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Wwe Alianza Universidad ak Giovanni. Sarcori Teoria de la democracia 1, El debate contempordneo Versin espafola de Santiago Séncher Gonzélez Alianza Editorial 1 460L2s “Titulo orginal: The Theory of Democracy Revisited. Part One: The Contemporary Debate LU MICU tA of Primera edicidn en "Alianza Universidad”: 1988 Primera reimpresion en "Alianza Universidad”: 1995 -bis del Reservados todos los derechos. De conformidad con lo dispuesto en el art. $34-bi Cédigo Penal vigente, podrin ser castigados con penas de multa y privacién de libertad «quienes reprodujeren’'o plagiarea, en todo o en parte, una obra literaria, aristica 0 cientifica fijada en cualquier tipo de soporte sin la preceptiva autorizaciGn opyrigh: © 1987 by Chatham House Publishers, Inc. Oi eecc Alene Eaton So Marae bs tb0s Caite Juan Ignacio Luca de’Tena, 15, 28037 Madrid; tle, 393 88 88 ISBN: £4-205-2961-8 (0.C) ISBN: 84.206-2566-3 (Tomo D) Des tena M24679.198 | ‘Compuesto en Femindez Cindad, Inpreso.en Lavel. Los Llanos, G/ Gran Canaria, 12. Humanes (Madsid) Primed in Spain INDICE ‘TOMO 1 Introduccién ... PRIMERA PARTE EL DEBATE CONTEMPORANEO * Capitulo I. gPUEDE LA DEMOCRACIA SER CUALQUIER COSA? 1 La época de Ia confusién democrética . 1.2 Descripcidn y prescripcidn - 13 La democracia politica y otras 14 Idea general... ... . 1.5 Una conclusién sobre la teorfa ... Capitulo I. La pemocracta ETIMOLOGICA .. IL1 El significado de pueblo... ... ... IL2 El pueblo en la sociedad de masas 113 Poder del pueblo y poder sobre ef pueblo IL4 El principio de la mayoria limitad TLS La férmula de Lincoln 2... ee Capitulo TI. Los ifsarres pet REALIsMo POLfTICO .. HILL Qué es la politica pura? oo. oe ee cee ces TIL2 Politica proclive a la guerta versus politica pro. pensa a la paz . ad lemocracias 7 a Capitulo IV. Perrcctonismo ¥ uTopia . Capitulo VI, La DEMOCRACIA VERTICAL IIL.3. Hechos y valores en Benedetto Croce ... TIL4 Mosca, Pareto y Michels . TILS Realismo versus racionalismo ... T116 La democracia racional y la democr empitica. TV.1 El malentendido de la deontologta . IV.2_ El mito y la utopia reconsiderados TV3 Fl autogobierno y lo politicamente imposible « IV-4 El papel de los ideales IV'5 La maximalizacién, el peligto puesto 3 y los resul- tados inversos ... . soe 1V.6 La revolucién como mito IV.7 Los ideales y Ia evidencia Capitulo V. LA DEMOCRACIA GOBERNADA Y LA DEMOCRACIA GOBERNANTE . Vl Le opinién publica y el asbiemo por consenti- miento : La cuestién del senso La formacién de opiniones Autonomia versus heteronomia de Ia opinién pi- blica - La democracia electoral 2... La democracia participativa La democracia de referéndum y el co: Gobierno ¢ ingobernabilidad Adds <<< VI. El principio de la mayoria y Ia regla de la ‘minoria VI2 La titania de la mayoria . VI3 Fleccién, seleccién y mal-seleccién . VIA Minorias y élites VI5 La regla de la minorfa: de Mosea a Dahl VIS La ley de hierro de la oligarquia . VL7 La teoria de Ia democracia competitiva . VI8 Nuevas consideraciones sobre el anti-elitismo VL9 La poliarquia definida normativamente ... Capitulo VIL. Lo Que No ES LA DEMOCRACIA VITA Contrarios, contradictorios y grados VIT2 Autoritarismo, autoridad y poder ... ... VIL3 Estado total, democracia y absolutismo .. 116 116 121 126 131 139 150 155 162 167 167 170 176 182 186 191 197 203 213 225 225 229 237 Capftulo XI. La Liperrap y 1A LEY .. ae VII4 El totalitarismo .. VIL5 Dictadura y autocracia Capitulo VIII. UNA TEOR{A DECISIONAL DE LA DEMOCRACIA VIII.1 La naturaleza de las decisiones politicas .... VIIL.2. Riesgos externos y costes de la decisién VIIL.3 Resultados y contextos de las decisiones ... . VIIL4 La intensidad de la preferencia y la rele de ia mayoria ... : VIILS Comités y unanimidad ... VIIL-6 Comités, participacién y demo-distribucién VIIL7 La democracia consociacional ... «2... «++ VIIL8 Un epilogo sobre el coste del idealismo - TOMO II SEGUNDA PARTE LOS PROBLEMAS CLASICOS Capitulo IX. ¢Qué Es La pemocracta? DErINIcIOn, PRUE- BA Y PREFERENCIA IX.1 ¢Son arbitrarias las definiciones? 1X2 Una crftica del convencionalismo 1X3 Las palabras, portadoras de experiencia . 1X4 La biisqueda de prucba .. IX.5 Una evaluacién comparativa ... Capitulo X. LA DEMOGRAGIA GRIEGA ¥ LA DEMOCRACIA MO- DERNA X.1 Homonimia, no homologia 5 X2 Democracia directa o democracia de Ia polis . X33. Individualismo y libertad: antiguos y modernos. X-4 La idea y el ideal modernos ... 2. f+ ess 0+ X.5 Una inversion de perspectivas . X11 Libertad y libertades X12 La libertad politica X13 La libertad liberal X14 La supremacia de la'ley en Rousseau . X15 La autonomia: una critica ... X16 El principio de las consecuencias decrecientes XL7 De la supremacia de Ja ley al gobierno de los legisladores ... 240 254 261 261 264 273 275 278 285 293 297 319 319 324 329 332 337 343 343 345 351 357 363 366 366 370 376 382 392 398 400 10 Capitulo XII. La ievaupan ... XIL1 Un ideal de protesta XIL2 Justicia e identidad 0.0 oo. coe ie eee tee eee oe XIL3 Ipualdades predemocréticas e igualdades demo- criticas eer XIL4 Iguales oportunidades ¢ iguales circunstancias . XILS Criterios igualitarios, tratamientos y resultados. XIL6 La maximizacién de’Ia igualdad XIL7 Libertad e igualdad Capitulo XII. «Lanerismo», LIBERALISMO Y DEMOCRAG! XITLA Solapamientos 2. oo. see aos XIIL2 Un cémputo desafortunado ... ... .. XIIT3_ La propiedad y el individualismo posesivo - XIIL4 El liberalismo definido XIL5 La democracia liberal . a XIII6 La democracia en el seno del liberalismo XIIL7 La democracia sin liberalismo Capitulo XIV. EL mrrcapo, e1 car: CACION ¥ LA TECNOCRACIA XIV. Qué es la planificacién? XIV2 ¢Qué es el mercado? cee XIV3 Capitalismo, individualismo, colectivismo XIV Socialismo de mercado XIV.5 La planificacién democratica XIV6 Democracia, poder ¢ incompetencia XIV7 La funcién del experto ... XIV8_ El gobierno de la ciencia Capitulo XV. OTRA peMocrActA? en XV.1_ La sociedad buena de Rousseau y de Mar XV2_ La democracia y el Estado en Marx y Lenin XV3° La democracia popular .. 5 XV4 La teoria de la dictadura democritica . XV5 Democracia y demofilia XV6 La guerra de las palabras... -. Capitulo XVI. LA POBREZA DE LA IDEOLOGEA .. XVII El agotamiento de los ideales XVI2 Lo evitable y lo inevitable ... .. XVI3 La caza de brujas de las ideas ... . XVI4 El affn de novedad y el «ultraismo» XVIS Epflogo 2. os cee vee os Indice de conceptos SMO, LA PLANIF- Indice 410 410 4iL 416 420 424 432 437 444 444 448 457 462 467 47 475 480 480 489 496 506 519 522 527 530 538 538 547 562 566 571 377 583 583 591 593 600 604 606 INTRODUCCION Nuestras ideas son nuestros anteojos. Atatn Hace unos veinte aitos publiqué un libro sobre Ia clemocracia que, en su versién americana, sc titulaba Democratic Theory. El libro tuvo aceptacién y atin se publica en varios paises. ¢Por qué, entonces, es cribir otto sobre el mismo tema? Ha eambiado tanto’ Ia teorizacién en totno a la democracia? Mas concretamente, ghan surgido entre: tanto «nuevas» teorias de Ia democracia? Asi Io han creido un buen niimero de estudiosos durante los afios 1960 y 1970 y, aunque dicho criterio no resistiria un examen profundo en la mayoria de los casos, no por cllo deja de merecer una reconsideracién, A fin de determinar en qué medida la teorfa actual de la democracia esta relacionada con Ia de los aiios 1950, este ensayo incorpora gran parte de la obra que realicé anteriormente. Ello no obstante, incluso la parte que ya fue objeto de tratamiento aparece casi enteramente reformulada. La razn de ello estriba, supongo, en que uno cambia en respuesta a los cam, bios, como los que mencionaré a renglén seguido. Para empezar, se ha producido una profunda transformacién en el vocabulatio politico, Diferentes autores han Hlegado, hasta un gra- do sin precedentes, a construir sus respectivos conceptos a voluntad, Este proceso se ha visto legitimado por esa intrépida nueva forma de pensar segtin la cual las palabras poseen significados arbitrarios, Nueva forma de pensar que, obviamente, no produjo impacto alguno en las ciencias duras, pero sf, en ltima instancia y devastadora- mente, en las éreas blandas del conocimiento y, en patticular, en el léxico de la teoria politica. En este ambito es factible construir teorias u 2 Giovanni Sartori nuevas manipulando las palabras. Y es el caso que vocablos como libertad, autoridad, represién, violencia, coercin, tolerancia y muchos otros términos claves ya no se aplican —para un piiblico considera- ble— a los problemas a los que los aplicaba la teoria politica. ¢Somos atin capaces de comunicarnos de manera inteligible? ¢Podemos toda- via transmitir y acumular conocimiento? Por lo que a mi respecta asi lo espero, pero sélo si se hace algo en ese sentido, Otro cambio, relacionado con el anterior, tiene que ver con el influjo del marxismo. Hasta 1950 aproximadamente, el grueso de los estudios versaba sobre la «democracia», no sobre la «democtacia ca- pitalista». Hoy en dfa, marxistas y no marxistas utilizan esta tiltima expresién como algo comiinmente admitido, El cambio es, sin em- argo, de una importancia trascendental. La democracia capitalista es un sistema politico-econémico y, para los marxistas, a decir ver- dad, es un sistema econémico proyectado en una superestructura politica. Si la democracia tout cour? —en cuanto sistema politico— es todavia concebida de forma imparcial y cotrecta desde la éptica de la democracia capitalista —lo que dudo—, su aceptacién implica connotaciones de extraordinaria importancia. Lo mismo ocurre con otro cambio inducido por el marxismo, cual es la aceptacién general y ordinaria de la «ideologfa democrética» como expresién descriptiva o sélo ce las creencias valorativas de la democracia, sino también de su teorfa. Ciertamente, los no marxistas emplean el término ' Qué podemos hacer ante ese fendmeno? El espejismo era que cesta aceptacién de la democracia como la mejor forma de organiza. Gién social 0 politica es el signo de un acuerdo bésico sobre los fines iltimos de las modernas instituciones politicas y sociales» *. Pero el hecho era, y sigue siendo, que In democracia ha Megado a ser una palabra universalmente honorable. Verdad es que las palabras que Teverenciamos son enredosas: nomina nuntina, los nombres son dio- ses, Con odo, debemos procurar que la palabra democracia no se reduzca a una mera trampa. Lo que hemos presenciado en las déca- das siguientes a la Segunda Guerra Mundial apenas puede conse arse como el ascenso de un ideal comin que conforta los corazones de la humanidad; hemos sido testigos, en cambio, de una escalada sin precedentes en la distorsidn terminoldgica ¢ ideoldgica cuyo resultado final es evidentemente la ofuscacién. Como decia Orwell al respecto, cen el caso de un término como el de democracia no solamente no existe una definicién aceptada por todos, sino que ¢! intento de formu- Tarla encuentra resistencia por todas partes. Los defensores de cual- quier tipo de régimen pretenden que es una democracia y temen tener que dejar de usar la palabra si se sintieran atados por un significado Gualquicre> *, La democtacia atin tiene enemigos; pero ahora se la evita mejor en su propio nombre y por medio de su propio nombre. Enemigos aparte, el hecho es que durante los iltimos tiempos hemos ido perdiendo una corriente central de la tcorfa de In demo- cracia, Esta evolucién puede, en parte, achacatse a la amplitud del concepto, Si cada uno dice ser demécrata y la democracia tiene que ‘ser cada vez mds un concepto omnicomprensivo, mas profusién habré y, en conjunto, mayor confusién conceptual, Sin embargo, varias ten- Aencias intelectuales han sido concomitantes poderosos en !a interrup- cién del principal cauce discursivo sobre la democracia. Entre elas daré priotidad a la doctrina segtin la cual las palabras son meras con- Yenciones y todas las definiciones son, en vltima instancia, arbitrarias J, en consecuencia, sujetas a nuestra libertad de estipulacién. Cuales- Guiera que fueren los puntos positivos de esta doctrina —que seréin 1 En R. McKeon, ed, Democracy in a World of Tensions: “A Symposium Prepared by UNESCO (Chiago: University of Chicago Press, 1951), p. 522. 2 Tbid. 2 «Politics and the English Language», en Selected Essays (Harmondsworth Penguin, 1957), p. 149. El debate contempordneo B discutidos después ‘—, sus implicaciones negativas y consecuencias son intuitivas: si las palabras quieren decir, en principio, lo que nosotros queremos que signifiquen vamos directamente hacia tina Babel. Entre- tanto, los aplausos son para una sociedad irreparable de magos de la palabra que no sélo se ganan In vida, sino una reputacidn por des- componer el lenguaje y los significados. Una segunda corriente intelectual que ha afectado negativamente a la teoria de la democracia es la cuestin de la Wertfretheit, el pro- blema de la exclusién de los valores. La Wertfreibeit se presta a tres interpretaciones diferentes, Una primera, moderada, consiste bésica- mente cn Ia «imparcialidad valorativan, y pretence separar la evalua- ci6n de Ia descripeién, En su segunda versidn, extrema, busca un «vacio valorativo» real y requiere, a su vez, un vocabulatio esterili- zado, limpio de connotaciones laudatorias y despectivas, de términos buenos y malos. La dificultad de Hevar a cabo un proyecto de tal naturaleza ha conducido a la «inhibicién valotativay —una_tercera versién de la Wertfrciheit caracterizada por la reserva o, mejor atin, el temor ante los valores. Aqui los valores no son eliminados, sino suimergidos y convertidos en valores encubiertos, implicitos. Coando durante los afios sesenta la Wertfreibeit fue duramente criticada, el ataque iba dirigido realmente contra esta Gltima versi6n, 0 se justi- fies en gran medida por ella, Los cargos eran dos, a saber, que a) la pretendida ciencia politiea liberada de valores habfa retrocedido hasta hacerse inaplicable, y que b) los valores disimulados suponen una propensién al conscrvadurismo, al mantenimiento del status quo. La Uitima acusacidn es de dudosa validez, Los valores encubiertos actiian como los declaracos (aunque con distinta eficacia). Abstraccién hecha de si las crcencias valorativas de un marxista americano son francas 6 estén camufladas, no setvitin en ningiin caso de soporte del sistema ameticano. ¥ a Ia recfproca, un ruso liberal no apoyaré (aunque fuere sigilosamente) el status quo soviético, Los valores implicitos «conser- » cuando resultan scr conformes (con su referente del mundo real), y «socavany cuando no lo son. La primera acusacidn es, en cam bio, vilida, Ha sucedido en efecto que la reserva o el temor a los valores ha producido —junto a otros factores— una retirada de la ciencia politica hacia la irrelevancia “Mi gueja respecto a la Wertfreibeit es, sin embargo, de distinta indole. Conviene recordar aqui que mi preacupacién esti relacionada con Ia ateorfa» y, concretamente, con Ia teoria de la democracia. A cste respecto se ha entendido por Wertfreiheit la segunda version, es decir, aquella que exige separar la descripcién de la valoracién. Me # Véase capitulo IX, infra 4 Giovanni Sartori parece bien, salvo que el problema es ahora o6mo relacionar ambas ina vez separadas y, afiadiria, c6mo actdan entre sf, Mi queja es, pot Io tanto, que la controversia sobre la Wertfreibeit ha perdido de vis- ta, en pran medida, el punto crucial, En su lugar, ha producido una excesiva inhibicién’ respecto a los valores que inexorablemente ha provocado Una respuesta, una desmesurada carga, valorativa. Conse- Rhentemente, la teotia de la democracia ha oscilado desde un exceso de descriptivismo hacia una defensa exagerada de los valores. ‘Una tercera tendencia intelectual que de hecho ha debilitado, aun sin saberlo, Ta principal cotriente de la teoria de la democracia es la persuasién’ behavioraliste, El enfoque conductista ha generado una Rteorla empiticay de la democracia que es verdaderamente un logro nuevo y muy importante, No obstante, este desarrollo plantea proble- mas que deben ser atin correctamente aptehendidos. Un primer punto concieme a la Iinea de separacién entre la teorfa empfrica y la teorfa no empitica. Esta divisoria se encuentra en el