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Joan Antonio Wiiw Antancich MIGUEL AYUSO, ALVARO PEZOA y JOSE LUIS WIDOW (EDITORES) Raz6én y Tradicion Estudios en honor de Juan Antonio Widow Volumen 1 Grove Eorons? smmmaoo 201 any th: maison honed ak Anni Wilby, Alvaro Pecan y José Lais Widow (edivores). me Egbeont ®Mizut Apso, Alvaro Resoa yout Las Widow hips ne gobowtres cat Derecho reser. [SID obra comple apa ince 978 955.8558 290 [SBN volamen tape ric: ST6sbeeBs IGT ISR obra complea apa dura 7B SHG-86s8008 ISBN volun | apa dur 75058 8068 206 Iosesipion de Rey Puiers eae “Tine volumes Imagen de pred: de ioqserda a derecha, fh pero: Arte, San Agosti, Sano Tom de ules a derecha la fear fico Mills, Seas Ure s5 GC y Guido Soge Matias Diseto de posada: Chaitin Gua Iiapreso en Andros lapresores erbo en Chile / Penge in hte "Ninguma pare de esa pibleain, include el died de I taps, puode ser repro asi titceanas 0 ease ames lg porns enon pea INDICE VOLUMEN 1 Palabras previes de los editores 16 Parte T JUAN ANTONIO WIDOW Juan Antonio Widow: Elogio del maestro cristiano. “Manfred Svensson 2 Juan Antonio Widow: Recuerdos y olvides de una época universitaria Jorge Stes 29 Juan Antonio Widow: Maestro perseverante y slencioso y Alvaro Pezoa 35 Repertorio de publicaciones de Juan Antonio Widow Amoncich 59) Pare FILOSOFIA Y CULTURA San Agustin y la filosofia como ingemuidad instituciorializada ‘Manfred Svensson a Los fil6sofos catdlicos y el modo de pensamiento moderne Dalmacio Negro 67 Cambio y permanencia de la cultuca occidental: Glaves para sn interpretacién aa luz de Romano Guardini Mauricio Chapeal aL re a 1. aa Parte I METAFISICA, TEORIA DEL CONOCIMIENTO ¥ LOGICA Anistote entre logique et outique: Matapinstue Alpha Blan $1, 983b 19.31 Michel Bastit Las argumentaciones comparativas en los tdpicos de AristGteles José Miguel Gambra ‘La cogivativa Juan Carias Ossandiin V. Reflexiones sobre le influencia del neoplatonismo en la formacién de la doctrina agustiniana de la creacién Veronica Benavides ePor qué Leibniz criticé 2 Descartes? Javier Kasahara Parte IV TEOLOGIA Teorfas filesGficas y desviaciones en la expresidn de la fe. Laraz6n en la claboracién y la deiensa de la doctrina de la fe Les Biers sn. Bl "sentido literal” de la Sagrada Bscritura segtin la enciclica Diino Aflone Spiriow de Pio I. Algunas consecuencias paca Ja exégesis biblica futon Caros Ossendl. We Parte V HISTORIA eons i aventura editorial de Juan Antonio Widow Grisian Garay -fosé Diaz Consideraciones-sobre la historia Reflexiones surgidas del estudio del pensamiento occidental reciente Fut Retamal us 133 153 163 191 Bry 239 Taine, historiador maldito Essanistaa Cansero Notas acerca de la concepeiGn de la realeza entre Tos visigodes Razual Some La devocién eucaristica a fines de la Edad Media: El ejemplo de las horas del Santisimo Sacramento en él Litzo de Horas de Catherine de Cleves Paola Corti “América Latina*, un concepto afrancesado Gonzalo Lavias Album fotogeifico 259, 819 sat VOLUMEN 2 Palabras previas de los editores Parte VI FILOSOFIA POLITICA Y DERECHO Problemas estructurales para la ética democrética Rafesl Abvira A propésito de dos poltémicas chilenas con la democracia y la democracia cristiana al fondo Miguel Agyuso Siéyés y la problemética del constitucionalismo liberal. Estado democratico representative y legitimidad Sergio Resid Castatio ‘Ver Sols Lai cormupcién de la nocién de autoridad en el proceso dela revolucion RP. Luis de Comargo Balcance de la justia convencional: ‘Un problema planteado por la interpretaciin de Ariststcles por parte de Miguel de bieso Joaguin Garcia Hinidetre La ley natural segiin la mente de santo Tomas como principio de la ley positiva. Alpunas observaciones con respecto a las objeciones de Kelsen Mirko Shavica 8 ai 43 Elfaturo de ia ley natural: Fs posible una moral material, universal, posthermenéutica? Rail Madrid El predicamento de “derecho” (“Ius") Algjandre Craméns (Homo cconomicus? Reflexiones sobre la configuracién tccuolégico-eropresarial del mundo Jorge Martnen El pensamicnto politico de SaintExupéry Bernardino Montejano Nietzsche y fa eritica del sociatismo Pablo Martine La familia como configuradora de la vida social. Apuntes preliminares para un ensayo posterior Alvaro Passe La Corte Penal Internacional y la Constitucién Politica de Chile Gonele Thee Parte VIE ETICA Dios como primer principi fen torno a Summa Theologiae Joss Lis Oswaldo Widows Lo primeramente querido, el fin ltimo y ta causa final del hombre Gonvalo Letlier Dilige, ot quod vis foc: La unidad vital de las fuentes de la moralidad del acto humano Plige Widoro Debilidad de la yoluntad o debilidad de la razSn: El problema de la incontinencia en Toraas de Aquino Ignacio Serrano 169 183. 201 215 223 249 293 317 335 eA quién debemos servir?: Patria, insttucisa y trabajo Gonzalo Rejas PALABRAS PREVIAS DE LOS EDITORES “Hl ser se dice de muchas maneras", dice el Fldsofo en un pasaje célebre de su Metafitica (ib, IV, 10082). ¥ el nico Maestro nos recuerda que “en Ja casa del Padre hay sauchas estancias” {Juon, 14, 2). También el oficio intelectual admite muchas maneras de hacerse y habita en variadas mora- das, Aunque la ideologizacién y el sectars Jos ojos a esa realidad. Yaunque la defor «que esta en su base fa oscurezcan. “Juan Antonio Widow ha indagado el ser principalmente en suformalidad smetafisica, con una acttud fuertermente teorética. Pero ha deraostrado tarn bién una particular capacidad para ponderar ls acciones humanas desde ldngulo de la prudencia ~lams humana de las virtades”lalamé Marcel de Corte-, sca en su dimension mds general o estrictamente ética, sea en Ja que concieme al gobierno o politica. Ha cultivado, pues, también con tino a flosofia de las cosas humanas, y no solo en su dimension tcorética, sino tambiéa en la propiamente prictica. Lo que es signo inequivoco de genio. Pues no siempre es dado al metafisico, sun al bien formado, gozar en alko grado de Ja dilecciGa de los saberes de la praxis. Cuando, en cambio, como esl cato, ala flosofia primera penetrantemente asiilada se une a filosofia moral competentemente captada, estamos en verdad en presencia de-un filésofo, Nuestro hombre, ademas se ha empetiado en acciones en que ha refulgido ese sentido profundo de Ta ética. Asi en Ta familia nue merosa fundada con Conchita, en el quehacer del profesor diseroto yun punto grave, en la piedad con los maestros, en el compromiso generoso con el bien comin, en la defensa del de fe fa fe muchas veces -en ‘este Gempo indigente- frente a quienes debian ser sus custodios... No es ‘lugar para cncarccer las vireudes domeésticas de nuestro homenajeado. Pero sf para sobrevolar las desenvueltas en el resto de los campos que apretadamente acabamnos de reseiiar. Don Alvaro d’Ors, con quien Juan Antonio Widow sostuvo tna polémica sigarosa y exqquisita, escribi6 que el profesor debe hallarse adornado por Ia objetividad, la humildad y la conclencia de mediatez: donde la primera ppresopone la responsabitidad de quien tiene reconocida una autotidad, la segunda -en el lema kierkegaardiano—Ileva.a saber repetir con entusiasta9 constantemente reaovade frente al esteta que no sabe repetiry al filisteo 6 el que reposa cierren ‘profesional y a vanidad ast Tasen ere ones Jom Aro Woo veunant que lo hace sin entusiasmo, y la dilima renueva la verdad de que la ciencia no ¢s comunicable en sentido estricto, sino s6lo ofrecible. En el profesor Widow destacan sin duda las tres virtudes. Ya su rigor indiscutide por | Quieres de verdad saben, se aftade la humildad sincera que no tiene stt ralzSélo cn la ascesis personal sino que se alimenta de la vida sobrenacural ¥ finalmente, la sencillez de quien sabe que es la mediacién angélica la que puede allanar las dificultades de cousprensién del alumno abriendo. su inieligencia 2 la lux que el docente sélo puede proyectar, La piedad se extiende también a los maestros y Juan Antonio Widow hha dado muestras inequivocas de su cultivo delicado y atnoroso, Con el padre Osvaldo Lira, que le introdujo en el pensamiento de su verdadero maestro, Toms de Aquino, y fue su inspirador, acompaidndole siempre hasta el final, promoviendo el hermoso faxscirique aquél llegs a gozar, Con Guido Soaje, a quien visitaba siempre en sus viajes a Buenos Aives, sorteando con eficacia las dificultades que la pugnacidad de su propia escnela habia levantado. Con Francisca Elias de Tejada o Rafael Gambra, cl primero premaeuramente fallecido a fines de los arios setenta, el se -guado gozado hasta su no lejana muerte en la quieta conversacion de su casa madrileita, Con Rubén Calderén Bouchety Juan Vallet de Goytisolo, Iicidos y activos bien entrados en los noventa, el primero al otro lade de Ja corditlera de los Andes y el segundo en Ja otza orilla del océano que abraza nuestra comtn eacion. No puede el hombre digno de ser lamado filésofo (y frente aa sofistica hoy renovada y campante es bueno que este nombre recupere todos sus acentos auténticos ymodestos) desentenderse el destino de la comunidad que le alberga. También en este orden se encuentran motivos de elogioen. avida y la obra de nuestro hombre. Tanto por su valentia en defensa de 44 patria en los momentos dificiles, y ahi esté el noble empedio de Tizoma Paraacreditarlo, como por su indoblegable perseverancia en esos misra0s idcales en otras tiempos mas bonancibles pero de algtin modo frustrados, Yhastala fecha, cuando las idas y venidas de dias de confusién hacen mella ‘en muchos, pero no en un Juan Antonio Widow, que sigue enseriando y ‘escribiendo con la serena convicci6n de quien sirve a la verdad opportune et impportune, pues todo tiempo es en realidad oportano para servir a la verdad. ‘Un texto suyo, hermosisimo, destinado al liber amicornim de Rafael Ganbra, explica que ser catdlico es ser miembro de la Unica y verdadera Iglesia de Cristo y que no consiste en una dimensién particular de la vida del que lo es, sino en sn vida misina, por lo que todo en él esta marcado ‘Por esta condici6n fundamental. Hoy. en cambio, al discutivse la condicién de Gnica y verdadera, la nocién de Iglesia ha venido a identificarse con vn vago sentimiento de fratemnidad con owos hombres y de solidasidad ‘afectiva con el Papa, desapareciendo asf la referencia a la fe como fanda- meato de la unidad de la Iglesia. Juan Antonio Widow también en este 16 ‘campo ha acreditado su valor, al militar bajo las banderas de la Tradicion ‘catdlica cuando hasta el flaqueaba y cundia la desbandida, Su adhesion a la teologia, 2 ja y a la doctrina social “de siempre” le han valido incomprensiones, incomodidades, persecuciones. Dios se lo habri de pagar ‘Un grupo de amigos y discfpulos hemos querido, por tado elle, hacerle Uegar nuestro aprecio y afecto. También nuestra gratitud. De distintas ge- ncraciones ~en general dentro de la risma estirpe-y disciplinas variadas, le offecemos Jo que tenemos: papeles del oficio universitario, No es, sin embargo, un simple centén de textos misceldneos. ¥ si tampoco ha sido posible el volummen en que se abordaran todos los aspectos de su vida y obra, constituye ~por lo menos~ un ramnillete de flores cortadas en su particular jardin de Akademos. 1 Los editores Parte I JUAN ANTONIO WIDOW 7 t JUAN ANTONIO WIDOW: ELOGIO DEL MAESTRO CRISTIANO Manfred Svensson ‘Universidad de Tos Andes, Satlago de Chile “Tengo.intencign de detenerme en las cosas més importantes que recuerdo de él y asi dar gracias a la divinidad por haberme ofrecido ei encuentro con este hombre, contra toda sospecha humana, mia 0 ajena, jamas ima- ginada ni esperada. Picnso decir alguna cosa, pero siendo yo totalmente insigaificante y corto de inteligeucia, ccémo no me daran ganas de re- ‘waerme, tener miedo y guardar silencio de buen grado?. Las palabras que aczbo de citar corresponden a Gregorio Taumaturgo, quien el aiio 238 dejaba Ta escuela dirigida por Origenes en Palestina, y la dejaba con tn discurso de despedida tinilado “Elogio del Maestro Cristiano”, ena Avenida Argentina, muy cercana al edificio central. Eraun hombre b £ e E : L de grandes Inces, dotado también de un grah coraz6n y era también an profiundo conocedor de lafilosofia.en sa historia, desde Aristételesa Kant, ‘para dar los nombres explicadas par él en algunas ocasiones en que me Aacerqué a sas clases. “Me falta decir que Fan Antonio Widow estaha de novio con uma joven se llamabe. Conchita Lira y formaba pane de un hogar en que se eultivaba de un modo especial la pincura, ‘gran pintor de de Vif del Mar, finisima ya ues no en vano un antepasado cercano fue Pedro Ia esenela realista chilena. Vino pronto sm mateimonic ‘un hogar con varios hijos ~como fue también el caso. © hogar-, convirtiéndose su casa en otro lugar de encuentro, favorecido por Ja presencia frecuente del padre Cefial Habia otros sacerdotes cuya amistad buscabamos. El mismo rector nos alentaba con su presencia, Un jesvita con serios criterios.déc formacion en materias pedagégicas y on ol estudio de la Biblia, adquiridos en largas estanciasen los Estados Unidos, era el padre Raimundo Barros, vieercector de Ia Universidad y sesidente también en el piso tttimo de Ia casa central al que antes he hecho alusion. Perteneciente a otra congregackén. el padre ‘Opvaldo Lira, de los Sagrados Corazones, era una personalidad vibrante, apegado a un tradicioualismo catslico de la més plena ortodoxia, Condcia a fondo la literatura catélica francesa, particularmente a los grandes ixa- pugnad Revolucion: De Bonald, De Maistre, Donoso Cortés, llegando a los nuevos exponentes de la novelistica contemporanea. Era 1 abe foo y Teas evanescent e Younes un hombre de complexidn recta, euyo pensamiento estaba arraigado en la gran radicién escolistica, lo que le conferia conviccidn en la polémica, pero también cierto grado de intimidacién en los que se oponian a sus afirinaciones. Vivid muchos afios en Espatia en la época del franquismo, cjerciendo una notable influencia sobre log évenes que vivian en los Colegios Mayores, sin faltarle el respeto y la consideracién de las figuras que més se destacaban en ios ambientes iniclectuales de Madrid, No debo olvidar qué dictaban cétedras en la facultad, pero s6lo nombre del padre Vergara, que por su juventud y su andor pastoral servia de guia a diversos grapos de estudiantes, aerafdos particular para mi de mi permanencia en Chiley tan particular, asimnismo, sepyin creo, a la historia raisma de la Universidad. ‘Quisiera precisar la idea que acabo de esborar: Crea no equivocarme al afirmar que en los afios finales de los cincuentay comienzos de los sesenta 1a Universidad Catdtica de Valparafso adquici6 un prestigio notable en Jas dos ciudades tan hermanas de Valparaiso y Vifia del Mar. Desde luego, la Universidad, situada en el bartio de Bardn, era como tn punto interme dio de conexién entre ambas agrupaciones urbanas, particularmente en el aspecto cultural, tanto por la procedencia del alumnado como en el ascendiente que ejercia sobre las poblaciones vifiamarina y portefia. Un limo punto que quisiera consignar st refiere a la creacion del primer canal de televisién que se instal6 en Chile, en la Sede Central de la U.GV. Fue este un logro del Ingeniero Melendez con el apoyo pleno de Ta rec toria, Desde el comienzo sus emisiones se acreditaron por su interés local y.su calidad técnica. Es imposible para mf retener detalles de situaciones, cambios, influencias y personas, pero si percibo como una evidencia que sauestra Universidad logré un nivel de superaci6n reconocido por propios yextraiios, No fueron tan ficites aquellos tiempos en que se vivian confron- taciones polfticas cuyos participes maximos eran la democracia cristiana y el radicalismo de izquierda, representados en su apice por Eduardo Fret ‘Monialvay por Salvador Allende. Como es natural, la Universidad Catdlica, se inclinaba clararmente por e] primero, hasta el punto de que en una precisa ocasién don Eduardo Frei fue invitado por las directivas estudian- tiles a pronunciar una conferencia sobre la integracién latincamericana, cn ¢l Paraninfo univetsitario, El éxito fue estruendoso, impresionando el niimero y el entusiasmo de los asistentes asi como la capacidad oratoria del ilustre invitado. Por es¢ tiempo se verificaban las sesiones del Coneilio Vaticano; no puede negarse que en esos tiempos se formaron dos tendencias en el seno de la Iglesia, haciéndose muy vsibles en Chile: la innovadora y eformista, sens DJocesuome Weve Resuane¥ cbcy 9 Boca Ee alcanrando sn manifestacién méxima en la Teologia de la Liberacién, yla conservadora, atemorizada porlosribetes de heierodoxia que presentaba aquella corriente. En esto lleg6 la noticia de nombrarniento del nuevo Rectog el jesuta Hernan Larrain, inclinado hacia la primera tendencia. Larcain era un hombre excelentemente dotado por su capacidad intelec- tual, su atractvo sobre lajuventad y su eulmara sida. Tamentablemente, con el tiempo se fueron agriando Tas diferencias ‘entre una y otra postura hasta que Degaron ~cuando ya ne estaba yo ex. Ghile— 2 produciese confrontaciones delicadas y antagdnicas de ambas © partes. Ya por los afios 68 en adelante, los succsos wniversitarios de Paris, | | | ‘que repercutieron ampliamente en Norte y Sudamérica, legaron al émbito ‘universtario catdlico de Chile a actimdes de franca rebeldfa contra las au toridades académicas en el inzento de hacer prevalecer las ideas radicales, sobre todo en las facultades humanisticas. 3. ¥ como era Juan Widow en su personalidad humana yuniversitaria? Guardo un recuerdo entrafable de Juan, a quien no veo hace Targos afios. For aquel tiempo de comienzos de los 60 exa un joven apuesto, de buena cstabura, sonrisa afable, mirada serenay dara, en quien se advertia en seguida ‘una condici6n de dignidad y de sediorfo a la que se afiadia la sensacin de ‘una gran vida interior. En el grupo que presidia Héctor Hesrera, élera una figura relevante, identificada totalmente con la Universidad. Su vocacién determinante era la filosofia y mua tafces de conocimiento y ensefianza ‘estaban afincadas en la mis s6lida creencia catOlica, Su couversacion era entreteniday facil dando cuenta daramente de su vocaciGn docente. Pero sno era soberbio, admitia razones y en sus clases, segiin se comentaba, era ‘wansparenie, com la fuerza de las leceiones bien preparadas, Formaba en su hogar ~j hablo en pretérito pero estoy cierto de que esas cualidades se han mantenido hasta ei presente wn niicleo abier- to, hospitalario, en uni6n con su esposa Conchita, complementandose ambos eu Ja seriedad y en la laneza simpatica de un hogar fel a las vejas convicciones. ‘Ale muerte de Héctor Herrera, vino a converte, segsin supe, en él santenedor de las ideas sostenidas por ese gran amigo y maestro. Vinieron ‘iempos revweltos y supo afrontarlos haciéndose respetar por su linea de conducta sin vacilaciones ni compromisos. Cuando lego fa hora del doloroso quebranto suftido por la Iglesia Catélica, una vex coneluido el Conclio, debido ala impugnacidn de Monseiior Lefevre, en Sua, Juan y parte del grupo de Hervera se constiayeron en el mécleo firme que seguia Jas propuestas de dicho Obispo intransigente. Ello no fue motivo sin em bargo, para que formasen un sector aut6nome, contrapuestoa a Jerarquia s aad Tok, Ete monn Jour om WD amar e Roma y del Episcopado chileno. Juan Widow ha continuade siendo filésofo escolastico entregado a suvocacibn, con una noble actitud para: diflogo y la convivencia fraterna dentro de la ortodoxia. Desde la lejania Je hago llegar mi afecto y admiracién por su obra en la continuidad, sin ‘exctravios, de su vida y su obra intelectual. JUAN ANTONIO WIDOW: MAESTRO PERSEVERANIE ¥ SILENCIOSO Alvaro Peo ESE -Eacudla de Negocios, Uaivesidad de los Andes, Santiago de Chile Conocf personalmente a don Juan Antonio en marzo de 1980, siendo alumno de cuarto afio de la Excuela de Negocios de Valparaiso (ENV), Fundacién Adolfo Tbéfiea (KAI). Llegé él a impartir, por segundo aio consecutive, el curse de Orden Social I (primer semestre), al que seguiria Orden Social II (segundo semestre). En realidad se trataba de una sola asiguatura anual, dividida en dos, segiin el régimen de estadios que tenia Ta ENY por exe entonces. En honor la verdad y para ser mis certero, antes de su irrupion en mivida como profeses, ya tenia yo algin recuerdo vifamarino de su figura, incluso previo a que lograra asociar su estarpa con su nombre. Lamemoria mas nitida que guardoal respecto lade una “renoleta” (Renault 4) celeste, algo deseolorida, en que junto a su resaltante estarura situadaen el puesto de conductor Hlamaba poderosamente la atencién una coleccién de nitios apretujados e inquietos. Desde afuera se divisaban maliples caras y manos Esta remembranza algo graciosay jentes en la vida del profesor Widow , ynumerosa, ademas. Vuelvo ahora a esa primera case, realizada casi con seguridad cuando promediaba aquel mes de marzo. Ante un grupo de jOvenes expectantes, aparecié la imponente figura de don Juan Antonio en la puerta, rosizo serio ~casiadusto-, vestimenta sobria, un maletin jgualmente austero en su ‘mano, silencio sepuleral cortado por su saludo yla inmediata invitaci6n a ponerse de pie para rezar la oracion por los estudios de Santo Tomas de ‘Aquino, por supuesto— para encomendar los frutos de la sesién de clases, por venir. jlmpactante! Result6 ser también un hombre de profunda Fe Antoncich: era un horabre de SSE EEE SO que, ademas, osaba dar piblico testimonio de sus creencias. |Que “politi ‘camente incorrecto” para nuestros dias! ‘Sa clase, y todas las que seguixian, brillaron por el rigar intelectual, la precisidn en el uso del lenguaje y Ja profundidad de las enseianzas, Su trabajo siempre descoll6 por la humana perfecci6n con que fue hecho. Hasta hoy es posible enconuzarse con alguno que otro ex alumno de !a “Adolfo Ibaiiez" que, pueste a hacer recuerdos, se explayard en la forma ‘como quedaron grabadas afucgo csas magnificas leeciones que, sea dicho {de paso, a tantos nos ayud6 a ordenar nuestras mentes y a no pocos sus I rot Huon er nen Fb An We Sense vidas, Preocupado de formar, de ayudar 2 configurar a sus alumnos, pre- sentaba ideas claras y veraces, bien estructuradas y expresadas con justeza conceptual, sin adomos inttiles ni palabras grandilocuentes, Algo parecido ‘espéraba encontrar en las regpuestas alas pruebas y eximenes que tomaba, aunque ahora me parece que, al corregirlas, obraba con bastante mayor benevolencia que la que fuimos capaces de percibir hace 30 afios. Es de Justicia reconocerlo, aunque sea tarde. Sin aspavientos, don Juan Antonio ‘tesulté ser un educador exigente ~sobre todo consige misino-, amante de ta verdad filosofica y conocedor de la trascendencia de su difusién y pervivenciaa través de las generaciones. ‘Tomado todo en su conjunto ~porte. seriedad, conocimientes, forma | mirada~ transmitia autoridad y se hacia respe- | de expresarse, si ‘tar naturalmente, Paulatinamente nos fuirnos percatando de que, en su 80, el parecer hacia honor al ser: él era una jautoridad!, tanto en los campos cientificos que cultivaba como en la relacién que establecfa con sus alumnos. Gon todo, Widow se nos antojaba demasiado callado, algo lejano ¢ im- Penetrable. 4. mas de alguien le causaba cierto temor, tal vez reverencial, ‘Su personalidad introvertida y ensimismada ~posiblemente propia de un filésofo— colaboraba a reforzar tal impresién, Para quienes hemos tenido lasue ‘eguir traténdolo, el tiempo se encargaria de damos mas hices persona: un acentuado rasgo de timidez, nunca comentado dizec- con él, parece acompafiar sm existencia, Sino yerro al realizar este Jjulci a seguridad no he de equivocarme tarapaco si sostengo que junto. ella ha habido en su cardcter abundante virtud: la del vencimiento de si mismo, Abrirse paso por la vida, con 10 hijos, estudiando, exponfendo y defendiendo ideas asf lo requiere. Yo ha. i 8 pensar que estamos probabl de Jos asuntos cotidianos que aquejan a la sociedad que lo circunda. Nada nds lejano de ello. La Universidad, en particular su querida Universidad Catdlica de Valparaiso (UCY) y, especialmente, el Instivuto de Filosofia de esa casa de estudios superiores, sapo de sus desvelos en las horas: entre sus adalides. £¥ qué deci fueta~ por el marxismo rampan' Revista Tizona guarda celosamente elt euando el destino de su amado Chile agredida ~desde dentroy desde lo demandaba, E] libro def cual forman parte estas lineas da cuenta de otro par de ‘cualidades notables de don Juan Antonio. Ea primera de ellas: que es buen amigo y se ha preocupado siempre de los propios, Ha sabido encarnar aquello que Aristételes tempranamenic s fe frente a una persona desatendida | los aciagos aflos de la UP? La | jonio de su inteligentevalentia es nr Wav Manin arr mH sentenciaba: la vida buena es a vida en la amistad, No me asiste dda alguna ‘de que, junto a otras poderosas razones, varios de los colaboradores en «ste volurmen han side movides por la honda y afectuosa amistad que los une al homenajeado. La amistad, con amistad se paga... Lasegunda: Juan Antonio Widow ha dejaddo huelia, na generado escuela, ‘dene discipulos, ain entre sus hijos, Amando la Verdad (asi, con mmaydsculas) yereciendo en sabidurfa real fruto de su incesante y laboriosa busqueda, ‘supo descubrir que éta tinicamente posce sentide si se la transmite y se la deja depositada en otros que habran de retransmiticla y re-depositarla, generaciones, en una cadena, es de esperar, sin fin, al jempos acaben. Esto es lo propio y distintive ~como Jos pueblos. Por ello, son también sus discipulos quienes han concurrido agradecidos a escribir en este libro, como prenda de afecto genuino, de carifio entrafiable. Sabedores de que la deuda adquirida con el maestro es inconmensurable y, por lo mismo, impagable... ose. Marla Bugen‘s mi esposa.yyomsimo, nunca im episodio que visto ahora reruitaaneeddco, 959 noe wa en mucnco modesto po de becarie en Baran, Nara. Loe wtonalios pata comer evan esas 9 noses en pattculr quien srt etdbaos neriosos, complicadas a dave cies alan nedatnane i tan coment hen ba qe comicramor con la man, que habia tnido una vvena Sil cannes sor estas ovtrsles ca Madd acompaa de ‘fami, A poco avanear a welada le ofrecimon un piso sou preparade Com este pico eor eile, una de cya botells haba jade «Espada jum a nuestros enseres hasicos anrpendo una ocasion tan sefiaada toma alla en que nos encontdbames, Extaiado, ante de probarel trago quel ofrechunoninguici dbiamente con queers hecho? Tan pronto fhe cespejada st dita, propuso nn bends ya tanqulo, bebiG fon nosotros Sur ivtaciones, la domain generdin de a empo, ot geste sem cio, 98 tid cid, saben det aquello que sus inuinos guard. Sa cao ha estado sempre Seponible para la larga fain cana que ta formnado con ia tetra Cotchit su querds exper, pore anna ” abn Tac: ear won ef ATEN DOW sour? ff permanecido abieri2 para los amigos y sus aluracos. Entre estos tltimos, varios han gazado de la oportunidad invaluable de recibir periédicamente sus clases personales en un espacio apartado, ¢ intencionalmente convert doen estudio biblioteca, dentro de la morade familias. En aquél se cetira para encontrar la paz necesaria para la lectura, el estudio, la preparacién de clases, conferencias, y la eseritura ‘Mientras redacto estas lineas nada académicas, que no tenen mas pre ensign que recratar en algo, aunque sea de modo insuiciente y palido, al Juan Antonio Widow Antoncich que he tenido la suerte de conocer, puedo dejar de pensar que le podrin resultar incémodas por el talante moderadazente laudatorio de las mismas. © quizas demasiado simples yf escuetas, 0 tal vez... No es fil escribir sobre quien uno considera como el propio maestro, Menos cuando s¢ ocupan para tal propésito las excases paginas disponibles en un libro homenaje y, ms todavia side alguna forma be estd representande a tantos otros que con mayor merecimiento ~pues 2 ban sabido ser mejores diseipulos-y talento pudieron haberlas utilizado. Con todo, espero no defrandar a él nia ellos en el afecto sincero yen la gratitud sin fronteras que animan estas torpes palabras. Las concluyo sin poder evitar que mi memoria traiga al presente el ff amplio reconocimiento 2 nuestro homensjeado que le of a don Antonio Millén-Puelles, uno de los maestros del maestro, mientras conversdbamos junto aun café en Pamplona. De igual modo, s¢ viene a la mente aquella ‘frase que le escucharaal Padre Osvaldo Lira: “Juan Antonio, mi diseipulo, hha saperado al maestro”. ¥, por ciexto, se alegraba al decielo. {No es acaso ‘ese el anhelo de todo auténtico maestro? No estoy seguro de que don Juan “Antonio acepte que asi ha sido, pero esa ya es harina de otro costal. En acepte q Pe no resultard ficil a sus propios di ‘vara ha quedado muy alta, Deo gratias! superac al querido maestro. La aunque hieraswhumildad, que § REPERTORIO DE PUBLICACIONES DE JUAN ANTONIO WIDOW ANTONCICH sn0s Aires México, Eatorial Nueva Hispenilad, 2, Curso de Matafisice (en prensa) 3, La literiad y sus serviuombnes (isto para publicar) ‘B. Capieutos de libros con editor: 1, Tomds P. Mac Hale y Jaime del Ville A, editores, Naturales da te abiduria cis Bp. 2047, 8, Francisco Lucas Ferninde, editor, Las idaagts ic por Valo, “Hlomenaje a Juan Bergman Vallet de Goytsoi0" (Madrid, Editorial Juma de Decanos de Tos Colegios Novarales de Fspari, 1988}, vol. V, pp. 768-787. 7, Heintich Sushemberg, edioe, Disfrawktee eabtion. Io Wisin he Urachen, sire Folge (La Rewntcin fanaa. Su naturals, $s cs, su conse), *Cologuios de Eferding. Canforencas delos Eneventzoa Europens en el Caro de Bierding” (Bferding, 1989), pp. 59-81 8 Rafael AWira, editor, Ltotad 9 tbe allen “Razén y Libertad. Homes a Antonio Mallan-Poelles |, Edicorial Rip, 1990), pp. 821-88. 9, Heinrich Schuschnigg, Dieter Guemanm, Heinrich Stahemberg, editors, Dis Denakrate nd tine Geschizhts “Kénig und Volk Die Demokrase im Wandel der “eit (Viena Munich, Baitcrial Araalchea, 1998), yp. 123-148 Py | on - an - RastrTare Eros Be nnn oa Aton Wt sero Reverons at remscacn &JeMe A MOON ATONE 10.Batwardto Correa Donoso, Carlos Echeverria Banster, ABberto Rojas Otomo, esitores, Rendammtn flosifieas dele Be, "rica yhusnanidad en la medich ‘ha actual. Reflexiones bicéticas” (Santiago, Editorial Universitaria, 1998}, 32, _ G Articulos publicadas en rovistas académicas extranjeras: a mince tad om Onde, La rer, iamortalidad. Miscelinea en hemenaje al Profesor a Raltotal Pacuiad de Telogts Sea Vicente Perey, The Economic Teschings of Spanish Scholastics, Hispanic Discovery” (Washington D.C, The Caolic University pp. 120-144, je en las ciencias préctica", Vid, Madrid, 9p. 908-018. *, Revista Iniernacionat de Flasofia os Santo Tosnds de Aquino, Buence Aires ones Obra Social y Cultural principio: dal onto pct y ls vrtudes morals, ‘natural en la metodologia de las eencias price sidad Cat6lica Argentina, Buenos Aires, 2002), orden filosofica?", Gladius, Buenes Aires, N” 58 (diciembre ‘ana europea" Europa. 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Mesporia para optar al grado de licenciado en Fosofiay Educaci6n yal tule de profesor de Hilorolia ‘Universidad Catdlica de Valperalso, 1966. 2 Laquarta vi de Santo Tons. Tesis doctoral. Universidad Central de Madzid, 1988, 1H, Anticulos de difusiom (revistas no académicas o sin comité editorial): Aproximadamente 400 articulos, Ia mayoria de ellos publicedos em la revista ‘Tuona (Via Gel Mar, 19691975) y en el diario La Nacién (Santiago, 1086- 1990). Parte I FILOSOFIA Y CULTURA SAN AGUSTIN ¥LA FILOSOFIA COMO INGENUIDAD INSTITUGIONALIZADA Manfied Suenssiom ‘Universidad de lot Andes, Santiago de Chile I Introduccién, Eltimalo del presente articulo imita uno de Robert Spaemann: “La Flosofia \genuuidad Tnstitucionatizada”. La concepeida hoy predorainante esto no es ésta, sino la iddea de que la flosofia tiene ante rodo una critica: su objeto seria cuestionar lo que creemos, y mediante dicha i6n sacarnos precisamente de fa ingenuidad. Fsto se encuentra luso agudizado en la actitud de sospecha propia de la cultura conter- pordinea: para dicha cultura lo que resulta imperiaso no es Ia lberacién, racional especto de los prejuicios, sino precisamente laliberacism respecto dc lo racional, que result srméscara de algtin impulvo sexual, afin de poder o interés econémic: sla ra26n la que nos saca de la in- genuidad, sino que creer en la argumentaci6n racional es lo que parece haberse vuelto ingenuo. La filosoffa—asf reza Ja tesis de Spaemann- vive acto de sesistencia contra estos distintos modos de destruccién de ingenuidad. Cuando la idea de dignidad humana es puesta en duda -diante algin intento de superaci6n psicolégica © de domesticacion témtico funcional, es 2 ilosofia la encargada de defenderla, “Pero al hacer 80, lo que hace es simplemente defender lo que la vendedora de-verdaras, siempre ha sabido, en contra del intento de una gigantesca soffstica por convencerla deo contrario’.? Ahora bien, al realizar esta defen: de la opinién ingenua del “hombre de la calle", sino 98 cecup. medi ‘actividad socrética. La filos nte lo evidente, pero sabiendo que no podemos limitarnos a [pero st es evidence!” (Como modelo de dicho género de filosofia se acostumbra referir prefe- rentemente al enfrentamiento de SécratesPlaton con la safistica, un caso clemplar de filosofia formada por oposicién a otro género de actividad jpaemune, “Phileophie als ineteudonaliterte Nabitt’, Pasphsce faebck ‘sso0y Tanen Erase mane nt ae Won seen intelectnal, el philosopites como lo contrario del philodaros? Lo que aqui busco es sencillamente mostrar la continvidad de san Agustin con esta concepeiéa de la filosofia. Ahora bien, que Agustin sea.un diseipulo remoto de Sécrates y Platon puede parecer algo demasiado evidente como para requerir demostracién. Sin embargo, vale la pena intentar iluminar 50 pertenencia ala tradici6n filosdfica chisica precisamente bajo este prisena: el de la defensa de uns cierta ingenvidad, de lo que el hombre comtin 7 corriente ya sabe, Adem, dicha concepeién de Ja filosofia se puede ver aqui incluso Uwansformada y agudizida. Esto por varios motivos. En primer lugar, porque Agustin en cuanto obispo tiene que hablar al pueblo y tiene ademas en. Ja Biba una fuente de sabidurfa en comdn con el pueblo. En segundo lugay, porque Agustin se enfrenta a una mayor cantidad de posiciones que sus predecesores Clasicos: a los adversarios filos6ficos se afiaden ahora los teol6gicas. En tercer lugar, porque, una vez mas en su calidad de pastor, tiene que responder a una acusacién laneada no s6lo contra su escuela filo- séfica, sino contra el pueblo completo: la acusaci6n contra el eristianismo ‘como culpable de Ta decadencia romana. “También entre los romanos hay un vulgo indocto ~escribe Agustin-, que Tevanta su odio contra nosotros impresionado por la aparente autoridad de certos doctores” 3 La Ciudad de Puasesen efecto una monumental respuesta al corjunto de intelectuales que “contra su propia conciencia”, Instigan alas masas contra cl recordar que lo “ingenuo” no pues también el pueblo es suscepti ingenuidad no podra pues darse medi corrupcién —Ia siete dela te la. simple apelaci6n a las opi- expresa Voegelin, “Socrates entendi6 (Io cual no parecen poder entender {gs reformadores y politicos revolucionarios modernos) que una reforma © ab seseuin of Bsc Voogeln, “Onlr ana tory, volumen 3, Plo and Astle" en The Glee Egan osen 16 Cahn Londen Uae oan Pre Et Merce Sao Sow Aco a are cous mim wesRUsNt no puede ser realizada por un lider bien intencionado que recluta sus sc guidores del mismo pueblo cuya confusion moral ¢s causa del desorden" Pero eso que Séerates entendi sobre la confusién moral'tel pueblo, tanto mis radicalmence lo entendid Agustin desde su vision de ignorantiay diff ‘ultas como dable tenaza que nos impide salir de} pecado.* La tesis de que este conjunto de factores Neva en Agustin a.un profindo redescubrimiento de la idea de “flosoffa como ingenuidad instituciona- lieada” la quiero probar en varios pasos. En primer lugar, en basc a su exposiciGn dela historia de la flosofla, luego a partir de su cnfrentamiento, ‘con diversos tipos de elitismo en las controversias doctrinales de Tas que particip, en tercer lugar en base a sus discusiones con el enciclopedisno romano tepresentado por Vartéa y, fnalmente, en dos apartados con- ‘luyentes respecto del estudio de lo ya sabide y sobre la identidad entre filosofia y religién. Il. La sabidurfa de los plat6nicos y la sabiduria del pueblo La preventacidn agustiniana del platonismo consttuye un ideat punto de partida para el estudio de Ia filosofia del propio Agustin. Cuando el Joven Agustin lee el Horlensius se convierte & la bisqueda no “de tal 0 ‘cual eicuela”, sino de “la sabiduria misma, sea ésta Jo que eea”.’ Pero ol rechazo a pertenecer a "tal o cual escuela” no quita por suptesto el deseo de averiguar cual de las escuclas esti mas cerca de poscer dicha “sabidu- via misua’. En efecto, Agustin emprende la bisqueda de ta sabidurfa a través de la adhesion a distintas escuelas. Bs el camino a cravés de éta, la decepei6n intelectual ante muchas de elias, o que lo va acereando al platonisne al que finalmente adhiere de modo mis 0 menos simultineo con su conversién al existianismo. Sobre dichas escuelas, sobre la historia de fas mismas, tiene algo que decir en el resto de sus obras. En el Bbro VIE de La Ciudad de Dios Sgustia hace una presentacion detenida de la historia de la flosofia, en la que intenta mostrar por qué ésta culminaria en el platonismo, en el cual se encontearian sintetizados 105, mejores descubrimientos de cada escuela previa. Dejo aqui de lado dicha historia previa de la filosofia, para llamar la atenciGn sobre los puntos en. los que se notaria la superioridad del platonismo. Agustin expone dicha superioridad en base a la clisica tiparticion de la filosofia natural corresponde a los plat el sumo Dios no se encuentra entre los cue: nace que algo sea lo que es y que ésta provienc de dicho sume ids, en © Rete Voegetn, Onder and History" p38 © Alsepesta gtr to 6h or 16,52. > ey "so Tat: Eom noe a Aon Wo uruens Seow Diotsoe RromoscrmemesrjowAtonewney Yuan ‘cual ser, conocimiento y vida no se distingguen; en el campo de la filosofia ica, comesponde a los platénicos la adecuada distincion entze el conocimiento de lo sensible y el de lo inteligible; en cuanto a la ética, for Gltimo, lograron establecer que el sumo bien necesariamente se encuentra en el gave (frutkie) de Dios, pues ado abi se cumple Ja condi- ion de estar buscando algo por si mismo y no a causa de otro Con esta presentacién de las tres ramas de la flosofia se acaba la presentacion del platonisino y de Ia historia de Ia ilosofia, y Agustin pareciera luego pasar otros tépicos. Pero el pérrafo que sigue ¢s sintomndtico respacto de la concepcién que Agustin tiene del saber flosSfico. Pues en lugar de iniiar de inmediato la discusion del cristianismo con dichos platonices, Agustin procede a ponerlos en un mismo pie con una serie de otras escnelas. No Ya escuclas de Hlosofia griega, sino con los “sabios o filésofos habidos entre los det Atléntico, Lbios, egipcios, hindties, persas, caldeos, escitas, galos ¢ hispanos”.* Ea un cscrito bastante més temnprano, la cuestion 46 del tratado ‘be diversis quaestionthus, texto dedicade a la doctrina de las 7 scribe algo similar: las ideae de las que habla Platn han re el nombre de él, pero han sido conocidas también por todos anteriores a él, “pucs nadie puede llamarse sabio si no las cont conchuye en Za Ciudad de Dies que “cualquiera de los filésofos que haya ‘opinardo de este modo réspecto del Dios sumo y verdadero, esto es, que es el productor de las cosas creadas, Ia luz de las cosas a conocer y el bien de Tas cosas a hacer, que en él tenemos el principio de la naturaleza, la verdad de la doctsrina y a felicidad de la vida, sea que Tos califig platénicos o que tlamnen a su escuela de cualquier otro mode [ Jos anteponemos a todos los restantes y declarames que son mis cercanos 2 nosotros”! Los lectores modemnos se escandalizan ficilmente cuanda Agustin habla de los platGnicos como “nobis propinguions" que “pauets mutatis" serian cristianos. Pero le{das a la Ine de esto ~cosa que tna y owra ver omiten los estudios sobre el platonismo de Agustin, tales tesis adquieren un tono muy distinto."* Pero por qué se ha concentrado entonces de tal modo en los platéni- 08? "He preferido tratar esto con los platsnicos, pues los escritos de ellos {Revue asia dar cuenta de todo el argucemto agusiniano,e pase de a VI 6. ahi Agustin comenaard a lamar la atencidn sobre Ia falencia central de la teoria varrGnica, la cual descansa sobre la postbilidad de distinguir entre la teologia maftica y Ia civil. Cull podria ser el eriterio para distinguiclas? “AL fa sui generis, distinguida de la mitica y la natural, el sefialado autor parece querer que la entendamos no tanto como separada de las otras dos, sino més bien como temperada por las roismas”*t ~asf reza Ia ironia de Agustin respecto del carécter intermedio que Varrén ha considerado camo legftime para £2v0- recer la tercera de estas teologfas. {Pera por qué sexia ilicito este criterio? Agustin apunta a que todo esto depende de cusntas tipes de dioses haya. Ahora bien, el mismo Varrén no reconoce tres tipas de dioses, sino slo ‘que la civil también ¢s mentirosa?”.® En esto se resumird toda la critica de Agustin a Varron: que no existe realmente ua criterio para distinguir 8 GV, 6. "Doigus cue menor exci cl lin fabio tel ti panda ‘gn dsngu cara ago eeu trae gab ogee pao ng ane Bor esa didn Jo elogia Agustin en ee VI, 8. “Quanto Berar tivo dens, ees base dec nase ae 0 ma Seid” ccs sant st. enc nove Juss mono Woe senatt amen ortion Sa Acuna sot co merous Heese 1a teologia mitica de la civil, ‘pues Ja teologia civil y Ia mitica son ambas smtieasy amas ciiles”Varr6n, el Gientista dela: | aba iniciado una dsificaci6n presuntamente neutral, que no tenia a la verdad por crterio, pero asf habia acabado favoreciendo alla teologia civilimperante. ‘Varrén coacede que en esta bisqueda de una teologia intermedia debemnos atenernos mis alos filésafos que los poctas. Pero esta aparente muestra su propio exificio, en el primer easo, en tanto, por ser las concesiones del propio Varrén ~tal ez intencionales™ las que pecmiten a Agustin “deconstruis” las res teotogtas de esta clase de edificios intetectuales y de sus consecuencias en la vida piblica. Uno de los mejores ejemplos con relevancia practica se eneventra en el libro IV de La Ciuded de Dios, donde Agustin discvte con quienes son victimas de la granditocuencia (0 victimarios mediaate la misma} para defender la grandera del imperio: no nos envanezcamos -pide Agustin ahi= zi dejemos aublar nuesira mente por grandes palabras como "pueblos", nos", “provincias”.® En lugar de utlizar dichos grandes tulos, que nada nas dicen sobre la felicidad de sus respectivos habitantes, Agustin da ‘unamuestra notable dela fiiacion antisofistica de su pensamiento, Pues sa “argumento se basa en una premisa muy simple: “cada hombre, como cada letra en un discurso, es uma especie de elemento de su ciudad o su reino, tenga éste Ja extension que tenga’.”’ Fsta idea del hombre como una letra Gene por supucsto un antecedenie claro en la Raibica de Platém, cuando ‘Socrates propone aclarar qué es lajustiia en el alma preguntando primero por un Ingar donde lo mismo esté escrito “con Jetras grandes”,”' a saber, ‘eu la Pols, En efecto, podria decirse que la correspondencia entre alma y grlegos (Platéa sobre todo) entre el alma y el cuerpo, instrumentalizados radicalizados ambos conceptos por el pensamicato mederno, proclive a ‘alorar el cuerpo desde su posiciOn artificial. Con el tiempo, el mate- Tilismo mecanicista y biologicisa (darwinismo) ha incluido et alma en el tratamiento de cuerpo, lo que no deja de ser correcto desde su punto de vista, Pera este reduecionismo ~uno mnis entre los reduccionismos en que lesde e] punto de vista de la metafisica del orden por creacién, [Los mismos griegos atisbaron la diferencia natural de lo humano con ‘animal, poniéndola ea Ja razén al carecer de Ia idea de creaci6n, Sin ‘embargo, la idea de persona nada tiene que ver con Ta anisnatidad. Por 5 decislo abreviadamente con los términos de Heidegger, el hombre tiene el monopolio de ser el “pastor del ses". Pero tropieza en la filosofia cats Tica moderna con ef predominio del arsiio, que le difieulta absorber Ia disincién platGnica entre o}slma y el cuerpo en la unidad de la persona. “Estacs, por cicrta, umade las concansas por las que se aboca al Hurmanismo Cristiano, Sin embargo, esa unidad esté expresada en el dogma de la Resmeccién de Jos muertos -no ciertamente de fe inmortalidad-, que considera la “materia”, ol cuerpo, inseparablemente unido al alma, Imente, quisiera reiterar que todo esto debiera sex muy mnatizado en, cada caso cn los autores concretos. Unicamente he intentado Mamar la ” ay eTaed enon naan rere Wy soon) atencién sobre las dificultades de la Gilosofia catélica si a0 se tiene muy en cuenta que Is idea de orden propia del cristianieme condicionsa todo Jo demés, empezando por 3 artifical a la nada y el nit lorden artificial se aleja Deca Xavier Zubiri que la nuestra es una €poca de desfasidamnentaciGn, Y, Mevada 2 sus ditimas consecuencias, la concepeién artificial del orden desfumdamenta fodo fo exstente ~empezanclo por la nacuraleza humana puesto que se findamenta en la Nada. Estamos en exe momento, Yse echa de menos, 0 yo le desconozco, una clara filosofiacatdlica capaz de superar eI nihilism fundamentando intelectualmente el orden natural ala altura de los tiempos. Ei peusamiento de los itimos dos Papas, Juan Pablo Il=por Belen pp. 5857. 88