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Presidente

Vizcarra,

Siempre digo que mi droga por elección es la esperanza, y puede ser que este acto
sea demasiado optimista de mi parte, pero voy a apostar y escribirle esta carta
abierta. Lo hago porque el contenido es urgente, lo hago porque el derecho a la
salud no puede esperar más.

El año pasado, pasé por momentos muy duros de mi enfermedad, soy paciente de
una enfermedad muy complicada, de las denominadas raras. Luego de intentar una
serie de opciones de cura, me sentí desamparada por el Estado, sentí que no se
respetaba mi derecho fundamental a la salud, ni mi derecho a intentar. Sentí que
mi Estado me quería obligar a conformarme, incluso a delinquir, y lo peor es que
estuvo a punto de quitarme la esperanza.

Le comparto esta historia, para contarle que desde que consumo gotas de cannabis
medicinal, he pasado de tener alrededor de 60 síntomas diarios a tener entre 0 a 3.
Soy madre de tres increíbles seres humanos y ahora ellos pueden contar conmigo
todos los días ¿imagina el impacto que esto tiene en sus vidas aparte de la mía?

A pesar de lo dura que fue esa experiencia me di cuenta lo afortunada que era y
decidí que cuando estuviese más fuerte, debía ayudar a otros. Decidí crear una
asociación sin fines de lucro, para educar, investigar y facilitar el acceso al cannabis
medicinal. No quería que haya más gente que se sienta tan sola como yo, por falta
de información o contactos.

Gracias a mi mejora ya pude hacer realidad la Asociación “Cannabis, gotas de
esperanza” y en cuanto usted me lo permita, podré traer desde Canadá, de manera
gratuita 100 dosis de aceites de cannabis medicinal de la mejor calidad,
exclusivamente para niños con epilepsia. Quiero que ellos y sus familias tengan lo
que yo tuve, una mejor calidad de vida, y además asesoramiento de doctores de
alto nivel.

Por ello, le pido y con mucho respeto, le exijo, como mujer peruana, como madre,
como hija, como hermana, como amiga, que se implemente de manera correcta
para beneficio de todas y todos, la ley de cannabis medicinal.

Además de esta urgencia de Salud, el Perú tiene una oportunidad de aquellas que
llamamos históricas. Gracias a nuestro clima, al suelo favorable, al suministro
suficiente de agua y a los costos de producción que son una fracción de los precios
mundiales, a que tenemos mano de obra que está bien capacitada en el crecimiento
agrícola, la industria del cannabis que se desarrollará en nuestro país puede suplir
potencialmente más del 50% de la demanda mundial de cannabis medicinal.

A la fecha, ya hay 3 millones de personas registradas como usuarias de cannabis
medicinal en el mundo. Se calcula que en 3 años seremos más 15 millones.

Canadá ya prevé escasez de productos derivados de cannabis medicinal, ya que no
podrán sostener su demanda interna. Alemania cuenta con una población mayor y
una capacidad menor para lograr crecer de manera efectiva en lo que a el cannabis
corresponde. Tenemos la buena suerte que el Perú tiene todo para hacerlo, que no
nos ganen por puesta de mano.

Agricultores peruanos y especialistas en el tema de exportación han sido claros en
que los beneficios para el Perú serían enormes con el cultivo del Cannabis
medicinal. Incluso que podría llegar a convertirse en el principal cultivo de valor
agregado del país.

Son muchos los pasos desde la semilla a la venta y se deben cumplir los estándares
de seguridad que son muy específicos y que deben de estar escritos en la
regulaciones. No podemos perder esta oportunidad única para el Perú. Países
donde esto funciona de la mejor manera, como Canadá, donde usted ha estado una
temporada, tienen profesionales deseosos de compartir sus conocimientos con
nosotros. Aprendamos de las mejores prácticas para nuestro beneficio, Presidente.

También hay otras ganancias que traerá esta industria y que son totalmente
medibles. Por ejemplo una reducción en el gasto presupuestario en medicamentos
farmacéuticos extranjeros que el cannabis reemplazará.

Luego que se implemente la ley adecuadamente, para lo cual es necesario elaborar
un reglamento que permita, la investigación, la producción, la importación y la
exportación, todo dentro del marco de la ley de cannabis con fines medicinales y
terapéuticos que ya está firmada; es importante comenzar con la importación,
buscando un modelo que apoye el subsidio o el bajo costo, cuando se trata de
pacientes de bajos recursos. Recuerde que se tardará luego de la implementación,
al menos nueve meses en tener las primeras medicinas producidas aquí. Entenderá
que el tiempo es vital por tratarse de enfermos de quien hablamos.

Presidente Vizcarra, yo sé que usted sueña con un Perú mejor. Pero también sé que
es difícil hacer las cosas solo, ¿qué tal si las peruanas y peruanos ponemos el
hombro, si no solo soñamos con un país mejor, sino que nos ponemos a reconstruir
uno? Señor Presidente, le pido, que me ayude a ayudar, ¿me deja poner mi semilla?

Con toda la fe puesta se despide una ciudadana que confía en usted,

Francesca Brivio Grill
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