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URIBE Y LA CIZAÑA.

Por. Edward Fabián Falla Aranda., Juan Andrés Velásquez, Cristian David García
Desde su primera posesión presidencial Álvaro Uribe ha tenido a la mano su instrumento
más usado para su política, la cizaña. Este personaje, responsable de la Ley 100, el recorte
de horas extras de trabajo, o los trágicos falsos positivos sigue usando las mismas
estrategias sucias para ganar adeptos, a punta de difamaciones, clientelismo y
parapolítica. Lo hizo en dos ocasiones de candidato presidencial, apoyando a Santos en
su candidatura y ahora con Duque. El 31 de Julio de 2006 días antes de la posesión
presidencial De Uribe, se presentaron dos atentados, los cuales se descubrió en años
posteriores que fueron planeados por Uribe, con el fin de vender su tan salvadora
“seguridad”, como la seguridad democrática que trata de vender en estas elecciones
presidenciales. Pero el pueblo no tiene memoria histórica, razón por la cual repite una y
otra vez los mismos errores, aunque si le dicen a la patria boba “La seguridad democrática
es lo que se requiere para garantizar la protección de los ciudadanos. Que el estado proteja
a todos por igual y sin distinción, para que todos los colombianos puedan disfrutar de sus
derechos”. (carta del presidente de la republica Álvaro Uribe Vélez) se lo cree en un país
donde los derechos son vulnerados todos los días, donde la impunidad reina, donde no se
está seguro en ninguna parte, donde se sale de su casa y no se sabe si se va volver. Aunque
el remedio Uribe es más tóxico que la misma enfermedad de Colombia, sigue creyendo
en él, bueno la mitad de la población, y es también porque no le importa ya que a ellos no
los ha tocado por eso lo ven como el gran salvador, “si no me toca no me importa” eso
parece ser la posesión de la gente. Y Uribe sabe perfectamente eso, como gran estratega
de maldad política (juego político).
Hablemos de un caso más reciente como lo fue la consulta popular para los acuerdos de
paz, en la cual Uribe fue uno de los principales promotores del No por el plebiscito, con
la excusa de la falta de justicia y el alto nivel de impunidad que quedo del acuerdo pactado
en la Habana, y con estos cuentos baratos de la defensa de la justicia y la moral convenció
a muchos colombianos carentes de criterio, polarizando el pueblo y volcándolo a esos
pensamientos viejos de liberales y conservadores, si no estás conmigo entonces eres
enemigo. Con que derecho critica Uribe el acuerdo de paz cuando él durante su mandato
concedió a los guerrilleros de las AUC condenas de apenas 5 años sin importar el tipo de
delito cometido, y el acuerdo no fue sometido a plebiscito, los seguidores de Uribe son o
muy olvidadizos o muy estúpidos para seguir apoyando tal personaje. Y piensa que
conseguirá la presidencia (Iván Duque) vendiendo el mismo cuento de salvador de la
patria, con su cizaña y polarización del pueblo, tiene una formula casi segura por culpa
de la falta de criterio de los uribestias.
Esa falta de criterio siempre ha existido, en uribistas o cualquier otro grupo, el asunto es,
que causa indignación en personas pensantes y críticas de la realidad del país, esperando
que estas nuevas mentes pensantes no se dejen contaminar de políticos como Uribe, y
representen un esperanza para la tierra que nos tocó como patria, pero cual es la solución
inmediata, el voto en blanco para que Uribe y cualquier otro político corrupto no llegue a
obtener el poder que tanto anhelan y seguir haciendo sus fechorías, como quedaría Uribe
y su gente, seguramente pensando una nueva estrategia de mentiras y cizañas para
convencer a este pueblo dolido y cansado de las mentiras de los políticos, el asunto es
como convencer a los uribistas, como develar sus ojos enceguecidos por las mentiras de
Uribe, como hacerles ver que él no es el salvador del país, que al escoger a su candidato
éste va ser un títere en sus manos, y quien va a mandar es él, o eso es lo que pretende,
falta ver si le sale otro Santos que al pretender ser utilizado salió utilizando a Uribe para
subir al poder, bueno amanecerá y veremos qué pasa en la arena política de nuestra amada
Colombia.