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alvera (Barcelona, 1954, Fs profesor ul de hora y toon de co en a Universidad! de Raaviona, Ductora et losaliay graduoda en dlseto gtalen pr Blsava y par tj, ha tabwjad tamhiga como dsefiagora age muy pronto se dei ala dace ¥ a Ia investgacin, Ha impart clases comferencian en vari centred Barcelona, Espa, areelona, 1993) y de ung hibtria del disease Catala {Barcekoa, 1997). Ca nicl ha clalurala en vats evistas com TipoGnif ucs Aes, Has Graig (aris, Tes de Diss (Barcelona) y Expect (Mairi) a sin poomotona d la Reunkoes lnternacionates de Hiseriadoresy Lstedinen dl Dero (arena, 1999 La Habana, 2000 y Estab 2002) 1. La rel n entre disefio y arte: una cuestién actual a pesar de todo snsectencia del Irecuente y estimulante dijlogo subre las cosas del dise qe venimes marteniendo con Yves Zimmermann en estos ttimus alos, Pranto nos dimos cuenta de que uno de Jos temas ims recurtentes en nuestra conversacién eralel mal uso que 1n pribfico de la palabra «disefton y emo su sentido se va confun= ans indiseriminadel Pero si se hace diendo cada ver mas a medica que su engples es constatar los usos y abusos de la palabra diseno era por ln general motivo de risa —véanse algimos de los ejemplos de la coleceibn de raros usos ae la palabra aparecidos en la prensa que Yves y José M.' Cerezo recogen en sus respectivos escritos—, Ia conversacién mudaba de tone en el momento en que salia a ta luz esa concepeién del disedo segtin la cual éste constituye una nueva forma de arte, Nos preguntabamos por qué esa vieja idea seguia ando tan presente en el nin de la gente, ya se tratase de productores. vendedores y consumidores, como de eritices, analistas, promotores y divtt gadores, 0 también, bueno es reconocerlo, de los mismos disedadores. Es lic adivinar que en el horizonte del dislogo planzaba, como también planea sobre este libro, el fantasma de los objetos «de diseiion, 0 sea, ese especial bien ef «mercado» 0 ef «mundo de la vidas han consolidado como un rele rente real en el lenguaje cotidiano, la cultura © la teoria del diseio no han sabido todavia explicar ni de dénde han salidy, ni cémo hay que entenderlos, hi cdmo se comprenden, En efecto, ese proceso de untologizacion del diver es.un fenémeno que atin esta por indagar. Bueno es decirlo ya, conviene Iratarlo con el rigor que se merece y abordarlo sin prejticios. Supongo que nadie va a sorprenderse de saber que un didloge como el nuestro nanea terminara, y menos que llegar a tina conclusidn satisfactoria bai habla mds remedio que ampliar el didlogo y convertirlo en una conversacién ambos: cf titulo del libro constituye una conlesién en este sentida, No imentos para con muchas voces. Cabia la posibilidad de retomar antiguas a analizarlos y volver a comprobarlos en el contexte actual, Decidimes invitar a se encuemira, como todo el resto del mundo, en proceso de Tambien decidimos, esia vez. ian tendenciosamenie como pudines, que todos los autores [ucran disenadores © estuvieran estrechamente vinculados con el hacer del diseio. De exe modo podriamos tratar el problema «desde dentro» 10 na Calvert Aparte de invitarles y preguniarles si seguian topandose Irecuentemente con [a cuestion, les lanzamos una tiniea pregunta a bocajarn: qué relacion piensa usted que hay entre cl diseao y cl arte? El resultada han sido bos ensayos que ahora presentames. El presemte libro es una contribucidn al debate sobre as identidades respectivas del arte y del disefio hecha desde la perspectiva exclusiva de los disefiadores. Después, mientras ha durado el trahajo de elaboracién del libro, varios acontecimientos nos confirmaron que se trata de wna cuestion més actial de Jo que pensabamos: un curso en El Escorial’ el pasado verano, una exposicién sobre los limites del disefo inaugurada en febrero de 2003 en Zaragoza, aura exposicitin programada para el afio del diseiio Barcelona 2003. Pero adems tal como Yves Zimmermann explica, no hay mesa redonda, conlerencia, anticulo en prensa 6 programa en TY dedicado al diselio en el que no stir ka pregunta por su vinculacién con ef arte. Cuando eso ocurre, muchos disen lores, especialmente los que pertenecen a la generacién que vivis y particips ten los debates fundacionales del disco alla por los afios cinewenta y sesenia del siglo pasado, experimentan una profunda semsacién de cansancio y abt Hrimiento ante fo que es parece un tema harte visto y superado: el sent miento caracteristico del deja vz Muchos también sienten, y es ligico, una Gierta sensacién de [raeaso ante ef hecho manifiesto de que no se avanza, de que la misma cuestisn les asalta una y otra vez, por lo que empiezan a sospe= char que la conclusidn a la que llegaron entonees no fue tan conclusiva como ereian y que de poco sirvid tanto debate, a pesar de los muchos esfuerzos invertidas y de la vehemencia con que se llevaron a eabo —cabe recordar aqui en qué medida fue el rechazo a la valoracién artistica del disco ho que sitvid a la recién fundada ICOGRADA jara proponerse conte alternativa a la decana AGL En el libro, ée es un punto de partida comin a la rellexién de los disetia dores graficos Yves Zimmermann y Rubén Fontana. Ambos recapacitan y Fepasan lo que ha ido sucediendo desile entonces ¢ intemtan explicat los motivos de su compromiso prolesional son la idea claramente astimida de que arte y diseio nd son lo mismo. También es éste ef punto de partida de André Ricard, un disefiador industrial que [ue miembro de aquella comision, del ICSID formada para proponer la delinicidn del diseiio alld por los atios sesenta y que, con el tiempo, quedi fieda como la candnica. Ricard ademas introduce en su reflexién elementos provenieates de los muchos intentos eGricos hechos en esa época cuando el diseno todavia Tuchaba por hacerse tun sitio en el mundo productive y cultural, come la nocidn de Functional Avr 19 de «arte Implicadoy, para decirlo segin la versisn espaiola, Otros disefladores, en cambio, los que pertenecen a las generaciones inter= medias, es decir, los que en si momenta coquetearon con aquellas activida des con las cuales el diseno podia compartir algo, como son el arte, la moda, la decoraci6n 0 ta artesania, y que se dedicaron a ampliar los limites del proyeeto,’ prefieren ebviar la relacién entre el disefio el arte porque ya no les parcee ni interesante ni conflictiva. Yaloran, sobre todo, esas tierras de nadie existentes entze las dlseiplinas mejor consolidadas y eligen las invest clones de frontera porque, en el Jondo, Io que buscan es un territorio en el que se pueda experimentar ¢ innovar, sea cual sca Ja actitud con la que se Nuevos cap mica que viene de leo ent ua p emprenda la tarea. Para ellos, el wotra» con el gue medirse y con respecto al ual marcar distancias ya no son las slisciplinas proyectuales bien establecidas, y los como el arte o la ingenierfa, sino los condicionantes del marker Fequerimientos empresatiales con respecto a los cuales hace falta conquistat tun espacio de libertad ereativa, wn laboratoria de experimentacidn, que sitva 2 complementary enriquecer el trabajo profesional de cada dia. Ante y a iisefio se convierten entonces en términos meramente metodolgicos, opera tivos, can los que denominar la manera de alontar trabajos coneretos, sean obras, pievas 0 proyectos de disefiol A la larga, esa ant ane y disenw se ve muy reducida y parece que ya s6lo tenga sentido para deierminadas modalidades del diseno. El eenplo mids utilizado para la com ia confusién entre ces decir, unt trabajo en cl que los condicionan: paracién es el del autocnea tes y los objetivos del proyecto los establece propio discnador. Sin embargo, a pesar del parecida con el punto de partida criistico,{€l autoencang wariamienie y no siempre responde a una necesidad de expresién por parte del diseitaddor, Muchas veces viene a reemplazar al encargo que debiera darse y ho se da por razones de indole social y eeondimica. Entonces el autoencargo ces para el diseliador una compensacion ideulogica surgida en el plano de la Por otra parte, en el mercado actual, la ariisticidad de algunos articulos responde mary a menudo a los requerimiet Norberto, Chaves. También es ¢ Ese es uno de Jos fenémenos que comenia caballo de bata lla en la argumentacidn «le Ana Herrera. Pata ella, que un encargo Hegue exigicndo arte al disetio es ef sintoma mas evidente del cariz ideol6gico st 5 de marketing yacente, puesto que Impide af diseiador cumplir con los requisites propios de sui quehacer. Por su parte, Francisco Provider cia, un disenador de Oporto, coge el toro por lus cuernos y planiea su rellexiém en torno a Jo que eso puede significar para la auocomprensién del disevio. Sin embargo, la historia demuestra que eso rio ¢s nada Aueve, que la demanda de artisticidad a Tos disefiadores ha sido una politica adoptada por muchas empresas importantes mucho antes de que aparecieran los disefladores autores, esos profesionales con firma, En este caso, firmar no se relieve s6lo al simple hecho de recone cer una autoria, sino al sentido social y el valor ahadide que puede suponer tina determinada firma. Asi por ejemplo, si bien siempre se sabia cuando un turan maestro del movimiento moderno haba disefiada uma pieza, silo to fabia un efrculo bastante restringid; Ja diferencia esiriba en ef hecho de que un nombre sea lo suficientemente conocido como para que tenga algtin signi Jar.yQue un simple disefiadar pueda firmar y ficado para ¢} consumidor esta hho haya que reeurrir a un artista famoso es lo finicw que ha cambiado en relacidn con el pasado, pero eso no supone introducie variacion alguna en la funcidn que juega el diseito en los procesos de produccidn y comercializaciény Téenicos de la empresa alemana Rosenthal vienen diciéndolo desile hace mucho tiempo: «Para nesotres ef arte es ef aspeto esiéico de lo que producimos Fi director de Pyres, para poner otro ejempls, también parece haberto tenido muy claro desde siempre: «Lit produto tiene dos ewatidades: un valor de utitidad, p cl arte ye disofion.' Cabe objetar, como se ha hecho siempre deste la teotia y la prictica profesional del disedo, que lo propio del disenio era predisamente unir ambos valores y lucto de la cieneta, y un valor de satisfaction ard p 12 Aina Cal encontrar su cortespondencia en una sintesis tiniea, pero para la miayoria de clientes del diseio ambas dimensiones, y sendas politicas de inversién, han esiado siempre muy bien diferenciadas, mientras que arte y diselio, en cam. bio, les parecian intercambiables. Las politicas estatales de 1+D lo corroboran Finalmente, para los disefiadores muy jévenes, los de las Gtimas genera: clones, e] panorama en el que se inscribe a posible relacién ennre diseiio y arte ha cambiado sustaneialmente, Cuando inician su andadura profesional, cl arte les brinda mecanismos para daese a conocer mas raipidamente que los que les ofrece el mundo y el establishment del disetio, Sera que el mercado y la institucidn arte estan mais pendientes de lo que hacen las jévenes?, eque siemten mas interés por descubrir esa aponacidn innovadora que todo artista tiene la obligacién de proponer y que algiin autor ha Hamade «da iasiét di novedad sin for?” Hasia el momento, un disefiador que acaba sus estuslivs solo puede irrumpir en el sector si se presera a concursos y premios pero, por lo general, esos certamenes solo eoriocen una di laclores noveles es, ademas, dificil acceder a las revistas sino son publicacin- nes experimentales a menudo [undadas par ellos mismos. Exponer y publicar san mecanismos que les sirven no sélo para presentarse como profesianales del disefio, sino también como disefiadores con una personalidad propia, construida a base de investigaciones deeididas a partir le intereses personales, No tiene nada de raro entonees «ue, en los vihimos altos, alunos disefiadores hayan adoptado los procedimientos propies del arte y stu mercado para mos: Irar su trabajo y darse a conocer Ahora bien, cuando eso ocurte, es decit, cuando el disento adopta las maneras del arte para dat a conocer su quchacer, zse mantionen las diferen Gas enire ambas disciplinas perleciamente delimitadas 6, por el conirario, se contagian entre sf y empiezan a eompanir alyo mas que los medios de difusién? Come saben los expertos er Imagen de empresa, el made y las maneras de presemarse en sociedad, es decir, de represemarse, para deelrlo a Ja manera posmoderna, construyen un ciscurso autorrelerencial que sirve y e814 al servicio de la comprension de una mismo. La historia del diseno demuestra que eso sucede y ha sucedide con anterioridad. De hecho, el diseBo comenz6 a existir en el imaginario popular a partir del momento en que algunos disefiadores adoplaron la modalidad comunicativa de los media para dilundir sus trabajos, y algunos de ellos incluso Iueron caversgiid aunque slo en revistay muy especializadas. Asi nacié un nuevo starsystent y la figura del disenador-autor; En realidad, los disenadores no hicieron nada mas que lo que venian haciendo las modlistos desde que existe la alta costura y, de ese modo, dejaron de estar ocultos coma parte integrante del proceso productive para hacerse un hueco en la sociedad de masas y el espiritu de Ia Gpoca. No. 6s extrafio, pues, que la otra gran confusion en relacién al disefio venga de sit asimilacidn con a moda, Eso sucedia en tomo a 1980. Algo similar ha ocurride en las tiltimas décadas en relacidn con el arte aunque en ese caso el camino haya sido inverso, Desile la Documenta de Kassel le 1987, el disetio, © mejor dicho, algunos disefladores y sus obras vienen siendo acogidos en las manilestaciones artistieas de mayor aleurnia, en un estuerzo del mundo y Ja institucion arte para abrirse a los nuevos rue ta lo Nuevos capitlos em wine polémica que wiewe de dos 1 medio de «expresin artistica».” En un intento de probar la ampliacivin actual del concepto arte, se reconoce al diseito come una nuis entee las prscti- cas y medins de expresin jit lo de talaciones, las per manees, os videos, ef arte p ptadores y varios muedios contd mencionar trabajos et fa Herr cfareypos, para aprovechar wn listade no exhauistive pero al menos contrastado.* Have tan solo dos décadas, el mundo del arte reconocia una relacidin con el diseniy pero mantenia la vieja relackény Jerdrquica entre aries mayores y menores, como muy bier! quedaba expresade en la exposicién High aad Low; celebrada en Nueva York y también en Paris pero con oito nombre (Aric Pub). En este comtesto, y echando mano de la teoria institucionalisia del arte de George Dickie, Isabel Campi analiza en su articulo lay posibles similiiudes entre arte y diseno dessle la perspectiva de su atamfento institucional. La misma tesis desarrolla Roxana Meygide, pero esta. ver. en clave semiditiea, Ens €aso, la fastitucionalizacién proviene de ta txisiencia de an marco discursive esiableci¢e previamente y de las herra mienias pragmaticas para definie iniencionadamente el contesto de sendos dliscursos, Por otra parte, ni que decir tiene que el nuevo horizonte viene marcado por las nuevas teenoloias y sw Impacto social, Hace yo tiempo que el dis rellexiona acerca de ello, considerande eéinw se ha visto modifi jeado el ejerci- io proesional, las mutaciones del proceso. proyecttial 0 las nuevas prestacio nes [uncionales derivadas del impacto de la eibernctica y sus process en la produccién industrial." También se ha constatado la apaticidn de nuevos mbitos de trabajo para cl disefador, como son los proyectos de lnterla?, por poner un cjeniphy manide pero siempre apesionante. ELarie, por st: parte cid investigando en la tearia y en la préctiea para la creacién con y en los nuevos medias, trabajos que han ienido la virtue, para decirla muy por encima, de abrir un nuevo capitulo en las relaciones entre arie y ciencia heredadas de la van ardia hist6riea, No es ésie el momento adecuade para tratar la euestidn, pero vale la pena poner de relieve que, en el use de los nuevos inedios, arte y diseno encuentran muchos puntos de unidn, Baste por el momento un apunte ripido, Con la excepeidn de las herramicnias visuales ara interactuar con la maquina (iconos y disposicién de mentis}, si se aiiende sélo alas imagenes en pantalla, es muy diffeil detectar si han sido creadas por un artista © tin disefiador. Posiblemente, los disenadores se senti in més atraidos por temas prapios de st especialidad, come la tipogtatia pero las diferencias acaban alii, Las nuevas. rerramientas han puesto a dispo. sicién del priblice la posibilidad de manipular cotidianamente cosas que antes eran competencia exclusiva de artisias y disetiadores graticns y, de ese modo, al descubritlo, el puiblice imerviene en la ereacién en un procese sit fin, Sospecho que los planteamientos con que arte y diseno enfrentan las posibil dades de las nuevas tecnologias no son tan Aivergentes al fin y al cabo. En delinitiva, en el mejor de los casos pusibles, si se diliyen los limites sea con ef arte, sea con la moda, zel diseflador en cuestibn queda indefectible- mente ligade a un solo tipo de diseiio, a saber, el dis nal? Tal como demuestra la prictica de la protesiin, no hay, no puede haber, tuna iinica respuesta a esa pre Ia actividad profesio: 14 Anna Gabvera bibro: sin particula copulativa en el titulo, Ja pregunta por la relacién entre ante y disefo sélo puede responderta cada lector. Al final, yestrapolando un concepto propio de fa teoria del arte, puede muy bien ocurrir que sélo voluntad de disefto» sea un eriierio de discriminacin valido ante fos innut merables articulos, actitudes proyectuates, campus profesionales y maneras de disetar que existen y conviven en la reatidad cotidiana actual] Desde esta perspectiva, el libro adquiere un nuevo caréerer, el de proponerse como mate rial para la reflexién, Quiete olrecer un abanico cuamte mas amplio mejor de respuesias dadas por disefiadores cuyos perliles se acomodan a los descritos mis arriba y que provienen de concepciones, épucas y geugratias distintas. Por otra parte, como el instrumento para la reflexi6n que quiere ser, el libro incorpora también la dimensisn histérica, pensamos que seria bueno ineluir algutias de las paginas mas representativas del libre Arista y Designer que Bruno Munati dedicé a tratar especificamente la cuestiGn en 1970, AL ser u esto cuya relerencia se ha vuelto easi obvigada, puede ser de mucha utilidad ponerla de nuevo a disposicidn del pillar 2. Una relaci6n confusa, profusa y difusa, pero zpor qué? Aunque para muchos diseniadoves sea une euestion cerrada, que la vineulacién {lel diseno con ef arte petsista en la mente del paiblica no deja de ser un sin= toma de algo que, probablemente, excede al disco y su. cultura. Un simple predmbulo no es el lugar més apropiade para abundar en las muchos motives Histérieos que han incidde en ella, Muchos de los testes reeapilados fa tratan con detalle y mejor dejarles la palabra a ellos. Tampoco es menester narrat Oita ver las historias respectivas del arte y del disefio para poner de relieve los muchos momentos en que ambas diseiplinas se han eruzado en la iworia y en la prdctica (zBauhaus? ¢Warhol?). Si vale la pena, en cambio, apartar dates sobre los cambios de sentide subyacentes a los arguments esgrimidas para Comprender un poco mas por qué motivo voelve a la palestra uma y otra vee No cabe duda que €] disevio ba manteaido a lo largo de toda sw historia una relacién de amor-odiv con el atte, sea porque, como apuinta Rubén, Fon tana, el disefo es hijo del arte en muchos paises, sea porque et estos mismo paises y en otros muchos, [a lormacién de los disefiadares se Meva a cabo, 6 bien en Eseticlas de Bellas Artes, como subraya Yves Zimmermann, o bien fen Escuelas de Arquitectura, como explican Norberto Chaves y Rubén Fon. tana; 0, también, porque muchos disefiadores han practicado regularmente ambos actividades, como el misnisime Brune Munari)” Bajo esta perspectiva se comprende que el disefio, para poder adquirir carta de naturaleza, haya tenido que diferenciarse del arte y, paca ello, haya construtido st idemtidad por comparaci6n y negacin, También tuvo que hacerlo en relacién eon la publicidad." La razén subyacente la resumia hace poco Francisco Jarauta en (éeminos muy gererales: bat exaltacisn de los puesta es, ae ade autowmia, lad ce ant lengua mo se ‘Ahora bien, wna ver que el disedo se habia desprendide profesionalmente lel arte y se haba reads ain mercado propio, epor qué seguir ilizando a los. on ge rte al ea que viene de lejos 5 Nuevos capris en tna anie de espejo con el fin de mostrar y demastrar las diferencias mas sustancia les? Fundamentalmente porque arte y diseho comparten una yocacidin est: tica, Eso laciliia la comparacién, pero también ha aywdade mucho a conlundir los términos porque, por lo general, eiando se habla de estética, incluso cuando Io hacen los lildsofes, silo se habla del arte y de sus funda. mentos{ La confusién cntonces ¢s, a mi mode de ver, el resultado de una lan incomprensidn de la naturaleza del disefio en janie que fendmeno estético, Dicho con otras palabras, pensar el tipo) de relacién por la cual el diseno nunca ha podido acabar de womper un yinedlo con el arte del término, Varios de los autores participantes topat: «na y otra ver con esta pr por la estética. Ast por ejemplo, al inigiar las conclusiones de sui escrito, José Me Ce para referirse al disenio y se da cuenta de que todas son de naturaleza este tica, aunque él no las lame an humildad, Sostiene, y lleva razin, qu s que cmiparentan al diseiio con el arte; podria lambién decirse que las vienen compartionto d ide hace marche ti anil rho acaban de servir del todo al aplicarse al disetio. Por mipe, pero ha sido el arte el que primers las dois de parte, Fernanda Martin Juez comienza su articulo rellesionande acerca la manera que tiene la gente de referitse a la belleza de los abjetos prdcticns, A su ver, Francisco Providéncia entra directamente a considerar cuestiones de peso para abordar la profesidn desde Ia estética, Raja este aspects, ef libro puede ser lambién considerado como un primer paso hacia una posible estética del diseio consciente de si misma. Que la naturaleza del arte es estética esti fuera de duda, al menos asf lo ha estado hasta este momento. En ef caso del diseiio, por el conirario, no siempre ha sido asi. Conviene ahora reeurdar sus dos origenes histéricos derivados, e] primero, de la evolucion seguida por lis procesos productives y el segundo, del descubrimiento de su nevesidad social como fendmeno culture ral especifico. Un origen se div en Ja prdctica, el otro en la teoria, Media un lo entre ambos, dado que, jpara que se viera la necesidad del diseiio, hacia falta que fa sociedad se sintiera molesia con la fealdad producida por la industria y el nuevo orden econdmied? Eni ese caso ef disefio nacia con wna mision estétiea que cumplir, la pertinencia de la cual parecia fuera de toda duda. Un sigh mas tarde, cuando el disefio ya se iba inearporando al proceso. productive en la Norteameérica aerodinamier, ia compeiencia especitica del disenador se explicaba mediante el eslogan «lo eo no se verdse y, por lo tanto, como un saber encaminade a cons ir que el consumidor se inclinara por el objeto pensado intencionadamente en términos estéticos, gson los mismos que los del arte? En la etapa usien. camo Ruskin pensaba que si: Morris pronto vio claro que no, Lo que vino después Ie wna lar fundacional para ni ir mas lejos, a historia cuyo denominador comin ha sido, y contintia siendo, la biisqueda de esos criterias estéticos adecuados al disefio, los que le peumitirian enjuiciar el grado de calidad aleanvado sin tener que reeurrir a conceptos como la artisticidad, 16 Anna Cal pllna afiendindose por opesicidn alo préeticw yo si (Seudin la gran tora Ibee de intereses de todo tipo, o cual dejo fuera del radio de accl mente hacer realidad la bllera de lo Gt, ho necesariy lo pri, por los que regiesey de los que dependa la cada de su trabajo, ha tomad modelo del gusto que, bien era el bueno, también era elegante, cata y ustificar desde la erlica en qué se funda st calidad, Por su parte, el téming Falin de una reflexin estetca propia, la artsticidad de un prodacto ha tisevio: El caso paradigmatio de este modo de hacer eset primer Hibro de Niklous Pevsner, im clisico de Ta historia del diseia, en ef cual el auior pevieciamente a su ideal de arte y al crterin se calidad coherente con él tna historia olcial, © dominant, constraida s6lo a partie del diseRo hecho en Occidente aleanzarlo con garantias de Gxito; y es una concepeidn estética aunque con- tradiga el pensamiento de Kant y toda la filosotia del arte posterior a él] En otto lugar he apuntado la hipdtesis ce que la concepeibn estétiea que ban manejado el diseio y la arquitecttza en el movimiento modern —lo que no ecesariamente comparten las artes plisticas del mismo moviniento— const: ye el tltime capitulo de una esteética de la belleza de corte premoderno, » prreestéticn si se tiene en cenia que precisamente la estética como disc plina filosstica nacié justo en el momenio en que los cinones de la belleza empezaban a ser abandonades por el arte." En electo, ef modelo de buen Nuevos capritelos ew ane polemic que view disedo_ para el movimiento moderno, aunque no fuera nicl mds rentable ni tel mds elicaz en cuanto a sus prestaciones, fle um canon formal y coneeptual- mente elasicista, ¢ el cul Ia calidad derivaa de fa coherencia existente centre una eseneda téenicn-funcional y una ayariencia estética basada en la tlegancia austera («menos es més»); In «que no estaba mal del toda, porque los, objets y camunicados graficos creados de ess modo, ademas de ser bonitos, tran diseretos,[Para la estética, ¢l problema cra relativamente simple: habia que demostrar que las cosas ttiles podian sex bellas y que la belleza también. podia ser de este mundo ¢, ineltiso, accesible} En cuanto al tipo de betleza, Hlosé M2 Cerezo la define muy claramente en este libro: «Si 1a objete.es bueno send bella, y ses bello, fnnconard bien») Evidentemente, eso es un canon. Cabe recordar aqui y ahora la delinicisn de belleza dada hace mucho tiempo por Aristételes: «Una cosa es bella cuando no se fe puede aitadir mi qutar nada Ricard la utiliza también varias veces en su texto. Después de la Il Guerra Mundial las cosas se complicaron meicho para la comprensidn estética del disetio: en el disefio grafien, porque continttaba habiendo unos ilustradores que realizaban grandes carieles pictoricos phistica- nente muy lHamativos, y también muy elicaves en tanto que anuncios; en el diseito industrial, porque se iba consolidando una modalidad del disefo Ha rniada sfyfig, que se preacupaba solo de cambiar la apariencia estética de los bjetos sin modificar la eseneia constructiva nit mejorar las prestaciones tu Cionales. Fue éste un debate interno del mundo del diseiio y, por afiadidura, fambién sirvis para lundamentar mejor las ciferencias con respecto a las artes plasticas y la publicidad. Atris quedaba la Baubaus y su visiin de la unidad de las artes bajo el manto protector de la arquitectura. Ahora bien, en et ‘curso del debate se renuncié a la estética, por lo menos a comprender la haturaleza estética del Sendmeno diselio y hubo inchiso quien, como Gui onsiepe, propush eliminar definitivamente la palabra «estética» del vocabu: lario del diseflo, por ser éste un terreno siempre resbaladizo. De este modo resumia Jordi Mana el enlogue que predominaba: «E cardcter de estéica visual de fos tiles ha sido una de fos aspectos mais poléricos de la teoria det discito, Duvane hastanstes aos esa earateritiea ha sido enmmascarada para prividegiar fos aspectos tecnicos y util ide degradada a fa catesorta de veleddud artista que debia ser tolerada 3 nsccttentcia sesntdaria.” Consecuentemente el discurso sobre el disco se fue apartando progresivamente de la reflexidn estética para dar paso a bo que podria llamarse €l miedo de los disefiadores a la estética, tanto si ésta consistia en un componente fundamental de la ‘calidad de un disefio, como en una disciplina que podia ayudar a comprende ¥ explicar esa calidad, No tiene nada de taro entonces que el esteticismo sea lulilizado por muchos sélo en st sentide mas peyorative. Norberto Chaves abla largamente acerca de esto en su articulo, Por suerte, Providéncia con: trarresta un poco ese tone despective y propone una alternativa estetidsta en. el buen sentido de la palabra, de forma que la presencia redunde en el valor del resultado. Cuando, ya en plena posmadernidad, ha sido preciso rescatar la dimensién, testética de los objetos de uso y hablar de efa, no habia argumentos a punto, Reaparecid logicamente la artisticidad, era el tinico criterio estético disponible ¥y comprensible para el gran priblica, En la década de los ochenta, cuando el 18 Jura Calvera disenio defé de ser una actividad oculta entre las bambalinas de la produccidn salté al escenario, la artisticidad de Irs objetos, [vera ésta un simple argu menio discursive, fuera el vocabulario expresive de un objeto que Hamaba la alenciin por su extravagancia hermética, ofrecid a los media un argumento, perleciamente adaptado a st modalidad! comunicativa, (Cualquicra que wera el tipo de espectacularidad formal de una propuesta de diseio, se volvia inmediatamente comprensible sise explicaba compardndola con el arte el eual, a su vez, aportaba un tipo de argumemiacion que, aunque también incomprensible, estaba ya plenamente acepiada por el gran priblico, Mediante testa operaci6n, e} diseio no se ineorpord atin al arte y su mundo, 'y mucho menos a la institecidn,del gran arte, perv lo que si consiguid ltre emerger en. Ja realidad cotidiana, salir ala Iu? piibfica y hacerse un hueco en la cultura de masas como referente higit. Para agael entonces, de todos modos, también habia cambiado, y mucho, la sociedad, asf como el mundo de la cultura y sus valores. Ser higit ya no implicaba una logiea de la distinciGn —clasista—, sino de la caracterizacién de unos grupos sociales a menudo Hamados «tribus ‘Con todo, el prablico munca acahé de erverse eso de la artisticidad del diseiio y, a falta de una palabra més adecuada, desde entonces llama «objetos ide disefiow a esos objetos stiles pero no iano y no silo», es decir, los que hu se corresponden con el lenguaje esiéndar de los abjetos de uso porque exhiben la propuesta estética que conlievan. Con todo, si alguna vez los aobjetos de disciio» son considerados yerdaderas «obras de arte» lo que habré cambiado a fondo es el mundo del arte ‘Ota consecuencia de la confusién entre dimiensiGn estética y artisticidad en el disefio es esa idea que entiende el diseio come una nueva forma de arte, Esté firmemente asentada actualinente, como lo prueba el hecho de que el diseiio sea invitado a participar en certémenes artisticos et calidad de ‘nuevo medion © «nuevo lenguaje expresivon, Aunque la idea haya variado de signo en os tiltimos tiempos, tiene algunos precedentes importantes que vale Ia pena recordar, Cuando se buscaban argumentos de diferenciacién con respeeto a unas artes plasticas concebilas como expresion del Gran Arte parecia, ¥ asi se alirmé muchas veces, que el disefio era el arte popular pro- pio de la época moderna. El precedente mas importante es indudablemente luna famosa cita de A. M. Cassandre que uiliz6 el mismisime Josep Renaut en 1937 para explicar eso de ala fioncisn social def cartely. Fsencialmente, cl argumento venia a decir que el cartel era el tinico arte vivo que quedaba porque no necesitaba de los museos pata exhibitse y, porque, desde la calle, llegaba de forma natural a mucha gente. Muchos autores posteriores han recogido esa concepeidn primigenia y e) cartelismo ha sido casi siempre este dliado como una forma més de arte aplicado. Mas adelante, cuando ya se saliia que en realidad el cartel habfa silo un medio de comunicacién social pero que habia perdido mucha de su eficacia original, tte convirtiéndose en tun genero de expresién artistica al sewicio de fa eomunicacin de interés social y cultural, AL inal del proceso, perdié su denominacién antigua cartel» en Espaiia, «alice» en muchos pafses latinoamericanos— y past a Hlamarse «pster». Para entonces ya eumplia otras muchas funciones ademas de ser un medio de comunicacidn: seeeirir, elemento de decoracién 0 pieza de propaganda ideoligica entre otras. Sir embargo, esa evolucién nunca alect6 Nuevas ea a gute viene d lejos 19 a la calidad geafica, sino todo lo contrarie, Por su parte, la cultura del diseho adapté para si ese tipo de rellexion y, Va en los alios sesenta, cuando se vol {6 a considerar el tema de la funci6n social del arte, el diseito fue presentado como el arie popular de la época, realizaindose asi aquella vieja sugerencia de Morris segtin la cual era totalmente necesario un género de arie que sirviera de mediacién entre el pablico y la investigacifn vanguardisia del gran arte. Andeé Ricard reioma aqui el argument ¥ lo actualiza Ni que decir tiene que lo del arte popular ha sido ina euestién de primera magnitud para el siglo xx. La actividad cultural ha sido tan variada y ha habido tants géneros y niveles distintus de produccion que la [ilosolia det arie tenia que pronunciarse al respecto, Fara las estudiasos de la Titeratura, el cine pronto supuse un reto importante, asi come tambien lo fueron todas las otras manifestaciones de arte popular auténticn en. una sociedad dominada por la industria cultural y sus intereses econdmicos, En efecto, al reivindicar para sila cateporia de arte popular, el disevio matcaba distancias con respecte a una culiura de masas cuyos productos, elaborades industeialmente no parcefan ni serios, ni auténticas, ni buenos. Fra la épaca en que se denun: ciaba la hanalidad de la sociedad de consumo y la pobreza de la cultura de masas frente a-uina alta cultura que parecia la tiniea verdadera siguiende con Ja estructura clasista de la cultura heredada del siglo anterior. La cuesthin era hasiante peliaguda, Ya en 1936 Frvin Panolsky se dio enenta de los peligros inherentes a una categorizacidn demasiado rigida de los géueros artisticns y advirtié. en contra de Ia continua demonizacion de la cultura de masas por el simple hecho de ser la de la gente, la del vulgo: «fey nadie mega gute tas 1s narauivas 180 s6lo son aste(,,) sino sambién, junto con ta arguitectura, las tiras » el diseno comercial, el tnico arte visuad completamente vivo (...) Han resta dmico entre la produccisn y el constomo de arte gue ¢..) 0 damente sino que se ia interrunpide por entero ent muches mercial est e en peligro de acabar como una vieja solierona." Bajo ese cauteloso y constante esfuerz9 del buen diseio para dlistinguirse de los productos de la cultura de masas en una sociedad de consumo, se descubren las advertencias hechas por la Escuela de Frankfurt en contra de la industria de la cuhura (Adorno); el fantasma de la pérdida de aura der vada de la reproductibilidad téenica (W. Benjamin}: y la mala conciencia y el miedo ante un excesive hedonismo en la vida de cada dia, anunciada como el triunfo de Dioniso en Ia eivilizacién moderna (Marcuse) —para decirlo con palabras de Norberto Chayes—. Tomadas en eonjunio, son rellesiones que contrastan y entran en conificia con todo aquel esfuerzo de la cultura del disco por comprender y explicar fa bondad esencial de sti misidn, basada en Ja seguridad que el disefio iene de su poiencial para ejercer una aceiSn cule ral de primera magnitud, para desarrollar y promover una actividad de alia cultura aunque sea interviniendo desde la base, empotrada en los thiles coti dianos mas humildes) En efecto, con su utopia estética y su canon cerrado, el movimiento moderno olreci6 al disefio la conlianza ep sf mismo que da la seguridad de estar indelectiblemente contribuyendo al progreso social y cul tural, de ser un verdadero lactor civilizador. Con la crisis del movimiento modemo, fa falacia de sw utopia esiética quedi a la vista de todos y la balanza se incliné del lado de las admoniciones ris pesimistas. Después de Adora, gedmo atreverse a pensar que el consume o la vida cotidiana pueden Cobijar muchas pequefias y constantes experiencias estéicas auténticas? Como se apreciars, son temas implicitos en la reflexidn de André Ricard pero también, y sobre todo, en Ia dle Norberto Chaves. En ese sentido vale la pen poner de relieve que, muy adornianamente, Chaves raramente habla de experiencia esiética, sino tan silo de experiencia artistic, Pocos son, por tanto, las puntes de apoyo que le quedaron al disein para demostrar str valia como fendmeno sstético de fuerte peso cultural, Necesi taba de una tearia estética que pudiera responder por él en dos frentes: por tun lado, ante fa pedctica del siviny y todo lo que oliera a-ornamente y tun cidn decorativa, es decir, Jo supertluy y superticial por naturaleza, que acaba siempre desembocando en Io artificinso; por ef otro, en tania que arte pope: lar, Frente @ una desculturalizada, frivola y banal cultura de masas construida a base de productos de la industria cultural. Siademés se tiene en cuenta que las pacas veces en que se ha omade en consideraciéin la dimensin esiética de los ubjetos de uso ha sido paca poner de relieve los intereses econdmicas y politicos que Ja promueven —es el caso de Haug y su estética de la mercany cia, aplicada posteriormente por Gert Selle para denunciar el valor del estilo Braun como imagen emblematica del milagro econémicn aleman—,"” se com prueba que todo ha contribuide a la imposibilidad tedrica de ina estética del diseno, Resultado: ef disedo se encuentra todavia huselane de una weoria estética que explique su verdadera naturaleza y que lo haga en sentido amplio, al menos en un sentido tan amplio como ha hecho la filosofia del arte con el arie, No deberia extrahar entanees que cuando se ha promocionade el diseno como lendmeno estético se haya ectade mano de la terminologia y las tearias artisticas. En este contexto, y desde a perspectiva que le proporciona hablar desde la mas pura actualidad, Laucréda d’Alessio Ferrara recupera la dimen: sidn epistemoldgica de la antigna nocién de recné y, eon ella, Ia antigua esperanza del diseno de seguir cjerciendo una accion cultural desde una cotidianidad que, como la actual, se ha visto desmaterializada por el progeeso de la tecnologia. Su aporiacin es una buena sintesis para responder a la pregunta cy ahora donde esiamos? 3. Diseio, DiSeio, Disu pero cy ahora qué? Dirigiendo ahora la mirada hacia el presente, cl libro aparece en el comexto de dos grandes debates que se encuentran ya en estado muy avanzado, ¥ que rho son ajenos en absolute a fa cuesti¢n planieada, Ambos vienen de lejos y constituyen el legado del intenso eslucrzo intelectual hecho por comprender la Gpoca actual a partir de [a condicisn posmoderna, EI primero de ellos surge y tala exclusivamente de arte y sélo de rebate repercure en el disenu es el Uchate en toro a la crisis del arte cortemporineo, con su coletilla de la muerte o el fin del arte, El segundo, en cambio. tiene al diseno en su punto, de mira y, por lo general, Lo utiliza come sintonia para comprender los rasgos os de la contemporaneidad: es 1 fenGmeno conocido como «este tiacion de la vida cotidiana», Ambos esidn irtimamente conectades entre sh lindo «que cl segunda, la cotidianicad de lo esiéticn, viene a see uno de Tos fundamentor sobre los que probar esa hipotética y progresiva disolucién del arte en la vida ocurtida en el cio tercio del siglo sx ‘Come tal, ung posible crisis del arte conte mporsnen fue diagnosticada por primera ver en 1983 0 1984 segiin Hos casos, Destle entonces, debate ha Peupado mds a criticas, historiadores ¥ Hildsolos que a los propos artistas Pre efecte, y aunque sea totalmente paradéjien, la crisis del arte tiene Tugar en tina épuca en que la prictica del arte ha sido especialmente activa y vigarosa Mis alld de las oscilacianes del mercado del arte y de sus crisis. lo cierto es ue hacia tiempo que no habia tantos certémenes de arte, mucstras institt cnales, nuevos miscos de arte contemporsien, Fetias y exhibiclunes, atte civ eaile, arte ent 1a red... Tampoco habia habide numea tantos artistas en vcrive y en easi todo el mundo, Si embargo, ef sentiniento de crisis se fue Gatendiendo entre eriticas y analisias al valorar los resultados obtenides: por ma parte, tal cantidad de arte no siempre parecia ser tan estimulante come tuibia esperar y, por la otra, parecia claro que las artes phisticas tradicional shay especialmente a pintura, empezaban a mostrar signs de agoramiento jnterno-o, por lo menos, de haber llegado a any mite ms alls del eual noe vosible avanvat." Vista en st conjunto, la polémica ent torno a la condickin veers del arte apunta con toda claridad hacia un cambio de paradigma, ode episieme, en la comprensidn del arte como fendmens. Tin elect, nds alld de las implicaciones Flosdlicas subyacentes al debate que son muchas, lo que més interesa destacir ahora ¢s la conciencia. tan ca fea de esa epoca, de estar viviende una fase de transieiin histirica, deavistira una iranstommacidn fundamental de las condiciones de vida, de las Ceirncturas seciales y los referentes culturales; una translormacion, pues, que jene la virtud de haber dejado obsoletos todos los instrumentos de anslisis fisponibles para enfrentarse con ef arte, 0 con fa cultura en general, entre ites muchas cosas, La idea del fin del arte parece cntonces signiticar wo tinal historico, un final de trayeeto que viene mareado por la necesidad de superar ese concepto de Arte que ha servide para dar anidad a la produeci6n artistica Gesde ol renacimicnto hasta, alguien lo vio asi, el movimiento pop y la yay guandia siguiente, Por lo pronto, una idea como esa pone en tela de juice lt cactica come disciplina, y ctakuier atro discarso curyo objeto principal sea fandamentar el arte ¥ justficar sti autrionda mediante argumentos artistiens porque se convierte a su vex en una cantingencia istorica, wn fendmena tan cterminads historicamente como las obras de arte que explica. Par oro lado, liberada de tener que explicar las obras de arte y st ser, ta estétiea puede profundizar en esa otra dimensidn sttya de ser tanto uma fuente de conact reento a traves de los sentidos, comme wn factor de desarrollo humano por ¢L indagar sobre el placer derivado de un buen baiie caliente.” Bn ese sentid tino de los rosges importantes de la épaca st ha sido ef cambio de orienta tion emprendido por la estetica come discipina, que le ha permnitido aivigir la ‘nitadls hacia esis otros mnundos existentes [uera del circulo artistic, Lo ha pide Hevar a cabo gracias, en buena medida, a 1a incarperacisn de tas Ana Calvera aportaciones heclias por el anlisis semid.ico sobre el papel de las fenciones Simbuicas en la estructura y luncionamiente de la sociedad contemperdnca, HI propio diseio ha vivido esto muy directamente desde que se permitis proponer una vangdardia experimental propia y defenderla en téeminos de aeconstrucidn, lanto si con ese térming hacia referencia a. un determinade estilo como aun método de diserio, ‘Sh cata fue la t6nica general en la reflexi6n Hlevada a cabo durante la década de los achenta, la de los noventa tuve la virtud de aporiar nueves datos sobre el presente hist6rico que per nitieron empevar a vislumbrar la via ida de la condicion past. En los ochenita, se fue capar de diagnosticar el final de una etapa, idea contenida elaramente en el sulija past, pero nunca se cabs de saber dnde poxtia desembocar; en fos noventa, en cambio, se Tucron definiendo algunos de los rasgos que podian ser caracteristicus de la de s ghoca que justo estaba comenzando. Glebalizacién, sostentbilidad y conciencia fie los Ifmites del crecimiento, nueva economia, sociedad de fa informacién y Caiructira de flajos son algunos de los cmecptos que mas tinta han hecho Correr en la titima década, En este contexto y dada la vitalidad patente del crte, también el discurso acerca de él ha empezado a tomar posiciones y a Conciderar la posibilidad de que puedan existir Lormas artisticas que m0 dependan del concepto tradicional, o moderno, de Arte, En ese sentido, ho deja de ser significative que los artistas hayan abandonado casi por coms fo La noeidn de artes plasticas ¥ preficran usar cl concepto de artes visuales, vntendide en tn sentic ian amplio que pueda albergar a todos los medios Susceptbles de ser utilizades para la expresidn —zo manifestacin?— artstica, tliseno inclusive. No deberia sorprendet, por fo tanto, que muchos artistas se reconecan mejor cn la categoria de «hacedores de imégenesy y que sea la imawen el concepto que ha pasado a ocapar el centro de la reflexion sobre el arte y sus distinias manifestaciones (la fotografia, cine, los media en gene Tal, los cOmiies € incluso, a veces, Ia publicidad son Jos ejemplos mas com hes), Mirando en rededor y hacia el futuro, el critico francés Yves Michaud jdvertia recicntemente en tina conlerencia dada en Barcelona que habia Tlewado la hora de vatmpliar ef cerca si vacilar para rodear de nieve al mst det disor y ae las artes decorativas dentro de un murdo estetfzado que por sods laos Sin entrar a considerar el cardeter que han ido adoptando las obras de rte, la sensacion de crisis se sosticne también sobre otras dos fenémenos Vinculados entre si, Por una parte, que la liberaci6n del arte con respecte a Tos canones y las reglas impuestos por a modernidad ba desembocado en el hecho de que todo, cualquier cosa, puede ser reconocido como arte. Es el fendmeno del «jlodo valel», Desde los primeros ready-made de Duchamp hasta av obras conceptuales de las tiltimas décadas, la reflexi6n sobre ef arte ha vaelio una y otfa vez sobre la misma cuestiin. Hace ya tiempo que Nelson Goodman alirmé que la reflexi6n habia cambiado totalmente de sentido: que in grant pregunta. yo no cra «cqud ev arie?e Sino «¢ctsindo algo es arte? Estaba apumtando ya a Io que ha silo luego «ksarrollado como posibilidad tante por ce eoria institucional del arte come por otras concepciones coeténeas, a saber aque wel avte puede ser lo que guieran les cristas y ses pasrecinadores».2* Con roo, iscuisos de ese lipo mantienen aiin como premisa indiscutible el cardeter dilerencial del arte con respecto a las ntras muchas actividades creativas que tuna sociedad como la actual tiene @ st aleance. Fl texto de Isabel Campi ahionda en este planteamiento, indagendo en torne a la posibilidad de que algo parecide pueda ser predicado lel disenlo, En ese caso, no obstante, pode responder a la pregunta «zcusindo algo es disenio?» supone aceptar que se ha operade una transformaciin en profundidad del «mundo del diseniow, de manera que sea posible su institucionalizaci6n lucta del comtesto que vena siendo ef habitual y mas ceivindicade por los propios diseniadores, como la realidad econdmica ¥ el tiniverso domeéstico sit ir mas lejos./Por lo pronto, muchos son los disefiadores que, hasta la fecha, han expresado sus reservas amie la existencia dee museos de diseita y fo que esas instituciones represe’ tan; otros disefiadores, como[Ana Herrera ex este fibro, se deelaran total: mente en desacuerdo con la modatided de disefio que una institucionalizac de este tipo puede acabar generande a su alrededor Por lo que concierne exchisivamente al arte, esta claro que fa necesidad de tuna renovacidn en profundidad se plantea sobre todo en ef plano de la tica y de la filosolia del arte, Como alirmaba Arthur C. Danto, wher alain concepto extralistsrico de are que advnlta revoluciowes conceptuates» (1997. 196). Pero esa revolucién compere levarla a cabo a-una estética y a una Tilosolia del arte que quieran hacerse eargo y puedan responder de la vital dad del arte en una época convulsa como esa en la que vive y se desarrolla tina sociedad esencialmente compleja, El segundo fendmeno imporiante es la disoluci6n de la luncién estética esa dimensiGn o ompeteacia antaio reservada exelusivamente al arte, ten muchos mas émbitos de la realidad que ef ambicute restringide det arte A principios de los ochenta Gianni Vattime ya comentaba de pasada que ws cevidenve que hoy nas restlta més interesante tus spot, ur ainiovtsual, gute et larte de las galerias»: casi veinte aiios después, en la conferencia antes citad, Yves Michaud recogia la misma idea pero presentandola come algo ya acep- tado por casi todo el mundo: «Nuestra tin is comedicionadas essa rnente por las pricticas que ano responden a un grant ate que por has grandes obras Ja experiencia de las crales es rara y exeapefonal».°* La cuestion de onde, sin embargo, io depende tanto de la valoracitin de las obras de arte, cuanto de la consiatacion de que existen muchas o1ros lugares y ocasiones para el distruie y la contemplacidn de imagenes que las que ofrece el arte." Por consiguiente, en. la actualidad, el arte, y la peculiar experiencia estética que Este propone, estén obligados a competir con esas otras muchas formas de produccion de imagenes visuales, en.re las cuales, l6gicamente, los media cupan ef lugar predominante; de hecho, como se ha dicho muchas veees, son el factor mas influyente en ta educacién visual del publica. La gran hovedad de Jn contemporaneo estriba en que todas esas «otredadesm, si bien ho se proclaman necesariamente artisticas, sf que se proponen come expe: Fiencias estéticas y ejercen tina lumcién simbilica importante en la sociedad, Al menos tanie como lo habia sido ef arte. Por esa razén, al fendmeno de dilatacidin de lo visual se le ha llamado estetizacidn del mundo, estetizacion dilusa o, también, estetizacién de lo cotidiano, y, como tal, se lo ha conside fado_uno de los rasgos que mejor delinen la sociedad del dime cambio de salvera Proveniente de las conclusiones obtenidas en su mayoria por aquellas isciplinadas ocupadas en el andlisis de [uncionamiente social, con la nociiin le esietizacion difusa se hace referencia 9 los distintos electos derivados del ndvenimiento de la era contemporsnea que ya sou bien perceptibles en la realidad actual aunque se hallen ubicados a distintos niveles. Bn ltmeién de los intereses de este libro, invertiremos el orden de presentacidn habitual. Ass ten el segundo nivel, la estetizacién difysa relleja la translormacién prolunda de la realidad cultural provocada, en primer lugar, por las modificaciones que las nuevas techologias han introdicide en los procesos y medivs de produc: Gidin y, en segundo lugar, por la copacidad de Toy medivs de comunicacisn social para delinir el principio de realidad y, por cuusiguiente, para constituir tesa misma realidad, Por su parte, cl primer nivel recoge todos aquellos cam= bios operados en la vida social que son visibles en la misma superficie de esa realidad: son el embellecimiento 6 engalanamniento estetico de fa realidad por tun lado ¥y, por el otro, la aparicién del hedonismo como nueva matriz de la experiencia cultural. Ambos aspectos estin estrechamente ligados entre si y se condicionan mutuamente, hasta el punto de que también explican el tercer factor importante de transtormacion: la conversidn de la estétiea en una estrategia econtimica, En este altimo caso, sin embargo, hace falta introducir tun paso intermedia en el proceso de tansformacisn llevado a cabo. Bs la similacién de las palabras westética» y westilon que ha permitidy individuac primero, muchas estéticas y sus categorias especificas como expresiones de los distintos estilos de vida que conviven en la realidad social y cultural del pre Seite, para, después, estandatizarlas cenvintiéndolas en estilemas Formales, funeionales, dado que los estilos de vida se delinen tanto por los gustos como por los hnabites No cabe duda de que el diseio, core fendmeno y como competencia specifica, constituye el ejemplo parad gmatico de este tereer factor, presente ya en la dindmica social y econdmica por el simple heeho de que se ocupa de la configuraciin estética de las mercanefas, sean éslas materiales 0 digitales, y- asi, su modo de ser es visio como el vehiculo pata esa estrategia econtimica y de marketing que encuentsa en el wodo estético de aparecer su principal argumento de venta. Para el disefio y su cultura, la cuestién ahora es diluc. dar en qué medida estamos otta ver ante el principio de slo feo no se vende ‘6 si mas bien por apariencia estética se entienden ya aspectos mucho mas complejos de las manifestaciones culturales como las que habian estado siem pre asociadas a la dimension estética verdadera. Fsa es otta de las cuestiones: que deberia afrontar wna esiética del disefio. Por lo pronto, ese fendmeno de In estetizacidn difusa, tal como se aprecian sus efectos en ese nivel superticial tiene la virtud de proponer Un nuevo planteamiento para la relacidn del disefo can el arte derivado del cambio de significado operado por la estética ‘Con todo, la cuestigin varia mucho segsin se considere la estetizacidn de lo cotidiano « la cotidianidad de la estética; de hecho, también cambia la valora- Gdn del fendmeno ¥ sus consecuencias. En el primer caso, no cabe duda de que una primera consecueneia alecta muy directamente al concepto de arie nismo porque viene a confirmar sit fin, Los ejemplos en este sentido son innumerables, como también son innemerables, las reacetones de rechazo que ha provocado: para recoger s6lo algunas, en el texto citado antes, Michaud no Nuevos capitatos em una poléunica sue vieme de lejos tesconde sir estupelaccién ante un hecho sien palpable: «! renando se haya torn total a: jestamos ame ef tritnjo de fa este lampoco Jean Baudrillard evita su tono tajante y siempre admonitorio: hy Pa mene Ii reaidau: da esterizacis del snumdo es a»: por su parte, el arquitecto Neil Leacl no oculia su consternaciGn al respeeto weuuando todo evita, pata es bello nl feo, 9 eb arte em desap [Be ese modo, a pesar de que la disolucién de lo estéicn en lo cotidiano no deberia implicar necesariamente la desaparicién de lo artistico, testa eventualidad ¢s cl aspect de la cuesiién que mas atencién ha merecido. por parte de criticos ¢ historiadores del ante, porque sitye para explicar el malesiar sentida ante tna crisis come la del arte que, en realidad, resulta del agotamiento de los modelos explicatives cnsolidados, muy especialmente de esa concepcién que liga indelectiblemene a la estética con la explicacién de las obras de arte Sin embargo, hay también otros muchas aspectos del mismo fenémeno, gue no tienen por qué ser tan negatives ai mucho menos. Asi, por ejemplo, (que Ja estétiea haya traspasado cl umbral del arte para disolverse en el entome cotidiano a permitide al arte afrontar con naturalidad Ja ereacidn eon las nuevas tectologias sin andar preocuptulese todo ef tiempo del aura de los resultados conseguides, En el momento en que la estética deja de ser un atribuio y una competeneia del mundo represemiado para convertinse en algo propio de] mundo construido, aspecios cone la relacién entre arte v tenia © entre arte y cicncia, cambian to1alment de sentido. Inclusee un conceno como el de imagen deja de tener s6lo esa connotacidn negativa que la asimila a la ligica de las apariencias para converte en la expresitin de una obra en consianie evolucién ebtenida mediamte tia tecnologia que ya no es repro ductora o diftsora, sino productiva por si misma. Desde esta segunda perspec iva, conviene que la tellexidin estética empiece a replantearse seriamente las muchas y variadas connotaciones con que ha vende earganda el concepto de imagen desde que se habla de la cultuza de la imagen, primero en sentido. peyorative —ée mediante el cual la palabra simagen» se refiere s6lo a todo lo aparemte y lo frivelo— puesto que, en realidad, en una idea asi lo que realmente se empobrece es la nocidn de estética, que acaba convertida en luna mera coxmética; y después, las cunnaraciones positivas, esas sexiin las cuales la imagen es un yénero cuya existencia abre tin campe nueve para la experimentacién artistica, cuya virtud mas importante es ineorporar el ace de la respuesta, y al reeepior del arte por afiadidura, al mismo proceso de produccisn de ta obra de arte] Dejemos aparte todos esos estuudios sobre la imagen como forma cugnitiva para la comunicacién con medins inelables pero inteligibles, Finalmente,|en lo que concierne especificamente al diseito, esa posible stetizacidn de la vida cotidiana constituye, al menos en la teora, la realiza Gin de su antiguo ideal eivilizador] Por Io iam, probablemente sea tiniea mente desde el diseiio desde donde se pueden aportar instrumentus tedrices lo sulicientemente potentes camo para rechazar wna aprosimaci6n «que nor lo pronto, no parece muy vera objetivamente considerada. A pesar de gue los criticos de arte afirman que detertinadas cosas de la vida de eavla dia, incluso piezas famosas del «arte comercial», purcden ser convertidas en uy mades por un artista y, por consiguiente, transfiguradas en obras de arte sin mas, ello no aporta ningiin daro especial para enjuiciar si esa ecusa» es un ‘objeto bien hecho y de ¢alidad en cuanto a su disefn.|La cultura del diseno se enfrenta, pues, a una de las peores paradojas de su historia; que «el mundo se haya estetizado, que todo haya sido translormado en arte» no ha supuesto ni macho menos que el mundo sea més hermoso} bien al contrario, una mirada hacia muchos lugares del campo ¥ la ciudad demuestran el grado de deieriore sultido por barrios, paisajes y establecimientos en las titimas déeadas, Tam bién Jos diseriadores de hoy en dia tienen que desempedar su labor frente a un mundo al que acecha constaniemente el peligro de aleamiento {Por ese motivo, desarrollar una estética independiente con respecto a la comprensidn de la obra de arte pero que dé cuenia del tipo de experiencia estética que se deriva del distrute de la calidad en los bienes y el pan de cada dia es una necesidad cada vex mas urgente, pero sélo compete Hevarla a cal al dised en tanto que disciplina que se ocupa de comprenderse a sf misma, Supondria empezar a tomar en consideracion las implicaciones propias del fendmeno antes enunciado de la cotidianidad de lo estétien, Vale la pena detenerse Aunque sea por poco tiempo en alo. Por lo que concierne a la esiética como diseiplina, of fendimeno de la este tizacidn de la cotidianidad pone tralmente en entredicho ef niicleo fundacio- nal de la estética derivada de la vieja distineidn heredada de Kant y la estética de corte romance, sei la cual la experiencia estética y ef arte eran los Linicus espacios que le quedaban al hombre modemo para refugiarse det mundo préctica y sus intereses, Ineran étos crematisticns, urilitarins © sit mente humanos, come el compremiso politico: De ese modo, en el momento ten que la dimension estética, 0 simbélica, entra.a formar parte integrante de la vida de 1odos los dias, el arte pierde su cuafidad de rareza, su cardcter especial lundamentado en la estélica, y su aura se encuentra esparcida por ‘ods partes. Como sospechan y temen algunos eriticos, a causa de esa esteti jivisad y descuatificade y- ademas, oef het de gue t ble, aliens confnsién con ta mercaucia y et objete banat No es una posiira muy compret siva con respecto al diselio y su futuro: en clecto, ese tipo de consideraciones siempre ponen en duda la posibilidad de! disento de desempenar una accion cultural seria e imporianie, por el hecho de que su accion se ejerce en el plano de la mercaneia y, por tanto, del objeto «banal» y comercial, Incluse se deja toialmente de lado su amigua aspiracidn a poder ejereer de mediacion, nite ef paiblico y el verdadero gran arte, Ni con la dilusién de la dimensisny esigtica en ef paisaje coridiano se ha superado el divorcio entre el atte y el piblico: ésa es una posibilidad que, en el fondo, s6lo preacupa a los artistas. Pl propio Michaud recordaba que es un tema que no tiene nada que ver con el antiguo problema de la dilusidn, o incomprension, del arte, La reaceién ha sido mas bien la inversa. (Ante el peligra de una posible banalizacién de la estética al volverse catidiana, el diseurse sobre el arte y todo st. aparate ha prelerido guarecerse en un mundo todavia mas restringido si cabe que antes Ahora bien, zes real esa banalidal? 2No sens que, como en ef mundo del arte, también en la vide cotidians hay objets mejores y peores, y en la cull vas capitals evr una pokgmnica que viewe tura de masas también hay productos mejores y peores? Si la estética en tanto que experiencia huntana se indeperdiza con respecto al arte, se vuelve itremisiblemente Irivola y banal?