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Clínica del .

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y delaspsicosis
· enla infancia

SilviaElenaTendlarz

-
y
PRESENTACIÓN

¿Cómo pensar el autismo desde una perspectiva psicoana lítica? ¿Se


pued e segu ir cons ideránd olo como un tipo clínico dentro de la psicosis?
¿Es pos ible soste ner una prop ues ta de tratamie nto analít ico? ¿C uá les
fueron las va riaciones del abordaje del autismo a Lrav6s de l tiempo?
El libro Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia es el resul-
tado de las clases dictadas en la Facultad de Psicología de la Universidad
de Bu enos Aires, en la mate ria de gra do que lleva este nombre, durante
los años 20 13 al 20 15, pero tamb ién de algo más.
El trabaj o con niños aut istas y psicó ti cos fue modificándose a lo
largo de l tiempo. Desde los pri meros tra baj os en los años 30 hasta
ahora , la especific idad de la psico sis en la infanc ia y su relación con e l
autismo ha de spertado el interés de dist intos ana listas que se han inclui-
do, a través de sus trabajo s, e n esta gran co nversac ión. Otras orienta-
ciones, co m o las cogn iti vas-com porta mentales, proponen tra tamie nto s
con niños aut istas . Por otra parte, a part ir de los Ma nuales Diagnósti-
cos, el tér min o de psicosis es uti lizado cada vez menos dejando en el
palco de la infancia al autismo como diagnóstico que psicopato log iza
la infan cia .
Este libro se centra solo en el estudio de los trabajos psicoanalít icos
desde sus distintas per spect ivas, sus aciertos y tropiezos, sus ape rturas e
invenciones, y tiene como eje de lectura una orientac ión lacaniana.

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Silvia Elena Tendlarz

Desde el año 2012 se ha produci do un giro en la com unid ad psi- 1. BREVE HISTORIA DEL AUTISMO
coa nalítica lacan ian a internacional en relació n a la fo rma de abor dar
el auti smo . Deja entonces de co nsiderarse co mo un polo extremo de la
esquizofr enia y co bra su prop io estatuto. Este vuelco conce ptua l abre un
cam ino novedoso de invención y de encu entro s en la clíni ca del autista,
que son explorado s, tem atizad os, abordado s en su singularidad, respetan-
do la dif erencia y la diversidad.
La s clases dictada s en esta Cátedra de la Uni versídad de Buenos
Aires fueron la ocasión para mí de exp lorar las consecuenc ias teóricas
y clíni cas de la distinció n entre el autismo y la psicosis, y de reco rrer
los senderos por los que transita la "ex plorac ión del autismo'· . Desde la
or ientac ión lacaniana transm itida por Jacques-Alain Mi ller , y a partir
del segu imiento ate nto de los trabajo s tant o de Éric La urent como los
de Jea n-C laude Ma leva l, volví a trabajar sobre la propuesta de los dis-
tintos autore s, y las puntuali zac iones de Jacque s Lacan so bre el autismo El siglo XXI se caract eriza por lo que se ha llamado una "e pidem ia
y sobre la psicos is en la infan cia en forma diferenciada. M i primer libro diaonóstica" frente al aumento de los casos de autis mo del llamado Tra s-
sob re el tema, ¿De qué sufren los niíi.os? La psicosis en la infan cia, de
º del Espec tro Autista. Si bien el "a utismo" se ha vuelto un signi-
torno
hac e ve inte afios atrá s, de 1996, fue vuelto a interr ogar de sde este nuevo ficante amo de la época que nombra el qu iebre del lazo co n el Otro , y
hilo de Ariadna que prov ocó en mí sorpresas y descu brimiento s inespe- expresa la expansió n del individuali smo y de la falta de solidarid ad, debe
rados. diferenc iarse de l auti smo corno diagnóstico.
En un sig lo en e l qu e las narrativas autistas despiertan cada vez más
interés, este libro intenta tran smitir alguna s reflexiones sob re e l trabaj o
en la co mun idad analítica , y qué se puede aprehender sobre las preguntas ¿A qué se llama autismo?
que despietta el auti smo .
Si bien inicia lment e este libro fue pensado como el resultado de las E l síntoma aut ista fue descript o por Bleuler a co mienzos del siglo
c lases dic tadas oportunam ente, su tran sformac ión en un texto escr ito XX como una condu cta de separaci ón de la realidad. El términ o " autis-
inclu ye algo más . Surge ento nces la nece sidad de transmitir la manera en mo" tiene corno or igen e l "a utoeroti smo" desarro llado por Freud dond e
que se orden aron para mí todo s estos tex tos incluyendo algunas precisio- en luoar
o
de enlazar se al mundo libidinalrnente hay una retroacción hacia
nes suplementarias . Así, el texto escr ito interpe la a quien lo escr ibe y se el propio psiquismo. Bleu ler retoma e l conce pto freudiano quitándo le el
des liza e n su vue lo a la manera del Icaro de Rayrnond Quenea u. compon ente libidin a l dentro del grupo de las esqu izofrenias.
No se trata entonces solo de lo que resta del decir en lo dicho, sino de Desde el siglo XV II existe n registro s médicos de niños que ta l vez
fijar en lo escr ito un decir. El lector tiene pues la última palabra . fueran autistas aunque no puede asegurarse su diagnóstico. En el Ho s-
pital Bet hlem , Asilo mental de Londres, en 1799 se de scribió el caso de
SILVIA ELENA TE NDLAR Z un niño de cinco años con un tota l aislamien to, en Ru sia se hablaba de
Buenos Aires, marzo de 20 16 los "i diota s sagra do s" al estilo de la nove la El idiota de Do stoievs ki, y

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" niñ os salvaje s" fueron situados en distinto s lugare s. A fine s del siglo gunta acerca de los método s de medición, cómo afectan en los resultado s
XVIII se exam inó el caso de Víctor , un niño de doce años al que llama- obtenidos y cuál es entonces el aumento real de casos de autismo.
ron el "sa lvaje de Avey ron ·•. que cuan do lo e nco ntraron en un bosque Esta cifra indica un crecim iento sorprendent e del autismo no solo en
de Francia no habl aba ni respondía a pregunt as . Uta Fr ith co nclu ye en Estado s Un idos sino en forma globali zada en di stintos lugares del mundo.
la "soledad aut ista" de Víctor al exam inar el caso por fuera de la tarea ¿ Qué hay de cierto en esto? Las estadísticas, el disc urso de la cua ntifi-
educat iva que empr endió ltard. Po r otra part e, Bettelheim examina los cación da cuenta de ello, pero las evaluacione s dependen de los criterio s
ca sos de Ama lia y Kamala , do s cé lebres niñ as-lobo de Midnapore , y las diagnóstico s utilizado s. No obsta nte, hay algo real en esta expansión del
aproxima más al auti smo que a los niños lobos. autismo , pero este real queda en relaci ón con las clasificaciones, como lo
El neurólogo Oliver Sack s, en Un antropólogo en Marte, exam inó el indica Jan Hacking en su libro ¿La construcc ión soc ial de qué?
caso de los " idiota s sabio s" y señala cómo se transforma su diagnós tico E l nomina lismo afirma que "crear clase s es crear mundo s" . Cada
al aparecer el cuadro de autismo , y la amplia variedad de talento s innato s clase se de scribe de di stintas ma neras de acuerdo a los indiv iduo s inclui-
con los qu e pueden contar. Entre los casos qu e exam ina se encu entra e l dos en ella. Ian Hacking añade la interacción que existe entre los indivi-
de Step hen Wilshir e, autista savant, niño prodigio por su hab ilidad en duos y la clase . Hay una c lase qu e circun scribe una serie de indi viduo s
el dib ujo . En 1987 part icipó de un program a ele televis ión de la BBC que forman parte de ella y, a su vez, esos indi viduo s interactú an con la
titulado Los sabios necios y así sus dibujos cobraro n gra n popularidad. clase y la modifi ca n. Para Hacking la cla se del diagnó stico de "a uti s-
Al reflexionar sobre los talento s de Stephen plantea que sus limitacion es mo" resulta paradóji ca porqu e el autismo, ju stament e, es el corte del lazo
auti stas pueden ser , paradóji cament e, su fuerza , puesto que tiene el don con el otro, en tonces ¿cóm o podr ía interactuar con la clase? Aunque los
de representar al mundo e inve stigarlo de un modo especial. Du rante esa niños auti stas no estén en relación con los otros, las per sonas que están a
misma época , en 1986, sale publicada la autob iografía ele Templ e Gran- su alrededor habl an acerca ele ellos. A pesar de ser individuo s incluido s
din. Sack s transmite en su libro la entrev ista que le realiza a Grandin y en una clase en la que no interactúan en forma dire cta, el lazo que se
su ex plicación de l "a parato de apretar o de abrazar". Grand in le expresa genera alrededor del autismo hace que la clase se modifique. Es más , los
a Sacks la necesidad que encuentra de transmitir sus pensa miento s, de no act uales test imonios de sujetos autistas brindan tambi én la posibilidad de
se ntirse tan distinta y, en definitiva, sa ber que su vicia tuvo un sentido. ir aprendiendo ace rca del autismo.
Dentro de l medio psicoanalítico el término de auti smo tamb ién se La epidemia aut ista re sulta so lidaria de la ampli ac ión de los cr ite-
lo uti liza en relación al goce, el "aut ismo de goce". E l "goce'' es un rios diagnó sticos. En la actua lidad no está vige nte e l término de psico sis
térm ino psi coana lít ico que nombra la mezc la de la sa tis facción , de la en los Manuale s Diagnó stico s, a di ferencia del Tra storno del Espectro
libido y de la pulsión de muerte: se puede gozar en el ma l. El goce, para Autista (TEA), que tiene cada vez más prevalencia. El diagnóstico de
lo mejor y para lo peor , es siempr e autoerótico. Es una satisfacción por es quizofre nia se conserva ante la aparic ión de aluci naciones. El TEA se
fuera del lazo con e l Otro. Pero el autismo de goce no es el diagnóst ico ha vuel to el diagnó stico que psicopatologiza la infan cia. Todos pueden
de autismo. Ueoar
o
a ser más o menos auti stas dentro del espectro autista . El uso del
Inaugurando el nuevo siglo, en el año 2000 , el Centro para el Control y término "es pectro " implica ya el estallido del diagnó stico de autismo en
Prevenc ión de las Enfermedade s (CDC) de Estados Unidos afirmó que uno la medid a en que atañe a una pobla ción cada vez más amplia .
de cada 150 niños era autista; diez años despu és el porc entaje era uno de La difu sión soc ial y cultural del autis mo llev ó a que en 2015 los
cada 68 niños. Para fines del año 2015 come nzó a hablarse tentativament e Muppe ts, marionetas de gran popularid ad, incl uyeran un nuevo personaje
de un porcentaje ele uno cada 45 niños. Pero, al mismo tiempo, surge la pre- llamado Julia, que es autista, dentro del grupo de amigo s, en el conocido

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program a Pla-;,a Sésa m o. El intento es mo strar que cada uno funciona a Y eso vale tanto para niños como para adul tos por fuera de si son o no
su man era , evitando los efe ctos de segreg ación y de bully ing que much os 11111istas .
niños autistas pueden tener e n su esco lar idad. y dando así cue nta de la Las estad ísticas invade n el siglo XX I. Pr edomina el discu rso d e la
crec iente evol ución de l di agnós tico en lo soc ial. n wntificac ión y e l rég imen de la ho moge ne idad que nos vue lve todos
El aumento de los casos de autismo es rea l y cad a vez hay más co n- iguales. El niñ o a utista no es aj eno a esta eval uac i? n genera~izad a Y
sultas. La difusión es te diagnós tico hace qu e los padres es tén más aten- e:.. más bie n su objeto privi legiado. El aumento creciente mqu ieta a la
tos a los sínto mas a partir de los cuales se los di agnos tica. Los ni ños población y a las políticas sanitarias. Es más, empuja al crecim iento de l
esc olari zad os, a la eda d de cuatro o cinco años, antes eran de rivados diag nóstico . Pero nada dice n ace rca de l suje to y de la invenció n particu -
por una observació n de las maest ras, o tamb ién a través de algún ped ia- lar que es llevado a hacer desde su pos ición sing ular.
tra . En la ac tu ali da d , co n la exp a nsió n de la infor mac ión ace rca del Las eva luaciones son afines a los tratam ientos esta ndar izados q ue se
autismo, las co nsultas son de niños cada vez más pequeños . La prem isa ucse ntienden de las dife rencias . La propuesta psicoa nalítica se aloja en
de que cuanto antes se los di agnos tiq ue es mejor empu ja a la prisa por los intersticios en la medi da en que se d irige a cada sujeto. La cuan tifica-
estab lece r un diag nós tico por temor a dejar a sus ni ños e n una pos ición ¡;ión enfatiza el do minio crec iente de l discurso de la cienc ia que nace con
irreme d iable . las matemáticas, e n pait icular a partir de la fís ica mate mát ica.
Tamb ién alg un os jóve nes consu ltan para saber si so n autistas. Por "No serás co m parado", dice Jacq ues-A lain Miller en su curso Todo
· eje mpl o , Do nna Willia ms, diagnost icada com o una esqu izofre nia en su el mundo es loco, puesto que el discurso ana lítico, a diferencia del de la
infa nc ia. rec ibió el d iagnóstico de S indrome de Asperger a los veinticin- ciencia, par te del diag nóstico como un pre liminar a la concepción que
co años y eso la alivió . Daniel Tamm et fue diagnosticado tamb ién a esa plantea qu e má s all á de la c lase el suje to siempre es incompa rable.
edad por Ba ron-Cohen. Wi lliams explica el por qué de esta búsqueda tar- El autismo es un "func ionam iento subjetivo singular" que perm anece
día: "Yo siempre pensé qu e clase de tarada o idiota era en la infa ncia que a Jo largo de toda la vida sin vatic inar por ello un dest ino de desconexión
no e ntend ía nada y cua ndo rec ibí e l diagnóstico entendí qué pasa ba" . El tota l de l mundo , sin posibilidades de inserción soc ial, amoro sa o labora l,
d iagnóst ico puede vo lverse una respuesta frente a los efec to s secrreaati- tal co mo da cuent a de ello los test imon ios de sujetos aut istas. Las difi-
º o
vos que padec iero n en su infa ncia o simplemente puede a lojar una dife- cul tades co n las qu e pu eden trop eza r los niños autistas no imp lica que
rencia experime ntada subjetivam ente. perm anezca n en la m isma pos ición a lo largo de tocia su vida. Des de_e~~a
Un di agnóstico nun ca es puramente desc riptivo o una acum ulac ión de pers pectiva, el trata miento analítico apunta a abrir el m undo de pos 1btl 1-
datos. Debe hacerse en el interior de una consu lta, bajo transferencia, de dades de un ni ño, de modo tal que pueda arreg lárselas dent ro de su fun-
m odo ta l de captar la posición del sujeto . cio namiento sin gular. A esto Éric Lau rent lo llama "despl azamiento de l
E l auti smo no es una enfe rmedad . El auti sta tamp oco es un niño enca psulam iento autista" .
anorm a l. El ni ño norm al no ex iste, si eso equivale a aj ustarse a un a Ex isten dis tintas hipó tes is causa les acerca del or igen de l autismo .
norma prees tablec ida. Los suje tos so n esencialmente d ife rentes uno s de Circuló una versió n que lo asoc iaba a la vacu na de la rubéo la de ac uerdo
otros. El psicoaná lisis se dirige a la singular idad del sujeto, apro ximán- al trabajo pu blica do por e l Dr. Wakefie ld que produjo un gran escá ndalo
dose a la posic ión de cada uno, a aq uello que lo vuelve ún ico, a sabien- en Ing laterra y nume rosos j uicios de los padres de los niños autistas que
das que la so lución de uno no vale para tod os. No puede establece rse un habían sido vac unado s co ntra los laborat or ios . Un poc o más adelante,
tratamiento estándar, sino que hay que ver para cada niño cuál es su solu- con una investigac ión de por medio, el médico inglés reconoció que unos
ció n de acuerdo a sus posibilidades y de qué manera construye su mundo. abogados le había n pagado para publicar la nota, y la revista The Lancet,

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en una pequeña nota al pie de página , se di sc ulpó por haber generado l)SM com plica el estud io genético del autismo y su aproximación etio-
el pánico. Pero el mal estaba hecho y produjo que en Ing laterra no sea 16g ica puesto que es una de las raras ent idade s estudiadas cuyos crite-
obligatoria la vacuna contra la rubéola , es decir, afectó a las poblaciones 1 ios diag nósticos evoluc ionan a lo largo de l tiempo y esta variación de

incluidas en las políticas sanit arias aumentando los casos de niño s enfer- cr iterios mod ifica las pob laciones estud iadas. De ahí que plante a que el
mos. Desd e entonce s , de tanto en tanto ese rumor de la vacuna contra la aumen to de la incide ncia del autismo corresponde a los cambios en los
rubéola vuelve a circular por internet. n iterios d iagnósticos. La búsqueda causal se divide en dos grand es gru-
La más difundida de las causas fue la falsa hipótes is de padres fríos y pos : genético y amb iental. En los últi mo s años ha perdido peso la hipó-
distantes alentada por Bruno Bettelheim , que produjo el rechazo hacia el les is genética y ha surg ido una inte rface: el "epigenoma" que engloba
psicoanálisi s. Los padr es experimentaban que se los culpabilizaba por los camb ios ele expres ión de los genes como consecuencia de factores
el autismo de sus hijos. Esta posición los desampara y los deja a solas. El ambientales sin que la secue ncia de l ADN esté modificada. Concl uye
simp le hecho de que le ocmTa algo a un hijo produce un sentimiento de en la necesidad de integrar los est udios gené ticos no en una perspecti-
fa lta en los padres sin tener neces idad , por añadidura, de ser acusados de va doomática
e
o c ifrada sino en una atenc ión de los niños que te nga en
no desear a sus hijos . No puede tipificar se a los padres de los niños autis- c uenta el caso por caso.
tas . Su falta de deseo es desm entida por la propia clínica que demue stra Algunas or ientac iones buscan sustit uir el parad igma de discapac i-
lo contrario. Los padres, en su mayoría , se prese ntan angust iados y pre- dad o de enfermedad rese rvado para el autismo por una perspectiva de
ocupados por sus niño s y por la búsqueda de un tratamiento adecuado. " diver sidad" , e introducen el térm ino de " neurodiver sidad". Aunque e l
No son particularm ente desatentos , fríos o desc uidado s, no más de lo que mov im iento surge a partir del disc urso del act ivista de autismo Jim
puede ser lo cualquier otro padre por fuera de l d iagnóstico de su hijo . Sinclair en Toronto, la palabra fue utilizada por Jucly Singer y el perio-
Otras hipótesis relat ivas a la causa lidad del autismo son la obesidad dista Harv ey Bl ume para articula r las necesidades de personas con autis-
de las madres, padres mayores de treinta y cinco años, la inducción del mo que querían verse más bien como neuro lógicamente d iferentes co n
parto , e l déficit de oxitoc ina, tra stornos intest ina les, la acció n ele las una variac ión que puede ser positiva.
fumigacion es, ent re otras . La búsq ueda ele una localización cerebral Philippe La Sagna señala que la tendencia act ual es la de atomizar
forma parte de las invest igac iones actua les. Temple Grandin le da mucha los signo s clín icos que consti tuyen el TEA, en particular en lo genético,
impor tancia en su libro El cerebro auti sta y la lleva disting uir distintos no ya a unirlo, y a abando nar la investigac ión de una explicac ión única .
tipos de pensamientos de acuerdo a las preva lencias cerebra les : e l pen- La dive rsidad, en este sentido, también conduce a tratamientos que con-
sam iento en imágenes, el pen samiento en palabras y el pensam iento en templen las variedade s que presentan los sujetos autistas en sus distintas
patterns o en sec uencias; propone para cada uno distintos tipos de traba - modalidades de encuen tro con el lenguaje.
jos que posib iliten su inserción labora l. Por fuera de la búsqueda de la causa lidad , desde la pe rspect iva ps i-
La búsqueda gené tica cobró una gran importa ncia . Con el descifra- coanalít ica res ult a importante poder trabajar con el niño de modo tal de
miento del genoma humano se pudo situar la alteración en un segmen- desp lazar su encapsu lamiento autista al incl uir nuevos obj etos y personas
to del código genético, pero con la particularidad de que nunca son los que amplíen su mundo. El psicoaná lisis es una opción legítima para el
mism os , sino que las alteracion es más bien son aleatorias y diferentes, tratamiento del auti smo y de la psicosi s. Cada individuo tiene el derecho
efecto de mutacion es esp ontáneas en el mom ento de unión del óvulo con de poder eleg ir el tipo de tratami ento que le resu lte más apropiado de
el espermatozoide deb ido a factore s ambientales . acuerdo a su part icular posic ión subjetiva, a sabiendas que el psicoaná li-
La genetista Ariane Giacobino indica que la s variaciones de los sis también se incluye entre esas pos ibilidade s .

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infa ncia

Un niño de die c iocho mese s llega a mi cons ult a co n una pequ eña 1111 ,Hdl!n rígido, se vue lve entonces una carac ter ística ese nc ial que lo
cinta sujetando s u chu pet e. La toma y la tira rei terad ament e. Sentado ,lll,·1~·11<.:ia de la psicos is. Es ta per spectiva perm ite ori entar la dirección
frente a su madre , toca su ca be llo. Cuando intent o acercarme, el niño q ue d, ¡11 l:ura en e l auti smo dentro de una trama singular que apunte a la
estaba se ntado en e l piso gira su cue rpo de mod o ta l de darme s iempr e la ,.,1hi lidad de que surja algo nue vo de la rep etic ió n y se vuelva una sa li-
111
es pald a, sin entrar en contacto conm igo. En un moment o el niñ o se p ara il,1posib le para ese sujeto.
frent e al ve ntanal de mi co nsultori o. se queda mirand o, hace un mo vi-
miento de aleteo , de júbil o, gira sobre sí mismo , vue lve a mirar , vue lve
a hace r este mov imi ento de alet eo, se vuelve a se ntar , aga rra la cintita y I<ocorridos
la vue lve a tirar. La madre interpreta: " le g ustan los árbole s". Me pre-
gunt o enton ces, ¿qué mira? ¿Mira los árbo les, e l ven tana l , el borde , el Se puede ha cer un a pr ese nta ción gen eral de la hist or ia del co ncepto
vacío? Si bien se habla de aislamiento y de co rte del lazo, que se v isua- 11l-autis mo y de la psicos is en la infan c ia de sde hace un sig lo.
liza en esta e ntre v ista en su rela ción h ac ia mí , no se pued e decir qu e
es te niño es té totalm ente ais lado. A nte s bien , mantiene un lazo sutil con MelanieKlein(Viena) LeoKanner(Balt imore)
alguna s perso nas qu e forman part e de s u encapsulam iento auti sta . En un 30 Esquizofren
ia atípica PrimerManual
mom ento le qui to suavemente la c inta. E l niño me mira , me so nríe y me Psiquiátrico del niño
la saca a su vez. N uev am ente le q uito la c inta , me m ira , me sonrí e y me LeoKanner (Baltimore) Asperger
(Viena)
la vuelve a saca r. Re pet imos es te intercambio hasta que en un mom ento 40 Autismo infantilprecoz Psicopa
tía autista
(1943) (1944)
me saca la c inta y me da la es pald a inte rrumpi éndo lo dec idid ame nte.
Margaret
Mahler Winnicott
(Londres) OSMI
Otro niño grita y patal ea cada vez qu e la madre le pro pone algo que 50
él rec haza co n obst inac ión. Parad o frent e a una pequeña me sa, ap ila los (NuevaYork)
Marga
ret Mahler BrunoBettelheim OSM11
cubos. L uego se s ienta, y yo frente a él, pero en ningún moment o se dirige
60 (Nueva
York) (Chicago)
hacia mí ni me habl a . Intento introd ucirm e en sus movimient os co n los Fortaleza
vacía
Psicosis
infantilsimbiótica
cubos y só lo logro hace rme expu lsar. Súbi tamente, g rito y patal eo como MétodoA.BAy
(/)
o Meltzer(Londres) Tustin(Londres)
él. Por prim era vez levan ta su mirada co n una gra n sonrisa y se diri ge ,e:;
Autismo/ps
icosis método T.E.A.C.H.
<( Autismo/Postautismo
hac ia mí. Franq ueado es te paso, su so ledad y a is lami ento com ienza a Teoría
de la
acomp asarse co n tímida s mirad as que de tanto en tanto me d irige. 70 mente y métodos
cognitivo-
En estas primera s entr ev istas ambo s niño s present an un a s util barr era
comportamen tales
que inten to fra nqu ear para entrar en co ntacto co n ellos. E l trab aj o ana-
Lefort(París) Éric Laurent(París)
y Robert
Rosine OSM11
1
lítico sobr e es te muro invi s ible , el encap sulami ento aut ista , ap unta a s u
80
desplazamiento d e modo tal que el analista pued a inc luirse dentro de ese
Testimoniosdeautistasde ÉricLaurent(Par
ís) DSMIVy IVR
bord e. 90
Jean-Claud e Ma leva l da cuent a de que la llamada so led ad de l auti sta altonivel
Jacques-Alain
Miller,Éric DSMV
· ha dejado de ser e l rasgo princ ipal qu e lo caracteriz a, es má s, un ter cio
ele los niñ os auti s tas está co ns agrado a esta blece r comportamie ntos de Siglo XXI Laurent,Jean-Claude
Maleval(París)
aprox im ación hac ia el otro. La inm utabilid ad, la necesidad de mantener

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Sil via Elena Tendlarz Clínica del auti sm o y de la psicosis en la infancia

Como precur sora del trabajo sobr e autismo dentro ele la comunidad 1,,, 1lamadas " frases es pontá neas". El uso del lenguaje es de acuerdo a su
analítica encontramos a Melanie Klein en Viena, alumna de Freud , que prnpia voluntad. Tiene n repeticiones ecolálicas, escuc han una frase o una
crea un movimiento propio. El caso Dick fue diagnosticado por ella p11lahra que repiten y ecopraxias , repetición de movi mientos .
en 1930 como una " esquizofrenia atíp ica " , pero en la actualidad puede En la alteración espacio-temporal que descr ibe Kann er, no tienen
incluirse en el auti smo en un sentido amp lio tal como lo indica Fran ces 11rn: i6n de l peligro porque carece n de la inscr ipción del e spacio y de la
Tustin. Durante esa época Kanner publica en 1935 el primer Manual psi- p1ofund idad que les podría hacer temer por eje mplo la altu ra. Algunos
quiátrico del niño. 11i1!o s se golpea n la cabeza co ntra la pared sin llorar, otro s se raspan la
El gran camb io se produce en los años 40 con dos autores que coexis- 11:iriz hasta hacerse sangrar , pero no sienten dolor.
ten durante la Segunda Guerra Mu ndial. Leo Ka nner vivía en Baltimore , La fijeza, la inmu tabi lidad, es una de las característ icas más impor-
Estado s Unidos , e introduc e en 1943 el cuadro de " auti smo infant il pre- 11111tc des criptas por Ka nner. La fijeza tiene que ver con los movimien -
coz " . Al año siguient e, en Viena , y sin tener conocimi ento del trabajo 1os repetitivos , de cie rto orden que rec hazan que se modifiqu e . Ahora
de Kanner, Asperger describe un cuadro sim ilar denominado "ps icopa- bien, no todo se pres enta como déficit. Los autistas pueden tener memo-
tía auti sta", conocido en la actualidad como " Síndrom e de Asperger " . E l , ias prodigiosa s , pueden contar y hacer cálculo s con gra n rapidez desde
autismo infantil preco z se inicia desde el nac imiento o antes de la edad pequeños, recordar los nombr es de la Biblia o de una ser ie dentro del
de dos o tres años . En cambio, los niños con síndrome de Asperger pue- le ma que les de spierte interés. Es tas capac idad es han sid o exp lotadas
den tener un inicio más tardío y tienen un dominio mayor de l lenguaje. particularmen te por las películas de Ho llywood , por ejemplo en Rain
En el curso de los año s tien en actividade s sociales y laborale s, con elec - Man cuyo perso naje retoma el talento del auti sta Tim Pick , y en el siglo
ciones profe sionales más bien ab stracta s, con servando un poco de inge - XXI, en personaje s de series de televisión con caracterís ticas Asperge r.
nuidad y una alteración del lazo. Leo Ka nner exam ina el destino de todos estos niños trei nta años des-
Kanner parte de l estudio de un grupo de once niño s con quienes tra- pués e indica qu e hay una gra n diversidad de cam inos . Dos de ellos que-
bajó desde 1938 hasta 1943. Se trata de niño s qu e al estar en los bra- daron mudos, internados en asilos, sin ningún tipo de tratamiento. Otro s
zos de su madre no se acomoda n bien y se tiran para atrá s, sin entrar en tuvieron un desarrollo notab le como Do nald o Frederick .
contacto visua l. No dirig en la mirada, o lo hacen de costado , como si la Dona ld es un auti sta que Kan ner rec ibió en 1938 cuando tenía cinco
mirada los atravesara . Los padres son intelige ntes pero poco afecti vos, años . Po r entonces tenía uso del lenguaj e: al año ya can taba co n pre-
distante s. Tienen un a expresión fa cial inteligente , de allí que el posible cisión y a los do s año s tenía un a memori a inhabitua l para las cara s y
retra so intelectual solo es secundario a la falta de contacto o de inclusión los nomb res. Ráp idament e había apr endido el alfabeto y contaba hasta
en un sistema educativo. La característica principal es que toda iniciativa cien. Si se le preguntab a algo no res pondía , salvo si se le enlaz aba rit-
qu e viene del exter ior es experim entada como una intrusión. Es to incluye mos al estil o de "Ho la , ¿cómo estás ?" . Pero prin cipa lme nte le gu stab a
la alimentaci ón y lo s cuidado s corpora les. No piden nada , cuando se les estar solo. A los do s año s tenía la "manía " de da r vue lta los cubo s , las
habla es como si no escucharan , como si fueran sordo s, no contestan. Esta cacero las y los obj eto s redondo s . Sacudía continu ament e su cab ez a de
imposibilidad de conta cto con los otro s es lo que Kanner llama "gusto por un lado a otro, con movimi e nto s estereotipado s con los dedos que iba
la soledad". También hay trastornos del lenguaje: alguno s niño s no hablan cruzando en el aire. Tenía ritu ales verbal es y si se lo co ntrariab a grita-
nunca , otros utili zan a veces una palabra y no la vuelven a uti lizar nunca ba . La s pa labra s tenían un sentido fijo e inflex ibl e y repetía ecolálica -
más, otro s hab lan de acue rdo a su voluntad. A pesar de no hablar, ante mente las fra ses que utili zaban para diri girse a él. Hablaba de sí mismo
un a situación extrema pu eden decir una frase perfecta , bien arti culada , en en tercera persona. Para comuni carse con otro s utili zaba expres ione s

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la p sicosis en la infanc ia

sin sent ido. Co n e l tratam ien to empezó a habla r en primera persona, 111aterno permit e el crecim iento em ocio nal y su salud menta l. Al com ien-
aprendió a leer y a tocar el piano. Usaba j uegos rit uali zados . Si bien 'º el niño es una "configurac ión ambiente -individuo" que lo lleva en su
varia ba los juegos, mantenía siempre un orden fijo, aunque amp liaba su 1ksarro llo de la depe ndencia a la ind ependencia. Si no logra adaptarse
mundo él no cam biaba. ., los cambio s amb ienta les, se aísla pro vocando una desco nexión con la
En 1939, cua ndo tenía seis años, inicia el co leg io co n un ráp ido realidad, por lo que cobra una mayor realidad su mundo interno tal como
progreso. A los ocho años mejoró mucho pero repetía preg untas , como ocurre en la psicosis de los niño s.
por ejemp lo , "¿c uánto s días tiene la sema na?" , "¿cuánto s meses tiene el En su co munica ción en las Jornadas sobre la psicos is en la infan -
año?'", "¿cuá ntos siglos hay en un milenio ?" . A los once años , en 1945, cia de 1967, pl antea que el autismo no deb e ser considerado como una
Kanner lo vuelve a ver. Los padres habían decidido enviar lo a una gran- enfermedad. Se trat a de una defensa que proteg e al niño frente a una
ja y los granj eros tuvieron la lucidez de ha cer algo con estas preguntas angustia primitiva que amena za con aniqu ilarlo. El ra sgo ese ncial es la
incesa ntes de Donald. Como repe tía co ntinuam e nte "¿cuánt os metro s aptitud de la madr e de adapta rse a sus neces idade s y de identificarse con
tiene este agujero? ", "¿c uánto s surcos hay cuando se hace una cose- é l, para que pueda cuidarlo , de lo co ntrar io se perturban los proce sos
cha ?", hici ero n que contara cada vez que tenía n que hacer un surco para vitales . Si bien retoma a Bettelheim , cons idera que tener un hijo autista
la sie mbra. De a lguna manera en laza ron sus pregunta s estereotipadas y puede ser ya bastante doloroso para los padre s y por lo que volverlos res-
ríg idas co n un uso es pecífico. ponsables puede transfo rmarse en una carga insoportabl e.
Kanner vuel ve a ver lo treinta años después. Donald era soltero , termi- A part i r de los es tudio s de esta déc ada, qu e ope ra como un
nó sus estud ios universitarios a los veinticinco años, trabajaba como caje- working progress, en los años 60 Marga ret Mahler y Bruno Bettelheim
ro en un banco, jugab a al golf y había ganado seis trofeos , era secretario pub lican sus respect ivos libro s . Tant o uno como otro per tenecen a la
de una esc uela dominical en una igle sia pre sbiteriana , y no se interesaba Egop sych ology, que acent úa el de sarr ollo del yo. Bettelheim se intere sa
por las mujere s . Le había quedado este interés select ivo, co mo muchos por el tema del a utismo a pa rtir de su propia experie ncia en un campo
solterones . El tema del autismo no le había impedido estudi ar, tener una Je co ncentrac ión duran te la Seg und a Guerra M undial , y cómo veía el
inserción social com o secreta rio de esa igles ia, tener su trabajo y su gusto "dejarse cae r" de much as perso nas que simpl emente se entregaban a la
por el golf . Este eje mplo muestra bien la di versid ad de mundos y vid as muerte en forma pa siva. En cam bi o, Mahler desarrolla un térmi no que
posibles que se vislumbr an para todo sujeto por fuera de su diagnóstico . e lla introduce: la psicos is infantil simbiótica. Ka nner, po r su parte , en
La comunidad analí tica emp ieza a interes arse por los niños autistas la seg und a ed ición de su Manual de psiquiatría de 1948 inclu ye ya el
en los años 50 sin llegar a d iferenc iarlos de l grupo de las esqui zofre- "aut ismo infa ntil precoz". Y des pu és, en la tercera edición, erí 1957, la
nia s . Margaret Ma hler trab aj aba en la c línica de Nueva York , y Bruno "psicosis infantil simbiótica " de M ahler.
Bette lheim en el Insti tut o Ortogenético de Chicago . Los año s 70 se distingu en por el movim iento kleiniano co n los tra-
En esa época Donald Winni cott , en Londres , trabaj a también con bajos de Don ald Me ltzer y Fra ncis Tustin , que publican sus libros en esa
ni ños sin elaborar una teo ría especí fica sob re la psicosis infant il , pero época . Ambos viven en Londres . As í, del prim ado en los Estados Unido s
aporta algunas ideas sobre los cuidado s maternos y las distor siones del de la Egops ychology se pasa al predomini o en Ing laterra del mo vimi en-
desarrollo afect ivo durante los primeros meses. En 1952 escr ibe un texto to kleini ano y po st-kleiniano. Me ltzer se interesa part icula rmente por el
titula do "Psychoses and Child Care" en e l que plantea que resu lta común autis mo ; en cambio , Tustin trata de dife renciar el autismo de la psicos is.
cierto grado de psicosis en la infancia, confu ndi da habitualmente con las En esta década surge el método A .B.A ., introduc ido por Lovaas , co m-
dificultades ordinar ias propias del cuidado de l niño . El cuidado continuo porta menta lista, basado en premios y en castigos .

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Silvia Elena Tendlar z Clíni ca del auti smo y de la p sicosis en la infan cia

En 1952 aparece la primera versión del Manual diagnóstico DSM , llaro n-C ohen creó la prueba de Sa lly y Ana como un a ver sión simple
en 1968 , la seg und a. A partir de los años 80 y 90 surge n las nu eva s ver- d1 l.1 1area de cree nc ia fa lsa . Se le presenta n al niño mayor de cuatro
siones DSM III , IV y IV Rev isado, en los que la psicosis en la infan c ia 11111 \ dos muñecas , Sally y Ana. Sally tiene una ces ta y Ana un a caja .
desaparece y en su lugar aparece el diag nóstico ele los "T rastornos Gene- 1,11 lly pone una cani ca en la ces ta y se va. Ana cambi a de lugar la canica
ralizados del De sarrol lo" (TGD). Lue go , en e l año 2013 se publi ca el l,1 pone en su caj a. Se le pregunta ento nce s al niño en dónd e buscan1
DSM V ju nto al diagnó stico de l "Trastorno de l Es pectro Auti sta" (TEA). ',. dly su cani ca. El 80 % de los niño s autistas, a d ifer enc ia de los niño s
Así, se vuelve un tra storno liga do al de sarr ollo , y se con sidera qu e esas 11111males o co n el síndrome de Dow n , contestaron que lo busca rí a en
de sviac iones hay qu e corregirlas para que tenga un de sarrollo normal. l.1l'llja de Ana y no en el luga r en donde orig inalm ente se supo nía que
Co n la noci ón de espectro del TEA de co mie nzos de siglo XXI se inclu- 1 ,,111 ba , es decir, en donde ella misma la puso. No lograron apre hender la
ye n distintos dia gnóst icos dentro de un mismo espectro . , ll'Cnc ia falsa de Sa lly. Es ta prueba se supon e que permi te co mpr end er
La pers pectiv a ps icoana lítica difi ere de los Manualesdiagnósticos:el 111inca pacidad de l niñ o autista de atribu irle un esta do me ntal difere ncia-
ace nto está pues to en la singularidad y en el trata mien to y no tan solo en do de su perce pció n a Sa lly. En realidad el niño ubica meto ními came nte
una enu meración de ítems diagnóstico s. l,1 cani ca de ac uerd o al desplaza mi ento espacia l de la cesta a la caja y
En los años 80 e l mov imiento laca niano se introd uce en el mundo del 11ada tiene qu e ve r co n la atr ibució n de estado s men tal es. Esta per spec-
aut ismo co n Ro sine y Rober t Lefort , en Parí s , que plantean al aut ismo 1, va deja enton ce s al autismo por fue ra de un tratamiento po sible que no
como una cuart a estructura dentro de las estructuras diagnóst ica s . '-l' a educa tivo por falta de emp atía y de sentidos co mpar tidos.
En esa dé cad a com ienza el de saiTOllo del enfoque cog niti vo que paite Inicia lme nte e l método co mpo rtame nta l enco ntró un gran a uge,
de afir mar que en e l autismo exis te una anormalidad en el desarro llo de l luego se produjo un pa saje del cond uctismo al cog niti vismo como efec-
cerebro que determ ina e l trastorno cog niti vo y la falla en la comuni cación. lD de l desa rrollo de éste últim o y su inci dencia gene rali zada. El método
E l tér m ino "Teoría de la mente" proviene de do s invest iga dores llamados T EACC H plantea que el auti smo no es un tra storno afec ti vo sino cog-
Premack y Woodruff. La definen como la capac idad de atribuir estados 11i1i vo , por lo que se trata de sobrellevar ese défic it a tra vés de una ed u-
menta les a uno mismo y a otros. Este sistema de ded ucción no es direc ta- cación ade cuada . Par ten de un inventar io de aptitud es para pal iar ade-
mente observa ble pero perm ite hacer predicciones, en particular re lativas cuadamente e l défic it de cada niño de acuerdo a un pro gra ma educa tivo
al co mp o1tamiento de los otros . Baron-Co hen , en 1985, fue e l pionero de personali zado que tenga en cuenta sus apt itudes para una inclu sión soc ial
los trab ajos que siguen esta perspec tiva . P lantea que esta teoría propo rcio- y labora l.
na un m ecani smo prepa rado para co mprender el comp orta miento soc ial. En los año s 90 apa rece la diver sidad de test im oni os de sujeto s
La "teoría de la mente'' es el resultado de un meca nismo cog nitivo innato , autistas, co mo por ej emp lo Temple Grand in , Donna Williams y Dan iel
biológicamente deter minado y especia lizado en la elaborac ión de rep resen- Tam met , que esc ribe n sobr e su infancia , tratam iento s y evol ución, que
tac ione s de los es tado s mentales que posibil itan atribuirles a otro s estado s permiten aprehend er aquello que sucede en su mund o silencio so y cerra-
mentales , desdoblándo se así cognitiva mente de las percepciones primaria s. do. Ian Ha ck ing , al trabajar sobre las autobiografías, d ice que se intro-
E l déficit de la teoría de la ment e imp ide que se le atr ibu ya una a duce un nue vo género narrat ivo porqu e ya no son los analistas hablando
otro s. por lo que falta la com prensión de las reaccione s emociona les , la de sus casos , sino los propios au tistas hablando de ello s mi smo s, o los
atribu c ión de una intenc ionali dad , la ant icipac ión de lo qu e e l ot ro puede padres y sus familiare s.
pen sar. la com prens ión de las cree ncias fa lsas, el engaño y la motivac ión S i bien los trab aj os sobre el aut ismo en la infanc ia de Éric Laurent se
de una acción. inic ian en los año s 80 , en el siglo XXI, sobre todo a part ir del año 2010 ,

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Silvia Elena Tendl arz Clínica del auti sm o y de la psicosis en la infan cia

se sitúan los trabajo s de Jacqu es-Al ain Mil ler, Jean-Claude Ma leval , Éric 111 l.1111il
, el trastorno de Asperger y el tra storno general izado de l de sarro -
Laur e nt y los de la corri ente psico analíti ca lacaniana , que distinguen el ll,1 111>c~pec ifico.
autismo de la psico sis, y la clín ica original que se desp rende de la espec i- /\ hora bien , lo particu lar es que el DSM abandona la noc ión de " psi-
ficid ad del autismo . ' mt ~" en la infancia. P lantean que es muy ra ro que una ps icos is infa ntil
, , oluL:ione hac ia un a psicosis adulta. De sde el ps icoaná lisis no puede
pl11111 carse tal difer encia cro nológica para la psicosis puest o que la inclu-
Los Manuales Diagnósticos 1t>11e n la estru ctur a del sujeto no varía , aunque camb ie su moda lid ad
d l· prese ntación . Lo s Man uales Dia gnósti cos se cen tran en lo s trast orno s
DSM111 TrastornoProfundo
deldesarrollo 1 11e l desarroll o que impli ca hace r uso de un crit erio de norma lidad de l

Trastorno Generalizado 1. Autismo infantil de Kanner - Trastorno Autista dl·sarro llo de un niño y del adulto . Esta modific ac ión aumen ta la c lase
DSMIIIR deldesarrollo(TGD) 2. TGDnoespecífico ,ll-TGD . El diagnó stico de "es qu izofrenia" perm anece cuand o present an
, , 1ucinacione s.
TrastornoGeneralizado 1.TrastornoAutista
deldesarroll
o (TGD) 2.Trastorno de Rett
Hay tres elem entos que insisten en los M anuales : la comuni cac ión,
l' I lazo soc ial y el uso del lenguaje (comp ortamientos este reotip ados) . El
DSMIV 3. Trastornodesintegrativo infantil
trastorno auti sta está presente pero , el TGD no esp ec ífico da c uenta de
4. Trastorno
deAsperger
lo~ individuos que no saben muy bien dónde incluirlos . Es una c lase que
5. TGDnoespecífico agujerea la clase po rque es un tra storno autista pero no está c lara mente
TrastornodelEspectro 1. Leve def inido. El res ultad o de esta bip artición es el predominio del cr iterio
DSMV Autista(TEA) 2. Moderado ada ptativo y de un c riterio terapéut ico educac ional: si está desv iado en
3. Grave \ U desarro llo hay qu e educa rlo par a obtener los co mportamientos espe-

rados .
Los item s del DSM IV desaparecen con el "T rast orno del Esp ectro
A partir de l DSM III ( 1980) los Ma11uales diagnósti cos se intere san Autista" (TEA ) de l DSM V publ icado e n e l año 20 13. En su luga r pre-
por e l tema del auti smo en e l d iagnóst ico de "tra stornos profu ndos del senta una gradación: leve , mod erado o grave . De los tres crit er ios antes
desar ro llo " , como un subtip o y su form a má s sev era. En e l DSM III utilizado s hacen una reduc ción al défici t pe rsistente en la co mu nicac ión
Revi sado (1987) introd uce el "Trastorno genera lizado de l desarro llo'·, e l y e n la in teracc ión soc ia l, y compo rt amientos , inter ese s o activ idades
TGD. La noción de "trastorno " . da cuenta de la desviación en relación a restringida s y repet idas. Este es el di agnóstico qu e psic op atologiza toda
una norma , criterio psiqu iátri co y, por otr a part e, no es ya una c uest ión la infan cia e inclu ye el espec tro de presenta ciones del aut ismo .
" profund a" sino qu e es "ge nera l" . Tiene dos subtipo s: autismo infan - En una soc iedad predom inant emente ind ividua lista , en la que se pro-
til de Kanner, que lo llama " trastorno autista" , y TGD no espec ífic o . A duce un co11edel lazo cada vez mayo r, se pued e decir que existe un "autis-
part ir de la prod ucci ón del DSM III se acentúa la dificultad de adquir ir mo generaliz ado" : todos auti stas en su goce, en su lazo cortoci rcuitado
apt itud es cognitivas , ling üístic as, motrices y socia les. Con el DSM lV con el otro. De allí que el TEA se vuelve gran diagnóstico del siglo XXI.
( 1994 ) e l TGD se divid e en c inco subit e ms . El prim ero es e l tra storn o Hay tres present ac iones en el libro de casos de los Man ual es Diag-
autista , "a utismo infant il precoz" de Leo Kann er, de ampl ia ace ptación. nóst icos que ilustran al TGD. El primero es el cas o Richard qu e lo lla-
y a co ntinu ac ión están e l trastorn o de Re tt , e l trastorn o des inte gra tivo man "Eco " y es utili zado para ilustrar el autismo infa ntil preco z . Se trata

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Sil via Elena Tendlar z Clíni ca del au tismo y de la psi cosis en la infan cia

de un ni ño qu e des de los tres años no entendía instru ccione s sencillas, l 1, ,1 la inversa. Finalment e mo straba un repertorio res trin g idos de act i-
te nía eco lalias , rep etía las fra ses que había escuchado , tenía un acento 1d1111l-s que se manifi estan por los mo vimient os corp oral es estereot ipa-
y un a en tonac ión un poco parti cular al habl ar. Usab a algunas pa lab ras l11 por eje mplo: sa ltar, move r los brazo s, mo ver las man os en cí rcul os .
en fo rm a estereo tip ada , por ej emplo: "¿ qui eres algo para beb er ?", eso 1 1111h1 én tenía ritua les y preo c upacion es estereo tip ados por lo que se lo
signifi cab a que tení a sed. No utili za ba las ex pres ione s faciales, gesto s o ,l1,1r 110:-.tica com o autismo infantil preco z . El problema di ag nóstico sur ge
mímic as; exce pto cuando arrastrab a a alguien para co loca rle e n la mano , 111, c inco añ os pue sto que comi e nza a habl ar mu cho mejor. Plant ean
e l objet o que des eab a. Le fasc inaba las luces brillan tes y obj etos de tela, 111 1,11cmisión parcial del autismo y lo incluye n en el Síndr ome de Aspe r-
los mira ba fij amente mientra s mov ía las manos y bailab a en puntill as . i•• 1 porque tení a la posibilidad de hac er uso del lenguaje. Pero los crit e-
Hac ía mov imi ento s cuan do oía música que le gustaba desde pequeño. 111,, de l DSM IV cambiaron , entonces ya no es un síndrom e de Asp erger
Te nía una rel ación co n la mu sica lid ad , sin enun ciac ión , ce ntrad a en e l 111
0 que lo con sideran un trastorn o auti sta porqu e ha y un retra so signifi-
ritm o y en el so nid o. Ll eva ba un autito en su mano todo e l día , co nsti- 1 ,111 vo de l lenguaje . Para que sea verdad erame nte un tras torn o de As per-
tuye ndo así su "objeto auti sta" . Pero no ju ga ba co n ese ju guete ni co n ••1•1 110 tendría qu e hab er tenido nin gún probl ema con e l lenguaje .
nin gún otro. A rmab a romp ecabeza s co n fac ilid ad inclu so c ua ndo le Así, la disc usión es puram e nte diag nóstica por fu era de los tratami en-
esco ndían el mode lo. Es ta desc ripción mu estra mu y bie n que en nin gún tm involucrad os .
mo me nto se trata de un déficit intelectua l. "A los dos años había recogi -
do va rios objetos de la coc ina que col oc aba en todo el sue lo de la casa
for mand o figura s . Esta ac tividad , j unt o co n andar vagabundea ndo por la
ca sa , cons tituí a su repertori o espontán eo" . Se res istía a todo cambio de
sus condu ctas repetiti vas y de su mun do fij o y ordenado. Este caso ilus-
tra e n e l DSM IV e l Tra storno Generali zado del Desarroll o .
El seg undo caso lo llaman "M eciéndo se y leye ndo··. Es un a j oven de
ve intid ós años y lo es enc ial es que hace n una di stinci ón entr e es qui zo-
fre nia y TGD . Di ce n: "Cu ando ingresó Bet sy en el institut o estata l se le
ha bía diag nosticad o es qui zofreni a infa ntil. El diag nóstico de esta enfer-
meda d as um e una contin uidad e ntre el tra storno infantil y la psico sis
adulta " . Sin emb argo , afirm an , se dispon e de pruebas de que el trastorn o
auti sta y la psicos is adult a no están re lacion ad as. Utili zan este caso para
pl antear que la esqui zofrenia infa ntil es un mal diagnóstico y que, en rea-
1ida d , tod as las car acterísticas que se desc riben eran de TGD.
E l tercer ca so se llama "El cartógrafo" y co ncierne a un niño de trece
años con la di scusión en torno a qu é subtip o corres pon de dentro de l
TG D. Los trastorn os comi enzan de mu y pequ eño , con poca int erac ción
soc ial e ind ife re nc ia frente a la prese ncia de las pe rsona s . Mi ra ba sola-
me nte sus ma nos y los coc hes que pasa ban por la calle . No habl ó hasta
lo:-.c uatm año:-.. Luego decía algunas pa labra s sue ltas, frases y pronom -

,,, 27
2. LA CONSTITUCIÓN SUBJETIVA

Existe en Lacan un pasaje seña lado por Jacq ues-A lain Miller que
va del paradigma del deseo al paradigma del goce y que se p uede divi-
dir en distintos momentos: en los años 50 el predominio de la palabra y
de lo simbóli co que correspo nde a la metáfora paterna; en los años 60
hay un vuelco hacia lo real y la presentación de las operacio nes lógicas
de la alienación y de la separac ión en el Seminario 11; intro duce luego
el concep to de "discurso" en el Seminario 17, con un de splazamiento
del deseo al goce a través del objeto plus de gozar; el Seminario 20 es
el in icio de "la última ense ñanza de Lacan" en donde es enfatizado el
goce y se sitúan algunos conceptos que perm iten exp licar el autismo con
mayo r precisión ; y, finalmente, puede situarse en los últimos textos lo
que Mi ller llamó el "ultimí simo Lacan".

Los tres tiempos del Edipo y la metáfora paterna

En el Seminario 5 Lacan distingu e tres tiempos del Edipo y examina


el lugar de la madre y del padre, significan tes que serán luego las vesti-
duras co n las que se exam ina la posición del sujeto en la estruc tura.
En el primer tiempo, el niño se identifica con el falo , objeto de deseo
de la madre, estableciéndose el triángulo madre-niño -falo, identificac ión

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Silvia Elena Tendla rz Clínica del autismo y de la psicos is en la infancia

fá lica que produce la cons tituc ión del yo prop ia de l estad io del espejo . 110 se trata de la perso na del padre sino de un signific ante y, a la vez , este
Lo simbólico preex iste y se tra ns mite a través de la ma dre como Otro "l 'nificante perm ite opera r la met áfora paterna . Un a manera simplifi cada
pri mordial. La m adre en lo rea l enca rna e l objeto prim or di al , el Das dl· escri bir en es te per íodo la metáfora paterna es plantea r la acción de l
Ding, la Cosa, en la "expe rienc ia primar ia de satisfacc ión " . podre sobre la m adre .
En el segun do tiempo se inaugura la simbolizac ión primord ial, vehi- El padre no es el genito r ni e l padre imag inar io, sino que es un nom -
culizada po r el Otro mate rno, a través de la experie nc ia de la bob ina del bre, el No mbre del Pad re (NP) . El No mbre del Pa dre es un sign ificante
Fort-Da descr ita por Freud en "Más allá del princip io del placer" ( 1920) w hiculizado por el Otro . Laca n enfati za el lugar que la m adre le da a la
en el qu e nombra la ausencia al hacer desa parece r el objeto a través de la palabra de l padr e, pero e lla misma tiene que co ntar con el signifi ca nte
pa labra. El Otro pierde el fa lo enca rnado por e l prop io ni ño : es la "cas - ,kl Nom bre de l Pa dre para produc ir algú n tipo de tra nsmisión sim bólica .
tración m aterna" . La castración es sobre todo la castración del Otro . Ima- La metáfora paterna es planteada por Laca n como un a formalizac ión
gi nariame nte la acc ión del padre priva a la madre de su objeto de deseo, del Edipo en "De una cues tión preli minar a todo tratamiento posibl e de
" no te lo comerás" , "no re integraras tu prod ucto". Des de lo simbólico la In psicosis" (1958) y tiene tres elementos DM, NP y x. Tanto el Nom bre-
castrac ión opera sobre el suje to y hace del fa lo, qu e has ta entonces era dcl-Pad re como el Deseo de la M adre correspond en a una subje tividad:
un obj eto im agina rio, una falta. La deside ntificación al obje to fálico en padre, madre y ni ño so n los sig nifica ntes con los que se cons tru ye el
el segu ndo tiem po de l Edipo const ituye 1afalta en ser del S. l(dipo.
El tercer tiem po parte de l padre rea l como soporte de las identifica-
cio nes. El niño rec ibe la promesa fálica: no es el fa lo ele la mad re pero NP Fa lo )
puede tenerl o. En camb io , las niñ as no son el fa lo de la m adre ni pue- NP - -
(
den tenerlo . Aparece n entonces distintos tratamientos de la falta en tener
))M X A
y diferentes vías en la sexu alidad fe me nina: la maternid ad , a través de l
tener un hijo; la mascara da fe menina, fabrica rse un se r a través del pare- La ma dre se inscribe como Deseo de la Madre . El DM no es un deseo
cer ser; y la rel ac ión con un homb re, en la que a través de l do n de amor sino una vo lunta d sin ley, es el exces o , el desvar ío, que no está reg id o
rec ibe el falo añora do . Para Fre ud ser mujer y ser madre so n equi valen- por la ley del pad re . De allí que el niño queda a solas fre nte al capr i-
tes, en cambio para Laca n mujeres y madres son dos conjun tos di fere n- cho ma tern o . El DM sobre el "x" (DM/x) indica que no hay una relación
ciado s que puede n recubr irse o no . Algunas mujeres no so n mad res , a directa entre el padre y el niño , sino que tiene que estar mediado por la
pesar de que tienen hijos , y otras no tienen hijos y puede n ser madres . metaforizac ión del DM. La acción del NP sobre el DM introd uce un ele-
Los desarro llos relat ivos al Nombre-del -Padre de los años 50 ap untan mento particula r que hace que el fa lo se inscrib a en el Otro mientras que
a restitui r el lugar simbólico a la paterni dad. Lacan disting ue la patern i- le estab lece un límite, un fre no a la ley desco ntro lada materna. La ley del
dad bio lógica y la sim bólica puesto que se introd uce la dim ensión del padre explica la prohibición del incesto , que en Fre ud se esc ribe como la
reconoc imiento . E s más, un hijo siempre es adoptado , incluso por el pro- castrac ión materna .
pio padre , porq ue no alcan za lo biológ ico sino que tiene que añadirse un El Nombre- del-Padre funciona como ordenador en el co njunto de los
dob le reco nocim ien to: del padre hac ia su hijo y de l hijo a su padre . El significantes; pero , por otro lado, está por fuera de ese conjunto y su ins-
padr e simból ico es, fundame ntalme nte , un padre muerto , no opera por cripción pos ibil ita la sign ificac ión fálica. El Nombre-del-Padre inscribe
su presencia sino como un símbo lo. Jacques-A lain M iller ind ica que el el falo y, al m ismo tiempo , su ley mantiene la consiste ncia del conj unto
Nombre-del-Padre es ya una metáfora de la pre sencia del padre porque de los signifi cant es . Es una función simbólica que queda en relación con

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

distintos enunciados que le dan textura, que indican qué papel desemp e-
ña dicho nombre, puesto que no hay un universal que indique qué es ser
padre. En la medida en que la función se vehiculiza en un padre vivo,
habrá que ver cómo fue encarnado ese padre para un sujeto . En lo imagi-
nario el falo en el Otro se inscribe como me nos phi (-cp), como una falta,
y en lo simbólico se inscribe como sign ificante del deseo (<l>).
En el primer seg mento de la metáfora, el Deseo de la Madre encarna
un Otro sin ley, un goce enigmático que, al pasar por la respuesta fálica,
se tran sforma en una pregunta acerca del deseo. Este vacío inaugural,
en igmático , que es el Deseo de la Madre, recibe en la segund a parte de la
metáfora , una respuesta universal: desea el falo , operación de sig nifican-
tización que da una respuesta en términos fálicos y produce una pérdida
de goce.
En la última parte de su enseñanza, Lacan incluye cómo un hombr e
Figura 1. Alienación.
puede hacer de una mujer la causa de su deseo , cómo queda "perve rsa-
mente orientado " y la vuelve su falta. En e l intersticio entre la madre y
el padre se sit úa el niño, de allí que Lacan afirme en los años 60 que el 1,:1, por un lado, la identificación con el S1 y, por otro lado, el conjunto
niño es el síntoma de la pareja conyugal: a través del ma lentendido fun- vndo. Del lado del Otro está la identificación con un significa nte y, por
damental en la relación entre los sexos el niño se vuelve un síntoma. 111ro lado, el resto de la cadena sign ifican te representada por el S2. La
1d<.:ntificac ión con S 1 llama al resto de la cadena significante, alienación
primo rdial en el Otro que produce la relación entre los significantes. Al
La alienación y la separación idl!ntificarse con un significa nte del Otro el sujeto emerge como tal.
El lucrar orioinal de l suJ·e to como vacío está recortado por el signifi-
º o
En 1964, en el Seminario 11, Los cuatro conceptos fundamentales del l·,111teque precede a su nacimiento. La conversión del grito en llamada
psicoanálisis, Lacan presenta la oposición de las operaciones lógicas de ,rnplica la entrada del sujeto en la dia léctica significant e .
la alienación y de la se para ció n. La manera más senc illa de expl icarlo es En "Pos ición del inconsciente" , al examinar la operación de sepa ra-
presentada por Jacques-Alain Miller en Los signos del goce a partir de la ció n, artic ul a cómo el sujeto se vuelve objeto en la medida en que aísla
teoría de los conjuntos. la parte vacía del Otro haciendo una inter secc ión entre esa part e vacía y
Miller indica que hay dos conjuntos: el del sujeto y el del Otro y la propia. " Una falta cubre otra falta", dice Lacan , se recubren la part e
ambos incluyen la parte vacía de cada uno de ellos . En un primer tiem - vacía de cada uno de lo s conjuntos y de esta manera la falta se inscribe
po se presenta del lado sujeto el conjunto vacío, y del lado del Otro un <.:n el Otro. Se ubica ahí el objeto a, objeto causa de deseo , que nombra
significante. El Otro es el lugar en dond e están todo s los signifi ca ntes. El d vacío que se produce entre el sujeto y el Otro cuando se recubren las
suj eto se constituye a través de la inter sección entre el sujeto y el Otro , faltas. El objeto a se inscribe en el lugar de la falta, bajo las modalidades
identificándose primordialmente con el S 1, qu e produc e la metáfora de los objetos voz, mirada, oral, anal y del objeto nada.
inaugural de la constitución del sujeto . Así , del lado del sujeto se encuen-

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

a
a -cp
-cp

Figura 2. Separac ión . ! lay alienac ión tanto en la neuros is como en la ps icos is como inc lu-
11111 de l suje to en el lenguaj e y en la cadena signifi cante. La separación
111In neurosis inscribe una pérdida, el vacío, la falta, que corresponde n a
Lo primero que propone el niño como respuesta a la pregunta acerca del l., ll'Oría de la nega tivización , pro pia del deseo , con la que se consti tuye
deseo del Otro es su propia pérdida. Dice : "El primer obje to que propone a 1•1 psiquismo. Pero en la psicosis no se prod uce la operac ión lógica de
ese deseo parenta l cuyo objeto no conoce -ma rca al deseo del Otro como ,,•parac ión , no hay sustracción del objeto a, de allí que aparece en más :
enigma de "¿qué quiere el Otro?"- es su propia pérdida '¿ Puede perder- l,1 voz se vue lve aud ible en las alucin aciones aud itivas y la mirada apa -
me?'. El fantasma de su mue11e, de su desapar ición , es el primer objeto que 11' l 'C pos itivizada . Lacan toma como ejemplo de esto, en el Seminario

el sujeto tiene para poner en juego esta dialéctica . En efecto, como sabemos 10, el cas o de una pac iente italiana esq ui zofrénica que hace un dibujo
por muc hísimos hechos , la anorex ia mental es un ejemp lo . Sabemos tam- ,•11el que aparece un árbol lleno de ojos y una pequeña leye nda que dic e
bién que el niño evoca comú nmente el fa ntasma de su pro pia muerte en " ,1·011 110 sempre vista", "soy siempre vista" .
sus relacione s de amo r con sus padres " (p. 222). Se introduce así la clín ica A partir de la alienac ión significa nte el sujeto tiene dos opc iones
de las contingencias de la pregunta "¿ puede perde rme? " en la que queda 111 c rables, que cor res ponde n a la " inso nda ble e lecc ión del ser": puede
incluida la falta en la relació n con el Otro ju nto a la meto nimia del deseo . \'lcg ir el S 2 y la cade na sign ificante ju nto a la posibi lidad de entra r en el
A partir de la pree xistencia de un Otro primord ial se produc e la inclu- rnm po del se ntido o puede elegir el vacío. M iller indica que el auti sta
sió n de l sujeto en la cadena sign ificante por la operació n de alienación l' 1ige el vacío y, al hacer esta elecc ión, se prod uce una petrificac ión sig -
y, luego , a partir de la operación de separa ción, con la inscr ipción de la n i l'icante.
falta se const ituye el objeto a . Jacques-A lain M iller seña la que con la Metáfora Paterna hay una pre-
Se produc e así un pasaje en la teo ría de Laca n que va de l Nom bre valencia de lo viril sobre la condic ión femen ina que de algu na manera
de l Padre, y su acc ión en la metáfora paterna , al objeto a , objeto que no refleja el espír itu de la época . Paulatinamente esto se desvanece en la
recibe ningún sentido del lado del Nomb re de l Padre. Las operac iones 1co ría de Lacan y se produce un desp lazamiento de la ley a la causa.
de alienación y de separación que dan por fuera del Edipo y más allá del El énfa sis no e stá puesto en la ley del padr e sino en el objeto causa de
padre . No se trata entonces de la acc ión de la ley paterna sino del objeto ucseo. No se trata ya del No mbre -del-Padre sobre el Deseo de la Mad re,
a como objeto ca usa de deseo , pura consisten cia lóg ica porque nombra o de la rela ción entre el padre y la madre , sino de la re lación del sujeto
un vacío, una ausenc ia. rn n el Otro.

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

Otro aspecto desarrollado por Lacan en este Semina rio es el de los i1'11ilica nte. Por eso Miller afirma que la pluralización ele los Nom bres
orific ios corporales como borde s de las zonas erógenas en donde se d, 1 Padre hace que muchas veces sea transmitido por las comunidades y
sitúan los obj etos pulsionales. El objeto oral en la boca , el anal en el 11111hién por el lenguaje mismo.
ano, y Lacan añade lue go dos nuevos objetos , que son la mirada , que no l ,a entropía del goce mod ifica la noción ele metáfora paterna puesto
corresponde a ningún orificio sino que se expa nde en continuidad espa- ti lll' d goce no se pierde sino que, como en una central hidrá ulica, se

cial , y el obj eto voz, que se relacion a al oído , con la característica de 111 111sforma en el objeto plus de gozar. A los objetos freudia no s y lacani a-
que nunca se cierra. Lacan distingue la visión, lo escóp ico, del objeto 11m, se aña den , mu ltipli cados, los objetos plus ele gozar con lo s cua les
mirada , presencia envo lvente exterio r al cuerpo. El objeto voz es áfono y 111\ sujetos gozan. No es necesario ya un padre castrador. Este planteo

solo se vuelve audible e n la psicosis. La mirada y la voz son los objetos , ~11í más allá del Edipo. Por otra parte , Lacan plantea en los años 60 que
privi legiados por Lacan, susta ncia s episó dicas que carecen de la mate - 1 1 padre, no ya en el sentido reli gioso del nombre del padre , se singula-

rialidad del obj eto ora l y anal. En los orificios corpora les que co nstitu- 11,n por cómo intervi no en la transmisión de la relac ión entre la ley y el
yen los bordes de las zonas eróge nas, sob re las cuales se apoya e l obj eto ,bc o , ley humanizada puesto que queda ligada al deseo.
pulsional articulado a una pérdida, se sitúa el agujero pulsional entre lo Con la noción de disc urso, seña la Mille r, Lacan absorbe los mecan is-
imaginario y lo rea l. 111 os de alienación y de separac ión en un nuevo concepto. En la noción
1k-discurso hay cuatro lugares y c uatro elementos que al girar hac ia un
Indo o hac ia el otro producen permutaciones y cambios de di sc urso.
Entropía de goce y la noción de discurso l ,acan plantea cuatro di scursos : Amo, Histérico, Un iversita rio y de l Ana-
lista.
En el Seminario 17, El reverso del psicoanálisis (1969-70), Lacan
hace un pasaje del mito eclípico a la estructura y reto ma la idea del padre Discurso del Amo Discurso de la Histérica
primordial de "Tótem y Tabú". Produce una inversión: el pad re castra-
dor, el padr e edípico forma lizado en la metáfora paterna, no genera la s
pérdida de goce sino que la inclus ión misma de l sujeto en la estructura a a
del lenguaje da lugar a esa pérdida. Esto se tra duce en una nueva forma
de esc ribir la metáfora paterna: la acción del Otro sobre el goce po r la Discurso Universitario Discurso del Analista
inclusión del sujeto en el lenguaje produc e una pérdida ele goce bajo la
s a
modalidad de l funcionamiento de una entropía . No todo el goce se pier-
de, la castración qu e está veh icu lizada por la inclusión en el lenguaj e a
deja un resto que se recupera bajo las disti ntas formas del objeto plu s de
gozar. La célu la elemental es que hay un Si solo, en el lugar del agen te , que
El Nombre del Padre no es ya univer sal sino sing ular. ¿Qué actuó se relac ion a con un S2, en el lugar del otro. El sujeto que representa un
para un sujeto como Nombre del Padre? Se produce una pluralización significante para otro significante queda a la izquierda por debajo del S1,
de los Nombres del Padre junto a la elevación al cénit del obj eto plus del lado de la verdad, y en lugar a la derecha en la parte inferior está el
de gozar que llevan al empuje al consumo y a conductas adictivas. Los objeto como producción. Esta primera escritura del discur so corresponde
sujetos no se orientan ya por el Ideal sino que se produce una dispe rsión al discurso amo, también llamado del inconsciente , y absorbe las opera-

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autis'mo y de la psicosis en la infancia

ciones de alienación y de separac ión. La rela ción entre significa nte s y la , 11 l ,ueg o actúa el lenguaje produciendo
las leyes de composición
producción subje tiva responde a la alienación, la producción del obje- 1111,, ,111quedan sentido y producen una pérdida de goce. El lenguaje es
to co rrespo nde a la separac ión. A partir del discurso del amo por rota- 1111ordenamiento, una puesta en sabe r de lalengua" , dice Miller en El

ción surgen los otros discursos. Todo sujeto está incluido en el discurso. imo Lacan.
1ll111ds
Lacan equipara e l discurso amo al discurso del inconsc iente. Es más , el l •,11su entrada al mundo y al lenguaje el niño puede incluirse en cual-
discurso establece relaciones tipificadas con e l otro que resultan fundan- .¡111l'I' idioma, en forma tran slingüí stica, pero una vez que un idioma se
tes del lazo socia l. Esto queda alterado en la psicosis por lo que Laca n 11111 , d peso de las leyes gramaticales que lo regulan dejan su marca. De
plantea el "fuera de discurso". , \ 111manera, la apropiación del lenguaje es otra maner a de exp licar la
1lw11a c ión y el llamado al sentido.
Jacques-A lain M iller indica que !alengua queda en r elación con lo
Lalangue y el agujero i¡ 11t' Lacan llamó "Un-cuerpo", el cuerpo propio , " única cons istencia del
,11r letre". Este planteo es corre lativo al desplazam iento qu e opera Lacan
1
En los años 50, al trabajar sobre lo simbó lic o, Lacan define al incons- 1•111r c " ser un cuerpo " en el Seminario 20, a " tener un cuerpo" en el Semi-
cient e como estructurado como un lenguaje , y lo distingue de la letra , //(/rio 23. El cuerpo es una propiedad, se tien e, y eso da lugar a que no
sopo rte materia l, y de la lengua, como la manera en que cada uno o cada ~l· lo tenga, como es el caso del auti smo , o qu e se lo deje cae r, como en

comu nidad uti liza el lenguaje . En los años 70 , La can reformula su idea loyce .
del inconsciente. El lenguaje se mont a como est ructura sob re /alengua, Los tres re gistros en esta época de la ense ñanza de Laca n son plan-
neolo gismo inventado por Lacan en e l Seminario 20 , en e l qu e resuena teados en forma diferente a sus prime ras formulaciones : quedan equipa-
la lengua y el Jaleo , que da cuent a del integral de los equívocos. El len- rndos a un cuarto término , que es el goce, y no predomina ninguno sobre
guaje es definido por Lacan en este sem inario como un saber hacer sobre ol ro. Se trata de tres consistencia s anudadas. Por otra parte , la concep-
!alengua. El inconsciente está constituido por !alengua en la medi da en (;ÍÓn de lo real no es ya lo que vue lve siempre al mismo lugar , con la
que antes de cobrar un sent ido las palabras equivocan , so n eq uívo cas , impronta del orden simbólico sobr e él, sino que es un real sin ley. Por
por fuera del sentido y tienen valor de letra. Lalengua produce un trau- contingencia se inscribe un sign ifican te, después se repite, itera, y llama
matismo , neologismo que une la palabra fran ces a trou, que significa agu- a una significación volviéndose destino. Por azar se arma una determina-
jero , y trauma tismo , es el trau mati smo del aguj ero como acon teci miento ción signific ante de acuerdo al funcionamiento iterat ivo.
del cuerpo. El cuerpo , desde esta perspectiva , no es ya solo e l cuerpo de Laca n sitúa dos valores del S i: el Uno solo sin sentid o , que repite,
la image n espec ular sino que es un cuerpo habitado por el goce de !alen- que Miller lo denomina iterac ión , es el S1 que itera sin articular se al S2,
gua que lleva a Lacan a hab lar del parletre o cuerpo hablante. Lalengua y tamb ién existe la articulac ión de l S1 con el S2 que produce sentidos .
apunta a la palabra tomada materialmente, es decir , fonéticamente y no Del azar de la inscripción del S 1 se produce el determ inismo de la articu-
interviene en ella la gramática. lación con el S 2. La experiencia analít ica bu sca deshacer aque llo que se
El baño del lengua je actúa sobre el viviente produciendo los S 1 como convirtió en destino, aislando los S 1 que determinaron su hi storia. Como
acontecimi ento de cuerpo , depo sit ando lo s equívocos , y e l sujeto goza Hegel ante la montaña, dice Miller , el sujeto al final de su aná lisis puede
por fuera de la intención de significación. La palabra se un e al goce y decir "Hay eso" y toma una posi ción , busca su saber hacer con eso que
el cuerpo es goce de !alengua sin imagen. El encuentro entre /alengua hay . Lacan , en su última enseñanza, no plantea la con stitución subjetiva
y el cuerpo no corre sponde a nin guna ley previa , es cont ingente , puro en términos de si operó o no la ley del padre, sino examina las inscrip -

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Silv ia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la ps icosis en la infancia

cio nes conting entes de los SI vue ltas destin o por la determin ac ió n sig ni- 1111" no todo ", feme nin o, en ex pansión , que pro duce un a apert ura más
ficant e . tlln de l Ideal. Y ju nto a ello , distinta s mod alida des de hab itar un mu ndo
Dentro de sus desa rro llos topo lóg icos, La can introd uce en el Semi- 1 11donde el Otro no existe .
nario 9 el conc epto de agujero que retoma lueg o en e l tran sc ur so de su
en señanza. El ag ujero en lo real no corres po nde a una comb inator ia sig- Si bie n lo s d istin tos desa rro llo s rela tivos a la con stitu ció n subjet iva
nifi can te sino que M iller lo sitúa en e l O tro barrado y cor res po nde a l " no l11''mi ten ex amin ar las estr uctura s clíni cas, la última enseñ anza ele Lacan
hay relació n sex ual". La inscripción de la falt a del Otro , de l signifi ca nte 11·, ulta más afín par a exp lica r el auti smo en fo rm a no vedosa d entro del
de l O tro bar rado , S(A), escribe ya un bord e y el agujero simb ólico . El 11111vim iento psicoa nalítico como un a iterac ión sin cuerpo .
ag ujero simb ólico corre sponde a la inscr ipc ión de la falta y se sitúa entre
lo real y lo simbóli co .
Fab ián Schejtm a n d ist ingue tre s agujero s: el aguj ero e n lo real por
el trauma tismo de laleng11 a : el ag uje ro en lo simból ico como e l omb li-
go de l sueñ o, borde q ue indi ca q ue no tod o se puede dec ir. la marca en
el incon sc iente de l hech o de que no hay relac ió n sexual, qu e en reali-
dad es tá entre lo simb ó lico y lo real; y un tercer aguje ro que es tá entr e
lo imagi nario de l cuerpo y lo rea l qu e es el ag uj ero pu lsion al, Laca n lo
llama or ificio y conc ierne a las zona s eróge nas freudian as.
Durant e la últ im a ense ñan za La can plant ea la forclu sión ge nera liza -
da; la p sico sis corres po nde a la for clusión res tring ida de l sig nificante
de l No mbr e d el Padr e. Por es tructura sie mpre hay un sign ifi can te qu e
falt a . Por ej emp lo, " L a muj er no ex iste'·, no hay un signifi ca nte que
pueda nomb rar a la mujer. Los hombr es se inscriben bajo el reg istro de la
fun c ión fálica , pero del lado ele la muj er fa lta un signifi ca nte que pueda
nombrar la. "No hay re lación sex ual" indi ca el agujero que se produce en
la relación entre el sig nific ante de qué es ho mbr e y e l de la muj er, puesto
q ue no existe. E n su luga r hay mal ente ndido s, enc uentros y dese ncuen-
tro s. Lo s avata res del amor son un gran ma lent endido: no hay ninguna
inscrip ción en e l ps iqui smo o un saber qu e indi que cómo es la relac ió n
entre un hombr e y una muj er. Se trat a más bien de una bús queda, de una
in vención.
La rela ción p adr e- mad re, dice Mi ller, intenta hacer existir la relación
ho mbre -muj er que no puede escrib ir se, pero la pre valen cia de lo v iril
sobr e la con d ición feme nina de la me táfora paterna tampoco log ra ins-
c ribir la rel ación sex ual. N ues tro mundo cont emporán eo no se rige más
so lo por el régimen de l todo ubicado del lado masculin o, sino que ex iste

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3. LACAN Y EL AUTISMO

Laca n trabaja en pocas opor tunidad es sobre el autismo. En la medida


1•11que no quedan diferenciado s el auti smo de la psicosis en ese período
1k-historia del psicoanáli sis, Lacan se ocupa específicamen te de auti s-
111 s cuando comenta algunos casos clínicos, pero la teorización , funda-
111 ~ntalmente, es sobre la psicosis, y solo habla directamente de autismo
, obre el fina l de su enseñanza. En 1953 encontramos sus puntuaci ones
~obre el caso Dick de Melanie Klein y el caso Robert de Ros ine Lefort
1· 11 el Seminario l , Los escritos técnicos de Freud que pueden ser con-
, iderados auti stas en e l sent ido amplio. De hecho , para Melanie Klein
l)ick era una esqu izofre nia atípica, y los Lefo rt, treinta años desp ués de
la presentac ión del caso, incluyen a Robert en la paranoia y lo comparan
rnn el Presidente Schre ber. Laca n retorna un caso en "Aloc ución sobre
lus psicosis del niño", de 1967 , sin mencionar el autor ni el nombre del
11iño. El autor es Sami-A li que presenta a Martín como un niño psicót ico.
l ,acan no hab la ni de autismo ni de psicosi s en ese caso. Y, por último,
ltay una refer encia clara al autism o en 1975, en la "Conferencia en Gine-
hra sobre el síntoma " .

El caso Dick de Melanie Klein

El 5 de febrero de 1930 Melan ie Klein presenta "La importan cia de la


formación de símbolos en el desarro llo del yo" en la Soc iedad Británica

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

y lo publica dos años después. Se trata del análisis de un niño de cuatro 1111bólica con lo s objetos que represe ntan e l cuerpo materno, con la
años llamado Dick. Antes que nada señala su inhibición del yo y la inca- , 111relativa pérdida del contacto con el ambiente y con la realid ad.
pacidad para tolerar la angustia. Lac an retoma lo que denom ina el " inform e de una experienc ia" para
La descripción del niño concuerda con el cuadro de "autismo infa ntil 111n strar la disyunción entre lo real y lo simbóli co . Dic k está sum ergi-
precoz" aunque no ex ist iera el diagnóstico como tal: pobreza de voca- do en lo real, es la "rea lidad indi ferenciada" y, por otra parte, no puede
bulario y desarrollo in telectual , ausenci a de angustia o dolor , indiferen- lim:cr uso de la palabra. M uestra entonces cómo la acción de lo simbóli-
cia frente a la presencia de la niñera, no juega, mantiene una actitud 1 n acarrea una producción del yo y de lo imaginario. La oposición ent re

negativa y de oposición, rechaza alimentar se . En la sesión corre alrede- dos significantes -"T ren papá" y "Tren Dick"- produce como resultado
dor de la analista como si fuera un mueble más. Melanie Klein conc luye 111 L'mergenc ia de un terce r signific ant e -"Estación"- . Me lanie Klein lo
que para el niño todo es igualmente indiferente puesto que está inmerso l11duye en la triangula ción edíp ica al esta blecer una equi valenci a entre
en la realidad. 1•,tac ión y mamá, de esta manera le "e nchapa el Edipo", dice Lacan .
A pesar de la indif e rencia que manifiesta Dick a los juguetes que En Me lanie Klein no hay teoría de lo imagin ario ni teoría del yo.
le presenta la analista , el la interpreta de inmedia to , y esta intervención 'Somos nosotros, dice Lacan , quienes debemos introdu c ir estas nociones
resulta el objeto de interés para Laca n. y L·ompre nder que si una parte de la rea lidad es imaginaria, la otra es rea l"
Me lani e Klein relata : "Tomé entonces un tren grande , lo coloq ué (p. 133). Para este niño lo real y lo imaginario son equiva lentes. La dife-
junto a uno más pequeño y lo designé como "Tren papá " y "Tren Dick " . 1e11 c iación surge como efecto de lo simbó lico y no por la acción del desa-
Entonces él tomó el tren que yo había llamado Dick, lo hizo rodar hasta la 110110 yoico como lo afirma Me lanie Klein. Laca n intenta mostrar así que
ventan a y dijo: "Es tación" . Exp liqué: "La estación es mamita; Dick está 1·1est adio de l espejo no determina la est ructu rac ión ele la realidad, sino
entrando en mamita " . Dejó entonces el tren , fue cotTiendo hacia el espa- q11 e depende ele la primacía de lo simbóli co. El "injerto sim bólico" de la
cio formado por las puert as exterior e interior del cuait o y se encerró en él 111tcrvenció n de Melan ie Klein co ncierne a la creac ión ele una suplen cia
dic iendo : "osc uro " , y vo lvió a sa lir corriendo. Repitió esto va rias veces . 1•l'icaz desde donde construye un imagina rio con el que arma su mundo.
Le exp liqué: "Dentro de mamita está osc uro . Dick está dentro de mam ita El punto de partida del comentario de Lacan es que el niño no dirige
oscura" . Ent retanto, él tomó nuevamente el tren, pero pronto corr ió otra 111n gún llamado y que todo le es igualmente real, está inmerso en lo real.
vez al lugar entre las puertas. Mientras yo le decía que é l estaba entran- l .ncan hace una distinción desde el com ienzo de su obra entre los tres
do en la mamita oscura , él había dicho dos veces en tono interrogativo: 1l·gistros : imaginario, simbó lico y real. El orden simbó lico correspo nde
" ¿Niñera?". Le con testé: "Nüiera viene pronto", cosa que él repitió ..." . 11 In organización significa nte con las leye s de composición interna. Lo
Como efecto ele esta intervención , Dick comienza a llora r cua ndo la 1111a ginario se sitúa en su desarrollo rel ativo al estadi o del espejo. Y la
niñera se va y pa ulatinamente aumenta su vocabu lario. d¡;finición de lo rea l varía a lo largo de su enseñanza. En este momento,
Melanie Klein exp lica el caso Dick como una esq uizofr enia produci- lo rea l es definido como lo que vuelve al mismo lugar, como las estre-
da por el efecto de la fijación al estadio del sadismo oral , mientras que la llas, es un real ligado a la naturaleza, y tomado a partir del orden simbó-
fijac ión al sadi smo uretral y anal produce la paranoia. La defensa prema- l1rn, es un real que aparece con un orden y que por momentos se puede
tura del yo contra el sad ismo impide el establecimiento de una relación 11proximar a la rea lid ad dado que está ligeramente imaginarizado . Se
con la realidad y el de sarrollo de la fantasía. La exp loración y poses ión tI ata en Dick ele una repe tición fija mientras que el mundo exterior le
sádicas del cuerpo materno y del mundo exteri or quedan detenidas; esto ll'Sulta ind ifer ente . Para él la realidad es unifo rme. No hay deta lles, no
produce el retraimiento afectivo del niñ o y la suspensión de la relación huy cambios , todo es exac tam ent e igu al. La teoría de lo simbóli co que

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Silvia Elena Tendlarz Clíni ca del auti sm o y de la p sicosis en lo infa n cia

en ese momento ut iliza La can no incluye aún la cadena signific ante que <'uando Standford lo recibi ó era " muy charlatán" . Tenía una memoria
plantea po cos años de spués en 1957 . Lo simbólico está constit uido por la , trnordinaria , leía a Dickens y po seía un con ocimiento técni co impor -
pala bra ple na, portadora de la verd ad , y la pa labra vacía. 11111 c sobre la mú sica que aprend ió con un prof esor de piano , dando
Dice enton ces : "Co n D ick est amo s a ni vel del llam ado . E l llamado 11t1ll'Stras así de sus intereses específic os . Un día la llevó a un con cier to
cobra su valor en el int erior del sistema ya adqu irido del lenguaje . Ahora k explicó todo s los detalles técnicos en re lació n a la tra nsposic ión de
bien , ocurre que este niño no pron uncia nin gún ll am ado. El sistema por "" sonidos. Gro sskurth , biógrafa de Melanie Klein , lo ent revi stó cuan-
el que el sujeto llega a situa rse en el lenguaje es tá intetTUmpid o a nivel ,111tl:nía cincu enta años. En ese momento era mu y amigable , infantil Y
de la palabra. E l lengu aj e y la pa labra no son lo mismo: este niño hasta 1 ouscrvó un emp leo que no implicaba una tensión excesiva, es dec ir, que

c ierto punt o es dueño del lenguaje , pero no habla. Es un sujeto que está d 11ninte su vida logró una inserción social a su manera . "Q uería mucho a
a llí, y que , litera lm ent e , no responde . La palabra no le ha llegado . El len- Ml'lanie" , Dick le dijo a Grosskurth con emo ción. Siem pre lo con solaba
guaje no se ha enlazado a su sistema im aginario, cuyo reg istro es extre- , 1111ndo lloraba y le decía "que la vida no era tan ma la" .
madame nte pob re" (pp. 135 -136) .
Que no dirija ningún ll amad o indi ca qu e no hay direcc ión al Otro ,
por ende el lenguaje se int errump e a nive l de la palabra: no dispo ne de la 1,:1 ca so Robe rt de Rosine Lefort
palabra com o así tampo co de un Otro a quien dirigirse .
De l lado de la clíni ca, Melanie Klein puntúa las difi cultades en el Rosine Lefo rt prese nta el caso Rob ert dentro del Semi nario de Lacan
inicio del tratami ento: "E l análisis tuvo que co menzar co n el ob stáculo dv 1953-54 . E l niño tenía tres año s y nueve meses cuando com enzó a
fundamen tal para establece r el contacto con e l niño" . Y, por otro lado , 1enderlo . Sus prim era s notas son de 1952 y, corno e lla misma lo dice,
11
se plantea la dificultad diagnó stica . Para ella la esqui zofrenia es a veces lor man parte de su análisis . En J988 reesc ribe el caso junt o con su mari-
menos evide nte para diagnosticarl a en los niños, por lo qu e se la confu n- do , Robert Le fo11, y lo publican en el libro Les stru ctures d e la p sych ose.
de con di stinto s nombres como la "detención del desarrollo" , " defici enc ia J,'c:11fant au loup et le Président.
mental " , "es tado psicopáti co" o la "te ndencia asocial" . P lantea entonces Robert es un ni ño internado a los seis m eses en un estado gra ve de
que D ick es un a esqui zofrenia atípica porque lo que estaba acentuado era des nutrición: la madr e dejó de alime ntarlo . L uego , a cau sa de una otitis
esta inhibición del desarro llo y la grav edad del caso. Dice: "Tengo razo- bilateral, compli ca da con una m asto idecto mía , padec e una intervenci ón
nes para pensar que este no es un caso aislado , puesto que recienteme nte qu irúrgica sin anestesia . Durante la op erac ión le m antienen por _la fuerza
ha llegado a mi conoc imiento otros dos ca sos análogos en niños de alre- t.:lbiberón de agua azucara da en la boca para impedirle gritar m 1ent1:as le
dedor de la misma edad de Dick, pienso que si estuviéramos en condicio- agujereaban los oído s. Esta escena, en la que el niño queda situado iner-
nes de hacer ob servac iones más penetrantes , encontraríamos muchos más me frente al capri cho del Otro , se vuelve para los Lefort e l parad igma de
casos similares" . Es un anticipo a nuestra époc a: como solo dispone de la su posición en la estructura .
clase de la esqui zofrenia no llega a diagnosticarlo como autismo. Existen distint os momentos en la cura. El pri mero corre spond e a la
E n la biografía de Me lanie Klein aparece n m ás datos sobre el caso . tentativa de m uti lac ión del pene con una tijera de plástico des pués de
Dick era el hijo de unos colegas y lo atendió desde 1929 hasta 1946, con las tres pr imera s sesiones . Int enta introdu cir su cuerpo en lo simbó lico ,
una int errupc ión de 194 1 a 1944 que fu e tra tado por Be ryl Standford. inscribir una nega tividad en su cuerpo para que el órgano pase al signifi-
Dent ro del ámbi to kleiniano , para Meltzer , Dick constitu ye un caso de cante fálico . Pero para él esta ca strac ión ocurre en lo real.
salid a de l autismo . El segundo mo ment o corresp ond e a la creación de un nu evo signifi-

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Silvia Elena Tendl arz Clínica del autismo y de la psicosis en la inf anci a

cante: "El lobo " . Con est e personaje las enfermeras aterrorizaban a los i¡ 111 se encuentra publicado con el nombre de "A locuc ión sobre la psi-
niños que se portaban mal. Un día Robert apunta con su dedo al agujero ' 11,1 de l niño". En este texto aparece un come ntario del caso presentado
,
del inodoro y pronuncia por primera vez este significante. Hasta enton- ¡1111 Sa mi-Ali titulado "Génesis de la palabra en un niño autista. Contr i-
ces sólo había dicho " Señora " , "Si-no " , " Bebé ", y en una oportunidad l111l'1(rn a la teoría de los objetos transicionale s". Lacan dice: "Pero lo que
gritó "Mamá " . El significante " Señora " nombraba todas las figura s del 11 IL-pregunto a quienquiera que haya oído la comunicación que pongo
Otro. El tercer tie mpo corr esponde a la sesión del "bautismo " . Robert LII n 1cstión ... si un niño que se tapa los oídos, ¿ante qué? Ante algo que
hace CO!Ter la lech e del biberón sobre su cuerpo hasta que cae sobre su , ,to hablando , ¿no está acaso en lo po st-verbal , puesto que se protege del
pene y en ese momento pronuncia su nombr e . En el cuar to tiempo raya ,·1•1ho?" (p. 387) .
la pared mientras dice su nombre y luego raya su cuerpo. Mart ín es un niño de siete años que en el momento de la consulta
El significante "E l lobo " es esencia lmente la palabra reducida a su 111,hablaba , era indi ferente , con la mirada huidiza , se negaba a comer
médula: "Ven aquí ustede s , dic e Lacan , el estado nodal de la palabra. ,i11111 cntos só lidos, y solo ingería líquidos o purés. Dice Sami-A li: "Casi
El yo es aquí comp leta mente caótico, la palabra está det enida. Pero solo ~ll'1npre la madre se encarga de alim entarlo, como si su boca no pudiera
a partir de ¡El lobo! podrá ocupar su lugar y con stitu irse" (p. 164). E l ,1·r más que un órgano receptivo , un agujero que se colma pasivamente,
estatuto nodal de la palabra , con la repetición de "el lobo , el lobo ", es 11,da agresividad se enc uentra eludida, se diría que la boca no existe"·. Se
un S J solo que se repite. La "d etención de la palabra " es una man e ra de ludancea man ipulando pequeños objetos, arma opo siciones , alternancia s,
nombrar el Uno solo del aut ismo que itera , que no se enlaza al resto de la huye de los ruidos, como de las voces, se tapa los oídos con los pulg ares
cadena significant e .
\ mantiene una com unicación gestua l.
Jacqu es -Alain Miller retoma el ca so y puntúa que Robert vive en A partir de esta desc r ipción Lacan se interesa por cómo el niño s~
lo real, nada fa lta , pue sto qu e la fa lta se constituye como tal a partir de 111 pa los oídos con los pulgares y, a diferencia del examen de Sa~1-A l_1,
lo simbólico. En el mundo pleno no está incluida la falta. Vive en un 111d ica que se está prot egiendo ya del verbo. Allí se sitúa una experiencia
mundo donde nada puede fa ltar , por eso todo le es igua lmente indife- 11luc inatoria en una descripción de un niño que es claramente autista.
rente y está incluido en lo real. Falta la falta , falta el "aguj ero" . El goce El inicio se sitúa a los dieciocho meses , cuando se va la niñera que lo
vue lve como un exc eso y lo lleva a tratar de produc ir una pérdida en lo rn iclaba com ienza a tirar objetos contra las paredes y presenta conductas
real , como una neces idad propia de la estructura , puesto que ele lo con- 1·stcreotipada s . Luego de ser operado por una sordera parcial, pre senta
trario el goc e le resulta exce sivo. 11gitación ante los ruidos. Sami-A li inte rpreta ese mutismo por parte_d~I
Ahora bien, Éric Laurent indica en su comentario del caso Robe rt que niño como una rup tura con el objeto prim ord ial que es la madre, s1110-
no hay simbolización del agujero ni tampoco hay borde , esto conduce 11imo del mundo exter ior. En un momento, se go lpea la nariz y sangra ,
hacia la fommlación de la "forclusión de l agujero " y del encapsu lamien- cuando la madre le quiere poner un poco de algodón con alcohol retroce-
to auti sta producido por el retorno del goce sobre el borde . de, y sale de su silencio diciendo "mamá , mamá" , sin volverlo a repetir.
1ista frase corresponde a las "frases espontáneas" que el niño auti sta pro-
11uncia ante situacion es de extrema angu stia.
El cas o Martín de Sami-Ali C uando el anal ista logra entrar en contacto con Martin a través de
una pelota , a la ses ión sigui ente e l niño se sienta junto a él dándol e la
En octubr e ele 1967 Lacan pronun cia el di scur so de clausura de las espalda , luego detrás de él, con un uso topo lógico del esp acio que le es
Jornada s sobr e las psi cosis en el niño organi zada s por Maud Mannoni propio . En un mom ento se precip ita sobr e el anal ista que está sentado en

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la ps icosis en la infanc ia

un sillón, aprie ta la cabeza con tra el pecho y lo olfatea. Pasa del rechazo 1A' pregu nta luego al Doctor Cra mer , su int erlocutor: "¿Usted tra ta
total a pegarse co mpl etamente al analista. Lacan indica ento nces que lo 1111 h l as?" . Le co nt esta que sí y Lacan añade entonces: "¿ Qué le pare-

simbólico arm a el espacio, de allí su alteración an te la fall a simbólica . ' 11a usted los auti sta s?". "P rec isa mente, qu e no llegan a escuchar-
El niño de a poco comi en za a decir alg un as pa labras y Sami -Ali lo "" ~, res ponde, que pe rm anecen arri ncon ado s'' . E l interlocutor pone
interpreta en términos de identificación narci sista: lo imag inario crea lo , 1 11n:n to so br e e l rep lie gue, so bre el enc ierro. Y Lacan le cont esta :
simbólico, a diferencia del examen de Lacan en el que indica que el tras- 1'1'10 es o es algo mu y di feren te . No llega n a escuchar lo que uste d
torno está en lo simbóli co. Dice: "De a poco com ienza a aceptar alime n- 111lll ' para decirles en tanto que usted se o cupa de ell os" . Oc uparse de
tos só lido s y a decir alg unas pala bras". Primero la boca no ex istía, pero li1~ autistas no es esc ucha rlos. Cuando se part e de la idea de q ue están
en e l momento en que ese or ificio com ienza a co nstituir se para poder , 11 ,·1:rra dos en su mundo se suel e tomar un a actitud activa para sacar-
inge rir, en un trabajo sobre el aguj ero, también sa len palab ras, el niño 111~ de s u replieg ue . Más all á de esta ac tividad Lacan propone que se
logra ceder algo del objeto vocal sa liendo así del mutismo. Sami-A li il1lw esc uchar al sujeto auti sta pu esto que eso perm ite conocer qué ti enen
afirma entonces que pasa de lo pre-verbal a lo verbal. A diferencia de él , p 11111 de cir, cuále s son su s in tereses es pecífi cos y las so luc ione s sin-

Lacan afirma que lo verbal , lo simbó lico, está de entrada y organiza el ¡11ilares que enc uentran en su fun ciona mi ento sin gular. E ntonc es di ce
espacio , no hay un pre-verba l, un pre-s imbó lico, antes de que se const i- q1tl' no se lo s esc ucha po r su le ng uaje ce rra do y añade : " ... lo que hace
tuya lo simbó lico como tal. q11 l· no los esc uc he mos. E l hecho de qu e ello s no nos esc uch an. Pero
En la ú ltima ses ión , el niñ o está con un co nej o al que le fa lta una 1111almente s in duda hay algo para deci rl es" . Ab re así la pos ibilidad
oreja , intenta introducirle un trozo de lana y de papel. Sami A li lo expli- d1· una perspec ti va de trab aj o co n el niñ o auti sta, en la med ida en que
ca como una introyección ora l-a uditiva q ue le permit e hab lar. E n rea- w pu ede pensa r qu e la inter ve nción analí ti ca pueden tener un efec to
lidad , hay un trabajo so bre e l ag ujero , so bre un orificio qu e nunca se ~ub re él.
puede cerrar. Y, al hace rlo , produ ce como efecto la cesión del objeto Finalment e Lac an concluye : "Tocio lo qu e dije lo im plicaba . Se trata
voca l q ue lo lleva a hablar. ,k saber por qué hay algo en e l auti sta o en el llamado es quizofr énico ,
que se co ngela , podría dec irse". Laca n se refiere al " llama do esqu izofré -
11ico" porque tod avía el autismo no estaba diferenci ado de la esq uizofre-
Cuando Lacan habla sobre el autismo 111a , pero tampoco dice qu e lo sea . "Us ted no puede de cir que no hab la,
111hlcle . Que usted te nga difi cultad para escuchar los , para dar su alcance a
En la "Confe renci a en Ginebra sob re el sín tom a" ele 1975 Lacan lo que dicen, no impide qu e se trate, finalmente, de persona j es má s bien
h ab la expl ícitam ente sob re el autismo y brind a una ser ie ele puntuac io- vt.:r bosos". Esta frase es el punto de partida del trabajo de Jea n-C laude
nes. Dice: "Co mo e l nombre lo indica , los autistas se esc uchan ellos mis- Maleva l sobre los trasto rnos de enun ciación en el autismo . Laca n reto ma
mos . Escuchan muchas cosas. Es to de se mboca incluso no rmalm ente en 11quí su plant eo de algo que se conge la sig uiendo de alguna mane ra sus
la alucinació n y la aluc inación s iempr e tiene un ca rácter más o menos desarro llos anteriore s .
voca l. Todos los auti stas no esc uchan voces , pero articu lan mucha s cosas Se pued e arm ar una ser ie en las afir macion es de L acan a lo largo de
y se trata de ver precisamente dónde escucharon lo que ar ticu lan ''. Antes :-.u enseña nza: no hay llamado y el leng uaje está interrumpido a nive l de
que nada introduce la posibilidad de h ab lar de alucinaciones en el autis- la palabra; det enc ión del estado nocla! de la palabra; el niño se protege
mo, que debe establecerse su espec ificidad. Ér ic Laur ent propone pen- de l verbo cu ando se tapa los oídos; y los autis tas , más bien verbosos,
sarlas como el murmu llo de !alengua que no para . c~cuchan mu chas cosas, y hay algo que se co ngela .

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Estas breves indicacione s son el punto de partida de los comentarios


de Jacques -Alain Miller , de Éric Laurent y de Jean-Claude Maleval. De
4. LA PSICOSIS EN LA INFANCIA
la misma manera que el binomio alienación- sep aración permite examinar
el autismo, ya sea por la "e lecc ión de l vacío", como lo dice Mi ller, o
por la "a lienac ión parcial" , como lo señala Maleva l, los desarro llos de la
última enseña nza de Lacan perm iten estudiar cómo el baño del lenguaje
afecta al niño aut ista de modo tal de dejarlo en una iteración sin cuerpo,
sin imagen, y con un funcionamiento de /alengua que le es propio.
Tanto la interrupción de la palabra, la detención en la palabra en su
estado nodal, o el conge lami ento que vuelve a los aut istas verbosos,
corresponde a aquello qu e Lacan desarrolla en su última enseñanza como
el Uno de goce como "pura iteración".
Éric Laurent seña la la necesidad de retomar este concepto desarrolla-
do por Jacques-Alain Miller en su comentario de Lacan para fundar un
abordaje psicoanalítico renovado del autismo. En el Seminario 2, en la clase del 2 de febrero de 1955, Lacan dice:
En el curso El Ser y el Uno, de 2011, M iller plantea que hay Uno 'Sobre la psicosis del adu lto y del niño reina una mayor confusión". Y se
como iteración significante real. Miller define al Uno como "la reduc- p1L·gunta: "¿Puede la psicosi s del niño aclararnos de rebote lo que pode-
ción de lo simb ólico para despeja r su rea l como iterac ión". Pero no hay 111o s pensa r de Ja psicosis del adulto?" (p. 160) . Si bien la estructura de la
dos, no hay relación sex ual. El dos no está en el mismo nive l que el Uno, ¡,, icos is es la misma y no varía crono lógicamente a lo largo del tiempo,
qu e se repite en la iteración. El dos aparece en el delirio , por eso "todo ' l' pregun ta qué pueden enseñarnos la psicosis en la infancia acerca de la

el mundo delira ", y así el S2 da sentido delirant e al S 1 que es la letra sin psicos is misma.
la articu lación significante. Este S, se in scribe en el cuerpo marcándolo Durante los tres primero s cuartos del siglo XIX la clínica psiquiátri-
como "acontecimiento del cuerpo". t·a consideraba como único trastorno mental infantil al retraso , en el que
El Uno de goce no se borra en e l sujeto autista, dice Laurent, sino que 'l' incluyen las tentativas educativas espec ializadas de Itard con Víctor,

itera y deja a un cuerpo que goza de sí mismo, bajo el funcionamiento de 11iño que fue conocido como el "s alvaje ele Aveyron" por haber v_ivido
todos los equívocos de !alengua. El sujeto autista intenta entonces redu- ~·11 una estado de total aislamiento. Hacia fine s de los años 1880 nace

cir esta proliferación a travé s del cálculo del Uno de la letra que se repi- la clí nica del niño como calco de la del adulto a partir de los Tratados
te, en forma vocal izada o en silencio, separado del cuerpo. En el autismo Psiqu iátricos. En ese período, Lacan da cuenta de una caso de psicosi s
funciona en definit iva una iterac ión sin cuerpo. l' l1 la infancia en una reseña publicada en 1933 jun to a Claude y Heuyer

Estos desaJTollos contribuyen a avanzar en una aproximación lacania- tomado como una " demencia precocí sima" , de acuerdo a la terminolo-
na del autismo tanto en una perspectiva teórica co mo en las consecuen- gía de la época introduci da en 1906 por Sante de Sanctis . Describen a
cias que se desp renden en la clínica del autismo. un niño de ocho años y medio con un estado de indiferencia hacia el
l'ntorn o, mutismo e in expresividad. El comienzo clínico fue delirante ,
rn n ideas hipocondríacas, insomnio, interpretacion es y crisis emoti vas
" histeriformes" .

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del au tismo y de la psicosis en la infanc ia

Pa ul Berc herie indica que la noción moderna de psicosis infant il pro- li1 q 11c el pad re era m alo , de es ta manera , se prod uce un a tra nsfe rencia
viene de la introducc ión de l diag nóst ico de esq uizofren ia por Bleuler en li h>simbólico a lo real alu ci natorio .
191 1 que sustituye al de deme ncia precoz kraepe liniano . Víctor Tausk, d iscípulo de Fre ud, al exa minar el aparato de infl uen -
Los desarro llos de Lacan en torno a la psicos is en la infanc ia apunta n, 1111en la esq ui zofre nia, en 19 19 , indica qu e los niños p ueden co men -
po r un lado , a ro mper el mito de la armon ía en la relació n madre -hijo y 11 1cniendo se nsac iones co rp ora les o un sentimie nto de alterac ión o de

de la s pato logías que suceden frente a su qu iebre . Por o tro lado, a par tir 11añc za antes de la co nstru cc ión de un de liri o, y los compe nsan con
del examen del lugar de l niño como objeto a para su madre Lacan gene- , ,,~gos de carác ter d e d ifícil ap reciac ió n co mo la maldad, el maltrato
ra liza esta posición y analiza cómo el psicótico , por fuera de su eda d, ,li nnimales, la falt a de plas tici da d, e l repli egue sob re sí mismos o el
oc up a el lugar de o bjeto a , co mo así tamb ién las disti ntas moda lida de s ,1pricho, q ue pasa n desaperc ibid os como sintoma tolo gía psicótica en los
de retorno del goce. p11 drcs y en los edu cado res.
Melan ie K lein , en su in terve nción "Ps ico tera pi a de la psicos is"
( 11)30), con temp oráne o a su análi sis d el caso D ick , ind ica que la esq ui-

El fracaso de la metáfora patern~ en los niños 11i'rc nia puede ser m enos ev id ente qu e en los adu lto s: el apartami ento
,h· la realidad o su d ificul tad para co nce ntrarse, la falt a de relació n emo-
Laca n plan tea en "De una cuestión prelim inar a todo trata m iento posi- 1 1 onal, la conduc ta tonta o sin sen tid o pueden sorpren der menos que en
b le de la psicosis", de 1958 , co mo hipótes is ca usal de la ps icosis el acc i- lll~ adultos . E l exceso de ac tividad es comú n en los n iños. La obed iencia
de nte simbólico de la forcl usión del Nombre de l Padre. A falta de inscrip- 1111t omática puede cons ide rar se corno doc ili dad. L a cond ucta nega tivista
ción de este sign ificante tampoco hay significació n fálica: Po y <l>o,no hay ,•..,w nsidera da como una tra ves ura .
Pad re ni falo. Junto a la fo rclusió n de l Nomb re del Padre se produce un El fe nómeno psicót ico per mit e capt ar la estructura y hacer un diag-
aguj ero dentro de la cade na significa nte en la sign ificació n fá lica . Todo 11 ú stico difere ncia l tamb ién en los niños aunq ue sus cons trucc iones deli-
ello conlleva a una transferenc ia ele lo simbólico hacia lo real. La estructu- , 11 ntes deje n pendi ent e la confr ontación con e l Otro sexo y su incide ncia
ra psicót ica no varía a lo largo del tiempo , es la misma en la n iñez y en la l' ll la estab ili zac ión que log ren alcan zar en la med ida qu e pueden con-

adultez , aunque se modifiq ue su forma de prese ntación. A diferenc ia de la 1rontarse a nuevas coyu nturas de desenca denam iento.
neurosis infa ntil, la psicosis infantil no ex iste como concep to puesto que A part ir de fenómenos ele mentales y d e aluci nac iones se co nstru ye
la estructura es atempora l. En cambio , la neuros is infa ntil es lo que queda d delirio. U n niño de nueve año s, por ejemp lo, tenía la certeza de que,
de los síntomas neuróticos de la infancia en la narrac ión de un sujeto . 111move r la ca beza, desesta bili zaba la capa de ozono y q ue lograba co n -
Si bien el estu dio co ntem poráneo perm ite exam inar tanto las psicosis trolar ese desaju ste a tra vés del telev isor que tení a en la cabeza. Muchas
de sencadenada s como los de senga nches que pueden produc irse sin un vece s las fab ulacione s icleati vas que no se organizan como un del irio
fra nco desencadenamie nto en las "psicosis ordin arias" , resulta posib le dificultan el d iagnóst ico diferencial. ¿Se trata de un niño con mucha ima-
estab lece r las coo rdenada s de la "coyuntura dramática " en la q ue se des - µ,inación o de un de lirio? ¿Q ué relación gua rda con lo que dice? ¿E s una
encadena la psicos is tanto en niños co mo en ad ultos. Por ejemp lo , Nad ia ccrteza psicó tica o una creencia d ialectizab le? La prec isió n diagnóstica
es una niña de 6 años que consu lta porque escuc ha una voz que le dice se impone ta nto en el niño como en el ad ulto a parti r de los trastornos
que la maestra es un demon io . Cuando la ana lista le pregu nta cuándo corporale s y de l leng uaje.
com enzó a escuchar las voce s, la niña relata q ue una vez el pad re lacas - Lo s fenómenos de auto matismo menta l aparece n , por ejemplo , en el
tigó dejándola encerrada en su habitación , allí surg ieron las voces dicien - caso de un niño que decía que los pen sami entos no eran suyos sino que

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

las palabras lo invadían y producían en él una sensación de extrañ ez a y 1 nce en las voces y también se produce la certeza delirante. En lo s
de ajenidad. 1111~tornos del lenguaje no falta la literalidad, los tra stornos gramatica les,
Las alucinacion es auditivas se pre sentan fundamentalmente bajo la ''" 11co logismos y la proliferación de acentos extranjeros.
forma de la injuria , de imperativos y de órdene s: los insultan, los amena -
zan e incluso com entan su s acto s . Un niño de siete año s escucha que le
dicen gay y que le clavarán un cuchi llo en la espalda. Otro niño , frente l ,11 holo frase
a la voz que le ordena matarse , arma un juguete con acetona y se quema
todo el cuerpo. Este niño mostraba una gran preocupación por la presen- En los año s 60 se produce un desplazamiento en la teoría de Lacan de
cia de cadávere s dentro de un conteiner. Un niño afirma que los chicos 111s imból ico a lo real y,junto a ello, opone las operaciones lógicas de la
de la escuela lo insultan , lo escupen , le tiran p iedras , que la policía lo 1il1cnación y de la separación. En la psico sis hay alienac ión pero no hay
vigila. Otro no soport a más la vida puesto que se siente invadido por la 1•paración. Como consecuencia de ello no hay extracción del objeto y se
presencia de un doble imaginario. Un niño escucha que un hombre negro lu>lo frasea la cadena significante. En la neurosis, como hay separación,
le da órdene s para que se corte y chup e su sangr e . ,,1objeto a se inscribe en el lugar del - cp, en el lugar de la falta. En cam-
La s fabulaciones abundan en la infancia , con temáticas relat ivas 1110, en la psicosis, el objeto queda positivizado.
a cuento s infantiles de pr incesas , de hadas, superhéroes , per sonaj es de En el Seminario 11, en la clase del 10 de junio de 1964 , Lacan toma
cienc ia ficción. La s ideacione s delirantes pueden ser persecutorias o ero- 111c.:ues tión de la ho lofra se y dice: "Cuando no hay interva lo entre el S 1
tómanas pero con una dificultad de sistemati zarla s po r lo que es más fre- y t:I S2 , cuando el primer par de significantes se solidifica, se holofra sea,
cuente encontrar niños con diagnóstico de esquizofr eni a que niños pani- nhtent:mos el modelo de toda una serie de casos, si bien hay que advertir
noico s . que el sujeto no ocupa el mismo lugar en cada caso" (p. 245). E sta ser ie
La fragmentación corporal y la vacilación imaginaria están pre sentes d<.:casos está cons tituida por la psicosis , la educac ión del débil y el tras-
produciendo efectos sobre sus cue rpo s . Un n iño de diez años comenta torno psicosomático .
que tiene dos corazone s: uno bueno y otro malo; sus ojo s ca mb ian de Como efecto de la forclusión en la psicosi s , la holofrase se produce
color según su estado de án im o, cuando se enoja se ponen rojos y cuan - por la petrificación del SI que impide que el sujeto pueda ser represe n-
do está tranquilo de color azu l; por otra parte , experimenta un horm i- tado por otro significan te, en tanto que el S2 no se constituye como tal.
gueo en el bra zo que lo empuja a go lpear. Un n iño de catorce año s dice: l .a falta de const itu ción de la operación de separación impide la ins-
"Empiezo a mirarme en el espe jo y pienso que mi cuerpo y mi mente n ipc ión de un intervalo donde se ub iqu e el deseo. No hay retroacción
son dos personas diferentes " y teme el descon trol y la muerte. Aparecen s ignificante por lo que el discurso del pacien te no es dialectizable ni
fantasías de muti lación, de muerte, de violencia: un niño de seis año s subjet ivable.
sueña con una señora sin cabeza ni boca y, al relatarlo, dice a su analista Lacan había trabajado ya sobre la holofrase en seminarios ante-
" mirá cómo mato a tu gatito " , intentando go lpearla. Un niño insistía que riores , término que ex tra e de la lingüística , y subrayado la estructu-
estaban todos muertos , otro sueña que está en el cementer io y que tiene ra monolítica del sujeto . Desp ués de l Seminario 11 Lacan no vuelve a
que sacar a lo s muerto s y, a l hacerlo , se quedaba con ese olor a mu erto. to mar es te térm ino. En su lugar desarro lla la cuestión de la emergencia
En el día de todo s los muertos queda perplejo al verlos pasar. Otro niño de l S I solo. Cuando el significante está ho lofraseado, permanece iden-
se recues ta sobre el piso y dice que está muerto. El peligro del pasaje al 1iricado al S 1, sin que se produzca una falta en el sujeto y sin que reen-
acto auto o heteroa gresivo está presente en la medida en que la ps icosis v íe a otro sign ifi cante que lo represente. En la psicosi s el sujeto está

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del auti smo y de la psicosis en la inf anc ia

identificado al S 1. La falta de interva lo entre lo s signifi ca nte s impide l .a posición del niño como objeto
la emer gencia del deseo del Otro : en su lu gar apa rece e l goce del qu e
el sujeto se vuelve su objeto. En la psicosis, la ident ificació n del sujeto En ene ro de 1963 Piera Aula gnier presen ta una comuni cac ión sobre
con el obj eto a, co mo fa lta de la operac ión de sepa rac ión, expresa su 111psicos is ante la Sociedad Francesa de Psicoaná lisis. Po ne el ace nto
elecc ión del ser como reali zac ión de la po sición de objeto a. , obre la transmi sión simbóli ca del padre y sobre la co nstitu ción espec u-
Al refer irse a la dimensión psicótica que se introd uce en la educación l11r . Se oc upa en particular de la manera en que se estructura la prim era
del débil, Lacan co menta el libro de Maud Mannoni. El ni íio retrasado y 1l'lación en la madre del psicó tico. Indica que si bien ella no es necesa-
su madre y, al elogia rlo, dice exac tamente lo contrar io de lo que plantea 1iamente psicótica, distinguiéndola de las ps icosis puerp era les, y guarda
la autora. En su lib ro, Ma nnoni plant ea: "Ya vimos hasta qué punto el 1 ierta adapt ación a la realidad , su mala inserción simbólic a produ ce una

niño retrasado y su madre forman en algu nos momentos un solo c uer- dcscompensación ante la prese ncia del niño en su vientr e . Dice: "C uan -
po confundi éndose el deseo de uno con el del Otro, aunqu e parezca que do en el nive l de la simple entrevista se le pregunta a este tipo de madre
los dos vive n un a mi sma y única historia. Esta historia tiene por so por - l'6mo ha transcurrido su embarazo - las más de las veces re spond e de
te en el plano fa ntasmático un cuerpo afectado, diríamo s, por idénticas 1111amanera bastant e idéntica-, resp onde refiriéndo se a su prop io cuerp o.

herida s que han tomado una marcha significante. Lo que en la madr e no C:rosera ment e, sus respue stas se podrían resumir y di vidir en dos tipo s

pud o quedar resue lto a nivel de la prueba de castració n, lo vivirá como di; corrien tes (tomados en el curso de las entrevistas) : a) Pasó muy bien.
un eco en el hijo, que en sus síntom as no hará más que hacer " habla r" a h1e la única vez en que durant e un largo período no tu vo petturbaciones
la angustia mate rna". minarías; sin dud a m i hijo , al desarrollarse , hacía cont rape so sobre mis
Es ta conce pción de Mannoni tuvo sus consec uen cias en el tipo de organos y los mantenía liberando mi vejiga. b) Fue un perí odo difíc il.
tratamiento propue sto en la Esc uela Ex perie ntal de Bo nneuil-sur-Ma rne ( 'ontinua ment e me dolía el estómago. P ienso que era a ca usa del niño ,
creada en 1960 . Los niño s pasan temporadas en Bonneuil en alternancia que al crece r pesaba sobre mis intestino s y mandaba todo ele vuelta hasta
con otros lugares . Cons idera que la se paració n de los cuerpo s produce d estómago " .
efectos en la madr e y en el hijo pue sto que " mediante la ausencia, ambos Piera Aulagnier plante a que el niño es tomado como un "objeto orgá-
tienen la posibilidad de metafori za r su relación con el otro " . 11ico",una es pecie de "relleno corporal", de "ó rgano sob rea ñadido ", sin
Ahor a bien, para Laca n no se trata de la pareja madr e- hijo sino de l poder simbo lizarlo. Esta falla simbólica produ ce luego la fragmentación
pa r signi fi cante. Los cuerpos de ambos no se vuelven un o como lo corporal.
pla ntea Man noni sino que se solidi fica la cadena signifi ca nte. Má s allá En el Semina rio 10, La angustia, Laca n alude al pasar, a "una investi-
de lo que tra baj a la trad ic ión ps icoan alíti ca, Lacan reflexiona so bre gación recie nte", sin decir cuál es, y a la manera en que la futura madre del
la cons tituc ión subjet iva sin redu c irla a una re lación en tre la madre y i;squizo frénico subjetiva su embarazo: "Nada más que un cuerpo diver sa-
e l niño. De fin e entonces la ho lofra se como: "Es ta so lidez, esta cap- mente cómodo o molesto, a saber la subjetivación del obje to a como puro
tac ión masiva de la ca dena sig nifi ca nt e primitiva impi de la apert ura real" . Laca n no se detiene en la cons istencia que Aulagn ier le da a la rela-
dialé ctica qu e se manifies ta en el fe nómeno de la creenc ia". La cer teza ción entre la madre y el niño, y qué tipo de madre es la del futuro esquizo-
forma part e de la ideació n delirante que se encuentra en mu cho s niños l'rénico, sino que introdu ce la reflexión acerca del lugar del niño psicótico
psicót icos. como objeto que puede generaliza rse luego a la psico sis como tal.
En esa mi sma clase Lacan introduce alg una s co nsiderac iones en
torno a la cuestió n de la separación, pero no ya como el objeto perdí-

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Silvia Elena Tendlarz Clíni ca del autismo y de la psicosis en la infancia

do que pu ede signi ficar para la madre , como lo señala A ulag nier, sino d1•I padre e indica en relación al padr e y su nombre que "es el vec tor de
qu e indica que el corte en cuestión no es entre el niño y la madre sino 111 11encarnac ión de la Ley en el deseo " . Y Juego afirma en rel ación a los
con las envoltura s corpo ral es, la placenta; el bebé se separa de los res tos 1111ios: " ...el síntoma del niño se encuentra en posición de responder a lo
embrionario s. Cuando se produce el de stete , el niño no se separa de la qt1l' hay de sintomáti co en la estructura familiar" (p. 393). Y luego, más
madr e sino del pecho que ocupa un lugar en re lación a la zona erógena 11k lante, prec isa en relación a la psico sis: "L a distancia entre la identifi-
de la boca. Lacan se extrae así del examen de la relación de obj eto entre 11 1t·i6n con el ideal del yo y la parte tomada del deseo de la madre , si ella
la madre y el hijo y enfatiza cómo la se paración co mo operación lógica 1111 tiene mediación (norma lm ente aseg urada por la función del padre ),

concierne a la constitución subj eti va y no a una intersubjetividad . 1h·1n al niño abierto a toda s la captura s fanta smática s. Dev iene el " obje -
Si bien Lacan se int ere sa por có mo int erv iene la posición del sujeto to" de la madre, y ya no tiene otra función que la de revelar la verdad de
madr e o padre en la tran smisión de la falta, el punt o central es el "con- 1 ~1· objeto. El niño realiza la presencia de eso que Jacques Lacan designa

sen timi en to de l sujeto" y lo que Lacan llama " la insondable decisió n del 1 1nno el objeto a en el fantasma" (p. 394).

ser", que hac e que un sujeto se incluya den tro de una es tructura. Estas citas de Lacan introduce n varias cuestiones : la oposición entre
Los desarrollos relativo s al objeto a modifican tambi én e l exa men 111posición del niño como objeto transi cional o como condensador de
de las alucinaciones. Hasta enton ces, el paradigma de la alucinación era l'oce; y el niño como síntoma de la estruc tu ra fami liar o como reali za-
la verba l psi co motora. Las alucinacione s qu edan entonces vinculada s al 110 11del objeto a en e l fantasma materno.
objeto: el objeto mirada y voz se positivi zan como efecto de la falta de BI "objeto tran sicional" es un concepto creado por Donald Winnicott
la operación de separación , la voz áfona se vuelve audibl e y el sujeto pura nomb rar e l objeto que se sitúa en el espacio intermedio entre el bebé
siente la pr esenc ia de la mirada. En realidad, el sujeto p sicó tico encarna y su madre. Laca n dic e de ellos en el Seminario 4 : " ... so n esos objetos ,
el objeto que no ha podido extraerse. 111 cdio reales , medio irrea les, a los que el niño se aferra por medio de una
Laca n encuen tra así una prim era res pue sta de qué no s enseñan los 1•, pec ie de enganche, como por ejemplo una puntita de su sábana o de un
niño s acerca la psi cos is no solo en el adulto sino en general al examina r h11b c ro ... no le otorgamos ni una realidad plena ni un carácter plenament e
cómo el niño e ncarna el objeto para la madr e . ilusorio" (p. 129).
Este objeto es ex perim entado corno parte de l yo y, no obstante , está
111 era de él. Los fenómenos tra nsicion ales po sib ilitan la distinción entre
El niño como condensador de goce, fuera de discurso 1·1yo y el no yo. E l objeto tran sicion al repre senta al p ec ho materno o el
objeto de la primera relación. Permit e la tran sición de l beb é de un es tado
En el artícu lo "A locuc ión sobre la psicosis en el niño " d e 1967 Lacan 1·11el que se encuentra fu sionado con la madre , a uno de relación co n ella
cr itica el m ito d e la re lac ión del niño con la madre y dice: "S in embar go , pero como un obj eto separado.
lo importante no es que el obj eto trans iciona l pre serve la autonomía del El niño puede enco ntrar se subjetivame nte en di stint as posiciones en
niño, sino que el niño sir va o no de objeto tra nsicional para la madre . rnnto objeto: puede ser med iatizado por el obje to tran sic ional , fuente de
E ste suspe nso revela su razó n a l mi smo ti empo que el objeto reve la su los equ ivalenc ias simb ólic as, o vo lverse objeto d el fa nta sma mate rno ,
estru ctura. Q ue es la de un cond ensador para e l goce, en tanto que por la 1·o ndensado r de goce . E l niño p sicótico rea liza la po sición de objeto en
reg ulación del placer , le es sustraído al cuerpo" . \'I fantasma materno sin mediación simbóli ca, cristaliza el SI por fuera
Dos años de spu és, en "No ta sobre el niño " , de 1969 , La can distingue de toda dial éctic a holofra seando la cadena significante , y co mo sujeto de
la neurosis de la p sico sis en el niñ o. Precisa la s fu nciones de la madre y goce debe arreglárse las con el goc e no ne ga tivi zado que retorna en lo

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

real sin el auxilio del fun ciona m iento fantasmático que lo lleve a buscar v simboliza rlo , ni construir una metáfora del irante, puede intentar hacer
el objeto causa de deseo del lado del Otro. El objeto no funciona como 1111.:ión
1 de órgano, o más precisamente aún , un objeto condensador de
perdido o negativizado y la falta no se inscribe como tal. pm:c para la madre. El acontecim iento de cuer po se vuel ve entonce s ser
Éric Laurent señala que si en la metáfora edípica clásica el deseo de 1111 objeto para otro cuerpo.
la madre qued a articulado al padre, en el texto de la "Nota" el niño sat u- Lln cuanto a la distinción ent re neurosi s y psicosis situa da en "No ta
ra, tapona la falta de la madre y su deseo, y funciona no como el niño ,obre el niño", de 1969, Lacan indica que el síntoma del niño no repre-
Idea l freudiano sino como objeto. En la actua lidad, el niño se vuelve el ~l'llta la verdad del discurso de la madre, sino sólo en su ar ticu lación
objeto de goce no so lo de la madre sino ele la familia, y más allá, ele la ,ti padre: no es solo la ley paterna sino que al enlazar la ley al deseo se
civili zac ión , en la medida en que funciona como "e l objeto a liberado, l111111aniza. Por otra parte, es necesario distinguir el niño co mo síntoma
producido ", segú n la expresión de La can en el Seminario 16. 1kl síntom a del niño. El primer caso da cuenta del poder de la pala-
Una c ita de Lacan de 1973 en "El atolondrad icho " aclara el retorno 1,rnde los padres sobre el niño; en el seg und o cor responde al síntoma
de l goce no simbolizado que lleva a Lacan a hablar de la posic ión del p1opio del niño . El síntoma del niño se vuelve su respue sta frente al
niño como "condensador de goce", puesto que aunque no se refiere a los discurso del Otro. En cambio, en la psicosis el niño ocupa el lugar del
niños psicóticos , da una indicación impo rtante en relación a la esquizo - 11hjcto en el fantasma materno corno efecto de la forc lusión del Nombre
frenia que es el cuadro más expandido en la psicosis en la infancia. Dice: 11\'I Padre.
"La función de cada uno (de sus órganos) se le vuelve problema, con lo Sobre el final de su enseñanza, al modifi car su concepc ió n del padre,
que el dicho esqui zofrén ico se especifica por quedar atrapado sin el auxi- v11 más allá del Ideal presentado en su "Nota" fundando el respeto del
lio de ningún discurso esta blecido". p11dr e a partir de que pu eda tomar a una mujer como causa de su de seo .
El esquizofrénico, al estar fuera de los discursos esta blec ido s , debe 1,:1 lugar del padre no se deduce por la transmisión del falo sino cómo
recurrir a una invención para hacerse un cue rpo. Normalmente se viven 1111cc pasar una versión del objeto a, una versión de su pos ición frente al
en discursos que orientan al sujeto en el mundo y tie ne n efec tos so bre ~•llt:C .
los cuerpos distribuy endo sus funciones. Los discursos brindan solucio-
nes típicas que los seres hablantes utilizan para hacer un buen uso de su .lacques Lacan ha seña lado la confusión que reinó durante largo tiem-
cuerpo. Esta distribución está ausente en la esq uizofrenia. 1'" que llevaba a rec hazar el término de psicosis para los niños indican -
Al examinar esta problemática , Jacques-Alain Miller toma como do su naturale za puramente orgánica. Pero añade en su Seminario 2: "S i
ejemp lo al falo como órgano "fuera del cuerpo" que tiene una función de 1·11 e l caso del niño hablamos legítimamente de psicosis es porq ue los
micción y de placer, pero que por momentos escapa al contro l del cuerpo 1111a listas podemos dar un paso más que lo otros en la concepc ión de la
del hombre. Esta noción de "fuera del cuerpo" puede genera liza rse en la p~icosis" (p. 160). El paso más lo da al incluir a niño s y adultos psicóti-
esquizofrenia puesto que alguno s de sus órganos pasan fuera del cuerp o 111s dentro de una misma estructura que posibil ita estudiar sus formas de
como efecto de la fragmentación corporal por no contar con la acc ión de p1csentación en la infancia.
los discursos establecidos . De allí que este obligado a inventar un discur-
so que le brinde su apoyo para hacer uso de su cuerpo y de sus órganos. \
En este sentido, la invención esq uizofr énica que concierne al cuerpo es
diferente a la invención paranoica que recae esencia lment e sobre el lazo
social. Éric Laurent indica que el niño, al no concentrar el goce en el falo

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5. EL AUTISMO N O ES UNA
PSICOSIS

El t rab ajo que se ha rea liza do en la comun ida d analític a perm ite difc -
1'<.:
nciar el au tismo de la psicosis y establecer sus part icularid ades po r su
111odo de inicio, los meca n ismos especí fi co s que se po nen en ju ego , el
1ipo de func ionamien to, el de liri o y e l fenóme no alu cin ato rio, la re lación
con el cuer po y la im age n , las forma s de retorn o del goce, y la re lación
L'On la esc ritu ra .

AUTI SMO PSICOSIS


1n icio precoz Dese ncadenam ientos variables o de sen -
ganches
Fo rclus ión del aguj ero Forcl usión del No mbre de l Padre
Ite rac ión del Uno , inte reses específicos Tra nsferenci a de lo simból ico a lo real.
Fenó me no e lemen tal, automati s mo
mental y significació n persona l.
17uncionamie nto su bjetivo singu lar en Mome ntos ele apenura y ele cier re
co ntinu idad
No hay delirio Delir io y certeza
Re torno del goce sobre el borde Retorno del goce so bre el cuerpo (esqu i-
zofrenia) o sob re el Otro (paranoia) \
No hay cuer po , neobor cle, encaps u la- Cuerpo fragmentado e hipoco ndría
miento
No hay imagen, do ble rea l Vaci lación imag inar ia, desperso na liza-
ción y fenómeno de l doble
A lucinaciones (ru ido ele !alengua) Alucin aciones verbales psicomotora s
Narrat iva autista testimo nial Reiv ind icación y deli rio en la escritura

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Silvia Elena Tendlarz Clín ica del autismo y de la psicosis en la infan cia

El autismo tiene la particularidad de iniciarse en la pequeña infancia . !amiento. La co nstru cción ele trayectos fijos en el tratamiento contribuye
Los ado lescentes y adu ltos autistas varían en su forma de prese ntación 11 la ex ploración y a la expansión del uso del espac io con una topología
en la mayor parte de las veces, sobre todo por la ampliación del uso del que le es prop ia puesto que no incluye el agujero. Pero este encapsu la-
lenguaje, pero mantienen un fun cionami ento constante. miento no está abso lutamente cerrado, dice Laurent, pue sto que puede
La cons ulta por un niño peq ueño que no hab la o solo repite soni- incluir objetos de intercambios y personas.
dos, con conductas este reotipadas y dificultades en el lazo, lle van a un
diagnó stico precipitado asociado a la creencia de que cuanto antes se lo
diagnostique es mejor para con-egir su compo rtamiento. Muchos de esos Inici o, desencadenamiento y retorno de goce
niño s efec tivamente son autistas, otros no , pueden ser psicóticos o inclu -
so neurótico s. A los fine s de la consul ta por el niño el diagnóstico no Po demo s señalar algu nas diferencias entre el autismo y la psicosis
modifica la recepción de los padres, la escucha del niño y la búsqueda de en la infancia. El autismo tiene un inicio precoz, en la pequeña infancia,
una int ervención adecuada. y permanece como una mod alidad de funcionamiento sin gula r. En lo s
El trastorno de l espec tro autista incluye síntomas en los que se des- casos de síndrom e de Asperge r el com ienzo puede llegar a ser un poco
tacan trastornos socia les y de comunicac ión, intereses fijos y compo r- después. En cambio, el momento de desencadenamiento de la psicosis
tamientos repetiti vos . Un único nombr e para di stintos individuo s. Pe ro varía desde la infanc ia hasta la adultez en las dist intas edades de la vida ,
no se puede aprehender al autismo po r la suma de síntomas: no se trata y tiene mo mentos de aperturas y de cierres determinados por desencade -
de una enferm edad sino de un "funcionami ento subjetivo singular" . La namientos y por la const rucción de suplenc ias.
diversidad ele casos invo lucrados en el diagnó stico va desde casos que Alg uno s niñ os aut istas al com ienzo tienen adqui siciones, usan pala-
requ iere n una atención instit uciona l hasta autistas de alto nivel. Algunos bras, pero al año y medio o dos años las pierden. Es to introduce la pre -
niños presentan " islas de competencia" que a menudo los vuelve eruditos gunta de por qué en determinado momento rechaza hacer uso del len-
en dominios muy especia lizados, incluso con aptitudes excepcionales. guaje. Hay una búsqueda por parte de los padres de una sign ificac ión en
La hipóte sis centra l de Jea n-Cla ude Maleva l es la del rec hazo al goce re lación a algún acontecimiento familiar que explique esta enigmática
asociado al objeto voz que deter min a las perturbaciones de l lengua je . Se transfor mación. Ma leva l subraya que esta desaparición de las condu ctas
protege entonces a través de lo verboso o del mutismo , y evita la inter lo- dir igidas al otro probablemente estén ligadas a un momento decisivo en
cución del Otro. Aun c uand o hab len con fluid ez, como en el caso de los la adqui sición del len guaje. Se puede situar así una dificultad propia del
autistas de alto nivel , se protege n del goce vocal a través de la falta de autismo en el pasaje ele !alengua al lenguaje.
enunciación y de su fijeza. El func ionamiento subjetivo singul ar del autista se mantiene en con-
La inclu sión del sujeto en el autismo implica el funcionamiento ele un tinuidad a lo largo de toda la vida , a diferencia de la est ructura psicót ica
sign ificante solo en lo rea l, sin desplazamiento , que actúa ele modo tal caracte rizada por la disco ntinuidad y la ruptura del de sencadenamien-
que busca un orden fijo y un simb ólico real izado sin equívocos po sibl es . to . En el campo ele la psico sis ex isten dist intas fo rmas de presentación
La iteración del Uno determina el uso del leng uaje, las condu ctas este- incluso en el m ismo sujeto de acuerdo a la constitución de una estab iliza-
reotipadas y la construcción de ser ies , y le permite vivir en un mundo ción. A veces, algunos niños pequeños se presentan como confusos, agi-
ordenado y seguro frente a la presencia del Otro, e n un "mu ndo de 1aclos, en un est ado de excitación , sin parar ele mo verse, co n alteraciones
segur idad " como lo llama Donna William s . El prob lema que se plantea de l lenguaje pero sin delirios , sin aluci nac ione s y sin claros fenómenos
entonces es có mo se desplaza ese neo-bo rde en el tran scurso de un tra- psicóticos. En estos casos a veces resulta difí cil establecer el diag nósti-

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psi cosis en la infancia

co diferencial. De allí la importancia de realizarlos bajo tran sferencia : \l uci nación y objeto
el niño psicótico mantiene una relació n con el ana lista que puede vo l-
verse persecutoria por el lugar en que queda situado en la transferencia ; !,alengua produce un acontecimiento de cuerpo que es agujerearlo Y
en ca mbio , el niño aut ista experimenta un sentim iento de intrusión o de 1 ~lahlecer un borde. En el autismo !alengua, como integral ele equívoco s,

indiferencia hasta que e l analista logra entrar dentro de su encapsula - ¡11 •1111anece en lo real con un esti lo de funcionamiento particular , pue s-
miento autista. ,,, que el Uno de goce no llega a inscr ibirse como tal, itera , en forma
Éric Laurent señala las diferentes formas de retorno de goce: en el , rn relativa a la no in scripc ión del ag ujero , de ac uerdo a los desarrollos
Otro en la paranoia , en e l cuerpo en la esquizofr enia, y en el borde en d1· l~ric Lauren t. Au n cuando hablen, no acceden al orden simbó lico que
el autismo. No hay cuerpo en el autismo , en su lugar se const itu ye un 1111plica el lenguaje. De allí que las alucinaciones propias del autismo no
neo-borde a través del encapsula mient o autista que no se confu nde con , m rcsponclen al significante exp ulsado que retorna en lo real como en 1a
la supe rficie corporal como formación protectora frente al Otro amena- p'i cos is , en donde hay un simbólico y un rea l, sino que el niño auti sta
zante. Eso se diferencia de la fragmentación corpora l de la esquizofre nia queda cautivo por el ruido de !alengua.
y de las ideas hipocondríacas, el efecto de mo11ificación como expresión En la psicosis, la ruptura de la articulación significante produce el uso
del agujero de la signifi cación fálica , los fenóme nos de vaci lación imagi- liolofrasea do del leng uaje y las frases interrumpidas. La alucinación es
naria que aparecen bajo la formas de dobles y los tratamiento s del irantes 1111 cndicla por Lacan en base a esta ruptura de la cadena de acuerdo a las
de la paranoia. 11l11c inaciones verbales psicomotoras, como también como la positivi za-
Si bien en la infancia del niño esquizofrénico puede no armar un 1 16 11del objeto voz y m irada por ausencia de la operac ión de separac ión.

delirio sino más bien ideac ion es delirantes, se pueden situar fenóme- Lacan afir ma que el psicót ico lleva su objeto "en el bol sillo " para
nos psicóticos , fenómenos e lementales, el automati smo mental, eco de 1·xpresar la falta de la operac ión de separac ión y cómo el objeto apa-
pensam iento, certezas y emergenc ias de sign ificacione s persona les. El H·cc ento nces en más, pegado al cuerpo . En el autismo no hay pulsión
fenómeno de cadena rota, la perp lejiclacl, e l mensaje interrumpido, la ni objeto pulsional. An te las operac iones de alienación y separación ,
exper iencia enigmát ica de sign ifica ción, la cons trucción del delirio , son lncques-Ala in Mil ler indica que el auti sta "e lige el vacío" y esto, en
efectos de la forclusión del Nombre del Padre y de la tran sfere ncia de lo di.:finitiva, corres pond e a la iter ació n del Uno. El objeto autista no tien e
simbólico a lo real. 1·statuto ele objeto a puesto que no se produce la operación de separa-
El autismo se caracteriza por estar "inme rsos en lo rea l" , no hay ima- 1·16n sino que form a parte del encaps ul amie nto autista. Maleval dice
gen especu lar ni delirio, en su lugar aparece el "dob le real ", segú n la 1·11tonces que se podría decir que el autista lleva el objeto "en la mano " .
expresión de los Lefort , en el que se apoya. Las repet iciones, las conductas Por otra parte, el uso topológico del espac io en la psicosis está con s-
este reotipada s y el uso particular del lenguaje expresan la " iteración " de 1ituido pero eventualmente funciona descentrado. En cambio, el niño
la letra. En la psicosis lo imaginario se mantiene aunqu e pueda aparecer nutista se confronta con una topología de l espacio sin agujero que llev a a
descentrado , en desdoblamientos o en fenóm enos de despersonalización. otras costuras del espacio .
A diferencia de la iteración del autismo, la repetición en la psicosis se Si en la psicosis el mecanismo propio es la forclusión del Nombr e
observa en la reiteración de las temáticas delirantes , no a la manera neu- di.:IPadre, del lado del autismo se sitúa lo que Éric Laurent llamó la for -
rótica que perm itiría darle una nueva significac ión , sino con una sign ifi- dus ión del agujero: no se constituyen los bordes simbólicos del agujero
cación plena , personal, a modo de la cer teza , efecto de la compactación por lo que permanece en lo real. Este real no es organizado, como IZ!S
de la cadena significante a través de la holofrase. ~·~tre llas que vuelven siempre al mismo lugar, sino que es un real sin ley,

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

caótico, sin ton ni son , tal como Lacan plantea lo real Lacan al final de en tratamien to, y Serge Lebovici, su supervisor, de all í el libro escrito de
su enseñanza. Frente a ello el autista busca un orden fijo. a dos.
La falta de significac ión fálica del autista los confronta muchas veces El relato de l caso da cue nta de la teo rizac ión de Lebovic i en torno
a una dificultad en la distribución sexuada . Una niña decía: "yo pienso a la psicosis infantil, y de cómo trata de convence r al niño de la vera-
que soy lesbiana porq ue me gustan las niñas " , y a la vez siguiente "debo cidad de sus interpretaciones que apuntan a neurotizarlo. El prólogo de
ser varón porque me gustan los varones " . Estas fluctuaciones responden Lebov ici expresa claramente esta orientación al hablar de l valor "pse u-
a la dificultad en la asunción del sexo y a la distribución de las significa- doneurót ico" de sus producciones. No obs tante, el material c línico de
ciones. este niño de nuev e años y medio muestra los fenómenos propios de un
La inclusión en los discursos comunes permite tener significacio ne s cuadro de esqu izofren ia infantil.
relativas al cuerpo y a la relación con los otros, y resultan la base de la Sammy llega a la consulta en un estado de excitació n verbal y ps ico-
constitución del lenguaje público. Al estar fuera del discurso, el psicótico motriz. De pequeño, no sonreía a la gente y ni siqui era parecía advertir
vacila entre el enigma y la certeza. En el enigma, en la experiencia enig- su presencia . A los dos años no daba la impresión de mirar realmen te las
mática , hay un vacío de significación, en ca mbio , en la ce1teza delirant e cosas. Se balanceaba hacia ade lante y hacia atrás hac iendo movimientos
hay un sentido ple no. La iteración no arma una ideac ión delirante en el estereo tipado s con las manos . No se dirigía espon táneame nte a nadie.
autismo. En la psicosis el S 1 se holofrasea con un S2 que arma el del irio Hasta los seis años no dio muestra de interés por los ju guetes : se entretenía
no resignificable ni dia lectizable . solo con sus manos. Tenía la cost umbr e de hablarl e durante horas a sus
Los niños autista s pueden tener conducta s autoagre siva s, no porque manos repit iendo continuamente: "Dedán, dedán" (la palabra "the hancf',
busquen lastim arse si no porque buscan desembarazarse del retorno del en inglés). Luego come nzó a hablarles a personas imag inarias. Se saludaba
exceso de goce, al " no tener cuerpo" no exper imentan dolor. En cambio, a sí mismo dic iendo: "¿Cómo le va , señor Bump-Bump?" . En el momento
existe en los niños psicóticos la posibil idad de un pasaje al acto agresivo, ele la consulta no se interesaba por nada, y se mostraba muy agresivo.
suicid a e incluso homicida, como un intento de desembarazarse del goce Las transcripc iones de las sesiones muestran tanto los fenómenos ps i-
inva sor. cóticos como el tipo de interpretacio nes de su analista. Sa mmy estab le-
A modo de ejemp los clínicos se pueden exam inar dos casos clín icos ce su posición en e l dispo sitivo ana lítico. Ante las notas que tomaba la
de distintas corr ient es ps icoanalít icas. Sammy , un niño psicótico anali - analista, el niño se proclama literalment e un "dictador ". "Y ahora, decía,
zado por Joyce Me Dougall y Serge Lebovici, y el caso de Raúl, presen- escriba todo lo que voy a dictar", mien tras que la analista tenía que reco-
tado por Emilio Rodr igué como una esqu izofr enia , pero que e n realidad pilar su testimonio, produc iendo una mejoría durante el tratamiento en la
es autista . medida que se estabilizan las palabras que se desplazaban por fuera del
sentido . El " lenguaje especia l", la forma bizarra como hablaba, como lo
llama su analis ta, está constituido por palabras carentes de sign ificado ,
El caso Sammy frases hechas, gruñidos, grititos agudos y alaridos. Durante las sesiones,
la analista interpr eta desconoci endo los trastornos del lengu aje, dándol e
El análisis de Sam my, publicado en 1984 en el libro titu lado Diálogo una trama neurótica a lo que aparece como una ensa lada de palabra s sin
con Sammy. Contribuciones al estudio de las psicosis infantil, tradu ce en sentido en una estruc tura holofraseada del lenguaje.
verdad el diálogo entre Joyce Me Dougall, analista de lengua inglesa por La analista se esfue rza por introducir al padre en sus interpretaciones.
ese entonces en formación en París , por lo que recibe diariamente al niño Por ejemp lo , el niño dice: "Tengo ganas de romperlo todo en su casa",

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infan cia

y la analista traduce que se pone en juego la fan tasía que el niño tien e ,11~ dibujos : "Los ojos de Douggi , como llama a su analista, que lo ven
en relación a su mar ido escondido en el interior de ella , es decir , le da 10". La certeza de la lectura de pensamientos
1111 termina por situa r a la
una lectura edípica. Trata de conv encerlo de la acción paterna sin tener 111dt ista en el lugar del objeto mirada. A continuación llama a otro clibu-
ningún resultado. En la media en que ella se instala en un eje purame nte ¡11:" Dios con sus ojos que lo ven tocio" , para termina r afirma ndo que los
imaginar io , termina por responder a una agresión del niño casi con una 11hjl!los lo miran.
cachetada , frenada por la cara de terror del niño. La eme rgencia del objeto mirada va acompañada por la aparición de
En su forma de pre sentarse , Sammy se desplaza continuamente de un t111 stornos imaginarios. De go lpe las cosas le parecen alejada s, las perso-
modo metonímico en sus fabulaciones siguiendo la homofonía de la lengua , 11> 1~ en su alrededor , aunque no cambian de tamaño, se vuelven minú scu-
sin una construcc ión delirant e . De allí que las historia s incoherente s que 111 ,. En otro momento tiene la impresión de que el mundo se inmo viliza
construye no producen un efecto de sentido . Desde el inicio del tratamiento 11 que él mis mo queda sume rgido en sus visiones y, al volver, no sabe en

aparecen neologismos, por ejemplo "cara bonita " , "pensamiento " , "fas ti- q11 é pensaba o cuá nto tiempo transcurrió. La percepción de los obj etos
dio", que si bien no son creaciones de lenguaje tienen un sentido personal. v11 1.:ila, y Sa mmy tiene la impresión de que las casas su ben y bajan , que
Las interpretaciones de la anali sta promueven la producción psicó- ,c mueven. Aparecen alucinaci ones visuale s y olfativ as asoc iadas a ideas
tica. La analis ta enc uentra sentido a tocio lo que dice el ni ño , y Sammy cll'Iirantes en torn o al subterráneo : lo fascina , quiere tocarlo y tiene un
termina por tener la conv icción de la " lect ura del pensamiento " de su \1·11timiento inefable en relación a él.
analis ta. Cada vez que dibuja le pide que anote el pen samiento propio Mientras que el mundo con tinú a desvanec iénd ose , las paredes se
del dibujo. Y por má s que McDouga ll intenta convencerlo de lo insen- di•sintegra n , el libro devora sus propias páginas, au mentan sus ideas de
sato de esa idea, Sammy mantiene su certeza de que ella puede leer los 11 1ucrte . En la últim a sesión hace un dibujo que titula "Yo muerto". Este
pensamientos. , 1·11timientode esta r vaciado de vida, de ser muerto, expresa el fenómeno

Las ideas de muerte del sujeto reaparec en incesantemente en el rela- 1k morti ficació n que se llama hab itualment e <Po La anali sta lo interp reta
to , y sus ideas hip ocondría cas se presentan como dolor es de cora zón, de ,·0 1110 expres ión de sus sentimientos depr es ivos por la interrupción de la

estómago , de los ge nitales, de apéndice , y traducen el retorn o del goce 1 11ra progra mada por los padres; el niñ o lo relaciona con un personaje

en el cue rpo prop io de la esquizofrenia. Las interpretaciones aumentan pr rsecuto rio. Los padres deciden final mente llevarlo a una escuela espe-
sus fabulacione s pue sto que la analis ta intenta hacerle reco nocer la dife- r 11 tlizada en Estad os Unidos y los autores conc luyen co n su teoría de una
rencia entr e los sexos , mientra s que en realidad no cuenta con la signifi- "11 c urotización " del niño.
cac ión fálica. Las versiones reiteradas de los pechos buen os y ma los de De esta man era , por un lado Sammy tiene esta experi enc ia subj eti-
la teoría kleiniana erot izan la relación con el niño y Sam my a tocia costa va ele vaciamiento de vida, de vaci lación imaginar ia y, por otro lad o, la
qui ere ver los geni tales de la anali sta . En un momento Sammy le dice a 1igura de l ana lista que bajo tran sferencia se vue lve el objeto mirad a con

su analista que ell a habla demasiado , e indica frente a un dibujo que se 1111 a vertiente persec utori a.
trata de un tesoro escond ido , y si ella insiste en pen sar que es un pene
todo está estrop eado de entrada.
Samm y con struy e una secuencia que termina por cri stalizarse en la El caso Raúl
idea: "Todo me mira" , momento en el qu e el mundo com ienza a cobra r
una significa ción personal , y tiene como objeto privilegiado la mirada. El caso Raúl , del psicoanali sta argentin o Emilio Rodrigué , fue pub li-
Esta serie se arma en tran sferencia. El niño com ienza por llama r a uno de 1·11do en 1979 en las Obras Completas de Me lani e Klein con el título

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la inf ancia

"Aná lisis de un esquizofrénico de tres años con mutismo". Lo presenta ,llcrnanc ias don de se pone en juego lo que Laure nt llama un " neo Fort-
co mo un niño psicótico que entra en el diagnóst ico de aut ismo infantil " : no hay desapa ric ión de l objeto, sino que trabaja sob re sistema s de
1>11
de Kanne r, si milar al caso Dick, pero a diferencia de la descr ipción de ,,posicio nes
Kanne r, este niño tiene alucinac iones. En un momento el niño se de tiene súbit amen te y se queda parado
Cuando consul ta a los tres a ños Raúl no hablaba. A los dos años pier- 111iran do hacia arriba con una atenc ión inequívo ca, co mo si esc uc hara
de las pocas palabras que tenía , los padres lo vinc ulan con el segund o 11 lgo o viera algo. Dice Rodrigué "Mi voz parecía ser e l instrume nto que
emb arazo la madre . Vuelve a hablar a los cinco meses de iniciado el tra- 1·ond ic ionaba la resp uesta alucinatoria ". Esta punt uac ión clín ica mu es-
tamie nto. tra cómo la voz del ana lista mo viliza el ru ido equívoco de !alengua, no
Se prese nta sin pronunciar ningún sonido , sa lvo algún chillido gutu - l'omo pa labras de un lenguaje dirig ido a él, produ c iendo un efecto a luci-
ral, tenía cond uctas mecánicas y es tereo tip adas, ais lam ie nto , nega ti- natorio . L uego comi enza a tener aluci naciones terro ríficas que lo lleva n
vismo, apatía, falta de ape tito, so lo tomab a líquido s y rechazaba las 11golpearse la cabeza contra la pared antes de caer.
comidas sólid as. Hacía girar las cosas, como la tapa de una cacero la , o En un momento se tira sobre el cuerpo de l anali sta. Dice: "Se cobij a
re botaba una pe lota una y otra vez. Tenía insensibilidad al dolor y al frío . l'll el cuerpo, se posaba ligera ment e sobre el mío de modo tal que pare-

Man tenía un uso topo lóg ico de l espac io particu lar, por ejemplo , se pega- damos estar repitiendo la dispos ic ión de do s sillas que estaban fre nte
ba el reloj al ojo. Po r otra parte , se cerraba los oídos pegfodo los hac ia ., nosotros". Queda pegado al cuerp o de l ana lista mientras comien za a
ade lante , tapando ese orificio que es tá siem pre exp uesto a los estímulo s emiti r son idos ait iculados. Primero el analista le resulta extremadamente
ex ternos, en su intento de obtura r el agujero. A l mis mo tiempo, no con- ,nrrusivo y sus interpre tacio nes prod uce n una respuesta alucina toria pero
tes taba, parecía sordo, y caminaba co n las puntas de los pies. luego, e n el tran scurso de la cura , queda pegado al otro en el espac io.
S iguiendo e l método de trabajo k leiniano, Em ilio Rodrí guez inter pre- Pasa así, dice Rodrig ué , de la insen sibilidad a la hiperse nsibilidad. Raú l,
taba todo e l tiempo , y su falta de res puesta era tomada como un rechazo que se quedaba continuame nte mirando e l pozo del asce nsor, se asoma
ac tivo. En las ses iones, disponía de los j uguetes en forma estereotip ada un día por la venta na y dice "Ma mi ", pronu nciand o una llamada dirigida
"co mo si fuera n piezas de ajedr ez dispersas en un tab lero", manteniendo al vacío . Emilio Rodrigué sitú a allí la conex ión en tre la pos ición dep re-
así un orde n inmutable. Era exige nte, gritaba e nojad o si se lo fru straba. siva y la formació n de símbo los sigu iendo así los desarrollos de Mela nie
Tomaba la mano del analista como si fuera un apén d ice de su mano para Klein.
empujar los obje tos. Mani festaba una fa lta genera li zada de l tono mus -
cular puesto que súbitamente caía al sue lo como si fu era una marioneta. Tant o Sammy como Raú l fuero n niño s cuyos tratami entos se desple-
Esta desc ripció n da cue nta de la falta de co nstituc ión del cuerpo , de l garon en re lació n a una teor ización psicoa nalíti ca kleiniana. Por fu era
espac io y de l funcionamiento itera tivo en sus com portamiento s este - del contexto en el que se teoriz an los res ultados obten idos, nos transmi-
reot ipados. Ra úl armaba vallas, cercado s, en dond e co locaba pequeños ten distintas moda lidades de prese ntación en la psicos is y en el auti smo
cubos y obje tos, trataba de armar algún tipo de borde y se replegaba en que perm iten diferenciarlos.
él. Rodrigué ind ica que ju nto al caparazón autista hacia el exterior, en el
inter ior no tiene asimilado e l objeto idea l, de allí que surjan parte s diso-
ciadas de su persona lidad.
E n sus trayectos per sonales, abría y cerraba cosas, deslizaba un obje-
to sobre otro, los ponía en un rec ipiente y los volvía a sacar . Se trata n de

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6. LOS POSTFREUDIANOS:
MARGARETMAHLER
Y BRUNO BETTELHEIM

Marga ret Mahler y Bru no Bette lheim so n co ntem porán eos y perte-
111.:ce n a la orient ac ión teórica de la Egopsychology, la ps icol ogía del yo.
"',u s teo rizacione s con c iernen al tra sto rno que se produ ce de ntro del yo y
plantea n tr ata mi entos qu e apunt an a su des arrollo. Su s trab ajos so n pio -
m:rus e n el ca mpo de la ps icos is y del auti smo en la infan c ia des de unFi
l'onc epción psicoa nalítica qu e le es prop ia .

Margaret Mahler y la psicosis simbiótica infantil

En los años 40 Mar ga ret Ma hler co mi enza a tra baj ar en e l Se rvicio


Infanti l del In stituto Psiquiátr ico de Nueva York en relación a la Un iver-
, idad de Co lumbi a, luego de hab er em igrado de E uropa hacia Es tado s
Unidos en medi o de la Segu nd a Gu erra Mundial. En 1948 presenta un
1rabaj o pre limin ar a partir de l es tudi o de diecisé is casos titul ado "Es tu-
dios clíni cos en cas os benigno s y maligno s de la psicos is infantil (seme -
¡antes a la esqui zofrenia) " .
Hay dos momento s en la teoría de Margar et Ma hler. Sus prim era s
re flexione s las p ubli ca en 195 1 y, luego de nu merosa s pub licac iones, en
1968 p ubli ca su libro Simbiosis humana . Vicisitudes de la individuación,
en el que inclu ye sus ú ltimos de sarro llos re lativos al pa saje de la sim bio-
s is hacia la individuaci ón .

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

En 1951 presenta dos tipos distintos de psicosis: el síndrome autísti, ·,, 111111lo es la fase de separación-individuación que se inic ia entre los
y el síndrome de psicosis simbiótica. El síndrome autístico es una re g 1l ' ., , ,. y once meses, en el que comienza a diferenciarse el self y el obje-
sión al auti smo normal que existe en todo lactante. Su teoría se basa l' 11 jl l' I mite la maduración del yo, y concluye a los dos años y med io.
el desarrollo evol utivo. Este síndrome resulta del hecho de que la mad,l · h 1os tres momentos permiten entender que la defensa autista, en
no es investida libidinalmente , por lo que e l cuerpo se vuelve un objeto 1111, smo normal, es un rechazo tot al del otro, y la defe nsa sim biótica
sin vida. Se diferencia así del síndrome de la psicosis simbiótica , en el , 111•, ponde a la angustia frente a la separación puesto se encuentra en
que la represent ación de la madre existe pero está fusionada al sel/, al st 111do de fusión con la madr e . Si fracasa la separación se produce en
mismo. El niño y la madre quedan fusionados simbiótic amente , con unu 1 , 111rn regres iva un autismo secundario : distingue así el autismo normal
mala delimitación del self y del no sel/. De allí que las fuerzas libidina - ¡. 111111ismo secundario que re sulta del fracaso de la fusión. La psicos is
les perduran dentro de una burbuja constituida por la madre y el niño. El 111,lliótica es un fracaso en la individuación; en cambio, el autismo es
cuerpo ya no es un objeto sin vida sino que se con fund e con la madre. 1111fracaso en la fusión puesto que no llega a producir se la simbiosis con
Después de I 951 introduc e una modifi cac ión en esta distinción in i- 1, 11iadre, ele allí que en forma regr es iva se produc e el autismo. Es má s,
cia l entre dos tipos de síndro mes. No hace ya una distribución ent re dos p11 1d· c existir una alternanc ia de ambos esta dos dentro de un mismo niño.
tipos de psicosis, sino que primero diferencia el síndrome autístico de l l .a psicos is simbió tica infantil es una distors ión de la simbiosi s, una
síndro me de la psicosis sim biótica, y luego plantea un ampl io espectro 111r 11 pacidad de crear una imagen intrapsíquica de la madre sin individua-
de rasgos distintivos que in cluyen rasgos autís ticos y simbiótico s en lo ' 11111, que resulta ele una deficiencia yoica producida por una individuación
que llama síndrome psicó tico infantil. De esta manera , los rasgos autista s "" i;nte o deficiente. Se produce entonces una pérdida de la dimens ión ani-
y simbiótico s coexisten en el mismo síndrome. 1m1da, una desvi talización, una desh umanización que con lle va a una ani-
La defensa autista es una respuesta primaria al miedo del contacto 111:1 ción compensatoria de los objetos . En e l caso Stan ley mu estra cómo se
humano. Se distin gue de la sim biótica producida por el pánico frente a la 1fl'shumaniza el niño y en su lugar los objetos comienzan a animarse.
angustia de separac ión que determ ina la desorganizac ión y los síntomas Mah ler estudia el desarrollo y la moda lid ad de tratami .e nto. El yo,
psicóticos. Cuando fracasa la fijación simbióti ca se estable ce un autismo l'l'cc tivamente, no ha logrado constituirse, entonces trata de poder res -
secu ndario. lnurar la imag en corpora l y la identidad. Intenta también desarroll ar la
En la evo lución normal de l niño exis ten distintas etapa s. Es tablece 1elació n ele objeto y resta urar las funciones carentes o di stors ionadas
dos fases en el narcisismo pr imario plantado por Freud . En la fase inicial ,nadura tivamente del yo. Apunta a la constit ución y al fortalecimiento
aparece un autismo normal caracterizado por su esta do alucinatorio, con yoico. Para ella, es una terapia correctiva porqu e el terapeuta se vue lve
un narcisismo primario absoluto. Esto ocurre durante las primeras sema - 1.:1sust ituto transitorio de la madre para atravesar las fases simb ióticas
nas de vida en las que el niño está en un "ca parazón ", barrera herméti- de sepa ración y de individuación. Cuando predom ina la moda lidad del
ca frente a los estím ulos externos. A partir del seg undo mes de vida se autismo el terapeuta trata de entrar en co ntacto con el niño para insertar-
produce la fase simbiótica con la madre: ambos const ituyen una unidad lo en una relación simbiótica de modo tal de recorrer los momentos del
dentro de un límit e común. Esta fase correspo nde a la caída de la capara- des arro llo. En la psico sis simbiótica hay que permitirle el conta cto con
zón autista y a la constituc ión de un yo rudimentario. Las percepciones la rea lidad , con la fuerza auxiliar del yo, porque la fusión simbióti ca no
desagradables son proyectadas al exterior de esa frontera, ele ese límite, y permi te la indi vidu ación y la co1Tecta percepción de la realidad.
mantiene un a relación de objeto parcial. En esta teoría e l objeto va evo - Margaret Mahler plantea un modelo tripartito en el tratamiento -el
lucionando desde uno parcial hasta la unidad global del objeto. El tercer niño, el terapeuta y la madre- que consta de dos fases difere nciada s en el

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

tratamiento: introductoria y propiamente dicha. En la fase intro ductori a ll11 111 aclo Cuando tú eras bebé, que lo hacía llorar sin contro l. Cua ndo
se bu sca un contacto con el niño que no sea experimentado como un a 111 maestra del jardín leía una histori a que menc ionaba al bebé, Stanley
intru sió n. El terapeuta se vuelve el "pr incip io materno" para amortiguar lloraba.
la relación con el ambiente. Luego lleva a que la madre ocupe ese lugar a En el libro había dos cuadros en página opuestas. En uno está el bebé
través de la identificación con el terapeuta que se vuelve el mod e lo de la 111su corra l llorando puesto que sus juguetes están afuera y no los puede
posición "adecuada" con e l niño. La meta en esta primera etapa es el res- 11·cuperar. En la otra página está un Panda sentado en la jaula con un
tablecim iento de una relación simbió tica con e l objeto original que esta- plato de com ida junto a él. Un texto dice: "Y la mamá pensó: Ese bebé
ba alterado en el niño psicótico. En la fase del tratam iento propiamente ,i· parece al Panda gordo en el zoológico sentado en su jaula". A par-
dicho se intenta que el niño reviva y entiende sus exper iencias traumáti - 111 de entonces e l niño llama "Panda" a los bebé s y a los muñecos que
cas que han imped ido su evolución hasta lograr un desarrollo yoico. 111cuentra. Mah ler seña la que llorar y ser alimentado por la mamá esta-
El interés de este planteo radi ca en la atenc ión que le da a los niños 111111 irreversib lemente j untos. Y que las tres figuras, bebé-Panda-mamá,
y a sus padres. Has ta la llegada ele los trabajos ele Margaret Mahler se 1, taban indiferen ciadas, rasgo caracter ístico del síndrome de la psicosis
consideraba a los niños psicóticos como débiles menta les o imbéc iles, no •.i rnbiótica .
había un esta tuto de psicosis para la infancia. Esta concepción fue muy Tiempo desp ués, Stan ley enc uentra en el consu ltorio de la terape uta
innovadora y tiene el mérito de trabajar seriamen te sobre la psicosis en la 1111libro infantil llamado Diversión con caras. En este libro había una
infancia y de interesarse por los sujetos a part ir ele su teorización yoica. , 11udro con la cara ele un bebé cuya expresión podría ca mbiar se con una
11iqueta que servía para "a pagar" o "ence nde r" una expresió n facial: o
llora o ríe. Stanley cambi aba las expresiones en un estado de gran exci-
Stanley, la máquina influenciada 111rión, pero esta conduc ta estereotipada alternaba con momentos de total
111diferenc ia en que se movía letárgicamente de un lado al otro sin meta
El historial ele Stan ley es utilizado por Margaret Mahler co mo ilus- tilguna. Mah ler de scribe es ta oposición como una alternancia entre la
tración ele la psicos is simbiótica , de su defecto yo ico, por eso ocupa l 11 s ión simbiótica y el ret iro autista. Bas taba con decir la palabra bebé
un lugar central en su libro. Los padre s consu ltan cuando Stan ley tiene 11si tocaba el cuerpo del terap euta para sacarlo de su estado de estupor.
seis años aunqu e no encontraban nada extraño en él. La prop uesta de Un traumatismo infantil cobra un lugar prevalente y crista liza el en la-
una cons ulta resulta ele la iniciat iva de su tío materno . Después de balbu- ' l' l:ntre llorar y alimenta rse. A los seis meses Stan ley sufr ió una hernia
cear una s cuantas palabras, en la segunda m itad del segu ndo año deja de 111µ,uinal por lo que los padres evitaron a toda costa su llanto para ev itar
hablar . Desde los tres años permanecía inerte, acostado en el piso, miran- 11,ia opera ción ele urgen cia. Al mismo tiempo vomitaba mucho y rehu-
do fijamente el espacio, sin jugar. 1,11h a comer. Para Mahler se trata de un enlace sincrón ico entr e las dos
La observación de l niño corresponde a tres años de tratamiento. ,•xpcrienc ias que des emb oca en los fenómenos antes descritos que para
Margaret Mahler establece una alternancia entre lo auti sta y lo simbió- , 1la tienen el va lor de procesos restitutivos para salir del caos.
tico y señala los dos aspectos en el caso Stanley. Se debe destacar el inter és de Stanley por los objetos mecánicos, en
Parte de la constatación de la memoria fabulosa del niño, efecto de particular por los fenómenos de alternancia, donde intenta alojar la emer-
la dificultad del niño psicótico de olvidar selectivamente y ele reaccio- f'l'llc ia subjetiva. Esta alternancia holofraseada , como lo llama Laurent,
nar específicamen te a ciertos estím ulo s afectivos y perceptivos . Relata 1,11 duce la fijeza de las alternativas en algunas situaciones. Stanley se
la siguiente sec uencia a modo de ejemplo. La madre so lía leerle un libro 11uzaba habitualmente con una propaganda de cerveza en la que había

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Silvia Elena Tendlarz Clíni ca del autismo y de la psicosis en la infancia

una representación de un robot mecánico sobre una bicicleta que esta ba ckso rganizado s en cuanto a las cualidades de lo esencial o lo no esen-
en movimiento constante durante todo el día . Al niño le fascinaba este c·ial" . El niño reaccionaba como si hub iera encend ido un apagador en él
espectáculo. Un día llega a su sesión con un gran entusiasmo y dice del y ponía en func ionamiento la máqu ina de la memoria. Al examinar esta
robot de la publicidad: "Estaba apagado, repetía , es mi día de suert e" . A idea de la máquina retoma los precursores de la "má qui na de influen-
partir de entonces "encendido" o "apagado" se volvió uno de sus tema s r iar" de Tausk.
repetitivos. En 1919 Víctor Tausk, discípulo de Freud, en su artículo "Sobre la
También se puso a dibujar ruedas que distribuía entre las que "gritan " 111úquina de influenciar de la esquizofrenia", describe la máquin a de
y las que "cesan de gritar " . Dibuj a entonces "apagadores" que enciende influenc iar en la esqu izofrenia. Su paciente, Na tali a, ve un sarcófago
y apaga. 1111idimens ional, que es su doble mortificado, y tiene progr esivamente la
En el consultorio había un teléfono de pared que sonaba cuando ro nvicc ión de que un aparato influenc iaba sobre ella. Pre senta un desdo-
algu ien abajo apretaba el botón para entrar . El ruido de l timbre se con - blamie nto narcisista y la proyecc ión de su propia image n corporal sobre
virtió en una experiencia fascinante y aterrorizadora. Si casualmente se In máq uina.
acercaba al teléfono preguntaba en forma estereotipada "¿Qué hará ahora Algunos años antes de esta publ icación, Freud examina el caso de
el teléfono de la pared cuando se acabe el tiempo?" . Cuando la terapeuta Natalia en "Lo inconsciente " (1919) para hablar del lenguaje de órgano ,
respondía "sonará ", él respondía a su vez "no sonará". donde no se trata ya de una conversión, sino de la literalidad expresada
La terapeuta intenta quitarle el miedo mostrándo le la relac ión que en el cuer po. Frente a la frase "torcedor de ojos", traducci ón de la pala-
existe entre el botón de abajo y el timbre de arriba. Cuando sona ba , decía bra en alemán que significa "fa lsifica dor", una histérica hubiera torc ido
"Ahora no sonó tan fuerte porque sabía que esperá bamo s que sonara" . los ojos, hubiera hecho alguna expresión metafóric a a través del cuerpo,
Atribuye así una iniciativa al objeto, que se dirige a él, y conserva la cer- pero en la esquizofr enia lo tom a literalmente y afecta uno de los órganos.
teza de eta atribución. Tausk plantea que los niños pueden tene r simp les sentimient os de
Es tos fenómenos de alternancia aparecían también de otras maneras: nltcració n sin un sentimiento de extrañeza, y solo después hacen una atri-
apagaba y encendía la luz, espec ialmente la de la heladera; frente a la bución a una persona responsable a su vivencia de extrañeza . Son más
desaparición de los frijoles en el inodoro preg untaba con insistenc ia a bien sensac iones de alteracio nes de fun ciones psíqu icas y físi cas y de
dónde habían ido a parar. 1·icrtas parte s del cuerpo, que habitualmente se llama hipocondría y tam-
Margaret Mahler explic a que el trastorno de la función perceptiva del bién lenguaje de órgano. Esta fase de la enfermedad la ubica antes de la
yo hace que no pueda discriminar entre lo animado y lo inan imado. Esta pube11ad. Los niños en realidad no pueden propor cionar una información
explicación del trastorno yoico permite entender por qué el interés por 1·xacta sobre esos estados, y tienen la posibil idad de compensar o conve r-
su niño máqu ina. El niño-máquina de Bettelheim es Joey, y Stanley es 1ir estas alteraciones, ese retorno de goce sobre el cuerpo, con rasgos de
el niño-máquina de Mar gare t Mahler . Este es un punto de teorizac ión 1·arácter: la maldad , la agres ividad, la violen cia, el repliegue en sí mis-
de esta época: la animación de los objetos es producidos por el defecto 111os o no ceder frente a la solicitud del otro. De esta manera , los niños
yo1co. present an alterac iones corporales y posicion es que se vuelven rasgos de
Hay otra máquina que menciona Margaret Mahler que es la de la l'arácter antes de la constitución del aparato de influenciar.
memoria. Este niño podía imitar el discurso de otras personas utilizando Mahler afirma que los precursores de la máqu ina de influenci ar sur-
manierismos en el momento en que encendía la máquina. Stanley era una g1ma partir de la fusión con la madre y la pérdida del límite de la ima-
"máquina de memoria": "a lmacenamiento de engrames descone cta dos , gen corporal y establece una distinción entre el niño y el adulto. Para el

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

adulto hay una máquina en e l exterior que lo influencia por la acción de 1h'<.:tasu sentimiento de la vida: se sie nte vacía y experimenta una sensa-
la proyección. En ca mbi o, en el niño, él mismo es la máquin a influen- 1 1011 de ex trañeza.
ciada porque p rimero experimenta su maquinización y luego secunda - Margare t Mahler indica q ue la ca usal idad de la psicosis simb iótica
riament e la proyecta sob re el mundo exterior. La s desl ibid ini zación de 111tantiles muy difícil determinar: "Para una psicos is infa ntil temprana la
la imagen corporal, la introyección total ele la madre y e l retraim ie nto ~11a ve pertu rbación fue causada por la patología y la falta de empatía de

del mundo objeta! produ cen la fragmentación del yo y su consecuente li1madre o por una de sviación innata del yo del niño. Fue esto una falta
maq uin izació n . 111h i;rente al co ntacto con su medio o una desorb itada necesidad de fus ió n
Ér ic Laurent, al come ntar estos desarrollos , dice que la singularidad \ l111bióticao parasitaria en el adulto" . Plantea u na deficiencia innata del
de Stanley es que es por entero la máqu ina infl uenciada, él es el objeto y 11 <.:
onstit ucional o hered it aria y no necesariamente una causalidad de lo s
a atraído y rechazado por el significante. Presenta este caso en los años p11dres. La Anlage, la base o el fundamento , está en la deficiencia yoica.
80 como un ejemplo del automa ti smo mental en la infancia. S ubraya que 1•11raBettel heim, en cam bio, la causa es tá del lado de los pad res. Este es
la simbiosis no es co n la madre sino con el sig nifi cante. La alternancia 1111punto de diferen cia que modifica el tipo de tratamiento.

holofra se ada sig nifica que encendido-apagado no es en verdad una opo -


sición porque los sign ificantes están holofraseados. Dice Laurent: "La
psicosis simbiótica segú n Mahler es el automatismo mental, en ese se nti- Bruno Bettelheim y la culpabilidad de los padres
do es el fondo y no el origen ele la psicosis " .
Entre los n um erosos casos incluido s en el libro de Mahler podemos Bruno Be tte lhe im parte de comparar el auti smo con la experienc ia de
pu ntu alizar el de Alma. Esta ni ña llega a trat amiento co n Mahler a los lm, campos de co ncentración a partir de la expe riencia que le toc ó vivir
cator ce años . A los diez años se produce el desencadenamiento de la psi- 1·11 los campos na zis de Dachau y luego de Buchenwald durante quin ce

cos is al mirar la pelícu la "B lancan ieves y los siete enan itos": escuc ha 111 i;ses, de 1938 a 1939. Fue liberado gracias a la ay uda de una prima que
ento nce s una voz que le dice que estra ngul e a su madre. A part ir de ese il' perm itió emigrar a Estados Un idos. Antes de ser deportado se habían
momento siente miedo al dorm ir , in siste en dorm ir con su padre porque ,cl"ugiado en su ca sa un os mellizos autistas en 1932, en el momento de la
temía mat ar a su madre. A l mirars e en el espejo, como la bruja de B lan- 111 vasión de Austria, y all í tuvo la oportun idad de ver su funcion am ien-
ca nieves. pensaba que ella no le gustaba a sus compañero s porque algo to . Plantea que ante situa cio nes extremas se produce una pérd ida de la
no andaba bien con su cara. Junto al fenómeno real alucinatorio aparece humanidad. La palabra " humanid ad" y " pérd ida de la humanidad" están
un desa rreg lo en lo im agina rio: su cara era dema siado delgada y pare- \' lt Mahler y en Bette lheim, los dos viv ieron la Segunda Guerra Mundial

cía la de una per sona mucho más vieja, co mo su mad re . Se produce una y tuv ieron que refu g iarse en Estados Unidos.
proliferación de dob les pue sto que se veía en toda s partes. Dice: "Veo mi Retoma la experienc ia de los "mus ulm anes": así eran llamado s los
reflej o en otro, eso me hace se ntir de sdichada, voy andando en círculos, , ujetos que ante la situación extrema de muerte inminent e, que era la
no hay escapatoria, vivo en un mundo de superfi cie plana, chata como vida en los campos, quedaban en estado apá tico, inermes, tota lmen -
mi reflejo en el espejo y la gente que veo e n es te mund o es un reflejo te pasivos, a la espera de la muerte. A su entender, los niños auti stas se
vivo de mí misma y esa persona que soy yo, m e niego a aceptar a esa ,ctiran de la humanidad aún antes de su desa1Tollo. El sen timiento de la
persona". Por un lado, pen sa ba que la madre era la bruja, pero también 111minenciade la m uerte, así como para lo s musulmanes era una expc
e lla era la bruja que daba la man zan a a la niña. Esta alte rn anc ia , efec to , icncia en re lación a algo que sucedía en el mundo exter ior, para los
del desarreglo imaginario, Mahler lo lee en términos de simbios is que autistas es su realidad interior. Inclu so menciona a Emilio Rodrigué, del

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Sil via Elena Tendlarz Clíni ca del autismo y de la psico sis en la infancia

grupo klei niano. que lo plantea como una proyección de la agresividad 11l,1 insensibilidad a sus reaccione s. En el Anlage autis ta, la madre lo
en el mundo exterior . Para Bette lhe im no es una proyección por la int·1 111•,idera una cosa , no desea que exi sta y es totalme nte indiferente a sus
denci a de su mundo psíqu ico. sino una percepció n exact a. 111 111,vas de acción. El proce so defen sivo es frente al se ntimiento sub-
Toma como punto de partida el " mara smo " infantil de Spitz, efecto 1 1" o de una madre destructora que tiene un fundamento en la realidad.
del sínd rome que se ge nera por el hospital ismo infantil. Los niños co n l' I I', 1n, dice Bettelhe im , es una autopro tecció n suic ida pue sto que el sí
marasmo infa ntil está n convencid os de que el mund o solo es frustrant e } ""º
,111 debili tado se des integra por falta de utilizac ión. P ropone entonce s
destru ctor y toman una posición de pasividad extrema . El terapeu ta tie1w 11,11 a los niños de sus familia s e internarlo s en su institución para crear
que crearle al ni ño un mu ndo distinto al que abandonó en su desespera ,111111 edio positivo que favorezca la regres ión y la reco nstrucció n de la
ción para desarro llar la apt itud de re laciona rse . La tragedia de los niños "onali dad que rectifiqu e e l proce so psicótico , puesto que no di fere ncia
1
es que no poseen ninguna ex periencia benig na que pueda co mpensar la 11111tis mo de la esquizofrenia. El terapeuta debe aparecer como un objeto
experien cia negat iva que tuv ieron con sus propia s m adres. ,, 1111 111enteque le perm ita la rectificac ión para la con stitución de su yo.
c.
1
Lo s casos qu e reto ma en su libro fueron atendido s en la Escue la Orto - l~n el caso Laurie, la niña abandon a el mundo y se sumerge en una
génica de Chicago en los años cincuenta. En cada uno puntúa la hostili - 111 1111indifere ncia: se quedaba sentad a quieta e inerm e. Fue interna da por
dad de los pad res. Por ejemp lo , en Laurie la madr e se rego deaba de los 1111grado ext remo de des nutr ición por su anorexia . Dej aba la boca sem i-
ca bellos rubios y largos de la niña y, cuando la internan, autor iza a hacer- 1h1crta mientas el vó m ito caía sobre su ca ra y el pelo sin ha cer ningún
le electros hoks pero pide qu e por favor no le corten el pelo. Los padres 111ovimie nto. Por otro lado , había perd ido to talm ente el con trol de esfí n-
de Marcia se casan sin amor , con la intenc ión de que la madr e superara 11 •,es y los padres trataban de extraerle las heces de di stintas maneras . No
la depr esió n por la muerte del primer marido. No deseaban que Marc ia 11 · nía constituido ningún tipo de orific io ni bocal ni anal. Bettelh e im dice:
ex istiese: el padre para estar a so las con la madr e, la madr e para saca rse "l ,a boca no era la única parte del cuerp o que parecía no tener relación
de encima al mar ido. Los padres de Joe y se cas an para superar las pér di- 1 0 11 e l re sto. En Laurie no hab ía un cuerpo integrado, sino un agregado

das que habían expe rimentado de sus objeto s amoro sos durante la guerra. ele piezas suelta s que a pri mera vista no tenían en com ún ni perte necen
Al nac er, la madre no qui ere ver lo, lo consideraba una cosa más que un 111conj unto". Cuando tenía n que ves tirla se presen taba como un brazo
niño , lo igno raba. no j ugaba con él ni lo amaba. La presentación qu e hace ~uelto , una pierna, no se sos tenía de ninguna manera y "parecía n tot al-
es impe ca ble en cua nto a la descrip c ión clínica de los casos, pero con una 111en te desco nectado s" . Empiezan a trabajar co n ella tocándo le los bo rdes
absolu ta hostilidad hacia los padr es puesto que cada situ ación retomada de la leng ua , de la boca y a ponerl e pasas de uvas den tro de la bo ca. En
de la narració n de los padres no es un si nónim o necesar io de falta de un momento, se cae n las pasas de su bo ca y e lla tiene la iniciativa de
amo r o de deseo de sus hijos, sino que en cada historia siempre hay mati- recogerlas y co merl as. Com ienza así a trab ajar en relació n al orificio de
ces que per miten ver las situacione s de distinta s ma neras. la boca.
En el desarro llo del niño , del Anlag e, es fundamenta l la mutu alidad En su encapsulamien to autista pau latinamente incluye a persona s que
e n el intercambio madre-n iño. E l bebé no es pasivo sino activo. Debe está n a su alred edor. Lau rie se pegaba lite ralmente al cuerpo de la edu-
existir por part e de la mad re un a acepta ción del bebé y de sus ten tativas cadora, le atrave saba con las pierna s la cintura, se apoya ba en el cue llo.
de acc ión. El bebé tien e que tener activi dad y la madre aceptar lo. Ahora A través de su apoyatura empieza a co mer pr imero pasas de uvas y luego
bien , e l yo del bebé se debilita si en sus tentativa s de acción no rec ibe la bizcoc hos. A partir de su trab ajo sob re el orificio de la boca comie nza
respue sta adecuada. Si el medio no lo indu ce a actuar queda con la co n- a em itir tambi én son ido s. Bett elhe im rela ta que de peq ueña Laurie c lo-
vicc ión de que sus esfuerzos no tienen ninguna inc idencia en el mundo queaba conti nuamente. Un día la madre le da una cachetada para que

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

deje de cloquear y e lla enmudec ió. En la esc ue la Ortogénica de Chi ca huhlar , por eso se quedaba muda. Presentaba alucinaciones terroríficas
go , donde trabajaba Bettelh eim, deciden dejar de extraerle s las hece s, la 1111 l·ntras miraba hacia arriba. Tampoco comía. Las operadoras le ofrecen
dejan en un es tado de co nstipa ción hasta que empezaron a caer solas la~ , 11ll)l1 ces taparle uno de los orificios para liberar uno de los dedos para
heces. La niña, al ver qu e caía n , hace dos movimiento s: por un lado, la~ l[ l ll' pue da comer. Le tapan los oídos, y mientras ella se tapa la nar iz,

toma y la s deja caer, en una especie de neo Fort-Da y, por otro lado , Sl' 11cr<.: a la cara al plato y come con los otros dedos.
embadurna el cuerpo. Del mismo modo que el vómito podía cae r sob r"l' Bcttel heim puntúa el recha zo y el od io de la madre hacia la niña, y lo
su rostro, se cubre el c uerpo de heces puesto que no hay una distinci ón 111t r nta demostrar en el relato de una escena en la que mientra s el padre
entre el adentro y e l afuera . h sujeta de las piernas, la madre la for zaba a introducirse laxantes para
Un día empieza a imitar la forma de sentarse de su cuidadora. A con - 1111 1ar sus frecuentes constipaciones. Para rect ificar esta experiencia , de
tinuación comienza su trabajo de con strucción de fronteras. Sin mirar , 111 rada no le aplicaron laxantes en la institución y decidi eron no obligar-
los papele s sino el techo , toma un papel de ve intisiete metros, arma un a 11111ir al baño si ella no quería. Dejaron que estuviera tres mes es const i-
guarda de se is metros, y luego corta del interior un agujero. En su trabaj o p11 da sin hac er absolutamen te nada. Un día, espontáneamente, en medio
topológico, a partir de sustracc ión del agujero, llega a armar una front e- ,lt· la bañ adera , em pezó a defecar y a jugar co n las heces y a partir de ese
ra, una guarda , con pedac ito s de madera , de troncos , que la separa del 1 111oncesaceptó ir al baño sola. Bett elheim busc aba qu e el niño saliera
mundo. Bettelheim muestra cómo se las ingenia para guardar la simetría d1• su actitud pa siva pu esto que plantea ba qu e no servía de nad a enseñar-
en el punto extremo de la guarda. Trata de es tab lecer una frontera en su 11·, si ellos en forma activa no se apropiaban de producir , por ej em plo,
encaps ulamiento autista entre ella y el mundo. Después em pieza a colo - 11 1 l'XCrec ión. Por eso al final del libro se opone a las teoría s cog niti vas
rear pape les y dibujarlos con la particularidad de dejar agujeros blancos. , rnnpo rtamentales que aparecen en la época, pu esto que consi dera que es
Si bien Bettelheim lo interpreta como los pechos bueno y malo , se trata 1111 forzamiento.
en realidad de esfuerzo por producir un agujero. Simu ltáneame nte, inten - /\. partir del momento en que la niña puede defecar so la comienza a
ta producir sonidos y dec ir algu nas palabras. 1h·,·ir algunas palabras. Dice : "Su des eo global de no soltar nada, de no
Los padr es deciden abruptamente ret irarla del co legio y, sin la pre- 1 111i tir nada , es qu e para ella en sí misma las p alabra s era n idénticas a las
sencia del apoyo en sus cuidadoras, pierde todas las adqu isicione s . Cuan- 111lit crias fecales". Durante los primero s años no le hablaba a nadie. Las
do al año Bettelheim la va a visita r, está nuevamente internada en un ¡111<.: as pa labras que decía no se dirigían a nadie. Si decí a algo hablaba al
grave esta do de desnutrición e ignora su pr esenc ia. Esa observación de , 11do . Cuando se le hablaba , ella oía una voz que venía de algún lado y
Bettelheim apunta a mostrar el efecto nocivo que tuvo impedirl e hacer 111exper imentaba como una intru sión que cortaba inmediatamente tapán-
un tratamiento separada de sus padr es y cómo ellos la conducen a encon- dose los oídos. En un mom en to rompe ese silencio y lo hace canta ndo.
trarse en el mismo lugar deficitar io. l 11imero dice algunas palabras sueltas, "t ú" , "comé". Usa frases estereo -
Otro de los casos estudiados por Bettelheim es el de Marcia. La niña 11pudas, únicas, no dia lectizables, siempre las mismas. Indica que "cant ar
llega muda a la institución a los once años. Solo respondía a alguno s ,, r<.: petir las palabras de otros le parecía menos peligroso que decir co sas
movimientos que ejecutaba con su propio cuerpo. Se balanceaba y se p1opias ... El habl a espo ntán ea era ecolálica o con rep eticione s de frases ,
palpaba el mentón. Desde los tres años presentaba continuamente un tra- ~ l'I uso de la palabra era con un sen tido neutro". Explica: "decir una
tamiento de los orificios: se taba los oídos y la nariz, como así tamb ién 1111 sc significa exactamente eso, decir algo, y eso es actuar". A travé s de
hacía un movimiento extraño con los dedos frente al orificio de la boca 11" canciones expresa algo de sus sen timiento s y comienza finalment e a
que llaman "dedeo " . Bettelheim indica que a Marcia le provocaba pánico l111hla r.

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la ps icosis en la infan cia

Joey, el niño de la máquina 1t1h' il·scs que mantiene en form a constante. P ara Bett elheim su int erés
1'" 1 las máquin as ina nima das es una resp uesta al défic it yo ico . Junto a
Joey es presentado com o el caso de un niñ o máquin a que se enchufa ) 11 1náqu inas y prev e nc iones, presen ta un a relac ión co n las pala bras.
dese nchufa, y eso lo anim a o le hace perde r la vida . Llega al Co legio a lo~ l1ll'y siempre habí a jugado con palabra s esco ndidas dentro de otras
nueve años y m edio . Tenía sus hilos, se enchufab a, se desenc hufaba para , d11hras, encapsu lando mensajes dentro de las palabras, igua l que e l
1
dormir , par a comer y para move rse. Era movido por engran ajes y tran smi 1.1doencapsul ado en una lámpara" .
sores creados por él. Solo exis tía co mo una máquina cua ndo la máquina HI planteo de la fo rtaleza vacía cor responde a la idea de des hum ani-
fun cionaba , de lo con trari o perma necía parado e inmóvjl. Luego de una 11 itín de un mundo muerto. Bettel heim dice : "No co nfía lo sufic iente

pausa de inmo vilidad , se ponía en marcha la máquina y funcionab a a gran , 11l' I c~terior como para abandon ar su armadura defe nsiva" . Eso imp ide
ve locidad , hasta que tiraba una bomb illa e léctrica y hacía el ruido de una q11rexper iment e una auténtica mutualidad , sin poder establece r una rela-
explosión. 111111con el otro.
Pa ra poder vivir, Joey se re present a como máquina a través de com- En su trat a miento pr imero el niño es una máquin a y humaniza a las
plejas instalac iones co nstituidas por bombill as, ca bos de cuer das y lám - ,,quinas, Juego dis tin gue en tre las buenas y malas máqu inas e inicia
111
paras : respiraba con un carburador , comía co n un gran mot or, y dormía 11trabajo co n los dobles, y fin almen te hace un trabajo so bre e l sig ni-
con un aparat o complejo fab ricado con cint a adh es iva, ca rtón , tro zos l 1l·a11te.
de alambre y otr os objetos di versos instalados al pie de la ca ma . Tendía El lugar de l dob le es ese ncia l en Joey. Primero se interesa por otro
en el suelo un hilo ima ginari o y se conec tab a con su fu ente de e nergía 111 1 llama do Ke n , de ac uer do al nom bre de las lámparas Ke nra d , al
10

eléct rica . Necesi taba ench ufarse a través de su pantomim a para poder que pone inm ediat amente en co nfli cto co n las lámparas . Durant e esta
fun cionar. En definiti va, Bettc lheim indica qu e se e nco ntraban fren te 1poca aís la dos s ign ifica ntes: e l indiec ito de Connecticut y los f ~rgo-
a un robot: sus maquinaria s fo rmaban part e de sus pre ven c iones para 11 ~·s Hennigan . El prim ero se descom po ne en connect- 1-cut, es dec ir, se
prot ege rse del mund o ex terior, como por ejempl o utilizar c ircuitos e léc- 1 onccta y corta . Be tte lheim pensaba qu e es te ju ego de pa labr as exp re-
tr icos o aislar su cuerpo del conta cto con un obje to pa ra ev itar qu e la , aba que era una persona encerrada, co nec tada, pero a la vez separada.
corriente eléctri ca lo abandon e . Cu ando com ía de bía utili zar su maqui- Luego se inter es a por otro niño mayo r llamado Mitche ll y le crea una
naria, o c uando iba al ba ño de bía cumplir un a serie de condu ctas que lami lia imag in aria llama da Carr . A partir de este mome nt o se inicia una
sup oní an un trab ajo so bre los orificios: co n un a m ano toca ba la pa red huma nizació n de sus dibujos . Luego se desp laza hacia Valvus, amigo
m ientras sostenía las lám para s que le daban energía, y mientras defec aba imagi nari o qu e le da cierta auto nom ía en re lac ión a las lámpar as y las
se soste nía el pene o se tapaba la co la cuando orinaba . E l "e nchu farse" prevencion es.
es interpretado por Be ttelh eirn como la posibi lidad de rec ibir am or en De allí emerge n nuevas produ ccio nes: el henpox y e l chickenpox de
con trapunto a su historia co n sus padres. Lo eje mplifi ca con la s iguiente donde surge n una serie de dibujos de la ga llin a eléctr ica embarazada de
anécdota . Un día Joey deja de func ionar porque había saltado un plomo. un feto e léctrico que da nacimiento a una gallin a-po llito que lo represe n-
La edu cadora le ofrece un bombón y el niñ o acep ta y en ese mome nto ta. Todo esto toma el rel evo de las m áquin as que puede ento nces aban-
dice que sus hilos se arr eg laro n. Conclu ye entonces que "a limentado con dona r.
am or la energ ía vital volvía a flu ir". En su trabajo subje tivo pasará de ser el niño máqui na al niño de la
Este niño al año y medio ca mbia abruptamente, se vuelve ause nte , se máquina, pu est o que en una entrev ista ulterio r con Bette lhe im , luego d_e
preoc upa por las maqu in arias y, so bre todo , por un ventilado r eléctr ico, haber term inado el tratamiento, llega con una máqui na eléctrica constru 1-

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da por é l mismo: un convertidor de corr iente alterna en continua que car


gaba con é l de la mism a manera que la máquina que trajo cuando llegó
7. LOS KLEINIANOS: DONALD
por primera vez a la institución . MELTZER Y FRANCIS TUSTIN
Éric Laurent seña la que no se trata solo de Ja reducción de lo vivient e
a lo inanimado como lo señala Bett lehe im. En la medida en que se intro-
duce la perspectiva del objeto a, el apa rataje del sujeto con la máq ui na
vivifica al m ismo tiempo que mo rtifica. Dice Lauren t: "La máq uina es
viviente , está del lado de l viv iente , es un objeto animado de funci ones
que so n las de l vivie nte transformado " . Es to tiene consec uencias en la
di rección de la cura. En la medida en que no se opone el diá logo con
el niño y e l uso de las m áquina s, se trata de dia loga r con ese sujeto "a
través de las máquinas y con las máqu inas " . Joey se vue lve así un caso
cé lebre que ant icipa la particu lar re lación del niño autista con las máqui -
nas y su inc lusión dentro de l dispos itivo de un tratamiento .
Dentro de la or ientac ión kleiniana Dona ld Mel tzer y Francis Tus tin
fueron los dos ps icoa nalistas que trabaj aron particu lar mente sob re el
11u
tismo y la psicos is en la infanc ia.

Donald Meltzer y la bidimensionalidad

Do nald Meltzer publi ca Exploración del autismo en 1975, ju nto a los


analistas que trabaj aban co n él, como res ultado de su trabajo desde los
años 60 en torno al autismo . Los coa utores de l libro fuero n Jo hn Brem-
ner, lsca Wittenberg, Doreen Weddell y Shirl ey Hoxter, que presen taro n
los casos de Timmy, John , Barry y Piffie, y trabaj aban con él en la clí ni-
ca Tav istock de Lon dres.
El traba j o de Me ltze r es una innovac ión dentro del movimien to
kleiniano. Hasta entonces ha bían trabajado espec ialmente con la esq ui-
zofren ia a partir de los mecan ismos de clivaje y de disoc iació n . Éric
Lauren t seña la la originalid ad de Meltze r al trabaj ar en este contexto
teórico sobre el autismo e intro ducir el meca nismo de "des m antelamien-
to" como cese de la acti vidad mental.
Mel tzer di stingue en estados autistas y post -autistas como prop ios
del aut ismo. La constitución de un objeto continen te, en e l que se alo-

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

jan los contenidos, permite el desarrollo del sujeto y el funcionamien to <.:


iación entre lo interno y lo externo y corresponde a la posición depresi-
de la identificación intro yectiva . Por acción del desmantelamiento, en el va de Melanie Klein.
autismo no tiene lugar la identificación introy ecti va de un objeto con ti- Éric Laurent comenta la teoría de Meltzer en sus textos "Es tructuras
nente. Eso produce que no exista para el niño un objeto interno confia ble l'reudianas de la psicos is infantil" , de 1980 y en "Sob re algunos proble-
y la ausencia de un espacio interior del self y ele un objeto interno. Se mas de superficie en la psicosis y el autismo", de 1981. La idea de la
suspende la temporalidad de la vida mental. Sitúa como ca usa la depre- bidimensionalidad de Meltzer, que atribuye es pecíficamente al autismo,
sión materna y cierta predisposición. El resultado es que el niño tiene un se aprox ima al sujeto lacani ano. Para Laca n el sujeto se puede pensar
objeto desprovisto de sustanc ia , delgado como una hoja de papel, sin un <.:
01no una banda de Moe biu s, torsión en la que no hay ni un interior y
interior delimitado. 11iun exterior. La tridimensiona lidad corresponde a la construcción
Meltzer propone una geografía de la personalidad , yo y no-yo , objeto de nuestros cuerpos . Lauren t aproxima la teoría de Meltzer a la de lo s
interno y externo , pero también distintas climensionalidades del espac io Lefort en la medida en que en ambos hay un tratamiento del agujero aun-
psíquico que operan como parámetros del funcionamiento mental. que en forma diferenciada : del lado de los kl einianos se encue ntra ima-
Plantea cuatro presentaciones de la dim ensionalidad: unidim ensiona - ginarizado .
lidad, bidim ensionalid ad, tridim ensio nalidad y cuatrid imen siona lidad . La Laurent examina también algunos de los ejemplos de bid ime nsiona-
unidimensionalidad es una relación linea l con e l objeto indif erenciado lidad presentado s en e l caso Timmy . Plantea que las ecolalias son una
como efec to del desmantelamiento , suspens ión de la actividad mental, realización en lo imaginario de cadena s simbólicas. En la medida en que
que opera en el estado autista propiamente dicho. La bidimen sionalidad la bid imensionalidad no está incluida en e l esp acio de tres dim e nsiones,
es el estado post-autista en e l que funciona la ide ntifi cac ión adhe siva , es una superficie plana sin idea del espa c io. La adhesividad conlleva
término que extrae de Ester Bick que lo uti liza como un "contin ente un pegado sobre una superficie, en e l caso de Timmy con el cuerpo del
piel". En este estado no hay introyección ni pensamientos, e l tiempo es terapeuta. Puntúa que en la dirección de la cura Meltzer trata de crear
circular , no hay un espacio interno ni fantasías . Existe ape nas un lig e- un agujero interior, un espac io interior que aloje al objeto, y que le per-
ro esbo zo de relación entre e l yo y los objetos. Pero lo más importante mitiría pasar a la identificación y a los estadios de tridirnensionalidad y
es que es una re lación de superficie. La bidimensiona lidad de Me ltzer tctradirnensionalidad. El analista es un objeto contin ente , sin estar en una
después es reto mada por Tu st in , pero no como bidimensionalidad sino posición de dominio co mo a veces lo hace n las interve ncion es kleinia -
como autosen sualidad a partir de la cual plant ea la relación con los obje- nas, e intenta contener al niño. Después valoriza el contenido que está
tos duro s y blandos . dentro de ese continente.
En la tridimensionalidad funciona la identificación proyectiva : hay Comenta luego do s ejemplos incluidos en el caso Timmy. En el pri-
orificios, agujeros corpora les, espac ios poten cia les y puede penetrar en mero el niño golpea el linóleo del piso, las estrías , las rayitas del piso,
el espacio de l objeto. Hay un orificio en el self y en el objeto , una con- que son tomados, según Meltzer, corno rivales imaginar ios , y aúlla. El
tinencia del self qu e desarrolla la capacidad del objeto para protegerlo otro ejemp lo es que ve pasar pájaros a trav és de la ven tana y Timmy
y controlar sus orificio s. En definitiva , en la tridimensionalidad , que no les tiende el puño verde de rabia. Laurent indica que las dos situaciones
pertenece ya al autismo, ex iste la po sibilidad de establ ecer una relación son tomadas como mancha s dentro de la superfic ie y eso desencadena la
entre el yo y los objetos . Por último, está la tetradimensionalidad con la rabia del niño. Pensado como bidimen sionalidad , no hay algo por detrás,
identifica ción introyectiva: primero se proyecta y de spués se lo introyec- sino que se ve la superficie y aparec en las mancha s que son las rayas del
ta, se identifica con aquello que fue proyectado que resulta de la difer en- piso o los pájaros. Sitúa ambos ejemplos como fenómenos de supe rfici e

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

y no de profundidad. Ese trazo sobre la superficie no puede representar ,o brevie ne la ruptura con la realidad que produce la fragmentación y la
al sujeto y lo aproxima entonces a la serie holofrásica del Seminario 11, des integración del cuerpo, la confus ión y el miedo.
expresión que re sulta un antecedente de su de sarro llo acerca de la ite- Si bien Tustin perten ece a la orientación k leiniana, no usa la int erpre-
ración en el autismo, so lidaria de los efec tos de bidimen sionalidad que lnc ión de l mismo modo que Melan ie K lein e incluye otras referencia s : el
producen los trastorno s espacia les y tempora les en el niño autista. Est o trabajo de Margaret Mahler sobre el duelo, Do nald Mel tzer y su examen
conduce a Laurent a hablar de fenómenos de superfici e en una superfici e de la depresió n materna, y so bre todo los textos de Dona ld Win n icott, en
que no está agujeread a, con una iteración sin cuerpo puesto que no está partic ular el que exam in a la dep res ión psicótica. P lantea que la depre-
inmerso en la tridimensionalidad. , ión de la madre en el momento del naci miento del niño no permite a un
desarro llo no1mal. Cuando el niño no recibe la crianza adecuada perma -
11 ece en un estado dominado por las sensaciones o sufre una reg resión
Francis Tustin: caparazón y objeto autista hacia dicho estado. El autismo pato lóg ico es la per sistencia de ese es ta-
do . Se trata de una difer enc ia de grado entre lo normal y lo patológico.
Dentro del movimiento kleiniano, y siguiendo un análisis que le es pro- En definitiva, el uso del térm ino de auti smo no se limi ta a condicio-
pio, Francis Tustin ha pub licado cuatro libro s sobre el autismo en los que 11es patológ icas graves, sino que es una etapa temprana del desarrollo
retoma y modifica sus reflex io nes teóricas : Autismo y psicosis infantiles que se intensifica y se vue lve más rígida . Esa rigidez vue lve el auti s mo
(1972), Estados autísticos en los niños (1981), Barreras autistas en pacien- primar io como anormal. El autismo anorma l es v iv ir en función de sí
tes neuróticos ( 1987) y El cascarón protector en niños y adultos ( 1992). 111i smo. Disting ue así el autismo de la primera infan cia del autismo aso-
En su prim er libro de 1972 enfa tiza la uislinciún dia gnóst ica e ntre el riuuo a la psicosis.
autismo primario normal y el autismo primario anormal. Los dos casos principales con los que trabaja Tustin en sus libros son
El autismo primario normal corresponde a las se nsac iones corpora les d de John y el de David que se sitúan dentro de los autismos sec undarios
de los bebés de di sposición in nata, que avanzan gracias a una crianza l'11Caps ulados. E l caso de Joh n lo ut iliza para habl ar del agujero negro
adecuada y les permite qu e vayan teniendo paulatinamente una concie n- l'II el autismo, el "agu j ero negro con e l pinch e feo", en particular del
cia del mundo exterior exper im entado a través de los órganos y de la s "bo tón", reacc ión traumática a la separac ión de la madre. Retoma aquí
zona s del cuerpo. Es anterior al autoerotismo y al narci sismo: resu lta de In "depresión psicótica" de W inni cott y la "pérdida del objeto de amor
la autosens u alidad de l bebé al nacer. , imbió tico " de Mah ler.
El autismo primario anormal es la pasividad del bebé, tipo ameba, A travé s de Dav id exam ina la armadura protect ora que se inventa
con una escasa capacidad de diferencia c ión. Se distingue del autismo l' I niño frente a Ja exper iencia par ticu lar terrorífica de l "mons truo con
secundario encapsulado, tipo crustáceo, porque tienen una caparazón. El d agujero". Co nstruye entonces un casco y una manop la con una caja
niño construye una espec ie de arm ad ura, de caparazón o seg unda piel grande de car tón, " un cuerpo fabricado por él mismo". Este ej emplo le
para refugiar se y proteger se del mund o externo. Corresponde al diag - permite retomar los desarrollos de Ester Bick del "fe nóm eno de seg unda
nóstico del autismo infantil precoz de Kanner . Luego plante a el autismo piel" en 1968 relacionándolos al encapsulamiento autista, como así tam -
secundario regresivo en el que predomina la fragmentación propia de la bién la "fortaleza vacía" de Bettelheim. A travé s de la armadura, David
esquizofren ia infantil. En el autismo encap sulado predomina la inhibi- queda encerrado sin poder ver ni oír, lib era do del monstruo. Frente a la
ción y el caparazón protector; en el autismo sec undario regresivo funcio- 1ig idez de la armadura, retoma a Mahler para indi car la necesidad de

na un primer tiempo de sobreadap tación, un desarrollo normal, y luego 111ravesarla.

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

En este primer libro presenta su teoría sobr e los "o bjetos auti stas" En un prólogo a su segundo libro , de 1984, reserva el término autis-
que generan una sensación de autosuficiencia. Pueden ser part e de l 111 0 solo para designar los estado s patológico s y usa el término autosen-
mismo cuerpo o del mundo exterior pero siempre ex perimentados como , ual pa ra los estados normal es . Lo s bebés al nac er son auto sensual es
si fueran part e del propio c uerpo. No se trata nunca de objetos realc~ porque producen sus propia s sensaciones pero no son aut istas . Abandona
sino de la sensac ión que generan , por ejemplo , el niño pued e desp lazaSl' l'I uso del auti smo prim ario normal y en su lugar utiliza el término ele
con un objeto pegado a su mano como si fuera parte del cuerpo , pero lo 11 11tosensualiclacl. En los estados normal es los objetos y las personas que-
que importa es la sensación dura que gene ra en la mano. Está ligado a la dan tomados en la autosensualidad. Tomar concienc ia de la separac ión
sensua lidad , el mundo no existe por sí mismo sino a partir de las sensa , on la madre pu ede ser exper imentad a como una situación catas trófi ca,
cione s que provo ca en rela ción al propio cuerpo. Esta sens ación dura del 1 omo un agujero negro que produce una depresión arcaica . La depre sión

objeto pegado a su cuerpo constituye el objeto autista . 11111 1erna es uno de lo s facto re s que no contribuyen a la simboli zac ión
En su segundo libro , Los estados autí sticos en los niños , de 198 J • mk:cuada de esta separación por lo que queda como un agujero negro.
co ntinúa pre sentando al autismo como un es tado de autosensua lidad Ahora bien, frent e a la vertiente del psicoanáli sis ele culpab ilizar a la
anterior al narcisismo. Plant ea que el autismo es un estado , por eso habla 111 1d1re, Franc is Tustin indi ca en sus libro s qu e es "s in culpa ele nadie" .
de los estados autísticos, centrado en el cuerpo, con predominio de sen \ 1111 cuando se trate de la depr esión de la madre o que no pu eda oc upar-
sacione s que constituyen el núcleo del sf mismo, y co n una atenc ión cen 1· <.:orrectame nte ele su bebé, el autismo no se produ ce por culpa ele la
trad a cas i exclu sivam ente en ritmos y sensaciones corporales . Dif erenci11 11111 dre . Rompe abso lutament e con esa afirmación ele Bettelheim. Inclu-
el auti smo , ligado a sensaciones, del narc isismo prima rio , que es po ste ,11 incluye en su último libro una am pli a variedad ele causas difícile s

rior , asociado a emocione s. El autismo es una autosensualiclad sin objeto . d1•determin ar como el factor hormon al tanto en la madre como en los
puesto que los objetos solo ex iste n como "objeto s sensacione s" , es dec ir, lu·hés .
como las sensaci ones que produc e en el niño. Por otra patte, en 1984 escr ibe un texto sobre las "forma s autista s" y
Di stin gue los estado s autistas encapsulados y los estados autista ., d1~1i11 gue e l objeto autista, duro , de las form as autistas, blanda s . Ambo s
confusionales . En los estados autistas encapsu lado s los niño s están dele 1111manife staciones irreales, porq ue en lugar de tener experienc ias inter-
nido s, en camb io , en los estados auti stas confu sion ales están desorga 1111 l1zaclas crea tivas , de acuerdo al planteo ele Me lanie K lein, tienen sen-
nizado s. El mundo del niño encaps ulado es bidimen sional, en cam bio, 1ll'iones como objetos o como formas sobre sup erficie s corporales.
en los niños confusionales es tridim ensional , corresponde a la di stinci ón Tres años después, en 1987, publica su tercer libro titu lado Barreras
que hace Me ltzer entre autismo y psicosis . Los niño s encaps ulado s tie ,111isra s en pacientes neuróticos: el ace nto está puesto sobr e los aspectos
nen objetos autis tas duro s, y son como el caraco l, estilo crustáceo; c11 ,1, In barrera autista . La autose nsualidacl es un a fase no rma l y anter ior a
cambio , los niños confusio nales tien en obj eto s confu sional es, bland o~. 1, ,·specializac ión y a la difer enciación del yo . El niño autista no desa-
son como un gusa no de seda , al estilo ameba. El niño encaps ulado vivr 111,1lu un contacto co n su madr e y se siente existenc ialmente so lo. De
en un mundo inanimad o co mo un autómata mecánico. Han vivi do 111 il11que los sentidos se vuelquen a la exper iencia extraída ele los órganos
separación con la madre como un agujero , no hay nin gún tipo de sin, , 11~oriales del cuerpo y a los objetos que le ayudan a produc ir estas sen-
bolización y por eso habl a de psicosis autistas . En cambio, en lo niño ~ " iones. Se queda a sola s con las sensa cione s ele su cuerpo. Se apoya
confu sion ales distingue el mundo inanima do y lo anima do , no so lamenll' 1111111
<cs
.: en objetos y formas autistas que ex trae de su propia sensibili -
hay un ag ujero sino una herida narc isista, por eso habla elepsicosis na, 1111, se esconde tras sus muralla s, sus barreras y paraliza así su clesarro-
cisistas , que es una manera ele nombrar a la esqu izofre nia. 11,, l .os niños autistas manipulan compulsivamente sus objetos, vive n en

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Silvia Elena Tendlar z Clínica del a utism o y de la psicosis en la infanci a

un mundo bidimensional , se orientan sobre todo en superficies a las qt1l' q111.:no guardan relación con las figura s de lo s objetos reales. No son
puedan adh er irse para adq uirir cierto sentido de su definición corporal 11guras compartidas sino que se las experimenta sobre supe rficies cor-
Plantea, por ejemplo , que si entran en un cajón o en un armario es parn porales u otras superficies que asimilan a su cuerpo. Por ejemplo, si se
buscar la sensac ión de estar escond ido s y prot eg idos , no hay tridimc11 ,ll'llla sobre una silla lo qu e cuenta es la sensación que tiene contra el
sión. La mayor part e del tiempo tienen poca idea de la dif eren cia entre l' i 1,·spaldo. Son torb ell inos de sensacio nes autogeneradas que anulan la
adentro y el afuera así como del tiempo y del espacio. Los objetos aut is , 1)11t iencia. Estas sensacion es los tranquilizan. Surgen a partir de se nsa-
tas prev alecen so bre los objetos auto sensibles como el pulgar , el puño o ' 1ones corporal es blandas en relación a la orina , a la saliva, a la diarr ea,
el dedo , objetos normal es de sens ibilidad de un niño , por lo que impiclc11 11 vómito, o el hamacarse o girar. Al embadurnarse e l cuerpo con las
que encuentren una protecc ión más genui na a través del contacto con las l1t•ces,al pasar la saliva sobr e superficie s como el vidrio, o al garabatear
personas qu e los cu idan. ,1 dibuja r compul sivamente so bre las hoja s, por ejemplo , el niño arma
El último de sus libro s, titul ado El cascarón prot ector en niños y ,l1s1intas formas . No hay que confundir las figu ras con las imág enes de la
adultos , ele 1992, introdu ce un desp lazami ento de la defensa de las l'l'tlmetría compa1tidas sino que son manif estac iones vitales y rudim enta-
barreras que lo desco necta del otro , que también pueden existir e 11 111 1s que se dan a travé s del tacto o ele! movim iento.
paci ent es neuróti cos, al cascarón protector, al aspecto prot ec tor del S i bien los niño s aut ista s par ece n etéreos, son extrem adam ente
enca psulamiento. Para pro tege r su vu lnerabilidad el niño genera la ilu dnminad ores puesto que elaboraron una adaptación eficaz para excluir
sión de ten er un casca rón duro como cobertura externa del cuerpo. En la , 1 mundo exte rior. Ocultan así a través de su caparazón la exper ienci a
medida en que la separación con la madre es vivida de ma nera traum áti 11,1umática del agujero negro asoc iado al sentimi ento de haber perdido
ca y doloro sa, se siente n rechazados po r ella y :se prolegen encapsulándo 11111parte vital de su cuerpo. Para Tustin esto s objetos y figu ras coitan el
se en forma está tica y rígida. Por otra parte, el mecanismo espec ífico no d1•sarrollo cogn itivo. Por eso en el trat amiento fuerz a al niño a salir del
es tanto una identificación adh es iva com o lo plantea Mel tze r, sino una 11~0 de esta protecc ión, a ceder sus objetos autistas, a abandonar la pro -
"igualación adhesiva " : tien en sensacion es autoge neradas sin di stinguir lt n :ión que encuentra en este encapsulami ento de modo tal de pro seg uir
entr e persona s vivas y objeto s inanim ados . Por ejempl o , se aprietan con , n11su desarrollo .
tra una pared dura o de una parte dura de otra persona como si fuera u11 La ps icoterapia co nsiste en aparta rlos de este mundo autista idiosin-
objeto inanimado. Se adhiere al otro o al obj eto y queda igua lado. Esta ~ ' 111sico que está relacionado con las formas y los objetos autista s para
sensacio nes autogeneradas hac en que descu iden las sensac iones que tie ,111cntarlos a un mundo compartido , pue sto qu e son barreras para el fun-
nen una pertinencia objetiva normal , por eso no sienten do lor al caer ' 1onamiento normal.
se . En el caso Dav id , por ejemplo , cuando se enferma plantea qu e es un El tratamiento propu esto consta de do s fa ses . Prim ero se apunt a a
progreso en la cura. Llevan co nsigo objetos duros con los que se sienten l111l·1.:
r desa parec er lo s obj etos autistas a favor de los obje tos transicio-
igua lados en un mund o bid imens ional. No se trata de una identificac ión. 111111.:sy luego para la formación de símbolos. Se trata de revivir la fru s-
sino que asimilan la dure za del objeto al igua larse a él, sin distingu irlo de 1111l'ió n oral del agujero negro y diferen ciar al tera peuta . El terapeuta es
su propio cuerpo, y no se lo usa por sus funciones objetivas sino por las 11tili1.ado como un objeto autista, una cosa mu erta, hasta que las interpre-
sensac iones que enge ndra . 1,11 iones demuestran que está vivo. El esboz o de reciprocid ad que engen -
En este libro distingue los objetos autistas de sensación de las.figura.,· d1,1 la frustració n permi te revivir la depresió n psicótica . Este es el punto
autistas de sensación. Modifica el nombre por el acento puest o en la sen d, partida de la comuni cac ión. En el segundo tiempo se interpretan las
sación . Las figura s auti stas de sensación son figuras informe s casua les d11d naciones y se produ ce un desarro llo cog nitivo y de la identidad per-

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

l'm a Tustin lo s niños están angustiados , para Meltzer no . Exis te en


so nal. La aparición de alu cinacion es son un progreso en la cura porqu r
expresan el pasaje del autismo a la psicosis y permite la po sibilidad dr lh:tte lheim la idea de una angustia como una exper ien cia subjetiva.
l'ustin introduce la idea de un agujero negro generado por la sensa-
empatía, de comprens ión, de relac ión con los objetos. Rosine Lefort Slº
basa en Tustin al plante ar que la salida del autismo es hacia la psico sis l'ión de haber perdido" una parte vital de su cuerpo, por eso lo llama
Tustin plantea entonces qu e hay que forzar al niño a ten er relacion es dl' 1111
traumatismo oral primitivo, sin qu e pu eda simbolizarse la pérdida
i·xperimentada en lo real. El objeto autista funcion a como tapón de ese
modo tal de alenta r el de sarro llo del sí mismo y de su re lación con los
otros. 11gujero negro.
En el libro El autista y su voz Jean-Claude Ma leval indica que tanto
para Malher, para Bettelheim, para Meltzer y para Tustin e l autismo es una
¡>atología arcaica, pero lo plantean de distintas maneras. Para Malher es
Los autores post-freudianos y kleinianos en
la regresión libidinal más profunda , no llega a la simbio sis con la m~clre.
perspectiva
1>ara Bette lheim es la angu stia más extrema . Para Meltzer es el func 1ona-
Para Ma rga ret Ma lhe r, el auti sta está encerrado en un mundo auto - 1t1iento del self más fallido, puesto que no llega a co nstituir se como tal.
sufici ente , e n su narci sismo primario , po r eso plantea la neces idad de Para Tustin es el fantasma más catastrófico.
Todo s esto s trab ajos guardan el mérito de ser los precur sores del tra-
reconstituir la re lación simbiót ica. Para Bruno Bettelhe im no se trata
de un narcisi smo prim ario sino qu e está demas iado abierto a angust ias bajo psicoanalítico con niño s autistas y psicótico s . Son tambi én el punto
inten sas . Hay una re lac ión insufici ente con la madr e y hay que tratar de de partida del exame n ulterior de sde la orientación lacaniana.
brindarle al niño el medio favora ble qu e no tuvo cuando era pequeño.
En los dos casos de la Egopsychology se enfatiza la perturb ación en la
relación de objeto con la madre. En la relación algo se interrumpió y hay
que restablecerla. Para los kleiniano s la relación de objeto está de entra -
da pero la dificultad se prese nta con los mecani smo s adecuados para
poder hacer una introye cc ión de ese objeto en el interior de l psiquismo.
Para Meltzer el aut ismo es una patología grave que no tiene e.1 rec urso
de las defensas psicótic as esquizo-paranoid es . Para Meltzer el autista no
est á angustiado. no se defiende, no tiene ninguna actividad mental , es el
grado cero de la transfer enc ia. La rel ación de objeto es bidimen sional.
Es un mundo sin profundid ad , de relacion es de super ficie a superficie ,
de pegado con el objeto, sin la experi enci a de un interior. Como no hay
un adentro y un afuera , no puede proyectarlo ni introyectarlo , sino que se
produ ce identificaciones adhesivas de pegado con el otro que resultan de
la bidimensional idad. El paso sigui ente lo hace Fra ncis Tustin al formu-
lar que el autista está encerr ado en una cáps ula protectora, sin mentaliz a-
ción , como un mecan ismo de protección contra un a depresión primiti va,
un traumatismo oral primitivo y un a angustia arcaica de aniquilación.
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B. LA ORIENTACIÓNLACANIANA :
ROSINE Y ROBERT LEFORT

La orientac ión lacaniana tiene sus precurso res e n los trab ajo s so bre
autis mo y psicos is de Ros ine y Rober t Lefort . Podemo s situar do s tie m-
pos fundam entales en su teor ización ace rca del auti smo: el pr imero es
con la pub licación de su libro en 1980, El nacimiento del Otro: Dos psi -
coanálisis, en el que cont rap one los casos de Marie-Fran~oi se, una niña
aut ista de treinta meses y el de N ad ia, una niña ne urótica de trece mes es .
Las do s fuero n atendid as por Rosine Lefort en un asilo tempora rio para
niños, que dependí a de la as istenc ia púb lica, diri gido por Jenny A ubr y
- a quién Lacan esc ribe su "No ta sobre el niño "-, dur ante septi em bre de
195 1 y nov iembre de 1952 . Cada noc he, después de atenderlas, tra ns-
cribí a sus ses ione s. El libro fue escr ito cas i treinta años de spués junto a
Robert Lefort. El seg und o tiempo corresponde al libro La distinción del
autismo de 2003. Entre amb os libros pub lica n un terc e r libro en 1988
Litulado Las estructuras de la psic osis: el niíio lobo y el presidente, en el
que po nen en relac ión el niño lobo , Robe rt , co n el Presi dent e Sc hreber
puesto que co nsideran que tienen la mis ma estructu ra.

Testimonio del análisis de Rosine Lefort

En una entrevista que le realizó Judith Mi ller, Rosine Lefort tran smite
alguno s punto s relevant es de su análisis con Jacques La can. Ella exp resa
que el trabajo con los niños en la institución for mó parte de su propio aná-

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infan cia

lisis . Part e del relato de sus múltiple s enfermedade s, cómo permaneció e11 ltleses en la asistencia pública, con sucesiva s internaciones por enferme-
cama casi diez año s con yeso, las situacion es vitales que pasó durante su dades . Toman como refer encia teórica a Lacan pero tamb ién retoman el
vida , su sonambuli smo , los terror es, los miedo s y su difí cil infancia. Au11 libro de Francis Tu stin publicado en 1972 en dond e distingue el au tismo
en los relatos más complicados mantiene su plant eo de pensar su posici ó11 y la esquizofr enia.
como sujeto dentro de la estructura sin culpab ilizar a sus pad res . En u11 La descrip ció n inicial de Ma rie-Fran~oise era de una mirada muerta ,
dete rminado momento de su análisis, Ros ine pasa ocho me ses sin pod er no tenía conta cto con el entorno, no hab laba, se de splazaba sentada por-
decir ni una palabra , totalment e en silencio, y lo experim enta como un lugar que se negaba a caminar, se balanc eaba con su cuerpo , con la cabeza , los
horrible de su anális is . En alg unas oportunidade s se iba del consu ltorio y brazos, tenía esta llido s de có lera en los que se golpe aba la cabeza co ntra
Lacan la buscaba o la llevaba con él en el auto durante sus distintas con - el piso, y una bulimia de spué s de haber sido anoréx ica . Continua mente
sultas. De esta manera pone en evidencia la presencia de Laca n en relación rn ntraponen el de sarrollo normal ele Nadia y el adve nim iento del Otro ,
a ella, que se sustraía una y otra vez, y también có mo tolera ba su silencio. y el autismo , donde no hay na cimiento del Otro . El Otro simbó lico no
Dice: "Es taba aterrorizada por ese agujero del cual no podía pone r palabra está de entrada sino que tien e que nacer para el sujeto, puesto que resulta
alguna, ese mi smo agujero lo enco ntré en los niño s" . Tamb ién explica no importa nte el proce so de subj etivación del Otro . En la medida en que en
solo cóm o algo de lo que enc ontró en el autismo reso naba en ella misma , el autismo el Otro no se cons tituye , no hay llamado, ni objeto a, ni imagen
sino tamb ién la po sición ele La can de sos tener el encuentro haci a ella no especular . Está n inm ers os en lo real, no h ay simbo lizac ión. Fundamental-
con excesivo opt imismo sino brind ando su prese ncia. En ciert a oportu ni- mente, el Otro no está ag ujere ado porqu e no hay simb olizac ión del aguje -
dad, su padre tenía una cita con Lacan pero , mientra s estaba en la sala ele ro . Su cuerpo está ag ujereado en lo real. Lo s agujeros quedan del lado del
espera, ella le dice a Lacan que no puede sopo rtar que vea al padre. Lacan sujeto, y no del lado del Otro, como simpl es or ific ios no simbo lizados .
le manda entonce s una nota al padre diciéndol e que no lo iba a poder rec i- El autista intenta llenar ese agujero en lo rea l, los orificio s corporale s, a
bir, quien , enfurec ido, deja ele pagar le el tratami en to. Ros ine no podía través de un objeto que Rosine llama "dob le rea l" , median te la utili zac ión
seguir asistiendo a sus sesiones, pero Lacan le envía una nota para decir que de diferentes obj etos que pueden ocupar ese lugar. E n un momento de su
seguiría atendiéndola gratis. Esa era la posición ética de Lacan: sostener la análisis ella se pregunta si este co ncepto que introdujo era correcto. Lacan
dirección de la cura. Durante el análisis escribe cotidianam ente su exper ien- le contesta que en ese momento ella no podía equivocarse, si lo había per-
cia con los niño s del servicio de as istenc ia públi ca, pero no hablaba ele ellos t:ibido de esa manera, entonces era así . E l dobl e real surge a pattir del ex a-
en su propio tratamiento. El trabaj o de escritu ra y de anál isis de los cas os men de las imágenes de los esque mas ópt icos exa minado por Lacan en el
lo real iza con su marido , Robe 1t Lefo1t, que siempre la acompañó . Sobre el que distingue dos tipos de imágenes: las reales y las virtu ales .
final de su análi sis ella le coment a a Laca n el caso Robe1t , y él la invita a En la cla se del 24 de febrero ele 1954 del Semin ario 1 Lacan propone
presentarlo en su seminario semanal , y fue publicado luego en el Seminario un esquema óptico inspirándo se en Freud y en un físico-matemático lla-
1, Los escritos técnicos de Freud, junt o al comen tario de Lacan. mado Bouas se. Parte de la distinción entre dos tipo s de imágenes : las sub-
jetivas , v i11uales, y las rea les, que se comporta n como si fueran objetos. Lo
peculiar es que se pueden producir imágene s virtu ales ele esos objetos que
Marie-Fram;oise y el autismo cn verdad son imáge nes reales . En este caso al objeto se lo llama virtual.
La hipót es is es tru ct ura l fund amental es qu e p ara que haya óptica es
En el libro El nacimiento del Otro los Lefort trabajan sobre el caso necesar io q ue cad a punto del espac io real se cor resp ond a co n un pun to
de Ma rie- Fra n~oise para exami nar el auti smo, niña abanclonacla a los do s en el es pacio imaginario.

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del aLZtismoy de la psi cosis en la infan cia

Prese nta ento nces la ex per ie ncia del rami llete invertido. Se parte de e.le! obje to a que viene en el lugar del ag ujero y lo inscribe como pérdi -
un espejo esférico cóncavo y una caja cerra da por todos sus lado s, ~e nos da . Pe ro di stingue los aguj ero s de la ilusión de los orifi cios corporales .
el que ~stá frente al espej o. Sobre la caja hay un florero real , por debaj o Nadia, que con stituye su Otro , explora la boca de Ros ine, le toca los bor -
un ramill ete de flores que se refleja y da una imagen real. Esto requier e des de los labios co n el dedo, y luego de ex plorar e l agujero en el Otro,
una aco mod ación pati icular de la po sic ión del oj o en el interior de l cono basado en esta ilusión de los or ificios, se lo pone so bre su prop ia boca .
para que se produzca la ilus ión. El florero repre senta el envolto rio del A travé s de esta desc ripción los Lefo rt sitúan có mo se con stituye el agu -
cuerpo y el ram illete los obj etos de deseo. jero. Cuando se inscrib e en el Otro simb ólico el agujero y la falta, puede
En un segundo tiempo, en la clase de l 24 de marzo , Lacan añade un haber una inscripción tam bién en el sujeto de la pé rdid a y de la falta . La
es~ejo plano a esta expe riencia armando el esquema de los dos espejos . La falta siempre se insc ribe co mo objeto a. Para los Lefo rt ese objeto se pa-
caJa es puesta mirando hacia el espejo cóncavo ubicado del lado izquierdo, rab le ab re un agujero en sí mismo. Cuando ex iste el Otro como lugar de
pero el ojo guarda la misma posic ión. Sitúa a continuac ión dos narc icismos. todos los sionifica
a
ntes la pérdid a real puede simb oliza rse. La separac .
ión
El primero se sitúa a nivel de la image n rea l que pemúte orga nizar el co n- de los objetos inscr ibe si mb ólica men te esa pérdida, de lo co ntrano no
ju nto de la rea lidad . El segundo narc isismo concie rne a la reflex ión en el existe co mo tal y qued a co mo una pérd ida real o co mo una cas tración en
espejo plano que introduce la relac ión co n el otro . A través de su alienac ión lo rea l. Mar ie-Fra n~oise ignora el ag ujero en su cuerp o y trata de obt u-
fundame ntal que co nstituye su imagen reflejada, emerge su relación imaoi- rarlo a travé s de un objeto rea l. S i el Otro no está agujereado , no se le
naria y libidinal co n el mundo en genera l. El estadio del espejo correspo n~e puede quitar nada y el objeto no se co nstituye como obj eto a.
a la image n vir tual, puesto que el yo se co nstituye ese ncia lmen te aliena - Co mo no hay estructura fuera del signifi can te, los Lefo rt plantean
do. El dob le real se produce en el autismo ante la ausenc ia de la imagen en este primer libro que el auti smo es una a-es tru ctura , es decir , no hay
especular. Es diferen te al dob le imaginario ele la imagen desce ntrada que se const ituc ión de una estructu ra e n el aut ismo . Por otro lado, e nfat iza n el
puede presentar en la esquizofrenia o mu ltiplicado en la paranoia. predominio de la pul sió n escó pica porque Ma rie-Fran~o ise trata de pega r
Aho ra bien. de ntro de l co nce pto de dob le real no están so lo las imá- el obj eto al ojo pero como órgano, sin que esté simbolizado, puesto que
ge nes sino tamb ién las perso nas y los objetos. El analista puede oc upar no hay imagen; en camb io, Naclia, la niñ a neurótica exa minada también
l' I lugar del doble rea l, como así tambi én la mama dera, el conejo. y ot ros en e l libro , trata de pega rse a la image n . No hay transfo rmació n de los
11h jctos. Así expl ica la esce na en que la niña se embad urna co n las heces obje tos rea les en sign ifica ntes . Si se vo lviera n significant es podría bus-
q11r ex trae del pañ al y c ircunsc ribe las cejas, los ojos , el bord e de los carlo s en el Otro po rque se en laza ría al deseo. Pero eso no sucede en el
l,1l11 m, bordea ndo la supe rficie de l agujero real. Trata de circunscribir un autismo sino que se produce una disyunció n entre lo simbó lico y lo real.
ltnick l' l1 lo rea l del cuerpo porque no está simbo lizado . Dice: "La ausen- El significante queda co mo Uno so lo en lo real y la ima gen apar ece en lo
1 111 d¡•I Otro tie ne corno consec uencia que no haya aguje ro". Por otra real. No hay un pasaje de la bidimens ionalidad a la tridimens ionalidad.
P 1111 1111hay objetos pu lsion ale s porqu e no hay una pérdida de l objeto En este libro los Lefort di cen: " niega e l agujero " . Si bien no vue lven
tp1 1 1t " mbolizada como ta l. a uti liza r este térm ino que intenta circu nscribir algún mecan ismo en rela-
1 1111 :iure nt co menta es tas for mula ciones en su tex to "Sob re algunos ción a l aguje ro, es un antecedente de la forc lusión del agujero introduc i-
11111th 111.i-.de superfic ie en el autis mo y en la psicosis ", publicado un da por Ér ic Laur ent.
1111 1 ¡1, 11111·-. de la apar ició n del libro de los Lefo rt. Ind ica que e l suje- En definiti va , para los Lefort cuando lo real no se artic ula con lo sim-
111 1 1111111 11 ,1 rn mo una banda de Moebius que tiene un so lo lado , no es bóli co , el sujeto qu eda agujereado y el Otro no lo está. Es por eso que
1111 11p I I II l l' agujereada. El agujero aparece a través del tapón , a través la castrac ión persiste en lo real. Cuando lo real y el significante pueden

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

articularse , el cuerpo del suje to se co lma de significantes que vienen drl lll<l por par te del auti sta. Plantean co mo eje mplo las dos cachet~das que
Otro. El Otro está agujereado y permite una simboliza c ión de ese aou 1·l' Marie-Fra nr;oise Je da a Rosine o cuando se golpea cont ra el piso. Esta
ro. Al no prod uc irse el pasaje a la tridimen siona lidad quedan comoº·u11,, ,,, la base de la relac ión del autista con el mundo exter ior puesto que les
banda de Moebiu s, sin adentro ni afuera. Sobre todo no tienen bord es. y ,csultaba intru sivo. Es más, intentan destruirlo porque buscan prod ucir e l
para explicarlo los Lefor t tienen la originalidad de utili zar concep tos dr ,,gujero en el Otro extrayendo un objeto. _ .
topo logía. Frente a la concepc ión kleiniana del continente y e l conten ido . El punto etio lógico de esta estruct ura propia de l ~ut1smo e~ qu ~ no
Laurent señala que los Lefort proponen la orientación hacia e l aguj ero. hay Otro ni objeto pulsional. Fre nte a la comida Mane-Frans;o1 se tiem-
bla, grita , pero no puede pedirla porque no hay llamado, tampoc~ hay
Otro a quien pedirle. Para los Lefort , no hay transfer encia en el auti smo.
El autismo transestructural Tampoco hay un objeto a, el Otro no está agujereado,_ ~o le fa~ta na?,ª·
ningún objeto es se parable y no hay de seo . La ope r_ac1on de al1enac 10~
Durante una entrevis ta que le reali zaron a los Lefort en 1984 , poco 110 está pre sente porque no hay un sign ificante inscrip to en el _Otro._ ~s1,
despué s de la salida de su primer libro , plantean que los niños son ana- el doble rea l se vue lve esenc ial en e l autis mo. Al no haber ahenac10n a
lizantes por comp leto. Se oponen a la idea ele que existe un psicoanálisi~ partir de la voz del Otro, el Otro queda como absol ut~ , real, sin objeto
especí fico para los niños: el analizante siempre es el sujeto , sin importar voz separab le que pueda ser ced ido, de allí que e l aut ista no balbuc~e.
si son niño s o adultos. Por otra parte, critican la responsab ilidad psico - Las palabra s que viene n del adulto no se co nstitu ye n como Otro , smo
gené tica atribuida a los padre s. Los padre s transm iten cómo funcio nó en que resulta n intrusivas. El planteo de la fa lta del obje to voz separab le es
ellos el objeto, el goce y el saber, y cada uno lo hace a su manera. Luego el punto de part ida del desarrollo de Maleval. . _
se produce " la elecc ión del sujeto" . No alca nzan todos los tropie zos que Por último , distingue n e l autismo de la ps1cos1s, aunque tam-
puedan tener los padres en su transmis ión para explicar la inclu sión dentro bién p lantean que la sal ida de l auti smo es hacia la para no_ia. Del ~~do
de una estruc tura. No hay que mezclar los dos discursos. Hay relacio nes de l auti smo hay un rechazo fren te a la intru sión; en camb io , los nmo s
entre las consultas, pero no solamen te las entrevistas con los padres tienen esquizofrénicos son fáciles y pas ivos . Por otro lado , no hay delirio e_n el
un efecto sob re los niño s, sino tamb ién que el cambio del niño interpe la a autis mo. Hay delirio en la psicos is como así también la dema nda hacia el
los padres. Mucha s co nsultas se inician c uando desaparece n los síntoma s Otro. La apar ición , el inicio o el desencadenamiento varía entre el autis-
de los niños o ante la remisión de las repeticiones . mo y la psicosis . Es má s, hay forclusión en el autismo, pero se preg untan
En el autismo primario los niños no sab en que hay un exterio r a su si la falla hay que situar la en la metáfo ra paterna. Es un a manera de pre~
encierro , no es que rechacen ped ir, sino que no tiene n a quién dirigir su nuntar se si la forc lusión de la que se trata es la del No mbre del Padre. S1
pedido, por eso no hay llam ado ni a qu ien dirigir su demanda . Aplican ~ien ellos no contes tan a esa pregunta , plantean que exi ste en el autismo
así su afirmac ión de que no hay un mundo ni exterior ni inter ior. una forclus ión más radica l , que está má s acá de la castrac ión, que es la
El libro publicado en 2003 se llama La distinción del autismo y allí de la Bejahung, la afirmación primordi al. Sin esa afirmación primord ial
lleva n a cabo una síntesis de su teorización del autis mo veinte años des- el sign ificante no significa nada. E n camb io, en la esquizofrenia la for-
pués. Acen túan ento nces la acc ión de la pu lsión de destrucción y los clusión es del Nom bre del Padre.
d istinto s grados en el autismo. Marie-Frans;oi se, con su violencia , man i- A partir de 1996 los Lefort plantea n una estructura autista , a diferencia
fiesta la incidencia de la pulsión de destrucción o de autodestrucción. El de la a-estructura anterior. Toman en cuenta los testimonio s de los autistas
mund o del autista es para destruir o los destruye y le añaden el sadis- de alto nivel y constatan que exi sten grados en el autismo. Parten de la

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Silvia Elena Tendlarz

cura inacabada de Marie-Fran~oise y la extie nden a otros autores . Ello\ 9. JEAN-CLAUDEMALEVAL


son los que emp iezan a trabaja r sobre Temple Grandi n , Do nna William~
Birger Sell in, y después lo extienden a Dosto ievsk i, Edgar Alla n Pm· Y EL OBJETOVOZ
Proust , entre otros . Van de un extremo al otro y plantean al autismo como
una estructura transest ructura l. Este planteo se aprox ima al espectro autis
ta, que se expa nde y en el que se multiplican los casos de autismo.
Maleval cr itica su pos ición de la sali da del autismo infan til preco z 11
través de la paranoia o de la muerte, y también su planteo de la fa lta ck
transferencia en el autismo: no hay una salida del auti smo hacia la psi
cos is pue sto que el autismo es un funcionami ento estab le que evolucion a
hacia el aut ismo.
En los Lefort aparecen entonces planteos fundamen tales exam inados
luego en la orientación lacaniana tanto por Maleval como por Laure nt: es
una estructura transestructural; hay un Otro real sin objeto voz separable;
el doble real; la idea de una forclus ión más radica l. Jean-Claud e Maleval es un psico analista francés de amp lia tra yec to-
En relación a la estruct ura tra nsestruc tura l, Maleva l habla de gra dos ' ia dentro de la orientación laca nian a . Desde 2007 ha publicado num e-
del autismo y también plantea una estructura autista. En cuanto al Otro rosos trabaj os sobre el auti smo. En el libro El autista y su voz (20 09)
real, sin objeto voz separab le, es la hipótes is central de su libro, El autis- )1antea al auti smo como un tip o clínico en el que lo esenc ial perma nece
1
ta y su voz, y fuente del aná lisis de los trastornos en la enunciación. En invariable . Retoma las caracter ísticas espec ia les descripta s por Kanner,
re lación al dob le rea l, Maleval acentú a e l predominio del doble y con- la soledad y la fijeza, y explica su funcionamiento en niño s, adolescentes
sidera que los Lefort no lo habí an desarrollado lo suficiente. En cuanto y adultos, incluyendo los auti stas ele alto nivel. A su enten der, en el auti s-
a la forc lusión más radical , Ma leva l dice que hay un rechazo de la alie- mo la soleda d y la fijeza que los caracte riza de pequeño s puede atenuar-
nac ión, también habla de una alienación parc ial. De l lado de Laurent la se o desa parecer, aunque el estilo de funcionamiento permanezca inva-
forclusión más radical se encuen tra en la forclusión del agujero. riable. S itúa dos carac terísticas ese nciales : el rechazo de la alien ac ión
En el homenaje que Jacq ues-A lain Miller realiza a los Lefort en su significa nte y el reto rno de goce sobre e l borde , con un funcionam iento
curso El ultimísimo Lacan , poco después de su muerte, en feb rero de autista singular que se mantiene a lo largo del tiempo.
Podemos indicar dos momento s fundamentale s en su desa rroll o : e l
2007, retoma " la clínica de Rosine", como solían llamarla en el ámbito
psicoanalítico . Señala que al indicar que el autismo era tal vez la categ o- primero, en los años 2007-20 12 introduce la novedosa hipótesis de la no
ces ión del objeto voz en el autismo y estud ia los trasto rnos de enuncia -
ría clín ica fundamental mu estran el "estat uto nativo del suje to" y "pod ría
perfectam ente lleva r el sello de Laca n" . c ión que se despre nden de ello ; el segu ndo , desde el 2014, trabaja sobre
Este autismo de la palabra, en la med ida en que cada uno habla solo , los di stin tos tipos de bord es en el autismo y diferencia clarame nte el
no obstante, no se confu nde con el diagnóstico de autismo pensado como autism o de la psicosi s.
Cada uno de sus textos da cuenta de una lectura atenta de los casos y
un funcionamiento subjetivo singular.
de los testimon ios de auti stas publicados y las consecuenc ias que pueden
extrae rse de ellos.

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

Más bien verbosos su exper iencia emocional con los sonidos pronunciados por su entorno.
Eso tiene como consecuenc ia la ausencia de humor, la literalidad, la difi-
Uno de sus primeros trabajos relativos al autismo que publica Maleval cultad de la lectura de la entonación y de la mímica . En definita, se tapan
se titula "Más bien verbosos los autistas", de 2007, en e l gue retoma la los oídos para protegerse del deseo enigmático del Otro .
frase de Lacan utilizada en su "Conferencia en Ginebra". Parte de la idea El niño, al nacer , está incluido en el lenguaje, pero el autista rechaza
del uso de la verborrea en el autismo, gue es el uso de la lengua en que el la alienación significante. Maleval dice: "No hay incorporación del obje-
que la enunciación está ausente. No es que los autistas no hab len sino que to vocal soporte de la identificación primordial. Falta el S 1 en su función
no incluy en la enunciación al hablar , neutral izándola. La enunciac ión , dice representa ti va del sujeto". No hay una asunción de la Bejahung, la afir-
Ma leval, lleva al goce voca l incluido en el lenguaje. El objeto voz, en tanto mación primordial.
que objeto pulsional, no es la sonoridad de la palabra , sino que es la mani- Toma como ejemp lo a Kanner que, al exam ina r el lenguaje en el
festación de un decir. Estar en el lenguaje pone en juego al objeto de goce autismo, describe e l lenguaje de loro, las ecolalias, las palabras poco
vocal, el objeto voz. Para que no sea aud ible debe inscribirse en relación natura les, al est ilo de una caricatura, incluso evoca la iro nía, no se diri-
con una falta, de lo contrario en lugar de ser áfona la voz se positiviza. gen al interlocutor, hablan al vacío, existen palabras que conocen pero no
En el autismo no hay pérdid a del objeto voz y eso incid e en su falta las utilizan, algunos niños son mud os y tienen frases espon táneas. Como
de enunciación. Intenta entonces proteger se de su aparición angustiante a ejem plos de frases espontán eas está la situ ación en la que la madre de
trav és de do s man eras : cuando se trata de su propia voz, lo hac e a travé s Templ e Grandin choca con el auto cuando ella era muy peq ueña y, ante
del muti smo o de la verborrea; cuando se trata de la del Otro, evita toda los vidrios rotos que caen, sa le de su silencio y dice: "v idrio, vidrio".
interlocución. Por otra parte , indica que no hay alucinación en e l aut is- Sellin, un niño mudo, de go lpe le dice al padre "devuélveme la pelota".
mo. Plantea que nada angustia más al autista que el objeto vocal. Es por Otro niño que no habla dice "sáca me esto de aquí" y después no vuelve
ello que el niño aut ista se tapa los oídos frente a la presencia del obje to hablar. Esas frases solo son utilizadas en situacion es de extrema angust ia
voz en tanto que se vuelve insoportable. y luego no se las vuelven a utilizar.
La disociación entre la voz y el lenguaje está en el principio del autis- Los autistas de alto nivel tienen una voz particular, sin expresió n. No
mo: el lenguaje está presente, pero al no haber extracció n del obje to voz se trata ele un déficit cognitivo sino que es una elecc ión del sujeto: el
hace un uso particular de él. El balbuceo está ausente o pre sen te de una autista habl a a condición de no decir por el rechazo de la enuncia ción.
forma pobre o extraña . Retoma la frase de los Lefort que dice: "el Otro Puede n exist ir dist intos tipo s de enunciación: muer ta , gue es el muti s-
queda como abso luto y rea l sin objeto voz separable, es decir cedib le. El mo, borrada, desfasada o técn ica. Por ejemp lo, Donna Willi ams hace una
autista no balbuce a ... ", y se apoya e n ellos para exp lica r que el modo lista de las mane ras como se las arregla con e l lenguaj e para borrar su
de arreglárse las con e l lenguaje es a través de una en unciac ión orig inal enunciación: hablar para no decir nada , para no ser comprendido o no
cuando no permanecen mudos. dirigirse al interloc utor, "ca ntar no es hablar ", dec ir cosas sin importan-
Maleval plantea una falla en relación a la alienación. La aliena- cia, la repetición de dichos de memoria.
ción primordial en el Otro tiene como paso su bsiguiente la separa ción La enunciación desfa sa da es cuando hacen hablar al dob le en su
del objeto . Cuando hay una alteración en la alienac ión no se produce la lugar, por ejemp lo a travé s de las marionetas. Este es el caso de André,
cesión del objeto. El autista se siente molesto por este goce vocal des- compañero de Kamran Nazeer, sobre el que habl a en su libro Send in the
regulado que no se ha extra ído y es viv ido como un exceso . Cuando Jdiots . André se dirig e al interlocutor a travé s de sus marionetas, hab la
alguien le habla lo exper imenta como intru sivo . Tampoco puede conectar así en determinados momentos por procuración.

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infan cia

También pued e ser una enunciación técnica que no implica la viven nhjc to autista complejo a la máq uina en el caso Joey de Bettelheim Y al
cía del suj eto y permite al autista expresarse de una manera adaptada y 11paratode apretar de Temp le Grandin. . .,
profes ion al en los autistas ad ultos de alto nive l. En los adultos hay dos moda lidades del uso del JenguaJe: la creac1on
Hay cie rta varieda d de las relaciones con e l lenguaje. Las expres ione~ de una lengua privada , opaca para los otros o la creaci ón de una l~?gua
de los autistas pueden pasan por el S2, como eco lalias diferid as, es deci r, inte lectual constitu ida por signos sin afec tos . En la adu ltez tamb 1en se
esc uchan algo y lo repiten más tarde . También pasan por el sig no, que es encuentran objetos autistas , e l Otro de síntesi s, la memorización de sig-
el signific ante recortado de goce, como "O tro de síntesis", apre ndizaje nos y el uso de dob les en su borde autista.
de memoria o un saber opaco para el sujeto. El trastorno de la en uncia - A partir de fines de 201 1, ante el mo vimie nto que se gener a e n F_ran-
c ión es la dificultad de dejar la marca del prop io suj eto en aquello que cia en torno a los tratam ientos de autistas, se incrementó la neces idad
dice en los enunciados. La tercera variedad de la re lac ión con el lenoua- de dar cuenta de la legitimidad del uso del psicoanálisis con los ~iños
j e es a través del SI de {aleng ua, en el uso del S I solo sin que re; ita autis tas. En el libro Escuchen a los autistas enfatiza la import ancia de
a nin gún sentido. Por ejemp lo, el interés por los números primos que no tomar los solo como un objeto de aprend izaje sino como sujt:tos. Lo s
muestran algu nos sujetos autistas como Tammet o los geme los autistas sujetos autistas tienen su forma de habla r, de decir lo que les sucede Y se
retomado s por Oliver Sack. trata de poder esc uchar los. .
Maleva l, apoyán do, se en la noc ión de retorno de ,:,ooce sobre e l En Ja ent re vista titulad a "Le ngua verbosa, lengua fáctica y frase s
borde planteado por Eric Laurent, indica que el borde aut ista es una espon táneas en el aut ismo", de 20 12 , retom a los distint~s tipo s ,de trata-
defensa co ntra e l mundo exte rior. Extiende el concepto de borde e mien to del leng uaje en los aut istas adu ltos y de alto rnve l. Ali! plantea
inclu ye tre s ele mentos: las " islas de comp etenc ia", el dob le rea l y el que e l hecho de que es tén incluido s en el lenguaje y que lo recha~en
objeto autista . Las isla s de co mpete ncia constit uyen un saber erud ito puede parecer apa rente ment e contradictorio, pero expresa ~u e e l suJeto
en dominios especial izados , como por ejem plo autos, trenes, anima les, está tomado en la alienac ión, pero a vece s que no lo esta, por lo que
que puede permitirles en alg unos casos una inserció n profe siona l. La plantea proviso r iamente una "a lienac ión par cial". El id~~! para el sujeto
idea del doble la retoma de los Lefor t pero Je da un uso más impor - au tista es un solo se ntido para cad a palabra, la redu cc1on de la le ngu_a
tante y extie nde ese co ncep to . Si bien incluye los obj etos auti stas de a un códioo constituido por signos, co n un solo significado, la adhesi-
Tustin, criti ca su idea de que los niño s autis tas tienen que perderlos vidad de la pa labra a la situación primera en la que se la adquirió o en
porque de lo contrario queda n fijos e n la relac ión co n ese objeto y no una relación metonímica. El autista pien sa co n signos que se caracte-
logran incluirse e n el m undo. E l obje to auti sta es una protección de l rizan por queda r en una re lación estrecha con el refe rente, y el uso del
sujeto, arrebatárselo puede tener efectos nefastos porque se pierde un lenguaj e de sig nos le permite dese nvolverse sa ne ando la palabra Y la
instrumento de prot ecc ión y no implica nec esar iame nte una amp liación enu nciación.
del mund o . Más bien hay que pensar que el desp lazam iento de l objeto
auti sta abre al mundo, sin necesidad de que de saparezca . En un traba-
jo sobre este tema plantea que si bien el objeto auti sta simp le partic i- Clínica del espectro autista y su diferencia con la
pa de l goce autose nsual que exami na Tustin , o forma pa rte del borde psicosis
autista , en la med ida en que re laciona con una isla de co mpete ncia se
vuelve un obje to autista comp lejo, cuyas ramificaciones llegan a ex te n- En el texto "C línica del espectro autista", de 20 14, Ma leval, reto-
derse en e l campo socia l. Toma como ejemp lo de l uso de este tip o de ma su interve nc ión en las Jornada s de la Escuela de la Causa freudiana

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

de 2012, hace una síntesis de su planteo hasta ese momento relativo al 11g ujeros del cuerpo, los orificios , tratan de no confrontarse con el aguje-
autismo y examina los distintos tipos de bord e. "º porque no tienen cómo simbo lizarlo . Esto funciona de distintas mane-
1 as . La retención del objeto pulsional hace que se produzca la fuga de
La defensa autista va desde el borde aislante hasta un borde dinámi
co. Cuando no se construyen un borde pueden llegar a confundirse con la la mirada, el mutismo, el estrabi smo , la encopresis , las extravagancias
esquizofrenia, y cuando el bord e se borra se vuelven socialmente adap- 11limentarias. El rechazo de la cesión de estos objetos está en el princ ipio
tados y puede ser difíc il diagnosticarlos co mo tales. El espectro autis- del autismo. Esto produce episodios de agitación frente al agujero, entran
L'll un estado de terror y pueden tener efectos de automutilación, como
ta da muestras de las distintas manera s de presentación del autismo. A
la mayoría de lo s autistas trabajados en la comunidad ana lítica, desd e Robert al intentar cortarse el pene en su búsqueda por introducir un agu-
Meltzer ha sta los Lefort, los llama pre-kannerianos puesto qu e no alcan- jero en lo real.
zaron el nivel de estructuración de los autistas trabajados por Kanner, La apar ición de un objeto resu lta tranq uilizadora. No se trat a ya
que cuando se los deja a solas con sus objetos quedan poco angustiados. so lamente del goce que retorna como exceso sobre el cuerpo , sino que
Plantea cuatro tipos de bordes. Primero , el borde como superficie puede ubicarlo en un objeto concre to. Surgen los dist intos elementos que
corporal , que corresponde a la autosensualidad de Tus tin , centrado en las forman parte de borde autista: el objeto autista, el doble y los intereses
sensaciones corpora les sin la constitución de los objetos que implican la específicos. Este borde también puede incluir personas y disminuye los
constitución de un borde. En segundo lugar , e l borde objeta ! tranquiliza- l"c nómenos de violenc ia y de autom utilación .
dor en el que aparece ya el objeto autista , el doble y los intereses especí - En la medida en que los sujetos quedan incluidos el bord e se vuel-
ficos . En tercer lugar el borde dinámico, donde el sujeto se incluye en su ve dinámico. Por ejem plo, en caso Joey de Bettelheim, la creación de la
construcción. Y, por último, el borramiento Jel borde. serie de lo s dobles reales que se vuelven sus com pañeros producen cierto
Los autistas cuyo borde es una superfic ie corporal no llega n a armar dinam ismo, no es algo fijo, no es un solo objeto, sino que puede despla-
una localización del goce sobre el borde como defen sa . La inclus ión del zarse y reemp lazarse . Es te desplazami ento impl ica qu e existe cierta din á-
sujeto en el lenguaje produc e una pérdida por el simp le hecho de que un mica en el borde que entró en mov imiento y no está estereot ipado . Sitúa
suje to al nacer está en un mundo donde existe el lenguaj e . El autista no también ahí a los compañeros imaginarios de Donna Williams puesto
puede simbo lizar la pérdida de goce y quedan encerrados en sus sensa- que hay un desp lazamiento que le permit e una inserc ión en el mundo.
cione s corpora les y sus autoestimu lacioncs. El bon-amiento del borde se produce cuando de alguna man era se
Maleval retoma el planteo de esta época de Laurent sobre el encap- pone en escena algo de la pérd ida . Da como ejemp lo cómo en determina-
sulamiento autista , con el que nombra el retorno de goce sobre el borde, do momento Daniel Tamme t decide ir a dar clases de inglé s en otra ciu -
e indica que la falta de simbolización de la pérdida produ ce que la cas- dad. Se separa así de los padres con quienes tenía que estar con una pre-
tración quede co mo rea l. Se obturan entonc es los agujeros del cuerpo. sencia cont inua. También en Donna Wi lliams, cuando hace el escenario
En los autistas las pérdida s funcionan en lo real. Hay una dificultad en como si fuera la sepultura de Willy , su primer dob le rea l , para Maleval
la ces ión de los objetos, en particular del objeto voz. Si bien en su teo- intervie ne una pérdida en lo rea l. Con estas pérd idas el bord e no desa-
ría comienza centrándose especí ficam ente sobre el objeto vocal, después parece sino que se borra. Puede vo lverse menos permanente , aunque no
plantea la dificultad de la simboli zació n de todo s los objetos pulsiona les de deja de ser autista. Puede quedar como resto un interés específico que
que tienen que ser cedido s porque no hay separac ión. lo llama un " imaginario de caparazón". El doble real puede funcionar
Los autistas se rel acionan enton ces co n objetos concretos, que no son entonces como suplencia en el autismo. La s invenc ione s, en definitiva,
representat ivos , usan alternancias de llenar y vaciar , intentan obturar los so n lo s únicos re cursos que tiene el sujeto que deben ser respetadas.

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· osis en la infancia
Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo Y d e 1a p S l C

Todo es to lo lle va enfati za r la importancia d e habl ar de la es pec ific idrnl


de la est ructura auti sta.
Los psi_cóticos escribe n t:::~e
\;;:~
r i<)l)es delirant es, co mo po J p
1~:b:r.
. . d' . 1 b' en fundado de sus idea-
¿o s escrito s de los au~is-
.. c1·ca r un deliri o sino
. . bi o no son para re1v111 i '
En relación al diagnó st ico difere ncial ent re autis mo y psicos is, Mal cv:11 las, sus test 1mon1o s, en ca m , . d ·op1·a posic ión como au tistas y
. . cidos a part ir e su P 1
lo trabaja de di stint as maneras. E n 2007 lo plant ea como un tipo c lín1 que buscan ser te cono ales El autista bu sca que se
. · ¡· tes y no como anorm , · .
co orig inal situado en e l ca mpo ele la psico si s con defensa s específi ca~ \:omo per sona s rnte igen . . to part icu lar en su diferenc ia,
En 200 8 retoma la distinción d e los Lefort entr e la est ructura autístirn lo respet e como tal, co n su func 1on am 1en ,
y la de la es quizofr enia pu es to que en el autismo no hay aluc inacion c~ para ev itar los efectos de seg regación. . funcionam iento subj e-
No ob stant e, no está de acuerdo en e l pa saje que es tablec en los Lefo 11 En definitiva , para Ma leval el _auti smo ~~au:~etención de lo s objetos
del autis mo a la esq uizofren ia. Lo s Lefo rt plantean qu e el autismo es lu 1ivo singular , específico, cara cten za dlo ptor_ o de l goc e sobr e un borde
. 1 r la voz y e re o1n
a- estructura , no hay estru cturaci ón. Cuando ent ran dentro de una estruc pu lsiona les, en part 1cu a . , . , doble s rea les e interese s espe-
tura se psi cotiza, de all í s urge su planteo del pasaj e . En 2009 retoma al dinám ico que incluy e los obJet?s, au_t 1sta s, l sentido de la po s ibilidad
d l b 01·de dinam1co va en e
au tism o co mo un tipo clínico or igina l y comp lejo. dfic os . E l pl anteo e. . d d la persp ec tiva psicoanalít ica
En e l artículo "¿ Por qu é la hi pótesis de una est ructura auti sta ?", de de soste ner un tratam iento de l autista es e
.d iede se r de splazado.
20 15, desarrolla cómo el autismo no es un a p sico s is . Sus carac terí sticas en la m ed1 a en que pL .. . d la fij eza de l mundo en la que
son: ause nc ia de delirio y de aluc inacione s verba les, g usto por la inmut a- No se trata de salir d~l a~~1::: : 1~ici:i. No se 'cura del auti smo , s ino
bilidad , ause ncia de de sencadenam ient o o de brote s, evo lución del auti s- viven par a poder accede1 a . b' t'vo s1·n oular para lo g rar una
1f · onam1ento su Je 1 º .
mo hacia el autismo, como po r ejemp lo, de l aut ismo infantil de Kanner que se de sp 1aza e unc 1 1· d' t 1'nc·1o'n entre autismo y psico s is
. ., 1 do Ma ntene r a 1s
hacia el síndrome de Asperger y, por último , espec ific idad de las prod uc- mse rc1on en e m~n . ' , ·cos má s adec uado s para el auti sta , qu e
ciones esc rita s . S i bien pu eden tener a veces conv icc ione s bi za rra s, no perm ite buscar metodos pedago_g1 . apo star por un trab aj o má s
sufren de pe rsec uc ione s ni de ideas m ega lómanas. No hay aluci nacione s corres pondan a su tipo de func1on~m1ento, y
. . 1 dentro de la orie ntación p s1coa naht 1ca.
verba les en el autis mo. Por ejemp lo, e n un mome nto Daniel Tammet dice on gma
qu e había esc uchado un a voz de un a compañera ima g inaria , una m ujer
ancian a, pero Maleva l la ub ica 111 ,1s del lado de las enso ñacion es diurnas.
En re lac ión a la retenció n de l ob j eto pul s iona l, e l aut ista guard a
siempre un domin io sobr e el objeto co mo part e de la construcción de su
borde prot ec tor. E l autista se de se nvue lve con la fa lta de obj eto a gra cias
al dobl e rea l. Lacan dice qu e el psicó tico lleva el objeto a en el bolsi llo.
Maleva l añ ade enton ces que el autist a lo tien e en la mano e n la med ida
en que es parte del bord e auti sta , sin confund ir el obj eto aut ista con el
obje to a q ue sitúa una pérdida .
E n ca mbio , en la psicos is la retención del objeto pu ede se r angustian-
te pue sto qu e pos itiviza la mirada o hace q ue la voz se vu elva audib le ,
b ase de las alucinacion es y de l delirio . En el ps icó tic o, la retención de l
objeto está en el co ra zón del fenó meno psicótico; en camb io , en el auti s-
mo. pu ede ser tranquilizador y pacifi cador.
121
120
10 . ÉRICLAURENT
Y LA FORCLUSIÓNDEL AGUJERO

En el amplio est udio de Ér ic La urent , psicoana lista fran cés de la


orientación lacaniana , en torno al autismo y a la psicos is en la infancia,
se pueden situar tres tiempos diferenciados. E l primero es en los años 80,
co ntemporáneo a la publicación dt:I libro de los Lefort, con su examen
topo lógico del autismo y de la psicosis en la infancia. El segundo tiem-
po, en 1987, con el planteo del "retorno del goce sobre el borde". El ter-
cer tiem po con-es ponde a sus desarro llos a part ir de 20 10 hasta la actua-
lidad , en donde introdu ce la concepción de la "forclu sión del agujero" .
Treinta años des pués de sus primeros trabajos, Éric Laurent da un
vuelco en su concepción acerca del autismo, sobre todo porque dej a de
plantearlo co mo una forma extrema de la esquizofren ia infan til y lo dis-
tingue de la psicos is. No obs tante, prese nta ya desde temprano algunas
puntu aciones que lo conducen a su trabajo sobre el ag ujero y el borde .
En el primer tiempo puede n situarse los textos: "Las estructuras freu-
dianas de la psicosis infantil" ( 1980), "Lo que Melanie sab ía" (198 1),
"So bre algunos pro blemas de super ficie en la psicos is y en el auti smo"
( 198 1) y "La psicos is en el niño en la enseña nza de Laca n" () 983). En
este período Laurent exa mina los trabaj os de los posfreudianos, de los
kleinianos, de los Lefort y las refe rencias de Lacan .
E n 1987, a partir del trabajo que se llevó a cabo en la Secc ión Clínica
de París en torno a las for mas de retorno de goce, de acuerdo a la orien-

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

tación de Jacq ues-Alai n Miller, prese nta una espec ificación para el aut is psicosis desde sus primeros text os. En " Lo que sabía Me lanie" , cuan-
mo . El retorno de goce indi ca que a falta de una nega tivización , como do exa min a el caso Dick, puntúa el é nfasis puest o por Lacan en que ese
efec to de l fenómeno forcl usivo, el goce retorna en más. En la para noia el niño vivía solo en lo real y que el mund o le era indi feren te. En la inter-
goce retorna en el Otro malo perseguidor. En cambio, e n la esquizofr e- vención de Me lanie Klein: " tren-papá, tren-mamá" , indica cóm o lo sim-
nia, el retorno de goce es sobre e l cuerpo . Dentro de este contexto plan- bólico actúa sobre lo real -pensado como aque llo que vuelve siem pre al
tea que en e l autismo e l retorno de goce es sobre el borde . Los textos que mismo lugar-y produce un imaginario. Esto marca una diferenc ia con el
se sitúan dentro de esta orientación son "Reflexiones sob re el autismo" mundo kle iniano que funciona sobre todo en lo imaginario en la medida
(1992), "A utismo y ps icos is" (2007), "U n psicoaná lisis orie ntado en lo en sus interve ncione s imagin arizan el mundo. Lacan , por el co ntrario ,
real " (2007) , todos ellos comen tan especialmente a los Lefm1. plantea un pre domini o de lo simból ico sobr e lo imag in ar io. De ntro del
A pai1ir del año 20 10 Ér ic Laurent com ienza a dictar una serie de con- movi miento kleini ano res ulta una noveda d encontra r una interve nc ión
ferencias en las que trab aja específic amente sobre el autismo. Pr imero simbólica que apunte al niño. De allí el ace nto puesto en el caso Dick y
encontramo s la conferenc ia "Los espectros del autismo" (20 1O) y luego en la " inyecc ión simbó lica" de Me lanie Klein.
en esta ser ie se incluy e la entrevista inicial de su libro El sentimiento deli- Plantea una serie de consecue ncias que se des pren den de esta inver-
rante de la vida (20 1J ). En su confere ncia dictada en R io de Jane iro titu- sión de po sic ión. Los llamados cont inente y cont enido , el cuerpo Y los
lada "Lo que nos e nseñan los autistas·· (201 2), introd uce un meca nismo objetos, pertenece n a do s registro s distinto s y es un a ficción armar los
prop io del autismo denom inado la "fo rclus ión del agujero". A partir de como si fuese n imag inarios . Aquí introd uce la idea de un borde entre el
la publicació n de su libro La batalla del autismo. De la clínica a la polí- cuerpo y sus obje tos. En segundo lugar, cua ndo retoma la idea del llama-
tica en el mismo año, emp rende un desatTOllo soste nido sobre el autismo do , ind ica qu e lo important e del llamado no es tanto qu e se dirija al Otro
desde una perspectiva clínica, teórica y política, y lo dife rencia de la psi- sino que da pos ibi lidad de un rec hazo, que se pueda dec ir que no. Por
cosis. En la misma orientación se enc uentra la co nferenc ia "Lo s aut istas últim o, afirma que distingu ir entre lo rea l, lo simbóli co y lo imaginar io
' es una nueva manera de lee r a Me lanie Klein y su exame n del caso Dick.
sus objetos, sus mundos", dictada en la Universidad de Buenos Aires, de
20 13; sus comentario s clínico s sobre casos de autismo en la Conversac ión Puntúa entonces lo ima ginar io de la pos ición depres iva, la relación mor -
C línica de Sa lvador , Brasil de 20 13; su texto "Los autismos en la actua- tifica nte de l sujeto en lo simbó lico, y lo real de la excitac ión que retorna.
lidad" (20 13) y "Variedades de l baño de lenguaje en el autismo " (20 15). E n cuanto a la psicos is infa nti l simbiót ica de Malher, ind ica que la
Todos estos trabajos so n altamente clíni cos. En ca da oportun idad simb iosis no es con la madre sino con el signifi cante de acuerdo al fun -
retoma un caso de la literatura psicoana líti ca o de la práct ica co nte m- c ionamiento propio de la holofra se en la psico sis.
porá nea co n niños autistas y psicóticos y extrae de ello una enseña nza. Por otra parte , en el texto "A lguno s problema s de superfici e en la
Y, en este recorr ido , logra transmitirnos una novedosa perspect iva para enseñan za de Lacan" est ud ia cuestio nes de topo logía y opone la clíni -
en tender el autismo desde la orie ntación lacaniana. ca del agujero de los Lefort a la clínica kleiniana del continente y de la
adhes ividad.
En "Reflex iones sobre el autismo" Laure nt plante a e l retorno de goce
Lo imaginario, lo simbólico y lo real en el autismo sobre el bord e y exa mina el autismo a partir de los cuatro elementos del
disc urso: S 1, S2 , S, a. En el autis mo el S 1 es un sign ifi cante en lo real sin
Éric Laurent se interesa por cuestiones de topología y cómo actúan des plazamiento, de allí su gusto por el orden . En re lació n al S2, reduce
los tres regi stros -imaginario , simb ólico y real- en el autismo y en la el deso rden de !alengua a un lenguaje co n un orden fijo. Por otro lado ,

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

como no hay un imaginario dentro el autismo , no se contamina ima gina- libro, al comentar el caso Robert y su uso del significante madame dice:
riamente con la construcción delirante, diferenc iándolo de la psicosis. Lfl "Una vez que esta nom inación se efectúa, se produc en algunos efectos ,
psicosis involucra lo imaginar io del cuerpo. En el autismo lo simbóli co está la constitución de una cadena metonímica de objetos que permiten
es real-izado , pasa a lo real sin equívocos posibles y sin el auxilio de lo a Robe rt salir de su angustia fascinada ante el agujero del inodoro, el
imaginario. niño agranda su mundo". Partimos en el autismo de un mundo donde los
Al comentar la frase de Laca n "los autista s escuchan muchas cosa s", aguj eros y los orificio s no están sim boli zados, por ello producen terror.
Laurent indica: " Porque el sujeto está alucinado, no puede escuchar un Robe rt aúlla frente al inodoro. Sale de esta angustia a través de una cade-
llamado , porque la respuesta ya está ahí, en ese sentido, me parece que na metonímica de objetos.
el autismo, seña la en todo caso una forclusión " . Si bien formula la for- En este texto señala también la importancia de la sal ida de los sorti-
clusión en el autismo , no distingue aun un mecanismo diferente al de la legios de lo imaginario propu estos en la clínica de niños, no so lamente
psico sis . Sobre el final del artículo plant ea la instauración de una meto - por el movimiento kleiniano, al plantear los juegos de los niños como
nimia , el des lizamiento de un objeto alrededor de un agujero , al mismo puras ficciones. El acento puesto en lo real es una novedad de los Lefort.
tiempo que hay un pegoteo . Esta perspectiva permite pensar el desp la- El trabajo sobre un objeto a, sin representación, es sobre un objeto real.
zam ien to del encapsulamiento autista en relac ión al funcionamiento de En la clíni ca del autismo del movimiento de los post kle inianos, como
una metonimia de objetos. Cuando el cuerpo se co nvierte en una pura Me ltzer o Tust in , se vislumbra la búsqueda por alcanzar la relación con
superficie, de acuerdo al plant eo ele los Lefort, superficie en un estado los objetos reales que Laurent comenta oportunamente.
bidimensional , se vuelve imposib le, por ejemplo, construir la zona oral Vuelve entonce s sobre la idea de la forclu sión en el auti smo. Dice:
como un agujero para que la pulsión realice su recorr ido , por ende, no se "Una de las indicaciones del Dr. Lacan, era esta presenc ia de la aluc i-
constituye como zona erógena. nación" . Se pregunta en tonces cómo calificar esta modalidad forclusiva.
En este artículo señala que en el siglo XXI se produjo un desplaza- Si hay Otro, funciona como pura ex terioridad de todos los signific antes
miento del delirio de los sujetos psicóticos a las proezas de los aut istas equivalente a un Otro real. Dice: "E n ese sentido, el autismo ser ía una
sabios o los testimonios de los autistas de alto nivel. Algunos autistas en la moda lidad radical de la forclusión psicótica " .
adultez encuentran soluciones que les permiten insertarse en el Otro y, al La ausencia de una prótesis imaginaria es uno de los aspectos parti-
no sentir empatía, se liberan del fenómeno ele la comp rensión, funcionan cu larmente sorprendentes: no existe el recu rso de producir una suplen-
entonces sin obstáculos imaginarios . En cuanto al sujeto, lo plantea como cia a partir de lo imaginario espec ular pue sto que lo imaginario no está
pura ausencia real. La dirección de la cura apunta a ese sujeto . En relación cons tituido co mo tal. Tampoco hay del irio. El repliegue del sujeto , su
al objeto a indica que el autista tiene relación con un objeto suplementario rechazo del Otro, lleva a que Laurent proponga explorar los tres regis-
puesto que lo superpone todaví a a la esquizofrenia. Es un objeto de goce tros . La inercia del auti smo no es la estabilización ele la psicosis. Indi-
fuera del cuerpo. Afirma entonce s que si bien se habla de Joey como "el ca: "Que se hable de la salida por el autismo o de desplazamiento en el
niño máquina " , habrí a que llamarlo "el niño órgano", puesto que co n esa inter ior del autismo, el niño sale de una es tabi lización para deslizarse en
máquina arma un órgano suplementario que se añade al cuerpo . una metonim ia" . El niño llega con un encapsulamiento autista, y rechaza
En e l prólogo al libro El sentimiento delirante de la vida seña la ya tota lmente al otro. El desafío del tratamiento es lograr que el niño salga
que "el autismo como tal es una categoría comp letame nte distinta de la de esa estab ilidad, de esa inercia, planteada en realidad como un funcio-
psicosis". Los distingue como dos modos de relación al Otro del signifi- namiento homeo stático, y se produzca un desplazami ento, se introduzca
cante y de retorno del goce . En los textos sobre autismo incluido s en este una metonimia que amplíe su mundo. Dice: "Es una desestabilización

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del estado homeostático en e l cual la caparazón autista es el colmo de Éric Laurent retom a los desarrollos relativos al "caparazón" planteado
una estabilización". En esta orientación clínica introduce elemento s: un por Tustin, no ya en forma rígid a, sino con el planteo original de un encap-
desaJTollo sobre el borde , sobre el aguj ero , que permite pensar por qué sulamiento e lástico que puede desplazarse. El niño autista no tiene cuerpo
el niño está anclado en ese orden fijo , sin poder salir y tiene necesidad ni imagen. Se encierra en su encapsu lamiento que funcio na como una bur-
de preservarlo , y cómo hacer para extraerlo de esa posición , cómo lograr buja de protección, como una cápsula a la manera de los astronautas que
algo nuevo de la repetición. se desplazan en el espacio, protegiéndose de las manifestaciones del Otro.
En los trabajos de esta época Laurent señ ala ya la relac ión del autista El retorno del goce sobre el borde constituye una neo-ban-era corporal, que
con la letra, con las cifras, con aquello que es fijo. La letra reenvía a un no se apoya sobre el cuerpo, y que funciona como una defe nsa masiva. En
real del que es imposible desembarazarse. Trata de escribir una letra en este cuerpo-caparazón no hay trayecto pulsional ni zonas erógenas.
lo simbó lico sin dirigirse al Otro. " ... es el equivalente al trayecto enlo- El sujeto autista está inmerso en lo real, en donde nada falta, no hay
quecido de su cuerpo en los juegos desenfrenados de repet iciones sin que ag ujero ni nada que pueda extraerse de allí. Esto puede producir cris is
eso pueda establecerse nunca", añade. Esto da una dim ens ión de lo que de angustia . Vuel ve entonces sobre la formulación de la "fa lta de agu-
es la experiencia subjetiva del autista: produce un simbólico que no fun - jero" que utiliza Jacques-A lain Miller al comentar la falta de la falta en
ciona como tal, que no logra inscribirse, con un exceso. Dice: "E l terror Robert , para nombrar un mecanismo forclusivo más radical que el de la
que tiene lugar cuando el sujeto esc ribe sin escr ibir, es del mismo orden psicosis, que nombra finalmente "fo rclusión del agujero". Este mecanis-
que la mutilación de la palabra o la mutilación anonadada del niño lobo". mo tiene el efecto subjetivo de vo lver el mundo invivible por un exceso
Hay una búsqueda desenfrenada de inscribir un menos. de goce que in vade el cuerpo .
En la conferenc ia dictada en la Fac ultad de Psico logía de la Univer- Se pone así en jue go el "traumatismo del agujero" como aconteci-
sidad de Buenos Aires, en 20 13, in dica que en el autismo lo simbólico, miento de cuerpo particular, que vue lve al autista un ser sin agujero.
lo imaginario y lo rea l no están anudados , son tres consis tencias suelta s El efecto clínico es la intol era ncia frente al agujero que puede llevarlo
y se pregunta acerca de la relación entre ellas, programa de trabajo que a buscar una salida a través del pasaje al acto. En un mund o plen o en
sigue desarrollando en sus texto s ulteriores. el que no se incluye la fa lta simb ólica ni la simbolización del agujero, el
El ps icoaná lisis no bu sca recond ucir al sujeto autista a mode los esta- suje to aut ista necesita prod ucirla de alg ún modo. Frente al Otro real ag u-
blecidos sino posibilita que encuentre su singu lar modo de incluirse en el jereado, /A., no logra inscribir simb ól icamente el borde simbólico de ese
mundo , de acuerdo a su "sent imiento autista de la vida " . agujero que se expresa en el materna S(.!A.).Decir que no hay agujero en
lo simbóli co es equiva lente a decir que no hay un borde que del imit e
ese agujero. "U n agujero en el Otro simbólico tiene un borde, lo cual no
Encapsulamiento autista y forclusión del agujero sucede tratándo se de un agujero en lo real. El régimen autístico del agu-
jero implica su ausencia real del borde" , dice Laurent.
El libro La batalla del autismo, de 2012, es un punto de desemboca- La ine xistencia del borde del aguj ero se redobla por la inexistencia
dura, de confluencia, de sus desarrollos anteriores. Allí opone los espec- del propio cuerpo, "un cuerpo solo existe si un objeto puede separarse de
tros del autismo en plural a la batalla del autismo en singular. La batalla él, lo cual supone el sostén de la mirada del Otro, que otorga el cuerpo y
se traduce en distintos plano s: la búsqueda de un diagnóstico, la de los le da una consistencia", añade.
padres que tratan de encontrar un tratamiento para sus hijos , o de la teo- Éric Lauren t retoma un ejemplo de Jenny Aubry qu e forma part e de
ría que explique la causalidad del autismo. las últimas formu laciones de Lacan sobre el estadio del espejo. Cuando

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

el niño se ve en el espejo apoya su mano sobre el lugar del falo y luego que filmaba las nucas, las espaldas, aquello que quedaba por fuera del
la retira. Dice: "Lacan observa gue para el sujeto la asunción de la ima- campo de la visión, intentan do así armar alguna cost ura ent re lo visible y
gen se produce junto con la voluntad de agarrar el órgano para retirarlo , lo que queda por fuera de la visión.
el niño pasaba su mano para lo gue era qui zás un falo , o quizás su ausen- Laurent indica que en el niño autista se produce un neo Fort-Da : en
cia, y claramente lo retiraba de la imagen, como si tratara de botTar algo lugar de la desaparición del objeto se producen alternancias holofrasea-
de la imagen ... ". Eso le permite asumir más o menos la presencia del das, como en Stanley , haciendo las veces de un Fort-Da.
objeto a través de marcar un menos. Para que se constituya n la imagen y Existe una diversidad ele objetos que se ponen en juego en el autismo:
el objeto es necesario producir una sustracció n que tiene una inscripción los objetos sin forma, y los objetos enforma ele objeto a. Para ilustrar el
simbólica. objeto enforma en el autismo toma el ejemplo de Temple Grand in con el
En el autismo este menos no se inscribe y el goce gue expe rimenta el cattle chute, el aparato ele apretar, que pone el objeto enforma de a como
viviente aparece en más sin constitución de un imaginario especular. El mira da , en este caso la mirada en loqu ecida del animal o de la suya pro -
doble funciona entonces como una suplenc ia frente a la inexistencia del pia en la medida en que queda atenta a la mirada ele la vaca cuando va al
borde. matadero .
En e l estadio del espejo, "el cuerpo es otorgado a l niño bajo la mira- Enjorma es un concep to que introduc e Lacan en el Seminario 16. Allí
da de l Otro " . E n la medida en que no hay Otro en el autismo no exis- plan tea que no ex iste el Otro con su agujero y después el objeto pul-
te el sostén, para que se constituya el estadi o del espejo, que posibilite sional allí ubicado, sino que el objeto a horada al Otro y lo constituye
la sustracción de la mirada para reacomodar la imagen y los espac ios . como tal. Por ejemp lo , para hacer un sobrero o un zapato es necesario
Dice : "Esta sutura pone de manifiesto ... que no se trata solam ente de una horma para armar el agujero, eso permite que el objeto se consti-
perder algo , sino de buscarlo en el campo de la visión" . Así se reengan- tuya tomando su forma. El Otro, dice Lacan, se constituye a partir del
cha el espac io situado en el campo de la visión con el que queda fuera objeto que Je da la forma, es enforma del objeto a. genera ndo el vacío y
de él. Cuando se dice que la madre desaparece de l campo de la visió n su tapón. El objeto pulsional funciona como tapón que agujerea al Otro.
en el Fort-Da , al simboliza rla , desaparece nombrando el objeto. "Hay En el modelo de la alienación y de la separac ión primero está el Otro al
una tendencia a repr esentárse la en frente del niño porque se piensa que que se le ex trae el objeto a . El objeto enforma lo invierte: el Otro tiene la
éste en la cuna ve marchar se a su madre por la puerta de la habitación, forma del objeto a, el objeto más íntimo para cada sujeto.
pero en la situación también puede situarse detrás de él". Que desapa - Los obj etos informes son extraídos clel cue rpo como cuando, por
rezca no implica necesariamente gue se vaya, se simboliza a partir de ejemplo , los niños autistas toman las heces y se embad urnan el cuerpo, o
gue se inscribe como ausencia para él. "Es el c uerp o del sujeto el que la saliva que cae y se la pasan sobre la boca, estas sustanc ias corpora les
constituye el operador de reenganche de estos espacios distinto s, si el no tienen forma.
sujeto no tiene acceso a una función de image n del cuerpo, uno y otro El objeto en el autismo , dice, "es la cadena heterogénea hecha de
espacio se separan, esta d isyunción se manifiesta en una gran diversidad cosas discontinuas: letras, pedazos ele cuerpo, objetos tomados del
ele síntoma s". El cuerpo del niño engancha el interior y el exterior, pro- mundo, orga nizados como un circui to , provistos de una topología de
duce esta costura. borde y articulada al cuerpo". No son objetos concretos, sino constituye
El autista, sin cuerpo. opera sin la ayuda de alguna " imagen estab le- una cadena heterogénea con todo aquello que el niño puede usar en la
cida" para construir un espacio gue permita recoser el espacio fuera de la construcción de sus circui tos.
visión con el campo de la visión. Toma el ejemp lo de Garance , una niña Después acentúa la topología del espacio pulsional que se pone en

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Silv ia Elena Tendlarz Clínica del autism o y de la psic osis en la infanc ia

juego en el autismo. En la figura topológ ica del toro, utilizada por Laca n, por su misma repetición . A partir de término util izado por Jac ques-Ala in
existen dos ag ujeros, un espac io abso luto, interior, que nunca se vincula Miller, Laure nt lo llama "una pura iteración sin cuerpo " del Uno sin que
co n el exterior, y uno exte rior en e l centro del toro . A través del circuito se inscriba como tal. El Uno de goce no se borra, por eso cualquier pala-
de la deman da se arma el espacio interior y exterior. Pero como no hay bra puede prod ucir terror: aparece en más , no puede negativiza rse . El
inscripción de la de manda en el autismo , e l objeto anal no entra en el significante impac ta sobre el cuerpo sin una mediació n.
circuito de la de manda de l Otro que lo significa ntiza y queda como un A diferencia de la aluci nació n en la psicosis, en la que se prod uce
objeto sin forma . una tran sferen cia de lo simbólico en lo real, la alucinación en el autismo
El objeto voz no es ced ido y se prod ucen dific ultades de enunciac ión concierne a la impo sible separa ción del mielo de !alengua, que se vuelve
seg ún Maleval; el objeto mirada no ha sido separa do y se necesita algún un real insoportabl e. El niño autista se tapa entonces los oídos frente a
tipo de invención para aloj arlo; el obj eto oral puede aparecer como un ese ruido en lo real y se lo confund e a veces con la hip ersensibilid ad a
simple obje to infor me que vomita o escu pe; el objeto anal no entra en el los sonido s.
circuito de la de manda y se vuelve una pura repetición de un objeto sin El autista queda incluido en /aleng ua corno integra l de todos los equí-
forma . vocos, sin el funcion amiento de la estruc tura del lenguaje, y en su lugar
En el auti smo se produce una topo log ía del espac io diferente que aparece la repetic ión del Uno de la letra . Dice : "El modo en el que el
anul a la distancia . Por ej emp lo, para un niño puede n ser iguales e l avión sujeto autista tra ta la prolif eració n lalativa , consiste en querer red ucirla
que pasa por el cielo y el que tiene en la mano . Los niños pueden correr al Uno de la letra que se repite".
sin golpearse, ir co ntra un objeto sin exper imentar que han queda do En la psicos is algunos significa ntes retorna n en lo real por la trans-
demasiado cerca o extre madamente lejos . Laurent habla de una topolo- ferencia de lo simbólico a lo real. En cambio , en e l auti smo tod os los
gía de remiendo , de cost ur as, que e l niño realiza a través de su propio significan tes están en lo real e iteran . En el autismo se puede plantear un
c uerpo. Al no existir inter ior, exter ior , ni Otro, no hay pos ibilidad de simbólico real, un imaginario rea l y lo real ele lo real. Son tres reg istros
co nstitu ir la deman da. De allí que Ros ine Lefort indi ca que si no existe que funcionan como consistencias separadas. El suj eto autista, inmerso
un ex ter ior, ¿a quién se va a d irigir su deman da? No hay llama do en el en lo real , uti liza invenciones, remiendo s, construcc iones, para enga n-
autismo puesto que no hay quien dirigirlo . char estos reg istro s.
En su libro exa min a distint as manifestaciones de l Uno de la letra : la
mism idad de Kanner, el sameness, un Uno que aparece siempre igual;
Iteración del Uno sin cuerpo las frases espontáneas, que no son frases interrump ida s, sino holofrases
radica les, palabras o frases qu e quedan por fuera de la sintaxis, tienen
Lau rent disti ngue en su libro la psicos is del autismo . En la psicos is un sentido p leno sin produ cir nue vas signifi cac iones, su utilizació n es
hay un trastorno de la cadena significa nte, por la ru ptura en la articu- variabl e y son emis iones de goces, experimentadas c om o autom utilacio-
lación significante, que se man ifies ta en los fenóme nos de cade na rota . nes; también habla de situaciones de cuerpo, que es una situación toma-
La cadena significan te está holofraseada, no puede haber dialéctica ni da en su conj unto imaginario, simbó lico y real; la lite ralidad es el grado
retroacción. En cam bio , en el autismo no hay interru pc ión de l mensaje : cero del sen tido , sin equívocos; tambi én opera la redu cción de !alengua
si no hay Otro a quien pu eda dirigir un llamado el mensaj e no puede a un cálcul o discre to, sin el rec urso de los cortes esta blecidos ni de las
ser interrum pido . E n su lugar se pro duce la repetición del mismo signi- rutinas de l lenguaj e que podr ían dar sentido : es un cálc ulo de la letra
ficante, S 1, separado de otro significante , que produce un efecto de goce separada del c uerpo .

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psi cosis en la infancia

¿Cómo llega entonces el sujeto autista a hacer uso del lenguaje? "E l en la base del funcionamiento del sujeto autista, pueden ser tanto más
sujeto puede comenzar a insertarse en el mundo con muy pocos sign ifi- fecundas si no se las toma solo como déficit sino como productivas den-
cantes , dice Laurent, con alguno s Uno, muy poca s palabras, después ~e tro de su búsqueda de una soluc ión, de una invención subjetiva. A partir
comp lejizan even tualmente como en un circuito". El Uno itera en uncir - de ella puede encontrar nuev as formas de insertarse en el mundo.
cuito de la letra que se repite o en el cálculo de la letra. La necesidad del Los niño s repiten lo mismo pero en cada oportunidad con una ligera
orden es una manera de redu cir el efecto alucinatorio de los equívocos de diferencia, arman secuenc ias que son las mi smas pero a la vez diferentes.
[alengua . Esos circuit os tienen que ver con la manera en que el sujeto logra entrar
En el artículo denominado "E l baño en el lenguaje en el autismo " en lo simbóli co, un simbó lico real, y logra arreglárselas con la imagen.
afirma que el baño de !alengua incluye distintos elementos. La iteración El c ircuito o secuencias de la letra permite que el sujeto entre en el len-
del Uno se manifiesta no solo a través de la letra, sino puede ser a través guaje y hable, no ya a través de la acción de metáforas y de metonimias
de números , cifras, música, imágenes, que funcionan como Uno iterati - como en la neuros is, sino por la constitución de circuit os de la letra cada
vo que impacta sob re e l cuerpo, producie ndo el acontecim iento de cuer- vez más amplio s.
po del aut ista, sin extracción de goce. No hay cesión, no hay pérdida , Ér ic Laurent plantea en su libro una clínica del circuito y de la extrac-
no hay sustracción, itera siempre igua l y eso impide la constitución del ción del objeto en el autismo . El encapsu lamiento es ya una respuesta
cuerpo. por parte de l sujeto, su invenc ión personal. No se trata de elim inarlo sino
¿Qué signifi ca estar dentro de l encapsulamiento autista cuando no de crear un espac io entre el sujeto y el otro en el que se produzcan inter-
hay interior? Es una topología particular , no es un interior, sino que es un cambios menos amenazantes que posibiliten su desplazamiento. Durante
espacio articu lado a la superficie del cuerpo que lo redobla sin confun- el tratamiento los niños hacen funcionar objetos, ju egos, distintos tipos
dirse con él. de materiales, con los cuales el sujeto interactúa en su mundo inmutable.
En definitiva, en la neurosis hay cadenas heterogéneas de equívocos; Durante el tratamiento, se busca produc ir una metonimia sin ser intrusi-
en la psicos is hay una cons trucción de una lengua personal, privada, que vos, apu ntando a una extracción de goce : para que algo nuevo se incor-
incluye algunos equívocos; en el autismo hay una construcción y un des- pore es necesario producir alguna cesión de goce.
plazamiento del borde , junto con lo que se llama el "cálcu lo de la letra " Todos estos desarrollos permiten una aproximación teóric a y clín ica
que funciona sin equívocos . del autismo a partir de las invenciones singulares y de las soluciones que
Éric Laurent señala que la rep etic ión de lo mismo es un obstáculo encuentra desde su particular posición subjetiva.
para el desarro llo del viviente . El autista, por un lado, neces ita repetir lo
mismo para callar los equívocos de !alengua, pero , a la vez, esta solu-
ción del funcionamiento iterativo conlleva una detención. La dirección
de la cura trabaja sobre esas repeticione s, ese mundo fijo e inmutable,
para que pueda desp lazarse . Se favorece de esta manera el deve nir del
viviente. Es necesar io que la direc ción de la cura se oriente para encon-
trar algo nuevo dentro de la repet ición.
Critica los tratamientos que simpl eme nte intenta n hacer que ceda n
estas repeticiones para sust ituirlas luego por una repetición comporta-
mentalista y adaptativa. En realidad, sus propias repeticiones, que están

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11. NARRATIVA AUTISTA:
TESTIMONIOS

En "Autistic autobiography" Ian Hackin g indic a que las autobio gra-


fías, las biografías esc ritas por los padres y las ficcio nes contempo ráneas
han creado un nuevo gé nero que denomina "narrativa aut ista" . No son
teoriz aciones sino que son las histor ias contadas por los propios sujetos
autistas o por sus familiar es , y transmiten vivencias que permite n aprox i-
marnos al "sent imiento autista ele la vicia". Estas narracione s se han mul-
tipli cado en los últimos años y enco ntramos los testimon ios de Temple
Gra din (1986), de Donna William s (1992) y de Daniel Tammet (2006).
Cada uno de ellos da su visión del autismo aprehendido desde su singu-
lar posició n subjetiva . Muestra n así que no hay un "autista tipo ", sino las
diferencias que se jue gan en cada sujeto .
Templ e Grand in dice en relación al auti smo: "S i pudiera chasq uear
los dedos y no ser autista, no lo haría: porque entonces no sería yo. El
autismo forma parte de lo que yo soy". En cambio Donna Williams dice:
"E l autismo no soy yo", aunque mantiene su funcionamiento autista.
Cada una de ella s quiere mostrar que , aunque su funcionamiento es dife -
rente a la mayoría de las personas, no es "meno s humano" , como dice
Oliver Sacks, ni tampoco es un sujeto anormal.

El aparato de apretar y de abrazar en Temple Grandin

Tem ple Gra ndin , nacida en 194 7 en Boston , es una de las prim eras
autistas de alto nivel que publicó el testimonio de su vida en el libro

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

Emergence: labeled autistic, pub licado en 1986, y traducido al español bajo como zoóloga y etóloga, docente ele la Univers idad de Colorado.
como Atravesando las puertas del autismo. El neuropsiquiatra Oliver El pensamiento en imágenes forma parte de sus desarrollos en torno al
Sacks comentó su encuentro con ella en su libro Un antropólogo en autismo , sobre el que reflexiona en sus libro s a partir de la experiencia
Marte. Diez años después, en 1996, publica un ensayo narra tivo titu- que le aproximan otros sujetos autistas.
lado Pensar en imágenes en el que exa mina su propio modo de funci o- De niña inicia la búsqueda de una contenc ión corporal, que a la vez
namiento singu lar que la lleva a pen sar en imágene s . El título inicial recha za, que hace las veces del borde que no tiene. Si bien no toleraba
de este segundo libro , La visión del ojo de una vaca, da cuenta de su que la toquen o que la abracen, solía envo lverse con una frazada que
interés especí fico por el ganado. Este segundo libro fue vuelto a publi - rodeaba su cuerpo o se cubría con almohadone s. También se ponía lámi-
car en 2005 con consideraciones en torno a la dif ere ncia entre el pen - nas de cartón a los costados de su cuerpo. Esto la lleva a imaginar un
samiento en imág ene s, en sec uencias y en palabras , tema ampliamente apara to mágico para obten er la estirnulación de una presión placentera.
desarrollado en su lib ro publicado en 2013 titulado El cerebro autista. Imag inaba un traje inflable que pudiera ejercer esa presión sobre su cuer-
Sus trabajos científicos han cobrado notoriedad no solamente al hablar po . El enc uent ro cont ingent e de un juego llamado Rotor , un tone l que
de autismo sino también por sus trabajos sobre el diseño y la construc- oiraba
o
a ooran veloc idad mientras la eoente quedaba inmov ilizada contra
ción de instalaciones para el manejo del ganado. La distinción entre tres la pared, inaugura su interés específico centrado en el aparato que llega a
tipos de pensa mientos en el autismo, de acuerdo a localizacione s cere- construir. Intenta atemperar así la tensión que la desbordaba.
brales específicas, le ha permitido reflexionar sobre distinta s modalida- Dura nte un viaje a la hacienda de su tía Ann, en Arizona, de scubr ió
de s dentro del espectro autista, de acuerdo al tipo de pensam iento co n una máquina en la que se introducían las vacas antes de que sean vacu-
el que opera , y cómo buscar soluciones singulares según su modo de nadas o marcadas. La presión sobre los costados de las vacas las tranqui-
funcionamiento. lizaban. Al probar el aparato en ella sintió que le producía una sensac ión
Sus recuerdos infantiles la ubican dentro de la forma de presentación de aliv io frente al exceso de excitación . A los dieciocho años construyó
del autismo infantil de Kanner: mutismo , voz inexpresiva, rechazo del en la escuela su hug machi ne, su aparato de abrazar , hasta transformarlo
contacto, conductas rígidas y estereotipadas, prefere ncia por la soledad, en un proyecto universitario en el que demuestra que ese efecto pacifi -
giraba repetitivamente, hacía gira r objetos o dejaba caer la arena entre cante también se produce en otras personas . Por otra parte , durante su
sus dedo s durante largo rato. Dice: "M ientras contemp laba absorta el trabajo como espec ialista propuso modelos particulares de mangas para
movimiento de la moneda o la tapa, no veía ni oía nada más. Las perso- ganados, bretes de contención, circuitos especia les para que los animales
nas que me rodeaban eran invisibles. Y ningún sonido me distraía de mi puedan entrar al matadero ele una manera más eficaz y, sobre todo, sin
obsesión. Actuaba como si fuera sorda ... Pero cuando estaba en el mundo sufrimi ento.
de la gente, era extremadamen te se nsible al ruido". El "mundo de las Este aparato mágico de apretar, de estrechar, de abrazar, tuvo su uso
personas " resultaba demasiado estimulante para ella. Necesitaba enton- personal hasta que se rompi ó en 2008 y no lo arreg ló. En realidad dejó
ces mantener un mundo estable y rígido. ele necesitarlo y lo abandonó.
Su testimonio se centra especialmen te en dos cuestiones: el aparato Los aparatos construidos para el ganado, que concierne a su interés
que logra inventar para ella misma y para el ganado, y el pensami ento en específico, le permitió paradójicamente inser tarse en el lazo soc ial, del
imágene s que la caracteriza. Sobre ellos desarrollará todos sus libros. El que se sentía por fuera, a través de sus trabajos científicos y de su vida
primero le sirve para la construcción de un borde que se desplaza hasta profesional. Para Maleval se vuelve entonces un ejemplo del borramien-
borrarse. y produce un desplazamiento metonímico en relación a su tra- to del borde en un autista de alto nivel.

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

Éric Laurent, por su parte , acentúa cómo ella se identifica con el ani- The extraordinary Autbiographie of an Autistic Girl (1992), Nadie en
mal , con el lugar de la vaca, como el título original de su libro transfor- ningún lugar, pasa a Somebody Somewhere, Alguien en algún lugar
mado luego en capítulo lo indica. El aparato le da una forma "al objeto (1994). De su vivencia interior en el que se esfuerza por ser nadie en
mirada en loquecida , la mirada de e lla y la del animal ", dice Laurent , que ningún lugar , a partir de reconocerse como aut ista, publicar su testimo-
lo articula al cuerpo . Este objeto funciona como una suplencia a los lími- nio y construirse un nomb re propio como Donna Williams, es alguien
tes del cuerpo que faltan en el autismo, ence1Tándola y protegiéndola de en algún lugar, y eso le permite aproximarse a la ex periencia de otros
la angustia intrusiva que la invade. sujetos autistas.
Laurent contrapone entonces la máqu ina de Joey que le servía para En el primer suefio que recuerda, de sus tre s afios, se desplaza en un
entra r en relació n con los demás de un modo singular, al aparato de espac io vacío , blanco, y en medio del blanco caen pequefio s trozos de
Grandin que no está autocentrado , sino que es una máquina que perfec- colores lumino sos que la rodean por todas partes, ciando así testimon io
ciona y utiliza luego en la Universidad de Colorado . Da cuenta así ele la de la autosen sualidad en la que se sume rgía. Para ella el aire estaba lleno
diversidad de los objeto s autistas. ele pequefias manchas. Si miraba al vacío veía las manchas. La gente que
pasaba le imp edía verlas, por lo que miraba más allá de su presencia y
se concentraba en las manchas. Las personas se reducían a un catálogo
Donna Williams : la Gran Nada Negra y sus dobles ele ruidos sin sent ido. Se esforzaba por no estar má s allí. Cuando expe-
rimenta un rechazo de la comida y no podía tragar, solo podía comer los
Donna Williams prese nta en sus libros un dob le testimonio: primero, trozos con colores sobre la comida distribuida de d istintas maneras.
el de su autismo en su infancia al t:Slilu de l autismo infantil de Kanner, El problema se presentaba cuando esperaban una respuesta por parlt:
y cómo incidieron en ella los dos tratamientos que siguió durante unos de ella. El mundo le resultaba intru sivo, no comprendía lo que decían ,
afios, y seg undo , de su mirada sobre el autismo a partir de su trabajo con solo lo repetía. En el seg undo libro habla del "infi erno senso ria l" que
otros sujetos autistas en una institución. recibe una nifia autista cuando su entorno se ocupa de producir soni-
El caso ele Donna Willi ams resulta rico en ensefianzas acerca del dos para ponerse en contacto con e lla. En los primeros afios de su vida
autismo dentro del ámbito psicoanalítico . Jean-Claude Ma leva l lo toma escuchaba las infl exiones verbal es y "el mundo se mo straba impaci ente,
para desarrollar los trastorno s de enunciación y la emergenc ia del doble inoportuno, duro e impl acable". Aprend ió a respo nder con llantos y gri-
autista. Éric Laurent retoma su angustia ele ser tragada por la Gran Nada tos o con indi ferenc ia y huida. Tenía una sensac ión de no ser, de hun-
Negra como el parad igma ele la forc lusión del aguj ero . Y, finalmente , dirse en el no ser , y frente a la irrupción del otro intentaba defender se y
ella misma nos da las claves de cómo aprox imarse y trabajar con niños huir. La madre la golpeaba para extraer la de ese estado y le gritaba que
autistas. no repitiera todo lo que ella decía pue sto que pensaba que se burlaba. En
Williams no es el verdadero apellido de esta mujer australiana, naci- realidad, la repetic ión estaba por fuera del sentido y de la intenc ionali-
da en 1956 , sino Kenne , y en la actualidad es una conocida escritora y dacl. Pero Donna Williams nunca acusó a su madre por ello.
cantante. A los dos afios recibió el diagnóstico ele psicosis , fue sometid a Un día entiende la frase cuando la madre cuenta que su hija no dejaba
a diversas pruebas para determ inar una supuesta sordera, hasta que fue de mojarse en la cama, algo se mod ifica en su relación con el lenguaje.
diagnosticada como autista en 1990. De sus nuev e libros sobre autismo Si bien entiende lo que los otros dicen, no sale de su funcionami ento sin-
se puede indicar cómo produc e un cambio de posición en relación al gular que se manifiesta en su rechazo de la enunc iación , el recurso a los
autismo a partir de su prim era publicac ión. Así de Nobody Nowhere. dobles y la necesidad de manten er un orden fijo. Por otra parte, el con-

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tacto físico la aterrorizaba y no dejaba que se aprox imaran a ella o que la le permitía sentirse acompañada. Pero no es la im age n espec ular de la
tocaran. Dice: "Si me tocan no existo más". Cuanto más intentaban con- neuro sis, ni la image n persecutor ia de la paranoia, sino que es un doble
tactar se con ella más intrus ivos e inquieta ntes le resultaban. Busca una rea l apaciguante a quien se dirige y se vuelve part e de su borde auti sta.
protección contra ese mundo a tra vés de objetos , de un esti lo particu - Es má s, Donna William s afirm a que Wi llie y Caro l la habían salvado
lar de enunciación y de la construcción de dob les. Ma leval sitúa en este de la Gran Na da Negra. Los dobles fu ncionan como bordes del cuerpo,
"mundo de seguridad" la construcció n del borde en el que se incluye el suplencias ante la ausencia del borde , dice Laurent.
objeto autista , el dob le real y las islas de competencia. Don na Williams Ella nos transmite en sus tes timoni os distintas estrategias utilizadas
separa entonces "mi mundo " de "el mundo". Para ella, la palabra autis- para ser "n adie en ningún lugar": conge lar se y no hacer nada es pont á-
mo Je ayudó a explicar su mund o. neamente, como así también usar un repertorio de información copi ad a
Desde muy pequeña tenía miedo de la oscur idad y de dormir por- en espejo y almacenada sin tener conc iencia de sí mi sma.
que lo asociaba a la muerte. A veces se quedaba con los ojo s abie1tos Esta blec e en el epílogo de su prim er libro una lista de procedim ien-
hasta que aparecía la penumbra del día. Su primer doble rea l lo crea ante tos que utili za en su funcionamiento singular. Ha blar co mo si lo que
unos ojos verdes que se ocultaba n bajo la cama y que lo llama W illie -de dijera no tuviera ningu na import ancia emocional ; uti lizar estribillos;
donde viene el apellido que se inven ta , Willia ms- . Ma leva l indica que que el discurso no es té destinad o al interl ocu tor ; ca ntar no es hablar;
trabaja así la presenc ia de la mirada pue sto que no se trata de una aluci- mantener una conversac ión sin ningún co ntenido afectivo, hab lar de
nación visual. banalidades o cosas sin impo rta ncia; los mensajes dire ctos le resultan
En su lib ro , Donna Williams relata de una manera ejemp lar su ex pe- invasor es, cua nto más la voz es pr ev isible y ca lma, menos inspira un
riencia subjetiva de la "gran nada negra " que aparece sin ningún aux ilio temor afec tivo; hablaba en form a alusiva cuando int entaba decir cosas
de lo espec ular : ella se traga a sí mis ma en esa exper iencia aterradora. muy important es.
Frente a ella arma un mundo de seg uridad, de garantías, en donde nada Las clas ificac iones y el ord enami ento de objeto s y de símbolos iban
ca mbia sino que es fijo y ordenado . en el sentid o de mantener todo igual. Uti lizar comportamientos estereo-
Como invención persona l aparece la creación de dobles. Prim ero fue tipados le brinda un sentimi ento de continuidad. Dibujar frontera s, cír-
W illie, que se ocupa de hacerse cargo de las situaciones que no sabía culos, líneas de bord e, sirve como modo de protección contra la inva-
manejar. Era un acumulador de dato s, insensible al dolor, tenía todo bajo sión exterior que viene del mundo . Las activ idades de oposiciones y de
co ntrol y memorizaba listas de hechos. E l comparti r e l mismo cuerpo alternan cias, mantener las cosas fija s y previsib les: cerra r los ojos com -
nunca le pareció extraño. La superficialidad que le atribuye corresp onde pulsivamente , pre nder y apaga r la luz, hacer caer los obj etos o saltar de
a la falta de implicac ión subjet iva que ella misma expe rimenta . manera repe titiva, balance arse de un pie al otro, hacia adelante y hacia
Lue go llega Caro !, un año y med io más tarde , una niñ a que cruza atrás. Este mov imiento corporal lo asoc ia al sentimi ento de un aguj e-
por azar en la plaza y que corresponde a la normalidad de los ideales ro negro que existía entre ella y el mundo y su esfue rzo por salta r por
materno s. Podía ver a Caro! en su reflej o en el espejo . E lla no estaba en encima del agujero "Ba lancea rse , mover las manos , golpear la cabeza,
guerra contra el mun do como Wilhe, sino que formaba parte de l mundo dar peq ueños golpes sobre los objetos, golpearse el mentón ... " , descrip-
y Donna creía que era ella misma . Caro! imitaba el lenguaje de los cuen- ción metoními ca de los comporta mientos con los que intentaba relajar
tos, de los anuncios de televisión y de las conversaciones . De esta mane- su tensión a partir de un ritmo continuo . También incluye el querer algo
ra , su propia ima gen en el espejo se vuelve un dob le real en quien busca mirando hacia otro lado , que se relac iona con la mirad a periférica que
un sostén . Fijaba los ojos en esos ojos que la miraban en el reflejo y eso menciona en el caso de Robbie, un joven autista, que da cuenta de un uso

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

topológi co particular del espacio. Escapa así del miedo que le produ ce n ción forzada indica la importanci a de colaborar de modo tal que el sujeto
las perc epcione s direct as de los acontecimientos a su alrededor. Todos autista pueda moverse de ese mundo de seguridad, en el que llevan a
estos recur sos escapan al sentido y simplem ente itera n. Dice: "F ijar la cabo e l arte ele "no ser", y entrar en relac ión con los otros. Relata enton-
mirada en el es pacio o a travé s de las cosas , al mismo tiempo que se hace ces cómo los cast igos que ella rec ibía los exp erim entaba como una dis-
girar un objeto o que se gira so bre ella misma, es una man era de perd er continuidad en el mundo , y a pesa r de que la interpreta ción que venía del
la conc iencia " . Otro era que ella había hecho algo mal , para Donna no estab a ni bien ni
A travé s de l es tudio del profesora do de alemán, y de las clases que mal, no había ninguna intencionalidad , estaba vaciado de sentido, y el
poste riormente dicta e n ese idioma , recupera algo de la enunciación arti- castigo tampoco lo tenía.
ficial que le brinda seg uridad. Su modo de funcionamiento sin gular no varía sino que encu e ntra
A los vein ti cinco años rec ibe su diagnóstico de autismo y afirma nuevo s recur sos para ampliar su mund o. Tim , su prim er marido , era otro
que , despué s de preguntarse toda su vida qué c lase de loca o persona autista de alto ni vel, y tenían una relac ión asexuada. Luego la e lecc ión
trastornada era, la palab ra autismo le ayudó a explic ar su mundo. Para recayó sobre una mujer y, finalmente , sobre su marido actual con qui en
ella el diagnó st ico se vue lve una so lución porqu e cr ista liza una serie de se produce una apert ura hacia el goce sex ual.
experiencias qu e le res ultaban extra ñas y por las cua les era cons idera da
anormal.
Su prim er tratamiento fue con una psiquiatra de or ientac ión psicoa- La relación con el número, la let ra y las secuencias en
nalíti ca llamada Marie que partía de un di agnó st ico de es quizofr e nia. Daniel Tammet
Se apoyó en e lla e n un a relació n de dupli cidad imag inaria a lo larg o
del tiempo e incluso llega a co nsiderar la su amiga. Con ella habla por Da nie l Tammet nació en 1979 en Londre s . Fue diagno sticado a lo s
prim era vez ac erca del mundo qu e habita. Mar ie la incit a a retomar sus veint icinco años como Asperger por Baron-Coh en. Se suma así a los
es tudio s y a comenzar la univ ersidad. Co n e l Doctor Marek, de l que autistas qu e reciben su diagnóstico en su juventud.
habla con e l título y el uso de su apellido , trabaja acerca de sus dificul- Tammet po see una capacidad especia l con los cálc ulo s comple jo s
tades de comun icac ión. Este psicólogo escola r par tía de la idea de que matemáticos y con el aprendizaje de distinta s lengua s. Cobró notoriedad
los autistas padecían de un mal tratami ento de la información y que eso cuando recitó 22 .514 dígitos del núm ero n: de memo r ia , durante cinco
debía rectificarse. Lo veía cada tres se manas y Marek le dab a las reg las horas , para ayudar a la asociación nac ional de epilepsia, eofermedad que
que ella debía cumplir respond iendo así a su nec esidad de fije za y de padeció en su infancia. Habla on ce lengua s: inglés, fran cés, finlandés ,
un sistema de garantías . Pero no le proponía un sistema de reeduca ción alemán , español, lituano, rumano , estonio, islandé s, galés y esperanto.
ni la juzg aba ni le hacía re pet ir monótonamente, dice Maleval. Antes Aprendió islandés en un a semana para mostrar su capacidad de aprendi-
bie n, se apoya ba sobre sus demanda s, la escu ch aba y seg uía su ritmo, zaj e ele idiom as durante un documental que se hizo sobre él, denominado
oc upando el lugar de qui en podía validar sus experienc ias y aportar le El chico del cerebro increíble, en el Five Channel en 2005 . Todo esto
a lguna s respuestas. da cuenta de su memoria excepcio nal. Es más, creó una lengua llamada
Otrn vertie nte concierne a su trabajo en una esc uela para autistas del Manti a partir de mezclar el finland és y el estonio.
qll l' re lata su ex periencia en e l seg undo libro. No hay para ella ningu - Su fun c ionamiento intelectua l no pasa por una enunciació n que indi-
1tt1 111irad11dcf"ic ilaria sino que acentúa las distintas m aniobra s del sujeto que la pos ición del sujeto , ni por el estorbo imag inario del sentido y de la
pnra ev itar la ex periencia de intrusión del mu ndo. Más que una educa - relación con lo s otros. "M i cerebro descompone todo en elemen tos tangi-

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Silvia Elena Tendlarz Clínica del autismo y de la psicosis en la infancia

bles y concreto s" , dice Tamrnet. Pero tiene dificultades con la ernpatía , la Por otra parte, escucha las frases en forma literal. Las abstracciones
comunicación o la visión del conjunto sin perderse en los detalles. le resul taban menos fáciles de ente nder , por lo que guardab a una ima-
Para él los números tienen una forma , un color , una textura y una gen de cada una de ellas para que le ayude a deducir su significado . Si
emoción determinada. Ve los resultados de operaciones matemáticas bien aprende idiomas, no llega a comprender totalmente el sent ido por
compleja s de manera instantánea. Los números son imágenes y secuen- el efecto ele literalidad que lo sustrae ele los efectos metafóricos y de los
cias coherentes que le brindan seguridad. Esto la lleva a Temple Gra ndin sentido s evocados. Cuando lee o escucha que algo es comp lejo lo ima-
a incluirlo dentro de los autistas que tienen pensamientos en secuencias. gina en distintas partes que necesitan unirse para alcanzar una respuesta.
Rápidamente sabe si un número es primo o complejo sin equivocarse, "La imagen que veo me ayuda a comprender", afirma .
operación que habitualmente resulta difícil puesto que no existe ninguna Al recitar el número n tuvo una experiencia particular. Después de
fórmu la para conoce rlos y, en la medida en que progresan los número s, lo s 16.000 primeros dígitos, durante unos escasos instantes su mente
se vue lven cada vez más raros. Maleval afirma que es un número que se quedó en blanco: no había formas , ni colo res, ni texturas. "Es como si
abre al vacío corno los elemen tos en química que no pueden descompo- estuviese mirando un agujero negro ...", dice Tamm et. A l salir de esa
nerse, es una "refere ncia fija", es decir , real. oscuridad volvió el fluido de colores y siguió reci tando.
De niño su presentación corre spondía al autismo infantil ele Kanner. De esta man era, corno contrapunto a la forclusión del agujero, apare-
A los dos año s se balanc eaba y caminaba basta la pared para golpearse ce la función de borde que ocupa la ser ie, la iterac ión de las secuencias,
la cabeza de manera repe tida y rítmica . Tenía violentos berrinches y se de los números y de las letras.
pegaba basta lastimarse. Era sol itario , no ju gaba, se ais laba. Neces ita-
ba repetir los mismos recorridos en forma fija o de lo cont rari o grita- Los testimonios de sujetos autistas se han multiplicado. No todo s son
ba. Se quedaba mirando girar una moneda repetidamente en el piso. Por autistas de alto nive l , y los de stino s se diversifican. Los tres casos tra-
mom entos se apretaba las orejas con los dedos para su mergirse en el bajados tuvi eron su eco en el mundo audiovisual. Primero con el docu-
silencio. mental sob re Tammet en 2005. Cinco años después, la cadena americana
En determinado momento, su gusto por e l orden lo lleva a apilar libros HBO estrena una pe lícu la sobre la historia de Temple Gra ndin. Se pue-
a su alrededor. Las páginas de los libros tenían números y se sentía feliz den encontra r repo1tajes sobre los tres en internet. Sus testimon ios escri-
rodeado de ellos. Los números eran sus amigos, dice. Comie nza a leerlos tos se difunden así a través ele los medios y dan a conocer la originalidad
antes de leer frases. Al contarlos los veía como movimientos o formas de cada una de sus solucione s.
coloreadas en su mente. También las palabras las visualizaba basándose
en las formas de las letras. Se puntúa en él la llamada "sines tes ia" , expe-
riencia en la que se combinan números con colores y sensaciones. Esto le
lleva a titular a su primer libro Nacido en un día azul en 2007.
Durante su ado lescenc ia se pasaba horas haciendo sumas, multipli-
cando un número por sí mismo. "Para llenar el tiempo, dice Tammet ,
creé mis propios códigos sustituyendo letras por números, por ejemplo
21 1 79 5 3 62 cifraba la palabra Daniel. Aparece así la relación con la
cifra con el que buscar obtener un cód igo fijo y, por otra parte , su parti-
cular relación con los número s .

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12 . LA DIRECCIÓN DE LA CURA
DEL NIÑO AUTISTA

¿Có mo apro ximar y aproximar se al niño autista? Los niños se pr e-


sentan usualmente encer rados en sus intereses, en sus mo vimiento s re i-
tera dos, en su encaps ulamiento , aparentemente desconectados de aque-
llo que sucede a su alrededor. Alguno s niño s hablan , otros no. Pued en
quedar abso rbid os por determ inado s objetos o movimiento s, otros por la
visión de una image n determin ada. Se suele llamar a los intere ses, a las
pa siones de l njño, obsesione s. ¿Qué lugar darle s en un tratamiento y en
la vida de un niñ o? ¿Son obstácu los que hay que corregir o eliminar ?

La sutileza del lazo y la cons trucción de series

El tratamie nto analítico tiene como punt o de part ida el lazo sutil que
puede construir se co n el autista dentro del dispos itivo. Se busca un co n-
tacto con el niño sin esperar una respuesta determ inada , para dar lugar a
la contin gencia del encuentro , que de alguna manera impli ca su consen-
timiento.
Un niño perma nece esco ndid o bajo una mesa con los dos autitos con
los que se desp laza pegado s a su cuerpo . La ana lista le envía uno por
debajo de la mesa , y el niño se lo reenvía. En este va y viene se inicia un
trabajo con los autos en el que se incluyen el analista en su mundo cerra -

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do. Otro niño de siete años se tira al piso tapándose los oídos, gritando y trata de captar el modo sutil con que el niño permite que se aproxime a
llorando , en un estado alucinatorio. Al ver su reflejo en el vidrio gr ita y él de modo tal de ampliar su mundo dentro del funcionamiento que lo
se tapa la boca con la mano; llora y se tapa la cara con un libro. Se sientu particular iza.
detrá s del anali sta y hace son idos marcando un ritmo con los dedos. El El despla zamiento del encapsulam iento se produce a veces a travé s
analista repite el mismo sonido, y el niño responde a través de nuevo~ de la construcción de secuencias de objetos y de palabras de acuerdo a
sonidos. Las miradas se ocultan en uno y otro, hasta que finalmente u11 un trabajo sobre el Uno de la letra.
día toma la mano del analista. Alex inicia su tratamiento a los cuatro años puesto que se aísla, casi
Una niña permanece en un rincón de l consu ltorio rodeada ele los no hab la, y cuando lo hace utiliza un soliloquio incomprens ible en el que
juguetes que encuentra mientras su mirada parece perderse por la ven - mezcla algunas palabra s escuc hadas en la televisión, utilizándolas fuera
tana. Se protege así de la intru sión del mundo a través ele su aleatoria del contexto. No dirige pedido s ni responde cuando se le habl a. Se gol-
muralla construida por el azar de los objetos desparramados por el piso. pea la cabeza contra la pared sin llorar o se raspa la nar iz ha sta hacerse
Cada intento de aproximarme a ella o a los juguetes es rechazado. Dec i- sangrar sin que esto lo pert urbe de modo alguno. Repite movimiento s de
do ento nces permanecer en silenc io, sin dirigir mi mirada sobre ella , rotación de la cabeza mirando al vacío mientra s se tapa los oídos, dando
dejando la presencia de mi cuerpo en el consultorio sin ning una inic ia- mue stras de un fenómeno alucinator io. Conoce los números, cuenta
tiva. En determinado momento , sa le de l encierro en un rincón e inespe - hasta más de cien y los escribe. Pero ese conteo no remite a una relac ión
radamente se para detrás mío, toma mi mano y apoya tímidamente su con los objetos.
cabeza sobre mi hombro, en un contacto de los cuerpos sutil y casi eté- Durante su tratamiento inici a la construcción de series que escribe
reo. Me mira ento nce s con una gran sonr isa, dando lugar en las sigu ien- sobre papeles: de núm eros y de sus nombre s; de los días de las semanas,
tes sesiones a un trabajo ele desplazamiento del borde a partir de la letra también asociados a los número s; de los nombres de sus compañeros de
tomada en su matiz de intercambios de soni dos y de pequeños golpes coleg io y de alimentos. E l trabajo sobre las listas da cuenta sacarlo del
que arman un ritmo. regi stro de la letra que pacifica el fenómeno alucinatorio porque fija el
Don na Williams relata su encuentro con Robb ie, ele veintidós años, ru ido de lalangu e a través ele la escritura. Al final del prim er año de tra-
un joven que no podía sostener los objetos, todo se le caía y le daban de tamiento , y como efecto de su esco larización y de su habilidad personal,
comer en la boca. En cierta opo1tunidad, ella le acerca la mano mientras a los cinco años, escr ibe fras es y las lee: el número, el día y el mes, o
él miraba el vacío y permanecía totalm ente desconectado. No obstante, también direcc iones. Aparece por primera vez una manifestación directa
Donna capta que Robbie, con su mirada periférica, de costado , recibe de su "transferenc ia" : escribe "la flaca esco peta" y dice que es su analis-
sin tirarlo un objeto que ella le alcan za mirando al vacío, es más , sonríe ta, sin dec ir nada más.
por instante al mirar el objeto, produciendo un ligero desplazam iento de La "tran sfere ncia" durante el seg undo año toma otras manifestacio-
su encapsu lam iento . Y subraya que el hecho de que Robbie se hubi era nes : escribe el nombre de su analis ta, dice que es su novia y que la quie-
atrevido a aceptar sentir algún interés, valía la pena aunque fuera por un re, mientra s que se queda inmóvil mirando al vacío. Esta declaración
solo día de su vida. amorosa nunca vuelve a repetirse, pero las manifestaciones transferen-
En estos casos el analista logra pon erse en contacto con el niño sin ciales van tomando otros matices. Un día llega llamándom e por mi nom-
intrusión: se ubica junto a él, sin dirigirs e en forma directa , a veces en bre y me saluda con un beso.
sile ncio , sin mirarlo, apoyándose en pequeños objetos o en la alternanc ia Sus series escritas se multip lican: trabaja con los nombres de lo s
de sílaba s, o hablándol e oportunamente de acuerdo a cada oca sión. Se meses del año, escribiéndolo s uno tras otro. Estab lece una serie de clibu -

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jos de ascensores en los qu e indica los pisos y los numera. Cruza do s pero solo le interesan los títulos del inicio y los créditos de los finales.
series : los día s de la semana y el menú de cada día. Escribe una serie El resto de la película la pasa a gran velocidad. El analista incluye lue go
de direcc ione s y otras con palabras en inglés escritas de acuerdo a su otro objeto, su celular, y filma las parte s de la película que le interesan y
fonética. Memoriza la lista de los nombr es de los libro s de la Biblia y los le ofrec e verlas . Marcos oscila entonces entre la computadora y el ce lu-
esc rib e. A fines de este segundo año de tratami ento , y durant e todo el ter - lar , y comien za a inte resarse por los movimientos del analista, mira en
ce r año , se concentra en una actividad esencial: la conf ecció n de mapas dónde se sienta , hacia dónde camina, lo sigue con la mirada y en ocasio -
de ca lles. Esta tarea tiene una paiticularidad; en algunos de e llos ubica la nes emite sonidos. Lu ego se inaugura una ser ie de int ercamb ios entre el
dirección del consultorio y sitúa allí al nombre de su analista. En su cas a niño y su analista en los que se quitan alternadamente el celular. Marcos
lee con mucho interés la guía de la ciudad . También se intere sa por las se interesa a continuación por escena s de películas de Disney: en una
dif ere nte s líneas de subte o por las paradas del colectivo , siempre tiene Li lo y Stich discuten , en otra Pinocho cam ina cantando. Durante esas
en claro cuál es el recorr ido de l tran sporte para llegar a su ses ión. escenas se acerca al ana lista, ríe, manipula su cuerpo, le toma la cara y Jo
Estas prim eras series iterativas son reemp lazadas luego por la escri- mira fijamente a los ojos.
tura del recorrido del autobú s que lo llev a al consultorio y por los mapas Se sue le hab lar de la ruptura del lazo del autista pero en la medida
de las calles qu e memoriza , si tuando siempre al anali sta en el int er ior en que el analista establece un contacto con el niño a partir de su interés,
del mapa. Cuatro años de trabajo baj o transferen cia le permitieron con- puede opera r de modo tal de producir una apertura hacia nuevo s objetos y
tinuar una escolaridad no rm al, sin ser separado de los otros niño s, aun- otros circuito s . La fijeza de la visión del comienzo y del fin de los dibujos
que no se inter esaba por ellos y perm anec ier a conce ntrad o en su trabajo . anim ados se mueven hacia otra s secuencias , aunque no cambia el punto
El desp lazam iento del encapsu lamiento autista se produ ce a través de la de interés. El analis ta se vuelve un doble en el que Marcos fija su mirada
construcción de las sec uencias itera tiva s de la letra esc rita que diver si- y, al hacerlo, expande su encaps ulamiento en un ''a utismo de a dos" .
ficaban su mundo aunq ue permanezca silencio so , con manife stac ion es Durante el prim er encuentro co n un niño de nueve año s me hac e
de un lazo hacia su anali sta , que dan cuenta de su particular modalidad entrar en su mundo de dibujo s animado s, con una entonac ión particu-
tran sfe rencia! . lar , en el que todo debía repetir en forma exactam ente idéntica, tanto
los movimi ento s como las palabras: me indicaba qué hacer y qué decir.
"¡Repite !" , ordenaba, y luego repetía las fras es escuchadas en los dibujo s
"Pasiones" e intereses del niño animados. A travé s de la copia de estos dibujo s animados, formaba parte
de ellos. Ning uno de esos dibujos , que var iaban de canal de televi sión
¿Qué nos enseña la div ers idad clínica acerca de las "pas ion es" del y de horarios , eran conoc ido s por mí. Pero a través de ello s recib í, a su
niño autista y de su trat amiento? manera, relatos de situacion es de su vida cotidiana. También organi za-
Mauricio Beltrán, de Bueno s Aire s, relata e l caso de Marcos , un niño ba la reproducción de juegos televisivos. Me formulaba una pregunta
de nueve año s, y cómo se violentaba ante el menor intento de acerca - con tres opcion es, yo tenía que encontrar una respue sta , y él exclama-
miento. Solía llegar a su consultorio con un conjunto de pequeños obje- ba: "¡Correc to !", con aleg ría. Poco impor taba si las respue stas qu e daba
tos , en los que se incluía un CD en mal estado. El anali sta intenta algu- al azar eran verdaderas o fal sas, la reproducción misma era lo impor-
na s interv encione s alre dedor de estos obje tos sin lograrlo. Finalmente tante. Junto a los dibujos animados fue incluye ndo juego s qu e exi gían
capt a su atención cuando pone el CD en la computadora. Desde enton- la misma repetic ión y orden que me indicaba. Lo s cambios se operaban
ces el niño busca pasar la pelícu la en forma reitera da en cada ses ión , guardando la mi sma estructura de funcionamiento. Es más, me encontré

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diciéndo le al despedi rme"¡ Correc to !", con la misma entonac ión , casi sin ocupación por los otros . Contento con su anális is, quería mudar se fren te
pen sarlo, frente a algo que decía , y recibí de él una sonrisa, y más tarde al con sultorio.
un abrazo. Las llamada s obsesiones o intere ses específicos de un niño autista no
Ser parte de sus dibujos animados, aún sin llegar a cono cer más que son un obstácu lo para que el niño construya un mundo con otros, tanto
el fragme nto elegido para su repetición, me enseñó muchas cosas. El por su escolaridad, por su relación fam iliar o por el lazo tran sfere ncia!.
niño me co locó rápid amente en una posición de dobl e en la tran sferen- Por tratarse de un modo de funcionami ento, el niño mismo logró tran s-
cia. Tenía que imitar sus movimiento s de modo tal de borrar toda dife- formar el tema de interés tomando los elemento s de su entorno. Podría
rencia. Los dibujo s animados cobraron vida a través de este encuentro no haberlo hecho. Pero que lo hiciera mues tra su posibilidad de de spla-
con el pacient e y me encon tré frente a un guión establecido que me dic- zarse en el tema de interés manteniendo la misma moda lidad de rela ción
taba y que no tení a ninguna resonancia ni sentido para mí. A partir del con aquello que lo "apasiona ".
respeto de su inv ención , el mundo animado por dibujos y frases extraídas
de los dibujitos, el analista logra intera ctuar con el niño sin que se vuelva
intru sivo , de modo tal que ex perimente menos angustia. Algo nuevo en la repetición: Owen y sus imágenes
Un niño de ocho años, diagnosticado como Asperger, tenía un interés
es pecífico por los barcos. Se enco ntraba perfectam ente escolarizado y Owen es un joven autista de veinti trés año s que tiene un gusto parti -
la mayor part e de su tiempo lo dedicaba a dibujar y a habl ar acerca de cular por las película s de Disney. Durante su infancia pa saba gran parte
ellos. En el país en que vivía los barcos ocupan un primer lugar. Los tras- de su tiempo frente a la pantalla mirándolas una y otra vez . La repe tición
lados de la familia lo trajeron a B uenos Aires, lejo s de los barcos. pero de las imágenes y de los diálogo s ponen en juego lo visual y el sonido de
lleno de tren es y subte s. Sorprendentement e, de la misma manera que se modo tal de volverlas imágenes sonorizadas .
ocupó de los barcos en su primer anál isis, su "pasión" recayó sobre los Owen, durante el Coloqu io Ajfinity Therapy en Renn es , exp licó que
trenes en su amllisi s conmigo . de niño no entendía qué decían las película s pero que le gustaba el color
E l niño conoc ía todos los recorr idos. Los dibujaba en un papel y y las expres iones exage radas. La repet ición de las mi sma s pelícu las le
también mar ca ba sus conexiones mientras que armaba un mapa. Estaba daba seg uridad porque sabía qué sucedería. Es más, agregó, "Las pelí cu-
especia lmente atento a los horario s, a los anuncios relacionados con las las no cambian , por eso las quiero , pero yo cam bié" . Y es verdad , Owen
estacio nes y los detalles de los medios de tran sporte. Con una extraordi- camb ió. De la repetición pueden surgir cosas nuevas tal como lo pon e en
naria memoria visua l podía describ ir en detalle las man ivelas y los dis- evidencia el devenir de este jov en.
tinto s elementos con los que se conecta un vagón con otro , y particular- En sus prime ros años Owen deja de hablar, deja de usar las pa labras
. mente los movimi entos mecánicos de los enganches cuando los vagones qu e ya conocía y se sumerge en un profundo silencio. Su padre , Ron
se mue ven o se separan. Cada ses ión me hacía partíc ipe de su informa- Suskind, premio Pulitzer obtenido por sus libros sobre política, d a tes-
ción sobre los trenes . Escuchaba con atenci ón sus descripcion es, aunque timonio de la historia de su hijo en el libro Lije, animated . Las num e-
a veces me resultaba difícil seguir sus visualizaciones de esos meca nis- rosas consultas que se origina n entonces lo condu cen a un diagnóstico
mos. En una ocasión, los padres le compraron libros de historia para que de autismo atípico. Pero algo se mantiene estable a lo largo de los años:
se ocupara de otras cosas . Trajo sus libros a la ses ión, y sin dudarlo me su "pasión" , su afinidad por las película s de Disney. Los padres se pre-
mostró el mapa que encon tró del primer subte en Buenos Aires. Los tre- guntan entonces si deberían sacarle esa "obses ión" , térm ino utilizad o por
nes organizaban su vida, sus rutinas y su apre ndizaje, sin una mayor pre- los Manuales diagnósticos para nombrar las conduct as repetiti vas y este-

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reotipadas de los niños aut istas . Deciden no despojarlo de su punto de El uso de un aparato video para la repetición tiene también su impor-
interés . tancia pue sto que Laurent señala que es uno de lo s registros en que se
Un cálido y lluvioso sábado por la tarde de noviembre, como lo escri- presenta el Uno de la letra en el autismo y que le permite hablar, escr ibir
be su padre, algo sucedió. Owen disponía de una palabra que era "jus", y o repres entarse una imagen de diversas formas .
ese día , como desde hacía algunas semanas, se pone a murmurar "juicer- La terapia de afinidad dirigida por Don Griffin , su terapeuta, que se
voice, juicervoice " . Cornelia, la madre , supone entonces que Owen pedía desp rend e del respeto por los intereses específicos, permit en que el niño
más ju go , pero el niño lo rechaza. En ese momento Owen estaba mirando vaya paulatinamente creando algo nuevo a partir de la repetición. Así,
"La sirenita", como más de una docena de veces antes, en donde la bruja del Owen aprende a leer y a escribir, se aproxima a senti mientos que man-
mar va cantando como una diva y le dice a la sirenita que le dará su amado a tenía a distancia , e introdu ce var iaciones co n los que va desp lazando su
cambio de su voz . Lo part icular era que no veía toda la película sino que se encapsulamiento autista.
detenía reiteradam ente en el momento en que está cantando "Pobres almas En el colegio Cape Cod al que actua lmente concurre, Owe n creó el
en desgracia '' . Avanzaba , y retrocedía la pe lícula para volver a escuchar la Disney Club: sus treint a y cinco miembros hablan la lengua Disney, y
canción. A la cuarta vez Camel ia dice que no es ju go lo que pide sino que allí encontró a su actua l novia. Y algo más: Owen dibuja los personaj es
su hijo repite "Jusr your voice" . La sirenita perdió su voz en el momento de de Dis ney, sin héroes , tan solo personajes secundarios y él se vuelve el
la transfo1mación y eso le sucedió a su silencioso hijo, escribe Ron . El niño protector de los compañeros en los que son todos iguales .
que perdió su voz vuelve a hablar nuevam ente, y en ese momento le dirige En su tes timoni o Owen dice que las pas iones abren un camino al
al padre la mirada teniendo el p1imer contacto real con él. mundo. Owen encon tró el suyo.
Este enc uentro azaroso le permitió a Ron y a Corne lia tomar su afini-
dad hacia las películas de Disney para intentar ponerse en contacto con
él a través de la repetición de los di,'ílogos. La fami lia entera comie nza Respetar la invención
a hablar la leng ua Disney y los padr es junt o a Walt, el hermano, escen i-
ficaban las películas , con la misma entonación, y Owen les contestaba Al recibir a un niño autista el analista se acerca al a él, busca conocer
respetando el libreto de la pe lícula. As í abordaban las cuestiones que se sus "pasio nes", su mundo, cuá les son sus interes es y con qué recursos
presentaban en la vida cotid iana. cuenta . No se trata de forzarlo a dej ar determ inadas conductas e intere-
Como lo indica Éric Laurent, Corne lia se orientó en su interpr etac ión ses, en nombre de lo que normalmente tendría que hacer, ni de enseñarle
en el acontecimiento de cuerpo que acompaña el "juicevoice" que repite cómo comportarse. La educac ión forma parte de un ámbito institucional
Owen: un júbilo fascinante frente a la imagen. específico, con el que e l analista mantiene intercamb ios y un trabajo con-
Se encuentra allí la imagen, la voz y el cuerpo: las imágenes sonori- junto. Tampoco se trata de arreba tarle el objeto aut ista para que encuen-
zadas y la pregnancia de la repetición de la misma imagen ju nto con una tre nuevo s objetos.
frase que funciona holofrasea da , a la manera de las frases espontá neas Durante el trabajo analítico, en transferencia, se produce un des-
que en el autismo dan cuenta de la iteración del Uno de goce. Y, ju nto a plazamiento del encapsulamiento autista incluyendo una meton imia de
ello, un acontecimiento de cuerpo: el júbilo que expresa la marca en el objetos, secuencias y palabras que forman parte de la lengua privada del
cuerpo de la cesión del objeto voz al animarse a hablar. Todo est o forma niño. Son desplazamientos del bord e autista en contigüidad, a sab iendas
parte de la relación que establecen algunos autistas con las imágenes en que la inclusión de lo nuevo se acompaña de una cesión de goce que
la modalidad de la iteración. afecta al cuerpo, dice Laurent. Esta cesión disminuye las exp losiones de

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violencia y de automutilación puesto que lo alivia del exceso de goce. mortifican pero tamb ién los llena de vida en la medida en que algunos
E l analista puede ocupar el luga r del doble , de destinatario o de una pre- aut istas hablan a través de las máquina s, med iación necesaria para vivi-
senc ia que acompaña su trab ajo , sin un exces ivo act ivi smo , dejándose ficar a l viviente .
llevar por la s co ntingencia s que per m ita que aparezca algo nuevo en la Éric Laurent , al comentar el tratam iento de un sujeto autista presen-
repetición. tado por Ana Beatriz Freire, en Bra sil , señala que el grab ador uti liza-
Guilaine Panetta, de Bordeaux, re lata e l caso de un niño de tres do para alojar a la mú sica, dada la relación particul ar que tenía con la
año s que se balanceaba , hacía girar objetos, no hab laba y jamás contes- música, permite alojar el objeto voz. Por otra parte , y siguiendo la misma
taba. Solo pronunciaba dos sílaba s "Pa -pa-pa" y "C a-ca -ca" mientras afinidad, la ana lista ana lista completab a la s fra ses de l paciente cantando.
miraba el va cío y rechazaba todo contacto. En el transcurso del aná lisis En otro caso de un niño de once años, pr ese ntado por Mauricio
apar ece n nuevas sílaba s qu e incluyen la com ida , "pain -pain" ("pa n" en Be ltrán, el niño queda angustiado frente a lo s sonidos de l exter ior y
francés), "pain -m a", que se desplazan a través de la sonor idad . Un día , se refugiaba en los rincones tapándo se los oídos . A pe sar de cons truir
mientras dibujaba círculos, pon e su mano en el interior de uno de e llos. en cada ses ión su espac io de seg uridad, los ruido s inesp erado s detenían
La an a lista aprov ec ha la cont ingencia para dibu j ar e l co ntorno y eso su traba j o y lo lanzaban contra las par edes . En determinado mo mento
produc e una rea cc ión de júbilo en el niño qu e marca la contin ge ncia encuentra en el co nsult or io una radio q ue primero inspecciona y qu e
de l acontecimiento del cuerpo. A partir de entonces el niño ub ica sob re le entr ega lueg o al analista para que la encienda. Las ses iones tran scu-
el pap el d iferentes part es del cuerpo para le dibuj e los bord es : la mano , rren entonces en un rincón de l consultorio en el que el niño y el ana lis-
el brazo, el pie , la ca beza. L uego sigue con la seri e de obj etos: e l lápiz, ta per manecían esc ucha ndo mú sic a . El aparato en el que se depo sita el
las tij era s, un caramelo. Pegado a la par ed, pide que le dibuj e e l bord e objeto voz en tran sfere nc ia lo vuel ve un objeto vivificado y produce un
de l c uerpo. Junto al trab ajo sobre e l bord e que arma a part ir de unc ir- desplazam iento hac ia otro s obj eto s, en particular hac ia un auto co n el
cuito de objetos y partes del cuerpo co mo mo lde s de un c uerpo qu e no que imit a en forma onomatopéy ica los sonidos que esc ucha a trav és de
tiene, comienza una verborrea interrogativa , rep ite luego palabras om i- la venta na. En la med ida en que se va des plaza ndo el encapsulamiento
tie ndo algunas letras en forma meton ím ica , introduciéndo se pa ulatina - arma un ci rcuit o con los autos que van y vuelven hac ia el analista . Todo
m ente en el uso de algunas partes de las frases que lo lleva n fi nalm ente esto dism inuye sus ep isod ios de viole nc ia y perm iten que el niño vue lva
a hablar. a asistir al colegio.
La s intervenc ion es son variada s en el curso de un aná lisis con un uso El objeto auti sta , el dobl e qu e func iona como suplen cia , los int ere-
topológ ico del espacio diferente: el niño puede sentar se dándo le la espal- ses específicos o is las de compete ncias, son invencion es con las que e l
da al ana lista , pegarse a é l, hab lar sin mirarl o, taparse los ojos o tambi én autis ta logra constru ir un borde y aliv iarse del exceso de goce . Intenta r
sen tar se det rás del anali sta . A es o se añade el lugar centra l que ocupa el que de saparez ca n a travé s de un forzam iento o de un traba jo puramente
int erés especí fico del niño para orientarse en su trabajo persona l. ed ucativo es olvidarse que esas invencione s le permiten al niño una inte-
Se ha plant eado erróneamente que hay que despoja r al niño autista racc ión que hace que el Otro se vuelva meno s intrusiv o y experimente
de las llama das "o bses ion es" y de sus objetos autistas para que ceda sus menos angustia.
este reo tipia s, salga del refugio en su mundo pr ivado y se incluya en la En el ámbito in stit ucional psicoa nal ítico, desd e lo s años 70 se ha
relación con los otros. También se pensó que los aparatos crea do s po r los puesto en funcionamiento la ·'práctica en tre var ios", denomin ada así por
niño s respondían a una neces idad de sumer girse en lo inanimado que los Jacques-Ala in M iller en 1992. Dos institu cion es belgas, la Antenne 110
afecta a ellos mismos. Laurent plante a que en real idad las máquinas los y Le Courtil , son precursora s de este tipo de propuesta que se ha expan-

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dido en otras instituciones, como Nonette en Francia, y en Argentina que para lograr obtener el insta nte en que el niño salga de su indiferen-
Hacer Lugar , dirigida por Marita Manzotti, Fundación Avenir, dirigi- cia "tod o vale": no se trata tanto de una técnica sino de la imposibilidad
da por Claudia Lijtinstens, y Equipo 111, que fue dirigida por Marce la de estab lecer una descripción definida, completa, de qué es lo que vale
Errecondo, entre otras. y qué se debe hacer, de acuerdo a un conjunto cerrado. En el espacio
La Antenne 110 fue fundada por Antonio Di Ciaccia cerca de Bru- de juego que se pued e construir con el niño, en la neuro sis funcionan
selas en 1974 , con la propuesta de que el equipo no trabaje como psi- los equívocos, en la psicosi s se arma una lengua personal en el que se
cólogos o como analistas sino que, a partir de talleres o de actividades incluyen algunos equívocos, y en el autismo se construye y se desplaza
de la vida cotidiana, busquen otro tipo de interv enció n que responda al el borde.
trabajo de cada niño, produciendo un "s uave forzamiento " , de acuerdo a Ahora bien, en lo que concierne al trabajo en pequeños grupos en
la expresión utilizada por él, al interactuar con los niños. El responsable instituciones, no es solo una práctica entre varios terapeutas, sino entre
terapéutico debe garantizar que la institución esté articulada a un lugar varios sujetos autistas. Aunq ue ellos no formen grupo ni funcione entre
vacío, es decir , que no se plantee un saber constituido que bloqu ee el tra- ellos el imaginario grupal, opera el trans itivismo de los cuerpos, los
bajo de elaboración colectivo. Bruno de Ha lleux, director de la Antenne intercambios que se producen en lo real de los cuerpos implicados que
110, jerarquiza qu e la clínica actual del autista concierne al S I solo que lleva a la cesión de un objeto, franqueando su borde, acompañado de un
se repite incansablemente, y que lleva a complejizarlo progresivamente. fonem a o de una palabra aislada dentro de las que dispone el sujeto.
Le Courti! es una institu ción fundada por Alexander Stevens en sep- Durante el tratamiento surge la pregunta de cómo hacer para que
tiembre de 1982 para trabajar con niños ps icóticos y neuróticos graves. aquellos sujetos que carecen de bordes logren construir un límite, a partir
Courtil es el nombre dado en francé s antiguo a un patio o a un jardín de objetos, de acciones y de formas de hacer, que armen un circuito con
inter ior, ese fue el ámbito inicial de trabajo, de allí su nombre. La pelí- función de borde y de circuito pulsional.
cula de Mariana Ottero A cielo abierto permite aproximarnos a la moda- Se ponen en juego los di versos registros de la letra: "como escritura,
lidad particular de trabajo en esta institución. Stevens explica que habi- como cifra, como fijación de la palabra , como imagen discontinua, co mo
tualmente las institu ciones que trabajan con niños se ocupan sobre lo que música ". En la medida en que se aís la la dimensión propia de cada uno,
los niño s hacen más que por lo que dicen. En realidad, se trata de escu- el tratamiento puede orientarse por la singularidad de la forma de trat ar
char qué buscan a travé s de sus palabra s y de crear una institución para lo insoportable del Uno de la lengua a través de una variedad de dispo-
cada sujeto. sitivos, en tratamientos individual es o institucionale s, sin reducirlos a un
Jean-Pierre Ro uillon , directo r del centro terapéutico Nonette, indica aprend izaje.
que aún cuando la invencione s que logre el suj eto autista sean modes - Durante una conversac ión clínica en Brasil, al comentar el caso de
tas, no por ello son desestimables puesto que le permiten, aunque de una un niño autista de tres años presentado por Suzana Barroso , Éric Laurent
manera precaria, construir un espacio , una temporalidad , un modo sin- examina la continuidad de consistencia entre lo imaginario, lo simbólico
gular de lazo socia l y de inventarse un cuerpo habitado por su lengua y lo real. El niño presenta una secuencia en la que primero camina sobre
singular. Al recibir a un sujeto en una institución , no se trata de tomar sus los hombros del analista para alcanzar un objeto, dando cuenta de un uso
comportamientos como deficitarios sino tomar acto de su defensa, respe- de su cuerpo como una exten sión del suyo propio. En el segundo tiempo
tarla, captar su lógica y cuál es el uso de la palabra , de su leng ua propia, la interpretación del analista permite una cesión y el desplazam iento de
aunque no teng a la finalidad de comunicarse respetando su singularidad. los objetos que se lleva del cons ultorio para luego volverlo s a traer. Este
En su come ntario sobre la práctica entre varios, Éric Laurent seña la movimiento lo conduce a perder algo del cuerpo: al final de cada sesión

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Silvia Elena Tendlarz

se le caían las lágrimas por sus mejillas abundantemente, produciendo Bibliografía


así una extracción corporal. A partir de esta pérdida el niño, que había
dejado de hablar , emite las primeras palabra s colapsadas que son padre-
maclre, que no tienen un estatuto de significantes con una consistencia
simbólica sino que las pone en equivalencia con los objetos. Se entrecru-
zan así pérdidas al modo imaginario, colapsos o cris talizaciones simbó-
licas y un campo real que deben ser diferenciados. Al apoyarse sobre el
borde puede ingresar un nuevo tipo ele pérdida y acceder así a la posibi-
lidad ele hablar.
Resulta fundamental el respeto por las diferentes soluciones de cada
sujeto, a sabiendas que la cesión de goce que incluye nuevos objetos se
produce por iniciativa del sujeto y logra producir un desplazamiento. Los
niños autistas presentan distintos montajes de lo real, de lo simbólico y
de lo imaginario ligados a la invención y a la contingencia. Estos monta-
je s nos perm iten buscar la manera de intervenir con el niño de modo tal 1 . Clásicos del psicoanálisis
que logre la construcción de series , secuencias, con una topo logía parti-
cu lar que posibilite algún tipo de anudamiento. Bette lheim , B., La fortaleza vacía ( 1968), Paidós, Buenos Aires, 200 l.
B ick, E ., "The experience of skin in early object relations", International
La diferencia sue le inquietar , y no solo en el autismo , genera miedo Journal of Psycho-Analysis 49 ( 1968), pp. 484-486.
a lo desconocido e incluso puede conducir a la segregación . Respetar la Fre ud, S ., "Lo inconsciente" (1915), Obras completas, tomo XIV,Amo-
invención de cada niño , de sus intereses espec íficos, hacer uso de ellos, rrortu, Buenos Aires, 1995, pp. 153-2 14.
permite aproximarse y aproximar al niño autista para que enc uentre su Ka nner, L., "Traduction de l'article or igina l de Léo Kanner: "Aut istic
salida singular en las mil y una maneras con que se habita el mundo de disturbances of affective con tact"" (1942), en G. Bazquez , L'autisme
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