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Castatrofes ambientales

Los desastres o catástrofes ambientales son grandes eventos que afectan las condiciones
naturales, es decir, producen un gran deterioro, y que tienen consecuencias negativas para la
población. Según su origen pueden ser naturales o antrópicos (producto de las actividades
humanas)
Los desastres naturales se producen cuando ocurre un fenómeno natural de gran magnitud como
un terremoto, un ciclón, la erupción de un volcán, una inundación o una sequía, entre ellos.

Estos fenómenos son procesos naturales, no son catástrofes en sí mismos. Pero se convierten en
desastres cuando ocurren en zonas pobladas y afectan la vida y las actividades de las personas. Por
ejemplo, cuando un volcán entra en erupción, las consecuencias pueden ser desastrosas para las
ciudades situadas en las cercanías, ya que las nubes de cenizas, las explosiones, la emisión de
gases y de rocas, las corrientes de lava, etc. pueden provocar importantes daños en la agricultura,
la ganadería y hasta sepultar ciudades enteras.
Si bien estos fenómenos no se pueden impedir, la sociedad puede evitar que se conviertan en
catástrofes y reducir al mínimo sus consecuencias. Por ejemplo, si se conocen las causas que los
producen y las zonas de riesgo, es decir, el área de extensión donde ocurren con más frecuencia,
se pueden elaborar estrategias de acción.
Los desastres de origen antrópico se deben a acciones provocados por las actividades humanas.
Los accidentes por fallas o uso inadecuado de la tecnología son ejemplos de catástrofes
antrópicas. Esto sucedió en el año 1986, cuando se produjo un accidente en la usina nuclear de
Chernobyl (Ucrania), que liberó radioactividad y mató a miles de personas.
Estas catástrofes, a diferencia de las naturales, pueden evitarse si la sociedad aplica mecanismos
de control eficientes y normas que regulen las actividades y el uso de la tecnología.

Problemas Ambientales

un problema es un trastorno o un inconveniente que aparece en un cierto ámbito de la vida y que


debe solucionarse para que se recupere la normalidad. Los problemas, por lo tanto, son
dificultades o barreras que surgen en el camino hacia una meta.
Ambiental, por su parte, es un adjetivo que nombra a lo que
está vinculado con el ambiente (el entorno físico, económico o
de otro tipo). También puede entenderse al ambiente como la
atmósfera o la naturaleza en general.

Los problemas ambientales, por lo tanto,


son contrariedades o perturbaciones que se producen en
el entorno natural. Puede tratarse del efecto de
una contaminación, como un derrame de petróleo en el
océano o la emanación de gases tóxicos en la atmósfera.

El ser humano es el responsable de los problemas ambientales. Cuando el trastorno se produce


por acción de la naturaleza, se habla de un desastre natural (como la erupción de un volcán).

La falla en la planta nuclear de Chernóbil que se produjo en 1986 es un claro ejemplo de cómo la
actividad humana puede provocar graves problemas ambientales. La explosión en esta central
nuclear liberó al ambiente grandes cantidades de óxido de europio, carburo de boro, dióxido de
uranio y otras sustancias tóxicas que provocaron cientos de miles de afectados.

Afortunadamente cada vez existe mayor conciencia por parte de la población en general acerca de
que existen una serie de problemas ambientales contra los que hay que “luchar”. En concreto,
entre los problemas más graves actuales según los expertos están los siguientes:
-Cambio climático. Para algunos especialistas en la materia, el ser humano ha ocasionado unos
daños al clima y al entorno natural tan graves que ese citado cambio ya es irreversible. No
obstante, es vital que se lleven a cabo todas las medidas que resulten oportunas para reducirlo lo
máximo posible y para que las consecuencias nefastas sean mínimas.
-Acidificación del océano. Otro de los graves problemas ambientales actuales es que la acidez de la
superficie del océano ha aumentado de manera alarmante en los últimos dos siglos y medio. Así,
se considera que la misma ha crecido un 30%, de forma aproximada, y eso supone un daño
irreparable en las especies acuáticas, ya que dicho fenómeno lo que hace es causar daños graves a
sus esqueletos.
-Deforestación. De la misma manera, no hay que pasar por alto que es preocupante la destrucción
que se ha producido en las últimas décadas en cuanto a bosques y masas forestales se refiere. Una
situación que destruye multitud de especies vegetales, que acaba con la riqueza medioambiental y
que pone en peligro ciertos recursos naturales.

El crecimiento del agujero en la capa de ozono debido a las emisiones contaminantes de


diversas industrias es otro ejemplo de problema ambiental. Este agujero hace que la capa de
ozono no filtre los rayos ultravioleta que proceden del sol, provocando un incremento en el riesgo
de alteraciones genéticas y cáncer de piel en los seres humanos.

La pesca en exceso, la contaminación a todos los niveles y la pérdida de la biodiversidad son otros
de los graves problemas ambientales que tenemos en pleno siglo XXI.