Está en la página 1de 21

CONTERBIA CARBICA

Y LA DUALIDAD EPIGRÁFICA IBÉRICA


____________________________________________

La tésera celtibérica de la colección Froehner:


un pacto consolidado en castellano.
La secuencia genética del ADN
lingüístico ibérico
__________________________

Abelardo López Pérez


(Exposición Arqueológica de Abengibre, Albacete)

Resumen

La comprensión de la lengua ibérica implica el riesgo de un revelador


conocimiento de la verdad. Muchas han sido las propuestas de
interpretación de la epigrafía ibérica en general y de la leyenda
numismática ibérica en particular. Aunque no es mi intención identificar la
Contrebia mencionada por Tito Livio (59 a. C.-17 d.C.), en base a la
narrativa contextual entendida y explicada con la diacrítica gramatical que
confirma y estructura el lenguaje ibérico, se define con solidez documental
el origen etimológico de nuestra propia identidad lingüística.

Abstract

The understanding of the Iberian language implies the risk of a revelatory


knowledge of the truth. Many have been the proposals for interpretation of
the Iberian epigraphy in general and the Iberian numismatic legend in
particular. Although I do not intend to identify the Contrebia mentioned by
Tito Livio (59 BC-17 AC), based on the contextual narrative understood
and explained with the grammatical diacritical that confirms and structures
the Iberian language, the etymological origin of our own linguistic identity
is defined with documentary solidity.

1
Conterbia Carbica

La ceca numismática conocida como Conterbia Carbica, está localizada en


el paraje Los Fosos del Cuarto de Bayona, ubicado en Villas Viejas (Huete,
Cuenca). Se trata de un oppidum prerromano con una amplia cronología,
entre el siglo IV al I a. C., que dejó de ser habitado durante las
denominadas Guerras Sertorianas. El conflicto sertoriano se originó en el
año 81 a. C. con la sustitución del puesto de gobernador de la Hispania
Citerior de Quinto Sertorio. Orden ejecutada por Sila que fue nombrado
dictador legislativo y constituyente por el Senado de Roma en el año 82 a.
C.

Tito Livio en su libro XCI, Ab Vrbe condita menciona la toma de una


población llamada Contrebia por Sertorio en el año 77 a. C., precisamente
un año después de la muerte de Sila en el año 78 a. C. Esto no quiere decir
que la Contrebia mencionada por Livio se refiera a la denominada Carbica,
sino que en relación con los acontecimientos se atribuye a la ciudad
celtibérica de Contrebia Leucade, ubicada en el término de Aguilar del Río
Alhama (La Rioja). De hecho, son varios los autores que lo afirman
descartando “Conterbia Carbica” por su lejanía con el contexto histórico-
geográfico de las campañas de Sertorio en el valle del Ebro 1.

El topónimo de Contrebia se aplica a tres poblaciones de la Celtiberia,


Belaisca, Leucade y Carbica, siendo la Conterbia de Los Fosos de Bayona
la única ceca donde se acuña dicha leyenda, con la diferencia lingüística de
que no dice -tre-, sino en todo caso -ter-. Como dato relevante, el segmento
o vocalización /-tre/ no se registra en la epigrafía ibérica.

La vibrante ibérica acuñada en dicha moneda (q) es la doble o compuesta


“rr” (ŕ), que lingüísticamente determina la abreviatura de Roma. Por tanto,
cualquier interpretación del segmento -ter- o -terb- realizada hasta la fecha
no tiene sentido lingüístico y nada tiene que ver con lo trasmitido por los
íberos. En realidad, el segmento -te- mencionado por el corpus
numismático, como conjuga gramaticalmente es con su variante lingüística
ibérica -de-.

https://www.academia.edu/1350001/Tito_Livio_castra_Aelia_y_el_l%C3%ADmite_meridional_del_ager_vasconum_antes_y_desp
u%C3%A9s_de_Sertorio

2
Es cierto que la lengua ibérica admite la transcripción al alfabeto latino. Por
eso sabemos que la epigrafía ibérica muestra un sistema dual de
interpretación silábica. El por qué el lenguaje ibérico utiliza un sistema
dual o dos variantes silábicas con un mismo signo, tiene una explicación
muy reveladora. Y lo que he podido averiguar es que el silabario ibérico
presume de conjugar verbalmente. Y puede corresponder tanto a la serie
variante oclusiva sorda como sonora. La variante oclusiva sonora, da, de,
di, do, du, son verbos, mientras que su variante oclusiva sorda, ta, te, ti, to,
tu, no son verbos, suenan tal cual componiendo la frase deseada. Es el
contexto el que obliga a un signo a significar una cosa y no otra.

La transcripción de la denominada Conterbia (knTqÍa) permite otra


vocalización correspondida por una coincidencia del género gramatical que
estructura la lectura Conderbia.

La gramática española nos dicen que la forma irregular “dé” es el presente


subjuntivo del verbo “dar” (yo) dé; (él/ella/Ud.) dé. Los sinónimos
“conceda” del verbo conceder y “entregue” del verbo entregar, son los que
permiten el contexto narrativo en la epigrafía ibérica.

k n T q Ía (ko n de ŕ bia): tributo nación, concede Roma vía.

Nuestra propia lengua nos dice que la palabra vía no solo hace referencia a
un camino, también a un ordenamiento procesal:
Vía contenciosa, procedimiento judicial ante la jurisdicción para ver el
caso, en oposición al administrativo.
Vía ejecutiva, procedimiento para hacer un pago judicialmente.
Vía gubernativa, procedimiento seguido ante la administración activa.

Como podemos ver, leer y comprender, la vía ejecutiva con el


procedimiento para hacer un pago judicialmente, interviene el contexto
narrativo con la frase transmitida. El sinónimo de acato es tributo, del
verbo transitivo tributar: entregar al estado para las situaciones públicas
cierta cantidad de dinero o especie.

El topónimo numismático de Conderbia se muestra únicamente en el


reverso del denario, bajo el jinete lancero (Fig. 1). Tras el busto viril en el
anverso de dicho denario y en ocasiones en el as (Fig. 2), se muestra la
leyenda ibérica traducida por el corpus numismático como Carbica
(cqÍc).

3
Este calificativo de “Carbica” no es mencionado por ninguna fuente
literaria clásica. Lo cierto es que el corpus numismático nos tiene tan
acostumbrados a la transcripción de algunos nombres que resulta casi
imposible que se pueda leer de otra manera, cuando en realidad
disponemos de la respectiva variante dual epigráfica ibérica. Pero es la
comprensión de la lengua ibérica la que define con precisión su correcta
interpretación, al tiempo que determina el origen etimológico de nuestra
propia identidad lingüística.

c q Íc (ka ŕ biga): tributa Roma viga.

Una viga es un madero largo y grueso para formar techos y sostener las
construcciones. Sinónimo de sostén, incluye los términos sustento,
fundamento y amparo. Lo que viene a decir: entrega al estado de Roma una
cantidad de dinero por el sustento, fundamento y amparo.
Sin lugar a duda se trata de un documento jurídico que garantiza el poder
económico de cualquier gobierno o estado emisor con un contenido
estrictamente político-social. La leyenda del as de la denominada
“Conterbia Carbica” (Conderbia Carbiga) manifiesta proverbialmente
dicho documento. Bajo el jinete lancero (Fig. 2), que por cierto se refleja
con faldón romano, mientras el corpus lee “Conterbacom”, las variantes
ibéricas permiten otra lectura knTbkj (kondepagoti).

k n T bk j (ko n de pago ti): tributo nación, concede pago tierra.

El signo ibérico j expresa incondicionalmente donde se halle, la sílaba


“ti”, abreviatura de la palabra “tierra”, y no la consonante “m” como
sugieren algunos autores y el propio corpus numismático, que por si fuese
poco le atribuye pluralidad al étnico referido.

Figura 1. Reproducción denario. Figura 2. Reproducción as.

4
Conterbia Belaisca y la Tésera Froehner

Precisamente a la población de la Celtiberia denominada Contrebia


Belaisca (Botorrita, Zaragoza) se atribuye otra ceca que acuña las mismas
lecturas ibéricas. Bajo el jinete lancero del as y bajo el caballo de su divisor
(semis) se puede leer kn4bkj (kondepagoti). Tras la cabeza de ambas
monedas del anverso se lee îl (bel).

î l (be l): cambia ley.


Según el corpus numismático, dicha leyenda (bel) es la que responde a la
ubicación de dicha ceca en Contrebia Belaisca. Pero como podemos ver el
significado de “bel” corresponde a un mismo patrón dominante de la
jurisdicción preponderante de Roma impuesto por el dictador Sila.
Solamente existe un tipo de moneda (denario) que acuñe el topónimo de
Conderbia en una fecha precisa del siglo I a. C., y su escritura en ningún
momento menciona a un grupo étnico. La Conderbia Carbiga de Cuenca
aunque se halle en un mismo marco político predominante de Roma, no es
la mencionada por Tito Livio. Sin embargo, el calificativo de Belaisca si
parece ser mencionado en la tabula contrebiensis hallada en Botorrita
(Zaragoza). Es el llamado Bronce de Botorrita II escrito en latín, donde se
recoge un pleito por una canalización de agua entre dos ciudades, en el año
87 a. C., en el cual se menciona al cónsul Lucio Cornelio Cinna. Pero este
documento jurídico además de ser anterior a Sila y a las guerras sertorianas,
no escribe Belaisca sino Balaisca (contrebiae balaiscae). Aunque se trata
del mismo lugar, tanto Balaisca como Belaisca no quieren decir nada en
latín. Puede que los lingüistas se pasen por alto esa pequeña diferencia
vocal, pero la escritura ibérica al ser semisilabica, de pronunciarse la sílaba
“ba” (b) a pronunciarse la sílaba “be” (É) cambia radicalmente de forma y
significado.
Solo la comprensión de la abreviatura epigráfica ibérica tiene la respuesta.
Por fortuna, en el único lugar donde se escribe el calificativo Belaisca y
donde resulta más revelador es en la escritura ibérica de la llamada Tésera
de Froehner (Fig. 3) conservada en la Biblioteca Nacional de Francia.
Procedente de Zaragoza y fechada entre el 150 y el 75 a. C., hasta ahora no
se sabe con total certeza que provenga del yacimiento de Botorrita. La
tésera de bronce en forma de mano recoge el gesto tradicional del apretón
de manos en un acuerdo. En la última línea de signos escritos en su cara
interna se puede leer “belaiscas” ÉlaízcS, que traducido dice así:

5
Éla í z c S (bela i ś ka s) vela impone Sila, acata dominio.
Sinónimo de vela es custodia. La acción y efecto de custodiar es tener
cuidado y vigilancia. Cuidado y vigilancia impone Sila. El contexto
narrativo no puede ser más coherente con el resto de la frase: acata
dominio.
Son las circunstancias político-sociales las que determinan un calificativo u
otro, Balaisca o Belaisca. No cabe duda, la tésera proviene del yacimiento
de Botorrita y muestra una fecha concreta que permite una
correspondencia epigráfica e histórica acaecida entre el año 81 y el 80 a. C.
En efecto, como era de suponer, dicho documento jurídico pronuncia
acuerdos propios de lo esperado en una “tessera de hospitalidad”. Y no
menciona el topónimo de Conderbia, sino que en los signos
inmediatamente anteriores a “belaisca” se escribe “ke/konkubias”
ÈknüÍaS, que traducido dice así:

È k n ü Ía S (ke ko n ku bia s) acate tributo nación, acuerdo vía


dominio 2.
Recordemos la expresión político-social que traduce e incluye en el
contexto a la vía ejecutiva, procedimiento para hacer un pago
judicialmente. Pues aquí tenemos otro contexto irrevocable. El lenguaje
ibérico es una lengua viva presente en el castellano. Y dicha tésera
responde elocuentemente con otro verbo castellano en su propio contexto
funcional. El acuerdo gesticulado con el apretón de manos se menciona
epigráficamente de manera directa con la frase en ibérico alíSo/üj:

alSo ü j (aliso ku ti) aliso acuerdo tierra.


Sinónimo de aliso es igualo. Igualar es convenirse con pacto sobre una
cosa. Según la Real Academia Española: Hacer ajuste o convenirse con
pacto sobre algo.
El ajuste o pacto en los tratos se menciona en lengua ibérica idénticamente
como el castellano con el presente indicativo del verbo alisar: (yo) aliso.
El tratado o acuerdo presente en este documento quedaría confirmado
simbólicamente con el apretón de manos que manifiesta dicha imagen. Es
la prueba irrefutable de que la etimología castellana de las lenguas
2
Rectificación de la lectura expuesta en https://es.scribd.com/doc/305984725/DESCIFRADA-LA-
LENGUA-IBERA

6
romances no viene del latín, sino de la lengua ibérica. La voz de nuestra
más profunda identidad cultural ibérica reclama lo que por derecho propio
le pertenece.

Figura 3. Reproducción tésera de Froehner

Existe otra acuñación considerada de la zona de Navarra-Aragón cuya


leyenda ibérica es mencionada por el corpus como “belaiskom”
îlaízkj. La traducción de esta leyenda permite correlacionar y situar
en un mismo marco cronológico y geopolítico que la tésera de Froehner y
por tanto de Botorrita (Conterbia Belaisca):
îla í z k j (bela i ś ko ti) vela impone Sila, tributo tierra.

Por otro lado, el mejor ejemplo epigráfico de un documento numismático


acuñado en la Celtiberia que rechaza un atributo étnico en sus abreviaturas,
al tiempo que determina la historicidad de lo transmitido, se halla escrito en
la moneda de Kalakorikos (Calahorra, Logroño). «Las primeras
informaciones sobre esta ciudad como centro celtibérico son de los tiempos
de la guerra sertoriana. Al final del siglo I a. C., la ciudad fue promovida
jurídicamente por los romanos y se convirtió en el municipio Calagurris
Iulia»3. La correspondencia gramatical de lo interpretado a continuación,
no tiene desperdicio:

clak9íkz (ka l a ko ŕ i ko ś) acata ley, acepta tributo Roma, impone


tributo Sila.
Posteriormente con escritura latina, durante las acuñaciones imperiales del
reinado de Octavio (27 a. C. a 14 d. C.) se transcribió con el nombre de
Calagurri, sin la -s final (recordemos que anteriormente abreviaba el
cognomen de Sila). Dicha leyenda latina abreviada tiene un significado
muy coherente y similar al reflejado con el sistema de escritura griego.
Ca l a gu rr i (ka l a ku ŕ i): acata ley, acepta acuerdo, Roma impone.
3
https://es.wikipedia.org/wiki/Kalakorikos

7
La alteración entre la Kalakorikos ibérica y la Calagurri romana no se debe
a una adaptación del topónimo al sistema fonético de la lengua latina, sino
al significado de la lengua ibérica. La variante <ku-gu> equivalente en
toponimia, la vibrante doble de la pronunciación de <Roma> y la ausencia
de la -s final que abrevia a Sila en el topónimo de Calagurri justifica su
adaptación a la lengua ibérica.

Es otro importante documento jurídico el que permite una misma


correspondencia epigráfica e histórica acaecida entre el año 81 y el 80 a. C.
«Revelador es que en el bronce de Botorrita I, considerado uno de los
documentos celtiberos más extensos, hallado en el yacimiento de Contrebia
Belaisca (Cabezo de las Minas, Zaragoza), no se mencione en ninguna
ocasión las abreviaturas que determinan a la nación de Iberia (M y m). En
la línea 3, párrafo 26 (L. 3/ 26) se escribe el cognomen completo de Sila
con la interpretación: zíla ú 9 (śila bu ŕ) Sila cambio Roma. Y lo
escriben tal cual “Sila”. Para que todo el mundo se entere, el nombre de
Sila en latín se escribe “Sullus”. No se trata de la simple entonación de una
letra, sino de toda una palabra, un antropónimo que conjuga
gramaticalmente en su estructura lingüística del Castellano y con el resto de
abreviaturas determinantes de la escritura ibérica 4. Lo que se pretende
aclarar, es que dicho bronce además de ser un documento jurídico bajo
imposición de Roma, tiene una cronología precisa situada entre el 81 y el
80 a. C. Y dada la ausencia determinante del topónimo de “Iberia”, puede
demostrar que a comienzos del siglo I a. C. el alcance geográfico de Iberia
no incluía dicho lugar (Cabezo de las Minas, Zaragoza). (…) El legado
cultural ibérico dejo un extenso e irrevocable documento jurídico escrito en
su propia moneda, manifestando el origen etimológico de su toponimia y
nuestra lengua. Se trata del mismo documento jurídico con las leyes
impuestas por el dictador Sila en gran parte de Hispania, en contextual
correspondencia epigráfica e histórica acaecida entre el año 81 y el 80 a. C.
La leyenda de la ceca actúa como emblema de su soberanía narrando
aspectos esenciales de la forma política preponderante de su poder
dictatorial. Un poder que no sólo emana un espectro temático y
cronológico, sino que contribuye directamente en la etnogénesis de la

4
Abelardo López Pérez - Academia.edu
independent.academia.edu/AbelardoLópezPérez

8
toponimia de gran parte del territorio peninsular a comienzos del último
siglo a. C.»5. En el Bronce de Botorrita I pese a ser un documento jurídico
muy extenso, no se menciona “belaiscas”, sencillamente porque no se
menciona la circunstancia política de “cuidado y vigilancia impone Sila”.
El por qué, queda justificado nada más comenzar la leyenda en la Cara A:
Y ü í c n d j: (di ku i ka n da di) dicta acuerdo impone, acata nación
entrega tierra.
El Bronce de Botorrita I es inmediatamente anterior a la Tésera Froehner,
donde ya se consolida el acuerdo: alSo ü j (aliso ku ti) aliso acuerdo
tierra.

Testigos de una lengua viva

Lo mencionado a continuación pone en tela de juicio cualquier negativa al


determinante contexto epigráfico ibérico esgrimido. Según la página web
Etimologías de Chile 6: «La palabra viga viene del latín, biga, con
labiodentalización de la b o más simple alternancia gráfica, vocablo que es
cierto que en latín clásico designa a un carro de dos ruedas tirado por dos
caballos (en origen se usa en plural bigae, el singular aparece en época
imperial). »
¿Si el singular biga aparece en época imperial (27 a. C. – 476 d. C.), qué
hace descrita en ibérico en época republicana, en el 80 a. C., como mínimo
más de 50 años antes? Parte de la respuesta también es recogida en la
misma página web mencionada: «Sin embargo en latín medieval hay un
vocablo biga del que Du Cange asegura que es voz de origen hispano y que
tiene ya el valor de travesaño de sostén en construcción. Es posible no
obstante que más que una palabra distinta de origen hispano sea una
simple acepción hispana de la palabra latina, pues de la idea de la biga
carro de dos elementos de sostén y dos caballos, en que sabemos que
también se llamaba biga al eje y estructura de esta con sus dos ruedas, no
es tan raro pasar a la idea de madera o pieza larga y gruesa que apoya en
dos puntos, que une dos puntos y sustenta la cubierta.»
Du Cange, et al., en la obra Glossarium mediae et infimae latinitatis (éd.
augm., Niort: L. Favre, 1883-1887) asegura que la palabra biga es de
origen hispano con un mismo valor de travesaño de sostén. La escritura
5
https://es.scribd.com/document/355588908/DESCIFRADO-EL-SIGNO-EPIGRAFICO-IBERICO-QUE-DETERMINA-LA-ABREVIATURA-
DE-IBERIA
6
http://etimologias.dechile.net/

9
ibérica lo corrobora y lo justifica con un valor de sostén, sinónimo que
incluye los términos sustento, fundamento y amparo en un contexto
político-social, y no como un carro de dos ruedas tirado por dos caballos.
Por tanto, la idea de una simple acepción hispana de la palabra latina biga
queda descartada.

Para el vocablo pago, sin duda confiere un contexto verbal de pagar. Según
la citada página web: «la palabra “pagar” viene del latín “pacare”, que
significa “apaciguar”. Es decir dar algo a alguien para calmarlo y mantener
la paz. El vocablo pax se vincula a una raíz indoeuropea pak (fijar, atar,
asegurar, ensamblar) que también produce en latín: el vocablo pagus
(aldea, poblado rural de termino fijado por estacas), de donde viene pago,
pagano, país, payés y paisano.» Es decir que la palabra pago quiere decir
aldea o poblado, y sin embargo el íbero la utiliza como expresión verbal del
pago tributario de una tierra.
Como caso significativo diré que en la cara A del plomo de Orleyl VII (La
Vall d´Uixó, Castellón) se repite en dos ocasiones la siguiente frase:
-bC9á- (paga ŕ a) paga Roma acepta.
L. 5/ 25 y L.6/ 28 C l áí S é bC 9 á Ü 9 á n é (ka l aí s e paga ŕ a du
ŕ a n e) acata ley ahí, dominio recibe, paga Roma acepta, gobierna Roma,
acepta nación recibe 7.

Referente a el presente indicativo del verbo alisar, la Real Academia dice


que viene del latín alysson, y este del griego ἄλυσσον álysson. En
contraposición, resulta que es una voz exclusiva del español y nada tiene
que ver con las lenguas romances, pues se menciona muy claramente en
lengua ibérica a principios del siglo I a. C.

Otra de las palabras cuyo origen etimológico se atribuye al latín es el verbo


“velar”. La palabra velar (hacer guardia en la noche) viene del latín vigilare
= “vigila”8. El verbo “velar” se puede ver escrito en ibérico con todas sus
letras (Ìlar) en la tinajilla núm. 143, departamento 31 de Liria (Valencia)
en una escena de carácter bélico con personajes en actitud de lucha. Dicha
tinajilla procede del yacimiento del Tosal de San Miguel de Liria, poblado
ibérico cuya fecha de destrucción es de hacia el 175-150 a. C.
7
Rectificación de la lectura expuesta en https://es.scribd.com/doc/305984725/DESCIFRADA-LA-
LENGUA-IBERA
8
http://etimologias.dechile.net/?velar

10
La procedencia etimológica del verbo “velar” propuesta por el latín, queda
fuera de todo lugar, ya que el verbo “vigila” se muestra escrito en ibérico
en en una copa ática de figuras rojas de hacia el 375 a. C. La copa fue
hallada en Ensérune (Héraut, Francia) y la lectura dice: IÏláX “bigilako”.
La interpretación dice claramente vigila, seguido de la sílaba “ko”, acato.
El acatamiento hace referencia a vigilar, velar sobre una persona o cosa.
Sinónimo de acato es tributo. Claramente en esta copa ática de figuras rojas
de siglo IV a. C. se traduce la transcripción ibérica “vigila tributo”. Todo
un reto a la inteligencia interpretativa del lenguaje ibérico desvelado, ya
que dicha frase no sólo guarda un contexto gramatical y de vocalización,
sino que se halla guardando un contexto histórico y arqueológico al estar
escrito en un objeto de lujo considerado por la arqueología convencional
como perteneciente a la élite del poder. Sólo a un personaje con este rango
se le puede exigir la consecuente realización de vigilar el hecho imponible
al que la ley vincule en el deber de contribuir con la carga u obligación de
tributar las prestaciones pecuniarias obligatorias de una sociedad 9.

Por otro lado, la palabra vía dicen que viene del latín vía = “camino”.
Resulta revelador que en la moneda de Conderbia Carbiga se mencione en
ibérico la frase “tributo nación, concede Roma vía”, expresión político-
social que traduce e incluye en el contexto a la vía ejecutiva, procedimiento
para hacer un pago judicialmente. Y aunque es Roma quién lo dicta, es el
íbero quién lo escribe y lo dirige a su población. Con el aliciente añadido
de que no debemos olvidar que estamos en el marco geopolítico de la
Celtiberia. Lo que implica un auténtico conocimiento del sistema dual por
parte de los celtiberos ya que la diferenciación de la oclusiva sorda “ka” y
la sonora “ga”, y respectivamente “ko/go” y “pa/ba”, se hallan implícitas en
la comprensión del propio lenguaje de su escritura.

La escritura ibérica nos demuestra que determinar una palabra, señalar su


extensión, función o significado a través de la abreviatura puede ser la
fórmula más eficaz para superar la variedad dialectal de un idioma,
rebasando fronteras lingüísticas en el tiempo y el espacio. Si el latín fue la
lengua oficial de Roma, el ibérico fue la lengua oficial de Iberia.

9
https://es.scribd.com/document/358373329/El-ORIGEN-ETIMOLOGICO-DE-IBERIA

11
Se sabe que Roma se apropió de todo lo mejor de los lugares que
conquistaba, no solo de lo material (oro, plata, etc.), también lo cultual
(dioses o divinidades), tecnológico (arquitectura y agricultura), cultural o
literario (poemas homéricos, reescritos en la epopeya latina de La Eneida),
e incluso conceptual (imperialismo). No cabe duda de que Roma ha
continuado hasta el día de hoy proclamando lo que en origen no era suyo.
Tomen otro ejemplo: El verbo “pedir” dicen que viene del latín petere: ir
hacia un lugar, aspirar a algo. Es más, se considera obvio que la palabra
pedir viene por vía vulgar, es decir, parte de un fondo originario de una
lengua romance que por deformación popular del latín hablado pasó a ser
un vulgarismo generado entre los años 500 y 800 d. C., como expresión o
palabra de registro popular y no de habla culta.
Aquí, lo que resulto obvio es la prepotente manipulación de un falso
convencionalismo medieval que determina una procedencia errónea de la
lengua romance.
El castellano reconoce su concreto origen con documentos jurídicos de
más de 2000 años de antigüedad. Y en este caso, la secuencia Ít (pide), se
pronuncia en 29 ocasiones en todo el registro epigráfico de las
inscripciones ibéricas conocidas hasta la fecha 10. En 10 ocasiones, en
documentos donde se registra la abreviatura de Roma, y en otras 10
ocasiones junto a la abreviatura de Roma: Ít q (pide ŕ) pide Roma.
La lengua ibérica define con precisión el origen etimológico de nuestra
propia identidad lingüística muchos siglos antes de la aparición del latín
vulgar. Este resolutivo demuestra en gran medida la configuración del
paisaje lingüístico ibérico en un espacio específico denominado Iberia, que
contribuye territorialmente al origen etimológico de la propia identidad
lingüística castellana. Esto significa que el vehículo de expresión oficial de
la lengua hablada en Iberia era el castellano y se hablaba como mínimo
1000 años antes de la formación del Reino de Castilla y de la evolución de
los dialectos navarroaragoneses del siglo X. Dialectos presentes en
pequeñas anotaciones manuscritas a un códice en latín que son
considerados la fuente capital para el análisis de la etapa inicial de nuestro
idioma. Son las denominadas Glosas Emilianenses procedentes del
monasterio de San Millán de la Cogolla (La Rioja) y las Glosas Silenses
procedentes del monasterio de Santo Domingo de Silos (Burgos); a los que
hay que añadir los llamados Cartularios de Valpuesta, del monasterio de

10
http://cathalaunia.org/ibr/ibr.

12
Santa María de Valpuesta (Burgos), considerados de entre el siglo IX al
XII. En noviembre de 2010, la Real Academia de la Lengua Española avaló
los cartularios, escritos en “una lengua latina asaltada por una lengua viva”,
como los primeros documentos en los que aparecen palabras escritas en
castellano, anteriores a los Glosas Emilianenses 11.

Tanto la Real Academia de la Lengua, como el Corpus de la lingüística


ibérica, deberían tener en cuenta que el castellano reconoce su concreto
origen con documentos jurídicos de más de 2000 años de antigüedad. La
presencia verificada de ésta correspondencia jurídica confirma la
legitimidad cognada de una lengua. Y esa legitimidad, permite leer gran
parte del documento epigráfico ibérico con una correspondencia gramatical
y sintáctica sin precedentes. ¡Es lo que tiene la comprensión del verdadero
conocimiento de la escritura ibérica! ¡Si se esperaba algo grande, ahí lo
tenemos! La comprensión de la escritura ibérica legitima la idea nacional
del territorio español implícito en el concepto de ibérico como lengua, raza,
patronímico y cultura. Concepto asociado cultural y lingüísticamente a lo
hispánico por el propio descifrador del alfabeto ibérico don Manuel Gómez
Moreno en los años 20 del siglo XX 12. No en vano, el ilustre granadino don
Manuel fue un ferviente defensor del hispanismo (Modo de hablar
privativo y propio de la lengua española).
Las palabras castellanas escritas en ibérico, viga, pago, paga, vía, aliso,
vela, velar, vigila, pide, son solo la punta del iceberg del idioma que
configura y atestigua la personalidad de nuestra más profunda identidad
lingüística.
Sin lugar a dudas, el conocimiento científico de la lengua ibérica
contribuirá a conservar la pureza de nuestra lengua frente a la tendencia
deformadora de otras teorías, ya que significativos verbos determinantes y
la abreviatura del signario íbero permite configurar el inventario de sonidos
de su propia lengua. Una lengua común a todos los españoles.

11 https://es.wikipedia.org/wiki/Cartularios_de_Valpuesta
12
Gómez Moreno, M., 1949: Misceláneas, Madrid.

13
Recordemos, es el contexto el que obliga a un signo a significar una cosa y
no otra. La transcripción debe permitir otra vocalización correspondida por
una coincidencia del género gramatical que estructure la lectura en su
propio contexto narrativo. Respetando el método elegido es necesario

14
indicar que la interpretación de un nuevo signo implica la revisión de lo
anterior.

Dicho contexto permite distinguir el significado del adverbio “ahí” (aí) de


su otro significado segmentado:
a (a) acepta.
í (i) impone.
El adverbio “ahí” se registra multitud de veces en el documento epigráfico
ibérico. En el plomo de Orleyl V (La Vall d´Uixó, Castellón) se menciona
seis veces en cara A, y cuatro en la cara B.

Sé4-(sede) sede. (Ceca del Ebro).


Sé4íS (sede i s) sede impone dominio.
Según el corpus numismático se trata de la ceca más antigua de la
Sedetania, que acuñó en la primera mitad del siglo II a. C13. Si como dice el
corpus, corresponde su nombre al de la “gens” (sedetania), por qué se
empeñan en llamarla “seteis”.
La palabra sede dicen que proviene de latín sedes y significa asiento.
Significado que origina del trono de los que mandaban. Si esto no conjuga
con imponer dominio, nada de lo que diga el corpus numismático y la
propia RAE, tiene sentido.

-ÙRo (duro) duro. (Ceca de Mataró, Barcelona).


ílÙRo (i l duro) impone ley duro.
Otro empeño por parte del corpus en denominar a dicha ceca como “ilturo”.
Otro empeño del latín en apropiarse de lo que no es suyo (del latín durus).
El modo imperativo en la lengua castellana se usa para dar órdenes a una o
más personas de forma directa. No se trata de la simple entonación de una
letra, sino de toda una palabra (duro), un adjetivo que conjuga
gramaticalmente en su estructura lingüística del castellano y con el resto de
abreviaturas determinantes de la escritura ibérica acuñada en el siglo I a. C.
en la actual Cataluña.

oRé (ore) ore. (Ceca Región Catalana)


En la escasa variedad de acuñaciones de la ceca ibérica Ore, considerada de
mediados del siglo II a. C., se puede dilucidar rotundamente el origen
13
Villaronga, L. (1994): Corpus nummum Hispaniae ante Augusti aetatem, Madrid. (2ª Edición, José A.
Herrero S.A. Monedas y Medallas, 2002.).

15
etimológico de un verbo castellano. “Ore” es el modo imperativo del verbo
orar: el/ usted/ ore. El modo imperativo en la lengua castellana se usa para
dar órdenes a una o más personas de forma directa. Sinónimos de orar son:
rogar, invocar, solicitar, adorar, etc. Dicha oración se halla bajo un jinete
con palma, símbolo de la victoria o triunfo. Aquí la cualidad transcendental
del símbolo determina su lenguaje narrativo inmerso en la propia lectura
epigráfica: se ruega, invoca o solicita la victoria o triunfo.
El origen etimológico del verbo “orar” no es ni latino ni vasco, sino ibérico,
y en la Región de Cataluña queda claramente demostrada su pronunciación
con escritura ibérica a mediados del siglo II antes de Cristo.

ÉQ (ber) ver.
La secuencia del verbo “ver” ÉQ se pronuncia al menos en 14 ocasiones en
todo el registro epigráfico de las inscripciones ibéricas conocidas hasta la
fecha. Si analizamos los signos propiamente ibéricos de la hidronimia Íber
(Ebro) y asignamos el método íbero-castellano que pronuncia la
abreviatura verbal determinante, nos estaría definiendo lo verdaderamente
admirable de un gran río: Iber (i ver): impone ver.
El topónimo de Iberia se debe a la composición verbal de la abreviatura
determinante adjudicada a la admiración del afluente más imponente de su
territorio, el río Íber. El hidronímico Íber es mencionado por primera vez
por griegos contemporáneos de los íberos. Es la propia lengua de los íberos
la que define su verdadero significado, y no la contemporánea complicidad
remitente de hipotéticas teorías vascófilas sobre la lengua ibérica. Íber no
quiere decir nada en vasco, es más la lengua vasca no ofrece signos de su
existencia en época ibérica. Y a la vista de todo el mundo está.

ÖÓ- (boto) voto. (Plomos de Orleyl V, VI y VII; La Vall d´Uixó,


Castellón).
Sinónimo de voto es: ruego, petición, súplica, promesa.
En dichos plomos se muestra la secuencia ÖÓd- en 5 ocasiones. ÖÓd-
(boto da) voto entrega.
La palabra “voto” dicen que viene del latín votum que a su vez viene del
verbo vovere.

-ÏDR (kitar) quitar. (Dracma de Arse; Sagunto, Valencia).


aRSÏDR (ar s kitar) ordena dominio quitar.

16
Dicen que viene del latín medieval quitare. Estos dracmas de Arse están
considerados de finales del siglo III o principios del siglo II a.C.
Recordemos que aquí se dio comienzo a la Segunda Guerra Púnica.

-éRíR- (erir) herir. (Estela ibérica de Civit, Tarragona; otra desaparecida


pero documentada de Sagunto, Valencia; y en el plomo del Cerro de las
Balsas, Albufereta, Alicante).
Este vocabulario en su etimología viene del latín “ferīre” del italiano
“ferire” y con ella del catalán “ferir” 14. Resulta evidente de que no es así,
ya que se trata de una palabra íntegramente castellana, escrita en dos estelas
ibéricas y en un plomo. De hecho, existen razones de peso para admitir que
la palabra herir tiene que ver con el origen etimológico del verbo matar. El
Diccionario Etimológico de la lengua castellana de J. Corominas nos dice
que en la Edad Media matar significó también ‘herir’.
La lectura del plomo de la Albufereta dice así: -éRíR6bn (erir ti ban) herir
tierra van.
En el caso de la estela de Civit (Tarragona), la frase no tiene desperdicio.
La leyenda referida ocupa dos líneas y se halla separada por puntos:
:éRíRdn / a9oRa: (erir da n / a ŕ ora) herir da nación / acepta Roma ora.
El contexto gramatical de esta frase permite la expresión de la conjunción
distributiva “ora”. «Este termino se puede usar en el idioma castellano para
referir para introducir posibles contrapuestas o también para contraponer,
enfrentar, confrontar, oponer o cotejar, en que se puede contradecir y
oponer al dicho anteriormente o un suceso que se refiere o habla, esta
acepción se le conoce también como ahora. Este vocablo en su etimología
es un aféresis de “ahora” o del español antiguo “agora”»15.

ábQd- (aparta) aparta. (Cálatos núm. 107, departamento 12 y 13 de Liria;


Valencia).
ábQdnbn (aparta n ba n) aparta nación van.
Sinónimo de aparta es: abandona, expulsa, separa.
Recordemos que la ciudad ibérica del yacimiento del Tosal de San Miguel
de Liria fue destruida y abandonada hacia el 175-150 a. C.
La palabra “parte” dicen que viene del latín pars, partis= “porción”.

14
https://definiciona.com/herir/
15
https://definiciona.com/ora/

17
ÖQ%- (borde) borde. (Tinajilla núm. 142, departamento 31 de Liria;
Valencia).
ÖQ% bQa (borde vara) borde vara.
La variante “ba/pa” podría indicar otro significado, perteneciente al
presente de indicativo del verbo “parar”: (él; ella; usted) para. Pero si
analizamos la palabra “borde” no solo hace referencia a lo extremo, sino
que su ambigüedad permite otra acepción: dícese de las plantas u árboles
no injertos ni cultivados.
La correlación de “borde” con “vara” se halla implícita en sus sinónimos:
bastón, palo, cayado, rama, etc. Y como el adjetivo “borde” hace referencia
a todo lo que nace fuera de un orden establecido, y la “vara” puede hacer
referencia a un bastón de mando, su contexto en un escenario bélico de
gente armada tiene sentido, “fuera del orden establecido por un mando” o
lo que sería lo mismo “borde vara”.
La palabra borde viene del francés “bord”, del franco “bord”, lado de la
nave, del catalán “bord” y del latín tardío “burdus” que quiere decir
bastardo16. La palabra vara dicen que viene del latín vara (viga o palo de
características toscas). No cabe duda de que la escritura ibérica desmiente
todas estas etimologías.

léí (lei) ley. (Bronce de Botorrita I; Cabezo de las Minas, Zaragoza).


La lectura completa mostrada en la cara A (L. 11/107) compone la
siguiente frase:
aléí4z (a lei de ś) acepta ley concede Sila.
La secuencia ibérica léí se menciona en al menos 19 ocasiones en el
registro epigráfico de las inscripciones ibéricas 17. Su etimología se atribuye
al latín bajo denominación “lex” o “legis” con el mismo significado.

-Cro (orca) horca. (Dupondio de Obulco; Porcuna, Jaén).


La leyenda completa dice así: liCro (orca i l) horca impone ley.
El yugo se halla muy presente en las acuñaciones de Obulco. La leyenda de
la línea inferior está indicando el carácter judicial del yugo con la palabra
“horca”. Y ciertamente, el yugo como herramienta opresora comparte un
sistema judicial, de hecho en la antigua Roma lo emplea simbólicamente
como tal, ya que era una especia de horca por debajo de la cual hacían

16
https://definiciona.com/borde/
17
http://cathalaunia.org/ibr/ibr.

18
pasar sin armas a los enemigos vencidos. El vocabulario de horca dicen que
viene del latín furca.
En la moneda ibérica de Obulco (Porcuna, Jaén), fechada entre el año 120
al 20 a. C. se puede leer en el anverso el topónimo de Obvlco en latín, y en
su reverso escritura ibérica Ibulka (Clùï).
Obulco (o bu l co): otorga cambio, ley acato.
Ibulka ( i bu l ka): impone cambio, ley acata.
Diferente tipo de escritura, mismo lenguaje e idéntica etimología, Ibulka y
Obulco, su expresión es estrictamente político-social. El topónimo de época
árabe Bulkuna tendría la transcripción ibérica: (bu l kuna) cambio ley cuna.
Que es lo mismo que decir: cambio ley en el lugar de nacimiento, linaje o
estirpe; cambio ley a los vecinos nobles de una localidad.

El ADN lingüístico ibérico

Los documentos epigráficos analizados no sólo acreditan que el signario


íbero y celtíbero conforma un único sistema de escritura, los textos
jurídicos también proclaman un origen etimológico muy distinto al
atribuido. Las palabras mencionadas por los íberos son íntegramente
castellanas: ahí; sede; duro; ore; ver; voto; quitar; van; herir; ora; aparta;
borde; vara; ley; horca. Los ancestros de la lengua oficial ibérica se hallan
en las inscripciones procedentes del territorio cultural de Tartessos, en las
denominadas estelas del suroeste, consideradas de entre los siglos VIII y VI
a. C.

Úaém- (kures) cures. (Estela de Herdade da Abódada; Almodôbar,


Portugal).
Sinónimo de cures es: restablezcas.
Esta palabra es la que da comienzo a la lectura de dicha estela.
El verbo curar dicen que su etimología es de procedencia latina bajo
denominación “curāre”. Lo contradictorio es que el latín clásico, al que
pertenece este verbo, se comenzó hablar por los romanos de clase culta
hacia el siglo II a. C. Mirar la fecha de esta estela, como mínimo 400 años
antes.

-anaS- (sana) sana. (Estela de Mealha Nova I; Portugal).


El signo anterior a la palabra sana es la /ku/ Ú:

19
-anaS Ú- (ku sana) acuerdo sana.
Sinónimo de sana es: mejora, cabal, razonable, etc. Por lo que la frase haría
referencia a la mejora de un acuerdo o un acuerdo razonable.
La palabra sanar dicen que viene del latín sanare y ese de sanus (sano,
sensato, que no está loco). Misma diferencia, como mínimo de 400 años
antes de que se hablase el latín clásico.

| líwn | (liba n) liba nación. (Estela de Siruela, Badajoz).


El análisis morfológico del texto separado por líneas admite el verbo
“libar” cuyo sinónimo es tomar. La abreviatura de “nación” (simplificada
en el ente autónomo e independiente de un pueblo o ciudad) admite la
frase: toma nación.
Todo ello sin entrar en el contexto ritual que implica el acto de una libación
en la antigüedad. La palabra libar dicen que procede del latín libāre. El
presente indicativo del verbo libar (él/ella/Ud) liba, se halla escrito en la
estela tartesia de Siruela (Badajoz) considerada del siglo VII a C.

-Ola- (alto) alto. (Estela de Fonte Velha IV; Bensafrim, Portugal).


Sinónimo de alto es: valioso.
El signo determinante que va seguido a la palabra alto es la /ku/ Ú:
-ÚOla- (alto ku) alto acuerdo.
El adjetivo alto dicen que viene del latín altus.

-anÚ- (kuna) cuna. (Estela de Fonte Velha IV; Bensafrim, Portugal).


La palabra cuna es de dudoso origen etimológico, dicen que viene del latín
cunae porque designa el conjunto de aparejos que sirven de yacija a un
bebé, cuando resulta, según afirman expertos lingüistas, que la base
indoeuropea no tenía nombre para definir eso.
El contexto de esta frase leído de derecha a izquierda lo dice todo:
-anÚna- (a n kuna) acepta nación cuna.
Sinónimo de cuna es estirpe: linaje, familia, patria, nación.

El origen de la cultura epigráfica ibérica supo arbitrar un sistema eficaz


para transmitir a sus descendientes los principios más sagrados en los que
se fundamenta, puesto que de ello dependía su propia perpetuidad.
Si el latín presume de ver el origen arcaico de su lengua en algo parecido al
latín clásico en una fíbula etrusca (fíbula de Preneste) del siglo VII a. C.

20
Un latín arcaico que ni el propio Cicerón entendía 18. Qué mucho más
podríamos decir nosotros al reconocer palabras idénticas al castellano en
estelas tartésicas del siglo VIII a. C.
Es nuestra propia lengua la que registra la secuencia del ADN lingüístico
ibérico, pese a ser usurpado por la prepotente etimología latina, desplazado
por convencionalismos medievales impuestos por la iglesia romana, y
finalmente arrojado al abismo degenerativo más espantoso y alejado de su
legitimidad por abismales teorías promovidas por conceptos
preindoeuropeos de estudiosos alemanes del siglo XIX.
La comprensión de la lengua ibérica implica un revelador conocimiento de
la verdad con poder de juzgar a vivos y muertos. Si la clasificación
genética tiene por base la evolución de las lenguas 19, la secuencia genética
del ADN lingüístico ibérico proclama una lengua milenaria tan
indoeuropea y más antigua que el latín.
No sin motivo, los españoles no han sabido reconocer el origen de su
propio idioma. La lengua que había anteriormente a la romanización en
Cataluña, al igual que en la Comunidad Valenciana, era el castellano.
Cataluña y Valencia se hallan precisamente en el corazón de la vertiente
mediterránea donde se desarrolló la Cultura Ibérica, y es en Cataluña
donde hace casi 2000 años Estrabón describiendo a la península Ibérica
situó el pueblo de los castellani. La configuración del paisaje lingüístico
ibérico se halla en un espacio específico denominado Iberia, que contribuye
territorialmente al origen etimológico de la propia identidad lingüística
castellana. Originalmente la lengua que influyó en la formación del catalán
y del valenciano fue el castellano.
En base a la narrativa contextual entendida y explicada con la diacrítica
gramatical, argumentada en la documentación implícita en fuentes
académicas, literarias, historiográficas y arqueológicas, la lengua ibérica
define con precisión el origen etimológico de nuestra propia identidad
lingüística. El método empleado en que se procede analíticamente, o tiene
la virtud de resolver el lenguaje ibérico es el íbero-castellano.

18
https://www.uv.es/ivorra/Latin/evolucion.htm
19
https://www.academia.edu/4760777/Clasificaci%C3%B3n_gen%C3%A9tica_de_las_lenguas

21