de Su Esencia.

El Conocimiento de Sus Atributos


Es también necesario en el islam creer que Dios el Todopoderoso tiene atributos
que existen en Él, pero ni son Él mismo ni una parte de Él. Él tiene esos atributos desde
la pre-eternidad (azal) y los tendrá hasta la más allá de la eternidad (abad). Estos son: el

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Conocimiento (ilm), Poder (qudrat), Existencia (hayat), Voluntad (iradat), capacidad de
Escuchar (sama´), Ver (basr), el Habla (kalam) y la Perdurabilidad. Estos Atributos se
basan en los siguientes versos: “Ciertamente Él conoce lo que hay en tu mente” [67:13]
“Allah tiene el poder de hacer lo que Él desea”[2:284], “Él es el que todo lo oye y todo
lo ve”[6:13] “Él hace lo que Él pretende”[85:16] “Él existe y nada sino Él es” [40:65] y
“Él es la Realidad y Suyo es el universo”[6:73]

El Conocimiento de las Acciones Divinas (af’al)


El conocimiento de las acciones Divinas supone la creencia en el hecho de que
Él es el creador de los seres y sus acciones [efectos] como dice el Corán: “Allah os ha
creado a vosotros y a vuestras acciones”. El universo no manifestado ha venido a la
existencia por medio de Su Acción11. Él es creador del Bien y del Mal, de aquello que
es bondadoso y aquello que es dañino. Él dice: “Allah es el Creador de todo ser”.

El Conocimiento de la Sharia
El conocimiento de la sharia (Ley) requiere la creencia en que Allah ha
mandado a Sus Profetas para la humanidad con poderes sobrehumanos (muyiza); y que
nuestro Profeta Mamad (s) es el verdadero Profeta de Dios; y que a Él también le fueron
concedidos poderes sobrenaturales; que todo lo que transmitió sobre lo Manifiesto y lo
Oculto es cierto. El primer pilar de la sharia es el Sagrado Corán como dice el verso:
“Este es el libro que contiene las Leyes inmutables”. El otro pilar de la sharia es la
sunnah (tradición) del Profeta (s) como se define en siguiente verso: “Todo aquello que
el Profeta realice, aceptarlo, y lo que prohíba dejadlo”.

El conocimiento del Consenso.


El conocimiento del consenso (iyma) ha sido confirmado por el siguiente hadiz
(dicho) del Profeta (s): “Mi comunidad no puede estar toda ella en el error. Así que es
deber vuestro uniros al sector más amplio del Islam”.
En lo que se refiere a los mandamientos sobre los Secretos Divinos son muchos,
y no es posible recogerlos todos. No tienen límite.

Los filósofos.
Hay una secta de heréticos entre los musulmanes que se llaman a si mismos
sufistaiyan (sofistas). Mantienen que el conocimiento en si mismo no existe, y por lo
tanto el conocimiento es algo innecesario. Les digo: es esta vuestra creencia, ¿que el
conocimiento no existe? Si dicen que si, les respondo que el conocimiento si existe. Si
dicen que no, bueno, entonces, su conocimiento sobre el inexistencia del conocimiento
es un absurdo. ¿Para qué se iban a oponer a una cosa cuya inexistencia afirman?¿No es
acaso un absurdo que hablen de algo que no existe?

11
Af’al, acción, en árabe define también verbo, el Logos del Evangelio, que se corresponde con el
“sé” (kun) que da lugar al universo manifestado.

13
Hay otra secta, que profesa el sufismo, que cree en el conocimiento, pero que
cree que es imposible conocer las cosas completamente, y por lo tanto es mejor dejarlo
pasar que enfrentarse al esfuerzo de conseguirlo. Esto también es debido a la estupidez
y a la ignorancia. Porque la renunciación del conocimiento puede ser por dos motivos;
como resultado del conocimiento o de la ignorancia. Pero el conocimiento no puede ser
negado por el conocimiento. La única posibilidad es que sea negado por la ignorancia,
lo que es también absurdo, y roza la herejía. Y la verdad es lo opuesto a la ignorancia.
Todos los mashaij se oponen a esta forma de pensar. Pero es una pena que
cuando la gente normal escucha estas alegaciones contra los sufís crean que son
correctas y duden de los mashaij genuinos. Dejo a estos buscadores de problemas en las
manos de Allah el Todopoderoso mientras sigan en la herejía. Si la gente tuviese el
coraje de enfrentarse a estos filósofos y no se sometiesen a ellos, las cosas irían de
mejor manera, y los awliya Allah estarían esparcidos libremente por el mundo. Esto
habría sido mejor para la misma gente, o si los filósofos hubiesen tratado de entender a
los sufís, habrían percibido entonces la belleza de su alto rango y se abstendrían de
intentar humillarlos, vivirían una vida feliz, porque la humillación de los Amigos de
Dios solo trae la enfermedad y peligros. Ciertamente estuvo muy mal por su parte el
permitir esa campaña de humillación y haber dejado abiertas las compuertas de los
pantanos del sarcasmo y el ridículo abiertas sobre los reverenciados shaij.
Una vez pasó que estaba junto a un novicio que a su arrogancia le había dado el
nombre de amor al conocimiento, a su obediencia la pasión la de obediencia al Profeta
(s) y su sometimiento al mal la de sometimiento a la Divinidad. Durante el curso de la
discusión, me dijo: “Hay doce sectas de herejes y una de ella es la de los sufíes”. Le
dije: “Bien, si una secta nos corresponde, las doce restantes son para ti, y nosotros nos
podemos salvar de una que es obvia más fácilmente que tú de once”.
Es un hecho que esta degeneración es consecuencia de la degeneración de la
edad; pero Dios, el Más Gracioso, siempre ha guardado a Sus Amigos escondidos,
inmunes de todo peligro. Como Shaij Ali bin Bunda Sairafi (ra) ha dicho bellamente:
“el deterioro de los corazones de la gente es proporcional al deterioro del tiempo”.
Ahora voy a citar los dichos de algunos de los mashaij del Islam que espero
sirvan como advertencia a los oponentes de los sufís, con la Misericordia Divina. Ten
en cuenta que todo éxito viene de Dios Todopoderoso mismo.

Dichos de los santos del Islam sobre el Conocimiento


Muhammad al-Fadil al-Balji (ra) dijo: “Los tipos de conocimiento son tres:
conocimiento desde Allah (ilm min Allah), conocimiento con Dios (ilm ma’a Allah) y
conocimiento por Dios (ilm bi-Allah). Conocimiento por Dios es la gnosis por la que los
profetas y los santos reconocen (ma’arafu) a Dios. Puesto que Él está más allá de toda
descripción o explicación del intelecto humano el conocimiento de Él es imposible
excepto por Su Gracia. El conocimiento desde Allah es el conocimiento que
proporciona la sharia que se impone a todos los hombres. El conocimiento con Dios es
el conocimiento del viaje hacia Dios y de todos los estados y estaciones que hay en él,
incluyendo los estados de los awliya Allah”. Esto demuestra que la ma’rifa no es
posible sin sharia, y la sharia solo puede ser seguida de forma correcta si es con
ma’rifat.

14
Abu Ali Zaqfi (ra) dijo: “El conocimiento asegura la salvaguarda del corazón de
la muerte de la ignorancia, y la luz de los ojos la oscuridad de la herejía”. Aquel que no
respeta el conocimiento de la sharia sufre la enfermedad de la ignorancia, que es la
muerte del corazón. Por ello los infieles son llamados muertos [en el Corán]. Así mismo
los corazones de los profanos (gafilin), enferman por su falta de conocimiento de la
sharia.
Abu Bakr Warraq at-Tirmidhi (ra) dijo: “Quien se contenta con la teología
dogmática (ilm al-kalam) sin practicar el zuhd (renunciamiento) es un herético; y quien
se contenta con el fiqh (jurisprudencia) sin esforzarse por la purificación está
extraviado”.
Esto es equivalente a la creencia de que el estado de unificación con el Ser
Divino está predestinado (yabr), pero no es correcto puesto que el unitario (muwahhid)
es tanto creyente en el libre albedrío (qadari) como fatalista (yabari); es yabari en teoría
y qadari (creyente en el libre albedrío) en la práctica. Lo que quiere decir es que sigue
el camino de en medio. Abu Bakr Warraq (ra) ha dicho: “El tawhid está por debajo del
yabr y por encima del qadr”. Esto es, aquel que adopta el sufismo en teoría e ignora la
práctica, cae fácilmente en la herejía, y aquel que es descuidado en la práctica sin
conocer el fiqh (su forma) fácilmente se extravía. Sin la luz de la sharia es atrapado en
el laberinto de la dudas y la dejadez.
El shaij de los mashaij (guía de los guías) Yahia bin Muadh Razi (ra) dijo:
“Abstente de la compañía de tres tipos de personas: los ulemas profanos (ulama al-
gafilin) [de los asuntos del sufismo], de los derviches aduladores y los sufís
pretenciosos”.
Los ulemas profanos son aquellos cuyos hábitos son adorar la riqueza, tratan de
evitar el cumplimiento de sharia, adulan a los reyes y dignatarios, tienen ansias de
majestad mundana, alimentan su arrogancia y se vanaglorian de sus logros intelectuales,
alaban su propio poder de elocuencia y condenan a los imames y los líderes de los
hombres, atormentando a los siervos genuinos por medio de acciones y exaltan el
egoísmo y desprecian las virtudes. Esto no es conocimiento.
Los derviches aduladores son aquellos que llenan de alabanzas a la gente que
satisface sus deseos y desprecian a aquellos que se oponen a ellos aunque su oposición
esté justificada. Carecen de ningún valor y pierden a los que confían en ellos.
Los sufís ignorantes son aquellos que dicen ser grandes santos sin disfrutar la
compañía de ningún guía espiritual y sin haberse sometido a ningún entrenamiento
espiritual riguroso. Se enorgullecen de vestir espléndidas capas de la manera que lo
hacen los santos y no se preocupan de que la gente se ría de ellos. Estas personas tan
simples no son capaces de distinguir el mal del bien, y tratan de engañar a los demás,
sin saber que solo se engañan a si mismos. Consecuentemente shaij Yahya Muadh Razi
(ra) advertía a sus muridun y a los demás acerca de las maquinaciones de este tipo de
gente para que no les venciesen.
Shaij Abu Yazid al-Bistami dijo: “Me he esforzado duramente tras la perfección
espiritual durante treinta años y no he encontrado nada más difícil de obtener que el
conocimiento y ponerlo en práctica”. Es más fácil caminar sobre el fuego que actuar de
acuerdo con los conocimientos. Es mil veces más seguro para un ignorante pasar el
puente del más allá (sirat al-mustaqin) que aprender una sola gota de conocimiento.

15
Igualmente, es mucho más fácil para un pecador descansar en el infierno que soportar la
consecuencia del conocimiento. Así que a ti te incumbe obtener el conocimiento y
buscar la perfección. Ten en cuenta que el conocimiento es realmente ignorancia, en
tanto en cuanto al conocimiento de Dios se refiere. Porque cuanto más sepas, más te
darás cuanta de que nada sabes. El conocimiento es necesario porque es difícil servir a
Dios sin conocimiento. Y el servicio es un gran velo entre el hombre y Dios.12
Alguien dijo: “La confesión de la imposibilidad de aprehender [a Dios] es
aprehensión y la persistencia en el camino religioso (ajyar), es politeísmo”. La
adoración es politeísmo en el ámbito de la haqiqa, en el estado de unidad con Dios,
porque la adoración demanda dualidad, y es por lo tanto shirk, porque establece la
multiplicidad del ser. Pero en tanto en cuanto vivimos en el mundo de los fenómenos,
en el estado de dualidad y multiplicidad, la adoración no es politeísmo, es islam. Así
que en el mundo de los fenómenos, quien no tiene conocimiento y persiste en su
ignorancia es candidato a devenir en un politeísta. Pero cuando obtiene el conocimiento,
descubre que su conocimiento es realmente ignorancia. Y esa arrogancia es sustituida
por humildad (iyz) o incapacidad para aprehender a Dios. Las Verdades universales
(taslimat) no cambian por cuestiones de nomenclatura. Su incapacidad para conocer se
transforma en habilidad para conocer Le como dijo Abu Bakr as-Siddiq (ra):
“Atestiguar la incapacidad de conocer el conocimiento [absoluto] es realizarlo”.

12
Esto es así porque la adoración necesita dualidad y la dualidad es separación. Cuando la
dualidad desaparece en cuanto la Unidad con el Amado aparece.

16
La Pobreza Espiritual

Debes saber que la pobreza espiritual (faqr)13, es un estado extremadamente


exaltado en el camino hacia Dios el Todopoderoso. Por eso los derviches son hombres
de alto rango espiritual. Dice Dios, el Exaltado: “La caridad es para aquellos que toman
con el fin de satisfacer a Dios y no pueden obtenerlo del mundo [porque están muy
ocupados en el recuerdo de Dios] pero, aquellos que no están pendientes de su culto, se
imaginan que son ricos” [2:273].
En el Corán también se dice: “Allah menciona el ejemplo de dos personas, una
de las cuales es el esclavo de alguien y no es libre para actuar, y el otro es un siervo de
Dios que no trabaja, pero obtiene su sustento de Él” (Cor. 16:75). De nuevo Dios dice:
“Ellos son los que mantienen sus cuerpos durante la noche separados de sus lechos
[mientras permanecen absorbidos en la adoración] y en soledad piden a Dios por Su
ayuda y sustento” (Cor. 32:16). El santo Profeta (s) ha dicho: “Oh Señor, haznos vivir
desprendidos, morir desprendidos y levantarnos el día del Juicio entre los
desprendidos”. Hay muchos versos como estos que se podrían mencionar, pero que son
bien conocidos. El desprendimiento aquí indica la independencia de todo aquello que no
sea Dios mismo. Durante los tiempos del Profeta (s), los fuqara (los pobres) eran los
muhayirin (emigrantes que huyeron de Meca) que se sentaban en la mezquita en Medina
y se dedicaban al servicio (ubudiya) del Todopoderoso, y a disfrutar de la compañía del
Profeta (s), sin hacer nada para ganarse la vida, porque confiaban plenamente en Dios.
Esta es la razón por la cual el Profeta (s) fue amonestado por el Todopoderoso con las
siguientes palabras: “No te alejes de aquellos que permanecen ocupados en el Recuerdo
de Dios día tras día, y no codician nada excepto Su Bondad” (Cor. 6:52). De nuevo dijo:
“No les retires la mirada. ¿Acaso buscas la grandeza del mundo?” (Cor. 18:28). Esta es
la razón por la cual el Profeta (s), solía decirles: “¡Por mi padre y mi madre! Fue
gracias a ellos que mi Señor me amonestó”. Esto demuestra que el faquir es tenido en
gran estima por el Todopoderoso. El camino del renunciamiento es un gran honor, el
honor de dejar todos los medios externos e internos de provisión y disponer toda la
confianza en el Proveedor (ar-Razzaq). Así, el faqr se transforma en fajr (orgullo), y los
ascetas se sienten afligidos cuando lo pierden y felices cuando lo recuperan. Lo aman
fervientemente y bajan los ojos ante todo lo demás con profundo desprecio.
La pobreza espiritual tiene dos signos (alama): externo e interno. El externo es
la pobreza y la privación; el interno es el control y el honor. Aquel que está en la región
exterior se encuentra en un estado de penuria, y tan pronto como se convierte en rico
pierde la Realidad (haqiqa). Pero quien la realiza da la espalda a todo lo que no sea el
Señor, y después de llegar al fana (extinción) en el Ser Divino, llega al estado de baqa
(subsistencia) en el Ser Eterno.
Un maestro ha dicho: “Aquel que sólo conoce la pobreza espiritual en su forma
(rasm) no conoce nada excepto el nombre. Por eso un asceta es el que no posee nada y

13
EL término faqr se traduce literalmente como pobreza, y así es como lo traduce Nicholson. Pero
su sentido en el sufismo es renunciar al mundo para ser rico en Dios. No la renunciación ascética que
recogió el cristianismo en su forma monástica, sino una renunciación espiritual, y que por lo tanto no
debe llevar necesariamente al aislamiento físico del mundo, como veremos más adelante. Así que como
traducción usaremos pobreza espiritual, y para el tayrid, la acción de ejercer el faqr, renunciamiento. El
faquir (en árabe faqir, plural fuqara) es aquél que practica este principio, así como la palabra persa
derviche, que utilizaremos indistintivamente, como hace el autor en su texto. N. del T.

17
no pierde nada. Ni es rico en la abundancia ni pobre en la pobreza. Ni la riqueza ni la
necesidad hacen ningún impacto sobre él. De hecho, es feliz en la necesidad. Los
maestros, por eso, han dicho: ‘Cuanto más sufre el derviche, más alto vuela’. La
abundancia es una maldición para él, pues cuanto más posee más es poseído. Los
amigos de Dios florecen en la riqueza espiritual y los Secretos Divinos mejor que en
este mundo, infestado de corruptos, porque la riqueza evita que atiendan al Amado".
Una vez un rey le dijo a un derviche: “Pídeme lo que quieras y se te dará”. “Yo
no pido nada a nadie que es esclavo de mis esclavos”, le contestó, a lo que el rey le
preguntó: “¿Cómo puede ser eso?” Le dijo: “Mis esclavos son la avaricia y la lujuria, y
tu eres el esclavo de ambos”. El Profeta (s) dijo: “La pobreza es un honor solo para los
honorables”. Que quiere decir que aquello que es un honor para los honorables es una
desgracia para aquellos que no lo son. El honor del faquir está justificado cuando sus
miembros está alejados de cometer faltas y su corazón lejos de ser turbado. Ni el ser
físico se inmuta ante la desgracia, ni su alma se afectada por el infortunio y las
preocupaciones. Externamente está absorto en la gratitud tanto como internamente está
inmerso en las bendiciones divinas, así que su alma concupiscente finalmente se
transforma en el alma angelical y se somete a la Divinidad. En esta excelsa posición,
nada en el universo puede igualar su grandeza ni ningún ser humano se puede comparar
con él. Porque ni la pobreza mundana lo vuelve pobre, ni las riquezas del mundo rico.
Todo el universo no pesa para él ni el peso de un ala de mosquito en su pobreza;
¡deviene en tal grandeza que ni tan siquiera el universo entero puede contenerlo!

Controversia sobre el faqr y gina


Las opiniones de los mashaij del Islam están divididas en la cuestión del faqr
(pobreza) y el gina (posesión) y cual es superior. Como el único Autosuficiente (Gani)
real es Dios Mismo y todos los atributos de perfección son suyos, Shaij Yahia bin
Muadh Razi, Ahmad bin Hawari, Arit. Al-Muhashibi, Abu Abbas bin AtaRu waym y
Abdul Hasan bin Shamaun de los mutaqaddimin (los antiguos) y Shaij al-Masaij Abu
Said Abul Jair Menhi de los mutaajirin (actuales) son de la opinión que la posesión es
mejor que la no posesión. Argumentan que siendo el gina un Atributo Divino está por
encima del faqr, y si esta cualidad es poseída por el hombre debe ser necesariamente
superior. Mi respuesta a esto que el atributo humano de posesión es solo común con el
Atributo Divino de posesión en nombre y no en su realidad, en tanto los atributos
humanos son mortales y los Divinos eternos, no se puede plantear que ambos sean
comunes o iguales. Yo, Ali bin Uzman al-Yallabi afirmo que, como el gina es un
Atributo Divino no puede ser aplicado al hombre y como el faqr es una cualidad
humana no puede ser aplicada a Dios, quien es denominado poseedor (gani)
metafóricamente (mayaz) no lo es en realidad (haqiqa). Otra prueba de esto es que
como el hombre está sometido a las causas en sus posesiones y solo Dios es el
productor de las causas, Su gina no está sujeta a ninguna causa. Así es que es inútil
pensar que los atributos divinos son comunes al hombre. Es así que no habiendo ningún
sharik (asociado) a la Esencia Divina, no puede haber asociado en Sus Atributos.
Si la asociación no es válida en los atributos, también lo es en los nombres.
Cuando dices que alguien es gani, es solo formalmente. Dios es gani en el sentido de
que Él es Autosuficiente y no depende de nada más. Él hace lo que es Su Voluntad. No
hay nadie que se puede oponer a Él o disputar Su Autoridad. Todos los poderes de
expansión y contracción Le pertenecen y puede hacer que dos opuestos se encuentren.

18
Él siempre ha sido así y siempre lo será. Pero, comparado con Él, el gina del hombre
(independencia) está basado en algún éxito de la vida, como la seguridad ante el daño o
la felicidad de la contemplación (mushahada) [de la Belleza Divina], todo lo cual es
relativo y están sujetos al deterioro, regresión y perdida, dando lugar a la humillación y
degradación. Es pues así que el gina es real respecto de Dios y relativo respecto del
hombre, como Allah ha dicho en el Corán: “El hombre es pobre y depende de Allah,
que es gani y alabado”[35:15]. Y también: “Allah es rico (gani) y vosotros necesitados
(fuqara)”[47:37].
Algunos incultos dan preferencia a los ricos sobre los pobres a causa de su
riqueza y poder. Por gina entienden abundancia, fortuna y lujo, y lo argumentan con el
verso que dice “Si sois agradecidos os daré más” [14:17]. Dios ha ordenado que seamos
agradecidos con Él por la abundancia en el verso “Allah está con aquellos que son
pacientes” [2:153]. Allah ha aconsejado la paciencia en la adversidad, de lo que sigue
que la abundancia es mejor que la adversidad y, por ello, los ricos son superiores a los
pobres. Olvidan que la abundancia trae consigo la despreocupación (gafla) y la
adversidad deviene en proximidad a Dios; Allah dice “Acercaros a los pacientes”.
Cuando, de acuerdo a la promesa de Dios, la gratitud trae más riqueza, lo que trae
realmente es la despreocupación, que es duplicada. No saben que la gina que los
mashaij prefieren al faqr, no es el gina que los hombres comunes llaman gina, que es la
consecución de riqueza, sino que el gina de los santos es por efecto del Dador de
Riqueza. Y dista entre los dos un mundo; entre la consecución de la unión (wasla) y la
de la despreocupación (gafla). Shaij Abu Said (ra) ha dicho “El faqir es rico por Allah
(Al faqiru huwal gani biLlah)”. La riqueza con Allah significa la beatitud perpetua y la
perplejidad de la Visión Divina (mushahada).
Otro asunto es que la mushahada depende del velo (hiyab). Así que, cuando un
hombre de mushahada está velado por la abundancia, la pregunta es, “¿Está en
necesidad del velo o no?” Si contestas que no, entonces es pobre y no rico. Si contestas
afirmativamente, es un absurdo [porque a nadie le gusta estar velado]. Más aún, uno no
puede decir que es rico con Dios a no ser que uno se asimile en los Atributos Divinos
[alcance el fana fi-Llah] y encuentre una nueva vida [en el baqa bi-Llah]. Así tenemos
que mientras retenga actitudes humanas, el verdadero gina no es posible. El gina real es
incompatible con los seres mortales, asentados en la mutabilidad y el deseo. El gani es
aquel que descansa en el baqa bi-Llah, y ni siquiera entonces puede ser llamado gani,
porque se ha dicho: “El gani es aquel que Allah ha hecho gani”. En esta sentencia el
sujeto (fa’al) es Allah y el hombre el objeto (maf’ul). El sujeto es siempre autosuficiente
y autosubsistente y el objeto está sometido al sujeto para su existencia. En otras
palabras, la subsistencia en el alma humana es mortal y la subsistencia en Dios es la
negación del ego y la propia extinción [que es la perfección].
Yo, Ali bin Suman al-Huywiri, afirmo que ambos atributos, el gina y la ausencia
de gina son inaplicables al hombre mientras retenga su individualidad, y no puede ser
llamado gani. Cuando niega su propio ser y resurge su individualidad en el Ser Divino
en el momento del fana, no queda ya nadie al que se le pueda llamar gani o carente de
gani. Esto demuestra que el atributo de gina es Divino y el faqr es un atributo humano.
Todos los mashaij y la mayoría de los ulemas mantienen que el faqr es superior al gina,
porque tanto Dios como el Profeta (s) han establecido su superioridad, y el consenso de
la umma apoya también este punto de vista.
Cuentan que una vez Yunaid e ibn Ata estaban discutiendo este asunto. Ibn Ata

19
argumentaba a favor del gina diciendo que el día de mañana en el día del juicio, los
ricos serían llamados directamente sin la mediación de nadie, para dar cuentas de su
riqueza; y esto es un gran honor aunque las cuentas se pidiesen con reproches. Yunaid
contestó que si los ricos son castigados los fuqara perdonados. ¿Y no es mejor el perdón
que la responsabilidad? Pero soy de la opinión de que en una relación de amor (con
Dios) tanto el perdón como el reproche son objetables. Uno no es un amigo para ser
perdonado por las faltas de omisión o para ser castigado por las faltas cometidas.
Ambos están sujetos a un interrogatorio, los ricos por no ser agradecidos y los pobres
por no haber sido pacientes. Pero, en el amor, el amigo ni quiere nada ni es preguntado.
Como dice el proverbio: “Aquel que dice que el hombre es emir (amir) se equivoca,
porque es funesto llamar a un hombre amir cuando el Todopoderoso lo llama faqir,
aunque sea un rey”. Los ricos son conocidos por la caridad (sadaqa) y los pobres por la
sinceridad (sidq). El hombre de sadaqa nunca podrá superar al hombre de sidq, aunque
en realidad, tanto el faqr de Hadrat Sulaiman al-Farsi y la riqueza del Profeta Salomón
son iguales antes los ojos de Dios. Dios dice tanto de Salomón, que era conocido por
riqueza, como del Profeta Ayub, que era conocido por su pobreza, que eran excelentes
siervos (niam al-‘abd). Y es gracias a la Gracia Divina que el faqr del Sulaiman al-Farsi
equivalía a la riqueza del Profeta Salomón.

Abul Hassan al-Qushairi y el faqr y el gina


El maestro Abul Hassan al-Qushairi (ra) me dijo una vez, “Las opiniones en el
asunto del faqr y el gina están dividida pero, el hecho real es que los que apoyan tanto
una posición como la otra, abandonan la opción de elegir; sea como sea, dejo todo a
Dios. Creo que Él elige para mi mejor que lo que yo puedo elegir para mi mismo. Si Él
me hace gani, hago que no sea motivo para ser velado (gafil). Si me hace faqir, trato de
no mostrarme codicioso y descontento”. Esto muestra que tanto el gina como el faqr
son dones Divinos (ni´mat) pero ambos pueden pervertirse; el gani por la
despreocupación, y el faqr por la codicia. El verdadero faqr es el desprendimiento de
todo aquello que no sea Dios y gina es la ligación a algo distinto de Dios. Pero cuando
el faqir se desliga de todo otro que Dios, el es superior al gani (rico). El verdadero gina
(posesión) no es la riqueza, ni el faqr la ausencia de riqueza. Pero, en tanto en cuanto,
Dios es el dueño de todo, tan pronto como el buscador renuncia a su dominio y recoge
el faqr, se libra tanto del faqr y como del gina [es emancipado].

Los secretos del Faqr y el Gina


Los mashaij del Islam han expuesto los secretos del faqr y gina en sus dichos,
como voy a tratar de mostrar aquí. Uno de los santos de los tiempos actuales (mutajirin)
ha dicho: “El faqr no es la renuncia de las posesiones, es la renuncia de la aspiración”.
Así el faqir no es aquel cuyas manos están vacías de posesión, pero sí el que su corazón
está vacío de aspiraciones. Si Dios te da una propiedad y la guardas, eres gani. Si
renuncias a ello, entonces eres gani [interiormente]. Pero el faqr real, ni es conservar la
riqueza ni dejarla ir, porque ambos acciones interfieren con el decreto (taqdir) de Dios.
Y el faqr es no abstenerse de ambos, ni guardar (hifz) ni renunciar (taik).
Shaij Yahya Muadh Razi (ra) dijo, “El signo del faqr es el miedo de su
ausencia”. Esto significa que el verdadero faqir es el que se encuentra en las penumbras
del estado de wilayat (proximidad), en la visión y unidad (con Dios) y está siempre

20
aprensivo y nervioso por miedo a perderlo, pues la expropiación o deprivación es la
cosa que los Amigos de Dios más temen.
Jawaya Ruwayn dijo: “El ascetismo es la preservación del corazón de los deseos
y el alma de la privación, para realizar las acciones con firmeza”. No divulga los
Secretos Divinos que le son revelados y esconde lo que le desciende de los dones
Divinos externamente, y ningún estado de sobrecogimiento lo puede desviar de la
sharia. El signo de su elevación por encima de su humanidad (bashriya) es que llega a
los páramos de la inmortalidad y todas sus acciones devienen en acciones Divinas. Este
estado es también un don de Dios.
Bishr al-Hafi dijo: “La estación más elevada (maqam) es ejercitar la paciencia
(sabr) desde el faqr hasta la tumba (qabr)”. Cuando el asentamiento en el faqr llega, es
erróneo dar mucha importancia a las propias obras piadosas. Lo que Bishr al-Hafi quiere
no es menospreciar las acciones piadosas, sino poner el énfasis en el hecho de que el
faqr es superior a todo y que por eso se debe sujetar a ello por todos los medios.
Shaij al-Shibli dijo: “El faqir es aquel que no es rico con nada excepto con
Dios”. Esto es así porque un asceta no puede descansar en ninguna estación excepto en
la unión con Dios. No tiene otra ambición que unirse con Dios. Esta es la interpretación
evidente. El verdadero significado es que Dios es tu riqueza y cuando no estás con Él,
eres, por lo tanto, pobre. Pero hay otra interpretación que es también más profunda que
esta; es que cuanto te des cuenta de la presencia de Dios, te perderás en el Ser Divino,
perderás tu existencia humana y te transformarás en rico (tawangar) en el verdadero
sentido. En otras palabras, tu ser terrenal es un velo entre tu y la riqueza de Dios.
Shaij al-Shibli (ra) indica algo más profundo todavía, “El faqir es aquel que no
está complacido nunca con nada”. Esto es parecido a lo que ha dicho Shaij AbduLlah al-
Ansari (ra): “Nuestra agonía no tiene fin. Ni podemos ganar el objeto de nuestro deseo,
ni nuestra humanidad puede llegar a ser completamente aniquilada [en el fana], tanto en
este mundo como en el otro, porque la igualdad es necesaria para la completa
aniquilación en Dios y su unión, cuando Dios y el hombre son diferentes, lo que no
puede llegar a ignorarlo, porque el derviche nunca puede ignorar Lo. El viaje por
delante es arduo y el destino es imposible de alcanzar”. Él es el Amado, el Inalcanzable
mediante el esfuerzo humano y el Inabarcable por su trascendencia. Es la trascendencia
la que de nuevo bloquea el camino al absoluto fana y absoluto baqa, por lo que es
imposible tanto para el fani ser lo suficiente baqi para disfrutar de la unión con Dios, ni
para el baqi ser lo suficientemente fani para rechazar la proximidad (qurb) con el
Amado. Los amantes se enfrentan a inimaginables dificultades, pero encuentran la
satisfacción en embarcarse en la vía de Dios por su propia voluntad, paso a paso,
estación a estación, recorriendo los diferentes estados de proximidad, aunque el
Todopoderoso es el Trascendente y está más allá de cualquier atributo humano e idea.
Abu Hassan Nuri dijo: "El faqir es el que está satisfecho con nada y desprendido
cuando obtiene algo". Otra versión es: "Está satisfecho con la pérdida y preocupado con
la abundancia". Esto significa que se contenta cuando no tiene y da todo a los
desfavorecidos cuando recibe. Es realmente maravilloso permanecer satisfecho en la
necesidad y repartir todo cuando se tiene. Pero esta afirmación tiene dos significados
profundos más; uno es que la aceptación de la necesidad es rida (satisfacción con la
Voluntad Divina), y el desprendimiento cuando se tiene algo es signo de amor. Aquel
que se encuentra satisfecho (radi) con la gracia de Dios ansía un grado de proximidad
(qurb), pero el amante renuncia al manto de la amistad (jilat), porque es un signo de

21
separación. El segundo significado es que esta satisfacción en la necesidad es la espera
de la recompensa subsiguiente. Pero cuando obtiene algo, da todo aquello que no es
Dios, porque no puede desear nada que nos sea Dios. Esto se parece a aquello que el
maestro de los maestros Abul Qasim Yunaid bin Muhammad ibn al-Yunaid (ra) dijo:
"El faqr es limpiar el corazón de toda 'otra divinidad que Dios'" Así que en tanto en
cuanto el corazón esté ocupado en quehaceres mundanos, el faqr no es posible. Dijo
Shibli, "El faqr es un océano de calamidades y todas la calamidades soportadas en la
búsqueda de Dios están llenas de bendiciones y honor". Pero no es el honor de aquellos
que no son derviches. Es un honor cuando el derviche deja de prestar atención a las
aflicciones y busca al origen de estas aflicciones. Date cuenta, de cuál es este honor. Es
la cercanía total (waqt). ¿Qué es la cercanía? Es amor incondicional (mahabbat). ¿Y qué
es amor? Es la visión total (mushahada) del buscador que está cara a cara con la Belleza
Divina. Pero es una visión sin vista y una escucha sin oídos. Así de honorable es el
verdadero afligido, porque es la desgracia la que le te trae cara a cara con Dios, y es la
fortuna quien te aleja de Él. La aflicción causada por el faqr es el signo de la Presencia
Divina y el confort en la prosperidad el signo de separación de Él. Así que puedes
hacerte una idea de lo que es el honor real, si estar con Él o sin Él. Como la desgracia
trae consigo la Visión Divina emparejada con el Amor Divino, es bienvenida en
cualquier forma que venga.
Dijo Yunaid, "Los que preferís el faqr, debéis saber que toda vuestra estima y
honor viene de la gracia del Todopoderoso. Os corresponde a vosotros ahora
comportaros con Él correctamente en privado". Esto significa que cuando la gente te
ame y te respete por la bondad de Dios, te corresponderá a ti compórtate de igual
manera con Él. Si el respeto que la gente tiene por ti no es el que esperabas, tampoco
debes desesperarte, porque tu también te comportas con Dios muy por debajo de lo que
Él merece. El hombre que cae más bajo es aquel que a los ojos de la gente es un amigo
de Dios y realmente no lo es. Los bienaventurados son aquellos que, siendo para la
gente amigos de Dios, efectivamente lo son. Pero mejores todavía son aquellos que para
la gente no son amigos de Dios y realmente lo son. El primero es como un médico que
no conoce su profesión y hace que la enfermedad vaya a peor. Cuando él mismo cae
enfermo no se puede curar y necesita de otra persona. El segundo es aquel médico que
conoce bien su profesión y se cura tanto a sí mismo como a sus enfermos. La tercera
categoría es la de aquellos que no son distinguidos como amigos de Dios, pero son
Amigos de Dios en realidad. Es como un médico que no es conocido como tal y vive
independientemente de ello, mantiene su propia salud a través de la dieta, las bebidas
sanas y un ambiente propicio y no cae enfermo. Pero nadie conoce lo que hace.
Algunos sufís actuales mantienen que "el faqr no existe o no tiene existencia".
Esto es difícil de explicar, porque algo que no posee existencia, no existe, lo que
equivale a decir que el faqr, del cual tantos maestros han discutido, no tiene realidad.
Lo que realmente significa es que no es el faqr lo que no existente, sino que el faqr es el
nombre de la ausencia de posesión. He tenido la oportunidad de estar entre aquellos que
no se tomaban este dicho en serio y otros que creían en él, pero no lo llegaban a
comprender.
De hecho, ambos grupos estaban confundidos. Uno lo tomaba como cierto en su
ignorancia, y el ignoraba su sabiduría. Lo que trataba de designar con el término
inexistente (adam) es realmente la ausencia de cualidades negativas, que es ocupada por
cualidades positivas. Es a través de estas cualidades por la cual uno alcanza la presencia
Divina.

22
El faqr, en el derviche, es espiritual y no físico. Creen en la teoría de las causas
y los efectos, y por lo tanto adoptan los medios (kasb) para llegar a su objetivo. Pero
estiman su propio poder como nulo, y consideran que el Todopoderoso es el origen de
este poder. En este estado no es él el hacedor y el deshacedor, es Dios quien hace y
deshace, y por lo tanto no desea para si mismo nada nuevo ni desea que desaparezca.
He visto un grupo de eruditos que creían en el faqr en teoría, pero lo negaban en
la práctica, lo cual es ridículo. Lo que ellos negaban eran los atributos del faqr y no el
faqr en si mismo. De igual manera, cuando hablan del sufismo reconocen su realidad
pero niegan sus atributos. No se daban cuenta de que aquello que seguían no era nada
excepto sus excesivos deseos por el mundo, como son la envidia, el orgullo, la lujuria,
la avaricia, y se atrevían a darles los nombres de las perfecciones.
Así que aquellos que buscan la verdad no pueden hacer otra cosa que ignorarlos
y abandonarlos a su suerte. Al mismo tiempo el buscador debe tener cuidado de no
acostumbrarse a sus técnicas desviadas, para no caer en enrevesados arguementos. El
que forma parte de la élite es el que es capaz de distinguir los principios (usul) de los
detalles (furu'a), y sin este conocimiento no conoce donde está.
Esto que he dicho busca inducir en ti el anhelo de seguir el camino del Sufismo
y merecerlo justamente. Ahora voy a elaborar brevemente los principios y secretos de
los maestros sufís y mostrar algunas de estas distinguidas personalidades con sus
escuelas, sus estaciones, sus verdades y realidades, sus caminos y sus formas de reunión
y demás, tanto como sea posible, para facilitarte el camino.

23
Sobre el Tasawwf

Allah el todopoderoso ha dicho: "hay siervos de Dios que caminan de forma humilde
por la tierra, y cuando un ignorante les disputa, les desean paz como despedida" [25:63].
El santo Profeta (s) dijo: "Aquellos que al escuchar las oraciones de un sufí no dicen
'amén' son inscritos entre los negligentes ante los ojos de Allah".

La Razón del Nombre Sufí


Algunos dicen que los sufís son llamados así porque pertenecen a la primera fila (saff),
queriendo decir así que son los que pertenecen a la primera categoría. Otros que son
llamados sufís porque sus condiciones se corresponden con las de aquellos que eran
llamados Ashabu l-sufa (las gentes del sofá)14. Otros son de la opinión que esta palabra
deriva de pureza (safa). Cada cual interpreta esta palabra de diferente manera de
acuerdo con su propio entendimiento, pero de acuerdo al diccionario esta palabra
proviene probablemente de safa (pureza), que significa pureza del corazón (qalb) 15, que
es lo opuesto de impureza.
El santo Profeta (s) dijo: "La bondad ha partido del mundo y solo ha restado la
maldad". La bondad que hay en cualquiera es llamada safwat (la disposión a la bondad).
Por lo que cuando los aspirantes transforman sus modales y actos en deseables y están a
salvo de su egoísmo devienen en sufís. Este nombre es solo un título por el cual son
reconocidos pero sus realidades y estados son tan elevados que no pueden ser
ignorados.
Esto será suficiente para los que necesitan saber la raíz de la palabra, pero Allah el
Todopoderoso ha escondido las estaciones y los estados de los sufís de la gente profana,
por lo que piensan que el sufismo es una cosa aparente, sin ninguna realidad interior.
Algunos afirman que el sufismo es una costumbre sin significado, y la niegan
mofándose de ella, negando las creencias de la gente del Sofá y de los respetados
Compañeros del Profeta (s).
La verdad es que "Ciertamente la pureza de corazón es un atributo del el amigo
sincero más grande (siddiqi l-Akbar), Hadrat Abu Bakr al-Siddiq. Si queréis ser sufís
seguidlo".
Debe recordarse que la purificación interior tiene un aspecto oculto y uno
aparente. El externo es expulsar el mundo traicionero del corazón, y el interno romper
son todo lo que no sea el Verdadero. Hadrat Abu Bakr al-Siddiq bin Qahafa (ra) poseía
estos dos atributos. Es el líder de los sufís. Se encontraba en el estado de tal
desprendimiento del mundo cuando el Profeta (s) murió, los Compañeros del Profeta (s)

14
Son así denominados el grupo de Compañeros del Profeta (s) que permanecían en adoración
ante la mezquita en Medina durante todo el día y eran los dados a los ejercicios espirituales. Más adelante
en este libro el autor dedica un capitulo a nombrar a algunos de sus integrantes. N. del T.
15
Sobre decir que no se refiere al órgano anatómico, sino al órgano donde residen las
características esenciales del ser humano, tanto sus atributos psíquicos como intelectuales, y su secreto
que lo conecta con las realidades Divinas. N. del T.

24
se encontraban consternados por esto, hasta tal punto que Hadrat Umar desenvainó su
espada amenazando con cortarle la cabeza a cualquiera que mantuviese que el Profeta
(s) había muerto. El Siddiqi l-Akbar dijo en voz alta "¡Gentes! Quien de vosotros
adorase a Muhammad, sabed que él ha abandonado este mundo, pero quien adore al
Dios de Muhammad, sabed que está vivo y nunca muere". Entonces recito este verso
"Muhammad es un Profeta de Allah el Todopoderoso. Muchos Profetas han pasado
antes que él. Si mueren o son heridos, ¿abandonaríais la religión del Islam?"[3:144].
Esto significa que toda dependencia de objetos perecederos es fútil, pero quien
se ata a lo permanente gana la vida eterna, aunque su cuerpo perezca. Quien ve al
Profeta (s) con sus ojos físicos, el Profeta (s) desaparece de su corazón en cuanto es
velado por este mundo. Pero quien ve al Profeta (s) con en su realidad, no aprecia
diferencia entre la separación o no del Profeta (s) de este mundo. Esto es así porque
quien contempla al Profeta (s) estando en el estado de baqa bi-Llah lo ve como
subsistente en Allah, y quien lo ve desde el estado de fana fi-Llah ve al santo Profeta (s)
absorbido en Allah. En vez de ver un mortal que ha cambiado ve al Transformador. Esta
persona no se encuentra atada a nada que no sea Dios y no se deja deslumbrar por Sus
criaturas. Alguien ha dicho acertadamente: "Quien le presta su atención al mundo es
destruido, quien sólo ve la Realidad es un ángel". Poner la confianza de uno en los seres
lleva a la destrucción, ponerla en Dios es ser un ángel.
Hadrat Siddiqi l-Akbar alcanzó el estado de liberar su corazón de todo deseo
ilusorio del mundo. Gastó todas sus posesiones y riquezas en el camino de Allah y se
presentó ante el Profeta (s) con las vestimentas del derviche. El Profeta (s) le preguntó
que había dejado para él y su familia, a lo que contestó que les había dejado dos
riquezas inmensas y sin fin; el amor por Allah y el seguimiento de los pasos del Profeta
(s).
Cuando el Corazón de Abu Bakr al-Siddiq estuvo purificado del amor del
mundo, sus cuerpo fue limpiado de la suciedad del mundo y dio todo lo que poseía en el
camino de Allah. Estos son los atributos de un verdadero sufí. Negarlos es negar la
Verdad y un claro signo de orgullo. La pureza es lo contrario de la impureza, y hoy en
día la impureza es un atributo humano. Ciertamente un sufí es aquel que es purificado
de la suciedad del mundo. Cuando las mujeres de Egipto estaban en contra de Zulaika
era producto de su debilidad humana, pero cuando vieron la belleza y nobleza de Hadrat
Yusuf (José), sus cualidades humanos desaparecieron y gritaron, "¡No es un
hombre!"[12:31]. Dijeron esto porque sus atributos humanos habían desaparecido y
Hadrat Yusuf se les apareció como un ángel, no como un ser humano. Por ello los
maestros han dicho, "la pureza no es un atributo humano, porque el hombre ha sido
creado del barro, y el barro es impuro". El hombre no está libre de las impurezas de su
nafs, y no puede obtener un corazón puro por sus actos, ni sus impurezas limpiadas por
el mero esfuerzo. La pureza de corazón no tiene nada que ver ni con los actos ni con las
palabras, ni tiene conexión con los nombres o los títulos, "la pureza y la santidad es la
naturaleza de los Amigos de Dios. Son soles sin nubes".
El hombre que ha extinguido sus propios atributos y ha ganado la vida al
adquirir los del Amigo es, de acuerdo con los hombres de Dios, como el Sol. Cuando
uno le preguntó al Santo Profeta (s) sobre Hadrat Hariz (ra), dijo: "Es un verdadero
creyente cuyo corazón Allah ha iluminado con el brillo de la verdadera creencia". Su
rostro es luminoso como la luna y con sus mimos efectos.
Un santo dijo: "Cuando la luz del Sol y la Luna se unen, se transforman en el

25
puro ejemplo del amor y la Unidad". ¿Y cuál es la luminosidad del Sol y la Luna juntos
comparados con el brillo del Amor y la Unidad del Verdadero Amado? El Sol y la Luna
son las fuentes de luminosidad en el mundo, son por lo tanto ejemplos. Por la Luz del
Conocimiento Divino, la Unidad y el Amor podemos ver el Trono del Misericordioso y
visualizar las condiciones del más allá en este mundo. Todos los maestros están de
acuerdo en que cuando un persona se libera de toda condición de su posición, cuando ya
no le importa su estatus o rango y es purificado de todos los malos hábitos, siempre está
conforme con su destino y las dificultades. Cuando desarrolla cualidades positivas no
está orgullosos de ellas y su condición está muy por encima de todo lo que el intelecto
pueda imaginar. Se encuentra purificado de toda duda. Permanece así de forma
constante en la Presencia Divina, y como los santos han dicho: "La purificación interior
es un estado que es permanente. Es un tesoro que no puede ser ganado por el esfuerzo,
solo por medio de las bendiciones Divinas". Su presencia se hace continua, y es
adquirida sin pretenderlo. Cuando el iniciado llega al verdadero Camino, es absorbido
del mundo y del más allá, y llega al estado de extinción en Dios (fana fi-Llah). Recoge
los atributos Divinos en su forma humana y para él el oro y las piedras son iguales, y los
mandamientos de Dios que se hacen difíciles para el común de las gentes se hacen
fáciles para ellos.
Sufí es el nombre dado a aquellos que completan plenamente la santidad. Un
santo dijo: "El que está sumergido en el amor se denomina safi (puro) y aquel que se ha
ahogado en el Amado y libre de todo lo que no sea Allah es llamado sufi".
El nombre sufí no tiene derivación que pueda responder a los requisitos
etimológicos, puesto que ello requiere similitud, y el sufi está por encima de todo
aquello que se le pueda comparar. Todo lo que existe está opuesto a la pureza (sawf) y
las cosas no se pueden derivar de sus opuestos. Para los sufís el significado de tasawwuf
está más claro que la luz del Sol y no necesita ninguna explicación o indicación. Tanto
que alguien ha dicho: "El sufí no puede ser descrito ni por la prosa ni por la poesía".
Todo el mundo trata de comprender la realidad del sufí y la dignidad del nombre, pero
cuando tratan de comprender su significado, tanto si lo consiguen como si no, no
cambian en nada su rango. Los perfectos de entre ellos son llamados sufís y los
aspirantes de rango inferior, son llamados mutasawwif; porque tasawwuf está
relacionado con la forma tafa’a'ul [participio de la forma activa del verbo], como
esforzarse por parecer algo (takalluf) y que es parte de la raíz original. La diferencia
entre ambos en significado y etimología es evidente. Como alguien ha dicho: "La
pureza del corazón es santidad, lo que es una prueba y un carácter. El sufismo es un
hecho contra el que no hay réplica posible".
Podemos encontrar tres tipos: los sufi, los mutasawwif, y los mustasawwif. El
sufí es aquel que ha aniquilado su nafs y vive eternamente por la Realidad; ha escapado
de las ataduras de las características humanas y ha realmente alcanzado la Realidad. El
mutasawwif es aquel que trata de alcanzar este rango mediante los ejercicios espirituales
y trata de hacer siguiendo el ejemplo de los auténticos sufís. El mustasawwif es el que
trata de hacerse pasar por uno de ellos persiguiendo el dinero y la prosperidad material,
pero no tiene conocimiento de ninguno de los otros dos estados. Por esto se ha dicho:
“El mustasawwif para los sufís es tan despreciable como las moscas y sus acciones son
mera codicia; para otros es como un lobo, con su habla desenfrenada, que el solo desea
un pedazo de carroña”. El sufí es el hombre de la unión, el mutasawwif el principiante y
el mustaswwif un hombre superficial.

26
Quien alcanza la unión no desea nada excepto el Amado. Aquel que participa de
los principios se afirma en los estados del camino espiritual y avanza paso a paso. Pero
aquel que participa de lo superfluo se le abandona bajo la dependencia [de toda la
riqueza que posea] y se limita a copiar las formas (rasm). Así son velados de la realidad
(ma’ni), y este velo hace ambos, unidad y principios, invisibles para él. Los shuyuj en
este esfuerzo han tratado de dar muchas definiciones del tasawwuf que no pueden ser
enumeradas todas en este libro, pero voy a mencionar algunas, si Dios quiere, Quien es
el hacedor del éxito.

Dichos de los Sufís


Dhun-Nun el egipcio dijo: “El sufí es aquel cuyas palabras son la Realidad.
Cuando permanece en silencio su cuerpo da evidencias de su estado y su estado
proclama su absorción en la Realidad". Esto quiere decir que todo lo que él dice está
basado en el firme principio de la Realidad y el conocimiento Divino y describen su
estado espiritual. Cuando permanece en silencio, su silencio da testimonio de su
absorción en Dios, y sus acciones son la renuncia completa. Su discurso es la Verdad y
su conducta completo desprendimiento. Tanto sus palabras como sus obras muestran su
absoluta absorción en Dios.
Hadrat Yunaid al-Bagdadi dijo: “El Sufismo es un atributo por el que el ser
humano subsiste.” Al ser preguntado si éste es un atributo de Dios o de la humanidad,
replicó: “Su esencia es en realidad un atributo de Dios y su presencia en el mundo es un
atributo de la humanidad”.
Lo que viene a decir es que Allah solo puede ser alcanzado cuando han sido
extinguidas las cualidades humanas y ésto es por lo que se dice que la extinción de los
atributos humanos conlleva la ganancia de los atributos Divinos. Puede ser entendido de
otra manera, que es que en la unificación real (tawhid) no hay, hablando con propiedad,
atributos humanos en absoluto, porque los atributos humanos no son eternos y sólo son
formales (rasm), perdiendo su permanencia ante Allah, que es el Agente y el Eterno.
Por ello son realmente los atributos de Allah. Así, Allah ordena a Sus siervos que
ayunen, cuando mantienen el ayuno les da el nombre de ayunantes, y aunque
formalmente este ayuno pertenece al hombre, realmente pertenece a Allah, de acuerdo
con lo que Allah a dicho a Su Apóstol (s): “El ayuno es Mio”, porque todos Sus actos
son Sus posesiones, y cuando los hombres se adscriben cosas a sí mismos, la atribución
solo es en el plano formal y metafórico, no real.
Abu Hasan Nuri dijo: “El sufismo es la renuncia de todo lo placeres propios”.
Esta renuncia es de dos tipos: formal y real. Por ejemplo, si uno renuncia a un placer, y
encuentra placer en la renuncia, esta renuncia es formal; pero si es el placer es el que
renuncia de él, entonces el placer es extinguido, y este caso la verdadera renuncia le
conducirá a la verdadera contemplación. Así la renuncia del placer es el acto del
hombre, pero la extinción del placer es el acto de Allah. Los actos del hombre son
formales y metafóricos, mientras que los actos de Allah son reales. Este dicho aclara el
de Yunaid mencionado más arriba. Abu l-Hassan Nuri también dijo: “Los sufís son
aquellos cuyos espíritus han alcanzado los atributos de las primeras y más elevadas
categorías y han alcanzado con éxito la proximidad a Allah". Significa que han sido
liberados de la contaminación de la humanidad, purificados del trato carnal, salvados de
la concupiscencia, encontrando el descanso con Allah en el puesto más avanzado y el en

27
más alto rango; han huido de todo excepto de Él. También dijo: “El sufí es aquel que no
posee nada ni nada lo posee”. Esto es, no ve nada del mundo como una posesión
personal, ni él pertenece a nada que no sea Allah. Esto muestra cual es la esencia de la
extinción (fana), ya que aquel cuyas cualidades han sido aniquiladas ni posee ni es
poseído, en tanto y en cuanto el término posesión es aplicable a las cosas existentes. El
significado es que el sufí no hace suyo ningún bien de este mundo o ninguna gloria del
que viene, porque ni tan siquiera él se encuentra en la posesión y el control de sí mismo:
él rechaza el deseo de tener autoridad sobre los demás, para que así otros no busquen la
autoridad sobre él.
Este dicho se refiere al misterio que los sufís denominan la extinción a todo
(fana li-kulli). Si Allah quiere mencionaremos en este trabajo, para vuestra información,
los puntos en los cuales algunos han errado.

Ibn al-Yalla al-Dimashqi dijo: "El sufismo es un esencia sin forma", porque la
formas pertenecen a la humanidad en cuanto a su conducta (mu'amalat), mientras que la
esencia de ésta pertenece a Allah. Como el sufismo supone dar la espalda a lo humano
este no puede ser una mera forma.
Abu Umar al-Dimashqi dijo: “El sufismo es ver la imperfección del mundo de
los fenómenos, e incluso más aún, cerrar los ojos al mundo de los fenómenos”. Ver la
imperfección el mundo es un atributo del extinto en Dios (fani fi-Llah), mientras que el
cerrar los ojos para permitir que no sea uno mismo quien vea, sino por Allah, el del que
subsiste n Dios (baqi bi-Llah).
El buscador de fenómenos es un buscador de su propio ser, y no puede escapar
de si mismo. Por encima está el que ve el mundo como defectivo, y por lo tanto lo
desprecia, y no lo desea. Y por encima está el que no ve el mundo en absoluto, porque
menospreciarlo es para él un velo; su visión lo vela, pues todavía ve otras cosas que no
son Allah. Este es un principio firmemente establecido entre los aspirantes del sufismo
y de los que han disfrutado de las manifestaciones de las radiaciones Divinas (arbabi
màani), pero tratar de explicar esto es imposible.
Abu Bakr al-Shibli dijo: “El tasawwuf es politeísmo, porque es el anhelo de
guardar el corazón de la vista de otro que no sea Él, cuando no existe nada que no sea
Él". Quiere decir que puede darse la visión de otro (que Allah) siendo Única Su Esencia
es politeísmo. Si el sufismo es guardar el corazón de otro que no sea Allah, significa
que no creemos en la Unidad del Ser, y que existen otros de los cuales hay que proteger
el corazón.
al-Husri dice: “El sufismo es cuando el corazón se mantiene puro de la
contaminación del enfrentamiento”. Se refiere a que debe proteger el corazón de la
oposición al Verdadero, porque la Amistad es concordia, y el enfrentamiento es lo
contrario a concordia. El amante sólo tiene una tarea en la vida, literalmente, obedecer
las órdenes del Amado; si el objeto del deseo es solo Uno, ¿cómo podría entonces surgir
la discordia?
Muhammad b. Ali al-Husayn b. Ali b. Abi Talib (ra) dijo: “El sufismo es la
buena disposición; y aquel que tiene la mejor disposición es el mejor sufi”. Ahora, los
tipos de buena disposición son dos: hacia Allah y hacia los hombres. El primero es la

28
aquiescencia en los decretos Divinos, la segunda es el resistir las cargas de la sociedad
humana buscando la gracia de Dios. Estos dos aspectos se refieren al que busca (salik).
Allah es independiente de la aquiescencia o enfado del buscador, y estas dos cualidades
dependen de la consideración de Su Unidad.
Abu Muhammad al-Murtaish dijo: “El sufí es aquel cuyos pensamientos
mantienen la paz con sus pies”, que quiere decir que es constantemente consciente de la
Divina Presencia. Su cuerpo debe estar donde su corazón está y su corazón donde su
cuerpo está; lo que dice es lo que hace y lo que hace es lo que dice. Este es un signo de
presencia sin ausencia. Otros dicen, por contrario que el que está ausente de sí mismo
está presente con Allah. Esto no es así porque él, realmente, está presente consigo
mismo y presente con Allah, lo que indica la perfecta unión (yam` al-yam`), porque no
puede haber ausencia del ser en tanto y en cuanto se tenga consideración por la propia
alma, pero cuando ésta desaparece, entonces hay presencia (con Allah) sin ausencia.
En este sentido particular este dicho se asemeja al de al-Shibli: “El sufí es aquel
que no ve nada excepto Allah en los dos mundos” En resumen, la existencia humana es
otro que Dios; cuando el ser humano no ve otro, no se ve a si mismo y se despreocupa
totalmente del propio ser, liberándose de él, independientemente de que se encuentre en
el fana o en el baqa.
al-Yunaid dijo: “El sufismo está fundado en ocho cualidades ejemplificadas por
ocho profetas: la generosidad de Abraham (as), que sacrifico a su hijo; la aquiescencia
de Ismael (as), que se sometió a las ordenes de Allah y entregó su preciosa vida; la
paciencia de Job (as), que con paciencia resistió la prueba de los gusanos y los celos del
Misericordioso; el simbolismo de Zacarías (as) a quien Allah dijo: 'No hablaras a nadie
durante tres días excepto por signos’ [Cor. 3:36], y en el mismo sentido, ‘Cuando se
dirigió a su Señor con una invocación secreta’ [Cor. 19,2]; la sensación de extrañeza de
Juan (as), que era un extraño en su propia tierra y un extranjero para su propio rey entre
los cuales vivía; el peregrinar de Jesús (as), que estaba tan desapegado de las cosas
mundanas que solo guardaba una copa y un peine; la copa que arrojó cuando vio a un
hombre beber de sus propias manos y un peine del que se deshizo cuando vio a otro
usando sus dedos en vez de un peine; la vestimenta de lana de Moisés (as), cuyo vestido
era de lana; y la renuncia de Muhammad (as), a quién Allah el Todopoderoso mando la
llave de todos los tesoros que hay sobre la faz de la tierra, diciendo: ‘Los dispongo sin
dificultad para ti, para procurarte todos los lujos por medio de estos tesoros’ y él
contestó: ‘¡O Señor, no los deseo! Mantenme un día alimentado hasta saciarme y otro
hambriento’” Estos son unos excelentes principios de conducta.
al-Husri ha dicho: “El sufí es aquel cuya existencia es inexistencia y cuya
inexistencia es existencia”. Nunca pierde aquello que encuentra, nunca encuentra lo que
pierde. Otro significado es que, su encuentro (yaft) no tiene desencuentro (na-yaft), y
que su desencuentro de tiene encuentro en ningún momento, y así hay al mismo tiempo
una afirmación sin negación o una negación sin afirmación. El objeto de todas estas
expresiones es que el estado de los sufís desaparece completamente, sus miembros
sensibles desaparecen y su conexión con lo demás es cortada, para que pueda el misterio
de su ser revelarse y sus distintas partes unirse en su ser esencial, y pueda subsistir
mediante y por sí mismo. El efecto de esto se puede mostrar en dos profetas: primero
Moisés, que en su existencia había inexistencia, por lo que dijo: “O Señor, aumenta mi
pecho y haz mis asuntos fáciles para mi” [Cor 20:26-27]; el segundo, el Profeta (saws),
en cuya inexistencia no había existencia, por lo que Dios dijo: “¿Acaso no abrimos tu

29
pecho?” [Cor 94:1]. El uno pidió por adornos y un honor visible, pero el segundo estaba
adornado, por lo que no tenia ninguna petición para si mismo.
Ali b. Bundar al-Sayfari de Nishapur dijo: “El sufismo es: que uno no debe
estimar como propio su exterior ni su interior, pero lo debe estimar todo como
propiedad de Dios.” Por eso si miras al exterior verás los signos externos de las
bendiciones de Allah. Si observas con atención, las acciones externas no tendrán el peso
ni del ala de un mosquito por encima de las bendiciones de Allah y dejaras de estimar su
exterior. De nuevo, si miras detenidamente al interior, verás los signos del socorro
divino y, mientras miras, las acciones internas no variarán en nada, ni tan si quiera en un
grano, en comparación con la ayuda de Allah; así dejarás de estimar su interior y verás
que todo pertenece a Allah; cuando veas que todo es de Allah, veras que tu mismo no
tienes nada.
Muhammad b. Ahmad al-Muqri dijo: “El sufismo es el mantenimiento de
rectitud con Allah”, pues los estados no distraen al sufí de su estado, ni lo llevan al mal,
pues aquel cuyo su corazón adora al Autor de los estados (muhawwil-i ahwal) no
desciende del rango de la rectitud ni se le esconde de la obtención de la Verdad.

La conducta de los sufis en los asuntos mundanos


Abu Hafs al-Haddad de Nishapur dijo: "El tasawwuf consiste enteramente en
cortesía, para cada momento, para cada estación, para cada estado. Aquel que se ciñe y
observa la conducta apropiada para cada ocasión alcanza el rango del hombre
verdadero. Aquel que la desatiende es alejado del grado de presencia que cree haber
alcanzado y es rechazada la aceptación que cree merecer".
El significado de esto es semejante a estas palabras de Abul-Hasan Nuri: "El
tasawwuf no consiste en formalidades, ni en ciencias, sino en cortesía".
Si consistiese en aspectos en prácticas formales podría ser adquirida por el
esfuerzo, si consistiese en ciencias podría ser adquirida por la instrucción; sin embargo
consiste en cortesía, y estas no puede ser adquirida hasta que uno no exige de sí mismo
los principios de sus características, pone sus acciones en concordancia con ellas y
cumple sus justas exigencias
La diferencia entre las formas (rusum) y el carácter (ajlaq) es este: las primeras
son acciones ceremoniales que proceden de ciertos motivos externos, acciones
desprovistas de realidad, así pues su forma está reñida con su espíritu. Mientras que las
segundas son obras sin motivos que busquen el elogio, sin motivos ceremoniales,
acciones desprovistas de toda pretensión de tal manera que su forma está en armonía
con su espíritu.
Murta'ish dijo: "El tasawwuf es buen carácter". Esto es, de tres tipos:
Primeramente hacia Allah, cumpliendo Sus órdenes sin hipocresía. Segundo hacia los
hombres, teniendo respeto hacia los superiores y comportándose con amabilidad con los
inferiores y con justicia con los iguales y sin buscar recompensa ni justicia de los
hombres en general. Y tercero hacia uno mismo, no siguiendo los caprichos del alma y
su mal.
Quienquiera que cumpla con estos tres puntos es un hombre de buen carácter.
Esto que he contado concuerda con la historia de A'isha bint Abu Bakr al-Siddiqi (ra).
Fue preguntada sobre la naturaleza de carácter del Mensajero de Allah (s), a lo que

30
contestó: "Por Allah que Él nos ha informado en el lugar donde Él dice: 'Usa la
indulgencia, ordena el bien y apártate de los ignorantes" (Cor. 7:119)".
Murta'ish también dijo: "Este camino es pura ganancia, por lo tanto no mezcles
nada con él que sea de broma, es decir, no tomes la conducta de los formalistas
(mutarassiman) como modelo y no imites a aquellos que ciegamente los imitan".
Cuando la gente ve a estos formalistas entre a los aspirantes al sufismo en
nuestro tiempo, se percatan de sus danzas y cantos, sus visitas a las cortes de los
sultanes, sus peleas por conseguir favores o un bocado de comida, su creencia en los
sufís se corrompe y se dicen: "Estos son los principios del sufismo y los mismos
principios movían a los antiguos". Parecen ignorar que esta es una edad de debilidad y
una época de aflicción; la avaricia incita al Sultán a actuar como un tirano y la
concupiscencia incita al sabio a cometer adulterio y fornicación; la vanidad incita al
asceta a la hipocresía e incita a los aspirantes al sufismo también a bailar y a cantar.
Debemos pues saber que el mal reside en los hombres que sustentan estas doctrinas, no
en los principios en las que estas se basan. Si algunos disfrazan su locura bajo el manto
de los ahran, de los verdaderos santos, el manto de estos últimos no es afectado por la
locura de los primeros.
Abu A'ali al-Qarmini dijo: "El tasawwuf está hecho de características que
complacen a Allah". Acciones con las cuales Allah está contento y satisfecho.
Abu l-Hasan al-Wun dijo: "El tasawwuf es libertad [libertad de los lazos del
deseo] y caballerosidad [generosidad], abandono de asuntos inútiles [no perder el
tiempo persiguiendo quimeras] y munificencia, dejar este mundo para la gente de este
mundo".
Abu l-Hasan al-Fusanya (ra) dijo: "Hoy en día el Sufismo es un nombre sin
realidad pero antes fue una realidad sin nombre". Es decir en tiempos de los
Compañeros y los antiguos, que Allah tenga Misericordia de ellos, este nombre no
existía, pero su realización se encontraba en ellos; ahora el nombre existe pero no su
realidad. Es decir, antes existía la práctica, pero la pretensión era desconocida, ahora la
pretensión es conocida pero la práctica no.
He traído a colación y he examinado en este capitulo un número de dichos de
mashaij para que este Camino os pudiese ser más claro, que Allah os haga felices y
podáis decir a los escépticos: ¿Que queréis decir cuando negáis la verdad del sufismo?
Si negáis solo el nombre, no importa, ya que las ideas son independientes de las cosas
que llevan nombre y si negáis las ideas esto os lleva a negar toda la Ley Sagrada del
Mensajero de Allah (s) y de sus alabadas cualidades. Yo os animo en este libro, que
Allah me conceda la felicidad que Él ha concedido a Sus Santos, a que toméis estas
ideas en su justo valor y satisfagáis sus justas exigencias para que así estéis a salvo de
falsas pretensiones y tengáis una creencia excelente reconociendo a los verdaderos sufís.
Y Ciertamente de Allah viene el Éxito.

31
Sobre la Costumbre de los Sayos Remendados

Debéis saber que los sufís solían vestir con sayos remendados16 siguiendo la
sunna del Profeta (s), quien dijo: "Vestid ropas de lana, degustaréis la dulzura de la
creencia." Uno de los compañeros transmitió que el Profeta (s) solía llevar ropa de lana
e ir en un burro. Él le dijo a Aixa (ra) "No deseches la ropa hasta que no tenga
remiendos". Saydunna Umar (ra) dijo: "El Profeta (s) tenía un sayo con cuarenta
remendones". Umar también dijo que la mejor ropa es aquella que es la más sencilla.
También se ha dicho que el Comandante de los Creyentes, Saydunna Ali (ra) llevaba las
camisas tan largas que le llegaban hasta los nudillos. Y además, al Profeta (s) se le
ordenó simplificar su modo de vestir bajo la orden de Dios, que dijo: "Purificad vuestras
vestimentas"[74:4], y aquí purificación significa simplificar.
Hasan al-Basri (ra) dijo: "Vi a setenta compañeros que participaron en la batalla
de Badr que vestían en lana". El Siddiq, Abu Bakr (ra) vestía un traje de lana que
mostraba su desprendimiento de mundo (tayrid). Hasan al-Basri también dijo que vio a
Salman (ra) vestido con un manto lleno de remiendos. Y Saydunna Umar, Saydunna Ali
y Harm bin Hayan (ram) han transmitido que también Uways al-Qarani llevaba un sayo
con múltiples remendones. Hasan al-Basr, Malik bin Dinar y Sufran Zauri (ram) solían
vestir también de esta forma. En el Tariqi l-Mashaij de Muhammad Ali Hakim at-
Tirmidhi narra que el Imam del mundo, Abu Hanifa, se vestía con ropa de lana y se
retiraba en soledad. Una vez, en un sueño, el Profeta (s) le dijo: "Vuelve y vive entre la
gente, porque tu destino es revivir mi sunna". Por ello dejo la lana y los retiros, pero se
mantuvo vistiendo ropa muy simple.
Daud Tai, que era uno de los sufís eruditos, solía vestir con lana. Una vez
Ibrahim ibn Adham, vestido en lana, fue a ver a Abu Hanifa. Sus alumnos lo recibieron
sin la consideración debida a causa de su aspecto. Abu Hanifa lo percibió y dijo: "Aquí
viene saydinna (nuestro maestro) Ibrahim bin Adham". Ante esto los discípulos se
dijeron: "Explíquenos este secreto, pues no puede ser un error que llame a este hombre
saydinna" Abu Hanifa contestó: "Porque él está en constante servicio de Dios, mientras
que nosotros solo nos servimos a nosotros mismos. Esa es la razón por la cual él es
nuestro maestro".
Hoy en día muchos toman esta vestimenta de lana por el honor y la gloria sin
tener cualidades internas, pero no tiene importancia. Es como un ejercito llenó de gente
común, pero general solo hay uno. Igualmente cada comunidad está llena de gente
común y la élite son unos pocos. Por eso los que se parecen en algo a los sufís son
considerados también sufís. El Profeta (s) dijo: "Quien imita a una comunidad deviene
en formar parte de esa comunidad".
Este es el caso de aquellos que imitan la apariencia externa del sufí. Otros van
tras las cualidades internas de los sufís y desean llegar a conocer sus altos rangos y su
altura ante la Presencia Divina. Y así tratan de imitar a los sufís con el resultado que

16
La muraqqa hace referencia a una ropa remendada, sin especificar una prenda en concreto,
aunque la mayoría de las veces el autor por esta palabra se refiere a una prenda larga, parecida a la
chilaba, y que traducimos como sayo, que es como tradicionalmente se ha conocido en castellano a esta
prenda.

32
consiguen librarse del extravío de su propio nafs y progresan hacia la purificación
interior.
Hay otra categoría de gente que ven la piedad, la paz interior y la tranquilidad de
los sufís y quedan impresionados por su adhesión a las leyes de la sharia, buenas
maneras y tratan de imitarlos y obtener algún grado de purificación.
Otros quedan impresionados por la pureza de su intención, sus buenas maneras,
sus conductas, su respeto a los mayores y los jóvenes, y se unen a ellos de forma que
son capaces de reformarse hasta cierto punto.
Pero hay otro grupo que esclavos de la pasión y la arrogancia buscan el honor
sin méritos, la distinción sin conocimiento, y creen que los sufís son solo la apariencia.
Así que viven solo tras este honor y reputación, a pesar que internamente no poseen esta
inclinación por la verdad y la pureza, ni hacen ningún esfuerzo por purificarse. A los
ojos de las gentes son sufís, pero son realmente lo más lejano que hay a ellos. Tratan de
ocultar su ausencia de realidad interior con esplendidos sayos, que son solo sayos de
engaño e hipocresía que no les reportan nada excepto desgracia en este mundo y castigo
en el otro.
Dios ha dicho de esta gente en el sagrado Corán: "Son como burros cargados de
libros"[62:5]. Los tiempos presentes están infestados de esta calaña, y te aviso para que
no seas como ellos. Nunca aspires a nada que no demuestres con tus acciones. Puedes
tratar de aceptar el sufismo un millar de veces, pero el sufismo nunca te aceptará, pues
no es apariencia, como el vestido o la jirka17, sino el mérito (hirfat), lo que hace al sufí.
Si eres un verdadero sufí tus vestiduras se transformarán en guirnaldas. Si no lo eres tus
sayos remendados se transformarán en un mensaje de destrucción y tu sentencia para el
castigo del Día del Juicio. Un shaij fue preguntado por qué no vestía de esa forma, y
contestó: "Es hipocresía para un sufí vestir el traje de sufí pero temer la carga del sufí".
Si vistes el traje sufí para ser reconocido por Dios como tal no hay necesidad de él si te
puedes reconocer ante Él como tal sin él. Si lo que quieres es mostrar a la gente que eres
un sufí, entonces es ostentación (riya) si lo eres, y si no lo eres será hipocresía (nifaq), y
por lo tanto muy peligroso. Pero los amigos de Dios están por encima de estas
consideraciones.
Alguien ha dicho: "La pureza de corazón es un don de Dios y la lana es la
vestimenta de las bestias. Aquellos que atribuyen a la apariencia la de ser un signo de la
cercanía a Dios, se visten así para ser llamados santos. Por ello los maestros solían
llevar trajes de lana y pedían a sus seguidores que lo hiciesen, para que fuesen
reconocidos por sus ropajes y así, si incurrían en alguna falta, la gente se les lanzase al
cuello".
Los sayos remendados son las vestiduras más comunes de los Amigos de Dios,
que alaban las masas y hacen caer en desgracia a las élites. Es la alabanza de las masas
porque se obtiene gran estima a través de él, y una desgracia para la élite porque no
desean este honor y estima. Así se ha dicho: "El traje de lana es un adorno para el
común de las gentes y una degradación para los elegidos". El común de las gentes
utiliza este vestido como un medio de obtener riqueza y honor, pero los elegidos

17
La jirka es un manto usado a modo de capa. En algunas turuq era el signo de pertenencia a una
determinada orden, y en un momento dado el signo de la transmisión del vinculamiento o del secreto de
esta orden. Después ha devenido en metonimia, hasta entenderse por jirka el vinculamiento o tariqa.

33
rechazan el honor y la riqueza por la conformidad y la privación. Así, lo que es honor
para unos, es desgracia para los otros.
Se ha dicho: "El sayo remendado (al-muraqqa) es el traje de la lealtad de la
gente de la pureza, mientras que el traje de gala (sarur) es el de la gente confundida
(garur)". Las gentes de la pureza superan las limitaciones del tiempo y del espacio por
este vestido y se desligan de las afinidades físicas, mientras que las gente confundida
(garur) son veladas de la presencia Divina a través del vestido y se arruinan. El camino
del sala (de la mejora) y el falah (el éxito) está abierto para todos. Pero mientras unos
escogen el camino hacia la pureza (safa) y la prosperidad (ata), los otros escogen la de
la degradación (gata) y el degenaración (wata). Deseo que ambas partes puedan en un
futuro emanciparse por medio del amor mutuo y la compañía, pues el Profeta (s) ha
dicho: "Quien ama a una comunidad forma parte de ella". Esto quiere decir que los
amantes de cada comunidad estarán con sus comunidades en el otro mundo. Pero es
mejor tratar de encontrar la realidad y abstenerse de las formalidades, pues el
observador superficial nunca puede alcanzar la verdad.18
Debes saber que tu ser mortal es un velo entre ti y el Verdadero y que este velo
no puede ser retirado sin esfuerzo y pruebas. La purificación es el nombre de este fana
[del nafs] que significa el aniquilamiento de las cualidades humanas (bashriyat). Así
que a no ser que el buscador se libere de sus cualidades humanas, no podrá llevar el
traje de la beatitud y el honor. El despojo de la bashriyat es el final de los conflictos.
Entonces podrás ser llamado un sufí, o cualquier otro nombre, pues eso no importa el
nombre que se le dé.

Sobre la forma de los remiendos.


El punto más importante en el remiendo de las ropas es que debe ser fino y
sencillo, y solo debe ser remendado el roto. Las opiniones de los maestros difieren en
este aspecto. Algunos dicen que la simetría y la regularidad no son necesarias en los
remiendos, y que la aguja debe trabajar libremente. Otros dicen que la finura y la
belleza son necesarios, porque la finura, la limpieza y el buen hacer son prerrequisitos
del derviche. Una vez le pregunté al Maestro de los Maestros Abul Qasim al-Gorgani en
Tus: "¿Cuáles son los requisitos imprescindibles del derviche?" Me contestó: "Hay tres
requisitos imprescindibles: Uno, remendar bien las vestiduras; dos, escuchar de forma
correcta; tres, caminar rectamente". Cuando salimos mis compañeros, que estaban
presentes durante la conversación, empezaron a discutir sobre lo dicho. Cada cual tenía
opinión sobre la cuestión y creían que la de cada cual era la única correcta, cuando
estaban equivocadas sus opiniones.
Les dije que remendar correctamente significaba remendar desde el faqr, y no
desde el zinat (embellecimiento), porque aunque el remiendo esté mal hecho, este será
correcto; escuchar correctamente significa escuchar desde un estado de hal (elevación),
y no kal (vanagloria) e interpretar de forma inteligente y no desde la estupidez; y
caminar rectamente significa bailar en la sama'a (baile religioso) en estado de wayd (de
manifestación) y no ostentación (lawh) y apariencia (rasm). Alguien hizo llegar mi
interpretación al maestro y exclamó: "Ali está en lo cierto, que Allah lo bendiga". Así
18
De esta forma es como la comunidad tradicional participa de la realización del santo, mediante
este amor a aquellos que transmiten estas bendiciones, aunque participen solo de una manera formal o
popular.

34
que vestir los remiendos significa abstenerse de las formalidades mundanas y vincularse
a Dios en la sinceridad total. Se dice, en un dicho verificado, que Hadrat Isa ibn Mariam
(Jesús) (as), llevaba una bella túnica remendada cuando fue ascendido a los cielos. Uno
de los maestros lo vio en un sueño, y cada uno de los remiendos brillaba con luz Divina.
Le dijo: "¡Oh Profeta de Dios!, ¿qué es esa luz?" Le contestó: "Es la luz de la aflicción.
Porque cosí cada remiendo en un estado de absoluta aflicción y Allah me ha
recompensado cada una de las aflicciones con Su Luz (nur)."
Una vez fui con los maestros de Transoxania que pertenecían a la malamatiya
(los autocensurados). No comían lo que la gente normalmente comía, sino que se
conformaban con lo que la gente tiraba como despojo, como las verduras mordidas, las
zanahorias, los albaricoques verdes, etc. Sus ropas estaban hechas con retales de las
ropas desechadas por las gentes y ellos las limpiaban.
De igual manera oí que un maestro actual en Merv, que era un hombre con poder
espiritual y con carisma, había recogido tantos retales para hacer una alfombra de
oración, que los escorpiones solían hacer sus nidos en ella. Mi propio maestro, que
Allah esté complacido con él, tenía un sayo lleno de remiendos irregulares que llevó
puesto durante cincuenta años.
Se cuenta que había dos sufís en Iraq; uno de ellos era un hombre de mushahada
(visión) y el otro de muyahada (esfuerzo). El primero no llevaba nada excepto las ropas
que se le habían descosido en las reuniones de sama'a y el otro solo las que se le habían
roto en sus éxtasis convulsivos. Así su exterior se correspondía exactamente con su
interior, y ese es el fruto del verdadero derviche.
Shaij Muhammad bin al-Hanif (ra) vistió durante cuarenta largo años solo un
áspero lienzo de tela. Cada año realizaba cuatro retiros en soledad de cuarenta días,
durante los cuales escribía extensos libros sobre los Secretos Divinos. En su tiempo
había otro gran maestro de la tariqa y la haqiqa llamado Muhammad Zakariya, que
nuca vistió ningún sayo remendado. Cuando fue preguntado sobre cuales eran las
condiciones para vestirlo, dijo: "Las condiciones de llevar tal vestimenta son que
Muhammad bin Zakariya viste una camisola blanca y es porque cumple las condiciones
de llevarla".

Méritos y deméritos de vestir lana y otras ropas remendadas.


No es de ninguna manera obligatorio en el Islam vestir ningún modelo de
vestimenta sufí concreta. La razón por la cual algunos de los sufís dejaron de vestir la
lana fue en parte porque el conseguir lana se convirtió en algo bien difícil, pues los
animales eran robados a doquier, y en otra porque los sufís desviados (mubtada'a, los
innovadores) empezaron a vestir de esta manera. Somo es imperativo en el Islam evitar
parecerse a tales gentes dejaron esta vestimenta, aunque fuese dejar de seguir una
sunnah del Profeta (s). Pero como el sayo remendado ha llegado a ser conocido como la
ropa de los maestros sufís, han creado un método especial de vestirlo y al mismo tiempo
de no ser confundidos con los sufís falsos que se realizan acciones censurables bajo este
atuendo. Lo que hacen es coser los parches de cierta manera para que sirva como
identificación entre ellos, pero que los pretendidos sufíes desconocen. Una vez un
derviche fue a un maestro sufí llevando esta marca distintiva cosida ligeramente
incorrecta. Al llegar el shaij lo despreció porque su delicado temperamento no podía

35
soportarlo. El descuido es algo repulsivo para la naturaleza delicada como lo es un mal
verso para un buen poeta.
Hay otra categoría de maestros sufís que no se preocupan de la vestimenta en
absoluto. No ponen ninguna pega en vestir lo que el Todopoderoso les da, sea un aba
(un sayo) o un qaba (traje real). Si Él los mantiene desnudos ellos se conforman. Yo
estoy a favor de esta actitud y es lo que he hecho durante mis viajes. Se dice que una
vez Ahmad Jaidhroya fue a ver a Abu Yazid al-Bistami (ram) vistiendo un qaba. Pero el
qaba no era su atuendo habitual. Unas veces vestía lana y otras veces algodón blanco si
podía conseguirlo. Esto es así porque uno se hace esclavo de los hábitos y desarrolla un
amor por ellos; este amor [por algo diferente de Dios] se transforma en un velo entre él
y Dios. Y esta es la razón por la cual el Profeta (s) ha dicho: "El mejor de los tipos de
ayuno es el de mi hermano Daud (David), la paz sea con él". Cuando se le pidió que lo
explicase dijo: "Solía ayunar en días alternos". Esto es así porque la nafs no puede de
esta manera acostumbrarse al hábito, que interfiere entre él y Dios.
Incluso en esta línea es mejor el ejemplo de Abu Hamid al-Mazuri (ra) que
estaba totalmente despreocupado de sus ropas, por lo que nunca ponía ninguna pega a
los vestidos que sus muridun le ponían sobre su cuerpo, ni de quien se lo quitaba cuando
estaba sólo. Hay un maestro en Gazni que se llama Muayyid que tampoco le da
importancia a la vestimenta y esta es la actitud correcta.

El por qué de llevar ropas azules.

El porque los sufíes visten ropas de color azul es en parte porque las vestimentas
claras se manchan en sus viajes fácilmente y en parte porque estas atraen a los ladrones.
Otra razón es porque el azul es el signo de la muerte y duelo, porque el mundo es un
lugar de duelo, de desilusión, aflicción y percances. Por lo tanto, el buscador se acoge a
esta vestimenta como señal de duelo por su separación del Amado. Otra sección de los
sufíes al examinarse consideran que son impuros y que no creen tener ningún mérito en
sí mismos, por lo que visten vestimentas azules como muestra de su desilusión con
respecto a ellos mismos.
Uno de los iniciados una vez preguntó a un derviche por qué vestía de azul. Le
respondió éste: "El Santo Profeta (s), dejó tres cosas tras de sí, la pobreza (faqr), el
conocimiento y la espada. La espada fue tomada por los gobernantes que la malograron;
el Conocimiento por los ulemas, que con él no hicieron más que enseñarlo; la pobreza,
que fue adoptada por los sufíes para lograr dinero; por eso visto azul, llorando el duelo
de la perdición de estas gentes".
Se dice que Murtaish (ra) mientras paseaba por las calles de Bagdad, sintió sed y
golpeó una puerta para pedir agua. Le abrió la puerta una bella joven, que le dio de
beber. Pero su corazón quedo tan cautivo de su belleza que se quedó sentado allí.
Cuando el dueño de la casa regresó le preguntó porque estaba sentado allí, a lo que
Murtaish (ra) respondió: "La joven que me dio de beber robó mi corazón". El dueño le
dijo: "Ella es mi hija y te la concedo en matrimonio". Así que lo hizo pasar e hizo que le
dieran un baño y lo vistiesen con nuevas ropas en lugar del sayo remendado que vestía.
A medianoche se levantó a rezar y, cuando estaba en medio de su oración, escuchó una
voz que decía: "Devuélveme mi sayo remendado (Hatu muraqqah)". Cuando preguntó

36
cuál era la razón de ello, la voz contestó: "Miraste a la joven una vez y Te retiramos el
venerable atuendo. Si vuelves a posar sobre ella otra mirada, Te retiraremos el atuendo
de la cercanía." Esto demuestra cuan importante es que cuando vistas la ropa por Dios y
por los amigos de Dios que vivas de acuerdo al ideal. En el caso de que uno viole las
reglas de la amistad es separado de esta amistad. La muraqqah puede ser vestida por
dos categorías de hombres: aquellos que están desvinculados del mundo, y aquellos que
no desean otra cosa que no sea Dios.
Es una costumbre entre los santos sufíes que prueben al iniciado durante tres
años antes de aceptarlos como muridun. Durante su primer año al murid se le exige
servir a la humanidad; en el segundo servir a Dios; y en el tercero el mantener una
vigilancia sobre su corazón. Para el buscador, el servicio a la humanidad es posible sólo
si se ve a si mismo como un siervo y los demás hombres como sus señores,
independientemente de que éstos sean ricos o pobres, sus superiores o sus subordinados,
pues tiene que considerar a todo el mundo como superior a sí mismo. Si se considera
superior, no es sincero en su servicio y por lo tanto puede ser tachado de ser un hombre
mundano. El servicio a Dios solo es posible cuando corta todas sus ataduras con el
mundo y permanece completamente devoto al Todopoderoso; sirve a Dios por Él y no
por nada más. Que vigila su corazón significa que concentra su atención sólo en Dios,
que no ama a nada excepto a Dios. Solo cuando cumple estas tres condiciones le está
permitido vestir el sayo remendado como un verdadero sufí y no como un mero
imitador.

Las cualificaciones del Shaij


El shaij que permite a un iniciado vestir la muraqqah debe cumplir a su vez las
siguientes condiciones: Debe haber alcanzado la realización espiritual y estar
familiarizado con los altibajos que hay en el camino espiritual. Debe haber
experimentado en persona los estados, haber saboreado los frutos de su devoción, haber
disfrutado de los placeres de la Divina Belleza (yamal) y del sobrecogimiento de la
Divina Majestad. Aún más, debe ser capaz de penetrar en el corazón del aspirante y ver
hasta que límite puede viajar, es decir, debe saber de antemano si el aspirante es, o va a
ser, lo suficientemente valiente como para llegar a su objetivo, pues si percibe que no va
a poder, no le debe permitir empezar el camino. Si percibe que va a fallar, debe darle las
labores espirituales apropiadas para que no lo haga. Debes saber que el guía espiritual es
como un médico que puede matar a su paciente si no conoce su profesión y le prescribe
la medicina incorrecta y un dieta inapropiada. El Profeta (s) ha dicho: "El shaij de su
comunidad es como el profeta es su ummah". Las prescripciones del Profeta (s) se
basaban estrictamente es su visión interior (basira). Deben dar la comida que creen que
es apropiada para conducir a unos buenos resultados.
Esta es la razón por la cual el shaij debe probar a sus seguidores durante tres
años antes de darles permisos para vestir la muraqqa. Debe tenerse en cuenta que vestir
la muraqqa se encuentra bajos las mismas condiciones que vestir el gorro (kafan). Lo
que esto persigue es que el que viste la muraqqa corte sus lazos con los placeres de este
mundo, deje los lujos, dedique su vida al servicio de Dios y se abstenga de lo superfluo.
Es entonces cuando el shaij permite a su murid vestir el muraqqa para que, de esta
manera, pueda manifestar todas sus habilidades y no haya lugar para nada que no sea
Dios en su corazón.

37
Los Maestros han proporcionado claves espirituales sobre los secretos de la
muraqqa. Shaij Abu Muammar al-Isfahani, que Allah esté complacido con él, tiene, en
uno de sus libros, sobre esta cuestión una clarificación, pues algunos lo han
malinterpretado. No pretendemos reproducirlo completamente, pero lo más importante
de lo que los maestros han dicho es que el cuello de la muraqqa representa la paciencia
(sabr), sus dos mangas el miedo (jauf) y la esperanza (ruya), las dos piezas laterales la
contracción (qabd) y la expansión (bast); el cinturón la negación del ego, su asiento
(kursi) la firmeza en la fe y sus flecos la sinceridad (ijlas).19
Más allá de la anterior está el siguiente dicho: el cuello de la muraqqa es el
abrigo del amor, sus mangas la protección y las castidad, los laterales la necesidad
(faqr) y la pureza (safwat), su cinturón la perseverancia en la contemplación
(mushahada), su asiento la paz en la presencia Divina y sus flecos la adhesión al estado
de unión (wasla).
Lo que todo esto quiere simbolizar es que el exterior debe corresponder de
forma invariable con el estado de purificación interior. He escrito un libro sobre este
tema, que debe ser útil para los buscadores de la verdad.

Las Razones para Cambiar de Vestimenta.


Sin embargo hay buscadores que son sobrepasados por éxtasis de exuberancia
espiritual y rompen sus sayos. Esto es excusable, pero quien tira su vestimenta sufí de
forma deliberada no tiene derecho a volver a vestirla, pues si lo hace significa que son
solo sufíes en apariencia que se contentan con una muestra exterior y no se preocupan
de la purificación interior.
Algunas veces el cambio de vestimenta es requerido por el cambio de estado
espiritual, pues cuando el sufí avanza de un estado espiritual a otro deja de vestir el traje
de un estado para vestir el del nuevo como forma de agradecimiento, pues cada estado
tiene una vestimenta propia. Pero el sayo remendado es común a todos los estados del
sufismo. Aquel que lo descarta se supone que ya ha renunciado a todos los estados. Y
tampoco es el momento de mencionar los secretos de los diferentes trajes sufíes, que
serán expuestos el capitulo de la jirqa y el desvelamiento del velo de la audición
espiritual, aunque los mencionaré brevemente.
Se dice que un shaij que está autorizado a dar permiso para vestir la vestimenta
sufí debe tener la capacidad de transformar a un ignorante en gnóstico, a un pecador en
un santo por un solo guiño de benevolencia sobre él. Una vez viajaba con mi shaij por
Azerbaiyán cuando vi a dos personas que vestían la muraqqa que permanecían al lado

19
El miedo (jauf) y la esperanza (riya) son dos estados espirituales por los que el buscador pasa en
su camino espiritual. Un hadiz del Profeta (s) dice que la fe de uno debe encontrarse entre el miedo y la
esperanza. Es decir, que el sufí no debe tener tanto miedo como para estar medio muerto y no poder hacer
nada, ni tan confiado del perdón (magfira) como para devenir negligente. Lo mejor es el equilibrio entre
los dos. La contracción (qabd) es otro estado espiritual que el buscador experimenta. Pasa cuando en
ocasiones pierde su elevación espiritual y cae como alguien que es rechazado. Pero cuando es liberado de
este estado vuelve a ganar la elevación, conocido como expansión (bast), que es la ampliación de su
pecho (sharahi sadar). La mejor manera de salir del estado de qabd es trabajar con el miedo y la
esperanza, y así es retirado de forma rápida. En los estados iniciales son conocidos como qabd y bast, y
en los intermedios como qabd y bast, y en los finales como haybat y uns. Haybat es el resultado de la
conciencia de la Divina Majestad, y uns el resultado de la Belleza Divina.

38
de una granja pidiendo por grano. El shaij se dirigió a ellos y les recitó el verso del
Corán que dice: "Aquellos que venden piedad por pecado no hacen un buen negocio"
(Cor. 2:16). Al verlo le pregunté al maestro como estas personas habían atraído la
desgracia sobre ellos. El dijo: "Es porque ellos codician el dinero, mientras sus maestros
lo que codician son algunos muridun. Pero la codicia es codicia, y no hay una codicia
mejor que otra. Esta es la razón por la cual los tan llamados maestros (pir) carecen de
las cualidades adecuadas para hacer muridun que a su vez puedan resistir la tentaciones.
Pero los maestros genuinos no son así".
Se dice que una vez Yunaid (ra) caminaba por la calle, cuando se cruzó con un
joven cristiano muy apuesto y dijo: "¡Señor Bondadoso! ¡Dámelo, pues él es de los
buenos!" Al cabo de un rato el joven vino y le dijo: "Por favor, se testigo de que abrazo
el Islam". Fue iniciado como murid y llego a la santidad de forma adecuada. Shaij Abu
Ali Siyah (ra), quien estaba autorizado a llevar la muraqqa, dijo: "Quien es el
vicerregente (jalifa) de Allah en la tierra, nada pasa en ella sin le sea mostrado".
La muraqqa es la vestimenta de los piadosos y el signo de la santidad de la que
se ha discutido con anterioridad. Pero si las gentes codiciosas se visten así para recoger
dinero, esto no es una falta de los sufís genuinos.

39
Sobre la Diferencia entre la pobreza espiritual (faqr)
y la pureza (safwa).

La opinión de los conocedores del sufismo está dividida en torno a esta cuestión,
la de la superioridad del faqr o del safwa. Algunos sostienen que el faqr es más perfecto
que el safwa, y otros que lo es el safwa. Los primeros dan preferencia al faqr porque
implica el fana-i-kul (la extinción de la existencia), y que el safwat es solo una estación
en uno de los estados del faqr y cuando el fana es alcanzado, todos los estados
(maqamat) desaparecen. Esta discusión es la misma que la de sobre la preferencia del
faqr o la gina (renunciamiento y posesión) abordada en uno de los capítulos anteriores.
Los que dan preferencia al safwa mantienen que el faqr es una realidad existente que
puede ser nombrada, mientras que la safwa es pura safa (pureza) o absoluta no
existencia, llamada fana, mientras que el faqr es esencialmente baqa (subsistencia en
Dios). Así pues, el faqr es uno de los nombres de las estaciones, y safwa uno de los
nombres de la perfección. La controversia ha sido mantenida hasta nuestros tiempos y
cada grupo mantiene afirmaciones fantasiosas sobre la superioridad o inferioridad del
faqr y el safwa. Es un hecho que tanto el faqr como el safwa son solo palabras que solo
tienen interés par aquellos que están interesados en la discusión inútil, pues no
representan la realidad, ya que consideran que la extinción (fana) de las cualidades
inferiores es la extinción en Dios (fana fi-Llah) propiamente dicha; y la subsistencia de
las buenas cualidades como la subsistencia por Dios (baqa bi-Llah). Por lo tanto, la
presencia o la ausencia, la extinción o la subsistencia son solo producto de sus fantasías,
pues el sufismo está mucho más allá de esas ideas absurdas.
Los santos llegan a un punto en el cual los estados y estaciones desaparecen, y no
resta ni copa ni vino para poder describirlo como un estado de ebriedad o sobriedad; de
hecho la ebriedad y la sobriedad también desaparecen y por lo tanto no hay lenguaje
capaz de describir esta experiencia. Cada cual trata de describirla en términos de su
propia experiencia, desde donde dice que esto es superior y esto inferior, pero no es una
valoración objetiva. Algunos están enamorados de la palabra faqr y le dan preferencia
por está relacionada con la humildad y la conformidad, mientras que otros se vinculan al
safwa, que está más cerca de la negación del ego y su purificación. Pero la razón de
estas palabras y frases es encontrar un lenguaje por el cual puedan expresar sus
experiencias espirituales inenarrables y mostrar su individualidad. Por lo tanto, aunque
puedan entrar en discusiones sobre la diferencia entre el faqr y el safwa, la realidad es
que no existe diferencia.
Hay charlatanes que desconocen todo lo relacionado con el camino sufí y cuyas
discusiones no son más que un ejercicio inútil. Son gentes perdidas en el laberinto de las
palabras y no conocen nada de su realidad. Pero aquellos que poseen el conocimiento no
discuten sobre las palabras, y tanto se pueden llaman faquires como sufíes (gentes de la
safwa), sin que eso suponga ninguna diferencia para ellos.
Debe mencionarse que esta discusión empezó en tiempos de Abul Hassan
Samnun, quien a veces daba preferencia al faqr y otras al safwa. Cuando se le preguntó

40
sobre el tema dijo: "Cuando estoy en el estado de baqa doy preferencia al safwa, y
cuando estoy en el estado de fana se la doy al faqr; porque el faqr es el nombre del baqa
y el safwa el del fana. Así que cuando estoy en estado de baqa, [me dirijo a la dirección
opuesta] le doy preferencia al fana, y en el estado de fana le doy preeminencia al baqa,
solamente porque me quiero ver libre de ambos".20
Viene bien decir aquí que de hecho no es posible aniquilar el fana y el baqa.
Quien llega al estado de fana se pierde a sí mismo, quien lo hace al de baqa recupera su
auténtica individualidad. Sin embargo el fana es un estado que no puede ser exagerado.
Nadie puede llegar al fana completo, pues si este fuese completo la cuestión del fana de
algo no podría darse21. Por eso todas estas cuestiones no tienen sentido y son ejercicios
inútiles. Durante mi juventud escribí un tratado sobre la cuestión, que voy a reproducir
en este libro con prudencia, que espero que Dios acepte.22
Esta es la diferencia entre el faqr y el safwa. Pero, considerando el punto de vista
del renunciamiento (tayrid) y el despojamiento (tafrid), es algo diferente, pues se
transforma en la diferencia que hay entre faqr y la maskana (indigencia). Alguno de los
maestros han dicho el faquir que acepta el faqr es superior al pobre (maskin), porque
dice el verso del sagrado Corán,: "Los faquires que permanecen firmes en el camino de
Dios y no salen a buscarse el sustento" (2:273), en la cual Dios ha alabado a los
faquires, y ha ordenado que esta gente sean los que se merecen la limosna. Porque el
maskin es aquel que posee, y el faquir es aquel que ha renunciado a todo. Es por eso por
lo que dicen que el faqr es un honor y el maskin un deshonor, y por ello aquel que posee
es visto como inferior en el sufismo. El Profeta (s) dijo: "Abajo el que es esclavo de la
riqueza, abajo el que es esclavo del dinero…". El que renuncia al mundo es mejor que el
que lo tiene, pues el primero es aquel que depende solo de Dios, y el segundo de sus
posesiones.
Otros creen que el estado de pobreza (maskin) es superior al de faquir. Se basan en
el hadiz que dice: "¡Oh Señor!, hazme vivir como un hombre humilde, morir entre los
humildes y resucitar entre los humildes". Y sobre el faqr el Profeta ha dicho: "El faqr
está seguido de cerca por la herejía".23
En este caso la maskana será superior al faqr, lo cual es apoyado por una parte de
los alfaquíes, que creen que el faquir es un hombre de kafaf (medios) y el maskin un
hombre de tayarrud (desprendimiento). Esta es la razón por la cual los maestros que
disfrutan de estaciones elevadas aprecian a los maskin como sufís reales, porque en este
caso el safwat es superior al faqr.

20
Es decir, trata de huir de ambos, tanto de la extinción como de la subsistencia para alcanzar
ambos al mismo tiempo, conocido como yama', o la estación de la no-estación (maqâm bi-lâ maqam)
21
Es decir, dejaría de existir esa cosa, y no se podría hablar del fana de algo que no existe.
22
En este pasaje el autor toca una de las cuestiones más difíciles del camino sufí, la del fana y el
baqa. Lo que trata de explicar, y muestra los hallazgos de los grandes gnósticos del sufismo, es que el
fana (la disolución del buscador en el Ser Divino) es solo relativo y no real. No existe nada que se pueda
llamar el fana total, pues en tanto en cuanto el Ser Divino es infinito, no es posible para ningún buscador,
sea este santo o profeta, llegar hasta su fin, pues éste no existe. Por lo tanto nadie puede decir que ha
llegado al final del camino, pues el viaje no tiene fin. Y si el fana total y completo no es posible tampoco
lo es el fana del fana. Igualmente el baqa es relativo, y no hay un baqa completo, pues el buscador no
puede recibir todos los atributos de Allah el Todopoderoso.
23
En este hadiz el faqr significa pobreza en su significado literal, y no la pobreza espiritual
voluntaria de toda posesión, y esta pobreza física la que el Profeta (s) temía que llevase a la herejía.

41
Esta es, en resumen, la controversia ente el faqr y el safwat.

42
Al-Malamatiyya (Los que sufren el reproche)

Una sección de los maestros sufíes han adoptado la vía de la malamatiyya24, que
es el arma más poderosa para asegurar la absoluta sinceridad del amor por Dios. Toda
las Gente de la Verdad (ahli l-Haq) en general y los más importantes en concreto, han
sido siempre víctimas de la ignominia. El mismo Santo Profetas (s) que es el príncipe de
las gentes de la verdad, el líder de los amantes de Dios, era una persona muy estimada
entre la gente de La Meca antes de que fuese honrado con la profecía y la Revelación
Divina (wahy). Pero, tan pronto como fue investido con el manto de la Amistad, sufrió
todo tipo de calumnias y críticas. Algunos de ellos decían que era un adivinador (kahin)
y otros que era un poeta; otros que había perdido la razón; y muchas cosas más.
Dios el Todopoderoso ha alabado a los que no temen la crítica con las siguientes
palabras: "No temen las calumnias de parte de los calumniadores. Esta es la gracia del
Señor para aquellos que Él favorece" (Cor. 5:57).
Como norma Allah el Todopoderoso pone bajo esta prueba del reproche a aquellos
que están en el Camino de Dios, pero protege sus estados internos para que no sean
dañados. Si es así es porque el Más Benevolente Señor no deja que nadie perciba cual es
la belleza de Sus Amigos. El reproche también evita que perciban su propia belleza y se
hagan arrogantes, pues la arrogancia lleva a la destrucción. El Todopoderoso hace que
las gentes estén contra ellos y sólo les hagan reproches y, en este estado, su su propia
alma censuradora (nafsi lawwamah) se une a sus oponentes; ambas le reprochan todas
sus acciones, sean buenas o malas. Si realiza malas acciones, son sus oponentes quienes
les critican; si sus acciones son buenas, el mismo se reprocha y es su conciencia la que
le menosprecia por haber hecho menos de lo que debería haber hecho. Es ampliamente
conocido entre los hombres que siguen el Camino de Dios que no hay velo más denso
en el camino del sufismo que la arrogancia. Date cuenta de que la arrogancia es algo
producido por los demás y por el mismo buscador; por los demás cuando hace algo
bueno y es alabado por ello; por uno mismo cuando se admira por sus buenas obras y
cae en la arrogancia. Pero, Dios Todopoderoso, en Su gracia, protege a sus amigos de
esta manera, haciendo que sus buenas acciones no sean apreciadas por las gentes, pues
Dios oculta la belleza de estas acciones a las gentes. Si se esfuerzan con ahínco en el
camino, no se atribuyen las acciones a sí mismos, sino que se las atribuyen a Dios y son
de esta manera librados de la arrogancia. Esta es la razón de que aquello que es alabable
a los ojos de Dios no lo es a los de los hombres, y aquello que lo es para los hombres,
no resulta alabable a los ojos de Dios. Igualmente Satán era alabado por los ángeles y se
alababa a sí mismo pero, al no serlo para Dios, se perdió a sí mismo. De la misma
manera, Adán no les resultó a los ángeles una creación digna de alabanza y lo criticaron,
como muestra el siguiente verso de Corán: "¡Oh Señor! Vas a crear a alguien que va a
corromper el mundo" (Cor. 2:30), y Adán se reprochaba a si mismo cuando decía: "¡Oh,

24
La Malamatiyya es la denominación que se le da a aquellos que son objeto de reproche o
crítica, aquellos que son criticados por el parecer de las gentes, no porque en si hagan nada incorrecto,
como explica el autor más adelante. Para al-Hakim al-Tirmidhi y para Ibn Arabi después, dentro de la
jerarquía espiritual, son los que ocupan el grado más alto.

43
Señor! Nos hemos perjudicado nosotros mismos" (Cor. 7:23). Por eso Dios dijo: "Él no
lo hizo intencionadamente, y por lo tanto lo perdonamos". Como ni los ángeles ni él
mismo aprobaron sus acciones, Dios las aprobó, para que el mundo supiese que a quien
Él aprueba el mundo lo reprueba, y quien es aprobado por el mundo es reprobado por
Dios. Y por ello los amigos de Dios prefieren la reprobación, buscándola para obtener el
favor Divino, todo lo contrario de la gente del mundo, que se sienten felices si son
aprobados por el mundo. El Santo Profeta (s) dijo: "Dios ha dicho: 'Mis Amigos están
escondidos bajo mi manto, y nadie los conoce excepto Mis Amigos'".

Las Causas de la Malama (el Reproche)


Las causas del Malama, del reproche, pueden ser por tres causas: como resultado
de las buenas obras que no gustan a las gentes; como resultado de los actos de la shariat
que parecen que van contra la sharia; o como resultado de la violación voluntaria de
una ley de la sharia.
En el primero de los casos los awliya Allah son criticados por las gentes profanas
aunque sus acciones sean buenas, pero ejercitan la paciencia y no les importa. El
segundo tipo de reproche tiene lugar cuando un waliyu Allah, a causa del honor y del
respeto que les dan las gentes, se siente irritado y en una situación embarazosa y
realizan estas acciones que aparentemente están contra la sharia, pero que realmente no
lo están, para hacer que las gentes los odien y los dejen. La tercera causa de malama es
cuando alguien está realmente desviado de su camino y viola las leyes de la sharia, pero
tratando de ocultar esto bajo el culto a la malamatiyya, diciendo a todo el mundo que
estas acciones son solo para que se le reprochar. Mas aquellos que tienen una devoción
genuina por Dios se oponen a la hipocresía, no temen la opinión pública y se esfuerzan
en el camino recto, sea lo que sea los que les depare el destino.

Ejemplos de Malamat
Se cuenta que una vez iba Shaij Abu Tahir al-Iraqi pasando por el bazar sobre su
asno con un murid sujetando sus riendas, cuando alguien dijo, "¡Aquí viene el hereje!".
Esto enfadó mucho al murid, que se dirigió al difamador con furia para castigarlo por lo
que había dicho, cuando el shaij intervino y le dijo: "Te voy a mostrar algo que va a
hacer desaparecer tu indignación". Al llegar a casa le pidió al murid que trajese una caja
llena de cartas dirigidas a él. La abrió y le dijo al murid: "Mira, todas las cartas de
gentes que me han escrito y se han dirigido a mi con títulos como Shaij al-Islam, Shaij
Zaki, Shaij Zahid, Shaij al-Haramain25, y muchas cosas más. Pero no estoy orgulloso de
esos títulos, porque cada uno de los que me han llamado así lo hacía desde su propia
opinión. Así que, si ahora un pobre hombre ha querido expresar su opinión sobre mí,
que más da".
Pero el mejor ejemplo de difamación deliberada y amenaza de la posición y estado
es la de el Comendador de los Creyentes Uzman ibn Affan, que Allah esté complacido
con él. Tenía cuatrocientos siervos, pero llegó una noche de su palmeral llevando una
carga de leña sobre su cabeza, sobre lo cual se le preguntó, a lo que contestó: "Quería

25
Todos estos son títulos distintivos para maestros de jurisprudencia islámica de gran
consideración.

44
probar a mi ego", lo cual muestra que el falso prestigio no viene de la humillación.
También está la historia de Abu Hanifa, que relataremos en su capítulo correspondiente.
Se cuenta que cuando Abu Yazid volvió del hajj durante el mes de Ramadán,
había largas colas de gente reunidas para esperarle como se merecía un gran santo como
él. Pero temiendo que el orgullo le pudiese dominar desviándolo de su devoción a Dios,
sacó una pieza de pan de su bolsillo y comenzó a comer, en contra de la costumbre de
ayunar durante el mes de ayuno. Viendo lo irrespetuoso de la acción en contra del
sagrado mes por su parte, la multitud se enfadó y se fue, sin comprender que, al ser él
un viajero, no estaba sujeto al deber de ayunar.
Pero yo, Ali bin Uzman al-Yallabi, digo que hoy en día no es necesario realizar
estos actos para ser censurado. Simplemente hay que sentarse en una mezquita y
prolongar las oraciones voluntarias (nawafil) o mostrar una devoción sincera por la
religión para que la gente te adjudique inmediatamente el título de hipócrita y
pretencioso. Más no si violas las leyes de la sharia deliveradamente para conseguir ser
censurado, lo cual es una falta grave, un claro error y claramente una falta de respeto a
la religión, que es tan común hoy en día. Estas gentes pretenden ser rechazados para
conseguir una ganancia, sin darse cuenta de que este rechazo que realizan para ganar
popularidad solo les produce daño a ellos mismos. Una vez me ocurrió que, estando con
uno de estos pretenciosos, cometió una falta y dijo que fue con el propósito de buscar el
reproche (malama). Al oír esto un hombre dijo que eso era absurdo, no le gustó el
comentario y se enfadó. Le dije: "Compañero, si eres sincero también deberías apreciar
este comentario, pues es también malama. ¿Por qué te enfadas? Recuerda, puesto que tu
ánimo es guiar a la gente, que la verdadera guía sólo es posible cuando tu conducta está
de acuerdo con la sharia. No puedes guiar a la gente a la sharia violándola, pues eso
sería pura herejía.".

Los méritos de la Malama


Shaij Abu Hamrun al-Qassar, uno de los más famosos representantes de la
malama, dijo: "La práctica del malama es dejar la seguridad (salama)". Es decir no hay
vida pacífica cuando se adopta la malama. Cuando deliberadamente te despides de la
vida pacífica, invitas a la calamidad, destruyes tu paz interior, abandonas todos los
placeres y te desvinculas totalmente del mundo, como resultado te enfrentas cara a cara
con la Majestad Divina (yalal). Y de esta manera, cuando más desvinculado se está del
mundo más vinculado se está a Dios.
Por eso dice Shaij Ahmad al-Fatik que alguien le preguntó a Hallay quien era un
sufí, y contestó: "El sufi es un ser único". Abu Hamrun dijo que la vía de la malama es
extremadamente dura y rigurosa. Pero diré algo más sobre ella, "es la esperanza de la
muryiya y el temor de la qadariya". Como esta expresión es difícil de entender, lo voy a
explicar. La naturaleza real del hombre se opone a todo lo que se interponga entre él y
Dios, y el velo más importante entre él y Dios es su popularidad, porque es de la
naturaleza del hombre que, si alguien lo ama, sacrifique todo lo que tenga por esa
persona. Tanto es así que si el buscador es popular entre las gentes, su amor por ellas no
dejará lugar para el amor de Dios en su corazón [pues estará ocupado en el amor de las
gentes que los quieren]. Por eso el buscador debe temer tanto la popularidad como

45
temen los Qadaríes26.
Alguien dijo: "Encontré la dulzura de la malama en Tu Amor, pues la malama es
el jardín de rosas de los amantes, el resguardo de los entusiastas, el placer de Tus
amantes y el gozo de Tus buscadores".
Los malamatíes son las únicas gentes en el universo que aman la tortura física
buscando la satisfacción espiritual, y nadie entre los hombres o los ángeles puede
alcanzar su rango, ni los ascetas, ni los adoradores más intensos, ni los amantes de Dios
de entre las gentes del resto de los profetas, pueden llegar a este nivel de distinción.
Pero yo, Ali bin Suman al-Yallabi, considero que la malama es ostentación (riya),
no es nada más que hipocresía. Aquellos que incurren en la riya hacen todo lo que
pueden por atraer a las gentes, y los que incurren en malama los hacen para repelerlas.
Ambas sectas necesitan de las gentes y no las pueden dejar. Pero el derviche no tiene
nada en su corazón excepto a Dios. Por lo tanto, está por encima de la censura o de la
popularidad. Una vez estaba en compañía de un malamatí en Mawara un-Nahr, y le dije
en un tono distendido: "¿Qué es lo persigues con tus actos violentos?" Me contestó:
"Librarme de la humanidad". Le dije: "La humanidad es muy grande, y tu existencia
extremadamente corta, ¿cómo conseguirás negar a toda la humanidad durante tu vida?
La mejor manera es que te niegues a ti mismo para que te puedas librar de todos".
Hay otro grupo de gentes que tienen compromisos con la gente, y creen que las
gentes también los tienen con ellos. Pero la mejor manera de evitar ser visto es cerrar
los propios ojos para que todo lo que hay se vuelva inexistente para ti. Todos los
problemas provienen de tus ojos. ¿Por qué deberías tu tener que ver con algo que no sea
Dios? Si aquel que sigue el axioma de que la prevención es mejor que la curación
recurre a la medicina, es que no es sabio.
Hay otros que les gusta la malama por la ascesis. Buscan la purificación del alma
por medio de la degradación y del insulto. Se dice que Ibrahim ibn Adham fue
preguntado: "¿Alguna vez ha sido satisfecho algún deseo de tu corazón?" Respondió:
"Si, dos veces. Una vez iba viajando en un barco. Iba vestido con unos jirones de tela y
mi pelo había crecido mucho, e iba volando en todas direcciones. Estaba en tan malas
condiciones, que los ocupantes del bote se reían de mí. Entre ellos había un gracioso
que venía cada rato a tirarme del pelo y a jugar con él, y fui víctima de todo tipo de
contrariedades y travesuras. Esto me complació mucho, pero alcancé el colmo de la
felicidad cuando se levantó y me echó un cubo de agua por la cabeza".
"En otra ocasión estaba viajando en una noche ventosa. Llovía muy fuerte, y mis
ropas estaban empapadas, y temblaba de frío. Me fui a una mezquita para protegerme y
me rechazaron. Fui a otra y me pasó lo mismo. Sin saber que hacer excepto temblar de
frío, me fui a un baño y puse mis ropas sobre el fuego, consiguiendo que todas mis
ropas, mi cara y mi cuerpo se pusiesen negros por el humo. Esta fue la otra ocasión en la

26
La Qadariya es una secta que cree que el hombre tiene plena libertad de acción, mientras que
los Jabriya creen en la predestinación absoluta. Por eso los Qadariya siempre temen violar las leyes de la
shariah y evitan las faltas. Muyiriya son que creen que el hombre obtiene la salvación a través de la
misericordia divina y no a través de las buenas acciones, y por lo tanto se confían en sus esperanzas de la
misericordia divina y no realizan buenas acciones. Lo que el dicho "Un malamatiyya tiene la esperanza de
Muryiya y el temor de un Qadariya" significa es que el Malamatyya siempre teme ser popular (como los
Qadariya), porque la popularidad les aleja de Dios, y sostienen esperanza (como los Muryiya) porque
después de ignorar la popularidad, sus deseos solo se sustentan en la Misericordia Divina.

46
que mis deseos se cumplieron".
Yo, Ali bin Suman al-Yallabi, tuve la misma experiencia ante un problema que
tenía que resolver. Traté de encontrar la mejor solución pero no pude. Pero en una
ocasión anterior, cuando me enfrenté a la misma dificultad, desapareció cuando visité y
permanecí en la tumba de Abu Yazid, que Allah esté complacido con él. Así que hice lo
mismo, regresé de nuevo y permanecí allí durante tres meses, tomando un baño ritual
(gusl) tres veces diarias y la ablución treinta veces diarias. Pero el problema no se
solucionó. Decidí, entonces, marchar al Jurasán, donde me quedé en un convento
(janaq) con algunos buscadores que estaban bajo entrenamiento. Aunque yo vestía una
muraqa negra creían que era uno de ellos. Ciertamente no era uno de ellos, pero no tuve
otro remedio que quedarme. Me alojaron en una terraza, mientras que ellos estaban en
una más alta. Me daban un trozo de pan seco que se había puesto verde, mientras que yo
podía oler la fragancia las ricas comidas de las que disfrutaban. No solo eso, sino que se
burlaban de mi y hacían comentarios desagradables.
El punto álgido se alcanzó cuando empezaron a tirarme las cáscaras de los
melones que se comían, para menospreciarme y dignificarse ellos. Tanto que dije: "Oh
Señor, si no fuese por las ropas de la amistad (de Dios) que llevan, no podría haber
soportado este trato". Pero cuanto más se empeñaban en sus actos, más felicidad
alcanzaba yo, tanto que mi problema interno se solucionó gracias a este tratamiento tan
duro que me dieron. Con ello me percaté de porqué los maestros más eminentes
permiten a las gentes ignorantes vivir con ellos y toleran su confusión. Esto es lo que he
descubierto en la malama y he podido enseñártelo con la ayuda de Dios, el Elevado, el
más Glorioso.

47
Los Principales Compañeros del Profeta (s)

Te mencionaré, ahora, brevemente, cuales han sido algunos de los estados


espirituales alcanzados por los principales compañeros del Santo Profeta (s), que fueron
los predecesores, guías, líderes y pioneros del camino del sufismo más cercanos al
Profeta, para que con la ayuda de Dios, te sirvan de ejemplo que te refuercen en tu
determinación.

Hadrat Abu Bakr as-Siddiq


Hadrat (su eminencia) Abu Bakr al-Siddiq (el veraz), el mejor de la humanidad
después de los profetas, el shaij del Islam, el califa, el imam (líder), el príncipe de la
gente del renunciamiento (ahl al-tayrid). Es conocido por sus actos milagrosos
(karamat) y sus sutiles dichos sobre los misterios del camino sufí. Como resultado de su
naturaleza tranquila, los maestros sufís se refieren a él como el jefe de los señores de la
contemplación (arbabi mushahidah), y a Hadrat Umar como el jefe de los señores del
combate espiritual (arbabi muyahada) por su naturaleza vigorosa y rigurosa. Se relata
en una tradición correcta, y los ulama la conocen, que solía recitar el Corán en silencio
durante la noche y que Hadrat Umar lo hacía en voz alta. Cuando el Profeta (s) le
preguntó a Abu Bakr por qué recitaba en silencio, le contestó: "A quien rezo es Aquel
que mejor escucha. Como mi Señor está siempre conmigo no hay diferencia entre que
recite en voz alta o en silencio". Cuando Hadrat Umar fue preguntado por qué recitaba
tan fuerte, dijo: "Para despertar a los que están dormidos y para alejar al demonio". Esta
actitud que demostró con sus palabras es la de la muyahada, y la Hadrat Abu Bakr la de
la mushahada. El estado de muyahada es como una gota del océano de la mushahada.
Es esta la razón por la cual el Santo Profeta (s) le dijo a Umar: "Tus meritos sólo son un
parte de los de Hadrat Abu Bakr". ¡Así que si Hadrat Umar sólo podía disfrutar de una
pequeña parte de los méritos de Abu Bakr, cómo será la del resto de la humanidad con
respecto a Abu Bakr!
Se transmitió que Hadrat Abu Bakr dijo: "Nuestro mundo es una vida corta,
nuestros poderes no nos pertenecen, nuestras respiraciones están contadas y nuestra
pereza es demasiado intensa". Es por eso una locura jactarse del reconocimiento
mundano que uno posee, que es transitorio, del poder, que no nos pertenece, y de la
vida, que es muy corta. También dijo: "Este mundo mundo (dunya) no es algo bueno de
lo que enamorarse, pues tu relación con lo transitorio (fani) supone la desconexión de lo
eterno (baqi)". Lo amigos de Dios renuncian tanto a este mundo como a su propio ego
(nafs), porque ambos son velos entre Dios y ellos. Por eso se abstienen de lo que no es
su asunto y pertenece a los demás, pues preocuparse por los asuntos de los demás es una
locura.
También dijo: "¡Oh Señor! Concédeme mucho de este mundo y la capacidad para
renunciar a él". La razón por la cual quería mucho de este mundo primero y luego la
capacidad de renunciar a él, era que quería el dunya para que con él se le concediese la
oportunidad de agradecérselo a Dios y, tras ello, darlo todo a los pobres por amor a
Dios, para combinar de esta forma dos virtudes, el agradecimiento (shukr) y la caridad
(anfaq). Y esta plegaria también supone implícitamente el beneficio de la paciencia

48
(sabr) y que la renuncia se sigue siempre de la pobreza (faqr), que es en ese momento
voluntaria (ijtiari) y no involuntaria (iztirari). Pero esta aceptación voluntaria de la
pobreza es opuesta a la opinión de un maestro, que mantiene que el faqr involuntario es
más perfecto que el voluntario, pues si es involuntario es la creación del buscador,
mientras que si es involuntario, es el buscador quien es creado por la pobreza. Como la
pobreza voluntaria supone actividad de su parte es siempre mejor abstenerse de actuar y
confirmarse con confianza.
Pero yo soy de la opinión que la pobreza voluntaria es mejor que la involuntaria,
porque se da todo por el amor de Dios libremente, pero en el caso de la involuntaria se
hace por causa de las circunstancias y la libertad para elegir no interviene. Aún más, si
la pobreza es involuntaria, te fuerza a pedir ante las puertas de los tiranos y los ricos, lo
cual no es deseable ni virtuoso bajo ninguna circunstancia. Como el Siddiq al-Akbar es
el mejor hombre de toda la humanidad después de los profetas, nadie tiene derecho a
discutir su veredicto sobre la superioridad de la pobreza voluntaria o involuntaria. Por
eso todos los maestros sufís excepto el mencionado arriba, están de acuerdo con Hadrat
Abu Bakr al-Siddiq.
Iman Zuhri dijo que cuando Abu Bakr fue elegido como sucesor del Profeta (s) se
dirigió a las gentes de la siguiente manera: "Por Dios nunca busqué el liderazgo por un
solo día o noche, ni le he pedido al Todopoderoso que me distinguiese con el liderazgo
ni en público ni en privado, ni siento ningún placer por ello". Cuando un siervo de Dios
alcanza el rango de amigo sincero (sidq) y felizmente se establece en paz y satisfacción,
no tiene otro deseo que dejar todo en manos de Dios y con aquello que le ocurra estar
plenamente satisfecho. Si el Todopoderoso quiere dejarlo en la pobreza lo acepta sin
reparo. Si Él le enriquece lo acepta alegremente y se abstiene de ejercer su propia
iniciativa bajo toda circunstancia. Hadrat Abu Bakr fue durante toda su vida la
personificación de la humildad y la sumisión, por lo que es el ejemplo perfecto para
todos los sufíes en la doctrina del desprendimiento (tayrid), sobriedad (tamkin), santidad
(wilayat), pobreza espiritual (faqr) y en la aceptación y rechazo del liderazgo. Esto es
así porque él es el líder de la humanidad en general y de los maestros sufís en particular.
¡Que Allah esté complacido con él!

Hadrat Umar bin al-Jattab


Hadrat Umar bin al Jattab fue el comandante de los creyentes, líder de aquellos
que ostentaron la estación del ihsan (de la Presencia Divina), el imam de aquellos que
realizaron la Realidad (ahli tahqiq) y el guía de los amantes que se han sumergido en las
profundidades del Amor Divino. Es famoso por sus carismas (karamat) y su aguda
visión interior (farasa) y son suyos muchos dichos espirituales que señalan a la verdad.
El Profeta (s) dijo: "Ha habido siempre previsores (muhaddizin) entre los seguidores de
los profetas anteriores, y si hay alguno en mi ummah (comunidad) ese es Umar".
Expresó tan gran número de frases que desvelan la verdad que sería imposible
reproducirlas en este libro.
Dijo: "La soledad es estar a salvo de las malas compañías". La soledad (uzlah) es
de dos tipos: indiferencia por la humanidad, o rechazo total. La indiferencia ante la
humanidad es un tipo de retiro de la vida pública para evitar las malas compañías y
examinar las propias faltas, para protegerse a los demás y a uno mismo, de si mismo. El
rechazo total es espiritual y supone un rechazo más mental que físico del mundo. En

49
este estado aunque uno esté viviendo con la gente físicamente uno está en soledad
espiritualmente. Este es un estado muy elevado y los que siguen este camino lo hacen
siguiendo los pasos de Umar, que Dios esté complacido con él, que encontraba el placer
en la soledad, aunque exteriormente era el Comandante de los creyentes y viviese entre
ellos.
Esta es una prueba clara de que los hombres de Dios (ahli batin) siempre han
estado con la gente, pero libres de ellos internamente, y por ello presentes con Dios
espiritualmente. Cuando tenían que tratar con las gentes lo miraban como una
calamidad (bala') y trataban de contrarrestar su in efectividad tratando de vivir
constantemente en la presencia de Dios [espiritualmente], pues a los ojos de los Amigos
de Dios, el mundo nunca está libre de corrupción. Como dijo Hadrat Umar: "no es
posible que una casa fundada sobre la corrupción este libre de ella". Hadrat Umar es
uno de los compañeros del Profeta (s) más selectos, y es uno de los que admitidos en la
Presencia Divina, tanto que Gabriel, la paz sea con él, vino y le dijo al Profeta (s), "Oh
Muhammad, todos los ángeles te mandan saludos y felicitaciones por la conversión de
Umar al Islam". Toda la comunidad del sufismo sigue el ejemplote Hadrat Umar en
vestir lana y en soportar las dificultades de la vida islámica, puesto que él es el imam de
la humanidad.
Que Allah esté complacido con él.

Hadrat Uzman bin Affan


Hadrat Uzman bin Affan, que es la personificación de la modestia, es uno de los
más grandes devotos de Dios y de los más iluminados por la compañía del Profeta (s).
Sus méritos y virtudes son bien conocidas, como para necesitar ser descritas. AbduLlah
bin Rabah y Abu Qatada, que Allah esté complacido con ellos, cuentan la siguiente
historia:
"Cuando la casa de Uzman estaba rodeada estábamos con él. Cuando los rebeldes
estaban ya sobre él, sus sirvientes tomaron las armas para defenderlo, pero dijo que
todos eran libres para ir donde quisieran. Y por eso huyeron para salvar sus vidas. En el
camino nos encontramos con Hassan bin Ali, que Allah esté complacido con él, y nos
volvimos con él para ver a que había venido. Hassan saludo a Uzman y dijo: "Tu eres el
verdadero imam (califa) y estoy listo para luchar contra aquellos que se oponen a ti tan
pronto como me lo digas". Su respuesta fue: "Oh hijo de mi hermano, vete y siéntate en
tu casa, pues no estoy preparado para causar un derramamiento de sangre en la ummah
sin la aprobación de Dios"". Este es el signo de la sumisión a Dios en la calamidad e
indica el alto grado de su amistad (jullat) con Dios. Es como el profeta Abrahán, que la
paz sea con él, que cuando iba a ser arrojado al fuego fue preguntado por Gabriel,
"¿Hay algo que pueda hacer por ti?" "Si, pero no lo necesito de ti", contestó. Y Gabriel
le dijo: "¿Y por qué no pides la misericordia de Dios?". Le dijo: "Él conoce mi
condición y no necesito decírselo. Él conoce lo que es lo mejor para mi".27 El caso de

27
Esta anécdota hace referencia la historia de Abrahán y Nimrod, cuando por destruir los ídolos,
fue condenado a morir en una hoguera. Según el relato tradicional la hoguera era tan grande que fue el
fuego más grande jamás visto por la humanidad, tanto que no podían acercarse a tirar a Abrahán dentro.
Por eso lo trataron de arrojar en una catapulta. Fue en ese momento cuando apareció Gabriel para
ofrecerle ayuda, pero él la rechazó y le contestó que Su Señor conocía su estado y dispondría de él como
quisiera. Abrahán fue arrojado, pero el fuego no le quemó, todo lo contrario, era un paraíso, y se dice que

50
Uzman fue el mismo. Él se enfrentaba a una rebelión en vez de al fuego, y Hassan trató,
como Gabriel, de salvarlo. Pero mientras que Abrahán fue salvado, Uzman fue
asesinado. Por eso Uzman es el modelo del sacrificio de la vida y la propiedad por el
amor a Dios, para los sufís, en cuanto a la sinceridad de la adoración se refiere. El es el
imam de la humanidad en los dominios de la shariat, la tariqat y la haqiqat.

Hadarat Ali bin Abi Talib.


Hadrat Ali bin Abi Talib, que Allah esté complacido con él, el sobrino del Profeta
(s), es el príncipe de los Amigos de Dios (awliya Allah). Él disfruta de la posición más
exaltada en el dominio de la espiritualidad. Sus dichos y anécdotas muestran su
profundidad en el hal (estados espirituales). Es por esto que el Maestro Yunaid, que
Allah esté complacido con él, dijo, "Ali, el escogido de Dios, es nuestro Maestro en los
principios (usul) [de la doctrina sufí] y en la tolerancia de las calamidades". Esto es, él
es el guía más perfecto del sufismo y el que mejor soporta pacientemente las
adversidades del Camino, puesto que la palabra usul para los sufís significa la doctrina
sufí.28
Una vez alguien se le acercó para pedirle consejo. Le dijo, "No te preocupes
demasiado por tu mujer y tus hijos; si ambos son Amigos de Dios, Él cuidará de ellos.
Si son Sus enemigos, entonces, no necesitas preocuparte por sus enemigos". Esto
demuestra la doctrina sufí de que nada debe ocupar el corazón de uno excepto Dios. Y
se debe dejar sólo para Dios como trata él a Su gente. Hadrat Musa (Moisés), que la paz
sea con él, dejó a su mujer, la hija del profeta Shuayb, la paz sea con él, en condiciones
pésimas, poniendo su confianza en Dios de que Él cuidaría de ella. Igualmente, Hadrat
Abrahán, la paz sea con él, dejo a su mujer, Agar, y a su hijo, Ismael, en el desierto y se
los confió a Dios. Estas son las gentes que no tienen en su corazón lugar para otra cosa
que no sea Dios. Como eran completamente devotos a Dios, recibieron las mejores
recompensas sin pedir por ellas, sólo por poner su confianza en Dios. Así se refleja en
otro dicho de Hadrat Ali, que cuando se le preguntó cual era la mejor ocupación, dijo:
"Gina al Qalb bi-Llah" (La riqueza del Corazón en Allah). Porque quien es rico con
Allah, la ausencia de riqueza no lo hace infeliz, ni su presencia lo hace sentir feliz. Esto
ya fue explicado en el capítulo del faqr y el safwat. Por eso los sufís que han seguido a
Hadrat Ali de forma más perfecta son los que han podido renunciar tanto a este mundo
como al otro.29

los ángeles aparecieron en medio de este fuego para ofrecerle a Abrahán todo tipo de manjares del
paraíso, ante la mirada atónita de las gentes de Nimrod. Sólo la madre de Abrahán, que se había hecho
creyente, se arrojo al fuego para estar con su hijo, que según el relato era, en ese momento, "un paraíso en
la tierra". N. del T.
28
De las ordenes principales, la Shistiya, Qadiriya, Suharwardiya, Shadiliya y Naqshbandiya, las
primeras se originan en Hadrat Ali bin Abi Talib, que Allah esté complacido con él. Incluso la cadena de
trasmisión de la Naqshbandiyya se conecta indirectamente con él, y por eso puede ser llamado con razón
el príncipe y guía de la comunidad sufí.
29
La renunciación del más allá se entiende como que el peregrino que ha llegado a esas cotas de
amor y sinceridad hacia Dios, sólo busca a Dios en todas sus acciones y recompensas de este mundo y del
otro.

51
Los Imam de la Casa del Profeta (s)

Cada miembro de la casa del Profeta (s), fue adornado con una pureza inherente
a ellos y disfrutaron de un alto estatus espiritual, por lo que cada uno de ellos era un
guía perfecto la comunidad sufí. Aquí voy a hablar solo de algunos de ellos, pues
queremos ser breves.

Imam Hassan bin Ali al-Murtaza


Hadrat Iman Hassan bin Hadrat Ali al-Murtaza era el remanso de paz del
corazón del Profeta (s), la luz de los ojos de Ali al-Murtaza y el placer del corazón de
Zahra (la hija del Profeta (s)), y disfrutó de una elevada posición en el Camino (tariqa).
Sus dichos están llenos de sabiduría. Fue él quien dijo en su lecho de muerte, "No dejes
que conozcan tus secretos (sarair) pues Allah conoce tu mente (zamair)". En efecto,
guardar los Secretos Divinos es tan importante como guardar la propia mente, pero,
¿qué es guardar los secretos? No es nada más que guardarse a uno mismo de todo
aquello que no es Dios. Y guardar la mente consiste en abstenerse de todo lo que se
opone a la voluntad de Dios.
Cuando los Qadiritas ganaron poder y su culto Mutazilí se hizo popular, Imam
Hasan de Basrah, que Allah este complacido con él, le escribió a Hadrat Imam Hassan
bin Ali pidiéndole su opinión sobre la predestinación y el libre albedrío: "Empiezo con
el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. Oh, hijo del Profeta, luz de sus ojos,
que Allah derrame Sus bendiciones sobre ti y sobre mi. Tu y los descendientes de
Hashim sois como un barco en un océano bravo, o como una lámpara en una noche
oscura y puestos para guiar a aquellos que luchan contra las tinieblas para salir. Por
favor guíanos y muéstranos cual es el camino recto en la controversia de la
predestinación (yabr) y el libre albedrío (qadr) que se discute entre los musulmanes,
pues tu eres de los descendientes del Profeta, generación tras generación, y los custodios
del verdadero conocimiento y guía".
Imam Hassan bin Ali mandó la siguiente respuesta:
"Comienzo con el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso. Recibí tu carta, que
muestra tu preocupación sobre la controversia, y el estado de alteración que produce en
la ummah. Tengo la opinión firme de que quien no cree en la predestinación del bien y
del mal (los qadiritas) es un infiel. Y quien le atribuye al Todpoderoso el mal es un
pecador (Yabarites). Quien hace un bien lo hace por el mismo, y quien comete una falta
lo hace de acuerdo con su voluntad. Pero a pesar de todo Allah es el Señor Supremo.
Aunque te ha dado la razón para decidir, Él es el que gobierna tu razón. Él no evita que
ningún hombre haga el bien, ni fuerza a nadie a cometer una falta. Al mismo tiempo el
tiene el poder para evitar que el hombre cometa faltas, pero si Él no lo evita, no
significa que Él lo haya forzado a hacerlo. Aquí es donde lo Yabaritas han errado. Allah
el Todopoderoso ha dado la facultad al hombre para decidir entre el bien y el mal.
También le ha dado poder para hacer el bien y evitar el mal. Y por ello Su plan
permanece irrefutable. Que la paz sea contigo".

52
Esto significa que el que no atribuye el poder para hacer el bien y el mal a Dios no es
musulmán. Y quien adscribe el mal a Dios es un pecador. Aquellos que no creen en la
predestinación son Qadariya, y los que atribuyen el mal a Dios son los Yabriya. El
hombre es libre de actuar de acuerdo con su poder limitado que le ha sido concedido por
Dios. Y nuestra religión se encuentra entre el yabr y el qadr. Este es el punto crucial del
problema que quería dar a conocer, y por eso he narrado la carta de Imam Hassan para
mostrar su conocimiento de las realidades (haqaiq) del Islam.30
Se dice que una vez Imam Hassan, que Allah esté complacido con él, estaba sentado en
la entrada de su casa en Kufa, cuando un campesino entró y empezó a insultarlo a él y a
su familia. Imam Hassan se levantó y le dijo: "¡Querido amigo! ¿Estás hambriento y
sediento? ¿Quieres que te traiga comida y bebida?". Pero ante esto siguió con sus
insultos de él y su familia, pero a pesar de todo el Imam permaneció tranquilo y les dijo
a sus sirvientes que le trajesen una bolsa llena de plata para él. Cuando la bolsa fue
presentada dijo el Imam, "Lo siento, no hay nada más que esto en mi casa ahora. Si
tuviese más te lo daría" Al oír esto el campesino dijo, "Ahora estoy convencido de que
eres el hijo del Profeta, la paz sea con él. Vine a verificarlo y a probar tu paciencia".
Ciertamente este es unos de los signos de los awliya Allah y de los maestros del
Camino, que son indiferentes tanto a la admiración como al insulto.

Imam Hussain bin Ali al-Murtaza.


Hadrat Imam Hassain bin Ali a-Murtada es otro miembro de la casa del Profeta,
la paz sea con él, que fue un gran awliya Allah que se dedicó exclusivamente a Allah,
que fue famoso por su renunciamiento, paciencia y perseverancia en el momento de la
aflicción, como en el momento de la masacre de Kerbala. La gente de la verdad (ahli l-
Haq) están de acuerdo en que Imam Hussain fue un hombre que fue firme en la Verdad
y que sacrifico su vida por la Verdad. El Profeta ya había indicado algunos de los
méritos espirituales de Hussain en sus dichos. Transmitió Hadrat Umar, que Allah esté
complacido con él, que vio una vez a Hussain cuando era niño montado sobre la espalda
del Profeta (s), que llevaba una rienda en su boca y caminando de rodillas como un
camello. Umar dijo, "¡Que excelente camello!". El Profeta (s) le contestó: "¡Y que

30
La posición islámica correcta ya ha sido mostrada antes. Será suficiente añadir que el Imam
Jafar as-Sadiq fue preguntado sobre el asunto y dijo: "El asunto (amru) está entre las dos". Y " el
hombre es libre en su acción pero está obligado en su decisión". Sobre este asunto Hadrat Ali también
dijo algo. Al que le preguntó le dijo que se pusiese en pie y estuviese a la pata coja, y le dijo, "bueno,
ahora levanta el otro pie". Cuando el otro vio que no podía hacerlo le dijo que la posición verdadera
estaba entre los dos.
En el sagrado Corán se dice que el autor de todas acciones es Dios, y el autor de todo mal es el
hombre. Esto es por la combinación de cuerpo y espíritu. El cuerpo es terrestre y lo arrastra hacia abajo,
mientras que el espíritu es de origen Divino, y lo empuja hacia Él. Si el alma es arrastrada por el ser
angélico (el espíritu) obtiene el éxito. Sin embargo si el ser inferior arrastra al alma, se arruina. Como el
espíritu es la fuerza que lo eleva, las acciones humanas que son dictadas por el espíritu (que son
necesariamente buenas) son correctamente atribuidas a Dios, y las faltas que son realizadas bajo el
dictado de sus tendencias inferiores son atribuidas correctamente a el hombre, y no a Dios. A este
respecto Jawaya Ghulam Farid dijo en su Maqabis al-Majalis: "En el ámbito del mayaz (fenómenos) el
hombre es libre de actuar, pero en el ámbito de la haqiqat (realidad) no lo es". Esta es la realidad que
significa que está entre el yabr y el qadr, que el hombre es responsable de sus acciones hasta el límite de
sus poderes limitados y no más allá. [Sobre este tema aconsejamos leer "Kitab al-Mawafiq" de Amir
Abdul Qadir, Mawfiq 236, N. del T.]

53
excelente montura! ¡Oh hijo de AbduLlah!".
Imam Hussain también tiene sutiles dichos sobres los misterios del camino sufí.
Dijo: "Tu mejor hermano (ashraful ijuanum) es vuestra religión (dinakum)", puesto que
la liberación del hombre está en la religión, y su destrucción en oponerse a ella.
Por eso quien es sabio es aquel que obedece a los que le quieren bien y no se opone a
ellos, pues son como hermanos que nuca te rechazarán.
Se dice que un hombre vino a Imam Hussain, que Allah esté complacido con él,
y le dijo: "Oh hijo del Profeta, soy pobre y tengo una familia numerosa. Dame algo que
nos pueda bastar para esta noche". Le dijo, "¡Siéntate. El dinero está de camino! Al cabo
de un rato un hombre llegó con cinco sacos, cada uno con mil dinares que venían del
Amir Muawiyah, que se los mandaba a Imam Hussain para que los repartiese entre las
gentes de la zona que estaban necesitadas. Imam Hussain le ordeno al hombre que lo
repartiese entre los necesitados y le dijo, "Siento haberte hecho esperar tanto. Si hubiese
sabido que era tan poca la cantidad, no te habría hecho esperar. Somos gentes de las
llamadas ahlu l-bala (los que soportan las calamidades). Amamos el bala (las
calamidades) y sentimos complacencia en ello. Vivimos para los demás y no para
nosotros mismos". Sus meritos son bien conocidos por la ummah como para ser
enumerados aquí.

Abul Hasan Ali Zainal Abidin


Abul Hasan Ali Zainal Abidin bin Hussain bin Ali al-Murtaza, que Allah esté
complacido con él, era el mejor y mayor devoto de su tiempo. Es muy conocido por
desvelar muchos misterios y secretos del camino sufí. Se ha transmitido que dijo: "Si
eres afortunado serás llevado a faltar por la fortuna. Si eres desgraciado serás forzado
por la desgracia a dar aquello que era tuyo en derecho". Este es uno del os méritos de
aquellos que han llegado a la perfección del camino sufí, pues este dicho lo que
significa es que tanto está mal ser desviado por la fortuna como por la desgracia, pues el
creyente nuca se desvía.
Se dice que su padre, el Imam Hussain fue martirizado junto al resto de sus
hijos, pero Ali Zainal Abidin fue el único varón que se dejó vivo para cuidar de las
mujeres, puesto que como se encontraba enfermo no pudo participar en la batalla.
Cuando fue llevado a Damasco (ante el gobernador Yazid) sobre las grupas de los
camellos, alguien dijo: "¿Cómo te encuentras, oh descendiente del Profeta?". Contestó,
"Nuestra condición es como la del Profeta Musa, la paz sea con él, en las manos del
Faraón, que mató a todos los hombres y dejó solo a las mujeres vivas, y por ello no
podemos distinguir el día de la noche". Lo que quería decir es que ellos eran ahlu l-bala
(los que soportan las calamidades) por lo que su suerte estaba decidida por Dios y
debían ejercer la paciencia en las adversidades.
Se dice que el emperador Omeya, Hisham bin Abdul Malik llegó a la Meca para realizar
el hayy. Mientras circunvalaba la Ka'aba, quiso realizar la ceremonia de besar la Piedra
Sagrada31, pero no pudo debido a la gran afluencia de peregrinos. Entonces vino Imam

31
La Ka'aba es el edificio que se encuentra en la Mezquita de la Meca. Este el centro hacia donde
se dirigen todas las plegarias de los musulmanes. La Ka'aba, llamada simbólicamente la Casa de Dios
(baytu-Llah), se dice que fue lugar de adoración más antiguo de la humanidad, que creó Adán, y que Dios

54
Zainal Abidin con su rostro brillando como la luna, sus hombros deslumbrando y sus
vestiduras exhalando perfume, y empezó a circunvalar la Ka'aba. Cuando se acercó a
besar la Piedra Sagrada, la multitud se esfumó para dejarle sitio y la besó con perfecta
facilidad. Uno de sus amigos le preguntó al emperador, "¿quién es este que ejerce tanto
respeto entre las gentes?" Dijo, "No lo sé", lleno de envidia aunque sabía quien era.
Esto provocó a el poeta Marzuq, que dijo: "Yo si sé quien es, escuchad lo que voy a
decir sobre él y su familia". Empezó a recitar esta elegía ante el asombro de la multitud
y del emperador:
El es el hombre quien sus pisadas
La tierra de Arabia conoce bien
El es el hombre que su rostro
La meca y la Ka'aba aspiran a ver.
Él es el más querido de Zahra
El hombre quien su abuelo el Profeta es
Cuyo rostro una antorcha en la noche
Como el sol cuando rasga la oscuridad
Su grandeza ningún hombre la podría soportar
Su sonrisa daría bendeciría a todos
Su posición nadie la puede alcanzar
Su dignidad nadie la puede afectar.
El mejor entre todos los Profetas y todos los hombres
Es su abuelo, ¿acaso no lo conocéis?
La Piedra Sagrada que el emperador perdió
Su mano trata la Ka'ba de besar.

Esta elegía al nieto del Profeta (s) enfureció al emperador Hisham que puso en

hizo que los ángeles lo trajesen desde el Paraíso. Y junto con él una piedra del paraíso, que es la Piedra
Sagrada o Piedra Negra. Este templo original, que tiene su equivalente en el Paraíso fue retirado después,
y fue Abrahán, cuando llevó a Ismael y Agar al desierto, el que después regresó junto a su hijo, y
construyó el templo con las características que tiene en la actualidad. La Piedra Negra, que se dice que
fue blanca en su origen, fue destruida y separados sus trozos, que se reunieron tiempo después, y fueron
incrustados en ámbar, y se dice que entonces tomo el color negro debido a los pecados de la humanidad.
La piedra está colocada en la esquina noroeste de la Ka'aba, Es un edificio cúbico, de 16 metros de lado,
alrededor del cual se realiza el rito del tawaf, o circunvalación, que forman parte del ritual de la
peregrinación, y cuando se han terminado las siete circunvalaciones forma parte del rito besar (o si no se
puede saludar al menos) la Piedra Negra.. En el capítulo dedicado al hayy lo describiremos con más
atención. Sobre el simbolismo de la Ka'aba ver "Símbolos fundamentales de la Ciencia Sagrada", cap.
XV, Un Jeroglífico del Polo, de Rene Guenón.

55
prisión en Asfan, un lugar a medio camino entre Medina Y la Meca. Imam Zainal
Abidin sintió pena de él y le mandó doce mil dinares pidiéndole disculpas por no poder
enviarle más. Pero Marzuq los devolvió diciendo, "Ya he ganado suficiente elogiando
falsamente a reyes y nobles, y pecando. Lo que he dicho en tu alabanza es el resultado
del amor que tengo por Dios y los hijos del Profeta, por lo que espero que el
Todopoderoso esté complacido, y me perdone". Pero el Imam mandó el dinero de vuelta
diciéndole, "Si nos amas, no nos fuerces a tomar de nuevo aquello que ya partió de
nosotros". Y Marzuq aceptó el regalo.

Imam Ali Abu Yafar Muhammad bin Ali bin Hassain al-Baqqir
Hadrat Imam Ali al-Baqir era uno de los nietos de el Imam Hussain, que Allah
tenga misericordia de él. El fue uno de los más grandes hombres de la mushahidah de
entre los miembros de la familia del Profeta. También se le conocía como Abu
AbduLlah, y Baqir era su título. Es bien conocido por sus dichos en los misterios del
camino sufí, y de los Secretos Divinos. Fue un hombre de sorprendentes milagros,
santidad viva y tradición gloriosa. Una vez el emperador se enfadó con él, y quiso
asesinarlo. Mandó buscarlo, y cuando entró en la corte, el emperador se levantó, lo
recibió con respeto, le pidió perdón por la molestia y lo envió a casa con regalos.
Cuando los cortesanos le preguntaron por este comportamiento tan inusual les dijo,
"Cuando se me acercó vi a dos leones, uno a su derecha y otro a su izquierda que me
amenazaban con matarme si me atrevía ni siquiera a rozarle".
Mientras explicaba los significados internos del verso coránico, "Aquellos que
niega los tagut (demonios) y creen en Dios…" (Cor. 2:257), dijo: "La palabra tagut
significa todo aquellos que a uno lo vela de Dios". Por eso, si encuentras algo que te
aleje del camino recto y se transforme en un velo entre tu y Dios, retírate de el y
enfréntate cara a cara con la Realidad libre de todos los velos.
Uno de sus compañeros íntimos decía que ya había pasado parte de la noche
Imam Baqir terminaba sus recitaciones (awrad) e pedía la misericordia de Dios en voz
alta con las siguientes palabras:
"¡Oh Señor mío! La noche ha caído, el reino de los Reyes se ha detenido, las
estrellas están de nuevo en el cielo, la humanidad se ha ido a dormir y ha desaparecido,
la tranquilidad prevalece y los necesitados han dejado de llamar a las puertas de los
ricos. Los gobernantes Omeyas están durmiendo, con gentes guardando sus puertas, y
los que buscaban beneficios de ellos ya se han retirado. Pero, mi Señor, Tu eres Eterno,
el Vivo, el Conocedor, al que no vence el sueño ni el cansancio. Quien no cree estas
cualidades no es digno de recibir nada de Ti. Nada puede impedir que Tú hagas lo que
pretendías hacer, las puertas de Tus tesoros están abiertas continuamente, y para ellas el
día y la noche no suponen diferencia. Quien se presenta a Tu puerta nunca se va con las
manos vacías. Tú eres el Señor que no rechaza a nadie de Su corte, ni nadie en este
mundo puede evitar que otros llamen a ella. ¿Cómo puedo descansar, cuando recuerdo
la muerte, la tumba y las cuentas (hisab) del Día del Juicio? Así pues, te lo dejo todo a
Ti pues no hay otro sino Tú al que dárselo. Te imploro que me permitas descansar en la
tumba libre de todo castigo (adhab), y Te imploro que me perdones en el Día del
Juicio".
Toda la noche rezaba de esta manera y lloraba. Le dije una noche, "¡Señor!, ¿por

56
qué lloras e imploras de esa manera?". Me contestó, "El Profeta Jacob perdió un solo
hijo y lloró hasta quedar ciego. ¿Que podría hacer yo sin no llorar por haber perdido a
mi abuelo en Karbala. ¿Es que acaso lo que he sufrido no se acerca lo que sufrió el
Profeta Jacob y que causó su ceguera?" Esta plegaria en su original árabe es larga y
emocionante. La he reducido y resumido en persa para guardar la brevedad.

Imam Yafar as-Sadiq


Imam abu Muhammad Yafar bin Muhammad as-Sadiq bin Ali bin Hassain, que
Allah esté complacido con él, era la belleza del Islam y el orgullo de la tariqat
(Camino). Fue el propagador de la Gnosis (marifat) y el Adorno de la Santidad,
manteniendo un extremadamente exaltada posición en la waliyat (cercanía a Dios) y
llevando una vida extremadamente piadosa, llena de belleza interior y exterior. Es
famoso por haber sido uno de los más importantes Shaij del Islam. Es el autor de
diversos libros sobre el camino sufí. Se transmitió que dijo, "Quien conoce a Dios
rechaza el resto". Los gnósticos (arif) son aquellos que se desligan a si mismos del
mundo. La afirmación de Dios es la negación de todo el resto, pero el ligamiento con el
resto lleva al olvido de Dios.
Los gnósticos (arifin) son los que están desligados de todo lo que no sea Dios, y están
ligados a Dios solamente sin otra atracción que no sea lo que Dios ha puesto en sus
corazones. También dijo, "Ninguna adoración es adoración si uno no se gira antes
(tawba)", puesto que Allah ha dado preferencia a ésta en el verso "Los que se giran
(taibun) y adoran (abidin)! (Cor. 9:112)". Esto es así porque el arrepentimiento es el
comienzo y la servidumbre (ubudiyat) la meta del camino sufí.32
Otra prueba de la superioridad de la ubudiyat sobre el tawba es que Dios, el
Todopoderoso, se dirige a los pecadores para que se arrepientan en el verso,
"Arrepentiros ante Dios" (Cor. 24:31). Pero cuando se dirige al Profeta, la paz sea con
él, el usa la palabra abd (siervo) en el verso, "Él le reveló a Su abd lo que le reveló"
(Cor. 53:10), durante la noche de la ascensión (Mir'ay)33.

32
El termino tawba, que normalmente se traduce por arrepentimiento, viene del verbo girar, y
siempre tiene la idea de aquel que vuelve su rostro desde algo hacia otra cosa. Por ello hemos considerado
que era mejor esta traducción, siguiendo otro verso coránico, “Girad vuestros rostros hacia la mezquita
sagrada (Cor.2:144)”, en el que se hace referencia a la misma necesidad de haberse girado. Es en esto
sentido al que se refiere Imam Yafar, al de apartar el rostro de todo lo que no sea Dios, y en ese sentido si
se aproximaría a una idea de arrepentimiento como la vuelta desde lo que es el estado de inconsciencia de
Dios hacia la conciencia de Dios, para que luego se pueda realizar la adoración. Por otro lado los términos
adoración (ibada) y servidumbre (ubudiyat) pertenecen a la misma raíz, 'a-b-d, que da una significación
de aquel que actúa sometiéndose. En el caso, la acción en si misma sería la ibada, que son todos los actos
que se hacen de adoración a Dios, tanto los pilares establecidos, como son la oración, el ayuno, la
limosna, o la peregrinación, o el recuerdo de Dios, como el resto de actos de la vida humana que se hacen
de forma ritual (que en última instancia pueden llegar a ser todos, para quien lleva una vida plenamente
consciente de la Divinidad). Por el otro lado está el grado perfecto de este cumplimiento, que es el
sometimiento en todos los aspectos a la Voluntad Divina (que es el significado de Islam), y que es la
estación de la servidumbre (ubudiyat). N. del T.
33
El Mira'y es la noche en la que el Profeta, la paz sea con él, viajo desde Meca hasta Jerusalén a
lomos del buraq, un corcel sagrado, acompañado del ángel Gabriel, donde realizó una oración con todos
los Profetas en la explanada del Templo. Y luego, a través de la escala de los cielos ascendió a través de
los siete cielos, siendo testigo de la Creación completa, hasta el Trono Divino y "más allá del Loto del
Límite". N. del T.

57
Se dice que Daud Tai, que Dios esté complacido con él, fue a visitar a Imam
Yafar as-Sadiq y dijo: "Oh hijo del Profeta, beneficiadme con el mejor de tus consejos,
pues mi corazón se ha oscurecido". Le dijo: "Oh Abu Sulaiman, tu eres el santo de
nuestra era, como puedo darte un consejo". Daud Tai le dijo: "tu eres el hijo del Profeta
y superior a toda la humanidad. Si tu no puedes dar un consejo, ¿quién sería competente
para ello?". La respuesta del Imam fue: "Oh Abu Sulaiman, temo el momento en el cual
el Profeta, en el día del Juicio, me llame, y me pida explicaciones porque no lo seguí de
la manera que tendría que haberlo hecho. Y por ello debes saber que no es el parentesco
lo que cuenta, sino las obras, ante la vista de Dios el Todopoderoso". Al escuchar esto
Daud empezó a llorar y dijo: "¡Mi Señor, si esta es la condición de un hombre que está
hecho del mismo barro de la profetitud, cuya naturaleza es verdad, cuyo padre es el
Profeta, cuya madre es Batul [la hija del Profeta], quien es el pobre Daud para sentirse
orgulloso de sus obras!"
Se relata que estaba Imam Yafar as-Sadiq un día sentado con sus sirvientes y
dijo: "Hagamos un acuerdo sobre que aquél de nosotros que sea liberado en el Día del
Juicio interceda por el resto". Los esclavos dijeron: "Oh hijo del Profeta, ¿cómo
podríamos interceder por ti cuando tu padre es el intercesor de toda la humanidad". A lo
que respondió: "Me siento tan avergonzado de mi mismo que no puedo dirigirme a mi
abuelo para pedirle ayuda". Su grado de humildad no era el resultado de nada más que
su propia acción de rebajar su rango y demuestra su excelencia en lo levado de su rango
espiritual. Todos los Amigos de Dios, los profetas y los santos (awliya) han sido así. El
Profeta (s) ha dicho: "Cuando Allah quiere a algún hombre bien, le permite descubrir
sus propias faltas". Por ello quien baja su cabeza en sumisión y humildad es favorecido
por Allah el Todopoderoso, que le da tanto el éxito en este mundo como en el otro.
Si hiciésemos justicia mencionando todos los méritos de los miembros de la
familia del Profeta, este libro llegaría a tener unas proporciones inusitadas. Por ello
considero suficiente ésto para aquellos que poseen sabiduría. Ahora pasaré a describir
las historias de los ashab us-suffah (Los compañeros del Sofá) brevemente. Sobre este
tema ya he escrito un libro llamado Minhayuddin. Aquí me conformaré con mencionar
sus nombres y apodos solamente.

58
Los Compañeros del Sofá

Debe ser mencionado que parte de los compañeros del Profeta (s) habían
renunciado al mundo y eran plenamente devotos a la adoración de Dios en la Mezquita
del Profeta (s)34. Es a esta gente a la que se refiere el verso: "No evites a aquellos que
recuerdan a su Señor día y noche y aspiran a Su Rostro" (Cor. 6:52).
En este verso el Todopoderoso le hizo un reproche al Profeta (s).35
El Sagrado Corán y el hadiz del profeta (s) están llenos de apreciaciones sobre
esta gente, de los cuales, solo unas pocas cosas narraremos aquí. Ibn Abbas transmitió
que una vez el Profeta (s), estuvo con ellos y viendo su ascetismo, devoción y fortaleza
dijo, "¡Felicidades! Oh gente del Sofá, quien de mi comunidad mantenga esta disciplina
y esté complacido en ella, será de mis compañeros en el Paraíso". Está promesa se
mantiene para todos los miembros de la comunidad del Profeta (s) que reciban ese don y
esas cualidades hasta el final del tiempo.
Los siguientes son los compañeros del sofá: Hadrat Bilal bin Rabah, Abu
AbduLlah Salman Farsi, Abu AbduLlah bin Amir, Ammar bin Yasir, Asu Masud
AbduLlah bin Masud, Utbah bin Masud, hermanos de AbduLlah bin Masud, Miqdad bin
Aswad, Jabbab bin Arz, Suhayb bin Sanan, Utbah bin Guzwan, Zayd bin Jattab,
hermanos de Hadart Umar bin Jattab, Ubu Kubaisa, el esclavo del Profeta (s), Abul
Murtthid Kanana bin Hussain Adawi, Saim, el esclavo de Hudaifa Yamani, Akasha bin
Hasin, Masud bin Rabia Qari, Abu Dharr Yana Safari, AbduLlah bin Badr Juhni, que
Allah esté complacido con todos ellos.
Hay algunos compañeros del sofa que ocasionalmente vivieron en esta
comunidad. Son Hadrat Abu Huraira, Thauban, Muadh bin Arit., Saib bin Jalid, Thabit
bin Wadiat, Abu Isa Awam bin Saida, Salim bin Umair sin Thabit, Abu Yasar Kaab bin
AMir, Wahb bin Muqail, AbduLlah bin Nas, Hayyay bin Umar Salami, que Allah esté
complacido con ellos.
De hecho, los compañeros del Profeta, la paz sea con él, son los mejores de la
creación porque el Todopoderoso les concedió las distinción de haber vivido junto al
Profeta (s) y los salvo de perderse del camino recto. El Profeta (s) dijo: "Mis
compañeros son los mejores de la humanidad, y luego los que vienen después de ellos y
luego los siguientes". Allah el Todopoderoso ha dicho: "Los mejores de entre ellos
fueron los primeros en aceptar el Islam de entre los mujayirin (emigrados) y los ansar
(anfitriones de los emigrados en Medina), y aquellos que los siguieron en sinceridad".

34
La primera mezquita del Islam, situada en la ciudad árabe de Medina al-Munawwara (La cuidad
luminosa), antigua Yatrib, donde emigró el Profeta con sus Compañeros, donde se estableció la
Comunidad musulmana y en la que predicó desde allí al mundo entero hasta su muerte. En ella se
estableció la mezquita, al lado de su casa, donde hoy residen sus benditos restos (s), y es motivo de visita
y es considerado el segundo lugar sagrado del Islam después de la Meca. N. del T.
35
Un comentarista cristiano dijo con relación a este reproche, "si Muhammad fuese un impostor
habría sido el último hombre en dar a conocer este verso"

59
Los Seguidores de los Compañeros (Los Tabi'in)

Uwais al Qarni
Hadrat Uwais al-Qarni, el Sol de la comunidad y Vela del Islam, es uno de los
más grandes maestros sufís de entre los compañeros del Profeta (s). Pero el no pudo
llegar a ver al Profeta (s), parte porque estaba sobrecogido por su hal (estado) y parte
por su devoción completa a su madre. El Profeta (s) le dijo a sus compañeros que en
Qarn había un hombre que se llamaba Uways, "que intercederá por tantos hombres de
mi ummah en el Día del Juicio, como cabras en las tribus de Rabia y Mudhir" (Que eran
famosas por tener rebaños inmensos). También le pidió a Hadrat Umar y Ali, que Allah
esté complacido de ambos, que fuesen a ver a Uways, y que tendría los siguientes
signos: un hombre de estatura media, pelo largo, y una mancha blanca del tamaño de un
dirham en su lado izquierdo, no causado por la lepra, y otra en su palma. El Profeta (s)
dijo: "Cuando lo encontréis dadle mis salams y pedidle que rece por mi ummah".
Después de que el Profeta hubiese fallecido, Hadrat Umar y Ali estaban en Meca.
Durante el sermón de la congregación se dirigió a las gentes del Najd y les preguntó,
"¿hay algún hombre del Qarn entre vosotros?". Respondieron afirmativamente, y les
preguntó si vivía allí una persona llamada Uwais. Dijeron, "Está loco, vive solo y no se
mezcla con las gentes. No como lo que la gente normalmente come, y no se ve afectado
ni por la felicidad ni por la pena. Cuando la gente ríe el llora, y cuando la gente llora el
ríe". Hadrat Umar dijo, "Quiero ir a verlo". Llevaron a Hadrat Umar y a Ali la lugar
donde vivía, y lo encontraron haciendo sus oraciones. Cuando termino, les deseo paz y
les mostró las marcas de reconocimiento de las que el Profeta (s) les había hablado.
Hadrat Umar y Ali le dieron le transmitieron el mensaje del Profeta y le pidieron que
rezase por la comunidad. Estuvieron con el algún tiempo. Uways les dijo: "Siento que
hayáis tenido que viajar para venir a verme. Es mejor que volváis , pues el Día del
Juicio se acerca y nos volveremos a encontrar allí sin ningún temor a partir. Pero ahora
estoy ocupado preparándome para ese día".
Después de que Hadrat Umar y Ali partiesen, el honor de Uways y su estima
aumentó entre su gente, y por ellos huyó a bufa y no fue visto por nadie más Harm bin
Hayan una sola vez. Volvió a parecer durante la batalla de Siffin (entre Ali y Muawiya).
Luchó al lado de Hadrat Ali y cayó mártir. Vivió de forma virtuosa (hamid) y murió
mártir (shahid). Se transmitió que dijo: "La seguridad está en la soledad". Puesto que el
corazón que se encuentra unido a Dios está liberado de todo el resto. Pero no creas que
la soledad significa vivir solo, puesto que incluso en la soledad, Satán es vuestro
compañero y al alma (nafs) vuestro señor. Así que mientras los pensamientos mundanos
atrapen tu corazón, la soledad no es soledad, pues igualmente malo el estar preocupado
por los placeres del mundo y estar pensando en ellos. Y también vivir entre la gente y
beneficiarse de la soledad, como es posible vivir en soledad y permanecer alterado por
ello. La soledad real está en el amor de Dios. Quien quiere a Dios, no es alterado por
nada. Pero quien ma el mundo, no tiene nada que hacer con Dios. La soledad real
(wahdat) es característico del alma piadosa (abd saf) que encuentra la paz, como dice el
verso, "¿Acaso no Allah suficiente la su verdadero siervo (abduhu)? (Cor. 39:36)36.

36
El verdadero abd en sufismo es aquél que ha recorrido el camino espiritual, ha llegado al estado
de fana y baqa y ha descendido de la unidad del fana a la complejidad del baqa bi-Llah

60
Harm bin Hayan
Hadrat Harm bin Hayan es otro de los seguidores de los compañeros (ta'ibi). Es
conocido por su piedad y su ascetismo característicos del Camino (tariqat), como
también bien versado en los asuntos de la Vía. Fue a Qarn a ver a Uways al-Qarni, pero
no pudo encontrarlo porque este se había ido.
Al regresar a Meca oyó que Uways estaba en Kufa, y se fue a Kufa. Pero tampoco lo
pudo encontrar allí porque este había partido hacia algún desconocido. Después de
permanecer en Bufa por largo tiempo, se encontró frustrado, y se fue a Basrah, donde se
encontró a Uways sentado al horilla del Eufrates, vestido con su muraqqa. Cuando
Harm bin Hayan le saludo con el saludo de los musulmanes, el salam, Uways
respondió, "Y el salam sea contigo también, oh Harm bin Hayan". Harm dijo, "¿Cómo
sabes soy Harm?" Le dijo, "Mi alma ha reconocido la tuya". Después de un breve
conversación relacionada con la visita de Hadrat Umar y Hadrat Ali, Uways le dijo que
se fuese. Le dijo a Harm que Umar le había relatado el siguiente hadiz del Profeta (s),
"La obras (amal) dependen de las intenciones (niyyat). El hombre obtiene aquello que
era su intención obtener. Por ejemplo, si emigró a Medina con la intención puesta en el
beneplácito de Dios y Su Profeta (s), recibirá el beneplácito de Dios y Su Profeta (s).
Pero si su verdadera intención (la que esconde su mente) es la ganancia mundana o
casarse, eso es lo que obtendrá".
Harm dijo "Uways al-Qarni me aconsejo guardar mi corazón (qalb). Esto
significa dos cosas. Una es que el buscador debe enlazar su corazón con la devoción a
Dios a través de la muyahidah (el esfuerzo progresivo). El segundo es el que busca debe
hacer que su alma obedezca a su corazón".
En el primer caso lo que el buscador debe hacer es abstenerse de los deseos
concupiscentes y llevar a cabo las practicas deseables de acuerdo con las ordenes
Divinas.
El hacer que se doblegue ante el corazón es algo que concierne a el kamilin (el
que tiene la perfección) que puede realizarlo. Esto, cuando el Todopoderoso ha
iluminado sus almas con la luz de Su Belleza (yamal), y los ha salvado de las
limitaciones de las causas y los efectos, y los ha vestido con el traje del honor y de la
cercanía Divina (qurb) para que puedan apreciar Su Belleza y disfrutar del estado de
unidad con Él, el buscador es entonces llamado a doblegar su alma bajo la obediencia de
su corazón.
Este buscador es, en ese momento, conocido como Sabihu l-qalb (maestro del
corazón) como los sufíes más antiguos. Un maestro del Corazón es conocido como
baqiu s-sifat (subsistente en los Atributos), y el siervo del corazón como faniu s-sifat
(extinguido en los Atributos). Eso es lo que significa el verso, "Su siervo que ha sido
caracterizado por el ijlas (sinceridad o liberación)" (Cor. 15:40). Hay dos versiones de
este verso sobre la palabra mujlasin: mujlasin y mujlisin. Quien es dominado por su
corazón es faniu s-sifat y es llamado mujlasin; mientras que domina su corazón
pertenece a la categoría de los que son maestros sobre sus corazones y son llamados
baqiu s-sifat. Esto será explicado con más longitud en su lugar adecuado.
De hecho, los del último grupo, aquellos que han doblegado sus cuerpos a
obedecer sus corazones y cuyos corazones están unidos con Dios, tienen un rango

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superior que aquellos que son de la primera categoría llamados faniu s-sifat. La
diferencia entre los dos conceptos es la diferencia entre la sobriedad (sahw) y la
intoxicación (sukr), o entre la mushahada (contemplación) y muyahada (ascesis). Y
Allah sabe más.

Jawaya Hasan al-Basri


Hadrat Jawaya Hasan al-Basri fue el Imam de su tiempo. Se le conoce también
como Abu Said Hasan al-Basri. Se le tiene en gran estima y honor entre los sufíes y es
conocido por sus sutiles comentarios sobre la gnosis. Una vez un campesino le
preguntó, "¿Qué es la paciencia (sabr)?". Contestó, "La paciencia puede ser de dos
tipos. La paciencia en los momentos de difíciles o desgraciados, y la paciencia en
resistir la tentación de aquello que Dios ha declarado ilícito o prohibido". El otro le
contestó, "Nunca he visto a ningún hombre con mayor piedad (zuhd) ni mayor paciencia
que la tuya". Hassan dijo, "Mi piedad es todo codicia y mi paciencia miedo". El
campesino le contestó, "Por favor, aclara tus afirmaciones, pues mi fe está empezando a
desmoronarse". Hassan le dijo, "Mi paciencia en momentos problemáticos o en la
obediencia a Dios es por miedo al fuego, lo que no es real, y mi piedad es debido a la
codicia del paraíso, lo cual no es genuino. Una persona sincera es aquella cuya
paciencia y piedad son por Dios y no por el miedo del infierno o por la recompensa del
paraíso". También se transmitió que dijo, "La compañía de los perversos trae consigo la
sospecha y el antagonismo contra los mejores". Esto se aplica precisamente a estos
tiempos donde la gente se ha vuelto contra los santos genuinos porque cuando se
mezclan con los charlatanes y los ven asentados en su hipocresía, mentira, absurdidades,
codicia y lujuria piensan que todos los sufíes son así, sin darse cuenta que los
verdaderos sufíes son los amantes de Dios, y se encuentran adorando a Dios noche y
día, están alejados totalmente de toda hipocresía, mentira y lujuria. Sus palabras son
solo de Dios, solo escuchan por Dios, su amor es por Dios, sus acciones son por Dios y
sus esfuerzos solo son acercarse a Dios para conseguir Su cercanía y Su visión. Por lo
tanto, si alguien elige la compañía de los perversos es su propia falta. Y por ello no debe
maldecir a nadie sino a él mismo por asociarse con los hipócritas, que son los peores de
la humanidad, y quien escoge la compañía de los peores hombres, debe de necesidad,
por ello odiar a los Amigos genuinos de Dios. Por otro lado, aquellos que escogen la
compañía de los Shaij genuinos y adoptan su camino, llegan a su destino.

Said bin Musasayyib.


Hadrat Said bin Mussayyib es el principal de los ulama y la élite de la élite. Era
un hombre de exaltada estación y elevada posición en la espiritualidad, amado y
honrado por las gentes de su tiempo. Es conocido por sus grandes logros en casi todas
las ramas de las ciencias islámicas como el fiqh (jurisprudencia), tawhid (unidad),
haqaiq (realización) tafsir (exégesis), shair (poesía) y naat (elogios al Profeta). Se dice
que era de los que seguía la malamatiyya, que es reconocida en el sufismo y ha sido la
vía de muchos Maestros. Se ha transmitido que dijo, "Conténtate con poco de este
mundo (dunya) y salva tu din (religión), no como el resto que buscaron más y
destruyeron su din". Esto es, la pobreza es la salvaguarda de la fe y es mejor que la
riqueza acompañada de la perdida de la fe. El faquir tiene sus manos vacías y su

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corazón lleno de Dios, mientras que el rico tiene sus manos llenas de oro y su corazón
vacío.
Por ello, el contentamiento de los Amigos de Dios sin negligencia es mejor que
el contentamiento de los negligentes que tienen riqueza y no tienen a Dios. De igual
manera la adversidad y la austeridad con fe son mejores que la plenitud y la prosperidad
sin fe. Cuando la desgracia viene, los negligentes dicen, "Gracias a Dios que estamos a
salvo", mientras que el Amigo de Dios dice, "Gracias a Dios nuestra fe está a salvo".
Esto es así porque cuando el corazón tiene baqa (subsistencia en Dios) el cuerpo da la
bienvenida al bala (aflicciones). Pero cuando el corazón está lleno de negligencia
(gaflat), la abundancia se transforma en aflicción. La realidad es que el contentamiento
con poco es la verdadera riqueza, y el deseo de más es pobreza.37
Una vez iba Said bin Mussayyib por Meca, y una persona fue a él y le dijo,
"Muéstrame que es lo halal (permitido) que no tiene haram (prohibido) y que es aquello
que es haram que no tiene halal en ello". Le dijo, "El recuerdo de Dio es el halal que no
tiene haram en él, y el recuerdo de cualquier otra cosa que no sea Dios en el haram que
no tiene halal en él". Puesto que la emancipación pertenece al primero y tu destrucción
al segundo. Y el poder para actuar pertenece solamente a Dios.

37
Por ello el contentamiento de Sus Amigos con su Maestro es superior al contentamiento de los
negligentes con la riqueza o cualquier otra cosa que no sea Dios.

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Los Compañeros de Seguidores de los Compañeros.

Habib Aymani
Hadrat Habib Aymani (el no árabe) es famoso por mantener bien alto el
estandarte de la shariat y la haqiqa, y es considerado como uno de los grandes maestros
de su tiempo. Él se volvió al camino a manos de Hassan al-Basri. Antes era un hombre
que se daba a la usura y todo tipo de extravagancias. Sin embargo, Dios el
Todopoderoso le permitió terminar con sus faltas y dedicarse a la piedad. Recibió su
entrenamiento espiritual a manos de Hasan al-Basri. Una vez estaba Habib dirigiendo
la oración cuando Hasan llegó. Hasan evitó rezar detrás suyo, puesto que como era
persa, la pronunciación de Habib del árabe al recitar el Corán era imperfecta. La misma
noche Hasan vio al Todopoderoso en un sueño y le dijo, "Señor mío, ¿dónde podría
encontrar la complacencia (rida)? Dios dijo "Te acercaste a mi complacencia pero no la
aceptaste". "¿Cómo puede ser eso?" dijo Hassan. Dios dijo, "Si te hubieses unido a la
oración con Habib la pasada noche, abrías encontrado lo que querías".
Se dice que Hasan Basri huyó del tirano Huyyay bin Yusuf y tomó refugio en la
cabaña de Habib. Lo oficiales vinieron a arrestarlo. Cuando le preguntaron a Habib
donde estaba, Habib dijo, "Está en esta cabaña". La registraron tratando de encontrarlo,
pero no encontraron a nadie. Creyeron que Habib estaba de broma, y se lo preguntaron
de nuevo. Habib dijo, "No miento. Está en la cabaña". Buscaron una segunda vez y
tercera, pero no encontraron a nadie, y se fueron. Hasan salió y dijo, "Estoy seguro que
fue por tu baraka que no me pudieron ver. ¿Por qué les dijiste que estaba en la cabaña?"
Habib dijo, "Señor, no es por mis bendiciones sino por las bendiciones de decir la
verdad por lo que has sido salvado. Si hubiese mentido, nos habrían detenido a los dos y
habríamos caído en desgracia". Hadrat Habib tuvo muchos karamat (carismas) en su
cuneta como este.
Una vez le preguntaron, "¿Dónde está la complacencia de Dios?" Dijo, "En el
corazón que está libre de hipocresía" (fi qalbin laisa fibi nafaq). Esto es así porque el
nifaq (hipocresía) es imposible en el wifaq (concordancia). El amor es incompatible con
la hipocresía pero es compatible con la complacencia (rida), que es una de las
características de los Amigos de Dios. Por otro lado, la hipocresía es un signo de los
enemigos de Dios. Esta es una cuestión muy importante que será elaborada en su lugar.

Malik bin Dinar.


Hadrat Malik bin Dinar, el heraldo del amor entre los hombres y los genios, es
uno de los discípulos de Hadrat Hasan Basri y es considerado como uno de los más
grandes maestros del camino. Es conocido por sus karamat y riyazat (lucha por la
verdad). Su padre, Dinar, era un esclavo cuando el nació. La siguiente es la historia de
su conversión (tawbah). Una noche estaba en medio de una sesión de canto, cuado de
repente los instrumentos musicales empezaron a decirle, "¡Oh Malik, Oh Malik, ¿Por
qué no te conviertes?". Se levantó y se fue directamente hacia Hasan y se convirtió.
Atravesó el curso espiritual regular y llegó a un alto grado.
Una vez estaba en un bote, cuando las joyas de alguien fueron robadas. Como el
iba pobremente vestido todo el mundo sospechó de él. Miró al cielo y de repente

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aparecieron cientos de peces con dinares en sus bocas. Cogió un dinar y se lo dio al
dueño, y se fue caminando sobre la superficie de las aguas y desapareció. Se transmitió
que dijo, "La cosa que más amo es la sinceridad en las acciones". Eso es así porque una
obra es solo valiosa cuando hay sinceridad tras ella. La sinceridad (ijlas) en las obras en
como el alma en el cuerpo. Un cuerpo sin alma está muerto, como una piedra. La
sinceridad es el aspecto interior y las obras el exterior. Cuando su característica interior
y exterior coinciden entonces la perfección está asegurada. Ambos son complementarios
o interdependientes. Si un hombre resalta la sinceridad por mil años, pero no la muestra
en sus obras, no ha ido a ningún sitio. Y las obras solo cuentan cuando están basadas en
la sinceridad.

Abu Halim Habib bin Islam al-Rayi.

Él es uno de los más grandes santos del Islam y un hombre de grandes méritos y
espiritualidad. Es uno de los discípulos de Hadrat Salman al-Farsi. Relató el siguiente
dicho del santo Profeta (s), "La intención de un creyente es mejor que la buena obra en
si misma". Tenía algunas cabras que solía dejar en el banco del río Eufrates pastando
mientras el se dedicaba a la adoración. Uno de los maestros transmitió la siguiente
historia: "Una vez vi a Habib ocupado en la oración, mientras un lobo vigilaba sus
cabras. Pensé que debía ir y visitarle. Cuando acabó la oración le salude con mis
salams. Dijo, "Hijo mío, ¿hay algo que pueda hacer por ti?" Dijo, "Solo vine a verte", le
dije. Dijo, "Que Dios te bendiga". Le dije, "Oh shaij, he visto un lobo en paz con tus
cabras". Dijo, "Es así porque el dueño de las cabras está en paz con Dios". Mientras
decía esto puso una cuenco de madera bajo una roca de la cual salieron dos fuentes de
leche y miel. Entonces me invitó a tomarlo, y dije, "¿Cómo conseguiste ese carisma?".
Dijo, "A través de la obediencia al Profeta Muhammad (s). ¿Acaso no recuerdas, hijo
mío, que el Profeta Musa (s), dio de beber a su gente de una roca aunque estaban contra
él. Puesto que Muhammad tiene un grado mayor que Musa, la paz sea con él, mi
obediencia me dio a mi miel y leche de una piedra". Entonces le pedí que me diese un
consejo. Dijo, "No conviertas tu corazón en un almacén de codicia y tu estómago en un
horno de mugre". En este consejo está la seguridad, y en su negación la destrucción del
hombre".
Mi maestro, que Allah esté complacido con él, me contó más sobre Habib Rayi
pero mis libros están en Ghazni y estoy en Lahore, cerca de Multan, en la compañía de
personas rudas, y doy gracias a Dios tanto en la felicidad como en la tristeza.

Abu Hazim al-Madni.


El era uno de los Shaij principales de su tiempo. Disfruto de una elevada
posición en el sufismo, y era el ascético por excelencia. Umar bin Uzman al-Makki era
su discípulo. Sus dichos son extremadamente hermosos y se encuentran en muchos
libros. Se transmitió por Umar bin Uzman que una vez le preguntaron, "¿Cuál es tu
propiedad?" Dijo, "La placer de Dios y la independencia de los otros".
Es bastante natural que quien está complacido con Dios, no tiene necesidad de
depender de los otros. La complacencia de Dios es su tesoro más importante, esto, él es

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rico con Dios, el más exaltado. Quien es rico con Dios en independiente de todo. Está
totalmente dedicado a Dios y no quiere nada, se en publico o en privado, que no sea
Dios.
Uno de los maestros dijo, "Fui a ver a Abu Hazim y lo encontré durmiendo.
Cuando se levantó, dijo, 'Tengo un mensaje para ti del santo Profeta (s). El Profeta
quería en el sueño que te sugiriese la idea de dejar el hayy, porque el servicio a tu madre
es mejor que ir al hayy. Vuelve y complace su corazón'. Y por lo tanto no fui a Meca y
volví a casa".

Muhammad bin Wasia.


Fue un hombre de muyahidah (ascesis) y bien establecido en la mushahida
(contemplación). Fue el más grande maestro de su tiempo, y tubo el beneficio de la
compañía de un buen número de los Tab'iin (Compañeros de los Compañeros). Se
encontró con los maestros y aprendió mucho del Camino con ellos. Es famoso por sus
sutiles dichos sobre los misterios de la espiritualidad. Dijo, "No veo nada sin ver a Allah
en ello". Esto es conocido como el estado de mushahida (contemplación o vida unitiva)
en el cual el buscador se ve superado por el amor al creador tanto que no ve en la
creación nada excepto al Creador. Esto es como el dicho del Profeta Ibrahim (s) que
miró al sol y las estrellas y dijo, "Este es mi Señor" (Cor. 6:76-78). Esto era así porque
en ese estado de sobrecogedor amor por Dios, no podía sino observar al Creador en la
Creación. Cuando los amantes de Dios miran al universo, la encuentran movida por la
constricción (qahr) del Poder Divino y subyugada a Su Majestad y por eso ven al
Creador en vez de a la creación, porque la creación desaparece de su vista y solo queda
el Creador. Esto lo elaboraremos más en el capítulo de la mushahida.
Hay sin embargo gentes que creen que Muhammad bin Wasia al decir "Veo a
Dios en todo" eso es hulul (reencarnación), que es herejía, porque implica
homogeneidad entre el contenedor y los contendido, pero el Creador y la creación no
son homogéneos. Si el contenedor (la creación) en creado (muhdith), el contenido
(Dios) debería ser también creado (muhdith). Si por otro lado crees que el contenido
(Dios) en eterno (qadim), el contenedor (universo) debería ser también eterno. Ambas
ideas son ilógicas y heréticas. La posición correcta es la que he explicado antes. Hay
más secretos a este respecto que explicaré en su lugar apropiado.38

38
La verdadera posición es esta. Cuando se dice que Dios es visto en el Universo no significa que
Él es como el agua en una jarra. Lo que significa es que es como el agua que está en una bola de nieve o
que aparece como el hielo. Por lo es cuestión de la trascendencia. Otro ejemplo sería "El poema no está
separado de su poeta".

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