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REFLEXIONES DE UN MILITANTE

COMUNISTA DE BASE EN TORNO A LA


DERROTA DE DICIEMBRE DE 2017

No hay que hacerse el harakiri, pero tampoco hacerse el


leso

Iván Ljubetic Vargas


Historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis
Emilio Recabarren, CEILER
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

CONTENIDOS
CAPÍTULO I: UNA PALIZA DURA E INESPERADA

CAPÍTULO II: ALGUNAS CIFRAS DE LA PRIMERA Y SEGUNDA VUELTA PRESIDENCIAL 2017

CAPÍTULO III: LA PRINCIPAL CAUSA DEL TRIUNFO ELECTORAL DE LA DERECHA

CAPÍTULO IV: NO ECHARLE LA CULPA AL EMPEDRADO. EL FACTOR DC

CAPÍTULO V: UNA BANDERA PIRATA RECORRE CHILE, ES LA BANDERA DEL ANTICOMUNISMO

CAPÍTULO VI: LA CANDIDATURA DE LA FUERZA DE LA MAYORÍA

CAPÍTULO VIII: “EL TODO O NADA, ES IGUAL A NADA”

CAPÍTULO IX: UN PILLO Y EXITOSO CAMALEÓN

CAPÍTULO X: LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, UN PODEROSO ACTOR POLÍTICO

CAPÍTULO XI: Y AHORA, ¿QUÉ HACER?

CAPÍTULO XII: EN LA DEFENSA DEL LENINISMO

CAPÍTULO XIII: ¿LENIN O MARTOV?

CAPÍTULO XIV: QUE TODOS LOS ÓRGANOS DEL PARTIDO PARTICIPEN EN EL DEBATE

CAPÍTULO XV: ¿NO QUIEREN NOMBRAR LA SOGA EN CASA DEL AHORCADO?

CAPÍTULO XVI: LO ADECUADO SERÍA UN CONGRESO NACIONAL EXTRAORDINARIO DEL PARTIDO


COMUNISTA

CAPÍTULO XVIII: JAMÁS DEBEMOS PERDER NUESTRA IDENTIDAD REVOLUCIONARIA

CAPÍTULO XIX: UN APORTE NECESARIO

CAPÍTULO XX: EL MARXISMO ES NUESTRO GUÍA PARA LA ACCIÓN REVOLUCIONARIA

CAPÍTULO XXI: ¿CON QUIENES FORJAR LA UNIDAD PARA DEFENDER EL LITIO?

CAPÍTULO XXII: EL APORTE DEL PARTIDO COMUNISTA A LA REVOLUCIÓN CHILENA

CAPÍTULO XXIII: CUANDO UN PARTIDO ES CAPAZ DE RECONOCER ABIERTAMENTE SUS ERRORES

CAPÍTULO XXIV: UNA DESVIACIÓN REFORMISTA DE TIPO ELECTORALISTA


Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO I: UNA PALIZA DURA E INESPERADA


La derrota sufrida por la centroizquierda el domingo 17 de diciembre de 2017 fue terrible. Significó
un retroceso enorme para nuestro país. Vuelve a la Presidencia de la República la derecha sediciosa,
golpista, genocida y corrupta y, por segunda vez después de la dictadura, a través del voto.

Lo primero que salta a la vista es que como centroizquierda y como Partido Comunista se requiere
hacer un serio análisis crítico y sobre todo autocrítico. Cara al pueblo. Sincero. Llamando las cosas
por su nombre, sin eufemismos. Duela a quien duela. Es lo que yo llamo una autopsia a la derrota.

Los factores que influyeron en la derrota del 17 son muchos, de distintos aspectos, con variadas
responsabilidades.

Hay mucha tela que cortar. Trataremos de entregar nuestra modesta contribución en sucesivos
capítulos, teniendo en cuenta que no se trata de llorar sobre la leche derramada, sino que, a través
de un análisis correcto, superar nuestros errores y avanzar hacia futuras victorias, para las que no
esperaremos cuatro años. La pelea la iniciamos ahora mismo. A llevar a cabo nuevas reformas en la
línea de destruir los antidemocráticos amarres dejados por la dictadura fascista de Pinochet. A
prepararnos para defenderlas a partir del 11 de marzo de 2018.

Estas reflexiones las escribe un militante que este 15 de enero de 2018 cumple 70 años en las filas
comunistas.

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CAPÍTULO II: ALGUNAS CIFRAS DE LA PRIMERA Y SEGUNDA


VUELTA PRESIDENCIAL 2017
Resultados de elecciones presidenciales:

Primera vuelta:

Sebastián Piñera: 2.416.054 votos (36,64%)

Alejandro Guillier: 1.496.560 votos (22,70%)

Beatriz Sánchez: 1.336.622 votos (20,27%)

José A. Kast: 522.946 votos (7,93%)

Carolina Goic: 387.666 votos (5,88%)

Marco Enríquez: 376.406 votos (5,71%)

Eduardo Artés: 33.755 votos (0,51%)

Alejandro Navarro: 24.015 votos (0,36%)

Si sumamos votos del “progresismo” (Guillier, Sánchez, Goic, Enríquez y Navarro) son: 3.621.269
votos

Derecha (Piñera y Kast): son 2.939.000 votos.

Segunda vuelta:

Votaron: 7.024.222 electores (49% del total de inscritos), 319.626 personas más que en la primera
vuelta.

Sebastián Piñera: 3.795.896 votos (856.896 votos más que la derecha en primera vuelta)

Alejandro Guillier: 3.160.225 votos (461.044 votos menos que la suma de los “progresistas” en la
primera vuelta).

EN LA MAYORÍA DE LAS COMUNAS POPULARES DE LA PERIFERIA DEL GRAN SANTIAGO TRIUNFÓ


GUILLIER

San Joaquín: 57,61% contra 42,39%;

San Miguel: 57,61% contra 42,39%;

La Florida: 57,61% contra 42,39%;

La Pintana: 56,42% contra 43,58%;


Iván Ljubetic Vargas

La Granja: 56,28% contra 43,72%;

Renca: 56,04% contra 43,96%;

Lo Prado: 55,52% contra 44,48%;

Pudahuel: 54,01% contra 45,99%;

Quinta Normal: 53,10% contra 64,90%;

Maipú: 52,14% contra 47,86%;

Recoleta: 51,76% contra 48,24%;

Padre Hurtado: 50,41% contra 49,59%;

Peñalolén0,26% contra 49,74%.

EL PUERTO ROJO CUMPLIÓ (La más dura derrota de Piñera)

Comuna de San Antonio: Guillier: 61,87%; Piñera: 38,13%.

COMUNAS EN QUE MÁS CRECIÓ LA DERECHA EN LA SEGUNDA VUELTA NE COMPARACIÓN CON LA


PRIMERA:

1. Puente Alto 43,0%

2. Los Ángeles 38,6%

3. La Florida 35,9%

4. Maipú 34,6%

5. Rancagua 34,3%

6. Temuco 33,1%

7. Santiago 30,7%

8. Antofagasta 26,6%

9. Viña del Mar 25,6%

10. Las Condes 17,8%

(En Puente Alto y Santiago Beatriz Sánchez alcanzó gran votación en primera vuelta)

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COMUNAS EN QUE MÁS DISMINUYÓ EL “PROGRESISMO” EN LA SEGUNDA VUELTA CON RESPECTO


A LA PRIMERA:

Maipú 20.000 votos

Valparaíso 12.000 votos

Viña del Mar 11.000 votos

(Valparaíso es el fuerte de Frente Amplio)

REGIONES EN SEGUNDA VUELTA

Piñera ganó en todas las regiones, con excepción de Aysén y Magallanes

VOTACIÓN EN EL EXTERIOR EN SEGUNDA VUELTA

Guillier: 12.760 votos (60,66%)

Piñera: 8.277 votos (39,34%)


Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO III: LA PRINCIPAL CAUSA DEL TRIUNFO


ELECTORAL DE LA DERECHA
El candidato de la centroizquierda fue derrotado porque no contamos en la actualidad con un
Movimiento Obrero poderoso en cantidad y calidad.

¿QUÉ ES MOVIMIENTO OBRERO?

En la Introducción de los Estatutos del Partido Comunista de Chile, titulada “Principios Básicos” se
señala: El Partido Comunista de Chile… “es un Partido revolucionario, que lucha por el socialismo y
reconoce el papel motriz de la clase obrera, de los trabajadores y trabajadoras, en el progreso y
transformación social”.

En mi opinión, es necesario precisar el concepto de fuerza motriz.

UNA CLASE EN SÍ

En el desarrollo de la clase obrera, Carlos Marx distinguió dos etapas. Una de ellas es cuando tiene
la categoría de una clase en sí, en que los trabajadores tienen existencia objetiva, pero carecen de
conciencia de clase y organizaciones propias en lo político y en lo sindical.

Esta fue la condición en que existió la clase obrera chilena desde el surgimiento de sus primeros
destacamentos en la región de Atacama en los años 20 del siglo XIX hasta el segundo decenio del
siglo XX.

La clase obrera chilena nació combatiendo. La primera huelga tuvo lugar en el mineral de plata de
Chañarcillo en 1834 (uno de los cuatro primeros movimientos reivindicativos obreros del mundo, y
14 años antes que apareciera el “Manifiesto del Partido Comunista” de Marx y Engels, en febrero
de 1848). En el siglo XIX llevó a cabo 110 huelgas. Pero fue una clase en sí.

RECABARREN: UNA CLASE PARA SÍ

Dos condiciones permitieron el salto de calidad del proletariado chileno de una clase en sí y su
transformación en una clase para sí.

Una objetiva: la existencia de una clase obrera numerosa y combativa. Otra subjetiva: la
extraordinaria labor realizada por Luis Emilio Recabarren.

Éste comprendió que no bastaba la combatividad de los obreros. Con mucha dedicación, esfuerzos
y sacrificios, entregó a los trabajadores chilenos los tres elementos que le permitirían jugar un papel
importante en los acontecimientos nacionales:

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1.- Conciencia de Clase

Luis Emilio Recabarren es el más grande educador de masas de la historian Chile. Fue incansable en
la lucha ideológica, con el fin de ganar a los obreros para las posiciones revolucionarias. Fundó 11
periódicos, escribió en cerca de cincuenta. Educó con sus discursos, conferencias, polémicas
públicas, obras de teatro, con sus conversaciones personales. Escribió varios libros. En 1910 publicó
tres folletos: “La huelga de Iquique de 1907”, “Ricos y pobres a través de un siglo de vida
republicana” y “Mi juramente”. Son las primeras obras marxistas escritas en Chile.

Fue así como forjó conciencia de clase en amplios sectores obreros, a través de la educación y de su
ejemplo. Tener conciencia de clase es tener una conciencia real o verdadera,

2.- Partido revolucionario de la clase obrera

Recabarren no sólo jugó el rol de educador de masas, fue, además, un extraordinario organizador.

El 4 de junio de 1912, treinta revolucionarios, convocados por Recabarren, fundaron en Iquique el


Partido Comunista de Chile en el local de “El Despertar de los Trabajadores”

3.- Movimiento sindical clasista

Recabarren reconstruyó el movimiento sindical clasista. Este había surgido en enero de 1900 con las
Mancomunales, las que desaparecieron con la masacre de la Escuela Santa María de Iquique,
perpetrada el sábado 21 de diciembre de 1907. Sus esfuerzos culminaron con la formación de la
Federación Obrera de Chile, la gloriosa FOCH, el 25 de diciembre de 1919.

EL MOVIMIENTO OBRERO CHILENO, FUERZA MOTRIZ DE NUESTRA HISTORIA

Fue al cumplirse estas tres condiciones, que la clase obrera chilena superó la categoría de una clase
en sí, para alcanzar la de una clase para sí. En ese momento nació el movimiento obrero chileno, la
fuerza motriz de nuestra historia. Ello ocurrió en la segunda década del siglo XX.

A Luis Emilio Recabarren, con toda justicia, se le llama padre del Movimiento Obrero chileno.

El concepto de Movimiento Obrero ha sido poco estudiado y mal comprendido. Se le confunde con
clase obrera o con movimiento sindical.

El Movimiento Obrero se puede definir como la clase trabajadora que ha alcanzado la categoría de
una clase para sí. Con madurez ideológica, es decir, que tiene conciencia de clase; que cuenta con
un partido revolucionario y un movimiento sindical clasista.

EL PUEBLO UNIDO

Hacia fines de los años 60 del siglo XX existía un poderoso Movimiento Obrero. En torno a él se
unieron amplios sectores de la población. Fue así como triunfó el 4 de septiembre de 1970 y
Iván Ljubetic Vargas

conquistó el Gobierno Popular el 3 de noviembre de ese año, la más grande conquista lograda hasta
ahora por el Movimiento Obrero chileno.

Fue entonces, cuando los trabajadores jugaron el papel de la fuerza motriz del desarrollo social. Lo
pudieron hacer porque eran una clase para sí: con conciencia de clase, con un poderoso partido
revolucionario y una potente CUT.

LA GRAN DERROTA

El 11 de septiembre de 1973 el imperialismo y la reacción criolla emplearon la forma más violenta y


cruel de golpe de estado, un golpe fascista. El asalto a sangre y fuego del poder; la destrucción de
toda forma de democracia, el exterminio físico de los revolucionarios, comenzando por el heroico
compañero Presidente.

El golpe fascista fue la respuesta de la burguesía más reaccionaria a los avances logrados por el
movimiento obrero, creado por Luis Emilio Recabarren.

Los fascistas no reemplazaron un gobierno por otro, sino destruyeron el proceso revolucionario que
llevaba a cabo la Unidad Popular e impusieron por la fuerza un régimen neoliberal, el capitalismo
salvaje. Para lograrlo emplearon el terrorismo de estado, perpetrando el genocidio del pueblo
chileno.

Su objetivo era cambiar a Chile en todos sus aspectos. Y, desgraciadamente, en 17 años lo lograron.

EL MOVIMIENTO OBRERO POS DICTADURA

Actualmente, el movimiento obrero chileno aún no logra superar las graves heridas que le propinó
el fascismo. La conciencia de clase sólo existe en pequeños sectores de trabajadores; sus
organizaciones sindicales son débiles y el partido revolucionario es reducido.

En estas difíciles circunstancias la lucha ideológica adquiere un rol decisivo.

La ideología burguesa y la pequeña burguesa, difundidas a través de los poderosos medios de


comunicación que poseen las clases dominantes, forja en amplios sectores de trabajadores lo que
se llama una conciencia falsa. Es decir, estos no comprenden cuáles son sus verdaderos intereses
de clase. Viven como pobres, pero piensan como ricos. Entonces actúan inconscientemente, contra
sus propios intereses.

RECONSTRUIR UN PODEROSO MOVIMIENTO OBRERO

La gran tarea, entonces, es forjar entre los trabajadores la conciencia de clase. Es decir, una
conciencia real. Y ello se logra a través de la educación política, de la educación revolucionaria.
Solamente al tener una conciencia real, una interpretación consecuente de sus intereses de clase,
pueden los trabajadores ser constructores conscientes de la historia.

Esto nos enseñó Recabarren, el más grande educador de masas de la historia de Chile

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Por otra parte, es imprescindible fortalecer el movimiento sindical y el Partido de la clase obrera.

NO BASTA SER TRABAJADOR

No basta ser obrero, trabajador, para jugar el rol de fuerza motriz de la historia. ¿Lo juega hoy la
mayoría de la clase trabajadora cuando tiene conciencia falsa, cuando priman en su cabeza los
conceptos ideológicos de la burguesía o pequeña burguesía? ¿Cuándo en vez de su carné de socio
sindical o militante revolucionario exhibe la tarjeta de crédito? ¿Cuándo en vez de la solidaridad de
clase prima en él una posición individualista, egoísta?

POR ESO…

Es necesario precisar que el papel motriz en el progreso y la transformación social lo juega la clase
trabajadora en su condición de clase para sí, es decir como Movimiento Obrero.

El no contar con una poderosa fuerza motriz, con un potente Movimiento Obrero, abrió el camino
para el triunfo de la derecha sediciosa, golpista, genocida y corrupta en las elecciones presidenciales
de 2017.
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO IV: NO ECHARLE LA CULPA AL EMPEDRADO. EL


FACTOR DC
En todo fenómeno, son los factores internos los que determinan su desarrollo; los externos, lo
condicionan. Por tanto, la principal causa de la derrota de la centro-izquierda la debemos buscar en
la Nueva Mayoría. Y dentro de ella, fue determinante el factor DC. El rol jugado por su sector
derechista, biológicamente anticomunista, que le impuso el suicida “camino propio”.

Esto obligó a la Nueva Mayoría a dar dividida la campaña presidencial y a no realizar primarias. Al
enfrentarse a esta situación, los otros partidos de la coalición, entre ellos el Partido Comunista,
fueron incapaces de adoptar, con agilidad e inteligencia, alguna medida para realizar las necesarias
primarias. Recordando lo ocurrido en 1969-70 con la Unidad Popular y la designación del candidato
único, echamos de menos a don Lucho Corvalán.

La no realización de primarias de la Nueva Mayoría constituyó un primer duro golpe para la


candidatura de Alejandro Guillier. Esto fue aprovechado por los medios de comunicación en manos
de la derecha para hacerla desaparecer durante un buen tiempo.

Por otro lado, los partidos e independientes que estaban por Guillier debieron dedicar esfuerzos y
tiempo a la tarea de reunir las firmas para que éste se presentara como candidato independiente.
Ello retrasó el inicio de la campaña propiamente tal.

A esto se debe agregar el erróneo acuerdo de la Nueva Mayoría, al que se opuso el PC, de presentar
dos listas a las elecciones parlamentarias a efectuarse el domingo 19 de noviembre de 2017: “La
Fuerza de la Mayoría” (PS, PPD, PR y PC) y “Convergencia Democrática” (PDC, MAS Región e
Izquierda Ciudadana).

Durante el desarrollo de la campaña, Carolina Goic, candidata de la DC fue adoptando cada vez más
agresiva postura contra el PC. Este afiebrado anticomunismo, condujo a la Democracia Cristiana al
peor momento de su historia. Ello fue formulado muy gráficamente por Gabriel Silber, diputado de
esa colectividad: “Perdimos el Gobierno, 10 diputados, 2 senadores, 6% en la Presidencial, la peor
derrota en la historia de la DC y le echamos la culpa a los comunistas…qué sigue responsabilizar a
los marcianos?”

La derecha de la DC se la jugó contra las reformas del Gobierno de Bachelet. Trabajó contra la
candidatura de Guillier. Si hubiera alguna duda al respecto, están las declaraciones de Mariana
Aylwin en una entrevista en “Radio Infinita” del jueves 21 de diciembre de 2017. Luego de reconocer
haber anulado el voto en el balotaje, se refirió a la posición de la fracción derechista del PDC
“Progresismo con Progreso”. Dijo: “No votamos por Guillier por no estar de acuerdo con la
continuidad de la Nueva Mayoría… Hubo muchos democratacristianos que no votaron por él,
algunos anularon y otros directamente votaron por Piñera”. Y agregó desafiante: “Yo hoy me siento
más identificada con las posturas de Chile Vamos que con las de la Nueva Mayoría y con una alianza
con Chile Vamos que con la Nueva Mayoría y el Frente Amplio”.

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Finalmente, el viernes 5 de enero de 2018, la ex ministra Mariana Aylwin oficializó su renuncia a la


Democracia Cristiana junto a otros 30 militantes cercanos al grupo “Progresismo con Progreso”. A
través de una carta enviada a la mesa nacional de la DC, informaron que "con mucho pesar hemos
decidido renunciar a nuestra condición de militantes del PDC, lo que hemos sido por muchos años
o décadas…Nos mueve el haber llegado a la dolorosa conclusión que la Democracia Cristiana ha
tomado un rumbo que -a nuestro juicio- se aleja de una visión propia de la sociedad, desdibujando
su identidad. La Nueva Mayoría dejó de ser una alianza de centro izquierda al estar bajo una clara
hegemonía de una izquierda refundacional".
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO V: UNA BANDERA PIRATA RECORRE CHILE, ES LA


BANDERA DEL ANTICOMUNISMO
Pocas veces en su historia, Chile vivió un período con un anticomunismo tan perverso como en las
elecciones de noviembre-diciembre de 2017.

Desde “Chile Vamos” pasando por sectores de la Nueva Mayoría (PDC, PPD, PR y PS) hasta entidades
pequeñoburguesas - “Punto Final” incluido-, se unieron en una Santa Alianza anticomunista.

Los medios de comunicación en manos de los grandes patrones pronosticaron el terrible futuro que
esperaba a nuestro país si ganaba el candidato de la centroizquierda, cuyo gobierno estaría en
manos de los comunistas y otros extremistas.

Se inventó el término “Chilezuela”. Utilizando la sucia propaganda del imperialismo contra


Venezuela, se le caracterizó como un país comunista. Cuando en verdad, se trata de un régimen
que, dentro del capitalismo, ha realizado importantes medidas a favor del pueblo y que éste lo ha
apoyado en más de 20 elecciones, las tres últimas efectuadas hacia fines del año 2017. Y por
increíble que parezca, Telesur, con sede en Caracas, capital de la “comunista” Venezuela, desde el
inicio de la campaña estuvo contra la candidatura de Guillier, apoyando decididamente al Frente
Amplio. Ello a través de los “ultrones” corresponsales que tiene en Chile y de despistados
comentaristas.

Por su parte el Partido Comunista de Chile, no enfrentó con decisión y fuerza el anticomunismo.
Optó por no mostrarse muy revolucionario, para no perjudicar la candidatura Guillier. Por ejemplo,
en vez efectuar una concentración de masas para reivindicar el gran significado de la Revolución
Socialista de Octubre, efectuó un pequeño y desabrido acto el 9 de noviembre de 2017.

Esta “cuidadosa” actitud del PC, de no mostrarse tal como es, un partido revolucionario, le ha
restado ante los trabajadores el arrastre y prestigio que tenía hace algunos años. Participando en
una heterogénea coalición, no ha sido capaz de mostrarse con sus naturales diferencias con las otras
colectividades. Mucha gente lo ve iguales a los otros. Hay que tomar en serio eso de la unidad en la
diversidad.

Es innegable el heroico y efectivo aporte de los comunistas a la campaña de Guillier. Pero éste habría
sido mayor y mejor si el Partido Comunista hubiera utilizado uno de los aspectos que lo diferencian
de las otras colectividades: las normas leninistas de organización y funcionamiento (centralismo
democrático, dirección colectiva, la célula como el órgano más importante). Métodos que, como
hemos denunciado reiteradamente, se han ido dejando de lado.

Ello lo he comprobado en Ñuñoa, comuna en que milito. Durante la campaña electoral, por ejemplo,
prácticamente la Dirección Comunal ha sido reemplazada por dos compañeros; se ha privilegiado la
situación a pocos efectivos ampliados, en vez del funcionamiento celular.

Los anticomunistas de todos los pelajes son oportunistas y unos frescos. Intentan pedirles cuenta a
los comunistas chilenos de lo que ocurre en países como Cuba, pero ellos jamás dan una explicación
de la miseria, las injusticias, los crímenes contra los trabajadores, que son el pan de cada día en

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países en que los hermana el anticomunismo, como Estados Unidos, Alemania, Italia, Colombia,
Perú, México.
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO VI: LA CANDIDATURA DE LA FUERZA DE


LA MAYORÍA
Alejandro Guillier Álvarez postuló en calidad de candidato independiente a la Presidencia de la
República, contando con el apoyo de los partidos Radical, Socialista, PPD y Comunista. Mostró un
enorme valor al ponerse a la cabeza de una coalición que estaba dividida y con serios problemas.
Jugó con gran responsabilidad su rol de candidato de la centro-izquierda. Recorrió el país. Tomó
contacto con la gente, recogiendo problemas y anhelos para ir forjando su programa.

Formó un Comando constituido por independientes y militantes de los cuatro partidos que estaban
con él, pero aminoró el papel de éstos.

En la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 19 de noviembre de 2017 obtuvo el 22,70%
de los votos válidamente emitidos, menos de lo esperado. Sin embargo, logró pasar al balotaje.

Tanto en las campañas de primera y segunda vuelta tuvieron lugar grandes concentraciones en la
capital. En la segunda, viajó a Chile el ex Presidente y actual senador uruguayo José “Pepe” Mujica.

Una de las debilidades de la candidatura de la Fuerza de la Mayoría fue no captar las necesidades
más urgentes de la población (por ejemplo, precariedad del trabajo, bajos salarios, miserables
pensiones, la seguridad) y tomarlas con claridad y decisión.

Igualmente, negativa fue la participación del candidato en la última confrontación televisiva. Se le


vio inseguro en temas de importancia como el CAE, las AFP.

Muy bien aprovechadas por el candidato de la derecha y los medios de comunicación fueron las
absurdas contradicciones entre las declaraciones de Guillier y miembros de su Comando, así como
la torpe posición del Ministro de Hacienda y militante del PPD, Nicolás Eyzaguirre, con respecto al
financiamiento del CAE. Todos estos hechos pasaron, sin duda, la cuenta el domingo 17 de diciembre
de 2017.

Desde el interior de la Fuerza de la Mayoría surgieron personas que no contribuyeron al éxito de la


campaña presidencial. Uno de ellas, fue el ex presidente Ricardo Lagos. Una vez que el PS decidió
apoyar la candidatura de Guillier, se vio obligado a renunciar a su postulación. Hizo mutis por el
foro. Y como un viejo dios griego comenzó, desde el Olimpo, a lanzar su apoyo a candidatos al
Parlamento. En lo referente a las candidaturas presidenciales en la primera vuelta, su posición fue
tan equívoca que, tanto Goic como Guillier, aseguraban contar con su respaldo. Se dejaba querer
don Ricardo.

Sólo en la campaña para el balotaje hizo una tardía y desabrida declaración respaldando la
candidatura de la Fuerza de la Mayoría. En ningún momento se acercó al Comando ni conversó con
Guillier. Posteriormente intentó justificar esta actitud sosteniendo que nunca lo habían invitado.

Con quien conversó inmediatamente después del balotaje, fue con Piñera, poniéndose al servicio
del programa del vencedor.

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Tanto Michelle Bachelet como Alejandro Guillier tuvieron una correcta conducta frente al triunfo
del candidato de la derecha.

Guillier informó que: “Llamé (a Piñera) para felicitarlo por su impecable y macizo triunfo”.

Que fue macizo el triunfo de Piñera, lo fue. Pero jamás “Impecable”. Todos fuimos testigos de
algunas razones de su triunfo: la compra de conciencias a gran escala, la campaña del terror en base
al anticomunismo, las mentiras mil veces repetidas, el apropiarse de las banderas de la izquierda.

Por otra parte, me llamó la atención y preocuparon las instrucciones de la Presidenta Bachelet para
que algunos ministros realizaran reuniones de trabajo con Piñera.
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO VIII: “EL TODO O NADA, ES IGUAL A NADA”


El Frente Amplio es una coalición de 14 entidades políticas unidas por una ideología pequeño-
burguesa, que se expresa en la práctica con la formula “del todo o nada”.

En su breve visita a Chile para entregar su apoyo al candidato Guillier, el ex Presidente y actual
senador uruguayo José “Pepe” Mujica, fundador del Frente Amplio de ese país, expresó con su
tradicional sabiduría: “El todo o nada, es igual a nada”.

El Frente Amplio criollo, luego que su líder Beatriz Sánchez obtuviera un sorpresivo 20,27% de los
votos en la primera vuelta presidencial del 19 de noviembre de 2017, y sumara 20 diputados y un
senador en las parlamentarías de ese mismo domingo, entró en un profundo proceso de reflexión
para decidir qué hacer ante la segunda vuelta del domingo 17 de diciembre de 2017.

El jueves 30 de noviembre de 2017, las 14 organizaciones que forman el Frente Amplio entregaron,
a través de la ex candidata Beatriz Sánchez, una declaración en que esa coaliciónno expresó un
apoyo directo a Alejandro Guillier:

“Nuestro primer llamado es a cada uno de nuestros votantes a reflexionar y a expresarse en las
urnas en esta segunda vuelta de acuerdo a sus propias convicciones y análisis”. Eso sí, en la
declaración afirmó que Sebastián Piñera es “un retroceso”.

Además, pidieron mayor claridad al oficialismo respecto a planteamientos como el fin de las AFP y
el fin al lucro en la educación.

“Aquí no cabe una negociación. No buscamos cargos, no buscamos cupos ni un co-gobierno (…) no
se trata de dialogar con nosotros, sino de hacerlo con las personas que apoyan estos cambios en la
sociedad”, sostuvo Beatriz Sánchez.

No tardaron los agradecidos aplausos de la reacción criolla. El Comando de Sebastián Piñera,


alborozado, calificó como un “rotundo fracaso político” para la Nueva Mayoría la resolución del
Frente Amplio de no entregar un apoyo explícito a Guillier en la segunda vuelta., a pocos minutos
de haber sido comunicada, y agregaron que “el FA ha dejado herida en el ala la candidatura de
Alejandro Guillier”.

“El apoyo no se ha producido y se expresaron las diferencias políticas de fondo que mantienen con
la candidatura de Alejandro Guillier. Para el Frente Amplio la candidatura de Guillier es desde el
punto de vista programático ambigua, que no se ha hecho cargo de las demandas del Frente
Amplio”, dijo Andrés Allamand (RN), vocero de la campaña.

Jaime Bellolio (UDI), por su parte, aseguró que desde el conglomerado “saben que Guillier va a
perder” y tildó de tibia la resolución, y además bromeó señalando que “quizá cambien el color de
su logo y lo pongan todo amarillo”.

Este episodio de la política chilena me recordó otro, ocurrido en el Parlamento alemán. Augusto
Bebel (1840-1913), destacado dirigente de la socialdemocracia pronunciaba un discurso. De pronto
la derecha lo aplaudió. Entonces Bebel detuvo sus palabras y él mismo se preguntó: “¿Qué has dicho,
viejo imbécil, que la canalla te aplaude?”.

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Pero la pequeña burguesía no es revolucionaria. Por tanto, no se puede esperar de ella una actitud
autocrítica. No es como el viejo Bebel.

Posteriormente, parlamentarios electos y dirigentes del Frente Amplio comunicaron que votarían
contra Piñera y que, para ello, marcarían preferencia a Guillier. Todos lanzando dardos contra éste.
Verdaderos salvavidas de plomo.

No hay dudas que una parte de los que votaron por Beatriz Sánchez lo hicieron por Guillier en la
segunda vuelta. La líder de Frente Amplio afirmó: “Hubo un traspaso de 70% a 80% de los votos
frenteamplistas a la candidatura de Alejandro Guillier”.

Pero, si los dirigentes y parlamentarios del Frente Amplio hubiesen puesto los intereses de Chile por
encima de sus intereses partidarios y personales, Piñera habría sido derrotado. Así se habría abierto
el camino para llevar a cabo sus postulados. Esa actitud ambigua y vacilante es otra muestra de su
sello pequeño-burgués.

Lenin en su obra “La enfermedad infantil del ‘izquierdismo’ en el comunismo”, escribió:

“El pequeño burgués ‘enfurecido’ por los horrores del capitalismo es, como el anarquismo, un
fenómeno social propio de todos los países capitalistas. Son del dominio público la inconstancia de
estas veleidades revolucionarias, su esterilidad y la facilidad con que se transforman rápidamente
en sumisión, en apatía, en fantasías, incluso en un entusiasmo ‘furioso’ por tal o cual corriente
burguesa ‘de moda’.” (Lenin: Obras Escogidas en tres tomos. T. III, p. 360)

Gabriel Boric, diputado reelecto por Magallanes del Movimiento Autonomista, con su singular
prepotencia, tuiteó el lunes 15 de diciembre de 2017: “El Frente Amplio no es balón de oxígeno de
la Nueva Mayoría”. Las patitas del magallánico. Es bueno que alguien le informe, aunque sea por
tuiter, que la Nueva Mayoría no necesita de balón de oxígeno alguno. Menos el Partido Comunista,
que después de las elecciones, goza de muy buena salud.

Lo que Chile requiere es la unidad más amplia, unidad en la diversidad, para enfrentar los intentos
regresivos del gobierno de Piñera. Unidad desde los revolucionarios, socialdemócratas, cristianos,
hasta pequeñoburgueses. ¡Todos unidos por un Chile mejor!

El mismo diputado Boric llamó también la atención por otras declaraciones: Frente al Gobierno de
Piñera señaló “hay temas en que más allá de diferencias, tenemos la obligación de ponernos de
acuerdo”.

¡Atención! Un diputado del Frente Amplio, que se autoproclama un movimiento “nuevo”, llama a
utilizar el “viejo” y fracasado sistema de los “consensos”, que siempre ha favorecido a la derecha.
¿No es caso ésta, otra veleidad pequeñaburguesa?
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO IX: UN PILLO Y EXITOSO CAMALEÓN


En la campaña presidencial 2017, especialmente en la segunda vuelta, el candidato de la derecha
mostró y derrochó la habilidad, la pillería, que le ha permitido llegar a ser uno de los más exitosos y
poderosos multimillonarios del Mapocho.

Supo agarrar al vuelo todo error o equivocación de Guillier y de su Comando. Exagerando esas fallas
y dándole amplia cobertura a través de los medios de comunicación que controlan los grandes
patrones.

Utilizó descaradamente el anticomunismo. Se sirvió de la propaganda negra del imperialismo. Por


ejemplo, sobre Venezuela. Caracterizó al gobierno de ese país de “comunista”, pese a que es un
régimen socialdemócrata que, en los marcos del capitalismo, ha llevado a cabo grandes cambios a
favor del pueblo, el que le ha dado masivo y mayoritario apoyo en más de 20 elecciones, tres de
ellas efectuadas en los últimos meses de 2017.

Aseguró que de ganar Guillier el balotaje, el Gobierno estaría en manos de los comunistas y otros
extremistas. Naturalmente, no se refirió al excelente papel jugado por los comunistas en el Gobierno
de la Nueva Mayoría.

Un episodio de farándula: “El 19 de noviembre del 2017, Piñera caminaba no a Damasco como
Pablo, sino hacia La Moneda. De pronto cayó sobre él desde el cielo un rayo de luz, que lo dejó ciego
(Ese rayo enceguecedor fue el 36,64% y no el 44% o 45% esperado de votación en la primera vuelta)
Entonces escuchó la voz de Manuel José Ossandón, con quien hacía poco se había trenzado en
arduas peleas. Ossandón lo mejoró de su ceguera y le mostró el camino de la salvación, su mítica
“derecha social”. Y Piñera vio que era bueno. Entonces se transformó, de acérrimo enemigo de las
reformas de Bachelet, entre ellas las de educación, en decidido partidario de la gratuidad en la
educación superior. Y lanzó su ofertón de primavera: gratuidad para el 90% de los estudiantes de
los Centros de Formación Técnica. Pero, como recordó la diputada comunista Karol Cariola (El Siglo,
29 de diciembre de 2017) “esas instituciones hoy día tienen fines de lucro y se les quiere entregar
recursos del Estado”. Pillín no da puntada sin hilo. Y vinieron más ofertones: puestos de trabajo, en
salud. Hasta se apropió del proyecto de la Nueva Mayoría de la AFP estatal.

Pero no fue un giro a la izquierda. Eso nunca. No tuvo problemas con aceptar el apoyo del fascista
José Antonio Kast, de reunirse con la “familia militar” a la quien hizo promesas como reabrir Punta
Peuco si la Presidenta Bachelet lo cerraba y lograr el envío a casa de los verdugos presos que
estuvieran “enfermos” o muy “viejitos”.

Los resultados de la primera vuelta no sólo conmovieron a Piñera, sino a toda la derecha. Los
partidos de Chile Vamos cayeron en pánico. Y del pánico saltaron a la acción. Dejaron de lado sus
diferencias. Se lanzaron a trabajar con una convicción que tuvieron todos los sectores de la Fuerza
de la Mayoría. Según Karol Cariola (El Siglo, 29 de diciembre de 2017), las colectividades que
apoyábamos a Guillier “no pudimos ni siquiera retener todos los lugares la votación de la primera
vuelta, ni sumar a toda la centro-izquierda en nuestra votación”.

19
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

El día del balotaje la derecha realizó una movilización impresionante en defensa del voto. Hasta dos
apoderados por mesa. Mucha gente apoyando en los lugares de votación. Pocas veces, en la historia
de Chile, la derecha había sacado tantos votos en una elección presidencial.

La diferencia de nueve puntos con que el candidato de derecha aventajó a Guillier en la segunda
vuelta, no estaba en los cálculos de nadie. Todos pensaban en un triunfo muy estrecho. Tanto es
así, que el comando de Chile Vamos tenía un plan maestro en caso que los resultados fueran por
fallo fotográfico. Este plan contemplaba un grupo 345 abogados que se reunirían con los encargados
comunales de la campaña y trabajarían con las Actas de Escrutinio de todos los locales de votación.

En el aspecto técnico electoral, la derecha dio una lección de eficiencia a la Fuerza de la Mayoría en
la segunda vuelta de las elecciones del 17 de diciembre de 2017.
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO X: LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN,


UN PODEROSO ACTOR POLÍTICO
Todos los seres humanos tienen conciencia. Ésta puede ser conciencia verdadera, cuando
corresponde a sus reales intereses de clase, o conciencia falsa, cuando no representa esos intereses.

La mayoría de la población, aunque no tenga conciencia de ello, vive vendiendo su fuerza de trabajo
a una minoría de grandes patrones. En Chile, el 1% más rico concentra el 33% de los ingresos.

Si toda esa multitud de trabajadores (incluidos los de la llamada “clase media”) tuviera una
conciencia verdadera, tendría en sus manos el poder político.

Pero no es así. La mayoría de ella posee una conciencia falsa, creada por el incesante bombardeo
de los medios de comunicación en manos de la derecha. Ésta controla todos los canales de
televisión. Incluso TVN, “el canal de todos los chilenos”, que en la última campaña electoral fue
decididamente piñerista. Otro tanto sucede con las radioemisoras. La prensa escrita está en manos
de dos poderosos consorcios: COPESA y El Mercurio.

Para la centroizquierda le es imposible competir de igual a igual con la enorme maquinaria de los
medios de comunicación de la derecha. Por eso debe buscar, por todos los medios, llegar a la gente:
tener diarios, radios, visitar barrios y poblaciones, no sólo en períodos de elecciones, para explicar
en forma sencilla pero convincente, que las radios que escucha, el canal de la TV que ve, el diario
que lee tiene un dueño. Que para ser propietario de uno de esos medios hay que ser gente con
muchos recursos. Que ningún trabajador los posee. Y que, naturalmente, esa radio, canal de TV o
diario tiene que transmitir, tanto en la forma como en su contenido, lo que le conviene a su dueño.
Nadie quiere dispararse en un pie.

Por ello, esos medios no entregan simplemente noticias. Lo que hacen es hacer propaganda,
propaganda con la intención de hacer pensar de una manera que favorezca políticamente a los
dueños de esas radios, canales de televisión y diarios.

Debemos llegar a la gente con constancia, con inmensa paciencia y con suma sencillez, para ir
quitando poder a este actor político que inunda las mentes con mentiras. Y esta es una tarea para
toda persona democrática.

No olvidar que la derrota electoral de diciembre de 2017 fue, antes que nada, una derrota en el
campo de las ideas, una derrota ideológica. Ya es hora de pasar a la ofensiva en la batalla ganar las
conciencias de las masas.

A propósito de lucha ideológica, un compañero respondiendo a mi reflexión (III), me escribe


diciendo “Y qué hay de malo que un trabajador tenga tarjeta de crédito”.

Le respondo: Mirado desde el punto de vista de los grandes comerciantes y de los medios de
comunicación que los favorecen, nada tiene de malo. Es “natural” que se use para propiciar el
consumismo. Pero para la gente sencilla, significa endeudarse, pagar intereses gravosos y vivir
viendo como esas deudas crecen continuamente.

21
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

La última Encuesta Financiera de Hogares del Banco Central (BC) dejó en evidencia el nivel de
endeudamiento de la población chilena. El sondeo, difundido en noviembre de 2016, reveló que el
73% de las familias mantiene obligaciones financieras, tres puntos porcentuales más que en la
primera medición de 2007. Pero la penetración y tipo de deuda han desarrollado características
distintas en cada capa social, poniendo en riesgo a algunos hogares.

Así lo muestra un análisis de la Facultad de Negocios de la Universidad del Desarrollo (UDD), que
utilizó como base los datos del Banco Central. A través de un indicador de carga financiera -que
considera el dinero destinado al pago de intereses y amortización de la deuda sobre los ingresos
mensuales del hogar-, el estudio detectó a los hogares que atraviesan por dificultades financieras.
Generalmente, explica el documento, la literatura económica define como “hogar vulnerable” aquel
que destina entre 20 y 40% de su ingreso mensual a pagar una deuda no hipotecaria. La UDD tomó
como base un umbral de 30%.

Bajo esos parámetros, la casa de estudios identificó a 702.765 familias urbanas que destinan 30% o
más de sus ingresos mensuales al pago de deudas de consumo e intereses. Este grupo, a su vez,
equivale al 30% del total de hogares que reconoce mantener deudas no hipotecarias; es decir, a
través de tarjetas de créditos bancarias, préstamos de consumo bancarios, tarjetas de créditos de
casas comerciales, préstamos de consumo de casas comerciales, créditos automotrices y créditos
educacionales.

Y el estar amarrado a esas deudas influye significativamente en el modo de pensar de mucha gente.
No es libre para hacerlo.

La afirmación del compañero citado, muestra hasta qué grado ha llegado la influencia de los medios
de comunicación, un poderoso actor político. Y nos llama a dar mayor importancia a la lucha
ideológica.
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO XI: Y AHORA, ¿QUÉ HACER?


Apechugar. Los comunistas siempre lo hemos hecho, en las buenas y en las malas. Lo primero, en
base a una sana y valiente crítica y autocrítica, tratar de explicarnos las verdaderas causas de la
derrota. Sin hacernos el harakiri, pero tampoco hacernos los lesos con ese falso y acostumbrado
exitismo. Luego enmendar los errores.

Cada cual respondiendo por su personal responsabilidad y como miembro de un órgano partidario.
Desde capitán a paje. Teniendo en cuenta que el capitán tiene más responsabilidad que el paje.

La derrota sufrida por la centroizquierda en las elecciones del 17 de diciembre de 2017 no invalida
la línea estratégica del Partido Comunista de Chile, trazada en su XX Congreso Nacional y ratificada
en los congresos posteriores, la que tiene como objetivo estratégico el conquistar un Chile
realmente democrático. Por el contrario. Alcanza enorme significado en las condiciones de un
gobierno de derecha como el que se instalará a partir de 11 de marzo de 2018. Esta estrategia se
debe expresar en la defensa de los cambios llevados a cabo por el gobierno de la Presidenta Bachelet
y lograr otros avances positivos. Ello, logrado a través de la unidad y lucha de los más amplios
sectores democráticos.

Por tanto, tampoco está invalidada la justa política de alianzas aprobada por el Pleno del Comité
Central del PC, realizado el 28 de diciembre de 2004.

En mi opinión, lo decisivo es reafirmar nuestros principios marxistas, leninistas, recabarrenistas.


Pensar y actuar de acuerdo con ellos.

Siguiendo el ejemplo de Luis Emilio Recabarren (a veces olvidado o dejado en segundo plano por
algunos dirigentes comunistas) poner en el centro de nuestro pensamiento y acción el movimiento
obrero, que es la fuerza motriz de nuestro desarrollo histórico. Ningún tipo de alianzas ni
compromisos nos pueden apartar de ello.

Educarnos para educar a las masas. Ir forjando la conciencia de clase en los trabajadores, su
conciencia real, en permanente y dura lucha ideológica. Como lo hizo Recabarren, utilizando todos
los medios a nuestro alcance: la prensa (es imprescindible contar con un diario de papel, sencillo,
educador), grupos de teatro, conjuntos artísticos (el Coro Rojo es una excelente iniciativa que es
necesario multiplicar), actos, paneles, la bancada de diputados comunistas. Ahora, la radio, redes
sociales y, en lo posible, la TV.

Como Recabarren, prestar especial atención al movimiento sindical, a su organización, unidad y


luchas reivindicativas. Transformar a los sindicatos en escuelas de educación de los trabajadores.

Hacer crecer en cantidad y calidad el Partido Comunista. Reclutar nuevos combatientes. La muestra
de cómo se trabajó en la campaña electoral, está dada por la cantidad de nuevos militantes que se
ganaron en ella.

Volver a la plena vigencia de las normas leninistas de organización y funcionamiento. Derrotar las
tendencias socialdemócratas que surgieron en documentos como la Convocatoria al XXV Congreso.
La denuncia realizada por nosotros obligó a echar marcha atrás a los redactores de ese documento
(suponemos miembros del Comité Central), con explicaciones que nada explicaron.

23
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

No son nuevos los intentos por “flexibilizar” a Lenin. Por ejemplo, en una entrevista publicada en
“El Siglo” en su edición de la semana del 8 al 13 de abril de 1995, Oscar Azócar, entonces Encargado
de Nacional de Organización, señaló: “En el Pleno vimos que era fundamental desarrollar métodos
de trabajo más flexibles para incorporar a otros compañeros. Lo fundamental para medir al
militante, es que trabaje con las orientaciones del Partido, que contribuya en forma concreta para
ponerlas en práctica. Lo más importante es la actividad que cada militante desarrolla, y la célula
tiene que ser capaz de llegar hasta estos compañeros”. Y -¡atención!- agregaba más adelante:
“Buscar otras formas, además de la célula, para incorporarse a la actividad”.

Si somos un partido leninista, debemos practicar el centralismo democrático, la dirección colectiva,


la célula como principal órgano partidario, la crítica y la autocrítica, la obligatoriedad de todo
dirigente de militar en una célula. Sólo con un partido organizado y funcionando al estilo leninista,
podemos realizar una verdadera política de masas. En ello, las células tienen que jugar su rol
esencial.

DEBEMOS PERFECCIONAR LA DEMOCRACIA INTERNA.

En su edición del 15 de julio de 2016, el semanario “El Siglo” publicó en la página 5 una breve, pero
muy importante información. Su título: “PC elegirá Comité Central por voto universal”. En parte del
texto explica: “Desde ahora, el Comité Central del Partido Comunista de Chile (PC) será elegido por
voto universal de los militantes de la colectividad, es decir, todos sufragarán para decidir quienes
integran esta instancia partidaria”. Agrega más adelante: “Esta innovación la acordó, precisamente,
el Pleno del Comité Central (CC), efectuado el pasado 9 de julio, para dar cumplimiento con la norma
establecida por la nueva ley de partidos políticos”.

Este acuerdo significa fortalecer la democracia interna del Partido de Recabarren, pues sepulta el
antidemocrático método de la prelación. Ese sistema tenía por resultado que, en los Congresos
Nacionales, eran elegidos o reelegidos como miembros del nuevo Comité Central todos los
candidatos propuestos en la prelación por la Dirección Central que llegaba al evento partidario.

Lenin jamás planteó ni practicó la prelación. Es conocido que, en el VI Congreso del Partido de los
bolcheviques, efectuado en San Petersburgo del 26 de julio al 3 de agosto de 1917, fueron elegidos
dirigentes leninistas, trotskistas y de otras corrientes, que actuaban dentro de esa colectividad.

Recabarren aplicó la democracia interna. Por ejemplo, cuando en el Tercer Congreso Nacional del
Partido Comunista, efectuado en Valparaíso el 25 y 26 de diciembre de 1920, se resolvió la
incorporación del Partido a la Internacional Comunista, Recabarren propuso -y fue aprobado- que
ello fuera discutido por todos los militantes en las secciones (así se llamaban entonces las bases del
Partido) durante 1921. Sólo después de ello, en el Cuarto Congreso Nacional, efectuado en
Rancagua el 1 y 2 de enero de 1922, se ratificó tan importante medida.

Otro ejemplo. En el Sexto Congreso Nacional, celebrado en Viña del Mar, el 18 y 19 de septiembre
de 1924, una fracción antipartido logró elegir cuatro de los siete dirigentes de la Dirección Nacional.
Iván Ljubetic Vargas

Ello creó la primera crisis en la historia del Partido Comunista. Para superarla, Recabarren propuso
la elección directa, por todos los militantes, de una nueva dirección nacional. Esta tuvo lugar el 13
de diciembre de 1924. Los siete dirigentes elegidos fueron probados revolucionarios.

La democracia interna garantiza, además, la plena libertad de opinión en las instancias partidarias.
No debe preocupar que dentro de un organismo existan opiniones discrepantes. Es una ley de la
dialéctica que en toda cosa o fenómeno existen contradicciones. Y no podemos pretender que esa
ley no tenga vigencia dentro del Partido. Lenin cita de una carta del socialista Lasalle a Marx, la
siguiente frase: “La lucha interna da al Partido fuerzas y vitalidad”. Y la utiliza como parte del
epígrafe de su obra “¿Qué hacer?”. La lucha ideológica también se da al interior del Partido.

La democracia interna garantiza el derecho de los militantes al ejercicio libre y responsable de la


crítica autocrítica dentro del Partido.

La defensa de las normas leninistas de organización y funcionamiento es tarea de todos los


revolucionarios.

Por otra parte, no debemos olvidar las lecciones que nos ha dejado nuestra rica historia de más de
un siglo de combates. Por ejemplo, la autocrítica realizada en el Pleno de agosto de 1977 sobre el
“vacío histórico” en cuanto al tema militar.

Ha sorprendido, algo que no nos debiera sorprender: la provocadora acción de elementos fascistas
en el acto de la CUT. Con el triunfo de Piñera los ultraderechistas se sienten estimulados a mostrar
sus garras. Los sectores populares, y en primer lugar los comunistas, no podemos descuidar la
autodefensa. Es otra tarea de plena vigencia.

Si los comunistas hemos optado en este período por la vía no armada y, como una de las formas
tácticas, la electoral, debemos prepararnos para tener éxito en las elecciones. Si bien logramos
elegir 8 diputados y perdimos un candidato a senador el domingo 19 de noviembre de 2017, estos
resultados están distantes para pretender ser un partido con real influencia en lo electoral. Este
trabajo debe ser continuo. No solo en los marcos de los comicios. En ello incide en primer lugar el
trabajo de educación y propaganda, una real política de cuadros y, sobre todo, el accionar con las
masas.

Tanto de lo positivo como de lo negativo de nuestro actuar en este período de las elecciones del
2017, el principal responsable es el Comité Central. También necesario analizar la actuación de los
Comités Regional, Comunales y de Sector, como la participación que le cupo a cada célula y a todos
los militantes. Ello, insistimos, en base a la crítica constructiva y a la autocrítica sincera.

25
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

CAPÍTULO XII: EN LA DEFENSA DEL LENINISMO


En una de las primeras informaciones en torno al esperado IX Pleno del Comité Central del Partido
Comunista de Chile, realizado los días viernes 12 y sábado 13 de enero de 2018, el compañero
Presidente del Partido, diputado Guillermo Teillier señaló: “realizaremos una conferencia nacional
a mediados de año con 300, 400 dirigentes, donde vamos a tomar medidas muy concretas como
cuáles serán las propuestas programáticas que vamos a priorizar, cómo vamos a organizar el partido,
miraremos las medidas del gobierno de Piñera y cómo avanzamos en la unidad de las fuerzas
políticas y sociales”.

En verdad nos llamó la atención y nos preocupó un tanto la frase “cómo vamos a organizar el
partido” entre las “medidas muy concretas” que se tomarán en esa Conferencia Nacional, porque
nos pareció una medida positiva pero, a la vez, muy ambigua. ¿Qué significa eso de “cómo vamos a
organizar el partido”?

Por ello esperábamos con sumo interés el Informe y las Resoluciones del IX Pleno para aclararnos el
significado de esa frase.

Con enorme satisfacción leímos tanto el Informe como las Resoluciones del IX Pleno. Son dos serios
y valiosos documentos, que deben servir de base para una profunda discusión en todos los órganos
del Partido. Pero, al leerlos no encontramos la respuesta a nuestra inquietud sobre la frase del
compañero Teillier. Aún más observamos una total ausencia sobre el estado y funcionamiento
orgánico del Partido. ¿Es que no preocupa a los miembros del Comité Central la situación orgánica
del Partido? ¿Cómo anda su militancia en una célula?

En el Informe sólo encontramos en torno a nuestra preocupación lo siguiente: “El Partido puede y
debe jugar un importante papel en el periodo y proceso que se abre, a condición de readecuar sus
cuadros y estructuras, en función de los conflictos y contradicciones sociales más relevantes de esta
etapa. Ir más allá de esquemas internistas, entender los problemas orgánicos, como esencialmente
políticos. Su resolución es la conformación de estructuras acordes con los aspectos centrales de
nuestra línea política, estos son, en función de nuestras definiciones del carácter del período y de
su más posible superación”.

En las Resoluciones se dice al respecto: “El pleno del Comité Central ha resuelto convocar a una
Conferencia Nacional del Partido Comunista de Chile para el primer semestre del 2018, con objeto
de reafirmar nuestra oposición activa al gobierno de Sebastián Piñera, de defensa de las reformas
hechas, de crear condiciones para la recuperación del gobierno y profundización de la democracia
en nuestro país, actualizando nuestro programa y nuestras propuestas al país.

También nos proponemos readecuar el partido como herramienta de las transformaciones sociales,
tanto en el funcionamiento de las estructuras de dirección como en la educación y formación de
cuadros del partido”.

Nuevas frases que no explican su real significado: “Readecuar sus cuadros y estructuras”, “readecuar
el partido como herramienta de las transformaciones sociales”, “Ir más allá de esquemas internistas,
entender los problemas orgánicos, como esencialmente políticos”.
Iván Ljubetic Vargas

En el seno de un partido, como en todo objeto o fenómeno, existe –como lo constata el


materialismo dialéctico- la lucha de contrarios, la lucha de tendencias.

Lenin, colocó como epígrafe de su obra “¿Qué hacer?”, la frase de una carta de Lassalle a Carlos
Marx, de fecha 24 de junio de 1852, que decía: “…La lucha interna da al partido fuerzas y vitalidad;
la prueba más grande de la debilidad de un partido es la amorfía y la ausencia de fronteras bien
delimitadas; el partido se fortalece depurándose…” (Lenin: “¿Qué hacer?” en Obras Escogidas en
tres tomos Tomo I, página 115).

Como hemos denunciado en varias oportunidades, en los últimos años, han surgido en el seno del
Comité Central del Partido Comunista de Chile tendencias socialdemócratas, antileninistas; intentos
por “flexibilizar” a Lenin.

Por ejemplo, en una entrevista publicada en “El Siglo” en su edición de la semana del 8 al 13 de abril
de 1995, Oscar Azócar, entonces Encargado de Nacional de Organización, señaló: “En el Pleno vimos
que era fundamental desarrollar métodos de trabajo más flexibles para incorporar a otros
compañeros. Lo fundamental para medir al militante, es que trabaje con las orientaciones del
Partido, que contribuya en forma concreta para ponerlas en práctica. Lo más importante es la
actividad que cada militante desarrolla, y la célula tiene que ser capaz de llegar hasta estos
compañeros”. Y -¡atención!- agregaba más adelante: “Buscar otras formas, además de la célula, para
incorporarse a la actividad”.

Era clara en ese momento, a lo menos en la mayoría del Comité Central, una posición idéntica a la
de Martov, que tanto combatió Lenin. Es conocida la polémica entre Lenin y Martov en los marcos
del II Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia de 1903.

La práctica mostró que hubo “flexibilización” de los métodos leninistas de organización y


funcionamiento partidario, pero que no ha habido crecimiento de nuestras filas de nuestro Partido.
Su estado orgánico es cada vez peor.

Cuando se preparaba el XXV Congreso Nacional del Partido volvieron a campear por su fuero las
tendencias antileninistas.

Por ejemplo, en la Hoja Informativa Nº 630, correspondiente a octubre de 2015, de la Comisión


Nacional de Organización, se plantean conceptos sobre la organización del Partido que no son
leninistas.

Por ejemplo: al referirse al trabajo orgánico del Partido se dice que “hay que cambiar todo lo que se
necesite, para dar paso a formas orgánicas que, efectivamente, den prioridad a estos ámbitos de la
lucha política e ideológica”. No indica los límites que tiene “todo lo que se necesite”.

Pero no sólo en la Comisión de Organización se daban intentos por “flexibilizar” a Lenin. Esta
tendencia también existía en el Comité Central. Prueba de ello, la tenemos en la Convocatoria al
XXV Congreso, convocatoria aprobada, desde luego, por el Comité Central.

En dicho documento se señala textualmente en el apartado “El necesario crecimiento del Partido”:

27
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

“Esta tarea, debemos ubicarla en el contexto político y en la perspectiva de los desafíos que nos
hemos planteado. Se trata de un crecimiento cuantitativo, ojalá en el menor tiempo posible, en el
espesor del seno de las masas, tal como realmente son, reduciendo al máximo las “exigencias” para
su adhesión, militancia y compromiso partidario.

“No tenemos otra opción. Las formas orgánicas para incorporar a este contingente deben ser las
adecuadas a sus niveles de conciencia. No hay otra “exigencia” ante quienes dan el paso de
incorporarse a esta bella tarea, pero que también es compleja y difícil” (Página 15)

“El Partido debe reordenar sus formas de trabajo político para dar prioridad a estos aspectos de la
realización de su política.

“Esto necesariamente se debe reflejar en el trabajo orgánico del Partido, en todos sus niveles. Hay
que cambiar todo lo que se necesite, para dar paso a nuevas formas orgánicas que, efectivamente,
den prioridad a estos ámbitos de la lucha política e ideológica”. (Página 16) Todos los subrayados
son nuestros.

Es necesario que de una vez por todas el CC defina con claridad su posición ante la organización y
funcionamiento del Partido. ¿Está por aplicar las normas leninistas, o considera que hay que
“superarlas” con “nuevas formas orgánicas”? ¿Somos un Partido leninista o nos acercamos a
Martov?

Es necesario plantear esto sin eufemismos, para que cada militante en todas las células lo estudie y
saque las conclusiones. Por nuestra parte, levantamos en alto las banderas del leninismo.

Lenin en su obra “La socialdemocracia y las elecciones a la Duma”, escribió:

“Todos los asuntos del Partido deben ser manejados –directamente por medio de representantes-
por todos los miembros del Partido en un plano de igualdad de derechos, sin excepción”. (Lenin:
Obras Completas, tomo 14, p. 253, citado por Otto Kussiner y otros en “Comunismo Científico.
Diccionario”, Editorial Progreso. Moscú, 1981, p. 122)

Una vez más, como lo hizo Luis Emilio Recabarren en 1924, se debe recurrir a la militancia
comunista.
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO XIII: ¿LENIN O MARTOV?


Respondiendo a un artículo sobre Lenin, el compañero Leo Fonseca me envió una de sus
acostumbradas y siempre certeras observaciones: Escribió, refiriéndose a Lenin: “Dentro de todo el
gigantesco aporte de su labor revolucionaria, destaca hoy en día como tarea comunista la defensa
del Artículo 1. Saludos. Leo”. Y tiene toda, absolutamente toda, la razón.

Cuando en el Partido Comunista aparecen intentos directos o disimulados por pasarse a llevar los
métodos leninistas, como por ejemplo se plantean en el Informe y Resoluciones del IX Pleno del
Comité Central, es bueno volver a estudiar a quien puso las bases para el funcionamiento y
organización del partido revolucionario moderno. En el tomo tres de las Obras Escogidas de Lenin,
encontramos su obra “Un paso adelante, dos pasos atrás (una crisis en nuestro Partido)”, escrita en
febrero-mayo de 1904.

“UN PASO ADELANTE…”

En este libro, uno de los tesoros del marxismo-leninismo, se refiere Lenin a los hechos ocurridos en
el II Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR) realizado del 17 (30) de julio al
10 (23) de agosto de 1903 y reunido primero en Bruselas y después en Londres. Este Congreso
aprobó un Programa revolucionario y los Estatutos elaborados por Lenin, con la sola excepción del
punto o artículo primero, en que los oportunistas en cuestiones de organización lograron que se
aprobara el proyecto formulado por Martov.

Yuli Mártov, Julius Mártov o L. Mártov (Ма́ртов, su nombre real era Yuli Ósipovich Zederbaum) había
nacido el 24 de noviembre de 1873 en Constantinopla, en el seno de una familia judía de clase
media. Fue un revolucionario socialdemócrata ruso, que llegó a ser el líder de la fracción
menchevique en el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia. Falleció el 4 de abril de 1934.

EL ARTÍCULO PRIMERO DE MARTOV

El punto uno de Martov señalaba: “Se considerará perteneciente al Partido Obrero Socialdemócrata
de Rusia a todo el que, aceptando su Programa, trabaje activamente para llevar a la práctica sus
tareas bajo el control y dirección de los órganos(¡sic!) del partido”. (Lenin: Obras Escogidas en tres
tomos. Tomo I, página 306)

Comenta Lenin: “La idea del artículo primero de Martov sólo aparece al plantearse la cuestión de si
pueden los órganos del partido llevar a la práctica su dirección respecto a aquellos miembros del
mismo que no forman parte de ninguna de las organizaciones del partido”. (Lenin: Obras Escogidas
en tres tomos. Tomo I, página 306)

EL ARTÍCULO PRIMERO DE LENIN

La proposición del artículo primero de Lenin (que fue aprobado después en el III Congreso del POSDR
realizado en 1905) señala: “Se considerará miembro del Partido todo el que acepte su Programa y

29
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

apoye al Partido tanto con recursos materiales, como con su participación personal en una de las
organizaciones del mismo” (Lenin: Obras Escogidas en tres tomos. Tomo I, página 316.

Refiriéndose siempre al artículo primero de los Estatutos, Lenin escribió en la obra ya citada:
“Cuanto más fuertes sean nuestras organizaciones del Partido, integradas por socialdemócratas
efectivos, cuanto menos vacilación e inconstancia haya dentro del Partido, tanto más amplia y
polifacética, tanto más rica y fructuosa será influencia del Partido en los elementos de las masas
obreras que lo rodean y que él dirige. Porque, en verdad, no se puede confundir al Partido como
destacamento de vanguardia de la clase obrera con toda la clase” (Lenin: Obras Escogidas en tres
tomos. Tomo I, páginas 318- 319. Los subrayados son de Lenin).

UN PLANTEAMIENTO MARTOVIANO

En el Partido Comunista de Chile ha habido (y existen) diversos intentos por “flexibilizar” a Lenin y
los Estatutos. Por ejemplo, en una entrevista publicada en “El Siglo” en su edición de la semana del
8 al 13 de abril de 1995, Oscar Azócar señaló: “En el Pleno vimos que era fundamental desarrollar
métodos de trabajo más flexibles para incorporar a otros compañeros. Lo fundamental para medir
al militante, es que trabaje con las orientaciones del Partido, que contribuya en forma concreta para
ponerlas en práctica. Lo más importante es la actividad que cada militante desarrolla, y la célula
tiene que ser capaz de llegar hasta estos compañeros”. (El subrayado es nuestro)

¿No es verdad, que estos planteamientos están más cerca de Martov que de Lenin?

A DEFENDER EL CONCEPTO LENINISTA DE MILITANTE

Debemos defender el concepto leninista de militante. Sus tres condiciones fundamentales: Estar de
acuerdo con el Programa, participar efectivamente en una célula y pagar mensualmente su
cotización. Nada de flexibilizarlas. Quien no milita en una célula no es militante y, por tanto, no
puede ser dirigente, ministro, parlamentario, alcalde ni concejal comunista. Tampoco tener otro
cargo alguno de representación del Partido. Esto también vale para estar de acuerdo con el
Programa y cancelar su cotización.

Y aquí corresponde lo que planteaba Lenin sobre el control revolucionario, control desde capitán a
paje.
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO XIV: QUE TODOS LOS ÓRGANOS DEL PARTIDO


PARTICIPEN EN EL DEBATE
En el Informe al IX Pleno se señala: “Cada organismo, sector y militante del Partido debe hacer este
análisis crítico y autocrítico, que difícilmente se podrá hacer en este Pleno, pero sí debemos dejar
establecidas directrices claras para su realización. De lo profundo que sea este análisis surgirán
muchas medidas de carácter político, orgánico, de cuadros y de otra índole necesarias de realizar
en un corto período, para que den sustento a una Conferencia Nacional, que proponemos realizar
en los próximos meses, teniendo también elementos más concretos de como fluctúa el acontecer
político en los primeros meses del Gobierno de Piñera”.

También se dice en ese Informe: “Cuando hablamos del papel del Partido, las más de las veces lo
hacemos en términos generales. Es el Partido el que hace o no hace bien las cosas. Pasamos muchas
veces por alto que el Partido lo constituimos todos nosotros, organizados en una estructura que nos
confiere determinada autoridad y derechos, pero por sobre todo deberes con los cuales cumplir”.

UN PROCESO QUE SE INICIE EN LAS CÉLULAS

Estamos absolutamente de acuerdo con estas afirmaciones. Por ello, estimamos que es
imprescindible que la anunciada Conferencia Nacional sea precedida por la discusión de toda la
militancia comenzando por las células, los órganos más importantes del Partido. Esto, partiendo por
lo planteado por Lenin en su obra “La socialdemocracia y las elecciones a la Duma”. Allí escribió:
“Todos los asuntos del Partido deben ser manejados –directamente por medio de representantes-
por todos los miembros del Partido en un plano de igualdad de derechos, sin excepción”. (Lenin:
Obras Completas, tomo 14, p. 253, citado por Otto Kussiner y otros en “Comunismo Científico.
Diccionario”, Editorial Progreso. Moscú, 1981, p. 122)

Basado en lo anterior, en los Estatutos del PC de Chile se establece: “La democracia interna se
expresa en que todos los militantes comunistas, directamente o a través de sus órganos regulares o
en las reuniones políticas y programáticas, participan en la definición de los diversos asuntos del
Partido con plena igualdad de derechos”.

RECURRIR A LAS BASES DEL PARTIDO

Incorporar a todos los órganos del Partido en el debate en torno a la derrota de diciembre de 2017,
seguiremos el ejemplo de Recabarren, practicaremos la necesaria democracia interna y, al mismo
tiempo, tendremos una escuela de educación a nivel nacional.

Hemos citado a Recabarren, evocando lo ocurrido en nuestro Partido en el año 1924. Recordemos:

Los días 18 y 19 de septiembre de 1924 tuvo lugar, en la ciudad de Viña del Mar, el Sexto Congreso
Nacional del Partido Comunista de Chile. Tal vez uno de los torneos nacionales más conflictivos.

31
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

Un grupo fraccional, que actuaba en el interior del Partido en Santiago, logró una temporal y
precaria mayoría en la Sección de la capital eligiendo sus delegados al Sexto Congreso. Ya en el
desarrollo del evento nacional, en un golpe de audacia y aprovechándose que los delegados de las
otras 17 secciones del país no conocían su proceder, obtuvieron cuatro de los siete miembros del
Comité Ejecutivo Nacional. A Luis Emilio Recabarren lo dejaron en la minoría.

El fundador del PC reaccionó rápida, enérgica y audazmente para condenar la maniobra de la


fracción. En nota publicada el día 6 de octubre de 1924, en el período “Justicia”, que tituló “No
acepto la designación”. Se dirigió a las secciones del país, informó sobre lo ocurrido en el Sexto
Congreso y señaló que: “Siendo la mayoría de este Comité (elegido en ese torneo) compuesto por
personas que carecen de antecedentes y competencia para afrontar las responsabilidades de este
cargo, aviso a las secciones que no acepto el cargo para que me ha designado el Congreso y creo
que las secciones deben provocar un voto general para resolver esta situación creada por el
Congreso”.

A partir del 12 de octubre se desató una polémica pública entre Recabarren y miembros de la
fracción.

La discusión promovida por Recabarren y su justa posición de recurrir a las bases del Partido dieron
resultado. El 13 de diciembre de 1924, los militantes de todas las secciones del país votaron
eligiendo un nuevo Comité Ejecutivo Nacional. Fueron siete probados revolucionarios, encabezados
por Recabarren. Pero éste nunca lo supo. Los resultados de esta votación sólo fueron conocidos
después de la muerte de Recabarren, quien se suicidó el viernes 19 de diciembre de 1924.

Debemos seguir el ejemplo de Recabarren. Cuando ocurre un acontecimiento que conmueve al país
y al Partido, se debe recurrir a la inteligencia colectiva que constituye la militancia comunista.

CRÍTICA Y AUTOCRÍTICA

Tenemos que educar a militantes y dirigentes para enfrentar los acontecimientos con un adecuado
y valiente espíritu crítico. Al respecto, Lenin escribió: “La actitud de un partido político ante sus
errores es uno de los criterios más importantes y más seguros para juzgar la seriedad de ese partido
y del cumplimiento efectivo de sus deberes para con su clase y para con las masas trabajadoras…
Reconocer abiertamente un error, poner al desnudo las causas, analizar la situación que lo ha
engendrado y discutir atentamente los medios de corregirlo; eso es lo que caracteriza a un partido
serio; en eso consiste el cumplimiento de sus deberes; eso es educar e instruir a la clase y, después,
a las masas”. (Lenin: “La enfermedad infantil del ‘izquierdismo’ en el comunismo”. Obras Escogida
en tres tomos. T. III, p. 382)

Como se supone que todo dirigente milita en una célula, allí podrá contribuir a la discusión
empleando correctamente las formidables armas de la crítica y la autocrítica.

INCLUSO EN LA PRENSA PARTIDARIA


Iván Ljubetic Vargas

En los Estatutos del Partido Comunista se señala: “La discusión previa a los congresos y conferencias
del Partido, debe ser organizada de modo que garantice la más amplia participación democrática y
la mayor información. Cuando el debate tenga carácter de discusión general, de trascendencia para
todo el Partido, podrá ser llevado a conocimiento público a través de la prensa partidaria, cuidando
contribuir al prestigio y unidad de acción del Partido y su capacidad de servir al pueblo”.

No hay dudas de que el debate en torno a la derrota de diciembre de 2017 tiene enorme
trascendencia. ¿Dará la prensa partidaria espacio para desarrollar un constructivo y fructífero
debate?

33
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

CAPÍTULO XV: ¿NO QUIEREN NOMBRAR LA SOGA EN CASA


DEL AHORCADO?
Es curioso que, en un Pleno del Comité Central, que tiene por tema analizar y sacar conclusiones de
una derrota que tiene tan graves consecuencias para el pueblo, no se mencione el estado orgánico
y funcionamiento del Partido. ¿Acaso los participantes de esa reunión que forman la Dirección
Nacional no conocen la realidad de ello? ¿Tal vez no consideran que una causa de la derrota fue que
el Partido de la clase obrera no estuvo en condiciones de jugar el rol de vanguardia en esa decisiva
lucha por ganar el Ejecutivo, que en nuestro país tiene un sobredimensionado poder? ¿No
entienden que sólo un Partido con todas sus células vivas, con organismos de dirección activos y
capaces, puede jugar un papel decisivo y no ser un elemento secundario?

Lenin explicó que “el partido revolucionario, como destacamento de vanguardia de la clase, debe
estar lo más organizado posible y sólo tiene que aceptar en su seno a aquellos elementos que
admitan un mínimo de organización”. (Los subrayados son de Lenin). (Lenin: “Un paso adelante, dos
pasos atrás”. Obras Escogidas en tres tomos. Tomo I, páginas 316-317)

Sobre el mismo tema agrega Lenin: “Para ser de verdad intérprete consciente, el Partido debe saber
establecer unas relaciones de organización que aseguren determinado nivel de conciencia y eleven
sistemáticamente este nivel… Ya que nos hemos agrupado en un partido para un trabajo metódico,
debemos preocuparnos de asegurar que sea metódico” (Ídem. Tomo I, páginas 342 y 343).

Lenin advierte: “El retraso de la organización del trabajo, en comparación con su contenido, es
nuestro punto flaco… El estado rudimentario y efímero de la forma no permite seguir haciendo
progresos serios en el desarrollo del contenido, provoca un estancamiento vergonzoso, lleva a
malgastar las fuerzas y hace que los actos no correspondan a las palabras”. (Ídem. Tomo I, página
431).

Aquellos que hablan bonito dicen que no se puede tapar el sol con un dedo. También que no
podemos ocultar la verdad metiendo la cabeza en la arena. Pero en estos momentos en lo que
refiere a nosotros, sobran dedos y tenemos un desierto de Atacama cubriendo con su arena toda la
geografía de nuestro Partido.

Correos y conversaciones con compañeros nos dejan el alma dolida. La mayoría se quejan del mal
funcionamiento de las células y de los organismos intermedios, también de las comisiones
nacionales, incluso del Comité Central. Lo que ocurre en muchos comunales es igual a lo que pasa
en el de Ñuñoa, donde milito. Acá, sin ningún sentido autocrítico, le echan la culpa a “los de arriba”.

Razones hay demás para que el tema de la organización y funcionamiento del Partido, de la
aplicación consecuente de las normas leninistas, ocupen un lugar importante en la próxima
Conferencia Nacional, que sea la culminación de un proceso que se inicie desde las bases partidarias
mismas.
Iván Ljubetic Vargas

De una vez por todas nombremos la soga en casa del ahorcado. Y en base, a una sana crítica y una
sincera autocrítica, enmendemos los pasos por la senda de Lenin y Recabarren, de la cual nunca
debiéramos apartarnos.

35
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

CAPÍTULO XVI: LO ADECUADO SERÍA UN CONGRESO


NACIONAL EXTRAORDINARIO DEL PARTIDO COMUNISTA
La gravedad de la derrota de diciembre de 2017 es tan severa, el peligro del retroceso del país es
tan evidente, la situación de Chile es tan compleja, el poder de la burguesía es tan enorme, la
necesidad de dar un vuelco al funcionamiento del Partido es tan urgente, un análisis crítico y
autocrítico a fondo del papel jugado por todos los órganos partidarios es tan imprescindible, que lo
que se necesita es la realización de un Congreso Nacional Extraordinario de los comunistas chilenos.

Un Congreso en que se adopten las resoluciones que, en base al marxismo y a las normas leninistas
de organización y de funcionamiento, el Partido de Recabarren se renueve como partido
revolucionario.

UN CONGRESO ESCUELA DE EDUCACIÓN DE MASAS

Un Congreso realizado cara al pueblo, con asambleas celulares abiertas, invitando a todos los que
deseen concurrir y entregar su opinión sin restricción. Así haríamos una formidable campaña de
educación de masas y libraríamos una significativa lucha ideológica.

A propósito de un Congreso cara al pueblo, recordemos lo escrito por el compañero Luis Corvalán
Lépez, en nuestra opinión el más grande dirigente comunista chileno después de Recabarren:

“Los trabajadores y los pueblos conocen y aprecian a los comunistas por lo que hacen, por su lucha
abnegada, por su entrega desinteresada a la causa de su emancipación, por su disciplina, por su
honestidad. Pero nuestros partidos no son conocidos por dentro. Ello se debe, en gran parte, a
nuestra propia manera de ser. No hablamos de nosotros mismos. Esto tiene sus méritos, pero
también sus inconvenientes. Nuestro inolvidable Elías Lafertte solía decir en plenos y congresos del
Partido: ‘Me gustaría que las murallas de esta sala fueran de vidrio, para que todos pudieran ver
cómo discutimos, cómo nos preocupamos de los problemas de la gente y cuán unidos y fraternales
somos’. De todo esto y muchas otras cosas vale la pena escribir” (Luis Corvalán: “Santiago-Moscú-
Santiago”. Página 9)

Luego en asambleas internas librar la fraternal y certera lucha ideológica, en que se enfrenten las
nuevas y viejas concepciones, en que se discuta las formas para ser un partido realmente
revolucionario. Esto, teniendo en cuenta que rigen en nuestro Partido y no puede ser de otra
manera, las leyes del materialismo dialéctico, entre ellas la Ley de la Unidad y Lucha de contrarios.

LEY DE LA UNIDAD Y LUCHA DE CONTRARIOS

La ley de la unidad y lucha de contrarios es la médula y esencia de la dialéctica materialista. Por


oposición a la metafísica, la dialéctica parte del criterio de que las cosas y los fenómenos de la
Naturaleza y de la Sociedad humana llevan implícitas contradicciones internas, que son la fuente del
proceso de desarrollo.
Iván Ljubetic Vargas

En la Naturaleza siempre hay algo que nace y se desarrolla, y algo que muere y caduca. La lucha
entre lo viejo y lo nuevo, entre lo que muere y lo que nace, entre lo caduco y lo que se desarrolla,
constituye la ley del proceso de evolución. Lenin llamaba a esta ley la médula de la dialéctica, puesto
que descubre la fuente del automovimiento y del desarrollo de la materia, y puesto que, estudiando
los aspectos contradictorios de los objetos, las tendencias de desarrollo de esas contradicciones,
conocemos los fenómenos en su nacimiento, evolución y muerte. La unidad de los aspectos
contrapuestos no es una unidad inmóvil, sino sujeta a una lucha interna. Lenin señaló, que la unidad
de los contrarios es una unidad condicional, temporal, relativa, y la lucha entre ellos, absoluta, como
absoluto es el desarrollo, el movimiento. La unidad de los contrarios es al mismo tiempo su conexión
interna, su penetración y su exclusión recíprocas, la negación mutua, la lucha. Los contrarios se
excluyen y se penetran mutuamente en un solo y mismo tiempo.

Ambos polos de cualquier contraposición –lo positivo y lo negativo– son tan inseparables uno del
otro como contrapuestos, y... no obstante todo su carácter contrapuesto, se penetran
mutuamente” (Engels).

El proletariado y la burguesía son generados por el modo capitalista de producción, en cuyos marcos
están a tal extremo relacionados entre sí que sin alguna de estas clases no es posible el modo
capitalista de producción; pero a la vez se excluyen uno al otro, llevan una lucha intransigente.

NO TEMER A HACER PÚBLICOS NUESTROS ERRORES

Algunos compañeros podrán argumentar que no es adecuado hacer públicos nuestros errores y
defectos. Lenin en 1904 ya respondió a esas preocupaciones:

“Unas palabras más sobre los adversarios de la socialdemocracia. Se refocilan con malicia de
nuestras discusiones, haciendo muecas de alegría; procurarán, claro es, entresacar para sus fines
algunos pasajes sueltos de mi folleto, consagrado a los defectos y deficiencias de nuestro Partido.
Los socialdemócratas rusos están ya bastante fogueados en la brega para no dejarse cohibir por
semejantes afilerazos y para continuar, pese a ellos, su labor de autocrítica, poniendo al descubierto
sin piedad sus propias deficiencias, que a la fuerza serán inexorablemente allanadas por el desarrollo
del movimiento obrero. ¡Y que prueben lo señores adversarios a describirnos un cuadro de la
situación efectiva de sus “partidos” que tenga, aunque sólo sea un lejano parecido con el que
ofrecen las actas de nuestro II Congreso! MAYO DE 1904”. (Lenin: Prólogo de “Un paso adelante,
dos pasos atrás. (Una crisis en nuestro Partido)”. Obras Escogidas en tres tomos. Tomo I, página
275).

37
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

CAPÍTULO XVII: ADECUARNOS PARA UNA EFICAZ LUCHA


IDEOLÓGICA DE MASAS
En el Informe al IX Pleno hay un planteamiento que saludamos y nos parece altamente positivo. Es
el siguiente: “Quiero manifestar que lo peor sería tener una actitud contestataria ante estos
requerimientos y otros que surgen desde el Partido, todo lo contrario, hay que acogerlos.
Esperamos que sea así en la práctica.

FUE ANTE TODO UNA DERROTA IDEOLÓGICA

Como estamos convencidos que la derrota de diciembre de 2017 fue ante todo una derrota
ideológica, producto de contar la burguesía de poderosos medios de comunicación con los cuales
pudo influir en las conciencias de millones de chilenos, nos parece de primera importancia una de
las tareas planteadas en el Informe al IX Pleno del Comité Central.

Esta señala que “El Partido y particularmente su dirección, debería tomar decisiones precisas para
en este nuevo ciclo, asumir de manera más concienzuda aspectos de organización y líneas
comunicacionales, en función de sus objetivos estratégicos y tácticos y de sus lineamientos políticos
para el periodo. Nadie discute a esta altura la importancia cardinal de las comunicaciones en el
quehacer político y en la batalla de las ideas e ideológica desencadenada actualmente…

“Una primera idea es que se formalice la existencia de una Plataforma Comunicacional que reúna
todas nuestras posibilidades de medios, Departamento de Prensa del Partido, equipo de prensa de
la Bancada en el Parlamento, equipo de Redes Sociales del PC, y otros instrumentos que puedan
surgir…

Esta Comisión debe reunirse periódicamente, acordar sus instrumentos de análisis y de trabajo,
asumir cuestiones como análisis de coyuntura, diseños comunicacionales, contenidos generales en
los medios, lineamientos editoriales, iniciativas, entregar responsabilidades, efectuar evaluaciones
y planificaciones de trabajo, establecer puestas en escena, etc.”

MEJORAR LA RADIO Y TENER UN DIARIO DE PAPEL

Es de esperar que, al calor de esta tarea planteada, pueda mejorar la programación de Radio Nuevo
Mundo. Aprovechar mejor sus noticiarios para orientar políticamente y dejar de ser transmisor de
las noticias de cuanto diario local o regional de la derecha existe. Igualmente mejorar los
comentarios que diariamente se transmiten a las 8,30 horas de la mañana.

Reiteramos lo que ya hemos planteado sobre la necesidad de un diario nacional de papel. Seguir el
gran ejemplo de la creación de El Siglo, cuando compañeros como Américo Zorrilla realizaron una
gran campaña económica que permitió la compra de una moderna imprenta y de un local. ¿Surgirá
algún dirigente como don Américo?
Iván Ljubetic Vargas

Los comunistas debemos tener un diario de pocas páginas, ágil, entretenido, un cañón de largo
alcance, un agitador, educador y organizador de masas.

Cuando se plantea la idea de un diario de papel, se argumenta que ello está pasado de moda, que
ahora lo que se necesita es un periódico virtual. Es una falacia. ¿Cuántos trabajadores o pobladores
están en condiciones de “estar a la moda” y ver un periódico virtual?

39
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

CAPÍTULO XVIII: JAMÁS DEBEMOS PERDER NUESTRA


IDENTIDAD REVOLUCIONARIA
En el Informe al IX Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Chile se afirma: “Aparece la
mal llamada derecha social que dificulta diferenciarnos e invisibiliza nuestro proyecto, o al menos
confunde a la opinión pública… La derecha no tiene empacho en tomar algunas de nuestras
banderas cuando percibe que causan este efecto en parte importante del electorado.

La derecha nos propinó una derrota política-electoral, a partir de la deslegitimación cultural, ante
vastos sectores de la población, de nuestro discurso de las reformas y la igualdad social,
deslegitimando por ende nuestra posición política, impactando en un desapego de buena parte de
la sociedad con las reformas”.

Compartimos ampliamente lo expresado en el Informe. La cuestión es encontrar las causas de ¿por


qué la mal llamada derecha social dificulta diferenciarnos e invisibiliza nuestro proyecto? Y ¿por qué
se produce la deslegitimación cultural de nuestro discurso?

Pensamos que la causa de ello reside en que dentro de la Nueva Mayoría nos desdibujamos como
partido revolucionario al extremo de que se hizo difícil para las masas poder diferenciarnos de la
derecha vestida de “derecha social”.

A la campaña de la derecha de dentro y fuera de la Nueva Mayoría por mostrarnos como la fuerza
hegemónica dentro de la coalición gobernante, los comunistas en vez de pasar a la ofensiva,
mostrando más claramente nuestra posición de empujar las reformas, optamos por no crear
problemas al Gobierno, eludiendo una confrontación. Este fue un grave error, pues si queremos ser
vanguardia, jamás debemos perder nuestra identidad revolucionaria.

Por otra parte, no tuvimos una posición firme para denunciar las posturas en contra de las reformas
de los sectores derechistas de la Democracia Cristiana y de otros partidos de la Nueva Mayoría.

Tampoco, tanto dentro y sobre todo fuera del Parlamento, se escuchó nuestra potente voz
denunciando, por ejemplo, la política internacional del Gobierno que colocó a Chile como uno de
los países que apoya la política del imperialismo en América Latina, en especial en el caso de
Venezuela.

Igualmente, como Partido -a diferencia de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos


y de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos- no exigimos al Gobierno una política más
firme en cuanto a los Derechos Humanos.

Una muestra de cómo debiéramos haber actuado en los temas señalados, es la actitud que hemos
tenido frente al escándalo del litio, en que la empresa estatal CORFO, con el apoyo del Consejo de
Defensa del Estado, le renueva a SOQUIMICH la cuota de extracción del litio hasta el 2030, Esta
empresa, que era del Estado fue privatizada por el dictador Pinochet y la entregó a su entonces
yernísimo, Julio Ponce Lerou.
Iván Ljubetic Vargas

SOQUMICH ha sido uno de los principales agentes de corrupción de la sociedad chilena, como
promotor de operaciones de financiamiento ilegal a la política.

El Partido Comunista es una de las organizaciones que convoca a la Marcha en Defensa del Litio, a
efectuarse mañana, lunes 29 de enero de 2018, que se iniciará desde Plaza Italia a las 18,30 horas.

41
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

CAPÍTULO XIX: UN APORTE NECESARIO


Entre la correspondencia recibida motivada por mis reflexiones, está el siguiente correo.

Compañero Iván:

En el capítulo II de “La Enfermedad infantil del ‘izquierdismo’ en el comunismo”, hay algunos


párrafos bastante decisivos. Lo orgánico sin una base de masas en los trabajadores asalariados y
otros sectores no resuelve de manera correcta la ecuación.

Cito:

“El bolchevismo existe, como corriente del pensamiento político y como partido político, desde
1903. Sólo la historia del bolchevismo, en todo el periodo de su existencia, puede explicar de un
modo satisfactorio por qué el bolchevismo pudo forjar y mantener, en las condiciones más difíciles,
la disciplina férrea necesaria para la victoria del proletariado.

La primera pregunta que surge es la siguiente: ¿cómo se mantiene la disciplina del partido
revolucionario del proletariado? ¿Cómo se controla? ¿Cómo se refuerza?

Primero por la conciencia de la vanguardia proletaria y por su fidelidad a la revolución, por su


firmeza, por su espíritu de sacrificio, por su heroísmo.

Segundo, por su capacidad de vincularse, aproximarse y hasta cierto punto, si queréis, fundirse con
las más grandes masas trabajadoras, en primer término con la masa proletaria, pero también con la
masa trabajadora no proletaria.

Tercero, por lo acertado de la dirección política que lleva a cabo esta vanguardia; por lo acertado de
su estrategia y de su táctica políticas, a condición de que las masas más extensas se convenzan de
ello por experiencia propia. Sin estas condiciones, no es posible la disciplina en un partido
revolucionario, verdaderamente apto para ser el partido de la clase avanzada, llamada a derrocar a
la burguesía y a transformar toda la sociedad. Sin estas condiciones, los intentos de implantar una
disciplina se convierten, inevitablemente, en una ficción, en una frase, en gestos grotescos. Pero,
por otra parte, estas condiciones no pueden brotar de golpe. Van formándose solamente á través
de una labor prolongada, a través de una dura experiencia; su formación se facilita a través de una
acertada teoría revolucionaria, que, a su vez, no es ningún dogma, sino que sólo se forma
definitivamente en estrecha relación con la práctica de un movimiento que sea verdaderamente de
masas y verdaderamente revolucionario”. (Lenin: “La enfermedad infantil del ‘izquierdismo’ en el
comunismo”, en Lenin Obras Escogidas en tres tomos. Tomo 3, página 354)

Fraternalmente

Claudio
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO XX: EL MARXISMO ES NUESTRO GUÍA PARA LA


ACCIÓN REVOLUCIONARIA
Insistimos una vez más. La derrota de diciembre de 2017 fue ante todo una derrota ideológica. En
las conciencias de millones de chilenos imperaron las falsas ideas propagadas por los medios de
comunicación de la burguesía. Clase minoritaria, pero poderosa y hábil. Una clase social que reúne
millones y millones de pesos en base a la explotación de la mayoría de los habitantes del país.

Podremos lograr éxitos tras acuerdos con otras fuerzas políticas. Pero, sólo avanzaremos hacia un
Chile más democrático en este período histórico y luego caminaremos hacia una sociedad
comunista, en la medida en que ganemos amplias masas dispuestas a cambiar sus desmedradas
condiciones de vida.

LA DIFERENCIA ENTRE 1970 Y DICIEMBRE DE 2017

Así lo logramos hacia fines de los años sesenta del siglo XX, cuando teníamos un Partido Comunista,
que junto a sus Juventudes, sumábamos cerca de 200 mil militantes, con células y bases
funcionando, teniendo fuerte arraigo en las masas.

Pero ello no lo alcanzamos en diciembre de 2017. No fuimos capaces de explicar y convencer a


millones de chilenos que las reformas del Gobierno del que formábamos parte eran reformas
revolucionarias, cambios cuantitativos, que acumulados a muchos otros, crearían las condiciones
para forjar un Chile realmente democrático.

Lo que prevaleció fue la propaganda de la voraz burguesía, que convenció a muchos a quienes
explota que todo efectuado por el Gobierno de la Nueva Mayoría era negativo.

¿Estábamos los comunistas en condiciones de explicar el significado de las reformas? ¿Conocemos


y somos capaces de explicar la Ley dialéctica de la acumulación de cambios cuantitativos y su
trueque en cambios cualitativos?

Porque esta ley objetiva nos permitiría explicar a las masas la importancia de los logros alcanzados
en este período. ¿Qué señala esta ley?

LEY DE LA ACUMULACIÓN DE CAMBIOS CUANTITATIVOS Y SU TRUEQUE EN CAMBIOS


CUALITATIVOS

Es una de las leyes fundamentales de la dialéctica marxista, que explica cómo, de qué manera,
transcurre el movimiento y el desarrollo. Esta ley universal del desarrollo constata que la
acumulación de los cambios cuantitativos graduales e imperceptibles en un momento determinado
para cada uno de los procesos conduce necesariamente a cambios esenciales, cardinales,
cualitativos, a la transición, en forma de salto, de la vieja calidad a la nueva (Calidad y cantidad,
Salto). Esta ley actúa en todos los procesos de desarrollo de la naturaleza, la sociedad humana y el
pensamiento. Es importante para comprender la concepción dialéctica del desarrollo y para
diferenciarla de las concepciones metafísicas de todo género, que reducen el movimiento y el

43
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

desarrollo sólo a los cambios cuantitativos de lo existente, sin la supresión de lo viejo y el


surgimiento de lo nuevo. El desarrollo de la ciencia en cualquier dominio del saber –física, química,
biología–, así como la experiencia histórica mundial de las transformaciones sociales de los últimos
decenios, confirman y enriquecen la teoría dialéctica del desarrollo como proceso de cambios
cualitativos que se producen en virtud de los cambios cuantitativos.

Todo proceso de desarrollo es al mismo tiempo discontinuo y continuo. Cabe decir que la
discontinuidad toma forma de salto cualitativo, y la continuidad, forma de cambio cuantitativo
(Evolución y revolución).”

EDUCARNOS PARA EDUCAR

Si hubiéramos sido capaces de explicar que las reformas del Gobierno de Bachelet, pese a sus
limitaciones, eran cambios de cantidad, que acumulados a otros iguales o más profundos, en
gobiernos posteriores de la Centro-Izquierda, se convertirían en cambios de calidad, en un Chile
realmente democrático, otro gallo habría cantado.

Y más aún, los comunistas debemos proclamar que nuestro objetivo final es construir una sociedad
sin la explotación de unos seres humanos por otros. Y que en ello los trabajadores no tienen nada
que perder, sino sus difíciles condiciones de vida.

ES NECESARIO UNA CONGRESO NACIONAL EXTRAORDINARIO

De estos y otros temas debemos debatir los comunistas chilenos. Para ello lo adecuado es convocar
a un Congreso Nacional Extraordinario, que sea expresión de nuestra teoría marxista y de nuestras
normas leninistas de organización y funcionamiento. Que se convierta en una gran escuela de
educación comunista, porque una de las grandes tareas de este momento es educarnos para educar
a las masas, que son las que escriben la historia.
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO XXI: ¿CON QUIENES FORJAR LA UNIDAD PARA


DEFENDER EL LITIO?
Después de conocer la brutal represión que esa policía verde -la misma donde se robaron más de
26 mil millones de pesos, la misma que según comprobó el Ministerio Público realizó un montaje
con pruebas falsas en la Operación Huracán contra comuneros mapuches- perpetró contra una
manifestación pacífica en defensa del litio.

Después de saber que la orden fue dada por el anticomunista Intendente democratacristiano de la
región Metropolitana.

Luego de ver y escuchar a personeros de la Democracia Cristiana, del Partido Socialista, del Partido
Radical y del PPD, defendiendo la increíble traición a los intereses de la patria por parte de la estatal
CORFO, que extendió a la empresa privada y corrupta SOQUIMICH la explotación del litio hasta el
año 2030, sextuplicándole la cuota de extracción.

Habiendo comprobado que ningún partido de la Nueva Mayoría, excepto el Partido Comunista,
firmó la Convocatoria a la Marcha en Defensa del Litio.

Teniendo en cuenta que el litio, del cual Chile es uno de los pocos países del mundo que posee
yacimientos, adquiere hoy una enorme importancia.

AYER EL SALITRE Y EL COBRE

Recordando la consecuente defensa del control del salitre por parte del Estado del gran estadista
José Manuel Balmaceda, contra quien el imperialismo inglés financió la contrarrevolución de 1891
y le empujó al suicidio.

Evocando al ejemplar revolucionario Salvador Allende Gossens, que nacionalizó el cobre y contra
quien el imperialismo estadounidense dirigió y financió el golpe de Estado fascista.

Rememorando como el compañero Presidente cayó combatiendo defendiendo la revolución chilena


el 11 de septiembre de 1973.

AHORA EL LITIO

Hoy los comunistas, siguiendo el ejemplo de Luis Emilio Recabarren, que ya en 1920 proclamó la
necesidad de nacionalizar todas nuestras riquezas naturales, estamos en la primera línea en la
defensa del litio.

Y para lograr éxito en esta lucha, necesitamos buscar y encontrar aliados que, a igual que nosotros,
estén por hacer de Chile nuestras riquezas naturales, por terminar con el envío al extranjero de
materias primas y sentar en el país industrias que le den valor agregado. Y el litio puede ser
precisamente una de las bases para ello.

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Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

EN TORNO A LOS COMPROMISOS

¿Quiénes pueden ser esos aliados?

Pensamos que un Congreso Nacional Extraordinario puede dar una justa respuesta a esa
interrogante, teniendo muy en cuenta lo señalado por Lenin sobre los compromisos: “La conclusión
es clara: rechazar los compromisos ‘por principio’, negar la legitimidad de todo compromiso en
general, cualquiera que sea, constituye una puerilidad que incluso es difícil tomar en serio.

“Hay compromisos y compromisos. Es preciso saber analizar la situación y las circunstancias


concretas de cada compromiso o de cada variedad de compromiso. En política, esto dista mucho de
ser siempre tan fácil. Pero sería sencillamente un charlatán quien pretendiera inventar para los
obreros una receta que diese por adelantado soluciones adecuadas para todas las circunstancias de
la vida o prometiera que en la política del proletariado revolucionario no han de surgir nunca
dificultades, ni situaciones embrolladas”.(Lenin: “La enfermedad del ‘izquierdismo en el
comunismo” en Lenin Obras Escogidas en tres tomos. Tomo 3, página 365).

CUMPLIR SIEMPRE CON LOS PRINCIPIOS

Lenin se preocupó ya antes de este tema. El 3 de septiembre de 1917 escribió su trabajo “Acerca de
los compromisos”, donde señaló:

“El deber de un partido auténticamente revolucionario consiste en saber cumplir fielmente a través
de todos los compromisos con sus principios, su clase, su misión revolucionaria, su obra de preparar
la revolución y de educar a las masas populares para triunfar en la revolución”. (Lenin: “Acerca de
los compromisos” en Lenin Obras Escogidas en tres tomos. Tomo 2, página 229).

El Partido Comunista de Chile tiene, como gloriosa herencia de Luis Emilio Recabarren, una histórica
vocación unitaria y una rica experiencia práctica en cuanto a las alianzas. Aprendamos de ellas para
defender el litio.
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO XXII: EL APORTE DEL PARTIDO COMUNISTA A LA


REVOLUCIÓN CHILENA
En el Informe “La Revolución Chilena, la dictadura fascista y la lucha por derribarla y crear una nueva
democracia”, rendido por Luis Corvalán al Pleno de agosto de 1977, se señala:

POR QUÉ EL PARTIDO JUGÓ UN ROL DECISIVO

“No obstante todos nuestros errores, insuficiencias y debilidades, lo fundamental de la Revolución


Chilena está en los éxitos que alcanzó y, en este sentido, a nosotros, los comunistas, nadie puede
negarnos el papel decisivo que jugamos.

En virtud de su conocimiento de la práctica social y de la vida política del país, nuestro Partido
visualizó la posibilidad de conquistar una parte del poder político, concretamente el Poder Ejecutivo,
para iniciar desde allí grandes transformaciones revolucionarias y marchar a la conquista plena del
Poder. Dicha posibilidad era al comienzo desestimada por otros sectores y atacada y considerada
imposible por la ultraizquierda. Los hechos le dieron la razón a nuestro Partido.

LA VÍA NO ARMADA NO ES EXCLUSIVAMENTE ELECTORAL

“El Partido no consideró nunca la vía no armada como una vía exclusivamente electoral. Lo principal
era su concepción como lucha de masas. Siempre puso el énfasis en el combate de las masas
populares por sus propias reivindicaciones y en aquellos objetivos antiimperialistas, anti-
oligárquicos y antimonopolistas que interesaban a la mayoría ciudadana y ayudaban por tanto al
entendimiento de todas las fuerzas democráticas. Comprendió, al mismo tiempo, que esta lucha
debía darse también en el terreno ideológico y político, esclareciendo constantemente los objetivos
de la Revolución y de la unidad del pueblo y saliendo al paso de los deformadores de nuestra política.

UN APORTE A LA TEORÍA Y PRÁCTICA REVOLUCIONARIAS

“Un aporte del Partido Comunista de Chile a la teoría y a la práctica de la revolución por una vía no
armada constituye sus formulaciones acerca de la relación que hay entre esa vía y la violencia.

El Partido supo establecer, y actuar en consecuencia, que la vía pacífica no es sinónimo de pasividad;
que se recorre en medio de aguda lucha de clases, de combates permanentes, de constantes
enfrentamientos, que no desalojan sino presuponen no pocas acciones violentas, como tomas de
tierra, ocupaciones de terrenos para viviendas, luchas callejeras, huelgas ilegales, etc.

Fue la comprensión correcta del carácter de la Revolución Chilena, la apreciación justa de la


posibilidad de la vía no armada y de las formas concretas en que podía desenvolverse y,
paralelamente, la tenacidad del Partido en la lucha por su línea la que le permitió al pueblo de Chile
lograr la resonante victoria de 1970 y abrir paso a las transformaciones revolucionarias”.

47
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

UNA VÍA PROPIA

Más adelante agrega: “Los grandes éxitos logrados por nuestro Partido se deben en gran medida,
insistimos, al hecho de haberse compenetrado de los problemas cuya solución maduraba en la
sociedad chilena; de haber comprendido ciertas peculiaridades nacionales y tenido en cuenta las
situaciones concretas. Sin ello no habría podido lograr mayores triunfos, no se habría convertido en
un gran partido nacional y popular, ni habría podido entregar el aporte que dio a la Revolución
Chilena.

Nada de eso habría sido posible si el Partido se hubiese regido por criterios dogmáticos o aplicados
mecánicamente otras experiencias. En la elaboración y aplicación de su línea ha actuado de acuerdo
al principio de la autonomía de cada Partido, que es principio del movimiento comunista”. (Luis
Corvalán: “Informe al Pleno de agosto de 1977 del Comité Central del Partido Comunista de Chile”
Ediciones Colo-Colo, 1978, páginas 38 y 39. Los subtítulos son nuestros)

SAQUEMOS LECCIONES DE NUESTRA HISTORIA

Hace más de cuarenta años, el Pleno de agosto de 1977 inició el estudio, aún no finalizado del todo,
de uno de los momentos estelares de la historia de nuestro Partido. Debemos continuar ese análisis.
Comparar lo ocurrido en el exitoso proceso que culminó con la llegada al Poder Ejecutivo de la
Unidad Popular, con la situación que hoy se vive, teniendo en cuenta los cambios ocurridos en el
país. Especialmente el papel jugado ayer y ahora por el Partido Comunista, porque en todo
fenómeno lo determinante es el factor interno y los externos son los condicionantes.
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO XXIII: CUANDO UN PARTIDO ES CAPAZ DE


RECONOCER ABIERTAMENTE SUS ERRORES
Lenin escribió: “La actitud de un partido político ante sus errores es uno de los criterios más
importantes y más seguros para juzgar la seriedad de ese partido y del cumplimiento efectivo de sus
deberes para con su clase y para con las masas trabajadoras.

“Reconocer abiertamente un error, poner al desnudo las causas, analizar la situación que lo ha
engendrado y discutir atentamente los medios de corregirlo; eso es lo que caracteriza a un partido
serio; en eso consiste el cumplimiento de sus deberes; eso es educar e instruir a la clase y, después,
a las masas”. (Lenin: “La enfermedad infantil del ‘izquierdismo’ en el comunismo”, en Lenin: Obras
Escogidas en tres tomos. Tomo 3, página 382)

SOBRE LA REVOLUCIÓN CHILENA

En el Informe “La Revolución Chilena, la dictadura fascista y la lucha por derribarla y crear una nueva
democracia”, rendido por Luis Corvalán al Pleno de agosto de 1977, se señala: “La Revolución
Chilena fue un acontecimiento de importancia internacional. Fue la primera experiencia prolongada
de desarrollo pacífico de la revolución en la situación actual. En su gestación participaron distintas
corrientes democráticas: marxistas, racionalistas y cristianas. Esta particularidad amplió su
audiencia en el campo internacional.

En nuestro país, en la práctica, quedó demostrada la posibilidad de que la clase obrera y el pueblo
llegaran al Poder –mejor dicho, a una parte del Poder- por una vía no armada y de hacer realidad
una serie de transformaciones revolucionarias por dicha vía”. (El Pleno de agosto de 1977 del Comité
Central del Partido Comunista de Chile. Ediciones Colo-Colo, 1978, página 11).

Se entregan una serie de antecedentes que bien pudieran ser utilizados al conmemorarse los 47
años del triunfo del 4 de septiembre de 1970. Pero, al parecer, muy pocos están preocupados de
conmemorar este hito estelar de la historia de Chile.

DEFECTOS Y ERRORES DEL PARTIDO COMUNISTA

En ese Informe se pregunta: “¿Qué se puede objetar de nuestro comportamiento del día 11?” Y se
responde:

“Se pueden hacer algunas objeciones. Por ejemplo, ese día quedaron en evidencia defectos en
nuestro aparato orgánico que produjeron cierto grado de desconexión y esto nos impidió promover
siquiera algunas acciones de, resistencia con vista a que el repliegue se hiciera sin una brusca caída
de la moral de las masas, en una forma más o menos consciente” (Obra citada, página 34).

Añade más adelanta: “Los errores de ‘izquierda’ derivaron básicamente de no haber abordado de
modo correcto una serie de problemas que dicen relación con el papel de la clase obrera como

49
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

fuerza motriz y dirigente de una alianza muy amplia y con la significación de las capas medias” (Obra
citada, página 34).

“Nosotros –afirma el Informe- hicimos una buena elaboración de nuestra línea durante todo el
período de lucha que condujo a la conquista del Gobierno y se puede agregar que también en el
período inicial del mismo, pero no elaboramos suficientemente nuestra línea en relación a cómo
resolver los problemas del tránsito de la conquista del Gobierno a la conquista de la totalidad del
Poder, y del tránsito de una etapa a otra de la Revolución para llegar efectivamente al socialismo.

Por lo menos durante el último año de Gobierno trabajábamos al día, atendiendo los problemas
cotidianos, abrumados por tareas prácticas, en tanto la reacción tenía un plan bien proyectado. Tal
situación condujo a la pérdida de la iniciativa lo que, unido a todos los errores y complicaciones ya
descritas, hizo que la Revolución Chilena pasara a la defensiva y esto, se ha comprobado una vez
más, termina inevitablemente en la derrota”. (Obra citada, página 36).

UNA CONCLUSIÓN QUE TOMAR EN CUENTA

El Informe afirma: “De esto debemos sacar una conclusión. No fuimos capaces, como Partido
Comunista, de llevar la Revolución Chilena junto a nuestros aliados hasta el fin.

Es claro, si nuestro Partido hubiese sido mucho más fuerte, mucho más capaz teórica, ideológica y
políticamente hablando, la situación habría sido seguramente diferente, porque en tales
condiciones habríamos podido, efectivamente, ser o convertirnos en esos días en la vanguardia
reconocida de la clase obrera y del pueblo en general. Dicho sea de paso, ésta es tal vez una de las
más grandes lecciones que debemos extraer con vistas a construir un Partido todavía más grande y
cualitativamente mejor.” (Obra citada, página 38).

UN EJEMPLO A SEGUIR

Cuando analizamos las causas de la derrota de diciembre de 2017 debemos recurrir a las dos armas
con que contamos los comunistas: la crítica fraternal y constructiva y una autocrítica profunda y
sincera. Lo adecuado sería en los marcos de un Congreso Nacional Extraordinario del Partido
Comunista de Chile.
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO XXIV: UNA DESVIACIÓN REFORMISTA DE TIPO


ELECTORALISTA
Los escritos del compañero Luis Corvalán son un tesoro que debemos leer, consultar. Fue él, un
dirigente comunista que hizo importantes aportes teóricos y prácticos, los que no podemos ignorar,
sino que por el contrario, debemos estudiar. Un ejemplo, es su libro “Camino de Victoria”, que
contiene el folleto “Nuestra vía revolucionaria”, publicado en 1964.

DOS VÍAS REVOLUCIONARIAS

Allí plantea que existen dos vías revolucionarias: la vía violenta y la vía pacífica.

Ambas son revolucionarias porque tienen por objetivo lograr transformaciones revolucionarias.

Aclara que “la vía pacífica propone la lucha de clases y no colaboración de clases, no una existencia
amigable entre explotadores y explotados...”

Subraya que las elecciones son sólo una parte del proceso. Señala que “se incurriría en una
desviación reformista de tipo electoralista si ellas se plantearan como algo despojado de la lucha
reivindicativa de las masas, si todo se circunscribiera a la exaltación del candidato, al cumplimiento
de las tareas específicamente electorales. Lo fundamental es y será siempre la movilización de las
masas por sus derechos vitales, por sus aspiraciones más sentidas, por los objetivos económicos y
políticos de cada momento”. (“Camino de Victoria”, página 54).

¿QUÉ CONCLUSIONES PODEMOS SACAR?

1.- Si en esta etapa, la vía elegida es la pacífica o, mejor dicho, no armada, el Partido debe adoptar
todas las medidas para obtener éxito en el desarrollo de esta vía.

2.- La vía pacífica comprende varios aspectos. Una de ello es la lucha electoral, que jamás puede
estar desligada de la lucha de las masas por sus reivindicaciones.

3.- Para los comunistas las elecciones son una de las formas de lucha, que adquiere enorme
importancia en algunos momentos del desarrollo de la lucha de clases.

4.- La moderna lucha de clases, la existente entre los trabajadores y la burguesía, comprende tres
aspectos: la lucha económica, en que el arma principal es el sindicato clasista; la lucha ideológica,
cuya herramienta es nuestra ideología revolucionaria, el marxismo-leninismo, y la lucha política, la
toma del poder político, que tiene como su instrumento el Partido Comunista.

La lucha electoral, reúne, en cierto sentido, a los tres aspectos de la lucha de clases.

5- El Partido, desde tiempo de Luis Emilio Recabarren, le ha asignado especial importancia a las
elecciones. Nuestro propio fundador fue candidato a la Presidencia de la República en las elecciones
de junio de 1920.

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Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

6.- Si analizamos crítica y autocríticamente nuestro actuar en las elecciones de diciembre de 2017,
llegaremos a la triste conclusión que, al decir del compañero Luis Corvalán, caímos en una desviación
reformista de tipo electoralista, pues nuestra campaña estuvo despojada de la lucha reivindicativa
de las masas.

7.- En ello, la principal responsabilidad la tiene el Comité Central, aunque todos los militantes
tenemos culpa en ello, porque el Partido Comunista lo componemos todos sus miembros.

8.- Esto hace imperioso y urgente la convocatoria a un Congreso Nacional Extraordinario del Partido
Comunista de Chile.
Iván Ljubetic Vargas

CAPÍTULO XXV: PÁRRAFOS DE LA INTERVENCIÓN DEL


COMPAÑERO LUIS CORVALÁN EN EL CONGRESO
CLANDESTINO DE MAYO DE 1989
DE LA CRÍTICA Y LA AUTOCRÍTICA

“El rasgo más sobresaliente de este Congreso es su acentuado espíritu crítico y autocrítico, el afán
renovador y de cambio de todo aquello que entrabe de algún modo el avance del Partido y la
aplicación de su política.

La crítica y la autocrítica refuerzan la renovación. Esta es y debe ser una constante del Partido.
Renovarse o morir escribía José Ingenieros en los años de la Revolución de Octubre...”

LA LUCHA PERMANENTE ENTRE LO NUEVO Y LO VIEJO

“Hay que dejar atrás viejas ideas que el tiempo ha demostrado son falaces. Entre las concepciones
obsoletas está en la exaltación de la llamada pureza de la línea, en custodia de la cual más de algún
compañero ha creído, buenamente, tener una misión predestinada. La línea del Partido está en
constante confrontación con la práctica y, por tanto, no es nunca pura ni exacta; está sujeta a
rectificaciones y perfecciones de uno u otro volumen y, como se ha remarcado en el Congreso, el
Partido es una organización viva que tiene sus propias contradicciones y es campo de lucha
permanente entre lo nuevo y lo viejo.

No puede extrañarnos, entonces, que hayan surgido discrepancias en el seno del Partido, incluso en
su Comisión Política, y principalmente entre dirigentes que luchaban en el interior y dirigentes que
lo hacían desde el exilio...”

LA LABOR DEL PARTIDO EN EL EXILIO

“Yo estuve seis años y medio en el exilio. El mayor tiempo del trabajo del Partido estuvo encabezado
afuera por el compañero Volodia. Quiero expresar que, a mi juicio, tanto él como los compañeros
Américo Zorrilla, Orlando Millas y otros hicieron un gran trabajo en varios aspectos, preocupados
por ayudar al Partido del Interior...”

LA COMISIÓN POLÍTICA HA TENIDO UN PODER MUY GRANDE

“Los errores hay que analizarlos buscando no sólo ni tanto los responsables individuales de los
mismos, sino ante todo las causas y condiciones en que fue posible que se dieran. Esto es lo que
permite una corrección a fondo. Tengo la profunda convicción que hay que revisar también no pocas
concepciones que tienen que ver con el funcionamiento del Partido y particularmente con sus
órganos dirigentes. La Comisión Política ha tenido de hecho, desde hace por lo menos 50 años, un
poder político tan grande que niega en la práctica el papel de máxima autoridad que tiene el Comité

53
Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

Central entre uno y otro Congreso. Así se explica el hecho de que no hayamos informado de las
discrepancias.

En los últimos años el Comité Central se reúne con mayor frecuencia. Se le consulta y opina más a
menudo. Es un paso positivo pero insuficiente porque no resuelve el problema de la concentración
del poder en órganos reducidos. De la concentración de este en pocas manos, incluso en una, no
hay muchos pasos. Es en este marco en que se pueden manifestar y se manifiestan más fácilmente
los rasgos personales negativos, los métodos administrativos, el autoritarismo y la prepotencia...”

UN DESATINO IMPERDONABLE

“Es indiscutible que si hay responsabilidades colectivas e individuales, éstas últimas corresponden,
en primer término, al que ha encabezado el Partido, aunque otros hayan sido los protagonistas
directos de los hechos que tienen que ver con los errores. De otra parte, la responsabilidad de los
errores, como las palmas que acompañan a los éxitos, son en alguna medida compartidas. Cito un
hecho. Ha sido un desatino, una muestra de conservadurismo imperdonable que una misma
persona haya estado en la Secretaría General del Partido durante 31 años. Ya en 1970 planteé en la
Comisión Política la necesidad de que se analizara si debía o no continuar en el puesto, en
consideración al hecho de que entonces entrábamos a ser un partido de gobierno y bien yo podría
no tener dedos para el piano en esa nueva etapa de nuestras vidas. De nuevo, hace casi dos años,
en 1987, expuse ante la Comisión Política la necesidad de mi relevo y lo ratifiqué por escrito en junio
del año pasado.

HÁBITOS INSANOS

Digo todo esto no para relevarme de responsabilidades por la anomalía que comento, ni para
descargarla sobre mis compañeros de Dirección, sino para señalar cuán arraigados están entre
nosotros algunos hábitos insanos que hacen que el cambio de Secretario deje de ser un acto normal
y aparezca como algo muy complicado. Hemos tenido que incorporar –y espero que se apruebe- a
los estatutos una norma a este respecto para corregir estas deficiencias. Ahora viene el relevo. A
esta altura sólo cabe decir que más vale tarde que nunca. Por mi parte, estoy dispuesto a seguir
colaborando con la Dirección del Partido y trabajando allí donde más pueda ser útil a la causa. Para
mis compañeros de la Dirección de ayer y de hoy tengo mis mejores sentimientos.”

(Ediciones, Impresora y Distribuidora de Publicaciones El Siglo: “Intervenciones de Delegados al XV


Congreso Nacional del Partido Comunista de Chile realizado en mayo de 1989”. Santiago, enero de
1990. Páginas 19, 20 21, 22 y 23. Los subtítulos son nuestros)

HAN TRASCURRIDO 29 AÑOS

Pasaron 29 años desde que tuvo lugar el Congreso de 1989. Nos preguntamos ¿cuáles de las
falencias señaladas por el compañero Corvalán aún subsisten? ¿Cuáles han sido superadas?
Iván Ljubetic Vargas

Desde luego, hoy echamos de menos una valiente autocrítica como la realizada por el compañero
Corvalán.

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Reflexiones de un militante comunista de base en torno a la derrota de diciembre de 2017

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