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Análisis breve de la lectura “Carnavales, triunfos y dioses de la

lluvia en el Nuevo Mundo: Una fiesta cívica en México-


Tenochtitlán en 1539”, Relaciones, 76, Otoño 1998, Vol. XIX, por
Patricia Lopes Don.

Por: Gabriel Enrique Chacón Lizarraga.


Estudiante de posgrado en Maestría de Ciencias y Artes para el Diseño.
UAM Campus Xochimilco
7 de Junio de 2017.

En la lectura elaborada por Patricia Lopes Don se detallan los permenores de la

fiesta cívica realizada en México-Tenochtitlán en febrero de 1539, semejante

más a un Carnaval que a una celebración por el tratado de paz franco-español

de 1538. Lo cual resulta interesante ya que dicha festividad, la cual duró varios

días de juerga en la Plaza Principal, durante el período más cruento de la

Inquisición en el territorio de la Nueva España. A través de la lectura se hace

una revisión de las actividades realizadas en la fiesta, así como la situación

sociopolítica acontecida en el lugar y la historia que diera pie a ese momento

particular.

Uno de los objetos decorativos utilizados para dicha fiesta fue un “bosque”

hecho con árboles reales con animales amarrados o en jaulas insertadas dentro

de la decoración. Otro elemento más fue la elaboración en miniatura de la Plaza

de Rodas, éste como objeto representativo de una celebración europea. Durante

este período, la identidad colonial se estaba gestando, por lo que es aventurado

considerar si la participación de los indígenas en dicho evento se debió a un

sincretismo con las tradiciones españolas o a una inteligencia en utilizar esas

posibles semejanzas para representar los cultos totémicos de manera

subrepticia.
Respecto a la estructura del ensayo, éste se torna interesante ya que el tema

contrasta con la típica historia de barbarie conocida por las clases de Historia en

la educación tradicional. Incluso como crónica del suceso, se puede recrear con

un poco de imaginación los acontecimientos de la celebración. Sin embargo,

este entusiasmo se diluye en cierta medida por el uso de párrafos extensos de

hasta 20 enunciados, separados por un punto y seguido. Una vez que se ha

concluido de elucidar la idea, precede otro párrafo de igual magnitud. Así

continúa a lo largo de 36 páginas, sin utilizar imágenes, dividido el texto en 4

largas secciones entre las cuales se encuentran pies de páginas que

proporcionan aún más información al texto. Quizá pues, con una serie de pausas

para dar espacios de descanso a la lectura, pudiera ser de más provecho la

investigación de Lopes.

No obstante, se recomienda una segunda o hasta tercera para prestar mayor

atención a la información vertida. Enfocandose a ciertos fragmentos, puede

descubrirse un festejo que como suele suceder en ese tipo de sucesos, se

evalúan los alcances, las razones, los gastos y lo que quedó de éste (los

estragos también) hasta que ha concluido la fiesta.