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REUNIÓN DE ANCIANOS CON PRECURSORES REGULARES, PRECURSORES

ESPECIALES Y MISIONEROS EN EL CAMPO


PROGRAMA DE DICIEMBRE DE 2015 A ENERO DE 2016
Nota:
El cuerpo de ancianos designará a dos de sus miembros para que lleven a cabo esta reunión en
diciembre o enero; los demás también pueden asistir. La reunión debe ser positiva, práctica y
animadora, permitiendo que los presentes respondan con libertad a las preguntas. Se pueden ha-
cer preguntas adicionales según la necesidad y el tiempo disponible.

Tema: Lecciones de la parábola del sembrador (Lu 8:5-15)

“LA SEMILLA ES LA PALABRA DE DIOS” (5 min.)


En una de sus parábolas sobre el Reino, Jesús habló de un sembrador que siembra semilla. Esta pará-
bola tiene un profundo efecto en la manera como realizamos nuestro ministerio [lee Lucas 8:5-15].
¿Qué representan el sembrador, el terreno y la semilla de esta parábola? (w08 15/7 12, 13 párrs. 4-9.)
El sembrador representa a los predicadores de las buenas nuevas.
El terreno representa las diferentes actitudes de corazón de la gente a la que predicamos.
La semilla es la palabra de Dios.
De ahí que la Biblia sea nuestra principal herramienta en el ministerio.

ESPARZAMOS HÁBILMENTE LA SEMILLA DEL REINO (16 min.)


En tiempos bíblicos, el sembrador esparcía la semilla arrojándola a puñados con amplios y largos
movimientos.
Los precursores también se esmeran por esparcir la semilla del Reino por todos sus territorios.
Jehová nos exhorta a difundir con habilidad su Palabra [lee 2 Timoteo 2:15].
Pregunta: ¿Qué factores dificultan la lectura de un versículo de la Biblia a las personas del terri-
torio?
Los precursores pueden crear oportunidades para leer directamente de la Biblia utilizando in-
troducciones que rápidamente incluyan un versículo concreto.
[Repasa algunas de las sugerencias hechas en La Atalaya del 15 de agosto de 2014, páginas
11 a 15, y anima a los precursores a emplear esta información en su ministerio.]
En la pasada reunión anual se anunció que las revistas La Atalaya y ¡Despertad! se publicarían
bimestralmente y que presentaríamos solo una de ellas cada mes.
No es necesario dejar publicaciones a cada persona con quien hablamos.
Si la persona muestra muy poco interés, quizás baste con dejarle un tratado.
Aunque la Biblia es nuestra herramienta fundamental en el ministerio, hay otras en nuestra caja que todo
cristiano debe aprender a utilizar con destreza para enseñar la verdad a la gente (Pr 22:29; km 7/15 3).
El folleto Buenas noticias es una de nuestras principales herramientas para comenzar cursos de la
Biblia. En la versión digital (en jw.org), las lecciones “¿Quién es Dios?” y “¿De veras provienen de
Dios las buenas noticias de la Biblia?”, dirigen al estudiante a videos relacionados con el tema.
El instrumento primordial con el que contamos para enseñar las verdades bíblicas es el libro Enseña.
Una vez terminado el libro Enseña, pasamos al libro Amor de Dios para enseñar al estudiante
?
cómo aplicar los principios bíblicos en su vida cotidiana.
Para dirigir a los estudiantes a la organización, tenemos el folleto La voluntad de Jehová.
Videos como ¿Por qué estudiar la Biblia?, ¿Cómo son nuestros cursos bíblicos? y ¿Cómo son
nuestras reuniones?, son también herramientas que debemos aprender a usar bien.

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Tal como un artesano debe usar debidamente cada utensilio, los precursores deben “[manejar] la
palabra de la verdad correctamente”, utilizando con precisión todas las herramientas de que dispo-
nemos (2Ti 2:15).

LA SEMILLA ES VIVA Y EJERCE PODER (16 min.)


Dios puso en mano de Moisés el medio por el que podía probar que su mensaje era de origen divino
(w14 15/8 11, 12 párrs. 1-7) [lee Éxodo 4:2-5].
Con esa prueba de la autoridad divina en la mano, Moisés podía ir y representar con confianza al
Dios verdadero ante su pueblo y ante el Faraón (Éx 4:29-31; 7:8-13).
Jehová nos ha puesto en la mano su Palabra escrita viva, con la que podemos demostrar que nuestro
mensaje es verdadero y procede de él [lee Hebreos 4:12].
El mensaje de la Biblia llega con más poder al corazón de una persona que cualquier cosa que
podamos decirle (Isa 46:10; 55:11).
En agosto de 2008 apareció en La Atalaya el primer artículo de la serie “La Biblia les cambió
la vida”.
[Menciona brevemente una o dos experiencias aparecidas en esta serie.]
Pregunta: ¿Cómo puede influir en tu ministerio leer estas experiencias de la vida real y medi-
tar en ellas?
Comprender el poder que la Palabra viva de Dios puede ejercer en la vida de la gente nos
impulsa a mejorar nuestras técnicas docentes (1Co 9:23).

LA SEMILLA OBRA EN USTEDES (20 min.)


Cuando sembramos en otros las semillas del Reino, la Palabra de Dios surte efecto tanto en sus co-
razones como en los nuestros (Lu 8:15; Mr 4:8) [lee 1 Tesalonicenses 2:13].
El precursorado fortalece nuestra amistad con Jehová de múltiples maneras (w13 15/9 27-31).
Ver el lamentable estado espiritual en que se encuentran las personas a las que predicamos
aumenta el aprecio que sentimos por la verdad (Isa 65:13).
Observar cómo la aplicación de los principios bíblicos mejora la vida de los estudiantes hace
que valoremos más la sabiduría de Dios (Isa 48:17, 18).
Trabajar en el ministerio junto a buenas compañías nos edifica espiritualmente (Pr 13:20).
Ser precursores con nuestro cónyuge refuerza la triple cuerda marital (Ec 4:12).
Nuestra confianza en Jehová crece cuando damos prioridad a los intereses del Reino, senti-
mos su apoyo y vemos su respuesta a nuestras oraciones (Mt 6:30-34).
Estar ocupados en el ministerio es útil cuando experimentamos un cambio de asignación o nuestra
vida da un giro inesperado.
Felipe el evangelizador es un buen ejemplo de alguien que demostró una actitud positiva y con-
fianza absoluta en Jehová frente a las cambiantes circunstancias de la vida.
Estaba en Jerusalén como uno de los hombres “acreditados” que nombró el cuerpo gobernante
(Hch 6:5).
Cuando la persecución dispersó a los discípulos de Cristo, fue a Samaria, donde colaboró es-
trechamente con el cuerpo gobernante (Hch 8:4, 5, 14-17).
Unos veinte años después de la predicación inicial de Felipe en Samaria, el apóstol Pablo y sus
compañeros se dirigían a Jerusalén al término de su tercer viaje misional [lee Hechos 21:8, 9].
Evidentemente, las circunstancias habían cambiado otra vez. Felipe vivía ahora en Cesarea, su
territorio de predicación, y era padre de familia.
Con todo, aún era conocido por su celo, y enseñó a su familia a amar y servir a Jehová
(bt 53, recuadro).

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Pregunta: ¿De qué utilidad te ha sido el precursorado cuando las circunstancias de tu vida han
cambiado?
Nuestra total dependencia y confianza en Jehová, así como una actitud positiva, nos mantie-
nen activos sembrando la semilla del Reino en medio de circunstancias cambiantes [lee
Salmo 37:5].

NO SABEN DÓNDE GERMINARÁ LA SEMILLA (3 min.)


[Lee Eclesiastés 11:6.]
El hecho de que un sembrador no vea un gran aumento como resultado de su trabajo no significa
necesariamente que haya sido menos diligente o fiel que otros.
Los resultados dependen, en gran parte, del corazón de quien escucha.
Lo importante es seguir esparciendo la semilla del Reino en el territorio sin descanso.
Sus esfuerzos demuestran que apoyan plenamente a los fieles ungidos que todavía quedan en la
Tierra, los cuales “tienen la obra de dar testimonio de Jesús” (Rev 6:9; 12:17; 19:10).

S-211-16-S 11/15—Página 3 DEBE PRESENTARSE EN 60 MINUTOS