Está en la página 1de 6

UNA HISTORIA DE LA EDUCACIÓN A DISTANCIA EN MÉXICO

Introducción

Manuel Moreno Castañeda

Nuestra historia, un lastre con el pasado

y una plataforma hacia el futuro.

Creo importante empezar este escrito con una referencia necesaria, la investigación en educación a distancia en México es aún incipiente a pesar de la larga historia de esta modalidad. Una muestra es que en las líneas temáticas del Consejo Mexicano de Investigación Educativa, la organización más importante de esta disciplina en México, la educación a distancia no existe como tal. Apenas en los últimos años empiezan a generarse y trabajar algunas asociaciones como la Red de Investigadores en Educación a Distancia y tecnologías para el Aprendizaje, como un esfuerzo institucional y de profesionales de la educación interesados en el estudio en este campo.

Si la investigación en educación a distancia apenas se inicia, es lógico que sea tan poco precisa la definición de su campo de estudio y conceptualización, y como consecuencia la teoría y metodología de su investigación histórica aún se encuentra en pañales, de ahí que en estos estudios se eche mano de las herramientas metodológicas de otras disciplinas o se vea parcialmente desde las tecnologías de la información y la comunicación, que es lo más común, aunque sus limitaciones nos impidan explicaciones de fondo para entender el porqué del estado de la educación a distancia y la fundamentación de propuestas para su desarrollo.

La intención de este escrito es buscar criterios que partan del carácter histórico de la educación, que en su génesis es abierta y permanente, como proceso inherente a la condición humana, que luego en su proceso de institucionalización se convierte en sistemas escolares, que en su sistematización y legitimación dejan fuera a quienes no pueden o no quieren sujetarse a esos tiempos, lugares y modos de aprender. Esta situación originó la necesidad de programas educativos no sujetos a condiciones tan rígidas. De acuerdo a estas consideraciones, realizo este estudio partiendo de las siguientes premisas: a) la educación escolar es un producto sociocultural, que así como surgió, se transforma y desaparecerá; b) la educación a distancia corre al parejo de la educación escolarizada, pero con un crecimiento inversamente proporcional, pues en la medida en que se cierran y rigidizan sus condiciones de acceso y operación, van surgiendo opciones educativas alternas y c) La investigación histórica de la educación a distancia requiere de un enfoque teórico y metodológico especial, como campo en proceso de construcción y para el cual este estudio pretende ser una aportación.

Educación abierta y a distancia

Para empezar, hay que hablar de los conceptos de educación abierta y a distancia, que, según los contextos, lo mismo se usan como sinónimos que de repente se confunde su uso.

Educación abierta, a diferencia de otros lugares, donde lo abierto está más referido al libre ingreso a las instituciones educativas, sin necesidad de documentar los estudios previos, en México se refiere a la flexibilización de los procesos escolares tradicionales, como la asistencia a

1

clases, el calendario escolar y los tiempos de evaluación para certificar lo aprendido; pero documentar los estudios escolares antecedentes sigue siendo una obligación.

La educación a distancia está más referida a las estrategias metodológicas y tecnológicas que posibilitan la entrega de contenidos educativos y la comunicación entre participantes de un proceso educativo que no coinciden en tiempo y lugar; aunque parezca paradójico, la principal intención que anima a la educación a distancia es que la distancia no exista.

Dadas las ambigüedades en su uso y no siendo el propósito de este trabajo cuestionar el concepto

o la utilización del término, tomaré la educación a distancia no en su acepción literal, sino en su

intención de superar las distancias que separan a muchas personas de los servicios educativos. En

síntesis y desde un enfoque social, debemos ver el sentido de la educación a distancia más allá de

la superación de las distancias espaciales o temporales, lo que puede superarse con diversos

recursos metodológicos y tecnológicos. Nuestro verdadero reto está en que superemos las grandes distancias sociales, culturales y económicas, que se reflejan en las inequidades de los servicios

educativos.

Criterios para una visión histórica

El propósito de este estudio es plantear un punto de vista para el análisis histórico de la educación

a distancia proponiendo categorías coincidentes con los postulados con que esta modalidad

fundamenta sus propuestas: a) Una cobertura mayor y más equitativa; b) Autogestión y auto didactismo y c) Flexibilidad para adecuarse a las condiciones de vida de los participantes. Con esta visión, son muchos los enfoques desde los cuales pueden verse los cambios de la educación

a distancia, entre ellos tenemos: las políticas educativas y su orientación social; los modelos de educación a distancia que se aplican y lo más usual, las aplicaciones tecnológicas en que se fundamentan.

Entre los elementos para conocer cómo se han originado y desarrollado los sistemas de educación

a distancia, existen tres que considero fundamentales: a) el desarrollo de la educación

escolarizada, que al irse cerrando en tiempos, lugares y modos fue obligando a que se crearan modalidades para quienes no pudieron acceder a ella, b) el desarrollo de los distintos medios y modos de comunicación para poner en contacto a quienes participan en procesos educativos comunes, aunque se encuentren en distintos tiempos y lugares. y c); Las políticas educativas vigentes en cada momento histórico y el papel que desempeñó la educación a distancia. De acuerdo a estas consideraciones es que me propongo hacer este análisis de acuerdo a la siguiente “Marcas históricas” no como fronteras entre períodos, sino como acciones en las políticas educativas que señalan nuevas orientaciones en la educación a distancia.

Orígenes y tendencias

1. La educación a distancia “Itinerante”. Se caracterizó por la distribución de materiales educativos con un tratamiento auto instruccional y el traslado de educadores a los lugares de residencia de los estudiantes, como las misiones culturales que se crearon en 1923, para atender a los profesores rurales en su propia comunidad. Este modelo se formaliza con el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio en 1945, que trabajaba con un sistema mixto, combinando los apoyos a distancia como el radio y el correo con la consultoría individual y grupal presencial, con situaciones educativas como: Cursos por correspondencia, Cursos orales complementarios, Estudio individual, Centros locales de estudio y consulta y Clases

2

grupales. Dejó de existir en 1971, pero sus prácticas han perdurado en las instituciones formadoras de docentes.

2. Los cursos “Por correspondencia” Que vienen desde el siglo XIX con la institucionalización del correo postal hasta la actualidad. De hecho, los programas educativos que se limitan a distribuir cursos, asesorar en línea y evaluar por Internet, en esencia siguen siendo cursos por correspondencia.

3. Con la creación de las tele secundarias en los sesenta, se inicia el uso a gran escala de la televisión educativa que a la fecha llega a más de 30 000 sitios. Esta experiencia por sus estrategias de cobertura y atención a estudiantes se caracteriza por ser “masiva y homogenizante”. Estrategia que por una parte logra grandes coberturas, pero también corre el riesgo de no tener una atención adecuada a cada estudiante en sus condiciones regionales y personales, situación que se pretende solucionar con instructores presenciales. El uso de la televisión con propósitos educativos también se ha utilizado por las instituciones de educación superior, aunque no de manea tan sistemática, masiva y exclusiva.

4. En los años setenta con la “Irrupción de las universidades” en educación a distancia y abierta viene una nueva época, que de alguna manera tuvo la influencia de la grandes universidades europeas que surgían en estas modalidades como la Open University de Inglaterra y la UNED de España, así se creó en la Universidad Nacional Autónoma de México, el Sistema de Universidad Abierta, que empezó a atender sobre todo a personas que por diversas causas no podían asistir al sistema tradicional y el Sistema Abierto de Enseñanza del Instituto Politécnico Nacional, aunque no propiamente a distancia, su aparición marca una pauta en la incorporación de modalidades no escolarizadas en educación superior. Con la creación del Sistema de Educación a Distancia en 1979, la Universidad Pedagógica Nacional fue la primera institución pública de Educación Superior en México que cubrió el país con esta modalidad, al establecer unidades de educación a distancia en todos los estados de la República. En la UPN se siguió y sigue privilegiando el uso de materiales impresos para el estudio independiente pero sin desprenderse de las asesoría sabatinas que requieren del traslado de profesores y estudiantes, de hecho la costumbre “Itinerante” del sigo pasado continúa.

5. A partir de los noventa se inició el “Furor por E-learning” gracias al desarrollo de Internet que al extender y facilitar el acceso a la comunicación le da a la educación a distancia una plataforma excelente para la comunicación educativa, el acceso a la información y el fortalecimiento de los procesos de aprendizaje. Impulso que se renueva permanentemente con la aparición de innovaciones tecnológicas que amplían y diversifican las posibilidades educativas.

No debemos perder de vista el desarrollo desigual de estos procesos, hay instituciones que siguen con la marca y prácticas del momento histórico en que nacieron y los procesos tradicionales suelen traslaparse con las nuevas propuestas. Las prácticas socio educativas suelen tener en su interior procesos simultáneos y desiguales, e incluso recurrentes y regresivos. De manera que no son extrañas las prácticas docentes más tradicionales montadas en las más avanzadas tecnologías o grandes innovaciones pedagógicas que utilizan tecnologías tradicionales. Así mismo, podemos decir que los nuevos medios no llegaron a desplazar a los existentes, sino que vinieron a diversificar el menú de posibilidades, en una permanente búsqueda de las mejores opciones para la educación a distancia.

3

De manera general puede decirse que la educación a distancia en México es una mezcla de tradición y modernidad y se desarrolla en un constante jaloneo entre la rutina y los esfuerzos de ruptura y progreso. Por una parte, se flexibilizan algunos aspectos del sistema educativo, como son el tiempo en aulas, opciones curriculares, etc. pero por otra perduran los controles propios de un sistema escolar, centralización de los procesos formativos en el docente y en general una visión muy “escolar” de las situaciones de aprendizaje.jar

Su organización

En la siguiente categorización podemos observar diferentes modelos de organización con respecto la relación entre sus modalidades educativas y entre instituciones.

Instituciones Nacionales Centralizados En este caso puede ser considerada la Universidad Pedagógica Nacional en sus inicios, cuando con base en el Sistema de Educación a Distancia controlaba a más de setenta unidades en todo el país, concentrando los procesos académicos, administrativos y tecnológicos. Aquí merece una atención especial la centralización de los procesos de evaluación y certificación de aprendizajes. Este esquema con su producción masiva de materiales, posibilita una mayor cobertura y poder contar con personal exclusivo y especializado, aunque a costa de la homogenización y falta de adecuación regional y obsolescencia de materiales por las altas escalas. Este modelo fue cediendo por las presiones gremiales y por la política de descentralización, de manera que ahora se mantiene centralizada la rectoría académica en los planes de estudio, pero la administración ha pasado a los gobiernos estatales y la evaluación del aprendizaje quedó en manos de los profesores.

Unidades al interior de las Instituciones compartiendo currícula, recursos y personal Un caso es de la Universidad Nacional Autónoma de México, que organiza su Sistema de Universidad Abierta a partir de su misma organización, sólo agregando en cada facultad una división que se responsabilizaría de la educación abierta, con distinto personal, pero con base en las mismas carreras, currícula y calendarios del sistema escolarizado. Tiene la ventaja de aprovechar los recursos existentes y la posibilidad de fortalecer y propiciar la flexibilidad del sistema escolarizado, aunque se corre el riesgo de reescolarizar la educación a distancia.

Unidades al interior de las Instituciones con distinta organización y curriculum Con este modelo la educación no escolarizada puede disponer a partir de su propio curriculum de espacios, materiales y personal especiales para la modalidad, eso sin duda representa por una parte una inversión extra, pero por otra parte recuenta con un modelo de organización adecuado a la modalidad. Entre los ejemplos podemos mencionar al el Instituto Politécnico Nacional que en 1974 inició su propio programa de educación no convencional con el Sistema Abierto de Enseñanza, con su propio curriculum, personal, materiales de estudio y administración. Más recientemente en este año del 2005, se creó el Sistema de Universidad Virtual de la Universidad de Guadalajara, que contará con su propia administración y su propia oferta académica.

Consorcios y redes Con estos modelos, los miembros acuerdan sus responsabilidades académicas, administrativas y tecnológicas. Además este esquema posibilita el aprovechamiento óptimo de recursos, el manejo de escalas apropiadas de producción y adecuación regional e institucional. Pero también pueden surgir problemas si no se avanza en las políticas de colaboración y cooperación y los resultados del trabajo conjunto no se distribuyen equitativamente. Entre los ejemplos mexicanos de colaboración habría que destacar el de la Red EDUSAT, que proporciona una plataforma

4

tecnológica que cubre gran parte de la población latinoamericana y está al servicio de instituciones educativas de todos los niveles y modalidades.

Influencias externas

Es innegable la gran influencia en nuestra cultura educativa en general y de manera especial en educación a distancia. Esta influencia se manifiesta de diversas maneras entre ellas: a) Como instituciones de los países con más poder económico, aprovechando sus avances tecnológicos, los excedentes de su producción académica y la necesidad de educación superior en modalidades flexibles que no alcanzan a abastecer las instituciones latinoamericanas, se introducen con mucha facilidad en nuestros sistemas educativos; b) la tendencia a imitar los modelos extranjeros, bien sean las universidades escolarizadas que de diferentes maneras incorporan la educación a distancia o a las grandes universidades dedicadas exclusivamente a la educación a distancia o c) por alianzas entre instituciones de distintos países, alianzas no siempre equilibradas ni acordes con nuestras necesidades y propósitos.

Perspectivas desde la historia

La historia de la educación a distancia en México es de una gran complejidad, resultado de la diversidad de causas que les dieron origen y las influencias externas que han tenido los programas e instituciones dedicados a esta modalidad. Origen y tendencias que se caracterizan por los siguientes rasgos:

Hay confusión y ambigüedad en las definiciones, pero sobre todo en los usos de los conceptos de educación a distancia y abierta, lo que dificulta su precisión como campo y objeto de estudio.

Los sistemas de educación a distancia suelen conservar la marca histórica de su origen, difícilmente pueden desprenderse de las estrategias, métodos, tipo de materiales y medios que utilizaron al ser creados. Por lo que es común ver en las prácticas actuales, muestras de modos de aprender y enseñar, recursos y medios de todas las épocas de la educación a distancia.

Se ha caracterizado por un uso más destinado a propósitos compensatorios, para personas que no pueden acceder a la educación tradicional y no tanto como estrategia para diversificar y fortalecer procesos de aprendizaje.

Según el papel que se asuma en la sociedad global del conocimiento: se puede ser desde generadores a sólo difusores o consumidores del mismo, aquí se requiere de decisiones clave que nos posibiliten dar el gran salto de consumidores de tecnología e información que nos ata a la dependencia, para incorpóranos en la globalidad a partir de propuesta propias, arraigadas en nuestras identidades y proyectos sociales.

De acuerdo a su organización, las tendencias parecen ir hacia instituciones exclusivas para la educación a distancia, o combinándola con la educación presencial, que es la corriente que toma más fuerza, moviéndose hacia propuestas de modalidades sin fronteras.

Según sus estrategias de cobertura tenemos por una parte: sistemas masivos y homogenizantes para las mayorías que demandan educación, y por otra: sistemas personalizados con mejor apoyo académico y tecnológico para los privilegiados. Una propuesta alternativa de educación a distancia debe caracterizarse por una buena calidad para todos. Para que la educación a distancia siga

5

siendo una esperanza de mejores condiciones de vida en México, necesita abrirse más y superar las distancias de tiempo y lugar, pero sobre todo las distancias sociales, económicas y culturales.

Muchos y graves son los problemas que afectan a la educación a distancia y difíciles de superar como son: la dependencia de proyectos externos, la homogeneización, el burocratismo que reescolariza, el tradicionalismo, la carencia de políticas adecuadas y el aislamiento, sin embargo también se cuenta con fortalezas como la infraestructura existente, las propuestas y experiencias ricas y diversas que se han tenido, y sobre todo el espíritu de colaboración que nos caracteriza y que sólo requiere mejores esfuerzos de organización para consolidarse.

Bibliografía

ARBOLEDA Toro, Néstor. (2202) “Situación actual de la capacitación interactiva a distancia de funcionarios públicos: oportunidades, potencialidades y limitaciones para la realidad latinoamericana”. Internet: http://www.clad.org.ve/arboleda.html 18/12/2002.

CASAS Armengol, Miguel (1996) “Universidades latinoamericanas a distancia. Panacea versus realidades”, en: Informe de investigaciones educativas, Caracas: Universidad Nacional Abierta.

“Viabilidad

de

la

Universidad

Virtual

Latinoamericana”.

(2002)

Internet:

CITEL. (2002) Tele-educación en las Américas. Internet: http://www.citel.oas.org/spTeleducacion/

19/12/2002.

GARCÍA Aretio, Lorenzo (2001) La educación a distancia. De la teoría a la práctica, Barcelona:

Ariel Educación.

HURTADO, Zaida. (1999) “Estudio comparativo parcial entre la Universidad Nacional Abierta de Venezuela y la Universidad Estatal a Distancia de Costa Rica”, en: RIED, volumen 2, número 1.

MININI Medina, Naná, Daniel Luzzi y Andrea Luswarghi (2002) A educacao a distancia no contexto iberoamericano, Fundacao Universitaria Iberoamericana.

MORENO Castañeda, Manuel (noviembre del 2002) “La educación en los tiempos de los tratados de libre comercio”, conferencia en la CLAE, Guadalajara.

— (1999), “¿Nuevo milenio, nueva educación?”, VIII Encuentro Internacional de Educación a Distancia, México: Universidad de Guadalajara.

PETERS, OTTO (2002), La educación a distancia en transición. Nuevas tendencias y retos, Universidad de Guadalajara.

6