Está en la página 1de 6

La Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias

Nuevamente los problemas internacionales desembocan en un enfrentamiento bélico con


dimensiones mundiales. Durante seis largos años 1939-1945, se escribieron lamentables páginas en
la historia de la humanidad: sangrientos enfrentamientos bélicos, aterradores bombardeos aéreos
sobre poblaciones civiles, lanzamiento de bombas nucleares sobre las ciudades japonesas de
Hiroshima y Nagasaki, holocausto judío, etc.
Hablamos en singular de la guerra, pero en realidad hubo dos guerras separadas, la desarrollada en
el continente europeo y el norte de África, y la guerra en el Extremo Oriente o guerra en el Pacífico.
Principalmente dos países, Estados Unidos y el Reino Unido, participaron en ambas ya que el otro
país implicado en los dos conflictos, la Unión Soviética, declaró la guerra a Japón poco antes de la
rendición de este país.

Causas
Las causas del conflicto armado son variadas y hunden sus raíces, principalmente, en los acuerdos de paz de la I Guerra Mundial,
las consecuencias de la crisis económica del año 1929, y el desarrollo y llegada al poder de ideologías extremistas como el nazismo
y el fascismo italiano. Pero también es necesario resaltar el papel jugado por dos importantes potencias en el período de
entreguerras como la Unión Soviética, al margen de la política europea y por los Estados Unidos, decidido en su política
aislacionista. Igualmente es importante destacar la incapacidad de la Sociedad de Naciones para resolver los problemas existentes.

Prof. José Guajardo Arriagada


1
Países beligerantes
Las fuerzas enfrentadas en el conflicto armado se agrupan en dos bloques: países aliados y potencias del eje. Muchos de los países
implicados en ambos bandos no participaron desde el comienzo de la guerra sino a partir del desarrollo de la misma, debido a
presiones o causas económicas y estratégicas o como respuesta a los ataques del enemigo.

Países neutrales
Por diversas razones –políticas, económicas, ideológicas-
algunos países permanecieron neutrales a lo largo de los
seis años de guerra, si bien en el caso de España sus
simpatías hacia las potencias del Eje, muy especialmente
hacia Alemania e Italia, así como el envío de tropas en la
conocida como División Azul cuestionan dicha neutralidad

Prof. José Guajardo Arriagada


2
Principales líderes. Bosquejo biográfico.

Nace en Lamar, localidad del estado de Missouri en 1884 en el seno de una familia de agricultores.
Inicia su carrera política a través de cargos políticos locales dentro del Partido Demócrata hasta que en
1934 pasa a ser elegido senador por su Estado.
Durante los años de la II Guerra Mundial presidió el Comité del Senado para el control de los créditos
de Defensa con gran eficacia, lo que le otorgó un gran prestigio político siendo nombrado por su partido
candidato a vicepresidente en las elecciones de 1944. Tras su victoria ocuparía ese cargo hasta la
muerte de Franklin D. Roosevelt en 1945, fecha en que pasó automáticamente a ser el 33 presidente
de los Estados Unidos, siendo reelegido para un segundo mandato en el año 1949.
Su política fue en líneas generales continuista de la de Roosevelt, principalmente en materia
económica. En política exterior participó del final de la II Guerra Mundial y tomó la decisión de lanzar la
bomba atómica sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945. La vía
diplomática y pacífica de su antecesor no pudo materializarse finalmente con la Unión Soviética
iniciándose el período conocido como guerra fría.
En el año 1953 y tras reformar la Constitución para evitar que en lo sucesivo un presidente fuese elegido por más de dos mandatos
se retiró de la vida política. Falleció en Kansas City en el año 1972.
Nace en el año 1874 en Blenheim Palace, Oxfordshire en el seno de una familia aristocrática. Estudió
la carrera militar en la prestigiosa Academia de Sandhurst y trabajó como corresponsal de guerra para
los periódicos de Londres. En el año 1900 alcanza un puesto político siendo elegido diputado
conservador. Sus discrepancias sobre la política económica proteccionista de los conservadores hace
que abandone este partido y milite en el Partido Liberal, en el que desempeña distintos cargos.
Diferencias con los liberales y algunos fracasos en su gestión política provocan su vuelta al Partido
Conservador en 1924 donde es nombrado Ministro de Hacienda.
Su decisión de abandonar el patrón oro fue ampliamente criticada y en opinión de los especialistas su
gran acierto político fue tomar una actitud cauta y crítica ante el ascendente poder de los nazis en
Alemania, frente a la postura más condescendiente de otros políticos británicos.
Los acontecimientos que desencadenaron en la II Guerra Mundial dieron la razón a Churchill lo que le
otorgó popularidad y poder. Nuevamente es nombrado Ministro de Marina y más tarde en 1940 fue
elegido primer ministro sustituyendo al también conservador Arthur N. Chamberlain. La dureza de los
primeros momentos de la guerra y el ataque aéreo sistemático alemán sobre las islas británicas, la
llamada “batalla de Inglaterra”, la trató con algunos fallos pero también aciertos, valiéndose de una eficaz retórica como queda
reflejado en su ya histórica promesa al pueblo británico de “sangre, sudor y lágrimas”. En las conferencias de paz que prepararon la
postguerra fue uno de los artífices, junto a J. Stalin y F. D. Roosevelt, de la nueva situación mundial y del reparto del poder. Durante
las sesiones de la Conferencia de Potsdam tuvo que retirarse para volver a Londres ante la derrota en las elecciones del año 1945 y
la victoria del líder laborista Clement Attlee. El pueblo británico criticó el abandono de los problemas internos del país.

Prof. José Guajardo Arriagada


3
En el año 1951 vuelve a ser primer ministro, cediéndole cuatro años más tarde el poder a su fiel colaborador Robert A. Eden. En
1965 fallece en Londres y a su densa carrera política se suma una destacable y prolífica producción literaria como lo demuestran
algunas de sus obras; La crisis mundial (4 volúmenes) o Memorias de la guerra (6 volúmenes).

Adolf Hitler nació en Braunau (Bohemia) en el año 1889. Su educación fue muy superficial debido a la
situación familiar. Su juventud se desarrolló en los ambientes marginales de la ciudad de Viena en
donde fracasó en su vocación de pintor. De esos años data sus primeros contactos con organizaciones
antisemitas y próximas al nacionalismo germánico. Escapó de territorio austríaco para evitar realizar el
servicio militar, sin embargo participó años más tarde en el ejército alemán durante la I Guerra Mundial.
Una vez finalizada la guerra comenzó su participación en la política alemana tomando una postura muy
crítica hacia el régimen de la República de Weimar por considerar que no habían defendido los
intereses alemanes en el Tratado de Versalles (1918). Su vinculación con grupos ultraderechistas le
hizo convertirse en el dirigente del Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP).
En 1923 fracasó en su intento de tomar el poder desde Munich lo que le llevó a prisión. Durante el año
y medio que estuvo en la cárcel escribió Mi Lucha, obra que recoge sus ideas políticas.
En el año 1925 salió de la cárcel y volvió a la política. Depuró de adversarios políticos al NSDAP,
rodeándose de personas fieles y afines a su ideología. Los estragos políticos y económicos que la gran
depresión produjeron en Alemania favorecieron la llegada al poder de Hitler. Desde la Cancillería
alemana instauró un sistema dictatorial totalitario cuya principal arma sería la violencia, es el Tercer Reich.
Inició una sistemática persecución contra el pueblo judío, y sus ambiciones en política internacional llevarían al estallido de la II
Guerra Mundial. Tras los éxitos de los primeros años, la derrota sorprendió a un hombre convencido de su victoria. En 1945 en pleno
asedio de la ciudad de Berlín por el ejército rojo se suicidó junto a su mujer, Eva Braun.

Joseph Stalin nació en Georgia en el año 1879 en el seno de una familia de origen humilde quedando
huérfano en su infancia. Estudió en un seminario religioso pero su vinculación con grupos
revolucionarios provocó su expulsión. Continuó su colaboración con los socialistas rusos en su lucha
por derribar a los zares del poder, aproximándose a la rama bolchevique liderada por Lenin. Fue
apresado y deportado a Siberia, si bien consiguió huir y continuó con su actividad revolucionaria
durante el proceso revolucionario de 1917. Dirigió el periódico del partido, Pravda, y en el año 1922 fue
nombrado Secretario General de Partido. Desde ese puesto pudo disponer todo a su favor para ser el
sustituto de Lenin como ocurriría en 1924 tras la muerte del líder bolchevique.
Una vez en el poder, Stalin inició una férrea purga contra sus adversarios siendo su víctima más
simbólica Trotski a quien mandó al exilio en 1929 y ordenó asesinar en México en 1940. Stalin instauró
una dictadura totalitaria y un proyecto económico comunista en la Unión Soviética. En el ámbito
internacional intentó exportar el sistema soviético a otros países, y tuvo una activa participación durante
la II Guerra Mundial y en los acuerdos de paz entre los países vencedores. Igualmente clave fue su
participación en el establecimiento de un nuevo orden mundial tras la finalización de la II Guerra
Mundial y durante la guerra fría, creando una zona de influencia soviética en los países del este de Europa y favoreciendo el
desarrollo de movimientos revolucionarios de ideología comunista en distintas zonas del mundo. Falleció en el año 1953 en Moscú.

Benito Mussolini nació en Predappio (Romaña) en el año 1883 en el seno de una familia humilde.
Estudió Magisterio si bien ejerció la profesión muy poco tiempo, prefiriendo la actividad política. Su
primera afiliación política fue en el Partido Socialista, atraído por el contenido revolucionario del
mismo. Dirigió el periódico de los socialistas italohablantes de Trento (Austria) y Avanti, el diario
oficial del Partido Socialista italiano. La postura belicista de Mussolini durante la I Guerra Mundial
chocó con el pacifismo de los socialistas, lo que provocó el cese de éste en la dirección de Avanti.
Participó en la I Guerra Mundial en el ejército italiano, si bien permaneció poco tiempo en el frente
debido a un accidente. En 1919 fundó los Fascios de Combate, organización de ideología fascista
que expresaba su descontento por los acuerdos de paz, y que planteaba un programa revolucionario
en materia social. Su fracaso por la vía democrática hizo que su actuación se orientase por la acción
violenta, fundamentalmente dirigido hacia los sectores sociales y políticos del movimiento obrero. El
contexto político italiano y la agitación social existente favoreció la actuación de los fascistas (camisas
negras) quienes llevaron a cabo en 1922 una manifestación desde Nápoles a Roma (la Marcha sobre
Roma). La reacción del rey Victor Manuel III fue la de entregarle el poder. Tras eliminar a la oposición política, se erigió como poder
único y transformó su gobierno en un régimen dictatorial siendo nombrado Duce. En política interior llevó a cabo medidas
encaminadas a modernizar la economía italiana y las obras públicas a través de un firme intervencionismo estatal. Consiguió el
apoyo del Vaticano a través del Tratado de Letrán, y en política internacional llevó a cabo una política imperialista que le aproximaría

Prof. José Guajardo Arriagada


4
a la Alemania de Hitler y que provocaría la intervención de Italia en la II Guerra Mundial. Tras ser capturado por los partisanos
antifascistas fue ejecutado y su cadáver expuesto en la ciudad de Milán en 1945.

Cronología (1931-1945): Principales acontecimientos.

Dinámica del conflicto bélico


De septiembre de 1939, ocupación alemana de Polonia y declaración de guerra del Reino Unido y Francia a Alemania, hasta agosto
de 1945 fecha en que se produce la rendición incondicional de Japón, la II Guerra Mundial atraviesa tres etapas fundamentalmente,
la primera de ellas centrada en Europa y las dos últimas con dimensiones mundiales al verse implicados en el conflicto países como
Estados Unidos, La Unión Soviética y Japón, entre otros.

Prof. José Guajardo Arriagada


5
Consecuencias
Los historiadores coinciden en señalar las terribles consecuencias del conflicto bélico y como muchos de los efectos de la guerra van
más allá de los campos de batalla. Siguiendo esta línea, podemos agrupar las consecuencias de la II Guerra Mundial en cuatro
grandes aspectos:

Prof. José Guajardo Arriagada


6