Está en la página 1de 3

5.2.

08
Protección al cónyuge no propietario, cualquiera sea el régimen de bienes
del matrimonio

Santiago, treinta y uno de mayo de dos mil cuatro.


VISTOS:
En estos autos rol 481-02 del 2º Juzgado Civil de Arica sobre declaración de bien
familiar, caratulados Luque Arias, Miria con Bobadilla Cartagena, Nelson, por sentencia
de trece de enero de dos mil tres, escrita de fs. 106 a 112, el juez subrogante de dicho
tribunal, don Mario Fuentes Melo, rechazó la demanda. Apelada esta resolución por la
actora, una Sala de la Corte de Apelaciones de esa ciudad, por fallo de cuatro de junio
del año recién pasado, agregado de fs. 125 a 128, la revocó y en su lugar acogió la
demanda. En contra de esta sentencia, el demandado dedujo recursos de casación en la
forma y en el fondo. Se trajeron los autos en relación. CONSIDERANDO:
EN CUANTO AL RECURSO DE CASACIÓN EN LA FORMA.
PRIMERO: Que el recurrente sostiene, en primer término, que la sentencia ha
incurrido en el vicio contemplado en el Nº 4º del artículo 768 del Código de
Procedimiento Civil, esto es, la ultra petita, toda vez que se extiende a puntos no
sometidos a la decisión del tribunal. En efecto, agrega, el debate versó acerca de si el
inmueble en cuestión, a saber, el ubicado en calle Diego Hormazábal Nº 437, Población
San Martín, en Arica, sirve de residencia principal a la familia y, por su parte, la Corte
de Apelaciones razonó acerca de que basta la existencia de matrimonio para que
cualquier bien raíz sea declarado familiar.
SEGUNDO: Que de acuerdo con la definición legal, el vicio de ultra petita se produce
cuando la sentencia otorga más de lo pedido por las partes o se extiende a puntos no
sometidos a la decisión del tribunal, es decir, cuando apartándose de los términos en que
las partes situaron l a controversia por medio de sus respectivas acciones o excepciones,
altera el contenido de éstas cambiando su objeto o modificando su causa de pedir.
TERCERO: Que en el presente pleito, doña Miria Luque Arias dedujo demanda en
contra de su cónyuge don Nelson Bobadilla Cartagena, matrimonio del cual no nacieron
hijos, para que se declarara bien familiar, de acuerdo con las normas del párrafo 2º del
Título VI del Libro I del Código Civil, el inmueble donde habita, sito en calle Diego
Hormazábal Nº 437, Población San Martín, en Arica, haciendo presente que se casaron
bajo el régimen de separación de bienes, que el bien raíz fue adquirido a título oneroso
por el demandado en 1993 y que actualmente está separada de hecho de su cónyuge. El
demandado por su parte, sostuvo que al no haber nacido hijos del matrimonio y estar
separado de hecho de la actora, quien vive sola en la referida vivienda, no puede ésta ser
considerada como un bien familiar en los términos del artículo 141 del Código Civil.
CUARTO: Que la Corte, por tanto, al razonar que un bien raíz en que habita uno sólo
de los cónyuges de un matrimonio del que no nacieron hijos puede ser considerado
familiar, no sólo no se ha extendido a puntos no sometidos a su decisión sino que ha
cumplido con el imperativo legal de razonar acerca de todas las acciones y excepciones
opuestas por las partes, resolviendo, precisamente, el conflicto planteado. El que la
doctrina sustentada por la sentencia impugnada no sea compartida por el recurrente no
implica, de ninguna manera, que aquella resolución haya sido dada ultra petita.
QUINTO: Que, luego, el recurrente entiende que la sentencia ha incurrido en la causal
5del artículo 768 del Código de Procedimiento Civil, en relación con el artículo 170

1
números 4 y 5 del mismo cuerpo legal, por cuanto, en su concepto, no existen
consideraciones en el fallo que permitan sostener que habría familia aún a pesar de no
existir hijos y vivir separados los cónyuges y tampoco se han enunciado las leyes o en
su defecto los principios de equidad con arreglo a los cuales se pronunció el fallo.
SEXTO: Que de la sola lectura de la sentencia se puede apreciar que ésta contiene
todos los razonamientos que el recurrente echa de menos, así como los fundamentos
jurídicos con arreglo a lo s cuales se pronuncia. Desde luego, se explaya el fallo en
razonar, precisamente, acerca de la posibilidad de subsistencia de la familia (para estos
efectos) aún cuando no existan hijos y los cónyuges vivan separados, citando todas las
disposiciones que estima aplicables al caso y, se ha dicho por esta Corte, aún en la
hipótesis que tales consideraciones sean equivocadas -como lo estima el recurrente-,
ello no constituiría la causal, que es la ausencia de considerandos y no la impropiedad
de estos.
SÉPTIMO: Que, consecuentemente, el recurso de casación en la forma será desechado.

EN CUANTO AL RECURSO DE CASACIÓN EN EL FONDO.


OCTAVO: Que el recurrente sostiene que la sentencia, al revocar la de primer grado y
acoger la demanda, ha cometido error de derecho al infringir los artículos 141 y 1698
del Código Civil. En efecto, agrega, ha contravenido el texto expreso de la primera
norma citada desde que de su lectura se desprende que para que un bien raíz sea
declarado familiar es menester que sirva de residencia principal a la familia y no
habiéndose probado su existencia, la demanda debió rechazarse. La palabra familia, de
acuerdo con el artículo 20 del Código Civil -continúa el recurrente-, según el
Diccionario de la Real Academia Española, significa conjunto de personas unidas por el
vínculo del matrimonio y del parentesco, sin que la actora haya podido demostrar la
existencia de dicha familia.
NOVENO: Que la sentencia que se revisa ha señalado que en la especie el bien raíz
referido sirve de residencia principal a la familia, desde que en él habita la demandante,
casada con el demandado, con quien no tuvo hijos, entendiendo que hay familia desde
que se contrae el matrimonio manteniéndose tal condición mientras el vínculo
matrimonial no esté disuelto, sin que para mantener su existencia como figura legal
requiera el nacimiento de hijos (considerando 3º), agregando que en el caso que los
cónyuge se separen de hecho, aún cuando ya no sea un grupo, la familia, para estos
efectos, sigue vigente toda vez que el legislador se ha apartado de lo material y le ha
dado vida legal.
DÉCIMO: Que el artículo 141 inciso 1º del Código Civil dispone que El inmueble de
propiedad de cualquiera de los cónyuges que sirva de residencia principal a la familia, y
los muebles que la guarnecen, podrán ser declarados bienes familiares y se regirán por
las normas de este párrafo, cualquiera sea el régimen de bienes del matrimonio. Luego,
como se ha dicho por esta Corte en fallo de 19 de diciembre de 2002 en causa rol 4317-
01, lo que exige esta norma para la procedencia de la declaración de bien familiar es la
existencia de un inmueble de propiedad de cualquiera de los cónyuges, y que éste sirva
de residencia principal de la familia, no siendo necesario analizar la situación
patrimonial de los componentes de la familia, ni otros aspectos relacionados con ella,
como la ausencia de hijos. UNDÉCIMO: Que, consecuentemente, el fallo recurrido ha
interpretado correctamente las normas de los artículos 141 a 149 del Código Civil, al
entender que la finalidad de esta institución -la de los bienes familiares- es la de
proteger al cónyuge no propietario de las eventuales enajenaciones o gravámenes que el
dueño pueda hacer del bien que sirve de residencia principal a la familia. La misma idea
de protección al cónyuge se encuentra en la regla 10del artículo 1337 del Código Civil,

2
a propósito de la partición de bienes, en virtud de la cual el cónyuge sobreviviente tiene
derecho a que su cuota hereditaria se entere con preferencia mediante la adjudicación a
favor suyo de la propiedad del inmueble en que resida y que sea o haya sido la vivienda
principal de la familia, así como del mobiliario que lo guarnece, siempre que ellos
formen parte del patrimonio del difunto. Con la misma finalidad, la ley permite
establecer a favor del cónyuge, haya o no hijos, derechos de usufructo, uso o habitación
(artículo 147 del Código Civil y artículo 9º de la ley Nº 14.908 sobre Abandono de
Familia y Pago de Pensiones Alimenticias).
DUODÉCIMO: Que, de otro lado, la idea de familia que cabe entender de las
disposiciones que regulan la institución de los bienes familiares, señalada por la
sentencia, no está definida en términos generales por el legislador. Empero, el inciso
tercero del artículo 815 del Código Civil, inserto en el Título X del Libro II, relativo a
los derechos de uso y de habitación, dispone que la familia comprende al cónyuge y los
hijos; tanto los que existen al momento de la co nstitución, como los que sobrevienen
después, y esto aun cuando el usuario o el habitador no esté casado, ni haya reconocido
hijo alguno a la fecha de la constitución, de suerte que, también, para estos efectos,
puede entenderse que hay familia si no existen hijos y los cónyuges viven separados.
Finalmente, el Diccionario que cita el recurrente, da varias acepciones a la voz familia,
algunas de las cuales en nada contradicen la resolución impugnada.
DECIMOTERCERO: Que, por lo antes razonado, el recurso de casación en el fondo,
al igual que el de forma, será desestimado.

Y visto, además, lo dispuesto en los artículos 766 y 767 del Código de Procedimiento
Civil, se rechazan los recursos de casación en la forma y en el fondo deducidos a fs. 130
por el abogado don Ignacio Daniel Munizaga Arribas, en representación del señor
Nelson Hugo Bobadilla Cartagena, en contra de la sentencia de cuatro de junio de dos
mil tres, escrita de fs. 126 a 128. Redacción a cargo del abogado integrante Sr. Abeliuk.

Regístrese y devuélvase. Nº 2800-03.

Pronunciado por la Primera Sala de la Corte Suprema, por los Ministros Sres. Hernán
Álvarez G., Enrique Tapia W., Jorge Rodríguez A., y Domingo Kokisch M., y Abogado
Integrante Sr. René Abeliuk M. Autorizado por el Secretario Sr. Carlos Meneses Pizarro.

También podría gustarte