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Necesitamos saber que de la crisis no salimos solos.

No superamos los momentos


críticos solo en la perspectiva de nación. Ni siquiera en una perspectiva patriótica.
No solo basta mantener y recuperar el estado de bienestar. Tenemos que ser
conscientes que el estado de bienestar nuestro es el estado de malestar de otros
pueblos.
Porque como dice Eduardo Galeano,

Para que las infamias puedan ser convertidas en hazañas, la memoria del norte se divorcia de la
memoria del sur, la acumulación se desvincula del vaciamiento, la opulencia no tiene nada que ver
con el despojo. La memoria rota nos hace creer que la riqueza es inocente de la pobreza, que la
riqueza y la pobreza vienen de la eternidad y hacia la eternidad caminan, y que así son las cosas
porque Dios o la costumbre, quieren que así sean. (Galeano, 2002, p. 35).

Esta conciencia amplia nuestro horizonte, nos da una percepción del origen de los
problemas que enfrentamos y una responsabilidad como Madre Patria, como suelen
llamar los latinoamericanos a España. La Madre antes que la patria. La matria antes
que el patriarca. Es una visión amorosa e inclusiva de los asuntos de la polis. La
política envuelta en el manto de la compasión.

De allí que la ciencia política regeneradora que comienza a influir en la toma de


decisiones de nuestro estado nación se acerque a la experiencia política
latinoamericana. De allí toman gran parte de su inspiración los políticos que hoy día
llevan la iniciativa del cambio social, que luego esta inspiración sea negada tres
veces por Pedro y Pablo ya es otras cosa. Frente a la complejidad indescifrable del
caso venezolano preferimos voltear la vista hacia las democracias de Islandia,
Dinamarca o hacia la educación en Finlandia. Vale es una estrategia inteligente.
Pero como dice Bertold Brecht: Necesitamos una Bondad Dura que luche contra la
maldad con maldad si es necesario, pero que luche también contra esa maldad que
necesita.
La política iberoamericana, es, y siempre ha sido un viaje de ida y vuelta. Un viaje
que no puede estar basado en un ajuste de cuentas sino en la noción del jubileo, del
borrón y cuenta nueva, de la misericordia y el perdón en la acepción en que la
utiliza Peter Brook en su libro la calidad de la misericordia y no en la noción
hipócrita del nacional catolicismo. En la visión shakespeareana. En la idea de
pacificación de los espíritus a través de la equidad. En la clarificación del karma de
los hindúes. En la Paz de los budistas en la Equilibrada Razón de los ateos y
agnósticos. En definitiva en una conciencia que elimine toda deuda odiosa.