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LOS LÍMITES DE LA ARTICULACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS ANTIMIEROS EN EL PERÚ

La década de 1990=> América Latina empezó a ser escenario atractivo para la inversión minera.

Perú: implementación del modelo económico neoliberal

La conflictividad social incrementó desde finales de la década de 1990 con el retorno de la democracia
(confrontación territorial entre empresas mineras y comunidades afectadas).

La debilidad en la capacidad de respuesta del Gobierno para solucionar estas demandas y la facilidad de
otorgamiento de concesiones a empresas mineras han provocado la expansión de esta conflictividad.

Apuntes sobre la conflictividad social en el Perú

La mayoría de conflictos sociales son de tipo socioambiental (casi todos relacionados con la minería)

 Factor histórico: caída del fujimorismo y retorno a la democracia. No se restablecieron mecanismos, ni


estructuras eficaces de representación democrática. Inexistencia de vínculos de representación política y
aislamiento de las demandas con las diferentes arenas.
 Factor institucional: sistema político con poca capacidad de responder a las demandas, además del
surgimiento de múltiples actores autónomos con intereses políticos particulares, fomenta una tendencia
creciente hacia formas de protestas que incluyen la acción directa y la violencia.
 Factores estructurales-económicos: crecimiento económico basado en un modelo exportador de
minerales e hidrocarburos. La ubicación de estos en comunidades rurales provocó, también, el aumento
de conflictos sociales.

Se identifican tres actores principales: el Estado, la industria minera y las comunidades locales afectadas.
Existen enormes asimetrías: acceso desigual al poder político, al mercado y a la información.

El Estado dispone los recursos naturales a las industrias extractivas además de un mayor ejercicio de poder
por encima del que gozan las comunidades. Los afectados ven al Estado como un aliado de la industria minera
y no como un árbitro mediador.

De la conflictividad al movimiento

Los movimientos sociales son desafíos colectivos planteados por personas que comparten objetivos comunes
y solidaridad, en una interacción mantenida con las elites, los oponentes y las autoridades. Actúan en nombre
de reivindicaciones de actores que suelen carecer de acceso regular a las instituciones. El principal recurso del
movimiento es la identidad colectiva, la cual se ve obstaculizada por la poca capacidad de coordinar a
poblaciones desorganizadas.

A partir del surgimiento de oportunidades políticas, el movimiento empieza a tomar fuerza y a movilizarse
mediante la intervención de actores que normalmente carecen de ellas.

Si bien existen distintos grupos que tienen en común la defensa del medio ambiente, estos pueden no trabajar
conjuntamente ni mantener la misma identidad o agenda.

El estallido de conflictos

Realidad social que muestra desarticulación de representación política y social.

Oportunidades se vinculan con la reactivación de protestas sociales (2001) y la “transición democrática”. Con
la desintegración de las vías institucionales de demanda, surgen oportunidades políticas. La apertura de un
régimen político democrático y abierto conlleva al aumento de protestas.
El proceso de descentralización posibilita el accionar de diversos actores, ya que brinda y otorga mayores
recursos y genera una dinámica en torno a la asignación y redistribución de estos.

Existencia de espacios y líderes políticos es un determinante de conflictividad socioambiental.

No existe una verdadera intermediación política entre ciudadanos y autoridades estatales que permitan
establecer patrones ordenados de demandas y representación política adecuada.

La pérdida de espacios sindicales redujo el espacio para protestas y negociaciones, lo que ha provocado que
las demandas se intensifiquen y sean más violentas al abarcar temas de discriminación, exclusión y temas
étnicos. La mayoría de estos reclamos no responden a demandas puntuales.

Los recursos de la movilización cuentan con redes articuladoras pero poseen precaria organización.

MOVIMIENTO ANTIMINERO EN PUNO

Las protestas se realizaron entre marzo y mayo del 2011 y paralizaron a la región de Puno durante 45 días.

Uno de sus ejes: demanda de anulación de la concesión minera Santa Ana otorgada a la empresa minera
canadiense Bear Creck en Huacullani, provincia de Chucuito.

Esta empresa minera recibió respuesta positiva por parte del pueblo y autoridades de Huacullani, sin embargo,
recibió el rechazo del distrito de Kelluyo, el cual comparte la frontera en la reserva. Además, la preocupación
frente a la contaminación de la base de cuenca del río sobre la cual operaría el proyecto (pues hubo un gran
incremento de concesiones, originó el detonante del rechazo del proyecto Santa Anita de los distritos
circundantes que se verían perjudicados. A esto se le suma la inconformidad de la población la cual tampoco
veía oportunidades de empleo con este proyecto y veía amenazada su pequeña ganadería o pesca artesanal
debido a la contaminación originada por los relaves mineros.

Estructura de la movilización del movimiento antiminero

La base de la estructura de la movilización del movimiento antiminero: asociación comunal, a través de la cual
puede aglutinarse en provincias del sur y norte en forma de movimientos más grandes, incluyentes y
heterogéneos. Los tenientes gobernadores también son parte de esta estructura, actúan como una red de
articulación que unifica a las comunidades con las autoridades locales. Se va estableciendo una coordinación
entre la comunidad a través de directivas comunales, tenientes gobernadores y comuneros.

El papel que juegan los alcaldes distritales provinciales es crucial para la mediación política a favor de las
demandas del movimiento anti minero. Tras la ruptura del dialogo, se radicaliza la protesta (serie de ataques
a entidades públicas).

Cajamarca: la trayectoria de un movimiento antiminero regional

Un derrame de mercurio en Choropampa inició la politización del tema medioambiental. Con el conflicto por
la ampliación de Yanacocha en Quilish que estalló y se perfiló el inicio de las acciones articuladas contra la
minería en Cajamarca.

La región ha sufrido el empobrecimiento de sus sectores económicos más bajos, se incrementaron las brechas
de desigualdad.

La minería en Cajamarca tiene una trayectoria de desconfianza y oposición: desencuentros en el proceso de


adquisición de terrenos y en la extracción de minerales en la región.

En este caso no hubo ningún tipo de regulación y/o fiscalización por parte del Estado.
Problemas: atropello de ganado por los camiones de la empresa minera, cambios importantes en los patrones
de la cubierta vegetal y de los procesos medioambientales de la región.

Terribles sucesos: intoxicación masiva debido a la precaria seguridad en el transporte y la irresponsabilidad de


la empresa. La participación del gobierno fue mínima, fue indulgente con la responsabilidad de la empresa.

La producción de la región no está articulada en comunidades campesinas por lo que hay una falta de
organización y no tienen los medios necesarios para socializar su descontento y hacer presión a las
autoridades.

En términos económicos, la llegada del personal de la empresa proveniente de la capital supuso el


desplazamiento de un estrato de la población.

Para la empresa es más importante tener relaciones fluidas con el Gobierno nacional que fomentar relaciones
con los gobiernos subnacionales.

Humala comunicó la posición favorable del Gobierno respecto al proyecto minero Conga, lo que inició el clímax
de un enfrentamiento político y el establecimiento de una agenda regional cada vez más articulada.

La mayoría de cajamarquinos se mostraron en contra de este proyecto, incluyendo el presidente regional


Gregorio Santos.

¿TODO DEPENDE DE LA HOMOGENEIDAD DE LAS DEMANDAS?: MINERÍA INFORMAL EN MADRE DE DIOS

A pesar del marco legal, se vienen intensificando las actividades de la pequeña minería que funcionan de
manera informal y con escasos recursos. En Madre de Dios hay 30 000 mineros ilegales aproximadamente, los
cuales son dinamizadores de la economía local pero también fuente de serios conflictos sociales.

La minería informal defiende una ocupación que tiene un impacto negativo en el medio ambiente y en la salud
de las personas.

Es movimiento contraambiental, no comparte una conciencia ecológica.

La minería informal se ha convertido en una tradición que da trabajo a muchísimas personas aquí.

 Appmamd: representación de los mineros formales o en proceso de formalización


 Fedemin: agrupa a los informales. Objetivo: solucionar enfrentamientos entre mineros y nativos.
 Fenamad: están abiertamente en contra de la minería aurífera a cargo de inmigrantes. Proponen
establecer regulaciones para las personas que deseen trabajar en sus tierras.

Ninguna de las tres tiene la intención de formalizar a los pequeños mineros.

En general, este conflicto está marcado por motivaciones ligadas a los medios de producción, es decir, está
sobre la base de recursos y fuentes de subsistencia para un sector.

Factores que explican las limitaciones a la articulación de los movimientos antimineros

Los conflictos socioambientales son más socioeconómicos que ambientales. La comunidades se sustenan en
una economía basada en la ganadería y agricultura, por lo que dependen de agua y tierra, estos recursos se
pueden ver afectados por las concesiones mineras que implican un proceso de despojo o un amenaza de
contaminación.

Las movilizaciones se manifiestan con posterioridad a la adjudicación de concesiones o las actividades de


exploración, pero previos a la explotación.