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NUEVAS TENDENCIAS EN EL ESTUDIO DE LA RSE

INTRODUCCIÓN

Siguiendo las tendencias mundiales las empresas con mayor responsabilidad social
saben que ya no es suficiente sembrar un árbol, es necesario cuidarlo, mantenerlo, dar
un seguimiento, y a partir de ello generar empleos, sustentabilidad y sostenibilidad para
regresarle a la tierra y sociedad un poco de lo que nos otorga.

La RSE es una actividad compleja que implica el compromiso de las empresas. Este
compromiso se traduce en acciones concretas que buscan hacer a diferencia, por lo
que es muy recomendable estar al día de las tendencias e innovaciones en materia de
sustentabilidad y sostenibilidad para ejercer el impacto deseado.

En la clasificación de las empresas existen muchas variedades, pero dentro de ellas


existe un concepto que utilizamos mucho y algunos no llegan a saber con profundidad
lo que son, las PYMES. Las pymes son las pequeñas y medianas empresas, esto es,
las empresas que cuentan con no más de 250 trabajadores en total y una facturación
moderada.
JUSTIFICACIÓN

La Responsabilidad Social se ha transformado con el paso del tiempo para adaptarse a


la coyuntura. Diferentes estrategias, buenas prácticas y sistemas de gestión
empresarial se han ido ejecutando y evolucionando para lograr un equilibrio entre los
factores económicos sociales y medioambientales.

Uno de los aportes más importantes que se procura obtener con este trabajo, es ser
una herramienta de ayuda.

Ha quedado comprobado que las empresas responsables reducen riesgos, reducen


costes, aumentan su eficiencia, fortalecen su reputación y mejoran su competitividad.
La Responsabilidad Social Empresarial busca cada vez más generar círculos virtuosos
que provean de competitividad, eficiencia y sinergias al tejido empresarial y en esta
misma línea veremos cómo la economía circular se irá desarrollando e imponiendo,
transformando el modelo actual.
4.1 CREACIÓN DE VALOR MEZCLADO EN LAS PYMES LATINOAMERICANAS

¿Qué es creación de valor?


Entendemos por valor de la empresa el valor del
conjunto de elementos, materiales, inmateriales y
humanos que integran o constituyen la empresa. Se
trata de un valor o precio de conjunto, de la
empresa como organización, que incluye no sólo el
valor en el presente de los diferentes bienes,
derechos y obligaciones integrantes de su
patrimonio, sino también las expectativas acerca de los beneficios que se espera que la
empresa genere en el futuro. Para determinar el valor de la empresa se han formulado
múltiples métodos o modelos, si bien ninguno de ellos goza de general aceptación,
porque todo problema de valoración tiene una componente subjetiva y entraña, por
tanto, por lo regular, un elevado margen de relatividad.

La creación de valor en las pymes latinoamericanas debe ser el objetivo de toda


buena gerencia. Si hasta ahora el objetivo ha sido la maximización del beneficio, ahora
este objetivo de beneficio ha sido sustituido por el de creación de valor. Pero, ¿cómo se
mide el valor creado? Esta cuestión, muy sencilla en su planteamiento, no lo es tanto a
la hora de ponerla en práctica. En síntesis podemos medir el valor creado en la
empresa considerando no solamente el beneficio sino también el coste.
En definitiva, si el beneficio obtenido supera el coste de los recursos implicados,
podremos decir que se ha creado valor. Si esto lo trasladamos a la toma de decisiones
de inversión significa que para que se cree valor en la empresa el valor actual neto
(VAN) de la inversión deberá ser positivo y por tanto estaremos invirtiendo en activos
que generan un valor adicional para la empresa.
La creación de valor es el objetivo de toda buena gestión empresarial. Si hace un
tiempo el objetivo era la maximización del beneficio, ahora éste ha sido sustituido por la
“creación de valor”.
Una buena idea general, para visualizar la “creación de valor”, debemos comparar las
magnitudes no solamente del beneficio sino también el coste que ha supuesto generar
ese beneficio. En definitiva si el beneficio obtenido supera el coste de los recursos
implicados, entonces podremos decir que se ha creado valor.
Tradicionalmente, la responsabilidad social empresarial ha sido un tema del sector
corporativo pero cada vez más se reconoce la creciente significación que el sector de
las pequeñas y medianas empresas presenta hacia el énfasis en el impacto social y
medioambiental y que se puede ilustrar por un creciente número de iniciativas que
involucran a las pymes en la agenda de la RSE en los ámbitos local, nacional e
internacional.

En efecto, se constata que el tema de la RSE ha sido suficientemente investigado para


las grandes compañías, pero las pymes han recibido más bien poca atención en este
sentido, la importancia de las empresas pequeñas y medianas en la economía de todos
los países ha incidido en que si bien “la RSE nació asociada a las grandes empresas
multinacionales, con el paso del tiempo se ha visto la necesidad de trasladar el
concepto a las pymes”. Las pequeñas y medianas empresas son parte fundamental de
toda economía y es bien conocida su contribución a la creación de empleo y al PIB de
un territorio. La mejora de la competitividad empresarial de este colectivo de empresas
pasa a ser uno de los elementos claves para desarrollar tanto las economías como las
sociedades latinoamericanas, pero se debe ahondar aún más en la relación entre este
tipo de empresas y las actividades que se deben llevar a cabo respecto a la RSE,
puesto que muy raramente este grupo de empresas utiliza el lenguaje de la RSE para
describir sus actividades en este campo; por el contrario, las estrategias informales en
responsabilidad social juegan un
papel importante en
ellas .
4.2 CASOS DE ESTUDIO

Se crea valor en la empresa cuando la utilidad o riqueza que genera es lo


suficientemente grande para cubrir el coste de todas las fuentes de financiamiento de
los recursos invertidos en el negocio. Para medir la creación de valor en la empresa se
parte de tres conceptos básicos:

 Capital empleado
 Coste de capital
 Utilidad neta de operación después de impuestos.

Con estos tres elementos se busca llegar a lo que se conoce como “utilidad económica”
(economic profit = EP). También se le conoce a la utilidad económica como EVA
(Economic Value Added)

De lo que se trata es de crear valor para el cliente, lo que se


traduce en un margen entre lo que se acepta pagar y los costes
incurridos por adquirir la oferta; sin embargo, la práctica ha
demostrado que la reducción de costes monetarios tiene
también un límite tecnológico, pues en ocasiones ha afectado
dicha reducción finalmente también a la calidad de la oferta y el valor que esta genera.

Para determinar o enmarcar la creación de valor, es importante definir un modelo de


Planificación Estratégica, el cuál debe analizar profundamente las relaciones y los
procesos de creación y transformación del valor en todas sus formas. Entiéndase para
los Accionistas, para el cliente, para la empresa, para la sociedad, para el sector, etc.

Por ejemplo la creación de valor para el accionista tiene como punto de partida el
concepto de valor de mercado de la compañía y su estimación a través del flujo de caja
(). Este planteamiento identifica las bases necesarias para alcanzar un control riguroso
por parte de los directivos y para potenciar el desarrollo y crecimiento sólido de las
compañías. Esto es respaldado por la idea de que los inversores no sólo buscan
recompensas en forma de dividendos y en forma de aumento del valor de sus acciones,
sino que también desean perspectivas de crecimiento de la compañía a largo plazo.

Una empresa crea valor para los accionistas cuando la rentabilidad para los accionistas
supera el costo de las acciones (la rentabilidad exigida a las mismas). Dicho de otro
modo, una empresa crea valor en un año cuando se comporta mejor que las
expectativas o mejor que lo que podría comportarse si esas acciones estuvieran
puestas en otra empresa o negocio (incluyendo por supuesto, depósitos bancarios,
bonos del tesoro, etc.).