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La oligarquía frente a la
reivindicación democrática
(las opciones de la derecha
en las elecciones de 1936)

Gonzalo Portocarrero

lo económico, por el autoritarismo y servilis-


1/ Antecedentes: oligarquía y mo en lo social y por el desprecio y la re-
política durante la sistencia pasiva en lo cultural. Se aceptaba,
república aristocrática sin embargo, aunque de mal grado y sólo co-
Desde 1895 hasta 1919, tan sólo con alguna mo un principio teórico, el postulado de la
interrupción, la oligarquía, a través del Par- igualdad ontológica de los seres humanos.
tido Civil, controló directamente el Estado. En En estas circunstancias, la legitimi-
realidad, era la única clase que se hallaba dad otorgada por la tradición y el espíritu
política e ideológicamente organizada, gra- servil, de acuerdo con el modelo de la ha-
cias a determinadas circunstancias como el re- cienda, eran la base para el mantenimiento de
ducido número de sus integrantes, su concen- determinado orden social, más que el consen-
tración en Lima y una compleja red de vincu- so o la violencia. Sin embargo, ¿por qué es-
laciones entre sus principales sectores. En ta realidad social se organizaba políticamente
cambio, los sectores populares estaban desor- como una república democrática?, o mejor
ganizados y excluidos del proceso político. Es- aún, si tenemos en cuenta que en la práctica
ta situación estaba condicionada por la desin- la política no era democrática, ¿a qué se de-
tegración económica y cultural del país. Re- bía esta inadecuación entre realidad social y
cordemos que, aún en 1940, el 60% de la po- constitución teórica del Estado? Dejemos, por
blación mayor de 6 años era analfabeta, el el momento, la respuesta en suspenso. Más
34% no hablaba español y el 66% vivía en la adelante, intentaremos dar algunas hipótesis
Sierra.1 para explicar este fenómeno.
Era ésta una realidad esencialmente Dos fueron los mecanismos que per-
antidemocrática donde las relaciones sociales mitieron a la oligarquía el control de las elec-
se caracterizaban por la sobreexplotación en ciones y del gobierno. El primero eran las
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restricciones del derecho al voto. En efecto, proceso político. Había, pues, una contradic-
éste era limitado, pues estaban exceptuados ción entre la forma jurídica, republicana y
los menores de veintiún años, los analfabe- democrática, y la realidad, basada en el do-
tos y las mujeres; es decir, la gran mayoría minio de la oligarquía y la exclusión del pue-
del país. Sin embargo, no era éste el prin- blo. No obstante, como no había una fuerza
cipal instrumento del que se servía la oligar- política que denunciase esta situación, la oli-
quía para asegurarse el dominio del estado, garquía podía pretender, y acaso sentir, que
sino sólo un recurso que coadyuvaba. De he- gobernaba en nombre del pueblo. Algunos in-
cho, lo más importante era el control total so- telectuales notables como González Prada vie-
bre la Junta Electoral Nacional, es decir sobre ron con claridad el engaño sobre el que es-
los llamados 'elementos o resortes legales'. taba construida la república aristocrática y al-
Esta junta estaba conformada por delegados zaron su voz de protesta, pero no encontra-
de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judi- ron el eco necesario. De otro lado, tanto en
cial y tenía bajo su responsabilidad la orga- el sector urbano como en el rural-campesino
nización del proceso electoral, desde el re- hubo resistencia y lucha contra el dominio oli-
gistro hasta el escrutinio de los votos. Basa- gárquico y gamonal. Así lo demuestran un sin
dre evalúa de la siguiente manera a esta ins- número de rebeliones campesinas en determi-
titución: "El andamiaje electoral partía, no de nadas épocas, además de las luchas urbanas.
la fuente de la soberanía popular —origen Se trata, sin embargo, de movimientos locales
perfecto si el Perú no hubiese tenido desni- sin mayor trascendencia que no contaban con
veles graves en su contextura social—, sino un proyecto político coherente y que eran,
de la voluntad exclusiva de unos cuantos se- por lo tanto, fácilmente reprimibles.3
ñores de Lima que reunían en sus manos las En este orden de cosas, el único te-
funciones originarias y garantizadoras del su- mor para la oligarquía era la rebelión caudi-
fragio". 2 llista. En efecto, en la medida en que el cau-
En la práctica, los gobiernos, median- dillo movilizase al pueblo, podía pasar por
te el control de la Junta Electoral, podían encima de los 'elementos legales' y constituir
designar a sus sucesores y mantener el mo- una real amenaza. Víctor Andrés Belaúnde
nopolio del poder para la clase dominante. vio con claridad que, en la república aristo-
Obviamente, los gobiernos elegidos no eran la crática, el caudillo hábil para movilizar a las
representación de la soberanía popular, sino masas era un elemento democrático que po-
que se trataba más bien de gobiernos al ser- día poner en peligro el monopolio político
vicio de la oligarquía que defendían, por lo de la clase dominante.4 Así sucedió con Piéro-
tanto, los intereses de esta clase. No pode- la, Billinghurst y, al menos en un inicio, con
mos ni siquiera decir que la voluntad popu- Leguía.
lar era falseada, porque ésta sencillamente Volvamos a nuestra pregunta inicial:
no existía. No había un proyecto político dis- ¿a qué se debió la inadecuación entre reali-
tinto al oligárquico y al que el fraude con- dad social y forma jurídica? Quizás a la inha-
tinuo en las elecciones le impidiese triunfar, bilidad teórica de las elites intelectuales in-
sino que simplemente no existía ninguna al- capaces, por su dependencia cultural, de teo-
ternativa coherente al proyecto de la clase rizar y formalizar la realidad política del país.
dominante. O acaso a su manera de afrontar los proble-
De esta forma, ésta podía servirse de mas del país basándose en soluciones que co-
las elecciones para construir una fantástica rrespondían a realidades más desarrolladas.
voluntad popular que contribuyese a legitimar Probablemente también al hecho de que esta
su gobierno. En verdad, el país vivía una aplicación de la democracia era un buen me-
mentira. Si en teoría el Perú era una repú- canismo para conseguir que el control del es-
blica y el gobierno, expresión libre del de- tado continuase en manos de la clase domi-
seo mayoritario de la ciudadanía, en la prác- nante. Por último, podría tal vez pensarse
tica el estado se encontraba estrechamente que, gracias a esta falsa democracia, la oli-
controlado por la oligarquía, y las mayorías garquía conseguía que su voluntad y sus in-
nacionales estaban totalmente marginadas del tereses particulares pareciesen ser los de to-
Portocarrero: La oligarquía 63
da la nación y, de esta manera, obtenía la tanto ansió de convertirse en el sector diri-
necesaria legitimidad política. Indudablemen- gente de la política nacional. Permítasenos
te hay algo de cierto en cada una de estas una breve acotación histórica, sumamente ilus-
cuatro hipótesis. trativa de lo que estamos planteando. En
Desde el punto de vista cultural, la 1919, al concluir el segundo gobierno de Par-
ideología clásica de la oligarquía era el libe- do y discutirse ardorosamente el problema de
ralismo cuyos exponentes más importantes la sucesión, se señalaba como candidato del
fueron Francisco García Calderón, Javier Pra- 'civilismo universitario' a Manuel Vicente Vi-
do, Mariano Cornejo, Manuel Vicente Villarán llarán, quien encarnaba los deseos de progre-
y José de la Riva Agüero. Esta ideología se so y democratización. Sin embargo, Pardo es-
caracterizaba por tener una visión optimista cogió a Antero Aspíllaga como su sucesor, fi-
y evolucionista de la realidad del país. El gura gastada y exponente de la continuidad
proyecto para el desarrollo del Perú consis- del gobierno conjunto de la oligarquía. Una
tía en seguir los pasos de los países euro- actitud como ésta, que no hizo sino mostrar
peos y acentuar, cada vez más, el parecido el desprecio hacia la opinión pública, favore-
con éstos. Las tareas de la burguesía, espe- ció el éxito del movimiento de Leguía. El or-
cialmente de los sectores más ilustrados, de- gullo y el sentimiento de su propia superio-
bían ser, por lo tanto, reforzar y acelerar es- ridad cegaban al civilismo pardista. Alto fue
te proceso. Basta recordar las conocidas opi- el precio que tuvo que pagar la oligarquía
niones de Villarán sobre los problemas de la por esta incapacidad para reconocer sus hom-
educación y del indio. Respecto de lo prime- bres más capaces.5
ro señalaba la necesidad de adecuarla a las La oligarquía se oponía a la partici-
necesidades del desarrollo económico y susti- pación económica del estado y prefería, por
tuir su carácter poco utilitario por una orien- el contrario, un estado pequeño y barato.
tación pragmática y científica. En lo segun- Los impuestos, de acuerdo con esto, debían
do, Villarán veía en las comunidades la for- ser de preferencia indirectos y siempre mo-
ma de proteger al indígena de los excesos derados, a fin de no disminuir las posibilida-
del gamonalismo y pedía para ellas protec- des de inversión de los capitales privados.
ción jurídica. En síntesis, encontramos no una Los gastos debían adecuarse a la disponibili-
ideología estática o reaccionaria, que preten- dad de ingresos y nunca sobrepasarlos. De
diera detener la historia o hacer del presen- hecho, el déficit fiscal era absolutamente con-
te una copia del pasado, sino progresista y denado. De otro lado, el estado no debería
evolucionista. financiar con sus ingresos corrientes las
Es fácil darse cuenta que había una obras públicas, salvo aquellas que fuesen re-
gran distancia ideológica entre el grupo oli- productivas; es decir, aquellas que pudiesen
gárquico y sus intelectuales. De hecho, el lla- autofinanciarse y donde el papel del estado
mado de éstos para que el país enrumbara se limitaba, por lo tanto, sólo a avalar o con-
voluntariamente por el camino del progreso y seguir los fondos que luego serían cancelados
la democracia obtuvo de la oligarquía una res- por los beneficiarios, como en el caso de las
puesta de incredulidad e indiferencia. El va- irrigaciones y del mejoramiento urbano. Por
lor de este grupo social estaba, sin duda, último, los gastos corrientes deberían, ante
muy por debajo de lo que sus propios inte- todo, servir para preservar el orden y tam-
lectuales creían. Esta desadecuación entre bién para transmitir la "civilización" a través
unos y otros puede deberse quizás al aisla- de la educación.6
miento universitario. En verdad, en el grupo
de la oligarquía predominaba el 'civilismo par- 2/ El gobierno de Leguía y la
dista', aristocratizante, exclusivista, intelec- crisis del 30
tualmente mediocre y sin vocación nacional, Como sabemos, Leguía aprovechó y movilizó
incapaz de incorporar a elementos más jóve- el descontento contra la oligarquía civilista.
nes e inquietos y cada vez más desprestigia- Esta vez la irrupción caudillista ocasionó la
do ante el resto del país. El 'civilismo uni- caída de la república aristocrática. Leguía
versitario' nunca tuvo la oportunidad que consideraba que la única manera de eliminar
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la oposición era desarticulando al civilismo y logías que luego amenazarían al dominio oli-
en un inicio contó, para esta tarea, con el gárquico.
apoyo entusiasta de las clases medias y popu- La movilización popular hacía paten-
lares urbanas. Una a una fueron cayendo así te la imposibilidad de restaurar la falsedad
las bases del poder oligárquico y de su con- en que se basaba la república aristocrática.
trol del Estado. Encarcelando a los más po- Frente a las masas insurgentes, la oligarquía
bres y exiliando a los más ricos, Leguía consi- ya no podía monopolizar el juego político y
guió suprimir la oposición. pretender, al mismo tiempo, gobernar demo-
Pero una vez bien establecido en el cráticamente. Si antes la marginación era so-
poder, surgió el personalismo y la camarilla. bre todo resultado de la pasividad, ahora só-
Leguía quebró el monopolio civilista pero sin lo podía ser fruto de la exclusión violenta.
producir una democratización correlativa del Como sabemos, fue el Apra el partido que di-
sistema político, sino que puso éste al servi- rigió el sentimiento anti-civilista y democráti-
cio de sí mismo y de sus relacionados, quie-. co de las masas. De otro lado, la crisis eco-
nes estaban más vinculados a las actividades nómica, que incentivaba la movilización popu-
urbanas que a la agricultura de exportación. lar, hacía penosamente visibles los límites de
Paralelamente, Leguía obtuvo el apo- un desarrollo basado en la dependencia del
yo del capital extranjero y del gobierno ame- capital extranjero.
ricano. Los Estados Unidos, que estaba deseo- Como veremos, surgieron dos alter-
so de hallar prestatarios para financiar su nativas en la clase dominante sobre cómo
exportación de capital, encontró en Leguía un afrontar el movimiento popular y qué estra-
cliente igualmente ávido por obtener estos tegia económica seguir. Estas opciones se con-
créditos para aumentar el gasto público. La cretizaron en 1936 con las candidaturas de
fórmula de poder de Leguía se basaba en los Manuel Vicente Villarán y de Jorge Del Prado.
siguientes principios: neutralización de la oli- Pero antes de analizarlas, debemos examinar,
garquía, cooptación y corrupción de la clase muy brevemente, los planteamientos ideológi-
media incluyendo el ejército, apoyo del capi- cos y la situación económica de la década del
tal extranjero, mantenimiento de una situa- 30, pues de ello depende en gran medida la
ción de prosperidad, centralización del poder formulación de estas alternativas.
en su persona y represión de la oposición.
Once años son muestra suficiente de que la 3/ La situación económica y el
fórmula funcionaba. En conjunto, no parece clima ideológico
injusto caracterizar al oncenio como una si- Es necesario que hagamos aquí una referen-
tuación momentánea, producto de la crisis de cia a la crisis de 1929. Como es conocido,
legitimidad de la república aristocrática y del ella fue, paradójicamente, el resultado del
ascenso, aún inmaduro, de los sectores medios éxito del capitalismo. En la década del vein-
y populares urbanos, todavía incapaces de te, especialmente en Estados Unidos, se regis-
generar una organización política y una ideo- tró un aumento notable de la productividad,
logía autónomas, es decir, de generar una al- y de las ganancias, mientras que el corres-
ternativa a la oligarquía. pondiente a los salarios fue mucho menor.
En 1930, al producirse la caída de Le- La acumulación se concentraba en la produc-
guía, la oligarquía consideró que era el mo- ción de bienes de capital y comenzaban a sur-
mento de retomar directamente las riendas gir fuertes tendencias a la sobre-producción.
del poder. El civilismo rodeó a Sánchez Cerro Por un tiempo, ésta fue evitada mediante la
y lo convirtió en instrumento de su política. exportación de capital y el aumento del cré-
En oposición a la grandiosidad y despilfarro dito, mecanismos que no hacían sino poster-
del leguiísmo, predicaron austeridad y honra- gar el momento del reajuste que, a la postre,
dez y ante la irrupción popular, emplearon sería más penoso.
el carisma de Sánchez Cerro, para oponerlo a La administración Hoover enfrentó el
la demagogia 'apro-comunista'. Pero en reali- problema con un programa deflacionario. De
dad, ya durante la república aristocrática ha- acuerdo con el cual, la situación debía sa-
bían comenzado a gestarse las clases e ideo- nearse por sí misma sin la intervención del
Portocarrero: La oligarquía 65
estado que debía limitarse a disminuir los gas- nómico, esto es, de una entidad deliberativa
tos conforme lo hacían los ingresos. En la para analizar la realidad económica del país
práctica, como el problema era la escasez de y señalarle un rumbo mediante la interven-
demanda, la situación empeoró. En el Partido ción estatal. Pero este evento no se llegó a
Demócrata comenzó a pujilarse una nueva co- realizar y la política económica siguió una di-
rriente, el New Deal, que proponía enfrentar rección empírica que luego analizaremos.
la crisis mediante un aumento del crédito y En relación con los puntos anterio-
las obras públicas y la disminución del de- res, y como corolario, está el desarrollo de
sempleo. Aunque tímida e inconsecuente, esta las actividades de mercado interno. Pasada la
política fue uno de los factores que posibi- crisis, el sector exportador logró recuperar-
litaron la recuperación que se inició en 1933. se, pero resultó insuficiente para absorber to-
En Alemania, la situación de crisis do el excedente. Se produjo así lo que se
económica fue superada por el fascismo. Hitler llamó 'abundancia de capitales', es decir, el
llegó al poder en 1933 y, poco después, se desfase entre el excedente producido y las
elevó sustancialmente el nivel de producción limitadísimas oportunidades de inversión. Ello
y empleo gracias a un gran programa arma- hizo que se viese como algo evidente la ne-
mentista y de obras públicas. Naturalmente, cesidad de orientar la riqueza hacia la indus-
New Deal y fascismo son fórmulas tan distin- tria, la construcción y el comercio.7
tas como las historias de Estados Unidos y Ale- Otro hecho importante es que la ac-
mania. Lo que nos interesa es precisar que titud hacia los gastos del estado empezó a
ambas suponían una afirmación del papel eco- cambiar, pues, a pesar de la oposición de la
nómico del estado. Mientras que el liberalis- oligarquía, eran vistos ahora como un mecanis-
mo económico perdía vigencia, surgían una mo que aseguraba la plena utilización de los
serie de políticas intervencionistas, cuya im- recursos. Durante el gobierno de Benavides
posición no se debió al resultado de la po- comenzó a producirse una política expansiva
lémica ideo-política, sino a las consecuencias y el Estado recuperó, en la práctica, el rol
de una sorprendente realidad. que había desempeñado en la época de Le-
En el Perú ocurrió lo mismo. Era evi- guía, aunque esta vez su financiamiento de-
dente que la crisis cerraba un período de pendía del crédito interno.
historia económica del país y que el modelo
de acumulación tenía que variar. No podía 4/ Las opciones de la clase
ser igual al vigente hasta 1919, en el que el dominante: las candidaturas de
elemento primordial de la economía eran las Prado y Villarán
exportaciones nacionales, menos aún el que Ya hemos mencionado que los principales pro-
rigió durante el oncenio, basado en la impor- blemas que la clase dominante enfrentaba
tación de capital y las exportaciones de ba- eran cómo frenar al Apra y qué política eco-
jo valor de retorno controladas por empre- nómica desarrollar. Examinemos las alterna-
sas foráneas. De hecho, las posibilidades de tivas.
que el capital extranjero, los préstamos y las
inversiones dinamizasen la economía eran re- La candidatura de Villarán
motas o nulas, y las de ampliar las exporta- Esta candidatura nació de acuerdo entre la
ciones eran también poco probables. Todo Acción Patriótica de Riva Agüero, el Partido
ello favorecía la aplicación de una orienta- Nacional Agrario de Beltrán y el Partido
ción económica más nacional, dirigida sobre Nacionalista de Clemente Revilla. Sin duda, es-
todo hacia este país, en lugar de basarse en ta candidatura englobaba diversas posiciones
modelos provenientes de Estados Unidos o frente a estos problemas, que de inmediato
Europa. analizaremos. Pero todas ellas coincidían en
No tiene entonces por qué extrañar un punto: la necesidad de marginar y repri-
que organismos tan distintos como la Cámara mir al Apra y al comunismo, lo cual implica-
de Comercio de Lima, el gobierno de Benavi- ba que sólo las clases dominantes tendrían
des y el Partido Aprista sugiriesen la crea- acceso al poder político.
ción de una misión Kemmerer' o Congreso Eco- Un sector de los que participaban
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de la candidatura de Villarán fue el más con- fue Riva Agüero quien con mayor resolución
secuente y radical, pues planteó que si el abandonó el credo liberal, pues incluso, invir-
problema surgía de la inadecuación entre la tió los valores: primero la sociedad, el esta-
forma institucional democrática y el contenido do y la patria, luego el individuo. El fin de
dictatorial del estado oligárquico, era enton- la sociedad ya no era permitir la realización
ces necesario reajustar la forma institucional. del individuo, sino servir a la patria, a la re-
Esto sería posible mediante un sistema electo- ligión y al estado. Veía con nostalgia la re-
ral donde cada voto tendría un peso corres- pública aristocrática y creía en una "revolu-
pondiente al status educativo y económico del ción restauradora" que conduciría a la for-
sufragante. Lógicamente ello permitiría con- mación de un estado corporativo. Sin duda,
trarrestar el escaso volumen electoral de las su miedo al futuro lo aferraba al pasado.
clases dominantes y asegurar su control sobre Villarán, a diferencia de Riva Agüe-
el estado. ro, no abjuró de su liberalismo en los difí-
Este planteamiento merece comentar- ciles momentos de la década del 30 marcados
se. En primer lugar, atentaba contra el prin- por la amenaza aprista. Aunque condenó el
cipio básico de la democracia según el cual aprismo, como todos los miembros de la dere-
a cada persona corresponde un voto. Signifi- cha, no lo hizo en nombre de una ideología
caba además el retroceso a una forma de totalitaria, sino con el fin de llevar a cabo
constitución no democrática de la sociedad po- una serie de reformas. Concebía la función
lítica. Históricamente este intento correspon- del gobierno no a la manera del antiguo li-
de en Europa a una etapa inicial de la domi- beral — esto es como un encargado de impe-
nación burguesa, a un momento en que ésta dir los abusos de autoridad y proteger al go-
no podía aún aceptar las consecuencias de bernado—, sino como un necesario mediador
un sistema democrático representativo y plan- que hiciera posible una relación sin conflic-
teaba una forma de elección que la pusiese tos entre los habitantes del país.
a salvo de cualquier 'demagogia'. En la prác- Villarán ofrecía cumplir las tareas
tica llegó a funcionar esta calificación del vo- burguesas que la oligarquía no había queri-
to, es decir, éste no era concebido como un do o podido llevar a cabo y que recién con
derecho universal sino que dependía de la el gobierno de Leguía habían comenzado a
mayor o menor contribución de los sufragan- realizarse, tales como la eliminación del ga-
tes al mantenimiento del estado.8 monalismo, la integración nacional mediante
Riva Agüero, a la cabeza de Acción la construcción de caminos y la educación po-
Patriótica, exigía no sólo la exclusión del pular a través de la difusión de la escuela.
Apra, sino también su eliminación física me- Es importante señalar que según la concep-
diante la represión. Sin embargo, lúcido co- ción de Villarán, expresada en su discurso,
mo era, se daba cuenta que esto no era su- las clases sociales eran pensadas como parte
ficiente. En realidad, él propugnaba su liqui- de una unidad sagrada basada en la patria
dación ideológica. Pretendía iniciar una "revo- y la religión. Además reconocía la diversidad
lución moral" que pusiese fin a aquel "mal de intereses, pero insistía en que sólo la de-
pagano" que era, según él, el "apro-comunis- recha era capaz da conducir al país a la
mo". Para Riva Agüero, ésta era una guerra prosperidad desechando los "engañosos es-
de reconquista que debería llevarse a cabo pejismos de locas demagogias" que sólo lle-
bajo las banderas de la religión, la patria y varían al "suicidio colectivo de la nacionali-
la familia. Riva Agüero quien abrazó entu- dad".
siastamente las ideas fascistas, pensaba que Para el primer sector de la oligar-
sólo una cruzada moral, una lucha por la con- quía que hemos mencionado el voto era la
ciencia popular, podía dar estabilidad al país. forma de superar la contradicción entre for-
Quería combatir al Apra no sólo mediante la ma jurídica y realidad social. Riva Agüero
acción represiva del estado, sino también opo- creía en la necesidad de una Ley de Seguri-
niendo una fe distinta a la que el Apra sus- dad que marginase al Apra y en una cruza-
citaba. da moral que supuestamente le quitaría su
De los ideólogos de la oligarquía base popular. El sector de Villarán, por su
Portocarrero: La oligarquía 67
parte, se basaba en la exclusión y en el otor- blema que debía afrontarse era el hambre fis-
gamiento de determinadas concesiones mate- cal, es decir la tendencia a aumentar los gas-
riales, lo cual suponía nuevamente el desajus- tos públicos y a financiarlos mediante défi-
te que ya hemos mencionado, es decir, el frau- cits y mayores impuestos directos que recaían
de y la dictadura. especialmente en la agricultura de exporta-
De otro lado, el progreso material y ción.
las concesiones con las que Riva Agüero y En realidad, ellos eran capitalistas
Villarán pretendían ganarse al pueblo supo- prósperos y hombres prácticos interesados en
nían una cantidad de recursos que la oligar- tener un estado pequeño, barato y pasivo. No
quía no estaba dispuesta a otorgar. Desde el se preocupaban de que ello implicase un me-
punto de vista económico, ninguno de los dos nor desarrollo del mercado interno y de la
tenía mucho que decir, pues, en realidad, el utilización de recursos. En verdad, estaban
tema estaba a cargo de Beltrán y del Parti- interesados en mantener el excedente deri-
do Nacional Agrario, que no era sino la ma- vado de las exportaciones y no compartirlo
nifestación política de la Sociedad Nacional con otros sectores. Para ello era necesario
Agraria. contener no sólo al Apra, sino también a los
La SNA estaba controlada por unos impulsos populistas de la burguesía, y conse-
150 productores de azúcar y algodón, que fi- guir que la oligarquía volviese a asumir cor-
nanciaban, en lo fundamental, los gastos de porativamente el control del Estado sin una
la institución. Sobresalían como contribuyen- costosa intermediación política. Esta manera
tes los Gildemeister y los De la Piedra. En de pensar los acercaba al pardismo.
retribución a esto, la SNA les servía de base
para poder expresarse en nombre del sector La candidatura de Prado
agrario del país, o la "principal actividad La candidatura de Jorge Prado era apoya-
productiva", como gustaban llamarlo. En com- da por el Frente Nacional. Este agrupaba a
pensación, la SNA otorgaba apoyo técnico a todos los débiles y tradicionales partidos po-
los medianos y pequeños productores y hacía líticos del país con la evidente excepción
trámites y absolvía consultas legales. Muchos del civilismo. Los intermediarios políticos de
miembros de la SNA pertenecían a la Acción la república aristocrática se oponían a que la
Patriótica, a través de la cual se comprome- oligarquía controlase directamente el poder,
tían con un programa político, mientras que y prescindiese de ellos. Además, intuían cuál
el Partido Nacional Agrario representaba una era el sector con más oportunidades de obte-
estrategia económica. ner el poder y dónde era más fácil el aco-
Beltrán, los De la Piedra y los Gil- modo.
demeister tenían en común con el civilismo El Frente Nacional estaba compuesto
pardista la propiedad de plantaciones y ha- por el Partido Demócrata de Piérola, dirigido
ciendas. Constituían, sin embargo, un grupo en esta ocasión por Amadeo de Piérola, hi-
generacional distinto, ideológicamente más mo- jo del fundador; el Partido Liberal de Du-
derno y empresarialmente más dinámico. De rand, liderado por José Balta; el Demócrata
hecho, ellos habían prosperado durante el Reformista de Leguía, conducido por Clemente
gobierno de Leguía. Aunque su origen social Palma; el Constitucional de Cáceres, represen-
no era tan importante como el del pardismo, tado por Celestino Manchego Muñoz y el Des-
pertenecían al sector más internacionalizado centralista, por Carlos Doig y Erasmo Roca.
y cosmopolita de la oligarquía y, en ese mo- También participaban otros partidos, forma-
mento, eran uno de sus sectores más influ- dos casi para la ocasión, como el Progresis-
yentes. Consideraban que el progreso del país ta de Ramírez Gastón, el Social Demócrata de
debería basarse principalmente en el desarro- Eguiguren y el Laborista de José Rodríguez.
llo de sus recursos naturales. Concebían al En fin, como puede verse, la clase política
Estado como un ente pasivo en la economía, en pleno estaba en el Frente. En verdad, el
que no debía intervenir en este terreno, si- Gral. Benavides había patrocinado la idea de
no dejar que las cosas siguiesen su propio crear un frente común entre aquellos que bus-
curso. Creían además que el principal pro- caban el "bien", con el fin de aislar a las
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personas y partidos que buscaban la violencia ta hacia el Apra. Y desde 1933 habían inten-
como el Apra.9 No obstante, Riva Agüero y la tado lo que podemos llamar una incorpora-
extrema derecha rechazaron subordinarse a ción subordinada del Apra al sistema político
un frente que ellos no controlaban y prefi- que consistía en servirse del Apra, de tal ma-
rieron antes postular una candidatura propia nera que éste les otorgase una base de le-
que diluirse en un frente donde corrían el gitimidad y se convirtiese en una fuerza pa-
riesgo de ser dominados. cificadora que, al calmar las beligerancias de
Revisemos las ideas económicas y po- los sectores populares, diese estabilidad a la
líticas del Pradismo. Jorge Prado era presen- institución democrática. A cambio de esto, el
tado como " . . .la más firme garantía de la paz pradismo ofrecía el cese de la represión y
y el progreso, de la tolerancia y el respeto una política de "paz y concordia" que inau-
a los derechos ciudadanos, de la armonía y la guraría Jorge Prado y que seguramente con-
prosperidad nacionales",10 mientras que Villa- templaría algún mecanismo para lograr la le-
rán y Florez representarían la tendencia ha- galización condicionada del Apra. Un proyec-
cia el monopolio de las ideas. Si Villarán era to similar tan sólo se convirtió en realidad
la continuación de la política cerrada del ci- veinte años después. En ese momento el Apra
vilismo, Prado significaba un intento de lo- lo rechazó, pues para ella lo importante era
grar "la solidaridad, el acercamiento entre transformar el país. En realidad, el Apra te-
hombres libres, la libertad democrática, el or- nía el estado oligárquico al borde de la caí-
den y la cooperación nacional".11 da y esperaba que determinados sucesos le
¿Hasta qué punto eran ciertas estas permitiesen tomar el poder. Después de la
posturas democráticas del pradismo? Es evi- derrota de Trujillo y cerrado así el camino
dente que sólo en forma muy limitada. De he- democrático, el Apra inició una conspiración
cho, Jorge Prado era heredero de lo que sig- para llegar al poder. Ante estas circunstan-
nificó su hermano Javier y, hasta cierto pun- cias, que parecían promisorias, el pacto con
to, del civilismo universitario, cuya figura más Prado resultaba una manera dudosa e incier-
significativa era Villarán. Desde 1915, al me- ta para ello.1212a
nos, el pradismo se había diferenciado del El pradismo, como hemos visto, pre-
pardismo, en el momento en el que Javier tendía incorporar al Apra a la vida democrá-
Prado tuvo que renunciar a la candidatura a tica, pero de una manera subordinada. Ello
la presidencia del civilismo. El pradismo insis- permite que sea considerado como una fuer-
tía en que la estabilidad de todo régimen se za más democrática que la formada en torno
basaba en el apoyo del pueblo y señalaba que a Villarán, que propugnaba la destrucción
para lograr esto era necesario una "recons- total del aprismo. Sin embargo, es evidente
trucción democrática", aunque ello no fuese que cualquier forma de democracia en estas
unido a ningún criterio reformista. Desde el circunstancias era limitada, pues implicaba la
punto de vista económico, se inclinaba por la subordinación del Apra y el movimiento po-
creación de mayores impuestos a la exporta- pular al pradismo, y condicionaba, por lo tan-
ción y anteponía el desarrollo del mercado to su libertad de acción.
interno al de las exportaciones. Los Prado ha- Veamos ahora las ideas económicas
bían apoyado al principio la revolución de del pradismo. Para ello es necesario remon-
Leguía, pero luego se separaron y tuvieron tarnos, por lo menos, hasta 1932 y centrar-
que marchar al destierro. No obstante, Jorge nos en la figura de Manuel Prado, hermano
Prado propiciaba la exclusión del Apra del jue- menor de Javier y Jorge. El 28 de marzo de
go electoral basándose en los argumentos ofi- 1932, siendo representante de los bancos, Ma-
ciales, según los cuales, el Apra era un par- nuel Prado fue elegido director del Banco
tido internacional, una fuerza subversiva de Central de Reserva. Poco después era nom-
disociación cuyo propósito, al tratar de parti- brado gerente y más tarde Presidente del Di-
cipar en las elecciones, no era sino destruir rectorio en 1934. Desde esta importante po-
la democracia y sustituirla por un régimen de sición empezó a dar un gran respaldo a la
partido único. Sin embargo, tanto el pradismo política fiscal y crediticia expansiva. Al prin-
como Benavides tenían una actitud más abier- cipio, esto nació de la imperiosa necesidad
Portocarrero: La oligarquía 69
de financiar un conflicto bélico, aparente- El sentirse como exponente de una
mente inevitable, con Colombia, tras haberse burguesía nacional era un privilegio disputa-
comprobado en la práctica que el aumento do por varios sectores. Para La Prensa, dia-
del gasto público y del medio circulante no rio que apoyaba la candidatura de Villarán,
producía un proceso inflatorio, sino más bien el pradismo era un grupo financiero y plu-
una tonificación de la recuperación. tocrático que quería monopolizar el poder po-
Ya en 1934, el BCR sostuvo, a tra- lítico para ponerlo al servicio de sus intere-
vés de un artículo, que podía proporcionar ses particulares. Su presunta representación
los medios indispensables que el estado nece- de la burguesía era, por lo tanto, sólo una
sitaba.13 De una manera un tanto disimulada maniobra para impresionar a los incautos y
se justificaba el déficit fiscal. Paralelamente absorber el sentimiento anti-civilista y anti-
el Congreso promulgó una ley que permitía al oligárquico.
BCR otorgar préstamos al Tesoro Público has- En apoyo de la autodefinición del
ta por un monto equivalente a tres meses de pradismo, habría que decir que la prominen-
ingresos del gobierno. Así quedaba amplia- te fortuna familiar de este grupo no estaba
mente superado el límite anterior, impuesto invertida en el sector exportador, sino en el
por la misión Kemmerer, por el cual el BCR urbano de la economía. Además del Banco
sólo podía prestar al gobierno hasta el 20% Popular, sus intereses residían en la indus-
de su capital y reservas. El gobierno se sir- tria, el comercio y el negocio inmobiliario.
vió frecuentemente de esta ley. Pero de acuerdo con lo sostenido por La Pren-
Al mismo tiempo, el gobierno de Be- sa, es cierto que, al menos un sector de los
navides, con el apoyo de los Prado, había au- exportadores (el representado por Gildemeis-
mentado los impuestos directos y de expor- ter y Beltrán), era más activo desde el pun-
tación, lo cual afectaba sobre todo a los terra- to de vista empresarial y, en consecuencia,
tenientes. Por último, el pradismo considera- más burgués que los Prado, cuyo imperio cre-
ba necesaria una política proteccionista que ció a la sombra del favor estatal, en una his-
estimulase las actividades del mercado inter- toria llena de irregularidades. También el
no de modo que al crear oportunidades de rumbo posterior de la política peruana mos-
inversión en el país, se desalentase la fuga tró la vinculación entre los Prado y los ex-
de capitales hacia el extranjero. En síntesis portadores. Obviamente aún no poseemos la
las bases económicas del pradismo eran el documentación y los análisis que este tema re-
aumento de los gastos estatales, de los im- quiere. Como hipótesis de trabajo creemos
puestos a la agricultura de exportación (so- que es posible afirmar que el pradismo re-
bre todo del algodón) y del crédito, y el presentaba al sector más nacional de la oli-
estímulo a las actividades de mercado inter- garquía que constituía la base para una bur-
no. Se trataba en parte, de una orientación guesía nacional, que, sin embargo, debido a
que hoy podríamos calificar de keynesiana, su carácter tradicional y a su inconsecuencia
sintetizada admirablemente por Ignacio Bran- resultó completamente incapaz de crear un
dariz: "El Estado debe gastar más de lo que proyecto nacional.
tiene, porque el país no sabe lo que tiene".14 La lucha entre las candidaturas de
Es decir, una política que condujese a un Prado y Villarán fue, en verdad, bastante du-
uso total de los recursos. ra y alcanzó incluso contornos poco decoro-
Indudablemente esta orientación eco- sos, como lo prueba un folleto, cuya autoría
nómica era mucho más nacionalista que la de es atribuida a Beltrán, titulado "¿Puede ser
Beltrán y Villarán. Inclusive el pradismo, a un Prado Presidente del Perú?", donde se re-
través de la pluma de sus ideólogos más atre- cordaba el oscuro origen de la fortuna fami-
vidos, se proclamaba anti-civilista y repre- liar y se invocaba a las Fuerzas Armadas pa-
sentante de una burguesía nacional "aplasta- ra que no aceptasen como Presidente al hijo
da por los imperialismos absorbentes y por el del "traidor del 79". Lo violento de los cali-
feudalismo retrasado y anti-burgués", y ofre- ficativos y los excesos verbales no nos de-
cía el paso de la etapa "feudal-imperialista" ben hacer perder la perspectiva de la situa-
a la "democrático-burguesa-popular".14 ción. La oposición entre Villarán y Prado re-
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salta tanto, en verdad, porque coincidían en guren debe ser atribuido al apoyo electoral
un punto básico: la marginación del Apra. del Apra, de modo que no es sorprendente.
Otras dos fuerzas presentaron tam- El 20 por ciento de Prado, cantidad nada de-
bién sus candidatos: la Unión Revolucionaria sestimable, refleja cierto poder de convenci-
a Luis A. Flórez y el Partido Social Demócra- miento. Quizás Prado captó algunos votos
ta a Eguiguren. Flórez aparecía como el he- apristas al calificarse de burguesía nacional
redero de Sánchez Cerro. Era claramente fas- progresista. Por último los resultados de Vi-
cista, pero contaba con una considerable ba- llarán atestiguan la incapacidad de dominio
se popular. En realidad, su ideología era pa- de la derecha y muestran que la "cruzada mo-
recida a la de Riva Agüero, pero lo separa- ral" de Riva Agüero era tan sólo una fanta-
ban de éste su oscuridad conceptual, su ori- sía reaccionaria.
gen plebeyo y su capacidad de convocatoria Benavides decidió suspender el cóm-
popular. Los pradistas comentaban lo si- puto y, por lo tanto, impedir la democrati-
guiente sobre las bases de la Unión Revolu- zación del sistema político a la que daba lu-
cionaria: "Los urristas forman un espectácu- gar la victoria de Eguiguren. Se trató de
lo conmovedor de inocencia política, tan no- justificar esta medida aduciendo que los vo-
table, que no podemos menos que reafirmar- tos de un partido proscrito "habían alterado"
nos en el amor a nuestro pueblo, aunque lo los resultados. Se afirmaba que el pueblo só-
sepamos equivocado".15 Por último Eguigu- lo podía escoger entre Villarán y Prado, que
ren, quien al principio de la campaña se ha- la democracia era sólo el derecho de esco-
bía presentado integrando el Frente Nacional, ger al patrón y que la división de la oligar-
prometió la legalización del Apra, lo que lo quía no era pretexto para que el Apra se
convirtió para ésta, que finalmente le dio su introdujera en el juego político legal. La cla-
apoyo electoral, en el mal menor. se dominante no sólo no aceptaba la existen-
cia de una organización popular, sino tampo-
5/ Los resultados electorales. co que ésta, a pesar de la ausencia de sus
Algunos comentarios y conclusiones representantes en la campaña electoral pu-
El cómputo de los votos fue suspendido cuan- diese expresar autónomamente su voluntad.
do era evidente que Eguiguren triunfaría. Durante la república aristocrática,
Los últimos resultados parciales que conoce- la contradicción entre la forma jurídica y la
mos fueron publicados por La Prensa el 17 realidad social se basaba en ciertas condi-
de octubre y son los siguientes: ciones objetivas como la ausencia de una al-
ternativa popular, y el bajo grado de cultu-
Distribución Porcentual de los Votos Válidos ra de un gran sector de la población. En la
Eguiguren 37.1 década del treinta, la existencia de una al-
Flórez 29.1 ternativa distinta a la oligárquica hizo visible
Prado 20.7 y evidente esta contradicción y la naturale-
Villarán 13.1 za dictatorial del estado oligárquico. Esto
TOTAL 100.0 n=70,040 provocó que ya no se trataran de hacer pa-
sar como voluntad popular los designios de al-
Es verosímil considerar los 70,040 gunos grupos aristocráticos, sino que directa-
votos válidos como muestra representativa del mente se suplantara una voluntad existente.
total. Si esto es así, podemos sacar algunas Fue la alianza de la oligarquía con el ejér-
conclusiones. Quizás la mayor sorpresa es la cito, tan hábilmente construida y mantenida,
alta votación de Flórez, lo cual refleja la vi- lo que permitió la imposición de una dictadu-
talidad del populismo de derecha y la capaci- ra total.
dad del candidato para mantener la herencia En síntesis, hubo en la oligarquía
de Sánchez Cerro. Esta fue la última ocasión dos maneras de afrontar la amenaza que re-
en la que la UR obtuvo una votación tan sig- presentaba el aprismo. En el grupo que parti-
nificativa, pues después de su abierto enten- cipaba de la candidatura de Villarán había
dimiento con la plutocracia le hizo perder po- una gama heterogénea de opiniones. No obs-
pularidad. El porcentaje obtenido por Egui- tante, éste era el sector más orgánico y más
Portocarrero: La oligarquía 71
representativo de la oligarquía. Al frente de en 1919, fue paralela a su menor capacidad
él estaban los intelectuales que hasta 1919 para dinamizar la acumulación y el desarrollo
habían sido postergados y que recién ahora capitalista.
parecían encontrar su oportunidad de dirigir La dictadura de Benavides, a pesar
al país. Sin duda, el oncenio de Leguía pri- de su aparente fuerza y solidez, era un go-
mero y la movilización popular después, ha- bierno frágil. Sin título de legitimidad algu-
bían asestado un duro golpe al civilismo aris- no, basaba su autoridad en la necesidad de
tocrático y le habían restado prestigio social "paz, orden y trabajo". No tardó en conver-
y fuerza política. Villarán representaba, qui- tirse en el punto de ataque de una serie de
zás a pesar de sí mismo, el intento de liqui- conspiraciones pretorianas, que traducían la
dar al Apra y restablecer el gobierno corpo- falta de consenso, aun al interior de los cír-
rativo de la oligarquía. Pero como no gozaba culos de poder, que le permitiese hacer fren-
de mucha popularidad, su triunfo suponía el te a la situación política, pero también la
fraude y el apoyo del gobierno. Sin embar- aparición de incontrolables ambiciones perso-
go, no contaba con la simpatía de Benavides, nales. Benavides tuvo, al menos, el acierto
quien prefería favorecer a los Prado. De mo- de no pretender perennizarse en el poder.
do que la candidatura Villarán no pasaba de Convocó a elecciones y logró imponer a Ma-
ser un acto un poco idealista. nuel Prado. De la dictadura total al país pa-
La candidatura de Prado significaba só nuevamente a la falacia democrática. Es-
el intento de convivir con el Apra y dominar ta vez los exportadores aprendieron la lec-
sus impulsos revolucionarios. Si el Apra po- ción del 36 y apoyaron a Prado. Se iniciaba
día contar con la mayoría de votos, el pra- así un período de relativa conciliación.
dismo tenía de su parte al gobierno y al es-
tado. Las pautas para un acuerdo eran evi- 6/ Bibliografía
dentes: una coexistencia pacífica basada en Como no podía ser de otra manera, la prin-
el gobierno del pradismo y el reconocimien- cipal fuente de consulta ha sido la obra de
to semi-legal del Apra, siempre y cuando és- Jorge Basadre, en especial, Elecciones y cen-
ta no perturbase el orden establecido. Fue tralismo en el Perú (Centro de Investigacio-
la insurgencia del movimiento popular lo que nes de la Universidad del Pacífico, Lima,
hizo que un sector pequeño de la oligarquía 1980) y Apertura (Ediciones Taller, Lima,
pretendiese asumir una posición política de 1978). También su Historia de la República
centro. Pensemos por un momento que si el del Perú (Sexta edición, Editorial Universita-
Apra no hubiera representado tan orgánica- ria, Lima, 1968). Para los aspectos teóricos,
mente el movimiento popular o si la represión hemos consultado, en especial, el fundamental
hubiera logrado desintegrar a este partido, libro de Mac Pherson, Life and Times of Li-
sería muy difícil suponer que el pradismo se beral Democracy.
hubiera presentado con características ideo- Sobre la república aristocrática he-
lógicas de centro. mos empleado el libro de Manuel Burga y Al-
Desde el punto de vista económico berto Flórez, Apogeo y crisis de la repúbli-
debemos subrayar que, en una situación de ca aristocrática. (Ed. Rikchay, Lima, 1979).
aguda concentración del ingreso y de esca- También hemos revisado las obras de Sinesio
sas oportunidades de inversión, la estrategia López, De Imperio a nacionalidades oprimidas.
de los exportadores, consistente en el man- (En Nueva Historia General del Perú. Ed. Mos-
tenimiento de un estado pequeño y en la ca Azul, Lima, 1980) y Notas sobre el Esta-
inversión en el sector primario, era una al- do Oligárquico. (Universidad Católica, Lima,
ternativa que sólo favorecía a ellos. El pro- 1978).
grama económico del pradismo, basado en la El libro de Federico More, Una Mul-
expansión del estado y la promoción de las titud contra un pueblo (Ed. Todo el Mundo,
actividades del mercado interno, era más pro- Lima, 1934) contiene muchas interpretaciones
misorio para el conjunto del país. La dismi- sugestivas que hemos aprovechado en cierta
nución del poder político de los exportado- medida. Para conocer el ambiente ideológico
res, en relación con la etapa que concluyó el texto más significativo es el de Víctor An-
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drés Belaúnde, Trayectoria y destino, Memo- el Boletín de la Cámara de Comercio de Li-


rias Completas (Ed. Ediventas, Lima, 1967) y ma. El Boletín del BCR carece casi por com-
también los Discursos escogidos y datos bio- pleto de opinión, pero constituye de todas
gráficos de Mariano H. Cornejo. (Recopilados formas un documento de interés. En las Me-
por R. Cornejo. Ed. Jurídica, Lima, 1974). morias de la Sociedad Nacional Agraria se en-
Las Páginas escogidas de Villarán cuentran los puntos de vista de esta institu-
(Talleres Villanueva, Lima, 1962) permiten te- ción sobre cuestiones tributarias y hacenda-
ner una visión general del pensamiento de rías. Lo mismo puede afirmarse sobre la re-
este notable escritor. En lo referente a Riva vista Industria Peruana respecto de la Socie-
Agüero, se pueden consultar sus escritos po- dad Nacional de Industrias. A pesar de su
líticos, reunidos en el Tomo XI de sus Obras tremenda pobreza ideológica, las revistas Nue-
completas. (Universidad Católica, Lima, va Economía y la Revista de Economía y Fi-
1975). nanzas poseen testimonios interesantes. A
La información sobre el Partido Nacio- través de sus páginas puede apreciarse có-
nal Agrario y la Sociedad Nacional Agraria mo los conceptos intervencionistas iban ga-
nos la proporciona el archivo de esta insti- nando la opinión pública.
tución, que actualmente se halla incorporado Para seguir el desarrollo de la cam-
al Archivo Agrario, donde se puede consultar. paña electoral ha sido necesario la lectura
Sobre la base de esta documentación es que de varios diarios: El Comercio, que permane-
hemos podido formarnos una idea de lo que ció neutral; La Prensa, subsidiada por la SNA
eran estas instituciones en la década del y que apoyó a Villarán; La Crónica, que era
treinta. el vocero del pradismo, y también La Tribu-
En lo que se refiere al pradismo, nos na clandestina.
hemos servido de la lectura de la obra de El texto de R. Thorp y G. Bertram,
Javier Prado, Estado social del Perú durante Perú 1890-1977 (Mac Millan Press, London,
la dominación española (Imprenta Gil, Lima, 1978) contiene elementos indispensables pa-
1941), y de los Discursos políticos de Jor- ra situar ese período en la historia económi-
ge Prado (The Cosmolingual Pres, Londres, ca del país. También hemos empleado, en las
1922). La posición de Eguiguren se puede co- partes referidas a la política económica, un
nocer a través de su libro de testimonio El trabajo que estamos concluyendo y del que,
Usurpador. (Talleres Gráficos Ahora, Lima, de alguna manera, el presente artículo es un
1939) obra de denuncia que contiene infor- vástago menor e imprevisto.
mación interesante sobre las relaciones entre Para conocer el imperio económico
el pradismo y el Apra. de los Prado, hemos utilizado la tesis de De-
Para el análisis de la posición del nis Gilbert, The Oíd Re gime in Perú (Cor-
Apra nada más revelador y directo que los nell). Esperamos los resultados de una inves-
300 Documentos para la historia del Apra. tigación, que, sobre el tema, ha emprendido,
(Ed. Horizonte, Lima, 1978) recopilados y Felipe Portocarrero Suárez para tener una
prologados por Víctor Villanueva y Thomas idea más definitiva.
Davies. Por último, nos ha sido muy útil la
La manera más directa para conocer lectura de los libros de J. Cotler, Clase, Esta-
las posiciones económicas de la época y de do y Nación en el Perú (Ed. IEP, Lima, 1978)
los grupos en pugna es la lectura de las pu- y de Baltazar Caravedo, Burguesía e Indus-
blicaciones periódicas. Sobresale por su ri- tria en el Perú, 1933-45. (Ed. IEP, Lima).
queza informativa y sus opiniones coherentes
Portocarrero: La oligarquía 73
NOTAS
9/ Riva Agüero, Escritos políticos, pp. 259-264.
1/ Dirección Nacional de Estadística, Censo Nacio- 10/ La Crónica, 2-9-1936, p. 2.
nal de Población y Ocupación. 1940. Vol. 1, p. CXLIX. 11/ Ibidem.
2/ Basadre, Jorge. Elecciones y Centralismo en el 12/ Cf. 300 Documentos para la Historia del Apra.
Perú. p. 55. También el libro de Luis Antonio Eguiguren, El
3/ Cf. Manuel Burga y Alberto Flórez. Apogeo y Usurpador.
crisis de la república aristocrática. 12a/ Es reveladora la siguiente cita de La Tribuna
4/ Belaúnde, Víctor Andrés. La Crisis Presente. Clandestina "Pero aunque esta lucha marque un
Véase también su libro La Realidad Nacional (Ter- grado m á s en la descomposición de la clase domi-
cera Edición, Talleres Villanueva, Lima, 1964). nante, es evidente que las mayorías nacionales, el
5/ Es interesante el comentario de Basadre sobre pueblo, la juventud, el Perú Nuevo, deben alistarse
esto: "La mentalidad de los personajes más repre- p a r a acabar con un golpe con este espectáculo si-
sentativos de la alta clase f u e moderadamente li- niestro de una lucha de clanes electorales sin más
beral en principio, aunque conservadora en el fon- ideal que enriquecer a sus grupos familiares y
do y cautamente positivista. Estaban ellos b a j o la apuntalar sus negocios p r i v a d o s . . . " (La Tribuna
ilusión de que el país había superado el oscuro pe- Clandestina, 12-4-36, Año VI, Epoca VIII).
ríodo de las revoluciones y que había alcanzado 13/ Boletín del BCR, Julio de 1934.
madurez y seriedad". Historia de la República del 14/ Entrevista con Ignacio Brandariz. Diciembre
Perú, p. 4733. de 1980. El doctor Brandariz f u e Jefe de Redacción
6/ Esta caracterización del pensamiento económico de El Comercio en la década del veinte, alcalde de
oligárquico sigue lo señalado en mi trabajo sobre Barranco, Ministro de Hacienda durante el gobier-
Política Económica en el Perú, 1945-1968. no de Sánchez Cerro, Director de La Prensa y lue-
7/ Sigo aquí también la misma obra mencionada go Presidente del Senado en el primer gobierno de
en la nota anterior. Prado.
8/ Mac Pherson, The Life and Times of Liberal 15/ La Crónica, 19-9-1936.
Democracy.