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FRANCISCO MIRÓ QUESADA CANTUARIAS Y LA VIABILIDAD DE UNA

FILOSOFIA LATINOAMERICANA

Chavez Zuñiga Christian

Christian.chavez@unmsm.edu.pe

Sumilla:

En este trabajo se abordará el pensamiento de Francisco Miró Quesada frente


al problema de la elaboración de una filosofía autentica en Latinoamérica. El
objetivo principal de esta investigación es presentar la posición de Miró
Quesada y contrastarla con la posición de otros pensadores que opinaron
respecto a la misma problemática, de esta manera se hará clara su posición y
los argumentos en los que la apoya; y por otra parte, constatar la relevancia de
su propuesta en el panorama filosófico latinoamericano.
INTRODUCCION:

En este trabajo estudiaremos la opinión de Miró Quesada sobre la


posibilidad de una filosofía en Latinoamérica. Poniéndonos en contexto, esta
problemática surge por la oposición entre dos grupos: los latinoamericanistas y
los universalistas. Desde este debate, entre los que unos se consideran
filósofos auténticos menospreciando al otro, Miro Quesada parte en su estudio
de la filosofía latinoamericana. En su trabajo intenta comprender el porqué del
nacimiento de estas posiciones, así, interpreta el desarrollo de la filosofía en
Latinoamérica como un proyecto de filosofar autentico.

Los dos bandos tienen una historia en común que los impele a hacer
filosofía autentica, aunque los unos no consideren filósofos a los otros. Miró
Quesada, comprendida la historia de las dos posiciones, tiene una opinión
personal de lo que es la filosofía auténtica en Latinoamérica, y en este estudio
pretendemos desarrollar su postura.

Es prudente , no obstante, mencionar que este estudio es mejor


entendido si se enmarca en su contexto , es decir , la segunda mitad del siglo
XX , cuando los filósofos de la tercera generación están en pleno desarrollo de
sus trabajos filosóficos y , la disputa entre los dos bandos es intensa.
INMERSO EN LA POLEMICA:

El caso de Miró Quesada en torno al debate sobre la viabilidad de una


filosofía latinoamericana, es muy peculiar, ya que formalmente nunca se
adscribió a ninguno de los bandos que protagonizaron este debate .En sus
propias palabras, él es un “observador que ha participado en el proceso y que
ha visto las cosas desde adentro”. Tuvo relaciones de amistad con muchos
filósofos de su tiempo que reflexionaron sobre este problemática, apreciándose
claras influencias en el desarrollo de su pensamiento.

Los universalistas dicen que la única y auténtica filosofía versa sobre los
problemas clásicos de la filosofía occidental; mientras que los
latinoamericanistas niegan tal tarea, al contrario, proponen la realización de
una filosofía basada en los problemas de la realidad latinoamericana. Entre
estas dos posturas se aventura Miró Quesada.

Su formación se adscribe a la filosofía analítica y la lógica matemática,


pero no se limita a estos campos, sino que se nutre de muchas fuentes del
saber de su tiempo. Le confiere importancia a sus estudios lógicos, tanto que
luego diría: “Era esta última (la filosofía teórica) la que me había revelado la
necesidad de meditar sobre nuestra propia realidad, y esta meditación me
había conducido a la denuncia de la opresión y la injusticia” (Miró Quesada,
1998, p.65).

Esta formación era tan arraigada a él que, su primer encuentro con Zea,
líder de los “latinoamericanistas”, fue anonadante, al espetarle este, que sus
trabajos sobre lógica eran innecesarios y que lo importante era historiar la
filosofía latinoamericana.

Aunque en el Documento de Morelia se aprecia la postura del filósofo


peruano, este siempre actúa como un espectador activo, sin afirmarse a ningún
grupo. Esta de acuerdo con el fin planteado por los latinoamericanistas: una
sociedad sin clases. Esto requería del compromiso con el pueblo, ser un
intelectual comprometido. Sin embargo, Miro Quesada no se alienaba a sus
posturas para llegar a tal fin. Diría luego: “(...) yo era una especie de
paracaidista in partibus infidelum .Porque a pesar de que, de manera
inequívoca, yo denunciaba los mismos males que ellos denunciaban, lo hacía
en un lenguaje diferente” ( Ibíd, p.67).

En efecto, Miró Quesada defendió la posibilidad de hacer una filosofía


latinoamericana en base a los problemas propios de la realidad de los países
latinoamericanos. Como dice Beorlegui: “Aunque no deja de seguir cultivando
temáticas de la línea analítica, él (Miró Quesada) no se considera una filósofo
analítico, sino alguien comprometido por la línea americanista y la filosofía de la
liberación” (2010, p.643).

EL DESARROLLO DEL PROYECTO DE FILOSOFAR AUTENTICO:

En su obra Despertar y Proyecto del filosofar latinoamericano, hace un


estudio histórico del desarrollo del afán de autenticidad en la filosofía
latinoamericano , y a la vez , trata el trasfondo psicológico en la actitud de los
filósofos que considerara fundamentales parta entender este afán creativo .
Beorlegui se sirve mucho de esta obra, casi la usa como una brújula para
guiarse en sus estudios de la filosofía de los comienzos del siglo XX.

El objetivo principal de esta obra es, como menciona el filósofo peruano:

Estudiar la obra de la tercera generación a través del análisis


interpretativo del proceso que conduce a su formación y a su toma de
conciencia , tratar de comprender por qué se produjo en ella la
bipartición que dividió a sus miembros en un grupo que consideraba que
la única salida de la filosofía latinoamericana era la meditación sobre
nuestra propia realidad y en otro que estaba convencido de que
debíamos dedicarnos a meditar sobre los grandes problemas
universales, porque cada grupo en un principio niega la autenticidad
filosófica al otro .(1974,p.3-4)

El gran contexto filosófico de Latinoamérica cuando se pretende efectuar


el proyecto es la polémica de los regionalistas y universalistas, por eso Miro
Quesada cree fundamental el estudio de este enfrentamiento. “Comprender el
origen, el desarrollo, la culminación y la gradual desaparición de esta polémica
es una clave imprescindible para comprender el sentido, las realizaciones y las
posibilidades de la actual filosofía latinoamericana” (Ibíd, p.3).

Miró Quesada analiza el desarrollo del afán de hacer filosofía autentica


partiendo desde la generación de los patriarcas. En estos se encuentran las
primeras manifestaciones de un filosofar autentico. Antes de ellos solo “ existía
repetición de textos ineficientes , exposición mecánica de ideas deslavazadas”
(Ibíd,p.12) .Aunque su actividad se restringía a leer , sin comprender , los
libros de los grandes filosofías europeos y a impartir lecciones sobre estos ,
tuvieron visos de originalidad .Esta “ no – comprensión” de los textos filosóficos
se debía a la falta de tradición en Latinoamérica. Miró Quesada pone a la
tradición como elemental para la comprensión plena de la filosofía: “Porque la
filosofía no puede comprenderse sin una tradición. Es decir, no puede
comprenderse sin haber vivido su historia, sin sentirla en cada párrafo, en cada
línea, en cada palabra de los textos estudiados .Y esta tradición no existía en
América Latina” (Ibíd, p.12)

De esta manera, los patriarcas, leían pero no entendían los textos


filosóficos de manera plena. Ignoraban muchos los sistemas filosóficos que se
debían saber para entender a determinado filósofo, pocos sabían los idiomas
originales de los filósofos, y se encontraban muchas veces con traducciones
desastrosas. Por otra parte carecían de formación en las lenguas clásicas
como el latín o el griego. Debido a todos estos inconvenientes Miro Quesada
manifiesta que, si bien los patriarcas entendieron a los filósofos, no tuvieron
una “comprensión de caladura”, es decir, una comprensión de los textos con
todos los atributos de los que carecían los primeros profesores de filosofía.
Debido a esto, los patriarcas creyeron comprender a los filósofos, cuando en
realidad no lo hacían. Así, se manifiesta la experiencia del desenfoque, la
experiencia de creer enfocar la mirada hacia una cosa nítida cuando en verdad
solo la enfocamos y vemos una sombra amorfa sin consistencia. “El
pensamiento europeo es visto a través de una lente fotográfica en la que no se
ha graduado convenientemente el foco, y se ve por eso deformado,
descolorido, artificialmente ensamblado en imágenes superpuestas “(Ibíd, p.14)
Esta vivencia del desenfoque no es advertida por los patriarcas. Creen
erróneamente que pueden adentrarse en el pensamiento europeo. La vivencia
del desenfoque es “ producida por la imposibilidad de calar en las verdaderas
significaciones por falta de una tradición que proporcione en forma natural
apoyo y alimento” (Ibíd,p.14).Así , la acción de los patriarcas , como hemos
mencionado antes, se circunscribe a la enseñanza de la filosofía europea sin
comprenderla plenamente , pero que despierta gran interés en los discípulos .

La siguiente generación es la de los “forjadores” en los cuales ocurre el


descubrimiento de la “vivencia del desenfoque”. “Empieza a vivirse con
intensidad el estado de carencia radical de nuestro filosofar. Se empieza a
sentir que la única manera de comprender a los grandes filósofos
contemporáneos es conocer la misma filosofía que ellos conocieron, poseer el
mismo instrumento intelectivo que ellos poseyeron” (Ibíd, p.15).

Así, los forjadores se dan cuenta de la carencia de una tradición para


entender la filosofía europea, comienzan a formarse de manera estricta en las
disciplinas filosóficas. Características que se dan en esta “generación
intermedia” son: “Gran cantidad de lectura filosófica, aprendizaje de idiomas
extranjeros, añoranza por la formación helenística, necesidad de conocer
temas fundamentales de la ciencia positiva” (Ibíd, p.16). Todas estas son
manifestación de querer superar el entendimiento superficial de la filosofía
europea y llegar a una comprensión de caladura.

Este pasar de un entendimiento nimio a una comprensión de caladura,


todo el proceso por el que pasa el filósofo de la generación intermedia para
llegar a comprender profundamente los textos filosóficos es, según Miro
Quesada, la “recuperación anabásica”. Esta es una recuperación de la tradición
de la que carece el pensar latinoamericano, es sumergirse en la historia para
beber de las fuentes prístinas y así poder comprender el actual pensamiento.
Es una recuperación de la tradición perdida debido al rompimiento que se da
en el siglo XIX con la intromisión del pensamiento positivista. Debido a esta, la
formación humanística se pierde, y así el estudiante de filosofía pierde la
posibilidad de comprender los textos en latín o griego.
Gracias a la recuperación anabásica el pensamiento latinoamericano se
instaura en el decurso de la historia del pensamiento. Los forjadores
constituyen parte importante de un proceso recuperativo que comienza
incipientemente con los patriarcas. Se forman humanísticamente y adquieren
un saber técnico de las obras fundamentales del pensamiento europeo. Este
proceso recuperativo decanta en un afán por participar del panorama filosófico.
Recuperada la tradición los forjadores anhelan protagonismo. A diferencia de
los patriarcas, que veían el pensamiento occidental con una mirada de
admiración, los forjadores lo miran desde una mirada crítica. Por eso, con estos
se comienza a formar el proyecto de filosofar autentico. “La generación
intermedia es por eso la gran responsable. Con ella la filosofía
latinoamericana despierta y se constituye en proyecto. Con ella el pensamiento
latinoamericano comienza a transformarse de mero filosofar en filosofar
autentico. Por eso la generación intermedia, merece ser llamada la
«generación forjadora»” (Ibíd, p.21-22). Los forjadores miran el futuro como
posibilidad de desarrollar un pensamiento autentico. La reflexión cardinal de
los forjadores gira en torno a la pregunta de si “¿existe la posibilidad de una
filosofía latinoamericana? o, con mayor precisión, ¿existe la posibilidad de que
el latinoamericano empiece a filosofar auténticamente?” (Ibíd ,p .22).

Para Miró Quesada este cuestionamiento lleva ya en si una respuesta


afirmativa , ya que es resultado del largo proceso recuperativo que se lleva
realizando , proceso que desde ahora tendrá como objetivo un pensamiento
original . El proceso recuperativo que se inició debido a la vivencia del
desenfoque, y que buscaba la compresión cabal del pensamiento europeo,
ahora busca la originalidad. Los forjadores al igual que los patriarcas ven en la
filosofía europea un modelo que debe ser seguido, pero a diferencia de estos,
los de la generación intermedia no ven la filosofía europea como un “producto
acabado” sino como un “hacerse”, y en esto reside la comprensión de que si se
puede desarrollar en un futuro la creación filosófica. Al comprenderse la
filosofía europea como un “hacerse”, como un proceso, los forjadores creen
posible que mediante la formación filosófica se podría realizar un proceso igual
al que realizaron los europeos .Así, el proyecto de filosofar auténticamente
nace como un proceso de preparación para llegar a la originalidad filosófica. “El
esfuerzo latinoamericano por lograr un pensamiento filosófico habrá de
consistir en conquistar todas las condiciones necesarias para que la auténtica
creación filosófica pueda surgir algún día” (Ibíd, p.22). Así, los forjadores
efectúan todos los preparativas para que se den las condiciones para el
surgimiento de una filosofía autentica. La filosofía latinoamericana aun no es
posible, pero en el futuro será una realización. El movimiento recuperativo
adquiere sentido. Mediante una formación filosófica seria, será posible en un
futuro la creación, la meta está fijada, y la generación siguiente se encuentra
con la tarea de realizar el proyecto planteado por los forjadores. “La generación
forjadora es doblemente forjadora; forja el proyecto latinoamericano de filosofar
y para que sea posible realizarlo, forja a una generación de discípulos, a una
generación ad hoc, que sea capaz de cumple el proyecto o de servir de
intermediaria para su ulterior cumplimiento “(Ibíd, p.23).

Expuesto ya el proyecto de filosofar autentico de los forjadores, Miro


Quesada desarrolla qué quieren decir aquellos con “filosofar auténticamente” o
“hacer filosofía auténtica”. Como hemos mencionado, los forjadores toman
como ejemplo a los europeos, en un inicio, para comprenderlos, luego, para
emularlos; de esto se desprender que lo que quiere decir con “hacer filosofía
auténtica” no es sino “hacer filosofía a la europea”.

La filosofía que le interesa, la filosofía que constituye la máxima


expresión del espíritu humano, es la filosofía europea. La filosofía
autentica, la verdadera, la que vale la pena de estudiar, de asimilar y de
imitar, es la filosofía europea. Hacer filosofía autentica será, en
consecuencia, filosofar a la europea. (Ibíd., p.23)

Para el forjador, el filosofar en un primer sentido, no es sino la


comprensión cabal de la filosofía europea. Filosofar auténticamente para el
pensador latinoamericano, siguiendo el modelo europeo, es “comprender
auténticamente”. Esta comprensión no es sino el calar dentro de los textos
filosóficos, caminar las sendas que ha erigido tal filosofo europeo, pensar en
los problemas que ha establecido. Comprender es entonces re-pensar lo ya
pensado por el filósofo. Este re-pensar, es un pensar por sí mismo, ya que
constituye el esfuerzo de alguien con sus propios medios por comprender algún
problema filosófico propuesto. El re – pensar lo pensado por un filósofo es una
tarea difícil , es comprender la problemática filosofía en el que estaba inmerso
dentro de un contexto histórico y cultural , tomando en cuenta la individualidad
que es incomprensible ,todo esto constituye un trabajo fatigoso para repensar
aunque sea parcialmente al filósofo .Constituye el esfuerzo de salir de uno para
ponerse en la perspectiva del otro y captar su pensamiento , reconstruirlo. De
esta manera , todo re-pensar consiste en una ardua tarea, en un pensar por sí
mismo .Así mismo , este re-pensar , este pensar por sí mismo que consiste en
ponerse en la perspectiva del otro ,también consiste en una crítica , debido a
que nosotros constituimos otra perspectiva diferente al pensador estudiado ,
así también se presenta a nosotros otras soluciones a los problemas
planteados por cierto pensador , soluciones que nacen de nuestra forma de ver
la realidad y de ponernos en otras perspectivas . Resumiendo lo expuesto Miró
Quesada dice: “Todo comprender es así un re-pensar, y todo re-pensar es un
pensar por sí mismo; y todo pensar por sí mismo es trascender el pensamiento
de otro, en tanto tomamos distancia y perspectiva frente a sus contenidos y
motivaciones. El re-pensar autentico nos lleva así al pensar auténtico” (Ibíd
,p.24). Entonces, este pensar autentico se convierte en el segundo sentido de
“filosofar auténtico”, es decir, un pensar que si bien mira hacia Europa, lo hace
de una manera diferente .Este filosofar autentico es plantearse auténticamente
los problemas como lo han hecho los europeos y proponer sus soluciones.
“Hacer filosofía autentica, es decir, hacer filosofía a la europea significa llegar a
pensar por sí mismo los grandes temas de la filosofía occidental, como
resultado de un re-pensar, que signifique un comprender que trascienda el
contenido comprendido” (Ibíd.p.25) . Miró Quesada ve en este paso de la
“concepción estática del filosofar auténtico” a la “concepción dinámica “, que
está inmersa en el proceso formativo de recuperación, el origen del proyecto de
filosofar autentico.

Así se logra la similitud del pensamiento europeo que es un pensar en


base a una asunción del pensamiento ajeno, por eso está enmarcada en una
tradición. De esta manera el pensamiento latinoamericano, partiendo de la
tradición europea, asimilando la tradición filosófica europea, podrá erigir una
filosofía autentica.
Por eso la originalidad del filosofar latinoamericano se concibe como la
culminación de un largo proceso asimilativo, como los resultados
personal inevitable a que tiene que llegar quien ha comprendido hasta
sus últimos fundamentos el pensamiento filosófico en su expresión
histórica. (Ibíd, p.25)

Debido a esto, no se ha podido crear un sistema filosófico original en


Latinoamérica que no sea precedido antes por un proceso asimilativo
contundente. Solo después de un riguroso proceso asimilativo se podrá
obtener el fundamento firme para crear filosofía autentica.

EL SENTIMIENTO DE INFERIORIDAD SEGÚN MIRO QUESADA:

Como mencionamos, la vivencia del desenfoque impulsa al pensador de


la segunda generación a encaminarse a la obtención del material necesario
para comprender cabalmente el pensamiento europeo. Estos materiales
necesarios lo constituye la adecuada perspectiva histórica. El latinoamericano
tiene una limitación frente al europeo, que se desarrolla en un entorno cultural
diferente. “Estas limitaciones son, en su verdadero sentido, una inferioridad de
condición, una carencia de posibilidades instrumentales” (Ibíd,p. 25).

Frente el europeo, el latinoamericano carece del “conocimiento del


griego y del latín, el dominio de las principales idiomas europeos de la época, el
conocimiento de una serie de aspectos complicados de las ciencias positivas
difíciles y casi imposibles de adquirir dadas las circunstancias educacionales y
culturales imperantes en el medio” (Ibíd, p.25,26). El latinoamericano tiene una
formación inferior comparada con la del europeo, y para hacer “filosofía
auténtica” tiene que superar esa carencia que lo hace inferior al europeo. En el
latinoamericano se despierta un sentimiento de inferioridad que guiara su
proceso hacia el objetivo de filosofar auténticamente. Este sentimiento es
fundamental para comprender el proyecto de filosofar auténtico, según Miró
Quesada y por ello lo estudia en las tres generaciones.

En los patriarcas no existe complejo de inferioridad, ya que, obnubilados


por el pensamiento europeo , lo consideran como una paradigma alejado de
sus posibilidades , ni siquiera pretenden compararse a los grandes maestros
europeos y no piensan un futuro donde haya creación filosófica .

Es en la generación de los forjadores donde se vive el complejo de


inferioridad, ya que debido a la vivencia del desenfoque pretenden calar
profundamente en la filosofía europea y se ven frente al problema formativo . Al
querer presentarse como un proyecto de filosofar auténticamente a lo europeo,
se comparan con los pensadores europeos .Este anhelo por ser “otro” es
reconocer en el “otro” la superioridad. En efecto, los latinoamericanos tienen
como modelo al europeo, pero es un modelo que tiene que ser superado. En
esta tarea el latinoamericano parte considerándose inferior, pero asume esa
inferioridad para superarla, así, el pensador latinoamericano junta todas sus
fuerzas para en un futuro poder superar al modelo.

La generación intermedia desplaza así, la solución al futuro. Reconoce


la superioridad de la filosofía europea y decide hacer todos los esfuerzos
necesarios para que en el futuro la filosofía latinoamericana pueda
desarrollarse sobre bases europeas y pueda integrarse a su devenir
histórico. (Ibíd, p.27)

Los forjadores viven con la tensión de cumplir o no con los requisitos


para constituir una filosofía sólida, con el complejo de inferioridad, de si se
puede superar el paradigma ; sin embargo , esta tensión desaparece al pasar
el proyecto a la siguiente generación , que será la llamada a hacer filosofía
auténtica. Aun en la generación joven se ve el tormento de este complejo, de si
se ha podido llegar a la altura de un filósofo europeo. “Todo lo que hace , todo
lo que escribe , lo compara de manera consciente o inconsciente con las
grandes producciones de la filosofía europea actual” (Ibíd, p.28).

Así, los forjadores preparan el advenimiento de la filosofía autentica,


crean el proyecto y preparan el terreno para que en el futuro se de una
realización de tal empresa. La tercera generación o generación joven se
encarga de encararse a la tarea propuesta por la generación precedente, debe
decidir si ella es la llamada a construir una filosofía autentica y original.
En la tercera generación se da la bifurcación de las respuestas a la tarea
que propusieron los forjadores, pero una actitud común generacional es la
búsqueda de la autenticidad que el proyecto de los forjadores buscaba. Según
Miró Quesada hay dos respuesta posibles a la posibilidad de crear filosofía
autentica en la tercera generación, una negativa y otra positiva .Sin embargo ,
encuentra hasta tres posibilidades: en la posición positiva hay dos
posibilidades , a saber la afirmación sobre la posibilidad de creación inmediata
y mediata ; y la posición negativa . Entonces encontramos en rasgos generales
dos posiciones, pero la posición positiva incluye dos opciones. La posición que
toma la generación joven es la positiva, así se representa por esta
característica como una unidad generacional. Pero en la afirmación del
proyecto es donde se bifurcan los caminos, se separan dos grupos: los que
afirman que la autenticidad se está efectuando, que es palpable y otros que
desplazan el proyecto al futuro .Así, el primer grupo tiene una respuesta
“afirmativa”, y la que desplaza la autenticidad para el futuro es el grupo
“asuntivo”.

El grupo afirmativo es un grupo pequeño pero que realiza todo el


esfuerzo posible para demostrar que es posible la filosofía autentica. Para ellos
el proceso formativo ha concluido y se abocan a realizar el proyecto de hacer
filosofía. Diferente es el grupo asuntivo, ya que su respuesta consiste en
“asumir los valores de la filosofía europea y en seguir poniendo el sentido de la
autenticidad en la creación de ideas originales en relación al tratamiento de los
grandes problemas occidentales” (Ibíd. p.37). Su propósito es seguir con el
proceso formativo para así poder alcanzar el status del filósofo europeo. Pero si
bien acepta esto, no acepta ser un eslabón generacional más. “

En el fondo, el grupo que reconoce que aún no ha llegado el momento


de la creación, quiere crear, y la mayoría de sus integrantes, lo
reconozcan o no explícitamente, piensan que las circunstancias aún no
han llegado porque son jóvenes, pero que dentro de algunos años va a
ser posible que ellos realicen creaciones auténticas. (Ibíd., p.38).
Esto los lleva a una situación ambigua, a una tensión que solucionaran
planteándose una misión: llegar al dominio completo de la filosofía occidental y
en ese sumergirse en la teoría encontraran la autenticidad filosófica.

De esta manera se erigen dos posiciones irreconciliables que intentan


hacer filosofía auténtica a su manera. Esta diferente concepción de lo que es
hacer filosofía los llevara a una polémica sobre si es posible la filosofía en
Latinoamérica, misma que impulsa a Miró Quesada a explicarla históricamente.

MIRO QUESADA Y EL CASO DE LA TERCERA GENERACION:

Por un camino de la bifurcación realizada en la tercera generación se


encuentra Leopoldo Zea y el grupo que representa, el grupo Hiperión. Este
filósofo mexicano “considera que la mejor manera de hacer filosofía autentica
es filosofar sobre nuestra propia realidad, tratar de dilucidar qué cosa
entendemos por nuestro propio ser, que cosa significa ser latinoamericano”
(1978, p.76).Por otra senda se encaminan aquellos que piensan que hacer
filosofía autentica es tratar los temas de la filosofía occidental, llegar a
comprenderlos y hacer aportaciones creativas, originales a partir de estos.

Miró Quesada se sumerge en esta polémica desde que tiene el primer


contacto con Zea. Este encuentro antes mencionado le abre un panorama
insólito. Para el, hasta ese momento “la única manera de hacer filosofía
autentica era meditar sobre los grandes temas de la filosofía clásica y actual y
tratar de hacer aportes interesantes a la solución o al tratamiento de los
problemas correspondientes” (Ibíd, p.76).

En esta tercera generación, la generación de Miró Quesada, ocurre la


toma de conciencia sobre “que es filosofar auténticamente”. El filósofo dice:
“(…) nosotros teníamos la conciencia angustiada de que nuestro filosofar había
sido un mero “reflejo” del europeo y queríamos que dejara de ser reflejo para
transformarlo en irradiación propia” (1974, p.4).
Miró Quesada vive la rivalidad de los dos grupos que querían hacer
“filosofía auténtica”. Dice al respecto: “Hablando con franqueza, puesto que se
trata de dar testimonio, cada grupo detestaba al otro” (1998, p.64).Unos
denostaban a otros llamándolos “políticos”, y los otros, llamándolos
“reaccionarios”.

En este contexto, a Miro Quesada se le abre un panorama distinto al que


creía, como ya mencionamos el encuentro con Zea lo desconcierta, y le hace
pensar en las posibilidades de su quehacer como filosofo.

Miró Quesada experimenta un “despertar situacional”, comprende que


hay algo más allá que los sistemas filosóficos de Leibniz o de Kant. “Me di
cuenta que no conocía lo que verdaderamente era mi patria. Nunca se me
había ocurrido pensar en que la realidad donde filosofaba, (…) era una realidad
dramática”. (1998, p.65).Sin embargo, según él, es gracias a sus estudios de
filosofía analítica y de las matemáticas que puede estudiar con rigor las
ideologías que proponían cambios en la realidad.

Entonces, es así que Miró Quesada se convierte en un escritor


comprometido, escribiendo en contra de la injusticia que se cometía en la
sociedad. Esta filosofía de la realidad latinoamericana llevaría pronto a la
“filosofía de la liberación”. Ve el desarrollo prístino de esta filosofía en Leopoldo
Zea: “De la filosofía de lo mexicano pasa (Zea) a la filosofía de lo americano. y
de la filosofía de lo americano asciende a la filosofía de la liberación”
(Ibíd,p.66).

En la década de los 70 se aprecia la madurez de la “filosofía de la


liberación” en el ya mencionado documento de Morelia, que pretendía
establecer las características esenciales de la filosofía de la Liberación y
aclarar su posición del lado de los menos favorecidos.

En el Epilogo de su artículo Universalismo y latinoamericanismo,


expresa su deseo sobre el derrotero a seguir en la filosofía latinoamericana:
“Me gustaría que (la filosofía latinoamericana) avanzara hacia una visión
sistemática y sintética de la realidad en sus aspectos vertebrales” (Ibíd, p.77).
Es decir, abordar el estudio de la realidad pero con armas rigurosas que
filtren toda aparente verdad. Este afán es reflejo de su formación y el desarrollo
de su pensamiento en torno a las décadas que duro el debate sobre la esencia
de la filosofía latinoamericana. No reduce el objetivo de la filosofía a un
latinoamericanismo o a un universalismo, sino que da a la filosofía la meta de
estudiar la realidad en su totalidad.

Vemos, sin embargo, su apego a la filosofía latinoamericanista, pero


este sentimiento no lo motiva a señalar a ese filosofar como autentico en
comparación del pensamiento universalista. La realidad latinoamericana se
presenta como diferente a la occidental. En Latinoamérica no se puede realizar
filosofía si no es partiendo de su realidad misma.

Una de las misiones principales de la filosofía latinoamericana es, por


eso, poner en evidencia la inautenticidad de la predica occidental y exigir
a los creadores del humanismo (valor universal de la condición humana)
que practiquen su doctrina. (Ibíd,p.77)

Salazar Bondy con razón criticaba la dominación como óbice para la creación
de una filosofía autentica. La filosofía es parte de la cultura, y la cultura en
Latinoamérica es determinada por mecanismos de dominación de los pueblos
poderosos. La filosofía se empieza a presentar, entonces, como autentica
desde que se usa para denunciar esa estructura de dominación, cuando se
presenta como filosofía de la liberación.

Miró Quesada, no obstante la idea de Salazar Bondy, tiene una definición de


filosofía autentica más abarcadora: “(…) la autenticidad de la filosofía consiste
en aportar ideas interesantes y originales a cualquier de sus temas posibles”
(Ibíd , p.77) Así , una filosofía autentica puede ser la que hacen Zea o Dussel
desde una mirada crítica de la realidad latinoamericana , tanto como la filosofía
desarrollada por Bunge .

No comprendemos porque una investigación sobre epistemología de la


física o sobre filosofía de la lógica, aunque no tengan nada que ver con
nuestra realidad, no deben ser consideradas auténticas si , con
independencia de la condición de sus autores , contribuye de alguna
manera a resolver problemas , a aclarar ideas o a descubrir horizontes.
(1978, p.77)

Sin embargo, Miro Quesada como lo expreso en su “despertar situacional”,


toma partido por la masa ingente de oprimidos. Creía, de esta manera, que la
filosofía debía comprometerse con el pueblo, y que su tarea era luchar contra la
opresión . Así lo manifiesta cuando habla en torno el documento de Morelia:

Los cinco estábamos de acuerdo sobre la función que debía


desempeñar la filosofía en países como los nuestros y en cualquier
región del mundo. Esta función no era otra que contribuir a la liberación
de las grandes masas que vivían en el abandono y la opresión. (1998,
p.66)

LA RESPUESTA SOBRE EL PROBLEMA DE LA AUTENTICIDAD DE LA


FILOSOFIA LATINOAMERICANA:

Luego del análisis al desarrollo de la filosofía latinoamericana desde la


perspectiva del proyecto de filosofar autentico Miro Quesada responde al
problema en el que está inmerso la tercera generación. ¿Se ha hecho ya
filosofía autentica latinoamericana? ¿La generación joven ha cumplido con el
proyecto creado por la generación de los forjadores? ¿La auténtica filosofía
está reservada para aquellos que se plantean los problemas filosóficos clásicos
occidentales? ¿Hay filosofía autentica en los trabajos del grupo afirmativo, que
afirma como objetivo de estudio filosófico la realidad latinoamericana?

Para Miro Quesada ya es evidente la autenticidad de la filosofía


latinoamericana “Sus realización son, hoy en día, tan numerosas y
significativas que no podemos tener ya la menor duda sobre el éxito de la
empresa: el proyecto se ha transformado en realidad. Hoy día hay una
autentica filosofía en América Latina” (1981, p.4) El proyecto ya está dando los
resultados esperados por los forjadores, según el filósofo peruano.
Ya los filósofos latinoamericanos empiezan a hacer trabajos interesantes
que no se diferencian de los europeos. ”De esta manera el pensamiento
latinoamericano comienza a entrar en lo que podría llamarse la etapa de la
naturalidad filosófica en la que se hace filosofía sin tener ya duda de que pueda
hacerse”(Ibíd, p.85)

La polémica de los universalistas y latinoamericanistas llevo a Miró Quesada a


todo el desarrollo de su interpretación de la historia de la filosofía
latinoamericana, y conclusión de esta, el filósofo peruano tenía ya una
respuesta sólida. Ya se está haciendo filosofía en Latinoamerica , pero ¿ cómo
demostrarlo?

Miró Quesada, de esta manera fundamenta su respuesta mostrando


“contribuciones significativas”.

Para hablar de filosofía autentica tiene que haber un movimiento, es


decir tiene que haber un conjunto de pensadores dedicados a realizar
una obra, conscientemente insertados en su medio cultural, que
comuniquen en sí , que conozcan lo que producen sus colegas , que
influyan sobre el pensamiento de vastos grupos ciudadanos, ya sea por
medio de cátedra o de la obra escrita . Esto es, precisamente, lo que
sucede en América Latina. ( Ibíd ,p.6)

Pero qué significa una “contribución significativa” para Miró Quesada.


Entonces, se pregunta por el criterio para saber si un pensador hace filosofía
autentica. De manera general, se hace filosofía cuando:

(…) se piensan los problemas a fondo, cuando se sigue el pensamiento


hasta las últimas consecuencias, cuando, por el hecho de hacer esto,
desemboca en una solución o simplemente en un planteamiento
personal que contribuya a esclarecer el problema abordado o acercarse
con mayor eficacia a su posible solución. ( Ibíd ,p.6)

Este sería el primer criterio, pero carece de especificación, ya que es muy


abarcador, sin embargo , nos puede servir para guiarnos en el esclarecimiento
de aquello que merece ser considerado un aporte significativo .
Parece que tendríamos que definir qué es la filosofía para saber si hay
aportes en Latinoamérica, pero , decir lo que es filosofía y lo que no es ,es un
problema todavía no resuelta desde hace 2500 años , de esta manera no
podemos usar los criterios de las escuelas filosóficas , ya que no ha habido
ningún consenso , a saber ,porque nadie puede delimitar a detalle lo que es
filosofía autentica de lo que no es . Así, Miro Quesada busca otro criterio que le
facilite demostrar su tesis sobre la realidad de una filosofía en Latinoamérica.

Para esto, acepta como criterio el que usan los historiadores de la


filosofía: “En lugar de hacer discriminaciones a priori basándonos en un
preconcepto de lo que es la filosofía (aunque aceptemos naturalmente que es
una disciplina racional) tenemos que incluir en nuestro horizonte a los
pensadores significativos de todas las tendencias” (Ibíd, p.7).Es decir, tomar en
cuenta, sin menospreciar, todas las manifestaciones filosóficas que han sido de
alguna importancia en la historia.

El tercer criterio es de seleccionar dentro de cada campo o tendencia a


los pensadores más significativos. “ Así , en relación a una filosofía de corte
metafísico , o dialectico , o analítico , es posible hacer comparaciones entre
pensadores pertenecientes a una misma tendencia y distinguir entre los que
cumples las condiciones anotadas ( el criterio general) de los que no la
cumplen” ( Ibíd,p.7).

Pero este criterio no parece del todo exacto. Podemos examinar los
estudios filosóficos de tendencias epistemológicas, pero se hace difícil al
entrar al terreno de la metafísica. Ciertamente podemos saber que pensador
está informado sobre el pensamiento de cierto filósofo , esto requiere un
entrenamiento no tan difícil ; pero ,cuando pasamos al terreno de la creación
filosófica se hace difícil ver si hay aportes significativos a la altura de otros
filósofos.

Además de estos criterios, se hace imprescindible el criterio del “propio


parecer” .Una formación filosófica solida puede hacernos apreciar de una mejor
manera la importancia de ciertos textos filosóficos o por otro lado su banalidad.
Aunque uno siempre, aun en este caso, se puede encontrar con opiniones
contrarias.
Así , tomando estos criterios Miro Quesada fundamenta que ya hay una
filosofía en Latinoamérica que se está haciendo . La recuperación de la
tradición desde la segunda generación ha contribuido a la realización del
proyecto. La filosofía autentica en Latinoamérica es una realidad.

CONCLUSION:

Como conclusión se puede decir que para Miro Quesada la polémica entre los
universalistas y los latinoamericanistas es parte final del desarrollo de la
filosofía latinoamericana como proyecto de filosofar autentico. Desde los
patriarcas y forjadores se ha venido haciendo una recuperación de la
tradición, viéndose concluida (aunque no del todo, ya que los universalistas
siguen formándose en la filosofía occidental) con la tercera generación .Estos
dos bandos realizan filosofía autentica debido a que filosofan ya desde una
tradición, ya sea siguiendo los pasos de los grandes filósofos occidentales o
estudiando la realidad latinoamericana.

Sin embargo, como hemos revisado antes, la filosofía para Miro Quesada debe
contribuir a la liberación de los oprimidos, de aquí el valor que le da a la
filosofía de la liberación.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

BEORLEGUI, Carlos Historia del pensamiento latinoamericano (2010)

MIRÓ QUESADA, Francisco

Despertar y proyecto del filosofar latinoamericano (1974)

Proyecto y realización del filosofar latinoamericano (1981)

(1998). Universalismo y latinoamericanismo. Isegoría. (19) ,pp.61-77

(1978) .Posibilidad y límites de una filosofía latinoamericana. Rev. Fil. Univ.


Costa Rica, XVI (43), pp. 75 -82.