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SORDERA

JOSÉ A. DE LA OSA

Cuando le pregunté esta semana a la doctora Estela Morales Peralta, especialista de segundo
grado en Genética Clínica y Profesora Auxiliar del Centro Nacional de Genética Médica, cuál
era la proporción de las personas que sufrían algún problema de audición en nuestro país,
comentó:

DOCTORA ESTELA MORALES PERALTA.

Un estudio de discapacidad auditiva concluido


recientemente en los municipios de Cotorro, en Ciudad de
La Habana, y de Río Cauto, en Granma, revela que la
prevalencia de trastornos auditivos en estos territorios es
de 0,26 x 100 habitantes en el primero, comparable con la
de países desarrollados, y de 0,47 x 100 en el segundo.

—Incursionemos en la definición del problema:


¿sordera abarca cualquier disminución de la
capacidad para oír?

—Sí, incluye cualquier grado de pérdida de la audición.

—¿Cómo se clasifican las personas con déficit auditivos?

—De acuerdo con el grado de la pérdida se acostumbra clasificarlas en ligeras, moderadas,


severas y profundas, correspondiéndose cada una de ellas a los resultados de la audiometría y
a la repercusión que tienen sobre el desarrollo lingüístico y la comunicación del individuo. A
estas categorías se añade una cuarta de mayor gravedad, conocida como cofosis o anacusia,
cuando el daño o lesión es tan severo que no se encuentra audición en los exámenes que se
realicen.

—¿Cuáles son las causas conocidas que pueden dar lugar a la sordera y,
específicamente, a la sordera congénita?

—La sordera congénita puede ser debida a causas genéticas y también ambientales. Se
estima que más de la mitad de los que nacen con pérdida de la audición tienen un componente
genético.

—Quisiera enumerar, con nombre y apellidos, los medicamentos y enfermedades que,


demostrados científicamente, ocasionan sordera.

—Realmente sería difícil enumerarlos todos en este espacio. Los más frecuentes son, entre los
medicamentos, algunos antibióticos como la kanamicina, estreptomicina, gentamicina,
amikacina, neomicina. Incluso son tóxicos para la audición la furosemida, y hasta los saliclatos
a grandes dosis.

Entre las enfermedades, la rubéola, padecida durante el embarazo; y en las afecciones


posnatales, citaré la meningoencefalitis y las otitis. Aunque me aparte de tu pregunta, quisiera
añadir aquí la que produce la exposición a ruidos de elevada intensidad.

—¿Las formas hereditarias pueden ser o no congénitas? Le pediría aclarar a qué se


llama "forma hereditaria"... ¿Padres con qué trastornos?

—Las sorderas hereditarias pueden ser congénitas o no. Congénito significa que se nace con
ella. La sordera que aparece como consecuencia del padecimiento de la rubéola durante el
embarazo, está presente desde que el bebé nace, y no es hereditaria sino producida por un
agente ambiental, en este caso un virus. Existen también sorderas de debut tardío, que
comienzan en la adultez y que, evidentemente, son hereditarias por existir varios familiares con
esta dolencia. Podría parecer razonable sospechar una causa genética de la sordera solo en
casos familiares, pero hay formas en que no hay otro pariente con pérdida auditiva, y también
es una sordera hereditaria.

—¿Cómo percatarse que un bebé o niño pequeño tiene incapacidad para oír? ¿Hay
algún signo o síntoma que pueda alertar a los padres?

—Desde los primeros momentos de la vida los niños tienen respuestas auditivas que las
madres son capaces de percibir. Ahora bien, cuando un niño no tiene un desarrollo del
lenguaje normal, acorde a lo esperado para su edad, debe consultarse inmediatamente al
médico.

—¿Resultaría difícil, por tanto, en los primeros días o semanas del nacimiento de un
bebé establecer un diagnóstico médico de certeza?

—No. En la actualidad existen técnicas avanzadas para evaluar la audición en edades


tempranas. En nuestro país se desarrolla un programa nacional encaminado a la detección
precoz de trastornos auditivos con el empleo de una tecnología cubana.

—¿Existen tratamientos para mejorar o devolver la audición a estos pacientes? ¿Con


qué éxito?

—Cada paciente requiere de un tratamiento específico y el éxito que se alcance estará en


dependencia de la causa y la severidad de la pérdida auditiva. Unos logran restaurar
completamente el daño existente y otros mejorar la calidad de vida con técnicas de
estimulación e intervención.

—Hablemos de prevención. ¿Qué debe hacer una pareja cuando existen antecedentes
familiares de sordera?

—Asistir a la consulta de riesgo genético habilitada en su área de salud. En todos los


municipios del país se brindan estos servicios.

La sordera de origen genético no incluye una sola enfermedad y se debe, ante todo, establecer
el diagnóstico para conocer el riesgo de repetición.

—¿Algún comentario final?

—Subrayaría que deben ser evitados los medicamentos no indicados por el médico; no
manipularse los oídos, recordando el sabio decir popular que "los oídos se tocan con los
codos"; evitar la exposición a ruidos intensos y mantenidos, y en especial oír música en un
volumen adecuado. En el ambiente laboral, emplear disciplinadamente los medios de
protección.

Fuente: http://www.granma.cubaweb.cu/salud/consultas