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“AÑO DE LA CONSOLIDACIÓN DEL MAR DE GRAU”

UNIVERSIDAD NACIONAL “SANTIAGO ANTÚNEZ DE MAYOLO”

FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS

ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERIA AGRICOLA

CURSO: GEOLOGÍA GENERAL

TITULO DEL TEMA: EXAMEN PARCIAL

DOCENTE: Ing. JUAN VILLARREAL SALOME

ALUMNO: ALBARRAN BARRIONUEVO JOSEPH JEINER

CÓDIGO: 161.0304.199

2016
HUARAZ-PERÚ
EL UNIVERSO

Desde lo más pequeño a lo más grande, el Universo es todo lo que existe


Desde el mundo invisible de las partículas que constituyen nuestros cuerpos hasta
las grandes galaxias formadas por millones y millones de estrellas.
Todo lo que es, lo que ha sido y lo que será. Eso es el Universo.

¿Qué objetos encontramos


en la vastedad del Universo?

LOS PLANETAS

Son cuerpos redondos de un tamaño muy pequeño comparado con el de las


estrellas. Orbitan alrededor de una o más estrellas formando sistemas
planetarios. No emiten luz.

LAS ESTRELLAS

Son grandes cúmulos de materia (mucho más grandes que cualquier planeta)
que se encuentra a temperaturas elevadísimas. De hecho, en las estrellas
tienen lugar millones de reacciones nucleares cada segundo, como las de las
bombas atómicas de hidrógeno. Por eso brillan tanto e irradian tanto calor.

El principal componente de las estrellas es el hidrógeno. Las reacciones nucleares


que en ellas se producen hacen que los átomos de hidrógeno se fusionen para formar
helio, y mediante más fusiones consecutivas se forman el resto de elementos
químicos que existen.
Las estrellas son los hornos en los que se forman todos los elementos que
constituyen la materia. Por eso podemos decir que todos somos polvo de
estrellas.

LAS NEBULOSAS

Las estrellas nacen en grandes nubes de gas interestelar esparcidas por el


Cosmos: las nebulosas.
Ocupan regiones gigantescas del espacio (¡piensa que en su interior nacen
millones de estrellas!) en las que la materia se encuentra dispersa con baja
densidad.
LAS GALAXIAS

Aunque las estrellas son gigantescas y están separadas las unas de las otras
por distancias inimaginables, en realidad se agrupan formando galaxias.
Las galaxias son cúmulos de estrellas que giran alrededor de un centro de
gravedad. Al girar adquieren formas diversas: en espiral, globular, etc.
Nuestro Sol se encuentra en la galaxia a la que hemos dado el nombre de Vía
Láctea.
Las galaxias, a su vez, están separadas por distancias tan enormes que la distancia
entre estrellas resulta ridícula en comparación.

EL TAMAÑO DEL UNIVERSO

Como hemos visto, el Universo es un lugar enorme. Tan grande que es


imposible hacerse una idea. Pero, ¿tiene límites?
Algunos científicos creen que el Universo es infinito. Otros defienden que es
finito. Todavía no existen suficientes pruebas para decantarse a favor de una u
otra opción. Pero... si es finito, ¿qué hay “más allá”?
Evidentemente, no lo podemos saber; pero por definición sólo podemos decir
que no hay nada. Únicamente dentro del Universo existen el tiempo y el
espacio. Sólo se existe dentro del Universo. “Más allá” del Universo no hay
más allá, no se puede ir allí porque tal lugar no existe. No hay nada en
absoluto.
En cualquier caso, el Universo es tan grande que las típicas unidades de
medida que utilizamos en la Tierra para calcular distancias (quilómetros,
millas...) se nos quedan demasiado pequeñas. Por este motivo utilizamos otras
más adecuadas:
Unidad Astronómica (UA): equivale a la distancia media entre la Tierra y el
Sol, unos 150.000.000.000 km. Es adecuada para medir distancias dentro del
Sistema Solar.
Año luz: es la distancia que recorre la luz en un año. Resulta útil para calcular
distancias entre estrellas. Por ejemplo, la segunda estrella más cercana a la
Tierra (la primera es el Sol), llamada Alpha Centauri, se encuentra a 4 años luz.
El Sol está a una unidad astronómica de la Tierra. Dicho de otra manera, a unos ocho
minutos luz.

Esto quiere decir que la luz del Sol tarda 8 minutos en llegar a la Tierra. Por
tanto, si un día el Sol cambiara de golpe de color, lo descubriríamos 8 minutos
después.
Alpha Centauri es una estrella que se encuentra, como hemos dicho, a 4 años
luz. Si explotara, lo sabríamos al cabo de cuatro años.
Por lo tanto, cuando miramos hacia las profundidades del Universo, estamos
observando el pasado. Si alguien tuviera un telescopio extremadamente potente y
observara la Tierra a una distancia de 67 millones de años luz, ¡podría ver a los
dinosaurios!

EL ORIGEN DEL UNIVERSO

Aunque no estamos seguros, la teoría más aceptada sobre el origen del


Universo es la teoría del Big Bang (la Gran Explosión).
Según esta teoría, en un principio todo el Universo se encontraba
superconcentrado en un pequeño punto infinitamente denso y caliente. No
existían ni el tiempo ni el espacio.
Entonces, por alguna razón, éste explotó y empezó a expandirse, cosa que
sigue haciendo desde entonces, hace ya unos 13.000 millones de años. Con
esta explosión se crearon el espacio y el tiempo, y surgieron las leyes de la
Física que rigen todos los procesos del Universo.
La teoría del Big Bang está ampliamente aceptada por la comunidad científica.
Las grandes discusiones se centran, sin embargo, en si el Universo seguirá
expandiéndose para siempre o volverá a comprimirse de nuevo.
Se cree que eso dependerá de la cantidad de materia que contenga el
Universo. Si hay suficiente como para que la gravedad frene la expansión y
haga que toda la materia vuelva a reunirse en un punto, se producirá lo que
denominamos Big Crunch (el Gran Colapso).
Quizá el Universo en el que vivimos no es el primero que ha existido, y ya han surgido
otros en una serie de Big Bangs y Big Crunchs consecutivos por toda la eternidad...

EL SISTEMA SOLAR

Algunas estrellas tienen planetas orbitando a su alrededor. A eso se le


denomina sistema planetario.
El Sistema Solar es nuestro sistema planetario, constituido por una estrella que
hemos bautizado con el nombre de “Sol” y ocho planetas que giran alrededor
describiendo órbitas ligeramente elípticas.
Colocados como si fuéramos a hacer una foto de familia, y ordenados según
su distancia respecto al sol, los planetas del Sistema Solar son:

SAATELITES

Alrededor de los planetas también pueden girar otros cuerpos más pequeños
que denominamos satélites. La Tierra tiene un satélite al que llamamos Luna.
Marte tiene dos satélites (Fobos y Deimos). Y Júpiter... ¡tiene hasta 64
satélites!
PLANETAS ENANOS

Existen otros cuerpos rocosos que también describen órbitas alrededor del Sol.
El más famoso, por el hecho de que antes se le consideraba un planeta más
(aunque es más pequeño que nuestra luna), es Plutón, situado a las afueras
del Sistema Solar.
Desde agosto de 2006, Plutón pasó a ser considerado un planeta enano, junto
con Ceres y Eris (estos dos eran considerados antes asteroides).

ASTEROIDES Y METEORITOS

Los asteroides son también cuerpos rocosos que vagan por el espacio. Son
demasiado pequeños como para tener la forma esférica característica de los
planetas, debida a la propia gravedad: los mayores miden unos 900 km de
diámetro y los de menor tamaño apenas alcanzan la medida de una piedra
(estos últimos reciben el nombre de meteoroides).
Entre Marte y Júpiter existe un cinturón lleno de asteroides que orbitan
alrededor del Sol. La imponente fuerza gravitatoria de Júpiter no permitió
que estos fragmentos de roca se aglomerasen para formar otro planeta.

EL SOL, NUESTRA ESTRELLA

El Sol constituye el 99,8% de la masa total del Sistema Solar. A su lado, los
planetas son minúsculos. Si miráis el dibujo de la derecha podréis observar las
diferencias de tamaño entre el Sol y los planetas a escala.
El diámetro del Sol es de 1,4 millones de quilómetros 110 veces el de la Tierra.
¡Sería posible meter 1,3 millones de Tierras en el espacio que ocupa el Sol!
Aproximadamente el 75% del Sol es hidrógeno, que constituye el combustible
de las reacciones nucleares de fusión que hacen que brille e irradie calor.
Estas reacciones nucleares de fusión hacen que el hidrógeno se convierta en
helio, que es el segundo componente más importante del Sol. También
encontramos carbono y hierro en pequeñas cantidades.
¿Qué pasará cuando al Sol se le acabe el hidrógeno? El Sol, como todas las
demás estrellas, sigue un ciclo vital que depende de su tamaño. Se calcula que
el Sol agotará su hidrógeno en unos 4.500 millones de años y entonces se
inflará y se tragará a Mercurio, Venus y la Tierra. Se habrá convertido en una
gigante roja.
En el Sol encontramos tres partes bien diferenciadas:

MANCHAS SOLARES

Son zonas algo menos calientes que el resto de la superficie (se encuentran a
unos 2.000 ºC). Algunas son mucho más grandes que la Tierra. Aparecen de
forma periódica y se van desplazando.
PROTUBERANCIAS

A menudo se producen erupciones inmensas que lanzan rayos de materia


incandescente hacia el cielo, la cual vuelve a caer, formando un arco. Son tan
grandes que la Tierra, a su lado (mirad el dibujo en el que la hemos puesto a
escala) parece ridícula.

LOS PLANETAS SOLARES

Los 8 planetas del Sistema Solar suelen clasificarse en dos grupos bien
diferenciados, separados por el cinturón de asteroides.

PLANETAS INTERIORES, ROCOSOS, MENORES O


TERRESTRES

Se caracterizan por ser los más cercanos al Sol, por ser relativamente
pequeños, por estar formados de materiales sólidos y densos (metales y rocas)
y por presentar atmósferas delgadas (excepto Mercurio, que no tiene). Son
Mercurio, Venus, la Tierra y Marte.

PLANETAS EXTERIORES, GASEOSOS, MAYORES O JOVIANOS

Se encuentran más allá del cinturón de asteroides. Son planetas de grandes


dimensiones, y baja densidad, formados por gases y elementos ligeros, y que
presentan amplias atmósferas muy opacas. Son Júpiter, Saturno, Urano y
Neptuno.

MOVIMIENTOS PLANETARIOS

ROTACION

Giran sobre sí mismos como una peonza. Algunos lo hacen más rápido que
otros y todos lo hacen en la misma dirección, ¡excepto Venus! Una vuelta
completa corresponde a un día. Mientras en la Tierra el día dura 24h, en
Júpiter sólo dura ¡10 horas! ¡Y en Venus 5.832 horas (243 días terrestres)!

TRASLACION

Se desplazan dibujando órbitas ligeramente elípticas alrededor del Sol.


Cuando la Tierra da una vuelta completa al Sol decimos que ha pasado un
año. Por supuesto, los otros planetas tardan más o menos en completar una
vuelta, según si están más o menos alejados del Sol, respectivamente.
Mientras que Mercurio tarda 88 días, ¡Neptuno tarda 164 años!
cARActERÍStIcAS cOmpARAdAS dE LOS pLANEtAS dEL SIStEmA
SOLAR Distanci
a
Gravedad
en la
Diámetro Año Día
Ecuatoria respecto superficie
Planeta Descubrimient l (Km) al Sol (Tierra =
(u.a.)1 Sidéreo2 Sidéreo3 1)
o
Mercurio Prehistórico 4.800 0,39 88 días 59 días 0,38

Venus Prehistórico 12.100 0,72 225 días 243 días 0,91

Tierra - 12.756 1,00 365 días 23 h 56 min 1,00

Marte Prehistórico 6.794 1,52 687 días 24 h 37 min 0,38

Júpiter Prehistórico 143.200 5,20 11,9 años 9 h 55 min 2,30

Saturno Prehistórico 120.000 9,50 29,4 años 10 h 40 min 0,93

Urano 1781 51.800 19,10 84 años 15,5 h 0,80

Neptuno 1846 49.500 30,00 164 años 15 h 48 min 1,15

1. Unidad astronómica (u.a): distancia media entre la Tierra y el Sol (149.600.000 km).

2. Año sidéreo: tiempo que tarda un planeta en completar una órbita alrededor del Sol. Se
expresa en tiempo terrestre.

3. Día sidéreo (periodo de rotación): tiempo que tarda un planeta en dar una vuelta entera.
Se expresa en tiempo terrestre.
ORIGEN DEL PLANETA TIERRA
La Tierra que conocemos tiene un aspecto muy distinto del que tenía poco
después de su nacimiento, hace unos 4.470 millones de años. Entonces era un
amasijo de rocas conglomeradas cuyo interior se calentó y fundió todo el planeta.

Con el tiempo la corteza se secó y se volvió sólida. En las partes más


bajas se acumuló el agua mientras que, por encima de la corteza
terrestre, se formaba una capa de gases, la atmósfera.

Agua, tierra y aire empezaron a inteactuar de forma bastante violenta


ya que, mientras tanto, la lava manaba en abundancia por múltiples
grietas de la corteza, que se enriquecía y transformaba gracias a toda
esta actividad.

Formación del Sol y los planetas

Según los científicos, hace unos 13.800 millones de años se produjo


una gran explosión, el Big Bang. La fuerza desencadenada impulsó la
materia, extraordinariamente densa, en todas direcciones, a una
velocidad próxima a la de la luz. Con el tiempo, y a medida que se
alejaban del centro y reducían su velocidad, masas de esta materia se
quedaron más próximas para formar, más tarde, las galaxias.

No sabemos qué ocurrió en el lugar que ahora ocupamos durante los


primeros 10.000 millones de años, si hubo otros soles, otros planetas,
espacio vacio o, simplemente, nada. Hacia la mitad de este periodo, o
quizás antes, debió formarse una galaxia.

Cerca del límite de esta galaxia, que hoy llamamos Vía Láctea, una
porción de materia se condensó en una nube más densa hace unos
5.000 millones de años. Esto ocurría en muchas partes, pero esta nos
interesa especialmente. Las fuerzas gravitatorias hicieron que la mayor
parte de esta masa formase una esfera central y, a su alrededor,
quedasen girando masas mucho más pequeñas.
La masa central se convirtió eu una esfera incandescente, una estrella,
nuestro Sol. Las masas pequeñas también se condensaron mientras
describían órbitas alrededor del Sol, formando los planetas y algunos
de sus satélites. Entre ellos, uno quedó a la distancia justa y con el
tamaño adecuado para tener agua en estado líquido y retener una
importante envoltura gaseosa. Naturalmente, este planeta es la Tierra.

Sólido, líquido y gaseoso

Después de un periodo inicial en que la Tierra era una masa


incandescente, las capas exteriores empezaron a solidificarse, pero el
calor procedente del interior las fundía de nuevo. Finalmente, la
temperatura bajó lo suficiente como para permitir la formación de una
corteza terrestre estable.

Al principio no tenía atmósfera, y recibia muchos impactos de


meteoritos. La actividad volcánica era intensa, lo que motivaba que
grandes masas de lava candente saliesen al exterior y aumentasen,
gradualmente, el espesor de la corteza al enfriarse y solidificarse.
Esta actividad de los volcanes generó una gran cantidad de gases que
acabaron formando una capa sobre la corteza. Su composición era
muy distinta de la actual, pero fue la primera capa protectora y
permitió la aparición del agua líquida. Algunos autores la llaman
"Atmósfera I".

En las erupciones, a partir del oxígeno y del hidrógeno se generaba


vapor de agua, que al ascender por la atmósfera se condensaba,
dando origen a las primeras lluvias. Al cabo del tiempo, con la corteza
más fría, el agua de las precipitaciones se pudo mantener líquida en
las zonas más profundas de la corteza, formando mares y océanos, es
decir, la hidrosfera.

COMPONENTES DEL PLANETA TIERRA

Nuestro planeta tiene varias capas interiores y exteriores. las capas


interiores son: la corteza el manto y el nucleo en el se encuentra el
magma.
capas interiores
La capa más extena de nuestro planeta es la atmósfera y las más
interiores son: la atmósfera, la extratosfera y la troposfera que es
donde se desarolla la vida.
capas exteriores
Volcanes y terremotos
La erosión es arrastrar un material a otro lugar puede suceder por los
rios,torrentes, viento y mar.
La sedimentación es cuando el material transportado se detiene en un
lugar determinado
cuando el magma se solidifica se comvierte en roca magmatica.
por ejemplo: basalto, pumita y granito
Los restos de seres vivos y fragmentos de roca se mezclan se
convienten en rocas sedimentarias por ejemplo:conglomerao,
arenisca,o arcilla.
Las rocas magmaticas y sedimentarias
la erosión y sedimentación
La metamorfosis significa transformación. para que pase eso con las
rocas tiene que aumentar la presión o la temperatura. por ejemplo la
pizarra o mármol.
las rocas metamórficas
Los volcanes son aberturas de la corteza terrestre, por las que accede
el magma a la superficie. las partes de un volcán son el cráter, el cono
volcánico, la chimenea y la lava que se forma cuando al magma sale a
la
superficie.

ESTRUCTURA GEOMETRICA

"La forma de equilibrio de una masa fluida homogénea sometida a las


leyes de gravitación universal y girando alrededor de un eje es un
elipsoide de revolución aplastado por los polos". (Newton 1687)

Las masas internas de la Tierra, su distribución y su densidad no son


homogéneas, de ahí que la Tierra no sea un elipsoide perfecto. A su
figura se la denomina Geoide.

Geoide: Superficie equipotencial que es perpendicular en todos sus


puntos a la dirección de la gravedad resultante de la atracción terrestre
y la fuerza centrífuga originada por la rotación terrestre.

La gravedad terrestre varía con el tiempo, la altura, la latitud y


longitud y por la desconocida irregular distribución de masas en el
interior de la Tierra.

La superficie del Geoide coincide aproximadamente con el nivel medio


de las aguas oceánicas, supuestas en calma y prolongadas
imaginariamente por debajo de los continentes, considerando nulas las
influencias de las fuerzas de gravitación de la Luna, el Sol, de los
demás astros, las fuerzas de atracción del resto de los puntos de la
Tierra y de la fuerza centrífuga debida a la rotación terrestre.

Al Geoide se le considera como la superficie del nivel medio del


mar obtenido durante un largo período de tiempo de observación. Es
la superficie de referencia altimétrica (Datum) en la representación de
las alturas y del relieve topográfico.
El Geoide es una figura extremadamente compleja de definir
matemáticamente y utilizar como referencia de los cálculos de las
observaciones geodésicas-topográficas terrestres. Por ello se emplea
una figura geométrica de estructura matemática más sencilla y cuya
forma difiere muy poco a la del geoide: el elipsoide de revolución.

La Geodesia es la ciencia que estudia la forma y dimensiones de la


Tierra en un contexto territorial amplio. En la geodesia tradicional se
han utilizado observaciones terrestres y astronómicas. Pero la entrada
en escena de los satélites artificiales ha dado lugar a la Geodesia
Espacial.

La Geodesia Espacial se basa en la observación o recepción de


señales electromagnéticas emitidas por dispositivos instalados en
vehículos espaciales. Fundamentalmente se utilizan satélites
artificiales, tanto pasivos como activos, pero también se emplean
observaciones a la Luna, a las estrellas y a los cuásares
extragalácticos. Entre los satélites utilizados se encuentran los
pertenecientes a la constelación NAVSTAR, que da lugar al conocido
sistema GPS de EE.UU y la constelación GLONASS de la actual Unión
Soviética. En un futuro cercano la constelación satelital GALILEO,
perteneciente a la U.E., permitirá su utilización, además, con fines
geodésicos.

ESTRUCTURA INTERNA

Desde que se iniciaron los estudios acerca del interior de la Tierra se


han propuesto numerosos modelos para explicar la estructura interna
de la misma. Todos ellos se basan esencialmente en una estructura
concéntrica constituida por 3 capas principales, la corteza terrestre o
capa más externa, el manto o capa intermedia y en núcleo
interno. En todos los modelos propuestos el elemento común es el
núcleo terrestre, que la mayor parte de los autores consideran
constituido por una aleación de hierro y níquel. En cuanto a la
constitución del manto de la corteza terrestre existen notables
diferencias entre los modelos que han sido propuestos.

Esquema que muestra las capas de la Tierra de acuerdo a los 2


modelos existentes. Imagen tomada de Edward J. Tarbuk et. al.,.
Earth: An Introduction to Physical Geology, 2014.
Cabe destacar, que en la actualidad se encuentran aceptados 2
modelos principales: el primero de ellos se basa en la composición
química de las capas, mientras que el segundo se construye en base
a las propiedades mecánicas de las mismas.
COMPOSICIÓN QUÍMICA DE LA TIERRA

Proporciones de los elementos mayores que componen la


Tierra. Imagen tomada de Stephen Marshak. Essentials of Geology,
2013.
La Tierra consiste mayormente de elementos producidos por
reacciones de fusión llevadas a cabo en el interior de las estrellas y en
explosiones de supernovas. Únicamente cuatro elementos (hierro,
oxígeno, silicio y magnesio) componen el 91.2% de la masa total de la
Tierra; el 8.8% restante consiste en otros 88 elementos. Los
elementos de la Tierra involucran una gran variedad de materiales. A
saber:

o Productos químicos orgánicos: Son compuestos que


contienen carbono que o bien se encuentran en los organismos
vivos o tienen características que se asemejan a los compuestos
en los organismos.
o Minerales. Una sustancia sólida y natural en la que los átomos
están dispuestos en un patrón ordenado. Una sola muestra
coherente de un mineral que cuanta con un arreglo geométrico y
caras planas es un cristal, mientras que una muestra de forma
irregular, o un fragmento derivado de un cristal más grande o
grupo de cristales, es un grano.
o Vidrios: Son sólidos en los que los átomos no están dispuestas
en un patrón ordenado.
o Rocas: Son agregados de cristales minerales o granos, o masas
de vidrio natural. Los geólogos reconocen tres grandes grupos de
rocas. (1) Las rocas ígneas se desarrollan cuando el fundido
(líquido conocido como magma) de roca caliente se enfría y se
congela. (2) Las rocas sedimentarias que se forman a partir de
granos que se originan por la disgregación de rocas preexistentes
y se cementan mediante el proceso de diagénesis, o de minerales
que precipitan de una solución de agua. (3) Las rocas
metamórficas se forman cuando las rocas preexistentes
cambian en respuesta a calor y presión.
o Sedimentos. Es una acumulación de granos minerales sueltos
(granos que no han sufrido cementación).
o Metales. Son sólidos compuestos de un solo tipo de átomos de
metal (tales como hierro, aluminio, cobre y estaño).
Una aleación es una mezcla que contiene más de un tipo de
átomos de metal.
o Fundidos: Se forma una masa fundida cuando los materiales
sólidos se calientan y se transforman en líquido. La roca fundida
es un tipo de geólogos en fusión distinguir entre el magma, que
es roca fundida bajo la superficie de la Tierra, y la lava, roca
fundida que ha fluido hacia fuera sobre la superficie de la Tierra.
o Compuestos volátiles. Materiales que se transforman
fácilmente gas a temperaturas relativamente bajas en la
superficie de la Tierra.
Los minerales más comunes en la Tierra contienen sílice (un
compuesto de silicio y oxígeno) mezclado un proporciones variables
con otros elementos; a estos minerales se les llama minerales
silicatados. Por ello, las rocas compuestas por minerales silicatados se
les denominan rocas silicatadas o siliciclásticas. Los geólogos
distinguimos cuatro clases de rocas ígneas silicatadas basándonos,
esencialmente en la proporción de silicio respecto al hierro y magnesio.
En este orden de ideas, las 4 clases son: félsicas (o
silícicas), intermedias, máficas y ultramáficas. A medida que la
proporción de sílice en la roca se incremente, su densidad (masa por
unidad de volumen) disminuye. Así, las rocas félsicas son menos
densas que las rocas máficas y ultramáficas. Muchos tipos diferentes
de rocas están englobadas en cada clase.
Las más importante y comunes en el estudio de la estructura interna
de la Tierra son el granito (roca félsica con minerales grandes –
denominados fenocristales-), el gabro (una roca máfica con minerales
grandes), el basalto (roca máfica con minerales pequeños) y
la peridotita (una roca ultramáfica con minerales grandes)
Modelo Composicional o geoquímico
Corteza Terrestre
Es la capa más superficial de las que forman la Tierra, constituyendo
únicamente el 1% de la masa de la misma. Pese a su escasa
importancia cuantitativa, sobre la corteza terrestre versan el 99% de
los conocimientos directos existentes acerca de nuestro planeta. La
corteza se originó probablemente en épocas avanzadas del período
pregeológico de la Tierra, a partir de materiales del manto, de manera
semejante a como se origina la escoria en una masa pétrea fundida.
Analogía entre las capas de la Tierra y un huevo duro. Imagen tomada
de Stephen Marshak. Essentials of Geology, 2013.
El límite inferior de la corteza terrestre lo constituye
la discontinuidad de Mohorovičić. Su espesor no es uniforme, pues
mientras en los continentes llega a los 35-40 km, de bajo de
los fondos oceánicos raramente supera los 10 km de espesor.
La corteza terrestre, especialmente en sus zonas continentales, es la
parte más heterogénea de la Tierra, y está sometida a cambios
continuos provocados por la acción de fuerzas antagónicas,
las endógenas o constructoras del relieve (orogénesis,
vulcanismo, etc.) y las exógenas o destructoras del
relieve (erosión).
Se pueden distingues 3 capas que constituyen la corteza terrestre:

1. Capa sedimentaria superficial: discontinua, constituida por


rocas sedimentarias, cuyo espesor puede llegar en ciertas zonas
continentales a varios miles de metros, mientras que en los
fondos oceánicos, raramente supera los 500-1000 m y en ciertas
zonas de los mismos faltan por completo.
2. Capa granítica intermedia (corteza
continental): constituida por rocas de composición semejante a
la del granito (rocas ácidas, de alto contenido de SiO2 y bajo
contenido de Fe y Mg). El espesor de esta capa es de 35-40 km
bajo los continentes (salvo en las zonas de colisión, en las que
puede rebasar los 50 km), faltando por completo en los fondos
oceánicos. Antiguamente se le denominaba SIAL, debido a su
composición predominante de Silicio y Al
3. Capa basáltica inferior (corteza oceánica): constituida por
materiales de composición muy semejante a la de los basaltos
(rocas básicas, de bajo contenido en sílice pero alto contenido de
Fe y Mg). En los fondos oceánicos la falta de la capa granítica
intermedia determina que la corteza oceánica se encuentre
directamente bajo la capa sedimentaria y en los puntos donde
falta esta aflora directamente debajo de las aguas. En la
terminología antigua, esta capa se denominaba SIMA, por su
composición predominantemente de Silicio y Magnesio.
Manto
Es una capa intermedia dispuesta inmediatamente encima del núcleo y
debajo de la corteza terrestre, que se extiende desde los 2898 km de
profundidad (discontinuidad de Gutenberg, que la separa del núcleo)
hasta la discontinuidad de Mohorovičić, que la separa de la corteza
terrestre.
Por consiguiente, se espesor es de aproximadamente 2860 km. El
manto representa aproximadamente el 83% del volumen del globo
terrestre y el 65% de su masa.
Sobre la composición de los materiales del manto se admite en
general que está formado por rocas ultrabásicas (muy bajo contenido
de SiO2 y una gran cantidad de Fe y Mg) que contienen grandes
cantidades de olivino y piroxenos.
Dentro del manto, se encuentra la denominada zona de transición,
que se encuentra situada entre los 400 y los 660km.
El manto, especialmente en sus zonas más superficiales, presenta
desde el punto de vista geológico gran importancia, pues con toda
seguridad la corteza terrestre se formó por diferenciación
magmática a partir de los materiales del manto superior. Por otra
parte, numerosos e importante fenómenos geológicos que afectan a la
corteza terrestre como la orogénesis, el vulcanismo, los fenómenos
sísmicos, etc., tienen su origen en el manto superior.

En el manto se originan las fuerzas causantes de la deriva continental.


Autor de la imagen desconocido.
La fuerza motriz que provoca los más importantes cambios en la
corteza terrestre tiene su origen en el manto subcortical y se trata
simplemente de las corrientes de convección existentes en el mismo. El
primero en sostener la existencia de corrientes de convección en el
manto fue Vening-Meinesz, en 1948, quien suponía que ciertas áreas
locales o regionales del manto, y debido a las altas temperaturas
existentes, las rocas se dilataban y ascendían hasta zonas
subcorticales, extendiéndose lateralmente bajo la corteza terrestre,
enfriándose y descendiendo. En esencia, el mecanismo sería el mismo
que se puede observar en el líquido contenido en un vaso cuando es
expuesto a un rápido calentamiento.
La existencia de dorsales submarinas prueba la existencia de las
corrientes de convección del manto. Dichas dorsales, caracterizadas
por flujos de calor y por una gran inestabilidad sísmica,
corresponderían a las crestas de las corrientes de convección, que, por
otra parte, serían la fuerza motora que produce el desplazamiento de
los continentes.
Núcleo
Es la capa más interna de la Tierra, extendiéndose desde
la discontinuidad de Gutenberg, a 2898 km de profundidad, hasta el
centro del globo terrestre. El núcleo representa aproximadamente
el 14% del volumen de la Tierra y el 31-32% de su masa.
En la actualidad se considera que la composición del núcleo es
de carácter metálico y que está constituido por hierro con
cantidades menores de níquel y mucho menores aún de silicio
metálico, azufre, oxígeno y carbono, estos dos últimos formando
sulfuros y carburos metálicos respectivamente.
La densidad general de la Tierra es de 5.5 g/cm3, basada en
cálculos hechos a partir de la Ley de la atracción gravitacional de
Newton. Las rocas de la corteza tienen relativamente baja
densidad, que va desde los 2.7 g/cm3 para el granito hasta los 3.0
g/cm3 para el basalto. Las rocas ultramáficas del manto, sin
embargo, probablemente tengan una densidad de 3.3 g/cm3 en el
manto superior, si bien la presión podría elevar este valor a cerca
de 5.5 g/cm3 en la base del manto inferior.
Si la corteza y el manto, que contienen aproximadamente el 85%
del volumen de la Tierra, están en o por debajo de la densidad
promedio de la Tierra, entonces el núcleo debe ser demasiado
denso para acerca ese promedio a los 5.5 g/cm3.
Los cálculos muestran que el núcleo debe tener una densidad de
aproximadamente 10 g/cm3 en el límite núcleo-manto,
3
incrementándose a 12 o 13 g/cm en el centro de la Tierra. Esta
enorme densidad sería suficiente para darle a la Tierra una densidad
promedio de 5.5 g/cm3.
El núcleo de la Tierra representa cerca del 14% del volumen de la
Tierra. Autor de la imagen desconocido.
Bajo la grandes presiones existentes en el núcleo, un mezcla de
hierro y níquel tendría una densidad ligeramente mayor a la
requerida en el núcleo. La aleación hierro-níquel con una cantidad
de elementos ligeros, tales como
el oxígeno, potasio, azufre o silicio tendría la densidad necesaria.
Por lo tanto, muchos geólogos piensan que esta mezcla constituye en
núcleo.
Pero estudios recientes de densidad por sí mismos difícilmente son
evidencia convincente de que el núcleo es una mezcla de hierro y
níquel, pues muchas otras sustancias pesadas podrían estar en su
lugar.
La hipótesis de una composición esencialmente férrica se basa en el
hecho de que el hierro es uno de los elementos pesados de mayor
abundancia en el sistema solar y es un elemento sumamente
abundante en los meteoritos metálicos o sideritos. Los meteoritos,
para muchos científicos son remanentes del material básico que
creó nuestro propio sistema solar. Un estimado del 10% de los
meteoritos está compuesto por hierro mezclado con pequeñas
cantidades de níquel. Un material similar a estos meteoritos pudo
haber ayudado a crear la Tierra, depositándose tal vez en el centro
de la Tierra debido a su alta densidad; el otro 90% de los
meteoritos está compuesto principalmente de rocas ultramáficas y
quizás represente el material que compone el manto. La composición
de esos meteoritos, entonces, podría decirnos de que está hecho el
núcleo terrestre.
De esta manera, la combinación de la información sísmica y
de densidad con las suposiciones basadas en la composición de los
meteoritos, indicarían que el núcleo contiene hierro y níquel con al
menos la parte más externa siendo líquida. La densidad de los
materiales del núcleo, teniendo en cuenta la hipotética composición
expuesta y las velocidades de transmisión de las ondas sísmicas a
través del mismo, oscilará entre 10 gr/cm3, en sus zonas más
externas, y 13.6 gr/cm3 en sus zonas más internas.
El núcleo metálico sería el principal factor estructural del campo
magnético terrestre, al imantarse por inducción debido a las corrientes
eléctricas que circulan en el núcleo externo y en las capas profundas
del manto.

Sobre las condiciones termodinámicas de los materiales del núcleo se


tienen pocos datos, pero se admite que las presiones alcancen valores
de varios centenares de miles de atmósferas y las temperaturas
sean del orden de algunos miles de grados centígrados, como
máximo 4000-5000 °C.
Modelo Mecánico o dinámico
Además de las 3 principales capas de la Tierra, se han identificado
otras capas en el interior de nuestro planeta que difieren
composicionalmente de las demás. Así, el modelo mecánico se basa en
el comportamiento físico de los materiales que componen el interior del
planeta Tierra, dividiéndolo en Litósfera, astenósfera, manto
superior, manto inferior, núcleo externo y núcleo interno.
Modelo de las capas de la Tierra en base a sus propiedades físicas.
Imagen tomada de Stephen Marshak. Essentials of Geology, 2013.
Las ondas sísmicas viajan a diferentes velocidades a través de dichas
capas; una alternativa para pensar en las capas de la Tierra proviene
del estudio de la capacidad de las rocas para fluir o no. En este orden
de ideas, distinguimos entre materiales rígidos, los cuales pueden
deformarse o romperse pero no fluir, y los materiales plásticos, los
cuales son relativamente suaves y pueden fluir sin romperse.
Litósfera
Los geólogos han determinado que los 100 a 150 km más
superficiales de la Tierra son relativamente rígidos. En otras
palabras, la Tierra tiene una cubierta compuesta por rocas que no
fluyen fácilmente.
Esta capa se conoce como litósfera (del griego lithos que significa
―piedra‖) y consiste en la corteza terrestre y la parte superior y más
fría del manto, conocida como manto litosférico. De acuerdo con la
famosa teoría de la Tectónica de Placas, la litósfera no es un
caparazón o cubierta continua: está dividida en cerca de una docena
de placas que se mueven sobre la superficie de la Tierra a velocidades
muy bajas, de apenas unos pocos centímetros por año.

La litósfera está compuesta por la parte más superficial y sólida de la


Tierra,de unos cuantos kilómetros de espesor. Fotografía de la
Cordillera del Himalaya tomada por la NASA.
Cada placa es una unidad rígida que se encuentra sobre
la astenósfera, la cual también está en movimiento. La litósfera que
forma las placas puede tener solo unos cuantos kilómetros de grosor
en áreas volcánicas activas y quizás unos 200 km de grosor o más
debajo de las partes más viejas y frías de los continentes.
Los geólogos distinguen dos tipos de litósfera:

1. Litósfera oceánica: Compuesta por la corteza oceánica en su


parte superior, generalmente tiene un grosor de cerca de 100
km.
2. Litósfera continental: Compuesta por la corteza continental en
su parte superior, generalmente tiene un espesor de cerca de
150 km.
Astenósfera

La sísmica de refracción puede ser usada para detectar


límites entre capas de rocas. Imagen tomada de Diane H. Carlson, et.
al., Physical Geology: Earth Revealed. 2011
Generalmente, las ondas sísmicas incrementan su velocidad conforme
aumente la profundidad, debido a que con el aumento de presión
propiedades de la roca se alteran.

Sin embargo, a profundidades cercanas a los 70 a 125 kilómetros, las


ondas sísmicas viajan más lentamente que en las capas más someras o
superficiales, denominándose a esta zona como zona de baja
velocidad.
Esta zona, que se extiende a profundidades de tal vez hasta 200
kilómetros (124 millas), también es llamada, en la teoría de
la tectónica de placas como astenósfera (del griego asthenes que
significa ―débil‖).
El límite entre la litósfera y la astenósfera está en donde las
temperaturas alcanzan los 1280 °C; algunos geólogos piensan que las
rocas de la astenósfera pueden estar parcialmente fundidas, formando
una mezcla de cristales y roca fundida; un porcentaje muy pequeño de
líquido en la astenósfera puede ayudar a explicar algunas de sus
propiedades físicas.
Las rocas en esta zona pueden estar más cerca de su punto de fusión
que las rocas por encima de esta zona o por debajo de ella (si bien las
rocas de esta zona son probablemente no tan calientes como las rocas
de abajo, estas más cerca de fundirse porque son más ricas en
minerales con bajos puntos de fusión que las rocas que están a mayor
profundidad – los puntos de fusión son controlados por presión y
temperatura).

Sísmica de reflexión. Ondas sísmicas se reflejan desde límites de rocas


profundos dentro de la Tierra y regresan a la estación sísmica en la
superficie. Imagen tomada de Diane H. Carlson, et. al., Physical
Geology: Earth Revealed. 2011
Si las rocas de la astenósfera están cerca de su punto de fusión, esta
zona podría ser importante por 2 razones:

1. Podría representar la zona en la que el magma es generado


2. Las rocas de esta zona podrían tener relativamente poca rigidez
y por lo tanto son propensas a fluir.
Si las rocas en la astenósfera son menos rígidas que las rocas
suprayacentes de la litósfera, entonces la astenósfera puede
deformarse fácilmente. Las placas de la quebradiza litósfera
probablemente se mueven fácilmente sobre la astenósfera, la cual
puede actuar como una capa lubricante debajo.
La astenósfera está enteramente contenida en el manto y
generalmente se encuentra debajo de los 100 o 150 km de la
litósfera. No podemos asignar una profundidad específica a la base
de la astenósfera debido a que todo el manto debajo de los 150
km puede fluir, pero por conveniencia, algunos geólogos consideran
que la base de la astenósfera está por encima de la zona de
transición.
Existe un acuerdo generalizado en la existencia y profundidad de la
astenósfera debajo de la litósfera oceánica, pero un considerable
desacuerdo acerca de la astenósfera debajo de la litósfera continental.
Y es que algunos geólogos piensan que no hay astenósfera en
absoluto debajo de los continentes. Las razones de este desacuerdo
son resultado del rápido desarrollo en el campo de la tomografía
sísmica.

Bloque diagrama de la litósfera, enfatizando en la diferencia entre la


litósfera oceánica y la continental. Imagen tomada de Stephen
Marshak. Essentials of Geology, 2013.
Manto superior e inferior
La información proveniente de la reflexión y refracción
sísmica indica la existencia de varias capas concéntricas en el manto,
como lo demuestra la ilustración 2, con límites prominentes a los 400
y 670 kilómetros (248 y 416 millas), siendo ésta última la
profundidad de los terremotos más profundos. Debido a que la
presión incrementa con la profundidad dentro de la Tierra, los límites
entre las capas del manto probablemente representan profundidades a
las cuales la presión colapsa la estructura interna de ciertos minerales
convirtiéndolos en minerales densos.
La estructura concéntrica de la Tierra definida por la variación en las
velocidades de las ondas S y P, así como por estimaciones de
densidad. (Imagen por la NASA) Imagen tomada de Diane H. Carlson,
et. al., Physical Geology: Earth Revealed. 2011
Un ejemplo claro, se da con el mineral olivino que a presiones
equivalente a una profundidad aproximada de 670 kilómetros, su
estructura puede colapsar y adoptar una estructura más densa, a lo
que se conoce como perovskita. Algunos geólogos piensan que el
límite 670 kilómetros representa un cambio químico al igual que
un cambio físico que separan al manto superior del químicamente
diferente manto inferior.
Si se concibe el manto como campas concéntricas (como una cebolla)
estaríamos cayendo en un simplismo. Imágenes detalladas provistas
por tomografías sísmicas, sugieren que el manto es heterogéneo,
probablemente debido a variaciones de temperatura,
composición y densidad.
La existencia de esta discontinuidad de segundo orden a 650 km –
670 km de profundidad hace suponer que el manto se encuentre
dividido en 2 zonas, el manto externo que va desde la discontinuidad
de Mohorovičić hasta los 650 km de profundidad (discontinuidad de
Reppetti) y el manto interno, desde esta última discontinuidad hasta
la de Gutenberg, a 2898 km de profundidad.
La densidad de los materiales del manto oscilará entre 3.3
gr/cm3 en sus zonas más superficiales, hasta 5-6 gr/cm3 en sus
partes más profundas.
Límite núcleo-manto
El límite entre el núcleo y el manto está marcada por un gran cambio
en la velocidad de las ondas sísmicas, densidad y temperatura. Aquí,
hay una zona de transición por encima de los 200 kilómetros de
espesor, conocida como la capa D‘‘, en la base del manto, en donde la
velocidad de la onda P disminuye drásticamente. La zona de ultra
baja velocidad (ULVZ en la figura) que forma la ondulación en el
borde del límite núcleo-manto probablemente se deba al núcleo
caliente parcialmente fundido que se encuentra cubriendo las rocas del
manto o parte del núcleo externo líquido que reacciona químicamente
con el manto adyacente.
Los estudios sísmicos y geodésicos más recientes señalan que las
aleaciones de hierro más livianas del núcleo externo líquido pueden
reaccionar con los silicatos del manto inferior para formar silicatos de
hierro. Así, los ―sedimentos‖ de hierro silicatados menos densos junto
con hierro líquido en espacios porosos, ascienden y acumulan en capas
desiguales a lo largo de la frontera entre el núcleo y el manto.

Esquema que ilustra la forma de la zona de ultra baja velocidad


(ULVZ), en la zona de transición núcleo-manto conocida como capa
D‘‘). Imagen tomada de Diane H. Carlson, et. al., Physical Geology:
Earth Revealed. 2011
La presión de la acumulación de ―sedimentos‖ a lo largo de la frontera
hace que parte del hierro líquido sea expulsado de los espacios
porosos para formar una capa eléctricamente conductora que conecta
el núcleo y el manto, explicando la disminución de las velocidades
sísmicas en la zona de ultra baja velocidad. Puede ser difícil de probar
si el manto inferior está parcialmente fundido por su contacto con el
núcleo o si el núcleo está reaccionando químicamente con el manto.

Lo que si es casi seguro, es que tanto el manto como el núcleo están


sufriendo convección, un patrón de circulación en el cual se eleva el
material de baja densidad mientras que el de alta densidad desciende.
Basado en estudios de tomografía sísmica, las porciones pesadas del
manto (incluyendo las placas de subducidas) se hunden hacia su base,
pero son incapaces de penetrar en el núcleo (más denso). Porciones
calientes del núcleo podrían subir a su cima e incorporarse en el
manto. Esto es sugerido por recientes estudios isotópicos de la pluma
de manto (o penacho mantélico) que alimenta el punto caliente de
Hawái. Las rocas volcánicas de Hawái (basaltos) contienen una firma
isotópica que es característica del núcleo
Núcleo externo e interno
Información de ondas sísmicas provee la evidencia principal la de
existencia del núcleo terrestre. Las ondas sísmicas provenientes de
grandes terremotos no alcanzan ciertas áreas del lado opuesto de la
Tierra.

La figura de arriba muestra como las ondas sísmicas P se extienden


desde un terremoto hasta 103° (11 500 kilómetros) del epicentro y de
repente desaparecen de los sismogramas. A más de 142° (15 500
kilómetros) del epicentro, las ondas P reaparecen en los sismogramas.
De esta manera, la región comprendida entre los 103° y los 142°, con
ausencia de ondas P, se denomina zona de sombra de onda P.
Del lado izquierdo, la zona de sombre de la onda P, causada por la
refracción de las ondas P dentro del núcleo de la Tierra. Del lado
derecho la zona de sombre de la onda S. Debido a que las ondas S no
pasan a través del núcleo, el núcleo es aparentemente líquido (o se
comporta como un fluido). Imagen tomada de Diane H. Carlson, et.
al., Physical Geology: Earth Revealed. 2011
La formación de esta zona puede ser explicada por la refracción de
las ondas P (cambia su ángulo de incidencia) cuando se encuentran
con el límite del núcleo; gracias a que la trayectoria de las ondas P
pueden ser calculadas con precisión, incluso el tamaño y la forma del
núcleo pueden ser determinadas.
Una diferencia significativa entre las ondas P y las ondas S es que
las ondas P pueden viajar a través de materiales
tanto sólidos como fluidos, mientras que las ondas S pueden
viajar únicamente a través de materiales sólidos.
La zona de sombra de la onda S es incluso más extensa que la
zona de sombra de la onda P y es precisamente debido a lo anterior.
Las ondas S directas no son registradas en toda la región comprendida
a más de 103° de distancia del epicentro del terremoto. De esta
manera, la zona de sombra de la onda S parece indicar que este tipo
de ondas no atraviesan el núcleo en absoluto. De ello resultaría que
el núcleo de la Tierra sea líquido, o al menos que se comporte
como uno.
La manera en la que las ondas P son refractadas en el interior del
núcleo terrestre (como muestran cuidadosos análisis de sismogramas)
sugiere que el núcleo tiene 2 partes, a saber:

o Núcleo externo: se extiende desde los 2898 km de profundidad


(discontinuidad de Gutenberg) hasta los 5154 km de profundidad
(discontinuidad de Weichert). Las características sísmicas del
núcleo externo, especialmente la no transmisión de las ondas S a
través de él, hace suponer que se comparta como
un líquido (para numerosos autores sus materiales estarían en
estado de fusión)
o Núcleo interno: Se extiende desde los 5154 km hasta los 6371
km. Si bien su composición es la misma que la del núcleo externo
químicamente hablando, debido a las grandes presiones a las que
sus materiales están sometidos, se encuentra en estado sólido.

TEORIA DE LA ISOSTASIA, DERIVA CONTINENTAL Y LA TEORIA DE LAS PLACAS

La isostasia es la condición de equilibrio gravitacional a la que tiende


la zona externa de la geosfera (la corteza y el manto contiguo) de
manera que se presentan diferencias de altitud, como las que
distinguen océanos de continentes, que compensan las diferencias
de densidad en las distintas áreas. Se resuelve en movimientos
verticales (epirogénicos) y está fundamentada en el principio de
Arquímedes. Fue enunciada como principio a finales del siglo XIX.
El equilibrio isostático puede romperse por ejemplo por un movimiento
tectónico o la fusión de un casquete glaciar. La isostasia es
fundamental para el relieve de la Tierra. Los continentes son menos
densos que el manto, y también que la corteza oceánica. Cuando
la corteza continental se pliega acumula gran cantidad de materiales
en una región concreta. Terminado el ascenso, comienza la erosión.
Los materiales se depositan, a la larga, fuera de la cadena montañosa,
con lo que ésta pierde peso y volumen. Las raíces ascienden para
compensar esta pérdida dejando en superficie los materiales que han
estado sometidos a un mayor proceso metamórfico.
La teoría de la deriva continental fue propuesta originalmente
por Alfred Wegener en 1912, quien la formuló basándose, entre otras
cosas, en la manera en que parecen encajar las formas de
los continentes a cada lado del océano Atlántico,
como África y Sudamérica, de lo que ya se habían percatado
anteriormente Benjamin Franklin y otros. También tuvo en cuenta el
parecido de la fauna fósil de los continentes septentrionales y ciertas
formaciones geológicas. Más en general, Wegener conjeturó que el
conjunto de los continentes actuales estuvieron unidos en el pasado
remoto de la Tierra, formando un supercontinente,
denominado Pangea, que significa «toda la tierra». Este planteamiento
fue inicialmente descartado por la mayoría de sus colegas, ya que su
teoría carecía de un mecanismo para explicar la deriva de los
continentes. En su tesis original, propuso que los continentes se
desplazaban sobre otra capa más densa de la Tierra que conformaba
los fondos oceánicos y se prolongaba bajo ellos, de la misma forma en
que uno desplaza una alfombra sobre el piso de una habitación. Sin
embargo, la enorme fuerza de fricción implicada motivó el rechazo de
la explicación de Wegener y la puesta en suspenso, como hipótesis
interesante pero no probada, de la idea del desplazamiento
continental. En síntesis, la deriva continental es el desplazamiento
lento y continuo de las masas continentales.

La tectónica de placas (del griego τεκτονικός, tektonicós, "el que


construye") es una teoría geológica que explica la forma en que está
estructurada la litosfera (porción externa más fría y rígida de la Tierra).
La teoría da una explicación a las placas tectónicas que forman la
superficie de la Tierra y a los desplazamientos que se observan entre
ellas en su movimiento sobre el manto terrestre fluido, sus direcciones
e interacciones. También explica la formación de las cadenas
montañosas (orogénesis). Así mismo, da una explicación satisfactoria
de por qué los terremotos y los volcanes se concentran en regiones
concretas del planeta (como el Cinturón de Fuego del Pacífico) o de
por qué las grandes fosas submarinas están junto a islas y continentes
y no en el centro del océano.
Las placas tectónicas se desplazan unas respecto a otras con
velocidades de 2,5 cm/año1 lo que es, aproximadamente, la velocidad
con que crecen las uñas de las manos. Dado que se desplazan sobre la
superficie finita de la Tierra, las placas interaccionan unas con otras a
lo largo de sus fronteras o límites provocando intensas deformaciones
en la corteza y litosfera de la Tierra, lo que ha dado lugar a la
formación de grandes cadenas montañosas (por ejemplo las cordilleras
de Himalaya, Alpes, Pirineos, Atlas, Urales, Apeninos, Apalaches, Andes
, entre muchos otros) y grandes sistemas de fallas asociadas con estas
(por ejemplo, el sistema de fallas de San Andrés). El contacto por
fricción entre los bordes de las placas es responsable de la mayor
parte de los terremotos. Otros fenómenos asociados son la creación
de volcanes (especialmente notorios en el cinturón de fuego del
océano Pacífico) y las fosas oceánicas.
Las placas tectónicas se componen de dos tipos distintos de litosfera:
la corteza continental, más gruesa, y la corteza oceánica, la cual es
relativamente delgada. La parte superior de la litosfera se le conoce
como Corteza terrestre, nuevamente de dos tipos (continental y
oceánica). Esto significa que una placa litosférica puede ser una placa
continental, una oceánica, o bien de ambos, si fuese así se le
denomina placa mixta.
Uno de los principales puntos de la teoría propone que la cantidad de
superficie de las placas (tanto continental como oceánica) que
desaparecen en el manto a lo largo de los bordes convergentes
de subducción está más o menos en equilibrio con la corteza oceánica
nueva que se está formando a lo largo de los bordes divergentes
(dorsales oceánicas) a través del proceso conocido como expansión del
fondo oceánico. También se suele hablar de este proceso como el
principio de la "cinta transportadora". En este sentido, el total de la
superficie en el globo se mantiene constante, siguiendo la analogía de
la cinta transportadora, siendo la corteza la cinta que se desplaza
gracias a las fuertes corrientes convectivas de la astenósfera, que
hacen las veces de las ruedas que transportan esta cinta, hundiéndose
la corteza en las zonas de convergencia, y generándose nuevo piso
oceánico en las dorsales.
La teoría también explica de forma bastante satisfactoria la forma
como las inmensas masas que componen las placas tectónicas se
pueden "desplazar", algo que quedaba sin explicar cuando Alfred
Wegener propuso la teoría de la Deriva Continental, aunque existen
varios modelos que coexisten: Las placas tectónicas se pueden
desplazar porque la litósfera tiene una menor densidad que
la astenósfera, que es la capa que se encuentra inmediatamente
inferior a la corteza. Las variaciones de densidad laterales resultan en
las corrientes de convección del manto, mencionadas anteriormente.
Se cree que las placas son impulsadas por una combinación del
movimiento que se genera en el fondo oceánico fuera de la dorsal
(debido a variaciones en la topografía y densidad de la corteza, que
resultan en diferencias en las fuerzas
gravitacionales, arrastre, succión vertical, y zonas de subducción). Una
explicación diferente consiste en las diferentes fuerzas que se generan
con la rotación del globo terrestre y las fuerzas de marea del Sol y de
la Luna. La importancia relativa de cada uno de esos factores queda
muy poco clara, y es todavía objeto de debate.
LOS MINERALES SU FUNCIÓN Y COMPOSICIÓN QUIMICA DE LA
TIERRA

Los minerales son cuerpos de materia sólida del suelo que pueden
aparecer de formas muy diversas, ya sea de forma aislada o como
componentes fundamentales de las rocas.

Se pueden estudiar los minerales a partir de las distintas propiedades


que presentan, como la dureza, geometria (en cristales), composición
química, densidad, ... La mayor parte de los objetos que usamos en
nuestra vida cotidiana proceden de uno o varios minerales.
Características de los minerales

El cristal de una ventana no es un crital, aunque está hecho con


minerales cristalinos. Del mismo modo, una roca no es un mineral, sinó
un material formado por minerales diversos.

Para comprender que es un mineral, podemos estudiar algunas de sus


características:

1.- Se encuentra en la naturaleza, es decir, no está fabricado.


2.- Tiene una estructura geométrica fija, por tanto, és sólido.
3.- Es de naturaleza inorgánica, por eso, la concha de un molusco no
es un mineral, aunque contenga minerales.
4.- Tiene una composición química fija, aunque, a veces, pueda
contener una sustancia contaminante que modifique su color.

A menudo, los minerales se encuentran en la naturaleza formando


masas dentro de las rocas. Entonces se habla de una veta o filón de
un determinado mineral. Su descubrimiento y explotación determina la
actividad de la mineria. Desde la prehistoria los humanos hemos usado
los minerales para fabricar utensilios, herramientas, máquinas y armas.

La apariencia de los minerales


Para clasificar los minerales es importante observar una serie de
propiedades fisiológicas:

1.- Color: algunos minerales pueden tener un color cuando son puros
y otros provocados por impurezas.
2.- Color pulverizado: si se raya un mineral con un objeto más duro,
se obtiene un polvo de un color característico.
3.- Brillo: puede ser un brillo metálico, como el hierro, o no metálico,
como los sedosos o nacarados.
4.- Índice de refracción: (sólo si se trata de un mineral cristalino) un
rayo de luz que atraviesa un cristal se desvía un ángulo característico
de cada mineral.
5.- Birefringencia: algunos minerales cristalinos dividen en dos un
rayo de luz que les atraviese.
6.- Luminiscencia: algunos minerales emiten luz cuando se les
ilumina.

Estas son algunas de las características de los minerales que se


pueden observar con cierta facilidad. Se puede ver un listado completo
de las propiedades físicas de los minerales en la siguiente página.

FENOMENOS GEOLOGICOS INTERNOS Y EXTERNOS QE OCURREN EN


LA TIERRA

El paisaje que observamos a nuestro alrededor se ha generado como


resultado de la acción conjunta de los fenómenos geológicos
internos y externos. Los fenómenos geológicos internos (terremotos,
movimiento de placas tectónicas, vulcanismo...) son los creadores de
relieve y se producen en el interior de la Tierra gracias a la energía
interna del planeta.

Esos relieves creados (montañas, cordilleras...) son modelados por los


fenómenos geológicos externos (erosión, transporte, sedimentación...),
que se producen gracias a la energía del Sol y la gravedad.
Los procesos geológicos internos se producen en diferente escala de
tiempo y de intensidad. En general suelen ser lentos e imperceptibles
(movimiento de placas...) pero también los hay instantáneos y
apreciables a simple vista (erupción volcánica o terremoto)

En esta unidad vamos a ver cómo se producen estos fenómenos


geológicos internos, la energía de la que proceden y sus diferentes
manifestaciones, así como la Teoría que las explica (Tectónica de
Placas). También veremos como en nuestra Comunidad Autónoma
podemos observar algunas de sus manifiestaciones.
Los procesos geológicos externos o procesos exógenos son
aquellos que tienen lugar en la superficie terrestre. Fundamentalmente
son tres: erosión ,además transporte y por ultimo sedimentación. La
acción de estos tiende a destruir el relieve existente, llevar los
materiales a zonas deprimidas y rellenar, con estos, dichas zonas con
el fin de obtener una superficie homogénea o de equilibrio en donde su
acción no sea necesaria al no existir relieve. Ésta es una superficie
ideal que no se llega a alcanzar, puesto que los procesos internos
crean continuamente elevaciones que producirán relieve.

FENÓMENO DE LA OROGÉNESIS

Se llama orogénesis al proceso geológico mediante el cual la corteza


terrestre se acorta y pliega en un área alargada producto de un
empuje.1 Normalmente las orogenias son acompañadas por la
formación de cabalgamientos y plegamientos.2 La
palabra orogénesis proviene del idioma griego (oros significa
"montaña" y génesis significa "creación" u "origen"),3 y es el
mecanismo principal mediante el cual las cordilleras se forman en los
continentes. Los orógenos o cordilleras se crean cuando una placa
tectónica con corteza continental es "arrugada" y empujada hacia
arriba. Todo esto implica una gran cantidad de procesos geológicos
que en conjunto se llaman orogénesis.4 5
Comúnmente la orogénesis produce estructuras alargadas y levemente
arqueadas que se conocen como cinturones orogénicos. Los cinturones
orogénicos consisten generalmente de lonjas elongadas y paralelas
de roca de características similares en todo su largo. Los cinturones
orogénicos están asociados a zonas de subducción, las cuales
consumen corteza terrestre y producen volcanes.6
La altura topográfica de cordilleras orogénicas está relacionada con el
principio de isostasia,7 que es el balance de la fuerza
gravitacional sobre la cordillera (compuesta normalmente de material
de corteza continental relativamente ligero) y las fuerzas involucradas
en la flotabilidad de la cordillera que descansa sobre el denso manto.

MAGNETISMO, ORIGEN, MODO DE OCURRENCIA, COMPOSICIÓN


QUÍMICA Y SU COMPORTAMIENTO

El campo magnético terrestre (también llamado campo


geomagnético), es el campo magnético que se extiende desde el
núcleo interno de la Tierra hasta el límite en el que se encuentra con
el viento solar; una corriente de partículas energéticas que emana del
Sol. Su magnitud en la superficie de la Tierra varía de 25 a
65 µT (microteslas) o (0,25-0,65 G). Se puede considerar en
aproximación el campo creado por un dipolo magnético inclinado un
ángulo de 10 grados con respecto al eje de rotación (como un imán de
barra). Sin embargo, al contrario que el campo de un imán, el campo
de la Tierra cambia con el tiempo porque se genera por el movimiento
de aleaciones de hierro fundido en el núcleo externo de la Tierra (la
geodinamo). El polo norte magnético se desplaza, pero de una manera
suficientemente lenta como para que las brújulas sean útiles en la
navegación. Al cabo de ciertos periodos de duración aleatoria (con un
promedio de duración de varios cientos de miles de años), el campo
magnético de la Tierra se invierte (el polo norte y sur geomagnético
permutan su posición). Estas inversiones dejan un registro en las rocas
que permiten a los paleomagnetistas calcular la deriva de
continentes en el pasado y los fondos oceánicos resultado de
la tectónica de placas.
La región por encima de la ionosfera —que se extiende varias decenas
de miles de kilómetros en el espacio— es llamada la magnetosfera.
Esta nueva capa protege a la Tierra de los rayos cósmicos que
destruirían la atmósfera externa, incluyendo la capa de ozono que
protege a la Tierra de la dañina radiación ultravioleta.
QUE SON LAS ROCAS, TIPOS Y ORIGEN DE LOS MINERALES

LAS ROCAS son agregados naturales (sistemas homogéneos) que se


presentan en nuestro planeta en masas de grandes dimensiones. Están
formadas por uno o más minerales o mineraloides.

LOS TIPOS DE ROCAS:

Los diferentes tipos de rocas se pueden dividir, según su origen, en


tres grandes grupos:

 ÍGNEAS: formadas a partir del enfriamiento de rocas fundidas


(magmas). Los magmas pueden enfriar de manera rápida en la
superficie de la Tierra mediante la actividad volcánica o
cristalizar lentamente en el interior, originando grandes masas de
rocas llamadas plutónicas. Cuando cristalizan en grietas de la
corteza forman las rocas ígneas filonianas.

 METAMÓRFICAS: formadas a partir de otras rocas que, sin


llegar a fundirse, han estado sometidas a grandes presiones y
temperaturas y se han transformado.

 SEDIMENTARIAS: formadas en zonas superficiales de la


corteza terrestre a partir de materiales que se depositan
formando capas o estratos. Son detríticas si se originan a partir
de trozos de otras rocas. Químicas y orgánicas si se forman a
partir de precipitación de compuestos químicos o acumulación de
restos de seres vivos.

En las páginas siguientes se adjunta información más detallada de los


principales tipos de rocas junto con una serie de fotografías que nos
permiten iniciarnos en su reconocimiento.

CRISTALIZACIÓN: surgidas del magma

Las rocas que se forman a partir del enfriamiento de los magmas se


denominan ROCAS IGNEAS. Estas rocas son muy comunes y se
dividen en tres tipos diferentes: plutónicas, volcánicas y filonianas.
ROCAS PLUTÓNICAS, se forman cuando el magma solidifica en el
interior de la Tierra. Como en el interior las temperaturas son
elevadas, el enfriamiento de los magmas es muy lento. En estas
condiciones los minerales disponen de mucho tiempo para crecer, por
lo que estas rocas presentan cristales relativamente grandes (se ven
bien a simple vista).

Como la presión del interior es también muy elevada, los minerales


crecen estrechamente unidos formando rocas densas y sin huecos.

Los granitos son las rocas plutónicas más comunes. Están


compuestos por una mezcla de los minerales cuarzo, feldespatos y
micas.

El gabro es otra roca plutónica muy común, se reconoce por la


ausencia de cuarzo y sus tonos oscuros.

ROCAS VOLCÁNICAS se originan cuando los magmas enfrían en la


superficie terrestre, a temperaturas y presiones bajas.

En estas condiciones el enfriamiento es muy rápido con lo que los


cristales disponen de muy poco tiempo para formarse y crecer. El
resultado son rocas constituidas por una masa de cristales de pequeño
tamaño o bien materia amorfa sin cristalizar (vidrio).

Al originarse en la superficie, donde la presión es baja, pueden adquirir


un aspecto esponjoso.

Es común clasificar las rocas volcánicas en función de su composición


química. Una roca muy frecuente y fácil de reconocer por sus tonos
oscuros es el basalto. La riolita, por el contrario, presenta tonos
claros.

Independientemente de su composición, podemos agrupar los


materiales volcánicos en:

 Volátiles (gases)
 Piroclastos, fragmentos rocosos . Se trata del material fundido
que es lanzado al aire durante la actividad volcánica y que enfría
al caer en forma de lluvia.
o Los trozos de pequeño tamaño son las cenizas
volcánicas
o Llamamos a los de mayor tamaño escorias (son parecidas
a las de los hornos de carbón).Cuando adquieren aspecto
redondeado se llaman bombas volcánicas.
 Coladas, materiales más o menos continuos formados tras el
enfriamiento de la lava que fluye desde la boca de erupción. En
ocasiones la lava se retuerce mientras se enfría originando
las lavas cordadas.

La piedra pómez es una variedad de lava particularmente esponjosa


(es tan ligera que flota en el agua).

El vidrio volcánico se llama obsidiana. Tiene color oscuro y un brillo


vítreo característico.

Los magmas también pueden cristalizar en el interior de grietas o


fracturas en las que las presiones y temperaturas no son tan elevadas
como las que soportan las rocas plutónicas durante su formación, ni
tan bajas como las de las rocas volcánicas. En este caso las rocas
resultantes se denominan ROCAS FILONIANAS. Se
llaman pórfidos a las rocas que presentan grandes cristales de un
mineral envueltos en una "pasta" de pequeños cristales de otros
minerales. Las pegmatitas se reconocen fácilmente por presentar
grandes cristales de cuarzo, feldespatos y micas.

RECRISTALIZACIÓN: rocas transformadas

Cualquier roca cuando se somete a intensas presiones y temperaturas


sufre cambios en sus minerales y se transforma en un nuevo tipo que
llamamos ROCA METAMÓRFICA.

El proceso metamórfico se realiza en estado sólido, es decir las


transformaciones se producen sin que la roca llegue a fundirse. La
mayoría de las rocas metamórficas se caracterizan por un
aplastamiento general de sus minerales que hace que se presenten
alineados. Esta estructura característica que denominamos foliación se
ve muy bien en rocas como las pizarras, los esquistos y los gneises.
Las pizarras son arcillas metamorfizadas. Presentan foliación muy
recta, paralela y próxima. Generalmente son oscuras y con frecuencia
contienen fósiles.

Los esquistos son rocas que han sufrido un metamorfismo más


intenso. Presentan foliación algo deformada y los fósiles que pudiera
haber en la roca original desaparecen durante el proceso metamórfico.

El Gneis es una roca que ha sufrido un metamorfismo muy intenso.


Sus principales minerales son el cuarzo, los feldespatos y las micas
(como el granito) pero se presentan orientados en bandas claras y
oscuras.

Otras rocas metamórficas muy comunes son:

El mármol: se trata de rocas carbonatadas (como las calizas) que han


sufrido metamorfismo y presentan un aspecto cristalino característico.

La cuarcita: son areniscas ricas en cuarzo metamorfizadas.

El metamorfismo puede ocurrir en diferentes ambientes terrestres, por


ejemplo a ciertas profundidades las rocas sufren cambios debidos al
peso de los materiales que hay por encima y a las grandes
temperaturas. También se produce metamorfismo en los bordes de las
placas tectónicas debido fundamentalmente a las grandes presiones
que actúan y también en los alrededores de los magmas gracias a las
grandes temperaturas reinantes.

La Tierra es un planeta rocoso: la mayor parte de su masa se


encuentra en forma de rocas. Las rocas son agregados de minerales
sólidos de origen natural, cuyos componentes son definidos y se
encuentran ordenados en su interior formando cristales.
Tipos de Rocas
Origen de Formación del magma
El magma es una masa de rocas fundidas del interior de la Tierra u
otros planetas. Suelen estar compuestos por una mezcla de líquidos,
volátiles y sólidos. Cuando un magma se enfría y sus componentes
cristalizan se forman las rocas ígneas. si el magma cristaliza en el
interior de la tierra se forman las rocas plutónicas o intrusivas, pero si
asciende hacia la superficie, la materia fundida se denomina entonces
lava.
Ciclo de Transfercia del magma
Las rocas volcánicas y plutónicas se forman al enfriamiento del
magma. Al llegar a la superficie terrestre sufren erosión, trasporte y
sedimentación y sus fragmentos pueden convertirse en rocas
sedimentarias. Un aumento de la presión y la temperatura a las que
pueda verse sometida cualquier roca superficial pueden trasformarlas
en metamórficas e incluso puede convertirla de nuevo en magma con
lo que puede volver a iniciarse el ciclo.
Diagrama
Magmas basálticos: pueden ser toleíticos, ricos en sílice y producidos
en las dorsales, o alcalinos, ricos en sodio y potasio, producidos en
zonas del interior de las placas tectónicas. Son los más comunes.
Magmas andesíticos: son ricos en sílice y minerales hidratados, como
anfíboles o biotitas. Se forman en todas las zonas de subducción, ya
sean de corteza continental u oceánica.
Magmas graníticos: tienen el punto de fusión más bajo y pueden
formar grandes plutones. Se originan en zonas orogénicas como los
andesíticos.
FORMAS DE OCURRENCIA DE LAS ROCAS PLUTONICAS
LOS VOLCANES, SU FORMACIÓN, SUS CARACTERIZÁIS

Un volcán (del nombre del dios mitológico romano Vulcano)3 es una


estructura geológica por la que emerge magma en forma
de lava, ceniza volcánica y gases provenientes del interior de la Tierra.
El ascenso de magma ocurre en episodios de actividad violenta
denominados erupciones, que pueden variar en intensidad, duración y
frecuencia, desde suaves corrientes de lava hasta explosiones
extremadamente destructivas. En ocasiones, los volcanes adquieren
una forma cónica por la acumulación de material de erupciones
anteriores. En la cumbre se encuentra su cráter o caldera.
Los volcanes no sólo existen en la Tierra, sino también en
otros planetas y satélites. Algunos están formados por materiales
considerados fríos y se denominan criovolcanes. En ellos, el hielo actúa
como roca, mientras que el agua fría líquida interna actúa como
magma; esto ocurre en la luna de Júpiter llamada Europa.
Por lo general, los volcanes se forman en los límites de las placas
tectónicas, aunque existen los llamados puntos calientes, donde no
hay contacto entre placas. Un ejemplo clásico son las islas Hawái.
Los volcanes pueden tener muchas formas y despedir distintos
materiales. Algunas de las formas más comunes son
el estratovolcán, el cono de escoria, la caldera volcánica y el volcán en
escudo. También existen numerosos volcanes submarinos ubicados a
lo largo de las dorsales oceánicas. Algunos volcanes alcanzan una
altitud superior a los 6.000 metros sobre el nivel del mar. El volcán
más alto del mundo es el Nevado Ojos del Salado,
en Argentina y Chile, siendo además la segunda cumbre más alta de
los hemisferios sur y occidental (solo superado por el argentino
cerro Aconcagua).
Volcanes activos
Los volcanes activos son aquellos que pueden entrar en actividad
eruptiva en cualquier momento, es decir, que permanecen en estado
de latencia. Esto ocurre con la mayoría de los volcanes, que
ocasionalmente entran en actividad y permanecen en reposo la mayor
parte del tiempo. El período de actividad eruptiva puede durar desde
una hora hasta varios años, este ha sido el caso del volcán de
Pacaya y del Irazú. A día de hoy, no se ha descubierto ningún método
seguro para predecir las erupciones.
Volcanes activos en América del Sur
Argentina
Artículo principal: Anexo:Volcanes de Argentina
Numerosos volcanes se distribuyen a lo largo del territorio de la
República Argentina. Algunos volcanes se encuentran definitivamente
extintos y otros activos, aunque la proporción va a depender de la
definición de activo y extinto; aquí se consideran activos los que tan
tenido erupciones probables o verificadas en los últimos 10 000 años.
Los volcanes de Argentina son variados tanto en forma como en
emplazamiento tectónico. La mayoría de los volcanes argentinos
pertenecen al Cinturón volcánico de los Andes, aunque hay copiosos y
voluminosos volcanes de retroarco. Dada la naturaleza del vulcanismo,
es imposible establecer un número exacto de volcanes.
Cabe destacar que Argentina acoge —junto a Chile— al volcán más
alto del mundo: Nevado Ojos del Salado.
Bolivia[editar]
Artículo principal: Anexo:Volcanes de Bolivia
Bolivia acoge numerosos volcanes activos y extintos a través de su
territorio. Los volcanes activos se encuentran en el oeste de Bolivia.
Nevado Sajama (en aimara: chak xaña, ‗oeste‘)? es
un estratovolcán en Bolivia, ubicado en el Parque nacional Sajama al
oeste del país en el departamento de Oruro. No se sabe con certeza la
fecha de su última erupción. Sin embargo, se le considera un volcán
extinto.
El Volcán Ollagüe es un volcán activo situado en la frontera
de Bolivia y Chile, en la región de Antofagasta en Chile y
el Departamento de Potosí en Bolivia, en la cordillera de los Andes, con
una altura de 5870 metros.
Acotango es un estratovolcán ubicado en la frontera de Bolivia y Chile,
entre el departamento de Oruro y la región de Arica y Parinacota. Su
zona de influencia directa está protegida por el parque nacional Lauca,
por el lado chileno, y el parque nacional Sajama, por el lado boliviano.
Colombia
Artículo principal: Anexo:Volcanes de Colombia
Chile

El volcán Villarrica es el más activo de Suramérica, ha presentado alta


actividad desde el siglo VII.
Artículo principal: Anexo:Volcanes de Chile
Los volcanes en Chile son supervisados por el Servicio Nacional de
Geología y Minería de Chile (SERNAGEOMIN).4 5 Entre las tareas de
este organismo están, desde 1974, la publicación de la revista
científica Andean Geology —que se llamaba Revista Geológica de
Chile hasta 2009—,6 y visualizar el Sistema de Información de Geología
de Exploración (SIGEX) —que reúne información sistematizada de los
proyectos de exploración en Chile y los antecedentes técnicos y
administrativos, entre otros—. La información fue obtenida de sitios
web y otras fuentes públicas. De este modo, SERNAGEOMIN
contribuye a consolidar el conocimiento geológico-minero del país (Art.
21 del Código de Minería de 1988).
Ecuador
Artículo principal: Anexo:Volcanes de Ecuador

Chimborazo (6310 m),


Cotopaxi (5987 m.),
Cayambe (5790 m),
Antisana (5758 m) y
El Altar (5319 m)
Esta es una lista de volcanes activos y extintos de Ecuador. Los
volcanes activos del Ecuador continental pertenecen a la Zona
Volcánica Norte (ZVN) de los Andes, la cual es parte del Cinturón
Volcánico de los Andes.
La Escuela Politécnica Nacional, también conocida como EPN, es
una universidad pública, ubicada en Quito, Ecuador. El
Instituto Geofísico monitorea en los países volcanes en las montañas
de los Andes de Ecuador y en las Islas Galápagos. El Instituto Geofísico
EPN monitorea en los países volcanes en actividad en las montañas
de los Andes de Ecuador y en las islas Galápagos.
El Volcán Tungurahua está en estado activo desde 1999.7 8 9 El
Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IGEPN) reportó
un rápido aumento en la actividad sísmica, el número de explosiones y
una nube de cenizas que alcanzó los 2 km (1,2 millas) de altura,
llegando la nube de ceniza a la ciudad de Guayaquil.

Volcán Tungurahua, 2011


El 26 de abril de 2011 hubo otra erupción de proporciones
considerables, lanzando una columna de ceniza que ascendió hasta los
12 km de altura.10 11
El Instituto Geofísico E.P.N dispone de equipos internacionales
de Sismología y Vulcanología y monitorea volcanes en las islas
Galápagos. En agosto de 2015, el Volcán Cotopaxi experimentó un
incremento significativo de su actividad, motivando incluso la
declaración de un estado de excepción12 en el territorio nacional.
Actualmente se encuentra bajo vigilancia constante por parte del
Instituto Geofísico de la EPN.13 14 15
Isla Wolf a partir de julio de 2015
El 25 de mayo de 2015, Isla Wolf (Galápagos) tuvo una erupción
volcánica y ahora está siendo monitoreada por el Instituto Geofísico de
la Escuela Politécnica Nacional16 17 18 19 En un informe que detalla la
erupción, los investigadores del Instituto Geofísico de Ecuador EPN
declararon que la columna de humo alcanzó una altitud de 15
kilómetros aproximadamente.
Perú
Artículo principal: Anexo:Volcanes del Perú
Los volcanes del Perú están relacionados con la subducción de las
placas Sudamericana y de Nazca. Esta es una lista no exhaustiva de los
volcanes extintos y activos del Perú. Los volcanes activos del Perú
pertenecen a la Zona Volcánica Central (ZVC) de los Andes, la cual es
una parte del Cinturón Volcánico de los Andes.
Ubinas es un estratovolcán situado en el distrito de Ubinas, Provincia
del General Sánchez Cerro, departamento de Moquegua, al sur
del Perú. Culmina a 5672 msnm y cubre una superficie de 45 km². El
10 de abril de 2014, en Ubinas se registraron sismos continuos
durante dos días hasta que los gases y la columna de humo se
levantaron nuevamente. La actividad sísmica continuó
ininterrumpidamente hasta el 2 de mayo, cuando se registró la
explosión más fuerte (más incluso que la del 2006) que arrojó rocas
magmáticas de hasta 1.5 m de diámetro en un radio de 2 km a la
redonda. Se esperaba que la pluma de ceniza alcanzase los 8000 a
10 000 m de altitud, por lo que el distrito fue puesto en alerta naranja
para la evacuación de 10 poblados al menos.
Según el Instituto Geofísico del Perú (IGP), 23 episodios de gran
actividad tanto fumarólica como de emisiones de cenizas han sido
registrados desde el siglo XVI, por lo que es considerado el volcán más
activo del Perú.20 El Instituto Geofísico del Perú (IGP) es un organismo
público descentralizado (OPD), dependiente del Ministerio de
Ambiente, que se encarga de la detección de desastres naturales de
magnitud destructiva (terremoto, tsunami, erupción volcánica, huayco,
entre otros).
Volcanes durmientes o inactivos
Los volcanes durmientes son aquellos que mantienen ciertos signos de
actividad, como la presencia de aguas termales, y han entrado en
actividad esporádicamente. Dentro de esta categoría suelen incluirse
las fumarolas y los volcanes con largos períodos de inactividad entre
una erupción y otra. Un volcán se considera durmiente si desde hace
siglos no ha tenido una erupción.
Volcanes extintos
Artículo principal: Volcán extinto
Los volcanes extintos son aquellos cuya última erupción fue registrada
hace más de 25 000 años. Sin embargo, no se descarta la posibilidad
de que puedan despertar y liberar una erupción más fuerte que la de
un volcán que está despierto, causando grandes desastres. También se
les llama extintos porque fueron alejados de su fuente de magma,
perdiendo poco a poco su actividad, esto sucede únicamente en
volcanes de punto caliente, a diferencia de los volcanes de zonas de
subducción.

Tipos de erupciones volcánicas


Artículo principal: Erupción volcánica
La temperatura, composición, viscosidad y elementos disueltos en
el magma son los factores que determinan el tipo de erupción y la
cantidad de productos volátiles que la acompañan.
Hawaiana
Artículo principal: Erupción hawaiana
Volcán Hawaiano en Kilauea Shield.
En este tipo de erupción, la lava generalmente es bastante fluida y no
ocurren desprendimientos gaseosos explosivos. Estas lavas se
desbordan cuando rebasan el cráter y se deslizan con facilidad por la
ladera del volcán, formando verdaderas corrientes que recorren
grandes distancias. Por esta razón, los volcanes de tipo hawaiano son
de pendiente suave. Algunos residuos de lava, al ser arrastrados por el
viento, forman hilos cristalinos que los nativos hawaianos
llaman cabellos de la diosa Pelé, la diosa del fuego. El volcán hawaiano
más famoso es el Kilauea.
Estromboliana o mixta
Artículo principal: Erupción estromboliana

Erupción del Stromboli en verano de 2015 (animado)


Erupción del Estrómboli (Italia) en 1980.
Este tipo de erupción recibe el nombre del Estrómboli, volcán de
las islas Eolias (mar Tirreno), al norte de Sicilia. Se origina cuando hay
alternancia de los materiales en erupción, formándose un cono
estratificado en capas de lavas fluidas y materiales sólidos. La lava es
fluida, va desprendiendo gases abundantes y violentos con
proyecciones de escorias, bombas y lapilli. Debido a que los gases
pueden desprenderse con facilidad, no se producen pulverizaciones o
cenizas. Cuando la lava rebosa por los bordes del cráter, desciende por
las laderas y barrancos, pero no alcanza grandes extensiones como en
las erupciones de tipo hawaiano.
Vulcaniana

Vulcano.
Del nombre del volcán Vulcano en las islas Lipari. Esta erupción se
caracteriza porque en ella se desprenden grandes cantidades de gases,
la lava liberada es poco fluida y se consolida con rapidez. En este tipo
de erupción, las explosiones son muy fuertes y pulverizan la lava,
produciendo mucha ceniza, la cual es lanzada al aire acompañada de
otros materiales fragmentarios. Cuando el magma sale al exterior en
forma de lava, se solidifica rápidamente, pero los gases que se
desprenden rompen y resquebrajan su superficie, volviéndola áspera y
muy irregular y formando lava de tipo Aa. Los conos de estos volcanes
son de pendiente muy inclinada.
Pliniana o vesubiana
Artículo principal: Erupción pliniana
Nombrada así en honor a Plinio el Joven, difiere de la erupción
vulcaniana en que en ésta la presión de los gases es muy fuerte y
produce explosiones muy violentas. Forma nubes ardientes que, al
enfriarse, generan precipitaciones de cenizas, las cuales pueden llegar
a sepultar ciudades, como ocurrió con Pompeya y Herculano por la
actividad del volcán Vesubio.
Se caracteriza por alternar erupciones de piroclasto con erupciones de
coladas lávicas, dando lugar a una superposición en estratos, lo que
hace que este tipo de volcanes alcance grandes dimensiones. Otros
volcanes de tipo pliniano son el Teide, el Popocatépetl y el Fujiyama.
Freatomagmática o surtseyana
Artículo principal: Erupción Surtseyana
Los volcanes de tipo freatomagmático se encuentran en aguas
someras, presentan un lago en el interior de su cráter y en ocasiones
forman atolones. Sus erupciones son extraordinariamente violentas, ya
que a la energía propia del volcán se le suma la expansión del vapor
de agua súbitamente calentado. Normalmente no presentan emisiones
lávicas ni extrusiones de rocas. Algunas de las mayores
erupciones freáticas son las del Krakatoa, el Kīlauea y la Isla
de Surtsey.
Peleana
De los volcanes de las Antillas es célebre la Montaña Pelada, ubicada
en la isla Martinica, que en la erupción de 1902 destruyó la
capital, Saint-Pierre.
La lava en esta erupción es extremadamente viscosa y se consolida
con gran rapidez, llegando a tapar por completo el cráter formando un
pitón o aguja. La enorme presión de los gases sin salida provoca una
enorme explosión que levanta el pitón, o bien destroza la parte
superior de la ladera. Así ocurrió el 8 de mayo de 1902, cuando las
paredes del volcán cedieron a tan enorme empuje que se abrió un
conducto por el que salieron con extraordinaria fuerza los gases
acumulados a elevada temperatura y que, mezclados con cenizas,
formaron una nube ardiente que ocasionó 28 000 víctimas. [cita requerida]
Erupciones submarinas
Artículo principal: Erupción submarina
En el fondo oceánico se producen erupciones volcánicas cuyas lavas
pueden formar islas volcánicas si llegan a la superficie. Las erupciones
suelen ser de corta duración en la mayoría de los casos, debido al
equilibrio isostático de las lavas al enfriarse cuando entran en contacto
con el agua y también por la erosión marina. Algunas islas como
las Cícladas en Grecia o Las islas Canarias en España tienen este
origen.
Avalanchas de origen volcánico
Artículo principal: Lahar

Armero después de la tragedia (Colombia).


Hay volcanes que generan un número de víctimas elevado, debido a
que sus grandes cráteres están durante el periodo de reposo
convertidos en lagos o cubiertos de nieve. Al recobrar su actividad, el
agua mezclada con cenizas y otros restos, es lanzada formando
torrentes y avalanchas de barro que tienen una enorme capacidad
destructiva. Un ejemplo de esto fue la erupción del Nevado de Ruiz
en Colombia, el 13 de noviembre de 1985. El Nevado del Ruiz es un
volcán explosivo en el que la cumbre del cráter (5321 msnm) estaba
recubierta por un casquete de hielo; al ascender la lava se
recalentaron las capas de hielo y se formaron unas coladas de barro
que invadieron el valle del río Lagunilla, sepultando la ciudad de
Armero, dejando 24 000 muertos y decenas de miles de heridos.
Erupciones fisurales
Se originan en una larga dislocación de la corteza terrestre, que puede
ser desde apenas unos metros hasta varios kilómetros. La lava que
fluye a lo largo de la rotura es fluida y recorre grandes extensiones
formando amplias mesetas, con 1 o más kilómetros de espesor y miles
de km². Un ejemplo de vulcanismo fisural es la meseta del Decán en
la India.
Véase también: Índice de explosividad volcánica

Volcán en escudo
Artículo principal: Volcán en escudo

Columnas de basalto de la «Calzada del Gigante» en Irlanda del Norte.


Cuando la lava expulsada por el volcán es fluida, de tipo hawaiano, el
volcán adquiere una forma de una estructura amplia y abovedada, que
por su apariencia se los denomina en escudo.
Los volcanes de escudo se asemejan a la superficie superior de un
escudo que reposara en el suelo con el lado convexo hacia arriba.
Un volcán en escudo está formado principalmente por
lavas basálticas (ricas en hierro) y poco material piroclastico. El mayor
volcán de la Tierra es el Mauna Loa, un volcán en escudo en las
islas Hawái. El Mauna Loa nace en las profundidades del mar, a unos
5 km y se eleva sobre el nivel del mar por unos 4170 m.
Los volcanes en escudo como el Mauna Loa se forman a lo largo de
millones de años gracias a ciclos de erupciones de lava que se van
superponiendo unas con otras.
El volcán de escudo más activo es el Kīlauea, localizado en la Isla de
Hawái, al lado de Mauna Loa. En el período histórico el Kilauea ha
entrado unas 50 veces en erupción y es, por lo tanto, el volcán de este
tipo más estudiado.
El resultado de erupciones constantes durante millones de años ha
dado lugar a la creación de las montañas más grandes de la Tierra (si
se tiene en cuenta la altura contando desde la base en el lecho
marino). Por ejemplo, el Mauna Loa, desde su base submarina hasta
su cúspide, cuenta con una altura de 9,5 km, más alto que el monte
Everest.
Los geólogos creen que las primeras etapas de formación de los
volcanes en escudo consiste en erupciones frecuentes de
delgadas coladas de basaltos muy líquidas. Además de estas
erupciones también se producen erupciones laterales. Normalmente
con el cese de cada fase eruptiva se produce el hundimiento del área
de la cima. En las últimas fases, las erupciones son más esporádicas y
la erupción piroclástica se hace más frecuente. A medida que esto
sucede, las coladas de lava tienden a ser más viscosas, lo que provoca
que sean más cortas y potentes. Así, va aumentando la pendiente de
la ladera del área de la cima.
Los volcanes en escudo son muy comunes y también se han
identificado en el sistema solar. El más grande conocido hasta la fecha
es el Monte Olimpo, sobre la superficie de Marte, encontrándose
también varios de estos volcanes sobre la superficie de Venus, aunque
de apariencia más achatada.

QUE SON LOS SISMOS, TIPOS DE ONDAS,ESCALAS Y OTAS


CARACTERISTICAS

Un sismo son sacudidas o movimientos bruscos del terreno,


generalmente producidos por disturbios tectónicos (ocasionado por
fuerzas que tienen su origen en el interior de la Tierra) o volcánicos
(producido por la extrusión de magma hacia la superficie). En ambos
casos hay una liberación de energía acumulada que se transmite en
forma de ondas elásticas, causando vibraciones y oscilaciones a su
paso a través de las rocas sólidas del manto y la litosfera hasta 'arribar'
a la superficie terrestre.

Los terremotos pueden ser superficiales (0-70 km), intermedios (70-


300Km) o profundos (300-700 km).
Hay dos tipos de ondas sísmicas: las ondas internas (o de cuerpo) y
las ondas superficiales. Existen otros modos de propagación de las
ondas distintos a los que se describen en este artículo, pero son de
importancia relativamente menor para las ondas producidas en la
Tierra, a pesar de que son importantes en el caso de
la astrosismología, especialmente en la heliosismología.
Ondas internas
Las ondas internas viajan a través del interior. Siguen caminos curvos
debido a la variada densidad y composición del interior de la Tierra.
Este efecto es similar al de refracción de ondas de luz. Las ondas
internas transmiten los temblores preliminares de un terremoto pero
poseen poco poder destructivo. Las ondas internas son divididas en
dos grupos: ondas primarias (P) y secundarias (S).
Ondas P

Onda P plana longitudinal.


Las ondas P (primarias o primae del verbo griego) son ondas
longitudinales o compresionales, lo cual significa que el suelo es
alternadamente comprimido y dilatado en la dirección de la
propagación. Estas ondas generalmente viajan a una velocidad 1.73
veces la de las ondas S y pueden viajar a través de cualquier tipo de
material líquido o sólido. Velocidades típicas son 1450 m/s en el agua y
cerca de 5000 m/s en el granito.
En un medio isótropo y homogéneo la velocidad de propagación de las
ondas P es:
donde K es el módulo de compresibilidad, es el módulo de corte o
rigidez y la densidad del material a través del cual se propaga la
onda mecánica. De estos tres parámetros, la densidad es la que
presenta menor variación por lo que la velocidad está principalmente
determinada por K y μ.
Ondas P de segunda especie
De acuerdo a la teoría de Biot, en el caso de medios porosos saturados
por un fluido, las perturbaciones sísmicas se propagarán en forma de
una onda rotacional (Onda S) y dos compresionales. Las dos ondas
compresionales se suelen denominar como ondas P de primera y
segunda especie. Las ondas de presión de primera especie
corresponden a un movimiento del fluido y del sólido en fase, mientras
que para las ondas de segunda especie el movimiento del sólido y del
fluido se produce fuera de fase. Biot demuestra que las ondas de
segunda especie se propagan a velocidades menores que las de
primera especie, por lo que se las suele denominar ondas lenta y
rápida de Biot, respectivamente. Las ondas lentas son de naturaleza
disipativa y su amplitud decae rápidamente con la distancia desde la
fuente.1
Ondas s

Onda de corte Plana.


Las ondas S (secundarias o secundae) son ondas en las cuales el
desplazamiento es transversal a la dirección de propagación. Su
velocidad es menor que la de las ondas primarias. Debido a ello, éstas
aparecen en el terreno algo después que las primeras. Estas ondas son
las que generan las oscilaciones durante el movimiento sísmico y las
que producen la mayor parte de los daños. Solo se trasladan a través
de elementos sólidos.
La velocidad de propagación de las ondas S en
medios isótropos y homogéneos depende del módulo de corte y
de la densidad del material.

Ondas Superficiales
Cuando las ondas internas llegan a la superficie, se generan las
ondas L , que se propagan por la superficie de discontinuidad de la
interfase de la superficie terrestre (tierra-aire y tierra-agua). Son las
causantes de los daños producidos por los sismos en las
construcciones. Estas ondas son las que poseen menor velocidad de
propagación a comparación de las otras dos.

Oscilaciones libres
Se producen únicamente mediante terremotos muy fuertes o de
gran intensidad y pueden definirse como vibraciones de la Tierra en
su totalidad. 2
Ondas de Love
Las ondas de Love son ondas superficiales que producen un
movimiento horizontal de corte en superficie. Se denominan así en
honor al matemático Augustus Edward Hough Love del Reino
Unido, quien desarrolló un modelo matemático de estas ondas
en 1911. La velocidad de las ondas Love es un 90% de la velocidad
de las ondas S y es ligeramente superior a la velocidad de las ondas
Rayleigh. Estas ondas solo se propagan por las superficies, es decir,
por el límite entre zonas o niveles, por ejemplo la superficie del
terreno o la discontinuidad de Mohorovičić.

Ondas de Rayleigh
Artículo principal: Ondas de Rayleigh
Las ondas Rayleigh (erróneamente llamadas Raleigh), también
denominadas ground roll, son ondas superficiales que producen un
movimiento elíptico retrógrado del suelo. La existencia de estas
ondas fue predicha por John William Strutt, Lord Rayleigh, en 1885.
Son ondas más lentas que las ondas internas y su velocidad de
propagación es casi un 90% de la velocidad de las ondas S.