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LEGALIZACION DE LA DROGAS

Primeramente, mi posición esta encontra, porque desde mi punto de vista no solo cuando hablamos sobre la legalización
de drogas nos referimos al hecho del consumo, las drogas destruyen nuestro entorno social, detienen el crecimiento
económico, y dan pie para la violencia, hechos que en nuestro diario vivir quebrantan los derechos de quienes
comprenden la realidad de este problema, las consecuencias para la salud son aún mayores, según la última encuesta
nacional de consumo de drogas liderada por los Ministerios de Salud y Justicia - Observatorio de Drogas de Colombia
(ODC), el porcentaje de personas que recurrieron por lo menos una vez en la vida al empleo de sustancias ilícitas como
marihuana, basuco, éxtasis o heroína, pasó de 8,6% en el año 2008 a 12,17% en el 2013. Un estudio similar, focalizado en
estudiantes universitarios, indica que el consumo de marihuana alguna vez en la vida, pasó de 11,21% en el año 2009 a
15,01% en el 2012. Si continuamos hablando de salud la adicción se define como una enfermedad crónica y recurrente
del cerebro que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de drogas, a pesar de sus consecuencias nocivas.
Se considera una enfermedad del cerebro porque las drogas modifican este órgano: su estructura y funcionamiento se
ven afectados. Estos cambios en el cerebro pueden ser de larga duración, y conducen a comportamientos peligrosos que
se observan en las personas que abusan del consumo de drogas.

Esto nos hace pensar que el estado no está tomando los recursos necesarios para controlar esta situación, es cierto que
en Colombia los políticos se roban el dinero que nos cuesta reunir, pero el país hace un gran esfuerzo para combatir las
grandes organizaciones criminales dedicadas al expendido, por esto debemos entender con especial atención este tema,
asimismo como ciudadanos del común comprendemos que este flagelo es más recurrente en personas de escasos
recursos, aunque esto no significa que las personas con más privilegios no lo hagan, quienes también están siendo
perjudicados son los menores de edad los cuales hoy en día están más expuestos, en un artículo de la revista semana se
afirma que el 24,3 % de los estudiantes asegura haber fumado alguna vez en la vida y el 10 % mantiene el hábito en la
actualidad. De estos, el 17,4 % tiene entre 16 y 18 años, concluyó el último Estudio Nacional de Consumo de Sustancias
Psicoactivas en Población Escolar, la edad del 13 % de ellos oscila entre los 13 y los 15 años; la del 20 %, entre los 11 y 12
y la del 58,16 % entre los 16 y los 18. Las cifras de esta investigación son preocupantes ya que ellos son el futuro de
nuestro país, quienes tendrán la oportunidad como ciudadanos de elegir y ser elegidos, Catalina Ramírez Psicóloga de la
Subdirección de restablecimiento de derechos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), señaló que existen
comportamientos recurrentes en los jóvenes que los llevan a tomar la decisión de consumir. Por ejemplo, “que los padres
no tengan mucho tiempo para monitorear a los hijos, o que sean padres o madres solteras que deben dejar sus hijos al
cuidado de terceros y familias disfuncionales donde existen comportamientos de consumo de los adultos que los inducen
a repetir este tipo de patrones”.

Es cierto que existen personas con enfermedades que consumen este tipo de sustancias, y lo hacen para mejorar su calidad
de vida de alguna manera, incluso el consumo relativamente moderado de drogas plantea riesgos, pero el problema está
en la forma en cómo se utiliza y para que se utiliza, un ejemplo de esto es como los narcotraficantes la emplean para
generar dinero ilegal, según el ODC en Colombia los consumidores de cocaína destinaron un estimado de $62.644 millones
(USD $ 31,8 millones) al año, es decir el 0,01 por ciento del PIB. Este mismo cálculo, realizado para marihuana, arroja que
los usuarios destinaron un aproximado de $ 169.780 millones (USD $ 86,31 millones), es decir, el 0,04 por ciento del PIB.
Los resultados ofrecen una aproximación a la dimensión que tienen las rentas del tráfico de drogas para el consumo
interno. En efecto, la crítica situación actual del consumo de drogas ha sido determinante para comprender que los
esfuerzos no pueden seguir girando alrededor de los tradicionales problemas de producción y exportación de drogas
ilícitas, sino que es imprescindible dirigir la atención al consumo interno de sustancias psicoactivas.

En conclusión, sabemos que las drogas son ilegales, pero de igual forma se consumen, y los narcotraficantes generan
ingresos que hacen de caer al país, la legalización solo traería más perjuicios a las personas y dolor de cabeza al estado, se
estaría aceptando ese gran problema que ha causado miles de muertes a lo largo de los años, este dilema no solo se puede
combatir hablando de legal e ilegal, esto va más allá, y hablo de la educación con verdaderos valores y principios,
necesitamos un país en el que los gobernantes no malgasten el dinero y los pobres no sigan siendo pobres, donde
establezcamos estrategias para fomentar la cultura del pensamiento, necesitamos más personas que entiendan y razonen
sobre este muchos otros problemas que han quedado flotando en la ignorancia de este país.